EL CONCURSO VOLUNTARIO DE ACREEDORES.
Un concurso de acreedores es un procedimiento legal que se origina cuando
una persona física o jurídica deviene en una situación de insolvencia en la que
no puede hacer frente a la totalidad de los pagos que adeuda. El concurso de
acreedores abarca las situaciones de quiebra y las de suspensión de pagos.
Se denomina voluntario al concurso que es instado por el propio deudor, y se
origina cuando una persona física o jurídica deviene en una situación de
insolvencia en la que no puede hacer frente a la totalidad de los pagos que
adeuda. Es una protección legal frente a las acciones que pueden plantear sus
acreedores, bien de cara a buscar la reestructuración del negocio, o bien en
cumplimiento de un deber que le impone la ley.
A través del Concurso Voluntario de Acreedores, el deudor puede paralizar las
ejecuciones dinerarias, suspender los intereses que generen los prestamos, y
llegar en el Juzgado mercantil a la quita o aplazamiento de las deudas, No
obstante, este plazo puede quedar en suspenso, durante 3 meses adicionales,
siempre que el deudor comunique al Juzgado el inicio con sus acreedores de
negociaciones tendentes a alcanzar una propuesta anticipada de convenio.
También se le denomina ocurrencia de acreedores. Es un juicio de carácter
universal promovido en contra del deudor que no cuenta con medios suficientes
para pagar todas sus deudas. Procede cuando el pasivo de una persona es
superior a su activo, y desea entregar éste a sus acreedores para que se
cobren con él.
También pueden solicitarlo los acreedores para cobrar mediante la cesión de
bienes del deudor hasta donde aquéllos alcancen.
Características:
Se trata de un juicio universal y al mismo tiempo un proceso de ejecución
donde el deudor se evita una serie de acciones de cada uno de sus
acreedores; y estos perciben, en cuanto resulte posible, sus créditos
valiéndose de un procedimiento colectivo que los garantiza y defiende.
Del concurso de acreedores, tanto voluntario como necesario, se desprenden
las siguientes consecuencias civiles:
a) El deudor queda incapacitado para administrar sus propios bienes,
b) Vencen automáticamente todas las deudas a plazos;
c) Los créditos en contra del deudor dejan de devengar intereses;
d) Se produce una intervención judicial en el patrimonio del deudor;
e) Puede surgir un acuerdo entre el acreedor y el deudor (un compromiso
judicial de quita o espera).
El Concurso de Acreedores es voluntario cuando el sujeto que lo promueve es
el deudor, quien a su vez cede todos sus bienes a los acreedores.
El concurso voluntario se inicia con una solicitud inicial en la cual consta un
proyecto de convenio que se presenta ante el juez por el deudor.
Objeto del Convenio.
Puede ser:
1. Sobre cesión de bienes;
2. Administración total o parcial del activo por los acreedores;
3. Sobre esperas o quitas de la acreedora.
El Convenio que se pretende sea aprobado, al presentarse ante el juez
debe contener:
1. Causa de suspensión o cesación de pagos;
2. Monto, fecha de vencimiento, garantía y condiciones de la deuda;
3. Proyecto del Convenio;
4. Lista de los acreedores y las copias y documentos anexos.
La primera resolución del juez contiene:
1. El oficio a los tribunales para que suspendan las ejecuciones entabladas en
contra del deudor que presentó el proyecto de convenio;
2. Nombramiento de una comisión revisora del convenio;
3. Nombramiento de un Depositario para que cumpla funciones administrativas.
Tras la primera resolución, la comisión revisora del Proyecto de Convenio
emite un informe:
1. si este es desfavorable el Juez declara en quiebra al deudor y fenecido el
Concurso Voluntario.
2. Si el dictamen resulta favorable, entonces, en un plazo comprendido entre
los 15 y los 60 días siguientes, se convoca a una Junta General de Acreedores,
tras lo cual, si existe consenso entre ellos y no hay oposición de algún acreedor
dentro de los quince días siguientes, se da por aprobado el convenio, siempre
que haya comparecido un quórum de la mitad más uno de los acreedores. En
caso haya oposición, ésta se tramitará de forma incidental. Si no existe acuerdo
entre los acreedores para aprobar el convenio, procede el Concurso Necesario
de Acreedores.
