Está en la página 1de 48

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco

(Caracas, 24 de julio de 1783nota 4nota 5-Santa Marta, 17 de diciembre de 1830),


más conocido como Simón Bolívar o el Libertador, fue un militar y político
venezolano.17 Contribuyó en la independencia de Venezuela, Colombia, en consolidar
la de Perú, en ser la inspiración de los revolucionarios de Panamá en su última
etapa independentista,18 en estar involucrado en la independencia de Ecuador y en
la cuestión fundacional de Bolivia. Se destacó como una figura destacada de la
emancipación hispanoamericana frente al Imperio español, por sus actos se le otorgó
el título de El Libertador por sus acciones independentistas en Venezuela.

Lideró las campañas que dieron la independencia a varias naciones americanas,


además fue fundador de la Gran Colombia. También fue legislador y redactor de
constituciones, ambientalista y jurista. Llevó a cabo el Congreso Anfictiónico de
Panamá, para crear una confederación hispanoamericana, que uniría desde México
hasta la Argentina, no obstante debido a conflictos políticos económicos internos
en la Gran Colombia, no pudo continuar con este proyecto emancipador que incluía a
Cuba, Puerto Rico, La Florida y del apoyo militar a la independencia de las
Provincias Unidas del Río de la Plata.

Tuvo un conflicto político con su ayudante de campo Antonio José de Sucre, quien
junto a Casimiro Olañeta tenían intenciones de crear un nuevo Estado en el margen
de las provincias del Alto Perú. Cuando se fundó el nuevo Estado, a la que Bolívar
no lo reconocía, la asamblea deliberante para que lo reconozca se denominó al
Estado naciente como República Bolívar y posteriormente República Boliviana o
Bolivia, en honor al Libertador.

Biografía
Bolívar nació el 24 de julio de 1783 en Caracas en la provincia y ciudad de Caracas
Capitanía General de Venezuela (hoy República Bolivariana de Venezuela). Fue el
cuarto hijo del matrimonio entre María de la Concepción Palacios y Blanco y Juan
Vicente Bolívar y Ponte. Nació en el seno de una familia acomodada criolla y como
era habitual en los herederos de familias de clase alta en su época, fue enviado a
educarse en el extranjero a una edad temprana. Llegó a España cuando tenía 16 años.
A sus 19 años en Madrid, en la iglesia de San José,1920 contrae nupcias con María
Teresa del Toro, y retorna a Venezuela con su esposa, la cual enferma y fallece en
1803, sumiendo a Bolívar en una profunda depresión y llevándolo a jurar que más
nunca se casaría. En ese momento decide volver a España, y luego iría a Francia,
donde se reencontró con su maestro Simón Rodríguez, quien encauza el sufrimiento de
Bolívar hacia el ideal de liberar a su patria. En París presenció la coronación de
Napoleón Bonaparte. Mientras estuvo en Europa, conoció las ideas de la Ilustración,
lo que unido a la influencia de Simón Rodríguez, motivó a que jurara liberar a la
América del Sur colonial del dominio de los españoles. Ello quedó expresado en su
Juramento del Monte Sacro:

«...no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las
cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español».

Aprovechando el desorden en España provocado por la Guerra de la Independencia,


Bolívar inició su actividades por la independencia desde 1808 y se unió a la
Sociedad Patriótica de Caracas que surgió a raíz de los hechos del 19 de abril de
1810 y donde pronunció su primer discurso a favor de la emancipación:

«acaso 300 años de dominio no bastan..pongamos la piedra fundamental de la libertad


suramericana,,, vacilar es perdernos...».

Participó en la Declaración de Independencia de Venezuela en 1811, sin embargo la


República no logró sostenerse debido a las revueltas fomentada por el realista
Domingo Monteverde que invade por la provincia de Coro y el terremoto que devastó
Caracas. Tras la caída de la 1.ª. República en manos realistas, Bolívar viaja a
Cartagena de Indias en busca de apoyo y donde escribe el «Manifiesto de Cartagena».
Allí recibe ayuda de Camilo Torres, gobernante de las Provincias Unidas de Nueva
Granada, donde le dan el mando de un ejército de neogranadinos y venezolanos, que
bajo su liderazgo vencen a los realistas en Mompox y Ocaña y desde Cúcuta inició la
«Campaña Admirable» en 1813, para recuperar la independencia de Venezuela, logrando
en dos meses llegar a Trujillo, donde pública el decreto de Guerra a Muerte para
enfrentar los desmanes cometidos por los realistas dirigidos por Domingo
Monteverde, y en tan solo unos meses más, vence a Monteverde que derrotado logra
huir a las Antillas. Bolívar llega triunfante a Caracas y recibió el título de
Libertador, como también lo había recibido en Mérida.Sin embargo, la falta de unión
de los patriotas y los levantamientos sociales armados dirigidos por José Tomas
Boves en 1814, convirtió el conflicto en una guerra civil y lo mismo ocurriría
entre Cundinamarca y las Provincias Unidas de Nueva Granada, que con la llegada de
la flota expedicionaria armada del «pacificador» Pablo Morillo a Cartagena en 1815,
facilitó su caída nuevamente en manos del imperio español. Estos hechos y la
cercanía de Boves a Caracas, provocaron la devastadora Emigración a Oriente de la
población, y Bolívar viaja a Jamaica en búsqueda de apoyo económico de los
ingleses, como armas y municiones para la lucha emancipadora, allí escribió la
«Carta de Jamaica», viaja a la república independiente de Haití donde recibió ayuda
del gobierno de Petion y realiza la expedición de los Cayos en 1816, con
importantes victorias navales en el Mar Caribe, en las costas de Margarita y en el
Orinoco sobre las flotas españolas. Ya en tierra firme, pública el Manifiesto de
Carúpano con la intención de dar libertad a los esclavos, conformó junto a excelsos
juristas como Juan Germán Roscio y Francisco Antonio Zea en la provincia de
Guayana, el Congreso de Angostura de 1819 donde expreso en su discuso :

«el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad
posible, mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad polìtica»,

En Angostura se sentaron las bases para la gran Colombia y se inició la campaña


militar para liberar Nueva Granada, que se consolidó con la victoria en la batalla
de Boyacá el 7 de agosto de 1819. al atravesar el páramo de Pisba y sorprender y
vencer en la batalla del puente de Boyacá a las fuerzas realistas, expulsando al
virrey de la Nueva Granada e independizando Cundinamarca y las Provincias Unidas de
Nueva Granada. Se llevó a cabo el Congreso constituyente de 1821, donde fue uno de
los principales redactores de la constitución que da nacimiento a la República de
la gran Colombia, conforma el Ejército del Sur para iniciar la campaña libertadora
en Ecuador y a la vez dirige la campaña sobre Venezuela, que culmina con la
victoria en la Batalla de Carabobo en 1821, hecho que ganó reconocimiento de la
nueva nación libre a nivel internacional, y donde se logra un armisticio en la
entrevista de Pablo Morillo y Simón Bolívar, allí se firma un acuerdo de
regularización de la guerra y queda abolido el decreto de guerra a muerte. En
España inicia el trienio Liberal.

A pesar de una serie de obstáculos, incluida la llegada de una fuerza


expedicionaria española sin precedentes, los revolucionarios finalmente
prevalecieron, culminando con la victoria en la Batalla de Carabobo en 1821, que
efectivamente convirtió a Venezuela en un país independiente. Bolívar se dirige a
Quito donde entra triunfante luego de las batallas de Bomboná y Pichincha en 1822,
en Quito conoce a Manuelita Sáenz y en Guayaquil se entrevistó con el prócer
argentino José de San Martín para las acciones de independencia peruana y del alto
Perú. El congreso de Quito y Guayaquil deciden unirse a la gran Colombia con el
nombre de Ecuador. En Pativilca, Bolívar inicia la campaña del Perú, con la
victoria en Junín y al llegar a Lima es recibido como «El Libertador», recibiendo
del pueblo peruano la «Espada del Perú» y la orden «el Sol del Perú» entragada por
José de San Martin, dichos reconocimientos acompañaron a Bolívar hasta su muerte.
Asimismo, recibió el cargo de Jefe Supremo del Gobierno.

Bolívar había llegado a la cumbre de sus hazañas política y militares, allí escribe
«Mi delirio sobre el Chimborazo», nombró a Antonio José de Sucre como comandante en
jefe de los Ejércitos Libertadores del Sur, para la Batalla de Ayacucho en el Alto
Perú en 1824, donde vence, expulsando al último virrey español en América, José de
la Serna. En gratitud se denomina territorio Bolívar (hoy Estado plurinacional de
Bolivia) al cual Bolívar le redacta su primera Constitución. Bolívar participó en
la fundación de la primera unión de naciones independientes de América Latina, la
Gran Colombia, de la que fue presidente de 1819 a 1830. Mediante nuevas campañas
militares, expulsó a los gobernantes españoles de Ecuador, Perú. y Bolivia, el
último de los cuales lleva su nombre. Fue simultáneamente presidente de Gran
Colombia (hoy Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador), Perú y Bolivia, pero poco
después, su segundo al mando, Antonio José de Sucre, fue nombrado presidente de
Bolivia. Bolívar apuntó a una América española fuerte y unida capaz de hacer frente
no solo a las amenazas que emanan de España y la Santa Alianza europea, sino
también a la potencia emergente de los Estados Unidos. En la cima de su poder,
Bolívar gobernó un vasto territorio desde la frontera con Argentina hasta el Mar
Caribe.

No obstante, Bolívar le entrega el mando militar a Sucre en el Alto Perú (Bolivia),


pues el Congreso le ordenó volver a Colombia, asimismo deja como encargados en Lima
a Andrés Santa Cruz, José María Córdoba y Manuela Sáenz. En el Congreso en Bogotá
se encuentra con intrigas palaciegas productos de sus detractores y antiunionista,
se entrevista con José Antonio Páez para evitar la separación de Venezuela,
denominada la Cosiata. Y ya en Santa Fe de Bogotá, y luego de los eventos de la
convención de Ocaña, intentan asesinarlo en la conspiración septembrina, logra
salvarse por la acción de Manuela Sáenz, y de este hecho fue acusado su ex-
compañero de armas Santander, tras el intento de magnicidio, los conflictos
políticos y revueltas se extienden a Perú como Bolivia, y tras la salida del poder
de Santa Cruz en Lima y la renuncia de Sucre en Bolivia, surgen hostilidades en la
frontera Gran Colombiana por parte del gobierno de Agustín Gamarra, que culmina con
el Tratado de Paz y Amistad entre ambas naciones en 1829.

Se logra llevar a cabo el Congreso Admirable en Colombia, no obstante, ante la


campaña de descrédito y para evitar una guerra civil o conflicto entre naciones
hermanas, Bolívar decide renunciar al cargo de presidente de la Gran Colombia en
1830 y se retira a Cartagena de Indias y de allí a la quinta de San Pedro
Alejandrino en las afueras de Santa Marta, con las siguientes palabras reflejadas
en su última proclama dirigida a los colombianos: «Mis enemigos abusaron de vuestra
credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la
libertad», al conocer sobre la muerte de Sucre y las amenazas de separación de
Venezuela de la gran Colombia agravaría su enfermedad, Córdova y Urdaneta y otros
patriotas, preparan una reacción para la retoma del poder en la gran Colombia pero
desisten cuando Bolívar las rechaza. No obstante Bolívar escribe su último mandato:
«mis últimos votos son para que se consolide la unión, si mi muerte contribuye para
ello, yo bajaré tranquilo al sepulcro», A los 47 años de edad, El Libertador
fallece el 17 de diciembre de 1830 a la 1.03 de la tarde y sus restos reposan en el
Panteón Nacional en Caracas, Venezuela.

Genealogía

Escudo de armas del linaje americano Bolívar, ostentadas por el municipio de Ciudad
Bolívar (Colombia).21
El padre de Simón Bolívar, Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade, y su madre, María
de la Concepción Palacios y Blanco, pertenecían a la aristocracia caraqueña. Cuando
se casaron en 1773 había una gran diferencia de edad entre ambos cónyuges, Juan
Vicente tenía 47 años en ese momento y Concepción 15 años. Tuvieron cuatro hijos
más, tres de ellos mayores que Simón y una menor, y sus nombres fueron María
Antonia, Juana Nepomucena, Juan Vicente y María del Carmen (esta última murió a
poco tiempo de nacer).
La familia Bolívar provenía de una población llamada La Puebla de Bolívar en el
Señorío de Vizcaya (entonces Corona de Castilla, actual País Vasco, España),
ubicada entonces en la merindad de Marquina. Además de esta ascendencia vizcaína,
hay que destacar su origen gallego 2223 y burgalés, ya que su tatarabuelo, Jacinto
de Ponte y Andrade, era oriundo de Santiago de Compostela.24 A mayores, y ya desde
los inicios de la colonia, sus miembros realizaron acciones destacadas en
Venezuela.

El primero de los Bolívar en arribar a Venezuela fue el vizcaíno Simón de Bolívar,


el cual, junto a su hijo Simón de Bolívar y Castro (nacido en Santo Domingo,
Higüey, posteriormente República Dominicana, de quien Bolívar era chozno),25 llegó
a Caracas treinta años después de la fundación de la ciudad, hacia 1589, y por
tener el mismo nombre se les distinguió como Simón de Bolívar el Viejo y Simón de
Bolívar el Mozo.

Bolívar el Viejo destacó como contador real, por privilegio especial del rey Felipe
II, quien en el título de nombramiento le reiteraba su amplia confianza como
velador de la Real Hacienda, cargo que ejercieron tanto él como posteriormente su
hijo, en Margarita y Caracas.

Fue, además, procurador general de las ciudades de Caracas, Coro, Trujillo,


Barquisimeto, Carora, El Tocuyo y Maracaibo ante la Corte española entre 1590 y
1593, para informar al rey Felipe sobre el estado de la provincia y pedirle ciertas
mejoras, exenciones de impuestos y privilegios que facilitaran el desarrollo de la
misma.

Entre sus logros para Caracas está el haber gestionado en el Consejo de Indias la
concesión real del escudo que aún conserva, junto al título de Muy noble y leal
ciudad.

Con el tiempo los Bolívar se unieron en matrimonio con las familias de los primeros
pobladores de Venezuela y alcanzaron rangos y distinciones tales como las de
regidor, alférez real y gestionaron los títulos nobiliarios de marqués de Bolívar y
vizconde de Cocorote, asociado con la cesión de las minas de Cocorote y la facultad
de administrar el señorío de Aroa, conocido por la riqueza de sus minas de cobre
(estos títulos, sin embargo, no llegaron a concederse). Los trabajadores en las
minas y plantaciones eran esclavos.2627

En cuanto a la familia Palacios, estos eran oriundos de la zona de Miranda de Ebro,


actual provincia de Burgos, en España. El primero de los Palacios en llegar a
Venezuela fue José Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Ortiz de Zárate, natural de
Miranda de Ebro, en 1647, que falleció en Caracas en 1703. El resto de los
descendientes se unieron en matrimonio con otras familias aristocráticas y
alcanzaron los puestos de alcalde, regidor y procurador, entre otros. Dos
generaciones después de José Palacios nacería María de la Concepción Palacios de
Aguirre y Ariztía-Sojo y Blanco, hija de Feliciano Palacios de Aguirre y Ariztía-
Sojo y Gil de Arratia y de Francisca Blanco de Herrera, descendiente de algunas
familias canarias establecidas en Venezuela.2829 Ella fue la madre de Simón
Bolívar.

Véase también: Anexo:Cronología de Simón Bolívar


Antepasados
16. Antonio Bolívar y Díaz de Rojas

8. Luis de Bolívar y Rebolledo

17. Leonor Rebolledo Argumedo

4. Juan de Bolívar y Martínez de Villegas

18. Lorenzo Martínez de Villegas


9. Ana María Martínez de Villegas y Ladrón de Guevara

19. Magdalena Ladrón de Guevara y Rojas

2. Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade

20. Jacinto Ponte-Andrade

10. Pedro Ponte-Andrade y Jaspe de Montenegro


21. María Jaspe de Montenegro

5. María Petronila Ponte-Andrade y Marín de Narváez

22. Francisco Marín de Narváez y Vílchez

11. María Josefa Marín de Narváez

23. Josefa María de Narváez

1. Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco


24. José Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Ortiz de Zárate

12. Feliciano Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Gedler

25. Isabel María Gedler Rivilla

6. Feliciano Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Gil de Arratia

26. Francisco Gil de Arratia


13. Isabel María Gil de Arratia y Aguirre-Villela

27. María Rosa Aguirre-Villela y Laya-Mojica

3. María de la Concepción Palacios y Blanco

28. Mateo Blanco Infante

14. Mateo José Blanco y Fernández de Araújo


29. Josefa Fernández de Araújo y Rivilla

7. Francisca Blanco de Herrera

30. Juan Ascencio de Herrera y Ascanio

15. Isabel Clara de Herrera y Liendo

31. Paula Rosa de Liendo y Ochoa

Infancia y juventud
Simón nació en la noche del 24 al 25 de julionota 5 de 1783 en una casa solariega
ubicada en la plaza San Jacinto de Caracas.nota 6 Fue bautizado el 30 de julio de
1783 en la catedral de Caracas con los nombres de Simón José Antonio de la
Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco por el doctor Juan Félix Jerez
de Aristeguieta, su primo hermano quien, de acuerdo con Juan Vicente, padre del
niño, le puso el nombre de Simón. El segundo nombre de Simón Bolívar (Santísima
Trinidad) viene de la capilla en la que fue bautizado, que tiene ese mismo nombre,
capilla que además era propiedad de la familia Bolívar y Palacios. Tenía tres
hermanos: María Antonia (1777), Juana (1779) y Juan Vicente (1781).

Infancia de Bolívar

Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas.


El padre de Simón murió de tuberculosis en enero de 1786, cuando Simón tenía apenas
dos años de edad. Concepción quedó como cabeza de familia, velando eficientemente
por los intereses de la familia hasta su muerte.

Sin embargo, las responsabilidades hicieron que su salud, también enferma de


tuberculosis, decayera rápidamente y, según la opinión de médicos historiadores,
[¿quién?] es posible que ya entonces Bolívar sufriera la primo-infección
tuberculosa con un tipo de tuberculosis que pasa inadvertida mientras las defensas
corporales son favorables.

Concepción murió el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años, pero tomando
la precaución de hacer un testamento en el que dispuso quién debería hacerse cargo
de sus hijos.

Los hermanos Bolívar pasaron entonces a la custodia de su abuelo, Feliciano


Palacios, que cuando asumió el papel de tutor se sentía tan enfermo que empezó a
preparar también su testamento para designar un sustituto como tutor de sus nietos
y decidió pedir opinión a estos para respetar su voluntad.

Retrato de Simón Bolívar a la edad de 17 años (1801).

Bolívar a la edad de 20 años (1804).


Simón fue confiado a Esteban Palacios y Blanco, uno de sus tíos maternos, pero como
este se encontraba en España permaneció bajo la custodia de Carlos Palacios y
Blanco, otro de sus tíos, que por lo visto era un hombre con el que no se llevaba
bien y que era tosco, de carácter duro, mentalidad estrecha, que se ausentaba
frecuentemente de Caracas para atender sus propiedades y que por lo tanto solía
dejar a su sobrino atendido por la servidumbre y asistiendo por su cuenta a la
Escuela Pública de Caracas.

Las referencias que dejó Bolívar en su correspondencia hacen suponer que su


infancia fue feliz, segura, rodeada de sólidos afectos y gratos recuerdos con
parientes destacados e influyentes dentro de un ambiente aristocrático y en
general, dentro de un ambiente que le brindó equilibrio emocional, cariño y afecto.

