Está en la página 1de 220

Guía práctica

4 DE LA DEFENSA PENAL II:


Juicio Oral y Ejecución
de Sentencia
Hesbert Benavente Chorres
Presentación

Si pudiera identificarse el rasgo más visible del Código Procesal


Penal del 2004 (CPP del 2004) ese sería sin duda la oralidad. En efecto, si
la característica básica del proceso que viene siendo paulatinamente aban-
donado (C de Procedimientos Penales de 1940) es una excesiva adhesión
al principio de escrituralidad, en el CPP del 2004 el alejamiento de esta
censurable práctica queda representado por la existencia de una sustan-
cial mejora de los mecanismos y condiciones de la oralización, que hacen
posible una agilización en el ejercicio de la defensa, en la realización del
debate y en la toma de decisiones.

Sin embargo, ello sólo es posible en un esquema procesal, como el


del CPP del 2004, que hace de la oralidad una exigencia en todo el pro-
ceso y del juicio su etapa decisiva, pues es a través de aquella que se via-
bilizan y concretan los diversos principios procesales, como el de publi-
cidad, contradicción, inmediación, entre otros, que dotan de una mayor
legitimidad al desarrollo y al resultado del proceso.

Pese a ello, la reforma del proceso penal, hoy por hoy, no sólo es par-
cial con relación al ámbito territorial de aplicación sino además, y sobre-
todo, en cuanto a la conducta de los actores del nuevo proceso, habitua-
dos a costumbres y ritualismos propios de la cultura inquisitiva a la que
pertenece nuestro anterior sistema procesal.

5
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

En la presente Guía se analiza las etapas del juicio oral y de ejecu-


ción de la sentencia tanto en el C de PP de 1940 y en el CPP del 2004. En
tal sentido, se aborda, con una metodología de preguntas y respuestas, la
problemática de las mencionadas fases en cada uno de los sistemas pro-
cesales, brindando referencias legales y jurisprudenciales así como flujo-
gramas explicativos que permiten un adecuado ejercicio de la defensa en
sede de juzgamiento o ya en la ejecución de la sentencia.

el editor

6
CAPÍTULO I

La etapa del juicio oral

I. LINEAMIENTOS GENERALES DE LA ETAPA DEL JUICIO


ORAL

1. ¿Qué es el juicio oral?


La etapa del juicio oral es la fase central del proceso penal. En esta
las partes, de acuerdo con su teoría del caso, realizarán los actos de prue-
ba tendientes a demostrar que sus argumentos son los certeros, buscando
así obtener una sentencia favorable a sus expectativas.

La centralidad del juicio oral radica en que las partes podrán argu-
mentar y probar sus pretensiones, ya no ante un juez de control o garante
(cuya actuación opera en la fase de investigación), sino ante el juez de co-
nocimiento, quien está potestado a resolver el conflicto suscitado. Como
señala Binder, el juicio es la etapa principal del proceso penal porque es
allí donde se resuelve o redefine de un modo definitivo –aunque revisa-
ble– el conflicto social que subyace y da origen al proceso penal(1).

(1) Cfr. BINDER, Alberto. Introducción al Derecho Procesal Penal, Editorial Ad Hoc, Buenos Aires –
Argentina, 1993, p. 233.

7
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Pero, el considerar al juicio oral como la etapa principal del proceso(2)


también se debe al haz de principios y garantías que le envuelven a fin de
lograr una calidad de información al juzgador que le permita resolver la
litis puesta a su conocimiento. Por calidad de información se entiende a
aquel conjunto de datos filtrados, seleccionados, depurados tendientes a
probar, por un lado, si se ha cometido o no un ilícito penal, y, por otro
lado, la determinación de las consecuencias punitivas y, si fuese el caso,
civiles generadoras del delito; información que es percibida por el juzga-
dor de manera inmediata e imparcial, a través de una actividad contradic-
toria de las partes(3), con pleno respeto a la presunción de inocencia y en
presencia de la comunidad. En ese sentido, la inmediación, la contradic-
toriedad, la imparcialidad, el principio de inocencia y la publicidad son
el conjunto de principios que al operar en el juicio oral permitirán que
el juzgador obtenga una información de calidad, confiable, que permita
fundar su decisión en torno al conflicto suscitado entre el ofensor y el
ofendido(4).

En suma, la fase de juzgamiento no debe ser considerada como una


etapa más del proceso penal, sino la principal, porque en ella se producirá
tanto la prueba como la decisión destinada a resolver un conflicto de inte-
reses generado por la presunta comisión de un ilícito penal.

Jurisprudencia

“El ordenamiento procesal penal nacional reconoce, además, la au-


sencia, y en ambos casos, como es evidente, consagró como dogma
la imposibilidad de desarrollar el juicio oral –fase angular del siste-
ma acusatorio– sin la necesaria presencia del acusado”. En: Acuerdo
Plenario N° 5-2006/CJ-116, fundamento sexto.

(2) Artículo 356.1 del CPP 2004.


(3) Es la actividad realizada por las partes a fin de controvertir el caso de la contraparte y presentar su propio
caso.
(4) Como indica Vázquez Rossi, el juicio es el medio de establecimiento de la verdad judicial. La verdad
surge de la confrontación, es patrimonio dividido de las partes, que introducen sus respectivas acredi-
taciones y en el análisis respectivo proponen sus argumentaciones, con un protagonismo que se basa en
los intereses que representan y que, por ende, son relativos y verificables, hipotéticos y refutables. Cfr.
VÁZQUEZ ROSSI, Jorge. Derecho Procesal Penal. La realización penal, Tomo II, Editorial Rubinzal -
Culzoni, Buenos Aires - Argentina, 2004, p. 404.

8
La Etapa deL juicio oral

• Base legal:
Artículos 207 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 356 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

2 ¿Cuáles son los principios que rigen en el juicio oral?


Según el artículo 356, numeral 1) del CPP 2004, los principios que
rigen el juicio oral son: la oralidad, la publicidad, la inmediación y la
contradicción en la actuación probatoria. Asimismo, en su desarrollo se
observan los principios de continuidad del juzgamiento, concentración de
los actos del juicio, identidad física del juzgador y presencia obligatoria
del imputado y su defensor.

En ese sentido, hay que resaltar, en primer lugar, un conjunto de prin-


cipios vinculados con la actividad probatoria que se desarrolla en el juicio
oral. Así, tenemos el principio de oralidad, que se encuentra recogido en
varios instrumentos internacionales(5) y se le considera como un instru-
mento o medio facilitador de la esencia de la justicia básica y garantista
de los derechos mínimos de sus destinatarios. En efecto, todo lo expuesto
o argumentado por las partes o por el juzgador al ser expresado verbal-
mente (y consignado en las actas de la audiencia(6)) permite la comuni-
cación durante la audiencia y la actuación de sus intervinientes, incluso
se prevé la posibilidad del apoyo de un intérprete o traductor, si así se
requiera.

Con referencia a la publicidad, esta permite la participación de la co-


munidad(7), la que es –finalmente– la interesada en que la problemática se
solucione, observando cómo los jueces cumplen su función, colocando de

(5) Artículo 8.2.f de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Artículo 14.1 del Pacto
Internacional de los Derechos Civiles y Políticos. Artículo 26 de la Declaración Americana de los
Derechos y Deberes del Hombre.
(6) Artículo 361 del CPP 2004. Sin embargo, en el procedimiento escrito –al contrario de lo que ocurre en
la audiencia de debate en el juicio oral–, dada la estructura del órgano jurisdiccional (que permite el
reemplazo de los jueces sin renovación de los actos ya realizados), es menester que las audiencias sean
documentadas en actas en las que se vuelque la totalidad de las manifestaciones de los intervinientes, de
modo más completo posible, lo que también se impone para los actos de la instrucción (que es escrita)
en el sistema con juicio oral. Al respecto, consúltese. CREUS, Carlos. Derecho Procesal Penal, Editorial
Astrea, Buenos Aires - Argentina, 1996, p. 129.
(7) Salvo las excepciones establecidas en el artículo 357 del CPP 2004.

9
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

manifiesto y censurando los excesos, abusos o, si sucede, la impunidad(8).


Por lo tanto, se requiere la creación de las condiciones apropiadas para
que el público y la prensa puedan ingresar a presenciar la audiencia (artí-
culo 358 del CPP 2004).

En lo que respecta a la inmediación, se refiere a la necesidad de que


el juez que va a proferir la sentencia aprehenda el conocimiento direc-
to que deviene del acopio probatorio y, así, logre formar su convicción
frente al caso propuesto; es aquella posibilidad que tiene el juez de co-
nocimiento de percibir directamente la práctica de pruebas para tomar la
decisión acertada en el campo de la responsabilidad penal(9). De tal suerte
que la aplicación de este en un sistema procesal penal acusatorio resulta
de cardinal importancia, por cuanto es precisamente durante el juicio oral
cuando debe practicarse las pruebas ante el juez que va a dictar sentencia
(a excepción de las pruebas preconstituidas y anticipadas). Según Roxin,
el juez debe proferir una sentencia de acuerdo con sus propias impresio-
nes personales, que obtiene del acusado y de los medios de prueba en el
curso del juicio oral(10).

Con referencia a la contradicción, esta supone la posibilidad que tie-


nen las partes –llámense fiscal y defensa del acusado– para sustentar sus
planteamientos mediante la aportación de pruebas, de discusión o debate
sobre estas y de la argumentación final o alegatos que pudieran sostener
previo a la decisión final del juzgador(11). Este principio describe la natu-
raleza del juicio oral, como etapa procesal comunicacional (dialógica) y
dialéctica; es decir, en la debida y operativa oportunidad de que las partes
hagan oír sus razones, controlen y aporten circunstancias, aleguen sobre
estas y efectúen sus respectivas peticiones ante el órgano de decisión, el

(8) Este principio tiene la particularidad de no referirse a ninguno de los sujetos procesales que intervienen
en el caso, sino, en cambio, a personas distintas de esos sujetos; no se refiere a la posibilidad del co-
nocimiento de los actos por las partes, sino a la publicidad popular. Cfr. BOVINO, Alberto. Principios
politicos del procedimiento penal, Editores Del Puerto, Buenos Aires - Argentina, 2005, p. 74.
(9) Cfr. GUERRERO PERALTA, Óscar. Fundamentos teóricos constitucionales del nuevo proceso penal,
Ediciones Nueva Jurídica, Bogotá - Colombia, 2005, p. 153.
(10) Cfr. ROXIN, Claus. Derecho Procesal Penal, Ediciones Del Puerto, Buenos Aires - Argentina, 2000,
p. 395.
(11) Indica Sánchez Velarde, que salvo que se manifieste un supuesto de aceptación a la acusación fiscal,
las pruebas deben debatirse en el juicio oral, pues ello es lo que se espera del esquema acusatorio del
juicio para que el juez, realizando labor de valoración, pueda dictar la sentencia que corresponda. Cfr.
SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Manual de Derecho Procesal Penal. Idemsa. Lima, 2004. Ob. cit., p. 569.

10
La Etapa deL juicio oral

que deberá fallar conforme a los elementos obrantes. Por definición, es


una etapa dialéctica, que se manifiesta de modo preponderante por la ac-
tividad participativa, lo que a su vez exige la neta diferenciación de los
sujetos y de la posición de los órganos de la acusación respecto de la de-
fensa y de todos estos en relación con el tribunal(12). En ese sentido, el
juez no interviene en la actuación probatoria, salvo contadas excepciones
con fines exclusivamente de esclarecimiento (artículo 375, numeral 4 del
CPP 2004).

En segundo lugar, se tienen los principios referidos al desarrollo del


juicio oral, en donde se resalta la de continuidad, que surgió en oposición
al fragmentarismo discontinuo de los procedimientos escritos. En efec-
to, por esta necesidad de los requisitos de la percepción, no puede haber
espacios temporales considerables entre los diversos actos producidos
durante la audiencia(13). La prueba debe estar viva en los sentidos de los
jueces, que quienes la deben tener presente en sus memorias, al tiempo de
dictado de la sentencia; de allí que la instrumentación de la audiencia no
apunte a hibernar la prueba como ocurre en el juicio escrito. Aunque cabe
señalar que en la legislación comparada se tiene la posibilidad de graba-
ción, de que se efectúen resúmenes o de levantar versiones taquigráficas;
sin embargo, es excepcional y obedece a la ratio de facilitar la tarea de
los sentenciantes(14).

La concentración de los actos en el juicio oral impone la necesidad de


que lo que se haga sea en presencia de los que en él intervienen en forma
sucesiva y sin perder la debida continuidad. Ello permite que las conclu-
siones, tesis y solicitudes que se presenten, no pierdan el hilo conceptual

(12) Cfr. VÁZQUEZ ROSSI. Jorge. Ob. cit., p. 409.


(13) El artículo 360 del CPP 2004, precisa que instalada la audiencia, esta seguirá en sesiones continuas e
ininterrumpidas hasta su conclusión. Si no fuere posible realizar el debate en un solo día, este continuará
durante los días consecutivos que fueran necesarios hasta su conclusión. La audiencia solo podrá sus-
penderse: a) Por razones de enfermedad del juez, del fiscal o del imputado o su defensor; b) Por razones
de fuerza mayor o caso fortuito; y, c) Cuando este Código lo disponga. La suspensión del juicio oral no
podrá exceder de ocho días hábiles. Superado el impedimento, la audiencia continuará, previa citación
por el medio más rápido, al día siguiente, siempre que este no dure más del plazo fijado inicialmente.
Cuando la suspensión dure más de ese plazo, se producirá la interrupción del debate y se dejará sin efec-
to el juicio, sin perjuicio de señalarse nueva fecha para su realización.
(14) Al respecto, señalamos el artículo 394 del Código Procesal penal de Argentina. Véase: CAFETZOGLUS,
Alberto Néstor. Derecho Procesal Penal. El procedimiento en los códigos de la nación y provincia de
Buenos Aires, Editorial Hammurabi, Buenos Aires - Argentina, 1999, p. 234.

11
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

entre el momento en que se acopian y el que se discuten, además que


sean continuos al instante en que se toma la decisión. San Martín Castro
acota que es una novedad en el nuevo Código la profundización de los
principios de unidad y concentración del debate, ya que, entre sesiones
de una misma audiencia, no pueden intercalarse o realizarse otros juicios,
salvo que en ese lapso pueda concluir, es decir, si la nueva causa lo per-
mite (artículo 360, numeral 5) del CPP 2004)(15).

En lo que respecta a la identidad física del juzgador, esta parte de


la necesidad de que el juez presencie físicamente toda la audiencia del
debate oral; además, debe ser él quien personalmente dicte la sentencia,
sin posibilidad de delegación alguna(16). Ello con el objetivo de que quien
dicte el fallo sea el mismo que presenció en forma directa e inmediata
la producción y acopio de los elementos probatorios, así como también
la discusión de sus consecuencias jurídico-penales y la incidencia en la
decisión a tomar(17).

Finalmente, está el principio de presencia obligatoria del imputa-


do y su defensor, que en doctrina se le conoce como el derecho a estar
presente en el juicio. En ese sentido, el carácter adversativo del modelo
acusatorio, el hecho de que la defensa se constituye con el apoderado y
el imputado, y el reconocimiento al derecho del imputado de controlar y
ejercer su propia defensa, obligan a considerar cuidadosamente la posibi-
lidad del juicio en ausencia. Si el juicio se desarrolla sobre la base de dos
versiones enfrentadas, cuyo soporte argumentativo se realiza de manera
autónoma (cada parte recopila evidencia), ¿puede el imputado no estar
presente durante la celebración del juicio? Se puede considerar dos situa-
ciones: a) negativa a estar presente; la estrategia defensiva es un asunto
que concierne, salvo actos claramente inadmisibles para el apoderado,

(15) Cfr. SAN MARTÍN CASTRO, César. “Introducción general al estudio del nuevo Código Procesal
Penal”. En: El nuevo proceso penal. Estudios fundamentales, Editorial Palestra, Lima - Perú, 2005, p. 39.
(16) Sin embargo, el artículo 359, numeral 2) del CPP 2004, establece como excepción a este principio la
ausencia prolongada de uno de los miembros del colegiado o la aparición de algún impedimento. En ese
caso, será reemplazado una sola vez por el juez llamado por ley, sin suspenderse el juicio, a condición
de que el reemplazado continúe interviniendo con los otros dos miembros. No obstante, la licencia, ju-
bilación o goce de vacaciones de los jueces no les impide participar en la deliberación y votación de la
sentencia.
(17) Cfr. ALARCÓN GRANOBLES, Héctor. Garantismo penal en el proceso acusatorio colombiano, Grupo
Editorial Ibáñez, Bogotá - Colombia, 2006, p. 49.

12
La Etapa deL juicio oral

exclusivamente a la defensa y al imputado. En este orden de ideas, como


se ha admitido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, es posible
que se juzgue en ausencia del acusado, si este se niega presentarse en el
juicio;(18) b) imposibilidad de informar al acusado, esto ocurre cuando el
Estado ha desplegado todos los medios a su disposición para dar con el
paradero del acusado y, a pesar de ello, no lo encuentra.

Jurisprudencia

“La función política de control del poder judicial que cumplen los
particulares, a través de su presencia en un acto judicial público,
consiste, precisamente, en la verificación del cumplimiento de las
condiciones, requisitos y presupuestos jurídicos por parte de quienes
desempeñan la tarea de administrar justicia”. Tribunal Europeo de
Derecho Humanos, sentencia del 8 de diciembre de 1983.

“Otro punto denunciado por el demandante relacionado con el dere-


cho a la prueba es la afectación del principio de inmediación. Este
establece que la actividad probatoria debe transcurrir en presencia
del juez encargado de pronunciar sentencia. El accionante sostiene
la afectación de dicho principio alegando que el informe final se
elaboró sobre la base de diligencias realizadas por varios jueces.
Planteada así la presunta afectación, este Tribunal considera que ella
no tiene sustento, puesto que, de acuerdo a lo señalado a propósito
del principio de inmediación, el cual garantiza que el juez encargado

(18) Este tema presenta una gran relevancia, dado que el Poder Ejecutivo ha enviado, con carácter de urgente,
un proyecto de ley de simplificación del juicio oral al Congreso, en donde se propone: “El acusado no
podrá alejarse de la audiencia sin permiso de la Sala; sin embargo, una vez escuchada la formulación de
cargos y por razones justificadas podrá autorizársele el permiso, en cuyo caso será representado por su
defensor”.
Agrega que “si el acusado ha prestado su declaración en el juicio oral o se acoge al derecho de guardar
silencio y deja de asistir a la audiencia, esta continuará sin su presencia y será representado por su de-
fensor” (propuesta de modificación al artículo 243 del Código de Procedimientos Penales). Asimismo,
propone que “la Sala, de oficio o a solicitud de parte, puede ordenar que el acusado no esté presente en
la audiencia durante un interrogatorio, si es de temer que otro de los acusados o un testigo o perito no
dirá la verdad en su presencia”. Además, refiere que si los testigos o peritos no pueden asistir por causa
justificada, podrán declarar a través de una videoconferencia u otro sistema de reproducción a distancia.
Sin embargo, indica que “las diligencias de confrontación, de debate pericial o de reconocimien-
to estarán sujetas a las mismas reglas” (propuesta de modificación al artículo 256 del Código de
Procedimientos Penales). Sin embargo, como se acotó, en el Derecho comparado se está flexibilizando
el principio de presencia física del acusado; para mayores detalles, véase: BERNAL CUELLAR, Jaime y
MONTEALEGRE LYNETT, Eduardo. El proceso penal. Fundamentos constitucionales del nuevo siste-
ma acusatorio, Tomo I, Universidad Externado de Colombia, Bogotá - Colombia, 2004, p. 212.

13
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

de sentenciar tenga contacto directo con todas las pruebas, este no


resulta afectado cuando más de un juez en la etapa de instrucción
conoce del proceso, ya que ellos no serán los encargados de dictar
sentencia”. Sentencia del Tribunal Constitucional, expediente Nº
1934-2003-HC/TC Lima, considerandos tercero y cuarto.

“Si el juez no oye directamente la declaración del testigo sino que la


lee de un acta, no está en condiciones –por capaz que sea– de reali-
zar un juicio de credibilidad respecto de lo que el testigo ha dicho,
además, tal declaración no puede ser contraexaminada y por tanto
sometida al test de la contradictoriedad”. Sala penal Permanente
de la Corte Suprema, Casación Nº 09-2007 Huaura, considerando
segundo.

• Base legal:
Artículos 207 al 218, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 356 al 361, Código Procesal Penal de 2004.

3. ¿Quién se encarga de dirigir y llevar a cabo el juicio oral?


Según el C de PP 1940, es la Sala penal de la Corte Superior de
Justicia, que según las reglas de competencia, se encarga de dirigir y lle-
var a cabo el Juicio oral; pero solamente ingresan a esta etapa aquellos
delitos que se tramitan vía el proceso ordinario y según lo señalado en la
Ley Nº 26689.

En cambio, según el CPP 2004, es el Juzgado penal quien se encar-


ga de la dirección y realización del juzgamiento; ahora bien, el Juzgado
penal puede ser unipersonal (integrado por un juez) o colegiado (integra-
do por tres jueces, donde uno de ellos fungirá como presidente). Los juz-
gados penales colegiados llevarán a cabo el juicio oral de aquellos delitos
que tengan señalados en la ley, en su extremo mínimo, una pena privativa
de libertad mayor de seis años; por otro lado, aquellos sancionados en su
extremo mínimo con una pena inferior a seis años, serán juzgados por el
Juzgado penal unipersonal. En suma, como se puede apreciar, por regla
general todos los delitos son susceptibles de ingresar a la etapa del juicio
oral, debido a que, y como se indicó al inicio del capítulo, es la etapa más
importante del proceso penal.

14
La Etapa deL juicio oral

Jurisprudencia

“En ese sentido, el hecho de que se desconociera la identidad de


los magistrados encargados de llevar a cabo el juicio oral lesio-
nó el derecho al juez natural, toda vez que el justiciable no estaba
en la capacidad de poder conocer con certeza quiénes las personas
que lo juzgaban”. Sentencia del Tribunal Constitucional, expedien-
te Nº 2926-2002-HC/TC, considerando sexto.

• Base legal:
Artículos 14, 207 y 216, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 28 y 363, Código Procesal Penal de 2004.

4. ¿Cuáles son las características del juicio oral?


Las características del juicio oral son:

– Es judicial. Su dirección y realización está a cargo del órgano


jurisdiccional.

– Es pública. Porque la audiencia puede ser presenciada por ter-


ceras personas que velan por el cumplimiento de los principios y
garantías que, como hemos señalado, rodean al juicio oral.

– Es oral. Porque para garantizar la inmediación del juez con los


órganos de prueba y facilitar la actividad de las partes, el medio
de comunicación verbal es el más adecuado.

– Es dialéctica. Como en la fase del juicio oral se desarrollan los


actos de prueba, estos descansan en el examen y contraexamen
que las partes, sobre los órganos de prueba, realizan.

– Es dialógica. Porque las partes tratarán de comunicar al juez que


fallará, que su teoría del caso es la más certera, o que al menos la
de su contraparte no lo es tanto.

15
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“La función política de control del Poder Judicial que cumplen los
particulares, a través de su presencia en un acto judicial público,
consiste, precisamente, en la verificación del cumplimiento de las
condiciones, requisitos y presupuestos jurídicos por parte de quienes
desempeñan la tarea de administrar justicia”. Tribunal Europeo de
Derecho Humanos, sentencia del 8 de diciembre de 1983.

“En ese sentido, el hecho de que se desconociera la identidad de


los magistrados encargados de llevar a cabo el juicio oral lesionó
el derecho al juez natural, toda vez que el justiciable no estaba en
la capacidad de poder conocer con certeza quiénes las personas que
lo juzgaban”. Sentencia del Tribunal Constitucional, Expediente
Nº 2926-2002-HC/TC, considerando sexto.

• Base legal:
Artículos 14, 207 y 216, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 28 y 363, Código Procesal Penal de 2004.

5. ¿Cuál es la estructura del juicio oral?


El juicio oral se estructura a través de tres fases: a) fase de inicio; b)
fase de desarrollo probatorio; y c) fase conclusiva o de término.

Jurisprudencia

“El ordenamiento procesal penal nacional reconoce, además, la au-


sencia, y en ambos casos, como es evidente, consagró como dogma
la imposibilidad de desarrollar el juicio oral –fase angular del siste-
ma acusatorio– sin la necesaria presencia del acusado. En: Acuerdo
Plenario N° 5-2006/CJ-116, fundamento sexto.

• Base legal:
Artículos 207 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 356 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

16
La Etapa deL juicio oral

FASES DEL JUICIO ORAL

Desarrollo del juicio oral

Instalación de la audiencia(19)
1. Fase inicial Alegatos preliminares
Pregunta al acusado sobre su conformidad con la acusación

Examen del acusado


2. Fase probatoria Examen de testigos
Examen de peritos
Oralización de la prueba documental

Alegatos finales
3. Fase final Deliberación y votación de la sentencia
Sentencia

II. FASE INICIAL DEL JUICIO ORAL

1. ¿Cómo se inicia el juicio oral en el C de PP 1940?


Según el C de PP 1940, la fase inicial del juicio oral comprende
desde la instalación de la audiencia hasta la pregunta de conformidad del
acusado con los términos de la acusación fiscal. A continuación detallare-
mos paso a paso esta primera fase del juzgamiento.

a) Instalación de la audiencia. En el día y hora señalados, presen-


tes el fiscal superior, el acusado, en los casos en que sea obliga-
toria su concurrencia, y el defensor, el presidente de la Sala penal
declarará abierta la audiencia, la que continuará durante las sesio-
nes consecutivas que sean necesarias, hasta su conclusión.

La Sala penal tendrá a su frente al acusado; a su derecha, al fiscal


superior y a la parte civil, y a su izquierda la defensa. Los testigos y

(19) En lo que respecte a la solicitud de admitir nuevas pruebas al juicio oral, esta, según el C de PP 1940,
se da luego de instalada la audiencia y antes que el fiscal exponga su acusación. En cambio, en el CPP
2004, esta ocurre después que se le ha preguntado al acusado si está conforme con la acusación fiscal, y
este haya respondido que no.

17
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

peritos ocuparán una sala contigua a la de la Sala penal. El presi-


dente tomará las medidas necesarias para que los testigos no pue-
dan dialogar entre sí, y solo serán introducidos a la audiencia a
medida que sean llamados por el presidente.

Instalada la audiencia, el presidente ordenará al relator que lea


la lista de los peritos y testigos que se hallan en la sala próxima.
Concluida la lectura preguntará al fiscal superior, al defensor y al
acusado si tienen algún perito o testigo nuevo que presentar.

Las partes que ofrezcan nuevos testigos o peritos estarán obliga-


das a indicar específicamente la pertinencia y el aporte que pu-
diera obtenerse con su intervención, identificándolos y precisan-
do los puntos sobre los que deban declarar o exponer. La Sala
no admitirá la prueba ofrecida que no cumpla con los requisitos
señalados.

Asimismo, si la Sala penal lo cree conveniente, se pueden presen-


tar en la audiencia los objetos que tengan relación con el delito.
Las peticiones que sobre esta materia haga el fiscal superior, el
acusado o la parte civil serán resueltas por la Sala inmediatamen-
te. En caso de negativa podrá el peticionario hacer constar en el
acta los motivos de la petición.

Finalmente, antes de que empiece el debate, el acusado, su defen-


sor, el fiscal superior o la parte civil pueden pedir que se poster-
gue la audiencia hasta que vengan los peritos o testigos citados
que no han concurrido o los nuevamente ofrecidos. El presidente
preguntará a la otra parte lo que tiene que exponer sobre esta pe-
tición, y con su respuesta la Sala resolverá inmediatamente, fijan-
do nueva fecha, si acepta la postergación.

b) Alegatos preliminares. Continuando la audiencia y a fin de co-


nocer los cargos que se formulan contra el acusado, el director
de debates(20) concederá al fiscal superior la palabra para que se

(20) Según el artículo 216 del C de PP 1940, modificado por la Ley Nº 28117, señala que el presidente de la
Sala dirigirá la audiencia y ordenará los actos necesarios para su desarrollo, garantizando el ejercicio
pleno de la acusación y de la defensa. Podrá impedir que las alegaciones se desvíen hacia aspectos no

18
La Etapa deL juicio oral

exponga sucintamente los términos de su acusación. Posteriormente,


tomarán el uso de la palabra la parte civil y el abogado defensor.

c) La pregunta de conformidad del acusado con los términos de


la acusación fiscal. Una vez que el Ministerio Público haya
formulado los cargos de la acusación, el director de debates pre-
guntará al acusado si acepta ser autor o partícipe del delito ma-
teria de la acusación y responsable de la reparación civil. Si la
respuesta es negativa se continúa con la audiencia. En caso de
obtener una respuesta afirmativa y una confesión del acusado,
se le preguntará a su abogado defensor si está conforme con la
declaración de su patrocinado; en caso de ser negativa se conti-
núa con la audiencia; en caso de ser positiva, y en aplicación de
la Ley Nº 28122, se declara la conclusión anticipada del debate
oral, procediéndose a emitir la respectiva sentencia, o en un plazo
no mayor de cuarenta y ocho horas.

Cabe precisar que la figura de la conclusión anticipada del debate


oral fue objeto del primer precedente vinculante dictado en virtud de lo
dispuesto en el artículo 301-A del C de PP 1940. En ese sentido, en mé-
rito del Recurso de Nulidad N° 1766-2004, de fecha 21 de septiembre de
2004, la Sala penal Permanente de la Corte Suprema estableció determi-
nados lineamientos en torno a la conclusión anticipada del debate oral,
de observancia obligatoria para los demás operadores de justicia. Estos
lineamientos son:

1. Que la Ley Nº 28122 regula dos instituciones procesales penales:


la conclusión anticipada de la instrucción judicial y la conclusión
anticipada del debate o del juicio oral.

2. La conclusión anticipada de la instrucción judicial se circuns-


cribe a determinados tipos penales y a procesos simples, siem-
pre que se presenten puntuales supuestos procesales, tales como

pertinentes o inadmisibles, pero sin coartar el ejercicio de la acusación ni el derecho de defensa. También
podrá limitar el tiempo en el uso de la palabra a los sujetos procesales que debieren intervenir durante el
juicio, fijando límites máximos igualitarios para todos ellos, de acuerdo con la naturaleza y complejidad
del caso, o interrumpiendo a quien hiciere uso manifiestamente abusivo de su facultad. El presidente de
la Sala puede delegar en otro de los vocales las funciones de la dirección del debate.

19
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

flagrancia delictiva, investigación preliminar con la intervención


del fiscal con suficiencia probatoria y confesión sincera, lo que
se explica porque causalmente se tiende a limitar los actos de in-
vestigación judicial y, por ello, podría afectar la incorporación de
fuentes de prueba y elementos de convicción para que, en su día,
se funde una acusación o se sostenga una defensa razonable.

3. En la conclusión anticipada del debate oral rige básicamente el


principio del consenso, dado que la decisión del imputado y su
defensa es determinante para iniciar el procedimiento de conclu-
sión anticipada del juicio oral, lo que no es de recibo cuando se
trata de concluir anticipadamente la instrucción judicial, que re-
quiere cumplir –sin que la voluntad del imputado pueda impedir-
lo– determinados requisitos legalmente previstos.

4. En la conclusión anticipada del debate oral se privilegia la capta-


ción de los cargos por parte del imputado y su defensa –ella es la
titular de esta institución–, cuya seguridad –de cara al principio
de presunción de inocencia– parte de una instrucción cumplida-
mente actuada con sólidos elementos de convicción, y valorada,
a los efectos de la pretensión acusadora, por el fiscal superior y,
luego, por la defensa.

Sin embargo, debemos de disentir con este cuarto lineamiento


emitido por la Sala penal Permanente de la Corte Suprema, por
dos razones. En primer lugar, porque parte de un supuesto ideal
que no corresponde a la realidad de nuestra praxis judicial; es
decir, creer que la conclusión anticipada del juicio oral parte de la
presencia de una instrucción cumplidamente actuada con sólidos
elementos de convicción, es condenar a esta figura procesal a una
utopía, a un ideal que se ve desenmascarado por el día a día que
viven los litigantes en los juzgados penales, sometidos a instruc-
ciones sin estrategias, guiadas por el ritual que señala la ley; y
que genera el riesgo, que la Sala, al percatarse de una instrucción
mal dirigida, no dé validez a la aceptación de los cargos por parte
del acusado y no aplique la conclusión anticipada del debate oral.
En segundo lugar, porque no tienen en cuenta que más allá de
lo ocurrido durante la instrucción, la defensa, dentro de su es-
trategia, considere que la pena y el monto de reparación civil

20
La Etapa deL juicio oral

solicitada por el fiscal están dentro de los parámetros de acepta-


ción por parte de la defensa; es decir, más que fundamentar la
conclusión anticipada del juicio oral en instrucciones utópicas,
debe descansar en el juego de estrategias de las partes, que es de
recibo en textos como el CPP 2004.

5. La conclusión anticipada del debate oral no impone límite alguno


en orden al delito objeto de acusación, o a la complejidad del pro-
ceso, como sí ocurre con la conclusión de la instrucción judicial.

6. La aceptación de los cargos por parte del acusado en la conclu-


sión anticipada del juicio oral, debe entenderse, únicamente,
como aceptar ser autor o partícipe del delito materia de la acu-
sación y responsable de la reparación civil, de modo que en este
caso no cabe aplicar la reducción de la pena por confesión sin-
cera prevista en el artículo ciento treinta y seis del Código de
Procedimientos Penales de 1940.

7. En la conclusión anticipada del juicio oral, la Sala penal está au-


torizada, al reconocerse los hechos acusados, a recorrer la pena
en toda su extensión, desde la más alta prevista en el tipo penal
hasta la mínima inferida, llegando incluso hasta la absolución si
fuere el caso, esto es, si se toma en cuenta la fuente española,
parcialmente acogida, cuando se advierta que el hecho es atípi-
co o resulta manifiesta la concurrencia de cualquier circunstan-
cia determinante de la exención de responsabilidad penal o de su
preceptiva atenuación.

Al respecto, también debemos señalar nuestro distanciamien-


to con este lineamiento de la Sala penal Permanente de la Corte
Suprema, dado que es materialización del riesgo señalado ut
supra. Es decir, si consideramos que la conclusión anticipada del
juicio oral descansa en una instrucción cumplidamente actuada
con sólidos elementos de convicción, entonces se puede inferir
que, si esta no se cumple, la Sala penal no tendrá por qué vincu-
larse a la aceptación de cargos, de pena y reparación civil realiza-
da por el acusado, conforme a los términos de la acusación fiscal.
Pero lo más grave de ello es que en vez que el juicio oral continúe,
se le autoriza a la Sala recorrer la pena en toda su extensión, incluso

21
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

hasta en su extremo más alto; lo cual afecta el principio de favora-


bilidad del imputado, ya que la imposición del extremo máximo de
la pena debe ser después de realizado todos los actos del juicio oral,
y no antes –otra opinión sería si la Sala solo se le faculta atenuar la
pena o bien absolver–. Por otro lado, este lineamiento no concuer-
da con la filosofía del Derecho penal premial; es decir, si el acusado
acepta los cargos, y dentro de la estrategia elaborada por su defensa,
lo lógico sería que espere un beneficio por su confesión. Si al acusado
se le explica que a pesar de su conformidad con la acusación fiscal, la
Sala le puede aumentar la pena, entonces qué le motivará acogerse a
la conclusión anticipada del juicio oral; estaríamos, simplemente, ante
una institución procesal ineficaz.

8. En la conclusión anticipada del juicio oral se expide una moda-


lidad especial de sentencia, que puede denominarse “sentencia
anticipada”, producto de una confesión del acusado en los tér-
minos antes descritos; esta confesión tiene como efecto procesal
concluir el juicio oral, y no está circunscripta exclusivamente al
pedido de pena y reparación civil del fiscal y, en su caso, de la
parte civil, consecuentemente, el Tribunal retiene su potestad de
fijarlas conforme a lo que corresponda y con arreglo a los princi-
pios de legalidad y proporcionalidad.

Igualmente, como en el anterior comentario, vemos un divorcio


entre los fines de la conclusión anticipada del juicio oral con el
Derecho penal premial, donde, justamente para evitar la sobre-
carga procesal, se espera flexibilizar la proporcionalidad de la
pena, en aras de lograr la conformidad, con la acusación fiscal,
por parte del acusado y su abogado defensor.

En resumidas cuentas, y volviendo a la pregunta materia de respues-


ta, una vez instalada la audiencia, se prosigue con la exposición oral de la
acusación por parte del fiscal superior y los alegatos preliminares de los
demás sujetos procesales, para luego preguntar al acusado si está confor-
me o no con los términos de esta; si su respuesta es afirmativa –y es de
igual opinión su abogado defensor– el juicio oral concluye, expidiéndose
sentencia a más tardar en cuarenta y ocho horas; si por el contrario, la
respuesta es negativa, el juicio oral continúa a través de su siguiente fase:
el desarrollo de la actividad probatoria.

22
La Etapa deL juicio oral

Jurisprudencia

“Si bien el encausado se acogió a la conclusión anticipada del debate


oral, ello no puede homologarse a la confesión sincera que regula el
artículo ciento treinta y seis del Código de Procedimientos Penales
–que otorga el beneficio de la disminución prudencial de la pena–,
al carecer de los requisitos de veracidad y espontaneidad que este
Supremo Tribunal tiene establecidos”. Sala penal R. N. Nº 3678-
2006 Tumbes, considerando sexto.

“La institución de la conformidad dentro del marco de la conclusión


anticipada del debate oral tiene como presupuesto abreviar el pro-
cedimiento y no necesariamente la disminución de la punición apli-
cable al caso; que para tales fines debe atenderse además a los már-
genes de la pena previstos por el delito, los factores previstos en los
artículos cuarenta y cinco y cuarenta y seis del Código Penal, y la
forma y circunstancias como se produjeron los hechos delictuosos.
Sala penal R. N. Nº 3532-2006-Arequipa, considerando cuarto.

• Base legal:
Artículos 234 al 243, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículo 5 de la Ley Nº 28122.

2. ¿Cómo se inicia el juicio oral en el CPP 2004?


Según el CPP 2004, la fase inicial del juicio oral comprende desde la ins-
talación de la audiencia hasta la pregunta de conformidad del acusado con los
términos de la acusación fiscal. Como puede apreciarse, presenta una similar
estructura que lo señalado en el C de PP 1940. En ese sentido, a continuación
detallaremos paso a paso esta primera fase del juzgamiento.

a) Instalación de la audiencia. El juzgamiento tendrá lugar en la Sala


de audiencias que designe el Juzgado penal, salvo que por razones
de enfermedad u otra causal justificada sea imposible la concurrencia
del acusado a la Sala de audiencias, el juzgamiento podrá realizarse
en todo o en parte en el lugar donde este se encuentre, siempre que
su estado de salud y las condiciones lo permitan.

La audiencia solo podrá instalarse con la presencia obligatoria


del juez penal o, en su caso, de los jueces que integran el Juzgado

23
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

penal Colegiado, del fiscal, del acusado y su defensor. Para ello,


el juez penal verificará la correcta citación a las partes, así como
la efectiva concurrencia de los testigos y peritos emplazados. La
inasistencia de las demás partes y de los órganos de prueba cita-
dos no impide la instalación de la audiencia.

Por otro lado, y con respecto a la ubicación de los sujetos proce-


sales, el juez penal tendrá a su frente al acusado; a su derecha, al
fiscal y al abogado de la parte civil; y, a su izquierda al abogado
defensor del acusado. Asimismo, los testigos y peritos ocuparán
un ambiente contiguo a la Sala de audiencias. El auxiliar juris-
diccional tomará las medidas necesarias para que los testigos no
puedan dialogar entre sí. Los testigos y peritos solo serán intro-
ducidos a la Sala de audiencias a medida que sean llamados para
ser examinados.

Sin embargo, nos llama la atención la ubicación que el CPP 2004


da tanto al acusado como a su abogado defensor; esto es, distan-
ciados; cuando en el artículo 371, numeral 3), señala que en todo
momento podrá conferenciar el acusado con su abogado, sin que
se paralice la audiencia; ello da a entender, como los juicios ora-
les en Estados Unidos, que el defensor está sentado al lado de su
cliente, y así favorecer ese diálogo o comunicación que el texto
de 2004 eleva a la categoría de derecho. Por lo que, se requiere
una aclaración en el CPP 2004.

Instalada la audiencia, el juez enunciará el número del proceso, la


finalidad específica del juicio, el nombre y los demás datos com-
pletos de identidad personal del acusado, su situación jurídica, el
delito objeto de acusación y el nombre del agraviado.

b) Alegatos preliminares. Una vez instalada la audiencia, el fiscal


expondrá resumidamente los hechos objeto de la acusación, la
calificación jurídica y las pruebas que ofreció y fueron admitidas.
Posteriormente, en su orden, los abogados del actor civil y del
tercero civil expondrán concisamente sus pretensiones y las prue-
bas ofrecidas y admitidas. Finalmente, el defensor del acusado
expondrá brevemente sus argumentos de defensa y las pruebas de
descargo ofrecidas y admitidas.

24
La Etapa deL juicio oral

Al respecto, debe resaltarse la importancia de los alegatos preli-


minares (también llamados iniciales o de apertura), en el sentido
de que, de fungir como momento procesal que tienen las partes
para presentar ante el juzgador el caso (o su caso) que está a
punto de conocer, señalando qué es lo que la prueba demostrará y
desde qué punto específico ella debe ser apreciada.

En efecto, a diferencia de los alegatos finales, los iniciales no pre-


tenden analizar el peso o la credibilidad de la prueba, pues esta
todavía no se ha presentado. El objeto de estos alegatos de aper-
tura es otro: presentar al juzgador la teoría del caso de cada parte
y hacer una cierta “promesa” acerca de qué hechos, en términos
generales, quedarán acreditados a partir de la prueba(21).

Ello obliga a diferenciar, por un lado, la teoría del caso que cada
parte pretende comunicar al juzgador con el momento procesal
para hacerlo, esto es, durante los alegatos preliminares. Ahora
bien, hay textos adjetivos como el colombiano, que a la hora de
redactar este momento procesal genera una que otra confusión(22).

(21) Cfr. BAYTELMAN, Andrés y DUCE, Mauricio. Litigación penal, juicio oral y prueba, Fondo de Cultura
Económica, México D.F., 2005, p. 51.
(22) El artículo 371 del texto adjetivo colombiano señala: “Antes de proceder a la presentación y práctica de las
pruebas, la fiscalía deberá presentar la teoría del caso. La defensa, si lo desea, podrá hacer lo propio”. Como se
aprecia, se resaltó el término podrá, el cual, y en el marco de una interpretación literal, denota que es una potes-
tad de la defensa presentar, durante la audiencia del juicio oral y en la etapa de los alegatos iniciales, su teoría
del caso. Al respecto, se debe tener cuidado con semejante expresión porque, y muy al margen que la carga
probatoria lo tenga la fiscalía así como la observancia de la presunción de inocencia que le asiste al imputado, la
defensa no puede presentarse al juicio oral sin una estrategia, y que, el silencio del abogado defensor o su poco
activismo durante el juzgamiento, conllevaría el riesgo que el juez de conocimiento solo reciba información
proporcionada por una sola de las partes, esto es, la fiscalía. Por tal razón, lo redactado en el artículo 371 del
Código colombiano, podría originar interpretaciones sesgadas entre los abogados, llegando al absurdo de creer
que el contar con una estrategia en la arena procesal es simplemente una potestad. Sentido que, por lo señalado
en el presente estudio, debe ser totalmente descartado.
En ese sentido, durante un certamen académico en el cual se participó, se levantaron observaciones al
comentario esgrimido en el párrafo anterior, que consideramos pertinentes reproducir, así como, las
respuestas que a estas se efectuaron; a fin de coadyuvar al desempeño de la defensa durante la fase de
juzgamiento.
(a) Una primera observación consistió en que el carácter potestativo que la normatividad colombiana
señala para la teoría del caso de la defensa, se debe al respeto de una serie de garantías procesales,
tales como: la carga probatoria, la presunción de inocencia y, sobre todo, por el silencio que puede
guardar el acusado durante el juicio (como ocurrió en los juicios de Montesinos); por ende, no hay
una obligación de expresarse durante el juzgamiento. Al respecto, se debe decir que un asunto es la
teoría del caso, como herramienta metodológica que contiene la estrategia procesal de cada una de
las partes, y otro es el silencio que el acusado presente durante su juzgamiento; y aún así, en nada
sería absurdo pensar que ese silencio responde a una estrategia de la defensa. Por otro lado, el que la

25
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Como guía, se sugieren los siguientes tipos de estructuraciones


de los alegatos preliminares:

– Combinar en una historia general la evidencia que uno espera


presentar por intermedio de una serie de testigos.

– Resumir la historia de cada testigo individual.

defensa cuente con un planteamiento metodológico en nada contraviene la observancia de las cita-
das garantías procesales; al contrario, sería la aplicación de una de ellas, la denominada igualdad de
las partes; es decir, si el fiscal dirige su actuación, aun durante el juicio oral, mediante una estrategia
construida, desarrollada y pulida, igual proceder puede realizar la defensa.
(b) Otra observación consistió en que el abogado defensor no tiene por qué construir todo un plantea-
miento metodológico, dado que le puede ser suficiente la errónea estrategia o la mala dirección de la
investigación por parte del fiscal; por lo que, para qué es necesario desplegar y/o exponer toda una
estrategia por parte de la defensa, si es suficiente desnudar los errores de la fiscalía. Al respecto, es
verdad la presencia de una deficiente investigación realizada por el fiscal, la cual, obviamente, va a
conllevar que su estrategia se funde en yerros que en nada le favorecerá. Sin embargo, sería un error
del abogado defensor el pensar siempre que va a ganar su caso por los errores incurridos por el fiscal;
eso sería jugar con el azar, con la rueda de la fortuna; máxime si en el diseño de corporatividad aplica-
do en el Ministerio Público, el caso puede ser respaldado por todo un equipo de fiscales y asistentes,
donde no siempre todos se van a equivocar. Por el contrario, la defensa debe contar con un plan de
trabajo, cuyo éxito, además de la calidad de contenido y aplicación que presenta, se vería respaldado
por errores en la estrategia de su contraparte, pero es solo eso, un respaldo, no el sustitutivo.
(c) Una tercera observación gira en torno al hecho, de que, si el fiscal tiene la obligación de contar con un plan-
teamiento metodológico desde el momento en que toma conocimiento de la presunta realización de un hecho
delictivo, la defensa no tiene por qué desplegar todo un esfuerzo constructivo e investigador, sino que le basta
en participar en las diligencias que el fiscal, como director de las investigaciones, realiza e incluso detectar
puntos comunes que a la postre sean objetos de convenciones probatorias. Esta observación se ubica en la
teoría del caso, no de su etapa expositiva durante el juicio, sino en sus fases de construcción y de recolección
del material informativo, las cuales operan durante las fases de investigación (preliminar y preparatoria, res-
pectivamente). Sin embargo, no compartimos lo observado, y para ello basta la siguiente reflexión: si con el
modelo procesal anterior, criticábamos la pasividad de la defensa, durante la etapa de instrucción, al dejar
todo en manos del juez; entonces también será digno de criticar esta pasividad al dejar todo, ahora, en manos
del fiscal. En ese sentido, si al defensor se le faculta solicitar diligencias de investigación al fiscal, y si no tiene
una respuesta aceptable, recurrir al juez de investigación preparatoria, es porque el carácter activo - participa-
tivo que se le impregna a su actuación, aún en etapas tan tempranas como las de investigación; pero lo tiene
que hacer, sobre la base de una estrategia; y si participa en las diligencias de la fiscalía, lo hace teniendo como
brújula su estrategia, caso contrario será un invitado de piedra, alguien que golpea al viento, sin objetivo ni
dirección. Asimismo, si durante la etapa intermedia se llegan a convenciones probatorias, que bueno, pero esa
decisión las partes lo adoptan en el marco de su estrategia construida, no a ciegas.
Y retomando el texto colombiano, su redacción es confusa porque también puede interpretarse en
el sentido de que, la defensa, que cuenta con su teoría del caso, si lo desea puede, utilizando el
momento procesal de los alegatos iniciales, exponer o caso contrario, abstenerse. En ese sentido,
lo facultativo no sería la teoría del caso, sino el uso de la palabra durante los alegatos iniciales; y
ello, en diferentes legislaciones como la peruana, no es facultativo sino obligatorio. En suma, y ya
desde una perspectiva práctica, la defensa debe contar con su teoría del caso, no ir sin una estrategia
a la arena del litigio. Asimismo, el exponerla, durante los alegatos iniciales, no le resta efectividad
alguna a su estrategia, por el contrario, permite al juzgador tener una visión diferente de los hechos,
la cual, y dependiendo de la actividad probatoria a realizarse en el juicio oral (en la que es pensable
un acusado que guarda a silencio a un abogado defensor callado, sin nada que hacer, ni decir, espe-
rando que la fiscalía cometa errores, a fin de ganar), ser de recibo en la sentencia.

26
La Etapa deL juicio oral

– Agrupar la evidencia esperada en relación con teorías jurídi-


cas o proposiciones fácticas discretas.

Durante los alegatos preliminares uno puede referirse también a


la evidencia que espera que el adversario presente, mostrar auxi-
liares visuales que uno se propone ofrecer, usar analogías y ex-
plicar al juzgador la decisión que se espera que él formule. Más
aún, uno puede pronunciar su declaración inicial con cierta em-
patía, que sugiera que la equidad y la justicia exigen un veredicto
favorable(23).

Por otro lado, y tomando en cuenta la discreción judicial en rela-


ción con el tiempo, uno generalmente está en libertad de incluir
tantos o tan escasos detalles como lo prefiera en los alegatos ini-
ciales. Pero las consideraciones tácticas sugieren que es mejor
dejar muchos detalles de manera que los propios testigos los
revelen. Cuanto más elevado el número de detalles que uno in-
cluye en una declaración, más probable es que el juzgador limite
el uso de la palabra. Al margen del posible hastío, una apertura
excesivamente detallada puede inducir al juzgador a prestar es-
casa atención al propio testimonio, o a llegar a la conclusión de
que el testigo se atiene al libreto bien ensayado que el abogado le
suministró(24).

c) La pregunta de conformidad del acusado con los términos


de la acusación fiscal. Culminados los alegatos preliminares, el
juez informará al acusado de sus derechos y le indicará que es
libre de manifestarse sobre la acusación o de no declarar sobre
los hechos.

Así, entre los derechos que se le informarán al acusado, tenemos:

a) el acusado en cualquier estado del juicio podrá solicitar ser


oído, con el fin de ampliar, aclarar o complementar sus afir-
maciones o declarar si anteriormente se hubiera abstenido;

(23) Cfr. BERGMAN, Paul. La defensa en juicio. La defensa penal y la oralidad, 2a. edición, Editorial
Abeledo - Perrot, Buenos Aires, 1995, p. 234.
(24) Ibídem, p. 238.

27
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

b) el acusado en todo momento podrá comunicarse con su de-


fensor, sin que por ello se paralice la audiencia, derecho que
no podrá ejercer durante su declaración o antes de responder a
las preguntas que se le formulen.

El juez, después de haber instruido de sus derechos al acusado, le


preguntará si admite ser autor o partícipe del delito materia de acusación
y responsable de la reparación civil.

