tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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participan entre otros Julio Escarcela. los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene. Francisco Ducasse. en el elenco están Antonio Podestá. Alberto Ballerini. de 31 años. Arturo Mario. Elías Alippi. Luis Vittone. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. la compañía encabezada por Florencio Parravicini. primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. a la que nos referiremos en su momento. como quieren sus hijos. Según María Esther Podestá. Salvador Rosich. Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. "Se asoció casi toda la gente". La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. En esas tajadas de vida. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923). El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère. Félix Blanco. Alberto Ballerini entre otros.prólogo en que no lleve su nombre. "como índice de su destino". como acostumbra. que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. César Ratti. Garay. Facundo. secretario Juan J. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. Enrique Muiño. Para Juan Pablo Echagüe. En el Apolo. obra incluida en este tomo. un gran éxito de la nueva compañía. un espeso velo negro que le cubre la cara. Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . Manuel Anselmi. sino que se denomine Teatro Nacional. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. El presidente es el rosarino Miguel F. tesorero. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". López. En el Marconi. Roberto Casaux. recuerda el actor Francisco Bastardi. actor de teatro. Enrique Muiño. tiene 47 años y su primera visita es en 1885. la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. Francisco Ducasse. artista circense. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. arrojadas a las tablas. presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. actor y autor teatral. participando distintas compañías. la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada". comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. que actuará en esa sala por más de 20 años. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. que vienen del Nacional. En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. Luego de una gira breve por Rosario. que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. Segundo Pomar. José Gómez. El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. El famoso actor argentino Parra (18761941). después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. Sara Ortiz. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. entre ellas la de Jerónimo Podestá. que vienen del Apolo.

3 compañías cómico-líricas españolas. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. sin abandonar la sala. gramófono. Material festivo. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". José J. En la compañía están además Olinda Bozán. 4 líricas y 1 cómica. diario de la colectividad. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. y obtiene un gran triunfo. Entra en competencia con los modelos. la unión solo dura un mes. La concurrencia. Florencio Parravicini en el 12 Argentino. consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . y Pepino el 88. los grandes intérpretes europeos. calesitas. que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. y bajo carpa. Según la crítica de El País. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. editados por N. 4 espectáculos de variedades. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. que anuncia todos los días teatro de fantoches. Para cantar con guitarra. Elías Alippi.prólogo encabezan después sus propias compañías. Jerónimo Podestá en el Moderno. Anuncia 19 eventos. el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi. entre otras piezas. Pablo. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". abandonado por su compañera Herminia Mancini. Versos y prosas. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. Rodríguez Peña 254. José Pepito Petray. antes Rivadavia. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos. Podestá en el Apolo. se casa con Olinda Bozán de 16 años. es probable que siguiera presentándose. 7 cinematógrafos. cine. pese a la oposición de su madre. con entrada libre. La crítica de La patria degli italiani. "Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. una nueva edición corregida. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. góndolas venecianas y otras diversiones. y la jovencita abandona la compañía. Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. para especial lucimiento de Orfilia Rico. ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre. mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. entre otros. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. 5 compañías nacionales. como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". o el centro Salamanca Primitiva. En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. Arturo Mario.

en grupos filodramáticos. que no produce tantas ganancias como antes.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan. en círculos católicos de obreros. y en ocasiones estrenan obras de autores locales. el resultado es sorprendentemente real. En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. Serrador. los filodramáticos son los únicos artistas locales. La tuberculosis lo postra en Milán. Carreras. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. Pacheco el 30 de diciembre. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. desde mediados de la década. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. parte de 1901. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. llamados por el empresario Giovanetti. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. los espasmos producto del fatal veneno. supera toda expectativa y no admite comparación. con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. al día siguiente de salir del Apolo. que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país. Dimos 3. Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata. donde muere en un hospital. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. No hay día de descanso. Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. 8 meses y 10 días. en centros anarquistas y socialistas. En las ciudades de provincias. Estrenamos 249 obras. como Cibrián. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. aunque su verdadero 14 . que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. En sus Memorias. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. en compañías italianas o españolas.249 representaciones". y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. las compañías profesionales pasan de gira. aquel que inventara el Cocoliche. Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades. obra de denuncia social. Pero ahora no les renuevan el contrato. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas.

nuevas lecturas. Florencio Sánchez y Gregorio 16 . después para Pablo o para Parravicini. hacia 1960. de Laferrère. la difusión de las ideas. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. se escriben obras para los hermanos Podestá. y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre. que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito. Es representado. I . ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. un modo pacífico de rebelión. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. uruguayo. como el chileno Alberto del Solar en este período. un monólogo y su continuación en un diálogo. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. Muchos trabajan desde niños. donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. con música del maestro Cayetano Silva. en especial en las familias de actores. y también se presentan compañías profesionales infantiles. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período. estudiado y comentado exhaustivamente. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. poca escenografía. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes. donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. son muy apreciados por el público. Florencio Sánchez (1875-1910). drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo.prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. periodista y autor teatral. pero siempre inspiran nuevas versiones.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle.

el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'. fecha de su muerte. Según Eva G. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga. El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. como en las obras breves. muy elogiadas por su asombroso naturalismo. acepta un corte en el final. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. se sacaba el sombrero. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. la primera versión. miraba la cama de la hija muerta. 18 . Por otra parte. La escena nos mantuvo en vilo. cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. de Montoya. como Día del Canillita. en la escena final "Pablo salía despacito. Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. pero opina que es naturalista. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos. En homenaje a Florencio Sánchez. encuentran unas originales técnicas de actuación. de piernas largas y flacas "como canillas". Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta. no pudo ser superada nunca". los sainetes. basadas en la acción y el entrenamiento circense. "este drama. El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. Por último. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales". y piezas como Barranca abajo. crítico contemporáneo de Sánchez. un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. se elevó a una extraordinaria altura. en 1947 se establece el 7 de noviembre. En el recuerdo de Olinda Bozán. los maquinistas.prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. Para Juan Pablo Echagüe. los tramoyistas. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. observador y costumbrista. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. Estábamos asustados. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". sus obras interpretadas por los Podestá. sigue la modalidad hegemónica europea. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. lo considera insuperable como pintor de ambiente. y no han cesado hasta hoy. se le caía el jarro. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. tomaba un jarro de agua de una tinaja. Todos los actores. debido a la intervención de Pablo. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. Juan Pablo Echagüe. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. iba hacia el fondo y volvía. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea.

a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. "Ocultación de la maternidad". Según Echagüe. Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista. "Nuestros hijos naturales". Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. "Natalidad ilegítima". este interesante drama en un acto -también llamado sainete. aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. "pero ennegrecida. inspirado en piezas de Sánchez como En familia. que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia. es la obra más completa de Sánchez. "le tomaremos una así. la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos. es un momento espléndido…". EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. Díaz: "Esa será mi obra.se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. "una creación fuertemente original". la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . y apoya a su hija soltera que queda embarazada. y el fotógrafo que dice. El 30 de mayo de 1904. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi. A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total.. época actual". enfrentando la hipocresía social y la de su familia. Pero algunas críticas son desfavorables. su 20 II . NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. llorando. la pasión y el prejuicio". que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica. y en el Teatro Nacional Cervantes. Para Echagüe. EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales. del drama de todos los días y de todos los momentos. Desentrañar del mismo seno de la vida.. La vigencia de esta pintura social es llamativa.GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. marido en el hospital por caerse de un andamio. Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo". Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". un periodista. igual que en Buenos Aires. en el marco del Plan Federal. que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". con la acción "en Buenos Aires. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa. es un drama "de ideas". amargada".prólogo 2006. en gira por Chaco y Corrientes.

y es diputado nacional entre 1898-1908. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional. revitalizando la comedia ya existente. de la Academia Francesa. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. producida como una apuesta. quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. Adela y Anita Podestá. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. se puede disfrutar de dos autores diferentes. El estreno es un acontecimiento artístico y social. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. con preocupaciones de cambio social. el 25 de junio. a falta de otro más adecuado y expresivo. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. "por humorada". Por intermedio de Echagüe que viaja a París. "hasta entonces ausente de la escena. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. ya que las clases se separan por sexos. una revelación en el personaje de Pepito. Por 1$ la platea. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio. nacido en Buenos Aires. o por falta de calor popular. El aporte renovador de Laferrère. En el primer curso se inscriben 70 alumnos. según las versiones. se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. Alberto Ballerini. con Orfilia Rico. por falta de ayuda oficial. es el director y profesor de literatura. Julio Escarcela. Jerónimo y Arturo Podestá. batiendo el récord para obras de 3 actos. mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. A pesar de recibir algunos subsidios. El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. al que concurre el presidente Roca. escribe versos y narraciones. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. uno de clase alta que se burla de las costumbres. ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. luego se estrena en Madrid en 1906. Francisco Panchito Aranaz. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. primer presidente de la Academia Argentina de Letras. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 . El poeta Calixto Oyuela. Laferrère y Sánchez. Blanca.para formar intérpretes.prólogo de Laferrère. y otro bohemio y contestatario. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta. Gregorio de Laferrère (1867-1913). para significar el arte de representar obras dramáticas". Casi un mes después. adaptada. Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. entre otros. muy aplaudida. Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. 22 muere a los 46 años. según investigaciones posteriores. Su primera obra. que desaparece después de unos años.

José Brieva. a pesar del éxito de público. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. debutante de 16 años. entre otros autores. Josefina Lanaro. Anita y Adela Podestá. Discépolo. lo melodramático y el realismo. al italiano. que produce una tragicomedia.prólogo señorea los arrabales". Alejandrina Cortina. Francisco Ducasse. Comedia satírica con una crítica realista. y Jenaro (Enrique) Serrano. Ángela Tesada. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. para ella escriben también Saldías. en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. Ada Cornaro. Francisco Aranaz. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. En el elenco del estreno están Orfilia Rico. Enrique Muiño. afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. Enrique Serrano (18921964). Alberto Ballerini. Alfredo Lanaro. que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. será un gran comediante con actuación en teatro y cine. Elías Alippi. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. Francisco Ducasse. Según Federico Mertens. La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable". Julio Escarcela. seudónimo de Jenaro Serrano. Podestá. Guillermo Battaglia. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. Lea Cornaro. Jerónimo y José F. En el elenco están Orfilia Rico. Pancho Aranaz entre otros. Además de Mertens. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. ha sido traducida al catalán. Arturo. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. para trasladarse a la casa familiar de barrio. Blanca. Elías Alippi. Julio Escarcela. Vacarezza. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. ámbito del sainete. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. entre otros. Arturo Mario. María Gámez.

(Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH. Textos y polémica. 1969. Buenos Aires. Beatriz. Una historia de luchas. Eva G. Luis. revista Gestos Nº 6. 1988. de. Florencio Sánchez y la delegación de poderes. 26 antología de obras de teatro argentino 27 . MONTOYA. Corregidor. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá. LAFERRÈRE. Editorial de Belgrano. Memorias. noviembre. PODESTÁ. 1952. Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo. Río de la Plata. 1946. Claridad. Gregorio de. ECHAGÜE. El teatro en el Río de la Plata. Desde los rituales hasta 1930. Historia del teatro argentino. QUESADA. 2002. Solar/Hachette. 1938. Castellví. Teatro completo. Texto revisado de la edición original de 1929 por J. Teatro completo. ORDAZ. Julio. Historias de artistas. 1981. Buenos Aires. SEIBEL.prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. Capítulo Nº 190. Ernesto. Futuro. Irvine. KLEIN. Losada. Buenos Aires.. University of California. Buenos Aires. Buenos Aires. Mariano G. José J. Florencio. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. En torno al criollismo. 1983. La Asociación Argentina de Actores. 1930. SÁNCHEZ.. De Diego. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires. Seis figuras del Plata. Buenos Aires. Buenos Aires. 1938. Asociación Argentina de Actores. Juan Pablo (Jean Paul). 1941. Teodoro. Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904). Santa Fe. Medio siglo de farándula. A.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón..... Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!. ¡cómo nos pusieron!. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!. La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!....... y hacen unas judiadas con uno!. ¡Qué frío!. Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 ... última hora.!. derrota de los ingleses!.. La otra noche... vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA.. PILLETES PERSONAJES CANILLITA. (Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones.> ¡ladrones! I. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE.

que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado. (Gritando) ¡Eh. galerudos… Qué se han creído. Palo y palo. ¡Galerudo!. ¡hoy era lunes!. ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario.. como patitos… A mí uno me pegó una trompada.. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah.. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios). sino que fue el canflinfa que vive con ella.. ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!. “¡Les vamos a enseñar.. ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver. Güeno. nos sacaron de allí. ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios). Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa. ¡Ufff!.... No nos echen más agua.. Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo). (Se sienta en el umbral de la puerta)... ¡Me armé!. en el pulmón debe de ser. Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!.... Y nada.¡ladrones! calentito!.. Más pillete será su agüela. ¡Zas! ¡Una mariposa!.. Pero mi mamá no tuvo la culpa. ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!. que otra noche. Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!. (Recoge un pucho). cerca de la paleta. por aquí. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás.. ¡A mí con la piolita!. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros. Cuando un de repente… ¡Zas!. hace días.. por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio.. (Se acurruca disponiéndose a dormir... ¡Macaco! (Entra). que entuavía... ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha.... no me pegó.... seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo. es claro!. miren que compro cincuenta Razones…!”. ¡Musa! ¡Me via acostar!... ¿qué gano?. animal!.. los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta). tarareando una vidalita). ¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!. tiene derecho!. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?.... Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!... esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía.. Nos corría el agua por entre la camiseta.. ¡no va más. dele patadas y trompadas.. Los reporters. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No... ¡Grande el sargento!. Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!. Sí. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!.. caray.. (Se tantea los bolsillos). A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!... pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres.. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa). ¡Razón! ¡Día!...... antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) . nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!.. Así son las cosas. ¿sabe?. Lo que es mañana.. más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos.

. ¡Canallas!. ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!. Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che. ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue. ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí.. Para el cocktail mañana. TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar. (Amenazándolo) ¡Ya..... que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose). o una cobija. ¡Zambomba!. Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?. ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente).. VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?. sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo). Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah. Aparece el trasnochador visiblemente ebrio. aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita).¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!..... ¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh.. ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando). VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!. ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?. ladrón...... dirigiéndose a la derecha para hablar... ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios)... hijo de mil perras!. (Lo empuja). ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón). ay! ¡Hijuna madre… borracho!.. podían alcanzarme un saco de ahí adentro.. (Atropellando la puerta. ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro. Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse). (Se detiene y busca en los bolsillos).. Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 ... golpeando con desesperación) ¡Ahí.. eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah.. No tengo ni medio.. CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora.. largo! Mandate a mudar. compadre! ¡Borrachón!... (Le da con el pie).. La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?. ¿Cómo entro?. sí! ¡Yo le voy a enseñar!.. CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!.. Bien CANILLITA: ¡Ay. vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!. qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda). ahí! ¡Dame los seis reales!.. (Deteniéndolo) ¡Vamos.... Seguro… ¿Y ahora?. ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!.. (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?... TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!. (Entra).

ese pillo!. ¡Ah. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!.. ¡Sí que es falso!... cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante. la escena brutal acostumbrada). TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame. ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres... ¡Ay. ay! (Llora). ¡Abran. ay. ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay. (Forcejea por soltarse y lo consigue). ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver..... Parece de plomo. se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea. ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA.... CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!. ay. ay! ¡Me han pagado un peso falso!.. hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!. ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!... (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar. ¡Ahí.¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón. hijo de una y mil madres!. qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!. ay! (Llora un instante fuerte).. ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 . ¡Y ahora en casa.. quedan los dientes marcados!. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró. ¡Un peso falso! ¡Ay. VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah. II.... abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh. sí señor!. ladrón. ¡Me los robó.... ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí. (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo). a ver! (Mete la mano al bolsillo).. ay. Ahí viene uno. (Lo prueba con los dientes). ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo. (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante). ¡Cámbiemelo! ¡A ver. trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio.

y siempre que se lo tengo que llevar.. ay. (Al oído). muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano). hija. sí. ¡Atrevido! ¡Vení. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. CANILLITA: comisión de Caridad.. le voy a hacer un regalo.. ¡No ve que sí!. no sea pavo… Deme el cambio si quiere.. ¡Ah... mirándome con los ojitos muy vidriosos. el 6850. gerente del Banco. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar. sí. ¡La gran perra qué desgracia!.. no! Dame el peso primero. Sigue un número. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!.. mi hijita. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate. ¡El único!... no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!. ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla). (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola. ¿no? LOLA: (Compungida) No señor.. el presidente. eh?. Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece. Todos son iguales... me dice: “Entre. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí. entre. Te conozco... Me quería agarrar la LOLA: Salga. Canillita. (Tira el peso y se aleja). Voy a llorar un poquito. entre”… Y me quiere agarrar por todas partes. Sí. Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte. “¿no ve que sí que voy a entrar?”.¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga. Lo conozco. ¿quiere?. ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. ¡Ay. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma. pícara! Un peso falso. ay!.. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome.. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor. Estese quieto. ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 . veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada. me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete. nomás. (Llora) ¡Ay. salga. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso.... ¡Me dan ganas de llorar de veras!. Las otras noches el viejo aquel. ¡Un peso falso!. (Finge que llora). ¡Ah.

. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina. no seas boba.. Dame el peso. no seas así. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos. pero seis vintenes no un peso.. es el mismo.... no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más. en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro. dos vintenes paraguayos. CANILLITA: ¡Ah... ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto.... ¡A mí me dan cada paliza!. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa.. Dámelo. ¡Es un gringo más bobo!.. ¿no te acordás? ¡Las otras noches.. Y bien falso. ESCENA III Lola. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín. Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. hijo ‘e mil madres!.. ¡Valen más que un peso falso!. Bueno. ¿Estás llorando?. ¿Te dio la biaba tu mamá?. ¡Pero volvé pronto. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece. cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!. lo conozco en el chambergo. es que… Me dieron LOLA: un peso falso.. Esperame aquí.¡ladrones! Barcelona!. ¡pero vos te vas a disparar con la plata!.. Mirá.. LOLA: (Lloriqueando) No.. Y se me ha escapao. Prestámelo y vas a ver… Sí.. y todavía nos dio un caramelo de yapa. ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?... ¡Oiga! ¡A verlo. no llorés... ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?. (Se va por la derecha silbando).. Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno.. ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?. ¡Chanta! ¿Y qué tenés?. Salí de ahí. (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. CANILLITA: Sí..... ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala.. ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí. ESCENA IV Lola. Mutis). Pucha. 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino .. Canillita. El hijo del diputao.. a verlo!.. no me pegaron. Canillita! Entra el Trasnochador. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da. Mirá. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí. (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!.

o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá.. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves. Esperate. Mozo. Lo toma y vuelve. a decirle que su hijo es un embrollón. al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea.. Teneme los diarios. Quedate quieta. Y ahora. sí! Pues ahora le viá enseñar. ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). aquí debo tener uno. no me chorree! Sí. arrodillándose junto al papel). que es una A… (Riéndose) Ay. ¿Cómo. Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán. Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones. y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. saca un fósforo. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 . Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo).. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. curiosísima. (Regocijado) Ahora verás.. préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. ¿Ah. bárbara. (Le da los diarios). Salí. Lola. si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí. no? Dejá nomás. bárbaro. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). ¡Eh. tengo otra idea. Sí. Dame los diarios. al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera. venga… (Recibe de nuevo el pincel. Voy a llamar al Vasquito. enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia). (Escudriña el bolsillo. (Desdobla una hoja grande de papel en blanco). Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). al Lalín.¡ladrones! LOLA: ¡Ah. cuidámelo. Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. Ajajá. R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. Bueno.. ¿no?. ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. cómo? Pucha que estás apurada. ¿No tenés un palito?. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). CANILLITA: Haceme caso a mí. (Se encamina hacia la puerta). ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo. ¡Salí! ¡No te metás. hace otro tanto a su lado. a Pedrito. poquito un pincel mojao.. ese chico?. ¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. Vas a ver. y hace como antes). mirá… Querés que le… (Le habla al oído). que ya vengo… Pero.

bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. A ver. ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No.. traé! (Le saca el papel). a ver… ¡Ay.. Muchas gracias. LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). (Desaparece por la derecha). ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia. O. Se oye el estruendo de una caída. ay! ¡Lola!. pues. (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. Te vas a quemar. Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra).¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo. pintor. Tomá. así. quedate quieta. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. ¿eh? Eso ando buscando.. acercándose a la izquierda). Cuando esté en la ventana me lo alcanzás. Tenelo vos. ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay. LOLA: ¡Ay. qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes. no señor… E… N… E… Tenés razón. ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno. Pucha que está bien. (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba. ¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé. Che. 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . ay.. Dejame ver a mí también. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido). E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. (Le da el papel). ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto. qué lindo! Y ahora viene lo mejor. (Con voz lastimera) ¡Ay. (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas. Salí de ahí.

(Le hacen lugar).LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!. (Al levantar el brazo da un grito).... ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado. me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh... no mientas. Se oyen quejidos.. Mutis. Se oyen voces. pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 . Yo quiero verlo. Instantes después entran con Canillita alzado.. ¿qué estaban haciendo ustedes allí?.. ay! ¡Por culpa de esos canallas!.. Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan. (Reaccionando) Yo disparo. Si no es nada. vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver. usted mataperros!. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí.. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!.. El vigilante y unas personas cruzan corriendo. VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay. ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay.. No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!. (Le saca la sangre con el delantal). Decí la verdad. ay. ¡Ay. vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay. nada… estábamos jugando y… No. Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah.. Sí.. Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha). (Con timidez) Nada.. mientras tanto algunos señalan con la mano. ¡Canillita!.. CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola). Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado. dónde? ¡Allí!. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia. mamita! ¡Me he quebrado un brazo!.. pero la puse! ¿Dónde.. Trae la cara ensangrentada.

Canillita Florencio Sánchez .

UNA CÓMODA DESVENCIJADA.> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN. HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO. antología de obras de teatro argentino 51 . DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. EL NIÑO ENFERMO. DOS SILLAS.

cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí... que eso le hace nana!.. Canillita. Panchito Pugos. y aunque cuentero no mal muchacho. Son mis amigos Pulga y Gorrita.. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros... ¿eh?. gran personaje.canillita Arturo. ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?.. chusco y travieso.. Música Soy Canillita.. CLAUDIA: (Sentada.... ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?.. ¿Un beso? ¡Veinte.. Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares. Si se está quietito. pues en cuanto los filo los caloteo. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones.. (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente). Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate. Bueno. ¡Se vendían como agua los diarios!... ¡Sí. y muy mal traje.. CANILLITA: Buenos días.. A mí no hay quién me corra yo le garanto.. ¡Es un pícaro. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama.... Muy mal considerado por mucha gente. ¡Brrr!. un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto. ¡Que sos pavo!.. con poca guita.. doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. soy vivaracho. cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos. sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí. así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!. ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!. sigo travieso.. ¡Brr!.. muchos juguetes le voy a comprar. hijito!. ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!... ¡Ahí está ese pícaro!. soy honrado. arreglando cuidadosamente las cobijas) Así. Pero. ¡la pucha que hace frío!. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido.. gran descarado. no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario. ¿Qué decía. Claudia... no se destape. hijo!. ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva.. soy embustero. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente). soy bueno. ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan). desfachatado. ¡No faltaba más!.

Sí.. Güeno. ¡Qué farra!... ¡Estás muy gallito!. ¿Y a mí qué?. empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles.. rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!. gringos.. ¡Mi padre.. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!. che!. el loro le clava el pico en un dedo... por Dios!. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla..... “¡No se apuren. ¡sinvergüenza!.. mujeres. ¿sabe?. sillas de paja!. Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella.. ¿no?... ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!.. ¡Ja.. pebetes. vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa. y cuando le iba a alcanzar la jaula. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?. ¡Yo te voy a enseñar!. Poroto da un grito y… ¡zás!. ¡Mamá!. CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!.... Gorrita y una punta más!.. Y no se animaba a bajar del buque. la Pelada. ¡No!... que es un desalmao..... ¡Farreando! ¡Fío!.... colchones.. a la fonda de los muchachos.. ¡No le pegue a Canillita!.... ¡Trompeta!. bien mía. amontonao.. allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata. Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante.... un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. nos juntamos con Chumbo. ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada.. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo. ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!. el Pulga. Pa eso lo gano y es mía.. (Se levanta y va hacia Canillita. ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!...canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?. baúles.. no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!.. ¡Ni usted ni el tipo ése!.. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!.. “Si me da un cinco se la alcanzo”.... ¡No crea... El tanaje así. Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!... le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel. la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno..... Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!... ¡A la fonda!. don Braulio.. D. Don Braulio. Dichos. ¡Perdido!. ja!. ¡Si se afeita!.... (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!. ¡Como era domingo y no había diario. dispués nos juntamos con Martillo.. por ésta!. viejos… ingleses. El Poroto... Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda. BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora. ja....

... BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!.. ¡Es que me da un estrilo!.... señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca... ¡Bah!. pum!. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así. BRAULIO: ¡Vamos. ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!... por culpa de ese sarnoso.. ¡Canillita. (Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!.. ¡Lárguelo por un cañuto!.. Yo… Yo… por ejemplo. que lo estrecha sollozante).. D. si yo no lloro!.... D.. BRAULIO: ¿Ha visto. ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!.. no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D.. Canillita abraza a Claudia. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita...... ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre. ¡Pobrecito!. vamos. pam.. doña Claudia?... ¡No llorés... (Se enjuga las lágrimas) . BRAULIO: ¡Sí!.. ¡Cariño no!. ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!. (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!.. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D. D. pero en esta casa. Cualquier día va a suceder una desgracia... ¡Es lo que le conviene!. ¡Parece mentira. porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!. si adivinás lo que es.canillita vive de la ufa!.. ¡Sí. Pero… ¡Bah!... (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!.. ¡A ver!. BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja... (A Arturo) ¡No.. doña!... Hoy. Ese… ¡es un canalla!. CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No... que continúa de pie sobre la cama.. pobre hijito mío!.. ¡Gran perra!. ¡Traé!. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?. sos un bandido!. don Braulio.... Ya sé… ¡Un trompo!... ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito. ¡Pero desde que vive con el tipo ese!... Bueno... ¡Dámelo!... ¡Canillita! ¡Vení!. ¡Ese no es mi padre...... ¡Y pim... ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D. más bien que quererlo. (Llora). ¡Qué ha de matar ese sotreta!. hasta de matarme!.. empieza con t… ¡Bah!. refilá el vento!..... que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!. vos me estás robando! ¡Canillita.... ¡No seas malo!. (Muy conmovido. con pedazos de pan duro y con sopapos.. no me pegaba ni nada... Tiene razón. te lo doy…. ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!... BRAULIO: CLAUDIA: D. (Deshaciéndose. que no es para tanto!..... que te jugás la plata! ¡Canillita.. BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino . le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa. que no tiene la culpa. muchacho!... (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan. después que lo he conocido a fondo. y va hacia él).. botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre. no puede ser padre de nadie!. acariciándolo) ¡Vamos. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!..

. señora.... (Muy alterado.. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios. a la una.. chiquito. De esta botella le da una cucharada cada dos horas.. Con la cuestión del robo de la joyería. Arturo CLAUDIA: Sí. PICHÍN: (Entra sin saludar. ¡Vamos...canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito...... BRAULIO: No. ¿Cuánto le dieron por el prendedor?.. PichÍn.. BRAULIO: Braulio y hace mutis).. ¿Quién ha andao con mis cosas?. BRAULIO: Dichos.. Arturito. Cosa mala se encuentra siempre. CANILLITA: Prieste un fósforo. a las dos… y a las tres… ¡Ajá!. ¡No seas malo!.. muy rico!. ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo.. ¿Quién me ha abierto el baúl?.. Dios mío!... arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente)... y de las obleas. Busca el prendedor… ¿No responden?.. Casi lo has volcado… Vea. gracias. ¡Es dulce. No crea que me ha costado poco.... ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D. Claudia.. ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!.. aquí están los remedios.. Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos. ¡Caramba... porque está muy débil. Hice poner la papeleta a nombre de Pichín. Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata.. he dicho… ¡Cómo!. joven!. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!... Adiós.... no sea así!. ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. gracias!.. Y diga. Cuando quiera. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser).. tapándose las narices… ¡Vaya!. ¿lo ha visto a ése?.. Dios mío!... convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D.. Pórtese con juicio… ¿eh?. no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!. ¡Que no se diga que tamaño hombre!. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver.. (A Claudia) Hasta luego.. ¿Qué es esto? ¿No está?. ¿A ver?..... con el niño!... don Braulio. una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien.... eso es feo... ¡Cómo no!. ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh.. ¡Y ahora bien tapadito!... (Enciende un cigarro. ¡Vea cómo yo lo tomo!.. CLAUDIA: D. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay. Así. ¿A Pichín?. ¡Ay. ¡Eh. Muy bien. BRAULIO: CLAUDIA: D. ¡Con esto se va a mejorar pronto!. por favor. tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!. BRAULIO: CANILLITA: D. ¡Es claro!. don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!.. ¡Me ha hecho usted un gran servicio!... (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 . Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!.. No sé… ¡Nadie!. Lo vi en el almacén de la esquina.... le quedan veintiséis...

. ¡Mamita!... (Vase)... Canillita.. ¡te digo!.. Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente. ya lo sé!. ¡Hablá de una vez o te la doy!.. ¡Ya está!...... ¡Ya verán!.... ¡Siás otario!...... Decí… Decí… Decí.. ¡Traé. ARTURO: ¡Mamá!. te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!.... ¡No!..... Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos.. Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?. Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!... PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!. Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da.... Patria y Standard... asustado) ¡Mamita!. Mutación.. ¡Pancho! ¡Pancho!..... Pancho!... pero no quiero jugar más!. (Corriendo detrás) ¡No!. ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!. Él no ha sido. ¡Le voy a enseñar!. ¿Dónde está el prendedor?. ¡Me has espiantao toda la guita!.... No me pegués. La Prensa. ¡Ah... PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?.. ¡Respondé!. CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE.... (Incorporándose.. se venden lo mismo que si fuera pan.. yo doy!..canillita prendedor?.. ¡Nada!. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!. ¡Ah.. con el grupo de muchachos. ¡No juegues más!. Claudia llora..... ¡Yo lo saqué.. pillete!. boliches y bars. ¡He visto salir al Canillita!. ¡Sí. avanza jugando a la chantada con cobres. La Nación. ¿Te callás?. ¡Yo no lo he tocado!. 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 . ¡Doy yo! ¡Güeno!. ¿Qué lo has hecho?.. ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!..... ¡Mamita querida!. Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero. de igual manera “viva” el partido Nacional.. ¡Si tenés más ahí!... Y si el gobierno llama las clases a formar. CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas......

porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!. si quiere.. Gármino!.. gritando. ¡Desen vuelta!. PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!...... y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 .. de que él te robó el prendedor?. ¡Mi han galotiado!.. Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera.. pero no me hagas hacer una plancha después. ¡Por alguna imprenta!. ¡Diario!.. ¡No me vengas con cuentos....... ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!. Lo decía por las dudas. Pues bueno.. pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué. ¡Diario cuarta!. ¡Cuando yo te lo digo!. ¡Es un ratero el muchacho!. ¿eh?. ¡Compre.. ¡Al bullón!. ¿Eh?... ¡Revolución en Montevideo!. ¡Es ése más ligero que viene adelante!.. ¡Procedé no más por mi cuenta!. (Corriendo) PichÍn..... CANILLITA: Dichos. ¡Salí de ahí!. ¡A seis y medio pago!. ahora?.... gringo!.. che? El que iba adelante.. ¡Diario cuarta!. me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad.... Canillita. (Desesperado) ¡Eh… Canillita!... ¡Zas!.. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver.. ¡Revolución en Montevideo!.. muchachos!..... PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes. hombre!. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?. ¡Está bien!... ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?.. Los muchachos rodean al tano.... ¡Eh!.. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?. TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!. escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr).. ¡Ya sabés... ¡Pronto!.... ¿Cosa fate?. ¿Por qué me agarra?.. que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas. señor?.. Yo viá proceder. Se oyen varias voces... Pesquisa. ¡Salí de ahí!... no más… ¿Y ánde lo agarramos. ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas).. PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!. (Confundido) Bueno… Sí… es cierto.... retrocede un paso.. ¡Sí. Todos se echan a correr en tropel. UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto.. PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!. (Al ¿Cuál era..... que yo!..... de chambergo gris… ¿Y estás seguro... hermano... ¡Cuarta!. ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!. vos.. (Gritando) ¡Diario cuarta!.. ¡Vení pacá!... (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario.....canillita Se sientan en el suelo formando rueda...... ¡Revolución en Montevideo!. Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado. Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!. PICHÍN: ¡Canillita!........ ¡Cómo no!.

Vendedores.. ¿quiere?... no más!.. un curioso. vamos. El agente lo va llevando de a poco... (Tironea). ladrón!.. amenazador) ¡Y a vos también!.... che!.. (Lloroso) ¡Vea... (Llega de izquierda. ¡Suéltelo!... ¡Maní!.... Canillita. (Se incorpora).. ¡Que lo larguen!. que ahora voy a hacer la exposición!.. ¡A matar!.canillita ¡Qué también!. ¡Canalla!... PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!. ¡No me pegués.. AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?. ¡Yo... vendiendo diarios y me agarra de vicio. ¡Le juro por esta!.... corriendo) ¿Qué es eso?.. (Volviéndose... ¡Canillita!. (Rabioso) ¡Largame... Dichos.... botón!.. (Irguiéndose.. (Forcejea por desasirse). ¡Si es por eso. ¡Oh!... (Impacientándose) ¡Eh. vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!. ¡Salga de ahí!.. Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha.. arrastrándolo hacia la izquierda.. 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 .... (Compungido) Vea. ¡Zas!. Pulga........... Señor.. PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!.. señor!.. ¡Ahora sí que no me llevan!. ¡Es un ladroncito el muchacho!.. ¡Que no he dado motivo!...... El agente lo hace violentamente... ¡Tamaño zanguango!... oficial… Yo no he faltao. ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?.. (Asombrado) ¡Oh!.. gran perra!.. forcejeando.. ¿No tiene vergüenza?.. ¡Botón trompeta!. PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!. ¡Una gran perra!. PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo. ¡Tomá!... indignado) ¡Yo... ¿Qué ha pasado?. ¡Me la vas a pagar!. VENDEDORES: Marchá. ¡Mamita querida!..... UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!. mocoso!.... ¿Yo qué Dichos... Salen algunos transeúntes y se detienen..... pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!. cae al suelo y se levanta desesperadamente. ¿No puedo vender diarios.. ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!..... no más… ¿Por qué lo lleva?. no más!... entonces?. ¿Y por qué me va a llevar?. ¡Soltame. PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!. ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!. presenciando la escena. ladrón!. hij’una madre!. PICHÍN: ¡Llevalo. no más. (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá.... ¡Con que eras vos. ¡Te voy a matar!. (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!... ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!. Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!. no más! Dígale que me suelte. (Lo tironea del saco).. canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín. (Lo escupe) Pichín va hacia él.. amenazador. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?. ¡Ladrón!. PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir. ladrón!. ¡Ah.. yo sé lo que hago.... El agente lo tirona... a la comisaría... Agente. trompeta!......

Los curiosos también se alejan.. huyen en todas direcciones. marchante!.. Vidalitá.. Vidalitá. ¡Perdistes. Mutación... EN LA DEL FRENTE. lo corre.. muchachos.. UN VENDEDOR: D. mocozuelos. después Batista y un Vecino. ¡Cayó sobre la raya!.canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo.. MUCHACHOS: Disparen.. (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA. (Burlón) ¡Está bien... Batista y su mina.. SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA.. SENTADA TOMANDO MATE... que le rompo el alma!. silencio. Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE. Don Braulio. ¡Perdiste! ¡Pavote!. sillero. se llevan la palma. VECINA 2ª. MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. Pichín. Se la voy a dar. BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas. BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!.. QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA.. ¿Quién ha de meter?. Vecinas 1ª y 2ª.. nos va a comer.. perdistes!... 2º y 3º.. no se enoje. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA. UNA TINA DE LAVAR.. ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora.. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 . ¡A ver. Muchachos 1º. ¡Cuidado. ¡No juego. BRAULIO: VECINA 1ª: D. DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA. Batista.. más calma! Atienda el puchero. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D. ¡Mentira. ¡Andate pa dentro... ¡No puedes hablar!. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO. (Huyen). eso es trampa!. y tirándole el saco. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen).. (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!. enfurecido. ¡A cinco centavos!... UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA. don Braulio!... ¡Sino esos pilletes!. AL CENTRO. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA. a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala.. ¡Mentira! ¡Mal haya!.. (Burlones) El cuco.. ¡Qué miedo!. MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!.. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina). sabemos que es malo!. hay en esta casa. D.

pañueletas! ¡No!.... Vidalitá.. BRAULIO: Sí. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas. BATISTA: Dichos. tarjetas postales. BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras.... un Mercero... las comadres éstas. alfileres. Vidalitá. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?. y los parches porosos. ¿Cuánto paga. Diga. ¡y biabas también!. VECINA 2ª: D. D. son pura parada. (Se frota las manos).. camisetas. Delen un hueso a ese perro. aprontá el bullón y no te metás. Diga. D. cinta de El miedo no es zonzo.. pero no me corren. BRAULIO: Vecina 1ª.. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. agujas. A que no se arañan. ¡Nooo!. BRAULIO: Hablado D.. ¡No seas tan mala! No seré tan mala. ¡Qué nubarrones!. corbatas. D. cortes de vestido. Libros de misa. Me viá a dormir... Vidalitá. libros de misa. MERCERO: Con esa ladiada. peinetas. (Dirigiéndose a la Vecina 1ª). ¡Sigue tronando!.. marchante?.canillita D. Vidalitá. BRAULIO: VECINA 1ª: D. esponjas. jabones. como a las gallinas. sombreros de paja. Se va el Mercero.. BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!. Ché. festones. marchante…. doña. BRAULIO: MERCERO: hilera. con mis vecinas. botones de hueso.. calzoncillos.. Don Braulio.BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa). ¡Jesús!. Ya lo creo. servilletas.. madapolán. Vecina 2ª. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino . carreteles de hilo. jabón… ¿Precisa. porque está ladrando de hambre. VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!. Pañueletas... No quiero batifondo. ¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?... Basilia. hago dos apuestas. (Hace mutis).

