tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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Enrique Muiño. Salvador Rosich. como quieren sus hijos. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. Alberto Ballerini entre otros. Enrique Muiño. primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. un espeso velo negro que le cubre la cara. Según María Esther Podestá. Sara Ortiz. obra incluida en este tomo. "como índice de su destino". la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada". en el elenco están Antonio Podestá. Francisco Ducasse. El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère.prólogo en que no lleve su nombre. un gran éxito de la nueva compañía. En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. El famoso actor argentino Parra (18761941). que vienen del Nacional. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. que vienen del Apolo. que actuará en esa sala por más de 20 años. a la que nos referiremos en su momento. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. de 31 años. artista circense. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. El presidente es el rosarino Miguel F. tesorero. como acostumbra. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. Facundo. Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. En el Marconi. comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. Félix Blanco. Roberto Casaux. En esas tajadas de vida. secretario Juan J. Luego de una gira breve por Rosario. actor de teatro. Elías Alippi. Alberto Ballerini. José Gómez. Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. la compañía encabezada por Florencio Parravicini. después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. recuerda el actor Francisco Bastardi. que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. arrojadas a las tablas. Francisco Ducasse. Para Juan Pablo Echagüe. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923). actor y autor teatral. Luis Vittone. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. César Ratti. "Se asoció casi toda la gente". José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. tiene 47 años y su primera visita es en 1885. participando distintas compañías. que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. Garay. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". En el Apolo. sino que se denomine Teatro Nacional. El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. entre ellas la de Jerónimo Podestá. López. Segundo Pomar. Arturo Mario. la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. participan entre otros Julio Escarcela. Manuel Anselmi.

Arturo Mario. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti. Material festivo. 4 espectáculos de variedades. con entrada libre. diario de la colectividad. En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. abandonado por su compañera Herminia Mancini. o el centro Salamanca Primitiva. Elías Alippi. Rodríguez Peña 254. y Pepino el 88. antes Rivadavia. 3 compañías cómico-líricas españolas. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. En la compañía están además Olinda Bozán. pese a la oposición de su madre. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". cine. y obtiene un gran triunfo. mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. Entra en competencia con los modelos. como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. gramófono. una nueva edición corregida. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. La crítica de La patria degli italiani. ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre. En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. Pablo. Según la crítica de El País. quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". y bajo carpa. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". que anuncia todos los días teatro de fantoches. y la jovencita abandona la compañía. que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. Versos y prosas. entre otras piezas. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. para especial lucimiento de Orfilia Rico. 4 líricas y 1 cómica. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". Para cantar con guitarra. José Pepito Petray. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88. góndolas venecianas y otras diversiones. calesitas. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas. es probable que siguiera presentándose. la unión solo dura un mes. La concurrencia. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. "Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. entre otros. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. Florencio Parravicini en el 12 Argentino. los grandes intérpretes europeos. 7 cinematógrafos. sin abandonar la sala. Anuncia 19 eventos. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . editados por N. Podestá en el Apolo. obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi.prólogo encabezan después sus propias compañías. se casa con Olinda Bozán de 16 años. 5 compañías nacionales. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. Jerónimo Podestá en el Moderno. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. José J.

los filodramáticos son los únicos artistas locales. en compañías italianas o españolas. en centros anarquistas y socialistas. con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas. desde mediados de la década. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. y en ocasiones estrenan obras de autores locales. y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. Dimos 3. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas. en grupos filodramáticos. No hay día de descanso.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. los espasmos producto del fatal veneno. donde muere en un hospital. llamados por el empresario Giovanetti. como Cibrián. aquel que inventara el Cocoliche. el resultado es sorprendentemente real. Serrador. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. al día siguiente de salir del Apolo. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. supera toda expectativa y no admite comparación. En las ciudades de provincias. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano. aunque su verdadero 14 . que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país.249 representaciones". Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. Pacheco el 30 de diciembre. que no produce tantas ganancias como antes. La tuberculosis lo postra en Milán. que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. parte de 1901. Carreras. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. en círculos católicos de obreros. En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades. las compañías profesionales pasan de gira. 8 meses y 10 días. obra de denuncia social. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. Pero ahora no les renuevan el contrato. En sus Memorias. el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. Estrenamos 249 obras. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan.

periodista y autor teatral. y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle. un monólogo y su continuación en un diálogo. estudiado y comentado exhaustivamente. después para Pablo o para Parravicini. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. y también se presentan compañías profesionales infantiles. en especial en las familias de actores. Muchos trabajan desde niños. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. de Laferrère. es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público. poca escenografía. con música del maestro Cayetano Silva. Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente. se escriben obras para los hermanos Podestá. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. nuevas lecturas. como el chileno Alberto del Solar en este período. un modo pacífico de rebelión. al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. son muy apreciados por el público. hacia 1960. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. Florencio Sánchez (1875-1910). Es representado. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. Florencio Sánchez y Gregorio 16 . que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre.prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo. donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período. la difusión de las ideas. pero siempre inspiran nuevas versiones. I . uruguayo.

en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. Según Eva G. el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta. 18 . los tramoyistas. Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'. de piernas largas y flacas "como canillas". tomaba un jarro de agua de una tinaja. El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. en 1947 se establece el 7 de noviembre. se elevó a una extraordinaria altura. y piezas como Barranca abajo. Por otra parte. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos. "este drama. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga. basadas en la acción y el entrenamiento circense. los maquinistas. como Día del Canillita. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. de Montoya. iba hacia el fondo y volvía. no pudo ser superada nunca". Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. sigue la modalidad hegemónica europea. Para Juan Pablo Echagüe. como en las obras breves. La escena nos mantuvo en vilo. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. en la escena final "Pablo salía despacito. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. miraba la cama de la hija muerta. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. y no han cesado hasta hoy. En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. los sainetes. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. muy elogiadas por su asombroso naturalismo. Todos los actores. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. se le caía el jarro. se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. observador y costumbrista. El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. Juan Pablo Echagüe. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. fecha de su muerte. debido a la intervención de Pablo. acepta un corte en el final. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. sus obras interpretadas por los Podestá. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. se sacaba el sombrero. pero opina que es naturalista. En el recuerdo de Olinda Bozán. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea.prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales". Por último. Estábamos asustados. crítico contemporáneo de Sánchez. encuentran unas originales técnicas de actuación. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. la primera versión. En homenaje a Florencio Sánchez. un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. lo considera insuperable como pintor de ambiente.

este interesante drama en un acto -también llamado sainete. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi. A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. Díaz: "Esa será mi obra. Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". inspirado en piezas de Sánchez como En familia. igual que en Buenos Aires. un periodista. con la acción "en Buenos Aires. Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". marido en el hospital por caerse de un andamio. "Nuestros hijos naturales". Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. y el fotógrafo que dice. Pero algunas críticas son desfavorables. época actual". "Natalidad ilegítima".se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. Según Echagüe. donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo". EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. El 30 de mayo de 1904. y en el Teatro Nacional Cervantes. es la obra más completa de Sánchez. del drama de todos los días y de todos los momentos. llorando. enfrentando la hipocresía social y la de su familia. aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. y apoya a su hija soltera que queda embarazada. Desentrañar del mismo seno de la vida. "pero ennegrecida. "una creación fuertemente original". que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica.. la pasión y el prejuicio". es un drama "de ideas".. a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. en el marco del Plan Federal. amargada". Para Echagüe. Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. en gira por Chaco y Corrientes. que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia. la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . es un momento espléndido…". La vigencia de esta pintura social es llamativa. "Ocultación de la maternidad". En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista. EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales.prólogo 2006.GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos. NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". "le tomaremos una así. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa. su 20 II .

adaptada. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. Adela y Anita Podestá. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 . y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. producida como una apuesta. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. A pesar de recibir algunos subsidios. 22 muere a los 46 años. por falta de ayuda oficial. luego se estrena en Madrid en 1906. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta. revitalizando la comedia ya existente. Casi un mes después. Julio Escarcela. Por intermedio de Echagüe que viaja a París. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional. y otro bohemio y contestatario. escribe versos y narraciones. Su primera obra. es el director y profesor de literatura. "hasta entonces ausente de la escena. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. uno de clase alta que se burla de las costumbres. se puede disfrutar de dos autores diferentes. que desaparece después de unos años. a falta de otro más adecuado y expresivo. Alberto Ballerini. según investigaciones posteriores. El aporte renovador de Laferrère. para significar el arte de representar obras dramáticas". Francisco Panchito Aranaz. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. batiendo el récord para obras de 3 actos. ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. El poeta Calixto Oyuela. al que concurre el presidente Roca. una revelación en el personaje de Pepito. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio.prólogo de Laferrère. ya que las clases se separan por sexos. o por falta de calor popular.para formar intérpretes. entre otros. Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro. muy aplaudida. Gregorio de Laferrère (1867-1913). se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. con Orfilia Rico. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. "por humorada". mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. primer presidente de la Academia Argentina de Letras. Laferrère y Sánchez. el 25 de junio. El estreno es un acontecimiento artístico y social. Por 1$ la platea. Blanca. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. de la Academia Francesa. Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. con preocupaciones de cambio social. El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. Jerónimo y Arturo Podestá. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. y es diputado nacional entre 1898-1908. En el primer curso se inscriben 70 alumnos. según las versiones. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. nacido en Buenos Aires.

será un gran comediante con actuación en teatro y cine. que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. Discépolo. entre otros autores. Blanca. que produce una tragicomedia. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. En el elenco del estreno están Orfilia Rico. Lea Cornaro. Guillermo Battaglia. Podestá. entre otros. Alejandrina Cortina. Julio Escarcela. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. Julio Escarcela. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. para trasladarse a la casa familiar de barrio. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. En el elenco están Orfilia Rico. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. Francisco Ducasse. Según Federico Mertens. Josefina Lanaro. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . Elías Alippi. debutante de 16 años. Francisco Ducasse. Alfredo Lanaro. y Jenaro (Enrique) Serrano. María Gámez. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. Comedia satírica con una crítica realista. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. a pesar del éxito de público. Arturo. Pancho Aranaz entre otros. Elías Alippi. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. Arturo Mario. lo melodramático y el realismo. ámbito del sainete. Vacarezza. José Brieva. Jerónimo y José F. Francisco Aranaz. Ada Cornaro.prólogo señorea los arrabales". Alberto Ballerini. Ángela Tesada. al italiano. seudónimo de Jenaro Serrano. Enrique Serrano (18921964). Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. Anita y Adela Podestá. Enrique Muiño. para ella escriben también Saldías. La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable". Además de Mertens. Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. ha sido traducida al catalán.

1981. 1969. MONTOYA. Losada. SÁNCHEZ. 1946. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá.. Río de la Plata. Luis. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. 1938. PODESTÁ. Centro Editor de América Latina.. Buenos Aires. Teodoro. Medio siglo de farándula. A. Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904). Historias de artistas. Irvine. Historia del teatro argentino. Buenos Aires. Futuro.prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. SEIBEL. (Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. Florencio Sánchez y la delegación de poderes. Gregorio de. noviembre. Buenos Aires. 1941. 1988. Una historia de luchas. KLEIN. Buenos Aires. Seis figuras del Plata. Memorias. Teatro completo. Buenos Aires. Juan Pablo (Jean Paul). Texto revisado de la edición original de 1929 por J. Capítulo Nº 190. Buenos Aires. 2002. Mariano G. Buenos Aires. Editorial de Belgrano. Asociación Argentina de Actores. 1930. Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo. LAFERRÈRE. En torno al criollismo. 26 antología de obras de teatro argentino 27 . El teatro en el Río de la Plata. De Diego. Claridad. Santa Fe. Solar/Hachette. de. Buenos Aires. Desde los rituales hasta 1930. 1938. revista Gestos Nº 6. Castellví. QUESADA. ECHAGÜE. Teatro completo. Florencio. José J. Corregidor. Eva G. Ernesto. Julio. ORDAZ. Beatriz. University of California. 1983. 1952. La Asociación Argentina de Actores. Textos y polémica.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

(Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón. La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!. PILLETES PERSONAJES CANILLITA..> ¡ladrones! I.. ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón. vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA.. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!.. ¡Qué frío!...... última hora.!. La otra noche.. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones. ¡cómo nos pusieron!. y hacen unas judiadas con uno!.. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 .. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE.. derrota de los ingleses!.. Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!.. Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua..

. Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa. ¡Galerudo!.. ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver.. Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!.... Sí. por aquí.. más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos... “¡Les vamos a enseñar. como patitos… A mí uno me pegó una trompada. por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio. Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga.. ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!.. cerca de la paleta. dele patadas y trompadas. caray... Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!.. ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!. Pero mi mamá no tuvo la culpa. hace días.. que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado.. los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta). Palo y palo.. esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía. Lo que es mañana. (Se tantea los bolsillos).. galerudos… Qué se han creído. Y nada. Güeno.... (Gritando) ¡Eh... seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo. ¡hoy era lunes!....... Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!. no me pegó. Más pillete será su agüela. ¡A mí con la piolita!.. Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros. tiene derecho!. que otra noche. animal!.. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah. (Se acurruca disponiéndose a dormir.. nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar. ¿sabe?.. ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario.. ¡Ufff!. que entuavía... sino que fue el canflinfa que vive con ella... No nos echen más agua. tarareando una vidalita). miren que compro cincuenta Razones…!”. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No... ¡Musa! ¡Me via acostar!.. A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?.. antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) . ¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!.. ¡no va más.. ¡Grande el sargento!. ¡Zas! ¡Una mariposa!.. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios).. pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres. Los reporters. (Recoge un pucho).. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa)... nos sacaron de allí.... Así son las cosas. ¡Razón! ¡Día!. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo). ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios). ¡Macaco! (Entra). Nos corría el agua por entre la camiseta. es claro!. en el pulmón debe de ser. Cuando un de repente… ¡Zas!..¡ladrones! calentito!. ¡Me armé!. ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha.. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!. (Se sienta en el umbral de la puerta). ¿qué gano?.

¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh. (Atropellando la puerta... VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?..... ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí.. ¡Zambomba!.. que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose).. vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!. ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro.¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!.... ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente). ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios). ¿Cómo entro?.... ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando).. ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!.. (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?.. (Amenazándolo) ¡Ya.. La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?. Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 . TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!....... golpeando con desesperación) ¡Ahí. Para el cocktail mañana. ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón). o una cobija.. dirigiéndose a la derecha para hablar. Seguro… ¿Y ahora?.. ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?. ladrón.... Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che.. ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue. TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar... sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo). ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!. qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda). (Deteniéndolo) ¡Vamos... Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse). hijo de mil perras!. Bien CANILLITA: ¡Ay... aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita). (Entra).. eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah. (Le da con el pie). Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah. ahí! ¡Dame los seis reales!. CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora. Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?. Aparece el trasnochador visiblemente ebrio. largo! Mandate a mudar. compadre! ¡Borrachón!. CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!. No tengo ni medio. VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!. ¡Canallas!. (Se detiene y busca en los bolsillos). sí! ¡Yo le voy a enseñar!.. ay! ¡Hijuna madre… borracho!.. (Lo empuja).. podían alcanzarme un saco de ahí adentro..

. ¡Ah. se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea.. a ver! (Mete la mano al bolsillo)... ¡Abran. ¡Me los robó. ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay. mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame. ¡Ahí. ay. Parece de plomo. VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah. ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver. ¡Un peso falso! ¡Ay..... sí señor!. quedan los dientes marcados!. ¡Sí que es falso!. ay! (Llora). (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante). ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!. ¡Y ahora en casa. ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo. ¡Ay. ladrón. ese pillo!. (Forcejea por soltarse y lo consigue). (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo). II....¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). Ahí viene uno..... la escena brutal acostumbrada). abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh. ay. TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 .. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!. cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante. ay! ¡Me han pagado un peso falso!.. trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio.. (Lo prueba con los dientes).. (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón.. hijo de una y mil madres!. hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!.. ay. CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!. ¡Cámbiemelo! ¡A ver.. (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar. ay! (Llora un instante fuerte). ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí.. ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró. ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA.. qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!.

Lo conozco. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor. ¡Atrevido! ¡Vení.. Canillita. Estese quieto. le voy a hacer un regalo. (Tira el peso y se aleja). “¿no ve que sí que voy a entrar?”..¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga. CANILLITA: comisión de Caridad. ¿quiere?.. ¡No ve que sí!. no sea pavo… Deme el cambio si quiere. eh?. Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte. me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí. Todos son iguales. ¡Ay.. ¡Ah. Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece. no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!.... no! Dame el peso primero.. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. Voy a llorar un poquito. nomás. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar. Sí. salga. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. entre. Te conozco. sí.... ¡El único!. ¡La gran perra qué desgracia!.. ay!. veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada. y siempre que se lo tengo que llevar. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón. mi hijita. pícara! Un peso falso. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola.. me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete. ¿no? LOLA: (Compungida) No señor. ¡Un peso falso!. sí. Las otras noches el viejo aquel. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 . Sigue un número... Me quería agarrar la LOLA: Salga. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso. el 6850. ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla).. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!.. ay. (Finge que llora).. gerente del Banco. mirándome con los ojitos muy vidriosos. el presidente. entre”… Y me quiere agarrar por todas partes. muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano)... (Llora) ¡Ay. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate. me dice: “Entre. ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. hija. ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma. ¡Me dan ganas de llorar de veras!. (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear. ¡Ah. (Al oído).

a verlo!. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos. dos vintenes paraguayos.. ESCENA IV Lola. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín.¡ladrones! Barcelona!. ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala. (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. es que… Me dieron LOLA: un peso falso. Y bien falso.. ¡Chanta! ¿Y qué tenés?. Mutis)... Salí de ahí. cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!. 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino .. (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo. en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro.. El hijo del diputao. Mirá.. Bueno. CANILLITA: ¡Ah.. no llorés. Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. ¡Valen más que un peso falso!. Canillita. Esperame aquí.. es el mismo. (Se va por la derecha silbando). ¡A mí me dan cada paliza!... ¡Pero volvé pronto. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece... Canillita! Entra el Trasnochador. no seas boba.. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina. CANILLITA: Sí. Y se me ha escapao. hijo ‘e mil madres!. pero seis vintenes no un peso.... Pucha. Dámelo. LOLA: (Lloriqueando) No. ¡pero vos te vas a disparar con la plata!... ¿Te dio la biaba tu mamá?.. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más... ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da. ¿Estás llorando?.. ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?. ESCENA III Lola. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí.. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!. ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa. lo conozco en el chambergo. Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno.. Prestámelo y vas a ver… Sí. ¡Oiga! ¡A verlo.. ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?. y todavía nos dio un caramelo de yapa. ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí. ¿no te acordás? ¡Las otras noches. no seas así... ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto.... ¡Es un gringo más bobo!. no me pegaron. Dame el peso. Mirá....

Salí. saca un fósforo. Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. cómo? Pucha que estás apurada. a decirle que su hijo es un embrollón. Ajajá. si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí. (Regocijado) Ahora verás. (Desdobla una hoja grande de papel en blanco). sí! Pues ahora le viá enseñar. Quedate quieta. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). (Escudriña el bolsillo. no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves. ¿Cómo. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 . Voy a llamar al Vasquito. ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí. (Se encamina hacia la puerta). ese chico?. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. ¡Eh. (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. a Pedrito. ¡Salí! ¡No te metás. ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. tengo otra idea... Esperate. que es una A… (Riéndose) Ay. ¿Ah. ¿no?. (Le da los diarios). Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. bárbara. arrodillándose junto al papel). Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo). Lola. Bueno. o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá. al Lalín. cuidámelo. Dame los diarios. al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea. que ya vengo… Pero.¡ladrones! LOLA: ¡Ah. curiosísima. no? Dejá nomás. Mozo.. y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. no me chorree! Sí. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán.. ¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. Lo toma y vuelve. CANILLITA: Haceme caso a mí. Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones. Y ahora. venga… (Recibe de nuevo el pincel. poquito un pincel mojao. Sí. al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). Vas a ver. bárbaro. enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia).. ¿No tenés un palito?. hace otro tanto a su lado. Teneme los diarios. aquí debo tener uno.. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. y hace como antes). mirá… Querés que le… (Le habla al oído).

(Desaparece por la derecha). Dejame ver a mí también. Pucha que está bien. no señor… E… N… E… Tenés razón. Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. quedate quieta. Tenelo vos. Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. Salí de ahí. (Le da el papel). ay. Che. ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay. qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. ¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé. traé! (Le saca el papel).. ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno. LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay.. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. Tomá. (Con voz lastimera) ¡Ay. pues. Se oye el estruendo de una caída. ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No. A ver. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes. Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra). (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas. ¿eh? Eso ando buscando. (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba... ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno. ay! ¡Lola!. a ver… ¡Ay. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia. acercándose a la izquierda). así. Te vas a quemar. pintor. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Muchas gracias. (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. O. 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto. Cuando esté en la ventana me lo alcanzás. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido).¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo. LOLA: ¡Ay. qué lindo! Y ahora viene lo mejor.

.. Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah. Se oyen quejidos.. pero la puse! ¿Dónde. (Al levantar el brazo da un grito). CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola). ¡Canillita!. Yo quiero verlo. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia.. pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 .. usted mataperros!.. vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay.. No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!.. (Le saca la sangre con el delantal). vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver. Sí. (Con timidez) Nada. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!. Trae la cara ensangrentada. El vigilante y unas personas cruzan corriendo.. Mutis. ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado.. me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh... mamita! ¡Me he quebrado un brazo!. Se oyen voces. mientras tanto algunos señalan con la mano. ay. nada… estábamos jugando y… No... Si no es nada. Instantes después entran con Canillita alzado. ay! ¡Por culpa de esos canallas!.. Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan.LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!. ¡Ay. (Le hacen lugar). no mientas.. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí. VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay.. Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado. Decí la verdad. (Reaccionando) Yo disparo.. dónde? ¡Allí!. Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha). ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay. ¿qué estaban haciendo ustedes allí?.

Canillita Florencio Sánchez .

> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. UNA CÓMODA DESVENCIJADA. BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN. DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. DOS SILLAS. HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO. EL NIÑO ENFERMO. antología de obras de teatro argentino 51 .

Claudia... Si se está quietito. ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!. ¡Brr!... ¡Ahí está ese pícaro!. pues en cuanto los filo los caloteo. soy embustero.. ¿Qué decía. ¡Es un pícaro. sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí. así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!. hijo!. que eso le hace nana!.. ¡Sí.. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido. gran descarado... ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?.canillita Arturo. Panchito Pugos. cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí.. Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate. ¡Brrr!. ¡la pucha que hace frío!. (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente). doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . sigo travieso. no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario. Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares.. ¿Un beso? ¡Veinte. ¡No faltaba más!. ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?. muchos juguetes le voy a comprar. gran personaje. Música Soy Canillita. con poca guita. arreglando cuidadosamente las cobijas) Así. y aunque cuentero no mal muchacho. CANILLITA: Buenos días... y muy mal traje. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones. ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!. soy vivaracho. ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan). CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos. ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva.. chusco y travieso. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros.. ¡Que sos pavo!. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente)... cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. hijito!..... Canillita. Muy mal considerado por mucha gente..... soy honrado. no se destape.. soy bueno.. Pero.. un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto. Bueno.. ¡Se vendían como agua los diarios!.. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama. desfachatado. ¿eh?. Son mis amigos Pulga y Gorrita.. CLAUDIA: (Sentada... A mí no hay quién me corra yo le garanto..

. un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?. amontonao.. ¡Como era domingo y no había diario... Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante. ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!. ¡A la fonda!... gringos. por ésta!. CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!..... el loro le clava el pico en un dedo.. ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada.. ¡No le pegue a Canillita!. El Poroto.... Y no se animaba a bajar del buque. El tanaje así.... ¡Si se afeita!. pebetes. ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!. ja!. nos juntamos con Chumbo.. D... por Dios!.. ¡Ja. ¡Estás muy gallito!. che!. ¡No crea. “¡No se apuren. ¡Qué farra!. ¡Perdido!. sillas de paja!. Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!.. Dichos.. ¡sinvergüenza!. rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!.. Poroto da un grito y… ¡zás!.. ¿no?.. la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno. bien mía.. ¡Mi padre. ¡Farreando! ¡Fío!.... empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles. vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa.. la Pelada. ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!. que es un desalmao... “Si me da un cinco se la alcanzo”. ¡Yo te voy a enseñar!.. Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda.....canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?.. Güeno. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo. BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora. ¿sabe?.. a la fonda de los muchachos. baúles. Gorrita y una punta más!...... ja... le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel... ¡Trompeta!.. mujeres.. Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!..... allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata. colchones. ¿Y a mí qué?. y cuando le iba a alcanzar la jaula.. Pa eso lo gano y es mía.... viejos… ingleses.. ¡Mamá!.. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!.. ¡No!... el Pulga. don Braulio. (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!.. dispués nos juntamos con Martillo.. Sí... Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla... Don Braulio. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!. ¡Ni usted ni el tipo ése!. (Se levanta y va hacia Canillita..

. hasta de matarme!. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?. don Braulio. refilá el vento!. Cualquier día va a suceder una desgracia.. BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!....... BRAULIO: ¿Ha visto. ¡Pobrecito!... ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!. Pero… ¡Bah!... ¡Lárguelo por un cañuto!.. ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D.... acariciándolo) ¡Vamos. que no tiene la culpa. sos un bandido!. ¡Canillita. (Deshaciéndose. (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!. le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa. te lo doy…. después que lo he conocido a fondo. CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No. doña!... ¡Es que me da un estrilo!... que lo estrecha sollozante). BRAULIO: CLAUDIA: D. que te jugás la plata! ¡Canillita. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!. ¡No seas malo!.canillita vive de la ufa!. más bien que quererlo... y va hacia él).. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así. si adivinás lo que es. doña Claudia?. Tiene razón. ¡A ver!. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!. (Se enjuga las lágrimas) .. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita... ¡Cariño no!. (Llora).... BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino . Canillita abraza a Claudia. Yo… Yo… por ejemplo.. pam. que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!. D. ¡Y pim.. no puede ser padre de nadie!. ¡Parece mentira.. ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!. (Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!. empieza con t… ¡Bah!... ¡Es lo que le conviene!... BRAULIO: ¡Sí!. ¡Bah!.... con pedazos de pan duro y con sopapos.... BRAULIO: ¡Vamos. vos me estás robando! ¡Canillita. muchacho!... ¡Gran perra!.. porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!.. D. Ese… ¡es un canalla!.... botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre. ¡Qué ha de matar ese sotreta!. ¡Sí.. vamos. señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D. ¡Pero desde que vive con el tipo ese!. (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan.. pum!. ¡Ese no es mi padre. ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?... si yo no lloro!... ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!. (A Arturo) ¡No.. pobre hijito mío!. que continúa de pie sobre la cama. ¡Traé!....... Ya sé… ¡Un trompo!. por culpa de ese sarnoso. (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!. BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja. que no es para tanto!....... Hoy. ¡Canillita! ¡Vení!.... no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D. ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre. no me pegaba ni nada.......... (Muy conmovido. ¡No llorés... ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito... Bueno. D.. ¡Dámelo!... pero en esta casa..

. don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!..... eso es feo. De esta botella le da una cucharada cada dos horas. Cuando quiera. ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh... Busca el prendedor… ¿No responden?. (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 . tapándose las narices… ¡Vaya!. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!.. Adiós. Lo vi en el almacén de la esquina. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!.. Claudia. tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!.. BRAULIO: Dichos. No sé… ¡Nadie!.... ¡Ay.. ¿Quién me ha abierto el baúl?.... ¡Es claro!... ¡Y ahora bien tapadito!. gracias!. ¿Qué es esto? ¿No está?. ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D.. BRAULIO: CLAUDIA: D. Arturito... ¡Vea cómo yo lo tomo!.. gracias.. joven!. ¡Que no se diga que tamaño hombre!. y de las obleas. (Enciende un cigarro. he dicho… ¡Cómo!. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios. Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!...... señora.. Dios mío!. una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien.. Cosa mala se encuentra siempre.. ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!.. ¡Eh. no sea así!.. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver. (A Claudia) Hasta luego. a las dos… y a las tres… ¡Ajá!. CLAUDIA: D. ¡Me ha hecho usted un gran servicio!... ¿Quién ha andao con mis cosas?..... PichÍn.... ¿Cuánto le dieron por el prendedor?. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!.... Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata. por favor..... Pórtese con juicio… ¿eh?. CANILLITA: Prieste un fósforo... ¿A ver?. ¡Con esto se va a mejorar pronto!. ¡Vamos.. a la una.. Arturo CLAUDIA: Sí. Casi lo has volcado… Vea.. no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!. Muy bien. PICHÍN: (Entra sin saludar. BRAULIO: CANILLITA: D. con el niño!. Y diga.. ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. No crea que me ha costado poco. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay. Así. ¡Es dulce. ¡Cómo no!. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser)... ¡Caramba... BRAULIO: Braulio y hace mutis). ¿A Pichín?.. muy rico!..... ¡No seas malo!.. chiquito. convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D.canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito. arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente). Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos... BRAULIO: No. Hice poner la papeleta a nombre de Pichín.. ¿lo ha visto a ése?. Dios mío!... aquí están los remedios. ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo.. don Braulio. (Muy alterado. le quedan veintiséis. porque está muy débil. Con la cuestión del robo de la joyería.

¡Si tenés más ahí!.... Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da. Pancho!.. ¿Te callás?. ¡Hablá de una vez o te la doy!. Y si el gobierno llama las clases a formar. ya lo sé!.. ¡Traé.. ¡Le voy a enseñar!. ¡Ah. ¡No!..... ¡Mamita!.. Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente. La Prensa.... Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!....... ¡Mamita querida!. se venden lo mismo que si fuera pan.. ¡Yo no lo he tocado!. Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos. PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?... ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!... yo doy!. asustado) ¡Mamita!........ ¡Pancho! ¡Pancho!.. 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 ..... (Incorporándose.. ¡Ah. ARTURO: ¡Mamá!.... te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!.canillita prendedor?.. avanza jugando a la chantada con cobres. boliches y bars.. ¡Sí. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!.... ¡Me has espiantao toda la guita!. ¡Doy yo! ¡Güeno!.. Patria y Standard.. ¡Ya está!.. CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE. No me pegués. Mutación.... Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero.... ¿Qué lo has hecho?.. pero no quiero jugar más!.. ¡te digo!...... CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas. pillete!.. ¡Siás otario!. Canillita.. ¡Yo lo saqué.. con el grupo de muchachos. ¡Ya verán!... Decí… Decí… Decí.. ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!. La Nación. PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!. (Corriendo detrás) ¡No!.. ¡He visto salir al Canillita!.. Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?. ¡Nada!. de igual manera “viva” el partido Nacional.. Claudia llora. (Vase). ¡No juegues más!. Él no ha sido.. ¿Dónde está el prendedor?... ¡Respondé!...

.. ¡No me vengas con cuentos.... me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad. ¡Compre. que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas. escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr).... PICHÍN: ¡Canillita!. ¡Vení pacá!.. (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario. Pesquisa.. (Al ¿Cuál era. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver. ¡Cuando yo te lo digo!.... (Confundido) Bueno… Sí… es cierto..canillita Se sientan en el suelo formando rueda. ¡Mi han galotiado!. Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!.. ¡Diario cuarta!... pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué. Yo viá proceder. ¡Es un ratero el muchacho!.. ¿Cosa fate?. PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes.. y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 ...... ¡Eh!. PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!. ¡Es ése más ligero que viene adelante!.. vos... ¡Desen vuelta!.. CANILLITA: Dichos.... TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!... porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!. de chambergo gris… ¿Y estás seguro.... Lo decía por las dudas. ¡Al bullón!..... (Corriendo) PichÍn. hombre!.. PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!. ¡Pronto!. retrocede un paso.. de que él te robó el prendedor?.. che? El que iba adelante. ¿Por qué me agarra?.... ¡Salí de ahí!. ¡Ya sabés. señor?... Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado.. ahora?...... ¡A seis y medio pago!. Canillita. si quiere. ¡Por alguna imprenta!.. (Gritando) ¡Diario cuarta!. ¡Diario!. Todos se echan a correr en tropel..... ¡Zas!... pero no me hagas hacer una plancha después. hermano.. Pues bueno. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?... gringo!..... ¡Cuarta!.. ¡Cómo no!.. Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera. ¡Está bien!... muchachos!. no más… ¿Y ánde lo agarramos..... ¿Eh?... ¿eh?. Gármino!. ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas). ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!..... Se oyen varias voces..... ¡Salí de ahí!. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?. ¡Revolución en Montevideo!.. ¡Procedé no más por mi cuenta!. PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!. ¡Diario cuarta!... ¡Revolución en Montevideo!.. gritando. (Desesperado) ¡Eh… Canillita!.... que yo!. ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!. ¡Revolución en Montevideo!.. ¡Sí. Los muchachos rodean al tano...... UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?..

corriendo) ¿Qué es eso?. no más!... ¡No me pegués.. El agente lo hace violentamente. (Impacientándose) ¡Eh.. trompeta!. ¡Salga de ahí!. PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!. ¡Soltame. Señor. ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!.. ¡Canillita!. pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!. Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!.... indignado) ¡Yo.. ¡Ah.. (Lloroso) ¡Vea.. ¡Botón trompeta!. mocoso!.. ¡Tomá!. Salen algunos transeúntes y se detienen... ¡Canalla!. ¡Tamaño zanguango!. (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!..... ¡Es un ladroncito el muchacho!... ¿No puedo vender diarios.. ¡Ladrón!. ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!.. (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá.. presenciando la escena.. ¡Maní!.. no más… ¿Por qué lo lleva?. ¡Si es por eso. ¡Yo. Pulga.. ladrón!. 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 . (Llega de izquierda. PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!. ¡Mamita querida!....... vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!. El agente lo tirona. ¡Una gran perra!. PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo. (Irguiéndose. VENDEDORES: Marchá.. ¡Oh!.... (Lo escupe) Pichín va hacia él........ ¡Que lo larguen!. Canillita. ladrón!. (Se incorpora).. hij’una madre!... forcejeando. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?.......canillita ¡Qué también!.. señor!. ¡A matar!.. ¡Le juro por esta!. no más!. ¿Qué ha pasado?.... ¡Me la vas a pagar!.. (Tironea). oficial… Yo no he faltao.. ¡Ahora sí que no me llevan!. botón!. (Forcejea por desasirse). PICHÍN: ¡Llevalo. ¡Con que eras vos.. ¡Que no he dado motivo!.... (Volviéndose.... (Compungido) Vea. che!. ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!.. (Lo tironea del saco)......... que ahora voy a hacer la exposición!. entonces?.. gran perra!. a la comisaría... yo sé lo que hago... Dichos... un curioso.. UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!... amenazador) ¡Y a vos también!. El agente lo va llevando de a poco..... Agente. ¡Te voy a matar!... Vendedores. ladrón!.. ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?. ¿Y por qué me va a llevar?........ arrastrándolo hacia la izquierda.... ¿quiere?.... PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!. vamos.. ¡Zas!. (Asombrado) ¡Oh!. ¿Yo qué Dichos.. no más! Dígale que me suelte..... vendiendo diarios y me agarra de vicio... canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín. (Rabioso) ¡Largame.. Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha. PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir. no más. AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?. ¡Suéltelo!.. ¿No tiene vergüenza?... PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!.. cae al suelo y se levanta desesperadamente. amenazador.

silencio.. Pichín.. Muchachos 1º.. QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA... ¡Perdiste! ¡Pavote!. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA.. después Batista y un Vecino. sabemos que es malo!. hay en esta casa. MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. ¡Sino esos pilletes!.. no se enoje.. Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE. ¡Andate pa dentro. ¡Mentira. BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!.. AL CENTRO. ¡Perdistes. 2º y 3º. Vidalitá. marchante!. don Braulio!. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO.. ¡A ver. huyen en todas direcciones. DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA. MUCHACHOS: Disparen.. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D.. Se la voy a dar. más calma! Atienda el puchero. ¡Mentira! ¡Mal haya!.... (Burlones) El cuco. eso es trampa!. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA... Mutación. D. (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen). que le rompo el alma!.. MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!... enfurecido. perdistes!. ¡No juego. ¡A cinco centavos!. (Burlón) ¡Está bien.. y tirándole el saco. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 . UN VENDEDOR: D. (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!.. Batista y su mina..canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo. ¡Cayó sobre la raya!. a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala. UNA TINA DE LAVAR. nos va a comer. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina)... Vidalitá. Vecinas 1ª y 2ª. ¡Cuidado.. VECINA 2ª. Don Braulio. Batista. EN LA DEL FRENTE. ¿Quién ha de meter?. muchachos. lo corre.. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA. sillero. Los curiosos también se alejan. se llevan la palma. SENTADA TOMANDO MATE. ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora.... SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA. BRAULIO: VECINA 1ª: D. ¡Qué miedo!. ¡No puedes hablar!.. (Huyen). mocozuelos... UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA.... BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas.