Antes de responder, el acusado podrá solicitar por sí o a través de su


abogado conferenciar previamente con el fiscal para llegar a un acuer-
do sobre la pena para cuyo efecto se suspenderá por breve término. Esta
posibilidad de negociación entre defensa y fiscalía es un mecanismo pro-
cesal traída de la justicia norteamericana, ausente en el C de PP 1940. En
ese sentido, y aplicando el texto de 2004, es jurídicamente factible que se
entablen tratativas entre la defensa y la fiscalía en torno a la aceptación
de responsabilidad del acusado a cambio de una pena y un monto de re-
paración civil no tan gravoso para los intereses de este. Sin embargo, la
justificación de la negociación penal es más pragmática que garantista,
máxime si puede entrar en colisión con principios tales como el de pro-
porcionalidad de la pena o de legalidad procesal.

Por otro lado, si el acusado, previa consulta con su abogado defensor,


responde afirmativamente, el juez declarará la conclusión del juicio (efec-
to similar con la figura de la conclusión anticipada del debate oral). En
ese sentido, la sentencia se dictará en esa misma sesión o en la siguiente,
la cual no podrá postergarse por más de cuarenta y ocho horas, bajo san-
ción de nulidad del juicio.

Sin embargo, si se aceptan los hechos objeto de acusación fiscal, pero


se mantiene un cuestionamiento a la pena y/o la reparación civil, el juez
previo traslado a todas las partes, siempre que en ese ámbito subsista la
contradicción, establecerá la delimitación del debate a la sola aplicación
de la pena y/o a la fijación de la reparación civil, y determinará los me-
dios de prueba que deberán actuarse.

Si son varios los acusados y solamente admiten los cargos una parte
de ellos, con respecto a estos últimos se aplicará el trámite previsto en

28
La Etapa deL juicio oral

este artículo y se expedirá sentencia, continuando el proceso respecto a


los no confesos.

No obstante, y según el artículo 372, numeral 5) del CPP 2004, si a


partir de la descripción del hecho aceptado, el juez estima que no cons-
tituye delito o resulta manifiesta la concurrencia de cualquier causa que
exima o atenúe la responsabilidad penal, dictará sentencia en los términos
en que proceda. Esta disposición evita la afectación al principio de favo-
rabilidad al reo, que comentábamos, si se ve lesionada por el precedente
vinculante de la Sala penal Permanente de la Corte Suprema al pro-
nunciarse por la conclusión anticipada del debate oral –regulada en la
Ley Nº 28122–. Expongamos nuestro razonamiento: en primer lugar, la
conclusión anticipada del juicio oral regulada en el texto de 2004 no se
funda en la utópica instrucción cumplidamente actuada con sólidos ele-
mentos de convicción en la que sí se funda su homóloga regulada en la
Ley Nº 28122; por el contrario, el texto de 2004 funda esta institución en
la actuación de las partes, en su estrategia para con las resultas del pro-
ceso penal –por eso, la posibilidad de negociación–. En segundo lugar,
está claro que por encima de las estrategias de las partes está el respeto a
los principios y garantías procesales; por ende, si la defensa tiene como
estrategia aceptar los cargos y la pena solicitada por el fiscal, sin percatar-
se, por ejemplo, de la atipicidad de los hechos, el juez deberá intervenir,
aun en contra de la voluntad de las partes, porque se estaría afectando el
principio de legalidad, si se impone una pena a un hecho no calificado
como delito en la ley penal. Para nada, el juez estaría yendo en contra del
acusado; como sí ocurre con la Ley Nº 28122, que según el precedente
vinculante antes comentado, permite a la Sala penal no solamente alejar-
se de la pena convenida entre el fiscal y la defensa, sino de imponer el
extremo máximo de esta, situación totalmente atentatoria a la situación
jurídica del acusado –y como se advirtió, mejor hubiera sido continuar
con el juicio oral que el de dictar una sentencia anticipada tan gravosa
para el acusado–.

Por otro lado, y regresando al CPP 2004, si el actor civil ha observa-


do expresamente la cuantía de reparación civil fijada por el fiscal, enton-
ces no vincula al juez, la conformidad, que sobre ese extremo ha expresa-
do el acusado. En ese caso, el juez podrá fijar el monto que corresponde
si su imposición resultare posible o, en todo caso, diferir su determina-
ción con la sentencia que ponga fin al juicio. Al respecto, cabe comentar

29
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

que esta disposición aleja toda duda sobre una supuesta indefensión al
actor civil, dado que en el juego de la negociación, cabe la posibilidad
de que se haya convenido un monto de reparación civil exiguo, vejatorio
para la víctima. Ante ello, basta con que la víctima u ofendida, constitui-
da en actor civil, observe el monto de reparación civil convenido entre la
fiscalía y la defensa, para que el juez dilucide esa cuestión, en amparo de
cualquier interés vulnerado.

Finalmente, si el acusado no expresa su conformidad con los térmi-


nos de la acusación, entonces el juicio oral continúa en su fase desarrollo
de pruebas.

Jurisprudencia

“La acusación dice que examinadas pericialmente las sustancias ve-


getales de color café incautadas, respecto de dos de ellas se estable-
ció que el examen farmacognósico revela la presencia de sumidades
de cannabis y al examen químico corresponden a cannabis sativa,
con principios activos estupefacientes. La tercera de las sustancias
vegetales incautadas al ser examinada reveló la ausencia de sumi-
dades de cannabis y la ausencia de principios activos de cannabis
sativa”. Primera Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo penal de
Temuco (Chile), RUC: 0000000199-6 R.I.T.: 013/2001, consideran-
do segundo.

“Que la defensa efectuada por el abogado Gaspar Calderón Araneda,


tanto en su alegato de apertura y de cierre no hizo cuestión respecto
al hallazgo, tenencia y posesión de la droga, la que señaló estaba
destinada al consumo personal y próximo en el tiempo de su repre-
sentado, a quien se le incrimina por su pasado delictual. Agregó que
la policía inició este operativo en virtud de una llamada anónima de
un informante que nadie conoce. En cuanto a las especies incautadas
en caso alguno se relacionan y demuestran la efectividad de una red
de tráfico criolla, ni la existencia de compradores de la droga como
pretendió establecer la fiscalía mediante la información proporcio-
nada por la pericia efectuada al teléfono celular incautado. Terminó
señalando que su representado es un vicioso, un poli adicto compul-
sivo considerado un consumidor crónico y licencioso, pues fuma al-
rededor de 10 a 15 cigarrillos diarios de marihuana, conducta que no

30
La Etapa deL juicio oral

es sancionada por la ley, por lo que solicitó su absolución”. Primera


Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo penal de Temuco (Chile),
RUC: 0000000199-6 R.I.T.: 013/2001, considerando tercero.

“La institución de la conformidad supone la aceptación absoluta de


los hechos glosados en la acusación fiscal, sin que corresponda for-
mular algún cuestionamiento al relato hecho valer por el fiscal. Sala
penal R. N. Nº 1292-2006 Lima, considerando segundo.

Base legal:
Artículos 371 y 372, Código Procesal Penal de 2004.

III. FASE DE DESARROLLO PROBATORIO EN EL JUICIO ORAL

1. ¿Qué es la prueba?
La prueba, o cuestión probatoria como señala Vázquez Rossi, es el
conocimiento que se hace presente en el proceso y se refiere a la veraci-
dad de las afirmaciones sobre los hechos objeto de la relación procesal, y
se vincula con los diversos sistemas procesales y con las ideas de verdad,
conocimiento y plausibilidad socialmente imperantes, siendo el destina-
tario de tales componentes el juzgador, que a la luz de las constancias
decidirá por la certeza de las respectivas posiciones(25).

Como se puede apreciar, hemos resaltado dos figuras: sistemas pro-


cesales y verdad, ya que consideramos que estas dan sentido, significado
a la actividad probatoria. En efecto, en lo que respecta a los sistemas pro-
cesales, si se estuviese en uno de corte inquisitivo, el juez no necesita que
las partes le soliciten determinado medio de prueba; puede ser necesario
para comenzar la instrucción que el fiscal efectúe el requerimiento, pero

(25) Cfr. VÁZQUEZ ROSSI, Jorge. Ob. cit., p. 280.

31
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

una vez hecho esto el juez es el dueño de la investigación y dispone las


medidas de prueba que estime necesarias o útiles. En cambio, cuando pre-
valece el acusatorio, como es lo que propugna nuestro Código Procesal
penal, son las partes quienes, en principio, deben ofrecer las pruebas para
que ella se produzca(26). Y se dice en principio, porque como se adelantó
en el punto anterior, al no adoptar un sistema acusatorio puro, cabe la po-
sibilidad, como lo establece el artículo 155.3 del CPP, de que en el juicio
oral el juzgador decrete pruebas de oficio(27).

Igual contextualización de la prueba opera cuando hacemos referen-


cia a la verdad. Así, Cafferata nos comenta que el objeto del procedimien-
to penal es la averiguación de la verdad real o histórica(28). Se habla de
verdad real en contraposición al concepto de verdad formal, propia del
proceso de derecho privado, donde el objeto del litigio es lo que las par-
tes disputan y donde rige el principio dispositivo(29).

Sin embargo, el jurista argentino Vivas sostiene que la Constitución


solo requiere la verdad en términos de verificación de la imputación, para
destruir el estado jurídico de inocencia y no la verdad real en el sentido
inquisitivo(30). Igualmente, Bovino precisa que la verdad que debe pro-
barse en un procedimiento de derecho privado no se diferencia de la que
debe probarse en un procedimiento penal, exceptuando el estándar pro-
batorio y la carga de la prueba. Así como las partes, en el procedimiento
de derecho privado, traban la litis y determinan el objeto de discusión

(26) Cfr. CAFETZOGLUS, Alberto Néstor. Ob. cit., p. 127.


(27) Valga la insistencia, el adoptar un sistema acusatorio puro no cabe la posibilidad de las pruebas de oficio,
y ello ocurre con el Código Procesal Penal de la provincia de Buenos Aires (véase los artículos 56 y ss. y
especialmente el artículo 367).
(28) Rige el principio de instrucción, o sea, el principio con arreglo al cual el tribunal debe investigar la ver-
dad material y no conformarse con lo que el Ministerio Público y el imputado someten a su considera-
ción, le exponen y le solicitan. Por consiguiente, el juez penal no se conforma con la llamada verdad for-
mal y la ley no confía, respecto de una consecuencia jurídica tan importante y terminante como la pena,
en el criterio de quienes participan en el proceso. Cfr. BAUMANN, Jürgen. Derecho Procesal Penal.
Conceptos fundamentales y principios procesales, Editorial Depalma, Buenos Aires - Argentina, 1986, p. 75.
(29) Cfr. CAFFERATA NORES, José. “Proceso penal y verdad histórica”. En: Cuestiones actuales sobre el
proceso penal, Editorial Del Puerto, Buenos Aires - Argentina, 1998, p. 49.
(30) Cfr. VIVAS USSHER, Gustavo. Manual de Derecho Procesal Penal, Tomo I, Editorial Alveroni,
Córdoba - Argentina, 1999, p. 238.

32
La Etapa deL juicio oral

probatoria, en el procedimiento penal será la acusación el acto que cum-


pla idéntica función(31).

Frente a lo señalado, opinamos que la verdad buscado a través de


la prueba es aquella destinada a verificar la acusación durante el juicio,
y como indica Maier, no como principio que guía la investigación y el
procedimiento en busca de una eventual verdad material o histórica(32).
En efecto, al inicio del proceso solo pueden hablarse de afirmaciones que
sostiene una parte, que por sí solas resultan insuficientes para llegar a sus-
tentar la sentencia, requiriéndose, por lo tanto, la actividad de verificación
en el proceso; es decir, de elementos que fueran de la simple aseveración
de las partes, proporcionen el mismo resultado, de modo que los hechos,
en el balance final de la actividad procesal, se presenten como ciertos (o
al menos, con suficiente grado de certeza que despeje toda duda razona-
ble), para alcanzar una verdad, no absoluta, real o histórica, sino relativa,
dentro del contexto dialéctico del proceso, con sus propios y exclusivos
medios(33).

Por lo tanto, la prueba es el resultado o conocimiento adquirido a tra-


vés de actividades de verificación procesales, la cual, en un sistema con
tendencia al acusatorio, tendría como principal actores a las partes, y su
objeto será, a través de un contexto dialéctico, verificar la acusación du-
rante el juicio oral.

Jurisprudencia

“La prueba es un medio u objeto que proporciona al juzgador el


convencimiento de la existencia de un hecho. Desde un punto de
vista objetivo sirve para acreditar un hecho desconocido; y desde un
punto de vista subjetivo, es la convicción o certeza que tal medio u
objeto produce en la mente del juez; en efecto, sin la existencia de la

(31) Cfr. BOVINO, Alberto. Ob. cit., p. 61.


(32) Cfr. MAIER, Julio B. J. Derecho Procesal Penal, Tomo I, 2a. edición, Editorial Del Puerto, Buenos Aires
- Argentina, 1996, p. 854.
(33) Cfr. MORENO CATENA, Víctor y CORTÉS DOMÍNGUEZ, Valentín. Derecho Procesal Penal, 2a.
edición, Editorial Tirant Lo Blanch, Valencia - España, 2005, p. 371.

33
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

prueba no es posible dictar resolución judicial alguna que afecte el


entorno jurídico de las partes, sobre todo del imputado”. Sala penal
R. N. Nº 1224-2004 Huaraz, considerando tercero.

• Base legal:
Artículos 244 al 262, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 155 al 159 y, 373 al 385, Código Procesal Penal de 2004.

2. ¿Cuáles son los elementos de la prueba?


Por su estructura es factible identificar los siguientes elementos:

– Fuente de prueba. Es el origen donde emana la información. Así,


las fuentes pueden ser: personas (víctima, testigos o peritos), lu-
gares, objetos y documentos. Sobre la fuente de prueba cabe la
tacha, que consiste en la imposibilidad jurídica de la fuente para
manifestar su información al proceso; usualmente, la tacha se
aplica contra personas, ya sean testigos(34) o bien peritos.

(34) Sin embargo, en un modelo acusatorio con tendencia adversarial, toda persona que tenga información,
sensorial o bien de oídas, de lo sucedido y que es marco de análisis en el proceso penal, es hábil para
prestar su declaración ante el juez de conocimiento; estando sujeto a las reglas del examen y del con-
traexamen, así sea, si dicha persona presenta algún vínculo familiar, afectivo, amical, laboral, etc., con
el acusado. En efecto, en modelos no acusatorios, el tema de la vinculación entre el testigo y el acusado
era trabajado como una causal de inadmisibilidad de su declaración en el juicio oral; es decir, no era
relevante lo que tenía que declarar, sino que, de plano se le excluía de declarar por el solo hecho de tener
algún vínculo o relación con el acusado, conllevando a una duda de su imparcialidad. No obstante, en
el modelo acusatorio con tendencia adversarial, lo relevante no es la relación que tenga el testigo con el
acusado, sino lo que tenga que declarar. Porque es ilógico eliminar de plano al cónyuge que presenció
cómo mataban al otro cónyuge por el vínculo marital que tienen. Otro asunto es que el testigo mienta
para favorecer o perjudicar al acusado. Pero el hecho de mentir no es una cuestión de admisibilidad de
la prueba, sino de credibilidad, que son las partes a través del examen y del contraexamen los llamados a
establecer. Ello está recogido en el texto adjetivo chileno de 2000; es decir, en lo que respecta a la prueba
testimonial, se regula el principio del no testigo inhábil, propio de un modelo adversarial; o sea, en el
proceso penal chileno no existen los testigos inhábiles. Sin perjuicio de ello, y en la fase de juicio oral,
los intervinientes podrán dirigir al testigo, preguntas tendientes a demostrar su credibilidad o falta de
ella, la existencia de vínculos con alguno de los intervinientes que afectaren o pudieren afectar su impar-
cialidad, o algún otro defecto de idoneidad. En ese sentido, sería recomendable, por la salud del modelo
acusatorio peruano, que se consagre el principio del no testigo inhábil en el Código Procesal Penal de
2004; a fin que las partes, durante la etapa intermedia no cuestionen la admisibilidad de la prueba
testimonial propuesta por el hecho de haber un vínculo entre el testigo y el acusado que conlleva a dudar

34
La Etapa deL juicio oral

– Medios de prueba. Son aquellos instrumentos o vías que permiten


el ingreso de la información al proceso penal. En ese sentido, de
una fuente (testigos) se obtiene un medio de prueba (el testimo-
nio); del perito se tiene como medio la pericia; del lugar o de las
cosas, el medio de prueba es la inspección; y, de los documentos
los medios de prueba serían la exhibición, reconocimiento y el
cotejo. Al respecto, también puede cuestionarse la admisibilidad
de los medios de prueba, a través de la oposición, la cual des-
cansa en la falta de pertinencia o utilidad del medio probatorio, o
bien, por la inobservancia de alguna norma procesal, bajo sanción
de nulidad, o la afectación de algún derecho constitucional.

– Resultado de prueba. Es la convicción del juzgador en torno a


la materia controvertida o cuestionada; por ejemplo, de la ve-
rosimilitud de la posición de la fiscalía, o bien de la defensa.
Igualmente, se puede cuestionar el resultado probatorio, a través
de los medio impugnatorios.

Jurisprudencia

“El derecho fundamental a la prueba tiene protección constitucio-


nal, en la medida en que se trata de un derecho comprendido en el
contenido esencial del derecho al debido proceso, reconocido en el
artículo 139, inciso 3, de la Constitución. Una de las garantías que
asisten a las partes del proceso es la de presentar los medios pro-
batorios necesarios que posibiliten la creación de convicción en el
juzgador sobre la veracidad de sus argumentos. Sin embargo, como
todo derecho fundamental, el derecho a la prueba también está suje-
to a restricciones o limitaciones, derivadas tanto de la necesidad de
que sean armonizados con otros derechos o bienes constitucionales
–límites extrínsecos–, como de la propia naturaleza del derecho en
cuestión –límites intrínsecos”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente N° 1014-2007-PHC/TC, considerando octavo.

de su imparcialidad; sino que, ese vínculo sea trabajado como una cuestión de credibilidad durante la
fase del juicio oral y en el marco de la teoría del caso que cada una de las partes ha elaborado.

35
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

• Base legal:
Artículos 244 al 262, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 155 al 159 y, 373 al 385, Código Procesal Penal de 2004.

3. ¿Cuál es el objeto de la prueba?


Son objeto de prueba los hechos que se refieran a la imputación, la
punibilidad y la determinación de la pena o medida de seguridad, así
como los referidos a la responsabilidad civil derivada del delito.

No son objeto de prueba las máximas de la experiencia, las leyes na-


turales, la norma jurídica interna vigente, aquello que es objeto de cosa
juzgada, lo imposible y lo notorio.

Asimismo, las partes podrán acordar que determinada circunstancia


no necesita ser probada, en cuyo caso se valorará como un hecho notorio.
El acuerdo se hará constar en acta, celebrada, según el CPP 2004, en la
audiencia preliminar de discusión de la acusación fiscal durante la etapa
intermedia.

Jurisprudencia

“Sin embargo, el reconocimiento del derecho a la prueba en la nor-


matividad es restringido y se lo relaciona casi exclusivamente con
la presunción de inocencia. Por eso, normalmente aparece bajo
la fórmula siguiente: ‘la persona se considera inocente mientras
no se haya declarado judicialmente su responsabilidad’. Este es
el enunciado utilizado en el artículo 2, inciso 24, acápite e, de la
Constitución, que reproduce lo estipulado por el artículo XXVI de
la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre,
y, en cierta forma, lo prescrito en los artículos 11, inciso 1, de la
Declaración Universal de Derechos Humanos; 14, inciso 2, del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y 8, inciso 2, de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos”. Sentencia del
Tribunal Constitucional, Expediente Nº 1014-2007-PHC/TC, consi-
derando noveno.

36
La Etapa deL juicio oral

• Base legal:
Artículos 244 al 262, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 155 al 159 y 373 al 385, Código Procesal Penal de 2004.

4. ¿Quién tiene la carga de probar?


El deber de probar recae en el Ministerio Público, quien al momento
de ejercer la acción penal y llevar la pretensión de sanción ante el órga-
no jurisdiccional, asume la carga de desvanecer la presunción de inocen-
cia que protege a toda persona a quien se le imputa una responsabilidad
penal.

Sin embargo, si analizamos el derecho de probar, que forma parte del


contenido esencia del debido proceso, se colige que los demás sujetos
procesales están facultados de solicitar, al juez, la admisión de sus me-
dios probatorios tendientes a acreditar su pretensiones, posiciones o caso.
El juez decidirá su admisión mediante auto especialmente motivado,
y solo podrá excluir las que no sean pertinentes y prohibidas por la ley.
Asimismo, podrá limitar los medios de prueba cuando resulten manifies-
tamente sobreabundantes o de imposible consecución.

Jurisprudencia

“La doctrina establece que “[l]a garantía se asienta en ideas funda-


mentales, cuáles son: el principio de libre valoración de la prueba en
el proceso penal que corresponde actuar a los jueces y Tribunales;
que la sentencia condenatoria se fundamente en auténticos hechos de
prueba, y que la actividad probatoria sea suficiente para generar en
el Tribunal la evidencia de la existencia no solo del hecho punible,
sino también la responsabilidad penal que en él tuvo el acusado y
así desvirtuar la presunción”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente Nº 618-2005-HC/TC, considerando vigésimo segundo.

• Base legal:
Artículos 244 al 262, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 155 al 159 y 373 al 385, Código Procesal Penal de 2004.

37
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

5. ¿Se permiten las pruebas de oficio?


Por otro lado, tanto en el C de PP 1940 como en el CPP 2004, permi-
ten las pruebas de oficio.

Al respecto, la posibilidad de las pruebas de oficio se sustenta, no si


el juez deja o no su imparcialidad si decreta estas, sino en el hecho de
que la actividad probatoria se configura en función del modelo procesal
adoptado. Y en ese orden de ideas, debemos de enfatizar que el siste-
ma procesal penal peruano (legalizado en el Código Procesal Penal de
2004) no es acusatorio - adversarial puro, por lo tanto, aún se le da al
juez un papel activo, orientado a la búsqueda de la verdad y al logro de la
justicia material; por tal razón, legislativamente hablando, es viable que
el juez, durante el juicio oral, ordene pruebas de oficio, sobre la base de
que no solamente es un instrumento funcional destinado a administrar
normas jurídicas, ni a repartir en términos de justicia formal aquello que
corresponde a cada quien(35). Por lo tanto, desde una perspectiva material,
el adoptar un modelo procesal con “tendencia” al acusatorio - adversarial,
legitimaría que nuestro texto adjetivo aún mantenga, por excepción, la fi-
gura de las pruebas de oficio.

Pero a pesar de esta afirmación, tenemos que hacer ciertos reparos


que, al final, debe surgir en el lector la impresión que el camino más ade-
cuado, sería una total responsabilidad probatoria a las partes, en especial
al fiscal, quien tiene la carga de la prueba y es el llamado a verificar los
términos de su acusación(36).

Así, en primer lugar, el artículo 155, numeral 3) del CPP 2004, que
regula las pruebas de oficio, señala que la Ley establecerá, por excepción,
los casos en los cuales se admitan las pruebas de oficio. Sin embargo, en
ninguno de sus apartados menciona esos casos, ni tampoco existe norma
legal alguna que se haya ocupado de ese tema. Una referencia para el

(35) Sobre el papel actual del juez, véase: MONROY GÁLVEZ, Juan. La función del juez en el Derecho con-
temporáneo, Editorial San Marcos, Lima - Perú, 2004.
(36) No por nada, durante el juicio oral se han establecido técnicas de examen, por ejemplo, a los testigos y
peritos, como son: examen directo, contraexamen, y reexamen, a fin de coadyuvar con la actividad pro-
batoria de las partes.

38
La Etapa deL juicio oral

legislador peruano serían los códigos cordobeses que utilizan fórmulas


más circunstanciadas(37).

En segundo lugar, la regla de la excepcionalidad debió haber sido


complementada con el principio de necesidad para el fundamento deciso-
rio; es decir, la prueba de oficio debió ser entendida como necesaria cuan-
do implique la posibilidad que el juez cambie su decisión; no habría, por
lo tanto, otras razones que justifique esta figura. Así, sería una mala praxis
judicial que el juez sea el actor principal en los exámenes a acusados, tes-
tigos y peritos que se den en el juicio oral, so prextexto de un deficiente
interrogatorio; él no está llamado a suplir las deficiencias del examinador,
debiendo dejarlo que asuma las consecuencias de su deficiencia.

En tercer lugar, está el tema de las objeciones que como sabemos


son un medio para ejercer el derecho de contradicción, cumpliendo las
siguientes funciones: a) que ingrese al proceso información de calidad;
b) evitar la introducción de pruebas ilegales; y, c) minimizar el efecto de-
mostrativo de las pruebas; en donde al abogado que se le objeta (obsér-
vese al abogado) debe guardar silencio y esperar a que el juez resuelva,
luego contestar la objeción o reformular la pregunta. Y al final y al cabo
convencer al juez que la prueba es irrelevante o inconducente. Pero si la
persona objetada es el propio juez, ¿cómo se podrá cumplir con esa fina-
lidad?, porque obviamente para el juzgador su intervención, él lo cree re-
levante y conducente, salvo que se lleve al extremo el principio de buena
fe, esto es, que el juzgador a la llamada de atención que haga el abogado,
declare fundada la objeción hecha en su contra y reformule, siendo utópi-
co por todas las implicaciones psicológicas que subyace a la formulación
de una pregunta, su objeción y su reformulación(38).

(37) El Código de Córdoba (Ley 8123) regula la denomina investigación suplementaria, la cual constituye
un procedimiento (eventual) que se lleva a cabo como un acto inicial y preparatorio del juicio, estando
destinada a cubrir omisiones de la instrucción o a evitar dificultades en la producción de pruebas durante
la audiencia del debate. Así, en el artículo 365 enumera los actos que de oficio el juez o tribunal puede
disponer: a) reconocimiento de personas que no se hubieran practicado durante la investigación prepara-
toria; b) declaración de testigos que no pudieron comparecer al debate; c) reconocimiento de documentos
privados ofrecidos como prueba; d) pericias y demás actos que no pudieron practicarse durante el debate.
Para mayores detalles, véase: CREUS, Carlos. Derecho Procesal Penal, Editorial Astrea, Buenos Aires -
Argentina, 1996, pp. 110-111.
(38) Sobre las objeciones, véase: CASTRO OSPINA, Sandra. Cinco estudios sobre el sistema acusatorio,
Universidad Externado de Colombia, Bogotá - Colombia, 2005, p. 83 y ss.

39
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Por ende, son razones que al menos deben de llamar la atención


sobre si es necesario mantener un modelo procesal con una tendencia a
lo acusatorio-adversarial que justifique la permanencia de figuras como la
prueba de oficio, o bien el hecho de indagar si es más ventajoso adoptar
un modelo acusatorio puro, con los cambios políticos y jurídicos que ello
implique, en donde ya no tiene cabida la actividad probatoria oficiosa.

Jurisprudencia

“Atendiendo al doble carácter de los derechos fundamentales en ge-


neral y del derecho a la prueba en particular, este, en su dimensión
objetiva, comporta también el deber del juez de la causa de solici-
tar, actuar y dar el mérito jurídico que corresponda a los medios de
prueba en la sentencia. En la medida en que el objetivo principal
del proceso penal es el acercamiento a la verdad judicial, los jueces
deben motivar razonada y objetivamente el valor jurídico probatorio
en la sentencia. Esto es así por cuanto el proceso penal no solo cons-
tituye un instrumento que debe garantizar los derechos fundamen-
tales de los procesados, sino también debe hacer efectiva la respon-
sabilidad jurídico-penal de las personas que sean halladas culpables
dentro de un proceso penal”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente Nº 1014-2007-PHC/TC, considerando décimo primero.

• Base legal:
Artículo 247, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 375 y 385, Código Procesal Penal de 2004.

6. ¿Cuál es el valor dado a la prueba?


En la valoración de la prueba el juez deberá observar las reglas de la
lógica, la ciencia y las máximas de la experiencia, y expondrá los resulta-
dos obtenidos y los criterios adoptados.

Asimismo, para valorar la prueba indiciaria, el juez requiere: a) Que


el indicio esté probado; b) Que la inferencia esté basada en las reglas de
la lógica, la ciencia o la experiencia; c) Que cuando se trate de indicios

40
La Etapa deL juicio oral

contingentes, estos sean plurales, concordantes y convergentes, así como


que no se presenten contra indicios consistentes.

Jurisprudencia

“En lo que concierne a los extremos de la demanda en donde se cues-


tiona: a) el hecho de que se haya impuesto mandato de detención al
beneficiario únicamente sobre la base de una declaración jurada (Exp.
Nº 188-2002); b) la apertura de la instrucción Nº 178-2002, sobre la
base medios probatorios inconsistentes, y c) la indebida valoración
de los medios probatorios ofrecidos por el favorecido en los procesos
penales Nºs. 75-2002, 178-2002 y 188-2002; es preciso señalar que,
tal como lo ha subrayado este Tribunal en reiterada jurisprudencia, la
determinación de la responsabilidad penal, así como la suficiencia y/o
valoración de los medios probatorios ofrecidos en el proceso penal son
aspectos que corresponde dilucidar de manera exclusiva al juez penal,
por lo que no pueden ser materia de análisis en sede constitucional. En
consecuencia, estos extremos de la demanda son improcedentes, en
aplicación del artículo 5, inciso 1, del Código Procesal Constitucional,
que establece que: ‘No proceden los procesos constitucionales cuan-
do: 1. Los hechos y el petitorio de la demanda no estén referidos en
forma directa al contenido constitucionalmente protegido del dere-
cho invocado’”. Sentencia del Tribunal Constitucional, Expediente
Nº 1130-2007-PHC/TC Lima Norte, considerando segundo.

“Cuando los testigos o imputados hayan declarado indistintamente


en la instrucción y en sede policial con la presencia del represen-
tante del Ministerio Público y, en su caso, del abogado defensor, el
Colegiado no está obligado a creer aquello que se diga en el acto de
juicio oral, otorgándole plena libertad de conceder mayor o menor
fiabilidad a unas y otras de las declaraciones en la medida que se
aprecie mayor verosimilitud y fidelidad, lo cual tiene sustento en la
teoría de libre valoración de la prueba”. Sala penal R. N. Nº 1948-
2006 Callao, considerando quinto.

• Base legal:
Artículo 283, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 158 y 393, Código Procesal Penal de 2004.

41
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

7. ¿Cuáles son las diferencias entre los actos de prueba y los


actos de investigación?
Con el C de PP 1940, reinaba entre los operadores jurídicos la con-
fusión que todas las diligencias que realizaban tanto el fiscal, durante la
investigación preliminar y el juez penal, durante la instrucción, eran actos
de pruebas; incluso, generó, en la praxis judicial, emplear los términos:
de lo probado, de lo acreditado. Sin embargo, es una equivocación el
equiparar las diligencias de investigación con los actos de prueba, y ello
por la presencia de por lo menos cuatro diferencias, las cuales son:

a) Por su objeto. Los actos de investigación tienen como objetivo


indagar la existencia de un hecho calificado como delictuoso. En
cambio, los actos de prueba tienen como finalidad acreditar pre-
tensiones a través de proposiciones afirmativas.

b) Por el momento procesal en que se realizan. Los actos de in-


vestigación, por ser preparativos, informativos, para la posible
realización de un, se realizan con anterioridad al juzgamiento;
por eso la necesidad que, previamente a la fase de juicio, exis-
ta una etapa de investigación. En cambio, los actos de prueba se
realizan dentro del juicio oral, porque al llegar a la fase de juz-
gamiento, las partes presentan ante el juzgador el caso que van
a demostrar como verosímil, valiéndose de la actividad que en
el juicio realizan para cumplir, digámoslo, con lo prometido; por
ello la importancia de los actos que se realizan dentro del juicio
oral con los realizados anteriormente. Sin embargo, una excep-
ción la encontramos en la denominada prueba anticipada, esto
es, que ante la necesidad y urgencia de realizar una diligencia,
la cual sería irreproducible o de difícil reproducción en la fase
de juzgamiento, su actuación se dará en la fase investigación, te-
niendo el valor de prueba; para lo cual, se debe realizar ante el
juez de la investigación preparatoria y en presencia de los demás
sujetos procesales.

c) Por la aplicación del principio de contradicción. Se entiende


por principio de contradicción, la potestad que tiene la parte de
realizar un examen crítico de lo aportado por su contraparte, a tal
punto de restarle valor, por falta de credibilidad, bien de la fuente

42
La Etapa deL juicio oral

de información o del contenido de esta. En ese sentido, los actos


de investigación, por el objetivo que persiguen y por el momento
procesal en que se realizan, no están sujetos al principio de contra-
dicción; máxime si la investigación, por naturaleza, es científica,
objetiva y libre. En cambio, los actos de prueba sí están sometidos
al principio de contradicción, ya que, en el juicio oral, cada una de
las partes tratará de demostrar que su caso es el verosímil y que el
de su contraparte es falso o equivocado; incluso, tendrán que con-
tradecir la prueba que su contraparte presente.

d) Por los pronunciamientos que sustentan. Los actos de inves-


tigación, por regla, sustentan los pronunciamientos del fiscal;
como por ejemplo: el decidir archivar la denuncia o formalizar
la investigación preparatoria, depende de las resultas de las dili-
gencias de investigación iniciales o preliminares; igualmente, el
decidir formular acusación o bien requerir el sobreseimiento de
la causa, depende de las diligencias de investigación preparatoria
que el fiscal, como director, realizó. Por otro lado, los actos de
prueba sustentan los pronunciamientos del juez; en ese sentido, el
condenar o absolver al imputado, dependerá de la valoración que
el juez dé a las pruebas aportadas durante el juicio oral.

Jurisprudencia

“Al respecto, cabe señalar i) que la fiscal emplazada, amparada en


las facultades que la Constitución y la Ley Orgánica del Ministerio
Público le otorgan, apertura investigación a propósito de la denuncia
penal formulada en contra del recurrente y, en ese sentido, solicita a
la Policía que efectúe algunas diligencias (citación para rendir de-
claración y requerimiento para que se entregue libros contables con
el objeto de ser sometidos a pericia); ii) que dicha actuación fiscal
no supone la trasgresión de ningún derecho fundamental, sino que
forma parte de su labor encomendada constitucionalmente; iii) que
el resultado de la investigación efectuada por el Ministerio Público
no es determinante para vincular a una persona con la comisión
de un delito y restringir inmediatamente su libertad individual; iv)
que la labor fiscal es complementaria a la labor que realiza el juez
una vez que se formaliza la acción penal por parte del Ministerio

43
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Público; y, v) que, por tanto, la actuación de los emplazados no puede


significar ni mucho menos puede ser entendida como una amenaza de
violación de la libertad individual, en atención a los criterios reciente-
mente expuestos, y porque de acuerdo a los hechos que motivaron esta
demanda, es imposible que se pueda afirmar la configuración de certeza
e inminencia que requiere necesariamente toda amenaza de violación
de un derecho constitucional. En consecuencia, corresponde desestimar
la presente demanda en aplicación, a contrario sensu, del artículo 2 del
Código Procesal Constitucional”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente Nº 4578-2007-PH/TC Lima, considerando quinto.

“La prueba es un medio u objeto que proporciona al juzgador el


convencimiento de la existencia de un hecho. Desde un punto de
vista objetivo sirve para acreditar un hecho desconocido; y desde un
punto de vista subjetivo, es la convicción o certeza que tal medio u
objeto produce en la mente del juez; en efecto, sin la existencia de la
prueba no es posible dictar resolución judicial alguna que afecte el
entorno jurídico de las partes, sobretodo del imputado”. Sala penal
R. N. Nº 1224-2004 Huaraz, considerando tercero.

• Base legal:
Artículo 283, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 158, 325 y 393, Código Procesal Penal de 2004.

DIFERENCIAS ENTRE ACTOS DE INVESTIGACIÓN Y ACTOS DE PRUEBA

Actos de investigación Actos de prueba


– Los actos de investigación tienen – Los actos de prueba tienen como fina-
como objetivo indagar la existencia de lidad acreditar pretensiones, a través
un hecho, calificado como delictuoso. de proposiciones afirmativas.
– Los actos de investigación, por ser – Los actos de prueba se realizan den-
preparativos, se realizan con anteriori- tro del juicio oral. La excepción a
dad al juzgamiento. esta regla está dada por la prueba
– Los actos de investigación no están anticipada.
sujetos al principio de contradicción. – Los actos de prueba sí están sometidos
– Los actos de investigación, por regla, al principio de contradicción.
sustentan los pronunciamientos del – Los actos de prueba sustentan los pro-
fiscal. nunciamientos del juez.

44
La Etapa deL juicio oral

8. ¿Qué es la prueba anticipada?


En doctrina se distingue entre prueba anticipada y prueba preconsti-
tuida, que si bien son conceptos afines, no son absolutamente idénticos.
Pero en todo caso, tanto una como otra apuntan a una prueba que se pro-
duce antes de la oportunidad en que debiera hacerse, que, como bien sa-
bemos, no es otra que el juicio oral, puesto que es la etapa en que tiene
lugar el juicio propiamente, constituyendo todas las anteriores actuacio-
nes una mera preparación de este. 

Teniendo en común la característica ya anotada, lo que distingue a


la prueba preconstituida de la prueba anticipada es que, en la primera, el
medio de prueba se produce con anterioridad a la existencia de un conflic-
to, precaviendo que este pueda llegar a ocurrir en el futuro. Ejemplos, por
antonomasia de esta clase de pruebas son los documentos, especialmente
las escrituras públicas y privadas, mediante las cuales se deja constancia
de los términos de un contrato. Si bien el campo de acción de las pruebas
preconstituidas parece ser el proceso civil, donde predomina el documen-
to como medio de prueba, también tienen aplicación en el proceso penal,
como cuando en los bancos y grandes tiendas se instalan cámaras fotográ-
ficas o circuitos de televisión para grabar la comisión de posibles delitos
en el interior de estos. Otro ejemplo serían las nuevas técnicas para facili-
tar la averiguación de delitos de narcotráfico, tales como la infiltración de
agentes encubiertos o la práctica de entregas vigiladas.

En la prueba anticipada, en cambio, la prueba se produce con pos-


terioridad a la ocurrencia del hecho que da origen al proceso. Aquí nue-
vamente es preciso hacer algunas distinciones, derivadas, a su vez, de la
necesidad de fijar ciertos medios de prueba perecibles, esto es, aquellos
que pierden su virtud probatoria por el simple transcurso del tiempo.
Ejemplos de este tipo de prueba son los exámenes físicos a que son so-
metidos quienes han sido víctima de delitos que afecten de alguna ma-
nera su cuerpo (homicidio, lesiones, delitos sexuales, etc.) o los análisis
de laboratorio de muestras orgánicas, tales como sangre, semen, pelos,
etc., con el fin de individualizar a la persona a quien corresponden, o bien
pesquisar la presencia de alguna substancia química en ellos (tales como
veneno, alcohol, estupefacientes, etc.). Caen también dentro de esta ca-
tegoría de pruebas anticipadas la inspección ocular y la fijación fotográ-
fica o por otros medios de ciertos objetos o lugares, como por ejemplo,

45
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

el aspecto que presentaba el lugar en que sucedieron los hechos. Si bien


es cierto que todo medio de prueba pierde su aptitud probatoria pasado
algún tiempo, en los casos nombrados esto ocurre en un lapso muy breve,
de manera que es necesario fijarlos de inmediato, aunque se vayan a pre-
sentar en el juicio mucho después. Es lo que algunos autores denominan
“pruebas en conserva”.

Pero el concepto de prueba anticipada que recoge el CPP 2004 es


otro, pues no atiende al carácter intrínsecamente perecible de la prueba,
sino a la imposibilidad de rendirla en el momento y lugar donde haya de
realizarse el juicio oral, o más exactamente, a la probabilidad de que ello
ocurra.

En efecto, según el CPP 2004, durante la investigación preparatoria,


a solicitud del fiscal o de los demás sujetos procesales, podrá instarse al
juez de la investigación preparatoria actuación de una prueba anticipada,
en los siguientes casos:

a) Testimonial y examen del perito, cuando se requiera examinarlos


con urgencia ante la presencia de un motivo fundado para con-
siderar que no podrá hacerse en el juicio oral por enfermedad u
otro grave impedimento, o que han sido expuestos a violencia,
amenaza, ofertas o promesa de dinero u otra utilidad para que no
declaren o lo hagan falsamente. El interrogatorio al perito, puede
incluir el debate pericial cuando este sea procedente.

b) Careo entre las personas que han declarado, por los mismos mo-
tivos del literal anterior.

c) Reconocimientos, inspecciones o reconstrucciones, que por su


naturaleza y características deben ser considerados actos defini-
tivos e irreproducibles, y no sea posible postergar su realización
hasta la realización del juicio.

La solicitud de prueba anticipada se presentará al juez de la investiga-


ción preparatoria en el curso de la investigación preparatoria o hasta antes
de remitir la causa al Juzgado penal siempre que exista tiempo suficiente
para realizarla en debida forma. La solicitud precisará la prueba a actuar,
los hechos que constituyen su objeto y las razones de su importancia para

46
La Etapa deL juicio oral

la decisión en el juicio. También indicarán el nombre de las personas que


deben intervenir en el acto y las circunstancias de su procedencia, que no
permitan su actuación en el juicio. La solicitud, asimismo, debe señalar
los sujetos procesales constituidos en autos y su domicilio procesal. El
Ministerio Público asistirá obligatoriamente a la audiencia de prueba an-
ticipada y exhibirá el expediente fiscal para su examen inmediato por el
juez en ese acto.

El juez correrá traslado por dos días para que los demás sujetos pro-
cesales presenten sus consideraciones respecto de la prueba solicitada.

El juez decidirá, dentro de los dos días, si acoge la solicitud de prue-


ba anticipada y, en su caso, si aplaza la diligencia y el plazo respectivo.

En casos de urgencia, para asegurar la práctica de la prueba, el juez


dispondrá que los términos se abrevien en la medida necesaria. Si existe
peligro inminente de pérdida del elemento probatorio y su actuación no
admita dilación, a pedido del fiscal, decidirá su realización de inmedia-
to, sin traslado alguno, y actuará la prueba designando defensor de oficio
para que controle el acto, si es que resulta imposible comunicar su actua-
ción a la defensa.

La resolución que dispone la realización de la prueba anticipada es-


pecificará el objeto de la prueba, las personas interesadas en su práctica y
la fecha de la audiencia, que, salvo lo dispuesto en el caso de urgencia, no
podrá ser antes del décimo día de la citación. Se citará a todos los sujetos
procesales, sin exclusión.

Si se trata de la actuación de varias pruebas, se llevarán a cabo en


una audiencia única, salvo que su realización resulte manifiestamente
imposible.

La audiencia se desarrollará en acto público y con la necesaria par-


ticipación del fiscal y del abogado defensor del imputado. Si el defensor
no comparece en ese acto se nombrará uno de oficio, a no ser que por la
naturaleza de la prueba pueda esperar su práctica. La audiencia, en este
último caso, se señalará necesariamente dentro del quinto día siguiente,
sin posibilidad de aplazamiento.

47
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Los demás sujetos procesales serán citados obligatoriamente y ten-


drán derecho a estar presentes en el acto. Su inconcurrencia no frustra la
audiencia.

Las pruebas serán practicadas con las formalidades establecidas para


el juicio oral.

Si la práctica de la prueba no concluye en esta audiencia, puede ser


aplazada al día siguiente hábil, salvo que su desarrollo requiera un tiempo
mayor.

El acta y demás asuntos y documentos agregados al cuaderno de


prueba anticipada serán remitidos al fiscal. Los defensores tendrán dere-
cho a conocerlos y a obtener una copia.

Contra la resolución que decreta la actuación de prueba anticipada,


que la desestime o disponga el aplazamiento de su práctica, así como de-
cida la realización de la diligencia bajo el supuesto de urgencia, procede
recurso de apelación con efecto devolutivo.

Finalmente, las mismas actuaciones de prueba podrán realizarse du-


rante la etapa intermedia.

Jurisprudencia

“(…) sino que la valoración debe sustentarse en el resultado pro-


batorio verificado en el devenir del proceso penal, pero sobre todo
en el juicio oral (aunque excepcionalmente pueda el tribunal funda-
mentar su sentencia en actos de prueba instructora, anticipada o pre-
constituida); tampoco se puede cimentar una sentencia, en la prueba
obtenida ilícitamente o con violación de las garantías constituciona-
les, y por último, la valoración de la prueba se ha de realizar según
las normas de la lógica, criterio de conciencia, máximas de la expe-
riencia o de la sana crítica”. Sala penal R. N. Nº 1948-2006-Callao,
considerando quinto.

“Por ello, la prueba capaz de producir un conocimiento cierto o pro-


bable en la conciencia del juez debe reunir las siguientes caracterís-
ticas: (1) Veracidad objetiva, según la cual la prueba exhibida en el

48
La Etapa deL juicio oral

proceso debe dar un reflejo exacto de lo acontecido en la realidad;


asimismo, prima facie, es requisito que la trayectoria de la prueba
sea susceptible de ser controlada por las partes que intervienen en
el proceso, lo que no supone desconocer que es al juez, finalmente,
a quien le corresponde decidir razonablemente la admisión, exclu-
sión o limitación de los medios de prueba. De esta manera, se puede
adquirir certeza de la idoneidad del elemento probatorio, pues este
se ajustará a la verdad de lo ocurrido y no habrá sido susceptible de
manipulación; (2) Constitucionalidad de la actividad probatoria, la
cual implica la proscripción de actos que violen el contenido esen-
cial de los derechos fundamentales o transgresiones al orden jurídico
en la obtención, recepción y valoración de la prueba; (3) Utilidad de
la prueba, característica que vincula directamente a la prueba con el
hecho presuntamente delictivo que se habría cometido, pues con esta
característica se verificará la utilidad de la prueba siempre y cuando
esta produzca certeza judicial para la resolución o aportación a la
resolución del caso concreto; (4) Pertinencia de la prueba, toda vez
que la prueba se reputará pertinente si guarda una relación directa
con el objeto del procedimiento, de tal manera que si no guardase
relación directa con el presunto hecho delictivo no podría ser consi-
derada una prueba adecuada”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente Nº 1014-2007-PHC/TC, considerando duodécimo.

• Base legal:
Artículos 242, 243, 244, 245 y 246, Código Procesal Penal de 2004.

9. ¿Cuál es la estructura de la actividad probatoria durante el


juicio oral?
Según el C de PP 1940, la estructura probatoria empieza por los exá-
menes al acusado, testigos, peritos y parte civil, concluyendo con la orali-
zación de la prueba instrumental.

Por otro lado, según el CPP 2004, el debate probatorio seguirá el


siguiente orden: a) Examen del acusado; b) Actuación de los medios de
prueba admitidos; y, c) Oralización de los medios probatorios. En ese
sentido, el juez penal, escuchando a las partes, decidirá el orden en que

49
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

deben actuarse las declaraciones de los imputados, si fueran varios, y de


los medios de prueba admitidos. Asimismo, el juez durante el desarrollo
de la actividad probatoria ejerce sus poderes para conducirla regularmen-
te. Puede intervenir cuando lo considere necesario a fin de que el fiscal o
los abogados de las partes hagan los esclarecimientos que se les requiera
o, excepcionalmente, para interrogar a los órganos de prueba solo cuando
hubiera quedado algún vacío.

Jurisprudencia

“Por ello, la prueba capaz de producir un conocimiento cierto o pro-


bable en la conciencia del juez debe reunir las siguientes caracterís-
ticas: (1) Veracidad objetiva, según la cual la prueba exhibida en el
proceso debe dar un reflejo exacto de lo acontecido en la realidad;
asimismo, prima facie, es requisito que la trayectoria de la prueba
sea susceptible de ser controlada por las partes que intervienen en el
proceso, lo que no supone desconocer que es al juez, finalmente, a
quien le corresponde decidir razonablemente la admisión, exclusión
o limitación de los medios de prueba. De esta manera, se puede ad-
quirir certeza de la idoneidad del elemento probatorio, pues este se
ajustará a la verdad de lo ocurrido y no habrá sido susceptible de
manipulación; (2) Constitucionalidad de la actividad probatoria,
la cual implica la proscripción de actos que violen el contenido
esencial de los derechos fundamentales o transgresiones al orden
jurídico en la obtención, recepción y valoración de la prueba; (3)
Utilidad de la prueba, característica que vincula directamente
a la prueba con el hecho presuntamente delictivo que se habría
cometido, pues con esta característica se verificará la utilidad de
la prueba siempre y cuando esta produzca certeza judicial para
la resolución o aportación a la resolución del caso concreto; (4)
Pertinencia de la prueba, toda vez que la prueba se reputará per-
tinente si guarda una relación directa con el objeto del procedi-
miento, de tal manera que si no guardase relación directa con el
presunto hecho delictivo no podría ser considerada una prueba
adecuada”. Sentencia del Tribunal Constitucional, Expediente
Nº 1014-2007-PHC/TC, considerando duodécimo.

50
La Etapa deL juicio oral

• Base legal:
Artículos 244 al 262, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 375 al 385, Código Procesal Penal de 2004.

10. ¿Cómo se realiza el examen del acusado en el C de PP 1940?


Como se indicó en la pregunta anterior, el debate probatorio se inicia
con el examen del acusado; en ese sentido, según el C de PP 1940, el
examen del acusado procederá si el imputado no acepta los términos de la
acusación fiscal.

En ese orden de ideas, el acusado es examinado por el fiscal, por los


abogados de la parte civil, del tercero civil, por su abogado y por el direc-
tor de debates, en ese orden. Los demás miembros de la Sala, solo podrán
examinar al acusado si existiera la necesidad de una aclaración. Sin em-
bargo, en todos estos casos, el interrogatorio será directo.

El interrogatorio se orientará a obtener la versión del acusado, las


aclaraciones y explicaciones acerca del hecho objeto de imputación, las
circunstancias de esta, su participación y la de los otros acusados, así
como los móviles, justificaciones y los demás elementos necesarios para
la individualización de la pena y la determinación del monto de la repara-
ción civil.

También, se debe tener en cuenta que durante el examen del acusado


las partes podrán formular sus repreguntas sobre la base de anteriores de-
claraciones del acusado o confrontar su versión con la de otros acusados,
testigos u otro medio probatorio.

Asimismo, el interrogatorio está sujeto a que las preguntas que se


formulen sean directas, claras, pertinentes y útiles. No son admisibles
preguntas repetidas sobre aquello que el acusado ya hubiere declarado,
salvo la evidente necesidad de una respuesta aclaratoria. Tampoco están
permitidas preguntas capciosas ni las que contengan respuestas sugeridas.
De oficio o a instancia de parte las preguntas que no cumplan con las exi-
gencias establecidas en este artículo serán declaradas inadmisibles.

Si el acusado se niega a declarar, el presidente podrá, en la fase pro-


cesal correspondiente, disponer la lectura de las declaraciones prestadas

51
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

por aquél en la instrucción, si las hubiera, las que de esa forma se incor-
poran al debate y en su oportunidad serán valoradas. Igualmente, cuando
el acusado que está declarando guarda silencio frente a una pregunta, se
dejará constancia de tal situación y se continuará con el interrogatorio.
Asimismo, en el curso de la audiencia el acusado podrá solicitar ser exa-
minado, momento en el que puede ser interrogado, según las reglas que
se están mencionando.

