Manual Ao PDF
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MEXICO
1
LA FUNDACIÓN AO EN EL NUEVO MILENIO
Hasta antes de 1958, los tratamientos de las fracturas se realizaban en una gran
mayoría de las veces mediante inmovilizaciones con aparatos de yeso,
siguiendo las enseñanzas de la escuela vienesa encabezada por el Profesor
Lorenz Böhler. El tratamiento quirúrgico tenía una gran cantidad de fallas,
básicamente por la falta de estandarización de los equipos e implantes y por un
desconocimiento de la Biomecánica de las fracturas.
El Profesor Robert Danis, cirujano belga, había publicado en 1949 una libro
“Thèorie et Practique de l’Ostèosyntèse”, en donde explicaba sus conceptos de
una rehabilitación temprana después de la fijación rígida de las fracturas, sin
inmovilizaciones postoperatorias mediante yesos, logrando tener una
consolidación de las fracturas sin la formación de callo óseo. Este hecho insólito
para aquel entonces, capturó la atención de un joven cirujano suizo, Maurice
Müller, quien visitó al Dr. Danis en marzo de 1950. Entusiasmado con este
nuevo tratamiento de las fracturas, regresó a Suiza y se comunicó con una serie
de amigos, otros tres cirujanos: Hans Willenegger, Martin Allgöwer, Robert
Schneider y más tarde se les unió el Profesor Walter Bandi; tomaron la decisión
de formar un grupo de estudio, en el que realizarían investigaciones sobre este
método de tratamiento de las fracturas.
De tal manera que en 1958 por Maurice E. Müller, junto con sus amigos,
fundaron la AO, Como se fundó en la parte de habla alemana de Suiza, las
siglas AO, vienen de Arb eitsgemeinshaft fü r Osteosy nsthesefragen , que
quieren decir Asociación Grupo de Trabajo para el Estudio de la Fijación Interna
de las Fracturas. Pronto se comenzaron a llevar a cabo no solamente
investigaciones sino también una incansable labor de enseñanza de las
técnicas, pero no solamente a los cirujanos sino también a las enfermeras, a
BIBLIOGRAFÍA.
Müller M.E. Allgöwer M. Willenegger H. Techinique of Internal Fixation of
Fractures. Springer Verlag. Berlín. 1965
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PRINCIPIOS BIOMECANICOS PARA LA OSTEOSÍNTESIS
RE- EVOLUCION
Introducción
En este capítulo debemos tratar de dejar en blanco nuestra mente y abrirla lo más posible, lo
que hemos aprendido en años anteriores ya no es vigente hoy en día, por lo que debemos
Biomecánica es la aplicación de las leyes de la mecánica en los seres vivos; por lo tanto, la
biomecánica abarca todas las acciones que se ejercen sobre la estructura de sostén del
cuerpo, las cargas, las fuerzas y respuesta a las mismas, así como las deformidades y
deformaciones con sus consecuencias y efectos a corto, mediano y largo plazos. También
estudia el comportamiento de los implantes, el del organismo en el cual se aplican, los
mecanismos de lesión con sus características y la cinética del trauma (fuerzas que producen
o detienen el movimiento), teniendo por consiguiente una amplísima gama en cuanto a
conceptos e implicaciones. Este documento no pretende abarcar toda la biomecánica, pero sí
la que específicamente se refiere a las bases bajo las que funcionan y se aplican los
implantes para el tratamiento de las fracturas. El movimiento como tal, es estudiado por la
cinemática.
Es importante el comprender los términos de Fuerza, Esfuerzo y Solicitación para lograr una
mejor comprensión de los Principios Biomecánicos, por lo que a continuación se describen.
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Esfuerzo es la combinación de fuerzas aplicadas en una unidad de área, capaces de
producir una deformación, por lo que una sola fuerza aplicada a un cuerpo no será capaz de
deformarlo.
Tipos de Esfuerzo
a) Cuando dos fuerzas actúan de manera encontrada, es decir una en contra de la otra en la
misma dirección pero en sentido opuesto(centrípeta), hablamos de esfuerzos de
compresión.
b) Cuando dos fuerzas actúan en sentido opuesto y se alejan entre sí (centrífuga), son
esfuerzos de tensión
c) ) Cuando se aplica una o más fuerzas en sentido tangencial al eje de carga y provocan
deslizamiento paralelo en sentido contrario entre los planos de un cuerpo, hablamos de
esfuerzos cortantes (pueden ser de compresión, tensión o combinados) Fig. 1
a)
b) c)
Figura 1.
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una columna recta o entre fragmentos. Esto produce acortamiento y el cuerpo se
ensancha.
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Solicitación en Flexión: cuando se ejercen
esfuerzos de compresión de manera excéntrica en
una columna curva, la solicitación es en flexión, al
igual que al ejercerse esfuerzos cortantes, la
solicitación es en flexión, provocando esfuerzos de
compresión en la concavidad y de tensión en la
convexidad del hueso.
b) Solicitación en Cizallamiento: la
oblicuidad en la aplicación de los esfuerzos
con respecto a los ejes longitudinal y
transversal, condicionan corte en la
estructura molecular (cizallamiento).
solicitaciones en tensión.
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d) En Torsión: los esfuerzos de tensión en
sentido opuesto en el plano transversal y
tangenciales al hueso, provocan
solicitaciones en torsión.
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FRICCION
Los ingenieros vuelven a influir sobre los ortopedistas al explicar la manera en que la
compresión es provechosa, explicando la fuerza de fricción como la causante de la
estabilidad.
La fricción es la fuerza de rozamiento que se opone al movimiento entre dos cuerpos y es
directamente proporcional al área de contacto, a la carga entre sus superficies y a la
irregularidad de las superficies, es decir, al aumentar cualquiera de estas condiciones,
aumenta la fricción.
Es muy importante considerar que una fractura puede ser tratada mediante diferentes
principios biomecánicos, cada uno de los cuales puede ser cumplido con distintos implantes,
por lo que en osteosíntesis primero debe ser elegido el principio biomecánico y después el
implante apropiado que cumpla con éste; por lo que ningún principio biomecánico deberá
llevar implícito un implante específico en su nombre, en su definición o en su objetivo, ya que
son principios genéricos aplicables a cualquier fractura.
Por lo tanto, cualquier implante, de cualquier marca o diseño, mal o bien aplicados, cumple
con un Principio Biomecánico.
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Se hace hincapié en que la biomecánica es muy extensa y abarca una gran cantidad de
variables, por lo que al hablar de Principios Biomecánicos pàra Osteosíntesis, nos
referiremos exclusivamente a los efectos aplicados directamente por el cirujano y al
funcionamiento de los implantes para el tratamiento de las diferentes fracturas.
II – PROTECCIÓN (NEUTRALIZACIÓN)
Definición: Es el uso de un implante agregado a una osteosíntesis insuficiente.
Objetivo: Complementar una osteosíntesis insuficiente para evitar su falla.
Cabe mencionar que el término de Osteosíntesis Insuficiente se refiere a la que puede ser
estable, como la compresión radial condicionada por tornillos que produce una estabilidad
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absoluta por fricción pero es insuficiente debido a la dinámica estructural del hueso y a la
magnitud de las fuerzas que soporta con la acción muscular por lo que requiere ser
complementada con otro implante para evitar su falla.
III – TIRANTE
Definición: Es un implante tensado en la superficie convexa de un hueso con fractura
transversal.
Objetivo: Convertir las solicitaciones de flexión sobre el hueso, en solicitaciones de
compresión en dirección axial en la fractura.
La compresión de dirección axial condicionada por un tirante presenta dos modalidades, la
compresión estática axial en la cortical adyacente al implante y la compresión dinámica axial
en la cortical opuesta.
La Compresión Dinámica Axial, aunque es un comportamiento biomecánico, no se considera
Principio Biomecánico debido a que no es aplicada directamente por el cirujano; es mas bien
ocasionada por la carga que se condiciona con el funcionamiento normal del segmento
afectado al ejercerse cargas por el peso corporal, por la función muscular o por la
combinación de ambos, como se demostrará en el capítulo correspondiente.
IV – SOSTÉN
Definición: Cuando el implante funciona como sustituto temporal de soporte óseo.
Objetivo: Mantener una distancia cuando no existe soporte óseo.
Sopo rte Óseo es cuan do exis te hueso c apaz de l levar sob re sí la carga sin sufr ir un
acortamiento.
La falta de soporte óseo puede ser condicionada tanto por la conformación de una fractura,
por ejemplo un trazo complejo o un hundimiento, como por la situación anatómica de un
trazo, como son los trazos en escoplo o verticales. De acuerdo a la técnica utilizada por el
cirujano, como sería en la Osteosíntesis de Mínima Invasión con Placa (MIPPO por las siglas
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V – TUTOR INTRAOSEO
Definición: Efecto de alineación y estabilización de los fragmentos de fracturas mediante
implantes dentro del hueso
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extremidad afectada de la tracción y permitir que actúen las cargas musculares y
ponderales.
Segmento Afectado
Aunque se comentó que en un trazo transversal de la tibia no puede ser utilizado el principio
del tirante, si se trata de una fractura transversal en el maléolo medial (distinto segmento del
mismo hueso), puede ser tratado con dos clavillos y un alambre bajo ese principio, ya que en
este segmento óseo la convexidad con la que cuenta, como en las metáfisis de otros huesos,
indica según la ley de Wolf que existen solicitaciones en flexión. También de acuerdo al
segmento, las fracturas en el cuello femoral pueden ser tratadas sólo mediante el sostén o la
compresión axial, mas no mediante el tirante, pero sí mediante el tutor intraóseo, pero no con
la doble compresión.
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Conform ació n d e la F ractura
De acuerdo a los diferentes trazos de fractura, se podrán emplear los principios
biomecánicos, así tenemos que en un trazo transversal se puede tratar mediante un tirante o
compresión estática axial, pero no mediante un sostén, que se utiliza en trazos múltiples
o complejos y en trazos articulares por hundimiento o en escoplo . La protección se
utiliza en trazos oblicuos y helicoidales, así como la compresión transversal . El tutor
intraóseo aislado o combinado con protección y compresión es indicado para los trazos
transversales, pero la combinada con sostén, para trazos complejos.
Téc n ic a U ti li zad a
Excepto en trazos transversales, donde no es recomendable, la Técnica de Mínima Invasión
con Placa Percutánea se utiliza bajo el principio del sostén. En cualquier otro tipo de trazo, ya
sea simple o complejo, en una fractura oblicua de maléolo lateral, al utilizar la técnica de la
placa dorsal o antideslizante, se condiciona compresión estática radial con dicha placa, como
se analizará adelante.
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Indicaciones e Implantes
Principio Compresión Protección Tirante Sostén Tutor Intraóseo
Indicaciones Transversal: Cualquier Trazos Cualquier Istmo de diáfisis
trazos largos y hueso y trazo transversos hueso, húmero, fémur y
verticales en susceptibles en huesos segmento y tibia
metáfisis y sólo de curvos, trazos sin transversales
en diáfisis de compresión rótula, soporte óseo + Protección:
peroné la cual algunas trazos con
Axial: Trazos resulta avulsiones soporte óseo en
transversos insuficiente y maléolos 3/5 de diáfisis
Bilat: mismos huesos.
transverso
húmero en
distal, + Sostén:
Igual sin soporte
diáfisis tibial, óseo
epífisis y + Compresión:
metáfisis, trazos
artrodesis transversales
Implantes Transversal: Cualquier Placas, Cualquier Clavos sin
Tornillos, fijador implante más alambres + implante o orificios
híbrido* otro que lo clavillos y implantes
Axial: Tornillos, complemente fijador + Protección:
placas , clavos c/orificios,
principalment DHS, placas
e tornillos + anguladas,
otro placas en
osteoporosis,
clavos más
Bilateral: fijador
+ Sostén: clavos
Placas, fijador c/orificios, DHS,
placas
anguladas,
gammas, placas
en osteoporosis
+ Compresión:
clavos c/orificios
* El fijador híbrido puede realizar compresión estática radial en trazos oblicuos gracias a la
oliva de los clavillos, sin embargo, se ejerce bajo el principio de la protección que ofrece el
fijador tubular fijo al resto del hueso o bajo el de sostén cuando el trazo es en escoplo o
fragmentado.
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BIBLIOGRAFÍA
18
GENERALIDADAES DE LOS TORNILLOS
Dr. Gilberto Meza Reyes
TORNILLO DE CORTICAL
19
El tornillo de vástago deberá ser utilizado para ejercer compresión a nivel
del trazo de fractura exclusivamente. No es recomendado para fijar placas a la
diáfisis.
TORNILLO DE ESPONJOSA
1) 16 mm
2) 32 mm
3) Rosca continua
Así como las características de fabricación de cada tornillo tienen que poseer
exactitud milimétrica, los instrumentos con los que se han de aplicar estos
implantes, debe tener las mismas características.
BIBLIOGRAFÍA:
1. Müller ME, Allgöwer M, Schneider R, Willenegger H. Manual de
Osteosíntesis. Aspectos básicos de la osteosíntesis. Springer-Verlag
Ibérica.
Shatzker J. Principios de la fijación estable. Tratamiento quirúrgico de las
fracturas..Panamericana.1989.19-30.
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FUNCIONES GENERALES DE LAS PLACAS
Las placas han sido empleadas como método de fijación de las fracturas desde hace mucho
timepo, en un principio, la falta de materiales estandarizados provocaron que los resultados
que se conseguína no fueran del todo satisfactorios ni tampoco uniformes.
Robert Danis y su ingenioso diseño del “coaptor” revolucionó el tratamiento de las fracturas
de las diáfisis y permitió el desarrollo de la Osteosíntesis moderna, sirviendo como base para
las investigaciones que realizó la AO.
Las placas tienen diferentes formas y tamaños para poderse acomodar mejor a las
diferentes áreas anatómicas pero esta forma y tamaño NO DETERMINA LA FUNCIÓN de las
mismas, la función que vaya a tener una determinada placa la determina el cirujano.
Aunque hay ciertas placas especiales, que tienen una determinada forma, esa forma es para
que se adapten al hueso, pero no para determinada función, la función se la va a dar el
cirujano.
Para fijar las placas necesitamos usar un tornillo, a este tipo de tornillo le llamaremos
tornillo de fijación
Las placas tienen una forma determinada para poderlas adaptar a ciertas áreas anatómicas,
si la principal función de estos tornillos es para fijar una placa al hueso, es preferible
que este tornillo tenga rosca en ambas corticales , hacemos orificio de rosca en ambas
corticales, utilizaremos una sola broca cuyo diámetro está en relación con el diámetro del
núcleo del tornillo, cortamos rosca en ambas corticales con un macho y con esta técnica
estaremos utilizando una tornillo de fijación, para fijar una placa al hueso.
De acuerdo con los principios Biomecánicos de Osteosíntesis las placas pueden ser
empleadas de tres formas:
- Placa bajo el principio de la protección
- Placa bajo el principio de sostén
- Placa bajo el principio del tirante
Esta es la forma adecuada de denominar a las placas de acuerdo a su función ya que es
erróneo llamarlas “placa de compresión”, sino placa bajo principio de protección, sostén o
tirante.
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Amoldar.
Amoldar dice el diccionario que es amoldar una cosa a un molde, así que como las placas
vienen rectas y el hueso al cual se adaptan no lo es, debemos amoldarla a la forma que
tiene el hueso.
A toda placa en general debemos amoldarla, solamente en los casos en que la placa se
vaya a adosar a un segmento de hueso recto la podremos dejar sin amoldar , pero en
general a toda placa debemos amoldarla. Toda placa que se coloque debemos amoldarla.
Este amoldado no es fácil, primero debemos tomar la forma del hueso con una plantilla
maleable y esa misma forma que tenemos en la plantilla es la que debemos darla a la placa.
Si queremos doblar una placa debemos usar una prensa. En cambio para torcer una placa
hacerle una forma espiral debemos usar los triscadores.
Si se utilizan los triscadores para doblar una placa el triscador se hundirá en una de las
superficies de la placa dañando la capa de pasivado de la placa e iniciando por esto un
proceso de corrosión.
Es muy importante que al doblar una placa no se sobre doble la placa, ya que si se sobre
dobló y se regresa un poco ese vaivén de la placa altera su resistencia mecánica y se puede
exponer a que se rompa. Por esto es importante que las placas queden amoldadas a la
primera.
Pre-tensar
Este es un término que significa que una placa queda separada del hueso en su parte media
y separada del mismo sólo por sus extremos.
Para pretensar una placa hay que hacerlo con la prensa y que quede doblada en forma de
ángulo y no en forma de arco, esto se realiza en la parte que no tenga orificio para que
quede ligeramente separada en su parte media.
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Si al colocar una placa en una fractura se abre la cortical opuesta significa que esa placa
deberá estar pretensada para que cierre la cortical opuesta a la superficie donde se colocó la
placa.
Tensar.
Cuando tensamos una placa producimos compresión en el foco de la fractura, si queremos
compresión en el sitio de la fractura debemos tensar la placa. Una placa tensada produce
compresión axial. Es decir que si queremos compresión de dirección axial, debemos tensar
la placa
Para tensar
aplicamos una placa
el tensor en elutilizaremos el tensor
extremo opuesto removible,
y tensamos se fija la placa en un extremo y
la placa.
Con las DCPs, podemos darle tensión sin utilizar el tensor removible usando la guía de
carga. Una placa que se tensa de un modo o del otro va a producir compresión de dirección
axial.
Cuando tensamos una placa la compresión va a ser máxima en la superficie de hueso que
está inmediatamente por debajo de la placa pero a ir disminuyendo a medida que nos
acercamos a la cortical opuesta y en muchas ocasiones inclusive la cortical opuesta podrá
separarse, la forma para que la cortical opuesta también esté comprimida será pretensando
la placa .
Solamente las placa recta deben pretensarse ya que las placas anguladas, incluyendo el
DHS o el DCS no deberán pretensarse.
Al pretensar una placa, la placa o el hueso van a tener la forma de arco o de cuerda, en un
segmento de hueso recto, la placa es el arco y el hueso la cuerda. La cuerda es una recta
que intersecta en dos puntos a un círculo. Al segmento de cículo que queda intersectado por
esa recta se le denomina arco.
La cuerda siempre será más chica que el arco. Si tenemos un segmento de hueso recto y se
va a colocar una placa que estaría pretensada, el hueso sería la cuerda y la placa va a ser
las funciones del arco.
Si a este tipo de placa la fijamos primero en sus extremos, como la placa es el arco y el arco
es más grande que la cuerda, la placa al adosarse al hueso nos separará la fractura. Este es
una técnica errónea, ya que la fractura se va a diastasar.
Tratándose de segmentos de hueso curvos, por ejemplo en el extremo distal de la tibia, aquí
tendremos que el hueso es el arco y la placa es la cuerda. El hueso está haciendo las veces
de arco y la placa que no se dobla porque queda en contacto con el hueso en sus extremos y
separada en la parte media, será la cuerda.
