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Definición de Suelo

El documento define el suelo y describe sus principales componentes, incluyendo materia orgánica, inorgánica, agua y aire. Explica que el suelo se compone de tres fases: sólida, líquida y gaseosa.

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Definición de Suelo

El documento define el suelo y describe sus principales componentes, incluyendo materia orgánica, inorgánica, agua y aire. Explica que el suelo se compone de tres fases: sólida, líquida y gaseosa.

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Definición de Suelo.

El suelo es la capa superficial de la corteza terrestre en la que viven numerosos


organismos y crece la vegetación. Es una estructura de vital importancia para el desarrollo
de la vida. El suelo sirve de soporte a las plantas y le proporciona los elementos nutritivos
necesarios para subdesarrollo. El suelo se forma por la descomposición de rocas por
cambios bruscos de temperatura y la acción de la humedad, aire y seres vivos. El proceso
mediante el cual los fragmentos de roca se hacen cada vez más pequeños, se disuelven o
van a formar nuevos compuestos, se conoce como meteorización.

Los productos rocosos de la meteorización se mezclan con el aire, agua y restos


orgánicos provenientes de plantas y animales para formar suelos. Este proceso tarda
muchos años, razón por la cual los suelos son considerados recursos naturales no
renovables.

Los principales componentes del suelo son: materia orgánica viva y muerta,
representada por restos de vegetales, por hongos, lombrices de tierra, insectos y otros
animales y por el humus (material oscuro y pastoso que se ha formado durante siglos
sobre el perfil del suelo); materia inorgánica, originada por el proceso de meteorización,
produciendo así algo de fósforo, azufre y nitrógeno, los cuales determinan que un suelo
sea fértil para un tipo de cultivo.

También se encuentran el agua, su presencia es de vital importancia, ya que mantiene


en solución los nutrientes que serán aprovechados por las plantas; y el aire, que ocupa
los poros que el agua deja libres, contiene gases atmosféricos, en su mayoría dióxido de
carbono. Según su estado físico, los componentes del suelo se encuentran en: fase
sólida, liquida o gaseosa.

Dentro de las propiedades físicas de los suelos se encuentran la textura, la estructura,


la porosidad, la temperatura, la consistencia y el color. Sus propiedades químicas se
manifiestan en la transformación de las sustancias formadoras del suelo; por ejemplo, en
la presencia de nutrimentos orgánicos e inorgánicos, el intercambio de iones y la acidez
del suelo (pH).

Sistema trifásico del suelo.

Entendemos por suelo a la superficie emergida de la tierra o la parte de la litosfera que


de alguna forma está sometida a la acción de los agentes climáticos y biológicos y, por
supuesto, a una intervención masiva de las actividades humanas.

En esta definición englobamos básicamente la capa superficial emergida sometida a


una evolución permanente –factor tiempo- y a unas dimensiones en constante interacción
con los demás componentes de los ecosistemas en que participa –factor espacio.Debido
a su naturaleza permeable, penetrable y oxidable, capaz de ser deshidratado y calentado,
permite el desarrollo de la vida macrobia y del sistema radical de la vegetación.
El suelo es un medio multifásico, de composición variable en el espacio y el tiempo, al
que afectan fenómenos físicos, químicos, biológicos y climáticos por una parte y por otra
la acción del hombre a través de la contaminación.

El suelo está compuesto por tres fases: la fase sólida, compuesta a su vez por la
fracción mineral y la orgánica; la fase liquida; y la fase gaseosa, que ocupa el espacio que
la fase liquida deja libre en la porosidad presente en el suelo.

En un promedio general la materia orgánica constituye un 5% del suelo, el agua 25%,


el aire 25% mientras que la fracción mineral está representada en un porcentaje del
45%.Como resultado de la actuación de los factores formadores se desarrollan procesos
de formación que conducen a la aparición de los suelos, los cuales están constituidos por
las tres fases recién mencionadas.