En este sentido existen algunas anécdotas que se popularizaron en Venezuela que


presentaban a Bolívar como un niño turbulento debido a que los escritores
románticos consideraron indispensable atribuirle una niñez indómita creyendo, según
la moda de la época, que no podía salir un hombre excepcional de un niño normal
pero se ha demostrado[cita requerida] que esas anécdotas fueron inventadas e
introducidas en los relatos de historia por Arístides Rojas, considerado un
excelente narrador pero que usó a menudo su imaginación a falta de documentos que
demostraran la veracidad de sus relatos.

Educación
La trayectoria escolar de Bolívar no fue muy brillante como alumno de la Escuela
Pública, institución administrada por el Cabildo de Caracas que funcionaba de forma
deficiente debido a la carencia de recursos y organización.

En aquel entonces, Simón Rodríguez era maestro de Bolívar en esta escuela. Carlos
Palacios y Blanco, tío materno de Bolívar, pensaba enviarle a vivir con él porque
no podía atenderlo personalmente y las protestas de su sobrina María Antonia sobre
la educación y atenciones que recibía su hermano eran frecuentes.

Ante la perspectiva de vivir con su maestro, Simón escapó de la casa de su tío el


23 de julio de 1795, para refugiarse en la casa de su hermana María Antonia, que
ejerció su custodia temporal, hasta que se resolvió el litigio judicial en la Real
Audiencia de Caracas que devolvió a Carlos la custodia de Simón.

Simón trató de resistirse pero fue sacado por la fuerza de casa de su hermana y
llevado en volandas por un esclavo hasta la vivienda de su maestro.

Una vez allí, las condiciones en las que vivía con el maestro Rodríguez no eran las
ideales, tenía que compartir el espacio con 20 personas en una casa no apta para
ello, y por esto Simón escapó de allí un par de veces, en las que terminó volviendo
por orden de los tribunales.

A pesar de las dificultades, la relación maestro-alumno fue fructífera y reveladora


para ambos. El aprendizaje fue mutuo. Bolívar llamó a Rodríguez «El Sócrates de
Caracas» y «filósofo cosmopolita». La profunda admiración que sintiera Bolívar por
su maestro quedó documentada en una carta del 19 de enero de 1824, en la que
comienza diciendo: «Oh, mi Maestro» y prosigue más adelante: «Sin duda es usted el
hombre más extraordinario del mundo».30 Temas de conversación entre Rodríguez y
Bolívar no se conocen de primera mano ni documentalmente, más cuando Rodríguez
tenía 33 años y Bolívar de 21, maestro el primero, discípulo el segundo, aquel
escribió «aseguro que fui discípulo, pues por adivinación él sabía más que yo por
meditación y estudio».31

Al poco tiempo, Rodríguez renunció a su cargo de maestro para irse a Europa32 y la


Real Audiencia de Caracas determinó que Simón fuera trasladado a la Academia de
Matemáticas, dirigida por el padre Andújar y que funcionaba en casa de su tío
Carlos. La amistad entre los dos perduró por siempre.

Al parecer, en esta academia la formación de Bolívar mejoró notablemente en calidad


y cantidad, y fue complementada con lecciones de Historia y Cosmografía impartidas
por Andrés Bello hasta su ingreso en el Batallón de Milicias de blancos de los
Valles de Aragua el 14 de enero de 1797.

Existe la falsa idea de que entre 1793 y 1795, estuvo inscrito en el Colegio Real
de Sorèze en el Sur de Francia, en el departamento del Tarn.33

Casa que hospedó a Simón Bolívar durante su estancia en Bilbao entre marzo de 1801
y abril de 1802.

La Casa del Vínculo y del Retorno, en Caracas, donde vivió el matrimonio Bolívar
desde julio de 1802 hasta enero de 1803.
Primer viaje a Europa y matrimonio

Casa del marquesado de Uluapa, donde se hospedó Simón Bolívar durante su estancia
en la Ciudad de México.
Bolívar fue enviado a España a los 16 años para continuar sus estudios, partió del
puerto de La Guaira a bordo del navío de línea «San Ildefonso».34 Durante el viaje
el navío hizo escala en el puerto de Veracruz del Virreinato de Nueva España,
llegando el 1 de febrero de 1799. Ahí Bolívar recibió la noticia de que la partida
se demoraría debido al bloqueo de barcos ingleses a La Habana, por lo que decidió
visitar las ciudades de Jalapa, Puebla y la Ciudad de México,34 embarcándose de
nueva cuenta en Veracruz el 20 de marzo del mismo año para continuar su viaje. En
1800, conoció a la joven María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza en Madrid.3536 En
agosto de 1800 María Teresa aceptó el noviazgo con Simón Bolívar y contrajeron
matrimonio el 26 de mayo de 180237 en la desaparecida iglesia de San José que
estuvo en el lugar que ahora ocupa la calle de Gravina con esquina Luis de Góngora
(y en ocasiones confundida con el templo del mismo nombre situado en la calle de
Alcalá donde fue transferida la Parroquia de San José en 1838)38 cuando Bolívar
tenía 19 años y María Teresa 21. Al cabo de unos 20 días se trasladaron a La
Coruña.

Bolívar se casa con María Teresa del Toro en 1802.


El 15 de junio de 1802 los recién casados partieron hacia Caracas, desembarcando el
12 de julio en La Guaira. Después de una corta estadía en Caracas, en la Casa del
Vínculo y del Retorno, ubicada en una esquina que daba a la Plaza Mayor de Caracas,
hoy Plaza Bolívar, se trasladaron a la «Casa Grande» del ingenio Bolívar en San
Mateo. María Teresa enfermó poco después de «fiebres malignas» —hoy día
identificadas indistintamente como fiebre amarilla o paludismo— por lo que el
matrimonio regresó a su Casa del Vínculo, en Caracas, donde ella murió el 22 de
enero de 1803.

El joven Bolívar se dedicó a viajar, transido de dolor, para mitigar la pena que le
causó el fallecimiento de su esposa. Fue en este estado de ánimo cuando juró no
volver a casarse jamás. Dicho juramento se planteaba como un acto de rebeldía en
contra del dolor al que puede conducir la entrega incondicional de los
sentimientos. Habiendo perdido a sus padres durante su infancia, María Teresa
representó para Bolívar un último y definitivo intento de arraigo signado por la
tragedia. El dolor causado por esta muerte súbita e inesperada lo llevará a evadir
en lo futuro cualquier vínculo raigal. En lo sucesivo no volverá a entregar amor
puro y permanente a mujer alguna, tampoco en lo adelante ninguna lo atará en forma
definitiva.

Segundo viaje a Europa


En el mismo año de la muerte de su esposa viajó a París. Allí reencuentra a su
antiguo maestro Simón Rodríguez. Este último logra encauzar la desesperación
sentida por Bolívar tras la muerte de María Teresa hacia la política y la causa de
la libertad de su patria. No en balde Bolívar siempre verá a la muerte de su esposa
como el momento decisivo de su vida que lo transmutará en un hombre público llamado
a un destino mayor. En su obra Bolívar, el famoso historiador español Salvador de
Madariaga se referira a la muerte de María Teresa en los siguientes términos: "Este
final súbito de la vida retirada y personal de una joven de ventiún años ha sido
quizás uno de los acontecimientos claves de la historia del Nuevo Mundo". Simón
Rodríguez también lo orienta hacia la lectura de los clásicos y a ilustrarse en
diversos campos del saber universal. Viajó luego por Italia en compañía de
Rodríguez y del primo hermano de su fallecida esposa Fernando Rodríguez del Toro y
el 15 de agosto de 1805 en el Monte Sacro de Roma se comprometió solemnemente ante
estos a libertar a su patria. Regresó a Venezuela en 1806 y a la vez que
administraba los negocios familiares unió sus esfuerzos a la causa
revolucionaria.3940

Vida política y militar


Antecedente a la independencia
Artículo principal: Independencia de Venezuela
A lo largo de 1808, las presiones de Napoleón desencadenaron una serie de
acontecimientos que empeoraron aún más la ya comprometida situación española, el
rey Carlos IV de España abdicó el trono a favor de su hijo Fernando el 19 de marzo
de 1808 después de los sucesos del motín de Aranjuez, y más tarde, el 5 de mayo de
1808 se terminó de consumar el desastre para España cuando Carlos IV y su hijo
fueron obligados a ceder el trono a Napoleón Bonaparte en Bayona para designar a su
hermano, José, como nuevo rey de España. Esto provocó una gran reacción popular en
España que desencadenó lo que hoy se conoce como la guerra de la Independencia
española y tanto en América como en España, se formaron juntas regionales que
fomentaron la lucha contra los invasores franceses para restablecer en el trono al
monarca legítimo.

El Libertador (Bolívar diplomático), 1860. Óleo sobre tela 107×69 de Aita


(seudónimo de Rita Matilde de la Peñuela, 1840-?), localizado en la colección de
arte del Banco Central de Venezuela.
Sin embargo, en las juntas americanas solo se hablaba con entusiasmo de la Junta
popular de Cádiz y muchas de ellas eran vistas con recelo por las autoridades
españolas, que las suponían sospechosas de ser favorables a los franceses y que no
se habían olvidado de acciones como la de Antonio Nariño en Bogotá, que había
publicado una obra sobre Los Derechos del hombre, el movimiento de Juan Picornell,
la Conspiración de Manuel Gual y José María España, o de las fracasadas
expediciones militares de Francisco de Miranda en Venezuela.

Pero al tiempo consideraban que estas juntas tenían derecho de imitar a sus
análogas de la península; ya que los dominios españoles eran considerados una parte
esencial e integrante de España.

Con el tiempo se fueron formando dos bandos bien diferenciados como resultado de
los debates políticos y la inestabilidad internacional: el de los realistas, que
querían continuar bajo la dependencia directa del monarca español, liderado por
Juan de Casas; y el de los patriotas, partidarios de constituir una Junta de
gobierno con una autonomía plena similar a la de las Juntas provinciales en España,
pero sin mantener más lazos con la metrópoli diferentes a un reconocimiento formal
de Fernando VII como soberano, queriendo imitar así el ejemplo del Brasil regido
desde Braganza, con autonomía de Portugal.

Así a mediados de 1807, cuando Bolívar volvió a Caracas se encontró con una ciudad
inmersa en un ambiente de gran agitación social y política que era gobernada por
personajes interinos bajo la supervisión de un regio Regente visitador visto con
malos ojos por la colectividad caraqueña, llamado Joaquín de Mosquera y Figueroa.

Este era un ambiente poco propicio para enfrentar situaciones de crisis y fue una
circunstancia que ayudó a precipitar los acontecimientos a favor de la
Independencia.

Bolívar había vuelto a Caracas absolutamente convencido de la imperiosa necesidad


de independencia para América y trató de convencer a sus parientes y amigos de que
esta era la mejor opción pero, salvo la excepción de su hermano Juan Vicente, no
pudo hacerlo fácilmente debido a que las noticias de Europa llegaban muy tarde y
con pocos detalles, por lo que el público se enteraba de las acontecimientos solo
de una forma general e inexacta y esto limitaba su capacidad para evaluar la
situación.

Pero las cosas cambiaron repentinamente en pocos días, tras una serie de
acontecimientos que causaron una conmoción general en Caracas. A principios de
julio de 1808, el gobernador encargado de Caracas, Juan de Casas, recibió dos
ejemplares del diario londinense The Times que el gobernador de Trinidad remitió
antes al de Cumaná y que relataban la noticia de la abdicación del trono de España
en favor de Napoleón.

Las autoridades trataron de mantener la noticia en secreto para evitar la alarma


social pero la llegada del bergantín francés Le Serpent al puerto de La Guaira el
15 de julio de 1808 con varios comisionados enviados por Napoleón para confirmar la
noticia hicieron fracasar el plan.

Un oficial francés se presentó ante el gobernador Casas con documentación oficial


confirmando las malas noticias de The Times, y mientras en la Gobernación
deliberaban sobre la situación, la población empezó a alarmarse por la aparatosa
llegada de los franceses, divulgando profusamente la noticia de la desaparición de
la monarquía tradicional en periódicos y otras publicaciones.

La reacción popular fue de malestar e indignación y la situación empeoró cuando el


capitán de fragata inglés Beaver desembarcó poco después del Alcasta en La Guaira,
tras perseguir al Le Serpent sin poder apresarlo, para informar al Gobernador Casas
y a la población que la lucha en España para rechazar a los franceses continuaba y
que Napoleón no tenía la situación dominada.

Entonces surgió un proceso político extraño entre el gobernador, la Audiencia y el


Cabildo que terminó de socavar el orden colonial vigente y esto hizo que la
conmoción en la sociedad caraqueña se orientara en dos direcciones, una
representada por Bolívar que quería proclamar la Independencia; y otra representada
por otros criollos que querían mantener la fidelidad a Fernando VII.

Así, el 11 de enero de 1809 llegaron a Caracas unos despachos oficiales que


anunciaban la creación de la Junta Central de España e Indias que terminó
instalándose en Sevilla en abril de 1809 y poco después, el 14 de enero de 1809
llegó a Venezuela el mariscal de campo Vicente Emparan en calidad de capitán
general de Venezuela y gobernador de Caracas. Su llegada dio una nueva perspectiva
a la situación política ya que empezaron a circular rumores que lo relacionaban
como partidario de los franceses, por lo que fue acusado de querer confundir a la
población.[cita requerida]

En el panorama de incertidumbre reinante, el 19 de abril de 1810, los miembros del


Cabildo de Caracas decidieron constituir una Junta Conservadora de los Derechos de
Fernando VII en un acto que termina con la firma del Acta de Independencia y
constitución de la Primera República el 5 de julio de 1811. Con la revuelta del 19
de abril de 1810 se obligó al entonces capitán general de Venezuela, Vicente
Emparan, a ceder sus poderes a esta Junta y trajo como resultado la expulsión de
los funcionarios españoles de sus puestos para embarcarlos rumbo a España.

Poco después, tras enterarse de los hechos, la Regencia dispuso el bloqueo de las
costas de Venezuela pero ya era tarde, desde entonces el proceso independentista
sería imparable, y el ejemplo de Caracas fue seguido por el resto de las juntas
americanas.

Misión a Londres

Estatua de Simón Bolívar en Belgrave Square, Londres.


El nuevo sistema de gobierno empezó a crear nuevas perspectivas en todos los
sentidos. Las noticias de lo sucedido en Caracas llegaron hasta el almirante
Alexander Cochrane, comandante de las Fuerzas Navales británicas del Caribe, que
procedió a despachar noticias de lo sucedido a Londres y poner a disposición de la
Junta de Caracas la corbeta Wellington para que llevara hasta Londres una
delegación si así lo querían.

Así, Bolívar fue enviado a Inglaterra con el grado de coronel junto con Andrés
Bello y Luis López Méndez en una misión diplomática con instrucciones de solicitar
apoyo británico a la Junta en nombre del rey Fernando VII de España aprovechando la
circunstancia de que España y Gran Bretaña eran ahora naciones aliadas que habían
dejado de lado sus históricas diferencias ante el peligro común que representaba
Napoleón.
La misión diplomática llegó a Londres en un momento político delicado ya que
entonces Gran Bretaña estaba dando una costosa ayuda militar a España y la negativa
venezolana de aceptar la autoridad del Consejo de Regencia español resultaba
inconveniente en esos momentos.

Sin embargo, Arthur Wellesley consideró conveniente recibir a la delegación en su


casa particular, Apsley House, por temor a que sus miembros recurrieran a Napoleón
en busca de apoyo y así aprovechar la ocasión para averiguar las pretensiones
venezolanas.

La postura británica fue muy clara desde el principio dando a entender a la


delegación que en esos momentos el apoyo político a Venezuela era imposible y en un
intento de presionar a España para que les dejase comerciar libremente con sus
colonias, los británicos trataron de desviar las negociaciones hacia acuerdos
comerciales más acordes con sus intereses.

A pesar de que no se cumplieron todos los objetivos de la delegación, se lograron


algunos compromisos importantes gracias a la presencia de Francisco de Miranda en
Londres, con quien Bolívar empezó a mantener contactos que fomentaron una
participación discreta de este mediante sus contactos personales en las
negociaciones.

Así Bolívar logró la secreta connivencia inglesa, la apertura del comercio, y la


posibilidad de que Inglaterra ejerciera presiones sobre España para favorecer los
intereses venezolanos.

Bolívar durante la Primera República

Bolívar (c. 1812)

Estatua ecuestre de Bolívar en Caracas.


Después de convenir con los ingleses la permanencia de un representante en Londres,
Bolívar embarcó en la corbeta Sapphire y llegó a La Guaira el 5 de diciembre de
1810.

Una vez en Venezuela, empezó a hacer gestiones para promover el regreso de Miranda,
que como resultado de estas gestiones, llegó a Venezuela en el bergantín inglés
Avon el 10 de diciembre de 1810 ante una fría recepción oficial por parte de la
Junta Suprema, que poco después lo nombró Teniente General.

Miranda pronto empezó a tener conflictos con el jefe militar del Gobierno, el
marqués del Toro, por su incapacidad para controlar la rebelión realista de Coro y
mientras tanto, las circunstancias políticas habían favorecido la aparición en
Caracas de organizaciones como la Sociedad Patriótica, que era una especie de
asociación independentista que funcionaba como foro de debate político que
divulgaba sus conclusiones en una publicación propia titulada El Patriota de
Venezuela.

Bolívar fue un miembro importante de esta asociación que estuvo muy implicado en
las movilizaciones posteriores ocurridas el 5 de julio de 1811 para ratificar la
Declaración de Independencia, y que defendió posturas opuestas a la Constitución
del 21 de diciembre de 1811 al considerar que era una copia literal de la que regía
en los Estados Unidos que no se adaptaba a la realidad del momento en Venezuela.

El 13 de agosto de 1811, fuerzas comandadas por Miranda lograron una victoria en


Valencia contra los rebeldes de dicha ciudad que pretendían recuperar privilegios
de su antigua capitalidad, y es en esta acción donde Bolívar empezó propiamente su
carrera militar al dirigir un ataque a un puesto fortificado que fue su bautismo de
fuego y su primera acción distinguida. Así, Miranda lo propuso para el rango de
coronel y lo envió a informar de la victoria al Gobierno de Caracas.

Poco después, Bolívar empezó a levantar la moral en los valles de Aragua por
iniciativa propia, por lo que el general Miranda, por entonces comandante en jefe
de las fuerzas militares republicanas, lo persuadió de que aceptara el rango de
teniente coronel en el Estado Mayor y lo nombró jefe militar de Puerto Cabello, la
principal plaza fuerte de Venezuela.

Dicha plaza era entonces un punto militar clave por sus características
coincidentes de puerto, arsenal, prisión militar y principal punto de apoyo y
control en la zona. Allí permanecían detenidos los prisioneros de guerra
influyentes en el castillo San Felipe, y a la vez también se encontraba almacenado
gran parte del arsenal militar republicano.

A pesar de ser contrario a las normas de seguridad militar se estaba dando esta
situación y aunque Miranda ordenó trasladar a los prisioneros a otro lugar, el
traslado nunca se cumplió y fue uno de los motivos que unido a la inexperiencia
militar de Bolívar propiciaron la caída de Puerto Cabello.

Los prisioneros lograron tomar por sorpresa a la guardia y la dominaron gracias a


la traición de un oficial al que sobornaron, se apoderaron del castillo San Felipe
y comenzaron a bombardear Puerto Cabello.