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El hueso al ser el arco es más grande que la placa y la placa por ser la cuerda es más chica
que el hueso. En este caso en un segmento curvo de hueso, primero vamos a fijar la placa
en sus extremos y luego en la parte central. La placa al estar pretensada, va a dar
compresión en la cortical opuesta. Pero además, como la placa que es la cuerda es más
chica que el hueso, al acercarla forzadamente al hueso con un tornillo en su parte central va
a darle compresión axial a nivel del trazo de la fractura.
Así que la forma de atornillar una placa pretensada va a ser diferente, si se trata de un
segmento de hueso recto o de un segmento de hueso curvo. En el segmento recto
primero los tornillos centrales. En un segmento de hueso curvo primero ponemos los
Mien tras m ás f lexib le o m eno s r ígid a un a plac a hay qu e pr etens arla m ás.
BIBLIOGRAFÍA
25
LA FERULIZACION
Un método de estabilidad relativa en e l tratamiento de las fracturas
Aún cuando por férula entendemos “un aditamento resistente, rígido o flexible, de forma y
material diversos, que se aplica a un miembro del cuerpo, generalmente fracturado, para
conseguir una completa inmovilización”, ésta férula la podemos dividir en dos grandes
grupos: las que produce compresión en el sitio de fractura y la que NO la produce; a ésta
última nos referiremos como “Ferulización”.
Dependiendo del tipo de fijación que utilicemos, estaremos produciendo una fijación rígida
(con compresión) o una fijación flexible (ferulización) en el foco de fractura lo cuál nos
llevará a brindar una estabilidad absoluta o relativa según sea el caso y con ello, podremos
llevar la fractura hasta una consolidación primaria o secundaria respectivamente.
Fijación
Rígida Flexible
Compresión Ferulización
Estabilidad
Absoluta Relativa
Consolidación
Primaria Secundaria
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Relacionando esto con los principios biomecánicos de fijación de las fracturas,
podremos incluir a la compresión y al tirante en el grupo de fijación en compresión, al
sostén y tutor intraóseo en la fijación flexible o ferulización y a la protección como una
combinación de ambas.
Compresión Ferulización
1. -Estática 3. -Sostén
2. –Tirante 4.-Tutor Intraóseo
5. -Protección
Así tenemos que, dependiendo del tipo de acoplamiento al hueso, y su relación al cuerpo,
tenemos principalmente tres tipos de férulas: Externa (extracorpórea), Transcutanea e
Interna, la cuál a su vez puede subdividirse en extraósea e intraósea.
Ferulización
Externa
Extracorpórea
Ferulización
Externa
Intracorpórea
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Ferulización
Interna
Extraósea
Ferulización
Interna
Intraósea
Bibliografía:
1. -Ruedi TP; Murphy WM:AO Principles of Fracture Management. Stuttgart- New York 2000.
Thieme
2. -Enciclopedia Salvat Diccionario Tomo 5, Salvat Editores 1983
3. -Muller ME, Allgower M, Schneider R, Willeneger H: Manual of Internal Fixation.
Techniques Recommended by de AO-ASIF Group. Berlin Heidelberg New York, Springer
Verlag 1991
28
CONSOLIDACIÓN ÓSEA BAJO CONDICIONES DE ESTABILIDAD
ABSOLUTA Y RELATIVA.
Dr. Carlos Domínguez
31
BIBLIOGRAFÍA:
32
CLASIFICACION DE LAS FRACTURAS
Dr. Carlos G. Sánchez Guerrero.
33
LA LOCALIZACIÓN ANATÓMICA.
La clasificación contiene una codificación alfanumérico. El primer paso es designar dos
números, uno para el hueso y otro para su segmento. El cúbito y el radio, la tibia y el peroné
se consideran como un solo hueso cada par. Por lo tanto tenemos 4 huesos largos.
1= húmero, 2= radio/cúbito, 3= fémur, 4= tibia/peroné.
Cada hueso largo está dividido en 3 segmentos: el segmento proximal, el segmento diafisario
y el segmento distal.
Por lo que considera que un hueso largo tiene un segmento diafisario y dos extremos. El
segmento maleolar es una excepción y se clasifica como un cuarto segmento de la
tibia/peroné (44-).
Por lo tanto los segmentos de un hueso largo se designan mediante números:
1= proximal, 2= central y 3= distal.
Cada uno de los segmentos proximal y distal de los huesos largos se definen mediante un
cuadrado cuyos lados tienen la misma longitud que la parte más ancha de la epífisis
(Excepciones 31- y 44-)
Normalmente, un hueso largo se divide en 2 segmentos epifisarios, dos metafisarios y un
segmentodiafisario. En esta clasificación la metáfisis y la epífisis se consideran como un solo
segmento porque la morfología de la fractura en la metáfisis influirá en el tipo de tratamiento
y en el pronóstico de la fractura articular. Para determinar los límites entre los segmentos
diafisaario, proximal y distal, se aplica el sistema de los cuadrados mencionados
anteriormente.
Antes de que una fractura pueda ser asignada a un segmento, se debe determinar su punto
central. En una fractura simple, el centro de la fractura esta al nivel de la parte más ancha
de la cuña. En una fractura compleja, el centro sólo puede determinarse después de llevar a
cabo la reducción.
Cualquier fractura asociada con un componente articular desplazado se clasifica como una
fractura articular. Si la fractura se asocia sólo con una fisura no desplazada que llega a la
articulación, se clasifica como metafisaria o diafisaria dependiendo de dónde esté su centro.
LOS TIPOS DE FRACTURA.
Todas las fracturas del segmento diafisario pueden ser “simples” (tipo A) o
“Multifragmentarias” Las fracturas multifragmentarias son o bien fracturas en “cuña” (tipo
B) o fracturas “complejas” (tipo C).
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En los segmentos proximal y distal son o bien “extraarticulares” (tipo A) o bien
“articulares” . Las fracturas “articulares” a su vez pueden ser “articulares parciales” (tipo
B) o “articulares complejas” (tipo C).
Hay 3 excepciones:
El húmero proximal: (A = extrarticular unifocal, B = extrarticular bifocal y C = articular.
El fémur proximal: A = región trocantérea, B = cuello, C =cabeza.
El segmento maleolar: A = infrasindesmal , B = transindesmal, C = suprasindesmal.
completas.
Las Fracturas articulares parciales: Afectan sólo una parte de la superficie articular, mientras
que el resto de la superficie permanece unido a la diáfisis.
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Variedades de fracturas articulares parciales:
-Separación pura: Es una fractura que se produce como consecuencia de una fuerza de
cizallamiento, en la que la dirección es habitualmente longitudinal.
-Hundimiento Puro: Fractura articular en la que hay una depresión pura de la superficie
articular sin separación. El hundimiento puede ser central o periférico.
-Hundimiento-Separación: combinación de depresión y separación, en la que habitualmente
los fragmentos articulares están separados.
-Hundimiento multifragmentario: Fractura en la que parte de la articulación esta hundida y los
fragmentos están completamente separados.
Fracturas articulares completas: La superficie articular está rota y completamente separada
de la diáfisis: La gravedad de estas fracturas depende de si sus componentes articulares y
metafisarios son simples o multifragmentarios.
3 = fémur.
3 = distal.
C = fractura articular completa.
3 = multifragmentaria
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.2= metafisaria multifragmentaria.
COMPRESIÓN
Se define como la fricción producida directamente por el cirujano, entre fragmentos óseos a
través de implantes.
-Al hablar de compresión nos referimos a compresión estática, es decir, en la
que existe un movimiento menor a 5 micras obteniéndose así estabilidad
absoluta. Adelante se describirá la compresión dinámica.
Modalidades de Compresión:
1.- Com presión Transvers al: es aquella que se utiliza para la estabilización de trazos
oblicuos o helicoidales, como su nombre o indica, su dirección es perpendicular al eje
longitudinal, como se explicará más adelante.
2.- Com presión Ax ial: es la utilizada para trazos transversales (de 30° y menos) y es
aplicada en sentido longitudinal. A su vez se divide en dos:
a) Pura o unilateral: es la que conocemos comúnmente y se realiza con implantes en
el mismo plano
b) Bilateral o doble compresión: es la realizada por implantes colocados en diferente
plano del hueso para comprimir un mismo trazo de fractura
COMPRESIÓN DINÁMICA
Se define como la fricción entre fragmentos óseos producida por la combinación de
efectos de las cargas y los implantes aplicados a un trazo de fractura.
Cuando entre dos superficies disminuye la fricción, la movilidad entre esas superficies se
presenta sin la necesidad de aplicar una gran cantidad de energía. Por el contrario, si la
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fricción aumenta entre las superficies, el movimiento será mínimo o nulo al aplicar la misma
cantidad de energía que en el caso anterior. Un ejemplo que explica esto es el que se
presenta cuando caminamos por un piso liso como el de un mosaico seco en donde nuestro
peso y el impulso que realizamos con nuestras piernas nos lleva hacia delante; si colocamos
agua jabonosa sobre ese mismo piso, nuestro peso y el impulso realizado por nuestras
piernas nos llevará al suelo una vez disminuida la fricción entre el piso y la suela del zapato y
gracias a la película de jabón se deslizará la una sobre la otra haciendo perder el equilibrio.
La compresión ejercida en la osteosíntesis, será suficiente para evitar movimientos entre
fragmentos óseos, de tal forma que podamos lograr inmovilidad entre los fragmentos y, de
esa manera, fomentar la consolidación primaria o sin formación de callo óseo.
Los implantes con los que se puede aplicar la compresión estática son: Los tornillos,
las placas y los fijadores externos.
En física, uno de los principios mecánicos es el tornillo. Junto con la palanca, el plano
inclinado y la polea, el tornillo es utilizado para que de una forma simple podamos modificar
las fuerzas y sus resultantes.
Si analizamos el efecto obtenido al aplicar un tornillo en una posición perpendicular al trazo
de la fractura, la resultante de la suma de vectores se observará como sigue:
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Fuerza de
tracción
ejercida por el
tornillo
Fuerza de
desplazamiento
Sumando los
vectores
Resultante
Transportando la
resultante
Compresión
Transversal
La representación vectorial de las fuerzas ejercidas a nivel del trazo de fractura es puramente
esquemática. La intención es el explicar el por qué de la nomenclatura compresión
transversal cuando se utiliza este tipo de osteosíntesis.
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Las fuerzas generadas por la tensión del tornillo de tracción es, en el momento de su
aplicación, lo suficientemente grande para neutralizar el efecto de de las fuerzas que ejercen
los tejidos blandos (músculos, periostio) para desplazar a los fragmentos óseos. Este efecto
se observa de forma progresiva cuando los tornillos se utilizan para realizar reducciones
indirectas en donde la tensión del tornillo al apoyarse en las corticales, se tensa
progresivamente hasta hacer que las superficies de los fragmentos se pongan en íntimo
contacto y posteriormente aumenta la fricción a nivel del trazo de la fractura para evitar el
movimiento. Conforme la tensión del tornillo es mayor, la fuerza de atracción entre los
fragmentos será mayor hasta que se convierta en la fuerza predominante en ese sitio y
haciendo que las demás fuerzas sean mucho menores y los fragmentos permanezcan
estrechamente unidos hasta los límites de resistencia de los tejidos óseos.
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¡Error!
La compresión estática en el sentido axial se obtiene mediante las placas o los fijadores
externos. Este efecto se ejerce al tensar la placa que se encuentre fija por uno de sus
extremos o alguno de los orificios y haciendo uso del tensor de placas.
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El diseño esférico de la cabeza del tornillo
permite que se deslice en el orificio ovalado de
las DCP. Al ejercer esta acción, el tornillo
anclado en el fragmento óseo, hará que éste se
desplace produciendo incremento en la fricción
entre fragmentos al minimizar la brecha de la
fractura.
42
BIBLIOGRAFÍA:
1. Müller ME, Allgöwer M, Schneider R, Willenegger H. Manual de
Osteosíntesis. Aspectos básicos de la osteopsíntesis. Springer-Verlag
Ibérica.
2. Shatzker J. Principios de la fijación estable. Tratamiento quirúrgico de las
fracturas..Panamericana. 1989.19-30.
43
2. PRINCIPIO BIOMECANICO DE PROTECCIÓN
Implantes
Podemos llevarlo a cabo con placas, con fijadores externos o con el
enclavado. Debe haber una Osteosíntesis y luego vamos a protegerla con este
principio. Con tornillos, toda Osteosíntesis asilada en diáfisis es una
Osteosíntesis inestable por lo que hay que protegerla. En trazos de fracturas de
diáfisis con una placa, o en algunos casos de fracturas expuestas, con un fijador
externo, hace estable o se complementa una fijación interna inestable y su
objetivo es el de proteger dicha Osteosíntesis inestable por lo que siempre debe
emplearse en combinación con otro de los principios biomecánicos.
Placa de protección.
La placa de protección es aquella en la que se coloca un tornillo de compresión
44
Se podría definir como aquella placa que se coloca en fracturas diafisarias
en combinación con tornillo de compresión
relación al espesor de la cortical, de ahí que si usamos una placa angosta que
tiene sus orificios en una misma línea y en el húmero con corticales muy
angostas, existe el peligro de tener una fisura longitudinal del húmero.
45
Placa de protección número de corticales
Número de corticales suficientes para que la placa cumpla su función. Si en un
principio es útil la siguiente guía:
- Fémur 7 corticales
- Tibia 5 corticales
- Húmero 6 corticales
- Cúbito y radio 7 corticales
En los casos de placa de protección, el tornillo de compresión puede ser
colocado por fuera de la placa o a través de la placa, todo dependerá de la
localización de la fractura con respecto a la placa. Si se coloca un tornillo
de compresión a través de la placa, se realizará un orificio de
deslizamiento y el otro de rosca.
46
Cuando se tenga una fractura en cuña con una resultante transversal del mismo
lado de la placa, se le dará compresión a esta cuña mediante tornillos, pero el
trazo de resultante transversal del mismo lado de la placa quedaría sin
compresión. A este trazo se le va a dar compresión tensando la placa, pero al
mismo tiempo los trazos de la cuña del lado opuesto tenderían a abrirse, para
evitar esto, se le dará compresión añadida a la que dan los tornillos mediante el
pretensado de la placa. En los casos de una fractura en cuña con una resultante
transversal del mismo lado de la placa, vamos a colocarla amoldada,
pretensada y tensada.
Fijador externo
Cada vez más raro que el fijador externo se combine con tornillos de
compresión, pero eventualmente se podrán utilizar para complementar,
protegiendo una Osteosíntesis inestable con un marco de fijación externa.
Clavos Bloqueados
Los clavos bloqueado en trazos oblicuos cortos, o transversales pero de
localizaciones muy bajas, un clavo común y corriente no daría una estabilidad
suficiente, pero ahora, se introduce un clavo y se bloquea distalmente con dos
pernos y proximalmente con uno en el orificio oval, al tener contacto óseo entre
los fragmentos, se permite la carga axial que es beneficiosa para la
consolidación pero los pernos protegerían a la Osteosíntesis asilada con el
clavo intramedular (férula intramedular) de rotaciones excesivas, por lo tanto, la
férula intramedular con clavo se protege con dos pernos distales y el proximal
en el orificio oval para permitir la carga axial pero no las solicitaciones en
torsión.
Entre los implantes que se pueden utilizar para el Principio de la Protección
están las placas, los fijadores externos, los fijadores internos y los clavos
bloqueados.
BIBLIOGRAFÍA.
- Radin EL, Sheldon R. Biomecánica práctica en Ortopedia. Editorial
Limusa. México, 1ª Edición. 1981
- Ortega Domínguez JM. Comunicación personal
- Injury. AO ASIF Scientific Supplement. Experimental Biomchanics.
Part I, part II. Feb-May 2000
48
- Real Academia Española, DICCIONARIO DE LA LENGUA
ESPAÑOLA. Vigésima primera edición. Editorial Espasa Calpe.
Madrid, España. 1992
- Rüedi T. P. AO Principles of Fracture management, CD – ROM
Version. Thieme Stuttgart – New York 2000
- Shatzker J. and Tile M. The Rationale Operative Fracture Care.
Springer – Verlag. 1982.
49
3. PRINCIPIO BIOMECANICO DEL TIRANTE
Carlos Dominguez
INTRODUCCIÓN :
En ingeniería tirante, es un aditamento colocado en la superficie de tensión de una estructura
con el fin de brindar un reforzamiento y evitar la caída o ruptura de la misma.
El principio del tirante fue introducido por Pauwels y aplicado como principio de tratamiento
en cirugía ósea. Cualquier hueso sometido a una carga excéntrica es solicitado en flexión. La
.
En el diagrama el tirante evita que la columna se colapse o caiga al
ser cargada de forma excéntrica. La flexión que sufre la columna por
tal efecto se convierte en carga central en la columna pues el tirante
transmite las fuerzas generadas en la superficie convexa hacia la
columna desde los puntos de anclaje.
50
DEFINICIÓN.
Implante en superficie de tensión de un hueso curvo, sometido a tensión, trazos transversos.
OBJETIVO:
Convertir las solicitaciones de flexión en el hueso en solicitaciones de compresión axial en la
fractura.
Cuando en las columna curvas se aplica una fuerza sobre el eje de carga, el cuerpo de
la columna se solicita en flexión, apareciendo en la superficie cóncava esfuerzos de
compresión y en la superficie convexa esfuerzas de tensión.
Cuando la resistencia del material de la columna no es suficiente para soportar el peso que
se aplica se indicara un tirante. El efecto obtenido es la transformación de las solicitaciones
en flexión en compresión axial. La compresión axial será directamente proporcional a las
solicitaciones en flexión. De tal manera que a mayor flexión, mayor compresión axial.
INDICACIONES
Trazos transversos en huesos curvos, rotula, lagunas avulsiones y maléolos .
Cuando no exista contacto óseo, el principio del tirante no es aplicable, ya que las
solicitaciones de carga y de flexión alternantes producirán una rotura por fatiga del implante.
3. PLACAS
4. FIJADOR EXTERNO.
51
1.- CERCLAJE CON ALAMBRE.: El cerclaje de alambre ejerce una compresión dinámica y
esta indicado siempre que pueda absorber todas las fuerzas de tensión que actúan a nivel de
la fractura y cuando sea capaz de neutralizar las fuerzas de flexión y cizallamiento, por el
hecho de aumentar por si solo o con ayuda de agujas adicionales, la fricción
interfragmentaria.
52
Se requiere un mínimo de corticales a cada lado del trazo de fractura para garantizar su
correcta sujeción. Se consideran suficientes corticales para:
Húmero 6 corticales
Radio y cubito 8 corticales
Fémur 8 corticales.