Efectos Procesales del Concurso Voluntario de Acreedores:
1. Embargo y depósito de los bienes del deudor;
2. Ocupación de documentación, libros, papeles y correspondencia del
deudor;
3. Nombramiento de un depositario de los bienes (puede ser el acreedor;
4. Acumulación al concurso voluntario de las ejecuciones pendientes.
El Concurso de Acreedores es necesario cuando el concurso de Acreedores se
forma a instancia de todos los acreedores o de uno de ellos. Procede cuando
no se acordó convenio alguno en el concurso voluntario o cuando existen tres o
más ejecuciones pendientes contra el mismo deudor.
Una vez hecha la solicitud por los acreedores, el juez resuelve. En su primera
resolución, además de las resoluciones que se incluyen en el concurso
voluntario, se ordena ocupar los bienes del deudor, nombramiento de
depositario de bienes, prohibiciones de entregar bienes y hacer pagos; fijación
de día y hora para celebración de junta general.
Dentro del término de cinco días el Deudor debe presentar todos los
documentos que serían necesarios para iniciar un concurso voluntario. Una vez
celebrada la junta General de Acreedores, se llega a un acuerdo entre el
deudor y sus acreedores para hacer cesión de bienes, quita o espera. En caso
no haya acuerdo, el Juez declarará el Estado de Quiebra del deudor.
Del Concurso necesario se derivan:
1. Embargo y depósito de los bienes del deudor;
2. Ocupación de documentación del deudor.
3. Nombramiento de un depositario de los bienes, quien no puede disponer de
los bines, sino únicamente asegurar su conservación.
4. Acumulación al concurso voluntario de las ejecuciones pendientes mediante
los oficios que libre el Juez que conoce hacia los juzgados donde se
encuentran pendientes ejecuciones contra el deudor.
Las 4 fases del concurso de acreedores
Aunque la ley establece seis fases, en la práctica son cuatro las etapas del
concurso de acreedores por las que debe pasar una pyme:
1. Actos previos
Los actos previos son las acciones que se desarrollan antes de la admisión a
trámite del concurso por auto judicial (presentación de la solicitud, la
documentación, etc.). Es una fase tan amplia como compleja en la que se
barajan los presupuestos de la declaración del concurso como los fundamentos
del procedimiento para la declaración del concurso.
2. Fase común
Esta fase abarca desde el auto de admisión a trámite hasta que se entrega el
informe concursal. La ley exime de culpabilidad represiva al deudor y se
asegura, en la medida de lo posible, de que el acreedor acabe cobrando su
deuda, aunque se le imponen una serie de obligaciones. Además, una vez
entrado en esta fase procesal, se paralizan las ejecuciones y se impide las
actuaciones de venta de patrimonio a instancia de un solo acreedor.
El auténtico punto de partida para trabajar es saber el patrimonio del
concursado y cuánto debe al acreedor, lo que es lo mismo, determinar la masa
activa y pasiva del concurso de acreedores.
3. Fase de resolución
Al término de la fase común. A la que el auto del Juez de lo Mercantil pone fin,
abriendo la fase de resolución.
La ley prevé dos resoluciones posibles: o bien el convenio o bien la liquidación.
Independientemente de la que se tramite, si se opta por tramitar la liquidación
aún se puede tramitar una “propuesta de convenio atrasada” y si se opta por el
convenio (preservar la sociedad) pero se da su incumplimiento, se tramitará la
liquidación total.
Ya se ha avanzado que la liquidación es la solución menos deseable, pero es
preferible que se determine que la continuidad de la empresa desembocará en
la asunción de una deuda impagada.
4. Determinación de responsabilidad
La ley es tácita en esta fase, que solo procederá si la aprobación del convenio
es muy costosa y por si se produce una apertura de la liquidación o un
incumplimiento del convenio.
La determinación de la calidad del concurso como “fortuito” o “grave”
determinará la persecución del culpable.
Se debe considerar si en la insolvencia ha habido culpa del deudor o de
cualquiera de sus representantes legales.
Diferencias entre Concurso Voluntario y Concurso Necesario
La principal diferencia entre estos dos procedimientos concursales radica en la
legitimidad para solicitar cada uno de ellos. Un concurso voluntario es aquel
solicitado por el deudor, que puede ser tanto persona física como persona
jurídica. Y por otro lado, un concurso necesario es aquel solicitado por el
acreedor que se encuentra con el impago de un crédito de su titularidad.
El Concurso Necesario
El concurso necesario deberá basarse únicamente en una situación de
insolvencia actual probada por la existencia de algún hecho revelador de la
misma:
1. Sobreseimiento generalizado en las obligaciones.
2. Existencia de embargos generalizados que afecten al patrimonio del
deudor.