Bolívar trató de recuperar la guarnición durante seis días de combate con las
fuerzas que pudo controlar y que al parecer no superaban los cuarenta efectivos
pero la situación le era muy desfavorable; no se podía cañonear el castillo por el
reducido alcance de la artillería y la ciudad empezaba a ser atacada por las
fuerzas del capitán Domingo Monteverde y tras lanzar un desesperado ataque frontal
sobre el castillo que fracasó, Bolívar decidió abandonar la plaza por vía marítima,
logrando escapar a duras penas.

Este acontecimiento, unido al violento terremoto del 26 de marzo de 1812, inclinó


la balanza a favor de los realistas y aunque hubo muchos que creyeron que aún se
podía seguir la lucha, Miranda capituló el 26 de julio de 1812 por encargo del
Congreso, en el tratado de La Victoria, que instauró nuevamente el dominio español
sobre Venezuela.

El 30 de julio de 1812, Miranda llegó a La Guaira con la intención de embarcarse en


la nave inglesa Sapphire en medio de un ambiente en el que pocos sabían que las
negociaciones con Monteverde por las que muchos oficiales republicanos se sintieron
traicionados se habían iniciado por órdenes del Congreso y no por deseos de
Miranda.

Por ello, cuando Miranda se hospedaba en casa del coronel Manuel María de las
Casas, comandante de la plaza, se encontró con un grupo numeroso, en el que se
contaban Miguel Peña y Simón Bolívar, que lo convencieron de que se quedara, por lo
menos una noche, en la residencia de Manuel María de las Casas.

A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Manuel


María de las Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro
soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo
despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo
engrilletaron, luego el coronel Manuel María de las Casas, comandante de la plaza,
se pasa al bando realista y lo entrega al jefe español Monteverde.

A cambio de este acto de traición del coronel Manuel María de las Casas,41 el
español Francisco-Antonio de Yturbe y Hériz accedería a darle a Bolívar el
salvoconducto que este le había solicitado para exiliarse en el extranjero, con el
especial favor de Monteverde. En esta ocasión, el jefe español hizo que se viera el
acto de haber entregado a Miranda como un servicio al estado español: «Debe
satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al
rey de España con la entrega de Miranda». Bolívar insistió ante las autoridades
españolas, sin embargo, que la entrega de Miranda respondió al acto de traición de
aquel, por haber capitulado cuando aún disponía de suficientes fuerzas para
continuar la lucha.

El Manifiesto de Cartagena
Artículo principal: Manifiesto de Cartagena
Bolívar fue autorizado por Monteverde a trasladarse el 27 de agosto de 1812 a la
isla de Curazao, ocupada por los ingleses, en la goleta española Jesús, María y
José junto a José Félix Ribas, Vicente Tejera y Manuel Díaz Casado, donde
permaneció un corto período.

Después se trasladó a Cartagena de Indias, Nueva Granada, donde el proceso


independentista se había iniciado el 20 de julio de 1810 y había desembocado en la
formación de varías Juntas supremas que rivalizaban entre sí. En este panorama
compuso un manuscrito conocido como el Manifiesto de Cartagena, en el cual hizo un
análisis político y militar de las causas que provocaron la caída de la Primera
República de Venezuela y exhortaba a la Nueva Granada a no cometer los mismos
errores que Venezuela para no correr la misma suerte, remediar las divisiones,
promover la unión de los distintos pueblos de América, hasta lograr el objetivo
común, la independencia.

Al poco de llegar, Bolívar solicitó al gobierno de Cartagena prestar servicio en


sus tropas. Fue concedido el mando de una guarnición de setenta hombres en la
pequeña localidad de Barrancas, con la que empezó a forjarse su futuro prestigio
militar.

Al principio Bolívar estaba subordinado a un aventurero francés, Pierre Labatut. En


contra de las órdenes de este, decidió tomar la iniciativa, realizando una campaña
para derrotar a las partidas realistas que se encontraban en las orillas del río
Magdalena mientras aumentaba el adiestramiento y el contingente de sus tropas.

Como resultado de esta campaña, logró liberar varias poblaciones como Tenerife,
Guamal, El Banco, Tamalameque, Puerto Real de Ocaña, y derrotar a diversas
guerrillas realistas que operaban en la zona. Finalmente ocupó Ocaña.

Ante estos logros, el coronel Manuel del Castillo y Rada, comandante general de
Pamplona, solicitó su ayuda para detener a los realistas que amenazaban con entrar
desde Venezuela. Para ello, el coronel Bolívar tuvo que pedir autorización al
Gobierno de Cartagena para intervenir en territorio del Gobierno de las Provincias
Unidas de Venezuela.

Cuando se la dieron, Bolívar llegó hasta la frontera con Venezuela. En la batalla


de Cúcuta derrotó el 28 de febrero de 1813 a las fuerzas españolas. Camilo Torres
en su carácter de presidente del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva
Granada, le confió a Bolívar el título de ciudadano de la Unión, el grado de
brigadier, equivalente al de general de brigada, y el cargo de jefe de la
guarnición de Cúcuta.

Desde febrero hasta abril de 1813 permaneció en Cúcuta, detenido por trabas legales
y por diferencias con Castillo, que empezaba a verle con suspicacia ante sus deseos
de avanzar sobre Venezuela. Para entonces, Bolívar disponía de una fuerza eficaz, y
rodeado de una brillante oficialidad neogranadina, aprovechable para una eventual
reconquista de Venezuela.

Campaña Admirable
Artículo principal: Campaña Admirable
Después de recibir autorización y recursos de la Nueva Granada, Bolívar inició una
de sus acciones militares más destacadas, la Campaña Admirable.

Cuando en febrero de 1813 inició su campaña por los Andes venezolanos desde Cúcuta,
no encontró resistencia. Avanzó hasta Mérida y tomó la ciudad pacíficamente después
de que las autoridades realistas huyeran ante su inminente llegada. En esta entrada
triunfal se le concedió por primera vez el título de «El Libertador», por decisión
del Cabildo de Mérida.

Rápidamente las fuerzas de Bolívar ganaron terreno a un enemigo que huía ante un
avance sorprendente. Finalmente, Bolívar obligó a pelear a las fuerzas realistas en
Los Taguanes, entre Tucupido y Valencia. Les derrotó, y una capitulación se firmó
en La Victoria.

Tras la capitulación española, Bolívar tuvo el camino libre, e hizo una entrada
triunfal en Caracas el 6 de agosto de 1813. Después de un triunfo militar en
Mosquiteros le nombraron Capitán General, con el título de «El Libertador», que
desde entonces quedó unido a su nombre.

Bolívar se concentró en organizar el Estado y dirigir la guerra en lo que parecía


su etapa final. Organizó el régimen militar, mantuvo el Consulado, creó un nuevo
sistema fiscal, y una nueva administración de justicia. Atendió a la actividad
agraria, a las exportaciones, y a la búsqueda de mano de obra calificada. Modificó
el gobierno municipal, y ofreció la nacionalidad a extranjeros amigos de la causa
republicana.

Guerra a muerte

Simón Bolívar (c. 1828) por José Gil de Castro.


Artículo principal: Guerra a muerte (Venezuela)
Pero a principios de 1814 el capitán de milicias del Rey José Tomás Boves, famoso
por su valentía, inició operaciones con tropas autóctonas de los Llanos
venezolanos, autorizadas al saqueo y al pillaje. Frente a un enemigo implacable,
las fuerzas de Bolívar se fueron debilitando. Ante la falta de medios para combatir
a Boves y sus llaneros, Bolívar decidió el 7 de julio de 1814 retirarse con las
fuerzas que le quedaban hacia el Oriente venezolano, y unir fuerzas con Santiago
Mariño.

Bandera de guerra a muerte de Bolívar.


La retirada estratégica de Bolívar produjo un éxodo desde Caracas hacia Oriente, en
el que murieron muchas personas que seguían a las fuerzas republicanas por temor a
las represalias de Boves y su lugarteniente Francisco Tomás Morales. Bolívar
decidió hacerles frente en Aragua de Barcelona el 17 de agosto de 1814. Tras ser
derrotado, Bolívar logró llegar a Cumaná el 25 de agosto de 1814 y unirse a Mariño.

La Segunda República de Venezuela estaba herida de muerte. A lo largo de 1814 los


realistas consolidaban su dominio por todo el país. Solo el Oriente venezolano y la
isla de Margarita permanecían en manos republicanas. El bando republicano estaba
dividido en facciones de caudillos que dominaban porciones de territorio. El
corsario Giovanni Bianchi intentaba aprovechar la situación. Bolívar decidió salir
con Mariño desde Carúpano hacia Cartagena.

Estadía en Jamaica

Litografía de Simón Bolívar.

Bolívar durante su estancia en Haití.


Véase también: Carta de Jamaica
A finales de 1814, Bolívar llegó a Cartagena para obtener ayuda de la Nueva
Granada, que se encontraba también en una situación difícil.

Con el apoyo del Gobierno neogranadino fue reconocido jefe por todos los
venezolanos que se encontraban en Nueva Granada. El 19 de septiembre de 1814
Bolívar se encontró con Camilo Torres Tenorio, presidente del Congreso de las
Provincias Unidas de la Nueva Granada. Después de la derrota del General Antonio
Nariño en la campaña del Sur en julio de 1814, Torres Tenorio encargó a Bolívar de
la conducción de la guerra. El 10 de diciembre de 1814 Bolívar tomó a Santa Fe, y
obligó Cundinamarca a reconocer la autoridad del Congreso de las Provincias Unidas
de la Nueva Granada.

Bolívar decidió abandonar su cargo en la Nueva Granada y partir a Jamaica en el


buque La Découverte, llegando a la isla el 14 de mayo de 1815. Escribió con fecha
del 6 de septiembre de 1815 una Carta de Jamaica, en la cual justificaba la
rebelión de los Criollos, llamaba a la lucha para la independencia, y exponía el
proyecto de Francisco de Miranda de confederación de Colombia.

Sin embargo, la situación de Bolívar en Jamaica llegó a ser bastante tensa. Salió
ileso de un intento de asesinato, porque se vio obligado ese día a mudarse de su
pensión por falta de dinero. El gobierno británico no quería comprometerse a darle
un apoyo abierto, y los españoles intentaban asesinarle; Bolívar decidió
trasladarse a un país más seguro donde pudiera organizar una expedición.

Estadía en Haití
En aquella época Haití se había convertido en una república independiente de
Francia, que daba asilo y respaldaba a los republicanos del continente americano.
Por ello Bolívar consideró que Haití era el lugar adecuado para organizar una
expedición militar hacia Venezuela, con la ayuda del presidente de ese país, el
general Alexandre Petion. Allí se dio cuenta de que debía reclutar a los llaneros,
en ese entonces al mando de José Antonio Páez, para vencer a los ejércitos
realistas.

El 19 de diciembre de 1815, Bolívar salió de Jamaica para Haití. Llegó al puerto de


Los Cayos el 24 del mismo mes. Con la ayuda encubierta del gobierno haitiano y del
experimentado almirante Luis Brión, Bolívar organizó una expedición de más de mil
hombres conocida como la Expedición de los Cayos. Salió el 23 de marzo de 1816 con
rumbo a la isla de Margarita. Bolívar retrasó su partida seis días porque esperaba
a su amante Josefina Machado, que venía de la isla danesa de Saint Thomas. Como
Brión presionaba para continuar, partieron los barcos. Al llegar al sur de la
Hispaniola un barco mensajero alcanzó el navío de Bolívar y comunicó que Josefina y
su familia habían llegado a Los Cayos. Bolívar pidió a Brión que le enviasen una
fragata.42 Los oficiales británicos y alemanes protestaron y amenazaron con
abandonar esta expedición tomada tan a la ligera, pero Brión los convenció de que
continuasen.

Bolívar y la Gran Colombia

Mapa de la Gran Colombia.


Artículo principal: Gran Colombia
Después del fracaso de la Segunda República de Venezuela y su corta permanencia en
Nueva Granada como comandante militar, Bolívar se vio obligado a reflexionar sobre
la causa de los fracasos previos, la situación internacional y la forma de lograr
la independencia de forma duradera.

Sus reflexiones le llevaron a la conclusión de que para alcanzar la independencia


definitiva se debía derrotar totalmente a los españoles para impedir que realizaran
acciones de reconquista pero esto no sería suficiente, los esfuerzos descoordinados
y dispersos de los caudillos regionales a lo largo de América debían ser unificados
bajo un mandato único y como garantía de una independencia permanente se debía
crear una república grande y fuerte para poder desafiar las pretensiones de
cualquier potencia imperial.

La idea de crear una nación semejante hizo que Bolívar tuviera un objetivo político
mucho más amplio y esto en definitiva le movió a actuar de una manera diferente a
las anteriores.

Colombia como proyecto político


Ya en la isla de Jamaica, Bolívar había expuesto la idea de conformar a Colombia
como un país que debía hacerse realidad. Concluyó que para convertir la idea de
Colombia en una nación viable y creíble hacía falta crear un gobierno centralizado
capaz de coordinar las acciones necesarias para resguardar las fronteras y
aglutinar a los distintos pueblos de la América Hispana como garantía de la
independencia.

Aunque el proyecto de Colombia como nación lo idealizó en realidad Francisco de


Miranda durante sus acciones precursoras, fue Bolívar quien tuvo el mérito de
rescatar este proyecto del baúl de los recuerdos de sus primeros contactos con
Miranda en Londres y de llevarlo a cabo contra viento y marea hasta su muerte.

Para garantizar la libertad de la Nueva Granada, Bolívar consideraba vital


conseguir cuanto antes el control sobre Venezuela para impedir que los españoles la
utilizaran como puesto de avanzada en tierra firme para sus campañas de reconquista
por lo que decidió emprender esta tarea como algo prioritario.

Así desembarcó en la isla de Margarita a mediados de 1816 decidido a lograr desde


el principio el reconocimiento de su liderazgo y después de obtener un éxito
inicial con el líder local Juan Bautista Arismendi preparó la campaña para liberar
el continente.

El 16 de julio de 1816 Bolívar desembarcó en Ocumare de la Costa y emitió una


proclama en la que cambiaba su decreto a muerte. En la misma declaraba que los
«españoles europeos» no serían matados salvo que estuvieran combatiendo.43 Allí
declaraba que su armada iba a liberar a toda Venezuela. Contaba con 650 soldados,
de los que 300 jamás había estado en combate. Bolívar consiguió alistar a unos
doscientos negros, pero la mayoría de la población huyó. Entonces procedió a
marchar en dirección a Valencia con el fin de establecer desde allí una conexión
con los combatientes que se hallaban en los Llanos. Las fuerzas bajo Morales se
dirigieron a Valencia y de allí hacia los cerros que llevaban a Ocumare. Después de
una corta escaramuza, huyó Bolívar hacia Ocumare y de allí a Bonaire. Al llegar
Brión a Bonaire, le recriminó a Bolívar que hubiera abandonado Ocumare de esa
manera y le ordenó ir a Cumaná. Brión partió a Margarita para reparar varios barcos
y Bolívar desembarcó de nuevo en Cumaná. Allí Santiago Mariño y Manuel Piar le
recriminaron igualmente la huida de Ocumare y lo amenazaron con llevarlo a una
corte marcial y fusilarlo. De acuerdo a Ducoudray Holstein, Bolívar se convirtió en
acérrimo enemigo de Piar desde aquel entonces. Con el fin de evitar más encuentros
problemáticos con oficiales revolucionarios, decidió partir de nuevo hacia Haití.

A medida que pasaba el tiempo Bolívar tuvo que lidiar con personajes que habían
ganado su generalato a través de la acción pero que por el tipo de guerra que se
hacía en ese momento acabaron aceptando la Jefatura Suprema de Bolívar como un mal
necesario para poder derrotar a los españoles hasta que a la larga su liderazgo fue
indiscutido.

A partir de 1817 se desarrolló un conflicto de poder entre Manuel Piar, que había
liderado la conquista de Guayana, y Simón Bolívar. Piar había derrotado a Morales
en El Juncal a finales de 1816 y había tomado Angostura en abril de 1817. Simón
Bolívar realizó un consejo de guerra 24 de julio de 1817 para que se reconociese su
liderazgo. Bolívar escribió un pronunciamiento contra Piar en agosto. Sedeño fue
mandado a aprehenderlo. Acusado de querer eliminar a Bolívar y establecer una
pardocracia, Piar fue fusilado el 16 de octubre de 1817. Con ello, Bolívar quedó
claramente como jefe de las fuerzas independentistas en Venezuela.

La consolidación del liderazgo supremo facilitó el control del oriente venezolano y


la instalación de Bolívar en Angostura (hoy Ciudad Bolívar), que trajo consigo el
inevitable y largo enfrentamiento con las fuerzas expedicionarias del general
español Pablo Morillo y la organización de los mecanismos elementales para que el
gobierno pudiese funcionar.

Para entonces el Ejército español ya se encontraba muy desgastado después de la


larga campaña de reconquista realizada en Colombia y Venezuela y aunque el general
Morillo era un comandante militar muy capaz que intentó por todos los medios paliar
la situación no pudo evitar que sus tropas iniciaran un lento pero inevitable
declive debido a la falta de recursos y de refuerzos para cubrir las bajas que
sufrían.

Ya en 1818, la situación del ejército español en Venezuela se hizo insostenible y


Morillo se vio obligado a retirar algunas de sus fuerzas de la Nueva Granada para
intentar contener a Bolívar. Para entonces la situación política y militar era lo
bastante buena como para pensar en la organización de un Estado y así fue como se
instaló hacia 1819 el Supremo Congreso de la República en Angostura.

Campaña libertadora en la Nueva Granada

Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Antonio Nariño en el Congreso de


Colombia en octubre de 1821.
Artículo principal: Independencia de Colombia
A partir de 1813 la situación se decantó definitivamente a favor de los patriotas y
desde entonces prácticamente su avance por el continente se hizo imparable, lo que
permitió que Bolívar desde Venezuela y Francisco de Paula Santander desde Nueva
Granada empezaran a coordinar acciones conjuntas desde sus áreas de influencia que
fomentaran una unidad militar.

En la Batalla de Cúcuta se dio inicio a la Campaña Admirable,4445 con la cual se


liberó el occidente de Venezuela.46 Este fue un enfrentamiento bélico entre Simón
Bolívar y las tropas españolas, con el cual se logró la independencia de la ciudad
colombiana de Cúcuta.

Para entonces existía en Nueva Granada un importante foco de resistencia


revolucionaria contra las tropas de Morillo en los llanos de Casanare, zona
contigua a los llanos de Apure y del Arauca, donde algunos de los revolucionarios
neogranadinos más comprometidos se retiraron para resistir, como baluarte patriota
al mando de Santander, la violencia de la Contrarrevolución del comandante militar
Juan de Sámano. Bolívar ascendió a Santander al grado de brigadier y lo nombró
Comandante militar de la División de vanguardia.

Santander y Bolívar habían elaborado un plan en el que Santander debía preparar la


provincia de Casanare, unificar a los guerrilleros del sur y dar informes a Bolívar
sobre las tropas españolas para iniciar la invasión de la Nueva Granada.

Además de los preparativos militares también se realizaban acciones políticas


importantes. El 21 de enero de 1819 llegaron a Angostura dos buques británicos, el
Perseverance y el Tartare con un cuerpo de voluntarios que fue conocido como la
Legión Británica para apoyar a Bolívar, quien reunió el Congreso de Angostura el 15
de febrero de 1819, acontecimiento en el que pronunció una de sus mejores
composiciones políticas, el Discurso de Angostura, en el que hacía un análisis
crítico de la situación, exponía el rumbo a seguir para fundar la república y
anunciaba la Ley Fundamental de la República de la Gran Colombia (que sería
ratificada en Villa del Rosario en el Congreso Constituyente como la Constitución
de 1821).

