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Antologia Teatro ArgentinoT6 Sainete Criollo

Antologia Teatro ArgentinoT6 Sainete Criollo

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  • EL TEATRO DEL SIGLO XX
  • María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
  • Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las
  • UNA "PORFIADA LUCHA"
  • Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas
  • Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel
  • FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE
  • Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro
  • Antoine. En programa están El honorde Sudermann y otras piezas que
  • D'Annunzio; tiene 47 años y su primera visita es en 1885. En el
  • 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de veranode Laferrère y el
  • NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES
  • Anselmi y el Politeama Sudamericano; 1 circo en Avenida de Mayo y
  • Después de la escena de la muerte la aprobación del público se
  • Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del
  • ESPECTÁCULOS EN 1908
  • LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO
  • Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas
  • LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ
  • I - FLORENCIO SÁNCHEZ
  • Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se
  • OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I
  • Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. El autor
  • Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. El rol
  • Don Zoilo. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez
  • Battaglia. A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito
  • II - GREGORIO DE LAFERRÈRE
  • Aires y en gira por España y Francia
  • Lavardén para actuar en el teatro Moderno. El 24 de abril de 1908
  • Rico en la protagonista es considerada "incomparable". Según Federico
  • BIBLIOGRAFÍA:
  • I. PILLETES
  • Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien…
  • Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!... Saben que hace frío… ¡Y yo
  • Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales
  • Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena
  • Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!... ¡¡Bun!!
  • Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone
  • Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!... ¡Ay! (Compungido)Yo la
  • VIGILANTE:(Entra corriendo). ¿Qué hay? ¿Qué es eso?
  • VIGILANTE:¡Venime a mí con cuentos nomás!
  • CANILLITA:¡No me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!
  • II. CANILLITA (Continuación de PILLETES)
  • Ajajá. Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora
  • LOLITA:¿Qué hay? ¿Qué tenés?
  • ACTO ÚNICO
  • Sí; muchos juguetes le voy a comprar. ¡Y un trompo
  • Poroto da un grito y… ¡zás!... la jaula al agua con todas
  • D. BRAULIO:¡Qué ha de matar ese sotreta!
  • ARTURO:¡Sí!... ¡Dámelo!... ¡A ver!... ¡No seas malo!... ¡Traé!
  • ARTURO:¡Bah!... Ya sé… ¡Un trompo!
  • D. BRAULIO:¿Entuavía le tiene cariño?
  • D. BRAULIO:¡Bah!... ¡Bah!... ¡Lárguelo por un cañuto!
  • ARTURO:¡Canillita! ¡Vení!... ¡Mirá!
  • D. BRAULIO:No crea que me ha costado poco. Con la cuestión del
  • D. BRAULIO:¿A Pichín?... Cosa mala se encuentra siempre. Lo vi en el
  • D. BRAULIO:¡Cómo no!... ¡Eh, joven!... ¿Nos vamos?
  • CANILLITA:¡Y cómo le va!... Cuando quiera
  • CANILLITA:¡Siás otario!... ¡Si tenés más ahí!
  • CLAUDIA:(Sumisa)¡No sé! ¡te digo que no sé nada!... ¡Yo no lo he tocado!
  • Montevideo!... (Acercándose a Pichín)¿Diario?... (Al
  • Gármino!... ¡Mi han galotiado!
  • UN CURIOSO:¿Por qué lo lleva?... ¿Qué ha pasado?
  • MUCHACHO 1º:¡Mentira! ¡Mal haya!
  • MUCHACHO 2º:¡Perdiste! ¡Pavote!
  • D. BRAULIO:¡Qué nubarrones!
  • D. BRAULIO:Ahora sí que se arma
  • D. BRAULIO:Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento
  • VECINA 2ª:¡Qué más se quisiera!... ¡No me echo aceite en el pelo!
  • D. BRAULIO:¡Qué gente ésta!... Siempre lo mismo estos inquilinos…
  • D. BRAULIO:(Alarmado)¡Qué!... ¿Cómo?
  • D. BRAULIO:¿Por qué?... ¿Qué ha hecho?
  • D. BRAULIO:¡Oh!... ¡Qué infamia!... ¡Ya comprendo!... ¡Pobre
  • D. BRAULIO:¡Se viene el agua!
  • D. BRAULIO:¡El chaparrón!... ¡Con piedras!
  • VECINA 1ª:¡A mí!... ¡A mí!... ¡Viejo chancleta!... (Se abalanza a pegarle)
  • D. BRAULIO:(Sujetándola)¡Demonio con la bruja esta!
  • BATISTA:(Lentamente bostezando)¿Qué hay?... ¡No dejan dormir en
  • D. BRAULIO:¡Está bien!... ¡No se enoje!... Yo no quiero pelear con usted
  • CANILLITA:¡Ah! ¡Don Braulio!... Me hubiera dejado a mí!
  • D. BRAULIO:(Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un
  • CLAUDIA:¡Al fin!... ¡Pegá!... ¡Pegá!... ¡Valiente!
  • D. BRAULIO:¡La señora!... ¡Pa que le alumbre el suyo!
  • ROBUSTIANA:¿Yo?... ¡De las cosquillas!
  • ROBUSTIANA:¡Jesús! ¡Por una manchita!
  • RUDECINDA:¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua!
  • PRUDENCIA:(Displicente)¡Oh! ¡Fue sin querer!
  • RUDECINDA:¡No me diera Dios más trabajo!
  • PRUDENCIA:Y lo pior jué que nadie le respondió. ¡Linda cosa!
  • Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus
  • RUDECINDA:¿Ves? ¿Qué te dije?
  • RUDECINDA:¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo
  • PRUDENCIA:Diga. ¿Me trajo aquella planta de resedá?
  • MARTINIANA:(Sacando un sobre del seno)Están ahí adentro de ese papel
  • RUDECINDA:A ver. Leé no más
  • ROBUSTIANA:No sé... no sé
  • RUDECINDA:(Horrorizada)¡Muchacha! ¡A tu madre!
  • RUDECINDA:¿Qué estás rezongando vos?
  • ROBUSTIANA:Lo que se me antoja. ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata?
  • ROBUSTIANA:(Burlona)¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también
  • DOLORES:¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes?
  • Tírele de la riendita. ¿Quiere acostarse un poquito?
  • PRUDENCIA:¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona!
  • Usted ha de ser más güena. Cuéntele a su tata todas
  • DOLORES:¡Ave María Purísima!
  • RUDECINDA:¡Ave María! No se burle
  • GUTIÉRREZ:(Cambiando de postura)¡Qué embromar con las cosas!
  • Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en
  • GUTIÉRREZ:¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza!
  • DOLORES:¡Ave María! ¡Qué anchura!
  • PRUDENCIA:¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés?
  • ROBUSTIANA:¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda
  • ROBUSTIANA:(Dejando la tarea)¡Por Dios!... ¿Quieren hacerme el
  • ROBUSTIANA:¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad!
  • ROBUSTIANA:No rezongués. Ya voy... (Vase)
  • RUDECINDA:¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos!
  • RUDECINDA:¡Avisá si también pensás matarnos de hambre!
  • ROBUSTIANA:¡Claro! ¡Si me trata con seriedad!
  • ROBUSTIANA:¿Y cómo con otras no lo hace?
  • ANICETO:(Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi!
  • ROBUSTIANA:No... ¡vergüenza no! Este. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero... (Como
  • ROBUSTIANA:¡Espérese! ¡Yo le ayudo!
  • ANICETO:(Alzándose)En lugar de ella… ¿qué?
  • ROBUSTIANA:¿Se curó tan pronto?
  • ROBUSTIANA:Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo
  • MARTINIANA:¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos
  • PRUDENCIA:¿Qué le ocurrió?
  • MARTINIANA:¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre
  • DOLORES:¡No exagerés! ¡Enferma está!
  • DOLORES:¡Virgen Santa! ¡Qué susto!
  • PRUDENCIA:¿Y Robusta? ¿Y tata?
  • PRUDENCIA:Yo tengo miedo por tata. Es capaz de matar a Juan Luis
  • Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me
  • SARGENTO:¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. Yo no ato cristiano manso
  • ROBUSTIANA:¡Ah! Usted es muy bueno. El único que lo quiere
  • ROBUSTIANA:¿Qué idea? Cuéntemela
  • ROBUSTIANA:Aniceto... ¿Y tata?
  • ROBUSTIANA:¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme
  • ROBUSTIANA:¿Cómo yo quería? (Sorprendida)
  • RUDECINDA:Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada
  • MARTINIANA:¡Buen día les dé Dios!
  • RUDECINDA:¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas
  • MARTINIANA:Ha quedao maniático con el golpe. La quería con locura
  • ANICETO:(Volviéndose)¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas!
  • RUDECINDA:¿Cómo? ¡No puede ser!
  • ANICETO:(A la vez violento)¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores!
  • DOLORES:¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida!
  • Por eso el empeño de irse. Pa hacer las cosas más a
  • RUDECINDA:(Reaccionando enérgica)¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho!
  • ANICETO:Haga el favor. ¡No grite! ¡Podría oír!
  • DOLORES:¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname!
  • Güeno. Ahí tienen sus ropas... ¡Adiosito! Que sean
  • Las cosas de Dios... ¡Se deshace más fácilmente el nido de
  • EDUARDO:¡Ah!... ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa?
  • MERCEDES:¡Ah!... ¡Está bueno!
  • MERCEDES:¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él!
  • MERCEDES:¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso!
  • EMILIA:¡Claro está!... ¡Che!... ¿Es lindo el folletín nuevo?
  • EDUARDO:(Entrando)¡Bah!... ¡Es mi único vicio!
  • EDUARDO:¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!
  • MERCEDES:¡Qué sé yo! (Pausa)
  • MERCEDES:Esteee... ¿El bronce?... ¡Ah!... ¡Sí!
  • MERCEDES:(Entrando)¿Salió Damián?
  • MERCEDES:Es muy extraño. ¿Dónde lo habrás dejado?
  • MERCEDES:¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!... ¡Parece mentira!
  • EDUARDO:¿Un anillo?... ¡Ya sé dónde está!
  • TOMÁS:(Entrando) Eh?... ¡No precisas gritar tanto!... ¿Qué querés?
  • DELFINA:¡Oh!... ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer
  • MERCEDES:¡Bueno fuera que no!... ¡Son tan sinvergüenzas ustedes!
  • MERCEDES:¡Está bien!... ¡Fuera de acá!
  • MERCEDES:¡Oh!... ¿Y dónde vas tú?
  • Damián. Trescientos pesos que me entregó para hacerle
  • MERCEDES:¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia!
  • DELFINA:¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió?
  • MERCEDES:(Inquieta)¿Qué?... ¿Ocurre algo?
  • DELFINA:¡Dejáselo! ¡Pobre!... (A Damián)
  • DELFINA:¡El anillo!... ¿Dónde lo encontró?
  • MERCEDES:¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge?
  • MERCEDES:¿Dónde fue Damián?
  • EMILIA:¡También! ¡Él sufría un poco del corazón!
  • DELFINA:¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate?
  • MERCEDES:(Sentándose)¡Ay!... ¡Dios nos ampare!
  • Verás cómo aparece hoy o mañana. En cuanto no tenga
  • DAMIÁN:(Como indeciso)¡Vaya!... ¡Me da... un... no sé qué!
  • Que... ¿Es cierto? ¿Es cierto?... Pero... Pero... pero... ¡Ah!
  • MERCEDES:¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra!
  • DAMIÁN:(Anonadado). ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible!
  • Yo no tendría cara para presentarme ante él... Contale
  • DAMIÁN:Tómalo. (Se lo devuelve).¿Dónde está mi padre?
  • ENCARGADA: ¡Déquela!... Non vale la pena…
  • ENCARGADA: ¡Qué sé yo!... Un gorpe tremendo
  • INDALECIA :¡Oh!... ¡Para qué se ha incomodado!
  • VECINA 1ª :¡Oh!... ¡Eso es muy fácil decirlo!... ¡Pobrecitos!
  • INDALECIA:No sé. En la calle tal vez…
  • INDALECIA :¡Mal agradecidos!... ¿Cómo se dice?
  • INDALECIA :¿Cómo?... ¿Otra?
  • INDALECIA :¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él?
  • INDALECIA :¡Oh!... Lo de siempre. Rezongar… Insultarme…
  • Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta
  • GENARO:(Deteniéndolo) ¡A ver!... Décate de embromar…
  • ENCARGADA: (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!... ¡Porco!... ¡Canaglia!
  • INDALECIA:No sé. ¡Nada!
  • INVÁLIDO:(indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija…
  • COMISARIO:¿Qué desorden es este?... A ver… Sosiéguense…
  • INDALECIA :¿Cómo?... ¿Mis hijos?
  • INDALECIA :¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!... ¡No! ¡Ni lo sueñen!
  • COMISARIO:Retírese usted. ¡Nadie tiene que ver aquí!
  • COMISARIO:A ver… ¡Despejen!
  • PERIODISTA :¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?
  • sección… Un repórter de Caras y Caretas
  • INVÁLIDO:Déjela. ¡Si ya está resuelta!
  • COMISARIO:Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos…
  • INVÁLIDO :¡Claro está!... ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?
  • INDALECIA:Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!... ¡Sí!
  • SRA. DE DÍAZ:No. Atiende. ¡Te exijo que me atiendas!
  • SRA. DE DÍAZ:Te equivocas. No ha terminado. Quizá nuestros hijos no
  • SRA. DE DÍAZ:¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación?
  • Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la
  • Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres
  • Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy
  • SRA. DE DÍAZ:¡Y quién lo recluiría!
  • SR. DÍAZ:¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa?
  • Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro
  • Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?
  • Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra
  • Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella
  • Hombre… todo puede ser. Pero ¿cómo resolvería usted
  • SR. DÍAZ:¡Ustedes!... ¡Ustedes!... No. ¡Qué han de hacerlo!
  • Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué
  • SRA. DE DÍAZ:Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
  • Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación
  • SRA. DE DÍAZ:Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá
  • SRA. DE DÍAZ:¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar…
  • PANCHITA:Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna?
  • MECHA:No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!
  • ALFREDO:¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco?
  • SR. DÍAZ:¡Tú!... Haz la prueba. ¡Arrójale la primera piedra!
  • SRA. DE DÍAZ:¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques!
  • Muchas gracias. ¿Quién iba a decirnos cuando
  • Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos
  • No soy de esa opinión. Enrique ha podido ser más
  • MECHA:Papá. Nada he podido oír. ¿A qué venía?
  • SR. DÍAZ:De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres?
  • Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás
  • Entonces…(Poniéndose de pie)Sólo tengo que lamentar
  • Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una
  • MECHA:A ver… A ver… Aquí está. ¿Para qué lo quieres?
  • Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba
  • ALFREDO:¿Qué quieres decir? Explícate. ¡Te lo exijo!... ¡Pronto!
  • SRA. DE DÍAZ:¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!
  • MECHA:¡Papá!... ¡Papá!... ¿Qué significa todo esto?... Dime
  • Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz).He
  • Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó
  • Dª CAMILA:¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué?
  • Dª CAMILA:¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa?
  • Dª CAMILA:¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado!
  • parte del resultado de esta conversación
  • DON LUCAS:(Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho?
  • Dª CAMILA:¡No se vayan!... ¡No me dejen sola!...Parece que no respira…
  • Avísale a la señora que aquí está el médico
  • El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la
  • CARLOS:¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía?
  • DON LUCAS:Repentino… Pero tranquilícese usted…
  • Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos!
  • DON JUAN:¿En las manos?... No. ¿Por qué?
  • Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario
  • DON JUAN:¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio?
  • PEPITO:¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro?
  • Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si
  • Dª CAMILA:¡Cómo! ¿Usted también cree?
  • DON RUFO:¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver
  • P’cha digo. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es
  • DON RUFO:¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes!
  • Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé
  • LEONOR:¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas?
  • LEONOR:¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué?
  • DON LUCAS:(Aparte) ¡Botarate! (Alto)¡Ah! ¿es usted especialista?
  • DON LUCAS:¿Cómo sigue Lucía?
  • DON LUCAS:¡Caramba! ¿Qué me dice usted?
  • DON LUCAS:¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten…
  • DON LUCAS:¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte)¡Pues ni una palabra entiendo!
  • ENRIQUE:¡Acabáramos! Ya me extrañaba…
  • ENRIQUE:¡Es raro!... Otra vez… ¡Ya!... ¡Tres!
  • DON LUCAS:¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo…
  • DON LUCAS:Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve!
  • ENRIQUE:¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición!
  • ENRIQUE:¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser!
  • DON LUCAS:¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe?
  • Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El
  • DON LUCAS:¿Qué? ¿Qué dice usted?
  • ENRIQUE:A ver… mándeme pensar un número a mí…
  • DON LUCAS:¿Qué? ¿Qué es eso?
  • DON LUCAS:¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le
  • ENRIQUE:¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis)
  • DON LUCAS:¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto?
  • DON LUCAS:¿Un qué? ¿Es algo grave?
  • DON LUCAS:¿Qué hacía usted ahí?
  • DON LUCAS:¿Qué? ¿Qué tiene?
  • LEONOR:¡Ni una palabra más! Siéntese. Ya vienen la señora y Lucía
  • Dª CAMILA:¿Enfermo? Y ¿desde cuándo?
  • DON LUCAS:(Aparte)¡Vaya que cuente ahora! (Alto)Y ¿qué dice?
  • Dª CAMILA:¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda!
  • DON JUAN:¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha)
  • Buenas tardes. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de
  • LEONOR:Pues debía ir a la ópera. ¡Allí sí que son buenas las coristas!
  • Dª CAMILA:¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted!
  • DON LUCAS:¿Yo?... No sé en qué…
  • DON RUFO:¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto…
  • DON RUFO:¡Ah! ¿Y Don Lucas?
  • Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca
  • DON JUAN:¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso?
  • Dª CAMILA:¡Chist! ¡Ahí viene Lucía!
  • Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don
  • DON LUCAS:¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita?
  • DON JUAN:(Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay?
  • DON JUAN:¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico?
  • Dª CAMILA:Es que tiene razón. Yo también te lo suplico. ¡Ya es bastante!
  • Cálmense. Mañana conversaremos. ¿Qué quieren que haga
  • DON LUCAS:Es cierto. (Aparte)Sospechará algo del fluido…
  • DON LUCAS:¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado?
  • CARLOS:¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo!
  • PEPITO:¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara!
  • Dª CAMILA:Basta. No me hagan entrar en aprensión a mí también
  • Dª CAMILA:¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta!
  • CARLOS:(Por izquierda)¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie!
  • Dª CAMILA:¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo!
  • ROBERTO:¿Qué?... ¿Qué hay?
  • MANUEL:(Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!... ¡qué idiota!
  • Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No
  • MANUEL:(Riendo) ¡Es claro!... ¿Cómo no lo había de saber?
  • ROBERTO:¡Eso es!... ¡Me dejan solo!... ¡Muy bonito!
  • CARLOS:Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!... ¿Quién?
  • CARLOS:¿Por qué dicen que no?... Ahí está…
  • ROBERTO:Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!... ¡bribón!
  • Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del
  • Samuel… (Amenazadora)¡Pero cuidado!... ¡mucho
  • CARMEN:¡Vamos!... Déjate de zonceras… Muéstraselo…
  • CARMEN:(Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás…
  • SAMUEL:No… no… Conversábamos nomás… conversábamos…
  • CARMEN:(Señalándole un asiento)Aquí… María Eugenia… aquí…
  • Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera
  • EUGENIA:¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales?
  • LUISA:(Con mucho interés)¿De veras?... ¿qué?... ¿qué?
  • LUISA:(Nerviosa)Continúe… continúe… ¿qué más?
  • CARMEN:(Con sorpresa)¿Cómo invenciones?... ¿Invenciones de qué?
  • Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa…
  • LUISA:¿A mí?... Nada… ¿Por qué?
  • EUGENIA:¡Qué Frasquita ésta!... ¡Es incansable!
  • CARMEN:¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho?
  • Pornos. (Por Ernesto)El señor Losana
  • La señorita de Bustos… el señor Losana
  • Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de
  • FRASQUITA:¡Tantas cosas!... Parece que…
  • ROSARIO:¡Sabe que está lindo!... ¿Y para qué se casó entonces?
  • ERNESTO:No… si me avisó don Samuel. (Ha dado la mano a Eugenia
  • EUGENIA:(Burlona)¡Ah!... ¿Sí?... ¡Qué bien!
  • CARMEN:(Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá?
  • EUGENIA:(Complacida)¡Ah!... ¿Vendrá?
  • CARMEN:(Poniéndose de pie)¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té!
  • ERNESTO:(Sorprendido)¿Cómo que no vas?... ¿Qué quiere decir eso?
  • IRENE:(Con lástima)¡Anita… Anita!... No digas pavadas…
  • ALBERTO:¡Van a oírte!... ¿Estás loca?
  • EUGENIA:¡Ah!... ¡Qué torpes son los hombres!... ¡Dan risa!
  • CARMEN:Pero… ¿por qué estamos de pie?... Siéntense…
  • ROSARIO:(Sonríe)¡Es tan distraída!... ¡Vaya usted a saber dónde anda!
  • ALBERTO:No me fue posible… Pero mañana iré…
  • Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para
  • He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos
  • Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es
  • No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!... sí… sí…
  • Comprendo… ¡Cómo no!... Es claro… Sí… Se lo diré a
  • ALBERTO:No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!
  • ENRIQUE:(Con sorpresa)¿Cómo?... ¿Mi tío Felipe da alguna comida?
  • Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer…
  • ENRIQUE:(Azorado)¿Cómo?... ¡No entiendo!
  • ENRIQUE:Sí… sí… te esperamos…
  • Dª MARÍA:(Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo?
  • MANUELA:(Al pasar)¡¡Ahí está!!
  • Dª MARÍA:(Con fastidio)¡Ya sé qué ratito es ése!... ¡Para pasártelo en el
  • Dª MARÍA:(Después de verlas salir)No sé qué será… ¡pero oreja no es!
  • Dª MARÍA:(Con sorna)¡Ah! ¡sí!... ¡no ves que es por eso!...¡pavota!
  • Dª MARÍA:(Impaciente)¡Callate… callate… no me hagás hablar!
  • Dª MARÍA:(Muy apurada tomando el frasco)¡Ah! ¡sí!... ya sé. Traé para acá
  • Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso. No sé por dónde
  • Carmen? ¡Porque es curioso!... ¡Nunca lo he visto sin el chico
  • LINARES:¿Cómo?... ¿Ya está de vuelta?
  • LINARES:(Con malicia)¿Y por qué no puede?... (Con sorna)¡¡Con irse!!
  • LINARES:(Gritándole)¡Oiga!... ¿Sabe quién vino?
  • BARROSO:¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo)
  • BARROSO:(Riendo). ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?
  • BARROSO:(Riendo y muy contento).¿Quién?... ¿quién?... Diga quién…
  • BARROSO:(Serio)¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe)
  • MORALES:¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen?
  • MANUELA:¡Estás fresca! ¡Cómo no!
  • MORALES:(Estallando de risa)¿Quién está enamorada? ¿Manuela?
  • Dª MARÍA:(A Linares)¿No ve? Ruiz. Es sobrino del ministro Ruiz…
  • Quedate vos; que siga cebando Pepa. (A Pepa
  • El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión. Explicale
  • ROCAMORA:(A Manuela)¿Quién ese hombre?
  • Rocamora! ¡No me engañe!... ¡Sería un crimen que me
  • Dª MARÍA:(Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta!
  • Dª MARÍA:¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima?
  • Carmen. ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la
  • Dª MARÍA:(Con extrañeza) ¿Grupo?... ¿Grupo de qué?
  • Dª MARÍA:(En tono de reproche)¡Niña!... ¿qué es eso?
  • Dª MARÍA:(Con enojo)¿Qué?... ¿y por qué has hecho eso?
  • ROCAMORA:(Con despecho)Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere?
  • PETRONA:(Apareciendo por el foro.)¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!
  • Dª MARÍA:(Agriamente)¡Ah!... eso quería decirle. La mía también... ¿sabe?
  • La demanda del almacenero (Desdeñosamente)¡Bah! (Hace una
  • Barroso! Hasta mañana. Lo esperamos. Hasta mañana
  • LINARES:(Con cómica sorpresa)¡Ah!... ¿es usted? No la había conocido.(Ríe)
  • PETRONA:(Suplicante)¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito!
  • LINARES:(Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión?
  • Dª MARÍA:(Bruscamente)¿Qué ruido es ése? ¿Has oído?
  • CARMEN:(Turbada)Es que me pareció... (Vacilando)¡Vaya! ¡Tiene
  • CARMEN:¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás
  • CARMEN:(Indignada)¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así?
  • Dª MARÍA:(Sorprendida)¿Se va?... ¿Por qué se va?
  • Dª MARÍA:(Indignada)¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso?
  • Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no
  • Dª MARÍA:(Alarmada)¿Cómo que no está? ¿Quién no está?
  • Dª MARÍA:(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
  • Dª MARÍA:(Distraída)¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?
  • Dª MARÍA:(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó!
  • Dª MARÍA:(Fuera de sí)¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés?
  • Dª MARÍA:(Alarmada)¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien?
  • Dª MARÍA:¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!
  • MANUELA:(Bruscamente a Rocamora)¿No ha venido Carmen por aquí?
  • Dª MARÍA:(A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés!

tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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prólogo

entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. Salvador Rosich. Luego de una gira breve por Rosario. Félix Blanco. Para Juan Pablo Echagüe. en el elenco están Antonio Podestá. Enrique Muiño. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923). primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. Segundo Pomar. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. a la que nos referiremos en su momento. Francisco Ducasse. actor y autor teatral. El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. En el Marconi. El famoso actor argentino Parra (18761941). la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada". Arturo Mario. Elías Alippi. un gran éxito de la nueva compañía. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. Alberto Ballerini entre otros. José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. "como índice de su destino". La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. entre ellas la de Jerónimo Podestá. El presidente es el rosarino Miguel F. arrojadas a las tablas. actor de teatro. Enrique Muiño. Roberto Casaux. los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. obra incluida en este tomo. Garay. como quieren sus hijos. que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. José Gómez. Facundo. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. recuerda el actor Francisco Bastardi. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. secretario Juan J. López. comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. la compañía encabezada por Florencio Parravicini. "Se asoció casi toda la gente". participan entre otros Julio Escarcela. Luis Vittone. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. César Ratti. presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. sino que se denomine Teatro Nacional. de 31 años. artista circense. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. tiene 47 años y su primera visita es en 1885. que vienen del Nacional. participando distintas compañías. En esas tajadas de vida. como acostumbra. después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". que actuará en esa sala por más de 20 años. En el Apolo.prólogo en que no lleve su nombre. la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. Alberto Ballerini. un espeso velo negro que le cubre la cara. tesorero. Sara Ortiz. que vienen del Apolo. Según María Esther Podestá. Manuel Anselmi. Francisco Ducasse.

"Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. y Pepino el 88. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. antes Rivadavia. Anuncia 19 eventos. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. Podestá en el Apolo. con entrada libre. abandonado por su compañera Herminia Mancini. Florencio Parravicini en el 12 Argentino. 4 espectáculos de variedades. Material festivo. Entra en competencia con los modelos. Para cantar con guitarra. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". y obtiene un gran triunfo. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos. 7 cinematógrafos. entre otras piezas. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. Rodríguez Peña 254. 5 compañías nacionales. para especial lucimiento de Orfilia Rico. góndolas venecianas y otras diversiones. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. José J. José Pepito Petray. y la jovencita abandona la compañía. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. pese a la oposición de su madre. obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre. En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. o el centro Salamanca Primitiva. gramófono. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". entre otros. es probable que siguiera presentándose. los grandes intérpretes europeos. mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. Versos y prosas. En la compañía están además Olinda Bozán. Pablo. se casa con Olinda Bozán de 16 años. Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88. Elías Alippi. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. 3 compañías cómico-líricas españolas. En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. una nueva edición corregida. Jerónimo Podestá en el Moderno. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. La concurrencia. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas. La crítica de La patria degli italiani. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. la unión solo dura un mes. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi.prólogo encabezan después sus propias compañías. editados por N. 4 líricas y 1 cómica. Según la crítica de El País. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". cine. Arturo Mario. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. y bajo carpa. diario de la colectividad. calesitas. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. que anuncia todos los días teatro de fantoches. sin abandonar la sala. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti.

Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades. En sus Memorias. en círculos católicos de obreros. los espasmos producto del fatal veneno. 8 meses y 10 días. con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. donde muere en un hospital. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. En las ciudades de provincias. en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. Serrador. Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas. las compañías profesionales pasan de gira. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. parte de 1901. Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata. llamados por el empresario Giovanetti. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. en grupos filodramáticos. como Cibrián. No hay día de descanso. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. Dimos 3. los filodramáticos son los únicos artistas locales. aunque su verdadero 14 . desde mediados de la década. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan. en centros anarquistas y socialistas. que no produce tantas ganancias como antes. La tuberculosis lo postra en Milán. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país. el resultado es sorprendentemente real. al día siguiente de salir del Apolo. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano. y en ocasiones estrenan obras de autores locales. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. Estrenamos 249 obras. que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. Pero ahora no les renuevan el contrato. Carreras. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. Pacheco el 30 de diciembre. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. supera toda expectativa y no admite comparación.249 representaciones". en compañías italianas o españolas. aquel que inventara el Cocoliche. obra de denuncia social.

y también se presentan compañías profesionales infantiles. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente. un monólogo y su continuación en un diálogo. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre. de Laferrère. Florencio Sánchez (1875-1910). uruguayo. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. pero siempre inspiran nuevas versiones. nuevas lecturas. con música del maestro Cayetano Silva. son muy apreciados por el público. donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle. Es representado. se escriben obras para los hermanos Podestá. estudiado y comentado exhaustivamente. ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período. un modo pacífico de rebelión. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. como el chileno Alberto del Solar en este período. periodista y autor teatral. la difusión de las ideas. poca escenografía. que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito. después para Pablo o para Parravicini. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro.prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo. en especial en las familias de actores. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. Florencio Sánchez y Gregorio 16 . que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. I . es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público. Muchos trabajan desde niños. donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo. Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. hacia 1960.

un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. como Día del Canillita. Para Juan Pablo Echagüe. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. Juan Pablo Echagüe. iba hacia el fondo y volvía. en 1947 se establece el 7 de noviembre. se elevó a una extraordinaria altura. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. "este drama. En el recuerdo de Olinda Bozán. Según Eva G. En homenaje a Florencio Sánchez. se le caía el jarro. en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. en la escena final "Pablo salía despacito. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. los tramoyistas. tomaba un jarro de agua de una tinaja. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales". En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. sus obras interpretadas por los Podestá. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". sigue la modalidad hegemónica europea. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. de piernas largas y flacas "como canillas". miraba la cama de la hija muerta. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. y piezas como Barranca abajo. fecha de su muerte. Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. de Montoya. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos. Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. crítico contemporáneo de Sánchez. no pudo ser superada nunca". se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. como en las obras breves. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. la primera versión. Todos los actores. observador y costumbrista. pero opina que es naturalista. encuentran unas originales técnicas de actuación. Por último. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga.prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. los sainetes. debido a la intervención de Pablo. lo considera insuperable como pintor de ambiente. basadas en la acción y el entrenamiento circense. El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta. los maquinistas. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. 18 . se sacaba el sombrero. muy elogiadas por su asombroso naturalismo. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. Por otra parte. y no han cesado hasta hoy. Estábamos asustados. acepta un corte en el final. el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. La escena nos mantuvo en vilo.

igual que en Buenos Aires. EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos. "le tomaremos una así.GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. amargada". El 30 de mayo de 1904. del drama de todos los días y de todos los momentos. A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total. con la acción "en Buenos Aires. EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales. donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo". NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi. que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia.. enfrentando la hipocresía social y la de su familia. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa. y apoya a su hija soltera que queda embarazada.. la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos. Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". Según Echagüe. "pero ennegrecida. Pero algunas críticas son desfavorables. la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . inspirado en piezas de Sánchez como En familia. a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica. es un momento espléndido…". Para Echagüe. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. Díaz: "Esa será mi obra. y en el Teatro Nacional Cervantes. llorando. este interesante drama en un acto -también llamado sainete. Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. en gira por Chaco y Corrientes. "Ocultación de la maternidad".prólogo 2006. "una creación fuertemente original". su 20 II . un periodista. "Nuestros hijos naturales".se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. marido en el hospital por caerse de un andamio. y el fotógrafo que dice. época actual". La vigencia de esta pintura social es llamativa. la pasión y el prejuicio". "Natalidad ilegítima". es un drama "de ideas". Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". en el marco del Plan Federal. es la obra más completa de Sánchez. Desentrañar del mismo seno de la vida. Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista.

Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. luego se estrena en Madrid en 1906. para significar el arte de representar obras dramáticas". mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. o por falta de calor popular. según investigaciones posteriores. se puede disfrutar de dos autores diferentes. Adela y Anita Podestá.para formar intérpretes. Blanca. producida como una apuesta. "hasta entonces ausente de la escena. Julio Escarcela. batiendo el récord para obras de 3 actos. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. Casi un mes después. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio. Jerónimo y Arturo Podestá. con preocupaciones de cambio social. uno de clase alta que se burla de las costumbres. "por humorada". Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. escribe versos y narraciones. primer presidente de la Academia Argentina de Letras. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. al que concurre el presidente Roca.prólogo de Laferrère. una revelación en el personaje de Pepito. En el primer curso se inscriben 70 alumnos. Su primera obra. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. Por intermedio de Echagüe que viaja a París. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. El aporte renovador de Laferrère. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. y es diputado nacional entre 1898-1908. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. Por 1$ la platea. nacido en Buenos Aires. Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. entre otros. Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro. de la Academia Francesa. el 25 de junio. según las versiones. El estreno es un acontecimiento artístico y social. A pesar de recibir algunos subsidios. a falta de otro más adecuado y expresivo. adaptada. ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 . muy aplaudida. revitalizando la comedia ya existente. por falta de ayuda oficial. con Orfilia Rico. Alberto Ballerini. y otro bohemio y contestatario. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. Gregorio de Laferrère (1867-1913). El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. 22 muere a los 46 años. El poeta Calixto Oyuela. se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas. es el director y profesor de literatura. Francisco Panchito Aranaz. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. ya que las clases se separan por sexos. que desaparece después de unos años. Laferrère y Sánchez.

Pancho Aranaz entre otros. Julio Escarcela. José Brieva. Francisco Ducasse. Ángela Tesada. será un gran comediante con actuación en teatro y cine. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. Josefina Lanaro. Alejandrina Cortina. Vacarezza. La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable". Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. ámbito del sainete. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. Francisco Ducasse. Anita y Adela Podestá. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. Alberto Ballerini. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. Lea Cornaro. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. entre otros. Francisco Aranaz. Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. lo melodramático y el realismo. Jerónimo y José F. Podestá. que produce una tragicomedia. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. Guillermo Battaglia. María Gámez. Ada Cornaro. entre otros autores. afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. para trasladarse a la casa familiar de barrio. a pesar del éxito de público. Julio Escarcela. Según Federico Mertens. Elías Alippi. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. En el elenco están Orfilia Rico. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. seudónimo de Jenaro Serrano. Comedia satírica con una crítica realista. Además de Mertens. Enrique Muiño. En el elenco del estreno están Orfilia Rico. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. Discépolo. Elías Alippi. Arturo Mario. y Jenaro (Enrique) Serrano. ha sido traducida al catalán. Blanca. Alfredo Lanaro. al italiano. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. debutante de 16 años. para ella escriben también Saldías. que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. Enrique Serrano (18921964).prólogo señorea los arrabales". Arturo.

Buenos Aires. 1938. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. Irvine. Claridad. ECHAGÜE. Corregidor.. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. Teatro completo.prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. Desde los rituales hasta 1930. Historia del teatro argentino. MONTOYA. 1983. Buenos Aires. Futuro. Eva G. 1952. Beatriz. SEIBEL. Losada. El teatro en el Río de la Plata. De Diego. 2002. de. Teodoro. José J. PODESTÁ. Textos y polémica. 1941. KLEIN. Buenos Aires. Historias de artistas. Luis. Editorial de Belgrano. Río de la Plata. Florencio. Florencio Sánchez y la delegación de poderes. La Asociación Argentina de Actores. Seis figuras del Plata. 1930. 1988. Santa Fe. Capítulo Nº 190. ORDAZ. Centro Editor de América Latina. Mariano G. (Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH. Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo. Memorias. Castellví. Asociación Argentina de Actores. Ernesto. LAFERRÈRE. Buenos Aires. 26 antología de obras de teatro argentino 27 . Medio siglo de farándula. Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904). SÁNCHEZ. 1969. Solar/Hachette. 1981. Buenos Aires. Juan Pablo (Jean Paul). A. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá. Texto revisado de la edición original de 1929 por J. 1938. Julio. 1946. Buenos Aires. Buenos Aires. revista Gestos Nº 6. University of California.. Gregorio de. noviembre. Una historia de luchas. Teatro completo. En torno al criollismo. Buenos Aires. QUESADA.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!.. última hora.. y hacen unas judiadas con uno!. ¡Qué frío!. La otra noche... La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!. ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón.... Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!.!. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 ..... (Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón. PILLETES PERSONAJES CANILLITA. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE.. ¡cómo nos pusieron!. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones. Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua.. derrota de los ingleses!...> ¡ladrones! I. vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA.

nos sacaron de allí. dele patadas y trompadas.... (Se tantea los bolsillos). ¡A mí con la piolita!. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!. (Gritando) ¡Eh. esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía.. sino que fue el canflinfa que vive con ella. Cuando un de repente… ¡Zas!... Palo y palo. ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?. tarareando una vidalita).... Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa... seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo.. antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) . Y nada. caray. ¡no va más.... Los reporters.. ¡Zas! ¡Una mariposa!... es claro!. pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa). Así son las cosas. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás.. A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!... en el pulmón debe de ser. ¡Razón! ¡Día!. Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!... por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio. ¡Me armé!..... Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!. más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos. ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!.. ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver. ¡Grande el sargento!.. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar. tiene derecho!. que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado. Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!. ¡hoy era lunes!. por aquí.. ¿sabe?. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No. ¡Galerudo!. ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios). (Se acurruca disponiéndose a dormir..... como patitos… A mí uno me pegó una trompada. cerca de la paleta. que otra noche. ¿qué gano?.. ¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!. Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!. ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!.... miren que compro cincuenta Razones…!”. (Recoge un pucho).. hace días. Güeno.¡ladrones! calentito!. “¡Les vamos a enseñar. No nos echen más agua. ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha.. los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta). nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!... Lo que es mañana. no me pegó.. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo).. galerudos… Qué se han creído. Pero mi mamá no tuvo la culpa. Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga. animal!.... Más pillete será su agüela. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios). que entuavía.. ¡Ufff!... ¡Musa! ¡Me via acostar!. Nos corría el agua por entre la camiseta.. ¡Macaco! (Entra). Sí.. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros.. (Se sienta en el umbral de la puerta)..

Bien CANILLITA: ¡Ay. ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente). ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios). hijo de mil perras!. TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar.... Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse)....¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!. golpeando con desesperación) ¡Ahí.. Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?. Para el cocktail mañana. VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!.. (Amenazándolo) ¡Ya. aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita).. ay! ¡Hijuna madre… borracho!.. podían alcanzarme un saco de ahí adentro. o una cobija. No tengo ni medio...... (Le da con el pie).. Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che. (Entra)... CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora. que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose). ¡Canallas!. ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!. vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!.. ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?. ahí! ¡Dame los seis reales!. ¿Cómo entro?. ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro.... VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?... ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue... Aparece el trasnochador visiblemente ebrio. sí! ¡Yo le voy a enseñar!.. dirigiéndose a la derecha para hablar. Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 . ladrón... Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah. compadre! ¡Borrachón!... (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?. ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando).... largo! Mandate a mudar.. ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón). (Se detiene y busca en los bolsillos). eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah. (Atropellando la puerta. (Lo empuja). La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?... TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!. qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda). CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!. ¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh. ¡Zambomba!. ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí.. Seguro… ¿Y ahora?.... (Deteniéndolo) ¡Vamos.. sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo). ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!.

quedan los dientes marcados!. Ahí viene uno. hijo de una y mil madres!. (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón. Parece de plomo.. ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 . ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!..... ay. ay! (Llora un instante fuerte). (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar... ¡Y ahora en casa. VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah. ¡Cámbiemelo! ¡A ver.. ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver. (Forcejea por soltarse y lo consigue). ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo.. ay. ¡Sí que es falso!.. CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!. (Lo prueba con los dientes). ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay... se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea.. abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!... ay. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró.... ese pillo!. qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!. mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame.. la escena brutal acostumbrada).. ¡Ahí. ¡Abran.. ladrón. ay! (Llora). (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo).. ¡Me los robó. sí señor!. ay! ¡Me han pagado un peso falso!.¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio. ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí... ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA. ¡Ah. (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante). a ver! (Mete la mano al bolsillo). ¡Un peso falso! ¡Ay. ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres. cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante. II. hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!. TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. ¡Ay.