Jurisprudencia

“Debe tenerse en cuenta que ambos procesados se sometieron a los


beneficios de la confesión sincera, mostrando sinceridad y arrepen-
timiento por el delito cometido, señalando en detalle la forma de
perpetración de los hechos, lo que han repetido desde la etapa poli-
cial, instructorio e incluso en el juicio oral al que fueron sometidos”.
Primera Sala penal de Lambayeque, Expediente Nº 2001-4006, con-
siderando segundo.

• Base legal:
Artículos 244 al 247, Código de Procedimientos Penales de 1940.

11. ¿Cómo se realiza el examen del acusado en el CPP 2004?


Según el CPP 2004, si el acusado no está conforme con los términos
de la acusación fiscal, entonces continuará el juicio oral.

El siguiente paso consiste en la posibilidad que las partes puedan


ofrecer nuevos medios de prueba. En ese sentido, solo se admitirán aque-
llos que las partes han tenido conocimiento con posterioridad a la audien-
cia de control de la acusación; es decir, el momento procesal de presenta-
ción y admisión de pruebas es durante la etapa intermedia; en el caso de
la presentación de las pruebas, esta se da, por parte del fiscal, a través de
su escrito de acusación; y por parte de los demás sujetos procesales, den-
tro del plazo de diez días contados a partir de la notificación del escrito
de acusación fiscal; posteriormente, en la audiencia preliminar (también

52
La Etapa deL juicio oral

llamada de control de la acusación), el juez de la investigación preparato-


ria decidirá sobre la admisión de estas. Sin embargo, el CPP 2004, permi-
te, durante la etapa de juicio oral, la incorporación al proceso de nuevas
pruebas, cuando las partes aduzcan que han tenido conocimiento de la
existencia de estas después de la realización de la audiencia de control de
la acusación.

Excepcionalmente, las partes podrán reiterar el ofrecimiento de me-


dios de prueba no admitidos en la audiencia de control de la acusación,
para lo cual se requiere especial argumentación de las partes. El juez de-
cidirá en ese mismo acto, previo traslado del pedido a los demás sujetos
procesales. La resolución que se dicte no es impugnable.

Posteriormente, se inicia el debate probatorio a través del examen del


acusado; para ello, se debe recordar que el acusado tiene derecho a no
declarar; en ese sentido, el juez le advertirá que aunque no declare el jui-
cio continuará, y se leerán sus anteriores declaraciones prestadas ante el
fiscal.

Sin embargo, si el acusado acepta ser interrogado, el examen se su-


jetará a las siguientes reglas: a) El acusado aportará libre y oralmente re-
latos, aclaraciones y explicaciones sobre su caso; b) El interrogatorio se
orientará a aclarar las circunstancias del caso y demás elementos necesa-
rios para la medición de la pena y de la reparación civil; c) El interroga-
torio está sujeto a que las preguntas que se formulen sean directas, claras,
pertinentes y útiles; d) No son admisibles preguntas repetidas sobre aque-
llo que el acusado ya hubiere declarado, salvo la evidente necesidad de
una respuesta aclaratoria. Tampoco están permitidas preguntas capciosas,
impertinentes y las que contengan respuestas sugeridas.

El juez ejercerá puntualmente sus poderes de dirección y declarará,


de oficio o a solicitud de parte, inadmisible las preguntas prohibidas.

Finalmente, el último en intervenir será el abogado del acusado so-


metido a interrogatorio.

53
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“Que las versiones exculpatorias enunciadas por el acusado están


orientadas a enervar la responsabilidad penal, correspondiendo a su
natural medio de defensa, sin embargo los medios probatorios apor-
tados lo desvirtúan”. Primera Sala penal de Lambayeque, Expediente
Nº 2001-4006, considerando tercero.

• Base legal:
Artículos 376 y 377, Código Procesal Penal de 2004.

12. ¿Cómo se realiza el examen de testigos en el C de PP 1940?


En principio, el testimonio es el medio de información más usual en
la vida corriente; es indispensable para toda la vida social al permitir a
cada uno completar indefinidamente su experiencia personal por la de los
demás. Fiarse en las aserciones de los otros es una necesidad práctica, al
mismo tiempo que la fuente de la certeza empírica a la que es menester
acomodarse y de la cual constituye una variedad la certeza histórica(39).

¿Qué se entiende por testigo y cuál es su función en un proceso?


Testigo es toda persona que es llamada al proceso por presumirse que
tiene conocimientos relacionados con el hecho que se investiga, con el
fin de que declare lo que al respecto conozca(40). Por su parte, y de un
modo muy semejante, Ramos señala que testigos son las personas que
en una u otra forma pueden tener conocimiento de los hechos o puedan
aportar datos de utilidad para la instrucción de la causa(41). Es de destacar
por lo tanto que el testimonio o prueba testimonial, en general, reúne tres
características determinantes: es una prueba indirecta, es decir, no media
identificación entre el hecho a probar con el hecho presenciado por el

(39) Cfr. Gorphe, F. “La apreciación judicial de las pruebas”; citado por: KIELMANOVICH, Jorge. Teoría
de la prueba y medios probatorios, Editorial Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1996, p. 127.
(40) Cfr. LÓPEZ BARJA DE QUIROGA, Jacobo. Instituciones de Derecho Procesal Penal, Editorial Akal/
Iure, Madrid, 1999, p. 259.
(41) Cfr. RAMOS MÉNDEZ, Francisco. El proceso penal, Editorial Bosch, Barcelona, 1999, p. 76.

54
La Etapa deL juicio oral

investigador o juez; es histórica, por cuanto a través de ella se reconstru-


yen hechos pasados, que pueden o no subsistir al momento de la declara-
ción, pero que en todo caso comenzaron antes de ella; y, es personal, es
un acto procesal que proviene de una persona física y concreta.

En general la doctrina reserva la denominación de prueba testimonial


para la prueba de terceros, ajenos a las propias partes, aunque en estricto
rigor y, particularmente, tratándose de la víctima de un delito, su inter-
vención procesal probatoria puede, sin dudas, calificarse de testimonio.
Por su parte la prueba testimonial de terceros puede ser clasificada en tes-
tigos comunes y testigos técnicos o peritos.

Según el C de PP 1940, modificado, en este extremo, por el Decreto


Legislativo Nº 983, señala que los testigos declararán en el orden que
establezca el presidente de la Sala. Asimismo, no podrá darse lectura a
la declaración que prestó en la instrucción un testigo, cuando este deba
producir oralmente su testimonio en la audiencia; en ese sentido, solo
una vez que el testigo hubiere prestado declaración sobre un determinado
hecho, se podrá leer en el interrogatorio parte o partes de sus anteriores
declaraciones prestadas ante el fiscal o el juez, a su solicitud, para efec-
tuar las aclaraciones pertinentes, demostrar o superar contradicciones.

Por otro lado, una vez que el presidente de la Sala interrogue al testi-
go sobre su nombre, edad, ocupación, domicilio y sus relaciones con las
partes, se dará inicio al interrogatorio directo, comenzando por quien lo
propuso, continuando con las otras partes y luego podrá ser interrogado
por el presidente y los demás miembros de la Sala.

El presidente está facultado para declarar las preguntas como imper-


tinentes o las respuestas que se viertan como incompletas o evasivas, en
cuyo caso se podrá formular repreguntas. Así también podrá suspender el
desarrollo de los interrogatorios.

Además, debe tenerse presente que el examen al testigo menor de


dieciséis años de edad será conducido por el director de debates sobre la
base de las preguntas formuladas por el fiscal y las demás partes. Si se
considerase que el interrogatorio al menor de edad no perjudica su estado
emocional, se dispondrá que el interrogatorio prosiga con las formalidades

55
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

previstas para los demás testigos. Esta decisión puede ser revocada en el
transcurso del interrogatorio.

• Base legal:
Artículos 248 al 258, Código de Procedimientos Penales de 1940.

13. ¿Cómo se realiza el examen de testigos en el CPP 2004?


El examen de testigos en el CPP 2004, puede presentar hasta cinco
modalidades: a) examen directo; b) contraexamen; c) reexamen; d) recon-
traexamen; y, e) interrogatorio del juez.

Sin embargo, antes de comentar cada una de estas modalidades, se


debe señalar que el examen de testigos presenta reglas generales, las cua-
les son:

a) El juez, después de identificar adecuadamente al testigo o peri-


to, dispondrá que preste juramento (si confiesa alguna religión) o
promesa de decir la verdad.

b) El examen de los testigos se sujeta –en lo pertinente– a las mis-


mas reglas del interrogatorio del acusado.

c) Corresponde, en primer lugar, el interrogatorio de la parte que ha


ofrecido la prueba y luego las restantes.

d) Antes de declarar, los testigos no podrán comunicarse entre sí, ni


deberán ver, oír o ser informados de lo que ocurriere en la Sala
de audiencia.

e) No se puede leer la declaración de un testigo interrogado antes de


la audiencia cuando hace uso de su derecho a negar el testimonio
en el juicio.

f) El examen al testigo menor de dieciséis años de edad será con-


ducido por el juez sobre la base de las preguntas y contra inte-
rrogatorios presentados por el fiscal y las demás partes. Podrá
aceptarse el auxilio de un familiar del menor y/o de un experto en

56
La Etapa deL juicio oral

psicología. Si, oídas las partes, se considerase que el interroga-


torio directo al menor de edad no perjudica su serenidad, se dis-
pondrá a que se prosiga con las formalidades previstas para los
demás testigos. Esta decisión puede ser revocada en el transcurso
del interrogatorio.

g) El juez moderará el interrogatorio y evitará que el declarante con-


teste preguntas capciosas, sugestivas o impertinentes, y procurará
que el interrogatorio se conduzca sin presiones indebidas y sin
ofender la dignidad de las personas. Las partes, en ese mismo
acto, podrán solicitar la reposición de las decisiones de quien di-
rige el debate, cuando limiten el interrogatorio, u objetar las pre-
guntas que se formulen.

h) Si un testigo declara que ya no se acuerda de un hecho, se puede


leer la parte correspondiente del acto sobre su interrogatorio ante-
rior para hacer memoria. Se dispondrá lo mismo si en el interro-
gatorio surge una contradicción con la declaración anterior que
no se puede constatar o superar de otra manera.

i) Durante el contra interrogatorio, las partes podrán confrontar al


testigo con sus propios dichos u otras versiones de los hechos
presentadas en el juicio.

j) Los testigos expresarán la razón de sus informaciones y el origen


de su conocimiento.

k) A solicitud de alguna de las partes, el juez podrá autorizar un


nuevo interrogatorio de los testigos que ya hubieran declarado en
la audiencia.

l) Cuando el testigo, oportunamente citado, no haya comparecido,


el juez ordenará que sea conducido compulsivamente y ordena-
rá a quien lo propuso colabore con la diligencia. Si el testigo no
puede ser localizado para su conducción compulsiva, el juicio
continuará con prescindencia de esa prueba.

m) El juez, de oficio o a solicitud de parte, puede ordenar que el acu-


sado no esté presente en la audiencia durante un interrogatorio, si

57
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

es de temer que otro procesado, un testigo o un perito no dirá la


verdad en su presencia. De igual manera se procederá si, en el in-
terrogatorio de un menor de diez y seis años, es de temer un per-
juicio relevante para él, o si, en el interrogatorio de otra persona
como testigo o perito, en presencia del acusado, existe el peligro
de un perjuicio grave para su integridad física o salud. Tan pronto
como el acusado esté presente de nuevo, debe instruírsele sobre
el contenido esencial de aquello que se ha dicho o discutido en su
ausencia.

n) Los testigos que no puedan concurrir a la Sala de audiencias por


un impedimento justificado, serán examinados en el lugar donde
se hallen por el juez.

ñ) Si se encuentran en lugar distinto al del juicio, el juez se trasla-


dará hasta este o empleará el sistema de videoconferencia, en el
primer supuesto los defensores podrán representar a las partes.

o) En casos excepcionales, el juez comisionará a otro órgano juris-


diccional para la práctica de la prueba, pudiendo intervenir en
esta los abogados de las partes, el acta deberá reproducir íntegra-
mente la prueba y, si se cuenta con los medios técnicos corres-
pondientes, se reproducirá a través de video, filmación o audio.

• Base legal:
Artículos 378 al 381, Código Procesal Penal de 2004.

14. ¿Cómo se realiza el examen directo de testigos en el CPP


2004?
Habiendo establecido las reglas generales para la declaración de testi-
gos en el juicio oral, el CPP 2004, ha establecido una primera modalidad
de examen, el cual es el examen directo a los testigos.

Consiste en la revisión, en el juicio oral, de los testigos que la propia


parte presenta. Es respecto de estos testigos en donde resulta posible de-
sarrollar el relato de manera que permita la comprobación de las pro-
posiciones fácticas y el éxito de la teoría del caso, de la parte quien

58
La Etapa deL juicio oral

propone, presenta y examina al testigo. Para Baytelman y Duce, el prin-


cipal objetivo del examen directo es obtener del testigo la información
que la parte, quien presenta a este en el juicio, requiere para construir la
historia o el trozo de historia que este puede proporcionar. Así, la relevan-
cia del examen directo es que constituye la principal oportunidad de que
dispone el litigante para probar su teoría del caso al tribunal(42).

Asimismo, los objetivos que la parte debe de lograr con el examen


directo al testigo que está presentando son:

– Solventar la credibilidad del testigo. Significa entregar elementos


de juicio para convencer al juez de que ese testigo específico es
una persona digna de crédito. El peso del testigo –su credibilidad
y poder de convicción para el juez– estará fuertemente determi-
nado por algunas características personales, conocimientos, cir-
cunstancias en las cuales apreció los hechos, etc. Para ello, quien
lo está examinando deberá formular preguntas orientadas a obte-
ner información sobre estos aspectos que se les llaman: preguntas
de legitimación o acreditación del testigo.

– Acreditar las proposiciones fácticas de la teoría del caso. El exa-


men directo que se esté realizando debe obtener un relato que
sustente las proposiciones fácticas de la teoría del caso del exa-
minador; es decir, aquellos hechos y detalles que apuntan a que
la historia realmente ocurrió como el examinador lo señala.

– Acreditar e introducir al juicio prueba material. Un tercer obje-


tivo del examen directo, aun cuando pudiera no presentarse en
todos los casos, es la acreditación e introducción de prueba ma-
terial (objetos y documentos) por medio de sus declaraciones.
En efecto, es a través de las declaraciones de testigos (y peritos)
como los objetos y documentos se acreditarán como tales y de-
jarán de ser cuestiones abstractas. Ejemplo: ¿cómo introducir al
juicio el arma supuestamente utilizada en el homicidio materia de
proceso? Y ¿cómo establecer que esa arma fue utilizada por el
acusado? Obviamente el arma, por sí sola, no habla; tampoco es

(42) Cfr. BAYTELMAN, Andrés y DUCE, Mauricio. Ob. cit., p. 107.

59
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

suficiente que el fiscal lo presente y sea él mismo quien responda


todas estas interrogantes –por la sencilla razón que el fiscal es una
parte más en el proceso penal–; el fiscal lo tendrá que acreditar,
por ejemplo, a través de los testigos que llame a declarar, los cua-
les, a través de su relato, logren convencer al juez que el acusado
empleó el arma a fin de realizar el homicidio de “x”. Pero son las
declaraciones de los testigos (y/o peritos) los que establecen los
medios de acreditación e ingreso al juicio de la prueba material.

– Obtener información relevante para el análisis de la prueba. Es


común que los testigos puedan aportar información que permita
pesar la credibilidad de otras pruebas que se presentarán en juicio
o contextualizar las historias o relatos que provendrán de otros
testigos o de otros medios de prueba. No se trata de relatos estric-
tamente vinculados con los hechos específicos del caso, sino de
información contextual que pueda servir para fortalecer la teoría
del caso del examinador o desacreditar la de su contraparte.

Por otro lado, la estructura básica del examen directo descansa en dos
etapas o contenidos: una primera destinada a acreditar o legitimar al tes-
tigo; y una segunda que tiene por objeto el relato de los hechos que com-
ponen su testimonio.

Así, en lo que respecta a la acreditación del testigo, Neyra Flores(43),


indica que el juez debe conocer al testigo, humanizarlo; señalando como
ejemplo, el examen directo a la agraviada de un delito contra la libertad
sexual:

Fiscal : Testigo, su nombre.


Agraviada : Juana Ríos Pérez.

(43) Cfr. NEYRA FLORES, José Antonio. “Técnicas de litigación oral”. Disponible en: www.cadperu.com/
virtual/file.php/1/moddata/data/3/10/3050/TECNICAS_DE_LITIGACION_ORAL.pdf.
Accedido: 21.03.08.
Asimismo, Neyra Flores, acota que no se puede presentar prueba del buen carácter del testigo, porque
será objetable por impertinente. Solo se acepta cuando cuestiona la otra parte su buen carácter. Ejemplo:
fiscal: Sra., ¿tiene antecedentes penales?
Agraviada: No, ningún delito.
fiscal: ¿Tiene usted buena reputación?
Agraviada: Sí, de persona respetuosa, honrada, trabajadora y católica. Asistente todos los domingos a
misa.

60
La Etapa deL juicio oral

Fiscal : Sra. Juana, ¿a qué se dedica?


Agraviada : Secretaria.
Fiscal : Su estado civil.
Agraviada : Divorciada.
Fiscal : ¿Dónde trabaja?
Agraviada : Trabajo en el Estudio Arias Arias.
Fiscal : ¿Qué labor realiza?
Agraviada : Preparo cartas, saco fotocopias, archivo documentos y
toda labor auxiliar.
Fiscal : ¿Desde cuándo labora ahí?
Agraviada : Hace cinco años.
Fiscal : ¿Trabajó antes?

Agraviada : Sí a medio tiempo, pues simultáneamente estudiaba


secretariado jurídico y requería dinero para pagar mis
estudios y mantener a mis hijos y madre.

No obstante, el fiscal o el abogado defensor no deben rutinizar las


áreas de acreditación de los testigos. En nuestra cultura legal parecie-
ra que ser profesional y tener familia son elementos que hacen siempre
creíble a una persona. Al menos eso parece cuando uno observa que pre-
guntas destinadas a establecer la profesión del testigo, su estado civil y
el número de hijos, se repiten casi como un ritual en los juicios orales.
Las áreas de acreditación surgirán como consecuencia de las necesida-
des específicas del caso concreto. Habrá casos en que la relación con una
persona será la principal acreditación que necesita el testigo, pues vendrá
a declarar aspectos íntimos de dicha persona; en otras, serán sus capaci-
dades de percepción de los hechos; en algunas, la acreditación se tenga
que hacer sobre la conducta previa del testigo que podrían dañar su cre-
dibilidad frente a los jueces (problemas de alcoholismo, de drogadicción,
meretricio, etc.).

61
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Una vez que se ha acreditado la solvencia del testigo se está en con-


diciones de ir sobre las proposiciones fácticas que el testigo pueda acredi-
tar. Si el testigo es presencial, normalmente su relato incorporará los he-
chos del caso tal cual ocurrieron según su punto de vista, lo que incluirá
elementos tales como: lugar en que ocurrieron los hechos, su descripción,
fechas y tiempos, personas participantes, hechos concretos presenciados
por el testigo, descripción de situaciones o lugares, etc. Si el testigo es
referencial (de oídas), no solo tendrá que relatar los hechos referenciales,
sino también las fuentes y circunstancias a través de las cuales se enteró
de tales hechos.

Finalmente, el examinador debe tomar en cuenta cuatro reglas de oro:

1. Prepare al testigo. Recuerde que los testigos están nerviosos


cuando atestiguan en juicio; asimismo, los testigos, incluso los
peores, aportan algo bueno, e incluso los mejores tienen algo
malo; además, los testigos saben mucho más acerca de la im-
portancia de su testimonio que lo que saben acerca del modo de
presentarla(44). Por ello, la preparación del testigo es una acti-
vidad central en el objetivo de minimizar dichos errores y pre-
sentar a los jueces información relevante de manera inteligible,
clara y creíble. Un litigante profesional va al juicio a exponer
información, no a buscarla; en ese sentido, no hace preguntas
cuya respuesta desconoce. Así, el abogado tiene que reunirse
previamente con el testigo; recorrer juntos el relato, explorar
los detalles relevantes, conocer sus debilidades, explorar expli-
caciones razonables para anticiparlas en el examen directo. Sin
una preparación en esta línea, o convencido de que lo conoce
bien por el solo hecho de haber leído sus declaraciones previas
en el expediente, solo generará el presentar a juicio un testigo
que no conoce, cuyas respuestas que dé, capaz, lo encuentre –al
examinador– no preparado (sorprendido, prisionero del silencio
que genera el quedarse atónito por una respuesta –de su propio
testigo– imprevista).

(44) Cfr. GOLDBERG, Steven. Mi primer juicio oral, Editorial Heliasta, Buenos Aires, 1994, p. 87.

62
La Etapa deL juicio oral

2. Organice los testigos y testimonios que presentará en el juicio


oral. El fiscal o el abogado defensor ya conocen a sus testigos,
sus relatos, sus detalles, sus habilidades y defectos, sus horarios,
sus ritmos de vida. Ahora con tal información, debe de organi-
zarlos, siempre en función de la estrategia general del caso, que
pretenden, sea de recibo, por el juzgador. En ese sentido, la orga-
nización del examen directo tiene dos grandes temas: el orden de
presentación de los testigos y el orden del testimonio.

En el primer caso, el orden de presentación de los testigos es una


decisión estratégica de importancia, que el CPP 2004 ha dejado
en libertad para las partes. Al respecto, se pueden presentar, como
sugerencias, los siguientes tipos de organizaciones: a) situar a los
testigos más sólidos al comienzo y al final de la lista de testigos,
siendo el caso que, aquellos de importancia marginal o respec-
to de quienes se tenga dudas, vayan al medio; b) organizar los
testigos en forma cronológica, presentándolos en el orden en que
fueron apareciendo en la escena del delito, a fin de ir recreando
los hechos ante el juzgador, tal y como ocurrieron; c) estructu-
rar la historia en derredor del “testigo estrella”, y luego utilizar
los demás testimonios como refuerzos de aquel; o, d) agrupar a
los testigos de acuerdo con la cantidad de información que cada
uno entrega del caso, ofreciendo primero al testigo que pueda dar
cuenta del relato general de los hechos y yendo luego con los tes-
tigos que aporten relatos parciales.

En el segundo caso, y una vez que ya sabemos quiénes son los


testigos que se presentarán primero, los que siguen, y los finales;
ahora nos surge otro dilema: frente al testigo que está a punto de
declarar, cómo ordenamos su información. Al respecto, es muy
usual la sugerencia que esta sea estructurada en forma cronológi-
ca, existiendo diversas formas de organizar la cronología.

Así tenemos un esquema Nº 01:(45)

a. Pregunta del primer hecho.

(45) Cfr. BERGMAN, Paúl. Ob. cit., p. 71.

63
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Pregunta de los detalles de este hecho.

b. Pregunta del segundo hecho.

Pregunta de los detalles de este hecho.

c. etc.

En este primer esquema, el orden del examen directo se organiza


sobre la base de la cronología de hechos y, en cada uno de estos,
el litigante se detiene en los detalles relevantes. Una vez agota-
dos, el litigante vuelve sobre el orden o sucesión cronológica de
los hechos.

En un esquema Nº 02, tenemos:(46)

a. Se permite al testigo hacer un relato general y progresivo


acerca de los hechos.

b. Detalles de los hechos relevantes.

En este esquema el litigante permite que el testigo señale los de-


talles que él desee para, al final, preguntarle por algunos de los
detalles de la historia, mencionados o no por él, que destacan
su importancia en relación con las proposiciones que se quieren
probar.

3. Emplee el tipo de preguntas adecuadas a los fines que pretende


obtener con su testigo. Existen tres tipos de preguntas que se
pueden realizar durante el examen directo. Así, en primer lugar,
están las preguntas abiertas, las cuales tienen como fin invitar al
testigo a formular la respuesta en sus propias palabras. Estas pre-
guntas típicamente siguen el siguiente tenor: ¿qué hizo el día 21
de marzo? ¿Qué sucedió después que entró en la casa? ¿Qué hizo
luego? La principal ventaja es que coincide al testigo explicarse
en sus propias palabras, permitiendo al juzgador evaluar el grado

(46) Ídem.

64
La Etapa deL juicio oral

de conocimiento que tiene de los hechos. Sin embargo, la desventaja


es que los relatos que genera el testigo pueden no aportar todos
los detalles que el abogado necesita conseguir del testigo, o bien
incluir detalles sobreabundantes o de escaso interés.

Por otro lado, están las preguntas cerradas, su propósito es invitar


al testigo a escoger una de entre varias respuestas posibles y por lo
mismo, focalizan la declaración del testigo en aspectos específicos
del relato. Por ejemplo: ¿qué marca es su auto? ¿Qué color era su
pelo? ¿Cuál es el nombre de su hermana? Es necesario remarcar
que la pregunta cerrada no sugiere al testigo la respuesta deseada
(porque sería materia de objeción), sino que deja abierta la op-
ción, por limitada que esta sea. Asimismo, la principal ventaja de
las preguntas cerradas es el control que le entregan al litigante, en
términos de poder obtener del testigo toda la información que este
posee, y solo información relevante. En cambio, la desventaja es
que en la medida en que las preguntas cerradas no permitan o difi-
culten al juzgador, el formarse una opinión acerca de cuánto sabe
realmente el testigo, su credibilidad puede verse dañada.

Por otro lado, están las preguntas de introducciones y transicio-


nes; en efecto, cuando se está cambiando de tema, resulta útil
encabezar las preguntas con una formulación que permita a los
testigos y al juzgador situarse en el contexto en el cual se va a de-
sarrollar el examen directo, facilitando la comprensión de la in-
formación que se espera del testigo. Se trata de encabezados que
incorporan información de contexto para ubicar al testigo en su
respuesta o para introducir un tema nuevo en el relato. Por ejem-
plo: Sr. X, ahora voy a preguntarle acerca de sus relaciones con
el acusado, específicamente acerca de su relación profesional.

Luego de toda esta sucinta exploración, cabe señalar que la forma


común en que se prepara un examen directo es la combinación de
preguntas abiertas y cerradas, así como el uso de preguntas de
introducción y transición. Lo normal será iniciar los relatos con
preguntas abiertas que permitan al testigo hablar sobre los hechos
que conoce. A partir de este relato inicial, se utilizarán preguntas
cerradas de seguimiento o para enfatizar aspectos específicos.

65
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

4. La última regla de oro para el examen directo, es que el abogado


debe recordar que el centro de la atención no es él, sino el testi-
go, por ser la fuente de información –lo poco o mucho que sepa
el abogado es irrelevante, a la hora de la valoración que realice el
juzgador–. Sin embargo, las posturas que adopte el examinador
frente al examinado, también son puntos que pueden favorecerle.
En efecto, el examinador debe emplear un lenguaje común, a fin
de lograr que el testigo y el juzgador lo entiendan. Asimismo, el
examinador debe escuchar al testigo; es decir, prestarle atención;
dar a entender que lo que está declarando es importante; además,
que le ayudará a estar atento a cualquier desliz que su testigo, a la
hora de estar declarando, incurra, a fin de hacer las aclaraciones
del caso. Por otro lado, se recomienda que el examinador no lea
su listado de preguntas, mientras examina a su testigo, porque se
concentrará en su libreto y no en las respuestas del testigo, per-
diendo el estado de alerta y dejando pasar finalmente oportunida-
des para aprovechar y reaccionar a la información que el testigo
está aportando; otro hecho es la utilización de minutas temáticas
para guiar al abogado, es decir, un listado de temas principales
sobre los que el testigo debe declarar, pero nunca un set de pre-
guntas completo para ser leído durante la audiencia. Finalmente,
siempre es útil el apoyo de gráficos, es decir, un apoyo audiovi-
sual que fortalezca la declaración del testigo.

Jurisprudencia

“Que el Ministerio Público, con la finalidad de acreditar sus car-


gos, ofreció el testimonio de: a) Álvaro Rogelio Mena Aliaga,
Subcomisario de la Policía de Investigaciones de Chile, y miembro
de la Brigada Antinarcóticos. Quien manifestó que se recibió en la
Unidad una llamada telefónica de un informante anónimo señalando
que en el domicilio de Isla Solar N° 1740 una persona se estaba de-
dicando al tráfico de estupefacientes, indicando como autor a un tal
‘Chino Veas’. Efectuadas las comprobaciones del caso, denunció el
hecho a la fiscalía, obteniendo del juez de Garantía la autorización
judicial de detención, incautación y registro al domicilio indicado,
que se verificó alrededor de las 08.50 a 09.00 horas del día 22 de
diciembre último, procediéndose a la detención del acusado quien

66
La Etapa deL juicio oral

se encontraba acostado, durmiendo, en estado normal, el que luego


de ser reducido y esposado por el Inspector Muñoz fue traslado a
una pieza contigua. Seguidamente se procedió al registro de la ha-
bitación, que estaba en un relativo orden, y se incautó una bolsa
de polietileno con el logotipo de la tienda Johnson’s cuyo conteni-
do fue manipulado por otro funcionario, un teléfono celular marca
Nokia, una balanza electrónica de precisión, un cuchillo cocinero,
un revólver cargado dinero, en el interior de una chaqueta colgada
en la pared se ubicó otra bolsa de polietileno conteniendo una sus-
tancia –posiblemente marihuana– y una balanza mecánica. Se le
exhibió un set de fotografías ilustrativas del lugar, reconociendo la
ubicación que tenían las especies antes señaladas. Dijo que al efec-
tuarse un registro de las vestimentas del imputado después de haber
sido detenido, se le encontró en el bolsillo del pantalón la suma de
$349.000 en dinero efectivo, $34 argentinos y US$ 22 y un estuche
de papel arroz. Agregó que el análisis del registro del teléfono celu-
lar incautado proporcionó datos, apodos, números de terceras perso-
nas que han permitido la detención de no menos de cinco de ellas.
En el acto de su declaración reconoció al acusado como la perso-
na detenida en el operativo descrito. b) Carlos Segundo Demetrio
Torres Travol, Comisario de la Brigada antinarcóticos de la Policía
de Investigaciones de Temuco, quien señaló que siendo las 08.50
horas del 22 de diciembre último, se procedió al operativo planifica-
do por él y el Subcomisario Mena que duró hasta el mediodía oca-
sión en que se encontró al acusado acostado en su camal en estado
normal, sin problemas, se le redujo, se le esposó y trasladó a una
pieza contigua, procediéndose al registro de la habitación, encon-
trándose una bolsa de la tienda Johnson’s conteniendo una sustan-
cia color café, presumiblemente droga. Un teléfono celular Nokia,
un revólver, $240.000 en efectivo, dos balanzas, un cuchillo, un
contenedor transparente con marihuana, en una chaqueta posterior-
mente al ser registrado el detenido en el cuartel se le encontraron
en sus ropas las sumas de $349.000, US$ 22 y $ 34 argentinos, un
trozo de papel de diario con una sustancia de color café y un sobre
con papel de arroz utilizable para hacer cigarrillos. Agregó que el
acusado, a quien reconoció en la audiencia en el acto de su declara-
ción, se apreciaba en normal estado de temperancia. Expuso que del

67
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

análisis del registro telefónico no se desprenden antecedentes que


permitan establecer la venta de marihuana a terceros. c) Rodrigo
Alexis Muñoz Soto, Subinspector de la Policía de Investigaciones
de Chile, y miembro de la Brigada Antinarcóticos, quien expuso que
el día de los hechos le correspondió la misión de acompañar a los
policías Torres y Mena en el operativo planificado, ingresando estos
primero y luego él en forma inmediata, produciéndose la detención
del imputado, a quien se le leyeron sus derechos y se le trasladó a
una habitación próxima, permaneciendo él en la entrada de la pieza,
desde donde percibió los hechos, debiendo destacar entre los objetos
encontrados una balanza digital, otra mecánica, un revólver, dinero,
juguetes embalados, una bolsa de la tienda Johnson’ s conteniendo
una sustancia vegetal de color verdoso. Señaló que el acusado, a
quien reconoció en el acto de su declaración, se encontraba acosta-
do y en normal estado y reaccionó en forma tranquila al momento
de ser detenido. d) Julián Valentín Espinoza Díaz, Subinspector
de la policía de Investigaciones de Chile, y miembro de la Brigada
Antinarcóticos, quien manifestó que le correspondió participar en el
operativo planificado realizado el 22 de diciembre pasado, prestando
cobertura a la entrada al lugar de los policías Torres, Mena y Muñoz,
ingresando posteriormente para darle a conocer sus derechos al dete-
nido, encontrándolo en condiciones normales, pues contestaba a las
preguntas, luego el detenido fue trasladado a una habitación adjun-
ta; agregó que el sitio del suceso era un inmueble separado de cada
habitación. de 3 por 3 metros; a la exhibición de las especies reco-
noce la balanza electrónica de precisión que estaba en el lugar de
los hechos, y reconoce al acusado como la persona que fue detenida
en la ocasión. e) Herman Patricio Tapia Fuentealba, Subinspector
de la Policía de Investigaciones de Chile, y miembro de la Brigada
Antinarcóticos, quién dijo que él intervino en el operativo planifica-
do, correspondiéndole la seguridad de los funcionarios participantes,
ocasión en que se detuvo al denunciado, a quien se le trasladó a una
pieza contigua. Específicamente participó en el registro del lugar con
el funcionario Hogada, quien es el guía del perro detector de droga,
encontrando dos balanzas, un revólver –especies que reconoció
al serle exhibidas en la audiencia– dinero, una bolsa con sustancia
color verdoso que abrió alertado por el ejemplar canino; además, en

68
La Etapa deL juicio oral

una chaqueta encontró otra sustancia vegetal de las mismas caracte-


rísticas, un celular y juguetes apilados y embalados. Añadió que solo
tuvo contacto con el sitio del suceso y no con el detenido; terminó
señalando que en la foto Nº 19 que se le exhibió, la mancha que se
aprecia en el piso de la pieza, puede corresponder a una colilla de ci-
garro, mientras que la de la foto Nº 3 puede corresponder a un trozo
de papel o plumavit”. Primera Sala del Tribunal de Juicio Oral en
lo penal de Temuco (Chile), RUC: 0000000199-6 R.I.T.: 013/2001,
considerando quinto.

• Base legal:
Artículos 378 al 381, Código Procesal Penal de 2004.

15. ¿Cómo se realiza el contraexamen de testigos en el CPP


2004?
Una segunda modalidad que establece el CPP 2004 es el contraexa-
men de testigos.

Esta modalidad se realiza después del examen directo; y es realizado


por la parte contraria. Sus fines son: por un lado, cuestionar la credibili-
dad del testigo que fue examinado anteriormente; y por otro lado, procu-
rar que el testigo reconozca aspectos positivos para su caso y negativos
para el contrario.

En lo que respecta a la primera finalidad, el contraexamen busca


cuestionar al testigo como fuente de información. En ese sentido, en un
sistema de libre valoración de la prueba la desacreditación del testigo es
necesariamente concreta; hay que darle al juzgador razones reales –por
oposición a meros prejuicios– que permitan efectivamente decir que
la persona del testigo, como fuente de información, no es confiable; es
decir, información concreta; no basta la sola mención que es un drogadic-
to, alcohólico, meretriz, etc., porque, per se, no conlleva a considerarlos
menos dignos de confianza –o que es más probable que mienta–, eso es
prejuicio.

69
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Por otro lado, en lo que respecta a la segunda finalidad del contraexa-


men, esta se desprende en las siguientes acciones:

– Desacreditar el testimonio. En este caso, se trata de atacar la cre-


dibilidad, ya no de la persona del testigo, sino de su testimonio.
El factor que más clásicamente desacredita al testimonio está
constituido por las condiciones de percepción. Dichas condicio-
nes pueden pertenecer a circunstancias personales del testigo (su
miopía, su sordera, su estado mental, temor, drogas, al momento
de los hechos), o bien circunstancias externas (el ruido ambien-
tal, la oscuridad, la distancia, el hecho de que el objeto sea igual
a muchos otros, etc.).

– Acreditar las proposiciones fácticas del contraexaminador. Hay


ocasiones por las cuales se pueden obtener de un testigo con-
trario, testimonios que afirmarán las proposiciones fácticas del
contraexaminador; es decir, que puedan corroborarse ciertos ele-
mentos de su propia versión de los hechos. Adicionalmente, se le
envía al juzgador la señal de que no se ha mentido en esos pun-
tos, y por ende, tampoco en los otros.

– Acreditar prueba material propia. En la misma lógica que la ante-


rior, si un testigo de la contraparte puede acreditar la prueba ma-
terial del contraexaminador, lo favorecerá frente al juzgador, la
autenticidad de dicha prueba material.

– Obtener inconsistencias con otras pruebas de la contraparte. Si se


puede obtener de los testigos de la contraparte testimonios incon-
sistentes entre sí, eso daña el caso de la parte rival, de manera
importante. Que el testimonio de los testigos de una parte con los
de la otra, sean inconsistentes, suele pasar; pero, que las declara-
ciones de los testigos del adversario sean inconsistentes, ya gene-
ra, como ganancia, la pérdida de credibilidad de los tales.

Además, se deben de observar las siguientes reglas de oro del


contraexamen:

1. Estructure el contraexamen en forma temática. Como se recorda-


rá, a la hora de estructurar el examen directo, la recomendación

70
La Etapa deL juicio oral

ha sido que ello se haga en un orden cronológico. En el caso del


contraexamen, en cambio, la construcción de una historia íntegra
y coherente suele no tener demasiada importancia. En el con-
traexamen se trata de apuntar hacia aquellas porciones de la
declaración del testigo rival que pueden ser imputadas como
inverosímiles, falsas o inconsistentes. La estructura del con-
traexamen, por lo tanto, es esencialmente temática.

2. Emplee declaraciones previas del testigo contraexaminado. Una


declaración previa es cualquier exteriorización del fuero interno
de una persona realizada con anterioridad, y que consta en algún
soporte, cualquiera que este sea. Así, las declaraciones previas
pueden haber sido hechas en cualquier momento o ante cualquier
instancia pública o privada: un interrogatorio ante la fiscalía o
Policía durante la investigación preparatoria, la declaración de
impuestos ante la Sunat, una carta a un familiar, etc.

La utilidad de las declaraciones previas puede ser doble: por un


lado, y dentro de la dinámica del examen directo, sirve para que
el testigo refresque su memoria. Así, el artículo 378, numeral 6)
del CPP 2004, indica que si un testigo o perito declara que ya no
se acuerda de un hecho, se puede leer la parte correspondiente
del acto sobre su interrogatorio anterior para hacer memoria. Su
justificación es mejorar la calidad de la información que el testigo
o perito incorpora al juicio.

Por otro lado, el empleo de las declaraciones previas sirve, y


ahora dentro de la dinámica del contraexamen, para mani-
festar inconsistencias entre lo declarado ante el juzgador y
lo manifestado anteriormente. Ello, también es recogido por
el artículo 378, numeral 6) del CPP 2004, el cual señala que, se
dispondrá –el empleo de declaraciones previas– si en el interro-
gatorio surge una contradicción con la declaración anterior que
no se puede constatar o superar de otra manera. En el fondo, lo
que se intenta es desacreditar al testigo debido a que se trataría
de una persona que cambia sus versiones sobre los hechos, lo que
impacta sobre su credibilidad. Para ello, hay cuatro pasos que
se sugiere deben ser empleados para alcanzar los fines del con-
traexamen: (1) Fijar la declaración actual inconsistente, es decir,

71
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

se debe pedir al testigo que fije exactamente cuál es su testimonio


–ese por el cual se pretende desacreditar–. (2) Establecer las con-
diciones de legitimidad a la declaración anterior, esto es, que el
propio testigo dé como válida la existencia y contenido de una
declaración prestada anteriormente. (3) Acreditar la declaración
previa, es decir, mostrarle al testigo el documento o soporte ma-
terial que contiene su declaración anterior a fin que lo dé como
válido e incorporarlo al juicio. (4) Obtener la declaración previa
inconsistente, esto es, se lee en voz alta aquella porción de la de-
claración que resulta inconsistente con la declaración actual.

Para graficar lo señalado, tomaremos como referencia un ejemplo


brindado por Baytelman/Duce.

Primera fase: fijar la declaración actual inconsistente

Pregunta (P): ¿Y dice que la persona a quien usted vio violando a


la señora Martita tenía un tatuaje en la espalda?

Respuesta (R): Así es.

P: ¿De qué tamaño era?

R: Era grande, como del porte de mi mano, más o menos...

P: ¿Dónde estaba exactamente el tatuaje?

R: En la espalda, justo debajo del cuello.

P: ¿Y recuerda cuál era el motivo del tatuaje?

R: Era algo así como un pájaro en llamas.

(Si se observa, el contraexaminador ha incidido en una


porción de la información dada por el testigo: la existen-
cia, ubicación y diseño de un tatuaje en la persona que se
le imputa el delito de violación. Seguramente es una señal

72
La Etapa deL juicio oral

importantísima a la hora de identificar al presunto responsa-


ble de la violación).

Segunda fase: establecer las condiciones de legitimidad a la


declaración anterior

P: Señor testigo, ¿recuerda haber sido interrogado por la policía


un par de días después de que estos hechos tuvieron lugar?

R: Sí.

P: Y usted sabía que esos policías estaban tratando de dar con el


paradero del violador de la señora Martita, ¿verdad?

R: Por supuesto.

P: ¿Y usted quería contribuir con el trabajo de la policía en este


caso?

R: Claro, quería que agarraran al degenerado…

P: Y por eso, cuando la policía lo entrevistó, usted se esforzó


por darle todos los detalles que recordaba sobre lo sucedido,
¿no es verdad?

R: Sí, me acordaba de todo perfectamente.

P: ¿Le dijeron ellos que todo el detalle, por insignificante que


pareciera, podía ayudar?

R: Sí, me dijeron eso, varias veces.

P: Y usted se esforzó por recordar todo lo que pudiera, ¿no es


así?

R: En efecto.

73
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

P: Y cuando terminó de declarar, ¿firmó una transcripción de


dicha declaración?

R: Sí.

P: Y supongo que leyó antes de firmarla, ¿verdad?

R: Sí.

P: ¿Les hizo saber a la policía de alguna imprecisión?

R: No.

P: La leyó y la firmó.

R: Sí.

P: Porque la transcripción de hecho reflejaba lo que usted les


había dicho a los policías.

R: Sí.

(Obsérvese que el segundo grupo de preguntas estaba referi-


do a establecer, por un lado, la existencia de una declaración
previa dada por el testigo; y por otro lado, que el contenido
de esta reflejaba exactamente lo que percibió el testigo: por
eso la importancia de haber establecido que firmó la trans-
cripción de la declaración, luego de haberla leído y no encon-
trado ninguna imprecisión).

Tercera fase: acreditar la declaración previa

P: Señor testigo, le voy a mostrar un documento. Le voy a pedir


que lo mire con atención y que me diga si lo reconoce.

R: Sí, señor. Es la declaración que me tomaron los policías cuan-


do me interrogaron.

74
La Etapa deL juicio oral

P: ¿Es esta la declaración de la que hablábamos recién, en la


que usted se esforzó por recordar detalles útiles, solo dos días
después de cometido el delito?

R: Sí.

P: ¿Cómo sabe que se trata de su declaración?

R: Bueno aquí está mi firma que yo le dije había estampado una


vez concluida y leída la declaración.

(Nótese que la credibilidad de cualquier documento –en este


caso la manifestación policial– se establece por la propia
persona, a quien se le tomó la declaración o manifestación.
Asimismo, se debe recordar que el documento por sí solo no
habla. Debe de cambiarse la mentalidad de que basta con re-
saltarse, con plumón fosforescente, el párrafo u oración que
nos interesa. En la mecánica del nuevo juicio oral, si se va
ingresar un documento, en este caso una declaración previa,
durante el desarrollo del juicio, se hará a través de la validez
y credibilidad que establezca el testigo o perito del mismo; y
es a través de lo que declaren, confrontado, con el contenido
del documento –todo en esta audiencia–, donde se obtendrá el
máximo de beneficio).

Cuarta fase: obtener la declaración previa inconsistente

P: ¿Podría por favor leer al juzgador la parte de ella en que apa-


rece mencionada la palabra “tatuaje”?

R: Bueno… no está señor.

P: ¿Ni una sola mención a un tatuaje?

R: Bueno, lo que pasa es que…

P: Señor testigo, ya habrá oportunidad de que nos explique qué


es lo que pasa. De momento, lo que quisiera que le dijera al

75
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

juzgador es si aparece en esa declaración, en alguna parte, la


palabra tatuaje.

R: No, señor, en ninguna.

P: Su señoría, no tengo más preguntas.

(Obsérvese la inconsistencia detectada entre lo declarado por


el testigo en el juicio y lo declarado ante la Policía. Sin embar-
go, también se debe resaltar que al haberse detectado la in-
consistencia, el contraexaminador no hizo ninguna pregunta
de más, no cometió la imprudencia de preguntar: ¿qué paso?
O ¿por qué?, las cuales son interrogantes, PROHIBIDAS, por
estrategia, de ser formuladas por el contraexaminador, dado
que, si los hace, originará que el testigo se justifique, salga
bien librado de la red de preguntas, y no deje ningún benefi-
cio al contraexaminador).

3. Utilice preguntas de tipo sugestivas de un solo punto, así como


abiertas. Las preguntas sugestivas son aquellas en donde la in-
terrogante lleva implícita la respuesta: ¿usted olió a gas cuando
ingresó a la casa?, y es de un solo punto, porque se refiere a un
pedazo de información que se pretende resaltar (a diferencia de
las preguntas compuestas, que llevan en su estructura dos o más
preguntas). Sin embargo, en lo que respecta al examen directo,
las preguntas sugestivas están prohibidas, y son materia de ob-
jeciones; ello, porque la información debe llegar al juzgador, por
primera vez, a través de la respuesta que dé el testigo; no hay otro
vehículo que dé credibilidad a la información, sino la propia de-
claración de la fuente de prueba. No obstante, en el contraexamen
el empleo de preguntas sugestivas no debe de estar prohibido,
dado que son las claves del contraexamen temáticamente orienta-
do, al permitir dirigir la respuesta del testigo a la parte específica
de información que el contraexamen persigue –allí donde un tes-
tigo hostil va a estar permanentemente intentando eludir, evitar,
rodear o adornar la respuesta–.

76
La Etapa deL juicio oral

Igualmente, tomaremos como referencia el ejemplo propuesto


por Baytelman/Duce;(47) esto es, que el señor Kiev fue acusado
por su cónyuge de cometer abusos deshonestos en la persona de
su hija Ana, varias veces en el año x. El contraexamen que hizo
el abogado de la defensa a la señora Kiev –la madre de Ana y
denunciante en este caso– corrió como sigue:

P: Señora Kiev, usted declaró en el examen directo que su mari-


do había abusado de su hija en varias ocasiones.

R: Así es.

P: ¿Y eso la impactó mucho?

R: Por supuesto. ¡Cómo no me iba a impactar!

P: Por supuesto. ¿Encaró a su marido con lo que Ana le había


contado?

(Obsérvese el primer tema que el abogado defensor pretende


incidir en el contraexamen; es decir, cuál fue la reacción de
la señora Kiev, ante las probables violaciones de su hija, por
medio de preguntas sugestivas).

R: No.

P: ¿Le hizo saber de alguna manera que usted sabía lo que esta-
ba ocurriendo?

R: No.

P: Señora Kiev, ¿cuántas veces recuerda que Ana le haya dicho,


durante el año x, lo que su padre le hacía?

R: No sé… tres… quizás cuatro.

(47) Cfr. BAYTELMAN, Andrés y DUCE, Mauricio. Ob. cit., pp. 178-182.

77
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

P: En tres, quizás cuatro oportunidades, su hija de 12 años le


dijo que estaba siendo abusada sexualmente por su padre y
¿usted no hizo nada?

R: No.

P: ¿No llamó a la policía?

R: No.

P: ¿No pidió ayuda a nadie?

R: Estaba recién llegada, no dominaba bien el idioma… no sabía


a quién recurrir.

(Obsérvese que un testigo que se ve acorralado, en hostilidad,


intuitivamente, buscará una salida para escapar del hostiga-
miento. El contraexaminador debe estar atento).

P: Hablando de eso, usted abrió una cuenta corriente en el


Banco Americano, hacia fines del año x, ¿no es verdad?

R: Sí, creo que fue alrededor de esa época.

P: Y seguramente no supo bien al principio en qué banco le con-


venía abrirla, ¿no es así?

R: Bueno, pregunté en un par de lugares.

P: De manera que fue a un par de bancos antes de decidirse por


el Banco Americano, ¿es eso correcto?

(Obsérvese que el contraexaminador está ingresando a un


segundo tema en su interrogatorio; esto es, si la señora Kiev
tenía el suficiente manejo del idioma, a través de una actividad
cotidiana: abrir una cuenta bancaria; si eso es cierto, entonces
cae su argumento que dominaba bien el idioma para poder
denunciar las presuntas violaciones de su hija Ana).

78
La Etapa deL juicio oral

R: Sí.

P: Y los ejecutivos que la informaron no hablaban polaco, ¿no?

R: No, no hablaban polaco.

P: Hablaban inglés.

(Aquí estamos ante una típica pregunta sugestiva, es decir,


la interrogante lleva implícita la respuesta; pero no cabe una
objeción, porque como se ha dicho es un tipo de pregunta bá-
sica y necesaria en el contraexamen).

R: Sí.

P: Igual que el ejecutivo que finalmente tramitó su cuenta en el


Banco Americano.

R: Sí.

P: Y usted hizo todo ese proceso sola, ¿no es verdad?

R: Bueno, a veces me acompañaba mi marido.

P: Pero muchas veces no.

R: Así es, muchas veces no.

P: Muchas veces tuvo que lidiar sola con ejecutivos que le pe-
dían documentos y datos sobre su persona.

R: Sí.

P: Y le pedían que llenara formularios que estaban en inglés.

R: Sí.

79
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

P: Y al parecer se pudo entender con ellos, pues le abrieron la


cuenta.

R: Sí, supongo.

P: Pero seis meses después, hablando mejor el idioma, no fue


capaz de llamar a la policía, ni a un hospital ni al centro co-
munitario de su municipalidad cuando supuestamente Ana le
dijo por primera vez que estaba siendo abusada por su padre.

(Aquí estamos ante una pregunta que implica una conclusión,


que es muy riesgosa, porque si no se sabe controlar el curso
del interrogatorio, puede generar que el testigo explique el
porqué no hizo exactamente lo que el contraexaminador pre-
tende graficar al juzgador).

R: Es que usted tiene que entender…

P: Señora, estoy tratando de entender, así que le ruego que res-


ponda a mi pregunta; ¿contactó a alguna persona para que le
ayudara con el hecho de que, según Ana, su padre estaba abu-
sando de ella?

R: No.

(Obsérvese cómo el contraexaminador evitó que la testigo


formulase cualquier tipo de explicación que haga caer por los
suelos lo que se buscaba con el contraexamen. Obviamente,
se debe ser muy sutil para evitar generar en el juzgador la
imagen que no se le quiere dejar hablar al testigo, y que el
contraexaminador teme lo que este puede decir).

P: Pasando a otro tema, señora Kiev, ¿cuántas veces tomaron


vacaciones usted y su marido en el año x?

