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DIA DEL CIVISMO

Quito (Pichincha).- Ecuador celebra hoy 27 de Febrero el Día del Civismo, Día del Ejército
Ecuatoriano, Día de la Unidad Nacional y Día del Héroe Nacional, cuatro momentos de contenido
histórico que son parte de nuestra nacionalidad al conmemorar la Batalla de Tarqui de 1829 que
cubrió de Gloria a la Patria.
El 27 de febrero de 1829 se libró la Batalla de Tarqui entre las tropas gran colombianas y el
Ejército peruano. Hoy se conmemoran 185 años del épico combate, fecha que ha quedado
identificada en el calendario del civismo ecuatoriano.
Y al consagrarse este Día del Civismo Ecuatoriano, se rinde homenaje al Ejército ecuatoriano,
poniendo en lo más alto de los valores a nuestros héroes como Bolívar, Sucre, Calderón, Eloy
Alfaro, Vargas, Julio Andrade, Coral, Edmundo Chiriboga, Hugo Ortíz, Galo Molina y tantos otros
como los héroes de la Cordillera del Cóndor y del Alto Cenepa en 1995.
Conviene recordar que el Ecuador de hoy, tantas veces cercenado por sus vecinos, desde su
independencia del dominio español 1822, hasta mayo de 1830, formó parte de la Gran Colombia./
Ciudad Alfaro.

Hoy se celebra Día del Civismo y del


Ejército
GRAN GUAYAQUIL

Lunes, 27 de febrero, 2012 - 00h00


En rememoración del triunfo del 27 de febrero de 1829 en la batalla del Portete
de Tarqui, en la actual provincia del Azuay, hoy se celebra el Día del Civismo,
de la Unidad Nacional y del Ejército o Fuerza Terrestre.

Gracias al esfuerzo de las fuerzas grancolombianas al mando de Antonio José


de Sucre, quien contó con el apoyo de Juan José Flores, Luis Urdaneta, Daniel
F. O’ Leary y otros oficiales se castigó la penetración militar del vecino del sur y
quedaron desarticulados los intereses políticos de varios líderes.

Asimismo, quedó reafirmada la heredad territorial del Distrito del Sur de la Gran
Colombia, otro de los sustentos geográficos para la naciente república del
Ecuador en 1830.

Gracias a las estrategias del mariscal Sucre y el general Flores se derrotó a los
intrusos que estaban en mayor número y mejor armados. Tras el cese del
fuego las ofertas de capitulación se enviaron a José La Mar, quien rehusó la
suscripción de documentos si no se atendían sus absurdas condiciones.

Después de largas conversaciones los representantes de ambos ejércitos


firmaron el Tratado de Girón, al día siguiente (28 de febrero); ese documento
de 17 artículos fue firmado y ratificado por ambas partes el 1 de marzo de
1829.

La fiesta del Civismo la estableció en 1948 el presidente Carlos Julio


Arosemena Tola; y, la de la Unidad Nacional, Jaime Roldós Aguilera, en 1981.
El veinte y siete de febrero se conmemora un aniversario más de la Batalla de Tarqui de 1829,
Día del Ejército Ecuatoriano, del Héroe Nacional, y se instituyó el día del Civismo Ecuatoriano,
como ejemplo indiscutible vigoroso y creador de esta conjunción de fuerzas espirituales y
culturales que conforman las esencias de nuestro propio vivir nacional.
El 25 de febrero de 1948, el presidente Carlos Julio Arosemena Tola, mediante el decreto
ejecutivo 324 declara al 27 de febrero como el día del Civismo.
En los artículos de este decreto se dispone la celebración de este día izando la tricolor nacional
en establecimientos públicos y particulares y con el juramento a la bandera en los
establecimientos educativos. Desde entonces, todos los años, en el Día del Civismo, presta
juramento ante el Pabellón Nacional, que simboliza la riqueza, la limpidez de conciencia social y
la sangre de nuestros héroes.
En el Ecuador, los estudiantes de la Sierra y Amazonía que culminan su educación primaria y
secundaria realizan el juramento a la bandera.
El juramento es una lección continua de patriotismo, responsabilidad cívica y de fe en los mejores
destinos de nuestra República.

Esta virtud, completada en los campos de batalla, necesita para consolidarse de la


unidad intelectual y moral de este hermoso país. La independencia más difícil de
conquistar es la intelectual y moral de un pueblo entero, que convierte al más
humilde de sus hijos en un ciudadano libre. El secreto está en la educación de las
masas populares y el factor principal en las escuelas normales. Uno de los
acontecimientos que ha fortalecido la unidad nacional fue la Batalla de Tarqui. Esta
lid significó una hora en que en un campo de batalla el Ecuador –que formaba
entonces parte de la Gran Colombia- hizo sentir a un invasor que no podía pisar
impunemente el suelo patrio. Tarqui fue afirmación de dignidad y valentía: no
importó que el número de peruanos fuera el doble de los que defendieron el
territorio patrio. De las victorias de Atahualpa, pasando por Tarqui, hasta la victoria
de nuestras Fuerzas Armadas en el alto Cenepa, revivir esas páginas heroicas, y
tantas otras, encenderán en todos los ecuatorianos, pero en especial en la
juventud, la llama del civismo. Y es que el siglo pasado se caracterizó por una
búsqueda de unidad nacional, intentar que el país pudiera ser considerado una
unidad sociopolítica. Proceso que inicia al amparo de la democracia. Este día
especial debe hacer que todos los ecuatorianos y ecuatorianas, maestros y
alumnos, militares y civiles, profesionales y obreros, ricos y pobres pensemos en la
importancia de la unidad nacional para tener un país fuerte, decidido a progresar,
en el que todos sus hijos trabajen para construir un futuro de dignidad y
prosperidad.

Conclusión:

El civismo somos todos, es la forma de actuar de cada persona,


el comportamiento que emplea un individuo con relación a la
Batalla de Tarqui, es la actitud ante la vida, la forma de ser y
actuar, es por eso que la formación cívica es algo importante de
la vida de los hombres, pues no solo se nos tiene que enseñar a
ser simples hombres si no también, a ser buenos ciudadanos,
buenos ecuatorianos.

Recordemos con civismo este día, poniendo en lo más alto de los


valores a nuestros héroes como Bolívar, Sucre, Calderón, Eloy
Alfaro, Vargas, Julio Andrade, Coral, Edmundo Chiriboga, Hugo
Ortíz, Galo Molina y tantos otros como los héroes de la Cordillera
del Cóndor y del Alto Cenepa en 1995.

FRASES
Se puede abandonar a una patria dichosa y triunfante. Pero amenazada, destrozada y
oprimida no se le deja nunca; se le salva o se muere por ella.

Frases de Maximilien Robespierre


La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable
decreto del destino.