tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. En esas tajadas de vida. Francisco Ducasse. Manuel Anselmi. "como índice de su destino". El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère. Luis Vittone. Roberto Casaux. la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. Alberto Ballerini. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . participan entre otros Julio Escarcela. la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada". que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. un espeso velo negro que le cubre la cara. "Se asoció casi toda la gente". Salvador Rosich. obra incluida en este tomo. Enrique Muiño. un gran éxito de la nueva compañía. en el elenco están Antonio Podestá. a la que nos referiremos en su momento. Para Juan Pablo Echagüe. recuerda el actor Francisco Bastardi. que vienen del Nacional.prólogo en que no lleve su nombre. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. César Ratti. después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. José Gómez. participando distintas compañías. En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. Enrique Muiño. Segundo Pomar. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". actor de teatro. Elías Alippi. En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. En el Marconi. El presidente es el rosarino Miguel F. Sara Ortiz. de 31 años. sino que se denomine Teatro Nacional. que vienen del Apolo. entre ellas la de Jerónimo Podestá. Luego de una gira breve por Rosario. como quieren sus hijos. primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. Félix Blanco. como acostumbra. El famoso actor argentino Parra (18761941). que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. tiene 47 años y su primera visita es en 1885. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923). tesorero. presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. que actuará en esa sala por más de 20 años. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. Según María Esther Podestá. la compañía encabezada por Florencio Parravicini. Facundo. Alberto Ballerini entre otros. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. secretario Juan J. los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. Arturo Mario. José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. Garay. López. El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. artista circense. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene. Francisco Ducasse. arrojadas a las tablas. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. actor y autor teatral. comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. En el Apolo.

Anuncia 19 eventos. se casa con Olinda Bozán de 16 años. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. gramófono. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. José J. diario de la colectividad. 4 líricas y 1 cómica. editados por N. obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. Para cantar con guitarra. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. y obtiene un gran triunfo. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. Jerónimo Podestá en el Moderno. es probable que siguiera presentándose. cine. ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre. Pablo. una nueva edición corregida. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. Elías Alippi. entre otros. La concurrencia. Entra en competencia con los modelos. calesitas. 7 cinematógrafos. abandonado por su compañera Herminia Mancini. "Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. En la compañía están además Olinda Bozán. góndolas venecianas y otras diversiones. para especial lucimiento de Orfilia Rico. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos.prólogo encabezan después sus propias compañías. y la jovencita abandona la compañía. los grandes intérpretes europeos. y Pepino el 88. con entrada libre. que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. la unión solo dura un mes. Versos y prosas. En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. antes Rivadavia. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. Florencio Parravicini en el 12 Argentino. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti. pese a la oposición de su madre. La crítica de La patria degli italiani. y bajo carpa. Material festivo. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. Arturo Mario. mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. Podestá en el Apolo. Según la crítica de El País. 3 compañías cómico-líricas españolas. 4 espectáculos de variedades. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". José Pepito Petray. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". 5 compañías nacionales. entre otras piezas. el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi. sin abandonar la sala. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. Rodríguez Peña 254. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88. o el centro Salamanca Primitiva. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. que anuncia todos los días teatro de fantoches. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas.

Pero ahora no les renuevan el contrato. Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades. supera toda expectativa y no admite comparación. que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. como Cibrián. obra de denuncia social. con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. en compañías italianas o españolas. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas.249 representaciones". Serrador. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata. las compañías profesionales pasan de gira. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. Estrenamos 249 obras. el resultado es sorprendentemente real. los filodramáticos son los únicos artistas locales. Dimos 3. La tuberculosis lo postra en Milán. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. en círculos católicos de obreros. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. donde muere en un hospital. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. que no produce tantas ganancias como antes. aunque su verdadero 14 . en grupos filodramáticos. al día siguiente de salir del Apolo.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. No hay día de descanso. En sus Memorias. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano. desde mediados de la década. Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. en centros anarquistas y socialistas. Pacheco el 30 de diciembre. el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. llamados por el empresario Giovanetti. y en ocasiones estrenan obras de autores locales. y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. Carreras. que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país. 8 meses y 10 días. parte de 1901. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas. En las ciudades de provincias. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. los espasmos producto del fatal veneno. aquel que inventara el Cocoliche.

que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle. Es representado. uruguayo. Muchos trabajan desde niños. y también se presentan compañías profesionales infantiles. con música del maestro Cayetano Silva. que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período. al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. como el chileno Alberto del Solar en este período. estudiado y comentado exhaustivamente. y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público. donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente.prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo. la difusión de las ideas. un monólogo y su continuación en un diálogo. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. son muy apreciados por el público. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. en especial en las familias de actores. donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. nuevas lecturas. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. periodista y autor teatral. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. poca escenografía. después para Pablo o para Parravicini. se escriben obras para los hermanos Podestá. ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. un modo pacífico de rebelión. de Laferrère. I . pero siempre inspiran nuevas versiones. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. Florencio Sánchez (1875-1910). Florencio Sánchez y Gregorio 16 . drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro. hacia 1960.

Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'. Todos los actores. lo considera insuperable como pintor de ambiente. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. los tramoyistas. Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. de Montoya. se elevó a una extraordinaria altura. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. se le caía el jarro. un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. y no han cesado hasta hoy. "este drama. tomaba un jarro de agua de una tinaja. acepta un corte en el final. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos.prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. basadas en la acción y el entrenamiento circense. El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. miraba la cama de la hija muerta. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. debido a la intervención de Pablo. y piezas como Barranca abajo. pero opina que es naturalista. los sainetes. crítico contemporáneo de Sánchez. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. observador y costumbrista. Por último. fecha de su muerte. se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. en 1947 se establece el 7 de noviembre. sigue la modalidad hegemónica europea. como en las obras breves. iba hacia el fondo y volvía. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta. Según Eva G. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. de piernas largas y flacas "como canillas". 18 . cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. La escena nos mantuvo en vilo. Juan Pablo Echagüe. la primera versión. en la escena final "Pablo salía despacito. Para Juan Pablo Echagüe. como Día del Canillita. no pudo ser superada nunca". encuentran unas originales técnicas de actuación. Por otra parte. sus obras interpretadas por los Podestá. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea. Estábamos asustados. En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga. En el recuerdo de Olinda Bozán. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales". muy elogiadas por su asombroso naturalismo. El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. los maquinistas. se sacaba el sombrero. En homenaje a Florencio Sánchez.

EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos. en gira por Chaco y Corrientes. Pero algunas críticas son desfavorables. Para Echagüe. "Ocultación de la maternidad". en el marco del Plan Federal. y el fotógrafo que dice. EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales. es un momento espléndido…". A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total. del drama de todos los días y de todos los momentos. con la acción "en Buenos Aires. Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica. Desentrañar del mismo seno de la vida. La vigencia de esta pintura social es llamativa. y en el Teatro Nacional Cervantes. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi.prólogo 2006.se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. "Natalidad ilegítima". "Nuestros hijos naturales". "pero ennegrecida. inspirado en piezas de Sánchez como En familia. Según Echagüe. donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo". "le tomaremos una así. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". este interesante drama en un acto -también llamado sainete. igual que en Buenos Aires. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. su 20 II . marido en el hospital por caerse de un andamio. enfrentando la hipocresía social y la de su familia. la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos. que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. amargada". llorando.. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa.GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. y apoya a su hija soltera que queda embarazada. la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . El 30 de mayo de 1904. es la obra más completa de Sánchez. un periodista. Díaz: "Esa será mi obra.. En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista. Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia. época actual". Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. la pasión y el prejuicio". "una creación fuertemente original". es un drama "de ideas".

"por humorada". Laferrère y Sánchez. a falta de otro más adecuado y expresivo. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. con Orfilia Rico. Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. de la Academia Francesa. Por intermedio de Echagüe que viaja a París. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. nacido en Buenos Aires. uno de clase alta que se burla de las costumbres. Alberto Ballerini. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio. se puede disfrutar de dos autores diferentes. se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas. una revelación en el personaje de Pepito. Julio Escarcela. ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. El poeta Calixto Oyuela. según investigaciones posteriores. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional. producida como una apuesta. Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. Blanca. ya que las clases se separan por sexos. luego se estrena en Madrid en 1906. escribe versos y narraciones. Jerónimo y Arturo Podestá. para significar el arte de representar obras dramáticas". 22 muere a los 46 años. Adela y Anita Podestá. al que concurre el presidente Roca. A pesar de recibir algunos subsidios. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. primer presidente de la Academia Argentina de Letras. Su primera obra. y otro bohemio y contestatario. revitalizando la comedia ya existente. Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro. Francisco Panchito Aranaz. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. entre otros. y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. En el primer curso se inscriben 70 alumnos.prólogo de Laferrère. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. "hasta entonces ausente de la escena. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. El aporte renovador de Laferrère. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. batiendo el récord para obras de 3 actos. El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. por falta de ayuda oficial. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 . quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. y es diputado nacional entre 1898-1908. Por 1$ la platea. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. Casi un mes después. Gregorio de Laferrère (1867-1913). el 25 de junio. que desaparece después de unos años. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta. o por falta de calor popular. adaptada. El estreno es un acontecimiento artístico y social. es el director y profesor de literatura. con preocupaciones de cambio social. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. según las versiones.para formar intérpretes. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. muy aplaudida.

Guillermo Battaglia. Arturo Mario. Ángela Tesada. que produce una tragicomedia. seudónimo de Jenaro Serrano. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. lo melodramático y el realismo. Comedia satírica con una crítica realista. Enrique Muiño. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. Vacarezza. Lea Cornaro. ámbito del sainete. a pesar del éxito de público. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. ha sido traducida al catalán. Arturo. María Gámez. Podestá. debutante de 16 años. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. para ella escriben también Saldías. Alejandrina Cortina. Julio Escarcela. y Jenaro (Enrique) Serrano.prólogo señorea los arrabales". Alfredo Lanaro. en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. Francisco Ducasse. afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. José Brieva. Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. Elías Alippi. entre otros autores. Blanca. Pancho Aranaz entre otros. Según Federico Mertens. Alberto Ballerini. Josefina Lanaro. será un gran comediante con actuación en teatro y cine. Jerónimo y José F. Anita y Adela Podestá. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. Además de Mertens. En el elenco están Orfilia Rico. que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable". Francisco Ducasse. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. Julio Escarcela. Francisco Aranaz. Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . al italiano. Ada Cornaro. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. para trasladarse a la casa familiar de barrio. En el elenco del estreno están Orfilia Rico. Enrique Serrano (18921964). entre otros. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. Elías Alippi. Discépolo.

1969. Florencio. Mariano G. Losada.prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. Capítulo Nº 190. Teatro completo. Una historia de luchas. 1946. Historias de artistas. Buenos Aires. ORDAZ. Eva G. Buenos Aires. KLEIN. Texto revisado de la edición original de 1929 por J. La Asociación Argentina de Actores. 1983. de. noviembre. Textos y polémica. Gregorio de. Teatro completo. Beatriz. 26 antología de obras de teatro argentino 27 . Buenos Aires. Historia del teatro argentino.. Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904). Buenos Aires. Teodoro. ECHAGÜE. Irvine. Florencio Sánchez y la delegación de poderes.. Julio. Solar/Hachette. Asociación Argentina de Actores. LAFERRÈRE. Río de la Plata. Centro Editor de América Latina. José J. De Diego. QUESADA. Buenos Aires. 1988. Medio siglo de farándula. SEIBEL. 1981. Luis. Buenos Aires. Juan Pablo (Jean Paul). 1938. Desde los rituales hasta 1930. A. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. University of California. Santa Fe. Ernesto. Claridad. PODESTÁ. El teatro en el Río de la Plata. Buenos Aires. 1941. Futuro. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. MONTOYA. 2002. (Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH. Editorial de Belgrano. 1952. 1938. revista Gestos Nº 6. Corregidor. SÁNCHEZ. Seis figuras del Plata. Castellví. Buenos Aires. En torno al criollismo. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá. 1930. Memorias. Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

. derrota de los ingleses!. Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!...!.. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones. vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA. La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 . PILLETES PERSONAJES CANILLITA. ¡cómo nos pusieron!. ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón.> ¡ladrones! I. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!. ¡Qué frío!. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE.. última hora..... (Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón.... La otra noche... y hacen unas judiadas con uno!... Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua.

“¡Les vamos a enseñar. animal!. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?. más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos. (Recoge un pucho)... Nos corría el agua por entre la camiseta.. por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio.. que otra noche. ¿sabe?. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo).... ¡no va más. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar. caray. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios). Pero mi mamá no tuvo la culpa. Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga... cerca de la paleta. ¿qué gano?.. ¡Zas! ¡Una mariposa!... ¡A mí con la piolita!.. miren que compro cincuenta Razones…!”. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No.. ¡hoy era lunes!. nos sacaron de allí. ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver. (Se sienta en el umbral de la puerta). no me pegó. Palo y palo.. como patitos… A mí uno me pegó una trompada. los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta). ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha.... ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!.. A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!.. Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!. No nos echen más agua. galerudos… Qué se han creído.. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!. ¡Macaco! (Entra). tarareando una vidalita). ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario. ¡Grande el sargento!. Y nada. nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!. hace días. ¡Razón! ¡Día!. Sí.. seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo. ¡Ufff!.. dele patadas y trompadas.. Güeno... ¡Me armé!.. ¡Musa! ¡Me via acostar!. ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!. sino que fue el canflinfa que vive con ella.. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah.. Más pillete será su agüela. Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!. en el pulmón debe de ser...... (Se acurruca disponiéndose a dormir. ¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!...... que entuavía... Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!.. antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) . ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios). (Gritando) ¡Eh. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás. Así son las cosas..... por aquí. (Se tantea los bolsillos). Cuando un de repente… ¡Zas!. Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!.... tiene derecho!. es claro!... Los reporters. pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres.¡ladrones! calentito!. esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía. Lo que es mañana.. ¡Galerudo!... Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa. que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa).

TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!. (Le da con el pie). CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!. (Deteniéndolo) ¡Vamos.. ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue. ahí! ¡Dame los seis reales!. sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo). (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?. qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda). aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita).. (Amenazándolo) ¡Ya.. (Entra). La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?. ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?. Aparece el trasnochador visiblemente ebrio.... Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 . TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar.. ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!. ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí. ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro. ¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh.. podían alcanzarme un saco de ahí adentro.. que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose). VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?....¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!. golpeando con desesperación) ¡Ahí. ¿Cómo entro?.. Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse).. ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios). Bien CANILLITA: ¡Ay. ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón)... hijo de mil perras!.. largo! Mandate a mudar. o una cobija... ¡Zambomba!.. (Se detiene y busca en los bolsillos). ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando). ladrón. eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah.... CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora.. ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente).. Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?.. ¡Canallas!.. VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!. (Atropellando la puerta. vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!. ay! ¡Hijuna madre… borracho!........ compadre! ¡Borrachón!. Para el cocktail mañana.. (Lo empuja)... ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!. sí! ¡Yo le voy a enseñar!. dirigiéndose a la derecha para hablar.. Seguro… ¿Y ahora?.. Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah... Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che.. No tengo ni medio.

ese pillo!. ay. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!. ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 . ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres.. qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!. ¡Ah.. a ver! (Mete la mano al bolsillo). ay! (Llora). ay. trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio.. ¡Sí que es falso!.. ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA.. ay. se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea. (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón... (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante). hijo de una y mil madres!.. la escena brutal acostumbrada).. ¡Me los robó.... (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar. ¡Y ahora en casa. quedan los dientes marcados!. ladrón. ¡Cámbiemelo! ¡A ver.. ¡Ahí. hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!. ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay. CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!.. ¡Ay.. (Forcejea por soltarse y lo consigue).. Ahí viene uno. ay! ¡Me han pagado un peso falso!. cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante. ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró.. Parece de plomo. ¡Abran.. ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver. ay! (Llora un instante fuerte).. ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!. (Lo prueba con los dientes). II. (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo). ¡Un peso falso! ¡Ay. sí señor!..¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame... VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah.. abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh. TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí..

mirándome con los ojitos muy vidriosos. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso. Sigue un número. pícara! Un peso falso. ¡Un peso falso!. muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano). el presidente.. (Tira el peso y se aleja). no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!. ¡El único!. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!.. gerente del Banco. ay!. Estese quieto.. hija. no sea pavo… Deme el cambio si quiere. sí.. le voy a hacer un regalo. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. (Al oído). entre. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor. Sí. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar. ay. salga.¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga. Las otras noches el viejo aquel. eh?. Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte.. Voy a llorar un poquito. Lo conozco. ¿quiere?.... ¡Ah. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome. Canillita. Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece. ¡No ve que sí!. y siempre que se lo tengo que llevar. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate... me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete. CANILLITA: comisión de Caridad. entre”… Y me quiere agarrar por todas partes. ¡La gran perra qué desgracia!. Todos son iguales. Te conozco. ¡Ah. “¿no ve que sí que voy a entrar?”. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada.. (Finge que llora). me dice: “Entre.. ¡Me dan ganas de llorar de veras!.... ¡Ay. nomás.. (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear. ¡Atrevido! ¡Vení. ¿no? LOLA: (Compungida) No señor. mi hijita. el 6850. me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí... ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo.. Me quería agarrar la LOLA: Salga. sí. (Llora) ¡Ay. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 . ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla). no! Dame el peso primero..

.. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!. CANILLITA: Sí. Mirá. El hijo del diputao. Dame el peso. pero seis vintenes no un peso.. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos. ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?. ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala. y todavía nos dio un caramelo de yapa.. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. es que… Me dieron LOLA: un peso falso. ESCENA IV Lola.. 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino . ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí.. CANILLITA: ¡Ah. ¡Es un gringo más bobo!. ¿no te acordás? ¡Las otras noches.. ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?.... ¡A mí me dan cada paliza!. Mirá... Mutis). cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!. ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto. Y se me ha escapao. ¡Valen más que un peso falso!. ESCENA III Lola. no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más.. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín. Canillita! Entra el Trasnochador.. no seas así. ¡Chanta! ¿Y qué tenés?.. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí... (Se va por la derecha silbando). LOLA: (Lloriqueando) No... Dámelo. ¡Pero volvé pronto.. Canillita.. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo. Prestámelo y vas a ver… Sí. ¿Estás llorando?.. lo conozco en el chambergo. hijo ‘e mil madres!.. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece. Pucha.. es el mismo. ¡pero vos te vas a disparar con la plata!.. Salí de ahí... Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da.. no me pegaron... ¿Te dio la biaba tu mamá?. no seas boba. Esperame aquí. Bueno.. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina.. no llorés. ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?. (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. ¡Oiga! ¡A verlo.. en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro.¡ladrones! Barcelona!. dos vintenes paraguayos.. a verlo!. Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno. Y bien falso. (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!.

. que ya vengo… Pero. a Pedrito. arrodillándose junto al papel). Bueno. aquí debo tener uno. si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí. Lo toma y vuelve. préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí. saca un fósforo. Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo). ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). cuidámelo. CANILLITA: Haceme caso a mí. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. al Lalín. y hace como antes). al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea. (Regocijado) Ahora verás. (Escudriña el bolsillo. tengo otra idea. poquito un pincel mojao... a decirle que su hijo es un embrollón. (Le da los diarios). enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia). (Desdobla una hoja grande de papel en blanco). venga… (Recibe de nuevo el pincel. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. Dame los diarios. Mozo. ¿No tenés un palito?.. curiosísima. Ajajá. ese chico?. Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. ¿Cómo. Vas a ver. Y ahora. mirá… Querés que le… (Le habla al oído).. no me chorree! Sí. Sí. no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 .¡ladrones! LOLA: ¡Ah. bárbaro. que es una A… (Riéndose) Ay. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera.. Quedate quieta. ¡Salí! ¡No te metás. Esperate. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). Salí. sí! Pues ahora le viá enseñar. (Se encamina hacia la puerta). Teneme los diarios. Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán. Voy a llamar al Vasquito. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo. ¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). ¡Eh. bárbara. cómo? Pucha que estás apurada. no? Dejá nomás. ¿no?. Lola. ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá. (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. ¿Ah. hace otro tanto a su lado.

¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. Che. (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. Pucha que está bien. ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto. no señor… E… N… E… Tenés razón. LOLA: ¡Ay. Se oye el estruendo de una caída. quedate quieta.¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo. acercándose a la izquierda). Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. pintor. ay! ¡Lola!. E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. (Con voz lastimera) ¡Ay. O. traé! (Le saca el papel). ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay. ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas. ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia.. qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. qué lindo! Y ahora viene lo mejor. ay.. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Cuando esté en la ventana me lo alcanzás. bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. Muchas gracias. LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba. ¿eh? Eso ando buscando. ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno.. Salí de ahí. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno. A ver. pues. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido). (Desaparece por la derecha). Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra). ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay. a ver… ¡Ay. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes. ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé. 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . Dejame ver a mí también. (Le da el papel). así. Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). Tenelo vos.. Tomá. Te vas a quemar.

. (Con timidez) Nada.. ay! ¡Por culpa de esos canallas!. (Le saca la sangre con el delantal). pero la puse! ¿Dónde. No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia. ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay. Se oyen quejidos. Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha). pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 .. ay.. vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay. ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado. (Le hacen lugar)... dónde? ¡Allí!. (Al levantar el brazo da un grito). El vigilante y unas personas cruzan corriendo. ¡Canillita!. ¡Ay. vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver. CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola)... Yo quiero verlo.LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí. Si no es nada. Instantes después entran con Canillita alzado. me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh. VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!. Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado.... ¿qué estaban haciendo ustedes allí?. Decí la verdad.... Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan. Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah. mientras tanto algunos señalan con la mano. mamita! ¡Me he quebrado un brazo!.. Trae la cara ensangrentada. no mientas. (Reaccionando) Yo disparo.. Mutis.. Sí.. nada… estábamos jugando y… No. usted mataperros!. Se oyen voces.

Canillita Florencio Sánchez .

> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO. DOS SILLAS. antología de obras de teatro argentino 51 . UNA CÓMODA DESVENCIJADA. DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN. EL NIÑO ENFERMO.

¡Se vendían como agua los diarios!. Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares. ¿Qué decía. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros. Son mis amigos Pulga y Gorrita. ¡Que sos pavo!.. soy embustero. ¡Es un pícaro. y muy mal traje... un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto. desfachatado. ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!. Si se está quietito... (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente). Bueno.. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones. arreglando cuidadosamente las cobijas) Así. ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan).. y aunque cuentero no mal muchacho. ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?. sigo travieso.. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido.. Canillita. cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí.. ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!. no se destape.. muchos juguetes le voy a comprar. cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva. ¡Brrr!. soy honrado. CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos. soy bueno... CANILLITA: Buenos días. Panchito Pugos.... A mí no hay quién me corra yo le garanto. ¡Sí. Pero. ¿Un beso? ¡Veinte... soy vivaracho. hijito!. CLAUDIA: (Sentada. gran personaje. Música Soy Canillita. ¡No faltaba más!. ¿eh?. chusco y travieso. hijo!. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente). Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate.... pues en cuanto los filo los caloteo.. ¡la pucha que hace frío!.. ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama. Muy mal considerado por mucha gente. no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario. que eso le hace nana!... con poca guita.. ¡Brr!.. ¡Ahí está ese pícaro!......canillita Arturo. Claudia.. doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí. así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!.. gran descarado.

. la Pelada. colchones. ¡Ni usted ni el tipo ése!. y cuando le iba a alcanzar la jaula. ja!.. ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!. ¡Perdido!..... ¿Y a mí qué?.. rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!... la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno.. ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!.... Poroto da un grito y… ¡zás!. ¡Yo te voy a enseñar!. por Dios!. vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa. ¡Como era domingo y no había diario. amontonao. Y no se animaba a bajar del buque. ¡Qué farra!... Güeno. D... un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . che!. BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora.. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!. El Poroto. ¡Ja. ¡Farreando! ¡Fío!.. Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante. Dichos. ¡A la fonda!. ¿sabe?. Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella... nos juntamos con Chumbo..... que es un desalmao. ¡Mi padre. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla. ¿no?. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?.. Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!..... ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada. Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda... Pa eso lo gano y es mía. gringos.. a la fonda de los muchachos.. ¡No crea.. El tanaje así.. (Se levanta y va hacia Canillita. le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel. bien mía. ¡No!. dispués nos juntamos con Martillo. “¡No se apuren. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!. ¡Mamá!...... don Braulio.. mujeres. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo..... ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!... Don Braulio... CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!.. el loro le clava el pico en un dedo. ¡Trompeta!...... ¡Si se afeita!. Gorrita y una punta más!. allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata. Sí.canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?.. baúles. por ésta!. “Si me da un cinco se la alcanzo”. viejos… ingleses......... pebetes. sillas de paja!.. empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles.. ¡No le pegue a Canillita!... Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!. no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!... ¡Estás muy gallito!. el Pulga. ja. (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!. ¡sinvergüenza!..

pobre hijito mío!. ¡Es que me da un estrilo!. BRAULIO: ¡Sí!... no me pegaba ni nada. ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D.. no puede ser padre de nadie!. ¡Cariño no!. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D....canillita vive de la ufa!.. D. por culpa de ese sarnoso... ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!. porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!. ¡Parece mentira. que lo estrecha sollozante)... después que lo he conocido a fondo. empieza con t… ¡Bah!.. vamos.. BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!. ¡No llorés. ¡Pobrecito!.... ¡Dámelo!. con pedazos de pan duro y con sopapos.. BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja. pam. que continúa de pie sobre la cama. (Se enjuga las lágrimas) . pum!... ¡Traé!..... ¡Qué ha de matar ese sotreta!. BRAULIO: ¡Vamos.. sos un bandido!.. hasta de matarme!.. Hoy. ¡Gran perra!... ¡Es lo que le conviene!.. ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?... ¡Lárguelo por un cañuto!. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?. ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!.. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así... BRAULIO: CLAUDIA: D.. Bueno. muchacho!.... acariciándolo) ¡Vamos. ¡Canillita..... Cualquier día va a suceder una desgracia. (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan... (A Arturo) ¡No. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita..... pero en esta casa.. te lo doy….... doña Claudia?. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!. que no es para tanto!... Yo… Yo… por ejemplo... ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre.. Canillita abraza a Claudia.. (Muy conmovido. y va hacia él). BRAULIO: ¿Ha visto.. le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!. vos me estás robando! ¡Canillita..... Tiene razón.. ¡Pero desde que vive con el tipo ese!. doña!.. ¡No seas malo!. refilá el vento!.. si adivinás lo que es. (Deshaciéndose.... D.. Ya sé… ¡Un trompo!... don Braulio. Pero… ¡Bah!... ¡Sí.. que te jugás la plata! ¡Canillita. ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!. D. BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino . (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!. más bien que quererlo. Ese… ¡es un canalla!.. ¡Ese no es mi padre.. (Llora). ¡Canillita! ¡Vení!.. CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No. (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!... que no tiene la culpa. si yo no lloro!. que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!. ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito. ¡A ver!. señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca. no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D.. botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre.... (Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!. ¡Bah!.... ¡Y pim..

. ¡Caramba. ¡Vea cómo yo lo tomo!. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!.. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver... ¡No seas malo!.. a las dos… y a las tres… ¡Ajá!. BRAULIO: No. (Enciende un cigarro. ¿A Pichín?. ¿lo ha visto a ése?. De esta botella le da una cucharada cada dos horas. Con la cuestión del robo de la joyería. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser)... No crea que me ha costado poco. arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente). chiquito.. convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D.. ¡Me ha hecho usted un gran servicio!... tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!. Cosa mala se encuentra siempre. joven!... señora. Hice poner la papeleta a nombre de Pichín. ¿Qué es esto? ¿No está?. ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!..... ¡Que no se diga que tamaño hombre!. no sea así!. Y diga. ¡Vamos. BRAULIO: CANILLITA: D. BRAULIO: Dichos. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!. Claudia.. ¡Ay. don Braulio. eso es feo. gracias!. ¡Con esto se va a mejorar pronto!.. ¿Quién ha andao con mis cosas?.. Así. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!..... y de las obleas.. Cuando quiera. Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata. Muy bien. ¡Es dulce. (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 . Adiós... ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D...... por favor. he dicho… ¡Cómo!.. ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo. muy rico!. ¡Es claro!... Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos... con el niño!. CLAUDIA: D. le quedan veintiséis. Busca el prendedor… ¿No responden?. ¿Quién me ha abierto el baúl?... Pórtese con juicio… ¿eh?. ¡Eh.. ¡Cómo no!.. Dios mío!. una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien. PichÍn.. ¿Cuánto le dieron por el prendedor?. ¿A ver?.. Arturo CLAUDIA: Sí. PICHÍN: (Entra sin saludar... Dios mío!. (Muy alterado. BRAULIO: Braulio y hace mutis). ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!.. No sé… ¡Nadie!.. CANILLITA: Prieste un fósforo.canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito............. aquí están los remedios.. tapándose las narices… ¡Vaya!... Arturito... porque está muy débil.. Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!.. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios. gracias. BRAULIO: CLAUDIA: D.. (A Claudia) Hasta luego. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay. ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh.. ¡Y ahora bien tapadito!.. a la una.. Lo vi en el almacén de la esquina... no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!. Casi lo has volcado… Vea.

..... La Prensa.. ¡Si tenés más ahí!. ¡Traé. ¡Mamita querida!. ¡Doy yo! ¡Güeno!.. ya lo sé!. asustado) ¡Mamita!... ¡Le voy a enseñar!... ¡No!.... Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!.. ¡Sí.. con el grupo de muchachos... se venden lo mismo que si fuera pan. ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!. ¿Qué lo has hecho?. (Vase).. ¡te digo!. yo doy!..... ¿Dónde está el prendedor?.. ¡He visto salir al Canillita!. No me pegués. CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!. La Nación...... Mutación. Canillita. CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE.. ¡Yo no lo he tocado!... Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente. te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!. ¡Pancho! ¡Pancho!... pillete!. (Incorporándose. PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!....... Él no ha sido. ¡Ya verán!.. ¿Te callás?... (Corriendo detrás) ¡No!.. de igual manera “viva” el partido Nacional. ¡Mamita!.. ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!. Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero. ¡Nada!.. Y si el gobierno llama las clases a formar... PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?.. Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da.. 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 ... ARTURO: ¡Mamá!. Decí… Decí… Decí....... ¡Hablá de una vez o te la doy!. ¡Yo lo saqué......... Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?. ¡Ah. ¡Siás otario!. ¡Me has espiantao toda la guita!.... ¡Ya está!. Claudia llora. Patria y Standard... Pancho!.. boliches y bars. ¡Respondé!. Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos... ¡No juegues más!. ¡Ah. avanza jugando a la chantada con cobres.canillita prendedor?.. pero no quiero jugar más!..

....... ¡Revolución en Montevideo!... ¡Zas!. Pues bueno... ¡Diario!... ¡Está bien!. ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!. (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario... ¡No me vengas con cuentos. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver. ¡Al bullón!.. y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 . vos.... ¡Diario cuarta!. ¡Ya sabés.. muchachos!. ¿Por qué me agarra?. no más… ¿Y ánde lo agarramos.. Lo decía por las dudas. ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas). de chambergo gris… ¿Y estás seguro. ahora?.. Canillita.. ¡Pronto!. hermano. pero no me hagas hacer una plancha después.. ¡Por alguna imprenta!......... PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!.. che? El que iba adelante..... de que él te robó el prendedor?.. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?. Gármino!. que yo!. ¡Eh!. ¿Eh?. Todos se echan a correr en tropel. ¡Salí de ahí!. ¡Desen vuelta!. TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!...... PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes.. ¡Diario cuarta!.. ¡Es un ratero el muchacho!.. Se oyen varias voces.... Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera.... ¡A seis y medio pago!.. PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!.. (Desesperado) ¡Eh… Canillita!.... ¡Mi han galotiado!.. ¡Cómo no!. Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado. si quiere.... porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!... (Confundido) Bueno… Sí… es cierto. hombre!.... Los muchachos rodean al tano. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?.. Pesquisa.. PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!... ¡Cuarta!. ¿Cosa fate?. ¡Vení pacá!.. ¡Cuando yo te lo digo!. ¡Procedé no más por mi cuenta!.... ¡Revolución en Montevideo!. ¡Sí.... Yo viá proceder. ¡Es ése más ligero que viene adelante!. me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad..... (Al ¿Cuál era.. ¡Salí de ahí!. ¡Compre..... ¡Revolución en Montevideo!. pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué... UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto. CANILLITA: Dichos.. gritando.. ¿eh?. que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?. ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!. gringo!.... (Gritando) ¡Diario cuarta!.. escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr).. Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!. retrocede un paso. (Corriendo) PichÍn.... señor?.canillita Se sientan en el suelo formando rueda... PICHÍN: ¡Canillita!.

¡Zas!... ¡Mamita querida!.. PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!.. Vendedores. hij’una madre!.. (Lloroso) ¡Vea. PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!. no más!... UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!.. VENDEDORES: Marchá..... ¡Ahora sí que no me llevan!. corriendo) ¿Qué es eso?. (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!.. ¿No tiene vergüenza?.... Canillita.... ¿quiere?. ¡Canalla!. ¿No puedo vender diarios.... ladrón!. ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!.. ¡Tamaño zanguango!. indignado) ¡Yo.. ¡Suéltelo!. ¡Oh!. ¡Botón trompeta!. ¡Ah. El agente lo hace violentamente. ¡Una gran perra!. vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!.. PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!.. ¡Yo. gran perra!. forcejeando. ¿Qué ha pasado?... ladrón!. que ahora voy a hacer la exposición!. un curioso..... (Lo tironea del saco)........ pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!. PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir..... (Volviéndose. (Irguiéndose..... presenciando la escena. ¡Soltame. ¡Canillita!.. PICHÍN: ¡Llevalo. ¡Ladrón!. a la comisaría. canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín.. (Lo escupe) Pichín va hacia él. Dichos.. ladrón!. (Llega de izquierda. ¡Te voy a matar!. ¡Que no he dado motivo!. (Rabioso) ¡Largame. Salen algunos transeúntes y se detienen... ¡Salga de ahí!.. oficial… Yo no he faltao. trompeta!...... (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá. arrastrándolo hacia la izquierda..... amenazador.. no más! Dígale que me suelte.... El agente lo va llevando de a poco........... Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha. Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!.. El agente lo tirona. AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?. amenazador) ¡Y a vos también!. (Impacientándose) ¡Eh. Agente.. ¡Maní!...... (Tironea). ¡No me pegués.. entonces?... (Compungido) Vea.... PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!. ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!.. no más… ¿Por qué lo lleva?. ¡Es un ladroncito el muchacho!..... PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo. ¿Yo qué Dichos.... ¡Si es por eso. yo sé lo que hago... ¡Me la vas a pagar!..... ¡Le juro por esta!.. ¡A matar!. vendiendo diarios y me agarra de vicio.canillita ¡Qué también!. (Se incorpora). 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 . ¡Tomá!.. (Forcejea por desasirse). no más. no más!. (Asombrado) ¡Oh!.. ¡Que lo larguen!.. Señor. che!. ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?. vamos.. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?.. ¡Con que eras vos..... cae al suelo y se levanta desesperadamente.. mocoso!. botón!.. ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!. ¿Y por qué me va a llevar?.... señor!. Pulga.

. a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala. y tirándole el saco. Vidalitá. (Burlón) ¡Está bien.. hay en esta casa.. Batista. ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 . sillero.. que le rompo el alma!.. MUCHACHOS: Disparen.. huyen en todas direcciones. se llevan la palma... (Huyen). ¡A ver. BRAULIO: VECINA 1ª: D. VECINA 2ª. UN VENDEDOR: D. AL CENTRO. Muchachos 1º. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA. ¡Mentira. ¡Cuidado. ¡Perdiste! ¡Pavote!... SENTADA TOMANDO MATE.. ¡Sino esos pilletes!... Mutación. muchachos.. Vecinas 1ª y 2ª. ¡Qué miedo!. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen). DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA. silencio.. QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA. Pichín.. más calma! Atienda el puchero. nos va a comer. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina). marchante!. ¡No puedes hablar!.. Se la voy a dar. después Batista y un Vecino. BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!. mocozuelos. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO. Vidalitá.. (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!.. (Burlones) El cuco. enfurecido.. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA. ¡Andate pa dentro. UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA. don Braulio!..canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo. Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE. EN LA DEL FRENTE.. Don Braulio. ¿Quién ha de meter?.... eso es trampa!. (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!. perdistes!.. ¡Cayó sobre la raya!. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA.. ¡A cinco centavos!. lo corre.. ¡No juego.. no se enoje. Los curiosos también se alejan. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D... MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. 2º y 3º. D. SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA. BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas. ¡Perdistes... Batista y su mina... UNA TINA DE LAVAR.. MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!. sabemos que es malo!. ¡Mentira! ¡Mal haya!.