-Fase sólida:

Los minerales constituyen la base del armazón sólido que soporta al suelo.
Cuantitativamente en un suelo normal la fracción mineral representa de un 45-49% del
volumen del suelo. Pero dentro de la fase sólida constituyen, para un suelo
representativo, del orden del 90-99% (el 10-1% restante corresponde a la materia
orgánica). La fase sólida representa la fase más estable del suelo y por tanto es la más
representativa y la más ampliamente estudiada. Es una fase muy heterogénea, formada
por constituyentes inorgánicos y orgánicos.

-Fase liquida:

Se caracteriza por su variabilidad en el espacio y por el tiempo, tanto a nivel cualitativo


como cuantitativo. Esta variabilidad está condicionada por la propiedades especificas de
esa fase liquida, por las características de los espacios en que se encuentra y por las
propiedades del suelo que la sustenta.

La fase líquida circula a través del espacio poroso, quedando retenida en los poros del
suelo; está en constante competencia con la fase gaseosa. Los cambios climáticos
estacionales, y concretamente las precipitaciones atmosféricas, hacen variar los
porcentajes de cada fase en cada momento.

-Fase gaseosa:

Es la mezcla de gases que ocupa los espacios que la fase liquida deja libres en la
porosidad de suelo. Debido a sus características intrínsecas como fluido, la fase gaseosa
presenta una marcada similitud con la fase liquida del suelo, sobre todo en lo que se
refiere a su dinámica, aunque tiene algunas diferencias con respecto a ésta. La atmósfera
del suelo está condicionada por la dinámica de los procesos biológicos que se producen
en relación a ella, y que están determinados por el consumo de oxigeno y por la
producción de CO2 que realizan los microorganismos y las plantas durante sus procesos
de oxidación.

Los distintos procesos biológicos que se producen en el suelo hacen que la fase
gaseosa se encuentre sometida a constantes variaciones en su composición. A
consecuencia del incremento en la proporción de determinados gases, paralelo al
descenso de las proporciones de otros, se produce un desequilibrio entre la composición
de la atmósfera del suelo y la del exterior, ambas en contacto directo, compensado por
una serie de intercambios entre una y otra que permiten una homogeneización de la
composición, y cuya función ultima es permitir asegurar la vida de los organismos del
suelo.

Un suelo en capacidad máxima no contendrá fase gaseosa mientras que otro en punto
de marchitamiento presentará valores muy altos. En condiciones ideales la fase
atmosférica representa un 25% del volumen total del suelo. Se admite que un porcentaje
de aire del 10% es insuficiente.

Formación del suelo.

La roca, al ser meteorizada, queda alterada en el mismo lugar donde afloró en la


superficie terrestre. Se va formando por este proceso un manto homogéneo y rico en
nutrientes, por lo que es colonizado rápidamente por seres vivos, como plantas o las
lombrices de la imagen. La acción de estos seres transforma este manto homogéneo
apareciendo zonas diferenciadas llamadas horizontes.

Suelo; geológicamente hablando, es la capa más superficial, móvil y suelta de la corteza


terrestre, resultado de la meteorización y de la acción de los seres vivos. La ciencia que
estudia los suelos se llama Edafología. La formación de un suelo depende de factores tan
diversos como son:

La roca madre; Es la roca que genera el suelo. Cuanto más dura sea esta roca, más
tardará en meteorizarse y transformarse en suelo.

El clima; En climas húmedos las rocas se meteorizan antes debido a la acción del agua.
Esto permitirá que se forme mejor que en un clima seco.

El relieve; Cuando el relieve es suave los productos de la meteorización quedan donde


se encontraba la roca madre, generando un suelo. Si el relieve es abrupto los fragmentos
de roca meteorizada son arrastrados rápidamente hacia otros lugares. Por eso en estas
zonas es más difícil que se forme un suelo con todos los horizontes, es decir, un suelo
evolucionado.
Estructura del suelo.