En el húmero y y fémur se utilizan placas anchas y en los huesos del antebrazo se utilizarán
placas para tornillos 3.5 mm
BIBLIOGRAFÍA.:
Müller M.E., Allgöwer M., Schneider R., Willenegger H.. Manual de Osteosíntesis, tecnicas
recomendadas por el grupo de la AO. 3ª. Edición, Edit. Springer-verlag ibérica. Barcelona
España, 1992.
Rüedi O.T. , Murphy M.W. , AO principles of Fracture Management. Edit. Thieme. Stuttgart –
New York. 2000.
Browner B.D., Must J., Mendes M., Principles of internal fixation. In Skeletal Trauma. 1992,
edit. W.B. Saunders. USA, Vol 1, pp 248-253.
Munuera L. Fracturas, tratamiento y complicaciones. En Traumatología y Cirugía Ortoedica.
1996, 1ª edición. Edit. Interamericana – McGraw-Hill. Pp. 68-85.
53
4. PRINCIPIO BIOMECANICO DEL SOSTÉN
Dr. Edgardo Ramos
Sostener es sustentar o mantener firme una cosa, ser su apoyo o mantener algo en su lugar
sin cambiar de posición o haciéndolo lentamente. En osteosíntesis, uno de los principales
objetivos de la cirugía es precisamente eso, mantener los fragmentos óseos estables para
permitir de esa manera una rehabilitación temprana. Aunque en realidad todos los principios
biomecánicos en osteosíntesis tienen como objetivo, el mantener una distancia, es necesario
hacer hincapié en las diferencias que existen entre las características de cada uno de ellos
para así lograr un mejor resultado, analizándolos desde el punto de vista científico y no
haciendo cirugías puramente técnicas.
OBJETIVOS
1. Definir el Principio Biomecánico del Sostén
2. Describir su objetivo
3. Analizar sus características
4. Determinar sus indicaciones
5. Indicar los implantes para el Sostén
6. Ejemplificar sus aplicaciones
DEFINICIÓN:
Implante que funciona como sustituto temporal de soporte óseo.
Soporte Oseo - Definición: Es el hueso capaz de llevar sobre sí una carga sin sufrir
acortamiento, ya sea por el tipo de trazo o que el hueso soporte carga gracias a la aplicación
de un implante, es decir que si tenemos un trazo inestable, el cual se estabiliza mediante
osteosíntesis y las cargas se transmiten de fragmento óseo a fragmento óseo, existe
entonces soporte óseo y la carga se reparte entre el implante y el hueso. Cuando la carga
se transmite de fragmento óseo a implante y éste a su vez la transmite a otro
fragmento óseo, entonces no hay soporte óseo, actuando bajo el principio
biomecánico del sostén.
El implante
Trazo permite
inestable transmisión de El implante
sin cargas entre soporta toda
soporte fragmentos la carga.
óseo óseos SOSTEN
(en azul) no es
sostén
Tal y como lo demuestra el Dr. Perren en su experimento en borregos en los cuales, con una
fractura transversal se coloca una placa sin compresión entre los fragmentos, dejando un
surco o hendidura, por lo que no existe soporte óseo y por lo tanto, la placa actúa como un
sostén con el cual se logra una estabilidad relativa y consolidación secundaria.
55
Surco o hendidura por falta
de compresión = Sostén
voladizo
El implante funciona al igual que una ménsula o como lo hace una cariátide, la cual es una
columna en forma humana, al soportar una estructura, realizando prácticamente toda la
carga.
56
Cariátide. Museo Augusto Rodán. París
Aunque por razones anatómicas, no siempre podemos colocar el implante en el sitio ideal, es
decir, en el sitio que debe colocarse una ménsula, se tienen otras alternativas al colocar los
implantes intraóseos, sin embargo, se debe comprender cuando un implante funciona como
Sostén o como Tutor Intraóseo.
Tutor Intraóseo
(conduce o dirige al Sostén
tornillos(el
porsoporte lo dande
la dirección loslas
hueso hacia el apoyo) cargas)
57
En el momento en que se realiza una reducción anatómica de un trazo vertical en fémur
proximal (trazo transversal de acuerdo al eje longitudinal del cuello femoral), no existe hueso
debajo de hueso capaz de soportarlo, sin embargo, si en este mismo trazo vertical, es
posible impactar el vértice de un fragmento en el otro fragmento, entonces apoyamos un
fragmento sobre otro condicionando así soporte óseo, por lo que cambia el principio
biomecánico a compresión con tornillos o protección, de acuerdo a las características del
trazo el segmento, la distribución de las cargas y los implantes utilizados.
el valguizar estas facturas para evitar falla en la osteosíntesis al compartir las cargas entre
hueso e implante.
58
Un ejemplo claro lo tenemos cuando existe una fractura subcapital femoral angulada en
valgo, la cual no es tratada quirúrgicamente, entonces la naturaleza hecha a andar
mecanismos de compensación para evitar el desplazamiento de la fractura, formando una
ménsula natural en la cortical medial que pueda soportar las solicitaciones en flexión y el
cizallamiento por la distribución natural de las cargas.
nuevas técnicas de mínima invasión, la carga la soporta el implante hasta que los puentes
óseos se conforman.
59
En los ejemplos anteriores se observan “placas puente”, preconizadas por Brunner y
Weber en el ´82 en las cuales, como su nombre lo indica, el implante sirve de puente para el
paso de las cargas a través de él sin pasar por el hueso en lo que existe la consolidación.
INDICACIONES
Las indicaciones para utilizar el principio biomecánico del Sostén son: trazos
múltiples, en escoplo (verticales con respecto a la dirección de las cargas) o con
hundimiento en cualquier segmento, de cualquier hueso.
IMPLANTES
Prácticamente todos los implantes pueden funcionar bajo el principio biomecánico del sostén,
siempre y cuando se seleccionen de manera apropiada.
Las placas de sostén sólo deben amoldarse. Si se tensan o se predoblan (pretensan),
entonces no cumplen con su objetivo de mantener una distancia, la modifican.
Si analizamos las famosas “buttres plates” en el manual AO y en otras publicaciones, en
realidad la mayoría de ellas no son en realidad placas de sostén, generalmente son de
protección ya que se realiza compresión interfragmentaria y la inclinación del trazo permite la
repartición de la carga entre el hueso y el implante. En la letra “b” de la figura siguiente, en el
manual AO se considera placa de sostén, sin embargo, las cargas nos demuestran
claramente que por su dirección son compartidas entre hueso e implante, al igual que en “a”,
pero en “c”, el soporte lo realizan los tornillos
60
Compresión Protección Sostén
BIBLIOGRAFIA
- Barney Le Veau. BIOMECANICA DEL MOVIMIENTO HUMANO. Ed. Trillas. México
1991.
- Giancoli D. C. PHYSICS PRINCIPLES WITH APLICATIONS. Prentise – Hall, 5th
edition, New Jersey, 1998.
- Injury. AO ASIF SCIENTIFIC SUPPLEMENT. EXPRIMENTAL BIOMECHANICS. Part
I, Part II. Feb – May 2000.
- Müller M. E. MANUAL OF INTERNAL FIXATION. Springer – Verlag, Third edition.
1991
- Radin Eric. BIOMECÁNICA PRACTICA EN ORTOPEDIA. Editorial Limusa, México,
1981.
- Real Academia Española, DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA. Vigésima
primera edición. Editorial Espasa Calpe. Madrid, España. 1992.
- Rüedi T. P. AO PRINCIPLES OF FRACTURE MANAGEMENT, CD – ROM Version.
Thieme Stuttgart – New York 2000.
- Shatzker J. and Tile M. THE RATIONALE OPERATIVE FRACTURE CARE. Springer –
Verlag. 1982.
61
PRINCIPIO DEL TUTOR INTRAOSEO
- Tutor intramedular
- Protección
- Sostén
- Compresión (con el aditamento de compresión del UHN)
Clavos bloqueados
La posibilidad de bloqueo mediante pernos incrementa la estabilidad y amplía
las indicaciones del enclavado. De manera general debe realizarse un
encalvado sin fresado o con un fresado mínimo lo cual dañará menos la
circulación. Aunque el daño a la circulación cortical luego del fresado es
reversible, debe evitarse un fresado exagerado. Debe evitarse realizar un
fresado con un mango de torniquete neumático inflado, ya que puede ocasionar
un síndrome compartimental.
62
Un clavo sólido es menos susceptible a la infección comparado con un clavo
hueco. Generalmente no es necesario emplear una mesa de fracturas para
realizar un enclavado intramedular. Es de capital importancia para todo el
procedimiento el tener un correcto sitio de entrada para el clavo, especialmente
cuando se emplean mínimas incisiones. Debe preferirse realizar reducciones a
cielo cerrado, aunque es más difícil en el fémur, cuando se enclavan fracturas
de manera tardía es necesario contar con aditamentos para dar distracción a la
fractura.
El bloqueo mediante pernos es obligatorio en los clavos con fresado mínimo o
sin fresado. Secuencia de bloqueo: debe bloquearse distal primero, verificar
rotaciones y longitud de la extremidad y una vez corregidas, bloquearse
proximal, en fracturas localizadas en las metáfisis es posible aumentar la
estabilidad de un enclavado mediante el empleo de un Poller screw , el cual
crea una cortical interna metálica artificial, evitando la angulación de la
metáfisis, al chocar el clavo contra el perno intramedular. Los métodos para
verificar las rotaciones son la del cable del electro coagulador, el trocánter
menor y la anchura de las corticales en el fémur, además de la apariencia
clínica de la extremidad.
En el clavo del húmero, en el que se puede dar compresión axial a través del
propio implante con el aditamento de compresión, es el cirujano quien
proporciona la carga la compresión es estática, por esto mismo se agrega y se
combinan el principio de tutor intramedular y el principio de la compresión,
como existe compresión estática el hueso no tiene formación de callo óseo.
Sin embargo, el uso de clavos en extremidad superior en el húmero
específicamente, con el uso del clavo intramedular a pesar de no emplearse el
aditamento de compresión y emplearse el clavo que no dá una estabilidad
absoluta con los bloqueos estándar, no hay formación de callo óseo.
La dinamización de los clavos es rara en fracturas del fémur pero más
63
Bloqueo de pernos con aditamentos.
Actualmente se tiende a utilizar menos la Radiología para poder bloquear los
pernos distales de los clavos, gracias al uso de aditamentos especiales que
sirven como guías (DAD).
64
BIBLIOGRAFÍA.
- Kempf I, Grosse A. Closed locked intramedullary nailing. Its
application to comminuted fractures of the femur. J. Bone Joint Surg.
67A (5):709-720, 1985
- Krettek C. Miclau. Recurrent rotational deformity of the femur after
static locking of intramedullary nails: case reports. J. Bone Joint Surg.
79B (1):4-8, 1997
- Melcher G.A. Claudi B. Influence of type of medullary nail on the
development of local infection. An experimental study of solid and
slotted nails in rabbits. J. Bone Joint Surg. 76B (6):955-959, 1994
- Schemitsch EH, Kowalski M.J. Swiontkowski MF. Cortical blood flow
in reamed and unreamed locked intramedullary nailing: a fractured
tibia model in sheep. J. Orthop Trauma: 8, (5):373-382, 1994
- Pape Hc, Krettek C. Fatal pulmonary embolization after reaming of the
femoral medullary cavity in sclerosing osteomyelitis: a case report. J.
Orthop Trauma, 10(6):429-432, 1996
65
PLANIFICACIÓN PREOPERATORIA
DR. CARLOS G. SÁNCHEZ GUERRERO.
Antes de una cirugía el tiempo que el cirujano dedica a un cuidadoso plan preoperatorio, es
de importancia critica y a menudo determina el éxito o falla del procedimiento.
El diagnóstico por si solo no es suficiente para guiar al cirujano a una correcta selección del
procedimiento. Para ello también hay que tomar en cuenta el estado físico del enfermo, y las
expectativas del paciente con el tratamiento propuesto. A su vez el cirujano debe tener un
minucioso conocimiento de los procedimientos operatorios y los riesgos y daños relativos de
cada uno de ellos. De manera que la elección de la cirugía sea tomada en lo posible con el
consentimiento del paciente una vez que se han analizado y explicado todos los riesgos y
beneficios.
Siempre debemos planificar el procedimiento elegido para que la cirugía de la fractura pueda
ser realizada de un modo elegante y atraumático. Los objetivos de esta planeación son dos:
primero, determinar el “resultado final” radiográfico deseado dibujándolo
preoperatoriamente y segundo, establecer la “táctica quirúrgica” con los pasos a seguir y
su orden de ejecución.
Usando los dibujos, el cirujano podrá lograr el mejor método o métodos para solucionar su
fractura a tratar. La táctica quirúrgica es realizada en papel y puede ser repetida tantas veces
sea necesario hasta que uno haya comprendido la magnitud completa del problema y
hayamos encontrado la mejor solución.
Este proceso de prueba y error nos permitirá poder enfrentar la complejidad de la fractura.
La correcta selección y tamaño del implante, deben ser seleccionados
previamente teniendo en cuenta, el sitio de inserción del mismo, su localización, la distancia
de los tornillos al foco de fractura etc.
Nunca comenzaremos una cirugía sin tener los instrumentos y equipo necesario para su
ejecución, así como nunca intentaremos un abordaje sin haber tomado en cuenta la posición
del paciente en la mesa de cirugía, no esta de más el mencionar que debemos tener a la
mano el o los paquetes de sangre que consideramos se puedan necesitar en la cirugía.
De esta manera nuestra planificación forma parte de el expediente clínico como el
procedimiento que intentamos realizar para dar solución a la fractura. Si la planificación es
realizada en forma adecuada, el resultado final de nuestra cirugía, se reflejara en la
radiografía de control postoperatoria y nos permitirá tener un control de calidad de nuestro
esfuerzo en la planeación.
De esta manera el cirujano estará mas relajado para resolver situaciones imprevistas que
pueden presentar y estar preparado para resolverlas.
67
En un calco preoperatorio, se trazan los fragmentos de la fractura de las radiografías
tomadas en diferentes planos, lo que nos permitirá conocer detalles de la fractura, ya que
esto ayuda a tener un concepto tridimensional de la fractura.
Al manipular los fragmentos en el calco, nos revelará problemas de angulación, acortamiento
o desplazamientos rotacionales.
En el inicio los objetivos de la técnica AO, aplicado a las fracturas, se intentaba realizar una
Reducción anatómica, una Osteosíntesis estable, mantenimiento de la vascularización
de los fragmentos óseos y de las partes blandas a través de una técnica quirúrgica
atraumática, lo que nos permitía una movilización activa precoz e indolora de los
músculos y articulaciones vecinas a la fractura.
Estos objetivos eran aplicados a todas las fracturas, sin embargo el desarrollo de nuevas
técnicas y el resultado de análisis biológicos y biomecánicos nos muestran que en las
fracturas diafisarias requieren únicamente de restaurar la longitud, la rotación y mantener una
adecuada alineación sin intentar buscar la reducción anatómica, mas que exclusivamente en
las fracturas articulares, así como reconstruir la metafisis del hueso, esto nos evitara en un
futuro la sobrecarga articular.
Una planificación de una fractura diafisaria la cual va ser estabilizada mediante un clavo
intramedular, se deberá planificar tanto el tamaño del clavo como su longitud, si será fresado
o no fresado, y el tipo de bloqueo que se llevara a efecto, pero una planificación de una
placa, deberá ser mas detallada y deberá precisar si llevara tornillos de carga o de fijación, el
Para las fracturas complejas, fijadas con placas, deberemos esforzarnos por una fijación
relativamente estable, esto implica que la fractura sea “puenteada”, nuestro plan
preoperatorio deberá incluir que tipo y que longitud de placa, su colocación correcta en el
hueso, su alineación y evitando cualquier mal rotación del hueso. El número de tornillos que
fijaran la placa y la función de los mismos. De esta manera que el método de reducción será
el indirecto para preservar la viabilidad de los fragmentos. Podremos de disponer de un
Distractor de fracturas o un tensor articulado para placas, mismos que nos ayudaran a este
fin.
Como se menciono anteriormente las fracturas articulares representan un reto. Ya que estas
requerirán de una Reducción Anatómica. Nuestra decisión será entre
Si se requerirá de una exposición directa de los fragmentos o si la reducción de los
fragmentos podrá ser llevada a efecto con la ayuda de un artroscopia o un intensificador de
imágenes, como para las fracturas de los platillos tibiales.
En estas fracturas la estabilidad debe ser absoluta de manera que facilite la unión y la
regeneración del cartílago articular. Y para ello deberemos de contar con tornillos de
esponjosa, que podrán ser colocados bajo visión directa o percutanea como los tornillos
canulados.
LA TÁCTICA QUIRÚRGICA.
Servirá para desarrollar y registrar la táctica quirúrgica en forma de dibujo, con el resultado
final que pretendemos alcanzar, y estas serán las características primordiales de una buena
planificación. En ellas incluiremos:
En cuanto al paciente; el tipo de anestesia, la necesidad o no de torniquete, la posición del
mismo y la necesidad del uso de una mesa de fractura o una mesa radio transparente.
Para el procedimiento; se anotara el abordaje, los implantes e instrumentos necesarios, si
será necesario el uso de equipo especial que nos ayude a la reducción, el tipo de implante, si
69
necesitaremos injerto o substitutos de hueso, así como si se cuenta con recuperador
sanguíneo o substitutos de sangre.
Los equipos de soporte, que serán necesarios, Rx transoperatoria o un Brazo en “C”, o
alguna otra forma de ayuda visual como Artroscopio o CAO.
Idealmente también señalaremos los cuidados postoperatorios, como podrían ser el uso
de una maquina de movilización continua para, o la necesidad de tracción o el uso de férulas.
La información sobre todos estos aspectos de la cirugía deberán ser notificados al personal y
equipo quirúrgico así como al personal de quirófanos, de manera que tengan tiempo para
preparar en forma adecuada al paciente así como podrán identificar y remediar los
problemas potenciales.
TÉCNICAS DE PLANIFICACIÓN.
en el lado sano.
Con estos últimos dibujos se consigue una imagen de cómo quedará el hueso una vez
reducida la fractura.
70
En las dos técnicas descritas anteriormente se pueden utilizar plantillas transparentes de los
implantes deseados. Superponiendo la plantilla sobre el dibujo se puede determinar el tipo y
longitud del implante y la mejor posición para los tornillos.
Conclusión:
La planificación preoperatoria acorta la duración de la cirugía y disminuye el grado de
frustración. Por medio de los dibujos por transparencia el equipo quirúrgico establece las
etapas a seguir y comprueba que todo el material necesario, incluido el implante, está
disponible.
Bibliografía.
T.P. Rüedi, W.M. Murphy., AO PRINCIPLES OF FRACTURE MANAGEMENT, AO
[Link]. New York 2000.