. la otra se abalanza y riñen.. ¡Con lo que pican las avispas!.... se la saco yo!. ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?.. don Braulio... BRAULIO: PULGA: D. VECINA 2ª: D. ¡Con piedras!. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!. Pulga... D.. ¡Ya!. ¡Caminate pa dentro!... ¡Qué infamia!... tironeando a la primera. VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar. (Entra en la 71 Dichos. (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!. te he dicho!... ¡Caminá pa dentro.. ¡Pobre muchachito!. (Se abalanza a pegarle)...... ¡Oh!. ¡A mí!. ¿Cómo?. Batista. ¡Nada!.... D.. ¡Vamos a sacarlo en seguida!.... ¿Por qué?.. ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!.. BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!.. ¡Ya comprendo!. Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno. Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín. (Risas).. ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma.. ¡El estrilo es libre!. ¡Ladrona!. ¡Trapos sucios!.. BRAULIO: cana!.. dale la razón. ¡No me echo aceite en el pelo!.. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!. madamas! ¡No hay que enojarse!.. BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D. ¡Sí. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!.... ¡Eh... arrastrada!.... BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?. no más!... ¿No te dije que no quería batifondos?.. BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa.. ¿Qué ha hecho?. BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D. (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D. ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando)... ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D... ¡Qué más se quisiera!.. ¡Viejo chancleta!. La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo. ¡A mí!.. ¿Qué es lo que ha pasao?.. ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!.. ¡Escracho!... Salen chicos y algunos vecinos.. VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!. más despacio!...... BRAULIO: ¡Caramba… señoras!.. Pichines. desgraciada!.¡Viejo achacoso!..... BRAULIO: Don Braulio..... ¡Es que si no la saca.. pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor. en todas partes es igual.. ¡Trapos sucios!.... ¡El chaparrón!...... Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo)... Déjela.. (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!. Iba vendiendo diarios y me lo cacharon.canillita D. Don Braulio se interpone. BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino .... Batistas. ¿Y pa eso me llamás?. ¡Cuando no podés. ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!.... ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!...... A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes.

No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin..... ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla. ¡Si me vas a castigar. ¡Oh. ¡Qué retobada estás... en un borracho. ese hombre… ese hombre!.. Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo. por ratero!. ¡Qué!.... Aquí a la vuelta. ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!. ¡Che no te pasés!. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí... doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?.... pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti.... ¡Yo… yo… yo soy la culpable!.. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!... ¿Has acabado?... CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes. Estoy esperando a Canillita... Vecina 2ª. ¿No lo han visto. miserable… ¡Sí.... para mandarlo a ver otra vez al doctor.canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto. ¡Bueno!... que me tiene con cuidado.. Varios chicos quedan jugando a la rayuela... ¡Yo!. (Irónica) ¡No!. ¡No tengas vergüenza!. Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!. a mi hijo? ¿Sabe... infame!. chicos.. (La toma de un brazo). ¡Virgen santa!.. ¡Un prendedor!.. Pichín.. ¿Por qué?... ¡No ha de aparecer tan pronto... ¿Qué decís?. ¿Para qué?. Sí… ¡Y hemos acabado!. Dejame salir… ¡Che!.... yo lo he sacado!. ¡Meterlo en cana... ¡No haberme muerto antes de conocerlo!... (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!.. ¡Yo tengo la culpa!...... vecina.. ¿Entiendes?... ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!. (Resuelta) ¡Decí.. dirigiéndose con Pulga a la calle)... ¡Yo tengo la culpa!....... Un chico.. Dios mío!.. ¡Yo!... ¡Donde a usted no le importa! (Avanza).. Pero esto no va a quedar así....... (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?. ¡Por nada!.. ¡Pobre hijito mío!. ¡Caminá pa dentro!. (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!. ¡Qué ando queriendo!... para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas. en un ladrón como vos!.... pegame aquí!.. ¡No tengas miedo!.. (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . vieja!. ¡No!.. Dichos.. ¡Ay. ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?.. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?. ¡No!. Muy buenas tardes. ¡El prendedor lo he sacado yo!. a la primera. ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?.. ¡Ya 73 Claudia. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa....

... ¿Dónde vive la señora?. (Reponiéndose) Diga. CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!... (Se abalanza sobre don Braulio..... ¿Entendés?. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro.... ¡Que lo mato a ese perro!. ¡Ah!. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!. BRAULIO: Dichos.. (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 . doña Claudia.. ¡Tomá!. BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!. ¡Pero será inútil.. Cuando va a darle el golpe... BRAULIO: ¡Eh......canillita sabés que nunca me he defendido!.... ¡Quédese quieto!. ¡Pa que le alumbre el suyo!. Primero… ¡Andá pa dentro!... don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!. pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?. ¡Valiente!. Batista.. que ya ha de encontrar quien le dé su merecido. ¡Al fin!. éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada). TELÓN FIN D... ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!.. BRAULIO: D... compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad.... ¡Ah! ¡Don Braulio!.. (Soltándolo) ¡Lo ve... (Le pega en el rostro).. ¡Asesino!.. no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!. Claudia lo sujeta también...... (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho.. ¡Está bien!... ¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!... (Queda estupefacto). don.... ¡Pa dentro!.. BATISTA: CANILLITA: D... ya sé… ¿Querés sacarme la plata?. (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto). Don Braulio... ¡Pegá!. Pichín retrocede espantado... mocoso!. (Saliendo) ¿Otro bochinche?. Canillita... (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos. PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!.. ¡Viejo taquera!... BRAULIO: PICHÍN: D.... ¡Andá. ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!.... PICHÍN: D... ¡Lárgueme!. que se ha mudado usted a mi casa?. BRAULIO: PICHÍN: Dejalo. (Apartándose) Tenía razón. ¡Pegá!.. ¡Pegame!... Ansiedad). Yo no quiero pelear con usted.... te he dicho!.. ¡No se enoje!. hijito! Esa plata es sagrada.. Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!.... ¡Sí! ¡está bueno!. pues!.. ¡No aguanto más!. ¿Qué te entregue los treinta pesos?. ¡Qué notable!. (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!. Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. ¡Ya!...

Barranca abajo Florencio Sánchez .

A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. UNA VELA. PLANCHANDO. UN BANQUITO. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES. ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. UNA MESA. antología de obras de teatro argentino 79 . UNA AZUCARERA Y UN MATE. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. UNA CAJA DE FÓSFOROS. hermana de Don Zoilo MARTINIANA. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA. PERO DE BUEN ASPECTO.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos). GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. ES DE DÍA. CUATRO SILLAS DE PAJA. ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. UNA TABLA DE PLANCHAR. UN SILLÓN DE HAMACA. sus hijas RUDECINDA. comadre ANICETO. el comisario BATARÁ. PRUDENCIA Y RUDECINDA. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS.

rezongando. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto. Prudencia.. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. juá. pues. ¡Hija mía. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. ché Robusta! (A Prudencia) Vos. como hacen algunas… ¡Juá. en el aire no puedo hacerlo.. (Se acerca a la mesa. que te pintás con el papel de Poneme pronto. juá... ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda). relamida. ¡De las cosquillas!. mi Dios y la Virgen Santísima!. hija.. mujeres. Pues tomá. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!. sí! ¡Ah. Potro. Robustiana. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. ROBUSTIANA: ¡Aquí. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana.. ¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues. la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela. para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara).. Se me parte la cabeza. Paresé. DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño. por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 . por favor. Dolores. preparame esos parchecitos… ¡Ay. sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre). hija. esos parches... Rudencinda. ¿de qué te reís? ¿Yo?. juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea). ¡Juá. estarías todo el día ocupada. verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo. Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida. ché. juá! (Al ver que no la alcanza). (Corre hasta la mesa y toma una plancha). pero no pa tu doma. ¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela).. limpia las manchas de sebo.

Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera.. María y José! Mala cara trae el tiempo. mama. ¡Linda cosa! Che. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo. Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno. Yo lo puse. Pasado un momento. PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay. Se levanta de la siesta. ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo. dijo el muchacho cuando vino. y misia Dolores suspira quejumbrosa.. ¡Eh!. ¿Tás sordo? Decí. DOLORES: (A Robustiana) Mirá. Prudencia plancha tarareando. ¡Zoilo!. ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy.. Y lo pior jué que nadie le respondió. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas... está muy equivocado. porque se las he de cantar claro. la refriega sobre una chancleta ensebada).. DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. ajajá! Gracias. ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido.. Che. Rudecinda rezonga fuerte. Pausa.. (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha. que se enfría! (Colocándole los parches). ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha. Aquí..... Rudecinda. Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto.. ¡Ay. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero. FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 . Parece que viene tormenta del lao de la sierra.. Pero amalhaya que no suceda. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito. (Toma otra plancha.. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay. ¡Pronto. ¡Zoilo!. Tal vez se haga con agua. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo. Si hay agua caliente. hijita mía. ¡Ay. cebame un mate de hojas de naranjo. ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos.. Pero él me lo hizo sacar.. Jesús... Avanza lentamente y se sienta en un banquito... Don Zoilo aparece por la puerta del foro..barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio.. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao..

¿Dónde? Será muy lejos. cuando menos.. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. También.. aurita. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice. De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo. FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 . Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal. ¡Sí. decime. a cualquiera le doy esa lotería. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana..... como se dice. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. comadre? ¿Cómo te va. Lo dudo. una camisa pronta pal sábado. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento.barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah. no te pongas colorada. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!. perder el campo en que ha trabajao toda la vida... El comisario es buen cantor. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola.. Prudencia? ¡Ay. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá. hijita. mujer!. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. ¡Cusí. que está de baile. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores. ¡Qué tormento. algo de eso he oído! ¡Ay. Así le decía yo al sargento. pues nosotras no sabemos nada. Parece medio maniático. ya que no me convidan.. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos. ña Martiniana! ¿Cómo está. ¿Y mi ahijada? ¡Güena. le han comido vaquitas y majadas. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle. muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta.

¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata. se me hace que no harían güena yunta. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. No dice semejante cosa. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda.” ¡Ah. ¡A verlas. (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel. Puede venir el viejo. ¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. Hay un punto en la letra sí. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis.. “Sí”.. (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía. ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. bueno! (Lee).barranca abajo trabajador no tiene reparo. No. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. Pues yo misma voy a plantarlas.. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí. “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”. Si me convenzo de que me amas de veras”. Tengo una sola cosa que reprocharte.. comadre. viene lejos. RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. y no. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . ¡Si será zafao el rubio!. “me convenzo de que me amas de veras y. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava. dicen que anda la virgüela. El resedá se quedó en casa. Leé no más.. (Como dando una señal) Muchachas.. ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho. ¡Sinvergüenza. ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo.. pero qué querés. A ver. a ver si dice algo pa mí. Fijate prontito.. “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño. (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta). a verlas! (Acercándose).. Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio.. che? Leé pa las dos. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo. punto. (Escondiendo la carta). en todo tiempo. Esperate. Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba.

de juro! Ya lo ve. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. desgraciao. ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. Bueno. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. No tengo plata. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo.. Así será. la pobre. que no tiene qué ponerse. Don Zoilo. (Que ha estado revisando las maletas. Eso es lo que hay. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. yo haré las compras. (Zalamera) Güenas tardes. pa pagarlo con mi platita.. pasiando un poquito. pisando las riendas. Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar. o te sacudo un guantón.. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa. ¿Ande está eso? Tará ahí. ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. (Volviéndose) ¿Has visto. (Yéndose. Dame entonces la plata. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano.. Ahí se iba tu yegua campo ajuera. Que tenés gente en el altillo. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 . ladiate de áhi. ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno. después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos. Nicolás. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé. Mentira. atajamelá. (Mirando al campo) Y mesmo. Güeno. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. ¡Oh!. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che. (Mutis). a grito) Ché. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería. Mañerasa la tubiana. vos que tenés güenas ZOILO: piernas. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor.barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo.

.. alzando una planta) A ver. RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme.. DOLORES: ¡Hijas.. no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas.. ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá. por misericordia. Pucha. ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida.barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate. Decí. Las vas a pagar todas juntas. DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa. ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia.. Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro. ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo). ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece. largá el veneno! (La amenaza)... Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos.. ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda. Buena jesuita sos vos. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé. insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!. repetí lo que has dicho... desorejadas como ustedes. que hay gente desalmada en este mundo. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá. ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 . Vale más ser eso que unas perversas y unas. ¿Quieren que hable? Bueno. no sé.. pero reacciona rápidamente).. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores). ¡Perra vida!. no hay cuidao.. ¿Saben qué más? Que las tres son unas.. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías. Retratada de cuerpo presente. mama. pandereta. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala. mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos.. Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada.. ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho. lengua larga. tísica.. hipócrita.. (Airada. pues.. Callate la boca. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene.. Parece mentira.. Las tres mujeres retroceden asustadas. Mirenlá..... Es no tener ni pizca.

.. sollozando).. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!. Respondé. 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando. pues!. porque.. Rudecinda va a buscar el agua.. pues. desde un tiempo a esta parte. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra. Tírele de la riendita.. y bien cachetiada... ya me pasa. ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé. vamos a ver.. güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes. porque le faltó al respeto. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes. yo la voy a defender.. la verdad. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno. como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones.. ¡Estoy bien y.. doña quejidos.. (Lo besa). Y vos...... cuartudas.. me han agarrao a la gurisa pal piquete. basta hijita. ROBUSTIANA: Me pe.... ya sé que usted tiene razón. ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados. ¡Ay. (Dejándose caer en un sillón)... ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao. (Mimosa) ¡No!.. tata. ROBUSTIANA: ZOILO: Sí. Muchas gracias. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser.. Robustiana tose. quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. que le va a venir la tos. les dije. Yo.. DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese. ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos. hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias. (Sonriendo) ¡Qué diablos!.. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno.. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama. ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino . ¡Ay. Sí. Tenés miedo de que sepa la verdad. la ver. quiero quedarme aquí porque.. vos que sos aquí la madre y la dueña e casa. mama. ¡Ay... ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos.barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo. aclarame pronto el asunto. güeno... Tome unos traguitos.. (A Rudecinda). en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro).. ga… ron. no has de tener jaqueca también. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo. (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos. si se comiden a traer agua pa esta criaturita. además.

..... no lo respetan a usted. será.... Esto se va poniendo bonito.. que quiera dirse. Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia. A quien nombraron fue a ño rebenque. lo que yo tenía que decirle era que. le rompo las canillas de un talerazo. hijita. Ta güeno. Reposadita y sin apurarse mucho. Es que. ROBUSTIANA: ZOILO: No.. adelante... es eso. (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente. no. (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro. Lo único. (Grave). sentate.. cuanto más antes mejor. no.. Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé. ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito. empiece. matrera.. Vamos. no.. no tengo nada que decirle. (Hosco.. ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay.. hijita.. Pues. ¡No. Ya se te ha pasao la edád de las macacadas.... ¿Cómo es eso? Digo.. ¡Zoilo!. de todos modos ya no es nuestra. siga no más. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!.. no me vaya a disgustar usted también. que no me tratan bien... que se fatiga. Ya cáiste.. Hable de una vez. ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No. Bueno. y que las cosas no son lo que parece. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle.. Empiece el cuento. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!. que te voy a dar lindas noticias... no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa. ya se habría mandao mudar.. menos vergüenza! Es natural.. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo. Porque no me quieren. tata. Vamos a lo otro. Vamos.barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No. Usté se va a enojar mucho.. Adelante. ¡Ah.. m'hija. y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla. pero no comprendo a qué viene eso.. tata.. Por algo ha ser entonces.. Es que.. Usted ha de ser más güena. Bueno.. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. en esta casa.. (Recalcando) Había una vez unas mujeres. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito. ¡No me juyás!.. si lo digo se disgustará más. retorciendo el rebenque) Vamos a ver. ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao. ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado. Encomience.. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 ... no.

.. no me mirés con esos ojos. Arrastradas. ¡Ah!. Ya lo hemos de enderezar a Zoilo. como para aplastarla)... lengua larga! ¡Ya!.. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés.. (Llora). señor. ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. to que la quiere. ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto. (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides. así descansa.... el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante... señor! Bien. le juega feo con don Juan Luis.. hija. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. ESCENA XI Rudecinda.. Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana. no cuente más.barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. al pobre Aniceto. ahora sí. ¡Vergüenza da decirlo!. m'hija. Don Zoilo y Batará. pues. ¡Con don Juan Luis. que me haga el favor de mandármela de madrugada. y no se asuste.. ¿qué?. A ver ustedes. ¡Batará! Mande... Llegás y le decís que se venga con vos.. No. Bueno.. Dolores. Y lo peor es que. Prudencia. es que. ¡Cuando usté se va pal pueblo. no se fatigue. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien. al pobre. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo)... hija.. Prudencia. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí. ladiada.. Ahora sí. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 ... (A Zoilo) No. que no te tengo miedo. Prudencia.. Venga a su cuarto. no llore! Hable.. Dolores. (La conduce hacia el foro. Prudencia. mi Dios! Siga. qué hacen. (A Robustiana) Contestá. vos. señor.. ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas.. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba.. Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora. ¡Mocosa. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí. tísica.. pues. tata. ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. porque tengo que hablarle. Sí. no digo más. señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo.. porque aquí está don talero con ganas de comer cola. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes.. tan bueno y que tan.. al pasar junto a Dolores levanta el talero..

me han dejado en la calle. mi parte de la herencia. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza. mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. Zoilo.. Zoilo. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces... ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora).. muévanse!...barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien. ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La. a Dolores) Y usté... que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda. ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento. si querés. (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará.. (Paseándose). Entonces. (Desaparece por el foro llorando a gritos). Madre de mi alma. estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús. RUDECINDA: calle. ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!. pero se detiene). hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda.. Zoilo. señora... señor. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira. volá.... ¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 . Decime. Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece. mi hermano me ha robao. María y José! Sí.. ¡Pedísela a tu amigo el diablo. (Yéndose) Virgen de los Desamparados. abrumado.. que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada).. ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!.

Déjeme.. El capitán Gutiérrez. Don Luis. Después de una breve pausa aparece Prudencia. monísima.. comisario! Ya está pactado el armisticio. tome asiento. deteniéndose sorprendida junto al portón. 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 .. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda). después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No. gracias. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más. ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro)... ZOILO: (Ademán de huir)... con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao. ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). Pronto aparecen en una de las puertas. ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia). ni qué hablar. siento ruido. ¡Ta güeno!. Don Juan Luis. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No.. ¿Recibiste mi carta? Sí. Váyase.. Dos buenos criollos como ustedes.. ¡Cómo me encuentra!.. Voces desde la verja. no. enojados. no pueden vivir así.. curiosean inquietas un instante y se van. (Goloso. Y me he propuesto que se den un abrazo. ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este. prenda! (Compungida) ¡No. (Como avergonzada) ¡Ay. ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee. De parte de Gutiérrez. ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro. (Reteniéndole la mano.. ¿no? Bien. traigo un amigo.. Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha.barranca abajo ESCENA XV Prudencia. ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más.. Jesús. sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. váyase. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal... (Después de mirar a todos lados. ESCENA XVI Zoilo. Es una buena persona. Prudencia.. Jesús!.. ESCENA XVII Los mismos personajes.. No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros. Gutiérrez. Ya caigo.. ¡Tata está ahí!. (Muy irónico). avanzando). Rudecinda y Dolores. ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení.. y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta. amigazo.

.. no... ¡No faltaba más! ¡Usted está bien. cuando no sestea.. Es costumbre.. Zoilo se sienta.. (Ocupando el sillón.. RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza. anda que parece alunao. (Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 . pues.. viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio. ¡Qué muchacha de buen genio. No. Gutiérrez. olvidado por completo de las antiguas diferencias. no más. Pax vobis.barranca abajo LUIS: (Aparatoso. Rudecinda. Señala una silla).. ¿verdad? Arrime un banco. ¡Ave María! No se burle. GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va. ¿Y no tenemos un matecito. GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas. PRUDENCIA: ¡Ay!. comisario! Tiempo lindo. Dígales que por nosotros no se preocupen. ofreciéndole la mano) Gü… en día. ¡Cuánto bueno tenemos por acá!. Dolores. ¿Cómo está... (A voces) Robusta.... quiere.. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento. Decía por decir.. Eso es. ¡Siéntese por acá. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores. ¡sí.. (Cortado) ¿Tu familia.. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted. Mi padre es así. esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora. (Empacado. Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran. señor!.. qué. que siempre están bien! (Pausa embarazosa). no. Seguro que no ha dormido siesta. ¡Pueden salir así no más.. buena? (Pausa). Zoilo? (Extendiendo los brazos). no! Ya me van a traer.... LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna... Seguro que han ido a arreglarse. Zoilo. ya a ver. (Alzándose) Va. Tome asiento. Prudencia. no me ha llamado. (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos.. (Ofreciéndole una silla)..

¿A mí? ¡No he oído! Che. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas. Qué embromar. ¡No! Pero no me explico. Tendrá razón. Ta bien. sin embargo. (Alterado) ¡Pero yo sí. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. a los letrados.. juntarlos a todos ustedes. no me defendí bien. no es pa tanto. (Alzándose. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos. ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. ¿y usted? Tomen asiento. Qué embromar con las cosas. ¿no es eso? Bien saben todos que. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores. Gracias.. Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte. metieron ese pleito de revindicación. No sé por qué viene eso.. viejo. y cuando quise acordar amanecí sin campo. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien. Taría cuando los jueces lo dijeron. Déjeme hablar. como la sombra al árbol. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre. ¡Hum!. pues. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. y que habían sido de mis agüelos. Un día.. viejo. Prudencia Andá que te llama Rudecinda. ni techo para amparar a los míos. terrible) No. Che. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía.. ni ovejas.. Dispense. siempre me acompañó. Estén con comodidad.. (Atemorizada) ¡Voy. Ya sabe que siempre. con mi familia. jue creciendo mi haber. francamente. ladrones. siempre tan interesante. que te llama Rudecinda. con licencia! echan..barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!. Prudencia.. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído. amigo don Zoilo. canejo! ¿Me entiende? Bueno. que los heredé de mi padre. el pan de mis hijos. Pedro. Este. Usted se defendió muy bien. yo me defendí. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 ... y coserles las tripas a puñaladas. que parece que te Bien. sino de ustedes.. (Alzándose) Andate pa tu casa. ni vacas.... Como le iba diciendo. Linda raza... Andá. Tenía que decirle dos palabritas. a los jueces. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga. a pesar de que la mala suerte. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo. Prudencia. ¿Sabe lo que debía hacer..

a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene. ¡bandido! Mañana esta casa será tuya.. es que nos han dejado aquí. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?. ¡Ah!. Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean. (Serenándose). ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba.. balbuceando frases incomprensibles. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada. que estoy yo acá! ZOILO: Yo... la vergüenza y la honra. (Poniéndose de pie). ¡Qué. qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas).. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí.. avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón). Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez. (Se va lentamente). UN NIDO DE HORNEROS. Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda. A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE. A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES.. PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!. LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 . UN BANQUITO. tocá también. TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!. ES DE DÍA. (A Gutiérrez... Eso debí hacer.. ¡Pasá no más. Gutiérrez mutis...barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. mocoso!. no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco. UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA. ¡No querés! Bueno. TELÓN DE CAMPO.. entrá si (Confuso) ¡Caramba.. SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO. Por otra parte.. ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo.. ¡Eso! (Sentándose). ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días. he dicho! Está bien. LUIS: Repito.. señor. ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero. ¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!. UN JARRO DE LATA. que no acabo de explicarme los motivos de su actitud. y por consideración a los míos... Sin embargo. don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre.. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí. ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO. ¡Cállese la boca.. señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO..

Mutis ambas. no. Tengo que acabar esta pollera. ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo. RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. ROBUSTIANA: ¡Che. Vení. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate.. ¿Y qué podés hacer. Mama. Yo haría otra cosa cualquiera. DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. Andá.. Haré lo que ustedes quieran. Trabajaré hasta que reviente. No hablemos más. señora.. sin quejarme nunca.. a pesar de que estoy bien enferma. lo sé muy bien. Dolores. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!.. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando. correveidile. no te pongás colorada. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados. Pisala vos con toda tu alma. no te verías en estos trances. Sí... a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo. señora. (Mutis). Prudencia. Cómo se conoce que anda enamorada. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama. Vengan a servir a la señorita de la casa. por Dios.. ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . Rudecinda. (Volviéndose. pronto no más. pero tampoco viá permitir que me tengan de piona. (Aparte. tengo las manos llenas de aceite. DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. comadreja. Rudecinda. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra..barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho. no me meto con ustedes y trabajo como una burra. qué les hago? Bien buena que soy. y tráiganle un trono para que esté a gusto.. que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto.. ¡Véanle el aire de romántica!. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda. Ese tartán es muy ancho.. (Continúa pisando maíz)... ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos.

¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero). BATARÁ: (Aparece silbando. Desmonta. ¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No. ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. Entonces yo voy a ordeñar. ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . ¡No. ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. RUDECINDA: ¡Buen día. desata el caballo y lo lleva fuera. tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche. hija! ¡La bendición. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal. FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana. ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza. Bueno. da un coletazo y desaparece. Pausa). dormí bien. Batará. señor. y volviendo acomoda la rastra.barranca abajo ESCENA III Robustiana. Dormida.. sería. señor. con un balde en la mano. Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer. Traiga. ¿Encontraron algo? Sí. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando). se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. Óyense rumores a la izquierda. arrastrando un barril de agua.. canturreando un aire alegre). Zoilo. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. Zoilo.. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta.. Te sentí toser toda la noche. Salga. (Le ofrece una yunta de perdices). saca un jarro de agua del barril y bebe). que parece medio tristón. porque. yo acabo. ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores... ESCENA IV Dichos. Rudecinda.

Mejor.. Pues yo he visto muchas. y mucha comadrería. encontramos un güey echado. Últimamente sea lo que sea. Pero eso debe ser para animales finos. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 . se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande...barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande.. bah!. ¡Entonces. ¡Movete. (Vase). y todo está sucio.. princesa! Podés ir a tender la cama. no se queje. Grano malo no es. ¿No han carniado? No sé qué. ya le habría prendido fuego.... Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí. Ajenas. RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che. Aniceto.. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez. ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada. y mucho moño.. Aniceto. si te parece. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda.. Sí. se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse. Debe ser algún pasto malo. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos. ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía. una vacuna. para probar el remedio.. Pero pa mí que ese remedio no las cura... ¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal.. señor. No perdás tiempo. Pero hay mucho rulo. pues! (A Aniceto) Buen día. hijo. No rezongués. Ya voy. y dos por morir.. Si fuera mío el campo. serían.. ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco. ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más. ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése. doña... s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo. desganao.. en escuchar zonceras. (A Robustiana) Buenos días. Zoilo. y a la lechera chorriada muy seria. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte).

dejá. y si vamos a ver.. (A Aniceto) ¿Y a usté. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora.. ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No.. me parecía feo tratarlo de vos. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril. ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así. ¿Yo? Este. Podrás hartarte con tus amigos los caranchos.. tamaño hombre. Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta... Eso es. ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?... que poco te va a durar el contento. hija... tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia. Parece que me ahogo. (Mutis). ¡Dígalo. Andá no más.. pues! ¿A que no se anima? Porque. le pido la bendición... no sea.. m’hija!”. ¡Ave María! No haga eso... ¡Ja.barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta.. porque. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras. ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No. equivocada.. hija! ¡Hacé esto... O si no. lo han dejao de cuidador? Bonito papel.. ya está! (Intenta secarse con el poncho). antes. señor! ¡Responda primero! Pues porque. quiere!”. y usted. ja... ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!.. ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque. ja! Cualquier día.. Te ha dado fuerte con eso. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija.. ¡vergüenza no! Este. (Vase lentamente).. pa esa guacha tísica todos los cuidaos. “¡Hijita.. meniales chumbo no más. (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla).. Aniceto... ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No. ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza. alcancemé eso. ¿Ves? Por meterte a comedida. como yo era chica.. m'hija! ¡Buen día. ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana. los demás que revienten. Ya pasó.. porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias. (Burlona) ¡Réteme no más... bueno. El maizal con espantajo.¡Jesús! No puedo correr. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted.. pegá un volido pal campo. que la pobre está muy mal de la tos. Ya va a estar.. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero. (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque. Ahora porque. (Remedando) “¡Gracias. ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!. (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 .. echándose agua con el jarro). Aniceto. Che. ja!. Andá no más. ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha. ¿no? ¡Ja. ¡Carniza no te ha de faltar!.

. en nada más? Vamos. qué distraído!... bien se las podía llevar un ventarrón. la verdad es que para lo que sirven. si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño. si no te agrada.... ninguno.. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!... que no. ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos.. ¡Ay.... Aquello tiene una cruz encima.. Yo.. (Pensativo) Conque. ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino .. Hizo mal. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús. ¿verdad? Sin embargo.. ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada.. Me agrada. Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo. ¿Se curó tan pronto?... nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos.. tatita! Bueno.. Usted sí que la quería de veras. ¡Qué!.. ¿eh? Bueno.. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno. No te trataré más así. Pensando en novios... ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos. ya me acuerdo.. ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros. todavía no he tenido novio.barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas. Siempre pienso en eso.. en lugar de ella.... estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia. ¡Qué lástima! (Pausa).. ¿A que no me dice la verdad? Por Dios. ¡Así es! Yo. Diga. (Vivamente). Pero dejemos eso. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga.... hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición. ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María. Dios da pan al que no tiene dientes. No me haga caso.... ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo... ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues.

avestruz loco!. Pero yo que no quería tener cuestiones con él. de pie. ante el gesto insistente de Aniceto) Pero. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho). que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia. defendiéndolas a ustedes. ¡Pcha!. 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Tome asiento.. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. ¿eh? Sin embargo. Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia.... y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús.. Adiós. vieja. por ustedes. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay. ¡Menos mal! ¡Verás. como era mi obligación.. dije yo. ¡Estaba distraída! ¡Ay. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. Prudencia. comadre.. Martiniana. soterradas en una madriguera. ESCENA IX Martiniana. hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando. me gritó. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga. no me haga caso... me voy! Soy una aturdida. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos. talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope. casi se me forma remolino en el viaje.. arcabucera…!.. pues… (Azorada. No pueden ser malos. señor. Pero yo no me quedé atrás y le dije. y al llegar al portoncito e la cuchilla. Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No. Sea cosa. porque ni me había visto. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre. y sujeté. ¡Ay. Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera. que lo haga.. ¿saben?.. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. cómo vienen todos!. De aquel rumbo. y que tal y que cual.. Ahí no más me durmió a insultos. y empezó a revoliar las boliadoras.. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No. tantas verdades. Sí. Dolores.. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir. ande ustedes me ven. Conversando no más. (Acercando un banco)... comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente.. ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas. me gritó. qué curioso! Diga. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!. hija... que el hombre se atoró. Rudecinda.. le contesté. Que venía pa acá.. nada más. ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas. Ande me da la rial gana.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay.

o sino mejor una cucharada de aceite de comer. Sería bueno que usted fuera a verla. Pa hacer méritos con el bobeta del padre. Suaviza el caño de la respiración... Así.. Se quedó un rato serio. ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí. Cuidate. ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje.. Robustiana. ¡Pero nada!. No fue nada. ESCENA X Dichos.. puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va. a pasar conmigo… ¿Qué temeridad... entrando en razón dejuramente. PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua... (Alarmada) Hija. De mimosa lo hace.. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse. y ella.. pensé. tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre). ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto... sofocada siempre por la tos.. Misia Dolores. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!. me dijo: Hacé lo que te acomode.. sosteniéndose en el marco de la puerta.barranca abajo un chirlo.... Con un poco de agua. con voz muy débil).. ESCENA XII Dichos menos Dolores. esa tos... ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal.. y a poco reacciona un tanto). muchacha.. muchacha... ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es.. ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 . Dolores mutis. (Mutis). verás lo que te digo.. Cuidate.. ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana. Vestida nomás... (Aparece demudada...... y dispués. ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno.. pero la cosa no es pa tantos aspavientos.. (Tose.. ¡Che!... Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste.. Prudencia. Llévenme adentro. ¡al fin y al cabo!. ¡No... hija. (Bebe un sorbo de agua. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril. ¿será bueno? Sí. empiezan todos los tísicos. Un té de sauco. ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda). hija?. No te preocupés.. mujer. no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija....... Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes.

. pal respeto de la casa. pa eso estaremos Dolores y yo. hijas. porque don Juan Luis no se mete en nada.. tata... Y más si le llevan a la gurisa. Es capaz de matar a Juan Luis. con su comisario. ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre. cái como misto. ¿qué pasó? Tata se fue y. comadre. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y. Martiniana. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna. Son ustedes mesmas las que se resuelven.. ¿qué? Y nada más. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto. usted. Pero. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino .. y después a vivir la güena vida. comadre. ¡Así me gusta. Ustedes se van allá... como sucede tantas veces. no tiene razón.. ¡Qué va a matar ése! Y además. ¿eh? Se pone contenta.. la cosa es muy linda. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras. Sí. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata.. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao. Ustedes no van acometer ningún pecao. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo. después que les ha derrochao el güen pasar que tenían. comadre! Las mujeres han de ser de resolución. ¡a las de juir!. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse. Vos con tu Juan Luis.barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después... yo sería la primera en decirles.. Ta aquerenciadazo con ustedes. por meterse a contrariarles los amores. ¡No faltaba más! No. lo convencen al viejo... y en cuanto al viejo. A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas.. tata. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo. es que me parece que anda desconfiada. A Robusta la llevan nomás... ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio.. y todo como antes. como me lo ha asigurao. que se quede. primero. Bueno. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia.. hijita. dice don Juan Luis que no halla otro remedio. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre. ¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos. que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja.. demasiado honrada que sos entuavía..

Además. ¿Pa cuándo podrá ser.. Lo mandan y va. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. don Zoilo. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está. Rudecinda. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista... Está bien. Zoilo. Tiene que cuidar mucho a ésa. gracias. Vengo a citarlo. ¿A mí? Es verdá. pa decir la verdá. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos. pero es lo mismo. Taba en la cachimba lavando. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. Zoilo. ¡No se retobe. Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas. ¿Te parece. Este. que no es pa nada malo. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores. No me gusta ningún poquito esa tos. y partidos. Vengo en comisión. Aquí andamos.barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso.. yo no vide nada. Bueno... doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 . ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho. Cuando hablen con él lo largan. pasao mañana. Aniceto. Estará un rato en la oficina. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!. Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día. Digalé que no voy ande no me convidan. Sargento. viejo. Mire. No tienen más que avisarme. comadre? Cualquier día. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos... Zoilo desaparece. no la hallo bien. y superior gobierno. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario.

¡El viejo Zoilo! Sí. Si se resiste va a ser pior. Batará. y perdone. Aura es el viejo Zoilo. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás. vos! Vamos a ver un poco. señor. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa. como dicen todos. ANICETO: ZOILO: No se altere. Eso es. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo. menos mal. pase. mande o venga... Si hubiera derrochao. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. sargento. Por no haber dejao un tendal de bellacos.. Pero jui bueno y servicial. Yo no ato cristiano manso. nunca. Eso es. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. que pal más ingrato de los ajenos.. si hubiera jugao. padrino. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme.. ZOILO: Ta güeno. mejor es dir a las güenas.. MARTINIANA: Claro que sí. Zoilo se pasea. Pausa prolongada. ZOILO: ZOILO: Está bien. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 .. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua. Sargento. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. A cada chancho le llega su turno. Pues. ¿Me has oído? Es que vengo en comisión. nunca cometí una mala acción. las mujeres. Lléveme nomás. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima.. Ni los míos me guardan consideración. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio. Soy más viejo Zoilo pa ustedes. En cambio él tiene aura hasta apellido.. la gente me agarra pal manoseo. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más. escucha un momento la conversación y se va. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala.. Cuestión de un rato. hasta el apelativo le borran. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas. canejo. vanse por foro.. cuando uno se güelve pobre. ¡No m'he de alterar. Pero eso era antes. ¡Yo. silenciosas. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. Aniceto. amigo. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada.barranca abajo SARGENTO: Así será. si le hubiera hecho daño a algún cristiano. Batará se asoma. lo tendría merecido. hijo! Tiene razón el sargento..... si hubiera sido un mal hombre en la vida.. ¡Vida miserable!.

cuidame mucho ANICETO: a la gurisa. ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia. ¿verdad? Preso. son ellas. Si tardo.. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas.. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto. tatita querido! (Llora desconsolada). con vergüenza. (A Aniceto) Hasta la güelta. No hay mal que dure cien años. Estése tranquila y tenga paciencia. Tengo el caballo ensillao. Es pa una declaración. ¡Tal vez ellas nomás!.. ¡Ah! Usted es muy bueno.. Antes de la noche lo tendremos de vuelta. que es pa pior. son ellas. Qué idea. Preso. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo.. El único que lo quiere. las infames. no sea mala. ¡No..barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. más tarde. déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno. no se meta con esas brujas... Yo lo he de saber… Quedesé quieta. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. Pero qué le hemos de hacer. no vaya! Se afligiría mucho. (Al Sargento) Cuando guste.. ¿Qué idea? Cuéntemela. Tal vez todo eso sea pa mejor. hijo.. Después. 129 resistir le escondo la carabina al milico. (Enérgica) ¡Oh!. Pero calmesé.. ANICETO: ZOILO: Salí de acá.. No se aflija. no. hija! Ahí andan con el rabo caído. que la pobrecita no está nada bien. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil. ¡Ay. ¡Ay.. lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino . ¿Y tata? Ahí lo llevan. (A Aniceto) ¡Salú. Serían capaces... no! ¡Usted me engaña! ¡Ay. Aniceto... ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana. no. seguramente. mozo! Batará lo sigue azorado. Lo único que me faltaba. Güeno. (Deteniéndola) ¡No. Pero.. pa quedar más libres. Cálmese y esperemos. Marcharé adelante como preso acostumbrao. tatita! (Echándose a correr). Sí.

.. qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES. en una casita blanca... me da no sé qué.. ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía. No puedo.. ES DE DÍA. Pues ya le tengo uno.. está muy quebrao ya. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres.. mujer. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza. de llorar mucho.. tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos..... Vivir tranquilos. MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO.. ni palabra.. ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO.. no te va a castigar.. miedo. No me convencés. ¡Ay.. AL CONCLUIR. Verás cómo dice que sí. ¡Jesús!. Jesús! ¿Qué es eso. De veras... Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡En una casita blanca!.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme.. sin nadie que moleste. Yo sana. ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además. LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO. si me promete ser juiciosa... De modo que si a usted le gusta. hablando de novios? Sí. No.. JUNTO A LA PUERTA. ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo. ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate. Dolores.. Igualito. LO CUELGA DEL ALERO... Allá lejos… (Radiante. ¿Aceta? ¡Dios!. de modo. Siento vergüenza.. Si parece un sueño. ¡Peor sería que nos fuésemos. qué sé yo.. hija? Le hice mal Si hubiera sabido.. ¡Mi Dios.. Y como mujer dél que sos. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más.. dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo. un día nos casamos.. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río.. HACE MUTIS POR EL FORO. que la acaricia enternecido). que usté me quiere. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO. no se trata de un delito. Bueno. No. Después de todo. APARECE EN ESCENA DON ZOILO.. el pobre tata feliz allá lejos. sana. un mareo. queriéndose mucho. ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento).. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida). ¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza.. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda... Aniceto… me dan ganas de llorar.. AL LEVANTARSE EL TELÓN.

DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana.. Como pensábamos irnos la otra vez. Rudecinda. no veo por qué ha de seguir porfiando. ya estaríamos prontas! ¡Pase. que andaba celoso de Prudencia... comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 . Ahora. RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo. Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada. Dolores. Dios la perdone. sin tener qué comer casi. Y tenga los defectos que tenga. Le escribió. en el caso de ustedes... a seguir viviendo una vida arrastrada. El viejo. pase. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque. era distinto. mi marido no es un mal hombre. Cuando íbamos a juir la otra vez... No. Resolvete. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más. Tendrán ustedes razón.. ¡Si te hubieses decidido. Martiniana. no hablemos más.. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana. y no. Y don Luis.... ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo. Pero lo hace de gusto.. en la humedad de este rancho. ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra.. ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas.. Don Juan Luis le ofrece trabajo. ¡Bueno! Se hará como vos decís... pues. y era más fácil de convencer. puede creer que se trata de cosas malas. de caprichoso. ¿no le iba a escribir?. que se acabó el asunto. Como ustedes quieran. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie. domando esa junta. ¡Bien. por entre los yuyos. Pero bien sabés que es un maniático. le hubiese dicho claro las cosas. ni qué ponernos. por favor!. No... que ya está bastante desconfiao. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo. no me animo a hablarle.. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase. ni relaciones.. ni nada! No sé por qué. santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto... pero el viejo rompió la carta sin leerla.. comadre? ¡En coche! Ya me ve. sería la primera en acetar la miseria. ¡Entonces nos quedaremos. Por necesidad.. con decirlo. Pero yo. como los sapos.barranca abajo más. Pero yo no me atrevo a decirle nada. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca. (Se va).. y le pedí al pión que me trujese.

Desde que Robustiana se puso mal. ¡Quién iba a creer! Y ya hace. Enfermedad bruta. ¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che.. che!. iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos... Yo decía por decir.. en el mojinete. Conversa con Aniceto. Zoilo. ni le hablen. comadre.. comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar... ¿Cuánto. ¿y cómo haríamos... ¡Ya te armastes. hasta ahora. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho. hija... che. Bueno. Dios me perdone...... ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca. Aniceto. Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera.. MARTINIANA: Güeno. Ta en muy güen uso y es de las juertes... (Suspirando) ¡Ay. Mire.. yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada. y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol... ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita. Vámonos no más. Ha quedao maniático con el golpe. ¡Qué embromar! ¡Che. Dicen que ese mal se pega... Zoilo entra un instante después. Prudencia. como dijo un gringo. a Aniceto. y eso lejos de la casa. Martiniana? Aquí andamos.. ¡Pobre gurisa!. Si me hubieran avisao hoy temprano. ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!... silbando en la forma indicada... Martiniana!. Fijate. Rudecinda mutis. pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra. Ya te habrás despedido de toda esta miseria.. (Lía un cigarrillo y lo enciende). ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí. La quería con locura.... hago.. señor.. Aniceto no la quería. Vamos a pensar. ¡La cama de la finadita!. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal. Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero. ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad... no le hemos oído decir esta boca es mía..barranca abajo MARTINIANA: Últimamente. ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino . ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo.. Pitaremos.. pensaría que lo hizo de gusto.

Aniceto. ¿me oye?. (Mutis). Martiniana se va encogida bajo el temor del talero. Prudencia. que me dio pena. ¿Cómo no? Es mucho mejor.. ¡Volando he dicho! ¡Ya!. don Zoilo. andá avisales que está arreglao..... ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita... (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!.. ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá.barranca abajo ANICETO: Sí. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché... Las pobres están tan tristes y solas. Martiniana. Pero.. Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas.. ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. asomándose a la puerta del rancho. (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas. ¿Qué querés... Marti. ¿Qué? Ir a casa. ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 . No alce la voz.. (Toma agua. hijo? Digan. señor.. hijo. Gracias. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue. Güen día.. Muchas gracias. ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto. Ya sabía. pero en seguidita. que vengan no más cuando quieran. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé. tantea un lazo). hace señas. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa.. (Volviéndose) Che. Dolores... sube en ese breque y se me manda mudar. Va a quedar muy lindo.. Don Zoilo.. (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero.. Rudecinda. ¡Sin chistar! Yo. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. ESCENA VII Aniceto.. Dichos... (Queriendo llamarla).. Rudecinda..

. decile que.. Usté es una pobre diablo y no ha visto nada.. Sí. pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia.. Impóngase de una vez... ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao. Y si a él no le gusta. yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle.. señor. Yo. señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno.. doña Dolores. Por favor.. Por eso el empeño de irse...... pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco.... trompeta? Haga el favor. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: . a lo nuestro. yo.. como ella..... si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído. Zoilo aparece por detrás del rancho.. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!. ¡Arrastradas!. ¡Miente! Virgen de los Desamparados. que se muerda. han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?. Callesé. si quieren ustedes.. ¡Si usté no dice nada. Dolores hará lo que mejor le cuadre. ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción. pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque.. Conque se empeñan en matarlo de pena... ¿Se quieren dir pa la estancia vieja.. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después. escaparse y abandonarlo.. ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!. yo no sé nada. Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho.. A ninguno de los dos... lo mataremos entre todos.. 138 Y ahora.dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. Mande en su casa. ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas. pueden dirse. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos. ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?. Andá contale... Pa hacer las cosas más a gusto.. Y como si juese todavía poca infamia. No vamos a estar aquí tres mujeres. ¿Se creen que soy ciego?. yo... ¿qué estoy oyendo? La verdá. Usted es una mujer de respeto y no del todo mala. Pues güeno. hijo. Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio.. ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje.... ¡A eso!. que lo sepa ahora.. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra.. cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea. ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice. Nos vamos pa la estancia. Dolores llora.... (Pausa).barranca abajo RUDECINDA: Che.. perdida..

Zoilo. RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas. Dolores. No pude portarme bien en tantos años de vida juntos. ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa. Es mentira.. empeñao en hacerte desgraciada. Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos.... 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . lo que le he dicho.. Zoilo. que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte.... Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia.. Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra. la maté yo. Que volveremos a la buena vida de antes. perdonanos. La culpa es mía.. Nunca te di un güen consejo.. de pie) Güeno. como un perdulario cualquiera. señor. (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo). no. a disgustos.... ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas.. (Alza el talero).. Haga dar güelta a ese breque que se va.... (Apartándola con firmeza) ¡Salga!. Una santa.. hermana. honrada y hacendosa. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone. Te prometemos cambiar para siempre. ¡Decí que nos perdonás...... No te enseñé tampoco a ser güena.barranca abajo ANICETO: ¿Yo?... Usté no tiene ningún derecho. ¡Déjeme!. bebe unos sorbos de agua. decí que sí! (Abrazada a sus piernas). (Rehaciéndose. (Echándose al cuello) ¡No. Rudecinda se deja caer en un banco... Pausa prolongada. vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse.. hijo. (Pausa). abrumada.. Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda.. la maté yo.. No he sabido tratarlas como se merecían. (Mutis). ANICETO: Ta bien. ¡No!.. me porté mal. Una buena madre.. Zoilo. perdoncito!. que paladea con fruición. Pero. ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción. Con vos fui malo siempre. ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya.. unas malas mujeres. eso. ¡No!. No te quise. ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también.. Zoilo se aproxima silbando al barril. (A Aniceto) Vaya. Después te derroché tu parte de la herencia. ¡Perdón.. Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme. aquel angelito del cielo. Va a llegar el breque.

no las encuentre aquí. a la estancia ¡Oh!. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!. pero ¿qué pasa? Nada.. Prudencia.. ¡Zoilo.. que apoya en el suelo. Venga. arriba. ¡Eh! ¡Hablen.. pues! Rudecinda hace un gesto negativo.. ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja. hermana. ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde.. ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga.. Rudecinda. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia). y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos.. comadre... cristianas. otra por otro. ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza). Levántese... con su... ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé.. (Entra al rancho). La mando con su hombre. ¡Arriba. (Se va por detrás del rancho.. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno... Dolores. Pero digan algo.. el tendal!. ¿Aura no les gusta? Vamos a ver. PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero.. lentamente).. ESCENA XIII Dichos. ESCENA XI Dichos.. ESCENA XIV Dolores.. (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van. Dios mío? (A Rudecinda). Ahí tienen sus ropas.barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). (La alza). Martiniana. ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción. llorando sobre los brazos.. ZOILO: Y usté. no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva. ESCENA XII Prudencia. PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida. qué será esto. Zoilo... ¡Y después.. Doña Dolores queda de rodillas. Prudencia.. tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 . ¿Pero. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre. que fue del viejo Zoilo!. Quiero hacerla feliz.. ¡Adiosito! Que sean felices.. Vamos. (Conduciéndola a un banco).. RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao.. Sale Aniceto. no se asuste. ¡Tata.

mujer!... Ya oíste lo que dijo Zoilo.. doña.. observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto.. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia. que cuando una vieja se arrepiente. y abandonaba la escena.. Como pa historias está el otro.. ¡Si cabiera en el pescante. Cuando se disponía a ahorcarse. andando.. con la conciencia a estas horas no se hace nada. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda... y después repunta las ovejitas pa carniar. ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?....barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya. Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza. de hacer mutis) ¡Hasta verte. con la que el final de la obra era otro. Aura que me acuerdo. En marcha.. mujer! Mañana mismo la mandamos buscar. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”. Tengo miedo de que haga una locura. Obedezca. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que. ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?. Dolores! ¡No! Quiero verlo. (Recoge los atados). a acompañarlas un poco. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto.. Vayan ustedes no más. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya. rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas... aunque sea mala comparancia. Nos vamos.... ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí. hablar con él primero. (A Dolores) ¡Vamos.. esto no puede ser. entonces? Vos. Prudencia. Yo me quedo.. vea. Verás cómo se le pasa. Este. ¡Sí. Dicen. Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión. No. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto.. tata Dios se pone triste.. permitiendo el suicidio. ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite. Es mucho peso pa una mujer vieja... (Dardo Cúneo). ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia.. ¿estás vestida? Bueno. En primitiva versión -la del estreno. como dijo el finao Artigas.. Bueno. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ .1 Zoilo aparece por detrás del rancho. Zoilo. pues. Andá con eso nomás.. ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1.... ¡Y de ahí!... le diré la verdad. RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos..esta escena tenía una estructuración distinta. que tiene que dormir en un catre de guasquillas. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran.. Tenemos que pensar en irnos... ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido.

. ¡No. ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada. inútil pa todo. Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). ¡Ah. Tome el cuchillo. Y no hablo por vos. cuando ese viejo Zoilo. que es su reliquia. ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo.. y cuando ese desgraciao. ¡No se mate. hijo.. padrino. Ninguno pa hacer lo que manda. bebe más agua. ¡Por lo demás. ¡Si quiere tanto a ese hijo. trata de asegurar el lazo.... de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. Viva. qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. le quitan hasta el apellido... toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca). lo soban. pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero.. No me maté.. de su honra. hasta que consigue su propósito. hijo. amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar. lo manosean. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. servicial… lo despojan de todo lo que tiene.. algún día tiene que ser!.. viejo Zoilo!. Camine a repuntar la majadita. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios. ya está.. Agarran a un hombre sano.. Se dispone a ahorcarse.. No lo digo por vos. mi tranquilidad? (Exclamación). Colocándose después debajo del palo del mojinete.. luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira.. prueba si está bien flexible y lo arma...... ¡canejo!. ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos. Yo.... que es su mejor consuelo. todos corren a atajarlo. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita. vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 . no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago. padrino! Calmesé. deshecho. del cariño de su familia. se vuelve al centro de la escena. Así me gusta... le retiran la consideración.. loco de vergüenza y de sufrimientos. viva. mi honra.. le prometo!. le pierden el respeto. ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces.. hijo. cansao.. sin una esperanza..barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!.. me mato por mí mesmo.. ¡Toy vivo! ¿Y aura. mis hijos.. ¡Oh!... ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!.. canejo!. (Lo sigue con la mirada un instante... trabajador. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore. silbando siempre el aire indicado. Y bien. como le había encargao! ¡Vaya!. lo agarran. lo pisotean. vaya a repuntar la majadita... güeno… honrao.

En familia Florencio Sánchez .

Mercedes. Emilia. Laura.. ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino .. ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!. A LA IZQUIERDA.. EMILIA: ¡Oh!..> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES.. ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla.. ¡Cuidado no se fuese a rebajar!. ÉPOCA ACTUAL. PUERTAS LATERALES Y AL FORO. No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel... MESA ESCRITORIO. ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA. Eduardo.

no. no? No señora.. idiota! ¡Andá a trabajar!. ¿qué día es?. La diversión más entretenida y económica. Todo lo que a vos te falta.... Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia.. quién se casa!.. Limosna. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje... (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate. Por culpa nuestra. ¡Fijate!. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 . no deben afligirse.. despellejen. ¡Caramba con Jorge. che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día... en todo caso.... EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento.... De un tiempo a esta parte.. hermano. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es. en casa de sus padres. ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza. che. ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. ¡Grosera! (Vase por primera derecha). ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí. con el doctor Pérez.. Hay muchos medios de buscar fortuna.. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández. Sin embargo.en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada. corten no más. ¿Jueves?.. no. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo.. Damián ha debido venir a esta casa. entonces? Tengo en qué fundarlo. ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá. ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito. guarango! ¿Para qué tanto orgullo. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza. ¡Quién sabe.. EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. ¿verdad. ¿Por culpa mía. ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá.. en su casa!. vos? Buscalo con toda tu alma... ¡Nos hemos portado muy bien con él!. ¡Callate. Retribución de servicios. menos mal!. aquí nadie se harta de nada. que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy.

¿verdad?. me lo dicen.en familia ¡Carreras en Belgrano!. ¡Ah!. ¡Pues viva la patria!. Acabaremos por odiarnos... ni pasearíamos tanto.... duermo en un rincón. ¡No digas locuras. ¿Qué? Nada. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos. debiendo a cada santo una vela. sí.. ¡Señor! ¡Señor!. ni les quita el buen humor!.. ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida... ni siquiera comeríamos regularmente.. ni cumpliríamos con nuestras relaciones. ¡Gracias! (Vase).. Ni hablar se puede... Como cuando hay. despreciados! ¡Nada les preocupa.. sabe que no tengo dinero. No.... por Dios!. Si no fuera por él.. no andaríamos tan bien vestidos.. Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra. ¡No quiero trabajar!. ¡Ayudaba!. Cuando se aburran de tenerme en casa. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria. Además. Vea..... ¡Despreciados. sino... ni un reproche. sí. (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición.. señora: ya no se usa llorar por eso. si no rico. EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura.. y.. no les pido que lloren. Todos me los reservás. Y lo hago. Además lo he repetido hasta el cansancio..... y. ¿Que el viejo hace una de las suyas?.. ¿Qué más quieren?.. ¿Que no hay que comer?.... ¡No quiero trabajar!... ¡Me pego un tiro y se acabó!. desconceptuados. nada.. no! ¡Despreciados. lejos de sernos gravoso. ¡No crean que es parada!.... menos Eduardo. ¿Que nos embargan los muebles?... Para tu Damián.. ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos.... MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos.. qué he dicho yo?. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso. bastante nos ayudaba.... y hay que comprar todo para la comida. se ha hecho un hombre. ¿Han visto qué tipo rico?. ¡Muchacho!. ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz. a veces. despreciados?. ¡Ave María!.. Damián no es como ustedes. ¿eh?. ¡Aquí te quería!. ¡Oh! Es una monada su hijito.. Pero yo. y no se acuerda de nosotros. hasta les ayudo en las tareas de la casa... pechando y estafando a las relaciones.. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor.. de esta manera... ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde... 155 154 antología de obras de teatro argentino .. ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio.. no... FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero. La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes..

. estamos bien reventados.. para ti.. che! (Mutis con Laura. Es mascota el chico.. ¡Quizá no te falte razón! La tengo. y no. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. ¡Para lo que te cuesta!... por segunda derecha). por cábala. lo cambio. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No. mamá!. MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!. podrás encontrar para darles de comer a los tuyos. Conforme hallás para jugarle a tu Sultana. egoísta! ¡A ver.. ni siquiera. ni en ninguna parte se puede hallar. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras. No. Esos no han de tardar.. Pues dame la cadenita aquélla.. ni en la casa. ¿Y Tomasito? Es verdad.. ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy. ¡Ah!. ¡Así sos.en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos. Tengo que arreglarme yo primero.. Algún recurso ha de haber. FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 . y de papá.... ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa. ¡Che!.. (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes.. ¿No han venido? No. mamá.. Estás muy enérgica hoy.. Si Sultana no entra en la cuarta... Y a la ruleta. el único hijo es Damián. Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas. JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha). Si me ayudas. Lo que es.. 1 Interpretado por Pablo Podestá.. y ni en el escritorio... ¡Andá y buscá!.. Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa... Dejate de llorar y cambiate ese vestido. ni un peso. Le tomé dos y dos. ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos. Es su discípulo... No es reproche.. que estás impresentable. mujer.. La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos. Puede ser que más adelante mejore. ¡Ah!. (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!. que me prometió algo. No traigo nada... Le mandé un mensajero a Gutiérrez. ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco.... ¿Y con qué cara vamos a recibirlos. después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera. Jorge...

. Y tan fácil que es.en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos.. ¿has llorado también?. ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos. ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural. Damián.. Te hace mal. Sí. ¡No harás eso!.... ¡Tienen una boca!. Cuando venga Damián.. Todo pienso decírselo. ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?.. ¡Tuve ganas de romper la baraja!. EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda)... yo. ¿No estás de acuerdo. Laura...... sino pereza pura.... Mercedes. ¿no?.. sépanlo bien.. La pava sos vos. lo que soy yo. ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?. EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!... ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!. Emilia. vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso. todo....... lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados. ¿Eh?.. Porque a mí no me la cuenta el médico. ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!... pero no te aseguro el resultado. nos hubiéramos hecho invitar por ellos.. ¡Bueno. Emilia. mis hijos? Saludos.... Y vos..... hacer la farsa con mi hijo. Yo lo arreglaré todo. 2 A cargo de José P. 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 . ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda.. ¿Qué?. Podestá en el estreno. Se te conoce en los ojos.. La vida que llevamos. lo que son ustedes... ¡Son bravos esos bichitos!. Para eso. ¿Qué decís?. Le contaré todo. Eduardo. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte.. ¿no? (Mutis). por esta vocación que tengo para el atorrantismo. Yo no tengo neurastenia ni un corno. lo que es tu padre. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros.. basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto. La frescura. ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!.... (Pausa). ¿Querrás creer?. ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa).. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió.. ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos........ Delfina. MERCEDES: ¿Cómo les va.. todo cuanto pasa en esta casa.. EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina). ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha). ¡Sablazo!. El más desgraciado de los seres. ¡No faltaría otra cosa!.. Lo que sos vos también...

. Se empieza de nuevo.. ¿El bronce?.. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla. ¡Hay tiempo! Tú.. Te conozco. ¡Sí!... EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?. Vase Emilia por izquierda.. estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires.... Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas.. Laura entra y besa a Delfina. (Volviéndose) ¡Ah. ¿Cómo te va... ¡Cosas de ellas!. vieja. Y el nuestro. muchacha. En un par de meses se ponía como nuevo. qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. mi vieja. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!.. muchachas! Tiene razón. No me dejas concluir.. Si me hubiera ido bien. Has querido quedarte sola. ¡Qué susceptibilidad! ¡No. (Afectuoso) Está más desmejorada. (Con mal gesto) ¡Oh!. Vendrá pronto. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 ... ¡Ah!.. mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!.. me lo llevo al Chubut.. ¿Y... ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí.en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde. Sé que tú me sigues queriendo como antes. Hay que cuidar el número uno. ¡Perdón! No te resientas.. DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián. hijito. no mucho. (Vase por izquierda con Laura y Emilia). Traía la mar de encargos y comisiones. Hubiera preferido quedarme allá.. ¿Perdiste mucho. MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada. Ahí anda el pobre con su neurastenia. ¡Zonceras!.. Damián se entretuvo en sus asuntos.. verdad? Todo lo que tenía. para quedar libre y dedicarles el resto del día. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee... No crea. ¿Y el viejo? Salió hace un instante.. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas. estaríamos muy acomodados. menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita.. Mercedes. no! Hablo en broma. ¿Te acuerdas? Es verdad: no está. Delfina. Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!. que he querido cumplir cuanto antes. Dime una cosa. A quien no he visto es a Eduardo.

. ¿con quién.. 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino . ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta. Poco a poco. Ya terminamos. ¿Qué digo techo?.. hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado. casi casi. hijo.. vieja.. Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos.. ¡Una miseria espantosa.. con propósitos egoístas. Se pidieron préstamos grandes. Al principio no fue nada... Pero.. Dos días. sino con los hijos. se van a enojar mucho! Pero. sí. DAMIÁN: MERCEDES: Dichos. Ya que vienes a vivir aquí.. He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?. Después. Un día. pero!. Mucho más.... mamá! Hasta a robarle... para asegurar el techo y el pan.. no hay recurso que se desprecie por indigno.. agotado el crédito. ¡No. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida.. Sí. y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor.. ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!. que es indispensable para guardar las apariencias. Comprendo. (Llora).. Por otra parte.. y fueron concedidos con la seguridad del reembolso. a mate y pan... No tengo más. necesitaba este desahogo. hemos ido perdiendo la estimación de las gentes. ¡Perdóname. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!. que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando. Y lo peor no es eso. ¡Vamos! ¡No se aflija. Decime. Contigo no. no teníamos. Mutis de Delfina y Emilia... Nadie iba a pensar que tu padre. Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle. peor!.. DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave. es necesario comer. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh. qué tontería!.. Damián... y viene el expedienteo vergonzoso. Hace más de un año que estamos así.. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?.. que los habíamos invitado.. señor. Jorge dice que perdió en la Bolsa. (Pausa).. si lo saben... Eso y mucho más. Con decirte que yo.. pero tan luego hoy... Emilia. ni qué poner al fuego. que están pasando estrecheces? ¡Peor. vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes. No.. Delfina.. ¡Las muchachas. Tomá cien.....Seguro que lo han regalado. que tu madre.. regalado. tan acreditado. ¿Quieres? Si tienes. se ha de tener confianza? ¿De modo.... Yo no quería incomodarte.. que fue siempre una mujer de orden y delicada... ¡Oh.. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos. Todo lo contrario... fuera capaz de. quiero prevenirte contra nosotros mismos... no! Es mucho.. hijo. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa. sí.

sin salir a la calle.. enfermo y maniático. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte. y de ahí. ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas. cuando empezaron a andar mal mis negocios. ¡Las desgracias me han puesto así!. hijo.. ¡No. ¡No puede ser!.. antes no usabas tan buen humor.... y papá y Eduardo.. amigo.. como si con el dinero hubiera perdido las energías... Ahí está el viejo. felizmente.. me callo.. ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico... Tu padre... ¡No te metas!. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro).. no. ¡Cómo no. barranca abajo..... ¿Qué querés?. para tomar asiento. Quise levantar cabeza y no pude.. viejo! Me molestaste y la palabra salió sola.. ¿reservas algo? No.. Jorge.... y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar.. y a cavar tierra. ¿Qué tal? Bastante disgustado. hijo!.. ¿Qué te ha contado Mercedes?. Damián. si valía la pena.. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa.... Tranquilízate.... nada más.. es un empleo.. En cuanto a Eduardo. yo tuve la culpa.. cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación.... echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada. DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón. ¡qué diablos!.. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria. JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente. Para un hombre... la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!. la cosa. (Pausa). sentándose) Sí... levantándose de una cama para tirarse en otra.. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino . (Alterado) ¿Eh?. ¡Esto no puede seguir así! Estamos.. Preguntaba.. No. ¿qué han hecho? Nada. ¿Qué podía hacer? Pelear. Luego. no va de broma. ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?... y no me explico. ¡Bueno!. ¡Hola. Vamos a ver. ¿Cínico?.. nada más. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos.... Además.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!. contigo en primer término... buen mozo!. ¿Son muy largas? Si te ofendes.. hijo mío. perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable. Verás cómo se empieza. en tiempo de reaccionar. ¡Oh!. Pero. y me sucedió lo que a tantos. Tú me ayudas. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa.. ¡Qué barbaridad!. luchar. creyendo que no serían indispensables. ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas. hay mil recursos en la vida. Me vas a permitir mis primeras observaciones.. Si mal no recuerdo. Si no son los negocios.. hijo!. aquí se lo pasa. ¿Me disculpas? (Bondadoso. No 165 Dichos.

porque sería perder el tiempo. En fin. Convencete. (Pausa). Lo que es yo de buena gana iría al conventillo. lo bastante para ir tirando.– la costumbre es una segunda naturaleza.. gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender. o el padre desgraciado.. papá. Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. muy noble.. que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella. Mi desconcepto es tan grande. tú tenías la responsabilidad de toda esta familia. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos. Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes.. o con quién se quedarían.. hijo mío. una clase social perfectamente definida. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña. ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo. Ahora. uno que otro viejo amigo generoso.. Además.. pero ellos no.. desde este momento quedas jubilado. y qué sé yo. ¡Está bueno! De modo que. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. has estado forzando la nota del desparpajo–. dime siquiera una cosa en serio. que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional.... las tuyas. ¡vamos!. a ganarte la vida por inútil. no? DAMIÁN: Muchas gracias... Desde mañana.. ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 . no tiene remedio? Absolutamente. No hay criaturas en casa. Quedan algunos recursos. lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar... entre el heroico padre changador. si bien me has dicho muchas verdades. ¡Mañana quizá lo tengamos!.. pero manejado con orden alcanzará para todos.. Tengo muy poco. ¡Lasciate ogni speranza!. pero te desconozco. ¿Cínico era. –porque hasta ahora. tu madre me lo ha dicho muchas veces también. y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa. pero no se puede realizar. Todo eso es muy bonito.. nada más. que las sostiene con el decoro y las apariencias. muy honrado. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla.en familia estamos tan viejos. Andá... Tal vez fueses capaz de esa abnegación. pues.. –eso de la desvergüenza y la dignidad.. No me atrevería a insultarte. nos vendremos a vivir acá. Y últimamente. Constituimos nosotros.. (Pausa).. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno.. ¿Que falta un día el puchero?. Lo creo. Y en cuanto a lo otro.. preguntales. y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor.. ¿De modo que esto. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo. JORGE: ¡Oh!. a tu juicio. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente.. Se nos ha formado el callo. resuelto a vivir decorosamente de su trabajo... quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato.. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador... pechador y sinvergüenza. y es mucha la gente que nos acompaña. Damián: son teorías bonitas. El señor Jorge Acuña.

Si querés ayudarnos.. ¿Te has resuelto a eso?. Aunque le guste. casi. EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas. ¡Sos un.. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo... Delfina. ¿Te place? ¿Cómo no?. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No. ¿Y vos?. no lo hagas.... che. Es claro que contigo van a disimular. ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!. estoy seguro. Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida.. Eres demasiado bueno.en familia MERCEDES: No hay necesidad.. Podría también haberlas corregido. sin embargo. y si antes eran consentidas y caprichosas. personaje! (Se abrazan). ¿Te fundiste allá? Casi. ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola... mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures. che.. luego Delfina.. que tratan de hacerlo también conmigo. (Entrando). Enfermo y aburrido. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro.. Entonces no hay más que hablar. ¡Dame esos cinco!.. Delfina. nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien... Yo no puedo permitir. tú. No tan absoluto.. mi hijito. A Delfina le gustaría la idea. pero me doy cuenta de que incomodo. Damián. che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. Siempre has sido un poquito ingenuo.. vieja... ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado.. pero se les conoce a la legua el fastidio.. Dichos. ya lo sabrás.. y debes conservarla. Tú las conoces bien a las muchachas.. ni qué zonceras!. Eduardo. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia.. Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo. ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta. Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos. ¡Eso no! Pero. No hay vuelta.. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . héroe!.. podría pesarte. (Extasiado) ¡Déjalo. ¿Cómo. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN. Piensa en que no eres solo. ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución. Sí. grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós.

Podrán perder el pelo.. ya lo creo. empezando por tu padre.... ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día... DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada.. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 . ¿Brutalmente? A juicio de ellas.. ¿Te han hecho algo?.. por encima de todos. ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. dominada y subyugada al medio. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia.. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico.. ¡Oh!. Mercedes. Papá no tenía carácter. ¡Ah!. para que no te hagas ilusiones.. ¡Ese es un enfermo. Ahora bien: tú..en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos. Se ha vuelto muy calavera.. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales. MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario. Y con poca diferencia. ¡Oh.. Tenemos pocos secretos.. y a volar.. Comprendo y justifico tus sentimientos... ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado.. No. Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos. ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé. un degenerado! ¡Un atorrante!. estás primero. me lo dices. Por otra parte. y los resultados no se ven muy claros. mortificantes. capaz de tenerlas en un puño. ¿Verdad? Un poco inquieta por ti. Damián. te lo confieso.. pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos.. ¡Un alma de Dios! La vieja. ¡Ya verán! ¡Oh.. Si no te hallas a gusto. pero por ahora vamos bien. ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no. ¡pero las mañas!.. Salió por la mañana.. y como no pueden decirte nada. Dice que tiene un negocio en perspectiva. todos están cortados por la misma tijera.. Tengo que reprenderlo.. tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas. señora. Poco se le ve en casa.. bien la conoces. ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme.. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta.. Delfina! Hay que decir la verdad. quien paga el pato yo sé quién es. hijito. previéndote una desilusión dolorosa. ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad.

hombre. en la agencia. señora. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. ¿Encontraste el anillo que se te perdió. no le digas nada. Del comisario de Río Gallegos. No se preocupe. en mi cuarto. Muy bien que para pedir. Delfina. ¡Mejor! Mejor no. Voy a verlo. si has de echarnos en cara lo que nos das. TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina. que espere. no se quedan cortas. mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí. recién empezaba. Te dije que las necesitaba temprano. (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis). Tal vez haya caído al depósito de aguas. Ha llegado hoy del Sur. Si viene alguien a buscarme.. Déjala. Está bueno. hija. Me espera aquí cerca. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero.. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día... DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino .. luego Eduardo. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!. Mercedes. ¡Parece mentira! ¡Déjala. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). Creo que sobre el lavatorio. bien podrías guardártelo. ¡Oh!... ¡Apareció aquello! Hermanito. Aquí trae el mensajero esta carta para vos. ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas. Es mucha desconsideración. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día.. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien. pero volverá enseguida. Lo he buscado por todas partes. (Por foro). las estoy haciendo. Las voy a enderezar. No exageres. hijita? No... ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted. Laura. un medallón. ¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). Veremos quién es más fuerte. ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No. (Lee)... luego Tomasito.en familia Dichos. ¡Caramba!. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás. Es muy extraño.. Damián.. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza). ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia). peor. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!. Firmá el recibo. Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo.

.. cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!.. Tomasito. ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer.) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?. antipatía. Eduardo. Decime. Las cosas se hacen derechas. Yo tengo que aclarar esto. ¿Vos?. y.. No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones... ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis.... (Ademán de irse). pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más.. ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico... ¡qué sé yo!. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino . señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián. Si todos hicieran lo que yo.. esta casa sería un paraíso. ¡Tomáaas!. ¡Tomás!.. Figurate que a Delfina le desapareció un anillo. Mercedes. ¿Un anillo?... y mucha.. (Llamando) ¡Tomás!. ¡No precisas gritar tanto!.. ¿Cuándo?.. Siempre nos desencontramos. No pienso detenerte.. y vos volás. Ya lo he pensado.. (Pausa). Como usted quiera.. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?. Pero. 175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián. ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido. ¡Embromarse. que no hago mal a nadie. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. ¿Qué querés? Te llama tu madre.. ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. a Delfina) Decime... No. Eduardo.. Aguardá un poco.. Son malos. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada. ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada. ¿Qué hay?.en familia ahora un anillo. ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza.. Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo. ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia. mamá. ¿Qué cavilaciones son ésas. Entro a una parte.. no. ¿Por qué? Entonces... Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. ¡Bueno fuera que no!.. ¿eh? Después lo sabrás todo. (A Mercedes). derrochadores. Preguntale a Tomasito...... La cosa no es para bromas. ¡Oh!.. Señora. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío". ¡Verás cómo hace carrera!.. ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste. que hasta ladrones aparecen en casa. orgullosos.. (Entrando. Para mí sí. peleadores......

.. no seas pavo! Ganarás más. ¡Bueno!. FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!.. ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía. hagan el favor!. gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!. Ya debía estar en casa.. ¡Basta!. ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas. Serví una vez para algo.. Ustedes tendrían más vergüenza... que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!. yo le espianté el anillo a la otra.. Emilia. Si eres tan hombre. EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No.. vamos a ver?. ¿Y dónde vas tú? A pasear. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo. (Mutis). tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo..... atorrante!..... ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón.. atrás? Muy bien.. ¡No le dan ni medio... ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola. ¡Uno pide plata. TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido.. ¿Yo? ¡No te jorobés!. cómo andamos? ¡Buenos. sinvergüenza. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado. ¡Tanto ruido para una zoncera!. por Dios! A ver. ¡Juan sin miedo! ¡Callate. Eduardo. ¡No tengo tiempo!. ¡No dieron casi nada!. ¡Fuera de acá!.. ¡Oh!.. ¡Van a denunciar!.... EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes. Yo no he robado nada. Laura. ¡Naturalmente! ¡Perdularios!. Está bien.. tiene sus compromisos!. él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 ...en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina. ¡Cuidado... Vestite y andá a buscarme esa alhaja. Se dice: "Sí.. porque soy capaz de contárselo todo a Damián. no me olvido. Mandalo al chico. puede prohibirlo!. y.. ¿Qué tiene de particular. ¿y qué?".... vieja.. ¡Basta.. iré yo. ¿Sola? No.. vendido.. ¡Basta!. ¿no es cierto? Digan ustedes. ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?.. Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas"... (Mutis). debés tener el valor de tus actos... La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez. acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta.. ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa. ¡Como el señor nos acompaña tanto.... ¡Confesá. es claro!...

