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Defensor’a de Casaci—n

Prov. de Bs. As

ROBO CON ARMA

CONCEPTO DE A RM A :
SALA PRIMERA
Hecho: se utiliz— el arma de fuego como cachiporra.
Tiene dicho esta sala que cometer el robo con armas no significa
forzosamente dispararlas o usarlas, sino emplearlas de algœn modo durante el
³LWHU FULPLQLV´ FRQ OD ILQDOLGDG GH VXEUD\DU OD LQWLPLGDFLyQ R SRWHQFLDU OD IXHU]D
que el atracador utiliza, vale decir, exhibiŽndolas amenazadoramente o
golpeando con ellas (sentencia del 10/5/2000 en causa 649: Surt.) De ah’
que tambiŽn sea correcta la subsunci—n efectuada en el fallo atacado
&R Q I6DOD,&DX V DG HO³ 7ULQ LG DG MX OLR $ ULHO\ 6R WHOR *X V WDY R $OE HUWR
s / Rec u rso d e Cas ac i— n

SALA SEGUNDA:
La sola circunstancia de haberse probado la utilizaci—n de un arma,
FRPR HOHPHQWR FRQWXQGHQWH ³ D PRGR GH SRUUD´ SDUD JROSHDU D XQD GH ODV
YtFWLPDVGHOURERHOKHFKRVHDGHFXDSHUIHFWDPHQWHDOWLSRGHODUWLQFž
del CPP.
Co n f. Sala II, Sen ten c ia d el 20/11/2001 en c au s a 5321: B arreto , Ru b en M axim ilian o
s / Rec u rso d e Cas ac i— n . (Reg 919/2001)

SALA TERCERA:
...habiendo admitido el propio recurrente que el arma de fuego fue
efectivamente utilizada durante el atraco a modo de porra para golpear a la
YtFWLPD OD VXEVXQFLyQ OHJDO GHO KHFKR HQ OD ILJXUD GHO DUW  LQFLVR ž GHO
c—digo penal no amerita descalificaci—n legal alguna y torna abstracta la
consideraci—n respecto de la aptitud de disparo de la escopeta. En efecto, el
tipo legal aplicado agrava el robo cuando se cometiere con armas, esto es,
cuando en la ejecuci—n del desapoderamiento se utiliza algœn elemento que
aumenta el poder ofensivo del hombre, sin que el elemento normativo del tipo
restrinja su operatividad s—lo respecto a las armas de fuego usadas conformes
a sus fines espec’ficos
Co n fo rm e Sala terc era, s en ten c ia d el 27/05/2003 en c au s a 6554: M alizia, d an iel
En riq u e s / Rec u r s o d e Cas ac i— n . (r eg . 276/03)

SALA SEGUNDA:
La agravante del art. 166 inc. 2 del C.P. no requiere que las armas
empleadas sean de fuego, bastando en cambio con la utilizaci—n de cualquier
instrumento destinado a ofender o defender, de modo que el mayor poder
ofensivo e intimidante que implica el empleo de aquella clase de armas
respecto de otras que, sin ser de fuego, abastecen igualmente las exigencias
t’picas de la figura calificada, puede v‡lidamente merituarse a los fines de los
arts. 40 y 41 sin incurrir por ello en doble valoraci—n de una misma
circunstancia.
&R Q I 6DOD ,, &DX V D Q ž  G HO 1 18/10/2001 en c au s a c ar atu lad a:
DAM A RIO, GUSTA VO EM IL IO Y L EZC A NO, ROB ERTO M IGUEL , en ig u al

Defensor’a de Casaci—n Prov. As V HQ WLG R  F DX V D Q ž  G HO  HQ  F DX V D 6È1&+(= 0 $5.Ï1 5HJ 6HQ WH.$12 -26( 6 5(&8562'(&$6$ &. de Bs.