[Link], R. Jacob, R. Ganz., (1989) PLANNING AND REDUCCIÓN TECHNIQUE IN
FRACTURE SURGERY. Berlin Heidelberg New York: Sringer-Verlag.
Müller ME, Allgöwer M, Schneider R, et al. (1991) MANUAL OF INTERNAL FIXATION. 3RD
ED. Berlin Heidelberg New York: Springer-Verlag.
72
FRACTURAS DIAFISARIAS. PRINCIPIOS GENERALES.
Dr. Fernando García
73
Indicaciones absolutas para la fijación quirúrgica de fracturas diafisarias :
- Salvar la vida: como en los politraumatizados
- Salvar la extremidad: como en los casos de lesiones arteriales,
síndrome compartimental, fracturas expuestas
Indicaciones relativas para la fijación quirúrgica de fracturas diafisarias:
- Incapacidad para reducir o mantener reducida una fractura por
métodos conservadores
BIBLIOGRAFÍA.
74
FRACTURAS ARTICULARES
PRINCIPIOS GENERALES
Dr. Carlos Domínguez
75
Algunos investigadores iniciaron el tratamiento quirúrgico de estas
lesiones, sin embargo fueron atacados por el resto de la comunidad ortopédica
europea.
76
PRINCIPIOS DE TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
1. Identificar. La lesión
2. Clasificar. Para establecer la complejidad, el tratamiento y el
pronóstico
3. Planificar. El tratamiento
4. Momento de la cirugía. Cuándo está indicado proceder?
5. Acceso quirúrgico. El más conveniente en relación al pronóstico.
6. Estado de la superficie articular. Necesita injertos?
7. Reconstrucción metafisaria. Necesita injertos?
8. Reconstrucción de partes blandas. Reconstrucción ad integrum.
77
BIBLIOGRAFÍA:
78
TÉCNICAS DE REDUCCION
Dr. Carlos Domínguez
En los últimos años, sin embargo, se ha virado hacia la preservación de dicha vascularidad y
con ello han cambiado las técnicas de reducción y fijación de las fracturas.
Para conseguir esto, debemos de contar con diversos recursos y realizar una cuidadosa
Planificación Preoperatoria para lo cuál será necesario un adecuado estudio radiográfico, que
en el caso de fracturas diafisarias y metafisarias simples bastará con al menos dos
proyecciones, antero posterior y lateral, mientras que en fracturas metafisarias complejas y/o
79
epifisiarias, puede requerirse de proyecciones agregadas, oblicuas o aún estudios como TAC
y/o resonancia magnética.
De ésta manera, tenemos que se requiere de un cuidadoso análisis de las características de
la fractura para decidir, entre otras cosas, la mejor técnica de reducción, recordando que ya
se trate de realizar Reducción Directa o Indirecta, siempre las maniobras deberán ser
cuidadosas y a traumáticas.
En la Reducción Directa, deberemos realizar una exposición quirúrgica del foco de fractura
para poder manipular los fragmentos aplicando fuerza directamente en la vecindad de la
fractura y esto estará indicado principalmente en fracturas
articulares y en caso de fracturas diafisarias, en trazos
simples cuidando de no utilizar pinzas en forma repetida y
en caso necesario, deberán utilizarse pinzas con área de
contacto limitado sobre el hueso, como las pinzas de
puntas o instrumentos puntiformes con
la misma finalidad.
80
La Reducción Indirecta, por lo tanto, evita daño agregado a la vascularidad regional del
hueso fracturado pero requiere de Planificación cuidadosa y resulta por ello más difícil pero
nos permite mejores resultados en el caso de fracturas diafisarias en que no requerimos de
reducción anatómica y en fracturas complejas en las que
la vascularidad regional está ya muy comprometida.
Bibliografía:
1. -Leunig M. et al: The Evolution of Indirect Reduction Techniques for the Treatment of
Fractures. Clin Orthop 2000 Jun;(375):7-14
2.-Ruedi TP, Murphy WM: AO Principles of Fractures Management. Stuttgart-New York,
Thieme 2000.
3.-Ruedi TP, Sommer C; Leutenegger A: New Techniques in Indirect Reduction of long bone
fractures. Clin Orthop 1998 Feb;(347);27-34
4.-Siebenrock KA; Muller U; Ganz R: Indirect reduction with a condylar blade plate for
osteosynthesis of subtrochanteric femoral fractures. Injury 1998; Suppl 3: C7-15
81
FRACTURAS DE LA DIAFISIS DEL BRAZO Y ANTEBRAZO
Dr. Enrique Ayala Hernandez
Desde el punto de vista radiográfico deben ser obtenidas por lo menos dos proyecciones y
si la fractura tiene compromiso yuxta-articular la proyección oblicua es de gran utilidad.
Siempre será conveniente completar el estudio radiográfico evaluando tanto el hombro
como el codo.
La mayoría de las fracturas diafisiarias del húmero pueden ser tratadas en forma
conservadora ya sea con aparato de yeso, férula o inmovilizaciones más rígidas. En esta
región anatómica pueden ser tolerados hasta 20º de angulación, discreta rotación y
acortamientos menores de 3cm.
fracturas las cuales deben contemplar la edad del paciente, el patrón de fractura, las
lesiones o enfermedades asociadas y los recursos con los que se cuente.
82
Las indicaciones absolutas más reconocidas son: Polifracturado, fracturas expuestas,
fractura bilateral, fractura patológica, codo flotante, lesiones vasculares, parálisis radial
después de la reducción cerrada y la no unión.
Las indicaciones relativas son las fracturas inestables para el tratamiento conservador
como lo son las transversas, lesiones de plexo braquial asociadas, incapacidad para
mantener la reducción cerrada, enfermedades neurológicas como el Parkinson y la
obesidad. Las fracturas costales ipsilaterales también es indicación relativa, ya que pude
verse comprometida la ventilación por el peso de las inmovilizaciones sobre las costillas
lesionadas, además de por dolor.
Existen tres abordajes básicos para la diafisis del humero. De estos el abordaje
anterolateral y el posterior son los mas utilizados para la estabilización quirúrgica de
estas fracturas, el abordaje antero medial es utilizado solamente en situaciones especiales
por el riesgo de lesión vascular. El abordaje anterolateral tiene su mayor utilidad en las
fracturas del tercio proximal y del medio, la incisión comienza 5cm distal de la apofisis
coracoides cruzando por el borde anterior del deltoides y dirigiéndose hacia lateral por el
surco bicipital para continuarse hacia el borde lateral del bíceps extendiéndose tanto como
se requiera, es de suma importancia tener en cuenta la situación anatómica del nervio radial
en las lesiones del tercio medio para evitar lesionarlo.
El abordaje posterior divide el mecanismo extensor del codo, es decir el tríceps para
exponer la superficie posterior de la diafisis humeral. Este abordaje esta indicado en fracturas
que involucran el tercio medio o el distal o bien cuando es necesario explorar el nervio
radial. La incisión comienza a partir del borde libre del deltoides y se extiende hasta unos
cuatro centímetros proximales al olecranon y debe tenerse en cuenta una vez mas la
localización anatómica del nervio radial para evitar lesionarlo.
83
****************El método de osteosintesis elegido para la estabilización de la fractura debe
ser definido desde la planificación preoperatoria y deben ser consideradas variables como
el tipo de trazo, la presencia de fragmentación, conminución o segmentación, el daño a las
partes blandas, la presencia de lesiones vasculonerviosas, la calidad ósea y el tipo de
paciente.
Si la opción elegida son las placas, se puede optar por la placa DCP ancha de 4.5 tradicional
o bien la LC - DCP, aunque en condiciones especiales debido al diámetro reducido del
húmero podrán utilizarse las placas angostas de las características mencionadas, pero
tomando en cuenta que los tornillos deberán ser colocados a manera de Zig – Zag para
evitar una fractura del húmero en dos medias cañas, al caer los orificios en una misma línea
en un hueso de corticales muy delgadas. Las ventajas de utilizar las placas como método de
fijación son que se obtiene una estabilización adecuada, con resultados muy buenos,
prácticamente restauración de la función en forma inmediata y la visualización de las
estructuras neurovasculares si esto se requiere. Los problemas específicos asociados con
este método incluyen grandes abordajes, riesgo de lesionar el nervio radial y la necesidad
en muchos casos de utilizar injerto óseo. La adecuada planificación preoperatoria para
optimizar el tiempo quirúrgico y el meticuloso cuidado de los tejidos blandos reducen la
presencia de complicaciones. Como mínimo ocho corticales deben incluirse tanto
proximales como distales al sitio de fractura durante la fijación para garantizar una adecuada
estabilidad. Si todos los parámetros son seguidos en forma satisfactoria puede esperarse
un rango de consolidación hasta de 97% utilizando la fijación con placas.
el tratamiento con placas. Además con este método existe la posibilidad de dar compresión
en el sitio de fractura dependiendo del sistema de enclavado utilizado. Existen dos tipos de
técnicas básicas para la aplicación del enclavado centromedular en las fracturas de la diafisis
del humero que son la técnica anterograda y la retrograda. Cada una tiene características
84
particulares y deberá ser elegido de acuerdo a la localización de la fractura y a
particularidades propias del paciente. Este sistema también permite resolver fallas de otros
implantes y es además muy útil en casos de no unión sobre todo en pacientes
osteopenicos. Puede esperarse un rango de unión del 96 al 98% de las fracturas del humero
utilizando este método.
Los fijadores externos constituyen otra posibilidad muy útil en el tratamiento de estas
fracturas, sobre todo considerando la estabilización temporal en pacientes politraumatizados
o polifracturados, o en aquellos con fracturas expuestas graves. En algunos casos pueden,
si la reducción es satisfactoria, ser utilizados como tratamiento definitivo. Sin embargo
requieren de mayores cuidados y están asociados a mayores rangos de no unión que los
dos métodos anteriores descritos.
Existen implantes intramedulares flexibles que pueden ser utilizados en el manejo de estas
fracturas. Deben ser utilizados múltiples clavos para mantener una adecuada estabilidad en
el sitio de fractura sin embargo su mayor desventaja es el pobre control rotacional y la
necesidad en muchos casos de adicionar un tipo de inmovilización externa.
Las complicaciones principales resultado del manejo de las fracturas de la diafisis humeral
son la consolidación viciosa, la no unión, infección y la lesión del nervio radial. La más
frecuente es esta ultima, la cual puede ocurrir del l8% al 30% de las fracturas humerales
cerradas y afortunadamente casi en 90% constituyen una neuropraxia y el paciente con
adecuadas medidas de rehabilitación recuperara la función dentro de los cuatro primeros
meses. Sin embargo si esta complicación se presenta en forma postoperatoria la posibilidad
de una lesión más severa sea axonotmesis o neurotmesis debe ser considerada incluso
para indicar la exploración quirúrgica.
El esqueleto de la extremidad superior y sus articulaciones entre otras funciones sirve para
posicionar espacialmente su unidad terminal, la mano. En el adulto el manejo preciso y
anatómico de las fracturas de la diafisis del radio y del cubito es necesario para asegurar una
adecuada función de la movilidad del antebrazo. De hecho estas fracturas diafisiarias son
consideradas como fracturas intrarticulares debido a que gracias a un resultado satisfactorio
puede esperarse el mantener la pronosupinacion, particularidad especifica de esta región, de
manera total.
Las dificultades en el manejo de estas fracturas han sido ampliamente reconocidas por la
comunidad ortopédica. La mayoría de los autores no han podido conseguir resultados
satisfactorios con el uso de métodos conservadores, siendo tan alto como el 60% de malos
resultados utilizando estos métodos de ahí que el tratamiento quirúrgico de las fracturas
diafisiárias del radio y cubito del adulto sea considerado prácticamente en la mayoría de los
casos.
Para asegurar la máxima recuperación funcional, los objetivos del tratamiento deben ser la
reducción anatómica del esqueleto, restaurando la longitud ósea, adecuada rotación y
conservando el espacio interóseo, así como asegurarse de tener una osteosíntesis estable
para permitir una rehabilitación precoz.
Existen en esta región dos casos de fracturas luxaciones que merecen mención especial.
La fractura de Monteggia, que se define como la fractura de la diafisis del cubito asociada
a luxación radiohumeral a nivel del codo. Esta tiene cuatro variantes dependiendo del
sentido de la angulacion de la fractura y de la luxación. La segunda es la fractura de
Galeazzi, que representa la fractura diafisiaria del radio asociada a luxación radio cubital
86
distal. Ambas representan situaciones especiales en el sentido de tanto la estabilización
de la fractura como del componente luxatorio deberán ser tomados en cuenta durante las
medidas terapéuticas que se adopten.
En las fracturas diafisiarias del antebrazo es quizás el sitio del esqueleto humano donde el
uso de la reducción abierta y la fijación interna estable con placas ha dado los mejores
resultados. La experiencia internacional ha calificado con un 97.9% de rango de unión a las
fracturas de radio con el método de la AO y con un 96.3% a las fracturas de cubito
respectivamente. Estos resultados han sido subsecuentemente reproducidos por otros
autores catalogando al método de fijación con placas para las fracturas del antebrazo como
el estándar al cual otros métodos de tratamiento deben ser comparados.
Los principios biomecanicos aplicables para las fracturas diafisarias de radio y cubito son el
de la compresión, protección, tirante, tutor intramedular, y sostén en algunos casos.
Los implantes mayormente utilizados son las placas DCP de 3.5, LC - DCP 3.5 y se
encuentra en vías de desarrollo el sistema PC - FIX para estas fracturas. Como mínimo
ocho corticales deben incluirse tanto proximales como distales al sitio de fractura durante la
87
fijación para garantizar una adecuada estabilidad. Los fijadores externos constituyen en
este tipo de fracturas un método prácticamente temporal en caso de fracturas expuestas
gravemente contaminadas o con lesiones de partes blandas importantes, y es excepcional
aunque no por eso inoperante su utilización como tratamiento definitivo.
Las complicaciones tardías más frecuentes de este tipo de fracturas lo constituyen el retiro
de placas y la refractura, la sinostosis radiocubital, lesión neurovascular. Infección, no unión
o mala unión. De todas estas deberá considerarse de importancia especial la primera ya
que en términos generales no se recomienda el retiro de implantes en el antebrazo antes
de los dos años del postoperatorio y protegiendo posterior al retiro al antebrazo por un
periodo que va desde las seis a las veinticuatro semanas.
88
BIBLIOGRAFIA
- Epps, C.H., Jr., and Grant, R.E.: Fractures of the Shaft of the Humerus. In Rockwood, C.A.,
Green, D.P., and Bucholz, R.W. (eds.): Fractures in Adults, 3rd ed., pp. 843 –869.
Philadelphia, J.B. Lippincott, 1991.
- Chapman, M.W.: The Role of Intramedullary Nailing in Fracture Management. In Browner,
B.D., and Edwards, C.D. (eds.): The Science and Practice of Intramedullary Nailing, pp. 17 –
23. Philadelphia, Lea & Febiger, 1987.
- Jupiter, J.B.: Complex Non-Union of the Humeral Diaphysis: Treatment With Medial
Approach, an Anterior Plate and a Vascularized Fibular Graft. J. Bone Joint Surg., 72A:701 –
707, 1990.
- Mast, J., Jakob, R., and Ganz, R.: Planning and Reduction Techniques in Fracture Surgery.
New York, Springer-Verlag, 1989
- Muller, M.E., Nazarian, S., Koch, P., and Schatzker, J.: The Comprehensive Classification of
Fractures of Long Bones. Berlin, Springer-Verlag, 1990.
- Anderson, L.D., Sisk, T.D., Tooms, R.E., and Park, W.I., III.: Compression-Plate Fixation in
Acute Diaphyseal Fractures of the Radius and Ulna. J. Bone Joint Surg., 57A:287 –297, 1975.
- Bowers, W.H.: The Distal Radioulnar Joint. In Green, D.P. (ed.): Operative Hand Surgery,
2nd ed., pp. 939 –989. New York, Churchill Livingstone, 1988.
- Crenshaw, A.H.: Surgical Approaches. In Crenshaw, A.H., (ed.): Campbell's Operative
Orthopaedics, 7th ed., vol. 3, pp. 23 –107. St. Louis, C.V. Mosby, 1987
- Jupiter, J.B., Kour, A.K., Richards, R.R., Nathan, J., and Meinhard, B.: The Floating Radius
in Bipolar Fracture-Dislocation of the Forearm. J. Orthop. Trauma, 8:99 –106, 1994.
89
FRACTURAS DEL EXTREMO PROXIMAL DEL FEMUR
Las fracturas del extremo próximal del fémur, se presentan con mayor frecuencia en
personas de edad avanzada, mayores de 60 años, principalmente en mujeres y constituyen
en la actualidad un problema de salud a nivel mundial por el alto costo que requiere su
manejo.
Anteriormente al desarrollo de la Osteosíntesis estable, el manejo de estas fracturas con
método conservador se asociaban con estancia prolongada en cama, con alto índice de
complicaciones, derivado de la patología concomitante de estos pacientes y una mortalidad
asociada del 30 al 50 %. El tratamiento quirúrgico tiene la ventaja de una estancia
hospitalaria y en cama por corto tiempo, movilización precoz con carga parcial, sin embargo
existen también complicaciones asociadas a la Osteosíntesis, en una revisión de diversas
series hecha por el grupo AO, se encuentra INFECCION DE 1.8 AL 4 %, HEMATOMA 4%,
REOPERACION 2-11 %, atribuible a defecto de técnica operatoria, PSEUDOARTROSIS 4
%, NECROSIS CAPITAL 2 %.
La preparación preoperatoria de estos pacientes es de gran importancia, se requiere de una
evaluación cardiopulmonar ya que más del 60 % son mayores de 60 años, para determinar el
riesgo quirúrgico y la evaluación de riesgo-beneficio del procedimiento. La evaluación
preoperatoria debe incluir un adecuado estudio radiográfico, para establecer un diagnóstico e
indicación adecuada y la realización de la planeación preoperatoria.
Los recursos físicos son también importantes e incluyen cirujano y personal de quirófano
entrenados, mesa ortopédica o mesa radiolucida, amplificador de imágenes, instrumental e
implantes suficientes.
En cuanto a la clasificación AO de las fracturas, las del extremo proximal del fémur se
codifican con el número 31 ya que el numero 3 corresponde al fémur y el 1 al segmento
proximal que tiene tres regiones, Trocanterica codificada como tipo A, cervical codificada
como tipo B y capital codificada como tipo C.
FRACTURAS TROCANTERICAS:
Codificadas con la letra A, se subdividen en tres tipos.
90
A1- Fracturas trocantericas bifragmentadas,
A2- Fracturas Trocantericas multifragmentadas
A3- Fracturas intertrocantereas.
Son fracturas extra-capsulares, con bajo riesgo de presentar necrosis avascular, frecuentes
en ancianos, con alto índice de mortalidad y alto costo de manejo.