Confesá que vienes de la carpeta. A las tiendas. Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia. de Damián. ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti.. Plata ajena... al fin y al cabo. donde pasaste la noche y casi todo el día. ¿Te crees que no te vigilo?. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?.. Coincidió el pedido con la noticia.. y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar. simplemente..... Jorge... ¿Dónde pasaste la noche? No sé.. ¿Para qué? Te precisa. (A Laura) Y tú... a ver si concluyes esas circulares.. y que es. ¡Vamos.. JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta. a ver si yo te saco de apuros.. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo.. ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso. JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí.. es cierto. te volvés a casa. y perdí. ¿Estás conforme? Medita un poco. señora! (Vase por primera izquierda). ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde.. ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada... Que he jugado. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 .. la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro. Sí tú no tienes miramientos para tu hijo. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir. hijita.. es un compromiso de honor. En algún garito. MERCEDES: otros. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro. ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero.... ¡Perdé cuidado! (Vase por foro). y no consentiré que lo exploten. Mercedes. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían.. que perdiste: que debés o querés desquitarte. ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!. no gastes mucho.en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. No hay que tirar esa cuerda. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver.. ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García. (Pausa). mujer! Te pregunto. ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta. materialmente lo que se llama un centavo. Jorge!. ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí. hombre!. a dónde vas. Podría estallar y volveríamos a las andadas. luego Damián.. yo sí. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto.. Nada más. ¡Oh!..

que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta. ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro). La verdad es que me pone en un serio conflicto.... El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde.. vive sobresaltada por el temor de desagradarme.... (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito. con varios encargos.. Forzosamente debo mandar a alguien. Lola me habla de eso en la carta. ¿Ocurre algo? No. desde que vine. ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?.. Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas. Te escribe Lola... DELFINA: Damián. (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde. ¡Tanto cavilar!. No veo la dificultad... (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio). No tan natural… ¿Cómo? Digo... (Vase por foro).. ¡Ah!. hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire... me despiertan. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí... ¡Pero no hay más remedio!. Has olvidado compromisos mayores.. De algún lado saldrán.. Cuando regrese Damián.. ¡Ah!.. una carta.... aunque se hunda esta casa.. ¡Ah!. La pobre vieja.. Te traigo una carta de Santa Cruz. ¿Me pagas las albricias?. Lo encontré. ¿No vino nadie? Nadie. ¿Te embarcas? Es que no puedo.... y no puedo faltar. DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?. no más.... ¡Empeñados en que vayamos este verano!. la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo... DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!. ¿Cómo haría. (Pausa). ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente. ¡Pobrecita!.. para tu gobierno. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo. Es forzoso que los consiga.. ¿Podés ayudarme? No. ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda..en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. ¡Al viejo!.. caramba?. y ya es muy tarde… ¡Ah!. a pesar de que los temporales han sido espantosos. 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Delfina... Voy a recostarme un rato..

EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro). Se ha muerto un amigo mío. el mayor García. ¡Sí no hay otro remedio!. ¡Bueno! A cambiar de aire.. ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada. ¡Oye!.. JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!.... No queda mucho tiempo.. Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. así no pierdes tiempo! Eso sí. antes de un mes..... Tendría que hacer una diligencia antes... así voy derecho. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime.. Eduardo. Un viajecito rápido y entretenido... (Mutis). ¡Oh! Me despacho pronto. ¿Cómo no?. (Pausa).. es cómoda y segura... Entonces. ¡Bueno!. ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto. DELFINA: Me parece bien.. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario. allí cerquita no más.. Jorge (por primera izquierda). Era muy íntimo. Una hora escasamente. propietarios de un gran establecimiento. estaré a bordo del Chubut. Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar. Esteee. a curarte. El finado sabrá perdonarte. FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente. ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante... Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!. ¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia. y te aseguro que...en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes. arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena. ¡Ufff!. La verdad es que. ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos. y no puedo encontrar las cartas... ¡Hombre!... Una comisión de confianza absoluta... en tu calidad de neurasténico. Vase Jorge foro. ¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?.. me libré del empacho.... A bordo te daré todas las instrucciones. Irías allí. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino . ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta. Dale la mía. No me hablés. ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme. Dichos.. ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor..

¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá. (A Damián) Che. ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto... ¿Querés hacerme el favor de entregar eso.... ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima. luego Laura. ¡Si te aburres.. Hombre: podría mandarte al Chaco. verdad? ¡Muchacho!. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho. (A Damián). (Leyendo) ¡Ta. Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas.. ta. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí. Y ahora. se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha). devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza. ¡Con vergüenza y todo. ja!.. te contagiaría. ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee... Convencete. DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos.. La escuela de papá.. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas. no llega a tanto.. ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela. No digo eso.. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja. hermano... ¡Doscientos pesos!.. ¡Tú me prometiste!.. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo.. Tú no puedes continuar así. pero no puedo costear tanto lujo. No le hagas caso.. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad. es una broma.. ¡Dejáselo! ¡Pobre!. ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil. Haz la prueba. ¿Mucho calor.. te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera. hijita.. ¡Bueno. Me han traído el vestido que me regalaste. Y mantengo la promesa. sí! (De mala gana). Delfina.. (Por el foro. Mucho frío en el Sur. Eduardo? ¿Yo?. ¡Una friolera!. DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar. tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 . con una caja en la mano). sin más perspectivas que los cuadrados del puerto.. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo.. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza.en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente. ja.

MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé. (Le da a Delfina un paquetito)... Mercedes.. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?..... verdad? (Intenta salir). ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson. a acompañar a papá que se va a Montevideo... ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos.... (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron. A la dársena. ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!... ingrato! (A Delfina. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!. Tomá para la cuenta. Pero. ¡Hasta luego! (Vase foro). Me empeñé con Damián.. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo. (Le da el importe).en familia DAMIÁN: De ningún modo.. ¡Tengo una influencia bárbara. ay. señora. ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?. te daré la maleta. luego Delfina.. Dios. mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios. de comprar el anillo!.. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido.... mamá. LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo.. que nos sacará de dudas. que entra) Aquí está Delfina. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¡Qué no vas a querer!.. Dios! Esto es muy alarmante. ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas". Es tarde... che! Decime. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María. Vení. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava.. ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar). y ya lo ves. ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate. Fue una cosa repentina. ahí tienes eso. ¡No lo quiero!. vení. Ante todo. DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!. Consiento por esta vez. ¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes.. LAURA: EDUARDO: ¡Oh!.. Aguarda. Iba con una maleta.. (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo. no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián. Y me voy. 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!. ¡Ay... ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!. (Lo sigue).

.... De repente. ¡Dios nos ampare!. Delfina.. ¡Cálmese!. ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta)..... Anoche estuvo de jugada. tengo mis motivos.. Un accidente. Laura. ¡Y ahora... pero hay que descontar muchas esperanzas todavía. Hoy se vino desesperado a pedirme plata. y su mayor preocupación era vernos siempre felices. colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza..en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa... ¡Sí es un desgraciado. que no cabe en lo posible. tardaremos en saberlo.. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!.. Siempre fue bueno y caballero. más que otra cosa!. ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta... un olvido. francamente. No bebía. no tengo derecho a decir nada... (Mercedes llora).. era el pobre Damián.. ¡Pobre hijito!.. ¡Y todos hemos cambiado! De mí... bastante abandonado.... y como allí nadie lo conoce. odiaba el juego. La miseria lo echó a perder. ¡Bueno!. El único sano..... ¡Pobres de nosotros!. y ya me ve... una enfermedad. ¡Mi padre es muy sinvergüenza!. una prisión por error. ¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija.. de la Mercedes de antes. Damián está con él. a la miseria y a la deshonra! (Pausa). EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Déjenla que vaya!. Mercedes. porque no vivió con nosotros. ¡Venga! ¡Venga. (Muy afligida) No sé cómo. y la escena que le hiciste a bordo. Un hombre en esa situación es capaz de todo. No jugaba.. ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!...... Jamás faltaba a sus horas.. tampoco queda nada.. Hasta una broma. Sería tan espantoso. Puede ser una idea esta.. Sabe Dios. mamá? Ven acá. lo arrastramos con nosotros. Me puse igual o peor que él... De ustedes. empezó a caer. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado). para que no salga menor favorecido. Se educaron con nuestro ejemplo... No tengo la menor esperanza.. Papá es bastante. se puede cambiar así a las criaturas de Dios!. No..... 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?. Emilia. si no ha querido... LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN. déjenme.. Siéntese. (Sentándose) ¡Ay!.... ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente. déjenme ir. No se torture en balde. Venga para acá.. y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia.. le digo!. ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida.. y perdió..

... lo que sacas con tus cavilaciones. que no hay esperanzas de nada bueno. pudiendo. no podría hacer farsas. la vergüenza no sería para nosotros solamente. como ella. mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero.. (Señala a Mercedes). lo ponen bien a salvo de toda sombra.. cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino .. (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate. Laura!. ¡Adelante!. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre.. eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre. ¡Morralla!. La conducta y antecedentes de Damián... ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada.. ¡Mordé..... Eduardo..... visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza. mordé!. a pesar de la catástrofe que nos amenaza. pero virtuosa.. llena de recovecos. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas. pero... ¡Trae un poco de agua colonia. Delfina. ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan... mamá. La pobre tiene razón. ¡Cálmate!.. con una palabra. ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!.. Y tú.. y muy distinguidas!... ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma. (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes. ¡Son literatas las dos... les prometo que me han de oír.. Para aquélla (Por Laura). Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas. Creo. ¡Eres como un juez aquí.. Emilia! Dejala en paz. Por otra parte. ¡Oh!... podrías decirle algo.en familia EMILIA: Está bueno. ¡Otro!. Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca.. ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas. Ahí tenés. MERCEDES: Tus hermanitas. una mujer medio muerta de sufrimiento.... mamá. (A Delfina) ¿Qué te hacían. He tratado de hacerles todo el mayor bien. Ya nos has dicho ladrones y salteadores. perversa!... (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí.. Te encontrará un alma complicada. ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias. (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!. te hará daño.. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña.... ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores. EMILIA: ¡Oh!. disuadir a mi marido de su chifladura sentimental. Qué asco.. ¡Te la cedo.. Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara. y la mortificas! (Sale Laura). Aguarda al menos que se confirmen tus presagios. Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?.. ¿no?. la lectora de folletines. ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!. Puedes empezar.... no llores así. Ahí tenés una buena presa. Y además.. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo. No aguardaba oportunidad alguna. morralla!.

luego Delfina y Eduardo. de prepararme a bien morir. si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado. el amor filial y qué sé yo. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia. ¡Estamos deshonrados!.. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. ¿Y Damián? Por ahí.. El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia. Pues. Pensé poder corregirlo. cuando llegué. (Vase). así será la reprimenda. En la lista de pasajeros no está el nombre. a pesar de todos tus recelos. y. ¿No me llevan el apunte?.. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá.. No debes hacerte ilusiones. quédese". ¡Eso. ¿eh?.DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno. y estamos sufriendo las consecuencias. No me hiciste caso.. al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede. nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. padre!.. supongo. hijo mío? He ido a la agencia. (Natural) Y la voz de la sangre. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!. No quise aumentar tu disgusto. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo..... ¿Por qué no me contaste eso antes. Fijate cómo nos conocen los críticos... toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse.... nos ahorraríamos tanta inquietud. (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada. Damián. y el respeto filial.. (Declamando) ¡Oh. ¿Está muy afligida? ¡Cómo no. sobre la afición al juego de papá. A no ser por tus confidencias.. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo... Emilia. Es seguro que no ha vuelto... ¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo.. ¡Me voy!.. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 .... Están muy viernes santo.... y de ese empeño que te noto. ¿Y Delfina? En su cuarto. y los sacrificios honrosos. Me voy... ¡Infeliz!.. hijo! Como todos nosotros. ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete.. buscando noticias. no acabo de inquietarme del todo. (Vase). ¡Fijate en la vieja! Papel lucido.... Piensa en lo malo. ¡Ay de mí!.. ¡Bueno!. no tengo confianza en usted. ¿no? No hablemos más. no tendré que hacerte más que ese reproche. te juro que estaría lo más fresco.. También. Laura.

(Pausa). ¡En tantas partes!. ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso. (Se lo da)... sí. (Demudado) Permitime un poco ese despacho.. No me hagas acordar de eso.. De modo.. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay. después se metió a jugar por ver si cubría el déficit... Corro a ver. (Llaman). ¿Qué?.. ¡Me da.. (Sale). Ya estoy todo nervioso. ¡Será una deshonra completa! ¡Oh. ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!. ¿Y padres tan desalmados.... ¡Quién sabe si no está enfermo!... ¿no ves?. ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco. ¡Oh. un. Pero.. Bajó del vapor. ¡Adiós! Escúchame. Lee)... ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero.. pero. En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel. ¿cómo no se va a ir... ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!. ni la mitad. me voy!.. Me voy a buscarlo a Montevideo. ¡No puede ser!. Tenía un metejón por ahí. hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver.. ¿Llaman?.. fue a pagarlo... tan indignos. "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada". ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime.. ¿Es cierto? ¿Es cierto?. porque entonces sí que me.. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo. "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo. (Alterado). Pero... (Lee). no sé qué!. si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo).. No vayas a Montevideo..... y la plata se le hizo humo.. hija. qué desgracia! (Llora de nuevo). he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente.. Verás cómo aparece hoy o mañana. tan retirada". ¡Mi sombrero!. Perderías el tiempo. No se ha ido. tendrías cómo reponer eso? No. ¡Ah!. De modo.. se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo.. che! (Con ira).. Estoy en hora...en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!. ¡Al viejo le ha sucedido algo!. Decime. Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla). El viejo está aquí... flojo! (Le arrebata el despacho.. Damián se pasea nervioso. Piensa un poco lo que has de hacer. No te precipites. ¿si hubiera ocurrido la desgracia. 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 .... Pero. ¡Ah.... ¡Resmas. mamá. atrás tuyo.. (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá.. ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!....... gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo... Que.. ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da).. que me. Pero.

. ¡Ya lo ves!. ¡Damián! No se inquieten. y no puedo más. En la policía... (Horrorizada) ¡Mi hijo!.. Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo. nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo... Emilia... Si es así. ¡Pues a sufrir las consecuencias!. En algún lado.. ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él. ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico.. JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame. que siendo rico... En la calle. Volveré. Dinero ajeno.. Tal vez sea el más cuerdo... A poco entra Jorge por el foro. ¿verdad? ¡Prométemelo. Se lo he dado a entender. No va a pasar nada. Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño.. está hecho. Laura.. ¡Jorge!.. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada..... En un hospital. ¡Linda esperanza de padres!. ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho. derrotado. Hablale a Damián. Y esta es una de ellas.. ¡Nada!... no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!.. venga! La acompaño. me queda un medio de salvarlo... Ha salido a buscarte. che. pero no quiere creerlo... (Vase por foro). ¿Dónde? No sé.en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo.. Van tres noches que no duermo. JORGE: MERCEDES: Mercedes. cuñada... entonces.. por izquierda.. y se acabó. ¿Tendrá para reponer eso? No. MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él).. avanzando con alguna cautela. Lo culparán a él. Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana. me lo acaba de confesar.. ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga. Delfina llora.. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie.. (Se va rezongando).. LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora.. No concibe un padre tan malvado. Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!. ¿De dónde vienes?. Laura la sigue. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Yo me voy a meter en la cama. luego Jorge.. ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha)... no lo sabe. ¿Se ha hecho el daño?. ¿Damián sabe ya? No. ¡Jorge!... que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos. ¿Qué es lo que has hecho?. Lo hecho.... No me preguntes nada. ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro. Dice que sería su ruina y su deshonra. Depende de cómo tome el otro las cosas. No crea que estoy loco..... ¿Cuál? Pegarme un tiro..

¿Dónde está. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa. siéntate. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación. ¡Oh! Si depende de mí. ¿Has soñado una cosa igual. Me encargó que te lo dijera.. ¿Miedo de qué? No sé. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?... ¡No! ¡Dámelo. dámelo!. ¡Me moriría de pena! Tómalo.. tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio. Que juego. pues. Contale todo.. No iba a nada. ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre. no estaría del todo tranquila. Damián!.en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él. Jorge. Delfina. acostate.. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. Yo le escribiré a Lola también. MERCEDES: (A Jorge.. ¡Por favor.... ¡Adelante. Sí. Voy enseguida. No vayas a perder la cabeza. ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja). Vaya a llamarlo. (Se lo devuelve)... Damián. Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra). pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo. nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . y que.. señor!.. ¿Dónde está. DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada. Delfina? Es horrible. porque tengo mucho miedo. Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación. Avanza... Quería esconderlo. que sale y permanece alejado). ¡Todo se ha perdido!... que. pregunto? El no se atreve. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas)... (Por segunda derecha) No te alteres. luego Damián. Ven..... Sin esto... pero no irremediable... Ahora.. MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro.. y que he abusado vilmente de su confianza. (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver. te suponía con la comedia preparada. hijo mío. Mutis Jorge por primera derecha. despues Delfina. ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes... (Vase primera derecha).. (Deteniéndolo) Permíteme una cosa.. te juro que todo se arregla. Que soy un vicioso incurable... señora.. Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted. de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico. (Anonadado).. DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata). Déjenos solos. si no lo consigues.

¡Ya!.. Para los hombres como tú. Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía.. o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen. llore mucho. ¡Sí. Jorge.. y después de realizado... Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada. (Acariciándolou). llore. y como de algún modo debes justificarte. con la certeza de impresionarte. y consciente.. ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso. ¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas. No sería difícil... Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí. porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. Y tú. ¿Pretendes impresionarme. vuelve la cara resignada y decidida y vase.. verdad? Te equivocas de medio a medio. al verte en ese tren de envilecimiento cínico.molestia que te causo. (Se deja caer. ¡Ya!. repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. mientras lo cometía. (Dulcemente). Hemos terminado.. El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo. en una silla). ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio.. será mi justificación más cabal. Damián mantiene un gesto final imperativo. en la cárcel por robo.. antes de irse. mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra. ¡En el acto!. ¡Damián! ¡Oh. hay un solo castigo: la cárcel.. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado. TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 . la que yo acabo de robarte. sollozando.. me pongo por completo a tu disposición... Todo fue con deliberación.

El desalojo Florencio Sánchez .

No precisa hablar tanto.> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe. aquí?. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede. ¡Bueno. L’arquiler es lo primero. no se puede! Antonce no se arquila los cuartos. que non se le orvide... ¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república. ¿eh? Bueno. bueno!. A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 ... ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo.

Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle. caminar.. Naturalmente. ja!.. VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí. (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!. (Quejándose) ¡Ay.. Mientras él me dé salú para trabajar... señora?. buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay.. no estaría tanto tiempo sen buscar pieza... volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?. (Tristemente) ¡Ay.. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto. doña Indalecia.. ¡Uiii!. Venga. ¡Madona Santísima!. ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho... Los dos vecinos se alejan riendo. Parece mentira. (Mutis). ¡Ay!. Juan. Dos inquilinos que salen rumbo a la calle.el desalojo Sí. No estoy invitada. pase..... se detienen a mirar. qué temeridad!. se compra el palacio del congreso. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!.. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!.. (Tropieza con un mueble). ¡Ay!. mire. pero más. ay... doña Francisca. Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada).. ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!. Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También.. puedo estar tranquila. ¡Dío!.... VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará.. ¿en la calle Entre Ríos!. ¡Dispará no más. Mire.. VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga. Non vale la pena… Tiene razón. Un gorpe tremendo. E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba. Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día. comadre!. Non tiene vergüenza… ¡Pero. (Golpea el mueble con rabia... ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?. ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 . la verdad es que ni se puede caminar en este patio. no más… ¡ja. eso digo yo. Eso. Ner mismo güeso… Vea. dos. Mutis de ambos.. ¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!.. también. Venga a mi cuarto.. ¡Déquela!. porque el buen corazón lo tengo.. La fiesta es pa ustedes los socios... es demasiada pachorra!. No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo.. crea que no lo hago de gusto. señor... Pero… moverse. ¿sabe?. señora!. señora...

¡mucho!. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos.. ¡Pobrecitos!. Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo. se agarran y se dan. Ustedes bien lo saben. robando la comida en casa de lo vecino… pensao?.. ¿No?... ¡No tienen vergüenza!. a lei!.el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida.. cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos. (A Indalecia) No te aflija.... ¡Mándensen mudar de aquí!. ¡Estar embromando a la pobre mujer!. e mientras tanto muerto de hambre como los gatos. (Volviéndose a Indalecia) Usté también.... VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!. (Rezongando. ¡Eso es muy fácil decirlo!. ¡Mangia.. a lei. agarrados. VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien.... Esta noche traerán centavos. ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!.. dando un portazo al entrar.... te digo!.. bastante plata... ¡Bruta gente!. (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!.. Se va a su cuarto. se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!. No le haga caso. pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco..... ¡Para qué se ha incomodado!.. ¿Parlate a me?.. ¿Tiene hambrecita?. Si no hay con qué mantenerlos... sí. ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!. ¡Mazcalzone!. Mangia vos. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena).. ¿Quiere pancito?. ¿Y los asilos? ¡Oh!..... Me diga un poco. señora. Entonces ¡u… pa!. Pobrecito.. (La levanta). ¡Tanto embromar. Venga. INDALECIA : GENARO : ¡Oh!. segundo izquierda. ¿qué le precisa tener tanto hicos?. nena. GENARO: diga.... ni conchavarme.. ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación... sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!... VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero.. (A Genaro) Me diga un poco. Genaro se encamina hacia su cuarto. ¡Canaglia!. INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!...... Venga a curarse esa pierna.. Vámonos. (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª).. 208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 . ¿qué está compadriando así?.. Ir a la fábrica no puedo... (Alterada) ¡A lei. pobrecito.... ¿No vino ninguno?. también!. Déjelo.. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da).. Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos. y vamos a comer mucho.. ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie.

.. INDALECIA : ¡Mal agradecidos!. Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!..... tienen hijos como yo. (Volviendo a sentarse) Sería mecor.. Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!. Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer. no diría nada. ¿Cómo se dice?. ¡qué diablos! Tendrían derecho...... ¡Ma no!... acosando a un viejo soldado. ¡Es lo que más desconsuela!.... (A boca llena) ¡Muchas gracias!. Aparecen tres chicos... a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!.. GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte. En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces). UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos. Son pobres como yo. prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!... ¡Viejo loco!. ¿sabe?.... es patrona.. porque... Naturalmente.. ¡Anque.. ¡Si fueran más felices o mejores que una. Estuve en el hospital. saca salame del bolsillo y se pone a comer. ¡Tú!. ¡Son tan malos!. y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio. ¡Cállese la boca!. señor... No hace falta tampoco… (Pausa). si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico.. ¡Mangia!. aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora). Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?. al fin y al cabo. Lo de siempre.... ¡Eh!. mangia!... Toma… ¡Mangia… tú. se ponen a la par de la otra para mortificarme. Mangia un po de salame. Aparece un grupo de pilluelos. ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No. Y todo por adularla. ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!. Vieni. Los chicos hacen mutis... ¿qué se gana con afliquirse?. (Genaro da un trozo de pan a cada uno). inválido de la guerra del Paraguay. ¡Con eso van a hacer patria!. ¡Viejo borracho!. ¿Otra?... Pausa). Decate de llorar.. entre ellos los hijos de Indalecia.. GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado. ¡Hay hambre. ¡Bruta gente!. se mangia y se acabó!.... (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo.. pero a las otras... Vea: a ella le disculpo.el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé.. ¡Oh!.. (Alzándose) Toma. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver.... (Toma el salame y se lo pasa a la nena).. ¡Ma no!.”.. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ . ¡Me lo van a matar!... tú!. Pero no..

. Vea.. ¡Sinvergüenza!. ¿eh? No hablemos. yo soy el cabo Morante. ¿Esa nena es tuya?. Calle tal… me dijo el mozo. Sí. podía pagarle el cuarto. Amigo.. (Los corre). ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che. (Va hacia ellos).. Te robaste... te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno. ¿Y a vos quién te da vela?.. ¿qué hace por acá? A verte..... ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte. Déjelo.... y ya ves cómo salió cierto. amigo. (Deteniéndolo) ¡A ver!.. hombre. no hablemos de él. Se cayó de un andamio. (A los chicos) ¡Vía!. ¡Fuori!. y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha.. si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh. mocita.. ¡Caramba.. ¿Adónde vive?.. ¿no?... Son cosas de rapazzi… ¿No ve. ¿sabés?. señor… No ve. INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!. Musolino!. había e ver… Y esos otros mocosos. m’hija?. Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. Si ha venido para fastidiar a la gente.. Aquí estamos… Y usté. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!. ¿sabe?.. pues… ¡Cuando yo te decía!. en el boliche del tuerto Ramos. ¿sabes?... Che. Venga p’acá.. a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria.. aunque manco... cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto)... ¡Parece mentira!. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo. gringo?. caramba!. canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo.... amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo. si querés... y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra.. pues… Pucha cómo está el páis. mocosos!.. ¿éste es otro yerno?.el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!.. allá en Palermo. podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino . digo. Y legítimo. se recuesta a la madre. Por tu desgracia… esta mañana. bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten... con su agüelo… La chica. Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!. ¿eh? ¡Ahora van a ver. no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve.. Indalecia.. don!... ¿son tuyos también?. pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?. Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?. aquí ande usté me ve.... tata... asustada. ¿sabes.. INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias.... che... ¡Pobre mujer!. si es m’hija!. Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él... ¡Y cómo le va!.

. Y vos la pusiste de patitas en la calle... Ha dicho la verdá. señor.. te puedo buscar la pieza pa mudarte... porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. Allí… ¡pucha madre!... tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor. mándese mudar!. ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?. no me separo de mis hijos.. Sono la encargada de la casa… ¡Che. ¡Porco!.. Si ustedes no tienen corazón.... pero si querés.. (La empuja con violencia)... Bueno.. ¡Qué vas a ser dueña. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre.. ¡Nada!. ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?.. Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación.. ¡Ya podés ir tocando de acá. si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?.. ¿no?. doña… No. Choque esos cinco. porque te rompo la facha!. Sale la Encargada... yo lo tengo.el desalojo INVÁLIDO: Bueno. che?... ¡Ya! ¡Váyase.... ya que no invitas… (Se sienta. Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 . me viá sentar.... (Enérgico. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo. Pausa)..... che!. desgraciada!. mándese a mudar de aquí!. gringo!.. ¡Canaglia!. Esperate un poco... (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también.. Ya sabés: no te puedo ayudar con nada. Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú. (A Indalecia) ¿Quién es ésta. che.. INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?.. ¡Caramba!. ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!.. ¿sabés?. déquese de embromar… (A Indalecia)..... ¡Ya!. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No.. gringa!. (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!.. No sé. ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!.. Hay un asilo de güérfanos militares. Eh… Naturalmente. ¡Fuori!. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?. señor... y bien puesto… Ma diga un poco.. ¡No te me acerqués. gringa’el diablo!. ¿sabe?...

Yo soy testigo.Tumulto. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena. Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos... Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta. que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista. deténgase!. el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz... Yo soy el comisario de la sección.. ¡Mamita!.. Indalecia.. A ver… Sosiéguense… Ve.. ¡Agarrá y da las gracias. La Encargada vocifera). COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. seguidos de un grupo de chicos. señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. No ha pasao nada. (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias.. jurándole venganza. Salen vecinos. Genaro se seca los ojos con la manga. ¿Qué ha pasado?... ¡Mamita!.... me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden.. m’hija. (Toma el dinero y se lo ofrece). ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más.. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 . señor comisario… ¡Despeje. COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire. señor Comisario. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase. señora. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. ¿Qué desorden es este?. mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?. mi comisario… Todo ha sido de boca. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente. que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor.. per Dío!. Emoción.. señor Comisario. mi jefe!. Lo hubieras hecho antes. No es mucha cosa. que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate. no más. A ver… Despejen ustedes un poco… No. señora. me ha pegao. me ha pegao. (A Indalecia.. Cálmese. Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar. ¿No te dije. Ya ve usted… Las cosas se remedian. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver. INVÁLIDO : No se aflija.. Pausa. mi comisario. llévelo preso. pues!. y el señor es un repórter de La Nación. pues.. Cállese la boca. he dicho!.. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese.

le he dicho!. señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón... ¡No. ¿sabe? Bueno. Está bien. ¡Mis hijos!. La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo... señor! ¡De ninguna manera.. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 . demen trabajo si quieren.. manteniéndole a los nietos. señora. es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor.. no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre. Retírese usted.. este brazo lo perdí en Estero Bellaco. Es natural.. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias. ¡Eh. pobrecitos!. Bien... ¿sabe?. Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!. comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!. Ya está todo dispuesto.. PERIODISTA: separarse de ellos.. son muy buenos!. amigo. Y tiene razón... que tanto los quiere. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después.. ¿Ahora se acuerdan? Está bien... señora. Ahora. ¡Son míos. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso... y vos te oponés. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao. mujer… Mire. mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!. pero digo la verdad. que a mí no me faltan fuerzas. y aquí en esta pierna tengo otra bala más... ¡No!. bueno!.. He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?. ¡Nadie tiene que ver aquí!.... a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice. No me separo de mis pobres hijos… No puedo. Bueno..el desalojo y le suena los mocos con el delantal). Sí. Tiene que resignarse. No seás mal agradecida. señores.. Ya me han ayudado a tomar pieza. Señora. ¿Mis hijos?. señor.. No tengo que ver. no puedo… Nunca podría… ¡Pucha... ¡No me separo de ellos!.. que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?. señor… estoy bien resuelta.... ¿no le parece?.. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?. ¡Que despeje.. ¡No!. ¿Este es el mayor?. demen trabajo. muchas gracias!... Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca. señora: tiene usted que resolverse y… No. pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto.. ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural.

.. Es un momento espléndido… (Enfoca).. ¿por qué viá salir?... PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?. En todo caso. Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos. qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?.desvivido por ellos. Está bien... ¡Señora!.. (Al Inválido) Usted también.. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!.... ¡Macanudo!. bruta quente!.. ¡Qué bruta quente!... (A Indalecia) Bueno.. ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas.. que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola.. Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital. A ese respecto debe estar tranquila. ¡Mis hijitos!. todos se acomodan de nuevo. ¡No es posible!. (Al comisario. ¡Oh!..... PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento. Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!. quedará paralítico… ¡O. disculpe… Cuando se vuelve. ¡No! ¡No!... COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco.. retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella. señora. Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!. pues. por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?. tratando de salir en la vista... no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 . Ya les ha de llegar su turno. PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo.. (Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes. hombre!. ¡No faltaba más. también?... Una linda nota. amigo. (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!... acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente. Indalecia se echa a llorar. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?.... ¡Caramba!…. ¿que se ha creído de la familia.. Saludos. He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!.... Precisamente.. Le tomaremos uno así llorando.

.... pues. que iremos a colocarlos. ¡No puedo. Bien… Adiós.. ¿cómo no?. ¡No es posible!. ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!.. ¿sabés?. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte. INVÁLIDO : ¿Qué quiere. aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!. Buenas tardes. no?. COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga.. Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias... pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?.. Usted no pierde... Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos. Piense que es un egoísmo el suyo.... señores.... Tomá… Mutis. ¿eh? ¿Nos vamos?. Por el momento. mi hija!.. señora. (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda. Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. ¡Sí!.. ¡Pobres hijitos míos!.. dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán. ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 . COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che...el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela. podrá mantenerlos si trabaja. Los muchachos y vecinos salen también detrás.. Eso es entrar en razón… Bueno. Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos).... me moríria!.. Hoy no he morfao nada. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí. pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón.

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

Que se apure.> nuestros hijos PERSONAJES SRA. DÍAZ MECHA LAURA SRA. DE ÁLVAREZ SRA. ESCENA PRIMERA Sra. SRA. Suena un timbre. CRIADA: Está bien. DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 . Avise a la niña que van a dar las nueve. de Díaz. Criada. SRA. DE DÍAZ CRIADA SR. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ.

no te vayas. DE DÍAZ: SR. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. a este divorcio deprimente en que vivimos. sino por sentido práctico. Eso me perturba. DE DÍAZ: SR. Lo que no debe hacer usted es contestar. No. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. No te robaré mucho tiempo. de Díaz. Mecha ya no sube a ayudarme. DÍAZ: SRA. puesto que los trato bien. DÍAZ: SRA. ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). Respóndeme categóricamente. Pero no la justificas. Díaz. DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. yo tengo que hacer. Criada mutis. ¿Lo desean ya? No. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. señora. no puedo hacer tanta cosa a la vez. En verdad. Desearía no tener que repetir estas observaciones. Tengo que llamar media hora para que acudan. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: No sé. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. no lo deseamos. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SRA. Señora. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. Escúchame. Eres demasiado normal. sería preferible una separación definitiva. DE DÍAZ: SRA. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. DÍAZ: CRIADA: SRA. señora. Bien sabes que está enferma. Creo haberla explicado satisfactoriamente. demasiado 229 SR. DE DÍAZ: SR. SR. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. Todo esto no está en razón. DÍAZ: SRA. me suben los periódicos cuando se les antoja. Salvo que tengas algo que comunicarme. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Nos distraeríamos. me voy. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. No quiero ser molestado.nuestros hijos CRIADA: SRA. Vaya a buscarlo en seguida. No. Atiende. DÍAZ: SRA. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos. Tú debes salir. SRA. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . Sr. DE DÍAZ: SR. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). Eduardo. DE DÍAZ: SR. Si molesto. Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. SR.

más enigmática me resulta. DE DÍAZ: SR. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo. Tranquilícense. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. cuando no un monomaniático lastimoso. Nada me has hecho. El caso no puede ser más sencillo.. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA.. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. Naturalmente. que eso entra en sus obligaciones. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades.. nadie me ha hecho nada. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. Eduardo. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva. Hace un momento te quejabas de los criados. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. SR. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. pero lo demás no les falta. DE DÍAZ: SR. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 . Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan.nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía. Un extravagante. DE DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común. No eres mucho más para nuestras relaciones. Por última vez. Es una vulgar constatación. mirándolo fijamente).. encaminándose a la escalera. SR. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social. No. (Se detiene. DÍAZ: SRA. SRA. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas. DE DÍAZ: SR. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SR. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones. DE DÍAZ: SR. y mucho menos en hostilizarla. DÍAZ: SRA. Quizá nuestros hijos no SRA. No ha terminado. pues. Eduardo!. DE DÍAZ: SRA. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. DE DÍAZ: ¿Misántropo. ¡Oh! ¡Eduardo. Y tú. DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme. DÍAZ: SR. Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes. DE DÍAZ: No sé por qué. DE DÍAZ: SR.

Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir. ratonera..nuestros hijos necesitan ya tus caricias. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura. Díaz. DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR. Eduardo! Me hace falta. ¿Qué tienes?. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales. Nada. (A su madre) Ahí tienes tus guantes. ¿Cuándo subes? ¡Ah. No te preocupes. DE DÍAZ: Pero… No te inquietes. hoy mismo llamo al ingeniero. de Díaz va al espejo y se mira. papito! Cuando hagas poner el ascensor. ¡Y estás transpirando!. DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día. MECHA: ¡Nada!.. CRIADA: SR. nada más.. Mecha. Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio. ponlo en cualquier parte. ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA.. (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes). El Sr. ¡Un vahído!. DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA.. El Sr. DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. buscarme! Me siento mal hoy... Si es por eso. apoyándosele en el hombro).. Un relámpago mental. (Toca el timbre).. Una reminiscencia. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale.. ¿cuándo te vas a resolver a SRA. Pero yo sí. ¡Devuélveme tu ternura. ¡Muchacha!. DÍAZ: SRA. ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es. Díaz se aleja escaleras arriba.. casi desvanecida) ¡Muchacha!. DE DÍAZ: Sr. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva.. DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. Eduardo! ¡Esto no SRA... Pero hija.. SRA. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero. Laura. (Mutis). nada. SRA. Buenos días. La Sra. Misia Edelmira no se resentirá. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla). Un poco de debilidad. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 . Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. DÍAZ: (Sonriendo).. ¡Ya pasa!. papá. MECHA: SR. (Volviéndose a Mecha. Ellos van a formar nuevos jardines. ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. ¡Para qué! No vale la pena.