Vidalitá. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!.. (Dirigiéndose a la Vecina 1ª). son pura parada... Ché. Vidalitá. agujas. ¡Qué nubarrones!.. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. tarjetas postales.. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas.. ¡Jesús!. porque está ladrando de hambre.. ¡Nooo!. calzoncillos. como a las gallinas. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino . festones. MERCERO: Con esa ladiada. peinetas. madapolán. Basilia. BRAULIO: MERCERO: hilera. libros de misa. ¡No seas tan mala! No seré tan mala. con mis vecinas.. Vecina 2ª. ¡Sigue tronando!. camisetas. BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras. No quiero batifondo. VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!. Libros de misa. corbatas.. BRAULIO: Hablado D. Pañueletas. Don Braulio.. cinta de El miedo no es zonzo. pañueletas! ¡No!..BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa). servilletas. Me viá a dormir. marchante?. BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D.. VECINA 2ª: D. Diga... A que no se arañan. ¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?. aprontá el bullón y no te metás. BRAULIO: Vecina 1ª. D. (Se frota las manos). D. Vidalitá.. cortes de vestido.. doña. Delen un hueso a ese perro. alfileres.. jabones. Diga. ¿Cuánto paga. esponjas. y los parches porosos. hago dos apuestas. BRAULIO: VECINA 1ª: D.. marchante…. sombreros de paja.. D. un Mercero. BATISTA: Dichos. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?. (Hace mutis). ¡y biabas también!. jabón… ¿Precisa. Vidalitá... carreteles de hilo.. botones de hueso. Ya lo creo.canillita D... las comadres éstas. BRAULIO: Sí. pero no me corren. Se va el Mercero.

.. ¿Por qué?. ¡Qué infamia!.. ¿Y pa eso me llamás?... ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!. (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!. Salen chicos y algunos vecinos. Iba vendiendo diarios y me lo cacharon. (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D....canillita D... ¡Sí.... BRAULIO: Don Braulio... ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D.. ¡Escracho!. ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!.. no más!. don Braulio.. BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!. BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino .. Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno.. tironeando a la primera. Don Braulio se interpone. ¡Con piedras!. ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?. VECINA 2ª: D.. madamas! ¡No hay que enojarse!. VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!.... ¿Qué es lo que ha pasao?. ¡Viejo chancleta!.. BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D. ¡Nada!. ¡Pobre muchachito!. ¡Ya comprendo!. ¡Qué más se quisiera!... D. ¡No me echo aceite en el pelo!..... Batista.. ¿Cómo?............... Déjela. ¡Cuando no podés.. ¡Trapos sucios!... ¡Oh!. BRAULIO: ¡Caramba… señoras!.... Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín.. Pichines.. (Entra en la 71 Dichos. ¡Eh.. ¡Caminate pa dentro!. ¡A mí!. en todas partes es igual. BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?. VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar.. desgraciada!.. (Se abalanza a pegarle).. ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando)... (Risas). ¡Vamos a sacarlo en seguida!. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!. ¡Es que si no la saca.. La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo. se la saco yo!.¡Viejo achacoso!..... ¡Trapos sucios!.. (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!. Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo). ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma.. Batistas... Pulga.. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!... ¡Ya!.. arrastrada!.. dale la razón. ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!. ¿Qué ha hecho?. ¡Caminá pa dentro.... más despacio!..... ¡Ladrona!. ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!. ¡A mí!... BRAULIO: PULGA: D......... BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D... BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa. BRAULIO: cana!. ¡Con lo que pican las avispas!. la otra se abalanza y riñen.. ¡El estrilo es libre!... ¡El chaparrón!. ¿No te dije que no quería batifondos?..... A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes. D. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!. te he dicho!. pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor.

Dios mío!.. (Resuelta) ¡Decí.. ¡Ay.canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto.... ¡Qué retobada estás.... pegame aquí!... (La toma de un brazo). ¿Por qué?... ¡No!.... ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?. Muy buenas tardes. ¡Yo!... vieja!.. Dejame salir… ¡Che!... ¡Yo tengo la culpa!. ¡Donde a usted no le importa! (Avanza). (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ..... ¡Virgen santa!. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!.. Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!.... ¡El prendedor lo he sacado yo!... que me tiene con cuidado. a la primera.... ¡No ha de aparecer tan pronto. ¡Qué!.... vecina...... ¡Meterlo en cana.. para mandarlo a ver otra vez al doctor.. ¡Qué ando queriendo!. ¿No lo han visto... ¡Yo tengo la culpa!. ¡No tengas vergüenza!. Aquí a la vuelta..... Estoy esperando a Canillita. CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes.... Pero esto no va a quedar así... ¿Para qué?. (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!. ¿Entiendes?.... ¡Yo!. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí. (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!.. (Irónica) ¡No!. por ratero!. ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla. infame!...... Un chico. dirigiéndose con Pulga a la calle). ¡Bueno!... ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!.. chicos. ¡Oh. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa. ese hombre… ese hombre!.. pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti. ¡Yo… yo… yo soy la culpable!.. Sí… ¡Y hemos acabado!.. ¡Caminá pa dentro!. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?. ¡No!. ¿Qué decís?. (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?.... Pichín.. ¡Por nada!... a mi hijo? ¿Sabe.. en un borracho... yo lo he sacado!. miserable… ¡Sí... doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?. ¡Un prendedor!.. ¿Has acabado?. ¡No tengas miedo!... ¡Ya 73 Claudia. Dichos. ¡Pobre hijito mío!.. ¡Si me vas a castigar... ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?.. Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo. ¡No haberme muerto antes de conocerlo!.. Varios chicos quedan jugando a la rayuela. Vecina 2ª... en un ladrón como vos!. ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!.. para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas. ¡Che no te pasés!... No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin..

. ¡Pa que le alumbre el suyo!... Canillita... ¡Pa dentro!. ¡No se enoje!. ¡Lárgueme!. ya sé… ¿Querés sacarme la plata?. (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!... TELÓN FIN D. BRAULIO: Dichos.. ¡Ah!.. ¡Pegá!. pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?.. BRAULIO: PICHÍN: D.. ¡Viejo taquera!.. éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada).... pues!. (Le pega en el rostro)... ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!.... (Se abalanza sobre don Braulio.. BATISTA: CANILLITA: D. PICHÍN: D. que se ha mudado usted a mi casa?..... Cuando va a darle el golpe.. PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!. Batista. doña Claudia. BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!.... ¡Qué notable!.. ¡Ya!... no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!...... Claudia lo sujeta también. (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 . ¡Está bien!. ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!. te he dicho!.... ¡Andá... (Apartándose) Tenía razón.. compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad.. ¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!.. (Saliendo) ¿Otro bochinche?.. don. ¡Pegá!. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!.... ¡Pero será inútil. hijito! Esa plata es sagrada. ¡Sí! ¡está bueno!...canillita sabés que nunca me he defendido!.. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos.... ¿Qué te entregue los treinta pesos?... ¡Asesino!. mocoso!. (Soltándolo) ¡Lo ve..... ¡Pegame!. Don Braulio. Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!... Primero… ¡Andá pa dentro!... ¿Dónde vive la señora?. Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. (Reponiéndose) Diga.... ¡Quédese quieto!... BRAULIO: ¡Eh. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro.. CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!. Pichín retrocede espantado... BRAULIO: PICHÍN: Dejalo. don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!. que ya ha de encontrar quien le dé su merecido. ¡Que lo mato a ese perro!... BRAULIO: D. (Queda estupefacto)... (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto). (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho. ¡Al fin!. ¡Ah! ¡Don Braulio!.. Yo no quiero pelear con usted.. (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín. ¿Entendés?..... ¡Tomá!.. ¡No aguanto más!... Ansiedad).. ¡Valiente!..

Barranca abajo Florencio Sánchez .

ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. PERO DE BUEN ASPECTO.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. UNA VELA. su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA. sus hijas RUDECINDA. UNA TABLA DE PLANCHAR. UN SILLÓN DE HAMACA. hermana de Don Zoilo MARTINIANA. ES DE DÍA. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES. UNA CAJA DE FÓSFOROS. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. UN BANQUITO. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS. CUATRO SILLAS DE PAJA. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. antología de obras de teatro argentino 79 . el comisario BATARÁ. PRUDENCIA Y RUDECINDA. PLANCHANDO. UNA MESA. UNA AZUCARERA Y UN MATE. comadre ANICETO. GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos).

Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida. sí! ¡Ah.. ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela). Robustiana. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto.. Dolores. Paresé. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda). verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo. por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. ¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. ¡Hija mía. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!.. DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. mujeres. como hacen algunas… ¡Juá. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. ROBUSTIANA: ¡Aquí.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. ¡Juá. limpia las manchas de sebo. hija.. relamida.. esos parches.. ché Robusta! (A Prudencia) Vos. ché. Potro. que te pintás con el papel de Poneme pronto. pero no pa tu doma. Se me parte la cabeza. juá. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!.. pues. Rudencinda.. mi Dios y la Virgen Santísima!. preparame esos parchecitos… ¡Ay. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre). ¡De las cosquillas!. Pues tomá. juá. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 . hija. ¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues. para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara). en el aire no puedo hacerlo.. Prudencia. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. estarías todo el día ocupada. ¿de qué te reís? ¿Yo?. juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea). (Se acerca a la mesa. la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela. por favor. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. rezongando. juá! (Al ver que no la alcanza).. (Corre hasta la mesa y toma una plancha).

Pausa. ¡Pronto... Don Zoilo aparece por la puerta del foro. Aquí. cebame un mate de hojas de naranjo.. ¡Eh!. María y José! Mala cara trae el tiempo. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. que se enfría! (Colocándole los parches).. dijo el muchacho cuando vino.. ajajá! Gracias. Se levanta de la siesta. Yo lo puse. y misia Dolores suspira quejumbrosa.. Pero amalhaya que no suceda. DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido. ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos. FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 . ¡Linda cosa! Che. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay.. Si hay agua caliente. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay... porque se las he de cantar claro.. Avanza lentamente y se sienta en un banquito. Tal vez se haga con agua.. está muy equivocado. ¿Tás sordo? Decí... hijita mía.. ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido. ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo. mama. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo. PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. Y lo pior jué que nadie le respondió. ¡Zoilo!.barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio. Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno. ¡Ay. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. ¡Zoilo!. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero. Parece que viene tormenta del lao de la sierra.. ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao. Jesús. la refriega sobre una chancleta ensebada). (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos. Pasado un momento. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!. DOLORES: (A Robustiana) Mirá.. Rudecinda rezonga fuerte.. Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto.. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera... Prudencia plancha tarareando. Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!.. (Toma otra plancha.. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo. ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha. Rudecinda. Che.. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas.. ¡Ay. Pero él me lo hizo sacar.

. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice. comadre? ¿Cómo te va.. ña Martiniana! ¿Cómo está.. ¡Qué tormento. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores. ¡Cusí. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. decime. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento. algo de eso he oído! ¡Ay. aurita. cuando menos. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo.. ¡Sí. Parece medio maniático. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos. muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta.barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle. Prudencia? ¡Ay.. hijita. le han comido vaquitas y majadas. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. ¿Y mi ahijada? ¡Güena.. perder el campo en que ha trabajao toda la vida. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. no te pongas colorada.. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che. ¿Dónde? Será muy lejos. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!.. mujer!. que está de baile. FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 . De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal. pues nosotras no sabemos nada. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho. Así le decía yo al sargento. a cualquiera le doy esa lotería. También. El comisario es buen cantor. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza. Lo dudo.. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh.. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. como se dice. cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. una camisa pronta pal sábado. ya que no me convidan.

Puede venir el viejo. ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo. y no. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba.. Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio. se me hace que no harían güena yunta. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo.. “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”. a ver si dice algo pa mí..barranca abajo trabajador no tiene reparo. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. ¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata. a verlas! (Acercándose). dicen que anda la virgüela. Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”. (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel. che? Leé pa las dos. ¡Si será zafao el rubio!. punto. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. Fijate prontito.” ¡Ah. Esperate. Hay un punto en la letra sí.. ¡Sinvergüenza. (Como dando una señal) Muchachas. en todo tiempo. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí.. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis. No dice semejante cosa. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda. (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta). viene lejos. “Sí”. ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho.... comadre. (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. Leé no más. Si me convenzo de que me amas de veras”. (Escondiendo la carta). ¡A verlas. (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía. che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. A ver.. bueno! (Lee). RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño.. Pues yo misma voy a plantarlas. pero qué querés. No. ¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. “me convenzo de que me amas de veras y. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . El resedá se quedó en casa. Tengo una sola cosa que reprocharte. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava.

de juro! Ya lo ve.. pa pagarlo con mi platita. la pobre. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana.. que no tiene qué ponerse. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 . Nicolás. (Que ha estado revisando las maletas. vos que tenés güenas ZOILO: piernas. ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería. pasiando un poquito. ladiate de áhi. desgraciao.. (Volviéndose) ¿Has visto. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. No tengo plata. a grito) Ché. Que tenés gente en el altillo. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo. (Yéndose. Dame entonces la plata. Güeno. ¿Ande está eso? Tará ahí. Mañerasa la tubiana. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. Mentira. (Zalamera) Güenas tardes. Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar. (Mirando al campo) Y mesmo. (Mutis). pisando las riendas. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor. después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos. Ahí se iba tu yegua campo ajuera. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. Bueno. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano. yo haré las compras. ¡Oh!. o te sacudo un guantón. Así será. ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. Eso es lo que hay. atajamelá. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé.barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che.. ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. Don Zoilo.

.... DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa. hipócrita. Mirenlá. pero reacciona rápidamente).. lengua larga. ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá. Buena jesuita sos vos. tísica.. Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos. Las tres mujeres retroceden asustadas. (Airada. Las vas a pagar todas juntas. mama. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores).. ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene.. no hay cuidao. alzando una planta) A ver. que hay gente desalmada en este mundo. Vale más ser eso que unas perversas y unas.. Parece mentira. ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo).barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate. ¡Perra vida!. repetí lo que has dicho. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá.. Es no tener ni pizca. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé. ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente. no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas.. pues. largá el veneno! (La amenaza). desorejadas como ustedes. Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada. ¿Quieren que hable? Bueno.. mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos. ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja... ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia... RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme. Decí. ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho.. no sé. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 . DOLORES: ¡Hijas. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda. por misericordia. ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece. Callate la boca. Pucha. insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!. ¿Saben qué más? Que las tres son unas.. pandereta. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida. Retratada de cuerpo presente... Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro.......

pues!.. la verdad. (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos.. me han agarrao a la gurisa pal piquete. güeno.. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo. aclarame pronto el asunto.. mama. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!. Tome unos traguitos. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes.. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno.barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo.. Muchas gracias. Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias.. güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama. ¡Estoy bien y.. porque... DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese. ga… ron. ¡Ay. ¡Ay. ROBUSTIANA: Me pe. (Sonriendo) ¡Qué diablos!. vos que sos aquí la madre y la dueña e casa. cuartudas.. además.. Y vos. Rudecinda va a buscar el agua..... yo la voy a defender. Sí.... sollozando). 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando. basta hijita.. porque le faltó al respeto... hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. (Mimosa) ¡No!. ya sé que usted tiene razón. en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro).... ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos.. ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos. ¡Ay. no has de tener jaqueca también. (A Rudecinda). Robustiana tose. tata. Respondé. que le va a venir la tos. la ver. ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao. (Dejándose caer en un sillón)... pues. ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino .. ROBUSTIANA: ZOILO: Sí. si se comiden a traer agua pa esta criaturita. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno. ya me pasa. quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. quiero quedarme aquí porque. doña quejidos. Tírele de la riendita.. desde un tiempo a esta parte. vamos a ver.. les dije.. ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados.. (Lo besa). y bien cachetiada.. Yo.. como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones. ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé.. Tenés miedo de que sepa la verdad.

A quien nombraron fue a ño rebenque.... Usted ha de ser más güena.. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle. (Hosco.. siga no más.. Lo único... tata. lo que yo tenía que decirle era que.. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo.. Encomience. es eso... no. le rompo las canillas de un talerazo. matrera. Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé. sentate. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito. en esta casa. ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No. que se fatiga... no me vaya a disgustar usted también. cuanto más antes mejor. hijita. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!. y que las cosas no son lo que parece. retorciendo el rebenque) Vamos a ver. ¡No me juyás!.. empiece. que no me tratan bien. (Recalcando) Había una vez unas mujeres.. no lo respetan a usted. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito... Vamos. Hable de una vez. Reposadita y sin apurarse mucho. que te voy a dar lindas noticias.. m'hija.. (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente.. Ya se te ha pasao la edád de las macacadas. de todos modos ya no es nuestra. hijita.. adelante. Ya cáiste.. será. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!.. ROBUSTIANA: ZOILO: No. Empiece el cuento. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga. (Grave)... Vamos. Bueno. no.barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No. ¿Cómo es eso? Digo. ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao. (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro. Esto se va poniendo bonito... ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito.. ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay.. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. Usté se va a enojar mucho. Bueno. Es que.. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 . ¡Ah. pero no comprendo a qué viene eso. Vamos a lo otro. que quiera dirse.. no.. Pues... si lo digo se disgustará más. no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa. Porque no me quieren. ya se habría mandao mudar. no... Ta güeno. y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla. ¡Zoilo!.. Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia. menos vergüenza! Es natural. tata.. Es que. Por algo ha ser entonces... no tengo nada que decirle.... ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado. ¡No. Adelante.

... Llegás y le decís que se venga con vos. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes. señor! Bien... no cuente más... (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides.. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. no se fatigue. Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana. tata. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí. como para aplastarla). Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora... señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo. es que. Arrastradas. no me mirés con esos ojos. ladiada. pues.... ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas.. hija. al pobre. ¿qué?. pues. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí. A ver ustedes. no llore! Hable. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo). al pobre Aniceto.. Dolores. ¡Vergüenza da decirlo!. que no te tengo miedo. ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. que me haga el favor de mandármela de madrugada. Venga a su cuarto.. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 . Y lo peor es que. Don Zoilo y Batará. señor.. porque tengo que hablarle. Ya lo hemos de enderezar a Zoilo....... al pasar junto a Dolores levanta el talero. le juega feo con don Juan Luis. Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. Sí. ¡Batará! Mande. señor. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés... to que la quiere. (A Robustiana) Contestá..barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. mi Dios! Siga. (La conduce hacia el foro. Prudencia.. porque aquí está don talero con ganas de comer cola. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien. Prudencia. Dolores.. No. Prudencia.. tísica. ¡Con don Juan Luis.. Ahora sí. ESCENA XI Rudecinda. vos.. qué hacen.. ahora sí. Prudencia. m'hija. tan bueno y que tan.. el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante. y no se asuste. hija. ¡Cuando usté se va pal pueblo. ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto. (A Zoilo) No. (Llora). ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. no digo más. ¡Ah!. lengua larga! ¡Ya!. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba. Bueno.. así descansa. ¡Mocosa.

¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 ... mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. (Desaparece por el foro llorando a gritos). mi parte de la herencia. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira. me han dejado en la calle. estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje.. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús. ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces. (Paseándose).. ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate.. ¡Pedísela a tu amigo el diablo. si querés. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza. que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda.. a Dolores) Y usté. que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada). Decime.. ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora). volá. ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!. (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará. mi hermano me ha robao.. Zoilo.. muévanse!. Entonces. ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!. hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda. Zoilo.. María y José! Sí.barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien.. abrumado.. pero se detiene). señora. (Yéndose) Virgen de los Desamparados. señor.. Zoilo. RUDECINDA: calle. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La. Madre de mi alma... Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece....

ZOILO: (Ademán de huir). Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal. amigazo. ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este. Jesús!. siento ruido.barranca abajo ESCENA XV Prudencia... ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení. no.. Prudencia. deteniéndose sorprendida junto al portón. ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro).. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta. Déjeme. De parte de Gutiérrez. con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao. curiosean inquietas un instante y se van. tome asiento. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda). Don Juan Luis. Después de una breve pausa aparece Prudencia. ni qué hablar.. no pueden vivir así. ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee. prenda! (Compungida) ¡No. No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros. y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo... ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más. Es una buena persona.. sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. Y me he propuesto que se den un abrazo. después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No. Pronto aparecen en una de las puertas. avanzando).. monísima. Ya caigo.... El capitán Gutiérrez. ¡Tata está ahí!. Váyase.... (Reteniéndole la mano.. traigo un amigo. váyase. ¡Cómo me encuentra!. Gutiérrez. enojados. ESCENA XVI Zoilo. gracias.. comisario! Ya está pactado el armisticio. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más. ¿no? Bien. Rudecinda y Dolores.. ¡Ta güeno!. Dos buenos criollos como ustedes. Don Luis. (Muy irónico). (Después de mirar a todos lados. ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia). ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro. Voces desde la verja. (Como avergonzada) ¡Ay. ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). ¿Recibiste mi carta? Sí.. 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 . ESCENA XVII Los mismos personajes.. Jesús.. (Goloso..

ya a ver. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores. ¡No faltaba más! ¡Usted está bien. que siempre están bien! (Pausa embarazosa). señor!. ¿verdad? Arrime un banco. (Ocupando el sillón. ¡Ave María! No se burle..... no. buena? (Pausa).. Dígales que por nosotros no se preocupen.. ¿Cómo está. ¿Y no tenemos un matecito. PRUDENCIA: ¡Ay!. (Alzándose) Va. RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran.. Mi padre es así. No. Zoilo? (Extendiendo los brazos). GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda.. quiere.. ¡Siéntese por acá.. Tome asiento. viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio. cuando no sestea. olvidado por completo de las antiguas diferencias.. no más. ¡sí. Zoilo se sienta. anda que parece alunao.. ¡Cuánto bueno tenemos por acá!.. Gutiérrez. Eso es. Seguro que han ido a arreglarse. Decía por decir... GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va. Prudencia. (Ofreciéndole una silla)... Es costumbre. Seguro que no ha dormido siesta. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas. (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza. Señala una silla). Zoilo. comisario! Tiempo lindo... Pax vobis. Rudecinda. (Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 . esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora. (Empacado.. ¡Qué muchacha de buen genio. Dolores. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted. qué. no me ha llamado.. (Cortado) ¿Tu familia.. ofreciéndole la mano) Gü… en día... ¡Pueden salir así no más... no! Ya me van a traer. no. pues. (A voces) Robusta. LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna.barranca abajo LUIS: (Aparatoso...

viejo. ni techo para amparar a los míos. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos. que parece que te Bien. siempre me acompañó. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. Qué embromar. ¡No! Pero no me explico. a los jueces. metieron ese pleito de revindicación. No sé por qué viene eso. Taría cuando los jueces lo dijeron. que te llama Rudecinda.. Este. con mi familia. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío. Ta bien. Déjeme hablar. jue creciendo mi haber.. ¿A mí? ¡No he oído! Che.. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo.. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído. el pan de mis hijos. Usted se defendió muy bien. Dispense.. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre.. Tenía que decirle dos palabritas. Gracias. Prudencia. Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte. ni ovejas. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores. ni vacas. y que habían sido de mis agüelos... a los letrados. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. Ya sabe que siempre. Tendrá razón. terrible) No. y cuando quise acordar amanecí sin campo.barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!.. ¿y usted? Tomen asiento. como la sombra al árbol.. Prudencia Andá que te llama Rudecinda. Prudencia. francamente. a pesar de que la mala suerte. siempre tan interesante.. ¿Sabe lo que debía hacer.. Un día. viejo. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía. y coserles las tripas a puñaladas. (Alzándose) Andate pa tu casa. Estén con comodidad. Linda raza. que los heredé de mi padre. no es pa tanto. juntarlos a todos ustedes. sin embargo. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 . (Alzándose. no me defendí bien. Andá. sino de ustedes.. canejo! ¿Me entiende? Bueno. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. (Alterado) ¡Pero yo sí.. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas... Che.. con licencia! echan. yo me defendí. pues. ladrones. amigo don Zoilo. Como le iba diciendo. ¡Hum!. Pedro.. Qué embromar con las cosas. ¿no es eso? Bien saben todos que. (Atemorizada) ¡Voy.

¡Qué. UN BANQUITO. que estoy yo acá! ZOILO: Yo. mocoso!. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. Por otra parte. TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!. ¡Pasá no más. LUIS: Repito. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?. UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA.... (Serenándose). ¡Eso! (Sentándose). qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas). (A Gutiérrez. avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón). (Se va lentamente).. es que nos han dejado aquí. A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES... balbuceando frases incomprensibles. a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene. no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco. ¡bandido! Mañana esta casa será tuya. y por consideración a los míos. Gutiérrez mutis.. tocá también... Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda. SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO.... ¡Cállese la boca. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí. PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. (Poniéndose de pie). ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. entrá si (Confuso) ¡Caramba... que no acabo de explicarme los motivos de su actitud. LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 . A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE. ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo. la vergüenza y la honra. Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez. don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre. ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!. ¡No querés! Bueno.. UN NIDO DE HORNEROS. Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO. ¡Ah!.. Sin embargo. ES DE DÍA. UN JARRO DE LATA. Eso debí hacer.barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. señor... he dicho! Está bien.. ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba... TELÓN DE CAMPO. No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí.. ¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!. ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días. ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO. señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO. ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada.

que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra. Dolores. no te pongás colorada. sin quejarme nunca. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho.. qué les hago? Bien buena que soy. correveidile.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana.. Prudencia. (Mutis). (Aparte. Ese tartán es muy ancho. (Volviéndose. pero tampoco viá permitir que me tengan de piona. Yo haría otra cosa cualquiera. pronto no más. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda. Mama... Vení. Cómo se conoce que anda enamorada. No hablemos más. a pesar de que estoy bien enferma. ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. comadreja. Mutis ambas. lo sé muy bien.. Tengo que acabar esta pollera. ¡Véanle el aire de romántica!.. Pisala vos con toda tu alma. Rudecinda.. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús.. Haré lo que ustedes quieran. Trabajaré hasta que reviente.. ROBUSTIANA: ¡Che. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo.. no me meto con ustedes y trabajo como una burra. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!. Andá. Sí. no. DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos.. ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!. Vengan a servir a la señorita de la casa. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos. ¿Y qué podés hacer. y tráiganle un trono para que esté a gusto.. por Dios. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate. no te verías en estos trances. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo.. señora. a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo. señora.. (Continúa pisando maíz). RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. tengo las manos llenas de aceite. Rudecinda.

Desmonta. canturreando un aire alegre). Zoilo. desata el caballo y lo lleva fuera. Te sentí toser toda la noche. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que.. Traiga. ESCENA IV Dichos. Entonces yo voy a ordeñar. ¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. porque. ¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No. ¡No. Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer. y volviendo acomoda la rastra. Bueno. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza.. Dormida. sería. BATARÁ: (Aparece silbando. Óyense rumores a la izquierda. ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . da un coletazo y desaparece. ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté.. Pausa). dormí bien. ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. (Le ofrece una yunta de perdices). tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche. ¿Encontraron algo? Sí. Salga.barranca abajo ESCENA III Robustiana. Batará. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta. señor. arrastrando un barril de agua. ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. Zoilo. con un balde en la mano. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores.. Rudecinda. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando). señor. que parece medio tristón. se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal. hija! ¡La bendición. FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana.. yo acabo. saca un jarro de agua del barril y bebe). RUDECINDA: ¡Buen día.. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero).

. Sí. para probar el remedio.barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia. Ya voy. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos.. RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che. y mucho moño.. Aniceto... bah!.. No rezongués. ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco. Zoilo. Grano malo no es. No perdás tiempo. Mejor.. ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése. hijo.. serían. una vacuna. desganao. Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia... pues! (A Aniceto) Buen día. si te parece... y todo está sucio. Pues yo he visto muchas. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí. en escuchar zonceras. encontramos un güey echado. ¡Entonces. ya le habría prendido fuego. ¡Movete.. ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más. ¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal.. ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres. Pero eso debe ser para animales finos. y a la lechera chorriada muy seria. Ajenas. Pero hay mucho rulo. s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo... princesa! Podés ir a tender la cama. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. Si fuera mío el campo. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda. y dos por morir. Últimamente sea lo que sea. no se queje. señor. Pero pa mí que ese remedio no las cura. se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse. (Vase). Aniceto. se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande.. ¿No han carniado? No sé qué.. doña.. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada.. y mucha comadrería. ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 . (A Robustiana) Buenos días. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte). Debe ser algún pasto malo.

. ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!. y usted. bueno.. ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque.... (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla). Che. (Vase lentamente)... ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No. pa esa guacha tísica todos los cuidaos. ja. señor! ¡Responda primero! Pues porque. (A Aniceto) ¿Y a usté. ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza. ¡vergüenza no! Este. porque. le pido la bendición. echándose agua con el jarro). Ya pasó. ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana... Eso es.. ¿no? ¡Ja. pues! ¿A que no se anima? Porque. hija! ¡Hacé esto. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras. (Mutis). ¡Carniza no te ha de faltar!.... ¡Sí! ¡No sé qué! Pero.. me parecía feo tratarlo de vos. Ahora porque..¡Jesús! No puedo correr.. ¿Ves? Por meterte a comedida.. Andá no más. Ya va a estar. y si vamos a ver. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted.. Podrás hartarte con tus amigos los caranchos. ¡Ja... ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!. tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia. como yo era chica. m'hija! ¡Buen día.. los demás que revienten.. Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta. (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 . El maizal con espantajo. tamaño hombre. lo han dejao de cuidador? Bonito papel. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija. Aniceto.. ¡Ave María! No haga eso.. ya está! (Intenta secarse con el poncho). ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así... que poco te va a durar el contento. ¡Dígalo. (Remedando) “¡Gracias.barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta. Parece que me ahogo. alcancemé eso. hija. Aniceto.. ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No.. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No. ja! Cualquier día.. pegá un volido pal campo.. Te ha dado fuerte con eso. Andá no más. porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias. ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora. (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque.. ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha.... O si no. (Burlona) ¡Réteme no más. ja!. no sea. “¡Hijita.. ¿Yo? Este. m’hija!”.. que la pobre está muy mal de la tos.. meniales chumbo no más. dejá. quiere!”. equivocada. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril.. antes.

. ¿Se curó tan pronto?..... Yo. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno.. ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María. Me agrada. ¡Qué lástima! (Pausa).. Aquello tiene una cruz encima.. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina. hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño. Diga.. si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir... No me haga caso. Hizo mal... ninguno. ¡Ay. ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos.. (Pensativo) Conque.. estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia.. ¡Qué!. No te trataré más así. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga... que no. ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino .. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús. ¡Así es! Yo. nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos. ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada.. qué distraído!...barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas... ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos..... ¿A que no me dice la verdad? Por Dios. Pero dejemos eso. (Vivamente). Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!. Siempre pienso en eso. ¿verdad? Sin embargo. si no te agrada.. ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada.. Pensando en novios.. en lugar de ella. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó... ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros.. tatita! Bueno. ya me acuerdo.. bien se las podía llevar un ventarrón. todavía no he tenido novio. la verdad es que para lo que sirven. Usted sí que la quería de veras. Dios da pan al que no tiene dientes. ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo.... en nada más? Vamos.. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues. ¿eh? Bueno..

nada más... ¡Menos mal! ¡Verás. talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope. ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas. ¡Pcha!. porque ni me había visto. ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas. De aquel rumbo. hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando. ¡Ay. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada. pues… (Azorada. Martiniana. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir.. soterradas en una madriguera. arcabucera…!. ande ustedes me ven.. le contesté. hija. avestruz loco!. defendiéndolas a ustedes. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No. me gritó. como era mi obligación. Dolores.. (Acercando un banco).. Pero yo no me quedé atrás y le dije.. dije yo. que el hombre se atoró. ¿eh? Sin embargo. me gritó. señor. y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús.... no me haga caso. vieja. ante el gesto insistente de Aniceto) Pero. Sí. y que tal y que cual. casi se me forma remolino en el viaje.. qué curioso! Diga. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho).. y al llegar al portoncito e la cuchilla. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga. Conversando no más. Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera. de pie. Prudencia. y sujeté.. y empezó a revoliar las boliadoras.. Rudecinda. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. cómo vienen todos!. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre. Adiós. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay. Que venía pa acá. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!. Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. Ande me da la rial gana... Ahí no más me durmió a insultos. ESCENA IX Martiniana. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos.. Tome asiento. Sea cosa. por ustedes. 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ... ¿saben?. comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente. que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia. No pueden ser malos. ¡Estaba distraída! ¡Ay. me voy! Soy una aturdida. Pero yo que no quería tener cuestiones con él. Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No. comadre.. tantas verdades... que lo haga.. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay.

. muchacha. Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes. ¡al fin y al cabo!. De mimosa lo hace... y dispués.... ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana.. (Mutis). ¡Che!. ¡Pero nada!. PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua. (Aparece demudada. sofocada siempre por la tos. esa tos. Pa hacer méritos con el bobeta del padre. Prudencia. empiezan todos los tísicos.. ESCENA XII Dichos menos Dolores. ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda).barranca abajo un chirlo. ¡No. ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje... (Bebe un sorbo de agua. a pasar conmigo… ¿Qué temeridad. Se quedó un rato serio. Suaviza el caño de la respiración.. o sino mejor una cucharada de aceite de comer. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse. muchacha. Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste... mujer. ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 ..... ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno.. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril. Vestida nomás. Un té de sauco......... Misia Dolores. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!... Sería bueno que usted fuera a verla.. entrando en razón dejuramente. ¿será bueno? Sí. Cuidate. puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va.. Así. Con un poco de agua. verás lo que te digo. y ella.. pensé...... no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija... Cuidate. ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal. Dolores mutis.... hija?. Llévenme adentro.. y a poco reacciona un tanto). pero la cosa no es pa tantos aspavientos. (Alarmada) Hija. No fue nada. ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?. ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es. No te preocupés.. ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto... sosteniéndose en el marco de la puerta. ESCENA X Dichos. tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre). me dijo: Hacé lo que te acomode. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí... Robustiana.... con voz muy débil). (Tose. hija.

Vos con tu Juan Luis. ¿qué pasó? Tata se fue y.... ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna. ¡No faltaba más! No. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto. hijas. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata. y todo como antes. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo. dice don Juan Luis que no halla otro remedio.. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino . ¡a las de juir!... Son ustedes mesmas las que se resuelven. primero.. Martiniana. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto. porque don Juan Luis no se mete en nada. que se quede. la cosa es muy linda. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y. y en cuanto al viejo..barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre. tata. comadre. comadre! Las mujeres han de ser de resolución.. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo. hijita. por meterse a contrariarles los amores... demasiado honrada que sos entuavía.. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. Ustedes se van allá. ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre. Ta aquerenciadazo con ustedes. yo sería la primera en decirles. Sí.. Y más si le llevan a la gurisa. ¡Así me gusta. pal respeto de la casa. Bueno. lo convencen al viejo. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse. es que me parece que anda desconfiada.. pa eso estaremos Dolores y yo. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo. comadre... Ustedes no van acometer ningún pecao. con su comisario. que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja.. Pero.. y después a vivir la güena vida. como me lo ha asigurao. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia.. después que les ha derrochao el güen pasar que tenían. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. como sucede tantas veces. ¿qué? Y nada más. ¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos. ¿eh? Se pone contenta. usted.. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao. ¡Qué va a matar ése! Y además.. A Robusta la llevan nomás. Es capaz de matar a Juan Luis. cái como misto. tata. no tiene razón. ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula.. A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas. ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio..

Zoilo. Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté.. No tienen más que avisarme. ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho. no la hallo bien. Mire. Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días. ¿Pa cuándo podrá ser. Además. comadre? Cualquier día. pasao mañana. No me gusta ningún poquito esa tos. Rudecinda.. ¿A mí? Es verdá. Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día. (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones. don Zoilo. Estará un rato en la oficina. Lo mandan y va. yo no vide nada. Bueno. Está bien. y superior gobierno. Tiene que cuidar mucho a ésa. Sargento. Digalé que no voy ande no me convidan. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas. ¿Te parece.. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. Vengo en comisión. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 .barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso. Vengo a citarlo. Aniceto. Cuando hablen con él lo largan.. viejo. Aquí andamos. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. gracias.. y partidos. Zoilo. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. ¡No se retobe. Zoilo desaparece.. Este. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada.. pero es lo mismo. pa decir la verdá.. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día. Taba en la cachimba lavando. que no es pa nada malo. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está.

Yo no ato cristiano manso. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio.. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más. pase. Sargento.. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 . ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. ¡Yo. cuando uno se güelve pobre. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. ZOILO: ZOILO: Está bien. si hubiera jugao. padrino. si hubiera sido un mal hombre en la vida. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso. y perdone. Batará. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua. Cuestión de un rato. ¡No m'he de alterar. A cada chancho le llega su turno. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas.. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa. Pues. amigo. Pausa prolongada... Si hubiera derrochao... Soy más viejo Zoilo pa ustedes. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima. MARTINIANA: Claro que sí. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme... Por no haber dejao un tendal de bellacos. Pero eso era antes. ZOILO: Ta güeno. Batará se asoma. señor. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. que pal más ingrato de los ajenos. ¿Me has oído? Es que vengo en comisión. lo tendría merecido. vos! Vamos a ver un poco. mande o venga. si le hubiera hecho daño a algún cristiano. silenciosas. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. sargento. como dicen todos. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. vanse por foro. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. ¡El viejo Zoilo! Sí. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso. escucha un momento la conversación y se va. Lléveme nomás. Eso es.. Ni los míos me guardan consideración. las mujeres. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. hasta el apelativo le borran. Si se resiste va a ser pior. ¡Vida miserable!. Aniceto.. Eso es. Zoilo se pasea. Aura es el viejo Zoilo. canejo. ANICETO: ZOILO: No se altere. En cambio él tiene aura hasta apellido.barranca abajo SARGENTO: Así será. menos mal. nunca.. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo.. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás.. hijo! Tiene razón el sargento.. mejor es dir a las güenas. la gente me agarra pal manoseo.. nunca cometí una mala acción. Pero jui bueno y servicial. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala.