 &DXVD Qž  GHO  HQ FDXVD FDUDWXODGD '$0 $5. es menester remitirse a su definici—n corriente.Celesia) /DDJUDYDQWHGHOURERSUHYLVWDHQHODUWLQFžGHO&3HQFXHQWUDVX fundamento en la puesta en peligro de otros bienes jur’dicos distintos al de la propiedad misma. la salida podr’a conducir a diferente soluci—n. USO DEL ARMA: (OWLSRDJUDYDGRGHODUWLQFžGHO&3SDUDFX\DFRQILJXUDFLyQQR basta con que el autor tenga un arma -no es suficiente "robar" y a la vez "tener un arma"-. si se pensare que la raz—n de la agravante incluye o radica en la mayor intimidaci—n que puede provocar la exhibici—n de un arma al damnificado.Hortel. Sala II. nada autoriza a presumir que el arma no estuviese FDUJDGD´ 2 Sin otra explicitaci—n (la negrita es de este votante) el aserto podr’a . 33.C. en cada caso. con exclusi—n de todo aquello que parezca un arma sin serlo (ver S. RO BERTO MIGUEL Del voto del Dr.917 y su referencia de P.. con su capacidad de aumentar el potencial ofensivo de quien la emplea. ya que por las circunstancias del caso. J o rg e Alb erto s / rec u rs o d e c as ac i— n (reg . indefinido en general el concepto de arma en la ley penal. como dije. la exhibici—n de un arma. Ahora bien.715) Co n f. Sala III. no conviene olvidar que. tal como ser’a la integridad f’sica de un tercero derivada de la utilizaci—n de un arma en el apoderamiento ileg’timo. adscribo a la doctrina mayoritaria del Mas Alto Tribunal de esta Provincia en punto a que el elemento arma simboliza un objeto apto en el caso concreto. que no es otra a la que ya he referido. 643/02).J. SALA TERCERA: As’ las cosas. s en ten c ia d el en c au s a 3553: Po rtu g al. para da–ar. la cual se relaciona. y segœn el modo en que fuera utilizado. entendiŽndose como ³DUPD´  PHQWDGD HQ HVD ILJXUD OHJDO D WRGR HOHPHQWR TXH DXPHQWD objetivamente el poder ofensivo del hombre que de algœn modo hace uso de ella.B. M art’n Ariel s / Recu rso d e Cas ac i— n PRUEB A DEL A RM A SALA PRIMERA: (OIDOORDILUPD´SHURPDVDOOiGHORDQWHULRUHQHOVXEH[DPLQHQLQJXQD duda albergo de que debe ser aplicada la figura. sin que quepa considerar como un incremento del poder objetivo de ofensividad a la mayor intimidaci—n que pueda o no provocar.2 GUSTAVO EMILIO Y LEZCANO. Pero no parece bueno seguir ese camino argumental puesto que. s en ten c ia d el 8/10/02 p o r m ayo r’a en c au sa 4717: L o p ez Qu iro g a. Mancini (adhiere Dr. en disidencia Dr.A. Co n f. p 37. sino que se requiere adem‡s que ese arma se use de modo tal que pueda afirmarse que el robo se cometi— con ella &RQI 6DOD . tal como lo he expresado en ocasiones anteriores.