¡Me dan ganas de llorar de veras!. ay!.. nomás.. Lo conozco. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!. mirándome con los ojitos muy vidriosos. entre.. ay. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma. ¡No ve que sí!. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. Te conozco. Todos son iguales. el 6850. me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete... no! Dame el peso primero. ¿no? LOLA: (Compungida) No señor. eh?. ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. ¡Ah. Estese quieto. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola.. ¡Ay.. me dice: “Entre. Sí. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate. gerente del Banco. CANILLITA: comisión de Caridad. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor. (Tira el peso y se aleja). “¿no ve que sí que voy a entrar?”... Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece. salga. Voy a llorar un poquito. Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte. Sigue un número.. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar. me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón. ¡Atrevido! ¡Vení. ¡Un peso falso!. Canillita. muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano). entre”… Y me quiere agarrar por todas partes. el presidente. ¡La gran perra qué desgracia!. y siempre que se lo tengo que llevar.. veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear. ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla). ¡El único!... mi hijita.. pícara! Un peso falso. no sea pavo… Deme el cambio si quiere. (Finge que llora). sí. ¡Ah.. Las otras noches el viejo aquel. hija.... ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso.. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 . Me quería agarrar la LOLA: Salga. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome. no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!. sí.. (Llora) ¡Ay.¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga. (Al oído). ¿quiere?. le voy a hacer un regalo.

CANILLITA: ¡Ah. lo conozco en el chambergo.. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa. ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí. ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?. Canillita.. no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más. ESCENA IV Lola. Prestámelo y vas a ver… Sí.. ¡A mí me dan cada paliza!.. (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!. cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!. es que… Me dieron LOLA: un peso falso.¡ladrones! Barcelona!. Mirá.. ¿Te dio la biaba tu mamá?... ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?.. El hijo del diputao.. no me pegaron. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina.. ¡pero vos te vas a disparar con la plata!..... en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro.. Y se me ha escapao. CANILLITA: Sí. Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno.. Salí de ahí. ¡Oiga! ¡A verlo.. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!.. no seas boba. ¿Estás llorando?. a verlo!. ¡Es un gringo más bobo!. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. ¿no te acordás? ¡Las otras noches.. LOLA: (Lloriqueando) No. Y bien falso... ESCENA III Lola. Bueno... 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino . es el mismo.. Mirá.... Esperame aquí. ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece.. ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos. ¡Pero volvé pronto.. y todavía nos dio un caramelo de yapa. Canillita! Entra el Trasnochador. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí. no llorés. no seas así.. hijo ‘e mil madres!.. ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da.. Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. ¡Chanta! ¿Y qué tenés?. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo. (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín.. Mutis). ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala. pero seis vintenes no un peso. Dámelo.. dos vintenes paraguayos. (Se va por la derecha silbando). ¡Valen más que un peso falso!. Pucha. Dame el peso.

¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. Lola. cómo? Pucha que estás apurada. (Regocijado) Ahora verás. Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. arrodillándose junto al papel).. (Le da los diarios).. bárbaro. Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo). Voy a llamar al Vasquito. hace otro tanto a su lado. ¿Cómo. R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí. Sí. Lo toma y vuelve.. ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones.. CANILLITA: Haceme caso a mí. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). bárbara. ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí.. mirá… Querés que le… (Le habla al oído). Ajajá. Salí. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. Y ahora. y hace como antes). saca un fósforo. (Escudriña el bolsillo. al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera. sí! Pues ahora le viá enseñar. Dame los diarios. ¡Salí! ¡No te metás. cuidámelo. ¿Ah. que es una A… (Riéndose) Ay. o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá.¡ladrones! LOLA: ¡Ah.. no me chorree! Sí. y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán. enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia). ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo. Bueno. (Desdobla una hoja grande de papel en blanco). Vas a ver. no? Dejá nomás. Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). ¿no?. aquí debo tener uno. no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves. al Lalín. curiosísima. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 . ¿No tenés un palito?. ¡Eh. a Pedrito. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. Esperate. a decirle que su hijo es un embrollón. Teneme los diarios. venga… (Recibe de nuevo el pincel. tengo otra idea. (Se encamina hacia la puerta). (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. ese chico?. poquito un pincel mojao. que ya vengo… Pero. Quedate quieta. Mozo.

bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno. ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay. ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto. E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia. Cuando esté en la ventana me lo alcanzás.. A ver. no señor… E… N… E… Tenés razón.. Salí de ahí. a ver… ¡Ay. Te vas a quemar. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Muchas gracias.¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo. ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno.. así. ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé. (Con voz lastimera) ¡Ay. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido). acercándose a la izquierda). 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . (Le da el papel). O. Tomá. pues. Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). (Desaparece por la derecha). Tenelo vos. ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes. traé! (Le saca el papel). pintor. Che. qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra). (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas. Se oye el estruendo de una caída. ay. Dejame ver a mí también. Pucha que está bien. (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba. LOLA: ¡Ay. ¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. ¿eh? Eso ando buscando. qué lindo! Y ahora viene lo mejor.. ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No. quedate quieta. ay! ¡Lola!.

Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha).. mientras tanto algunos señalan con la mano. (Le hacen lugar).. El vigilante y unas personas cruzan corriendo. no mientas.. me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh. ay! ¡Por culpa de esos canallas!.. Yo quiero verlo. Se oyen quejidos.. ¡Ay. nada… estábamos jugando y… No.. usted mataperros!. ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay. Decí la verdad. vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver.. ¿qué estaban haciendo ustedes allí?. Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado. (Reaccionando) Yo disparo. (Al levantar el brazo da un grito).. Sí.... Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah. Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan. Si no es nada. ¡Canillita!. dónde? ¡Allí!. Trae la cara ensangrentada. ay.. pero la puse! ¿Dónde. CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola). ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado... VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay. mamita! ¡Me he quebrado un brazo!.. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!. Mutis. pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 . (Con timidez) Nada. (Le saca la sangre con el delantal).. No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!.LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!... Se oyen voces. vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia. Instantes después entran con Canillita alzado.

Canillita Florencio Sánchez .

antología de obras de teatro argentino 51 . HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO. DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. UNA CÓMODA DESVENCIJADA.> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN. EL NIÑO ENFERMO. DOS SILLAS.

. (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente). ¿eh?.. y muy mal traje. Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate. sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí. hijo!. ¡Es un pícaro.. chusco y travieso.. soy honrado. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones. ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!.. hijito!. CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos. ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama. un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto. soy embustero.. no se destape. sigo travieso.. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente). ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!.. gran personaje.. ¿Un beso? ¡Veinte.canillita Arturo... así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!. con poca guita.. Bueno... A mí no hay quién me corra yo le garanto. Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares. desfachatado. gran descarado. y aunque cuentero no mal muchacho. muchos juguetes le voy a comprar. Canillita. ¡Que sos pavo!.. Son mis amigos Pulga y Gorrita... Panchito Pugos.. ¡Se vendían como agua los diarios!... Si se está quietito.. cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. ¡la pucha que hace frío!.. ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva. soy vivaracho... ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan). doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Ahí está ese pícaro!.... CLAUDIA: (Sentada.. no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario. Pero. cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí. CANILLITA: Buenos días. arreglando cuidadosamente las cobijas) Así.. ¡Brrr!.. soy bueno. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido. que eso le hace nana!. Claudia. ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?. Muy mal considerado por mucha gente.. ¡No faltaba más!.. ¡Sí. ¿Qué decía. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros. pues en cuanto los filo los caloteo. Música Soy Canillita... ¡Brr!.

Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!.. nos juntamos con Chumbo. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla. le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel. bien mía... ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!... pebetes. ¡Si se afeita!. ¿Y a mí qué?.. un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ...... dispués nos juntamos con Martillo.. ¡Como era domingo y no había diario. D... ¡Ja. ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!.. Poroto da un grito y… ¡zás!. Gorrita y una punta más!.. Pa eso lo gano y es mía. ¡Yo te voy a enseñar!. por Dios!... BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora.... empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles. Sí.. ¡No crea.. Dichos. allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata. no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!.. vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa.. ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada. el Pulga... “Si me da un cinco se la alcanzo”. la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno... ¡Perdido!. por ésta!... Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante. que es un desalmao... el loro le clava el pico en un dedo...... (Se levanta y va hacia Canillita. ¡Mamá!.. gringos. colchones. ¡Mi padre. ¿sabe?.. ja!.. don Braulio. ¡No le pegue a Canillita!.. Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda.... Y no se animaba a bajar del buque. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?.. amontonao.. ¡sinvergüenza!.. viejos… ingleses.. Don Braulio... ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!... ¡Estás muy gallito!.. ¡Ni usted ni el tipo ése!.. a la fonda de los muchachos. ¡No!. Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella... ¿no?. rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!.. sillas de paja!. y cuando le iba a alcanzar la jaula...canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?. Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!. mujeres. ¡A la fonda!.... ¡Farreando! ¡Fío!. che!. la Pelada.. (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!... “¡No se apuren. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo. CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!. ¡Qué farra!.. El tanaje así.. Güeno. ¡Trompeta!. ja... baúles.. El Poroto..

(Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!... BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja. empieza con t… ¡Bah!. después que lo he conocido a fondo. ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre. no puede ser padre de nadie!. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!....... ¡Pero desde que vive con el tipo ese!. por culpa de ese sarnoso.. ¡Ese no es mi padre. CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No. señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca.... Cualquier día va a suceder una desgracia.. pam.. ¡Es que me da un estrilo!. y va hacia él). botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre. D. (Muy conmovido.. ¡Parece mentira.. ¡Traé!. ¡Canillita! ¡Vení!.. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D........... que no tiene la culpa. te lo doy….. que continúa de pie sobre la cama. acariciándolo) ¡Vamos. sos un bandido!... BRAULIO: ¡Sí!. (Deshaciéndose.... vos me estás robando! ¡Canillita.... ¡Es lo que le conviene!... (Llora)... ¡Bah!.. (Se enjuga las lágrimas) .. ¡Dámelo!. ¡Y pim. Hoy. ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?. pero en esta casa. con pedazos de pan duro y con sopapos. que no es para tanto!..canillita vive de la ufa!... BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino .. ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D... ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!.. Yo… Yo… por ejemplo.. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!....... (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!.... le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa.. pum!.. si yo no lloro!. ¡Lárguelo por un cañuto!. más bien que quererlo. que lo estrecha sollozante).. que te jugás la plata! ¡Canillita. Ya sé… ¡Un trompo!.. ¡Gran perra!.. D. ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!. ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito.. no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D. don Braulio. pobre hijito mío!. ¡Sí.. muchacho!. BRAULIO: ¿Ha visto... Pero… ¡Bah!. (A Arturo) ¡No.. Tiene razón. ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!. ¡Cariño no!. D. Ese… ¡es un canalla!. que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!.. BRAULIO: CLAUDIA: D. BRAULIO: ¡Vamos.. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?. ¡No seas malo!. Bueno. refilá el vento!.... si adivinás lo que es... (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!.. ¡No llorés. ¡Canillita. Canillita abraza a Claudia. doña Claudia?.. (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan... ¡A ver!... ¡Qué ha de matar ese sotreta!. BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!. doña!. ¡Pobrecito!... porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!.. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así. no me pegaba ni nada. hasta de matarme!.. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita.. vamos..

¡Vea cómo yo lo tomo!. ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo.. (Enciende un cigarro.. por favor.. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!. Y diga..... Muy bien. le quedan veintiséis. ¿Qué es esto? ¿No está?. Hice poner la papeleta a nombre de Pichín.. Así. BRAULIO: Dichos. ¿lo ha visto a ése?.. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser). ¡Ay... chiquito. Pórtese con juicio… ¿eh?. CANILLITA: Prieste un fósforo.. gracias!.. Dios mío!. ¡Es dulce. Arturo CLAUDIA: Sí. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver... ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. No crea que me ha costado poco. ¿Quién ha andao con mis cosas?.. ¡Caramba. don Braulio.... don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!.. con el niño!. ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh. PICHÍN: (Entra sin saludar. No sé… ¡Nadie!. Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos.... tapándose las narices… ¡Vaya!.. ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D. De esta botella le da una cucharada cada dos horas. (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 . convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D.... ¡Eh. señora. y de las obleas.. no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!... BRAULIO: Braulio y hace mutis).. Cuando quiera. ¿A Pichín?. Busca el prendedor… ¿No responden?.. Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!.. muy rico!.. aquí están los remedios...... Lo vi en el almacén de la esquina.. ¡Que no se diga que tamaño hombre!.. ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!.. (Muy alterado.... a la una.. gracias.. eso es feo. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!.. porque está muy débil.. arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente). BRAULIO: CANILLITA: D. joven!. CLAUDIA: D. tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!..... Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata.. no sea así!. Claudia. ¡Es claro!.canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito. ¡Cómo no!. ¡Y ahora bien tapadito!. PichÍn. Arturito..... BRAULIO: No. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios.. ¿A ver?. Cosa mala se encuentra siempre. he dicho… ¡Cómo!.. a las dos… y a las tres… ¡Ajá!. BRAULIO: CLAUDIA: D. ¿Quién me ha abierto el baúl?... una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien. ¿Cuánto le dieron por el prendedor?.. ¡Vamos. (A Claudia) Hasta luego. ¡Con esto se va a mejorar pronto!. ¡Me ha hecho usted un gran servicio!..... Con la cuestión del robo de la joyería. ¡No seas malo!... Dios mío!... Adiós.. Casi lo has volcado… Vea.

¡te digo!.. ¡Traé. avanza jugando a la chantada con cobres. ¡Ya está!. se venden lo mismo que si fuera pan.. ¡Hablá de una vez o te la doy!. ¡Si tenés más ahí!. ¡No!. ¡No juegues más!. ¡Mamita querida!. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!. ¡Yo lo saqué. ¡He visto salir al Canillita!. ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!. te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!.. ¿Te callás?. Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente. ¡Ya verán!... Canillita.. ¡Nada!....... ¡Ah... Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?.. ¡Sí...... Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos. Mutación. ¡Le voy a enseñar!.. La Nación...... Claudia llora.. pero no quiero jugar más!.. Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!. asustado) ¡Mamita!.. ¡Doy yo! ¡Güeno!.. ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!.. CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas. ¡Respondé!. ¿Dónde está el prendedor?. boliches y bars. Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero...canillita prendedor?. ¡Ah.. de igual manera “viva” el partido Nacional. Él no ha sido...... ¡Siás otario!.. Decí… Decí… Decí........... (Incorporándose... ¡Pancho! ¡Pancho!. ¡Yo no lo he tocado!. PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!. ¡Mamita!. pillete!.. La Prensa.. Y si el gobierno llama las clases a formar.. (Corriendo detrás) ¡No!.. con el grupo de muchachos.. 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 . No me pegués......... ¡Me has espiantao toda la guita!. (Vase).. ya lo sé!... ¿Qué lo has hecho?.. Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da.. ARTURO: ¡Mamá!.. Pancho!... yo doy!... CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE. Patria y Standard. PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?..

... ¡Es ése más ligero que viene adelante!. (Corriendo) PichÍn. (Confundido) Bueno… Sí… es cierto.. ¡A seis y medio pago!.. ¿Cosa fate?. pero no me hagas hacer una plancha después..... Gármino!.... (Desesperado) ¡Eh… Canillita!. porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!.. que yo!. escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr). ¡Salí de ahí!. PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes.. retrocede un paso... PICHÍN: ¡Canillita!.. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?. ¡Por alguna imprenta!.. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?. ¡Cuando yo te lo digo!.. ¡No me vengas con cuentos. ¿eh?. ¿Por qué me agarra?. ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!... Pesquisa... ¡Eh!..... Canillita.... ¡Desen vuelta!. vos. Lo decía por las dudas.. ¡Es un ratero el muchacho!. PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!. no más… ¿Y ánde lo agarramos.canillita Se sientan en el suelo formando rueda......... muchachos!.... ¡Diario cuarta!... ¡Pronto!. TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!.. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver. (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario. ¡Diario cuarta!. UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto. ¡Cómo no!. PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!.. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?... ahora?. ¡Sí...... que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas. Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado. (Gritando) ¡Diario cuarta!.. ¡Está bien!. Se oyen varias voces. pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué.. ¡Procedé no más por mi cuenta!. ¡Al bullón!. y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 .... hermano.. Todos se echan a correr en tropel.. che? El que iba adelante. ¿Eh?. gritando. señor?.... ¡Ya sabés. ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas)... Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!.. de chambergo gris… ¿Y estás seguro.. ¡Vení pacá!... ¡Diario!.. gringo!... ¡Revolución en Montevideo!. me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad.... ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!.. Pues bueno. ¡Salí de ahí!...... Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera... ¡Revolución en Montevideo!. (Al ¿Cuál era.. CANILLITA: Dichos.. Yo viá proceder... PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!... ¡Mi han galotiado!.. ¡Compre. ¡Cuarta!... Los muchachos rodean al tano... de que él te robó el prendedor?.. si quiere..... ¡Revolución en Montevideo!.. ¡Zas!. hombre!.

. canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín.... ¡Tomá!.. ¡Es un ladroncito el muchacho!..... ¡Ah.... no más! Dígale que me suelte. ¡Tamaño zanguango!. (Se incorpora). PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!. arrastrándolo hacia la izquierda...... Agente. PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!. amenazador........ ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!.. amenazador) ¡Y a vos también!.. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?... pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!. yo sé lo que hago. ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!.. ¿quiere?. ¡A matar!... presenciando la escena.. ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?.... che!.. corriendo) ¿Qué es eso?.. VENDEDORES: Marchá.... ladrón!....... forcejeando...... AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?. (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!. (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá.. ¡Canalla!. ¡Canillita!.. ¡Que lo larguen!. ¿Qué ha pasado?.. (Llega de izquierda.. no más. ¡Salga de ahí!..... ¿No puedo vender diarios.. ¡Zas!... ¡Con que eras vos... botón!... Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!. Señor. PICHÍN: ¡Llevalo.canillita ¡Qué también!. (Forcejea por desasirse).. oficial… Yo no he faltao. ¡Una gran perra!. (Lo tironea del saco).. gran perra!.. (Impacientándose) ¡Eh. PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!. Dichos.. 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 ... ¡Mamita querida!. ladrón!. ¡Ladrón!. ladrón!... a la comisaría....... ¡Yo... El agente lo hace violentamente. hij’una madre!. señor!. Salen algunos transeúntes y se detienen. vendiendo diarios y me agarra de vicio.... que ahora voy a hacer la exposición!. ¡Le juro por esta!. Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha.. no más!....... (Rabioso) ¡Largame.... ¡Botón trompeta!. ¡No me pegués.. ¡Me la vas a pagar!. ¿Y por qué me va a llevar?... Pulga. ¡Maní!. ¿No tiene vergüenza?.. El agente lo tirona.. ¡Que no he dado motivo!. ¿Yo qué Dichos.. ¡Oh!. ¡Ahora sí que no me llevan!. (Tironea). ¡Soltame. (Volviéndose. no más… ¿Por qué lo lleva?.. Vendedores.. ¡Si es por eso.... mocoso!. Canillita.... PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir. trompeta!. cae al suelo y se levanta desesperadamente.. PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo. ¡Suéltelo!.. indignado) ¡Yo... no más!. (Lloroso) ¡Vea.. un curioso. (Compungido) Vea. (Irguiéndose. (Lo escupe) Pichín va hacia él. UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!.. El agente lo va llevando de a poco. (Asombrado) ¡Oh!... PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!. ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!.. ¡Te voy a matar!. entonces?. vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!. vamos.

... (Huyen). D. AL CENTRO.. BRAULIO: VECINA 1ª: D. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA. DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA....... UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA. ¡Qué miedo!. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO. MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA. perdistes!.... ¡Perdiste! ¡Pavote!.. ¡Cuidado. enfurecido. ¡Mentira. ¡A ver. Vidalitá. Los curiosos también se alejan. ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora. lo corre. SENTADA TOMANDO MATE.. Se la voy a dar. muchachos. UN VENDEDOR: D.. (Burlones) El cuco. Muchachos 1º.. MUCHACHOS: Disparen. ¡Mentira! ¡Mal haya!. ¿Quién ha de meter?. (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!. (Burlón) ¡Está bien. MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!. que le rompo el alma!... QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D. SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA. BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen). EN LA DEL FRENTE.. sillero. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 . Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina). se llevan la palma. ¡Perdistes. Vidalitá. don Braulio!. ¡Andate pa dentro. no se enoje.. (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!.. eso es trampa!. ¡No juego.. mocozuelos.. marchante!... UNA TINA DE LAVAR. silencio.. ¡Sino esos pilletes!.. hay en esta casa. 2º y 3º.canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo. a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA.... Batista y su mina. después Batista y un Vecino. BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!. ¡A cinco centavos!. Don Braulio. Pichín. Vecinas 1ª y 2ª.. ¡Cayó sobre la raya!.. y tirándole el saco. nos va a comer.. ¡No puedes hablar!. Batista.. Mutación. más calma! Atienda el puchero. sabemos que es malo!. VECINA 2ª. huyen en todas direcciones..

. cinta de El miedo no es zonzo..canillita D. camisetas. madapolán. festones.. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas. peinetas.. botones de hueso. alfileres. ¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?. doña. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. (Se frota las manos)... No quiero batifondo. ¡Jesús!. ¡Qué nubarrones!. Vidalitá. VECINA 2ª: D.. Me viá a dormir. marchante?. Diga. BRAULIO: MERCERO: hilera. ¡No seas tan mala! No seré tan mala. (Hace mutis). con mis vecinas.. libros de misa. son pura parada. aprontá el bullón y no te metás. Basilia. (Dirigiéndose a la Vecina 1ª).. y los parches porosos.. Pañueletas.. Delen un hueso a ese perro. pañueletas! ¡No!. corbatas. D. ¿Cuánto paga. las comadres éstas. BATISTA: Dichos. jabón… ¿Precisa. marchante…. D. A que no se arañan. BRAULIO: Vecina 1ª. porque está ladrando de hambre. jabones. Vidalitá. hago dos apuestas. BRAULIO: VECINA 1ª: D..... VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!.. BRAULIO: Hablado D. Don Braulio. Diga. Ché. Vidalitá. BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras.. servilletas. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!. Vecina 2ª. calzoncillos. D. pero no me corren... BRAULIO: Sí.. cortes de vestido. ¡Sigue tronando!. como a las gallinas. tarjetas postales.. Libros de misa.. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino .BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa). Vidalitá. ¡Nooo!.. Ya lo creo. agujas. ¡y biabas también!. Se va el Mercero. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?.. carreteles de hilo. sombreros de paja. MERCERO: Con esa ladiada. BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D. un Mercero. esponjas.

.. ¡Eh.... ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando). no más!. te he dicho!.. ¡Sí. ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!. Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín. ¡A mí!.... ¡Ya!.. La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo.... Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo). ¡Es que si no la saca....... ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma. ¿Por qué?.. ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!.... BRAULIO: PULGA: D.. VECINA 2ª: D. ¿No te dije que no quería batifondos?... D.. ¡A mí!.. (Se abalanza a pegarle). Salen chicos y algunos vecinos. ¡Pobre muchachito!.. ¡Ladrona!. ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?. BRAULIO: Don Braulio....... (Entra en la 71 Dichos. ¡Escracho!. (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!.. ¡Con lo que pican las avispas!. ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!. don Braulio. Batista. ¡El estrilo es libre!.... desgraciada!. ¿Qué ha hecho?. se la saco yo!. ¿Y pa eso me llamás?. (Risas). ¿Qué es lo que ha pasao?... BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D. pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor..¡Viejo achacoso!.... madamas! ¡No hay que enojarse!.... ¡Vamos a sacarlo en seguida!. ¡Trapos sucios!. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!... ¡Caminate pa dentro!.. Batistas. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!.. Pulga.... BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino ..... Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno.. ¡El chaparrón!.. (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D.. D. BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D.. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!. ¡Caminá pa dentro. ¡Trapos sucios!.. VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar. arrastrada!. dale la razón... ¡Qué infamia!.. BRAULIO: cana!.. Don Braulio se interpone. ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D... ¡No me echo aceite en el pelo!...... la otra se abalanza y riñen. ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!... (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!.. BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!. ¡Oh!. BRAULIO: ¡Caramba… señoras!.... BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?...... ¡Qué más se quisiera!.. Pichines... ¡Con piedras!. BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa. tironeando a la primera.. Iba vendiendo diarios y me lo cacharon. ¡Cuando no podés... VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!. ¿Cómo?. A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes.. ¡Nada!..canillita D. ¡Ya comprendo!... Déjela... en todas partes es igual... más despacio!. ¡Viejo chancleta!.

¡Yo… yo… yo soy la culpable!. Vecina 2ª.. Pero esto no va a quedar así... ¡Pobre hijito mío!. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa.... ¿Entiendes?.. ¡Ya 73 Claudia. Aquí a la vuelta.... infame!. ¡Qué retobada estás.... Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!. en un ladrón como vos!.. ¡Un prendedor!. ¡Yo!. (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!.. que me tiene con cuidado... (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!. ¡Bueno!. ¿Para qué?.. No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin. por ratero!. Muy buenas tardes... (La toma de un brazo). vecina. ¡Oh. ¡Donde a usted no le importa! (Avanza).. Dichos. ¡Meterlo en cana. pegame aquí!. Dios mío!.. pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti.. Estoy esperando a Canillita... chicos.. Pichín. vieja!......... para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas.... Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo. (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?. ¿Has acabado?......... ¡Virgen santa!... ¡Yo tengo la culpa!.... ¡No tengas vergüenza!. para mandarlo a ver otra vez al doctor.. Dejame salir… ¡Che!.. ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!.... ¡No!. ese hombre… ese hombre!. en un borracho. ¡Yo tengo la culpa!. Sí… ¡Y hemos acabado!. (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Ay. ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?..... ¡No haberme muerto antes de conocerlo!. ¡Por nada!.. ¿Por qué?... ¡Si me vas a castigar. ¿No lo han visto. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?... ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla. ¡Caminá pa dentro!. CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes. ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?...canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto.. a la primera.. ¡Che no te pasés!. doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?. ¡El prendedor lo he sacado yo!.. ¡No!. dirigiéndose con Pulga a la calle).... ¡Qué!. Varios chicos quedan jugando a la rayuela...... (Irónica) ¡No!. ¡Qué ando queriendo!.. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!... ¿Qué decís?...... ¡Yo!... ¡No ha de aparecer tan pronto.. a mi hijo? ¿Sabe.. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí. ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!. yo lo he sacado!.... Un chico. (Resuelta) ¡Decí. ¡No tengas miedo!... miserable… ¡Sí.

Yo no quiero pelear con usted. pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?.. (Saliendo) ¿Otro bochinche?. compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad. ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!. Cuando va a darle el golpe... CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!.. ¡Pa que le alumbre el suyo!. BRAULIO: D. BRAULIO: PICHÍN: D...... BATISTA: CANILLITA: D. ¡Pegame!.. (Soltándolo) ¡Lo ve.. (Se abalanza sobre don Braulio.... ¿Dónde vive la señora?... ¡Lárgueme!. BRAULIO: PICHÍN: Dejalo. (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto).... (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!. ¡Tomá!.. (Apartándose) Tenía razón.. don.. mocoso!... Batista.... doña Claudia.... ¡No se enoje!.. don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!... ¡Pegá!. ¡Ah! ¡Don Braulio!. ¡Pero será inútil. Ansiedad).. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro. Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 ... PICHÍN: D.. ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!. Primero… ¡Andá pa dentro!.. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!... te he dicho!. éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada).. ¡Pa dentro!.canillita sabés que nunca me he defendido!..... ¡Andá.. ¡Valiente!... (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín..... ¡Sí! ¡está bueno!. PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!... Claudia lo sujeta también. BRAULIO: ¡Eh.... Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!.. (Queda estupefacto). ¡Quédese quieto!. que ya ha de encontrar quien le dé su merecido..... ¡Está bien!. Pichín retrocede espantado. ¡Viejo taquera!.. TELÓN FIN D. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos.... hijito! Esa plata es sagrada..... ¡Qué notable!.... ¡Al fin!. (Le pega en el rostro). Don Braulio.. pues!... ¿Entendés?.. BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!. que se ha mudado usted a mi casa?. (Reponiéndose) Diga. (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho. ¿Qué te entregue los treinta pesos?. ¡Ah!. ¡Pegá!. ¡Que lo mato a ese perro!. ¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!.... no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!.. ¡Ya!... ya sé… ¿Querés sacarme la plata?. ¡Asesino!. BRAULIO: Dichos. Canillita. ¡No aguanto más!......

Barranca abajo Florencio Sánchez .

hermana de Don Zoilo MARTINIANA. UNA MESA. antología de obras de teatro argentino 79 . UNA TABLA DE PLANCHAR. GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. comadre ANICETO. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos). UNA CAJA DE FÓSFOROS. PERO DE BUEN ASPECTO. su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA. ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. UN BANQUITO. ES DE DÍA. ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. el comisario BATARÁ. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. PRUDENCIA Y RUDECINDA. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. sus hijas RUDECINDA. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS. CUATRO SILLAS DE PAJA. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES. UNA VELA. UN SILLÓN DE HAMACA. PLANCHANDO. UNA AZUCARERA Y UN MATE. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES.

por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. relamida. mi Dios y la Virgen Santísima!. pero no pa tu doma. pues. como hacen algunas… ¡Juá.. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. ¡Juá. ¿de qué te reís? ¿Yo?. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!. ¡De las cosquillas!. verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo. ROBUSTIANA: ¡Aquí. ¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues. (Corre hasta la mesa y toma una plancha). juá. (Se acerca a la mesa. que te pintás con el papel de Poneme pronto. mujeres.. la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela... Paresé. ¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. por favor. ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada. Rudencinda. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto.. Se me parte la cabeza. limpia las manchas de sebo. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela). Dolores. juá! (Al ver que no la alcanza). preparame esos parchecitos… ¡Ay.. rezongando. en el aire no puedo hacerlo. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 . hija. ¡Hija mía. estarías todo el día ocupada. ché Robusta! (A Prudencia) Vos. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara). sí! ¡Ah. juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea). esos parches. hija. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!. sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre).. ché. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño. Pues tomá. juá. Prudencia.. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda)... Potro. DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. Robustiana.

porque se las he de cantar claro. ajajá! Gracias.. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay.. Rudecinda rezonga fuerte. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay.. Se levanta de la siesta. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. Yo lo puse. la refriega sobre una chancleta ensebada). Y lo pior jué que nadie le respondió.. Pero él me lo hizo sacar. dijo el muchacho cuando vino. Pausa.. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!. ¡Pronto. cebame un mate de hojas de naranjo... ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo. ¡Ay.. y misia Dolores suspira quejumbrosa.. mama. (Toma otra plancha. (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos. DOLORES: (A Robustiana) Mirá. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao. Rudecinda... ¡Zoilo!. Avanza lentamente y se sienta en un banquito. DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!. Pasado un momento... María y José! Mala cara trae el tiempo. ¿Tás sordo? Decí. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero. ¡Ay. Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera. Jesús. PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. ¡Zoilo!.. Che. Don Zoilo aparece por la puerta del foro... ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido. ¡Linda cosa! Che. que se enfría! (Colocándole los parches). Aquí. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. Parece que viene tormenta del lao de la sierra. Tal vez se haga con agua. hijita mía. Pero amalhaya que no suceda. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas.. Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde.. ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos. Si hay agua caliente. está muy equivocado..barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio. ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy.. ¡Eh!. Prudencia plancha tarareando. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito... FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 .. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo.. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha. Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto. ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha.

El comisario es buen cantor. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice... Así le decía yo al sargento. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho. ¿Dónde? Será muy lejos. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. ¡Cusí. una camisa pronta pal sábado. hijita. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola. ¡Sí.barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah.. algo de eso he oído! ¡Ay. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. Parece medio maniático.. Prudencia? ¡Ay. ¡Qué tormento. a cualquiera le doy esa lotería.. comadre? ¿Cómo te va. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo. ¿Y mi ahijada? ¡Güena. mujer!. que está de baile.. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos. decime. De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. como se dice. ya que no me convidan. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!.. cuando menos. perder el campo en que ha trabajao toda la vida. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!. Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal. Lo dudo. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata. no te pongas colorada.. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle.. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento. cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores. ña Martiniana! ¿Cómo está. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá. aurita. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. pues nosotras no sabemos nada. También. FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 . muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta.. le han comido vaquitas y majadas. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza.

Si me convenzo de que me amas de veras”. ¡Sinvergüenza. “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). Fijate prontito. Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio.. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis. RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí. (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta). Pues yo misma voy a plantarlas. (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. ¡Si será zafao el rubio!. ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo.. ¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata. bueno! (Lee). ¡A verlas. pero qué querés.. Puede venir el viejo. ¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño.” ¡Ah.. Tengo una sola cosa que reprocharte. che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava.barranca abajo trabajador no tiene reparo. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba.. (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel.. en todo tiempo. A ver. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo.. “Sí”. ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. Hay un punto en la letra sí. “me convenzo de que me amas de veras y. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo. che? Leé pa las dos... No. (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía. (Como dando una señal) Muchachas. El resedá se quedó en casa. Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”. (Escondiendo la carta). dicen que anda la virgüela. Leé no más.. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda. comadre. y no. a verlas! (Acercándose). a ver si dice algo pa mí. Esperate. viene lejos. ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . No dice semejante cosa. se me hace que no harían güena yunta. punto.

Que tenés gente en el altillo. pisando las riendas. Güeno. Nicolás. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos. (Yéndose. Mañerasa la tubiana. o te sacudo un guantón. a grito) Ché. vos que tenés güenas ZOILO: piernas. (Volviéndose) ¿Has visto. yo haré las compras. ¿Ande está eso? Tará ahí. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. Mentira. pa pagarlo con mi platita.. desgraciao. Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar. Bueno. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. (Mirando al campo) Y mesmo. Ahí se iba tu yegua campo ajuera.barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo. (Que ha estado revisando las maletas. (Mutis). Dame entonces la plata. Así será. atajamelá. Don Zoilo.. pasiando un poquito. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 . ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé. ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno.. (Zalamera) Güenas tardes. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor. No tengo plata. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che. ladiate de áhi. la pobre.. que no tiene qué ponerse. de juro! Ya lo ve. ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. Eso es lo que hay. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería. ¡Oh!.

Pucha. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene.. DOLORES: ¡Hijas. repetí lo que has dicho.. Retratada de cuerpo presente. ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente... insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!. Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada.. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala....barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate. hipócrita. ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo. ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida. largá el veneno! (La amenaza). ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho. ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia.. desorejadas como ustedes... no sé. ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja. Callate la boca. mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos. que hay gente desalmada en este mundo. pero reacciona rápidamente). lengua larga. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías. Vale más ser eso que unas perversas y unas.. Decí... Es no tener ni pizca.. ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo). ¿Saben qué más? Que las tres son unas. RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme. DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa. no hay cuidao. mama.. Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro. pandereta.. ¿Quieren que hable? Bueno. ¡Perra vida!. (Airada.. ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece... no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores). Mirenlá. Parece mentira. Las vas a pagar todas juntas. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 . Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos.. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá... Buena jesuita sos vos. alzando una planta) A ver.. Las tres mujeres retroceden asustadas. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé. pues. tísica... por misericordia.

güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes. ¡Ay. pues!.. ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados.. desde un tiempo a esta parte.. en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro). ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno. la ver. güeno.. Robustiana tose.. ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé..... como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones.. que le va a venir la tos.. les dije.. además.. quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. ¡Estoy bien y. (Lo besa).... vos que sos aquí la madre y la dueña e casa.. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!. y bien cachetiada... cuartudas. Y vos. pues. porque le faltó al respeto. Sí. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo. ya sé que usted tiene razón. Rudecinda va a buscar el agua. Respondé. Tenés miedo de que sepa la verdad. ga… ron. mama.. Muchas gracias. la verdad. Yo. DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese.. sollozando).. ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino . ya me pasa. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes. Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias. (Mimosa) ¡No!. yo la voy a defender. si se comiden a traer agua pa esta criaturita.. basta hijita.. tata.. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno. ¡Ay. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra. 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando. ¡Ay. aclarame pronto el asunto... (A Rudecinda). ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao..barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo. no has de tener jaqueca también.. ROBUSTIANA: ZOILO: Sí. vamos a ver..... Tome unos traguitos.. quiero quedarme aquí porque. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama.. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser. (Sonriendo) ¡Qué diablos!. me han agarrao a la gurisa pal piquete. (Dejándose caer en un sillón). porque.. doña quejidos. (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos. Tírele de la riendita. ROBUSTIANA: Me pe. ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos.

Usted ha de ser más güena. no tengo nada que decirle. Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé. que se fatiga. que no me tratan bien. Esto se va poniendo bonito. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle. no me vaya a disgustar usted también..... Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia.. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo. A quien nombraron fue a ño rebenque... no lo respetan a usted. y que las cosas no son lo que parece.. ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao. Porque no me quieren.. ¡No me juyás!. ya se habría mandao mudar.. Por algo ha ser entonces. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito. Empiece el cuento. Reposadita y sin apurarse mucho.. ¡No. Es que. hijita. no. Hable de una vez. Ya se te ha pasao la edád de las macacadas. empiece. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. Usté se va a enojar mucho.. ¿Cómo es eso? Digo. (Recalcando) Había una vez unas mujeres.. que quiera dirse.. Bueno.... adelante. ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito.. matrera. no. y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla. (Hosco. será. ¡Ah... cuanto más antes mejor... Lo único.. Ta güeno.. en esta casa. que te voy a dar lindas noticias. Vamos a lo otro.barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!. siga no más.. lo que yo tenía que decirle era que. (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente. tata. Adelante. de todos modos ya no es nuestra. Encomience. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito. (Grave)..... ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay. tata. no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa. Vamos. le rompo las canillas de un talerazo. no. no. hijita.. Vamos... ROBUSTIANA: ZOILO: No. es eso..... ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado. pero no comprendo a qué viene eso. ¡Zoilo!. ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No. Ya cáiste..... Pues. si lo digo se disgustará más... Bueno. retorciendo el rebenque) Vamos a ver. sentate.. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!. Es que. m'hija. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 . (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro. menos vergüenza! Es natural. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga..