¡Nooo!.. jabón… ¿Precisa. Me viá a dormir.. madapolán.. agujas.. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?.. D.. ¡No seas tan mala! No seré tan mala. BRAULIO: Hablado D. (Se frota las manos). ¿Cuánto paga. festones.BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa). Diga. Vidalitá... Vidalitá. ¡Jesús!. hago dos apuestas. las comadres éstas.. (Dirigiéndose a la Vecina 1ª). Se va el Mercero....canillita D. son pura parada. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino . BRAULIO: Vecina 1ª. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!. Vidalitá. camisetas. BRAULIO: Sí. Ya lo creo. BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras. alfileres. botones de hueso. y los parches porosos. Don Braulio. esponjas.. Vidalitá.. Diga. peinetas.. BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D. doña. BRAULIO: VECINA 1ª: D. ¡Sigue tronando!. BRAULIO: MERCERO: hilera. aprontá el bullón y no te metás.. cortes de vestido. libros de misa. ¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?.. D. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. Basilia.. porque está ladrando de hambre. MERCERO: Con esa ladiada. VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!. Delen un hueso a ese perro. corbatas. jabones. con mis vecinas. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas. calzoncillos. D.. Pañueletas. marchante?. como a las gallinas... ¡y biabas también!. BATISTA: Dichos. carreteles de hilo.. un Mercero. pero no me corren. cinta de El miedo no es zonzo. servilletas. No quiero batifondo. A que no se arañan. sombreros de paja. (Hace mutis). Ché.. ¡Qué nubarrones!. Libros de misa. tarjetas postales. VECINA 2ª: D.. pañueletas! ¡No!. Vecina 2ª. marchante….

Déjela... ¿Qué ha hecho?. BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa.... ¡Con lo que pican las avispas!.. La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!.. ¡Caminá pa dentro.. ¿Cómo?... BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D... ¡No me echo aceite en el pelo!.canillita D. (Risas). ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?... ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!.... ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!..... Batistas...... BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino ... ¡A mí!. Pichines... BRAULIO: ¡Caramba… señoras!...... BRAULIO: PULGA: D... se la saco yo!.. te he dicho!. ¡Con piedras!.. ¡Viejo chancleta!... ¿Y pa eso me llamás?. ¿No te dije que no quería batifondos?.. más despacio!... Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno.. Batista....... (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!. VECINA 2ª: D. ¡Cuando no podés. BRAULIO: Don Braulio. tironeando a la primera. ¡Es que si no la saca... ¡Ya comprendo!... ¡Pobre muchachito!. ¡Nada!. Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo). VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!. la otra se abalanza y riñen. Salen chicos y algunos vecinos. ¡Qué más se quisiera!. ¡Eh. ¡Trapos sucios!. ¿Por qué?.. ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando). D. Iba vendiendo diarios y me lo cacharon... Pulga.. ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D. ¡Trapos sucios!.. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!. Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín. ¡Sí.. Don Braulio se interpone. ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!. ¡Escracho!.. ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma..... BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D. en todas partes es igual. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!... arrastrada!... ¿Qué es lo que ha pasao?... pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor... ¡El estrilo es libre!.. (Se abalanza a pegarle).. ¡Ya!... VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar.. ¡A mí!.. (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D... desgraciada!.. ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!. BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?... ¡Vamos a sacarlo en seguida!.. D.. madamas! ¡No hay que enojarse!. ¡El chaparrón!.... ¡Oh!.¡Viejo achacoso!.. ¡Qué infamia!. no más!. BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!.. (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!... ¡Caminate pa dentro!. A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes.. don Braulio.. BRAULIO: cana!.... (Entra en la 71 Dichos. ¡Ladrona!. dale la razón..

vieja!....... ¿Para qué?... ¡Virgen santa!.. pegame aquí!.. vecina. ¡Oh.... ¡No ha de aparecer tan pronto. ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla. Sí… ¡Y hemos acabado!. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa.. ¿Por qué?.... Dios mío!.. ¿Has acabado?. en un borracho.. (Resuelta) ¡Decí.. Aquí a la vuelta. ¡Caminá pa dentro!. ¡Yo tengo la culpa!...... ¡Yo… yo… yo soy la culpable!......... Muy buenas tardes.. ¿Qué decís?... ¡Donde a usted no le importa! (Avanza). para mandarlo a ver otra vez al doctor... ¡Qué!. ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!. Pichín.. Vecina 2ª.... ¡No haberme muerto antes de conocerlo!. ¡Pobre hijito mío!. Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!. doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?.. yo lo he sacado!.. ¡Meterlo en cana.. ¡Si me vas a castigar. ¿Entiendes?.. ¡Che no te pasés!. ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!. ¿No lo han visto. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?. ¡Un prendedor!... ¡No!... CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes.. ¡Ay. ¡El prendedor lo he sacado yo!.. en un ladrón como vos!. ¡Qué retobada estás..... chicos. ¡Yo tengo la culpa!. (Irónica) ¡No!... ¡Yo!.. ¡Yo!. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!. No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin.... (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?.. para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas..... ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?.... a la primera.. Un chico. ese hombre… ese hombre!. Dejame salir… ¡Che!.. ¡Bueno!. (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!.. ¡No tengas vergüenza!. Varios chicos quedan jugando a la rayuela. pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti.. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí. ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?.. por ratero!. (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!.. Dichos... que me tiene con cuidado. Pero esto no va a quedar así... Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo. (La toma de un brazo). dirigiéndose con Pulga a la calle)..canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto. Estoy esperando a Canillita.. ¡No!.. ¡Por nada!. (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Qué ando queriendo!.... a mi hijo? ¿Sabe. infame!. miserable… ¡Sí. ¡Ya 73 Claudia.. ¡No tengas miedo!........

doña Claudia. (Reponiéndose) Diga.. ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!. ¡Andá. ¡Ya!..... ¡Al fin!.. (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho.. ¡Asesino!.... ¡Tomá!. Yo no quiero pelear con usted.. (Queda estupefacto). don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!. BRAULIO: ¡Eh. ¡Valiente!. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos.. CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!... ¡Pegame!.. BRAULIO: PICHÍN: Dejalo. ¡Viejo taquera!... ¡No aguanto más!. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro... BRAULIO: Dichos. PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!.. ¡No se enoje!.... ¿Dónde vive la señora?. ¡Ah!. ¡Pegá!. (Se abalanza sobre don Braulio. ¡Pero será inútil. ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!.. Ansiedad)... (Soltándolo) ¡Lo ve.. mocoso!.canillita sabés que nunca me he defendido!... ¡Pegá!. BRAULIO: D.. (Saliendo) ¿Otro bochinche?.. Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. ¡Pa que le alumbre el suyo!..... Don Braulio. (Le pega en el rostro)... hijito! Esa plata es sagrada. ¡Lárgueme!.... ¡Que lo mato a ese perro!. ¡Está bien!.. BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!. BATISTA: CANILLITA: D. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!.. (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto)... ¡Ah! ¡Don Braulio!. compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad..... BRAULIO: PICHÍN: D. ¡Pa dentro!.. (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 .. Claudia lo sujeta también. que ya ha de encontrar quien le dé su merecido. Primero… ¡Andá pa dentro!.. (Apartándose) Tenía razón..... ¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!. pues!. TELÓN FIN D.. ¡Sí! ¡está bueno!... Canillita.. (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín. ¡Quédese quieto!.. (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!. ya sé… ¿Querés sacarme la plata?.... éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada).. don. Cuando va a darle el golpe. que se ha mudado usted a mi casa?..... Pichín retrocede espantado. ¿Qué te entregue los treinta pesos?....... Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!..... no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!..... Batista.. ¿Entendés?... te he dicho!. PICHÍN: D. ¡Qué notable!.. pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?...

Barranca abajo Florencio Sánchez .

ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES. sus hijas RUDECINDA. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES. PERO DE BUEN ASPECTO. UNA VELA. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS. UNA CAJA DE FÓSFOROS. PLANCHANDO.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. comadre ANICETO. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. PRUDENCIA Y RUDECINDA. ES DE DÍA. CUATRO SILLAS DE PAJA. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. UN SILLÓN DE HAMACA. antología de obras de teatro argentino 79 . su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA. UNA MESA. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos). el comisario BATARÁ. UNA TABLA DE PLANCHAR. hermana de Don Zoilo MARTINIANA. UNA AZUCARERA Y UN MATE. UN BANQUITO.

¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!. ¿de qué te reís? ¿Yo?. Prudencia. (Se acerca a la mesa.... verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo. juá! (Al ver que no la alcanza).. mi Dios y la Virgen Santísima!. como hacen algunas… ¡Juá. ché Robusta! (A Prudencia) Vos. hija. Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida. limpia las manchas de sebo. Potro. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela). ¡Hija mía.. esos parches. ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada. que te pintás con el papel de Poneme pronto. ché. Paresé. Dolores. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 . juá. relamida. (Corre hasta la mesa y toma una plancha). por favor. pero no pa tu doma. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!. sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre). Robustiana. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño. juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea). DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela. para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara). rezongando. ¡De las cosquillas!.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana.. ROBUSTIANA: ¡Aquí. estarías todo el día ocupada.. Pues tomá. sí! ¡Ah. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto. preparame esos parchecitos… ¡Ay. hija. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. Rudencinda.. juá.. ¡Juá. mujeres. en el aire no puedo hacerlo. pues.. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda). RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. Se me parte la cabeza. ¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues.

ajajá! Gracias. que se enfría! (Colocándole los parches). ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito.. ¡Pronto. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha. Se levanta de la siesta. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao. ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo... ¡Eh!. ¡Linda cosa! Che. hijita mía. ¡Zoilo!. y misia Dolores suspira quejumbrosa.. (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos. Avanza lentamente y se sienta en un banquito. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo. dijo el muchacho cuando vino. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay. cebame un mate de hojas de naranjo. Prudencia plancha tarareando.. Y lo pior jué que nadie le respondió. Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!... la refriega sobre una chancleta ensebada).. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. porque se las he de cantar claro. María y José! Mala cara trae el tiempo.. DOLORES: (A Robustiana) Mirá. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo. Che. Rudecinda rezonga fuerte. ¡Ay. mama. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero.. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!. ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos. está muy equivocado. PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. ¡Ay. Pausa. ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido... Pero amalhaya que no suceda.. Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay. FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 . (Toma otra plancha. Pasado un momento.... ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha. Jesús. Pero él me lo hizo sacar. Aquí. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera. Tal vez se haga con agua. DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido..... ¡Zoilo!. Si hay agua caliente. Yo lo puse. Don Zoilo aparece por la puerta del foro. Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno. ¿Tás sordo? Decí. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. Parece que viene tormenta del lao de la sierra.barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio..... Rudecinda.

¿Dónde? Será muy lejos. Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal.. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh. Lo dudo.barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata.. ¡Sí.. Parece medio maniático. a cualquiera le doy esa lotería. no te pongas colorada. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos. ¡Qué tormento. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza. De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. También... FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 . mujer!. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!. Prudencia? ¡Ay. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola. cuando menos. le han comido vaquitas y majadas. Así le decía yo al sargento.. algo de eso he oído! ¡Ay. ¿Y mi ahijada? ¡Güena. muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento. una camisa pronta pal sábado. aurita. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice. comadre? ¿Cómo te va. perder el campo en que ha trabajao toda la vida. ya que no me convidan. hijita. como se dice. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores... ña Martiniana! ¿Cómo está. El comisario es buen cantor. pues nosotras no sabemos nada. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo. decime. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. ¡Cusí. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. que está de baile.. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá.. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!.

No. A ver. y no.. pero qué querés. dicen que anda la virgüela... che? Leé pa las dos. ¡A verlas. Tengo una sola cosa que reprocharte.barranca abajo trabajador no tiene reparo. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. “Sí”. (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta)... Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”. ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho. ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. comadre. Puede venir el viejo. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava. Esperate. Si me convenzo de que me amas de veras”. en todo tiempo. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda. a ver si dice algo pa mí. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo. RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. ¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel.. No dice semejante cosa. (Como dando una señal) Muchachas. viene lejos. “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”.” ¡Ah.. Hay un punto en la letra sí. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía. “me convenzo de que me amas de veras y. (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. a verlas! (Acercándose). ¡Si será zafao el rubio!. (Escondiendo la carta). se me hace que no harían güena yunta. “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño. Pues yo misma voy a plantarlas.. ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo.. ¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis. Fijate prontito. Leé no más. punto. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). El resedá se quedó en casa. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo. Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio. bueno! (Lee).. ¡Sinvergüenza.

yo haré las compras. (Mirando al campo) Y mesmo. ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno. (Que ha estado revisando las maletas. Don Zoilo. Mentira. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. pa pagarlo con mi platita. (Yéndose. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana. a grito) Ché.. Que tenés gente en el altillo. Nicolás. Bueno. (Volviéndose) ¿Has visto. (Mutis). ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana. Dame entonces la plata. de juro! Ya lo ve. o te sacudo un guantón. que no tiene qué ponerse. atajamelá.. Mañerasa la tubiana. Así será. ¡Oh!. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería.barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo. la pobre. desgraciao. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé. ¿Ande está eso? Tará ahí.. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos. pisando las riendas. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. (Zalamera) Güenas tardes. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo. No tengo plata. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 . Güeno. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor.. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. Eso es lo que hay. Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano. pasiando un poquito. ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che. Ahí se iba tu yegua campo ajuera. ladiate de áhi. vos que tenés güenas ZOILO: piernas.

Buena jesuita sos vos. ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá. Decí.. no hay cuidao.barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate... ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo).. Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos.... mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos. Vale más ser eso que unas perversas y unas. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene. no sé. Pucha. (Airada. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 . Las tres mujeres retroceden asustadas. ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente. Es no tener ni pizca.. RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme... Retratada de cuerpo presente. largá el veneno! (La amenaza). Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada.. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé. Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro.... ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia.. pero reacciona rápidamente). ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho. que hay gente desalmada en este mundo. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá.... ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja.. DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa.. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda. ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo.. no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas. insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!.. DOLORES: ¡Hijas. ¿Saben qué más? Que las tres son unas. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala. Las vas a pagar todas juntas.. pandereta.. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías. desorejadas como ustedes. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida.. Mirenlá. lengua larga. ¿Quieren que hable? Bueno. repetí lo que has dicho. Callate la boca. alzando una planta) A ver. Parece mentira. hipócrita. pues. por misericordia. mama.. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores). tísica. ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece. ¡Perra vida!.

mama. y bien cachetiada. pues!. les dije. porque le faltó al respeto.. no has de tener jaqueca también. desde un tiempo a esta parte. ¡Ay.. como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones... ya sé que usted tiene razón.. ROBUSTIANA: Me pe. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser.. 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama. Yo. Tírele de la riendita.. tata.. (Mimosa) ¡No!.. Y vos. ya me pasa. hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro). ¡Ay... güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes.. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno. Sí. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra.. Respondé... la ver.. (Lo besa). ga… ron. ROBUSTIANA: ZOILO: Sí.. ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé. vamos a ver. me han agarrao a la gurisa pal piquete... Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias.. ¡Ay. ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos. aclarame pronto el asunto.. Tome unos traguitos... la verdad. vos que sos aquí la madre y la dueña e casa. (Sonriendo) ¡Qué diablos!. Robustiana tose... si se comiden a traer agua pa esta criaturita. además.. que le va a venir la tos. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!. quiero quedarme aquí porque. (A Rudecinda).. Rudecinda va a buscar el agua. (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos. DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese.. quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. (Dejándose caer en un sillón).. ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao. Muchas gracias.barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo. güeno. ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino . ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos.. doña quejidos. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo.. ¡Estoy bien y. pues.. cuartudas.. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno.. basta hijita. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes. porque. yo la voy a defender... Tenés miedo de que sepa la verdad. ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados. sollozando).

(Hosco.. tata. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle. Usté se va a enojar mucho. no tengo nada que decirle.. no me vaya a disgustar usted también... Lo único.. en esta casa.. empiece. Bueno. no. A quien nombraron fue a ño rebenque.barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito. que se fatiga.. no. no.. Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia.. no.. Bueno.. ¿Cómo es eso? Digo. ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado. ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No. ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao. sentate. ¡No.. no lo respetan a usted... le rompo las canillas de un talerazo.. m'hija. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo. Ta güeno.. ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay. Vamos. (Recalcando) Había una vez unas mujeres. ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito.... Ya cáiste.. Es que... lo que yo tenía que decirle era que. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito. Hable de una vez... Ya se te ha pasao la edád de las macacadas. que no me tratan bien. Adelante.. (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro. siga no más. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 ... (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga. Vamos. (Grave). Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé.. matrera.. ¡Zoilo!. pero no comprendo a qué viene eso. ya se habría mandao mudar. menos vergüenza! Es natural. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. Encomience.. ¡No me juyás!. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!... que te voy a dar lindas noticias. Empiece el cuento.. tata. y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla. Esto se va poniendo bonito. Pues. no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa. hijita.. hijita. de todos modos ya no es nuestra. adelante. cuanto más antes mejor. Reposadita y sin apurarse mucho. que quiera dirse. Es que. Vamos a lo otro. Por algo ha ser entonces.... y que las cosas no son lo que parece. retorciendo el rebenque) Vamos a ver. si lo digo se disgustará más. ¡Ah.. será. ROBUSTIANA: ZOILO: No.... Porque no me quieren... Usted ha de ser más güena. es eso..

hija.. (Llora). A ver ustedes. No. el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante.. porque tengo que hablarle.. Prudencia. (La conduce hacia el foro. ¡Ah!. señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo. es que.. ¡Vergüenza da decirlo!. ¡Cuando usté se va pal pueblo.. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba. ¡Batará! Mande.. al pobre Aniceto. Y lo peor es que.. Prudencia. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo)... ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí.. Bueno.. Prudencia.....barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 .. ¡Mocosa. señor. que no te tengo miedo... pues. no digo más. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes. Venga a su cuarto. to que la quiere.. vos. ladiada. (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides. Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí. Sí. ¡Con don Juan Luis. como para aplastarla).. ¿qué?. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés. Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana.. así descansa. al pasar junto a Dolores levanta el talero. (A Zoilo) No. tata.. Don Zoilo y Batará. Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. no cuente más. al pobre. Prudencia. ESCENA XI Rudecinda. que me haga el favor de mandármela de madrugada. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. porque aquí está don talero con ganas de comer cola.. tísica. tan bueno y que tan. no me mirés con esos ojos. Ya lo hemos de enderezar a Zoilo. Arrastradas.. ahora sí. señor. Llegás y le decís que se venga con vos. ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas. Ahora sí.. mi Dios! Siga... ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto.. qué hacen. (A Robustiana) Contestá. hija. lengua larga! ¡Ya!. Dolores...... le juega feo con don Juan Luis. no se fatigue. m'hija.. señor! Bien. pues. Dolores. ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. y no se asuste. no llore! Hable.

señora.... ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento. RUDECINDA: calle. Madre de mi alma. María y José! Sí.. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La. mi parte de la herencia. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces... (Desaparece por el foro llorando a gritos). Entonces. (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará. pero se detiene). señor. ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!.. a Dolores) Y usté.... ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!.. me han dejado en la calle. Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece.. si querés. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira. ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate. Zoilo.. ¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 . Decime. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza.barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien. Zoilo. mi hermano me ha robao. hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda. (Paseándose). (Yéndose) Virgen de los Desamparados. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús. Zoilo. ¡Pedísela a tu amigo el diablo. volá.. ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora). que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada). estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje. abrumado. mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda... muévanse!...

ZOILO: (Ademán de huir). (Muy irónico).. avanzando). No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros. váyase. prenda! (Compungida) ¡No. no. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más.. y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo. Jesús. Don Luis. ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro. ESCENA XVII Los mismos personajes. deteniéndose sorprendida junto al portón.. Es una buena persona. Voces desde la verja.. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta... después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No.. (Como avergonzada) ¡Ay. ¡Tata está ahí!.. curiosean inquietas un instante y se van.. comisario! Ya está pactado el armisticio. con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao. De parte de Gutiérrez. Y me he propuesto que se den un abrazo. ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este. sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda). (Después de mirar a todos lados. Jesús!. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal... Váyase.. siento ruido. tome asiento. ¡Cómo me encuentra!. ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení. Pronto aparecen en una de las puertas. Rudecinda y Dolores... (Goloso. ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro). no pueden vivir así. ni qué hablar. Gutiérrez.. ¿no? Bien. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No. traigo un amigo. Prudencia.. 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 . Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha. Don Juan Luis... ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee. ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más. Después de una breve pausa aparece Prudencia. Dos buenos criollos como ustedes. enojados.. (Reteniéndole la mano. monísima. El capitán Gutiérrez.barranca abajo ESCENA XV Prudencia.. ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia). Ya caigo. gracias. Déjeme. amigazo. ¡Ta güeno!. ¿Recibiste mi carta? Sí... ESCENA XVI Zoilo.

Zoilo. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores... Zoilo se sienta.. (Cortado) ¿Tu familia. Prudencia.. Rudecinda. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas. ¿Y no tenemos un matecito. ¡Cuánto bueno tenemos por acá!. no me ha llamado.. (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos. Eso es. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza. GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda.. Zoilo? (Extendiendo los brazos). que siempre están bien! (Pausa embarazosa). buena? (Pausa). pues. Dígales que por nosotros no se preocupen.. no más.. ¿verdad? Arrime un banco.. Pax vobis.. Decía por decir. RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. ¡sí. (A voces) Robusta... ya a ver.. (Empacado. señor!.. ¡Pueden salir así no más.. quiere. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted. LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna. Señala una silla). Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran. (Alzándose) Va. Dolores. cuando no sestea.. no! Ya me van a traer. Mi padre es así.. no. olvidado por completo de las antiguas diferencias. PRUDENCIA: ¡Ay!.. ¿Cómo está. ¡No faltaba más! ¡Usted está bien. ¡Siéntese por acá. qué. ¡Qué muchacha de buen genio. ¡Ave María! No se burle.. esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora.... (Ocupando el sillón.. (Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 .... ofreciéndole la mano) Gü… en día. No. GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va. viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento.. Tome asiento. comisario! Tiempo lindo. anda que parece alunao. Seguro que no ha dormido siesta.barranca abajo LUIS: (Aparatoso.. (Ofreciéndole una silla). Es costumbre. no. Seguro que han ido a arreglarse. Gutiérrez.

ladrones... y cuando quise acordar amanecí sin campo. Ta bien. francamente. yo me defendí. a los jueces.. (Alzándose. que te llama Rudecinda. ¿y usted? Tomen asiento. jue creciendo mi haber. sin embargo.. pues. que parece que te Bien. Estén con comodidad. Qué embromar. sino de ustedes.. a los letrados.. Taría cuando los jueces lo dijeron. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo. amigo don Zoilo. ni techo para amparar a los míos. no me defendí bien. Usted se defendió muy bien. Pedro. no es pa tanto. el pan de mis hijos. Dispense. ¿no es eso? Bien saben todos que.. y que habían sido de mis agüelos. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo. Un día. ¡No! Pero no me explico. viejo. siempre me acompañó. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien.. Prudencia Andá que te llama Rudecinda. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos. juntarlos a todos ustedes. Ya sabe que siempre. que los heredé de mi padre. como la sombra al árbol.. siempre tan interesante. y coserles las tripas a puñaladas. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga... (Alzándose) Andate pa tu casa... (Atemorizada) ¡Voy... Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte.. Andá. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía. Qué embromar con las cosas. Gracias. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. terrible) No. ni ovejas. ¿Sabe lo que debía hacer. con licencia! echan. ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. Che. canejo! ¿Me entiende? Bueno. a pesar de que la mala suerte. ni vacas. metieron ese pleito de revindicación. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. No sé por qué viene eso. ¡Hum!. con mi familia. viejo. Prudencia. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores. Déjeme hablar. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío. ¿A mí? ¡No he oído! Che. Tenía que decirle dos palabritas. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. Linda raza. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 . (Alterado) ¡Pero yo sí.. Prudencia. Tendrá razón.barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!.. Este. Como le iba diciendo.

Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean. TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!. ES DE DÍA.. ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo. No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. UN NIDO DE HORNEROS. ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!. he dicho! Está bien. ¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!. Eso debí hacer. (A Gutiérrez. ¡bandido! Mañana esta casa será tuya. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. y por consideración a los míos. ¡Ah!. no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco.. a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene.... Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda. (Serenándose).barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. (Poniéndose de pie). A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES. ¡Eso! (Sentándose). mocoso!. ¡No querés! Bueno.. señor. que estoy yo acá! ZOILO: Yo. tocá también.. SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO. Gutiérrez mutis.. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?. (Se va lentamente)... Sin embargo. Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez. señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO. UN BANQUITO.. PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre... la vergüenza y la honra. LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 . es que nos han dejado aquí. TELÓN DE CAMPO.. entrá si (Confuso) ¡Caramba. ¡Qué... A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE.. UN JARRO DE LATA. ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero. ¡Pasá no más. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO. ¡Cállese la boca. qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas).. ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días.. ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba. balbuceando frases incomprensibles.. Por otra parte.. LUIS: Repito. avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón). ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada. que no acabo de explicarme los motivos de su actitud.. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí. UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA. ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO.

por Dios. no.. ROBUSTIANA: ¡Che. ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!.... pero tampoco viá permitir que me tengan de piona. y tráiganle un trono para que esté a gusto. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo. Yo haría otra cosa cualquiera. qué les hago? Bien buena que soy. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto.. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados.. ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco. Dolores. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho... Mutis ambas. Ese tartán es muy ancho. Pisala vos con toda tu alma.. Mama. que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños.. (Mutis). no te pongás colorada. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo. señora.. Haré lo que ustedes quieran. pronto no más. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando. DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos. tengo las manos llenas de aceite. Trabajaré hasta que reviente. No hablemos más. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. Prudencia. Rudecinda. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno.. ¿Y qué podés hacer. correveidile. Tengo que acabar esta pollera. señora. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata. a pesar de que estoy bien enferma. sin quejarme nunca. Rudecinda. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra. Vení. ¡Véanle el aire de romántica!. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo. RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!. lo sé muy bien.. Cómo se conoce que anda enamorada. DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama. (Aparte.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda. Vengan a servir a la señorita de la casa. comadreja.. no me meto con ustedes y trabajo como una burra. Andá. (Continúa pisando maíz). Sí. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate. (Volviéndose. no te verías en estos trances.

¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que. Salga. con un balde en la mano. y volviendo acomoda la rastra. FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana.. ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores.. ¿Encontraron algo? Sí. ESCENA IV Dichos. Te sentí toser toda la noche. Batará. da un coletazo y desaparece. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero). ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté. Bueno. ¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. BATARÁ: (Aparece silbando. (Le ofrece una yunta de perdices). Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer. canturreando un aire alegre). ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. porque. saca un jarro de agua del barril y bebe). RUDECINDA: ¡Buen día. tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche. Desmonta. arrastrando un barril de agua. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. señor.. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal.. Dormida.. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta. Zoilo. señor. ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . Rudecinda. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza. sería. dormí bien. ¡No. Traiga.barranca abajo ESCENA III Robustiana. Pausa). ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. yo acabo. se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. Óyense rumores a la izquierda. Entonces yo voy a ordeñar. hija! ¡La bendición. que parece medio tristón. Zoilo. desata el caballo y lo lleva fuera. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando)..

¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal. ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada.... pues! (A Aniceto) Buen día. Zoilo. no se queje. para probar el remedio. Últimamente sea lo que sea. Grano malo no es. Ajenas.. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 . ¡Entonces. bah!.... Aniceto. Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia. y a la lechera chorriada muy seria. Pues yo he visto muchas.barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande. ya le habría prendido fuego. y mucho moño. encontramos un güey echado.. Pero eso debe ser para animales finos.. y mucha comadrería. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí. se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse. Aniceto. No rezongués. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. hijo.. Mejor. si te parece. ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía. y dos por morir... s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo. doña. se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande.. princesa! Podés ir a tender la cama. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia. desganao. ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres. RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che.. Pero hay mucho rulo. Si fuera mío el campo. Ya voy.. serían. en escuchar zonceras. y todo está sucio. No perdás tiempo. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos.. Debe ser algún pasto malo. (Vase).. ¡Movete. Pero pa mí que ese remedio no las cura. ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más.. Sí. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte). ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco.. señor. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda. ¿No han carniado? No sé qué. una vacuna. (A Robustiana) Buenos días..

Aniceto.. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No. Eso es. (Remedando) “¡Gracias. (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 . dejá. (A Aniceto) ¿Y a usté. ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No. tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia.. ¡vergüenza no! Este. (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque. Parece que me ahogo. Ya va a estar. (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla). ¡Ave María! No haga eso. (Mutis). hija! ¡Hacé esto. y si vamos a ver. (Vase lentamente). como yo era chica. Aniceto.. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora.. ja... ya está! (Intenta secarse con el poncho). Che.... Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta. ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque..¡Jesús! No puedo correr. Andá no más. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija.. y usted. Te ha dado fuerte con eso.. porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias. ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana. ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así. pues! ¿A que no se anima? Porque. ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza. equivocada. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!. señor! ¡Responda primero! Pues porque. m’hija!”. ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha.. Ya pasó... Podrás hartarte con tus amigos los caranchos. ja!. ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted.... hija. me parecía feo tratarlo de vos. Andá no más. ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?. tamaño hombre. (Burlona) ¡Réteme no más... “¡Hijita. los demás que revienten..barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta. m'hija! ¡Buen día. Ahora porque. ¿Yo? Este.. bueno. El maizal con espantajo. antes. O si no. echándose agua con el jarro).. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril. ¿no? ¡Ja... lo han dejao de cuidador? Bonito papel.. alcancemé eso. ¡Dígalo.. pa esa guacha tísica todos los cuidaos... que poco te va a durar el contento... ¿Ves? Por meterte a comedida. porque. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras.. meniales chumbo no más. ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!. quiere!”. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero. ja! Cualquier día... ¡Ja. pegá un volido pal campo. que la pobre está muy mal de la tos. no sea.. le pido la bendición. ¡Carniza no te ha de faltar!....

todavía no he tenido novio. nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos. Diga. hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición. ¿eh? Bueno. ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo. Me agrada... Usted sí que la quería de veras. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó. Pensando en novios. (Pensativo) Conque. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño... qué distraído!. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!.... No te trataré más así... Aquello tiene una cruz encima. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús.. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga.. ¿A que no me dice la verdad? Por Dios. la verdad es que para lo que sirven... ¿verdad? Sin embargo..barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina. ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada. ¿Se curó tan pronto?. ¡Ay. ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada. ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos. Yo.. ¡Qué!.. (Vivamente).. ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros.. si no te agrada. ya me acuerdo.... Siempre pienso en eso.. ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino . ¡Así es! Yo....... ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos.... Hizo mal. Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo. ¡Qué lástima! (Pausa). en lugar de ella. No me haga caso. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno. tatita! Bueno.. ninguno.. si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir. estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia. Dios da pan al que no tiene dientes.. en nada más? Vamos. bien se las podía llevar un ventarrón. Pero dejemos eso.... ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María.. que no... ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues.

.. avestruz loco!. Tome asiento.. me gritó. y sujeté. pues… (Azorada. ante el gesto insistente de Aniceto) Pero. ande ustedes me ven. Adiós. ESCENA IX Martiniana. Dolores. (Acercando un banco). que el hombre se atoró. ¿saben?. Sí. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos.. arcabucera…!. señor. y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay. no me haga caso. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. No pueden ser malos. Ande me da la rial gana. vieja. casi se me forma remolino en el viaje. talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope.. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir.. tantas verdades. ¡Pcha!. ¡Menos mal! ¡Verás. de pie..barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay.. Rudecinda... Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera. porque ni me había visto. hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando. Ahí no más me durmió a insultos. ¡Ay. ¡Estaba distraída! ¡Ay. ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas. por ustedes. Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. y al llegar al portoncito e la cuchilla. comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente. Que venía pa acá.. que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia. hija. Pero yo no me quedé atrás y le dije... y que tal y que cual. ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas.. defendiéndolas a ustedes.. dije yo. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. que lo haga. me gritó. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga. y empezó a revoliar las boliadoras. como era mi obligación. nada más. soterradas en una madriguera. 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Prudencia.. Conversando no más. Martiniana. Pero yo que no quería tener cuestiones con él. Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No.. cómo vienen todos!. le contesté. De aquel rumbo.. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga.. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia.. qué curioso! Diga. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada.. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No.. comadre. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho). me voy! Soy una aturdida. ¿eh? Sin embargo. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!.. Sea cosa.

. y dispués. mujer. ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal.. ESCENA X Dichos.. Prudencia. ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda)... hija... ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje. Con un poco de agua. ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es. muchacha. pensé. ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana. Llévenme adentro. ¡al fin y al cabo!. empiezan todos los tísicos. ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto. o sino mejor una cucharada de aceite de comer. Misia Dolores. No te preocupés. Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste. puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va. ¡No. ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 .. Así. (Mutis). ¡Pero nada!.. con voz muy débil). a pasar conmigo… ¿Qué temeridad. Robustiana. pero la cosa no es pa tantos aspavientos.. ¿será bueno? Sí.. y a poco reacciona un tanto). no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija. y ella..... Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes.. Pa hacer méritos con el bobeta del padre.. Cuidate.. Vestida nomás. ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?... sofocada siempre por la tos. (Aparece demudada. sosteniéndose en el marco de la puerta.. Un té de sauco. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!. (Tose.. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí.... ¡Che!.. ESCENA XII Dichos menos Dolores... Cuidate.. entrando en razón dejuramente...barranca abajo un chirlo. (Alarmada) Hija. esa tos. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril. tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre).. No fue nada..... Sería bueno que usted fuera a verla... De mimosa lo hace. (Bebe un sorbo de agua. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse. PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua. Se quedó un rato serio. Suaviza el caño de la respiración.. me dijo: Hacé lo que te acomode.. muchacha.... Dolores mutis.. ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno... verás lo que te digo..... hija?.

no tiene razón.. hijas. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto.. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo. Martiniana. pa eso estaremos Dolores y yo. pal respeto de la casa. por meterse a contrariarles los amores. Bueno.. y después a vivir la güena vida.. y todo como antes. ¡a las de juir!. como sucede tantas veces.. comadre. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras. y en cuanto al viejo.barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después... que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja. primero. tata... Es capaz de matar a Juan Luis. ¿qué? Y nada más.. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino . ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre. A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas. ¡Qué va a matar ése! Y además... comadre! Las mujeres han de ser de resolución. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre. Ustedes no van acometer ningún pecao. lo convencen al viejo. después que les ha derrochao el güen pasar que tenían. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. Ta aquerenciadazo con ustedes. hijita. ¡Así me gusta. ¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao. dice don Juan Luis que no halla otro remedio. demasiado honrada que sos entuavía. Pero..... que se quede. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo.. A Robusta la llevan nomás. Y más si le llevan a la gurisa. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata.. Son ustedes mesmas las que se resuelven. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. con su comisario. usted.. ¿eh? Se pone contenta. comadre.. tata. porque don Juan Luis no se mete en nada. ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna.. ¿qué pasó? Tata se fue y. Sí. ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio.. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia. ¡No faltaba más! No. yo sería la primera en decirles. cái como misto.. Vos con tu Juan Luis. ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula. como me lo ha asigurao. la cosa es muy linda. Ustedes se van allá. es que me parece que anda desconfiada. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto.

pasao mañana. Zoilo. Tiene que cuidar mucho a ésa. Este. Mire. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. que no es pa nada malo. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas. Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté. doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 . don Zoilo. yo no vide nada. Aniceto.barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso.... viejo. (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista. y superior gobierno. ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho.. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día. no la hallo bien. Estará un rato en la oficina.. Cuando hablen con él lo largan. comadre? Cualquier día. Zoilo. Bueno. Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos. Además. Vengo a citarlo. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario. Está bien. Rudecinda. Digalé que no voy ande no me convidan. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. pa decir la verdá. gracias. Lo mandan y va. pero es lo mismo. Taba en la cachimba lavando. No me gusta ningún poquito esa tos. Zoilo desaparece. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores. Vengo en comisión. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones. ¿Pa cuándo podrá ser. y partidos.. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está.. Aquí andamos.. ¿Te parece. Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días. No tienen más que avisarme. Sargento. ¡No se retobe. ¿A mí? Es verdá.

ZOILO: Ta güeno. amigo. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata. ANICETO: ZOILO: No se altere. Aniceto. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso.. Lléveme nomás. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa. Pero eso era antes. cuando uno se güelve pobre. vanse por foro. Sargento. En cambio él tiene aura hasta apellido. hijo! Tiene razón el sargento. Por no haber dejao un tendal de bellacos. ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. Aura es el viejo Zoilo. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima. ¡No m'he de alterar. Si se resiste va a ser pior. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más.. y perdone. Batará.. pase. hasta el apelativo le borran. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua.. Eso es. Batará se asoma. canejo. ZOILO: ZOILO: Está bien.. Yo no ato cristiano manso. como dicen todos. Si hubiera derrochao. ¡Yo. MARTINIANA: Claro que sí. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. ¿Me has oído? Es que vengo en comisión.. si le hubiera hecho daño a algún cristiano. Soy más viejo Zoilo pa ustedes. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás.. Zoilo se pasea. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada. Pausa prolongada.. mejor es dir a las güenas. Pero jui bueno y servicial.. sargento. lo tendría merecido. la gente me agarra pal manoseo. nunca. padrino. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso.. las mujeres. que pal más ingrato de los ajenos. si hubiera sido un mal hombre en la vida. vos! Vamos a ver un poco. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. Ni los míos me guardan consideración.. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala... A cada chancho le llega su turno. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. señor.. escucha un momento la conversación y se va. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 .barranca abajo SARGENTO: Así será. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme. Cuestión de un rato. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas. si hubiera jugao.. ¡Vida miserable!. mande o venga.. ¡El viejo Zoilo! Sí. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo. Pues. silenciosas. Eso es. nunca cometí una mala acción. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. menos mal.