PRUEBA DE LA OFENSIVIDAD DEL ARMA SALA SEGUNDA: El tipo legal previsto por el inciso 2 del art. Co n f. s en ten c ia d el 16/02/2002 en c au s a 2520: L es c ar. Defensor’a de Casaci—n Prov. . Sala II. s en ten cia d el 22/02/2001. en cada caso. mas aun cuando. desde que la aptitud ofensiva de dichos elementos usados en forma intimidatoria no escapa de la percepci—n de los presenciales (F R Q IR UP H OR  Y R WDUD HQ  FDX V D Q ž  ³ 0 DUR  &DUOR V $ \  R WUR  V rec u rso d e c as ac i— n .DVDEHU´ODTXHXWLOL]DODHQHUJtDGHORVJDVHVSURGXFLGRVSRU ODGHIODJDUDFLyQGHSyOYRUDSDUDODQ]DUXQSUR\HFWLODGLVWDQFLD´FRUUHVSRQGH al acusador acreditar su ofensividad (aptitud y carga) por cualquier medio de prueba id—neo al efecto. s en ten cia d el 8/10/02 en c au s a 4717: L o p ez Qu iro g a... 485/02) SALA SEGUNDA: La circunstancia de que los cuchillos utilizados no hayan sido secuestrados no impide considerar el hecho como constitutivo de un robo calificado por el empleo de arma. J o s Ž An g el s / Rec u rs o d e Cas aci— n . DUWžSXQWR. s en ten c ia d el 29/08/02 (p o r m ayo r’a) en c au sa 3253: M ac h in an d iaren a. (reg . robo con armas por robo simple y se baj— la pena) Co n f. 166 del C—digo Penal requiere la verificaci—n de la capacidad ofensiva del arma utilizada en el suceso. No dudo en la existencia del vicio legal denunciado. Hec to r Fab ian s / Rec u rs o d e Cas ac i— n (Reg is tro 176/2002) 7UDWiQGRVH GH XQ DUPD GH IXHJR ±FX\D GHILQLFLyQ OHJDO VH HQFXHQWUD FRQWHQLGDHQHOGHFUHWRUHJODPHQWDULRQžGHODOH\HQVXVHFFLyQ. Sala I. desde que tales extremos integran el tipo penal en el que se pretend’a subsumir la conducta del imputado. sino tambiŽn por encontrar especial sustento en lo declarado por la v’ctima. Sala s eg u n d a. determinar la concreta idoneidad del arma empleada para establecer si ha existido o no el mentado peligro para3 los damnificados. Jo rg e Alb erto s / rec u rso d e c as ac i— n (reg . As UHVXOWDUDXWRULWDULR\±HQODUHDOLGDGVHDEDVWHFHGHXQDSUHVXQFLyQFRQWUDULDD los intereses de los procesados. Ello resulta evidente de la afirmaci—n de que. corresponder . de Bs.. esa conclusi—n no solo devendr’a l—gica por la circunstancia de que los testigos hayan observado los cuchillos en cuesti—n. 643/02). Co n f.nada autoriza a presumir TXH HO DUPD QR HVWXYLHVH FDUJDGD´ (Q HIHFWR OD FRQVWUXFFLyQ GH HVH UD]RQDPLHQWR³DFRQWUDULR´LPSRUWDDILUPDU\VXVWHQWDUODSUHVXQFLyQGHTXHODV armas estaban cargadas al tiempo de ocurrir los hechos porque lo estaba una de ellas tres d’as despuŽs. puesto que si el fundamento de la agravante reside en el mayor riesgo al que se encuentran expuestas las v’ctimas. s en ten c ia d el 11/04/2002 en c au s a 6834: M o n tan i... reg istro 76 ). como sucede en este caso. Ese es el defecto que denuncia la recurrente y en lo que la acompa–o SXHVWR TXH ±FRQ LQGHSHQGHQFLD GHO FULWHULR TXH VH XWLOLFH SDUD GHWHUPLQDU OD LQWHOLJHQFLD GH OD YR] DUPD HOOD QR SXGH FRPSOHWDUVH ±HQ PL VHQWLU FRQ XQD presunci—n que se carga en contra de los procesados. (Se caso la sentencia en cuanto a la calificaci—n legal. Co n fo rm e Sala II.

173/03) CONCURSO A P A RENTE SALA SEGUNDA Los disparos dirigidos contra la persona configuran la violencia HPSOHDGDHQHOURERDUPDGRSDUDORJUDUODLPSXQLGDG DUWV\LQFž. soy de la opini—n que no es necesario acreditar la ofnsividad del arma DORVILQHVGHOLQFLVRžGHODUWGHO&3 &IU&DXVD6SDQR&RODEHOODV Recurso de Casaci—n. (reg . de Bs. a los fines de la tipificaci—n tal circunstancia deviene intrascedente. Defensor’a de Casaci—n Prov. ya que la mentada potencialidad de las armas puede ser probada por cualquier medio. adhieren los Sal LlarguŽs y Dominguez) Entiendo que el ‡mbito de mayor protecci—n de la ley penal FRUUHVSRQGLHQWHDODDJUDYDQWHFRQWHQLGDHQHODUWLQFžGHO&3VHYLQFXOD co el poder vulnerante de las armas y en consecuente mayor riesgo corrido por la v’ctima. Mahiques. s en ten c ia d el 22/04/2003 en c au sa 6330: B o rn ia. (Del voto de Dominguez) As’. con lo cual mas all‡ de no haberse demostrado la potencialidad del arma que portara el imputado al momento del evento. W alter Seb as ti‡n s / Rec u rs o d e Cas ac i— n . resultando en principio apta a tales efectos la prueba testimonial. As A n ib al A n d r Žs s / Rec u rs o d e Cas ac i— n SALA TERCERA: (Del voto del Dr. Sala III). Co n fo rm e Sala Terc era.