. señor.. al pasar junto a Dolores levanta el talero. Prudencia. ladiada. pues. es que.. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí.. ¡Cuando usté se va pal pueblo. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien. Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. ¡Mocosa. porque aquí está don talero con ganas de comer cola. Prudencia.. hija.barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. Bueno. no digo más. no se fatigue.. (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides. (Llora). Ya lo hemos de enderezar a Zoilo.. tísica. el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante. al pobre. to que la quiere. Dolores. No. no llore! Hable. no me mirés con esos ojos. qué hacen.... Y lo peor es que. A ver ustedes.. Arrastradas... Don Zoilo y Batará. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo).. al pobre Aniceto. ¡Ah!. no cuente más. le juega feo con don Juan Luis. ¡Con don Juan Luis. como para aplastarla).. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí. ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. (A Robustiana) Contestá. hija. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 .. ¿qué?. ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto. (A Zoilo) No.. Sí.. Dolores.. Ahora sí. vos. Prudencia... señor. m'hija. Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora.. señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo... que no te tengo miedo. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés. así descansa.. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba. ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas.. mi Dios! Siga. Prudencia. Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana. ¡Batará! Mande. tata. (La conduce hacia el foro. porque tengo que hablarle. tan bueno y que tan. lengua larga! ¡Ya!. que me haga el favor de mandármela de madrugada. ahora sí. y no se asuste. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes. señor! Bien. ¡Vergüenza da decirlo!.... ESCENA XI Rudecinda.. ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. pues. Llegás y le decís que se venga con vos. Venga a su cuarto.....

señora.... ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora). Entonces.. ¡Pedísela a tu amigo el diablo. Zoilo. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza. a Dolores) Y usté.. ¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 . que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada). muévanse!. ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate.. estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje. María y José! Sí. Decime. ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!. RUDECINDA: calle. (Yéndose) Virgen de los Desamparados. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira. volá. si querés.. ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!.. Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece.. Zoilo.barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien. me han dejado en la calle. mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. (Paseándose).. abrumado.. hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda. Zoilo. mi parte de la herencia.. pero se detiene).. mi hermano me ha robao. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La. (Desaparece por el foro llorando a gritos)... (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces.. Madre de mi alma. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús. ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento.. señor.. que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda.

. ¡Ta güeno!. (Reteniéndole la mano. No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros. ESCENA XVII Los mismos personajes. Váyase.. Déjeme.. ESCENA XVI Zoilo. El capitán Gutiérrez. tome asiento. Rudecinda y Dolores.. después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No.barranca abajo ESCENA XV Prudencia. ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro). amigazo. avanzando). ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia).. (Después de mirar a todos lados. ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee.. ¿Recibiste mi carta? Sí. monísima. Pronto aparecen en una de las puertas.. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No. váyase.. Prudencia.. curiosean inquietas un instante y se van. Jesús. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda). no pueden vivir así.. Jesús!..... enojados.. ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení. ZOILO: (Ademán de huir). 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 . y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo. comisario! Ya está pactado el armisticio. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más. Dos buenos criollos como ustedes. ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). ¡Tata está ahí!. deteniéndose sorprendida junto al portón. prenda! (Compungida) ¡No. Gutiérrez. ¡Cómo me encuentra!. ¿no? Bien. ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro. De parte de Gutiérrez. ni qué hablar. Voces desde la verja. gracias. (Goloso.. Ya caigo. sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao.. Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha.. Don Luis.. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal. traigo un amigo. Después de una breve pausa aparece Prudencia. Y me he propuesto que se den un abrazo.. ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este. Don Juan Luis. (Como avergonzada) ¡Ay. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta. Es una buena persona. (Muy irónico).. ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más. no. siento ruido..

¡Cuánto bueno tenemos por acá!. ¡No faltaba más! ¡Usted está bien. Zoilo se sienta. PRUDENCIA: ¡Ay!. Decía por decir... Eso es. Es costumbre. LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna. Mi padre es así. (A voces) Robusta. ¿Cómo está. anda que parece alunao. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores. no más. no! Ya me van a traer. ¡Pueden salir así no más. (Cortado) ¿Tu familia. Señala una silla). ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas... (Empacado.. (Ofreciéndole una silla). RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. Zoilo. ofreciéndole la mano) Gü… en día. Dolores. ¿verdad? Arrime un banco... quiere. Pax vobis. Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran. cuando no sestea... ¿Y no tenemos un matecito. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza. pues.. ¡sí.. esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora.. buena? (Pausa). Dígales que por nosotros no se preocupen..... Seguro que han ido a arreglarse.. qué.. GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda. Gutiérrez. no me ha llamado. Tome asiento. (Alzándose) Va. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento. ¡Siéntese por acá. No.. Seguro que no ha dormido siesta... (Ocupando el sillón. ya a ver.. comisario! Tiempo lindo.. viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio. no. que siempre están bien! (Pausa embarazosa).. olvidado por completo de las antiguas diferencias. señor!. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted.barranca abajo LUIS: (Aparatoso. Prudencia. (Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 . Rudecinda. (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos. GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va... no. Zoilo? (Extendiendo los brazos).. ¡Ave María! No se burle. ¡Qué muchacha de buen genio..

. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo. pues. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído.. Qué embromar.. a pesar de que la mala suerte. ¿A mí? ¡No he oído! Che. viejo. ¿no es eso? Bien saben todos que.. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío. metieron ese pleito de revindicación. sin embargo. ¡No! Pero no me explico.. (Alzándose... Estén con comodidad. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores. y coserles las tripas a puñaladas. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 . canejo! ¿Me entiende? Bueno... Taría cuando los jueces lo dijeron. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien. juntarlos a todos ustedes. Un día. ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. que te llama Rudecinda. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía. el pan de mis hijos. con mi familia. a los letrados. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre. Prudencia. Prudencia Andá que te llama Rudecinda... ni vacas. Ya sabe que siempre. con licencia! echan. y que habían sido de mis agüelos. Usted se defendió muy bien. Pedro.barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!.. (Alzándose) Andate pa tu casa. Linda raza. sino de ustedes. Qué embromar con las cosas. viejo. que los heredé de mi padre. siempre tan interesante. Ta bien. ni techo para amparar a los míos. terrible) No. ¿Sabe lo que debía hacer. como la sombra al árbol. y cuando quise acordar amanecí sin campo. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. no me defendí bien.. (Alterado) ¡Pero yo sí. Prudencia. amigo don Zoilo.. francamente. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos. ¡Hum!. Andá. Che. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. Dispense. Este. Déjeme hablar. a los jueces.. siempre me acompañó. ¿y usted? Tomen asiento. No sé por qué viene eso.. yo me defendí. ni ovejas. Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte.. que parece que te Bien. ladrones. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo. Tenía que decirle dos palabritas. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. Tendrá razón. Gracias.. Como le iba diciendo. (Atemorizada) ¡Voy. jue creciendo mi haber. no es pa tanto.

ES DE DÍA.. A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES. ¡bandido! Mañana esta casa será tuya.. a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene. entrá si (Confuso) ¡Caramba. ¡Eso! (Sentándose)..barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. tocá también. Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean.. que estoy yo acá! ZOILO: Yo. señor.. ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba. ¡Pasá no más. he dicho! Está bien. TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!. UN JARRO DE LATA.. Sin embargo.. UN NIDO DE HORNEROS... don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre. Por otra parte. A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE... ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!. ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada. mocoso!. es que nos han dejado aquí. ¡Ah!. UN BANQUITO. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. (A Gutiérrez. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO. ¡Qué. avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón). (Se va lentamente). ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO. PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez. ¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!. UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA. TELÓN DE CAMPO. señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO. que no acabo de explicarme los motivos de su actitud. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?. y por consideración a los míos. balbuceando frases incomprensibles.... No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí.. ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo. (Poniéndose de pie). Gutiérrez mutis. LUIS: Repito.. la vergüenza y la honra. ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días. ¡Cállese la boca. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO.. qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas).. Eso debí hacer. ¡No querés! Bueno. LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 . no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco.. (Serenándose).... ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero. Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda.

por Dios.. no te pongás colorada... ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco. Prudencia. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho. no. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos. tengo las manos llenas de aceite. Yo haría otra cosa cualquiera. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto.. pronto no más. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. Mama. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda. (Continúa pisando maíz). RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. (Mutis). no te verías en estos trances.. Dolores. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados. Vengan a servir a la señorita de la casa. señora. lo sé muy bien. Mutis ambas. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama..... Tengo que acabar esta pollera. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate.. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo. pero tampoco viá permitir que me tengan de piona. Trabajaré hasta que reviente. ¿Y qué podés hacer.. (Volviéndose. a pesar de que estoy bien enferma. no me meto con ustedes y trabajo como una burra. correveidile. Haré lo que ustedes quieran. DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. y tráiganle un trono para que esté a gusto. Rudecinda. ¡Véanle el aire de romántica!. comadreja. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra. sin quejarme nunca. Vení. Pisala vos con toda tu alma.. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. (Aparte. ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!. Ese tartán es muy ancho. que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños. qué les hago? Bien buena que soy.. a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo. Rudecinda. No hablemos más. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos. señora. ROBUSTIANA: ¡Che. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!. Andá. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo. Sí. Cómo se conoce que anda enamorada. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús..

¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. Batará. ¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No.. ESCENA IV Dichos. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero). Te sentí toser toda la noche. y volviendo acomoda la rastra. Pausa). FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana.barranca abajo ESCENA III Robustiana. Traiga. Bueno. Rudecinda.. Óyense rumores a la izquierda. Zoilo. da un coletazo y desaparece. ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. Zoilo. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. Desmonta. ¿Encontraron algo? Sí. BATARÁ: (Aparece silbando. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta.. con un balde en la mano. (Le ofrece una yunta de perdices). RUDECINDA: ¡Buen día. ¡No. hija! ¡La bendición. ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores. canturreando un aire alegre). Dormida. desata el caballo y lo lleva fuera. que parece medio tristón. yo acabo. señor. dormí bien. señor. se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. saca un jarro de agua del barril y bebe). porque.. ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . Salga. ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté. ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal. sería.. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando). tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche. arrastrando un barril de agua.. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza. Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer. Entonces yo voy a ordeñar.

Debe ser algún pasto malo. ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres. Grano malo no es. señor. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez.barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande. y a la lechera chorriada muy seria. se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande. Pero pa mí que ese remedio no las cura. ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco... RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che. serían. Si fuera mío el campo. se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse. Aniceto.. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada.. ¡Entonces. princesa! Podés ir a tender la cama. Últimamente sea lo que sea. bah!... ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más. en escuchar zonceras.... ¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal.. ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía.. Sí. pues! (A Aniceto) Buen día. doña. ¡Movete. desganao. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos.. No perdás tiempo. Aniceto. No rezongués. Pues yo he visto muchas. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 . ¿No han carniado? No sé qué. Ya voy. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. (A Robustiana) Buenos días. Ajenas. ya le habría prendido fuego. para probar el remedio.. Zoilo. encontramos un güey echado. no se queje. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte)... Pero hay mucho rulo. y todo está sucio. hijo. Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia... y mucho moño.. Pero eso debe ser para animales finos. Mejor. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí. y dos por morir. s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo... ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése. y mucha comadrería. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda. una vacuna. (Vase). si te parece.

barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta. tamaño hombre. ¿Yo? Este. Aniceto. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija. (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 . ¿Ves? Por meterte a comedida. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora.. antes. ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?.. ja! Cualquier día.. Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta.. ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así. (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque. m’hija!”. como yo era chica. O si no.. pegá un volido pal campo. y si vamos a ver.. echándose agua con el jarro).. Parece que me ahogo. (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla).. ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana. tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia.. pues! ¿A que no se anima? Porque.. ja. Ya pasó.. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!... ¡vergüenza no! Este. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril. pa esa guacha tísica todos los cuidaos. porque. y usted. quiere!”. (Burlona) ¡Réteme no más. ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!. ¡Dígalo. (Vase lentamente). ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza.¡Jesús! No puedo correr. ja!. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted. los demás que revienten.. ¡Ja. lo han dejao de cuidador? Bonito papel.. “¡Hijita. ¿no? ¡Ja.. m'hija! ¡Buen día.... alcancemé eso.... (Mutis). Te ha dado fuerte con eso. ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No. ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No.. señor! ¡Responda primero! Pues porque. ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque. Ya va a estar...... Che. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras. meniales chumbo no más. equivocada.. (A Aniceto) ¿Y a usté. Andá no más. Podrás hartarte con tus amigos los caranchos. no sea. (Remedando) “¡Gracias. que poco te va a durar el contento. hija. El maizal con espantajo.. ya está! (Intenta secarse con el poncho).. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero. porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias. ¡Carniza no te ha de faltar!. ¡Ave María! No haga eso. Eso es.. bueno. hija! ¡Hacé esto. Andá no más.. Aniceto. me parecía feo tratarlo de vos.. ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha... dejá. le pido la bendición.. que la pobre está muy mal de la tos.. Ahora porque.

Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo. ¿eh? Bueno.. ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo. Pensando en novios..... ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María. ¿verdad? Sin embargo... todavía no he tenido novio. No me haga caso. ¡Así es! Yo.. tatita! Bueno. ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!. Aquello tiene una cruz encima... si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir. ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada. ¡Qué lástima! (Pausa).. Yo.. hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición. ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos... ¿Se curó tan pronto?.. ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos.... qué distraído!. Me agrada. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues. que no... en nada más? Vamos.. si no te agrada.. ya me acuerdo. Dios da pan al que no tiene dientes.. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús. ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino . ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada. Diga. ¡Qué!.. bien se las podía llevar un ventarrón.. No te trataré más así. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó. ninguno..barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas. ¿A que no me dice la verdad? Por Dios. nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos.. ¡Ay... Siempre pienso en eso. (Vivamente). Usted sí que la quería de veras. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga. Hizo mal.... Pero dejemos eso.. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño.. estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia.. (Pensativo) Conque... en lugar de ella. la verdad es que para lo que sirven....

hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando. Rudecinda... ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas. Dolores. De aquel rumbo. Pero yo que no quería tener cuestiones con él. le contesté.. Ahí no más me durmió a insultos. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga... y al llegar al portoncito e la cuchilla. ante el gesto insistente de Aniceto) Pero. por ustedes. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay. ¡Estaba distraída! ¡Ay. Ande me da la rial gana. ¡Ay. hija. avestruz loco!. ¿saben?. y que tal y que cual. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga. Prudencia. Adiós.. Tome asiento. defendiéndolas a ustedes. que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia. porque ni me había visto. me gritó.. comadre. comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente. me voy! Soy una aturdida. ande ustedes me ven. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No.. arcabucera…!. tantas verdades.. Martiniana. ¡Pcha!... Sea cosa. (Acercando un banco). casi se me forma remolino en el viaje. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. ¡Menos mal! ¡Verás. y sujeté.. No pueden ser malos. soterradas en una madriguera. Conversando no más.. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir. nada más. talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope. cómo vienen todos!. me gritó. vieja.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay. Pero yo no me quedé atrás y le dije. 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera.... ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. ESCENA IX Martiniana. que el hombre se atoró... Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos. y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús.. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho). ¿eh? Sin embargo. Que venía pa acá. que lo haga. Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. señor. dije yo. no me haga caso.. y empezó a revoliar las boliadoras. como era mi obligación. Sí. pues… (Azorada. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. qué curioso! Diga.. de pie.. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada..

.. sofocada siempre por la tos... Un té de sauco. ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal... con voz muy débil). ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje. Cuidate. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí. y ella.. sosteniéndose en el marco de la puerta.. Dolores mutis.. entrando en razón dejuramente... no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija. ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es. ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana.. muchacha. Así... (Mutis). o sino mejor una cucharada de aceite de comer. Suaviza el caño de la respiración..... y a poco reacciona un tanto).. De mimosa lo hace. Misia Dolores. Se quedó un rato serio. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril.. Llévenme adentro.. ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?..... ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 . Con un poco de agua.. puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va.... pero la cosa no es pa tantos aspavientos.. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse. mujer. y dispués. ESCENA XII Dichos menos Dolores. ¡Che!. Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste.. tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre).. pensé.. muchacha... ¡al fin y al cabo!.barranca abajo un chirlo. hija?.. empiezan todos los tísicos. esa tos..... (Aparece demudada. hija.. Cuidate. Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes. No fue nada. (Alarmada) Hija. PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!. Prudencia... ESCENA X Dichos. Vestida nomás. ¿será bueno? Sí. ¡No. Pa hacer méritos con el bobeta del padre. ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno. me dijo: Hacé lo que te acomode. ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto.. (Bebe un sorbo de agua.. ¡Pero nada!. (Tose. ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda). Robustiana.. No te preocupés..... verás lo que te digo. a pasar conmigo… ¿Qué temeridad. Sería bueno que usted fuera a verla.

comadre! Las mujeres han de ser de resolución..... Ta aquerenciadazo con ustedes. Ustedes no van acometer ningún pecao... lo convencen al viejo. es que me parece que anda desconfiada. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino .. demasiado honrada que sos entuavía. yo sería la primera en decirles.. comadre.. hijita. pa eso estaremos Dolores y yo. que se quede. Martiniana. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y.. Y más si le llevan a la gurisa. ¡Así me gusta. ¿eh? Se pone contenta. comadre. ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula.. Sí. A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas. con su comisario. hijas. no tiene razón. ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna.. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras.. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. después que les ha derrochao el güen pasar que tenían. tata... ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio. Ustedes se van allá..barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo.. ¿qué? Y nada más. ¡Qué va a matar ése! Y además. Son ustedes mesmas las que se resuelven. como me lo ha asigurao. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo.. A Robusta la llevan nomás... cái como misto. y después a vivir la güena vida. ¿qué pasó? Tata se fue y. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre. tata. la cosa es muy linda. y en cuanto al viejo. como sucede tantas veces. ¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos. Bueno. ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre. Pero. dice don Juan Luis que no halla otro remedio. ¡No faltaba más! No. Es capaz de matar a Juan Luis.. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo. primero. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao.. que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata.. ¡a las de juir!. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto. Vos con tu Juan Luis. porque don Juan Luis no se mete en nada. y todo como antes. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto. pal respeto de la casa. usted. por meterse a contrariarles los amores.

. viejo. ¿Pa cuándo podrá ser. Bueno... Sargento.. Vengo a citarlo. ¡No se retobe. no la hallo bien. ¿Te parece.. Zoilo. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. y partidos. Lo mandan y va. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores. Mire. Cuando hablen con él lo largan. Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté. gracias. y superior gobierno.. Zoilo desaparece. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario.. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas. Aquí andamos. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está. don Zoilo. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. Además. comadre? Cualquier día. ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones. Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días. que no es pa nada malo. Estará un rato en la oficina. pero es lo mismo. Este. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista. Tiene que cuidar mucho a ésa. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. Vengo en comisión. Aniceto. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada. doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 . (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!. yo no vide nada. Rudecinda. No tienen más que avisarme. Zoilo. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día. pa decir la verdá..barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso. Taba en la cachimba lavando. ¿A mí? Es verdá. Está bien. No me gusta ningún poquito esa tos. pasao mañana. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. Digalé que no voy ande no me convidan. Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos.

Cuestión de un rato. silenciosas. Ni los míos me guardan consideración. las mujeres. lo tendría merecido.. Yo no ato cristiano manso. amigo.. canejo.. Sargento. Aniceto. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 .. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada. vos! Vamos a ver un poco.barranca abajo SARGENTO: Así será. Pausa prolongada. hasta el apelativo le borran. vanse por foro. sargento. mande o venga. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás. Aura es el viejo Zoilo. pase.. menos mal. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. cuando uno se güelve pobre. Pues. ¡El viejo Zoilo! Sí. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata. ¡Vida miserable!. padrino. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa. ANICETO: ZOILO: No se altere. Batará se asoma.. y perdone. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. si hubiera sido un mal hombre en la vida.. ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. nunca. ¿Me has oído? Es que vengo en comisión. hijo! Tiene razón el sargento. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso. Pero jui bueno y servicial. Si se resiste va a ser pior. mejor es dir a las güenas.. si le hubiera hecho daño a algún cristiano. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala. ZOILO: Ta güeno. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. escucha un momento la conversación y se va. ZOILO: ZOILO: Está bien. ¡Yo. Lléveme nomás. la gente me agarra pal manoseo. Pero eso era antes.. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua. Por no haber dejao un tendal de bellacos. Si hubiera derrochao. ¡No m'he de alterar.. si hubiera jugao. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. como dicen todos.. nunca cometí una mala acción. Zoilo se pasea. MARTINIANA: Claro que sí. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas. Eso es. Batará. señor.. Soy más viejo Zoilo pa ustedes... En cambio él tiene aura hasta apellido. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio. A cada chancho le llega su turno. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese.. que pal más ingrato de los ajenos. Eso es..

que es pa pior. las infames. ¡Ay. Es pa una declaración. (Deteniéndola) ¡No. más tarde. Serían capaces. ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno. Tal vez todo eso sea pa mejor. Tengo el caballo ensillao. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. hijo. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. tatita querido! (Llora desconsolada). lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino . Después.. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil. que la pobrecita no está nada bien. Estése tranquila y tenga paciencia. hija! Ahí andan con el rabo caído. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas. ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana.. no sea mala... Antes de la noche lo tendremos de vuelta. ¡Ay. ANICETO: ZOILO: Salí de acá.. Qué idea. tatita! (Echándose a correr).. Güeno. Cálmese y esperemos. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia.. Pero calmesé. ¡Ah! Usted es muy bueno. No se aflija. Sí. no! ¡Usted me engaña! ¡Ay. ¡Tal vez ellas nomás!. no vaya! Se afligiría mucho. Pero. Lo único que me faltaba.. pa quedar más libres. Aniceto. no se meta con esas brujas... ¿Y tata? Ahí lo llevan. mozo! Batará lo sigue azorado. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. cuidame mucho ANICETO: a la gurisa. (Enérgica) ¡Oh!. con vergüenza. Yo lo he de saber… Quedesé quieta.. no.. No hay mal que dure cien años. seguramente. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto. ¿verdad? Preso. (Al Sargento) Cuando guste... (A Aniceto) Hasta la güelta.. no. (A Aniceto) ¡Salú. son ellas. Si tardo.. Preso. déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. El único que lo quiere. 129 resistir le escondo la carabina al milico.. Pero qué le hemos de hacer.. son ellas.barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. ¡No. ¿Qué idea? Cuéntemela. Marcharé adelante como preso acostumbrao. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo.

. Siento vergüenza.. ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además. si me promete ser juiciosa.. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme. LO CUELGA DEL ALERO. ¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!. De modo que si a usted le gusta. No me convencés.. ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO. queriéndose mucho. de modo... ¡Ay... No. Jesús! ¿Qué es eso. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río.. Yo sana. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza. hija? Le hice mal Si hubiera sabido. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres... ni palabra. ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento). Verás cómo dice que sí.. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda. me da no sé qué.. AL LEVANTARSE EL TELÓN. No puedo. HACE MUTIS POR EL FORO. ¡Mi Dios.... tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos.. qué sé yo. ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate. JUNTO A LA PUERTA. ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía. Después de todo. Pues ya le tengo uno.. no se trata de un delito. un día nos casamos.. AL CONCLUIR..... Si parece un sueño. qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto... No. Aniceto… me dan ganas de llorar.. dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo. el pobre tata feliz allá lejos. hablando de novios? Sí. ¡Peor sería que nos fuésemos. Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. Vivir tranquilos... sana. ¿Aceta? ¡Dios!. que usté me quiere. no te va a castigar. ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo. sin nadie que moleste.. ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO. mujer. miedo. APARECE EN ESCENA DON ZOILO. Allá lejos… (Radiante. está muy quebrao ya. ES DE DÍA.. de llorar mucho. un mareo. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida). MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO. ¡Jesús!. ¡En una casita blanca!. Y como mujer dél que sos. Igualito. que la acaricia enternecido).. De veras.. Dolores. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO.... en una casita blanca.... Bueno..

santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo. no hablemos más. en el caso de ustedes. le hubiese dicho claro las cosas. Resolvete. de caprichoso.. y era más fácil de convencer. Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada.. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca... Por necesidad. Don Juan Luis le ofrece trabajo.. Y tenga los defectos que tenga. Rudecinda. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 . y le pedí al pión que me trujese. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque.. no me animo a hablarle. Pero yo. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más. mi marido no es un mal hombre. comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase. sería la primera en acetar la miseria.. Tendrán ustedes razón. como los sapos. en la humedad de este rancho. Y don Luis.. Martiniana. Dios la perdone. El viejo. ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra... que andaba celoso de Prudencia. domando esa junta. ya estaríamos prontas! ¡Pase.. ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. No. ni nada! No sé por qué. ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas. comadre? ¡En coche! Ya me ve. pase.. ¡Bien. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal. sin tener qué comer casi. que se acabó el asunto. Cuando íbamos a juir la otra vez. Pero lo hace de gusto.. que ya está bastante desconfiao. Como ustedes quieran. con decirlo... pues... Ahora. ¡Entonces nos quedaremos. era distinto. por favor!. Dolores. Pero yo no me atrevo a decirle nada. y no. a seguir viviendo una vida arrastrada. ni relaciones. Le escribió.. No.. ¿no le iba a escribir?... ¡Bueno! Se hará como vos decís.. Como pensábamos irnos la otra vez.. por entre los yuyos.. no veo por qué ha de seguir porfiando. (Se va). DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana. RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie. ¡Si te hubieses decidido. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando.. ni qué ponernos. puede creer que se trata de cosas malas.. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana.barranca abajo más. Pero bien sabés que es un maniático. pero el viejo rompió la carta sin leerla.

señor.. Rudecinda mutis.. hija...... Ya te habrás despedido de toda esta miseria. Vamos a pensar.. MARTINIANA: Güeno. comadre.. Ha quedao maniático con el golpe. Pitaremos. Zoilo entra un instante después. Mire. ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita.. ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!. Aniceto. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana.. pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra. Zoilo. ¿y cómo haríamos. hago. Dicen que ese mal se pega. Desde que Robustiana se puso mal. ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca. Si me hubieran avisao hoy temprano.. Yo decía por decir..... ni le hablen.. ¡La cama de la finadita!... yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada... y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. no le hemos oído decir esta boca es mía... en el mojinete.. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos... Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero. Enfermedad bruta.. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho.. ¡Qué embromar! ¡Che. Prudencia.barranca abajo MARTINIANA: Últimamente. Bueno. Martiniana? Aquí andamos. (Suspirando) ¡Ay. ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo. Ta en muy güen uso y es de las juertes. ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí. ¿Cuánto. ¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!.. (Lía un cigarrillo y lo enciende).. y eso lejos de la casa... comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal... Aniceto no la quería. Fijate.. ¡Quién iba a creer! Y ya hace. pensaría que lo hizo de gusto. silbando en la forma indicada.. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che.. a Aniceto. Conversa con Aniceto.. hasta ahora. La quería con locura. che!. iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos. Dios me perdone. Vámonos no más. che. ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol. ¡Ya te armastes. como dijo un gringo.. ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino . Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera. Martiniana!. ¡Pobre gurisa!..

Prudencia. Rudecinda.. sube en ese breque y se me manda mudar.barranca abajo ANICETO: Sí.. Martiniana.. Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas.... (Mutis). Güen día.. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé. ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto.. Rudecinda. Ya sabía. hace señas. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue.. que vengan no más cuando quieran. (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!. tantea un lazo). ¡Volando he dicho! ¡Ya!. señor. ¿Qué querés. pero en seguidita. asomándose a la puerta del rancho.. (Queriendo llamarla)... ESCENA VII Aniceto. ¿me oye?. Va a quedar muy lindo. hijo. ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 . Dolores. don Zoilo. Dichos.. andá avisales que está arreglao. Las pobres están tan tristes y solas... Marti. ¿Cómo no? Es mucho mejor.. Don Zoilo.... Muchas gracias.. Pero.. Aniceto.. que me dio pena... ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. Martiniana se va encogida bajo el temor del talero. Gracias.. ¡Sin chistar! Yo. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. ¿Qué? Ir a casa. hijo? Digan. (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas. (Toma agua. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa.... ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá. No alce la voz. (Volviéndose) Che. (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero. ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita.

han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: . escaparse y abandonarlo. Mande en su casa.. Impóngase de una vez. Pues güeno. Dolores llora........ ¡Miente! Virgen de los Desamparados.barranca abajo RUDECINDA: Che. si quieren ustedes. decile que. No vamos a estar aquí tres mujeres... Y como si juese todavía poca infamia.. como ella. Sí. trompeta? Haga el favor.. Por favor.. ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?. ¿qué estoy oyendo? La verdá. ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno.. pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia.. ¿Se quieren dir pa la estancia vieja. que se muerda. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra. ¡Si usté no dice nada.. perdida... hijo. yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle.. Conque se empeñan en matarlo de pena.. yo. 138 Y ahora.. ¿Se creen que soy ciego?. ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje... señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno... Yo.. (Pausa).. lo mataremos entre todos.. Nos vamos pa la estancia. A ninguno de los dos. cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea.. Dolores hará lo que mejor le cuadre. Y si a él no le gusta... yo no sé nada.. resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao.. ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!. yo.. que lo sepa ahora.. Por eso el empeño de irse.. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!.. ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción. Pa hacer las cosas más a gusto. ¡A eso!. Zoilo aparece por detrás del rancho.. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda.. Callesé.. a lo nuestro. Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho. ¡Arrastradas!. doña Dolores. Andá contale. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después. Usted es una mujer de respeto y no del todo mala.. ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas. Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio. pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque.... señor. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos.. ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice. pueden dirse.dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído.. Usté es una pobre diablo y no ha visto nada.. pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco..

RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas.. que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte. (Echándose al cuello) ¡No.. ANICETO: Ta bien.. No te quise. perdonanos.. a disgustos. 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Perdón. señor. ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos. (Pausa).. Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. (Mutis). ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa. ¡Déjeme!. La culpa es mía... Pero. como un perdulario cualquiera... Una santa.. unas malas mujeres.. Una buena madre.... Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda. Haga dar güelta a ese breque que se va....... vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse. Pausa prolongada.. ¡Decí que nos perdonás. que paladea con fruición. ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también. (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo). decí que sí! (Abrazada a sus piernas). Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra.. ¡No!. Después te derroché tu parte de la herencia. Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia. Zoilo.. Zoilo.. Es mentira. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya. hermana. hijo.. Te prometemos cambiar para siempre. bebe unos sorbos de agua.. lo que le he dicho. (Rehaciéndose. Nunca te di un güen consejo. No pude portarme bien en tantos años de vida juntos. Zoilo.... Que volveremos a la buena vida de antes. (Apartándola con firmeza) ¡Salga!. empeñao en hacerte desgraciada. perdoncito!. (A Aniceto) Vaya. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone.... de pie) Güeno. Dolores. ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme. me porté mal. Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos. Usté no tiene ningún derecho. la maté yo. Va a llegar el breque. No te enseñé tampoco a ser güena. honrada y hacendosa.. no. aquel angelito del cielo. ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción. Con vos fui malo siempre. No he sabido tratarlas como se merecían.. ¡No!.barranca abajo ANICETO: ¿Yo?.. eso... Rudecinda se deja caer en un banco. Zoilo se aproxima silbando al barril. abrumada. la maté yo. (Alza el talero)..

Martiniana. Vamos.. otra por otro. ¡Arriba. y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos. ¿Aura no les gusta? Vamos a ver. Prudencia.. el tendal!. Venga. PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero.. (La alza). arriba. con su... lentamente). no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva. que apoya en el suelo. (Entra al rancho). pero ¿qué pasa? Nada. llorando sobre los brazos. ¡Eh! ¡Hablen. Levántese.... (Conduciéndola a un banco).. Zoilo...... Dios mío? (A Rudecinda).. Doña Dolores queda de rodillas. ¡Adiosito! Que sean felices.. qué será esto. Dolores. Sale Aniceto.. ESCENA XII Prudencia. Quiero hacerla feliz. ZOILO: Y usté. Rudecinda. (Se va por detrás del rancho. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno.. ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga. ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción. RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao. (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van. no se asuste.. ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza). no las encuentre aquí. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!..barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida. ¡Y después. ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja... ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé.. ESCENA XIV Dolores.... La mando con su hombre. tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 . comadre.. ESCENA XI Dichos. Ahí tienen sus ropas. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia). ¡Tata. ¡Zoilo. Pero digan algo. ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde. Prudencia. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre. pues! Rudecinda hace un gesto negativo. ESCENA XIII Dichos.. a la estancia ¡Oh!.. hermana. ¿Pero.. que fue del viejo Zoilo!... cristianas.

. Ya oíste lo que dijo Zoilo. ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí.. le diré la verdad. ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda. mujer! Mañana mismo la mandamos buscar... ¿estás vestida? Bueno. Vayan ustedes no más.. Obedezca.. andando..... Nos vamos. ¡Sí... Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza. Prudencia. Cuando se disponía a ahorcarse..barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya.. Es mucho peso pa una mujer vieja... con la que el final de la obra era otro. Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran. Dicen. doña. como dijo el finao Artigas. vea. y después repunta las ovejitas pa carniar. Andá con eso nomás.. Bueno.. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto. a acompañarlas un poco. (A Dolores) ¡Vamos. rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas. esto no puede ser.. Yo me quedo. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ ..... Como pa historias está el otro. aunque sea mala comparancia. Aura que me acuerdo. No. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que. observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto... ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?. permitiendo el suicidio. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda. ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido. Tenemos que pensar en irnos. tata Dios se pone triste.. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1. Dolores! ¡No! Quiero verlo.. ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite. Este. Zoilo..1 Zoilo aparece por detrás del rancho.esta escena tenía una estructuración distinta. y abandonaba la escena. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje. pues.. ¡Si cabiera en el pescante. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos.. ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?. En primitiva versión -la del estreno. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”. con la conciencia a estas horas no se hace nada.. que cuando una vieja se arrepiente. entonces? Vos.. que tiene que dormir en un catre de guasquillas. (Recoge los atados). Tengo miedo de que haga una locura. de hacer mutis) ¡Hasta verte.. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia. ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta. ¡Y de ahí!. mujer!. Verás cómo se le pasa.. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya. En marcha. hablar con él primero. RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto.... (Dardo Cúneo).

Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás.. lo agarran. Colocándose después debajo del palo del mojinete. toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca). como le había encargao! ¡Vaya!. del cariño de su familia. ¡Ah. hijo.... hijo. canejo!. ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces. lo pisotean. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita.. que es su reliquia... Se dispone a ahorcarse. ¡Oh!.. hasta que consigue su propósito... inútil pa todo. ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!. padrino. Así me gusta. Ninguno pa hacer lo que manda... cuando ese viejo Zoilo. trabajador... bebe más agua. lo soban. se vuelve al centro de la escena. Y no hablo por vos. ¡No.. vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 . mis hijos. ¡No se mate... que es su mejor consuelo. silbando siempre el aire indicado... todos corren a atajarlo.. viejo Zoilo!.. vaya a repuntar la majadita. Tome el cuchillo. prueba si está bien flexible y lo arma. de su honra. lo manosean. (Lo sigue con la mirada un instante. Camine a repuntar la majadita. ¡Toy vivo! ¿Y aura. le retiran la consideración. de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. mi honra... le pierden el respeto. güeno… honrao. ya está.. le quitan hasta el apellido. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. ¡Por lo demás. ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos.. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos. deshecho. ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo. ¡canejo!. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago. No lo digo por vos.... servicial… lo despojan de todo lo que tiene. trata de asegurar el lazo. sin una esperanza.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore. viva.. Agarran a un hombre sano.. Yo.. Viva.. No me maté. qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios.. y cuando ese desgraciao. mi tranquilidad? (Exclamación).... ¡Si quiere tanto a ese hijo.. hijo. le prometo!. loco de vergüenza y de sufrimientos. Y bien. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez... ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada. algún día tiene que ser!.. padrino! Calmesé. cansao. pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero. amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar. luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira.barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!.. me mato por mí mesmo.

En familia Florencio Sánchez .

. ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA. ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!. MESA ESCRITORIO. Eduardo..> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES. A LA IZQUIERDA... ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla.. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino . Laura. ¡Cuidado no se fuese a rebajar!. Mercedes. ÉPOCA ACTUAL. No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel... Emilia.. ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo. EMILIA: ¡Oh!. PUERTAS LATERALES Y AL FORO.

EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. aquí nadie se harta de nada.. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje. Retribución de servicios. ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. menos mal!. ¿verdad.... con el doctor Pérez. que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza. Limosna....... Damián ha debido venir a esta casa. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández.. ¿Por culpa mía. entonces? Tengo en qué fundarlo. Por culpa nuestra. ¡Grosera! (Vase por primera derecha). Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia. idiota! ¡Andá a trabajar!. ¡Quién sabe. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo.. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate... quién se casa!.. Hay muchos medios de buscar fortuna. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 .. ¡Fijate!. ¡Nos hemos portado muy bien con él!. Todo lo que a vos te falta.. che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día. EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito.. ¡Caramba con Jorge. hermano.. no deben afligirse. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es. no. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable. ¿Jueves?. ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá.. en todo caso. en casa de sus padres. che. ¡Callate. La diversión más entretenida y económica.. en su casa!. no? No señora. De un tiempo a esta parte..en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada. ¿qué día es?... ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá. ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí. ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza. ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. no.. Sin embargo. corten no más. guarango! ¿Para qué tanto orgullo.. vos? Buscalo con toda tu alma. despellejen.

¡Ah!. ¿Qué más quieren?. Como cuando hay.. duermo en un rincón. nada. no! ¡Despreciados. sabe que no tengo dinero. ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida.. Y lo hago. despreciados! ¡Nada les preocupa. pechando y estafando a las relaciones.... Vea.. señora: ya no se usa llorar por eso... ¿Que nos embargan los muebles?. Para tu Damián.. y hay que comprar todo para la comida. Pero yo. 155 154 antología de obras de teatro argentino . ¡Oh! Es una monada su hijito..... ¡Gracias! (Vase). ni les quita el buen humor!.. y no se acuerda de nosotros... ¿Han visto qué tipo rico?... ¡Señor! ¡Señor!. ¿eh?. ¿Que el viejo hace una de las suyas?... Todos me los reservás. por Dios!. ni siquiera comeríamos regularmente.. Si no fuera por él.. bastante nos ayudaba. ¡No quiero trabajar!. ¡Me pego un tiro y se acabó!.. Ni hablar se puede. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio. debiendo a cada santo una vela.. MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos.. lejos de sernos gravoso.. ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos. La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes. ¡Despreciados.. y. ni pasearíamos tanto. EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura. no les pido que lloren.. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso. FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero.. ¡No digas locuras.... ¿verdad?.. sí. ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. de esta manera.. ¡No quiero trabajar!.. me lo dicen. no andaríamos tan bien vestidos. ¡Ave María!...en familia ¡Carreras en Belgrano!. Acabaremos por odiarnos. ¿Que no hay que comer?. ni cumpliríamos con nuestras relaciones. Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra. (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición.. Damián no es como ustedes. ni un reproche. qué he dicho yo?.. ¡Muchacho!.. Cuando se aburran de tenerme en casa.... ¡Pues viva la patria!.. sí... hasta les ayudo en las tareas de la casa.. menos Eduardo. ¡Aquí te quería!. ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz.. ¿Qué? Nada.. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor. desconceptuados. se ha hecho un hombre. sino.. despreciados?... no. ¡No crean que es parada!. Además.. No..... a veces. y.. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria... Además lo he repetido hasta el cansancio. ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos...... ¡Ayudaba!. si no rico....

MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!. el único hijo es Damián. ni en ninguna parte se puede hallar. Conforme hallás para jugarle a tu Sultana. que estás impresentable. y ni en el escritorio.. ni un peso. Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa. ¡Así sos. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No.. ni en la casa.. mamá!.. ni siquiera. y no.. egoísta! ¡A ver. Esos no han de tardar.. Y a la ruleta. Estás muy enérgica hoy... ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa.. Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas... (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!... ¡Para lo que te cuesta!. mujer. ¡Ah!. La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos. por segunda derecha). (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes...... Le mandé un mensajero a Gutiérrez. Dejate de llorar y cambiate ese vestido. No traigo nada. No.. ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos. que me prometió algo. Le tomé dos y dos. No es reproche. por cábala...... lo cambio. ¡Che!. Es su discípulo. ¿Y Tomasito? Es verdad.. mamá.. ¿Y con qué cara vamos a recibirlos. che! (Mutis con Laura.. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera. Puede ser que más adelante mejore... podrás encontrar para darles de comer a los tuyos.. ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy.. estamos bien reventados. Es mascota el chico.. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. Pues dame la cadenita aquélla. FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 .. y de papá. Si Sultana no entra en la cuarta. ¿No han venido? No.. Jorge.en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos.. Si me ayudas. Lo que es. ¡Andá y buscá!. ¡Quizá no te falte razón! La tengo.... para ti. ¡Ah!. ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco. Tengo que arreglarme yo primero. Algún recurso ha de haber. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras. después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!. 1 Interpretado por Pablo Podestá. JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha).

.. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte. EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!...... Te hace mal... ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa). Se te conoce en los ojos.. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió. lo que son ustedes.... lo que es tu padre. Damián. basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto. Porque a mí no me la cuenta el médico.... Para eso. vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso. Yo lo arreglaré todo. La pava sos vos.. Cuando venga Damián. Lo que sos vos también.. Le contaré todo. ¿Eh?. ¿no? (Mutis). MERCEDES: ¿Cómo les va. 2 A cargo de José P... Delfina. Todo pienso decírselo. ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!.. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros. 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 . ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!.. ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!.. ¿Querrás creer?.. El más desgraciado de los seres. ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural. mis hijos? Saludos..en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos.. EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda)... ¡Bueno... ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?. ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos.... ¿No estás de acuerdo.. ¿no?. ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha).. ¿has llorado también?. yo.. ¡No faltaría otra cosa!....... Podestá en el estreno. sépanlo bien. Y tan fácil que es. (Pausa). por esta vocación que tengo para el atorrantismo... Laura. ¿Qué decís?... todo cuanto pasa en esta casa. hacer la farsa con mi hijo.. ¿Qué?. pero no te aseguro el resultado.. lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados.. Eduardo. ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?. Yo no tengo neurastenia ni un corno. La frescura. La vida que llevamos.. ¡Sablazo!.... Sí. ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos.. ¡Son bravos esos bichitos!. ¡Tienen una boca!. EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina). sino pereza pura.. Emilia. Y vos. nos hubiéramos hecho invitar por ellos. lo que soy yo. ¡Tuve ganas de romper la baraja!. ¡No harás eso!. todo...... Mercedes. ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda. Emilia...

Hay que cuidar el número uno. mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!. (Afectuoso) Está más desmejorada. ¡Cosas de ellas!.. ¡Sí!... Te conozco.. hijito. no! Hablo en broma. No crea. vieja. Hubiera preferido quedarme allá. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla.. Traía la mar de encargos y comisiones.. En un par de meses se ponía como nuevo. menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita... ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. ¿Y el viejo? Salió hace un instante.. Dime una cosa... A quien no he visto es a Eduardo. ¿Te acuerdas? Es verdad: no está. qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. Sé que tú me sigues queriendo como antes. ¿Cómo te va. me lo llevo al Chubut. No me dejas concluir.en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde.. ¡Hay tiempo! Tú.... Laura entra y besa a Delfina. muchacha. (Volviéndose) ¡Ah.. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 .. Si me hubiera ido bien. para quedar libre y dedicarles el resto del día. estaríamos muy acomodados. mi vieja. Y el nuestro. Se empieza de nuevo. no mucho. Mercedes. Delfina... ¡Zonceras!. ¡Perdón! No te resientas. Ahí anda el pobre con su neurastenia. Has querido quedarte sola..... MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada. DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián.. Vendrá pronto. EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?. ¡Ah!.. ¿Perdiste mucho. que he querido cumplir cuanto antes. ¿Y.. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!. (Con mal gesto) ¡Oh!.. ¡Qué susceptibilidad! ¡No. verdad? Todo lo que tenía. ¿El bronce?. (Vase por izquierda con Laura y Emilia). Vase Emilia por izquierda.. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas.. Damián se entretuvo en sus asuntos. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee.. muchachas! Tiene razón. estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires. Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!. Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas. ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí.

DAMIÁN: MERCEDES: Dichos.Seguro que lo han regalado.. Decime. hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida. agotado el crédito. a mate y pan. Delfina. Comprendo.. se ha de tener confianza? ¿De modo.. no! Es mucho.. regalado. qué tontería!. y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor.. ¡Vamos! ¡No se aflija.. que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando. hemos ido perdiendo la estimación de las gentes. ¡Las muchachas. Ya terminamos. con propósitos egoístas... se van a enojar mucho! Pero. que están pasando estrecheces? ¡Peor. es necesario comer.. Poco a poco. mamá! Hasta a robarle. pero tan luego hoy. Dos días. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!. Ya que vienes a vivir aquí. Un día.. que fue siempre una mujer de orden y delicada...en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?.. fuera capaz de. Pero. casi casi.... quiero prevenirte contra nosotros mismos.. señor. Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos. Sí. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?.... DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave. Se pidieron préstamos grandes. que tu madre.. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa. sino con los hijos.. ¡Una miseria espantosa. ¿con quién. si lo saben.. Después. Yo no quería incomodarte. vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes. Mucho más... y viene el expedienteo vergonzoso. necesitaba este desahogo... No... Mutis de Delfina y Emilia.... Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle.. que es indispensable para guardar las apariencias. Emilia. ni qué poner al fuego... (Pausa).. para asegurar el techo y el pan. No tengo más. (Llora). Con decirte que yo.. tan acreditado.. pero!. vieja. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh. y fueron concedidos con la seguridad del reembolso. ¡Perdóname.. hijo. 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino . ¿Qué digo techo?... He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas. Y lo peor no es eso.. Al principio no fue nada... ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!.. ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta.. sí. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos.. ¿Quieres? Si tienes. ¡Oh. no teníamos.. sí. hijo. Jorge dice que perdió en la Bolsa.. Tomá cien... Damián. Todo lo contrario.. Hace más de un año que estamos así.... no hay recurso que se desprecie por indigno. Contigo no. Por otra parte. que los habíamos invitado. Nadie iba a pensar que tu padre.. Eso y mucho más. ¡No.. peor!..

Si mal no recuerdo. y a cavar tierra.. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino .. ¿Cínico?.. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa.. Tu padre. Pero.. nada más.... amigo. ¡Las desgracias me han puesto así!. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. felizmente.. Damián.. Luego. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte.. No 165 Dichos. En cuanto a Eduardo. sin salir a la calle. Me vas a permitir mis primeras observaciones. Quise levantar cabeza y no pude. hijo!. Además. ¿Qué podía hacer? Pelear.. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro). JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos. luchar. no. y de ahí. aquí se lo pasa.. Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa. nada más. la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!.. barranca abajo. Tranquilízate. hijo!. buen mozo!. ¡No puede ser!.. Verás cómo se empieza. Vamos a ver.. viejo! Me molestaste y la palabra salió sola.. antes no usabas tan buen humor. es un empleo.. (Pausa).. Jorge. ¿Qué querés?. ¡Oh!... y me sucedió lo que a tantos. en tiempo de reaccionar.... como si con el dinero hubiera perdido las energías. ¡No.. ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico. hay mil recursos en la vida.. Ahí está el viejo. ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas. cuando empezaron a andar mal mis negocios. si valía la pena...... ¡Bueno!.. ¡Hola... (Alterado) ¿Eh?. ¿Son muy largas? Si te ofendes. la cosa. ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas... creyendo que no serían indispensables. levantándose de una cama para tirarse en otra. hijo. Para un hombre.. ¡No te metas!. hijo mío.. y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar. Si no son los negocios. cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación. ¿Qué tal? Bastante disgustado. ¡qué diablos!.. no va de broma. contigo en primer término.. ¡Qué barbaridad!... perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable.. sentándose) Sí. ¿Me disculpas? (Bondadoso. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria... para tomar asiento. enfermo y maniático.. No.. y no me explico... echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada. ¿Qué te ha contado Mercedes?. yo tuve la culpa. Preguntaba.. ¡Cómo no.. ¡Esto no puede seguir así! Estamos...en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!.. ¿qué han hecho? Nada.. me callo.. Tú me ayudas. DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón...... ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?.. y papá y Eduardo. ¿reservas algo? No.

(Pausa). No hay criaturas en casa.. si bien me has dicho muchas verdades. nada más... preguntales. lo bastante para ir tirando. En fin. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo. Se nos ha formado el callo. Mi desconcepto es tan grande. No me atrevería a insultarte. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno.. Y en cuanto a lo otro. pechador y sinvergüenza. ¡Mañana quizá lo tengamos!. o el padre desgraciado... resuelto a vivir decorosamente de su trabajo. (Pausa). Damián: son teorías bonitas. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla... ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo. Quedan algunos recursos. Y últimamente. ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 . El señor Jorge Acuña. pero te desconozco.. Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes.. que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo... pero ellos no. hijo mío.. pero no se puede realizar. Desde mañana. a ganarte la vida por inútil. ¡Está bueno! De modo que.en familia estamos tan viejos.. pero manejado con orden alcanzará para todos. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador. entre el heroico padre changador.. Convencete. tú tenías la responsabilidad de toda esta familia. no? DAMIÁN: Muchas gracias. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña. tu madre me lo ha dicho muchas veces también. muy noble. papá. ¿Que falta un día el puchero?. lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar.. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente. JORGE: ¡Oh!.... y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos.– la costumbre es una segunda naturaleza. una clase social perfectamente definida. Constituimos nosotros. Ahora. y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa. a tu juicio. ¡Lasciate ogni speranza!. –porque hasta ahora.. o con quién se quedarían... –eso de la desvergüenza y la dignidad. ¿De modo que esto. que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella.. Lo creo.. ¿Cínico era... muy honrado.. y es mucha la gente que nos acompaña. las tuyas... pues. gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender. quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato. Además. Tal vez fueses capaz de esa abnegación. uno que otro viejo amigo generoso. no tiene remedio? Absolutamente.. Lo que es yo de buena gana iría al conventillo. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. dime siquiera una cosa en serio. ¡vamos!. Andá.. desde este momento quedas jubilado. porque sería perder el tiempo. has estado forzando la nota del desparpajo–. Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. Todo eso es muy bonito.. Tengo muy poco.. que las sostiene con el decoro y las apariencias. nos vendremos a vivir acá.. y qué sé yo.

... Siempre has sido un poquito ingenuo. Dichos.. ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden. sin embargo. vieja. (Extasiado) ¡Déjalo. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro. Enfermo y aburrido. ¿Cómo. no lo hagas. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo... ya lo sabrás. pero me doy cuenta de que incomodo. nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien. Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida. estoy seguro.. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado. che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Piensa en que no eres solo. No tan absoluto. ¿Te place? ¿Cómo no?.. Es claro que contigo van a disimular. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No. che. ni qué zonceras!. Si querés ayudarnos. ¡Eso no! Pero. ¡Sos un. personaje! (Se abrazan).. y si antes eran consentidas y caprichosas. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN. podría pesarte. Entonces no hay más que hablar. luego Delfina.. héroe!.. tú. A Delfina le gustaría la idea.. y debes conservarla. Yo no puedo permitir.. Podría también haberlas corregido.en familia MERCEDES: No hay necesidad. que tratan de hacerlo también conmigo... pero se les conoce a la legua el fastidio. ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!.. Delfina. EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas. ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta.. Eduardo. Tú las conoces bien a las muchachas. Sí. Damián. Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos.. No hay vuelta. ¡Dame esos cinco!. Eres demasiado bueno. mi hijito... ¿Te has resuelto a eso?. Aunque le guste. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia. grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós. ¿Y vos?. Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo.. casi. (Entrando)... Delfina... ¿Te fundiste allá? Casi. mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures. che.... ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución.

. me lo dices. ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé. ¡Un alma de Dios! La vieja.. ¡Ah!. Si no te hallas a gusto. Tenemos pocos secretos. Tengo que reprenderlo. y a volar... un degenerado! ¡Un atorrante!.. hijito.. ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad. Por otra parte. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta. bien la conoces. ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. ¡pero las mañas!. Dice que tiene un negocio en perspectiva.. quien paga el pato yo sé quién es. mortificantes.. ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme.. DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada. estás primero. Comprendo y justifico tus sentimientos. ¿Brutalmente? A juicio de ellas. ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no. ¡Ya verán! ¡Oh. Ahora bien: tú. ¡Ese es un enfermo. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 .. No... tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas. Podrán perder el pelo. capaz de tenerlas en un puño. por encima de todos.. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia... para que no te hagas ilusiones. Delfina! Hay que decir la verdad. Poco se le ve en casa.. ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. ¿Te han hecho algo?.... pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos. pero por ahora vamos bien. ¡Oh. MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario. empezando por tu padre. dominada y subyugada al medio.. Se ha vuelto muy calavera.. todos están cortados por la misma tijera. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales. ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día. te lo confieso. Y con poca diferencia. previéndote una desilusión dolorosa..en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos... Mercedes. ya lo creo. señora. ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado. y los resultados no se ven muy claros... Damián. ¡Oh!. Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico. Papá no tenía carácter. y como no pueden decirte nada.. ¿Verdad? Un poco inquieta por ti.... Salió por la mañana.

que espere. ¡Oh!. Aquí trae el mensajero esta carta para vos. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). bien podrías guardártelo.. DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino . ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia). en mi cuarto. hija. Voy a verlo.. ¡Caramba!. un medallón. Laura. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero. Está bueno.. TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina. ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. hijita? No. señora. Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas. ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted. Muy bien que para pedir. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza).. si has de echarnos en cara lo que nos das. (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis). (Lee). Veremos quién es más fuerte. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. no se quedan cortas. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día. Me espera aquí cerca. pero volverá enseguida. luego Tomasito. las estoy haciendo. Tal vez haya caído al depósito de aguas.. (Por foro).. Te dije que las necesitaba temprano. hombre. Ha llegado hoy del Sur. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!. ¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). Damián.. No exageres. Las voy a enderezar.. Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo. Firmá el recibo. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día.. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí. Déjala. en la agencia.. ¡Mejor! Mejor no... mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí. recién empezaba. ¡Apareció aquello! Hermanito. ¿Encontraste el anillo que se te perdió.. ¡Parece mentira! ¡Déjala. Es mucha desconsideración. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás.. Mercedes. Del comisario de Río Gallegos. ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No. Es muy extraño. No se preocupe. Lo he buscado por todas partes. Creo que sobre el lavatorio. no le digas nada. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien. luego Eduardo. Delfina. Si viene alguien a buscarme.en familia Dichos. peor.

... ¡Tomáaas!.. ¿eh? Después lo sabrás todo.. Pero. ¡Oh!. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino . ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer. Siempre nos desencontramos. ¿Vos?. que hasta ladrones aparecen en casa. derrochadores.. Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo. (Pausa). señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián.... mamá. (Llamando) ¡Tomás!.. ¿Cuándo?. Ya lo he pensado.... (Entrando... ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada. ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza. Figurate que a Delfina le desapareció un anillo. Como usted quiera.. y mucha. Son malos. ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico. ¿Qué querés? Te llama tu madre. Para mí sí.... a Delfina) Decime. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. peleadores.. ¿Qué hay?. y vos volás.. y.. ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido. Tomasito. ¿Qué cavilaciones son ésas..en familia ahora un anillo. Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. Las cosas se hacen derechas. Decime. esta casa sería un paraíso. Eduardo.. Si todos hicieran lo que yo.. ¡Verás cómo hace carrera!.. Eduardo. ¡No precisas gritar tanto!. ¡Tomás!... ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste. Señora. ¡Embromarse. La cosa no es para bromas. 175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián. ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis. Entro a una parte. que no hago mal a nadie. orgullosos. No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. Mercedes... ¡qué sé yo!.. ¡Bueno fuera que no!... ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada.. (A Mercedes).. cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!.. No.. Aguardá un poco... no.. (Ademán de irse).. antipatía. Preguntale a Tomasito.... ¿Por qué? Entonces.) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?. ¿Un anillo?. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío". pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más. No pienso detenerte.. Yo tengo que aclarar esto. ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia.

(Mutis). no me olvido. sinvergüenza. yo le espianté el anillo a la otra. FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!..en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina. TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido.. ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola. ¿Qué tiene de particular. por Dios! A ver. tiene sus compromisos!. ¡No dieron casi nada!... vamos a ver?. ¡Bueno!. iré yo. y.. acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta. Vestite y andá a buscarme esa alhaja... EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes. cómo andamos? ¡Buenos.. ¡Tanto ruido para una zoncera!. ¡Basta...... ¡Juan sin miedo! ¡Callate. ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas.. Eduardo. Si eres tan hombre.. Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas". ¿Yo? ¡No te jorobés!. EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No........ ¡Basta!. que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo.. tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo.. atrás? Muy bien. ¡Confesá.. ¡No le dan ni medio. porque soy capaz de contárselo todo a Damián... no seas pavo! Ganarás más.. ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?.. (Mutis). ¿no es cierto? Digan ustedes... atorrante!. ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía.. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado. ¡Van a denunciar!.. ¡Fuera de acá!. ¡Cuidado. es claro!. Ya debía estar en casa. ¿y qué?". vendido. ¡Uno pide plata. ¡Como el señor nos acompaña tanto.. Mandalo al chico. gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!. ¿Y dónde vas tú? A pasear.. él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 . Laura. ¡No tengo tiempo!... ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa.. ¡Oh!.. La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez. vieja. ¡Basta!.. Está bien. Yo no he robado nada.... Serví una vez para algo. Emilia. hagan el favor!.. Ustedes tendrían más vergüenza... ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón. ¡Naturalmente! ¡Perdularios!... puede prohibirlo!..... ¿Sola? No. Se dice: "Sí. debés tener el valor de tus actos.

.. ¡Oh!. ¿Te crees que no te vigilo?... JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta.. JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí.. ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!.. Jorge!.. hijita. ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero.. que perdiste: que debés o querés desquitarte. ¿Estás conforme? Medita un poco. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 . ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde. ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García. y perdí. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir. MERCEDES: otros. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro. En algún garito. Plata ajena. simplemente..en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. A las tiendas. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo. (A Laura) Y tú. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver. y que es. ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada. y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar. mujer! Te pregunto. yo sí.. Sí tú no tienes miramientos para tu hijo. no gastes mucho. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían. ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta.. a dónde vas. te volvés a casa. ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso. ¿Para qué? Te precisa... a ver si concluyes esas circulares. (Pausa).. ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí... Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia.. es cierto. al fin y al cabo. ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti. Que he jugado.. luego Damián. Podría estallar y volveríamos a las andadas.. Confesá que vienes de la carpeta. señora! (Vase por primera izquierda). hombre!.... la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro. Jorge. a ver si yo te saco de apuros.... No hay que tirar esa cuerda. ¿Dónde pasaste la noche? No sé. Nada más. Mercedes.. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?. de Damián. y no consentiré que lo exploten. Coincidió el pedido con la noticia. materialmente lo que se llama un centavo.. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto. donde pasaste la noche y casi todo el día. ¡Perdé cuidado! (Vase por foro).... ¡Vamos. es un compromiso de honor..

La pobre vieja. la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo. Has olvidado compromisos mayores. ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro).. una carta.. El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde. No veo la dificultad.. no más. vive sobresaltada por el temor de desagradarme..en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. ¡Ah!. a pesar de que los temporales han sido espantosos. Te escribe Lola. Es forzoso que los consiga.. ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda.. desde que vine... Forzosamente debo mandar a alguien. (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas. Cuando regrese Damián. ¡Empeñados en que vayamos este verano!.... (Vase por foro). y ya es muy tarde… ¡Ah!. DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!... La verdad es que me pone en un serio conflicto..... Lola me habla de eso en la carta..... Te traigo una carta de Santa Cruz. Voy a recostarme un rato. Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas... hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire. ¿Ocurre algo? No. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo. ¡Tanto cavilar!. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito. ¿Te embarcas? Es que no puedo.. ¿Podés ayudarme? No. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí. caramba?.... aunque se hunda esta casa.. DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?. para tu gobierno.. y no puedo faltar. ¡Pero no hay más remedio!. ¿Cómo haría. ¡Al viejo!. De algún lado saldrán.. ¿No vino nadie? Nadie.. ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?. 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente... (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde.. ¡Ah!. me despiertan. (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio). con varios encargos. No tan natural… ¿Cómo? Digo.... (Pausa).... que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta. ¡Pobrecita!. DELFINA: Damián. ¿Me pagas las albricias?. ¡Ah!... Lo encontré. Delfina..

... arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena. Eduardo. (Mutis).. ¡Sí no hay otro remedio!. (Pausa). A bordo te daré todas las instrucciones. ¡Oh! Me despacho pronto...en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes. y no puedo encontrar las cartas. ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto.. Un viajecito rápido y entretenido. ¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?. el mayor García... estaré a bordo del Chubut. Entonces.. Se ha muerto un amigo mío. así voy derecho. allí cerquita no más. ¡Bueno! A cambiar de aire. Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario.. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián. es cómoda y segura.. ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta. Jorge (por primera izquierda). JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!... ¿Cómo no?.. a curarte. y te aseguro que.. Una comisión de confianza absoluta... DELFINA: Me parece bien. Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar.. Vase Jorge foro. ¡Bueno!.. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime.. Tendría que hacer una diligencia antes... ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada.. ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor. Dale la mía.. EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro). ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos. No queda mucho tiempo. Dichos. La verdad es que. me libré del empacho.. ¡Oye!. No me hablés. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino . Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!.. El finado sabrá perdonarte. Irías allí. Una hora escasamente. ¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia.. ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante. antes de un mes. ¡Hombre!. así no pierdes tiempo! Eso sí. FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente. Esteee.. ¡Ufff!... Era muy íntimo.. ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme.. en tu calidad de neurasténico. propietarios de un gran establecimiento....

. Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas. No le hagas caso. devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza... no llega a tanto. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo.. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza. con una caja en la mano). Y mantengo la promesa. ¡Doscientos pesos!. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera.en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente. La escuela de papá. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad.. (A Damián). ¿Mucho calor. Me han traído el vestido que me regalaste. se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha).. ¡Si te aburres. Mucho frío en el Sur.. (Leyendo) ¡Ta.. Tú no puedes continuar así. te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico. Convencete.. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho.. verdad? ¡Muchacho!. ja.. Haz la prueba. sin más perspectivas que los cuadrados del puerto.. DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos. ¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá. ¡Con vergüenza y todo.. Eduardo? ¿Yo?.. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas. Delfina. hermano. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo. DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar.. (Por el foro. tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 . ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee.. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja. ta. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí. ¡Bueno... ja!.. ¡Una friolera!. ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela. te contagiaría. Y ahora. hijita. es una broma. ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima. ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil.. Hombre: podría mandarte al Chaco... ¡Tú me prometiste!. No digo eso.. pero no puedo costear tanto lujo. ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto. ¿Querés hacerme el favor de entregar eso.. sí! (De mala gana). luego Laura. ¡Dejáselo! ¡Pobre!.. (A Damián) Che..

.. ingrato! (A Delfina. Tomá para la cuenta... señora...... Vení. (Le da a Delfina un paquetito). ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!. ¡Hasta luego! (Vase foro)... LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo. ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!. MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé.. verdad? (Intenta salir). Pero. vení. (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo. mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios... ¡Ay. de comprar el anillo!. Y me voy. que entra) Aquí está Delfina. ¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes. LAURA: EDUARDO: ¡Oh!. Fue una cosa repentina.en familia DAMIÁN: De ningún modo. mamá. ¡No lo quiero!. ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido.. Iba con una maleta.. Aguarda. ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas". ¡Qué no vas a querer!.. Mercedes.. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo. ay. Consiento por esta vez.. a acompañar a papá que se va a Montevideo. y ya lo ves. ¡Tengo una influencia bárbara... ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos.. ahí tienes eso. (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron... Me empeñé con Damián. luego Delfina. Es tarde. ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!. A la dársena. 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!.. DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava. ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate... ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar). che! Decime. (Le da el importe). Dios! Esto es muy alarmante. Ante todo. Dios.. que nos sacará de dudas. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?..... te daré la maleta. (Lo sigue). no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián.

¡Pobre hijito!.. ¡Cálmese!. colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza.. Un accidente. empezó a caer. Venga para acá. ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta. No bebía. Jamás faltaba a sus horas. Anoche estuvo de jugada. ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta)... De ustedes. Se educaron con nuestro ejemplo.... para que no salga menor favorecido. ¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija.... ¡Venga! ¡Venga. porque no vivió con nosotros. Me puse igual o peor que él. un olvido. Damián está con él. Sabe Dios. ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado). una prisión por error. Laura... no tengo derecho a decir nada.. más que otra cosa!.. Un hombre en esa situación es capaz de todo.. le digo!.. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. ¡Déjenla que vaya!. EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Emilia.. ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente. mamá? Ven acá. a la miseria y a la deshonra! (Pausa). No se torture en balde...en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa. (Sentándose) ¡Ay!. y su mayor preocupación era vernos siempre felices.... LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN.. Mercedes. tengo mis motivos.. Siéntese.. ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!.... (Mercedes llora).... tardaremos en saberlo... ¡Y todos hemos cambiado! De mí.. De repente. 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?.. una enfermedad.. La miseria lo echó a perder... ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida... y como allí nadie lo conoce... que no cabe en lo posible. y ya me ve. de la Mercedes de antes. (Muy afligida) No sé cómo.. pero hay que descontar muchas esperanzas todavía... déjenme. El único sano. ¡Sí es un desgraciado... ¡Pobres de nosotros!. déjenme ir. bastante abandonado.... y la escena que le hiciste a bordo. Siempre fue bueno y caballero... ¡Y ahora. ¡Mi padre es muy sinvergüenza!. era el pobre Damián. odiaba el juego.... tampoco queda nada. ¡Bueno!.. se puede cambiar así a las criaturas de Dios!. y perdió. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!.... ¡Dios nos ampare!.. Hoy se vino desesperado a pedirme plata. francamente. No.. Papá es bastante. lo arrastramos con nosotros. Sería tan espantoso. No jugaba.... No tengo la menor esperanza. Delfina. si no ha querido. y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia. Hasta una broma. Puede ser una idea esta.

Creo. ¡Otro!.. La conducta y antecedentes de Damián.... eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre. Laura!. como ella. ¡Oh!. pudiendo.. Para aquélla (Por Laura). (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate.. ¿no?. Ya nos has dicho ladrones y salteadores. ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan. ¡Cálmate!.. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre... Eduardo. Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget.. (A Delfina) ¿Qué te hacían. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas. ¡Eres como un juez aquí. ¡Adelante!..en familia EMILIA: Está bueno. que no hay esperanzas de nada bueno.. la lectora de folletines. ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña. morralla!. (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí. Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca. visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza.. lo ponen bien a salvo de toda sombra. ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!... no podría hacer farsas. y muy distinguidas!. a pesar de la catástrofe que nos amenaza.. la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias. Puedes empezar. les prometo que me han de oír. EMILIA: ¡Oh!.. (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!. Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas.. llena de recovecos. MERCEDES: Tus hermanitas.... Aguarda al menos que se confirmen tus presagios. ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. Y tú... La pobre tiene razón. No aguardaba oportunidad alguna. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo.. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino ... He tratado de hacerles todo el mayor bien. mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero.. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?.... Por otra parte. ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma.... y la mortificas! (Sale Laura). mamá. disuadir a mi marido de su chifladura sentimental. la vergüenza no sería para nosotros solamente. lo que sacas con tus cavilaciones. Ahí tenés una buena presa.. perversa!.. ¡Te la cedo. ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada.... no llores así. Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara.... ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores. con una palabra. podrías decirle algo. te hará daño. Te encontrará un alma complicada. una mujer medio muerta de sufrimiento. ¡Morralla!. mordé!. mamá. Ahí tenés. (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes... cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. Delfina... pero. ¡Trae un poco de agua colonia. Y además.. ¡Mordé. (Señala a Mercedes)... ¡Son literatas las dos... Emilia! Dejala en paz.. pero virtuosa. Qué asco. ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas..

. ¿Y Damián? Por ahí. ¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo.. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia. y estamos sufriendo las consecuencias... a pesar de todos tus recelos.... ¿Está muy afligida? ¡Cómo no. ¡Eso.. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!. (Vase).. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 .. ¡Me voy!. no acabo de inquietarme del todo. ¿No me llevan el apunte?. ¿Por qué no me contaste eso antes. ¿Y Delfina? En su cuarto. No debes hacerte ilusiones. Pues. En la lista de pasajeros no está el nombre. ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete... y el respeto filial. ¡Ay de mí!.. de prepararme a bien morir. Emilia.. ¡Fijate en la vieja! Papel lucido. Pensé poder corregirlo.. al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede. hijo! Como todos nosotros. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. Fijate cómo nos conocen los críticos. sobre la afición al juego de papá.. te juro que estaría lo más fresco. Piensa en lo malo. no tendré que hacerte más que ese reproche.. nos ahorraríamos tanta inquietud.. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo. luego Delfina y Eduardo... ¿no? No hablemos más.. (Declamando) ¡Oh. ¿eh?... si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado.... y de ese empeño que te noto..... (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada. hijo mío? He ido a la agencia. así será la reprimenda. supongo. ¡Estamos deshonrados!.. No quise aumentar tu disgusto. padre!. nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. Damián. cuando llegué. El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia. No me hiciste caso.. (Vase). ¡Bueno!. quédese".. (Natural) Y la voz de la sangre. Me voy... toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse.. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá. También.. Están muy viernes santo. A no ser por tus confidencias. Laura. buscando noticias. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo. ¡Infeliz!.. el amor filial y qué sé yo.DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno. y los sacrificios honrosos. y. Es seguro que no ha vuelto. no tengo confianza en usted.

(Se lo da). fue a pagarlo.. El viejo está aquí... si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo)..... Verás cómo aparece hoy o mañana... ¡Ah. ¿cómo no se va a ir.. ¡Me da. no sé qué!.. ¡Al viejo le ha sucedido algo!. Ya estoy todo nervioso.. Decime.. ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero. hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver. gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo.. ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!. ¡En tantas partes!. (Sale).. sí. De modo.... (Demudado) Permitime un poco ese despacho. ¿si hubiera ocurrido la desgracia. Pero. pero. En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel.. Piensa un poco lo que has de hacer. Corro a ver. he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente. ¿Qué?. Pero.. Estoy en hora. Perderías el tiempo. ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!. y la plata se le hizo humo. che! (Con ira).. "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo. No vayas a Montevideo..en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!... Que. ¿Y padres tan desalmados. (Alterado). De modo.. ¡Mi sombrero!. No te precipites. tan indignos. ¿no ves?. Lee). me voy!. Tenía un metejón por ahí. tan retirada". qué desgracia! (Llora de nuevo). flojo! (Le arrebata el despacho. después se metió a jugar por ver si cubría el déficit. mamá...... ¡Adiós! Escúchame. Bajó del vapor. ¡Ah!. Pero.... (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá. ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso. ni la mitad.... ¡Oh. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay... "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada"... (Lee).. 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 . ¡Resmas... ¿Llaman?... porque entonces sí que me... ¡Quién sabe si no está enfermo!.. tendrías cómo reponer eso? No... un.. ¿Es cierto? ¿Es cierto?.. ¡No puede ser!... atrás tuyo... (Llaman). No me hagas acordar de eso.. se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo. ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco. ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da).. ¡Será una deshonra completa! ¡Oh. (Pausa). ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime.. que me. Me voy a buscarlo a Montevideo.. ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!.. hija. Pero. Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla). No se ha ido.. Damián se pasea nervioso.

.. entonces.. ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él... Ha salido a buscarte. Laura la sigue. ¿Damián sabe ya? No. MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él). ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha). ¿De dónde vienes?. Hablale a Damián. venga! La acompaño.. No va a pasar nada... Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana.. Tal vez sea el más cuerdo. (Horrorizada) ¡Mi hijo!. cuñada. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada... ¡Nada!. no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!. Emilia. Dinero ajeno. Van tres noches que no duermo.. No concibe un padre tan malvado. Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo... Yo me voy a meter en la cama. Laura. ¿Se ha hecho el daño?. ¡Ya lo ves!. No crea que estoy loco.. me queda un medio de salvarlo. Lo culparán a él. ¡Pues a sufrir las consecuencias!. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie. Si es así. derrotado... ¿Dónde? No sé. Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño. Lo hecho.. que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos.. ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro..en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo.. está hecho.. JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame.. me lo acaba de confesar.... ¡Jorge!. y no puedo más..... luego Jorge. No me preguntes nada.. pero no quiere creerlo. ¿Tendrá para reponer eso? No. En algún lado. Y esta es una de ellas.. Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!. ¿Qué es lo que has hecho?.... ¡Linda esperanza de padres!..... ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga.. ¡Damián! No se inquieten. En un hospital. avanzando con alguna cautela. y se acabó.. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . (Vase por foro). por izquierda. che.. A poco entra Jorge por el foro.. ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico. que siendo rico. Depende de cómo tome el otro las cosas. LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora. Delfina llora. JORGE: MERCEDES: Mercedes.... nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo. En la calle.... Dice que sería su ruina y su deshonra.. ¿verdad? ¡Prométemelo.. (Se va rezongando). ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho. Se lo he dado a entender. En la policía.. ¿Cuál? Pegarme un tiro. no lo sabe... Volveré. ¡Jorge!.

nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . Sin esto. te juro que todo se arregla. Ven. MERCEDES: (A Jorge. (Se lo devuelve). si no lo consigues. Delfina. pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo. y que he abusado vilmente de su confianza..... MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?. DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata). pero no irremediable. ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja).. No vayas a perder la cabeza. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. ¿Dónde está. Contale todo. Que soy un vicioso incurable... que. Sí. (Anonadado). Vaya a llamarlo. (Vase primera derecha). No iba a nada. Quería esconderlo. Yo le escribiré a Lola también. ¿Dónde está. Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra).. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación. (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver. y que. despues Delfina... ¡Por favor... ¿Has soñado una cosa igual. tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio. Mutis Jorge por primera derecha.. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa. Déjenos solos.. porque tengo mucho miedo. ¡Todo se ha perdido!.en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él. DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada. Que juego. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas)... pues. luego Damián... (Deteniéndolo) Permíteme una cosa.. de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico.. siéntate. Voy enseguida.. Ahora.. señor!. ¡Me moriría de pena! Tómalo. que sale y permanece alejado)... ¡Oh! Si depende de mí.. te suponía con la comedia preparada. MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro. Avanza. acostate. pregunto? El no se atreve. ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre. no estaría del todo tranquila. Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente.. señora.. ¡Adelante..... Delfina? Es horrible. (Por segunda derecha) No te alteres.. ¡No! ¡Dámelo. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted. Damián!. dámelo!. Jorge. Damián..... ¿Miedo de qué? No sé. ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes. Me encargó que te lo dijera. hijo mío. Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación...

¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas. Jorge. será mi justificación más cabal. (Se deja caer. ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio. (Acariciándolou). y consciente.. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado. y después de realizado. Damián mantiene un gesto final imperativo.. ¡Ya!. ¡Ya!. en una silla). Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí.. Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio... Y tú... Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía. mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!.. (Dulcemente). TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 . ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. hay un solo castigo: la cárcel... o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen. vuelve la cara resignada y decidida y vase.. me pongo por completo a tu disposición.molestia que te causo. ¡Sí. en la cárcel por robo. ¿Pretendes impresionarme. No sería difícil. la que yo acabo de robarte. Todo fue con deliberación.. porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma. llore. mientras lo cometía. El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo. verdad? Te equivocas de medio a medio. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. llore mucho. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada... repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. ¡En el acto!. sollozando. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra. Hemos terminado. antes de irse.. ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso. y como de algún modo debes justificarte. con la certeza de impresionarte. ¡Damián! ¡Oh.. Para los hombres como tú. al verte en ese tren de envilecimiento cínico.

El desalojo Florencio Sánchez .

A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 . ¿eh? Bueno.. que non se le orvide..> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe. ¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república.. aquí?. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede. ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo.. ¡Bueno. no se puede! Antonce no se arquila los cuartos. bueno!. L’arquiler es lo primero. No precisa hablar tanto.

ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho. puedo estar tranquila.. Mientras él me dé salú para trabajar. ¡Ay!. Venga.. no más… ¡ja. dos. ay. VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará. pase.... Ner mismo güeso… Vea. la verdad es que ni se puede caminar en este patio.. comadre!. Naturalmente. ¿sabe?... E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba.. pero más. se detienen a mirar. ¡Dío!... señor. Pero… moverse. (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!. señora?. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!. Dos inquilinos que salen rumbo a la calle. ja!.. señora.el desalojo Sí. La fiesta es pa ustedes los socios. volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?. Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día. Un gorpe tremendo. señora!. Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire. ¡Déquela!. Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También. Venga a mi cuarto. qué temeridad!... eso digo yo. ¡Uiii!. (Quejándose) ¡Ay.. Mutis de ambos.. doña Indalecia... Non tiene vergüenza… ¡Pero. No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo. Eso. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto. (Tropieza con un mueble). es demasiada pachorra!. No estoy invitada.. ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?..... VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí. no estaría tanto tiempo sen buscar pieza. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada). (Tristemente) ¡Ay.. ¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!. mire. Los dos vecinos se alejan riendo. Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle. crea que no lo hago de gusto... porque el buen corazón lo tengo. también.. (Mutis). Mire..... buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay. ¡Madona Santísima!.. Juan... ¡Dispará no más. Non vale la pena… Tiene razón.. (Golpea el mueble con rabia. VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga.. Parece mentira. ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 . ¿en la calle Entre Ríos!. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!... se compra el palacio del congreso. doña Francisca. ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!.. ¡Ay!.. caminar.

208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 . Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos. ¿Y los asilos? ¡Oh!. (A Genaro) Me diga un poco.....el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida. se agarran y se dan.. Déjelo.. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da).. ¡Eso es muy fácil decirlo!. ¿Parlate a me?. Si no hay con qué mantenerlos. ¡mucho!.... a lei. Venga. Se va a su cuarto. Mangia vos. ¿qué le precisa tener tanto hicos?. ¡No tienen vergüenza!. INDALECIA : GENARO : ¡Oh!... VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero. (Volviéndose a Indalecia) Usté también... Venga a curarse esa pierna.. Esta noche traerán centavos. nena.. segundo izquierda. Ustedes bien lo saben. Pobrecito. se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!.. Vámonos. ¿Tiene hambrecita?. sí.... ¡Tanto embromar. VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!. ¡Bruta gente!. (La levanta). te digo!.. señora.. pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco. Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo.... ¡Pobrecitos!.... y vamos a comer mucho. ¿Quiere pancito?.... e mientras tanto muerto de hambre como los gatos... ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!. cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos... VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien. ¡Estar embromando a la pobre mujer!... ni conchavarme. (Rezongando. Ir a la fábrica no puedo. ¡Canaglia!. (Alterada) ¡A lei. bastante plata... ¿No?. ¡Mazcalzone!. robando la comida en casa de lo vecino… pensao?... (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª).. sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!... ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación. ¿No vino ninguno?. dando un portazo al entrar. también!..... (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!. ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!. Me diga un poco.. ¿qué está compadriando así?.. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos. a lei!. (A Indalecia) No te aflija. Genaro se encamina hacia su cuarto. No le haga caso.. ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie.... pobrecito. Entonces ¡u… pa!... GENARO: diga.. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena).... ¡Mangia... INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!. ¡Para qué se ha incomodado!. agarrados. ¡Mándensen mudar de aquí!.