(Aquí el contraexaminador pasa a un tercer tema: las re-


laciones entre la señora Kiev y su marido, en un contexto
donde ella, supuestamente, sabe que su hija fue violada por

80
La Etapa deL juicio oral

su marido. Claro está que ello no puede ser tan claro para la
fiscalía, que considere que es una pregunta impertinente, sin
relación con el proceso, y por ende formule una objeción; o
bien, intuye a dónde quiere llegar el contraexaminador y ob-
jete a fin de hacerle perder el hilo del interrogatorio. Al res-
pecto, el contraexaminador, sin tener que decir todo lo que
pretende lograr con este tercer tema, debe ser contundente en
señalar que si se le deja continuar con esta línea de pregunta
se podrá observar su relación con el caso).

R: No sé, déjeme ver. La primera vez salimos en junio, arrenda-


mos un auto y recorrimos la costa oeste. La segunda vez en
octubre, viajamos a Canadá.

P: Señora Kiev, ¿no la escuché además decir en el examen di-


recto que su marido la invitó a un crucero por el Caribe, en
mayo?

R: Cierto, fueron tres veces entonces las que salimos.

P: Y me parece haberle oído decir que este crucero, había sido…


¿cuál fue la expresión que utilizó? Ah, sí, su “segunda luna
de miel”.

R: Sí, dije eso.

P: ¿Podría explicarnos a qué se refería?

R: Bueno, hacía tiempo que no podíamos tomarnos vacaciones


e iban a ser las primeras en nuestro nuevo país, además cum-
plíamos ese mes 20 años de casados.

P: ¿Era, entonces, una situación romántica?

R: Sí, supongo que podría decirse de ese modo.

P: ¿Y cómo estuvieron las relaciones con su esposo en ese


viaje?

81
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

R: Fantásticas.

P: Déjeme ver si recapitulo bien lo que me dice. Si su hija de


12 años le confesó que su padre estaba abusando de ella, y
un mes después ¿usted sale con el abusador de su hija a una
romántica segunda luna de miel?

(Igualmente es una pregunta que implica una conclusión:


debilitar el testimonio de la madre de la supuesta víctima de
violación, quien además denunció el hecho. Claro está, que
hay que tener control del curso del interrogatorio, porque
cualquier puerta abierta que se le deje al contraexaminado,
hará que se justifique de tal forma, que quede bien librada
del acoso de preguntas).

R: Yo quería proteger a mi hija.

P: Entiendo. Y luego, mientras la situación en su hogar se ponía


todo lo tensa que usted nos ha referido, se tomó otras dos va-
caciones con su marido.

R: Sí.

P: Que estaba abusando de su hija.

R: Bueno… sí, quizás no debí hacerlo.

P: Yendo a otro tema, usted nos dijo en el examen directo que


había traído a su madre desde Polonia para que protegiera a
Ana, ¿es eso correcto?

(Nótese, que el contraexaminador logró, por un lado, evitar


alguna salida justificatoria de la contraexaminada que haría
caer por los suelos lo que está buscando con el contraexa-
men, y por otro lado, le permitió ingresar a un cuarto tema
de análisis: la supuesta venida de la abuela de Ana a fin de
protegerla de los abusos sexuales que estaba, supuestamente,
sufriendo).

82
La Etapa deL juicio oral

R: Sí, así es.

P: ¿De qué manera se supone que debía ella protegerla?

R: Bueno, la idea era que Ana no estuviera en la casa sola con su


padre mientras yo hacía mi turno en el negocio.

P: La protección consistía, pues, en que su madre estuviera con


Ana en la casa cuando usted no estuviera.

R: Sí.

P: Sin embargo, poco después de llegar su madre, ella comenzó


también a trabajar en el negocio, ¿no es verdad?

R: Sí. Nos estaba yendo muy bien y yo sola no podía con todo el
negocio.

P: Así que le pidió a su madre que la ayudara.

R: Sí.

P: Que compartiera el turno con usted.

R: Bien, sí.

P: Y mientras estaba en el negocio, no estaba en la casa prote-


giendo a Ana… ¿me equivoco?

R: No, por supuesto que no.

P: Su señoría, no tengo más preguntas.

Se puede observar que las preguntas formuladas por el contraexa-


minador fue en relación con temas concretos y en función de un
solo objetivo: mostrar al juzgador las debilidades de la historia de
este testigo.

83
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Por otro lado, también en el contraexamen se pueden utilizar pre-


guntas abiertas; ello como estrategia para evitar producir la sen-
sación que es el abogado –y no el testigo– quien está dictando
el testimonio a través de las preguntas sugestivas. Se debe evitar
despertar suspicacias del juzgador a tal nivel que llegue a tener la
impresión de que el contraexaminador no está tratando al testi-
go con la debida ecuanimidad o está ocultando información, pues
ello afecta la credibilidad. Resulta útil, intercalar preguntas abier-
tas, cuidando el contraexaminador que ello sea en zonas seguras
del contraexamen, donde no se requiera demasiado control.

4. No formule conclusiones al finalizar el contraexamen. Si se ob-


servan los contraexámenes formulados, por un lado, al testigo
que observó al presunto violador de la señora Martita, y por otro
lado, a la mamá de Ana, víctima de violación, se podrá deducir
que, una vez encontradas las inconsistencias, el contraexamina-
dor no se dirigió al juzgador y elaboró conclusiones de su con-
traexamen; por la sencilla razón que, por estrategia, no es con-
veniente hacerlo; máxime, si después del contraexamen, cabe la
posibilidad, y lo veremos en la siguiente pregunta, de un reexa-
men (directo) a fin de salvar las contradicciones incurridas por
el testigo. Las inconsistencias encontradas deben ser expuestas y
sacadas el máximo de provecho en los alegatos finales; en una
especie de: promesa cumplida, el caso de mi contraparte es débil
e inconsistente.

Jurisprudencia

“Que con la finalidad de probar el hecho señalado en el requerimien-


to, el Ministerio Público presentó en la audiencia de juicio simpli-
ficado al testigo de cargo don PEDRO ILLANES LAGOS, quien
declaró durante el contraexamen que no estuvo en su casa el día 1
de abril de 2001, a las 20:00 horas, porque estaba en el lugar donde
ejercía su trabajo. A su testimonio de oídas no se le dará valor proba-
torio alguno, en razón de la enemistad manifiesta que existe entre el
denunciante y el imputado por haber sido despedido este de su traba-
jo. Los testigos de cargo NIRA ANTILLANCA RAIPAN y CAMILO

84
La Etapa deL juicio oral

ANTILEO ANTILEO tampoco estuvieron en o cerca de la casa de don


PEDRO HERNAN ILLANES LAGOS en la fecha y hora señaladas en
el requerimiento, ni vieron al imputado entrar al domicilio del denun-
ciante o junto a doña Vivian Rojas Rojas, nada aportaron para verificar
que el imputado ingresó a la casa de PEDRO ILLANES LAGOS con-
tra la voluntad de su mujer. Los testigos de descargo Dina Pardo Pardo,
Temístocles Sepúlveda Sepúlveda y Juan Miguel Andana Espinoza, di-
jeron que el imputado estuvo en un asado en la pensión donde reside,
que en ningún momento salió de la pensión entre las 18:00 y las 24:00
horas, y que estuvieron junto al imputado todo el tiempo que duró el
asado. Los testigos de la defensa no son dignos de credibilidad en cuan-
to a que estuvieron todo el tiempo junto al imputado, sus declaracio-
nes no sirven para verificar la teoría de la defensa de que el imputado
no tuvo posibilidad de ir a la casa del ofendido PEDRO ILLANES
LAGOS, pero esta incertidumbre tampoco sirve para verificar empí-
ricamente”. juez Titular del Juzgado de Garantía de Loncoche. RUC
0100016912-5. RI N° 674/2001, considerando quinto.

• Base legal:
Artículos 378 al 381, Código Procesal Penal de 2004.

16. ¿Cómo se realiza el reexamen de testigos en el CPP 2004?


Según el artículo 378, numeral 10) del CPP 2004, a solicitud de al-
guna de las partes, el juez podrá autorizar un nuevo interrogatorio de los
testigos o peritos que ya hubieran declarado en la audiencia. Este dispo-
sitivo justifica la posibilidad, por un lado, del reexamen (directo), y por
otro lado, el recontraexamen de testigos, respectivamente.

El reexamen es el nuevo interrogatorio, posterior al contraexamen,


que efectúa la parte que hizo el examen directo al testigo. Su finalidad es
rehabilitar al testigo cuya credibilidad ha sido debilitada en el contraexa-
men; para ello, se le formula preguntas en concretos puntos de su decla-
ración (inconsistente, falsa o inverosímil), a fin que los explique.

85
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Ejemplo:

fiscal: Señor Juan, a preguntas del abogado defensor, usted indicó


que en una declaración anterior no había escuchado cuando el acusado le
admitió los hechos ¿podría usted indicar por qué?

Asimismo, se sugiere, observar las siguientes recomendaciones:

1. Solo se debe emplear el reexamen cuando el testigo pueda aclarar


o rehabilitarse; porque puede producir recontraexamen que puede
perjudicar más al testigo.

2. No se debe repetir todo el examen directo, solamente debe incidir


en las áreas cubiertas en el contraexamen, para aclarar las dudas
que surgieron; caso contrario, es susceptible que se le objeten las
preguntas, por ser repetitivas. Por ende, más que cronológico,
debe ser temático.

3. Es conveniente emplear preguntas de tipo cerradas, así como de


transición.

4. Es fundamental el uso de interrogantes tales como: por qué, para


qué, dado que invitan a una explicación o justificación por parte
del testigo.

• Base legal:
Artículo 378, numeral 10), Código Procesal Penal de 2004.

17. ¿Cómo se realiza el recontraexamen de testigos en el CPP


2004?
El recontraexamen, es el nuevo interrogatorio, posterior al reexamen,
que realiza la parte que hizo el contraexamen al testigo. Su finalidad es
cuestionar la razonabilidad de la explicación dada por el testigo en el
reexamen; o bien, volver sobre impugnación original o datos obtenidos
durante el contraexamen y hacer que el testigo se reafirme.

Asimismo, se sugiere, observar las siguientes recomendaciones:

86
La Etapa deL juicio oral

1. Solo se debe recontraexaminar cuando sea necesario y viable;


caso contrario, puede favorecer aún más la explicación dada por
el testigo durante el reexamen.

2. Si no se va a recontraexaminar, se debe aprovechar la oportuni-


dad para expresarle al juzgador la decisión de no hacerlo, de ma-
nera estratégica. Ejemplo:

Juzgador: ¿Sr. Abogado, desea efectuar un recontraexamen?

Abogado: Su señoría, no nos parece necesario.

3. Si se va a efectuar el recontraexamen, se debe limitar a las áreas


cubiertas en el reexamen; por ende, también debe estructurarse
en forma temática.

4. Las preguntas a utilizarse seguirán siendo sugestivas de un solo


punto, y en forma estratégica, las de tipo de abiertas.

• Base legal:
Artículo 378, numeral 10), Código Procesal Penal de 2004.

18. ¿Cómo se realiza el interrogatorio de testigos, por parte del


juez, en el CPP 2004?
Según el artículo 375, numeral 4) del CPP 2004, el juzgador tam-
bién puede examinar a los testigos, siempre y cuando se cumplan dos
condiciones:

1. Excepcional. Es decir, no suple la actividad de las partes. Menos


aún si estas han procedido con una estrategia deficiente.

2. Interrogar a los órganos de prueba solo cuando hubiera quedado


algún vacío. En ese sentido, la finalidad de las preguntas del juz-
gador no gira en torno a: a) establecer el relato o historia de los
eventos; b) hallar inconsistencias en lo declarado por el testigo;
c) permitir que el testigo se explique ante probables inconsisten-
cias de sus declaraciones; ni, d) cuestionar la credibilidad de las

87
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

explicaciones dadas por el testigo; todo ello, es actividad y res-


ponsabilidad de las partes. En ese orden de ideas, el juzgador solo
interroga por temas que no han sido objeto ni del examen directo,
contraexamen, reexamen y recontraexamen, respectivamente.

• Base legal:
Artículo 375, numeral 4), Código Procesal Penal de 2004.

19. ¿Qué son las objeciones?


En todo este periodo de declaraciones son de vital importancia las
objeciones, dado que son un medio para ejercer el derecho de contradic-
ción. En términos generales tienen por finalidad permitir que el juicio se
adecúe a los principios de buena fe, lealtad y presunción de inocencia.
Para Castro Ospina cumplen las siguientes funciones: a) que ingrese al
proceso información de calidad, esto es que no provenga del interrogador;
b) evitar la introducción de pruebas ilegales, inconducentes, superfluas o
repetitivas; y c) minimizar el efecto demostrativo de las pruebas(48).

Doctrinalmente, las preguntas que pueden ser materia de objeciones


en el juicio oral son:

– Preguntas capciosas o engañosas. Son aquellas que en su elabora-


ción inducen a error al sujeto que responde, favoreciendo de este
modo a la parte que las formula. Ejemplo: se le muestra al testigo
un set de fotografías de autos similares y se le pide que identifi-
que cuál es el auto involucrado en el robo. La pregunta le sugiere
que uno de esos autos es, pero el engaño está que el auto, supues-
tamente involucrado en el robo, no está en el set de fotografías.

– Preguntas impertinentes. Mediante estas preguntas se intenta ob-


tener del testigo información que no tiene una relación sustancial
con los hechos que son objeto de prueba, es decir, que no resultan
relevantes para decidir el asunto que se encuentra bajo la decisión
del juzgador.

(48) Cfr. CASTRO OSPINA, Sandra. Ob. cit., p. 84.

88
La Etapa deL juicio oral

– Preguntas sugestivas. Es sugestiva cuando ella misma sugiere o fuer-


za el contenido de la respuesta. Ejemplo: ¿usted estuvo en la disco-
teca Zombie, el día 14 de febrero del año x? Cabe recordar que son
objetables cuando se utilizan en el examen directo, mas no en el
contraexamen.

– Preguntas conclusivas. La regla general es que el rol de los testi-


gos es de relatar hechos que percibieron directamente a través de
sus sentidos (lo que vio, oyó, palpó, olió, degustó). En ese senti-
do, las conclusiones a las que un testigo pudo haber arribado son,
en general, irrelevantes para la decisión del caso, y suele configu-
rarse información de baja calidad.

– Preguntas que soliciten opinión a un testigo lego. Al igual que


en las preguntas conclusivas, las opiniones del testigo lego son,
en principio, inadmisibles, por la falta de experticia del testigo
en determinadas cuestiones. Ejemplo: ¿Hablaba en serio Pedro
cuando hizo la amenaza?

– Preguntas confusas. Son confusas aquellas preguntas que por


su defectuosa formulación no le permiten comprender al testigo
con claridad cuál es el tema que efectivamente indaga. En ese
sentido, la confusión se da por lo complejo o poco claro de la
formulación.

– Preguntas ambiguas. La ambigüedad se da por el hecho de que


la pregunta puede sugerir distintas cuestiones que se intentan
indagar.

– Preguntas vagas. La vaguedad se da por la amplitud o falta de


claridad en la pregunta.

– Preguntas compuestas. Cuando la pregunta contiene en realidad


más de una interrogante. Es decir, son preguntas que incorporan
en su contenido varias afirmaciones, cada una de las cuales debe
ser objeto de una pregunta independiente. Ejemplo: ¿Y usted fue
de vacaciones al Caribe luego de que le notificaron la quiebra?

89
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

– Preguntas repetidas. Son objetables porque ya han sido pregunta-


das y contestadas en el juicio; habiendo el riesgo de la capciosi-
dad, debido que, en el fondo lo que se pretende obtener con estas
preguntas es que el testigo en algún momento y frente a la diver-
sidad de preguntas orientadas a obtener esta información, cometa
un error y se contradiga con su declaración anterior.

- Otras preguntas de corte tendenciosa, ininteligible, especulativa,


argumentativa, que vulneran la excepción de declarar; referidas
a un testimonio de oídas; que tergiversen la prueba; perentorias;
que incluyen amenazas, coacciones o premios; que tiendan a
ofender al declarante.

Por otro lado, la objeción debe ser planteada tan pronto como sea
formulada la pregunta impugnada y antes de que comience la respuesta
del respectivo testigo. El momento, por lo tanto, es una fracción de se-
gundo que supone que el abogado está absolutamente compenetrado con
la labor que realiza su contraparte.

• Base legal:
Artículo 378, numeral 4) Código Procesal Penal de 2004.

20. ¿Quién es el testigo de oídas y cuál es su valor probatorio?


Si el testigo es quien declara sobre aquello de lo cual tuvo conoci-
miento, es menester considerar que su aceptación estará supeditada, al
cumplimiento de ciertos requisitos que harán de ella una prueba legítima
y veraz –por ejemplo: a) que lo declarado debe tener relación directa con
la materia del juicio, rechazándose por ende, cualquier dato intrascenden-
te o no atingente al tema en conocimiento; b) que los antecedentes entre-
gados para la consecución del juicio deben, en cuanto a su origen, haber
sido obtenido con total respeto de las garantías fundamentales, de la parte
contra la cual se presentan; y c) el testimonio prestado debe estar revesti-
do de veracidad; siendo este último elemento fundamental, pues dotará a
la declaración de la importancia debida, haciendo necesaria y fundamen-
tal su introducción a la investigación–.

90
La Etapa deL juicio oral

Al respecto, se levanta una nueva figura de testigo, el denominado:


testigo de oídas. Para Cristián Maturana, son aquellos que conocieron los
hechos a través del dicho de una de la partes o de terceros(49). Eduardo
Urbano Castillo por su parte, entiende a este como manifestación: “De la
prueba testifical, de quien personalmente escuchó o percibió audito propio
u otra persona le comunico audito alieno, hechos objeto del proceso”(50).
En un sentido similar, María Isabel Velayos realiza un análisis sobre la
prueba entregada por el testigo de referencia y lo que debe entenderse por
tal: “Es la prueba consistente en la declaración de un testigo, quien refie-
re los conocimientos fácticos que ha adquirido por la comunicación de
los mismos provenientes de un tercero, el cual es quien verdaderamente
ha tenido un conocimiento personal de lo relatado; dicho en otros térmi-
nos, se equiparan las nociones de testimonio y testigo cuando se estudian
desde la perspectiva de prueba de referencias”(51).

En el derecho anglosajón, tal prueba es conocida con el nombre de


hearsay evidence (la prueba de lo oído), noción que se caracteriza por po-
seer un mayor grado de amplitud con respecto al testimonio de oídas, es
así que en palabras de María Isabel Velayos: “Dentro del término testimo-
nio de referencia se admiten un amplio espectro de medios probatorios,
que abarcan desde el testigo de referencia strictu sensu, hasta la prueba
documental y las declaraciones previas de un mismo testigo deponente en
juicio”(52).

La regla Hearsey está a su vez compuesta de dos axiomas, tales son: La


oralidad, elemento distintivo de aquella, y que es vista como la forma más
perfecta y adecuada para la introducción de las manifestaciones de conoci-
miento de terceros en la fase decisoria de los procesos.(53) Y la inmediación
objetiva, según la cual los medios probatorios más idóneos, por razón de
cercanía y proximidad a los hechos históricos acaecidos, para suministrar

(49) Cfr. MIQUEL MATURANA, Cristián. Los medios de prueba, Facultad de Derecho de la Universidad de
Chile, Santiago, 2002, p. 101.
(50) Cfr. CASTILLO URBANO, Eduardo y TORRES, Ángel Miguel. La prueba ilícita penal. Estudio juris-
prudencial, Editorial Aranzadi, Madrid, 2000, p. 77.
(51) Cfr. MARTÍNEZ VELAYOS, María Isabel. El testigo de referencia en el proceso penal, Universidad de
Alicante, Valencia, 1998, p. 24.
(52) Ídem.
(53) Ibídem, p. 92.

91
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

claridad cognoscitiva sobre la certeza de las afirmaciones objeto de prueba,


serán acogidos con prioridad a otros medios más distantes.

Ambos postulados, en especial el primero, otorgan un valor impor-


tante al testimonio de oídas, al situar a la oralidad dentro de las formas
más aconsejables en torno a la obtención de datos que permitan recons-
truir un hecho pasado. En este sentido, es factible destacar, como una ca-
racterística esencial de nuestro proceso penal, el principio de la oralidad.

De estas tres definiciones, surge como cualidad distintiva del testi-


monio de oídas; que los antecedentes sobre los cuales declara, tienen su
origen en lo dicho por las partes o terceros relacionados al juicio.

Finalmente, en lo referente a su valor probatorio, el artículo 158,


numeral 1) del CPP 2004 señala que en los supuestos de testigos de re-
ferencia, declaración de arrepentidos o colaboradores y situaciones aná-
logas, solo con otras pruebas que corroboren sus testimonios se podrá im-
poner al imputado una medida coercitiva o dictar en su contra sentencia
condenatoria.

Jurisprudencia

“Tiene igualmente establecido este Tribunal que solo será admisible


en supuestos de situaciones excepcionales de imposibilidad real y
efectiva de obtener la declaración del testigo directo y principal (...),
siendo medio de prueba poco recomendable, pues en muchos casos
supone eludir el oportuno debate sobre la realidad misma de los he-
chos y dar valor a los dichos de personas que no han comparecido
en el proceso (…) la prueba testifical indirecta nunca puede llegar
a desplazar o sustituir totalmente la prueba testifical directa, salvo
en los casos de prueba sumarial anticipada o de imposibilidad ma-
terial de comparecencia del testigo presencial a la llamada al juicio
oral (…)”. Sentencia del Tribunal Constitucional español del 21 de
Setiembre de 1989.

92
La Etapa deL juicio oral

21. ¿Cómo se realiza el examen de peritos en el C de PP 1940?


En principio, los peritos son personas que cuentan con una experticia
especial en un área de conocimiento, derivada de sus estudios o especia-
lización profesional, del desempeño de ciertas artes o del ejercicio de un
determinado oficio. Lo que distingue al perito de un testigo cualquiera es
que el perito es llamado al juicio para declarar algo en lo que su experticia es
un aporte para este y que le permite dar opiniones y conclusiones relevantes
acerca de diversas cosas. Es decir, el perito es alguien que comparece al jui-
cio para aportar conocimiento experto que se encuentra más allá del conoci-
miento del juzgador y que es considerado necesario para decidir el caso(54).

La experticia que detenta el perito es lo que hace que las opiniones


y conclusiones que él entrega, en el área de su experticia, sean admitidas
allí, donde a un testigo común y corriente no se le permite dar opiniones por
regla general. Como se puede apreciar, el énfasis de lo que caracteriza a un
perito es el conocimiento especializado y la necesidad de ese conocimiento
para apreciar correctamente un hecho o circunstancia relevante del caso(55).

Sin embargo, la especialización del perito no proviene solo de lo que


tradicionalmente se consideraría un área técnica (ciencia), sino de disci-
plinas o cualquier tipo de actividades que generen conocimiento espe-
cializado (artes u oficios). En este sentido, un artesano, en su respectivo
oficio, podrá ser tan experto como el físico nuclear que detente la mayor
cantidad de doctorados y posdoctorados en su respectiva disciplina.

Por otro lado, lo primero que es necesario precisar es que el rol del
testimonio experto en juicio es entregar la interpretación de una informa-
ción que exige un conocimiento especializado, con el objeto de explici-
tar sus significados en términos comunes y exactos dirigidos a generar la
convicción del juzgador que, de otra manera, no podría generarse. Esta
información no puede ser entregada al juzgador por cualquier persona,
pues se trata de un tipo de conocimiento que se encuentra fuera del al-
cance de una “persona promedio”. Por lo mismo, el aporte central de los

(54) Cfr. QUEZADA, José. Tratado de Derecho Procesal Penal, Editorial Jurídica CONOSUR, Santiago,
1994, p. 360.
(55) Cfr. DUCE, Mauricio. “La prueba pericial y su admisibilidad a juicio oral en el nuevo proceso penal”.
En: Revista de Ciencias penales Iter Críminis, Nº 05, México DF, 2006, p. 62.

93
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

peritos normalmente se produce en el lenguaje de opiniones que surgen


como consecuencia de la utilización de conocimiento experto para com-
prender ciertos hechos o fenómenos.

Lewis distingue cuatro tipos o especies de peritajes:(56)

a) Aquel en el que el experto entrega una opinión sobre hechos di-


rectamente observados. Se trata de situaciones en que el perito
observa hechos sobre los que declara, pero a la vez aporta opinio-
nes acerca de esos hechos que suponen conocimiento experto, por
ejemplo tratándose de un experto en huellas digitales o balística.

b) Aquel en el que el experto entrega una opinión sobre hechos


presentados por terceros, es decir, que no han sido objeto de per-
cepción directa de su parte. Típicamente se produce en casos en
que el experto es confrontado con hipótesis de diversa índole en
donde se le pida asuma como verdadero ciertos hechos que no ha
tenido oportunidad de presenciar.

c) Aquel en que el experto entrega una opinión basada en principios


generales de la disciplina que profesa, aun cuando no estén rela-
cionados necesariamente con hechos concretos o específicos del
caso, como por ejemplo, cuando un perito es convocado a juicio
para relatar acerca de los procedimientos adecuados para obtener
conclusiones o realizar exámenes sobre determinados objetos,
todo lo cual se hace para pesar credibilidad de otras pericias del
caso.

d) Aquel en el que el experto declara sobre un hecho que él obser-


vó a través del uso de su conocimiento especializado. Se trata de
declaraciones sobre hechos y no opiniones, pero que solo podrían
ser entregadas por alguien que tiene conocimiento experto que lo
habilita para percibir ciertos hechos, como por ejemplo, cuando
un perito hace análisis microscópico de una sustancia mucosa
encontrada en la víctima y afirma que dicha sustancia contenía
espermatozoides.

(56) Ibídem, p. 63.

94
La Etapa deL juicio oral

Como señalaba, se puede apreciar que el énfasis central del aporte


del perito esta dado por su capacidad de entregar opiniones al tribunal
basadas en su experticia.

Por su parte, Roxin distingue tres formas de contribución de un perito


en un juicio:(57)

a) Cuando informa sobre principios generales de la disciplina.

b) Cuando comprueba hechos que únicamente pueden ser observa-


dos, comprendidos o juzgados exhaustivamente en virtud de co-
nocimientos profesionales especiales.

c) Cuando extrae conclusiones que únicamente pueden ser averigua-


das en virtud de conocimientos profesionales.

Se puede observar que la idea de perito y cuál es su función o con-


tribución específica en un sistema procesal penal son relativamente sen-
cillas. Siendo así, ellas deben ser tenidas presentes al momento de hacer
juicios sobre la admisibilidad de la prueba de expertos en juicio.

Por otro lado, en el aspecto normativo, el artículo 259 del C de PP


1940 precisa que concluidas las declaraciones de los testigos, se exami-
nará a los peritos o técnicos citados, tomándoseles juramento o promesa
de honor de decir la verdad. El fiscal, el acusado o la parte civil pueden
solicitar que se examine a los peritos o técnicos en el caso de que no hu-
biesen sido citados por el Tribunal, el que resolverá si procede o no ese
examen. Los dictámenes periciales presentados en la instrucción o en la
audiencia se leerán obligatoriamente.

De este escueto enunciado normativo, subyace toda la ideología que


en torno a la prueba pericial establece el C de PP 1940; ideología que
empieza con la consideración que los peritos se les estima como “auxi-
liares de la administración de justicia”; es decir, expertos que ponían su
conocimiento especializado al servicio de las necesidades de convicción

(57) Cfr. ROXIN, Claus. Ob. cit., p. 238.

95
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

del Tribunal, sin considerar para nada los intereses de las partes o com-
portándose en forma completamente neutral o imparcial respecto de ellas.

Ello, originaba las siguientes consecuencias: (a) el trabajo de los


peritos estaba exclusivamente al servicio de las necesidades de conoci-
miento del juez; (b) su designación quedaba entregada básicamente a dos
hipótesis: (1) casos en los que la ley expresamente indicaba la necesidad
de contar con una opinión experta; y, (2) en el resto la decisión quedaba
entregada fundamentalmente a la decisión discrecional del propio juez;
(c) otro elemento en esta lógica era que el sistema establecía una suerte
de precalificación de idoneidad de quienes podían ser considerados como
peritos (en esta lógica se establecía un sistema bastante cerrado en el que
no cualquiera podía ser objeto de designación como perito para un caso);
(d) en relación con la forma de rendirse la prueba pericial, esta era cen-
tralmente concebida como un informe o dictamen escrito.

La prueba era dicho documento y no el perito en sí mismo. Ello era


lógico y coherente con el carácter escrito del proceso inquisitivo en nues-
tro país. Es por eso que más que el perito la prueba estaba constituida por
el “informe pericial” que se entregaba al Tribunal por escrito.

• Base legal:
Artículo 259, Código de Procedimientos Penales de 1940.

22. ¿Cómo se realiza el examen de peritos en el CPP 2004?


En el CPP 2004, la lógica descrita cambia de manera radical. Así, en
este los peritos son concebidos como “peritos de confianza de las partes”
y no como “auxiliares del Tribunal”. Esto quiere decir que son las partes
las que deciden si quieren llevar o no a un perito juicio y a qué perito
concreto. Por así decirlo, los peritos dejan de estar al servicio del juez y
pasan a estar al servicio de las teorías del caso o versiones de quienes los
presentan.

Ello es una consecuencia natural del carácter acusatorio del nuevo


proceso, de acuerdo con el cual los jueces dejan de tener iniciativa o roles

96
La Etapa deL juicio oral

relevantes en relación con la producción de información y rendición de


prueba, la que queda entregada exclusivamente a las partes(58).

Esto no significa que los peritos son “serviles” a quienes los presen-
tan, sino que la decisión de presentarlo estará asociada al hecho que lo
que el perito está dispuesto a afirmar en juicio, producto de su mejor cien-
cia o disciplina, es consistente con la teoría del caso o la versión de quien
lo presenta. Tampoco significa que todo perito que las partes intenten pre-
sentar a juicio deba ser admitido por el juez de garantía en la audiencia
preliminar o de control de la acusación.

Este cambio en la forma de concebir al perito impacta de diversas


maneras en la regulación legal de esta prueba. Tal vez si la más significa-
tiva es que el sistema pericial se flexibiliza por completo. Para el nuevo
sistema cualquier persona que esté en condiciones de acreditar experien-
cia o conocimientos relevantes y especializados en una determinada cien-
cia, arte u oficio puede ser presentada por las partes con la intención que
sean admitidas.

Por otro lado, en lo que respecta a la regulación normativa, tenemos


que el artículo 172, numeral 1) del CPP 2004, señala que la pericia pro-
cederá siempre que, para la explicación y mejor comprensión de algún
hecho, se requiera conocimiento especializado de naturaleza científica,
técnica, artística o de experiencia calificada. Ello significa que el primer
principio que descansa la prueba pericial en el nuevo texto adjetivo es el
de necesidad del conocimiento experto. Se trata de un principio que surge
como consecuencia natural de la lógica y función que cumple la prueba
pericial en los procesos judiciales y, por lo mismo, es solo exigible para
este tipo en particular de prueba.

La necesidad de conocimiento experto se refiere a que la contribución


central del perito en el juicio será ayudar al Tribunal a decidir algo que
está fuera del ámbito de su experiencia, sus conocimientos o su capacidad
de comprensión. Desde este punto de vista, la presentación de un perito a

(58) En esta misma línea Granados sostiene para el caso de la reforma procesal penal colombiana que
“...la concepción en un sistema acusatorio de que el perito es de las partes y no de la curia...”. Cfr.
GRANADOS, Jaime. “La prueba pericial y la prueba novel en el marco del nuevo proceso penal en
colombia”. En: Revista de Derecho Penal Contemporáneo, Nº 11, abril-junio, Bogotá, 2005, p. 78.

97
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

juicio solo se justifica cuando el juzgador por sí solo no estaría en condi-


ciones de apreciar un hecho o circunstancia del caso, ya sea debido a que
se encuentra fuera de la experiencia común, fuera de su conocimiento o
no es susceptible de ser comprendido con claridad sin la ayuda de un es-
pecialista. Por el contrario, si el juzgador está en condiciones de com-
prender un hecho, hacer juicios, sacar inferencias o arribar a conclusiones
sin que deba para ello escuchar previamente a un experto, estamos en un
caso de falta de necesidad y en donde debiera ser declarada inadmisible
este tipo de prueba (prueba superflua o redundante).

Asimismo, el artículo 173, numeral 1) del CPP 2004, indica que se


escogerá especialistas donde los hubiere y, entre estos, a quienes se hallen
sirviendo al Estado, los que colaborarán con el sistema de justicia penal
gratuitamente. En su defecto, lo hará entre los designados o inscritos,
según las normas de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Este dispositivo
consagra el principio de idoneidad del perito. Este principio está consti-
tuido por la necesidad de acreditar que quien se presenta como experto
sea tal. Se trata también de un requisito que resulta bastante obvio. Si el
sistema permite presentar expertos que están en condiciones de colaborar
con las decisiones judiciales a través de sus conclusiones u opiniones, lo
lógico resulta que exista un mínimo filtro previo que permita verificar si
se trata de una persona idónea, es decir, alguien calificado en la ciencia,
arte u oficio sobre la cual prestará declaración en juicio.

Para ello se requiere que la idoneidad del perito debe ser acreditada
en el área de experticia en el que se pretende declare; es decir, debe tra-
tarse de una idoneidad relevante para los efectos de su aporte en el caso.
Así, por ejemplo, si pretendo incorporar a juicio la opinión de un experto
con formación en química, el objetivo de su declaración en juicio debe
permanecer centrado a esa área y no ampliarse a aspectos psicológicos
del comportamiento de la persona que visitó su laboratorio para la toma
de las muestras respectivas. Si lo acredito como químico solo puede de-
clarar en el área de su experticia. En este sentido, el hecho de acreditar a
alguien como un “experto” no lo habilita para hablar de cualquier tema.

Por otro lado, el artículo 362, numeral 5), letra b) del CPP 2004,
aunque señala una regla general para la admisión de medios probatorios,
acota que el acto probatorio propuesto sea pertinente, conducente y útil.
En ese sentido, estamos ante el principio el de pertinencia o relevancia

98
La Etapa deL juicio oral

de la prueba pericial. Como se indicó, se trata de un requisito de admisi-


bilidad común establecido para todo tipo de prueba en el nuevo Código.
Cabe señalar que la pertinencia de una prueba también suele ser conocida
como la relevancia de esta, por eso se emplea ambos términos en forma
indistinta.

La pertinencia o relevancia de una prueba se puede determinar en va-


rios niveles de análisis. En el nivel más simple y sencillo, el que podría-
mos denominar como “relevancia lógica” de la prueba, se entiende que
ella será pertinente en la medida en que exista vinculación del contenido
de dicha prueba con los hechos a debatir en juicio. Así, Bofill ha indica-
do que una prueba carece de pertinencia cuando “... no es conducente o
concerniente a los hechos materia de la acusación o defensa”(59). Como
se puede apreciar, en este primer nivel de análisis, el factor central que
determinará la relevancia de una prueba tiene que ver con su potencia-
lidad para probar hechos que van a ser objeto de debate en el juicio, sin
importar cuán razonables sean o no esos hechos, cuestión que será objeto
de evaluación final por parte del juzgador al momento de decidir el caso.

Asimismo, se puede identificar un segundo nivel mucho más sofis-


ticado de análisis que podría llevar a limitar muy fuertemente la proce-
dencia de prueba en nuestro país. Así, a este nivel se le conoce como
“relevancia legal”. La relevancia legal tiene que ver centralmente con un
análisis de costo y beneficio en el que el juez debe pesar los aspectos fa-
vorables que la introducción de dicha prueba puede producir en juicio en
contra de los potenciales perjuicios que pudiera generar su incorporación
a este. Este análisis de costo beneficio tiene por objetivo determinar si el
valor probatorio potencial de la evidencia es superado por el “prejuicio”
que esta crea o por los “costos” que produce. En consecuencia, el juez,
al admitir una prueba a juicio, no solo debe mirar el vínculo lógico de
la prueba concreta con los hechos a debatir, sino que, además, debe ba-
lancear el aporte de dicha prueba a la solución del caso en comparación
con diversos perjuicios que podría generar para la resolución de este o el
funcionamiento general del sistema.

(59) Cfr. BOFILL, Jorge. “Preparación del juicio oral”. En: Revista Chilena de Derecho, Vol. 29, Universidad
Católica de Chile, Santiago, 2002, p. 274.

99
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Finalmente, el artículo 378 del CPP 2004, ha establecido ciertas re-


glas a la hora de examinar al perito durante el juicio oral. Estas reglas
son:

a) El examen de los peritos se inicia con la exposición breve del


contenido y conclusiones del dictamen pericial. Si es necesario
se ordenará la lectura del dictamen pericial. Luego se exhibirá y
se les preguntará si corresponde al que han emitido, si ha sufrido
alguna alteración y si es su firma la que aparece al final del dicta-
men. A continuación se les pedirá expliquen las operaciones peri-
ciales que han realizado, y serán interrogados por las partes en el
orden que establezca el juez, comenzando por quien propuso la
prueba y luego los restantes.

b) Si un perito declara que ya no se acuerda de un hecho, se puede


leer la parte correspondiente del acto sobre su interrogatorio ante-
rior para hacer memoria. Se dispondrá lo mismo si en el interro-
gatorio surge una contradicción con la declaración anterior que
no se puede constatar o superar de otra manera.

c) Los peritos podrán consultar documentos, notas escritas y publi-


caciones durante su interrogatorio. En caso sea necesario se rea-
lizará un debate pericial, para lo cual se ordenará la lectura de
los dictámenes periciales o informes científicos o técnicos que se
estimen convenientes.

d) Durante el contrainterrogatorio, las partes podrán confrontar al


perito o testigo con sus propios dichos u otras versiones de los
hechos presentadas en el juicio.

e) Los peritos expresarán la razón de sus informaciones y el origen


de su conocimiento.

f) A solicitud de alguna de las partes, el juez podrá autorizar un


nuevo interrogatorio de los peritos que ya hubieran declarado en
la audiencia.

Todas estas reglas ya no apuntan a la admisibilidad de la prueba peri-


cial –la cual sí se desprendía de los principios antes comentados y que se

100
La Etapa deL juicio oral

resolvía durante la audiencia preliminar o control de acusación, cuando


el juez de la investigación preparatoria decidía qué pruebas se admitían a
juicio oral y cuales no–; por el contrario, se refiere a la credibilidad tanto
del perito como de su informe que se establece en el juicio oral, a través
de las cinco modalidades de interrogatorio:

– Examen directo.

– Contraexamen.

– Reexamen.

– Recontraexamen.

– Interrogatorio del juez.

• Base legal:
Artículos 378 al 381, Código Procesal Penal de 2004.

23. ¿Cómo se realiza el examen directo de peritos en el CPP 2004?


El examen directo de peritos queda sometido a las reglas y recomen-
daciones dadas para el examen (directo) de testigos. Sin embargo, y to-
mando en cuenta el artículo 378 del CPP 2004, hay ciertas peculiaridades
que se deben de indicar.

En primer lugar, a diferencia del examen de testigos, el de peritos


empieza con la exposición y contenido del informe pericial. Luego, solo
a partir de este informe, el perito se somete a las preguntas tanto del exa-
men, y como veremos luego, del contraexamen.

En segundo lugar, y de acuerdo con el principio de idoneidad del pe-


rito que se mencionó en la pregunta anterior, las primeras preguntas del
examen directo deben giran en torno a establecer la experticia del perito,
que legitime su declaración. Es decir, debe acreditarse al perito como una
fuente de información confiable; ya sea apuntando al grado de conoci-
mientos que posee, o bien, en su experiencia. En el primer caso, las pre-
guntas deben dirigirse hacia elementos como sus estudios, su maestría o

101
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

doctorado, sus publicaciones e investigaciones, etc. En el segundo caso,


las preguntas se dirigirán a las actividades que ha desempeñado, duran-
te años, a la cantidad de ocasiones en que ha participado en situaciones
como las que son materia de prueba, etc.

En tercer lugar, a la hora de obtener la declaración del perito en el


juicio, no se debe de emplear preguntas orientadas en forma cronológica,
por la sencilla razón que, el perito no ha sido testigo presencial de los
hechos. Por el contrario, debe estructurarse el examen directo de peritos
en forma temática; es decir, tendiente a cubrir las distintas conclusiones y
los procedimientos llevados adelante para arribar a estas.

En cuarto lugar, el examinador debe tener presente que, a la hora que


el perito está respondiendo a las preguntas, va utilizar un lenguaje téc-
nico, según su experticia (grado de conocimiento y experiencia); por lo
que, el desafío está en hacer que este experto pueda explicar lo mismo en
términos que sean claros para todos. A continuación, señalamos un ejem-
plo brindado por Baytelman y Duce:(60)

P: Doctor Martínez, usted nos acaba de decir que le fueron entrega-


das dos muestras, una recogida del auto del acusado y otra de la
alfombra de la víctima. ¿Qué exámenes practicó sobre ellas?

R: Bueno, se practicó la prueba Diocipren 19.

P: ¿En qué consiste esa prueba?

R: Consiste en el análisis químico de las muestras en que se les apli-


ca sulfatos nitríticos, a fin de determinar su idoneidad biológica.

P: ¿Qué significa esto de que le “apliquen sulfatos nitríticos”?

R: Bueno, en palabras simples, se trata de un químico que se vierte


en la muestra, que produce una reacción que permite identificar
la composición química de esos elementos.

(60) Cfr. BAYTELMAN, Andrés y DUCE, Mauricio. Ob. cit., pp. 347-348.

102
La Etapa deL juicio oral

P: ¿Y a qué se refiere cuando dice “idoneidad biológica”?

R: Es el término técnico que ocupamos para decir que dos muestras


distintas corresponden a esta identidad física.

P: Si entiendo bien, doctor, eso quiere decir que si hay idoneidad


biológica en dos muestras, ¿ellas corresponden a un mismo
cuerpo?

R: Exactamente, es eso lo que quiere decir idoneidad biológica.

P: Doctor quisiera que ahora…

Se debe tener presente que la rimbombancia de palabras técnicas


pueda no significar nada ante los oídos del juzgador.

En quinto lugar, se debe tener presente que de la declaración de peri-


tos, a diferencia de los testigos legos, se busca obtener opiniones y con-
clusiones, y a ello deben de orientarse las preguntas, desde las abiertas,
pasando por las de transición y terminando por las cerradas.

Jurisprudencia

“La fiscalía presentó a los siguientes peritos: a) Rossana Echeverria


Vargas, Médico Siquiatra Legista, quien emitió el informe siquiátri-
co N° 059-2001 correspondiente al examen practicado al acusado el
06 de marzo último, cuyo diagnóstico afirma que él es poliadicto y
con una personalidad con rasgo disocial. Concluye que es un adulto
con capacidad intelectual normal promedio, interferida por síndrome
de de privación y el consumo crónico de droga, no se evidencian
alteraciones sicopatológicas o siquiátricas que lo incapaciten para
comprender la naturaleza de sus actos. Agrega que el evaluado im-
presiona poli adicto, sin embargo, eso no excluye que también sea
un narcotraficante, lo cual concuerda, aun más, a su estructura de
personalidad, al tener que recurrir a actos ilícitos para financiar su
autoconsumo. Agregó, en relación con el síndrome de abstinencia de

103
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

cannabis sativa, que él se manifiesta en forme leve, menos aparatosa


y es de bastante poca magnitud, la persona se aprecia ansiosa, abu-
rrida, síntomas que se diluyen después de cuatro semanas. b) Ethel
Guerrero Rosen. Químico Forense del Servicio Médico Legal, Jefa
de la Unidad Instrumental de Toxicología, quien emitió el informe
N° T-414 al 416-01, de 5 de febrero pasado, en base a las muestras
de orina, sangre y pelo tomadas al acusado, concluyendo después de
efectuada la pericia, que el examen químico toxicológico ha revela-
do que en la orina se encontró presencia de metabolitos de marihua-
na; que en los cabellos que corresponden a los últimos tres meses
anteriores a la toma de muestra no se encontró cocaína ni marihuana
en cantidades detectables por las técnicas empleadas, mientras que
en la sangre no se realizó análisis por no ser esta la muestra reco-
mendada para el examen de adicción de drogas. Manifestó que el
examen negativo de abuso de droga, en el pelo, no excluye consu-
mo. Al ser interrogada en la audiencia, explicó que la detección de
droga en el pelo permite establecer un consumo habitual, en cam-
bio si solo se detecta en la orina se trata de un consumo esporádico
de droga. c) Ricardo Ernesto García Silva, funcionario de la Policía
de Investigaciones, quien emitió el informe pericial planimétri-
co (O) N° 04/2000, ingresado como evidencia documental, el cual
ilustra respecto del inmueble ubicado en calle Isla Solar N° 1740,
Población Santa Lucía, de esta ciudad, que indica la posición de
la habitación del inculpado al interior de la propiedad aludida y, la
ubicación de las diferentes especies incautadas señalándolas con
número determinado, fijando nueve evidencias que describe. d)
José Patricio Soto Contreras, perito de balística y armamentos del
Laboratorio de la Policía de Investigaciones, quien efectuó el estu-
dio pericial del revólver incautado marca Astra, calibre 38, serie R
289278, emitiendo el informe N° 2 de 8 de enero de 2001, estable-
ciendo que el revólver examinado se encuentra apto como arma de
fuego, lo que se determinó después de una prueba de funcionamien-
to. e) Eric Carlos Contreras Morales, Subcomisario, perito y jefe del
Departamento de Apoyo Técnico de la Brigada Antinarcóticos de
la policía de Investigaciones de Temuco, quien hizo un análisis de
la memoria del teléfono celular N° 09-6605671 –presentado como
evidencia material por la fiscalía– estableciendo las últimas 10

104
La Etapa deL juicio oral

llamadas efectuadas, recibidas y perdidas; y concluyó que se trata de


un aparato de prepago, por lo que no resulta posible establecer pro-
piedad; presentó un cuadro de frecuencia de llamadas a diferentes
números, tanto emitidas como recibidas, hizo un diagrama de con-
tactos telefónicos efectuado mediante el aparato indicado, agregan-
do al ser interrogado, que a raíz de este análisis se encuentran cinco
personas detenidas. f) Jaime Luis Inostroza Sarmiento, Jefe del
Servicio de Laboratorio del Hospital Regional de Temuco, Químico
Farmacéutico, quien evacuó el análisis A-153/00 de 29 de diciem-
bre de 2000, y refirió haber recibido tres muestras de hierba de 0,50
grs. cada una, signadas con los Nº 3, 9 y 10, arrojando la primera
y la última, al examen farmacognósico, la presencia de sumidades
de cannabis sativa (cáñamo indico) (sic) y, al examen químico, la
presencia de principios activos de cannabis sativa (cáñamo Indico).
La muestra N°9, restante, dio resultado negativo a ambos exámenes.
En la audiencia, indicó que respecto a las muestras positivas se re-
cibieron 238,61 grs. netos de cannabis sativa y 3,36 grs. Netos, res-
pectivamente. En relación a la acción del cannabis en el organismo,
dice que tiene efectos nocivos a nivel cardiaco, por cuanto aumenta
las pulsaciones a 160 por minuto, produce relajación o lentificación
muscular esquelética (se caen los párpados), se pierde la causalidad
tiempo – espacio, la capacidad funcional motora se enlentece y se
pierde la facultad de conducir por cuanto se bloquea el sistema ner-
vioso central. Terminó señalando que el fumar dos a tres cigarrillos
de marihuana diarios representa un consumo habitual y, más de 10
cigarrillos diarios es crónico. Primera Sala del Tribunal de Juicio
Oral en lo penal de Temuco (Chile), RUC: 0000000199-6 R.I.T.:
013/2001, considerando sexto.

• Base legal:
Artículo 378 numeral 7), Código Procesal Penal de 2004.

105
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

24. ¿Cómo se realiza el contraexamen de peritos en el CPP 2004?


Como en el caso del contraexamen de testigos, lo que se busca aquí
es restar credibilidad a lo informado por el perito de la parte adversaria;
sin embargo, ello importa adentrarse a los conocimientos especializados
de este, a fin de poder dirigir el contraexamen. Ello supondrá en muchas
ocasiones la necesidad de estudiar aspectos de la disciplina del experto o
asesorarse por otro experto de esta disciplina que pueda orientar el tra-
bajo en el contraexamen, revisar aquello que el perito ha escrito sobre el
tema, etc.; por ende es una actividad compleja y complicada.

A continuación se sugieren las siguientes líneas de contraexamen de


peritos:

– Que el perito no tiene las calificaciones o experiencia que se ha-


bían sugerido en el examen directo. Ejemplo, el perito, que ha
realizado el examen físico de la víctima de un robo, ha sido exa-
minado, también, por el estado psicológico de esta, cuando ello
pertenece a una disciplina científica distinta.

– Que el perito no es fiel a su ciencia, dado que las conclusiones


que obtiene contravienen aspectos consensuados en su disciplina;
es decir, no ha empleado los procedimientos acreditados y consi-
derados idóneos en su área para obtener conclusiones.

Jurisprudencia

“De otra manera se desestima la prueba científica, solo en el sentido


que no es vinculante como evidencia respecto de imputado González
Rodríguez puesto que no fue adecuadamente obtenida del sitio del suce-
so, en su origen, con su resguardo de conservación o custodia, para afir-
mar necesariamente que le pertenecían al enjuiciado Cristian González”.
Segunda Sala del tribunal de Juicio Oral en lo penal de Copiapó (Chile).
RUC: 0700681328-8, RIT 45-2008, considerando décimo tercero.

• Base legal:
Artículo 378 numeral 8), Código Procesal Penal de 2004.

106
La Etapa deL juicio oral

25. ¿Cómo se realiza el reexamen de peritos en el CPP 2004?

Aquí también se presenta esta lógica que el reexamen de testigos; es


decir, terminado el contraexamen, la parte que propuso al perito puede
solicitar un nuevo interrogatorio a este, con la finalidad de rehabilitar su
credibilidad afectado por el contraexamen. Igualmente, debe estructurarse
en forma temática y dirigirse a las áreas cubiertas por el contraexamen.

• Base legal:
Artículo 378 numeral 10), Código Procesal Penal de 2004.

26. ¿Cómo se realiza el recontraexamen de peritos en el CPP 2004?

Igualmente, al término del reexamen, la parte contraria puede solici-


tar un nuevo interrogatorio al perito, a fin de demostrar, bien la ligereza
de las explicaciones dadas por el perito durante el reexamen, con respecta
a la credibilidad de su declaración; o bien, lograr que el perito se reafirme
en las inconsistencias detectadas durante el contraexamen.

• Base legal:
Artículo 378 numeral 10), Código Procesal Penal de 2004.

27. ¿Cómo se realiza el interrogatorio de peritos por el juez en


el CPP 2004?

Al igual que en el interrogatorio de testigos, solo el juez puede


examinar al perito en forma excepcional y para tocar algún tema no
tratado durante el examen directo, contraexamen, reexamen o en el
recontraexamen.

• Base legal:
Artículo 375 numeral 4), Código Procesal Penal de 2004.

107
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

28. ¿Cómo se realiza el examen de la parte civil en el C de PP 1940?


Según el artículo 260 del C de PP 1940, modificado por el Decreto
Legislativo Nº 983, hay dos formas para realizar el examen de la parte civil:

a) Cuando se haya establecido como obligatoria su concurrencia y


declaración en el juicio. En ese sentido, será examinada por las
partes, después del examen al acusado y antes de los testigos.

b) Cuando la parte civil ha concurrido al juicio por su propia volun-


tad, el fiscal o el acusado pueden solicitar su examen, o bien, ser
declarado, de oficio, por la Sala penal. Si es así, el interrogatorio
se hará antes de la acusación.