Después. hijo. Tengo el caballo ensillao.. No se aflija.. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. mozo! Batará lo sigue azorado. son ellas.. Qué idea. (Enérgica) ¡Oh!. ¡Ay.. Güeno. son ellas.. no sea mala.. (A Aniceto) Hasta la güelta. ANICETO: ZOILO: Salí de acá. ¿verdad? Preso.. seguramente. (Al Sargento) Cuando guste. más tarde. ¡Tal vez ellas nomás!. pa quedar más libres. Marcharé adelante como preso acostumbrao. ¿Qué idea? Cuéntemela. Cálmese y esperemos. cuidame mucho ANICETO: a la gurisa. no. déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo. Pero calmesé. El único que lo quiere. Si tardo. no! ¡Usted me engaña! ¡Ay.... con vergüenza.. ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana. (Deteniéndola) ¡No. tatita querido! (Llora desconsolada).. no. hija! Ahí andan con el rabo caído. lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino . ¡No.. No hay mal que dure cien años. (A Aniceto) ¡Salú. tatita! (Echándose a correr).. 129 resistir le escondo la carabina al milico. Sí. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil.. ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. no se meta con esas brujas. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas. Es pa una declaración. Yo lo he de saber… Quedesé quieta.. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno. Pero. Serían capaces. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. no vaya! Se afligiría mucho. que la pobrecita no está nada bien. Aniceto. las infames.. Lo único que me faltaba. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. ¡Ah! Usted es muy bueno.. Preso. ¿Y tata? Ahí lo llevan. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo. Tal vez todo eso sea pa mejor. que es pa pior.barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. Estése tranquila y tenga paciencia. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia. Pero qué le hemos de hacer. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto. ¡Ay. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. Antes de la noche lo tendremos de vuelta.

... HACE MUTIS POR EL FORO. no te va a castigar.. qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida). hija? Le hice mal Si hubiera sabido. MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO. ¡En una casita blanca!. sin nadie que moleste. si me promete ser juiciosa... ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate. no se trata de un delito. Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . el pobre tata feliz allá lejos. Vivir tranquilos. queriéndose mucho. ni palabra. De modo que si a usted le gusta. LO CUELGA DEL ALERO.. mujer. Si parece un sueño... ES DE DÍA. Igualito. un día nos casamos. Bueno. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES... ¡Ay.. No puedo. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres.. ¿Aceta? ¡Dios!. No me convencés......... está muy quebrao ya. Pues ya le tengo uno. ¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!. AL CONCLUIR. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más. Después de todo. Allá lejos… (Radiante. qué sé yo. ¡Peor sería que nos fuésemos. Y como mujer dél que sos.... que usté me quiere.. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza.. No. hablando de novios? Sí. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río. Dolores. AL LEVANTARSE EL TELÓN..barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme.. LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO.. que la acaricia enternecido). APARECE EN ESCENA DON ZOILO. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza. un mareo. Jesús! ¿Qué es eso. en una casita blanca. tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos.. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda. Siento vergüenza.. De veras. Verás cómo dice que sí. ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO. me da no sé qué... de llorar mucho. No. JUNTO A LA PUERTA.. ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO. ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo... Yo sana.. ¡Mi Dios. ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además. sana. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). ¡Jesús!. de modo.. ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento). dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo.. ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía.. miedo. Aniceto… me dan ganas de llorar.

por favor!.. DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana. y le pedí al pión que me trujese. ni qué ponernos. Como ustedes quieran. Don Juan Luis le ofrece trabajo.. Pero yo.. a seguir viviendo una vida arrastrada.. no me animo a hablarle. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando. RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo. era distinto. Rudecinda. con decirlo. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra. como los sapos. en la humedad de este rancho. Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada. Dios la perdone. puede creer que se trata de cosas malas. de caprichoso. en el caso de ustedes. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca. sin tener qué comer casi. comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos. por entre los yuyos. (Se va)... ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. que se acabó el asunto. ni nada! No sé por qué.. Le escribió. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie. no veo por qué ha de seguir porfiando. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana. ¡Bueno! Se hará como vos decís.. Ahora. ¡Si te hubieses decidido. le hubiese dicho claro las cosas. pase. Cuando íbamos a juir la otra vez. ¿no le iba a escribir?. Como pensábamos irnos la otra vez.. ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas. Pero lo hace de gusto.. que andaba celoso de Prudencia.barranca abajo más. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal. pues.. Y tenga los defectos que tenga.. Pero yo no me atrevo a decirle nada. Martiniana. mi marido no es un mal hombre. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque.. ¡Entonces nos quedaremos. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 . El viejo. y era más fácil de convencer. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo. comadre? ¡En coche! Ya me ve. sería la primera en acetar la miseria...... ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo... No. ya estaríamos prontas! ¡Pase. Por necesidad. pero el viejo rompió la carta sin leerla. santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto. Resolvete. Y don Luis. y no. Dolores. ni relaciones. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase. no hablemos más. que ya está bastante desconfiao..... Tendrán ustedes razón.. ¡Bien. No.. domando esa junta. Pero bien sabés que es un maniático. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más.

barranca abajo MARTINIANA: Últimamente. ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!. Rudecinda mutis. Prudencia.. ¡La cama de la finadita!. ¡Ya te armastes.... Ta en muy güen uso y es de las juertes. ¿Cuánto. silbando en la forma indicada. como dijo un gringo. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol... ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca. Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero.... Fijate. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana. ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad.. ni le hablen. pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra.. Desde que Robustiana se puso mal. (Suspirando) ¡Ay. Martiniana? Aquí andamos. La quería con locura.. Yo decía por decir. no le hemos oído decir esta boca es mía. en el mojinete.. Vamos a pensar. ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino . ¡Pobre gurisa!. Vámonos no más. Ya te habrás despedido de toda esta miseria. hasta ahora. ¿y cómo haríamos... Aniceto. comadre. Conversa con Aniceto. hago. Mire. Aniceto no la quería.. che!.. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos.. Si me hubieran avisao hoy temprano. che. iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos.... Zoilo. ¡Qué embromar! ¡Che. Enfermedad bruta. y eso lejos de la casa. a Aniceto... Zoilo entra un instante después. Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera... comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar. hija.. ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita.. Dicen que ese mal se pega. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho.... Ha quedao maniático con el golpe... y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. Bueno. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal. Dios me perdone. ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí.. ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo.... Martiniana!.. Pitaremos. MARTINIANA: Güeno. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che.. (Lía un cigarrillo y lo enciende). señor.. ¡Quién iba a creer! Y ya hace. pensaría que lo hizo de gusto. ¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!.. yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada.

. (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero. Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas. Güen día. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché. señor.. ¿Qué? Ir a casa.. andá avisales que está arreglao. ¿Cómo no? Es mucho mejor.. ¡Volando he dicho! ¡Ya!. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. Muchas gracias... Martiniana se va encogida bajo el temor del talero. Las pobres están tan tristes y solas. Gracias. hace señas. ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. Dichos.. asomándose a la puerta del rancho.. ¡Sin chistar! Yo.. Martiniana. Pero. (Volviéndose) Che. tantea un lazo). Rudecinda. hijo. ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 .... (Toma agua. Ya sabía... Va a quedar muy lindo. Aniceto. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue. hijo? Digan. (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!. Dolores. (Mutis).barranca abajo ANICETO: Sí. ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa. Marti. ¿Qué querés. Prudencia.... (Queriendo llamarla). ESCENA VII Aniceto. sube en ese breque y se me manda mudar. pero en seguidita... DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé.. Rudecinda. ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita. ¿me oye?.. (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas.. que me dio pena. No alce la voz. don Zoilo... que vengan no más cuando quieran..... ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá. Don Zoilo.

. pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia. Callesé.. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos.barranca abajo RUDECINDA: Che.... yo no sé nada. Y si a él no le gusta.... a lo nuestro. señor. Por eso el empeño de irse. Usted es una mujer de respeto y no del todo mala. doña Dolores. Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho... si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído.. ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción. No vamos a estar aquí tres mujeres. decile que.. Zoilo aparece por detrás del rancho. yo. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda. Mande en su casa. Y como si juese todavía poca infamia.. como ella... Yo.. que lo sepa ahora. que se muerda. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra.... Andá contale..... si quieren ustedes.. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: .. yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle.. ¡A eso!. perdida... ¿Se creen que soy ciego?. Pues güeno. Por favor.. lo mataremos entre todos... yo. resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!. escaparse y abandonarlo. ¡Miente! Virgen de los Desamparados.. Conque se empeñan en matarlo de pena.. Pa hacer las cosas más a gusto.dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. Impóngase de una vez. ¡Si usté no dice nada. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después. hijo. Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio.. cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea.. ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje. Usté es una pobre diablo y no ha visto nada. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . pueden dirse... Dolores llora. ¡Arrastradas!. han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?. A ninguno de los dos. ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno. Nos vamos pa la estancia. 138 Y ahora. pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco.. ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!. ¿Se quieren dir pa la estancia vieja.. ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas.. Sí. Dolores hará lo que mejor le cuadre.. trompeta? Haga el favor.. ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?. (Pausa).. señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno... ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice.. pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque.. ¿qué estoy oyendo? La verdá...

Dolores.. de pie) Güeno. Zoilo. Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos.. ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa. vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse... ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también..... Una santa. No he sabido tratarlas como se merecían.. Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra.. bebe unos sorbos de agua. abrumada.. ¡Déjeme!.. No te enseñé tampoco a ser güena.. hermana. empeñao en hacerte desgraciada. Va a llegar el breque.. a disgustos. la maté yo. (Echándose al cuello) ¡No...... aquel angelito del cielo... eso. la maté yo.. hijo. unas malas mujeres.. Zoilo. que paladea con fruición.. Una buena madre. Después te derroché tu parte de la herencia. (Mutis).. Usté no tiene ningún derecho. RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas.barranca abajo ANICETO: ¿Yo?. (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo). (Apartándola con firmeza) ¡Salga!. ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción. Es mentira.. perdoncito!.. No pude portarme bien en tantos años de vida juntos. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme.... me porté mal. Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda. (Pausa). Que volveremos a la buena vida de antes. (Rehaciéndose.. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya. Zoilo.. Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. Nunca te di un güen consejo. honrada y hacendosa. decí que sí! (Abrazada a sus piernas).. Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia. lo que le he dicho. ¡Perdón. No te quise.. Te prometemos cambiar para siempre. Con vos fui malo siempre. ANICETO: Ta bien. Haga dar güelta a ese breque que se va.. ¡Decí que nos perdonás. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone. Zoilo se aproxima silbando al barril. como un perdulario cualquiera. ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos. que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte. ¡No!. (A Aniceto) Vaya. 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . no. ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas.. Rudecinda se deja caer en un banco. Pausa prolongada. (Alza el talero). perdonanos. Pero. señor. ¡No!. La culpa es mía...

. el tendal!. (Se va por detrás del rancho.. ¿Pero.. otra por otro. ¡Tata. ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde... (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van. ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia).... qué será esto. comadre. Vamos... Prudencia. RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao. Dolores. ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé. (Conduciéndola a un banco). Levántese. ESCENA XIV Dolores. (Entra al rancho). Zoilo.. ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga. que apoya en el suelo. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno. tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 .. pero ¿qué pasa? Nada. y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos. ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción..... (La alza). cristianas.. ¡Y después. Sale Aniceto. ZOILO: Y usté. Ahí tienen sus ropas. ESCENA XII Prudencia. Pero digan algo. no se asuste. no las encuentre aquí. ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza). ¡Adiosito! Que sean felices.. a la estancia ¡Oh!. Venga. ESCENA XIII Dichos. Prudencia. ¿Aura no les gusta? Vamos a ver. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!.. arriba.. que fue del viejo Zoilo!. pues! Rudecinda hace un gesto negativo.. no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva. ¡Arriba. Dios mío? (A Rudecinda)... Quiero hacerla feliz. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre. llorando sobre los brazos.. ¡Zoilo. Martiniana. con su...barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). hermana... PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida. ¡Eh! ¡Hablen.. Doña Dolores queda de rodillas.. La mando con su hombre. Rudecinda. PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero. ESCENA XI Dichos. lentamente)...

rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas. doña. Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza.... que tiene que dormir en un catre de guasquillas. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto... entonces? Vos. con la conciencia a estas horas no se hace nada. observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto. y después repunta las ovejitas pa carniar...esta escena tenía una estructuración distinta.. RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto.. le diré la verdad. Es mucho peso pa una mujer vieja. En primitiva versión -la del estreno.. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta. ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?.1 Zoilo aparece por detrás del rancho. Vayan ustedes no más. Ya oíste lo que dijo Zoilo. permitiendo el suicidio.barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya.... (A Dolores) ¡Vamos. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que. Obedezca. Bueno. Prudencia. aunque sea mala comparancia. Este.. a acompañarlas un poco. Tenemos que pensar en irnos. ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia. Tengo miedo de que haga una locura. esto no puede ser. mujer!. Como pa historias está el otro. tata Dios se pone triste.. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ . ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí. ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1. No. ¡Si cabiera en el pescante.. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya. (Dardo Cúneo)... ¡Y de ahí!... Nos vamos. Yo me quedo. Zoilo. Aura que me acuerdo. Dolores! ¡No! Quiero verlo. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje... En marcha. de hacer mutis) ¡Hasta verte. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia. con la que el final de la obra era otro. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran. pues. Cuando se disponía a ahorcarse. ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda. ¡Sí.... ¿estás vestida? Bueno. Verás cómo se le pasa.... como dijo el finao Artigas. Andá con eso nomás.... mujer! Mañana mismo la mandamos buscar.. que cuando una vieja se arrepiente... vea. Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión.. y abandonaba la escena. Dicen.. (Recoge los atados). andando. ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido.. ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?. hablar con él primero.

. ¡Ah. vaya a repuntar la majadita. bebe más agua. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago. trabajador. hijo. lo soban. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita. como le había encargao! ¡Vaya!.. vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 . Yo.. ¡Oh!. no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás... servicial… lo despojan de todo lo que tiene.. pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero.. cuando ese viejo Zoilo.. ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos. No lo digo por vos..... amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar. Colocándose después debajo del palo del mojinete. Agarran a un hombre sano. No me maté. que es su mejor consuelo. loco de vergüenza y de sufrimientos.. viva. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios.. ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!. deshecho. de su honra. algún día tiene que ser!.. ¡Por lo demás. lo manosean. del cariño de su familia... Y bien. lo agarran. padrino! Calmesé. trata de asegurar el lazo. prueba si está bien flexible y lo arma... ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada. cansao.. luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira. le retiran la consideración.... padrino.. ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces.. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. ¡No. lo pisotean. sin una esperanza. hasta que consigue su propósito. inútil pa todo. (Lo sigue con la mirada un instante. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. Se dispone a ahorcarse.barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!. todos corren a atajarlo. hijo. silbando siempre el aire indicado. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore.. Camine a repuntar la majadita.. y cuando ese desgraciao. se vuelve al centro de la escena. Viva. ¡Si quiere tanto a ese hijo.. le prometo!. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez. ¡canejo!. mi honra. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos. que es su reliquia. güeno… honrao...... canejo!.. Ninguno pa hacer lo que manda. toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca). Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). mi tranquilidad? (Exclamación)... qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. le quitan hasta el apellido. le pierden el respeto. Así me gusta... ¡No se mate.. de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo. ¡Toy vivo! ¿Y aura... ya está. mis hijos. viejo Zoilo!. hijo. Y no hablo por vos.. me mato por mí mesmo. Tome el cuchillo.

En familia Florencio Sánchez .

¡Cuidado no se fuese a rebajar!.. ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla. Eduardo.> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES. Laura. Mercedes. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino . ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!. Emilia. ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA. MESA ESCRITORIO.... ÉPOCA ACTUAL. PUERTAS LATERALES Y AL FORO. EMILIA: ¡Oh!... A LA IZQUIERDA. ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo. No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel...

con el doctor Pérez.. idiota! ¡Andá a trabajar!.. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández.. no deben afligirse. EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. Por culpa nuestra. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje. ¿qué día es?. no.. que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy.. en su casa!. che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día.. Retribución de servicios. ¡Fijate!. guarango! ¿Para qué tanto orgullo. menos mal!. ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá. Hay muchos medios de buscar fortuna. che. hermano. La diversión más entretenida y económica. corten no más. ¡Quién sabe. Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia. vos? Buscalo con toda tu alma. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo. aquí nadie se harta de nada. Sin embargo. en todo caso.. ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá.. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate.... ¿Por culpa mía... ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí. entonces? Tengo en qué fundarlo. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es. Damián ha debido venir a esta casa. ¡Callate.. no. De un tiempo a esta parte. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable. ¡Nos hemos portado muy bien con él!. Limosna.. despellejen. EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 ... ¡Caramba con Jorge. ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. ¿verdad... Todo lo que a vos te falta... ¡Grosera! (Vase por primera derecha)... ¿Jueves?... no? No señora.. en casa de sus padres. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito. quién se casa!. ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza.en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada.

. ¡Aquí te quería!. (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición. ¡Señor! ¡Señor!. Para tu Damián. ni cumpliríamos con nuestras relaciones. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor.... EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura. despreciados! ¡Nada les preocupa. no.. si no rico.. Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra.. ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz. 155 154 antología de obras de teatro argentino . qué he dicho yo?.. ¡Me pego un tiro y se acabó!. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria. me lo dicen. ni un reproche... no! ¡Despreciados. ni pasearíamos tanto. ni siquiera comeríamos regularmente..en familia ¡Carreras en Belgrano!. ¿Qué? Nada.... ¡Pues viva la patria!. sino. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos. MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos. Como cuando hay. ¡Ave María!.. ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos. no les pido que lloren.. Además.. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso.. ¡Despreciados.. y. ¡Oh! Es una monada su hijito.... Ni hablar se puede. sabe que no tengo dinero. Pero yo.. Además lo he repetido hasta el cansancio... ¿verdad?. pechando y estafando a las relaciones... ¿Han visto qué tipo rico?. ¡Ayudaba!... ¿eh?.. desconceptuados.... y hay que comprar todo para la comida. no andaríamos tan bien vestidos. ¡No quiero trabajar!.. debiendo a cada santo una vela.. a veces. Si no fuera por él... Damián no es como ustedes. bastante nos ayudaba... sí. nada.. ¡No quiero trabajar!. Acabaremos por odiarnos. ¡No crean que es parada!. No. lejos de sernos gravoso.. Todos me los reservás. FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero. ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde. ¿Que no hay que comer?. de esta manera. Cuando se aburran de tenerme en casa.... ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. hasta les ayudo en las tareas de la casa. ¿Qué más quieren?. ¡Ah!. ¡No digas locuras.. y no se acuerda de nosotros. ¿Que nos embargan los muebles?... ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida.. sí.. menos Eduardo.. La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes.. por Dios!. duermo en un rincón. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio... Vea. señora: ya no se usa llorar por eso. ¡Muchacho!.. despreciados?. se ha hecho un hombre..... ¿Que el viejo hace una de las suyas?.... Y lo hago. ¡Gracias! (Vase). y.... ni les quita el buen humor!.....

¿Y Tomasito? Es verdad.. MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!. estamos bien reventados. ¡Así sos..... ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos. Le tomé dos y dos. Es su discípulo.. Esos no han de tardar.. por segunda derecha). lo cambio..en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos. mamá. y ni en el escritorio. che! (Mutis con Laura. podrás encontrar para darles de comer a los tuyos. ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa. Es mascota el chico. Conforme hallás para jugarle a tu Sultana. Y a la ruleta. No traigo nada. después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!... y no. No.. que me prometió algo.. ni en ninguna parte se puede hallar. Si Sultana no entra en la cuarta. por cábala.. ¡Ah!.. FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 . Le mandé un mensajero a Gutiérrez. Si me ayudas.. No es reproche. ¡Ah!.. La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera. (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes.. Tengo que arreglarme yo primero. Lo que es.. 1 Interpretado por Pablo Podestá. mujer. Puede ser que más adelante mejore. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No... (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!. Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas.. ni siquiera.. Algún recurso ha de haber... ¡Quizá no te falte razón! La tengo. para ti.. mamá!...... ¿Y con qué cara vamos a recibirlos. Estás muy enérgica hoy. y de papá. ni un peso... el único hijo es Damián. ¡Che!.. ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy. ¡Andá y buscá!.. ni en la casa. Jorge. ¿No han venido? No.. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras.. Dejate de llorar y cambiate ese vestido. JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha). ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco. ¡Para lo que te cuesta!. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. egoísta! ¡A ver. Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa.. que estás impresentable.. Pues dame la cadenita aquélla.

¡Tienen una boca!. ¿Querrás creer?.. lo que son ustedes.. Yo lo arreglaré todo.. ¿No estás de acuerdo. (Pausa). todo cuanto pasa en esta casa..... ¡Bueno.. ¡No harás eso!.. ¿has llorado también?. sino pereza pura.. Y vos. ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda. Porque a mí no me la cuenta el médico. ¿no?. Delfina. ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos. Podestá en el estreno.... basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto.. ¿Eh?. ¿Qué?...... lo que soy yo. ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!.. ¡Sablazo!.. todo. Laura. Yo no tengo neurastenia ni un corno.en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió. yo. Te hace mal. ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa). El más desgraciado de los seres. lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados....... vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso. mis hijos? Saludos. sépanlo bien. ¡No faltaría otra cosa!. Se te conoce en los ojos. hacer la farsa con mi hijo.. Cuando venga Damián... ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte. nos hubiéramos hecho invitar por ellos. Sí....... Lo que sos vos también. ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha). MERCEDES: ¿Cómo les va. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros. ¡Tuve ganas de romper la baraja!. ¡Son bravos esos bichitos!...... 2 A cargo de José P... ¿Qué decís?. Emilia... lo que es tu padre. La frescura... Damián. Para eso. Mercedes.. ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?.... ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?. 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 .. pero no te aseguro el resultado. Y tan fácil que es. ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos. por esta vocación que tengo para el atorrantismo.. ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural.... La pava sos vos. ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!. EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda).. Emilia.. Eduardo.. Le contaré todo. ¿no? (Mutis).. La vida que llevamos.. EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!. Todo pienso decírselo. EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina)..

Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!. que he querido cumplir cuanto antes. ¡Hay tiempo! Tú.. Laura entra y besa a Delfina. Vendrá pronto. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!.. Delfina. Damián se entretuvo en sus asuntos. Y el nuestro. Te conozco.. A quien no he visto es a Eduardo.. muchacha. ¡Zonceras!... no mucho.. estaríamos muy acomodados. qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas. EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?.. ¡Qué susceptibilidad! ¡No... vieja. MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee. muchachas! Tiene razón... (Afectuoso) Está más desmejorada. Traía la mar de encargos y comisiones. ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí. ¿Y.. hijito. ¡Perdón! No te resientas.. Hubiera preferido quedarme allá. (Con mal gesto) ¡Oh!. ¿Cómo te va. mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!... No crea. ¡Ah!... mi vieja. (Volviéndose) ¡Ah. Si me hubiera ido bien. ¡Cosas de ellas!. En un par de meses se ponía como nuevo... ¿Te acuerdas? Es verdad: no está. Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas. No me dejas concluir. no! Hablo en broma. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 .. Sé que tú me sigues queriendo como antes. ¿Perdiste mucho.. ¿El bronce?.... estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires. verdad? Todo lo que tenía.. Dime una cosa.. Vase Emilia por izquierda. para quedar libre y dedicarles el resto del día. DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián. ¡Sí!. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla. ¿Y el viejo? Salió hace un instante.. Ahí anda el pobre con su neurastenia. Has querido quedarte sola.. (Vase por izquierda con Laura y Emilia). me lo llevo al Chubut. Hay que cuidar el número uno.. Mercedes.en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde. menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita. ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. Se empieza de nuevo.

¡Una miseria espantosa.Seguro que lo han regalado. Y lo peor no es eso... que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando.. regalado. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh. Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle..... si lo saben. (Pausa). Pero.. y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor. No. agotado el crédito... ¡Perdóname. mamá! Hasta a robarle. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?. se ha de tener confianza? ¿De modo. Hace más de un año que estamos así.. Nadie iba a pensar que tu padre..en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?.. ¿Quieres? Si tienes.. No tengo más..... Por otra parte. vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes. Mutis de Delfina y Emilia. Delfina... es necesario comer. a mate y pan.. y fueron concedidos con la seguridad del reembolso. Tomá cien. Emilia. Un día.. Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa. DAMIÁN: MERCEDES: Dichos. ¡Las muchachas. casi casi.. sino con los hijos. que están pasando estrecheces? ¡Peor. hemos ido perdiendo la estimación de las gentes. DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave. Mucho más. sí. señor. Ya terminamos. necesitaba este desahogo.. Contigo no. no teníamos. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida. Comprendo... que fue siempre una mujer de orden y delicada... no! Es mucho.. Ya que vienes a vivir aquí. Con decirte que yo. que los habíamos invitado. Se pidieron préstamos grandes. pero!. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos. ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta. Poco a poco. con propósitos egoístas. Todo lo contrario.. Eso y mucho más.. pero tan luego hoy. Decime. quiero prevenirte contra nosotros mismos.. Al principio no fue nada.. Sí.. peor!... He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas.. Damián.. ¡Vamos! ¡No se aflija... que es indispensable para guardar las apariencias.. Jorge dice que perdió en la Bolsa.... ¿con quién. vieja.. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!. hijo. ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!. Yo no quería incomodarte. qué tontería!.. tan acreditado. ¡Oh. y viene el expedienteo vergonzoso. Dos días.... hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado. que tu madre.. ni qué poner al fuego.. hijo. ¡No... sí.. para asegurar el techo y el pan. 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino .... ¿Qué digo techo?. Después. no hay recurso que se desprecie por indigno. se van a enojar mucho! Pero.. (Llora). fuera capaz de.

No.... Si mal no recuerdo. ¡Cómo no. barranca abajo. ¿Qué podía hacer? Pelear. Quise levantar cabeza y no pude... ¡Qué barbaridad!.... la cosa. Para un hombre. creyendo que no serían indispensables. amigo. ¿Qué querés?... yo tuve la culpa. cuando empezaron a andar mal mis negocios.. hijo!. no. buen mozo!. ¡Oh!. No 165 Dichos.. me callo.. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria.... ¿reservas algo? No. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa. (Pausa).. JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente. enfermo y maniático.. hijo!. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino . Jorge.. Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa. Me vas a permitir mis primeras observaciones. es un empleo. En cuanto a Eduardo. la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!... ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas. y papá y Eduardo. Ahí está el viejo.. Verás cómo se empieza.. echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada. nada más.. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. y me sucedió lo que a tantos. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos.. ¡Bueno!. sin salir a la calle.. Vamos a ver. y a cavar tierra.. hay mil recursos en la vida.. luchar. nada más. Si no son los negocios. Tranquilízate. ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico. antes no usabas tan buen humor.. ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas.. y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar. levantándose de una cama para tirarse en otra.... ¡No te metas!. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro). ¿Qué tal? Bastante disgustado. no va de broma... DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón.. Damián. y de ahí. perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable. Además. ¿Me disculpas? (Bondadoso. (Alterado) ¿Eh?.. ¡Esto no puede seguir así! Estamos.. ¿Son muy largas? Si te ofendes. viejo! Me molestaste y la palabra salió sola. contigo en primer término... Luego. Pero. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte.. sentándose) Sí. en tiempo de reaccionar.. hijo. Preguntaba..... ¡Las desgracias me han puesto así!. ¿qué han hecho? Nada. Tu padre. ¡Hola. felizmente. ¿Cínico?... ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?. hijo mío... ¡No. si valía la pena. ¡qué diablos!... ¿Qué te ha contado Mercedes?.. aquí se lo pasa.. para tomar asiento.. como si con el dinero hubiera perdido las energías..... y no me explico.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!. ¡No puede ser!. Tú me ayudas.. cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación...

papá. Tal vez fueses capaz de esa abnegación. Convencete. gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender. si bien me has dicho muchas verdades. JORGE: ¡Oh!. El señor Jorge Acuña. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno.. ¿Cínico era.. ¿De modo que esto. y es mucha la gente que nos acompaña. Andá. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente.. Constituimos nosotros. ¡Mañana quizá lo tengamos!. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo. Además. que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional. Lo que es yo de buena gana iría al conventillo. no? DAMIÁN: Muchas gracias... Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. Lo creo. no tiene remedio? Absolutamente. que las sostiene con el decoro y las apariencias.. porque sería perder el tiempo... quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato. En fin.. y qué sé yo.. Tengo muy poco..– la costumbre es una segunda naturaleza. pero no se puede realizar. ¿Que falta un día el puchero?. que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella. Y últimamente. –eso de la desvergüenza y la dignidad. No me atrevería a insultarte. muy honrado.. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña.. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador. dime siquiera una cosa en serio.... (Pausa). uno que otro viejo amigo generoso. Se nos ha formado el callo. y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor.. pero ellos no.. has estado forzando la nota del desparpajo–. preguntales. Mi desconcepto es tan grande. nada más.. las tuyas. Quedan algunos recursos. resuelto a vivir decorosamente de su trabajo. pechador y sinvergüenza. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla.. pero manejado con orden alcanzará para todos. nos vendremos a vivir acá. a ganarte la vida por inútil. y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa. pues. ¡Está bueno! De modo que. desde este momento quedas jubilado. una clase social perfectamente definida. tu madre me lo ha dicho muchas veces también.. ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo.. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. Desde mañana.. a tu juicio. muy noble.. ¡vamos!.. –porque hasta ahora.. Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes.... ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 . (Pausa). Damián: son teorías bonitas. No hay criaturas en casa. Todo eso es muy bonito... entre el heroico padre changador. o el padre desgraciado. pero te desconozco.. ¡Lasciate ogni speranza!. lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar. hijo mío.en familia estamos tan viejos. Ahora.. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos.. o con quién se quedarían. lo bastante para ir tirando. Y en cuanto a lo otro. tú tenías la responsabilidad de toda esta familia.

Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos. Siempre has sido un poquito ingenuo. Enfermo y aburrido.. ¿Y vos?. (Extasiado) ¡Déjalo. héroe!. Podría también haberlas corregido.. grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós. sin embargo. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ni qué zonceras!. mi hijito.... Yo no puedo permitir. Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida. luego Delfina. Sí.. ¿Te place? ¿Cómo no?.... nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien. mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures. estoy seguro. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia.. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No.. ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!.. personaje! (Se abrazan). pero me doy cuenta de que incomodo.. no lo hagas. che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden. che. che..... Eres demasiado bueno.. y si antes eran consentidas y caprichosas. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado. Damián.. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo. Piensa en que no eres solo. ¡Eso no! Pero. Tú las conoces bien a las muchachas.. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro.. No tan absoluto. Es claro que contigo van a disimular.. vieja.. ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola. (Entrando). EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas.. ¿Te has resuelto a eso?. pero se les conoce a la legua el fastidio. ¡Sos un. Delfina. ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta. Aunque le guste. ¿Te fundiste allá? Casi. y debes conservarla. tú. casi. Si querés ayudarnos. Eduardo. Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo. Dichos. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo.en familia MERCEDES: No hay necesidad. ¡Dame esos cinco!. ya lo sabrás. podría pesarte. ¿Cómo. No hay vuelta.. Entonces no hay más que hablar... ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución. Delfina.. A Delfina le gustaría la idea. que tratan de hacerlo también conmigo.

MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario. Papá no tenía carácter.. un degenerado! ¡Un atorrante!. ¿Brutalmente? A juicio de ellas.. y como no pueden decirte nada. Y con poca diferencia... por encima de todos.. ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme. y a volar. Podrán perder el pelo.. Mercedes. ¡Ah!. para que no te hagas ilusiones.. Tenemos pocos secretos. Damián... ¿Verdad? Un poco inquieta por ti. pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos... ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé. ¡Ese es un enfermo.... ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no. Se ha vuelto muy calavera. todos están cortados por la misma tijera.. Si no te hallas a gusto.. ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día. Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos. Poco se le ve en casa. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales. te lo confieso. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia. dominada y subyugada al medio.. DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada... capaz de tenerlas en un puño... Por otra parte.. Comprendo y justifico tus sentimientos. Dice que tiene un negocio en perspectiva. ¡Oh!. mortificantes.. ¡Un alma de Dios! La vieja....en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos. Ahora bien: tú. Tengo que reprenderlo. previéndote una desilusión dolorosa. No. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico. quien paga el pato yo sé quién es. y los resultados no se ven muy claros. bien la conoces. ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas.. ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. Delfina! Hay que decir la verdad.. pero por ahora vamos bien. ¡Oh. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 . ya lo creo. ¡Ya verán! ¡Oh. hijito... ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado. ¿Te han hecho algo?. estás primero. me lo dices. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta. ¡pero las mañas!. empezando por tu padre. ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad. señora. Salió por la mañana.

no le digas nada.. ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia). (Lee). Es muy extraño. Si viene alguien a buscarme. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí.. Aquí trae el mensajero esta carta para vos. Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas. bien podrías guardártelo. Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo.. (Por foro). Me espera aquí cerca. ¡Oh!. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día. Muy bien que para pedir. Del comisario de Río Gallegos.. hijita? No. Tal vez haya caído al depósito de aguas.. Firmá el recibo. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza). recién empezaba. si has de echarnos en cara lo que nos das.. DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino ... un medallón. Te dije que las necesitaba temprano. ¡Mejor! Mejor no. Lo he buscado por todas partes. Déjala. las estoy haciendo. mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí.. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). Ha llegado hoy del Sur. Es mucha desconsideración. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No.. Voy a verlo. Mercedes. No se preocupe. que espere... Las voy a enderezar. luego Eduardo. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien. señora. pero volverá enseguida. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día.en familia Dichos. en la agencia. Creo que sobre el lavatorio. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás. (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis). ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. ¡Parece mentira! ¡Déjala. TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!. Veremos quién es más fuerte. ¿Encontraste el anillo que se te perdió. Delfina. peor.. ¡Apareció aquello! Hermanito. ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted. luego Tomasito. ¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). Damián. Está bueno. No exageres. no se quedan cortas. ¡Caramba!. en mi cuarto. hija.. hombre. Laura. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!.

Si todos hicieran lo que yo.. y vos volás. que no hago mal a nadie. Para mí sí.. Pero.) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?.... Figurate que a Delfina le desapareció un anillo. ¿Por qué? Entonces. pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más. (Entrando.... Tomasito. Aguardá un poco.. (A Mercedes).. ¿eh? Después lo sabrás todo. Ya lo he pensado. ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste... ¡Verás cómo hace carrera!. (Pausa).. Señora.. ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis.. Como usted quiera. Yo tengo que aclarar esto. Son malos.. no.. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío". y.. ¡Bueno fuera que no!.. orgullosos.. (Llamando) ¡Tomás!. esta casa sería un paraíso.. ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza. ¡Embromarse.... antipatía... Eduardo.. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones. Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo. ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer. ¡qué sé yo!. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. (Ademán de irse). ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico. ¿Qué cavilaciones son ésas.. ¡Oh!. señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián. Las cosas se hacen derechas. cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!..... 175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián. derrochadores. a Delfina) Decime.. ¡Tomáaas!.. ¿Qué hay?. Preguntale a Tomasito.. Entro a una parte. peleadores.. y mucha. Decime. ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. ¿Vos?.. ¿Un anillo?. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino ... Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia. ¿Cuándo?.. Mercedes. No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. ¡No precisas gritar tanto!..en familia ahora un anillo. que hasta ladrones aparecen en casa. ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido. La cosa no es para bromas. No pienso detenerte. mamá... Eduardo. ¡Tomás!. ¿Qué querés? Te llama tu madre. ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada... Siempre nos desencontramos. No.

¿no es cierto? Digan ustedes.. vendido.. ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía.. ¿Yo? ¡No te jorobés!... Emilia. sinvergüenza. ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa. Ustedes tendrían más vergüenza. ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón. ¡Oh!.... EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No. ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola. (Mutis)... Serví una vez para algo. ¡Basta!. ¿Sola? No. ¡Van a denunciar!. él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 . ¡Juan sin miedo! ¡Callate.en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina. ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?.. FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!... acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta. puede prohibirlo!... ¡Naturalmente! ¡Perdularios!. ¡No dieron casi nada!.. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado. iré yo.. Vestite y andá a buscarme esa alhaja. hagan el favor!.. es claro!. Está bien.. yo le espianté el anillo a la otra. ¡Bueno!.. no seas pavo! Ganarás más. cómo andamos? ¡Buenos. ¡Uno pide plata. ¡Basta... ¿y qué?". por Dios! A ver. Laura. no me olvido. atrás? Muy bien.. tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo. ¿Qué tiene de particular.... Yo no he robado nada. Ya debía estar en casa. ¡No le dan ni medio. EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes.. La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez.... vamos a ver?. Si eres tan hombre.. ¿Y dónde vas tú? A pasear.. porque soy capaz de contárselo todo a Damián.. ¡Tanto ruido para una zoncera!. ¡Basta!. tiene sus compromisos!.. TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido.... Se dice: "Sí. ¡Confesá.. ¡Como el señor nos acompaña tanto. Mandalo al chico. ¡No tengo tiempo!.... debés tener el valor de tus actos. gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!. ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas. vieja.. Eduardo. y. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo.... ¡Fuera de acá!. Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas"..... ¡Cuidado.. (Mutis)... que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!. atorrante!.

.. ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!... ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde.. y no consentiré que lo exploten.. donde pasaste la noche y casi todo el día. que perdiste: que debés o querés desquitarte. la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro.. A las tiendas. ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García.. ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí. JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta. hijita. ¡Oh!.... ¿Estás conforme? Medita un poco. a dónde vas. ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta. Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia. Mercedes... MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?.. (A Laura) Y tú. yo sí. ¡Vamos. luego Damián. ¿Dónde pasaste la noche? No sé. y perdí.. En algún garito. hombre!. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro. Plata ajena.en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. al fin y al cabo. Jorge!. y que es.. te volvés a casa... ¡Perdé cuidado! (Vase por foro). es un compromiso de honor.. Podría estallar y volveríamos a las andadas. ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada. No hay que tirar esa cuerda. JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí.. a ver si concluyes esas circulares. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto.. Coincidió el pedido con la noticia.. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir.. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo. a ver si yo te saco de apuros... Que he jugado. mujer! Te pregunto. MERCEDES: otros. Sí tú no tienes miramientos para tu hijo... señora! (Vase por primera izquierda). ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero.. Confesá que vienes de la carpeta. y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 .... ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso. de Damián. Nada más. materialmente lo que se llama un centavo. ¿Para qué? Te precisa.. Jorge. no gastes mucho. ¿Te crees que no te vigilo?. ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti. simplemente. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían. (Pausa). es cierto.

(Pausa).. DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito.... aunque se hunda esta casa.. ¿Me pagas las albricias?..... ¿No vino nadie? Nadie.... No tan natural… ¿Cómo? Digo. ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro)... ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda. una carta. Delfina. desde que vine. con varios encargos. ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo. Forzosamente debo mandar a alguien. ¿Te embarcas? Es que no puedo...... ¡Pero no hay más remedio!. ¡Empeñados en que vayamos este verano!. Lola me habla de eso en la carta.. ¿Ocurre algo? No. (Vase por foro).. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí. y ya es muy tarde… ¡Ah!. caramba?. (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio). vive sobresaltada por el temor de desagradarme. Has olvidado compromisos mayores.. DELFINA: Damián. Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas. La pobre vieja. ¡Ah!. ¿Cómo haría.. ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente. (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas. La verdad es que me pone en un serio conflicto.. Te escribe Lola. ¡Tanto cavilar!. No veo la dificultad.. (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde. ¿Podés ayudarme? No.... El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde. DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!.. que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta.. no más. para tu gobierno. a pesar de que los temporales han sido espantosos... hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire.. ¡Ah!. De algún lado saldrán.en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. Te traigo una carta de Santa Cruz.. Cuando regrese Damián. me despiertan... 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Al viejo!. y no puedo faltar.. la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo... Lo encontré. ¡Pobrecita!.... Voy a recostarme un rato.. Es forzoso que los consiga.. ¡Ah!.

.. EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro). Dichos... JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime. ¡Oh! Me despacho pronto.. ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta. Un viajecito rápido y entretenido.. propietarios de un gran establecimiento. DELFINA: Me parece bien. La verdad es que.. así voy derecho.. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario.. así no pierdes tiempo! Eso sí. en tu calidad de neurasténico. JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!. A bordo te daré todas las instrucciones. Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!. Vase Jorge foro. Irías allí.. Eduardo. y te aseguro que. El finado sabrá perdonarte. ¡Bueno!. ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme.. (Pausa). antes de un mes.. Entonces. arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena.. Era muy íntimo. ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos. y no puedo encontrar las cartas.. (Mutis). ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor. Una hora escasamente... ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante. Tendría que hacer una diligencia antes...en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes.. ¡Hombre!. ¡Sí no hay otro remedio!. ¿Cómo no?. ¡Ufff!. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino . ¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia.. FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente.. No me hablés.. Jorge (por primera izquierda). Una comisión de confianza absoluta... ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada. No queda mucho tiempo.. Se ha muerto un amigo mío. allí cerquita no más. estaré a bordo del Chubut... ¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?.. el mayor García.... JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián. Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar. ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto... Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. Dale la mía.. ¡Bueno! A cambiar de aire.. es cómoda y segura. a curarte. me libré del empacho.. Esteee. ¡Oye!.

tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 . es una broma. Mucho frío en el Sur. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas.. (Por el foro. Y mantengo la promesa. ¡Dejáselo! ¡Pobre!. ¡Una friolera!. Eduardo? ¿Yo?. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo. ¡Doscientos pesos!.. Delfina.. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo. No le hagas caso. sí! (De mala gana). se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha).. ja!. hermano. ¡Con vergüenza y todo.. No digo eso. ¡Tú me prometiste!.. ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza. no llega a tanto. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera.. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho. ja.. con una caja en la mano). Me han traído el vestido que me regalaste. te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico. (Leyendo) ¡Ta. Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas. ¡Bueno. ¿Mucho calor.. La escuela de papá. ta. luego Laura... Convencete.... DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar.. Tú no puedes continuar así.en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente.. devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí. Y ahora. ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela.. sin más perspectivas que los cuadrados del puerto. ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil.. te contagiaría.. ¡Si te aburres. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad.. Hombre: podría mandarte al Chaco. ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto. Haz la prueba. (A Damián) Che. ¿Querés hacerme el favor de entregar eso.... (A Damián).. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja. ¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá. verdad? ¡Muchacho!. DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos.. hijita. pero no puedo costear tanto lujo.. ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima.

Dios! Esto es muy alarmante.. ¡No lo quiero!. Dios. mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios. Es tarde. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido. ¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes. ¡Qué no vas a querer!.. ay. ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas". (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo. (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo.. Vení.. verdad? (Intenta salir). DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!. A la dársena.. Y me voy. Me empeñé con Damián. Ante todo. ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson. vení..... ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!.. te daré la maleta.. (Lo sigue). LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo.. y ya lo ves. LAURA: EDUARDO: ¡Oh!... Mercedes. Consiento por esta vez. ¡Hasta luego! (Vase foro). ingrato! (A Delfina... MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé. no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián. ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?. luego Delfina.. ahí tienes eso.. ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar).. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava..... (Le da a Delfina un paquetito). (Le da el importe). Iba con una maleta. que nos sacará de dudas.. ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!.en familia DAMIÁN: De ningún modo. Tomá para la cuenta. che! Decime. Aguarda.. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!... de comprar el anillo!.. que entra) Aquí está Delfina. a acompañar a papá que se va a Montevideo. 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!. señora. Fue una cosa repentina... ¡Ay. ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate.. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María. ¡Tengo una influencia bárbara. Pero. ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?.. mamá. ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos.

... ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!. que no cabe en lo posible.. una prisión por error. le digo!. De ustedes. a la miseria y a la deshonra! (Pausa). un olvido.. Emilia. y perdió.. ¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija.. Mercedes.. La miseria lo echó a perder.. tengo mis motivos. ¡Pobre hijito!..... de la Mercedes de antes. Un hombre en esa situación es capaz de todo... ¡Sí es un desgraciado..... odiaba el juego.. era el pobre Damián.. Me puse igual o peor que él.. Puede ser una idea esta. francamente. y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia. empezó a caer.. ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta.. pero hay que descontar muchas esperanzas todavía. Anoche estuvo de jugada. Un accidente.... ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida.. déjenme ir. para que no salga menor favorecido... ¡Bueno!. tardaremos en saberlo. Damián está con él.... ¡Y todos hemos cambiado! De mí. ¡Déjenla que vaya!. No. LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN. y como allí nadie lo conoce.. (Sentándose) ¡Ay!... Hoy se vino desesperado a pedirme plata. De repente.. Sabe Dios. Hasta una broma.. Laura..... si no ha querido. Siéntese.. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente. déjenme. ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta). y ya me ve. Delfina. colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza. (Mercedes llora). No tengo la menor esperanza.. mamá? Ven acá... El único sano. Jamás faltaba a sus horas.. ¡Venga! ¡Venga.... bastante abandonado.. ¡Cálmese!. Venga para acá. ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado). una enfermedad.. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!. más que otra cosa!.. Siempre fue bueno y caballero. y la escena que le hiciste a bordo.... ¡Dios nos ampare!. Sería tan espantoso... ¡Mi padre es muy sinvergüenza!. EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . no tengo derecho a decir nada.... Papá es bastante. No bebía. se puede cambiar así a las criaturas de Dios!. porque no vivió con nosotros. (Muy afligida) No sé cómo. No se torture en balde. ¡Y ahora. Se educaron con nuestro ejemplo. ¡Pobres de nosotros!.... lo arrastramos con nosotros. y su mayor preocupación era vernos siempre felices.en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa. 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?. No jugaba. tampoco queda nada.

llena de recovecos. Laura!.. Creo... mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero.. (Señala a Mercedes)... les prometo que me han de oír. disuadir a mi marido de su chifladura sentimental. ¡Eres como un juez aquí. visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza.. Aguarda al menos que se confirmen tus presagios. Te encontrará un alma complicada.. la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias. EMILIA: ¡Oh!.. ¡Trae un poco de agua colonia.... ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. Eduardo.. mordé!.. lo que sacas con tus cavilaciones.. (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate.... Ahí tenés. y muy distinguidas!.. La conducta y antecedentes de Damián. no llores así. ¿no?. a pesar de la catástrofe que nos amenaza. pero virtuosa. te hará daño... Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara... Puedes empezar. como ella..... Y además.en familia EMILIA: Está bueno.. lo ponen bien a salvo de toda sombra.. que no hay esperanzas de nada bueno. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo. con una palabra. Ahí tenés una buena presa... Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget.. una mujer medio muerta de sufrimiento. ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores. ¡Son literatas las dos. eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre. no podría hacer farsas. mamá. podrías decirle algo.... pudiendo. Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas. la lectora de folletines.. Para aquélla (Por Laura). Qué asco. Delfina. He tratado de hacerles todo el mayor bien. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña.. ¡Morralla!. la vergüenza no sería para nosotros solamente. Y tú. ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!.. Ya nos has dicho ladrones y salteadores.. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas... perversa!. No aguardaba oportunidad alguna. ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma. ¡Cálmate!... Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca. (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí. ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada. mamá.. (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!.. MERCEDES: Tus hermanitas. ¡Adelante!.. ¡Oh!. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre. ¡Mordé. pero... ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan. Emilia! Dejala en paz. ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas. morralla!. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino . (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes.. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?.. ¡Otro!. ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!. y la mortificas! (Sale Laura). Por otra parte... cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. ¡Te la cedo. (A Delfina) ¿Qué te hacían. La pobre tiene razón.

Laura... Pensé poder corregirlo. (Declamando) ¡Oh.... buscando noticias.. te juro que estaría lo más fresco. ¡Estamos deshonrados!. ¡Ay de mí!... Es seguro que no ha vuelto. y. luego Delfina y Eduardo.. ¡Infeliz!... No quise aumentar tu disgusto. a pesar de todos tus recelos. ¿Y Damián? Por ahí. hijo mío? He ido a la agencia. (Vase).. Emilia. (Natural) Y la voz de la sangre.. ¿Por qué no me contaste eso antes.. Están muy viernes santo. cuando llegué. ¿Está muy afligida? ¡Cómo no. hijo! Como todos nosotros. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia... Damián. quédese". ¿Y Delfina? En su cuarto. nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. Piensa en lo malo.... ¡Eso. El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia. sobre la afición al juego de papá.. ¿eh?. ¡Me voy!.. y los sacrificios honrosos. al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede.. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!.. el amor filial y qué sé yo. y de ese empeño que te noto. Me voy. ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete. En la lista de pasajeros no está el nombre. de prepararme a bien morir. si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado.. nos ahorraríamos tanta inquietud. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. No me hiciste caso. Fijate cómo nos conocen los críticos. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 ..DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno. No debes hacerte ilusiones. no acabo de inquietarme del todo. ¡Fijate en la vieja! Papel lucido. no tendré que hacerte más que ese reproche. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo.. supongo. ¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá.. no tengo confianza en usted. (Vase).. (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada. toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse.. y el respeto filial. ¡Bueno!... También. A no ser por tus confidencias.. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo. así será la reprimenda... y estamos sufriendo las consecuencias. ¿No me llevan el apunte?..... Pues. padre!. ¿no? No hablemos más.

. (Demudado) Permitime un poco ese despacho.. Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla). tan indignos..... ¡Quién sabe si no está enfermo!. Que. ¡No puede ser!. no sé qué!. Lee). ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero.. ¿Y padres tan desalmados. ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!.... Decime. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay.. Tenía un metejón por ahí. 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 . hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver. Perderías el tiempo. Ya estoy todo nervioso... ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!. me voy!. ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da). se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo.... Damián se pasea nervioso. Verás cómo aparece hoy o mañana. ¿Es cierto? ¿Es cierto?. De modo. che! (Con ira).. ¿no ves?. ¡Al viejo le ha sucedido algo!. ¡Ah!... El viejo está aquí.. ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime. pero. ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso. (Alterado). atrás tuyo.. si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo).. sí. ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!.... que me.. No me hagas acordar de eso. Corro a ver. Pero.. (Lee). tendrías cómo reponer eso? No. después se metió a jugar por ver si cubría el déficit.. qué desgracia! (Llora de nuevo)... ¿Qué?. (Llaman). (Pausa). ¿si hubiera ocurrido la desgracia. gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo... fue a pagarlo.. "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada".. Pero. Me voy a buscarlo a Montevideo. Pero... ¡Me da. porque entonces sí que me. (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá. ¡Ah.. Bajó del vapor.. un... No se ha ido. ¡Oh... ¡Será una deshonra completa! ¡Oh. No te precipites. ¡Mi sombrero!... No vayas a Montevideo... De modo. ¡Resmas. (Sale). ¿Llaman?... Pero. Estoy en hora.. ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco. hija. he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente. En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel. "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo. ni la mitad. Piensa un poco lo que has de hacer.. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo. y la plata se le hizo humo....... (Se lo da). ¡Adiós! Escúchame...en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!... mamá. ¿cómo no se va a ir. tan retirada".. ¡En tantas partes!. flojo! (Le arrebata el despacho..

MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él). entonces. y se acabó... ¡Nada!... En la policía.. venga! La acompaño. ¿Cuál? Pegarme un tiro. A poco entra Jorge por el foro.... Emilia.en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo.. está hecho. cuñada.... ¿Qué es lo que has hecho?. ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico. En algún lado. ¡Linda esperanza de padres!. (Se va rezongando).. ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él. ¡Jorge!. ¡Pues a sufrir las consecuencias!...... Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada. Delfina llora.. Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!.. ¿Damián sabe ya? No. ¿Dónde? No sé. No crea que estoy loco. Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo. Lo hecho.. ¡Jorge!. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie. LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora.... JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame. Si es así. Lo culparán a él. por izquierda. ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga. Yo me voy a meter en la cama. ¿verdad? ¡Prométemelo. ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha).. no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!. Dice que sería su ruina y su deshonra... que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos. me lo acaba de confesar. no lo sabe. ¿Se ha hecho el daño?. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . che.. Dinero ajeno. ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro. ¿Tendrá para reponer eso? No. que siendo rico. ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho... Hablale a Damián. Tal vez sea el más cuerdo. Van tres noches que no duermo.. Y esta es una de ellas. y no puedo más.. avanzando con alguna cautela. nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo. En la calle. luego Jorge.... ¡Damián! No se inquieten. No me preguntes nada. Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana.... ¿De dónde vienes?. Se lo he dado a entender.... Laura la sigue... me queda un medio de salvarlo. No va a pasar nada.... ¡Ya lo ves!. JORGE: MERCEDES: Mercedes. No concibe un padre tan malvado. (Horrorizada) ¡Mi hijo!.... pero no quiere creerlo. derrotado.. Laura. Ha salido a buscarte.. (Vase por foro).. Volveré. Depende de cómo tome el otro las cosas... En un hospital.

¿Dónde está.. ¿Miedo de qué? No sé. (Anonadado).. Damián. Quería esconderlo. Déjenos solos. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas). Ven. de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico. Que soy un vicioso incurable.. y que. que sale y permanece alejado). nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente. Delfina. ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes.. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?. (Deteniéndolo) Permíteme una cosa. pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo. hijo mío...... pues.. Sin esto. MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro. Me encargó que te lo dijera. señora.. ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja). Contale todo. ¡No! ¡Dámelo. MERCEDES: (A Jorge. Ahora. ¡Por favor. te suponía con la comedia preparada. acostate. DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata). Voy enseguida. ¿Dónde está.. ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre. Avanza. si no lo consigues.. No iba a nada.... dámelo!. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. luego Damián. ¡Adelante. Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra). DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted.. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación... pregunto? El no se atreve. Vaya a llamarlo.. (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver.. Yo le escribiré a Lola también. Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación.en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él.. ¡Todo se ha perdido!. que.. Sí. señor!. (Por segunda derecha) No te alteres. te juro que todo se arregla. Que juego.. (Vase primera derecha). (Se lo devuelve)... DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa. ¡Oh! Si depende de mí... no estaría del todo tranquila.. No vayas a perder la cabeza. ¡Me moriría de pena! Tómalo. Jorge... Delfina? Es horrible. pero no irremediable. DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada. ¿Has soñado una cosa igual. despues Delfina.. Mutis Jorge por primera derecha. y que he abusado vilmente de su confianza. porque tengo mucho miedo. siéntate... tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio.... Damián!..

mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!. y como de algún modo debes justificarte. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí. No sería difícil. ¡En el acto!. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada.. ¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas.. Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio. verdad? Te equivocas de medio a medio... Todo fue con deliberación. Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!.. la que yo acabo de robarte.. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado.. ¡Ya!. ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso. ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio. El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo. porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma. hay un solo castigo: la cárcel. Hemos terminado. antes de irse. me pongo por completo a tu disposición. en una silla).. ¡Damián! ¡Oh. será mi justificación más cabal. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. Y tú. o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen.. (Acariciándolou).. ¿Pretendes impresionarme.molestia que te causo. mientras lo cometía. repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. Jorge. Para los hombres como tú. vuelve la cara resignada y decidida y vase. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra. (Dulcemente). TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 .. llore mucho. y consciente. al verte en ese tren de envilecimiento cínico.. Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía.. ¡Ya!. Damián mantiene un gesto final imperativo.. en la cárcel por robo.. llore. y después de realizado.. ¡Sí. sollozando. (Se deja caer. ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. con la certeza de impresionarte.

El desalojo Florencio Sánchez .

.. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede. no se puede! Antonce no se arquila los cuartos. ¿eh? Bueno. bueno!.> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe. A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 . aquí?. ¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república... No precisa hablar tanto. ¡Bueno. L’arquiler es lo primero. que non se le orvide. ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo.

(Tropieza con un mueble). ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?. señor. (Golpea el mueble con rabia. se detienen a mirar. doña Francisca..... también. pero más. Mientras él me dé salú para trabajar. caminar. doña Indalecia. Un gorpe tremendo.... Naturalmente. Non tiene vergüenza… ¡Pero. ¡Madona Santísima!.... Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto. Ner mismo güeso… Vea. Pero… moverse.. Los dos vecinos se alejan riendo. ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!. es demasiada pachorra!.. dos. VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga. No estoy invitada... Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día.. ¡Déquela!.. eso digo yo.. ja!. ¿sabe?. Eso. Juan. E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba. señora. Dos inquilinos que salen rumbo a la calle. ¿en la calle Entre Ríos!. ¡Dío!. buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay... volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?.. VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!.. VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí.el desalojo Sí. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada). señora!. qué temeridad!. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!. Non vale la pena… Tiene razón. ¡Ay!. no estaría tanto tiempo sen buscar pieza.. Parece mentira..... la verdad es que ni se puede caminar en este patio.. Venga a mi cuarto.. se compra el palacio del congreso. ¡Uiii!. Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire. no más… ¡ja. puedo estar tranquila.. mire. pase. Mutis de ambos. (Mutis). No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo.. crea que no lo hago de gusto. ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho. ¡Dispará no más... porque el buen corazón lo tengo.. (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!. comadre!. Mire... ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 .. ay. (Tristemente) ¡Ay. señora?. ¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!... Venga.. (Quejándose) ¡Ay.. Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle. La fiesta es pa ustedes los socios. ¡Ay!.

208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 . Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos.. Pobrecito. GENARO: diga. a lei!... (La levanta).. (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!. se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!.. ¿No vino ninguno?. ¡No tienen vergüenza!. Venga. Entonces ¡u… pa!... Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo.. Esta noche traerán centavos. agarrados. bastante plata... (Rezongando. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos. ¿Tiene hambrecita?. Si no hay con qué mantenerlos. ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena). pobrecito.. Genaro se encamina hacia su cuarto. (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª).. ¡Canaglia!... segundo izquierda.. INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!.. No le haga caso. ni conchavarme. Se va a su cuarto... ¿No?.. ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!.. te digo!. ¡Mangia. cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos..el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida. ¿Y los asilos? ¡Oh!. sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!. ¿qué le precisa tener tanto hicos?.. ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación. (Alterada) ¡A lei. ¡Para qué se ha incomodado!........ pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco.... ¿qué está compadriando así?. Ustedes bien lo saben..... (Volviéndose a Indalecia) Usté también. ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!.. señora.. también!. VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!.. se agarran y se dan. Venga a curarse esa pierna.. Vámonos.. (A Genaro) Me diga un poco.. ¡Bruta gente!. ¿Quiere pancito?. ¡Estar embromando a la pobre mujer!.. e mientras tanto muerto de hambre como los gatos. INDALECIA : GENARO : ¡Oh!.. Déjelo. sí.. nena. ¡mucho!.. y vamos a comer mucho... Me diga un poco... ¡Tanto embromar. ¡Pobrecitos!... Mangia vos... dando un portazo al entrar. ¡Mazcalzone!. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da)... a lei.. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero. VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien. Ir a la fábrica no puedo. (A Indalecia) No te aflija... ¡Eso es muy fácil decirlo!. ¡Mándensen mudar de aquí!.. ¿Parlate a me?... robando la comida en casa de lo vecino… pensao?.

.. Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!. ¡Bruta gente!. Mangia un po de salame. porque. Lo de siempre. Naturalmente. Son pobres como yo. tú!. Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?... INDALECIA : ¡Mal agradecidos!. Vea: a ella le disculpo. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado. prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!...... aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora). ¡Si fueran más felices o mejores que una.. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ .. ¡Ma no!. ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No... ¿qué se gana con afliquirse?.... acosando a un viejo soldado. pero a las otras.. (Volviendo a sentarse) Sería mecor. (A boca llena) ¡Muchas gracias!.. En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces). tienen hijos como yo... (Genaro da un trozo de pan a cada uno). No hace falta tampoco… (Pausa).. Pero no. Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!.. Aparece un grupo de pilluelos.. ¡Tú!... Los chicos hacen mutis. Aparecen tres chicos.. ¡Anque.. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver. si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico. ¡Viejo loco!. ¡Hay hambre.el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé.. ¡Eh!. se ponen a la par de la otra para mortificarme.. ¿sabe?. ¡Me lo van a matar!.. (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo. entre ellos los hijos de Indalecia. ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!.. inválido de la guerra del Paraguay. no diría nada... (Alzándose) Toma.... ¡Mangia!.. Toma… ¡Mangia… tú.. mangia!.. se mangia y se acabó!. a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!. UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos. GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!. Decate de llorar. saca salame del bolsillo y se pone a comer.... ¡Oh!. ¡Ma no!.. ¿Cómo se dice?........ Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer.. ¡Cállese la boca!.. es patrona.. ¡Son tan malos!. ¡qué diablos! Tendrían derecho.. Vieni.”. Pausa).. al fin y al cabo. ¡Es lo que más desconsuela!. Estuve en el hospital. y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio. ¿Otra?. señor. Y todo por adularla. ¡Con eso van a hacer patria!. (Toma el salame y se lo pasa a la nena). ¡Viejo borracho!.... GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte...

aunque manco... ¡Parece mentira!.. si querés. Se cayó de un andamio.. ¿sabe?. Si ha venido para fastidiar a la gente. Musolino!. amigo. ¡Sinvergüenza!. digo... che. ¡Y cómo le va!. ¡Fuori!. ¿eh? ¡Ahora van a ver. (Va hacia ellos). Sí.. hombre. y ya ves cómo salió cierto.. yo soy el cabo Morante. ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte. Vea... (A los chicos) ¡Vía!. Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. aquí ande usté me ve. Por tu desgracia… esta mañana. en el boliche del tuerto Ramos. ¿son tuyos también?.. asustada. ¿Esa nena es tuya?. ¿Adónde vive?. Y legítimo.. (Los corre).. ¿éste es otro yerno?.. ¿qué hace por acá? A verte. se recuesta a la madre. y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra. cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto). pues… ¡Cuando yo te decía!. ¿sabes.. mocita... allá en Palermo. ¿sabes?.. Aquí estamos… Y usté.... Venga p’acá... había e ver… Y esos otros mocosos. si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh.. tata. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!. ¿sabés?.. (Deteniéndolo) ¡A ver!.. Te robaste. Calle tal… me dijo el mozo. Déjelo... señor… No ve.. ¿eh? No hablemos.. ¡Pobre mujer!.. te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno... ¿no?.. con su agüelo… La chica.. no hablemos de él.... Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?. ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che.. gringo?. canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo.el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!. Son cosas de rapazzi… ¿No ve.. amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo. ¿Y a vos quién te da vela?. a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria... si es m’hija!.. podía pagarle el cuarto.. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo.. Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!... pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?. y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha... INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias. podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino ... bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten. mocosos!. ¡Caramba... caramba!... Indalecia. pues… Pucha cómo está el páis.. Che. INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!. Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él.. Amigo. don!. m’hija?. no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve..

Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación. yo lo tengo. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?.. ¡Ya!.... tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor.... señor. ¡Ya podés ir tocando de acá.. INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?. (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo....... (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también. (La empuja con violencia). Eh… Naturalmente.. Bueno.. ¡Caramba!..... porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. señor. gringa’el diablo!. Allí… ¡pucha madre!. Pausa).. (Enérgico.. ¡Nada!. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá. Choque esos cinco. ¡Ya! ¡Váyase... desgraciada!.. Y vos la pusiste de patitas en la calle. pero si querés. che!. ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!... doña… No.. gringo!... me viá sentar... te puedo buscar la pieza pa mudarte.. ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?. Si ustedes no tienen corazón. ya que no invitas… (Se sienta...... no me separo de mis hijos. Ya sabés: no te puedo ayudar con nada.. si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?.. che?. gringa!.. Hay un asilo de güérfanos militares. Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 . ¡No te me acerqués.. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre. déquese de embromar… (A Indalecia). No sé. ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!... Sale la Encargada. ¿no?.. ¡Porco!.. Sono la encargada de la casa… ¡Che. ¡Qué vas a ser dueña. mándese a mudar de aquí!.. (A Indalecia) ¿Quién es ésta. ¡Canaglia!.. Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú.el desalojo INVÁLIDO: Bueno.. ¡Fuori!.. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No. ¿sabe?. y bien puesto… Ma diga un poco.. Esperate un poco.. Ha dicho la verdá.. porque te rompo la facha!. che.. ¿sabés?. mándese mudar!. ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?.

mi comisario… Todo ha sido de boca. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena.. ¡Agarrá y da las gracias.. ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más. señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. jurándole venganza. ¿Qué ha pasado?. he dicho!. señora.. me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden. Ya ve usted… Las cosas se remedian. me ha pegao. me ha pegao. m’hija.. ¿No te dije. el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz. INVÁLIDO : No se aflija. don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. No ha pasao nada. mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?. que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias. que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor. ¡Mamita!. Cállese la boca. llévelo preso.. Cálmese.. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente. pues!. señor Comisario. no más. A ver… Sosiéguense… Ve.. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver.. Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta. seguidos de un grupo de chicos.. pues. señor Comisario.. Emoción. per Dío!. ¡Mamita!. señora.. deténgase!. Salen vecinos. Indalecia.. A ver… Despejen ustedes un poco… No. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese. ¿Qué desorden es este?. Genaro se seca los ojos con la manga. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir... Yo soy testigo... (Toma el dinero y se lo ofrece). (A Indalecia. mi jefe!.. y el señor es un repórter de La Nación. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 .. mi comisario. No es mucha cosa.Tumulto. Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos. (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore.. COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. Lo hubieras hecho antes. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase.. Pausa. Yo soy el comisario de la sección. Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar... señor comisario… ¡Despeje. que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. La Encargada vocifera). COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire.

manteniéndole a los nietos. señor. ¿sabe? Bueno. no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre.. Es natural.. Ahora. Y tiene razón... que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?. Retírese usted. señora. Ya me han ayudado a tomar pieza.... mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!. no puedo… Nunca podría… ¡Pucha... ¡Eh. señora: tiene usted que resolverse y… No.... Sí.. ¿sabe?. señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón. bueno!.. ¿Este es el mayor?. ¡No me separo de ellos!. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después.. amigo. ¡No!.. Bien. ¡No!.. este brazo lo perdí en Estero Bellaco. ¡Que despeje. Señora. muchas gracias!. ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural.. Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso. Tiene que resignarse. Ya está todo dispuesto. son muy buenos!. ¡Nadie tiene que ver aquí!... He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?. ¿Mis hijos?. No seás mal agradecida. y vos te oponés.. PERIODISTA: separarse de ellos. Está bien. mujer… Mire...... a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice.. es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor. señor! ¡De ninguna manera. ¿Ahora se acuerdan? Está bien. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 . pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias. No me separo de mis pobres hijos… No puedo. comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!.. ¡Mis hijos!. Bueno.. que tanto los quiere... ¡Son míos.. demen trabajo.el desalojo y le suena los mocos con el delantal). señora.. y aquí en esta pierna tengo otra bala más. señor… estoy bien resuelta. pobrecitos!.. ¿no le parece?.. Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!. que a mí no me faltan fuerzas. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao. No tengo que ver. La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo.. señores. le he dicho!. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?.. demen trabajo si quieren.. pero digo la verdad. ¡No...

también?.... ¡Macanudo!... no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 .. (Al Inválido) Usted también. amigo. PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento. ¿por qué viá salir?. Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos. ¡No faltaba más... Le tomaremos uno así llorando.. todos se acomodan de nuevo. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?. señora. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!.... PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo. Una linda nota.. Saludos. ¿que se ha creído de la familia.. ¡No! ¡No!. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos.. (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!. disculpe… Cuando se vuelve. Es un momento espléndido… (Enfoca). quedará paralítico… ¡O. retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella.... Precisamente.. hombre!.. bruta quente!.. Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!..... (Al comisario.. He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!. COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco... A ese respecto debe estar tranquila.. ¡No es posible!. (A Indalecia) Bueno.desvivido por ellos... ¡Caramba!…. ¡Qué bruta quente!.. acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente. PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?. Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!. ¡Oh!.. ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas... En todo caso.. por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?. Ya les ha de llegar su turno. Está bien. ¡Señora!. (Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes. tratando de salir en la vista. Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital. pues. Indalecia se echa a llorar... ¡Mis hijitos!. que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola. qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?...

Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos. que iremos a colocarlos. ¡No puedo. ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!.. podrá mantenerlos si trabaja. Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. Tomá… Mutis. COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che. INVÁLIDO : ¿Qué quiere. Usted no pierde.. Hoy no he morfao nada. Bien… Adiós... (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda. ¿sabés?. ¡No es posible!. no?.. ¡Pobres hijitos míos!. aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!. señora... COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga. me moríria!.. pues.. dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán. señores.... Piense que es un egoísmo el suyo.. mi hija!...el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte. ¡Sí!.. Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias. pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?... pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón. Buenas tardes. ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?.. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 .... ¿eh? ¿Nos vamos?.. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí. ¿cómo no?... Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos). Eso es entrar en razón… Bueno.... Los muchachos y vecinos salen también detrás. Por el momento.

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

Suena un timbre. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 . DE ÁLVAREZ SRA. Avise a la niña que van a dar las nueve. SRA. de Díaz.> nuestros hijos PERSONAJES SRA. CRIADA: Está bien. DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. DE DÍAZ CRIADA SR. SRA. DÍAZ MECHA LAURA SRA. Criada. ESCENA PRIMERA Sra. Que se apure. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ.

No. Salvo que tengas algo que comunicarme. SR. Díaz. demasiado 229 SR. DÍAZ: SRA. Eres demasiado normal. puesto que los trato bien. No. Sr. Lo que no debe hacer usted es contestar. ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. No te robaré mucho tiempo. No quiero ser molestado. En verdad. de Díaz. Eduardo. no puedo hacer tanta cosa a la vez. DÍAZ: SRA. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. Tengo que llamar media hora para que acudan. DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. DE DÍAZ: SR. me suben los periódicos cuando se les antoja. DÍAZ: SRA.nuestros hijos CRIADA: SRA. no lo deseamos. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. Si molesto. DÍAZ: SRA. Escúchame. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. DÍAZ: CRIADA: SRA. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). Bien sabes que está enferma. sería preferible una separación definitiva. ¿Lo desean ya? No. Desearía no tener que repetir estas observaciones. Pero no la justificas. Respóndeme categóricamente. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SRA. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. Mecha ya no sube a ayudarme. DE DÍAZ: SR. Atiende. señora. Vaya a buscarlo en seguida. Nos distraeríamos. DE DÍAZ: SR. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. Eso me perturba. DÍAZ: SRA. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. Criada mutis. me voy. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos. Tú debes salir. DE DÍAZ: SR. SR. SRA. no te vayas. DE DÍAZ: No sé. yo tengo que hacer. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . FLORENCIO SÁNCHEZ SR. a este divorcio deprimente en que vivimos. DE DÍAZ: SRA. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. Todo esto no está en razón. señora. DE DÍAZ: SR. Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. Creo haberla explicado satisfactoriamente. DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. sino por sentido práctico. DE DÍAZ: SR. Señora.

DE DÍAZ: SRA. pues. Eduardo!. Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos. Eduardo. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA.. SRA. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común. Nada me has hecho. DÍAZ: SRA. encaminándose a la escalera. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. SR. DÍAZ: SR. nadie me ha hecho nada. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas. Es una vulgar constatación. El caso no puede ser más sencillo. pero lo demás no les falta. sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo.nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía. DE DÍAZ: ¿Misántropo. DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas.. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 . Tranquilícense. Por última vez. Un extravagante. y mucho menos en hostilizarla. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones. DÍAZ: SRA. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. DÍAZ: SRA. No. DE DÍAZ: SRA. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. No ha terminado. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: No sé por qué. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan.. mirándolo fijamente). ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. DÍAZ: SR. Naturalmente. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. DE DÍAZ: SR. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. Y tú. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social. SR. Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva.. No eres mucho más para nuestras relaciones. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. cuando no un monomaniático lastimoso. (Se detiene. que eso entra en sus obligaciones. más enigmática me resulta. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie. ¡Oh! ¡Eduardo. Hace un momento te quejabas de los criados. Quizá nuestros hijos no SRA. DE DÍAZ: SR.

. nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera. Un poco de debilidad.. ¡Un vahído!. Una reminiscencia. (Volviéndose a Mecha.. buscarme! Me siento mal hoy. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día. ¡Ya pasa!. DE DÍAZ: Pero… No te inquietes. apoyándosele en el hombro).. La Sra. MECHA: SR. El Sr. Pero yo sí. No te preocupes. ¡Y estás transpirando!. Eduardo! Me hace falta. ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es. DE DÍAZ: SR. (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes). ratonera. ponlo en cualquier parte.. ¡Muchacha!. ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA. Díaz se aleja escaleras arriba. DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR. ¿Qué tienes?. DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA. de Díaz va al espejo y se mira. Ellos van a formar nuevos jardines. El Sr. Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir. ¿Cuándo subes? ¡Ah. Laura. DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. (Mutis).. MECHA: ¡Nada!. ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 ... Eduardo! ¡Esto no SRA. ¡Devuélveme tu ternura. hoy mismo llamo al ingeniero. Mecha. Un relámpago mental. ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. Buenos días.. ¡Para qué! No vale la pena. Díaz. casi desvanecida) ¡Muchacha!. (Toca el timbre). ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero.. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla)..nuestros hijos necesitan ya tus caricias. Pero hija. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura. SRA. DE DÍAZ: Sr. CRIADA: SR. papá. Nada. papito! Cuando hagas poner el ascensor. (A su madre) Ahí tienes tus guantes. ¿cuándo te vas a resolver a SRA. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales.. DÍAZ: (Sonriendo).. SRA. Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. nada. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. Misia Edelmira no se resentirá. Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio.. Si es por eso... DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. DÍAZ: SRA. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale. nada más.

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

237

nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

cuando olvidó así sus deberes. SRA. mientras que en el presente. No. Desentrañar del mismo seno de la vida. DE ÁLVAREZ: SR. SR.. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR. SR. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA.nuestros hijos SRA. DÍAZ: SRA. es por ahora mi tarea. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas. Un homicidio por celos. Digámosle a su cerebro palabras de verdad. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. que eso no lo hacemos todos?. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. DE GONZÁLEZ: Claro está. ¡Ustedes!. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. Eduardo!. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos. el mismo robo. le rezaré a usted la oración del sentimiento.. eso. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera.. DE GONZÁLEZ: SRA. Eduardo.. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. Este descubre que su mujer lo engañaba. DE ÁLVAREZ: SRA. SR. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos. Ya ven ustedes.. Esa será mi obra. DE ÁLVAREZ: SRA. Mal hecho. DÍAZ: Una cosa vulgar. el marido. del drama de todos los días y de todos los momentos. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento. subsisten en el hombre. La misma puñalada. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. Había abandonado a los suyos por igual causa. analizarlos y catalogarlos.. supongamos. el mismo suicidio. quitarle los hijos. DÍAZ: ¡Ustedes!.. SRA. abandonando a esa mala madre. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–. que digamos!. Extraerlos del relato trivial. la pasión y el prejuicio. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital. DÍAZ: SRA.. DE GONZÁLEZ: SR. SRA. ¿Y usted cree. DÍAZ: No. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. La misma cosa todos los días. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes. SRA. DE ÁLVAREZ: SR. y desaparece abandonando su hogar. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto.. DÍAZ: SR. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia.. DE ÁLVAREZ: A eso voy. y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo.