3. Existencia de algún título por el que se haya despachado ejecución sin
que de la misma resulten bienes bastantes para el pago del crédito.
4. Liquidación apresurada o ruinosa de los bienes del deudor.
5. Sobreseimientos sectoriales, impagos relacionados con los trabajadores,
la seguridad social o la agencia tributaria.
De este modo nos encontramos con la posibilidad que tiene el acreedor
impagado de presentar o no esta solicitud, puesto que de cara al cobro de su
crédito puede dirigirse por la vía ordinaria de reclamación de su crédito.
El acreedor que presenta esta solicitud consiguiendo un privilegio del 50% de
su crédito, lo que busca es una administración independiente (la
administración concursal nombrada por el juez del concurso) que se encargue
de tomar las riendas del deudor, analizando porqué se ha producido dicha
situación de insolvencia y dando un trato paritario a todos los acreedores
personados en el procedimiento.
El Concurso Voluntario
En cambio, la solicitud de concurso voluntario puede ser presentada por
el deudor, bien basándose en la situación de insolvencia actual (al igual que
la presentada por un acreedor), o en la situación de insolvencia inminente, en
la que aún pudiendo no ser insolvente en el momento de presentación de la
solicitud, prevé que no podrá hacer frente a sus obligaciones con los
acreedores en un futuro a corto plazo.
A diferencia de la solicitud de concurso necesario, que se configura como un
derecho del acreedor impagado, la solicitud de concurso voluntario de
aquel deudor insolvente se configura como un deber.
Un deber de aquel administrador que actuando como un diligente comerciante,
analiza su situación económico-patrimonial y decide someterse a un
procedimiento en el que se analizará, entre otras cosas, su comportamiento
como administrador. En el caso de no someterse al mismo se verá salpicado
por una presunción de culpabilidad (siempre que un acreedor impagado lo
solicite).
Esquema concurso de acreedores.
Situación de la insolvencia. 1. DEMANDA.
Solicitud de concurso 2. DOCUMENTOS ACOMPAÑADOS
presentada por el deudor, A LA DEMANDA.
los acreedores u otros 3. PAFO TASA JUDICIAL.
legitimados
A. Publicidad del concurso en el Boletín Oficial del
Estado y en Registros.
Auto declaración de
B. Efectos sobre los créditos y sobre los contratos
concurso. Formación de la del deudor.
Sección 1ª del Concurso C. Efectos de la declaración de concurso sobre el
deudor.
D. (En su caso) Adopción de medidas cautelares
patrimoniales.
Nombramiento de
1. Posible recusación de los administradores
administradores concursales.
concursales.
Formación de la Sección 2ª del 2. Facultades patrimoniales del deudor: régimen de
Concurso. suspensión o de intervención.
3. Conservación y administración de los bienes del
concursado (masa activa).
4. Continuación de la actividad empresarial del
deudo.
5. Siguen los efectos de la declaración de concurso.
Informe de la Lista de acreedores 6. Posible ejercicio de acciones judiciales contra los
administración y publicidad del deudores del concursado.
concursal. informe
Inventario de la masa activa. En su caso, impugnación del
Composición de la masa activa mismo.
del concurso. Formación de la
Valoración de los bienes que componen la masa activa en
Sección 3ª.
el inventario.
Composición de las deudas del
Comunicación y reconocimiento de créditos.
concursado (masa pasiva del
concurso). Formación de la Graduación de créditos.
Sección 4ª.
Presentación propuestas de convenio.
Aceptación de las mismas por parte del Juez.
a). Decisión del Juez poniendo fin a la fase común del concurso y abriendo la fase
de convenio. Formación de la Sección 5ª.
b). Convocatoria y celebración Junta de Acreedores.
C). Acta de la Junta de Acreedores.
Oposición al Convenio
Se estima: nueva
Se desestima. Aprobación del
Junta y nueva
Convenio.
propuesta de
Convenio.
Incumplimiento del Cumplimiento del
Convenio por parte del convenio por parte
concursado. del concursado.
1. Apertura de la fase de liquidación.
2. Plan de liquidación y operaciones Terminación procedimiento
de liquidación. concursal.
3. Pago a los acreedores.
4. Terminación procedimiento
concursal.
Calificación del concurso.
Formación de la Sección 6ª
Quién puede solicitarlo?
