tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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de 31 años. "Se asoció casi toda la gente". Según María Esther Podestá. Garay. "como índice de su destino". los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. arrojadas a las tablas. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . Francisco Ducasse. que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene. recuerda el actor Francisco Bastardi. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. artista circense. que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. Sara Ortiz. sino que se denomine Teatro Nacional. Enrique Muiño. la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. tiene 47 años y su primera visita es en 1885. Manuel Anselmi. Facundo. la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada". Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. participando distintas compañías. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère. Luis Vittone. El presidente es el rosarino Miguel F. un gran éxito de la nueva compañía. el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. actor de teatro. Luego de una gira breve por Rosario. en el elenco están Antonio Podestá. En el Marconi. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". Para Juan Pablo Echagüe. tesorero. En el Apolo. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923). que vienen del Nacional. la compañía encabezada por Florencio Parravicini. Alberto Ballerini. Félix Blanco. secretario Juan J. como acostumbra. José Gómez. César Ratti. El famoso actor argentino Parra (18761941). Roberto Casaux. Arturo Mario. Enrique Muiño. obra incluida en este tomo. un espeso velo negro que le cubre la cara. que actuará en esa sala por más de 20 años. Elías Alippi. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. participan entre otros Julio Escarcela. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. Segundo Pomar. que vienen del Apolo. En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. como quieren sus hijos. a la que nos referiremos en su momento. comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. Salvador Rosich. entre ellas la de Jerónimo Podestá. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. Alberto Ballerini entre otros. Francisco Ducasse. El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. actor y autor teatral. En esas tajadas de vida.prólogo en que no lleve su nombre. López.

que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos. Jerónimo Podestá en el Moderno. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. se casa con Olinda Bozán de 16 años. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. Material festivo. José J. sin abandonar la sala. Pablo. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". para especial lucimiento de Orfilia Rico. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. antes Rivadavia. La crítica de La patria degli italiani. abandonado por su compañera Herminia Mancini. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre. y obtiene un gran triunfo. En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. 3 compañías cómico-líricas españolas. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti. calesitas. 4 espectáculos de variedades. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". Anuncia 19 eventos. Versos y prosas. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. góndolas venecianas y otras diversiones. una nueva edición corregida. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. Entra en competencia con los modelos. editados por N. En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. "Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. diario de la colectividad. 5 compañías nacionales. que anuncia todos los días teatro de fantoches. Florencio Parravicini en el 12 Argentino. En la compañía están además Olinda Bozán.prólogo encabezan después sus propias compañías. con entrada libre. La concurrencia. pese a la oposición de su madre. Rodríguez Peña 254. Para cantar con guitarra. 7 cinematógrafos. entre otras piezas. y la jovencita abandona la compañía. Elías Alippi. Arturo Mario. José Pepito Petray. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. entre otros. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. o el centro Salamanca Primitiva. y Pepino el 88. los grandes intérpretes europeos. cine. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas. gramófono. y bajo carpa. 4 líricas y 1 cómica. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi. la unión solo dura un mes. Según la crítica de El País. obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . es probable que siguiera presentándose. Podestá en el Apolo. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88.

En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. No hay día de descanso. que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. los espasmos producto del fatal veneno. donde muere en un hospital. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. En sus Memorias. Dimos 3. desde mediados de la década. Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. Pero ahora no les renuevan el contrato. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. el resultado es sorprendentemente real. Estrenamos 249 obras. en círculos católicos de obreros. que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país. al día siguiente de salir del Apolo. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. las compañías profesionales pasan de gira. obra de denuncia social. La tuberculosis lo postra en Milán. y en ocasiones estrenan obras de autores locales.249 representaciones". objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. en centros anarquistas y socialistas. los filodramáticos son los únicos artistas locales. 8 meses y 10 días. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano. Carreras. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas. con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. aquel que inventara el Cocoliche. En las ciudades de provincias. Pacheco el 30 de diciembre. supera toda expectativa y no admite comparación. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. aunque su verdadero 14 . en grupos filodramáticos. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan. Serrador. como Cibrián. que no produce tantas ganancias como antes. en compañías italianas o españolas. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. parte de 1901. el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata. llamados por el empresario Giovanetti.

prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo. con música del maestro Cayetano Silva. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público. después para Pablo o para Parravicini. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. un monólogo y su continuación en un diálogo. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. un modo pacífico de rebelión. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. como el chileno Alberto del Solar en este período. Florencio Sánchez (1875-1910). estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo. Muchos trabajan desde niños. y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros. drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro. hacia 1960. la difusión de las ideas. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. poca escenografía. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre. que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. periodista y autor teatral. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. pero siempre inspiran nuevas versiones. Es representado. se escriben obras para los hermanos Podestá. Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. estudiado y comentado exhaustivamente. en especial en las familias de actores. ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito. de Laferrère. nuevas lecturas.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle. I . donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. son muy apreciados por el público. Florencio Sánchez y Gregorio 16 . uruguayo. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. y también se presentan compañías profesionales infantiles. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes.

El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. En homenaje a Florencio Sánchez. el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. sigue la modalidad hegemónica europea. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. pero opina que es naturalista. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. Todos los actores. se sacaba el sombrero. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. Estábamos asustados. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". se elevó a una extraordinaria altura. muy elogiadas por su asombroso naturalismo. basadas en la acción y el entrenamiento circense. Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'.prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. Para Juan Pablo Echagüe. Juan Pablo Echagüe. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. debido a la intervención de Pablo. como Día del Canillita. El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. de Montoya. crítico contemporáneo de Sánchez. los tramoyistas. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. como en las obras breves. en 1947 se establece el 7 de noviembre. la primera versión. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos. lo considera insuperable como pintor de ambiente. observador y costumbrista. "este drama. sus obras interpretadas por los Podestá. y piezas como Barranca abajo. los sainetes. se le caía el jarro. tomaba un jarro de agua de una tinaja. Por último. no pudo ser superada nunca". en la escena final "Pablo salía despacito. y no han cesado hasta hoy. los maquinistas. 18 . en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. Por otra parte. iba hacia el fondo y volvía. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. En el recuerdo de Olinda Bozán. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales". fecha de su muerte. Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. encuentran unas originales técnicas de actuación. Según Eva G. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. miraba la cama de la hija muerta. acepta un corte en el final. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. La escena nos mantuvo en vilo. de piernas largas y flacas "como canillas". desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta.

marido en el hospital por caerse de un andamio. Pero algunas críticas son desfavorables. Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". en gira por Chaco y Corrientes. "Natalidad ilegítima". que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia. Díaz: "Esa será mi obra. A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total.prólogo 2006. inspirado en piezas de Sánchez como En familia. a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. Desentrañar del mismo seno de la vida. y el fotógrafo que dice. su 20 II .. NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. es un drama "de ideas". EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales. En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista. que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". Según Echagüe. enfrentando la hipocresía social y la de su familia. amargada".se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. igual que en Buenos Aires. "le tomaremos una así. del drama de todos los días y de todos los momentos. es un momento espléndido…".GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. este interesante drama en un acto -también llamado sainete. donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo". Para Echagüe. El 30 de mayo de 1904. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. es la obra más completa de Sánchez. "una creación fuertemente original". llorando. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. la pasión y el prejuicio". en el marco del Plan Federal. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi. un periodista. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa. Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica. "Ocultación de la maternidad". y apoya a su hija soltera que queda embarazada. "pero ennegrecida. con la acción "en Buenos Aires. época actual". la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . "Nuestros hijos naturales". y en el Teatro Nacional Cervantes. la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos.. EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos. aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. La vigencia de esta pintura social es llamativa.

Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro.para formar intérpretes. Adela y Anita Podestá. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. Por intermedio de Echagüe que viaja a París. o por falta de calor popular. producida como una apuesta. una revelación en el personaje de Pepito. ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. y otro bohemio y contestatario. que desaparece después de unos años. Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. Laferrère y Sánchez. muy aplaudida. nacido en Buenos Aires. "por humorada". Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. para significar el arte de representar obras dramáticas". Alberto Ballerini. adaptada. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. con preocupaciones de cambio social. mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. se puede disfrutar de dos autores diferentes. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio. Su primera obra. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. entre otros. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. Blanca. escribe versos y narraciones. Por 1$ la platea. ya que las clases se separan por sexos. 22 muere a los 46 años. según investigaciones posteriores. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta.prólogo de Laferrère. Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. Julio Escarcela. al que concurre el presidente Roca. "hasta entonces ausente de la escena. Francisco Panchito Aranaz. por falta de ayuda oficial. En el primer curso se inscriben 70 alumnos. Jerónimo y Arturo Podestá. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. El aporte renovador de Laferrère. a falta de otro más adecuado y expresivo. batiendo el récord para obras de 3 actos. luego se estrena en Madrid en 1906. según las versiones. de la Academia Francesa. Casi un mes después. El poeta Calixto Oyuela. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional. Gregorio de Laferrère (1867-1913). con Orfilia Rico. primer presidente de la Academia Argentina de Letras. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 . y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. y es diputado nacional entre 1898-1908. el 25 de junio. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. uno de clase alta que se burla de las costumbres. es el director y profesor de literatura. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. A pesar de recibir algunos subsidios. El estreno es un acontecimiento artístico y social. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. revitalizando la comedia ya existente.

Julio Escarcela. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. Ángela Tesada. Anita y Adela Podestá. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. Podestá. Lea Cornaro. al italiano. Ada Cornaro. y Jenaro (Enrique) Serrano. María Gámez. Josefina Lanaro. La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable".prólogo señorea los arrabales". para ella escriben también Saldías. Comedia satírica con una crítica realista. a pesar del éxito de público. seudónimo de Jenaro Serrano. Francisco Ducasse. Vacarezza. que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. Elías Alippi. Julio Escarcela. Alejandrina Cortina. Pancho Aranaz entre otros. entre otros. lo melodramático y el realismo. En el elenco están Orfilia Rico. Francisco Aranaz. Enrique Serrano (18921964). Francisco Ducasse. Enrique Muiño. Guillermo Battaglia. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. Arturo Mario. Alfredo Lanaro. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. Alberto Ballerini. entre otros autores. Arturo. Blanca. en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . ha sido traducida al catalán. Además de Mertens. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. José Brieva. Según Federico Mertens. para trasladarse a la casa familiar de barrio. Discépolo. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. que produce una tragicomedia. ámbito del sainete. Elías Alippi. será un gran comediante con actuación en teatro y cine. debutante de 16 años. En el elenco del estreno están Orfilia Rico. Jerónimo y José F.

Buenos Aires. Seis figuras del Plata. Claridad. 1941. Buenos Aires. Ernesto. Asociación Argentina de Actores. Futuro. Solar/Hachette. Editorial de Belgrano. 1938. SEIBEL. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. Santa Fe. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá. Gregorio de. Buenos Aires.. Una historia de luchas. ECHAGÜE. KLEIN. Julio. A. Buenos Aires. QUESADA. Losada. La Asociación Argentina de Actores. 1981. Beatriz. Desde los rituales hasta 1930. Irvine. Buenos Aires. 1969. Buenos Aires. Florencio Sánchez y la delegación de poderes. José J. 2002. PODESTÁ. 1983. Texto revisado de la edición original de 1929 por J. Teatro completo. ORDAZ. 1930. SÁNCHEZ. Río de la Plata. 26 antología de obras de teatro argentino 27 . Eva G. de. LAFERRÈRE. Luis. Florencio. Teodoro. (Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH. Teatro completo. MONTOYA. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. Historia del teatro argentino. Capítulo Nº 190. Mariano G. Buenos Aires. noviembre. Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo. Textos y polémica. Centro Editor de América Latina. El teatro en el Río de la Plata. 1946. En torno al criollismo. revista Gestos Nº 6. Memorias. Buenos Aires. 1952. 1938. Castellví. Historias de artistas. Medio siglo de farándula. De Diego. University of California. Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904).prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. Juan Pablo (Jean Paul). Corregidor.. 1988.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

> ¡ladrones! I. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE.!. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 ..... La otra noche. PILLETES PERSONAJES CANILLITA... ¡Qué frío!.. ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón.. vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA. Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua.. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones. (Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón. Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!. última hora. ¡cómo nos pusieron!... La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!..... derrota de los ingleses!. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!.. y hacen unas judiadas con uno!.

¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!. ¡Ufff!. ¡Razón! ¡Día!. nos sacaron de allí. que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado. (Se sienta en el umbral de la puerta).. Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!... esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía.... ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros. por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio. Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa. Nos corría el agua por entre la camiseta. A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!. hace días.. no me pegó. ¡A mí con la piolita!. ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!.. tiene derecho!. caray.... Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!. cerca de la paleta.. ¡Zas! ¡Una mariposa!... (Gritando) ¡Eh.. (Se tantea los bolsillos).. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?.. tarareando una vidalita).. Sí.. Y nada.. ¡no va más.. ¡Me armé!.. Palo y palo. Los reporters.. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás. ¡Grande el sargento!.. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa). ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!.. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar.. (Se acurruca disponiéndose a dormir. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios). Así son las cosas.. ¡Galerudo!.. (Recoge un pucho). más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos.. dele patadas y trompadas... sino que fue el canflinfa que vive con ella.¡ladrones! calentito!. Pero mi mamá no tuvo la culpa.. galerudos… Qué se han creído. ¡hoy era lunes!. pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres. ¿sabe?. es claro!.. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No... miren que compro cincuenta Razones…!”. Más pillete será su agüela. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!.. Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!.. nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!. seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo. en el pulmón debe de ser. ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios).. por aquí. Cuando un de repente… ¡Zas!. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo). Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!. como patitos… A mí uno me pegó una trompada.. ¿qué gano?. Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga. ¡Musa! ¡Me via acostar!.... “¡Les vamos a enseñar. ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario.. Lo que es mañana. Güeno.. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah.. antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) . los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta).. No nos echen más agua. que otra noche. ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver.. ¡Macaco! (Entra)... animal!...... que entuavía.

. ¡Canallas!. (Le da con el pie)...... Seguro… ¿Y ahora?. Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che.. ahí! ¡Dame los seis reales!. ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?.. ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!... Aparece el trasnochador visiblemente ebrio. Para el cocktail mañana.¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!. golpeando con desesperación) ¡Ahí.. (Atropellando la puerta. ¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh.. sí! ¡Yo le voy a enseñar!.... ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente).. eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah. ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro. compadre! ¡Borrachón!. TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!... ¿Cómo entro?. dirigiéndose a la derecha para hablar. VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!. ¡Zambomba!.. ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios). aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita).. (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?... (Deteniéndolo) ¡Vamos. largo! Mandate a mudar. Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah.... ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando). vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!. sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo).. podían alcanzarme un saco de ahí adentro... La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?. ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue. (Lo empuja). Bien CANILLITA: ¡Ay.. VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?. o una cobija. ladrón. Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse). TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar. (Amenazándolo) ¡Ya... hijo de mil perras!. ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón)... Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?. CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!.. (Se detiene y busca en los bolsillos).. ay! ¡Hijuna madre… borracho!. (Entra).. No tengo ni medio. ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí. CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora. ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!...... Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 . que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose). qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda)..

ladrón. ay! ¡Me han pagado un peso falso!.. ¡Cámbiemelo! ¡A ver. (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo). (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar. ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!. ¡Un peso falso! ¡Ay. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró.. qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!. ay. (Lo prueba con los dientes). Parece de plomo. ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo. ay.. (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón. la escena brutal acostumbrada). CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!. ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA. ay! (Llora un instante fuerte).¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 .. quedan los dientes marcados!... ¡Ah. VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah. ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay. se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!.. ¡Me los robó. mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame. ¡Ahí... II..... ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres.. ¡Y ahora en casa. TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. ¡Abran. trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio. ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí. ¡Sí que es falso!... (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante).. cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante. hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!.. hijo de una y mil madres!. (Forcejea por soltarse y lo consigue). ¡Ay. ay! (Llora).... a ver! (Mete la mano al bolsillo). Ahí viene uno. ay. sí señor!. abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh.. ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver. ese pillo!...

sí. Estese quieto. (Al oído). salga. Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte... no sea pavo… Deme el cambio si quiere. Te conozco. ¡Un peso falso!. entre”… Y me quiere agarrar por todas partes. Me quería agarrar la LOLA: Salga. le voy a hacer un regalo. el presidente.. no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!. ¡La gran perra qué desgracia!. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar. (Finge que llora).. Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome. nomás. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate.. ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo... ¿no? LOLA: (Compungida) No señor.... pícara! Un peso falso. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor.. ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla). (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear.¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga. no! Dame el peso primero. veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada. entre.. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. ay. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma. CANILLITA: comisión de Caridad. y siempre que se lo tengo que llevar. Sí. me dice: “Entre. Lo conozco. ¡Atrevido! ¡Vení. el 6850. Todos son iguales. ¡El único!. (Llora) ¡Ay.. ¡Ah. ¡Ay.. Sigue un número. (Tira el peso y se aleja). “¿no ve que sí que voy a entrar?”. ¡Ah. Canillita.. hija. ¿quiere?. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso. Las otras noches el viejo aquel. ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. mirándome con los ojitos muy vidriosos. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 . ay!.. Voy a llorar un poquito. ¡Me dan ganas de llorar de veras!. ¡No ve que sí!. eh?. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón. muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano).. me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí.. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola. me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete. mi hijita. sí. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!... gerente del Banco.

. Mirá. ESCENA IV Lola..¡ladrones! Barcelona!. Prestámelo y vas a ver… Sí.. ¡Pero volvé pronto. no llorés. 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino .. ¡pero vos te vas a disparar con la plata!........ El hijo del diputao. ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?.. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece. Y bien falso. dos vintenes paraguayos. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí. ¡Valen más que un peso falso!.. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina. ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos. a verlo!. (Se va por la derecha silbando). Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más.. Pucha. Mirá.. (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno.. pero seis vintenes no un peso. ESCENA III Lola. cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!. hijo ‘e mil madres!. ¡Es un gringo más bobo!. Bueno. ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa... CANILLITA: Sí.. Canillita! Entra el Trasnochador. LOLA: (Lloriqueando) No.. CANILLITA: ¡Ah. no seas boba.. ¿Te dio la biaba tu mamá?. en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro. Salí de ahí. ¡Oiga! ¡A verlo. lo conozco en el chambergo. y todavía nos dio un caramelo de yapa. no seas así.. ¿Estás llorando?. no me pegaron. ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da. Dámelo. es que… Me dieron LOLA: un peso falso. ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí. Esperame aquí. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo. ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto. ¿no te acordás? ¡Las otras noches.. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín.. (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!... Canillita.... ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?. Y se me ha escapao... es el mismo. Mutis). ¡Chanta! ¿Y qué tenés?... Dame el peso. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. ¡A mí me dan cada paliza!..

bárbara. Lo toma y vuelve. ¿Ah. al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera. ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). bárbaro. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. ¡Salí! ¡No te metás.. y hace como antes).. hace otro tanto a su lado. al Lalín. ¿No tenés un palito?. Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). arrodillándose junto al papel). Mozo... ¿Cómo. R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones. ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). ¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 . Voy a llamar al Vasquito. mirá… Querés que le… (Le habla al oído). Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. venga… (Recibe de nuevo el pincel. ese chico?. curiosísima. si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí. ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí. Sí. Teneme los diarios. Ajajá. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. Salí. ¡Eh. cuidámelo. que ya vengo… Pero. no? Dejá nomás. (Le da los diarios). Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo). saca un fósforo. Quedate quieta. a decirle que su hijo es un embrollón. (Desdobla una hoja grande de papel en blanco).. Dame los diarios. cómo? Pucha que estás apurada. a Pedrito. CANILLITA: Haceme caso a mí. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. (Se encamina hacia la puerta). aquí debo tener uno.¡ladrones! LOLA: ¡Ah. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. ¿no?. sí! Pues ahora le viá enseñar. que es una A… (Riéndose) Ay. al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea. poquito un pincel mojao. Lola. Esperate. Vas a ver. enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia). no me chorree! Sí. (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo.. y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. tengo otra idea. Bueno. (Regocijado) Ahora verás. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá. Y ahora. (Escudriña el bolsillo. no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves.

bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Te vas a quemar.. (Con voz lastimera) ¡Ay. así. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido). Dejame ver a mí también. A ver. Che. ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay. Salí de ahí.. E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . Se oye el estruendo de una caída. qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes. Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. pintor. ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. Muchas gracias. (Le da el papel). Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra). ¿eh? Eso ando buscando. a ver… ¡Ay. ¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. no señor… E… N… E… Tenés razón. quedate quieta. ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay. ay! ¡Lola!.. Pucha que está bien. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto. ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé. LOLA: ¡Ay. pues. qué lindo! Y ahora viene lo mejor.. (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. (Desaparece por la derecha). ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No. ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno. Cuando esté en la ventana me lo alcanzás. acercándose a la izquierda).¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo. O. LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno. traé! (Le saca el papel). (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas. Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). ay. Tomá. (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba. Tenelo vos. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia.

mamita! ¡Me he quebrado un brazo!. No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!. ¡Canillita!. Instantes después entran con Canillita alzado. CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola). ay! ¡Por culpa de esos canallas!. me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh. mientras tanto algunos señalan con la mano.. (Reaccionando) Yo disparo. (Al levantar el brazo da un grito). no mientas. Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah. ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado. nada… estábamos jugando y… No.. Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha). usted mataperros!.. dónde? ¡Allí!. Si no es nada. Mutis...... VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay. Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado..... Sí. ¡Ay.. ¿qué estaban haciendo ustedes allí?. Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan. El vigilante y unas personas cruzan corriendo. Yo quiero verlo. vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay. Se oyen voces.. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!. vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver. Se oyen quejidos. (Con timidez) Nada. (Le hacen lugar).LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!. ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay.. Decí la verdad.. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí. Trae la cara ensangrentada.. ay. pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 . (Le saca la sangre con el delantal). pero la puse! ¿Dónde..

Canillita Florencio Sánchez .

HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO. EL NIÑO ENFERMO.> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. DOS SILLAS. DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. antología de obras de teatro argentino 51 . UNA CÓMODA DESVENCIJADA. BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN.

soy vivaracho.. y aunque cuentero no mal muchacho.. hijo!. no se destape. Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate. sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama... pues en cuanto los filo los caloteo.. soy bueno. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros. ¡Es un pícaro.. CANILLITA: Buenos días.. Pero.. muchos juguetes le voy a comprar... ¿Qué decía. CLAUDIA: (Sentada. Música Soy Canillita.canillita Arturo. ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?... no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario.. ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?. ¡Sí. ¿eh?. Son mis amigos Pulga y Gorrita.. un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto. ¡Que sos pavo!. Bueno. con poca guita.. (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente). arreglando cuidadosamente las cobijas) Así. soy honrado... gran descarado. soy embustero. ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan). ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva. ¡Brr!.. cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí.. doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Ahí está ese pícaro!. Si se está quietito.. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente).. y muy mal traje.. Panchito Pugos. así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!. CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos.. cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. sigo travieso. ¡Se vendían como agua los diarios!. ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!.... desfachatado.... Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares. ¿Un beso? ¡Veinte.. ¡Brrr!. ¡No faltaba más!.. gran personaje. Claudia. Canillita. ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones. Muy mal considerado por mucha gente. ¡la pucha que hace frío!. que eso le hace nana!.. A mí no hay quién me corra yo le garanto. hijito!.. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido.. chusco y travieso.

. ¿sabe?. Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!. sillas de paja!. ¡Farreando! ¡Fío!.. no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!. ¡Estás muy gallito!.. (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!. colchones.. Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella. ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!. che!... que es un desalmao... Güeno. el loro le clava el pico en un dedo. ¡Mi padre.... ¡No le pegue a Canillita!..... vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa. un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!.. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!... Gorrita y una punta más!.... rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!. ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!. ja!. ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada.... pebetes.. ¡Como era domingo y no había diario... ¿Y a mí qué?.. amontonao. el Pulga.. allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata.canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?.. BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora.. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?.. le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel.. (Se levanta y va hacia Canillita. ¡sinvergüenza!. ¡No crea... ¡Mamá!.... ¡Si se afeita!. y cuando le iba a alcanzar la jaula. Pa eso lo gano y es mía. baúles... ¡Qué farra!. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!... Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante. ja. Poroto da un grito y… ¡zás!. El tanaje así. mujeres. ¡Yo te voy a enseñar!.. ¡Ni usted ni el tipo ése!... ¡Trompeta!. ¿no?. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla. dispués nos juntamos con Martillo.. “Si me da un cinco se la alcanzo”. don Braulio. viejos… ingleses. empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles. bien mía.... ¡Ja.. El Poroto.. Don Braulio.... nos juntamos con Chumbo.. Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda. por Dios!.. Dichos... D. por ésta!. a la fonda de los muchachos. Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!. CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!. ¡A la fonda!. gringos. ¡Perdido!. la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno... “¡No se apuren.... Sí. la Pelada....... Y no se animaba a bajar del buque... ¡No!..

. (A Arturo) ¡No. ¡Gran perra!. BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!.. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!. refilá el vento!. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?... ¡Qué ha de matar ese sotreta!.. BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino .. que te jugás la plata! ¡Canillita. después que lo he conocido a fondo. con pedazos de pan duro y con sopapos...... Ese… ¡es un canalla!.. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!. y va hacia él).. no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D.. por culpa de ese sarnoso. ¡Es lo que le conviene!. pam. ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!... ¡Canillita! ¡Vení!. ¡No seas malo!. ¡Pero desde que vive con el tipo ese!. (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!.. D. ¡Dámelo!... ¡Ese no es mi padre.. (Se enjuga las lágrimas) . don Braulio.. que no es para tanto!. BRAULIO: CLAUDIA: D....... ¡Sí. BRAULIO: ¡Vamos.. muchacho!.. señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca.... si adivinás lo que es. ¡Bah!. D. vos me estás robando! ¡Canillita.... Yo… Yo… por ejemplo.. empieza con t… ¡Bah!. acariciándolo) ¡Vamos. ¡A ver!. ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre..canillita vive de la ufa!. Tiene razón...... que continúa de pie sobre la cama. vamos... ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D.. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D... (Llora). pobre hijito mío!...... hasta de matarme!.. ¡Y pim.. Hoy.... le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa.. ¡Pobrecito!... no puede ser padre de nadie!. BRAULIO: ¡Sí!. que lo estrecha sollozante).. Pero… ¡Bah!... ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!.. (Muy conmovido.. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así. (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan. no me pegaba ni nada.. BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja. ¡Lárguelo por un cañuto!. si yo no lloro!... más bien que quererlo.. doña Claudia?. (Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!.... doña!.. Cualquier día va a suceder una desgracia.. ¡No llorés.. Bueno. botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre. sos un bandido!. ¡Traé!.. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita.. ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!. ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito. ¡Es que me da un estrilo!.. (Deshaciéndose. ¡Canillita. que no tiene la culpa. porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!. ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?. pero en esta casa.. ¡Cariño no!.... D. ¡Parece mentira.. (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!.. CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No. te lo doy…. BRAULIO: ¿Ha visto. Ya sé… ¡Un trompo!..... Canillita abraza a Claudia. pum!. que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!.

don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay..... BRAULIO: CANILLITA: D.. PichÍn. Cuando quiera. porque está muy débil. don Braulio.. Arturito... ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh. ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. PICHÍN: (Entra sin saludar. No crea que me ha costado poco.... eso es feo. Muy bien. con el niño!. ¿Qué es esto? ¿No está?. ¿A Pichín?. Dios mío!. muy rico!.... Hice poner la papeleta a nombre de Pichín. ¡Ay.. he dicho… ¡Cómo!.. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver.. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser). Así.. Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos. BRAULIO: Dichos...... Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata. ¡Vea cómo yo lo tomo!.. gracias!....... ¡Y ahora bien tapadito!. gracias. ¿lo ha visto a ése?. Lo vi en el almacén de la esquina... a la una.. (Muy alterado. una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien.. ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D. (A Claudia) Hasta luego.... ¡Eh. ¡No seas malo!.. ¡Es dulce. CLAUDIA: D. ¡Me ha hecho usted un gran servicio!. BRAULIO: No. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!. ¡Caramba.. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!. ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!.. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!. BRAULIO: CLAUDIA: D. a las dos… y a las tres… ¡Ajá!... no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!.. BRAULIO: Braulio y hace mutis).... Adiós. señora. CANILLITA: Prieste un fósforo..canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito. ¡Cómo no!. chiquito... De esta botella le da una cucharada cada dos horas. Arturo CLAUDIA: Sí... aquí están los remedios. ¡Que no se diga que tamaño hombre!. ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo. Pórtese con juicio… ¿eh?. (Enciende un cigarro. Dios mío!. Casi lo has volcado… Vea... convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D.. No sé… ¡Nadie!. joven!. Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!. ¿Quién me ha abierto el baúl?.. Con la cuestión del robo de la joyería... ¡Vamos.. ¿Quién ha andao con mis cosas?. Claudia. ¡Es claro!. (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 ... ¿A ver?.. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios. Y diga.. ¿Cuánto le dieron por el prendedor?...... Busca el prendedor… ¿No responden?. y de las obleas.. arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente). ¡Con esto se va a mejorar pronto!. no sea así!... por favor. tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!... tapándose las narices… ¡Vaya!. le quedan veintiséis. Cosa mala se encuentra siempre.

yo doy!.... ¡Traé.. (Vase)... PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?.. ¿Dónde está el prendedor?.. ¡Si tenés más ahí!. La Nación. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!. ¡Doy yo! ¡Güeno!.. PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!.. ARTURO: ¡Mamá!. ¡No!.. ¡Me has espiantao toda la guita!.. CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas. ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!. ¿Te callás?.. ¡Mamita querida!.... Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos.. Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente.. ¿Qué lo has hecho?.. pero no quiero jugar más!.... Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?. ¡Ah.canillita prendedor?. ¡Respondé!.. ¡te digo!.. Canillita. se venden lo mismo que si fuera pan...... No me pegués. Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!. ¡Yo lo saqué. de igual manera “viva” el partido Nacional. ¡Siás otario!. Él no ha sido.. ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!.... Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da. ¡Ya está!......... con el grupo de muchachos. ¡He visto salir al Canillita!. ¡Sí.. ¡Nada!. te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!. ¡Ah.... Mutación... (Corriendo detrás) ¡No!...... Decí… Decí… Decí..... ¡Pancho! ¡Pancho!. ¡Mamita!... Y si el gobierno llama las clases a formar.. ¡Le voy a enseñar!. (Incorporándose. asustado) ¡Mamita!.. avanza jugando a la chantada con cobres. Patria y Standard. CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE.. La Prensa. boliches y bars.... ¡No juegues más!. Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero... 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 ..... ¡Hablá de una vez o te la doy!.. ¡Ya verán!.. Claudia llora.... ¡Yo no lo he tocado!.. ya lo sé!. Pancho!. pillete!.

(Al ¿Cuál era. ¡Salí de ahí!... ¡Desen vuelta!.. che? El que iba adelante....... escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr).... ¡Zas!.. y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 ..... porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!.. TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!.. que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas... pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué.... ¡Revolución en Montevideo!. ¿Cosa fate?. (Corriendo) PichÍn... (Desesperado) ¡Eh… Canillita!.... ¡Revolución en Montevideo!. que yo!. de chambergo gris… ¿Y estás seguro. (Confundido) Bueno… Sí… es cierto. Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera.. señor?. hermano. ¡Mi han galotiado!. ¿Eh?...... UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto. ¡Es ése más ligero que viene adelante!..... gringo!.. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?.. vos. ¡Eh!. ¡Revolución en Montevideo!.. de que él te robó el prendedor?. ahora?.. ¡Vení pacá!. PICHÍN: ¡Canillita!. (Gritando) ¡Diario cuarta!. hombre!. ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!.. ¡Cuando yo te lo digo!.... (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?..... ¡Ya sabés. Los muchachos rodean al tano. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?. ¡No me vengas con cuentos.. pero no me hagas hacer una plancha después. ¡Cuarta!. CANILLITA: Dichos. ¡Compre. Pues bueno. PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!. si quiere. ¡Diario cuarta!. ¡A seis y medio pago!...... Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!.... retrocede un paso. Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado. me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad. ¡Por alguna imprenta!.. ¡Diario!... ¡Está bien!. ¡Salí de ahí!... Gármino!. ¡Es un ratero el muchacho!... ¿eh?... muchachos!.... PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes. ¡Al bullón!.. Lo decía por las dudas.... no más… ¿Y ánde lo agarramos..... Yo viá proceder.canillita Se sientan en el suelo formando rueda.. ¿Por qué me agarra?.... gritando. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver. Todos se echan a correr en tropel. ¡Cómo no!.... ¡Pronto!... Se oyen varias voces. ¡Sí.. Canillita... ¡Diario cuarta!.. ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas). ¡Procedé no más por mi cuenta!. PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!..... ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!... PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!.. Pesquisa.

. (Forcejea por desasirse). Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha. hij’una madre!... ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?..... botón!. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?.. ladrón!... (Lo tironea del saco).. vamos........ ¡Una gran perra!.. ¡Que lo larguen!.... forcejeando.. entonces?. PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!. no más… ¿Por qué lo lleva?.. (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá.. ¡Que no he dado motivo!. ¡Me la vas a pagar!.. AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?. che!.... señor!. (Lloroso) ¡Vea... 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 . UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!. ¡Botón trompeta!..... PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!. ¿Yo qué Dichos.... ¡Canalla!. PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir. ¡Soltame..... El agente lo tirona... no más!.... canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín. ¿Y por qué me va a llevar?. PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!. gran perra!. Señor.. ¡Tomá!.. Salen algunos transeúntes y se detienen... que ahora voy a hacer la exposición!.canillita ¡Qué también!. a la comisaría. (Volviéndose. (Tironea). ¡Le juro por esta!.. ¿No puedo vender diarios. El agente lo hace violentamente.... (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!. ¡Tamaño zanguango!. ¡Yo.... PICHÍN: ¡Llevalo.. PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo.... ¿No tiene vergüenza?. Dichos. mocoso!.... arrastrándolo hacia la izquierda. corriendo) ¿Qué es eso?. (Lo escupe) Pichín va hacia él. no más! Dígale que me suelte... PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!. ¡Te voy a matar!. trompeta!.. presenciando la escena... ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!.. ¿quiere?. Agente... ¡Zas!. ¡Ladrón!... ¡No me pegués.. amenazador.. ¿Qué ha pasado?...... Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!.. Vendedores...... cae al suelo y se levanta desesperadamente.. (Irguiéndose. vendiendo diarios y me agarra de vicio. ¡Canillita!. ladrón!. oficial… Yo no he faltao. ¡A matar!... ¡Ahora sí que no me llevan!.. vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!. yo sé lo que hago. ¡Oh!.. Canillita.. ¡Ah........ VENDEDORES: Marchá.. ¡Si es por eso. ¡Suéltelo!. ¡Salga de ahí!.... El agente lo va llevando de a poco.. indignado) ¡Yo. ¡Es un ladroncito el muchacho!... (Rabioso) ¡Largame.. ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!... (Se incorpora).. (Compungido) Vea. (Asombrado) ¡Oh!. ladrón!. no más!. ¡Con que eras vos. (Impacientándose) ¡Eh. (Llega de izquierda. ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!.. un curioso. no más.. ¡Maní!.. pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!. amenazador) ¡Y a vos también!. ¡Mamita querida!.. Pulga...

Don Braulio. Vidalitá... lo corre. que le rompo el alma!.. MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA. Pichín. mocozuelos. ¡Perdistes. sabemos que es malo!. Se la voy a dar... UN VENDEDOR: D. hay en esta casa. ¡No juego.... MUCHACHOS: Disparen. BRAULIO: VECINA 1ª: D..... BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!.. (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!. ¡Perdiste! ¡Pavote!.. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 .. don Braulio!. VECINA 2ª. BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas.. a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala. después Batista y un Vecino. (Huyen).. QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA. Muchachos 1º. Vidalitá. ¡Mentira! ¡Mal haya!. eso es trampa!. Los curiosos también se alejan. (Burlones) El cuco. huyen en todas direcciones. ¡Andate pa dentro. MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!. SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA.. ¿Quién ha de meter?.. y tirándole el saco. Vecinas 1ª y 2ª.. más calma! Atienda el puchero. (Burlón) ¡Está bien. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA. sillero.. 2º y 3º.. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA.. Batista y su mina. se llevan la palma. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen).. SENTADA TOMANDO MATE. UNA TINA DE LAVAR. Mutación. ¡Qué miedo!. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina).. no se enoje. ¡No puedes hablar!. ¡Cayó sobre la raya!. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO.. Batista. ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora.. enfurecido.. D. silencio.. ¡Mentira. ¡Sino esos pilletes!. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA.. EN LA DEL FRENTE.. Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE.. AL CENTRO. ¡A cinco centavos!.. ¡A ver. ¡Cuidado. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D.. muchachos. nos va a comer.canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo.. (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!. DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA. marchante!. perdistes!..

¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?. VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!. jabones. Basilia.. esponjas. VECINA 2ª: D. ¡Nooo!.. ¡y biabas también!.. BATISTA: Dichos. alfileres. A que no se arañan. pero no me corren. camisetas. Delen un hueso a ese perro. doña. cinta de El miedo no es zonzo.. jabón… ¿Precisa. Vidalitá. marchante?.. D.. cortes de vestido. como a las gallinas. ¿Cuánto paga... Vidalitá. corbatas. sombreros de paja. ¡Qué nubarrones!. peinetas. (Hace mutis). D... Se va el Mercero. Me viá a dormir. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino . con mis vecinas. madapolán. un Mercero... ¡Sigue tronando!. servilletas. libros de misa. hago dos apuestas. ¡No seas tan mala! No seré tan mala.. carreteles de hilo. Don Braulio. calzoncillos. Ya lo creo.. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas. Vecina 2ª. tarjetas postales.. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!. son pura parada.. Vidalitá. Diga. pañueletas! ¡No!. MERCERO: Con esa ladiada. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. (Dirigiéndose a la Vecina 1ª).. porque está ladrando de hambre. BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D. Vidalitá. Ché.. Libros de misa. Diga. BRAULIO: Hablado D. y los parches porosos. botones de hueso.. (Se frota las manos). No quiero batifondo. las comadres éstas. Pañueletas. festones.. BRAULIO: Sí.canillita D. BRAULIO: VECINA 1ª: D.BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa).. BRAULIO: MERCERO: hilera. D. marchante…... BRAULIO: Vecina 1ª. aprontá el bullón y no te metás. ¡Jesús!. BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras. agujas..

. ¿Por qué?... BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!. D. ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!. Déjela....... ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando).. ¡El chaparrón!..¡Viejo achacoso!.. madamas! ¡No hay que enojarse!.. ¡Con lo que pican las avispas!....... no más!... la otra se abalanza y riñen.... D... VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar. ¡Ya!. ¡Qué infamia!. (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D. BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino . te he dicho!.. Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo). ¡Ladrona!. ¡Es que si no la saca. BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D. BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D. Salen chicos y algunos vecinos... ¡A mí!.. VECINA 2ª: D. ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D. (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!.... (Se abalanza a pegarle)... BRAULIO: cana!. ¡Escracho!... ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?... se la saco yo!. ¡Qué más se quisiera!... ¡Con piedras!. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!... ¡Sí.. ¿Y pa eso me llamás?.. ¡Eh. ¿Qué ha hecho?. ¡Vamos a sacarlo en seguida!.. ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma... ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!.. ¡Pobre muchachito!. ¡Viejo chancleta!. BRAULIO: PULGA: D.. Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno... dale la razón.. Don Braulio se interpone. ¡A mí!.canillita D. ¡El estrilo es libre!... ¿Cómo?... ¡Ya comprendo!. ¡Cuando no podés.. Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín. (Risas).. Pichines.. BRAULIO: Don Braulio. (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!. A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes... Iba vendiendo diarios y me lo cacharon... ¡Caminate pa dentro!. ¡Trapos sucios!... (Entra en la 71 Dichos....... arrastrada!. BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?. Batistas.... Pulga. ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!.. don Braulio.. VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!.. en todas partes es igual.. ¿No te dije que no quería batifondos?.... ¡Oh!.. tironeando a la primera. ¡Trapos sucios!. desgraciada!. ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!... ¡Caminá pa dentro. ¿Qué es lo que ha pasao?... pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor. Batista..... BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa.. ¡No me echo aceite en el pelo!.... más despacio!.. BRAULIO: ¡Caramba… señoras!. ¡Nada!.... La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!..

pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti.. para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas.. ¡Virgen santa!. ¿Para qué?... miserable… ¡Sí. Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo. ¡Caminá pa dentro!. ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!. ¡No haberme muerto antes de conocerlo!.. vecina. ¡Pobre hijito mío!. ¡No ha de aparecer tan pronto... por ratero!.. Pichín... Muy buenas tardes.. ¡Yo tengo la culpa!... ¡Bueno!... (Irónica) ¡No!..... ¿No lo han visto. ¿Qué decís?. (La toma de un brazo).. ¡Yo… yo… yo soy la culpable!. Pero esto no va a quedar así. (Resuelta) ¡Decí. yo lo he sacado!..... (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!. ¡Yo tengo la culpa!... Aquí a la vuelta.. ¡No tengas vergüenza!.. (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?.. Sí… ¡Y hemos acabado!. ¡Oh. ¡Yo!. ¡No tengas miedo!. ¡Qué ando queriendo!. No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin.. Vecina 2ª... a la primera.. en un ladrón como vos!. ¡Donde a usted no le importa! (Avanza). chicos...canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto..... ¡Si me vas a castigar.... a mi hijo? ¿Sabe. Dejame salir… ¡Che!.. ¡Meterlo en cana. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!. que me tiene con cuidado.. Un chico. infame!. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa..... en un borracho... Varios chicos quedan jugando a la rayuela.. dirigiéndose con Pulga a la calle).. (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¿Entiendes?..... ¡Yo!... ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?.... ¡Por nada!. CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes. ¿Has acabado?.. Dichos. ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?. Estoy esperando a Canillita.. ¡Un prendedor!... ¡El prendedor lo he sacado yo!. Dios mío!... ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla.. vieja!. ¡Ya 73 Claudia. ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!... ¡Che no te pasés!.... ¡No!.. Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!.. ¡Ay... ¿Por qué?. (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?... ¡Qué!. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí. ¡Qué retobada estás... ese hombre… ese hombre!. ¡No!. para mandarlo a ver otra vez al doctor. doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?. pegame aquí!.............

¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!..... pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?. te he dicho!... ¡No se enoje!. ¡Al fin!... Primero… ¡Andá pa dentro!. Don Braulio. (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 . mocoso!. (Reponiéndose) Diga.. doña Claudia. ya sé… ¿Querés sacarme la plata?.. (Queda estupefacto)..... ¿Entendés?.. BRAULIO: D. BATISTA: CANILLITA: D... CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!.. no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!... Ansiedad). PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!. ¡Pegame!. (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho.... BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!. (Soltándolo) ¡Lo ve. ¡Pa dentro!. (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín..... hijito! Esa plata es sagrada. BRAULIO: PICHÍN: Dejalo... ¡Viejo taquera!. ¿Dónde vive la señora?...... ¡Pero será inútil..... ¡Andá. ¡Pa que le alumbre el suyo!. ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!. Claudia lo sujeta también. BRAULIO: PICHÍN: D. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos.. (Saliendo) ¿Otro bochinche?... ¡Que lo mato a ese perro!..... Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!.. pues!. Pichín retrocede espantado.. (Se abalanza sobre don Braulio... Yo no quiero pelear con usted... don. ¡Lárgueme!.. (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!. ¡Valiente!.. ¡Tomá!.. (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto). ¡Qué notable!. ¡Pegá!. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro..... don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!.. ¡Ya!... ¡Sí! ¡está bueno!.. (Apartándose) Tenía razón... ¡Ah!.. ¡Quédese quieto!... ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!. Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. Batista. ¿Qué te entregue los treinta pesos?. TELÓN FIN D... que se ha mudado usted a mi casa?. compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad.. ¡Está bien!. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!.canillita sabés que nunca me he defendido!... Cuando va a darle el golpe. ¡No aguanto más!..... Canillita...... (Le pega en el rostro).... BRAULIO: Dichos.. éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada). que ya ha de encontrar quien le dé su merecido. ¡Asesino!. ¡Pegá!. PICHÍN: D. ¡Ah! ¡Don Braulio!... BRAULIO: ¡Eh..

Barranca abajo Florencio Sánchez .

PRUDENCIA Y RUDECINDA. su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA. UN BANQUITO. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES. PERO DE BUEN ASPECTO. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos). CUATRO SILLAS DE PAJA. PLANCHANDO. sus hijas RUDECINDA. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. el comisario BATARÁ. A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. hermana de Don Zoilo MARTINIANA. ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS. comadre ANICETO. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. UNA CAJA DE FÓSFOROS. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. UNA MESA. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. UNA TABLA DE PLANCHAR. UN SILLÓN DE HAMACA. ES DE DÍA. UNA VELA. UNA AZUCARERA Y UN MATE. antología de obras de teatro argentino 79 . GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO.

. Paresé. pero no pa tu doma. juá. Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida. Dolores. Prudencia.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. Robustiana. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!. (Se acerca a la mesa. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda). por favor. ché... en el aire no puedo hacerlo. ¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto.. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela). para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara). hija. esos parches. juá. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño.. mujeres. sí! ¡Ah. ¡Hija mía. Pues tomá. ROBUSTIANA: ¡Aquí. rezongando. Potro. relamida.. ché Robusta! (A Prudencia) Vos. la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela. limpia las manchas de sebo. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. estarías todo el día ocupada. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. hija. por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. ¿de qué te reís? ¿Yo?. juá! (Al ver que no la alcanza). PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. Se me parte la cabeza. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada.. mi Dios y la Virgen Santísima!. pues. (Corre hasta la mesa y toma una plancha). sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre). verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo.. juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea).. que te pintás con el papel de Poneme pronto. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!. ¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues. Rudencinda. ¡De las cosquillas!. ¡Juá. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 . preparame esos parchecitos… ¡Ay. como hacen algunas… ¡Juá..

Jesús. porque se las he de cantar claro. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. Avanza lentamente y se sienta en un banquito. ¡Ay. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!. mama..... Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno. Pasado un momento. ¡Zoilo!.. hijita mía. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto.barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio. ¡Pronto. ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy.. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay. DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido. la refriega sobre una chancleta ensebada). ¡Eh!.. ¿Tás sordo? Decí. FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 ... Pero él me lo hizo sacar.. ¡Ay. ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha. Si hay agua caliente. Rudecinda. ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos. Se levanta de la siesta. cebame un mate de hojas de naranjo. ajajá! Gracias. Pausa.. Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao. ¡Linda cosa! Che. Prudencia plancha tarareando. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay. ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido. está muy equivocado. y misia Dolores suspira quejumbrosa. PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. María y José! Mala cara trae el tiempo. (Toma otra plancha.. Don Zoilo aparece por la puerta del foro. Pero amalhaya que no suceda. ¡Zoilo!. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!. Parece que viene tormenta del lao de la sierra. Y lo pior jué que nadie le respondió. dijo el muchacho cuando vino.. (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos.... ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo.... que se enfría! (Colocándole los parches). DOLORES: (A Robustiana) Mirá.. Aquí. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero.. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas. Rudecinda rezonga fuerte. Yo lo puse. Che. Tal vez se haga con agua....

le han comido vaquitas y majadas. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh. El comisario es buen cantor. ya que no me convidan.. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos. aurita. una camisa pronta pal sábado. cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores. muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle... Lo dudo. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!. Parece medio maniático. De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. ¡Qué tormento. hijita. cuando menos.. como se dice. decime. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. que está de baile. no te pongas colorada.. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!. Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal.. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. ¡Cusí.. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. algo de eso he oído! ¡Ay. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. a cualquiera le doy esa lotería. ¡Sí. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá. ña Martiniana! ¿Cómo está. perder el campo en que ha trabajao toda la vida. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice.. Así le decía yo al sargento. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho.. Prudencia? ¡Ay. pues nosotras no sabemos nada. ¿Y mi ahijada? ¡Güena. También. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che.barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah.. FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 . comadre? ¿Cómo te va. ¿Dónde? Será muy lejos. mujer!.

¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel. (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta).. (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. Esperate. Tengo una sola cosa que reprocharte. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). No. punto. ¡A verlas. No dice semejante cosa. ¡Si será zafao el rubio!. A ver. Fijate prontito. y no.. comadre. viene lejos. Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”.. pero qué querés. ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho. en todo tiempo. a ver si dice algo pa mí. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba. Si me convenzo de que me amas de veras”. “me convenzo de que me amas de veras y. (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía.barranca abajo trabajador no tiene reparo. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda. a verlas! (Acercándose)..” ¡Ah. ¡Sinvergüenza.. RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. (Como dando una señal) Muchachas. che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. El resedá se quedó en casa. bueno! (Lee). “Sí”. dicen que anda la virgüela. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño.. se me hace que no harían güena yunta. Leé no más. Hay un punto en la letra sí. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí.. ¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata. Puede venir el viejo.... ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo. (Escondiendo la carta). Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava. ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. che? Leé pa las dos. Pues yo misma voy a plantarlas. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo.

o te sacudo un guantón. ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. pa pagarlo con mi platita. (Mirando al campo) Y mesmo. No tengo plata.. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che. ladiate de áhi. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. Mentira. Mañerasa la tubiana. (Mutis). después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos.barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo. yo haré las compras.. Nicolás. (Yéndose. Así será. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana. que no tiene qué ponerse. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé. (Zalamera) Güenas tardes. Don Zoilo. Bueno. (Volviéndose) ¿Has visto.. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno. de juro! Ya lo ve. pasiando un poquito. la pobre. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. a grito) Ché. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería. ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana. (Que ha estado revisando las maletas. desgraciao. Dame entonces la plata. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa. vos que tenés güenas ZOILO: piernas. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano. ¿Ande está eso? Tará ahí.. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo. pisando las riendas. Güeno. Que tenés gente en el altillo. ¡Oh!. Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor. Eso es lo que hay. atajamelá. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. Ahí se iba tu yegua campo ajuera. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 .

hipócrita.. DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa.. mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos. (Airada. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene. Las vas a pagar todas juntas. Vale más ser eso que unas perversas y unas. no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas.. Callate la boca. ¿Saben qué más? Que las tres son unas. ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece. no sé. ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho. ¿Quieren que hable? Bueno... DOLORES: ¡Hijas. Las tres mujeres retroceden asustadas.. no hay cuidao.. alzando una planta) A ver. mama. pero reacciona rápidamente). tísica. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores).. Buena jesuita sos vos. Pucha.. ¡Perra vida!... que hay gente desalmada en este mundo. lengua larga. desorejadas como ustedes. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala. ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda.... Es no tener ni pizca. Parece mentira. Mirenlá.. ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo). RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme...barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate. Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá... ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé. Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada.. ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja. Decí. Retratada de cuerpo presente. ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá.. Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 . pandereta.. por misericordia.. largá el veneno! (La amenaza). ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente. repetí lo que has dicho... insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!. pues. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías..

¡Ay. Respondé. la verdad. la ver. Tenés miedo de que sepa la verdad... en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro). Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias. (Dejándose caer en un sillón).barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo.. porque. ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao. Rudecinda va a buscar el agua. como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones.. Tírele de la riendita... doña quejidos. Muchas gracias.. (Sonriendo) ¡Qué diablos!.. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes. además. Sí. cuartudas. ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos.. güeno. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo. Robustiana tose. hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. si se comiden a traer agua pa esta criaturita.. Yo. ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino .. ya sé que usted tiene razón.. sollozando). vamos a ver. ¡Estoy bien y. mama... me han agarrao a la gurisa pal piquete.. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra. vos que sos aquí la madre y la dueña e casa... aclarame pronto el asunto. (Mimosa) ¡No!. les dije. güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes.. desde un tiempo a esta parte.. y bien cachetiada. ga… ron.. no has de tener jaqueca también. Tome unos traguitos. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno. ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama. 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando.... pues.. que le va a venir la tos. Y vos.. pues!. quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. porque le faltó al respeto. basta hijita. quiero quedarme aquí porque. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser. yo la voy a defender. ROBUSTIANA: ZOILO: Sí. ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados... (Lo besa).... ¡Ay. ¡Ay. tata. ya me pasa. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!... ROBUSTIANA: Me pe... (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos.. DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese. ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos. (A Rudecinda)..

barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No.. sentate. adelante.. Ya cáiste. cuanto más antes mejor. Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé. ¿Cómo es eso? Digo. si lo digo se disgustará más.. empiece.. Bueno. ¡Ah.. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito. Pues. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!. que te voy a dar lindas noticias.. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo. A quien nombraron fue a ño rebenque. Es que. tata. Ya se te ha pasao la edád de las macacadas.. que quiera dirse. y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla... ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado. hijita.. Vamos a lo otro. será. pero no comprendo a qué viene eso.. matrera.. ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay. Es que. Usté se va a enojar mucho. ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No.. (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle. no lo respetan a usted. siga no más. no. que se fatiga. hijita. no.. ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito... y que las cosas no son lo que parece.. Porque no me quieren. es eso.... Por algo ha ser entonces. ya se habría mandao mudar.. (Hosco. no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa.. (Recalcando) Había una vez unas mujeres. no tengo nada que decirle. Usted ha de ser más güena... le rompo las canillas de un talerazo.. que no me tratan bien. menos vergüenza! Es natural.. (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro.. m'hija. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga. tata. Esto se va poniendo bonito.. ¡Zoilo!. en esta casa. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!.. de todos modos ya no es nuestra. Reposadita y sin apurarse mucho. Vamos. Empiece el cuento. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 . no..... retorciendo el rebenque) Vamos a ver. Encomience. Ta güeno. no.. no me vaya a disgustar usted también. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito. ¡No me juyás!... Lo único. Adelante... Vamos. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. ¡No. Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia.. Hable de una vez. (Grave). ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao. lo que yo tenía que decirle era que.. Bueno. ROBUSTIANA: ZOILO: No.....

ladiada.. Arrastradas. no me mirés con esos ojos. mi Dios! Siga. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien. ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas. ¡Con don Juan Luis. es que. Prudencia.. A ver ustedes. ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. Prudencia. hija. (La conduce hacia el foro. como para aplastarla). Dolores. pues. Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. to que la quiere.. pues.. lengua larga! ¡Ya!. m'hija. no cuente más. tata. al pasar junto a Dolores levanta el talero.. ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto. (A Robustiana) Contestá. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí. ¿qué?. Ahora sí...barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. Ya lo hemos de enderezar a Zoilo. (Llora). tísica. tan bueno y que tan. Sí.. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 . (A Zoilo) No.... ¡Mocosa.. ESCENA XI Rudecinda. Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés. porque tengo que hablarle. Prudencia. no llore! Hable.. hija. ¡Ah!.. ¡Cuando usté se va pal pueblo. al pobre Aniceto... Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana. qué hacen. el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante. señor! Bien. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo). ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. le juega feo con don Juan Luis.. No. ¡Vergüenza da decirlo!.. Prudencia.. Don Zoilo y Batará. no digo más... ahora sí.... señor. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí.. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba. Llegás y le decís que se venga con vos. que no te tengo miedo. y no se asuste. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. Y lo peor es que.. al pobre.. ¡Batará! Mande. vos.. Bueno.... así descansa. no se fatigue.. Venga a su cuarto.. señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo. señor. que me haga el favor de mandármela de madrugada. Dolores. porque aquí está don talero con ganas de comer cola.. (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides.

RUDECINDA: calle. ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate.. Zoilo. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La.. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza.. que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada).. que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda. (Desaparece por el foro llorando a gritos). a Dolores) Y usté. María y José! Sí. ¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 . pero se detiene). ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora)... si querés. (Paseándose). Decime. mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento. mi parte de la herencia... Zoilo.. Zoilo. abrumado... señor. señora... muévanse!. volá. Madre de mi alma. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús.barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien... ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!. Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece. ¡Pedísela a tu amigo el diablo. estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje. hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira.. Entonces. ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!.. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces. me han dejado en la calle. (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará.. (Yéndose) Virgen de los Desamparados. mi hermano me ha robao.

ESCENA XVII Los mismos personajes. avanzando). Después de una breve pausa aparece Prudencia.. (Como avergonzada) ¡Ay.. Gutiérrez.. ¿no? Bien. Dos buenos criollos como ustedes. Jesús!... ni qué hablar.. traigo un amigo. ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení. ¡Tata está ahí!. ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia). deteniéndose sorprendida junto al portón. Es una buena persona. De parte de Gutiérrez. amigazo. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda). ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo. 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 . Jesús. prenda! (Compungida) ¡No. no pueden vivir así. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta.. váyase. Y me he propuesto que se den un abrazo. (Reteniéndole la mano. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No. después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No. ZOILO: (Ademán de huir)... enojados. Rudecinda y Dolores. Voces desde la verja. ¡Ta güeno!.. no. Pronto aparecen en una de las puertas. No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros. Prudencia. (Muy irónico).. El capitán Gutiérrez. monísima. sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. gracias. ¡Cómo me encuentra!. (Después de mirar a todos lados. Déjeme. Don Juan Luis.. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal. Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha... ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro).. ¿Recibiste mi carta? Sí. con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más.. ESCENA XVI Zoilo.. ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más. Ya caigo. ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee... ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este.barranca abajo ESCENA XV Prudencia. siento ruido... tome asiento. Don Luis.. (Goloso. comisario! Ya está pactado el armisticio. ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro. curiosean inquietas un instante y se van. Váyase.

¡No faltaba más! ¡Usted está bien. ofreciéndole la mano) Gü… en día.. Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran.. RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas.. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza. olvidado por completo de las antiguas diferencias. Seguro que han ido a arreglarse. Decía por decir. Dígales que por nosotros no se preocupen..barranca abajo LUIS: (Aparatoso. ¿Y no tenemos un matecito. buena? (Pausa). (Ofreciéndole una silla). ¡Ave María! No se burle. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores.. Gutiérrez. comisario! Tiempo lindo. esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora. ¡Pueden salir así no más.. Es costumbre. anda que parece alunao. Mi padre es así. no! Ya me van a traer. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted. (Cortado) ¿Tu familia. que siempre están bien! (Pausa embarazosa). No. Prudencia. no más.. no me ha llamado... (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos. cuando no sestea... viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio. qué. GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va.. Zoilo? (Extendiendo los brazos).. Zoilo. (Empacado. Pax vobis.. Seguro que no ha dormido siesta. Tome asiento.. Dolores. ¿verdad? Arrime un banco.. Señala una silla). ¡sí. ¡Qué muchacha de buen genio. Eso es.. (Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 . Rudecinda. no. PRUDENCIA: ¡Ay!.. no.. ya a ver... (Ocupando el sillón. pues.... (Alzándose) Va. quiere. señor!. GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda. ¿Cómo está... (A voces) Robusta.. ¡Cuánto bueno tenemos por acá!.. ¡Siéntese por acá. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento. Zoilo se sienta. LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna.

Ta bien. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre.. (Atemorizada) ¡Voy. Un día. a pesar de que la mala suerte.. y que habían sido de mis agüelos. jue creciendo mi haber. a los jueces. canejo! ¿Me entiende? Bueno.. (Alterado) ¡Pero yo sí. Andá. Pedro. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. Tendrá razón. Usted se defendió muy bien.. amigo don Zoilo. siempre tan interesante.. ¿Sabe lo que debía hacer. Prudencia. sino de ustedes. Prudencia. con licencia! echan. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. pues. ni techo para amparar a los míos. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía. con mi familia. que parece que te Bien. ladrones. y coserles las tripas a puñaladas. siempre me acompañó.. Qué embromar con las cosas. y cuando quise acordar amanecí sin campo. no es pa tanto. el pan de mis hijos. terrible) No. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío. sin embargo. que te llama Rudecinda. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores.. Prudencia Andá que te llama Rudecinda. como la sombra al árbol.. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. Dispense. Este.. Che. no me defendí bien... ¡Hum!. viejo. ni vacas. Taría cuando los jueces lo dijeron.. ¿A mí? ¡No he oído! Che. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído. viejo. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. ¿no es eso? Bien saben todos que. Tenía que decirle dos palabritas. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos.. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas. Gracias. que los heredé de mi padre.. (Alzándose) Andate pa tu casa. Déjeme hablar. metieron ese pleito de revindicación. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 . ¡No! Pero no me explico. Ya sabe que siempre. ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. francamente. yo me defendí. Linda raza. ¿y usted? Tomen asiento. Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte. ni ovejas. juntarlos a todos ustedes. a los letrados. Qué embromar. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo.. No sé por qué viene eso. (Alzándose. Como le iba diciendo. Estén con comodidad...barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!.. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo.

¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!. mocoso!. Eso debí hacer.... UN JARRO DE LATA. ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO. balbuceando frases incomprensibles. ES DE DÍA. no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco..barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. y por consideración a los míos. UN BANQUITO.. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO.. ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada.. A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE.. don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre. TELÓN DE CAMPO. ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero.. la vergüenza y la honra. a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene. (Serenándose)... (Se va lentamente). AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días. ¡No querés! Bueno... (A Gutiérrez. señor. SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO. (Poniéndose de pie). UN NIDO DE HORNEROS.. ¡Qué. PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. ¡Pasá no más. ¡Cállese la boca. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí. Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean.. tocá también. ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?. LUIS: Repito. Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez. es que nos han dejado aquí. No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí. Gutiérrez mutis. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón). ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo.. Por otra parte. TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!. ¡Ah!. que estoy yo acá! ZOILO: Yo. qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas).. ¡bandido! Mañana esta casa será tuya. ¡Eso! (Sentándose). UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA. ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba. que no acabo de explicarme los motivos de su actitud. Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda. entrá si (Confuso) ¡Caramba. Sin embargo. LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 . señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO... A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES.. he dicho! Está bien...

no te pongás colorada. Cómo se conoce que anda enamorada... Haré lo que ustedes quieran.. Vengan a servir a la señorita de la casa.. a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo.. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. Prudencia. Sí. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda. Ese tartán es muy ancho. no.. sin quejarme nunca. lo sé muy bien. ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!.. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . Mama. no me meto con ustedes y trabajo como una burra. Vení. (Volviéndose. ROBUSTIANA: ¡Che. DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. Mutis ambas. (Mutis).barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho. DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra. que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños.. (Continúa pisando maíz). ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco. qué les hago? Bien buena que soy. correveidile. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate. Yo haría otra cosa cualquiera. pero tampoco viá permitir que me tengan de piona. Trabajaré hasta que reviente. comadreja. ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando. Andá.. señora. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo. Rudecinda. tengo las manos llenas de aceite. ¡Véanle el aire de romántica!. ¿Y qué podés hacer.. pronto no más. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos.. y tráiganle un trono para que esté a gusto. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto. RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. Rudecinda. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús. Dolores. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados. (Aparte. Tengo que acabar esta pollera.. no te verías en estos trances. por Dios. No hablemos más.. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama. señora.. Pisala vos con toda tu alma. a pesar de que estoy bien enferma.

ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores. Zoilo.. porque. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza. ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. canturreando un aire alegre). Te sentí toser toda la noche. ¿Encontraron algo? Sí. Óyense rumores a la izquierda. tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche. Zoilo. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta. Batará. hija! ¡La bendición. Entonces yo voy a ordeñar. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero). Pausa). sería. Desmonta. Bueno.barranca abajo ESCENA III Robustiana. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. Rudecinda. ESCENA IV Dichos. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. ¡No. saca un jarro de agua del barril y bebe). RUDECINDA: ¡Buen día. FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana. ¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. que parece medio tristón. ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté.. con un balde en la mano... ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. (Le ofrece una yunta de perdices). desata el caballo y lo lleva fuera. dormí bien. Salga. se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. BATARÁ: (Aparece silbando. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que. arrastrando un barril de agua. señor.. ¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No.. y volviendo acomoda la rastra. da un coletazo y desaparece. señor. yo acabo. Traiga. Dormida. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando). ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer.

Pero pa mí que ese remedio no las cura. Aniceto. se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse.. Debe ser algún pasto malo. y dos por morir. se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande.. y mucho moño.. doña. hijo. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda. ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más. desganao. No rezongués. si te parece.. serían.. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 . ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía. Aniceto. Sí. Últimamente sea lo que sea. Pero eso debe ser para animales finos. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada. para probar el remedio.. en escuchar zonceras. y a la lechera chorriada muy seria.barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. Pues yo he visto muchas. ¡Entonces. ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte). s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos. ya le habría prendido fuego... no se queje. princesa! Podés ir a tender la cama.. Pero hay mucho rulo. y todo está sucio. Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia.. RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che. Zoilo.... Ya voy. (Vase).. Ajenas. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí. ¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal.. Si fuera mío el campo. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia. (A Robustiana) Buenos días. bah!. No perdás tiempo. una vacuna.. Mejor.. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez. encontramos un güey echado.. ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése. ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres.. y mucha comadrería. Grano malo no es. ¡Movete. pues! (A Aniceto) Buen día.. señor. ¿No han carniado? No sé qué.

dejá.¡Jesús! No puedo correr. (A Aniceto) ¿Y a usté. bueno... porque.. ja!.. me parecía feo tratarlo de vos. pa esa guacha tísica todos los cuidaos. ja. ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!. le pido la bendición. Ya va a estar.. ya está! (Intenta secarse con el poncho). (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 . echándose agua con el jarro). hija.. ¿Yo? Este..... pegá un volido pal campo. ¡Dígalo. meniales chumbo no más.barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta.. ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No.. Ya pasó. Andá no más. que la pobre está muy mal de la tos.. ¡Carniza no te ha de faltar!. no sea. ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana... ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque.. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora. ja! Cualquier día. equivocada. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No. O si no.. los demás que revienten. Che. como yo era chica.. quiere!”. pues! ¿A que no se anima? Porque. Aniceto. (Burlona) ¡Réteme no más. antes... Te ha dado fuerte con eso. ¿no? ¡Ja. Andá no más. ¿Ves? Por meterte a comedida. m'hija! ¡Buen día.. y usted. porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero. (Mutis). (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque. ¡vergüenza no! Este. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted... hija! ¡Hacé esto.. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija. ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No. (Remedando) “¡Gracias. ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así.. (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla)... Parece que me ahogo. ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?... ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha. El maizal con espantajo. ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza.. ¡Ja. señor! ¡Responda primero! Pues porque. m’hija!”. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril. alcancemé eso.. que poco te va a durar el contento.. tamaño hombre. Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta. lo han dejao de cuidador? Bonito papel. Ahora porque. Aniceto. ¡Ave María! No haga eso. (Vase lentamente). tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia. Podrás hartarte con tus amigos los caranchos. “¡Hijita. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras.. y si vamos a ver...... Eso es.

Me agrada. ¡Ay. No te trataré más así. ¿eh? Bueno. Pensando en novios.... si no te agrada. ¡Qué lástima! (Pausa)... ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos.... ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos... ¿verdad? Sin embargo.. Dios da pan al que no tiene dientes.... ya me acuerdo. (Pensativo) Conque....barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues. No me haga caso. ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga.. ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada. ninguno. la verdad es que para lo que sirven. (Vivamente). tatita! Bueno. ¿A que no me dice la verdad? Por Dios.. en lugar de ella... bien se las podía llevar un ventarrón. ¡Así es! Yo... todavía no he tenido novio.. estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia. ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino . ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo. Usted sí que la quería de veras. Siempre pienso en eso.. Hizo mal. ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada. ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María. Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno... Pero dejemos eso. nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos.. hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición. qué distraído!... ¡Qué!.. si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir. ¿Se curó tan pronto?.. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!. que no.. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús... Aquello tiene una cruz encima. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño.... en nada más? Vamos.. Diga. Yo..

. Rudecinda. 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. Prudencia. Tome asiento.. ¿saben?. Sí. casi se me forma remolino en el viaje... y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús.. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No.. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos. pues… (Azorada.. Conversando no más. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia.. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho).... hija. Sea cosa.. arcabucera…!.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay. vieja. me gritó. ¡Ay. que el hombre se atoró. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. señor. y al llegar al portoncito e la cuchilla. ESCENA IX Martiniana. Ande me da la rial gana. porque ni me había visto. soterradas en una madriguera.. No pueden ser malos. ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas. avestruz loco!. Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No. Pero yo no me quedé atrás y le dije. y que tal y que cual. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada. dije yo. y empezó a revoliar las boliadoras. me voy! Soy una aturdida. Adiós.. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre. talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope. de pie. y sujeté.. hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando.. le contesté. como era mi obligación.. por ustedes. comadre. qué curioso! Diga. Martiniana. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. defendiéndolas a ustedes. ¡Menos mal! ¡Verás. ¿eh? Sin embargo. tantas verdades.. ¡Pcha!. ¡Estaba distraída! ¡Ay. nada más. Ahí no más me durmió a insultos. (Acercando un banco). me gritó. comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente. que lo haga.. Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera. De aquel rumbo. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga.. ande ustedes me ven. ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas... Dolores. Pero yo que no quería tener cuestiones con él. no me haga caso. Que venía pa acá. cómo vienen todos!. que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay.. ante el gesto insistente de Aniceto) Pero.

. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí. tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre).... (Bebe un sorbo de agua. empiezan todos los tísicos....barranca abajo un chirlo. Robustiana.. ¡al fin y al cabo!... Prudencia. hija. ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana. ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es. me dijo: Hacé lo que te acomode. ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno.. ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?. y a poco reacciona un tanto). ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda).. Cuidate. ESCENA XII Dichos menos Dolores. Vestida nomás.. ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje. muchacha. pero la cosa no es pa tantos aspavientos. (Tose. con voz muy débil).. esa tos.. ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 . Se quedó un rato serio.. ¿será bueno? Sí.. no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija.. No te preocupés. ¡No.. Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes.. (Alarmada) Hija... PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua.. Dolores mutis. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril.. verás lo que te digo. y ella.. Pa hacer méritos con el bobeta del padre.. muchacha. No fue nada.... ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto.. Cuidate.. Sería bueno que usted fuera a verla. o sino mejor una cucharada de aceite de comer.... mujer. (Aparece demudada. Misia Dolores... (Mutis). ESCENA X Dichos.. Así. pensé. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!. Llévenme adentro.... ¡Che!. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse... Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste... ¡Pero nada!... puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va. Suaviza el caño de la respiración.. Con un poco de agua... sofocada siempre por la tos. a pasar conmigo… ¿Qué temeridad.. hija?. sosteniéndose en el marco de la puerta. ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal. entrando en razón dejuramente. De mimosa lo hace. Un té de sauco. y dispués.

¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos. dice don Juan Luis que no halla otro remedio... que se quede. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino . y después a vivir la güena vida... ¡a las de juir!. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre. hijas. ¿eh? Se pone contenta. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo. Martiniana. ¡Qué va a matar ése! Y además. demasiado honrada que sos entuavía. cái como misto. y en cuanto al viejo.barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después. pa eso estaremos Dolores y yo... lo convencen al viejo. como sucede tantas veces. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse.. es que me parece que anda desconfiada. como me lo ha asigurao. después que les ha derrochao el güen pasar que tenían. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata. ¡Así me gusta... ¿qué pasó? Tata se fue y. y todo como antes.. la cosa es muy linda.. tata.. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo. ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna. A Robusta la llevan nomás.. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras. ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio.. A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas. hijita. Ustedes no van acometer ningún pecao. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. tata. pal respeto de la casa. Y más si le llevan a la gurisa. por meterse a contrariarles los amores. ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre.. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao. comadre. Pero. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia. ¡No faltaba más! No. Ustedes se van allá. Bueno.. Vos con tu Juan Luis. Son ustedes mesmas las que se resuelven. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto. que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja. ¿qué? Y nada más. primero.. no tiene razón... comadre. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto. yo sería la primera en decirles. Es capaz de matar a Juan Luis. porque don Juan Luis no se mete en nada... Sí. con su comisario.. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y. usted. Ta aquerenciadazo con ustedes.. ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula. comadre! Las mujeres han de ser de resolución.

Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días. y partidos. viejo. Está bien.. Aquí andamos. (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!. Bueno. yo no vide nada. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. Taba en la cachimba lavando.. Cuando hablen con él lo largan. Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos. Este. ¿Pa cuándo podrá ser. Mire.. y superior gobierno. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas.. Zoilo desaparece. pasao mañana. Sargento.. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario. don Zoilo.. no la hallo bien. pero es lo mismo. ¿Te parece. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está.. que no es pa nada malo. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores. No me gusta ningún poquito esa tos. doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 . Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté. Estará un rato en la oficina. Vengo a citarlo. Digalé que no voy ande no me convidan. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día. ¿A mí? Es verdá.. ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho. Zoilo. pa decir la verdá. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista. Zoilo. comadre? Cualquier día. Vengo en comisión. Además. Rudecinda. Aniceto. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. Tiene que cuidar mucho a ésa. ¡No se retobe. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. No tienen más que avisarme. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día. gracias. Lo mandan y va.barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones.

¡El viejo Zoilo! Sí. vos! Vamos a ver un poco. ¿Me has oído? Es que vengo en comisión. nunca.. Ni los míos me guardan consideración. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. ANICETO: ZOILO: No se altere.. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás. si hubiera jugao. Soy más viejo Zoilo pa ustedes. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada. Eso es. ¡No m'he de alterar. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. nunca cometí una mala acción. Zoilo se pasea.. que pal más ingrato de los ajenos. amigo.. lo tendría merecido.. Sargento. ¡Vida miserable!. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio. mejor es dir a las güenas. Lléveme nomás. hijo! Tiene razón el sargento.. silenciosas.barranca abajo SARGENTO: Así será. Pero jui bueno y servicial. hasta el apelativo le borran. Pues. la gente me agarra pal manoseo. Aniceto.. mande o venga.. Pausa prolongada.. canejo.. Eso es. Pero eso era antes. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso. Batará se asoma. ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. ¡Yo. Batará. vanse por foro. menos mal. si hubiera sido un mal hombre en la vida. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo.. En cambio él tiene aura hasta apellido. cuando uno se güelve pobre. padrino.. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. y perdone. Si se resiste va a ser pior.. como dicen todos. las mujeres. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. Yo no ato cristiano manso. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 . A cada chancho le llega su turno.. escucha un momento la conversación y se va.. Aura es el viejo Zoilo. pase. si le hubiera hecho daño a algún cristiano. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima. Cuestión de un rato. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala. sargento. ZOILO: Ta güeno. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. ZOILO: ZOILO: Está bien. Si hubiera derrochao. Por no haber dejao un tendal de bellacos. MARTINIANA: Claro que sí. señor. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata..

hija! Ahí andan con el rabo caído.. Tal vez todo eso sea pa mejor. Yo lo he de saber… Quedesé quieta.. más tarde.. Estése tranquila y tenga paciencia. no. ANICETO: ZOILO: Salí de acá. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil... ¡No. Pero qué le hemos de hacer. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas. Lo único que me faltaba. Tengo el caballo ensillao. no sea mala. (A Aniceto) ¡Salú. Sí. Güeno. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo.. Es pa una declaración.. (Enérgica) ¡Oh!. Si tardo.. no se meta con esas brujas.. ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. (Al Sargento) Cuando guste. son ellas. cuidame mucho ANICETO: a la gurisa. ¡Ah! Usted es muy bueno. hijo. con vergüenza. Pero. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno. ¡Tal vez ellas nomás!. no.. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. Cálmese y esperemos. que la pobrecita no está nada bien. no vaya! Se afligiría mucho. Qué idea. Aniceto. ¿Y tata? Ahí lo llevan. son ellas. ¡Ay. pa quedar más libres.. ¡Ay. que es pa pior... Serían capaces. lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino .. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. No se aflija. las infames. No hay mal que dure cien años. seguramente.. mozo! Batará lo sigue azorado. 129 resistir le escondo la carabina al milico. Pero calmesé.. tatita querido! (Llora desconsolada). Después. ¿Qué idea? Cuéntemela. (A Aniceto) Hasta la güelta..barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. ¿verdad? Preso. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto.. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. Antes de la noche lo tendremos de vuelta. Preso. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo. El único que lo quiere. tatita! (Echándose a correr). ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana. no! ¡Usted me engaña! ¡Ay. (Deteniéndola) ¡No. Marcharé adelante como preso acostumbrao.

¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!. No.. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres... DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza... sin nadie que moleste. ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además. hablando de novios? Sí. No. Si parece un sueño..... ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO.. Aniceto… me dan ganas de llorar. Yo sana. AL CONCLUIR.. qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto... ¡Jesús!.. De veras. miedo. Después de todo. mujer. está muy quebrao ya. Allá lejos… (Radiante. el pobre tata feliz allá lejos. me da no sé qué. HACE MUTIS POR EL FORO. ES DE DÍA.. JUNTO A LA PUERTA. LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO. ¿Aceta? ¡Dios!. Dolores. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más.. dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo. AL LEVANTARSE EL TELÓN. No me convencés. APARECE EN ESCENA DON ZOILO. si me promete ser juiciosa.. ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía. de llorar mucho.. Siento vergüenza....... de modo. Y como mujer dél que sos.. hija? Le hice mal Si hubiera sabido. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida).. no te va a castigar. ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO.. Jesús! ¿Qué es eso... ¡En una casita blanca!. ni palabra. De modo que si a usted le gusta. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES... ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate.. ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo. Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . no se trata de un delito. queriéndose mucho. que la acaricia enternecido). un mareo... LO CUELGA DEL ALERO.. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda.. ¡Mi Dios. Vivir tranquilos. MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO. qué sé yo. tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos. Verás cómo dice que sí. ¡Peor sería que nos fuésemos. que usté me quiere. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). un día nos casamos.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme. en una casita blanca.. sana. No puedo. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río. ¡Ay. Bueno. Pues ya le tengo uno.. ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento).. Igualito.. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza.

Don Juan Luis le ofrece trabajo. puede creer que se trata de cosas malas. Pero lo hace de gusto. ¡Si te hubieses decidido. domando esa junta. DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 . santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto. Y tenga los defectos que tenga. (Se va). Ahora.. Y don Luis... no me animo a hablarle. en el caso de ustedes. ni nada! No sé por qué. Por necesidad. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca.. no hablemos más. Dolores. pero el viejo rompió la carta sin leerla.. que andaba celoso de Prudencia. ¿no le iba a escribir?.. que ya está bastante desconfiao. pase. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana. No. sería la primera en acetar la miseria. sin tener qué comer casi. en la humedad de este rancho.. con decirlo. Dios la perdone. Rudecinda. RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más. ¡Bien. pues.. era distinto. a seguir viviendo una vida arrastrada. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie. Resolvete. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo.. y era más fácil de convencer. Pero yo no me atrevo a decirle nada. Como pensábamos irnos la otra vez. ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas.. Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada. Tendrán ustedes razón. ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo. Pero bien sabés que es un maniático. No. Le escribió... ni qué ponernos... ¡Bueno! Se hará como vos decís. Martiniana. comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal.. ni relaciones. por favor!. ya estaríamos prontas! ¡Pase. por entre los yuyos. como los sapos. le hubiese dicho claro las cosas.. que se acabó el asunto. y no. mi marido no es un mal hombre.. Pero yo.. ¡Entonces nos quedaremos. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque. Como ustedes quieran. de caprichoso.. y le pedí al pión que me trujese. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra..... no veo por qué ha de seguir porfiando. El viejo.. Cuando íbamos a juir la otra vez. ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando.barranca abajo más... comadre? ¡En coche! Ya me ve.

hasta ahora. Ha quedao maniático con el golpe.. Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera. Rudecinda mutis. Zoilo... ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino . Dios me perdone. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal.. Pitaremos.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí.. Dicen que ese mal se pega... Mire.. Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero. Vámonos no más... Fijate.. ¡La cama de la finadita!. (Suspirando) ¡Ay.barranca abajo MARTINIANA: Últimamente... Ya te habrás despedido de toda esta miseria. y eso lejos de la casa.. ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad. Prudencia.. Aniceto.. comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar. ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita. a Aniceto. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos.... Zoilo entra un instante después. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho... señor. che... ¡Ya te armastes.. pensaría que lo hizo de gusto. Aniceto no la quería. Ta en muy güen uso y es de las juertes.. silbando en la forma indicada. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol. hago. Desde que Robustiana se puso mal. Si me hubieran avisao hoy temprano. iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana. Conversa con Aniceto..... MARTINIANA: Güeno.. che!.. Vamos a pensar. ¡Pobre gurisa!. y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. Martiniana!. Yo decía por decir. ¿y cómo haríamos. Martiniana? Aquí andamos. ni le hablen. ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca... ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo. (Lía un cigarrillo y lo enciende). hija... ¡Quién iba a creer! Y ya hace. como dijo un gringo. en el mojinete. ¡Qué embromar! ¡Che. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che. pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra.. comadre. La quería con locura. Enfermedad bruta. ¿Cuánto. no le hemos oído decir esta boca es mía. ¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!.... Bueno. ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!. yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada.

Güen día... (Queriendo llamarla)... ¡Sin chistar! Yo. ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá. sube en ese breque y se me manda mudar. ¡Volando he dicho! ¡Ya!. Dichos...barranca abajo ANICETO: Sí.. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa. señor. que me dio pena. Las pobres están tan tristes y solas. Pero. (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero. Don Zoilo. Muchas gracias. ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita. No alce la voz... asomándose a la puerta del rancho. hace señas. don Zoilo. ¿Qué querés. Ya sabía. (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas. ESCENA VII Aniceto. Rudecinda. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé.. Rudecinda.. (Volviéndose) Che.. ¿me oye?.. pero en seguidita.... Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas. Martiniana se va encogida bajo el temor del talero.. (Toma agua. Dolores. (Mutis). tantea un lazo)...... ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. hijo? Digan. Aniceto. Martiniana.. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue.... (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!.. ¿Cómo no? Es mucho mejor. andá avisales que está arreglao. Prudencia. Marti. ¿Qué? Ir a casa. Va a quedar muy lindo.. Gracias. hijo. que vengan no más cuando quieran. ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 . ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché.

Usted es una mujer de respeto y no del todo mala. señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno.. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!. Sí. ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción... perdida. Conque se empeñan en matarlo de pena. ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: .. escaparse y abandonarlo. a lo nuestro. yo. pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco. yo. ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno. como ella... pueden dirse.... decile que. pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia. ¡Si usté no dice nada.. resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao.... Andá contale. Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho. Pa hacer las cosas más a gusto. Nos vamos pa la estancia.. Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio.. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . doña Dolores. han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?.... A ninguno de los dos. (Pausa). ¿Se creen que soy ciego?.. que se muerda. ¿Se quieren dir pa la estancia vieja.. que lo sepa ahora... Dolores hará lo que mejor le cuadre. ¿qué estoy oyendo? La verdá.... cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea.barranca abajo RUDECINDA: Che... trompeta? Haga el favor.. ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos.. señor. si quieren ustedes. si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después... ¡Miente! Virgen de los Desamparados. Mande en su casa... ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje. ¡Arrastradas!.. Zoilo aparece por detrás del rancho... ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra. Y si a él no le gusta. Dolores llora. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda. yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle.. yo no sé nada.dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. Por eso el empeño de irse... No vamos a estar aquí tres mujeres. Por favor. Callesé.... hijo.. Pues güeno. Yo.. ¡A eso!.. pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque. Y como si juese todavía poca infamia. lo mataremos entre todos... Usté es una pobre diablo y no ha visto nada.. ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!.. Impóngase de una vez. 138 Y ahora.

(Alza el talero). ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción. ¡No!. ¡No!. ¡Déjeme!. Rudecinda se deja caer en un banco. como un perdulario cualquiera.. que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte. No he sabido tratarlas como se merecían. ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos... Después te derroché tu parte de la herencia.. Una santa.. ¡Perdón... (Mutis).. no. me porté mal.. (Pausa).... Haga dar güelta a ese breque que se va........ Zoilo se aproxima silbando al barril. Zoilo. bebe unos sorbos de agua. honrada y hacendosa. ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa. que paladea con fruición. la maté yo. la maté yo. Usté no tiene ningún derecho. Zoilo. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone.. unas malas mujeres. eso. empeñao en hacerte desgraciada. Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya. ANICETO: Ta bien. La culpa es mía. vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse.. Pausa prolongada. Va a llegar el breque. ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también. ¡Decí que nos perdonás. lo que le he dicho. Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia.. Dolores. decí que sí! (Abrazada a sus piernas). Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda. No te enseñé tampoco a ser güena.barranca abajo ANICETO: ¿Yo?.. Que volveremos a la buena vida de antes. abrumada.. aquel angelito del cielo. ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas... Una buena madre.. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme. perdoncito!. Zoilo. (A Aniceto) Vaya.. Pero. Es mentira... perdonanos. 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos. a disgustos. No pude portarme bien en tantos años de vida juntos. No te quise. (Rehaciéndose. señor.. hijo. Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra. RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas.... hermana. Nunca te di un güen consejo. de pie) Güeno. Te prometemos cambiar para siempre.. (Echándose al cuello) ¡No.. (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo).. Con vos fui malo siempre.. (Apartándola con firmeza) ¡Salga!.

¿Aura no les gusta? Vamos a ver. ¡Zoilo. Dolores... (Se va por detrás del rancho.... Ahí tienen sus ropas. Martiniana. Levántese. Rudecinda. ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja.. Venga. Doña Dolores queda de rodillas. ¡Arriba. hermana. y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia). cristianas.. ¡Adiosito! Que sean felices.. Dios mío? (A Rudecinda). pues! Rudecinda hace un gesto negativo. que fue del viejo Zoilo!. ESCENA XII Prudencia.... qué será esto.. con su. (Conduciéndola a un banco). tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 . ESCENA XIII Dichos.. RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao. no las encuentre aquí. (Entra al rancho). Vamos.. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno. La mando con su hombre. ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza). ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga.. otra por otro. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre. ZOILO: Y usté. arriba. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!.. ¡Tata. el tendal!. Zoilo. PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida. no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva. (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van.. ESCENA XIV Dolores.... a la estancia ¡Oh!. Prudencia.. ¡Eh! ¡Hablen. ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé. que apoya en el suelo.. ESCENA XI Dichos..... no se asuste... ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde. Prudencia. llorando sobre los brazos. pero ¿qué pasa? Nada. ¿Pero.. Pero digan algo. Sale Aniceto. comadre. PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero. lentamente).barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). (La alza). ¡Y después.. Quiero hacerla feliz... ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción.

. Dicen.. aunque sea mala comparancia. ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí.. y abandonaba la escena. esto no puede ser.. Es mucho peso pa una mujer vieja.esta escena tenía una estructuración distinta. hablar con él primero. mujer! Mañana mismo la mandamos buscar.. mujer!..... Zoilo. Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza.. Verás cómo se le pasa. ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?.. rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas. ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?.. Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión. Tenemos que pensar en irnos. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto.. Nos vamos.. ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido. En primitiva versión -la del estreno. Andá con eso nomás. Obedezca. vea. con la conciencia a estas horas no se hace nada.. ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite. Aura que me acuerdo. de hacer mutis) ¡Hasta verte.. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que. tata Dios se pone triste.. y después repunta las ovejitas pa carniar. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia.. ¿estás vestida? Bueno. ¡Sí. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ . Ya oíste lo que dijo Zoilo. que cuando una vieja se arrepiente.. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto.barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje. Prudencia. observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto. ¡Y de ahí!. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. Vayan ustedes no más... RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto. ¡Si cabiera en el pescante.. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya. Tengo miedo de que haga una locura. Dolores! ¡No! Quiero verlo.. ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda. En marcha.... pues... le diré la verdad. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”. permitiendo el suicidio.. andando.1 Zoilo aparece por detrás del rancho. entonces? Vos. Este. (A Dolores) ¡Vamos... como dijo el finao Artigas. Como pa historias está el otro. ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1. que tiene que dormir en un catre de guasquillas. ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia.. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta... doña. Cuando se disponía a ahorcarse. a acompañarlas un poco. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda.. (Recoge los atados). Bueno. con la que el final de la obra era otro. Yo me quedo. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos. (Dardo Cúneo).. No.. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran..

que es su reliquia. le pierden el respeto. Yo. luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira. viva... (Lo sigue con la mirada un instante.. ¡canejo!.. hijo. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. lo soban. que es su mejor consuelo. Y bien.. Viva. cuando ese viejo Zoilo. como le había encargao! ¡Vaya!. se vuelve al centro de la escena. ¡Oh!. trabajador.. hijo... Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). Colocándose después debajo del palo del mojinete. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita.. Tome el cuchillo.. mi tranquilidad? (Exclamación). sin una esperanza.. No lo digo por vos. lo pisotean.. No me maté... vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 . inútil pa todo.. ¡No. viejo Zoilo!... ¡Si quiere tanto a ese hijo. ya está.. de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. ¡No se mate.. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. vaya a repuntar la majadita.... ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos. mi honra. güeno… honrao... Ninguno pa hacer lo que manda.. qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. le retiran la consideración. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez. deshecho. hasta que consigue su propósito. padrino! Calmesé.... canejo!..... todos corren a atajarlo.. de su honra. bebe más agua. ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces. silbando siempre el aire indicado. Agarran a un hombre sano. lo manosean. pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero.. Y no hablo por vos. amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar... hijo. y cuando ese desgraciao. del cariño de su familia.. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago.. loco de vergüenza y de sufrimientos. Se dispone a ahorcarse. servicial… lo despojan de todo lo que tiene. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios. Así me gusta. ¡Toy vivo! ¿Y aura. ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo. ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada. le prometo!. prueba si está bien flexible y lo arma. ¡Por lo demás. me mato por mí mesmo. Camine a repuntar la majadita. mis hijos. ¡Ah.. algún día tiene que ser!. lo agarran. padrino. ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!.. no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás.. cansao. trata de asegurar el lazo.barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!. le quitan hasta el apellido.. toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca).

En familia Florencio Sánchez .

. Laura. No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel. ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA.. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino .. EMILIA: ¡Oh!. ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo. ÉPOCA ACTUAL. PUERTAS LATERALES Y AL FORO... Eduardo. Mercedes.. Emilia.. ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla.. MESA ESCRITORIO. A LA IZQUIERDA.> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES. ¡Cuidado no se fuese a rebajar!. ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!.

en su casa!. La diversión más entretenida y económica... ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza.en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada.. ¡Callate.. ¿verdad. Sin embargo.. De un tiempo a esta parte. Damián ha debido venir a esta casa. EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento.. ¡Nos hemos portado muy bien con él!.. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito. no. Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia. no deben afligirse.. corten no más. ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. idiota! ¡Andá a trabajar!. Por culpa nuestra.... EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable... guarango! ¿Para qué tanto orgullo. ¿Por culpa mía. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate. vos? Buscalo con toda tu alma. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 . che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día. ¡Grosera! (Vase por primera derecha)... no. en todo caso. che. ¡Fijate!. ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá... ¡Caramba con Jorge.. ¿qué día es?.. ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández.. Todo lo que a vos te falta. en casa de sus padres. con el doctor Pérez. aquí nadie se harta de nada.... no? No señora. menos mal!. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza.. despellejen. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje. Limosna. ¡Quién sabe. que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo. Retribución de servicios.. Hay muchos medios de buscar fortuna. entonces? Tengo en qué fundarlo. hermano. ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es.. quién se casa!. ¿Jueves?.

Damián no es como ustedes.. menos Eduardo. por Dios!.. sino... ni les quita el buen humor!.. ¡Muchacho!.. bastante nos ayudaba..... Vea. de esta manera. ni cumpliríamos con nuestras relaciones. La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes.... si no rico.. duermo en un rincón. ¿eh?. qué he dicho yo?. ¡Ayudaba!.. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso. ¡Ave María!. ¡Señor! ¡Señor!.. Y lo hago. ¡No quiero trabajar!. ¡Oh! Es una monada su hijito. desconceptuados. ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz.en familia ¡Carreras en Belgrano!.. Ni hablar se puede... ¡No crean que es parada!.. lejos de sernos gravoso. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos. Todos me los reservás.... 155 154 antología de obras de teatro argentino ....... ¿Qué más quieren?. Además lo he repetido hasta el cansancio... ¡Gracias! (Vase). ni un reproche.. ¡No digas locuras. ¡Despreciados. ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos. despreciados?.. Cuando se aburran de tenerme en casa. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria. ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde. a veces... y no se acuerda de nosotros.. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor. me lo dicen. ¿verdad?. No.. Si no fuera por él. no! ¡Despreciados.... ¡No quiero trabajar!.. (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición. sí.. ¿Que no hay que comer?. ¿Han visto qué tipo rico?. Además. sabe que no tengo dinero.... Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra. ni siquiera comeríamos regularmente. Como cuando hay. ¿Qué? Nada. Pero yo... debiendo a cada santo una vela. ¡Aquí te quería!. EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura. ¡Ah!.. sí. hasta les ayudo en las tareas de la casa. no andaríamos tan bien vestidos. FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero. ¿Que nos embargan los muebles?.. se ha hecho un hombre.. ni pasearíamos tanto.. nada.. ¡Pues viva la patria!. MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos..... Acabaremos por odiarnos. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio.... despreciados! ¡Nada les preocupa. Para tu Damián. no. no les pido que lloren... ¿Que el viejo hace una de las suyas?. y hay que comprar todo para la comida.. ¡Me pego un tiro y se acabó!. pechando y estafando a las relaciones.... señora: ya no se usa llorar por eso. y.. ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida... y.

¡Che!. No traigo nada.. ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa. Si me ayudas. que estás impresentable.... ¡Ah!... y ni en el escritorio. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No. Si Sultana no entra en la cuarta. ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco.. Le tomé dos y dos. Dejate de llorar y cambiate ese vestido.... Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa. Jorge.. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera. ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos.. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras. Lo que es. por cábala. para ti. ¡Así sos. mamá. 1 Interpretado por Pablo Podestá. ni siquiera. por segunda derecha). ni un peso. ni en la casa. Es mascota el chico. Y a la ruleta. podrás encontrar para darles de comer a los tuyos... Es su discípulo.. Puede ser que más adelante mejore. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha). ¿Y Tomasito? Es verdad. Conforme hallás para jugarle a tu Sultana.. lo cambio. Esos no han de tardar..en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos.. estamos bien reventados.. que me prometió algo.. No.. che! (Mutis con Laura.. ¡Andá y buscá!.... La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos. (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes. Pues dame la cadenita aquélla. ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy.. después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!. MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!.. Le mandé un mensajero a Gutiérrez.. y no. FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 .. Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas. el único hijo es Damián. ¿No han venido? No. Tengo que arreglarme yo primero. mamá!. ni en ninguna parte se puede hallar. (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!. ¿Y con qué cara vamos a recibirlos. ¡Ah!. Estás muy enérgica hoy.. mujer. ¡Para lo que te cuesta!. Algún recurso ha de haber... ¡Quizá no te falte razón! La tengo.. egoísta! ¡A ver.. No es reproche..... y de papá.

. La frescura.. ¿Qué?. Cuando venga Damián. MERCEDES: ¿Cómo les va. La vida que llevamos. mis hijos? Saludos. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió.. ¡Sablazo!. ¡Son bravos esos bichitos!. ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?.. lo que es tu padre......... ¿no?.. ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!. Para eso... ¡No harás eso!.... ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa). pero no te aseguro el resultado. todo.... La pava sos vos... ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural. Delfina. Te hace mal... 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 .. ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?. lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados.. ¿has llorado también?.... Emilia. Y vos. ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!. ¿Qué decís?.. todo cuanto pasa en esta casa. lo que soy yo. Mercedes. Sí. ¡Tienen una boca!. ¿Querrás creer?. Se te conoce en los ojos. ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha). lo que son ustedes... Emilia. 2 A cargo de José P.... sépanlo bien. Todo pienso decírselo. Laura. yo.. ¿Eh?. El más desgraciado de los seres.. Damián. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte... vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso.. ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos... (Pausa). ¿No estás de acuerdo.. Le contaré todo... Lo que sos vos también. Podestá en el estreno. ¡No faltaría otra cosa!.. Yo lo arreglaré todo.... EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda). sino pereza pura. ¡Tuve ganas de romper la baraja!.... basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto.. por esta vocación que tengo para el atorrantismo. ¡Bueno... ¿no? (Mutis). hacer la farsa con mi hijo. Y tan fácil que es... EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina). EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!.. nos hubiéramos hecho invitar por ellos. Porque a mí no me la cuenta el médico.. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros.en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos. ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!. Yo no tengo neurastenia ni un corno.. Eduardo.. ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda. ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos.

Laura entra y besa a Delfina. A quien no he visto es a Eduardo. (Volviéndose) ¡Ah. ¡Perdón! No te resientas.. Se empieza de nuevo. ¡Qué susceptibilidad! ¡No... muchacha... Traía la mar de encargos y comisiones. qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!. Si me hubiera ido bien... Mercedes. (Vase por izquierda con Laura y Emilia).. No crea. Sé que tú me sigues queriendo como antes. para quedar libre y dedicarles el resto del día.. (Afectuoso) Está más desmejorada. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla. vieja.. ¡Hay tiempo! Tú. Damián se entretuvo en sus asuntos... estaríamos muy acomodados. mi vieja. mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!.... verdad? Todo lo que tenía. ¿Te acuerdas? Es verdad: no está. muchachas! Tiene razón. ¿El bronce?. estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires. hijito. ¡Cosas de ellas!. Ahí anda el pobre con su neurastenia.. me lo llevo al Chubut. Y el nuestro.... ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. Delfina. Vase Emilia por izquierda. no! Hablo en broma. Hubiera preferido quedarme allá. ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí.... no mucho. Vendrá pronto. Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!. EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?. Has querido quedarte sola. menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 .. ¡Sí!. ¿Perdiste mucho. DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián. En un par de meses se ponía como nuevo. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas. ¡Zonceras!. ¿Cómo te va. Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas.. Te conozco. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee.en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde... ¿Y. ¡Ah!. Hay que cuidar el número uno. (Con mal gesto) ¡Oh!... Dime una cosa.. No me dejas concluir.. que he querido cumplir cuanto antes. ¿Y el viejo? Salió hace un instante. MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada.

Eso y mucho más.. Dos días.. qué tontería!. no hay recurso que se desprecie por indigno. pero!. (Llora). He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas. hemos ido perdiendo la estimación de las gentes. hijo... Sí. Un día. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh. vieja. que tu madre. Comprendo. Se pidieron préstamos grandes. No tengo más.... y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor.. pero tan luego hoy. Jorge dice que perdió en la Bolsa..Seguro que lo han regalado.. Después. que fue siempre una mujer de orden y delicada.. que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando.. Decime. Por otra parte.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?.... Mutis de Delfina y Emilia. Ya que vienes a vivir aquí. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida.. ¡Oh. hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado. (Pausa). Y lo peor no es eso.... ni qué poner al fuego. casi casi. Tomá cien. ¡Perdóname.. que están pasando estrecheces? ¡Peor... si lo saben.. Delfina.. mamá! Hasta a robarle. Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle. ¿Quieres? Si tienes.. regalado... a mate y pan. es necesario comer. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa. Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos... peor!. con propósitos egoístas. que los habíamos invitado. hijo. ¡Las muchachas.. se van a enojar mucho! Pero. señor.. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos..... Damián. Poco a poco.... 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino . Hace más de un año que estamos así.... tan acreditado. Al principio no fue nada. Con decirte que yo. no! Es mucho. vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!. para asegurar el techo y el pan.. DAMIÁN: MERCEDES: Dichos... y fueron concedidos con la seguridad del reembolso.. sí. Mucho más. No... Ya terminamos. ¡Vamos! ¡No se aflija. Pero.. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?. se ha de tener confianza? ¿De modo. que es indispensable para guardar las apariencias.. agotado el crédito.. Contigo no. y viene el expedienteo vergonzoso... ¿con quién. quiero prevenirte contra nosotros mismos. sino con los hijos. Yo no quería incomodarte.. DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave. Emilia.. sí. ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!. ¿Qué digo techo?. no teníamos.. Todo lo contrario.. ¡No. fuera capaz de. ¡Una miseria espantosa. Nadie iba a pensar que tu padre.. necesitaba este desahogo.. ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta.

cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación. barranca abajo.. hijo mío.. ¡Oh!.... No. y a cavar tierra.. nada más. (Pausa). echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte.. para tomar asiento.... ¡Bueno!... Luego.. ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas. ¿Cínico?. hijo!. cuando empezaron a andar mal mis negocios. JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente... no. antes no usabas tan buen humor.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!. Me vas a permitir mis primeras observaciones. ¿Son muy largas? Si te ofendes. ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico... Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. aquí se lo pasa.. Preguntaba.. ¡Esto no puede seguir así! Estamos. Damián. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro).. sin salir a la calle.. Si no son los negocios.. Para un hombre.. Pero. la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!. perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable. hijo!.. ¿Qué podía hacer? Pelear. ¡No te metas!. como si con el dinero hubiera perdido las energías.... ¿Qué tal? Bastante disgustado. ¡qué diablos!. y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar. En cuanto a Eduardo... felizmente.. ¿reservas algo? No. es un empleo.. ¿Qué querés?. creyendo que no serían indispensables... Vamos a ver... ¡Qué barbaridad!.. ¿Qué te ha contado Mercedes?. No 165 Dichos. Quise levantar cabeza y no pude. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria. hay mil recursos en la vida. la cosa. ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas. Tu padre. amigo. contigo en primer término.. levantándose de una cama para tirarse en otra... Jorge. ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?. ¡No.. yo tuve la culpa.. luchar... Además. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos. ¿qué han hecho? Nada. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa. (Alterado) ¿Eh?... y de ahí. y me sucedió lo que a tantos.. sentándose) Sí. ¿Me disculpas? (Bondadoso. si valía la pena. enfermo y maniático... Verás cómo se empieza... Si mal no recuerdo. hijo. ¡Hola. Ahí está el viejo.. buen mozo!. ¡Cómo no. DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón... me callo.. Tranquilízate.. Tú me ayudas.. y no me explico.. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino .. en tiempo de reaccionar. ¡Las desgracias me han puesto así!... ¡No puede ser!. no va de broma. viejo! Me molestaste y la palabra salió sola. nada más... y papá y Eduardo.

¿Cínico era.. ¿De modo que esto. has estado forzando la nota del desparpajo–. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente. a ganarte la vida por inútil. Ahora. –porque hasta ahora... ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 . Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. y qué sé yo... pero ellos no... que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional... a tu juicio.– la costumbre es una segunda naturaleza.. No hay criaturas en casa.. –eso de la desvergüenza y la dignidad. pero manejado con orden alcanzará para todos. tú tenías la responsabilidad de toda esta familia.. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador. nada más. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. El señor Jorge Acuña. Además. dime siquiera una cosa en serio. Convencete.. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla. ¡Está bueno! De modo que. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña. hijo mío. JORGE: ¡Oh!. ¿Que falta un día el puchero?. Mi desconcepto es tan grande. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo. Tengo muy poco. muy honrado. quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato. no tiene remedio? Absolutamente. o con quién se quedarían... uno que otro viejo amigo generoso. En fin. gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender. Tal vez fueses capaz de esa abnegación.. lo bastante para ir tirando. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo. Andá. y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa.. Desde mañana. ¡Mañana quizá lo tengamos!. preguntales. Constituimos nosotros. muy noble. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno. que las sostiene con el decoro y las apariencias. o el padre desgraciado. si bien me has dicho muchas verdades. lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar.. y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor. que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella. resuelto a vivir decorosamente de su trabajo. pero te desconozco.. ¡vamos!. pero no se puede realizar..en familia estamos tan viejos. Se nos ha formado el callo... una clase social perfectamente definida. ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo. las tuyas. Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes..... pechador y sinvergüenza. Lo que es yo de buena gana iría al conventillo. Quedan algunos recursos. Damián: son teorías bonitas. porque sería perder el tiempo. pues. (Pausa).. y es mucha la gente que nos acompaña. Todo eso es muy bonito. tu madre me lo ha dicho muchas veces también. entre el heroico padre changador.. Y en cuanto a lo otro.. No me atrevería a insultarte.. Lo creo. ¡Lasciate ogni speranza!.. desde este momento quedas jubilado. no? DAMIÁN: Muchas gracias.. nos vendremos a vivir acá. (Pausa). papá... Y últimamente. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos.

¿Te fundiste allá? Casi. pero me doy cuenta de que incomodo. Damián. estoy seguro. Tú las conoces bien a las muchachas. (Entrando).. ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta..en familia MERCEDES: No hay necesidad.. nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien. ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden. héroe!.. Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo. ¡Eso no! Pero.. A Delfina le gustaría la idea. que tratan de hacerlo también conmigo. ¡Dame esos cinco!... (Extasiado) ¡Déjalo.. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia. Sí.. Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida. mi hijito.. Dichos... ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!. Podría también haberlas corregido.. Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos. No hay vuelta. tú. ya lo sabrás.. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No. Entonces no hay más que hablar. grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós.. Eres demasiado bueno. Delfina. ¿Te has resuelto a eso?.... Si querés ayudarnos. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo. che.. pero se les conoce a la legua el fastidio. che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. y debes conservarla.. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¿Y vos?. Aunque le guste.. y si antes eran consentidas y caprichosas. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN.. sin embargo. ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola. Eduardo... Es claro que contigo van a disimular.. ¡Sos un. personaje! (Se abrazan). ¿Cómo.. che. ni qué zonceras!.. podría pesarte. Yo no puedo permitir. EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas. vieja. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado. Siempre has sido un poquito ingenuo. Delfina. ¿Te place? ¿Cómo no?. ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución. casi. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo. no lo hagas. luego Delfina. No tan absoluto. Piensa en que no eres solo. Enfermo y aburrido. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro.. mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures.

. Dice que tiene un negocio en perspectiva.. señora... ¡Ya verán! ¡Oh. ¡Oh. ¡Ah!... tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas. pero por ahora vamos bien. Ahora bien: tú. capaz de tenerlas en un puño. pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos. me lo dices. Se ha vuelto muy calavera. Papá no tenía carácter.. ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día. Podrán perder el pelo. ¡Oh!. Mercedes.. previéndote una desilusión dolorosa... Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos. un degenerado! ¡Un atorrante!. MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico.. Salió por la mañana. ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé.. No. Poco se le ve en casa. Delfina! Hay que decir la verdad. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 .. ¿Te han hecho algo?. ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad... Por otra parte. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta.. ¡Un alma de Dios! La vieja.. ¡Ese es un enfermo. y como no pueden decirte nada. ¿Brutalmente? A juicio de ellas. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales. por encima de todos. Tenemos pocos secretos. ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no.. ¡pero las mañas!. bien la conoces. ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. Tengo que reprenderlo. mortificantes..en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos. empezando por tu padre. Si no te hallas a gusto.. estás primero... DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada...... Damián. para que no te hagas ilusiones. y los resultados no se ven muy claros. ¿Verdad? Un poco inquieta por ti. te lo confieso.. hijito. ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado. Comprendo y justifico tus sentimientos. ya lo creo. Y con poca diferencia. ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. dominada y subyugada al medio. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia. ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme. y a volar. todos están cortados por la misma tijera.. quien paga el pato yo sé quién es..

mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí. ¡Caramba!. que espere. ¿Encontraste el anillo que se te perdió.. no se quedan cortas. hija. ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia). TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina.. Laura. Las voy a enderezar. hombre. Está bueno.en familia Dichos. Déjala. Te dije que las necesitaba temprano. Delfina.. Es mucha desconsideración. (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis).. ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted. pero volverá enseguida. no le digas nada.. Mercedes. si has de echarnos en cara lo que nos das. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día. Lo he buscado por todas partes. Me espera aquí cerca. luego Eduardo. las estoy haciendo. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza).. DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino . Veremos quién es más fuerte. en mi cuarto. peor. Creo que sobre el lavatorio. Tal vez haya caído al depósito de aguas.. ¡Parece mentira! ¡Déjala. Voy a verlo. un medallón. ¡Oh!. Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas. recién empezaba.. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. Ha llegado hoy del Sur. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien. Si viene alguien a buscarme. hijita? No. ¡Mejor! Mejor no. Es muy extraño. (Lee). Damián. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás. No se preocupe.... ¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). bien podrías guardártelo. Firmá el recibo. (Por foro). ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No. ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!. Muy bien que para pedir. Del comisario de Río Gallegos. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). ¡Apareció aquello! Hermanito. luego Tomasito. Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo. Aquí trae el mensajero esta carta para vos. en la agencia... MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí. señora. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!. No exageres. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día..

Yo tengo que aclarar esto. (Pausa)... ¡qué sé yo!. ¿Qué querés? Te llama tu madre... ¿Por qué? Entonces. (A Mercedes).. que no hago mal a nadie... no. No. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío". derrochadores. ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza. que hasta ladrones aparecen en casa... Las cosas se hacen derechas. ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido... Aguardá un poco.. ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer.. y mucha.. ¿Cuándo?.. Eduardo. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones. ¡Tomás!. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?. Decime.... ¿Vos?.. ¡Oh!. Tomasito. Pero. ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada.. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino . orgullosos.. Ya lo he pensado.. pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más. (Llamando) ¡Tomás!... Preguntale a Tomasito. ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico. señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián. ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia. (Ademán de irse). Para mí sí...en familia ahora un anillo. Como usted quiera. ¡Tomáaas!. mamá. ¡No precisas gritar tanto!. ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. esta casa sería un paraíso... ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste.. Si todos hicieran lo que yo.. y vos volás.. No pienso detenerte. Eduardo. ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis. y. No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo. antipatía.. Mercedes. Señora. La cosa no es para bromas...... ¡Embromarse. Entro a una parte... cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!. ¡Verás cómo hace carrera!. ¡Bueno fuera que no!.. (Entrando.. Figurate que a Delfina le desapareció un anillo..) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?... 175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián. Son malos. ¿Qué cavilaciones son ésas. Siempre nos desencontramos. a Delfina) Decime. peleadores. ¿Qué hay?. ¿Un anillo?. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. ¿eh? Después lo sabrás todo..

¡No le dan ni medio. ¿Yo? ¡No te jorobés!. Ya debía estar en casa.. ¡Juan sin miedo! ¡Callate. Ustedes tendrían más vergüenza... Serví una vez para algo. ¡Basta.. Está bien... ¡Naturalmente! ¡Perdularios!. ¿Sola? No... ¡Cuidado. TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido.. cómo andamos? ¡Buenos.. ¡Bueno!. ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola... ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía. ¡Oh!.. ¡Basta!. ¡Tanto ruido para una zoncera!. ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa. ¡Confesá.. ¿Y dónde vas tú? A pasear. Vestite y andá a buscarme esa alhaja. atrás? Muy bien. La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez... ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas. yo le espianté el anillo a la otra.. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado..... ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?.en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina. no me olvido. atorrante!. ¡Basta!. debés tener el valor de tus actos. Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas".. ¡Van a denunciar!.. vendido...... no seas pavo! Ganarás más.. acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta. ¡Fuera de acá!... Se dice: "Sí.... EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes.. Mandalo al chico. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo.. iré yo. que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!. él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 .. ¿y qué?". hagan el favor!.. ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón. Emilia... sinvergüenza. (Mutis). vamos a ver?. puede prohibirlo!. tiene sus compromisos!... y.. vieja. Si eres tan hombre. Laura. ¡Como el señor nos acompaña tanto. ¡No tengo tiempo!.. porque soy capaz de contárselo todo a Damián. ¡Uno pide plata.. por Dios! A ver.... ¡No dieron casi nada!.. gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!. FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!. Eduardo. es claro!.. ¿Qué tiene de particular... tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo. ¿no es cierto? Digan ustedes. (Mutis). EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No. Yo no he robado nada.

al fin y al cabo.... ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver. simplemente. a dónde vas. a ver si concluyes esas circulares. ¡Perdé cuidado! (Vase por foro).. donde pasaste la noche y casi todo el día... A las tiendas.. ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde. (A Laura) Y tú.. es cierto.. Podría estallar y volveríamos a las andadas. ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso.. hombre!. (Pausa). de Damián. yo sí.. ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro. y que es. Sí tú no tienes miramientos para tu hijo. ¿Para qué? Te precisa. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir... ¡Oh!. No hay que tirar esa cuerda.. ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García. MERCEDES: otros. Mercedes. Jorge. y no consentiré que lo exploten.. Que he jugado.. Coincidió el pedido con la noticia. ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero.. señora! (Vase por primera izquierda)... te volvés a casa. ¡Vamos. ¿Te crees que no te vigilo?.. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 .. En algún garito. ¿Estás conforme? Medita un poco. Nada más. luego Damián. la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro. Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo. ¿Dónde pasaste la noche? No sé. materialmente lo que se llama un centavo. Confesá que vienes de la carpeta.. y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar.. ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti. JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí. hijita. ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada.... mujer! Te pregunto... que perdiste: que debés o querés desquitarte. Jorge!. es un compromiso de honor. ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!. no gastes mucho. a ver si yo te saco de apuros. JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta.. y perdí...en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. Plata ajena. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían..