DE ÁLVAREZ: SR. mucho. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino . se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes.. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. SRA. pero la caridad pública no da para más. DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas. Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. DE ÁLVAREZ: Explíquese. SRA. DE GONZÁLEZ: Eso es. Le exijo una explicación. SR. La crónica policial. Si se infringe una ley social. Les haré el gusto. Dios mío! Eso es anarquismo puro. DÍAZ: ¡Pronto.nuestros hijos SRA. Es cierto que son pocos. SR. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. DÍAZ: Por lo demás. DE ÁLVAREZ: SRA. Sería muy largo. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SR. Perdón. (Por su señora). DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda.. Venga acá.. SRA. como ciertas gentes. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: Mucho. pues. SR. no creo en semejante caridad. Edelmira! ¡Muy bien!. DE ÁLVAREZ: No se escurra. Mi sinceridad no admite sobreentendidos. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar. DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted. que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. ese cheque!. SR.. ¡Ay. SRA. DE ÁLVAREZ: SR... las cárceles y los cementerios. Aunque fundaran mil. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. SRA. Cuando menos pensará. me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos. ¡Y qué remedio!. Le exigimos una explicación. La maternidad nunca es un delito. DE GONZÁLEZ: SRA. SR. señor piadoso. DE ÁLVAREZ: SRA. No entiendo. ¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. DE GONZÁLEZ: SRA. Usted quiere destruirlo todo. Adelante. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos. DÍAZ: No. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. ni para sus hijos legítimos.

SR. ¡Estoy tan nerviosa! SRA. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto. deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. Eso.. En marcha. Ya pasa. ¿qué hemos de hacer? SR. hija. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué. ¿No me necesitas. Bien podías tú haber demorado un poco más. Mecha. que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente.nuestros hijos social. Será después… después… Como quieras. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. DE DÍAZ: MECHA: SRA. ESCENA XII Mecha. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse. ¡Qué tiene. MECHA: (Dominándose) No se alarmen. DÍAZ: MECHA: SR. Romanticismo. No. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda. hijita?.. ¿La llevamos hasta el Pilar. habría terminado o se modificaría sustancialmente. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . LAURA: No le hagas caso. Díaz. El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus. no te fatigues. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo. estalla en sollozos convulsivos. Quería decirte que he sido mala contigo. pues. Jorgelina? SRA.. SRA. DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. eso deben hacer. la misión de ustedes. queda pendiente nuestra discusión. No he concluido las traducciones. Eduardo. Sr. DE DÍAZ: SRA.. Le preparo una derrota que… ya verá usted. No es nada. MECHA: SR. DÍAZ: ¡Oh. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No. Laura. señoras mías. El Sr. ¿Perniciosa? SRA. ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. DÍAZ: MECHA: SR. papá. Me extraña ese gesto. (Angustiada) Tengo que hablarte. Hasta luego. DÍAZ: Trabajar para que llegue. (Mutis). DÍAZ: SR. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. Mecha? Me siento bien ya.

Si estás en peligro. Basta. MECHA: No. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. tú. Espero que no tendremos la función de costumbre.. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira. ¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. tus cómplices! Y todavía soy suave. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va).. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. se alza resuelta y llama. sobran. Mutis de la criada. lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa. Cásate conmigo. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha. que no otra cosa harías conmigo. (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir. Ya no te quiero.. no intervenir en tu vida. de modo que las escenas a estas alturas. Mecha. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. La he dicho. porque no la tienes. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. Yo te advertí… Cállate. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . sino a lo poco que te resta de hombre de bien. Enrique. Bien.. ¿A consumar la gran canallada?. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí. tú… Porque eres cobarde y vil. mi familia la vergüenza que le espera. ¡Mercedes!. separarme en el acto de ti. Yo también lo espero.nuestros hijos SR. Criada. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha. después de un instante de honda cavilación. Quiero tu última palabra. tus cómplices.. ¡Fuera de esta casa!. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos. Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. Era por salvarte tú. ¡A Europa! Huye hoy mismo.. Pausa larga. ¿Estás resuelto a irte? Sí... Te repito que por la tranquilidad de los míos. No era por salvarme que me inducías al crimen.

DE DÍAZ: DR.. DE DÍAZ: DR. advierte a Mecha y corre en su auxilio).. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido). Que venga en seguida. ¡Alivia! ¡Alivia!. DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh.. SR. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN. Doctor X. Viendo que no vuelve en sí. señora.. doctor. ¡Gloria mía!. 253 MECHA: SR. que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido). quisiera contar con su ayuda… Usted dirá.. ¡Así!. ¿Y cómo fue eso. Llore. Mecha reacciona lentamente... Díaz. corre al timbre y llama. DÍAZ: MECHA: SR. hijita?. vacila y cae). DE DÍAZ: DR.. DÍAZ: ¡Ay. ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa.. Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente. doctor? No. (Después que Enrique ha salido. SRA. ¡Así!. recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. X: SRA.. Hable por teléfono al médico..... Sería conveniente. evitarle toda violencia moral. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás. arrebatada.. ESCENA I Sra...nuestros hijos ¡cobarde! Huye. ¿verdad?. y si no está llame a la asistencia. SR. ¡No es para tanto. DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral.. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo. Abandonar la ciudad en primer término. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino . no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta.. (Lo abraza sollozando). X: SRA. Conoce usted las rarezas de mi marido. Sí. A los dos ó tres escalones se detiene. X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR. Eso alivia. Perdóneme. ESCENA XV Mecha. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!. Mutis de la criada. Sr.. ¿Nada más. DÍAZ: MECHA: SR.. (Una pausa). Está muy bien. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!. Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!. busca algo que no encuentra en los muebles. DÍAZ: MECHA: SR. y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera. sí!. eso sí. Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales)... de Díaz.

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. Perdón. DÍAZ: SRA. Yo no te provoco. Felizmente. ya lo saben. Completa tu pensamiento. Al fin y al cabo. DE DÍAZ: SR. Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. no es decoroso.. (Lo abraza). ¡Tú!. No estoy para nadie antes de las tres. yo. ESCENA VIII MECHA: Dichos. No. Bien. DÍAZ: ALFREDO: SR. SRA. lo que haces no es caballeresco. Nada. Habla. ¡Basta. Sería una pena mayor para mí. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA. ¿Qué quieres? SR. Yo te acompañaré a tu cuarto... DÍAZ: SRA. Es justo. Jorgelina!. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. Papito. ¿eh? Ya lo ves. DÍAZ: ¡Alfredo!. Bien. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra. (Mutis). ¡Hijo mío!. ALFREDO: SRA. Un dolor muy grande. Seamos buenos. puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta.. Soy un enfermo.. hijo mío. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate.. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío. Alfredo.. No te perdono. ¡Arrójale la primera piedra!. Estoy Sí. Estás de buen humor. Vamos. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR. SRA. Quería decirte que te pases a la otra alforja.. No significa nada. Aparece Alfredo. DÍAZ: conturbado. por Dios! No riñan.. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . DÍAZ: SRA. desgraciadamente. Sí...nuestros hijos SR. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?.. Haz la prueba. ¿Por qué? ¡Hombre!. ¡Alfredo! (Volviéndose). Sí. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo. DE DÍAZ: SR. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No. hijo. DÍAZ: ALFREDO: SR. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. ¡Qué temeridad. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú. papito... DÍAZ: SRA. Y lo que haces tú. Yo necesito descansar. Dispénsame.. ¡Tú.

pero no acababa de entenderlas. hijita. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. ¡No puedo. Si no vencemos. el bienestar futuro. están a mi cargo. DÍAZ: MECHA: Venga. Aun después de haberlas comprendido. No tienen armas para las escaramuzas. eso sí. Voy a hablarte con toda serenidad. Déjame. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No.nuestros hijos ESCENA IX Sr. papito… No insistas. hube de hacer la barbaridad. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. semilla de discordias.. pero acabo de convencerme de que es imposible. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. MECHA: SR. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. criatura! Mira.. la humillación de todos los instantes y sobre todo. ¡Eres muy buena. Criado. No lo consentiré jamás. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra.. Luego acepté tu programa de lucha. 267 MECHA: SR. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada. Tú y tu hijo se deben a mí. DÍAZ: La señora de Álvarez. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial. DÍAZ: ESCENA X Dichos. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. Venceremos. ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza. Tú irás a verlo. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad. La lucha será muy cruel. que había pensado. nada más. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. Pero venceremos. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande. SR. Soy tu asilo. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó. Hágala pasar. su bienestar. Anteayer.. DÍAZ: MECHA: SR. yo. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. Estamos revolucionando todo. Mecha. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. Apóyese en mí. No sabía quién eras. Dejarte sería abandonarlo. DÍAZ: has perdido tu reposo. ellos. piedra de escándalo. Díaz. papá. CRIADO: SR. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. Yo soy y seré siempre. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. SR.

Tiene razón. era cierto. su agravio. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. Créame. Su viaje a Europa. SRA. DÍAZ: SRA.nuestros hijos MECHA: SR. Déjeme. Edelmira. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. DÍAZ: La escucho. que provocó la catástrofe. DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. Papito. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. DÍAZ: Muchas gracias. DE ÁLVAREZ: Váyase. Eduardo. DE ÁLVAREZ: SRA. Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. Resulta casi imperdonable. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. Todo ha sido una muchachada. SR. Díaz. Habrá adivinado el motivo que me trae. Regresaba del duelo con Alfredo. SR. SRA. Mecha hace mutis. no hago un reproche. hija. No soy de esa opinión. Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. SR. señor. esta visita. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. Enrique ha podido ser más decente. DÍAZ: No. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. Por favor. DE ÁLVAREZ: SR. SR. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. DÍAZ: Tome usted asiento. Acabo de hablar con mi hijo. Eduardo. Yo sé lo que debo hacer. DÍAZ: SR. No era destinada a usted. Sra. SRA. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. puedo hacerle ver la carta del padre. SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ: No. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. Eduardo? SR. ¿Qué quiere decir usted. SRA. SR. Edelmira. de Álvarez. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. Podríamos suprimir asperezas. señora. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 . DE ÁLVAREZ: SRA.

DÍAZ: MECHA: SR. sobre todo. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 . si gusta. DÍAZ: No la pongo en duda. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. SRA. Es la primera vez que le oigo hablar así. Quisiera hablar con Jorgelina. Edelmira. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. Eduardo. tal vez. que mucho respeto por cierto. dame las gracias. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. Díaz. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. DÍAZ: SR. ¡Te he salvado! TELÓN SRA. Adiós. SR. No le sospechaba semejantes ideas. DE ÁLVAREZ: Adiós. Es muy extraño lo que usted dice. DÍAZ: MECHA: SR. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. DIARIOS POR TODAS PARTES. DÍAZ: Que no se quieren. SR. hija… ¿Tú lo querías? Antes. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. Nada he podido oír. SR. hija. MECHA: SR. Eduardo. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. Edelmira. que no se han querido nunca. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. DÍAZ: Puede hacerlo. DÍAZ: SRA. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. Sabiendo esto.nuestros hijos SR. Entonces. ¿A qué venía? Dime. Mecha. SRA.

Díaz. Esto hacemos. Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. sus vicios. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. mi doctor. Un toque de somatén a la clemencia universal. No los tomo mayormente en cuenta. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. éstos son nuestros crímenes. a Mercedes. DÍAZ: SR.nuestros hijos ESCENA I Sr. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. y si no me considero del todo justificado. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. Fulano de Tal. Es copiosa la documentación. DÍAZ: Efectivamente. Pero. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario. SR. Un libro sentimental. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública. Parece esto una redacción de diario. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. “¿Infanticidio?”. si usted quiere. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. Veamos. aquí no. al volcar un cajón de basura en tal parte. estoy depurado de prejuicios. Buscamos la noticia que nos convenga. Sí. señor: las estadísticas que son cada día más completas. “Infanticidios”. Tomo un diario cualquiera. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. “Ocultación de la maternidad”. Allí los tengo.. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. ¿verdad? DOCTOR: SR. “Nuestros hijos naturales”.. DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación. y por esto y esto nos estamos despedazando. éste. Vea. Aquí está. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . Doctor X. 273 SR. el trabajo de subir escaleras. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. He leído mucho. DÍAZ: DOCTOR: SR. Un caso práctico. su miseria. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. ¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. Es decir. Vivía más arriba. sentimental. yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. Mi obra no será de especulación científica.

tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. hijita. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está. señor Díaz. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales. cuando discutía con tu ex futura suegra.... El comité está reunido en sesión plena. No hablamos nada reservado. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. Dígame. señor. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco.. muy bien. ¡Sí!... DÍAZ: MECHA: SR. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico. Adiós.. ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!.. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra.. ¡Locura!. Por supuesto.. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Me alegro mucho.. Le aseguro. Porque hay gentes capaces de todo. amigo mío. Disimule mi vehemencia.. ¿Encuentra bien. De ningún modo.nuestros hijos DOCTOR: SR. No lo creo. sí! Como lo oyes.. ESCENA II Dichos. DÍAZ: ¡Locura!. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable... y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos. por ejemplo. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR. creo entender.. Ahora tenemos que hablar. (Pausa). Nada de extraño tendría. DOCTOR: MECHA: SR. ¡Ah. ¡Loco!. DÍAZ: DOCTOR: SR. No tendrían razón de ser. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 . DOCTOR: SR. Parece que tratan gravísimos asuntos. He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos... ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós.. ¡Locos trágicos. En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas. MECHA: SR. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. Y por otra parte. se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato. DÍAZ: No se exalte. doctor. señor.. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental.. que no.. Muchas gracias. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco. (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!. DÍAZ: ¡Oh! ¡No!. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”. DÍAZ: SR. señor!. le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. Mecha. que se desgarran!. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted. ¡No. Lo harás después. Pero no ha de suceder. ¡Loco!.

. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte. No. Todos. ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!. De palabra no más. ¡Ay. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo. Ya sabes que no me pertenezco. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. Esto es muy sintomático. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia. Pero sucede lo contrario. no. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. ALFREDO: SR. hija mía. DÍAZ: MECHA: SR. Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. ¡Te aseguro que tenía una luna!. Tú me has ofrecido un asilo.. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección.. DÍAZ: MECHA: SR. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. hija. No me hieren sus injurias. Dame un beso. Te quedas tú. Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro. Bien. ¿eh? SR. empezando por mamá. Llévame. Deseo hablar contigo. Encuentro a mamá hostilísima. ¡Llévame cuanto antes.. Ven acá. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. Necesito tranquilidad y reposo completos. Alfredo. ¡Bravo. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. entonces. ay. DÍAZ: SR.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. Hay que calmarlos. si quieres. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. A sentirme incomodada. Díaz. De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. Sí. Desde allí podremos continuar la batalla. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento. DÍAZ: MECHA: SR. Así. Eso ofusca. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. DÍAZ: MECHA: SR. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón.. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte. cuanto antes!.. 277 276 antología de obras de teatro argentino .

a armar una revolución en mi hogar. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo. Bien. Me imagino el rubor de los cojines. Mercedes? ¿Es un secreto? No. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie. Todo lo prefiero. que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. DÍAZ: ALFREDO: SR. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. más que falta de sensatez. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. DÍAZ: ALFREDO: SR. Eso acusa.nuestros hijos SR. DÍAZ: SR. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. Al grano. cualquier cosa. No quise decir una sandez. loco. DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . he seguido tus consejos. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. No hay tal pretexto. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. Vamos por partes. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. Tenemos que hablar muy formalmente. DÍAZ: ALFREDO: SR. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. Pero no hacen falta testigos. Puedes ahorrarte preámbulos. Tus actos no revelan otra cosa. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. Yo te he respetado siempre. Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. no te vayas lejos. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. En cuanto a lo último tienes razón. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. que hace mutis) Hija. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. DÍAZ: ALFREDO: SR. Pregúntale. un desequilibrio nervioso. (A Mecha. desequilibrio mental. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. entonces. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. porque SR. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. DÍAZ: Depende de ti. ¿Quieres dejarnos. Sí. Entonces me tranquilizo. DÍAZ: Ordena.

Sí. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. papá. (Vuelve a llamar). exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más. DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino . He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. Me contó papá. ¡Sí. aun con éxito. DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. MECHA: SR. papá! No continúes. nuestro porvenir. a una desgraciada familia. ALFREDO: ESCENA IV Dichos. ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana. Ignoro si tú sabes. delito que. DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos. DÍAZ: ALFREDO: SR. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. pero tú lo has provocado. maculada por un delito antisocial. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. Perdona. por haberse hecho público. ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. Lo sabe. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio. Con tu asentimiento o sin él. Mecha. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh... ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. sí!. nuestra tranquilidad. el recurso sería contraproducente. Nuestro decoro. Mecha. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso.nuestros hijos ALFREDO: SR. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti. papá? Alfredo quiere hablarte. DÍAZ: ALFREDO: SR.. sí.. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira. jamás se perdonará. No nos convenceremos. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. esta rebeldía. (Va a la puerta y llama a voces). ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta.

¡Te lo exijo!. sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. Hacernos solidarios de tu crimen. que con una palabra. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte. Sí. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. ¿Qué quieres decir? Explícate. Es lógico que trate de reparar. ¡Mi madre!. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien. recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. ¡Has perdido el juicio. no podrán consumar el atentado. Contesta categóricamente. No sé lo que me digo. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique. Alfredo. A mí. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento). MECHA: SR.. que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Ya no lo amo.nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros.. por otra parte.. Es un loco o es un pervertido. muchacho! Insultarme a mí. que vayas al domicilio conyugal. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 .. o el gesto sonriente de una bestia. Pero siempre que. ya que no sus violencias. Ese es el programa que te espera. Sí que lo sabes.. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor.. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases. que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz. ¡Oh. papá. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. ¡Pronto!. injuriarme a mí. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. Mira. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien. que compartas la mesa de un eterno malhumorado. hija! Ya ves. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!.. eso es absurdo! ¡Sí. La has sugestionado con tus extravagancias. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia.. que aguantes sus desaires y sus reproches. No intervengas. se me deje en libertad completa. con un soplo. y cuando el vaso esté colmado. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. terminada la bendición o lo que sea. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. que la paciencia se me agota.. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. DÍAZ: ALFREDO: SR. Y si no tuvieras más remedio que casarte. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah.. Me caso con Enrique. papá. Anda y pregúntaselo a tu madre. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa. hijita! Absurdo.

. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. Quiero ver las cosas claras... me has sido infiel. No lo estoy. no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito. ¿Yo te he sido infiel? Sí.... ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno.. señora. DÍAZ: SRA... lo ponen fuera de sí. ESCENA VII Dichos. ¡Pobres de nosotros!.. Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz).. Mecha.. de tan ofuscado. Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!.. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. DE DÍAZ: ESCENA VI SR. DÍAZ: SRA.. bien! No te alteres. Has lanzado un cargo. ALFREDO: SRA. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?. qué angustia! (Llora).. Me has engañado.. ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!. Si hubieras sido más hombre. nos habríamos entendido como hombres. ¡Pobre papá!.. qué repulsivo es todo esto!. ¡Bien. ¡Qué infamia!. hija!... SRA. has necesitado recluirte durante cuatro años. Jorgelina. DÍAZ: MECHA: SR. He ido a llamarla... 284 ALFREDO: ¡Oh. de Díaz. para meditar una venganza así. señora. Jorgelina.nuestros hijos ESCENA V Sr. a decir que eso no es suyo!. como la luz… ¡Niño!.. La Sra. Y para ello. DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia.. DE DÍAZ: SR. ¡Atrévase. ¡Es mi drama.. SRA. Saldrás con tu gusto. Sra.. Sostenlo y pruébalo. DÍAZ: SR. ¿Estás en tu juicio.. ¡Niño!.. Ya viene. tú.. DÍAZ: Dichos. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SR.. ¿Qué significa todo esto?. de Díaz se deja caer en una silla. Alfredo. Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). Dime. ¡Mamá!. He querido decirle que tú. Díaz.. ¡Oh. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando). DÍAZ: Has hecho mal. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme. ¡Qué innoble!. MECHA: SR. ¿Yo?. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias. (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas). comprendo!.. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún. ¡Qué bajo!. ¡Papá!. (Demudada) ¡Oh.. y las palabras se escapan solas. DÍAZ: No es verdad. Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!.. Este muchacho. SR.. Estoy cansado de tus ambigüedades. ALFREDO: MECHA: SR.. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh...

Alfredo! ¡Tú. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad. hijo!.. Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional.. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR. DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 .. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva. Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común. que has preferido ser verdugo a ser caballero!. ¡No puede ser!. ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!. ¡es tarde!. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor. SR. Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR... vamos los tres.. Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye. Entonces huí a la mansarda. y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–.. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad.. después de una larga pausa).. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa. tu conducta eclipsa su falta.. El episodio había modificado mi concepción de la vida. Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme. apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido.. SR.. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!. Continúa. ¡Además. No lo intentaré. a Mecha) Vamos. ¡Oh! Si ella ha faltado.nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses. la purifica. Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida. oye tú.. DÍAZ: Vamos los dos… No. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!. Pasó el tiempo. Mercedes... Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó. ¡Desahoga tu corazón.. (Serenamente. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera). Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos.. ¡Qué cobardía!. ahora! ¡A ti! ¡A ti.. Jorgelina!.

Gregorio de Laferrère .¡Jettatore!...

> ¡jettatore!. UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS. Carlos.. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía. PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE. ¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 . ARAÑA ENCENDIDA. ESCENA I Carlos y Lucía. UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA... de una vez. UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA.. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo.

mujer! (Se sienten pasos).. CARLOS: No es para tanto. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma. ESCENA II Carlos y Doña Camila. ¡Parece mentira. Lucía... ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado. De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro. CARLOS: No seas tonta. No digas eso.. No me animo. Es que no hay tiempo que perder. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 ... muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. conversa usted con un jettatore. Me quita el sueño.. ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento.. ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!.¡jettatore!. Bien sabes que no es cierto. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí. sin embargo..... Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No... ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor. Yo te aseguro que no nos van a descubrir.. pudiera ser que hoy. tía. Sin embargo. ¡Y no tiene vuelta! Si. (Se sienta). No es posible.. ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore. Ahí viene mamá.. Estarías mejor cuidado. lo que veo es que no te importa nada de mí... ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia. Y ahora le daré el último toque.. Con un poco de valor estamos del otro lado.. mientras llega Don Lucas. Vase corriendo primera izquierda.. es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás. Tengo miedo… Bueno. Si no puedo querer a nadie que no seas tú. Pero.. ¿hablas en serio.. no seas niña. ¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero... Carlos. Enrique está esperando en la esquina.. Vamos. por casualidad... mujer. Es que tengo una gran preocupación.. pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos.. ahí está la prueba.. ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza. ¡Y... al ratito nomás le sucede una desgracia. no.. ¡Como si no lo supieras! Y entonces. Me siento un poco nervioso y nada más. en apariencia.. A tía ya la he estado preparando toda la tarde. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna.

. está el señor Don Lucas. desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle. Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla.. tocar fierro y decir "cus cus".. Hay otro. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!.. ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores. ¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe. ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco.. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore..... ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno... Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre.. porque para eso nacieron y no lo pueden remediar. Es la forma de contrarrestar el mal. Dª CAMILA: ¡Vaya. pues! Viene.. ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo... un maestro de música. lo hacen porque sí... Vea.. tía. Mientras tanto vaya observando. y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida. Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo.... este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos. tía! Son desgracias que manda Dios. de impedir que la jettatura prenda. Señora.. tía. con sólo mirar una vez. ¡tan bueno como es él!. Eso. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera.. ¡Si es ahí. (Mutis).. Ya verá cómo con el tiempo se convence. es lo único eficaz inventado hasta el presente. 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 .. la mira.. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores.¡jettatore!. Ángela y Don Lucas.. ¡Qué quiere. y.. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas.... precisamente. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro).. y contra lo que Dios manda nada se puede hacer.. Vea. CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos.. Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones. es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen. yo no le digo más. ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas.. ni siquiera se dan cuenta de lo que son. Y la mayor parte de las veces. hay que hacer así... ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!.

. DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento. (Aparte).. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave). no vale la pena. considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones.. Don Lucas.. el pobre no sabe lo que hace. No olvides nada de lo que te tengo dicho. habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía. creo haberla hallado al fin: es Lucía.. buen mozo.. Entretanto. ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible... Siguen la conversación en voz baja. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. (Mutis foro). (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso.. señora. No sé cómo agradecer esos conceptos... con su permiso. Se sientan.. Muchas gracias. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila. Don Lucas. tía. voy a hacer que avisen a las muchachas.¡jettatore!. Son merecidos.. señora. Don Lucas. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante. Pero. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida.. Usted sabe.. es muy delicado.. En este momento... Pero es que yo. LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar. señora. Hace tiempo que. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 . tanto Juan como yo. Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento. Pierde cuidado. Se levantan. Don Lucas. luego Lucía y Carlos. ¡Qué milagro.... Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia..... señora. Don Lucas.. (Sigue escuchando). Adelante. que no me sorprende lo que acabo de oírle. DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer... Salió para el club. toque fierro! Buenas noches. Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa... Siéntese. ¿Quieres callarte? (Aparte). dejemos eso.. Se sientan. ¿cómo le va? Carlos mutis. Está enfermo. Con mucho gusto. y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación... ¡Toque fierro.. LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted. está contrariado. tan solos!.. prometiéndome volver enseguida. señora. a usted. hay que disculparlo. ¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique..... Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda.. Como está tan cerquita. Don Lucas. ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida.

. Dios mío! ¡Pronto. Buenas noches..... dicho a Lucía..Parece que no respira… No se aflija. pero tampoco se puede decir que sea un viejo.. LUCÍA: ¡No me toque. señora. Con su permiso. ¿Qué dices? Don Lucas se acerca..... al verlo.. Dicho. Nada hace con afligirse.. ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí.. convenido. y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente. siento un mareo muy raro. (Mutis).... Mamá. bonita. persona que yo conozco.. No seré un muchacho.. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos... Lo mismo sería. tan ingenua.. Lucía? No sé. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres. ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!... lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca.. el cual no suena. (En el foro). un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene. Buenas noches. (Dándole la mano) Tanto gusto.... ¡Oh... no sé lo que tengo. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí. ¡Benito! Espérese. Don Lucas! ¡Corre.. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!.. Don Lucas. ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo. Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 .... ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí... Elvira y Lucía. señora. Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa.. algo muy extraño. ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto. Mutis Lucía.. esto pasará.. DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis.. voy a ver.¡jettatore!. Lucía.. Doña Camila. No me he atrevido.. Es tan niña. voy a llamarla. ¿qué te pasa? ¿Qué sientes. Lucía. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres.. ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro). Elvirita. Es buena. Por lo menos.. ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted. ¿A que si se tratara de otra No viene nadie.... Habría que darle agua. da un grito. mamá. ¡No me dejen sola!.. Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien. (La mano).

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

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GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

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¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura.¡jettatore!.. Como no entiende de estas cosas. Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave. ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah.. que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse.. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda). Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito.. dígame usted. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces. quién es!. ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas. Es bueno que usted la ponga al corriente. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa. ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí.. casi me mata el tranvía por el camino. ¿De veras? Pues le prevengo. ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando. gravísimo. ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos)... ¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí.. A cuatro reyes. ¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore. Elvira. ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. ¡dígame! Don Lucas.

Un día. Era un animal sobresaliente.. cien mil pesos.. se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". Don Rufo. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte. CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma.. ¡Hola. Hace daño cuando mira. un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí.. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional. Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho. natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así.. ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina). Pero. una verdadera botaratada! ¡Oh!. cuando toca. 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino . cuando habla. Alaska?.. poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey.. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo.. ¡Muy bonito!. ¿una de patas blancas. (Dándole la mano a Carlos). ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. El que es jettatore. Y haciendo conquistas en los teatros. Pepito!.. apenas con la palma de la mano. amigo.. Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones... hace tres años? Sí... Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia. ¡Es que es una canallada. ¿no será de cuidado. DON RUFO: (Por foro). la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!. ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. cuando camina.. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez.. A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo.. CARLOS: En lo que hace usted muy bien. ¡Tuve tentaciones de ahogarlo... ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches. PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo.¡jettatore!. no debía andar entre gentes. rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural.. les mandaba aplicar otra ley de residencia. cómo no.. Llevaba ganadas seis carreras en dos meses.. por ejemplo... PEPITO: ¡Es jettatore!. eh? Parece que no. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros.

para que no empalague. ¿Le hizo alguna travesura.... ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya.. Pues ahí tenés.. mocito. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado. che! Cuando eso dice. pero me está pareciendo. hágase el mosca muerta no más. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero. DON RUFO: ¡Qué perdido. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. Si hasta el resuello les he sentido. Se ha quedado dormida. ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso. ¡Ah!. PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 . ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. hasta fin de mes. sin poder ver nada... (A doña Camila) Lo sé todo. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos. Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo..¡jettatore!.. ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas. Ángela. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo. DON RUFO: ELVIRA: Callate. Más vale así. entonces. lo hago derecho viejo... ¿verdad? Está mejor.. gracias. ¡Y cuando tengo interés en ver. ¡Puede que así sea.. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada.. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí.. es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. Doña Camila. apretándolo contra los palos... señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo. ¡Si había sido un sotreta. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno.. ¿qué dice? (A Pepito). Y usted. comadre. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted. DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo. a poco. ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos. amigo. hija. Es que usted se empeña en no ver la luz.. poco.. Don Rufo? Quince días más. amigo. Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor.

ESCENA XIX Dichos.. Si ya me llevo gastao un platal. Me dicen que es un viejo... DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo. Me quitan ustedes un gran peso de encima. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores. Buenas noches.. ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas. Entra Ángela por derecha y sale por foro. dele cartas y dele ramitos. calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. no es nada.. ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían. ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!... cuénteme lo que ha sucedido. ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver. Pero... No me quedo más. No se alarme. (Entrando) Niña Elvira.... LEONOR: DON RUFO: No.... que no lo he visto? Voy..¡jettatore!.. hija. señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja.. ¿qué dice el médico? Si vieras. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa. Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento.. Y ¿qué se ha hecho Juan.. ¡ya está "bulle-bulle"! Sí.... ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile. Te estábamos extrañando. Medio de tiro pesado no más. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es.. (Se sienta).. (Mutis derecha).. ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted. ¿eh? A propósito. bonita estoy yo con usted. decime. ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena. Leonor.. qué mal rato hemos pasado. ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé.. ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro. Entra Elvira.. Ya sé lo que ha andado diciendo..... P’cha digo. Lo de la corista de Politeama. DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte. ¿De dónde salen a estas horas. Luis y Ángela.. Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro. Vale la pena. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 . ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores. (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos.

319 318 antología de obras de teatro argentino . CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando... Déjalo tranquilo. todo es alegría. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito).... (Se levanta). Sobre todo. (Medio mutis). Sí.. que es tan estremoso con Lucía. si te siente no le converses mucho. Se entienden tan bien entre ellas. y esté tranquila. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo. Lo que tiene es una gran debilidad... Me ha dejado usted nerviosa. ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás.. Y si se agarran las dos pico a pico. Y como eso sucede un día sí y otro también. Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque. Entraré en puntas de pie.. pero tenga en cuenta que hay que apurarse.. Pero. A pesar de todo. Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!. Como usted quiera. Pierda usted cuidado.. Felizmente para todos.. amigo? ¿Qué es eso. Voy a ver si está despierta. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té. Es una cábula. Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. creo que se ha acostado. sin embargo. Necesito que me explique lo de Don Lucas. ya se sabe. encontrándose Leonor en casa. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas.. ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma. seguramente la ha encontrado despierta a Lucía. voy a pedirle una cosa. señora. Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido. Es que esta Leonor es tan cuhete. no le moleste usted a Don Juan.. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen.. porque. (Mutis). Elvira.¡jettatore!. Han seguido la conversación en voz baja.... Cuanto antes mejor. Leonor no vuelve. ¡No es para menos! (Da una vuelta)... ¿Se ha hecho pruebista. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena.... ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos. Bueno. PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito). y temo que el momento no sea oportuno. Don Rufo se sienta al lado de Camila. no comprendo cómo puede ser eso. PEPITO: ELVIRA: Pues es así... Ambos están sentados... PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor.. No les haga caso..

¿eh? ¡No ponga así la cuchara. Nadie le pregunta nada. (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té. escuchar y reírme.. con eso le llevas una taza a Lucía. De todos modos.. es un buen síntoma. ¿Reírse? Y... hija. ustedes contar conmigo. (Mutis). Voy a ver qué capricho es ése. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar. Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar. quien se va por la derecha)... DON JUAN: Buenas noches. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere. ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse. CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. Juan? Yo voy a servírsela... Dichos. (Se sienta). Dª CAMILA: Vengan a tomar el té... ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . entonces. Aquí está. gracias. Leonor! (Va y le toma la cuchara). ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme. no esperaba menos de usted.. Don Rufo? Siguen conversando. LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo.. Ángela. ¿no es verdad. yo se lo voy a buscar. Se equivoca.. Carlos se acerca a Don Rufo. Los hombres se levantan y Carlos mutis. No sabía.¡jettatore!. No voy a tomar té.. y Ángela. (Sigue hojeando revistas). como un ocho en la baraja. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. no te incomodes.. Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico.. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos. Y. ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que. No. (Da una taza a Ángela. Espérate. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia. Doña Camila. (Leonor y Elvira sirven). ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre. hablando más de lo que debe. por la derecha. Ahora caigo en el enojo. DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. por el foro (con una bandeja y servicio de té). ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja. Y a ti Rufo.

POR LA DERECHA.. y le prometo que aunque vea lo que vea.. no vuelvo a contarlo. pero. Rufo.... ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud. Y usted. Aparece Benito.. Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras... ¿Y?. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO.. Eran casi fijas y estaba encantado... estamos del otro lado. Cuente lo que quiera.. Pero. ¡Buenas noches! (Mutis foro). DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas). Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato. que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira. es que. Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora. ESCENA XXIII Dichos. no quiero decir una barbaridad. pues! ¿Qué más quiere? (Risas).. ESCENA I Leonor y Carlos. después de lo que he sabido esta noche. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable.¡jettatore!. hagamos las paces.. ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que. No sé qué tiempo necesitarán ustedes. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 . Aparece Don Lucas. (Va a su encuentro). foro.. CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada. usted de la condición del tordo. Elvira hace señas a Pepito. LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo).. Pero. (Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo. Benito y Don Lucas. SALE LEONOR. LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR.. Bueno.... ES DE DÍA.... un rato no más.. BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez. Media hora... te estás pasando.

¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan.. (Riendo) Tan es así. Benito. sí? Tampoco sabía esto. yo quedo de guardia.. aparece Benito. LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!. y se queda después tranquila.. BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). la entrada del jettatore.. Este estúpido puede echarnos todo a perder. (Vase izquierda). ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos). acompañando a Lucía. 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 . Se hacen tres rayas y dos puntos. Que pase.. (Hace ademán de irse). ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea). estoy seguro de que ya viene en camino.. Es cierto. (Conteniendo la risa) ¿Ah. lo conozco como a mis manos. Es por cábula.. ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano).. (A Leonor) Hay que despedirlo.¡jettatore!. ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera.. En este momento. es demasiado temprano.. Vase Benito.. y ahora vengo de tomar un baño eléctrico. (Se sienta). foro. lo mismo que la tiza en la suela de los botines. Leonor. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique.... Para eso he venido. El señor Castro y Obes. Pero. foro. LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde.. Esta manera de atarse la corbata trae suerte.. Pero. sí. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado. (Conteniendo la risa) A ver. Lucía no está bien. LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo. PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos. ¿dónde está Elvira? Con la señora. (Riendo) Bueno.. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta).. que me voy. ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos.. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado. ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té. Vaya no más. Pero.. Aparece Benito. Pepito. desde la esquina. (Riendo camina hacia el foro)..... y a poco Pepito. hasta que agarra otra nueva.

. ¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí. DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted. (Desconcertado). (Vase). Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas. Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!. Es claro.. (Saluda con gravedad).. (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra. (Alto). (Sonriendo) Lo estábamos esperando. seguido de Enrique. (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase). voy a ver. Indudablemente… pero… Pero no a mí.. Enrique y Benito. Con su permiso. Ahí está el médico. 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 .. que es un profano.. (Señala la izquierda). ¿eh?. que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones. (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. a propósito. (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas... DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más. Telepático. DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades.. estaba pensando… ESCENA V Dichos. ESCENA III Dichos y Benito. ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito.¡jettatore!. ¿cómo no he de saberlo? Y.. doctor. (Vase derecha). BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. (Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”. ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo.

No sé. ESCENA VII Don Lucas y Elvira... puede pasar... ¿qué le pasa? Nada. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. Pues.. nada. Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras. yo no lo sabía. Leonor.. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!.. ¿No le digo que son los nervios? Bueno. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí. ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos. Con su permiso.. Pero. (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta.. Don Lucas. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro.. doctor? Sí.. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted. siéntese.... la verdad es que no entiendo lo que. Ahí tienen ustedes.. ¿sabe? No sé lo que tengo. Dígame... Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor. Por eso. y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante. bueno....¡jettatore!. tiene que callarse. no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado. Pero.. Me encuentro bien así. lo mejor es no sorprenderse de nada. le prevengo que está equivocado. Pero. (Vase derecha). no ha venido.. ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente... DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor.. 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Estoy muy nerviosa. Te-le-pa-tía. Elvirita.. señorita.. señor mío.. Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora. ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero. Enrique y Carlos. me dice Ángela que lo vio entrar. 328 ESCENA VIII Dichos. Elvirita.... esperando al médico para tener noticias.. no se incomode.