. que la pobrecita no está nada bien. (A Aniceto) Hasta la güelta. lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino . ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana. ¿Y tata? Ahí lo llevan... ¡No. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno. no sea mala. (A Aniceto) ¡Salú. Tengo el caballo ensillao. Sí. Estése tranquila y tenga paciencia. son ellas.barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. (Deteniéndola) ¡No.. Preso.. que es pa pior. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. Si tardo.. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo. (Al Sargento) Cuando guste.. ¡Ah! Usted es muy bueno. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia. ¡Tal vez ellas nomás!. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto.. Lo único que me faltaba. Cálmese y esperemos.. No hay mal que dure cien años.. Yo lo he de saber… Quedesé quieta. no vaya! Se afligiría mucho. El único que lo quiere. pa quedar más libres. Pero.. con vergüenza. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. tatita querido! (Llora desconsolada). ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. hijo. No se aflija.. Aniceto.. mozo! Batará lo sigue azorado. (Enérgica) ¡Oh!. tatita! (Echándose a correr).. Tal vez todo eso sea pa mejor. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil. 129 resistir le escondo la carabina al milico. ¡Ay. ANICETO: ZOILO: Salí de acá. cuidame mucho ANICETO: a la gurisa... Serían capaces. Qué idea. Güeno. ¡Ay. son ellas. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas.. las infames. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. ¿Qué idea? Cuéntemela. no.. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. más tarde. Pero calmesé. no. hija! Ahí andan con el rabo caído. Es pa una declaración. Pero qué le hemos de hacer. no! ¡Usted me engaña! ¡Ay. Después. Antes de la noche lo tendremos de vuelta. déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo. Marcharé adelante como preso acostumbrao. ¿verdad? Preso. seguramente. no se meta con esas brujas.

¡Jesús!... De modo que si a usted le gusta. ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO. en una casita blanca. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). ni palabra. de llorar mucho. el pobre tata feliz allá lejos... Si parece un sueño. ¡Peor sería que nos fuésemos.. Dolores. JUNTO A LA PUERTA. Pues ya le tengo uno. un mareo... ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate. Siento vergüenza. Aniceto… me dan ganas de llorar.. hablando de novios? Sí. Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. queriéndose mucho. no te va a castigar. No me convencés... Verás cómo dice que sí.. AL CONCLUIR. ¡En una casita blanca!. Y como mujer dél que sos.. MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO... que usté me quiere. ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO. LO CUELGA DEL ALERO. tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos.. mujer. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza.. AL LEVANTARSE EL TELÓN. Yo sana. dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo. ¡Ay. No. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río.. miedo.. Allá lejos… (Radiante. ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además. si me promete ser juiciosa. Igualito.... ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida). HACE MUTIS POR EL FORO. ¡Mi Dios.. no se trata de un delito.. De veras... ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento). No puedo. ¿Aceta? ¡Dios!. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda. Vivir tranquilos..barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme. LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO. sana... ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo.... Jesús! ¿Qué es eso.. me da no sé qué. ¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!.. No. Bueno. un día nos casamos. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES. que la acaricia enternecido). de modo. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más. está muy quebrao ya. hija? Le hice mal Si hubiera sabido. sin nadie que moleste. APARECE EN ESCENA DON ZOILO.. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres.. qué sé yo.. Después de todo... qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto. ES DE DÍA..

No. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie.. a seguir viviendo una vida arrastrada. El viejo. Como pensábamos irnos la otra vez. y le pedí al pión que me trujese. no me animo a hablarle.barranca abajo más.. en el caso de ustedes... (Se va). ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas.. Ahora... Dolores. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal. Por necesidad.. RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo. Martiniana.. pase. con decirlo. ya estaríamos prontas! ¡Pase. no hablemos más.. por favor!. Pero yo. que andaba celoso de Prudencia. Pero lo hace de gusto. Pero yo no me atrevo a decirle nada. de caprichoso. era distinto. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo.. Le escribió. ¡Entonces nos quedaremos. pero el viejo rompió la carta sin leerla. Y tenga los defectos que tenga. Rudecinda. no veo por qué ha de seguir porfiando. Como ustedes quieran. Tendrán ustedes razón. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana. le hubiese dicho claro las cosas. ¿no le iba a escribir?. como los sapos.. que ya está bastante desconfiao. Resolvete.. ¡Bien. Y don Luis... pues. ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 .. mi marido no es un mal hombre. Dios la perdone. comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos.. ni relaciones. por entre los yuyos. No. ¡Bueno! Se hará como vos decís. y no. comadre? ¡En coche! Ya me ve. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque.. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca. domando esa junta. santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto.. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase.. ni nada! No sé por qué. Cuando íbamos a juir la otra vez. Pero bien sabés que es un maniático. en la humedad de este rancho. ni qué ponernos. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando. puede creer que se trata de cosas malas.. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra. ¡Si te hubieses decidido. Don Juan Luis le ofrece trabajo. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más. sin tener qué comer casi.. ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo. y era más fácil de convencer. que se acabó el asunto. sería la primera en acetar la miseria... Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada.. DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana..

¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!. Ha quedao maniático con el golpe.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí. Vámonos no más.. Rudecinda mutis.. no le hemos oído decir esta boca es mía. en el mojinete.. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che. che. a Aniceto. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos... silbando en la forma indicada. señor.. Fijate. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana... Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero. pensaría que lo hizo de gusto.. Martiniana? Aquí andamos. comadre. Mire. Ya te habrás despedido de toda esta miseria. ¡Pobre gurisa!.. (Suspirando) ¡Ay.... Yo decía por decir.. Bueno. hija.. ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca. che!. hago.. Dios me perdone. Aniceto no la quería. yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada. ¿Cuánto. hasta ahora. ¡La cama de la finadita!. Zoilo entra un instante después. Martiniana!. Pitaremos. y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera...barranca abajo MARTINIANA: Últimamente.... ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino . iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos. Dicen que ese mal se pega. Desde que Robustiana se puso mal. (Lía un cigarrillo y lo enciende).. ni le hablen. comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar. Aniceto.. ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo. ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!.. ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita... pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol.... ¿y cómo haríamos. y eso lejos de la casa. Zoilo... ¡Quién iba a creer! Y ya hace. ¡Qué embromar! ¡Che. como dijo un gringo.. La quería con locura. Prudencia.... ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad.. Enfermedad bruta. Vamos a pensar.. Ta en muy güen uso y es de las juertes... MARTINIANA: Güeno. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal. Si me hubieran avisao hoy temprano. ¡Ya te armastes. Conversa con Aniceto.

DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé... Gracias.. Rudecinda... asomándose a la puerta del rancho. Güen día. sube en ese breque y se me manda mudar... ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto.. (Toma agua... Las pobres están tan tristes y solas. Ya sabía. No alce la voz. Prudencia... pero en seguidita.. Muchas gracias. ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita... ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 . ¿Qué? Ir a casa. (Volviéndose) Che. Va a quedar muy lindo.. (Queriendo llamarla).. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché. hace señas. Dolores. ¿Qué querés. Marti. (Mutis). Aniceto. tantea un lazo). don Zoilo. que me dio pena. (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero. ¡Volando he dicho! ¡Ya!. ESCENA VII Aniceto. Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas...... hijo? Digan.. ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. que vengan no más cuando quieran. Martiniana.. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa. (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas. ¿me oye?. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue. Rudecinda.. (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!. andá avisales que está arreglao. ¡Sin chistar! Yo.. Pero. ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá. Martiniana se va encogida bajo el temor del talero.. ¿Cómo no? Es mucho mejor. Don Zoilo. Dichos.. hijo.barranca abajo ANICETO: Sí. señor.

han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?. ¡Miente! Virgen de los Desamparados... que se muerda... ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas.... Conque se empeñan en matarlo de pena.. ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!. Por eso el empeño de irse. Andá contale.. pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco. cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea.. ¡Si usté no dice nada.. yo. ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice.... Usté es una pobre diablo y no ha visto nada. a lo nuestro. Dolores llora..... ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción. Y como si juese todavía poca infamia.. doña Dolores. Sí. Dolores hará lo que mejor le cuadre. hijo.. si quieren ustedes... escaparse y abandonarlo. ¡A eso!. ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno. Y si a él no le gusta..barranca abajo RUDECINDA: Che. si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda. pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque... 138 Y ahora.. ¿qué estoy oyendo? La verdá.. Usted es una mujer de respeto y no del todo mala. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra. Mande en su casa. Callesé... ¿Se quieren dir pa la estancia vieja.. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: . perdida. señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno. (Pausa).. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!.. ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?.. ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje.. lo mataremos entre todos. que lo sepa ahora. ¡Arrastradas!..... yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos. yo no sé nada. A ninguno de los dos.. ¿Se creen que soy ciego?. Pues güeno. trompeta? Haga el favor.. resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao.. Por favor.dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. yo.. señor. Zoilo aparece por detrás del rancho. pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia... Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio. Nos vamos pa la estancia. Pa hacer las cosas más a gusto. decile que. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después. Impóngase de una vez.... Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho.. Yo. No vamos a estar aquí tres mujeres. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . pueden dirse.. como ella.

(Pausa). Usté no tiene ningún derecho.. honrada y hacendosa. ¡Perdón. abrumada. a disgustos.. vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse. bebe unos sorbos de agua. Te prometemos cambiar para siempre. Pero. aquel angelito del cielo. Zoilo se aproxima silbando al barril... (Apartándola con firmeza) ¡Salga!.. ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción.. eso. ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas. Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. Pausa prolongada.. ¡No!. ¡Déjeme!. Con vos fui malo siempre... Una santa. lo que le he dicho. no. La culpa es mía. (A Aniceto) Vaya. Haga dar güelta a ese breque que se va. que paladea con fruición.. Nunca te di un güen consejo. como un perdulario cualquiera. hermana. ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos. que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte. Es mentira. unas malas mujeres. decí que sí! (Abrazada a sus piernas).. (Mutis)..... No he sabido tratarlas como se merecían. Va a llegar el breque... Zoilo. Zoilo.. Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda. Zoilo. No te quise. RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas... (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo).... (Echándose al cuello) ¡No.. Una buena madre. me porté mal. Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos. ¡Decí que nos perdonás... ¡No!. ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa. (Alza el talero). No te enseñé tampoco a ser güena. la maté yo. Dolores. perdoncito!. Después te derroché tu parte de la herencia. empeñao en hacerte desgraciada.barranca abajo ANICETO: ¿Yo?.. señor.. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone. la maté yo. hijo. Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra. (Rehaciéndose. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya... No pude portarme bien en tantos años de vida juntos. ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también... Rudecinda se deja caer en un banco.... ANICETO: Ta bien.. perdonanos. de pie) Güeno.. Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia. Que volveremos a la buena vida de antes. 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ..

no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva. ESCENA XIII Dichos... Prudencia.. Doña Dolores queda de rodillas. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!... hermana. Dios mío? (A Rudecinda). ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja.. llorando sobre los brazos.. ¿Pero. Pero digan algo. que fue del viejo Zoilo!. comadre. (Se va por detrás del rancho... lentamente). Vamos. ¡Tata. Zoilo. ZOILO: Y usté. ¡Adiosito! Que sean felices.. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre. ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia).. ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción. tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 . Martiniana. Ahí tienen sus ropas. (La alza). Sale Aniceto. qué será esto. no se asuste.. Dolores. con su... a la estancia ¡Oh!. RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao. cristianas. ¡Eh! ¡Hablen.. (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van.. y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos.. pero ¿qué pasa? Nada. Rudecinda.. el tendal!. Levántese. (Conduciéndola a un banco). ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza).. ESCENA XIV Dolores. otra por otro.... ESCENA XI Dichos. ¡Arriba.... ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga. La mando con su hombre. PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida. ¡Y después.barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). Prudencia. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno. ¡Zoilo. ¿Aura no les gusta? Vamos a ver.. que apoya en el suelo. ESCENA XII Prudencia. Quiero hacerla feliz.. (Entra al rancho).. pues! Rudecinda hace un gesto negativo.. Venga... PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero. arriba.. no las encuentre aquí. ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé.

. ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí. entonces? Vos.. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”.. Prudencia. Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión.... tata Dios se pone triste. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje. Tengo miedo de que haga una locura.. ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta.. mujer! Mañana mismo la mandamos buscar.1 Zoilo aparece por detrás del rancho. Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza.. de hacer mutis) ¡Hasta verte. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ . pues. andando. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda. esto no puede ser... Dolores! ¡No! Quiero verlo. y después repunta las ovejitas pa carniar. Este.esta escena tenía una estructuración distinta.. aunque sea mala comparancia. Dicen. Bueno.... ¡Sí. En marcha. En primitiva versión -la del estreno. que tiene que dormir en un catre de guasquillas... doña. (Recoge los atados). ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia.. Aura que me acuerdo. Andá con eso nomás.. ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido... ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?. Ya oíste lo que dijo Zoilo.. Como pa historias está el otro. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que.. Es mucho peso pa una mujer vieja.. ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?. Verás cómo se le pasa. y abandonaba la escena.. (A Dolores) ¡Vamos. como dijo el finao Artigas. con la que el final de la obra era otro. No. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto. Vayan ustedes no más.... ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1. hablar con él primero. ¡Si cabiera en el pescante. observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto. ¡Y de ahí!. Tenemos que pensar en irnos. Yo me quedo.. Nos vamos. a acompañarlas un poco. con la conciencia a estas horas no se hace nada. Cuando se disponía a ahorcarse.. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos... Obedezca. RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto.. permitiendo el suicidio.barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya. vea. ¿estás vestida? Bueno. que cuando una vieja se arrepiente... Zoilo. ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda.. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran. rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya.. le diré la verdad. (Dardo Cúneo).. mujer!.

lo pisotean. mis hijos. silbando siempre el aire indicado.. del cariño de su familia. amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar. deshecho. lo manosean. mi tranquilidad? (Exclamación)... canejo!. padrino. cansao. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos.. hijo. No lo digo por vos. Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). me mato por mí mesmo. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita. hasta que consigue su propósito. de su honra. mi honra. pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero. trabajador. todos corren a atajarlo. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez.. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. Y bien. inútil pa todo.. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios. ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!. ¡Ah.. Agarran a un hombre sano. Se dispone a ahorcarse. hijo. cuando ese viejo Zoilo. y cuando ese desgraciao. ¡No se mate. le retiran la consideración.. ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos.. vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 . lo agarran. ¡Por lo demás.. ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada. Colocándose después debajo del palo del mojinete. Así me gusta... no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás. servicial… lo despojan de todo lo que tiene..barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore. ya está.. viejo Zoilo!.. hijo... Camine a repuntar la majadita. ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces... Viva. vaya a repuntar la majadita. ¡Oh!. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. Ninguno pa hacer lo que manda.. Tome el cuchillo.. trata de asegurar el lazo. que es su mejor consuelo. se vuelve al centro de la escena... que es su reliquia.. ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo. toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca). bebe más agua. güeno… honrao.. sin una esperanza... le quitan hasta el apellido.. Yo... como le había encargao! ¡Vaya!. ¡No. prueba si está bien flexible y lo arma.. le pierden el respeto. padrino! Calmesé.. loco de vergüenza y de sufrimientos.. (Lo sigue con la mirada un instante..... luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira. de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. le prometo!.. Y no hablo por vos. ¡Si quiere tanto a ese hijo.. algún día tiene que ser!... qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. lo soban. No me maté.. viva. ¡Toy vivo! ¿Y aura. ¡canejo!.

En familia Florencio Sánchez .

EMILIA: ¡Oh!. ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo... MESA ESCRITORIO. ¡Cuidado no se fuese a rebajar!.. ÉPOCA ACTUAL.... No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel. Emilia.. ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla. PUERTAS LATERALES Y AL FORO. Eduardo. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino . ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA. Laura. Mercedes. A LA IZQUIERDA. ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!.> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES..

.. EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. no. ¿qué día es?. Por culpa nuestra. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje.. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 .. ¿Jueves?. che. Retribución de servicios. ¡Fijate!. Sin embargo. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es. ¡Nos hemos portado muy bien con él!.. Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia. en su casa!.. che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día. menos mal!.. no deben afligirse. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito. aquí nadie se harta de nada.. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo. idiota! ¡Andá a trabajar!.. Hay muchos medios de buscar fortuna.. ¿verdad. con el doctor Pérez.... no? No señora. en casa de sus padres. ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable. ¡Caramba con Jorge. ¡Grosera! (Vase por primera derecha)... quién se casa!.. La diversión más entretenida y económica. ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza.. Limosna. ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá... (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate. ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza. corten no más. Todo lo que a vos te falta. guarango! ¿Para qué tanto orgullo. EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento. vos? Buscalo con toda tu alma.. que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy. ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá.. ¡Quién sabe. ¡Callate. hermano. despellejen. entonces? Tengo en qué fundarlo..... ¿Por culpa mía. De un tiempo a esta parte. no.. ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. Damián ha debido venir a esta casa. en todo caso.en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada.

.. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria. 155 154 antología de obras de teatro argentino .. no! ¡Despreciados. a veces. despreciados?... (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor. ¡Aquí te quería!. duermo en un rincón. sí.. ¡Ave María!. y.. sí.. si no rico.. ¡No crean que es parada!.. Damián no es como ustedes. ¡Oh! Es una monada su hijito.. ¿Que nos embargan los muebles?. y hay que comprar todo para la comida. ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz. Si no fuera por él. ¿Que no hay que comer?.. Además.. qué he dicho yo?.. MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos. Pero yo. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos.. ni cumpliríamos con nuestras relaciones....... bastante nos ayudaba. ni les quita el buen humor!.. lejos de sernos gravoso.en familia ¡Carreras en Belgrano!. nada. sino.. ¿Qué? Nada... y.. hasta les ayudo en las tareas de la casa. (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición. ¿Han visto qué tipo rico?.. no... Y lo hago. de esta manera.. ¡Gracias! (Vase). debiendo a cada santo una vela. La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes. sabe que no tengo dinero. se ha hecho un hombre... ¡Pues viva la patria!. ni pasearíamos tanto. ¡No digas locuras. No.. ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde...... pechando y estafando a las relaciones. despreciados! ¡Nada les preocupa. Como cuando hay. Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra. ¿Qué más quieren?. ni un reproche.. ¡Despreciados. ¿verdad?...... ¡Me pego un tiro y se acabó!.. Acabaremos por odiarnos.. EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura. ni siquiera comeríamos regularmente. no les pido que lloren. ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida. Vea. ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. ¡Ayudaba!.. Para tu Damián.. por Dios!.. señora: ya no se usa llorar por eso. me lo dicen.. menos Eduardo..... Todos me los reservás. ¿eh?.. ¡Muchacho!. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio... Además lo he repetido hasta el cansancio. Ni hablar se puede. Cuando se aburran de tenerme en casa. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso.. ¿Que el viejo hace una de las suyas?.... FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero.. desconceptuados. ¡No quiero trabajar!... y no se acuerda de nosotros.... ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos. ¡Señor! ¡Señor!. ¡Ah!. ¡No quiero trabajar!. no andaríamos tan bien vestidos..

Conforme hallás para jugarle a tu Sultana.. ¡Che!. Jorge. ni en ninguna parte se puede hallar.. Lo que es.en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos. Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas. el único hijo es Damián. ¡Quizá no te falte razón! La tengo. Pues dame la cadenita aquélla.. Le mandé un mensajero a Gutiérrez. La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos.. Es mascota el chico... ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa. ¡Ah!. che! (Mutis con Laura.. No.. ¡Ah!. ni siquiera. (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes. Y a la ruleta.. y no.. por segunda derecha)... Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa..... Tengo que arreglarme yo primero.. mamá!.. MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!. que me prometió algo.. mujer... ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy. Estás muy enérgica hoy. ¿No han venido? No. 1 Interpretado por Pablo Podestá. (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!. que estás impresentable. Esos no han de tardar.. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras. egoísta! ¡A ver. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. Dejate de llorar y cambiate ese vestido.. y ni en el escritorio.. ¿Y Tomasito? Es verdad. lo cambio. ¡Andá y buscá!.. No es reproche. ni un peso. para ti.. Le tomé dos y dos. ¡Así sos.. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No. podrás encontrar para darles de comer a los tuyos.. ni en la casa. ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco. FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 . ¡Para lo que te cuesta!. y de papá.. JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha). después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!. estamos bien reventados.. Algún recurso ha de haber.. No traigo nada. Puede ser que más adelante mejore. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera. mamá.. Es su discípulo.... Si me ayudas.. Si Sultana no entra en la cuarta. ¿Y con qué cara vamos a recibirlos... ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos. por cábala.

en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos. Y vos. vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso. nos hubiéramos hecho invitar por ellos.. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte.. Yo lo arreglaré todo. ¡Tienen una boca!. Emilia.. lo que es tu padre. ¿Eh?. pero no te aseguro el resultado. hacer la farsa con mi hijo. lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados. Delfina. ¿no? (Mutis)... ¡Bueno. ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa). MERCEDES: ¿Cómo les va. Emilia. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros... ¡Tuve ganas de romper la baraja!.. ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos.. ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!. Cuando venga Damián. ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!. Lo que sos vos también..... Porque a mí no me la cuenta el médico.. EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!... mis hijos? Saludos. todo cuanto pasa en esta casa.... lo que son ustedes.. ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?. ¿no?. Yo no tengo neurastenia ni un corno. Todo pienso decírselo... Y tan fácil que es. EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda). (Pausa).. La frescura.. basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto. Podestá en el estreno.... sépanlo bien.. EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina). ¡Son bravos esos bichitos!. Damián. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió... ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!... lo que soy yo. El más desgraciado de los seres.. Mercedes.... Le contaré todo. Sí.. todo..... La pava sos vos. 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 .. ¡Sablazo!. Se te conoce en los ojos... ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha).. ¿No estás de acuerdo. por esta vocación que tengo para el atorrantismo. Laura.. ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?. ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda.... ¿Qué decís?... Te hace mal.. ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos.. 2 A cargo de José P.. ¿Qué?. ¿has llorado también?. Eduardo... Para eso. ¡No harás eso!... yo. ¡No faltaría otra cosa!. ¿Querrás creer?.. sino pereza pura.. ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural. La vida que llevamos...

(Vase por izquierda con Laura y Emilia). Dime una cosa. Y el nuestro. muchacha. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 . DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián. ¡Hay tiempo! Tú. ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí. (Volviéndose) ¡Ah. Vendrá pronto. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla. Damián se entretuvo en sus asuntos.. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas. EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?. no mucho. Sé que tú me sigues queriendo como antes. que he querido cumplir cuanto antes. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!. ¿El bronce?. ¡Qué susceptibilidad! ¡No. me lo llevo al Chubut. para quedar libre y dedicarles el resto del día. ¡Zonceras!.. ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!. ¿Y el viejo? Salió hace un instante. Hay que cuidar el número uno. En un par de meses se ponía como nuevo. mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!. (Afectuoso) Está más desmejorada. MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada. Delfina.. no! Hablo en broma.. estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires. Mercedes.. Ahí anda el pobre con su neurastenia.... ¡Perdón! No te resientas. Has querido quedarte sola. menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita. hijito. verdad? Todo lo que tenía. ¡Ah!. ¡Cosas de ellas!. A quien no he visto es a Eduardo. No me dejas concluir. ¡Sí!. ¿Cómo te va. qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. estaríamos muy acomodados....... ¿Y.. Laura entra y besa a Delfina. Traía la mar de encargos y comisiones..... mi vieja. Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas. Te conozco... Si me hubiera ido bien. (Con mal gesto) ¡Oh!.. Vase Emilia por izquierda. muchachas! Tiene razón.... No crea.. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee..en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde. vieja.. ¿Perdiste mucho. ¿Te acuerdas? Es verdad: no está... Hubiera preferido quedarme allá. Se empieza de nuevo.

Ya terminamos. 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino . vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes... Tomá cien.. Poco a poco. quiero prevenirte contra nosotros mismos.. no! Es mucho. hemos ido perdiendo la estimación de las gentes. con propósitos egoístas. Nadie iba a pensar que tu padre. Pero. Por otra parte. pero!. si lo saben. Jorge dice que perdió en la Bolsa. Mucho más... Emilia. Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos.. a mate y pan. necesitaba este desahogo.. sino con los hijos. Dos días. es necesario comer. vieja.. para asegurar el techo y el pan... que fue siempre una mujer de orden y delicada... ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta.. fuera capaz de... Delfina. ¡No.. Eso y mucho más. que los habíamos invitado. Comprendo. se van a enojar mucho! Pero. Damián.. Yo no quería incomodarte... agotado el crédito. (Pausa). Decime. casi casi. y fueron concedidos con la seguridad del reembolso. ¿Quieres? Si tienes. que tu madre... ¡Las muchachas. Al principio no fue nada. He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas. hijo.. sí. Después.. regalado. No.. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh.. peor!. y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?. no hay recurso que se desprecie por indigno... DAMIÁN: MERCEDES: Dichos.. ¡Perdóname.. no teníamos... qué tontería!. hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado... que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando. sí.Seguro que lo han regalado.. No tengo más... Y lo peor no es eso. Ya que vienes a vivir aquí... se ha de tener confianza? ¿De modo. pero tan luego hoy. Con decirte que yo. ¿con quién.. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida. ¡Una miseria espantosa. ¿Qué digo techo?. Se pidieron préstamos grandes... y viene el expedienteo vergonzoso. ¡Oh... Hace más de un año que estamos así. ¡Vamos! ¡No se aflija. DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave..en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?.. ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!... señor. tan acreditado. Todo lo contrario.. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!.. Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa. Mutis de Delfina y Emilia. (Llora). que es indispensable para guardar las apariencias. Un día.. hijo. Sí... que están pasando estrecheces? ¡Peor. mamá! Hasta a robarle. ni qué poner al fuego..... Contigo no..

(Pausa). Damián.... no va de broma. hijo!.. como si con el dinero hubiera perdido las energías. JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente.. yo tuve la culpa.. ¡No puede ser!. ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas. nada más. ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas. ¡Esto no puede seguir así! Estamos. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte. hijo. ¡No te metas!. Para un hombre... ¡Oh!. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. ¿Qué tal? Bastante disgustado.. Vamos a ver... ¡Cómo no.. y no me explico.. ¿Son muy largas? Si te ofendes. hijo!.. sentándose) Sí. ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico. ¿reservas algo? No. perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable... Tú me ayudas. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa. sin salir a la calle. no.. Me vas a permitir mis primeras observaciones.. ¿Cínico?. aquí se lo pasa... contigo en primer término. (Alterado) ¿Eh?. No 165 Dichos.. Tranquilízate..... Verás cómo se empieza. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro). ¿Qué podía hacer? Pelear. echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada. Si mal no recuerdo. viejo! Me molestaste y la palabra salió sola.... en tiempo de reaccionar. antes no usabas tan buen humor. ¿Qué te ha contado Mercedes?.. y me sucedió lo que a tantos...... Quise levantar cabeza y no pude. y a cavar tierra. ¡qué diablos!.. para tomar asiento. la cosa.. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos. nada más. ¡Bueno!. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria.. En cuanto a Eduardo. hijo mío. Preguntaba... luchar.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!... barranca abajo..... la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!. me callo.. Además. y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar.. es un empleo.. buen mozo!. hay mil recursos en la vida.. ¿Qué querés?. amigo. creyendo que no serían indispensables.. Luego.. levantándose de una cama para tirarse en otra.. DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón. ¿qué han hecho? Nada. cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación.. enfermo y maniático. Pero.. ¡Las desgracias me han puesto así!. No.. felizmente. y papá y Eduardo. Jorge. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino ..... Tu padre. y de ahí. ¡No. Ahí está el viejo. ¡Hola. si valía la pena.. Si no son los negocios.. ¡Qué barbaridad!. cuando empezaron a andar mal mis negocios. Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa. ¿Me disculpas? (Bondadoso.. ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?.

. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla. Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. No me atrevería a insultarte. Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo. Tal vez fueses capaz de esa abnegación. desde este momento quedas jubilado.. Tengo muy poco. pechador y sinvergüenza. preguntales. las tuyas. lo bastante para ir tirando. has estado forzando la nota del desparpajo–. una clase social perfectamente definida. y qué sé yo.. uno que otro viejo amigo generoso. (Pausa). Mi desconcepto es tan grande. que las sostiene con el decoro y las apariencias. no? DAMIÁN: Muchas gracias.. Constituimos nosotros.. no tiene remedio? Absolutamente. pero ellos no. Además.. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador.. JORGE: ¡Oh!. a ganarte la vida por inútil. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno.. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos.... nada más. pero no se puede realizar. pero te desconozco. o el padre desgraciado. a tu juicio. ¿Cínico era. resuelto a vivir decorosamente de su trabajo. Y últimamente. pues. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña.. o con quién se quedarían... Convencete. En fin. ¡Mañana quizá lo tengamos!. porque sería perder el tiempo. ¡vamos!.. Quedan algunos recursos.en familia estamos tan viejos. (Pausa). y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa. Ahora. –porque hasta ahora. tú tenías la responsabilidad de toda esta familia.... muy noble.. y es mucha la gente que nos acompaña. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo. ¿Que falta un día el puchero?. tu madre me lo ha dicho muchas veces también. que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella. muy honrado. papá. lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar.. entre el heroico padre changador..... ¡Lasciate ogni speranza!. Andá. Todo eso es muy bonito. El señor Jorge Acuña. nos vendremos a vivir acá. ¡Está bueno! De modo que. dime siquiera una cosa en serio. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente. Lo que es yo de buena gana iría al conventillo. Se nos ha formado el callo. Y en cuanto a lo otro. quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato. si bien me has dicho muchas verdades. Desde mañana. hijo mío.. ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo. Lo creo. Damián: son teorías bonitas. que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional. ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 ... ¿De modo que esto.. pero manejado con orden alcanzará para todos.. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor. gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender.. –eso de la desvergüenza y la dignidad. No hay criaturas en casa....– la costumbre es una segunda naturaleza..

. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. estoy seguro.. nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien. Damián.. ¡Sos un.. Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos.... Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo. podría pesarte. Dichos. tú. No hay vuelta. vieja. Eres demasiado bueno. grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós... Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida. luego Delfina. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro. sin embargo. ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!.. ¿Te fundiste allá? Casi... y si antes eran consentidas y caprichosas. che. Delfina. Tú las conoces bien a las muchachas. Aunque le guste.. ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta.. mi hijito. Es claro que contigo van a disimular. Yo no puedo permitir. Eduardo. personaje! (Se abrazan). Delfina. Siempre has sido un poquito ingenuo. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN. ¿Cómo... ¡Dame esos cinco!. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia. che... che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. ¿Te place? ¿Cómo no?. ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución. Sí.. EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas. ¡Eso no! Pero. A Delfina le gustaría la idea. héroe!.. mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo.en familia MERCEDES: No hay necesidad. ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden.. ya lo sabrás. pero me doy cuenta de que incomodo. Piensa en que no eres solo... ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola. ni qué zonceras!. No tan absoluto. Entonces no hay más que hablar. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No.. casi. ¿Te has resuelto a eso?.. Si querés ayudarnos. no lo hagas.. (Extasiado) ¡Déjalo. Podría también haberlas corregido. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado. Enfermo y aburrido. (Entrando). y debes conservarla. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo. ¿Y vos?. pero se les conoce a la legua el fastidio. que tratan de hacerlo también conmigo..

Por otra parte. Tengo que reprenderlo.. Ahora bien: tú. MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario.. ¡Ah!. ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado.. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales. previéndote una desilusión dolorosa.. ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día. Delfina! Hay que decir la verdad. Salió por la mañana.. Si no te hallas a gusto. Dice que tiene un negocio en perspectiva. mortificantes. ¡Oh!. y como no pueden decirte nada.. ¡Ya verán! ¡Oh... dominada y subyugada al medio... DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta. Se ha vuelto muy calavera. Comprendo y justifico tus sentimientos.. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 .. Papá no tenía carácter.. empezando por tu padre.. Tenemos pocos secretos... ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. ¡Oh. un degenerado! ¡Un atorrante!.... ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad. Mercedes. me lo dices... ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. hijito.. y a volar... Y con poca diferencia. tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas.en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos. pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos. te lo confieso. quien paga el pato yo sé quién es. ¡pero las mañas!... ya lo creo. capaz de tenerlas en un puño.. todos están cortados por la misma tijera. estás primero. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico. por encima de todos. Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia. Poco se le ve en casa. ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé. señora.. ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no. ¿Te han hecho algo?.. ¿Brutalmente? A juicio de ellas. pero por ahora vamos bien. No. y los resultados no se ven muy claros. ¡Un alma de Dios! La vieja. bien la conoces.. ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme. ¿Verdad? Un poco inquieta por ti. Podrán perder el pelo. Damián. para que no te hagas ilusiones. ¡Ese es un enfermo.

No se preocupe. ¡Caramba!. Mercedes.en familia Dichos. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero. TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina. ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!. ¡Oh!.. Aquí trae el mensajero esta carta para vos.. ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia).. Veremos quién es más fuerte. no le digas nada. bien podrías guardártelo. que espere. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien. luego Tomasito. Déjala. hombre. no se quedan cortas. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). peor.. recién empezaba.. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día. luego Eduardo.. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí. ¿Encontraste el anillo que se te perdió. DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino . Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo. Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas. mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí. (Lee).. Las voy a enderezar. Voy a verlo.. Damián. un medallón. Es mucha desconsideración. (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis). Del comisario de Río Gallegos. No exageres. ¡Apareció aquello! Hermanito. Delfina. Muy bien que para pedir.. hija.. Creo que sobre el lavatorio. Me espera aquí cerca. las estoy haciendo. Ha llegado hoy del Sur. Firmá el recibo. Está bueno. hijita? No. ¡Mejor! Mejor no. si has de echarnos en cara lo que nos das. ¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). en la agencia. ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. Si viene alguien a buscarme.. pero volverá enseguida. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!.. Laura. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza). Es muy extraño.. ¡Parece mentira! ¡Déjala. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día. ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted. Lo he buscado por todas partes. Tal vez haya caído al depósito de aguas. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. (Por foro). señora. Te dije que las necesitaba temprano. en mi cuarto..

175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián. orgullosos. Entro a una parte. ¡No precisas gritar tanto!... ¡Tomás!. Yo tengo que aclarar esto. esta casa sería un paraíso.. ¿Qué cavilaciones son ésas. ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido. Ya lo he pensado.. Tomasito. a Delfina) Decime.. señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián.. pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más.. ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste. No pienso detenerte.. Mercedes. ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada.. ¡Verás cómo hace carrera!. que hasta ladrones aparecen en casa.. mamá. Son malos. (Entrando... ¡qué sé yo!... y mucha.en familia ahora un anillo. ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer..... ¿Qué hay?.. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?. Pero... ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia. ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis.. que no hago mal a nadie.. ¡Oh!. Aguardá un poco. ¡Tomáaas!. cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!. derrochadores. (Ademán de irse). ¿Vos?.. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío".. ¡Embromarse.. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. Eduardo. y.. Eduardo... La cosa no es para bromas. Figurate que a Delfina le desapareció un anillo. Las cosas se hacen derechas. (Llamando) ¡Tomás!. No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. Decime. ¿Qué querés? Te llama tu madre. Siempre nos desencontramos. No.. ¿eh? Después lo sabrás todo... ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza. antipatía.. Señora. ¿Cuándo?. ¡Bueno fuera que no!.. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada. Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico.. y vos volás. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino ... Para mí sí. no. ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. ¿Un anillo?. (A Mercedes)... Preguntale a Tomasito.) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?..... Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo. Si todos hicieran lo que yo. (Pausa). ¿Por qué? Entonces. Como usted quiera... peleadores. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones.

acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta. ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa.. ¿Qué tiene de particular. iré yo. FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!. debés tener el valor de tus actos.. ¿Y dónde vas tú? A pasear. tiene sus compromisos!.. Serví una vez para algo.... él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 .... ¡Oh!. ¡No le dan ni medio..... atorrante!.. ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?. vamos a ver?. Se dice: "Sí... ¡Basta!. Laura. tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo. ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía. Eduardo... es claro!... ¡Confesá. ¿y qué?". ¡Basta.. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo. Emilia... ¿no es cierto? Digan ustedes. ¡Naturalmente! ¡Perdularios!. hagan el favor!. ¡No dieron casi nada!..... ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola. Vestite y andá a buscarme esa alhaja.. Si eres tan hombre. que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!.. y. Mandalo al chico. yo le espianté el anillo a la otra. ¡Como el señor nos acompaña tanto....... sinvergüenza. por Dios! A ver. no seas pavo! Ganarás más. vieja.en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina.... ¡No tengo tiempo!. ¡Fuera de acá!.. no me olvido. Yo no he robado nada.. puede prohibirlo!. gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!. ¿Yo? ¡No te jorobés!. La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez.... ¡Uno pide plata. ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas. atrás? Muy bien. ¡Juan sin miedo! ¡Callate. EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes. Está bien. ¡Cuidado. (Mutis). Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas". ¡Basta!. porque soy capaz de contárselo todo a Damián. Ya debía estar en casa... cómo andamos? ¡Buenos.. ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón. (Mutis). vendido. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado. ¡Tanto ruido para una zoncera!.... EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No.. ¡Bueno!. ¿Sola? No. TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido.. Ustedes tendrían más vergüenza. ¡Van a denunciar!..

. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver... no gastes mucho. Confesá que vienes de la carpeta... Mercedes. ¿Estás conforme? Medita un poco. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro.. Plata ajena.. ¡Vamos. al fin y al cabo.. luego Damián... ¡Perdé cuidado! (Vase por foro).. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto. ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso. a ver si yo te saco de apuros.... ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!. Coincidió el pedido con la noticia. (Pausa)... ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 . simplemente. JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?. Sí tú no tienes miramientos para tu hijo.. y que es. ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí.. señora! (Vase por primera izquierda). materialmente lo que se llama un centavo. Jorge.. ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero.. ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde. es cierto. que perdiste: que debés o querés desquitarte. y no consentiré que lo exploten... ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti. de Damián.. A las tiendas. ¿Te crees que no te vigilo?.. ¡Oh!. mujer! Te pregunto.en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. donde pasaste la noche y casi todo el día. En algún garito. ¿Para qué? Te precisa... ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta. hombre!.. es un compromiso de honor. a dónde vas. la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro. ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada. Jorge!. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían. Podría estallar y volveríamos a las andadas. hijita. te volvés a casa.. JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta.. y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar. Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia. (A Laura) Y tú. Nada más.. a ver si concluyes esas circulares.. Que he jugado. ¿Dónde pasaste la noche? No sé. yo sí. No hay que tirar esa cuerda. MERCEDES: otros. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir.. y perdí.

.. ¡Pero no hay más remedio!... No veo la dificultad.. ¡Empeñados en que vayamos este verano!. ¿Me pagas las albricias?.en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. Voy a recostarme un rato. ¡Ah!... ¡Tanto cavilar!... caramba?.. ¿No vino nadie? Nadie.. y ya es muy tarde… ¡Ah!... ¡Al viejo!.. (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas. para tu gobierno. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí.. No tan natural… ¿Cómo? Digo. Cuando regrese Damián. aunque se hunda esta casa. ¿Podés ayudarme? No.. Delfina. De algún lado saldrán. con varios encargos... (Pausa). desde que vine. ¿Te embarcas? Es que no puedo... que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta.. Lo encontré. Has olvidado compromisos mayores. y no puedo faltar... DELFINA: Damián.. ¡Pobrecita!... ¡Ah!... El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde.. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo... La pobre vieja. (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde. Forzosamente debo mandar a alguien. la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo... ¿Ocurre algo? No... ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda.. hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire. Lola me habla de eso en la carta. 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro). ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?. ¿Cómo haría. Es forzoso que los consiga... Te escribe Lola. (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio). ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente.. DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?. vive sobresaltada por el temor de desagradarme. me despiertan. DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!. (Vase por foro).... Te traigo una carta de Santa Cruz... a pesar de que los temporales han sido espantosos. La verdad es que me pone en un serio conflicto. Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito. ¡Ah!. una carta. no más.

. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián. ¿Cómo no?. ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor. ¡Oh! Me despacho pronto... ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos... ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta. ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante. ¡Oye!... en tu calidad de neurasténico.... ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto.. ¡Ufff!.. Se ha muerto un amigo mío. así voy derecho.. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario. Dale la mía. Tendría que hacer una diligencia antes. Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. a curarte. ¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia.. (Mutis). Un viajecito rápido y entretenido. ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme. Una hora escasamente. No queda mucho tiempo. ¡Bueno!.. me libré del empacho. FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente. No me hablés.. EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro).. ¡Hombre!.. Vase Jorge foro.. allí cerquita no más... Era muy íntimo.. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime.. Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar. antes de un mes.. así no pierdes tiempo! Eso sí. ¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?.. Esteee. El finado sabrá perdonarte.. Jorge (por primera izquierda). Dichos. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino . ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada.. estaré a bordo del Chubut. propietarios de un gran establecimiento.. A bordo te daré todas las instrucciones.. arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena. DELFINA: Me parece bien. ¡Bueno! A cambiar de aire.. Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!.en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes. Irías allí. La verdad es que.. Eduardo. (Pausa). y te aseguro que. es cómoda y segura. y no puedo encontrar las cartas. JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!. Una comisión de confianza absoluta. ¡Sí no hay otro remedio!. Entonces. el mayor García......

¡Con vergüenza y todo. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad. Tú no puedes continuar así. luego Laura. Mucho frío en el Sur. hijita. ja!.. pero no puedo costear tanto lujo. no llega a tanto... sí! (De mala gana).. Y ahora. Convencete. Haz la prueba.. Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas. ¿Querés hacerme el favor de entregar eso.... ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil.. La escuela de papá. No le hagas caso. Y mantengo la promesa. Eduardo? ¿Yo?.en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente. es una broma. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja.. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza.. te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico. (Por el foro. ¡Una friolera!. ¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera.. Me han traído el vestido que me regalaste.. ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee.. ¡Si te aburres.. (A Damián) Che.. hermano.. No digo eso. ¡Dejáselo! ¡Pobre!.. devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza. ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí. verdad? ¡Muchacho!... ta. ¡Bueno. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas. con una caja en la mano).. ¡Tú me prometiste!. te contagiaría. (Leyendo) ¡Ta. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo. Hombre: podría mandarte al Chaco. sin más perspectivas que los cuadrados del puerto. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho. Delfina.. ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela.. (A Damián).. ¡Doscientos pesos!. se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha). ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima.. DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos.. DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar. tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 . ja. ¿Mucho calor.

¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes. te daré la maleta. (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron. señora. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?.. MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé.. Pero.... luego Delfina. Dios.... ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate.. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¡No lo quiero!. no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián.. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava. Aguarda. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María....... ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!. ahí tienes eso. ingrato! (A Delfina. Me empeñé con Damián.. verdad? (Intenta salir). mamá. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!. A la dársena. ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar). (Lo sigue).. ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. Mercedes. Tomá para la cuenta. que entra) Aquí está Delfina. ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?. Ante todo... Iba con una maleta. che! Decime.en familia DAMIÁN: De ningún modo. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo. 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!.. y ya lo ves.. ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos. ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson.. Consiento por esta vez. vení.. de comprar el anillo!. LAURA: EDUARDO: ¡Oh!. ¡Hasta luego! (Vase foro). ¡Tengo una influencia bárbara. mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido. Dios! Esto es muy alarmante. ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas".. (Le da el importe).. Es tarde... ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!. (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo. Y me voy. ay... ¡Ay. LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo. (Le da a Delfina un paquetito). Fue una cosa repentina. DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!.. que nos sacará de dudas. Vení. a acompañar a papá que se va a Montevideo. ¡Qué no vas a querer!.

y su mayor preocupación era vernos siempre felices. para que no salga menor favorecido.. Sería tan espantoso. empezó a caer... ¡Bueno!.. 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?... se puede cambiar así a las criaturas de Dios!. Siempre fue bueno y caballero. una prisión por error. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. de la Mercedes de antes..en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa. Me puse igual o peor que él... odiaba el juego.. No jugaba... Anoche estuvo de jugada.. El único sano. ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente. Hoy se vino desesperado a pedirme plata.. una enfermedad...... Siéntese. Emilia. ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!. La miseria lo echó a perder.. Jamás faltaba a sus horas. ¡Pobre hijito!.. ¡Y ahora... ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!.. Hasta una broma.. ¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija. déjenme ir.. ¡Dios nos ampare!.. (Muy afligida) No sé cómo.. y la escena que le hiciste a bordo. ¡Cálmese!. Se educaron con nuestro ejemplo.. ¡Pobres de nosotros!.. Un accidente. tampoco queda nada. ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta).. colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza. a la miseria y a la deshonra! (Pausa). le digo!.. no tengo derecho a decir nada.. ¡Y todos hemos cambiado! De mí. ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida. Mercedes. Puede ser una idea esta. que no cabe en lo posible.... mamá? Ven acá. EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ... ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado)... bastante abandonado. De repente.. pero hay que descontar muchas esperanzas todavía.. tengo mis motivos. No se torture en balde. No bebía.... si no ha querido. ¡Venga! ¡Venga.. déjenme. Papá es bastante.. ¡Mi padre es muy sinvergüenza!.. y perdió. porque no vivió con nosotros.... Sabe Dios. lo arrastramos con nosotros. era el pobre Damián. Damián está con él. No tengo la menor esperanza... (Mercedes llora). un olvido.. Un hombre en esa situación es capaz de todo. No. ¡Déjenla que vaya!. y como allí nadie lo conoce.. LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN... tardaremos en saberlo... más que otra cosa!. Laura.. (Sentándose) ¡Ay!. y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia.. Delfina. ¡Sí es un desgraciado.. y ya me ve.. francamente.. Venga para acá. De ustedes.

He tratado de hacerles todo el mayor bien.. como ella. ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma. Puedes empezar.. morralla!... ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!.. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino . ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas... ¡Adelante!. La conducta y antecedentes de Damián.. mordé!. ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores.. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre. cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. ¡Otro!. ¡Cálmate!.. (A Delfina) ¿Qué te hacían. ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan. Ahí tenés... Laura!. mamá..... (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate.. Creo. Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara. (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí.... a pesar de la catástrofe que nos amenaza.. perversa!. Para aquélla (Por Laura). que no hay esperanzas de nada bueno. llena de recovecos. les prometo que me han de oír. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas. disuadir a mi marido de su chifladura sentimental.. y muy distinguidas!.. ¡Trae un poco de agua colonia. Delfina... pero virtuosa. ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca.. ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!... pudiendo. Ya nos has dicho ladrones y salteadores. eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre. te hará daño... ¡Eres como un juez aquí. lo que sacas con tus cavilaciones.. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña. Emilia! Dejala en paz. Por otra parte. Y tú... (Señala a Mercedes).. MERCEDES: Tus hermanitas. Qué asco. la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias. ¡Morralla!. Y además. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo.. ¡Son literatas las dos. visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza. Ahí tenés una buena presa. ¿no?. (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes....... Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas... ¡Te la cedo. con una palabra. ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada. (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!. No aguardaba oportunidad alguna. ¡Mordé. Te encontrará un alma complicada.... no podría hacer farsas. La pobre tiene razón.. la lectora de folletines. Aguarda al menos que se confirmen tus presagios. una mujer medio muerta de sufrimiento..en familia EMILIA: Está bueno. Eduardo.. podrías decirle algo. y la mortificas! (Sale Laura). no llores así. la vergüenza no sería para nosotros solamente. Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget. EMILIA: ¡Oh!. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?... ¡Oh!.. mamá. mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero. lo ponen bien a salvo de toda sombra. pero.

¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo.. (Vase). Pues.. y el respeto filial. Es seguro que no ha vuelto. luego Delfina y Eduardo. ¡Ay de mí!.. (Vase).. buscando noticias. El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia.. ¡Eso.... ¿Y Delfina? En su cuarto. te juro que estaría lo más fresco. No me hiciste caso.. ¡Fijate en la vieja! Papel lucido. A no ser por tus confidencias.. no tengo confianza en usted.. padre!. Están muy viernes santo. Laura.. supongo. si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado. Emilia. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!... Piensa en lo malo.. ¿Está muy afligida? ¡Cómo no. ¡Estamos deshonrados!. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia.. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo. ¿Y Damián? Por ahí... nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. a pesar de todos tus recelos. ¿eh?.. ¡Infeliz!. Me voy. y. no acabo de inquietarme del todo. quédese".. y los sacrificios honrosos. y estamos sufriendo las consecuencias. hijo! Como todos nosotros. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 . y de ese empeño que te noto.. así será la reprimenda. (Declamando) ¡Oh.... no tendré que hacerte más que ese reproche.. ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete.. el amor filial y qué sé yo.. Fijate cómo nos conocen los críticos. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá. (Natural) Y la voz de la sangre. toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse. de prepararme a bien morir. ¿no? No hablemos más... ¡Me voy!. (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada... nos ahorraríamos tanta inquietud. hijo mío? He ido a la agencia... También. cuando llegué. ¡Bueno!... No quise aumentar tu disgusto. En la lista de pasajeros no está el nombre. sobre la afición al juego de papá... ¿No me llevan el apunte?.DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno. al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede.. Damián. No debes hacerte ilusiones. Pensé poder corregirlo. ¿Por qué no me contaste eso antes.

Verás cómo aparece hoy o mañana.. Damián se pasea nervioso... después se metió a jugar por ver si cubría el déficit. 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 . ¡Oh. No me hagas acordar de eso.. que me. tendrías cómo reponer eso? No. ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!. ¿Qué?. ¿si hubiera ocurrido la desgracia..... ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso... he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente. hija.. porque entonces sí que me.. (Pausa).. De modo. ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da). ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime.. "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo.. ¡Al viejo le ha sucedido algo!... Pero.. ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!.. ¿no ves?. Pero. Perderías el tiempo. ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco. tan indignos. ¿cómo no se va a ir. atrás tuyo. (Demudado) Permitime un poco ese despacho.... se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay. No se ha ido.. Pero... ¡Adiós! Escúchame. ¡Será una deshonra completa! ¡Oh.. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo.. hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver. ¡En tantas partes!.. ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!. En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel. No vayas a Montevideo.. ¿Llaman?. ¡Resmas. (Lee). (Sale)... "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada". El viejo está aquí. ¿Es cierto? ¿Es cierto?. Estoy en hora. (Llaman).... mamá.. che! (Con ira). ¡Me da.. ¡Quién sabe si no está enfermo!. ¡Ah... Ya estoy todo nervioso. No te precipites. no sé qué!. ¿Y padres tan desalmados. Tenía un metejón por ahí. un. (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá. Pero.... Lee)..... Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla). Decime... Que. ¡No puede ser!. fue a pagarlo. pero.. si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo). ni la mitad.. me voy!. Corro a ver. Bajó del vapor.. ¡Mi sombrero!. De modo. tan retirada". gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo.. Piensa un poco lo que has de hacer... y la plata se le hizo humo.en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!.. sí. ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero... ¡Ah!.. qué desgracia! (Llora de nuevo).. (Alterado). flojo! (Le arrebata el despacho... (Se lo da). Me voy a buscarlo a Montevideo...

cuñada.. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie. Lo culparán a él.. ¿verdad? ¡Prométemelo. (Horrorizada) ¡Mi hijo!. Van tres noches que no duermo... ¿Qué es lo que has hecho?. (Vase por foro). y no puedo más.. ¿Damián sabe ya? No. ¡Ya lo ves!. ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico. venga! La acompaño. pero no quiere creerlo.. ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga. No crea que estoy loco. por izquierda. entonces.. No concibe un padre tan malvado. ¿Tendrá para reponer eso? No.en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo. Laura. que siendo rico.. Yo me voy a meter en la cama. No me preguntes nada. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada. y se acabó. JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame. A poco entra Jorge por el foro..... que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos. Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana. ¡Damián! No se inquieten. ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho... avanzando con alguna cautela.. derrotado. ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él.. Hablale a Damián. En la calle. No va a pasar nada. ¡Jorge!..... Volveré.. no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!. está hecho. Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!. MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él).. Dinero ajeno. nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo. ¿Cuál? Pegarme un tiro. ¿De dónde vienes?. Emilia. Dice que sería su ruina y su deshonra.. Se lo he dado a entender... Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño.. no lo sabe... Lo hecho.. ¡Pues a sufrir las consecuencias!.. Laura la sigue. ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha). me lo acaba de confesar.. JORGE: MERCEDES: Mercedes.. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ..... En la policía. me queda un medio de salvarlo. Tal vez sea el más cuerdo... ¿Se ha hecho el daño?. ¡Linda esperanza de padres!. che. ¡Jorge!.. Ha salido a buscarte. ¡Nada!. ¿Dónde? No sé.. Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo.... Depende de cómo tome el otro las cosas. En algún lado.. En un hospital..... Delfina llora. ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro. LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora... Y esta es una de ellas. luego Jorge. (Se va rezongando)..... Si es así.

Mutis Jorge por primera derecha. (Vase primera derecha). DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada. (Por segunda derecha) No te alteres. DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata).en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él. ¡Adelante. Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación... pero no irremediable.. que sale y permanece alejado). dámelo!. Damián!... Me encargó que te lo dijera. Yo le escribiré a Lola también. Damián.. y que. Sí.. (Anonadado). ¡Oh! Si depende de mí.. Jorge.. Que juego.... DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted. (Se lo devuelve). te juro que todo se arregla. No iba a nada. ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes.. luego Damián.. ¡Todo se ha perdido!.. ¿Miedo de qué? No sé... DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa. te suponía con la comedia preparada.. Que soy un vicioso incurable.... ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?. ¡Por favor.... hijo mío.. Sin esto. nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . pues. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas).. Delfina.. Contale todo... ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja). y que he abusado vilmente de su confianza. Quería esconderlo. de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación. ¿Dónde está.. ¿Has soñado una cosa igual.. porque tengo mucho miedo. Delfina? Es horrible. MERCEDES: (A Jorge. Voy enseguida. que. siéntate.. acostate.. señor!.. Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra). ¡Me moriría de pena! Tómalo.. Déjenos solos. Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente. Ven. pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo.. Ahora. tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio. pregunto? El no se atreve. (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver. MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro. (Deteniéndolo) Permíteme una cosa. si no lo consigues. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. despues Delfina. No vayas a perder la cabeza.. no estaría del todo tranquila.. ¿Dónde está. ¡No! ¡Dámelo. señora. Avanza. Vaya a llamarlo.

en una silla). al verte en ese tren de envilecimiento cínico. (Dulcemente).. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso.. repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. mientras lo cometía. Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio.. Todo fue con deliberación. llore mucho.. con la certeza de impresionarte. en la cárcel por robo. ¡Ya!. llore. Y tú. TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 .. ¡En el acto!. No sería difícil. ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio. sollozando. me pongo por completo a tu disposición. antes de irse. (Acariciándolou). porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma. y como de algún modo debes justificarte... Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!. y después de realizado.. ¡Ya!. ¡Sí.. vuelve la cara resignada y decidida y vase. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada. Jorge. Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía. El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo.. Hemos terminado. ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. verdad? Te equivocas de medio a medio. ¡Damián! ¡Oh. Damián mantiene un gesto final imperativo.. ¿Pretendes impresionarme. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra. o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen. (Se deja caer. Para los hombres como tú. hay un solo castigo: la cárcel. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí.. y consciente. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado.molestia que te causo. ¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas.. mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!.. la que yo acabo de robarte.. será mi justificación más cabal..

El desalojo Florencio Sánchez .

. A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 . ¿eh? Bueno. que non se le orvide.. ¡Bueno. aquí?. L’arquiler es lo primero. ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo. no se puede! Antonce no se arquila los cuartos.> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe. ¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república. No precisa hablar tanto. bueno!.. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede..

¡Déquela!. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!. volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?. Eso. señora?. (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!. (Tropieza con un mueble). porque el buen corazón lo tengo. buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto..... ¡Dispará no más. Los dos vecinos se alejan riendo.. Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También. (Tristemente) ¡Ay.. Dos inquilinos que salen rumbo a la calle. ¡Madona Santísima!. eso digo yo... comadre!. Venga. no más… ¡ja. mire. Juan. ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 . Mutis de ambos.. doña Francisca. Parece mentira... (Mutis).. Pero… moverse.. Mientras él me dé salú para trabajar.. ¡Ay!.. ¿sabe?. VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga.. pero más.. caminar. (Golpea el mueble con rabia.. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada).. VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará. señora!. ¡Uiii!. se compra el palacio del congreso. ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho.el desalojo Sí.... VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí.. ja!. no estaría tanto tiempo sen buscar pieza. es demasiada pachorra!.. (Quejándose) ¡Ay. No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo. se detienen a mirar. puedo estar tranquila. Mire. Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!. Non tiene vergüenza… ¡Pero... ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!. crea que no lo hago de gusto. señor.... E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba. señora. dos. ¡Dío!. doña Indalecia. ¿en la calle Entre Ríos!.. Ner mismo güeso… Vea. No estoy invitada. Un gorpe tremendo. Naturalmente.. ay.. la verdad es que ni se puede caminar en este patio. ¡Ay!... La fiesta es pa ustedes los socios.. pase. Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día.. Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle. Non vale la pena… Tiene razón. qué temeridad!. ¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!.. Venga a mi cuarto.. ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?.. también..

Ustedes bien lo saben. ¿Y los asilos? ¡Oh!. agarrados. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos.. ¡Estar embromando a la pobre mujer!. (A Indalecia) No te aflija. ¡Pobrecitos!.... se agarran y se dan. Pobrecito. INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!. ¡Mándensen mudar de aquí!. Mangia vos. sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!. pobrecito...... GENARO: diga.... ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie.. nena.. e mientras tanto muerto de hambre como los gatos.. pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco. ¿Tiene hambrecita?... 208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 . Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos. robando la comida en casa de lo vecino… pensao?.. (La levanta). Esta noche traerán centavos. a lei!. ¡No tienen vergüenza!. sí. ni conchavarme.. Me diga un poco. señora.. (A Genaro) Me diga un poco. a lei.. Genaro se encamina hacia su cuarto.. y vamos a comer mucho. ¿Quiere pancito?. ¡Tanto embromar. ¿No vino ninguno?. Entonces ¡u… pa!. ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación. (Volviéndose a Indalecia) Usté también. cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos. VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!. ¡Mazcalzone!... ¡Eso es muy fácil decirlo!.. (Rezongando.... Déjelo. se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!. (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!. ¿qué está compadriando así?. Venga. VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien. segundo izquierda.. ¡Canaglia!. (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª)... ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!. Ir a la fábrica no puedo.. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da).... ¿No?.. ¿Parlate a me?...... ¡Mangia. Venga a curarse esa pierna. No le haga caso.. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena). dando un portazo al entrar.. ¡Bruta gente!... ¡mucho!... Se va a su cuarto. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero.. Vámonos.... también!.. ¿qué le precisa tener tanto hicos?.. bastante plata. INDALECIA : GENARO : ¡Oh!.el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida. Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo. (Alterada) ¡A lei...... ¡Para qué se ha incomodado!. te digo!. Si no hay con qué mantenerlos... ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!...

aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora). Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!.. Mangia un po de salame. ¡Viejo borracho!. ¡Viejo loco!.... Aparecen tres chicos. ¡Oh!. ¡Cállese la boca!.. prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!. ¿Otra?. Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer. tú!.. (A boca llena) ¡Muchas gracias!. porque. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado. ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!.. ¡Me lo van a matar!. (Alzándose) Toma.. Los chicos hacen mutis. GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte. ¡Hay hambre. mangia!.. ¡Eh!... a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!.. acosando a un viejo soldado.. señor.. Pero no. Y todo por adularla..... ¡Tú!. al fin y al cabo. pero a las otras. Decate de llorar. (Volviendo a sentarse) Sería mecor.. En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces). entre ellos los hijos de Indalecia. Pausa)..... ¡qué diablos! Tendrían derecho. ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No. ¿sabe?.. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver.. ¡Mangia!. ¡Es lo que más desconsuela!... ¡Ma no!.... GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!. ¡Bruta gente!. Naturalmente.. Lo de siempre. ¡Son tan malos!.... Estuve en el hospital. y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio. ¡Anque. ¡Con eso van a hacer patria!. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ ... Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!.. no diría nada.el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé.... Vea: a ella le disculpo.... se ponen a la par de la otra para mortificarme.”. se mangia y se acabó!. si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico... ¿qué se gana con afliquirse?. Vieni.. ¡Si fueran más felices o mejores que una. Son pobres como yo. ¡Ma no!.. (Genaro da un trozo de pan a cada uno). ¿Cómo se dice?.. saca salame del bolsillo y se pone a comer. UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos... Aparece un grupo de pilluelos...... Toma… ¡Mangia… tú. es patrona. tienen hijos como yo. inválido de la guerra del Paraguay. Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?. (Toma el salame y se lo pasa a la nena).. INDALECIA : ¡Mal agradecidos!.. (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo.. No hace falta tampoco… (Pausa)...

en el boliche del tuerto Ramos. ¡Pobre mujer!.. Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. pues… Pucha cómo está el páis. Se cayó de un andamio.. yo soy el cabo Morante.. caramba!. ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte.. amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo.. Si ha venido para fastidiar a la gente. ¿Esa nena es tuya?. ¿sabes?. se recuesta a la madre. che.. m’hija?.. INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!. podía pagarle el cuarto. Che..el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!.. y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha... ¿Adónde vive?. ¿eh? No hablemos. ¿sabe?... si es m’hija!.. mocita. amigo. y ya ves cómo salió cierto. don!. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!... Déjelo... Te robaste. digo. ¡Parece mentira!. (A los chicos) ¡Vía!. ¿no?. ¡Y cómo le va!.. ¡Sinvergüenza!. (Los corre). mocosos!.. aquí ande usté me ve. hombre.. ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che. y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra... ¿sabes. pues… ¡Cuando yo te decía!... ¿sabés?. Sí. te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno. ¿eh? ¡Ahora van a ver. Indalecia.. Musolino!....... bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten. no hablemos de él. aunque manco... había e ver… Y esos otros mocosos.. podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino . ¿son tuyos también?. no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve. asustada. allá en Palermo. cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto). tata.. Amigo. pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?. (Va hacia ellos).. gringo?. ¿Y a vos quién te da vela?. Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo. ¿éste es otro yerno?. Son cosas de rapazzi… ¿No ve...... Y legítimo. Venga p’acá... Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él.... Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!. ¡Fuori!... Vea. ¡Caramba.... Calle tal… me dijo el mozo. con su agüelo… La chica.. canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo.. (Deteniéndolo) ¡A ver!.. señor… No ve. Por tu desgracia… esta mañana. Aquí estamos… Y usté. si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh. INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias. a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria.. ¿qué hace por acá? A verte.. si querés..

Ha dicho la verdá.. Si ustedes no tienen corazón. ¡Fuori!... ¡Canaglia!. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá.. Y vos la pusiste de patitas en la calle. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo. gringa!.......... Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú.. te puedo buscar la pieza pa mudarte. si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?. ¡Porco!. no me separo de mis hijos... señor.... (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!.. che!. Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 . ¿no?. y bien puesto… Ma diga un poco. ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!. pero si querés. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No.. INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?..... ¡Ya podés ir tocando de acá. ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?. ¡No te me acerqués.. Allí… ¡pucha madre!. (A Indalecia) ¿Quién es ésta. gringo!.. Hay un asilo de güérfanos militares. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?. Sale la Encargada.. (La empuja con violencia). ¡Nada!. Esperate un poco.. mándese mudar!.... Bueno.. mándese a mudar de aquí!.... yo lo tengo. (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también. (Enérgico.... Pausa).el desalojo INVÁLIDO: Bueno.. gringa’el diablo!. Ya sabés: no te puedo ayudar con nada.. me viá sentar.. porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. desgraciada!.. ¿sabés?.. ¿sabe?. ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!. Sono la encargada de la casa… ¡Che. No sé. ¡Qué vas a ser dueña. doña… No. Choque esos cinco. ¡Ya! ¡Váyase..... ¡Ya!. Eh… Naturalmente... ya que no invitas… (Se sienta. che. déquese de embromar… (A Indalecia). señor. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre. ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?. Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación. tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor.. porque te rompo la facha!. che?... ¡Caramba!..

Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos. señor Comisario. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver. Cállese la boca. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 . señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. pues!.. Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta. mi jefe!.. que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista. A ver… Despejen ustedes un poco… No. Pausa. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias. La Encargada vocifera). Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar. INVÁLIDO : No se aflija. ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más.. ¡Mamita!... ¿No te dije. per Dío!. ¡Agarrá y da las gracias. A ver… Sosiéguense… Ve. No es mucha cosa. Emoción.. mi comisario… Todo ha sido de boca.... seguidos de un grupo de chicos... Indalecia.. que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate... el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz.. pues. y el señor es un repórter de La Nación. no más.Tumulto. m’hija.. deténgase!. mi comisario. Genaro se seca los ojos con la manga. he dicho!. Cálmese. me ha pegao. señora.. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena. ¿Qué ha pasado?. (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore. (A Indalecia. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente. me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden.. COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire. llévelo preso. Salen vecinos. señor Comisario.. Lo hubieras hecho antes. que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor. mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?. COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. No ha pasao nada. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. señora... Yo soy testigo. señor comisario… ¡Despeje. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase. me ha pegao. Yo soy el comisario de la sección. Ya ve usted… Las cosas se remedian. ¿Qué desorden es este?. don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. (Toma el dinero y se lo ofrece). jurándole venganza. ¡Mamita!..

¡No me separo de ellos!. Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca. señor.. demen trabajo si quieren. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?. pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto.. Está bien.... Bueno.. mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!.. no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre. Ya está todo dispuesto. muchas gracias!. señor! ¡De ninguna manera. He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?.. ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural.. Retírese usted. Sí. ¡No. señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias...... ¡Eh. ¿no le parece?. Y tiene razón. ¿Este es el mayor?... La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo. manteniéndole a los nietos. Señora. señor… estoy bien resuelta. No tengo que ver. No me separo de mis pobres hijos… No puedo. a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice. este brazo lo perdí en Estero Bellaco. señora: tiene usted que resolverse y… No. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao. y vos te oponés. ¡Que despeje.. le he dicho!. pero digo la verdad. ¿sabe? Bueno..... no puedo… Nunca podría… ¡Pucha... pobrecitos!.. que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?. señores... PERIODISTA: separarse de ellos. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después. amigo.. y aquí en esta pierna tengo otra bala más. Ya me han ayudado a tomar pieza. que tanto los quiere. Bien.. ¿Ahora se acuerdan? Está bien. Ahora... Es natural. señora. es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor. son muy buenos!. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 .. ¿Mis hijos?. No seás mal agradecida.. bueno!.. ¡No!. que a mí no me faltan fuerzas. señora.... comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!.. ¿sabe?. Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!. ¡No!. Tiene que resignarse. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso..el desalojo y le suena los mocos con el delantal). ¡Son míos... ¡Nadie tiene que ver aquí!. ¡Mis hijos!. demen trabajo. mujer… Mire.

. Ya les ha de llegar su turno. ¡Macanudo!. quedará paralítico… ¡O. En todo caso. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos.. PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?. PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo.... Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!. por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?.. Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos. COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco... (Al Inválido) Usted también. acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente. ¡Mis hijitos!. ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas.... (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!.... (Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes.. ¡Caramba!….. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?. tratando de salir en la vista.... Indalecia se echa a llorar.. disculpe… Cuando se vuelve. Está bien.. Saludos... bruta quente!.. Es un momento espléndido… (Enfoca)... señora. Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital. (A Indalecia) Bueno. ¡Oh!. ¿que se ha creído de la familia. todos se acomodan de nuevo. Precisamente. también?. que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola.. Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!.... ¡Qué bruta quente!.. pues.... Le tomaremos uno así llorando.... ¿por qué viá salir?..desvivido por ellos. A ese respecto debe estar tranquila. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!... He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!. ¡No faltaba más. no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 . qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?. ¡No! ¡No!. ¡No es posible!. Una linda nota. PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento. retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella. hombre!. (Al comisario. amigo. ¡Señora!.

Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias. Piense que es un egoísmo el suyo.. ¿eh? ¿Nos vamos?. que iremos a colocarlos. Bien… Adiós..... ¡No es posible!. ¡No puedo. COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga.... Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos).el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela. pues. Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí.... ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!. no?. Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?.. INVÁLIDO : ¿Qué quiere. Por el momento.. aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!. dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán.. (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda.... señores. podrá mantenerlos si trabaja.... Eso es entrar en razón… Bueno. Hoy no he morfao nada. me moríria!. Usted no pierde. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 . Buenas tardes. ¡Sí!. Tomá… Mutis. pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte.... Los muchachos y vecinos salen también detrás. ¿sabés?. mi hija!. ¡Pobres hijitos míos!. COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che. pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?..... señora.. ¿cómo no?.

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

SRA. CRIADA: Está bien. Que se apure. de Díaz.> nuestros hijos PERSONAJES SRA. DE DÍAZ CRIADA SR. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ. Criada. Suena un timbre. SRA. Avise a la niña que van a dar las nueve. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 . DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. DÍAZ MECHA LAURA SRA. DE ÁLVAREZ SRA. ESCENA PRIMERA Sra.

Sr. Eres demasiado normal. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. puesto que los trato bien. No. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. de Díaz. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. no lo deseamos. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. DE DÍAZ: SR.nuestros hijos CRIADA: SRA. a este divorcio deprimente en que vivimos. DÍAZ: SRA. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. DÍAZ: SRA. Si molesto. SRA. DE DÍAZ: SR. Eso me perturba. Señora. DÍAZ: SRA. Todo esto no está en razón. ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. Díaz. DE DÍAZ: SR. En verdad. ¿Lo desean ya? No. Eduardo. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). señora. yo tengo que hacer. DÍAZ: SRA. Lo que no debe hacer usted es contestar. DE DÍAZ: SR. sino por sentido práctico. SR. No quiero ser molestado. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). Vaya a buscarlo en seguida. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos. Escúchame. Respóndeme categóricamente. señora. Bien sabes que está enferma. sería preferible una separación definitiva. no puedo hacer tanta cosa a la vez. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. Mecha ya no sube a ayudarme. Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. no te vayas. Criada mutis. SR. Desearía no tener que repetir estas observaciones. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. me voy. Tengo que llamar media hora para que acudan. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. No te robaré mucho tiempo. ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. DE DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. demasiado 229 SR. DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. DÍAZ: SRA. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. Tú debes salir. DE DÍAZ: SRA. me suben los periódicos cuando se les antoja. Creo haberla explicado satisfactoriamente. DE DÍAZ: No sé. DÍAZ: SRA. Pero no la justificas. Salvo que tengas algo que comunicarme. DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. No. DÍAZ: SRA. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. Atiende. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DÍAZ: CRIADA: SRA. Nos distraeríamos.

DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme.. Naturalmente. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. DE DÍAZ: SRA. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. encaminándose a la escalera. DÍAZ: SRA. y mucho menos en hostilizarla. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones. DE DÍAZ: SR. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social. ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas.. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. pero lo demás no les falta. DÍAZ: SR. ¡Oh! ¡Eduardo. Eduardo!. (Se detiene. DÍAZ: SRA. más enigmática me resulta. SR. DÍAZ: SRA. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 . DE DÍAZ: ¿Misántropo. que eso entra en sus obligaciones. SR. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo. Nada me has hecho. Eduardo. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SR. No eres mucho más para nuestras relaciones. pues. Un extravagante. mirándolo fijamente). DE DÍAZ: SR. Quizá nuestros hijos no SRA. Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. Y tú.. DE DÍAZ: SR. sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. nadie me ha hecho nada. DÍAZ: SRA. cuando no un monomaniático lastimoso. Es una vulgar constatación. Tranquilícense. DE DÍAZ: SRA. Hace un momento te quejabas de los criados. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie.nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía.. Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos. No ha terminado. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. El caso no puede ser más sencillo. DE DÍAZ: No sé por qué. SRA. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan. DE DÍAZ: SR. No. Por última vez.

hoy mismo llamo al ingeniero. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero.. Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir. ponlo en cualquier parte. SRA. ¿cuándo te vas a resolver a SRA.. ¡Ya pasa!. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. apoyándosele en el hombro). ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. (Mutis).. Nada. papá.. DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura. Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. de Díaz va al espejo y se mira. ¡Y estás transpirando!. Ellos van a formar nuevos jardines.nuestros hijos necesitan ya tus caricias. (A su madre) Ahí tienes tus guantes. ¡Para qué! No vale la pena. Misia Edelmira no se resentirá. ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA. (Toca el timbre). DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR. No te preocupes. ¡Un vahído!. SRA. MECHA: ¡Nada!. CRIADA: SR. DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día.. DE DÍAZ: SR.. La Sra. DE DÍAZ: Sr. DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA. Un poco de debilidad.. ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es. El Sr.. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. casi desvanecida) ¡Muchacha!. DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 . papito! Cuando hagas poner el ascensor.. DE DÍAZ: Pero… No te inquietes. Eduardo! ¡Esto no SRA. MECHA: SR. DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla). Pero yo sí.. ¿Qué tienes?. (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes). El Sr. ¿Cuándo subes? ¡Ah.. (Volviéndose a Mecha. Un relámpago mental. Díaz se aleja escaleras arriba. Pero hija. ratonera. Eduardo! Me hace falta. Díaz. nada. Si es por eso.. DÍAZ: (Sonriendo). Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio. nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva. ¡Devuélveme tu ternura. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale. nada más... Buenos días. Una reminiscencia. ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. Mecha. ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. buscarme! Me siento mal hoy.. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera.. Laura. ¡Muchacha!. DÍAZ: SRA.

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

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nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

DE ÁLVAREZ: SRA. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. que eso no lo hacemos todos?. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes. el mismo robo... Esa será mi obra. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto. mientras que en el presente. DE ÁLVAREZ: SR. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo. ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera. Mal hecho... Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. DÍAZ: SRA. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos. Eduardo!. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . DÍAZ: SR. cuando olvidó así sus deberes. subsisten en el hombre. abandonando a esa mala madre. SR. DÍAZ: ¡Ustedes!. DE ÁLVAREZ: SRA. que digamos!. DÍAZ: Una cosa vulgar. Un homicidio por celos. quitarle los hijos. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. Había abandonado a los suyos por igual causa. DE ÁLVAREZ: A eso voy. es por ahora mi tarea. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA. La misma puñalada. y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión.. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. DE ÁLVAREZ: SR. SRA. SRA.. del drama de todos los días y de todos los momentos. Eduardo. DE GONZÁLEZ: Claro está. el marido. SRA. Digámosle a su cerebro palabras de verdad. Desentrañar del mismo seno de la vida. Ya ven ustedes. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–. el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital. la pasión y el prejuicio.. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. ¿Y usted cree. supongamos. No. DÍAZ: No. Extraerlos del relato trivial. DE GONZÁLEZ: SRA. analizarlos y catalogarlos. eso. SR. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos. SR. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. el mismo suicidio.. SRA. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas. le rezaré a usted la oración del sentimiento. La misma cosa todos los días.. DE GONZÁLEZ: SR. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. ¡Ustedes!. DÍAZ: SRA. Este descubre que su mujer lo engañaba. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos.. y desaparece abandonando su hogar.nuestros hijos SRA. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento.

DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. (Por su señora). SR. La maternidad nunca es un delito. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos. ni para sus hijos legítimos. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. Cuando menos pensará. Aunque fundaran mil.. mucho. DÍAZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SR. Edelmira! ¡Muy bien!. SR. DE GONZÁLEZ: SRA. DE ÁLVAREZ: No se escurra. Usted quiere destruirlo todo. SRA. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. ¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. pues. DE ÁLVAREZ: SR. Les haré el gusto. SR. SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. Sería muy largo. señor piadoso. DÍAZ: No. Es cierto que son pocos. no creo en semejante caridad.. Le exigimos una explicación. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. ¡Y qué remedio!. Si se infringe una ley social. Dios mío! Eso es anarquismo puro.. SRA. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. las cárceles y los cementerios. DE GONZÁLEZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: SRA. pero la caridad pública no da para más.. DE ÁLVAREZ: SR. ¡Ay. Le exijo una explicación.. DÍAZ: ¡Pronto. DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda. SR. DÍAZ: Por lo demás. se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes. Venga acá. DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted. La crónica policial. ese cheque!. Mi sinceridad no admite sobreentendidos.. me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos. Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. SRA. como ciertas gentes. DE GONZÁLEZ: Eso es. DÍAZ: Mucho. Adelante. Perdón. SR. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino . DE ÁLVAREZ: Explíquese. SRA.nuestros hijos SRA. que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. No entiendo.

DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. (Angustiada) Tengo que hablarte. DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. MECHA: (Dominándose) No se alarmen. No es nada. El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus. DÍAZ: SR. señoras mías. la misión de ustedes. DE DÍAZ: SRA. Jorgelina? SRA. que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. No he concluido las traducciones. Quería decirte que he sido mala contigo. En marcha. ¿Perniciosa? SRA. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No.. ¿No me necesitas. SR. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda. Díaz. Ya pasa. ¡Qué tiene. Será después… después… Como quieras. Bien podías tú haber demorado un poco más. DÍAZ: ¡Oh. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué. DÍAZ: MECHA: SR. Laura. DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. habría terminado o se modificaría sustancialmente. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. Eduardo. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto.. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo.nuestros hijos social. pues. DE DÍAZ: MECHA: SRA. DÍAZ: MECHA: SR. papá. DÍAZ: Trabajar para que llegue. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. SRA. Romanticismo. ¿La llevamos hasta el Pilar. (Mutis). ¡Estoy tan nerviosa! SRA. No. ¿qué hemos de hacer? SR. Mecha. no te fatigues. ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. queda pendiente nuestra discusión. ESCENA XII Mecha. El Sr.. hija. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles. Me extraña ese gesto. Le preparo una derrota que… ya verá usted. LAURA: No le hagas caso. Mecha? Me siento bien ya. Eso. hijita?. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. MECHA: SR. Hasta luego. estalla en sollozos convulsivos. eso deben hacer. Sr.. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse.

. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. Mutis de la criada. Era por salvarte tú. tus cómplices. porque no la tienes.nuestros hijos SR. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. Bien.... ¿A consumar la gran canallada?. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira. Yo también lo espero. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. no intervenir en tu vida.. Yo te advertí… Cállate. Pausa larga. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha. Si estás en peligro. Ya no te quiero. Espero que no tendremos la función de costumbre. No era por salvarme que me inducías al crimen. La he dicho. Mecha. Cásate conmigo. que no otra cosa harías conmigo. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . Basta. ¡A Europa! Huye hoy mismo. sino a lo poco que te resta de hombre de bien. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia. Criada. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir. ¿Estás resuelto a irte? Sí. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. sobran. mi familia la vergüenza que le espera. Te repito que por la tranquilidad de los míos... Quiero tu última palabra. ¡Fuera de esta casa!. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va). MECHA: No. tú. se alza resuelta y llama. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha. ¡Mercedes!. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. tus cómplices! Y todavía soy suave. Enrique. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. separarme en el acto de ti. de modo que las escenas a estas alturas. tú… Porque eres cobarde y vil. ¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí. Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. después de un instante de honda cavilación. lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa..

DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral. Está muy bien. Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales).... SR. vacila y cae). (Después que Enrique ha salido.. y si no está llame a la asistencia. Eso alivia. Sí. quisiera contar con su ayuda… Usted dirá. X: SRA.... (Lo abraza sollozando).. Sr. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo.. Mecha reacciona lentamente. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás. y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso. evitarle toda violencia moral. Mutis de la criada... Que venga en seguida.. 253 MECHA: SR. recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista. (Una pausa). DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: ¡Ay. SRA. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta. Sería conveniente. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido). de Díaz.. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN. DÍAZ: MECHA: SR. doctor. ¿verdad?. ESCENA I Sra. señora. DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh. busca algo que no encuentra en los muebles. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa. ¿Y cómo fue eso. hijita?. ¡No es para tanto. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA.. Perdóneme. que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido). X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR. no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida. corre al timbre y llama. DÍAZ: MECHA: SR. X: SRA. ¡Gloria mía!. Hable por teléfono al médico. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino . Díaz. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!.. arrebatada..nuestros hijos ¡cobarde! Huye. Abandonar la ciudad en primer término.. Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!. Viendo que no vuelve en sí. DE DÍAZ: DR. sí!.. A los dos ó tres escalones se detiene. ¡Así!. ¿Nada más.. Llore. DE DÍAZ: DR. ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!. eso sí. Doctor X. DE DÍAZ: DR. advierte a Mecha y corre en su auxilio)... Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente. ¡Así!.. ESCENA XV Mecha. Conoce usted las rarezas de mi marido.. ¡Alivia! ¡Alivia!. doctor? No. SR.

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

¿Por qué? ¡Hombre!. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR. SRA. No estoy para nadie antes de las tres. ya lo saben. DÍAZ: ALFREDO: SR. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. ¡Basta. Dispénsame. Felizmente.. Seamos buenos. Quería decirte que te pases a la otra alforja..nuestros hijos SR. ¡Arrójale la primera piedra!. Yo necesito descansar. Sí. hijo. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. DE DÍAZ: SR.... ¿eh? Ya lo ves. DÍAZ: SRA. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. SRA.. DE DÍAZ: SR. Completa tu pensamiento. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado. Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No.. Papito. DÍAZ: SRA. ¡Hijo mío!. por Dios! No riñan. Y lo que haces tú. ¡Tú!. No significa nada. Perdón. Bien. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. hijo mío. lo que haces no es caballeresco. ¡Qué temeridad. DÍAZ: ALFREDO: SR. Al fin y al cabo.. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío. ALFREDO: SRA. DÍAZ: ¡Alfredo!. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . Aparece Alfredo. desgraciadamente. ¡Alfredo! (Volviéndose). puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. No. Habla. no es decoroso.. No te perdono. Jorgelina!. DÍAZ: conturbado. Es justo.. Vamos. ¿Qué quieres? SR. Un dolor muy grande. DÍAZ: SRA. (Mutis). Haz la prueba. Sería una pena mayor para mí. Bien. Alfredo.. ¡Tú. DE DÍAZ: SR.. Estás de buen humor. ESCENA VIII MECHA: Dichos. Soy un enfermo. DÍAZ: SRA. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate.. Estoy Sí... Nada.. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?. Yo te acompañaré a tu cuarto. Yo no te provoco. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA. papito. Sí. yo. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado. (Lo abraza).

. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. pero no acababa de entenderlas. SR. ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. que había pensado. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada.. Estamos revolucionando todo. Pero venceremos. pero acabo de convencerme de que es imposible. papito… No insistas. Déjame. ¡No puedo. yo. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón. Soy tu asilo.nuestros hijos ESCENA IX Sr. 267 MECHA: SR. hube de hacer la barbaridad. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. nada más. papá. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . Si no vencemos. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. La lucha será muy cruel. el bienestar futuro. DÍAZ: has perdido tu reposo.. DÍAZ: MECHA: SR. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra. hijita. Venceremos. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres. ¡Eres muy buena. Voy a hablarte con toda serenidad. MECHA: SR. eso sí. su bienestar. Aun después de haberlas comprendido. Anteayer. DÍAZ: La señora de Álvarez. Luego acepté tu programa de lucha. Díaz. Yo soy y seré siempre. nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. Mecha. SR. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande.. Criado. DÍAZ: MECHA: Venga. Tú irás a verlo. DÍAZ: MECHA: SR. Apóyese en mí. Tú y tu hijo se deben a mí. criatura! Mira. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. No tienen armas para las escaramuzas. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. No sabía quién eras. Hágala pasar. No lo consentiré jamás. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No. piedra de escándalo. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. Dejarte sería abandonarlo. ellos. CRIADO: SR. DÍAZ: ESCENA X Dichos. semilla de discordias. la humillación de todos los instantes y sobre todo. ¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. están a mi cargo. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad.

Papito. su agravio. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. DÍAZ: Muchas gracias. Eduardo. ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. DÍAZ: No. Sra. era cierto. de Álvarez. Déjeme. No era destinada a usted. Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. Acabo de hablar con mi hijo.nuestros hijos MECHA: SR. DÍAZ: SR. Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. Edelmira. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: Váyase. señora. Edelmira. Yo sé lo que debo hacer. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. Mecha hace mutis. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. DE ÁLVAREZ: SR. DE ÁLVAREZ: SRA. Resulta casi imperdonable. Tiene razón. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. No soy de esa opinión. Díaz. Habrá adivinado el motivo que me trae. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 . DÍAZ: No. DÍAZ: Tome usted asiento. SR. Eduardo. DE ÁLVAREZ: SR. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. Enrique ha podido ser más decente. hija. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia. esta visita. DÍAZ: SRA. SRA. SRA. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. SR. Eduardo? SR. Créame. Regresaba del duelo con Alfredo. que provocó la catástrofe. DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. DÍAZ: La escucho. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. ¿Qué quiere decir usted. Su viaje a Europa. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. puedo hacerle ver la carta del padre. Podríamos suprimir asperezas. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. SRA. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. no hago un reproche. SRA. SR. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. SR. Todo ha sido una muchachada. SR. Por favor. señor. SRA.

DÍAZ: MECHA: SR. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. ¡Te he salvado! TELÓN SRA. SR. DÍAZ: Que no se quieren. hija… ¿Tú lo querías? Antes. Eduardo. que mucho respeto por cierto. Edelmira. tal vez. Es la primera vez que le oigo hablar así. DÍAZ: SR. Díaz. puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. SR. SRA. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 . Mecha. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. DIARIOS POR TODAS PARTES. Edelmira. dame las gracias. que no se han querido nunca. Nada he podido oír. sobre todo. DE ÁLVAREZ: Adiós. No le sospechaba semejantes ideas. Entonces. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. DÍAZ: No la pongo en duda. DÍAZ: SRA. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. ¿A qué venía? Dime. Quisiera hablar con Jorgelina. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. si gusta. DÍAZ: Puede hacerlo. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. hija. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. Es muy extraño lo que usted dice. Sabiendo esto. MECHA: SR. Adiós. DÍAZ: MECHA: SR. DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr.nuestros hijos SR. SRA. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. SR. Eduardo.

estoy depurado de prejuicios. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. Vea. Un libro sentimental. señor: las estadísticas que son cada día más completas. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. sentimental. sus vicios. Es decir.. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario.. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. DÍAZ: Efectivamente. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. DÍAZ: SR. Allí los tengo. éste. Un caso práctico. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. y por esto y esto nos estamos despedazando. Veamos. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. y si no me considero del todo justificado. Mi obra no será de especulación científica. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario. Esto hacemos. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública. mi doctor. Buscamos la noticia que nos convenga. ¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. Parece esto una redacción de diario. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. Fulano de Tal. Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. éstos son nuestros crímenes.nuestros hijos ESCENA I Sr. Es copiosa la documentación. Pero. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. SR. He leído mucho. Un toque de somatén a la clemencia universal. ¿verdad? DOCTOR: SR. Sí. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. aquí no. Vivía más arriba. DÍAZ: DOCTOR: SR. a Mercedes. Doctor X. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. si usted quiere. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . el trabajo de subir escaleras. “Ocultación de la maternidad”. DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. No los tomo mayormente en cuenta. al volcar un cajón de basura en tal parte. Aquí está. “Infanticidios”. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. “¿Infanticidio?”. Tomo un diario cualquiera. Díaz. su miseria. “Nuestros hijos naturales”. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. 273 SR.

FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Me alegro mucho. que se desgarran!. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico. cuando discutía con tu ex futura suegra. Mecha. Dígame. Nada de extraño tendría. hijita. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted.. (Pausa). DÍAZ: ¡Locura!. amigo mío. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. señor.. y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos. creo entender. ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós.. De ningún modo.. ¡No.. ¡Sí!. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”. DÍAZ: ¡Oh! ¡No!. muy bien. ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental. DÍAZ: SR. Lo harás después.. DÍAZ: No se exalte. ¡Loco!. ¡Ah. El comité está reunido en sesión plena. (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!. Adiós... ¡Locura!. señor Díaz. Disimule mi vehemencia.... MECHA: SR. ¡Locos trágicos. (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. DÍAZ: DOCTOR: SR.. DOCTOR: MECHA: SR.nuestros hijos DOCTOR: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR. Y por otra parte.. Le aseguro. ESCENA II Dichos. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. Parece que tratan gravísimos asuntos... le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. señor. tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa. No hablamos nada reservado. doctor. ¿Encuentra bien. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 .. ¡Loco!. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales. Porque hay gentes capaces de todo. No lo creo.. Por supuesto.. que no. se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato.. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable. Muchas gracias. DOCTOR: SR. Pero no ha de suceder. No tendrían razón de ser. He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas.. por ejemplo. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco.. Ahora tenemos que hablar. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está. señor!. sí! Como lo oyes. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco..

Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. empezando por mamá. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. Tú me has ofrecido un asilo. Deseo hablar contigo. Eso ofusca. ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!. ¡Bravo. Así. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. Ya sabes que no me pertenezco. DÍAZ: MECHA: SR. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. entonces. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas. DÍAZ: SR. ay. ¡Te aseguro que tenía una luna!. Encuentro a mamá hostilísima. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. Alfredo. pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón. Hay que calmarlos. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. ¿eh? SR. DÍAZ: MECHA: SR. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte.. hija. DÍAZ: MECHA: SR. Díaz.. Desde allí podremos continuar la batalla.. No.. Llévame.. ¡Ay. Te quedas tú. Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección. ¡Llévame cuanto antes. no. Todos. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. Esto es muy sintomático. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. ALFREDO: SR. hija mía. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia.. A sentirme incomodada. cuanto antes!. Bien. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. Dame un beso. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo. 277 276 antología de obras de teatro argentino . De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio. Necesito tranquilidad y reposo completos.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. si quieres. Ven acá. Pero sucede lo contrario. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. Sí. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. No me hieren sus injurias. De palabra no más.

DÍAZ: ALFREDO: SR. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. Me imagino el rubor de los cojines. cualquier cosa. Todo lo prefiero. Pregúntale. En cuanto a lo último tienes razón. Tenemos que hablar muy formalmente. Pero no hacen falta testigos. DÍAZ: Depende de ti. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. un desequilibrio nervioso. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. he seguido tus consejos. Bien. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie. Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. desequilibrio mental. DÍAZ: SR. DÍAZ: Ordena. porque SR. ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. DÍAZ: ALFREDO: SR. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. a armar una revolución en mi hogar. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. Tus actos no revelan otra cosa. Mercedes? ¿Es un secreto? No. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. ¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. No hay tal pretexto. DÍAZ: ALFREDO: SR. no te vayas lejos. loco. Sí. DÍAZ: ALFREDO: SR. entonces. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. Eso acusa. No quise decir una sandez. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. Entonces me tranquilizo. ¿Quieres dejarnos. más que falta de sensatez. DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . que hace mutis) Hija. DÍAZ: ALFREDO: SR. Yo te he respetado siempre. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo. Al grano. (A Mecha. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. DÍAZ: ALFREDO: SR. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera.nuestros hijos SR. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. DÍAZ: ALFREDO: SR. Puedes ahorrarte preámbulos. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. Vamos por partes.

papá! No continúes. a una desgraciada familia. DÍAZ: ALFREDO: SR. nuestra tranquilidad. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. delito que. La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh. Me contó papá. jamás se perdonará. (Va a la puerta y llama a voces).. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. Con tu asentimiento o sin él. No nos convenceremos. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias. DÍAZ: ALFREDO: SR. maculada por un delito antisocial. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira.. Ignoro si tú sabes. DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos. esta rebeldía. Sí. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso. aun con éxito. por haberse hecho público. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más. el recurso sería contraproducente.. ¡Sí. Perdona. exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. pero tú lo has provocado. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. ALFREDO: ESCENA IV Dichos. ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta. DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino . Lo sabe. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio.. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. Mecha. papá? Alfredo quiere hablarte. He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. sí. ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará. ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. Nuestro decoro. DÍAZ: ALFREDO: SR. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. (Vuelve a llamar). MECHA: SR. sí!. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. papá. Mecha. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti.nuestros hijos ALFREDO: SR. nuestro porvenir.

.. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas. o el gesto sonriente de una bestia. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien. No intervengas. Ese es el programa que te espera. La has sugestionado con tus extravagancias. que con una palabra. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique.. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. A mí. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres. muchacho! Insultarme a mí. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 . Contesta categóricamente. recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento).. sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien. que compartas la mesa de un eterno malhumorado. y cuando el vaso esté colmado. ¡Pronto!.. Alfredo. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. ¿Qué quieres decir? Explícate. Pero siempre que. no podrán consumar el atentado. injuriarme a mí.. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte. Anda y pregúntaselo a tu madre. Es lógico que trate de reparar. papá.. hija! Ya ves. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah. Me caso con Enrique. Y si no tuvieras más remedio que casarte. papá. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa. Sí. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo.nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros. Hacernos solidarios de tu crimen. se me deje en libertad completa. ¡Has perdido el juicio. ¡Oh. Mira. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. ¡Te lo exijo!. por otra parte. terminada la bendición o lo que sea. No sé lo que me digo. que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz. hijita! Absurdo. que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar. Es un loco o es un pervertido. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR.. Sí que lo sabes. Ya no lo amo. ya que no sus violencias. ¡Mi madre!. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. DÍAZ: ALFREDO: SR.. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor. que aguantes sus desaires y sus reproches. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. eso es absurdo! ¡Sí. MECHA: SR.. que la paciencia se me agota. que vayas al domicilio conyugal. con un soplo. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia.

Quiero ver las cosas claras. Has lanzado un cargo.. me has sido infiel.. DÍAZ: SR. Mecha. nos habríamos entendido como hombres. No lo estoy. ¡Qué infamia!.. Dime. Este muchacho. ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno. no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito... ¡Papá!. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias. DE DÍAZ: SR. Saldrás con tu gusto. de Díaz. ¡Qué innoble!... Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!. DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia. Estoy cansado de tus ambigüedades. ¡Pobres de nosotros!. DE DÍAZ: SR.. de tan ofuscado. SRA... SRA. ¡Oh.. He querido decirle que tú. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?. Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!. 284 ALFREDO: ¡Oh. Sra.. ¿Qué significa todo esto?. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún. has necesitado recluirte durante cuatro años. Díaz. ALFREDO: SRA. hija!. Alfredo. para meditar una venganza así.. ¿Estás en tu juicio. comprendo!. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . DÍAZ: Dichos. DE DÍAZ: SR. ¡Mamá!. Si hubieras sido más hombre. La Sra. lo ponen fuera de sí. Sostenlo y pruébalo. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando). bien! No te alteres. DÍAZ: MECHA: SR. ¿Yo?... ¡Qué bajo!. ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!.. ¡Atrévase.. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh... Me has engañado... ¡Niño!.. a decir que eso no es suyo!. DÍAZ: SRA. señora. Ya viene. Y para ello. DÍAZ: No es verdad. tú. ESCENA VII Dichos. señora. de Díaz se deja caer en una silla. ¿Yo te he sido infiel? Sí.. Jorgelina. DÍAZ: Has hecho mal. (Demudada) ¡Oh. como la luz… ¡Niño!. DÍAZ: SRA...... ¡Pobre papá!. Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas). Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz). ¡Es mi drama. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme.. DE DÍAZ: ESCENA VI SR. He ido a llamarla...... ALFREDO: MECHA: SR. y las palabras se escapan solas.nuestros hijos ESCENA V Sr.. ¡Bien. Jorgelina. SR.. qué repulsivo es todo esto!.. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. qué angustia! (Llora). MECHA: SR..

No lo intentaré. Alfredo! ¡Tú.. oye tú. y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–... DÍAZ: Vamos los dos… No. Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos. ¡es tarde!. ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!.. Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera). Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida. El episodio había modificado mi concepción de la vida. Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común... Pasó el tiempo. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor.. Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR.. SR. que has preferido ser verdugo a ser caballero!. Mercedes. ¡Oh! Si ella ha faltado. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva. a Mecha) Vamos. DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 .. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad.. ¡Además.. la purifica. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme. ¡Qué cobardía!. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad.. Continúa. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa. Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme. vamos los tres.nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR. (Serenamente. Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó. ¡Desahoga tu corazón. tu conducta eclipsa su falta. Jorgelina!.. ahora! ¡A ti! ¡A ti. hijo!.. Entonces huí a la mansarda.. SR. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!. después de una larga pausa)... apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido. ¡No puede ser!.. Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye.

.. Gregorio de Laferrère .¡Jettatore!.

UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA. UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS.. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía.. ESCENA I Carlos y Lucía. ARAÑA ENCENDIDA. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo. de una vez. PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE.. Carlos..> ¡jettatore!. UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA. ¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 .

¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero. en apariencia.. Vase corriendo primera izquierda.. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero... Si no puedo querer a nadie que no seas tú. ¡Y no tiene vuelta! Si.. mujer! (Se sienten pasos).... Sin embargo... Es que no hay tiempo que perder... CARLOS: No seas tonta. tía. CARLOS: No es para tanto. ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado. Con un poco de valor estamos del otro lado.. no seas niña. Tengo miedo… Bueno. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí. por casualidad. Bien sabes que no es cierto. (Se sienta). ¡Y. ahí está la prueba..... ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!... Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No.. al ratito nomás le sucede una desgracia. Y ahora le daré el último toque... Enrique está esperando en la esquina. Pero. No digas eso.. ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza. Carlos. Lucía... no. Me quita el sueño.. Ahí viene mamá. ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento.. De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro. pudiera ser que hoy. No es posible.. A tía ya la he estado preparando toda la tarde. ESCENA II Carlos y Doña Camila. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma. sin embargo. pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos. muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. Estarías mejor cuidado. ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia. ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor.¡jettatore!.... Vamos. lo que veo es que no te importa nada de mí... ¿hablas en serio. ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore.. mientras llega Don Lucas. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 . es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás.. conversa usted con un jettatore. No me animo. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna.. Me siento un poco nervioso y nada más. Es que tengo una gran preocupación. mujer. ¡Como si no lo supieras! Y entonces. ¡Parece mentira. Yo te aseguro que no nos van a descubrir.

pues! Viene.. ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese. desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle.... y.. Y la mayor parte de las veces... ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores. (Mutis). yo no le digo más. Señora. Ya verá cómo con el tiempo se convence.. porque para eso nacieron y no lo pueden remediar.¡jettatore!. hay que hacer así.. este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos. ¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe. Dª CAMILA: ¡Vaya.. Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro).. es lo único eficaz inventado hasta el presente.. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera.. Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo. CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos.. Vea. ¡Si es ahí. tía! Son desgracias que manda Dios. ¡tan bueno como es él!. de impedir que la jettatura prenda.. ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno... Eso.. tía. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre.. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores... Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla.. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore. Es la forma de contrarrestar el mal. Mientras tanto vaya observando. la mira.. un maestro de música.. ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!... ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas. tocar fierro y decir "cus cus".. ni siquiera se dan cuenta de lo que son.. Hay otro.. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!.. ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco.. es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen. Ángela y Don Lucas. precisamente.. 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 . y contra lo que Dios manda nada se puede hacer. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo. Vea.. ¡Qué quiere. con sólo mirar una vez.. Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas.. tía. y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida. está el señor Don Lucas. lo hacen porque sí...

. creo haberla hallado al fin: es Lucía. (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso. ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible.. Adelante... señora. está contrariado.... no vale la pena. tanto Juan como yo. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento. señora. dejemos eso. Como está tan cerquita. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave).. Siguen la conversación en voz baja.. Se levantan.¡jettatore!.. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida. Don Lucas. que no me sorprende lo que acabo de oírle. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. Don Lucas. (Mutis foro).. Pero. Está enfermo. hay que disculparlo. Don Lucas... LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted. No sé cómo agradecer esos conceptos. con su permiso. Muchas gracias..... ¡Toque fierro. En este momento. Se sientan. Hace tiempo que. ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida. Son merecidos. habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía. prometiéndome volver enseguida. Siéntese. Entretanto. (Sigue escuchando). considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones. Don Lucas. (Aparte). Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio. Don Lucas. Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa.. tan solos!. a usted. el pobre no sabe lo que hace. ¿cómo le va? Carlos mutis. ¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique.. Pero es que yo.. Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda. ¿Quieres callarte? (Aparte). Se sientan. luego Lucía y Carlos. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante.. señora. es muy delicado... Pierde cuidado.. Salió para el club. Con mucho gusto. señora. voy a hacer que avisen a las muchachas. Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia.. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 .. Usted sabe. No olvides nada de lo que te tengo dicho.. DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer..... DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento... buen mozo... toque fierro! Buenas noches..... LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar. y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación. Don Lucas. ¡Qué milagro. señora.. tía. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila.

. Con su permiso.. siento un mareo muy raro.. Nada hace con afligirse. Buenas noches.. tan ingenua. Don Lucas! ¡Corre... Elvirita.. el cual no suena. al verlo. no sé lo que tengo. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!. (La mano).. Mamá.. algo muy extraño.. mamá. DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis.. ¿Qué dices? Don Lucas se acerca. pero tampoco se puede decir que sea un viejo. Lucía? No sé. (Mutis). Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos... convenido. Es buena. voy a llamarla. ¿A que si se tratara de otra No viene nadie. Buenas noches. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres.... ¿qué te pasa? ¿Qué sientes. ¡Oh. ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí. ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí.Parece que no respira… No se aflija. dicho a Lucía.... lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca.. da un grito. Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa. Lo mismo sería.. (Dándole la mano) Tanto gusto. Elvira y Lucía. Habría que darle agua. ¡Benito! Espérese.. y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente... Por lo menos.. Don Lucas. LUCÍA: ¡No me toque. Doña Camila.. ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!.. esto pasará. persona que yo conozco..¡jettatore!. Dios mío! ¡Pronto. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres.. Es tan niña.. ¡No me dejen sola!. un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene. ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto. ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted.. bonita. ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro). señora. Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien..... Lucía.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 ...... voy a ver.. Dicho. Mutis Lucía. No me he atrevido... Lucía..... señora.. (En el foro). ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo. No seré un muchacho.

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

300

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

301

¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore... Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave.¡jettatore!.. Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito. sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura. ¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas.. gravísimo. Es bueno que usted la ponga al corriente. ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. Elvira... que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse. Como no entiende de estas cosas. ¡dígame! Don Lucas. ¿De veras? Pues le prevengo. dígame usted.. ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos). ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando. sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí. quién es!. ¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí. A cuatro reyes. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda). ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces.. ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . casi me mata el tranvía por el camino.

. natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así. ¿no será de cuidado. ¡Muy bonito!. amigo. ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia.. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo. Alaska?. ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina).. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros. una verdadera botaratada! ¡Oh!. Y haciendo conquistas en los teatros. Don Rufo. ¡Es que es una canallada. ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma.. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. ¡Hola. rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural... Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones. ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. por ejemplo. Pepito!.. no debía andar entre gentes.. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte. Un día. ¿una de patas blancas.. ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches. ¡Tuve tentaciones de ahogarlo... eh? Parece que no.... un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí. A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo. DON RUFO: (Por foro).. poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey.. El que es jettatore. cuando toca. Pero. Era un animal sobresaliente. hace tres años? Sí.. (Dándole la mano a Carlos). cómo no...¡jettatore!. apenas con la palma de la mano. les mandaba aplicar otra ley de residencia.. Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho. Hace daño cuando mira. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional. PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo. cuando camina. 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino . CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!. PEPITO: ¡Es jettatore!.... cien mil pesos. se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". CARLOS: En lo que hace usted muy bien.. cuando habla. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez. Llevaba ganadas seis carreras en dos meses.

Doña Camila.. lo hago derecho viejo. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí.. ¡Y cuando tengo interés en ver.. hija. Se ha quedado dormida... PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 . Es que usted se empeña en no ver la luz. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí. Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo. Si hasta el resuello les he sentido. amigo. para que no empalague. sin poder ver nada.. ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo. ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso. hasta fin de mes. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. che! Cuando eso dice. hágase el mosca muerta no más. DON RUFO: ELVIRA: Callate. Don Rufo? Quince días más. ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar. mocito. Ángela. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado. apretándolo contra los palos. Pues ahí tenés.. a poco..¡jettatore!.. ¿verdad? Está mejor. ¡Si había sido un sotreta... señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo. comadre. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya. gracias. poco. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio. ¡Puede que así sea. ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos. entonces. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno.. ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero. DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo. Más vale así. ¿qué dice? (A Pepito). ¡Ah!. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada.. es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. amigo. (A doña Camila) Lo sé todo.... Y usted. DON RUFO: ¡Qué perdido. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted. pero me está pareciendo... ¿Le hizo alguna travesura. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera... Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos.

. ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted. P’cha digo. dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas... (Mutis derecha). ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro. Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro... Entra Ángela por derecha y sale por foro.. señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja... ¿qué dice el médico? Si vieras. Y ¿qué se ha hecho Juan. ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían. Vale la pena. Si ya me llevo gastao un platal. ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa. (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos. qué mal rato hemos pasado... Entra Elvira. ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es. Me quitan ustedes un gran peso de encima.. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile. decime. Luis y Ángela. Buenas noches. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores. ESCENA XIX Dichos... calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores. No se alarme. ¿De dónde salen a estas horas. Me dicen que es un viejo.. ¿eh? A propósito.. dele cartas y dele ramitos... que no lo he visto? Voy. No me quedo más. bonita estoy yo con usted. LEONOR: DON RUFO: No. ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé. hija. (Entrando) Niña Elvira. Ya sé lo que ha andado diciendo. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo.. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 ...... ¡ya está "bulle-bulle"! Sí... Te estábamos extrañando.. Pero. ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena. Lo de la corista de Politeama... Medio de tiro pesado no más.. Leonor..¡jettatore!.. (Se sienta). no es nada. Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento.... DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte. cuénteme lo que ha sucedido.

Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. no le moleste usted a Don Juan. Es que esta Leonor es tan cuhete. CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando. encontrándose Leonor en casa. no comprendo cómo puede ser eso.. Lo que tiene es una gran debilidad. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá. amigo? ¿Qué es eso. Han seguido la conversación en voz baja. Déjalo tranquilo.. Sí. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena. pero tenga en cuenta que hay que apurarse. si te siente no le converses mucho. Y como eso sucede un día sí y otro también. Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!. seguramente la ha encontrado despierta a Lucía. voy a pedirle una cosa..... Pierda usted cuidado. 319 318 antología de obras de teatro argentino . PEPITO: ELVIRA: Pues es así. Leonor no vuelve. (Se levanta). ya se sabe.. porque. Elvira. Cuanto antes mejor. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas. No les haga caso. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen. Entraré en puntas de pie.... PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo. A pesar de todo. PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito). ¡No es para menos! (Da una vuelta). señora. y esté tranquila. Necesito que me explique lo de Don Lucas........ Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido. ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás. sin embargo.. Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque. Don Rufo se sienta al lado de Camila. Pero... ¿Se ha hecho pruebista. (Mutis)..¡jettatore!. y temo que el momento no sea oportuno.. todo es alegría. Ambos están sentados.. Felizmente para todos. ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma. Sobre todo. Como usted quiera.. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té.. Voy a ver si está despierta. Es una cábula. que es tan estremoso con Lucía. ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos. Se entienden tan bien entre ellas. Y si se agarran las dos pico a pico. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito)... (Medio mutis).. Bueno.. Me ha dejado usted nerviosa.. creo que se ha acostado.

como un ocho en la baraja. ustedes contar conmigo. DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos. ¿eh? ¡No ponga así la cuchara.. ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse. Y a ti Rufo. Aquí está. LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo. (Se sienta). Doña Camila. yo se lo voy a buscar.. Juan? Yo voy a servírsela. Ahora caigo en el enojo. Don Rufo? Siguen conversando..... Dª CAMILA: Vengan a tomar el té. no esperaba menos de usted. (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té. ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme. es un buen síntoma. (Sigue hojeando revistas). Ángela. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. escuchar y reírme. Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar. Dichos. quien se va por la derecha). (Da una taza a Ángela. hablando más de lo que debe. y Ángela... DON JUAN: Buenas noches. ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre. ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que.¡jettatore!. (Leonor y Elvira sirven). con eso le llevas una taza a Lucía. Los hombres se levantan y Carlos mutis. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar. No. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia... CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. Leonor! (Va y le toma la cuchara).. Voy a ver qué capricho es ése. Espérate. Y. gracias. Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico.. Nadie le pregunta nada. por el foro (con una bandeja y servicio de té). ¿no es verdad. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere. ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja.. No sabía. no te incomodes.. por la derecha. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. Se equivoca.. No voy a tomar té. ¿Reírse? Y. hija. entonces. Carlos se acerca a Don Rufo. De todos modos. (Mutis)..

LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo).. (Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 ... ESCENA XXIII Dichos. es que. ¡Buenas noches! (Mutis foro).. ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud..... hagamos las paces.. que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira. ¿Y?... No sé qué tiempo necesitarán ustedes. Y usted. Benito y Don Lucas. estamos del otro lado. Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá. SALE LEONOR. POR LA DERECHA. Elvira hace señas a Pepito.. Pero. foro. Eran casi fijas y estaba encantado.. Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora. ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que.. y le prometo que aunque vea lo que vea.. Rufo. usted de la condición del tordo. CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO.. Cuente lo que quiera. LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR. Aparece Benito. Bueno.. Aparece Don Lucas.. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable.. Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras. te estás pasando. ESCENA I Leonor y Carlos. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS. pues! ¿Qué más quiere? (Risas).¡jettatore!. después de lo que he sabido esta noche. no quiero decir una barbaridad... BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez. no vuelvo a contarlo. ES DE DÍA... pero. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas). un rato no más. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato. (Va a su encuentro)... Pero. Media hora..

. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta). ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos... Pepito. ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera. (Hace ademán de irse). 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 .... BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea). Es por cábula. En este momento. acompañando a Lucía. es demasiado temprano. (Se sienta).. LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde.... Pero.. y ahora vengo de tomar un baño eléctrico. (Riendo camina hacia el foro). (A Leonor) Hay que despedirlo. y se queda después tranquila. hasta que agarra otra nueva.. Este estúpido puede echarnos todo a perder. lo mismo que la tiza en la suela de los botines.. (Conteniendo la risa) A ver. Vaya no más. (Vase izquierda). PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos. Que pase. ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano).... yo quedo de guardia.¡jettatore!.. aparece Benito. Vase Benito. estoy seguro de que ya viene en camino. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado. Se hacen tres rayas y dos puntos. Para eso he venido. Aparece Benito. (Conteniendo la risa) ¿Ah. El señor Castro y Obes.. Pero. foro. ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té. foro. que me voy. Es cierto. (Riendo) Bueno.. LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo. ¿dónde está Elvira? Con la señora. desde la esquina.. Esta manera de atarse la corbata trae suerte. Benito. y a poco Pepito. la entrada del jettatore... Leonor. sí? Tampoco sabía esto. (Riendo) Tan es así. Lucía no está bien. ¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan.. LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!.. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique. Pero. sí. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado. lo conozco como a mis manos. ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos).

(Desconcertado). (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase). ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo.. que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones. a propósito. (Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”.. ¿eh?. que es un profano. ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). voy a ver.. (Sonriendo) Lo estábamos esperando... (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas. estaba pensando… ESCENA V Dichos. Indudablemente… pero… Pero no a mí. (Saluda con gravedad)... Ahí está el médico. doctor. Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!. seguido de Enrique. Telepático. Enrique y Benito. ¿cómo no he de saberlo? Y. (Vase). (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más. BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. (Señala la izquierda). ¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí. Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas.. Con su permiso. 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 . (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). Es claro.¡jettatore!. DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted. ESCENA III Dichos y Benito. DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades. (Alto). ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito.. (Vase derecha). BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra..