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

237

nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

el mismo suicidio. SRA. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–. Esa será mi obra. abandonando a esa mala madre.. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. SR. el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital. Ya ven ustedes. ¿Y usted cree. supongamos.. y desaparece abandonando su hogar. que eso no lo hacemos todos?. Extraerlos del relato trivial. el marido. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes. quitarle los hijos. La misma puñalada.. ¡Ustedes!. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. cuando olvidó así sus deberes.nuestros hijos SRA. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. el mismo robo. DÍAZ: ¡Ustedes!. No. SR. DÍAZ: Una cosa vulgar. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento.. SR. le rezaré a usted la oración del sentimiento.. DÍAZ: No. eso. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto. Desentrañar del mismo seno de la vida. DE ÁLVAREZ: SRA. SRA. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA. ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera. DE GONZÁLEZ: SRA. Mal hecho. DE GONZÁLEZ: SR. y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión. Eduardo. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. DE ÁLVAREZ: A eso voy.. La misma cosa todos los días. Eduardo!. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . es por ahora mi tarea.. DE GONZÁLEZ: Claro está. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. Digámosle a su cerebro palabras de verdad. subsisten en el hombre. SRA. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo.. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas. que digamos!. Este descubre que su mujer lo engañaba. DÍAZ: SRA.. DÍAZ: SR. del drama de todos los días y de todos los momentos. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. Un homicidio por celos. la pasión y el prejuicio. DE ÁLVAREZ: SR. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. DÍAZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. Había abandonado a los suyos por igual causa. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos.. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos. mientras que en el presente. SRA. analizarlos y catalogarlos.

no creo en semejante caridad. Usted quiere destruirlo todo. SR. Es cierto que son pocos. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar. Aunque fundaran mil. DE ÁLVAREZ: SR. se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas.. DE GONZÁLEZ: SRA. SRA. Cuando menos pensará. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. Venga acá. SR. Sería muy largo. Les haré el gusto. DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda. ¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: Mucho.. las cárceles y los cementerios. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. pues. DE ÁLVAREZ: No se escurra. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos.. (Por su señora). ese cheque!. La crónica policial. Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. La maternidad nunca es un delito.nuestros hijos SRA. DE ÁLVAREZ: SR.. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. SRA. Le exijo una explicación. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ: Por lo demás. DÍAZ: No. DE GONZÁLEZ: SRA. DE GONZÁLEZ: Eso es. SR. Si se infringe una ley social.. ni para sus hijos legítimos. DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted.. Dios mío! Eso es anarquismo puro. DE ÁLVAREZ: SRA. SR. Edelmira! ¡Muy bien!. Adelante. señor piadoso. ¡Y qué remedio!. Mi sinceridad no admite sobreentendidos. ¡Ay. me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos. SRA. mucho. DÍAZ: ¡Pronto. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino . Le exigimos una explicación. SR. No entiendo. que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. SRA. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. pero la caridad pública no da para más. SRA. Perdón. como ciertas gentes. DE ÁLVAREZ: Explíquese.

DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . señoras mías. DÍAZ: ¡Oh.nuestros hijos social. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo. Me extraña ese gesto. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. Será después… después… Como quieras. ESCENA XII Mecha. En marcha. Ya pasa. Díaz. MECHA: (Dominándose) No se alarmen. (Angustiada) Tengo que hablarte. papá. Eduardo. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: Trabajar para que llegue. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. ¿Perniciosa? SRA. hija. la misión de ustedes. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles. DÍAZ: SR. no te fatigues. Laura. MECHA: SR.. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. pues. Bien podías tú haber demorado un poco más. No es nada. Jorgelina? SRA. SRA. hijita?. DÍAZ: MECHA: SR.. estalla en sollozos convulsivos. DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. ¡Estoy tan nerviosa! SRA. ¿qué hemos de hacer? SR. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. SR. DE DÍAZ: SRA. que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse. Romanticismo. DE DÍAZ: MECHA: SRA. (Mutis). ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. Hasta luego. DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. queda pendiente nuestra discusión. Quería decirte que he sido mala contigo. habría terminado o se modificaría sustancialmente. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda.. ¿No me necesitas. LAURA: No le hagas caso. eso deben hacer. Mecha.. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué. Le preparo una derrota que… ya verá usted. No. ¿La llevamos hasta el Pilar. Mecha? Me siento bien ya. Sr. Eso. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto. ¡Qué tiene. No he concluido las traducciones. El Sr. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No.

¿Estás resuelto a irte? Sí. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va). porque no la tienes. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. sobran. Bien. de modo que las escenas a estas alturas. Mecha. No era por salvarme que me inducías al crimen. mi familia la vergüenza que le espera... Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. Enrique. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. Criada. ¡Fuera de esta casa!. Si estás en peligro. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos.. lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. Espero que no tendremos la función de costumbre. Era por salvarte tú.nuestros hijos SR. tú… Porque eres cobarde y vil. Ya no te quiero. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir.. Quiero tu última palabra. Te repito que por la tranquilidad de los míos. ¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. después de un instante de honda cavilación. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia. se alza resuelta y llama. ¡A Europa! Huye hoy mismo. que no otra cosa harías conmigo. ¿A consumar la gran canallada?. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. Pausa larga. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. La he dicho.. Basta. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira. no intervenir en tu vida. ¡Mercedes!. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. Yo te advertí… Cállate. separarme en el acto de ti.. Cásate conmigo. Mutis de la criada.. tus cómplices! Y todavía soy suave. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. Yo también lo espero. MECHA: No. tus cómplices. sino a lo poco que te resta de hombre de bien. tú.. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí.

y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera. corre al timbre y llama. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás. que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido). ESCENA XV Mecha. Sí.. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido). 253 MECHA: SR.... DÍAZ: ¡Ay. evitarle toda violencia moral. ¿verdad?. SR.nuestros hijos ¡cobarde! Huye. Viendo que no vuelve en sí. sí!.. Sr. Mecha reacciona lentamente. doctor? No. busca algo que no encuentra en los muebles.. Doctor X. DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral.. X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR.... DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh... Llore. DE DÍAZ: DR. DÍAZ: MECHA: SR.. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino . ¡Alivia! ¡Alivia!. A los dos ó tres escalones se detiene. (Una pausa). Perdóneme. Está muy bien. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso. quisiera contar con su ayuda… Usted dirá.. no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida. ¿Nada más. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!. ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!. advierte a Mecha y corre en su auxilio). ¡No es para tanto. Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales)... Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!. DÍAZ: MECHA: SR. Eso alivia. DE DÍAZ: DR. X: SRA. SR. ESCENA I Sra. eso sí. arrebatada.. Hable por teléfono al médico. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. Díaz. DÍAZ: MECHA: SR.. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta. ¡Así!. vacila y cae). Mutis de la criada.. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo.. Abandonar la ciudad en primer término. Conoce usted las rarezas de mi marido. de Díaz. DE DÍAZ: DR.. Que venga en seguida. ¿Y cómo fue eso. X: SRA. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!. SRA. ¡Así!. doctor. (Lo abraza sollozando). recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN. hijita?. Sería conveniente. Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente. (Después que Enrique ha salido. y si no está llame a la asistencia. señora.. ¡Gloria mía!..

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

Yo te acompañaré a tu cuarto. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. Es justo. SRA. DÍAZ: ¡Alfredo!. no es decoroso... puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta. desgraciadamente. Al fin y al cabo. No significa nada. ESCENA VIII MECHA: Dichos. DÍAZ: SRA. Papito.. (Mutis). DÍAZ: SRA. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo. DÍAZ: SRA. Estás de buen humor. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR. Nada. Vamos. Alfredo. ¿eh? Ya lo ves.. Haz la prueba. ¡Hijo mío!. Perdón. Felizmente. Bien. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado. Quería decirte que te pases a la otra alforja... lo que haces no es caballeresco. Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. Aparece Alfredo. ¡Qué temeridad. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú. No... ya lo saben. DE DÍAZ: SR. ¿Qué quieres? SR... No te perdono. No estoy para nadie antes de las tres. Jorgelina!. Completa tu pensamiento. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA.. ¡Arrójale la primera piedra!. hijo mío. Habla.. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. DE DÍAZ: SR.nuestros hijos SR. DE DÍAZ: SR.. ALFREDO: SRA. ¡Basta. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No. ¡Alfredo! (Volviéndose). papito. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . Seamos buenos. ¡Tú. yo. Y lo que haces tú. Soy un enfermo.. Yo no te provoco. Bien. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. Estoy Sí. Un dolor muy grande. Sí. SRA. hijo. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: SRA. DÍAZ: conturbado. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío. ¡Tú!. Dispénsame. por Dios! No riñan. (Lo abraza). Yo necesito descansar. Sería una pena mayor para mí. Sí.. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado.. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate. ¿Por qué? ¡Hombre!.

Díaz.. criatura! Mira. DÍAZ: MECHA: SR. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres. Estamos revolucionando todo. DÍAZ: MECHA: SR.. están a mi cargo. DÍAZ: has perdido tu reposo. Luego acepté tu programa de lucha. Si no vencemos. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. Venceremos. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón. nada más.. DÍAZ: MECHA: Venga. Tú y tu hijo se deben a mí. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande. hijita. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad. 267 MECHA: SR.nuestros hijos ESCENA IX Sr. SR. Pero venceremos. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. DÍAZ: ESCENA X Dichos. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. ¡Eres muy buena. Apóyese en mí. eso sí. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. Anteayer. Tú irás a verlo. piedra de escándalo. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra. ¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. pero no acababa de entenderlas. Soy tu asilo. Voy a hablarte con toda serenidad. DÍAZ: MECHA: SR. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. DÍAZ: MECHA: SR. pero acabo de convencerme de que es imposible. Yo soy y seré siempre. que había pensado. Aun después de haberlas comprendido. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. La lucha será muy cruel. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. la humillación de todos los instantes y sobre todo. Dejarte sería abandonarlo. papá. Mecha.. MECHA: SR. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. su bienestar. hube de hacer la barbaridad. semilla de discordias. SR. ¡No puedo. yo. Criado. Déjame. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . No sabía quién eras. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. el bienestar futuro. No lo consentiré jamás. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial. No tienen armas para las escaramuzas. Hágala pasar. CRIADO: SR. ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No. ellos. papito… No insistas. DÍAZ: La señora de Álvarez. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada.

Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. Su viaje a Europa. era cierto. Edelmira. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. Regresaba del duelo con Alfredo. DÍAZ: Muchas gracias. que provocó la catástrofe. DE ÁLVAREZ: SR. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. Acabo de hablar con mi hijo. DÍAZ: No. DE ÁLVAREZ: SRA. SRA. DÍAZ: SRA. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. Habrá adivinado el motivo que me trae. Enrique ha podido ser más decente. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia. señor. Yo sé lo que debo hacer. no hago un reproche. No era destinada a usted. No soy de esa opinión. señora. de Álvarez. SR. Mecha hace mutis. SR. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. puedo hacerle ver la carta del padre. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. Sra. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. Por favor. SR. DÍAZ: Tome usted asiento. SRA. hija. Eduardo. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. DÍAZ: No. SRA. DE ÁLVAREZ: Váyase.nuestros hijos MECHA: SR. DÍAZ: La escucho. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. Díaz. DE ÁLVAREZ: SR. SRA. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. SR. su agravio. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. Todo ha sido una muchachada. DÍAZ: SR. Tiene razón. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. Resulta casi imperdonable. esta visita. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 . ¿Qué quiere decir usted. Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. Eduardo? SR. ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. Podríamos suprimir asperezas. SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. Edelmira. Déjeme. Papito. SR. Créame. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. Eduardo. DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA.

puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. Adiós. si gusta. EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. No le sospechaba semejantes ideas. SR. Es muy extraño lo que usted dice. dame las gracias. DE ÁLVAREZ: Adiós. DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. DÍAZ: Puede hacerlo. hija. Díaz. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. DÍAZ: MECHA: SR. que no se han querido nunca. MECHA: SR. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. Eduardo. SR. Edelmira. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 .nuestros hijos SR. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. Eduardo. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. que mucho respeto por cierto. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr. DÍAZ: No la pongo en duda. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. DÍAZ: MECHA: SR. Es la primera vez que le oigo hablar así. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. DÍAZ: SRA. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. ¡Te he salvado! TELÓN SRA. ¿A qué venía? Dime. Nada he podido oír. DÍAZ: Que no se quieren. SRA. hija… ¿Tú lo querías? Antes. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. DIARIOS POR TODAS PARTES. DÍAZ: SR. tal vez. Quisiera hablar con Jorgelina. Edelmira. SRA. SR. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. Sabiendo esto. Mecha. Entonces. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. sobre todo.

Es copiosa la documentación. al volcar un cajón de basura en tal parte. si usted quiere. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. mi doctor. y si no me considero del todo justificado. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. “Infanticidios”. aquí no. “Ocultación de la maternidad”. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. éstos son nuestros crímenes. Vea. Un libro sentimental. SR. Doctor X. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación. Parece esto una redacción de diario. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. Fulano de Tal. Aquí está. Díaz. Buscamos la noticia que nos convenga. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. Un toque de somatén a la clemencia universal. Un caso práctico. Sí. sus vicios. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. “Nuestros hijos naturales”. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. ¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. DÍAZ: DOCTOR: SR. Allí los tengo. Mi obra no será de especulación científica. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. y por esto y esto nos estamos despedazando. “¿Infanticidio?”. Veamos. Esto hacemos. señor: las estadísticas que son cada día más completas. No los tomo mayormente en cuenta. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. Tomo un diario cualquiera. Es decir.nuestros hijos ESCENA I Sr. estoy depurado de prejuicios. el trabajo de subir escaleras. su miseria.. sentimental. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. Vivía más arriba. éste. DÍAZ: SR. ¿verdad? DOCTOR: SR. Pero. He leído mucho. Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. a Mercedes.. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario. 273 SR. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . DÍAZ: Efectivamente.

¡Loco!. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR. No lo creo. que no. Parece que tratan gravísimos asuntos. ¡Loco!. ¡Locura!.. doctor. Me alegro mucho. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra. DOCTOR: MECHA: SR. No tendrían razón de ser.. por ejemplo. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable. (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. Ahora tenemos que hablar. De ningún modo... ¿Encuentra bien. Pero no ha de suceder. ¡Locos trágicos. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. Le aseguro.. MECHA: SR.... ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!. He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos. DÍAZ: DOCTOR: SR. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. DÍAZ: MECHA: SR. señor Díaz. Mecha. El comité está reunido en sesión plena. Por supuesto. Disimule mi vehemencia.... DÍAZ: SR. Muchas gracias.. (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. cuando discutía con tu ex futura suegra. señor. Nada de extraño tendría. Lo harás después. se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato. (Pausa). le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. No hablamos nada reservado. que se desgarran!. Y por otra parte. hijita. ¡No. amigo mío.. FLORENCIO SÁNCHEZ SR.. DÍAZ: ¡Locura!. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental. Dígame. señor!..... muy bien. DÍAZ: ¡Oh! ¡No!. DÍAZ: No se exalte. ¡Ah.. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco. Porque hay gentes capaces de todo. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está.. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”.. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted. ¡Sí!. sí! Como lo oyes. DOCTOR: SR.nuestros hijos DOCTOR: SR. ESCENA II Dichos. tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa. creo entender. En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales.. Adiós. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 . y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos. ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós. señor.

Deseo hablar contigo. De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. ¡Llévame cuanto antes. Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. cuanto antes!. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento. Esto es muy sintomático. ¡Te aseguro que tenía una luna!.. ¿eh? SR. ¡Bravo. DÍAZ: SR. Desde allí podremos continuar la batalla.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte. Llévame. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. empezando por mamá. Hay que calmarlos. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo. Pero sucede lo contrario. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación. Así. 277 276 antología de obras de teatro argentino . Todos. DÍAZ: MECHA: SR. Eso ofusca. Alfredo. Tú me has ofrecido un asilo. entonces. ¡Ay. Necesito tranquilidad y reposo completos. No. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas. DÍAZ: MECHA: SR.. hija. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. A sentirme incomodada. Dame un beso. si quieres. no. Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro. ALFREDO: SR. Ven acá.. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón. Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio.. Sí. DÍAZ: MECHA: SR. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. Encuentro a mamá hostilísima. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. Ya sabes que no me pertenezco. No me hieren sus injurias. hija mía.. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. ay. Bien. Te quedas tú. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte. De palabra no más. Díaz..

cualquier cosa. porque SR. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. DÍAZ: ALFREDO: SR. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. ¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. desequilibrio mental. he seguido tus consejos. Yo te he respetado siempre. Entonces me tranquilizo. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. que hace mutis) Hija.nuestros hijos SR. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. un desequilibrio nervioso. Eso acusa. no te vayas lejos. DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. DÍAZ: ALFREDO: SR. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. DÍAZ: Depende de ti. No quise decir una sandez. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. No hay tal pretexto. Pero no hacen falta testigos. Tus actos no revelan otra cosa. (A Mecha. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. En cuanto a lo último tienes razón. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. Al grano. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: SR. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. Vamos por partes. entonces. Puedes ahorrarte preámbulos. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. loco. que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. Mercedes? ¿Es un secreto? No. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo. Tenemos que hablar muy formalmente. ¿Quieres dejarnos. Bien. a armar una revolución en mi hogar. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: Ordena. Pregúntale. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. Sí. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo. más que falta de sensatez. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. Me imagino el rubor de los cojines. DÍAZ: ALFREDO: SR. Todo lo prefiero.

DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino . Lo sabe. (Vuelve a llamar). nuestra tranquilidad. DÍAZ: ALFREDO: SR.nuestros hijos ALFREDO: SR. ¡Sí. delito que. ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR.. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. papá! No continúes. ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. sí. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira. jamás se perdonará. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias. Nuestro decoro. papá. exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. DÍAZ: ALFREDO: SR. ALFREDO: ESCENA IV Dichos. sí!. pero tú lo has provocado. ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. a una desgraciada familia. (Va a la puerta y llama a voces). DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana.. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso.. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Ignoro si tú sabes. Con tu asentimiento o sin él. papá? Alfredo quiere hablarte. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. el recurso sería contraproducente. Me contó papá. ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta. No nos convenceremos. DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. nuestro porvenir. aun con éxito. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio. maculada por un delito antisocial. por haberse hecho público. He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. MECHA: SR. Mecha. Mecha.. Perdona. DÍAZ: ALFREDO: SR. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. Sí. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. esta rebeldía.

. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. Hacernos solidarios de tu crimen. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases. Y si no tuvieras más remedio que casarte. A mí. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte. No intervengas. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. Es un loco o es un pervertido.. Contesta categóricamente. ¡Pronto!. que vayas al domicilio conyugal. Mira. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR.. se me deje en libertad completa. papá.. no podrán consumar el atentado.. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah. papá. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia.. Alfredo. que con una palabra. ¡Has perdido el juicio. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!. hijita! Absurdo. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¡Mi madre!. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 . y cuando el vaso esté colmado. MECHA: SR. Pero siempre que.. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique.. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar. Sí. con un soplo. Es lógico que trate de reparar. ¿Qué quieres decir? Explícate. eso es absurdo! ¡Sí. que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Ese es el programa que te espera. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. ¡Oh.. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres. recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. que la paciencia se me agota. ¡Te lo exijo!. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien. Anda y pregúntaselo a tu madre. La has sugestionado con tus extravagancias. sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz. ya que no sus violencias. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas. Me caso con Enrique. que compartas la mesa de un eterno malhumorado. Ya no lo amo. que aguantes sus desaires y sus reproches. muchacho! Insultarme a mí. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. o el gesto sonriente de una bestia. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo. por otra parte.nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento). Sí que lo sabes. No sé lo que me digo.. terminada la bendición o lo que sea. hija! Ya ves. injuriarme a mí.

¡Niño!. ALFREDO: MECHA: SR. DÍAZ: SRA.. como la luz… ¡Niño!. qué repulsivo es todo esto!. Estoy cansado de tus ambigüedades. señora... 284 ALFREDO: ¡Oh.. ¡Pobres de nosotros!. SRA. ¡Qué bajo!. No lo estoy. MECHA: SR. ¡Qué infamia!... Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz). ¡Qué innoble!. (Demudada) ¡Oh. de tan ofuscado. ESCENA VII Dichos. He ido a llamarla. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?.. has necesitado recluirte durante cuatro años. DÍAZ: SR.. DÍAZ: No es verdad.. ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!. ¡Bien.. Este muchacho. qué angustia! (Llora)... Saldrás con tu gusto... DE DÍAZ: SR.. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme. comprendo!.nuestros hijos ESCENA V Sr. para meditar una venganza así.. lo ponen fuera de sí. ¿Yo?. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando). Sostenlo y pruébalo.. DÍAZ: SRA. señora. Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!. de Díaz se deja caer en una silla. Mecha. Dime. Ya viene. ¿Yo te he sido infiel? Sí. tú... ¡Mamá!. ¿Estás en tu juicio. ¡Atrévase. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún.. me has sido infiel. DE DÍAZ: SR. Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!.. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Pobre papá!. Me has engañado.. Jorgelina.. ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno. Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). Sra. ALFREDO: SRA. DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia. SRA. Alfredo. DE DÍAZ: SR.. bien! No te alteres. ¡Oh. Si hubieras sido más hombre. Quiero ver las cosas claras. Jorgelina..... Has lanzado un cargo.. DÍAZ: Dichos. y las palabras se escapan solas. La Sra... no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito. He querido decirle que tú. Díaz. ¿Qué significa todo esto?. SR. a decir que eso no es suyo!. de Díaz. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas).. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh.. ¡Es mi drama. DÍAZ: Has hecho mal. Y para ello.... DE DÍAZ: ESCENA VI SR. ¡Papá!. nos habríamos entendido como hombres. hija!..

¡Desahoga tu corazón. Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos.. SR. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad. Continúa. Pasó el tiempo. (Serenamente.. SR.. ¡Oh! Si ella ha faltado. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor. ¡No puede ser!.. El episodio había modificado mi concepción de la vida.. vamos los tres.. Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida. ahora! ¡A ti! ¡A ti. ¡es tarde!. hijo!. oye tú. que has preferido ser verdugo a ser caballero!. ¡Qué cobardía!.. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad. ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!. la purifica. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme. a Mecha) Vamos. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera). Jorgelina!. Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común. Entonces huí a la mansarda.... Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme.. No lo intentaré.. Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. Alfredo! ¡Tú. DÍAZ: Vamos los dos… No.nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses.. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!. Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR.. después de una larga pausa). Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye... Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional. DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 .. y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–. tu conducta eclipsa su falta. ¡Además. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR.. Mercedes. apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido. Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó.

Gregorio de Laferrère ..¡Jettatore!..

¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 .> ¡jettatore!. UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS.. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo. UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía. Carlos. de una vez.. UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA. ARAÑA ENCENDIDA. PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE.. ESCENA I Carlos y Lucía..

Si no puedo querer a nadie que no seas tú.... mientras llega Don Lucas.¡jettatore!. ¿hablas en serio. Yo te aseguro que no nos van a descubrir. Y ahora le daré el último toque. (Se sienta).... pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos. ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore.. ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia.. es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás.. conversa usted con un jettatore... ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado.. CARLOS: No es para tanto. Carlos. Sin embargo. lo que veo es que no te importa nada de mí. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí. mujer! (Se sienten pasos). mujer. ESCENA II Carlos y Doña Camila.. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna. No me animo.. ¡Y... por casualidad. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero. en apariencia. ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza.. Lucía. ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor. ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!. Tengo miedo… Bueno.. Ahí viene mamá.. muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. ahí está la prueba. Enrique está esperando en la esquina. Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No. tía. ¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero.. Me siento un poco nervioso y nada más. No es posible... Bien sabes que no es cierto.. No digas eso. Es que no hay tiempo que perder. Vase corriendo primera izquierda. CARLOS: No seas tonta... no seas niña. A tía ya la he estado preparando toda la tarde. ¡Y no tiene vuelta! Si... Vamos.. Me quita el sueño. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 . Pero. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma... De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro. pudiera ser que hoy. ¡Parece mentira. Con un poco de valor estamos del otro lado.. ¡Como si no lo supieras! Y entonces.... sin embargo.. Estarías mejor cuidado.. Es que tengo una gran preocupación. al ratito nomás le sucede una desgracia. ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento. no.

... ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno... y.. ¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe... ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores.. hay que hacer así.. ¡tan bueno como es él!. de impedir que la jettatura prenda. y contra lo que Dios manda nada se puede hacer. es lo único eficaz inventado hasta el presente. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores. desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle. Mientras tanto vaya observando... Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro). y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida. ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco. es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen. ¡Si es ahí. CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos.... Vea. un maestro de música.. ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!.... ¡Qué quiere. Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato. (Mutis). 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 .... Señora. este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos. Ya verá cómo con el tiempo se convence. la mira. tía.. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!. pues! Viene. Hay otro.. Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo... lo hacen porque sí. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera.. Eso.. tía! Son desgracias que manda Dios. ni siquiera se dan cuenta de lo que son. tía. ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese. Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla. Es la forma de contrarrestar el mal..¡jettatore!.. yo no le digo más. Dª CAMILA: ¡Vaya.... Ángela y Don Lucas. porque para eso nacieron y no lo pueden remediar... Y la mayor parte de las veces. ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre. precisamente. tocar fierro y decir "cus cus". con sólo mirar una vez. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas. está el señor Don Lucas. Vea...

hay que disculparlo. Se levantan. Don Lucas. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento.... Pierde cuidado.. señora. creo haberla hallado al fin: es Lucía. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia. voy a hacer que avisen a las muchachas. no vale la pena. ¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique.. Pero. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave). luego Lucía y Carlos. (Aparte). y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación.. con su permiso.. habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía. ¡Qué milagro. tanto Juan como yo. Pero es que yo. tía. Salió para el club... Siéntese. Se sientan.. es muy delicado. DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento.. LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted. Don Lucas. señora. (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso.. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida. prometiéndome volver enseguida.. (Sigue escuchando).... buen mozo. En este momento. Entretanto. dejemos eso.. Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 . Está enfermo.. tan solos!. Con mucho gusto... toque fierro! Buenas noches. ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida.. Don Lucas.. a usted. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila... Don Lucas. Se sientan.. ¿Quieres callarte? (Aparte). Como está tan cerquita. Son merecidos..... Don Lucas. (Mutis foro). Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio. ¿cómo le va? Carlos mutis. ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible. ¡Toque fierro. señora. No olvides nada de lo que te tengo dicho. Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa. el pobre no sabe lo que hace... Hace tiempo que. está contrariado. LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar.. señora. Muchas gracias. que no me sorprende lo que acabo de oírle.... considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones. Siguen la conversación en voz baja. Adelante... Don Lucas.. señora.. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante.¡jettatore!.. DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer. Usted sabe. No sé cómo agradecer esos conceptos.

... Nada hace con afligirse... al verlo.. ¡Oh.Parece que no respira… No se aflija. Dicho. (Dándole la mano) Tanto gusto.. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres... mamá. No me he atrevido.. LUCÍA: ¡No me toque. da un grito. ¿A que si se tratara de otra No viene nadie. el cual no suena. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!. tan ingenua. Mutis Lucía.. persona que yo conozco. bonita. Lucía? No sé... dicho a Lucía. convenido.. ¿qué te pasa? ¿Qué sientes. Habría que darle agua. pero tampoco se puede decir que sea un viejo. Don Lucas.... Elvira y Lucía. Lo mismo sería. Elvirita... No seré un muchacho.... Es buena... algo muy extraño.. voy a llamarla... y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente. señora. siento un mareo muy raro. DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis. (Mutis). ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo... no sé lo que tengo.. Lucía.... ¡Benito! Espérese. ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!.. Doña Camila. un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene. Es tan niña. Buenas noches. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 . ¡No me dejen sola!........ ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto.. Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa. señora. Mamá. Lucía. (En el foro).¡jettatore!. Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija.. voy a ver... ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro).. lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca. ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí. ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí. Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien.. Don Lucas! ¡Corre. ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted. Por lo menos. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí. Con su permiso. Buenas noches... (La mano). Dios mío! ¡Pronto. esto pasará. ¿Qué dices? Don Lucas se acerca. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos.

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

300

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

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¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

¿De veras? Pues le prevengo. quién es!. dígame usted. ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . Elvira. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces.. sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura. ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas.. A cuatro reyes. Como no entiende de estas cosas. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. gravísimo.. ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. casi me mata el tranvía por el camino. sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí... ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah. pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore. ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos). ¡dígame! Don Lucas. ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando. Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito.¡jettatore!. ¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas.. ¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda).. Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave. que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse.. Es bueno que usted la ponga al corriente.

un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí. ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional. se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino ... ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma. hace tres años? Sí. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros. apenas con la palma de la mano. por ejemplo.¡jettatore!. Y haciendo conquistas en los teatros. cómo no. la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!.. Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones.. ¡Muy bonito!. eh? Parece que no. ¡Es que es una canallada. ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches. PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo. Pepito!. una verdadera botaratada! ¡Oh!. CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo. cuando camina. ¡Tuve tentaciones de ahogarlo. El que es jettatore..... Llevaba ganadas seis carreras en dos meses.. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo.. ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina). poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey.. no debía andar entre gentes.. cuando habla. les mandaba aplicar otra ley de residencia.. DON RUFO: (Por foro).... Alaska?. amigo. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez.. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte. Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia. Un día. PEPITO: ¡Es jettatore!. cuando toca... Era un animal sobresaliente. CARLOS: En lo que hace usted muy bien. (Dándole la mano a Carlos). ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así.. ¡Hola. ¿una de patas blancas. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. ¿no será de cuidado.. rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural. Pero. Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho. Hace daño cuando mira... cien mil pesos. Don Rufo..

. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí.. ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas. ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar. a poco.. Se ha quedado dormida. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio.. gracias. Don Rufo? Quince días más..¡jettatore!.. mocito. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno. che! Cuando eso dice. Es que usted se empeña en no ver la luz. señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo.. ¿Le hizo alguna travesura. amigo.. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero. ¡Puede que así sea. DON RUFO: ¡Qué perdido. pero me está pareciendo. (A doña Camila) Lo sé todo. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. Y usted... para que no empalague.. ¡Y cuando tengo interés en ver.. hágase el mosca muerta no más. DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo... ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso. ¿qué dice? (A Pepito). DON RUFO: ELVIRA: Callate. amigo.. poco. entonces. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera. comadre. ¡Ah!. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo. Ángela. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí.. hasta fin de mes. Doña Camila. Más vale así. apretándolo contra los palos. Pues ahí tenés. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada. Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo. Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor.. sin poder ver nada. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos. hija. ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos.. Si hasta el resuello les he sentido. ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí. es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 .. ¡Si había sido un sotreta. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. ¿verdad? Está mejor. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado. lo hago derecho viejo..

Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es.. LEONOR: DON RUFO: No. Luis y Ángela. dele cartas y dele ramitos. (Mutis derecha). ¿eh? A propósito.. Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro.. cuénteme lo que ha sucedido. que no lo he visto? Voy.. Leonor. Te estábamos extrañando.. dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas. ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena... bonita estoy yo con usted. No me quedo más.. ¡ya está "bulle-bulle"! Sí. Entra Elvira. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile.. calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. Buenas noches.. Lo de la corista de Politeama.. ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían.. ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted... Me dicen que es un viejo... ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores..... (Se sienta). ¿qué dice el médico? Si vieras. (Entrando) Niña Elvira. ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores.. Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento.. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo. señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja. DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte.. P’cha digo.. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 . hija... no es nada. ESCENA XIX Dichos... Pero. Me quitan ustedes un gran peso de encima. Ya sé lo que ha andado diciendo. ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro. Entra Ángela por derecha y sale por foro.. No se alarme... Y ¿qué se ha hecho Juan.. ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver. (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos. ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). Si ya me llevo gastao un platal.¡jettatore!. Vale la pena.. qué mal rato hemos pasado. decime.. Medio de tiro pesado no más. ¿De dónde salen a estas horas. ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa.

creo que se ha acostado.. Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas. seguramente la ha encontrado despierta a Lucía.. Don Rufo se sienta al lado de Camila.. PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor.. Felizmente para todos. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen.. sin embargo. Y si se agarran las dos pico a pico. 319 318 antología de obras de teatro argentino ... que es tan estremoso con Lucía. Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque. PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito). Déjalo tranquilo.. No les haga caso.. Necesito que me explique lo de Don Lucas. señora. PEPITO: ELVIRA: Pues es así. ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás.. si te siente no le converses mucho. Leonor no vuelve.¡jettatore!. Sí. Es que esta Leonor es tan cuhete. Cuanto antes mejor. Se entienden tan bien entre ellas. y esté tranquila... todo es alegría. Han seguido la conversación en voz baja.. Voy a ver si está despierta.. Pierda usted cuidado.. Sobre todo. Me ha dejado usted nerviosa. A pesar de todo.. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá.. Pero... pero tenga en cuenta que hay que apurarse. encontrándose Leonor en casa.. ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma. (Se levanta).. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo.. Ambos están sentados. no le moleste usted a Don Juan. voy a pedirle una cosa. Elvira. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena.. Como usted quiera.. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té. ¡No es para menos! (Da una vuelta).. Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. Es una cábula. y temo que el momento no sea oportuno. ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos. (Medio mutis).. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito). ¿Se ha hecho pruebista. Entraré en puntas de pie. Y como eso sucede un día sí y otro también. Bueno... Lo que tiene es una gran debilidad. CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando. porque. (Mutis). no comprendo cómo puede ser eso.. ya se sabe. amigo? ¿Qué es eso. Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido..

. No voy a tomar té. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar. De todos modos.. por el foro (con una bandeja y servicio de té). Aquí está... por la derecha. Dª CAMILA: Vengan a tomar el té.. con eso le llevas una taza a Lucía. (Mutis). (Leonor y Elvira sirven). ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse.. Dichos. ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme. ¿no es verdad. Carlos se acerca a Don Rufo.. quien se va por la derecha).. Y. yo se lo voy a buscar. Don Rufo? Siguen conversando. (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té. gracias. no esperaba menos de usted. Y a ti Rufo. hablando más de lo que debe... entonces. ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico. Juan? Yo voy a servírsela. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. hija. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos. Espérate. LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo. ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre. Nadie le pregunta nada. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. Los hombres se levantan y Carlos mutis. (Sigue hojeando revistas). no te incomodes. y Ángela. (Da una taza a Ángela. DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. ¿eh? ¡No ponga así la cuchara. ¿Reírse? Y. No. Ángela. Ahora caigo en el enojo. ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja. No sabía. Se equivoca. Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar. DON JUAN: Buenas noches. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere... Voy a ver qué capricho es ése.. Doña Camila. CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. es un buen síntoma.¡jettatore!. escuchar y reírme.. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia. (Se sienta). como un ocho en la baraja.. ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que.. ustedes contar conmigo. Leonor! (Va y le toma la cuchara).

. Eran casi fijas y estaba encantado. Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá.. y le prometo que aunque vea lo que vea. pero. Media hora. No sé qué tiempo necesitarán ustedes. que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira. ESCENA I Leonor y Carlos. después de lo que he sabido esta noche. pues! ¿Qué más quiere? (Risas). CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada.. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS.. estamos del otro lado. Aparece Benito. usted de la condición del tordo. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO. BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez. Y usted. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable. Bueno. te estás pasando. Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora.. ESCENA XXIII Dichos. Rufo.. ¿Y?. Pero..... LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR.. no quiero decir una barbaridad.. LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo).... SALE LEONOR. ES DE DÍA... ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que. un rato no más. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas).. (Va a su encuentro). foro. POR LA DERECHA. es que. Aparece Don Lucas.. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato.. ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud. no vuelvo a contarlo...¡jettatore!. Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras. hagamos las paces. Elvira hace señas a Pepito. Pero. ¡Buenas noches! (Mutis foro)..... (Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo. Benito y Don Lucas. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 . Cuente lo que quiera.

sí? Tampoco sabía esto. Pero. PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos.. Para eso he venido. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado.. Esta manera de atarse la corbata trae suerte. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique. ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea).. lo mismo que la tiza en la suela de los botines. Aparece Benito.. En este momento. ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera. Vase Benito.. y a poco Pepito.. Leonor. LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde. estoy seguro de que ya viene en camino. es demasiado temprano. Pero.. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado. lo conozco como a mis manos.. desde la esquina.¡jettatore!. Benito. Lucía no está bien. (Vase izquierda). Vaya no más.. y se queda después tranquila. que me voy. ¿dónde está Elvira? Con la señora... (Riendo) Bueno... LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo. sí. la entrada del jettatore.... Es cierto. (Conteniendo la risa) A ver. (A Leonor) Hay que despedirlo. BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). Este estúpido puede echarnos todo a perder... ¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan. acompañando a Lucía.. foro. (Riendo) Tan es así. yo quedo de guardia. y ahora vengo de tomar un baño eléctrico. (Riendo camina hacia el foro). Se hacen tres rayas y dos puntos. hasta que agarra otra nueva. Pero. aparece Benito. 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 . ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos.. LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!. El señor Castro y Obes.. (Se sienta). (Conteniendo la risa) ¿Ah. Pepito. ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos). Es por cábula. ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano). (Hace ademán de irse). foro. Que pase.. ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té.. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta)..

(Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”. que es un profano. ¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí. (Desconcertado). DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más. ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). (Sonriendo) Lo estábamos esperando.. ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito. (Señala la izquierda). 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 . BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra. (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!.¡jettatore!. (Saluda con gravedad). Enrique y Benito. voy a ver. estaba pensando… ESCENA V Dichos. que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones..... BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. ¿cómo no he de saberlo? Y. Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas. seguido de Enrique.. Con su permiso. (Vase). Indudablemente… pero… Pero no a mí. (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas. DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades. DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted. (Alto). Es claro. a propósito.. (Vase derecha).... ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo. ¿eh?. Ahí está el médico. doctor. ESCENA III Dichos y Benito. Telepático. (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase).