Sal Llargues: (adhiere. conlleva a que el hecho HQFULVLVVHHQPDUTXHHQHOPROGHGHODUWLQFžGHO&3SXHVWRTXHHVWH œltimo importa un delito mas grave. es decir que. en otros tŽrminos exista concurrencia aparente o impropia. Dominguez) Mas all‡ de mi adscripci—n al criterio objetivo de consideraci—n del HOHPHQWR ³DUPD´ TXH VH DEDVWHFH GH OD VHPiQWLFD  FRQIRUPH OR HQVHxDUD Ouvi–a) el esp’ritu (como resulta de la obra de Rodolfo Moreno h) y los criterios interpretativos de m‡xima restrictividad y de benignidad y de mi repulsa por el criterio subjetivo que se aparta del criterio constitucional de necesaria lesividad de las conductas que se tipifiquen. Dr. 886/02) A RM A DE FUEGO: SALA PRIMERA Dr. Piombo.). pues si bien pudiera afirmarse que el hecho infringi— dos normas penales (art. en este caso no media FRQFXUVRDOJXQRHQWUHURERDUPDGR\HOXVRGHDUPDV³FULPLQLVFDXVDH´RVLVH quiere. lo cierto es que la cl‡usula residual que contiene el art. 104 del c—digo sustantivo. en disidencia Dr. FLUFXQVWDQFLDTXHGHMDODFRQGXFWDHQWUDWRHQHOiPELWRGHODUWLQFžGHO C. Sala II.P. 166 inc.p. s en ten c ia d el 17/12/02 en c au s a 5596: L ap ro v ito la. es mas extensivo de punibilidad y resulta irracional puesto que un arma descargada o rota no ser’a tal (como no lo ser’a el DUFR VLQ IOHFKD. Co n f.. Os car Ed g ard o s/ Rec u rs o d e Cas ac i— n (reg . 2 y 105 en funci—n del 104 del c.

 HO DUJXPHQWR GHO  TXR´ HV KHUPpWLFR \ DVt OyJLFDPHQWH vulnerable. robo . 4 (Se caso la sentencia en cuanto a la calificaci—n legal.