Monumento Nacional Templo Histórico, donde se desarrolló el Congreso de 1821. En su


interior hay una estatua de Bolívar.
Mientras tanto, Bolívar seguía preparando la invasión militar de Nueva Granada
tratando de mantener los detalles de la campaña en secreto por lo que su duración,
características, fecha de inicio y alcance eran datos desconocidos, lo cual
contribuía a aumentar el factor sorpresa y la imprevisibilidad del ataque.

Pablo Morillo estaba al corriente de la llegada de la Legión Británica a Angostura


bajo el mando de James Rooke e intuyó que el siguiente paso lógico de Bolívar sería
unir fuerzas con José Antonio Páez, destacado líder rebelde de los Llanos, por lo
que tras analizar la situación decidió atacar el principal reducto rebelde
neogranadino en Casanare con tropas al mando del coronel José María Barreiro que
fueron hostigadas constantemente por las tropas del general Santander mediante
tácticas de guerrilla que fueron desgastando a las fuerzas de la Tercera División
española.

La llegada de la época de lluvias hizo los caminos intransitables y las operaciones


militares difíciles por lo que los españoles decidieron replegarse ante la lógica
de que el enemigo haría lo mismo.

Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos hacían presentir lo peor al


general Morillo ya que su Ejército expedicionario, exhausto y sin recibir refuerzos
desde hacía mucho tiempo, estaba combatiendo contra fuerzas militares eficaces de
las que se desconocía su capacidad real.

Paso del ejército patriota por el páramo de Pisba.


Es entonces cuando Bolívar realizó una de sus hazañas militares más destacadas, el
Paso de los Andes, que realizó en una estación poco propicia y que se consideraba
imposible con los medios de la época. El difícil avance de las tropas patriotas se
produjo a través del páramo de Pisba, hasta dar alcance a los realistas el 25 de
julio de 1819 en la batalla del Pantano de Vargas, en la cual la tropa realista
finalmente huyó, situación que le permitió a los patriotas llegar a la ciudad de
Tunja el día 4 de agosto.

Allí se reúne con las tropas patriotas que estaban bajo el mando de Santander en la
población de Tame, en donde comienza la campaña libertadora de la Nueva Granada.

Batalla de Boyacá.
El ataque de Bolívar logró sorprender a los españoles que, ante el desastre,
intentaron tomar medidas. Barreiro todavía pensaba que podía controlar la situación
pero el estado de sus tropas le obligaba a estar a la defensiva por lo que decidió
replegarse hacia Bogotá donde las condiciones le serían mucho más favorables.

El enfrentamiento decisivo con los realistas se produjo en la batalla de Boyacá el


7 de agosto de 1819, por medio de la cual se pretendía detener el avance de las
tropas leales comandadas por Barreiro hacia la ciudad de Bogotá y que resultó en
una gran victoria para Bolívar y el ejército revolucionario.

Cuando el virrey Sámano, quien conocía como los demás realistas el Decreto de
Guerra a Muerte, se enteró de la derrota, huyó inmediatamente de Bogotá y de esta
forma, el ejército libertador entró triunfante a la capital el día 10 de agosto.
Congreso de 1821
Artículo principal: Congreso Constituyente de 1821

Placa conmemorativa del Congreso de 1821.


El resultado de este Congreso fue el nacimiento oficial de la República de
Colombia, conocida como la Gran Colombia, mediante la promulgación de la Ley
Fundamental de Colombia y cuya extensión abarcó en ese momento los territorios de
la Nueva Granada y Venezuela que se dividen políticamente en tres departamentos:
Cundinamarca (Bogotá), Venezuela (Caracas) y Quito (Quito).

En diciembre de 1821, el Congreso proclamó a Bolívar presidente de la República y a


Francisco de Paula Santander vicepresidente de forma que «las Repúblicas de
Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el
título glorioso de República de Colombia».

Campañas finales

Batalla de Ayacucho.
Durante los próximos años la oposición realista fue completamente eliminada. El 24
de junio de 1821 en la batalla de Carabobo, campo cercano a la ciudad de Valencia,
se obtuvo una victoria decisiva sobre el ejército español que fue completada con la
batalla naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823 y se liberó
definitivamente Venezuela.

Durante su permanencia en Bogotá se dieron otros procesos libertarios como el de


Guayaquil el 9 de octubre de 1820 que se llevó a cabo sin la participación de
Bolívar, lo cual incidió para que posteriormente este optara por ocupar aquella
provincia que se había declarado independiente bajo la presidencia de José Joaquín
de Olmedo. Recién dos años después Simón Bolívar llega a Guayaquil con su ejército,
destituye a la Junta de Gobierno y la anexa a la Gran Colombia.

Después de la victoria de Antonio José de Sucre sobre las fuerzas españolas en la


batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822 el norte de Sudamérica fue liberada. Con
esa gran victoria Bolívar se preparó para marchar con su ejército y cruzar los
Andes y liberar definitivamente Perú que ya había declarado su independencia el 28
de julio de 1821 luego del desembarco del general José de San Martín en Paracas y
la toma de Lima el 12 de julio.

Simón Bolívar arribó a la Provincia Libre de Guayaquil el 11 de julio, argumentando


ciertas leyes de derechos territoriales sobre Guayaquil, el Libertador desconoció a
la Junta de Gobierno y dio un golpe militar, asumió el mando político de Jefe
Supremo y militar de la provincia el 13 de julio de 1822, proclamandose Dictador de
Guayaquil, y quedando el territorio, de facto, anexionada a la Gran Colombia (más
de un millar de soldados tuvieron presencia). El presidente del gobierno de
Guayaquil, José Joaquín de Olmedo, abandonó la ciudad dirigiéndose al Perú.14

El 26 de julio de 1822 Bolívar tuvo una conferencia con San Martín en Guayaquil
para discutir la estrategia de liberación del resto de Perú. Nadie sabe qué ocurrió
en la secreta reunión entre los dos héroes sudamericanos, pero San Martín volvió a
Argentina, mientras Bolívar se preparó para la lucha contra los últimos reductos
españoles en Sudamérica, en la sierra y el Alto Perú, aunque en este no logró pisar
el territorio en toda la época de emancipación. En 1823 Bolívar fue autorizado por
el Congreso de la Gran Colombia para tomar el mando y en septiembre llegó a Lima
cuyo gobierno le pedía que dirigiera la guerra y se reunió con Sucre para
planificar el ataque. El Congreso peruano le nombró dictador el 10 de febrero de
1824, y a partir de entonces logró controlar las intrigas de la nueva república.

El 6 de agosto de 1824 Bolívar y Sucre juntos derrotaron el ejército español en la


batalla de Junín. A raíz de esta victoria; el poeta guayaquileño José Joaquín de
Olmedo le escribió el poema épico «Victoria de Junín. Canto a Bolívar», verdadera
obra maestra de la poesía de las nacientes naciones suramericanas y de la gran
patria ecuatoriana, y en ella, no solo se describe la batalla; sino también Olmedo
pone en boca de Huayna Cápac los destinos de la América Libre del yugo español.

El 9 de diciembre de 1824 Sucre destrozó el último baluarte del Ejército español en


la batalla de Ayacucho, acabando con el dominio español en Sudamérica.

Bolívar como estratega militar


Militarmente, las guerras dirigidas por Bolívar no implicaron a un número
importante de efectivos, y en total el ejército expedicionario español nunca
sobrepasó tampoco la décima parte de la cifra de los realistas. Sin embargo,
Bolívar no era un militar profesional en el sentido literal de la palabra, y mucho
menos un teórico de la estrategia. Su formación militar fue básica, y su
instrucción teórica no pasó los límites de las nociones de disciplina y jerarquía.
Su paso por las formaciones militares coloniales de Venezuela fue breve, y se ha
comprobado que nunca estuvo en L'École de Sorèze, ni en ningún otro instituto
militar de ninguna clase.

Sin embargo, la forma en que desarrolló sus diversas campañas militares y la


terminología utilizada en su correspondencia sugieren que sus éxitos no pudieron
deberse a casualidades afortunadas, y que poseía conocimientos de estrategia
militar más avanzados[cita requerida] de los que debía tener por su formación.

Mediante el análisis de sus acciones bélicas se aprecia que Bolívar utilizaba los
fundamentos de la planificación y estrategia para elaborar sus operaciones.

Dentro de la literatura militar se sabe que Bolívar leyó Historias de Polibio y la


Guerra de las Galias de Julio César pero además existen indicios suficientes para
creer que manejó los textos militares de Mauricio de Sajonia y del conde de
Guibert. Sin embargo, se sabe casi con seguridad que no conoció las obras de
Montecuccoli hasta 1824, ni los estudios sobre Napoleón hasta cuando casi terminó
sus campañas militares.

Dictador del Perú


Llegada al Perú

La batalla de Junín.

Simón Bolívar a caballo por Arturo Michelena.


Bolívar desembarcó en el puerto del Callao el 1 de septiembre de 1823 en el
bergantín Chimborazo luego de que una comitiva enviada por el Congreso de la
República del Perú encabezada por José Faustino Sánchez Carrión le enviara una
invitación mientras estaba en Guayaquil, provincia cuya anexión a la Gran Colombia
dispuso en julio de 1822. A dicho recibimiento asistió el presidente José Bernardo
de Tagle, marqués de Torre Tagle, y su gabinete ministerial en Pleno.47 Al día
siguiente de su llegada, el Congreso lo nombra «suprema autoridad»48 y poco después
le encarga la dirección de la lucha contra el ejército realista disponiendo que el
mismo Torre Tagle debería rendirle cuentas de sus acciones.49

La primera acción de Bolívar fue eliminar las fuerzas de José de la Riva Agüero,50
quien fue presidente del Perú antes que Torre Tagle y se oponía a la llegada de
Bolívar, en Trujillo. Riva Agüero fue apresado en noviembre de ese año pero logró
escapar y se fue a Inglaterra. Mientras tanto, el primer Congreso Constituyente que
estaba próximo a proclamar la primera Constitución política del Perú emite una
resolución señalando que entrarán en suspenso las disposiciones de esa carta magna
que sean contrarias a las disposiciones y deseos de Simón Bolívar. La Constitución
fue jurada el 11 de noviembre de ese año pero nunca entró en vigencia.51
El ejército realista tenía el control de la sierra central y el sur del país
(actuales departamentos de Junín, Ayacucho, Cusco y Arequipa). Por su parte, luego
de la derrota de Riva Agüero,52 las fuerzas del ejército unificado tenían posesión
de la costa central y norte, y de la sierra norte (actuales departamentos de Piura,
La Libertad, Áncash, Lima y Cajamarca). Ante ello, siendo factible la posibilidad
de que Lima fuera invadida por fuerzas realistas (como en efecto lo fue tras el
motín del Callao), Bolívar decidió mudar su cuartel general al pueblo de Pativilca,
200 kilómetros al norte de Lima.

Bolívar instruye a Torre Tagle que se acerque a los mandos españoles acantonados en
Jauja para lograr una negociación con la finalidad de ganar tiempo para lograr
aumentar su ejército y ser capaz de vencer al realista (que en el manifiesto tras
la batalla de Junín, Bolívar se jactaba de derrotar tras 14 años de triunfos contra
los independentistas). Torre Tagle cumple ese encargo pero, paralelamente, es
acusado por Bolívar de negociar con el Virrey La Serna la expulsión de Bolívar y
obtener así la plenitud de su mandato.

Al margen de esas intrigas, el 5 de febrero de 1824, las tropas rioplatenses de las


fortalezas del Callao pertenecientes a la expedición libertadora de San Martín,
acaudilladas al mando de un sargento de apellido Moyano, se levantan en motín del
Callao argumentando falta de pago a los soldados. Esa sublevación liberó a los
presos españoles que estaban recluidos en la fortaleza del Real Felipe y les
entregó las instalaciones y las defensas del puerto. Las fuerzas realistas ocuparon
Lima el 29 de febrero, para más tarde replegar su fuerza principal a la sierra
central y sostener una guarnición en el Callao, cuyas defensas quedaron bajo el
mando del militar español de José Ramón Rodil, en las que se le refugiaron varias
facciones patriotas, inclusive el mismo Torre Tagle que se quedaría en la Fortaleza
del Real Felipe donde murió al año siguiente en el sitio del Callao.

Ante la falta de respuesta del presidente Torre Tagle, el Congreso lo depone el 10


de febrero y entrega a Bolívar todo el poder político y militar.53 Acto seguido, el
Congreso se inmola y entra en receso hasta que Bolívar lo convoque.54 Bolívar se
convirtió en la única y máxima autoridad en el Perú, nombrando como único ministro
general a José Faustino Sánchez Carrión.55 Bolívar nombrado jefe supremo, volvió a
Pativilca y ordenó el repliegue generalizado del ejército unido a Trujillo y
Huamachuco.

Formación del ejército

Monumento Simón Bolívar en Distrito de Pueblo Libre en Lima.


Desde Pativilca, Bolívar empieza las acciones para aumentar el Ejército Unido
Libertador del Perú. Nombra como jefes principales del ejército unido a los
generales grancolombianos Antonio José de Sucre, José María Córdova y Jacinto Lara.
Ningún peruano formó parte del estado mayor siendo que solo el general José de La
Mar estuvo a cargo de la rama peruana del ejército. Ello se debía a que Bolívar no
sentía aprecio por los peruanos tal como se muestran en diversas cartas que envió.

Hiram Paulding, un marino inglés escribió en sus notas de la bitácora que


supuestamente Bolívar le refirió sobre los peruanos «eran unos cobardes y que, como
pueblo, no tenían una sola virtud varonil. En suma sus denuestos fueron ásperos y
sin reserva... Luego me dijeron que siempre solía hablar así de los peruanos», pero
en recientes aclaraciones se ha dejado entrever que estas aseveraciones tuvieron
origen ante la lentitud y demora de los peruanos al reaccionar por su emancipación,
pero esta aseveración cae en total contradicción con la gallardía demostrada en la
batalla naval de El Callao, como hecho final que encumbró a la recién creada nación
peruana como una república.56

Bolívar escribió instrucciones precisas sobre todo lo referido a las armas del
ejército, en sus cartas incluyó instrucciones desde cómo hacer las correas y cómo
herrar los caballos. Así ordenó que los jefes militares tomaran del norte peruano
los recursos necesarios, la mayoría fueron obtenidos mediante amenaza y otros
fueron simplemente arrebatados de sus dueños. La orden de Bolívar respecto a
utilizar la riqueza que hubiere en las iglesias dio lugar a abusos y saqueos por
parte de los jefes militares grancolombianos.

Durante todo ese tiempo, la guerra se desarrollaba en el mar. El almirante Martin


George Guisse, jefe de la escuadra peruana, destruyó los barcos de guerra españoles
que asediaban las costas peruanas, permitiendo que llegasen pertrechos y refuerzos
desde Colombia y asediando constantemente la fuerza realista de España en Perú;
acantonada en el Callao bajo el mando de José Rodil.

El 2 de agosto, en la localidad pasqueña de Rancas, Bolívar pasa revista al


ejército que logró armar y que contaba 12 000 hombres listos para acometer al
ejército del virreinato del Perú, que desde principios de 1824 había quedado
paralizado por la rebelión de Olañeta. El 6 de agosto se dio la batalla de Junín
donde la caballería del ejército realista fue derrotada por primera vez en el Perú.
El 9 de diciembre de ese año se pone fin al virreinato del Perú mediante la
victoria en Ayacucho.

Perú y Bolivia independientes

Simón Bolívar por Antonio Salas.


Ya antes de la batalla de Ayacucho, Bolívar había vuelto a nombrar un gabinete
ministerial.57 Para ello mantuvo a José Faustino Sánchez Carrión como ministro pero
esta vez encargado de la Cancillería, Hipólito Unanue a cargo del Ministerio de
Hacienda y al militar venezolano Tomás de Heres como ministro de Guerra. Su
gobierno en el Perú se caracterizó por una gran represión contra el pueblo y sus
opositores a la par que ejerció una gran injerencia tanto dentro del recién formado
Poder Judicial y en la elección del Congreso. No obstante ello, el gobierno de
Bolívar se caracterizó por la creación de instituciones básicas dentro de lo que
sería la organización del naciente estado peruano.

El 10 de febrero de 1825, un año después de que el Congreso entrara en receso,


Bolívar lo convoca de nuevo. Este Congreso sesionó por un mes antes de disolverse y
dar por concluidas sus funciones el 10 de marzo.58 Durante este periodo, el
Congreso autorizó la salida de 6000 soldados peruanos a la Gran Colombia, acordó la
entrega de premios a los militares vencedores y emitió una resolución
desentendiéndose del futuro que escoja el Alto Perú, la actual Bolivia.

El 20 de mayo de 1825, desde Arequipa, Bolívar convoca a elecciones para un


Congreso General que debería reunirse el 10 de febrero del año siguiente.59 Sin
embargo, ese día no se pudo inaugurar el nuevo congreso ya que Bolívar no estaba
conforme con la incorporación de algunos diputados como Francisco Xavier de Luna
Pizarro quien fue elegido por el departamento de Arequipa. Solo en el mes de abril
se logra reunir el Congreso pero sus sesiones preliminares fracasan ya que el
gobierno declaró no válidos los poderes de los diputados de Arequipa, Lima, Cusco y
otras provincias.60

El 26 de mayo de 1826, el gobierno retira a los municipios el derecho de elegir a


sus autoridades61 y poco después decreta que los prefectos convoquen a los colegios
electorales de las provincias para que, cada una, apruebe directamente la
Constitución Vitalicia elaborada por Simón Bolívar que lo nombraba como presidente
vitalicio.

El 4 de septiembre de 1826, Bolívar se embarca en el bergantín Congreso con


dirección a Colombia dejando en el Perú un «Consejo de Gobierno» cuya misión era
lograr la vigencia de la Constitución Vitalicia.62 Bolívar no regresaría más al
Perú. El Consejo de Gobierno no logró que la Corte Suprema del Perú apruebe la
Constitución Vitalicia y el nombramiento de Bolívar como presidente vitalicio por
lo que recurrió al Cabildo de Lima que, presionado, dio validez a las actas de los
colegios electorales y luz verde a la promulgación de la Constitución.63 Esta
constitución solo tuvo vigencia hasta el 26 de enero del año siguiente cuando cae
el Consejo de Gobierno y se convocan nuevas elecciones.

Durante su gobierno, Bolívar dio cumplimiento al acuerdo de «reposiciones» del


ejército grancolombiano, en virtud de los cuales se debía reponer a este las bajas
que sufriera durante las batallas libradas en el Perú, no solo por muertes en campo
de batalla sino también por deserciones y enfermedad. Para ello, Bolívar ordenó el
reclutamiento forzoso de peruanos para la formación de tropas y su posterior envío
a Venezuela, ello se dio mientras se mantenían en el Perú las tropas
grancolombianas.

Otras disposiciones

Efigies de Simón Bolívar en el Panteón de los Próceres en Lima.


Bolívar restituyó el Tributo indígena64 estableciendo su «reducción al monto que se
pagaba en 1820», contribución que debían pagar los indígenas peruanos por el solo
hecho de ser indígenas. José de San Martín había abrogado esa contribución el 27 de
agosto de 1821 por lo que la norma no hizo sino reinstaurar un pago ya proscrito.
Por otro lado, prohibió la mita65 y se garantizó como en las otras naciones
recientemente independizadas la libertad de vientres, con la cual se garantizaba
que los hijos de esclavos que sirvieran y se circunscribiesen y tuvieran en
embarazo a sus esposas los hijos de estas uniones nacerían libres, y aquellos
soldados que en anterioridad fuesen esclavos, se les concedería su libertad, como
recompensa por sus leales servicios a la causa libertadora.