• Base legal:
Artículo 260, Código de Procedimientos Penales de 1940.

29. ¿Cómo se realiza el examen de la parte civil en el CPP 2004?


La parte civil, y en sí mismo, la víctima, es considerada como testi-
go, dado que sobre esta recayó la conducta delictuosa que se le imputa al
acusado. Frente a ello, se aplican todas las modalidades de interrogatorio
señaladas para los testigos.

• Base legal:
Artículos 378 al 381, Código Procesal Penal de 2004.

30. ¿Cómo se realiza el examen de la prueba documental en el


C de PP 1940?
Como se sabe, la información puede provenir también de otras fuen-
tes probatorias, tales como documentos; entendidos como cualquier so-
porte material (escrito, audífono, visual, etc.), que contiene un dato o in-
formación relacionado con los hechos materia de proceso.

Al respecto, el artículo 262 del C de PP 1940, modificado por el De-


creto Legislativo Nº 959, ha establecido cómo se actúan y valoran la in-
formación recogida en documentos o actas:

108
La Etapa deL juicio oral

1. Terminados los interrogatorios de los testigos y el examen de


los peritos, se procederá a oralizar la prueba instrumental. La
oralización comprende la lectura o, en su caso, que se escuche o
vea la parte pertinente del documento o acta.

2. La oralización se iniciará, por su orden, a pedido del fiscal y de


los defensores de la parte civil, del tercero civil, y del acusado.
Quien pida la oralización indicará el folio o documentos y destacará
oralmente el significado probatorio que considere útil. Si los docu-
mentos o informes fueren muy voluminosos, se podrá prescindir de
su lectura íntegra, ordenándose de ser el caso su lectura parcial.

3. Las tachas solo pueden formularse contra las pruebas instrumen-


tales presentadas en el juicio oral y serán resueltas en la senten-
cia. Los cuestionamientos referentes a otras pruebas serán consi-
deradas como argumentos de defensa.

4. Tratándose de fotografías, radiografías, documentos electrónicos


en general y de cintas magnetofónicas, de audio o videos, debe-
rán ser reconocidos por quien resulte identificado según su voz,
imagen, huella, señal u otro medio, y actuados en la audiencia,
salvo que la diligencia respectiva, con su transcripción, se haya
verificado en la etapa de instrucción con asistencia de las partes
y su contenido no hubiera sido tachado o cuestionado oportuna-
mente. En caso contrario, podrán ser reproducidos en la audien-
cia, según su forma de reproducción habitual. Si son muy exten-
sos, se procederá a su reproducción parcial.

5. Una vez que se concluya la lectura o reproducción de los documen-


tos, la Sala concederá la palabra por breve término a las partes, em-
pezando por quien la solicitó, para que, si consideran necesario, ex-
pliquen, aclaren, refuten o se pronuncien sobre su contenido.

jurisprudencia

“(…) la prueba documental, corroborada por la declaración del jefe


de la Agencia del Banco de la Nación, acredita la realidad de los
depósitos (…)”. Sala penal Permanente, R.N. 568-2003 Santa, con-
siderando cuarto.

109
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

• Base legal:
Artículo 260, Código de Procedimientos Penales de 1940.

31. ¿Cómo se realiza el examen de la prueba documental en el


CPP 2004?
En principio, el del CPP 2004, diferencia, por un lado, la prueba ma-
terial, y por otro lado, la prueba documental. La primera recae en todo
tipo de objeto relacionado con los hechos materia de delito (Ej.: el arma
homicida), el cual debe ser exhibido y examinado por las partes. La se-
gunda recae en escritos, grabaciones, audiovisuales, computacionales y
similares, en los que consta información relevante acerca del caso, los
cuales, deben ser leídos o reproducidos por cualquier medio idóneo para
su percepción en el juicio, con indicación de su origen.

En ese sentido, en lo referente a la prueba material, el artículo 382


del CPP 2004, modificado por el Decreto Legislativo Nº 983, indica que
los instrumentos o efectos del delito, y los objetos o vestigios incautados
o recogidos, que obren o hayan sido incorporados con anterioridad al jui-
cio, siempre que sea materialmente posible, serán exhibidos en el debate
y podrán ser examinados por las partes. La prueba material podrá ser pre-
sentada a los acusados, testigos y peritos durante sus declaraciones, a fin
de que la reconozcan o informen sobre ella.

Al respecto, se sugieren la observancia de los siguientes pasos:

a) Elegir un testigo o perito idóneo para reconocer el objeto; pudien-


do ser el propio acusado. Al decir idóneo, se refiere a que pueda
reconocer el objeto y dar razones que hagan verosímil dicho re-
conocimiento. Ejemplo: el policía que recogió el arma en el sitio
del suceso.

b) Exhibir el objeto al testigo, perito o acusado, preguntándole si lo


reconoce. Para ello, se requiere de un sistema de marcación de
objetos; por ejemplo, le voy a mostrar lo que ha sido previamen-
te marcado como el objeto número 1 de la parte que represento
(fiscalía o defensa). ¿Lo reconoce? Si el sistema de marcación
de objetos evitará que se formulen preguntas sugestivas que sean

110
La Etapa deL juicio oral

materia de objeción de la contraparte; ejemplo: Examinador:


¿Reconoce este cuchillo encontrado en la escena del crimen?
Contraparte: Objeción, pregunta sugestiva, del testigo debe salir
la información del lugar y uso del objeto que se le muestra.

c) Pedir al testigo, perito o acusado, razones de su reconocimien-


to. Esto es ideal cuando se examinan a policías o peritos de la
fiscalía que han recogido, cuidado y, si fue el caso, examinado
el objeto materia de reconocimiento, a través de la denominada
cadena de custodia, consistente en el procedimiento a seguir para
con los objetos recogidos o incautados, a fin que sean marcados
o rotulados de cierta manera que los vincula al caso, exigiendo
además algún tipo de constancia de quienes los han manipulado
en cada eslabón de la cadena, hasta su presentación en juicio.

Al respecto, el artículo 220, numeral 5) del CPP 2004 ha señalado


que la fiscalía de la Nación, a fin de garantizar la autenticidad de
lo incautado, dictará el Reglamento correspondiente a fin de nor-
mar el diseño y control de la cadena de custodia, así como el pro-
cedimiento de seguridad y conservación de los bienes incautados.

d) Ofrecer el objeto en la prueba. La petición es realizada a quien


está dirigiendo el juicio oral, quien deberá preguntar por objecio-
nes de las demás partes. Si no hay objeción o ellas son recha-
zadas, el objeto se declara ingresado en la prueba, y puede ser
utilizado de ahí en adelante por todos los involucrados, tanto en
el resto de presentación de la prueba como en los alegatos, y no
requiere ser reconocido nuevamente.

e) Utilizar el objeto; es decir, insertar el objeto en el relato o caso


que se está presentando en el juicio oral.

Para graficar estos pasos, una vez más, tomaremos como referencia
un ejemplo dado por Baytelman y Duce: (61)

(61) Cfr. BAYTELMAN, Andrés y DUCE, Mauricio. Ob. cit., pp. 301-303.

111
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Primer paso: elegir un testigo o perito idóneo para reconocer el


objeto; pudiendo ser el propio acusado.

Fiscal: Policía Torres, una vez que detuvo al sospechoso, ¿lo registró?

Policía: Sí señor.

Fiscal: ¿Produjo ese registro algún resultado?

Policía: Sí, encontré un revólver en el bolsillo del sospechoso.

(Obsérvese, se está ante un examen directo a un testigo. En ese


sentido, el testigo elegido por la fiscalía es el policía que registró al
sospechoso del delito materia de juicio. Obviamente, la importan-
cia de su declaración no gira en torno a establecer si vio al acusado
realizar el delito en agravio de la víctima –si también presenció ello,
estaríamos ante un importante testigo–; por el contrario, su utilidad
consiste en insertar una información al juicio: existe un objeto, esto
es, el arma por el cual se realizó el homicidio materia de juicio. Esta
información lo va establecer la propia persona que registró y lo in-
cautó en la persona del acusado).

Segundo paso: exhibir el objeto al testigo, perito o acusado, pre-


guntándole si lo reconoce.

Fiscal: (Tomando el arma, que se encuentra en su poder en una bolsa)


Policía Torres, le voy a mostrar lo que ha sido marcado como el objeto
número 12 de la fiscalía.

Policía: Sí, señor, es el revólver que portaba el sospechoso ese día.

(Aquí, el fiscal a través de su pregunta no sugirió que era el arma


que el policía encontró e incautó, dado que, si hubiese formulado
una pregunta sugestiva en el examen directo que está realizando a su
testigo, sería materia de objeción por la contraparte. Se debe recor-
dar que la primera mención de la información lo tiene que hacer el
examinado).

112
La Etapa deL juicio oral

Tercer paso: pedir al testigo, perito o acusado, razones de su


reconocimiento.

Fiscal: ¿Y cómo sabe usted que se trata del mismo revólver?

Policía: Bueno, en primer lugar porque se trata de un revólver marca


Colt, calibre 38, color café, con cacha de madera de color café claro, lo
cual coincide con el arma del acusado. Además, una vez que lo encontré
puse un autoadhesivo en el marco del gatillo, donde dejé marcadas mis
iniciales y un código que relaciona el arma con el caso que se vincula.

Fiscal: ¿Es ese el procedimiento normal?

Policía: Sí señor, así no confundimos las pruebas de cada caso.

Fiscal: ¿Qué hizo con el arma?

Policía: La puse en la bolsa plástica de evidencia y la sellé.

Fiscal: ¿Para qué hizo eso?

Policía: Bueno, eso también es un procedimiento normal. De esta


manera me aseguro de que nadie toque el arma o cualquier otra pieza de
evidencia hasta que esta llegue a nuestro laboratorio. De este modo, nadie
puede alterar la prueba y solo yo soy responsable por ella, al menos hasta
que la entrego al laboratorio.

(Nótese, como utilizando la “cadena de custodia”, el examinado


da las razones que permitan la credibilidad del objeto materia de re-
conocimiento. En ese sentido, la importancia en preparar a las fuer-
zas policiales en este tema. Por otro lado, también obsérvese el em-
pleo de preguntas cerradas, y no sugestivas, comentadas en el punto
referido al examen directo de testigos).

Cuarto paso: ofrecer el objeto en la prueba.

Fiscal: Su señoría, quiero ingresar el objeto número 12 del Ministerio


Público en la prueba.

113
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Presidente: ¿Señor defensor?

Defensa: No hay objeción, señor presidente.

Presidente: Marcada como la prueba número 8 de la fiscalía.

(Obsérvese, que un asunto es la enumeración que cada una de las


partes da a sus objetos, en espera, que sean admitidas al juicio como
pruebas; y otro es la enumeración del juzgador, la cual va en función
de las pruebas que ya han sido admitidas a juicio).

Quinto paso: utilizar el objeto

Fiscal: Policía Torres, ¿podría mostrarle al juzgador dónde exacta-


mente llevaba el revólver el sospechoso?

(Nótese, que una vez que ha sido reconocido e ingresado el obje-


to, como prueba, al juicio, se pueden hacer todas aquellas preguntas
que lo vinculen con el acusado; antes no, serían materia de objeción:
la falta de acreditación del objeto. En ese sentido, se rompe aque-
lla lógica que afirmaba que: todos los objetos que presente el fiscal
deben ser considerados como pruebas, porque el fiscal no va a mentir
en cuanto al origen y procedencia de estos. En el nuevo juicio oral,
esa lógica de la confianza a ciegas, se ve sustituida por la LÓGICA
DE LA DESCONFIANZA, dado que el fiscal es una parte más en el
proceso, y debe de acreditar todos los objetos que muestre a juicio;
capaz la policía ha sembrado, el arma, la droga u otro objeto delicti-
vo; capaz el fiscal en su desesperación de probar el caso, se ha traído
el cuchillo de su cocina; mil y una hipótesis pueden darse sobre el
origen de los objetos. Por eso la necesidad de su acreditación a través
de un testigo o perito idóneo, incluso a través del propio acusado, con
los pasos antes señalados).

Sin embargo, y tomando en cuenta el artículo 382 del CPP 2004, ello
no significa, que la contraparte no realice un contraexamen al testigo o
perito, cuyo testimonio permitió el ingreso a juicio del concreto objeto.
Ello, no con la finalidad que se revise la decisión de admisibilidad de la
prueba; sino para restar credibilidad (peso) a lo que está declarando el
testigo o perito. Recuérdese que un asunto es la admisibilidad de la

114
La Etapa deL juicio oral

prueba, y otro muy diferente su valor o falta de inconsistencias. Por ejem-


plo, el contraexamen buscaría establecer: 1) afectar la credibilidad del po-
licía como persona (si ha tenido algún tipo de sanción por manipulación
de las evidencias); 2) afectar la credibilidad de su testimonio (cuestionar
la validez del procedimiento de cadena de custodia que empleó; si hubo
una tercera persona que corrobore lo que dice, etc.). En otras palabras, a
pesar de que el arma ha sido admitida a juicio, no significa que con un
buen contraexamen se reste credibilidad a la forma de actuar del policía,
claro está, según el ejemplo dado.

Por otro lado, está la prueba documental. Al respecto, el artículo


383 numeral 1) del CPP 2004, señala que solo podrán ser incorporados
al juicio para su lectura: a) Las actas conteniendo la prueba anticipada;
b) La denuncia, la prueba documental o de informes y las certificaciones
y constataciones; c) Los informes o dictámenes periciales, así como las
actas de examen y debate pericial actuadas con la concurrencia o el debi-
do emplazamiento de las partes, siempre que el perito no hubiese podido
concurrir al juicio por fallecimiento, enfermedad, ausencia del lugar de su
residencia, desconocimiento de su paradero o por causas independientes
de la voluntad de las partes. También se darán lectura a los dictámenes
producidos por comisión, exhorto o informe; d) Las actas conteniendo la
declaración de testigos actuadas mediante exhorto. También serán leídas
las declaraciones prestadas ante el fiscal con la concurrencia o el debido
emplazamiento de las partes, siempre que se den las condiciones previstas
en el caso anterior; y, e) Las actas levantadas por la policía, el fiscal o el
juez de la investigación preparatoria que contienen diligencias objetivas
e irreproducibles actuadas conforme a lo previsto en el Código o la Ley,
tales como las actas de detención, reconocimiento, registro, inspección,
revisión, pesaje, hallazgo, incautación y allanamiento, entre otras.

En ese sentido, debe señalarse que ningún objeto o documento ingre-


sa a juicio sin previa acreditación a través del examen a una fuente de
prueba: acusado, testigo o perito. No basta con decir, que no asistió al
juicio, pero se tiene su declaración previa, a fin que se proceda a su lectu-
ra y su posterior valoración por parte del juzgador. Ello, en la lógica del
CPP 2004, no se da más. Si la fuente de prueba no viene a declarar en el
juicio, no tendrán valor probatorio sus otras declaraciones previas.

115
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Sin embargo, del listado que nos brinda el artículo 383 numeral 1)
del CPP 2004, se aprecia tres excepciones a lo señalado en el párrafo an-
terior; es decir, se podrá leer un documento, sin presencia de una fuente
de prueba a ser examinada –a fin que acredite el origen de este–, cuando:

a) No pueden estar presente los autores del mismo por fallecimien-


to, enfermedad, ausencia del lugar de su residencia, desconoci-
miento de su paradero, porque fue realizada la toma de su decla-
ración, vía exhorto, o, simplemente, por causas independientes
de la voluntad de las partes. Estos informes o declaraciones se
actúan a través de la lectura del acta que la transcribe, para su
posterior valoración por parte del juzgador.

b) Porque son actos que si bien fueron realizados durante la inves-


tigación preparatoria, ya ingresaron al proceso como prueba an-
ticipada; no requiriéndose un reexamen de admisión en el juicio
oral; solo su actuación, a través de la lectura del acta que la trans-
cribe, y su posterior valoración por parte del juzgador.

c) Porque son actos, que si bien fueron realizadas durante las dili-
gencias preliminares de investigación, sin estar formalizada la in-
vestigación preparatoria, tienen el valor de prueba preconstituida,
al ser diligencias objetivas e irreproducibles, actuadas conforme a
lo previsto en las normas legales. Basta su actuación, a través de
la lectura del acta que la transcribe, y su posterior valoración por
parte del juzgador.

Una vez, establecido la presencia de algunas de estas excepciones, se


debe observar el siguiente trámite para su lectura u oralización:

1. La oralización tendrá lugar cuando, indistintamente, lo pida el fis-


cal o los defensores. La oralización se realizará por su orden, ini-
ciándola el fiscal, continuándola el abogado del actor civil y del
tercero civil, y culminando el abogado del acusado. Quien pida
oralización indicará el folio o documentos y destacará oralmente
el significado probatorio que considere útil.

2. Cuando los documentos o informes fueren muy voluminosos, se


podrá prescindir de su lectura íntegra. De igual manera, se podrá

116
La Etapa deL juicio oral

prescindir de la reproducción total de una grabación, dando a co-


nocer su contenido esencial u ordenándose su lectura o reproduc-
ción parcial.

3. Los registros de imágenes, sonidos o en soporte informático po-


drán ser reproducidos en la audiencia, según su forma de repro-
ducción habitual.

4. Una vez que se concluya la lectura o reproducción de los docu-


mentos, el juzgador concederá la palabra por breve término a las
partes para que, si consideran necesario, expliquen aclaren, refu-
ten o se pronuncien sobre su contenido.

Por otro lado, según el artículo 383, numeral 2) del CPP 2004, todo
otro documento o acta que pretenda introducirse al juicio mediante su
lectura no tendrá ningún valor. Ello significa que si se pretende ingresar a
juicio, algún otro documento, fuera de las excepciones señaladas ut supra,
deberá seguir los mismos cinco pasos señalados para la acreditación de
los objetos.

Jurisprudencia

“(…) la prueba documental, corroborada por la declaración del jefe


de la Agencia del Banco de la Nación, acredita la realidad de los
depósitos…”. Sala penal Permanente, R. N. 568-2003 Santa, consi-
derando cuarto.

“Que la fiscalía aportó la prueba documental consistente en: 1)


Informe técnico de análisis del teléfono celular N° 09-6605671; 2)
Informe pericial fotográfico Nº 4 con un set de 28 fotografías que
ilustran el sitio del suceso y las especies incautadas; 3) Informe pe-
ricial planimétrico N° 4/2000 que fijó el sitio del suceso; 4) informe
pericial químico Nº 02/2000que detalla el peso bruto de la droga
decomisada; 5) Informe pericial balístico del revolver incautado;
6) Acta Nº 153/00, de recepción de cannabis sativa que establece
el peso bruto y neto de la droga recibida por el Servicio de Salud
Araucanía Sur; 7) Reservado N° 057 que contiene acta de destruc-
ción de la droga recepcionada; 8) Reservado N° 034 que contiene

117
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

análisis de la droga incautada e informe de acción del cannabis sati-


va en el organismo humano; 9) Informe T-414 al 416 sobreexamen
de sangre, orina y pelo del acusado; 10) Oficio Nº 26/2001 relacio-
nado con examen toxicológico de pelo y orina en relación al tipo
de consumo de droga que este revela; y, 11) Ordinario Nº 37 de la
Dirección Regional del Servicio de Impuestos Internos indicando
que no existe información tributaría asociada al acusado. Que la fis-
calía, además, presentó la siguiente evidencia material: a) la suma de
$240.000. en billetes de $5.000 y $10.000; b) la suma de $349.000,
US$ 22, $34 de moneda argentina y un sobre con hojas de papel de
arroz marca Smoking; c) un teléfono celular marca Nokia; d) una
balanza electrónica de precisión marca P&C Urania; e) una balan-
za plástica, de tipo mecánico; f) un cuchillo tipo cocinero marca
Tramontina; y g) un revólver marca Astra, calibre 38 con cuatro car-
tuchos y tres vainillas. Primera Sala del Tribunal de Juicio Oral en
lo penal de Temuco (Chile), RUC: 0000000199-6 R.I.T.: 013/2001,
considerandos sétimo y octavo.

“En la señalada plazoleta, con Urquiza Matamala se encontraba el


detenido Félix Correa Silva, a quien también se registra e incaután-
dosele dos papelillos del interior de su chaleco. Este tribunal ha re-
parado, con el relato de estrados de Freddy Sáez Cruces y Urquiza
Matamala que, tanto respecto de Cristian González, como de Félix
Correa Silva se produce hallazgo de una sustancia, contenida en
papelillos, que se le entregan a Urquiza Matamala, como jefe del
procedimiento; y que se ha omitido realizar la necesaria cadena de
custodia y conservación, con la correspondiente individualización,
firma e indicación de fecha, hora, y lugar de la obtención de la evi-
dencia de la sustancia incautada , que asimismo ni mucho menos
que se ha cumplido con la necesaria obligación de ser realizada en
el sitio del suceso, lo que ha impedido en este caso específico, indi-
vidualizar a quien le pertenecía o quien de los dos sujetos poseía la
sustancia dubitada requisada; no puede entenderse en ningún caso
que la cadena de custodia de evidencia se realiza en las gorras po-
liciales”. Segunda Sala del tribunal de Juicio Oral en lo penal de
Copiapó (Chile). RUC: 0700681328-8, RIT 45-2008, considerando
duodécimo.

118
La Etapa deL juicio oral

32. ¿Qué es la prueba trasladada?


Consiste en que las pruebas admitidas y practicadas por el juzgador,
podrán ser utilizadas o valoradas en otro proceso penal. Al respecto, el
artículo 261 del C de PP 1940, modificado por el Decreto Legislativo
Nº 983, ha establecido que esta figura procede cuando el proceso penal
gire entorno a delitos cometidos por organizaciones criminales o bien del
ilícito penal de asociación ilícita para delinquir, bajo la observancia de
dos requisitos:

a) Porque su actuación es de difícil realización, por riesgo de pérdi-


da de la fuente de prueba o de amenaza para un órgano de prueba.
Es decir, volver a llamar a que declare un testigo clave en torno
a una cartel del narcotráfico, puede significar volver a arriesgar
la vida del testigo; por lo que, bastará con valorar su testimonio
brindado en otro proceso penal, y vinculado con los hechos ma-
teria del actual proceso. Sin embargo, se exceptúan de observar
este requisito cuando la prueba trasladada consiste en informes
periciales, oficiales o prueba documental.

b) La sentencia firme que establezca la existencia o forma de actua-


ción de una organización criminal o del delito de asociación ilíci-
ta, podrá ser valorada, bajo el criterio de conciencia, en cualquier
otro proceso penal.

Jurisprudencia

“Debe decirse inicialmente que lo que interesa a la Corte respecto


de la prueba trasladada frente a la validez en su aducción, no es el
proceso de formación en la actuación de origen sino el rito de su
traslado y la posibilidad de que una vez incorporada, los sujetos
procesales hayan podido conocerla y por ende ejercer el derecho
de contradicción”. Sala de Casación penal de la Corte Suprema de
Justicia de Colombia, Casación 10827, del 29 de julio de 1998.

• Base legal:
Artículo 261, Código de Procedimientos Penales de 1940.

119
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

33. ¿Qué otras pruebas pueden actuarse durante el juicio oral?


Según el artículo 385, numeral 1) del CPP 2004, si para conocer
los hechos, siempre que sea posible, que no se haya realizado dicha
diligencia en la investigación preparatoria o esta resultara manifiesta-
mente insuficiente, el juzgador, de oficio o a pedido de parte, previo
debate de los intervinientes, ordenará la realización de una inspección
o de una reconstrucción, disponiendo las medidas necesarias para lle-
varlas a cabo. Asimismo, es inimpugnable la resolución que ordena su
realización.

• Base legal:
Artículo 385, numeral 1), Código Procesal Penal de 2004.

34. ¿Se pueden realizar pruebas de oficio?


Según el artículo 385, numerales 2) y 3) del CPP 2004, el juez penal,
excepcionalmente, una vez culminada la recepción de las pruebas,
podrá disponer, de oficio o a pedido de parte, la actuación de nuevos
medios probatorios si en el curso del debate resultasen indispensables
o manifiestamente útiles para esclarecer la verdad. El juzgador, cui-
dará de no reemplazar por este medio la actuación propia de las par-
tes. También es inimpugnable la resolución que ordena la práctica de
pruebas de oficio.

Jurisprudencia

“Constituye un principio procesal que los medios probatorios deban


ser ofrecidos por las partes (…) la posibilidad de la actuación de
pruebas de oficio solo cuando los demás medios probatorios ofre-
cidos por las partes sean insuficientes para crear convicción en el
juez”. Sala Civil de la Corte Suprema, Casación N° 2601-98 Lima.

• Base legal:
Artículo 385, numerales 2) y 3), Código Procesal Penal de 2004.

120
La Etapa deL juicio oral

35. ¿Cuáles son los incidentes que pueden darse durante el jui-
cio oral según el CPP 1940?
Llámense incidentes, a toda situación jurídica que afecta el normal
desenvolvimiento del juicio oral. Así, antes de pasar a la última fase de
este, es menester señalar aquellas situaciones que interrumpirían todo lo
que, hasta aquí, se viene comentando. Así tenemos:

a) Acusación complementaria por nuevos hechos y auto amplia-


torio de enjuiciamiento. Según el artículo 263 del C de PP 1940,
modificado por el Decreto Legislativo Nº 983, durante el juicio y
antes de la acusación oral, el fiscal, mediante un escrito de acusa-
ción complementaria, podrá ampliar esta mediante la inclusión de
un hecho nuevo que no haya sido comprendido en la acusación
escrita en su oportunidad, que modifique la calificación legal. En
tales supuestos, el fiscal deberá advertir, de ser el caso, la varia-
ción de la calificación correspondiente. Luego de escuchar a las
partes, la Sala penal se pronunciará respecto del auto ampliatorio
de enjuiciamiento correspondiente.

b) Auto ampliatorio de enjuiciamiento y suspensión del juicio oral


para ofrecer nuevas pruebas. Igualmente, el segundo párrafo del
artículo 263 del C de PP 1940, modificado por el Decreto Legislativo
Nº 983, precisa que, en relación con los nuevos hechos en la acusa-
ción complementaria, se recibirá nueva declaración del imputado y
se les informará a las partes que tienen el derecho de solicitar la sus-
pensión del juicio para ofrecer nuevas pruebas y preparar la defensa.
La suspensión no superará el plazo de cinco días hábiles.

c) Solicitud de apertura de instrucción para persona no com-


prendida en la acusación fiscal. Según el artículo 265 del C de
PP 1940, en caso de que los debates arrojen responsabilidad sobre
persona no comprendida en la acusación escrita del Ministerio
Público, o se descubra otro hecho delictuoso similar, distinto o
conexo al que es materia del juzgamiento, el fiscal deberá pedir
la apertura de instrucción y la Sala accederá a ese pedido.

Si el fiscal no solicitare la apertura de instrucción, la Sala manda-


rá formar cuaderno aparte con las piezas pertinentes y lo elevará
en consulta al fiscal supremo que corresponda.

121
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

d) Suspensión de la apertura de la audiencia por inconcurrencia.


Según el artículo 266 del C de PP 1940, modificado por la Ley
Nº 28947, iniciado el juicio oral, la audiencia se realizará en un
solo acto hasta la fase de alegatos (se entienden los alegatos ini-
ciales o preliminares que en su oportunidad se ha hecho referen-
cia), de ser necesario se realizarán sesiones consecutivas.

Si a la sesión de la audiencia, realizada hasta antes de los alega-


tos, dejara de concurrir alguno de los miembros del Tribunal, el
fiscal, el acusado, su defensor, esta se suspenderá de inmediato,
tomándose las medidas que sean necesarias para su prosecución.
De igual manera se procederá, cuando se requiera la presencia del
agraviado, testigos o peritos.

Si después de iniciado el juicio oral se produjera la jubilación o


cese, renuncia, fallecimiento, licencia o vacaciones no regulares
de uno de los miembros integrantes, este será reemplazado por el
magistrado llamado por ley, sin interrumpirse el juicio, a condi-
ción de que siga interviniendo con los otros dos miembros.

Producido el reemplazo de un miembro del tribunal después de


los alegatos, estos se anularán y se reprogramarán, en un plazo
máximo de ocho días.

e) Suspensión del juicio oral. Según el artículo 267 del C de PP


1940, modificado por el Decreto Legislativo Nº 983, el juicio oral
podrá suspenderse hasta por ocho días hábiles. Cuando el juicio
oral importe una especial dificultad en su sustanciación, relacio-
nada con la existencia de una organización criminal de más de
diez imputados, la suspensión podrá establecerse hasta por doce
días hábiles, en cuyo caso la resolución de suspensión de la se-
sión de audiencia deberá estar debidamente motivada. No será de
cómputo los días de suspensión del despacho por causas de fuer-
za mayor o por causas imprevistas.

Cuando la suspensión durase más de estos términos se dejará sin


efecto la audiencia realizada, señalándose, a la brevedad posible,
día y hora para un nuevo juicio oral.

122
La Etapa deL juicio oral

f) Suspensión por enfermedad. Según los artículos 268 y 269 del


C de PP 1940, modificados por la Ley Nº 28947, podrá también
suspenderse el juicio oral cuando sobreviniera enfermedad repen-
tina a un miembro del Tribunal, acusado, agraviado, testigo o pe-
rito, cuya declaración sea indispensable; la audiencia continuará,
previa citación, al día siguiente de cesar ese impedimento, siem-
pre que este no dure más del término señalado en el artículo 267
del C de PP 1940.

Asimismo, vencido el cuarto día de suspensión a que se refiere el


artículo 267 del C de PP 1940, si es previsible que el magistrado
impedido no pueda incorporarse, será reemplazado, por una sola
vez, por el llamado por ley, prosiguiéndose el juicio de acuerdo
con su estado.

Si el defensor de un acusado no concurre a la audiencia o una se-


sión de esta, será sustituido por el que designe el acusado. A falta
de esa designación, en la sesión subsiguiente, el Tribunal nom-
brará al defensor de oficio, mientras continúa la inconcurrencia
del defensor titular.

En caso de enfermedad del acusado se suspenderá la prosecución


del juicio oral en la forma prevista en el artículo 267 del C de PP
1940. Vencido ese término sin que el acusado se reincorpore, es-
tando probada la causal de enfermedad, y existiendo otros acusa-
dos, la audiencia podrá continuar sin la presencia del inasistente,
pero con la concurrencia obligatoria de su defensor. Si el juicio
llegara al estado de sentencia sin que se haya reincorporado el
acusado impedido, el Tribunal mandará reservar el proceso res-
pecto de él, a menos que la sentencia sea absolutoria.

g) Otras cuestiones incidentales. Según el artículo 271 del C


de PP, modificado por la Ley Nº 28117, todas las peticiones o
cuestiones incidentales que surjan en las audiencias, se plan-
tearán verbalmente. La Sala las resolverá inmediatamente o
las aplazará para resolverlas en la sentencia. Los escritos que
presenten las partes no serán leídos en ningún caso. Contra
las resoluciones que se expidan en el curso del debate sobre

123
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

las cuestiones incidentales no procede recurso alguno, salvo los


casos expresamente previstos en la ley.

Jurisprudencia

“Al respecto, en anterior jurisprudencia (Exp. Nº 1808-2003-HC/


TC), este Tribunal ha hecho referencia al derecho a la prueba, el que
está conformado por los principios de inmediación, contradicción y
publicidad. De acuerdo con el principio de inmediación, la actividad
probatoria debe transcurrir en presencia del juez encargado de pro-
nunciar sentencia, puesto que solo de esta manera se garantiza que
exista un contacto directo entre el juzgador y los medios de prueba
aportados al proceso, que permitirá a este ponderarlos en forma de-
bida y plasmar sus conclusiones en forma suficiente y razonada al
momento de emitir sentencia condenatoria. A mayor abundamiento,
el artículo 266 del Código de Procedimientos Penales establece, en
su último párrafo, que la licencia, jubilación o goce de vacaciones
de los miembros de un tribunal no impide a estos participar en la
votación de las cuestiones de hecho y de la pena. Esto se debe en-
tender en el sentido de lo dispuesto por el artículo 149 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, que dispone que “los vocales tienen
la obligación de emitir su voto escrito en todas las causas en cuya
vista hayan participado”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente Nº 6846-2006-PHC/TC Cuzco, considerandos quinto y
sexto.

“(…) el actor alega que el juicio oral del proceso por el que fue
condenado es nulo, toda vez que entre la audiencia inicial, de fecha
25 de octubre de 2001, y la siguiente, del 8 de noviembre de 2001,
transcurrieron nueve días hábiles, contraviniéndose así el artículo
267 del Código de Procedimientos penales, el cual establece que
el juicio oral no puede suspenderse por más de ocho días hábiles.
Al respecto, se debe tener en cuenta que, entre dichas audiencias,
transcurren exactamente ocho días hábiles, cómputo en el cual no
se debe contar el día 2 de noviembre de 2001, el mismo que fuera
declarado feriado no laborable mediante Decreto Supremo N.° 115-
2001-PCM”. Sentencia del Tribunal constitucional, Expediente
N° 1552-2003-HC/TC Lima, considerando cuarto.

124
La Etapa deL juicio oral

• Base legal:
Artículos 263, 265, 266, 267, 268, 269 y 271, Código de Procedimientos Penales de 1940.

36. ¿Cuáles son los incidentes que pueden darse durante el jui-
cio oral según el CPP 2004?
Por su parte los incidentes regulados en el CPP 2004, son:

a) Inasistencia de un miembro del juzgado penal colegiado que lle-


vará a cabo el juicio oral. Según el artículo 359, numeral 2) del
CPP 2004, cuando el Juzgado es colegiado y deje de concurrir al-
guno de sus miembros siendo de prever que su ausencia será pro-
longada o que le ha surgido un impedimento, será reemplazado
por una sola vez por el juez llamado por ley, sin suspenderse el
juicio, a condición de que el reemplazado continúe interviniendo
con los otros dos miembros. La licencia, jubilación o goce de va-
caciones de los jueces no les impide participar en la deliberación
y votación de la sentencia.

b) Inasistencia injustificada del defensor del acusado. Según el artículo


359, numeral 5) del CPP 2004, cuando el defensor del acusado,
injustificadamente, se ausente de la audiencia o no concurra a
dos sesiones consecutivas o a tres audiencias no consecutivas, sin
perjuicio de que, en ambos casos, a la segunda sesión se disponga
la intervención de un abogado defensor de oficio, se le excluirá
de la defensa. El abogado defensor de oficio continuará en la de-
fensa hasta que el acusado nombre otro defensor.

c) Inasistencia injustificada del fiscal. Según el artículo 359, nume-


ral 6) del CPP 2004, cuando el fiscal, injustificadamente, se au-
sente de la audiencia o no concurra a dos sesiones consecutivas
o a tres sesiones no consecutivas, se le excluirá del juicio y se
requerirá al fiscal jerárquicamente superior en grado designe a su
reemplazo.

d) Inasistencia injustificada del actor civil o del tercero civil. Según


el artículo 359, numeral 7) del CPP 2004, cuando el actor civil o
el tercero civil no concurra a la audiencia o a las sucesivas sesio-
nes del juicio, este proseguirá sin su concurrencia, sin perjuicio

125
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

que puedan ser emplazados a comparecer para declarar. Si la in-


concurrencia es del actor civil, se tendrá por abandonada su cons-
titución en parte.

e) Continuidad, suspensión e interrupción del juicio. Según el ar-


tículo 360 del CPP 2004, instalada la audiencia, esta seguirá en
sesiones continuas e ininterrumpidas hasta su conclusión. Si no
fuere posible realizar el debate en un solo día, este continua-
rá durante los días consecutivos que fueran necesarios hasta su
conclusión.

La audiencia solo podrá suspenderse: a) Por razones de enfer-


medad del juez, del fiscal o del imputado o su defensor; b) Por
razones de fuerza mayor o caso fortuito; y, c) Cuando el Código
Procesal penal lo disponga.

La suspensión del juicio oral no podrá exceder de ocho días há-


biles. Superado el impedimento, la audiencia continuará, previa
citación por el medio más rápido, al día siguiente, siempre que
este no dure más del plazo fijado inicialmente. Cuando la suspen-
sión dure más de ese plazo, se producirá la interrupción del deba-
te y se dejará sin efecto el juicio, sin perjuicio de señalarse nueva
fecha para su realización.

Entre sesiones, o durante el plazo de suspensión, no podrán rea-


lizarse otros juicios, siempre que las características de la nueva
causa lo permitan.

f) Expulsión de la sala da audiencia. Según el artículo 364 del CPP


2004, el poder disciplinario permite al juez mantener el orden y el
respeto en la Sala de audiencias, así como disponer la expulsión
de aquél que perturbe el desarrollo del juicio, y mandar detener
hasta por veinticuatro horas a quien amenace o agreda a los jue-
ces o a cualquiera de las partes, sus abogados y los demás intervi-
nientes en la causa, o impida la continuidad del juzgamiento, sin
perjuicio de las acciones penales a que hubiere lugar. En el caso
que un acusado testigo o perito se retire o aleje de la audiencia
sin permiso del juez o del juez presidente, se dispondrá que sea
traído a esta por la fuerza pública.

126
La Etapa deL juicio oral

El defensor de las partes podrá ser expulsado de la Sala de au-


diencias, previo apercibimiento. En este caso será reemplazado
por el que designe la parte dentro de veinticuatro horas o, en su
defecto, por el de oficio.

Cuando la expulsión recaiga sobre el acusado se dictará la deci-


sión apropiada que garantice su derecho de defensa, en atención
a las circunstancias del caso. Tan pronto como se autorice la pre-
sencia del acusado, se le instruirá sobre el contenido esencial de
aquello sobre lo que se haya actuado en su ausencia y se le dará
la oportunidad de pronunciarse sobre esas actuaciones.

Cuando se conceda al acusado el derecho de exponer lo que es-


time conveniente a su defensa, limitará su exposición al tiempo
que se le ha fijado. Si no cumple con las limitaciones precedentes
se le podrá llamar la atención y requerirlo. En caso de incumpli-
miento podrá darse por terminada su exposición y, en caso grave,
disponer se le desaloje de la Sala de audiencias. En este último
supuesto o cuando el acusado se muestre renuente a estar presen-
te en la audiencia, la sentencia podrá leerse no estando presente
el acusado, pero con la concurrencia obligatoria de su abogado
defensor o el nombrado de oficio, sin perjuicio de notificársele
posteriormente.

El poder discrecional permite al juez resolver cuestiones no re-


gladas que surjan en el juicio, cuya resolución es necesaria para
su efectiva y debida continuación.

g) Delito en el juicio. Según el artículo 365 del CPP 2004, si duran-


te el juicio se cometiera un delito perseguible de oficio, el juez
penal ordenará levantar un acta con las indicaciones que corres-
pondan y ordenará la detención del presunto culpable, a quien in-
mediatamente lo pondrá a disposición del fiscal que corresponda,
remitiéndosele copia de los antecedentes necesarios, a fin de que
proceda conforme a ley.

h) Pronunciamiento de las partes ante la posibilidad de una nueva


calificación jurídica de los hechos por el juzgador. Según el ar-
tículo 374, numeral 1) del CPP 2004, si en el curso del juicio,

127
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

antes de la culminación de la actividad probatoria, el juez penal


observa la posibilidad de una calificación jurídica de los hechos
objeto del debate que no ha sido considerada por el Ministerio
Público, deberá advertir al fiscal y al imputado sobre esa posi-
bilidad. Las partes se pronunciarán expresamente sobre la tesis
planteada por el juez penal y, en su caso, propondrán la prueba
necesaria que corresponda. Si alguna de las partes anuncia que
no está preparada para pronunciarse sobre ella, el juez penal sus-
penderá el juicio hasta por cinco días, para dar oportunidad a que
exponga lo conveniente.

i) Acusación complementaria del fiscal, por partir de él la mo-


dificación de la calificación legal de los hechos. Según el ar-
tículo 374, numeral 2) del CPP 2004, durante el juicio el fis-
cal, introduciendo un escrito de acusación complementaria,
podrá ampliar esta, mediante la inclusión de un hecho nuevo
o una nueva circunstancia que no haya sido mencionada en
su oportunidad, que modifica la calificación legal o integra un
delito continuado. En tal caso, el fiscal deberá advertir la va-
riación de la calificación jurídica.

En relación con los hechos nuevos o circunstancias atribuidas


en la acusación complementaria, se recibirá nueva declaración
del imputado y se informará a las partes que tienen derecho
a pedir la suspensión del juicio para ofrecer nuevas pruebas
o preparar la defensa. La suspensión no superará el plazo de
cinco días.

j) Otros incidentes. Según el artículo 362 del CPP 2004, los inci-
dentes promovidos en el transcurso de la audiencia serán trata-
dos en un solo acto y se resolverán inmediatamente. En su dis-
cusión se concederá la palabra a las partes, por el tiempo que
fije el juez penal, a fin de que se pronuncien sobre su mérito.
Las resoluciones que recaen sobre estos incidentes son recu-
rribles solo en los casos expresamente previstos en el Código
Procesal Penal de 2004.

128
La Etapa deL juicio oral

Jurisprudencia

“Al respecto, en anterior jurisprudencia (Exp. Nº 1808-2003-HC/


TC), este Tribunal ha hecho referencia al derecho a la prueba, el que
está conformado por los principios de inmediación, contradicción y
publicidad. De acuerdo con el principio de inmediación, la actividad
probatoria debe transcurrir en presencia del juez encargado de pro-
nunciar sentencia, puesto que solo de esta manera se garantiza que
exista un contacto directo entre el juzgador y los medios de prueba
aportados al proceso, que permitirá a este ponderarlos en forma de-
bida y plasmar sus conclusiones en forma suficiente y razonada al
momento de emitir sentencia condenatoria. A mayor abundamiento,
el artículo 266 del Código de Procedimientos penales establece, en
su último párrafo, que la licencia, jubilación o goce de vacaciones
de los miembros de un tribunal no impide a estos participar en la vo-
tación de las cuestiones de hecho y de la pena. Esto se debe entender
en el sentido de lo dispuesto por el artículo 149 de la Ley Orgánica
del Poder Judicial, que dispone que “los vocales tienen la obligación
de emitir su voto escrito en todas las causas en cuya vista hayan
participado”. Sentencia del Tribunal Constitucional, Expediente
Nº 6846-2006-PHC/TC Cuzco, considerandos quinto y sexto.

“(…) el actor alega que el juicio oral del proceso por el que fue con-
denado es nulo, toda vez que entre la audiencia inicial, de fecha 25
de octubre de 2001, y la siguiente, del 8 de noviembre de 2001, trans-
currieron nueve días hábiles, contraviniéndose así el artículo 267 del
Código de Procedimientos Penales, el cual establece que el juicio oral
no puede suspenderse por más de ocho días hábiles. Al respecto, se
debe tener en cuenta que, entre dichas audiencias, transcurren exac-
tamente ocho días hábiles, cómputo en el cual no se debe contar el
día 2 de noviembre de 2001, el mismo que fuera declarado feriado no
laborable mediante Decreto Supremo N° 115-2001-PCM”. Sentencia
del Tribunal Constitucional, Expediente N° 1552-2003-HC/TC Lima,
considerando cuarto.

Base legal:
Artículos 359, 360, 362, 364, 365 y 374, Código Procesal Penal de 2004.

129
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

incidentes en el juicio oral en el c de pp 1940 y el cpp 2004

Incidentes en el juicio oral según


Incidentes en el juicio oral según
el Código de Procedimientos
el Código Procesal Penal de 2004
Penales de 1940
– Acusación complementaria por nue- – Inasistencia de un miembro del
vos hechos. Juzgado penal colegiado que llevará
– Auto ampliatorio de enjuiciamiento a cabo el juicio oral.
y solicitud de ofrecimiento de nue- – Inasistencia injustificada del defen-
vas pruebas. sor del acusado.
– Solicitud de apertura de instrucción – Inasistencia injustificada del fiscal.
para persona no comprendida en la – Inasistencia injustificada del actor
acusación fiscal. civil o del tercero civil.
– Suspensión de la apertura de la au- – Suspensión e interrupción del juicio
diencia por inconcurrencia. oral.
– Suspensión del juicio oral. – Expulsión de la Sala de audiencias.
– Suspensión por enfermedad. – Delito en el juicio oral.
– Pronunciamiento de las partes ante
la posibilidad de una nueva califi-
cación jurídica de los hechos por el
juzgador.
– Acusación complementaria del fiscal,
por partir de él la modificación de la
calificación legal de los hechos.

IV. FASE DE CONCLUSIVA O FINAL DEL JUICIO ORAL

1. ¿Qué es la fase conclusiva o final del juicio oral?


Luego de haberse desarrollado la extensa actividad probatoria, es
momento para que las partes elaboren sus conclusiones o alegatos fi-
nales de todo lo acontecido; todo ello, orientado a convencer al juzga-
dor que su caso es el más verosímil y que el de su contraparte presen-
ta inconsistencias, debilidades o flaquezas. Asimismo, esta etapa del
juicio oral también comprende el análisis o deliberación que realiza
el juzgador de todo lo ocurrido, a través de un criterio de concien-
cia razonable, el cual dotará de contenido al pronunciamiento o sen-
tencia que se emita, dándose así por concluido la etapa procesal del
juzgamiento.

130
La Etapa deL juicio oral

Jurisprudencia

“Sobre la base de las pruebas incorporadas al proceso, los alegatos


de conclusión juegan un destacado papel en orden al mejor enten-
dimiento de los hechos, de los intereses en conflicto, de la forma en
que cada extremo asume los motivos de hecho y de derecho –a favor
y en contra–, y por tanto, en lo concerniente a la mejor comprensión
del universo jurídico y probatorio que ampara los intereses en con-
flicto. Por consiguiente, de una parte, la dinámica de los alegatos de
conclusión tiene la virtualidad de facilitarle a los interesados o con-
tendientes la oportunidad para esgrimir sus argumentos culminantes
en procura de sus propios derechos e intereses; y de otra, tal diná-
mica se ofrece a los ojos de la autoridad administrativa o del juez
correspondiente como un conjunto de razonamientos que a manera
de referente interpretativo les permite examinar retrospectivamente
todas y cada una de las actuaciones surtidas. Lo cual, sin duda algu-
na, se constituye en hito procesal de significativa importancia para
la salvaguarda de la postulación y la excepción, al propio tiempo
que se atiende a la depuración de la certeza jurídica que requiere el
fallador para decir el derecho”. Corte Constitucional de Colombia,
Expediente D-4557, 10 de febrero de 2004, considerando tercero.

• Base legal:
Artículos 272 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 386 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

2. ¿Qué son los alegatos finales?


Los alegatos finales o conclusiones son actos procedimentales que
entrañan la actividad del Ministerio Público y de la defensa –en casos ex-
tremos por el mismo acusado, pues si tiene derecho a defenderse por sí
mismo no hay impedimento para que formule conclusiones– con el obje-
to de fijar la posición de los predichos(62).

(62) Cfr. SAID, Alberto. Los alegatos, Oxford University Press, México D. F., 2004, p. 111.

131
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Para el Magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,


García Ramírez(63), las conclusiones en esta materia tienen, al menos,
estas connotaciones:

– Fijar la posición del Ministerio Público y la defensa.

– Las posiciones no son (o no deben ser) fruto de la improvisación,


capricho u otro interés subjetivo, sino hijas de lo que ha sucedido
en el proceso.

– Son un verdadero análisis argumentativo-jurídico.

– En ellas se expresan las consecuencias de las propias alegaciones.

Jurisprudencia

“Los alegatos de conclusión son un mecanismo procedimental que


materializa en un momento decisivo el derecho de defensa, el dere-
cho resarcitorio o los intereses de la sociedad, según la calidad del
sujeto procesal interviniente. Mediante los alegatos el interesado se
hace escuchar, presentando sus opiniones, análisis y argumentos de
hecho y de derecho, con apoyo en el acervo probatorio y su percep-
ción sobre lo actuado. Se denominan de conclusión porque se pre-
sentan justo antes de que la autoridad acometa la tarea de decidir en
sede judicial o administrativa”. Corte Constitucional de Colombia,
Expediente D-4557, 10 de febrero de 2004, intervenciones.

• Base legal:
Artículos 272 al 291 Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 386 al 403 Código Procesal Penal de 2004.

(63) Cfr. GARCÍA RAMÍREZ, Sergio y ADATO, Victoria. Prontuario de Derecho Procesal Penal mexicano,
Editorial Porrúa, México D.F., 1991, p. 442.

132
La Etapa deL juicio oral

3. ¿Cuáles son los objetivos de los alegatos finales?


El principal objetivo es convencer al juzgador de que las proposicio-
nes fácticas de la parte que está alegando son exactas. Un segundo objeti-
vo, es el de formular razones en el sentido de que la exactitud de las pro-
posiciones fácticas concuerda con las consideraciones de la justicia. Sin
duda, la parte de un argumento referida a la “promoción de la justicia”
debe estar vinculada con la evidencia.

Jurisprudencia

“Los alegatos de conclusión son un mecanismo procedimental que


materializa en un momento decisivo el derecho de defensa, el dere-
cho resarcitorio o los intereses de la sociedad, según la calidad del
sujeto procesal interviniente. Mediante los alegatos el interesado se
hace escuchar, presentando sus opiniones, análisis y argumentos de
hecho y de derecho, con apoyo en el acervo probatorio y su percep-
ción sobre lo actuado. Se denominan de conclusión porque se pre-
sentan justo antes de que la autoridad acometa la tarea de decidir en
sede judicial o administrativa”. Corte Constitucional de Colombia,
Expediente D-4557, 10 de febrero de 2004, intervenciones.

• Base legal:
Artículos 272 al 291 Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 386 al 403 Código Procesal Penal de 2004.

4. ¿Cuál debe ser el contenido de los alegatos finales?


Se sugiere, que a la hora de exponer los alegatos finales, tomen en
cuenta el siguiente contenido:

a) Debe permitir comunicar la teoría del caso. El alegato final debe


ser capaz de dar cuenta cómoda y creíble de la teoría del caso
(al respecto, ver nuestro estudio preliminar). Es decir, se debe
persuadir al juzgador de que los hechos efectivamente ocurrie-
ron como uno lo está diciendo, y de que el hecho de que hayan

133
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

ocurrido así exige la consecuencia jurídica que la parte que está


alegando propone.

b) Debe establecer conclusiones. Una conclusión es una específica


visión acerca de qué proposición fáctica resulta acreditada por la
prueba presentada en juicio y del modo en que esta debe ser valo-
rada. Estas conclusiones deben ser específicas y concretas.

c) Debe presentar una coherencia lógica. Los alegatos finales deben


ser lógicamente coherentes, en el sentido de que las proposicio-
nes fácticas deben hacer lógicamente plausible el relato que la
teoría del caso contiene; y todo ello, depende de la fuerza de la
prueba.

d) Debe estar estructurado. Como se indicó en el estudio preliminar,


los alegatos finales son actos de comunicación, los cuales bus-
can persuadir al juzgador de que la prueba corrobora la teoría del
caso y se conforma al derecho invocado. No se trata de engañar
o emocionar al juzgador, sino de dotarlo de razones fuertes para
que decida el caso en nuestro favor. Para ello, debe de estructurar
los alegatos finales de forma que logre tal cometido. A continua-
ción, señalaremos opciones para estructura los alegatos finales:

- Estructura temática. Descansa en la existencia de uno o más


hechos poderosos, gravitantes, que, por sí solo o con muy
poco ayuda, resulta determinante. Ejemplo: la fiscalía cuenta
con el hecho de que el semen encontrado en la víctima per-
tenece al acusado; el examen de ADN no dejó dudas en este
sentido; la defensa ha presentado dieciocho testigos que dicen
haber estado con el acusado ese día a esa hora, todos ellos
declaran consistentemente al respecto, pero ello no logra des-
virtuar este hecho: el semen hallado es del acusado.