. ¡Son tan malos!.. ¡qué diablos! Tendrían derecho.... es patrona.. ¡Ma no!... (Volviendo a sentarse) Sería mecor.. GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!.. Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!... En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces)... inválido de la guerra del Paraguay. Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?. se ponen a la par de la otra para mortificarme. acosando a un viejo soldado... porque.. (Genaro da un trozo de pan a cada uno).el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé. tú!. ¡Eh!.. INDALECIA : ¡Mal agradecidos!. Son pobres como yo. Y todo por adularla. ¿sabe?.... (Alzándose) Toma. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver.. saca salame del bolsillo y se pone a comer.. ¡Si fueran más felices o mejores que una. Toma… ¡Mangia… tú. ¡Oh!.. entre ellos los hijos de Indalecia.... tienen hijos como yo. a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!. ¡Hay hambre. ¡Ma no!.. al fin y al cabo. Estuve en el hospital.. ¡Con eso van a hacer patria!. Mangia un po de salame. (A boca llena) ¡Muchas gracias!... Decate de llorar. ¡Bruta gente!. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ .... Pausa).. ¡Cállese la boca!.. ¡Anque. ¡Es lo que más desconsuela!.. ¡Viejo loco!. ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No... ¡Mangia!.. ¡Tú!. Los chicos hacen mutis. mangia!.”.. Naturalmente. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado. Aparecen tres chicos. aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora). si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico... ¿qué se gana con afliquirse?. ¿Otra?.. Vieni. ¡Viejo borracho!... y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio. Vea: a ella le disculpo. prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!.. ¡Me lo van a matar!. GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte. pero a las otras. ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!.. Aparece un grupo de pilluelos. no diría nada... (Toma el salame y se lo pasa a la nena).. (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo. Lo de siempre.... Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer.. ¿Cómo se dice?... Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!. Pero no... UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos. se mangia y se acabó!. No hace falta tampoco… (Pausa). señor..

. Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él. mocosos!.. ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che. te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno.... y ya ves cómo salió cierto. Calle tal… me dijo el mozo. bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten. Si ha venido para fastidiar a la gente.. y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha.. ¿eh? ¡Ahora van a ver. don!. m’hija?. Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!. allá en Palermo. Sí. en el boliche del tuerto Ramos.. Aquí estamos… Y usté.. yo soy el cabo Morante. Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. digo. Amigo...... se recuesta a la madre..... ¿son tuyos también?. ¡Parece mentira!. Che. ¿qué hace por acá? A verte.. Son cosas de rapazzi… ¿No ve... ¡Y cómo le va!.el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!. Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?...... che. pues… Pucha cómo está el páis. ¿sabes?. caramba!. ¿sabes. (Los corre). Te robaste.. Déjelo.... ¿éste es otro yerno?. Por tu desgracia… esta mañana. ¡Sinvergüenza!. aquí ande usté me ve. ¿sabés?. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo.... Se cayó de un andamio. aunque manco. a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria.. Y legítimo. no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve. pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?. Indalecia... si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh.. ¿Esa nena es tuya?... ¡Pobre mujer!. hombre. había e ver… Y esos otros mocosos. INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!.. canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo.. (A los chicos) ¡Vía!.. (Deteniéndolo) ¡A ver!.. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!. amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo... ¡Fuori!. mocita. asustada.. ¿eh? No hablemos. (Va hacia ellos).. señor… No ve. tata. con su agüelo… La chica. si querés.. ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte.. gringo?. ¿Adónde vive?. y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra. cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto). Musolino!. podía pagarle el cuarto.. ¡Caramba.. Venga p’acá. ¿Y a vos quién te da vela?..... amigo. INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias. ¿sabe?.. ¿no?. podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino . si es m’hija!. no hablemos de él.. Vea.. pues… ¡Cuando yo te decía!.

porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. (Enérgico. Ya sabés: no te puedo ayudar con nada. porque te rompo la facha!... ¡No te me acerqués. señor.. Esperate un poco. ¿sabés?. mándese mudar!.. te puedo buscar la pieza pa mudarte... déquese de embromar… (A Indalecia). (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!.. che?. gringo!. ¡Ya! ¡Váyase.. no me separo de mis hijos. ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo. ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?. (A Indalecia) ¿Quién es ésta. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre... ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!.. Choque esos cinco. (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también... ¡Ya podés ir tocando de acá. Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú... ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!.. Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación.......... ¡Qué vas a ser dueña.. Sale la Encargada. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá.. y bien puesto… Ma diga un poco.. No sé. ¡Fuori!.el desalojo INVÁLIDO: Bueno.. che... ¡Canaglia!.. si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?.. (La empuja con violencia).... Hay un asilo de güérfanos militares. desgraciada!. ¿no?.. me viá sentar.. INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?. Y vos la pusiste de patitas en la calle.. yo lo tengo.. ¡Porco!.. gringa!... gringa’el diablo!. ¡Caramba!.. doña… No.. pero si querés. ¿sabe?. ¡Nada!. Ha dicho la verdá.. Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 .. Si ustedes no tienen corazón.. Sono la encargada de la casa… ¡Che.. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No. ¡Ya!. señor.. ya que no invitas… (Se sienta. Eh… Naturalmente. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?.. Bueno.. mándese a mudar de aquí!. Pausa). che!.. Allí… ¡pucha madre!. tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor..

Pausa. señora. que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor. me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden. ¿Qué desorden es este?. Yo soy el comisario de la sección. no más. don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. me ha pegao. pues. (A Indalecia. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 . COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. A ver… Despejen ustedes un poco… No. jurándole venganza. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir... per Dío!. Cálmese... Indalecia.. Ya ve usted… Las cosas se remedian. Salen vecinos. ¿No te dije. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese. Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos.. Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar.. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente. INVÁLIDO : No se aflija. COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire. La Encargada vocifera).. Emoción. mi comisario. que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista. Yo soy testigo.. Genaro se seca los ojos con la manga. señora.. (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore. seguidos de un grupo de chicos. Cállese la boca. he dicho!. ¡Mamita!.. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena. señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. A ver… Sosiéguense… Ve. pues!.. Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta. ¡Agarrá y da las gracias. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias. No es mucha cosa. señor Comisario. ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más.. No ha pasao nada.. ¿Qué ha pasado?.. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. y el señor es un repórter de La Nación. mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?. me ha pegao. señor comisario… ¡Despeje. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase. m’hija. mi comisario… Todo ha sido de boca. deténgase!.. ¡Mamita!.. que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate. llévelo preso... el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz. señor Comisario. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver. (Toma el dinero y se lo ofrece). mi jefe!.... Lo hubieras hecho antes.Tumulto.

. ¡Son míos. y aquí en esta pierna tengo otra bala más. es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor. pero digo la verdad.. ¿Este es el mayor?.. ¡No.... que a mí no me faltan fuerzas. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después... Está bien. Ya me han ayudado a tomar pieza. que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?. comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!. Y tiene razón. PERIODISTA: separarse de ellos.. manteniéndole a los nietos.. mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!.. ¿sabe?. ¿Ahora se acuerdan? Está bien.. pobrecitos!... señora: tiene usted que resolverse y… No. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 . Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca. ¡Que despeje. no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre. que tanto los quiere. y vos te oponés.... ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural. Bien.. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?.. señor. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias. ¡Mis hijos!... este brazo lo perdí en Estero Bellaco. muchas gracias!. Retírese usted. Señora.. no puedo… Nunca podría… ¡Pucha. Es natural. He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?. señores. a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice. ¡No!. ¿no le parece?. señora. La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo.. ¡No!.. Sí. Ya está todo dispuesto... Bueno. ¿sabe? Bueno. ¡Eh... No seás mal agradecida. le he dicho!.. Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!. demen trabajo... ¿Mis hijos?. No tengo que ver..... Tiene que resignarse. son muy buenos!... ¡Nadie tiene que ver aquí!. señor! ¡De ninguna manera..el desalojo y le suena los mocos con el delantal). ¡No me separo de ellos!... No me separo de mis pobres hijos… No puedo. demen trabajo si quieren. pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto. señora. bueno!. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao. mujer… Mire. amigo. señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón. Ahora. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso. señor… estoy bien resuelta.

(Al Inválido) Usted también. PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo. (Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes. Le tomaremos uno así llorando.. ¿por qué viá salir?. COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco. Está bien. quedará paralítico… ¡O.... ¡No es posible!. PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento. ¡Oh!. Precisamente. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos. también?.. amigo... retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella. ¡Qué bruta quente!. señora. ¿que se ha creído de la familia..... He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!. todos se acomodan de nuevo....desvivido por ellos. (A Indalecia) Bueno..... Es un momento espléndido… (Enfoca). por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!.. Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!.. En todo caso. ¡Caramba!…. pues. no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 .... Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!.. A ese respecto debe estar tranquila.... bruta quente!. Ya les ha de llegar su turno... Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos... ¡Señora!. hombre!. ¡No faltaba más. (Al comisario. acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente.... que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola. (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!. qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?. ¡No! ¡No!.. ¡Macanudo!. Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital. Indalecia se echa a llorar. disculpe… Cuando se vuelve. tratando de salir en la vista. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?. PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?. ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas.. ¡Mis hijitos!. Saludos... Una linda nota...

.... ¿cómo no?... señora. Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos. ¡No puedo. pues. pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?. COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga.... Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias. Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. Hoy no he morfao nada. que iremos a colocarlos. Por el momento. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte. ¿eh? ¿Nos vamos?.. INVÁLIDO : ¿Qué quiere. me moríria!. ¡Pobres hijitos míos!.. Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos). ¡Sí!. ¿sabés?. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí.... Eso es entrar en razón… Bueno.el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela. Buenas tardes. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 . podrá mantenerlos si trabaja. Tomá… Mutis. ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!... Piense que es un egoísmo el suyo. Usted no pierde... no?. ¡No es posible!. mi hija!. señores... dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán. aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!. pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón... ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?.. COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che. (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda... Bien… Adiós. Los muchachos y vecinos salen también detrás....

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

SRA. Suena un timbre. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ. CRIADA: Está bien. DE DÍAZ CRIADA SR. DE ÁLVAREZ SRA. Que se apure. DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. DÍAZ MECHA LAURA SRA. SRA. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 . ESCENA PRIMERA Sra. Avise a la niña que van a dar las nueve.> nuestros hijos PERSONAJES SRA. Criada. de Díaz.

DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. DE DÍAZ: SR. En verdad. Díaz. Si molesto. Pero no la justificas. Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. DE DÍAZ: SR. Escúchame. Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. DÍAZ: SRA. sería preferible una separación definitiva. Nos distraeríamos. no puedo hacer tanta cosa a la vez. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. No quiero ser molestado. No te robaré mucho tiempo. puesto que los trato bien. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. DÍAZ: SRA. señora. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. Señora. DE DÍAZ: SRA. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. me voy. Creo haberla explicado satisfactoriamente.nuestros hijos CRIADA: SRA. DE DÍAZ: SR. No. Salvo que tengas algo que comunicarme. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. ¿Lo desean ya? No. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. no lo deseamos. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. yo tengo que hacer. Atiende. Eres demasiado normal. ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. Vaya a buscarlo en seguida. Desearía no tener que repetir estas observaciones. DE DÍAZ: SR. me suben los periódicos cuando se les antoja. señora. a este divorcio deprimente en que vivimos. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). DE DÍAZ: SRA. Tú debes salir. DE DÍAZ: SR. No. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. Lo que no debe hacer usted es contestar. demasiado 229 SR. Todo esto no está en razón. DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: SR. SR. Criada mutis. SR. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos. Bien sabes que está enferma. Respóndeme categóricamente. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. Eduardo. sino por sentido práctico. Eso me perturba. no te vayas. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: No sé. Sr. SRA. DÍAZ: SRA. de Díaz. Tengo que llamar media hora para que acudan. Mecha ya no sube a ayudarme. DÍAZ: SRA.

SRA. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas.. DE DÍAZ: SRA. nadie me ha hecho nada. ¡Oh! ¡Eduardo. sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. Por última vez. DÍAZ: SRA. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social.nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo. Un extravagante. DÍAZ: SRA. encaminándose a la escalera. Eduardo!. Quizá nuestros hijos no SRA.. y mucho menos en hostilizarla. SR. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones. DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme. No eres mucho más para nuestras relaciones. DÍAZ: SRA. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. DE DÍAZ: SR. ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. Hace un momento te quejabas de los criados. DÍAZ: SR. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie. Naturalmente. cuando no un monomaniático lastimoso. No. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 . Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes. Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común.. DE DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. pero lo demás no les falta. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. DE DÍAZ: ¿Misántropo. El caso no puede ser más sencillo. Y tú. DÍAZ: SRA. que eso entra en sus obligaciones. mirándolo fijamente). DE DÍAZ: SR. No ha terminado. DE DÍAZ: No sé por qué. Eduardo. Tranquilícense. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. Nada me has hecho. SR. pues. más enigmática me resulta. (Se detiene. DÍAZ: SR.. DÍAZ: SRA. Es una vulgar constatación.

Eduardo! Me hace falta..... DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día. DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 . La Sra... ¡Devuélveme tu ternura. Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla). DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. No te preocupes. Díaz se aleja escaleras arriba. Eduardo! ¡Esto no SRA.. SRA. Laura. DE DÍAZ: Sr. de Díaz va al espejo y se mira. DÍAZ: SRA. papito! Cuando hagas poner el ascensor. ¡Un vahído!. ¡Ya pasa!. SRA. (Toca el timbre). Una reminiscencia. DÍAZ: (Sonriendo). ¡Para qué! No vale la pena. El Sr.. Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. Nada. DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR. nada. MECHA: ¡Nada!. ponlo en cualquier parte... buscarme! Me siento mal hoy. (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes).. DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. El Sr. Si es por eso. Misia Edelmira no se resentirá. casi desvanecida) ¡Muchacha!. Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio. (Mutis). Mecha. ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera. (A su madre) Ahí tienes tus guantes. nada más. Buenos días. ¿cuándo te vas a resolver a SRA. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. CRIADA: SR. DE DÍAZ: SR.. papá.nuestros hijos necesitan ya tus caricias. hoy mismo llamo al ingeniero. ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. Ellos van a formar nuevos jardines. ¡Y estás transpirando!. ¡Muchacha!. ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es. Pero yo sí. MECHA: SR.. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero. Díaz. ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA. Un relámpago mental.. ratonera. ¿Cuándo subes? ¡Ah. Pero hija. nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva. Un poco de debilidad. ¿Qué tienes?.. ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura.. apoyándosele en el hombro). (Volviéndose a Mecha. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale. DE DÍAZ: Pero… No te inquietes.

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

237

nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

¡Ustedes!.. el mismo robo. DÍAZ: SR. ¿Y usted cree. que eso no lo hacemos todos?. Un homicidio por celos. DE GONZÁLEZ: Claro está. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR.. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. eso.. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos.. Extraerlos del relato trivial. y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto. Esa será mi obra. Desentrañar del mismo seno de la vida. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . No. DÍAZ: ¡Ustedes!. quitarle los hijos. cuando olvidó así sus deberes. Mal hecho.. DE GONZÁLEZ: SR. DÍAZ: No.. supongamos. subsisten en el hombre. Había abandonado a los suyos por igual causa. La misma cosa todos los días. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento. Digámosle a su cerebro palabras de verdad. Ya ven ustedes. SRA. SR. SR. que digamos!. le rezaré a usted la oración del sentimiento. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA. abandonando a esa mala madre. el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. y desaparece abandonando su hogar. SRA. DE ÁLVAREZ: A eso voy. DE GONZÁLEZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SR.. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos. SR. el mismo suicidio. Eduardo. mientras que en el presente.. DE ÁLVAREZ: SRA. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. Este descubre que su mujer lo engañaba. SRA. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes. DÍAZ: Una cosa vulgar. DE ÁLVAREZ: SR. DE ÁLVAREZ: SRA. el marido. analizarlos y catalogarlos. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–.. es por ahora mi tarea. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos.nuestros hijos SRA.. SRA. La misma puñalada. del drama de todos los días y de todos los momentos. la pasión y el prejuicio. Eduardo!. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA.

DE ÁLVAREZ: SRA. (Por su señora). SRA. Mi sinceridad no admite sobreentendidos. SR. Le exigimos una explicación. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. DE ÁLVAREZ: SRA.. DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas. Dios mío! Eso es anarquismo puro. DÍAZ: SRA. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. ni para sus hijos legítimos. Sería muy largo.. DE GONZÁLEZ: SRA. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. La maternidad nunca es un delito. me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos. que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. Venga acá.nuestros hijos SRA. DE GONZÁLEZ: Eso es. La crónica policial. DÍAZ: Por lo demás. SR.. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar. no creo en semejante caridad. Edelmira! ¡Muy bien!. DE ÁLVAREZ: Explíquese. Cuando menos pensará. SRA. señor piadoso. SRA. Le exijo una explicación. DÍAZ: ¡Pronto. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino . pero la caridad pública no da para más. Es cierto que son pocos. Si se infringe una ley social. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos. Aunque fundaran mil. DÍAZ: Mucho. se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes. DE ÁLVAREZ: SR. ¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos.. Perdón. ¡Y qué remedio!. SRA. DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted. DÍAZ: SRA.. DÍAZ: No. mucho. DE ÁLVAREZ: SR. ¡Ay. Adelante. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda. SR. Les haré el gusto. Usted quiere destruirlo todo. Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. No entiendo. SRA. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. como ciertas gentes. ese cheque!. SR. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. las cárceles y los cementerios. DE ÁLVAREZ: No se escurra. DE GONZÁLEZ: SRA. pues. SR..

Romanticismo. DÍAZ: SR. hijita?. Le preparo una derrota que… ya verá usted. Díaz. Bien podías tú haber demorado un poco más. hija. Mecha. Quería decirte que he sido mala contigo. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles. Mecha? Me siento bien ya. deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto. ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. Laura. No. SR. DÍAZ: Trabajar para que llegue. DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . MECHA: (Dominándose) No se alarmen. ¿Perniciosa? SRA.. Sr. ¿No me necesitas. Me extraña ese gesto. (Angustiada) Tengo que hablarte. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. El Sr. estalla en sollozos convulsivos. ¿qué hemos de hacer? SR. No he concluido las traducciones. la misión de ustedes. ¡Estoy tan nerviosa! SRA. ¡Qué tiene. Hasta luego. En marcha. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo. Eso. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. DÍAZ: MECHA: SR. ESCENA XII Mecha. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. eso deben hacer. pues. No es nada. DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. DÍAZ: ¡Oh. SRA. (Mutis). que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente. papá. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda. DE DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: MECHA: SRA. DÍAZ: MECHA: SR. Será después… después… Como quieras. LAURA: No le hagas caso.. habría terminado o se modificaría sustancialmente. Jorgelina? SRA. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. ¿La llevamos hasta el Pilar. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. no te fatigues. señoras mías.. MECHA: SR. queda pendiente nuestra discusión. Ya pasa. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué.. Eduardo.nuestros hijos social.

que no otra cosa harías conmigo. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia. Te repito que por la tranquilidad de los míos. porque no la tienes.. tus cómplices! Y todavía soy suave.. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. separarme en el acto de ti. sobran. Bien. Quiero tu última palabra. Espero que no tendremos la función de costumbre. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha. Enrique. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . Yo también lo espero. no intervenir en tu vida. Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. después de un instante de honda cavilación... tus cómplices. lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa.. Ya no te quiero. MECHA: No. ¡A Europa! Huye hoy mismo. No era por salvarme que me inducías al crimen. ¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. tú. Pausa larga. Mutis de la criada. Cásate conmigo.. de modo que las escenas a estas alturas. Era por salvarte tú. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. ¡Fuera de esta casa!. ¿A consumar la gran canallada?. mi familia la vergüenza que le espera.. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí. se alza resuelta y llama. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira. Si estás en peligro. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va). ¿Estás resuelto a irte? Sí. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. tú… Porque eres cobarde y vil. Mecha. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. ¡Mercedes!. La he dicho. Criada. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos.. sino a lo poco que te resta de hombre de bien. (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir. Yo te advertí… Cállate.nuestros hijos SR. Basta. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha.

de Díaz.. A los dos ó tres escalones se detiene. eso sí. quisiera contar con su ayuda… Usted dirá. Sr. DÍAZ: MECHA: SR. X: SRA. DÍAZ: MECHA: SR.. Hable por teléfono al médico. (Después que Enrique ha salido. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta. DE DÍAZ: DR.... DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral. Viendo que no vuelve en sí. ¿Nada más.. Que venga en seguida.. DÍAZ: ¡Ay. Está muy bien. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA.. Doctor X. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!.. Llore. (Lo abraza sollozando).. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN.. corre al timbre y llama. ¿Y cómo fue eso.. señora.. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás. ¡Alivia! ¡Alivia!. Sería conveniente. doctor? No.. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino . vacila y cae). no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida.. ¡Así!. hijita?. evitarle toda violencia moral. ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!. Díaz. SRA. Mutis de la criada. Sí. DÍAZ: MECHA: SR. Perdóneme. ¿verdad?. Eso alivia. ESCENA I Sra. doctor.. SR. advierte a Mecha y corre en su auxilio). 253 MECHA: SR. arrebatada. ESCENA XV Mecha.. DE DÍAZ: DR. X: SRA. Conoce usted las rarezas de mi marido. Mecha reacciona lentamente. y si no está llame a la asistencia. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa. Abandonar la ciudad en primer término.. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido). DE DÍAZ: DR. ¡Gloria mía!. y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera.. recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista.. DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh.. sí!. Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!.nuestros hijos ¡cobarde! Huye.. Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales). SR. Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente. (Una pausa). X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!.. que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido). ¡Así!. busca algo que no encuentra en los muebles. ¡No es para tanto.

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

papito. ¡Alfredo! (Volviéndose). Sería una pena mayor para mí. Nada. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú. lo que haces no es caballeresco. por Dios! No riñan. ¡Tú!. Sí. DÍAZ: SRA. Bien. desgraciadamente. ¡Hijo mío!. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. Estás de buen humor. ¡Qué temeridad. No estoy para nadie antes de las tres. puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta.. Jorgelina!. ESCENA VIII MECHA: Dichos. Soy un enfermo.. Seamos buenos. Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. Y lo que haces tú. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate.. hijo mío. Alfredo. ALFREDO: SRA. DÍAZ: conturbado. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA. ¿Qué quieres? SR.nuestros hijos SR.. Un dolor muy grande.. ya lo saben. DÍAZ: ¡Alfredo!. ¿Por qué? ¡Hombre!. DE DÍAZ: SR. yo. No significa nada. hijo. DÍAZ: ALFREDO: SR. SRA. Perdón.. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado. DÍAZ: SRA.. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. ¡Basta.. Completa tu pensamiento... DÍAZ: SRA.. SRA. DE DÍAZ: SR. Quería decirte que te pases a la otra alforja. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. Dispénsame. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra.. no es decoroso. Estoy Sí. Bien. Vamos. Aparece Alfredo. ¡Tú. (Mutis). Haz la prueba.. ¿eh? Ya lo ves. Yo no te provoco. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío. Papito... Yo te acompañaré a tu cuarto.. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado. Felizmente. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: SRA. ¡Arrójale la primera piedra!. No. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . Al fin y al cabo. Es justo. Sí. Yo necesito descansar. Habla. No te perdono. (Lo abraza).

DÍAZ: MECHA: SR. No sabía quién eras. semilla de discordias. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. Anteayer. La lucha será muy cruel. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No. Dejarte sería abandonarlo. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. Si no vencemos. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. Hágala pasar. Luego acepté tu programa de lucha. Tú y tu hijo se deben a mí. Aun después de haberlas comprendido. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. papá.. ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza.. Díaz. su bienestar. Soy tu asilo. el bienestar futuro. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. DÍAZ: has perdido tu reposo. ¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. pero acabo de convencerme de que es imposible. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. Déjame. SR.. que había pensado. ¡No puedo. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. Venceremos. 267 MECHA: SR. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad. criatura! Mira. la humillación de todos los instantes y sobre todo. No lo consentiré jamás. Yo soy y seré siempre. eso sí. yo. piedra de escándalo. Tú irás a verlo. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial. DÍAZ: MECHA: Venga. Pero venceremos. DÍAZ: ESCENA X Dichos. pero no acababa de entenderlas. papito… No insistas. están a mi cargo. No tienen armas para las escaramuzas. SR. CRIADO: SR. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . Criado. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres.nuestros hijos ESCENA IX Sr. Voy a hablarte con toda serenidad. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra. ¡Eres muy buena. Apóyese en mí. ellos. nada más. Estamos revolucionando todo. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó.. DÍAZ: MECHA: SR. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. hube de hacer la barbaridad. MECHA: SR. Mecha. hijita. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón. DÍAZ: La señora de Álvarez.

era cierto. Sra. SRA. Acabo de hablar con mi hijo. SRA. No soy de esa opinión. no hago un reproche. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. No era destinada a usted. SR. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: No. que provocó la catástrofe. SRA. SRA. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. Eduardo. SRA. DÍAZ: La escucho. Habrá adivinado el motivo que me trae. ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia. de Álvarez. DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. esta visita. Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. SR. Regresaba del duelo con Alfredo. Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. Eduardo. Mecha hace mutis. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. su agravio. Su viaje a Europa. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. SR. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. ¿Qué quiere decir usted. señora. DÍAZ: Muchas gracias. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 . DÍAZ: No. Díaz. DE ÁLVAREZ: SR. Resulta casi imperdonable. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. SR. Edelmira. Yo sé lo que debo hacer. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. Créame. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. DÍAZ: Tome usted asiento. señor. Edelmira. Enrique ha podido ser más decente. DÍAZ: SR. DE ÁLVAREZ: SR. SR. DE ÁLVAREZ: Váyase. Tiene razón. Todo ha sido una muchachada. hija. Podríamos suprimir asperezas. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. puedo hacerle ver la carta del padre. Papito. DÍAZ: SRA. Por favor. Eduardo? SR.nuestros hijos MECHA: SR. Déjeme. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho.

¡Te he salvado! TELÓN SRA. Mecha. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. Quisiera hablar con Jorgelina. DÍAZ: SRA. Entonces.nuestros hijos SR. hija. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. Eduardo. tal vez. que mucho respeto por cierto. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. DÍAZ: No la pongo en duda. Edelmira. DÍAZ: MECHA: SR. Edelmira. SRA. dame las gracias. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. SR. DÍAZ: SR. sobre todo. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 . Nada he podido oír. Sabiendo esto. DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr. SRA. SR. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. Adiós. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. SR. Díaz. DE ÁLVAREZ: Adiós. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. que no se han querido nunca. Es la primera vez que le oigo hablar así. No le sospechaba semejantes ideas. puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. si gusta. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. Eduardo. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. MECHA: SR. Es muy extraño lo que usted dice. DIARIOS POR TODAS PARTES. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. hija… ¿Tú lo querías? Antes. ¿A qué venía? Dime. DÍAZ: Puede hacerlo. DÍAZ: Que no se quieren.

Tomo un diario cualquiera. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. ¿verdad? DOCTOR: SR. Un libro sentimental. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. aquí no. Es decir. Veamos.. Díaz. Pero. Allí los tengo. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. DÍAZ: SR. SR. al volcar un cajón de basura en tal parte. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. si usted quiere. DÍAZ: DOCTOR: SR. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. Doctor X. Fulano de Tal. Sí. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. su miseria. Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. “Infanticidios”. y por esto y esto nos estamos despedazando. sus vicios. Un toque de somatén a la clemencia universal. DÍAZ: Efectivamente. señor: las estadísticas que son cada día más completas. Buscamos la noticia que nos convenga. Un caso práctico. “Ocultación de la maternidad”. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. 273 SR.. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. Parece esto una redacción de diario. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. éste. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. “Nuestros hijos naturales”. éstos son nuestros crímenes. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. He leído mucho. Vivía más arriba. Aquí está. Es copiosa la documentación. sentimental. mi doctor. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario. a Mercedes. No los tomo mayormente en cuenta. “¿Infanticidio?”. ¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. Vea. y si no me considero del todo justificado. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . Mi obra no será de especulación científica. yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación.nuestros hijos ESCENA I Sr. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. el trabajo de subir escaleras. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. Esto hacemos. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. estoy depurado de prejuicios. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública.

se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato. MECHA: SR. Pero no ha de suceder.... que no. No hablamos nada reservado.. hijita. He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos. señor. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”. DÍAZ: MECHA: SR. sí! Como lo oyes.. ¿Encuentra bien. Adiós.. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. Ahora tenemos que hablar. ¡Loco!. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico.. doctor.. No lo creo. ¡Ah. Y por otra parte. Porque hay gentes capaces de todo.. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR.. ¡Sí!. DÍAZ: DOCTOR: SR.. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra. DÍAZ: ¡Locura!. ¡Loco!. amigo mío. DOCTOR: SR. Nada de extraño tendría.. Le aseguro. En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas. por ejemplo. le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. que se desgarran!. Parece que tratan gravísimos asuntos. Dígame. ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós. cuando discutía con tu ex futura suegra. DÍAZ: SR.. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 . Muchas gracias. Por supuesto. señor.. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está. (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!.. (Pausa).. Mecha. Me alegro mucho. tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa. (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable. señor Díaz.. Disimule mi vehemencia. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. creo entender. ESCENA II Dichos. De ningún modo. FLORENCIO SÁNCHEZ SR...nuestros hijos DOCTOR: SR. señor!. ¡Locura!. muy bien.. Lo harás después. DÍAZ: ¡Oh! ¡No!.. DÍAZ: No se exalte. ¡Locos trágicos.. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental. y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos. No tendrían razón de ser. El comité está reunido en sesión plena. ¡No. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted. DOCTOR: MECHA: SR.

. DÍAZ: MECHA: SR. Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. Todos. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. 277 276 antología de obras de teatro argentino . Necesito tranquilidad y reposo completos. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. ALFREDO: SR. Díaz. no. No. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!. hija mía. pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. cuanto antes!. DÍAZ: SR. Encuentro a mamá hostilísima.. entonces. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. Desde allí podremos continuar la batalla. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. ¿eh? SR. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento. ¡Bravo. No me hieren sus injurias. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte... Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección. Así. Alfredo. DÍAZ: MECHA: SR. hija. Eso ofusca. Esto es muy sintomático. Llévame. De palabra no más. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. A sentirme incomodada. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia. Deseo hablar contigo. Ya sabes que no me pertenezco. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Hay que calmarlos. ¡Te aseguro que tenía una luna!. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. Pero sucede lo contrario. ¡Llévame cuanto antes. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo.. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas.. Tú me has ofrecido un asilo. Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. Sí. Te quedas tú. Ven acá. DÍAZ: MECHA: SR. ay. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. empezando por mamá. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. Dame un beso. si quieres. Bien. ¡Ay.

¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. Entonces me tranquilizo. DÍAZ: ALFREDO: SR. Vamos por partes. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo. Tenemos que hablar muy formalmente. No hay tal pretexto. Eso acusa. DÍAZ: ALFREDO: SR. desequilibrio mental. DÍAZ: ALFREDO: SR. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo.nuestros hijos SR. Todo lo prefiero. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. he seguido tus consejos. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. loco. Tus actos no revelan otra cosa. No quise decir una sandez. DÍAZ: Depende de ti. un desequilibrio nervioso. ¿Quieres dejarnos. Pregúntale. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. Yo te he respetado siempre. Pero no hacen falta testigos. más que falta de sensatez. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. no te vayas lejos. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. porque SR. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. DÍAZ: ALFREDO: SR. Sí. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. DÍAZ: SR. Me imagino el rubor de los cojines. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. (A Mecha. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. En cuanto a lo último tienes razón. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: Ordena. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. Mercedes? ¿Es un secreto? No. entonces. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. Al grano. Puedes ahorrarte preámbulos. Bien. que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. cualquier cosa. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. que hace mutis) Hija. DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. DÍAZ: ALFREDO: SR. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. a armar una revolución en mi hogar. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie.

. ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. MECHA: SR. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. DÍAZ: ALFREDO: SR. papá! No continúes. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh. (Vuelve a llamar). ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR. ALFREDO: ESCENA IV Dichos. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida. sí. el recurso sería contraproducente. La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. Perdona. nuestra tranquilidad. papá.. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. sí!. papá? Alfredo quiere hablarte. Ignoro si tú sabes. DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos. (Va a la puerta y llama a voces). ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. Lo sabe. Sí. ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio. a una desgraciada familia. DÍAZ: ALFREDO: SR. por haberse hecho público. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso. Con tu asentimiento o sin él. Me contó papá.. No nos convenceremos. Mecha.. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias. delito que. He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti. jamás se perdonará. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. pero tú lo has provocado. esta rebeldía. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino .nuestros hijos ALFREDO: SR. aun con éxito. ¡Sí. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. maculada por un delito antisocial. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará. DÍAZ: ALFREDO: SR. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más. Nuestro decoro. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. Mecha. nuestro porvenir.

que compartas la mesa de un eterno malhumorado. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar. se me deje en libertad completa. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. Alfredo. Es lógico que trate de reparar. hijita! Absurdo. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. que con una palabra. No intervengas. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres.. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. ¡Te lo exijo!. papá. Mira. Pero siempre que. DÍAZ: ALFREDO: SR. papá. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. Es un loco o es un pervertido. por otra parte. o el gesto sonriente de una bestia. que vayas al domicilio conyugal. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!.. Ese es el programa que te espera. ¿Qué quieres decir? Explícate. Ya no lo amo. que aguantes sus desaires y sus reproches. Me caso con Enrique. que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz.. ¡Has perdido el juicio. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. eso es absurdo! ¡Sí. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento). que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR.nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros. A mí. injuriarme a mí. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia. Contesta categóricamente. y cuando el vaso esté colmado.... recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. terminada la bendición o lo que sea. ¡Oh. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa. ¡Pronto!. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor. La has sugestionado con tus extravagancias. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo.. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte. Sí que lo sabes. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah... ¡Mi madre!. con un soplo. que la paciencia se me agota. No sé lo que me digo. no podrán consumar el atentado. MECHA: SR. Sí. muchacho! Insultarme a mí. sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. Hacernos solidarios de tu crimen. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas.. ya que no sus violencias. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 . hija! Ya ves. Anda y pregúntaselo a tu madre. Y si no tuvieras más remedio que casarte. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases.

. ALFREDO: MECHA: SR. ¡Bien. Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!. me has sido infiel. Sra.. qué repulsivo es todo esto!. ¡Papá!.nuestros hijos ESCENA V Sr.... DÍAZ: Dichos. DE DÍAZ: SR. ¡Qué infamia!. hija!. señora.. señora. ¡Atrévase. Me has engañado.... como la luz… ¡Niño!. ¡Pobres de nosotros!.. SRA. ¡Es mi drama. Has lanzado un cargo... ¡Pobre papá!. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún. lo ponen fuera de sí. DÍAZ: SRA. tú. ¿Qué significa todo esto?. Sostenlo y pruébalo. ¡Mamá!.. 284 ALFREDO: ¡Oh. has necesitado recluirte durante cuatro años. MECHA: SR. ESCENA VII Dichos. nos habríamos entendido como hombres. qué angustia! (Llora). DÍAZ: SRA. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme. DÍAZ: SR. ¡Qué innoble!. Mecha. a decir que eso no es suyo!. Este muchacho.. de tan ofuscado.. Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). Saldrás con tu gusto. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: No es verdad.. ALFREDO: SRA.. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Ya viene.. Jorgelina.. DE DÍAZ: SR... DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR.... He querido decirle que tú. Quiero ver las cosas claras. (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas). SRA. Si hubieras sido más hombre. bien! No te alteres. Jorgelina.. Estoy cansado de tus ambigüedades. DE DÍAZ: SR.. ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno. DE DÍAZ: ESCENA VI SR. ¿Yo te he sido infiel? Sí. Alfredo. ¿Estás en tu juicio... Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!.. La Sra. Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz).. no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito. ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!. DÍAZ: Has hecho mal.. para meditar una venganza así. Díaz. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias.. No lo estoy.... Dime. de Díaz se deja caer en una silla. He ido a llamarla. SR. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando). DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?. ¿Yo?. ¡Niño!. Y para ello. ¡Qué bajo!. de Díaz... y las palabras se escapan solas. ¡Oh.. (Demudada) ¡Oh. comprendo!.

¡es tarde!.. Alfredo! ¡Tú. SR. Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó. que has preferido ser verdugo a ser caballero!... Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye. Entonces huí a la mansarda. Jorgelina!. la purifica. ¡No puede ser!. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera)... y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!. Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad.. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva.. No lo intentaré. Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR. (Serenamente. Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!.. Mercedes... ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!. ¡Qué cobardía!. Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común. Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos.. DÍAZ: Vamos los dos… No. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa.. hijo!. Pasó el tiempo..nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses. ahora! ¡A ti! ¡A ti. después de una larga pausa). El episodio había modificado mi concepción de la vida. apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido. ¡Oh! Si ella ha faltado.. ¡Además. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme. a Mecha) Vamos. Continúa. SR. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor... DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 . Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida. ¡Desahoga tu corazón. vamos los tres. Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional.. tu conducta eclipsa su falta.. oye tú.

¡Jettatore!.. Gregorio de Laferrère ..

.. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía.> ¡jettatore!. PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo. ¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 . ARAÑA ENCENDIDA. de una vez. UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA. Carlos. UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA.. UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS.. ESCENA I Carlos y Lucía.

. Es que no hay tiempo que perder. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma... De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro... (Se sienta). ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento. no. Enrique está esperando en la esquina. ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza. Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No.... en apariencia. Pero. ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado. pudiera ser que hoy. Estarías mejor cuidado... mientras llega Don Lucas.. CARLOS: No seas tonta..¡jettatore!. Sin embargo. Es que tengo una gran preocupación. Bien sabes que no es cierto.. Carlos. ¿hablas en serio.. es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás.. conversa usted con un jettatore. ¡Y no tiene vuelta! Si.. Yo te aseguro que no nos van a descubrir. ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore. ¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero. Tengo miedo… Bueno.. ¡Parece mentira. Con un poco de valor estamos del otro lado. Si no puedo querer a nadie que no seas tú. A tía ya la he estado preparando toda la tarde... ¡Y. No es posible... Me siento un poco nervioso y nada más. No me animo. ¡Como si no lo supieras! Y entonces... mujer! (Se sienten pasos). Ahí viene mamá. tía... mujer... ahí está la prueba.. al ratito nomás le sucede una desgracia. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna.. ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia. Lucía. pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos. ESCENA II Carlos y Doña Camila. no seas niña. No digas eso.. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí. CARLOS: No es para tanto. sin embargo. Vamos. lo que veo es que no te importa nada de mí.. Y ahora le daré el último toque.... muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 .. por casualidad. ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!. Me quita el sueño. Vase corriendo primera izquierda.. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero.

¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe.. porque para eso nacieron y no lo pueden remediar.. es lo único eficaz inventado hasta el presente. la mira. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre... y. pues! Viene. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo. ¡Si es ahí.. hay que hacer así. Vea.. Eso.... Hay otro. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas... y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore... ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese. un maestro de música. está el señor Don Lucas.. tía.... Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo. Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato. de impedir que la jettatura prenda. este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos. ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas. 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 . lo hacen porque sí. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro). Es la forma de contrarrestar el mal. ¡tan bueno como es él!.. CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos... Dª CAMILA: ¡Vaya.. desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle.. ni siquiera se dan cuenta de lo que son.. tocar fierro y decir "cus cus". Y la mayor parte de las veces... ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco.. Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones..¡jettatore!.. (Mutis)... Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla.. precisamente. ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores. con sólo mirar una vez. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores. y contra lo que Dios manda nada se puede hacer. es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!. ¡Qué quiere... tía! Son desgracias que manda Dios. tía.. yo no le digo más. ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!. Ya verá cómo con el tiempo se convence. Vea.. Ángela y Don Lucas. Mientras tanto vaya observando... Señora. ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera.

. ¿cómo le va? Carlos mutis. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave).. Se sientan.. a usted. Hace tiempo que. Don Lucas.... LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted. señora.... hay que disculparlo. LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar. creo haberla hallado al fin: es Lucía. Siéntese. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante.. Con mucho gusto. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida. ¿Quieres callarte? (Aparte).¡jettatore!. buen mozo. está contrariado. Don Lucas. Don Lucas.. (Sigue escuchando).. (Aparte)... Son merecidos. Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio. luego Lucía y Carlos. Salió para el club... DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer. y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación. (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento. prometiéndome volver enseguida. ¡Qué milagro... señora.. En este momento. es muy delicado.. el pobre no sabe lo que hace.. con su permiso. tía. toque fierro! Buenas noches. Don Lucas. Está enfermo... No olvides nada de lo que te tengo dicho. dejemos eso. Don Lucas. (Mutis foro).. señora... Se levantan. ¡Toque fierro. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. señora. No sé cómo agradecer esos conceptos. Se sientan... Pero es que yo.. Pierde cuidado. tan solos!. Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia... considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones.. Entretanto. ¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique. Muchas gracias. Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda... voy a hacer que avisen a las muchachas.. ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible. Siguen la conversación en voz baja. Como está tan cerquita... no vale la pena. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 . ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida. señora. Adelante. Pero. que no me sorprende lo que acabo de oírle. habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía.. DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila. Usted sabe. Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa. Don Lucas. tanto Juan como yo...