.. ¿No le digo que son los nervios? Bueno. Me encuentro bien así.. (Vase derecha). doctor? Sí... me dice Ángela que lo vio entrar.. Pero. Elvirita. esperando al médico para tener noticias. señorita. ¿sabe? No sé lo que tengo. no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado. Elvirita... no se incomode..¡jettatore!. le prevengo que está equivocado. DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor. Don Lucas. nada. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. 328 ESCENA VIII Dichos.... ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos. Con su permiso... ¿qué le pasa? Nada.. Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas... ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero. Enrique y Carlos.. Dígame. puede pasar. (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta... 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Pero... la verdad es que no entiendo lo que. Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora. ESCENA VII Don Lucas y Elvira. y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante. Te-le-pa-tía.. bueno. yo no lo sabía. No sé. tiene que callarse... señor mío. siéntese. Leonor. Ahí tienen ustedes. Por eso. Estoy muy nerviosa. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor. ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí.. Pero. ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente. Pues. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!. lo mejor es no sorprenderse de nada... no ha venido.. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted... Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras..

un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura.. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted. La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente. ¡Tres! ¡No señor!. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido. eran más fuertes.. doctor. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas.... me apodero de su voluntad. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez.. digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. ¡Es raro!.¡jettatore!. A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. usted no piense en nada.. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. Mientras yo no le indique. Hasta ahora.. Gracias. ¿Comprendido? Completamente.. señor. le ordeno que se cure… y. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio. tratándose de enfermedades nerviosas. Discúlpeme.. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 . Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí. Otra vez… ¡Ya!. precisamente. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía. el éxito es infalible. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna. ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso. En seguida. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez.

hombre. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted. ja. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos. no. señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez. no… ¡no puede ser! (Se ríe).. sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené.¡jettatore!. No tengo para qué ejercer… Basta. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido. Vanse. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión. no. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted.. Bueno. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero. señor. ¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . No me explico la causa. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos. hombre. señorita. ¡perfectamente! ¿Está. voy.. hombre. No sé qué más quiere. basta. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja. ¡Hemos concluido! Pero. señor. no perdamos tiempo. ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero. Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy.. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver. ¡Qué no puede ser!.

Deme la mano. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento. ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno. demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?... ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces. sí?. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. Pero. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo. Carlos. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique. Una palabra. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya.. ESCENA IX Don Lucas. (Le toma los brazos). Bueno. Entréguese por completo a mí. ¡Carlos! Le debo una explicación. Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa. señor: uno… pensé en el uno. absolutamente. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . (Pausa). Carlos retira la suya bruscamente. amigo. señor ¡yo!. con la mirada fija en Don Lucas. Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. hombre! Es tal como se lo digo. ¡Ya! Uno. ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado. ¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle. Carlos da pequeños saltos. Carlos.. Quieto. no piense en nada. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí. ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero. ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No. amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah. Don Lucas.¡jettatore!. Sí. He sido un grosero con usted y no me lo perdono. y a dársela vengo. estese quieto. ¡ya!. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado.. Se la da. ja! ¡Qué esperanza! No... Leonor.. hombre! No se preocupe de esas zonceras. no faltaba más! Tiene usted un noble corazón.

.¡jettatore!. Lo hace. ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico. ESCENA X Dichos. y éste debe de ser una de ellas. ¡Si es cierto que tengo fluido. ¿No me da usted la mano? No.. seguramente. es un buen muchacho y nada más. Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hombre. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No. le sopla usted a ese hombre en la cara. óigame… Cuando yo me retire. ¡No. sí. Nadie lo creería. ¿qué hago? Camine retrocediendo. Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. no. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones. Carlos lo sigue saltando. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. de algún gran sujeto.. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. y conversemos… Carlos permanece rígido. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. ¡Oh. Y.. señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). señor. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. No olvide usted este juramento. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!. júrelo usted en una forma solemne. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica. Don Lucas lo hace. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad. doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis). en cuanto a eso esté tranquilo. Aténgase a las consecuencias.. Póngale un dedo delante de los ojos. Enrique y Benito. señor… No. Soplándole se despertará… Y antes de irme. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No. Venga para acá. tener el convencimiento de que nadie sabrá. Ahora. ¡Pobre muchacho!. ¿Gran sujeto? No. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora.. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien. por ahora.

no piense más. (Asoma Benito por el foro). Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah. Don Lucas. ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos. Hasta luego… (No toma la mano de Carlos).. señor. bah. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo. y de pronto ya no supe lo que me pasaba.. A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras. señor. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. hombre! ¿Qué significa esto?. Pero. En ese momento aparece Benito por el foro. ¡Levántese!.. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara). (Mutis). entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah. un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada... hombre.. ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse.. No ha vuelto. DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero. ni una palabra de todo esto. Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego. de todos modos. y al contemplar la escena huye asustado. ¿Me desmayé. no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito... (Comprendiendo). DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!. ¿si habrá visto algo este cernícalo?. señor. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. no? Sí. ¡a mí no! ¡soy un padre. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte). ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted. piense en un número entre uno y diez.. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No. ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). hombre. BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho. Míreme a los ojos… ¡Así no!. (Por las dudas sería mejor dominarlo). Es verdad… tiene razón. ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 . señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra. (Le tiende la mano). Escuche… ¿Usted es español. no. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise... sí! Estaba pensando el número seis.. ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor. Acérquese.¡jettatore!. ¡Hum!. ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No.

señora. ESCENA XII Dichos y Leonor. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes.. sin razón ni motivo… Sí. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”. Ya vienen la señora y Lucía. Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . Es un apunte..¡jettatore!. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. Doña Camila y Elvira. DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. (Se la entrega a Don Lucas). no más… No necesita receta. seguramente. sí… no me sorprende. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos.. Vaya para adentro. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. este hombre es un torpe. DON LUCAS: Efectivamente. Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. (Le sopla el brazo). Me parece que es un tónico. no es nada… No hay que alarmarse. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera. Mutis de Benito. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento. Benito. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías. Leonor.. De pronto. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido). no sé qué… A ver la receta. vamos.

gracias. porque se quejaba de dolor de cabeza. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. si lo hemos aliviado... señora. Lucía. No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa. ESCENA XIV Dichos y Lucía. Bueno.. ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama.. señora… es que no ha de ser nada. Vete nomás. ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente.. Pausa. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé. por derecha. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 . Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí. si el pobre es casado y con hijos. (Medio mutis). DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo.. Se sientan. más tarde me avisas cómo sigue. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. En ese momento sale Ángela por izquierda. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe. No. (Aparte) ¡Muy cómodo!. Don Lucas. Ángela mutis. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. ESCENA XV Dichos y Ángela.¡jettatore!. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?.. señora.. debe mandarlo al hospital. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor. Buenas tardes. señora. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. por eso me río.

¡jettatore!. dice la cocinera que Benito sigue mal. y a gritos le pide que no lo mire. ÁNGELA: Ahí está el señor.. ten juicio. Usted lo tiene. ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira. (Mutis por foro). señora. ¡Pero. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. de pie. ¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . dan gritos de asombro. que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro. ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto. y dice que haga el favor de pasar al escritorio. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús. DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. no te digo! (Llora). y en mi nombre y el de tu madre se la concedo. que le perdone y no sé cuántos disparates más. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. Ahora está delirando. Elvira. Elvira. mujer? Así me lo acaba de decir Petrona. yo no lo he visto. mamá. Don Juan y Don Lucas. DON JUAN: TODAS: Buenas tardes. Leonor y Lucía. (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. (Mutis por la derecha). ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano. Es que Elvira está en lo cierto. yo no sé qué va a pasar. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. Don Lucas. (Pausa corta). ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe. mamá. Buenas tardes. Aparte). ¡Pero. ¡No te digo. Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos.. DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. el cual tiene clavada la vista en Lucía. Con el permiso de ustedes.

Lucía! Lucía y Elvira lloran.. Así que ya sabe el remedio para otra vez. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. (Mutis derecha. hombre. PEPITO: DON JUAN: Bueno. Perfectamente... lo que es la enferma de anoche ya no se muere. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. (A Don Lucas). Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada. ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha). ¿Ya estás bien. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden. Es la emoción. ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname. ¡Vaya un hombre original éste!. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya. Voy en seguida. todos la rodean. Ángela y Don Rufo. no tengo nada. ¡Sí. Por lo menos. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos). ¡Pero papá! (Llora). Buenas tardes. PEPITO: ESCENA XIX Dichos. ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. la cual hace mutis enseguida). Don Rufo. DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. y al ver a Don Lucas. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. Aquí me tiene. DON JUAN: ¡Hola.. DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro. Lucía. entonces. ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 .. espéreme en el escritorio. Muchas gracias. Confieso que no lo entiendo a tu Pepito. sané. ESCENA XVIII Dichos y Pepito. lo comprendo! (Aparte). Cuestión de temperamento. retrocede hasta la puerta del foro). El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio.¡jettatore!. Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero. ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. (Entra acompañado por Ángela. pero fuera de aquí.. Don Rufo. caminando de espaldas a la puerta). Ya estoy tranquila. hijita? En cuanto supe que usted había venido. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas). en el patio de los pavos. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante. Pepito! ¡Al contrario. No hay nada. papá. amigo.

que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo). ¡me gusta mucho!. Don Lucas. hijita… ¡Como son en italiano!. Está con gente. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 . y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera. No sé en qué… Cuéntenos algo. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas). Leonor. amigo. le rompo el alma! Y usted. ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo. Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra. (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. ya sabemos que usted es aficionado “al canto”. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende. Voy poco. (Aparte) Qué lástima. (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). muy poco. ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?.. Es cierto.. no he estado. Don Rufo. ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí. ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo. Lo que usted no se queda atrás tampoco... en el escritorio. Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder. ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan.. La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?. Siéntese.¡jettatore!. (A su espalda) Y. ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena. de las óperas que ha visto. DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo.. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí. No.. Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo. (Risas). Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo). Si no las entiendo.... se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo. (Risas).

(Sin tomar la mano). ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme. amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil. qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. (Mutis).. Carlos. dicen que es así. señoras: hasta luego. Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí. buenas tardes. ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano. Que le vaya bien. DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. Leonor y Lucía se ríen. Entra Carlos. DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego.. Dª CAMILA: ¿Qué es eso. tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. ¡Es un ridículo insoportable! Pero. comadre. pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). (Aparte). (Corriendo a la habitación). Entran Leonor y Lucía gritando. Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. Se levantan todos. ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. (Pausa). ¡Qué disgusto tan grande. Lucía. Me voy… A los pies de ustedes. y a poco. Juan… ¡fíjate en lo que dices. Juan. señor. Don Rufo… (Le tiende la mano). ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. Don Lucas. entonces? No. (a Leonor). sino que lo destinaba para marido de mi hija. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 . (Vase). por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea). DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección.¡jettatore!.

por lo menos en una proporción que alarme. Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta). cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada. Elvira ¿para qué hablar?. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte.. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 .. ¿Qué significa todo esto.. Camila. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno. SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO. EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN.. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada).. llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede.. Yo. a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. el desgraciado Benito. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa. Vamos a ver. Pero. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores. Comprendo que la pobre sufre. La seca está haciendo estragos. ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. Pero. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí. como si no fuera bastante. ¡Pero no exageres. Yo no sé. preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. no las veo. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero. ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. pero. Juan.. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. No tenemos un solo momento de tranquilidad. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!. pálida y triste. Juan. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido.. mujer. que de sólo verla da pena. ¿qué estás diciendo.¡jettatore!. pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. no digamos. Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. puros disgustos y malas noticias.. Juan. Juan. DON JUAN: Pero. somos la gente más infeliz de la tierra. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente. pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal.. DON JUAN: que es lo que menos importa. Lucía.

DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. hijita. DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto. Tras tantos disgustos como tenemos. (Lo abraza). ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. Juan: un fierrito.... es una temporada de estancia. Con eso no hago daño a nadie. No te vayas enojado.. papá..... No te disgustes por eso. LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. y me quedé acompañando a Elvira.. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también. (Tomándole las manos). Pero ¿qué tienes en la mano? Nada.¡jettatore!.. me voy... ¡por favor! No digas más. De todos modos. ¿Quieres que me lo saque? Mira.. Ya vas a ver qué bien te pones este verano. no los aumentes todavía.. (Le suelta la mano).. hija. Juan. Buenas tardes. DON JUAN: Lo que tú necesitas. es contra los jettatores. dígame ¡so pedazo de adoquín!. no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo. ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. ¿Usted también? Pero. Lo único que yo digo.. papacito. (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura).... ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 . Camila. papá.. papá. me lo saco. ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero). perdóname.. No. Dª CAMILA: (Se levanta). dormilona. ¡Si es muy bueno! Mira.. Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila. por las dudas. mejor es que no continuemos. papá. no. ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería. Juan… (Saca del bolsillo un fierrito). ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres. Tengo que hacer. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. déjame..... con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura. señor? Es contra la jettatura. No seas malo.. Buenas tardes..

hija. Como tiene que ocultarse de papá. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. y que lo hace adrede… Se sientan. Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas. ¡Pobre Pepito. es necesario. ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). Es necesario defenderse contra la jettatura. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito... Pausa. ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro). ¡Buenas tardes! (Besos). que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien. llorando. Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos. ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo.. Indudablemente. un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida. Vamos. Ahora. El buen tiempo volverá.¡jettatore!. Ángela mutis foro. GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . mamá. qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!. ¡Pobre Don Rufo. víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos. Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. que antes no se conocían. sin embargo. tan bueno como es! Pero. Tenga confianza. no hay remedio.. obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. señora. no es posible vivir así! (Se sienta). señora. ánimo. ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. ¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. sin embargo. y. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas. LEONOR: LEONOR: (Por foro). LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor.. No hay que dejarse abatir.. (Pausa corta). LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre. hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía. la pongo de patitas en la calle. ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga.. cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es. Hace cinco días que no se lo ve por acá. ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero). no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. LUCÍA: A mí también. Dijo que volvería..

estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. Cuando yo pasé. precisamente. no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente. llorando como llora ahora. Por fin. ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. gracias. ¡No sabía nada! (Ríe). parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya.. ni Carlos ocultándose. señora. es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. ¡Y siendo el causante de tanto desastre. LUCÍA: ¡Oh. Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. de rabia. cada vez que la mira. ni Don Rufo resentido. ni Elvira enferma. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. ni Don Juan agriado. ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro). ¿Y usted? Regular. le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. nada más que regular. me vendo. Y a la pobre. (Llora). ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). uno de ellos pisa mal y. LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú. GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. nervioso. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. el hombre. así es. Don Lucas y Ángela. ni Pepito huyendo. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. Se sientan. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. hija. Adelante. Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes. no se ha hecho para mí. en ese instante. ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes. Acabo de recibir una impresión espantosa.¡jettatore!.. (Ríe). y entonces. Buenas tardes. señora. ni usted. se tragó una espina. El día menos pensado. ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo.

¡Ah! sí. señoras… Es la emoción. la única… Y tengo bastante. Don Lucas. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas. casi peligrosa. crean ustedes. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Alto) ¡Ah. ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. Pero. Don Lucas. se lo aseguro a ustedes. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo. choques de carruajes… En fin. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). sí. Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos. sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús. pero vulgares. entonces..¡jettatore!. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe. a usted. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria. ¡Dios mío! Pero. tuve una participación activa. vamos a darnos un poco de importancia. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. Pero en otra sí. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar. Y.. Don Lucas. Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. hace muchos años. Nunca he visto matarse a nadie en esa forma. sin importancia… Caídas de caballo. ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí. lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. Don Lucas… (Aparte) Bueno. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted.. ¡créamelo usted! Pero.. la emoción. ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante. María y José! (Persignándose). Don Lucas. Pero. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento.

¡jettatore!. Mutis Ángela por izquierda. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. conversábamos. Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 . con los pelos erizados y la boca abierta. No somos sordos. Hubo un instante en que me creí perdido. ¡No. mujer. LEONOR: DON LUCAS: A ver.. Hice un esfuerzo supremo.. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela). entonces buena amiga mía. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua. e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. acaba de salir. Era un perrazo enorme. nos habíamos dispersado formando grupos. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado. Yo también te lo suplico. Ángela.. ¡mentiroso! Mutis por foro. Juan. Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. Después del almuerzo. Sentados sobre el césped. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. Juan y Carlos. con verdadera desesperación. ciego de coraje. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas. CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. ESCENA VII Dichos. nada más que amiga. no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). que no venga! Entra Ángela con un frasco. tranquilízate. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. ¡Qué no venga el médico del jettatore. Yo acompañaba a una niña. al acariciarlo. Ambos rodamos cien veces por el suelo. y al parecer en extremo manso. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos).. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. dio con ella en tierra. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. ¡Era la lengua de aquella furia. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro. ¡De pronto. bueno. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo.

por izquierda. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo. a poco. no es este el momento de tratar el asunto. (Por foro) El médico se fue. Ve pronto. porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. ¿no ves? (Camina). LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso.. ¡Por un capricho! ¡No es posible. Camila. déjame! (A Camila). Es lo mejor. Juan… Gracias. por izquierda. Juan. no digas eso. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien. Carlos hace mutis. eso es lo que harás. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Yo. CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan. Sean razonables. no volvamos a las andadas! Sí.. son un manojo de nervios. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia. Carlos y Don Lucas.¡jettatore!. Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). amigo Don Lucas. No se trata de caprichos. sin embargo. No siempre. ¡Déjame. pero sin decirle. y vea. (Mutis Ángela. hombre. llorando).Carlos. ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos.. Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. vamos. Felizmente son cosas que no tienen importancia.. ¿tú también? ¡Pero hija. y con ellas no se gana para sustos. (Lo abraza). Se ha recostado un rato. no dirías eso. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo. Siéntese. Sí. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. ¡Ese hombre es jettatore. Mañana conversaremos.. es cierto. papá. es inútil. Calculen ustedes mi situación. Estas mujeres del día. papá. El médico va a venir. Que vaya Ángela. ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. La pobre no está para sustos. ¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien. por izquierda).. papá. muchas gracias. ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero. pero ahí sube Don Lucas. (Lo abraza). Elvira. señor. Al entrar Don Lucas. Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. pero con tino. tío. ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. Las señoras salen corriendo y gritando. Cálmense. si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más.

Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes. tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!. ¿eh? Es cierto. entonces. Les llena la cabeza de ideas ridículas. ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero.. tiene también sus grandes ventajas. acaba de llegar este telegrama de la estancia. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero. todavía no puedo hablar.. con una mala noticia. sino que declaro que es cierto. en este caso… Y. Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé. no puedo hablar. las aterroriza. se lo repito. No deja de ser casual. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. ¿quiere decirme.. Puerta izquierda. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí.. pero. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero.. ¡qué coincidencia!. DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. no. y ahora éste. No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos. manteniéndolas en una excitación constante. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero. usted. 367 366 antología de obras de teatro argentino . ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. señor.¡jettatore!. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. CARLOS: DON LUCAS: Tío. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía.. señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto.

. lo que quiere decir ese uno.. no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no... rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno. ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que.. ¡No. ¿qué sucede? (Lee el telegrama). déjame! ¡Sí. ¡No! ¡Por Dios. ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo. no! (Toma su sombrero y su bastón.. sí! (La besa). saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan). Sale rengueando). ¡Con su permiso! (Mutis izquierda). LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr. quemándose seis carneros. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 . ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material... Si yo sé.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos. ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba. Pero... ¡Buenas tardes! (Mutis foro). LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas.. con todo.. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno. Pero. me duele la pierna. me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna. ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe).... ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe).. rubia. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia. tan.. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos).. por favor! (Por izquierda. Carlos. ¡Ahora. ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso. mi vida! Después no volveré a pedirte..¡jettatore!. Carlos. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta. entonces.. Pero. ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta). basta. ESCENA XII Carlos y Lucía.... casual.. ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más.. no veo razón para estos arranques de mal humor tan. Desde el primer momento se lo dije. (Mutis izquierda). no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo. Pero. por lo que más quieras. DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver.. Carlos.. ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah. Aparece Leonor. Se ha incendiado el galpón nuevo. rubia.

.. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento. Las proezas que él hizo serán mentiras. ríase no más de la jettatura de Don Lucas. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. Pepito y Ángela (con una valija). que ahora resulta cierta. DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela). Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá.. Carlos. Vaya.. se acabó. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo. primo de Ángela. déjenme que me siente. ¡Leonor! Se besan ambas. creyendo que se trataba de una farsa tuya.. tía! No ha costado poco trabajo... sí. déjame que te abrace. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado... (Cuernos). tonta. ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero. ESCENA XIV Dichos y Doña Camila. No. ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina. ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas. es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!. LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos. ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante. Ahora le diré que vaya. pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto. Sí. (Lo abraza).. con valija. LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal. ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito... PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 . Sí. Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba. vaya.. Sólo faltan las campanas para repicar..... mientras creía inventarlo.¡jettatore!. (Mutis por foro).. Ya van a venir... Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado. Elvira.. ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe). Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. (Risas). Don Juan. hija. hijo... Eso es broma. y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables.. ¡Que jubileo! Pero. Ángela. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres.. ¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo. Lléveme las valijas al coche. no puedo más..

¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila). sí. si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No. Oye. LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero.. ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 . ¡Qué animal! Mucho juicio. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas. bueno. ya es hora de que me vaya. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito. Tráeme helechos de la sierra. De los de trencita... Bueno. Bueno. etc. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora. pero es mejor. Pepito. (Acompañándolos hasta el foro). ¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. Dicen que la gordura es guiñuda.. ¡Tanto gusto. Pepito. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. CARLOS: Apareció y dijo. Sí. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela. ESCENA XVI Dichos. chicas. Carlos. Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No.. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos. Continúe. Te acompañamos hasta abajo. quédense ustedes con Carlos y Pepito. se puede decir… Hace pocas noches. ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra.. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore.. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco... Preso. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. Pepito.. tenemos que conversar.. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo. siga: no haga caso. menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted. etc. Buen viaje y hasta la vuelta.¡jettatore!. vamos. No andes a caballo.. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya. Bueno.

¡Y me dio mucha rabia! Entonces. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad. ¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. Largan la bola… y rumrum. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. se me ocurre una idea. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas). ¡Cállese. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. De pronto. ¡El hombre no quería después soltarme. tenía la esperanza de quebrar la jettatura. en lo amable. cobrando de un lado. ESCENA XVII Dichos.. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor. Es cierto. PEPITO: En los ojos. De balde hacía todo género de combinaciones. De esa manera no podía dejar de acertar alguna. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. ¡Cero! ¡Sale el cero. Don Rufo. amigo.¡jettatore!. cuando hice mi parada. La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. ¡Quién sabe qué noche le hará.. no más. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. pero de miedo al escándalo.. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. Continúe. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. amigo.. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. es verdad! No nos habíamos fijado. y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro. con tanto frío!. No me hagan entrar en aprensión a mí también. Para mejor. en el pelo lustroso. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. ¡nada!. cada vez más negro. Durante dos horas no acerté una sola postura. (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. cincuenta al negro y diez al cero. pongo cincuenta pesos a colorado. en esa forma no ganaba nunca nada. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 . me callé. desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. pero. por lo menos. Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo. Basta. pues! ¡Ay. luego Ángela.

si tampoco quiere entrar. Don Rufo. Hagan lo que quieran. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro). comadre? En la estancia. Acaba de irse. Óigame... ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no.. y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted. ESCENA XVIII Dichos y Ángela.. mejor dicho.. toque fierro.. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo. señora. ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero.. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero.. ¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta.. hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan. Me preguntó por el señor.. debe silbar contra el viento. comadre.... toque. por Dios! Calma. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo. Así parece. al fin caras alegres.. Don Rufo. ¿Conmigo? ¡No. Está en el escritorio. o. será bueno. Pues no lo parece. DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior). Pepito. ¡Oh.. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido. 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 . ¿en la azotea? Sí. en viaje para la estancia. no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero. mejor dame un garrote! Vamos. Pues. ¡No. tía. ¡Pero. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos... no lo sabía. Pues. por izquierda). Don Rufo! Vaya. ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo). (Mutis con Carlos. pero lo que es yo no hablo con él. ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten. no embrome. No hay para qué agitarse.. calma. Entonces.. mamá... ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo.. No.. si es natural. ¡que no entre aquí! No..¡jettatore!. ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo.

ESCENA XX Carlos y Don Rufo. con una toalla y sale por la izquierda. Usted prepare un brasero con carbones encendidos.. DON RUFO: (Se sienta). ¡pronto! Mutis Ángela. Entran simultáneamente Lucía. (Vase corriendo por foro). Nuez moscada.. Entra Leonor por la derecha. voy a traer. ahora está condenado fatalmente a serlo. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro).. LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha). ¡Caramba!. Entra Lucía por el foro y sale por la derecha. (Vase por derecha). (Vase por derecha).. llevando un montón de objetos en los brazos. PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas... tiza en polvo. de agua en el zaguán. con un paquete en las manos y sale por el foro. (A Leonor. ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé. y me olvidaba de lo principal. ¿era jettatore. por la derecha y Leonor por la izquierda. Entra Ángela y desaparece por el foro. che. Yo tengo.. si antes no lo era. decime.. ¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha. Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro. 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 .¡jettatore!.. Vamos a avisarles.. ¿Y nuez moscada? Voy a ver. Pero. CARLOS: ¡No sé... ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro.. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta.. por foro.

pero. Don Rufo. Los siguen Camila. un brasero humeante. DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . llevando. ESCENA XXII Dichos y Don Juan. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore. DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos). ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado. por el foro... ¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal. Leonor. Lucía y Elvira. la rehabilitación es imposible. con la valija.¡jettatore!. ayudado por Ángela.. yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan.. Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto. una vez hecho.

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. Entretanto. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. (Guarda la carta en un bolsillo). (Entrando por derecha) Buenas noches. a Manuel y Ricardo. ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. Siguen hablando en voz baja. Alberto sigue leyendo la carta. ¿Estaba Enrique? No lo vi. de mal modo) Este café está frío. disponiéndose a seguir leyendo. ENTRA UN CAMARERO. con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto. sin que Alberto aparente oírlo). Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros. al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. ABURRIDOS. ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Alberto vuelve a tomar el diario. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto... EN OTRO EXTREMO.. EN OTRO. (Después de desaparecer José por izquierda. (Sonriendo) Pero.. (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). sin dejar de leer la carta. el café… (Vase por izquierda. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared. En este momento Ricardo. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. ¿Espera contestación? No. MANUEL Y RICARDO. ALBERTO OJEA UN DIARIO. ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. (Vase el portero por derecha). QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO.bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor. señor… La dejó y se fue. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja. En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. FUMAN. Hace un gesto de fastidio. (Se la entrega y vuelve a salir por derecha). mientras entra José por primera izquierda. Entra José por primera izquierda. (Se aproxima a Manuel y Ricardo). MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal.

CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal. al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. ¿Qué?. siempre sentado) Sí. trayendo en la mano una caja de cigarros. (Haciendo un gesto) ¡No embrome.. (Desde lejos. (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. (A Luisito) ¿Usted tampoco juega. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche.. señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros).bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora. (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). Entra por derecha Luisito. (Sigue su conversación con Alberto). (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto. con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos). donde se pone a hojear una revista. que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. Mutis José por izquierda. desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. a José. ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel). 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 . PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda. Entra el portero por derecha. Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá). ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. Ricardo toma un cigarro. ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer. Ricardo y Ernesto. hombre… danos la revancha del partido de ayer. Entra José por izquierda.. Dígale que dentro de un rato iré. Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda). Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. el primero se une al grupo que forman Manuel. Entran por derecha Pedro y Carlos. Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj).. Buena suerte. Siguen conversando. (Vuelve a su anterior posición). mientras Carlos se dirige hacia Alberto. RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos.

(Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. (Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto. No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero. (Vase por derecha). ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha). (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa. ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto. SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José. PORTERO: SAMUEL: Señor. Te llevo. Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado.. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha). señor.. 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 . SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto. Luisito vuelve a su anterior posición. Manuel los mira salir. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá.. después de entrar por derecha) Ahí está el coche.. MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano. la señora está en el teléfono. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha. que anda tan preocupado? ¡Bah!. Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. Se dirigen a salir juntos por derecha.. (Se dirige a izquierda).bajo la garra JOSÉ: Sí. en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve). ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto. (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. señor.. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo.

. señor. a quien habla en voz baja. donde se cruza con Miguel que entra). (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha. con aire de importancia.. MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?. furioso) ¡Que revise. (Aparenta contrariedad) ¡No. pero se detiene.. conteniendo la risa) Y. LUISITO: LUISITO: (Al portero. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie. leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. (Vase por primera izquierda).. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada.. ¿eh?. hombre!. dígame. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido. JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. (A Pedro y Manuel) Y nosotros. Pedro y Manuel ríen con fuerza... no! Es que estos LUISITO: (A José. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos. Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. se sienta en la posición que estaba). Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah. intrigar. Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso. Después. entonces. PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí.. MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie). ¡Mire que ya se sabe!. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza. antes del mutis) Pero. No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose.. Mutis José izquierda. pícaro!. hombre. mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio..bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha.. (Muy serio) Cuidado. le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). ¡ah!. hace como que va a hablar a Pedro. José se dirige en silencio hacia izquierda.. desaparece nuevamente por foro. (Vase por derecha. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto. señor… anda bien. Luisito. ¡Ah!. Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo). como si no se resolviera.. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 . Mutis José por izquierda..

SAMUEL: MANUEL: Pero.. dígame. ¿qué son?. Por foro izquierda entra Pedro riendo. SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted. ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando. entonces? (Mueve los brazos en el aire). Samuel.. ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda.. esta casa!. ¡Ay. en el fondo de la sala correspondiente. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. sale por foro izquierda. ¿qué son?.. hombre! (Mira con fastidio a Simón). Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall). viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once. sigue con la mirada los movimientos de don Samuel. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. ustedes ahí?.. mientras entra Simón por foro izquierda. Carlos y Pedro ríen. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro. quedando ambos a la vista del público.... PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta. José mira sin comprender.. se acerca a Simón.. CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero. (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda.. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir). atolondrado. José. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo. (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!.. no contesta. Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 . Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio.. que. medio dormido. ¡qué calamidad de individuo!. mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado. El portero vase por derecha. (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared. Pedro sonríe. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro.bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones). (Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. tomándole del brazo.. (Con voz contenida) ¡No vas.

.. SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!.. Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan. vean!. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!.. MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!.. muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero.. a Carlos) Pero.... Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas. ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!. ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa. ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos. Todos ríen. ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia. portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja).. ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero. por supuesto.. que tienes confianza con Luisito..bajo la garra Portero va hacia la derecha. ¿sabes que tiene razón?. con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!. Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga.. Once de Septiembre!. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros.... en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!. es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha). Luisito en un coche con una mujer. Muchas veces he pensado en hacerlo… pero.. (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!. 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (A Manuel. ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto.. ¿Dónde habrá ido. (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!. (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero....... ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú.. debías recomendarle mayor prudencia.. ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!. PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!. riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero).

¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa. ji. ¡Pero. Deben estar los muchachos cenando. De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto... ¡Me dejan solo!. CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal. no seas zonzo!. Y. Averíguale al mozo de la partida si hay asiento.... no seas exagerado... ji!........ a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!.. ji!.. don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene. que ya van a cerrar la puerta.. ¡Qué está usted roncando! ¡Ah. ¡Miren que gracia!.. Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos….. SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias. No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro... don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!. ¿Qué hay?.. don Roberto?. DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo.. disculpe!. ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?. Pero. ¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!.... cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji.. ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. Ya sé… Entonces. ¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos.bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro. ¿Qué?. eh!. ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma. ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!. ji. ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!.. hombre... ¿eh?.. amigo. hombre!. ¡Ji.. déjalo que se queme no más.... ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh.. ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino .. ¡qué fastidio!.. ¿Qué nos importa? Ruido dentro. SAMUEL: Pero.

ji.... ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. ¡Es que no puedo!. hombre. nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. ¡Ji. ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 . ji. ¡Es curioso!.... Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas.. ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches...bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. Vamos. ¿Sí?. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané. verdad? Sí. hombre... ji! Entra Ricardo. déjense de zonceras… ¡ji. ji!. ji. ¡Ji. Pues. ji!. ji.. sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto. ¡Pero.. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji. ji.. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted.. señor. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré.. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. ¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji. hombre. ji!. ji. ji. ¿Qué será? ¡Ji. hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!. ji!... ji!.

. ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?. ji. ¡Es particular!.. ¿Muy amigo? Íntimos.. ¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero. para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?.... ¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte. Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él..bajo la garra ERNESTO: Pues. ji!. ¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?. ¿cómo se llama? ¡Ah!... ¡Es un visionario! (Entrando. ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido. ji. la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro... He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más. ji!. ¿Sí? ¿La mujer de quién?. esta noche.... con Adolfo) ¡Qué noche!.. Hasta luego… (Mutis). ¡Pero si no hay que hacerle caso!. ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!... ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado. ¿Quiénes serán?. ¡Eso es mucho preguntar!....... ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino .... ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social. ¡Ji. ¡Lo que pasa siempre! ¡Ji.

¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño. No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón.. Entonces. ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. ji!... Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?... Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!... eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!.. ¡ji.. entonces? ¡Psh!. Con tanta práctica… ¡Imagínese!. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!.. Naturalmente. ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años. ¿Sí. que vuelve) ¿Qué tal?..bajo la garra ROBERTO: Sí.. ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas. buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!. ¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho.. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero.. ji..... ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 .. ¡ya está! Es claro.. ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven.

sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!. ¡Y es cierto!. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No.. ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!. recién casado.. Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes.. ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí... pariente. ji. Al fin. vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino . a ver… El marido… muy joven.. ji!. hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja. señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah. nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada.. ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No.. ¡No digan sonceras. ji... JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver.... ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro..... don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada.. El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!. ji. ¡Desde que se le llama a su juego!.. hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal. ji!. pelo castaño. hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!. Puede ser… Hagan la prueba… Pero. no tiene duda. el amante? El amante… joven.. ji. Bueno. ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!.. ¿si acierta? ¡Qué gracia!..

yo creo que sí. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!. Entran Ernesto y otros socios. ¡Claro!.. ¡Qué sabe usted. Pero.bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica... ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero.. ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado. Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso. estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji... No.. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!. hombre prudente.. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual. dándole la cita… Y él. ¿A usted? Por lo menos. ji. salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. señor. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo. ¿Cómo. ji!. muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji. ji! Pero con reserva. JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces. La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse. Pues. Era la carta de ella.. venimos a lo mismo! No.. no se sabe si por sospechas o por qué. ji. ¿Qué te parece la noticia?.

¡Pues. CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches. amigo!.. Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No....... ji!. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!.. A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji. no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?.... señora… antología de obras de teatro argentino 411 .bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años. hombre!. ¿No ha venido Alberto por acá?.. ¡Entonces.. Entonces. ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció.. ji.. ji. (Pausa). ji. entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto. Ahí está… ¿Y entonces?. ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos... ¿Qué les pasa?. APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN.. ¡Ah!. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí.. entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique... ¿Desde antes de casarse.. QUE SE MANTIENE DE PIE. hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?. Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos... ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!. entonces? Desde mucho antes… Pero. Vanse los dos. ¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos. Pregunto si no ha venido Alberto… Pues. no meterse!. ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO. no lo hemos visto… No.

. ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería.. ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro. por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!. Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!... hija. hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero... oiga… Éste se vuelve.... ¡Viejo verde!....... mujer… ¡qué quieres!. ¡el famoso club!......... ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!. esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!. Aparece Samuel por izquierda. sí… hija..bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?.. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?. Ya se lo he dicho. en traje de calle y sombrero puesto..... Tú andas en malos pasos. ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia.. ¿Enamorado de Elena?. ¡Ya salió a relucir el club!. ¡A las dos de la mañana!.. (Humilde) ¡Pero. ¡Calavera!. señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!. mujer!. Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 ... Señal afirmativa de Juan. Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí. (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!...... señora (Se inclina y se va por foro). (Afligido) Pero. Titina.. El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?...... Esa es la gran tapadera de todos ustedes.... ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?. ¿La crema para el chocolate?. Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!. ¡Hipócrita!.... ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí. por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí. si ya sabés la causa… No podía venirme. ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!. ¡Vaya ¡Como si no te conociera!. por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!.. Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!. das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero..

(Tomándolo) Pero.. trayendo en la mano una cartulina envuelta. Vase Rosa ¿Me llamabas.... señora. señora. ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta). Levanta la cabeza. a ver… (Trata de tomar la cartulina). (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!. CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!.. pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así. ¿a que sí?.... meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?... CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien.. al fin). GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido. mujer.... ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste. mamá? Sí. por Dios!. Sé razonable… (Viendo que. no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda. ¡Sé Muéstraselo a tu padre. que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor.CARMEN: (Bruscamente.. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá. SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino . así… (Se inclina con intención de besarla en la frente.. ¡No digas eso.. Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico. Anita evita cada intentona cambiándola de posición. ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta). ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está. ¿Ya se ha vestido? Sí. (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?. Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver. vamos!.. (Viendo que continúa enojada) ¡Pero.. (Muy meloso. (Sonriendo) ¡Ah!. Titina.. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro... (Muestra la cartulina). ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego. déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca.. empacada.. aproximándose a ella) ¡Vamos. muchacha!. hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando. pero lo interrumpe un amago de estornudo.

(Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?. ¡mal padre!. Mutis Lucas por foro... Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!.. pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía.. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa).. ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina). (Se lo saca de las manos).. CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted. CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho. se saca el sombrero. Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas.. Samuel.. ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente).bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo.. don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse). (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar. señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!. Luisita… (Le señala otro asiento). Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos. por la izquierda... aquí.. (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír). La boca. pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto.... (Amable) ¡Luisita!. ¡Viejo presumido!.. con aire resignado. mujer!.. mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos). ¿Por qué no eres tú?. furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro... ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!. hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?.... ¡ridículo! Vase Anita llorando. Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está.. Quién sabe qué… Siéntese. SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero... ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero. (Indignada) ¡Ordinario!. CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!.. ¡Vamos a ver!.

por Dios!. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?.. SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!. como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo..... ¡Una temporada tan corta!... Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa. señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?. un chalecito… (Sonriendo) Pero. ¡No vale la pena!.. ¡Al contrario!. Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa. Pues. 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo. (A Luisa. pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!. SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!. Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí.. ¡es inútil!. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!..... ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero.. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años.... señora. se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata.. hija! Tratamos de ¡Oh!. CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted.bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir... haciéndole notar la inconveniencia de su actitud). tendiéndole la mano) Discúlpeme.. mi marido? Seguramente. me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso. (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso. Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho.. ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?.. señora?. (Por decir algo) ¡Phs!... (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo... ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah.. a Samuel) Ya lo ve usted. ¿Entonces verá usted a Ernesto... Samuel hace un gesto de conformidad... sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!. don Samuel… Hay CARMEN: que someterse.. ¡Ah!.

señora!. ¡Tanto gusto.bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar. que se deja ver y desaparece. ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino . mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa. Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?.. hija.. (Apresuradamente. Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido... ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. ¡Es un infame… un gran infame!. (Con amargura) ¡Ah!. Hay momentos en que saben… Aparece por foro..... después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí... ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla). (Con intención) ¡Oh!... (A Carmen) Hasta luego. María Eugenia. entonces... sí. Si medio club lo ha presenciado.. ¡Qué quiere usted que sospeche!. María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa). don Samuel.. me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!. Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo. LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!. (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque... (Va hacia el foro). ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!.. seguida de Lucas... Dentro de un rato… (Vase por foro). (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene). que al verla se pone de pie.. (Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita... ¡Lo sabrá… lo sabrá!. ¿No sospechará nada?. 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí. ¿Cómo está. se comprende. CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!. (Mientras va por foro estornudando) En seguida.. LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes. qué hace?. (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos).. Usted sabe todo lo amiga que es de Anita... ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!..

(A Eugenia. El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver... con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 . LUISA: No digo que no… Pero. ¡Pero.. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado. como si fueran novios… CARMEN: visto.. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor. cuando se trata de hacer daño. seguida de Lucas.. que se deja ver y se va. Al ver a Leonor las tres se ponen de pie. la gente... señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues. No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa. No.. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?.. señora!. ya sé por qué estas mujeres feas.. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!.bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. hablándose en secreto. Al fin.. ¡Si yo no la defiendo. tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena.. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles. (A Eugenia) ¿Conque entonces. ¡Es cierto!. Cerca del de usted… (En otro tono) Además. señora!. ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa. señora.. bruscamente y con intención) ¡Es verdad!. hijita! Pero. CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!. Carmen la recibe. en la ópera. no tiene razón.. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta.

(Muy triste) Así dicen. mandándola a Córdoba… Pero. no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias. si no. Y..... ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!... ¡Qué diferencia con el doctor Callado. Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia.. En mis tiempos era otra cosa... ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No. me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo.bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?. Eso sí… ¡ya lo creo!. ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero. Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!.. vean el caso de la de Morales. Es verdad… ¡Ahí tiene!. ¿Y cómo la mató? Precisamente... No.. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué.. hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!... Como que la medicina adelanta todos los días. ¿qué tenía? Yo no sé… Pero.. señora? De curarse y tener familia.. Los he visto a todos… Y. Hoy está como cualquiera de nosotras... Nada… ¡Es algo maravilloso!. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!.. La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 .... ¿qué?. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!.. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!. señora… siempre. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!.. que mató a una de mis primas. Callado no ha estado nunca en Europa. a quién se le ocurre!. las de Montiel!.. ¿no? (Suspirando) Sí. Sin embargo. ¡También..

Luisa. por favor!.. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!. ¡esa mujer está loca!.bajo la garra CARMEN: La misma… Y... ¿qué?. precisamente. que no se le entiende. ¡Y usted no sabe lo mejor!... cállese. Ni yo le entiendo una palabra. ¡Defiéndala usted. ¡Pero.. Entretanto Anita besa a todas las visitas. (Secamente) ¡Le repito a usted. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández. a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y. ¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?. ni él me entiende a mí… Pues. sí… Pero.. LUISA: (A Carmen. señora… ¡Qué ocurrencia!. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola. es que ese caballero habla un inglés muy raro.. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás.. (Con pachorra) Pero.. con Anita... ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie... puesto que él es de allá.. es distinto al que me enseña Miss. Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted.. que al verlas se han puesto de pie).. señora… pero. Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero. a propósito del escándalo de anoche.. ahora!. ¿qué?. Bueno. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 . Rosario? No. hija! Será el inglés de Inglaterra. ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?. el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen. LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés... ¿En qué piensa?... CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero. ¡Ah! Sí. ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas.. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse). hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más.... que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y. ¿En qué piensa. Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda. ROSARIO: (Adelantándose. por Dios?...

¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene... Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente... (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!. coqueta) No. ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente. ¡Qué bien te has puesto!.... Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!. ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes. ¡Tan caballero!. LUISA: TERESA: teníamos!.. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah..bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación.. ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!. señorita?. (Con sorpresa) Entonces. ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!... (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!. ¡Y creo que es un sabio!... ¡que buena moza estás!. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas... picarona!... No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah... IRENE: ¿Y de dónde llega usted. ¡Vaya!. seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece. GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto. (Mirándola de arriba abajo) Pero. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones... ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras... ¿por qué rabiar.. ¡Tan fino!..... ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?.. Pase usted. encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?. TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!. nomás!. (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!. CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos. ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?. pase… Mientras avanza Teresa. ¿Y qué tiene?... ¡Si era de asustar!.... TERESA: (Sonriendo) No...... El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino . Doña Teresa e Irene.. señora!... señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y... tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y.. Entran por foro... (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta. besa a Irene. ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita.

le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!.. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!. (Vivamente) ¿Qué?. ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho. Luisa?. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero. entonces.... señora!.. (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas. Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?... en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles... en el fondo. ¿En el hotel? En el hotel… Pero. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más.. Y en cuanto al marido.... pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo... ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero.. no es malo… Yo no digo que sea malo. usted. Nada… ¿Por qué? Está usted pálida. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese. Que se interesa y mucho se ve a las claras. Esta mañana. Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!. Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven. ¡Ah!. (A Luisa) ¿Qué tiene. a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio.. Y. ¿eh?.... Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos. ¡Vamos… déjate de zonceras!. ¿Qué le pasa? ¡Humos!. ¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí... CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 . Por eso digo que son invenciones. (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita..bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!. IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue.. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años.

(Modesta) ¡Qué vamos a hacer. Hace días que te la tengo aparte.. Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos.. ¡no? (Vivaz) No.. ¡Si cada vez que me acuerdo!. (A las muchachas) ¿Cómo están. No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro. ¡Muy buenas tardes!. TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No.. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro. ¡Es incansable!.. por Dios!. Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro. se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente). FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor. mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando.. muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA... ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!..bajo la garra LUISA: (Confusa... ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido. Frasquita se sienta. LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?.. ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. y a Teresa. hija. mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero... no vemos aventura?. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. eso es lo que pretendían… Pero. (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente.. En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente... Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias.. Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!.. hija!. ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso. gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!... hijita… Pero.. (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar.. y ya están repartidas casi todas las localidades.

CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos.. ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes. (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted. comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!. sí?. gracias… Está en la estancia. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano. (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa. (Por Ernesto) El señor Losana. ¿Y para qué se casó entonces? Y.. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. No… si me avisó don Samuel. señoritas?.. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 . Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. señora?.bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto.. ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras). se dirige hacia el grupo de Anita. Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas. ¡Tantas cosas!. que se hace ver y desaparece. ¿acaso sabía? Pero tú.. Las señoras escuchan con interés. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja. señora… delante de la estufa… (Sonríe). Rosario e Irene. (Señalando a Ernesto) El señor Losana. Ernesto. Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras. Les prevengo que sé de lo que están conversando. (Por Leonor) La señora de Pornos.. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta. Muy bueno. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!.. (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted. CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club... CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah. después de dar la mano. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa)....

he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero. (Burlona) ¡Ah!.. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal.. sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?. Ernesto.. eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. (Confundido. poniéndose de pie. (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa. y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy.. pues. ¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días.. (Después de mirar a Luisa.. No. ¿Sí?. le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos.. mujer.. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones. (A Carmen.. Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 .. hablando del mismo asunto.. hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?. al salir del club. a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No. ¡Qué bien!. Eso es… sí… el miércoles... señora.. En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan. que se nos va a hacer tarde.. ¿Quién?. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira. no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe.. (Exasperada) ¡Pero. Sí. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!. (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos.. a Carmen) Vendrá a la puerta. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras... ¿Vendrá?.. ¿qué has hecho?. quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!.bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?. (Riendo) En eso tiene un poco de razón. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos. Ernesto.... (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto. Bueno. Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora.... por una u otra razón. Ernesto!.

(Apresuradamente) No. Y. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta.. ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja. señora. Siguen conversando.. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!. adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera. (Con fastidio) ¡Oh!. a (A las señoras) Yo no lo conozco. Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás. se ve que se la presenta don Samuel). ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. señor... (Mirando a Eugenia) ¡Ah!.. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan. señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero. Luisa… (Fríamente) No… yo no voy. diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo..bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer.. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!... de quien he recibido una carta. (Ríe). CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!.. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez. (A Ernesto) Estoy a tu disposición. ALBERTO: Sí. que se ha detenido) Pase. Alberto. TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto. (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto. ¡Uno de tantos!. (Da la mano a Eugenia. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué.. pase… (A Carmen) Carmen. a Frasquita y a Leonor. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?. festejante!. manteniéndose el primero de pie. mientras Anita. Empiezan los saludos de despedida.. ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 . Rosario e Irene forman grupo aparte. ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar.... Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano. Aparecen por el foro don Samuel y Alberto. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante. si inclina delante de Teresa. señora… y muy buen mozo… Regular. a quien por los ademanes.. y queda aislada.

. Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma. ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!. Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca. ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. Siguen conversando. ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 ... (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón. ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!.. LEONOR: ¡Cállate. ¡qué gracioso!.. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!. calma!... mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer.. (Con vehemencia) ¡No digan eso. Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse. si Luisa está enferma. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer... GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?. hombre!.. ¡Ahora resultas el señor Pérez!. ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero.. Luisa. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?. ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero.. ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero... (Con lástima) ¡Anita… Anita!. Siguen discutiendo en voz baja. menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero. No den ustedes un espectáculo.. ¡Quiere decir cualquier cosa.. IRENE: de cabeza y no puedo ir?. (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo. Pero.. ¡canalla!. ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!.. (Con fastidio) Pero. a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras.. hombre!. No digas pavadas… (A Luisa.. por favor!.. ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda)...... ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!... por favor!...... ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena. ¡Qué torpes son los hombres!.. Ya tiene un anónimo que le cuenta todo.. déjala… No la violente. ¿Qué te parece? (Ríe).. LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa. ¡Ve tú solo!. Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!.. con voz contenida) ¿Qué dices?.. ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y..bajo la garra (Se aproxima a ella).....

¡qué me importa! (Exasperada).. ¡Cómo está. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir.. (Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer. (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse.. (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN. Siéntense… No. sin darse cuenta exacta del desaire) Pero. A Leonor) ¿Cómo está. etc. EUGENIA. Mientras las señoras ríen... Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras.. intenta detenerlas) ¡Señora!... (Desde lejos) Es inútil. señora?. lo mismo que a Ernesto). Elena? (Mutis foro)... (Mientras Alberto se inclina sonriendo. (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!. con todo! (Besa a Carmen que se deja besar.. Hasta el jueves. ALBERTO: ¡Irene!. Luisa hace un movimiento de rabia. sonriente y placentera).. ¿qué le pasa a Misia Teresa?.. (Le da la mano. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!.. con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?. pero que no devuelve el beso) ¡Oh!.bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!. LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!. ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente.. no la vas a convencer. CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 . en contra del marido. hijita! (Riendo) ¡Ah!... ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando.. Saludos.. Se besan con mucho cariño... Movimiento de sorpresa en los presentes. la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. ¡No!.. señora… nosotras nos vamos. vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro. (Le da la mano). ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!. ¡Es curioso!. (Dándole la mano a Alberto.... Elena las mira sorprendida. ¡Qué extraño!.. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento.. entonces. no me conformo… (Presenta la mejilla).... Alberto. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero... sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí. Luisa? (A Rosario.. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario. con cara todavía sonriente. ¿y no me besa? ¡Si te he besado.. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?.

444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 .. si yo no dudo. (A Anita. no… Anita no podrá acompañarte.. ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro.. Me ha confundido. Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos. LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No. Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena. señora. Eso es otra cosa.. (A Carmen) Me voy. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!. ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo).. Alberto y Ernesto. Cuando quieras. conversan aparte. mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). (A Rosario) No.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y. (Se adelanta a Carmen) ¡Pero. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!. ¿por qué no fue a almorzar?. CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá. ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo). no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena.. señora. (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. (Le da la mano)... Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero. Ernesto. con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona.. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación. después de haber quedado un momento suspensa. (Fríamente) Adiós. Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena. porque anoche no he salido de casa. Elena. ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted. (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno. Rosario?. (Sonríe) ¡Es tan distraída!. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero. Los hombres cesan de conversar y escuchan. ¡Qué ocurrencia! (Ríe). Samuel.. (Mirándola con impertinencia) ¿No?. Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio.. ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?. ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario.. madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. con voz ahogada.. que supuse sería su esposo. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. hija.. hija. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio.

ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento.bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. (Deteniéndose de pronto. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo. Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche. Hasta luego. (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran. (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena.. ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos. (Lee rápidamente. Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto).. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas. señor. TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS. aparece por el foro Enrique. (A Elena. Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada. LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. chico. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella. Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO.. Vacila. Afectuoso) ¿Qué le pasa. (Va hacia foro a reunirse con Elena). a la que a su vez pone dirección. Con profundo abatimiento) ¡Es claro!. como si deseara abrirlo. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra. RAMÓN: El correo. Señor. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta. ante el apoyo que busca en su marido). (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras). mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. se adelanta hacia Carmen. hasta cuándo!. Salen ambos. deteniéndose a la entrada. Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último. Dos traen sobres grandes y una.. hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación. pero no se decide. (Hace a los hombres un saludo con la mano).. colocándola después en un extremo del escritorio.. Con el permiso de ustedes. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?. apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo. seguidos por las miradas de todos. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras).

. ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!... ¡Enrique mío!... ELENA: posible!.... (Precipitándose sobre Enrique y tratando. moviendo la cabeza. ocultando la cabeza entre los brazos). ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender. ¡Dios no puede permitir una cosa así!. (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá... ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente... (Lo besa frenéticamente)... Hay en su rostro una marcada expresión de dolor. de descubrirle la cabeza) Pero. ¡Mi pobre Elena!. ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!. ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos).. ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!.... ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!.....bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique. mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?.. desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada. ¿Comprendes..... (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!. Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!... eres todo!. ¡Si somos felices!..... Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!. (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!... ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa. cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera. ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia. No quiero verte así… ¡Enrique!. ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!.......... ENRIQUE: ¡Pobre Elena!. ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!.. ¿es posible?.. arrodillada ante él. (Siguiéndole.... ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!. ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma.. ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?.. ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros). ¡Si todo es mentira!.. ¡Levanta esa cabeza!. ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!. desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!. ¡Dios santo!. Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 ... con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!.. no puedo!........ poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!.

.... ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!. Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!.. ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!. ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!. ¡No se puede!. ¡Pero.. ¡Eso no puede ser así!. no!. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!... cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza). ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así.... del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!.bajo la garra que vivo.. escucha… ¡escúchame... ¡por favor!. Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No... por Dios!..... En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir.... encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 . no… no… es espantoso!... ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!. ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento)... No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú... ¡Si no he cometido ninguna falta!... (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!........ ELENA: (Desesperada) ¡Pero.. ¡Si soy la misma de siempre!.. sí!. ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah.... ¡Enrique!. Pero. me vas a volver loca!.. ELENA: ¡Pero. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue). (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero. ¡Estás enfermo!... ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!... (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!... es así!.. Elena. no!. ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!... ¡es horrible!. (Con voz ahogada) ¡Oh!. Elena...... ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!. ¡Pero es distinto… muy distinto!.. ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!....... injustamente acusada.. ¡Enrique!.

. mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!.. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento. como comprenderás. ¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria. (Se pasea)... ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero. Ya se lo he hecho decir… porque. (Alarmado) ¡No. (Con dulzura) ¡Enrique!. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime. Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos.. ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!.. a Simón. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras. aparecía complicado Simón... sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban. ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero.. Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque. qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto. pero es la causa… Alberto aparece por foro.. ALBERTO: faltaba!. (Con voz sorda) ¡Alberto!.. creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones. yo no he querido hablar directamente con él… Pero. El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!.en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero.. es otra cosa!. y... es distinto… muy distinto!!... (A Elena. en fin… ¿cuál es el origen?.. Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique. de todos modos. A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece. Señor. ¡No seas injusto! (A Ramón.. en fin. ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien.. dejándose caer sobre un sillón). yo. por Dios!. resolviéndose) Dígale que pase. en primer término. (Su cara toma una expresión dura).. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura.

. (Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error.. Pero. (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y. Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable.. Elena se aproxima lentamente al aparato. girándose desde entonces en un círculo vicioso. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge. No. ALBERTO: ¡De nadie!. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Adolfo. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!... Ricardo y varios más. pero nadie se preocupa de ella.. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida. después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono. ¿Y ustedes?. ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser... de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio).. gracias.. Es nuestro carácter… ligero.. sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento. ¿no será de cuidado?. sí… Bueno. ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado. irreflexivo... Miguel. No se señala un propósito. que procede siempre por impresiones. Sí… sí… Elena. otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo. aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós. no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!.. Bueno… ¿Quién es?. Diego.. por referencias de Luisito… y Luisito.. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí... sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio. nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?.bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto. Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono. (Con el tubo en la mano) ¡Hola!. ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación.

¡Completamente inútil! (Sigue paseándose).... ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero. ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo..... Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!....... Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame.. Elena… ¡Por Dios.. después de mirar a ambos. ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!. Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore. Enrique. se acerca precipitadamente a Elena.. ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué. Alberto?. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!...... No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 . Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos. ¡Morirse de vergüenza y desesperación!. entonces. no!. no!. ¿que no lo sabías?..... no llore! ELENA: Nada. (Se sienta)... Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No.. no. ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!.bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!. con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio... ¡Elena!. pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?. lo otro es comida al ministro de España.. (Con agitación) ¡No. escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!... Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!. ¡Nada!. ¡No!. ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!. ¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos). señor... ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!.. ¿qué es lo que vas a hacer?.. ALBERTO: inútil… No. Una gran ¡inútil!... (Desesperado) ¡Pero... ¡Todo lo que sea preciso!. ALBERTO: (Con desesperación) Pero. ¡Y es claro!... mientras Alberto. (Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar).. ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!. ¡Mi tío Felipe!. ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero. El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose... (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente.. si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve. ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!....

por Dios!.... No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no. Pero… ¿por qué no?. hombre. Enrique... Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto. Elena. (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento).. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón. (Con un gesto de indecisión) Pero. ¡Seremos felices!. ¡Es preciso!.. hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé. tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años. ¡No me había fijado en eso!. ELENA: seguida… ¿eh?. sí!.. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?. hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto..... No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo.. ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!.. porque Arturo se va con la familia. Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?.. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!. sí!. (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida. La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!. No exageres… (A Alberto. ¿A Europa?.... no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí..bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No. Yo creo que Elena tiene razón. Enrique!. No.. Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes.... ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie). ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya. con vivacidad) Pero.... iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte. (Con calor) ¡Sí. entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada. 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza).. ¿y la gente?. no....

ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz. ¡Qué bien lo vamos a pasar. ¡Cómo te enojaste. ¿te acuerdas? Elena afirma. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero.. Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!.. ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!.. después de salir Alberto) ¡Seremos felices. Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así. ¡Ahora sí!. ELENA: ¡Sí. ¿Y el otro?. (A Elena. ¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras... Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa.... Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir.. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión). No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas.. ¡Una gran idea!. ¡Has tenido una gran idea... ¡no es cierto!.... Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?. Elena?.. Elena! ELENA: Tienes fiebre. (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?.. Bueno… voy en seguida...... Elena!. el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos.. Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!. Enrique. No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien. es cierto!. ¡Todavía seremos felices! (La abraza).... ELENA: ¡Sí. te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!. ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí. ¡no es posible!.bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros.. Enrique.. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!... (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él).. Elena!...... es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!... Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá. sin vernos. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro).. Pero. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?. ¡no!. 461 460 antología de obras de teatro argentino . sí!. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?... Elena!....

la prueba concluyente… ¡No!.. ¡te complaces en que sufra!.. ¡Enrique!. (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!. ¡Sería una maldición! ¡No!. (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación.... tú quieres desesperarme!. sí… ELENA: (Solloza con desesperación. ¡Sería para todos la encarnación de la falta!. ¡Todos!... (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!.. ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza..... TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!. ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar.. (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero. después de tres años de casados..... ¡no puedo!... ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!.... sería una desgracia!.... con espanto) ¡Enrique!..... ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo. Elena!. ¡todos!. ¡Y yo solo contra todos!.bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces. ¡yo solo!.. (Se deja caer sentado en el sofá). ¡ya están!. ¡No!.. ¡Ya tengo a todos contra mí!. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose..... GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 . Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo... también. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado........ ¡sería para siempre!.... ¡yo solo!... ¡tú. Bueno… sí… ¡que vengan!... ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero. y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!.. Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!.

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

.. ETC. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino . COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES. Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. MEDALLAS.> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO. EN ACTITUD DE ESPERA. UN MUCHACHO. que se las agradezco muchísimo.. ETC. A POCOS PASOS. (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA.

¿Estás loca?. que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. ¡Sí. mamá!.. acaso. ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen.. y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos.. ¿te ha faltado. la sola idea de que pueda creerlo!.. infeliz! Pero. explicate.. con sincera alarma) ¡O qué!. mamá! (Con irritación) ¡Explicate. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?. ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!. ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?.. que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia).. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé. aquí las tenés. el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar... ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?.... ¡y precisamente por eso es que se empeña.. (Brusca transición. ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 .. ¿No comprendés. como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah. entonces!..... entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora. (Levanta en alto una blusa).. (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá.. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír.. ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás.. acaso...... decime. sobre todo la tuya… mirá.las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas. mamá. No son feas. ¿Qué sabe!. no seas zonza!.) Sí. Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe... ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí. acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!. mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires.. no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!.

... me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica.. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen. abrila. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!. (Muy amable) Pase adelante. yo le dije a Pepa. ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!. terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo. en silencio. Carmen. señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá.. entre miserias y privaciones. Mientras Carmen vase por el foro.las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!.. sí… tome usted asiento. señora. ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo)... (Le señala una silla). (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí.. ¡a cuál más inútil!. Dª ROSARIO: Sí. (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto.. pase adelante. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa. ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!.. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!... sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire. esta señora viene por la pieza desalquilada. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha. tres zánganas. Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 . señora. No puedo. (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. que en seguida vamos nosotras. (Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá.. ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener. esto! Se alquila con h. mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también. la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora... (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco.

(Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar. VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!. Antes de desaparecer doña María.. mamá..... muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!. con voz apagada y señalando a Manuela. decime. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!.. en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!. ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención... ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda.. (A doña Rosario. un estudiante de las provincias.. (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario). (A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone. te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada. Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?.. ¿qué es lo que te has figurado?.. ¡ha sido ella!. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa. señora. ¡Como ésta es una casa tan tranquila!. (Se detiene confusa). ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!. a mí que me importa!. VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno. Pepa y Carmen las miran salir en silencio.. (Le indica el foro). Se dirigen ambas hacia el foro. ¿Sabe? De medicina.las de Barranco ¡Pepa.... VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos. ¡niñas!. haciendo un escándalo que ha oído esa vieja.. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?. señora… ¡Oh!. (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero. de un coronel. pueden pasar.. No tengo sino otro inquilino. Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!.... (Con tristeza).. y Manuela... (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza. estoy segura que le va a gustar mucho. ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 .... (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario). ¡Ustedes siempre lo mismo!. (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan.. y sin que doña Rosario se aperciba. ¿y acaso tengo yo la culpa?.

no empecemos.. mujer!. (Mira a Carmen de arriba abajo). (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!. es un dentista de aquí de la esquina.. PEPA: Así parece... ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!. Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior. Transición...... hace un movimiento de hombros. ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí. Morales. ¡Carmen!. (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí. 475 antología de obras de teatro argentino .... ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono)... Morales. (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?. sin responder...las de Barranco Carmen... Ya sabe lo convenido.. (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen. (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro.. (Le extiende el billete)... si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica. CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!. CARMEN: MORALES: che!. ¿eh?. y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya. (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?. (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!. no hay que hacerle caso... ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada. MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito)..... Si hemos de ser amigos… (Con amargura). ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá. (Siguen las voces hasta perderse). (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta.. MANUELA: (A Pepa. (Vivamente) ¡Por favor. ¡dame los botines!. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!... Morales!. (Transición). Aquí le he traído el palco… no encontré bajo. ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!. tomándola del brazo) ¡Dejala... ¡no me vengás con cuestiones! (Vase). (Se adelanta hacia ella).. ¡No me ¿Cómo qué me importa?. (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala... pero es adelante. ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!. ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!. GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira. a las tres tengo clase. (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!. (Deja de reír). (Se adelanta).

¡Bonitos inquilinos los que trae!. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 . y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada.las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí. Carmen...... ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?.. ¡ni siquiera servís para eso!. haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales)..... mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?. (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!. hombre!... ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo. No me perdono haberle causado esta contrariedad. ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?... Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?. sí.. ¡aunque se lo digan. no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!... (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá.. señora.... ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!. con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!. (Avanzando rabiosa. ¡siempre!. a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!. ¡cómo me lastiman!. ¡es con todos. ¡Si supieran cómo me duelen!.... ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía.. Dª MARÍA: Imposible.. señora.. lo Dª MARÍA: la pared.... mentira!.. (Con gravedad y mirándola fijamente) Sí.. ¡A cada rato!... (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!... Carmen... imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor. ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!..... se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese. Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno.. ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!.. ¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!. por supuesto. (Se dirige hacia la derecha.. (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted. Adiós... Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere. ¡usted lo sabe!. ¡Ah!...... (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!.. señora. CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero. (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!... (Desaparece por la derecha).. ¡entiéndame usted bien!. ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir. aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco). ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No. ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!... Morales. (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!. bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!. mamá? (Exasperada) ¡Idiota!... (Con voz apagada) No hablemos más. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria.

y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido... (Mirando el reloj) Me voy.. (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego.... ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. (Natural) Y eso mismo... eso. (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver. dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!. (Mirándola salir) ¡Oh!. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas. (Al pasar) ¡¡Ahí está!!.. Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas. mamá. nada tengo que decir.. esquina. a ver. ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda).. Morales. mamá. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco. que no sea cuando pase mucha gente. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias. después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?. ahí golpean las manos… debe ser un inquilino. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano.las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga. Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. (Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!... por Dios!. Morales. señora. intimidada.. no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar. (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí. guarda silencio y baja los ojos.. (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen.. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero..... ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha). (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!. ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 . (Duramente a Carmen. CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!. pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas.. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!. pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No.. porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que.. Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!. Después de convencerse de que Carmen la obedece. Mientras Manuela vase por la derecha. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego. ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!.. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora.

. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!... pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices. (Toma el ramo.. ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos)..... (Sale corriendo por la izquierda). Cada una traía el nombre escrito. (Agita la blusa con furor).. Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 . aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. acercate. y puede que mande algo… Manuela. (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?. traé para acá.. tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece). (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?. ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!.... ¡para mí también!.las de Barranco La cocinera desaparece.. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso. (Imperativa) A ver. MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela)... y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha). (Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene. ¡horrible!. si querés. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?.. PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha... con el ramo sale corriendo por el foro. MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano). ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver.. el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese. ¡Oh!. ramo que me manda el dentista para Carmen. con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero. Entra Pepa.. trayendo una blusa en la mano. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha... Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!. (Exasperada) ¡Qué se me rompa!.. (Apareciendo muy risueña por la izquierda. PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?. (Se contonea). Dª MARÍA: ¡Ah!. furiosa por la izquierda.. Si fuera algo que sirviera. Ahí hay otra para vos. lo examina y después de una pausa. (Después de examinarle un instante la blusa.. ¿es el santo?.. (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!. ¡qué me importa!.... Dª MARÍA: A ver.... ¡mire que venirse tan luego con ramos!.. (Con fastidio) ¡Si será zonzo!.. Es un (Encantada) ¿Para mí?....

. mirá quien está aquí… (Señala a Castro)... espera lo menos! CASTRO: ¡No!. (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado. Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa..... (Gritando) ¡Carmen!. Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!.....las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!.. Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!. (Hace ademán de retirarse).... (Intencionada) ¡Cállese.. ¡ya lo creo!.. ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!. Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá. ¡Supongo que no pretenderá crecer!. con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 .. Sí. pero hoy mismo iniciaré la demanda.. (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!. ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!. ¡Quien ha hombre para que se convenza... (Sin entusiasmo) ¡Ah!. (Con sorna) Pero.. (Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más. Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible. lo siento mucho. hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. ¡de puro malo no más!.. (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador. CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!. (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos. ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano.. (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?.. (Abre la valija y va a sacar algo de ella). (A Carmen. Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo. siéntese.. CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque.. De todos modos. (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más... CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!.. pero… (A Carmen. ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien. hombre!. Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero.. ¡si es cuestión de unos días!... ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!.... ¡Sería una mala acción de su parte!.. ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?. (Asomándose por la derecha)..... muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad..

.. arreglado… Lo mismo es. Con mucho gusto... señora. MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas. (Se queda cortada)... zonza?. no tomo mate.. Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así. hombre. señorita.. (Apresuradamente) ¡Cómo no!. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación). (Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!. no.. CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?. hasta la semana que viene. (Dándole la mano a Manuela) Adiós... (Le saca la lengua.las de Barranco decile… vos sabés muy bien!. entonces… (Le da la mano). Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?. Que le vaya bien.... ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré.. Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. ¿Y por qué no.. Aparece por el foro Manuela... CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno. (Intencionada) ¡Bah!... señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!. Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro). muchas gracias... Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda). ¿Qué puede importarle a él una corbata?. ¡no podía ser de otro modo!. indicándole la corbata de Castro) Mirá. y no puede encontrarla en ninguna parte. señor. ¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!.. bueno… no hablemos CASTRO: más. señor. Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. Carmen. (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior). (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!. qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!. mientras Castro desaparece por la derecha)... (Con naturalidad) ¡Deje. (Distraídamente) Sí… sí… la conozco. (A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí. caso y mándesela. es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No.. hombre.... (Con precipitación) Bueno. (Se dirige hacia el foro). CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Hace ademán de seguirla). no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno. que viene corriendo.

¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es. ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí.. che.. si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!... (Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas.. ¿qué es? (Examina de cerca el tarro). mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles..las de Barranco bien!.. tía... ¡por bonitos que son los tuyos!.. con sobresalto) ¡Cuidado!... es una oreja.. y aproveché para venirme un ratito. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No. (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa. mamá… ¡venga vea qué raro!.. (A Manuela.. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio. es tan difícil (Vivamente) No. ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!. no hay que abusar. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!. PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes.. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!.. parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí. (Con desdén) Sí... por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre. ¡Qué bárbara!. donde tiene restos de tierra). alegremente) Vamos. (Desaparece por la izquierda). (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!.. eso venía a avisarle. ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha. al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón. Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda. (Se ríe). (A Manuela) Yo no sé. tía.. Venga. Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia). Si es hijo del rigor.. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona). ¡Es una bruta!. (A Manuela. mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos. (Se limpia el hombro).. (Riendo) Pierda cuidado. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 . ¡si viera qué risa!.. che?. ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No. (A Pepa. cuidado con lo que hacen… ¿eh?. MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón. Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!... me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro.... ¡No te decía!.... (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo). cuando Manuela se detiene de pronto. Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno.

¡¡Hum!!... ¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza. (Hace un ademán enérgico). asoma la cabeza al exterior. como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir.. no se la alquilo!.. (Con acritud) ¡Es claro!... CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!. (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente). Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?. Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio. ¡ya lo creo!.. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante... (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento. Con sequedad) Bueno. a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!. (Se queda de pie). Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene.. estoy bien.. (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!. manda traer porquerías aquí!. PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!. y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... Aparece Linares por la derecha. (Transición). pero siéntese.. (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María. ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel... señor… (Señala hacia el foro). sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino. ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias. (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza. (A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí. Desaparecen por el foro discutiendo. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro. señor.. tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro. (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla..... ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!.. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento.. hombre..las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!.. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer. Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo. (Ante un movimiento de hombros de doña María). Dª MARÍA: (Con enojo. que no se cansan de examinar. ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?.. (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace.... (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!. (A Linares) Por aquí... ¡me parece que ahora aunque le guste. en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!.

a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y.. (Con fastidio) ¡No digás zonceras.. decime. antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Eduardo Linares. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda. (A Pepa.. don Eduardo!. desde este momento corre por mi cuenta.. Pepa.. (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?. señora. pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?. Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). 490 Carmen. (Le extiende un billete).. ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana. ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!..¡pavota!.las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares. mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!. PEPA: ¡yo te voy a dar!. entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!. Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!.. sí?. (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!... deje no más. (Que lo ha acompañado hasta salir. he visto la pieza.. (Con sorna) ¿Ah. (Lanza una carcajada y desaparece).. (Saludando) Hasta mañana. ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza)... intimidada.. estúpida!. ¿conque le gusta. Manuela se vuelve después de haber salido.. ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad. y me conviene..... Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero. que lo mande San Antonio!. guarda silencio. ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora.. ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. (Dándose importancia) Bueno… bueno…. (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!... estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta.. (Saludando hacia el exterior) ¡No... servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha)... ¡Qué le vaya bien. (Hace ademán de irse). Golpean las manos hacia la derecha. perfectamente… perfectamente. (A doña María.. ¡Oh! Pepa.. ve quién es. ¿acaso tengo yo la culpa Sí. (Mientras guarda el billete)... ¡no ves que es por eso!... ¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama. ¡Adiós!. mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!.. ¡adiós!.. no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!.

pero. le digo!.... (Después de meditar rápidamente) Bueno.. PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua... no! No es una amenaza. ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?.. (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?.. como buscándolas). (Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!. ¿qué modos son ésos?. sin responder. Carmen.. ¡se lo pido por mi padre.. ¡a tu madre!.. hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse. ¿Barroso?..las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!. pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud.. (La toma con rabia de un brazo).. pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!. ya sé. mamá!. Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano.. ¿Qué?.. ¿qué decís. atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle).. (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?.. (A gritos)... ¡A mí!. ¿Por qué… decí?.. viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?. No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados.. ¡y aunque quisiera.. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?. ¡Basta!. ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose.. ¡Pronto! (A Carmen. Traé para acá. (Impaciente al ver que Carmen no contesta).. señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también.. Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!. con aire indiferente.. (A Pepa. (Con fastidio).... La boticaria manda este frasco de agua de colonia.. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso. mamá. (Con rabia. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?. CARMEN: (Con voz sorda) ¡No... ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?... (Se encara con ella y Carmen no contesta). (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto. con autoridad). CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!..... (Señala el retrato del capitán)... CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza. no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 . ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya.. ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo.

(Afligida).. mamá!. resignada. se queda inmóvil. deje que lo lave la cocinera. no!.. entre… (Extiende la mano.. en casa. Rocamora.. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido.. (Mientras Pepa vase por el foro. se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil). como si volviera al balcón. ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen. ¡es tu obra. con voz suplicante) Por favor. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha. PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 . CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso.. ¡es lo único que me faltaba!..las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación. ¡ay!. se sienta doña María y se prepara.. ¡me muero!. ¡Me ahogo!. mamá?.. MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno. como si no supiera qué partido tomar. indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!. mientras Petrona vase corriendo por la izquierda. MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!. (Acercándose alarmada) Pero. ni levantar la cabeza. pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies... (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!. (Aproximando su cara a la de doña María). mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!. (Con acritud) ¿La perdona?.. (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito.. ¡Ay! ¡ay!. (Echa la cabeza para atrás.. inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera).. (Con vos desfallecida). (Aparenta una especie de convulsión). (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí. (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono.... mamá.. ¡me muero!. discretamente. (Suspira. (Suspirando) ¡Entonces no es nada!... ¡por Dios. (Se lleva las manos a la garganta).. mamá. (Se deja caer sobre una silla). es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!. Entran precipitadamente por la izquierda Manuela... Después golpean las manos hacia la derecha. a Carmen que ha querido huir. a sacarse los botines que tiene puestos).. ¡Me muero!. (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero. doña María sin variar de posición.. ¡Pepa!. ¡ay!. ¡Ay!.. tía? (Se inclina sobre doña María). Carmen. Pepa y Petrona. (Siempre melancólica) Sí. MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre. ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó.... ¡No.. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección).. cierra los ojos y queda inmóvil). Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come. hija.. ¡me ahogo!... no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa. Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano.....

Ya está.. AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA. CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA. yo se la daré. (Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo. UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR. sin dejar de coser).. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No..las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. Anoche he salido por primera vez después de dos semanas. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser). ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!.. (Extendiendo la mano) Traiga. PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE. CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad.... (Insistiendo) Pero si nada me cuesta.. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!. 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 .. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía. (Después de una pausa. Démela. (Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS... LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé... (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!.... fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!. (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano). (Entregándole la corbata) Muchas gracias.