En el ámbito de la organización del Estado, Bolívar reemplazó el 6 de marzo de 1824


la Alta Cámara de Justicia que había reemplazado, por orden de San Martín, a la
Audiencia de Lima. Esta Cámara dio origen a la Corte Superior de Lima y, luego de
la batalla de Ayacucho, dio lugar a la Corte Suprema de Justicia.66 Bolívar nombró
presidente de esta a Manuel Lorenzo de Vidaurre, quien dejó varios escritos
laudatorios de Bolívar. Sin embargo, tal como pasó en el juicio que se llevó a cabo
por el asesinato de Bernardo de Monteagudo, donde Bolívar interrogó directamente a
los sospechosos y estableció sus condenas, pues Bolívar ejercía directa injerencia
en la Corte Suprema. También creó la Corte Superior de Justicia de Trujillo,67 la
Corte Superior de Justicia de Arequipa68 y la Corte Superior de Justicia del
Cusco.69

Bolívar creó varios importantes colegios nacionales como el Colegio Nacional de


Ciencias70 y el colegio Educandas71 en el Cusco, instituciones que fueron conocidas
como los colegios bolivarianos. Igualmente fundó el Diario Oficial El Peruano,
gaceta oficial del Estado Peruano. Expidió la primera Ley de Imprenta que logró
reprimir toda fuente escrita que lo desfavoreciera. El reglamento de esa ley
condenaba a seis años de prisión a los autores de los escritos que el gobierno
considerase como subversivos y prohibía las sátiras contra disposiciones
gubernamentales.72

Dentro de las finanzas peruanas, el gobierno de Bolívar realizó dos actos


principales. En primer lugar, se establecieron las recompensas para el ejército
unificado, cuyo pago estuvo a cargo del Estado Peruano hasta mediados del siglo xix
y se negoció un empréstito con Inglaterra del que solo se recibió el 25 % del
capital y se tuvo que pagar el íntegro más intereses. Bolívar recibió un país
quebrado y su administración no mejoró ese punto.

Durante su gobierno se ejerció represión contra sus principales opositores. Así, se


dispuso el destierro de Francisco Xavier de Luna Pizarro y de Mariano Necochea, el
encarcelamiento del almirante Martín George Guisse, los hermanos Ignacio y
Francisco-Javier Mariátegui y varios militares chilenos y argentinos así como la
ejecución de personajes como el ministro de Torre Tagle, Juan de Berindoaga,
vizconde de San Donás. Adicionalmente se tendió un manto de suspicacia respecto del
asesinato de Bernardo Monteagudo.

Si bien Bolívar habría dispuesto la anexión de la provincia de Guayaquil a la Gran


Colombia en 1822, después de la entrevista con el protector del Perú, José de San
Martín, ya existía la Provincia Libre de Guayaquil, esfuerzo de Joaquín Olmedo, en
1820, antes de que el Perú y Ecuador fuesen liberados (lo que inició la disputa
territorial entre Perú y Ecuador).

En 1825 los criollos de Alto Perú o Charcas deciden la creación un país autónomo, y
rechazan pertenecer a Lima o a Buenos Aires. Así nace del Alto Perú, la creación de
la República de Bolívar.73 Palabras de Jorge Basadre, «Bolivia tiene sus raíces en
la Audiencia de Charcas, colocada primero bajo la égida del virreinato del Perú
luego la del virreinato del Río de la Plata».74

Una breve semblanza de Bolívar la presenta Jorge Basadre, historiador y político de


Perú, diciendo que «la autenticidad del genio de Bolívar está en su polifonía. El
guerrero, el hombre de sociedad, el orador, el escritor estaban ligados en él al
político, al legislador, al forjador de amoríos. Y siendo bastante lo hecho y lo
conseguido, no se contentaba con ello; era siempre una semilla apasionada de sueños
y de grandezas».75

Vida política en las naciones independizadas


En Bolivia

Antonio José de Sucre

Casimiro Olañeta

Simón Bolívar
El Libertador Simón Bolívar delega y ordena al Mariscal de Ayacucho, Antonio José
de Sucre, a ingresar al Alto Perú (perteneciente a las Provincias Unidas del Río de
la Plata) a apaciguar las tensiones, Sucre estando en Puno, se reúne con Casimiro
Olañeta, quien pertenecía a la masonería de la logia de Charcas (Chuquisaca) junto
a José Mariano Serrano, Mariano Enrique Calvo y Andrés de Santa Cruz (quién también
tenía otras pretensiones) y otros allegados, éstos pretendían crear una nueva
nación independiente por diversos temas de intereses, como de las minas de Potosí,
la administración de Charcas y el poder político. Sucre sería azuzado por Olañeta y
allegados, logrando convencer al Mariscal de Ayacucho, quien promulgó un el Decreto
del 9 de febrero de 1825 para que las provincias del Alto Perú que la conformaban
pudieran decidir su suerte.7677 Cuando el Libertador Simón Bolívar se enteró
expresó sus críticas hacia Sucre y reprendió duramente hacia sus actos porque decía
que «se estaba inmiscuyendo en un asunto sobre el cual no tenía autoridad», hubo
correspondencia entre ambos, en el cual Bolívar mostraba su completo desacuerdo en
independizar el Alto Perú del Río de la Plata. Aunque el 8 de febrero el Congreso
del Gobierno de Buenos Aires hace entrega de una carta a Bolívar haciendo entender
que el Río de la Plata deja en libertad a las cuatro provincias del Alto Perú
(Charcas, La Paz, Potosí y Cochabamba), el 9 de mayo el Gobierno de Buenos Aires
reitera su posición sobre la libertad de las cuatro provincias altoperuanas.
Posteriormente el 1 abril se libra la batalla de Tumusla, en el cual comandó el ex
realista Carlos Medinaceli Lizarazu enfrentándose al realista Pedro Antonio de
Olañeta (tío de Casimiro Olañeta), Medinaceli logró su victoria pondría fin al
dominio realista de la Corona Española, Olañeta fue herido brutalmente por tiros de
fusiles, falleciendo al siguiente día. José María Valdez junto a 200
supervivientes, fue perseguido por Medinaceli y por el mercenario Burdett O'Connor,
se rindió el 7 de abril en Chaquelte ante José María Pérez de Urdininea, poniendo
fin oficialmente a la presidencia realista en el Alto Perú. Meses después, Fernando
VII, sin saber del fallecimiento de Olañeta, le concedió el título de virrey del
Río de la Plata.

Luego de muchos incidentes se da inicio el 10 de julio de 1825 la Asamblea


Deliberante de las Provincias del Alto Perú se reunió en la provincia de Charcas en
la ciudad de La Plata. Dicha asamblea se dividió en sesiones que duró hasta el 3 de
agosto, este día cual se dio la décima sesión, se logró el consenso mayoritario de
erigirse como Estado soberano e independiente de todas las naciones, ya listo para
hacer el acto de la fundación cual no se dio, ya que aún faltaba la aprobación,
presencia y firma de Bolívar quien no asistió a ninguna sesión de la asamblea por
el rechazo a la idea.78 En los inicios de agosto Bolívar se encontraba en
Cochabamba negando todos los intentos de aprobar y a asistir a cualquier a firmar
de fundación de un nuevo Estado, se tuvo que postergar el día de fundación para
otro día, se elegiría el 6 de agosto, esto porque cumpliría un año de la batalla de
Junín ganada por Bolívar en el Perú, lo que sería indicado para convencerlo y
elogiarlo para que acepte y se presente en día del acto, esto fue del agrado de
Bolívar y agradeció el gesto, pero aún se negaba a estar presente.

El 6 de agosto de 1825 se realizó el acto en el Congreso del Alto Perú, donde se


redactó y se firmó el acta de independencia y fundación, creándose así el Estado
del Alto Perú. Días después Bolívar se dirigió con indiferencia a firmar el acta, y
se le otorgó el título de Protector del Estado, posteriormente para que nuevamente
se sienta elogiado y cambie rotundamente su postura, se cambió el nombre al Estado
del Alto Perú, por la República de Bolívar, Bolívar nuevamente agradeció el gesto.
La República, aún ya siendo independiente y teniendo una presunta constitución,
Simón Bolívar determinó qué cualquier decisión de la Asamblea de la República de
Bolívar, debía ser aprobada por el Congreso del Perú, entregando el poder del
ámbito judicial al Perú, del cual era dictador. Posteriormente se debatió sobre el
nombre de la República, en la que un diputado potosino, Rev. Manuel Martín Cruz,
dijo que al igual que «de Rómulo viene Roma», «de Bolívar vendrá Bolivia».79

El 29 de diciembre deja el título de Protector y abandona Bolivia, envía a Antonio


José de Sucre, dejándolo como Delegado de Protector de Bolivia,80 administró el
país por delegación de poderes de Bolívar y realizó varias acciones bajo sus
órdenes.

A mediados de 1826, el Congreso peruano le da la independencia de su ámbito


judicial a Bolivia que Bolívar había entregado, esto para que pueda legislarse.
Bolivia emite su primera Constitución el 19 de noviembre de 1826, escrita por el
Delegado de Protector Sucre, quien tras enrolarse con una mujer, ocurrió un
altercado cuando el pretendiente de la mujer (antiguo consejero de Sucre) los había
encontrado en los aposentos de Sucre, el pretendiente disparó a Sucre, este herido
escapó de su casa y en el ínterin se chocó con una revuelta contra él, todos estos
actos serían organizados por la logia de Chuquisaca encabezada por Olañeta y
compañía, quienes pretendían deshacerse de Sucre, teniendo éxito ya que tras los
actos ocurrido en abril de 1828 escapó del país.

En Perú y en la Gran Colombia

Monumento en la Quinta de San Pedro Alejandrino, lugar donde falleció Bolívar.


Santa Marta, Colombia.
Ese mismo año, Bolívar convocó al Congreso de Panamá, la primera conferencia
hemisférica.

Su autoridad en Perú se mantuvo nominalmente hasta el 27 de enero de 1827, cuando


se produjo el fin de la influencia bolivariana en el Perú. Finalmente, el 11 de
junio de 1827 el Congreso General Constituyente del Perú de 1827 declaró nulas y
sin efecto la Constitución Vitalicia y el nombramiento de Bolívar como presidente
vitalicio del Perú.
A partir de 1827, debido a rivalidades personales entre los generales de la
revolución, explotaron conflictos políticos que terminaron por destruir las
perspectivas de una unión sudamericana por la cual Bolívar había luchado.

Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en la Cosiata y el 1 de enero de 1827


sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez. Reformó los estatutos
de la Universidad de Caracas y se dirigió a Santa Fe de Bogotá el 5 de julio
siguiente para convocar una convención que debía crear una nueva constitución y el
restablecimiento de la concordia nacional después de las batallas contra los
españoles y las discordias entre los partidos. Bolívar no regresó nunca a
Venezuela.

La convención se reunió en Ocaña el 9 de abril de 1828, desde el comienzo de la


reunión, los asistentes se dividieron en tres fracciones: la primera estaba
dirigida por el general, Francisco de Paula Santander, Vicepresidente de la Gran
Colombia que defendía una concepción federalista del gobierno; la segunda,
capitaneada por el propio Simón Bolívar, abogaba por un gobierno Central; y, por
último, una tercera, la de los independientes, en la cual militaban Joaquín
Mosquera y los indefinidos. La Convención fracasó porque ninguna de las propuestas
para una nueva constitución fue aceptada; por esa razón, los seguidores de Bolívar
resolvieron ausentarse de Ocaña el 10 de junio de 1828 y la reunión se quedó sin el
cuórum reglamentario.

El 9 de agosto de 1828 Bolívar decretó una ley que prohibía a los ciudadanos
españoles contraer matrimonio en la Gran Colombia.81 Esta ley fue derogada en el
Congreso de Venezuela en 1831.

Bolívar prohibió la circulación de las obras de Jeremy Bentham en las universidades


de Colombia por considerarlas nocivas para la juventud y a pesar de que Bentham fue
uno de los pocos pensadores europeos de la época que apoyaron la independencia.

También firmó un decreto por el cual el gobierno debía promover y proteger el


catolicismo como la religión de los colombianos.82 Sin embargo, en el plano
económico, permitió pagar en especie los intereses de censos eclesiásticos que
labraban la tierra en las haciendas (recibiendo productos que no necesitaban y que
la mayoría de veces no podían vender), satisfaciendo los intereses de los grandes
terrateniente a expensas del clero. Por lo que el alineamiento del régimen con la
iglesia no era incondicional y que más importaban los hacendados que los curas.83

Creyendo que mediante su acción podría imponer el orden y mantener la unión de la


Gran Colombia, Bolívar se declaró a sí mismo Dictador de la Gran Colombia el 27 de
agosto de 1828, mediante el Decreto Orgánico de la dictadura, por el fue abolida la
vicepresidencia de la República.12

Sin embargo, y pese a estos acercamientos de Bolívar con el clero, la Sagrada


Congregación de Negocios Eclesiásticos Extraordinarios del Vaticano, el 4 de agosto
de 1829 había establecido «que su conducta le había procurado la opinión de liberal
y de ateo», siendo una excomunión implícita. Además de no responder al gobierno de
Bolívar la solicitud el derecho al patronato, motivado tanto por el reconocimiento
de Fernando VII de España como legítimo gobernante de América, como por su silencio
constitucional de la Gran Colombia en torno a la religión del estado.8485También se
debe agregar que, desde los inicios del imperio español, existieron 2 corrientes de
pensamiento para explicar jurídicamente los orígenes del real patronato de Indias
en el derecho natural. La primera escuela, los "regalistas", los cuales sostenían
que el patrocinio real de las Indias era de origen laico, siendo así una parte
inherente e integral de la soberanía temporal. La segunda escuela, los "canonistas"
o "ultramontanistas", argumentaron que el patrocinio originalmente no era laico,
sino espiritual, y se fundaba únicamente en las concesiones pontificias que
Alejandro VI, Julio II y sus sucesores otorgaron a los monarcas españoles. En la
controversia con las repúblicas de Hispanoamérica, el papado, con el fin de
reafirmar su autoridad legítima sobre la iglesia en América, y con base en la
doctrina de las dos espadas del agustinismo político, consideró correcta la teoría
ultramontana, es decir, que el patronato de Indias era originalmente una concesión,
por lo tanto no inherente a la soberanía, y en consecuencia, no heredable por las
repúblicas.86 Por ende, eran herejes los que defendiesen la postura regalista, y
entre ellos se encontraría Bolívar.

En relación a la figura de Bolívar, se observo que no debía creerse todas sus


seguridades y protestas a favor de la religión católica ya que las relaciones que
existen sobre su religiosidad y apego a la santa sede son totalmente contrarios a
las que el manifestó a los dichos arzobispos y obispos. De él se sabe que ha estado
en correspondencia con el famoso De Pradt; que su conducta le ha merecido la
opinión de liberal y ateo; que, por otra parte, la frase de los prelados recuerdan,
parecen mas dictadas por la política del momento; que sus afirmaciones no están de
acuerdo con el decreto que firmó sobre el juramento de los obispos y por lo tanto,
en resolución, No se le debe otorgar ninguna comunicación por parte de la Santa
Sede. Además, está comunicación podría comprometer a la Santa Sede con el gobierno
español y finalmente no ha sido comenzada por carta alguna de Bolívar
Sagrada Congregación de Negocios Eclesiásticos Extraordinarios, Sesión 4, Agosto de
1829
Intento de asesinato y declive

Manuela Sáenz, quiteña que rescató a Bolívar de un intento de asesinato.


El 25 de septiembre de 1828, en Bogotá, se llevó a cabo un atentado contra su vida,
conocido como la Conspiración Septembrina, de la cual resultó ileso gracias a la
ayuda de su amante, Manuela Sáenz, quiteña que había recibido en 1821 la orden de
Caballeresa del Sol del general José de San Martín. En conmemoración del frustrado
atentado, Manuela Sáenz fue llamada «La Libertadora del Libertador». Asimismo, bajo
la ventana de la residencia de Bolívar, frente al actual Teatro Colón, por donde
realizó su escape, fue puesta una placa con una inscripción latina que recordaba el
suceso.

Bolívar pasó la noche escondido bajo un puente de la actual Avenida Jiménez de


Bogotá. Después de ello, intentó perdonar a los que fueron considerados como
conspiradores, miembros de la facción «santanderista». Finalmente, sin embargo, se
decidió someterlos a la justicia marcial, la cual determinó fusilar a los acusados,
algunos sin que quedara plenamente establecida su responsabilidad. Francisco de
Paula Santander sabía de la posibilidad de atentados contra Bolívar, pero no se
logró probar su participación directa en esa conspiración.

SISTE PARUMPER SPECTATOR GRADUM


SI VACAS MIRATURUS VIAM SALUTIS

QUA SESE LIBERAVIT

PATER SALVATORQUE PATRIAE

SIMON BOLIVAR

IN NEFANDA NOCTE SEPTEMBRINA

AN. MDCCCXXVIII
8788nota 7
DETENTE, ESPECTADOR, UN MOMENTO

Y MIRA EL LUGAR POR DONDE SE SALVÓ


EL PADRE Y LIBERTADOR DE LA PATRIA

SIMÓN BOLÍVAR

EN LA NEFANDA NOCHE SEPTEMBRINA

1828

Bolívar siguió gobernando en un ambiente enrarecido, acorralado por disputas


fraccionales. Las revueltas continuaron. En esta situación, la Gran Colombia le
declaró la guerra al Perú y el presidente de este país, José de La Mar, invadió
Guayaquil, pero fue vencido por Antonio José de Sucre en la batalla del Portete de
Tarqui el 27 de febrero de 1829. Venezuela se proclamó independiente el 13 de enero
de 1830 y José Antonio Páez ocupó la presidencia de ese país y ordenó el destierro
del Libertador.

Bolívar convocó al llamado Congreso Admirable donde presentó su renuncia a la


presidencia el 20 de enero de 1830, sin embargo esta no fue aceptada desde el
principio, en vista que se trataba de una entidad que estaría encargada de dictar
una nueva constitución para la Gran Colombia. El Congreso Admirable culminó
oficialmente el 11 de mayo de 1830 y pero antes, el 4 de mayo de 1830, aceptó la
renuncia a Bolívar y otorgaron los cargos de presidente a Joaquín Mosquera y de
vicepresidente al general Domingo Caycedo. A Bolívar le concedieron una pensión de
3000 pesos anuales. El 8 de mayo de 1830, Bolívar partió de Bogotá acompañado de un
grupo de amigos y políticos con solo 17 000 pesos, producto de la venta de su
vajilla de plata, sus alhajas y sus caballos. Caycedo le envió a Bolívar su
pasaporte, pues este tenía la intención de volver a Europa. En junio llegó a
Cartagena y su estado de salud empezó a mostrarse más en deterioro por lo que
decidió retirarse a un lugar campestre, la casa del señor Judah Kingseller, sin
embargo su salud no mejoraba, optaron por buscar un médico apropiado y Juan
Pavejeau le comunicó a Mariano Montilla que en Santa Marta se encontraba el doctor
Alejandro Próspero Révérend, por lo cual consideraron marchar a dicha ciudad para
que el médico lo tratara.

El 1 de julio el general Mariano Montilla informó a Bolívar del asesinato de


Antonio José de Sucre, noticia que lo afectó profundamente. A fines del mes vio
publicada en la prensa la resolución del Congreso venezolano de romper relaciones
con Colombia mientras Bolívar permaneciera en suelo colombiano, pero sus seguidores
lo convencieron de no partir de Colombia.

Muerte
Artículo principal: Muerte de Simón Bolívar

Muerte de Simón Bolívar, por Antonio Herrera Toro.