. Mutis Lucía. Lucía. mamá... LUCÍA: ¡No me toque. no sé lo que tengo. ¡Benito! Espérese... Nada hace con afligirse. lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 .... Con su permiso. al verlo. señora. (En el foro). voy a ver. ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo. siento un mareo muy raro... Lucía? No sé. Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien. Habría que darle agua..¡jettatore!. (Mutis). ¿A que si se tratara de otra No viene nadie.. DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis. No me he atrevido. ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted.. Buenas noches. el cual no suena..... ¡No me dejen sola!. (La mano). Es tan niña. Lo mismo sería. Lucía... señora.. Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa. Don Lucas. ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!. bonita...... ¿Qué dices? Don Lucas se acerca. esto pasará. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres...Parece que no respira… No se aflija. Buenas noches. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí. Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija.. Don Lucas! ¡Corre. algo muy extraño. No seré un muchacho.. Dicho... tan ingenua. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos. Por lo menos. y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente.... ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro). un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene. Dios mío! ¡Pronto... (Dándole la mano) Tanto gusto. ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto. pero tampoco se puede decir que sea un viejo.. Elvirita. ¿qué te pasa? ¿Qué sientes. ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí.. Doña Camila. da un grito. ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí... dicho a Lucía... Elvira y Lucía.. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres. Mamá.... Es buena.. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!.. persona que yo conozco. voy a llamarla.. ¡Oh. convenido.

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

300

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

301

¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

. sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí. ¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí. A cuatro reyes. ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos).. dígame usted. ¿De veras? Pues le prevengo. que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse.. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda).. gravísimo. ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas.. pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah.¡jettatore!. quién es!. ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando.. Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito. ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. casi me mata el tranvía por el camino. sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura.. Como no entiende de estas cosas. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa. ¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas. ¡dígame! Don Lucas. Es bueno que usted la ponga al corriente. Elvira.. Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave.

Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho. Pepito!.. cómo no.. ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. ¿una de patas blancas... se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así. Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones. no debía andar entre gentes. ¡Es que es una canallada. Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia... rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural. ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches. Alaska?. (Dándole la mano a Carlos). DON RUFO: (Por foro). eh? Parece que no... cien mil pesos.... ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma. ¿no será de cuidado.. CARLOS: En lo que hace usted muy bien... Era un animal sobresaliente. PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo. cuando toca. CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo. 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino . apenas con la palma de la mano... Pero.. ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina). ¡Tuve tentaciones de ahogarlo.. Llevaba ganadas seis carreras en dos meses. les mandaba aplicar otra ley de residencia. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. amigo. poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey. Don Rufo. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez. Hace daño cuando mira. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros. cuando habla. por ejemplo. Y haciendo conquistas en los teatros. A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional.. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte. PEPITO: ¡Es jettatore!. Un día.. ¡Hola. El que es jettatore... hace tres años? Sí. la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!. cuando camina.. un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí. ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. una verdadera botaratada! ¡Oh!.¡jettatore!.. ¡Muy bonito!.

Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor. Es que usted se empeña en no ver la luz. ¿Le hizo alguna travesura. ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí. gracias. ¡Puede que así sea.. hasta fin de mes. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado. hija. a poco. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. amigo. DON RUFO: ¡Qué perdido.. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera.. es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. ¡Y cuando tengo interés en ver. sin poder ver nada. Se ha quedado dormida.. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos. ¡Ah!. pero me está pareciendo. para que no empalague.. entonces.. señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo. Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo.... Pues ahí tenés. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí. Y usted.. DON RUFO: ELVIRA: Callate. ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso.. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno. mocito. ¿verdad? Está mejor. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero.. Ángela..¡jettatore!. Si hasta el resuello les he sentido.. lo hago derecho viejo. ¡Si había sido un sotreta. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada. amigo... comadre.. hágase el mosca muerta no más. PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 .. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí. Don Rufo? Quince días más.. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya. ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar. apretándolo contra los palos. Doña Camila. DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo. Más vale así.. ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos. che! Cuando eso dice. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio. (A doña Camila) Lo sé todo. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo. ¿qué dice? (A Pepito). poco.

bonita estoy yo con usted. Ya sé lo que ha andado diciendo. Luis y Ángela. Buenas noches. ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores.. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 . ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé. ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían. dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas.. ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. P’cha digo. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile.. ESCENA XIX Dichos. Medio de tiro pesado no más. Entra Elvira. señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja.. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores. Leonor... ¿eh? A propósito. LEONOR: DON RUFO: No.. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es. Pero. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa. Lo de la corista de Politeama... no es nada. Entra Ángela por derecha y sale por foro.. Me quitan ustedes un gran peso de encima... dele cartas y dele ramitos. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo.. cuénteme lo que ha sucedido. qué mal rato hemos pasado. Si ya me llevo gastao un platal.... ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver. ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted. Y ¿qué se ha hecho Juan. No se alarme. ¿qué dice el médico? Si vieras. (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos..... hija. Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento.. (Entrando) Niña Elvira.. (Se sienta).. Me dicen que es un viejo... Te estábamos extrañando.. ¡ya está "bulle-bulle"! Sí. Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro. ¿De dónde salen a estas horas. que no lo he visto? Voy.. decime.... ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena. No me quedo más. (Mutis derecha). DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte.¡jettatore!... ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro... Vale la pena. ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!.

. ¡No es para menos! (Da una vuelta).. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas. Ambos están sentados. Déjalo tranquilo. sin embargo. Entraré en puntas de pie.. PEPITO: ELVIRA: Pues es así. y temo que el momento no sea oportuno.. pero tenga en cuenta que hay que apurarse.. Bueno... Lo que tiene es una gran debilidad.. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen. Se entienden tan bien entre ellas. Elvira. no comprendo cómo puede ser eso. Felizmente para todos. Leonor no vuelve.. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo. Pierda usted cuidado. todo es alegría.. Sí. Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!.. ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás.. seguramente la ha encontrado despierta a Lucía. ¿Se ha hecho pruebista.. Sobre todo.. Y como eso sucede un día sí y otro también. Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque. y esté tranquila. PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito). (Se levanta). Han seguido la conversación en voz baja. si te siente no le converses mucho.. Me ha dejado usted nerviosa.. CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando. que es tan estremoso con Lucía.. A pesar de todo. Es una cábula. Don Rufo se sienta al lado de Camila. (Medio mutis).. señora. (Mutis).¡jettatore!. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito).... amigo? ¿Qué es eso. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té..... Y si se agarran las dos pico a pico. No les haga caso. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena. creo que se ha acostado. voy a pedirle una cosa. Voy a ver si está despierta.. Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá. ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos. Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido... no le moleste usted a Don Juan. 319 318 antología de obras de teatro argentino . Necesito que me explique lo de Don Lucas. PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor. Pero. Es que esta Leonor es tan cuhete.. ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma. Como usted quiera. ya se sabe. encontrándose Leonor en casa. Cuanto antes mejor.. porque.

ustedes contar conmigo. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. no esperaba menos de usted. yo se lo voy a buscar. (Mutis).. no te incomodes. (Da una taza a Ángela. (Leonor y Elvira sirven). Aquí está. DON JUAN: Buenas noches.. Ángela.. Y a ti Rufo. Dichos. ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse. es un buen síntoma. ¿Reírse? Y.. escuchar y reírme. Juan? Yo voy a servírsela. con eso le llevas una taza a Lucía. Don Rufo? Siguen conversando.. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar... ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme. Se equivoca. ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja...¡jettatore!. Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar. (Se sienta). DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. gracias.. No sabía. quien se va por la derecha). ¿no es verdad.. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. y Ángela. ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre. como un ocho en la baraja. LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo. Espérate.. De todos modos. por el foro (con una bandeja y servicio de té). hablando más de lo que debe. entonces. ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que. ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té. Nadie le pregunta nada. Y. Carlos se acerca a Don Rufo. Dª CAMILA: Vengan a tomar el té. hija. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos. Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico. Leonor! (Va y le toma la cuchara). CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere. Ahora caigo en el enojo... (Sigue hojeando revistas). Doña Camila. No voy a tomar té. por la derecha. No. ¿eh? ¡No ponga así la cuchara. Los hombres se levantan y Carlos mutis... Voy a ver qué capricho es ése.

(Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas).. usted de la condición del tordo. después de lo que he sabido esta noche. te estás pasando. hagamos las paces. que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira.. es que. Bueno..¡jettatore!. pero. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable. Benito y Don Lucas. no vuelvo a contarlo. Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras. Aparece Benito... Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora. Rufo. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 . ¿Y?. LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo).. Eran casi fijas y estaba encantado. Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá.. y le prometo que aunque vea lo que vea.. Media hora. un rato no más. LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR....... No sé qué tiempo necesitarán ustedes. ES DE DÍA... pues! ¿Qué más quiere? (Risas). Pero. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO. no quiero decir una barbaridad. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS. foro. ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que. Y usted... POR LA DERECHA. BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez. Pero. Elvira hace señas a Pepito. estamos del otro lado. ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud... Aparece Don Lucas. SALE LEONOR. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato.. ESCENA I Leonor y Carlos.. ¡Buenas noches! (Mutis foro). ESCENA XXIII Dichos. (Va a su encuentro). CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada..... Cuente lo que quiera.

.. (Hace ademán de irse). ¿dónde está Elvira? Con la señora.. ¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan. Vaya no más.... En este momento.. lo conozco como a mis manos. acompañando a Lucía.. 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 . (Riendo camina hacia el foro). (Riendo) Tan es así. Benito. ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té. Pero.. sí? Tampoco sabía esto. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado.. PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos. El señor Castro y Obes. (Conteniendo la risa) A ver. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta). ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano). que me voy. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique. Pepito. LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo.. sí... Pero. foro. Pero. es demasiado temprano. (A Leonor) Hay que despedirlo. estoy seguro de que ya viene en camino. Se hacen tres rayas y dos puntos. Aparece Benito. (Conteniendo la risa) ¿Ah. Leonor. aparece Benito. ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos. yo quedo de guardia. Es cierto. ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera. y ahora vengo de tomar un baño eléctrico. lo mismo que la tiza en la suela de los botines. Este estúpido puede echarnos todo a perder.. foro... LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde..¡jettatore!. ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos). Lucía no está bien... LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!. (Vase izquierda). Para eso he venido.. Vase Benito. y se queda después tranquila. (Riendo) Bueno. (Se sienta). Que pase. hasta que agarra otra nueva. Es por cábula.. BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). y a poco Pepito.. Esta manera de atarse la corbata trae suerte. desde la esquina.. ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea).. la entrada del jettatore.

¿eh?. (Sonriendo) Lo estábamos esperando. DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted. Es claro... Con su permiso. (Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”. (Vase derecha). Indudablemente… pero… Pero no a mí.. (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. Telepático. (Saluda con gravedad). (Desconcertado). 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 . (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase). que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones. Ahí está el médico.. BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito. que es un profano. BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra. Enrique y Benito. (Alto). (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). doctor. seguido de Enrique.. voy a ver. Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!. (Señala la izquierda).. ¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí. DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades.¡jettatore!.. (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas.. Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas. ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). ¿cómo no he de saberlo? Y. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más. ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo. ESCENA III Dichos y Benito. a propósito... (Vase). estaba pensando… ESCENA V Dichos.

esperando al médico para tener noticias... Ahí tienen ustedes.. Con su permiso. Enrique y Carlos. ¿No le digo que son los nervios? Bueno. siéntese. y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante. Dígame. ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente. Por eso. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor. (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta. la verdad es que no entiendo lo que. no se incomode. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!.. Don Lucas. Pues. Te-le-pa-tía.. ¿qué le pasa? Nada. Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras. Me encuentro bien así. 328 ESCENA VIII Dichos. señor mío.. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted.. no ha venido. 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... Pero. puede pasar...... yo no lo sabía. Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. tiene que callarse. Pero.. le prevengo que está equivocado.. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas. ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero... ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro. no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado... ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos. nada. ESCENA VII Don Lucas y Elvira. bueno. Elvirita. Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora... (Vase derecha).¡jettatore!. Leonor. No sé. Elvirita. lo mejor es no sorprenderse de nada. DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor.... señorita..... me dice Ángela que lo vio entrar.. ¿sabe? No sé lo que tengo. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. doctor? Sí.. Pero. Estoy muy nerviosa.. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí.

A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco.. usted no piense en nada. señor. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 .. le ordeno que se cure… y.. me apodero de su voluntad. Discúlpeme. ¡Tres! ¡No señor!. doctor. un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. ¿Comprendido? Completamente. Hasta ahora. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí. Mientras yo no le indique. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido.. tratándose de enfermedades nerviosas.¡jettatore!. ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente.... Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura. ¡Es raro!. Otra vez… ¡Ya!. digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas.. En seguida. eran más fuertes. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad.. el éxito es infalible. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio. Gracias. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre. La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez. Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez. precisamente. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted..

Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja. no. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero. señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez. no perdamos tiempo. no… ¡no puede ser! (Se ríe). señor. amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia. No tengo para qué ejercer… Basta. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero... ¡Qué no puede ser!. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. basta. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. hombre.. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos. señor. ¡Hemos concluido! Pero.. voy. ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. señorita. no. Vanse. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos.¡jettatore!. ¡perfectamente! ¿Está. Bueno. ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión. No sé qué más quiere. sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted. hombre. No me explico la causa. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido. ¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver. ja. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy. hombre. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted.

¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle. ¡Carlos! Le debo una explicación. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí. ja! ¡Qué esperanza! No. (Le toma los brazos). Una palabra.. Carlos retira la suya bruscamente.. Leonor. ¡Ya! Uno. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . no faltaba más! Tiene usted un noble corazón. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique... ¡ya!. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. señor: uno… pensé en el uno. Se la da. Quieto. ESCENA IX Don Lucas. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado.¡jettatore!. Sí. Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja. He sido un grosero con usted y no me lo perdono.. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo. ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero. ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado.. Carlos. demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?. Bueno. sí?. Carlos da pequeños saltos. ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces. Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No. Pero. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil. ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no. y a dársela vengo. ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno. señor ¡yo!. Entréguese por completo a mí. hombre! No se preocupe de esas zonceras. estese quieto. Deme la mano. no piense en nada.. (Pausa). con la mirada fija en Don Lucas. Carlos. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya.. hombre! Es tal como se lo digo. absolutamente. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno. Don Lucas. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento. amigo. amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah.

DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!. es un buen muchacho y nada más. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). ESCENA X Dichos. Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica.. júrelo usted en una forma solemne. no. y éste debe de ser una de ellas. ¡Oh. le sopla usted a ese hombre en la cara.. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora. ¡Pobre muchacho!. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. señor. seguramente. Enrique y Benito. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá. hombre. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No. Venga para acá. por ahora. Aténgase a las consecuencias. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones.. No olvide usted este juramento. de algún gran sujeto. ¿qué hago? Camine retrocediendo. Carlos lo sigue saltando. ¡No. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!. Soplándole se despertará… Y antes de irme. Don Lucas lo hace. óigame… Cuando yo me retire. señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). Nadie lo creería. tener el convencimiento de que nadie sabrá.¡jettatore!.. y conversemos… Carlos permanece rígido. señor… No. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. en cuanto a eso esté tranquilo.. ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico. Ahora. sí. doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis).. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. Lo hace. ¡Si es cierto que tengo fluido. Y. Póngale un dedo delante de los ojos. ¿Gran sujeto? No. ¿No me da usted la mano? No. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad.

Escuche… ¿Usted es español. Míreme a los ojos… ¡Así no!. señor.. ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 . Hasta luego… (No toma la mano de Carlos).¡jettatore!. (Mutis). bah. Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah. DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero.. señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra. Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego.. ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted.. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte).. no piense más. no. señor. Es verdad… tiene razón. (Le tiende la mano). DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!. (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara). BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho.. hombre.. y de pronto ya no supe lo que me pasaba. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. ¡Levántese!. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise. piense en un número entre uno y diez. ¡Hum!. ni una palabra de todo esto. ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor. no? Sí.. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No. No ha vuelto.. un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. Don Lucas.. (Comprendiendo). señor. A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras. no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. (Asoma Benito por el foro). ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse.. ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos.. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo. hombre. ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No. Acérquese. En ese momento aparece Benito por el foro.. ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí. y al contemplar la escena huye asustado. ¡a mí no! ¡soy un padre. ¿Me desmayé. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. Pero.. entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah. de todos modos. sí! Estaba pensando el número seis. ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). (Por las dudas sería mejor dominarlo). hombre! ¿Qué significa esto?. ¿si habrá visto algo este cernícalo?.

hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese. Leonor. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías. no es nada… No hay que alarmarse. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. Doña Camila y Elvira. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . sin razón ni motivo… Sí. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. no más… No necesita receta. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes. Benito. Me parece que es un tónico. Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido). vamos. Mutis de Benito. Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. De pronto. señora. DON LUCAS: Efectivamente. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”. (Le sopla el brazo). DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. seguramente. Vaya para adentro. no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento..¡jettatore!. este hombre es un torpe. sí… no me sorprende. Ya vienen la señora y Lucía.. DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. Es un apunte. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?. ESCENA XII Dichos y Leonor. (Se la entrega a Don Lucas). ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos.. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. no sé qué… A ver la receta..

si lo hemos aliviado. si el pobre es casado y con hijos.. ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. Pausa. Ángela mutis. ESCENA XIV Dichos y Lucía. señora. por eso me río. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. (Medio mutis). señora… es que no ha de ser nada. En ese momento sale Ángela por izquierda. Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí. más tarde me avisas cómo sigue. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer. ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama. No. por derecha.. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre. Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?. DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo.. Buenas tardes. ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha. Bueno. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. Vete nomás. debe mandarlo al hospital.. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor.. Lucía.¡jettatore!. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente.. señora. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa.. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe. porque se quejaba de dolor de cabeza. ESCENA XV Dichos y Ángela.. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé. No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno. señora. (Aparte) ¡Muy cómodo!. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 . gracias. Don Lucas. Se sientan.

¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. Es que Elvira está en lo cierto.. mamá. ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira. dice la cocinera que Benito sigue mal. (Mutis por foro). (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. Elvira. (Mutis por la derecha). ten juicio. Aparte). mujer? Así me lo acaba de decir Petrona. Don Lucas. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. que le perdone y no sé cuántos disparates más. ÁNGELA: Ahí está el señor. dan gritos de asombro. ¡Pero. Leonor y Lucía. Con el permiso de ustedes. ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano. no te digo! (Llora). Buenas tardes. DON JUAN: TODAS: Buenas tardes. señora. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre.¡jettatore!. el cual tiene clavada la vista en Lucía. Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. Ahora está delirando.. Elvira. y a gritos le pide que no lo mire. ¡Pero. mamá. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. Don Juan y Don Lucas. DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. ¡No te digo. y en mi nombre y el de tu madre se la concedo. que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro. de pie. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. y dice que haga el favor de pasar al escritorio. Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. (Pausa corta). Usted lo tiene. yo no sé qué va a pasar. ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. yo no lo he visto.

yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. (Mutis derecha. Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada. Así que ya sabe el remedio para otra vez. PEPITO: DON JUAN: Bueno. Lucía! Lucía y Elvira lloran. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. Por lo menos. (A Don Lucas). ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 ..¡jettatore!. ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. Ya estoy tranquila. ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname. y al ver a Don Lucas. Pepito! ¡Al contrario. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos). (Entra acompañado por Ángela. ¿Ya estás bien. No hay nada. Perfectamente. la cual hace mutis enseguida). ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha).. Ángela y Don Rufo. Muchas gracias. sané. DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas). Lucía. Aquí me tiene.. ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. entonces. ¡Vaya un hombre original éste!. pero fuera de aquí. Voy en seguida. todos la rodean. Buenas tardes. ESCENA XVIII Dichos y Pepito. Don Rufo. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. PEPITO: ESCENA XIX Dichos. amigo. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. hijita? En cuanto supe que usted había venido. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante. no tengo nada. Cuestión de temperamento.. papá. en el patio de los pavos. retrocede hasta la puerta del foro). hombre. Es la emoción.. Don Rufo. espéreme en el escritorio. lo comprendo! (Aparte). Confieso que no lo entiendo a tu Pepito. caminando de espaldas a la puerta). ¡Pero papá! (Llora). DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro. ¡Sí. El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya. lo que es la enferma de anoche ya no se muere.. DON JUAN: ¡Hola. Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero.

No. ya sabemos que usted es aficionado “al canto”. se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo.. que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo). ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena. Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra. Leonor. Si no las entiendo.. en el escritorio. ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas). (Risas). hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?. hijita… ¡Como son en italiano!. DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende.. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder. le rompo el alma! Y usted. Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo. Siéntese... (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo.¡jettatore!... (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). muy poco. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. Está con gente. amigo. ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo.. de las óperas que ha visto. Don Lucas. Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. No sé en qué… Cuéntenos algo. Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí. Lo que usted no se queda atrás tampoco. Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo). (Risas). ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan. Don Rufo. ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?. Voy poco. (A su espalda) Y. no he estado. y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera.. Es cierto. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 . ¡me gusta mucho!.. (Aparte) Qué lástima. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí.

(Aparte). tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. y a poco. pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil. buenas tardes. sino que lo destinaba para marido de mi hija. Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. Se levantan todos.. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). dicen que es así.¡jettatore!. Juan… ¡fíjate en lo que dices. ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. Me voy… A los pies de ustedes. Que le vaya bien. qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. Don Lucas. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 . Carlos. Entra Carlos. DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. (Pausa). Don Rufo… (Le tiende la mano). Leonor y Lucía se ríen. Dª CAMILA: ¿Qué es eso. DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego. Entran Leonor y Lucía gritando.. señoras: hasta luego. ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. (Corriendo a la habitación). ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme. comadre. Lucía. ¡Qué disgusto tan grande. niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. (Mutis). entonces? No. Juan. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano. (Vase). ¡Es un ridículo insoportable! Pero. por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea). (a Leonor). señor. Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí. (Sin tomar la mano).

Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. Yo. Vamos a ver. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!. ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa.. Juan. no digamos. ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. Juan. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada.. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí. el desgraciado Benito. La seca está haciendo estragos. por lo menos en una proporción que alarme.. que de sólo verla da pena. ¿qué estás diciendo.. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente.¡jettatore!... EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN. Yo no sé. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte. no las veo. llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece. pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. DON JUAN: que es lo que menos importa. puros disgustos y malas noticias. Pero. SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO. Comprendo que la pobre sufre.. Camila. mujer. ¿Qué significa todo esto. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto. pero.. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero.. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores. Pero. preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. Juan. pálida y triste. Juan.. En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra. ¡Pero no exageres. No tenemos un solo momento de tranquilidad. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada). somos la gente más infeliz de la tierra. como si no fuera bastante. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido. Lucía. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede. Elvira ¿para qué hablar?. Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta). a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal. DON JUAN: Pero. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 .

. (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura). Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. ¿Quieres que me lo saque? Mira. con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura.¡jettatore!. papá. ¡por favor! No digas más.. hija.... ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero). ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. Ya vas a ver qué bien te pones este verano. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. No seas malo.. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía... por las dudas.. Con eso no hago daño a nadie.. ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería. me voy. Buenas tardes... No. ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila... es contra los jettatores.. ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela. Juan.. Tras tantos disgustos como tenemos. (Lo abraza). Tengo que hacer. No te vayas enojado. papá. Juan… (Saca del bolsillo un fierrito). déjame. Lo único que yo digo... Camila.. (Tomándole las manos). (Le suelta la mano). De todos modos. ¡Si es muy bueno! Mira. DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. perdóname. DON JUAN: Lo que tú necesitas. ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres.... es una temporada de estancia. Juan: un fierrito. no. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también.. no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo... papá. papá. Dª CAMILA: (Se levanta).. dígame ¡so pedazo de adoquín!. papacito. Buenas tardes.. señor? Es contra la jettatura.. Pero ¿qué tienes en la mano? Nada. ¿Usted también? Pero. No te disgustes por eso. hijita. no los aumentes todavía. DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. me lo saco. dormilona. ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 . mejor es que no continuemos. y me quedé acompañando a Elvira.

obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas. llorando.¡jettatore!. Como tiene que ocultarse de papá. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. LEONOR: LEONOR: (Por foro). qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!. Pausa. (Pausa corta). Es necesario defenderse contra la jettatura. Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas.. la pongo de patitas en la calle.. víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos.. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito. hija. ¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. Ángela mutis foro. y. GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero). Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. que antes no se conocían. sin embargo. no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. y que lo hace adrede… Se sientan. Tenga confianza. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía. Hace cinco días que no se lo ve por acá. Ahora. mamá. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor.. es necesario.. un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida. ¡Pobre Pepito. que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien.. No hay que dejarse abatir. ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo. no hay remedio. ánimo. tan bueno como es! Pero. LUCÍA: A mí también. ¡Buenas tardes! (Besos). cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es.. Dijo que volvería. Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos. hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa. El buen tiempo volverá. ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro). señora. Vamos. ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga. ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). sin embargo. Indudablemente. señora. no es posible vivir así! (Se sienta). ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre. ¡Pobre Don Rufo..

uno de ellos pisa mal y. gracias. nervioso. no se ha hecho para mí. ¿Y usted? Regular. ni Don Juan agriado. ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes. ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro). ni usted. le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. el hombre. llorando como llora ahora. Buenas tardes. (Llora). y entonces. en ese instante. con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo. Don Lucas y Ángela. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. cada vez que la mira. Y a la pobre. de rabia. LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes. ¡Y siendo el causante de tanto desastre. nada más que regular... no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente. Cuando yo pasé. señora. le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro. ¡No sabía nada! (Ríe). se tragó una espina. estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. así es. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. El día menos pensado. hija. señora. ni Don Rufo resentido. un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. LUCÍA: ¡Oh. ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. Adelante. me vendo. Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. Se sientan.¡jettatore!. GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor. ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). (Ríe). precisamente. Acabo de recibir una impresión espantosa. ni Pepito huyendo. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. Por fin. ni Elvira enferma. ni Carlos ocultándose. parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya.

Don Lucas. casi peligrosa.. sin importancia… Caídas de caballo. ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. crean ustedes.¡jettatore!. ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí. lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. (Alto) ¡Ah. entonces. pero vulgares. a usted. ¡Dios mío! Pero. ¡Ah! sí. Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos. Pero. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo. se lo aseguro a ustedes. María y José! (Persignándose). sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús. Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe.. señoras… Es la emoción. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . tuve una participación activa. hace muchos años. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted. ¡créamelo usted! Pero. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar.. Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. la emoción. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas. Y. Don Lucas. Nunca he visto matarse a nadie en esa forma. Don Lucas… (Aparte) Bueno.. Pero. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento. Don Lucas. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. Pero en otra sí. la única… Y tengo bastante. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). vamos a darnos un poco de importancia. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante. choques de carruajes… En fin. Don Lucas. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. sí.

CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. Yo acompañaba a una niña. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. Sentados sobre el césped. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua. Yo también te lo suplico. ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. Ambos rodamos cien veces por el suelo. ¡No. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 . entonces buena amiga mía. No somos sordos. conversábamos. con verdadera desesperación. ¡De pronto. Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. al acariciarlo. e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. Hice un esfuerzo supremo. no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela). pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. Hubo un instante en que me creí perdido. Ángela. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas.. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos). no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. dio con ella en tierra. Después del almuerzo. mujer.... ciego de coraje. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. que no venga! Entra Ángela con un frasco. Juan y Carlos. ESCENA VII Dichos. acaba de salir. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. ¡Era la lengua de aquella furia. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. Juan. nada más que amiga. y al parecer en extremo manso. tranquilízate. con los pelos erizados y la boca abierta. Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras. nos habíamos dispersado formando grupos. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. Mutis Ángela por izquierda.¡jettatore!. Era un perrazo enorme. LEONOR: DON LUCAS: A ver. ¡mentiroso! Mutis por foro. ¡Qué no venga el médico del jettatore. bueno. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro.

papá. no dirías eso. (Lo abraza). eso es lo que harás. Que vaya Ángela. son un manojo de nervios. LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso. déjame! (A Camila). pero ahí sube Don Lucas. y con ellas no se gana para sustos.¡jettatore!. Elvira. ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. ¡Por un capricho! ¡No es posible. Ve pronto.. sin embargo. Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. Estas mujeres del día. es inútil. pero sin decirle. Yo. La pobre no está para sustos. a poco. Felizmente son cosas que no tienen importancia. (Por foro) El médico se fue. no volvamos a las andadas! Sí. por izquierda. hombre. ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). Al entrar Don Lucas. Juan… Gracias. Cálmense. (Lo abraza). Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . No se trata de caprichos. no digas eso... Las señoras salen corriendo y gritando. ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos. vamos. y vea.. ¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. muchas gracias. Carlos y Don Lucas. ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero. llorando). si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. ¿no ves? (Camina). Sí. Juan. Sean razonables. El médico va a venir.Carlos. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo. Calculen ustedes mi situación. CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan. es cierto. por izquierda). papá. tío. señor. DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien. Siéntese. ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. pero con tino.. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo. ¡Déjame. no es este el momento de tratar el asunto. Mañana conversaremos. Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. No siempre. amigo Don Lucas. Camila.. Es lo mejor. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia. ¿tú también? ¡Pero hija. (Mutis Ángela. Se ha recostado un rato. Carlos hace mutis. ¡Ese hombre es jettatore. papá. por izquierda.

señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No.. entonces. y ahora éste. No deja de ser casual..¡jettatore!. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé.. señor. usted... Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes. las aterroriza. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. CARLOS: DON LUCAS: Tío. en este caso… Y. no puedo hablar. 367 366 antología de obras de teatro argentino . No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos. todavía no puedo hablar. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. tiene también sus grandes ventajas. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí. ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí. se lo repito. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero. acaba de llegar este telegrama de la estancia. con una mala noticia. DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte.. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. sino que declaro que es cierto. ¿eh? Es cierto. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto. no. ¡qué coincidencia!. manteniéndolas en una excitación constante. ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. Puerta izquierda. Les llena la cabeza de ideas ridículas. pero. ¿quiere decirme. tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!.

quemándose seis carneros. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos.. DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver. ¡No. Si yo sé. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 .. ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material... ¿qué sucede? (Lee el telegrama)... Carlos.. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno. por favor! (Por izquierda. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos).. Se ha incendiado el galpón nuevo. ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe). saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan). con todo. Aparece Leonor... Carlos. ¡Ahora.. me duele la pierna. ¡Con su permiso! (Mutis izquierda). LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas. basta. (Mutis izquierda). Pero. no veo razón para estos arranques de mal humor tan. no! (Toma su sombrero y su bastón.¡jettatore!. Carlos. mi vida! Después no volveré a pedirte. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia... sí! (La besa)... no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo. ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe). Pero. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. por lo que más quieras.. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta. LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr... rubia. Desde el primer momento se lo dije... Sale rengueando). lo que quiere decir ese uno. rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno.. ESCENA XII Carlos y Lucía. déjame! ¡Sí. rubia. ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba. ¡Buenas tardes! (Mutis foro). no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no. ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso. entonces. me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna. ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah. ¡No! ¡Por Dios. ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que..... casual. ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo. Pero.. tan. ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta).. Pero.. ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más.

¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo. LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal. Las proezas que él hizo serán mentiras.. no puedo más.. Carlos. No. Sí. ¡Que jubileo! Pero. vaya. Lléveme las valijas al coche. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo. Sólo faltan las campanas para repicar. Don Juan. ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito... que ahora resulta cierta. Ya van a venir. (Lo abraza). PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 . ríase no más de la jettatura de Don Lucas. Elvira. Eso es broma.. (Mutis por foro). ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe). ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas. ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero. Vaya.. Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba. DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela). Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá. pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto.. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento. tonta. Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. ESCENA XIV Dichos y Doña Camila..... Ahora le diré que vaya...... (Cuernos). ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante... y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables. LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos. sí.. Ángela. déjame que te abrace. hijo. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. hija.. (Risas).. ¡Leonor! Se besan ambas. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres. déjenme que me siente.... primo de Ángela. creyendo que se trataba de una farsa tuya.¡jettatore!. se acabó. mientras creía inventarlo.. con valija. es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!. Sí. Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado. Pepito y Ángela (con una valija). tía! No ha costado poco trabajo. ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina..

Pepito. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco. pero es mejor. chicas. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra. Bueno.¡jettatore!. Tráeme helechos de la sierra. Pepito. Pepito.. bueno.. ¡Qué animal! Mucho juicio.. (Acompañándolos hasta el foro). No andes a caballo.. Preso. Dicen que la gordura es guiñuda. tenemos que conversar. vamos.. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo.. Carlos. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya. quédense ustedes con Carlos y Pepito. ESCENA XVI Dichos... LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora. ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 . siga: no haga caso. ya es hora de que me vaya. menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted. Bueno. CARLOS: Apareció y dijo. Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No. Sí. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos. se puede decir… Hace pocas noches. Continúe.. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas.. ¡Tanto gusto. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela. Bueno. Te acompañamos hasta abajo. si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No. Buen viaje y hasta la vuelta.. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. etc. sí. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito. ¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila). etc.. De los de trencita. ¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. Oye.

Durante dos horas no acerté una sola postura. pues! ¡Ay. pero. ¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. en esa forma no ganaba nunca nada. amigo. La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes. Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo. amigo. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas). desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. en el pelo lustroso.. ¡Quién sabe qué noche le hará. cincuenta al negro y diez al cero. ¡Cero! ¡Sale el cero. De pronto. pero de miedo al escándalo.. (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. es verdad! No nos habíamos fijado. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. tenía la esperanza de quebrar la jettatura. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. ¡Cállese. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 .. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. Para mejor. se me ocurre una idea. cobrando de un lado. ¡nada!. ¡Y me dio mucha rabia! Entonces. no más. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. ESCENA XVII Dichos. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. Continúe. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor. No me hagan entrar en aprensión a mí también. luego Ángela.¡jettatore!. y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. con tanto frío!. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. De balde hacía todo género de combinaciones. ¡El hombre no quería después soltarme. Largan la bola… y rumrum. cuando hice mi parada. PEPITO: En los ojos. cada vez más negro. en lo amable. por lo menos. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. Es cierto. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro. Basta.. me callé. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. Don Rufo. pongo cincuenta pesos a colorado. De esa manera no podía dejar de acertar alguna.

al fin caras alegres... (Mutis con Carlos. ¡No. Óigame. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos. no lo sabía. ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten. tía... no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no. Pepito. ¿en la azotea? Sí. ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien.. toque fierro. Don Rufo. mamá. Así parece. por Dios! Calma. comadre? En la estancia. señora. ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo. hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan.¡jettatore!.. si tampoco quiere entrar.. mejor dame un garrote! Vamos. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido.. ¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta. DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior)... Don Rufo! Vaya. Pues no lo parece. no embrome. y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted.. ¡que no entre aquí! No. ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo. Pues... debe silbar contra el viento. mejor dicho. No. toque. Acaba de irse. pero lo que es yo no hablo con él...... comadre.. calma. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero.. por izquierda). Me preguntó por el señor. Entonces. o. ¡Oh.. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro). ESCENA XVIII Dichos y Ángela. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero. ¿Conmigo? ¡No. No hay para qué agitarse. si es natural. ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo.. Don Rufo.. 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 . en viaje para la estancia. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo. ¡Pero. Pues. será bueno. ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo). Está en el escritorio.. Hagan lo que quieran.

Vamos a avisarles. CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas. DON RUFO: (Se sienta). Nuez moscada... (A Leonor. che. con un paquete en las manos y sale por el foro. ¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. Yo tengo... decime. LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro). CARLOS: ¡No sé. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!... ¡pronto! Mutis Ángela. LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha).. si antes no lo era. (Vase por derecha). (Vase por derecha). y me olvidaba de lo principal.. (Vase corriendo por foro). por la derecha y Leonor por la izquierda... ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro.. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta. Pero. ¿Y nuez moscada? Voy a ver. Usted prepare un brasero con carbones encendidos. Entra Ángela y desaparece por el foro. voy a traer. 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 . ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha. de agua en el zaguán.. ahora está condenado fatalmente a serlo. Entra Leonor por la derecha. llevando un montón de objetos en los brazos. con una toalla y sale por la izquierda. PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga. Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro.. Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. ¿era jettatore. Entra Lucía por el foro y sale por la derecha. ¡Caramba!. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. ESCENA XX Carlos y Don Rufo.¡jettatore!. tiza en polvo. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé. Entran simultáneamente Lucía. por foro..

llevando. Los siguen Camila. DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos). Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto. Lucía y Elvira. Don Rufo..¡jettatore!. Leonor. ayudado por Ángela. pero.. DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . ESCENA XXII Dichos y Don Juan. ¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal. la rehabilitación es imposible.. un brasero humeante. por el foro. ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado. una vez hecho. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore.. con la valija. yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan.

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

Siguen hablando en voz baja. el café… (Vase por izquierda. FUMAN. (Vase el portero por derecha). mientras entra José por primera izquierda. Alberto vuelve a tomar el diario. QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor. (Entrando por derecha) Buenas noches. ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. (Se la entrega y vuelve a salir por derecha).bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. sin que Alberto aparente oírlo). señor… La dejó y se fue. disponiéndose a seguir leyendo. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja.. ¿Estaba Enrique? No lo vi. MANUEL Y RICARDO. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). de mal modo) Este café está frío. 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Se aproxima a Manuel y Ricardo). ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. ABURRIDOS. Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. ALBERTO OJEA UN DIARIO. Entretanto.. (Guarda la carta en un bolsillo). EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO. En este momento Ricardo. con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. Alberto sigue leyendo la carta. ENTRA UN CAMARERO. a Manuel y Ricardo. ¿Espera contestación? No. ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. sin dejar de leer la carta. al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. (Después de desaparecer José por izquierda.. MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal. EN OTRO. Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros.. (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). Hace un gesto de fastidio. EN OTRO EXTREMO. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto. Entra José por primera izquierda. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. (Sonriendo) Pero.

señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros). ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer.. Entran por derecha Pedro y Carlos. (Vuelve a su anterior posición). que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. ¿Qué?. siempre sentado) Sí. (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. mientras Carlos se dirige hacia Alberto.bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. Entra José por izquierda. (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos. (Desde lejos. trayendo en la mano una caja de cigarros. PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche. Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá). con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal. Entra por derecha Luisito. (A Luisito) ¿Usted tampoco juega. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora.. Entra el portero por derecha. Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda). RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos. 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 . al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. donde se pone a hojear una revista. Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj). (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto. el primero se une al grupo que forman Manuel. Ricardo toma un cigarro. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos). a José. Dígale que dentro de un rato iré. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. Ricardo y Ernesto. Buena suerte. (Haciendo un gesto) ¡No embrome. Mutis José por izquierda.. (Sigue su conversación con Alberto). hombre… danos la revancha del partido de ayer.. Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel). Siguen conversando.

Se dirigen a salir juntos por derecha. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha). MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano.. Te llevo.bajo la garra JOSÉ: Sí. que anda tan preocupado? ¡Bah!. ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo. (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha). 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 .. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!. SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José. PORTERO: SAMUEL: Señor. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá. (Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto. señor. (Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto. (Vase por derecha). Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. Manuel los mira salir.. señor. ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa.. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero. PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. después de entrar por derecha) Ahí está el coche.. Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado. Luisito vuelve a su anterior posición. (Se dirige a izquierda).. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto. en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve). la señora está en el teléfono. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha.

