La Loma Santa
La identidad de los pueblos de altura se consolida en las ruinas de Tiwanaco,
mientras que la identidad de los pueblos orientales es una búsqueda constante
en la densa selva de tradiciones y relatos antiguos que hablan de una ciudad
perdida y oculta. Este extravío sin embargo es el que le ha dado vida a una de
las más importantes expresiones culturales y religiosas de las etnias Trinitarias
y Yuracarés: la búsqueda de la Loma Santa. Esta búsqueda consiste en
encontrar un lugar físico en la selva que los protegerá de los males que trae
tanto la naturaleza en forma de inundaciones como el hombre en su afán
depredador. La Loma Santa, un paraíso terrenal, sería el lugar de donde
habrían salido los ancestros de estas tribus. Es así que diferentes grupos
amazónicos en los últimos años han ido asentándose poco a poco en lugares
cada vez más y más remotos, hasta llegar a las nacientes de los ríos Isiboro y
Sécure, afluentes del Mamoré. Algunos han denominado a este movimiento
como mesianismo amazónico.
Es la búsqueda de un lugar significantemente diferente que nos impulsa a
movernos y penetrar en lo desconocido. Este afán fue el que hizo posible que
el río Amazonas sea conocido, y que Potosí sea encontrado. Sin embargo hoy
falta mucho por explorar en Bolivia. La geografía es muy importante para
conocer la identidad de los pueblos. En Pampa Aullagas está la Atlántida, en el
Titicaca está una ciudad sumergida, y en las llanuras de Moxos hay miles de
camellones artificiales, sin embargo ya pocos son los que buscan su Loma
Santa. Es necesario saber de dónde venimos para saber a donde vamos.
Rodrigo Arteaga
Club de Geografía, Historia, y Aventura. Sacambaya@gmail.com