Boceto de Bolívar a la edad de 47 años hecho en vida por José María Espinosa en
1830.
Luego de su renuncia y de recibir la noticia del asesinato de Sucre, solo y
desengañado, Bolívar había decidido dirigirse a Europa. Llegó a Santa Marta en
estado de postración el 1 de diciembre de 1830, tras una penosa travesía por el río
Magdalena desde Bogotá en la goleta Manuel, escoltada en la última parte del viaje
por el buque USS Grampus de la Armada de los Estados Unidos, quedándose
inicialmente en la Casa de Aduanas. Allí fue atendido por el médico francés
Alejandro Próspero Révérend, en consulta con Mac Night, médico militar del USS
Grampus.89

A pesar del buen clima y las atenciones recibidas, su salud empeoró a los pocos
días, razón por la cual aceptó la invitación del español Joaquín de Mier y Benítez
y fue trasladado a la Quinta de San Pedro Alejandrino, al suroccidente de Santa
Marta, donde llegó el 6 de diciembre. Momentos de lucidez le permitieron dictar su
testamento y su Última proclama, donde un Bolívar gravemente enfermo aseguró: «Si
mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré
tranquilo al sepulcro».

Finalmente, Simón Bolívar falleció de tuberculosis el 17 de diciembre de 1830, a


los 47 años de edad. «A la una y tres minutos de la tarde murió el sol de
Colombia», según decía el comunicado oficial. Antes de morir, se le atribuye la
frase: «Hemos arado en el mar», pero la investigación histórica actual señala que
no se conserva un documento que lo atestigüe y que, en la forma: «Todo el que sirve
a una revolución, ara en el mar», pertenece a una carta del Libertador.90

El 24 de diciembre, el secretario general de la Comandancia de Santa Marta escribió


un relato de los hechos sucedidos luego de la muerte de Bolívar, informando que su
cadáver fue trasladado al edificio de la Aduana. Allí Révérend practicó la
autopsia, extrajo sus órganos para guardarlos en recipientes y el cuerpo de Bolívar
fue embalsamado. Révérend estableció sin lugar a dudas que la causa de muerte fue
una «tisis tuberculosa», derivada de un catarro pulmonar mal curado, que se
convirtió en crónico.91 Luego se realizó en el mismo lugar el velorio del cuerpo,
vestido con insignias militares, durante dos días, con la presencia masiva de la
población, siendo enterrado el día 20. El entierro se realizó con un desfile
militar hasta la Catedral de Santa Marta, donde fue enterrado sin la presencia del
obispo.92

Capilla de la Santísima Trinidad. Panteón Familia Bolívar. Alegoría del alma de


Bolívar abrazando a su esposa y a sus padres.
Los datos sobre los últimos días de Bolívar fueron tomados del libro que sobre su
muerte publicó Révérend en 1866, en París, titulado La última enfermedad, los
últimos momentos y los funerales de Simón Bolívar, Libertador de Colombia y del
Perú, donde detalla la evolución de la salud de Bolívar en sus últimos días, su
muerte, autopsia y entierro. A esta versión se atuvieron los textos históricos
publicados posteriormente.9389

Dudas y exhumación del cuerpo


La historia oficial sobre la muerte de Bolívar generó dudas en algunos
historiadores.[¿cuál?] En particular la actuación del médico Alejandro Próspero
Révérend y la tuberculosis a la que se atribuyó la causa de su muerte. También
generó dudas la ausencia de otros médicos, la razón de la presencia del buque de
guerra estadounidense USS Grampus y el papel jugado por el médico militar del
buque.

En 2007 el historiador venezolano Jorge Mier Hoffman, descendiente de Joaquín de


Mier y Benítez, el español en cuya casa Bolívar murió, publicó un libro titulado La
carta que cambiará la historia, en donde formula dudas en torno a la versión
oficial de la causa y las circunstancias de la muerte de Simón Bolívar. El
presidente de Venezuela, Hugo Chávez, informó públicamente que había leído el libro
y que consideraba necesario exhumar los restos de Bolívar para establecer si se
trataban realmente de sus restos y si era cierto que había muerto de tuberculosis.

El 28 de enero de 2008 el presidente Chávez dictó el Decreto N.º 5834, creando una
comisión científica, presidida por el genetista español José Antonio Lorente, con
la misión central de exhumar los restos de Bolívar, establecer la identidad de los
mismos y verificar si la tuberculosis fue efectivamente la causa de su muerte, y en
caso negativo buscar indicios de la causa efectiva de su muerte, especialmente
trazas de presencia de arsénico, que pudieran indicar un posible envenenamiento.94
Dos años después, el 16 de julio de 2010, fueron exhumados los restos atribuidos a
Simón Bolívar que se encontraban en el Panteón Nacional de Venezuela ubicado en
Caracas.94
El 25 de julio de 2011 el vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua leyó por cadena
nacional los resultados del informe preliminar de la Comisión Presidencial y varios
de sus miembros expusieron públicamente tanto los resultados, como los métodos
científicos y técnicos utilizados. De acuerdo a las declaraciones de los
investigadores, los restos estudiados pertenecían a Bolívar, quien no padeció
tuberculosis, por lo tanto esa no fue la causa de su muerte.95 Según estos
estudios, Bolívar murió por envenenamiento crónico por arsénico, es decir por una
exposición continuada a este veneno,94 o bien por histoplasmosis, una infección
micótica cuyos síntomas son parecidos a los de la tuberculosis.95

Disolución de la Gran Colombia


Artículo principal: Disolución de la Gran Colombia
En 1831, un año después de la muerte de Bolívar, la Gran Colombia —que estaba en
disgregación debido a las disputas políticas internas que fragmentaron el orden
constitucional— fue legalmente disuelta. Se establecieron así las tres repúblicas
de Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, que quedarían bajo el liderazgo e influencia
del neogranadino Francisco de Paula Santander (regresado del exilio), del
venezolano José Antonio Páez, y de Juan José Flores en Ecuador, respectivamente.

Historia de sus restos mortales

El traslado de los restos de Bolívar de Santa Marta a Caracas.


Los despojos mortales de Bolívar recibieron cristiana sepultura en el altar mayor
de la suntuosa catedral Basílica de Santa Marta y allí permanecieron hasta el 22 de
noviembre de 1842, cuando fueron exhumados para trasladarlos a su país de origen,
Venezuela, cumpliéndose así el mandato de su testamento.

Sus restos llegaron a Caracas el 16 de diciembre de 1842 en medio de una gran


conmemoración oficial y fueron inhumados en la cripta de la Santísima Trinidad de
la catedral de Caracas, santuario de mucha advocación de la familia Bolívar, que
guarda las cenizas de sus padres, de su esposa María Teresa Rodríguez del Toro y de
sus dos hermanas. Allí permanecieron en medio de plural satisfacción, hasta el
definitivo traslado al Panteón Nacional, el 28 de octubre de 1876, durante el
gobierno de Antonio Guzmán Blanco.96

En 1947 el constituyentista Andrés Eloy Blanco pidió ante el Congreso que los
restos de Bolívar no debían estar en un sarcófago en un material tan innoble como
el plomo. En 1972 fue abierto el sarcófago (no la urna que contiene sus restos) y
esta se cubrió con una bandera de Venezuela elaborada en Gran Bretaña.

El 16 de julio de 2010, los restos mortales de Bolívar fueron exhumados por orden
del gobierno de Hugo Chávez para su análisis y tratar de comprobar si en realidad
murió por causas naturales o fue asesinado. También se realizaron pruebas de ADN.
Asimismo, fue cambiada la urna de plomo por otra hecha de metacrilato sellada al
vacío con detalles en oro y esta será colocada dentro de otra urna hecha de madera
de cedrillo llanero, árbol maderero oriundo de Venezuela, con un escudo de oro.9798
A partir del día 24 de julio de 2010, una nueva bandera de Venezuela, bordada por
mujeres en siete zonas diferentes del país, cubre los restos mortales de Simón
Bolívar.99

El 15 de julio de 2011, la unidad criminalística del Ministerio Público de


Venezuela que exhumó los restos de Bolívar informó que la causa de muerte no fue
tuberculosis como lo diagnosticó el médico que lo atendió en 1830 sino un trastorno
hidroelectrolítico.100 Otras fuentes oficiales indicaban que la causa de la muerte
no pudo determinarse.101 El vicepresidente Jaua declaró que en los huesos no se
encontraron rastros de tuberculosis crónica, aunque no descarta una «tuberculosis
sistémica mucho más virulenta» que no habría llegado a penetrar los huesos.
El 24 de julio de 2012, el presidente de Venezuela Hugo Chávez presentó, en una
transmisión conjunta de televisión, una imagen del rostro de Bolívar reconstruida
digitalmente a partir del estudio antropomórfico de su cráneo que se realizó tras
la exhumación de sus restos en 2010, el cual se puede ver en la página oficial del
Gobierno Bolivariano de Venezuela102 junto con un informe preliminar que no es
concluyente acerca de la enfermedad que le llevó a la muerte.103104105106

Controversias
Filiación masónica
Hay mucha polémica al respecto de la relación de Bolívar con la Masonería, sobre
todo la influencia de las filosofías de las logias masónicas en su pensamiento
político y que tanta participación tuvieron durante su gesta emancipadora y en su
gobierno.

Si bien múltiples historiadores, como Daniel Ligou, William R. Denslow,


Buenaventura Briceño Belisario, Jules Mancini o Américo Carnicelli, han afirmado
que Simón Bolívar habría ingresado a la masonería a través de la Logia Lautaro o
Caballeros Racionales en Cádiz, durante 1803 o 1804 (por medio de la influencia de
Simón Rodríguez y Francisco de Miranda), y de los cuales se habría reunido con José
de San Martín, Bernardo O’Higgins, Bernardo de Monteagudo, Juan Martínez de Rosas,
José Miguel Carrera, Gregorio Argomedo, José Matías Zapiola, Juan Antonio Rojas,
Carlos María de Alvear, Mariano Moreno y otros tantos próceres de la Independencia
hispanoamericana, para así conspirar contra la Monarquía Española, con apoyo inglés
y de las sociedades secretas patrióticas.107108 Sin embargo, está tradición del
ingreso de Bolívar a la masonería a través de las logias de Cádiz (un gran centro
de participación masónica109 desde 1748110) tendría muchas inexactitudes
históricas, los cuales son las siguientes:4111

Que Bolívar aún no habría llegado a Cádiz hasta finales de 1803 (en diciembre),
siendo imposible que haya sido aceptado en un lazo muy corto de tiempo entre 1803 a
principios de 1804 (incluso si hubiera solicitad su ingreso a los masones de
Caracas antes de su viaje).
La edad de Bolívar (nacido el 24 de julio de 1783) le impedía ser ingresado en las
logias masónicas, antes de cumplir la mayoría de edad de los 21 años, que sería
luego del 24 de julio de 1804.
El hecho de que la primera logia en Cádiz aparecería todavía en 1807 (fecha en la
que Bolívar ya había retornado a América), antes de ello, no había una masonería
organizada.
Las controversias de si la Logia Lautaro fue realmente masónica (pero irregular), o
si en realidad era una logia autónoma, fuera de la comunión con la Francmasonería
(aunque eso no le negaría nexos reales entre dichas sociedades secretas a través de
miembros con membresía en ambas, donde algunos historiadores la calificarían en tal
caso como una "logia para-masónica")
El hecho de que la logia Lautaro no sería fundada todavía hasta 1811, por obra de
Carlos de Alvear, no de Miranda (sin embargo, la confusión podría deberse a que
está era una rama de la Logia Gran Reunión Americana, que sí fundó Miranda en
Londres en 1798).
Debido a ello, historiadores como Frederick Seal-Coon creen que tales visitas en
Cádiz a dichas logias fueron en calidad de no masón, por curiosidad a sus ideas y
proyectos políticos, no por convicción. Sin embargo, la tradición masónica sigue
convencida de que su iniciación fue en Cádiz durante sus viajes europeos entre
1804-1806. Pese a ello, hay múltiples registros del acta de iniciación de Bolívar,
bien registrados por la paleógrafa Dolores de Sotillo.112
“Juro por Dios y por San Juan, por la Escuadra y el Compás, someterme al juicio de
todos, trabajar al servicio de mi Maestro en la honorable Logia, del lunes por la
mañana al sábado, y guardar las llaves, bajo la pena de que me sea arrancada la
lengua a través del mentón, y de ser enterrado bajo las olas, allá donde ningún
hombre lo sabrá”
Juramento de Bolívar, del 7 de Enero de 1806, ante los iniciadores de la masonería
Entonces, Bolívar habría ingresado a la masonería, no a través de la masonería
templaria o las logias americanas, si no que a través de la Logia Masónica de San
Alejandro de Escocia, del bulevar Poissonnière, en París. No hay documentación
empírica que atestigüe dónde fue su iniciación, por lo que este aspecto aún queda
en el ámbito de lo especulativo y la inducción lógica. Pese a ello, si hay
documentación inobjetable sobre donde recibió el segundo grado, el de Compañero
Masón, en París durante noviembre de 1805 a enero de 1806 (luego de 7 meses de
estudios, meditación y ejercicios iniciáticos), bajo la Gran Maestría de José
Bonaparte, evidenciando una intensa vida masónica, la cual le permitiría ser
promovido al último de los tres grados simbólicos de la Masonería, el de Maestro
Masón, a mediados de 1806, como se en el Cuadro General de Miembros que componen la
Respetable Logia Escocesa de San Alejandro de Escocia, al Oriente de París, otro
documento inobjetable.113114115 Los documentos de estas firmas están recopilados en
el archivo del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Venezuela (por
donación de Ramón Díaz Sánchez), así como en la lista de Maestros Masones del
Taller de diciembre de 1805 Biblioteca Nacional de París116 Habiendo sido
descubiertas, de manera independiente entre 955, y 1956 por la historiadora
venezolana Miriam Blanco Fombona de Hood, y por el político venezolano Ramón Díaz
Sánchez (este último tras solicitarlo a M. Sorlet, su amigo y editor de la revista
“Nouvelles Editions Latines”).117
A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo. El día 11 del 11º mes del año de la
Gran Luz 580544 los trabajos de Compañero han sido abiertos al Este por el R. hº de
la Tour d’Auvergne, siendo iluminados el Oeste y Sur por los RR. hh. Thory y Potu.
Hecha y sancionada la lectura de la última plancha trazada, el Venerable ha
propuesto elevar al grado de Compañero al hº Bolívar recientemente iniciado, a
causa de un próximo viaje que está en vísperas de emprender. Habiendo sido unánime
la opinión de los hermanos para su admisión y el escrutinio favorable, el hº
Bolívar ha sido introducido en el templo, y tras las formalidades de rigor ha
prestado al pie del trono la obligación acostumbrada, situado entre los dos
Vigilantes, y ha sido proclamado caballero Compañero masón de la R. Logia Madre
Escocesa de San Alejandro de Escocia. Este trabajo ha sido coronado con una triple
aclamación (hurra), y el hº habiendo dado las gracias ha tomado lugar a la cabeza
de la Columna del Mediodía.Los trabajos han sido cerrados de la manera
acostumbrada.
ACTA, con firma autógrafa de Bolívar, donde consta su ascenso a “COMPAÑERO DE LA
ORDEN EN SEGUNDO GRADO”. Logia Saint Alexandre D’Escosse, de París.
Aun así, la actividad masónica de Bolívar fue breve, pero supo dejarle huellas
profundas e indelebles en su personalidad, que lo harían abandonar su antiguo
carácter de oligarca indiferente y despreocupado. Por ejemplo, su lucha de Bolívar
estaría fuertemente inspirado por la defensa de la libertad, la justicia, la
independencia, la unidad y la integración, influenciados en gran medida por los
principios de la masonería con el lema de Libertad-igualdad-fraternidad. El mismo
Bolívar diría que "En el seno de la masonería vi a muchos hombre de mérito", y
mostraría una gran admiración por pensadores masónicos, o muy leídos en las logias,
como Jean-Jacques Rousseau, Voltaire, Montesquieu, Denis Diderot, Georg Wilhelm
Friedrich Hegel, Johann Herder, Alcalá Galiano, Wolfgang Amadeus Mozart, Benjamin
Franklin, George Washington, etc. Todo esto influiría en gran medida su carácter de
Revolucionario liberal y rebeldía intelectual, por el cual tuvo una nueva
concepción de la historia y la religión. También se relata que a través de las
logias habría entrado en contacto (o incluso entablar amistad) con personajes muy
famosos de la época, como: el científico Louis Joseph Gay Lussac, el astrónomo
Pierre-Simon Laplace, el naturalista Georges Cuvier, el químico Louis Nicolas
Vauquelin, el geógrafo Alexander von Humboldt, el botánico Aimé Bonpland, el
vizconde José Luis Joaquín, el noble Emmanuel Campos, el general Eugène de
Beauharnais, el general José de San Martín, el general Bernardo O'Higgins, entre
otras figuras donde habría realizado un intercambio filosófico sobre política,
ciencia y religión, con un escepticismo a la autoridad de la Iglesia católica en la
consciencia de las sociedades, y un profundo rechazo a las Monarquías Tradicionales
y los monarcas Absolutistas del Antiguo Régimen, en sintonía con el espíritu
ilustrado de las Guerras revolucionarias francesas y napoleónicas.118La influencia
de la doctrina masónica quedaría bien presente en la Carta de Jamaica, el
Manifiesto de Cartagena o el Discurso de Angostura.119120

Simón Bolívar no pudo haber sido ateo porque fue masón... y el requisito sine qua
non para optar a la iniciación masónica es creer en Dios o en un ser superior que
los masones denominan Gran Arquitecto del Universo... no pudo ser iconoclasta
porque jamás se dedicó a destruir imágenes. Además de que por su misma condición de
masón. Vale decir: de mente universal y tradicionalista, mal podría irrespetar los
valores de ninguna iglesia, ni de idea alguna concebida por los hombres. Fue
católico en el verdadero sentido etimológico de la palabra: Universal, o sea que no
permitía que nada ni nadie limitase su razón a simples creencias sin bases
denominadas comúnmente dogmas, y no pudo haber abandonado enseguida a la masonería
porque en la Academia de la Historia reposa un documento oficial que hace constar
que Bolívar recibe su Segundo grado, para lo cual necesita haber permanecido algún
tiempo dentro de la Orden, además de que extraoficialmente se dice que en Nueva
York hay constancia de haber recibido grados superiores.
Pio Gil Nº19 Enero-Febrero 1995 Q.·. H.·. Federico Landaeta M.·. M.·. Resp.·.
Log.·. Libertad Española Nº101.
Pese a ello, algunas corrientes de Revisionismo histórico, sobre todo referentes
del Escepticismo Posmoderno (como Eloy Reveron García o José Antonio Ferrer
Benimeli) y del nacionalismo conservador en los Países bolivarianos, mayormente
Venezuela (como Germán Borregales), el Nacionalismo católico en los países del Cono
Sur, mayormente Argentina (como Javier Olivera Rabassi, y el Nacionalcatolicismo en
España (como Miguel de Unamuno, Francisco Franco o Ernesto Giménez Caballero)
sugieren que Bolívar habría tenido una aversión a la Gran Logia debido a su fe
católica, del que era un profundo devoto, y que lo que paso entre 1804-1806 habría
sido una etapa de inmadurez del personaje (pero que habría sido aprovechado por la
"historiografía liberal oficialista", y sus detractores Hispanistas y nacionalistas
peruanos de Bolívar, para desacreditar su fe y obras, o para apropiarse la
masonería de su figura e ideario121), y que tal influencia masónica habría sido
deshecha con el pasar de los años de Bolívar, hasta llegar a la condena de la
masonería en su etapa más antiliberal de sus últimos años de vida122123124,
apelándose firmemente al Decreto de Prohibición de Sociedades Secretas de 1828 como
prueba definitiva de dicho desprecio final de Bolívar a la masonería125, así como
algunas cartas escritas a Francisco de Paula Santander en 1825126, o extraídas por
Luis Perú de Lacroix en el Diario de Bucaramanga.127