Es necesario el conocimiento de la biomecánica del extremo proximal del fémur y de los
esfuerzos que se generan a este nivel para llevar a cabo una adecuada Osteosíntesis, ya
que los implantes estarán sometidos a esfuerzos de flexión y cizallamiento si esto no es
tomado en cuenta.
91
Reducción anatómica y Osteosíntesis con DHS 135 grados, DCS o placa angulada de
95º de acuerdo al tamaño del fragmento proximal (PLANIFICACION
PREOPERATORIA), si es necesario compresión interfragmentaria con tornillos.
También es posible el uso de clavo proximal de fémur (PFN) sobre todo en fracturas
A3.3.
Son fracturas que comprometen el aporte sanguíneo dela cabeza femoral y tienen riesgo de
necrosis avascular, se presentan a cualquier edad, en personas jóvenes son más frecuentes
en el sexo masculino, producidos por traumatismo de alta energía y en los ancianos son más
frecuentes en el sexo femenino. Su tratamiento es quirúrgico. La decisión de practicar
Osteosíntesis depende de la evaluación de los siguientes factores :
EDAD
SEXO
INDICE DE SINGH
92
ES, EL AREA ANATOMICA EN LA CUAL LA REDUCCION ANATOMICA NO SIEMPRE ES
LO MAS DESEABLE Y PUEDE SER NECESARIA LA REDUCCION EN VALGO QUE
PUEDE SER LLEVADO A CABO MEDIANTE MANIOBRAS ( TRACCION, ROTACION
MEDIAL Y ABDUCCION)
O BIEN MEDIANTE OSTEOTOMIA VALGUIZANTE CON LA FINALIDAD DE CONVETIR
ESFUERZOS CORTANTES EN ESFUERZOS DE COMPRESION A NIVEL DE LA
FRACTURA.
CRITERIO TERAPEUTICO.:
B1- FRACTURAS SUBCAPITALES NO DESPLAZADAS: Fijación In Situ, Osteosíntesis con
tornillos canulados.
B2- FRACTURA TRANSCERVICAL.: ESTABLES ( B2.1 Y B2.3 ) Reducción en valgo y
Osteosíntesis con tornillos canulados ò DHS 135 grados de acuerdo a planificación
preoperatoria. INESTABLE ( B2.2 ) Reducción en valgo con maniobras y/o osteotomía,
Osteosíntesis con DHS 135 grados.
B3- FRACTURA SUBCAPITAL DESALOJADA: Reducción en valgo mediante maniobras y
Osteosíntesis con tornillos canulados o DHS 135 grados.
PLACAS ANGULADAS.:
En los años 50 existían una serie de implantes para el manejo de las facturas del extremo
próximal del fémur que no cumplían con los requisitos para una fijación estable, la mayoría
de ellos articulaban dos componentes lo que producía desanclaje y/o corrosión.
En 1959 la AO desarrolla las placas anguladas que constan de dos partes, una lamina con
perfil en U y una placa recta, unidos en ángulo fijo. Las ventajas del ángulo fijo eran su mayor
resistencia mecánica y resistencia a la corrosión; siendo su principal desventaja la dificultad
técnica para su inserción.
93
En el fémur próximal la hoja debe insertarse en el centro del cuello femoral, de manera que al
finalizar la introducción la placa permanezca paralela al eje longitudinal de la diáfisis . En el
fémur distal la hoja debe insertarse en el centro de la mitad anterior de los cóndilos
femorales, quedando la placa paralela al eje mayor de la diáfisis. Requiere por lo tanto
experiencia en el cirujano y un conocimiento profundo de la anatomía con un concepto
tridimensional.
La utilización de este implante requiere de una planificación preoperatoria minuciosa,
requisito necesario en todo tipo de osteosíntesis en la actualidad.
El instrumental diseñado para la colocación de este implante facilita la técnica quirúrgica
guiando paso a paso su colocación sin sustituir el concepto anatómico.
Inicialmente la AO desarrollo la placa angulada de 130 grados para el fémur próximal y la
placa angulada de 95 grados condilea para el fémur distal, que con el tiempo se encontró
pude ser utilizada en el tratamiento de fracturas del fémur próximal.
En la actualidad la AO ha desarrollado el sistema de tornillo dinámico de cadera y cóndilos
( DHS y DCS ) que han sustituido a las placas anguladas en el tratamiento de las fracturas,
pero continúan siendo útiles en casos de osteotomías.
La indicación de las placas anguladas de 130 grados son las fracturas trocántericas y de las
placas anguladas de 95 grados las fracturas supracondileas femorales y las fracturas
subtrocantericas.
DETALLES DE TECNICA.:
Posición de la hoja en extremo próximal. En el plano frontal la intersección de las trabeculas
de tensión y compresión y en el plano sagital el centro del cuello femoral. La placa angulada
de 130 grados se introduce tres centímetros distal al tubérculo innominado y debe quedar 6 a
8 mm por arriba del calcar femoral en el plano frontal.
La placa angulada de 95 grados se introduce a nivel dl tubérculo innominado y debe quedar
aproximadamente 10 mm por debajo de la cortical superior del cuello femoral en el plano
frontal.
Es importante el uso inicial de un clavillo guía colocado sobre el borde anterior del cuello
femoral que nos va a marcar la orientación en anteversión del cuello femoral y un segundo
clavillo que se introduce en el hueso por arriba del punto de inserción de la placa paralelo al
primer clavillo y con la misma inclinación que tendrá la hoja de la placa.
94
INSTRUMENTAL Y TECNICA QUIRURGICA.:
Ver manual de Osteosíntesis AO Edición española 1993, pp. 252-269.
INDICACIONES.:
El tornillo dinámico de cadera (DHS) esta indicado en las fracturas de la región trocanterica
(31A) y en algunos casos de fracturas cervicales (31 B), cuando es posible colocar la rosca
del tornillo proximal al trazo de fractura.
El tornillo dinámico condilar (DCS) esta indicado en fracturas supracondileas con trazo
intercondileo (33 A2-3 y C1-2) y algunas fracturas del extremo proximal del fémur (31 A3)
VENTAJAS DE DISEÑO.:
Estabilidad en rotación del montaje placa-tornillo mediante dos bordes aplanados en el
interior del cilindro que corresponden con el perfil del tornillo.
Posibilidad de compresión intraoperatoria mediante el tornillo de compresión que se coloca al
final del procedimiento dentro del tornillo DHS-DCS.
95
Rosca del tornillo DHS-DCS con inclinación hacia el vástago lo que facilita la extracción
cuando ésta es necesaria.
BIBLIOGRAFÍA:
Müller M.E.; Allgower M, Schneider R., Willeneger H. : Manual de osteosíntesis. 3a
Edición, edit. Springer-Verlag Ibérica. 1993.
Parker J.M., Prior A.G., Hip fracture management. Edit. Blackwell Scientific
Publications.
1993,Massachusetts,USA.
96
Stambough. L.J., Extracapsular hip fractures. In The Hip. Balderston A.R. Rothman
H.R., et al. Edit. Lea & Febiger. 1992 Philadelphia, USA..
Browner D.B., Jupiter J., et al. Skeletal Trauma. Edit. WB Saunders co. 1992,
Philadelphia USA
Steinberg M.E., The Hip and its disorders. Edit. WB Saunders co. 1991, Philadelphia
USA.
97
FRACTURAS DEL TERCIO DISTAL DEL FÉMUR
Las fracturas del extremo distal del fémur se clasifican en tres tipos:
A. Extrarticulares
B. Intrarticulares
C. Extra e intraarticulares
INTRODUCCIÓN:
Los platillos tibiales son las superficies donde se articulan los cóndilos femorales
El platillo medial es más grande de los dos y es cóncavo de adelante a atrás, el platillo lateral
es mas alto y pequeño. Esto debe ser recordado al efectuar procedimientos de fijación
interna.
El platillo lateral ayuda al cirujano a identificar al cirujano ambas superficies. La región de las
espinas tibiales no es articular y sirven tanto para separar ambas regiones como para
insertar a los ligamentos cruzados.
La porción más externa de ambos platillos esta cubierta por la presencia de los meniscos, la
consistencia del cóndilo tibial medial es mas fuerte que la lateral de ahí que las fracturas más
frecuentes son las del platillo lateral. Cuando ocurre una fractura de condilo tibial medial, el
accidente libero una gran cantidad de energía, por lo que se les debe asociar con lesiones de
tejidos blandos como el ligamento colateral lateral, vasos poplíteos o nervio peroneo lateral.
MECANISMOS DE LESION:
Las lesiones de los platillos tibiales son:
a) Resultado de fuerzas aplicadas con un mecanismo forzado de varo o valgo de la
rodilla.
b) Una fuerza axial compresiva.
c) Una fuerza axial y otra fuerza de lado.
CLASIFICACIÓN:
El sistema de la clasificación de las fracturas de los huesos largos es aplicado a este tipo
de fracturas.
Esta organizada, de tal manera que va en orden de menor a mayor complejidad, siendo
las tipo A las más sencillas, las B con afectación parcial y las muy severas las tipo C,
yendo de la mano con él pronostico, de acuerdo a la severidad de la lesión.
Siendo las tipo A extrarticulares, las tipo B fracturas articulares parciales y las tipo C
fracturas articulares completas.
100
Es importante reconocer las fracturas intraarticulares y extrarticulares, ya que el
tratamiento puede variar de acuerdo a esto. Además la clasificación incluye números que
indica la porción involucrada. Siendo el extremo proximal de la tibia denominado 41,
haciéndose además subgrupos dándonos en total 18 fracturas agrupadas en 6 grupos.
TIPO A
Fracturas extrarticulares, por avulsión .
101
TIPO B
Fracturas intraarticulares parciales:
TIPO C
102
El diagnostico deberá hacerse con la revisión clínica del estado de las partes blandas,
descartar, por ser lesiones con liberación de alta energía, otras alteraciones ya sea en
músculos, piel, elementos capsuloligamentarios o incluso vasculonerviosos.
Los estudios radiológicos, son imprescindibles no nada mas la proyección AP y lateral
de rodilla si no que además se deberá ver toda la extensión de la tibia, para detectar
lesiones a otros niveles.
PLAN PREOPERATORIO:
Una vez hecho él diagnostico de la fractura, descartando lesiones asociadas y de
haber investigado patologías previas o agregadas, la planificación se deberá efectuar
con un calco preoperatorio, donde se describa el tipo de fractura, los pasos a seguir y
la aplicación del implantes, recordar que se debe seleccionar primero el principio
biomecánico al cual se le someterá a este.
TRATAMIENTO.
El tratamiento es quirúrgico, en las fracturas por ablución se deberá tomar en cuenta
que son sitios de tracción ligamentaria o tendinosa importantes, por lo que la fijación
deberá ser los más estable posible.
En las metafisiarias simples se deberá efectuar osteosíntesis, con compresión radial
estática y placa de protección. Cuando existe fragmentación y no se logra la reducción
de los fragmentos, será necesario el uso de doble placa e injerto óseo. Así como la
osteosíntesis del peroné para dar mayor estabilidad (en la mayoría de los casos esta
lesionado)
En las articulares con trazos simples se efectuara reducción anatómica y la aplicación
de, con tornillos de compresión estática radial y algunas veces una placa de
protección.
En las articulares totales será necesario, la reducción anatómica, y fijación con una o
dos placas de acuerdo a la integridad de la cortical opuesta, así también la necesidad
de dar estabilidad con osteosíntesis del peroné en caso de que este fracturado.
Recordar que la aplicación de injerto óseo es necesaria.
BIBLIOGRAFÍA:
103
1. Müller ME, Allgöwer M, Schneider R, Willenegger H. Manual de
Osteosíntesis. Springer-Verlag Ibérica.
2. AO Principles of Fracture Management. Rüedy TP, Murphy WM,
Colton CL, Fernandez A. 2000. Specific Fractures. Dystal Femur.
104
FRACTURAS DEL TERCIO PROXIMAL DEL HÚMERO
1. AP verdadera de hombro
2. Lateral en proyección axilar.
3. Axial de escápula.
1. Compresión estática.
2. Tirante.
3. Sostén.
4. Protección.
1. Placa en “T”.
2. Tornillos de 4.5 y 6.5 mm.
3. Clavos Steinman 2mm.
4. Alambre de acero 1.25 mm.
BIBLIOGRAFÍA:
1. The Soulder. By Charles A. Rockwood, Jr and Frederick A. Masten III .
Chap 9.
2. AO Principles of Fracture Management. Rüedy TP, Murphy WM,
106
FRACTURAS MALEOLARES
Dr. Edgardo Ramos
Es la fractura luxación del tobillo, por mecanismo generalmente indirecto que incluye a
ambos maléolos, lateral y medial, considerándose el lateral a todo el peroné o fíbula, además
del maléolo posterior y obviamente la sindesmosis y el ligamento deltoideo (Fig. 1a).
El diagnóstico debe realizarse tanto clínica como radiográficamente para lo cual se requieren
proyecciones adecuadas, es decir con rotación de 20º tanto en AP como en lateral, no
debemos aceptar proyecciones inadecuadas debiéndose observar en AP una distancia no
mayor a 8 mm. entre el tubérculo anterior y el posterior (Fig. 1b) y el peroné centrado en la
tibia en la proyección lateral (Fig. 1c) para considerarse adecuadas.
tibia en la proyección lateral (Fig. 1c) para considerarse adecuadas.
Figura 1
b c
Clasificación AO
107
Planificación Preoperatoria
Se utiliza el método de calco en el lado sano de acuerdo a la técnica descrita en el
capítulo correspondiente. Parte de la planificación es evaluar el trayecto del nervio
peroneo superficial en el lado sano como se demuestra en la presentación.
Principios Biomecánicos e Implantes
En fracturas maleolares se utilizan los principios biomecánicos de Compresión Estática
Radial con tornillos, aún en diáfisis fibular, Compresión Estática Axial con tornillos en
trazos transversos cuidando el valgo del peroné, Protección con tornillos y placas tercio
tubulares en trazos con compresión radial insuficiente, Tirante en fracturas
transversales con clavillos y alambre y finalmente el Sostén cuando no hay soporte
óseo por fragmentación o por trazos en escoplo. En algunos casos, se puede utilizar la
Férula Intramedular con implantes especiales como el clavo Indio, aunque los
resultados no han sido los deseados.
Orden de la Táctica Quirúrgica
1º Medial 2º Lateral 3º Dorsal - Ventral 4º Medial
Revisión Revisión Reducción Fijación
Limpieza Reducción Fijación
Reducción Osteosíntesis
Maléolo Lateral
La reducción debe ser anatómica mediante una correcta disección cuidando el nervio
peroneo. La reducción puede realizarse directa o indirectamente, ésta última mediante la
placa dorsal o antideslizante, la cual ofrece más ventajas por una fijación más estable que
una lateral por el mayor diámetro antero posterior del peroné, por aplicarse en el plano del
desplazamiento de la fractura (antideslizante), por permitir reducción por interferencia, por no
invadir la articulación de la sindesmosis con los tornillos. Debe ser colocada sobre el vértice
de la fractura para evitar desplazamientos, no debe colocarse en el borde lateral de peroné
por provocar varo el peroné al “enrielarlo” en su concavidad. No provoca lesión o irritación
de tendones peroneos.
Sindesmosis
Las líneas de Merle D` Aubigné (descritas por Chaput en 1908) no siempre traducen lesión
ligamentaria, ya que puede encontrarse invertida la relación con ligamentos íntegros y pede
108
estar cerrada con ligamentos rotos, por lo que debe revisarse bajo visión directa con una
correcta incisión y disección, retirar los tejidos interpuestos y fracturas osteocondrales,
además de evaluar la estabilidad del ligamento dorsal de la sindesmosis, el cual es el más
importante y puede ser reparado aunque con gran dificultad. La manera de evaluar su
estabilidad es una vez fijada la fractura se realizan radiografía en AP con el tobillo en
dorsiflexión, si se abre, entonces debe repararse el ligamento anterior y colocar tornillo de
situación en la posición en que el pie cae en la mesa de operaciones, es decir , la fijación de
la sindesmosis no debe realizarse en dorsiflexión porque se fija el peroné abierto y rotado
lateral, si la sindemosis está estable, no es necesario colocar tornillo de situación. Si nos
enfrentamos a una fractura suprasindesmal, se coloca un tornillo de situación, se realiza
dorsiflexión y si existe inestabilidad rotacional, entonces se coloca el 2º tornillo, si no, no se
coloca el 2º. Los tornillos deben colocarse por encima de la sindesmosis, es decir, no invadir
la zona de doble contorno en la proyección AP porque es articulación y se degenera a largo
plazo. En caso de no poder cerrar la sindesmosis puede ser por utilizar el mismo orificio del
peroné cuando ya se falló en la dirección, por interposición de tejidos, por falta de visión
directa al cerrarla, por adelantamiento del peroné, para lo cual deberá realizarse maniobra de
dorsalización y de cierre para reducirla.
Lado Medial
La incisión ideal es recta y oblicua de dorsal a ventral para lograr una buena visualización sin
lesionar los tejidos y visualizando completamente la “axila medial” . Se el ligamento medial es
el que se encuentra lesionado, sólo es necesario abrir y repararlo en caso de que éste se
interponga y no permita la perfecta reducción del astrágalo. Si no se repara el ligamento
deltoideo y la reducción es adecuada, el pronóstico es tan bueno como si se abriera y
reparara. La fractura del maléolo se reduce visualizando la cortical medial y la axila y se
puede fijar con dos tornillos de manera convencional, transversales al trazo y la fijación
retrógrada o el tirante con clavillos y alambre están indicadas en fracturas con trazo inverso o
con fragmentos muy pequeños.
Maléolo Posterior
El maléolo posterior es quirúrgico siempre hasta no demostrar lo contrario, ya que en él se
inserta el ligamento posterior de la sindesmosis, por lo que aunque sea sólo una laja, puede
comprometer toda la estabilidad de la sindesmosis, además de cuando el fragmento es del
20% ó más de la superficie articular. La fijación puede ser de anterior a posterior y viceversa.
109
Jamás hay que menospreciar un tobillo ya que puede ser la cirugía más simple, pero también
la más compleja.
BIBLIOGRAFÍA
- Heim U. INTERNAL FIXATION OF SMALL FRACTURES. Springer Verlag. 3th Edition.
Germany 1987
- Müller M. E. MANUAL OF INTERNAL FIXATION. Springer – Verlag, Third edition.
1991
- Rüedi T. P. AO PRINCIPLES OF FRACTURE MANAGEMENT, CD – ROM Version.
Thieme Stuttgart – New York 2000.
- Shatzker J. and Tile M. THE RATIONALE OPERATIVE FRACTURE CARE. Springer
Verlag. 1982.