. ¿Comprendido? Completamente. En seguida. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad.. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien.. señor. ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso. un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio.. tratándose de enfermedades nerviosas. precisamente. eran más fuertes. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. ¡Es raro!. Mientras yo no le indique. Discúlpeme.¡jettatore!. le ordeno que se cure… y. Hasta ahora. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido. usted no piense en nada. Otra vez… ¡Ya!.. Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. ¡Tres! ¡No señor!. Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí.. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco.. doctor.. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 . me apodero de su voluntad.. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre. La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente.. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas. Gracias. el éxito es infalible.

¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . hombre. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero. no… ¡no puede ser! (Se ríe). Bueno. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos.¡jettatore!. ¡Hemos concluido! Pero. Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos. amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia. ¡Qué no puede ser!. basta. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. ¡perfectamente! ¿Está. señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez... sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené. no. no perdamos tiempo. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja. señor. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy. voy. Vanse. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos. ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. No sé qué más quiere. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido. ja. señorita. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. No tengo para qué ejercer… Basta.. señor. ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver. no.. hombre. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero. hombre. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted. No me explico la causa.

(Pausa). ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero. amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil. con la mirada fija en Don Lucas. Carlos. ¡Carlos! Le debo una explicación. ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no. ¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle. hombre! No se preocupe de esas zonceras. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No.¡jettatore!. Se la da.. Bueno. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado. ESCENA IX Don Lucas. ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces.. estese quieto. ja! ¡Qué esperanza! No. Deme la mano. demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?. ¡Ya! Uno. Carlos. Carlos da pequeños saltos. no faltaba más! Tiene usted un noble corazón. ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento. Carlos retira la suya bruscamente. absolutamente. Entréguese por completo a mí. amigo. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno... Una palabra. Sí.. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . no piense en nada. Quieto. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya. Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja. (Le toma los brazos).. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma. señor: uno… pensé en el uno. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo.. Pero. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. señor ¡yo!. Leonor. Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno. He sido un grosero con usted y no me lo perdono. Don Lucas. ¡ya!. y a dársela vengo. sí?. hombre! Es tal como se lo digo. Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí.

Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones.. Póngale un dedo delante de los ojos. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. señor. le sopla usted a ese hombre en la cara. ¡No. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). ESCENA X Dichos. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad. ¿No me da usted la mano? No. Lo hace. de algún gran sujeto. Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. por ahora.. señor… No.. Nadie lo creería. ¡Oh. en cuanto a eso esté tranquilo. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No. hombre. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más.. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. es un buen muchacho y nada más. ¡Si es cierto que tengo fluido. Don Lucas lo hace. Aténgase a las consecuencias. Enrique y Benito. Venga para acá. seguramente. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica. no. Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. Ahora. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No.¡jettatore!. júrelo usted en una forma solemne. No olvide usted este juramento. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!. ¿qué hago? Camine retrocediendo. sí. óigame… Cuando yo me retire. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). y éste debe de ser una de ellas. Carlos lo sigue saltando. doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis). y conversemos… Carlos permanece rígido. tener el convencimiento de que nadie sabrá. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!.. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¿Gran sujeto? No. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora. Y. ¡Pobre muchacho!. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. Soplándole se despertará… Y antes de irme. ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico.

¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo. no. ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos. ¡a mí no! ¡soy un padre. Es verdad… tiene razón. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte). (Le tiende la mano)... En ese momento aparece Benito por el foro. un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. Pero. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No. ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor... Míreme a los ojos… ¡Así no!. y de pronto ya no supe lo que me pasaba.. sí! Estaba pensando el número seis.. ¿Me desmayé. Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego. (Asoma Benito por el foro)... No ha vuelto. (Mutis). Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah. Hasta luego… (No toma la mano de Carlos). DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero. DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!. ni una palabra de todo esto. de todos modos. no piense más. ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. ¿si habrá visto algo este cernícalo?. Escuche… ¿Usted es español... BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara).. hombre. no? Sí. señor. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No. entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah.¡jettatore!. hombre. A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras.. Acérquese. hombre! ¿Qué significa esto?. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. y al contemplar la escena huye asustado. señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra. (Por las dudas sería mejor dominarlo). ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse. no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito. (Comprendiendo). Don Lucas.. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise. ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada. piense en un número entre uno y diez. ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted. señor. ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). bah. ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 . señor. ¡Hum!. ¡Levántese!..

Vaya para adentro. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. Benito. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. Leonor. ESCENA XII Dichos y Leonor. sin razón ni motivo… Sí. DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. no sé qué… A ver la receta. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento. sí… no me sorprende. seguramente. Doña Camila y Elvira.. (Le sopla el brazo). no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?. no más… No necesita receta. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”.. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. este hombre es un torpe.. Es un apunte. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías.. DON LUCAS: Efectivamente. Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese. Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido). De pronto. Me parece que es un tónico. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. no es nada… No hay que alarmarse.¡jettatore!. Ya vienen la señora y Lucía. Mutis de Benito. (Se la entrega a Don Lucas). señora. vamos.

No.. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer. si el pobre es casado y con hijos. Don Lucas. Se sientan. ESCENA XV Dichos y Ángela.. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto. Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?. No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno. Vete nomás. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. señora… es que no ha de ser nada. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. debe mandarlo al hospital. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. porque se quejaba de dolor de cabeza. ESCENA XIV Dichos y Lucía. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor. Bueno.. Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí. por derecha.. ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha. Lucía. ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama.. señora. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. si lo hemos aliviado.. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 . señora. DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo.. más tarde me avisas cómo sigue. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre.¡jettatore!. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente. En ese momento sale Ángela por izquierda. Ángela mutis.. gracias. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. (Medio mutis). Pausa. por eso me río. (Aparte) ¡Muy cómodo!. Buenas tardes. señora.

(Pausa corta). mamá. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. Don Lucas. Aparte). Con el permiso de ustedes. (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. ¡Pero. ¡Pero. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira. de pie. Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. señora. Leonor y Lucía. ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe.¡jettatore!. yo no sé qué va a pasar.. mamá. mujer? Así me lo acaba de decir Petrona. Usted lo tiene. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. el cual tiene clavada la vista en Lucía. ÁNGELA: Ahí está el señor. no te digo! (Llora). yo no lo he visto. Elvira. que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro.. Elvira. y a gritos le pide que no lo mire. ¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto. Es que Elvira está en lo cierto. Don Juan y Don Lucas. Ahora está delirando. DON JUAN: TODAS: Buenas tardes. ¡No te digo. ten juicio. ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. (Mutis por foro). Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. dan gritos de asombro. ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano. y en mi nombre y el de tu madre se la concedo. y dice que haga el favor de pasar al escritorio. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús. (Mutis por la derecha). DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. que le perdone y no sé cuántos disparates más. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre. dice la cocinera que Benito sigue mal. Buenas tardes.

DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. la cual hace mutis enseguida). lo que es la enferma de anoche ya no se muere. ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. Confieso que no lo entiendo a tu Pepito. Don Rufo. retrocede hasta la puerta del foro).¡jettatore!. Pepito! ¡Al contrario. hijita? En cuanto supe que usted había venido. PEPITO: ESCENA XIX Dichos. lo comprendo! (Aparte). ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 . Voy en seguida. Lucía. Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada.. ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha).. en el patio de los pavos. DON JUAN: ¡Hola. Don Rufo. papá. espéreme en el escritorio. amigo.. ¡Vaya un hombre original éste!. yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. Ya estoy tranquila. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. Lucía! Lucía y Elvira lloran. no tengo nada. El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio.. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas). Perfectamente. ¡Pero papá! (Llora). todos la rodean. PEPITO: DON JUAN: Bueno. sané. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro.. ¡Sí. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. Es la emoción. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya. ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. ESCENA XVIII Dichos y Pepito. (Mutis derecha. Buenas tardes. y al ver a Don Lucas. caminando de espaldas a la puerta). pero fuera de aquí. ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname.. (A Don Lucas). Así que ya sabe el remedio para otra vez. ¿Ya estás bien. Por lo menos. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden. Ángela y Don Rufo. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos). hombre. entonces. Aquí me tiene. Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero. (Entra acompañado por Ángela. Muchas gracias. Cuestión de temperamento. No hay nada. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante.

... y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera. Leonor. ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan. No. (A su espalda) Y. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí. Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo).. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 . (Aparte) Qué lástima. muy poco. Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. amigo.. le rompo el alma! Y usted. ¡me gusta mucho!. (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo. Es cierto. que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo). Voy poco. Don Rufo. de las óperas que ha visto. hijita… ¡Como son en italiano!. No sé en qué… Cuéntenos algo. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder. hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?.¡jettatore!. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo... ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena. en el escritorio.. Está con gente. Don Lucas. Siéntese. no he estado.. Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas). se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende. ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo.. La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?. (Risas). DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo. (Risas). Lo que usted no se queda atrás tampoco. ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí. ya sabemos que usted es aficionado “al canto”. Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra. Si no las entiendo.

Se levantan todos. señoras: hasta luego. (Vase). Dª CAMILA: ¿Qué es eso. Juan. niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. Entran Leonor y Lucía gritando. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). (Corriendo a la habitación). DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí.¡jettatore!. ¡Qué disgusto tan grande. tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 . por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea). entonces? No. buenas tardes. ¡Es un ridículo insoportable! Pero. Carlos.. comadre. Lucía. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección. amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil. Que le vaya bien. Entra Carlos. (Sin tomar la mano). pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). (Mutis). Don Lucas. (Aparte). ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme. qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. y a poco. (a Leonor). ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. dicen que es así. DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego. ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. (Pausa). Don Rufo… (Le tiende la mano). sino que lo destinaba para marido de mi hija. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano.. Leonor y Lucía se ríen. Juan… ¡fíjate en lo que dices. señor. Me voy… A los pies de ustedes.

pálida y triste. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa. pero. por lo menos en una proporción que alarme.¡jettatore!. EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN.. ¡Pero no exageres. DON JUAN: Pero. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto. que de sólo verla da pena. Juan.. En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. No tenemos un solo momento de tranquilidad. Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí. SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. mujer. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 . ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. ¿qué estás diciendo. DON JUAN: que es lo que menos importa. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!. pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. Comprendo que la pobre sufre. Camila. el desgraciado Benito. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente. La seca está haciendo estragos. Juan. Pero. Yo no sé. preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. Pero... Elvira ¿para qué hablar?... no las veo.... pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal. somos la gente más infeliz de la tierra. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores. cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra. Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta). llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada. ¿Qué significa todo esto. no digamos. Vamos a ver.. Lucía. como si no fuera bastante. puros disgustos y malas noticias. Juan. a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede. Juan. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada). Yo.

¡Si es muy bueno! Mira. Juan. DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto.. ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila. me lo saco. ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería.. Dª CAMILA: (Se levanta). mejor es que no continuemos. No seas malo... Con eso no hago daño a nadie. DON JUAN: Lo que tú necesitas. Camila... (Lo abraza). ¡por favor! No digas más... Juan… (Saca del bolsillo un fierrito).. ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero). no. DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. No.. y me quedé acompañando a Elvira.. con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura.. Pero ¿qué tienes en la mano? Nada. papá. ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres. LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela. por las dudas. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía. déjame. es una temporada de estancia. Tengo que hacer... (Le suelta la mano).. No te disgustes por eso... hijita. es contra los jettatores. De todos modos. (Tomándole las manos). Buenas tardes. papacito. dormilona. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también.. Tras tantos disgustos como tenemos. no los aumentes todavía.. ¿Quieres que me lo saque? Mira. Ya vas a ver qué bien te pones este verano... hija.. No te vayas enojado.. perdóname. Lo único que yo digo.. papá.¡jettatore!. Juan: un fierrito. Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. señor? Es contra la jettatura. papá.. papá. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. ¿Usted también? Pero.. dígame ¡so pedazo de adoquín!. me voy. Buenas tardes.. ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 . no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo. (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura)..

. ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es. hija.¡jettatore!.. El buen tiempo volverá. ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro). sin embargo. la pongo de patitas en la calle. un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida. ánimo. no hay remedio. llorando. señora. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor. Ahora. víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos. Es necesario defenderse contra la jettatura. Como tiene que ocultarse de papá. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito. qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!. ¡Buenas tardes! (Besos). Hace cinco días que no se lo ve por acá. ¡Pobre Pepito. Indudablemente.. Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas. LUCÍA: A mí también. GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . y que lo hace adrede… Se sientan. que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre. Tenga confianza. LEONOR: LEONOR: (Por foro). hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa. ¡Pobre Don Rufo. que antes no se conocían. Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía.. y. ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero)... es necesario. Dijo que volvería. Vamos. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas. tan bueno como es! Pero. Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos. Ángela mutis foro. (Pausa corta).. No hay que dejarse abatir. ¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. no es posible vivir así! (Se sienta). obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. sin embargo. ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga. señora. Pausa. mamá..

no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente. me vendo. y entonces. Cuando yo pasé. ni Don Rufo resentido. (Llora). le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. cada vez que la mira. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. nervioso. de rabia. nada más que regular. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes. El día menos pensado. no se ha hecho para mí. ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro).. señora. es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. Y a la pobre. ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. precisamente. llorando como llora ahora. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. ni usted. uno de ellos pisa mal y. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). Acabo de recibir una impresión espantosa. LUCÍA: ¡Oh. ni Carlos ocultándose. así es. Don Lucas y Ángela. GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. (Ríe). Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor. le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). ni Don Juan agriado. ¡No sabía nada! (Ríe). LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú. Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. Se sientan. ¿Y usted? Regular. ni Elvira enferma. ¡Y siendo el causante de tanto desastre. Adelante. Por fin. el hombre. se tragó una espina.. un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. señora. con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo.¡jettatore!. ni Pepito huyendo. parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya. ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . hija. gracias. Buenas tardes. en ese instante.

sí. a usted.. se lo aseguro a ustedes. Pero. casi peligrosa. ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. vamos a darnos un poco de importancia. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante. Don Lucas. la única… Y tengo bastante... Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar. entonces. Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria. ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. choques de carruajes… En fin. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. hace muchos años. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí. Don Lucas. ¡Ah! sí. Don Lucas. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo. Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. Don Lucas. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Nunca he visto matarse a nadie en esa forma. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). sin importancia… Caídas de caballo. María y José! (Persignándose).. (Alto) ¡Ah. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe. lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas. ¡Dios mío! Pero. ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento. crean ustedes.¡jettatore!. señoras… Es la emoción. la emoción. Pero en otra sí. Don Lucas… (Aparte) Bueno. Pero. pero vulgares. tuve una participación activa. Y. ¡créamelo usted! Pero. sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús.

no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. entonces buena amiga mía. Yo acompañaba a una niña. No somos sordos. Ángela... ¡Qué no venga el médico del jettatore.. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. Después del almuerzo. tranquilízate. al acariciarlo. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. ¡No. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua.. ciego de coraje.¡jettatore!. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 . Hubo un instante en que me creí perdido. conversábamos. que no venga! Entra Ángela con un frasco. y al parecer en extremo manso. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras. e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. Sentados sobre el césped. con verdadera desesperación. ¡mentiroso! Mutis por foro. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos). CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. ¡De pronto. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. nos habíamos dispersado formando grupos. nada más que amiga. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas. Hice un esfuerzo supremo. ¡Era la lengua de aquella furia. ESCENA VII Dichos. pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. bueno. Ambos rodamos cien veces por el suelo. Mutis Ángela por izquierda. dio con ella en tierra. Juan. con los pelos erizados y la boca abierta. mujer. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro. acaba de salir. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo. Yo también te lo suplico. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela). Juan y Carlos. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. LEONOR: DON LUCAS: A ver. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. Era un perrazo enorme. ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado.

Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien. por izquierda. Camila. Al entrar Don Lucas. CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan. Ve pronto. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo.. tío. LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso.¡jettatore!.. llorando). Siéntese. Mañana conversaremos. Juan. a poco. amigo Don Lucas. porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. papá.. señor.. eso es lo que harás. ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo. pero con tino. La pobre no está para sustos. es cierto. no volvamos a las andadas! Sí. pero sin decirle. (Por foro) El médico se fue. Elvira. Sí. papá. por izquierda. vamos. Calculen ustedes mi situación. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . no digas eso. ¡Déjame. (Mutis Ángela. déjame! (A Camila). ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. Sean razonables. pero ahí sube Don Lucas. y vea. DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más. Carlos y Don Lucas. si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. El médico va a venir. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien. Las señoras salen corriendo y gritando. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. no dirías eso. ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero. no es este el momento de tratar el asunto. ¿no ves? (Camina). Que vaya Ángela. ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). (Lo abraza).Carlos. ¡Ese hombre es jettatore. Estas mujeres del día. ¿tú también? ¡Pero hija. por izquierda). Juan… Gracias. papá. Es lo mejor. Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. es inútil. muchas gracias. y con ellas no se gana para sustos. ¡Por un capricho! ¡No es posible. sin embargo. No siempre. ¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia. Carlos hace mutis. hombre. Yo.. son un manojo de nervios. Se ha recostado un rato. (Lo abraza). Cálmense. No se trata de caprichos.. Felizmente son cosas que no tienen importancia.

Puerta izquierda. no puedo hablar. señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. no. 367 366 antología de obras de teatro argentino . ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero. acaba de llegar este telegrama de la estancia. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero. No deja de ser casual. manteniéndolas en una excitación constante.. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra.. tiene también sus grandes ventajas. sino que declaro que es cierto. ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. señor. DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte. No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé. entonces. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto. con una mala noticia. ¡qué coincidencia!.¡jettatore!... Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes.. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía. se lo repito. en este caso… Y. y ahora éste. ¿eh? Es cierto. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero. CARLOS: DON LUCAS: Tío. todavía no puedo hablar. las aterroriza.. tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!. Les llena la cabeza de ideas ridículas. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero. pero. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. usted. ¿quiere decirme.

Pero. no! (Toma su sombrero y su bastón. Desde el primer momento se lo dije. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. ESCENA XII Carlos y Lucía. ¡No! ¡Por Dios. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos)... CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos. ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe).. no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no. saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan). ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más. DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver.. ¿qué sucede? (Lee el telegrama)... ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta). déjame! ¡Sí. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 .... ¡Ahora. me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna. Pero. no veo razón para estos arranques de mal humor tan. lo que quiere decir ese uno.. ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo. LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr. ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que. por favor! (Por izquierda. casual.¡jettatore!. no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo.. rubia. por lo que más quieras. Pero.. ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba.. Pero. Carlos. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia. ¡Buenas tardes! (Mutis foro). ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso.. ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah. entonces. ¡No. Si yo sé. ¡Con su permiso! (Mutis izquierda). Aparece Leonor.. me duele la pierna. mi vida! Después no volveré a pedirte.. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno... con todo. sí! (La besa). ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe).. Se ha incendiado el galpón nuevo. Carlos. ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material. rubia. (Mutis izquierda)...... Sale rengueando). rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno... Carlos. quemándose seis carneros.. LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas. tan. basta.

Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. ESCENA XIV Dichos y Doña Camila.. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. Sí. vaya. Lléveme las valijas al coche.. ¡Leonor! Se besan ambas. sí. Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado. déjame que te abrace... es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!. mientras creía inventarlo. Sí. ríase no más de la jettatura de Don Lucas.. Ángela. Ahora le diré que vaya. no puedo más.. ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero. Las proezas que él hizo serán mentiras. Pepito y Ángela (con una valija). ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas. ¡Que jubileo! Pero. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres. hijo. ¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo.... (Cuernos). Elvira. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo. ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante... ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito. primo de Ángela. Don Juan... Eso es broma. No. ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina... LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal. DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela).. Vaya.. Ya van a venir.. Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba.. pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto. con valija. LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos. se acabó. (Mutis por foro). ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe)... (Risas). y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables. déjenme que me siente. Sólo faltan las campanas para repicar. PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 .. tía! No ha costado poco trabajo. Carlos...¡jettatore!. (Lo abraza). que ahora resulta cierta. Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá. creyendo que se trataba de una farsa tuya. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento. tonta. hija...

No andes a caballo. ¡Tanto gusto. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore.. LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos. ¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila). Tráeme helechos de la sierra. Bueno. (Acompañándolos hasta el foro). Preso. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas. Oye. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. Pepito. Te acompañamos hasta abajo. menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. se puede decir… Hace pocas noches.. etc. ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 . Pepito. etc.. Continúe. ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra. Carlos. vamos. Buen viaje y hasta la vuelta... Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No.. chicas. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela.... ESCENA XVI Dichos. Sí..¡jettatore!. pero es mejor. CARLOS: Apareció y dijo. si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No. Pepito. siga: no haga caso. sí. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo. bueno. ¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. Bueno. ¡Qué animal! Mucho juicio. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. Bueno. Dicen que la gordura es guiñuda. tenemos que conversar.. De los de trencita. quédense ustedes con Carlos y Pepito.. ya es hora de que me vaya.

en el pelo lustroso. luego Ángela.. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. cuando hice mi parada. pongo cincuenta pesos a colorado. De esa manera no podía dejar de acertar alguna. ¡nada!. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. Don Rufo. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor.. con tanto frío!. ESCENA XVII Dichos. (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. ¡Quién sabe qué noche le hará. ¡Cero! ¡Sale el cero. pues! ¡Ay. cada vez más negro. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. PEPITO: En los ojos. pero. por lo menos. desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. Para mejor. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad. y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. Durante dos horas no acerté una sola postura.. cincuenta al negro y diez al cero. tenía la esperanza de quebrar la jettatura. Basta. ¡Cállese. De balde hacía todo género de combinaciones. La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes. me callé. en esa forma no ganaba nunca nada. No me hagan entrar en aprensión a mí también. amigo. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro. Continúe. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 . ¡El hombre no quería después soltarme. ¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. no más. se me ocurre una idea.¡jettatore!.. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. en lo amable. amigo. Largan la bola… y rumrum. Es cierto. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas). ¡Y me dio mucha rabia! Entonces. pero de miedo al escándalo. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. es verdad! No nos habíamos fijado. cobrando de un lado. Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo. De pronto.

. por izquierda). DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior). en viaje para la estancia. ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero. comadre.. mamá.. Me preguntó por el señor... al fin caras alegres. no embrome. ¿en la azotea? Sí. no lo sabía. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo.. o. No hay para qué agitarse... 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 .. hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan. no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero... Don Rufo. y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted. Óigame.. si es natural. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero.. comadre? En la estancia.. será bueno. ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien. ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo. ¡Pero. toque. calma. Don Rufo. Hagan lo que quieran. por Dios! Calma. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro).. ¿Conmigo? ¡No. Pues. Está en el escritorio. ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo. Así parece.. mejor dame un garrote! Vamos. (Mutis con Carlos. ESCENA XVIII Dichos y Ángela. pero lo que es yo no hablo con él. toque fierro. Acaba de irse... ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo. ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo).. No.. señora. ¡No. Entonces. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay. Pepito... Don Rufo! Vaya.. Pues no lo parece. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido. Pues. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no. tía. si tampoco quiere entrar. ¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta.¡jettatore!. debe silbar contra el viento. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo.. ¡Oh. mejor dicho. ¡que no entre aquí! No.

LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha).. (A Leonor... Yo tengo. con una toalla y sale por la izquierda. DON RUFO: (Se sienta). llevando un montón de objetos en los brazos. ¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha.. che. por foro. CARLOS: ¡No sé.¡jettatore!. decime. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. de agua en el zaguán. y me olvidaba de lo principal. por la derecha y Leonor por la izquierda. Usted prepare un brasero con carbones encendidos. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro. ¿Y nuez moscada? Voy a ver. ESCENA XX Carlos y Don Rufo... Nuez moscada.. Entran simultáneamente Lucía.. Entra Lucía por el foro y sale por la derecha. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!. tiza en polvo. Vamos a avisarles. ¡pronto! Mutis Ángela. Pero. (Vase por derecha). Entra Ángela y desaparece por el foro. (Vase por derecha). si antes no lo era. CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas.. ¿era jettatore. ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro. PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga. ahora está condenado fatalmente a serlo... 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 . Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro). voy a traer. ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé. (Vase corriendo por foro).. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). Entra Leonor por la derecha. con un paquete en las manos y sale por el foro. ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta. ¡Caramba!...

Los siguen Camila. con la valija. un brasero humeante. Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto. DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . por el foro. ¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal. la rehabilitación es imposible. Lucía y Elvira. una vez hecho. ayudado por Ángela. ESCENA XXII Dichos y Don Juan. ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado. Don Rufo.... yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan.¡jettatore!.. pero. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore. DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos). llevando. Leonor.

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

. Alberto sigue leyendo la carta. (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). EN OTRO. Alberto vuelve a tomar el diario. ¿Estaba Enrique? No lo vi. con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto. QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. MANUEL Y RICARDO. En este momento Ricardo. (Vase el portero por derecha). sin que Alberto aparente oírlo). ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. el café… (Vase por izquierda. 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ALBERTO OJEA UN DIARIO.bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. ABURRIDOS. señor… La dejó y se fue. ENTRA UN CAMARERO. Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). (Después de desaparecer José por izquierda. (Se aproxima a Manuel y Ricardo). EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO. Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. FUMAN. disponiéndose a seguir leyendo. Hace un gesto de fastidio. Entretanto. Siguen hablando en voz baja. En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. mientras entra José por primera izquierda. ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros. (Se la entrega y vuelve a salir por derecha)... al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO. (Sonriendo) Pero. Entra José por primera izquierda. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared. a Manuel y Ricardo. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. (Entrando por derecha) Buenas noches.. ¿Espera contestación? No. de mal modo) Este café está frío. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto. sin dejar de leer la carta. (Guarda la carta en un bolsillo). EN OTRO EXTREMO.

(A Luisito) ¿Usted tampoco juega. (Desde lejos. siempre sentado) Sí. Ricardo y Ernesto. ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer. el primero se une al grupo que forman Manuel. (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj). trayendo en la mano una caja de cigarros. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda). hombre… danos la revancha del partido de ayer. (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos. Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 . PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda. señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros). Entra por derecha Luisito. (Sigue su conversación con Alberto). Dígale que dentro de un rato iré.. (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto. a José. (Haciendo un gesto) ¡No embrome. (Vuelve a su anterior posición). ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos)..bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche. ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel).. Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá). RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos. Mutis José por izquierda. Entra José por izquierda. Siguen conversando.. con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora. ¿Qué?. Entra el portero por derecha. Entran por derecha Pedro y Carlos. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. donde se pone a hojear una revista. desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. Ricardo toma un cigarro. CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal. al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. mientras Carlos se dirige hacia Alberto. Buena suerte.

Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado... ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha). ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa. (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero.. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto. (Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto. después de entrar por derecha) Ahí está el coche. (Se dirige a izquierda).. señor. (Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 . en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve).bajo la garra JOSÉ: Sí. PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. (Vase por derecha). PORTERO: SAMUEL: Señor. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. la señora está en el teléfono. que anda tan preocupado? ¡Bah!. ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha). Te llevo. SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!.. MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano. (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. señor. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá. Manuel los mira salir. Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. Se dirigen a salir juntos por derecha. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha.. SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José. Luisito vuelve a su anterior posición.

señor… anda bien.. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza. hombre. intrigar... PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí. antes del mutis) Pero. pero se detiene. Luisito. pícaro!. no! Es que estos LUISITO: (A José. señor.... (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha. Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo).. Mutis José izquierda.. Después. ¡Ah!. furioso) ¡Que revise. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada. ¡Mire que ya se sabe!. MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?. dígame. se sienta en la posición que estaba). Mutis José por izquierda. ¿eh?.. mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio. JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. desaparece nuevamente por foro.. No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose. Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. entonces. a quien habla en voz baja. (Vase por derecha. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). ¡ah!. (A Pedro y Manuel) Y nosotros. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie).bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha. José se dirige en silencio hacia izquierda. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie. ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso. leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. Pedro y Manuel ríen con fuerza. (Muy serio) Cuidado. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido. MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos. hombre!. le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. con aire de importancia. Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. LUISITO: LUISITO: (Al portero. donde se cruza con Miguel que entra). Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah.. (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 . (Vase por primera izquierda). conteniendo la risa) Y.. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos... como si no se resolviera. (Aparenta contrariedad) ¡No. hace como que va a hablar a Pedro.

(Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. José mira sin comprender... se acerca a Simón. medio dormido.. ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda. ¿qué son?. Por foro izquierda entra Pedro riendo. que. ¡qué calamidad de individuo!. quedando ambos a la vista del público. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie. mientras entra Simón por foro izquierda.. Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro.. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. esta casa!.. dígame. ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando. no contesta. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado. viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once. Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall)... El portero vase por derecha. tomándole del brazo. (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared. PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir). José. Carlos y Pedro ríen... SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted. Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 . ustedes ahí?. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo... CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones). sale por foro izquierda. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro. sigue con la mirada los movimientos de don Samuel. hombre! (Mira con fastidio a Simón). entonces? (Mueve los brazos en el aire). Samuel. (Con voz contenida) ¡No vas. (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!. SAMUEL: MANUEL: Pero. atolondrado.. Pedro sonríe. (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda.bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero. ¡Ay. ¿qué son?. en el fondo de la sala correspondiente..

riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero).. debías recomendarle mayor prudencia... (A Manuel. Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan... Luisito en un coche con una mujer. vean!. Todos ríen. (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!.. Once de Septiembre!... muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero. ¿sabes que tiene razón?.. MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!.. 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas.. en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie.. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros. por supuesto... ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos. a Carlos) Pero. ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa. ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto. ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!.. ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia.. ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero.bajo la garra Portero va hacia la derecha.. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!. con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!... (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!... Muchas veces he pensado en hacerlo… pero.. portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja). ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!. SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!.. que tienes confianza con Luisito. es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha). PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!.. Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga... ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú. ¿Dónde habrá ido. (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!.

¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!..... no seas zonzo!. ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma. ¡Ji..... hombre!.... SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias. Deben estar los muchachos cenando..... DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo. ji!... ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh. ¿eh?. ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!. ji. don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!. CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal... que ya van a cerrar la puerta... déjalo que se queme no más. ji!. ¡Qué está usted roncando! ¡Ah. ¡Pero.. SAMUEL: Pero. Averíguale al mozo de la partida si hay asiento.. ¿Qué hay?. no seas exagerado. ¿Qué?. ¿Qué nos importa? Ruido dentro. cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji. ¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa. Ya sé… Entonces... ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?..bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro... ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!. ¡Miren que gracia!.. De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto. ¡qué fastidio!.. Y. a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!.. Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos….. don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene. ji. hombre... don Roberto?. ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino .. eh!.. No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro. ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. disculpe!. amigo... ¡Me dejan solo!. ¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha. Pero.

.. Vamos. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji. hombre.. ¡Es que no puedo!.. ji.bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 .. ¡Ji.... hombre. ji. ji. ji!. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré. ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. hombre. sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto. verdad? Sí. ji.... ji. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted. ji!.. ¿Qué será? ¡Ji. ji!... ¡Ji.. Pues. Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas. ¿Sí?. señor. ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. déjense de zonceras… ¡ji. ji. ¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji.. ¡Pero. ji!.. ji!. ji. ji! Entra Ricardo. ¡Es curioso!. hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!..

¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?.... con Adolfo) ¡Qué noche!. ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!... He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más... la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro. esta noche.....bajo la garra ERNESTO: Pues. Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él.. ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social.... ¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero.. ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado... ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino ... ¡Lo que pasa siempre! ¡Ji. ji. ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido.. ji!.. ji. ¿cómo se llama? ¡Ah!. para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?. ¡Es particular!. ji!. ¡Eso es mucho preguntar!. ¿Quiénes serán?. ¡Pero si no hay que hacerle caso!. ¿Sí? ¿La mujer de quién?. ¿Muy amigo? Íntimos.. ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?. Hasta luego… (Mutis). ¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte. ¡Es un visionario! (Entrando.... ¡Ji.

¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho. ¡ji.bajo la garra ROBERTO: Sí. ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas. buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!. Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!. ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?..... eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!... Entonces... Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. ¿Sí. ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. entonces? ¡Psh!.... ji!.. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero..... Con tanta práctica… ¡Imagínese!. ¡ya está! Es claro. ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven.. ji. No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón.. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!.. ¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño. que vuelve) ¿Qué tal?.. ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años. Naturalmente. ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 .

Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes. ji!. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No. el amante? El amante… joven. ji. Puede ser… Hagan la prueba… Pero.. recién casado. Al fin. ¡Y es cierto!... ji. vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino . ¡Desde que se le llama a su juego!.. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja. no tiene duda.... ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!. don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada.. ¡No digan sonceras. ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí. ji.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No. ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro..... hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal. ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón..... sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!. pariente. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y... pelo castaño. El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!. JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver. a ver… El marido… muy joven.... ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!. ji!. hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas. ji. Bueno. hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!.. nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada. ¿si acierta? ¡Qué gracia!. señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah.

ji! Pero con reserva. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo.. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!.bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel... JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces. no se sabe si por sospechas o por qué. dándole la cita… Y él... ji. No. ¿A usted? Por lo menos. Pero. La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse... estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica.. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!. señor.. ji. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia. yo creo que sí. hombre prudente. ¿Cómo. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual. muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji. salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!. ¡Qué sabe usted. Pues. ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado.. ¿Qué te parece la noticia?. ji!. venimos a lo mismo! No. quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji. Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso.. ¡Claro!. ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero.. Era la carta de ella. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Entran Ernesto y otros socios.

.. ¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos. entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique. ji. ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos.. ¡Ah!. amigo!..bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años..... A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA. ji. ¡Entonces. entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto.. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji.. QUE SE MANTIENE DE PIE.. ji!. Vanse los dos. no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?. ¿Desde antes de casarse. Ahí está… ¿Y entonces?. ¿Qué les pasa?... CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches... Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No. entonces? Desde mucho antes… Pero. ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció.. Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos.... Pregunto si no ha venido Alberto… Pues... hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?.. ji. ¡Pues. ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!. hombre!. ¿No ha venido Alberto por acá?.. Entonces. APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!. (Pausa). señora… antología de obras de teatro argentino 411 . GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí. ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO. no lo hemos visto… No. no meterse!..

. El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?. ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería... sí… hija.... das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero. ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!. ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia. hija.. mujer!. Esa es la gran tapadera de todos ustedes.. oiga… Éste se vuelve. ¡Vaya ¡Como si no te conociera!.. Tú andas en malos pasos... ¿La crema para el chocolate?..... esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!. Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!...... si ya sabés la causa… No podía venirme. señora (Se inclina y se va por foro).... ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?. por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí.. (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!..bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?. señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!... (Humilde) ¡Pero... en traje de calle y sombrero puesto.. por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!.... ¡Hipócrita!. por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!.. Ya se lo he dicho. ¡el famoso club!.... Aparece Samuel por izquierda.. mujer… ¡qué quieres!. ¡A las dos de la mañana!. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?... Titina.. Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 .. (Afligido) Pero. Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!.. hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero. ¡Viejo verde!.. ¿Enamorado de Elena?. Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí.. ¡Ya salió a relucir el club!.. ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí.... Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!.. ¡Calavera!.. Señal afirmativa de Juan. ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro. ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!..

Vase Rosa ¿Me llamabas. ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está. trayendo en la mano una cartulina envuelta. aproximándose a ella) ¡Vamos. así… (Se inclina con intención de besarla en la frente. señora. a ver… (Trata de tomar la cartulina). señora. (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?. muchacha!. mujer. ¡Sé Muéstraselo a tu padre.. Titina.. ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste. que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor. Anita evita cada intentona cambiándola de posición. Sé razonable… (Viendo que. Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá. pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así... pero lo interrumpe un amago de estornudo.. no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!. CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien...... ¡No digas eso. (Tomándolo) Pero... ¿Ya se ha vestido? Sí.. al fin).. (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!... empacada. ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego. déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca. vamos!. (Sonriendo) ¡Ah!. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta). mamá? Sí.CARMEN: (Bruscamente. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro. por Dios!.. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda.... (Viendo que continúa enojada) ¡Pero. Levanta la cabeza. GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido.... (Muestra la cartulina). Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver. (Muy meloso. SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino . ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta). ¿a que sí?. meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?.. ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador. CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!. hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando.

(Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?. Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!. ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero. (Amable) ¡Luisita!.... (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír). CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted. Samuel.. ¡Vamos a ver!.....bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo. (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar. ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente).. mujer!.. Luisita… (Le señala otro asiento).. ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina). con aire resignado. (Se lo saca de las manos). furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro... don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse).... pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto. Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está. pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía.. SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero. CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . se saca el sombrero. hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?. ¿Por qué no eres tú?. La boca.. Mutis Lucas por foro. Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas.. CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!. (Indignada) ¡Ordinario!. mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos). ¡ridículo! Vase Anita llorando. por la izquierda. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa)... ¡Viejo presumido!.. ¡mal padre!.. Quién sabe qué… Siéntese. Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos. SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho.. ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!. aquí... señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!.