Esto quiere decir que si nos descuidamos los cuervos nos comerán y si no vea Vd. lo
del Dr. Pérez. Pero Vd. tiene la culpa, porque no los ha sabido tratar por las
majaderías de masones, y por los ataques a sus principios por parte de algunos de
los amigos de Vd. mismo. Conmigo siempre están bien, porque los lisonjeo, y los
sujeto en los límites que me parecen justos. Maldito sean los masones y los tales
filósofos charlatanes. Estos han de reunir los dos bellos partidos de cuervos
blancos, con cuervos negros: al primero por quererlo humillar, y al segundo por
quererlo ensalzar. Por los filósofos, masones y cuervos, no he de ir a Colombia.
Por acá no hay nada de esto, y los que haya serán tratados como es justo.
Carta de Bolívar a Santander. Potosí, 21 de octubre de 1825.
Pocas ganas tenía el Libertador de irse a dormir y siguió conversando. Habló sobre
la masonería, diciendo que también había tenido él la curiosidad de hacerse iniciar
para ver de cerca lo que eran aquellos misterios, y que en París había sido
recibido de Maestro, pero que aquel Grado le había bastado para juzgar lo ridículo
de la tal antigua asociación: que en las Logias había hallado algunos hombres de
mérito, bastante fanáticos, muchos embusteros y muchos más tontos burlados: que
todos los masones parecen unos niños grandes, jugando con señas, morisquetas,
palabras hebraicas, cintas y cordones: que sin embargo la política y los
intrigantes pueden sacar algún partido de esa sociedad secreta, pero que en el
estado de civilización de Colombia, de fanatismo y de preocupaciones religiosas en
que están sus pueblos, no era político valerse de la masonería, porque para hacerse
algunos partidarios en las logias se hubiera atraído el odio y la censura de toda
la nación, movida entonces contra él por el clero y los frailes, que se hubieran
valido de aquel pretexto: que por lo mismo poco podía hacerle ganar la masonería y
mucho hacerle perder en la opinión. (...) "¿Es verdad que su excelencia fue masón?”
Bolívar respondió: “Es verdad yo me inscribí en la masonería pensando que podía
servirme para mis ideas por la independencia, pero pronto me salí de ahí porque
encontré unos pocos ilusos, bastantes ignorantes y muchísimos necios que juegan con
intereses que no conocen”.
Luís Perú de Lacroix. Diario de Bucaramanga, día 11 de mayo de 1828 (Edición de
Monseñor Nicolás E. Navarro, 1935)
Habiendo acreditado la experiencia tanto en Colombia como en otras naciones, que
las sociedades secretas sirven para preparar los trastornos políticos, turbando la
tranquilidad pública, y el orden establecido; que ocultando tras ellas todas sus
operaciones con el velo del misterio, haciendo presumir fundamentalmente que no son
buenas ni útiles a la sociedad, y por lo mismo excitan sospechas y alarmas a todos
aquellos que ignoran los objetos de que se ocupan, oído el dictamen del Consejo de
Ministros, DECRETA:
Artículo 1.º Se prohíben en Colombia todas las asociaciones o confraternidades
secretas, sea cual fuere la denominación de cada una. Artículo 2.º Los gobernadores
de las provincias, por sí y por medio de los jefes de la Policía de los Cantones,
disolverán e impedirán las reuniones de las sociedades secretas, averiguando
cuidadosamente si existen algunas en sus respectivas provincias. Artículo 3.º
Cualquiera que diera o arrendare su casa o local para una Sociedad Secreta
incurrirá en la multa de 200 pesos, y cada uno de los que concurran, en la de 100
pesos por la primera vez y segunda vez; por la tercera y demás será doble la multa;
los que no pudieren satisfacer la multa sufrirán por la primera y segunda vez dos
meses de prisión; y por la tercera y demás, doble pena. Parágrafo 1.º Las multas se
destinan para gastos de policía, bajo la dirección de los gobernadores de
provincia.

El Ministro Secretario de Estado del Despacho del Interior [José Manuel Restrepo]
queda encargado de la ejecución de este Decreto dado en Bogotá a 8 de noviembre de
1828.
Simón Bolívar, Libertador Presidente de la República de Colombia. Decreto de
prohibición contra las todas las Sociedades o Confraternidades secretas, sea cual
fuere la denominación de cada una
Si bien es cierto que tras la la Convención de Ocaña, Bolívar se ganó el rechazo de
gran parte de la masonería liberal, sobre todo las logias mirandistas, que se
volvieron partidarios de Santander (otro masón) por su oposición a la visión de
Bolívar de que era peligroso imponer constituciones avanzadas a pueblos pobres e
ignorantes (espantados de sus planes para desarrollar gobierno paternalista de
transición con presidente vitalicio, en favor de imitar la constitución
estadounidense, sin la experiencia política previa al lado de 3 siglos de
monarquía), y que tras la Conspiración Septembrina (donde hubo una participación
particular de 13 miembros de las logias, puesto que la institución en ese momento
pasaba una crisis por múltiples divisiones como para haber tenido participación
directa)128Bolívar entró con serias fricciones contra múltiples miembros de la
Masonería (que hacían parte de la oligarquía política de la Gran Colombia), lo cual
conllevo a la larga la prohibición de las sociedades secretas y una decadencia de
la masonería colombiana.129

Este evento del decreto de prohibición no sugeriría que Bolívar haya hecho algún
tipo de cruzada antimasónica con el fin de garantizar la estabilidad del gobierno
(aquello sería una interpretación muy simplista), si no que, más bien, habría hecho
una política de represión a grupos políticos conspiradores de la élite bogotana que
se oponían al gobierno bolivariano y apoyaban a Santander a través de sociedades
clandestinas (como la Sociedad Filológica de Bogotá o las Sociedades de Salud
Pública)119, no haciéndose énfasis alguno a la masonería como tal130, que ya de por
sí era un grupo muy heterogéneo políticamente, en el que se encontraban partidarios
tanto de Bolívar (mayormente masones liberal-conservadores de rito escocés) como de
Santander (mayormente masones liberal-progresistas del rito yorkino), apuntándose a
miembros de la particular Logia Fraternidad Bogotana (de la que Santander era
Venerable Maestro) y no a toda la Orden Masónica en general:4131 Ejemplo de masones
que se mantuvieron leales a Bolívar son: Rafael Urdaneta, José María del Castillo
Rada, José Manuel Restrepo Vélez, Estanislao Vergara Sanz de Santamaría, Nicolás
Tanco, José María Córdova, Pedro Alcántara Herrán, Ortega, Joaquíin París
Ricauerte, Luis Perú de Lacroix, Tomás Cipriano de Mosquera, Joaquín Mosquera,
Antonio José de Sucre, etc que integraban la cúpula militar del Consejo de Estado
de Bolívar y son evidencia de un sector de la institucionalidad masónica condenaba
los atentados antibolivarianos.128Por lo tanto, este error de interpretación es
producto de simplificación que se realiza al confundir toda sociedad secreta con
las muchas sociedades patrióticas o políticas, o igualar a estas con las sociedades
secretas masónicas, cuando la relación en este caso fue más accidental que esencial
(pese a tener muchas ideologías en común),130siendo así que historiadores masónicos
como Mario Briceño Perozo afirman contundentemente que tal decreto no era una
condena a la filosofía masónica, ni tampoco sería señal de un cambio ideológico en
Bolívar, quien en realidad se mostro firme en sus convicciones y dolido por este
evento,119 sin embargo, debido al contexto de que las sociedades secretas y las
logias irregulares aglutinaron a facciones y/o partidos que competían por dominar
el proceso organizativo de los estados modernos y liberales post-independencia en
Latinoamérica, y la historiografía masónica se adjudicó a sí mismo la herencia de
las sociedades partidarias del liberalismo más radical, ello generó que tal
confusión se masificara en el imaginario popular.127 Además, el historiador Barboza
de la Torre hace una acotación al respecto de la prohibición (con base en que
muchos de los aliados más cercanos a Bolívar eran masones prominentes), debido a
que estos masones bolivarianos podrían haberle implorado a Bolívar para que en sus
decretos se hiciera una excepción a la Orden (o al menos a logias particulares de
su interdicción), pero ninguna de estas hipotéticas suplicas se presentan en los
registros históricos, ni tampoco hay muestras de que se desarrollara algún
resentimiento (en los masones de la época) contra Bolívar por esas medidas (ni
tampoco condenas de masonerías extranjeras), todo esto indicaría que tales medidas
del gobierno de la Gran Colombia fueron impuestos con el conocimiento y la
aquiescencia de la Masonería regional, lo cual se evidenciaría con el hecho de que
el co-signatario del decreto (José Manuel Restrepo) era un destacado masón.132
También se acota el hecho de que hubo muchas garantías de perdón para los múltiples
conspiradores masones que fueron procesados y condenados, siendo no solo una
muestra de fraternidad, si no que una evidencia de que Bolívar no traicionó a la
masonería (en tanto que aún podían practicar individualmente sus ritos),119
finalmente solo serían procesados 13 masones, para que solamente uno llegase a ser
fusilado, el resto siendo perdonados de la pena de muerte y recibiendo el exilio
político o el presidio.133

Por otra parte, gran parte de sus quejas de Bolívar con ciertos masones, así como
su mala opinión de las logias en algunos arrebatos de mal humor, se deben a
contextos donde estaba muy impaciente por el hecho de que muchos de sus oficiales y
ministros pasaran tiempo realizando sus ritos masónicos cuando Bolívar necesitaba
con urgencia su presencia militar o participación política, en vez de que perdieran
el tiempo en charlatanerías (ejemplo de ello es un incidente con Antonio Valero de
Bernabé). Sin embargo, tales comentarios no anulan su membresía ni su simpatía a la
cosmovisión filosófica de las logias (muy influyente en sus políticas), solo al
comportamiento de sus miembros más interesados a practicar una vida contemplativa
que una vida activa (y la aprobación de la jerarquía masónica más esotérica a tales
modos de vida algo apolíticos).132También por el hecho de que no siempre se
encontraba individuos de mérito en las logias, pero siendo más conflictos contra
masones particulares que a las logias en si,119 siendo aquello expresado en su
carta a Santander en 1825 donde maldice a los masones, que en realidad era una
advertencia de Bolívar, al expresar que estaba abiertamente consciente (debido a
que Sucre se lo notifico) de la conspiración que intentaban hacer algunos hermanos
de la Logia de Bogotá que eran disidentes a su gobierno, siendo más un insulto
directo a Santander y sus aliados que a toda la masonería.134 Ante ello, el
escritor y hermano masón, Oscar Aguirre Gómez, sugiere que se debe hacer una
distinción entre la relación de Bolívar con el pensamiento masónico, por un lado,
y, por el otro lado, su relación con los Masones de su época, que son historias
distintas.120

Además, la actividad masónica de Bolívar no habría acabado tras salir de su


estancia en Europa en 1806, si bien, es cierto que ya no sería con la misma
intensidad, igualmente se puede evidenciar que su espíritu filosófico tenía un gran
uso del Misticismo masónico, vislumbrado en frases donde el Libertador decía:
“Moral y luces son nuestras primeras necesidades”. Aunque no se ha encontrado
archivos que hayan registrado su actividad masónica en América del Sur, ciertamente
estaba consciente de que muchos de sus camaradas (como los comerciantes ingleses de
Jamaica: los hermanos Hyslop, Maxwell y Wellwood) y amigos más íntimos (como el
general Antonio Valero o su edecán Luis Perú de Lacroix) eran masones. También se
tiene sospechas que su reunión de Bolívar con el realista Pablo Morillo (un masón),
en el Armisticio de Trujillo, en el año 1820, fue facilitado por medio de las
logias masónicas, tales sospechas se intensifican por la forma en la que se
saludaron (donde habrían metamensajes de origen masónico al ser a través de un
abrazo), así como por el hecho de que acordaron erigir una pirámide (algo muy
inusual en la arquitectura colonial), lo que, por el simbolismo que estás tienen en
la masonería (y su fascinación a la espiritualidad egipcia), podría haber tenido el
fin de conmemorar lo que fue un encuentro masón y puesta en práctica del ideal de
libertad y fraternidad universal, reforzado por la conmemoración que hizo Bolívar
en el Correo del Orinoco a la defensa de la "libertad" de ambos ejércitos, así como
en una carta a Morillo donde expresa que la unión de ambos generales era una
mutación "universal" que trascendía lo tangible. Dichas sospechas son reforzadas
por las palabras del coronel realista Vicente Bausá, que menciona las referencias
al ideal de fraternidad de la masonería: "Morillo y Bolívar comieron juntos todo el
día y juraron una fraternidad y filantropía interminable".135136137 Tales sospechas
por la influencia de la simbología y ocultismo masónico se intensifican por el
hecho de que la Batalla de Carabobo habría acontecido el 24 de junio de 1821, con
un mensaje subliminal de conmemorar la fundación de la Gran Logia de Inglaterra el
24 de junio de 1717.138

El General Morillo propuso que se levantase una pirámide en el lugar donde él me


recibió y nos abrazamos, que fuese un monumento para recordar el primer día de la
amistad de españoles y colombianos, la cual se respetase eternamente; ha destinado
un oficial de ingenieros y yo debo mandar otro para que sigan la obra. Nosotros
mismos la comenzamos poniendo la primera piedra que servirá en su base
Carta de Bolívar a Santander del 29 de Noviembre de 1820
Parece que una mutación universal se ha hecho en nuestras sensaciones para verlo
todo bajo el aspecto más lisonjero. Por mi parte, confieso que mi corazón se ha
mudado con respecto a mis nuevos amigos. No hay momento que no recuerde algunas
ideas, alguna sensación agradable originada de nuestra entrevista (...) Con mucha
satisfacción he recibido, mi estimado amigo, las primeras letras confidenciales y
amistosas que usted se ha servido dirigirme con el amable teniente Arjona (…) Bien
merece este monumento sea tallado sobre una mole de diamante y esmaltado con
jacintos y rubíes, pero está construido en nuestros corazones
Carta de Bolívar a Morillo del 30 de noviembre de 1820
A la heroica firmeza de los combatientes de uno y otro ejército los felicito por:
su constancia, sufrimiento y valor sin ejemplo. A los hombres dignos, que a través
de males horrorosos sostienen y defienden su libertad. A los que han muerto
gloriosamente en defensa de su patria o de su gobierno. A los heridos de ambos
ejércitos, que han manifestado su intrepidez, su dignidad y su carácter… Pero con
la misma intensidad declaro odio eterno a los que deseen sangre y la derramen
injustamente
Nota de Bolívar en el Correo del Orinoco, Nº 91, del 30 de diciembre de 1820
Además, la reunión entre Bolívar y José de San Martín, en la Entrevista de
Guayaquil, también podría ser otra muestra de que el Libertador venezolano seguía
haciendo ostentación de su filiación masónica cuando le generaba utilidades, en
este caso, de facilitar la reunión con el Libertador argentino y Protector del
Perú, otro hermano masón, para co-ordinar la Guerra de Independencia del Perú y los
destinos sudamericanos. Estas sospechas son reforzadas por el hecho de que no fue
una visita de carácter oficial con las formalidades diplomáticas debidas, si no que
fue una simple reunión entre amistades, pero con un profundo carácter de
confidencialidad y secretismo (algo típico en las convenciones masónicas), sin
embargo, el hecho de que ambos apenas tuvieran un contacto personal previo (salvo,
irónicamente, desencuentros y rivalidades por la cuestión de Guayaquil y el debate
entre monarquía y república), pero hayan tenido una actitud fraterna con abrazos y
otra clase de gestos, intensificarían las sospechas. Historiadores como Pérez
Amuchástegui y Ricardo Font Ezcurra afirmarían posturas radicales de que ambos
pertenecían a la misma logia (pese a que San Martín era yorkino, pero Bolívar
escocés) o que la decisión de la retirada de San Martín del Perú en gran medida fue
una orden de la masonería (pese a que la injerencia masónica no implica que hubo
imposición de decisiones masónicas, la cual oficialmente se considera apolítica).
Sin embargo, historiadores masónicos, como Ángel Jorge Clavero (gran maestre de la
Gran logia de argentina) y Javier Agüero Vega (miembro de la Gran Logia Mixta de
San Juan - Oriente del Perú) afirmarían que los preparativos de la reunión fueron
dados a la Logia Estrella de Guayaquil, en donde San Martín era mencionado como
“hermano Inaco” y donde ambos tenía una gran fama en la masonería regional por
haber llegado a grados altos para dicho año.139140 Pese a la posibilidad de
exageraciones sobre la participación masónica, de todos modos los masones
ecuatorianos, por tradición, actualmente conmemoran el encuentro entre ambos
libertadores.141142

Así, Bolívar, por la manera de pensar, redactar y praxis de sus acciones, era
indiscutiblemente masón y simpatizante de aquella. Aquello se evidenciaría aún más
en una carta de Bolívar de 1829 (en su etapa más tradicionalista).132

Por lo mismo debemos ser generosos con las señoras, pero sealo Ud. espontáneamente.
Castillo no se ha interesado por ella ni aún indirectamente, por lo mismo debemos
ser generosos: basta de dureza con la Mª.
Carta de Bolívar al General Mariano Montilla (masón) del 5 de Febrero de 1829,
durante la guerra grancolombo-peruana
La palabra "señoras" tiene un simbolismo oculto para referirse a "ella", ósea, la
"Mª" (que es un acrónimo que se usa para hacer referencia a la masonería). Todo
esto indica con total certeza que, con el fin de lograr obtener el apoyo de las
logias masónicas en la Guerra grancolombo-peruana, Bolívar mostraba un deseo de
suavizar el trato que el gobierno andaba teniendo con la masonería (luego del revés
del decreto de prohibición de 1828, donde se dio la "dureza"), y así volver a estar
en términos más fraternos y "generosos" con las logias, ahora que ya no aparentaban
ser un problema político.132

Por último, también se sabe que ha habido una edición "acrisolada" del Diario de
Bucaramanga, del año 1935 (98 años después del fallecimiento de La-Croix), hecha
por el monseñor Nicolás E. Navarro, deán del archivo del cabildo eclesiástico de
Caracas entre 1913 y 1960, (un declarado enemigo de la Masonería, lo cual sugiere
mucho sesgo antimasónico), el cual contiene múltiples omisiones, recortes y
enmendaduras con respecto a las ediciones anteriores, así como evidenciar un
intento infructuoso de querer demostrar desesperadamente la influencia de la
espiritualidad y tradición católica en el Libertador, así como presentar una
versión deformada de los hechos y las circunstancias de las Independencias para que
se ajusten arbitrariamente a la Doctrina social de la Iglesia y sus condenas al
liberalismo. A juicio del consenso de los historiadores, el diario en su versión
más reciente sería un documento que muy probablemente contiene citas apócrifas que
no corresponden con la realidad histórica, los cuales habrían sido agregados para
tergiversar la obra de Bolívar y ajustarla al discurso nacional-católico (con su
expreso apoyo a la literatura antimasónica en Latinoamérica). Ante ello, las
declaraciones de Bolívar sobre la masonería, que se presentan en el Diario, se
deben revisar con muchas reservas, puesto que no parecen adecuarse del todo con su
forma de redactar, ni en su forma de enfocar los hechos de su gesta, ni tampoco a
gran parte de sus sentimientos que tenía con respecto a la universalidad del
conocimiento (influenciado por la gnosis masónica), en contraste con la obra de su
otro edecán, O´Leary, que nos presenta una verdad muy diferente, en el que si se
dan múltiples elogios y reconocimientos a los masones.134Pese a ello, la referencia
de su recepción de grado de Maestro en Francia serían pruebas documentales que
confirman el hecho que Bolívar indiscutiblemente fue un iniciado masón en la logia
de París, incluso para quienes son escépticos de la importancia de la participación
masónica en las guerras de independencia.143117Aun así, el diario de Bucaramanga
paso por múltiples modificaciones, incluso por el mismo Perú de la Croix, que hace
que sea un documento de valor poco riguroso y hasta el mismo Monseñor Nicolás E.
Navarro admite que se distorsiona la verdad que pudo aparecer por boca del
libertador, debido a que se tuvo que esperar 33 años, después del suicidio de
Lacroix en 1837, para que apareciera la primera versión del Diario, junto a
escritos atribuidos a Lacroix 42 años después de su muerte.144

Conclusiones:
1. Bolívar fue incuestionablemente un Maestro Masón regular, iniciado, aprobado y
criado en una logia escocesa de París a fines de 1805.