Weber B. G. LESIONES TRAUMATICAS DE LA ARTICULACIÓN
DEL TOBILLO. Vol. XI. Ed. Científico Médica. Barcelona, España.
1971.
110
FRACTURAS DE PELVIS Y ACETÁBULO: DIAGNÓSTICO E
INDICACIONES DE CIRUGÍA
Fracturas de pelvis
Introducción.
Las lesiones del anillo pelviano son las responsable de la gran mayoría de muertes por
trauma del aparato locomotor, y los sobrevivientes de estas graves lesiones son pacientes
que tienen una gran cantidad de secuelas e invalideces.
La mejora de los sistemas de atención prehospitalaria y la creación de centros
especializados de Traumatología han tenido un gran impacto en la atención inicial y los
índices de mortalidad tienden a bajar.
La lesión de pelvis sirve como marco de referencia para medir el grado de transferencia de la
energía cinética del accidente hacia el paciente, es frecuente que el paciente tenga múltiples
lesiones viscerales en diferentes aparatos y sistemas por lo que las lesiones pelvianas deben
ser tratadas con protocolos simultáneos al de otros aparatos y sistemas.
poder decidir la cirugía, esto varía de una serie a otra Pero tampoco hay acuerdo sobre
cuales fracturas son las fracturas “importantes” y cuales no lo son, por ejemplo no se
consideran importantes aquellas fracturas que tienen intacto el techo y la pared posterior, por
esto mismo cada autor con sus criterios propios reportará resultados que varían mucho de
111
una serie a otra. Tile hace mencióna este tipo de inconsistencias en el sentido de comparar
naranjas con manzanas.
En esta sección se hará mención sobre el diagnóstico y las idnciaciones para llevar a cabo
una reducción abierta y fijación interna.
Diagnóstico
Es importante considerar la clínica, los aspectos más importantes son además de saber el
mecanismo de lesión, son los factores que presentaba previamante el paciente, tales como
mal estado general y osteopenia y factores en relación con el pronóstico global del paciente
tales como la edad avanzada y las lesiones asociadas. Todas estas condiciones hay que
tenerlas en cuenta sabiendo que con el tratamiento quirúrgico en el caso de incongruencia
articular o inestabilidad o ambas, el pronóstico para la función de la articulación de la cadera
es malo.
De manera general se sabe que quien ha sufrido una lesión de acetábulo ha padecido
traumatismos de alta energía. Por lo tanto la exploración del miembro lesionado, incluso en
los casos de lesión aislada, debe ser sólo una parte de una explroación sistémica y completa.
Las lesiones asociadas pueden poner en peligro la vida o la extremidad. Se debe seguir la
secuencia de evaluación indicada por el ATLS (Advanceed Trauma Life Support). La
exploración detallada de la cadera y de la extremidad inferior se realiza durante la evaluación
secundaria. La revisión de los tejidos blandos tiene implicaciones importantes con respecto a
la cirugía, por lo tanto, hay que hacer una revisión cuidadosa delos mismos. La incidencia de
lesiones del nervio ciático preoperatoria y psotraumática llega a ser hasta del 31%. Otros
nervios periféricos, como los nervios femoral y obturador, también se pueden lesionar. Es
extremadamente importante realizar y documentar una exploración neurológica completa
tanto para el pronóstico del paciente como para los aspectos médico-legales. En el
preoperatorio, esta evaluación hay que repetirla periódicamente.
Inestabilidad
Incongreuencia
113
FRACTURAS DE PELVIS Y ACETÁBULO: DIAGNÓSTICO E
INDICACIONES DE CIRUGÍA
Fracturas de pelvis
Introducción.
Las lesiones del anillo pelviano son las responsable de la gran mayoría de muertes por
trauma del aparato locomotor, y los sobrevivientes de estas graves lesiones son pacientes
que tienen una gran cantidad de secuelas e invalideces.
La mejora de los sistemas de atención prehospitalaria y la creación de centros
especializados de Traumatología han tenido un gran impacto en la atención inicial y los
índices de mortalidad tienden a bajar.
La lesión de pelvis sirve como marco de referencia para medir el grado de transferencia de la
energía cinética del accidente hacia el paciente, es frecuente que el paciente tenga múltiples
lesiones viscerales en diferentes aparatos y sistemas por lo que las lesiones pelvianas deben
ser tratadas con protocolos simultáneos al de otros aparatos y sistemas.
poder decidir la cirugía, esto varía de una serie a otra Pero tampoco hay acuerdo sobre
cuales fracturas son las fracturas “importantes” y cuales no lo son, por ejemplo no se
consideran importantes aquellas fracturas que tienen intacto el techo y la pared posterior, por
esto mismo cada autor con sus criterios propios reportará resultados que varían mucho de
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una serie a otra. Tile hace mencióna este tipo de inconsistencias en el sentido de comparar
naranjas con manzanas.
En esta sección se hará mención sobre el diagnóstico y las idnciaciones para llevar a cabo
una reducción abierta y fijación interna.
Diagnóstico
Es importante considerar la clínica, los aspectos más importantes son además de saber el
mecanismo de lesión, son los factores que presentaba previamante el paciente, tales como
mal estado general y osteopenia y factores en relación con el pronóstico global del paciente
tales como la edad avanzada y las lesiones asociadas. Todas estas condiciones hay que
tenerlas en cuenta sabiendo que con el tratamiento quirúrgico en el caso de incongruencia
articular o inestabilidad o ambas, el pronóstico para la función de la articulación de la cadera
es malo.
De manera general se sabe que quien ha sufrido una lesión de acetábulo ha padecido
traumatismos de alta energía. Por lo tanto la exploración del miembro lesionado, incluso en
los casos de lesión aislada, debe ser sólo una parte de una explroación sistémica y completa.
Las lesiones asociadas pueden poner en peligro la vida o la extremidad. Se debe seguir la
secuencia de evaluación indicada por el ATLS (Advanceed Trauma Life Support). La
exploración detallada de la cadera y de la extremidad inferior se realiza durante la evaluación
secundaria. La revisión de los tejidos blandos tiene implicaciones importantes con respecto a
la cirugía, por lo tanto, hay que hacer una revisión cuidadosa delos mismos. La incidencia de
lesiones del nervio ciático preoperatoria y psotraumática llega a ser hasta del 31%. Otros
nervios periféricos, como los nervios femoral y obturador, también se pueden lesionar. Es
extremadamente importante realizar y documentar una exploración neurológica completa
tanto para el pronóstico del paciente como para los aspectos médico-legales. En el
preoperatorio, esta evaluación hay que repetirla periódicamente.
Inestabilidad
Incongreuencia
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FRACTURAS EXPUESTAS.
Antecedentes.
La aseveración hecha por Hipócrates, “ La Guerra es la Única Escuela Adecuada para
los Cirujanos”. Podemos aplicarla por analogía a “ la Sobrepoblación del Área
Metropolitana con más de 20 millones de habitantes, el impulso tecnológico con vehículos
más veloces y frágiles, poca capacitación en la industria, la pésima educación vial tanto de
conductores como de peatones , el alcoholismo y la creciente violencia social , actualmente
son la Mejor Escuela que existe para el Cirujano dedicado al Trauma ”.
Protocolo de manejo de la fractura expuesta.
Fundamentos básicos en el tratamiento de toda fractura abierta.
1.- Evitar la infección.
2.- Favorecer la consolidación de los tejidos blandos y óseos.
3.- Rehabilitación precoz.
4.- Reintegrar al paciente a su vida productiva, social y familiar en el menor tiempo
posible y sin secuelas.
Fases de atención pre-hospitalaria.
1.- En el sitio del accidente:
Labor desarrollada por paramédicos, que deben estar entrenado en el manejo inicial de este
tipo de lesiones, una vez efectuadas las maniobras de reanimación si el caso lo requiere,
deben proteger las fracturas abiertas mediante la alineación longitudinal del segmento, cubrir
las heridas de exposición con apósitos estériles ( no aplicar antisépticos locales )
inmovilización del o los segmentos mediante férulas o sacos de arena y el traslado del
lesionado a los Hospitales dedicados a la Atención del Trauma “ no al más cercano ” ya
que se pierde tiempo valioso en el tratamiento de estos pacientes y no en pocas ocasiones
la vida por falta de personal entrenado e instalaciones inadecuadas para el tratamiento de
esta patología.
Fase de atención a nivel hospitalario.
1.- En urgencias.
Toda fractura abierta debe ser considerara como “ Urgencia Quirúrgica “, con atención
integral desde su ingreso de acuerdo a la Academia Americana de Cirujanos “ ATLS “. Fase
de evaluación inicial con reanimación simultanea, mediante vía aérea permeable, ventilación
117
con control de la columna cervical, circulación con control de hemorragia aparente y estado
neurológico .
Evaluación secundaria, sistema músculo-esquelético completo y cavidades, con el paciente
desnudo de cabeza a pies.
Si existe sospecha o certeza de fractura abierta esta deberá ser explorada
con técnica estéril, ( cubículo aislado, bata , gorro, cubre boca y guantes).
1.- Exploración de la herida.
Anotar claramente en el expediente clínico :
a.- Localización; región y segmento anatómico lesionado.
b.- dimensiones de la herida en centímetros.
d.- bordes de la herida ( nítidos, irregulares, contusos , viables o necróticos).
c.- si existe exposición ósea.
e.- presencia de cuerpos extraños ( tierra, pasto, asfalto, tela, etc.)
f.- estado vascular y neurológico distal del segmento.
En este paso es recomendable tomar una fotografía clínica instantánea de la herida y
anexarla al expediente clínico , que evita revisiones continua de la herida, que conllevan
mayor riesgo de contaminación, además sirve como base documental y con fines médico
legales .
g.- cubrir con gasa estéril y vendaje elástico no compresivo, ( no aplicar antisépticos
locales soluciones yodadas, merthiolate etc.), reducir ángulaciones severas del segmento
verificando nuevamente circulación distal.
2.- Interrogatorio directo o indirecto.
a.- fecha y hora del accidente.
b.- sitio del accidente ( vía publica, trabajo, hogar, agrícola, limpieza
pública, deportivo, escuela, oficina etc.)
c.- mecanismo del accidente, caída de menos de 2 mts. de altura, caída de más de 2 mts. de
altura , colisión , volcadura, atropello, aplastamiento, contusión directa, herida por proyectil
de arma de fuego.
d.- tratamientos previos.
DIAGNOSTICO.
I.- Diagnostico nosológico de la fractura abierta, de acuerdo a la clasificación que
posteriormente se describe y para la localización y morfología del trazo en huesos largos
utilizamos la clasificación de la AO ( 4 ).
I I.- Diagnostico Integral. Basado en el interrogatorio, exploración física , y estudios auxiliares
de diagnóstico.
Tratamiento quirúrgico.
120
Como se mencionó previamente toda fractura expuesta es una urgencias quirúrgica por lo
que una vez estabilizado el paciente se deberá pasar a quirófano a la brevedad posible para
realizar el “desbridamiento quirúrgico”, ( Procedimiento quirúrgico encaminado a retirar
todos los tejidos necróticos o desvitalizados y cuerpos extraños ), procedimiento inicial y
fundamental en el tratamiento de toda fractura expuesta.
El desbridamiento quirúrgico debe seguir una secuencia de acuerdo
a los lineamientos descrito por Orr ( 5 ) y ampliamente difundidos por Trueta durante la
Guerra Civil Española ( 6 ).
Incisión. Acorde a la lesión de la cubierta cutánea y trazo de fractura, efectuándola
siguiendo el eje longitudinal del segmento,( no transversal) de suficiente longitud que nos
permita evaluar los tejidos lesionados ya sean blandos o hueso.
diagnosticamos una fractura como expuesta tipo III no deberá tratarse como si se tratar de
otro tipo de fractura y aunque pueda “ cerrase “ sin tensión de la piel no se beberá realizar ya
que los grandes fracasos en nuestra experiencia han sido por este tipo de medidas mal
aplicadas.
122
Conclusiones.
Bibliografía.
1.- Gustilo,R.B, ; Anderson, J.T. Prevention of infection in the treatment of one thousand and
twenty-five open fractures of long bones. [Link] Joint Surg 58 A: 453,1976
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severe) open fractures ; A new classification of type III open fractures. J. Trauma 24:742-
746, 1984.
3.- M.E. Muller,; M. Allgower,; [Link],; [Link]. Manual of Internal Fixation .
Third Edition. Spring-Verlag. 1991. 118-157.
4.-Ramon B. Gustilo. Tratamiento de las Fracturas Abiertas y sus Complicaciones.
Interamericana. México 1988.
5.- Josep Trueta . La Estructura del Cuerpo Humano. Edit. Labor . Barcelona España. 1975.
253-275.
6.-Ilizarov GA, The tension-stress effect on the genesis and growth of tissues .[Link].
1989; 238: 249-281.
123
PRINCIPIOS DE TRATAMIENTO DE LAS LESIONES DE TEJIDOS BLANDOS EN
LESIONES DE EXTREMIDADES
I. GENERALIDADES
Las lesiones de tejidos blandos asociadas a fracturas deben ser consideradas para
establecer un diagnóstico correcto que nos guíe para otorgar un tratamiento adecuado de la
lesión esquelética, tomando como base una clasificación lógica de las referidas lesiones.
Las lesiones de tejidos blandos son problemáticas sobre todo cuando acompañan a fracturas
cerradas, siendo menos consideradas en un alto porcentaje de los casos. Aún una contusión
en una extremidad con una fractura cerrada puede ser mas complicada que una fractura
expuesta, ya que la piel contundida es susceptible de necrosis teniendo altas posibilidades
de cursar con un proceso infeccioso. Una abrasión cutánea profunda se asocia con
frecuencia a infecciones ya que la barrera cutánea se encuentra rota.
124
Si se va a dar tratamiento inicial adecuado de las lesiones de tejidos blandos asociadas a
fracturas, se debe considerar:
1. Las lesiones, abiertas o cerradas producen hipoxia en el tejido dañado
2. Hipoxia y acidosis incrementan la permeabilidad vascular
3. Una permeabilidad capilar aumentada lleva a edema intersticial, aumento de volumen ,
aumento de la presión intersticial con incremento de hipoxia y acidosis
4. En pacientes seriamente lesionados con hipoxia y acidosis el tejido dañado se vuelve
persistente en la periferia
5. Cualquier constricción mecánica, causada por fascia o piel produce deterioro del estado
metabólico en el tejido dañado, predisponiendo a infección y obstaculiza el proceso de
cicatrización.
125
III. CLASIFICACIÓN DE LAS LESIONES DE LOS TEJIDOS BLANDOS.
La clasificación AO para lesiones de tejidos blandos, se establece en 1987 por Maurice
Müller y cols., y toma en consideración la afección de:
Piel, con lesiones cerradas o abiertas ( IC, IO). Músculos y tendones ( MT) . Neurovascular
(NV).
Todos los tejidos afectados son calificados por una escala que va de 1 a 5 de acuerdo a la
gravedad de la afección. Esta clasificación es la siguiente:
IC – 1,2,3,4,5
IO – 1,2,3,4
MT – 1,2,3,4,5
NV – 1,2,3,4,5
126
IV. TRATAMIENTO DE LAS LESIONES DE LOS TEJIDOS BLANDOS ASOCIADAS CON
FRACTURAS:
Es necesario un tratamiento inicial correcto en caso de afección cutánea; si existe pérdida
cutánea o abrasión se requiere una cubierta temporal que puede brindarse con gasas
impregnadas con ungüento medicado, homoinjertos, aloinjertos de piel cultivada, o
autoinjertos. El siguiente requisito es brindar en corto plazo una cubierta cutánea definitiva.
Las lesiones por avulsión o denudación requieren de un tratamiento “agresivo” para poder
restituir la integridad de la cubierta cutánea en corto plazo, una manera común, mas no
correcta de tratar éstas lesiones es con reposición de la piel avulsionada y sutura de la
misma, existiendo la posibilidad de necrosis de toda esa piel, por lo cual debe ser evaluada
cuidadosamente y en caso de ser factible, utilizar la misma piel como injertos de espesor
parcial o total.
La desbridación adecuada es fundamental y constituye un principio del tratamiento
quirúrgico, también debe seguirse para los músculos afectados el criterio establecido por las
“cuatro C” de Scully para determinar que tejido muscular debe ser retirado al igual que todo
material extraño. Posteriormente se efectúa un lavado copioso y en caso de dudas sobre las
condiciones resultantes se procederá a efectuar una nueva desbridación y aseo con un
intervalo de 48-72 hrs., que puede repetirse hasta que las condiciones de la herida sean
estables. Debe aclararse que la fijación de la fractura con el implante que sea considerado
como idóneo de acuerdo a las condiciones generales y locales del paciente lesionado es
parte del tratamiento integral, sin olvidar que una fractura fijada también disminuye el daño a
los tejidos blandos.
127
Al hablar de desbridación es conveniente considerar que este es un procedimiento que debe
efectuarse de una manera justa y valiente y que la amputación debe ser vista como una
desbridación amplia y no como sinónimo de fracaso en el tratamiento de una extremidad
lesionada, una guía para determinar que pacientes son candidatos a amputación en caso de
lesión de la extremid ad inferio r está descrita en el MESS, escala que toma en
consideración: lesión musculoesquelética, isquemia de la extremidad, estado de choque y
edad, determinando que si la calificación es igual o mayor de 7 puntos el paciente es
candidato a amputación como tratamiento para la extremidad inferior lesionada.
128
V. BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA
1. Tscherne H, Gotzen L. Fractures with Soft Tissue Injuries. Berlin: Springer-Verlag, 1984.
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Mosby, 1979.
4. Mathes SJ, Nahai F. Clinical Applications for Muscle and Musculocutaneous Flaps. St.
Louis, CV Mosby 1982.
5. Masquelet AC, Glbert A, Romaña MC. Los Colgajos Musculares y cutáneos. Técnicas
Quirúrgicas. Los Colgajos de Cobertura en la Extremidad Inferior. Barcelona: Springer-
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6. Hallock GG. Fasciocutaneous Flaps. Boston: Blackwell Scientific Publications,1992.
7. Scully RE, Artz CP, Sako Y. An Evaluation of the Surgeons Criteria for Determing Viability
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9. Fix RJ, Vasconez LO. Eds. Reconstruction of the Lower Extremity. Clinics in Plastic
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10. Sherman R. Ed. Soft-Tissue Reconstruction. The Orthopedic Clinics of North America
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11. Johansen K, Daines M, Howey T. Objetive Criteria Accurately Predict Amputation
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12. Urs F.A. Heim. The AO Phenomenon. Foundation and early years of the Association for
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13. Thorne CHM, Siebert JW, Grotting JC, Vasconez LO, Shaw WW, Sauer PF. Cirugía
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14. Urbaniak JR. Microsurgery for Major Limb Reconstruction. St. Louis. CV Mosby
Company 1987.