Cris tian Pab lo s / Rec u rso d e Cas ac i— n . (en disidencia Dr. en cuyo caso ha sido ³XVDGD´ FRPR WDO \ FRQVHFXHQWHPHQWH WLHQH SRGHU RIHQVLYR HQ IXQFLyQ GH VX capacidad de vulnerar. Miguel Feliciano. Robo Calificado") en la que se dice ( voto del Ministro De Lazzari )que la aptitud intimidante que posee un arma es el fundamento de la ILJXUD DJUDYDGD TXH FRQWHPSOD HO DUWtFXOR  LQF ž &yGLJR 3HQDO FRQ independencia de la efectiva capacidad vulnerante que se acredite en relaci—n a ese elemento y que no puede negarse el car‡cter de la misma. por ej.I. T. adhiere el Dr Dominguez.. al objeto que ha servido para alcanzar la finalidad de la acci—n delictual. Claro que ello no comprende los supuestos en que el instrumento ha sido utilizado como arma impropia. que se encuentran frente a un 5 elemento que los torna vulnerables y que supera sus eventuales . Defensor’a de Casaci—n Prov.812 ("Manso. Editorial Espasa Calpe VigŽsima Primera Edici—n. As con armas por robo simple y se baj— la pena) Co n f. J o s Ž An g el s / Rec u rs o d e Cas aci— n . Mahiques) Adhieren a la doctrina de la Suprema Corte en el Fallo Manso: la aptitud intimidante que posee un arma es el fundamento de la figura agravada que FRQWHPSODHODUWtFXORLQFž&yGLJR3HQDO (del voto del Dr. 189/190). pags. Para aventar toda duda el diccionario de referencia. no advirtiŽndose adem‡s. y considerando inapropiado formular criterios de distinci—n cuando el sentido de la agravante se encuentra dado por la circunstancia que el empleo de armas disminuye notoriamente las posibilidades de defensa.El cambio se produce en mayo pasado en la causa P. Una cachiporra. cuando en la primer acepci—n del citado YRFDEOR H[SUHVD ³LQVWUXPHQWR PHGLR R PiTXLQDV GHVWLQDGRV D RIHQGHU R D GHIHQGHUVH´FDOLGDGTXHVRORSXHGHWHQHUHOLQVWUXPHQWRLGyQHRSDUDHOORTXH no es un arma que no funciona o no es un arma de juguete.S R UP D\R ULD 'U0 DQ F LQ L±'U+R UWHOHQ G LVLG HQ FLD'U&HOHV LDY HUIDOOR 4717: L o p ez Qu iro g a) sen ten cia d el 15/05/2001 en c au sa 2595: Ortiz. de Bs. Sala I. so pretexto de una inidoneidad funcional.. en su acepci—n: DUPDGHIXHJRGDHOVLJXLHQWHVLJQLILFDGR³DTXHOODHQTXHHOGLVSDURVHYHULILFD FRQ DX[LOLR GH OD SyOYRUD´ HQ FX\D SDODEUD HVWD LPSOtFLWD HQWRQFHV TXH WHQJD capacidad de disparo (real Academia Espa–ola.-TambiŽn se expresa ( voto del Ministro Petiggiani) que la mera exhibici—n u ostensibiliza-ci—n de cualquier instrumento que pueda razonablemente formar en la convicci—n de aquellos para intimidar a los cuales se utiliza. &R Q I6DOD. SALA TERCERA: Del voto del Dr. (reg . 59. Borinsky. 485/02) SALA SEGUNDA: ³(O VLJQLILFDGR GH DUPD VH HQFXHQWUD SHUIHFWDPHQWH H[SOLFDGR HQ HO Diccionario de la Lengua Espa–ola. sin detenerse en la calidad de las mismas. condiciones de uso o poder ofensivo. que la tesis objetivista encuentre respaldo en la ley que exige que el robo se cometa con armas.. Borinsky): . s en ten c ia d el 29/08/02 (p o r m ayo r’a) en c au sa 3253: M ac h in an d iaren a.