Se entiende la estructura de un suelo como la distribución o diferentes proporciones que


presentan los distintos tamaños de las partículas sólidas que lo conforman, y son:

 Materiales finos, (arcillas y limos), de gran abundancia con relación a su volumen, lo que
los confiere una serie de propiedades específicas, como:
 Adherencia.
 Absorción de agua.
 Retención de agua.
 Materiales medios, formados por tamaños arena.
 Materiales gruesos, entre los que se encuentran fragmentos de la roca madre, aún sin
degradar, de tamaño variable.
Los componentes sólidos, no quedan sueltos y dispersos, sino más o menos aglutinados
por el humus y los complejos órgano-minerales, creando unas divisiones horizontales
denominadas horizontes del suelo.
Horizontes: Se llaman horizontes del suelo a una serie de niveles horizontales que se
desarrollan en el interior del mismo y que presentan diferentes caracteres de
composición, textura, adherencia, etc. El perfil del suelo es la organización vertical de todos
estos horizontes.
Clásicamente, se distingue en los suelos completos o evolucionados tres horizontes
fundamentales que desde la superficie hacia abajo son:

 Horizonte O, "Capa superficial del horizonte A"


 Horizonte A o zona de lavado vertical: Es el más superficial y en él enraíza la
vegetación herbácea. Su color es generalmente oscuro por la abundancia de materia
orgánica descompuesta o humus elaborado, determinando el paso del agua arrastrándola
hacia abajo, de fragmentos de tamaño fino y de compuestos solubles.
 Horizonte B o zona de precipitado: Carece prácticamente de humus, por lo que su color
es más claro (pardo o rojo), en él se depositan los materiales arrastrados desde arriba,
principalmente, materiales arcillosos, óxidos e hidróxidos metálicos, etc., situándose en
este nivel los encostramientos calcáreos áridos y las corazas lateríticas tropicales.
 Horizonte C o subsuelo: Está constituido por la parte más alta del material rocoso in situ,
sobre el que se apoya el suelo, más o menos fragmentado por la alteración mecánica y la
química (la alteración química es casi inexistente ya que en las primeras etapas de
formación de un suelo no suele existir colonización orgánica), pero en él aún puede
reconocerse las características originales del mismo.
 Horizonte D o horizonte R (roca madre o material rocoso): es el material rocoso
subyacente que no ha sufrido ninguna alteración química o física significativa. Algunos
distinguen entre D, cuando el suelo es autóctono y el horizonte representa a la roca
madre, y R, cuando el suelo es alóctono y la roca representa sólo una base física sin una
relación especial con la composición mineral del suelo que tiene encima.
Propiedades físicas del suelo.

Como se ha explicado, el suelo es una mezcla de materiales sólidos, líquidos (agua) y


gaseosos (aire). La adecuada relación entre estos componentes determina la capacidad
de hacer crecer las plantas y la disponibilidad de suficientes nutrientes para ellas. La
proporción de los componentes determina una serie de propiedades que se conocen
como propiedades físicas o mecánicas del suelo: textura, estructura, color, permeabilidad,
porosidad, drenaje, consistencia, profundidad efectiva.

-Textura: La textura de un suelo es la proporción de los tamaños de los grupos de


partículas que lo constituyen y está relacionada con el tamaño de las partículas de
los minerales que lo forman y se refiere a la proporción relativa de los tamaños de varios
grupos de partículas de un suelo. Esta propiedad ayuda a determinar la facilidad de
abastecimiento de los nutrientes, agua y aire que son fundamentales para la vida de las
plantas.

-Estructura: La estructura es la forma en que las partículas del suelo se reúnen para
formar agregados. De acuerdo a esta característica se
distinguen suelos de estructura esferoidal (agregados redondeados), laminar (agregados
en láminas), prismática (en forma de prisma), blocosa (en bloques), y granular (en
granos).
La estructura del suelo se define por la forma en que se agrupan las partículas
individuales de arena, limo y arcilla. Cuando las partículas individuales se agrupan, toman
el aspecto de partículas mayores y se denominan agregados.

-Color: El color del suelo depende de sus componentes y puede usarse como una medida
indirecta de ciertas propiedades. El color varía con el contenido de humedad. El color rojo
indica contenido de óxidos de hierro y manganeso; el amarillo indica óxidos de hierro
hidratado; el blanco y el gris indican presencia de cuarzo, yeso y caolín; y el negro y
marrón indican materia orgánica. Cuanto más negro es un suelo, más productivo será, por
los beneficios de la materia orgánica.