Las personas físicas, que pueden solicitar el concurso por sí mismas o a través de
representante.
Las personas jurídicas, deben solicitarlo por medio de sus representantes. El órgano
competente para presentar la solicitud de concurso es el órgano de administración o de
liquidación, sin que venga legalmente exigido ningún acuerdo societario que respalde al
órgano de administración.
¿Cuándo debe pedirse?
Dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido o debido conocer
su estado de insolvencia. Ese conocimiento ha de ser real y efectivo o exigible,
presumiéndose, salvo prueba en contrario, que el deudor ha conocido su estado de
insolvencia cuando haya acaecido alguno de los hechos que pueden servir de
fundamento a la solicitud de concurso por los acreedores.
El deber del deudor de solicitar la declaración del concurso en supuestos de insolvencia
actual sólo se considera cumplido si la solicitud se presenta en forma y dentro del plazo
de dos meses.
¿Qué pasa si no se solicita?
Desde el punto de vista del deudor, si los acreedores se adelantan a instar el concurso,
éste supone la suspensión de las facultades de administración y disposición de su
patrimonio.
La infracción del deber legal de solicitar la declaración de concurso determina la
presunción de la existencia de dolo o culpa grave, de cara a la calificación como
culpable del concurso
¿Cómo se prueba el estado de insolvencia?
Cuando es el deudor quien solicita la declaración de concurso, tan sólo debe justificar su
endeudamiento y su estado de insolvencia, lo que puede hacer recurriendo a los hechos
de insolvencia que recoge el art. 2.4 Ley Concursal.
Como la insolvencia no tiene por qué ser actual -basta con que sea inminente, el deudor
apenas necesita justificar tal estado, por lo que el concurso es declarado de inmediato,
salvo que la solicitud adolezca de defectos formales no subsanables o no subsanados en
plazo.
¿Cómo se inicia el procedimiento?
Se inicia a partir de una solicitud o demanda formulada por el deudor, a la que deben
adjuntarse los documentos que exige la Ley y, si el deudor estuviera legalmente
obligado a la llevanza de contabilidad, determinada documentación contable.
¿Dónde se presenta la Demanda?
En el juzgado de lo mercantil del lugar donde el deudor tiene el centro de sus intereses
principales, existiendo la presunción legal iuris tantum y susceptible de destrucción por
prueba en contrario, en el caso de deudor persona jurídica, de que se halla en el
domicilio social, teniendo este fuero carácter imperativo.
Para el caso de los deudores personas físicas se ha de estar a su domicilio, sin que pueda
estarse al lugar donde el deudor desarrolla su actividad profesional
¿Qué debe contener?
Como contenido necesario, en la solicitud han de constar los datos de identificación del
solicitante. También si la insolvencia es actual o inminente y la petición de su
declaración en concurso voluntario.
En cuanto al contenido facultativo, se puede expresar en la solicitud:
- Solicitud de la liquidación.
- Proposición de una propuesta anticipada de convenio.
- Proposición de una propuesta de liquidación.
¿Cuál es el plazo que tiene el Juez para resolver?
El juez ha de examinar la solicitud del deudor en el mismo día de su presentación o en
el inmediato día hábil y resolver lo que proceda por medio de auto.
Para el supuesto de que en el lugar en que se presentase la solicitud de concurso hubiese
un único Juzgado de lo Mercantil el «dies a quo» del plazo antedicho no será el de
proveer la solicitud sino el de la presentación de dicha solicitud.
¿Qué contenido ha de tener el auto?
Si el juez considera completa la solicitud y estima que de ella resulta la existencia de un
estado de insolvencia, dicta auto declarando el concurso de acreedores.
Si estima que la solicitud adolece de algún defecto, ha de conceder plazo para su
subsanación, que no excederá de cinco días, una vez transcurrido el cual debe declarar
el concurso o inadmitir la solicitud.
¿Qué recursos caben contra la inadmisión?
Contra el auto de inadmisión de la solicitud de concurso cabe tan sólo recurso de
reposición, que se interpondrá dentro del plazo de los 5 días siguientes y habiendo de
expresarse la infracción en que la resolución recurrida hubiese incurrido
¿Es posible el desistimiento?
Dada la rapidez con la que el concurso ha de ser declarado por el juez es una
responsabilidad remota. Además, si luego es declarado un concurso necesario y se
estima que el desistimiento tuvo lugar en situación de insolvencia, existe una posible
responsabilidad concursal por retraso en la solicitud de concurso.