Una vez identificado el hecho, de ahí se puede construir el resto


del caso y evaluar desde allí la credibilidad del resto de la prueba.

– Estructura cronológica. Permite entregar al juzgador una


visión ordenada de los hechos ocurridos, recreando mental-
mente, de manera secuencial, las circunstancias y suceso que

134
La Etapa deL juicio oral

motivan nuestra pretensión. Sin embargo, presenta como des-


ventaja en la pérdida de centralidad de los hechos esenciales
en un mar de otros hechos que solo tienen significado a la luz
de esos acontecimientos principales.

Jurisprudencia

“Sobre la base de las pruebas incorporadas al proceso, los alegatos


de conclusión juegan un destacado papel en orden al mejor enten-
dimiento de los hechos, de los intereses en conflicto, de la forma en
que cada extremo asume los motivos de hecho y de derecho –a favor
y en contra–, y por tanto, en lo concerniente a la mejor comprensión
del universo jurídico y probatorio que ampara los intereses en con-
flicto. Por consiguiente, de una parte, la dinámica de los alegatos de
conclusión tiene la virtualidad de facilitarle a los interesados o con-
tendientes la oportunidad para esgrimir sus argumentos culminantes
en procura de sus propios derechos e intereses; y de otra, tal diná-
mica se ofrece a los ojos de la autoridad administrativa o del juez
correspondiente como un conjunto de razonamientos que a manera
de referente interpretativo les permite examinar retrospectivamente
todas y cada una de las actuaciones surtidas. Lo cual, sin duda algu-
na, se constituye en hito procesal de significativa importancia para
la salvaguarda de la postulación y la excepción, al propio tiempo
que se atiende a la depuración de la certeza jurídica que requiere el
fallador para decir el derecho”. Corte Constitucional de Colombia,
Expediente D-4557, 10 de febrero de 2004, considerando tercero.

• Base legal:
Artículos 272 al 291 Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 386 al 403 Código Procesal Penal de 2004.

5. ¿Cuáles son las técnicas de argumentación que pueden ser


utilizadas durante la exposición de los alegatos finales?
Las técnicas de argumentación que pueden ser empleadas durante la
exposición de los alegatos finales son:

135
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

a) Analogías. La falta de familiaridad con las cuestiones jurídicas


(Ej.: convencer al juzgador que aplicando la teoría de la imputa-
ción objetiva de Wolfgang Frisch, el caso pierde todo atributo de
típico) o fácticas confieren a las analogías un poder persuasivo
especial. Las analogías pueden transformar lo extraño en conoci-
do. Cuando un juzgador acepta que una situación poco conocida
es bastante semejante a otra conocida, a una situación cotidia-
na, es probable que el propio juzgador evalúe del mismo modo
ambas situaciones.

Ejemplo: resaltar las contradicciones incurridas por el


acusado:

Por ejemplo, supongamos que usted estaba planeando visitar un


museo, y deseaba saber si abría los domingos. Llama al museo,
y la telefonista le asegura que el museo estará abierto. Al día si-
guiente uno vuelve a llamar, y la telefonista le dice que estará
cerrado, sin mayores explicaciones. La contradicción destruirá
nuestra confianza en la telefonista. En el mismo sentido, señalo
que uno no puede confiar en el relato del acusado.

Ejemplo: el caso de la defensa gira en torno a que, el acusado


estuvo manejando con cuidado, porque es contratista y trans-
portaba muebles de cocina muy caros, para entregarlos en un
edificio en construcción. ¿Pero qué es manejar con cuidado,
como transportista de muebles de cocina muy caros?

Es posible comprender muy bien con cuánto cuidado maneja-


ba mi cliente. Quizás usted no es contratista, y nunca transpor-
tó muebles de cocina en un camión. Pero sin duda llevó un niño
pequeño en su automóvil, o quizás transportó una costosa figura
de cristal que acababa de recibir como regalo. Sabe que instinti-
vamente uno maneja con más cuidado cuando transporta niños u
objetos valiosos.

Sin embargo, se recomienda que nunca utilice analogías que


muestre al juzgador bajo una luz desfavorable, como por ejem-
plo: todos hemos realizado la experiencia de robar golosinas a un
niño pequeño.

136
La Etapa deL juicio oral

Tampoco utilice analogías muy extensas, porque es más probable


que uno mismo y el juzgador se pierdan de tal modo en ella, que
olviden la idea que inicialmente uno intentó ilustrar.

b) Las guías. Una guía es un breve esbozo con el cual uno puede
iniciar una argumentación, quizás después de algunas fórmulas
trilladas, como el hecho de agradecer al juzgador su atención.
Una guía tiende a conferir cierto sentido de coherencia y organi-
zación a una argumentación. Más aún, puede ayudar a superar el
limitado alcance de atención de un juzgador.

Ejemplo: Guías o temas a tratar:

Afirmamos que la evidencia demuestra claramente que la seño-


rita X estaba fuera de la ciudad en el momento del tiroteo, y por
consiguiente, es evidente su inocencia. En primer lugar, revisaré
algunas de las instrucciones dadas por el juez, destacando la que
asigna a la acusación la carga de demostrar la culpabilidad de la
señorita X, más allá de toda duda razonable. Después, examinaré
brevemente el testimonio de la señorita X y de los dos testigos
que declararon que la acompañaron fuera de la ciudad cuando su-
cedió el tiroteo, y demostraré la elevada credibilidad de este testi-
monio. Más tarde, destacaré los muchos elementos inverosímiles
y las contradicciones contenidas en los relatos de los testigos de
la acusación. Al finalizar mi argumentación, pediré que se pro-
nuncie una sentencia absolutoria.

c) Orden de la argumentación. Si las esperanzas de uno descansan,


principalmente, en la incapacidad de la contraparte para afrontar
la carga de la prueba, entonces puede esgrimir, en primer lugar
los defectos de la historia, relato o caso de la contraparte y luego
las bondades que el caso –del que está alegando– presenta. Si por
el contrario, las esperanzas de uno descansan en la solidez de sus
proposiciones fácticas, se debe empezar por allí, antes de explo-
rar las debilidades de la evidencia de la contraparte.

d) Tener en cuenta los comentarios o preguntas del juzgador, emi-


tidos durante el juicio. Los comentarios de un juez durante
la discusión, así como las preguntas que formula a los testigos

137
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

o peritos, generalmente son indicios acerca de las conclusiones


provisionales del juez. Por lo tanto, corresponde que el abogado
conteste, sea para reforzar las reacciones favorables o para inten-
tar la superación de las desfavorables.

Jurisprudencia

“Sobre la base de las pruebas incorporadas al proceso, los alegatos


de conclusión juegan un destacado papel en orden al mejor enten-
dimiento de los hechos, de los intereses en conflicto, de la forma en
que cada extremo asume los motivos de hecho y de derecho –a favor
y en contra -, y por tanto, en lo concerniente a la mejor comprensión
del universo jurídico y probatorio que ampara los intereses en con-
flicto. Por consiguiente, de una parte, la dinámica de los alegatos de
conclusión tiene la virtualidad de facilitarle a los interesados o con-
tendientes la oportunidad para esgrimir sus argumentos culminantes
en procura de sus propios derechos e intereses; y de otra, tal diná-
mica se ofrece a los ojos de la autoridad administrativa o del juez
correspondiente como un conjunto de razonamientos que a manera
de referente interpretativo les permite examinar retrospectivamente
todas y cada una de las actuaciones surtidas. Lo cual, sin duda algu-
na, se constituye en hito procesal de significativa importancia para
la salvaguarda de la postulación y la excepción, al propio tiempo
que se atiende a la depuración de la certeza jurídica que requiere el
fallador para decir el derecho”. Corte Constitucional de Colombia,
Expediente D-4557, 10 de febrero de 2004, considerando tercero.

Base legal:
Artículos 272 al 291 Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 386 al 403 Código Procesal Penal de 2004.

6. ¿Cómo están regulados los alegatos finales en el C de PP 1940?


Según los artículos 272 al 279 del C de PP 1940, los alegatos finales
están regulados de la siguiente forma:

138
La Etapa deL juicio oral

a) Orden de exposición de los alegatos finales. Terminados los deba-


tes, el presidente concederá la palabra, por orden, al fiscal supe-
rior, a la parte civil, al defensor, al tercero responsable civilmente
y al acusado.

b) Alegatos del fiscal superior. El fiscal superior expondrá los he-


chos que considere probados en el juicio y su calificación legal,
la responsabilidad de los acusados y la civil que afecta a terceros,
y todas las consideraciones conducentes a ilustrar al Tribunal;
pero manteniéndose dentro de los límites fijados por el escrito de
acusación. Concluirá planteando los hechos sobre los que debe
pronunciarse el Tribunal, pidiendo la pena que juzgue legal y la
indemnización que corresponda. Asimismo, estas conclusiones
las pasará por escrito al Tribunal.

Sin embargo, durante sus alegatos, el fiscal Superior puede optar


por retirar la acusación. Se requiere para ello que se hayan produ-
cido en la audiencia nuevas pruebas modificatorias de la condi-
ción jurídica anteriormente apreciada. Asimismo, las razones que
motivan el retiro deberán presentarse en conclusiones escritas.

Retirada la acusación por el fiscal superior, después de oír al


defensor del acusado y al abogado de la parte civil, el Tribunal
suspenderá la audiencia para resolver lo que corresponda. Si el
Tribunal encuentra fundadas las conclusiones del fiscal, dictará
un auto dando por retirada la acusación y ordenará la libertad
del acusado y el archivamiento definitivo del expediente. En
caso contrario, podrá disponer que se amplíe la instrucción o que
pasen los autos a otro fiscal superior para que formule nueva acu-
sación. Este fiscal podrá solicitar que se amplíe la instrucción.

c) Alegatos de la parte civil. La parte civil podrá esclarecer con toda


amplitud los hechos delictuosos que originan la responsabilidad
y las demás circunstancias que influyan en su apreciación, abste-
niéndose únicamente de calificar el delito. Sus conclusiones serán
presentadas por escrito.

d) Alegatos de la defensa. La defensa deberá concluir pidiendo la


absolución, o la disminución de la pena solicitada por el fiscal;

139
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

pero podrá convenir en la responsabilidad civil. Sus conclusiones


escritas fijarán los puntos de hecho sobre que debe pronunciarse
el Tribunal y la calificación legal del delito que reconozca.

e) Alegatos del tercero civil. Producida la defensa del acusado, si


existe tercero responsable civilmente y ha concurrido por sí o por
medio de su abogado a la audiencia, le corresponderá exponer
oralmente lo que convenga a su derecho, presentando sus conclu-
siones por escrito.

f) Alegatos del acusado. Concluidos los informes, el presidente


concederá la palabra al acusado, para que exponga lo que estime
conveniente a su defensa.

A continuación, declarará cerrado el debate y suspenderá la audiencia


para votar las cuestiones de hecho y dictar sentencia. Reabierta la audien-
cia serán leídas la votación de las cuestiones de hecho y la sentencia. Por
la complejidad del asunto o lo avanzado de la hora, la lectura de la sen-
tencia se llevará a cabo, a más tardar, dentro de los cinco días posteriores
al cierre del debate, bajo sanción de nulidad.

Jurisprudencia

“Ahora, si bien es cierto que los funcionarios judiciales en sus


providencias deben realizar el análisis de los alegatos y la va-
loración jurídica de las pruebas en que ha de fundarse la deci-
sión, a fin de garantizar el derecho de contradicción, como una
de las manifestaciones más importantes del derecho de defensa
y del debido proceso (…)”. Sala de Casación penal de la Corte
Suprema de Justicia de Colombia, Casación N° 23.046, del 02
de mayo de 2006, punto 5.1.

• Base legal:
Artículos 272 al 279, Código de Procedimientos Penales de 1940.

140
La Etapa deL juicio oral

7. ¿Cómo están regulados los alegatos finales en el CPP 2004?


Según los artículos 386 al 391 del CPP 2004, los alegatos finales ob-
servarán las siguientes reglas:

a) Orden de exposición de los alegatos finales. La discusión final se


desarrollará en el siguiente orden: a) Exposición oral del fiscal;
b) Alegatos de los abogados del actor civil y del tercero civil;
c) Alegatos del abogado defensor del acusado; d) Autodefensa
del acusado. Culminada la autodefensa del acusado, el juez penal
declarará cerrado el debate.

b) Prohibición de lectura de escritos. No podrán leerse escritos, sin


perjuicio de la lectura parcial de notas para ayudar a la memoria
o el empleo de medios gráficos o audiovisuales para una mejor
ilustración al juez.

c) Uso de la palabra al agraviado, que no se ha constituido en actor


civil. Si está presente el agraviado y desea exponer, se le con-
cederá la palabra, aunque no haya intervenido en el proceso. En
todo caso, corresponderá la última palabra al acusado.

d) Tiempo de exposición de los alegatos finales. El juez penal con-


cederá la palabra por un tiempo prudencial en atención a la natu-
raleza y complejidad de la causa. Al finalizar el alegato, el orador
expresará sus conclusiones de un modo concreto. En caso de ma-
nifiesto abuso de la palabra, el juez penal llamará la atención al
orador y, si este persistiere, podrá fijarle un tiempo límite, en el
que indefectiblemente dará por concluido el alegato.

e) Alegato final del fiscal. El fiscal, cuando considere que en el


juicio se han probado los cargos materia de la acusación escri-
ta, la sustentará oralmente, expresando los hechos probados y
las pruebas en que se fundan, la calificación jurídica de estos, la
responsabilidad penal y civil del acusado, y de ser el caso, la res-
ponsabilidad del tercero civil, y concluirá precisando la pena y la
reparación civil que solicita.

Si el fiscal considera que del juicio han surgido nuevas razones


para pedir aumento o disminución de la pena o la reparación

141
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

civil, solicitadas en la acusación escrita, destacará dichas razones


y pedirá la adecuación de la pena o reparación civil. De igual ma-
nera, en mérito a la prueba actuada en el juicio, puede solicitar
la imposición de una medida de seguridad (internamiento en un
centro psiquiátrico o de salud mental, o bien, la aplicación de un
tratamiento ambulatorio), siempre que sobre ese extremo se hu-
biera producido el debate contradictorio correspondiente.

El fiscal, en ese acto, podrá efectuar la corrección de simples


errores materiales o incluir alguna circunstancia, siempre que no
modifique esencialmente la imputación ni provoque indefensión
y sin que sea considerada una acusación complementaria.

Asimismo, si el fiscal considera que los cargos formulados contra


el acusado han sido enervados en el juicio, retirará la acusación.
En este supuesto el trámite será el siguiente: a) El juzgador, des-
pués de oír a los abogados de las demás partes, resolverá en esta
audiencia lo que corresponda o la suspenderá con tal fin por el
término de dos días hábiles. b) Reabierta la audiencia, si el juz-
gador está de acuerdo con el requerimiento del fiscal, dictará auto
dando por retirada la acusación, ordenará la libertad del imputado
si estuviese preso y dispondrá el sobreseimiento definitivo de la
causa. c) Si el juzgador discrepa del requerimiento del fiscal, ele-
vará los autos al fiscal jerárquicamente superior para que decida,
dentro del tercer día, si el fiscal inferior mantiene la acusación
o si debe proceder con arreglo al punto anterior. d) La decisión
del fiscal jerárquicamente superior vincula al fiscal inferior y al
juzgador.

f) Alegato final del actor civil. El abogado del actor civil argumen-
tará sobre el agravio que el hecho ha ocasionado a su patrocina-
do, demostrará el derecho a la reparación que tiene su defendido
y destacará la cuantía en que estima el monto de la indemniza-
ción, así como también pedirá la restitución del bien, si aún es
posible, o el pago de su valor. Asimismo, el abogado del actor
civil podrá esclarecer con toda amplitud los hechos delictuosos
en tanto sean relevantes para la imputación de la responsabilidad
civil, así como el conjunto de circunstancias que influyan en su
apreciación. Está prohibido de calificar el delito.

142
La Etapa deL juicio oral

g) Alegato final del tercero civil. El abogado del tercero civil podrá
negar la existencia del hecho delictivo atribuido al acusado, o re-
futar la existencia de la responsabilidad civil solidaria que le atri-
buye la acusación o el actor civil, o la magnitud del daño causado
y el monto de la indemnización solicitada. Asimismo, el abogado
del tercero civil podrá referirse íntegramente al hecho objeto de
imputación y, sin cuestionar el ámbito penal de esta, resaltar la
inexistencia de los criterios de imputación de derecho civil.

h) Alegato final del abogado defensor. El abogado defensor del acu-


sado analizará los argumentos de la imputación en cuanto a los
elementos y circunstancias del delito, la responsabilidad penal y
grado de participación que se atribuye a su patrocinado, la pena
y la reparación civil, solicitadas, y si fuere el caso las rebatirá.
Concluirá su alegato solicitando la absolución del acusado o la
atenuación de la pena, o de ser el caso cualquier otro pedido que
favorezca a su patrocinado.

i) Autodefensa del acusado. Concluidos los alegatos orales, se con-


cederá la palabra al acusado para que exponga lo que estime con-
veniente a su defensa. Limitará su exposición al tiempo que se
le ha fijado y a lo que es materia del juicio. Si no cumple con la
limitación precedente se le podrá llamar la atención y requerirlo
para que concrete su exposición.

Si el acusado incumple con la limitación impuesta, se dará por ter-


minada su exposición y, en caso grave, se dispondrá se le desaloje de la
Sala de audiencias. En este último supuesto, la sentencia podrá leerse no
estando presente el acusado, pero estando su defensor o el nombrado de
oficio, sin perjuicio de notificársele con arreglo a ley.

Jurisprudencia

“Que con ocasión de los alegatos de cierre del debate, los intervi-
nientes analizaron la prueba producida durante la audiencia y expu-
sieron las conclusiones que ella les mereció. Así, el fiscal señaló que
quedaron debidamente acreditados los hechos atribuidos a Ricardo
Rioseco y que ellos configuran el delito materia de la acusación

143
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

fiscal, por lo que solicitó se le condene, imponiéndole las penas in-


dicadas en el auto de apertura. A su turno, la defensora solicitó la
absolución de su representado respecto de los cargos sustenta en
contra de este por el Ministerio Público, aduciendo que la prueba
rendida ha sido insuficiente para llevar al tribunal –más allá de toda
duda razonable–, a la convicción que aquél hubiese tenido alguna
participación”. Segunda Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo penal
de Temuco (Chile), RUC N° 0100010967-K RIT N°012/2001, con-
siderando cuarto.

• Base legal:
Artículos 386 al 391, Código Procesal Penal de 2004.

8. ¿Qué es la deliberación y votación de la sentencia?


La deliberación de la sentencia, es la valoración que el o los juzga-
dores realizan sobre la prueba actuada, ya sea en forma individual o bien
en su conjunto, a través del empleo del criterio de conciencia razonable.
En ese sentido, buscan establecer la delictuosidad del hecho materia de
proceso, la responsabilidad del acusado (incluyendo su grado de partici-
pación), la individualización de la pena aplicable y el monto de la repara-
ción civil.

Por otro lado, la votación consiste en el número de votos que se re-


quieren como mínimo para emitir un fallo.

Jurisprudencia

“En este último caso: lectura de sentencia en los procesos penales


sumarios, se explica porque no se trata propiamente de una fase pro-
cesal autónoma que requiere de una sucesión de actos procesales y
diligencias de presentación de cargos, actividad probatoria, alegatos,
última palabra, y deliberación y sentencia”. Pleno Jurisdiccional
de las Salas penales Permanente y Transitorias. Acuerdo Plenario

144
La Etapa deL juicio oral

N° 5-2006/CJ-116. Asunto: Declaratoria de contumacia en la etapa


de enjuiciamiento, fundamento jurídico N° 10.

• Base legal:
Artículos 280, 281, 282 y 283, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 392 y 393, Código Procesal Penal de 2004.

9. ¿Cuál es la forma de deliberar y votar una sentencia en el C


de PP 1940?
Según los artículos 280 al 283 C de PP 1940, las reglas de la delibe-
ración y votación de la sentencia son:

a) Apreciación de las pruebas. La sentencia que ponga término al


juicio deberá apreciar la confesión del acusado y demás pruebas
producidas en la audiencia, así como los testimonios, peritajes y
actuaciones de la instrucción.

Consideramos que la mención de las diligencias de instrucción


en el análisis de la sentencia del juicio oral, corresponde a un sis-
tema procesal de corte inquisitivo, que da el valor de prueba a las
diligencias de investigación o instrucción.

b) Votación de las cuestiones de hecho y de la pena. El Tribunal


para fallar planteará y votará previamente cada una de las cues-
tiones de hecho, teniendo en consideración, para formularlas, las
conclusiones escritas del fiscal, del defensor y de la parte civil.
En seguida se votará la pena. Ambas resoluciones se harán cons-
tar en la sentencia.

c) Mayoría de votos. Para la resolución de las cuestiones de hecho,


así como para condenar o al absolver, bastará mayoría de votos.
Cuando hubiere disconformidad entre los tres miembros del
Tribunal respecto de la pena, se volverán a discutir y votar los
puntos en que se haya disentido. Si en esta segunda votación con-
tinúa la disconformidad, se impondrá la pena intermedia, esto es,

145
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

la pena por la que votó el miembro del Tribunal en disentimiento,


con los que votaron por pena superior o inferior.

d) Empleo del criterio de conciencia. Los hechos y las pruebas


que los abonen serán apreciados con criterio de conciencia.
Tratándose de declaraciones obtenidas en los procedimientos por
colaboración eficaz, para que el juez dicte sentencia condenato-
ria e, inclusive, cualquier medida cautelar, resulta indispensable
que las informaciones que proporcionen los colaboradores estén
corroboradas con elementos de prueba adicionales que acrediten
fehacientemente las incriminaciones formuladas.

Jurisprudencia

“En este último caso: lectura de sentencia en los procesos penales


sumarios, se explica porque no se trata propiamente de una fase pro-
cesal autónoma que requiere de una sucesión de actos procesales y
diligencias de presentación de cargos, actividad probatoria, alegatos,
última palabra, y deliberación y sentencia”. Pleno Jurisdiccional
de las Salas penales Permanente y Transitorias. Acuerdo Plenario
N° 5-2006/CJ-116. Asunto: Declaratoria de contumacia en la etapa
de enjuiciamiento, fundamento jurídico N° 10.

• Base legal:
Artículos 280, 281, 282 y 283, Código de Procedimientos Penales de 1940.

10. ¿Cuál es la forma de deliberar y votar una sentencia en el


CPP 2004?
Según los artículos 392 y 393 del CPP 2004, las reglas para la delibe-
ración y votación de la sentencia son:

a) Cerrado el debate, los jueces pasarán, de inmediato y sin interrup-


ción, a deliberar en sesión secreta.

146
La Etapa deL juicio oral

b) La deliberación no podrá extenderse más allá de dos días, ni


podrá suspenderse por más de tres días en caso de enfermedad
del juez o de alguno de los jueces del Juzgado Colegiado. En los
procesos complejos el plazo es el doble.

c) Transcurrido el plazo sin que se produzca el fallo, el juicio debe-


rá repetirse ante otro Juzgado, sin perjuicio de las acciones por
responsabilidad disciplinaria que correspondan.

d) Las decisiones se adoptan por mayoría. Si esta no se produce en


relación con los montos de la pena y la reparación civil, se apli-
cará el término medio. Para imponer la pena de cadena perpetua
se requerirá decisión unánime.

e) El juez penal no podrá utilizar para la deliberación pruebas dife-


rentes a aquellas legítimamente incorporadas en el juicio. Ello es
una clara diferencia con el C de PP 1940. En ese sentido, el texto
de 2004, al adoptar el sistema acusatorio con tendencia adversa-
rial, solo da valor de prueba a lo actuado en el juicio oral, con la
salvedad tanto de la prueba preconstituida como anticipada que
en su oportunidad se ha hecho referencia.

f) El juez penal para la apreciación de las pruebas procederá prime-


ro a examinarlas individualmente y luego conjuntamente con las
demás. La valoración probatoria respetará las reglas de la sana
crítica, especialmente conforme a los principios de la lógica, las
máximas de la experiencia y los conocimientos científicos.

g) La deliberación y votación se referirá a las siguientes cuestiones:


a) Las relativas a toda cuestión incidental que se haya diferido
para este momento; b) Las relativas a la existencia del hecho y
sus circunstancias; c) Las relativas a la responsabilidad del acusa-
do, las circunstancias modificatorias de esta y su grado de partici-
pación en el hecho; d) La calificación legal del hecho cometido;
e) La individualización de la pena aplicable y, de ser el caso, de
la medida de seguridad que la sustituya o concurra con ella; f) La
reparación civil y consecuencias accesorias; y, g) Cuando corres-
ponda, lo relativo a las costas.

147
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“(…) Ello quiere decir, primero, que las pruebas –así consideradas
por la ley y actuadas conforme a sus disposiciones– estén referidas a
los hechos objeto de imputación –al aspecto objetivo de los hechos–
y a la vinculación del imputado a los mismos y, segundo, que las
pruebas valoradas tengan un carácter incriminatorio y, por ende, que
pueda sustentar un fallo condenatorio”. Sala penal Permanente de la
Corte Suprema, Casación Nº 03-2007 Huaura, considerando sétimo.

• Base legal:
Artículos 392 y 393, Código Procesal Penal de 2004.

148
CAPÍTULO II

La etapa de ejecución de sentencia en materia penal

I. LA SENTENCIA EN MATERIA PENAL

1. ¿En qué consiste la etapa de ejecución de la sentencia en


materia penal?
En esta etapa se analizará todo lo necesario para que una sentencia
quede firme y así su contenido sea ejecutado. Por lo tanto, se examinará
el concepto, contenido y clases de la sentencia en materia penal; asimis-
mo, los recursos impugnatorios que puede ser objeto; luego, y una vez
que tenga su carácter de firme, se estudiará lo respectivo a su ejecución.

Jurisprudencia

“La ejecución de las sentencias en sus reales términos constituye hoy


en día una suerte de ‘plebiscito abierto’ sobre la viabilidad y práctica
del Estado Constitucional. En este sentido, este Tribunal ha estable-
cido que (...) tras el reconocimiento del derecho a la ejecución de
las sentencias no solo está el derecho subjetivo del vencedor en jui-
cio, sino también una cuestión de capital importancia para la efec-
tividad del Estado Democrático de Derecho (...) en la medida que
cuando un Tribunal de justicia emite una resolución, y esta adquiere
la condición de firme, con su cumplimiento no solo se resuelve un
conflicto y se restablece la Paz social, sino, además, en la garantía

149
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

de su cumplimiento, se pone a prueba la sujeción de los ciudadanos


y de los poderes públicos al ordenamiento jurídico”. Sentencia del
Tribunal Constitucional, Expediente N° 2945-2005-AA/TC, consi-
derando quinto.

• Base legal:
Artículos 284 al 301 y 329 al 338, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403 y 488 al 507, Código Procesal Penal de 2004.

2. ¿Qué es la sentencia?
La resolución judicial por excelencia es la sentencia, las demás sirven
al tribunal como medio o puente para llegar a ella(64).

El concepto mismo de sentencia, así como su diferenciación de los


demás actos del tribunal, nos introduce en una serie de criterios, formales
y sustanciales que solo mencionaremos:(65)

1) Formales: formalidades (encabezamiento, fundamentos, fallo,


firma entera o no, registro, etc.); momento del juicio (final o in-
termedio); preexistencia de contradictorio, citación, etc.; tipo de
órgano (colegio, presidente, vocal); tipo de votación, etc.

2) Sustanciales: objeto constituido o no por incertidumbre, litigio,


etc.

En cuanto a la vinculación entre ley y sentencia, se ha mantenido en


Occidente la tradición jurídica de que la sentencia es la declaración de
existencia o inexistencia de una voluntad de la ley que garantice un bien

(64) Cfr. COLOMBO, Juan. Los actos jurídicos procesales, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile,
1991, p. 89.
(65) Cfr. BARRIOS DE ANGELIS, Dante. El proceso civil, comercial y penal en América Latina, Editorial
Depalma, Buenos Aires, 1989, p. 253.

150
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

al actor, o lo que es lo mismo, la inexistencia o existencia de una volun-


tad que garantice un bien al demandado(66).

La palabra sentencia proviene de la voz latina sentiendo, que equiva-


le en castellano a sintiendo; es decir, juzgando, opinando, porque el juez
declara u opina con arreglo a los autos. Pero para que haya sentencia es
necesario que el acto revista ciertos caracteres:

1) Debe ser pronunciada por un juez cuya jurisdicción emane de la


ley, por eso las resoluciones de los árbitros no se llaman senten-
cias sino laudos.

2) Debe referirse a un caso concreto controvertido; los jueces no


hacen declaraciones abstractas y en los juicios de jurisdicción
voluntaria no resuelven, sino que interponen su autoridad para la
eficacia del acto.

3) La controversia debe ser judicial, de ahí que la determinación


del precio por un tercero en la compraventa no constituya una
sentencia.

La sentencia es una decisión libre pero no arbitraria, debido a que


la fuente de la decisión es la prueba(67). La sentencia es un acto procesal
proveniente de la actividad del órgano jurisdiccional,(68) que debe ceñirse
y resultar del principio: Iudex secundum alegata et probata a portibus ju-
dicare debet, quad non est in actis non est in hac mundo.

Jurisprudencia

“La sentencia constituye la decisión definitiva de una cuestión


criminal, es el acto complejo que contiene un juicio de reproche
o de ausencia del mismo, sobre la base de hechos que han de ser

(66) Cfr. ALSINA, Hugo. Tratado teórico práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial, Tomo II, Cía.
Argentina de Editores, Buenos Aires, 1942, p. 550.
(67) Cfr. BARTOLONI FERRO, Abraham. El proceso penal y los actos jurídicos procesales penales,
Ediciones Castellvi, Santa Fe - Argentina, 1994, p. 71.
(68) Cfr. BURGOA, Ignacio. El juicio de amparo, Editora Jurídica. S. D. R. L., México D. F., 1946, p. 535.

151
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

determinados jurídicamente. Es por eso que debe fundarse en una


actividad probatoria suficiente que permita al juzgador la creación
de la verdad jurídica y establecer los niveles de imputación. La sen-
tencia debe ser exhaustiva, clara y coherente, constituyendo obliga-
ción fundamental del órgano jurisdiccional motivarla debidamente,
esto es, analizando y evaluando todas las pruebas y diligencias ac-
tuadas con relación a la imputación que se formula contra el agente,
precisando además los fundamentos de derecho que avalen las con-
clusiones a que se lleguen como consecuencia de la tal evaluación”.
Sala Penal R. N. Nº 1903-2005 Arequipa, considerando primero.

• Base legal:
Artículos 284, al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394, al 403, Código Procesal Penal de 2004.

3. ¿Cuáles son los elementos de la sentencia?


Una primera precisión que debemos señalar es que la aproximación
hacia los elementos de la sentencia estará enfocada en el marco de la teo-
ría de los actos jurídicos procesales. Al respecto, se ha dicho que los ele-
mentos de los actos jurídicos procesales son la voluntad, exteriorizada y a
la intención de producir efectos en el proceso.

Por lo tanto, los elementos de una sentencia como acto jurídico pro-
cesal son:

a) La voluntad del juez o de la ley por medio de este, su exteriori-


zación materializada en el expediente y dictada conforme a las
reglas sobre redacción de la sentencias, y

b) La intención al momento de ser dictada, de declarar y distribuir


los derechos subjetivos de los ciudadanos conforme a criterios de
legalidad, razonabilidad y prudencia.

152
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

En síntesis, los elementos de la sentencia son de primer y segundo


orden. Los primeros, son los fundamentos móviles o partes integrantes
de su esencia, aquellos necesarios para que exista y adquiera pleno valor
de aplicación, esto es, la voluntad, la capacidad procesal, determinada
por medio del principio de competencia, el objeto, la causa y las solem-
nidades del imperativo de tipo declarativo, absolutorio o de condena; y
los segundos, son los requisitos de validez, y que permiten que la vo-
luntad se encuentre exenta de vicios para que se produzcan efectos en el
proceso.

Jurisprudencia

“Toda sentencia constituye un silogismo que parte de una premisa


mayor comprendida por la norma, una premisa menor integrada por
los hechos, teniendo finalmente al fallo como conclusión; es por
ello, que la labor de tipificación adquiere una dimensión trascen-
dental para el proceso, comprendiendo no solo la interpretación sino
también la valoración de los elementos configurativos del tipo por
parte del juzgador; así a través de ella, queda establecida no solo la
norma presuntamente transgredida –y con ello el bien jurídico afec-
tado–, sino también será el presupuesto del que partirá la actividad
probatoria”. Expediente N° 1645-2001-Arequipa.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

4. ¿Cuál es el contenido de la sentencia?


El contenido y el continente de la sentencia son bien demarcados. El
continente está dado por la forma y el contenido por el fondo. La forma la
definiremos pensando en los elementos de exteriorización de la voluntad
imperativa de la sentencia-acto jurídico procesal. Esto es, en las reglas
sobre cómo redactar la sentencia, entre las que pueden distinguirse sus
partes expositiva, considerativa y resolutiva, en los requisitos formales
que debe contener, como la individualización de las partes o el tribunal

153
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

que la pronuncia, etc., pero que constituyen medios que facilitan la in-
dividualización del caso en concreto. El fondo de la sentencia está dado
por dos ámbitos de nociones. El primero consiste en los derechos subjeti-
vos de las partes que se encuentran en juego en una relación procesal de
tipo contencioso, por ejemplo. Por lo tanto, está formado por facultades
o intereses jurídicamente protegidos. El segundo ámbito de nociones se
refiere a los valores que se prefieren, implícitamente, con el acto de de-
cisión que declara, absuelve o condena, modifica o extingue situaciones
jurídicas.

Considerando lo anterior, resulta que el derecho en tanto tal, no es


siempre una razón suficiente, a pesar de que especialmente en el sistema
del derecho legislado juegue un papel especial como base de justificación
de la interpretación jurídica. Muy a menudo, la justificación se refiere –y
tiene que referirse– a diferentes tipos de razones materiales, o bien a ra-
zones teleológicas o a razones de corrección. En la práctica, esto significa
entre otras cosas, que el derecho tiene que estar conectado con valores y
valoraciones. Dicho brevemente, existe una combinación entre derecho
y moral(69). Recalcamos que la sentencia no es una operación aritmética,
sino que constituye un acto mucho más complejo y misterioso, que tiene
sus raíces en la conciencia moral y no puede explicarse a través de las
leyes abstractas de los números.

Jurisprudencia

“El monto a fijar por concepto de reparación civil, se rige doctrina-


riamente por el principio del daño causado, cuya unidad procesal-
civil y penal protege el bien jurídico en su totalidad así como a la
víctima, por lo que no debe fijarse en forma genérica sino que es
necesario individualizarla y determinarla en forma prudencial y pro-
porcional a la entidad del daño, a la afectación del bien, las posibi-
lidades económicas del responsable y las necesidades de la víctima.
Asimismo, comprende la restitución del bien o en su defecto el pago
de su valor y la indemnización de los daños y perjuicios”. Sala Penal
R. N. Nº 1075-2006 Lima, considerando undécimo.

(69) Cfr. AARNIO, Aulis. Lo racional como razonable. Un tratado sobre la justificación jurídica, 1a. edición
en español, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1991, p. 15.

154
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

“Todo delito acarrea como consecuencia no solo la imposición de


una pena, sino también da lugar al surgimiento de responsabilidad
civil; por tanto, no puede obviarse un fundamento jurídico básico,
como es el de las consecuencias jurídicas del delito. En el caso de
autos, estando anotada la irregularidad por la no consignación del
monto por concepto de reparación civil, debe imponerse la sanción
respectiva, pues dicha omisión acarrea la nulidad de la sentencia
materia de grado”. Sala Penal R. N. Nº 2253-2005 Arequipa, consi-
derando cuarto.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

5. ¿Por qué debe motivarse la sentencia?


La motivación constituye el signo más importante y típico de la ra-
cionalización de la función jurisdiccional. El requisito de la motivación
de la sentencia se eleva a garantía constitucional.

La motivación es una comprobación lógica para controlar, a la luz de


la razón, la bondad de una decisión surgida del sentimiento; es la “racio-
nalización” del sentido de justicia.

Esta proposición sintetiza nuestra postura frente a la sentencia defini-


tiva, en la que se encuentra manifestada una preferencia valórica del juez,
se trata de que se decide por sentido de justicia y se justifica de acuerdo
con la teoría de la prueba, por lo que en muchas sentencias, sucede que
más difícil es todavía establecer una diferencia, que resulte prácticamente
utilizable en sede judicial, entre las nociones de posibilidad, verosimilitud
y probabilidad del suceso que ha dado origen a la causa. En el proceso
judicial, es posible lo que puede ser verdadero y probable es lo que se
puede probar como verdadero. Por lo tanto, la decisión judicial puede va-
riar dependiendo de nuestras bases de la verdad y lo cierto, todo lo cual,
limita el contenido de la sentencia, siendo aquella la principal causa de

155
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

que la motivación aparente –de la sentencia– puede ser evasiva de la ley


y polémica.

Jurisprudencia

“La sentencia debe fundarse en una actividad probatoria suficiente


que permita al juzgador la creación de la verdad jurídica y establecer
los niveles de imputación, debiendo ser exhaustiva, clara y coheren-
te, constituyendo obligación fundamental del Órgano Jurisdiccional
motivarla debidamente”. Sala Penal, Expediente Nº 751-2006
Loreto, considerando tercero.

“Si bien la sentencia no ha valorado las testimoniales de descargo de


fojas ochenta y nueve y ciento diez, su omisión no es relevante vis-
tas las pruebas de cargo, suficientes para enervar la presunción cons-
titucional de inocencia; no siendo exigible un pormenorizado análi-
sis de todas y cada una de las cuestiones planteadas por las partes,
en tanto está explicitado el proceso lógico jurídico que conduce al
fallo, su ratio decidendi”. Sala Penal R. N. Nº 3580-2006 Huánuco,
considerando sexto.

“(…) el recurso de casación por su propia naturaleza no constituye


una nueva instancia, por tratarse de un medio impugnatorio de ca-
rácter extraordinario con motivos tasados que tiene caracteres que
están determinados en la ley y han merecido una serie de disquisi-
ciones en el campo de la doctrina; en ese contexto, constituye una
de sus finalidades el control de la logicidad en la motivación de las
resoluciones judiciales, que pueden resumirse en lo siguiente: en
falta de motivación, deficiente motivación, insuficiente motivación,
aparente motivación y la incongruencia entre la parte considerativa
y la parte decisoria de la motivación”. Sala Penal Permanente de la
Corte Suprema, Casación Nº 08-2007 Huaura, considerando cuarto.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

156
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

6. ¿Cuáles son las clases de sentencia?


La sentencia es de dos maneras, interlocutoria y definitiva. Es inter-
locutoria la que decide algún incidente o artículo del pleito, y dirige la
serie u orden del juicio. Es definitiva la que se da sobre la sustancia o el
todo de la causa, absolviendo o condenando, en materia penal, al acusa-
do. De ahí, la diferencia de contenido entre ambas clases de resoluciones
en tanto clase de derechos que se declaran.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

7. ¿Qué es la sentencia interlocutoria?


Las sentencias interlocutorias son aquellas que el juez pronuncia en
el discurso del pleito entre su principio y fin sobre algún incidente, y todo
auto preparatorio para la sentencia definitiva.

Las sentencias interlocutorias pueden ser:

1. La que falla un incidente del juicio, estableciendo derechos per-


manentes en favor de alguna de las partes.

2. La que falla un incidente del juicio y resuelve sobre algún trámite


que debe servir de base en el pronunciamiento de una sentencia
definitiva.

3. La que sin necesidad de fallar un incidente del juicio, resuelve


sobre algún trámite que debe servir de base en el pronunciamien-
to de una sentencia definitiva.

4. Las que ponen término al juicio o hacen imposible su continua-


ción y no se trate de la sentencia definitiva.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

157
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

8. ¿Qué es la sentencia definitiva?


La sentencia definitiva es aquella que se pronuncia sobre el fondo de
la materia; resuelve las pretensiones planteadas por las partes y establece
las consecuencias jurídicas que estas deben de observar.

Jurisprudencia

“En tanto que los supuestos de hecho del tipo legal no han sido mo-
dificados no es posible reexaminar los hechos para subsumirlos en
un tipo penal distinto por el que fue objeto de condena ya que ello
importaría vulnerar la garantía de la cosa juzgada material”. Sala
Penal R. N. Nº 2952-2006 Lima, considerando segundo.

“Para producirse la cosa juzgada se requieren dos identidades:


Unidad del imputado y unidad del hecho imponible. El primer re-
quisito o límite objetivo de la cosa juzgada se refiere solo a la del
procesado; mientras que, el segundo requisito se refiere a que ambos
procesos, esto es, en el que se deduce la excepción y en el que se
funda la excepción, deben estar referidos a los mismos hechos, lo
que no se debe confundir con la tipificación que puede dar el juz-
gador al abrir instrucción”. Sala Penal R. N. Nº 2956-2006 Lima,
considerando tercero.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

9. ¿Cómo está regulada la sentencia en el C de PP 1940?


Según los artículos 284 al 291 del C de PP 1940, la sentencia en ma-
teria penal debe observar las siguientes reglas:

a) Suscripción de las actas del juicio oral. El acta de la audiencia


será leída antes de la sentencia y firmada por el presidente y el
secretario de la Sala, dejándose constancia de las observaciones

158
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

formuladas por las partes procesales. En el caso de sesiones con-


secutivas de la audiencia, el acta será leída y firmada en la sesión
siguiente. Cuando se trate de un acta extensa, por disposición ex-
presa de la Sala, y bajo su responsabilidad, su lectura podrá ser
sustituida por la puesta en conocimiento en secretaría con una
anticipación no menor a cuatro horas antes del comienzo de la
sesión de audiencia.

b) Contenido de la sentencia absolutoria. La sentencia absolutoria


deberá contener la exposición del hecho imputado y la declara-
ción de que: 1) este no se ha realizado, 2) de que las pruebas han
demostrado la inocencia del acusado, o 3) de que ellas no son su-
ficientes para establecer su culpabilidad; disponiendo, la anula-
ción de los antecedentes policiales y judiciales del procesado, por
los hechos materia del juzgamiento.

Ejecutoriada la sentencia, se remitirá copia de esta a la


Dirección General de la Policía y a la Dirección General de
Establecimientos Penales del Ministerio del Interior, para el cum-
plimiento de la ordenada anulación de antecedentes.

c) Contenido de la sentencia condenatoria. La sentencia condenato-


ria deberá contener la designación precisa del delincuente, la ex-
posición del hecho delictuoso, la apreciación de las declaraciones
de los testigos o de las otras pruebas en que se funda la culpabi-
lidad, las circunstancias del delito, y la pena principal que debe
sufrir el reo, la fecha en que esta comienza a contarse, el día de
su vencimiento, el lugar donde debe cumplirse y las penas acce-
sorias, o la medida de seguridad que sea del caso dictar en susti-
tución de la pena; el monto de la reparación civil, la persona que
debe percibirla y los obligados a satisfacerla, citando los artículos
del Código Penal que hayan sido aplicados.

d) Suscripción de la sentencia. La sentencia será firmada por los tres


miembros del Tribunal. Si hay votos singulares, se harán constar
a continuación.

159
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“La construcción de la sentencia condenatoria, debe serlo previa ac-


tividad cognoscitiva de acopio selectivo y oportuno de los medios
probatorios pertinentes, conducentes y útiles para comprender el
«thema probandum» y que la valoración de los mismos se establez-
ca de manera indubitable la existencia de un hecho delictuoso así
como la culpabilidad y responsabilidad penal de los procesados”.
Sala Penal R. N. Nº 1536-2002 Lima, considerando primero.

• Base legal:
Artículos 284 al 291, Código de Procedimientos Penales de 1940.

10. ¿Cómo está regulada la sentencia en el CPP 2004?


Según los artículos 394 al 403 del CPP 2004, la sentencia en materia
penal debe observar las siguientes reglas:

a) Requisitos de la sentencia. La sentencia contendrá: 1. La men-


ción del Juzgado penal, el lugar y fecha en la que se ha dictado,
el nombre de los jueces y las partes, y los datos personales del
acusado; 2. La enunciación de los hechos y circunstancias obje-
to de la acusación, las pretensiones penales y civiles introduci-
das en el juicio, y la pretensión de la defensa del acusado; 3. La
motivación clara, lógica y completa de cada uno de los hechos y
circunstancias que se dan por probadas o improbadas, y la valora-
ción de la prueba que la sustenta, con indicación del razonamien-
to que la justifique; 4. Los fundamentos de derecho, con precisión
de las razones legales, jurisprudenciales o doctrinales que sirvan
para calificar jurídicamente los hechos y sus circunstancias, y
para fundar el fallo; 5. La parte resolutiva, con mención expresa
y clara de la condena o absolución de cada uno de los acusados
por cada uno de los delitos que la acusación les haya atribuido.
Contendrá además, cuando corresponda el pronunciamiento rela-
tivo a las costas y lo que proceda acerca del destino de las piezas
de convicción, instrumentos o efectos del delito; 6. La firma del
juez o jueces.

160
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

b) Redacción de la sentencia. Inmediatamente después de la delibe-


ración, la sentencia será redactada por el juez o el director del de-
bate según el caso. Los párrafos se expresarán en orden numérico
correlativo y referentes a cada cuestión relevante. En la redacción
de las sentencias se pueden emplear números en la mención de
normas legales y jurisprudencia, y también notas al pie de pági-
na para la cita de doctrina, bibliografía, datos jurisprudenciales y
temas adicionales que sirvan para ampliar los conceptos o argu-
mentos utilizados en la motivación.

c) Lectura de la sentencia. El juez penal, unipersonal o colegiado,


según el caso, se constituirá nuevamente en la Sala de audiencias,
después de ser convocadas verbalmente las partes, y la sentencia
será leída ante quienes comparezcan. Cuando por la complejidad
del asunto o lo avanzado de la hora sea necesario diferir la redac-
ción de la sentencia, en esa oportunidad se leerá tan solo la parte
dispositiva y uno de los jueces relatará sintéticamente al público
los fundamentos que motivaron la decisión, anunciará el día y la
hora para la lectura integral, la que se llevará a cabo en el plazo
máximo de los ocho días posteriores al pronunciamiento de la
parte dispositiva ante quienes comparezcan. La sentencia quedará
notificada con su lectura integral en audiencia pública. Las partes
inmediatamente recibirán copia de ella.

d) Contenido de la sentencia absolutoria. La motivación de la sen-


tencia absolutoria destacará especialmente: 1) la existencia o no
del hecho imputado; 2) las razones por las cuales el hecho no
constituye delito, así como, de ser el caso, 3) la declaración de
que el acusado no ha intervenido en su perpetración, 4) que los
medios probatorios no son suficientes para establecer su culpabi-
lidad, 5) que subsiste una duda sobre esta, o 6) que está probada
una causal que lo exime de responsabilidad penal.

La sentencia absolutoria ordenará la libertad del acusado, la ce-


sación de las medidas de coerción, la restitución de los objetos
afectados al proceso que no estén sujetos a comiso, las inscrip-
ciones necesarias, la anulación de los antecedentes policiales y
judiciales que generó el caso, y fijará las costas.

161
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

La libertad del imputado y el alzamiento de las demás medidas


de coerción procesal se dispondrán aun cuando la sentencia abso-
lutoria no esté firme. De igual modo, se suspenderán inmediata-
mente las órdenes de captura impartidas en su contra.

e) Contenido de la sentencia condenatoria. La sentencia condena-


toria fijará, con precisión, las penas o medidas de seguridad que
correspondan y, en su caso, la alternativa a la pena privativa de
libertad y las obligaciones que deberá cumplir el condenado. Si
se impone pena privativa de libertad efectiva, para los efectos del
cómputo se descontará, de ser el caso, el tiempo de detención, de
prisión preventiva y de detención domiciliaria que hubiera cum-
plido, así como de la privación de libertad sufrida en el extranjero
como consecuencia del procedimiento de extradición instaurado
para someterlo a proceso en el país.

En las penas o medidas de seguridad se fijará provisionalmente


la fecha en que la condena finaliza, descontando los periodos de
detención o prisión preventiva cumplidos por el condenado. Se fi-
jará, asimismo, el plazo dentro del cual se deberá pagar la multa.

En tanto haya sido materia de debate, se unificarán las conde-


nas o penas cuando corresponda. En caso contrario se revocará
el beneficio penitenciario concedido al condenado en ejecución
de sentencia anterior, supuesto en el que debe cumplir las penas
sucesivamente.

La sentencia condenatoria decidirá también sobre la reparación


civil, ordenando –cuando corresponda– la restitución del bien
o su valor y el monto de la indemnización que corresponda, las
consecuencias accesorias del delito, las costas y sobre la entre-
ga de los objetos secuestrados a quien tenga mejor derecho para
poseerlos.

Leído el fallo condenatorio, si el acusado está en libertad, el juez


podrá disponer la prisión preventiva cuando haya bases para es-
timar razonablemente que no se someterá a la ejecución una vez
firme la sentencia.

162
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

f) Responsabilidad de persona no comprendida en el proceso o co-


misión de otro delito. Si de las pruebas actuadas resultara que un
testigo ha declarado falsamente o se infiere responsabilidad penal
de cualquier otra persona no comprendida en el proceso o se des-
cubre otro hecho delictuoso similar, distinto o conexo con el que
es materia del juzgamiento y es perseguible por ejercicio públi-
co de la acción penal, la sentencia dispondrá que estos hechos se
pongan en conocimiento de la fiscalía competente para los fines
legales que correspondan, a la que se enviará copia certificada de
lo actuado.

El testigo a quien se atribuya declaración falsa sobre el caso ma-


teria de juzgamiento no será procesado por ese delito mientras no
se ordene en la sentencia que se expida en ese procedimiento y
quede firme.

g) Ejecución provisional. La sentencia condenatoria, en su extremo


penal, se cumplirá provisionalmente aunque se interponga recur-
so contra ella, salvo los casos en que la pena sea de multa o limi-
tativa de derechos.

Si el condenado estuviere en libertad y se impone pena o me-


dida de seguridad privativa de libertad de carácter efectivo,
el juez penal, según su naturaleza o gravedad y el peligro de
fuga, podrá optar por su inmediata ejecución o imponer al-
gunas de las restricciones previstas para la medida cautelar
de comparecencia restringida, mientras se resuelve el recurso
impugnatorio.

h) Inscripción de la condena. Se inscribirán en el registro correspon-


diente, a cargo del Poder Judicial, todas las penas y medidas de
seguridad impuestas y que constan de sentencia firme. La inscrip-
ción caducará automáticamente con el cumplimiento de la pena o
medida de seguridad impuesta.

163
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“(…) en el proceso los datos que se acreditan deben guardar cier-


ta armonía y congruencia en cada una de las posiciones. En otras
palabras significa, que las probanzas de una u otra parte deben ser
apreciadas unitariamente, sin contradicciones, pues de ocurrir esto
se rompe con la necesaria logicidad que exige la formación de la
sentencia”. Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia de Costa
Rica, expediente N° 96-125, fundamento III.