El color del suelo puede proporcionar información clave sobre otras propiedades del
medio edáfico. Por ejemplo, suelos de colores grisáceos y con presencia de "moteados o
manchas" son síntomas de malas condiciones de aireación. Horizontes superficiales de
colores oscuros tenderán a absorber mayor radiación y por consiguiente a tener mayores
temperaturas que suelos de colores claros. La medición del color del suelo se realiza con
un sistema estandarizado basado en la "Tabla de Colores Munsell". En esta tabla se
miden los tres componentes del color:

• Tono (hue) (En suelos es generalmente rojizo o amarillento)


• Intensidad o brillantez (chroma)
• Valor de luminosidad (value)
-Permeabilidad: Permeabilidad es la propiedad que tiene el suelo de transmitir el agua y
el aire y es una de las cualidades más importantes que han de considerarse para la
piscicultura. Un estanque construido en suelo impermeable perderá poca agua por
filtración.

Mientras más permeable sea el suelo, mayor será la filtración. Algunos suelos son tan
permeables y la filtración tan intensa que para construir en ellos cualquier tipo de
estanque es preciso aplicar técnicas de construcción especiales. En un volumen de está
colección que aparecerá próximamente se ofrecerá información sobre dichas técnicas.
.
-Porosidad: Como consecuencia de la textura y estructura del suelo tenemos su porosidad,
es decir su sistema de espacios vacíos o poros.
Los poros en el suelo se distinguen en: macroscópicos y microscópicos.
Los primeros son de notables dimensiones, y están generalmente llenos de aire, en
efecto, el agua los atraviesa rápidamente, impulsada por la fuerza de la gravedad. Los
segundos en cambio están ocupados en gran parte por agua retenida por las fuerzas
capilares.

Los terrenos arenosos son ricos en macroporos, permitiendo un rápido pasaje del
agua, pero tienen una muy baja capacidad de retener el agua, mientras que los suelos
arcillosos son ricos en microporos, y pueden manifestar una escasa aeración, pero tienen
una elevada capacidad de retención del agua.

-Profundidad: La profundidad efectiva de un suelo es el espacio en el que las raíces de


las plantas comunes pueden penetrar sin mayores obstáculos, con vistas a conseguir el
agua y los nutrimentos indispensables. Tal información resulta ser de suma importancia
para el crecimiento de las plantas. La mayoría de las últimas pueden penetrar más de un
metro, si las condiciones del suelo lo permiten.

Un suelo debe tener condiciones favorables para recibir, almacenar y hacer


aprovechable el agua para las plantas, a una profundidad de por lo menos del susodicho
metro. En un suelo profundo las plantas resisten mejor la sequía, ya que a más
profundidad mayor capacidad de retención de humedad. De igual manera, la planta puede
usar los nutrimentos almacenados en los horizontes profundos del subsuelo, si éstos
están al alcance de las raíces.

Cualquiera de las siguientes condiciones puede limitar la penetración de las raíces en


el suelo:
1. Roca dura sana
2. Cascajo (pedregosidad abundante)
3. Agua (nivel, napa o manto freático cercano a la superficie)
4. Tepetales

Con vistas a planificar su uso, los suelos pueden clasificarse en cuatro grupos, de
acuerdo con su profundidad efectiva:
 Suelos profundos tienen un metro o más hasta llegar a una capa limitante.
 Moderadamente profundos tienen menos de un metro pero más de 0.60 m.
 Suelos poco profundos tienen menos de un metro pero más de 0.60 m.
 Suelos someros tienen menos de 0.25 m.

La profundidad de 0.60 m, es la mínima recomendable con vistas a la producción


comercial de especies, tales como los cítricos. Esta determinación se puede hacer
abriendo un perfil de al menos un metro de profundidad o haciendo uso de una barrena o
sonda de suelos.

Propiedades químicas del suelo.