del 21-VI-1996. "Jurisprudencia Argentina". agreg‡ndose que tal apreciaci—n es subjetiva. del 10-III-1998. en cuanto hace referencia al efecto que se genera en la conciencia del que sufre la intimidaci—n.lo que facilita la perpetraci—n del delito fruto del poder intimidante ( psicol—gico) que aquŽlla posee He dicho exactamente lo contrario. va sin decir.185. t. " LA Ley Buenos Aires". recalo en las razones de econom’a y celeridad procesal. P. girando el debate en una situaci—n an‡loga a la que decide el Alto Tribunal en su actual composici—n.".458. 552.. deben reunirse dos requisitos: uno es el efecto intimidante en la v’ctima.350.458.J. y dejando a salvo la opini—n personal interpolada m‡s arriba que refleja el precedente "Portugal".B:A. sent.. P.188.J.- Del voto del Dr. como de la Corte de la Naci—n. por caso. 1998-II. peligro que con las armas que no son tales o est‡n descargadas. sino en la disminuci—n de su potestad defensiva .043. del 22-IV-1997. con lo que.-Por ello. a fin de acatarla. P.-En virtud de lo expuesto corren la misma suerte el resto de los motivos articulados. convierte a dicho elemento en un arma. y sin perder de vista la idea de que la doctrina de la Suprema Corte. toda vez que la ley hace residir la calificante en la comisi—n del robo con arma. 153. 151. Mahiques dijo:Sobre lo que es materia de6 agravio me he pronunciado en plurales precedentes en el sentido de que en el robo . 1997. obviamente no ocurre (Molinario-Aguirre Obarrio). la doctrina legal mencionada por el art’culo 494 del ceremonial. 56. del 10-VIII-1999. Defensor’a de Casaci—n Prov. 125. que el fundamento de la agravante no reside en el peligro o riesgo que la v’ctima ha corrido por el uso de arma. no puedo menos que concluir que la exŽgesis efectuada por la Suprema Corte es. por lo que a esta primera cuesti—n VOTO POR LA NEGATIVA. que si en esta Sede se receptara el motivo. 812.. expuestas por la propia Suprema Corte en L. entre otras.B. por la amenaza con un arma simulada o de juguete (Nu–ez). y el otro que ese efecto tenga un correlato real. 48. 42.". aunque el hecho constituya un robo. 45. "D.A. en cuanto se ha corrido real riesgo de que el arma sea empleada como tal. . en primer lugar. y no en la simulaci—n de violencia armada. "D. 70. de Bs.. P. pag.-Asimismo se recuerda (voto del Ministro Hitters con remisi—n a lo expuesto en P. sent. no tiene los efectos propios de una ley ni impone dependencia m‡s all‡ de los procesos en los que se dicta. ya que como —rgano casatorio no debemos perder de vista que una de nuestras finalidades es la de lograr la uniformidad en la aplicaci—n del derecho. en una medida que aprecia superadora de las defensas normales que est‡ en posibilidad de ejercitar el destinatario de su acci—n violenta. sent. Para que exista el robo agravado por el empleo de armas. 52. carente de mi parte de otros argumentos que justifiquen modificar la posici—n que resulta de su reciente doctrina. del 3-III-1998. sent. y objetiva al ser el propio agresor quien hace uso de ese instrumento con la finalidad manifiesta de aumentar realmente o en apariencia su potencialidad ofensiva. la Fiscal’a interpondr’a el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley. Sentado lo expuesto. con un campo en el que los motivos del recurso de casaci—n se superponen con los correspondientes. su capacidad de ejercer violencia. el delito ordinario no se agrava. 29. obteniendo una decisi—n semejante a la de origen.-Es que si el C—digo Procesal Penal debe necesariamente adecuarse al rŽgimen recursivo contemplado en la Constituci—n de la Provincia. al de inaplicabilidad de ley. sent. As mecanismos de defensa naturales.