2. Puede o no haberse unido a una logia mirandista irregular, pero probablemente no


lo hizo, aunque es posible que haya visitado uno en Cádiz, en 1803, si es que lo
hizo.

3. Puede o no haber tomado algunos de los grados más altos en su logia escocesa,
pero lo más probable es que no lo haya hecho.

4. Nunca se convirtió en miembro de la Orden de los Caballeros Templarios.

5. Ingresó a la Francmasonería sin mucho entusiasmo y nunca fue un gran masón


aunque siguió siendo consciente de la Orden y la respetó como tal.

6. Hizo uso de la masonería cuando servía a sus fines, pero no vaciló en censurar a
los que descuidaban sus deberes para con ella [la masonería], ni en suprimirla
cuando representaba un posible peligro para sus planes.

7. Apreció que la Masonería tendía a forjar un vínculo especial entre sus miembros
y ocasionalmente participaba de su calor.

8. Fue nombrado masón de grado 33 pero probablemente no fue consultado antes ni


hizo uso de la distinción después.
Frederick Seal-Coon
Legado

Monumento a Bolívar en Ciudad Bolívar.


En general, Bolívar tuvo que compaginar en muchas ocasiones las obligaciones
políticas con las militares por lo que muchas veces se ven entremezcladas entre sí.
Sin embargo, la trascendencia de sus ideales políticos ha desembocado en un culto
al personaje, vigente en muchas naciones latinoamericanas que se consideran
herederas de su obra.

Su obra política ha sido analizada principalmente a través de la copiosa


correspondencia, informes y discursos que realizó a lo largo de su vida. Así, el
Manifiesto de Cartagena, la Carta de Jamaica y el Discurso de Angostura están
consideradas sus principales exposiciones políticas.

La gran cantidad de bibliografía bolivariana contrasta con la monotonía


interpretativa y la infiltración de anécdotas que han servido para estructurar el
culto bolivariano. Son pocas las obras históricas de carácter crítico sobre la vida
y obra de Simón Bolívar. El romanticismo literario ha tenido mucho que ver con este
proceso de idealización realizado por escritores que no eran historiadores y que
crearon al principio la corriente de culto a Bolívar.

Culto a la personalidad
Artículo principal: Culto a la personalidad de Simón Bolívar
La figura y pensamiento de Bolívar han sido evocadas en América Latina por
distintas corrientes políticas para defender sus ideas y proyectos, que van desde
la extrema izquierda hasta la extrema derecha.

El historiador Germán Carrera Damas ha descrito el proceso de formación del culto a


la personalidad de Simón Bolívar. Otro historiador venezolano, Manuel Caballero,
también dedicó varias obras a analizar la propagación de ese culto para fines
políticos por parte de diversos grupos en Venezuela y fuera de ella.145

Ya José Antonio Páez, pese a sus conflictos con Bolívar, usó su figura para
unificar a la población bajo su mando. Durante mucho tiempo numerosos
parlamentarios venezolanos se habían negado a rendir culto a Bolívar. El 30 de
abril de 1834 los congresistas en torno a Páez consiguieron aprobar un decreto que
permitía el culto a Simón Bolívar.146 El decreto estipulaba, además, que Bolívar
'regresase' al congreso, al menos en forma de estatuas de mármol.

El 30 de abril de 1842, Páez firmó un decreto en el que, entre otras cosas, se


ordenaba repatriar los restos de Bolívar, llevar luto por ocho días si se era
empleado público, celebrar un aniversario fúnebre en toda capital de provincia y
dar días de luto a todos los empleados. Además, se ordenaba erigir efigies de
Bolívar en todos los salones del Congreso y del Ejecutivo.147

Páez no consiguió cambiar el nombre de Caracas por el de Ciudad Bolívar. Angostura


sí recibiría este nombre en 1846.

El historiador Damas habla de una «concepción teológica de la historia» en la que


se veía a la Independencia como obra titánica de un solo hombre. El historiador
alemán Norbert Rehrmann comenta: «en los primeros años de la reconstrucción eran
evidentes las ventajas de semejantes visiones. Después de todo, a todos los que
iban contra estos mandamientos, los amenazaba el castigo del creador, aunque fuese
en la forma de sus representantes en la tierra».148

Antonio Guzmán Blanco fue el segundo caudillo después de Páez que volvió a aumentar
el culto a Bolívar. Se introdujo la moneda de El Libertador, que luego se llamaría
Bolívar. Guzmán Blanco, que quería afianzar el centralismo, renombró la Plaza Mayor
como Plaza Bolívar y encargó en Italia una estatua ecuestre de Bolívar para que
ocupara el centro de ese espacio.

La sacralización de la figura de Bolívar es, sin embargo, muy notable en Venezuela,


siendo utilizada por los gobiernos para justificar sus proyectos políticos y
sociales. Fueron notorios los esfuerzos realizados en este sentido por el
presidente Hugo Chávez, quien intentó conferir a la figura de Bolívar un carácter
sagrado, haciendo de él un personaje intocable. Como parte de esta concepción, se
introdujo el adjetivo bolivariano para definir al Estado venezolano surgido a
partir de la Constitución de 1999.

Bolívar según Karl Marx


«canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es un verdadero Soulouque»... «La
fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las
épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de
este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar»
—Carta de Marx a Engels de fecha 14 de febrero de 1858149
«No puede andar mucho a pie y se fatiga pronto. Le agrada tenderse o sentarse en la
hamaca. Tiene frecuentes y súbitos arrebatos de ira, y entonces se pone como loco,
se arroja en la hamaca y se desata en improperios y maldiciones contra cuantos le
rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra los ausentes, no lee más que literatura
francesa de carácter liviano, es un jinete consumado y baila valses con pasión. Le
agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le deleita. En la adversidad, y cuando
está privado de ayuda exterior, resulta completamente exento de pasiones y
arranques temperamentales. Entonces se vuelve apacible, paciente, afable y hasta
humilde. Oculta magistralmente sus defectos bajo la urbanidad de un hombre educado
en el llamado beau monde, posee un talento casi asiático para el disimulo y conoce
mucho mejor a los hombres que la mayor parte de sus compatriotas»
—Ducoudray Holstein
En el artículo biográfico sobre Bolívar, titulado Simón Bolívar y Ponte, escrito
por Karl Marx para la New American Cyclopedia, se lo presenta de una manera
sumamente crítica. Marx comienza diciendo que Bolívar nació en una familia de
«nobleza criolla en Venezuela» y que como era «costumbre de los americanos ricos de
la época, a la temprana edad de 14 años, fue enviado a Europa». A lo largo del
artículo se comenta cómo Bolívar abandonó a sus tropas en varias oportunidades y se
señala que después de llegar a Caracas en 1813, «la dictadura de Bolívar pronto
demostró ser una anarquía militar, dejando los asuntos más importantes en manos de
los favoritos, quienes despilfarraban las finanzas del país, y luego recurrían a
mecanismos infames para poder restaurarlas».149

Otras citas de Marx: «A las 2 p. m., encontrándose (el prócer Francisco) Miranda
profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar (…) lo engrillaron y entregaron a
Monteverde (…) valió a Bolívar el especial favor de Monteverde, a tal punto que
cuando el primero le solicitó su pasaporte, el jefe español declaró: ‘Debe
satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al
rey de España con la entrega de Miranda’ (…) como la mayoría de sus compatriotas,
era incapaz de todo esfuerzo de largo aliento y su dictadura degeneró pronto en una
anarquía militar, en la cual asuntos más importantes quedaban en manos de favoritos
que arruinaban las finanzas públicas (…) apenas tres meses después el Libertador
había perdido su prestigio (…) aunque la ciudad (Bogotá) había capitulado, Bolívar
permitió a sus soldados que durante 48 horas la saquearan (…) Cuando los cazadores
de Morales dispersaron la vanguardia de Bolívar, este (…) perdió ‘toda presencia de
ánimo y sin pronunciar palabra, en un santiamén volvió grupas y huyó’ (…) Sin
embargo Piar, el conquistador de Guayana, que otrora había amenazado con someter a
Bolívar ante un consejo de guerra por deserción, no escatimaba sarcasmos contra el
‘Napoleón de las retiradas’ (…) Valiéndose de la violencia, pero también de la
intriga, de hecho logró imponer, aunque tan solo por unas pocas semanas, su código
(Constitución) al Perú».150

Hay que señalar que Marx no poseía datos de primera mano sobre su biografiado y que
utilizó la descripción poco favorable dada por el general francés Ducoudray
Holstein. Numerosos autores marxistas latinoamericanos no dudan en achacar también
a prejuicios eurocéntricos estas opiniones tan críticas.151152

Honores
Simón Bolívar ha sido honrado muchas veces y es uno de los personajes históricos no
religioso con mayor cantidad de monumentos, estatuas y bustos en el mundo entero;
entre ellas 112 plazas Bolívar en el mundo, sin contar los innumerables bustos.153

En Bogotá el 20 de julio de 1847 se renombró la antigua plaza mayor como plaza de


Bolívar en su honor. En el centro de esta plaza se erige desde mediados del siglo
xix la primera estatua de cuerpo entero, esculpida en 1844 por Pietro Tenerani. Las
plazas principales de todas las poblaciones de Colombia han sido bautizadas con
este nombre. Un departamento de la Costa Caribe también recibe el nombre de
Bolívar.
En Venezuela casi todas las capitales de los municipios tienen una plaza Bolívar,
existen parques, monumentos, poblaciones y municipios con su nombre, además tiene
su nombre el estado más grande de Venezuela, al sureste del mismo país. Todos los
países sudamericanos independizados de España tienen importantes departamentos,
sitios, plazas, calles o monumentos dedicados a Bolívar.
En la ciudad de Panamá se erige un monumento en su honor situado en una plaza que
lleva el nombre de Plaza Bolívar. A un costado de esta plaza se ubica el Palacio
Bolívar, sede de la cancillería de la República de Panamá. Dentro del edificio se
encuentra el «Salón Anfictiónico» en donde se celebrara el Congreso de Panamá, en
este salón reposa una espada de Bolívar.
La principal avenida de Barranquilla, Colombia, se llama paseo de Bolívar desde
1937. En su remate norte se encuentra una plaza con la estatua ecuestre de Bolívar.
Un populoso barrio fundado en 1958 también lleva el nombre de Simón Bolívar.
En Socha, Colombia, se encuentra un busto de Bolívar, conmemorando la Ruta de los
Libertadores.
En Argentina se fundó en su honor la ciudad de San Carlos de Bolívar, cabecera del
Partido de Bolívar en la Provincia de Buenos Aires. En la Ciudad de Buenos Aires,
en el centro del parque Rivadavia se alza un monumento que lleva su nombre,
realizado por el escultor José Fioravanti, inaugurado el 28 de octubre de 1942; la
escultura está formada por un arco de líneas rectas de 11 metros de altura y 22
metros de ancho, con una inscripción que dice: «A Simón Bolívar, la Nación
Argentina» acompañada de cuatro bajorrelieves y, en el centro de la escultura, una
estatua del Libertador. Además, en la misma ciudad de Buenos Aires, hay una calle,
frente a la Plaza de Mayo, y una estación de subterráneos que llevan su nombre.
En Ecuador hay una provincia designada con su nombre en la región Interandina.
Existen dos cantones de nombre Bolívar en el país (en las provincias de Manabí y
Carchi) y uno llamado Simón Bolívar en la Provincia del Guayas. En la ciudad de
Guayaquil, la avenida que se encuentra a orillas del río Guayas se llama Malecón
Simón Bolívar. En la misma ciudad, el Parque Seminario (también conocido como
Parque Bolívar y coloquialmente como Parque de las Iguanas) presenta en su centro
un monumento en su honor. En la ciudad de Quito, se fundó en 1940 el Colegio Simón
Bolívar.154
En París existe la estación de metro Estación de Bolívar.
En Santiago de Chile existe la estación de metro estación Simón Bolívar, en línea
4.
En Bruselas, el bulevar Simón Bolívar (Simon Bolivarlaan) comienza en la entrada de
la Estación de trenes del Norte. Un busto de Bolívar ha sido instalado en 2011.
En diversas ciudades a través del mundo se encuentran nombres de calles y avenidas
como la avenida Simón Bolívar de París, la calle Simón Bolívar de Berlín, Bremen y
Leipzig, la calle Simón Bolívar de Ankara, la calle Simón Bolívar de Utrecht, la
calle Simón Bolívar de Windhoek, la plaza Simón Bolívar de El Cairo, la avenida
Simón Bolívar de Nueva Orleans, el bulevar Simón Bolívar de Teherán entre otras.
En Santa Cruz de Tenerife, ciudad que se encuentra hermanada con Caracas desde
1981155 por los vínculos históricos entre las Islas Canarias y Venezuela, se
encuentra un busto de Bolívar en la calle Benito Pérez Armas, al final de la
avenida Venezuela. También en la isla de Tenerife existen otros dos bustos, uno en
San Cristóbal de La Laguna y otro en Garachico, localidad esta última de donde
procedían parte de sus antepasados.156
En Cádiz, España, se erige un monumento a Simón Bolívar, obsequio de Venezuela a la
ciudad de Cádiz. Enfrente de la misma se encuentra el Aulario Simón Bolívar de la
Universidad de Cádiz.
En el Parque del Oeste de Madrid está el Monumento a Simón Bolívar.
En el paseo Marítimo de la Barceloneta, en Barcelona, España, existe una estatua de
Simón Bolívar inaugurada en 1996 durante el gobierno de Rafael Caldera, y elaborada
por el escultor Julio Maragall.
En Sevilla, España, se encuentra el Monumento a Simón Bolívar.
A partir del 30 de diciembre de 1999 el nombre oficial de Venezuela, República de
Venezuela, cambió a «República Bolivariana de Venezuela» en honor a Bolívar.
En Perú diversas provincias llevan su nombre, instituciones, escuelas, calles, etc.
Asimismo la plaza del Congreso (antigua plaza de la Inquisición en Lima) tiene un
monumento a Bolívar. La casa en donde vivió en el distrito de Pueblo Libre es un
museo. Sin embargo, en vista de los resultados de sus acciones, en ese país es un
personaje polémico, que ha dividido a los historiadores, habiendo diversa
literatura al respecto.157
Aeropuertos, ferrocarriles, metros y estaciones del mismo, al igual que numerosas
escuelas y universidades públicas en América Latina llevan su nombre.
En México, en el estado de Durango, existe la municipalidad que lleva el nombre
General Simón Bolívar. El municipio de General Simón Bolívar colinda con el
municipio que lleva el nombre del primer presidente mexicano (oriundo de Durango)
Guadalupe Victoria, quien enviara dinero a Bolívar para la independencia del Perú.
Ciudad Bolívar, capital del estado más grande de Venezuela, el estado Bolívar.
La unidad monetaria de Venezuela tiene su nombre, «bolívar».
Documentos suyos guardados en museos de todo el mundo, sobre sus pensamientos y su
entorno. La mayoría se exhiben en la región latinoamericana, principalmente en los
países donde fue protagonista de la lucha independentista.
Una de las universidades más importantes de Venezuela es la Universidad Simón
Bolívar, que ofrece carreras de pregrado científicas y tecnológicas, así como
estudios de postgrado en diversas áreas como música, ciencias políticas, filosofía,
además del área de ciencia y tecnología.
En Bogotá, una de las 20 localidades se llama Ciudad Bolívar, el parque más grande
de la ciudad es el Parque Metropolitano Simón Bolívar, que tiene unidades
deportivas, lago, ciclo-rutas, biblioteca, museo, centro de alto rendimiento
deportivo, estadio de atletismo, coliseo, plaza de eventos para 100.000 personas.
En Colombia la moneda oficial es el peso colombiano. Simón Bolívar es la imagen de
las monedas de 1 y 2 pesos y de la moneda de 20 pesos. Asimismo, es la imagen de
los billetes de 1000 pesos (los azules: 1982-1994) y de 2000 pesos (ocre, 1983-
1994).
En República Dominicana, una de las principales avenidas de la ciudad de Santo
Domingo lleva su nombre; la misma se encuentra ubicada al suroeste de la ciudad, y
en ella se encuentran numerosos locales y edificios de importancia, así como casas
nacionales de diferentes partidos del país. En la intersección de esta con la
avenida Máximo Gómez, se encuentra ubicada la Plaza Simón Bolívar de Santo Domingo,
inaugurada el 6 de noviembre de 2004 con la asistencia de los presidentes Leonel
Fernández y Hugo Chávez.
En Nicaragua, una de las principales avenidas de la capital Managua lleva el nombre
de Bolívar en su honor.
En Costa Rica, se encuentra un monumento en el Parque Morazán. El parque zoológico
y jardín botánico nacional ubicado también en la capital lleva su nombre.
Se bautizó al certamen de fútbol más importante de América, Copa Libertadores de
América, en honor a los héroes de la historia sudamericana: Bolívar, Bernardo
O'Higgins, José de San Martín, Pedro I, entre otros.
En el barrio Normandía de Bogotá existe el Colegio Militar «Simón Bolívar», fundado
en 1977, bajo los ideales de Bolívar. En su campo de paradas se erige un monumento
a Simón Bolívar. Además, esta institución le rinde homenaje en la Plaza de Bolívar
todos los 24 de julio, natalicio de Bolívar.
En Lisboa, Portugal, se encuentra una estatua en su honor, en una de las
principales avenidas de la ciudad, avenida da Liberdade.
En la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, se encuentra una estatua ecuestre en su
honor, en una de las entradas de Central Park, específicamente en el cruce de la
6.ª avenida con la calle 57. La base está adornada por los escudos de armas de
Venezuela, Colombia, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia.
En un concurso de la BBC Mundo resultaron elegidos Rubén Darío y Simón Bolívar como
«Personaje del Milenio».158
En La Habana - (Cuba) en la Plaza Venezuela, se encuentra una estatua ecuestre
fundida en bronce, réplica de la que existe en Caracas.159 Se ubica en la Ave. Los
Presidentes entre las calles 13 y 15, en el barrio El Vedado. En la Habana Vieja
desde el año 1993 se destaca el Museo Casa Simón Bolívar, en la calle Mercaderes,
entre Obrapía y Lamparilla. Precisamente en la calle Mercaderes, a pocos metros se
encuentra el Parque Simón Bolívar, con su distintiva escultura alegórica al mártir
que le da nombre.160
En Austria, en la ciudad de Viena, en el parque Donaupark se ubica una estatua de
Simón Bolívar, del escultor Hugo Daini.161
En Reino Unido, en la ciudad de Londres, se encuentra emplazada en la esquina
sudeste de Belgrave Square una estatua. La escultura es obra de Hugo Daini.

También podría gustarte