La meteorización del material de partida por el agua determina, en gran medida, la


composición química del suelo que por último se ha producido. Algunas sustancias
químicas se Hxivian* en las capas inferiores del suelo donde se acumulan, mientras que
otras sustancias químicas, que son menos solubles, quedan en las capas superiores del
suelo. Las sustancias químicas que se eliminan con más rapidez son los cloruros y los
sulfatos, a los que siguen el calcio, el sodio, el magnesio y el potasio.

Los silicatos y los óxidos del hierro y el aluminio se descomponen con mucha lentitud y
apenas se lixivian*. Cuando algunos de estos productos se ponen en contacto con el aire
del suelo, tienen lugar reacciones químicas como, en partícular la oxidación, que provoca
la formación de sustancias químicas más solubles o más frágiles que las originales. En
consecuencia, se aceleran los procesos de meteorización, aumenta la lixiviación* de las
sustancias químicas y se producen otros cambios en la composición química del suelo.

Cuando los suelos anegados que contienen sulfuros ferruginosos (piritas) se exponen
al aire, como por ejemplo, durante la construcción de estanques, éstos pueden convertirse
en suelos ácido-sulfáticos de agua dulce , lo que provoca la oxidación de las piritas y la
acidificación del suelo. El agua del estanque puede entonces hacerse demasiado ácida
para la piscicultura.

El aire presente en el suelo contiene también dióxido de carbono. Al combinarse con


agua, ese gas puede formar un ácido débil (ácido carbónico) que reacciona con algunas
de las sustancias químicas del suelo para formar otras.

-Reacción química del suelo: el pH.

¿Qué significa el pH?

Los suelos pueden tener una reacción ácida o alcalina, y algunas veces neutral. La
medida de la reacción química del suelo se expresa mediante su valor de pH. El valer de
pH oscila de O a 14, y el pH = 7 es el que indica que el suelo tiene una reacción neutra.
Los valores inferiores a 7 indican acidez y los superiores a 7 alcalinidad. Mientras más
distante esté la medida del punto neutro, mayor será la acidez o la alcalinidad.
¿Cómo se mide el pH?

El método de mayor precisión para la determinación del pH del suelo es el que se


realiza mediante un contador eléctrico del ph, que ofrece una lectura directa del valor de
pH cuando los electrodos de vidrio se introducen en una solución que se obtiene
mezclando una parte de la muestra del suelo y dos partes de agua destilada. Los equipos
de esa índole se pueden encontrar en los laboratoríos de análisis de suelos.

Como indicación general del pH del suelo, se pueden utilizar sobre el terreno el papel
de tornasol y los indicadores cromáticos. El papel de tornasol que adquiere un color rojo
en condiciones ácidas y azul en condiciones alcalinas, es relativamente poco costoso y,
por lo general, se puede comprar en farmacia. Dicho papel se sumerge parcialmente en
una suspensión de suelo que se obtiene mezclando una parte de suelo y dos partes
de agua destilada o, si fuese necesario, de agua de lluvia pura recogida directamente en
un recipiente limpio. También se pueden adquirir equipos para ensayos de campo,
incluidos diversos indicadores crom�ticos. Como se indica en las instrucciones,
normalmente se mezcla una pequeña muestra de suelo con un poco de agua destilada y
una sustancia química, y se agregan varías gotas de un indicador cromático. El color de la
solución cambia y ese nuevo color se compara con un gráfico que acompafía al equipe de
ensayo, a partir de lo cual se determina el valor de pH.

¿Cuál debe ser el valor del pH del suelo?

El pH de las capas de suelo que más tarde constituirán los diques y el fondo de sus
estanques influirá considerablemente en su productividad. En agua ácida, por ejemplo, el
crecimiento de los microorganismos que sirven de alimento a los peces puede disminuir
marcadamente. Cuando la acidez o la alcalinidad son extremás, podría hasta verse en
peligro la salud de sus peces, lo que afectarla a su crecimiento y reproducción.