.. ¿Cómo haría. ¡Pobrecita!. ¿Te embarcas? Es que no puedo. Es forzoso que los consiga.. (Pausa)... (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde.. Te traigo una carta de Santa Cruz.. 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .... ¡Ah!. ¿Ocurre algo? No.. y ya es muy tarde… ¡Ah!.. DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!. El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde.. ¡Tanto cavilar!. Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas. ¡Al viejo!. No veo la dificultad. una carta. y no puedo faltar. me despiertan.. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí.. que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta... ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente......... (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio). Forzosamente debo mandar a alguien.. hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire. vive sobresaltada por el temor de desagradarme... ¿Podés ayudarme? No. no más.. ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo. a pesar de que los temporales han sido espantosos. De algún lado saldrán. caramba?. Te escribe Lola. DELFINA: Damián. La verdad es que me pone en un serio conflicto.. ¡Empeñados en que vayamos este verano!. (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas.. (Vase por foro). Lola me habla de eso en la carta. para tu gobierno. Delfina. ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro). La pobre vieja.. Has olvidado compromisos mayores. ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda.en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito. No tan natural… ¿Cómo? Digo.. desde que vine... aunque se hunda esta casa.. Cuando regrese Damián.. ¿Me pagas las albricias?. ¿No vino nadie? Nadie.. Voy a recostarme un rato. ¡Pero no hay más remedio!. ¡Ah!. Lo encontré. ¡Ah!... la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo. con varios encargos... DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?...

¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?.. Eduardo.. propietarios de un gran establecimiento. Irías allí. EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro).. me libré del empacho. ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme. ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta.. ¡Oye!.. ¡Hombre!.. estaré a bordo del Chubut. DELFINA: Me parece bien. ¡Sí no hay otro remedio!. Esteee. No queda mucho tiempo.. ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante. A bordo te daré todas las instrucciones.... así no pierdes tiempo! Eso sí. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino ... a curarte. ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada. Entonces. ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto. Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!.. Dale la mía. ¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario. ¿Cómo no?.. es cómoda y segura. ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos. Se ha muerto un amigo mío. No me hablés. ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor..... Tendría que hacer una diligencia antes.. Una hora escasamente. (Pausa). el mayor García. Una comisión de confianza absoluta. ¡Bueno! A cambiar de aire. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime.. y te aseguro que. antes de un mes. y no puedo encontrar las cartas.. ¡Oh! Me despacho pronto.en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes..... FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente. JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!. El finado sabrá perdonarte... Un viajecito rápido y entretenido. Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. así voy derecho.. Jorge (por primera izquierda)..... allí cerquita no más... Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar.. Dichos. ¡Bueno!. en tu calidad de neurasténico.. (Mutis). La verdad es que. Era muy íntimo. arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena. ¡Ufff!. Vase Jorge foro.

. con una caja en la mano). ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto. DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar.. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo... tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 ... La escuela de papá. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí.... Y ahora. ¡Bueno. ja!... Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas.. no llega a tanto. es una broma.. luego Laura.. hijita. No digo eso. Delfina. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad. te contagiaría. ¿Querés hacerme el favor de entregar eso... te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico.. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera. sí! (De mala gana). ¡Tú me prometiste!. sin más perspectivas que los cuadrados del puerto. ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima. Hombre: podría mandarte al Chaco. (A Damián). ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas. ¡Una friolera!. ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo. Tú no puedes continuar así. (A Damián) Che. Me han traído el vestido que me regalaste.. ta. devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza... pero no puedo costear tanto lujo.. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho. verdad? ¡Muchacho!. (Por el foro. DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos.. hermano.. Convencete. Haz la prueba.en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente. ¡Doscientos pesos!. se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha).. Eduardo? ¿Yo?. ¿Mucho calor. Mucho frío en el Sur.. ¡Dejáselo! ¡Pobre!. ¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá. ¡Si te aburres.. (Leyendo) ¡Ta. ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil. Y mantengo la promesa. ja. ¡Con vergüenza y todo. No le hagas caso. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja.

.. ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar).. mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios. DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!... y ya lo ves... Dios! Esto es muy alarmante. que entra) Aquí está Delfina. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo. che! Decime. ¡Tengo una influencia bárbara. vení. (Lo sigue). Iba con una maleta.. mamá. Tomá para la cuenta. MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé. ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate. ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!. ¡Ay. Dios.. que nos sacará de dudas. ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas". de comprar el anillo!. verdad? (Intenta salir). ahí tienes eso.. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. Ante todo. ¡No lo quiero!. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido. Me empeñé con Damián.. señora. 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!.. (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron. Es tarde... Aguarda.. Consiento por esta vez. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava... ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?.en familia DAMIÁN: De ningún modo. ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos. ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!. (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo... A la dársena. ¡Hasta luego! (Vase foro). no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián. Fue una cosa repentina... Mercedes. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?.. ¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes. (Le da el importe). Y me voy.. LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo. Pero... ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson. a acompañar a papá que se va a Montevideo... ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. ay.. te daré la maleta. (Le da a Delfina un paquetito). LAURA: EDUARDO: ¡Oh!. ¡Qué no vas a querer!. ingrato! (A Delfina.. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María.. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!.. luego Delfina. Vení.

... Papá es bastante. No se torture en balde. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. De repente.. no tengo derecho a decir nada. para que no salga menor favorecido. Un accidente. ¡Y ahora.. un olvido.. ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta). Siéntese. Se educaron con nuestro ejemplo......... ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta. El único sano.. porque no vivió con nosotros.. Sabe Dios. ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado).. tampoco queda nada. odiaba el juego.. ¡Mi padre es muy sinvergüenza!. Siempre fue bueno y caballero... mamá? Ven acá. déjenme ir.. ¡Cálmese!. No bebía.. La miseria lo echó a perder. Anoche estuvo de jugada. EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . bastante abandonado. Me puse igual o peor que él.. colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza.. y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia..... Damián está con él.. lo arrastramos con nosotros. déjenme. pero hay que descontar muchas esperanzas todavía. y su mayor preocupación era vernos siempre felices.... ¡Y todos hemos cambiado! De mí. No. Mercedes... y la escena que le hiciste a bordo. Un hombre en esa situación es capaz de todo. Delfina. ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida.. ¡Sí es un desgraciado. No jugaba. LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN... y ya me ve.. Emilia. De ustedes.. una enfermedad.. le digo!. Jamás faltaba a sus horas... ¡Déjenla que vaya!. ¡Bueno!. Laura.. se puede cambiar así a las criaturas de Dios!. ¡Venga! ¡Venga. (Mercedes llora). Hasta una broma. más que otra cosa!. ¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija... (Muy afligida) No sé cómo. era el pobre Damián.. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!.. francamente. ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente.. que no cabe en lo posible.. ¡Pobre hijito!.. empezó a caer... de la Mercedes de antes. ¡Dios nos ampare!. ¡Pobres de nosotros!. (Sentándose) ¡Ay!... 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?. Hoy se vino desesperado a pedirme plata... y perdió.. si no ha querido. una prisión por error. ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!. Puede ser una idea esta... No tengo la menor esperanza. a la miseria y a la deshonra! (Pausa). y como allí nadie lo conoce... Venga para acá. tardaremos en saberlo..en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa. tengo mis motivos.. Sería tan espantoso..

disuadir a mi marido de su chifladura sentimental.. ¿no?.... ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!. no llores así.... Eduardo. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre. ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas..... te hará daño. Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca..... ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!. Y tú. pero virtuosa. Aguarda al menos que se confirmen tus presagios.. La pobre tiene razón.. He tratado de hacerles todo el mayor bien. (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí. podrías decirle algo. morralla!. ¡Son literatas las dos. lo ponen bien a salvo de toda sombra. Y además.. Creo.. Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas.. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas.. a pesar de la catástrofe que nos amenaza. Ahí tenés una buena presa. cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. Te encontrará un alma complicada.. Puedes empezar. que no hay esperanzas de nada bueno. pudiendo. como ella. mamá... llena de recovecos. ¡Trae un poco de agua colonia.. pero. ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma. ¡Mordé... ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada. La conducta y antecedentes de Damián.. y muy distinguidas!. no podría hacer farsas. Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget. ¡Adelante!. con una palabra. la vergüenza no sería para nosotros solamente.. Qué asco..en familia EMILIA: Está bueno. mamá. (A Delfina) ¿Qué te hacían. Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara. ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores. la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino .. y la mortificas! (Sale Laura). MERCEDES: Tus hermanitas. ¡Cálmate!. Delfina. Ya nos has dicho ladrones y salteadores. eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre. una mujer medio muerta de sufrimiento..... mordé!... ¡Morralla!. Para aquélla (Por Laura). No aguardaba oportunidad alguna. lo que sacas con tus cavilaciones. ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. les prometo que me han de oír. EMILIA: ¡Oh!... ¡Oh!. Emilia! Dejala en paz.. (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate. Por otra parte.. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo. (Señala a Mercedes). ¡Te la cedo.. Laura!. visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza. ¡Otro!... ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?. Ahí tenés... perversa!.... (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña. ¡Eres como un juez aquí.. la lectora de folletines. mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero... (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes.

de prepararme a bien morir. (Natural) Y la voz de la sangre. te juro que estaría lo más fresco. (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada. ¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo. ¡Eso. al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede. ¿Está muy afligida? ¡Cómo no. Pensé poder corregirlo.. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia.. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 . ¡Ay de mí!..... (Vase). ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!. ¿Por qué no me contaste eso antes... ¡Bueno!... padre!.. También. el amor filial y qué sé yo.. Me voy. No quise aumentar tu disgusto. No debes hacerte ilusiones. toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse. ¿eh?. no acabo de inquietarme del todo. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo. ¿Y Delfina? En su cuarto.. Damián.... A no ser por tus confidencias... (Vase). DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. así será la reprimenda. No me hiciste caso.. nos ahorraríamos tanta inquietud... no tendré que hacerte más que ese reproche. ¡Fijate en la vieja! Papel lucido.. no tengo confianza en usted. El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia. cuando llegué. y de ese empeño que te noto. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá.... y estamos sufriendo las consecuencias.. hijo mío? He ido a la agencia. si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado. Emilia. ¿Y Damián? Por ahí.. (Declamando) ¡Oh. En la lista de pasajeros no está el nombre.. buscando noticias. nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. y los sacrificios honrosos. Piensa en lo malo. ¿no? No hablemos más. sobre la afición al juego de papá. quédese". ¡Me voy!. Están muy viernes santo. y. ¿No me llevan el apunte?. Es seguro que no ha vuelto.. y el respeto filial. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo... ¡Estamos deshonrados!.. a pesar de todos tus recelos. ¡Infeliz!. Laura. supongo. Pues.... Fijate cómo nos conocen los críticos.. hijo! Como todos nosotros.. luego Delfina y Eduardo.DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno..

. ¿Es cierto? ¿Es cierto?. ¿cómo no se va a ir... sí.. "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay. que me. mamá. no sé qué!... Lee). Estoy en hora. ni la mitad. ¡Oh. gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo.... Decime. Pero. (Llaman).. ¿Llaman?.. (Demudado) Permitime un poco ese despacho.. ¡Mi sombrero!.. pero. ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!. ¡Adiós! Escúchame. ¡Al viejo le ha sucedido algo!. ¿no ves?. El viejo está aquí..... atrás tuyo. ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso. ¡No puede ser!. un. ¡En tantas partes!. (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá. ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero... tan indignos. ¡Ah!... No te precipites. Corro a ver. Que.. se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo. Perderías el tiempo. ¡Será una deshonra completa! ¡Oh. ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco.. che! (Con ira).. me voy!. No me hagas acordar de eso... (Se lo da)..... y la plata se le hizo humo.. Pero. ¡Ah.. flojo! (Le arrebata el despacho. ¡Me da.. Ya estoy todo nervioso.en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!. ¿Qué?.... (Sale). hija.. después se metió a jugar por ver si cubría el déficit... Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla).. Tenía un metejón por ahí.. Me voy a buscarlo a Montevideo... 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 .. En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel... No se ha ido... (Lee). Pero. (Pausa). Bajó del vapor.. ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!.. No vayas a Montevideo. ¿Y padres tan desalmados. Piensa un poco lo que has de hacer.. ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime.. hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver. De modo. De modo.. Pero. Damián se pasea nervioso. qué desgracia! (Llora de nuevo). fue a pagarlo. "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada".. he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente. Verás cómo aparece hoy o mañana. porque entonces sí que me.. ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da). ¡Resmas. tan retirada"...... ¡Quién sabe si no está enfermo!. tendrías cómo reponer eso? No.. (Alterado). si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo).. ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo. ¿si hubiera ocurrido la desgracia.

venga! La acompaño. Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño. ¡Damián! No se inquieten.. me queda un medio de salvarlo. (Vase por foro).en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo... Van tres noches que no duermo.. ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico.. ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha)..... ¿Se ha hecho el daño?... LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora... (Horrorizada) ¡Mi hijo!.... ¿Damián sabe ya? No. En la calle. Dinero ajeno. A poco entra Jorge por el foro... No concibe un padre tan malvado. ¡Jorge!.. ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro...... y no puedo más. ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él.. Dice que sería su ruina y su deshonra. ¿Cuál? Pegarme un tiro.. entonces. No me preguntes nada. nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo. y se acabó... Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo.. me lo acaba de confesar. Depende de cómo tome el otro las cosas.. cuñada. Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana.. que siendo rico.. Volveré.. Lo culparán a él. ¿Qué es lo que has hecho?. (Se va rezongando)... ¿De dónde vienes?. ¿Tendrá para reponer eso? No. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Emilia.. Tal vez sea el más cuerdo.. En la policía.... ¡Linda esperanza de padres!. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie. ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga. está hecho. Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!.. derrotado. ¡Pues a sufrir las consecuencias!. Se lo he dado a entender. En un hospital. Lo hecho. Delfina llora. Laura la sigue.. no lo sabe. Laura. Hablale a Damián. No crea que estoy loco.. luego Jorge. Yo me voy a meter en la cama. ¡Ya lo ves!. Ha salido a buscarte.. ¿Dónde? No sé...... Si es así. por izquierda. que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos. JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame. ¿verdad? ¡Prométemelo. avanzando con alguna cautela. no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!. No va a pasar nada. Y esta es una de ellas. che. En algún lado. ¡Jorge!.. pero no quiere creerlo. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada. ¡Nada!. JORGE: MERCEDES: Mercedes... ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho... MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él).

que. no estaría del todo tranquila... ¿Dónde está... despues Delfina.. y que he abusado vilmente de su confianza. luego Damián.. Que soy un vicioso incurable. ¿Miedo de qué? No sé. te juro que todo se arregla. Ahora. Damián.. ¡Por favor. Quería esconderlo. Voy enseguida. (Anonadado).. acostate. pues. (Por segunda derecha) No te alteres. Delfina? Es horrible. ¿Has soñado una cosa igual. Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación.. pero no irremediable. de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico. Damián!.. Me encargó que te lo dijera. Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas). DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata).. tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa. nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . pregunto? El no se atreve. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. ¡Todo se ha perdido!.... ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes. MERCEDES: (A Jorge. MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro. dámelo!.. No iba a nada.. señor!. te suponía con la comedia preparada. Déjenos solos. ¡Adelante.. señora.. Vaya a llamarlo... siéntate.. y que. Mutis Jorge por primera derecha.. Contale todo. pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo. Ven.. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación. si no lo consigues... Sin esto. Jorge... Avanza.en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él. Delfina. ¡Oh! Si depende de mí.. ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja).. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted. que sale y permanece alejado). (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver. ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre. DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada.. (Deteniéndolo) Permíteme una cosa. No vayas a perder la cabeza... Yo le escribiré a Lola también. Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra). Que juego. (Vase primera derecha)... hijo mío.. ¡Me moriría de pena! Tómalo. (Se lo devuelve). ¡No! ¡Dámelo. porque tengo mucho miedo. ¿Dónde está. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?. Sí....

mientras lo cometía. hay un solo castigo: la cárcel. ¡Sí.molestia que te causo. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado. ¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas. llore.. ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. verdad? Te equivocas de medio a medio.. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada. Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio. Para los hombres como tú. ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso.. (Se deja caer. mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!. ¡Damián! ¡Oh. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. ¿Pretendes impresionarme. en la cárcel por robo. Hemos terminado.. ¡En el acto!. me pongo por completo a tu disposición. y después de realizado. Y tú. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra. porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma. antes de irse.. y consciente. (Acariciándolou). sollozando. No sería difícil. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí. la que yo acabo de robarte. será mi justificación más cabal. Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía. Jorge. en una silla).. ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio.. (Dulcemente). El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo.... con la certeza de impresionarte. y como de algún modo debes justificarte.. TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 .. o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen. vuelve la cara resignada y decidida y vase. ¡Ya!. llore mucho.. Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!.. Todo fue con deliberación... Damián mantiene un gesto final imperativo. ¡Ya!. repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. al verte en ese tren de envilecimiento cínico.

El desalojo Florencio Sánchez .

. ¿eh? Bueno.. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede. No precisa hablar tanto..> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe. bueno!.. que non se le orvide. aquí?. ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo. ¡Bueno. L’arquiler es lo primero. A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 . no se puede! Antonce no se arquila los cuartos. ¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república.

. ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!. ¿en la calle Entre Ríos!.. doña Francisca. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto. Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También. porque el buen corazón lo tengo. Mire. señora?. doña Indalecia. ja!. la verdad es que ni se puede caminar en este patio. Juan... no estaría tanto tiempo sen buscar pieza. Los dos vecinos se alejan riendo. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!.. se detienen a mirar.. ¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!. Mientras él me dé salú para trabajar. ¡Dispará no más. no más… ¡ja. Venga a mi cuarto. Eso. Non vale la pena… Tiene razón.. señor. ¡Ay!.el desalojo Sí. Un gorpe tremendo...... Parece mentira... comadre!.... VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga... Pero… moverse. No estoy invitada. E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba. Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!.. volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?. ¡Ay!.. Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire. puedo estar tranquila. (Tropieza con un mueble). Venga. crea que no lo hago de gusto. Non tiene vergüenza… ¡Pero. pero más.. señora. pase. caminar. La fiesta es pa ustedes los socios. (Quejándose) ¡Ay. mire.. Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle.. es demasiada pachorra!. (Mutis). buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay. (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!.. también. VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí.. ¡Uiii!. qué temeridad!. dos.. ¡Déquela!. se compra el palacio del congreso.. ¡Madona Santísima!. ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?.. ¿sabe?. (Tristemente) ¡Ay... Dos inquilinos que salen rumbo a la calle. Mutis de ambos.. Naturalmente. No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo. ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 . ay.. VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará.. eso digo yo. señora!. (Golpea el mueble con rabia.... ¡Dío!. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada).... ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho. Ner mismo güeso… Vea.

Genaro se encamina hacia su cuarto. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da).... ¡No tienen vergüenza!... (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª)..... INDALECIA : GENARO : ¡Oh!. ¿Y los asilos? ¡Oh!. ¡Estar embromando a la pobre mujer!. Ustedes bien lo saben. ¡Tanto embromar.. ¿Tiene hambrecita?. VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien.. INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!.. señora. ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!.. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos. dando un portazo al entrar. también!. sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!. (La levanta). ¡Mazcalzone!. ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie. ¡Canaglia!.... ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!. (Volviéndose a Indalecia) Usté también... sí... ¡Mándensen mudar de aquí!.... Me diga un poco...... Entonces ¡u… pa!.. (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!. Si no hay con qué mantenerlos.. ¡Para qué se ha incomodado!. Venga a curarse esa pierna... Mangia vos.. (Alterada) ¡A lei. GENARO: diga. Vámonos. ¿qué está compadriando así?. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena).. segundo izquierda. a lei. (A Genaro) Me diga un poco. a lei!. ¡Mangia.. ¿Parlate a me?. ¡Bruta gente!.. Pobrecito. ¿Quiere pancito?.. Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos.el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida. ni conchavarme.. ¡Pobrecitos!.... ¡Eso es muy fácil decirlo!. Se va a su cuarto. ¿qué le precisa tener tanto hicos?... e mientras tanto muerto de hambre como los gatos. agarrados.... y vamos a comer mucho... ¿No?. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero. Venga. cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos.. ¡mucho!.... (A Indalecia) No te aflija.. Déjelo. se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!..... bastante plata. Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo. VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!.. ¿No vino ninguno?.. 208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 . (Rezongando. pobrecito. No le haga caso. robando la comida en casa de lo vecino… pensao?. te digo!.. ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación. Ir a la fábrica no puedo. nena. se agarran y se dan.. Esta noche traerán centavos.. pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco.

. Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?. Pero no.. tú!.. mangia!. ¡qué diablos! Tendrían derecho. Son pobres como yo. ¡Viejo loco!.. ¡Cállese la boca!.. En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces). saca salame del bolsillo y se pone a comer.... ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No..... (Genaro da un trozo de pan a cada uno). UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos. Decate de llorar.. ¡Ma no!. a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!. ¡Oh!.. ¿Otra?. Vieni.. es patrona. GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!... no diría nada. Pausa). (Volviendo a sentarse) Sería mecor. Toma… ¡Mangia… tú.... Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!..... INDALECIA : ¡Mal agradecidos!. GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte. ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!.. ¡Son tan malos!. ¡Eh!.. ¡Es lo que más desconsuela!. No hace falta tampoco… (Pausa)... entre ellos los hijos de Indalecia..... Aparecen tres chicos.”.... ¡Bruta gente!. prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado... Lo de siempre.. Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer.. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver. acosando a un viejo soldado. ¡Me lo van a matar!. Los chicos hacen mutis.. ¡Anque... ¿qué se gana con afliquirse?.el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ . se mangia y se acabó!.. se ponen a la par de la otra para mortificarme. ¡Hay hambre. (Toma el salame y se lo pasa a la nena). Aparece un grupo de pilluelos. ¡Con eso van a hacer patria!. ¡Tú!.. (A boca llena) ¡Muchas gracias!. Estuve en el hospital.. ¡Ma no!. Vea: a ella le disculpo. inválido de la guerra del Paraguay. ¿sabe?... ¡Mangia!.. Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!. ¿Cómo se dice?. ¡Viejo borracho!.... pero a las otras. al fin y al cabo. si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico.... porque. aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora).. Mangia un po de salame. Y todo por adularla. Naturalmente. ¡Si fueran más felices o mejores que una.. tienen hijos como yo.. (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo.. señor.. y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio.. (Alzándose) Toma.

INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!. (Deteniéndolo) ¡A ver!. bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten. ¡Pobre mujer!.. tata. Y legítimo... canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo. Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él. Te robaste. (Va hacia ellos)... che.. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!.. ¿no?.. amigo...... no hablemos de él... Son cosas de rapazzi… ¿No ve. había e ver… Y esos otros mocosos.. (A los chicos) ¡Vía!.. ¿sabe?. a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria... don!. podía pagarle el cuarto... podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino .. (Los corre).. pues… Pucha cómo está el páis... allá en Palermo. ¡Caramba. ¿eh? No hablemos. Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. hombre.... digo. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo. caramba!. Se cayó de un andamio. ¿Esa nena es tuya?.. Si ha venido para fastidiar a la gente. si es m’hija!.. mocosos!..... ¡Fuori!... no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve. asustada. Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?. m’hija?. ¿Adónde vive?. Indalecia.. si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh. y ya ves cómo salió cierto. Che.. se recuesta a la madre. Déjelo. Calle tal… me dijo el mozo. ¿son tuyos también?. Venga p’acá. ¿sabes?. Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!. ¿Y a vos quién te da vela?. Por tu desgracia… esta mañana. ¿sabes.el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!... amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo.. ¡Y cómo le va!.. señor… No ve. aquí ande usté me ve. ¿eh? ¡Ahora van a ver. pues… ¡Cuando yo te decía!. gringo?. aunque manco. pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?. ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte. ¿éste es otro yerno?. INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias.. ¡Sinvergüenza!.. y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra.. yo soy el cabo Morante. Musolino!. ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che.. en el boliche del tuerto Ramos.. con su agüelo… La chica. Sí.. te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno.... ¿sabés?. mocita.. ¿qué hace por acá? A verte. Amigo.. si querés. cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto)... Aquí estamos… Y usté. ¡Parece mentira!... Vea. y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha..

el desalojo INVÁLIDO: Bueno. ¿no?. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá. gringo!. (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!. ¡Nada!.. me viá sentar.. Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación. señor. che?.. Sono la encargada de la casa… ¡Che. No sé. Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú. (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también. ¿sabés?. desgraciada!. y bien puesto… Ma diga un poco..... INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?... che!. ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!. Si ustedes no tienen corazón....... ¡Ya podés ir tocando de acá. Allí… ¡pucha madre!. ¡Ya! ¡Váyase.... señor.... no me separo de mis hijos..... porque te rompo la facha!. te puedo buscar la pieza pa mudarte.. Hay un asilo de güérfanos militares.. pero si querés. ¡No te me acerqués. ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!. che. gringa!.. déquese de embromar… (A Indalecia). ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?. Esperate un poco. ya que no invitas… (Se sienta. Pausa).. Choque esos cinco. gringa’el diablo!. ¡Ya!. ¡Fuori!.. tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor. (La empuja con violencia).. Eh… Naturalmente.. si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?... Y vos la pusiste de patitas en la calle... ¡Porco!.. ¡Caramba!. Sale la Encargada. porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. (A Indalecia) ¿Quién es ésta. Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 ...... ¿sabe?... Bueno. ¡Canaglia!. Ya sabés: no te puedo ayudar con nada.. Ha dicho la verdá. mándese mudar!. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?. ¡Qué vas a ser dueña... mándese a mudar de aquí!. ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?... (Enérgico. doña… No.. yo lo tengo. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No.....

Tumulto. Yo soy testigo. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver. pues. que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. (A Indalecia. ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más. Pausa. señora. per Dío!. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena. el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz. he dicho!.... me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden. COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire.... señor Comisario. A ver… Despejen ustedes un poco… No. Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta... que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista. señora.. La Encargada vocifera)... ¿Qué ha pasado?. (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore. Cállese la boca. INVÁLIDO : No se aflija. m’hija. A ver… Sosiéguense… Ve. (Toma el dinero y se lo ofrece). Cálmese.. COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos. ¿Qué desorden es este?. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias.. jurándole venganza. Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar. ¿No te dije.. Yo soy el comisario de la sección. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir.. pues!... Salen vecinos. mi comisario. señor comisario… ¡Despeje. no más. No es mucha cosa. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 . ¡Agarrá y da las gracias. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase. ¡Mamita!. señor Comisario... Indalecia. No ha pasao nada.. seguidos de un grupo de chicos. Emoción. mi comisario… Todo ha sido de boca. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente.. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese. deténgase!. don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. Lo hubieras hecho antes. llévelo preso. mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?.. que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate. me ha pegao. ¡Mamita!. me ha pegao. mi jefe!. y el señor es un repórter de La Nación. Genaro se seca los ojos con la manga. Ya ve usted… Las cosas se remedian.

. Tiene que resignarse. señora. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después..... señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón. ¡Nadie tiene que ver aquí!. Retírese usted.. ¡No!.. No seás mal agradecida.. Ahora. a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice. Bien. le he dicho!.. señor. La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo. ¡Son míos. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?. señora. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias.. no puedo… Nunca podría… ¡Pucha. ¿Mis hijos?.... Bueno. pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto.. ¿Este es el mayor?. Señora..... Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!. que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?... ¿Ahora se acuerdan? Está bien. ¡No... que a mí no me faltan fuerzas.. no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre. bueno!. señor… estoy bien resuelta. mujer… Mire. señores. ¿sabe?. No me separo de mis pobres hijos… No puedo. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 . No tengo que ver.. y aquí en esta pierna tengo otra bala más. este brazo lo perdí en Estero Bellaco. PERIODISTA: separarse de ellos. amigo. Y tiene razón.. ¡No!. ¿no le parece?... comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!.... ¡Mis hijos!.el desalojo y le suena los mocos con el delantal)... ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural... muchas gracias!. Está bien.. Es natural. ¡Eh. ¡No me separo de ellos!. y vos te oponés. mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!. son muy buenos!. demen trabajo. demen trabajo si quieren.. Sí. que tanto los quiere. Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca.. pero digo la verdad. es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor. ¡Que despeje. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso. señor! ¡De ninguna manera. Ya me han ayudado a tomar pieza. Ya está todo dispuesto. señora: tiene usted que resolverse y… No.. manteniéndole a los nietos.. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao.. ¿sabe? Bueno. pobrecitos!. He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?.

hombre!. (Al Inválido) Usted también. quedará paralítico… ¡O. Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos. Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?.... también?. amigo. PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento. no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 . ¿que se ha creído de la familia. retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella. Es un momento espléndido… (Enfoca).... bruta quente!.desvivido por ellos. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos. ¿por qué viá salir?. PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo. ¡No! ¡No!. PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?. ¡Macanudo!. A ese respecto debe estar tranquila. ¡Señora!. (Al comisario.. Está bien. acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente... Indalecia se echa a llorar.. (Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes... En todo caso.. COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco.... ¡No faltaba más. por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?...... disculpe… Cuando se vuelve. Saludos. tratando de salir en la vista... pues... Precisamente... que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola. Le tomaremos uno así llorando... (A Indalecia) Bueno... ¡Qué bruta quente!. (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!.. señora. ¡No es posible!.. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!. Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!. ¡Oh!. qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?.. Una linda nota.... ¡Caramba!….. Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!. Ya les ha de llegar su turno.. ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas. ¡Mis hijitos!.. todos se acomodan de nuevo. He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!.

.. señores...... ¡Pobres hijitos míos!.. ¿cómo no?. Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos). Usted no pierde.. aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!... Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. Por el momento. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí. Piense que es un egoísmo el suyo. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte.. Buenas tardes.. Tomá… Mutis.el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela... Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias. que iremos a colocarlos. dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán.. INVÁLIDO : ¿Qué quiere. Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos... ¡No es posible!..... COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga. podrá mantenerlos si trabaja. pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?. ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!. pues. COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che.. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 . ¿sabés?. ¿eh? ¿Nos vamos?. Los muchachos y vecinos salen también detrás. ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?. no?. pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón.. ¡No puedo. señora. me moríria!. Eso es entrar en razón… Bueno. mi hija!. Bien… Adiós.. (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda... Hoy no he morfao nada. ¡Sí!..

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

Que se apure. SRA. CRIADA: Está bien. DE ÁLVAREZ SRA. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 .> nuestros hijos PERSONAJES SRA. de Díaz. DÍAZ MECHA LAURA SRA. Avise a la niña que van a dar las nueve. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ. Criada. ESCENA PRIMERA Sra. SRA. Suena un timbre. DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. DE DÍAZ CRIADA SR.

DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. DÍAZ: CRIADA: SRA. Mecha ya no sube a ayudarme. Respóndeme categóricamente. Salvo que tengas algo que comunicarme. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). DE DÍAZ: SR.nuestros hijos CRIADA: SRA. Bien sabes que está enferma. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. señora. Si molesto. me voy. Todo esto no está en razón. No. Creo haberla explicado satisfactoriamente. Vaya a buscarlo en seguida. ¿Lo desean ya? No. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. Eso me perturba. ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. de Díaz. Tengo que llamar media hora para que acudan. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . señora. Lo que no debe hacer usted es contestar. DE DÍAZ: No sé. Eduardo. no puedo hacer tanta cosa a la vez. Sr. Desearía no tener que repetir estas observaciones. Nos distraeríamos. SR. Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. no lo deseamos. DE DÍAZ: SR. Señora. a este divorcio deprimente en que vivimos. yo tengo que hacer. DE DÍAZ: SR. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Tú debes salir. DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. Eres demasiado normal. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. No quiero ser molestado. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. No te robaré mucho tiempo. no te vayas. No. me suben los periódicos cuando se les antoja. sería preferible una separación definitiva. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SRA. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. DÍAZ: SRA. Criada mutis. SR. DÍAZ: SRA. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos. DE DÍAZ: SR. Pero no la justificas. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. Atiende. DÍAZ: SRA. demasiado 229 SR. Díaz. En verdad. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. SRA. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SRA. Escúchame. sino por sentido práctico. puesto que los trato bien.

nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía. nadie me ha hecho nada. DÍAZ: SRA. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. SR. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo. más enigmática me resulta.. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. Nada me has hecho. DÍAZ: SR. Naturalmente. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. pues. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. que eso entra en sus obligaciones. ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. DE DÍAZ: ¿Misántropo. (Se detiene. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan. DÍAZ: SRA. DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme. DE DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. No ha terminado. DE DÍAZ: SR. Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 . cuando no un monomaniático lastimoso. sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. DÍAZ: SRA. No eres mucho más para nuestras relaciones. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie. DÍAZ: SRA. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades. DE DÍAZ: No sé por qué. Eduardo. No. DÍAZ: SRA. Y tú. Tranquilícense. Un extravagante. Eduardo!. y mucho menos en hostilizarla. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. Es una vulgar constatación. DÍAZ: SRA. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas. ¡Oh! ¡Eduardo. El caso no puede ser más sencillo. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas. DE DÍAZ: SR. Por última vez. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. mirándolo fijamente). SRA. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones. DE DÍAZ: SR. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común. DE DÍAZ: SR. SR. pero lo demás no les falta. DÍAZ: SR. encaminándose a la escalera.. DE DÍAZ: SRA.. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social. Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes. Hace un momento te quejabas de los criados. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva.. Quizá nuestros hijos no SRA.

Si es por eso.nuestros hijos necesitan ya tus caricias... ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. Díaz se aleja escaleras arriba. Pero hija. apoyándosele en el hombro). Un poco de debilidad. DE DÍAZ: SR. ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. (Volviéndose a Mecha. papá. ¿Cuándo subes? ¡Ah. de Díaz va al espejo y se mira. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. (A su madre) Ahí tienes tus guantes. Misia Edelmira no se resentirá. ¡Ya pasa!. papito! Cuando hagas poner el ascensor. DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR.. DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. Mecha. El Sr. ratonera. ponlo en cualquier parte.. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera. (Mutis). DE DÍAZ: Sr. ¿Qué tienes?. DE DÍAZ: Pero… No te inquietes. ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es.. Ellos van a formar nuevos jardines. MECHA: SR. Díaz... nada más. ¡Un vahído!.. ¡Devuélveme tu ternura. CRIADA: SR. Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. Una reminiscencia. MECHA: ¡Nada!. SRA. DÍAZ: SRA. nada. La Sra. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale. No te preocupes. casi desvanecida) ¡Muchacha!. DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. Buenos días.. buscarme! Me siento mal hoy. DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día. Laura. (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes). ¡Muchacha!. Eduardo! ¡Esto no SRA. ¡Para qué! No vale la pena.. DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 . ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. SRA. (Toca el timbre). DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA. DÍAZ: (Sonriendo).. Un relámpago mental. hoy mismo llamo al ingeniero. ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales. El Sr. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla). nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva..... Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio. Eduardo! Me hace falta.. ¿cuándo te vas a resolver a SRA. Pero yo sí. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero. Nada. ¡Y estás transpirando!. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura. Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir.