• Base legal:
Artículos 394 al 403, Código Procesal Penal de 2004.

11. ¿Cuándo se emite sentencia absolutoria?


Según el C de PP 1940, la sentencia absolutoria descansa en la pre-
sencia de cualquiera de las siguientes tres causales:

1) El hecho no se ha realizado. Esta causal descansa en la inexisten-


cia de los hechos materia de proceso. En un sentido estricto, no
significa la carencia de alguna de las cualidades para considerar
un hecho como delito, esto es, la tipicidad o la antijuridicidad;
sino que, simplemente el hecho nunca ocurrió o existió.

2) Las pruebas han demostrado la inocencia del acusado. Mediante


esta segunda causal, tenemos que, no solamente existió el hecho,
sino que este es típico y antijurídico, pero no se le puede respon-
sabilizar de lo sucedido al acusado; es decir, no se configura la
culpabilidad del acusado; y ello, por la falta de pruebas de cargo.

3) Las pruebas no son suficientes para establecer su culpabilidad.


A diferencia de la anterior causal, donde no existían pruebas que
responsabilicen al acusado, aquí sí las hay; sin embargo, no en la
medida suficiente que permita ir más allá de la duda razonable y
enerve la presunción de inocencia.

164
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

Por otro lado, en el del CPP 2004, se ha establecido hasta seis causa-
les para dictar una sentencia absolutoria; así tenemos:

1) La inexistencia del hecho imputado. Al igual como en el texto de


1940, una primera causal de absolución es por falta de un objeto
de imputación; es decir, no se ha dado en la realidad ningún su-
ceso, hecho o acontecimiento que genere una respuesta por parte
del órgano jurisdiccional. Por ejemplo, lo que se le estaba impu-
tando al acusado es una representación que tuvo y que solamente
quedó en el mundo de las ideas o pensamiento, y nunca se exte-
riorizó; por lo que cabe su absolución por más malsana idea que
haya tenido.

2) El hecho no constituye delito. A diferencia del texto de 1940,


el del CPP 2004, establece la posibilidad de la existencia de un
acontecimiento, suceso, que vaya más allá del mundo de las ideas
y se haya exteriorizado en la realidad. Sin embargo, a pesar de
la existencia de un hecho, este no presenta ninguna relevancia
jurídico-penal; no ha sido recogido como delito en ninguna ley
penal.

3) La declaración de que el acusado no ha intervenido en su per-


petración. Esta causal parte de la premisa de la existencia de un
hecho delictuoso, pero que, en el grupo de responsables de su
perpetración, no estuvo participando el acusado, o su conducta no
puede calificarse como contribuyente, delictivo, de su realización.
Ejemplo: el taxista que tuvo la mala fortuna de haber trasladado
de un punto a otro, a un delincuente, quien portaba un objeto ma-
teria de su hurto.

4) Los medios probatorios, no son suficientes para establecer su cul-


pabilidad. Aquí se está ante una ausencia de material probatorio
tal que permite responsabilizar al acusado. En ese sentido, gira en
torno a una insuficiente credibilidad de las pruebas de cargo por
parte de la fiscalía; posiblemente, porque no ha podido convencer
al juzgador que las proposiciones fácticas de su teoría del caso es
lo suficientemente sólida, y que permita establecer una responsa-
bilidad al acusado.

165
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

5) Subsiste una duda sobre la responsabilidad del acusado. Esta cau-


sal está muy conectada con la anterior, y se funda en el princi-
pio del sistema de justicia norteamericano: de fundar un juicio de
responsabilidad, cuando lo actuado permita ir más allá de la duda
razonable. Ello, se lograría, por ejemplo, cuando la argumenta-
ción de la defensa haya logrado, o bien, develar las flaquezas de
la teoría del caso de su contraparte; o bien, haya convencido al
juez que sus proposiciones fácticas no han sido suficientemente
enervadas por la fiscalía; y que, en todo caso, permita surgir al
juzgador el dilema de que ambos casos presentan verdades, y ló-
gicamente, plausibles de ser admitidas; y frente a ese dilema o
duda, tendrá que resolver siempre a favor del acusado.

6) Que está probada una causal que lo exime de responsabilidad


penal. Ya sea por falta de una conducta, en sentido penal (fuerza
física irresistible, movimientos reflejos o estados de inconscien-
cia); bien, porque es atípica (ausencia de algún elemento del tipo
penal, error de tipo invencible, el acuerdo), está justificada (legí-
tima defensa, estado de necesidad justificante, ejercicio de un de-
recho o cumplimiento de un deber), o bien, presenta un eximente
que enerva el juicio de culpabilidad de la persona (anomalía psí-
quica, grave alteración de la conciencia o de la percepción, error
de prohibición vencible, o alguna situación que le hace inexigible
ante el sistema penal).

Jurisprudencia

“Que, asimismo es importante precisar que la culpabilidad en su


sentido amplio de responsabilidad penal se asientan en dos áreas: a)
exigencia de auténticos actos de prueba y b) el principio de la libre
valoración o criterio de conciencia de los jueces Ordinarios en su
valoración, que en ese sentido y estando a que la imputación en
el presente proceso se basa en la solo sindicación de la agraviada,
quien no ha acreditado la preexistencia de ley conforme lo estable-
ce el artículo doscientos cuarenticinco del Código Procesal Penal,
por cuanto conforme se aprecia del informe de los señores peritos
Contadores de fojas ciento ochentiocho “Los documentos presenta-
dos son hojas de cuaderno que no demuestran ni tiene los requisitos

166
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

mínimos como documentos sustentarios legales. No existe cargo fir-


mado por el inculpado” y además no se ha establecido en autos que
el inculpado se ha desempeñado como administrador del negocio de
la agraviada, por lo que procede absolverlo por duda razonable esta
que le favorece en atención al principio universal in dubio pro reo
consagrada en el inciso undécimo del artículo ciento treintinueve de
la Carta Política”. Sala Penal de la Corte Suprema, R. N. Nº 5523-
97.

• Base legal:
Artículo 284, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículo 398, Código Procesal Penal de 2004.

12. ¿Cuándo se emite sentencia condenatoria?


Se emite una sentencia condenatoria cuando, de la valoración que el
juez ha realizado de las pruebas, permite inferir la presencia de un hecho,
con calificativos de delictuoso, así como la responsabilidad del acusado,
atendiendo a su grado de participación en la realización de este.

Para el C de PP 1940, la sentencia condenatoria deberá contener:

a) La designación precisa del delincuente.

b) La exposición del hecho delictuoso.

c) La apreciación de las declaraciones de los testigos o de las otras


pruebas en que se funda la culpabilidad.

d) Las circunstancias del delito.

e) La pena principal que debe sufrir el responsable.

f) La fecha en que esta comienza a contarse y el día de su


vencimiento.

167
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

g) El lugar donde debe cumplirse.

h) Las penas accesorias, o la medida de seguridad que sea del caso


dictar en sustitución de la pena.

i) El monto de la reparación civil, la persona que debe percibirla y


los obligados a satisfacerla.

j) La mención de los artículos del Código Penal que hayan sido


aplicados.

Por su parte, el CPP 2004 ha señalado que la sentencia condenatoria


fijará, con precisión:

a) Las penas o medidas de seguridad que correspondan y, en su


caso, la alternativa a la pena privativa de libertad y las obligacio-
nes que deberá cumplir el condenado.

b) La reparación civil, ordenando –cuando corresponda– la resti-


tución del bien o su valor y el monto de la indemnización que
corresponda, las consecuencias accesorias del delito, las costas y
sobre la entrega de los objetos secuestrados a quien tenga mejor
derecho para poseerlos.

Jurisprudencia

“La construcción de la sentencia condenatoria, debe serlo previa ac-


tividad cognoscitiva de acopio selectivo y oportuno de los medios
probatorios pertinentes, conducentes y útiles para comprender el
thema probandum y que la valoración de los mismos se establezca
de manera indubitable la existencia de un hecho delictuoso así como
la culpabilidad y responsabilidad penal de los procesados”. Sala
Penal R. N. Nº 1536-2002 Lima, considerando primero.

• Base legal:
Artículo 285, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículo 399, Código Procesal Penal de 2004.

168
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

13. ¿Qué es el descuento por carcelería?


Cuando se ha dictado sentencia condenatoria con pena privativa de
libertad efectiva –es decir, el condenado deberá cumplir la sentencia en
un establecimiento penitenciario–, por razones de humanidad, el tiempo
que deberá pasar en prisión –según lo fijado en la sentencia– se le restará
o descontará el tiempo que ha estado privado de su libertad, por mandato
judicial, mientras se desarrollaba el proceso penal.

Así, en la lógica del C de PP 1940, esta resta o descuento, tiene dos


elementos: a) el tiempo de la condena fijada en la sentencia; menos, b) el
tiempo que estuvo recluido en un establecimiento penitenciario por man-
dato de detención. Aunque, el Tribunal Constitucional, últimamente, ha
establecido que además, se puede descontar el tiempo que estuvo el im-
putado bajo arresto domiciliario.

Por otro lado, el CPP 2004, ha indicado que si se impone pena priva-
tiva de libertad efectiva, para los efectos del cómputo se descontará, de
ser el caso:

1. El tiempo de detención; es decir, la efectuada por la policía, en el


supuesto de flagrancia delictiva; o bien la solicitada por el fiscal
al juez de la investigación preparatoria, cuando no se configuraba
la flagrancia delictiva. Su duración, para los delitos de terroris-
mo, tráfico ilícito de drogas y espionaje, es de quince días. Para
los demás delitos es de veinticuatro horas.

2. El tiempo de la prisión preventiva, que en los procesos simples


puede durar nueve meses, prolongables a nueve meses más; y en
los procesos complejos, puede durar hasta dieciocho meses, pro-
longables a dieciocho meses más.

3. El tiempo de la detención o arresto domiciliario, el cual presenta


esta duración que la prisión preventiva.

4. El tiempo de la privación de libertad sufrida en el extranjero


como consecuencia del procedimiento de extradición instaurado,
para someterlo a proceso en el país.

169
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“Por otra parte, la norma resulta también contraria a la finalidad pre-


ventivo-especial de la pena, pues al permitir que el delincuente con-
ciba el arresto domiciliario como una limitación de la libertad perso-
nal idéntica a la pena privativa de libertad, debilita e incluso descarta
toda posibilidad de que internalice la gravedad de su conducta. Esto
resultará particularmente evidente en el caso de delitos de corrup-
ción, en los que los beneficios generados por la comisión del delito
aparecerán como significativamente superiores a la gravedad de la
pena impuesta como consecuencia de su comisión. La tendencia a
la reiteración de esta conducta es, pues, un peligro inminente para la
sociedad. Asimismo, aun cuando las medidas tendientes a la rehabi-
litación y resocialización del penado que dispensan nuestros centros
carcelarios no son óptimas, la posibilidad de que dichos objetivos se
cumplan será menor, mientras se reduzca el tiempo de ejecución de
la pena privativa de libertad. Por las razones expuestas, este Tribunal
considera inconstitucional la disposición impugnada en el extremo
que permite que el tiempo de arresto domiciliario sea abonado para
el cómputo de la pena impuesta a razón de un día de pena privati-
va de libertad por cada día de arresto domiciliario”. Sentencia del
Tribunal Constitucional, expediente Nº 19-2005-PI/TC, consideran-
dos cuadragésimo octavo, cuadragésimo noveno y quincuagésimo.

“Entonces, teniendo en cuenta a) que la detención domiciliaria es


una medida cautelar que le sigue en grado de intensidad a la deten-
ción preventiva; b) que su dictado supone una restricción de la liber-
tad individual; y, c) que el artículo 47 del Código Penal contempla
la posibilidad de abonar al cómputo del quantum condenatorio, ade-
más de la detención preventiva, la pena multa o limitativa de dere-
chos; resulta, por tanto, razonable y constitucionalmente válido que
los días, meses o años de arresto en domicilio, a pesar de no existir
previsión legal que contemple este supuesto, sean considerados por
el juez a efectos de reducir la extensión de la pena, o dicho en otros
términos, para abonar al cómputo de la pena y contribuir al cumpli-
miento de la condena. Es imposible aceptar entonces, si nos ubi-
camos en el contenido mismo de la Constitución, que apoyado en
el principio de dignidad humana le concede el derecho de liber-
tad individual a las personas, que los días de arresto domiciliario

170
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

carezcan de valor. Lo contrario significaría caer en un positivismo


puro que no se condice con la Constitución, que es una norma fun-
damental insuflada de valores y principios, que niega una interpre-
tación restrictiva de su texto normativo y que contempla la inter-
posición del hábeas corpus no solo frente actos sino también ante
omisiones de cualquier autoridad, funcionario o persona que violan
la libertad individual (en el caso de autos, omisión inadmisible del
legislador)”. Sentencia del Tribunal Constitucional, Expediente
Nº 6201-2007-PHC/TC Lima, considerandos octavo y noveno.

Base legal:
Artículo 285, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 399 y 490, Código Procesal Penal de 2004.

14. ¿Qué se entiende por correlación entre los términos de la


acusación y el contenido de la sentencia?
La correlación entre la acusación y la sentencia descansa en el prin-
cipio de congruencia; es decir, que el juzgador no puede fallar por cargos
distintos a lo señalado en la acusación fiscal; más aún, si emite una sen-
tencia condenatoria. Asimismo, descansa en el principio de debido pro-
ceso, no se permite un estado de indefensión; esto es, que la defensa del
imputado elabora su estrategia, a fin de enervar los cargos establecidos
por la fiscalía; si el juez falla –condenando– por otros supuestos, por los
cuales, la defensa no se preparó y argumentó, generaría un estado de in-
defensión en agravio del imputado.

Así, el artículo 285 del C de PP 1940, señala que la sentencia con-


denatoria no podrá sobrepasar el hecho y las circunstancias fijadas en la
acusación y materia del auto de enjuiciamiento o, en su caso, en la acusa-
ción complementaria.

Sin embargo, el texto procesal de 1940 establece una excepción: se


podrá modificar la calificación jurídica del hecho objeto de la acusación,
solo si, la Sala penal, previamente, ha indicado al acusado esta posibilidad y

171
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

concedido la oportunidad para defenderse, y siempre que la nueva califi-


cación no exceda su propia competencia. De esta excepción, se identifi-
can tres elementos:

a) Con conocimiento del acusado durante el juicio oral y antes de


que se emita sentencia.

b) Con la concesión de un plazo razonable, a fin que la defensa se


prepare y enfrente al cargo, con nueva calificación jurídica, que
se le ha imputado. El C de PP 1940 establece que el plazo de sus-
pensión para la preparación de la defensa y el ofrecimiento de
nuevas pruebas, no puede superar el término de ocho días hábi-
les; y, en el caso que se esté enjuiciando a una organización cri-
minal de más de diez imputados, la suspensión podrá establecerse
hasta por doce días hábiles,

c) Que la nueva calificación jurídica este dentro del listado de deli-


tos, por los cuales la Sala penal es competente para llevar a cabo
el juicio oral.

No obstante, la jurisprudencia ha establecido parámetros que legiti-


men la recalificación jurídica de los hechos materia de enjuiciamiento;
así tenemos:

a) Que, la nueva calificación jurídica sea homogénea con la anterior;


es decir, perteneciente a esta clase o tipología delictiva; caso con-
trario, lo que debería proceder es una acusación complementaria
del fiscal superior, en los términos ya comentados en el punto de
incidentes en el juicio oral.

b) Que, la nueva calificación jurídica no sea por un delito cuya pena


sea más grave que la prevista en la anterior.

c) Que, no cause estado de indefensión al acusado.

Todo ello, también es aplicable si en el debate se advierten circuns-


tancias modificativas de la responsabilidad penal no incluidas en la acu-
sación, que aumentan la punibilidad o justifiquen la imposición de una
medida de seguridad.

172
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

Sin embargo, no rompe las reglas establecidas ut supra, cuando la


Sala impone una sanción más grave que lo solicitado por el fiscal; recuér-
dese que este solicita un monto de pena, pero el juzgador tiene completa
libertad razonada para establecer el monto respectivo de la pena, el cual
puede ser igual, menor o mayor que la solicitada por el fiscal; solo que,
esta decisión, debe motivarse especialmente haciendo mención expresa
de los fundamentos en que se sustenta.

Ahora bien, todo ello, siempre en la lógica que se mantenga en los


hechos y cargos materia de acusación; caso contrario, se aplicará lo seña-
lado anteriormente.

Por otro lado, en lo que respecta al CPP 2004, el artículo 397 indica
que la sentencia no podrá tener por acreditados hechos u otras circuns-
tancias que los descritos en la acusación y, en su caso, en la acusación
ampliatoria, salvo cuando favorezcan al imputado. Aquí observamos que
se recoge el comentado principio de congruencia.

Sin embargo, así como en el texto procesal de 1940, el de 2004 tam-


bién ha establecido excepciones a este principio, los cuales son:

a) En la condena, no se podrá modificar la calificación jurídica del


hecho objeto de la acusación o su ampliatoria, salvo que el juez
penal, en el curso del juicio oral y antes de la culminación de la
actividad probatoria, observe la posibilidad de una calificación
jurídica de los hechos objeto del debate que no ha sido consi-
derada por el Ministerio Público; debiendo advertir al fiscal y
al imputado sobre esa posibilidad. Frente a ello, las partes se
pronunciarán expresamente sobre la tesis planteada por el juez
penal y, en su caso, propondrán la prueba necesaria que corres-
ponda. Si alguna de las partes anuncia que no está preparada
para pronunciarse sobre ella, el juez penal suspenderá el juicio
hasta por cinco días, para dar oportunidad a que exponga lo
conveniente.

b) El juez penal no podrá aplicar pena más grave que la requerida


por el fiscal, salvo que se solicite una por debajo del mínimo
legal sin causa justificada de atenuación.

173
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“El artículo 285-A del Código Adjetivo no se contrapone, elimina


ni prohíbe la utilización del mecanismo de desvinculación de la
acusación fiscal, al que puede recurrir el órgano jurisdiccional para
concluir en un acertado juicio de tipicidad. El primero, establece
los cánones para una modificación de calificación jurídica frente
a la que se acusó, posibilitando un debate contradictorio sobre el
nuevo tipo penal que se postula, mientras que el segundo, sin con-
traponerse a ella y manteniendo esta finalidad, posibilita la adecua-
ción típica de la conducta a un tipo penal más beneficioso, menos
gravoso y del mismo género o familia jurídica, en cuyo desarrollo,
se respete el derecho de defensa y el contradictorio”. Sala Penal R.
N. Nº 4006-2005 Lima, considerando sexto.

“Analizada la actuación de la Superior Sala Penal, a la que se ha


hecho referencia en el considerando precedente, se tiene que esta
ha efectuado una indebida interpretación del inciso segundo del ar-
tículo doscientos ochenta y cinco-A del Código de Procedimientos
Penales que regula la figura de la desvinculación de la acusación,
en que se ampara la resolución impugnada, pues, atendiendo a su
propia naturaleza, la desvinculación de la calificación jurídica se
concreta en la sentencia e importa reconducir la causa hacia una
correcta calificación jurídica y no como en el caso de autos, en que
se agregó un tipo penal más, por tanto se ha incurrido en una grave
irregularidad de orden procesal, configurándose la causal de nuli-
dad prevista en el numeral uno del artículo doscientos noventa y
ocho de la Norma Adjetiva”. Sala Penal R. N. 4776-2005 Ica, con-
siderando cuarto.

“(…) en tanto que el Tribunal de Apelaciones realizó un juicio de


desvinculación – que es constitucionalmente aceptable – siempre y
cuando: a) el delito materia de condena importa la vulneración de
un tipo penal homogéneo o que pertenezca al mismo grupo delicti-
vo, y sea menos grave que aquel; b) la distinta tipificación no impi-
da el ejercicio de de defensa del acusado…”. Sala Penal Permanente
de la Corte Suprema, Casación Nº 15-2007 La Libertad, conside-
rando sétimo.

174
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

• Base legal:
Artículo 285-A, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículo 397, Código Procesal Penal de 2004.

II. IMPUGNACIÓN DE LA SENTENCIA EN MATERIA PENAL

1. ¿Qué es la impugnación en materia penal?


Toda resolución judicial aspira a constituir el punto final de una de-
terminada situación fáctica o jurídica existente en un proceso. Sin em-
bargo, el órgano jurisdiccional no puede resolver esta situación arbitra-
riamente, sino que ha de hacerlo con arreglo a determinados requisitos,
presupuestos y condiciones que determinen no solo la forma de estas,
sino su contenido. Su inobservancia permite que la parte afectada impug-
ne el pronunciamiento del órgano jurisdiccional.

La impugnación, por lo tanto, implica una declaración de parte afec-


tada, buscando la revisión de un pronunciamiento judicial, por parte del
mismo órgano que lo emitió o de su superior en grado, por afectar sus
intereses o pretensiones; sobre la base de un incorrecto análisis jurídico,
o bien de una deficiente valoración de la prueba, o simplemente la inob-
servancia de normas procesales, bajo sanción de nulidad.

Jurisprudencia

“(…) solo si vulnera el contenido esencial de alguno de los dere-


chos antes mencionados, estaremos ante un proceso inconstitucio-
nal, quedando totalmente descartado que, dentro de dicha noción,
se encuentren las anomalías o simples irregularidades procesales,
violación del contenido no esencial o adicional, que no son, por sí
mismas, contrarias a la Constitución sino al orden legal. Mientras
que el proceso que degenere en inconstitucional se habrá de corregir
mediante el ejercicio del proceso constitucional, la simple anomalía
o irregularidad lo será mediante los medios de impugnación previs-
tos al interior de cada proceso. Ese es el límite con el cual ha de
operar el juez constitucional y, a la vez, la garantía de que no todo

175
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

reclamo que se le hace por infracciones al interior de un proceso


pueda considerarse un verdadero tema constitucional”. Sentencia del
Tribunal Constitucional, Expediente Nº 1014-2007-PHC/TC, consi-
derando quinto.

• Base legal:
Artículos 292 al 301-A, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 404 al 445, Código Procesal Penal de 2004.

2) ¿Cuáles son los elementos que estructuran la impugnación


en materia penal?
Los elementos que estructuran la impugnación en materia penal son:

1. Elementos objetivos:

a) Solo se impugnan a través de los medios establecidos, previa-


mente, por la ley; es el denominado, principio de legalidad de
los medios impugnatorios

b) La impugnación debe observar formalidades, tales como:

– Legitimidad para recurrir; es decir, que sea presentado por


quien resulte agraviado por la resolución, tenga interés di-
recto y se halle facultado legalmente para ello. Asimismo,
el Ministerio Público puede recurrir incluso a favor del
imputado.

– Por escrito, dentro del plazo legal.

– Pretensión impugnatoria y fundamentación.

c) La impugnación presenta un ámbito o temas de cuestiona-


miento; que en materia penal, están dados a través de las si-
guientes reglas:

176
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

– El imputado y el Ministerio Público podrán impugnar, indis-


tintamente, el objeto penal o del objeto civil de la resolución.

– El actor civil solo podrá recurrir respecto al objeto civil de la


resolución.

2. Elementos subjetivos:

a) El defensor podrá recurrir directamente en favor de su pa-


trocinado, quien posteriormente si no está conforme podrá
desistirse. El desistimiento requiere autorización expresa de
abogado defensor.

b) Los sujetos procesales, cuando tengan derecho de recu-


rrir, podrán adherirse, antes que el expediente se eleve al
juez que corresponda, al recurso interpuesto por cualquie-
ra de ellos, siempre que cumpla con las formalidades de
interposición.

3. Elementos temporales:

a) Cada medio impugnatorio debe ser planteado dentro del


plazo establecido por la ley.

b) A manera de ejemplo, se señalan los plazos para impugnar


establecidos por el CPP 2004:

– Diez días para el recurso de casación.

– Cinco días para el recurso de apelación contra sentencias.

– Tres días para el recurso de apelación contra autos inter-


locutorios y el recurso de queja.

– Dos días para el recurso de reposición.

177
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Jurisprudencia

“El derecho a la pluralidad de instancias constituye una garantía


consustancial del derecho al debido proceso, reconocida expresa-
mente en el artículo 139, inciso 6), de la Constitución. Garantiza que
lo resuelto por un órgano jurisdiccional pueda ser revisado por un
órgano funcionalmente superior, y de esta manera se permita que lo
resuelto por aquél, cuando menos, sea objeto de un doble pronuncia-
miento jurisdiccional [Cfr. STC Exp. N° 0023-2003-AI/TC]. De allí
que este derecho, dada la vital importancia que presenta para los jus-
ticiables (en la medida que permite que puedan ejercer su defensa de
manera plena), se erige como un elemento basilar en el ejercicio de
la administración de justicia”. Sentencia del Tribunal Constitucional,
Expediente N° 4617-2007-PHC/TC, considerando segundo.

• Base legal:
Artículos 292 al 301-A, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 404 al 445, Código Procesal Penal de 2004.

3. ¿Cuáles son los medios impugnatorios establecidos en el C


de PP 1940?
En el C de PP 1940 no se estableció bajo un solo capítulo, un siste-
ma de medios impugnatorios; solo ha establecido para casos concretos,
procedimientos impugnatorios; así tenemos: para la determinación de la
competencia (artículos 14 al 17), recusación (artículos 36, 37 y 40), cons-
titución en parte civil (artículos 55, 56 y 58), el auto que da inicio al pro-
ceso penal (artículo 77), en la tramitación de incidentes (artículo 90), en
el incidente de embargo (artículo 94), en la sentencia, etc.

Frente a este panorama, trataremos de establecer un marco coherente


de los medios impugnatorios regulados en el sistema normativo, por el
cual se inserta el C de PP 1940:

178
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

(a) Apelación. El texto de 1940 no contiene una definición del re-


curso de apelación, más si el Código Procesal Civil, el cual se-
ñala que tiene por objeto que el órgano jurisdiccional examine,
a solicitud de parte o de tercero legitimado, la resolución que les
produzca agravio, con el propósito de que sea anulada o revoca-
da, total o parcialmente (artículo 364).

Sánchez Velarde nos brinda un cuadro de resoluciones judiciales


objeto de apelación:(70)

A) En el procedimiento ordinario. En las cuestiones de preju-


dicialidad civil (artículo 3), contra el auto que desestima la
solicitud de constitución en parte civil (artículo 55), contra el
auto que resuelva la oposición a la constitución en parte civil
(artículo 56), contra el auto que declara no ha lugar a abrir
instrucción y contra el auto que resuelve devolver la denuncia
por falta de requisito de procedibilidad (artículo 77), contra
las resoluciones que resuelven incidentes (artículo 90), contra
el auto de embargo (artículo 94), contra el auto que declara
improcedente la variación de la detención (artículo 135 del
CPP 1991), contra el auto que resuelve la prolongación de la
detención del imputado (artículo 137 del CPP 1991), contra
el auto que resuelve la libertad provisional (artículo 185 del
CPP 1991).

B) En los procedimientos sumarios y especiales. En el procedi-


miento sumario, contra la sentencia dictada por el juez penal.
La ley establece que puede ser apelada en el acto mismo de
su lectura o en el término de tres días. En el procedimiento
de querella (artículo 314). En el procedimiento por faltas (ar-
tículo 6 Ley 27939).

Por otro lado, no existe un procedimiento específico para la tra-


mitación de las apelaciones; sin embargo, podemos uniformar
las siguientes: (a) se interpone por escrito y firmado por quien
tiene facultad para ello. No existe impedimento si se interpone

(70) Cfr. SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Ob. cit., p. 867.

179
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

oralmente en la diligencia judicial que le da origen, pero deberá


constar en dicho acto procesal; (b) se interpone ante el órgano
jurisdiccional que dictó la resolución que la motiva; (c) la ley
lo exige previamente para la sentencia, pero es indudable que
la impugnación contra cualquier clase de resolución, alcanzaría
mejor sus objetivos si sustentara debidamente; (d) el juzgado
debe de formar el incidente o cuaderno de apelación, con copias
de las diligencias actuadas o piezas pertinentes; debe enume-
rar debidamente el expedientillo y elevarlo con oficio a la Sala
Penal Superior. Si se trata de una sentencia, se debe elevar el
expediente principal; (e) previo a la resolución definitiva por la
Sala Penal Superior, el fiscal superior debe de emitir dictamen.

b) Recurso de nulidad. Para García Rada, es un medio de impug-


nación no suspensivo, parcialmente devolutivo y extensivo que
se interpone a efectos de alcanzar la nulidad total o parcial de una
decisión penal, la cual se justifica por motivo de derecho material
o procesal(71). Asimismo, Cristian Aguilera, tomando en cuenta el
proceso penal chileno, define el recurso de nulidad como, aque-
lla vía de impugnación que persigue invalidar el juicio oral y la
sentencia definitiva, o solamente esta, fundada en la infracción a
las reglas rituales expresamente previstas por el legislador, a los
derechos o garantías asegurados por la Constitución o por los
tratados internacionales ratificados por Chile que se encuentren
vigentes de forma sustancial o cuando en el juicio jurisdiccional
se hubiere hecho una errónea aplicación del derecho que hubiere
influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo(72).

Frente a tales definiciones, consideramos que el recurso de nuli-


dad es aquel medio impugnatorio, reglado, vertical o de alzada,
cuyo efecto es la declaratoria de nulidad de una determinada de-
cisión penal, la cual puede extenderse, ya sea a pronunciamientos
de fondo, como la condena o la absolución, o bien a etapas pro-
cesales, como la instrucción o el juicio oral.

(71) Cfr. GARCÍA RADA, Domingo. Manual de Derecho Procesal Penal, 5ta. edición, Editorial EDDILI,
Lima-Perú, 1976, p. 241.
(72) Cfr. AGUILERA, Cristian. Código Procesal Penal, Tomo II, Editorial Metropolitana, Santiago, Chile,
2001, p. 772.

180
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

Según el artículo 298 del C de PP 1940, las causales de proceden-


cia del recurso de nulidad son:

1. Cuando en la sustanciación de la instrucción, o en la del pro-


ceso de juzgamiento, se hubiera incurrido en graves irregula-
ridades u omisiones de trámites o garantías establecidas por
la Ley Procesal Penal.

2. Si el juez que instruyó o el Tribunal que juzgó no era competente.

3. Si se ha condenado por un delito que no fue materia de la


instrucción o del juicio oral, o que se haya omitido instruir o
juzgar un delito que aparece de la denuncia, de la instrucción
o de la acusación.

Sin embargo, para Sánchez Velarde, dentro de la primera causal


pueden considerarse cualesquiera de las omisiones procesales
formales y de fondo, detectadas tanto en la fase de instrucción
como en el juicio oral, así como, también la inobservancia a las
garantías reconocidas por la Constitución y leyes de desarrollo;
de tal manera que los otros dos supuestos de nulidad se encon-
trarían comprendidos dentro del primero(73). No obstante, estas
causales que giran en torno a omisiones procesales de forma o de
fondo, en nuestra jurisprudencia se ha materializado con mayor
fuerza, con la ausencia de una adecuada valoración de los medios
probatorios actuados (o dejados de actuar) durante el juicio oral.

En efecto, el recurso de nulidad ha sido estructurado como un re-


curso ordinario, usualmente empleado para aquellos casos en que
la insuficiencia de prueba impidió dictar una sentencia condena-
toria, que destruyese el principio de presunción de inocencia(74).

(73) SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Ob. cit, p. 878.


(74) Para Bacigalupo este principio tiene dos dimensiones: una dimensión normativa y otra dimensión fáctica.
Esta última, según el autor, “hace referencia al estado individual de duda de los jueces y por lo tanto
debe quedar fuera de la casación”. La dimensión normativa, en cambio, “se manifiesta en la existencia de
una norma que impone a los jueces la obligación de absolver cuando no se hayan podido convencer de la
culpabilidad del acusado o de condenar por la hipótesis más favorable al mismo”. Cfr. BACIGALUPO,
Enrique. La impugnación de los hechos probados en la casación penal y otros estudios, Editorial Ad
Hoc, Buenos Aires – Argentina, 1994, p. 29.

181
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Ello origina una serie de combinaciones entorno a la valoración


de la prueba mediante el recurso de nulidad, las cuales son:(75)

• Cuando se hubiere dictado sentencia condenatoria fundada


en prueba que no se hubiere rendido en el juicio oral. Para
fundar dicha causal, basta analizar algunos de los principa-
les derechos de la defensa que pueden verse vulnerados. En
general, es posible afirmar que todas dichas facultades vulne-
radas se encuentran reflejadas en el principio de contradicto-
riedad, en cuanto derecho a controvertir la prueba de cargo.
La infracción a este principio, comienza al impedir que la de-
fensa haga efectivo el derecho a la información por parte de
la defensa.

• Cuando se hubiere dictado sentencia condenatoria fundada


en prueba obtenida por medios ilícitos o inconstituciona-
les. Miranda Estrampes plantea que la necesidad de que las
pruebas hayan sido practicadas con todas la garantías impli-
ca una triple exigencia, actuando estas a modo de concre-
ciones del contenido esencial de la presunción de inocencia
como derecho fundamental. Tales son: 1° La necesidad de
que las pruebas hayan sido obtenidas con respeto absoluto de
las garantías y derechos fundamentales de las personas (por
ejemplo: requisito de autorización judicial para la práctica de
una determinada diligencia de investigación). 2° Las pruebas
deben haber sido practicadas con observancia de las garantías
fundamentales de la contradicción, inmediación, publicidad
y oralidad. Y dicha exigencia rige tanto para su obtención
como para su incorporación en el juicio oral. 3° Debe haberse
respetado las normas procesales que disciplinan la actividad
probatoria siempre y cuando, cumplan una función de garan-
tía para el acusado.

(75) Para mayores detalles, consúltese: ASENCIO HERNÁNDEZ, Félix / CASTELLANOS ZEREGA,
Andrés. Revisión de los hechos y recurso de nulidad, Universidad de Chile, Facultad de Derecho,
Santiago, 2005, capítulo III.

182
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

• Cuando se hubiere dictado sentencia condenatoria fundada en


medios de prueba que no acreditan suficientemente la culpa-
bilidad. El juez sentenciador debe pasar por dos etapas al mo-
mento de revisar la prueba para así alcanzar su convicción.
La primera consistirá en determinar si existe o no prueba de
cargo; si no existiere, debería inmediatamente dictar sen-
tencia absolutoria por falta de pruebas, y si existiere deberá
pasar a la segunda etapa, donde determinará la calidad de
esta, y dependiendo de lo que aprecie dictará la sentencia que
corresponde.

• Cuando la sentencia condenatoria hubiere infringido los


principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los
conocimientos científicos afianzados. Es preciso que el razo-
namiento del juez sea lo suficientemente motivado como para
permitir su reconstrucción por parte de otros jueces. En todo
caso, ante la ausencia de normas que establezcan qué valor
debe atribuirse a un determinado medio de prueba y cómo
el juez ha de arribar a su convencimiento, los tribunales su-
periores no pueden reemplazar la convicción del juez de la
instancia mediante la propia convicción. Los tribunales su-
periores solo pueden extender su control a dos aspectos: 1)
Si acaso el juez ha emitido una sentencia condenatoria, no
obstante persistir sus dudas acerca de la culpabilidad del acu-
sado. 2) Si acaso el juez ha desconocido el significado de la
libre valoración de la prueba, en cuanto a su obligación de
ponderar suficientemente la prueba rendida y de respetar los
límites de dicha apreciación(76).

Sin embargo, esta revaloración de la prueba es solo nominal, ya


que en el caso de la sentencia absolutoria y según lo establecido
en el artículo 301 del Código de Procedimientos Penales, su nu-
lidad implica ordenar una nueva instrucción o bien la realización
de un nuevo juzgamiento; lo que implica que la verdadera valo-
ración probatorio lo hará, no el órgano revisor, sino el revisado.

(76) BOFILL, Jorge. “La prueba en el proceso penal”. En: Revista de Derecho y Jurisprudencia, Tomo XCI
N° 1, Buenos Aires, 1994, p. 27.

183
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Situación distinta ocurre con la sentencia condenatoria, donde el


ad quem si realiza un examen de la prueba por la cual se fundó
la condena, sin remitirlo al a quo, a tal punto que, si verifica una
indebida valoración por parte de este último, puede declarar la
nulidad de la sentencia condenatoria, absolviendo al condenado.

Por otro lado, seguiremos comentando esta figura cuando se ana-


lice el tema de impugnación de la sentencia emitida en el juicio
oral.

c) Queja. Es el mecanismo por el cual, dentro de un proceso penal,


se puede lograr la revisión de una resolución por la instancia su-
perior pese a ser declarado improcedente el recurso impugnato-
rios por la instancia superior.

Un primer supuesto es por denegatoria del recurso de nulidad –el


cual será analizado más adelante–: otro supuesto está dado cuan-
do el juez omite fundamentar el mandato de detención. La eleva-
ción del incidente se realizará dentro de las veinticuatro horas de
presentada la impugnación; posteriormente, la Sala se pronuncia-
rá en el mismo término sin necesidad de vista fiscal. Si se declara
fundada se ordenará que el conocimiento de la causa se remita a
otro juez, sin perjuicio de la sanción a que hubiere lugar.

d) Revisión. Se encuentra relacionado con la posibilidad de que la


instancia superior en un proceso determinado revise la resolu-
ción considerada errónea o injusta y posibilite un nuevo curso al
procedimiento.

En ese sentido, la sentencia condenatoria deberá ser revisada por la


Corte Suprema, cualquiera que sea la jurisdicción que haya juzgado o
la pena que haya sido impuesta: 1. Cuando después de una condena por
homicidio se produzcan pruebas suficientes de que la pretendida víctima
del delito vive o vivió después de cometido el hecho que motivó la sen-
tencia; 2. Cuando la sentencia se basó principalmente en la declaración
de un testigo condenado después como falso en un juicio criminal; 3.
Cuando después de una sentencia se dictara otra en la que se condene por
el mismo delito a persona distinta del acusado; y no pudiendo conciliarse
ambas sentencias, de su contradicción resulte la prueba de la inocencia de

184
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

alguno de los condenados; 4. Cuando la sentencia se haya pronunciado


contra otra precedente que tenga la calidad de cosa juzgada; y 5. Cuando
con posterioridad a la sentencia se acrediten hechos por medio de pruebas
no conocidas en el juicio, que sean capaces de establecer la inocencia del
condenado.

La demanda de revisión con sus recaudos será presentada ante la Sala


Penal de la Corte Suprema. Debe contener la referencia precisa y com-
pleta de los hechos en que se funda, y la cita de las disposiciones legales
pertinentes. Se acompañará la prueba que el caso requiera. También se
precisará el domicilio del agraviado si se constituyó en parte civil.

Si la demanda reúne los requisitos exigidos, solicitará de inmediato el


expediente cuya revisión se trate, con citación de las partes.

Recibido el expediente solicitado, se dispondrá vista fiscal, salvo que


el fiscal hubiere presentado la demanda de revisión. En este último caso
se correrá traslado de la demanda al acusado o a su representante legal o
a sus familiares, así como a la parte civil, por el plazo de diez días.

Cumplido el trámite previsto en el numeral anterior, se señalará fecha


para la vista de la causa. Si la Sala encuentra fundada la causal invocada,
declarará sin valor la sentencia motivo de la impugnación y remitirá el
proceso a nuevo juicio cuando el caso lo requiera, o pronunciará directa-
mente la sentencia absolutoria.

Si la resolución de la Sala Penal de la Corte Suprema es absolutoria,


se ordenará la restitución de los pagos efectuados por concepto de repara-
ción civil y de multa, así como –de haberse solicitado– la indemnización
que corresponda por error judicial.

La resolución de la Corte Suprema se notificará a todas las partes del


proceso originario.

Finalmente, se debe tener en cuenta, que la interposición de la de-


manda de revisión no suspende la ejecución de la sentencia. Sin embargo,
en cualquier momento del procedimiento, la Sala podrá suspender la eje-
cución de la sentencia impugnada y disponer, de ser el caso, la libertad

185
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

del imputado, incluso aplicando, si correspondiere una medida de coer-


ción alternativa.

Jurisprudencia

“Que, en el juicio oral no se ha efectuado una debida apreciación de


los hechos ni de las pruebas con el fin de establecer fehacientemente
la responsabilidad o inocencia del encausado Manuel Zurita Ojeda
en la comisión del delito que se le atribuye, por lo que su situación
jurídica será definida en un nuevo juzgamiento, debiendo el cole-
giado realizar un estudio integral de los hechos y valoración de la
prueba real e indiciaria…”. Sala Penal de la Corte Suprema, R. N.
N° 1754-2002-Lambayque.

“Que del análisis de la sentencia recurrida, se advierte que se ha


incurrido en graves irregularidades que atentan contra el principio
de congruencia en la motivación, pues además de no haberse ac-
tuado todas las pruebas pertinentes para el total esclarecimiento de
los hechos materia de inculpación, no se ha compulsado adecuada-
mente la prueba de autos, a fin de establecer la responsabilidad o
irresponsabilidad penal de todos y cada uno de los procesados, in-
curriéndose por lo tanto en la causal de nulidad prevista y sancio-
nada por el artículo doscientos noventiocho, inciso uno del Código
de Procedimientos Penales”. Sala Penal de la Corte Suprema, R. N.
N° 1312-2003-Callao.

“Sobre el particular, debe tenerse presente el contenido del artículo


361 del Código de Procedimientos Penales, que regula las causales
por las que puede presentarse el recurso extraordinario de revisión
en materia penal; en tal sentido, debe precisarse que si bien el objeto
de la norma precitada es obtener la revisión de la sentencia emitida
en un proceso penal, en ningún caso puede estar dirigido a obtener
una adecuación del tipo penal o a la reducción de la pena impuesta.
En ese sentido, tanto la imposición de la pena como su ejecución
tienen pleno sustento en la Constitución, como parte de la so-
beranía del Estado y como ejercicio de la potestad punitiva del
mismo; en ese contexto, como parte de la política penitenciaria,
el legislador ordinario puede establecer casos especiales que

186
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

permitan la revisión de una sentencia penal, situación esta que, por


ser excepcional, únicamente procede en los casos taxativamente pre-
vistos, y que no permite su aplicación a supuestos distintos o cir-
cunstancialmente análogos o parecidos a los ya previstos”. Sentencia
del Tribunal Constitucional, expediente N° 1944-2005-PHC/TC,
considerando tercero.

• Base legal:
Artículos 292 al 301-A, Código de Procedimientos Penales de 1940.

4. ¿Cuáles son los medios impugnatorios establecidos en el


CPP 2004?
Los medios impugnatorios establecidos en el CPP 2004 son:

a) Reposición. Es aquel recurso tendiente a obtener que en esta


instancia donde una resolución fue emitida, se subsanen, por
contrario imperio, los agravios que aquella pudo haber inferi-
do. Se fundamenta en los principios de economía y celeridad
procesal.

Procede contra: a) Contra los decretos; b) Contra todo tipo de re-


solución emitida durante la audiencia, salvo las finales, debiendo
el juez en este caso resolver el recurso en ese mismo acto sin sus-
pender la audiencia; y c) Contra los autos emitidos en segunda
instancia que declaran inadmisible (por revisión) la apelación y
la casación.

Su procedimiento, se grafica de la siguiente forma:


Escrito Absolución Auto que resuelve la reposición
2d (si se considera (inimpugnable)
necesario)
2d

187
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

b) Apelación. Es aquel recurso ordinario y vertical o de alzada,


formulado por quien se considera agraviado con una resolución
judicial (autos o sentencia) que adolece de vicio o error, y enca-
minada a lograr que el órgano jurisdiccional superior en grado al
que la emitió (a quo) la revise (ad quem), y proceda a anular o
revocarla, ya sea total o parcialmente, dictando otra en su lugar u
ordenando al a quo que expida otra conforme lo señalado por el
órgano revisor.

El fundamento del recurso de apelación es el principio de la plu-


ralidad de instancia como principio para la corrección de las re-
soluciones judiciales.

Asimismo, el recurso de apelación puede presentar los siguientes


efectos:

A) Sin efecto suspensivo, devolutivo o de un solo efecto. Con


prescindencia a la tramitación del recurso, la decisión con-
tenida en la resolución apelada, tiene plena eficacia y puede
exigirse su cumplimiento.

B) Con efecto suspensivo o de doble efecto. La resolución no


deberá cumplirse de inmediato, debido a que está suspendida
su eficacia hasta que se resuelva en definitiva por el superior.
Este efecto, en el CPP 2004, se aplica tanto a la apelación de
sentencias y los autos de sobreseimiento, así como los demás
autos que pongan fin a la instancia.

Por otro lado, el CPP ha establecido dos trámites diferentes, en


cuanto al recurso de apelación: por un lado, el trámite cuando
se apelan autos; y por otro lado, el trámite cuando se apela la
sentencia.

En el primer caso, la apelación de autos procede contra: a) Los


autos de sobreseimiento y los que resuelvan cuestiones previas,
cuestiones prejudiciales y excepciones, o que declaren extingui-
da la acción penal o pongan fin al procedimiento o la instancia;
b) Los autos que revoquen la condena condicional, la reserva del
fallo condenatorio o la conversión de la pena; c) Los autos que se

188
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

pronuncien sobre la constitución de las partes y sobre aplicación


de medidas coercitivas o de cesación de la prisión preventiva;
y, d) Los autos expresamente declarados apelables o que causen
gravamen irreparable.

Su esquema procedimental es el siguiente:

Escrito (3d) Se eleva al superior Absolución de la apelación (5d)


Control de admisión



Inadmisible o Audiencia de apelación


Recurso de reposición Resuelve (20d)

En esta oportunidad, no haremos mención a la apelación de sen-


tencia, ya que se le dedicará un propio apartado.

c) Casación. La casación es un medio de impugnación extraordina-


rio, del que conoce la Corte Suprema (sin ser una tercera instan-
cia), que se interpone exclusivamente por los motivos tasados en
la Ley y contra las resoluciones judiciales expresamente previstas
por ella.

Esta, en el CPP 2004, persigue los siguientes fines:

A. Nomofiláctica. El órgano de casación pueda enjuiciar la


conformidad a derecho de las decisiones innovadoras de los
órganos de instancia y con ello, al desestimar o estimar el
recurso motivadamente, que la sentencia pueda servir como
confirmación o cambio de la línea jurisprudencial y en este

189
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

último caso como precedente para la resolución de conflictos


posteriores.

B. Unificadora. La casación pretende que las decisiones judicia-


les, al organizarse alrededor de las pautas que la corte de ca-
sación da, encuentren organicidad y unicidad, la que a su vez
debe producir varios efectos secundarios.

C. Dikelógica. Se busca hacer justicia del caso concreto, apare-


ciendo así como un medio impugnativo (recurso) impulsado
por el particular que sufre el agravio de la sentencia.

D. Controlar la apreciación y calificación jurídica de los hechos.


La casación controle la actividad lógico-jurídica desarrollada
por el juez en la apreciación y calificación jurídica de los he-
chos y en la valoración de los elementos probatorios y de las
razones que de ellos haya extraído para formarse convicción
sobre los hechos aportados al proceso, sobre la base de los
cuales haya decidido la causa.

E. Enseñanza. Consiste en enseñar a la judicatura nacional en


general, cuál debe ser la aplicación correcta de la norma ju-
rídica. Asimismo, la función pedagógica alcanza, además, la
interpretación correcta de una norma jurídica.

F. Protección a las garantías constitucionales. El artículo 429,


inciso 1) del CPP 2004, precisa que el recurso de casación
procede cuando la sentencia o auto han sido expedidos con
inobservancia de algunas de las garantías constitucionales
de carácter procesal o material, o con una indebida o errónea
aplicación de dichas garantías.

G. Sancionar con nulidad las infracciones procesales. El artículo


429, inciso 2) del CPP 2004, establece que el recurso de ca-
sación procede cuando la sentencia o auto incurre o deriva de
una inobservancia de las normas legales de carácter procesal
sancionadas con la nulidad.

190
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

H. Controlar la logicidad de las resoluciones judiciales. El artículo


429, inciso 4) del CPP 2004, precisa que el recurso de casa-
ción procede cuando la sentencia o auto ha sido expedido con
falta o manifiesta ilogicidad de la motivación, cuando el vicio
resulte de su propio tenor.

No abundaremos en mayor detalle, porque también se le ha reser-


vado un apartado propio a la casación penal.

d) Queja. Apunta a obtener la admisibilidad de otro recurso (apela-


ción o casación) que ha sido denegado; es decir, busca controlar
si la resolución de inadmisibilidad del inferior se ha ajustado o no
a derecho.

Su esquema procedimental es:

Escrito Admisibilidad o fundabilidad

3d (decisión sobre la forma y fondo del recurso de queja)

e) Acción de revisión. Es una acción de impugnación (más que


un recurso impugnatorio) autónoma que da origen a un proceso
nuevo. Su finalidad es rescindir una sentencia firme, al ir en con-
tra del principio de justicia.

Procede:

a. Cuando después de una sentencia se dictara otra que impone


pena o medida de seguridad por el mismo delito a persona
distinta de quien fue primero sancionada, y no pudiendo con-
ciliarse ambas sentencias, resulte de su contradicción la prue-
ba de la inocencia de alguno de los condenados.

b. Cuando la sentencia se haya pronunciado contra otra prece-


dente que tenga la calidad de cosa juzgada.

c. Si se demuestra que un elemento de prueba, apreciado como


decisivo en la sentencia, carece de valor probatorio que se le
asignara por falsedad, invalidez, adulteración o falsificación.

191
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

d. Si con posterioridad a la sentencia se descubren hechos o me-


dios de prueba, no conocidos durante el proceso, que solos
o en conexión con las pruebas anteriormente apreciadas sean
capaces de establecer la inocencia del condenado.

e. Cuando se demuestre, mediante decisión firme, que la senten-


cia fue determinada exclusivamente por un delito cometido
por el juez o grave amenaza contra su persona o familiares,
siempre que en los hechos no haya intervenido el condenado.

f. Cuando la norma que sustentó la sentencia hubiera sido de-


clarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional o
inaplicable en un caso concreto por la Corte Suprema.

Su esquema procedimental es:

Demanda Admisibilidad de la demanda


(fiscal supremo o condenado)

Actividad probatoria
30d


Audiencia de revisión


Sentencia en audiencia pública (20d)

Jurisprudencia

“(…) en las resoluciones como la presente se requiere para la viabi-


lidad del recurso de casación que el delito imputado más grave tenga
señalado en la ley, en su extremo mínimo, una pena privativa de li-
bertad mayor de seis años; que el delito más grave objeto del presen-
te proceso penal (…) es el de hurto agravado, que está conminado
con pena privativa de la libertad no menor de tres ni mayor de seis
años (…) que en consecuencia los delitos incriminados no alcanzan

192
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

el criterio de summa poena estatuido en la norma procesal…”. Sala


Penal Permanente de la Corte Suprema, Casación Nº 04-2007 Huaura,
considerando tercero.

“(…) confundiendo los alcances de la casación, pretende que este


Supremo Tribunal, realice un análisis independiente de los medios
de prueba personales –que no es posible hacer en virtud a los princi-
pios procedimentales de oralidad e inmediación que rigen la activi-
dad probatoria–, confundiendo juicio de suficiencia –que parte de los
medios y elementos de prueba analizados por el órgano sentenciador
y se proyecta al examen de la conclusión que se arriba sobre el tema
de prueba– con el análisis autónoma de la prueba actuada, que no
cabe realizar, por su cognición limitada, al órgano de casación…”.
Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, Casación Nº 02-2007
Huaura, considerando quinto.