Para lograr buenas condiciones productivas, el valor del pH del suelo del estanque no
debe ser demasiado ácido ni demasiado alcalino. Es preferible que el pH esté dentro de la
gama de 6,5 a 8,5. Los suelos que tienen un pH inferior a 5,5 son demasiado ácidos y los
que tienen un pH superior a 9,5 son demásiado alcalinos. Ambos casos
requieren técnicas de ordenación especiales que aumentan considerablemente el costo
de la piscicultura. Este tema se tratará en un próximo manual de la Colección FAO:
Capacitación. Si el pH del suelo es inferior a 4 o superior a 11, debe considerarse como un
suelo no apto para la construcción de diques de estanque o para su utilización como
fondo de estanque.

-Suelos ácido-sulfáticos reales.

No son frecuentes. Se pueden identificar fácilmente en un perfil de suelo si se tienen


en cuenta dos características importantes:

 Su valor de pH es igual o inferior a 4;


 Generalmente abundan las manchas de color amarillo pálido (véanse las láminas
en color).

Los suelos ácido-sulfáticos potenciales.

Son mucho más frecuentes. Se definen como material edáfico no consolidado y


anegado, que se convertiría en ácido-sulfático de someterse a drenaje y exponerse al
aire. Su pH vana de 5 a 6 aproximadamente. Sin embargo, la oxidación química y
biológica provoca la acidificación del suelo y el pH Nega a 4 o incluso menos en cuestión
de pocos meses.

-Cambio iónico.

Desde muy antiguo se sabía que al pasar un disolución a través de un material


pulverulento se perdía parte de la concentración de la disolución (si la disolución era
coloreada se decoloraba). Por ejemplo era muy conocido el hecho de que los suelos
pueden extraer sales y colorantes de una solución. Hoy día estas reacciones se justifican
por un intercambio de iones entre la solución y el material sólido.

Se define el cambio iónico como los procesos reversibles por los cuales las partículas
sólidas del suelo adsorben iones de la fase acuosa liberando al mismo tiempo otros iones
en cantidades equivalentes, estableciéndose el equilibrio entre ambas fases.

-Capacidad de cambio de cationes.

La capacidad de cambio de cationes (CCC), también llamada capacidad de


intercambio de cationes (CIC), es más importante que la de los aniones y es por tanto la
mejor conocida.

En el suelo son varios los materiales que pueden cambiar cationes. Los principales
cambiadores son las arcillas y la materia orgánica (los dos materiales presentan
propiedades coloidales).

-Importancia de la capacidad de cambio.

-Controla la disponibilidad de nutrientes para las plantas: K++, Mg2+, Ca2+, entre otros.

-Interviene en los procesos de floculación - dispersión de arcilla y por consiguiente en el


desarrollo de la estructura y estabilidad de los agregados.

-Determina el papel del suelo como depurador natural al permitir la retención de


elementos contaminantes incorporados al suelo.
Partes de un Vegetal.

Todas las plantas, al igual que el cuerpo humano, tienen sus partes bien definidas y
cada una de ellas cumple una función específica . Las plantas tienen tres partes
fundamentales que son: raíz, tallo, y hojas. Estudiaremos sus partes:
La Raíz: Es el órgano que se encuentra debajo de la tierra. Su función es sujetar la
planta y absorber las sales minerales y el agua del suelo.
Partes de una Raíz
• Cuello parte situada al nivel de la superficie del suelo, separa el tallo de la raíz
• Raíz principal o cuerpo. Parte subterránea de la que salen las raíces secundarias
• Bellos Absorbentes, por donde penetra el agua con las sustancias minerales para
alimentar la planta.
Muchas de las raíces son útiles y sirven de alimento como la remolacha y la zanahoria;
otras son medicinales como el jengibre.

El Tallo: Es la parte de la planta que crece en sentido contrario al de la raíz, de abajo


hacia arriba, del tallo se sostienen las hojas.
Los tallos sirven para:
1. Sostener todos los órganos del vegetal: hojas, flores y frutos.
2. Conducir de la raíz a las hojas y flores la savia.
Partes del tallo
-Cuello: con el que se une a la raíz.
– Nudo: en los que se insertan las hojas y las ramas.
– Yemas: que dan origen a las ramas Cuello
Utilidad de los tallos: Para la alimentación como la cebolla, los espárragos y medicinales
como la quina y la canela, y para la industria como la caña de azúcar, el lino, el sisal.
De los árboles también se saca la madera para hacer muebles y papel, igualmente se
extrae la resina para sacar el caucho.