.. 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. señor mío. Leonor. No sé. siéntese... ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente. me dice Ángela que lo vio entrar.. Pero. Por eso. tiene que callarse. Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras.... Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. esperando al médico para tener noticias. 328 ESCENA VIII Dichos. Con su permiso. lo mejor es no sorprenderse de nada. nada.. ESCENA VII Don Lucas y Elvira. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor. ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero. Dígame. Pues.. no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado.. ¿qué le pasa? Nada.. ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro. Elvirita. no se incomode.... la verdad es que no entiendo lo que... (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta.. Estoy muy nerviosa. ¿sabe? No sé lo que tengo... bueno.. (Vase derecha). Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted. doctor? Sí. ¿No le digo que son los nervios? Bueno.. Pero. puede pasar. Don Lucas..... y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante.. ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos. DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor. Elvirita. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!. Me encuentro bien así. Te-le-pa-tía.¡jettatore!. señorita. yo no lo sabía. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas. Pero. no ha venido.. Ahí tienen ustedes... le prevengo que está equivocado. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí.. Enrique y Carlos.

usted no piense en nada. tratándose de enfermedades nerviosas. A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco. un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. Mientras yo no le indique.. Gracias. En seguida. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien.. doctor. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido. ¡Tres! ¡No señor!. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre. ¡Es raro!. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía.. ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso.. Discúlpeme. señor.. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 . me apodero de su voluntad. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí. Hasta ahora. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad..¡jettatore!. el éxito es infalible. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente.. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez. ¿Comprendido? Completamente. Otra vez… ¡Ya!. digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. eran más fuertes.. precisamente. le ordeno que se cure… y. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas. Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna...

ja. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido. DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver. Vanse. amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia.. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. ¡Hemos concluido! Pero. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos.¡jettatore!. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. ¡Qué no puede ser!. ¡perfectamente! ¿Está. no… ¡no puede ser! (Se ríe). No me explico la causa. señorita. no. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja.. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy.. no perdamos tiempo. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero. señor. hombre. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted.. Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí. Bueno. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero. hombre. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. ¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez. No tengo para qué ejercer… Basta. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos. ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión. No sé qué más quiere. basta. señor. no. voy. hombre. sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené.

señor: uno… pensé en el uno. Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. estese quieto. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil.. y a dársela vengo. no faltaba más! Tiene usted un noble corazón. ¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle... ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no. Carlos da pequeños saltos. Leonor.. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. con la mirada fija en Don Lucas. ja! ¡Qué esperanza! No. (Le toma los brazos). no piense en nada. Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja. ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma. ¡Carlos! Le debo una explicación. ESCENA IX Don Lucas. amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah. Se la da. Pero. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique.¡jettatore!. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo. ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces. Don Lucas. absolutamente. (Pausa). Carlos. Una palabra. Bueno. Sí. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No. Entréguese por completo a mí. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí. amigo. ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero.. Carlos retira la suya bruscamente. Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa. hombre! No se preocupe de esas zonceras. Quieto.. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno. ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. señor ¡yo!. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya. sí?. Carlos. ¡ya!. hombre! Es tal como se lo digo. ¡Ya! Uno. He sido un grosero con usted y no me lo perdono.. Deme la mano. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento.

sí. óigame… Cuando yo me retire. es un buen muchacho y nada más. ¿Gran sujeto? No. hombre. ESCENA X Dichos. y conversemos… Carlos permanece rígido. Don Lucas lo hace. Ahora. júrelo usted en una forma solemne. Aténgase a las consecuencias. no. ¡Pobre muchacho!. Y. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá. Soplándole se despertará… Y antes de irme. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!. en cuanto a eso esté tranquilo. tener el convencimiento de que nadie sabrá.¡jettatore!. y éste debe de ser una de ellas. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No. ¡Si es cierto que tengo fluido. Carlos lo sigue saltando. Venga para acá. Nadie lo creería. No olvide usted este juramento. ¡Oh. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora. seguramente. Lo hace. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica. señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). Póngale un dedo delante de los ojos. de algún gran sujeto. Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. señor. por ahora. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad. Enrique y Benito. Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. señor… No.. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). ¿qué hago? Camine retrocediendo... ¿No me da usted la mano? No. Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones.. ¡No. ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más.. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!.. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis). le sopla usted a ese hombre en la cara.

A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras. no. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte). y de pronto ya no supe lo que me pasaba. ¿si habrá visto algo este cernícalo?. (Asoma Benito por el foro).. Pero.. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. hombre.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No. Acérquese. ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor. sí! Estaba pensando el número seis. ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise. DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!.¡jettatore!. hombre! ¿Qué significa esto?. Don Lucas. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. No ha vuelto. y al contemplar la escena huye asustado. señor. señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra.. Es verdad… tiene razón. BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho. DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero. (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara). (Comprendiendo). ¡Hum!. señor. no piense más.. Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah. Escuche… ¿Usted es español. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No.. ¡a mí no! ¡soy un padre. no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito. hombre. ¡Levántese!.. Míreme a los ojos… ¡Así no!. ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). piense en un número entre uno y diez.. ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse. no? Sí. bah. ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 . un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. En ese momento aparece Benito por el foro.. (Le tiende la mano). ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada. entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah. (Mutis). ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted. de todos modos. (Por las dudas sería mejor dominarlo). ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí.. señor.. ¿Me desmayé. ni una palabra de todo esto.... Hasta luego… (No toma la mano de Carlos). Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego.

Leonor. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?. vamos. no sé qué… A ver la receta. no más… No necesita receta. (Le sopla el brazo). Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese. no es nada… No hay que alarmarse. (Se la entrega a Don Lucas). Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido).. Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. De pronto. no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. Vaya para adentro. ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos. Benito.¡jettatore!. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. Ya vienen la señora y Lucía. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”. este hombre es un torpe. Doña Camila y Elvira. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . Es un apunte. seguramente. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento. señora. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes.. DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. sin razón ni motivo… Sí. ESCENA XII Dichos y Leonor. DON LUCAS: Efectivamente.. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. sí… no me sorprende. Mutis de Benito. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías. Me parece que es un tónico..

No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. Lucía. (Aparte) ¡Muy cómodo!. Vete nomás. Se sientan. ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe. Buenas tardes.. Pausa. por eso me río. (Medio mutis). ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha... si lo hemos aliviado.. señora. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa. por derecha. No. Bueno.. señora. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre. porque se quejaba de dolor de cabeza. DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 . Don Lucas. Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí. más tarde me avisas cómo sigue. ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. ESCENA XV Dichos y Ángela. si el pobre es casado y con hijos. señora… es que no ha de ser nada. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer. Ángela mutis. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. ESCENA XIV Dichos y Lucía. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. debe mandarlo al hospital.¡jettatore!.. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor. gracias. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente.. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?.. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé. En ese momento sale Ángela por izquierda. señora.

DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. y a gritos le pide que no lo mire. ¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . y en mi nombre y el de tu madre se la concedo.. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre. Leonor y Lucía. no te digo! (Llora). mujer? Así me lo acaba de decir Petrona. DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. Usted lo tiene. Don Lucas. ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano. el cual tiene clavada la vista en Lucía. Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. Es que Elvira está en lo cierto. yo no sé qué va a pasar. de pie. que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro. (Pausa corta). DON JUAN: TODAS: Buenas tardes. ¡No te digo. Aparte). ¡Pero. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto.. que le perdone y no sé cuántos disparates más. dan gritos de asombro. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. (Mutis por foro). Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos. ¡Pero. Elvira. Ahora está delirando. Buenas tardes. mamá. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. yo no lo he visto. ÁNGELA: Ahí está el señor. ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. Don Juan y Don Lucas.¡jettatore!. (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. mamá. Con el permiso de ustedes. dice la cocinera que Benito sigue mal. señora. ten juicio. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira. (Mutis por la derecha). y dice que haga el favor de pasar al escritorio. Elvira. ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe.

. ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname. Pepito! ¡Al contrario. Ya estoy tranquila. Confieso que no lo entiendo a tu Pepito. Lucía! Lucía y Elvira lloran. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas). amigo. Así que ya sabe el remedio para otra vez. Don Rufo. (Mutis derecha. (A Don Lucas). DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro. lo comprendo! (Aparte). ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha). pero fuera de aquí. y al ver a Don Lucas. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. no tengo nada. Aquí me tiene. ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. Perfectamente. retrocede hasta la puerta del foro). El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio. hijita? En cuanto supe que usted había venido.. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya. hombre. espéreme en el escritorio. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. Es la emoción. ¡Sí. todos la rodean. Buenas tardes.. Muchas gracias.. lo que es la enferma de anoche ya no se muere. ¡Pero papá! (Llora). ¡Vaya un hombre original éste!. Ángela y Don Rufo. Voy en seguida. en el patio de los pavos. PEPITO: ESCENA XIX Dichos. ESCENA XVIII Dichos y Pepito. PEPITO: DON JUAN: Bueno. la cual hace mutis enseguida). papá. No hay nada.¡jettatore!. ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 . caminando de espaldas a la puerta). (Entra acompañado por Ángela. ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada. yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. Por lo menos. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden.. Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero.. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos). ¿Ya estás bien. DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. Don Rufo. DON JUAN: ¡Hola. sané. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante. Cuestión de temperamento. Lucía. entonces.

Siéntese. La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 . Es cierto. No. hijita… ¡Como son en italiano!. Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. ya sabemos que usted es aficionado “al canto”. ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo. (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. muy poco. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí. Voy poco. (Risas). (Aparte) Qué lástima. no he estado. que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo)..¡jettatore!. en el escritorio. ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan. ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena.. ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas). ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo. Don Rufo.. ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?.. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende. (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). Está con gente. Leonor. y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera. (A su espalda) Y. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder. le rompo el alma! Y usted. se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo.. amigo. de las óperas que ha visto... No sé en qué… Cuéntenos algo.. Lo que usted no se queda atrás tampoco. hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo. Si no las entiendo. ¡me gusta mucho!. (Risas). Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí. Don Lucas. Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo). Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra.. DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo..

Entra Carlos. Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí. buenas tardes. Que le vaya bien. por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea)..¡jettatore!. (Sin tomar la mano). Don Rufo… (Le tiende la mano). amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil. (Vase). sino que lo destinaba para marido de mi hija. pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). Don Lucas. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). Me voy… A los pies de ustedes. ¡Es un ridículo insoportable! Pero. ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. ¡Qué disgusto tan grande. señoras: hasta luego. y a poco. Lucía. Juan… ¡fíjate en lo que dices. señor. (Pausa). ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano. (Aparte). ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. comadre. DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego. Se levantan todos. qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. Entran Leonor y Lucía gritando. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 . DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección. Carlos.. (a Leonor). tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. entonces? No. Juan. (Mutis). (Corriendo a la habitación). Leonor y Lucía se ríen. dicen que es así. niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. Dª CAMILA: ¿Qué es eso.

No tenemos un solo momento de tranquilidad. DON JUAN: que es lo que menos importa. no las veo. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero. Yo. por lo menos en una proporción que alarme. La seca está haciendo estragos. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!. Yo no sé. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada.. pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores. Juan. Juan. ¿qué estás diciendo. DON JUAN: Pero.. Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto.. Vamos a ver. pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal. Juan.. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 . En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. como si no fuera bastante.. Juan. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa. SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO. puros disgustos y malas noticias. cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra. ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. Comprendo que la pobre sufre.. pero. Elvira ¿para qué hablar?.. somos la gente más infeliz de la tierra.. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. el desgraciado Benito.. Lucía. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte. Camila. que de sólo verla da pena. mujer. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada). Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta). preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN. pálida y triste. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede. ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. ¡Pero no exageres. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente.. Pero. ¿Qué significa todo esto. no digamos. a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece.¡jettatore!. Pero.

papá. ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería.. ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. papacito. Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. ¿Usted también? Pero. señor? Es contra la jettatura. (Lo abraza). DON JUAN: Lo que tú necesitas.. Camila. déjame. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. papá. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía. no los aumentes todavía. No te vayas enojado. (Tomándole las manos). ¡Si es muy bueno! Mira.... dígame ¡so pedazo de adoquín!. Tras tantos disgustos como tenemos. Juan… (Saca del bolsillo un fierrito).. ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres. hija. Buenas tardes. No. ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila. no.. Juan: un fierrito.. Dª CAMILA: (Se levanta). Buenas tardes. es contra los jettatores. Ya vas a ver qué bien te pones este verano... DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto. mejor es que no continuemos. me lo saco. De todos modos. ¿Quieres que me lo saque? Mira. perdóname.. Con eso no hago daño a nadie. hijita.. es una temporada de estancia.. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también. papá.... Pero ¿qué tienes en la mano? Nada. (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura). Lo único que yo digo. papá.... ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero).. No seas malo. No te disgustes por eso.. Tengo que hacer.. DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. por las dudas. dormilona. (Le suelta la mano). ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 .¡jettatore!.. ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura.. ¡por favor! No digas más. Juan.. no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo. LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela.. me voy. y me quedé acompañando a Elvira...

Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos.. (Pausa corta).. no es posible vivir así! (Se sienta). LEONOR: LEONOR: (Por foro)... que antes no se conocían. tan bueno como es! Pero. Vamos. qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!. Ahora. ¡Pobre Pepito. ánimo. Dijo que volvería. GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas.. ¡Pobre Don Rufo. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. Hace cinco días que no se lo ve por acá. Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. Es necesario defenderse contra la jettatura. que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien. Tenga confianza. ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero). cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es. sin embargo. señora. un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida.. ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre. ¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. No hay que dejarse abatir. llorando. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor. no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. LUCÍA: A mí también. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía. Ángela mutis foro. señora.¡jettatore!. hija. sin embargo.. ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo. y que lo hace adrede… Se sientan. Como tiene que ocultarse de papá. es necesario. la pongo de patitas en la calle. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito. víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos. Pausa. Indudablemente. y. El buen tiempo volverá.. obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga. ¡Buenas tardes! (Besos). mamá. ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro). no hay remedio.

Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. gracias. le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro. un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. ni Pepito huyendo. ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). hija. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. el hombre. nada más que regular. GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. ¡Y siendo el causante de tanto desastre. ni Elvira enferma. (Llora). Se sientan. precisamente. así es. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. ni Don Rufo resentido. señora.¡jettatore!.. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. LUCÍA: ¡Oh. ni Carlos ocultándose. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes. no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente. ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . Y a la pobre. El día menos pensado. uno de ellos pisa mal y. ¿Y usted? Regular. de rabia. llorando como llora ahora. y entonces. Cuando yo pasé. Por fin. no se ha hecho para mí. Buenas tardes. ¡No sabía nada! (Ríe). en ese instante. ni usted. Acabo de recibir una impresión espantosa. ni Don Juan agriado. parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya. ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. señora. le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). cada vez que la mira. nervioso. con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo. (Ríe). Don Lucas y Ángela. ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro).. me vendo. Adelante. se tragó una espina. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes. Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor.

la única… Y tengo bastante. Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos. ¡Ah! sí. crean ustedes. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . sí. sin importancia… Caídas de caballo. vamos a darnos un poco de importancia. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria.. a usted.. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas. Don Lucas. ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. (Alto) ¡Ah. María y José! (Persignándose). sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús. choques de carruajes… En fin. entonces.. ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. Pero. señoras… Es la emoción. pero vulgares. la emoción. ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí. Don Lucas. lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. Pero en otra sí. casi peligrosa. se lo aseguro a ustedes. Don Lucas. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante. Don Lucas… (Aparte) Bueno. ¡Dios mío! Pero. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento.¡jettatore!. tuve una participación activa. hace muchos años. Don Lucas. Y. Pero. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar. ¡créamelo usted! Pero.. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe. Nunca he visto matarse a nadie en esa forma.

No somos sordos. Juan y Carlos. Sentados sobre el césped. Era un perrazo enorme. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. ciego de coraje. ¡No. Yo acompañaba a una niña. con los pelos erizados y la boca abierta. mujer. ¡mentiroso! Mutis por foro. no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). dio con ella en tierra. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. Yo también te lo suplico. entonces buena amiga mía. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos). bueno. tranquilízate. Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. nada más que amiga. LEONOR: DON LUCAS: A ver. Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas.. Mutis Ángela por izquierda. no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. que no venga! Entra Ángela con un frasco. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. acaba de salir. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 . Hice un esfuerzo supremo.. Hubo un instante en que me creí perdido. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. conversábamos. ESCENA VII Dichos. Después del almuerzo. agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado. ¡De pronto. DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. Ángela.¡jettatore!. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. con verdadera desesperación. ¡Qué no venga el médico del jettatore. y al parecer en extremo manso. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela). Ambos rodamos cien veces por el suelo. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro. pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. ¡Era la lengua de aquella furia. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo. ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua... al acariciarlo. Juan. nos habíamos dispersado formando grupos. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua.

no es este el momento de tratar el asunto. porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. No siempre. Al entrar Don Lucas. ¡Por un capricho! ¡No es posible. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. ¿tú también? ¡Pero hija. Ve pronto. Camila.. Las señoras salen corriendo y gritando. sin embargo. (Mutis Ángela.¡jettatore!. y vea. Sí. Se ha recostado un rato. papá. Cálmense.. Juan… Gracias. ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. hombre. Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. Calculen ustedes mi situación. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien. ¿no ves? (Camina). ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero. tío.. déjame! (A Camila). por izquierda). DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más. Carlos hace mutis. Yo. vamos. pero con tino. ¡Ese hombre es jettatore. Estas mujeres del día. El médico va a venir. papá. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien. Carlos y Don Lucas. Sean razonables. no volvamos a las andadas! Sí. Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso. Elvira. si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. a poco. no dirías eso. Juan. ¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. por izquierda.. por izquierda. muchas gracias. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo. ¡Déjame.. (Lo abraza). ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos. No se trata de caprichos. Felizmente son cosas que no tienen importancia. Es lo mejor. papá. CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan. es cierto. Mañana conversaremos. eso es lo que harás. ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia. es inútil. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .Carlos. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo. no digas eso. La pobre no está para sustos. son un manojo de nervios.. (Lo abraza). Que vaya Ángela. amigo Don Lucas. ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). y con ellas no se gana para sustos. (Por foro) El médico se fue. pero ahí sube Don Lucas. Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. Siéntese. llorando). señor. pero sin decirle.

Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí... ¿quiere decirme. Les llena la cabeza de ideas ridículas. acaba de llegar este telegrama de la estancia. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto. No deja de ser casual. Puerta izquierda... ¿eh? Es cierto. las aterroriza. 367 366 antología de obras de teatro argentino . se lo repito. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía.¡jettatore!. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé. ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No. no.. No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos. Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes. pero. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero. todavía no puedo hablar. en este caso… Y. no puedo hablar. señor. y ahora éste. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. entonces. con una mala noticia. DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte. usted. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero. CARLOS: DON LUCAS: Tío.. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero. sino que declaro que es cierto. tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!. manteniéndolas en una excitación constante. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. tiene también sus grandes ventajas. ¡qué coincidencia!.

.. no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 . por favor! (Por izquierda. Pero... ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo. me duele la pierna. sí! (La besa). ¡Buenas tardes! (Mutis foro). ¿qué sucede? (Lee el telegrama). Carlos. ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe).. Si yo sé. tan. déjame! ¡Sí... no veo razón para estos arranques de mal humor tan. Carlos. ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta)... Pero. no! (Toma su sombrero y su bastón. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos. Pero. Carlos.. ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba.¡jettatore!. saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan). casual.. ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más.. ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso. entonces. ESCENA XII Carlos y Lucía. rubia. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. con todo. ¡Ahora. me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna.. (Mutis izquierda). rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno. DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver.. ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que. Se ha incendiado el galpón nuevo. ¡No! ¡Por Dios... basta. lo que quiere decir ese uno.. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta. mi vida! Después no volveré a pedirte. ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe).. quemándose seis carneros. ¡Con su permiso! (Mutis izquierda).. LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas. ¡No.. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno. Sale rengueando). ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah... Aparece Leonor. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos). Pero.. por lo que más quieras.. Desde el primer momento se lo dije.. LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr.. rubia. no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo. ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material..

Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado. Ya van a venir. vaya. Carlos.. mientras creía inventarlo. y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables. ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero. Lléveme las valijas al coche.. Vaya. (Mutis por foro).. ríase no más de la jettatura de Don Lucas. Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá. Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto.. ¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres.. Elvira. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento. tía! No ha costado poco trabajo. ¡Leonor! Se besan ambas.. Sí.. Don Juan. Las proezas que él hizo serán mentiras.. déjame que te abrace. ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante.. ¡Que jubileo! Pero. Sólo faltan las campanas para repicar.. LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal. que ahora resulta cierta... no puedo más. tonta. déjenme que me siente... ESCENA XIV Dichos y Doña Camila.. con valija.. (Cuernos).. ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe). ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina. hija. No.. Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba. Ángela. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado. creyendo que se trataba de una farsa tuya. LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos. PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 .. hijo. Sí.. ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito. ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas... Ahora le diré que vaya. primo de Ángela.. sí. Pepito y Ángela (con una valija). se acabó. (Risas). DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela).¡jettatore!.. (Lo abraza). Eso es broma. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo. es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!...

vamos. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya. si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas. Sí.. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore. etc.. ¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. De los de trencita. Te acompañamos hasta abajo. etc. CARLOS: Apareció y dijo. Tráeme helechos de la sierra.. ¡Qué animal! Mucho juicio. Bueno. Carlos. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco. ESCENA XVI Dichos. tenemos que conversar.. (Acompañándolos hasta el foro). pero es mejor. ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 . chicas. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. se puede decir… Hace pocas noches. Bueno. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted.. Pepito. Buen viaje y hasta la vuelta. Bueno. Oye... ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito..¡jettatore!. Dicen que la gordura es guiñuda. No andes a caballo. ya es hora de que me vaya.. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos. Pepito. Continúe.. Preso. ¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila). bueno.. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela. quédense ustedes con Carlos y Pepito. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero.. ¡Tanto gusto. Pepito. siga: no haga caso. Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora. sí.

cobrando de un lado. luego Ángela. en el pelo lustroso. pero. Para mejor. Basta. No me hagan entrar en aprensión a mí también. en lo amable. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. ¡Cero! ¡Sale el cero. con tanto frío!. Don Rufo. por lo menos. Durante dos horas no acerté una sola postura. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 . (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. PEPITO: En los ojos. es verdad! No nos habíamos fijado. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo.. me callé. De pronto. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. ¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. Largan la bola… y rumrum. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore. en esa forma no ganaba nunca nada. amigo.. Continúe. ESCENA XVII Dichos. De esa manera no podía dejar de acertar alguna. ¡Cállese.¡jettatore!. Es cierto. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor. ¡El hombre no quería después soltarme. La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes. amigo. De balde hacía todo género de combinaciones. desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. pues! ¡Ay. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. ¡nada!. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. cincuenta al negro y diez al cero. pongo cincuenta pesos a colorado. ¡Quién sabe qué noche le hará. cada vez más negro.. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. se me ocurre una idea. tenía la esperanza de quebrar la jettatura.. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro. pero de miedo al escándalo. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad. cuando hice mi parada. no más. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. ¡Y me dio mucha rabia! Entonces. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas).

¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta. tía. o. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido.. ¡que no entre aquí! No. Así parece. comadre? En la estancia. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero. mejor dame un garrote! Vamos.. si es natural. Pues no lo parece.. y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos..¡jettatore!. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo.. comadre. Pepito... ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien... ¡Oh.... será bueno. ¡No. ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten.. ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo. No. ESCENA XVIII Dichos y Ángela. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro). ¿en la azotea? Sí. debe silbar contra el viento.. ¡Pero. por izquierda). ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo. Don Rufo. Acaba de irse. DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior). pero lo que es yo no hablo con él. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero. hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan. si tampoco quiere entrar.. (Mutis con Carlos. en viaje para la estancia. toque fierro. Está en el escritorio... Me preguntó por el señor. Hagan lo que quieran. toque. ¿Conmigo? ¡No. Don Rufo! Vaya. no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero. No hay para qué agitarse. no embrome.. ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo.. Don Rufo.. 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 . señora.. calma.. mejor dicho. no lo sabía... Óigame. Pues. ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo). Pues. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay. al fin caras alegres. mamá. por Dios! Calma. Entonces.

Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro. Pero. decime. ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha... 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 ... ¿era jettatore. tiza en polvo. CARLOS: ¡No sé. ¡pronto! Mutis Ángela. Entra Ángela y desaparece por el foro. (Vase por derecha).... Nuez moscada. (Vase por derecha). Entra Lucía por el foro y sale por la derecha. che. llevando un montón de objetos en los brazos. LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro). (A Leonor. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. por foro.. (Vase corriendo por foro). Entra Leonor por la derecha. LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha). ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro. con un paquete en las manos y sale por el foro. PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga. ahora está condenado fatalmente a serlo.¡jettatore!. por la derecha y Leonor por la izquierda. Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. con una toalla y sale por la izquierda. y me olvidaba de lo principal. ¡Caramba!. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta. DON RUFO: (Se sienta). voy a traer. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. Vamos a avisarles. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé. ¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha. ESCENA XX Carlos y Don Rufo. Yo tengo. Entran simultáneamente Lucía. de agua en el zaguán. si antes no lo era. Usted prepare un brasero con carbones encendidos.. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!.. CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas. ¿Y nuez moscada? Voy a ver.....

¡jettatore!. una vez hecho. con la valija. la rehabilitación es imposible. yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan... ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado. DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos). ESCENA XXII Dichos y Don Juan. Leonor.. Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto. Don Rufo. pero. ayudado por Ángela. llevando. un brasero humeante.. ¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore. Los siguen Camila. por el foro. Lucía y Elvira.

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. ALBERTO OJEA UN DIARIO. EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO. al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto. EN OTRO. (Después de desaparecer José por izquierda. Entra José por primera izquierda. Hace un gesto de fastidio. EN OTRO EXTREMO. Alberto vuelve a tomar el diario.. sin dejar de leer la carta. mientras entra José por primera izquierda. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor. ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. Alberto sigue leyendo la carta. ENTRA UN CAMARERO. ¿Espera contestación? No. (Se aproxima a Manuel y Ricardo). En este momento Ricardo. ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja. MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal. señor… La dejó y se fue. (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). MANUEL Y RICARDO.bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. sin que Alberto aparente oírlo). a Manuel y Ricardo. disponiéndose a seguir leyendo. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO. de mal modo) Este café está frío. En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. ¿Estaba Enrique? No lo vi. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). FUMAN. 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . el café… (Vase por izquierda. (Entrando por derecha) Buenas noches.. (Vase el portero por derecha). (Se la entrega y vuelve a salir por derecha).. (Sonriendo) Pero. con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. (Guarda la carta en un bolsillo). Siguen hablando en voz baja. Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros.. ABURRIDOS. Entretanto.

(Vuelve a su anterior posición). Dígale que dentro de un rato iré. trayendo en la mano una caja de cigarros.. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora. mientras Carlos se dirige hacia Alberto. siempre sentado) Sí. CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche. PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda. RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos.. desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. (Sigue su conversación con Alberto). ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda). Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. (Desde lejos. Entra por derecha Luisito. Ricardo y Ernesto.. Entran por derecha Pedro y Carlos. (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto. donde se pone a hojear una revista. Mutis José por izquierda. ¿Qué?. señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros). Siguen conversando. que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. Buena suerte. hombre… danos la revancha del partido de ayer. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos). ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer. Ricardo toma un cigarro. ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel). (A Luisito) ¿Usted tampoco juega. Entra el portero por derecha. Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj). Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá).bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. a José. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). el primero se une al grupo que forman Manuel. (Haciendo un gesto) ¡No embrome. (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos. 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 .. Entra José por izquierda.

que anda tan preocupado? ¡Bah!. después de entrar por derecha) Ahí está el coche. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. Manuel los mira salir. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha). (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. (Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto.. SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José. ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto. ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo... Luisito vuelve a su anterior posición. SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto.. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha. Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado. 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 . Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. PORTERO: SAMUEL: Señor.. Se dirigen a salir juntos por derecha. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa. la señora está en el teléfono. MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano. en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve). Te llevo. ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. señor. señor. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto. ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha). (Vase por derecha). No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero.. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. (Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. (Se dirige a izquierda).bajo la garra JOSÉ: Sí.

¡Mire que ya se sabe!. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie). MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?. conteniendo la risa) Y. señor. Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah. LUISITO: LUISITO: (Al portero. Pedro y Manuel ríen con fuerza. (Aparenta contrariedad) ¡No. pero se detiene. se sienta en la posición que estaba). JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. Mutis José izquierda. ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso.. leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido.. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto. ¡Ah!. entonces.. (Vase por derecha.. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). (Vase por primera izquierda). Luisito. (A Pedro y Manuel) Y nosotros. (Muy serio) Cuidado. antes del mutis) Pero..bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha. Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo). señor… anda bien.. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 ... Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada.. a quien habla en voz baja.. hace como que va a hablar a Pedro. como si no se resolviera. PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí. no! Es que estos LUISITO: (A José. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie. con aire de importancia. No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose. Mutis José por izquierda. hombre.. pícaro!. le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio. José se dirige en silencio hacia izquierda. MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos.. ¡ah!. desaparece nuevamente por foro.. furioso) ¡Que revise. donde se cruza con Miguel que entra).. (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos. hombre!. (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. ¿eh?. dígame. Después. intrigar.

El portero vase por derecha... ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda. José. José mira sin comprender.. tomándole del brazo.. (Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo.. dígame. Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall). en el fondo de la sala correspondiente.... (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!.. sale por foro izquierda. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. sigue con la mirada los movimientos de don Samuel. mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado...bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero.. SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted. Pedro sonríe. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro. mientras entra Simón por foro izquierda. no contesta. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. ¡qué calamidad de individuo!. entonces? (Mueve los brazos en el aire). (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared. esta casa!. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones). medio dormido. PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta. CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. que. se acerca a Simón. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro. Carlos y Pedro ríen. Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio. ¿qué son?. ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir). ¡Ay. SAMUEL: MANUEL: Pero. Por foro izquierda entra Pedro riendo. viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once. ¿qué son?.. hombre! (Mira con fastidio a Simón). (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie. quedando ambos a la vista del público. Samuel. atolondrado.. (Con voz contenida) ¡No vas. ustedes ahí?. Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 .

.... ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú. vean!... Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga. ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa.... ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!... ¿Dónde habrá ido.. Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan. (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero.. 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!. portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja).. (A Manuel. en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie. Muchas veces he pensado en hacerlo… pero. muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero.bajo la garra Portero va hacia la derecha. a Carlos) Pero. ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos.. es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha).. Todos ríen.. (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!. ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto. con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!. ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros. ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero. que tienes confianza con Luisito... MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!. Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas.. (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!. ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia. Luisito en un coche con una mujer. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!. ¿sabes que tiene razón?.. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!. SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!.. por supuesto. debías recomendarle mayor prudencia.. Once de Septiembre!. riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero)...

¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos... ¡qué fastidio!... disculpe!. ji.. ¡Qué está usted roncando! ¡Ah. a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!. no seas exagerado. hombre!... déjalo que se queme no más. cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji.. Y. que ya van a cerrar la puerta. CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal. ji!. ¡Pero... don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!.. Averíguale al mozo de la partida si hay asiento.. ¡Me dejan solo!. SAMUEL: Pero.. ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!. no seas zonzo!. ¿eh?... ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma.bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro..... ¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha. hombre. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa... ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. don Roberto?. SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias. eh!.. DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo. Ya sé… Entonces... ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh... No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro.. ¿Qué nos importa? Ruido dentro... De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto.. ¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!. ¿Qué hay?. Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos…. amigo. ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?.. don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene. ji.. ¡Ji..... ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino . Pero. ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!.. Deben estar los muchachos cenando.. ji!. ¡Miren que gracia!. ¿Qué?.

bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. ji! Entra Ricardo. señor. ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches. ji!. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji.... hombre. ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. ji.... ji. verdad? Sí.. hombre. ji!. Pues. Vamos... hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!. ji. ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 . ji. ¿Qué será? ¡Ji. ji!. ¡Ji... sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto. Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas. ¡Es que no puedo!. hombre.. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané.. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. ¡Es curioso!. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré. ¡Ji. déjense de zonceras… ¡ji... ji!.. ¿Sí?. ji. ji... ¡Pero. ji. ji!. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted. ¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji.

¡Lo que pasa siempre! ¡Ji.. ¿cómo se llama? ¡Ah!.. ji!... ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado.. ¡Es un visionario! (Entrando... con Adolfo) ¡Qué noche!.... ¿Sí? ¿La mujer de quién?. la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro. ¡Eso es mucho preguntar!. ¿Quiénes serán?.. ji!. ji. Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él.. ¡Es particular!. esta noche. ¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte.. ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido. ¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero..... ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!..... ¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?. He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más. ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?. ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social. ¡Ji..bajo la garra ERNESTO: Pues... ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino . ji. ¿Muy amigo? Íntimos. Hasta luego… (Mutis)... para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?. ¡Pero si no hay que hacerle caso!.

.. ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?. ¿Sí. eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!... Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!. buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!. ¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño. ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas.. Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero.... ji!.. No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón... ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años.. ¡ya está! Es claro.. Entonces.... ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. ji. que vuelve) ¿Qué tal?. entonces? ¡Psh!.. ¡ji... Naturalmente. ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven..bajo la garra ROBERTO: Sí. ¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!. Con tanta práctica… ¡Imagínese!. ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 .

. Puede ser… Hagan la prueba… Pero... Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes.. el amante? El amante… joven... vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino . ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí. ¿si acierta? ¡Qué gracia!. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No. ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro. nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada. ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!. hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal. ¡No digan sonceras.. Bueno.. ji!. ji. pariente.. ji.. Al fin. no tiene duda. don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada. sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!. ji!. ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón. ji.. señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah. a ver… El marido… muy joven.. ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!. El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!.. pelo castaño.. ¡Desde que se le llama a su juego!.. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja.... hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!.. JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver. ji... ¡Y es cierto!. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No. hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas. recién casado..

salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso. No. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo. ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero. ¿A usted? Por lo menos. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!. Pues. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hombre prudente. La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse. ji. ji!. ji.. ji! Pero con reserva. no se sabe si por sospechas o por qué.. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica. quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual..bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!.. ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado. Era la carta de ella. Entran Ernesto y otros socios. estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe... yo creo que sí. Pero.... muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji.. ¿Qué te parece la noticia?. señor. JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces.. ¡Qué sabe usted. ¡Claro!.. ¿Cómo. dándole la cita… Y él. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia. venimos a lo mismo! No.

¿No ha venido Alberto por acá?. ¡Pues.. Pregunto si no ha venido Alberto… Pues.. hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?. ¡Entonces. no meterse!. CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches... ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos. ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO. ji..bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años.... QUE SE MANTIENE DE PIE... ji!. señora… antología de obras de teatro argentino 411 . amigo!. no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?. Entonces. Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No. Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos.. entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto. ¿Desde antes de casarse....... ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció. A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA. (Pausa).... entonces? Desde mucho antes… Pero. APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN. ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!. no lo hemos visto… No. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji. ji. entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique. Vanse los dos... ¡Ah!... ji. ¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos. ¿Qué les pasa?. hombre!. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí. Ahí está… ¿Y entonces?.

... mujer!... Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!. ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia. ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí.. hija.. ¡el famoso club!. sí… hija. Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!. ¡Vaya ¡Como si no te conociera!. ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?.bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?. señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!.. ¡Calavera!.... El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?... Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 . ¡Hipócrita!. Aparece Samuel por izquierda.... ¿La crema para el chocolate?.. esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!.. Tú andas en malos pasos.. Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!...... señora (Se inclina y se va por foro).. ¿Enamorado de Elena?.. (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!. (Afligido) Pero. por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!. ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!.... en traje de calle y sombrero puesto.. das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero.. ¡A las dos de la mañana!.. si ya sabés la causa… No podía venirme.. ¡Ya salió a relucir el club!. ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería... (Humilde) ¡Pero.... ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?. hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero. Señal afirmativa de Juan..... por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!. Titina.. por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí. Esa es la gran tapadera de todos ustedes.. Ya se lo he dicho... mujer… ¡qué quieres!. ¡Viejo verde!... Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí. oiga… Éste se vuelve.. ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro....

. empacada... no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!. (Viendo que continúa enojada) ¡Pero.. ¿a que sí?.. (Muestra la cartulina). Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver. ¡No digas eso. mujer. a ver… (Trata de tomar la cartulina). aproximándose a ella) ¡Vamos. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta). muchacha!. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda. señora. por Dios!. Levanta la cabeza.. (Muy meloso. señora... Anita evita cada intentona cambiándola de posición. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá. que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor. así… (Se inclina con intención de besarla en la frente.CARMEN: (Bruscamente.. meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?. ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta). (Tomándolo) Pero. (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?. (Sonriendo) ¡Ah!.. ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego. CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien. ¿Ya se ha vestido? Sí.. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro.... SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino .. Titina. GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido. al fin).. ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador. trayendo en la mano una cartulina envuelta. pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así. vamos!.. ¡Sé Muéstraselo a tu padre. ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está. déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca. (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!..... Vase Rosa ¿Me llamabas. Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico. pero lo interrumpe un amago de estornudo. ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste.. CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!. mamá? Sí. Sé razonable… (Viendo que... hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando.

señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!. pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía.. (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar. furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro. La boca. pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto. Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos.. ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente). CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . con aire resignado.... SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho... (Se lo saca de las manos)... mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos).. por la izquierda.. (Indignada) ¡Ordinario!.bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo. ¿Por qué no eres tú?. Luisita… (Le señala otro asiento). Samuel. ¡Vamos a ver!.. aquí. Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está. ¡mal padre!... ¡ridículo! Vase Anita llorando. (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír). ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!. CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!. SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero.. Mutis Lucas por foro... mujer!. don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse).. hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?. (Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?.... (Amable) ¡Luisita!... se saca el sombrero. Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas. Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!. Quién sabe qué… Siéntese. ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero.. ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina).. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa). ¡Viejo presumido!. CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted..

señora?.... me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso.. hija! Tratamos de ¡Oh!.. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años.. ¡Ah!.. (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso.. don Samuel… Hay CARMEN: que someterse. (Por decir algo) ¡Phs!. CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted. se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata. pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!.. 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa.. Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí. mi marido? Seguramente. por Dios!. ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah. Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho. sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!.. ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?... (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!. tendiéndole la mano) Discúlpeme.. como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo. ¿Entonces verá usted a Ernesto.. ¡No vale la pena!... haciéndole notar la inconveniencia de su actitud). (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo. Samuel hace un gesto de conformidad. ¡es inútil!..... Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa. (A Luisa.. a Samuel) Ya lo ve usted.. ¡Al contrario!. un chalecito… (Sonriendo) Pero. En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo.. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?. ¡Una temporada tan corta!... señora. señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?.... SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!... ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero.bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir.. Pues.

(Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita. entonces. hija.. LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes. señora!. ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!. mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa.. ¡Tanto gusto. Si medio club lo ha presenciado.... ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!.. 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí. Dentro de un rato… (Vase por foro). EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla)........ (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene).. ¡Lo sabrá… lo sabrá!.. sí. después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí. que al verla se pone de pie.. ¡Qué quiere usted que sospeche!. que se deja ver y desaparece.. seguida de Lucas. Usted sabe todo lo amiga que es de Anita... (Va hacia el foro). LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!... ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan. ¡Es un infame… un gran infame!. Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido.. (Mientras va por foro estornudando) En seguida..bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar. (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos)..... se comprende.. Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?. Hay momentos en que saben… Aparece por foro.. (Con amargura) ¡Ah!. me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino . ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo. qué hace?. María Eugenia. (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque. CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!. (Con intención) ¡Oh!.. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!. ¿No sospechará nada?. (A Carmen) Hasta luego. don Samuel. ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. (Apresuradamente. María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa). ¿Cómo está.

. cuando se trata de hacer daño.. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!.. bruscamente y con intención) ¡Es verdad!. El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero.bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. No. hijita! Pero. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa.. señora.. tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena. en la ópera... Al ver a Leonor las tres se ponen de pie. ¡Es cierto!. ¡Si yo no la defiendo. no tiene razón. ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa. que se deja ver y se va. seguida de Lucas. señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor... ¡Pero. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas.. Al fin. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles.. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!.. Carmen la recibe. como si fueran novios… CARMEN: visto. señora!.. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?. (A Eugenia) ¿Conque entonces. (A Eugenia. LUISA: No digo que no… Pero. hablándose en secreto. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado. ya sé por qué estas mujeres feas. con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 .. la gente. Cerca del de usted… (En otro tono) Además. señora!. No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor.

.. Es verdad… ¡Ahí tiene!.. ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!. a quién se le ocurre!.. señora… siempre.bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?.. me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo.. En mis tiempos era otra cosa. ¿Y cómo la mató? Precisamente. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!. Eso sí… ¡ya lo creo!. Callado no ha estado nunca en Europa... (Muy triste) Así dicen.. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa.. ¿qué tenía? Yo no sé… Pero. ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero. Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia. ¿qué?. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué... Los he visto a todos… Y. Nada… ¡Es algo maravilloso!. Como que la medicina adelanta todos los días. no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias. ¡También. mandándola a Córdoba… Pero.. La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 .. Y.. ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!. ¿no? (Suspirando) Sí. que mató a una de mis primas. las de Montiel!.... vean el caso de la de Morales. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!. hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!. Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!.. No. Sin embargo...... si no. señora? De curarse y tener familia... Hoy está como cualquiera de nosotras.. ¡Qué diferencia con el doctor Callado..

(Secamente) ¡Le repito a usted. sí… Pero. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández. Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?.. ¡Defiéndala usted.. CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero.. LUISA: (A Carmen. el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen. Luisa.. con Anita. cállese...bajo la garra CARMEN: La misma… Y.. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!. ¡esa mujer está loca!. ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!... es que ese caballero habla un inglés muy raro. que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y.. a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y. ¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?. señora… pero. es distinto al que me enseña Miss. hija! Será el inglés de Inglaterra. que no se le entiende. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie. ¿qué?. ROSARIO: (Adelantándose.. Rosario? No.. Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero. Bueno. ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas.. Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda... LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés.. Entretanto Anita besa a todas las visitas. Ni yo le entiendo una palabra. ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?.. por Dios?. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 .. ¿qué?.. ¡Pero. por favor!. señora… ¡Qué ocurrencia!.. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás.. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse).. ahora!. ni él me entiende a mí… Pues... a propósito del escándalo de anoche. ¡Y usted no sabe lo mejor!. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola. ¿En qué piensa?... que al verlas se han puesto de pie)... ¿En qué piensa. (Con pachorra) Pero. puesto que él es de allá. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted. hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más. precisamente. ¡Ah! Sí.

nomás!..bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación. El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino . coqueta) No... ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente. ¡Tan fino!... ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes.. Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!. Pase usted.... ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita. TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!.. (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!. Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente. ¿por qué rabiar.. ¡Tan caballero!.. TERESA: (Sonriendo) No. (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!. ¡Vaya!. pase… Mientras avanza Teresa... señorita?.... ¡Y creo que es un sabio!. ¡Qué bien te has puesto!. ¡Si era de asustar!... Doña Teresa e Irene...... ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?... ¡que buena moza estás!... ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!. señora!.. (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta. (Con sorpresa) Entonces.. CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos.... No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah. ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?. seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece. (Mirándola de arriba abajo) Pero. encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?... ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?. señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y. Entran por foro..... LUISA: TERESA: teníamos!. GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto. tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y...... ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras.. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah. (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!.. IRENE: ¿Y de dónde llega usted.. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!.. ¿Y qué tiene?. besa a Irene. picarona!. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas. ¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene.

. Esta mañana.. ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho. ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero. Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos. en el fondo. pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo.. en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles.. ¿Qué le pasa? ¡Humos!.. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!.. ¿En el hotel? En el hotel… Pero. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese.. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!... Y en cuanto al marido. ¡Vamos… déjate de zonceras!. Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio. Luisa?.. IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue. Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven. Y. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero. (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita..... (A Luisa) ¿Qué tiene. a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más. CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 .. señora!. (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas.. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años.. ¿eh?... no es malo… Yo no digo que sea malo. entonces. Nada… ¿Por qué? Está usted pálida.. Por eso digo que son invenciones. (Vivamente) ¿Qué?.. Que se interesa y mucho se ve a las claras. le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!... usted..bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!. ¡Ah!. Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?. ¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí.

gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!.. Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro. FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor... TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro. (Modesta) ¡Qué vamos a hacer.. se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente). Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos.. ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso.. ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. hija... ¡Si cada vez que me acuerdo!.. (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!. Hace días que te la tengo aparte. Frasquita se sienta.. muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA. Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias. LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?. mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero... y ya están repartidas casi todas las localidades. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente. hijita… Pero.. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hija!... eso es lo que pretendían… Pero. no vemos aventura?. No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro. (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar. ¡Es incansable!. ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!. por Dios!... En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente. ¡no? (Vivaz) No. ¡Muy buenas tardes!....... y a Teresa. ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido. (A las muchachas) ¿Cómo están. mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando.bajo la garra LUISA: (Confusa.. Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!.

. se dirige hacia el grupo de Anita.. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías.. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa). (Señalando a Ernesto) El señor Losana. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras). Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas. ¿Y para qué se casó entonces? Y. (Por Ernesto) El señor Losana. señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 . Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras. Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo.. señoritas?. ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!. CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos.. CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah. (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted.. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. Ernesto.. (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!. (Por Leonor) La señora de Pornos. sí?. señora… delante de la estufa… (Sonríe). (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted. Muy bueno. (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa.. ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta. que se hace ver y desaparece. Les prevengo que sé de lo que están conversando.. ¡Tantas cosas!.. Rosario e Irene. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano. comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!. gracias… Está en la estancia..bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto. señora?. No… si me avisó don Samuel. ¿acaso sabía? Pero tú. Las señoras escuchan con interés. después de dar la mano..

¿Sí?. señora.... hablando del mismo asunto. poniéndose de pie.. Eso es… sí… el miércoles. pues. (A Carmen. no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe. (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa.bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?.. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira. por una u otra razón. Sí.... (Confundido... ¿qué has hecho?. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras. (Riendo) En eso tiene un poco de razón. Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso. a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No. a Carmen) Vendrá a la puerta. hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?. Ernesto.. ¿Vendrá?. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones. Ernesto.. Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 . he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero.. sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?. (Después de mirar a Luisa. No. ¡Qué bien!.. (Burlona) ¡Ah!. ¿Quién?... eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. mujer. (Exasperada) ¡Pero.... (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos.. y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy. al salir del club.. que se nos va a hacer tarde. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!.. le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos.. Ernesto!. (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto. En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan. quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!. Bueno... ¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días.. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos.

CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto. ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar. festejante!. ALBERTO: Sí. señora. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!. Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás.. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan.. Empiezan los saludos de despedida. Rosario e Irene forman grupo aparte. Luisa… (Fríamente) No… yo no voy. si inclina delante de Teresa. (Con fastidio) ¡Oh!.. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué. ¡Uno de tantos!. (A Ernesto) Estoy a tu disposición. (Ríe).. (Mirando a Eugenia) ¡Ah!. señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero. ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 . ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!. TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto... diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo. Siguen conversando. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta.. mientras Anita. de quien he recibido una carta.... Y. pase… (A Carmen) Carmen. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante. a (A las señoras) Yo no lo conozco.. Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano.. manteniéndose el primero de pie. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?.bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer. señor. (Da la mano a Eugenia. a Frasquita y a Leonor. no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja. se ve que se la presenta don Samuel). señora… y muy buen mozo… Regular.. que se ha detenido) Pase. y queda aislada.. Aparecen por el foro don Samuel y Alberto. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez. adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!. (Apresuradamente) No.. a quien por los ademanes. (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto.. Alberto.

. Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?... ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda). No den ustedes un espectáculo. Siguen discutiendo en voz baja. (Con lástima) ¡Anita… Anita!. Ya tiene un anónimo que le cuenta todo. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!. ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero........ (Con vehemencia) ¡No digan eso. ¡Ahora resultas el señor Pérez!. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer. Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma. ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero. Siguen conversando.. Luisa.. ¡canalla!... ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y. ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!... ¡Quiere decir cualquier cosa. (Con fastidio) Pero..... Pero..... por favor!. ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!. ¿Qué te parece? (Ríe)... déjala… No la violente.. ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 .. mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer. Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca. No digas pavadas… (A Luisa.. LEONOR: ¡Cállate.bajo la garra (Se aproxima a ella). IRENE: de cabeza y no puedo ir?. hombre!.. ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!. hombre!... (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón. ¡Ve tú solo!. ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena. a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras. ¡qué gracioso!. si Luisa está enferma. Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!. calma!. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?. (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo... ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero. menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero.. ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio... LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa.. con voz contenida) ¿Qué dices?....... ¡Qué torpes son los hombres!. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!. por favor!.

(Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida. Movimiento de sorpresa en los presentes. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!. ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente. ¿qué le pasa a Misia Teresa?. con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?.... vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro.. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer.. ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras. Alberto.. sonriente y placentera). Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras.. Saludos. Se besan con mucho cariño.. ¡Cómo está. Elena? (Mutis foro). ¡No!.. entonces. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando..bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!.. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento.. A Leonor) ¿Cómo está.. Hasta el jueves.. sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí... Elena las mira sorprendida. Luisa? (A Rosario. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?.. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero. señora… nosotras nos vamos. (Le da la mano). Luisa hace un movimiento de rabia.. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario.. no me conformo… (Presenta la mejilla). EUGENIA. (Dándole la mano a Alberto.. ¡qué me importa! (Exasperada). LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene. etc..... con cara todavía sonriente... con todo! (Besa a Carmen que se deja besar.. hijita! (Riendo) ¡Ah!. (Le da la mano. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir. ¿y no me besa? ¡Si te he besado. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!.. pero que no devuelve el beso) ¡Oh!. (Desde lejos) Es inútil. ¡Qué extraño!.. CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!. no la vas a convencer. Mientras las señoras ríen.. la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. sin darse cuenta exacta del desaire) Pero.. ¡Es curioso!. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto... (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 . lo mismo que a Ernesto). señora?. en contra del marido. Siéntense… No. ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!.. intenta detenerlas) ¡Señora!. (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN. (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!.. (Mientras Alberto se inclina sonriendo. ALBERTO: ¡Irene!.

con voz ahogada. dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!... Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena... 444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 . ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted. hija. Cuando quieras. señora. (A Carmen) Me voy. después de haber quedado un momento suspensa.. (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). conversan aparte. CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá. que supuse sería su esposo. (Se adelanta a Carmen) ¡Pero. ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo). (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero. Ernesto. ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo). Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos.. Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena. si yo no dudo. (Fríamente) Adiós. Samuel. ¿por qué no fue a almorzar?. Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis. (Le da la mano).. Los hombres cesan de conversar y escuchan. (Sonríe) ¡Es tan distraída!. ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario. no… Anita no podrá acompañarte. con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. Eso es otra cosa. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación... LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. Elena. ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?. porque anoche no he salido de casa. no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena.. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y. ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona. señora. ¡Qué ocurrencia! (Ríe)... Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio. hija. (A Rosario) No. (A Anita. Alberto y Ernesto. Me ha confundido. mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). Rosario?. (Mirándola con impertinencia) ¿No?...

. como si deseara abrirlo. mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada.. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas. ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. (A Elena. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. señor. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto). (Deteniéndose de pronto. seguidos por las miradas de todos.. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta. Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras). RAMÓN: El correo. TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS.. pero no se decide. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo. ante el apoyo que busca en su marido). (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos.. Hasta luego. ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Vacila. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento. Salen ambos. hasta cuándo!. (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras). Dos traen sobres grandes y una. aparece por el foro Enrique. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra. Con el permiso de ustedes.bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. Afectuoso) ¿Qué le pasa. (Hace a los hombres un saludo con la mano). deteniéndose a la entrada. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran. a la que a su vez pone dirección. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?. Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche. Señor. (Va hacia foro a reunirse con Elena). AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO. apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo. Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena. EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO. (Lee rápidamente.. colocándola después en un extremo del escritorio. hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación. chico. se adelanta hacia Carmen. (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena. Con profundo abatimiento) ¡Es claro!.

.. ¿es posible?. ¿Comprendes.... ¡Si somos felices!. arrodillada ante él.. ¡Enrique mío!... ¡Dios santo!. no puedo!.. No quiero verte así… ¡Enrique!. desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada. ocultando la cabeza entre los brazos). (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá. ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!.. ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia. ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!.. ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?.. (Precipitándose sobre Enrique y tratando.. ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!... con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!... ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!.. ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros).. desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!.. Hay en su rostro una marcada expresión de dolor. ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!...... ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!... ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma...... ¡Dios no puede permitir una cosa así!.... ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa. ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente..... poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!.. ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender.. ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos).. cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera. ¡Si todo es mentira!. (Siguiéndole.... moviendo la cabeza... ELENA: posible!.. (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!.. mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?... ¡Mi pobre Elena!...bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique.. (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!. ¡Levanta esa cabeza!. eres todo!. ENRIQUE: ¡Pobre Elena!... ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!. (Lo besa frenéticamente). de descubrirle la cabeza) Pero. ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!..... Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 .. Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!. Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!..

¡Si soy la misma de siempre!.. ¡Enrique!. ¡Enrique!......... ¡por favor!... ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!..... me vas a volver loca!. ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!.. (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!.. ELENA: ¡Pero. (Con voz ahogada) ¡Oh!... ¡Estás enfermo!.... no!..... ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!. por Dios!. escucha… ¡escúchame... sí!. En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir. (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!.. ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!... Pero. ¡Pero es distinto… muy distinto!. no!. ¡Si no he cometido ninguna falta!.......... ¡Eso no puede ser así!.. Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!.. ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!. cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza).. Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No. ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento). ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!.... ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah... No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú... ¡Pero.. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!. es así!.. injustamente acusada. ELENA: (Desesperada) ¡Pero. no… no… es espantoso!.. ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue).. ¡No se puede!.. encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 .. ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así. (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero.. ¡es horrible!...bajo la garra que vivo... ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!... Elena.. Elena.. del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!..

. ALBERTO: faltaba!. ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien. (Con voz sorda) ¡Alberto!. ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero. Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque. ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique. de todos modos. acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime.. yo. (Su cara toma una expresión dura). Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero.. (Con dulzura) ¡Enrique!. ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!.. ¡No seas injusto! (A Ramón. (A Elena. en fin… ¿cuál es el origen?. Ya se lo he hecho decir… porque.. mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!.. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura... qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto.en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero.. resolviéndose) Dígale que pase. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento. ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero... yo no he querido hablar directamente con él… Pero. es otra cosa!. aparecía complicado Simón. como comprenderás.. Señor. en fin... a Simón. por Dios!.. El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!.. ¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria. dejándose caer sobre un sillón). (Alarmado) ¡No. es distinto… muy distinto!!. pero es la causa… Alberto aparece por foro. y. creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones. A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece. (Se pasea). en primer término... ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban..

. pero nadie se preocupa de ella. ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!.. Es nuestro carácter… ligero.. aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós.. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso... no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!. ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser.. irreflexivo.. Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable. otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo. (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y.. ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos. Diego. nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?. sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio. sí… Bueno.. ¿no será de cuidado?. por referencias de Luisito… y Luisito. No.. Pero. ALBERTO: ¡De nadie!. ¿Y ustedes?. Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. Bueno… ¿Quién es?. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio). girándose desde entonces en un círculo vicioso.. Sí… sí… Elena. después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono. Ricardo y varios más. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado. (Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error. No se señala un propósito.. Adolfo... sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento.. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí.bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!. (Con el tubo en la mano) ¡Hola!. Elena se aproxima lentamente al aparato. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida. gracias. Miguel. que procede siempre por impresiones. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación.. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono.

(Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar). no.. lo otro es comida al ministro de España..... Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!.. ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero.. ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!. escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!. ¡Mi tío Felipe!. ALBERTO: (Con desesperación) Pero.. Enrique. si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve.. (Se sienta). Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos...... Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No.. ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!. ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué. No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 .. Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!. (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente. Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame. ¡Completamente inútil! (Sigue paseándose). ¡No!.. ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!.. ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo.... ¡Y es claro!. después de mirar a ambos. (Con agitación) ¡No. mientras Alberto. ¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos)... entonces.. Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore.. no llore! ELENA: Nada.. ¡Nada!.. ¡Elena!.. no!. ¿que no lo sabías?.. (Desesperado) ¡Pero..... El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose. ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!.. se acerca precipitadamente a Elena. ¡Morirse de vergüenza y desesperación!.bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!...... pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?.. Elena… ¡Por Dios. ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!.. ¿qué es lo que vas a hacer?. ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!. señor... ALBERTO: inútil… No. ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero. Alberto?.. Una gran ¡inútil!... no!.. ¡Todo lo que sea preciso!.... con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio.

. con vivacidad) Pero. No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo.... ¿A Europa?. ELENA: seguida… ¿eh?. Enrique!... No exageres… (A Alberto. hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé. Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes. ¡No me había fijado en eso!. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón. hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto... (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie). hombre. Enrique. no... iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte.. por Dios!. ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!. ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero. No. (Con un gesto de indecisión) Pero. (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida.... Elena.. ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!. La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí. ¡Es preciso!.. sí!... ¡Seremos felices!.... 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza).. Pero… ¿por qué no?.. (Con calor) ¡Sí. si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!..bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No. porque Arturo se va con la familia. ¿y la gente?. sí!. Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?.. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?... Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto.. Yo creo que Elena tiene razón.. tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años... No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada. ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento)..

.. Elena!. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!. ¿Y el otro?. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero. Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?. ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz.. ¡no es posible!. Enrique.. ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí. ¡Ahora sí!. ¡Qué bien lo vamos a pasar.. te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!. ELENA: ¡Sí. ¿te acuerdas? Elena afirma... Enrique... Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!. 461 460 antología de obras de teatro argentino . es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!. No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas.. Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así.. Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa. ¡no!.bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros.... Elena?. Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá. Bueno… voy en seguida.. ¡Cómo te enojaste... No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien. ¡Todavía seremos felices! (La abraza).. (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él). ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!. el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos... Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir.. (A Elena.. Elena! ELENA: Tienes fiebre. ¡Una gran idea!. Elena!. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?... sin vernos. Elena!........ Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!.. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?. ¡Has tenido una gran idea.. Pero.... sí!.. ¡no es cierto!. ELENA: ¡Sí. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión). ¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras... (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?.. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro)... es cierto!... después de salir Alberto) ¡Seremos felices.

sí… ELENA: (Solloza con desesperación.. ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza.. ¡te complaces en que sufra!...... ¡ya están!... Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!. Bueno… sí… ¡que vengan!.... ¡Y yo solo contra todos!....... ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo... y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!... sería una desgracia!.. (Se deja caer sentado en el sofá). Elena!. ¡yo solo!... tú quieres desesperarme!. ¡Todos!... (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!. también.. TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!. ¡tú... ¡Ya tengo a todos contra mí!.. ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!. ¡no puedo!. ¡Sería para todos la encarnación de la falta!.. ¡No!....bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces.. ¡todos!.. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado. ¡yo solo!.. ¡Enrique!... Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo.. (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación.. ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose.... (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero. la prueba concluyente… ¡No!... después de tres años de casados.. ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar. GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 ... ¡Sería una maldición! ¡No!.. con espanto) ¡Enrique!. (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!. ¡sería para siempre!..

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

. COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES.. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA. (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias. ETC. UN MUCHACHO.. A POCOS PASOS. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino . Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. EN ACTITUD DE ESPERA. MEDALLAS.> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO. que se las agradezco muchísimo. ETC.

mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás. entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora. entonces!. ¡Sí.. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!... ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?... No son feas. acaso. mamá!.. aquí las tenés. que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara. ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?. ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 ... ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto. decime..... mamá.. explicate.) Sí. ¡y precisamente por eso es que se empeña. la sola idea de que pueda creerlo!.. cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires. mamá! (Con irritación) ¡Explicate.. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé.. no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!. infeliz! Pero. el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar.las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas. con sincera alarma) ¡O qué!.. no seas zonza!. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?.. ¿te ha faltado... Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe.. ¿Qué sabe!. y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos. (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá. ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí.. sobre todo la tuya… mirá... como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar. acaso. acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia).. (Levanta en alto una blusa).. (Brusca transición. que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?. ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen.... ¿No comprendés.. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah. ¿Estás loca?.

.. sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire. sí… tome usted asiento. entre miserias y privaciones. pase adelante.. esto! Se alquila con h. ¡a cuál más inútil!. me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica. ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!.. Carmen. (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto.. en silencio. ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo). señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá. Dª ROSARIO: Sí. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé. señora.. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas.. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!.... (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa. mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también. señora. la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí. No puedo.. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá. esta señora viene por la pieza desalquilada. abrila. ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener. que en seguida vamos nosotras. tres zánganas. (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!. (Muy amable) Pase adelante. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen. Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero.las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!.. (Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!.. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá.. Mientras Carmen vase por el foro.. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 . yo le dije a Pepa. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime. terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo.. (Le señala una silla). (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco.

... (A doña Rosario. ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 . de un coronel. (A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone. decime. ¡ha sido ella!.. haciendo un escándalo que ha oído esa vieja. Antes de desaparecer doña María. VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa.. (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?... (Le indica el foro).. te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada. y Manuela.. un estudiante de las provincias.. Pepa y Carmen las miran salir en silencio.. (Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar.. a mí que me importa!. ¡niñas!. ¿Sabe? De medicina... (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario). (Se detiene confusa). ¿qué es lo que te has figurado?.. estoy segura que le va a gustar mucho. (Con tristeza).. señora... muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!.. No tengo sino otro inquilino. Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?. VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos.las de Barranco ¡Pepa. ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención.. señora… ¡Oh!. pueden pasar. ¡Como ésta es una casa tan tranquila!.. en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!. ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!. ¡Ustedes siempre lo mismo!. VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!.. (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero.. Se dirigen ambas hacia el foro.. ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda. (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario).. y sin que doña Rosario se aperciba. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!. mamá.. ¿y acaso tengo yo la culpa?.. (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan.. con voz apagada y señalando a Manuela. Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!.

. (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!... ¡no me vengás con cuestiones! (Vase). (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí. (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!. Si hemos de ser amigos… (Con amargura). (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen.. (Transición).. (Mira a Carmen de arriba abajo)... ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!.. tomándola del brazo) ¡Dejala. (Siguen las voces hasta perderse). Morales!. ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá. (Se adelanta hacia ella). es un dentista de aquí de la esquina. MANUELA: (A Pepa. ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada. (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?.. PEPA: Así parece.. hace un movimiento de hombros. GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira.. (Vivamente) ¡Por favor.. y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya... (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta. CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!.. MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito). no empecemos. (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro.. mujer!.. ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!.. pero es adelante... (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!...... Aquí le he traído el palco… no encontré bajo. (Le extiende el billete). a las tres tengo clase.. no hay que hacerle caso.... ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono). (Deja de reír). Ya sabe lo convenido. ¡Carmen!.las de Barranco Carmen.. si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica. ¡dame los botines!. (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?. Transición. (Se adelanta). sin responder. ¿eh?. ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!.. ¡No me ¿Cómo qué me importa?. Morales. Morales. CARMEN: MORALES: che!. (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!... ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí... 475 antología de obras de teatro argentino . (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala.. Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior.

.. con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!. ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!.. (Con gravedad y mirándola fijamente) Sí.. Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?..... ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo........ (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria. (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá. ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!. ¡siempre!.. mentira!. Adiós. lo Dª MARÍA: la pared. (Se dirige hacia la derecha. (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!. Carmen. ¡cómo me lastiman!. mamá? (Exasperada) ¡Idiota!.. ¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!. No me perdono haberle causado esta contrariedad... sí. a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!... ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!. Dª MARÍA: Imposible. por supuesto...... (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!.. se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese. Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno. (Con voz apagada) No hablemos más. ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir... imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor. aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco).. hombre!. (Desaparece por la derecha).. ¡ni siquiera servís para eso!. ¡A cada rato!.. ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No. (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!.... ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?. (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!. no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!.. (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!.. señora. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?. ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!. mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?. ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía. (Avanzando rabiosa. CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero... Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere...... GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 . y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada....las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí. ¡aunque se lo digan. ¡entiéndame usted bien!..... ¡Bonitos inquilinos los que trae!. Carmen. haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales). Morales....... bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!. ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!. ¡Si supieran cómo me duelen!. ¡es con todos.... señora. señora. ¡usted lo sabe!. ¡Ah!.

(Al pasar) ¡¡Ahí está!!. (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero. después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?. ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!. mamá... pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda). ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 . por Dios!.. (Duramente a Carmen.. nada tengo que decir. Después de convencerse de que Carmen la obedece. (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen. dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!.. pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No.. Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!.. (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!.. ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!. ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!. (Mirándola salir) ¡Oh!. Mientras Manuela vase por la derecha. no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar. señora...las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga. Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. Morales. (Natural) Y eso mismo. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón.. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego. que no sea cuando pase mucha gente. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!. porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que. (Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!. a ver. Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas.... ahí golpean las manos… debe ser un inquilino.. intimidada.. (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí. Morales. esquina. y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido.. guarda silencio y baja los ojos.. (Mirando el reloj) Me voy... ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha). eso... (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver.. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas. mamá. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora..

. Dª MARÍA: A ver. Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora. Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!..... MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela). ¡Oh!.. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha.. Ahí hay otra para vos. aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. (Apareciendo muy risueña por la izquierda. ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!. (Sale corriendo por la izquierda). PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?. (Con fastidio) ¡Si será zonzo!. ¡para mí también!.. Dª MARÍA: ¡Ah!. y puede que mande algo… Manuela. ¡qué me importa!. (Agita la blusa con furor). tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece). Entra Pepa..... Es un (Encantada) ¿Para mí?. MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano). (Toma el ramo.. ramo que me manda el dentista para Carmen. furiosa por la izquierda. traé para acá... (Exasperada) ¡Qué se me rompa!. con el ramo sale corriendo por el foro.. (Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene.. pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. si querés. ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver.. acercate..... ¿es el santo?. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!. (Después de examinarle un instante la blusa. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices.. con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero. PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha. lo examina y después de una pausa...las de Barranco La cocinera desaparece.. ¡mire que venirse tan luego con ramos!.. ¡horrible!.. (Imperativa) A ver.. ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos). (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?. Cada una traía el nombre escrito.... (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?. (Se contonea). Si fuera algo que sirviera. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?... trayendo una blusa en la mano. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 . y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha)... el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese.. (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!..

(A Carmen. Sí. (Gritando) ¡Carmen!.. lo siento mucho. (Asomándose por la derecha)... ¡Quien ha hombre para que se convenza. ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?. Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible.. De todos modos.. ¡Supongo que no pretenderá crecer!.... hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!. ¡de puro malo no más!.. pero… (A Carmen. Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!... (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!. siéntese. (Abre la valija y va a sacar algo de ella). ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien... mirá quien está aquí… (Señala a Castro).. (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado.. CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque. (Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!.. Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!. pero hoy mismo iniciaré la demanda. Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo. hombre!.. ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!.... (Intencionada) ¡Cállese. ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!. Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa..... con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 . muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad. ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!. Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá.. (Con sorna) Pero. (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos.. (Hace ademán de retirarse).. ¡ya lo creo!... ¡si es cuestión de unos días!.. (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador... espera lo menos! CASTRO: ¡No!. ¡Sería una mala acción de su parte!....las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!. ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más.. CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!.. (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más. (Sin entusiasmo) ¡Ah!. (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?...... Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero.

zonza?. (Intencionada) ¡Bah!.. hombre.. entonces… (Le da la mano).. ¡no podía ser de otro modo!. que viene corriendo. señorita. (Con naturalidad) ¡Deje. indicándole la corbata de Castro) Mirá. hasta la semana que viene. bueno… no hablemos CASTRO: más. y no puede encontrarla en ninguna parte... (A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí. Carmen.. (Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!. caso y mándesela... (Se queda cortada). (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!. no tomo mate.. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno.. (Se dirige hacia el foro). es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No. arreglado… Lo mismo es. CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas. MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. (Hace ademán de seguirla).. Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen... ¿Y por qué no. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación). Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?. ¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro).. no.. Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. muchas gracias.. mientras Castro desaparece por la derecha).. (Le saca la lengua. (Dándole la mano a Manuela) Adiós. Aparece por el foro Manuela. (Con precipitación) Bueno. Que le vaya bien. Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda)..las de Barranco decile… vos sabés muy bien!. CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?.... Con mucho gusto. señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!. ¿Qué puede importarle a él una corbata?. señor. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!. no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno. señora... Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así... qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!. hombre... ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré. (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior). señor. (Apresuradamente) ¡Cómo no!. (Distraídamente) Sí… sí… la conozco... CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .

(Desaparece por la izquierda).las de Barranco bien!. ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!. tía. (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!..... MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón. che?.. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No.. Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!. alegremente) Vamos.. ¡Qué bárbara!. che.. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa.. ¡Es una bruta!.. donde tiene restos de tierra). Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia).. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona).. por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre. ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí. mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio. cuidado con lo que hacen… ¿eh?. PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes.. ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No. no hay que abusar.. (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!. Si es hijo del rigor.. ¿qué es? (Examina de cerca el tarro).. cuando Manuela se detiene de pronto... ¡si viera qué risa!.. con sobresalto) ¡Cuidado!. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 .. eso venía a avisarle.. tía. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro... Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno. (A Pepa. parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí. Venga. (Con desdén) Sí.. (Se limpia el hombro). (A Manuela. y aproveché para venirme un ratito... Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda.. ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha.. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!.. es tan difícil (Vivamente) No. (Riendo) Pierda cuidado. (A Manuela. es una oreja. (Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas. (Se ríe). (A Manuela) Yo no sé. ¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!. ¡No te decía!. ¡por bonitos que son los tuyos!. al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón.. (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo)... mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles. si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!. mamá… ¡venga vea qué raro!.

¡ya lo creo!. Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene. (Con acritud) ¡Es claro!. señor… (Señala hacia el foro)... (A Linares) Por aquí... (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente). Desaparecen por el foro discutiendo. señor. (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento.. ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?. Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?... ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias. estoy bien. y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!. (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace.... ¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza... ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante. CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!. Con sequedad) Bueno. (A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí. PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!.. pero siéntese.. Dª MARÍA: (Con enojo. manda traer porquerías aquí!. ¡¡Hum!!.. (Hace un ademán enérgico).. (Transición)... Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo. ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel. (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!. no se la alquilo!. hombre. en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!. como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir. Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio.. (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla... Aparece Linares por la derecha.. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento.. que no se cansan de examinar. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer.. sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino..las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!. asoma la cabeza al exterior. tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro. (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza. (Ante un movimiento de hombros de doña María).... ¡me parece que ahora aunque le guste. (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María. (Se queda de pie).. a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!.

pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?.. (Con sorna) ¿Ah... Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!. estúpida!. (Saludando hacia el exterior) ¡No. mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!. entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!..las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares.. (Con fastidio) ¡No digás zonceras.. estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta. Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). (Lanza una carcajada y desaparece). PEPA: ¡yo te voy a dar!... (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!.. guarda silencio. (Saludando) Hasta mañana. (Que lo ha acompañado hasta salir. Manuela se vuelve después de haber salido.. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama. deje no más.¡pavota!. ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda. Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero.... (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!.. he visto la pieza.. ¡adiós!.. no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!. ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?.. desde este momento corre por mi cuenta. ¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser. a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y... (A doña María.... Eduardo Linares. ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad. Pepa. (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?. que lo mande San Antonio!.... antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE .... intimidada. servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha). 490 Carmen. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!. perfectamente… perfectamente. ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!. (Le extiende un billete). ve quién es.. (A Pepa... ¡Adiós!. y me conviene. (Hace ademán de irse). ¡Oh! Pepa. (Dándose importancia) Bueno… bueno…. sí?. ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza). ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana. mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza.. (Mientras guarda el billete)... Golpean las manos hacia la derecha. don Eduardo!. ¡no ves que es por eso!. señora. ¿conque le gusta. ¡Qué le vaya bien.. decime. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora.. ¿acaso tengo yo la culpa Sí.

Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano. ¡a tu madre!. ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya. (A gritos). con autoridad). pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud.. Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!. ¿qué decís. La boticaria manda este frasco de agua de colonia. (Con fastidio)... ¡A mí!. viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?.. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?. no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 . sin responder.. ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose... pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza. ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?. (Señala el retrato del capitán)... mamá.. ¿qué modos son ésos?. no! No es una amenaza. Traé para acá.. (Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!. ¡se lo pido por mi padre.. (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto. como buscándolas).. ¿Por qué… decí?.. ¡Pronto! (A Carmen. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!. (Después de meditar rápidamente) Bueno. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza. No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados.. (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?... le digo!.. pero.. mamá!. CARMEN: (Con voz sorda) ¡No... (La toma con rabia de un brazo). ¡y aunque quisiera. (A Pepa. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso.. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?. atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle). hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse.. (Con rabia.. ¿Qué?. Carmen. ya sé. ¡Basta!.... CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!... ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo... señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también.. (Se encara con ella y Carmen no contesta). (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?.. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así. (Impaciente al ver que Carmen no contesta)...... PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua... ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?... ¿Barroso?. con aire indiferente.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!.

. ni levantar la cabeza. con voz suplicante) Por favor. Entran precipitadamente por la izquierda Manuela. ¡Ay! ¡ay!. (Suspira. a sacarse los botines que tiene puestos)... (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!. CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso.... (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono... mientras Petrona vase corriendo por la izquierda. mamá?.. ¡me muero!.. MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno. ¡me ahogo!. en casa.. mamá.. se queda inmóvil. doña María sin variar de posición. hija.. ¡Pepa!. tía? (Se inclina sobre doña María). pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies. cierra los ojos y queda inmóvil). Rocamora. a Carmen que ha querido huir. entre… (Extiende la mano. ¡Me ahogo!. (Mientras Pepa vase por el foro. ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen.. como si volviera al balcón. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha. Pepa y Petrona. como si no supiera qué partido tomar. (Se deja caer sobre una silla). mamá. deje que lo lave la cocinera. MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre. es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!. (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito. inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera). ¡ay!.. Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano.. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido. Después golpean las manos hacia la derecha. (Aparenta una especie de convulsión).. (Afligida).. ¡No. ¡Ay!. resignada.. ¡es tu obra... no!. PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 .las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación.. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección). (Se lleva las manos a la garganta). no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa...... mamá!. (Siempre melancólica) Sí. ¡Me muero!. se sienta doña María y se prepara. ¡me muero!...... (Suspirando) ¡Entonces no es nada!. ¡ay!. (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero.. discretamente. MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil)... ¡por Dios. ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó. (Acercándose alarmada) Pero. (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí... (Echa la cabeza para atrás... indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!. (Con acritud) ¿La perdona?. Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come. Carmen. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!. (Con vos desfallecida). (Aproximando su cara a la de doña María). ¡es lo único que me faltaba!. mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!.

fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!. CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA. (Extendiendo la mano) Traiga. Anoche he salido por primera vez después de dos semanas... ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!. Ya está. LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé.las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR.. (Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No... ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!. sin dejar de coser). (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía.. PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE.. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!. (Insistiendo) Pero si nada me cuesta. AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA. Démela. yo se la daré.... (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS. CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad. (Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo.. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR. 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 .. (Entregándole la corbata) Muchas gracias. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!. (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano).. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser).. ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!... (Después de una pausa.

señor Linares... Carmen.. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono. ¿No se le ocurre? No. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!. ¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras. no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!. (Llevándose el dedo a la boca) Nada. tardes. ¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!. me he pinchado. como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser).. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No. MORALES: quién he visto hace un rato... ¡Me parece que no es por mí por quien viene!.... Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda. (Visiblemente molestada.. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie). poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata. usted lo conoce. mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión..las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos. LINARES: MORALES: ¿Cómo?.. Tobías y el pescado!. ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE . hombre. mientras Carmen sigue cosiendo. a Linares que sonríe) ¡Hombre!. ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!. entonces. Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado. ¡porque yo mismo lo comprendo. 498 Pero… ¡qué quiere!. la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!.. ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose. ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No... (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. (Tomándola) Gracias... MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal.. (Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. ¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!. ¡Parecen San Rafael. no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero... ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes.. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales..

hombre! ¡A mí que me importa!...... pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí. (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento. ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!... LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!. (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!.. Carmen no le hace caso. pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!. No hace más que reírse. y la pobre Carmen es la víctima!.las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero. lo quiere. la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí. Nadie responde. No confundamos… ¡bah!. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?.. pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo.. No puede sublevarse del todo.. ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!. dueño de un registro.. entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase).. tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí. Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora. ¡Es que me indignan!. ¡pero. hombre! Al fin es lo natural. La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa. ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda. no entiendo!.. esa vieja!. (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!. LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¡Ahora son estos. yo antes tampoco lo entendía.. ¡No.. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?. eso no.... ¡no sea usted inocente!... firme en sus trece y convencido del resultado.. continúa impasible.... ¡En dos años le he visto desfilar a tantos!. Sí. que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino. ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante... mañana serán otros. ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan. amigo.. sólo se compran amabilidades y sonrisas.. (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?.. Lo intenta.. Después se oye golpear las manos. (Sorprendido) Pero.. ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues.. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala.

... ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. ¡lo van a sentir mucho!. de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio.. (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. (Vase por la derecha). (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal. cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto.. (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha.... amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado. cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno.. ¿entiende?. Linares ríe... MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. ni por casualidad. ¡como lo oye! Ni uno solo.. porque… (Transición)... MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita. (Con sorna) Sí. un hombre que le diga una palabra. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días.. las otras muchachas?. no. (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!. pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. (Hace ademán de irse)... ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero.. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted. pero la otra ¡la Pepa!. (Sin convicción) ¿Pero. Bueno… hasta la vista.. ¡ya lo estoy viendo!. amigo. 503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿y las hermanas.... (Con desaliento) ¡Pues.. hombre ¡sí! Ha salido.. no se ría!. ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está..las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante. ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia. no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No. dígame. Espérese ¡No. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí. esta gente me tiene loco!. ¡es una fiera!. ¡calcule cómo será!. hombre.. de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle. (Vase por el foro)... Voy a buscar los apuntes para la clase.. ya no es una mujer.. Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro). una tilinguita hipócrita y nada más. usted la ha visto. por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No. (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno... Aparece Castro por la derecha. (Bruscamente). no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes. 502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar).. ¡Es claro!. ¿no? (Sonriéndose) Novelas. (Ríe imbécilmente). Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!. ¿La señora de Barranco?. MORALES: embrolla!. CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido. pero así..

mucho. ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. que viene sin cuello de camisa y sin corbata.. LINARES: MORALES: También. volveré (Extendiéndole la mano) Adiós. Sí.. Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!. ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él). ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad)... (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós.. ¿No ve? (Riendo) Me explico. (Con pena) ¡Pero vea!. señor. (Riéndose) ¿Y usted ¡No!.. Leónidas Barroso... MORALES: una rabia!!. ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde.. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe). ¡si digo.. (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?. 505 Bueno… no importa. hombre!!. (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro. señor. MORALES: Sí. no más!... señor Barroso. ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe... (Riendo y muy contento). LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo).. mucho gusto...las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio).. que le vaya bien. ¡Pues. ¡mañana mismo me mandaba mudar!. ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí. ¿quién?. Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. ¿eh?. (Gritándole) ¡Oiga!... (Ríe). señor. ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido).... Barroso. visiblemente irritado). (Con malicia) ¿Y por qué no puede?.. más bien volveré. LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido.. ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!. ¿Quién?. (Ríe).. adiós... BARROSO: hombre!. señor… (Riendo) Pero.. bruscamente y mirándolo con fijeza). (Vacilando) No. No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas. No está. Diga quién… (Serio). 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Mira alarmado hacia la izquierda). no más! (Riendo).. y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano). ¡Se me ocurre. ¡eh!. ¡Ah!.... (Después de observarle un momento. (Exasperado) ¡Es claro!. (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!.. (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve.. ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo). (Se dirige a salir por el foro)... por donde bruscamente aparece Morales. si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme.. Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo).

vacilando). (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito. (Nerviosamente y quedando en pie) Mire. el señor Rocamora… (Solemne y afectado. hágame el favor.las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. no sé. ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla. Rocamora. estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido. Mientras Linares se adelanta. dándole la mano) Mucho gusto. pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse).. CARMEN: El nuevo inquilino. ¡Pero si ellos están. me parece que lo natural… (Se detiene. dígale a Morales que venga un momento. pero… no estando mi madre ni las muchachas. CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse). Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes.. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. ¡cuidado con la pintura!.. (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro.. (Vacilando) Usted comprende. señor. hombre. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares. cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda. (Hace ademán de retirarse por el foro). Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. Le dije que no había nadie. ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran. Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?. Vea. Carmencita? (Le da la mano). (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. están en su casa. (Apercibiendo a Carmen. Viven aquí. (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!.. al fin y al cabo… En fin. (Llamando a Linares. discúlpeme..

.. (Hace ademán de retirarse). (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar... (Asomando por el foro) Señorita Carmen. Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares. ¡Primero cualquier cosa!. me pide Morales que lo disculpe. yo. Carmen!. (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!. y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí. (Bruscamente.las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!. Durante un instante los tres personajes guardan silencio. (Aproximándose a Carmen) Vamos... si no es eso!. Insiste e insistirá siempre.... (Enfáticamente) Si no soy rico. ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!. ¡tratándose de usted.. Usted sabe que la quiero. (Sonriendo con afectación) Sí. demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales. Sí. (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya. desde que le digo que no quiero que me traiga nada. Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente. no crea… (Se sonríe con fatuidad)... se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda. he dicho!.. señor Linares! Hágame el favor. ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!. yo. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando.. encarándose con él) ¿Usted?.. pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha). no es nada... ¡todo!.. me molesta. CARMEN: Para mí no es sacrificio.. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!. ¿Usted?. (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto. por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!. Desde que yo se lo pido. Aparece Morales por el foro.. concluyendo de atarse la corbata y muy apurado... Carmencita.. ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!. (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ..... señor!... Linares se adelanta entonces algunos pasos... (Se pasea nerviosamente).. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. CARMEN: espérese. ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea. (Impetuosamente) ¡Entre. ¡no sea niña! Levante esa cabeza.. (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada. (Sin inmutarse) ¡Bah!. (Conteniéndose) ¡Pero. ¡qué duro es usted!. Rocamora no parece resuelto a irse. (Se dirige a salir por la izquierda). LINARES: ¡Desde que yo me opongo!. ROCAMORA: CARMEN: comprendido. pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!...... ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla.. Se está vistiendo. La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted.. después de dirigir una significativa mirada a ambos.

Vengo muerta de sed. sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 . pero. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No. amigo Morales! Entran por la derecha doña María.... tengo la culpa.. (A Morales y Linares.. ¿por qué no me lo dijo?. ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y.. con permiso. ¡Ah! ¡canalla!... (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación). PEPA: ¡¡Cretina!!. tal vez. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!. (Se pasea desordenadamente). ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!. MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?... ¿por qué no me lo dijo. señora. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!. Pepa y Manuela. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno. después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta. Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes. bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto. Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah. hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita.. yo.. hombre. (Secamente) Embrollón. ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí. al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate.. ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda. (Se dirige hacia la izquierda). mientras Morales y Linares se acercan a doña María. no tiene nada. No sé. ¡Vaya no más!... ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno.. No sea como este embrollón… (Señala a Morales). LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos.. (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes.. tráigamelas mañana. Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno.las de Barranco a Linares. hombre?. parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora.

señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales.... ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero). ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado. es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca. ¿entiende?.. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente.. ¡Y también le digo que no volverá a pintar... que le corresponde en igual forma. (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también. que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba. señora.. Linares... Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales. (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 ..las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero. a Linares) Siéntese. (Mira nuevamente a Morales.. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación. Morales queda en pie. (Con sorpresa) ¿Yo?. sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?.. señora. no. (A Manuela. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí. ¿y qué? (A gritos. suelo tomar. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada.. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada. MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá. ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. (Apresuradamente) Sí. (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!. mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada.. ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?.. señora. ¿por qué no? Lo mismo es. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!. doña María toma asiento y la imita Linares.. LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo. hay poca yerba.. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen. a Pepa. (Con mucha naturalidad. porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!. ¿sabe?. (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!... (Le señala un asiento).

. (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias. (A Morales) Morales. ¡No. estoy con dolor de cabeza. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada.. (Ofrece el mate a Linares). sin ir más lejos. mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen. mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan... (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo. ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio.. vaya. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. ¡como yo la conozco tan poco!. ¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial. (A Pepa imperiosamente) Vení. soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica... acercate. ¡Es claro. que siga cebando Pepa. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde. viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. ¡Pero si recién sale! No importa. Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán). (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable.. (Impacientándose) ¡No. (A Pepa) Pero. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate. mamá!. Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!.las de Barranco fastidio. (En igual tono) Ruiz. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno. Pepa. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor). señorita.. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha.. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). seguí cebando. mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha. Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares.. ¡Serán todos como usted!.. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha). Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?. (Sonriendo) Muchas gracias. lo han criado en la casa. (A Linares. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . Fíjese y verá: Quedate vos.

Explicale bien de lo que se trata. Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo. vos. Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro. seguí cebando mate. mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen).. señora. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero.. MANUELA: (A Linares. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela). que vase por el foro) ¡Ah!. (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No. ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas. (Displicente) ¿Yo?. es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico. (Saluda y se dirige hacia el foro). (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. no.. (Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate. aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. (Con ansiedad) ¿Pero. hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!. LINARES: ¿A mí?.. (Terminantemente) Sí. (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María. me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo. señora.. LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión.. PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí.. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!. Encontramos a Rocamora en la calle. (Se le sienta al lado). (A Carmen. señora. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. hemos sido condiscípulos. sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá. (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso. señora.las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste). mujer. esté tranquila. ¿quién? (Siguen conversando en voz baja). entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro).. saluda y vase por el foro.. avise… Linares sonríe. ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero..

(Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!. CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero..... Pepa. mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora. (Muy amable) Adelante. (Toma asiento en el otro extremo del salón.. que pocos años le quedan de vida. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja).. andá. El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien. Siempre lo estamos diciendo.. mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese.. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja). ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes.. (Quiere mirar a la caja y se contiene). lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá. pronto. y que nada de cuesta complacerla... ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando. pues. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro). (Asomándose después.. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. reíte un poco!... ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!. ¡andá! Carmen no parece decidirse. el hábito.. ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. ¿No es verdad. entrá. (Echándose para atrás) ¡Phs!. (Vacila entre irse o quedarse)... ¡Si estará en su cuarto!. ¿Lo harás?.. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja.. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta.las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo. Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. Andá no más. en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón). en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes). (De mal humor) Buenas tardes. adelante.. mamá… (Imperiosamente) Vamos. contrariada por encontrarse con Rocamora. (Que la apercibe) Entrá. (Con mucha suavidad) Pero. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!. llevale este mate.. (Protestando) Pero.. (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja). (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!. mamá. (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!. (Al muchacho) Dejala allí. cuando se presenta por la derecha Rocamora. (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene.

como quien tira un montón de cosas por delante).. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento). (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro).. el inquilino. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida... LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé. (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no. ¡dejate de vergüenzas!. ¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!. ¿de veras? ¿Le parece?. (A Pepa) Pepa. (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso.. ¡Si recitás muy bien!. (A doña María) ¿No le parece?. 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .... llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro. Manuela. MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes. hija. ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. (A Pepa) Pepa. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta).... al fin en un placer como cualquiera. que se deje de tantos preparativos. (Se pone de pie). (Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes.... ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?. sí.. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco. (A Manuela) Tomá. (Ríe imbécilmente). (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino. Manuela vase por el foro. que recién me las taren. no lo conozco. con cara de susto. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia. ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María). Vení. que no la vamos a criticar. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos. (Displicente siempre) Yo no. muy bonitos. (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá.. (Con calma) ¡Oh!.las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino. no puede tardar. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana.

Ésta se levanta y vase por el foro. ¿En qué se ocupa? En nada. Pepa. Doña María. (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?. dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella. (Se inclina ceremoniosamente). MANUELA: ¿Por qué?.. Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. Carmen? (Toma el mate. muchas gracias. (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!. con una gran nerviosidad. (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa. a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora. abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!. mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate.. Pepa. se levanta de pronto y con aire solemne. (Con voz emocionada) Muchas gracias.. 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . para usted. Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”... años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí.. ¿por qué?. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. a quien habla en voz baja y con mucha afectación). Rocamora. gracias.. (Azorada. ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia.. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé.. Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María. (Se aleja y se deja caer sobre una silla).. treinta y cuatro… (Rocamora escribe). lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío.. Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota.ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen. ¿es usted. lo más disimulada posible). presenciando curiosamente la escena.. Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia.

. ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!.. ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro). ROCAMORA: Adiós. (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!. ¿por qué?. ¡no me engañe. se ponen inmediatamente a conversar. ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy. sin entusiasmo) Desde entonces. disimulando.. PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. aparentando conversar entre ellas.. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Desde aquella tarde. Pepa. Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!. no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. nada. (Se detiene). Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados. que desde un instante antes guardan silencio.. Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo.. yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. ¡tanto gusto. Inmediatamente después de salir Rocamora. Mientras. revelando este secreto.. Rocamora! (Le da la mano). mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada. ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María. con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación. en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado.. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen. Después. Después.... hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!.) Doña María y Manuela. al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente. Pepa. ¿y ha podido creer usted en eso?. Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No. deseoso de ver si Carmen está presente. lo que apaga bruscamente su inspiración. señora. (Se pone de pie y lo sigue).las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen.. hija!. (Tendiéndole la mano) Hasta mañana. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada. que todo era luz.. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa.. cómo!. Pepa. ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando... Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha. Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio.. Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela. doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón. Entre tanto. aparentando indiferencia) No. es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi.. que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas. (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo. (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual). siempre lánguidamente) Y entonces. (Con calor) ¡Es que es así.. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento..

Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito... Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda. SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA. decile que lo esperamos. lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela.. (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!. y que no se olvide de lo que me prometió... mujer!. (Tomándolo) ¿Violetas?.. (Después de mirar con Manuela demostrando asombro. Andá a ayudarla. Bueno. TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro.. que revelan estupor... se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan). mamá. estaba en el balcón.. MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!. ¿sos vos?... ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento.. (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto). ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio. andá ayudá a tu hermana Pepa.. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin..las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!.. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno.. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate. pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda. (Hace ademán de despedir a Jenaro. ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!. salís? Desde hoy te estoy llamando. ¡Ah!.. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella. lo mismo es… Andate.. (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 . MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído. ¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido. Bueno. ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!.. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora. no. por sobre el hombro de doña María).

(Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome. me parece igual a todos. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros...las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda... en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad. Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro. Pero. mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. ¡haga el favor!. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada.. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces.. (Volviéndose hacia Carmen.... (Incrédula) Pero. (Desconcertada) Pues... mamá!. mamá. ¡Andá! (Con impaciencia) Pero. escuche.. No. toma el ramito.. lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga.. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 . ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá.. me deja hacer. ¡no entiendo!. ¡Y siempre con pretextos ridículos!. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero. ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). ¡Eso no lo sabemos!. Ya ve. CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!. ¡con mi pobre letra!. para que cuando venga no lo vea. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros. Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza.. escuche. con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No. y precisamente por eso le estoy agradecida. (Con desdén) ¡Bah!.. tenía la pieza cerrada. ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice. hijita. mamá. hijita. Lo que es a mí. (Con naturalidad) Golpeale la puerta. hijita. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!.. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato.. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda. enoje!.. que a su vez sin enojarse y con toda calma. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves. ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro.

(Recapacitando) Despacio. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que.. ¡es tan decente!.. parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen. sin que mamá sepa nada. cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela. ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. (Con un poco más de interés) ¡Ah!. ¡si usted lo conociera!. ¡De chuparse los dedos!. ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!. Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces. con el pretexto de venir a coser con las muchachas... hijita.. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!... Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto.... PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No. y a ver PETRONA: ¡tan bueno!..las de Barranco Aparece Petrona por derecha. pero Petrona va a insistir. aunque se lo mandasen.. querés verte aquí con él. GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 . Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah.... PETRONA: Eso no sé. PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!... como si hubieran tomado una brusca resolución. examinando las tortas) Muy bien. salen por ésta. Desde hace días quería decírselo: me Sí. (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre. (Se dirige hacia el foro). ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!. ¡bah!. (Afligida) ¡¡Tía!!. ya verá. sí!. (Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?.... muy bien.. ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué. (Se frota las manos de contento)... ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón.. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares. corriendo... Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?.. ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que.... mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona. pues. (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser... ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario. Dejate de pavadas. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están. Vase por el foro. y yo no quiero líos.

. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar. hombre. (A Pérez. tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible. hombre!.. ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!. (A Petrona y con fastidio. Me vengo con la maquinita. eso sí!.. tía. señora.. ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien. (Transición)... ¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres.. ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato.. has tenido una buena idea. no es justo que yo las favorezca. (La abraza). ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero. entre! Pérez adelanta su paso. (Después de salir Pérez. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes.. entre. Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía. (Socarrón) ¿Y no me permitirá. mamá.. con naturalidad a Petrona) Hija.. después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí.. y en un momento.. (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre. ¡zas!. ¿eh?.. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente). ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos... (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir). comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre. que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?... Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí. (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía. con impaciencia. Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces..las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!. ¡tía!. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí... un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?. (Con mucho interés) No vaya a olvidarse. en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos). ¡No le digo que soy aficionado!. mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso). que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida). tía!. ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien. tía. Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Animándose) ¡Ah. siquiera.. ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí. por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!. (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto.... (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!.

(Señala hacia el foro). ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!.. (Riendo) ¿Qué no?. no lo hará usted. ¡Avisá!.. El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas.. CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición). (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo.. vamos a echar agua en el zócalo... (Conteniéndose. (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga. volveré más tarde. ROCAMORA: afuera. ¡Carmen!. entonces. (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza.. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados). MANUELA: mirándola fijamente. La noto a usted muy distinta.. (Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. (Hace ademán de salir por la izquierda).. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro)... Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también. (Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad). no avise nada. ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña. (Alarmado) ¡Oiga. Bueno. CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora).. pero siempre risueña) Llamaba a Petrona.. mire que ROCAMORA: (Al muchacho. pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe. ROCAMORA: CARMEN: No. suspirando con fuerza) ¡Ah!. ¡che!. (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha). (Adelantándose.. (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo).. (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas... ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro). no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 . (En tono burlón) Déselos a Pepa. después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo. Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona. (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen. (Burlonamente) Hasta luego. ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles.) ¡Che!.. Carmen.las de Barranco que estuvo gritando anoche. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo). (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!... ¡che!. Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí.

. callate. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está. Morales vase por el foro.. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez. Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro. (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. le propongo un trato.. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes. hombre!.. muchas gracias.... (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto... (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha. (Se dirige hacia el foro). (Insinuante) Vaya. CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo. mamá? ¡Pobre Morales!. en definitiva. después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro. (Con naturalidad) Vos. ¡Si así no fuera!. déselo a Pepa. (En tono de reproche. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?. ¡Pero es un aumento ridículo.) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj... (Va a salir). 537 536 antología de obras de teatro argentino . (Deteniéndole con un ademán) No.las de Barranco quiere que yo las toque. no más... (Afablemente) Buenas tardes. CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea. MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa. Barroso...) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano). (Apareciendo por la derecha y riéndose. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!. pero es apercibida por doña María.. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro.. señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo.. ¿No ves que es para las tortas?. Carmen. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María).) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro.. señora.. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA. pague uno adelantado. Carmencita? (Le da la mano).. Dª MARÍA: MANUELA: eso. ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar. Petrona vase por el foro. ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias. ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir.. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero). CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto. Morales.

. Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no.... (Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!.. señora.las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta.. Pero. festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista. dice? ¡Ja!. señora. (A Manuela. (A Carmen. ¡Qué Barroso éste!.. Dª MARÍA: (A Barroso. siéntese aquí. ¡ja!.. ¡siempre tan gracioso!. (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias. (A Barroso.. bueno. ¡ja!. hombre.. Barroso se aproxima y doña María.. mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo. No quiero enojarme. (Apresuradamente) ¡Cállese. le siguen. (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!... pero ante la mirada amenazadora de doña María. (Confundido) No. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No. (Mostrándole la silla) Siéntese. obedece y cambia de asiento con ella). andá a preparar el mate. ¡ja!. (Agriamente) ¡Ah!. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima. su mamá quiere. Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa... ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está..... Pepa.. Pepa y Petrona. La mía también. si digo no más.. Barroso..) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira. sentate acá. (Le prepara una silla)... (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente. (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen.... (A Petrona.. (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias. los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada. sus 539 antología de obras de teatro argentino . eso quería decirle.... ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes. Ya ve. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí... rodeándolo. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno. buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!.. Si es que.. hágase negar.. (Sentándose) No quiero. mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!. ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela.. ¡ja!. ya vuelvo. Barroso. Barroso. mientras Petrona vase por el foro) Con permiso. mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también. (Vase majestuosamente por el foro).. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!. ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted.

.. ¡escuche!. (A Barroso) ¿Vamos?. MANUELA: (Entrando por la izquierda.... ¡ja!. (Se suena gravemente la nariz). Se sientan ambos.. las clientas. (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!.. siéntese. sí. ¡ja!. yo también quiero.. ¡Se ríe!..... Manuela y Barroso desaparecen por el foro.. ¡me tienen loco!.. ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz).. (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente. ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda).. ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce. CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces. (Con calma) Sí.las de Barranco hermanitas quieren. hombre.. el pañuelo que me pidió. (Apaciguándose y resignada) Bueno. PEPA: Barroso. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido. muy paquetas... (Se sienta) Siéntese.. ¡ja!. viendo que no contestan..... perdóneme. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... ¡ja!. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé. hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón).. Manuela. yo no le he hecho nada... ¡se ríe!. CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero. se dirige hacia la derecha y se asoma por ella). Carmen.. (Dándose cuenta) ¡Ah!. BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí. Usted no necesita jurar. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche.. a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda).. (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha... mamá.... en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera. pero yo.. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora. ¡es cierto!. Las vi desde el balcón.... (A Manuela. basta. ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?. y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras.. Entra Pepa por el foro. (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira.. CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?.. (A Manuela) Acompañá a Barroso.

(Apresuradamente) ¿Qué?. ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara).. con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!. recién llega.. ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias. (Muy amable) Ahí está. (Echándose para atrás. (Transición). ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo. (Hace ademán de arrancar un diente). (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto.. (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?. mamá. no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí.. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda..... ¡No porque sea usted mi madre... antología de obras de teatro argentino 543 542 . (Muy gozosa) ¿De veras?. Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?. hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor... ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No... ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!...las de Barranco Aparece Linares por el fondo.. separándose de ella.. ¡toda una vida honrada. tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No.. ¡es a tu madre! ¡bandida!. Barroso. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado. ¡Si pudiera darse cuenta!. en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!. LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen.. ¡Oh! enseguida.. ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!. ¡Oh. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio. ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola). (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación)... cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!..... LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista... señora? (Mira a los lados como buscándola) .... gracias. ¡padre!. (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!. ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía.

MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre.. en actitud de decir algo. MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo... ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!. va a decirle algo. aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. ¡me muero!. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno.. CARMEN: Sí.. haga el favor un momento. ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. yo. (Simula una convulsión). andá. mira hacia el foro con aire resuelto). y en el momento en que. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste. ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen. ayudando a doña María) ¡Hasta mañana. ¿para qué?.. ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también. mamá.. mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar). sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá. (Se retira unos pasos). Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero. MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?.. (Con firmeza) Usted no quiere creerme. ¡ay!. que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. (Mientras Carmen desaparece por el foro.. sorprendido.. avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo). (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan.las de Barranco llena de privaciones.. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora. se acabó para siempre. ¿vos?.. presencia la escena. Carmen. (Desaparece por el foro).. Manuela. (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve.. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . pero le repito que esto se acabó. Lo esperamos... (Llora desconsoladamente. Barroso! Hasta mañana. bueno. Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen. en actitud de desafío. Manuela. a Petrona) Corré. Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez. (Irguiéndose) ¡Sí!... llamalo. hablando muy ligero. Se oyen las voces de Barroso. (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo.. ¡Señor!.. Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales.. Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro. (Señala hacia el foro).. ¡me vas a matar!.. (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!. mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que. aparece Linares por el foro.. (Azorada) ¿Vos?.. se deja llevar). presa del mayor furor.. porque es inútil. Hasta mañana. ¡cómo no! Sí... llena de sacrificios! ¿para qué?. ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro).

(Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha). mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar.. siéntese. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!. (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco. Vuelva el lunes que Es inútil.. se adelanta con paso natural CASTRO: viene.. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro. Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro. señora. Adiós. Entra Petrona por el foro. disimulando... (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes. queda usted notificada.. ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. escuche…. y se me debían tres. se le pagarán los demás. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador.. (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. un mes. sin darse por entendido. Decile a Carmen que venga. desaparece por la derecha. con dignidad. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona.. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno.. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí. Castro! ¡Un hombre como usted!. ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí. si usted quiere… CASTRO: demanda. ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga.. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno. (Al ver a Castro) ¡Hola!. le voy a pagar... hombre!. (Con sorna) Y aquí están los recibos. (Mientras Castro adelanta un paso.. (Secamente) No. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro. escuche. (Hace ademán de irse).. sí.. Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene. Castro.. (Intrigando) Y mire. mamá: es Linares el que la aconseja. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora. hombre de Dios!. (Le presenta los recibos y doña María los toma). (Señalándole una silla) Siéntese hombre. Entre... venga. Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí. ¡Pero.. Manuela vase corriendo por el foro. señora. ¿y no se le pagó? Sí.las de Barranco Doña María no contesta.. a Manuela. MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales. (Asoma la cabeza al exterior)... los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados. (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza. que era todo un caballero!. no me siento. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!.

¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!. (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?. (Con intención) ¿Y las copias. vamos a contar la ropa para la lavandera. (Señalando un sitio) Allí está el bastón.. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha. a ver. (A doña María. están. ¿es usted? No la había conocido. Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno. riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero. (Reteniéndola de la muñeca. Aparece por la derecha Jenaro..... (Inmediatamente continúa su conversación con Morales). bueno. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro. ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!. los guantes.. Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto...... donde se pone a conversar aparte con Morales.. Manuela entrega a Jenaro el bastón. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes.. PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita. En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen. vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran. (Doña María sonríe a su vez). (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?. Manuela.. PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias. (Quiere correr hacia el sitio)... pero sin exageración. Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!. buscalos. que no debe haberlos traído.que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen. MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante. mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) ... PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece. CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago. (Con calma) Bueno.. (Mira a todos lados como buscándolos).. ¡parece una cotorra! (A Petrona. se detiene.. Jenaro vase por la derecha llevando el bastón.. y que debe ser un poco llamativo... (Ríe). ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver. pero. PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes. MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá. me parece.. junto al foro. (Se arregla unos pliegues del batón).. dijo la mujer que no la llevara más... Las tres se dirigen hacia la izquierda.las de Barranco segura que él no la dejaba venir. aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo. (Apresuradamente a Jenaro) Bueno. de pronto. (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares. (Con despreocupación) Buscaremos otra.... Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí.. che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales.. (Se mira el batón). si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?. ¿eh?. 548 antología de obras de teatro argentino 549 . Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina.

. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda. a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales).. (A Pepa. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. pero sin moverse de su sitio) Señora. preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón. ayudame. (En igual forma) Venga un momento. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio. al centro. Después el rubio se fue y quedó él. Traelas. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy... Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente. mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares). ¿se acuerda? Pasaban juntos. en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco. hombre! Mi simpatía.. antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 . (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver. que averigüe. (Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares.. primer término. Ahí encima de mi cama hay unas costuras. que continúan conversando aparte. Dª MARÍA: (A Linares. Usted tiene tantos amigos. (Sigue hablando en voz baja). antes de separarse de Pepa y Manuela. (Entrando por la izquierda. (Sigue conversando). y queda pronto silenciosa y pensativa... Linares. MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela.las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda.... (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua.. no estés de haragana. una excelente mujer que está en la miseria. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María.. en tono de nuevo apagado. (Sonriendo. pues. ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero.. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto. amigo Morales!. Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. LINARES: Pues por eso. mirando a Carmen y a Morales. Pepa y Petrona forman grupo aparte.. Linares.. Usted ya ha perdido la clase. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales. pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero. a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba.

Bueno.. ¡bueno. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general.. (Nervioso) No. aparentando después iniciar conversación con Petrona. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?.. Discúlpeme. (A Linares.. ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad. (Sigue conversando con Morales). ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda. (Con voz apagada) Vení. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general.. porque está en muy buena posición. pero si las quiere antes. ¿sabe?.. (Volviendo a la carga. era una gran cosa. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela.. del general.. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales. (A Linares. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay. mientras Linares. señora. ésta le saca la lengua y vase por el foro después). Espérese. ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!.. y el general no ha dejado hijos ni nada... Pepa se levanta y se aproxima a doña María.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí.. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo. (Se sienta con Petrona y Pepa). podría sacar bastante. Naturalmente. Pepa. Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. (Impaciente) Pero.. decepcionada) Entonces.. ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie). pero no tanto!. (Levantándose) Se lo voy a cebar yo. (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero... Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. señora... Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No. señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo.. bueno.. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno.. el del pajizo. señora. 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 . eran íntimos. es imposible. no. como si tomara de pronto una resolución. (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver.. Entonces enseguida las haré.. a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina. Porque son de apuro. (Con un principio de irritación en la voz).. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche. yo no puedo. Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres. mientras observa a Morales y a Carmen...

las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros.. (Entregando el mate a Manuela. CARMEN: mirar la puerta. sigue de nuevo su conversación con Morales.. Voy un rato al balcón. pero sin disimular cierta preocupación. CARMEN: Entonces... sin decir nada. vuelve a dar vuelta la cabeza y.. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora.. los observa un instante y después. una especie de escalofrío. En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos.. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas. los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales. Mirá que el que hay ya no se puede poner. (A Carmen. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel. (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada.. PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé. (Después de chupar el mate) Riquísimo.. pero no me entendió. pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares). ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. y el día menos pensado se van a venir al suelo. después de observarlos un instante.. pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!. (Sigue conversando con Petrona). a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda). Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-. que después vase por el foro) Gracias. ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo. PEPA: Dª MARÍA: Bueno. que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada. (A Carmen. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares.. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir. ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento). (Sigue su conversación con Petrona). (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando. Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda)... me pareció que llamaban. Carmen. de un solo lado. 555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . veremos. sorprendida. pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!..

creí que había dejado la. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero. LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María. ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa. entiendo. mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha. le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!.. yo después las pondré. (Chupa el mate).. 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE . ahora iré... ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta. Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate. estoy un poco cansada.. ¿después?.. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela. No. (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido. (A Linares. hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco.. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano. impaciente) ¿Y después.. riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera. aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta. En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente. (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme. sin saber por qué. vase por la izquierda. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. Linares y Petrona siguen conversando. pero se calla. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona.. (Demuestra abatimiento). yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda. se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados. (A Linares. son ilusiones suyas.las de Barranco Carmen parece que va a decir algo. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí.. mientras Manuela se adelanta hacia doña María. (Va a seguir su conversación con Petrona). primer término.... De golpe me he puesto así. ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros. Nada. LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!.. (A doña María. por donde vuelve a desaparecer). Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?.. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno. (Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No. señora. sin mirarlos..... antología de obras de teatro argentino 557 Nada.. hija. Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa. El amor...

Petrona.. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?. ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento. se asoma Pepa por la izquierda.. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales. los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles. yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda). vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda). (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!. Petrona. ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan. (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron. ¡tenga!. LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras.. (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas. LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera. LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece).. CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen. (Incrédula) ¡Sí.. ¡tenga. (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más. observando una actitud altanera. No. ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda. (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 . Linares contempla a Carmen que no lo mira.. Y. riendo. pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah.las de Barranco donde queda inmóvil y de pie. (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición)... Le estaba contando un cuento. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual)... hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda).

¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!.. no! ¡Falta algo todavía!. ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?.. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA. (Bruscamente) Pero..las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse). CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés. APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR. AL VERSE. (Con emoción) ¡No. ¡bonito oficio! (Le da la espalda). ¡Tenemos otra cosa que decirnos. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más. sobre todo. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO. TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE... ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA. MIENTRAS CARMEN. Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!. aquí no se trata de aumentos.... ¡cincuenta pesos!. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA. (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo. SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. VACILAN UN MOMENTO. ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA. AMBOS SE DETIENEN... (Siempre mirando a Carmen. ¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!. QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA.. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero... ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda. Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto.. (Mostrando la canasta) Iba a coser. Carmen. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella). QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO. ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 .. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN..

Quiero estar más cerca del hospital. Manuela? (Sonriendo) Novios... MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga. queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí.... (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan). ¿Cómo se llama? ¡Ah!. (Incrédula) Pero. ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora. Entra Manuela por la izquierda. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). no. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora. las simpatías. Aparece por el foro Morales. ¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. el nombre no sé. no. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme... Yo le llamo el del pajizo. tendrá algún motivo. abatimiento.. señora. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras.) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí. (A gritos. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima. (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. revelando en su actitud... No. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!. (Riendo) ¡Ah!.. Esta de ahora me parece que. era un amigo del morocho. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno. que se ha encerrado. No es nada. a Pepa. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda). simpatías no más. (Hace un gesto significativo. MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento. (Sorprendida) ¿Se va?. (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. desde mañana puede disponer de la pieza..Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes. tenemos que hablar. Eso es todo.

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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antología de obras de teatro argentino

las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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antología de obras de teatro argentino

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

573

. Después de salir doña María. PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?.. (Se aproxima mucho a ella). FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 . Pepa vacila un momento... que sorprende el beso de Rocamora. Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!. se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta). PEPA: (Fuera de sí. mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse. Se miran un momento y después Rocamora.. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde. (Con pasión) ¡Filiberto!. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María. La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha). le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María.. con mucha solemnidad.. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro. (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo.. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no. concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha. pero doña María. ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle).las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!. que permanecen confusos y sin saber qué hacer. precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada.

.................> índice > Prólogo . 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia ................................pág............................................................................................................ 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco .. 5 > ¡Ladrones! ................pág............pág.................................................. 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE .............................................................................................................pág...............................pág..................................... 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! ................................................................................................................................. 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos ............................................. 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo .........................pág......................................................................................................................................................................pág.................................................. 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita .......................................................pág.......pág.................. 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra ........... 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo ......................................................................................................................pág................

Los Susodichos. Héctor Presa. Hugo Midón. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Patricia Suárez. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki . Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. Mauricio Kartun Ricardo Piglia. M. Eduardo Rivetto.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. Santiago Serrano. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. Susana Torres Molina. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. José Montero.> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I). Lidia Grosso. Ariel Barchilón. María Laura Fernández. Pablo Novak. Lauro Campos. Ricardo Monti Andrés Rivera. María Inés Falconi. Agustín Martínez. Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Beatriz Mosquera. personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) . Hernando Tejedor. Ariel Barchilón. Rosa Pfeiffer. Sandra Vigianni. Alberto Rojas Apel. Mariano Pensotti. ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Mario Costello. Carlos Carrique. Andrés Binetti.

Silvina López Medín. Luis Cano. Ariel Farace. hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. Amado del Pino (Cuba). Joaquín Bonet. Ariel Dávila (Córdoba). circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Ariel Sampaolesi (San Juan). Incluye textos de Mauricio Kartun. ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Agustina Gatto. Lucila de la Maza (Chile). Victor Viviescas (Colombia). Sacha Barrera Oro (Mendoza). Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). Rosa Pfeiffer. Juan Carlos Carta. melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. Gustavo Monteros. Agustina Gatto. Leonel Giacometto. Sebastián Pons. títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Gonzalo Marull (Argentina). Julio Molina y Marcelo Pitrola. Martín Giner. Lauro Campos. Lucía Laragione. • una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales. Luis Cano y Jorge Accame. de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro. Patricia Suárez. Mariana Chaud. Guillermo Santillán (Tucumán). Christian Godoy. Enrique Papatino. Marcos Damaceno (Brasil). el cuerpo y el ritual • tincunacu. Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos. Santiago Gobernori.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. Ángel Norzagaray (México). Luisa Peluffo. Laura Fernández.

Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure. dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas . Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos.• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss.

.antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires.

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