cuando las mismas se utilizan como instrumento para la ejecuci—n. por la sencilla raz—n que no puede predicarse a ninguna de las partes las propiedades inherentes al todo. "Aranda. adscribo a la doctrina mayoritaria del Mas alto Tribunal de esta Provincia en punto a que el elemento arma simboliza un objeto apto en el caso concreto. en causa 756 caratulada: "Spano Colabella s/Recurso de Casaci—n" en tr‡mite por ante esta Sala III. y nro. que requiere. entre otras razones. entre tantos otros supuestos. y segœn el modo en que fuera utilizado. los motivos que.AAD97] L—pez. "Derecho Penal Argentino".- Conforme Sala Tercera. Mart’n -menor-[ Fallo en extenso: elDial . adem‡s. 240). la doctrina judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Naci—n favorable a la consideraci—n objetiva del riesgo con presunci—n del poder ofensivo del "arma" de fuego (A. ningœn objeto lanzador y ningœn proyectil pueden. As agravado por el empleo de armas.. en el peligro que constituye para el agraviado la utilizaci—n del arma por el propio agente para vencer o evitar su resistencia al apoderamiento de la cosa. Defensor’a de Casaci—n Prov. en cuanto a que el rev—lver utilizado en el hecho se hallaba descargado al momento de su secuestro y. Rene Damian s/ Recurso de Casaci—n. para da–ar.A. Ricardo C. Nœ–ez. con exclusi—n de todo aquello que parezca un arma sin serlo (ver S. s/recurso de casaci—n"). no encuentro en las razones de econom’a procesal que pudiesen aparecer en el caso. justifiquen el apartamiento de la pac’fica doctrina judicial de la Sala.J. M art’n Ariel s/ Recu rso . Oscar Gabriel s/robo calificado" -12 de marzo de 1996-).no es necesaria la prueba de la ofensividad del arma a los fines de encuadrar la conducta reprochada en la figura agravada del robo contemplada en el art’culo 166 inciso 2do. Dominguez: Tuve oportunidad de expedirme.. por si solos constituir un arma (en sentido propio). FDXVDV Qž  5HJLVWUR    VHQWHQFLD GHO  "Sanabria. sentencia del 24/06/2003 en causa 9244: Franco. 222.. de Bs. R.917 y su referencia de P. como tal.715) En tales condiciones. por lo dem‡s. A. S. y conforme surge de la materialidad il’cita que llega incontrovertida a esta Sede. reside. entre otros plurales precedentes. no funcionan como arma. la cr’tica defensista es acertada y por ello debe ser receptada favorablemente. que en mi opini—n -compartiendo los fundamentos del Doctor De Lazzari expuestos en "Manso". una honda sin piedra y un rev—lver sin balas. ya que un arco sin flechas.B.. C. 33..-Tal es. s en ten c ia d el en c au s a 3553: Po rtu g al. se carece de elementos probatorios que permitan afirmar la aptitud de disparo del arma secuestrada. la ley califica el delito por su comisi—n con armas. que se encuentre armado 7 Co n f.Siendo ello as’.-En tal sentido. ANTECEDENTES DE LA SALA As’ las cosas. Del voto del Dr. constituyendo su uso la violencia f’sica (o la amenaza de hacerlo) o cuando fue blandida contra la v’ctima para vencer su resistencia al apoderamiento de las FRVDV 6DOD .-Ella se fundamenta en que la circunstancia DJUDYDQWH SUHYLVWD HQ OD ~OWLPD SDUWH GHO DUWtFXOR  LQFLVR ƒ GHO &yGLJR Penal. del C—digo Penal. con generalidad y certeza. XXVIII. Sala III. p‡g. 3730 "Barr’a. p 37. cuando aquella tiene aptitud para el disparo (cfr. Tomo V.C. s/ recurso de casaci—n".

Co n fo rm e Sala III. As d e Cas ac i— n Agrego. entiendo que el ‡mbito de mayor protecci—n de la ley penal FRUUHVSRQGLHQWH D OD DJUDYDQWH FRQWHQLGD HQ HO DUW  LQFLVR ž GHO &3 VH vincula con el poder vulnerante de las armas y el consecuente mayor riesgo corrido por la v’ctima. Sala III. resultando en principio apta a tales efectos la prueba testimonial. Rs / Rec u r s o d e Cas ac i— n ). s en ten cia d el 7/05/2002 (d el v o to d e M ah iq u es ) en c au sa 5749: M o rales. 2ž Co n f. Do m ’n g u ez. 173/03) 8 . Sala III (M ah iq u es . Defensor’a de Casaci—n Prov. de Bs. y que la mentada potencialidad de las armas puede ser probada por cualquier medio. pues el autor en el que se busca apoyo tambiŽn dice (coincidentemente con la posici—n de la Sala) un rengl—n arriba. como fue el caso. Dr. con lo cual mas alla de no haberse demostrado la potencialidad del arma que portara el imputado al momento del evento a los fines de la tipificaci—n tal circunstancia deviene intrascendente Co n f. al pasar. s en ten c ia d el 22/04/2003 en c au sa 6330: B o rc h ia. Del voto de Dom’nguez: No es necesario acreditar la ofensividad del arma a los fines del art. Dieg o Hern an y o tro s / Recu rs o d e Cas ac i— n (Reg istro 119/2002) (Del voto de Mahiques) A su vez. 166 inc. segœn las afirmaciones concordantes de las v’ctimas que recogieran los jueces al tratar la corporizaci—n del injusto. aœn a la vista de la v’ctima. que la cita de Creus que trae el escrito de formalizaci—n acerca de que el robo no se agrava por el hecho de que el agente solamente llevara o portara el arma. que el delito se califica cuando el arma es blandida o mostrada en forma significativa. Cau s a c 5821 Sp an o Co lab ella. Walter Seb as ti‡n s / Rec u rso d e Casaci— n (reg . adem‡s de ser incompleta se da de narices con las circunstancias comprobadas de la causa. Sal L L arg u Žs).