La Hoja: Son los órganos vegetales que sirven a la planta para respirar y para verificar la
función clorofílica. Las hojas nacen en el tallo o en las ramas; son generalmente de color
verde.
Partes de la Hoja
– Limbo: Es la parte plana de la hoja, y tiene dos caras, la superior se llama haz, y el
reverso envés.
– Pecíolo: Es el filamento que une la hoja al tallo o rama.
– Vaina: Es el ensanchamiento del pecíolo o limbo que envuelve al tallo.
Utilidades de las hojas: Son alimenticias, las que sirven al ser humano para su
alimento como la lechuga, la acelga, el repollo, la espinaca y otras.
Son medicinales, las que se usan para las enfermedades, como el eucalipto, la malva,
la borraja.Son industriales, las que se usan para la elaboración de productos
destinados al comercio, como el tabaco, el añil, la cocuiza, y otras.
La Flor: Es el órgano que sirve para la reproducción de las plantas. Las flores son las
partes más vistosas de las plantas.
Partes de una flor
– El Cáliz: Está formado por unas hojitas verdes que están en la parte exterior de la flor.
– La Corola: Llamada ordinariamente la flor, está formada por unas hojitas de varios
colores llamados pétalos.
– Estambres: Son como unos bastoncitos que tienen por base el centro de la flor y tienen
un polvillo amarillento que se llama polen y es el órgano masculino de la flor.
– Filamento: Es un hilo muy delgado destinado a sostener la antera. La antera que es un
saquito, que abierto con los dedos, te manchará con un polvillo amarillento que sale de
dentro, es el polen.
– Los Pistilos: Son los órganos femeninos de la flor.
El Fruto: Es el ovario fecundado y maduro. Realizada la fecundación del óvulo, ésta se
transforma en semilla y el ovario empieza a crecer rápidamente para transformarse en
fruto.
Clases de fruto
– Carnosos: Son muy útiles, pues contienen sustancias azucaradas que refrescan y
alimentan. Ejemplo: el tomate, la naranja, el mango, la lechosa, otros.
– Secos: el trigo, el arroz, la caraota, el fríjol, el maíz.
Plantas Forrajeras.
Se entiende por forrajes a todos aquellos elementos de origen vegetal, que sirven para
la alimentación de los animales.

Planta forrajera es la planta o parte de ella, comestible, no dañina, que tiene un valor
nutritivo y que está disponible para ser consumida por los animales.

Pasturas: “comunidad de plantas resultantes de la interacción de estas plantas entre


si y las mismas con el ambiente, donde los árboles están ausentes, o solo presentes en
forma esporádica y donde predominan las especies herbáceas, especialmente las
gramíneas o pastos y las fabáceas.”

Clasificación por su uso


-Pastos
Es cualquier planta natural o cultivada, reproducida sobre la superficie del suelo
y que el ganado las aprovecha para alimentarse mientras este circula o ambula
sobre ellas. Por cuanto dichas especies deben tener las características de una
buena capacidad de rebrote debido a que constantemente es pisoteado por el
ganado y este tiende a destruirlos con las filosas pezuñas.

-Forrajes
Los cultivos forrajeros son especies que se establecen con el objetivo de
alimentar al ganado, los granos de algunos de estas especies pueden ser
utilizados para el consumo del ser humano (ejemplo: el sorgo, maíz, caña de
azúcar; entre otros) pero la mayoría de estas variedades se establecen
exclusivamente para alimentar al ganado.

-Forrajes arbóreos
Agrupan a todos los árboles cuyos frutos, follaje y tallos pueden ser utilizados
como alimento para el ganado. En su mayoría estos árboles son de la familias de
las leguminosas, por ejemplo: Madero negro (Gliricidia sepium), Leucaena
(Leucaena leucocephala), Guanacaste (Enterolobium cyclocarpum), Helequeme
(Erythrina sp.); entre otros.

Diferencias Generales.

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