498 Pero… ¡qué quiere!. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No. ¡porque yo mismo lo comprendo. ¿No se le ocurre? No.. ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata. no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). entonces. MORALES: quién he visto hace un rato.. como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser). mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie). Carmen... (Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. ¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras. Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono... ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde. hombre. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes.. tardes.. ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose. señor Linares. me he pinchado... la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!.. mientras Carmen sigue cosiendo.. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!. usted lo conoce. no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero. a Linares que sonríe) ¡Hombre!. Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado. Tobías y el pescado!.. ¡Parecen San Rafael. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!. ¡Me parece que no es por mí por quien viene!. a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!... (Llevándose el dedo a la boca) Nada. MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal.. (Tomándola) Gracias. LINARES: MORALES: ¿Cómo?. ¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso. ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!.las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos... ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares.. (Visiblemente molestada... ¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!.

. y la pobre Carmen es la víctima!. hombre! ¡A mí que me importa!. Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo..... hombre! Al fin es lo natural..... entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase).. amigo.las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero.. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa. ¡no sea usted inocente!. ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!. (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!.. dueño de un registro.. (Sorprendido) Pero. mañana serán otros. LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. No confundamos… ¡bah!... LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!... ¡Es que me indignan!... ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!.... esa vieja!. Sí.. Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora. Carmen no le hace caso.. que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino... ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan. (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento.. no entiendo!. No puede sublevarse del todo. eso no. continúa impasible. ¡Ahora son estos. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala. pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!. yo antes tampoco lo entendía. No hace más que reírse. ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante. ¡pero. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?. tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí. Lo intenta. (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?. ¡No. pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí. lo quiere.. la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí.. firme en sus trece y convencido del resultado... ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda. Nadie responde. ¡En dos años le he visto desfilar a tantos!. pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. sólo se compran amabilidades y sonrisas. ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?.. La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí. (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!. Después se oye golpear las manos.

.. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted. MORALES: embrolla!. (Hace ademán de irse). un hombre que le diga una palabra. no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes... MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita. de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio.. porque… (Transición)..... usted la ha visto.. (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno... Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro). Linares ríe.. ¡como lo oye! Ni uno solo. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí. no se ría!.. amigo. (Sin convicción) ¿Pero. cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno. Bueno… hasta la vista. (Bruscamente). (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!.. esta gente me tiene loco!... ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está. hombre. una tilinguita hipócrita y nada más. ¡es una fiera!... MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. (Con sorna) Sí. (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal. hombre ¡sí! Ha salido... 502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar)... ¡Es claro!. Voy a buscar los apuntes para la clase. ni por casualidad. ¿La señora de Barranco?.. (Vase por la derecha). de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle. ¿y las hermanas. dígame. (Ríe imbécilmente). (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha. Espérese ¡No.. ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia. por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No. Aparece Castro por la derecha. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días. ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. (Con desaliento) ¡Pues. ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero.. no. pero la otra ¡la Pepa!... (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa.. CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido.. ¿no? (Sonriéndose) Novelas. amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto. ¿entiende?. pero así. ¡ya lo estoy viendo!... no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No. Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!. 503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. las otras muchachas?. ¡lo van a sentir mucho!.las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante... ya no es una mujer. (Vase por el foro). ¡calcule cómo será!.

... ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!. mucho gusto. ¡Ah!.. no más!. (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?.. LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo). si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme. Sí. ¿quién?. (Vacilando) No.. (Se dirige a salir por el foro). señor. (Ríe). (Riéndose) ¿Y usted ¡No!. LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido. No está. ¡eh!. Diga quién… (Serio). MORALES: una rabia!!. por donde bruscamente aparece Morales. que viene sin cuello de camisa y sin corbata. ¡Se me ocurre. BARROSO: hombre!. señor. Barroso. ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. señor Barroso..... ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde.... visiblemente irritado).. ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!.. No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas. Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve.. (Ríe). MORALES: Sí. Leónidas Barroso. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido). (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós.. (Gritándole) ¡Oiga!. ¿Quién?. ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad). Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!. no más! (Riendo). 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . bruscamente y mirándolo con fijeza).. ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe. volveré (Extendiéndole la mano) Adiós. señor.. mucho... (Exasperado) ¡Es claro!. ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él). ¿eh?. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe). (Mira alarmado hacia la izquierda). que le vaya bien. adiós. (Riendo y muy contento).. 505 Bueno… no importa... Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo). (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!. (Después de observarle un momento. señor… (Riendo) Pero. (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro... (Con pena) ¡Pero vea!. ¡mañana mismo me mandaba mudar!. ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí.. ¡Pues.. más bien volveré. LINARES: MORALES: También. hombre!!... ¿No ve? (Riendo) Me explico. ¡si digo. y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano).las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio). (Con malicia) ¿Y por qué no puede?..... ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo).....

el señor Rocamora… (Solemne y afectado. cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. pero… no estando mi madre ni las muchachas. Viven aquí... (Apercibiendo a Carmen. Rocamora. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares.las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. están en su casa. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes. al fin y al cabo… En fin. dígale a Morales que venga un momento. Mientras Linares se adelanta. me parece que lo natural… (Se detiene. (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. dándole la mano) Mucho gusto. hágame el favor. (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!. Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad. CARMEN: El nuevo inquilino. Le dije que no había nadie. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?. (Hace ademán de retirarse por el foro). (Nerviosamente y quedando en pie) Mire. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse). ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse). CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos.. Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. ¡Pero si ellos están. (Llamando a Linares. Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. discúlpeme. vacilando). (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. ¡cuidado con la pintura!. no sé. Vea. hombre. aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda. y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito.. Carmencita? (Le da la mano).. señor. estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante. ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro. (Vacilando) Usted comprende.. ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran.

. Linares se adelanta entonces algunos pasos. yo. demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales. Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente. Desde que yo se lo pido. si no es eso!. señor Linares! Hágame el favor. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. Aparece Morales por el foro. (Hace ademán de retirarse)... CARMEN: Para mí no es sacrificio. ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla...... después de dirigir una significativa mirada a ambos. Durante un instante los tres personajes guardan silencio.. Sí. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando. he dicho!.. (Se pasea nerviosamente). ¡tratándose de usted... (Sin inmutarse) ¡Bah!. Carmen!. no es nada. me molesta. Rocamora no parece resuelto a irse... ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!.....las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!. concluyendo de atarse la corbata y muy apurado. ¡qué duro es usted!. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!... (Aproximándose a Carmen) Vamos. (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto.. Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares. Insiste e insistirá siempre. (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!.. ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea. (Bruscamente. señor!. ROCAMORA: CARMEN: comprendido... encarándose con él) ¿Usted?. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada. me pide Morales que lo disculpe. Usted sabe que la quiero.. (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!. pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha).. por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!.... (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar. ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!. ¡todo!. La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted. y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí.. yo... LINARES: ¡Desde que yo me opongo!. (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya. ¡Primero cualquier cosa!. desde que le digo que no quiero que me traiga nada. (Impetuosamente) ¡Entre. (Conteniéndose) ¡Pero. ¡no sea niña! Levante esa cabeza. (Se dirige a salir por la izquierda).. (Enfáticamente) Si no soy rico. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!... ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!... ¿Usted?.. Carmencita. (Asomando por el foro) Señorita Carmen.. CARMEN: espérese. no crea… (Se sonríe con fatuidad). pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!. (Sonriendo con afectación) Sí.. se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda. Se está vistiendo.

. parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora. tal vez. (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación). ¡Vaya no más!. ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y.. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. pero.. hombre. ¡Ah! ¡canalla!. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto..... mientras Morales y Linares se acercan a doña María. ¿por qué no me lo dijo.. (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes. después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta. Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda. No sea como este embrollón… (Señala a Morales). ¿por qué no me lo dijo?.. amigo Morales! Entran por la derecha doña María. (Se pasea desordenadamente). MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?. sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 . Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes. hombre?. Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta. No sé. (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí. LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos. (Secamente) Embrollón. (Se dirige hacia la izquierda). señora. con permiso. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!.. Vengo muerta de sed. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!... bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí.. PEPA: ¡¡Cretina!!. tráigamelas mañana.. no tiene nada. al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate. hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita. ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah.... tengo la culpa.. (A Morales y Linares. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno.las de Barranco a Linares. yo. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No. ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!. ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. Pepa y Manuela. ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno.

. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!..las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero.. a Pepa. (Con sorpresa) ¿Yo?.... (A Manuela. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente. Linares. hay poca yerba.. (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!.. (Le señala un asiento). mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada. es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca.. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada. (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también...... ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado.. ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?. señora. señora. LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo. que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba. (Apresuradamente) Sí. Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales.. ¿sabe?. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí. ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero). señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales. no. ¿por qué no? Lo mismo es. (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!.. ¿y qué? (A gritos. (Con mucha naturalidad.. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero.. suelo tomar. a Linares) Siéntese. que le corresponde en igual forma. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo.. (Mira nuevamente a Morales. porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá. ¿entiende?. (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 . doña María toma asiento y la imita Linares. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen. señora. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!. ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. ¡Y también le digo que no volverá a pintar. Morales queda en pie. sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?.

(En igual tono) Ruiz.. mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha. mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha. seguí cebando. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela.. ¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!. mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen.. acercate. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz. ¡Es claro. señorita. (A Pepa imperiosamente) Vení.. Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán).. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada. ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio. (A Pepa) Pero. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). Pepa. mamá!. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno..las de Barranco fastidio... vaya. sin ir más lejos. Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor).. (Sonriendo) Muchas gracias.. soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica. Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?.. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo.. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha). ¡Serán todos como usted!. ¡como yo la conozco tan poco!. nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan. viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. estoy con dolor de cabeza. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). que siga cebando Pepa. Fíjese y verá: Quedate vos. ¡No. ¡Pero si recién sale! No importa. (Ofrece el mate a Linares). (Impacientándose) ¡No. (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable. (A Linares. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene. (A Morales) Morales. lo han criado en la casa.

las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste)... PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí. ¿quién? (Siguen conversando en voz baja).. Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. (Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate.. Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Saluda y se dirige hacia el foro). avise… Linares sonríe. es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico. Encontramos a Rocamora en la calle.. Explicale bien de lo que se trata. seguí cebando mate. Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate... (Displicente) ¿Yo?. me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo. (Terminantemente) Sí. (A Carmen. ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. que vase por el foro) ¡Ah!. no. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela).. vos. señora. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!. señora.. ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas. (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá. señora. LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión. (Con ansiedad) ¿Pero. LINARES: ¿A mí?. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero. (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso. mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen). MANUELA: (A Linares.. hemos sido condiscípulos. (Se le sienta al lado). saluda y vase por el foro. esté tranquila. entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro). señora. sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro. (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María. mujer. hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!.

Andá no más.. y que nada de cuesta complacerla. (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela. adelante. Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta.las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo.. (Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!. (Muy amable) Adelante. pues. andá. cuando se presenta por la derecha Rocamora. Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. (Toma asiento en el otro extremo del salón... el hábito. en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón).. lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja). (Que la apercibe) Entrá. ¿Lo harás?. llevale este mate.. Siempre lo estamos diciendo. (Vacila entre irse o quedarse). (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!. El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. mamá. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora.. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar... Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja). (Quiere mirar a la caja y se contiene).. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro)... ¿No es verdad. (Con mucha suavidad) Pero. (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . pronto. (Asomándose después. mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos. ¡Si estará en su cuarto!.. entrá. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!.. reíte un poco!. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja.... CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero... ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!. ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando. ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene. contrariada por encontrarse con Rocamora. (De mal humor) Buenas tardes. (Echándose para atrás) ¡Phs!... Pepa. ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes. (Al muchacho) Dejala allí. ¡andá! Carmen no parece decidirse. que pocos años le quedan de vida. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!. en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes). mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese.. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja). mamá… (Imperiosamente) Vamos. (Protestando) Pero.

Manuela. no puede tardar. el inquilino. MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes.. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta). (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso. (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también.las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí.. ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María). LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes. ¡dejate de vergüenzas!. llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro.. Manuela vase por el foro.. como quien tira un montón de cosas por delante).. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana.. (Se pone de pie). (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida.. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento). hija. (A Pepa) Pepa. (A doña María) ¿No le parece?. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar. (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino. Vení.. (Con calma) ¡Oh!. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia. que se deje de tantos preparativos.. (A Manuela) Tomá. (A Pepa) Pepa. ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. que no la vamos a criticar.. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos.. con cara de susto. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco. ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?.. muy bonitos. (Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes. (Ríe imbécilmente). no lo conozco. ¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!. (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro).. (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero. que recién me las taren. ¡Si recitás muy bien!.. sí. 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¿de veras? ¿Le parece?. (Displicente siempre) Yo no.. al fin en un placer como cualquiera.

para usted. dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío. se levanta de pronto y con aire solemne.. ¿por qué?.ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí.. Ésta se levanta y vase por el foro. Carmen? (Toma el mate. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen. Doña María. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota.. (Se inclina ceremoniosamente). a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora.. Pepa.. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella. Rocamora. ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate. ¿es usted. MANUELA: ¿Por qué?. (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa. Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”. ¿En qué se ocupa? En nada. (Se aleja y se deja caer sobre una silla). (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?. (Azorada. Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia. treinta y cuatro… (Rocamora escribe). Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí... lo más disimulada posible)... gracias.. a quien habla en voz baja y con mucha afectación). (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!. Pepa. muchas gracias. Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia. con una gran nerviosidad. Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé. abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral.. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. (Con voz emocionada) Muchas gracias.. presenciando curiosamente la escena. 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted. mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!.

(Tendiéndole la mano) Hasta mañana. Pepa. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa. Entre tanto.. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual). Mientras.. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!. ROCAMORA: Adiós. ¿y ha podido creer usted en eso?. con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación. Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!. ¿por qué?. ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María. Pepa.. se ponen inmediatamente a conversar. Después. que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas.. disimulando. aparentando indiferencia) No. cómo!... Pepa.. Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio... (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!. Después.... revelando este secreto. ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. Desde aquella tarde. mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada. (Se pone de pie y lo sigue). que desde un instante antes guardan silencio. ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando.. señora.. Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No.. no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. (Se detiene).. hija!. ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy.) Doña María y Manuela. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada.. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado. ¡no me engañe.las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen.. sin entusiasmo) Desde entonces. (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo. siempre lánguidamente) Y entonces. Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo. ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro. (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro). yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi.. ¡tanto gusto. al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente. es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). que todo era luz. Rocamora! (Le da la mano). PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados.. aparentando conversar entre ellas. deseoso de ver si Carmen está presente. lo que apaga bruscamente su inspiración. hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!. doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento. Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha. Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela. Inmediatamente después de salir Rocamora. nada. (Con calor) ¡Es que es así.

Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda. lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela. Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora... SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA. andá ayudá a tu hermana Pepa. ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. (Después de mirar con Manuela demostrando asombro. (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!. mujer!. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella.las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!. Bueno... y que no se olvide de lo que me prometió. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido. que revelan estupor. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído. (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto)..... ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. mamá.. lo mismo es… Andate.. (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 . se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio.. ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento. (Tomándolo) ¿Violetas?. ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!.. TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro. por sobre el hombro de doña María). estaba en el balcón.. Bueno.. MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!. Andá a ayudarla. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno.. ¿sos vos?. ¡Ah!. (Hace ademán de despedir a Jenaro. decile que lo esperamos... se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan).. no. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin. ¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto.. ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!.. salís? Desde hoy te estoy llamando. pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda.

...las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda. ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. (Incrédula) Pero. mamá.. hijita. mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!. CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!.. Ya ve. en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad. lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María. Pero. Lo que es a mí. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. ¡haga el favor!. ¡no entiendo!. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. ¡Eso no lo sabemos!. hijita. mamá!. (Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome. ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice... ¡Y siempre con pretextos ridículos!. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves. (Volviéndose hacia Carmen... Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro. ¡con mi pobre letra!. enoje!. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada.. me deja hacer. (Con naturalidad) Golpeale la puerta. mamá. escuche. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros. que a su vez sin enojarse y con toda calma.. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 . toma el ramito. hijita. ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). escuche... con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No... (Con desdén) ¡Bah!. Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza. para que cuando venga no lo vea. me parece igual a todos.... ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro. No. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!.. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda. (Desconcertada) Pues.. tenía la pieza cerrada. ¡Andá! (Con impaciencia) Pero. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada. y precisamente por eso le estoy agradecida.

.. PETRONA: Eso no sé.las de Barranco Aparece Petrona por derecha. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!.. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre. mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona. ya verá. examinando las tortas) Muy bien... cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están.. PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No.. aunque se lo mandasen. (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!.. ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué. ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que... sin que mamá sepa nada.. (Se dirige hacia el foro). (Se frota las manos de contento).. hijita. corriendo. (Recapacitando) Despacio. (Con un poco más de interés) ¡Ah!. Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?. PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!. parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen.. (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser. Dejate de pavadas. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. pues.. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que.. ¡es tan decente!. ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!. GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 .. y a ver PETRONA: ¡tan bueno!. pero Petrona va a insistir. ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. y yo no quiero líos. ¡De chuparse los dedos!.... Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah. con el pretexto de venir a coser con las muchachas. Desde hace días quería decírselo: me Sí. salen por ésta. ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!.. ¡si usted lo conociera!..... sí!... Vase por el foro. querés verte aquí con él.. Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares. ¡bah!. (Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?... Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto.. ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón. como si hubieran tomado una brusca resolución. (Afligida) ¡¡Tía!!.. ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario.. muy bien.

mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso). que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida).. Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. con impaciencia. (Animándose) ¡Ah. con naturalidad a Petrona) Hija. hombre. ¡zas!... (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto. (Con mucho interés) No vaya a olvidarse. tía. y en un momento.... (Después de salir Pérez. ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien. ¿eh?.. señora. en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos). comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre. ¡No le digo que soy aficionado!. Me vengo con la maquinita.. (Transición). (A Petrona y con fastidio. (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre. un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?. Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí.las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar.. (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!... (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía. (La abraza). tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible. ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí. ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos. ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato.. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente). ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!... entre.. (A Pérez.. ¡tía!. (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir). entre! Pérez adelanta su paso. no es justo que yo las favorezca. mamá... que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?.. ¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres... ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. tía!. siquiera. Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes. (Socarrón) ¿Y no me permitirá. después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí.. eso sí!. ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero. hombre!... Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien. tía. por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!.. has tenido una buena idea.

(Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. ROCAMORA: CARMEN: No. CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora). ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles. El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo). ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!. (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha). ROCAMORA: afuera. ¡Avisá!. no lo hará usted. (En tono burlón) Déselos a Pepa. suspirando con fuerza) ¡Ah!. entonces. (Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad)..... no avise nada. (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga. después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo.. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro).. Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también.. (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe.. (Riendo) ¿Qué no?. (Adelantándose. CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición). Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona. (Hace ademán de salir por la izquierda). pero siempre risueña) Llamaba a Petrona. ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña.. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas. vamos a echar agua en el zócalo. (Señala hacia el foro). ¡che!.. La noto a usted muy distinta.las de Barranco que estuvo gritando anoche. (Conteniéndose. oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen.) ¡Che!. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados)... no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 .. ¡che!.. volveré más tarde. (Burlonamente) Hasta luego. mire que ROCAMORA: (Al muchacho. (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!. Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí... (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas. Bueno.. (Alarmado) ¡Oiga. Carmen. (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo. ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro)... ¡Carmen!. (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo). MANUELA: mirándola fijamente.. (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza.

(Apareciendo por la derecha y riéndose. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez.. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero).. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA.las de Barranco quiere que yo las toque... (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. ¡Pero es un aumento ridículo. Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro. después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero. señora. (En tono de reproche. Carmen. no más. muchas gracias.. (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha. ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir.... Morales vase por el foro.. Morales. (Con naturalidad) Vos.) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano).. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?. ¡Si así no fuera!. mamá? ¡Pobre Morales!. le propongo un trato. hombre!. (Afablemente) Buenas tardes.. ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias. CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo.) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro. MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa.. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes. déselo a Pepa. (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto. (Deteniéndole con un ademán) No... Carmencita? (Le da la mano). MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro. Petrona vase por el foro. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. ¿No ves que es para las tortas?... (Insinuante) Vaya.. señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo. CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto. pero es apercibida por doña María. Barroso.. callate. 537 536 antología de obras de teatro argentino . (Va a salir). (Se dirige hacia el foro). ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar.) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!. CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea.. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está.. en definitiva. pague uno adelantado. Dª MARÍA: MANUELA: eso. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María).. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!..

sus 539 antología de obras de teatro argentino . ¡ja!.. (Le prepara una silla).. (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No. ¡ja!.. La mía también.. Pero. (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen.. Barroso se aproxima y doña María. hombre.. Barroso.. Dª MARÍA: (A Barroso. (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias... festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!. obedece y cambia de asiento con ella). Si es que. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también. dice? ¡Ja!.. (Vase majestuosamente por el foro).. mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!. señora. andá a preparar el mate.. ¡Qué Barroso éste!. Barroso. Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno... No quiero enojarme. ¡siempre tan gracioso!. ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. (Mostrándole la silla) Siéntese. ¡ja!.las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí. (Confundido) No.. (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias. ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes. Pepa. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí. (Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!.. (Sentándose) No quiero. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí.. ¡ja!.. (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse. Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa. Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no.... los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada.) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo. Ya ve. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira... ya vuelvo. Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela. rodeándolo. buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!. (A Manuela. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta.... (A Barroso. mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije. (Apresuradamente) ¡Cállese... mientras Petrona vase por el foro) Con permiso. (A Petrona. pero ante la mirada amenazadora de doña María.... si digo no más. bueno.. Barroso. (Agriamente) ¡Ah!. su mamá quiere.. mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo. señora. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!. ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está. (A Carmen. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima.... (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted. eso quería decirle. sentate acá. Pepa y Petrona.. ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. hágase negar.. siéntese aquí. le siguen.

. ¡ja!. ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?. (Se sienta) Siéntese. (Apaciguándose y resignada) Bueno. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto. viendo que no contestan.. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche..las de Barranco hermanitas quieren.. siéntese.. CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero. PEPA: Barroso. ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda). yo también quiero.. ¡se ríe!. ¡es cierto!. el pañuelo que me pidió.. las clientas... (A Manuela) Acompañá a Barroso.. yo no le he hecho nada. ¡ja!. (Se suena gravemente la nariz).. (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!. CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces.. (A Barroso) ¿Vamos?.. Manuela y Barroso desaparecen por el foro. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. Las vi desde el balcón.. (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente. mamá. ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz).. BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí. (Dándose cuenta) ¡Ah!. a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda).. Entra Pepa por el foro. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora.. ¡Se ríe!. basta. ¡escuche!... perdóneme. (A Manuela. hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón).. se dirige hacia la derecha y se asoma por ella)... Se sientan ambos. muy paquetas.. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé. CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?. pero yo.. (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira. (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha. y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras. sí........ ¡ja!. ¡me tienen loco!. MANUELA: (Entrando por la izquierda...... Usted no necesita jurar. en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera... ¡ja!. Carmen. hombre. Manuela. (Con calma) Sí.. ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce.....

. señora? (Mira a los lados como buscándola) . ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!. (Hace ademán de arrancar un diente).. ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!. mamá.. antología de obras de teatro argentino 543 542 ....... (Apresuradamente) ¿Qué?. ¡toda una vida honrada. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda.. (Echándose para atrás.. ¡Oh. ¡Oh! enseguida. en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a.las de Barranco Aparece Linares por el fondo. ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara).. (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación). ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No. ¡padre!. (Muy gozosa) ¿De veras?. ¡Si pudiera darse cuenta!... ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias. Barroso. LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen. ¡es a tu madre! ¡bandida!. (Transición). (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!... no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí. ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía.. hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor.. ¡No porque sea usted mi madre... recién llega.. LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista...... gracias. Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?.. separándose de ella. ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo.. ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola)... con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!.. (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio.. tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No. cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!. (Muy amable) Ahí está. (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?.

Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro. Manuela... (Llora desconsoladamente. va a decirle algo. hablando muy ligero.. sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá.. porque es inútil.. ¡cómo no! Sí. (Irguiéndose) ¡Sí!. ¡ay!. mira hacia el foro con aire resuelto)... MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo.. ¡me muero!. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede. Manuela. mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que... haga el favor un momento. ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro). aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso. bueno. MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora. sorprendido. Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero.. Lo esperamos. ¡me vas a matar!.. llena de sacrificios! ¿para qué?. ¡Señor!. (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!. ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también.. ¿para qué?. a Petrona) Corré. (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve. se acabó para siempre.. Carmen. CARMEN: Sí. ¿vos?. Se oyen las voces de Barroso.. en actitud de desafío... Hasta mañana.. MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno. MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre. (Simula una convulsión). mamá. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste. (Mientras Carmen desaparece por el foro. Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales. ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. llamalo. (Azorada) ¿Vos?. en actitud de decir algo. presa del mayor furor. pero le repito que esto se acabó. se deja llevar).. Barroso! Hasta mañana. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso. que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. (Desaparece por el foro). ayudando a doña María) ¡Hasta mañana. yo. presencia la escena. (Con firmeza) Usted no quiere creerme.las de Barranco llena de privaciones... y en el momento en que. (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan. andá. Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen... (Señala hacia el foro). mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar).... ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen. Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez. ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!. aparece Linares por el foro. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo). (Se retira unos pasos).

Vuelva el lunes que Es inútil. queda usted notificada. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno.las de Barranco Doña María no contesta. ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga. MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales. (Mientras Castro adelanta un paso.. (Señalándole una silla) Siéntese hombre. Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene. ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona. venga. le voy a pagar... mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar. (Hace ademán de irse). sin darse por entendido.... se adelanta con paso natural CASTRO: viene. (Intrigando) Y mire. disimulando. ¿y no se le pagó? Sí. Entra Petrona por el foro... no me siento. (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!. (Le presenta los recibos y doña María los toma). (Con sorna) Y aquí están los recibos. ¡Pero. (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza. (Secamente) No... hombre de Dios!. si usted quiere… CASTRO: demanda. y se me debían tres... Manuela vase corriendo por el foro. (Asoma la cabeza al exterior). los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados. (Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha).. escuche…. señora.. escuche.. (Al ver a Castro) ¡Hola!... que era todo un caballero!. Decile a Carmen que venga.. (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero. siéntese. mamá: es Linares el que la aconseja. Castro! ¡Un hombre como usted!. Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro. (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes. hombre!. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco. desaparece por la derecha. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro. a Manuela. Castro. sí. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!.. ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí. señora. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora. con dignidad.. ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. un mes. Entre.. se le pagarán los demás. Adiós..

MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá.. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro. PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias.. (Se arregla unos pliegues del batón). MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante. Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!. (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?. (Mira a todos lados como buscándolos)... pero.... che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales. PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece. y que debe ser un poco llamativo. (Inmediatamente continúa su conversación con Morales)... (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?. (Quiere correr hacia el sitio). (Doña María sonríe a su vez).. (Ríe).. ¡parece una cotorra! (A Petrona. (A doña María. si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?. vamos a contar la ropa para la lavandera. (Reteniéndola de la muñeca...que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen. (Se mira el batón). vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha. se detiene. Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina. (Con intención) ¿Y las copias. Manuela. dijo la mujer que no la llevara más. donde se pone a conversar aparte con Morales. aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo.. Manuela entrega a Jenaro el bastón. Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí. ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver. PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita.. pero sin exageración. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes. buscalos. me parece..... Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto. junto al foro.. bueno.. ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!. que no debe haberlos traído. riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero. Las tres se dirigen hacia la izquierda...las de Barranco segura que él no la dejaba venir... Jenaro vase por la derecha llevando el bastón.. (Con calma) Bueno. Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno. PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes. CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago. (Señalando un sitio) Allí está el bastón. 548 antología de obras de teatro argentino 549 . de pronto. En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen.. ¿eh?.... están.... Aparece por la derecha Jenaro. ¿es usted? No la había conocido. (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares. ¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!. a ver. (Con despreocupación) Buscaremos otra. los guantes. mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) . (Apresuradamente a Jenaro) Bueno.

(Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares.. Linares. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy. no estés de haragana.. (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver. ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí. en tono de nuevo apagado. Pepa y Petrona forman grupo aparte. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto.. que continúan conversando aparte... preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón.. amigo Morales!. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales.. Usted tiene tantos amigos. Linares. pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero. (En igual forma) Venga un momento. mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares). Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda. (Sigue hablando en voz baja). antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 . Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela. primer término. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María. (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales). (A Pepa. LINARES: Pues por eso. que averigüe. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente... (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení. Traelas. (Entrando por la izquierda. a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba. y queda pronto silenciosa y pensativa. al centro. pues.. a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. mirando a Carmen y a Morales.. ¿se acuerda? Pasaban juntos... Ahí encima de mi cama hay unas costuras. antes de separarse de Pepa y Manuela. una excelente mujer que está en la miseria. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. Después el rubio se fue y quedó él. hombre! Mi simpatía. ayudame.. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua. Dª MARÍA: (A Linares. (Sonriendo.. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco. pero sin moverse de su sitio) Señora. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda. en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle..las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda. Usted ya ha perdido la clase. (Sigue conversando).

ésta le saca la lengua y vase por el foro después). mientras Linares. Espérese... aparentando después iniciar conversación con Petrona. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad. pero si las quiere antes. yo no puedo. Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. y el general no ha dejado hijos ni nada. (Levantándose) Se lo voy a cebar yo. Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina. era una gran cosa.. podría sacar bastante. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela. señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo. Bueno.. Pepa.. (Volviendo a la carga. como si tomara de pronto una resolución. ¡bueno. Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona. señora.. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. (Se sienta con Petrona y Pepa). ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!.. Entonces enseguida las haré.. (Con voz apagada) Vení. Naturalmente.. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche... ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales. ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda. Pepa se levanta y se aproxima a doña María. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales. señora.. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno. bueno. (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero. (Con un principio de irritación en la voz). 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 . Porque son de apuro. eran íntimos. del general.. (A Linares. Discúlpeme. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general.. (Sigue conversando con Morales). el del pajizo.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí.. pero no tanto!. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?. porque está en muy buena posición.. no. mientras observa a Morales y a Carmen. es imposible. (Impaciente) Pero.... ¿sabe?. Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres. (A Linares.. Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general. (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No... decepcionada) Entonces. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay.. ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie). (Nervioso) No.... señora. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo.

En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-. PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé. Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento).. Voy un rato al balcón. vuelve a dar vuelta la cabeza y. (Después de chupar el mate) Riquísimo. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece. PEPA: Dª MARÍA: Bueno. (A Carmen.. pero no me entendió.. y el día menos pensado se van a venir al suelo. sin decir nada.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora.. que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada.. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda).. pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros. ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda). pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares). sigue de nuevo su conversación con Morales. pero sin disimular cierta preocupación. los observa un instante y después. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel.. CARMEN: Entonces. pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!. veremos. (Sigue su conversación con Petrona). ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo. una especie de escalofrío. de un solo lado. me pareció que llamaban.. ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas... que después vase por el foro) Gracias. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. CARMEN: mirar la puerta.. (A Carmen. sorprendida. 555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando. (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir. Mirá que el que hay ya no se puede poner. (Entregando el mate a Manuela. después de observarlos un instante. (Sigue conversando con Petrona). Carmen. Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando. En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos. a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel... los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales.

(Demuestra abatimiento). En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente. se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados. (A Linares.. impaciente) ¿Y después. sin mirarlos. riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera.. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María. señora. (A doña María. aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta.las de Barranco Carmen parece que va a decir algo. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela. ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta.. ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa. El amor. De golpe me he puesto así.... por donde vuelve a desaparecer). (Va a seguir su conversación con Petrona). LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!. No. sin saber por qué...... 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. (A Linares. entiendo.... Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa.. mientras Manuela se adelanta hacia doña María. creí que había dejado la. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano. hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí. pero se calla. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona. yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda. le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!.. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno. (Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No. Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate. mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha.. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma. Nada. estoy un poco cansada. vase por la izquierda. hija. (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme.. (Chupa el mate). ahora iré. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. son ilusiones suyas. Linares y Petrona siguen conversando. ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros. ¿después?. (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido. antología de obras de teatro argentino 557 Nada. yo después las pondré. primer término. Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?.. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma.. LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá..

los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen. LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan. vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda). Le estaba contando un cuento. ¡tenga. ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció. se asoma Pepa por la izquierda. (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más..las de Barranco donde queda inmóvil y de pie.. ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento.. pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales. Linares contempla a Carmen que no lo mira. (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 .. LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece)... (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición). cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro.. (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas. No. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual). Petrona. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares. yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona.. CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen.. ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda. ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!. (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. riendo. Y.. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles. observando una actitud altanera. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?. se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda). Petrona. (Incrédula) ¡Sí. hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda). ¡tenga!. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!.

Carmen. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más... ¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR.... ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 . ¡bonito oficio! (Le da la espalda). ¡Tenemos otra cosa que decirnos. UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA..las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse). VACILAN UN MOMENTO. TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto. ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda.. (Bruscamente) Pero. ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA.. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA. QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO. Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!. (Mostrando la canasta) Iba a coser... (Con emoción) ¡No. (Siempre mirando a Carmen. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA. AL VERSE.. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO. Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN.. ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. AMBOS SE DETIENEN. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella). (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!. aquí no se trata de aumentos... SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR. QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA. ¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!. CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés. sobre todo. (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo. no! ¡Falta algo todavía!. MIENTRAS CARMEN. ¡cincuenta pesos!. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero...

no. ¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . tenemos que hablar. a Pepa.. ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora. que se ha encerrado. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora..) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. (Hace un gesto significativo. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue. (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. Esta de ahora me parece que.. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. simpatías no más.. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen. (Incrédula) Pero.. No es nada. las simpatías.Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes. (Riendo) ¡Ah!. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí. Entra Manuela por la izquierda. MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima. Yo le llamo el del pajizo. era un amigo del morocho. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!.. porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!. Quiero estar más cerca del hospital. (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan). (A gritos. Eso es todo. Aparece por el foro Morales. señora. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras. ¿Cómo se llama? ¡Ah!... no. (Sorprendida) ¿Se va?. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita.. tendrá algún motivo.. abatimiento. el nombre no sé. revelando en su actitud. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda). MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento.. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno. No. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. Manuela? (Sonriendo) Novios.. desde mañana puede disponer de la pieza.

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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antología de obras de teatro argentino

las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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antología de obras de teatro argentino

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. mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde... ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta). (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María. La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen. Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María. FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 . se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. Pepa vacila un momento. Después de salir doña María.. concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha. precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. Se miran un momento y después Rocamora. que permanecen confusos y sin saber qué hacer.. (Con pasión) ¡Filiberto!. con mucha solemnidad. (Se aproxima mucho a ella). ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle). que sorprende el beso de Rocamora.las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo. Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada... PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro. pero doña María. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha).. PEPA: (Fuera de sí.

............................... 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra ........................................................pág..........................................................................................................................................................pág.......pág....pág......................................................................................................pág..................................................................................................................................................... 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita ..... 5 > ¡Ladrones! ............................................................................... 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos ...........pág.......................................................pág.....................................pág.......................> índice > Prólogo .. 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia ....... 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo ......................... 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! ................................................................pág.................................pág....................................... 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo ..................................................... 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco ...................................... 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE .................................................................................

Carlos Carrique. Ariel Barchilón. Ricardo Monti Andrés Rivera. ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) . Hugo Midón. Pablo Novak. María Laura Fernández. Andrés Binetti. Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. Mario Costello. Lauro Campos. Héctor Presa. Los Susodichos. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. Rosa Pfeiffer. Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I). Eduardo Rivetto. Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Santiago Serrano. Mauricio Kartun Ricardo Piglia. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki .> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Patricia Suárez. Mariano Pensotti. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. Lidia Grosso. M. Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Ariel Barchilón. Susana Torres Molina. Sandra Vigianni.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. María Inés Falconi. Beatriz Mosquera. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Hernando Tejedor. José Montero. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. Agustín Martínez. Alberto Rojas Apel.

Sacha Barrera Oro (Mendoza). Luis Cano y Jorge Accame. Leonel Giacometto. Agustina Gatto. Marcos Damaceno (Brasil). Ariel Farace. Julio Molina y Marcelo Pitrola. Juan Carlos Carta. Amado del Pino (Cuba). teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. Incluye textos de Mauricio Kartun. Santiago Gobernori. el cuerpo y el ritual • tincunacu. Silvina López Medín. Guillermo Santillán (Tucumán). Mariana Chaud. Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. Agustina Gatto. Patricia Suárez. Ariel Dávila (Córdoba). Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Enrique Papatino. Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro. Lauro Campos. Gonzalo Marull (Argentina). Gustavo Monteros. Luis Cano. títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Joaquín Bonet. Rosa Pfeiffer. Laura Fernández. melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. Sebastián Pons. Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos. Lucila de la Maza (Chile). Ariel Sampaolesi (San Juan). Ángel Norzagaray (México). hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. Victor Viviescas (Colombia). • una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales. Martín Giner. Lucía Laragione. Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. Christian Godoy.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . Luisa Peluffo.

dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas . Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure. Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos.• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss.

.antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires.

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