• Base legal:
Artículos 404 al 445, Código Procesal Penal de 2004.

5. Ante la sentencia emitida en el juicio oral, ¿qué recursos


impugnatorios, según el C de PP 1940, pueden plantearse?
Según el C de PP 1940, leída la sentencia, el acusado o el fiscal, po-
drán interponer recurso de nulidad, pudiendo hacerlo en el acto o reser-
varse ese derecho hasta el día siguiente de expedido el fallo, oportunidad
en que solo podrán hacerlo por escrito. Igualmente, la parte civil, en cuan-
to al monto de la reparación civil, salvo el caso de sentencia absolutoria.

Admitido el recurso de nulidad, la Sala penal elevará inmediatamente


los autos a la Corte Suprema.

No procede la deserción ni el abandono del recurso de nulidad.

193
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Sin embargo, si la Sala penal deniega conceder el recurso de nulidad,


el interesado podrá solicitar copias, dentro de veinticuatro horas, para in-
terponer recurso de queja ordinario. La Sala Penal Superior ordenará la
expedición gratuita de las copias pedidas y las que crea necesarias, ele-
vando inmediatamente el cuaderno respectivo a la Corte Suprema.

Excepcionalmente, tratándose de sentencias, de autos que extingan la


acción o pongan fin al procedimiento o a la instancia, o de resoluciones
que impongan o dispongan la continuación de medidas cautelares perso-
nales dictadas en primera instancia por la Sala Penal Superior, el interesa-
do –una vez denegado el recurso de nulidad– podrá interponer recurso de
queja excepcional, siempre que se acredite que la resolución impugnada
o el procedimiento que la precedió infringió normas constitucionales o
normas con rango de ley directamente derivadas de aquellas. La admisión
del recurso de queja excepcional, está condicionada a que: a) se interpon-
ga en el plazo de veinticuatro horas de notificada la resolución que denie-
ga el recurso de nulidad; b) se precisen y fundamenten puntualmente los
motivos del recurso; c) se indique en el escrito que contiene el recurso las
piezas pertinentes del proceso y sus folios, para la formación del cuader-
no respectivo.

La Sala Penal Superior solo podrá declarar inadmisible el recurso de


queja si se vulneran la formalidad y el plazo previstos en este Código. En
ese caso, el afectado, en el plazo de veinticuatro horas, se dirigirá direc-
tamente a la Corte Suprema adjuntando copia del recurso y de la cédula
de notificación que contiene el auto denegatorio. La Corte Suprema deci-
dirá, sin trámite alguno, si corresponde que la Sala Penal Superior eleve
el cuaderno de queja. La Corte Suprema, en todos los casos, resolverá
el recurso de queja, previo dictamen fiscal. Bastan tres votos conformes
para resolverla.

Por otro lado, concedido el recurso de nulidad, y elevado los actua-


dos a la Corte Suprema, esta declarará la nulidad, con cuatro votos con-
formes, cuando:

1. En la sustanciación de la instrucción, o en la del proceso de juz-


gamiento, se hubiera incurrido en graves irregularidades u omi-
siones de trámites o garantías establecidas por la Ley Procesal
Penal.

194
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

2. Si el juez que instruyó o el Tribunal que juzgó no era competente.

3. Si se ha condenado por un delito que no fue materia de la ins-


trucción o del juicio oral, o que se haya omitido instruir o juzgar
un delito que aparece de la denuncia, de la instrucción o de la
acusación.

No procede declarar la nulidad tratándose de vicios procesales


susceptibles de ser subsanados; o que no afecten el sentido de la reso-
lución. Los jueces y tribunales están facultados para completar o inte-
grar en lo accesorio, incidental o subsidiario, los fallos o resoluciones
judiciales.

La nulidad del proceso no surtirá más efectos que el retrotraer el pro-


cedimiento a la estación procesal en que se cometió o produjo el vicio,
subsistiendo los elementos probatorios que de modo específico no fueron
afectados. Declarada la nulidad del juicio oral, la audiencia será reabier-
ta, a fin de que en dicho acto se subsanen los vicios u omisiones que la
motivaron, o que en su caso, se complementen o amplíen las pruebas y
diligencias que correspondan.

Asimismo, en el recurso de nulidad, en el C de PP 1940, se deben de


observar las siguientes reglas:

1. Si el recurso de nulidad es interpuesto por uno o varios senten-


ciados, la Corte Suprema solo puede confirmar o reducir la pena
impuesta y pronunciarse sobre el asunto materia de impugnación.

2. Las penas o las medidas de seguridad impuestas a los sentencia-


dos que no hayan sido objeto de recurso de nulidad, solo podrán
ser modificadas cuando les sea favorable.

3. Si el recurso de nulidad es interpuesto por el Ministerio Público,


la Corte Suprema podrá modificar la pena o medida de seguridad
impugnada, aumentándola o disminuyéndola, cuando esta no co-
rresponda a las circunstancias de la comisión del delito.

195
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

4. Si el recurso de nulidad se refiere a la reparación civil, la Corte


Suprema en todos los casos solo podrá decidir en los estrictos
ámbitos de la pretensión impugnatoria.

5. Las partes deberán fundamentar en un plazo de diez días el recur-


so de nulidad. En caso de incumplimiento se declarará improce-
dente el recurso. Esta disposición se extiende a la impugnación
de autos, en cuyo caso el plazo para fundamentarla es de cinco
días.

6. Los criterios establecidos en los numerales precedentes serán de


aplicación a los recursos de apelación interpuestos en el proceso
sumario previsto en el Decreto Legislativo N° 124 y en todos los
demás procedimientos establecidos por la ley.

7. Si la Corte Suprema no considera fundada la sentencia condena-


toria o resulta que la acción penal ha prescrito o que el reo ha
sido ya juzgado y condenado o absuelto por el mismo delito,
puede anular dicha sentencia y absolver al condenado, aun cuan-
do este no hubiese opuesto ninguna de estas excepciones. En caso
de sentencia absolutoria solo puede declarar la nulidad y ordenar
nueva instrucción o nuevo juicio oral.

8. Las sentencias de la Sala Penal de la Corte Suprema, sin perjui-


cio de lo dispuesto en el artículo 12 de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, constituyen precedente vinculante cuando así lo expre-
sen estas, precisando el extremo de su efecto normativo. Cuando
la Sala Penal de la Corte Suprema resuelva apartándose del pre-
cedente, debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho
que sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta
del precedente. En ambos casos la sentencia debe publicarse en el
Diario Oficial y, de ser posible, a través del portal o página web
del Poder Judicial.

9. Si se advierte que otra Sala Penal Suprema u otros integrantes de


la respectiva Sala penal en sus decisiones sostuvieran criterios
discrepantes sobre la interpretación o la aplicación de una deter-
minada norma, a instancia de cualquiera de las Salas, de la fis-
calía Suprema en lo Penal o de la Defensoría del Pueblo –en

196
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

relación con los ámbitos referidos a su atribución constitucional–


se convocará inmediatamente al Pleno de los Vocales de lo Penal
de la Corte Suprema para dictar una sentencia plenaria, la que se
adoptará por mayoría absoluta. En este supuesto no se requiere
la intervención de las partes, pero se anunciará el asunto que la
motiva, con conocimiento del Ministerio Público. La decisión del
Pleno no afectará la sentencia o sentencias adoptadas en los casos
que determinaron la convocatoria al Pleno de los Vocales de lo
Penal. La sentencia plenaria se publicará en el Diario Oficial y, de
ser posible, a través del portal o página web del Poder Judicial.

Finalmente, cabe mencionar que, contra la sentencia emitida por la


Corte Suprema, no cabe recurso impugnatorio alguno, solamente el re-
curso de revisión, al cual se ha hecho referencia anteriormente.

Jurisprudencia

Los acuerdos plenarios de la Corte Suprema contienen criterios


jurisprudenciales que sirven de directrices en la resolución de los
casos penales, por tal, solo resultan aplicables a las causas penales
acaecidas con posterioridad, más no a los casos llevados a cabo
antes de dicho acuerdo, pues siendo criterios orientadores no pueden
igualarse a las leyes penales, que sí pueden ser aplicables ultracti-
va y retroactivamente en el tiempo cuando favorezcan al reo”. Sala
Penal R. N Nº 2595-2006 Cañete, considerando tercero.

“Que estos elementos de convicción no han sido debidamente valo-


rados por el Tribunal de Instancia , ni han sido compulsados con las
demás pruebas actuadas; que siendo así, de conformidad con el artí-
culo trescientos uno in fine del Código de Procedimientos Penales,
es de rigor proceder a realizar un nuevo juicio oral”. Sala Penal de la
Corte Suprema, R.N. Nº 1990-2005-Puno

“Que conforme se aprecia de lo actuado en el juicio oral se ha incu-


rrido en una serie de irregularidades de índole procesal, al haberse
tramitado el proceso por un lado, sin haber consignado las preguntas
del director de la sala, del fiscal y de la parte civil; aunado a esto
que no se le tomo juramento al intérprete, así como tampoco se ha

197
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

señalado cual es la lengua materna del procesado, solo se indica


que no habla castellano, no consignándose las preguntas del intér-
prete, ni se ha recibido sus generales de ley, habiéndose transgre-
dido lo previsto en el numeral ciento treinticuatro del Código de
Procedimientos Penales; igualmente se advierte que el orden de
las piezas procesales se encuentra invertido, toda vez que el acta
final que pone fin al proceso se encuentra a fojas doscientos cua-
renticuatro mientras que a fojas doscientos cuarenticinco obran las
cuestiones de hecho y a fojas doscientos cuarentisiete la sentencia;
siendo esto así se ha transgredido el principio del debido proceso;
además que no se han glosado las piezas del proceso por el director
de debates, incurriendo en causal de nulidad prevista en el artículo
doscientos noventiocho del código adjetivo”. Sala Penal de la Corte
Suprema, R.N. Nº 3009-02 Cuzco.

“Es exacto que con arreglo a los principios de inmediación y orali-


dad, que priman en materia de la actuación y ulterior valorabilidad
y valoración de la prueba persona, el Tribunal de Alzada no está au-
torizado a variar la conclusión o valoración que de su contenido y
atendibilidad realice el órgano jurisdiccional de primera instancia.
Ello reduce el criterio fiscalizador del Tribunal de Apelación pero no
lo elimina. En esos casos –las denominadas zonas opacas–, los datos
expresados por los testigos estrechamente ligados a la inmediación
(lenguaje, capacidad narrativa, expresividad de sus manifestaciones,
precisiones en su discurso, etc.) no son susceptibles de supervisión
y control en apelación; no pueden ser variados. Empero, existen
“zonas abiertas”, accesibles al control. Se trata de los aspectos relati-
vos a la estructura racional del propio contenido de la prueba, ajenos
en sí mismos a la percepción sensorial del juzgador de primera ins-
tancia, que pueden ser fiscalizados a través de las reglas de la lógica,
la experiencia y el conocimiento científico”. Sala Penal Permanente
de la Corte Suprema, Casación Nº 05-2007 Huaura, considerando
sétimo.

• Base legal:
Artículos 292 al 301-A, Código de Procedimientos Penales de 1940.

198
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

6. Ante la sentencia emitida en el juicio oral, ¿qué recursos


impugnatorios, según el CPP 2004, pueden plantearse?
Según el CPP 2004, al concluir la lectura de la sentencia, el juzgador
preguntará a quien corresponda si interpone recurso de apelación; si se
interpone y es admitido, se elevarán los actuados a la Sala Penal de la
Corte Superior de Justicia correspondiente, a fin que resuelva el citado
recurso. No es necesario que en ese acto fundamente el recurso. También
puede reservarse la decisión de impugnación. Por otro lado, para los acu-
sados no concurrentes a la audiencia, el plazo empieza a correr desde el
día siguiente de la notificación en su domicilio procesal.
Luego, el esquema procedimental es el siguiente:

Escrito (5d) Se eleva al superior Absolución de la apelación (5d)

Si lo deniega

Control de admisión por el superior


Recurso de queja

Inadmisible u Ofrecimiento de pruebas (5d)




Recurso de reposición Admisión de las pruebas (3d)

Audiencia de apelación

Sentencia (10d)

La sentencia de segunda instancia, puede: a) Declarar la nulidad, en


todo o en parte, de la sentencia apelada y disponer se remitan los autos al
juez que corresponda para la subsanación a que hubiere lugar; b) Dentro
de los límites del recurso, confirmar o revocar la sentencia apelada. Si la
sentencia de primera instancia es absolutoria puede dictar sentencia con-
denatoria imponiendo las sanciones y reparación civil a que hubiere lugar
o referir la absolución a una causa diversa a la enunciada por el juez. Si
la sentencia de primera instancia es condenatoria puede dictar sentencia

199
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

absolutoria o dar al hecho, en caso haya sido propuesto por la acusación


fiscal y el recurso correspondiente, una denominación jurídica distinta o
más grave de la señalada por el juez de Primera Instancia. También puede
modificar la sanción impuesta, así como imponer, modificar o excluir
penas accesorias, conjuntas o medidas de seguridad.

Por otro lado, la implementación de una audiencia de apelación es


una característica del recurso de apelación contra sentencias del régi-
men del juicio oral. En efecto, en el sistema del juicio oral, el recurso
de apelación es un medio impugnativo que exige la sustentación oral
que debe hacerse del recurso ante el superior inmediato del funciona-
rio que profirió la decisión que no satisface los intereses de cualquiera
de los intervinientes con vocación o interés jurídicos para interponer el
recurso. Y esto porque trae como sanción de la no concurrencia del im-
pugnante a la audiencia de sustentación el que el recurso se declare de-
sierto, tal como lo indica el artículo 423 del CPP 2004,(77) salvo si puede
justificar la inasistencia.

Por ende, si la actuación probatoria se dio bajo los principios de ora-


lidad, inmediación y contradicción, a fin de sustentar la decisión penal; es
lógico y razonable pensar que se necesita de la observancia de los mis-
mos principios para confirmar o revocar la referida decisión.

Ello, también sería idóneo en términos de economía procesal, porque


en el actual modelo procesal, el recurso de nulidad puede conllevar dos

(77) “Artículo 423. Emplazamiento para la audiencia de apelación.


1. Decidida la admisibilidad de la prueba ofrecida, en ese mismo auto se convocará a las partes,
incluso a los imputados no recurrentes, para la audiencia de apelación.
2. Es obligatoria la asistencia del fiscal y del imputado recurrente, así como de todos los imputados
recurridos en caso la impugnación fuere interpuesta por el fiscal.
3. Si el acusado recurrente no concurre injustificadamente a la audiencia, se declarará la inadmisibi-
lidad del recurso que interpuso. De igual manera se procederá si no concurre el fiscal cuando es
parte recurrente.
4. Si los imputados son partes recurridas, su inasistencia no impedirá la realización de la audiencia,
sin perjuicio de disponer su conducción coactiva y declararlos reos contumaces.
5. Es, asimismo, obligatoria la concurrencia de las partes privadas si ellas únicamente han interpues-
to el recurso, bajo sanción de declaración de inadmisibilidad de la apelación; y,
6. Si la apelación en su conjunto solo se refiere al objeto civil del proceso, no es obligatoria la con-
currencia del imputado ni del tercero civil”.

200
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

momentos procesales: a) la revisión de los actuados por parte del ad


quem; y b) en el supuesto que declare nulo el juicio oral, la necesi-
dad de su realización. En cambio, con el nuevo modelo procesal, el
recurso de apelación reduce ambos momentos en uno solo: la Sala
que ventila la apelación, a través de una audiencia, practica y va-
lora la prueba idónea para decidir si ampara o no la pretensión de
impugnación.

Por otro lado, contra la sentencia emitida por la Sala penal, cabe in-
terponer recurso de casación, siempre y cuando, este se funde en cual-
quiera de las siguientes causales:

1. Si la sentencia o auto ha sido expedido con inobservancia de


algunas de las garantías constitucionales de carácter procesal
o material, o con una indebida o errónea aplicación de dichas
garantías.

2. Si la sentencia o auto incurre o deriva de una inobservancia de las


normas legales de carácter procesal sancionadas con la nulidad.

3. Si la sentencia o auto importa una indebida aplicación, una erró-


nea interpretación o una falta de aplicación de la Ley penal o de
otras normas jurídicas necesarias para su aplicación.

4. Si la sentencia o auto ha sido expedido con falta o manifiesta


ilogicidad de la motivación, cuando el vicio resulte de su propio
tenor.

5. Si la sentencia o auto se aparta de la doctrina jurisprudencial


establecida por la Corte Suprema o, en su caso, por el Tribunal
Constitucional.

El esquema procedimental de este es el siguiente:

201
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

Escrito (10d) Control de la formalidad por la Sala Penal Superior:

Inadmisible Admisible

Recurso de queja Se elevan los actuados

Absolución de la casación (10d)

Decisión de conocer el fondo por


La Corte Suprema (20d)

Alegatos ampliatorios (10d)

Audiencia de casación

Sentencia (20d)

Si la sentencia de la Sala Penal de la Corte Suprema declara fundado


el recurso, además de declarar la nulidad de la sentencia o auto recurri-
dos, podrá decidir por sí el caso, en tanto para ello no sea necesario un
nuevo debate, u ordenar el reenvió del proceso. La sentencia se notificará
a todas las partes, incluso a las no recurrentes.

Si opta por la anulación sin reenvío en esta sentencia se pronuncia-


rá sobre el fondo dictando el fallo que deba reemplazar el recurrido. Si
decide la anulación con reenvió, indicará el juez o Sala Penal Superior
competente y el acto procesal que deba renovarse. El órgano jurisdiccio-
nal que reciba los autos, procederá de conformidad con lo resuelto por la
Sala Penal Suprema.

En todo caso, la Sala de oficio o a pedido del Ministerio Público


podrá decidir, atendiendo a la naturaleza del asunto objeto de decisión,
que lo resuelto constituye doctrina jurisprudencial vinculante a los órga-
nos jurisdiccionales penales diferentes a la propia Corte Suprema, la cual

202
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

permanecerá hasta que otra decisión expresa la modifique. Si existiere


otra Sala penal o esta se integra con otros Vocales, sin perjuicio de resol-
verse el recurso de casación, a su instancia, se convocará inmediatamente
al Pleno Casatorio de los Vocales de lo Penal de la Corte Suprema para la
decisión correspondiente, que se adoptará por mayoría absoluta. En este
último supuesto no se requiere la intervención de las partes, ni la resolu-
ción que se dicte afectará la decisión adoptada en el caso que la motiva.
La resolución que declare la doctrina jurisprudencial se publicará en el
Diario Oficial.

Si se advirtiere que otra Sala Penal Suprema u otros integrantes de


la Sala penal en sus decisiones sostuvieran criterios discrepantes sobre
la interpretación o la aplicación de una determinada norma, de oficio o a
instancia del Ministerio Público o de la Defensoría del Pueblo, en rela-
ción con los ámbitos referidos a su atribución constitucional, obligatoria-
mente se reunirá el Pleno Casatorio de los Vocales de lo Penal de la Corte
Suprema. En este caso, previa a la decisión del Pleno, que anunciará el
asunto que lo motiva, se señalará día y hora para la vista de la causa, con
citación del Ministerio Público y, en su caso, de la Defensoría del Pueblo.

Finalmente, cabe mencionar que, contra la sentencia emitida por la


Corte Suprema, no cabe recurso impugnatorio alguno, solamente la ac-
ción de revisión, la cual se ha hecho referencia anteriormente.

Jurisprudencia

“… en las resoluciones como la presente se requiere para la viabili-


dad del recurso de casación que el delito imputado más grave tenga
señalado en la ley, en su extremo mínimo, una pena privativa de li-
bertad mayor de seis años; que el delito más grave objeto del presen-
te proceso penal (…) es el de hurto agravado, que está conminado
con pena privativa de la libertad no menor de tres ni mayor de seis
años (…) que en consecuencia los delitos incriminados no alcan-
zan el criterio de summa poena estatuido en la norma procesal…”.
Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, Casación Nº 04-2007
Huaura, considerando tercero.

203
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

“(…) confundiendo los alcances de la casación, pretende que este


Supremo Tribunal, realice un análisis independiente de los medios
de prueba personales –que no es posible hacer en virtud a los princi-
pios procedimentales de oralidad e inmediación que rigen la activi-
dad probatoria–, confundiendo juicio de suficiencia –que parte de los
medios y elementos de prueba analizados por el órgano sentenciador
y se proyecta al examen de la conclusión que se arriba sobre el tema
de prueba– con el análisis autónoma de la prueba actuada, que no
cabe realizar, por su cognición limitada, al órgano de casación…”.
Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, Casación Nº 02-2007-
Huaura, considerando quinto.

“Corresponde a los tribunales de mérito –de primera instancia y de


apelación– la valoración de la prueba, de suerte que únicamente está
reservado a este Tribunal de Casación apreciar si de lo actuado en
primera y segunda instancia, en atención a lo expuesto en el fallo
de vista, la existencia de un auténtico vacío probatorio”. Sala Penal
Permanente de la Corte Suprema, Casación Nº 03-2007 Huaura,
considerando sétimo.

“Es exacto que con arreglo a los principios de inmediación y orali-


dad, que priman en materia de la actuación y ulterior valorabilidad
y valoración de la prueba persona, el Tribunal de Alzada no está au-
torizado a variar la conclusión o valoración que de su contenido y
atendibilidad realice el órgano jurisdiccional de primera instancia.
Ello reduce el criterio fiscalizador del Tribunal de Apelación pero no
lo elimina. En esos casos –las denominadas zonas opacas–, los datos
expresados por los testigos estrechamente ligados a la inmediación
(lenguaje, capacidad narrativa, expresividad de sus manifestaciones,
precisiones en su discurso, etc.) no son susceptibles de supervisión
y control en apelación; no pueden ser variados. Empero, existen
“zonas abiertas”, accesibles al control. Se trata de los aspectos relati-
vos a la estructura racional del propio contenido de la prueba, ajenos
en sí mismos a la percepción sensorial del juzgador de primera ins-
tancia, que pueden ser fiscalizados a través de las reglas de la lógica,
la experiencia y el conocimiento científico”. Sala Penal Permanente

204
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

de la Corte Suprema, Casación Nº 05-2007 Huaura, considerando


sétimo.

“(…) el recurso de casación por su propia naturaleza no constituye


una nueva instancia, por tratarse de un medio impugnatorio de ca-
rácter extraordinario con motivos tasados que tiene caracteres que
están determinados en la ley y han merecido una serie de disquisi-
ciones en el campo de la doctrina; en ese contexto, constituye una
de sus finalidades el control de la logicidad en la motivación de las
resoluciones judiciales, que pueden resumirse en lo siguiente: en
falta de motivación, deficiente motivación, insuficiente motivación,
aparente motivación y la incongruencia entre la parte considerativa
y la parte decisoria de la motivación”. Sala Penal Permanente de la
Corte Suprema, Casación Nº 08-2007 Huaura, considerando cuarto.

“(…) excepcionalmente puede aceptarse el recurso de casación fuera


de las resoluciones que enumera los apartados anteriores del citado
artículo (427 del CPP 2004), ello está sujeto a que se estime impres-
cindible para el desarrollo de la doctrina jurisprudencial, y que el
recurrente consigne adicional y puntualmente las razones que jus-
tifican el desarrollo de la doctrina jurisprudencial que pretende…”.
Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, Casación Nº 06-2007
Huaura, considerando cuarto.

• Base legal:
Artículos 421 al 436, Código Procesal Penal de 2004.

III. LA EJECUCIÓN DE LA SENTENCIA EN MATERIA PENAL

1. ¿Cómo se ejecuta la sentencia en materia penal?


El C de PP 1940 ha establecido las siguientes reglas en cuanto a la
ejecución de sentencia en materia penal:

205
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

1. La sentencia absolutoria se cumplirá dando inmediatamente li-


bertad al acusado, si se halla detenido, o cancelando la caución o
fianza si se encuentra en libertad provisional.

2. La sentencia condenatoria se cumplirá, aunque se interponga re-


curso de nulidad.

Por otro lado, en el CPP 2004, en los artículos 488 al 496, se ha estable-
cido las siguientes reglas a observase para la ejecución de sentencias:

1. La ejecución de las sentencias condenatorias firmes, salvo lo dis-


puesto por el Código de Ejecución Penal respecto de los benefi-
cios penitenciarios, serán de competencia del juez de la investi-
gación preparatoria.

2. El juez de la investigación preparatoria está facultado para resol-


ver todos los incidentes que se susciten durante la ejecución de
las sanciones establecidas en el numeral anterior. Hará las comu-
nicaciones dispuestas por la ley y practicará las diligencias nece-
sarias para su debido cumplimiento.

3. Si el condenado se halla en libertad y la sentencia impone pena


privativa de libertad efectiva, el juez de la investigación prepa-
ratoria dispondrá lo necesario para su captura. Producida la cap-
tura, el juez de la investigación preparatoria, una vez que esté
plenamente acreditada la identidad del condenado, realizará el
cómputo de la pena, descontando de ser el caso el tiempo de de-
tención, de prisión preventiva y de detención domiciliaria que hu-
biera cumplido, así como de la privación de libertad sufrida en el
extranjero como consecuencia del procedimiento de extradición
instaurado para someterlo a proceso en el país. El cómputo será
siempre reformable, aun de oficio, si se comprueba un error o
cuando nuevas circunstancias lo tornen necesario. La fijación del
cómputo de la pena se comunicará inmediatamente al Juzgado
que impuso la sanción y al Instituto Nacional Penitenciario.

4. El Ministerio Público, el condenado y su defensor, según corres-


ponda, podrán plantear, ante el juez de la investigación prepara-
toria incidentes relativos a la conversión y revocación de la

206
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

conversión de penas, a la revocación de la suspensión de la eje-


cución de la pena y de la reserva del fallo condenatorio, y a la
extinción o vencimiento de la pena.

5. Los incidentes deberán ser resueltos dentro del término de cinco


días, previa audiencia a las demás partes. Si fuera necesario in-
corporar elementos de prueba, el juez de la investigación prepa-
ratoria, aun de oficio, y con carácter previo a la realización de la
audiencia o suspendiendo esta, ordenará una investigación suma-
ria por breve tiempo que determinará razonablemente, después
de la cual decidirá. La policía realizará dichas diligencias, bajo la
conducción del fiscal.

6. Los incidentes relativos a la libertad anticipada, fuera de los


beneficios penitenciarios de semilibertad y liberación condicio-
nal y de la medida de seguridad privativa de libertad, y aquellos
en los cuales, por su importancia, el juez de la investigación pre-
paratoria lo estime necesario, serán resueltos en audiencia oral,
citando a los órganos de prueba que deben informar durante el
debate.

7. Corresponde al juez penal unipersonal el conocimiento de los in-


cidentes derivados de la ejecución de la sanción penal estableci-
dos en el Código de Ejecución Penal. La decisión requiere de una
audiencia con asistencia de las partes.

8. Asimismo, las solicitudes sobre refundición o acumulación de


penas son de competencia del Juzgado Penal Colegiado. Serán
resueltas previa realización de una audiencia con la concurrencia
del fiscal, del condenado y su defensor.

9. En todos los casos, el conocimiento del recurso de apelación co-


rresponde a la Sala Penal Superior.

10. El juez penal examinará, periódicamente, la situación de quien


sufre una medida de internación. Fijará un plazo no mayor de seis
meses entre cada examen, y decidirá previa audiencia teniendo a
la vista el informe médico del establecimiento y del perito. La de-
cisión versará sobre la cesación o continuación de la medida y, en

207
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

este último caso, podrá ordenar la modificación del tratamiento.


Cuando el juez tenga conocimiento, por informe fundado, de que
desaparecieron las causas que motivaron la internación, procede-
rá a su sustitución o cancelación.

11. La reparación civil se hará efectiva conforme a las previsiones


del Código Procesal Civil, con intervención del fiscal provincial
y del actor civil. Para la ejecución forzosa del pago de la multa y
de la venta o adjudicación del bien objeto de comiso se aplicará,
en lo pertinente, las normas del Código Procesal Civil. Los inci-
dentes que se plantean durante la ejecución de la reparación civil
y de las demás consecuencias accesorias serán resueltos en el
plazo de tres días, previa audiencia que se realizará con las partes
que asistan al acto. Contra la resolución que resuelve el incidente
procede recurso de apelación.

12. Cuando en la sentencia se ordene el comiso de algún bien, el juez


de la Investigación Preparatoria, de no estar asegurado judicial-
mente, dispondrá su aprehensión. A los bienes materia de comiso
se le dará el destino que corresponda según su naturaleza, confor-
me a las normas de la materia. Los bienes incautados no sujetos a
comiso, serán devueltos a quien se le incautaron, inmediatamente
después de la firmeza de la sentencia. Si hubieran sido entrega-
dos en depósito provisional, se notificará al depositario la entrega
definitiva. Los bienes incautados de propiedad del condenado que
no fueron objeto de comiso, podrán ser inmediatamente embarga-
dos para hacer efectivo el cobro de las costas del proceso y de la
responsabilidad pecuniaria y civil declarada en la sentencia.

Jurisprudencia

“El cumplimiento pleno de lo establecido en una decisión judicial


supone, por otro lado, la satisfacción real y efectiva, en tiempo opor-
tuno, de lo decidido por el poder jurisdiccional (…) el derecho a la
ejecución de la decisión de fondo contenida en una sentencia firme,
también supone su cumplimiento en tiempo oportuno…”. Sentencia
del Tribunal Constitucional, expediente N° 4080-2004-AC/TC, con-
siderandos décimo sétimo y décimo noveno.

208
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

• Base legal:
Artículos 329 al 338, Código de Procedimientos Penales de 1940.
Artículos 488 al 507, Código Procesal Penal de 2004.

2. ¿Qué son las costas?


El C de PP 1940, no ha establecido regla alguna en cuanto al pago de
costas. En cambio, el CPP 2004, sí las ha regulado (artículos 497 al 507).

Así, las costas están constituidas por: a) Las tasas judiciales, en los
procesos por delitos de acción privada, o cualquier otro tributo que co-
rresponda por actuación judicial; b) Los gastos judiciales realizados du-
rante la tramitación de la causa; c) Los honorarios de los abogados de la
parte vencedora, y de los peritos oficiales, traductores e intérpretes, en
caso no constituyan un órgano del sistema de justicia, así como de los
peritos de parte. Estos conceptos serán objeto de una Tabla de montos
máximos. Del monto fijado para los abogados según la Tabla respectiva,
un cinco por ciento se destinará al Colegio de Abogados respectivo para
su Fondo Mutual.

El órgano de gobierno del Poder Judicial expedirá el Reglamento de


Costas en el proceso penal, que se actualizará periódicamente. En él se
fijará la Tabla de los montos máximos por los conceptos señalados en el
párrafo anterior.

Jurisprudencia

“(…) el A quo estableció erróneamente en la recurrida lo siguiente:


‘… en cuanto a los Honorarios de Abogado deben dirimirse por de-
manda ante los Tribunales de 1era. Instancia…’ (sic), en tal sentido,
manifiesta que el A quo está en un grave error porque no necesaria-
mente los Honorarios de abogados deben ser dirimidos ante la juris-
dicción civil, pues los mismos pueden ser dirimidos facultativamen-
te y optativamente por la parte interesada ante el Tribunal penal que
dictó la decisión”. Corte de Apelaciones Penal del Circuito Judicial
Penal del Estado Mérida. ASUNTO: LP01-R-2005-000156.

209
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

• Base legal:
Artículos 497 al 507, Código Procesal Penal de 2004.

3. ¿Cómo se establecen las costas en caso de sentencia


condenatoria?
Las costas serán impuestas al imputado cuando sea declarado culpa-
ble, incluso cuando se le suspenda la ejecución de la pena o se reserve el
fallo condenatorio. También se impondrán cuando se imponga una medi-
da de seguridad.

Cuando en una sentencia se pronuncian absoluciones y condenas, se


establecerá el porcentaje que asumen el respectivo imputado y el que co-
rresponde a los demás condenados conforme al párrafo anterior.

Cuando sean varios los condenados por el mismo delito responden


solidariamente al pago de costas.

Cuando el imputado tenga solvencia económica, deberá pagar al


Ministerio de Justicia los servicios del defensor de oficio que se le hubie-
re designado.

• Base legal:
Artículos 497 al 507, Código Procesal Penal de 2004.

4. ¿Cómo se establecen las costas en caso de sentencia absolutoria?


Si el imputado es absuelto o no se le impone medida de seguridad, no
se impondrá costas. No obstante lo anterior, se impondrán costas: a) Al
actor civil o, según el caso, al querellante particular, según el porcentaje
que determine el órgano jurisdiccional, siempre y cuando resultare de las
actuaciones que han obrado con temeridad o mala fe; b) Al propio im-
putado cuando hubiere provocado su propia persecución denunciándose
falsamente a sí mismo o hubiere confesado falsamente el hecho. En este
caso se determinará el porcentaje que debe pagar.

5. ¿Quiénes están exentos al pago de costas?


Están exentos del pago de costas los representantes del Ministerio
Público, los miembros de las Procuradurías Públicas del Estado, y los

210
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

abogados y apoderados o mandatarios de las partes, así como los Poderes


Ejecutivo, Legislativo y Judicial, el Ministerio Público, los Órganos
Constitucionalmente Autónomos, los Gobiernos Regionales y Locales, y
las Universidades Públicas. Se exonerará de la imposición de costas en
el proceso penal a quien obtiene auxilio judicial, de conformidad con lo
dispuesto en el Código Procesal Civil.

Cuando el denunciante hubiere provocado el procedimiento por


medio de una denuncia falsa o temeraria, se le impondrá total o parcial-
mente el pago de costas.

• Base legal:
Artículos 497 al 507, Código Procesal Penal de 2004.

6. ¿Cómo se liquidan y ejecutan las costas?


Las costas serán liquidadas por el secretario del órgano jurisdiccional,
después de quedar firme la resolución que las imponga o la que ordena se
cumpla lo ejecutoriado.

Las partes tendrán tres días para observar la liquidación. Transcurrido


el plazo sin que haya observación, la liquidación será aprobada por reso-
lución inimpugnable.

Interpuesta la observación, se conferirá traslado a la otra parte por


tres días. Con su absolución, se conferirá traslado a la otra parte por tres
días. Con su absolución o sin ella, el juez de la investigación preparatoria
resolverá. La resolución es apelable sin efecto suspensivo. La Sala Penal
Superior absolverá el grado, sin otro trámite que la vista de la causa, en la
que los abogados de las partes podrán asistir para hacer uso de la palabra.

Las costas deben pagarse inmediatamente después de ejecutoriada la


resolución que las aprueba. En caso de mora devengan intereses legales.
El juez de la investigación preparatoria exigirá el pago de las costas. Las
resoluciones que expida son inimpugnables.

Base legal:
Artículos 497 al 507, Código Procesal Penal de 2004.

211
BIBLIOGRAFÍA
La Etapa de ejecución de sentencia en materia penal

BIBLIOGRAFÍA

• AARNIO, Aulis. Lo racional como razonable. Un tratado sobre la justificación jurí-


dica, 1a. edición en español, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1991.

• AGUILERA, Cristian. Código Procesal Penal, Tomo II, Editorial Metropolitana,


Santiago, Chile, 2001.

• ALARCÓN GRANOBLES, Héctor. Garantismo penal en el proceso acusatorio co-


lombiano, Grupo Editorial Ibáñez, Bogotá-Colombia, 2006.

• ALSINA, Hugo. Tratado teórico práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial,


Tomo II, Cía. Argentina de Editores, Buenos Aires, 1942.

• ASENCIO HERNÁNDEZ, Félix / CASTELLANOS ZEREGA, Andrés. Revisión


de los hechos y recurso de nulidad, Universidad de Chile, Facultad de Derecho,
Santiago, 2005.

• BACIGALUPO, Enrique. La impugnación de los hechos probados en la casación


penal y otros estudios, Editorial Ad Hoc, Buenos Aires-Argentina, 1994.

• BARRIOS DE ANGELIS, Dante. El proceso civil, comercial y penal en América


Latina, Editorial Depalma, Buenos Aires, 1989.

• BARTOLONI FERRO, Abraham. El proceso penal y los actos jurídicos procesales


penales, Ediciones Castellvi, Santa Fe- Argentina, 1994.

• BAUMANN, Jürgen. Derecho Procesal Penal. Conceptos fundamentales y princi-


pios procesales, Editorial Depalma, Buenos Aires-Argentina, 1986.

• BAYTELMAN, Andrés/DUCE, Mauricio. Litigación penal, juicio oral y prueba,


Fondo de Cultura Económica, México D.F., 2005.

• BERGMAN, Paúl. La defensa en juicio. La defensa penal y la oralidad, 2a. Edición,


Editorial Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1995.

• BERNAL CUELLAR, Jaime/MONTEALEGRE LYNETT, Eduardo. El proce-


so penal. Fundamentos constitucionales del nuevo sistema acusatorio, Tomo I,
Universidad Externado de Colombia, Bogotá-Colombia, 2004.

• BINDER, Alberto. Introducción al Derecho Procesal Penal, Editorial Ad Hoc,


Buenos Aires-Argentina, 1993.

• BOFILL, Jorge. “Preparación del juicio oral”. En: Revista Chilena de Derecho, Vol.
29, Universidad Católica de Chile, Santiago, 2002.

215
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

• BOVINO, Alberto. Principios politicos del procedimiento penal, Editores del Puerto,
Buenos Aires-Argentina, 2005.

• BURGOA, Ignacio. El juicio de amparo, Editora Jurídica. S. D. R. L., México D.F.,


1946.

• CAFFERATA NORES, José. “Proceso penal y verdad histórica”. En: Cuestiones ac-
tuales sobre el proceso penal, Editores del Puerto, Buenos Aires-Argentina, 1998.

• CAFETZOGLUS, Alberto Nestor. Derecho procesal penal. El procedimiento en los


códigos de la nación y provincia de Buenos Aires, Editorial Hammurabi, Buenos
Aires-Argentina, 1999.

• CASTILLO URBANO, Eduardo/TORRES, Ángel Miguel. La prueba ilícita penal.


Estudio jurisprudencial, Editorial Aranzadi, Madrid, 2000.

• CASTRO OSPINA, Sandra. Cinco estudios sobre el sistema acusatorio, Universidad


Externado de Colombia, Bogotá-Colombia, 2005.

• CLARIA OLMEDO, Jorge. Tratado de derecho procesal penal, Tomo VI, Editorial
EDIAR, Buenos Aires, 1987.

• COLÍN SÁNCHEZ, Guillermo. “Derecho Mexicano de Procedimientos Penales”,


18va. Edición, Editorial Porrúa, México D.F. 2002.

• COLOMBO, Juan. Los actos jurídicos procesales, Editorial Jurídica de Chile,


Santiago de Chile, 1991.

• CREUS, Carlos. Derecho Procesal Penal, Editorial Astrea, Buenos Aires-Argentina,


1996.

• DUCE, Mauricio. “La prueba pericial y su admisibilidad a juicio oral en el nuevo


proceso penal”. En: Revista de Ciencias Penales Iter Críminis, Nº 05, México D.F.,
2006.

• GARCÍA RADA, Domingo. Manual de derecho procesal penal, 5a. edición,


EDDILI, Lima, 1976.

• GARCÍA RAMÍREZ, Sergio/ADATO, Victoria. Prontuario de Derecho Procesal


Penal mexicano, Editorial Porrúa, México D.F., 1991.

• GÓMEZ COLOMER, Juan. “La instrucción del proceso penal por el ministerio fis-
cal: aspectos estructurales a la luz del derecho comparado”. En: Revista Peruana de
Derecho Procesal, N° 01, Editorial Palestra, Lima, 1997.

216
BIBLIOGRAFÍa

• GRANADOS, Jaime. “La prueba pericial y la prueba novel en el marco del nuevo
proceso penal en Colombia”. En: Revista de Derecho Penal Contemporáneo, Nº 11,
abril-junio, Bogotá, 2005.

• GUERRERO PERALTA, Óscar. Fundamentos teórico constitucionales del nuevo


proceso penal, Ediciones Nueva Jurídica, Bogotá-Colombia, 2005.

• IBÁÑEZ GUZMÁN, Augusto José. “Estándares internacionales para la refor-


ma al sistema penal colombiano”. En: Derecho Penal y sistema acusatorio en
Iberoamérica, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, 2003.

• KIELMANOVICH, Jorge. Teoría de la prueba y medios probatorios, Editorial


Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1996.

• LÓPEZ BARJA DE QUIROGA, Jacobo. Tratado de Derecho Procesal Penal,


Editorial Thomson-Aranzadi, Madrid, 2004.

• LÓPEZ BARJA DE QUIROGA, Jacobo. Instituciones de Derecho Procesal Penal,


Editorial Akal/Iure, Madrid, 1999.

• MAIER, Julio. La ordenanza procesal alemana. Su comentario y comparación con


los sitemas de enjuiciamiento penal argentino, Editorial Depalma, Buenos Aires,
1978.

• MAIER, Julio B. J. Derecho Procesal Penal, Tomo I, 2a. edición, Editorial del
Puerto, Buenos Aires-Argentina, 1996.

• MARTÍNEZ VELAYOS, María Isabel. El testigo de referencia en el proceso penal,


Universidad de Alicante, Valencia, 1998.

• MIQUEL MATURANA, Cristian. Los medios de prueba, Facultad de Derecho de la


Universidad de Chile, Santiago, 2002.

• MONTERO AROCA, Juan. Principios del proceso penal. Una explicación basada
en la razón, Editorial Tirant Lo Blanch, Valencia, 1997.

• MONROY GÁLVEZ, Juan. La función del juez en el derecho contemporáneo,


Editorial San Marcos, Lima-Perú, 2004.

• MORENO CATENA, Víctor / CORTES DOMÍNGUEZ, Valentín. Derecho Procesal


Penal, 2a. edición, Editorial Tirant Lo Blanch, Valencia-España, 2005.

• NEYRA FLORES, José Antonio. Técnicas de litigación oral. Disponible en:


www.cadperu.com/virtual/file.php/1/moddata/data/3/10/3050/TECNICAS_DE_
LITIGACION_ORAL.pdf.

217
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

• ORTELLS RAMOS, Manuel. El proceso penal abreviado, Editorial Comares,


Granada, 1997.

• QUEZADA, José. Tratado de Derecho Procesal Penal, Editorial Jurídica


CONOSUR, Santiago, 1994.

• RAMOS MÉNDEZ, Francisco. El proceso penal, Editorial Bosch, Barcelona, 1999.

• ROXIN, Claus. Derecho Procesal Penal, Ediciones Del Puerto, Buenos Aires-
Argentina, 2000.

• SAID, Alberto. Los alegatos, Oxford University Press, México D.F., 2004.

• SÁNCHEZ VELARDE, Pablo. Manual de Derecho Procesal Penal, Editorial


Idemsa, Lima-Perú, 2004.

• SAN MARTÍN CASTRO, César. “Introducción general al estudio del nuevo Código
Procesal Penal”. En: El nuevo proceso penal. Estudios fundamentales, Editorial
Palestra, Lima-Perú, 2005.

• SCHÜNEMANN, Bernd. “La reforma del proceso penal”. En: Cuadernos “Luís
Jiménez de Asúa”, N° 26, Editorial Dykinson, Madrid, 2005.

• VÁZQUEZ ROSSI, Jorge. Derecho Procesal Penal. La realización penal, Tomo II,
Editorial Rubinzal-Culzoni, Buenos Aires-Argentina, 2004.

• VIVAS USSHER, Gustavo. Manual de Derecho Procesal Penal, Tomo I, Editorial


Alveroni, Córdoba-Argentina, 1999.

218
ÍNDICE GENERAL
íNDICE GENERAL

INTRODUCCIóN.................................................................................................................. 5

CAPíTULO I

La etapa del juicio oral

I. LINEAMIENTOS GENERALES DE LA ETAPA DEL JUICIO ORAL


1. ¿Qué es el juicio oral?.............................................................................................. 7
2 ¿Cuáles son los principios que rigen en el juicio oral?............................................ 9
3. ¿Quién se encarga de dirigir y llevar a cabo el juicio oral?..................................... 14
4. ¿Cuáles son las características del juicio oral?........................................................ 15
5. ¿Cuál es la estructura del juicio oral?...................................................................... 16
II. FASE INICIAL DEL JUICIO ORAL
1. ¿Cómo se inicia el juicio oral en el C de PP 1940?................................................. 17
2. ¿Cómo se inicia el juicio oral en el CPP 2004?....................................................... 23
III. FASE DE DESARROLLO PROBATORIO EN EL JUICIO ORAL
1. ¿Qué es la prueba?................................................................................................... 31
2. ¿Cuáles son los elementos de la prueba?................................................................. 34
3. ¿Cuál es el objeto de la prueba?............................................................................... 36
4. ¿Quién tiene la carga de probar?.............................................................................. 37
5. ¿Se permiten las pruebas de oficio?......................................................................... 38
6. ¿Cuál es el valor dado a la prueba?.......................................................................... 40
7. ¿Cuáles son las diferencias entre los actos de prueba y los actos de investigación?.. 42
8. ¿Qué es la prueba anticipada?.................................................................................. 45
9. ¿Cuál es la estructura de la actividad probatoria durante el juicio oral?................. 49
10. ¿Cómo se realiza el examen del acusado en el C de PP 1940?......................................... 51
11. ¿Cómo se realiza el examen del acusado en el CPP 2004?..................................... 52
12. ¿Cómo se realiza el examen de testigos en el C de PP 1940?..................................... 54
13. ¿Cómo se realiza el examen de testigos en el del CPP 2004?................................... 56
14. ¿Cómo se realiza el examen directo de testigos en el del CPP 2004?..................... 58
15. ¿Cómo se realiza el contraexamen de testigos en el CPP 2004?............................. 69
16. ¿Cómo se realiza el reexamen de testigos en el CPP 2004?...................................... 85
17. ¿Cómo se realiza el recontraexamen de testigos en el CPP 2004?.......................... 86
18. ¿Cómo se realiza el interrogatorio de testigos, por parte del juez, en el CPP 2004?.. 87
19. ¿Qué son las objeciones?......................................................................................... 88
20. ¿Quién es el testigo de oídas y cuál es su valor probatorio?.................................... 90
21. ¿Cómo se realiza el examen de peritos en el C de PP 1940?.................................... 93

221
guía práctica del juicio oral y ejecución de sentencia

22. ¿Cómo se realiza el examen de peritos en el CPP 2004?........................................ 96


23. ¿Cómo se realiza el examen directo de peritos en el CPP 2004?............................ 101
24. ¿Cómo se realiza el contraexamen de peritos en el CPP 2004?.............................. 106
25. ¿Cómo se realiza el reexamen de peritos en el CPP 2004?....................................... 107
26. ¿Cómo se realiza el recontraexamen de peritos en el CPP 2004?........................... 107
27. ¿Cómo se realiza el interrogatorio de peritos por el juez en el CPP 2004?............. 107
28. ¿Cómo se realiza el examen de la parte civil en el C de PP 1940?.......................... 108
29. ¿Cómo se realiza el examen de la parte civil en el CPP 2004?............................... 108
30. ¿Cómo se realiza el examen de la prueba documental en el C de PP 1940?........... 108
31. ¿Cómo se realiza el examen de la prueba documental en el CPP 2004?................. 110
32. ¿Qué es la prueba trasladada?................................................................................. 119
33. ¿Qué otras pruebas pueden actuarse durante el juicio oral?.................................... 120
34. ¿Se pueden realizar pruebas de oficio?.................................................................... 120
35. ¿Cuáles son los incidentes que pueden darse durante el juicio oral según el CPP
1940?........................................................................................................................ 121
36. ¿Cuáles son los incidentes que pueden darse durante el juicio oral según el CPP
2004?........................................................................................................................ 125
IV. FASE DE CONCLUSIVA O FINAL DEL JUICIO ORAL
1. ¿Qué es la fase conclusiva o final del juicio oral?................................................... 130
2. ¿Qué son los alegatos finales?................................................................................. 131
3. ¿Cuáles son los objetivos de los alegatos finales?................................................... 133
4. ¿Cuál debe ser el contenido de los alegatos finales?............................................... 133
5. ¿Cuáles son las técnicas de argumentación que pueden ser utilizadas durante la
exposición de los alegatos finales?.......................................................................... 135
6. ¿Cómo están regulados los alegatos finales en el C de PP 1940?............................................. 138
7. ¿Cómo están regulados los alegatos finales en el C PP 2004?............................................. 141
8. ¿Qué es la deliberación y votación de la sentencia?................................................ 144
9. ¿Cuál es la forma de deliberar y votar una sentencia en el C de PP 1940?............. 145
10. ¿Cuál es la forma de deliberar y votar una sentencia en el CPP 2004?.............. 146

CAPíTULO II

La etapa de ejecución de sentencia en materia penal

I. LA SENTENCIA EN MATERIA PENAL


1. ¿En qué consiste la etapa de ejecución de la sentencia en materia penal?...................... 149
2. ¿Qué es la sentencia?....................................................................................................... 150
3. ¿Cuáles son los elementos de la sentencia?..................................................................... 152
4. ¿Cuál es el contenido de la sentencia?............................................................................ 153
5. ¿Por qué debe motivarse la sentencia?............................................................................ 155
6. ¿Cuáles son las clases de sentencia?............................................................................... 157
7. ¿Qué es la sentencia interlocutoria?................................................................................ 157

222
índice general

8. ¿Qué es la sentencia definitiva?............................................................................... 158


9. ¿Cómo está regulada la sentencia en el C de PP 1940?........................................... 158
10. ¿Cómo está regulada la sentencia en el CPP 2004?................................................. 160
11. ¿Cuándo se emite sentencia absolutoria?.................................................................. 164
12. ¿Cuándo se emite sentencia condenatoria?............................................................... 167
13. ¿Qué es el descuento por carcelería?....................................................................... 169
14. ¿Qué se entiende por correlación entre los términos de la acusación y el conteni-
do de la sentencia?................................................................................................... 171
II. IMPUGNACIÓN DE LA SENTENCIA EN MATERIA PENAL
1. ¿Qué es la impugnación en materia penal?.............................................................. 175
2) ¿Cuáles son los elementos que estructuran la impugnación en materia penal?....... 176
3. ¿Cuáles son los medios impugnatorios establecidos en el C de PP 1940?.............. 178
4. ¿Cuáles son los medios impugnatorios establecidos en el CPP 2004?.................... 187
5. Ante la sentencia emitida en el juicio oral, ¿qué recursos impugnatorios, según el
C de PP 1940, pueden plantearse?........................................................................... 193
6. Ante la sentencia emitida en el juicio oral, ¿qué recursos impugnatorios, según el
CPP 2004, pueden plantearse?................................................................................. 199
III. LA EJECUCIÓN DE LA SENTENCIA EN MATERIA PENAL
1. ¿Cómo se ejecuta la sentencia en materia penal?.................................................... 205
2. ¿Qué son las costas?................................................................................................ 209
3. ¿Cómo se establecen las costas en caso de sentencia condenatoria?........ 210
4. ¿Cómo se establecen las costas en caso de sentencia absolutoria?.......................... 210
5. ¿Quiénes están exentos al pago de costas?.............................................................. 210
6. ¿Cómo se liquidan y ejecutan las costas?................................................................ 211

BIBLIOGRAFÍA.................................................................................................................... 215

ÍNDICE GENERAL............................................................................................................... 221

223