129
POLITRAUMA: PRIORIDADES Y TRATAMIENTO DE LAS FRACTURAS.
Dr. Fernando García
130
La fijación primaria de fracturas femorales mediante enclavado intramedular
solamente en pacientes con un ISS de menos de 25 puntos y sin lesión
pulmonar. En cambio, pacientes con un ISS de 40 puntos ó más, es esencial
estabilizar sus fracturas pero mediante fijadores externos. Las ventajas son:
facilitan los cuidados de enfermería, permitir la movilización lo que mejora la
función ventilatoria, reduce el tiempo en el ventilador y por lo tanto, reduce la
morbilidad y mortalidad del politraumatizado.
131
BIBLIOGRAFÍA.
Rotondo MF, Schwab CW. Damage control: an approach for improved survival
in exanguinating penetrating abdominal injury. J. Truma; 35 (3):375-382, 1993
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Reynolds MA, Richardson JD. Is the timing of fracture fixation important for the
patient with multiple trauma? Ann Surg; 222 (4):470-481, discussion 478-481,
1995
133
CIRUGIA DE MINIMA INVASIÓN.
Dr. Fernando García
INTRODUCCIÓN.
En la cirugía Ortopédica-Traumatológica cobra cada vez mayor importancia el concepto de la
preservación de los tejidos blandos y de la circulación ósea. Este concepto, aunque vertido
srcinalmente desde la primera edición del Manueal de osteosíntesis de la AO, ha sido
frecuentemente olvidado y mensopreciado, dándole más importancia a la Mecánica que a la
Biología.
Sin embargo, las lesiones musculoesqueléticas cada vez son más complejas y por lo tanto, el
cirujano encargado del cuidado de éstas, debe tener en mente tanto la Biomecánica como
los elementos para la fijación de las fracturas. Ha llegado el momento en que el cirujano
ortopédico se convierta menos en carpintero y más en jardinero.
El objetivo de la cirugía de mínima invasión es el de ocasionar el menor daño agregado
posible a la zona lesionadapor el trauma srcinal para preservar el aporte sanguíneo y
maximizar la funcionalidad articular y de la totalidad de la extremidad lesionada.
El tiempo se encargará de demostrarnos si esta nueva forma de tratamiento solamante nos
llevará a descubrir una serie de nuevos tipos de complicaciones, pero serán evaluadas estas
técnicas a la luz del intercambio de nuestras propias experiencias.
La intención de esta sección del curos sobre principios es la de dar a conocer las
posibilidades de tratamiento de algunas de las patologías para que los participantes de
acuerdo a sus propios recursos puedan iniciar trabajos de investigación que posteriormente
puedan compartir en foros nacionales o extranjeros en un ambiente de camaradería para
beneficio de nuestros pacientes.
Osteosíntesis Biológica.
El concepto de Osteosíntesis Biológica fue desccrito inicialmente por Baumgaertel en 1992,
demostrando que la reducción indirecta de las fracturas y el empleo de placas en puente
conducían a una mejor consolidación con formación de callo óseo radiológicamente visible
134
fracturados se conservaba y en el laboratorio, los huesos demostraron una mayor resisitencia
a la fractura.
Con el sisitema de la Pc-Fix en puente se observó una mejor evolución que con las placas
puente con DCPs. La remodelación de los espacios entre los fragmentos fracturados se lleva
a cabo de forma más rápida, las consexiones vasculares se conservaban aún en los
fragmentos pequeños. Los resultados fueron evaluados de acuerdo a los hallazgos
histomorfológicos y radiológicos. El callo de fractura en puente se formaba tanto en el sitio de
la fractura, como tambiendebajo del implante en una forma más rápida que con los implantes
tradicionales. Algunos de estos puentes se observaron a las 2 a 3 semanas, mientras que
con la Osteosíntesis tradicional con reducción anatómica y desperiostización en los que se
observa falta de puenteamiento de la fractura a las 6 semanas a pesar de la buena
adaptación de los fragmentos en reducciones anatómicas. Mientras que con esos mismos
tiempos (5-6 semanas) los puentes de consolidación de las fracturas se habían completado
en las Osteosíntesis Biológicas.
Implantes.
Los implantes con los que se pueden efectuar las cirugías de mínima invasión son
prácticamante todos los que se han utilizado en el armamentario de tratamiento tradicional:
- Tornillos
- Placas
- Clavos
- Fijadores externos.
135
En fracturas de las diáfisis es claro que El enclavado es el tratamiento estándar en fracturas
de las diáfisis de huesos largos de miembros inferiores.
Las fracturas conminutas o complejas que por desgracia cada vez se observan con mayor
frecuencia las fracturas conminutas o complejas especialmente del fémur, no resulta raro el
que se acompañen de graves contusiones pulmonares y con estado de choque lo que parece
aumentar el riesgo de ocasionar un embolismo pulmonar aumente con el empleo de clavos
intramedulares.
En este tipo de fracturas no se discute actualmente la utilidad del empleo de placas puente,
las cuales resultan ser superiores en comparación con las placas empleadas en reducciones
anatómicas. Heitmeyer y cols (1,2), realizaron múltiples osteotomías en animales de
laboratorio antes de fijarlas con placas puente encontrando una mejor consolidación y
estabilidad a las 8 semanas que en el grupo en que se fijaron con tornillos de compresión y
reducción anatómica. Esto va en contra de un estudio multicéntrico de la AO de 1977 en que
la reducción anatómica y la fijación estable de todos los fragmentos fracturados era el
objetivo más importante (3).
Para la gran mayoría de cirujanos resulta evidente que el hecho de agregar algunos tornillos
mas a la fijación de las fracturas darán una mejor estabilidad y por lo tanto es un precio
relativamante menor con tal de asegurarse la consolidación. Generalmente se subestima el
daño vascular que esta maniobra puede ocasionar especialmente en fracturas diafisarias.
Basándose en los conocimientos adquiridos con el tiempo a través del enclavado
intramedular, en los que dejamos sin tocar los fragmentos óseos fracturados, se comenzaron
a insertar placas utilizando las mismas con la técnica de colocarlas dejando el vasto lateral
intacto sobre el sitio de la fractura, empleando al mismo músculo junto con la placa como
guías para la alineación de los fragmentos fracturados. En un principio y con el objeto de
colocar las placas con una correcta alineación con respecto a la diáfisis, se realizaron
grandes incisiones para colocar las placas sobre una delgada capa muscular (4). Esta
técnica produjo excelentes resultados en consolidación de las fracturas.
A medida que nos familiarizamos con la técnica, las incisiones para colocar las placas se
fueron haciendo cada vez más pequeñas, y se colocaron placas en puente fijadas proximal y
136
Este tipo de Osteosíntesis produjo de inmediato reacciones adversas en el inicio, con la
incertidumbre de los “orificios vacíos” los que se pensaba que eran puntos de debilidad en la
placa y por lo tanto teníamos una Osteosíntesis inestable. Lentamente fue el tiempo quien se
encargó de demostrar a los excépticos las bondades de la Osteosíntesis Biológica con
placas.
Indicaciones:
La fijación Biológica con placas a través de una cirugía de mínima invasión está indicada en
aquellos pacientes con fracturas diafisarias multifragmentadas que se acompañen de
politraumatismo, contusión pulmonar, estado de choque hipovolémico reanimado
agresivamente, o en aquellos trazos diafisarios largos con extensión hacia la región
trocantérica o condilar y en aquellos casos en los cuales esté contraindicado el enclavado
intramedular, o bien que no se cuente con los elementos necesarios para realizar el
enclavado (clavos bloqueados, arco en “C”).
La fijación de el tipo de fracturas condilares o peritrocantéricas con irradiaciones hacia la
diáfisis mediante clavos con dispositivos de bloqueo especiales dirigidos al cuello femoral o a
los cóndilos resulta difícil efectuar una alineación adecuada sobre todo en rotaciones y ejes,
por lo que en estos casos las placas resultan ser aún una buena alternativa. Se debe de
tener cuidado de no lesionar las perforantes, en especial la segunda perforante de donde
emerge la arteria nutricia de la diáfisis femoral, las perforantes se dejan intactas cuando se
efectúan accesos transvasto lateral en lugar de levantar el mismo y colocar la placa en el
tabique submuscular como lo demostró O. Farouk y C. Krettek (5).
Cabe mencionar que la cirugía Mínima Invasiva con placas no hace inútil la colocación de
injerto óseo, pero sí reduce de manera considerable la necesidad de emplearlo comparado
con la fijación tradicional con placas en fracturas complejas. El uso de injerto óseo en nuestra
experiencia no parece ser superior al necesario en los casos de clavos intramedulares y se
colocó en los casos de retardos de consolidación entre los 3 y 4 meses.
Obviamente que en los casos de graves fracturas con destrucción ósea masiva y de la
vascularidad, en casos de pacientes víctimas de politrauma con fracturas múltiples, la
Tipo de placa.
Cualquier tipo de placa de acero o Titanio puede ser empleada, para las fracturas
pertrocantéricas o subtrocantéricas, las placas con tornillo dinámico para cóndilo (DCS), las
placas anguladas o las de soporte condíleo son útilies para fracturas condilares o
supracondíleas y las DCPs o LC-DCP para las diáfisis femorales o tibiales.
Una consideración especial merece la longitud de las placas, a mayor longitud de la placa,
menor carga por unidad de área en fracturas multifragmentarias, la carga se repartirá en una
mayor longitud de implante.
138
Número de tornillos.
En términos generales son suficientes tres tornillos bicorticales por cada extremo de fractura
en hueso sano, con una distancia de por lo menos 3 cm del sitio de fractura al tornillo. Las
placas anguladas (incluyendo el DHS, DCS) siguen reglas especiales, ya que es suficiente
un tornillo más del lado del tornillo dinámico. La carga por unidad de área también disminuye
en la medida en que el segmento sin tornillos en la placa sea de mayor longitud.
Conclusión.
Los buenos resultados en consolidación obtenidos hasta el momento con esta técnica son
debidos a la preservación del hemoatoma fracturario, la preservación de la vascularidad
remanente de los fragmentos óseos y a la mayor resisitencia a la fatiga de una placa más
larga que en la Osteosíntesis tradicional.
Dado que se trata de una técnica especial de fijación con placas, la regla de las corticales no
se aplica, pero si se decide por una Osteosíntesis convencional con placas, la regla de las
corticales sí se aplica.
Lo aprendido en los clavos intramedulares sobre que una estabilidad relativa favorece y
promueve la formación de callo, de la misma forma, una mayor longitud de placa sin tornillos
colocados en sus orificios hace que la placa permita la suficiente movilidad de los fragmentos
para formar hueso por debajo de esta área de placa, lo que forma un excelente callo de
consolidación.
Introducción.
Probablemente el enclavado sea uno de los primeros métodos de osteosínesis Mínimamente
invasiva que se hayan descrito. Ya G. Künstcher describía la colocación de su clavo sin abrir
el sitio de la fractura, lo que permitía no solamante una descarga de peso precoz, sino
tambien una rápida consolidación.
Objetivo.
El objetivo es el de preservar el hamatoma fracturario, manipulando los fragmentos a
distancia sin abrir el foco de fractura y fijando al clavo al hueso sano con pernos proximales y
139
distales al sitio de fractura. Permitiendo una pronta descarga de peso sin permitir
acortamientos o angulaciones del sitio de fractura.
Implantes.
Cualquier tipo de clavo puede ser colocado, inclusive los clavos sin pernos, si se colocan con
un fresado mínimo o nulo y se bloquean las rotaciones o acortamientos mediante el empleo
de un fijador externo, con un Schanz por cada zona metafisaria, la cual tiene la suficiente
anchura para colocarse sin colisionar con el clavo.
Los clavos de reconstrucción han ampliado el panorama del uso de los mismos inclusive en
algunos casos de fracturas articulares del fémur distal, en estos casos, se realizará una
reducción directa con tornillos y posteriormente se introducirá el clavo especialmente
diseñado para este tipo de fracturas (DFN).
Para pacientes en edades pediátricas con cartílago de crecimiento abiertos, se han diseñado
clavos elásticos de titanio (TEN), los cuales pueden ser introducidos por incisiones pequeñas
proximales o distales en el fémur o la tibia con una estabilidad rotacional suficiente al
colocarse dos en forma cruzada en el conducto medular.
Indicaciones.
Prácticamante cualquier tipo de fractura de las diáfisis de los huesos largos de extremidades
inferiores y del húmero, localizadas en las 3/5 partes de las diáfisis.
Los clavos de reconstrucción permtien el tratamiento de fracturas bifocales o con
compromiso articular irradiado a diáfisis.
Contraindicaciones.
Aunque raras, existen algunas contraindicaciones para el uso de clavos intramedulares:
- Infección aguda activa del conducto medular
- Pacientes con conductos medulares menores de 8 mm de diámetro.
- Pacientes con contusión pulmonar grave acompañados de Politrauma,
Pelvis.
Definición. La fijación de las lesiones pelvianas en forma percutánea sin hacer una disección
extensa.
Introducción.
Los pacientes con lesiones pelvianas pueden tener intensas hemorragias que ponene en
peligro su vida y se asocian con lesiones vicerales y neurológicas.
Desde hace mucho tiempo se ha comentado que la fijación precoz con reducción anatómica
a través de una fijación estable de estas lesiones minimizan el riesgo de las hemorragias,
disminuye el dolor y facilita la movilización del paciente mejorando el pronóstico de los
pacientes.
La estabilización cerrada de la pelvis con yesos, pantalones antishock, y fijación externa han
sido empleados como medidas de tratamiento, desafortunadamante estos métodos por sí
mismos no pueden controlar las lesiones pelvianas inestables del anillo posterior y raramente
141
Las técnicas de reducción abierta permiten la visualización directa del área lesionada, pero
generalmente se tienen que efectar al cabo de algunos días después de que ocurrió la lesión
para permitir la “maduración” del hematoma pelviano.
Los accesos posteriores se asocian con problemas de cicatrización y las complicaciones en
las heridas se reportan hasta en un 27% (8).
En una revisión mutlicéntrica se reportaron sólo un 3.9%, pero este grupo de expertos
cirujanos de pelvis concuerdan en señalar que la cuidados selección del paciente, el cuidado
de las partes blandas durante la cirugía y la experiencia del cirujano son medidas que
disminuyen las complicaciones en accesos quirúrgicos abiertos por vía posterior (9).
Indicaciones.
La fijación percutánea de la pelvis está indicada para lesiones anteriores o posteriores del
anillo pelviano y ofrece numerosas ventajas.
La fijación percutánea puede efectuars en la etapa aguda de la atención inicial del paciente
grave, aún como parte de su proceso de reanimación inicial ó resucitación. La intervención
en el agudo permite la reducción cerrada ya que el hematoma pelviano es complaciente. A
medida que los días pasan, el hematoma madura y con ello, la posibilidad de realizar una
adecuada reducción cerrada se vuelve más difícil. La fijación percutánea se realiza con una
manipulación cerrada para reducir la lesión pelviana sin descomprimir el hematoma fresco,
el sangrado operatorio es mínimo y las complicaciones de la herida son raras. Sin embargo,
se requiere de una excelente imagen perioperatoria del anillo pelviano mediante fluoroscopía
y una planificación preoperatoria.
Evaluación preoperatoria/planificación.
La evaluación preoperatoria incluye el estado hemodinámico del paciente, temperatura
corporal, otras lesiones asociadas. El cirujano debe entender el tipo de lesión, el
desalojamiento de los fragmentos así como las maniobras para reducirlos. La explroación
clínica de la pelvis debe hacerse por el cirujano que va a intervenir al paciente y hacerla una
sola vez ya que si el paciente está despierto, ocasionará dolor y en caso contrario,
142
Las radiografías incluyen AP pelvis, proyecciones de entrada, salida y oblicuas (alar y
obturatriz) así como un estudio de TAC. Los estudios contrastados se tratarán de evitar ya
que éstos obstaculizarán la visión fluoroscópica.
Toda esta información aydan a facilitar un plan preoperatorio lógico, racional y adecuado
para el paciente y su lesión.
Containdicaciones.
Algunos factores del paciente pueden constituír una contraindiación para efectuar una fijación
percutánea con tornillos:
- La obesidad
- Distensión abdominal
- Medio de constraste en cavidadabdominal o vejiga
- Enfermedades concomitantes
- Lesiones en órganos o aparatos sistémicos primarios (lesiones de aorta)
- Variantes anatómicas (dismorfismo sacro, ramas muy angostas)
- La mala calidad de hueso que impida tener una buena imagen radiológica
puede ser una contraindicación relativa para efectuar una fijación percutánea.
Requisitos
Es necesario contar con el equipo especial para hacer la fijación percutánea y la reducción
percutánea. Una mesa de operaciones radiotransparente a la que se se le puedan añadir
aditamentos para distracción. El equipo de tornillos canulados es deseable, aunque no
estrictamente indispensable cuando el cirujano tiene experiencia. El marco de fijación externa
anterior que se coloca en muchas ocasiones es útil para poder efectuar maniobras de
reducción. Es indispensable una excelente unidad de arco en “C” con un técnico radiólogo
experimentado.
Indicaciones
Lesiones del arco anterior de la pelvis
Fijación externa.
La fijación externa es una de las armas más útiles para el tratamiento de infinidad de lesiones
traumáticas y ortopédicas. En las lesiones inestables de la pelvis se ha cuestionado la
utilidad de los mismos para estabilizar el arco posterior cuando el marco se coloca
anteriormente (10). Los tornillos de Schanz se colocan en el iliaco a través de pequeñas
incisiones y deben estar colocados entre las dos tablas del iliaco. Los marcos más frecuentes
se construyen con 1-3 tornillos de Schanz por cada cresta iliaca (10,11). Los marcos
anteriores con un clavo de Schanz colocado supra acetabularmente se han probado en el
laboratorio y resultaron ser útiles para dar estabilidad pelviana suficiente. El marco anterior
se utiliza para conseguir y mantener una reducción provisional de la pelvis en el paciente
hemodinámicamante inestable (10,11,12,13,14,15,16). Pero su uso como tratamiento
definitivo se limita a aquellos casos con mínima lesión posterior o en conjunción con algún
método de fijación interna del arco posterior de la pelvis.
Los marcos multiplanares más complejos incrementan muy poco la estabilidad, por lo que
resulta impráctico su uso, y en 50 pacientes en que se colocaron marcos anteriores muy
complejos para el tratamiento de 50 pacientes con lesiones posteriores inestables, todos
ellos fallaron, y en todos los casos se encontraron seudoartrósis en todos los casos (17).
McBroom, demostró en su estudio que ninguna configuración de marco anterior de fijación
externa anterior es capaz de proveer la suficiente estabilidad para mantener la reducción de
lesiones pelvianas con arco posterior inestable para permitir la descarga de peso
precozmente (16,18).