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

237

nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

. La misma puñalada. DE ÁLVAREZ: SR. No. Digámosle a su cerebro palabras de verdad. ¿Y usted cree. SRA.. Mal hecho. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión. Eduardo!. Esa será mi obra. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos. DÍAZ: SRA. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–. cuando olvidó así sus deberes. la pasión y el prejuicio. abandonando a esa mala madre. DE GONZÁLEZ: SRA. SR. el mismo robo. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes... DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SR.. Había abandonado a los suyos por igual causa. ¡Ustedes!. DÍAZ: ¡Ustedes!. Extraerlos del relato trivial. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos.. el marido. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. Desentrañar del mismo seno de la vida. SRA. Este descubre que su mujer lo engañaba. Un homicidio por celos. SRA. SR. mientras que en el presente. que digamos!. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos. Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. y desaparece abandonando su hogar. es por ahora mi tarea. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento. DE ÁLVAREZ: SRA. SRA... subsisten en el hombre. quitarle los hijos.nuestros hijos SRA. Ya ven ustedes. ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera. que eso no lo hacemos todos?. SR. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo. DÍAZ: No. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto. el mismo suicidio. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. supongamos. DE GONZÁLEZ: SR. DÍAZ: SR. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. eso. DÍAZ: Una cosa vulgar. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA.. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. DE GONZÁLEZ: Claro está. DÍAZ: SRA. el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital.. Eduardo. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. DE ÁLVAREZ: A eso voy. analizarlos y catalogarlos. La misma cosa todos los días. del drama de todos los días y de todos los momentos. le rezaré a usted la oración del sentimiento.

me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos. DÍAZ: SRA. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino .. DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted.. pero la caridad pública no da para más. DE ÁLVAREZ: SR. SRA. DÍAZ: Mucho. Adelante. (Por su señora). DE ÁLVAREZ: SR. ¡Y qué remedio!. Venga acá. SRA. Cuando menos pensará. DÍAZ: Por lo demás. La maternidad nunca es un delito. DE GONZÁLEZ: SRA. SR. mucho. no creo en semejante caridad. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. La crónica policial. Edelmira! ¡Muy bien!. Dios mío! Eso es anarquismo puro. SR. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar.. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. DE ÁLVAREZ: Explíquese. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. como ciertas gentes. Le exigimos una explicación. Aunque fundaran mil. SR. Mi sinceridad no admite sobreentendidos. ni para sus hijos legítimos. Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. Les haré el gusto.nuestros hijos SRA. SRA... SR. DE GONZÁLEZ: SRA. ese cheque!. DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda. DÍAZ: ¡Pronto. señor piadoso. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. No entiendo. SRA.. ¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos. que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. DÍAZ: No. se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes. Perdón. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. Usted quiere destruirlo todo. Sería muy largo. las cárceles y los cementerios. DE ÁLVAREZ: No se escurra. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. DE ÁLVAREZ: SR. SR. Le exijo una explicación. ¡Ay. SRA. Es cierto que son pocos. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos. Si se infringe una ley social. pues. DÍAZ: SRA. DE GONZÁLEZ: Eso es.

Díaz. estalla en sollozos convulsivos.nuestros hijos social. Le preparo una derrota que… ya verá usted. DE DÍAZ: SRA. ¿La llevamos hasta el Pilar. MECHA: SR. pues. no te fatigues. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo. DÍAZ: MECHA: SR. Eduardo. DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . DE DÍAZ: MECHA: SRA.. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse. hija. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. papá. Me extraña ese gesto. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles.. DÍAZ: SR. Laura. ¿qué hemos de hacer? SR.. El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. El Sr. Mecha. Hasta luego. hijita?. ¿No me necesitas. DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. (Mutis). ESCENA XII Mecha. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. Jorgelina? SRA. Romanticismo. DÍAZ: ¡Oh. ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. MECHA: (Dominándose) No se alarmen. SR. Ya pasa. la misión de ustedes. ¡Estoy tan nerviosa! SRA. ¡Qué tiene. Sr. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. DÍAZ: Trabajar para que llegue. Quería decirte que he sido mala contigo. (Angustiada) Tengo que hablarte. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué.. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No. Bien podías tú haber demorado un poco más. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda. Será después… después… Como quieras. que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente. No he concluido las traducciones. queda pendiente nuestra discusión. LAURA: No le hagas caso. deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. ¿Perniciosa? SRA. Eso. No es nada. En marcha. eso deben hacer. Mecha? Me siento bien ya. habría terminado o se modificaría sustancialmente. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto. No. DÍAZ: MECHA: SR. SRA. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. señoras mías.

.. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. de modo que las escenas a estas alturas. que no otra cosa harías conmigo. ¿A consumar la gran canallada?.nuestros hijos SR. lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa.. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. no intervenir en tu vida. La he dicho.. mi familia la vergüenza que le espera. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha.. ¿Estás resuelto a irte? Sí. Basta. tus cómplices! Y todavía soy suave. Criada. Ya no te quiero. tú… Porque eres cobarde y vil. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. Te repito que por la tranquilidad de los míos. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos. Quiero tu última palabra. Mutis de la criada. (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira.. ¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. tus cómplices. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. ¡Mercedes!. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí. Mecha. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha. Pausa larga. Yo también lo espero. Enrique. sino a lo poco que te resta de hombre de bien. sobran. Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. Espero que no tendremos la función de costumbre. No era por salvarme que me inducías al crimen. Yo te advertí… Cállate. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . Cásate conmigo. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. porque no la tienes. Era por salvarte tú.. se alza resuelta y llama. tú. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va). Si estás en peligro. Bien. después de un instante de honda cavilación.. MECHA: No. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia. separarme en el acto de ti. ¡A Europa! Huye hoy mismo. ¡Fuera de esta casa!.

. X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR. eso sí. A los dos ó tres escalones se detiene. corre al timbre y llama.. y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera. advierte a Mecha y corre en su auxilio).. DE DÍAZ: DR. Viendo que no vuelve en sí.. DE DÍAZ: DR.. Que venga en seguida. ¿verdad?. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido).. señora. (Después que Enrique ha salido. ESCENA I Sra. Sería conveniente. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso. ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!.. ¿Nada más.. X: SRA. ¡Alivia! ¡Alivia!. ESCENA XV Mecha.. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo. DÍAZ: ¡Ay.. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino .. doctor? No.. DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh. ¿Y cómo fue eso. X: SRA.. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN. de Díaz. (Una pausa). que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido). Conoce usted las rarezas de mi marido. DE DÍAZ: DR. evitarle toda violencia moral. Sr. Llore. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Gloria mía!. quisiera contar con su ayuda… Usted dirá.nuestros hijos ¡cobarde! Huye. Mecha reacciona lentamente. Está muy bien. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás. Eso alivia. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!. Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!. SR. Sí... hijita?. DÍAZ: MECHA: SR. no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida. SR. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. busca algo que no encuentra en los muebles. Hable por teléfono al médico. y si no está llame a la asistencia. SRA. Abandonar la ciudad en primer término. (Lo abraza sollozando). recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista. Doctor X.. sí!. 253 MECHA: SR. doctor. Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente.. ¡Así!.. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa. arrebatada. ¡No es para tanto. Mutis de la criada. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!.. DÍAZ: MECHA: SR... Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales). ¡Así!. vacila y cae).. Díaz. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta.. Perdóneme. DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral.

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. Yo no te provoco. Estás de buen humor. DÍAZ: SRA. Quería decirte que te pases a la otra alforja.. No te perdono..... Felizmente. ¡Qué temeridad. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado. desgraciadamente.. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. no es decoroso. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. Es justo. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra. Papito. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No. hijo mío. ¡Basta. Yo te acompañaré a tu cuarto. DÍAZ: ¡Alfredo!.. puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta. ESCENA VIII MECHA: Dichos. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?.. Vamos. Jorgelina!. Bien. Bien. Dispénsame.. ¡Tú. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. No. ¿Por qué? ¡Hombre!. Yo necesito descansar. DÍAZ: ALFREDO: SR. No significa nada. Haz la prueba. DE DÍAZ: SR. Habla. DÍAZ: conturbado. (Mutis). SRA. Nada. ¡Hijo mío!. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú. DÍAZ: SRA.. (Lo abraza). yo.. Estoy Sí. Perdón. Soy un enfermo. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. Y lo que haces tú. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . Sí. DÍAZ: ALFREDO: SR. Sí. DÍAZ: SRA. Seamos buenos. ¡Tú!. Sería una pena mayor para mí. ¿eh? Ya lo ves. SRA. ALFREDO: SRA. lo que haces no es caballeresco. DE DÍAZ: SR. Un dolor muy grande. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado. Aparece Alfredo.. por Dios! No riñan.nuestros hijos SR. papito. Alfredo. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío. Al fin y al cabo. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA. ¡Arrójale la primera piedra!.. ¡Alfredo! (Volviéndose). No estoy para nadie antes de las tres.. DÍAZ: SRA.. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. hijo.. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate. ya lo saben. ¿Qué quieres? SR. Completa tu pensamiento.

¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. Tú y tu hijo se deben a mí. 267 MECHA: SR. papito… No insistas. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . Mecha. Hágala pasar.nuestros hijos ESCENA IX Sr. criatura! Mira. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. semilla de discordias. ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza. DÍAZ: MECHA: SR. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No. SR. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres. Tú irás a verlo. DÍAZ: has perdido tu reposo. nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. yo. pero acabo de convencerme de que es imposible. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. Criado.. están a mi cargo. pero no acababa de entenderlas. DÍAZ: MECHA: Venga. DÍAZ: MECHA: SR. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. SR. DÍAZ: La señora de Álvarez. Luego acepté tu programa de lucha. que había pensado. MECHA: SR. Estamos revolucionando todo. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. DÍAZ: MECHA: SR. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. Dejarte sería abandonarlo. su bienestar. la humillación de todos los instantes y sobre todo. DÍAZ: MECHA: SR. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial.. Apóyese en mí.. Voy a hablarte con toda serenidad. ¡No puedo. La lucha será muy cruel. papá. hijita. DÍAZ: ESCENA X Dichos. Pero venceremos. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó. No tienen armas para las escaramuzas. No lo consentiré jamás. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. Yo soy y seré siempre. ¡Eres muy buena. Déjame. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada. nada más. Venceremos. Anteayer. Aun después de haberlas comprendido.. ellos. CRIADO: SR. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra. hube de hacer la barbaridad. piedra de escándalo. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. eso sí. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. Si no vencemos. Díaz. el bienestar futuro. No sabía quién eras. Soy tu asilo.

Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. Podríamos suprimir asperezas. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. Habrá adivinado el motivo que me trae. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. DÍAZ: La escucho. Déjeme. ¿Qué quiere decir usted. SR. DÍAZ: SR. Resulta casi imperdonable. DE ÁLVAREZ: SR. SRA. señora. Edelmira. SR. SR. Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. era cierto. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. puedo hacerle ver la carta del padre. Yo sé lo que debo hacer. de Álvarez. No era destinada a usted. SRA. Tiene razón. que provocó la catástrofe. Eduardo? SR. esta visita. señor. SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ: Muchas gracias. Edelmira. Eduardo. Díaz.nuestros hijos MECHA: SR. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: Tome usted asiento. Mecha hace mutis. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. su agravio. DÍAZ: SRA. SR. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia. No soy de esa opinión. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. DÍAZ: No. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. Por favor. Enrique ha podido ser más decente. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. Su viaje a Europa. Acabo de hablar con mi hijo. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. hija. Regresaba del duelo con Alfredo. Sra. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho. DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 . Eduardo. Papito. DE ÁLVAREZ: SRA. no hago un reproche. SRA. SR. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. DÍAZ: No. Créame. DE ÁLVAREZ: Váyase. SRA. Todo ha sido una muchachada.

EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. Entonces. DÍAZ: Puede hacerlo. DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. DÍAZ: Que no se quieren. SR. Mecha. Eduardo. DÍAZ: No la pongo en duda. Nada he podido oír. que no se han querido nunca. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. DÍAZ: SRA. Díaz. DIARIOS POR TODAS PARTES. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. Edelmira. sobre todo. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. SRA. hija. SR. si gusta. SR. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. DE ÁLVAREZ: Adiós.nuestros hijos SR. que mucho respeto por cierto. DÍAZ: MECHA: SR. puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. tal vez. No le sospechaba semejantes ideas. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. Sabiendo esto. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. Es muy extraño lo que usted dice. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. SRA. MECHA: SR. Eduardo. DÍAZ: SR. dame las gracias. hija… ¿Tú lo querías? Antes. DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. Adiós. ¡Te he salvado! TELÓN SRA. ¿A qué venía? Dime. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 . Quisiera hablar con Jorgelina. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. Es la primera vez que le oigo hablar así. Edelmira. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. DÍAZ: MECHA: SR.

Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. señor: las estadísticas que son cada día más completas. 273 SR. yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. DÍAZ: SR. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. Es copiosa la documentación. mi doctor. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. sus vicios. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. Díaz. y si no me considero del todo justificado. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. aquí no. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. Veamos. He leído mucho. éstos son nuestros crímenes. sentimental. si usted quiere. su miseria. Aquí está. ¿verdad? DOCTOR: SR. “Infanticidios”. Sí. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. “¿Infanticidio?”. Tomo un diario cualquiera. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. a Mercedes. Doctor X. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. “Ocultación de la maternidad”. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario. Pero. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. Un toque de somatén a la clemencia universal. No los tomo mayormente en cuenta. DÍAZ: DOCTOR: SR. Esto hacemos. “Nuestros hijos naturales”. Un libro sentimental. Vea. estoy depurado de prejuicios. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. ¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. Parece esto una redacción de diario. SR. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. Allí los tengo. al volcar un cajón de basura en tal parte. Mi obra no será de especulación científica. Un caso práctico. DÍAZ: Efectivamente. y por esto y esto nos estamos despedazando. el trabajo de subir escaleras..nuestros hijos ESCENA I Sr. Vivía más arriba. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario.. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. éste. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. Es decir. Fulano de Tal. Buscamos la noticia que nos convenga.

En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas. creo entender. DÍAZ: MECHA: SR. sí! Como lo oyes. DOCTOR: SR. Dígame. le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. señor Díaz. se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato. Porque hay gentes capaces de todo. tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa.. doctor. y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR. Muchas gracias. (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!.nuestros hijos DOCTOR: SR.. ¡No. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico. por ejemplo. señor.. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco. No tendrían razón de ser.. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós. señor. (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. DÍAZ: SR.. MECHA: SR. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales. Pero no ha de suceder. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. que no... No hablamos nada reservado.. ¿Encuentra bien.. amigo mío. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. ¡Locura!. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. De ningún modo. Mecha. señor!. He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos. ¡Loco!. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted.. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco.. ¡Sí!... DÍAZ: ¡Oh! ¡No!. Nada de extraño tendría.. Disimule mi vehemencia. Por supuesto. Adiós.. cuando discutía con tu ex futura suegra. Le aseguro. muy bien. ESCENA II Dichos. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está. Ahora tenemos que hablar.. (Pausa). DÍAZ: ¡Locura!. DOCTOR: MECHA: SR. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental. Lo harás después. Parece que tratan gravísimos asuntos. ¡Locos trágicos. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra. ¡Loco!. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 .. ¡Ah. Me alegro mucho. ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!. DÍAZ: DOCTOR: SR. El comité está reunido en sesión plena. No lo creo.. hijita... que se desgarran!... Y por otra parte. DÍAZ: No se exalte.

Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro. hija. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección. Bien. Así. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Ven acá. Necesito tranquilidad y reposo completos. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. entonces. No. 277 276 antología de obras de teatro argentino . ¡Ay. Tú me has ofrecido un asilo. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo. No me hieren sus injurias... pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. Encuentro a mamá hostilísima. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. ¡Bravo.. Eso ofusca. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. Alfredo. Pero sucede lo contrario. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!.. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia. cuanto antes!. A sentirme incomodada. Te quedas tú. si quieres. Todos. DÍAZ: MECHA: SR. De palabra no más.. Llévame. DÍAZ: MECHA: SR. Deseo hablar contigo. Ya sabes que no me pertenezco. Hay que calmarlos. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación.. ¡Llévame cuanto antes. Sí. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. Dame un beso. Díaz.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. ¿eh? SR. ¡Te aseguro que tenía una luna!. hija mía. empezando por mamá. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte. ALFREDO: SR. no. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. Desde allí podremos continuar la batalla. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. Esto es muy sintomático. DÍAZ: SR. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio. ay.

más que falta de sensatez. No hay tal pretexto. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. En cuanto a lo último tienes razón. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. DÍAZ: Depende de ti. he seguido tus consejos. que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. Entonces me tranquilizo. porque SR. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. Mercedes? ¿Es un secreto? No. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. DÍAZ: SR. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. ¿Quieres dejarnos. Me imagino el rubor de los cojines. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. (A Mecha. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera. un desequilibrio nervioso. DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . cualquier cosa. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. Eso acusa. ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. no te vayas lejos. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. Tenemos que hablar muy formalmente. DÍAZ: ALFREDO: SR. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. Yo te he respetado siempre. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. DÍAZ: ALFREDO: SR. No quise decir una sandez. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie. DÍAZ: Ordena. Vamos por partes. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. Pero no hacen falta testigos. ¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. desequilibrio mental. Pregúntale. loco. Tus actos no revelan otra cosa. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. Al grano. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo.nuestros hijos SR. Bien. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. Sí. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. Todo lo prefiero. que hace mutis) Hija. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo. DÍAZ: ALFREDO: SR. entonces. DÍAZ: ALFREDO: SR. Puedes ahorrarte preámbulos. a armar una revolución en mi hogar. DÍAZ: ALFREDO: SR.

papá? Alfredo quiere hablarte. ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. a una desgraciada familia. delito que. aun con éxito.. ALFREDO: ESCENA IV Dichos. nuestro porvenir. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. DÍAZ: ALFREDO: SR. Nuestro decoro. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh. jamás se perdonará. La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. Lo sabe. No nos convenceremos. Mecha. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. sí. DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino . (Va a la puerta y llama a voces). ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. papá! No continúes. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio. el recurso sería contraproducente. DÍAZ: ALFREDO: SR. Me contó papá. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira. nuestra tranquilidad. Sí. DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. esta rebeldía. Perdona. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. maculada por un delito antisocial. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. por haberse hecho público. Ignoro si tú sabes. Mecha. DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos.. papá. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana. DÍAZ: ALFREDO: SR. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más. pero tú lo has provocado. sí!. ¡Sí. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida.. Con tu asentimiento o sin él. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará.. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. MECHA: SR. (Vuelve a llamar). ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR.nuestros hijos ALFREDO: SR. He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta. exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias.

DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. terminada la bendición o lo que sea.. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique. no podrán consumar el atentado. ¡Pronto!. y cuando el vaso esté colmado. La has sugestionado con tus extravagancias. Contesta categóricamente. ¿Qué quieres decir? Explícate. eso es absurdo! ¡Sí.. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!. papá. Sí que lo sabes. Ya no lo amo. Es un loco o es un pervertido. Alfredo. MECHA: SR. injuriarme a mí. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento). sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. se me deje en libertad completa.nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros.. papá. Sí. Mira. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa.. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. No intervengas. ¡Te lo exijo!. que compartas la mesa de un eterno malhumorado. que aguantes sus desaires y sus reproches. que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz. hijita! Absurdo. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres. que vayas al domicilio conyugal. Y si no tuvieras más remedio que casarte. ¡Mi madre!.. muchacho! Insultarme a mí. Me caso con Enrique. No sé lo que me digo. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar.. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. Anda y pregúntaselo a tu madre.. ya que no sus violencias.. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. que la paciencia se me agota. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas.. Pero siempre que. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien. hija! Ya ves. ¡Has perdido el juicio. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 . DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. A mí. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo. ¡Oh. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor. por otra parte. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. Es lógico que trate de reparar. Ese es el programa que te espera. que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR. que con una palabra. recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases. o el gesto sonriente de una bestia.. Hacernos solidarios de tu crimen. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien. DÍAZ: ALFREDO: SR. con un soplo.

¡Pobre papá!.. has necesitado recluirte durante cuatro años.. Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). señora. Saldrás con tu gusto. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!. para meditar una venganza así. qué angustia! (Llora). Quiero ver las cosas claras... DE DÍAZ: SR. ¡Qué bajo!. 284 ALFREDO: ¡Oh.. SRA. Me has engañado. comprendo!... Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz).. Alfredo. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando)...nuestros hijos ESCENA V Sr. ¡Bien. ¡Niño!. Has lanzado un cargo. ¡Atrévase. ESCENA VII Dichos. bien! No te alteres.... lo ponen fuera de sí. ¡Qué infamia!. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?. de tan ofuscado. Jorgelina. ALFREDO: MECHA: SR.. hija!. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Papá!. Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!.. señora. DÍAZ: Dichos.. ¿Estás en tu juicio. tú.. de Díaz se deja caer en una silla. SRA. Mecha. Si hubieras sido más hombre.. ¡Qué innoble!.. ¿Qué significa todo esto?. ¿Yo?.. y las palabras se escapan solas. He querido decirle que tú.. Dime. DÍAZ: SRA.... de Díaz. (Demudada) ¡Oh.. DE DÍAZ: ESCENA VI SR.. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR.. DÍAZ: No es verdad. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún. ALFREDO: SRA. nos habríamos entendido como hombres. ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno. DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia.. Sostenlo y pruébalo. ¡Mamá!. No lo estoy... DE DÍAZ: SR. como la luz… ¡Niño!. qué repulsivo es todo esto!. DÍAZ: SR. MECHA: SR. ¡Oh. (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas). me has sido infiel. Y para ello.. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh. Jorgelina. Estoy cansado de tus ambigüedades. Ya viene. Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!.. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme. DE DÍAZ: SR.. He ido a llamarla. Sra. ¡Pobres de nosotros!. no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito. SR. Díaz.. La Sra.. DÍAZ: SRA. Este muchacho. ¡Es mi drama... a decir que eso no es suyo!. DÍAZ: Has hecho mal. ¿Yo te he sido infiel? Sí..

Alfredo! ¡Tú.. El episodio había modificado mi concepción de la vida. Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR. oye tú. Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó. que has preferido ser verdugo a ser caballero!. ahora! ¡A ti! ¡A ti. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme.. a Mecha) Vamos. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR.nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses. hijo!. ¡Oh! Si ella ha faltado. Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye.. SR. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa. DÍAZ: Vamos los dos… No. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva.. apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido.. Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. tu conducta eclipsa su falta. ¡Desahoga tu corazón. ¡No puede ser!. Pasó el tiempo. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!. y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–. No lo intentaré. Continúa. Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos. Entonces huí a la mansarda. ¡es tarde!.. Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera).... Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común. Jorgelina!.. vamos los tres.. Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional. la purifica.. Mercedes.. ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!. ¡Qué cobardía!. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad... Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme. DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 .. ¡Además. SR. después de una larga pausa)... (Serenamente.

¡Jettatore!... Gregorio de Laferrère .

. ESCENA I Carlos y Lucía. Carlos... UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA. PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE. ARAÑA ENCENDIDA. de una vez. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo.. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía. UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS. ¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 .> ¡jettatore!. UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA.

.. CARLOS: No es para tanto. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 . ahí está la prueba.. (Se sienta). Lucía....¡jettatore!.. ¿hablas en serio.. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero. Es que tengo una gran preocupación. pudiera ser que hoy... sin embargo.. Si no puedo querer a nadie que no seas tú.. ¡Como si no lo supieras! Y entonces. Estarías mejor cuidado.. mientras llega Don Lucas.. ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento. No digas eso. mujer! (Se sienten pasos). tía. ¡Y. ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado... ¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero... ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza.. por casualidad. A tía ya la he estado preparando toda la tarde. Ahí viene mamá. Bien sabes que no es cierto. conversa usted con un jettatore. ESCENA II Carlos y Doña Camila. No me animo. Yo te aseguro que no nos van a descubrir.. ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!. Es que no hay tiempo que perder.. Y ahora le daré el último toque... Pero. en apariencia. No es posible. Con un poco de valor estamos del otro lado. pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos.. no. Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No. ¡Parece mentira. lo que veo es que no te importa nada de mí.. Me siento un poco nervioso y nada más.. CARLOS: No seas tonta. Enrique está esperando en la esquina. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma.. Carlos. ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia. no seas niña.. ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor... es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás. Sin embargo. ¡Y no tiene vuelta! Si. Me quita el sueño.. Vamos.. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna.. muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. al ratito nomás le sucede una desgracia. Vase corriendo primera izquierda. mujer. Tengo miedo… Bueno.... ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore. De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro.

.. Y la mayor parte de las veces. Señora.. ni siquiera se dan cuenta de lo que son. tía. yo no le digo más.. es lo único eficaz inventado hasta el presente. y. Es la forma de contrarrestar el mal. (Mutis).. Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla. Mientras tanto vaya observando. ¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe. un maestro de música... lo hacen porque sí.. 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 . con sólo mirar una vez. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!. y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida... porque para eso nacieron y no lo pueden remediar. ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco.. pues! Viene. y contra lo que Dios manda nada se puede hacer. Vea. ¡tan bueno como es él!. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore. Vea. Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato... CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos.. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo.. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas.. está el señor Don Lucas. tocar fierro y decir "cus cus". de impedir que la jettatura prenda. Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera.. es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen.. Ya verá cómo con el tiempo se convence. ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores.... ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas. precisamente.¡jettatore!. tía! Son desgracias que manda Dios... Hay otro... Ángela y Don Lucas... este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos.. Dª CAMILA: ¡Vaya.. ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno.. hay que hacer así. ¡Qué quiere. ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!. Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo.... la mira.. Eso. desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle.. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre. tía.. ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese.. ¡Si es ahí. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro).

Pero. tía. considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones.. buen mozo.. voy a hacer que avisen a las muchachas. tanto Juan como yo. señora. Muchas gracias. Son merecidos. a usted.. es muy delicado.. (Aparte). Don Lucas. DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer. Pierde cuidado. No sé cómo agradecer esos conceptos. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida. prometiéndome volver enseguida. DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento. ¡Toque fierro. Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia. señora. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave). Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa. Con mucho gusto. LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar. ¿cómo le va? Carlos mutis. está contrariado. hay que disculparlo..... ¿Quieres callarte? (Aparte)...¡jettatore!. Don Lucas.... Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda. Hace tiempo que. Don Lucas.... y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 . no vale la pena. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. Se sientan. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento. señora.. Entretanto... Don Lucas. el pobre no sabe lo que hace... (Mutis foro). En este momento... Don Lucas. Siguen la conversación en voz baja. Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio.. que no me sorprende lo que acabo de oírle. Se sientan.. toque fierro! Buenas noches. dejemos eso. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante. Como está tan cerquita. tan solos!.... Está enfermo. (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso. Salió para el club.. ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida... LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted..... ¡Qué milagro. (Sigue escuchando). Adelante.. señora. creo haberla hallado al fin: es Lucía.. Se levantan. Usted sabe. habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía... con su permiso. No olvides nada de lo que te tengo dicho. Pero es que yo. luego Lucía y Carlos.. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila. ¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique. ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible. señora. Siéntese. Don Lucas.

¡jettatore!. bonita.. Mamá. lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca.. ¡Benito! Espérese.. siento un mareo muy raro. señora.. Doña Camila. señora. esto pasará. Es buena. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres. Lucía. Es tan niña.. Habría que darle agua... al verlo... DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis. persona que yo conozco.. ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí. ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro)... Buenas noches. Lucía. ¿Qué dices? Don Lucas se acerca.. ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted.. (Mutis).. Dios mío! ¡Pronto. LUCÍA: ¡No me toque.... algo muy extraño.. voy a llamarla.. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!. ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 . Don Lucas.. no sé lo que tengo... pero tampoco se puede decir que sea un viejo. ¿qué te pasa? ¿Qué sientes. un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene. Con su permiso... Por lo menos.. Mutis Lucía....Parece que no respira… No se aflija. Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija. Don Lucas! ¡Corre. Buenas noches. Elvirita.. Lucía? No sé... Nada hace con afligirse. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos. ¿A que si se tratara de otra No viene nadie. convenido.. (En el foro).. Lo mismo sería. (Dándole la mano) Tanto gusto. y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente. ¡No me dejen sola!. dicho a Lucía..... ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí.. ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo.. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí. Dicho. el cual no suena. da un grito.. ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto.. No seré un muchacho.... Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa. tan ingenua. No me he atrevido.. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres. mamá.. voy a ver. ¡Oh. Elvira y Lucía.. (La mano). Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien.

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

300

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

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¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

Es bueno que usted la ponga al corriente. ¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas..¡jettatore!. ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas. ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah.. gravísimo. pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore. ¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí. casi me mata el tranvía por el camino. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces. ¿De veras? Pues le prevengo. sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí. ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. A cuatro reyes.. ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando.. ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos). ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . Como no entiende de estas cosas. Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave. Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito. dígame usted. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa.... sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura. ¡dígame! Don Lucas.. que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse. Elvira. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda). quién es!.

Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones.. ¡Tuve tentaciones de ahogarlo. se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". Era un animal sobresaliente. Pepito!.. ¿una de patas blancas. ¡Hola. PEPITO: ¡Es jettatore!. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez.. ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional. cuando habla. CARLOS: En lo que hace usted muy bien. ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina). Hace daño cuando mira. ¡Muy bonito!. Pero.. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así. rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural.... A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo. cien mil pesos. hace tres años? Sí.. ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. amigo. Llevaba ganadas seis carreras en dos meses. ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma. por ejemplo.¡jettatore!.. ¡Es que es una canallada.. no debía andar entre gentes. Un día. cómo no. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros. un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí. cuando camina.. CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. ¿no será de cuidado. Alaska?. Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho. Y haciendo conquistas en los teatros. una verdadera botaratada! ¡Oh!. (Dándole la mano a Carlos).... la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!... El que es jettatore.. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo. ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches. apenas con la palma de la mano. Don Rufo. 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino .. DON RUFO: (Por foro). PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo. cuando toca... les mandaba aplicar otra ley de residencia... eh? Parece que no. Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte.. poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey..

¡jettatore!.. Más vale así. che! Cuando eso dice. señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo. entonces. es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. hija. Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor. ¡Y cuando tengo interés en ver. mocito. Doña Camila. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya. Don Rufo? Quince días más. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. Y usted.. Se ha quedado dormida. ¿Le hizo alguna travesura. (A doña Camila) Lo sé todo... ¡Ah!. a poco. Pues ahí tenés. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada. DON RUFO: ¡Qué perdido... Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo... sin poder ver nada. gracias.. ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas.. apretándolo contra los palos. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno. para que no empalague.. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí. amigo... DON RUFO: ELVIRA: Callate. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted.. ¿qué dice? (A Pepito). poco. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado.. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí. hasta fin de mes. Si hasta el resuello les he sentido. DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio. ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí. amigo. hágase el mosca muerta no más. ¡Puede que así sea. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero.. lo hago derecho viejo. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera. comadre.... Es que usted se empeña en no ver la luz. ¿verdad? Está mejor. PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 . pero me está pareciendo. ¡Si había sido un sotreta. Ángela.. ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos. ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar. ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso.

calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo.. ¿qué dice el médico? Si vieras.. Pero.. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa.... DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte. decime. Buenas noches. No se alarme. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es. Ya sé lo que ha andado diciendo. Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento. Me dicen que es un viejo... ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían.. LEONOR: DON RUFO: No.. Medio de tiro pesado no más.. ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver. Entra Elvira. ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé. bonita estoy yo con usted. ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores... ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!. hija.. ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile... (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos.. No me quedo más.. Luis y Ángela.. P’cha digo. dele cartas y dele ramitos. Te estábamos extrañando..... ¿eh? A propósito. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores.. qué mal rato hemos pasado. señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja... Leonor. dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas. ¡ya está "bulle-bulle"! Sí. Lo de la corista de Politeama. no es nada. ESCENA XIX Dichos. Si ya me llevo gastao un platal.. ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro. (Se sienta). ¿De dónde salen a estas horas.¡jettatore!. cuénteme lo que ha sucedido.. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 . Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro. que no lo he visto? Voy. (Mutis derecha). Vale la pena... ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). (Entrando) Niña Elvira. Y ¿qué se ha hecho Juan... Entra Ángela por derecha y sale por foro.. Me quitan ustedes un gran peso de encima..

. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen..¡jettatore!. sin embargo. amigo? ¿Qué es eso. Pierda usted cuidado.. Bueno. ¿Se ha hecho pruebista. porque... Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido. Felizmente para todos. Y como eso sucede un día sí y otro también. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito).. PEPITO: ELVIRA: Pues es así.. Y si se agarran las dos pico a pico.. Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo.. (Medio mutis). encontrándose Leonor en casa. todo es alegría. Es que esta Leonor es tan cuhete. Cuanto antes mejor. Déjalo tranquilo. Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque.. ya se sabe. Leonor no vuelve. 319 318 antología de obras de teatro argentino .. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té.. y temo que el momento no sea oportuno.. Pero. ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás.. que es tan estremoso con Lucía. no le moleste usted a Don Juan.. ¡No es para menos! (Da una vuelta). Sí. PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito).. pero tenga en cuenta que hay que apurarse.. ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos. PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor.. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá. y esté tranquila. Se entienden tan bien entre ellas. Sobre todo. ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma.. Voy a ver si está despierta. Ambos están sentados.. (Mutis). Entraré en puntas de pie. voy a pedirle una cosa... Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!. creo que se ha acostado. Necesito que me explique lo de Don Lucas. Me ha dejado usted nerviosa. Elvira. Es una cábula.. Don Rufo se sienta al lado de Camila. Han seguido la conversación en voz baja. si te siente no le converses mucho. A pesar de todo. (Se levanta). Lo que tiene es una gran debilidad.. no comprendo cómo puede ser eso.. CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando.... No les haga caso.. seguramente la ha encontrado despierta a Lucía. Como usted quiera. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas.. señora.

LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo. (Se sienta). Ángela. De todos modos. escuchar y reírme... DON JUAN: Buenas noches. Se equivoca. como un ocho en la baraja.¡jettatore!. Doña Camila. por el foro (con una bandeja y servicio de té).. no esperaba menos de usted. No sabía. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. No. con eso le llevas una taza a Lucía... no te incomodes. Y.. Voy a ver qué capricho es ése.. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. ustedes contar conmigo. ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico. hija. ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme. Dichos. (Leonor y Elvira sirven). Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar. es un buen síntoma. Juan? Yo voy a servírsela. DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. ¿no es verdad. ¿eh? ¡No ponga así la cuchara. CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. (Da una taza a Ángela. y Ángela. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia... quien se va por la derecha). (Sigue hojeando revistas). Y a ti Rufo.. Carlos se acerca a Don Rufo.. Espérate. hablando más de lo que debe. Dª CAMILA: Vengan a tomar el té. por la derecha. gracias. ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja. (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té. (Mutis)..... ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre.. ¿Reírse? Y. ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que. ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere. Los hombres se levantan y Carlos mutis. Aquí está. No voy a tomar té. Ahora caigo en el enojo. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos. Don Rufo? Siguen conversando. yo se lo voy a buscar. Leonor! (Va y le toma la cuchara). entonces. Nadie le pregunta nada.

.. (Va a su encuentro). SALE LEONOR. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO..... Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato. Aparece Benito. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 . ES DE DÍA.. POR LA DERECHA. Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá. ESCENA XXIII Dichos. No sé qué tiempo necesitarán ustedes. ¿Y?... ¡Buenas noches! (Mutis foro). Pero. Media hora. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas).. LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo). pero.¡jettatore!.. BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez. Y usted. después de lo que he sabido esta noche. Benito y Don Lucas. ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud. te estás pasando. es que... CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada. Pero.... Elvira hace señas a Pepito. ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que. Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras. usted de la condición del tordo. pues! ¿Qué más quiere? (Risas)... y le prometo que aunque vea lo que vea.. LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS. Bueno. foro. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable.. un rato no más.. Cuente lo que quiera.... (Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo. no quiero decir una barbaridad. no vuelvo a contarlo. estamos del otro lado. que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira... hagamos las paces. Rufo. Eran casi fijas y estaba encantado. Aparece Don Lucas. ESCENA I Leonor y Carlos.

estoy seguro de que ya viene en camino. ¿dónde está Elvira? Con la señora. yo quedo de guardia.. Pero... Es cierto. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado. (Riendo) Tan es así. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado. Esta manera de atarse la corbata trae suerte. En este momento.. ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea).. desde la esquina. Leonor. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique.. Es por cábula. Se hacen tres rayas y dos puntos. acompañando a Lucía. ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té. sí? Tampoco sabía esto.. 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 . Vaya no más. sí.. lo conozco como a mis manos. (A Leonor) Hay que despedirlo. foro. LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde. es demasiado temprano. Que pase.. LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!. (Conteniendo la risa) ¿Ah.. ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera. (Se sienta).. Vase Benito. la entrada del jettatore. LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo. Pero. hasta que agarra otra nueva. que me voy. ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos.. ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos)... (Conteniendo la risa) A ver. Pero.. (Vase izquierda). y a poco Pepito. aparece Benito. (Riendo camina hacia el foro).... ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano). y ahora vengo de tomar un baño eléctrico..... Aparece Benito.¡jettatore!. El señor Castro y Obes. Lucía no está bien. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta). Benito. Para eso he venido. (Riendo) Bueno. BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). foro. y se queda después tranquila. lo mismo que la tiza en la suela de los botines. Pepito. (Hace ademán de irse).. PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos. ¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan.. Este estúpido puede echarnos todo a perder.

. (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas. estaba pensando… ESCENA V Dichos. ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo. voy a ver.. Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!. que es un profano. Ahí está el médico.. ¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí. doctor. ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas. Telepático.. (Señala la izquierda). ¿eh?.. a propósito. Es claro. (Desconcertado). Enrique y Benito. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más. (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase). ESCENA III Dichos y Benito.. (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones. (Sonriendo) Lo estábamos esperando. seguido de Enrique.. Indudablemente… pero… Pero no a mí. ¿cómo no he de saberlo? Y. (Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”. 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 . (Vase). (Alto).¡jettatore!. ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito. DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades.. (Vase derecha).. (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. (Saluda con gravedad). Con su permiso. BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra. BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted..

.. ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero. Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras. señor mío. Pero. Ahí tienen ustedes. Dígame... doctor? Sí. Elvirita. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado.. ¿sabe? No sé lo que tengo.. ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos. no se incomode. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor. ¿qué le pasa? Nada.¡jettatore!. ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro.. 328 ESCENA VIII Dichos. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí. (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta. Pero. la verdad es que no entiendo lo que.... no ha venido. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas..... le prevengo que está equivocado.. Elvirita. me dice Ángela que lo vio entrar. y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante.. Enrique y Carlos. ESCENA VII Don Lucas y Elvira. siéntese. No sé. Me encuentro bien así. Leonor... Pues.. Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora. Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. Don Lucas. DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. Te-le-pa-tía... ¿No le digo que son los nervios? Bueno. señorita. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!. nada... (Vase derecha). Pero.. Con su permiso.. bueno. tiene que callarse... 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .... Estoy muy nerviosa. esperando al médico para tener noticias. yo no lo sabía. ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente.. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted. Por eso. puede pasar.. lo mejor es no sorprenderse de nada.