¡No vale la pena!. En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo. 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hija! Tratamos de ¡Oh!... ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero..... señora?... Pues.. sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!. señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?. ¡es inútil!. por Dios!.. SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!. tendiéndole la mano) Discúlpeme.. me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso.. un chalecito… (Sonriendo) Pero. mi marido? Seguramente. ¡Una temporada tan corta!.. pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!. Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa.. Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa. (A Luisa. CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted. a Samuel) Ya lo ve usted. ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?... ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?... como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo. Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho. haciéndole notar la inconveniencia de su actitud).. (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo.bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir.. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!.... Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí. (Por decir algo) ¡Phs!. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años. ¿Entonces verá usted a Ernesto.. ¡Ah!. SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!. Samuel hace un gesto de conformidad.. don Samuel… Hay CARMEN: que someterse..... (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso. ¡Al contrario!.. señora. se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata....

. CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!. (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos). ¡Es un infame… un gran infame!. ¡Qué quiere usted que sospeche!.. entonces. ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!... don Samuel.. Hay momentos en que saben… Aparece por foro. ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa).. (Con intención) ¡Oh!.. hija. ¿No sospechará nada?. seguida de Lucas. 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí. ¡Tanto gusto.. Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido. (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene). ¡Lo sabrá… lo sabrá!.. ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan... (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque. ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!. ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. Dentro de un rato… (Vase por foro). EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla). LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes.. sí. que se deja ver y desaparece.. (Con amargura) ¡Ah!. (A Carmen) Hasta luego.. mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa. LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!.. (Mientras va por foro estornudando) En seguida. después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí... qué hace?. me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!.bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar. (Va hacia el foro)....... señora!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino . se comprende. ¿Cómo está... (Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita.. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!.. (Apresuradamente.. María Eugenia. Usted sabe todo lo amiga que es de Anita.. que al verla se pone de pie. Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?. Si medio club lo ha presenciado. Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo.

. No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor. (A Eugenia. ¡Es cierto!. CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor. Carmen la recibe. Cerca del de usted… (En otro tono) Además... como si fueran novios… CARMEN: visto. tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena. ¡Pero. cuando se trata de hacer daño.. señora!. El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver... ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?. (A Eugenia) ¿Conque entonces. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa..bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. Al fin. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. que se deja ver y se va. ¡Si yo no la defiendo. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta. no tiene razón. con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 . hablándose en secreto. la gente. ya sé por qué estas mujeres feas. señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues. señora!.. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles. señora. en la ópera. LUISA: No digo que no… Pero....... bruscamente y con intención) ¡Es verdad!. No. Al ver a Leonor las tres se ponen de pie. hijita! Pero. seguida de Lucas. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!.

..bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?. a quién se le ocurre!. señora… siempre... que mató a una de mis primas. Eso sí… ¡ya lo creo!.. hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!.. Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!.. Callado no ha estado nunca en Europa. Es verdad… ¡Ahí tiene!. ¿no? (Suspirando) Sí. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa. (Muy triste) Así dicen.... Los he visto a todos… Y.. La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 . señora? De curarse y tener familia. ¿qué?. ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No. ¿Y cómo la mató? Precisamente.. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!.. ¡También... Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué... En mis tiempos era otra cosa. ¡Qué diferencia con el doctor Callado.. vean el caso de la de Morales. No. Hoy está como cualquiera de nosotras.. mandándola a Córdoba… Pero.. Y. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!. ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero... Nada… ¡Es algo maravilloso!. ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!. si no. no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias.. me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo.. Sin embargo.. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!.. Como que la medicina adelanta todos los días.. las de Montiel!.. ¿qué tenía? Yo no sé… Pero. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!.

ROSARIO: (Adelantándose.. a propósito del escándalo de anoche. Luisa... Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero.. que al verlas se han puesto de pie). Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda... a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y..... ¿En qué piensa. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!... ni él me entiende a mí… Pues. hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más. es que ese caballero habla un inglés muy raro.. que no se le entiende. por favor!. LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés. hija! Será el inglés de Inglaterra. ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 . ¡Pero. ¡Defiéndala usted. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie. ¡Y usted no sabe lo mejor!..... precisamente. ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas. ¡esa mujer está loca!. es distinto al que me enseña Miss.. señora… pero.. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted. Ni yo le entiendo una palabra.. CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero. (Secamente) ¡Le repito a usted. Entretanto Anita besa a todas las visitas. ¿En qué piensa?.. ¿qué?.bajo la garra CARMEN: La misma… Y. con Anita. ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?. por Dios?. Rosario? No... Bueno... el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen. (Con pachorra) Pero. Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?.. puesto que él es de allá. que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y.. sí… Pero. LUISA: (A Carmen.. ¿qué?. ¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?. cállese. ¡Ah! Sí. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández. ahora!. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse). señora… ¡Qué ocurrencia!.

........ Doña Teresa e Irene. señora!. tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y. ¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene. Entran por foro.. señorita?..... ¿Y qué tiene?. CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos... Pase usted... ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes.. Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente. (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!. ¡Si era de asustar!.. seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!.. ¡Y creo que es un sabio!... ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?.. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah. Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!.. coqueta) No. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones. ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?. ¡Vaya!.... ¡Qué bien te has puesto!.. (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!.. (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!. picarona!. señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y. ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!. LUISA: TERESA: teníamos!. ¡Tan fino!. GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto.... (Con sorpresa) Entonces. pase… Mientras avanza Teresa. nomás!. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas. No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah.. TERESA: (Sonriendo) No. ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente.... El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino . ¡Tan caballero!. ¡que buena moza estás!. encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?... TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!. besa a Irene... IRENE: ¿Y de dónde llega usted. (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta.. ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras..... (Mirándola de arriba abajo) Pero. ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita.. ¿por qué rabiar. ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?...bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación.

¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí. Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven.. (Vivamente) ¿Qué?. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más.. CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 . Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese.. señora!. Luisa?. (A Luisa) ¿Qué tiene.... Nada… ¿Por qué? Está usted pálida. ¿Qué le pasa? ¡Humos!. Por eso digo que son invenciones. Y. a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio. ¡Vamos… déjate de zonceras!... usted. pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo. Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio. ¿En el hotel? En el hotel… Pero. le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!.bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!. Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos. (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!.... en el fondo... Esta mañana... Y en cuanto al marido. ¡Ah!. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención.. ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero.. Que se interesa y mucho se ve a las claras. IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue.. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años. en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles.... (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita. no es malo… Yo no digo que sea malo. entonces. ¿eh?... ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!..

muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA..... y ya están repartidas casi todas las localidades. ¡no? (Vivaz) No. ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. y a Teresa. no vemos aventura?. ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!.. (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro. hija.. hijita… Pero. En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente. por Dios!.. gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!.. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente.. Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!. FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor. hija!...... ¡Muy buenas tardes!. eso es lo que pretendían… Pero...bajo la garra LUISA: (Confusa. se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente). LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?. mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero. ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso.. ¡Si cada vez que me acuerdo!. TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No. Hace días que te la tengo aparte. Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro. (A las muchachas) ¿Cómo están. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar. Frasquita se sienta. Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias. mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando.. (Modesta) ¡Qué vamos a hacer. ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido.. ¡Es incansable!... No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro.. Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos...

Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras. CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club.bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta. ¡Tantas cosas!.. ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano.. Ernesto. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja.. CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah.... señora?.. señoritas?.. Muy bueno. (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo. después de dar la mano. sí?. CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos. que se hace ver y desaparece. (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted. Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas. ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa. Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!. comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!. (Por Ernesto) El señor Losana. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías. señora… delante de la estufa… (Sonríe).. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa). ¿Y para qué se casó entonces? Y.. Rosario e Irene.. señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 . Las señoras escuchan con interés. Les prevengo que sé de lo que están conversando. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras). se dirige hacia el grupo de Anita. ¿acaso sabía? Pero tú. No… si me avisó don Samuel. gracias… Está en la estancia.. (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!. (Por Leonor) La señora de Pornos. (Señalando a Ernesto) El señor Losana. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted.

Sí. poniéndose de pie.. Bueno. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora. Ernesto.. (A Carmen. (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos. pues. Ernesto!. al salir del club. a Carmen) Vendrá a la puerta. (Exasperada) ¡Pero... Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso. ¿Quién?. ¿Vendrá?. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!..... (Confundido.. hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?... ¿Sí?. mujer... No... eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos... Eso es… sí… el miércoles. señora. quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!. ¡Qué bien!.. a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No.bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?. que se nos va a hacer tarde. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal. sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira. (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa. he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero... ¿qué has hecho?. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos.. por una u otra razón. no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe.. (Después de mirar a Luisa.. Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 . (Burlona) ¡Ah!. (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto. (Riendo) En eso tiene un poco de razón. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras. hablando del mismo asunto. ¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días. Ernesto. En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan.. y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy...

. manteniéndose el primero de pie. Siguen conversando. Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano. (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto.. Y.. que se ha detenido) Pase. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez. a (A las señoras) Yo no lo conozco.. ALBERTO: Sí.. Luisa… (Fríamente) No… yo no voy. si inclina delante de Teresa. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan.. no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja. señor. ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar.. Empiezan los saludos de despedida. (A Ernesto) Estoy a tu disposición.... mientras Anita. CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto. a quien por los ademanes. Aparecen por el foro don Samuel y Alberto.. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!. Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!. (Mirando a Eugenia) ¡Ah!. TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto. a Frasquita y a Leonor. ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera. (Con fastidio) ¡Oh!. y queda aislada. Alberto. ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. se ve que se la presenta don Samuel). pase… (A Carmen) Carmen. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante... de quien he recibido una carta. (Apresuradamente) No. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué.. diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo. señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero.. señora. (Ríe). Rosario e Irene forman grupo aparte. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta. festejante!. ¡Uno de tantos!. señora… y muy buen mozo… Regular. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?. ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 ..bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer. (Da la mano a Eugenia.

. ¡qué gracioso!.. ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer.. ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!.. Siguen conversando....... No den ustedes un espectáculo... ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!.. ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y.. IRENE: de cabeza y no puedo ir?. ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena.. (Con fastidio) Pero. hombre!.. déjala… No la violente. Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca.. ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!. menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero. (Con lástima) ¡Anita… Anita!. por favor!.. ¡Quiere decir cualquier cosa.. ¡Ahora resultas el señor Pérez!. LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa. ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda). Luisa. Pero.. mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer. ¡canalla!. a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras. Siguen discutiendo en voz baja. ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 .. ¡Qué torpes son los hombres!. hombre!... por favor!..... No digas pavadas… (A Luisa. Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?... (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón... LEONOR: ¡Cállate.. con voz contenida) ¿Qué dices?. (Con vehemencia) ¡No digan eso... Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma.. ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero... ¡Ve tú solo!. Ya tiene un anónimo que le cuenta todo... Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse. (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo. ¿Qué te parece? (Ríe). GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?.bajo la garra (Se aproxima a ella).. calma!. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!. si Luisa está enferma. ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!.... ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero.. ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio.

. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir. (Desde lejos) Es inútil. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?. ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente. Hasta el jueves. (Le da la mano). con todo! (Besa a Carmen que se deja besar..... Saludos. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario. Alberto. ¡Qué extraño!. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto. en contra del marido. sin darse cuenta exacta del desaire) Pero.. (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse.. Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras.. sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí.. Elena? (Mutis foro). vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro.. ¿qué le pasa a Misia Teresa?.. Luisa hace un movimiento de rabia. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero. señora… nosotras nos vamos.. no la vas a convencer.. A Leonor) ¿Cómo está.. entonces... EUGENIA. ¡No!. ¿y no me besa? ¡Si te he besado... CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!. ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!. ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras.. etc. pero que no devuelve el beso) ¡Oh!.. lo mismo que a Ernesto). ¡Es curioso!. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento. Se besan con mucho cariño. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer. (Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida. ALBERTO: ¡Irene!... la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. con cara todavía sonriente. Movimiento de sorpresa en los presentes. Siéntense… No. Luisa? (A Rosario. Mientras las señoras ríen... intenta detenerlas) ¡Señora!.. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando. con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 . hijita! (Riendo) ¡Ah!. (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!. sonriente y placentera). (Le da la mano..... LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene.. (Dándole la mano a Alberto. (Mientras Alberto se inclina sonriendo. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!.. Elena las mira sorprendida. (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN.. no me conformo… (Presenta la mejilla). ¡Cómo está.... señora?.bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!. ¡qué me importa! (Exasperada).

(A Carmen) Me voy. conversan aparte. (Se adelanta a Carmen) ¡Pero. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro. no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!. porque anoche no he salido de casa.. (Le da la mano). Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena. Alberto y Ernesto.. LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto. señora. si yo no dudo.. ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?.. (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). ¿por qué no fue a almorzar?. señora. Me ha confundido. (A Rosario) No.. Cuando quieras. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero.. Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos. dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio. Eso es otra cosa. ¡Qué ocurrencia! (Ríe). madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis. Ernesto.. con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y.. ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo). no… Anita no podrá acompañarte. hija. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona. que supuse sería su esposo. (Mirándola con impertinencia) ¿No?. (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. (Fríamente) Adiós. ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario. ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo).. Samuel. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación.. (A Anita. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No. Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena. mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio... (Sonríe) ¡Es tan distraída!. Elena.. 444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 . con voz ahogada. después de haber quedado un momento suspensa. Los hombres cesan de conversar y escuchan. ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted. Rosario?. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!. hija. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero..

Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. (Hace a los hombres un saludo con la mano). (Lee rápidamente. seguidos por las miradas de todos. Salen ambos. Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada. Afectuoso) ¿Qué le pasa. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?.bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. Hasta luego. Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras). a la que a su vez pone dirección. ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . pero no se decide. Con profundo abatimiento) ¡Es claro!. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto). Con el permiso de ustedes. Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO. apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra. chico. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella. (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena.. TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento. aparece por el foro Enrique. Señor. ante el apoyo que busca en su marido). Vacila. (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos. se adelanta hacia Carmen. señor. hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta.. RAMÓN: El correo.. como si deseara abrirlo. Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último.. (Deteniéndose de pronto. (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran.. (Va hacia foro a reunirse con Elena). colocándola después en un extremo del escritorio. deteniéndose a la entrada. hasta cuándo!.. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo. (A Elena. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO. mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. Dos traen sobres grandes y una. (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras).

.... ¡Si somos felices!. ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!. moviendo la cabeza. ¡Mi pobre Elena!... ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros).. ¡Si todo es mentira!... de descubrirle la cabeza) Pero....... (Lo besa frenéticamente).. ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?.. eres todo!.. ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente. ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia...bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique.. mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?... ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!. desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada... ¡Dios no puede permitir una cosa así!. desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!.. ¡Dios santo!. (Precipitándose sobre Enrique y tratando. Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!.... ¡Enrique mío!.. arrodillada ante él. Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 . (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá. ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!. Hay en su rostro una marcada expresión de dolor. ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa. ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!. ¿es posible?. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!.. ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!... No quiero verte así… ¡Enrique!. ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma.. (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!... ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!... cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera.. Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!.. ELENA: posible!... no puedo!. ENRIQUE: ¡Pobre Elena!..... (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!. con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!. ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender.. ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!... ¡Levanta esa cabeza!.. poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!.... ocultando la cabeza entre los brazos). ¿Comprendes. (Siguiéndole..... ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos)... ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!....

. ¡Si soy la misma de siempre!...... Elena...... ¡es horrible!. ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah... Pero..... ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así... No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú. ¡Pero. injustamente acusada.. En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue). no… no… es espantoso!. ¡Eso no puede ser así!.. Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No. me vas a volver loca!.. ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!....... del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!. ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!. cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza). ELENA: (Desesperada) ¡Pero. ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!... ¡No se puede!.... ELENA: ¡Pero. (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero. (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!. no!... por Dios!. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento).... ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!..... ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!. es así!. Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!.. ¡por favor!.... ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!. ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!. ¡Estás enfermo!... ¡Enrique!... (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!..... no!. sí!..... Elena. ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!.bajo la garra que vivo.. ¡Si no he cometido ninguna falta!..... (Con voz ahogada) ¡Oh!. ¡Enrique!. escucha… ¡escúchame. ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!. encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 ... ¡Pero es distinto… muy distinto!..

mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!. ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!. (Su cara toma una expresión dura). A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece. yo no he querido hablar directamente con él… Pero. de todos modos. resolviéndose) Dígale que pase. qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto. acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime. en fin. ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero.. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura. (Se pasea).. es otra cosa!... ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero. es distinto… muy distinto!!.. El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!. aparecía complicado Simón... a Simón... ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien. (Con dulzura) ¡Enrique!. sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban.en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero. ¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria. por Dios!. Señor.. Ya se lo he hecho decir… porque. Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos.. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras.... creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones.. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento.. (Alarmado) ¡No. en primer término.. ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero. como comprenderás. ¡No seas injusto! (A Ramón. en fin… ¿cuál es el origen?. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. pero es la causa… Alberto aparece por foro. Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque. dejándose caer sobre un sillón). y. yo. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique.. ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con voz sorda) ¡Alberto!. (A Elena. ALBERTO: faltaba!...

(Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error.. Diego. sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono. Elena se aproxima lentamente al aparato.... ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!. girándose desde entonces en un círculo vicioso.. sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio. sí… Bueno. ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser.. no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso. ¿no será de cuidado?. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado.bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto. ¿Y ustedes?. de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio). Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable. por referencias de Luisito… y Luisito. Sí… sí… Elena. gracias. (Con el tubo en la mano) ¡Hola!. que procede siempre por impresiones.. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y....... Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación. pero nadie se preocupa de ella. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí. ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida.. Bueno… ¿Quién es?. Es nuestro carácter… ligero. Ricardo y varios más. ALBERTO: ¡De nadie!. Adolfo. después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono. irreflexivo. Pero. nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?. Miguel. aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós.. No.. No se señala un propósito.. otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo..

(Con agitación) ¡No.. No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 .. entonces. ¡Nada!..... después de mirar a ambos. ¡No!... El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose. ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!.. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!. no. con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio.. lo otro es comida al ministro de España. ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo.. ¿qué es lo que vas a hacer?. Alberto?. (Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar).... ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero. se acerca precipitadamente a Elena. ¡Mi tío Felipe!.. Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No. (Se sienta).. ALBERTO: (Con desesperación) Pero. ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!.. ¡Y es claro!. no!.. ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué. Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos. ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!.bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!. ¿que no lo sabías?.. Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore.. ¡Elena!.. ALBERTO: inútil… No.... escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!. pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?.. (Desesperado) ¡Pero.. Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!. Elena… ¡Por Dios... mientras Alberto.... señor. Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame.. si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve. ¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos)...... no!... ¡Completamente inútil! (Sigue paseándose). ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!. Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!... no llore! ELENA: Nada. Enrique. ¡Todo lo que sea preciso!... ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!. (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente....... ¡Morirse de vergüenza y desesperación!. ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero.. Una gran ¡inútil!. ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!.

. hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto. ELENA: seguida… ¿eh?. Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto.. no. ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!.. (Con calor) ¡Sí..... 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza). sí!. (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento).. ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya. sí!. ¿y la gente?. Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?. (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no. ¿A Europa?. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón.. No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. ¡Es preciso!. Enrique!.... iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte... si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!..... hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé. Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie)... Elena. No. ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero... Pero… ¿por qué no?. no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí. hombre. porque Arturo se va con la familia.. (Con un gesto de indecisión) Pero. entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada.. La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida. ¡No me había fijado en eso!.bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No..... por Dios!. Yo creo que Elena tiene razón. Enrique. ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?... con vivacidad) Pero. No exageres… (A Alberto... ¡Seremos felices!. No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo. tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años.

¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras. Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!. Elena?. Enrique. ¡Cómo te enojaste... después de salir Alberto) ¡Seremos felices.. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero. Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá.. (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él).. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?... (A Elena. Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!.. ¿Y el otro?. Elena!. Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así... ¡Has tenido una gran idea.... Pero.. 461 460 antología de obras de teatro argentino .. ¡no es posible!. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?.. es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!... ¡no!........ ¡no es cierto!.. Elena! ELENA: Tienes fiebre. ¡Ahora sí!. ¿te acuerdas? Elena afirma.. Elena!. Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir. te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!. ¡Una gran idea!. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión). No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien. No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas. es cierto!... Elena!... ELENA: ¡Sí. ELENA: ¡Sí... sí!. ¡Qué bien lo vamos a pasar.. ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz... Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?. ¡Todavía seremos felices! (La abraza).. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!. (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?..bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros. Enrique.. ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí. Bueno… voy en seguida. Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa. el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos.. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro)..... ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!. sin vernos.

sería una desgracia!... ¡ya están!... ¡te complaces en que sufra!. ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero.. (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!... ¡Sería para todos la encarnación de la falta!. TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!. (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!. Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo. ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 .. Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!. sí… ELENA: (Solloza con desesperación. ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar... (Se deja caer sentado en el sofá). ¡yo solo!..... ¡tú. ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza. ¡todos!.. Bueno… sí… ¡que vengan!. ¡yo solo!. ¡Sería una maldición! ¡No!...... (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero... la prueba concluyente… ¡No!. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose... después de tres años de casados. ¡sería para siempre!... ¡no puedo!.. ¡No!. y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!......bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces... ¡Ya tengo a todos contra mí!. ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo.. ¡Enrique!. también.. (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación. ¡Y yo solo contra todos!... tú quieres desesperarme!.. con espanto) ¡Enrique!..... Elena!..... ¡Todos!. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado.....

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

A POCOS PASOS.> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino . ETC.. MEDALLAS. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA. (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias. que se las agradezco muchísimo. COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES.. Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. UN MUCHACHO. ETC. EN ACTITUD DE ESPERA..

acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!. (Brusca transición.. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!. mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!... ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?. la sola idea de que pueda creerlo!. ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 . que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara... ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás.... y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos.. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah.....las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas.. cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires. ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí. (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?. infeliz! Pero... no seas zonza!. ¡y precisamente por eso es que se empeña.. mamá. ¿Qué sabe!. ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen.) Sí.. sobre todo la tuya… mirá. acaso. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé.. como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar. decime.... acaso. No son feas. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia). ¿Estás loca?.. ¿No comprendés. el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar. mamá! (Con irritación) ¡Explicate.. mamá!.. Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe. entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora.. ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?. explicate. ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto.. aquí las tenés. (Levanta en alto una blusa). con sincera alarma) ¡O qué!. ¡Sí. ¿te ha faltado. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír.... entonces!. que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?.

No puedo. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa. ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!.. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen. (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá. (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco.. ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!.... mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también... tres zánganas. (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. (Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!. me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica. pase adelante. señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá.las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé.. abrila. ¡a cuál más inútil!. en silencio. Carmen. Dª ROSARIO: Sí.... ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener. esto! Se alquila con h.. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 .. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo). (Le señala una silla).. esta señora viene por la pieza desalquilada. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!. que en seguida vamos nosotras. entre miserias y privaciones. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí. Mientras Carmen vase por el foro. yo le dije a Pepa. señora. sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas. terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo.. sí… tome usted asiento. (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá. (Muy amable) Pase adelante.. Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime. señora. la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora. ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!.

(A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone.... ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención. haciendo un escándalo que ha oído esa vieja.... ¿qué es lo que te has figurado?. (Se detiene confusa). decime. y Manuela. (A doña Rosario. estoy segura que le va a gustar mucho... Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?. a mí que me importa!.. Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!.. de un coronel. (Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar.. No tengo sino otro inquilino. con voz apagada y señalando a Manuela... Se dirigen ambas hacia el foro... VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos. un estudiante de las provincias. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?. en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!. ¡ha sido ella!... (Le indica el foro).... Pepa y Carmen las miran salir en silencio... (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario).. pueden pasar.. VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!.. VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno. ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!. (Con tristeza).las de Barranco ¡Pepa. ¡Ustedes siempre lo mismo!. muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!. (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan. señora… ¡Oh!. ¿y acaso tengo yo la culpa?. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa. ¡Como ésta es una casa tan tranquila!. (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero. ¡niñas!. ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 .. señora. ¿Sabe? De medicina.. (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza. Antes de desaparecer doña María. te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada. ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda. y sin que doña Rosario se aperciba. mamá.. (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario).

. no empecemos... (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?.. Transición. Aquí le he traído el palco… no encontré bajo. (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!.. ¡no me vengás con cuestiones! (Vase).. 475 antología de obras de teatro argentino . (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?..las de Barranco Carmen. GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira.. (Mira a Carmen de arriba abajo). ¡Carmen!. ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono). (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!. pero es adelante.. ¿eh?.. y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya. es un dentista de aquí de la esquina. Morales. (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta.. ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí.. no hay que hacerle caso. a las tres tengo clase. (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!. (Transición). ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!.. ¡No me ¿Cómo qué me importa?. Morales!. MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito). (Vivamente) ¡Por favor. mujer!. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. (Se adelanta hacia ella).. (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen.. CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!. Morales. sin responder.... Ya sabe lo convenido.. Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior. ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!.... ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá.. ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!. (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí. ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!. CARMEN: MORALES: che!. (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala. ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada.. MANUELA: (A Pepa... tomándola del brazo) ¡Dejala. (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro.. (Le extiende el billete)... Si hemos de ser amigos… (Con amargura).... (Se adelanta). (Siguen las voces hasta perderse).. ¡dame los botines!. (Deja de reír).. PEPA: Así parece. si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica.. hace un movimiento de hombros..

¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!. señora. ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!. Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno.. mentira!. Adiós.. (Se dirige hacia la derecha. ¡Ah!.. ¡Bonitos inquilinos los que trae!... Dª MARÍA: Imposible. ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!.. ¡Si supieran cómo me duelen!. ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo.... no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!.. (Avanzando rabiosa. imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor.. se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese... aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco). ¡aunque se lo digan. ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía.... Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?.. bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!.... ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!.... por supuesto. ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir. (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!.. (Con gravedad y mirándola fijamente) Sí.. (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!. (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted.. (Con voz apagada) No hablemos más.... Carmen. lo Dª MARÍA: la pared. a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!. ¡cómo me lastiman!.... ¡A cada rato!... ¡es con todos... CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero.... señora..las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí. Carmen. con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!.. ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?.. hombre!. mamá? (Exasperada) ¡Idiota!. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 .. (Desaparece por la derecha).. ¡siempre!. No me perdono haberle causado esta contrariedad. señora. ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!. mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?. ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!. (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!. Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere. (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!.. haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales). y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria.. sí. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?. ¡entiéndame usted bien!..... ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No.. (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!......... ¡usted lo sabe!. (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá.. Morales. ¡ni siquiera servís para eso!.

esquina.. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora... pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón.. (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego. ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!... Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!. eso... (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí. guarda silencio y baja los ojos. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas. intimidada. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias. (Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!.. (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen. no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar.. ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!. (Mirándola salir) ¡Oh!. por Dios!. Después de convencerse de que Carmen la obedece.. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!. (Mirando el reloj) Me voy... (Duramente a Carmen. ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha). CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!. Morales.. pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas. Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano. mamá. Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas.. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego. después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?.. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda). (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!.las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga. mamá.. (Natural) Y eso mismo. ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 . ahí golpean las manos… debe ser un inquilino. señora. dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!. y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido.. porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que... que no sea cuando pase mucha gente... Morales. (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco. ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. a ver.. Mientras Manuela vase por la derecha. (Al pasar) ¡¡Ahí está!!. nada tengo que decir.. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero.

(Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene. lo examina y después de una pausa. con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero... ¡horrible!. si querés. ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos).. (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!. con el ramo sale corriendo por el foro. ¡mire que venirse tan luego con ramos!. pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. ramo que me manda el dentista para Carmen.... (Con fastidio) ¡Si será zonzo!... traé para acá. y puede que mande algo… Manuela. PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?. Dª MARÍA: A ver.. (Exasperada) ¡Qué se me rompa!.. y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha)... MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano).. furiosa por la izquierda.. (Se contonea). Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 ... Cada una traía el nombre escrito. (Toma el ramo.... (Después de examinarle un instante la blusa. Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!. Es un (Encantada) ¿Para mí?..... acercate.. Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora.. el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese. Si fuera algo que sirviera.. ¡Oh!.. (Apareciendo muy risueña por la izquierda. Ahí hay otra para vos.. (Sale corriendo por la izquierda). MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?.las de Barranco La cocinera desaparece. ¿es el santo?. Entra Pepa. ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver.. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices.... (Agita la blusa con furor). ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!. Dª MARÍA: ¡Ah!... (Imperativa) A ver. PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha.. trayendo una blusa en la mano.. aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?. MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela). (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?.. tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece). ¡qué me importa!.. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!. ¡para mí también!.

. (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?. Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa... pero… (A Carmen. ¡si es cuestión de unos días!. ¡Sería una mala acción de su parte!... ¡Supongo que no pretenderá crecer!... ¡ya lo creo!... Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá.. CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!.. ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!. CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!... Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo.. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más.. con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 . (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!.. ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien. ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?.. (Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!. hombre!.. ¡Quien ha hombre para que se convenza. Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible. muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad.. Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!. mirá quien está aquí… (Señala a Castro).. (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más.... (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador. ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano. Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!. (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado.... ¡de puro malo no más!. Sí... (Sin entusiasmo) ¡Ah!..las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!... (A Carmen. hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. pero hoy mismo iniciaré la demanda. CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque. lo siento mucho.. ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!.. (Gritando) ¡Carmen!.. (Asomándose por la derecha). (Con sorna) Pero.... ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!. siéntese. (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos. espera lo menos! CASTRO: ¡No!. Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero. (Abre la valija y va a sacar algo de ella). De todos modos.... (Hace ademán de retirarse). (Intencionada) ¡Cállese...

(A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí. hombre. hombre. ¿Y por qué no. ¡no podía ser de otro modo!. zonza?. Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?.... Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así.. que viene corriendo. CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no.... (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior). y no puede encontrarla en ninguna parte...... Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen.. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno. señorita. caso y mándesela. CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?. (Intencionada) ¡Bah!. muchas gracias.. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!. ¿Qué puede importarle a él una corbata?.. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro). indicándole la corbata de Castro) Mirá.. entonces… (Le da la mano). (Se queda cortada)... (Con precipitación) Bueno. no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno. hasta la semana que viene. (Le saca la lengua. ¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo. (Dándole la mano a Manuela) Adiós. Con mucho gusto.. ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación). qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!.... (Con naturalidad) ¡Deje... Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda). bueno… no hablemos CASTRO: más. (Se dirige hacia el foro). Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. (Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!.. es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No. señor.. MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. Que le vaya bien. arreglado… Lo mismo es. (Apresuradamente) ¡Cómo no!. señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!. Aparece por el foro Manuela. no tomo mate.. (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!. no. Carmen.. CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. (Distraídamente) Sí… sí… la conozco.las de Barranco decile… vos sabés muy bien!. mientras Castro desaparece por la derecha). (Hace ademán de seguirla). señor. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas. señora.

(Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!... mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos.. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No. es tan difícil (Vivamente) No.... ¡por bonitos que son los tuyos!. (Con desdén) Sí.. donde tiene restos de tierra)... cuidado con lo que hacen… ¿eh?. Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda. (A Pepa. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa.. PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes.. (A Manuela. parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí. (Se limpia el hombro).. (Desaparece por la izquierda). Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!..... eso venía a avisarle. con sobresalto) ¡Cuidado!. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo).. Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno. ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha... ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí. si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!.. ¡Es una bruta!. al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón. (A Manuela. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!. es una oreja. Si es hijo del rigor.. (Riendo) Pierda cuidado. (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!.. (Se ríe). ¡Qué bárbara!... (A Manuela) Yo no sé. Venga. che. tía. alegremente) Vamos. ¡No te decía!. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 .. ¡si viera qué risa!... y aproveché para venirme un ratito.. (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!. me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro. no hay que abusar. ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!. ¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es. cuando Manuela se detiene de pronto. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona). tía. mamá… ¡venga vea qué raro!. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio. che?. MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón..las de Barranco bien!. mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles. ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No.. ¿qué es? (Examina de cerca el tarro). Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia). por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre...

(A Linares) Por aquí. (Con acritud) ¡Es claro!. Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene. en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!. estoy bien... (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza.. no se la alquilo!... Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo.. asoma la cabeza al exterior. señor… (Señala hacia el foro).. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro... PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!. ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel... Aparece Linares por la derecha. a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!. ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias. Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio. (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!.. Con sequedad) Bueno. ¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza... (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla.. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento.. (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María. señor.... (A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí. (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!...las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!. Dª MARÍA: (Con enojo. que no se cansan de examinar. como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir.. tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro. (Ante un movimiento de hombros de doña María).. pero siéntese. ¡ya lo creo!. (Se queda de pie).. ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!.. (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente). PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante. CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!. (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace. sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino.... y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?. (Transición). hombre. (Hace un ademán enérgico).. manda traer porquerías aquí!. ¡me parece que ahora aunque le guste. (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento. ¡¡Hum!!. Desaparecen por el foro discutiendo. Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?.

estúpida!.. PEPA: ¡yo te voy a dar!. (Con sorna) ¿Ah. ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?. he visto la pieza..las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares.. ¿acaso tengo yo la culpa Sí. (A Pepa. (A doña María.. no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!.. 490 Carmen... Golpean las manos hacia la derecha. estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta........ Eduardo Linares. Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). intimidada. que lo mande San Antonio!. ¿conque le gusta. ¡Qué le vaya bien.. (Saludando) Hasta mañana. deje no más. (Le extiende un billete). decime... antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE . pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?. ¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser.. Pepa. (Mientras guarda el billete). señora. sí?. mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!. ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana. (Saludando hacia el exterior) ¡No. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!..¡pavota!.. (Lanza una carcajada y desaparece). ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza).. ¡Oh! Pepa. a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y. (Hace ademán de irse). ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!.. mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza.. (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!. ¡adiós!.... servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha).. ¡no ves que es por eso!. ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad... entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!. Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero. (Que lo ha acompañado hasta salir.. perfectamente… perfectamente. don Eduardo!. Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!.. (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?. (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!.. y me conviene. (Con fastidio) ¡No digás zonceras. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda. ve quién es. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama. desde este momento corre por mi cuenta. ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. (Dándose importancia) Bueno… bueno…. guarda silencio... ¡Adiós!... Manuela se vuelve después de haber salido.

viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?.. como buscándolas). CARMEN: (Con voz sorda) ¡No. pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza. hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse. CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!.......las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!.. con aire indiferente... PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua. ¿qué decís. con autoridad). ¿Por qué… decí?... Carmen.. ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose. ¡Basta!. No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados. ¿Barroso?.. no! No es una amenaza..... (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso.. ¡a tu madre!. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así. ¿Qué?. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza. (Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!. Traé para acá.. (Se encara con ella y Carmen no contesta). le digo!.. (A gritos). (A Pepa... ¿qué modos son ésos?.. ¡se lo pido por mi padre. (Después de meditar rápidamente) Bueno. (Impaciente al ver que Carmen no contesta).. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?... ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo. mamá!. ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya.... pero... ¡Pronto! (A Carmen. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!. ¡A mí!. ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?. (Con rabia.. (Señala el retrato del capitán). ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?. Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!. pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud.. (La toma con rabia de un brazo). (Con fastidio).. señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también. (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?.. atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle). ¡y aunque quisiera. ya sé. sin responder. no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 ... Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano.. mamá.... (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?. La boticaria manda este frasco de agua de colonia.

¡Pepa!. ¡por Dios.. ¡ay!. ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó. Carmen. no!. MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre.. indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!.. CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso. como si no supiera qué partido tomar.. Rocamora. (Afligida).. ¡Ay! ¡ay!. a Carmen que ha querido huir. tía? (Se inclina sobre doña María). (Aproximando su cara a la de doña María).. mientras Petrona vase corriendo por la izquierda.. se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil).. Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come.. (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí. (Se lleva las manos a la garganta).. (Echa la cabeza para atrás. como si volviera al balcón. (Se deja caer sobre una silla)... con voz suplicante) Por favor. (Siempre melancólica) Sí. mamá. Entran precipitadamente por la izquierda Manuela. a sacarse los botines que tiene puestos). discretamente. es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!.. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido. inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera).... mamá?. doña María sin variar de posición. ¡me muero!. resignada. PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 . mamá!. (Suspirando) ¡Entonces no es nada!... ¡me ahogo!. (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono... ni levantar la cabeza. (Mientras Pepa vase por el foro. hija. Pepa y Petrona. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha.. (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito. ¡es lo único que me faltaba!. MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. Después golpean las manos hacia la derecha. (Aparenta una especie de convulsión)... entre… (Extiende la mano. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección). (Suspira... deje que lo lave la cocinera... (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!... en casa. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!. ¡Ay!. no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa. ¡Me muero!.. ¡es tu obra. mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!. (Con vos desfallecida). ¡ay!. mamá. pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies. ¡me muero!. Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano. cierra los ojos y queda inmóvil). ¡No... (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero.. ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen. (Con acritud) ¿La perdona?... MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno.. se queda inmóvil..las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación. se sienta doña María y se prepara.. ¡Me ahogo!.. (Acercándose alarmada) Pero.

(Extendiendo la mano) Traiga. (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!....las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR.. LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé.. yo se la daré. ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!. ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!... (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!.. Anoche he salido por primera vez después de dos semanas. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No. CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!. Ya está. UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR.. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía.. ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!. (Entregándole la corbata) Muchas gracias. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser). fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!... (Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo.. PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. sin dejar de coser). AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA. (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano). Démela.. (Insistiendo) Pero si nada me cuesta.. (Después de una pausa. (Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA.. 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 .

(Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. ¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde. me he pinchado. a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!. entonces. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!.. usted lo conoce. 498 Pero… ¡qué quiere!. LINARES: MORALES: ¿Cómo?. la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!. Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda. como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser).. a Linares que sonríe) ¡Hombre!. ¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso.. mientras Carmen sigue cosiendo. señor Linares. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes.. Carmen..... (Visiblemente molestada. MORALES: quién he visto hace un rato... hombre. ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose.. poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata. ¿No se le ocurre? No... (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. Tobías y el pescado!. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No... ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares. ¡Parecen San Rafael. ¡Me parece que no es por mí por quien viene!. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie).. no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal. (Tomándola) Gracias.. ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!. ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!.. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono... no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero.. tardes. ¡porque yo mismo lo comprendo. ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado. (Llevándose el dedo a la boca) Nada. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales. mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!. ¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras..las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos.

La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí. esa vieja!. No puede sublevarse del todo.las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero. ¡Ahora son estos. la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí. continúa impasible. (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!... LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!.. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala.. Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo. Carmen no le hace caso.... mañana serán otros. no entiendo!. ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante. amigo.. Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora. eso no. ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!. ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan. ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!.... entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase). Lo intenta. yo antes tampoco lo entendía. Sí. dueño de un registro. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?.. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?... ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues.. (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?.. pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!. ¡no sea usted inocente!. y la pobre Carmen es la víctima!. ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda.. (Sorprendido) Pero. hombre! Al fin es lo natural. hombre! ¡A mí que me importa!... (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento. ¡Es que me indignan!.. tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí. lo quiere... (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!.. No confundamos… ¡bah!. Después se oye golpear las manos.. pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. ¡No. pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí. que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino.. ¡pero.. firme en sus trece y convencido del resultado. sólo se compran amabilidades y sonrisas..... ¡En dos años le he visto desfilar a tantos!. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa.. Nadie responde.. No hace más que reírse..

no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No... 502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar). las otras muchachas?... CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido.. (Vase por el foro).. (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal. ¡es una fiera!.. Aparece Castro por la derecha.. ¿y las hermanas... ¡lo van a sentir mucho!.. (Bruscamente). ¡Es claro!... ¡como lo oye! Ni uno solo.. (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa. amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días. (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno.. pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No. MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita.. (Hace ademán de irse). ¡calcule cómo será!. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro). pero la otra ¡la Pepa!. pero así. ya no es una mujer. ni por casualidad... MORALES: embrolla!. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted. ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero. Voy a buscar los apuntes para la clase.. Bueno… hasta la vista... esta gente me tiene loco!. cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno. (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!. no se ría!. no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes. 503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... Espérese ¡No. hombre ¡sí! Ha salido. ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. (Sin convicción) ¿Pero. (Ríe imbécilmente). dígame.. amigo. (Vase por la derecha). ¿no? (Sonriéndose) Novelas. (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha.. ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está... (Con desaliento) ¡Pues.las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante. ¡ya lo estoy viendo!. no.. Linares ríe. (Con sorna) Sí.. un hombre que le diga una palabra. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí. de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle. ¿entiende?... Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!. porque… (Transición). cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto. ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia. una tilinguita hipócrita y nada más. MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio. hombre. ¿La señora de Barranco?. usted la ha visto....

¡si digo. ¿quién?. por donde bruscamente aparece Morales. ¡Se me ocurre.. No está. BARROSO: hombre!.. ¿Quién?. que viene sin cuello de camisa y sin corbata. (Vacilando) No... volveré (Extendiéndole la mano) Adiós. ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí. ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde.las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio). Barroso. visiblemente irritado).. (Riendo y muy contento). ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo). (Después de observarle un momento.. y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano). (Con malicia) ¿Y por qué no puede?. ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él). ¡Ah!. ¿No ve? (Riendo) Me explico. MORALES: una rabia!!.. hombre!!.. MORALES: Sí. ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!. LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo)... ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!.. LINARES: MORALES: También. señor. no más! (Riendo). que le vaya bien... 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . mucho gusto. Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!.. Diga quién… (Serio). (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve. (Se dirige a salir por el foro). señor... ¡eh!. (Gritándole) ¡Oiga!. (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós. (Riéndose) ¿Y usted ¡No!. (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro.. 505 Bueno… no importa.... ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe. (Ríe). Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo). (Mira alarmado hacia la izquierda).. ¡Pues.. mucho. señor..... si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme. señor Barroso. ¡mañana mismo me mandaba mudar!. Sí.... más bien volveré.. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido). ¿eh?.. señor… (Riendo) Pero. (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!.. No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas.. no más!. adiós. ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad).. Leónidas Barroso. bruscamente y mirándolo con fijeza)... (Con pena) ¡Pero vea!. LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe)... Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. (Exasperado) ¡Es claro!. (Ríe). (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?.

las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. Carmencita? (Le da la mano). (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!. Viven aquí. (Vacilando) Usted comprende. (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes. el señor Rocamora… (Solemne y afectado. dígale a Morales que venga un momento. Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. al fin y al cabo… En fin.. me parece que lo natural… (Se detiene. Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad. ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse). están en su casa. hombre. ¡Pero si ellos están.. Vea. (Llamando a Linares. (Hace ademán de retirarse por el foro). ¡cuidado con la pintura!.. pero… no estando mi madre ni las muchachas. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?. (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido. Mientras Linares se adelanta.. no sé. Rocamora. y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito. (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. (Apercibiendo a Carmen. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares. discúlpeme. (Nerviosamente y quedando en pie) Mire. estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante. dándole la mano) Mucho gusto. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran. CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos. Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. señor. (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). CARMEN: El nuevo inquilino. vacilando).. hágame el favor. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse).. aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda. Le dije que no había nadie. y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla.

yo.... se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda. no crea… (Se sonríe con fatuidad).. Desde que yo se lo pido. Durante un instante los tres personajes guardan silencio... Rocamora no parece resuelto a irse. concluyendo de atarse la corbata y muy apurado.... Usted sabe que la quiero.. ¿Usted?. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. (Bruscamente. CARMEN: espérese. (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar.. Se está vistiendo.. después de dirigir una significativa mirada a ambos. Aparece Morales por el foro.. ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!. (Conteniéndose) ¡Pero. (Sonriendo con afectación) Sí. demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales. (Aproximándose a Carmen) Vamos. (Hace ademán de retirarse).. (Sin inmutarse) ¡Bah!. por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!.. ¡todo!.... si no es eso!. señor Linares! Hágame el favor. (Enfáticamente) Si no soy rico... ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!. ¡no sea niña! Levante esa cabeza. desde que le digo que no quiero que me traiga nada. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando. ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea... ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla. (Impetuosamente) ¡Entre. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada. CARMEN: Para mí no es sacrificio. Carmen!.. LINARES: ¡Desde que yo me opongo!. me molesta. encarándose con él) ¿Usted?. ¡Primero cualquier cosa!. (Se pasea nerviosamente).. he dicho!. ROCAMORA: CARMEN: comprendido. (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!. me pide Morales que lo disculpe..... y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí.. ¡qué duro es usted!.. (Asomando por el foro) Señorita Carmen. no es nada. (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya.. Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente. Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares.. (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto. (Se dirige a salir por la izquierda). La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted. pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha)...las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!.. Linares se adelanta entonces algunos pasos.. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!. Sí. señor!.... ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!. yo. pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!. Insiste e insistirá siempre. (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!. Carmencita. ¡tratándose de usted.

pero. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah. parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora.. amigo Morales! Entran por la derecha doña María. ¿por qué no me lo dijo. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. (Secamente) Embrollón. (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes.... ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!. después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto. sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 . hombre.. bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno... tengo la culpa. (Se pasea desordenadamente).. (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación).. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!. ¡Ah! ¡canalla!. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno. señora. PEPA: ¡¡Cretina!!.. al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate. No sé. Pepa y Manuela. mientras Morales y Linares se acercan a doña María. (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí. LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos. Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda. tal vez. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!. MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?. ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. tráigamelas mañana. con permiso.. (A Morales y Linares. no tiene nada. Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes... ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!. yo. No sea como este embrollón… (Señala a Morales). ¿por qué no me lo dijo?. ¡Vaya no más!.. Vengo muerta de sed..las de Barranco a Linares. ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda. hombre?.. Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta. ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y. hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita. (Se dirige hacia la izquierda)...

. ¿entiende?. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada. que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen.... (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también. señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales.. señora.. ¿por qué no? Lo mismo es. (Con mucha naturalidad..las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero... Morales queda en pie... sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?. ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero). ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí. (Con sorpresa) ¿Yo?. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada... es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca. a Linares) Siéntese. (Le señala un asiento). ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?.... (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!. señora. porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. señora.. (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 . ¡Y también le digo que no volverá a pintar. suelo tomar. ¿y qué? (A gritos. ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado. ¿sabe?. a Pepa. no. LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo. Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo. (Apresuradamente) Sí. (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!.. hay poca yerba. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente. doña María toma asiento y la imita Linares.. MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!. mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación. (Mira nuevamente a Morales. que le corresponde en igual forma. (A Manuela. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero. Linares..

¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial. ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida. ¡Serán todos como usted!. Pepa.. Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?. vaya. señorita. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa. (A Pepa imperiosamente) Vení. mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate... ¡Pero si recién sale! No importa. (A Linares.las de Barranco fastidio.. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada. mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen.. ¡como yo la conozco tan poco!. Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene... ¡No. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!. sin ir más lejos. Fíjese y verá: Quedate vos.. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha). PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde... Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán). que siga cebando Pepa. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). mamá!. seguí cebando. lo han criado en la casa. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha.. estoy con dolor de cabeza. (A Morales) Morales. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias.. mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha. (Impacientándose) ¡No. (En igual tono) Ruiz. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor). (Sonriendo) Muchas gracias. Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos. acercate. soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica. ¡Es claro. (Ofrece el mate a Linares). nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan. (A Pepa) Pero.

¿quién? (Siguen conversando en voz baja). hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!. saluda y vase por el foro.las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste). (Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate. señora... mujer. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María. (Con ansiedad) ¿Pero. (Se le sienta al lado). (Displicente) ¿Yo?.. sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo. (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. vos. señora. Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo.. señora. aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro. señora. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!. (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. LINARES: ¿A mí?. seguí cebando mate. (Saluda y se dirige hacia el foro). no. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. hemos sido condiscípulos. avise… Linares sonríe. MANUELA: (A Linares. (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso. ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero.. Encontramos a Rocamora en la calle. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero. esté tranquila. entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro). es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico.. que vase por el foro) ¡Ah!. PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí. (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa.. ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas. me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo... mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen). Explicale bien de lo que se trata. Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate.. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela). (Terminantemente) Sí. (A Carmen.

en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes). que pocos años le quedan de vida. (Toma asiento en el otro extremo del salón. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. Andá no más. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja). ¿No es verdad. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!. CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero.. llevale este mate. (Al muchacho) Dejala allí. reíte un poco!.. mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!.. El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien. (Asomándose después..... ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando. (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!. andá. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora.. ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes. lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. pues... (De mal humor) Buenas tardes. en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón). (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene. (Vacila entre irse o quedarse). mamá… (Imperiosamente) Vamos. (Protestando) Pero. (Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!. Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta.. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. (Con mucha suavidad) Pero.. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja.. pronto. ¡andá! Carmen no parece decidirse. el hábito... (Que la apercibe) Entrá. (Echándose para atrás) ¡Phs!.. contrariada por encontrarse con Rocamora. cuando se presenta por la derecha Rocamora.. (Muy amable) Adelante. Siempre lo estamos diciendo. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos. ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. entrá. adelante. (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela. mamá. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja). y que nada de cuesta complacerla.. Pepa. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro). (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja). ¡Si estará en su cuarto!. ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!..las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo. mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada. (Quiere mirar a la caja y se contiene).. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá. ¿Lo harás?..

(A Manuela) Tomá. con cara de susto. (A Pepa) Pepa. Vení.. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta).. sí. que no la vamos a criticar.. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos. ¿de veras? ¿Le parece?. ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María). el inquilino. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana. no lo conozco. muy bonitos. MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia. Manuela vase por el foro. ¡Si recitás muy bien!. Manuela. (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso.. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento). (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no. (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá.las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí.. hija. (A doña María) ¿No le parece?... que se deje de tantos preparativos. (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco.. (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también. (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro). ¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!. ¡dejate de vergüenzas!. ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?. (A Pepa) Pepa. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida... LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino. (Ríe imbécilmente). 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . como quien tira un montón de cosas por delante). que recién me las taren. (Se pone de pie). ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. no puede tardar. al fin en un placer como cualquiera. (Displicente siempre) Yo no.. (Con calma) ¡Oh!.. (Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes... llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro.. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar..

ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí. lo más disimulada posible). Carmen? (Toma el mate. ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota. Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. con una gran nerviosidad. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral.. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen. Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!.. ¿por qué?. treinta y cuatro… (Rocamora escribe). (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa. se levanta de pronto y con aire solemne. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!. (Con voz emocionada) Muchas gracias. Pepa. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella. lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío. ¿es usted.... Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”.. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia. Pepa.. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. Doña María. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí. mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. Rocamora. presenciando curiosamente la escena. Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María.. para usted.. (Se aleja y se deja caer sobre una silla). dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. (Se inclina ceremoniosamente).. gracias. ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate. muchas gracias. ¿En qué se ocupa? En nada. años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco. (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?. (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!. a quien habla en voz baja y con mucha afectación). MANUELA: ¿Por qué?. 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Azorada. a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora. Ésta se levanta y vase por el foro... abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia.

Entre tanto... que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas.. (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!. Pepa.. se ponen inmediatamente a conversar.. no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. cómo!. Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados. ROCAMORA: Adiós. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen.las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen. sin entusiasmo) Desde entonces.. Desde aquella tarde. Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha... hija!. ¡tanto gusto. Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!. ¿por qué?. es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No. ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María.. ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. que desde un instante antes guardan silencio. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada. Pepa. siempre lánguidamente) Y entonces. (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual). yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. Después. deseoso de ver si Carmen está presente. ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro.. aparentando indiferencia) No. revelando este secreto. Pepa. en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado. hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!.. (Con calor) ¡Es que es así. disimulando. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Se detiene). doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!.. (Tendiéndole la mano) Hasta mañana. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. Después. Rocamora! (Le da la mano). lo que apaga bruscamente su inspiración. ¡no me engañe... Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento.. nada. aparentando conversar entre ellas.) Doña María y Manuela. Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela.. con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación. (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo.. ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando. Inmediatamente después de salir Rocamora. que todo era luz.. al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente. ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy. ¿y ha podido creer usted en eso?. mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada. señora. (Se pone de pie y lo sigue). PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi. PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo. (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro).. Mientras..

estaba en el balcón. se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan).. ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. (Hace ademán de despedir a Jenaro.. que revelan estupor. Bueno.. ¿sos vos?. por sobre el hombro de doña María). lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno. SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA. Andá a ayudarla. lo mismo es… Andate.... se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio.. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella.. ¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído. ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin.. (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!. decile que lo esperamos. mujer!. Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda.... (Tomándolo) ¿Violetas?. no. (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 . y que no se olvide de lo que me prometió. TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro. andá ayudá a tu hermana Pepa.. Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito. salís? Desde hoy te estoy llamando..las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!. ¡Ah!.. mamá. ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido. (Después de mirar con Manuela demostrando asombro... (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto). ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!.. ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!... MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!. pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate. Bueno.

lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María. No.. Pero. mamá.. con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No.. (Volviéndose hacia Carmen.. Lo que es a mí. me parece igual a todos. que a su vez sin enojarse y con toda calma.... ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice..... escuche.. Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro. y precisamente por eso le estoy agradecida. (Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas. escuche. ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). enoje!. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda. tenía la pieza cerrada. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. mamá!. ¡con mi pobre letra!. ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 .. para que cuando venga no lo vea. hijita. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá. hijita. toma el ramito. (Con desdén) ¡Bah!. mamá. (Incrédula) Pero. (Desconcertada) Pues.las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda. Ya ve. ¡no entiendo!. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces.. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!.. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato.. me deja hacer. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero. mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!. (Con naturalidad) Golpeale la puerta. ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves. en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad.. ¡haga el favor!. ¡Andá! (Con impaciencia) Pero. hijita. CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!... ¡Eso no lo sabemos!. Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza. ¡Y siempre con pretextos ridículos!. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga..

Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están. (Se frota las manos de contento).. y a ver PETRONA: ¡tan bueno!. (Afligida) ¡¡Tía!!. sí!. ¡es tan decente!... salen por ésta. ¡bah!. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa..... ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué.. Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto. muy bien.... ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón.. (Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?.. cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela. como si hubieran tomado una brusca resolución. ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que. y yo no quiero líos.. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares. pues. ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!.. hijita.. ¡De chuparse los dedos!. corriendo.. sin que mamá sepa nada. Desde hace días quería decírselo: me Sí.. Vase por el foro. GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 .las de Barranco Aparece Petrona por derecha.. querés verte aquí con él... ¡si usted lo conociera!. pero Petrona va a insistir. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen. (Con un poco más de interés) ¡Ah!.. Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces. PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!. ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario. Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah. mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona.. ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!.. (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!... examinando las tortas) Muy bien.. (Se dirige hacia el foro). ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que. con el pretexto de venir a coser con las muchachas... (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser.. ya verá. PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No. (Recapacitando) Despacio.. PETRONA: Eso no sé. Dejate de pavadas.. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre. aunque se lo mandasen.

con naturalidad a Petrona) Hija. comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar. que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?.. (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre. no es justo que yo las favorezca. (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!. un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?. ¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres. entre. hombre!.las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!. (Transición). por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!... Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí.. mamá. tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible... ¡tía!... eso sí!. (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía... Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes. después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí.. (Después de salir Pérez. ¡No le digo que soy aficionado!. en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos).. (La abraza). ¿eh?. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien. (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto.. señora.... hombre. ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero. ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien. ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. (A Petrona y con fastidio. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí.. (Socarrón) ¿Y no me permitirá.. mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso).. has tenido una buena idea.. que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida).. (Con mucho interés) No vaya a olvidarse. (Animándose) ¡Ah. Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente).. (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir). con impaciencia. ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato. ¡zas!. Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía. y en un momento. Me vengo con la maquinita. tía!. tía... tía. ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí. entre! Pérez adelanta su paso.. siquiera. ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!. ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos. (A Pérez.

no avise nada... (En tono burlón) Déselos a Pepa... ¡che!. (Alarmado) ¡Oiga. (Conteniéndose..... volveré más tarde.. ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña. ¡Carmen!. (Riendo) ¿Qué no?. pero siempre risueña) Llamaba a Petrona. suspirando con fuerza) ¡Ah!. (Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. (Hace ademán de salir por la izquierda).. (Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad). ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro). (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga. no lo hará usted.. ¡che!.. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro). después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo. vamos a echar agua en el zócalo.. CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora). ¡Avisá!. ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!. CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición).. no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 .) ¡Che!. Carmen. ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles. El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. ROCAMORA: CARMEN: No. Bueno. entonces. (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo). (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas.. (Adelantándose... Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también. (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza. MANUELA: mirándola fijamente.las de Barranco que estuvo gritando anoche. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas. (Burlonamente) Hasta luego. Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí. ROCAMORA: afuera. La noto a usted muy distinta. (Señala hacia el foro). pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe. oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo).. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados). (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha). mire que ROCAMORA: (Al muchacho... (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!. Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona. (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo.

Morales vase por el foro. déselo a Pepa. le propongo un trato.. mamá? ¡Pobre Morales!.. callate.. ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar. ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir. Morales. (Con naturalidad) Vos.. (Afablemente) Buenas tardes. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero). no más.) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro. (En tono de reproche.. Dª MARÍA: MANUELA: eso. (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. (Se dirige hacia el foro). Barroso. (Insinuante) Vaya.. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes..las de Barranco quiere que yo las toque. en definitiva. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj. señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo. (Va a salir). (Apareciendo por la derecha y riéndose. CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto.. ¡Pero es un aumento ridículo. Carmen.. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María). ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias. ¡Si así no fuera!. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro...) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!.. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA... (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha.. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez. Carmencita? (Le da la mano).) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano). pague uno adelantado.. señora. Petrona vase por el foro. (Deteniéndole con un ademán) No. CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo.. 537 536 antología de obras de teatro argentino . CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea. MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa. muchas gracias. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro... hombre!.. después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!... (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto. ¿No ves que es para las tortas?. pero es apercibida por doña María.

. (Vase majestuosamente por el foro). (Apresuradamente) ¡Cállese.... Barroso. No quiero enojarme. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!. mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!.. los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada.. (Agriamente) ¡Ah!. Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no. mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije.. (Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!... (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias. (Le prepara una silla).. hágase negar. le siguen. (A Manuela. Pero.. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima. Pepa y Petrona. andá a preparar el mate.. Si es que... si digo no más. Pepa. mientras Petrona vase por el foro) Con permiso... buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!.las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí. señora. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí. mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo. ¡ja!. (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted.. sentate acá. sus 539 antología de obras de teatro argentino . ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. pero ante la mirada amenazadora de doña María. (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente... (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias. Barroso. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No.. señora.... ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. ¡ja!. Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. Dª MARÍA: (A Barroso. Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa.. festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta. (A Barroso. bueno. Ya ve. (A Carmen.. eso quería decirle. La mía también.. (Sentándose) No quiero. ¡ja!. ¡Qué Barroso éste!. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!. ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está. su mamá quiere.. (Confundido) No... (Mostrándole la silla) Siéntese... dice? ¡Ja!. (A Petrona. (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen.. Barroso se aproxima y doña María.. ¡ja!. Barroso. (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse.) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo. ya vuelvo. ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes.. obedece y cambia de asiento con ella).. hombre. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno. ¡siempre tan gracioso!. Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela. siéntese aquí.. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira.. rodeándolo.. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí.

. a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda)... (A Manuela. mamá... ¡ja!.. ¡Se ríe!. (Se suena gravemente la nariz). (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto..... Manuela y Barroso desaparecen por el foro. ¡ja!.. yo no le he hecho nada...... pero yo. CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero. ¡me tienen loco!. las clientas. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido... CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?. BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé. (Se sienta) Siéntese. ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce.. (Apaciguándose y resignada) Bueno. Manuela. ¡ja!. ¡ja!. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira. hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón)....... el pañuelo que me pidió. (A Barroso) ¿Vamos?.. en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera.. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora.. viendo que no contestan... Se sientan ambos. ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz). Usted no necesita jurar... (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente.. (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha. Las vi desde el balcón. siéntese.. ¡se ríe!... ¡es cierto!. (Con calma) Sí. se dirige hacia la derecha y se asoma por ella).. ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda). (Dándose cuenta) ¡Ah!. Entra Pepa por el foro... basta... hombre. perdóneme. muy paquetas. yo también quiero. CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces. PEPA: Barroso. (A Manuela) Acompañá a Barroso. Carmen..las de Barranco hermanitas quieren. sí.. ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?. y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras. MANUELA: (Entrando por la izquierda. ¡escuche!. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche..

en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a. ¡es a tu madre! ¡bandida!. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio.. (Muy gozosa) ¿De veras?. ¡toda una vida honrada.. tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No. cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!.. mamá. separándose de ella.. ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias. (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación). recién llega.. gracias. ¡No porque sea usted mi madre.. Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?... hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor. (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado.. LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista.. señora? (Mira a los lados como buscándola) . ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola).. ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!.. ¡Oh. (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!.. (Hace ademán de arrancar un diente).. ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara). ¡Si pudiera darse cuenta!.las de Barranco Aparece Linares por el fondo. ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda.. no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí... ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo.... Barroso..... ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía. (Echándose para atrás. antología de obras de teatro argentino 543 542 ... ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!.. ¡Oh! enseguida... con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!. (Muy amable) Ahí está. LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen... (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?. (Apresuradamente) ¿Qué?. ¡padre!. (Transición).. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!.

. ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. hablando muy ligero. ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también. en actitud de desafío... Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. (Mientras Carmen desaparece por el foro. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno. (Simula una convulsión). Lo esperamos. en actitud de decir algo. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo). mamá. andá.... MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo. ¿para qué?. ¿vos?.. mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar). (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora. presencia la escena. ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen. (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil... (Llora desconsoladamente. Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero. MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?. Manuela. pero le repito que esto se acabó.. que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. a Petrona) Corré. ¡me vas a matar!. sorprendido. (Con firmeza) Usted no quiere creerme... sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá... haga el favor un momento. ayudando a doña María) ¡Hasta mañana. (Irguiéndose) ¡Sí!. mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que.... se deja llevar). Se oyen las voces de Barroso.. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .las de Barranco llena de privaciones. (Azorada) ¿Vos?. (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve. se acabó para siempre.. porque es inútil.. ¡me muero!... ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro). ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!. llena de sacrificios! ¿para qué?. avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso.. (Se retira unos pasos). mira hacia el foro con aire resuelto). Hasta mañana. Carmen. bueno. aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso.. Barroso! Hasta mañana. y en el momento en que.. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo. (Desaparece por el foro). va a decirle algo. Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales. MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre. Manuela. (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan.. CARMEN: Sí.. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste. ¡cómo no! Sí. ¡ay!. Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez. Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede.. llamalo. aparece Linares por el foro. yo. ¡Señor!. presa del mayor furor. (Señala hacia el foro).

venga. hombre de Dios!. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro. Castro! ¡Un hombre como usted!.. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora.... ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí. Manuela vase corriendo por el foro. con dignidad. si usted quiere… CASTRO: demanda.. MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales. (Secamente) No. hombre!.. (Le presenta los recibos y doña María los toma). le voy a pagar.. se le pagarán los demás. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí. (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza.. Adiós. Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí. (Al ver a Castro) ¡Hola!. disimulando. ¿y no se le pagó? Sí. queda usted notificada. escuche.. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador. desaparece por la derecha. (Hace ademán de irse).. Decile a Carmen que venga. (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes... mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!. (Asoma la cabeza al exterior). (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. sin darse por entendido. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno. Entre. ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona. ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga. mamá: es Linares el que la aconseja. a Manuela. Castro. y se me debían tres. señora. siéntese. (Con sorna) Y aquí están los recibos. sí.. se adelanta con paso natural CASTRO: viene.. un mes. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene.. Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro.las de Barranco Doña María no contesta... ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. (Mientras Castro adelanta un paso. (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero. Entra Petrona por el foro. (Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha).. Vuelva el lunes que Es inútil. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!. (Intrigando) Y mire. no me siento. los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados... señora.. que era todo un caballero!.. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro. escuche…. (Señalándole una silla) Siéntese hombre. ¡Pero.

. junto al foro.. Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno.. Manuela entrega a Jenaro el bastón. pero. vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran.. ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!.... 548 antología de obras de teatro argentino 549 .. Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes.. Manuela. pero sin exageración. (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares. me parece. (Mira a todos lados como buscándolos)... aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo. ¿eh?..las de Barranco segura que él no la dejaba venir. están. PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita. (Inmediatamente continúa su conversación con Morales). Aparece por la derecha Jenaro. buscalos. vamos a contar la ropa para la lavandera. ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver. Las tres se dirigen hacia la izquierda. MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá. En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen. a ver.. dijo la mujer que no la llevara más. PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece. (Apresuradamente a Jenaro) Bueno... PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias. si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?. (Quiere correr hacia el sitio).. (Doña María sonríe a su vez). MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante. los guantes. che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales. Jenaro vase por la derecha llevando el bastón. que no debe haberlos traído. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro. y que debe ser un poco llamativo... ¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!. (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?. Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí. riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero.. (Con calma) Bueno. se detiene. (Con despreocupación) Buscaremos otra.. PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes... (Con intención) ¿Y las copias.. ¡parece una cotorra! (A Petrona. ¿es usted? No la había conocido. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha... donde se pone a conversar aparte con Morales. (Ríe)..que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen.. (Se mira el batón). mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) .. Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!. de pronto.. CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago. (Señalando un sitio) Allí está el bastón. (A doña María... (Reteniéndola de la muñeca.. Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina.. (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?. bueno. (Se arregla unos pliegues del batón).

. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda. pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero.... Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. pero sin moverse de su sitio) Señora. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco.. (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver... MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela. Usted ya ha perdido la clase. hombre! Mi simpatía. (Sigue conversando). a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba. Usted tiene tantos amigos. Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda.. antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 .. a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. (Entrando por la izquierda. Ahí encima de mi cama hay unas costuras. Dª MARÍA: (A Linares.. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto. que continúan conversando aparte.. que averigüe. ayudame.. al centro. (Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares.. amigo Morales!. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales. (Sonriendo. mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares). primer término. Linares. antes de separarse de Pepa y Manuela. LINARES: Pues por eso.. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí. (En igual forma) Venga un momento. Linares.las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda. (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení. preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón. Pepa y Petrona forman grupo aparte. ¿se acuerda? Pasaban juntos. (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales).. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. Después el rubio se fue y quedó él. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy. (Sigue hablando en voz baja). en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle. Traelas. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María. (A Pepa. no estés de haragana. y queda pronto silenciosa y pensativa. ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero.. una excelente mujer que está en la miseria. mirando a Carmen y a Morales. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua. en tono de nuevo apagado. pues.

Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias.. Discúlpeme. podría sacar bastante. y el general no ha dejado hijos ni nada. Porque son de apuro. del general. como si tomara de pronto una resolución.. señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?. Bueno.. (A Linares. Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona. decepcionada) Entonces. señora. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales. ésta le saca la lengua y vase por el foro después).. (Con un principio de irritación en la voz). a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina.. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. mientras Linares. eran íntimos. yo no puedo. ¿sabe?.. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela. no. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno.. (A Linares. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres. Naturalmente.. ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!. Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 . pero no tanto!. Espérese. Pepa..las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí. (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver.. (Impaciente) Pero. pero si las quiere antes.. bueno. señora. Entonces enseguida las haré. ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda. (Sigue conversando con Morales). (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero. ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie). Pepa se levanta y se aproxima a doña María. (Volviendo a la carga.. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad. aparentando después iniciar conversación con Petrona. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay.... (Levantándose) Se lo voy a cebar yo.. es imposible.. ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales... señora. (Con voz apagada) Vení.. porque está en muy buena posición. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No. ¡bueno. el del pajizo.. Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. mientras observa a Morales y a Carmen.. Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general. era una gran cosa. (Se sienta con Petrona y Pepa).... (Nervioso) No.. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo.

CARMEN: mirar la puerta. CARMEN: Entonces. pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!. veremos. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares. En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-.. y el día menos pensado se van a venir al suelo. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece..... después de observarlos un instante. Mirá que el que hay ya no se puede poner. ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda). En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos. a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel.. ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. 555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando.. los observa un instante y después. que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada.. (A Carmen. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas. una especie de escalofrío. sorprendida. sin decir nada. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir. Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora. me pareció que llamaban. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir. ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento). (A Carmen. Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando. Carmen. los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales. PEPA: Dª MARÍA: Bueno. pero sin disimular cierta preocupación.. Voy un rato al balcón... (Sigue conversando con Petrona). pero no me entendió.. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros. pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares). ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. (Después de chupar el mate) Riquísimo. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda). pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!. que después vase por el foro) Gracias. PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé. vuelve a dar vuelta la cabeza y.. (Sigue su conversación con Petrona). de un solo lado. sigue de nuevo su conversación con Morales. (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada.. (Entregando el mate a Manuela.

señora. 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE . ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros. ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta. (Demuestra abatimiento). ahora iré.. creí que había dejado la.. (A Linares. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero.. entiendo. sin mirarlos. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno. yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda. (Va a seguir su conversación con Petrona).. vase por la izquierda. Linares y Petrona siguen conversando.. (Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma.. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela.. Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?. Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate. hija. le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!.las de Barranco Carmen parece que va a decir algo.. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano.. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma. No.. pero se calla. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. por donde vuelve a desaparecer). se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados.. (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido. antología de obras de teatro argentino 557 Nada. El amor. son ilusiones suyas. sin saber por qué. yo después las pondré.. ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa. aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta. En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente.. De golpe me he puesto así. (A doña María. mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha.. LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá. hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco. estoy un poco cansada... riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera. (A Linares... LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!. impaciente) ¿Y después. (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme.... ¿después?. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí. primer término. Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa.. Nada. (Chupa el mate). mientras Manuela se adelanta hacia doña María.

No. ¡tenga. (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!. (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más.. cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro. ¡tenga!. Le estaba contando un cuento. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!. se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda).. (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron.las de Barranco donde queda inmóvil y de pie. LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece).. se asoma Pepa por la izquierda. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?.. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual). hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda). (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan. observando una actitud altanera. LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales. yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona. ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. Y. (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 .. (Incrédula) ¡Sí. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras. (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición). Linares contempla a Carmen que no lo mira. pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah. ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles.. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera.. vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen. Petrona. riendo. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda). ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento. CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen. Petrona.. ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda...

... Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!. ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. Carmen. TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto. sobre todo. APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR. (Siempre mirando a Carmen.... AL VERSE. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO.. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA. ¡bonito oficio! (Le da la espalda). QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella). no! ¡Falta algo todavía!. AMBOS SE DETIENEN.las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse).. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más. Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda. MIENTRAS CARMEN. TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE. (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!. CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA. (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo. ¡cincuenta pesos!. VACILAN UN MOMENTO... (Bruscamente) Pero. aquí no se trata de aumentos. (Con emoción) ¡No.. ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?. SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA. ¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. ¡Tenemos otra cosa que decirnos. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN. ¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!.. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero... ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 . ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA. QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO. (Mostrando la canasta) Iba a coser...

. (Hace un gesto significativo. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen. las simpatías. era un amigo del morocho. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras. MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga. queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!.. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda). ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). revelando en su actitud. (Sorprendida) ¿Se va?. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. a Pepa. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí. tendrá algún motivo. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. Entra Manuela por la izquierda. (Incrédula) Pero.. simpatías no más. Eso es todo. no. MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento.) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!. no. Quiero estar más cerca del hospital....Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme. que se ha encerrado.. Esta de ahora me parece que. No es nada. (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . (Riendo) ¡Ah!. (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan)... porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. ¿Cómo se llama? ¡Ah!. el nombre no sé. No. abatimiento. desde mañana puede disponer de la pieza. Manuela? (Sonriendo) Novios. Yo le llamo el del pajizo.. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima. señora. Aparece por el foro Morales. ¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios.. (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora. (A gritos. tenemos que hablar. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí..

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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GREGORIO DE LAFERRÈRE

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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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antología de obras de teatro argentino

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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antología de obras de teatro argentino

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.. se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. (Con pasión) ¡Filiberto!. mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse. PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?. FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 ... ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle). que permanecen confusos y sin saber qué hacer. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro. concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha.. La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido. Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!.. Se miran un momento y después Rocamora.. (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María. PEPA: (Fuera de sí. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha). con mucha solemnidad. precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María. Pepa vacila un momento. ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta). pero doña María.. (Se aproxima mucho a ella). Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no.las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo. que sorprende el beso de Rocamora. Después de salir doña María.

..............................................................................................pág.......................................pág............................................ 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo .............................................................................................................................................................................................................................................................. 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo ......................> índice > Prólogo ........................................................pág...........................................pág...............................pág..... 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita ................................................................................................pág...........pág....................pág............................ 5 > ¡Ladrones! ................................ 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos .................................... 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE ........... 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! ....pág....... 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra ......................................................................................pág..................................................... 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia .................................................................... 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco ...............

Mauricio Kartun Ricardo Piglia. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki . María Inés Falconi. Mariano Pensotti. José Montero. Héctor Presa. Carlos Carrique. Ricardo Monti Andrés Rivera. Los Susodichos. Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Beatriz Mosquera. Ariel Barchilón. Ariel Barchilón. M. Hernando Tejedor. Eduardo Rivetto. Rosa Pfeiffer. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. Hugo Midón. Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Alberto Rojas Apel. Mario Costello. Agustín Martínez. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. Susana Torres Molina. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Pablo Novak. Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I).> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Sandra Vigianni. personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) . María Laura Fernández.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. Andrés Binetti. Santiago Serrano. Lauro Campos. Patricia Suárez. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. Lidia Grosso.

Silvina López Medín. melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. Rosa Pfeiffer. teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. Martín Giner.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). Marcos Damaceno (Brasil). Laura Fernández. títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Lucila de la Maza (Chile). Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos. Juan Carlos Carta. Incluye textos de Mauricio Kartun. Santiago Gobernori. Gonzalo Marull (Argentina). Sebastián Pons. Victor Viviescas (Colombia). Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. el cuerpo y el ritual • tincunacu. Lauro Campos. de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). Agustina Gatto. Ariel Dávila (Córdoba). Luis Cano y Jorge Accame. Patricia Suárez. hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. Ángel Norzagaray (México). Enrique Papatino. • una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales. Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. Luis Cano. Luisa Peluffo. Lucía Laragione. Julio Molina y Marcelo Pitrola. Amado del Pino (Cuba). Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. Christian Godoy. Joaquín Bonet. Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro. Agustina Gatto. Leonel Giacometto. Guillermo Santillán (Tucumán). ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Gustavo Monteros. Sacha Barrera Oro (Mendoza). Mariana Chaud. circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Ariel Farace. Ariel Sampaolesi (San Juan).

Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure.• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss. Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos. dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas .

antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires. .