Técnica
El paciente se coloca en posición supina en una mesa totalmente radiotransparente y que
permita el paso irrestricto del arco en “C” para tomar proyecciones AP, entrada, salida de la
pelvis y oblicuas del acetábulo.
Es útil colocarle unas sábanas dobladas debajo de las nalgas para elevar el pubis. Esta
posición hace que las caderas tengan una extensión y faciliten la colocación ante o
retrógrada de los tornillos. Si se elgiió la colocaicón anterógrada el brazo del paciente del
mismo lado donde se va a colocar el tornillo, debe colocarse cruzando el pecho del paciente
para facilitar la colocación del tornillo y no obstaculizar el arco en “C”. La colocaión
anterógrada es un pco más difícil debido a la greusa capa muscular y es en este caso donde
los tornillos canulados son más útiles. Por estas dificultades no se recomienda empezar la
fijación percutánea con esta técnica.
La fijación retrógrada es más sencilla de realizar pero se puede dificultar en los casos de
obesidad, inflamación del pubis, muslos muy gruesos que pueden obstaculizar la correcta
posición y orientación de la pistola y broca. Las variantes anatómicas de las ramas tales
como una exagerada curvatura generalmente en pacientes delgados y de talla baja o en
146
Tornillos sacro iliacos
Matta introdujo la fijación percutánea de tornillos sacro iliacos con el paciente en posición en
decúbito ventral (20). Routt y colaboradores postularon la colocación percutánea de tornillos
sacroiliacos pero con el paciente en decúbito supino después de una reducción cerrada o
abierta.
La inserción segura de los tornillos es posible de realizarse con proyecciones de entrada y
salida con una lateral verdadera del sacro.
La inserción del primer tornillo se hace anticipando la colocación de un segundo tornillo.
La posición en decúbito supino permite la acción de múltiples equipos simultáneos, además
de que es posible efectuar una reducción u otro procedimiento del arco anterior de la pelvis,
que ayuda a la reducción del anillo posterior (21,22,23).
Técnica
La reducción de la hemipelvis desalojada debe efectuarse previamente a la inserción de los
tornillos. La orientación de los tornillos es perpendicular a la articulación SI, evitando penetrar
al conducto medular hacia atrás o hacia la cavidad abdominal hacia delante.
Se inicia con una proyección lateral del sacro y la colocación de una broca de 4.5 mm de
diámetro en el centro del sacro.
A continuación se cambia el arco en “”C” para tomar controles en posiciones AP, entrada y
salida, ára orientar la broca, cuando se tenga la dirección correcta, la broca se hace avanzar
a base de suaves golpes de martillo hasta sentir que la broca ha pasado el ala iliaca y se
encuentra en contacto con la superficie interna de la articulación SI. A continuación se
cambia la broca de 4.5 y se coloca la broca de 3.2 en el orificio dejado por la broca, si es
necesario, se rectifica la dirección de la broca con las proyecciones del arco en “”C” y se
impulsa con motor neumático, se hace avanzar hasta que la misma llegue al cuerpo vertebral
de la primera vértebra sacra. Se mide y se introduce el tornillo a través de la pequeña
incisión. Para facilitar la introducción del tornillo y evitar que en el caso de que se safara del
destornillador y que se quedara perdido en la gruesa musculatura glútea, se fija el mismo con
una lazada de sutura absorbible en la que se incluye la rondana, en el momento de que el
tornillo se hubiera apretado a fondo, la lazada se corta y se queda en la profundidad de la
Técnica quirúrgica
La técnica quirúrgica difiere ligeramente de la descrita para los tornillos SI, la longitud,
orientación son diferentes. Para poder fijar adecuadamente una fractura sacra con tornillos,
la longitud de éstos debe ser mayor, el tornillo debe colocarse de forma más horizontal, con
un sitio de entrada más cefálico y anterior en la cortical lateral del iliaco.
Las fracturas localizadas en la zona II, merecen una mención especial, ya que las fracturas
multifragmentadas pueden tener desalojamientos de los fragmentos, con lo que las raíces
nerviosas pueden sufrir daños. Con una TAC preoperatoria se pueden evaluar mejor este
tipo de lesiones. En general, este tipo de fracturas se reducen de forma abierta y la fijación
con tornillos se complementa con otro método de fijación (placas). Las lesiones fijadas con
tornillos no deben comprimirse ya que esto pudiera ocasionar algún daño neurológico, los
tornillos deberán ser de rosca continua.
Complicaciones
La fijación percutánea de lesiones inestables de la pelvis mediante tornillos es un método
potencialmente peligroso. El cirujano debe conocer la anatomía normal para poder entender
los desalojamientos y hacer una correlación con los estudios radiográficos. Los tornillos
colocados de forma equivocada, ocasionan lesiones neurológicas, vasculares y de otras
estructuras vitales.
La mala posición de los tornillos se debe a una mala interpretación de la anatomía pelviana,
a una mala visión radiológica perioperatoria con un arco en “C” de mala calid ad o dañado,
variantes anatómicas o de una mala reducción.
La razón fundamental de falla de los tornillos se debe a una mala calidad de hueso, a un
paciente poco cooperador con el protocolo de rehabilitación, infección y una fijación
148
insuficiente. La pseudoartrosis o el retardo de consolidación pueden ocasionar una falla
tardía de la fijación con tornillos. Las infecciones de las heridas son extremadamante raras
con las técnicas percutáneas (21,23,25,26)
Conclusión
La adecuada reducción y la fijación percutánea de las lesiones inestables de la pelvis ofrece
varias ventajas. La fijación estable se puede conseguir en una etapa aguda y sin abir ni
desorganizar el hematoma pelviano. Se evitan las grandes heridas y los tiempos quirúrgicos
prolongados, por lo que también minimizan los sangrados y las infecciones de las heridas. Se
requiere de una excelente imagenología y de la comprensión de la anatomía pelviana para
poder tener éxito con la cirugía Mínima Invasiva de plevis con tornillos.
Los diferentes marcos de fijación externa que se construyen siguen los mismos principios.
Incisiones a distancia con reducciones indirectas respetando la circulación y sin violar el área
de fractura para preservar el hematoma de la fractura y siendo un método de ferulización.
149
BIBLIOGRAFÍA.
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151
CUIDADOS PRE, TRANS Y POSTOPERATORIOS
Dr. Edgardo Ramos
CUIDADOS PREOPERATORIOS
Son todos los procedimientos que se realizan desde el primer contacto con el paciente hasta
el inicio de su cirugía.
Existen Cuidados Profilácticos y otros Terapéuticos. Los primeros se llevan a cabo con el fin
de prevenir o evitar complicaciones y los segundos conllevan tanto la prevención como parte
del tratamiento implícitos, es decir, que al llevar a cabo algún procedimiento preoperatorio
que es terapéutico, como sería la alineación e inmovilización de una fractura, esto nos va a
limitar daño futuro.
Cuidados Preoperartorios:
1. Infraestructura adecuada. Todo hospital debe contar con las instalaciones, material,
equipo, normas y preparación del personal adecuados para realizar cirugías en un
entorno lo más libre de gérmenes posible y contar con lo adecuado para cada
procedimiento y con el conocimiento suficiente para el mejor desarrollo de todas las
cirugías.
2. Planificación preoperatoria. Es para cada caso en particular, de acuerdo a lo visto en
el capítulo correspondiente.
3. Profilaxis antitrombótica. Debe ser iniciada al llegar el paciente a Urgencias cuando las
lesiones involucran pelvis y extremidades pélvicas.
a. Se realiza en nuestro medio generalmente con heparina, ya sea convencional o
lo más reciente que es la de bajo peso molecular, la cual ofrece menor dolor
local y no hematoma en sitio de infiltración, con la misma eficacia. Hasta la
fecha, no existen estudios concluyentes o contundentes en cuanto a su eficacia
152
en comparación de la convencional. Se aplican 20 ó 40mg subcutáneos, de
preferencia periumbilicales cada 12 – 24 hrs.
b. Una de las recomendaciones para evitar trombosis es el uso de Dextrán, no
sólo como expansor del plasma si no también contra la trombosis por el poder
antiagregante que contiene a dosis de 500cc al momento de la inducción
anestésica, 500cc a las 8 y 24 hrs.
c. Otras opciones pueden ser los cumarínicos y warfarina, sin embargo, es muy
fácil llegar a la anticoagulación con ellos, por lo que se manejan con mucha
cautela y sólo en contadas ocasiones.
d. Aspirina. Se usa a dosis de 100mg c/24 hrs, aunque se utiliza más en el
postperatorio
e. Medias elásticas de compresión suave, ya que las de media y alta compresión
no son bien toleradas por los pacientes
antibiótico de elección.
7. Síndrome Compartimental: Se puede evitar tan sólo con medidas como alineación
temprana de la extremidad e inmovilizar, utilizar vendaje almohadillado,
principalmente en fracturas de antebrazo y tibia (no funciona como inmovilizador, se
153
agrega férula o yeso), mantener la extremidad a nivel del corazón o como máximo a
30° del mismo, no elevándolo hacia el cenit - como lo aprendimos por tradición - para
evitar la disminución del gradiente de presión a nivel capilar, además de una vigilancia
estrecha de dolor a la tensión muscular pasiva, que es su principal síntoma.
8. Lineamientos del ATLS
9. Las descompensaciones metabólicas, circulatorias y respiratorias deberán ser
tratadas de manera multidisciplinaria con el fin de que el paciente ingrese a sala de
operaciones en las mejores condiciones posibles, recordando que en ocasiones es
mejor intervenir lo antes posible para así evitar la falla orgánica múltiple de
determinados pacientes.
10. Solicitud de sangre y derivados de acuerdo al procediiento.
CUIDADOS TRANSOPERATORIOS
Se llevan a cabo durante el procedimiento, en cada caso en particular y en general.
1. Normas y conductas intraoperatorias al pie de la letra.
2. Posición del paciente: de acuerdo al procedimiento y a padecimientos de fondo.
Ejemplo: un paciente con fractura supraintercondílea humeral compleja que
generalmente se interviene en decúbito prono, cuando existe compromiso
cardiopulmonar será mejor en decúbito lateral para no aumentar dicho compromiso y
no es aconsejable el decúbito supino, ya que se utiliza una o dos manos tan sólo para
mantener en posición la extremidad para realizar el procedimiento.
3. Torniquete neumático: no más de 90 minutos, cuidando salientes óseas, lejos de
articulaciones, de menor superficie de área (más anchos = más daño), a una presión
que resulta de la suma de la sistólica más 100 más dos veces el diámetro del sitio de
colocación. No se recomienda el uso de la venda de Esmarch, ya que la presión no
puede ser controlada y se daña la capa íntima vascular, predisponiendo a la
trombosis.
4. Incisiones: de acuerdo al procedimiento y respetando las líneas de Langer, amplias si
existe la necesidad de visión directa, para evitar así necrosis por tracción. Actualmente
mínima invasión.
5. Evitar daño a tejidos:
a. Reducción indirecta
b. Pocas manos (a menos manos, menor posibilidad de error)
154
c. Pocos retractores
d. Pocas pinzas de reducción
e. No desperiostizar o despedicular
f. Irrigaciones continuas con solución Hartmann
g. No antisépticos tópicos en soluciones (yodo)
6. Hemostasia. Retirar torniquete antes de cerrar para revisar sangrado y evitar
hematomas.
7. Cierre de heridas:
a. No tensión en la piel
b. Puntos amplios no apretados
c. Suturar fascia superficial y no tejido adiposo (se necrosa y se infecta con
facilidad)
8. Drenaje de redón. Es preferible dejar un drenaje que no drene sangre a no dejarlo y
que se forme hematoma. Tamaño de acuerdo a región anatómica
9. El uso de AINES transoperatorios bloquean los mediadores químicos del dolor e
inflamación, reduciéndolos para el postoperatorio.
10. El vendaje almohadillado ayuda mucho en el control del dolor, la mejor distribución de
la presión del vendaje y la disminución de posibilidades de síndrome Compartimental.
Un vendaje compresivo no es la solución al sangrado postoperatorio (revisión de
hemostasia) pero sí puede ser la causa de dolor postoperatorio que no cede a
analgésicos adecuados y hasta de un síndrome Compartimental que desarrolle
contractura isquémica de Volkman.
CUIDADOS POSTOPERATORIOS
Son los correspondientes al periodo en el que el paciente pasa a recuperación y a su cama.
Se dividen en Inmediatos, Mediatos y Tardíos.
Los inmediatos corresponden al momento en que el paciente sale de sala de quirófano y,
dependiendo de la evolución, hasta dos semanas después. Los mediatos desde el 3er día
hasta 3 meses y los tardíos desde 4 semanas hasta siempre.
¿Por qué se traslapan de manera tan poco definida estos periodos? Puede ser la pregunta.
Resulta que si tengo un paciente al cual le realizo una reducción cerrada y fijación con el
fijador pequeño por fractura de radio distal, manejándolo como cirugía de corta estancia, de
no haber complicación alguna, los cuidados inmediatos terminan en los dos primeros días,
155
dando lugar a los mediatos. Si el mismo paciente se complica con un síndrome
Compartimental y requiere la fijación externa igual pero con fasciotomías, resulta que el
periodo de cuidados inmediatos se prolonga hasta por dos semanas, ya que son los mismos
durante dicho periodo, hasta la resolución del cierre cutáneo, de hecho, no es tan fijo el punto
de las dos semanas o los días mencionados. Al enfrentarnos a una fractura expuesta que
requiere de aseos constantes y desbridaciones, desarrolla infección y continúa con cuidados
inmediatos más prolongados.
En cuanto al mediato y tardío, no es igual el manejo de una fractura que consolida
radiográficamente a las 4 semanas como la misma fractura que en tres meses no ha
consolidado, siendo los cuidados mediatos iguales en la segunda semana que en la 12ª en
este último caso y ya con marcha sin asistencia en el caso anterior.
De igual forma, un paciente con osteomielitis o secuelas postraumáticas importantes, puede
ser que nunca pueda darse de alta definitiva y seguirse tratando mientras viva, por lo difícil
que resulta la resolución de dichos problemas.
Inmediatos
Mediatos
Tardíos
para 24 hrs.
b. Combinación con analgésicos centrales
c. Antinflamatorios intravenosos o musculares
3. Continúa terapia antitrombótica
156
4. Ejercicios respiratorios
5. Cuidados de sangrado y de drenajes
6. Cambio de apósitos a las 24 – 48hrs. Retiro de drenaje
7. Inmovilizaciones en caso necesario
8. Cuidados de heridas. Agua y jabón, no antisépticos
9. Movilización fuera de cama al retiro de drenaje
10. Marcha asistida si el resultado así lo permite
11. Controles de laboratorio y gabinete pertinentes
12. Movilización activa y pasiva de sitio afectado de acuerdo a tolerancia por dolor y al
procedimiento
157
cual dependerá del procedimiento, lesión y sobre todo, del resultado y de cada
paciente
b. La recuperación de fuerza muscular se deberá iniciar una vez que se obtenga
por lo menos un 70% de recuperación en los arcos de movilidad, ya que la
naturaleza no tiene límite de tiempo en cuanto a fortalecimiento, el cual puede
ser incluso contraproducente para la movilidad articular, ya que al aumentar la
fuerza muscular, este se puede oponer a la movilidad articular en un principio,
gracias al edema muscular intersticial que existe después de realizar
fortalecimiento
5. Continúa profilaxis antitrombótica por 3 meses con 100mg de ácido acetilsalicílico
cada 24hrs en casos de riesgo en cirugía de extremidades pélvicas
6. Apoyo parcial progresivo hasta el total de acuerdo a imagen radiográfica
individualizado (ver las páginas de la 421 a la 426 en la 3ª edición del manual de
Osteosíntesis AO)
7. Deportes no competitivos o de contacto 3 meses después de la consolidación
radiográfica
8. Deporte a nivel competitivo de 4 – 6 meses después (individualizar)
9. Retiro de implantes sólo cuando sea necesario, ver manual AO páginas 425 / 26
158
tiempo. Indicada cuando la extremidad afectada no debe ser apoyada o el apoyo debe
ser mínimo
Tres tiempos: Se adelantan las dos muletas al mismo tiempo y se da un paso con
cada extremidad. Indicada para apoyo parcial progresivo
Cuatro tiempos: es al adelantar una muleta y el pie contrario, seguido de la otra muleta
y el otro pie. También para apoyo parcial casi total o total
159
SINDROME COMPARTIMENTAL
160
CUADRO CLINICO
Está dado por la lesión isquémica del músculo y el aumento de la presión dentro de uno o
varios compartimentos del segmento comprometido. En algunas ocasiones puede haber
compromiso de los nervios intracompartimentales o cercanos a éste. La elevación de las
extremidades hacia el cenit aumenta de manera significativa la posibilidad de síndrome
Compartimental postaumático o postquirúrgic, siendo la posición ideal el nivel del corazón o
no más de 30° del mismo. No siempre es evidente la alteración neurológica periférica en este
síndrome.
Los elementos del síndrome son:
DIAGNOSTICO
TRATAMIENTO
162
FALLA DE IMPLANTES.
Dr. Gilberto Meza
En el hueso vivo la reacción a un alto índice de compresión entre el hueso o entre hueso-
implante es la resorción.
La fijación estable con continuidad estructural del hueso reduce la carga a la que es sometido
el implante “el hueso puede proteger al implante “, pero el incremento de la carga por el uso
163
incorrecto de los implantes es mucho mayor que la resistencia que puede tener el implante
metálico, lo que conduce a la fatiga del material, esto produce fricción entre dos superficies
en especial cuando se trata de placas y tornillos, lo que resulta en corrosión.
La fijación interna se encuentra afectada básicamente por tres factores:
1. La esfuerza estática generada por el implante
2. La fuerza dinámica resultante de la función muscular
3. La cantidad de superficie de contacto sobre la que las fuerzas actúan.
Por lo tanto la falla de los implantes resulta principalmente del desconocimiento de los
factores mecánicos inherentes al hueso y aquellos que afectan la resistencia de los implantes
metálicos.
Podemos decir que existen las siguientes causas que conducen a la falla del implante:
Error en la selección del principio biomecánico
Implante inadecuado al tipo o área anatómica de la fractura
Colocación incorrecta del implante
Soporte óseo insuficiente por defecto en la reducción o pérdida ósea
Cuidados postoperatorios inadecuados.
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Schatzker J., Tile M., Tratamiento quirúrgico de las fracturas. Editorial Medica Panamericana
2ª. Edició[Link].1, pp19-30.
164
SEUDOARTROSIS
165
densidad ósea en los Rayos-X no es necrosis, sino hueso vivo. Para curar estas
seudoartrosis el único elemento necesario es ofrecer la estabilidad necesaria.
Literatura
166
INFECCIONES LUEGO DE OSTEOSÍNTESIS.
Dr. Fernando García
169