Hasta ahora.. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted. Otra vez… ¡Ya!. Mientras yo no le indique. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio.¡jettatore!. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente. señor. ¿Comprendido? Completamente. tratándose de enfermedades nerviosas. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez.. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 . Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura. ¡Es raro!. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna. me apodero de su voluntad. ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso. usted no piense en nada. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre. Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí. doctor. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía. precisamente.. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez. eran más fuertes.. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco. digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. Discúlpeme.... Gracias. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido... le ordeno que se cure… y. En seguida. el éxito es infalible. un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí.. ¡Tres! ¡No señor!.

¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión. no. no perdamos tiempo. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos. señor. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido. no. basta. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos. DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver. No tengo para qué ejercer… Basta. ¡perfectamente! ¿Está. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero. hombre. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero.. Vanse.. hombre. No me explico la causa. sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené.. ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. señor.. Bueno. señorita. ¡Qué no puede ser!. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja. ja. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. no… ¡no puede ser! (Se ríe). amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia. Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted. voy. ¡Hemos concluido! Pero. ¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . hombre. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted. No sé qué más quiere. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez.¡jettatore!.

Leonor.. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. ESCENA IX Don Lucas. ¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle... Carlos. y a dársela vengo. Carlos retira la suya bruscamente. hombre! Es tal como se lo digo. Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. sí?. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado. Se la da. absolutamente. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique. demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?. Pero. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. Una palabra. señor: uno… pensé en el uno. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo. Don Lucas. estese quieto. con la mirada fija en Don Lucas. Carlos da pequeños saltos.¡jettatore!. ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no. no piense en nada. señor ¡yo!.. Bueno. ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado. no faltaba más! Tiene usted un noble corazón. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No.. ¡ya!. Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa.. He sido un grosero con usted y no me lo perdono. amigo. ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno. Deme la mano. ja! ¡Qué esperanza! No. Quieto. hombre! No se preocupe de esas zonceras. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma.. (Pausa). Carlos.. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento. ¡Carlos! Le debo una explicación. ¡Ya! Uno. Sí. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah. ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero. Entréguese por completo a mí. (Le toma los brazos). ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces. Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja.

Soplándole se despertará… Y antes de irme. Aténgase a las consecuencias. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . tener el convencimiento de que nadie sabrá. óigame… Cuando yo me retire. ¡Si es cierto que tengo fluido.¡jettatore!.. ¿Gran sujeto? No. hombre. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. y éste debe de ser una de ellas. ¡Pobre muchacho!. señor. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora. Enrique y Benito. sí. Póngale un dedo delante de los ojos. Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!. le sopla usted a ese hombre en la cara. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien.. ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico.. Y. de algún gran sujeto. ESCENA X Dichos. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más. Ahora. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No. ¡Oh. ¿qué hago? Camine retrocediendo. es un buen muchacho y nada más. ¿No me da usted la mano? No.. señor… No. en cuanto a eso esté tranquilo. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad.. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No.. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá. júrelo usted en una forma solemne. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones. Nadie lo creería. seguramente. no. Venga para acá. por ahora. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica. Don Lucas lo hace. Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. y conversemos… Carlos permanece rígido. señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). Lo hace. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis). Carlos lo sigue saltando. ¡No. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). No olvide usted este juramento.

. piense en un número entre uno y diez. No ha vuelto. señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra. BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho. Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No. no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito. no? Sí. señor. DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!.. A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras. ¡Levántese!.. Pero. (Mutis). ni una palabra de todo esto. de todos modos. ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada. (Por las dudas sería mejor dominarlo). ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 . hombre! ¿Qué significa esto?. bah. y de pronto ya no supe lo que me pasaba. ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor. no piense más. ¿Me desmayé. En ese momento aparece Benito por el foro. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo.. Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego.. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. Don Lucas. entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah. Míreme a los ojos… ¡Así no!. ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse.. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte). hombre. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. (Asoma Benito por el foro).. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No. Hasta luego… (No toma la mano de Carlos). Escuche… ¿Usted es español. Acérquese. DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero.. y al contemplar la escena huye asustado. ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí.. ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). Es verdad… tiene razón..¡jettatore!.. señor. (Comprendiendo). (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara).. ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted. señor. un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. ¡a mí no! ¡soy un padre. no. ¿si habrá visto algo este cernícalo?. (Le tiende la mano).. ¡Hum!. ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos. hombre.. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. sí! Estaba pensando el número seis. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise.

Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido).. Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese. sin razón ni motivo… Sí. Leonor. Me parece que es un tónico. no sé qué… A ver la receta. Benito. este hombre es un torpe. sí… no me sorprende. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías. hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. vamos.¡jettatore!.. Vaya para adentro. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento. no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. (Le sopla el brazo). no es nada… No hay que alarmarse. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. señora. ESCENA XII Dichos y Leonor. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes. Es un apunte. seguramente. Mutis de Benito. DON LUCAS: Efectivamente.. ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos. no más… No necesita receta. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. De pronto. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera.. (Se la entrega a Don Lucas). Ya vienen la señora y Lucía. Doña Camila y Elvira. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?.

por derecha. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente. señora. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer.. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor. (Medio mutis).. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. Lucía. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. En ese momento sale Ángela por izquierda. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. (Aparte) ¡Muy cómodo!. ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto.. porque se quejaba de dolor de cabeza. Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?. ESCENA XIV Dichos y Lucía. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. Ángela mutis. Se sientan. No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno. si lo hemos aliviado.¡jettatore!. ESCENA XV Dichos y Ángela. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. gracias. No. señora… es que no ha de ser nada. Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí. Pausa. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 .. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe.. si el pobre es casado y con hijos. ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama.. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé. Bueno. más tarde me avisas cómo sigue.. señora. Buenas tardes.. debe mandarlo al hospital. señora. DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre. Vete nomás. ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. Don Lucas. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. por eso me río.

Elvira. ten juicio. ¡Pero. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira. mamá. señora. Ahora está delirando. yo no sé qué va a pasar.¡jettatore!. Con el permiso de ustedes. ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe. no te digo! (Llora). de pie. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre. (Pausa corta). y a gritos le pide que no lo mire. que le perdone y no sé cuántos disparates más. Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos. Es que Elvira está en lo cierto. Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano. (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. Elvira. Leonor y Lucía. mujer? Así me lo acaba de decir Petrona.. ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto. que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro. yo no lo he visto. Aparte). Usted lo tiene. ÁNGELA: Ahí está el señor. dan gritos de asombro. DON JUAN: TODAS: Buenas tardes.. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. Don Lucas. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. ¡No te digo. el cual tiene clavada la vista en Lucía. Don Juan y Don Lucas. DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. Buenas tardes. mamá. (Mutis por foro). y en mi nombre y el de tu madre se la concedo. ¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . (Mutis por la derecha). DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. ¡Pero. dice la cocinera que Benito sigue mal. y dice que haga el favor de pasar al escritorio. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús.

. ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden. Don Rufo.. y al ver a Don Lucas. lo comprendo! (Aparte). (Entra acompañado por Ángela. papá. yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. Buenas tardes. Es la emoción. Muchas gracias. ¿Ya estás bien. PEPITO: DON JUAN: Bueno. entonces. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. Por lo menos.. Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos). Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas). ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. Lucía. sané.. Cuestión de temperamento. Voy en seguida. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. (A Don Lucas). caminando de espaldas a la puerta). DON JUAN: ¡Hola. Perfectamente. retrocede hasta la puerta del foro). Así que ya sabe el remedio para otra vez. no tengo nada.¡jettatore!. Confieso que no lo entiendo a tu Pepito. PEPITO: ESCENA XIX Dichos. amigo. El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio. No hay nada. Aquí me tiene. espéreme en el escritorio. ¡Sí. ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha). pero fuera de aquí.. Don Rufo. todos la rodean. lo que es la enferma de anoche ya no se muere. DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya. Pepito! ¡Al contrario. Lucía! Lucía y Elvira lloran. ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 . ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. (Mutis derecha. hijita? En cuanto supe que usted había venido. DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro.. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante. ¡Vaya un hombre original éste!. hombre. en el patio de los pavos. ESCENA XVIII Dichos y Pepito. Ángela y Don Rufo. la cual hace mutis enseguida). ¡Pero papá! (Llora). Ya estoy tranquila.

Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. No. ¡me gusta mucho!. (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). Es cierto. ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas).. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder. Está con gente. Si no las entiendo. (Risas). Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan.. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. le rompo el alma! Y usted. Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo). Don Lucas.. hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). (Aparte) Qué lástima. Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra. Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo.. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 . DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo. ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo. Don Rufo. se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo. ya sabemos que usted es aficionado “al canto”. no he estado. en el escritorio...¡jettatore!. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí. y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera. Lo que usted no se queda atrás tampoco. (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo). La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?.. hijita… ¡Como son en italiano!. Siéntese... Voy poco. ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí.. ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena. (Risas). ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo. ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?. muy poco. amigo. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende. Leonor. (A su espalda) Y. No sé en qué… Cuéntenos algo. de las óperas que ha visto.

qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). señoras: hasta luego. Don Lucas. por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea). y a poco. Juan… ¡fíjate en lo que dices. tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). Don Rufo… (Le tiende la mano). sino que lo destinaba para marido de mi hija. Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano. ¡Qué disgusto tan grande. (Aparte).. (Pausa). DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego.. buenas tardes. Se levantan todos. Lucía. (Mutis). ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. Entra Carlos. Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí.¡jettatore!. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección. Carlos. (Vase). (Corriendo a la habitación). comadre. señor. (Sin tomar la mano). dicen que es así. Me voy… A los pies de ustedes. Leonor y Lucía se ríen. DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. (a Leonor). Dª CAMILA: ¿Qué es eso. entonces? No. Juan. ¡Es un ridículo insoportable! Pero. Que le vaya bien. Entran Leonor y Lucía gritando. ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme. niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 . amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil.

cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra. ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. mujer. No tenemos un solo momento de tranquilidad. ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido. el desgraciado Benito. pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede.. como si no fuera bastante. Juan. DON JUAN: Pero. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí... DON JUAN: que es lo que menos importa. puros disgustos y malas noticias. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente. ¡Pero no exageres. La seca está haciendo estragos. somos la gente más infeliz de la tierra. Elvira ¿para qué hablar?. Yo. En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. Vamos a ver. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!. ¿Qué significa todo esto. llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero. no digamos. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 . no las veo. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada). SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO. Yo no sé. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno.. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. por lo menos en una proporción que alarme. Lucía. pálida y triste.. Comprendo que la pobre sufre. Camila. preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. pero. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa. EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN.¡jettatore!.. Juan. ¿qué estás diciendo. Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta).. Juan. Pero.. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. Pero. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores. que de sólo verla da pena.. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada.. Juan.

Tengo que hacer.. Ya vas a ver qué bien te pones este verano. perdóname... papá.....¡jettatore!.. Tras tantos disgustos como tenemos. no. ¡por favor! No digas más. ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero). DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto.. LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela. ¡Si es muy bueno! Mira. No te disgustes por eso. Pero ¿qué tienes en la mano? Nada. Juan… (Saca del bolsillo un fierrito).. ¿Usted también? Pero. me lo saco.. DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. Dª CAMILA: (Se levanta). (Lo abraza).. Juan.. No seas malo. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía.. No te vayas enojado. es contra los jettatores. y me quedé acompañando a Elvira. hija. No. por las dudas. señor? Es contra la jettatura. Lo único que yo digo. no los aumentes todavía. (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura). dígame ¡so pedazo de adoquín!. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también.. ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres. ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. me voy.. Camila. DON JUAN: Lo que tú necesitas. Buenas tardes.. ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería.. mejor es que no continuemos. De todos modos. con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura. papacito.. dormilona. Juan: un fierrito. ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 .. es una temporada de estancia.. Buenas tardes.. papá. papá.. ¿Quieres que me lo saque? Mira. Con eso no hago daño a nadie. (Le suelta la mano). ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila. papá... hijita... déjame. (Tomándole las manos)..

señora. ¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito. Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. Ángela mutis foro.. No hay que dejarse abatir.. qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!. la pongo de patitas en la calle. Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos. ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga. es necesario.. que antes no se conocían. Como tiene que ocultarse de papá. hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa. Tenga confianza. cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es. ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero).. LUCÍA: A mí también. GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . Ahora. LEONOR: LEONOR: (Por foro).. ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro). El buen tiempo volverá. ánimo. Dijo que volvería... un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. sin embargo. tan bueno como es! Pero. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía. mamá. Hace cinco días que no se lo ve por acá. Indudablemente. (Pausa corta). víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos. no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. llorando. Vamos. ¡Pobre Pepito. ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo. no es posible vivir así! (Se sienta).. Es necesario defenderse contra la jettatura. ¡Pobre Don Rufo. ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. ¡Buenas tardes! (Besos). y. no hay remedio. y que lo hace adrede… Se sientan. Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas.¡jettatore!. obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. Pausa. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre. hija. sin embargo. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor. señora. que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas.

Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor. ¡No sabía nada! (Ríe). LUCÍA: ¡Oh. es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. uno de ellos pisa mal y. le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). llorando como llora ahora. señora.¡jettatore!. ni usted. ni Elvira enferma. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. Don Lucas y Ángela. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes. estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. y entonces. señora. ¿Y usted? Regular. ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . ni Pepito huyendo. no se ha hecho para mí. con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo.. (Llora). hija. Y a la pobre. GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. Por fin. ni Don Juan agriado. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. nada más que regular. le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro. (Ríe). ¡Y siendo el causante de tanto desastre. parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya. precisamente. Buenas tardes. se tragó una espina. Acabo de recibir una impresión espantosa. en ese instante. un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. Adelante. gracias. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente. cada vez que la mira. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro). ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). me vendo. Cuando yo pasé. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. así es. nervioso. El día menos pensado. LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú.. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. ni Carlos ocultándose. de rabia. ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. ni Don Rufo resentido. Se sientan. el hombre. ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes.

Don Lucas. Nunca he visto matarse a nadie en esa forma. Pero. sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús.. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo. casi peligrosa. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. tuve una participación activa.. a usted. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted. Don Lucas… (Aparte) Bueno.¡jettatore!. crean ustedes. Pero en otra sí. ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. sí.. entonces. Don Lucas. ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí. Y. pero vulgares. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). Pero. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). la emoción. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. ¡Ah! sí. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar. la única… Y tengo bastante. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Don Lucas. hace muchos años. Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. ¡Dios mío! Pero. ¡créamelo usted! Pero. ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos. señoras… Es la emoción. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento. lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. se lo aseguro a ustedes. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas. choques de carruajes… En fin. vamos a darnos un poco de importancia. María y José! (Persignándose).. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante. sin importancia… Caídas de caballo. ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria. Don Lucas. (Alto) ¡Ah.

Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. ¡De pronto. ¡Qué no venga el médico del jettatore. dio con ella en tierra. bueno. conversábamos. nos habíamos dispersado formando grupos. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo.¡jettatore!. Juan y Carlos. Sentados sobre el césped. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. Yo acompañaba a una niña. Mutis Ángela por izquierda. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. LEONOR: DON LUCAS: A ver. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro. ciego de coraje.. ¡Era la lengua de aquella furia. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. tranquilízate. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. Después del almuerzo. pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. ¡mentiroso! Mutis por foro. que no venga! Entra Ángela con un frasco. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas. Juan. ESCENA VII Dichos. al acariciarlo. Yo también te lo suplico. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras.. no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado. entonces buena amiga mía. no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. Ángela. Hubo un instante en que me creí perdido. DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos). ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua. Era un perrazo enorme. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua. No somos sordos. y al parecer en extremo manso. con los pelos erizados y la boca abierta. Ambos rodamos cien veces por el suelo. mujer. acaba de salir. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela). e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. ¡No. Hice un esfuerzo supremo. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. nada más que amiga.. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 .. con verdadera desesperación.

¡Por un capricho! ¡No es posible. Sí. Mañana conversaremos. Elvira. por izquierda. Carlos y Don Lucas. Al entrar Don Lucas. hombre. Carlos hace mutis. Juan. es cierto. (Lo abraza). ¡Déjame. Que vaya Ángela. Sean razonables. (Por foro) El médico se fue. ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero. por izquierda).. Ve pronto. a poco. No siempre. no volvamos a las andadas! Sí. ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. déjame! (A Camila). ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). vamos. Siéntese. ¡Ese hombre es jettatore. No se trata de caprichos. Felizmente son cosas que no tienen importancia. Camila. ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . papá. si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. pero ahí sube Don Lucas. eso es lo que harás. no es este el momento de tratar el asunto. ¿tú también? ¡Pero hija. Se ha recostado un rato. y con ellas no se gana para sustos.¡jettatore!. y vea. DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más. Juan… Gracias. La pobre no está para sustos. amigo Don Lucas. sin embargo.. porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. Yo. CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan. por izquierda. El médico va a venir. LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso. Estas mujeres del día. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo. pero sin decirle. Las señoras salen corriendo y gritando. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia. Es lo mejor.. Calculen ustedes mi situación. Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. es inútil. son un manojo de nervios. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien. papá. Cálmense.Carlos.. llorando). no dirías eso. ¿no ves? (Camina). no digas eso. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien.. muchas gracias. ¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. señor. ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. (Mutis Ángela. Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. pero con tino. papá. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. tío.. (Lo abraza).

No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos.. tiene también sus grandes ventajas. las aterroriza. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí. Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes.. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía. en este caso… Y. No deja de ser casual. acaba de llegar este telegrama de la estancia. usted. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto. señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No. y ahora éste. DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte. ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí.. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero.. todavía no puedo hablar. tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!. Les llena la cabeza de ideas ridículas. Puerta izquierda. señor. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. con una mala noticia.. ¡qué coincidencia!. no. pero. manteniéndolas en una excitación constante. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé. se lo repito. 367 366 antología de obras de teatro argentino . sino que declaro que es cierto. CARLOS: DON LUCAS: Tío. no puedo hablar. ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. ¿quiere decirme.¡jettatore!.. entonces. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. ¿eh? Es cierto.

.. no! (Toma su sombrero y su bastón. ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que. Si yo sé.. Sale rengueando). ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah. (Mutis izquierda). ¿qué sucede? (Lee el telegrama). ¡Con su permiso! (Mutis izquierda). Carlos... sí! (La besa).. casual. quemándose seis carneros.. ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más. ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso.. Aparece Leonor.. entonces.. ESCENA XII Carlos y Lucía. ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe). rubia. ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo. por lo que más quieras. Pero. ¡No! ¡Por Dios. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia. no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo. ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos.. no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no.. Pero. Se ha incendiado el galpón nuevo.. LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr. Pero.¡jettatore!... saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan). me duele la pierna. ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta). mi vida! Después no volveré a pedirte. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. con todo.. no veo razón para estos arranques de mal humor tan. por favor! (Por izquierda... lo que quiere decir ese uno... basta. ¡Ahora. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno. Pero. ¡No. tan. rubia. LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas.. me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna. rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno.. DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver.. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos). ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba.. ¡Buenas tardes! (Mutis foro). GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 . Desde el primer momento se lo dije.. déjame! ¡Sí.. Carlos. ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe). Carlos..

sí. Don Juan. No. se acabó. Eso es broma.. hijo. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres. LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos. ¡Que jubileo! Pero. no puedo más. ¡Leonor! Se besan ambas. y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables. ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe). Elvira. Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá.. que ahora resulta cierta. Sí. vaya. ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas. pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto. Lléveme las valijas al coche. (Cuernos).... Las proezas que él hizo serán mentiras. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo.. Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado... ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito. es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!. Sólo faltan las campanas para repicar. DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela).. (Lo abraza). primo de Ángela. Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba. con valija. Ahora le diré que vaya.. ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado.. LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal.... déjame que te abrace. Ya van a venir. (Mutis por foro). ESCENA XIV Dichos y Doña Camila. Vaya.. Sí. hija.¡jettatore!. creyendo que se trataba de una farsa tuya.. PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 .. déjenme que me siente..... ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante.. ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina.. Pepito y Ángela (con una valija). tía! No ha costado poco trabajo. Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. ¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo.. ríase no más de la jettatura de Don Lucas... (Risas). tonta. Ángela. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento. mientras creía inventarlo. Carlos.

. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas. ESCENA XVI Dichos.. Bueno. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. etc. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito. (Acompañándolos hasta el foro). ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 .. etc. sí. ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra. Continúe. Buen viaje y hasta la vuelta. De los de trencita. Bueno. ¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. Sí. bueno.. Tráeme helechos de la sierra. siga: no haga caso.. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. chicas. Te acompañamos hasta abajo. CARLOS: Apareció y dijo.. tenemos que conversar. Carlos. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos.. ¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila). Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora. ya es hora de que me vaya. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco. Preso. menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted. si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No.. Pepito. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela. ¡Qué animal! Mucho juicio. Pepito.¡jettatore!. Pepito... quédense ustedes con Carlos y Pepito. LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero. vamos. ¡Tanto gusto. No andes a caballo.. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore. pero es mejor. Oye. Bueno. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. se puede decir… Hace pocas noches. Dicen que la gordura es guiñuda..

¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. es verdad! No nos habíamos fijado. por lo menos. cada vez más negro. (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. en lo amable. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. De esa manera no podía dejar de acertar alguna. ¡El hombre no quería después soltarme. Durante dos horas no acerté una sola postura. no más. con tanto frío!. Es cierto. pero de miedo al escándalo. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. ¡Cero! ¡Sale el cero. PEPITO: En los ojos. De pronto. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. en esa forma no ganaba nunca nada. Don Rufo. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. ¡Cállese. desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. me callé. luego Ángela. pero. cincuenta al negro y diez al cero. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 . tenía la esperanza de quebrar la jettatura. Continúe.¡jettatore!. se me ocurre una idea. De balde hacía todo género de combinaciones. pongo cincuenta pesos a colorado. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. Para mejor. Basta. ¡Y me dio mucha rabia! Entonces. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. ¡nada!. amigo.. ESCENA XVII Dichos.. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad. cobrando de un lado. en el pelo lustroso. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro. La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes.. No me hagan entrar en aprensión a mí también. y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor.. amigo. Largan la bola… y rumrum. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas). ¡Quién sabe qué noche le hará. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo. pues! ¡Ay. cuando hice mi parada.

. toque. señora. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo... Pepito. si es natural... y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted. Acaba de irse. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay. (Mutis con Carlos.. Don Rufo. Pues no lo parece. ¡No.. por izquierda). ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo.. DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior). al fin caras alegres. calma.. 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 . hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan. no embrome. Me preguntó por el señor. pero lo que es yo no hablo con él. Pues. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero.. en viaje para la estancia. ¿en la azotea? Sí. no lo sabía.. ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien.. Óigame. Entonces. ¡Pero.. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo. comadre. o.. tía. será bueno. Hagan lo que quieran.. comadre? En la estancia. ¡Oh. No hay para qué agitarse.. Don Rufo. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro). ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo. No. ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo). si tampoco quiere entrar. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no. mamá. Don Rufo! Vaya. mejor dicho. ESCENA XVIII Dichos y Ángela.. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero. toque fierro. no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero. mejor dame un garrote! Vamos. Está en el escritorio. ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo... Pues. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido.¡jettatore!... ¿Conmigo? ¡No.. Así parece. debe silbar contra el viento. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos. ¡que no entre aquí! No. ¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta. ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten. por Dios! Calma...

¡Caramba!. 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 . ¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha. ahora está condenado fatalmente a serlo.. (Vase corriendo por foro). ¿era jettatore. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro. ¡pronto! Mutis Ángela. voy a traer. che. Vamos a avisarles. Nuez moscada. Entran simultáneamente Lucía. decime. de agua en el zaguán. ESCENA XX Carlos y Don Rufo.. (Vase por derecha). (A Leonor. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta.. Entra Leonor por la derecha. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!. LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha). tiza en polvo...... Entra Lucía por el foro y sale por la derecha. CARLOS: ¡No sé. por la derecha y Leonor por la izquierda.. (Vase por derecha). por foro. LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro). PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. con un paquete en las manos y sale por el foro. si antes no lo era.. llevando un montón de objetos en los brazos.. Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. y me olvidaba de lo principal.. ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha. DON RUFO: (Se sienta). Entra Ángela y desaparece por el foro. Pero. Usted prepare un brasero con carbones encendidos. con una toalla y sale por la izquierda. Yo tengo..¡jettatore!. CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas. ¿Y nuez moscada? Voy a ver. ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé..

Los siguen Camila. Leonor... ESCENA XXII Dichos y Don Juan. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore. una vez hecho. un brasero humeante..¡jettatore!. pero. DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan. la rehabilitación es imposible. con la valija. llevando. por el foro. Lucía y Elvira. Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto. DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos). ¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal.. ayudado por Ángela. Don Rufo. ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado.

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

. ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. (Se aproxima a Manuel y Ricardo).. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared. (Se la entrega y vuelve a salir por derecha). En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. sin dejar de leer la carta. EN OTRO. ALBERTO OJEA UN DIARIO. (Vase el portero por derecha). Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros. Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. de mal modo) Este café está frío. a Manuel y Ricardo. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor. En este momento Ricardo. (Después de desaparecer José por izquierda. ¿Espera contestación? No. señor… La dejó y se fue. al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. ¿Estaba Enrique? No lo vi. Entretanto. ABURRIDOS.. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO. (Guarda la carta en un bolsillo). Alberto sigue leyendo la carta. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). ENTRA UN CAMARERO. 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal. sin que Alberto aparente oírlo).. con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto. (Entrando por derecha) Buenas noches. MANUEL Y RICARDO. (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). Hace un gesto de fastidio. QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. FUMAN. Alberto vuelve a tomar el diario. Siguen hablando en voz baja. mientras entra José por primera izquierda. Entra José por primera izquierda.bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. (Sonriendo) Pero. EN OTRO EXTREMO. el café… (Vase por izquierda. disponiéndose a seguir leyendo.

Mutis José por izquierda. que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. Entra por derecha Luisito. (A Luisito) ¿Usted tampoco juega. Siguen conversando. Entra José por izquierda. (Haciendo un gesto) ¡No embrome. Dígale que dentro de un rato iré. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 .. desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. (Desde lejos. señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros).. Ricardo y Ernesto. PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda. (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel). (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos.. ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. Entran por derecha Pedro y Carlos. (Vuelve a su anterior posición). trayendo en la mano una caja de cigarros. Ricardo toma un cigarro. ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer. hombre… danos la revancha del partido de ayer. Entra el portero por derecha. (Sigue su conversación con Alberto). donde se pone a hojear una revista. RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora. (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto.bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. ¿Qué?. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche. CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal. el primero se une al grupo que forman Manuel. al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá). a José. Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda). con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. mientras Carlos se dirige hacia Alberto. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos). Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj). Buena suerte.. siempre sentado) Sí.

bajo la garra JOSÉ: Sí. señor. en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve). 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 . Luisito vuelve a su anterior posición. Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado.. Te llevo.. Manuel los mira salir. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. (Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha). Se dirigen a salir juntos por derecha. señor.. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha.. ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo. PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. la señora está en el teléfono. (Vase por derecha). SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José. después de entrar por derecha) Ahí está el coche. SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto. PORTERO: SAMUEL: Señor. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa.. (Se dirige a izquierda). que anda tan preocupado? ¡Bah!. (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. (Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto. ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha).. No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero. ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto.

Luisito. Pedro y Manuel ríen con fuerza. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie). MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?. Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo). ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso. (Muy serio) Cuidado. hombre!. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto.. (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido. (Vase por primera izquierda). mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio. furioso) ¡Que revise. señor.. JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada.. no! Es que estos LUISITO: (A José. Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. hace como que va a hablar a Pedro. señor… anda bien. Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah. pero se detiene. Después.. Mutis José por izquierda. se sienta en la posición que estaba). (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha.. dígame. (Aparenta contrariedad) ¡No. donde se cruza con Miguel que entra). No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie. ¿eh?.. antes del mutis) Pero. ¡Mire que ya se sabe!.. ¡ah!. hombre.. Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. intrigar. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). con aire de importancia. leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. Mutis José izquierda. le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. (A Pedro y Manuel) Y nosotros. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos. LUISITO: LUISITO: (Al portero. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 .. pícaro!.. desaparece nuevamente por foro. como si no se resolviera.. (Vase por derecha. MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos. entonces. a quien habla en voz baja.. conteniendo la risa) Y. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza..bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha.. PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí. ¡Ah!. José se dirige en silencio hacia izquierda.

bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero. (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared.. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones). hombre! (Mira con fastidio a Simón). no contesta. atolondrado. tomándole del brazo. Pedro sonríe. medio dormido.. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. ¡qué calamidad de individuo!. (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda.. José mira sin comprender. El portero vase por derecha. se acerca a Simón. Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall). en el fondo de la sala correspondiente. Por foro izquierda entra Pedro riendo.. SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted. Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio.. Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 . sigue con la mirada los movimientos de don Samuel. dígame.. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo. ¿qué son?. mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir). que. (Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro.. quedando ambos a la vista del público. Samuel.. ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando.. ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda. José. (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!. viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once.. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie. entonces? (Mueve los brazos en el aire). PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. sale por foro izquierda. SAMUEL: MANUEL: Pero. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro. CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero... ustedes ahí?.. mientras entra Simón por foro izquierda.. (Con voz contenida) ¡No vas. esta casa!. Carlos y Pedro ríen. ¿qué son?. ¡Ay.

Todos ríen. (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!. (A Manuel... Once de Septiembre!. PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!. es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha). ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú.. ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos... (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero. ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa. Luisito en un coche con una mujer. Muchas veces he pensado en hacerlo… pero.. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!. vean!.. Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas...... ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!.. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!. 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!. SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!. ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto.. ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!. muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero.. ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia. por supuesto.. Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan.. a Carlos) Pero.bajo la garra Portero va hacia la derecha.. ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero. (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!.. portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja). ¿sabes que tiene razón?. debías recomendarle mayor prudencia.... en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie. riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero).. MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!.. Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros. ¿Dónde habrá ido. que tienes confianza con Luisito..

... cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji. ¿Qué nos importa? Ruido dentro.. ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh...bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro.... De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto. amigo. SAMUEL: Pero. ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino . hombre. que ya van a cerrar la puerta.. ¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos. Ya sé… Entonces. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa. ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!.. ¡Miren que gracia!. ji.... disculpe!.. ¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha. DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo.. No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro. Y.. ¡Pero.. déjalo que se queme no más.... ji!... Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos….. ¡Qué está usted roncando! ¡Ah. ¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!. hombre!.. ¡Me dejan solo!. Averíguale al mozo de la partida si hay asiento. ¿Qué?. ji. Deben estar los muchachos cenando... ¡Ji. SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias... CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal. don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene... no seas exagerado... ji!. don Roberto?... eh!. no seas zonzo!. ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma. ¿eh?.. ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?. ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!.. Pero. ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!. ¡qué fastidio!.. ¿Qué hay?. a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!.

bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas.. hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!. ¿Qué será? ¡Ji. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré. ji!... ji... ji!.. ¡Ji. hombre.. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané. ji. ¡Pero. ji. nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji. déjense de zonceras… ¡ji. Vamos.. sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto.. ¡Es que no puedo!. hombre. ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches.. señor. Pues. ji.. ¡Ji.. ji! Entra Ricardo. ji. ji.. ji!. ji!. ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. ¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji. ¡Es curioso!. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted... ji.. ji!... verdad? Sí. ¿Sí?. ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 . hombre.

¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero.. ¿Muy amigo? Íntimos.bajo la garra ERNESTO: Pues. ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido... ¡Pero si no hay que hacerle caso!. ji!. ¡Lo que pasa siempre! ¡Ji.. ¿cómo se llama? ¡Ah!. ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!.... ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?... ¿Quiénes serán?. ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social. para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?. He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más. ¡Es un visionario! (Entrando.. con Adolfo) ¡Qué noche!.... Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él.. la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro..... ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado. ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino . esta noche... ¡Eso es mucho preguntar!. ji!... ¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte.... ¡Ji.. Hasta luego… (Mutis). ¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?. ji. ji. ¡Es particular!. ¿Sí? ¿La mujer de quién?.

. ¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño.. ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?..bajo la garra ROBERTO: Sí. ¿Sí. ¡ji. buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!. ji!. eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!..... ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. Entonces. ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 .. ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas. ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años.. Con tanta práctica… ¡Imagínese!... No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón. Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero.. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!... entonces? ¡Psh!. ¡ya está! Es claro.. Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. ¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho. ji.. que vuelve) ¿Qué tal?. Naturalmente.. ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven....

ji. ji. pelo castaño. hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!. Bueno. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y. ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!......... El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!.. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja. ji!. ji. Puede ser… Hagan la prueba… Pero. ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No. vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino . JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver... ¡Y es cierto!.. nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!. pariente. ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón.. ¡No digan sonceras. ji!... recién casado. Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes.. el amante? El amante… joven. a ver… El marido… muy joven. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No... ji. no tiene duda. don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada. ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí. hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas.. ¡Desde que se le llama a su juego!.. hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal. sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!. ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro.. Al fin. ¿si acierta? ¡Qué gracia!.. señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah.

No. Entran Ernesto y otros socios. ¿A usted? Por lo menos. estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe. ji!. ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero... ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado.. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia. ji. quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .... Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso... señor. La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse. dándole la cita… Y él.. yo creo que sí. venimos a lo mismo! No... Pero. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo. salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. ¡Claro!. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!.bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel. Pues. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!. JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces. ¿Cómo. no se sabe si por sospechas o por qué.. muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji. Era la carta de ella. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual. ji! Pero con reserva. ¿Qué te parece la noticia?. ¡Qué sabe usted. ji. hombre prudente.

¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos. ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos.. ¿No ha venido Alberto por acá?... no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?.. entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique.. (Pausa).. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!. ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO.. Vanse los dos. Pregunto si no ha venido Alberto… Pues.. amigo!. ji!. señora… antología de obras de teatro argentino 411 . Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No. no lo hemos visto… No. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí. Entonces. Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos. ¿Qué les pasa?... Ahí está… ¿Y entonces?. ji. ji.. hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?... hombre!. entonces? Desde mucho antes… Pero. ¡Ah!. ji... APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN. ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!.. ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció.. entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto... ¿Desde antes de casarse.. CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches. ¡Entonces. no meterse!.. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji.. QUE SE MANTIENE DE PIE.bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años. A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA. ¡Pues...

. ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería. (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!.... Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!........ das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero.. si ya sabés la causa… No podía venirme.. ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro.. Aparece Samuel por izquierda. ¡Vaya ¡Como si no te conociera!. mujer!. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?...... Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 .... Esa es la gran tapadera de todos ustedes.. ¿La crema para el chocolate?..... Titina.. esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!.. ¡Calavera!. ¡A las dos de la mañana!.. hija.. (Afligido) Pero. por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!... ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?.. ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!. ¡Hipócrita!. Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!.bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?. ¡Ya salió a relucir el club!.. mujer… ¡qué quieres!. ¿Enamorado de Elena?. ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí. (Humilde) ¡Pero... hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero. oiga… Éste se vuelve... Tú andas en malos pasos. El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?...... señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!. sí… hija. Ya se lo he dicho. ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia.... señora (Se inclina y se va por foro). ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!... Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí.. Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!. por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí.. en traje de calle y sombrero puesto. Señal afirmativa de Juan. ¡Viejo verde!.. por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!. ¡el famoso club!.

. trayendo en la mano una cartulina envuelta. mamá? Sí. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro. pero lo interrumpe un amago de estornudo.. mujer. no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!. (Sonriendo) ¡Ah!. al fin). ¿a que sí?..CARMEN: (Bruscamente. (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?. Anita evita cada intentona cambiándola de posición.. muchacha!. CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien. (Muy meloso... por Dios!. a ver… (Trata de tomar la cartulina). Vase Rosa ¿Me llamabas. ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta). ¿Ya se ha vestido? Sí. (Viendo que continúa enojada) ¡Pero. así… (Se inclina con intención de besarla en la frente. Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver.. Titina. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda. CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!. Levanta la cabeza.. vamos!.. ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego... (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!. hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando. meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?.. déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca. ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está. SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino . (Tomándolo) Pero. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta).. pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así... señora. Sé razonable… (Viendo que... Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico. ¡Sé Muéstraselo a tu padre. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá. GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido. ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste... que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor... aproximándose a ella) ¡Vamos. ¡No digas eso.. ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador. (Muestra la cartulina). empacada... señora.

. SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero... (Se lo saca de las manos). pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto.. mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos). Samuel. por la izquierda. ¡Vamos a ver!. se saca el sombrero. Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos. (Indignada) ¡Ordinario!.. ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente). pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía..... La boca.. ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero.. mujer!.. CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . ¿Por qué no eres tú?. Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!.. Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas.. CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!.bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo.. Luisita… (Le señala otro asiento).... ¡Viejo presumido!. con aire resignado. furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro.. (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar... señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!. Quién sabe qué… Siéntese.. ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!. ¡ridículo! Vase Anita llorando. CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted. Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está.. (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír). (Amable) ¡Luisita!. ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina). Mutis Lucas por foro.. ¡mal padre!. aquí.. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa). hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?.. (Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?. don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse). SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho.

se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata.... un chalecito… (Sonriendo) Pero. Samuel hace un gesto de conformidad. sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!. ¡Una temporada tan corta!... 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años... En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo.... señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?. ¡No vale la pena!.. CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted... haciéndole notar la inconveniencia de su actitud).. Pues. ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?. Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí.... Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa. por Dios!. ¡Al contrario!. Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho.. señora?.. mi marido? Seguramente. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?.. ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah. (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso. Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa. señora... ¡Ah!. hija! Tratamos de ¡Oh!. don Samuel… Hay CARMEN: que someterse. (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo. tendiéndole la mano) Discúlpeme. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. a Samuel) Ya lo ve usted. (A Luisa..bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir. como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo. SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!.. (Por decir algo) ¡Phs!.. SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!... ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero.. ¡es inútil!... ¿Entonces verá usted a Ernesto. pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!...

seguida de Lucas.. Dentro de un rato… (Vase por foro).. (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos). Hay momentos en que saben… Aparece por foro. Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?... CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!. ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!. ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. (Mientras va por foro estornudando) En seguida.. ¿Cómo está.. (Con amargura) ¡Ah!. ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan..bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar... María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa). LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes.. que al verla se pone de pie. Usted sabe todo lo amiga que es de Anita. ¿No sospechará nada?. (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque. que se deja ver y desaparece. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!.... (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene). Si medio club lo ha presenciado. (A Carmen) Hasta luego.. (Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita. ¡Qué quiere usted que sospeche!. (Con intención) ¡Oh!. LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!. hija. Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido. don Samuel. mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa.. qué hace?. sí. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla)..... (Va hacia el foro). (Apresuradamente. ¡Tanto gusto. ¡Es un infame… un gran infame!.. se comprende... me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!.. después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí. ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. entonces. señora!.... María Eugenia.. Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino .... ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!. ¡Lo sabrá… lo sabrá!. 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí.

tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena. en la ópera. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor... ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa. No. No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. señora!... no tiene razón. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta. (A Eugenia) ¿Conque entonces. LUISA: No digo que no… Pero.. seguida de Lucas. Cerca del de usted… (En otro tono) Además. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado. CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles. ¡Si yo no la defiendo. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?.. ¡Es cierto!. ¡Pero. bruscamente y con intención) ¡Es verdad!... cuando se trata de hacer daño. que se deja ver y se va. ya sé por qué estas mujeres feas. (A Eugenia.. señora!. hijita! Pero. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero.. hablándose en secreto.. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa. señora. Al fin.bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues.. con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 . El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver.. Carmen la recibe. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas. la gente.. Al ver a Leonor las tres se ponen de pie. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!. como si fueran novios… CARMEN: visto.

No. (Muy triste) Así dicen... ¿Y cómo la mató? Precisamente. Callado no ha estado nunca en Europa.... ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero. Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa.. La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 . Nada… ¡Es algo maravilloso!.. Y. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!. ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!.. ¿no? (Suspirando) Sí. Hoy está como cualquiera de nosotras. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!. Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia. hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!.. ¿qué?... ¡También. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!... Los he visto a todos… Y. que mató a una de mis primas...... Eso sí… ¡ya lo creo!.... señora? De curarse y tener familia. Sin embargo.... señora… siempre. vean el caso de la de Morales. En mis tiempos era otra cosa. Como que la medicina adelanta todos los días. Es verdad… ¡Ahí tiene!. a quién se le ocurre!. mandándola a Córdoba… Pero.bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?. las de Montiel!... ¿qué tenía? Yo no sé… Pero. ¡Qué diferencia con el doctor Callado. si no. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué. ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No. me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo. no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!...

. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse)... ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas.. por Dios?. hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más. Luisa. ¿qué?. es que ese caballero habla un inglés muy raro. Rosario? No.. Entretanto Anita besa a todas las visitas.. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!. Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda. ni él me entiende a mí… Pues. el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen. que al verlas se han puesto de pie).. ahora!. es distinto al que me enseña Miss... que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y... sí… Pero... ¡Pero.bajo la garra CARMEN: La misma… Y. ¿En qué piensa. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie. con Anita. precisamente.. señora… ¡Qué ocurrencia!. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted.. ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!. ¡esa mujer está loca!. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola. Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?. que no se le entiende... ROSARIO: (Adelantándose. ¡Y usted no sabe lo mejor!. hija! Será el inglés de Inglaterra. ¡Defiéndala usted. Ni yo le entiendo una palabra. Bueno... LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés. a propósito del escándalo de anoche.. CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero... cállese. puesto que él es de allá. por favor!. LUISA: (A Carmen. ¿qué?. a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y. Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández.. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 . (Secamente) ¡Le repito a usted.. ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?. ¿En qué piensa?.. señora… pero. ¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?.. ¡Ah! Sí... (Con pachorra) Pero.

. Entran por foro.... ¡Y creo que es un sabio!. (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!.... No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah..... (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta. ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?.. ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras.. TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!. seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece. ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!. ¡Tan fino!. ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita. señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y.. Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!. ¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene.... encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?.. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones. ¡Tan caballero!. ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?.. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!. ¡Vaya!.. (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!.... TERESA: (Sonriendo) No. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah.. ¿por qué rabiar.. nomás!. GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto... tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y....... ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?. picarona!. CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos. señorita?. IRENE: ¿Y de dónde llega usted.. ¡Si era de asustar!..bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas... ¡Qué bien te has puesto!... señora!.... (Mirándola de arriba abajo) Pero. besa a Irene. (Con sorpresa) Entonces. Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente.. pase… Mientras avanza Teresa. coqueta) No. ¿Y qué tiene?. ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente. El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino . ¡que buena moza estás!. LUISA: TERESA: teníamos!. Pase usted... (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!. ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes. Doña Teresa e Irene....

IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue. ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho. Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio. ¿eh?.. (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita. Y. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención. usted. CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 . ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!. señora!. Esta mañana. no es malo… Yo no digo que sea malo.. ¡Vamos… déjate de zonceras!. Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos... en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles. Luisa?. ¿Qué le pasa? ¡Humos!. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese... Nada… ¿Por qué? Está usted pálida.. entonces.. ¿En el hotel? En el hotel… Pero... le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!. (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas. (Vivamente) ¿Qué?. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años.. a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio.... en el fondo. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!.bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!.. (A Luisa) ¿Qué tiene. ¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí... Que se interesa y mucho se ve a las claras. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero.... pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo... Por eso digo que son invenciones. Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?. Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven. ¡Ah!. Y en cuanto al marido...

hija... Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro. mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero. Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos. TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No. ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido... hija!. por Dios!. (A las muchachas) ¿Cómo están.. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro. (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar. hijita… Pero. Frasquita se sienta. ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso.bajo la garra LUISA: (Confusa. no vemos aventura?. Hace días que te la tengo aparte.. y ya están repartidas casi todas las localidades.... No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro. ¡Muy buenas tardes!.. mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando. LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?. (Modesta) ¡Qué vamos a hacer.. En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente. gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!. y a Teresa... FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor. ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!.. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente....... se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente). ¡Es incansable!. ¡Si cada vez que me acuerdo!.. Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias. (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!... ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. eso es lo que pretendían… Pero. ¡no? (Vivaz) No. muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA..

Ernesto. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa). ¿Y para qué se casó entonces? Y. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja. Rosario e Irene. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!.. (Señalando a Ernesto) El señor Losana. CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah. (Por Leonor) La señora de Pornos. ¿acaso sabía? Pero tú. gracias… Está en la estancia. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo. ¡Tantas cosas!.. Las señoras escuchan con interés. Muy bueno. señoritas?. se dirige hacia el grupo de Anita. señora… delante de la estufa… (Sonríe). (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!. sí?. No… si me avisó don Samuel.. (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted. (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted. CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos. Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. Les prevengo que sé de lo que están conversando. ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras). Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras.... señora?. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. que se hace ver y desaparece. después de dar la mano... señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 . (Por Ernesto) El señor Losana. CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club.. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano. comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes.bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto.. (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa... Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa.

. (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa. No. Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso. eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. hablando del mismo asunto. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira.. al salir del club. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!. ¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días.... Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 . y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy. pues. señora. (A Carmen. ¿Vendrá?.... hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?.. ¿qué has hecho?. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras. poniéndose de pie. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones.. ¿Sí?. (Confundido. a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No.. (Riendo) En eso tiene un poco de razón.. a Carmen) Vendrá a la puerta.. (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos..bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?. Ernesto.. le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos. Ernesto.... quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!. por una u otra razón. no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora.. ¿Quién?. En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan. (Después de mirar a Luisa. ¡Qué bien!... (Exasperada) ¡Pero.. (Burlona) ¡Ah!. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal.. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos. sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?. (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto... he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero. Sí. Bueno. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero. Eso es… sí… el miércoles. Ernesto!. mujer. que se nos va a hacer tarde..

señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero. manteniéndose el primero de pie. ¡Uno de tantos!. Siguen conversando. Alberto. ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar. ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!.. a (A las señoras) Yo no lo conozco. a Frasquita y a Leonor.. si inclina delante de Teresa. Aparecen por el foro don Samuel y Alberto. Empiezan los saludos de despedida... de quien he recibido una carta. se ve que se la presenta don Samuel).. (Apresuradamente) No. señora. señora… y muy buen mozo… Regular... EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante. (Con fastidio) ¡Oh!... Y.. (Mirando a Eugenia) ¡Ah!. señor. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez. (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto. ALBERTO: Sí. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta. ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. (Da la mano a Eugenia. Luisa… (Fríamente) No… yo no voy.. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!.bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer. adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!. pase… (A Carmen) Carmen. CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto.. diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo. que se ha detenido) Pase.. festejante!. a quien por los ademanes. mientras Anita. y queda aislada. (A Ernesto) Estoy a tu disposición. Rosario e Irene forman grupo aparte. Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás.. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?. Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano.. (Ríe). ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 . TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto. no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan..

No den ustedes un espectáculo..... ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero.. mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer. ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero.. Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca.. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?.... menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer. ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!. ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena. Siguen conversando. ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!.. IRENE: de cabeza y no puedo ir?... calma!. ¡Quiere decir cualquier cosa.. déjala… No la violente. ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio. Pero. Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse. LEONOR: ¡Cállate. ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero. con voz contenida) ¿Qué dices?. ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 . a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!... ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y. hombre!.. (Con vehemencia) ¡No digan eso. Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!... por favor!. hombre!. ¿Qué te parece? (Ríe). (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón. Siguen discutiendo en voz baja. ¡canalla!... (Con lástima) ¡Anita… Anita!... ¡Ahora resultas el señor Pérez!.. si Luisa está enferma. (Con fastidio) Pero. ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda).. ¡Ve tú solo!. Ya tiene un anónimo que le cuenta todo.. ¡Qué torpes son los hombres!.. Luisa.. No digas pavadas… (A Luisa.. por favor!. ¡qué gracioso!.... Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma........... LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa.. (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo.bajo la garra (Se aproxima a ella). ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?.. ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!.

.. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer. ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!. Siéntense… No. Saludos. Luisa? (A Rosario.. en contra del marido. sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 . sin darse cuenta exacta del desaire) Pero. (Le da la mano. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento.. pero que no devuelve el beso) ¡Oh!. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto. Alberto.. Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras.. Se besan con mucho cariño. ¡Qué extraño!... no la vas a convencer. Movimiento de sorpresa en los presentes. A Leonor) ¿Cómo está. vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro.. ¡No!... (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!. ¿y no me besa? ¡Si te he besado... Luisa hace un movimiento de rabia..bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!... (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN.. no me conformo… (Presenta la mejilla). ALBERTO: ¡Irene!.... ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras. (Dándole la mano a Alberto. CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir. Hasta el jueves.. (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!. con cara todavía sonriente... (Le da la mano). Mientras las señoras ríen. sonriente y placentera). LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene.. hijita! (Riendo) ¡Ah!. lo mismo que a Ernesto).. (Desde lejos) Es inútil. señora?. intenta detenerlas) ¡Señora!. ¿qué le pasa a Misia Teresa?... (Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida... con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?.. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando. ¡Cómo está. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario.. entonces. ¡Es curioso!. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!. ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente. con todo! (Besa a Carmen que se deja besar.. la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?.. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero. (Mientras Alberto se inclina sonriendo. señora… nosotras nos vamos. Elena? (Mutis foro).. Elena las mira sorprendida. ¡qué me importa! (Exasperada).. EUGENIA. etc.

después de haber quedado un momento suspensa. ¡Qué ocurrencia! (Ríe). no… Anita no podrá acompañarte.. Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis. (Sonríe) ¡Es tan distraída!. conversan aparte. que supuse sería su esposo. con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. Rosario?. madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. hija.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y. (Le da la mano). (Mirándola con impertinencia) ¿No?..... ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo).. señora. ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted. porque anoche no he salido de casa. si yo no dudo. Los hombres cesan de conversar y escuchan.. (A Rosario) No. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!. ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario. ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?. Samuel. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No. mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo). no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena... 444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 . ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro.. Me ha confundido. CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá. Alberto y Ernesto. (A Carmen) Me voy. (Se adelanta a Carmen) ¡Pero... (A Anita. Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio. Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. ¿por qué no fue a almorzar?. LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto. dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno. Eso es otra cosa. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero. señora. Elena. Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos. hija. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación. (Fríamente) Adiós... Ernesto. (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. Cuando quieras. (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena. con voz ahogada.

se adelanta hacia Carmen. deteniéndose a la entrada.. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras).. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto). mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento. (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena. Salen ambos. aparece por el foro Enrique. (Lee rápidamente.bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas. Con el permiso de ustedes. Con profundo abatimiento) ¡Es claro!. (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo.. seguidos por las miradas de todos. (A Elena. (Hace a los hombres un saludo con la mano). Afectuoso) ¿Qué le pasa. ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. RAMÓN: El correo. a la que a su vez pone dirección. ante el apoyo que busca en su marido). apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo. Vacila. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta. pero no se decide. (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras). TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra. Dos traen sobres grandes y una. (Deteniéndose de pronto. Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último. ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. como si deseara abrirlo. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. Hasta luego. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche... EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO.. colocándola después en un extremo del escritorio. (Va hacia foro a reunirse con Elena). hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación. hasta cuándo!. señor. (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran. Señor. chico. Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena. Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO.

. cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera.. desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada... ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!. ¡Dios no puede permitir una cosa así!. No quiero verte así… ¡Enrique!. ¡Si todo es mentira!.. ¿es posible?... eres todo!... ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente.. (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!. ¡Si somos felices!...... ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa.. no puedo!. ENRIQUE: ¡Pobre Elena!..... ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma. ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?.. ocultando la cabeza entre los brazos). ¡Enrique mío!. con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!... (Lo besa frenéticamente). desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!. ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!.. ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos). ¿Comprendes........... ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!. ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!... ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros).. ELENA: posible!... ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!. ¡Mi pobre Elena!. ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!. de descubrirle la cabeza) Pero. Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 .. Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!.... (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá. (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!..bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique.. arrodillada ante él.. ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender. (Precipitándose sobre Enrique y tratando. mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?. ¡Levanta esa cabeza!..... moviendo la cabeza... ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!. ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!. Hay en su rostro una marcada expresión de dolor........ Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!. (Siguiéndole.. ¡Dios santo!... ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!. poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!.

.....bajo la garra que vivo. ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!.. cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza)... ¡Estás enfermo!. Pero. escucha… ¡escúchame. por Dios!. ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah... ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!. Elena...... (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!... ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!... ¡Si soy la misma de siempre!. ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!.. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue). ¡Si no he cometido ninguna falta!..... sí!.. ¡Eso no puede ser así!.. no!.. ELENA: (Desesperada) ¡Pero... En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir... No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú. no!... es así!......... (Con voz ahogada) ¡Oh!... ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!.. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!.. (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero. Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento). (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!.. ¡No se puede!. ¡es horrible!. ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así. ¡Enrique!. ¡Pero. del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!... ¡por favor!.... ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!. no… no… es espantoso!. ¡Enrique!... Elena... ¡Pero es distinto… muy distinto!..... ELENA: ¡Pero... ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!. Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No. ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!... me vas a volver loca!.. encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 . injustamente acusada... ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!.

Señor.. ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. ¡No seas injusto! (A Ramón. y. Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque. (Alarmado) ¡No. de todos modos. creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones.. en fin… ¿cuál es el origen?.. ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero. (Se pasea). pero es la causa… Alberto aparece por foro. dejándose caer sobre un sillón). ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!.... ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero.. es otra cosa!.. Ya se lo he hecho decir… porque. aparecía complicado Simón. en fin.. como comprenderás. acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime. ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. a Simón. Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero.en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero. qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto.. yo no he querido hablar directamente con él… Pero. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique.. (Con dulzura) ¡Enrique!... por Dios!. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!.. sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban. Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos. ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien.. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura. A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece.. resolviéndose) Dígale que pase.. ¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras.. El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!. en primer término. yo. (Con voz sorda) ¡Alberto!. (A Elena. es distinto… muy distinto!!. ALBERTO: faltaba!. (Su cara toma una expresión dura)..

Es nuestro carácter… ligero.. sí… Bueno.. No. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación. ALBERTO: ¡De nadie!. ¿Y ustedes?.. ¿no será de cuidado?.. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!.bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida. que procede siempre por impresiones. No se señala un propósito.. Pero.. Elena se aproxima lentamente al aparato. Adolfo.. de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio). pero nadie se preocupa de ella.. nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?.. ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE . aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós.... después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono. no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!. Miguel. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono.. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso. (Con el tubo en la mano) ¡Hola!.... Diego. Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y. Bueno… ¿Quién es?. Sí… sí… Elena. (Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error. sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento. por referencias de Luisito… y Luisito. ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!. ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser. Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable. sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado. irreflexivo.. gracias.. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge. Ricardo y varios más. girándose desde entonces en un círculo vicioso. otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo.

¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos)...... se acerca precipitadamente a Elena.. entonces. no!. señor.. ¡Y es claro!. no.. (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente. ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero... ¡Elena!. El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose. ¡Todo lo que sea preciso!. después de mirar a ambos. ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero.. no llore! ELENA: Nada. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!. lo otro es comida al ministro de España... Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!.. Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame. si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve. con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio. no!. ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!.... ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué. ¿qué es lo que vas a hacer?.. ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!... (Desesperado) ¡Pero... Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No. mientras Alberto......... ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!... ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!. Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!. ¡No!.bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!. escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!. Alberto?. (Se sienta). ¡Morirse de vergüenza y desesperación!. (Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar). ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!. Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore.... ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo. Elena… ¡Por Dios.. Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos.. ALBERTO: inútil… No. ¡Completamente inútil! (Sigue paseándose).... ALBERTO: (Con desesperación) Pero. Enrique... Una gran ¡inútil!. ¡Mi tío Felipe!. ¿que no lo sabías?....... No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 .. ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!. (Con agitación) ¡No.. pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?. ¡Nada!.

.. ELENA: seguida… ¿eh?... ¡Seremos felices!.. hombre. ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya.... por Dios!. sí!. hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto...... (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida... ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!. 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza).. ¡No me había fijado en eso!. Yo creo que Elena tiene razón. No.. Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?.. tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años. con vivacidad) Pero. entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada.. (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no. (Con un gesto de indecisión) Pero.bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No. (Con calor) ¡Sí... iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte.... ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento). Enrique. Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto. No exageres… (A Alberto.. hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé. sí!. Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes. ¡Es preciso!. Elena... La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí.. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón. ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero.. porque Arturo se va con la familia.. ¿A Europa?. No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo. ¿y la gente?. Enrique!. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie). Pero… ¿por qué no?. no... si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?.

. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?.. es cierto!. Elena?.. Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir.. ¡Qué bien lo vamos a pasar... ¡Ahora sí!. Elena!.... ¡no es cierto!.. ¡Una gran idea!.. después de salir Alberto) ¡Seremos felices.. (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?.bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros. ELENA: ¡Sí.. ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión)... Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así.. No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas. 461 460 antología de obras de teatro argentino ... ¡Todavía seremos felices! (La abraza). sí!. ¡Cómo te enojaste. Bueno… voy en seguida.. ¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras..... Enrique.. (A Elena. ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz.. Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá. Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa. es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!. No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien... (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él)... ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro). Elena!.. ¿te acuerdas? Elena afirma... ELENA: ¡Sí. ¡no es posible!.. ¡no!. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero.... Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!.. ¿Y el otro?. Pero. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?. Enrique. Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?. ¡Has tenido una gran idea. te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!.. sin vernos...... Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!.. el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos. Elena! ELENA: Tienes fiebre. Elena!.

... (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!.... (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero... ¡Y yo solo contra todos!.... ¡Ya tengo a todos contra mí!. ¡sería para siempre!. GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 . ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero.. ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar. (Se deja caer sentado en el sofá). tú quieres desesperarme!. ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza.... ¡no puedo!.. ¡yo solo!. (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación.. después de tres años de casados. ¡todos!. ¡Enrique!............bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces.... la prueba concluyente… ¡No!. ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo. sería una desgracia!. TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!. ¡yo solo!. ¡Sería para todos la encarnación de la falta!. también. ¡No!....... ¡te complaces en que sufra!. (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!.. sí… ELENA: (Solloza con desesperación. Bueno… sí… ¡que vengan!.. ¡Sería una maldición! ¡No!. Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!.. y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!.. Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose.. ¡tú.. ¡ya están!... con espanto) ¡Enrique!..... ¡Todos!. ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!.. Elena!.. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado..

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

MEDALLAS. ETC.. COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino .> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO. que se las agradezco muchísimo. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA. EN ACTITUD DE ESPERA. Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. A POCOS PASOS.. (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias.. UN MUCHACHO. ETC.

no seas zonza!.... ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?. ¿Qué sabe!.. ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí.. acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!. infeliz! Pero. ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé.. con sincera alarma) ¡O qué!... (Brusca transición. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah.... decime. No son feas. la sola idea de que pueda creerlo!. ¿te ha faltado.. mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 .. aquí las tenés. Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe. entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora.) Sí..las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas. acaso.. (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá. ¿No comprendés.. mamá. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?. acaso.. como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar.. entonces!. y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos... el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar.... ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen. mamá! (Con irritación) ¡Explicate.. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!. (Levanta en alto una blusa).. que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara. ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás... ¡y precisamente por eso es que se empeña. ¿Estás loca?.. cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires. mamá!. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír.. sobre todo la tuya… mirá. no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia). que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?. ¡Sí.. explicate. ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?.

.. tres zánganas.. pase adelante. señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá.. (Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!. abrila. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa.. (Le señala una silla).. sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire. sí… tome usted asiento. esto! Se alquila con h. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo). Carmen.. Dª ROSARIO: Sí. la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora. (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco.. Mientras Carmen vase por el foro. mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también. señora... ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé. ¡a cuál más inútil!. (Muy amable) Pase adelante. esta señora viene por la pieza desalquilada.. No puedo. (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 . ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!.. ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener. Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero. ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!. (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto. yo le dije a Pepa. terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá. me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica.las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí. entre miserias y privaciones.. señora. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá. en silencio. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas. que en seguida vamos nosotras.. (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime.. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen..

muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!. (Con tristeza). (Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar.. decime... (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa. un estudiante de las provincias.. Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!. pueden pasar. Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?. (A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone. Antes de desaparecer doña María.... (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario). ¿qué es lo que te has figurado?... No tengo sino otro inquilino.. ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 . ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda..... ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!... ¡Como ésta es una casa tan tranquila!. a mí que me importa!. VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos.. ¡Ustedes siempre lo mismo!... en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!.. estoy segura que le va a gustar mucho. VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!.las de Barranco ¡Pepa. VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno. y Manuela. (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario). haciendo un escándalo que ha oído esa vieja. de un coronel. ¡ha sido ella!. ¿Sabe? De medicina.. (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza. (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan.. (Le indica el foro).. Se dirigen ambas hacia el foro. (Se detiene confusa). te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada.. señora… ¡Oh!. con voz apagada y señalando a Manuela... (A doña Rosario. señora.. y sin que doña Rosario se aperciba. mamá. Pepa y Carmen las miran salir en silencio. ¿y acaso tengo yo la culpa?. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!. ¡niñas!.. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?. ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención.

. (Se adelanta hacia ella). GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira. no hay que hacerle caso.... Si hemos de ser amigos… (Con amargura). MANUELA: (A Pepa..... ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!. pero es adelante. ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!..las de Barranco Carmen. (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta. (Le extiende el billete). (Mira a Carmen de arriba abajo)... ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!. CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!. Transición.. (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!. Ya sabe lo convenido. (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!... si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica.. (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?. ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá.. Morales.. ¿eh?. (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro. Morales!.. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. ¡Carmen!... tomándola del brazo) ¡Dejala... (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí... (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?. MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito). es un dentista de aquí de la esquina. ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí. mujer!. (Se adelanta). ¡dame los botines!. y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya. hace un movimiento de hombros. (Transición). sin responder. Aquí le he traído el palco… no encontré bajo..... (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala. ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada. (Vivamente) ¡Por favor. ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!.... ¡No me ¿Cómo qué me importa?... (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen. Morales. (Deja de reír). a las tres tengo clase. ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono). 475 antología de obras de teatro argentino ... Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior. (Siguen las voces hasta perderse). CARMEN: MORALES: che!. PEPA: Así parece. ¡no me vengás con cuestiones! (Vase). no empecemos. (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!..

(Con gravedad y mirándola fijamente) Sí. ¡A cada rato!.. ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 ... ¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!... (Se dirige hacia la derecha. (Desaparece por la derecha).. sí. Dª MARÍA: Imposible. ¡Bonitos inquilinos los que trae!. ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No.... señora... (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!. mamá? (Exasperada) ¡Idiota!. mentira!..... No me perdono haberle causado esta contrariedad. ¡es con todos. (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!... ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir.. ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?. Adiós. a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!. Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere.las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí.. Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno. hombre!. ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!.. por supuesto. aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco). imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor. ¡entiéndame usted bien!. no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!. lo Dª MARÍA: la pared... ¡siempre!... bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!. Carmen. ¡usted lo sabe!....... señora.. (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá.. ¡aunque se lo digan. y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada.... ¡ni siquiera servís para eso!.. ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!.. con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!. ¡Ah!. se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria. mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?. (Avanzando rabiosa.. ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!... (Con voz apagada) No hablemos más...... ¡Si supieran cómo me duelen!. Morales.. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?. (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!. ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!. Carmen.. señora..... (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!... haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales). (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!. Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?.. CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero. ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía. (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted. ¡cómo me lastiman!... ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo....

que no sea cuando pase mucha gente. Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas... (Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!. Morales. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora.. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano. Morales. no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar. después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?. nada tengo que decir. (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver.. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego. intimidada. ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!. porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que.. (Mirando el reloj) Me voy. ahí golpean las manos… debe ser un inquilino. guarda silencio y baja los ojos.. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias. por Dios!. (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego.. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda). mamá. (Natural) Y eso mismo. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón. (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!.. CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!. pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No. ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 .. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco. ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!. Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas.... (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen. esquina. (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí. Después de convencerse de que Carmen la obedece.. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!. Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. Mientras Manuela vase por la derecha. (Duramente a Carmen... (Mirándola salir) ¡Oh!. señora. ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. (Al pasar) ¡¡Ahí está!!.las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga. a ver.. ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha).. y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido. eso.. dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!. mamá..... pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas.. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero..

Dª MARÍA: A ver. (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?. acercate.. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?. furiosa por la izquierda. (Después de examinarle un instante la blusa. (Con fastidio) ¡Si será zonzo!. Si fuera algo que sirviera. ramo que me manda el dentista para Carmen. (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!. Es un (Encantada) ¿Para mí?. (Exasperada) ¡Qué se me rompa!. si querés. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso. ¡horrible!.. pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. (Agita la blusa con furor). Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!.las de Barranco La cocinera desaparece. ¡qué me importa!... con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero. ¡para mí también!... ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!.. y puede que mande algo… Manuela.. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 .. MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela)...... (Toma el ramo. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!. (Imperativa) A ver. aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece)..... (Apareciendo muy risueña por la izquierda. (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?.. ¡Oh!. ¡mire que venirse tan luego con ramos!. MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano). lo examina y después de una pausa. ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos). Dª MARÍA: ¡Ah!. trayendo una blusa en la mano... Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora..... el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese... ¿es el santo?.. PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?.. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices. Ahí hay otra para vos. (Sale corriendo por la izquierda)...... Entra Pepa. traé para acá.... y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha). ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver. (Se contonea). con el ramo sale corriendo por el foro.. PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha. Cada una traía el nombre escrito. (Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene.

(Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!. (Hace ademán de retirarse). ¡Quien ha hombre para que se convenza. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más... (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?... ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!. (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más.. pero hoy mismo iniciaré la demanda..las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!. ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano. (A Carmen....... Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo. mirá quien está aquí… (Señala a Castro)... ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!.. pero… (A Carmen. Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!... (Asomándose por la derecha). Sí. (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador. muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad.. (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos... ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!... ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?. (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado. siéntese. CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!... CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!. ¡Supongo que no pretenderá crecer!... (Intencionada) ¡Cállese. ¡si es cuestión de unos días!. ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien. hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!. ¡ya lo creo!.. (Abre la valija y va a sacar algo de ella). Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible. (Gritando) ¡Carmen!... Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa. Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá. lo siento mucho.... ¡de puro malo no más!. hombre!.... De todos modos. espera lo menos! CASTRO: ¡No!...... ¡Sería una mala acción de su parte!. (Con sorna) Pero. con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 .. (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!.. (Sin entusiasmo) ¡Ah!. CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque. Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero.

Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. Con mucho gusto. (Distraídamente) Sí… sí… la conozco. no.. ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré. indicándole la corbata de Castro) Mirá.. ¡no podía ser de otro modo!. (Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!.. señor.las de Barranco decile… vos sabés muy bien!. (Se queda cortada).... (A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí.. no tomo mate... y no puede encontrarla en ninguna parte. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno... CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?. Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen. hombre. (Con precipitación) Bueno.. entonces… (Le da la mano).. señora. mientras Castro desaparece por la derecha). señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!. señorita.. CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . muchas gracias. bueno… no hablemos CASTRO: más.. Aparece por el foro Manuela.. Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda).... zonza?.. (Hace ademán de seguirla). no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno. hombre. Carmen. señor.. (Intencionada) ¡Bah!.. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!. es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No. (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior).. CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no... (Con naturalidad) ¡Deje. (Dándole la mano a Manuela) Adiós.. Que le vaya bien. ¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo. hasta la semana que viene. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas. ¿Qué puede importarle a él una corbata?.. (Se dirige hacia el foro).. (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!.. qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro). que viene corriendo. Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación). (Le saca la lengua. Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. arreglado… Lo mismo es. Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?. (Apresuradamente) ¡Cómo no!. ¿Y por qué no. caso y mándesela.

(Con desdén) Sí.. Si es hijo del rigor. (Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas. ¡No te decía!. es una oreja. eso venía a avisarle. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio.. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No. mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos. ¡Qué bárbara!. che. tía. mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles. (Riendo) Pierda cuidado.. Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno. no hay que abusar. Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia).. Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona).. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí. tía.. MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón. y aproveché para venirme un ratito. por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre. es tan difícil (Vivamente) No... (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo). ¿qué es? (Examina de cerca el tarro).. (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!. (Se limpia el hombro). con sobresalto) ¡Cuidado!. mamá… ¡venga vea qué raro!... (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!.... che?. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!.. (A Pepa. me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro. si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!. alegremente) Vamos.. ¡por bonitos que son los tuyos!.. ¡Es una bruta!.. (A Manuela.. PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes.. Venga..las de Barranco bien!.... cuando Manuela se detiene de pronto. (Se ríe). (A Manuela) Yo no sé. ¡si viera qué risa!... donde tiene restos de tierra). al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón.. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!. (Desaparece por la izquierda). Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda. (A Manuela. cuidado con lo que hacen… ¿eh?. ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No. ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí. ¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es. ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!.. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 . ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha.....

. (Ante un movimiento de hombros de doña María). (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer... Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio... CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante. como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir.. (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!. Con sequedad) Bueno. (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento..... (Transición). Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo. Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene.. (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace. señor… (Señala hacia el foro). en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!. (Se queda de pie).. tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro. a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!.. Dª MARÍA: (Con enojo.. ¡me parece que ahora aunque le guste. (Hace un ademán enérgico). asoma la cabeza al exterior. ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias.. ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!.. (A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí. Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro.. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento... pero siéntese..... Desaparecen por el foro discutiendo. hombre...las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!. (Con acritud) ¡Es claro!. manda traer porquerías aquí!. no se la alquilo!. ¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza. ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?. señor. (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza... (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María... (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla. Aparece Linares por la derecha. estoy bien. ¡ya lo creo!. (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente)... sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino. y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (A Linares) Por aquí. PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!. ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel. ¡¡Hum!!. que no se cansan de examinar.

¡no ves que es por eso!. ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad.... Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!.... ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?.. (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?.. ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. (Con sorna) ¿Ah. desde este momento corre por mi cuenta. (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!. Golpean las manos hacia la derecha. entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!.. ¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser. que lo mande San Antonio!. antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. (Que lo ha acompañado hasta salir.. estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta. ¡Adiós!... pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?. ¿conque le gusta. (Con fastidio) ¡No digás zonceras. 490 Carmen. Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero.. mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza. ¿acaso tengo yo la culpa Sí. (Hace ademán de irse). Pepa... Manuela se vuelve después de haber salido. don Eduardo!. ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana.. (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!. servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha). intimidada. (Lanza una carcajada y desaparece). mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!. Eduardo Linares. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!... sí?. a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y... estúpida!. (Mientras guarda el billete). PEPA: ¡yo te voy a dar!. ¡adiós!. decime.. Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!. ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza).las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares. ¡Qué le vaya bien.. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora. (A doña María. ve quién es... perfectamente… perfectamente. señora... (A Pepa.. (Saludando) Hasta mañana. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama. (Dándose importancia) Bueno… bueno…. ¡Oh! Pepa.. guarda silencio.. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda. he visto la pieza..¡pavota!.. deje no más... y me conviene.. ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!.. (Le extiende un billete). (Saludando hacia el exterior) ¡No.

sin responder.... CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza.. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así. (Con rabia... (La toma con rabia de un brazo). Carmen....... (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto.. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso. pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza.. (A Pepa.. ya sé.. La boticaria manda este frasco de agua de colonia. con autoridad). le digo!. pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud. ¡se lo pido por mi padre... (Después de meditar rápidamente) Bueno. CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!... ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose. (Impaciente al ver que Carmen no contesta).... señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también. (Señala el retrato del capitán). ¿qué modos son ésos?. (Con fastidio).... ¿Qué?.. ¡A mí!. mamá!. CARMEN: (Con voz sorda) ¡No.. como buscándolas)... ¡y aunque quisiera.. ¿Barroso?. ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?. PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua. no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 .. No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados.. Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano. atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle).... (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?. ¡Pronto! (A Carmen. ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?... ¿Por qué… decí?. ¿qué decís. ¡Basta!. (Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!. Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!. mamá.. ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya. no! No es una amenaza. ¡a tu madre!. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?. con aire indiferente.. pero. (Se encara con ella y Carmen no contesta). (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?. (A gritos).. viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!. ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?. hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse. Traé para acá..

pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies. ¡ay!. ¡por Dios.. a Carmen que ha querido huir.. (Con vos desfallecida).. (Acercándose alarmada) Pero.. ¡es lo único que me faltaba!.. resignada.las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación.. ¡Me ahogo!... ¡Me muero!. inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera).. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido. (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero... Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come. CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso.. mamá. como si volviera al balcón. como si no supiera qué partido tomar. Pepa y Petrona. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección). Después golpean las manos hacia la derecha. con voz suplicante) Por favor. (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!. MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno. (Echa la cabeza para atrás. (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí.. ¡ay!.. no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa. mientras Petrona vase corriendo por la izquierda. a sacarse los botines que tiene puestos). MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. ¡me muero!. (Mientras Pepa vase por el foro. ¡Pepa!. (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito. PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 . mamá. (Se deja caer sobre una silla). (Aproximando su cara a la de doña María). Rocamora... Entran precipitadamente por la izquierda Manuela... tía? (Se inclina sobre doña María). se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil). (Suspirando) ¡Entonces no es nada!. (Aparenta una especie de convulsión). ¡Ay!. entre… (Extiende la mano. no!.. mamá!.. mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!.. ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó. (Siempre melancólica) Sí. ¡No.. ¡me muero!. (Afligida). se queda inmóvil.. ¡Ay! ¡ay!.. (Con acritud) ¿La perdona?.... se sienta doña María y se prepara.. discretamente. indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!... es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!.. (Se lleva las manos a la garganta). Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano.. hija. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha. doña María sin variar de posición. en casa... MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre. deje que lo lave la cocinera. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!. cierra los ojos y queda inmóvil). (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono.. (Suspira. ¡es tu obra.. ¡me ahogo!. ni levantar la cabeza.... ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen. Carmen. mamá?.

. Ya está. PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!.... ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!. (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano).. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA. (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad. (Extendiendo la mano) Traiga. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS.... Anoche he salido por primera vez después de dos semanas.las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR.. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía. Démela... UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR. 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 .. ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!. ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!.. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!. (Insistiendo) Pero si nada me cuesta. fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!.. (Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo. (Después de una pausa.. CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA. (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!. (Entregándole la corbata) Muchas gracias. (Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. yo se la daré.. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser). sin dejar de coser). LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No.

¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso.las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales. no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero. ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE . ¡Me parece que no es por mí por quien viene!. MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal...... tardes. la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!. LINARES: MORALES: ¿Cómo?. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde.. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!.. Carmen. entonces. ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!. ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose. ¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!. (Tomándola) Gracias. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes.. (Llevándose el dedo a la boca) Nada.... a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!.. ¡Parecen San Rafael. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No. ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!. usted lo conoce. (Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. señor Linares. ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares.. como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser). ¡porque yo mismo lo comprendo.. MORALES: quién he visto hace un rato. ¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras. Tobías y el pescado!... poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata.. a Linares que sonríe) ¡Hombre!. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono. Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado. 498 Pero… ¡qué quiere!.... ¿No se le ocurre? No. Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie). mientras Carmen sigue cosiendo.. mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión. (Visiblemente molestada.. no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). hombre. me he pinchado.

continúa impasible.. Después se oye golpear las manos. pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. mañana serán otros. ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante. hombre! ¡A mí que me importa!. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?. pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí.. Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo.las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero. Carmen no le hace caso. eso no.. entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase). No confundamos… ¡bah!... Sí. la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí. y la pobre Carmen es la víctima!. firme en sus trece y convencido del resultado... que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino. ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda... ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!. LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa. ¡pero. No puede sublevarse del todo.. No hace más que reírse. dueño de un registro. ¡En dos años le he visto desfilar a tantos!. ¡No.. lo quiere. yo antes tampoco lo entendía... (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!. amigo. esa vieja!... ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan. (Sorprendido) Pero... ¡Es que me indignan!. ¡Ahora son estos. (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?. ¡no sea usted inocente!.. ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!... tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí. pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!.... sólo se compran amabilidades y sonrisas. LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala. Nadie responde.. Lo intenta. no entiendo!. La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí.... Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora. ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues. hombre! Al fin es lo natural....... (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?.

. Bueno… hasta la vista. CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido. ¿entiende?. pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. ¡lo van a sentir mucho!. (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno.. (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha.... ¡calcule cómo será!. (Ríe imbécilmente). (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal... (Sin convicción) ¿Pero.. no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No. ni por casualidad. cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno. MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. Aparece Castro por la derecha.. pero así.. (Bruscamente). ¡ya lo estoy viendo!. (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!... (Vase por el foro). no. ya no es una mujer. porque… (Transición). las otras muchachas?.. (Vase por la derecha). ¿no? (Sonriéndose) Novelas. (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa. 503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Con sorna) Sí. amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado. no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes. (Hace ademán de irse). (Con desaliento) ¡Pues... dígame... amigo. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días.. un hombre que le diga una palabra. esta gente me tiene loco!. MORALES: embrolla!. ¡es una fiera!.. ¡como lo oye! Ni uno solo. ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. hombre ¡sí! Ha salido. ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está.... por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted. pero la otra ¡la Pepa!.. no se ría!.. cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto. ¿y las hermanas. una tilinguita hipócrita y nada más. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí.. Linares ríe. usted la ha visto.. ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia.. Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro). Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!. ¿La señora de Barranco?.. hombre. de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio.las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante. MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita. ¡Es claro!. ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero.. de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle.. Espérese ¡No. 502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar)... Voy a buscar los apuntes para la clase..

volveré (Extendiéndole la mano) Adiós. mucho gusto. (Con malicia) ¿Y por qué no puede?. señor… (Riendo) Pero.. Sí. ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo).. (Riéndose) ¿Y usted ¡No!. (Con pena) ¡Pero vea!. señor. 505 Bueno… no importa. señor... ¿quién?... No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas. LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido. (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?.. (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!..las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio). y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano).. si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme.... adiós. ¿eh?. no más!. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido). (Ríe)... ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí. MORALES: Sí.. mucho.. (Gritándole) ¡Oiga!... (Después de observarle un momento. que viene sin cuello de camisa y sin corbata. Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo). ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!. señor Barroso. ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!. (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós. LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo).... por donde bruscamente aparece Morales. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe). ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad).... BARROSO: hombre!. (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro. ¡mañana mismo me mandaba mudar!.. ¡Ah!. (Vacilando) No... que le vaya bien... bruscamente y mirándolo con fijeza). ¿No ve? (Riendo) Me explico. LINARES: MORALES: También. (Se dirige a salir por el foro). (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve.. ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. hombre!!. MORALES: una rabia!!. ¿Quién?.. ¡eh!. visiblemente irritado). (Exasperado) ¡Es claro!. 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde. más bien volveré... señor. ¡si digo. Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. (Ríe). Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!. ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él). Barroso. No está.. ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe. ¡Pues. (Mira alarmado hacia la izquierda).. Leónidas Barroso. Diga quién… (Serio). ¡Se me ocurre. (Riendo y muy contento). no más! (Riendo)....

. ¡cuidado con la pintura!. (Hace ademán de retirarse por el foro). Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad.. (Nerviosamente y quedando en pie) Mire. (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro. Carmencita? (Le da la mano). (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes.. al fin y al cabo… En fin. pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla. CARMEN: El nuevo inquilino. Vea. cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran. y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. discúlpeme. (Vacilando) Usted comprende. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse). me parece que lo natural… (Se detiene. el señor Rocamora… (Solemne y afectado. hombre.. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). (Llamando a Linares. (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). ¡Pero si ellos están. no sé. aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda. están en su casa. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?.. Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. dígale a Morales que venga un momento. Rocamora. (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. Mientras Linares se adelanta. (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. pero… no estando mi madre ni las muchachas. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. señor. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares.. (Apercibiendo a Carmen. ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse). Le dije que no había nadie. vacilando). y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito.las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!. hágame el favor. dándole la mano) Mucho gusto. Viven aquí. CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos. estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante.

. (Enfáticamente) Si no soy rico... ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!. Insiste e insistirá siempre. señor!. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada... (Se dirige a salir por la izquierda). (Hace ademán de retirarse)... Linares se adelanta entonces algunos pasos. ¡no sea niña! Levante esa cabeza. desde que le digo que no quiero que me traiga nada. y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí. he dicho!.. me pide Morales que lo disculpe.. Carmen!.. yo. (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¡todo!.. ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando.. me molesta. (Conteniéndose) ¡Pero.. ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!. ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea...las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!... ¿Usted?... (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!. demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales.. Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente... ¡tratándose de usted. (Asomando por el foro) Señorita Carmen. no crea… (Se sonríe con fatuidad). Desde que yo se lo pido. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. (Sin inmutarse) ¡Bah!. (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!. si no es eso!. LINARES: ¡Desde que yo me opongo!. (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar. señor Linares! Hágame el favor.. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!. ¡qué duro es usted!. Aparece Morales por el foro. concluyendo de atarse la corbata y muy apurado. pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha). Carmencita. (Aproximándose a Carmen) Vamos. CARMEN: espérese. (Sonriendo con afectación) Sí.. ROCAMORA: CARMEN: comprendido... por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!. (Se pasea nerviosamente).. después de dirigir una significativa mirada a ambos. pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!. CARMEN: Para mí no es sacrificio... (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto. encarándose con él) ¿Usted?... Sí. La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted.. ¡Primero cualquier cosa!. Durante un instante los tres personajes guardan silencio. yo. Se está vistiendo. se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda. (Impetuosamente) ¡Entre... ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!. Usted sabe que la quiero. Rocamora no parece resuelto a irse.. (Bruscamente.. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!. (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya. Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares.. no es nada....

hombre?. yo..... ¡Ah! ¡canalla!. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y. (Se dirige hacia la izquierda). Pepa y Manuela. parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora. después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta. ¿por qué no me lo dijo. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto. ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!. mientras Morales y Linares se acercan a doña María.. MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?.. pero. tráigamelas mañana. bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí. señora. No sea como este embrollón… (Señala a Morales)..las de Barranco a Linares. amigo Morales! Entran por la derecha doña María. ¿por qué no me lo dijo?.. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno... No sé... Vengo muerta de sed.. sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 . tal vez. al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!. (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes. no tiene nada. (Se pasea desordenadamente). ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda. (A Morales y Linares. hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita.. (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí. (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación). con permiso. Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes. ¡Vaya no más!. tengo la culpa. Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta.. ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno. LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos.. Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!.. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno. (Secamente) Embrollón. PEPA: ¡¡Cretina!!. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah. hombre. ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!..

. ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero). hay poca yerba. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada... (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!.. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada. señora. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo. mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada.. suelo tomar... señora. Linares.. que le corresponde en igual forma... (Con sorpresa) ¿Yo?. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente. ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?.. ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. no. que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba... porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?. ¿sabe?. a Pepa. ¡Y también le digo que no volverá a pintar. (Mira nuevamente a Morales. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!.. señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales. Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación.. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí.. MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá.. (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 . (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!. (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también. doña María toma asiento y la imita Linares. señora. ¿entiende?..las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero... (Le señala un asiento). es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca. Morales queda en pie. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen. ¿por qué no? Lo mismo es. (Con mucha naturalidad. (Apresuradamente) Sí. a Linares) Siéntese. ¿y qué? (A gritos. ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado. LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo. (A Manuela. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero.

Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares. (En igual tono) Ruiz. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz.. (Impacientándose) ¡No. mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha. ¡Es claro. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. Fíjese y verá: Quedate vos. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate.. vaya. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos.las de Barranco fastidio. (A Pepa) Pero.. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . lo han criado en la casa. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. (A Pepa imperiosamente) Vení.. ¡Serán todos como usted!. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor). nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno.. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene. soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica.. Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida... ¡como yo la conozco tan poco!. ¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial.. ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo. sin ir más lejos. (A Morales) Morales. que siga cebando Pepa.. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). (Ofrece el mate a Linares). señorita. Pepa. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha). Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela. mamá!. mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme.. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha. Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán). estoy con dolor de cabeza. mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen. ¡No. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde. (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable. (A Linares. (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias. (Sonriendo) Muchas gracias. acercate.. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada. seguí cebando. ¡Pero si recién sale! No importa.

(Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate. (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No. (Saluda y se dirige hacia el foro)... aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen). Encontramos a Rocamora en la calle. (Se le sienta al lado). MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María. (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso. señora.. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. esté tranquila. LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión.. señora. (Con ansiedad) ¿Pero. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿quién? (Siguen conversando en voz baja). señora. avise… Linares sonríe. Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!.. Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro). sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo. saluda y vase por el foro. (Terminantemente) Sí.. Explicale bien de lo que se trata. PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí.. LINARES: ¿A mí?. mujer. (A Carmen. no. es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico. me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo.las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste).. ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. seguí cebando mate. Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate. (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro. vos. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela). que vase por el foro) ¡Ah!. hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero.. MANUELA: (A Linares. señora. (Displicente) ¿Yo?.. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá. (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. hemos sido condiscípulos.

(Toma asiento en el otro extremo del salón.... ¡andá! Carmen no parece decidirse.. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!.. Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta. (De mal humor) Buenas tardes. entrá. (Echándose para atrás) ¡Phs!. contrariada por encontrarse con Rocamora.. (Protestando) Pero. y que nada de cuesta complacerla... (Quiere mirar a la caja y se contiene). (Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!. CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero.las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo. (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!. ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja). mamá… (Imperiosamente) Vamos. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja). ¿No es verdad. ¿Lo harás?. mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese. ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!. (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón). (Que la apercibe) Entrá. (Con mucha suavidad) Pero. reíte un poco!. lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro). ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. llevale este mate. (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja). El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos... (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela. en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes)..... el hábito. adelante. mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada.. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!. pronto. ¡Si estará en su cuarto!. Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora. mamá. ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes.. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja. (Muy amable) Adelante. Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. (Asomándose después. cuando se presenta por la derecha Rocamora. Siempre lo estamos diciendo. andá. (Vacila entre irse o quedarse).... Andá no más.... pues. que pocos años le quedan de vida. (Al muchacho) Dejala allí. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. Pepa.

¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!. (Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes.. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia. hija. sí. no puede tardar.. 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Manuela vase por el foro.. ¡Si recitás muy bien!. que no la vamos a criticar. (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro).. muy bonitos. ¿de veras? ¿Le parece?. al fin en un placer como cualquiera. LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé. (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero.las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí. ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María). MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes. llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro. Vení.. (Con calma) ¡Oh!.. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también. que recién me las taren.. (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso.. que se deje de tantos preparativos. (Ríe imbécilmente). (Se pone de pie).. no lo conozco. (A Pepa) Pepa.. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino.. ¡dejate de vergüenzas!. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos.. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar. con cara de susto.. (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no. el inquilino. (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?. (A Manuela) Tomá. (A doña María) ¿No le parece?. Manuela. como quien tira un montón de cosas por delante). (A Pepa) Pepa. (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento).. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco.. (Displicente siempre) Yo no.. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta). ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes.

Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María. lo más disimulada posible). (Se aleja y se deja caer sobre una silla). Pepa. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral. muchas gracias. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen.. 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco. ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate. presenciando curiosamente la escena. ¿por qué?. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí. (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?.. se levanta de pronto y con aire solemne. a quien habla en voz baja y con mucha afectación). treinta y cuatro… (Rocamora escribe). (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. MANUELA: ¿Por qué?... ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted. a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora. Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. Pepa. Carmen? (Toma el mate. ¿En qué se ocupa? En nada. (Con voz emocionada) Muchas gracias. Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!.. lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío. (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!.. gracias.. Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia. ¿es usted. mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. Ésta se levanta y vase por el foro. (Azorada. Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”. Rocamora. abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!.. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella. con una gran nerviosidad. (Se inclina ceremoniosamente).ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota. Doña María..... para usted. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé.

Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio... Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No. ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa. Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados. (Tendiéndole la mano) Hasta mañana. sin entusiasmo) Desde entonces. Pepa.. Rocamora! (Le da la mano). que todo era luz. ¡tanto gusto. doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón. ¡no me engañe.. Pepa.. Pepa. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen. nada. lo que apaga bruscamente su inspiración. hija!. mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada. cómo!. (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!.. PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha.. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. señora. (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual). Inmediatamente después de salir Rocamora.. (Se detiene). Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela. Después. ¿por qué?... ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro. que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas.. aparentando indiferencia) No.. es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro). (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE . siempre lánguidamente) Y entonces. ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando. deseoso de ver si Carmen está presente. Mientras. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!. ¿y ha podido creer usted en eso?. que desde un instante antes guardan silencio.. Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!.. Después.las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen. Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo. ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María. yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento. Entre tanto. con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación. (Se pone de pie y lo sigue). ROCAMORA: Adiós.. no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. revelando este secreto. PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi. Desde aquella tarde... ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy. se ponen inmediatamente a conversar.) Doña María y Manuela... en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado. aparentando conversar entre ellas. hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!. al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente. disimulando. (Con calor) ¡Es que es así..

. (Hace ademán de despedir a Jenaro. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella.. ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. estaba en el balcón..las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!.. pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda. ¿sos vos?. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate.. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído. ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!. (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 .. ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. andá ayudá a tu hermana Pepa. (Después de mirar con Manuela demostrando asombro. MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!. Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito.. no.. salís? Desde hoy te estoy llamando. ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento. lo mismo es… Andate. por sobre el hombro de doña María). se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio. que revelan estupor... ¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto. Bueno. Andá a ayudarla. decile que lo esperamos. mujer!. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno..... mamá. Bueno. TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin. (Tomándolo) ¿Violetas?.... Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda. y que no se olvide de lo que me prometió. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora. ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido. se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan). lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela. SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA.. (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!... ¡Ah!. (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto).

escuche.. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. hijita. escuche. lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves.. (Con naturalidad) Golpeale la puerta... Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro.. me deja hacer. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!. mamá. me parece igual a todos. toma el ramito. hijita. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 . (Volviéndose hacia Carmen. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero. ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces. mamá... enoje!. (Incrédula) Pero. ¡con mi pobre letra!.. (Con desdén) ¡Bah!. Pero... (Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome.. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas. con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No... CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!.. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros. ¡Andá! (Con impaciencia) Pero.. que a su vez sin enojarse y con toda calma.. mamá!. mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!. tenía la pieza cerrada. ¡Eso no lo sabemos!. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga. para que cuando venga no lo vea. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada. ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro.. ¡Y siempre con pretextos ridículos!. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros.. ¡no entiendo!. ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice. Lo que es a mí. y precisamente por eso le estoy agradecida. ¡haga el favor!. (Desconcertada) Pues.las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda. Ya ve. hijita. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. No. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda... ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad. Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza.

... examinando las tortas) Muy bien. ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. con el pretexto de venir a coser con las muchachas. (Afligida) ¡¡Tía!!.... hijita. Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto. ya verá. muy bien.las de Barranco Aparece Petrona por derecha... ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué.. pero Petrona va a insistir. Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah. corriendo. sí!. mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona. (Se dirige hacia el foro).. ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!. (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!. cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela... GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 ... sin que mamá sepa nada....... ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. y yo no quiero líos. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!... ¡De chuparse los dedos!. parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen.. (Con un poco más de interés) ¡Ah!. y a ver PETRONA: ¡tan bueno!. (Se frota las manos de contento). (Recapacitando) Despacio. Vase por el foro.. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares. salen por ésta. (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser. ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que. PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que. (Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?. PETRONA: Eso no sé.. ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón. ¡bah!. ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa. ¡si usted lo conociera!. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre. aunque se lo mandasen. PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No. ¡es tan decente!... Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces... querés verte aquí con él.. pues. Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?.. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están. como si hubieran tomado una brusca resolución.. Desde hace días quería decírselo: me Sí. Dejate de pavadas.

mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso). Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía.. (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir). y en un momento... (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!.. en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos). con naturalidad a Petrona) Hija. entre! Pérez adelanta su paso. ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida). señora.. entre... (Animándose) ¡Ah. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes.. Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces. comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre.. tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible. (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía. mamá. por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!. (A Pérez.las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!.. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí. Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¡tía!. hombre. ¡zas!. (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto.. ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!. Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí... ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien. ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero. (A Petrona y con fastidio. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien.. un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?... siquiera. has tenido una buena idea. ¡No le digo que soy aficionado!.. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar. ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato. tía.. eso sí!. (Con mucho interés) No vaya a olvidarse.. tía. (Transición). (Después de salir Pérez. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente). tía!.... que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?. ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos.. ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí.. ¿eh?. (La abraza). (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre.. con impaciencia. Me vengo con la maquinita. ¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres. después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí. (Socarrón) ¿Y no me permitirá. no es justo que yo las favorezca. hombre!.

CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora).. (Riendo) ¿Qué no?.. vamos a echar agua en el zócalo. (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro). entonces. ROCAMORA: CARMEN: No. ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles.... no avise nada. La noto a usted muy distinta. (Hace ademán de salir por la izquierda). (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha).) ¡Che!. pero siempre risueña) Llamaba a Petrona. ¡Carmen!. no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 . CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición). después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo.. (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza. Carmen. (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!. (Conteniéndose. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados). El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. (En tono burlón) Déselos a Pepa. oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen. suspirando con fuerza) ¡Ah!..las de Barranco que estuvo gritando anoche. ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!. (Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo.. (Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad). (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo). no lo hará usted. ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña. ¡Avisá!. Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también. ¡che!. ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro). (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga.. ¡che!. (Burlonamente) Hasta luego. Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí. (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo).. Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona... ROCAMORA: afuera.. volveré más tarde. mire que ROCAMORA: (Al muchacho.. pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe.. MANUELA: mirándola fijamente. Bueno. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas. (Señala hacia el foro). (Adelantándose. (Alarmado) ¡Oiga......

. le propongo un trato. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj.) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro.. no más. Dª MARÍA: MANUELA: eso. (Insinuante) Vaya.. pero es apercibida por doña María. Petrona vase por el foro.. (Afablemente) Buenas tardes.. Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro.. déselo a Pepa. CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto. pague uno adelantado. (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA. hombre!. ¡Si así no fuera!. (Va a salir).) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano).. Carmencita? (Le da la mano).) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!.. (En tono de reproche. CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea. (Se dirige hacia el foro).. (Apareciendo por la derecha y riéndose. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro.... ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir. ¡Pero es un aumento ridículo. CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!. ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias.las de Barranco quiere que yo las toque. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero).. Barroso. ¿No ves que es para las tortas?. Morales vase por el foro.. en definitiva... MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes. señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo.. (Deteniéndole con un ademán) No. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está. callate. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez.. mamá? ¡Pobre Morales!.. 537 536 antología de obras de teatro argentino . MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro. señora. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto.. (Con naturalidad) Vos.. ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar. Morales.. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María). Carmen. después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero. muchas gracias.

.. La mía también. rodeándolo..las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí. ¡ja!.. señora. su mamá quiere... (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente. mientras Petrona vase por el foro) Con permiso. Si es que. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí. ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes. Pero. Barroso. le siguen.. Dª MARÍA: (A Barroso... (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias. (Vase majestuosamente por el foro)... Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela. hágase negar.. mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No. (Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!. (A Barroso. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira. Pepa.. sus 539 antología de obras de teatro argentino . (Le prepara una silla)... si digo no más. ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también.. festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista. dice? ¡Ja!. mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo. mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!. ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. Ya ve. No quiero enojarme.. Barroso se aproxima y doña María. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno. hombre.. andá a preparar el mate. (A Manuela. bueno... (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias. ¡ja!.. pero ante la mirada amenazadora de doña María.. Pepa y Petrona. (A Carmen. buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!.. Barroso.. ¡siempre tan gracioso!. ¡Qué Barroso éste!. señora. Barroso. sentate acá. (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted. eso quería decirle. (Confundido) No... obedece y cambia de asiento con ella).. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!. los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada. Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta. (Mostrándole la silla) Siéntese. ¡ja!. Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no... (Sentándose) No quiero. ¡ja!. ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está... (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen.. ya vuelvo.. (Agriamente) ¡Ah!... (A Petrona. siéntese aquí.) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo... (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse.. Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. (Apresuradamente) ¡Cállese.

.. ¡ja!.. ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto.... en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera. BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí. (Con calma) Sí... yo también quiero.. Usted no necesita jurar. ¡Se ríe!. muy paquetas.. ¡ja!.. y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras. (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha. ¡es cierto!. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido.. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche.. (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira.. (Se suena gravemente la nariz).. PEPA: Barroso.. siéntese. CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces. perdóneme. yo no le he hecho nada. CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?... pero yo. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!. Se sientan ambos. ¡me tienen loco!.. (A Manuela.. basta... a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda). viendo que no contestan. ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?. (A Barroso) ¿Vamos?. (A Manuela) Acompañá a Barroso.las de Barranco hermanitas quieren... (Dándose cuenta) ¡Ah!.. Manuela y Barroso desaparecen por el foro.. MANUELA: (Entrando por la izquierda.. sí. (Se sienta) Siéntese.. ¡escuche!..... ¡ja!. (Apaciguándose y resignada) Bueno.. se dirige hacia la derecha y se asoma por ella). (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente.. hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón). ¡ja!... el pañuelo que me pidió. ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz). ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda). ¡se ríe!. Manuela.. Las vi desde el balcón. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé. Entra Pepa por el foro. mamá. Carmen. las clientas. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora..... CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero.. hombre...

... (Echándose para atrás. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado. (Hace ademán de arrancar un diente).. LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista. antología de obras de teatro argentino 543 542 . (Muy gozosa) ¿De veras?. con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!... ¡Si pudiera darse cuenta!.. ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda.. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!.. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio.... Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?. ¡padre!. LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen. cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!. ¡Oh.. separándose de ella. ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!.las de Barranco Aparece Linares por el fondo. hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor.. ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara)... recién llega.... no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí. (Muy amable) Ahí está... ¡toda una vida honrada. ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía.. (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación). ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo. ¡Oh! enseguida. Barroso.. gracias. (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!. ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola). (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto. (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?.. señora? (Mira a los lados como buscándola) . ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!... ¡No porque sea usted mi madre.... mamá.... tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No. (Apresuradamente) ¿Qué?. en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a. ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No. ¡es a tu madre! ¡bandida!. (Transición).

(Desaparece por el foro).. ¡ay!... haga el favor un momento. ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!....... MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre. mamá... presa del mayor furor.. ¡cómo no! Sí. aparece Linares por el foro. sorprendido. presencia la escena.. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo. ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también. en actitud de desafío.. ¡me vas a matar!... Barroso! Hasta mañana. aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso. MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo.. ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro. se deja llevar). Manuela. (Llora desconsoladamente. mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar). Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez. (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil.. porque es inútil. (Mientras Carmen desaparece por el foro. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede. a Petrona) Corré. Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales. (Se retira unos pasos).. llamalo. sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. ¡me muero!. ¿vos?. en actitud de decir algo.. Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen. que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora. ¡Señor!. Carmen. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve. MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?. pero le repito que esto se acabó. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo). llena de sacrificios! ¿para qué?. ayudando a doña María) ¡Hasta mañana.las de Barranco llena de privaciones. (Simula una convulsión).. (Irguiéndose) ¡Sí!. Manuela. (Azorada) ¿Vos?. CARMEN: Sí. yo. se acabó para siempre.. (Señala hacia el foro).. ¿para qué?.. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste. Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero. Se oyen las voces de Barroso.. (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!. avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso.. (Con firmeza) Usted no quiere creerme. va a decirle algo. ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen. (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan. mira hacia el foro con aire resuelto). andá. bueno. y en el momento en que.. Hasta mañana.. hablando muy ligero. ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro). mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno. Lo esperamos.

.. con dignidad. (Hace ademán de irse).. Castro! ¡Un hombre como usted!. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí. le voy a pagar.. no me siento. mamá: es Linares el que la aconseja. sin darse por entendido. los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados. (Al ver a Castro) ¡Hola!.. Castro.... Entre. disimulando. Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí.... señora. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro. Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!. Manuela vase corriendo por el foro. (Con sorna) Y aquí están los recibos. un mes. a Manuela. ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. (Señalándole una silla) Siéntese hombre. desaparece por la derecha. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco. escuche…. siéntese.las de Barranco Doña María no contesta. (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno. (Le presenta los recibos y doña María los toma). Entra Petrona por el foro.. ¡Pero. mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar. ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona. (Mientras Castro adelanta un paso. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora. (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes. se le pagarán los demás.. y se me debían tres.. si usted quiere… CASTRO: demanda. hombre de Dios!. (Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha). escuche. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!. señora. Decile a Carmen que venga. ¿y no se le pagó? Sí.. (Secamente) No. Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro. (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero. que era todo un caballero!... (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza. sí... (Intrigando) Y mire. venga. Vuelva el lunes que Es inútil. queda usted notificada. MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales.. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí.. hombre!. (Asoma la cabeza al exterior). Adiós. se adelanta con paso natural CASTRO: viene.. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno.

Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina. (Se arregla unos pliegues del batón). riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero. Jenaro vase por la derecha llevando el bastón. CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago. de pronto. se detiene.. Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!. (Con despreocupación) Buscaremos otra. che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales. ¿eh?. (Se mira el batón).. (Con intención) ¿Y las copias... (Mira a todos lados como buscándolos). (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?. PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita.. 548 antología de obras de teatro argentino 549 .. (Ríe). Manuela. (Reteniéndola de la muñeca. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha. (Apresuradamente a Jenaro) Bueno. Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno. Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí. (Con calma) Bueno. (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?.. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes. ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!. pero..... aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo... están.. y que debe ser un poco llamativo. ¿es usted? No la había conocido.. que no debe haberlos traído.. pero sin exageración.. los guantes. me parece. buscalos. (Doña María sonríe a su vez). Aparece por la derecha Jenaro. En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen...las de Barranco segura que él no la dejaba venir. Manuela entrega a Jenaro el bastón... PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes. donde se pone a conversar aparte con Morales.. MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante. mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) .. (Señalando un sitio) Allí está el bastón.. bueno. PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece. ¡parece una cotorra! (A Petrona. a ver. (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares. Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto. vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran... junto al foro. MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá. ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver. dijo la mujer que no la llevara más. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro... si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?.... PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias. (Inmediatamente continúa su conversación con Morales)...que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen. ¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!. Las tres se dirigen hacia la izquierda. vamos a contar la ropa para la lavandera. (A doña María. (Quiere correr hacia el sitio).

primer término. ayudame. Traelas. no estés de haragana. a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. que continúan conversando aparte. (En igual forma) Venga un momento. (Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares.. Ahí encima de mi cama hay unas costuras. Usted ya ha perdido la clase. antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 ... (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver.las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda... mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares). (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco.. MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela. y queda pronto silenciosa y pensativa. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente. (Sigue conversando). pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda. a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba. Linares. Pepa y Petrona forman grupo aparte. preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón. al centro.. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. Después el rubio se fue y quedó él.. ¿se acuerda? Pasaban juntos. antes de separarse de Pepa y Manuela.. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales. que averigüe. Usted tiene tantos amigos. (A Pepa. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua. pues.. (Entrando por la izquierda.. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto. Dª MARÍA: (A Linares.. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí. ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy. hombre! Mi simpatía. Linares. LINARES: Pues por eso. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio. mirando a Carmen y a Morales. una excelente mujer que está en la miseria. Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle. Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda. pero sin moverse de su sitio) Señora. (Sonriendo... (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales).. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María.. amigo Morales!. en tono de nuevo apagado. (Sigue hablando en voz baja).

. a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina.. ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales. 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 .. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche. (Con un principio de irritación en la voz). podría sacar bastante. (A Linares.. señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo... Pepa. Espérese. es imposible... Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. (Volviendo a la carga. eran íntimos. era una gran cosa. ésta le saca la lengua y vase por el foro después). Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general.. Bueno. como si tomara de pronto una resolución. ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie). no... señora. Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad. (Se sienta con Petrona y Pepa).... Naturalmente. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres. Discúlpeme. pero no tanto!. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No. (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero. mientras Linares. ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!. bueno. (Sigue conversando con Morales). yo no puedo.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí. Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias. el del pajizo.. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela. decepcionada) Entonces. (Con voz apagada) Vení. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales. y el general no ha dejado hijos ni nada... señora... ¿sabe?. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general. Porque son de apuro. ¡bueno. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno. Pepa se levanta y se aproxima a doña María. pero si las quiere antes. Entonces enseguida las haré. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. (Levantándose) Se lo voy a cebar yo.. porque está en muy buena posición. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay... ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda.. (Nervioso) No.. Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo. (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver. mientras observa a Morales y a Carmen. señora. aparentando después iniciar conversación con Petrona.. (A Linares. (Impaciente) Pero.. del general.

(A Carmen.. sorprendida.. 555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . PEPA: Dª MARÍA: Bueno. ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento). una especie de escalofrío.. ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda). (Sigue su conversación con Petrona). Voy un rato al balcón... pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!. En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir.. y el día menos pensado se van a venir al suelo. los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales. (A Carmen.. pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece.. En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos.. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas. vuelve a dar vuelta la cabeza y. los observa un instante y después. me pareció que llamaban. PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé.. Carmen. sin decir nada. veremos. a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel.. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel.. sigue de nuevo su conversación con Morales. (Después de chupar el mate) Riquísimo. yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando. CARMEN: Entonces. ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo. que después vase por el foro) Gracias.. de un solo lado. CARMEN: mirar la puerta. Mirá que el que hay ya no se puede poner. (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada. (Entregando el mate a Manuela.. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares. (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros. Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando. que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada. pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares). pero no me entendió. (Sigue conversando con Petrona). ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. pero sin disimular cierta preocupación. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda). Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. después de observarlos un instante.

. pero se calla. yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno.. (A Linares. antología de obras de teatro argentino 557 Nada. estoy un poco cansada. Linares y Petrona siguen conversando. (A doña María. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona. yo después las pondré. ahora iré. aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta. le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!. impaciente) ¿Y después. (Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No.. El amor. hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco. En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente. Nada. (Va a seguir su conversación con Petrona). No... LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá. (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido. mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha. sin mirarlos. mientras Manuela se adelanta hacia doña María. entiendo. por donde vuelve a desaparecer).. vase por la izquierda. riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera.. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma... ¿después?. (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme.. se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados.. De golpe me he puesto así. sin saber por qué. ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa. Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela. hija. (A Linares... Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?. (Chupa el mate)... creí que había dejado la. Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa. primer término.... ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma. 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!. (Demuestra abatimiento). son ilusiones suyas..las de Barranco Carmen parece que va a decir algo.. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María.. señora.

. los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen. ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció. ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento. (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!... pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda). riendo. ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda.las de Barranco donde queda inmóvil y de pie. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!. Linares contempla a Carmen que no lo mira. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan.. LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece). (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 . No. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares. se asoma Pepa por la izquierda.. (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas. (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron.. (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más. ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. (Incrédula) ¡Sí. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. Le estaba contando un cuento. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras. yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona.. ¡tenga.. cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. observando una actitud altanera. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro. vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. Petrona.. ¡tenga!. (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición). LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera. LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone. se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda). Y. CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen. hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda). Petrona. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual)..

¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés. ¡Tenemos otra cosa que decirnos. no! ¡Falta algo todavía!... aquí no se trata de aumentos. SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. ¡bonito oficio! (Le da la espalda). (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!.. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA. QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA. sobre todo. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA.las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse).. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero. MIENTRAS CARMEN. ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda. (Siempre mirando a Carmen. ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?. ¡cincuenta pesos!. UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!.. VACILAN UN MOMENTO. TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella). (Mostrando la canasta) Iba a coser.. (Con emoción) ¡No. AMBOS SE DETIENEN.. (Bruscamente) Pero.. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN...... ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA. APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR. Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). Carmen. QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO.. ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 . ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más. TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto. (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo... AL VERSE. ¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!.

queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!.... MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue.. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda). Manuela? (Sonriendo) Novios. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno.. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras.Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima... (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen.. desde mañana puede disponer de la pieza. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí. (Incrédula) Pero. ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora. Quiero estar más cerca del hospital. ¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios. (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . simpatías no más. que se ha encerrado.) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga. (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan). no. Yo le llamo el del pajizo. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita.. revelando en su actitud. a Pepa. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!. abatimiento. (A gritos.. Esta de ahora me parece que. tendrá algún motivo. No es nada. (Sorprendida) ¿Se va?.. era un amigo del morocho. las simpatías.. Aparece por el foro Morales. tenemos que hablar. el nombre no sé. no. No. MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento. Eso es todo. porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). señora. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí. ¿Cómo se llama? ¡Ah!. Entra Manuela por la izquierda. (Hace un gesto significativo. (Riendo) ¡Ah!.

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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antología de obras de teatro argentino

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. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro. (Se aproxima mucho a ella). pero doña María. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María.. (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta). Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!. Después de salir doña María. La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo. que sorprende el beso de Rocamora. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido. ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle).las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!.. Se miran un momento y después Rocamora.. (Con pasión) ¡Filiberto!. mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse. con mucha solemnidad. FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 . Pepa vacila un momento. precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. que permanecen confusos y sin saber qué hacer. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha). concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha.. PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?.. Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada.. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde.. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no. PEPA: (Fuera de sí. le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María.

.................................................... 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco ........................................................................ 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos ..................................................................................................................................................................................pág..................... 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo ............................................................................................................ 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! ......................................................................................................pág...................................................................pág.......................................................................pág........................ 5 > ¡Ladrones! .....> índice > Prólogo ........... 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo ........ 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra ............pág.......................................pág.......................................pág.................pág......................................pág..... 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia ..............................................................................................................pág......................................... 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita ...................... 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE .............

Héctor Presa. Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. Los Susodichos. Pablo Novak. María Laura Fernández. Eduardo Rivetto. Lidia Grosso. Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. Andrés Binetti. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. Sandra Vigianni. Beatriz Mosquera. M. Susana Torres Molina. Mario Costello. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. Ariel Barchilón. Ricardo Monti Andrés Rivera. Mariano Pensotti. ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) . Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Agustín Martínez. Hugo Midón. Ariel Barchilón. Alberto Rojas Apel.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. Carlos Carrique. Santiago Serrano. Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I). Rosa Pfeiffer. José Montero. María Inés Falconi.> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Patricia Suárez. Mauricio Kartun Ricardo Piglia. Lauro Campos. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Hernando Tejedor. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki .

Enrique Papatino. Sacha Barrera Oro (Mendoza). Gustavo Monteros. Leonel Giacometto. Luis Cano. melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Incluye textos de Mauricio Kartun. títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Santiago Gobernori. Rosa Pfeiffer. Martín Giner. Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). Lauro Campos. Julio Molina y Marcelo Pitrola. Ángel Norzagaray (México). Lucila de la Maza (Chile). Victor Viviescas (Colombia). Ariel Dávila (Córdoba). Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. Agustina Gatto. Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. Agustina Gatto. Laura Fernández. teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. Luisa Peluffo. Ariel Sampaolesi (San Juan). Joaquín Bonet. Silvina López Medín. Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro. Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. el cuerpo y el ritual • tincunacu. ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Sebastián Pons. Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos. Mariana Chaud. Luis Cano y Jorge Accame. Patricia Suárez. Amado del Pino (Cuba). de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. Ariel Farace. Marcos Damaceno (Brasil). Guillermo Santillán (Tucumán). Lucía Laragione. Juan Carlos Carta. Gonzalo Marull (Argentina). Christian Godoy.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). • una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales.

Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos.• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss. dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas . Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure.

.antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires.

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