. (Vase por primera izquierda). (A Pedro y Manuel) Y nosotros. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada. donde se cruza con Miguel que entra).. desaparece nuevamente por foro. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos... Pedro y Manuel ríen con fuerza. hombre. ¿eh?. ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso. señor. Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. José se dirige en silencio hacia izquierda. Luisito. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza. intrigar. (Muy serio) Cuidado. pícaro!. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie). MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?... con aire de importancia. como si no se resolviera. a quien habla en voz baja. JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. hace como que va a hablar a Pedro. entonces. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie. Mutis José izquierda. pero se detiene. no! Es que estos LUISITO: (A José.. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo). ¡Mire que ya se sabe!.. hombre!. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto. le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose. ¡ah!. Mutis José por izquierda. mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio. leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. ¡Ah!. antes del mutis) Pero. (Vase por derecha.bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha.. señor… anda bien. PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí. se sienta en la posición que estaba). dígame. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 ... MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos. (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. (Aparenta contrariedad) ¡No. conteniendo la risa) Y.. furioso) ¡Que revise. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido. Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah... Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. LUISITO: LUISITO: (Al portero. (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha. Después.

. se acerca a Simón. ¡Ay. quedando ambos a la vista del público. CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero.. hombre! (Mira con fastidio a Simón).. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir).. atolondrado. José. Pedro sonríe.bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero. SAMUEL: MANUEL: Pero.. no contesta. medio dormido. (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared. (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro. SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted.. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. que.. ustedes ahí?. Samuel. Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall). mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado... sale por foro izquierda. PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta.. en el fondo de la sala correspondiente. tomándole del brazo. entonces? (Mueve los brazos en el aire). Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 . viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once.. ¿qué son?. El portero vase por derecha. (Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. Por foro izquierda entra Pedro riendo. Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. ¡qué calamidad de individuo!. mientras entra Simón por foro izquierda. (Con voz contenida) ¡No vas. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo.. Carlos y Pedro ríen. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie. ¿qué son?. (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda. ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando. esta casa!. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones).. José mira sin comprender. dígame. ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro. sigue con la mirada los movimientos de don Samuel..

(A Manuel. ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú.... ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!.. SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!. vean!.. ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero.. ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!. por supuesto... en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros. riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero). a Carlos) Pero. ¿sabes que tiene razón?. 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¿Dónde habrá ido.. muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!. Once de Septiembre!. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!... con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!. ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia. MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!. Luisito en un coche con una mujer.. que tienes confianza con Luisito. PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!... ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto. Todos ríen. portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja)..bajo la garra Portero va hacia la derecha.. Muchas veces he pensado en hacerlo… pero. Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas.. Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan.. (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!... ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa.... debías recomendarle mayor prudencia. Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga. es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha).. ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos. (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!. (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero..

.. No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro.. ¡Miren que gracia!. ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!. ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh.. ¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos. CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal. ¿Qué nos importa? Ruido dentro... ¡Qué está usted roncando! ¡Ah.. ji!.. DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo. ji. ¡Pero. cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji.. a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!.. Y. don Roberto?.. Ya sé… Entonces... don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!. SAMUEL: Pero. que ya van a cerrar la puerta. ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?.. ¿eh?. amigo... Averíguale al mozo de la partida si hay asiento.. hombre!. ji. ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino . eh!. Deben estar los muchachos cenando... ¡Ji. ¿Qué?.. ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!. ¡qué fastidio!.. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa.. no seas exagerado. Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos…. no seas zonzo!.. disculpe!. déjalo que se queme no más. ji!. ¡Me dejan solo!. hombre... ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma.. ¿Qué hay?.. SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias... Pero... don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene...... ¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!. ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. ¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha.bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro.. De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto..

ji!.. hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!. Vamos.. Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas. ji.. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. ji!. ¿Qué será? ¡Ji. hombre. ¡Ji..bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. ¡Es que no puedo!. señor. déjense de zonceras… ¡ji. ji!... ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 . nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji. ¡Ji. ji. ji... ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted. ¡Pero. ji!... Pues. sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto... ji! Entra Ricardo. hombre.. verdad? Sí. ji. ji. ji!. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré... ji. ¿Sí?.. hombre... ji. ¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané. ¡Es curioso!.

Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él. ji. ¡Eso es mucho preguntar!. ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino .. ¿cómo se llama? ¡Ah!. para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?... con Adolfo) ¡Qué noche!...... ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido.. ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social... ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado. He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más. ¡Es un visionario! (Entrando.. esta noche.. ¿Muy amigo? Íntimos... ji!.bajo la garra ERNESTO: Pues.... ¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero. ji. ¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?. ¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte. ¿Sí? ¿La mujer de quién?..... ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!. ji!. Hasta luego… (Mutis). ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?. la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro.. ¡Es particular!. ¡Pero si no hay que hacerle caso!. ¡Lo que pasa siempre! ¡Ji... ¡Ji. ¿Quiénes serán?..

¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño...bajo la garra ROBERTO: Sí. ¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho. que vuelve) ¿Qué tal?. ¿Sí. buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!... Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!.. No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón. ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años.. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!. Naturalmente. ji. ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven.. ¡ji.. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero. ¡ya está! Es claro.. ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 .... ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?....... ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. Con tanta práctica… ¡Imagínese!. eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!.. Entonces. Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. entonces? ¡Psh!.. ji!. ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas.

hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!.. señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah. Al fin. JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver.. pariente.. ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro. ji. ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí. sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!. ji.. don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada... vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino . ji!. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No. no tiene duda. hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal. ji!... hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas. El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!. ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!.. Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes.. ji.. ¡Y es cierto!... recién casado.. pelo castaño. nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada.. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y.. ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No. Bueno.. ji. ¡No digan sonceras. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja. el amante? El amante… joven.. ¿si acierta? ¡Qué gracia!.. Puede ser… Hagan la prueba… Pero.. ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!. ¡Desde que se le llama a su juego!. a ver… El marido… muy joven...

¡Qué sabe usted. señor. ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado.. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!. Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso. ¿Cómo.bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel. JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces. ¡Claro!. venimos a lo mismo! No. ji! Pero con reserva. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica. Pues. no se sabe si por sospechas o por qué... dándole la cita… Y él... ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero. muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji.. La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse. Pero... Era la carta de ella. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!. hombre prudente.. yo creo que sí. ji!.. ¿A usted? Por lo menos. ji. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . No.. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia. salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. Entran Ernesto y otros socios. ji. estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe. ¿Qué te parece la noticia?. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo.. quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual.

. (Pausa). ¡Pues. APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN. Entonces. ji. ¡Entonces. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!..... Vanse los dos. hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?.. ¿Qué les pasa?. Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos. ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció. ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos. Ahí está… ¿Y entonces?.. CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches.. entonces? Desde mucho antes… Pero. ji!. ¡Ah!.. ji.. no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?. Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No.. ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!.. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji. ¿No ha venido Alberto por acá?. Pregunto si no ha venido Alberto… Pues. QUE SE MANTIENE DE PIE. ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO.... hombre!... señora… antología de obras de teatro argentino 411 . entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto. A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí.. amigo!. ¿Desde antes de casarse. no lo hemos visto… No. ji. entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique... ¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos..bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años.. no meterse!...

¡A las dos de la mañana!. Ya se lo he dicho... por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí.. Señal afirmativa de Juan.. Tú andas en malos pasos... ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!.. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?. mujer!.... El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?.... ¡Viejo verde!... señora (Se inclina y se va por foro). Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!.. ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia. ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí. mujer… ¡qué quieres!... (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!. ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?.... Esa es la gran tapadera de todos ustedes..bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?.. das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero.... Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!.. ¡Ya salió a relucir el club!... sí… hija... oiga… Éste se vuelve. por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!.. (Humilde) ¡Pero. Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 . ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro... Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!. ¡Vaya ¡Como si no te conociera!.. ¡el famoso club!. señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!.. Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí... ¡Calavera!... ¿La crema para el chocolate?.. ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!.... ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería. si ya sabés la causa… No podía venirme. Aparece Samuel por izquierda.. (Afligido) Pero.. esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!. en traje de calle y sombrero puesto..... hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero. hija.. ¿Enamorado de Elena?.. ¡Hipócrita!. por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!. Titina.

. por Dios!.CARMEN: (Bruscamente. GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido. pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así. CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!.. (Viendo que continúa enojada) ¡Pero... CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro. mujer. a ver… (Trata de tomar la cartulina). ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está. ¿a que sí?. (Sonriendo) ¡Ah!. así… (Se inclina con intención de besarla en la frente. vamos!.. Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver. Sé razonable… (Viendo que.. ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste.. empacada. mamá? Sí. ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego. pero lo interrumpe un amago de estornudo. aproximándose a ella) ¡Vamos. déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca... meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?. Anita evita cada intentona cambiándola de posición... señora. muchacha!.. SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino . ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta). Titina. (Tomándolo) Pero. hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando. Levanta la cabeza.... Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico... (Muestra la cartulina)... (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?. ¡No digas eso. no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!. trayendo en la mano una cartulina envuelta.. al fin). ¡Sé Muéstraselo a tu padre. ¿Ya se ha vestido? Sí. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta). ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador.. (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!. (Muy meloso.. que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor.. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá. Vase Rosa ¿Me llamabas.. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda. señora.

CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!. pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto...... ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente). don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse).bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo. CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho. hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?. (Amable) ¡Luisita!.. CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted. Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas.. ¿Por qué no eres tú?.. ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa). mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos). con aire resignado.. (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar.. (Se lo saca de las manos). La boca.. (Indignada) ¡Ordinario!.. Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!.. ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina).. aquí. se saca el sombrero. ¡ridículo! Vase Anita llorando. ¡Viejo presumido!.. Samuel.. ¡Vamos a ver!. Luisita… (Le señala otro asiento). SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero. señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!.. por la izquierda... Quién sabe qué… Siéntese. Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos. pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía. furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro... (Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?. mujer!... Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está.. Mutis Lucas por foro. ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero.. (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír).. ¡mal padre!.

.. sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!. Samuel hace un gesto de conformidad.... SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!.. haciéndole notar la inconveniencia de su actitud). ¡Al contrario!. SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!. (A Luisa. ¡Una temporada tan corta!. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?..... CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted. por Dios!. a Samuel) Ya lo ve usted... (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo. (Por decir algo) ¡Phs!....bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir. ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?..... don Samuel… Hay CARMEN: que someterse. Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí... En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo. (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso. ¡No vale la pena!. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años. como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo. Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho. señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?.. mi marido? Seguramente. pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!.. 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa.. se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata. señora?. Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa. señora.. un chalecito… (Sonriendo) Pero.. ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero.. ¿Entonces verá usted a Ernesto.. tendiéndole la mano) Discúlpeme. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!.. ¡es inútil!. me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso. ¡Ah!.... hija! Tratamos de ¡Oh!.. ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah. Pues.

.. (Mientras va por foro estornudando) En seguida.. ¿No sospechará nada?. don Samuel. (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene). María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa). (A Carmen) Hasta luego.... 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí.. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!. Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido.. ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!.. Hay momentos en que saben… Aparece por foro. después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí.bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar.. se comprende. María Eugenia... (Con amargura) ¡Ah!. ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. (Con intención) ¡Oh!. ¿Cómo está. sí. (Apresuradamente. Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?. Si medio club lo ha presenciado... ¡Lo sabrá… lo sabrá!. Dentro de un rato… (Vase por foro). LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!. qué hace?.. ¡Tanto gusto.. CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!... EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla)... (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos).. ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan.. ¡Qué quiere usted que sospeche!... (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque. señora!. me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!. ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. que se deja ver y desaparece... ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!. (Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita.. Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo. que al verla se pone de pie. mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa. (Va hacia el foro). Usted sabe todo lo amiga que es de Anita. seguida de Lucas. hija.. entonces. LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes. ¡Es un infame… un gran infame!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino ..

. tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena. señora!. ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa.. con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 .. ya sé por qué estas mujeres feas. Carmen la recibe....... CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!. Al fin. Cerca del de usted… (En otro tono) Además. en la ópera. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!. cuando se trata de hacer daño. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?.. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta. No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles. como si fueran novios… CARMEN: visto.. ¡Si yo no la defiendo. El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver.bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero. ¡Es cierto!. señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues. Al ver a Leonor las tres se ponen de pie. hijita! Pero.. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor.. señora. la gente. LUISA: No digo que no… Pero. (A Eugenia.. señora!. hablándose en secreto. seguida de Lucas. No. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas. que se deja ver y se va. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. ¡Pero. bruscamente y con intención) ¡Es verdad!. (A Eugenia) ¿Conque entonces. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado. no tiene razón.

. me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa.... ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero. mandándola a Córdoba… Pero. ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!. Los he visto a todos… Y.. Callado no ha estado nunca en Europa.... Y.. No. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!. Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia. vean el caso de la de Morales. ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No. que mató a una de mis primas. ¿qué?. ¿no? (Suspirando) Sí... ¿qué tenía? Yo no sé… Pero. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!. señora… siempre...... (Muy triste) Así dicen. no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias. Sin embargo. las de Montiel!. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!.. ¿Y cómo la mató? Precisamente..... La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 . Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!.. Nada… ¡Es algo maravilloso!.. hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué.. En mis tiempos era otra cosa.bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?. Es verdad… ¡Ahí tiene!. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!.... señora? De curarse y tener familia. si no. ¡Qué diferencia con el doctor Callado. Como que la medicina adelanta todos los días. Hoy está como cualquiera de nosotras. ¡También.. a quién se le ocurre!. Eso sí… ¡ya lo creo!.

¿En qué piensa. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 . ahora!.. por Dios?... Bueno.. cállese. ¿qué?.. LUISA: (A Carmen. con Anita. a propósito del escándalo de anoche.. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!...... ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?. ¡Y usted no sabe lo mejor!. que al verlas se han puesto de pie)..... Entretanto Anita besa a todas las visitas. ¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?. Ni yo le entiendo una palabra. ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!. que no se le entiende.. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola. Luisa. ¡Defiéndala usted.. Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?. (Con pachorra) Pero... ¡esa mujer está loca!. precisamente. ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas. sí… Pero. CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero. a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y.. ni él me entiende a mí… Pues. ¡Pero. señora… pero. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse). ROSARIO: (Adelantándose. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández.. ¿En qué piensa?. Rosario? No. señora… ¡Qué ocurrencia!. que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y.. por favor!.. ¡Ah! Sí. LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés. ¿qué?. es que ese caballero habla un inglés muy raro. puesto que él es de allá. hija! Será el inglés de Inglaterra. Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero. el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen... (Secamente) ¡Le repito a usted.. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie. Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda.bajo la garra CARMEN: La misma… Y. es distinto al que me enseña Miss.. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás. hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más..

. No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah. (Mirándola de arriba abajo) Pero.. GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto.. LUISA: TERESA: teníamos!. ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!.. Doña Teresa e Irene. ¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene. CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos. ¡Si era de asustar!.... (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta.. señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y. pase… Mientras avanza Teresa. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!. ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas.. (Con sorpresa) Entonces...bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación.... señora!.. señorita?. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah... ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras.. ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente.. ¡Y creo que es un sabio!. tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y. ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?...... nomás!. Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!. (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!.. ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes.. TERESA: (Sonriendo) No... picarona!.. ¡que buena moza estás!. coqueta) No.. El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino ... seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece. ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?... ¡Tan caballero!. encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?.. ¡Qué bien te has puesto!. ¿Y qué tiene?.. ¡Tan fino!. IRENE: ¿Y de dónde llega usted. (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!... TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!.. Pase usted. besa a Irene. ¿por qué rabiar..... ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?... ¡Vaya!.. (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!.. Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente. Entran por foro..

CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 ... Y en cuanto al marido. (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas. Por eso digo que son invenciones.. Luisa?. ¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí. le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención... Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos.. a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!. IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue. Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio. señora!.... (Vivamente) ¿Qué?. Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?. ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho..bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!. ¡Ah!. entonces. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!.. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese... en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles. Y.. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años. ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero. (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita. ¿En el hotel? En el hotel… Pero.. (A Luisa) ¿Qué tiene. Que se interesa y mucho se ve a las claras. en el fondo... Nada… ¿Por qué? Está usted pálida. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero. usted.. no es malo… Yo no digo que sea malo. ¡Vamos… déjate de zonceras!. pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo..... Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven. Esta mañana.. ¿Qué le pasa? ¡Humos!. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más. ¿eh?..

hija.. FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente.. ¡no? (Vivaz) No... Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos. ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. y ya están repartidas casi todas las localidades. Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro.. ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!. ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido. ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso.. se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente). (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!. y a Teresa. eso es lo que pretendían… Pero. hijita… Pero. Frasquita se sienta.. LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?. TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No.. no vemos aventura?. mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando. por Dios!. No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro. gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!.. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro. (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar...... En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente.. muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA. ¡Muy buenas tardes!. (A las muchachas) ¿Cómo están. ¡Si cada vez que me acuerdo!..bajo la garra LUISA: (Confusa. hija!.. Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ..... mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero. ¡Es incansable!.. (Modesta) ¡Qué vamos a hacer... Hace días que te la tengo aparte. Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias.

gracias… Está en la estancia. (Por Ernesto) El señor Losana. ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa). No… si me avisó don Samuel. ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras).. que se hace ver y desaparece. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías. señora?. Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas. CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos. Muy bueno..bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo. Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras. se dirige hacia el grupo de Anita.. después de dar la mano. Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. (Por Leonor) La señora de Pornos. CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. sí?. Les prevengo que sé de lo que están conversando. señora… delante de la estufa… (Sonríe). Ernesto. (Señalando a Ernesto) El señor Losana.. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!. ¿acaso sabía? Pero tú. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano. Rosario e Irene. Las señoras escuchan con interés.. (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja. señoritas?... (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta.. (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes. señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 ... CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club. ¿Y para qué se casó entonces? Y.. (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!.. ¡Tantas cosas!.

. ¿Vendrá?.. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos.. (A Carmen.. y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!. hablando del mismo asunto. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras. Bueno... a Carmen) Vendrá a la puerta. ¿qué has hecho?. quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!.. al salir del club. (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto. a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No.. ¿Quién?. (Burlona) ¡Ah!. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones. ¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días. En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan. ¿Sí?. ¡Qué bien!. (Exasperada) ¡Pero. mujer.bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?. Ernesto. (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos.. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora.. he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero. hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira. sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?. (Confundido. le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos. pues... (Después de mirar a Luisa. poniéndose de pie.. Eso es… sí… el miércoles... Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 .. Ernesto!.. Ernesto.. eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. No... Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal.. Sí. (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa. que se nos va a hacer tarde. señora. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero... por una u otra razón... no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe.. (Riendo) En eso tiene un poco de razón.

adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera. y queda aislada. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan. que se ha detenido) Pase. CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto. ALBERTO: Sí. Empiezan los saludos de despedida. ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 . (Con fastidio) ¡Oh!. pase… (A Carmen) Carmen. TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto. ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar. Y. ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez.bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer. Siguen conversando. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué. (Apresuradamente) No. a quien por los ademanes. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta. señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante... Rosario e Irene forman grupo aparte.. manteniéndose el primero de pie. señora. si inclina delante de Teresa. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!. (Mirando a Eugenia) ¡Ah!. (A Ernesto) Estoy a tu disposición.. (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!. se ve que se la presenta don Samuel).. señor. (Da la mano a Eugenia. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?. Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás.. Alberto. Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano... Aparecen por el foro don Samuel y Alberto.... no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja.. ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. señora… y muy buen mozo… Regular. festejante!. ¡Uno de tantos!. de quien he recibido una carta... a (A las señoras) Yo no lo conozco.. diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo. (Ríe). Luisa… (Fríamente) No… yo no voy. a Frasquita y a Leonor.. mientras Anita.

GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?. (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo. mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer.. (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón. con voz contenida) ¿Qué dices?.. No den ustedes un espectáculo.... ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio........ Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca..... hombre!. déjala… No la violente. Luisa... Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!.. hombre!..... (Con lástima) ¡Anita… Anita!.. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?. Siguen discutiendo en voz baja. ¡Ve tú solo!... Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse. por favor!. si Luisa está enferma... ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!. No digas pavadas… (A Luisa.. ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero. a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras. (Con vehemencia) ¡No digan eso. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!. IRENE: de cabeza y no puedo ir?. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer... ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda).bajo la garra (Se aproxima a ella).. ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. ¡Quiere decir cualquier cosa. menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero... ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!. ¿Qué te parece? (Ríe). ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!.. Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma. por favor!. calma!. ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero.. ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena.. Siguen conversando. ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero. ¡Ahora resultas el señor Pérez!... ¡qué gracioso!. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!.. ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 . ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y.. ¡canalla!.. (Con fastidio) Pero.. Pero. LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa. Ya tiene un anónimo que le cuenta todo.. ¡Qué torpes son los hombres!. LEONOR: ¡Cállate.

. (Mientras Alberto se inclina sonriendo. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir. Saludos.. ¿qué le pasa a Misia Teresa?. con todo! (Besa a Carmen que se deja besar.. ¡No!.bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!. Elena? (Mutis foro).. Mientras las señoras ríen. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!. CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!. Siéntense… No. señora?.. ¡Es curioso!. vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro.. (Dándole la mano a Alberto. señora… nosotras nos vamos... la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero... ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente. con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?.. Elena las mira sorprendida. intenta detenerlas) ¡Señora!. Hasta el jueves. sonriente y placentera)... (Le da la mano).. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer. no me conformo… (Presenta la mejilla). ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras. ¿y no me besa? ¡Si te he besado. no la vas a convencer.. LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene. sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí.. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto. (Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida. etc. Alberto... sin darse cuenta exacta del desaire) Pero. en contra del marido. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 .... (Le da la mano. pero que no devuelve el beso) ¡Oh!.... (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN... ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!. EUGENIA. Movimiento de sorpresa en los presentes.. entonces. hijita! (Riendo) ¡Ah!. ALBERTO: ¡Irene!. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento. ¡qué me importa! (Exasperada). ¡Qué extraño!... (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario. Luisa hace un movimiento de rabia.. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!. A Leonor) ¿Cómo está. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?. ¡Cómo está.. (Desde lejos) Es inútil. lo mismo que a Ernesto). Se besan con mucho cariño. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando. Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras.. Luisa? (A Rosario... con cara todavía sonriente. (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse..

444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 ... dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno. Samuel. (A Carmen) Me voy.. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona. si yo no dudo.. Rosario?. (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. no… Anita no podrá acompañarte. Ernesto. Eso es otra cosa. hija. con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo).. ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo). señora.. (Sonríe) ¡Es tan distraída!. Los hombres cesan de conversar y escuchan.. madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena. Elena. Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos. Cuando quieras. que supuse sería su esposo. con voz ahogada. hija. porque anoche no he salido de casa.. ¡Qué ocurrencia! (Ríe). ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario. (A Rosario) No.. Alberto y Ernesto. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero. señora. CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá. (Fríamente) Adiós. ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro. Me ha confundido.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y. después de haber quedado un momento suspensa. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!. (A Anita. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis. mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio. ¿por qué no fue a almorzar?.. (Le da la mano). (Se adelanta a Carmen) ¡Pero.. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!.. (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?. ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted. LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto... Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena. conversan aparte. (Mirándola con impertinencia) ¿No?. no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero.

Afectuoso) ¿Qué le pasa. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. aparece por el foro Enrique. RAMÓN: El correo. ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO. Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena. ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto). chico.. Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada. Con profundo abatimiento) ¡Es claro!. Salen ambos. hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación. se adelanta hacia Carmen. seguidos por las miradas de todos. señor. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?. (Hace a los hombres un saludo con la mano). a la que a su vez pone dirección. Hasta luego.. como si deseara abrirlo. Señor. EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO. deteniéndose a la entrada. Dos traen sobres grandes y una. pero no se decide. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento.. (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta. colocándola después en un extremo del escritorio. hasta cuándo!. mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra.bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último. apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras). Con el permiso de ustedes.. Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche. (Va hacia foro a reunirse con Elena).. Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. Vacila. ante el apoyo que busca en su marido).. (Lee rápidamente. (Deteniéndose de pronto. (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras). (A Elena. (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo.

... no puedo!.. eres todo!. ¡Si todo es mentira!.... Hay en su rostro una marcada expresión de dolor.. ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!. de descubrirle la cabeza) Pero. ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma.. ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!. moviendo la cabeza. poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!.. (Lo besa frenéticamente).. ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente. ¡Levanta esa cabeza!.... desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada. ¿Comprendes... ELENA: posible!.... (Siguiéndole.. con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!. ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros). arrodillada ante él. No quiero verte así… ¡Enrique!. desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!.... ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!.. ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!.......bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique... ENRIQUE: ¡Pobre Elena!.. ¿es posible?. (Precipitándose sobre Enrique y tratando. (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá... ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?. ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!... Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 .. ¡Dios no puede permitir una cosa así!. ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!.... ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos).. ¡Si somos felices!. (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!.... ¡Dios santo!. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!..... Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!.. (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!. cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera..... ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!. Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!. ocultando la cabeza entre los brazos).. ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!... ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa. ¡Enrique mío!. ¡Mi pobre Elena!. ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender. ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia..... mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?..

¡Enrique!..bajo la garra que vivo... No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú. ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!. del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!.. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!............. ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!. Elena. es así!.. (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!.... ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así. ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!. ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue). Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No. ELENA: ¡Pero. ¡Estás enfermo!.... Elena. ¡es horrible!.... ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!... ¡Enrique!. injustamente acusada. ¡Eso no puede ser así!... ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!. ¡Si soy la misma de siempre!. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento).. escucha… ¡escúchame. ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!. ¡por favor!. ¡Pero. En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir. (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!.. encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 . no!. ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!..... Pero. ¡Pero es distinto… muy distinto!. cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza). me vas a volver loca!.. ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!........ por Dios!.. ELENA: (Desesperada) ¡Pero. sí!....... ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!. no… no… es espantoso!. (Con voz ahogada) ¡Oh!.. ¡Si no he cometido ninguna falta!... no!.. (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero........... ¡No se puede!.. Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!.

. Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero. ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. es distinto… muy distinto!!. ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien. aparecía complicado Simón. y. pero es la causa… Alberto aparece por foro. yo. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique. ALBERTO: faltaba!. qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto. de todos modos.. (Alarmado) ¡No. en primer término.. creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones. Señor.. (A Elena. en fin... es otra cosa!... acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime. resolviéndose) Dígale que pase. (Con dulzura) ¡Enrique!. El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!. dejándose caer sobre un sillón).... Ya se lo he hecho decir… porque. mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!.. yo no he querido hablar directamente con él… Pero. a Simón. en fin… ¿cuál es el origen?.... sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban. (Se pasea). como comprenderás..en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero. (Su cara toma una expresión dura). Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque. A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece.. ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. por Dios!. Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos. ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!. ¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria.. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura. ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras.. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento. ¡No seas injusto! (A Ramón. (Con voz sorda) ¡Alberto!. ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero.

. (Con el tubo en la mano) ¡Hola!. (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y.. que procede siempre por impresiones. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono. sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento.. Adolfo. girándose desde entonces en un círculo vicioso. Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable. ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!. pero nadie se preocupa de ella. otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo. ALBERTO: ¡De nadie!. por referencias de Luisito… y Luisito. Es nuestro carácter… ligero.. Elena se aproxima lentamente al aparato.bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación.. sí… Bueno. ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí. Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. Bueno… ¿Quién es?. nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?. irreflexivo. Ricardo y varios más. Sí… sí… Elena. Diego. Pero.. aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós. ¿Y ustedes?. después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono.. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso.. (Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error.. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!. sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio.. no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!. ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos.. Miguel.. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado.. No se señala un propósito. ¿no será de cuidado?. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge..... de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio). gracias. No.

lo otro es comida al ministro de España. ¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos). ¿qué es lo que vas a hacer?.. no!. ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué. mientras Alberto... Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!.. entonces. Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame... (Desesperado) ¡Pero.. no llore! ELENA: Nada. (Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar).... Alberto?. ¡Morirse de vergüenza y desesperación!... ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!... ¡Mi tío Felipe!. Una gran ¡inútil!... Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No. ALBERTO: inútil… No.. (Se sienta). ¡Elena!.bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!. ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero.. ¿que no lo sabías?. ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero. Elena… ¡Por Dios. Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!... pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?. Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore. si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve.... después de mirar a ambos. señor. no.. ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo... no!. No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 .... ¡Todo lo que sea preciso!. ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!... con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio. ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!. ¡No!. ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!..... ¡Completamente inútil! (Sigue paseándose). ¡Nada!. se acerca precipitadamente a Elena.... ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!........ (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente. ¡Y es claro!.. ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!. El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose. ALBERTO: (Con desesperación) Pero.. (Con agitación) ¡No.. Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos... Enrique. escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!.

. Pero… ¿por qué no?... No exageres… (A Alberto. por Dios!.. Enrique!. Elena.. (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no. iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte. ¡No me había fijado en eso!. La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ..bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No... (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida.. ¿y la gente?. ELENA: seguida… ¿eh?. Yo creo que Elena tiene razón... ¿A Europa?. ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. No. No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo... sí!.. (Con un gesto de indecisión) Pero.. hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé. ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya. no. ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero. no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí. ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie)... con vivacidad) Pero. Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto.. si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!. Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes.. Enrique. (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento). sí!. entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada. Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?..... hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto....... (Con calor) ¡Sí. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón.. porque Arturo se va con la familia. tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años. hombre.. ¡Seremos felices!. ¡Es preciso!. No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza)..

.. Elena!.. el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos. ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí...... ¡Qué bien lo vamos a pasar... Bueno… voy en seguida. (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?... Enrique.. (A Elena. ¿te acuerdas? Elena afirma. Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así.. después de salir Alberto) ¡Seremos felices.. Elena!.. ¡no es cierto!. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!.... ¡Una gran idea!. Elena?. es cierto!... te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!.. No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas.. Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?.. Elena! ELENA: Tienes fiebre. Elena!... Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!. Enrique. ¡Ahora sí!. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión). ¡Cómo te enojaste... 461 460 antología de obras de teatro argentino . ¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras. ELENA: ¡Sí. ¡no es posible!. Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!..bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros....... sí!. Pero.. ELENA: ¡Sí... sin vernos.. No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien. (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él). Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir. ¡no!... Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?. es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!. ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!. Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero.. ¡Has tenido una gran idea... ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz. ¿Y el otro?. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro). ¡Todavía seremos felices! (La abraza).

.. después de tres años de casados. y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!... ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!. (Se deja caer sentado en el sofá). ¡todos!. (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!. (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero. ¡te complaces en que sufra!.. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado. ¡Sería para todos la encarnación de la falta!. ¡no puedo!. ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero.. (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose.. tú quieres desesperarme!... ¡Y yo solo contra todos!... ¡Enrique!. Bueno… sí… ¡que vengan!. ¡Todos!. ¡sería para siempre!... ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza..... ¡yo solo!. (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación.bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces. TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!. ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo. con espanto) ¡Enrique!. sí… ELENA: (Solloza con desesperación... ¡Ya tengo a todos contra mí!... la prueba concluyente… ¡No!... ¡yo solo!.. ¡Sería una maldición! ¡No!. GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 ... sería una desgracia!..... ¡No!..... ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar. también. Elena!..... Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo....... Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!. ¡tú.... ¡ya están!......

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

. ETC. A POCOS PASOS. COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES. EN ACTITUD DE ESPERA. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino . UN MUCHACHO.> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO. que se las agradezco muchísimo. Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA. ETC. MEDALLAS... (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias.

. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?.. ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí.) Sí.. ¿Qué sabe!. que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara. sobre todo la tuya… mirá. ¿No comprendés. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia). que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?.. entonces!. (Levanta en alto una blusa)... ¡Sí.... con sincera alarma) ¡O qué!... aquí las tenés..... No son feas. mamá! (Con irritación) ¡Explicate.. (Brusca transición. mamá. acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé.las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas.. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír. no seas zonza!.. acaso. y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos. ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 . infeliz! Pero. ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?. ¡y precisamente por eso es que se empeña.. explicate.. decime.... acaso. ¿te ha faltado. ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás. como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar. ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto. la sola idea de que pueda creerlo!.. mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?. ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen... no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!. ¿Estás loca?.... cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires. Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe. mamá!.. el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar. entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah. (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá.

(Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!. ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!. me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé... Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero.. entre miserias y privaciones... ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!. ¡a cuál más inútil!. (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas. Carmen.. Dª ROSARIO: Sí. (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. en silencio.. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá. yo le dije a Pepa. (Muy amable) Pase adelante. abrila. esta señora viene por la pieza desalquilada... terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen. No puedo. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!. sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime.. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 . ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!. señora... tres zánganas.. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo). que en seguida vamos nosotras. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa. señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá. (Le señala una silla). pase adelante. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá.. (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora.. Mientras Carmen vase por el foro. mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también. ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener.. esto! Se alquila con h. señora. sí… tome usted asiento. (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto.las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!.

¡Como ésta es una casa tan tranquila!. (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero.. ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!. ¿Sabe? De medicina.. (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza.... ¿y acaso tengo yo la culpa?... con voz apagada y señalando a Manuela. VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!. (Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar.. ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa. Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?. a mí que me importa!. ¡niñas!. señora. (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario)..las de Barranco ¡Pepa. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?. (Se detiene confusa). Se dirigen ambas hacia el foro. VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno.. (A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone.... ¡ha sido ella!. mamá. y sin que doña Rosario se aperciba. decime. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!.. en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!. No tengo sino otro inquilino. ¿qué es lo que te has figurado?... Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!. señora… ¡Oh!. (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario).. VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos. ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 ... (A doña Rosario. haciendo un escándalo que ha oído esa vieja. pueden pasar.. (Le indica el foro). un estudiante de las provincias.... Pepa y Carmen las miran salir en silencio. muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!.. te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada. Antes de desaparecer doña María. ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda.. (Con tristeza). de un coronel.. ¡Ustedes siempre lo mismo!. y Manuela... estoy segura que le va a gustar mucho. (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan.

(Le extiende el billete).. (Se adelanta).. ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!. pero es adelante. Transición... CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. a las tres tengo clase. Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior. ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono).. (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala. Morales.. tomándola del brazo) ¡Dejala. si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica.. CARMEN: MORALES: che!.. (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!. ¿eh?. (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro. es un dentista de aquí de la esquina.. (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí. hace un movimiento de hombros. (Transición).... ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá.. (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen. (Mira a Carmen de arriba abajo). PEPA: Así parece. Si hemos de ser amigos… (Con amargura).. ¡dame los botines!. Aquí le he traído el palco… no encontré bajo... mujer!. y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya..... Ya sabe lo convenido.. ¡Carmen!. no hay que hacerle caso. (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?.. ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada... ¡No me ¿Cómo qué me importa?.... no empecemos. ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!.. 475 antología de obras de teatro argentino . (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta. ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!.. Morales!. ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí. ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!. (Se adelanta hacia ella).las de Barranco Carmen.. ¡no me vengás con cuestiones! (Vase). Morales. MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito).. (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?. MANUELA: (A Pepa.. (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!. (Vivamente) ¡Por favor. sin responder.. GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira.. (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!. (Deja de reír). (Siguen las voces hasta perderse)...

. ¡Bonitos inquilinos los que trae!. ¡entiéndame usted bien!.. ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?.. haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales)... ¡A cada rato!.. y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada. ¡siempre!..... aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco)...... ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo. (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted. Dª MARÍA: Imposible. Carmen... ¡aunque se lo digan.. mentira!. lo Dª MARÍA: la pared. bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!. (Desaparece por la derecha). Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?. ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!... con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!... imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor... por supuesto.. ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No. a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!. mamá? (Exasperada) ¡Idiota!.. (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!.. ¡es con todos.... (Avanzando rabiosa... ¡usted lo sabe!. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria. Carmen... (Se dirige hacia la derecha. señora. ¡Si supieran cómo me duelen!. se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese... ¡ni siquiera servís para eso!. señora.. ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía.. ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir. hombre!. ¡Ah!. no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!. (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá. (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!... ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?. Morales. ¡cómo me lastiman!..... CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero. No me perdono haberle causado esta contrariedad.... ¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!. (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!. ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!. mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?..las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí... Adiós. ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!.... ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!. (Con voz apagada) No hablemos más. Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere.. sí.... (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!.. Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno. señora. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 ... (Con gravedad y mirándola fijamente) Sí. (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!.

(Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón. (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver.. (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen. pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!. intimidada.. que no sea cuando pase mucha gente. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora. no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar. (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco.. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego. después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?. Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!. ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!. ahí golpean las manos… debe ser un inquilino.. (Al pasar) ¡¡Ahí está!!. ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 . Morales. por Dios!. pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No. Mientras Manuela vase por la derecha.. porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que... y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido.... dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!.. Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. (Natural) Y eso mismo. mamá. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas.. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda). guarda silencio y baja los ojos. mamá.. (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí.. (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano. ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!. (Mirando el reloj) Me voy. CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!. (Duramente a Carmen. eso. nada tengo que decir.... Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas... (Mirándola salir) ¡Oh!. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero. Después de convencerse de que Carmen la obedece... ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha).... a ver.las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga. Morales. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias. señora. esquina.

. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha.. Cada una traía el nombre escrito. Es un (Encantada) ¿Para mí?. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices... y puede que mande algo… Manuela. PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?. ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver. (Sale corriendo por la izquierda). ¡horrible!. Entra Pepa..... (Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene.. Dª MARÍA: A ver... traé para acá. (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?.. (Exasperada) ¡Qué se me rompa!.... MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?. Ahí hay otra para vos. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso. pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. (Toma el ramo. furiosa por la izquierda. (Se contonea). y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha).las de Barranco La cocinera desaparece.. (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?. ¡Oh!. ¡qué me importa!.. (Con fastidio) ¡Si será zonzo!. (Imperativa) A ver. Dª MARÍA: ¡Ah!. ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos). (Apareciendo muy risueña por la izquierda..... con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero.. lo examina y después de una pausa.. tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece). si querés.... (Después de examinarle un instante la blusa.. el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese. ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!. PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha. acercate. ¡para mí también!... ¿es el santo?. ¡mire que venirse tan luego con ramos!... ramo que me manda el dentista para Carmen... Si fuera algo que sirviera. trayendo una blusa en la mano. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 .. MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano)... MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela). aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!. (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!.. Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora. con el ramo sale corriendo por el foro.. (Agita la blusa con furor).

(A Carmen.. (Sin entusiasmo) ¡Ah!. Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero... ¡ya lo creo!. ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!... mirá quien está aquí… (Señala a Castro). hombre!... Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible.. ¡Supongo que no pretenderá crecer!.. Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá... (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más..... ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano. De todos modos.. Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!. (Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!... (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!. (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos. Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo.. (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?... pero hoy mismo iniciaré la demanda. Sí. hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien. pero… (A Carmen. ¡Quien ha hombre para que se convenza. Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!..las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!. (Hace ademán de retirarse). ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!. Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa.... CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!... (Asomándose por la derecha). CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque... (Abre la valija y va a sacar algo de ella). (Con sorna) Pero.... ¡si es cuestión de unos días!. (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador.. ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!. (Gritando) ¡Carmen!... CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!. ¡de puro malo no más!. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más. espera lo menos! CASTRO: ¡No!. ¡Sería una mala acción de su parte!. muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad.... (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado. lo siento mucho. ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?. siéntese.. con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 .... (Intencionada) ¡Cállese.

(Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!. mientras Castro desaparece por la derecha). bueno… no hablemos CASTRO: más. Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación). y no puede encontrarla en ninguna parte. Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. muchas gracias... ¿Y por qué no. arreglado… Lo mismo es. Aparece por el foro Manuela. que viene corriendo.. ¿Qué puede importarle a él una corbata?.. (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!. Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda)..... (Intencionada) ¡Bah!. es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No. (Con naturalidad) ¡Deje. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas.... Que le vaya bien. hasta la semana que viene. ¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo.. (Se queda cortada). (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior). MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. (A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí. hombre. (Distraídamente) Sí… sí… la conozco. Carmen. señorita.. no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno.... (Hace ademán de seguirla). (Dándole la mano a Manuela) Adiós.las de Barranco decile… vos sabés muy bien!. CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . señor. ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré. hombre. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno.... caso y mándesela. señora.. qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!.. ¡no podía ser de otro modo!.. Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así. Con mucho gusto.. CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no. no. señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!. (Se dirige hacia el foro).. entonces… (Le da la mano). CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!. indicándole la corbata de Castro) Mirá.. no tomo mate. zonza?.. señor. (Apresuradamente) ¡Cómo no!.. (Le saca la lengua. Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen.. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro). (Con precipitación) Bueno..

por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre. ¡Qué bárbara!. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 . (Con desdén) Sí. tía. y aproveché para venirme un ratito. mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos. Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda. ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa. mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles. (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!.. PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes.. (A Manuela. mamá… ¡venga vea qué raro!.. (A Pepa. ¿qué es? (Examina de cerca el tarro). ¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es... (A Manuela. cuando Manuela se detiene de pronto.. Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No.. donde tiene restos de tierra).. con sobresalto) ¡Cuidado!.... ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No... ¡No te decía!. es tan difícil (Vivamente) No... (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo). parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!.. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona). (Se limpia el hombro). (Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas. ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. (Riendo) Pierda cuidado.. es una oreja. si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!.. (Desaparece por la izquierda).. ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha. (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!. tía.. cuidado con lo que hacen… ¿eh?.. Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia).. MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio... no hay que abusar.. che?. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!.. al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón. Si es hijo del rigor. ¡Es una bruta!. Venga..las de Barranco bien!.. me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro. Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!. (Se ríe). ¡por bonitos que son los tuyos!.. eso venía a avisarle.... (A Manuela) Yo no sé. ¡si viera qué risa!. che. alegremente) Vamos.

PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!. pero siéntese. en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!. (A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí.. Con sequedad) Bueno. Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?. Desaparecen por el foro discutiendo... señor. ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!.. Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene. no se la alquilo!. (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!. (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María.. tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro.. ¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza... ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?. estoy bien. (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza. ¡ya lo creo!. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento. Aparece Linares por la derecha.... hombre... (Ante un movimiento de hombros de doña María). que no se cansan de examinar. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante.. (Se queda de pie). (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!.las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!... ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias.... sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino. ¡¡Hum!!. (A Linares) Por aquí... asoma la cabeza al exterior. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro. Dª MARÍA: (Con enojo. (Con acritud) ¡Es claro!. ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel... señor… (Señala hacia el foro). CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!... (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace. ¡me parece que ahora aunque le guste. (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla. Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer. (Hace un ademán enérgico)... Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo. (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento. manda traer porquerías aquí!. y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente). a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!. (Transición)... como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir...

¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser.. entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!.. (Con sorna) ¿Ah. (Mientras guarda el billete). deje no más. (Con fastidio) ¡No digás zonceras. ¿conque le gusta. ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?. 490 Carmen. (A Pepa. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!. ¿acaso tengo yo la culpa Sí. mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!. ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!... guarda silencio.. que lo mande San Antonio!.. antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE . mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza. (Saludando) Hasta mañana. ¡adiós!. señora.... ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza).. (Le extiende un billete). estúpida!. (Lanza una carcajada y desaparece). ve quién es. Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero.. Eduardo Linares. Pepa. perfectamente… perfectamente. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora. y me conviene. no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!. (Hace ademán de irse). ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad.las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares.. ¡no ves que es por eso!.. a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y. ¡Oh! Pepa.. (Saludando hacia el exterior) ¡No.. ¡Adiós!... (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda... (Que lo ha acompañado hasta salir.. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama..... (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!. Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!.. intimidada.. servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha). (A doña María.¡pavota!... Golpean las manos hacia la derecha... Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). don Eduardo!. (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!. Manuela se vuelve después de haber salido. sí?. desde este momento corre por mi cuenta..... ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana. ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?.. decime. estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta. (Dándose importancia) Bueno… bueno…. PEPA: ¡yo te voy a dar!. he visto la pieza.. ¡Qué le vaya bien.

. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?. Traé para acá. con aire indiferente... ¿Por qué… decí?. ¿Barroso?... como buscándolas).. ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya.... hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse. No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados.. ¿qué modos son ésos?. (Impaciente al ver que Carmen no contesta).. (Señala el retrato del capitán). ¡a tu madre!.. ¡Pronto! (A Carmen. (Con rabia.... ¡se lo pido por mi padre..... (Se encara con ella y Carmen no contesta). ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo.. señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también. le digo!. sin responder. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?. (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?. (Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!....... atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle). Carmen. PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua. no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 .. ¡Basta!. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!.. (Con fastidio).. (A gritos).las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!. (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto. CARMEN: (Con voz sorda) ¡No. ¡y aunque quisiera. no! No es una amenaza. ¿qué decís. pero. (La toma con rabia de un brazo). (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?. ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?. con autoridad). ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose. viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?...... Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!. mamá. CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!. pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza.. mamá!. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza. ya sé. ¡A mí!. (Después de meditar rápidamente) Bueno.. pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud. ¿Qué?... (A Pepa. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso. La boticaria manda este frasco de agua de colonia.. Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano.... ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?.

. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha.. como si no supiera qué partido tomar. (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!.. (Siempre melancólica) Sí... ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó. Pepa y Petrona. (Se deja caer sobre una silla).. se sienta doña María y se prepara... Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come. MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno.. con voz suplicante) Por favor.. ¡Ay! ¡ay!. ¡Me ahogo!. como si volviera al balcón. ¡me ahogo!.. (Con acritud) ¿La perdona?.. MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre... no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa.. (Mientras Pepa vase por el foro. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección).. a Carmen que ha querido huir. doña María sin variar de posición. (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero. Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano.. ¡No.. PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 . (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono. (Suspira. (Aproximando su cara a la de doña María)... ni levantar la cabeza. mamá?. no!.. (Suspirando) ¡Entonces no es nada!. (Afligida). en casa. (Aparenta una especie de convulsión). inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera). ¡me muero!. cierra los ojos y queda inmóvil). (Acercándose alarmada) Pero.. ¡Pepa!. Entran precipitadamente por la izquierda Manuela. mientras Petrona vase corriendo por la izquierda. (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí. discretamente. Rocamora... es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!. ¡me muero!. mamá. Carmen.. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!. mamá. ¡es tu obra. ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen. Después golpean las manos hacia la derecha. a sacarse los botines que tiene puestos). MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. deje que lo lave la cocinera. mamá!. (Con vos desfallecida)... entre… (Extiende la mano. ¡por Dios. ¡ay!... ¡ay!. (Se lleva las manos a la garganta).. se queda inmóvil.. hija. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido. ¡Me muero!.las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación.. pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies. ¡Ay!... ¡es lo único que me faltaba!... indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!... (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito. tía? (Se inclina sobre doña María). (Echa la cabeza para atrás. mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!. se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil).. resignada. CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso.

(Entregándole la corbata) Muchas gracias.. ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!.. fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!. (Insistiendo) Pero si nada me cuesta.. (Después de una pausa. ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser). Anoche he salido por primera vez después de dos semanas. AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA. sin dejar de coser). 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 . yo se la daré... (Extendiendo la mano) Traiga... PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!.las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé. Ya está..... (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!. (Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!. UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR.. Démela. (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano).. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía.. (Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo. CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad. CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA. (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!...

¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras. MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal. (Visiblemente molestada. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde.. ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares.. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!. (Llevándose el dedo a la boca) Nada... ¿No se le ocurre? No. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes. me he pinchado. no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero. ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie). a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!. señor Linares. a Linares que sonríe) ¡Hombre!. (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda... como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser). Tobías y el pescado!. mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión. MORALES: quién he visto hace un rato... ¡porque yo mismo lo comprendo. mientras Carmen sigue cosiendo. LINARES: MORALES: ¿Cómo?. poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata.. ¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!.. ¡Parecen San Rafael. usted lo conoce. (Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!.. la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!. ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose.... 498 Pero… ¡qué quiere!. Carmen. Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono.. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales.. ¡Me parece que no es por mí por quien viene!. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No. ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!.. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No. tardes.. ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE .las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos. ¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso.. entonces. hombre.. (Tomándola) Gracias...

... LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!. ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!. (Sorprendido) Pero. ¡no sea usted inocente!.. No puede sublevarse del todo. No confundamos… ¡bah!.. Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo. Sí. ¡Es que me indignan!. firme en sus trece y convencido del resultado. la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí.. eso no.. ¡No. ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante. Nadie responde.... (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?. ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa. (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?.. no entiendo!. ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues.. mañana serán otros. ¡En dos años le he visto desfilar a tantos!... lo quiere. pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí.. Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora.. sólo se compran amabilidades y sonrisas... ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!.. amigo. pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. No hace más que reírse. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?. hombre! ¡A mí que me importa!. Después se oye golpear las manos. (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!.. tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí.... Lo intenta..las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero... Carmen no le hace caso. ¡pero. esa vieja!.. entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase). y la pobre Carmen es la víctima!.. que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino. LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento. hombre! Al fin es lo natural. ¡Ahora son estos. dueño de un registro. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala... yo antes tampoco lo entendía. pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!. continúa impasible. ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan.. La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí...

503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con sorna) Sí. no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No. dígame. MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. Espérese ¡No. esta gente me tiene loco!. pero la otra ¡la Pepa!. (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa.. ¡lo van a sentir mucho!. no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes... (Bruscamente).... (Vase por el foro). ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero. ¿y las hermanas.. ya no es una mujer... Aparece Castro por la derecha.. ¡ya lo estoy viendo!...... (Ríe imbécilmente). (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno.. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí. de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio. cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto.... ¡calcule cómo será!. 502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar).. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. no se ría!. (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!. (Vase por la derecha). (Hace ademán de irse). cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días. un hombre que le diga una palabra. ¡como lo oye! Ni uno solo. ¿no? (Sonriéndose) Novelas. de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle. (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal. (Con desaliento) ¡Pues.. CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido. ni por casualidad. amigo.. Bueno… hasta la vista. pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted. Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!.las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante. ¡es una fiera!.. ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia. no. MORALES: embrolla!. Voy a buscar los apuntes para la clase. ¿La señora de Barranco?. ¡Es claro!. usted la ha visto.. las otras muchachas?. amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado.. ¿entiende?. porque… (Transición).. pero así. por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No. ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está. Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro).. hombre. MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita... ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. Linares ríe... (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha.. una tilinguita hipócrita y nada más. (Sin convicción) ¿Pero.. hombre ¡sí! Ha salido..

¿No ve? (Riendo) Me explico. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe). ¿quién?. (Vacilando) No... ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!... Barroso..las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio). no más! (Riendo).. ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él). ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí. (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?. bruscamente y mirándolo con fijeza).. visiblemente irritado). ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe.. señor.. ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo). mucho. (Ríe). ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. no más!... 505 Bueno… no importa. mucho gusto. (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro. señor.. si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme. LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo).. hombre!!. (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós. Leónidas Barroso. ¿Quién?... adiós.. (Después de observarle un momento. (Ríe).. volveré (Extendiéndole la mano) Adiós.. 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido. MORALES: una rabia!!... ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad). ¡Ah!. ¡Pues. Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo). más bien volveré. señor… (Riendo) Pero. Diga quién… (Serio)... Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!. (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!. ¡mañana mismo me mandaba mudar!.. Sí. y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano).. No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas. No está.. ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde. señor Barroso. ¡si digo. (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve. ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!. ¡eh!... (Se dirige a salir por el foro). (Con pena) ¡Pero vea!. ¡Se me ocurre.. señor. Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. (Con malicia) ¿Y por qué no puede?. (Mira alarmado hacia la izquierda)... (Gritándole) ¡Oiga!. MORALES: Sí.. que viene sin cuello de camisa y sin corbata... ¿eh?... BARROSO: hombre!. (Riendo y muy contento). por donde bruscamente aparece Morales. que le vaya bien. (Exasperado) ¡Es claro!.. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido).. LINARES: MORALES: También. (Riéndose) ¿Y usted ¡No!..

. CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos. estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante. (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes.. vacilando). Le dije que no había nadie. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). discúlpeme.. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse). (Apercibiendo a Carmen. dándole la mano) Mucho gusto. (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. pero… no estando mi madre ni las muchachas. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares. (Nerviosamente y quedando en pie) Mire. (Vacilando) Usted comprende. CARMEN: El nuevo inquilino. (Llamando a Linares... me parece que lo natural… (Se detiene. cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. Carmencita? (Le da la mano). (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!. Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad. al fin y al cabo… En fin. Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. (Hace ademán de retirarse por el foro). dígale a Morales que venga un momento. aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda. Vea..las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. no sé. (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . hombre. (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro. y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito. ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran. hágame el favor. ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla. ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse). y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. están en su casa. Mientras Linares se adelanta. Viven aquí. Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. señor. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?. Rocamora. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. ¡Pero si ellos están. ¡cuidado con la pintura!. el señor Rocamora… (Solemne y afectado. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido.

CARMEN: espérese. (Sonriendo con afectación) Sí.. y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí.. Aparece Morales por el foro. me pide Morales que lo disculpe. CARMEN: Para mí no es sacrificio. (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar. (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Durante un instante los tres personajes guardan silencio... (Aproximándose a Carmen) Vamos.. pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!.las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!. ¡todo!. si no es eso!. ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!.. ¡tratándose de usted... Insiste e insistirá siempre. (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!... (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya... ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!. ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla.. (Hace ademán de retirarse). encarándose con él) ¿Usted?. (Enfáticamente) Si no soy rico.. Se está vistiendo. señor Linares! Hágame el favor. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!. demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada.... Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares. (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto. desde que le digo que no quiero que me traiga nada. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando. ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea... yo. yo. por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!.. Carmencita. (Asomando por el foro) Señorita Carmen. ¡Primero cualquier cosa!. ¡qué duro es usted!. se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda. ¿Usted?.. (Conteniéndose) ¡Pero... Desde que yo se lo pido. ¡no sea niña! Levante esa cabeza.. Linares se adelanta entonces algunos pasos... concluyendo de atarse la corbata y muy apurado. Rocamora no parece resuelto a irse. Sí. pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha).. no es nada. (Sin inmutarse) ¡Bah!. Carmen!. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente.. ROCAMORA: CARMEN: comprendido.... La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted.. (Se dirige a salir por la izquierda).. (Impetuosamente) ¡Entre. he dicho!. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!.. después de dirigir una significativa mirada a ambos.. LINARES: ¡Desde que yo me opongo!. (Se pasea nerviosamente).. Usted sabe que la quiero... ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!. señor!. (Bruscamente. me molesta. no crea… (Se sonríe con fatuidad). (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!...

mientras Morales y Linares se acercan a doña María.. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!.. Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta. sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 .. No sé. (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes. (Se pasea desordenadamente). hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita. ¡Ah! ¡canalla!. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno. parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora.. al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate.. no tiene nada.. con permiso. señora.. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno.. ¿por qué no me lo dijo. (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación). (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí. (Se dirige hacia la izquierda).. ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah. MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?... Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes. No sea como este embrollón… (Señala a Morales). PEPA: ¡¡Cretina!!. ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno.. ¿por qué no me lo dijo?. pero. tengo la culpa. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No. Pepa y Manuela. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!. Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda. ¡Vaya no más!. después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta. ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí.. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!. LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto.. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. hombre. ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!.las de Barranco a Linares. (Secamente) Embrollón... ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y.. hombre?.. yo. tráigamelas mañana. (A Morales y Linares. Vengo muerta de sed. amigo Morales! Entran por la derecha doña María. tal vez.

MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada. (Le señala un asiento). (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 . que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba. ¿por qué no? Lo mismo es. (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!. doña María toma asiento y la imita Linares. a Pepa. Morales queda en pie. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!.. ¿y qué? (A gritos.. ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?. (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también. (Con mucha naturalidad.. ¿sabe?. ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado.. (A Manuela. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada.. señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales.. LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo.. que le corresponde en igual forma.... ¡Y también le digo que no volverá a pintar. hay poca yerba. Linares.. a Linares) Siéntese. (Apresuradamente) Sí. ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero). es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca.. señora.. señora.. (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!. no. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí. porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales. ¿entiende?. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo.. mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada. señora.. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!. (Con sorpresa) ¿Yo?. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación.. suelo tomar. (Mira nuevamente a Morales.. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero... ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero.

mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha.. (A Pepa imperiosamente) Vení. (A Pepa) Pero.. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa.. (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias. Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares. ¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial.. ¡Es claro.. Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!. que siga cebando Pepa.. Pepa. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. acercate. viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida. vaya. (Ofrece el mate a Linares).. Fíjese y verá: Quedate vos. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde. seguí cebando. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada. Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?. soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor). ¡Serán todos como usted!.. estoy con dolor de cabeza. (En igual tono) Ruiz. ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio.. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. ¡No. (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable. (A Linares. ¡como yo la conozco tan poco!.las de Barranco fastidio. señorita.. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo. ¡Pero si recién sale! No importa. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno. mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). lo han criado en la casa. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha). sin ir más lejos. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate. (A Morales) Morales. (Impacientándose) ¡No.. (Sonriendo) Muchas gracias.. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha. Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán). nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene. mamá!.

(Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso. PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí. (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. (Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate. LINARES: ¿A mí?. me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!. no. sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo. que vase por el foro) ¡Ah!. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela). vos. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. hemos sido condiscípulos. hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!.. (A Carmen. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. señora. (Con ansiedad) ¿Pero.. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro.. Explicale bien de lo que se trata. (Se le sienta al lado). LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión. ¿quién? (Siguen conversando en voz baja). MANUELA: (A Linares. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María. señora. mujer.. seguí cebando mate.. esté tranquila.. entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro). ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas. señora.. es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico. aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. (Saluda y se dirige hacia el foro). Encontramos a Rocamora en la calle.. mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen). señora. (Displicente) ¿Yo?. Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero. saluda y vase por el foro. avise… Linares sonríe. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero. (Terminantemente) Sí... Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate. (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa.las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste).

. Pepa... (Quiere mirar a la caja y se contiene).. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora.. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos. (Protestando) Pero. Siempre lo estamos diciendo. lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien.. (De mal humor) Buenas tardes. mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro). Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. mamá… (Imperiosamente) Vamos.. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja.. (Echándose para atrás) ¡Phs!. Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene.. Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta. Andá no más. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá. (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . andá.. (Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja). (Toma asiento en el otro extremo del salón. (Al muchacho) Dejala allí... en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón).. ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando.. (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela.. (Muy amable) Adelante. (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!. entrá. mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada. ¿Lo harás?.. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!. mamá.. ¿No es verdad. en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes). llevale este mate.las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. el hábito. ¡Si estará en su cuarto!. cuando se presenta por la derecha Rocamora.. ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!. adelante. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja). (Vacila entre irse o quedarse). ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes.. (Con mucha suavidad) Pero.. (Que la apercibe) Entrá. que pocos años le quedan de vida. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!. ¡andá! Carmen no parece decidirse. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero.. reíte un poco!.. pues. (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja). contrariada por encontrarse con Rocamora. (Asomándose después. y que nada de cuesta complacerla. pronto.

(Displicente siempre) Yo no.. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana. llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro. ¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!. Manuela. LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé. (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco. como quien tira un montón de cosas por delante). con cara de susto.. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta). (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro).. muy bonitos.. que recién me las taren. el inquilino. ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. Manuela vase por el foro. (A Manuela) Tomá. (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero.las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí. ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María).. (Ríe imbécilmente). (A doña María) ¿No le parece?.. hija.. al fin en un placer como cualquiera... ¡Si recitás muy bien!. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos. ¿de veras? ¿Le parece?.. sí. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no. (A Pepa) Pepa. Vení. (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá. (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino.... (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento). (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia.. que no la vamos a criticar. no puede tardar. ¡dejate de vergüenzas!.. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también. MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino. 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . no lo conozco. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar. (Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes. ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?.. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes. que se deje de tantos preparativos. (A Pepa) Pepa. (Se pone de pie). (Con calma) ¡Oh!.

..ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí.. (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa. Ésta se levanta y vase por el foro. a quien habla en voz baja y con mucha afectación). muchas gracias.. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. treinta y cuatro… (Rocamora escribe). Rocamora. a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora. gracias. presenciando curiosamente la escena. (Con voz emocionada) Muchas gracias... lo más disimulada posible). 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen.. Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota. ¿En qué se ocupa? En nada. (Se inclina ceremoniosamente).. (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?. con una gran nerviosidad. (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!... (Se aleja y se deja caer sobre una silla).. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!. Doña María. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé. ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate. (Azorada. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí. ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted.. Pepa. Carmen? (Toma el mate. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia. MANUELA: ¿Por qué?. dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”. ¿es usted. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral. Pepa. para usted. lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío. Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!. se levanta de pronto y con aire solemne. Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia. ¿por qué?. años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco.

se ponen inmediatamente a conversar. deseoso de ver si Carmen está presente.. ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando.las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen. cómo!. Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No. Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo.... al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente. Desde aquella tarde.. aparentando conversar entre ellas. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada. Entre tanto.. (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual).. que todo era luz. Rocamora! (Le da la mano). revelando este secreto. (Tendiéndole la mano) Hasta mañana. señora. en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado.. yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María. ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro. (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro). PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados. ¿por qué?. Mientras. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen.. (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo.. ¡tanto gusto. Pepa. Después.. aparentando indiferencia) No. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE .) Doña María y Manuela. Pepa. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!. que desde un instante antes guardan silencio. doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón.. disimulando. lo que apaga bruscamente su inspiración. ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy. Después. ¡no me engañe. (Se detiene). hija!.. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento.. ¿y ha podido creer usted en eso?. es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación. ROCAMORA: Adiós.. PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi.. siempre lánguidamente) Y entonces. (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!... hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!. (Con calor) ¡Es que es así.. sin entusiasmo) Desde entonces. Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha. (Se pone de pie y lo sigue). no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada. Inmediatamente después de salir Rocamora. Pepa. Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio.. nada. Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!. ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa. que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas.

se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio.. ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora.. Andá a ayudarla.. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate.. (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto). (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 . pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda. ¡Ah!. (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!. se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan)... por sobre el hombro de doña María).. ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento... Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito.. Bueno. decile que lo esperamos. y que no se olvide de lo que me prometió. andá ayudá a tu hermana Pepa. ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!... ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!. ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido. TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro. SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella. lo mismo es… Andate... que revelan estupor..las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!.. (Después de mirar con Manuela demostrando asombro. no.. ¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto.. mamá. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído. estaba en el balcón. (Tomándolo) ¿Violetas?. salís? Desde hoy te estoy llamando. (Hace ademán de despedir a Jenaro.. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno. ¿sos vos?. MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!.. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin. Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda. mujer!. lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela. Bueno.

.. con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. escuche. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces.. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves... ¡Andá! (Con impaciencia) Pero. (Con naturalidad) Golpeale la puerta. (Desconcertada) Pues.. mamá!. mamá. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros.. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda. y precisamente por eso le estoy agradecida.. en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad. (Incrédula) Pero. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 . Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza. ¡con mi pobre letra!.. hijita. CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!.. toma el ramito.. (Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada.. mamá. tenía la pieza cerrada. hijita. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero. Pero. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá.. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas... hijita. ¡Eso no lo sabemos!. ¡no entiendo!. escuche. (Con desdén) ¡Bah!. ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro.. me parece igual a todos. Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada. me deja hacer. que a su vez sin enojarse y con toda calma. (Volviéndose hacia Carmen... mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros.las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato. ¡Y siempre con pretextos ridículos!. ¡haga el favor!.. ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. Ya ve. enoje!.. Lo que es a mí. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga. No. para que cuando venga no lo vea. ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice. lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María.

.. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están. como si hubieran tomado una brusca resolución. (Con un poco más de interés) ¡Ah!. querés verte aquí con él. parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que... y a ver PETRONA: ¡tan bueno!. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre.. ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario.. mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona. GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 . ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón... aunque se lo mandasen.. Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?..... pero Petrona va a insistir. ¡bah!.. Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto. con el pretexto de venir a coser con las muchachas. (Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?. PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!. hijita. ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué.. salen por ésta. examinando las tortas) Muy bien.. ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. sí!.. y yo no quiero líos. (Se frota las manos de contento).. ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que. Desde hace días quería decírselo: me Sí. PETRONA: Eso no sé.. sin que mamá sepa nada.las de Barranco Aparece Petrona por derecha. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares. Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah.. (Recapacitando) Despacio. Vase por el foro.... (Se dirige hacia el foro). (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser. cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela.. ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!.. (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!.. ¡De chuparse los dedos!. ¡si usted lo conociera!.. Dejate de pavadas. pues.. PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No. ¡es tan decente!. ya verá. (Afligida) ¡¡Tía!!. muy bien.. Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces.. corriendo...

¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres. Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces. entre! Pérez adelanta su paso. (Después de salir Pérez. Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía.. ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato. (Animándose) ¡Ah. señora... Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida). entre.. ¡tía!. (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía. comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre. mamá..las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!.. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes. (Transición). ¡zas!. hombre!.. (La abraza). ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. (Socarrón) ¿Y no me permitirá. (A Petrona y con fastidio... (Con mucho interés) No vaya a olvidarse.. con impaciencia. un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?.. (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!. (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir).... hombre. ¡No le digo que soy aficionado!.. tía!.. ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!. mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso). ¿eh?.. eso sí!.. por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!. siquiera... no es justo que yo las favorezca. ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí.. tía. (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar. tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible. con naturalidad a Petrona) Hija. tía. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente). y en un momento. Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí. ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero. ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien. en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos). después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí. (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto. (A Pérez. ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí... has tenido una buena idea. Me vengo con la maquinita. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien... que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?.

¡che!. (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!.. MANUELA: mirándola fijamente. (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga. (Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad). (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo.. Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona.. (Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo. volveré más tarde. entonces. Carmen. ¡che!. (Señala hacia el foro). (Hace ademán de salir por la izquierda). Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también. Bueno..... La noto a usted muy distinta. ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!. ¡Avisá!. CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición). ¡Carmen!.) ¡Che!. (Alarmado) ¡Oiga.. (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza. ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña. mire que ROCAMORA: (Al muchacho.. pero siempre risueña) Llamaba a Petrona. ROCAMORA: afuera. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo). oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen. (Adelantándose.las de Barranco que estuvo gritando anoche.. (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo). (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. ROCAMORA: CARMEN: No.. suspirando con fuerza) ¡Ah!.. (Conteniéndose. (En tono burlón) Déselos a Pepa. pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe. El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados). (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas.. vamos a echar agua en el zócalo.... (Burlonamente) Hasta luego. no lo hará usted. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro). (Riendo) ¿Qué no?.. ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles... (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha). no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 .. ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro). no avise nada. CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora). Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí.

Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro.. (Insinuante) Vaya. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro. MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa. ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir. (Apareciendo por la derecha y riéndose. (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto. (Se dirige hacia el foro). Morales vase por el foro.. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA... CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo. ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias. (Con naturalidad) Vos.. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?. CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea... Carmen... después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez. señora. señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo. Dª MARÍA: MANUELA: eso. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero). pague uno adelantado.. Petrona vase por el foro.. (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. muchas gracias.. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. ¡Pero es un aumento ridículo. (Va a salir).. hombre!. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María). pero es apercibida por doña María.. Carmencita? (Le da la mano). Morales. (Deteniéndole con un ademán) No. le propongo un trato.) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro.... (Afablemente) Buenas tardes.) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!..las de Barranco quiere que yo las toque.) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano). Barroso. déselo a Pepa. no más. en definitiva. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj. CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto.... 537 536 antología de obras de teatro argentino . ¿No ves que es para las tortas?. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!. (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha. callate.. (En tono de reproche. mamá? ¡Pobre Morales!. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes. ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar. ¡Si así no fuera!.

.. ya vuelvo.. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también.. hombre. mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo... (Vase majestuosamente por el foro). le siguen. mientras Petrona vase por el foro) Con permiso. rodeándolo. sus 539 antología de obras de teatro argentino .. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí. (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen. La mía también. Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa... ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes. pero ante la mirada amenazadora de doña María. Pepa...) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo. Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse.. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!.. siéntese aquí. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta. ¡Qué Barroso éste!. ¡siempre tan gracioso!. mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije. No quiero enojarme. su mamá quiere... (Le prepara una silla). (Apresuradamente) ¡Cállese.. (Agriamente) ¡Ah!.. (Confundido) No. Barroso.. hágase negar.. (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente. Barroso. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí.. si digo no más.... ¡ja!. Barroso. ¡ja!. obedece y cambia de asiento con ella)... dice? ¡Ja!.. (Sentándose) No quiero. señora. sentate acá. Si es que.. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No. (A Petrona. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno... Ya ve. Pepa y Petrona. ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias. (Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!. (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias. (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted.las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí. bueno. mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!. ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no.. señora. Pero.. eso quería decirle. andá a preparar el mate. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!. Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima.... (Mostrándole la silla) Siéntese. ¡ja!.. buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!. festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira.. ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está. Dª MARÍA: (A Barroso. Barroso se aproxima y doña María. (A Carmen. los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada.. ¡ja!. (A Manuela.. (A Barroso.

.. ¡ja!....... ¡ja!... CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces. ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda). ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce... CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero.. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora.. Manuela y Barroso desaparecen por el foro. yo no le he hecho nada.. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido. (Se suena gravemente la nariz). ¡se ríe!. CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?. Las vi desde el balcón. MANUELA: (Entrando por la izquierda. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche. a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda). BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí.. (A Barroso) ¿Vamos?. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto. (A Manuela. muy paquetas. en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera. ¡me tienen loco!. (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha.. (Se sienta) Siéntese.. ¡ja!... yo también quiero. hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón). las clientas. se dirige hacia la derecha y se asoma por ella).. PEPA: Barroso. Usted no necesita jurar. el pañuelo que me pidió. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Manuela.. (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!. (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira.. (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé. mamá. (A Manuela) Acompañá a Barroso. pero yo. siéntese..las de Barranco hermanitas quieren... Carmen. (Dándose cuenta) ¡Ah!. (Apaciguándose y resignada) Bueno... y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras... ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz).. (Con calma) Sí. basta. Se sientan ambos.. sí. ¡Se ríe!. perdóneme...... hombre..... ¡escuche!.. ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?. ¡ja!.. viendo que no contestan. ¡es cierto!.. Entra Pepa por el foro.

. cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio. (Hace ademán de arrancar un diente). (Muy amable) Ahí está. antología de obras de teatro argentino 543 542 . tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No. LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!.. ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!.. (Echándose para atrás... separándose de ella. ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía. ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias. (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto. ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!. (Apresuradamente) ¿Qué?.. ¡es a tu madre! ¡bandida!.... Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?.. ¡Si pudiera darse cuenta!..... (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?. en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a.... gracias. ¡Oh. Barroso.. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda.. (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!...las de Barranco Aparece Linares por el fondo.. ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola)...... ¡No porque sea usted mi madre. recién llega. ¡padre!.. LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista. con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!. ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo. ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No. señora? (Mira a los lados como buscándola) .. ¡Oh! enseguida.. ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara). (Transición). ¡toda una vida honrada. no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí. hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor.. mamá.. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado. (Muy gozosa) ¿De veras?. (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación).

. mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que.. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo).. Carmen. (Azorada) ¿Vos?..... Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez.. sorprendido. (Llora desconsoladamente..las de Barranco llena de privaciones. en actitud de desafío. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. CARMEN: Sí. (Mientras Carmen desaparece por el foro. ¡me muero!. llamalo. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora. (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!.. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo. se acabó para siempre. que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso.. bueno. llena de sacrificios! ¿para qué?... ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también..... ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro).. MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo. (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan.. ¿vos?. ayudando a doña María) ¡Hasta mañana. ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!. Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales. va a decirle algo. (Con firmeza) Usted no quiere creerme. se deja llevar). (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve. (Irguiéndose) ¡Sí!.. ¿para qué?. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede. mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar). (Se retira unos pasos). MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre. Lo esperamos. Se oyen las voces de Barroso.. sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá. presa del mayor furor. (Señala hacia el foro). mamá... Manuela. ¡cómo no! Sí. ¡ay!. ¡me vas a matar!. Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero. ¡Señor!. Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen... ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen. andá. en actitud de decir algo. Barroso! Hasta mañana. porque es inútil. a Petrona) Corré. hablando muy ligero.. (Desaparece por el foro). (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil. pero le repito que esto se acabó. Hasta mañana. presencia la escena. mira hacia el foro con aire resuelto). aparece Linares por el foro. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste.. avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso. MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?. yo. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno.. haga el favor un momento. Manuela. y en el momento en que. (Simula una convulsión).

con dignidad. le voy a pagar. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco. Manuela vase corriendo por el foro. no me siento.. Entre.. escuche. ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí.. ¡Pero.. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno. sí.. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . (Secamente) No.. (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. escuche…. ¿y no se le pagó? Sí. venga.. (Con sorna) Y aquí están los recibos. (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador. ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona. (Señalándole una silla) Siéntese hombre. (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes. (Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha). hombre!. mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro.. Adiós. Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro. un mes. Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí.. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!. (Asoma la cabeza al exterior). a Manuela.. ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga. desaparece por la derecha. y se me debían tres. mamá: es Linares el que la aconseja.. Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene... MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales. Castro! ¡Un hombre como usted!.. disimulando. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora. que era todo un caballero!. (Mientras Castro adelanta un paso. (Intrigando) Y mire. señora. los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados. hombre de Dios!. (Al ver a Castro) ¡Hola!. se le pagarán los demás. Entra Petrona por el foro. Castro.. Vuelva el lunes que Es inútil. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno. (Le presenta los recibos y doña María los toma). sin darse por entendido. se adelanta con paso natural CASTRO: viene. (Hace ademán de irse). queda usted notificada.... Decile a Carmen que venga.... (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero. si usted quiere… CASTRO: demanda.las de Barranco Doña María no contesta. señora.. siéntese.

. (Se mira el batón). están. (Se arregla unos pliegues del batón). buscalos.. PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita. a ver..... (Doña María sonríe a su vez). (Ríe).que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen. vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran. se detiene.. (A doña María. aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo.. ¿eh?. CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago. (Reteniéndola de la muñeca. Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!. que no debe haberlos traído. vamos a contar la ropa para la lavandera... Jenaro vase por la derecha llevando el bastón. Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina. junto al foro.. ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver.. me parece. En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen. PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes. Las tres se dirigen hacia la izquierda. (Con despreocupación) Buscaremos otra. los guantes. Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto. Manuela.. MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá... (Mira a todos lados como buscándolos). si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?.. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha.. (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?. donde se pone a conversar aparte con Morales. ¡parece una cotorra! (A Petrona.las de Barranco segura que él no la dejaba venir.. riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero... Manuela entrega a Jenaro el bastón.. bueno.. pero sin exageración.. Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí.. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro. che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales. (Inmediatamente continúa su conversación con Morales). (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?. Aparece por la derecha Jenaro. ¿es usted? No la había conocido.. (Con calma) Bueno. (Con intención) ¿Y las copias. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes. ¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!.. Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno. (Quiere correr hacia el sitio). y que debe ser un poco llamativo... (Señalando un sitio) Allí está el bastón. PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece. ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!. 548 antología de obras de teatro argentino 549 . pero. (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares.. de pronto.. PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias... mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) . (Apresuradamente a Jenaro) Bueno. dijo la mujer que no la llevara más. MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante..

a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales. mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares).... ayudame. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy. ¿se acuerda? Pasaban juntos. al centro. Después el rubio se fue y quedó él. amigo Morales!.. hombre! Mi simpatía... pero sin moverse de su sitio) Señora. Usted tiene tantos amigos. pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero. antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 .. (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales). en tono de nuevo apagado. una excelente mujer que está en la miseria.. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio. Linares. Dª MARÍA: (A Linares. MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela.. que continúan conversando aparte. (Sigue conversando). Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. Traelas. (Sonriendo. (Sigue hablando en voz baja). Usted ya ha perdido la clase.. Linares. ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente. a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba.. primer término. preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón. (En igual forma) Venga un momento. en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle. antes de separarse de Pepa y Manuela. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto...las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda. no estés de haragana. (A Pepa.. (Entrando por la izquierda. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María. pues. LINARES: Pues por eso. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco. Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua. (Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares.. que averigüe. mirando a Carmen y a Morales. (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení. Pepa y Petrona forman grupo aparte. (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver. Ahí encima de mi cama hay unas costuras. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí.. y queda pronto silenciosa y pensativa. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda.

aparentando después iniciar conversación con Petrona.. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela. Naturalmente. señora. (Con voz apagada) Vení. Porque son de apuro. mientras Linares. (Se sienta con Petrona y Pepa). el del pajizo. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?. decepcionada) Entonces... Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. señora... (Levantándose) Se lo voy a cebar yo. podría sacar bastante. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno.. pero no tanto!.. Discúlpeme. ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda.. ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales. es imposible. del general. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres. (A Linares.. porque está en muy buena posición. Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general.. ¡bueno. (Sigue conversando con Morales). señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo. pero si las quiere antes. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo. (Impaciente) Pero. Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona.. (Con un principio de irritación en la voz)... Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias. a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina. como si tomara de pronto una resolución... señora. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general. yo no puedo. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No.... (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero. 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 .. ¿sabe?. bueno.. eran íntimos.. Pepa se levanta y se aproxima a doña María.. ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie). no.. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad. mientras observa a Morales y a Carmen. (Nervioso) No.. Entonces enseguida las haré. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay. (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver.. (Volviendo a la carga. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche. (A Linares. ésta le saca la lengua y vase por el foro después). era una gran cosa. ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!. Pepa. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales. Bueno. y el general no ha dejado hijos ni nada.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí.. Espérese.

me pareció que llamaban. yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando. 555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . que después vase por el foro) Gracias. CARMEN: mirar la puerta. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir. (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento). que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares. (A Carmen. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas.. vuelve a dar vuelta la cabeza y. veremos.. Mirá que el que hay ya no se puede poner. PEPA: Dª MARÍA: Bueno. pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!. pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares). (Entregando el mate a Manuela. sin decir nada.. ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda). ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo. CARMEN: Entonces. los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. pero sin disimular cierta preocupación... (A Carmen. sorprendida. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda)..... PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece. a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel. de un solo lado. Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada. (Sigue conversando con Petrona). Voy un rato al balcón.. Carmen.. En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-. (Sigue su conversación con Petrona).las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir. una especie de escalofrío. ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel. los observa un instante y después. después de observarlos un instante.. y el día menos pensado se van a venir al suelo. (Después de chupar el mate) Riquísimo. Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando. pero no me entendió.. pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!.. En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos. sigue de nuevo su conversación con Morales. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora.

(Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No.. En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente. (A Linares..las de Barranco Carmen parece que va a decir algo.. LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!.. sin mirarlos. ahora iré... hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco. El amor. ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros. ¿después?.. estoy un poco cansada. De golpe me he puesto así. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma.. pero se calla. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona. son ilusiones suyas. impaciente) ¿Y después. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano. mientras Manuela se adelanta hacia doña María. ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa. yo después las pondré.. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María. (A doña María.. (A Linares... mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha. (Va a seguir su conversación con Petrona). yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda.. antología de obras de teatro argentino 557 Nada. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela. (Demuestra abatimiento). hija.. primer término. Nada. vase por la izquierda. se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados.. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate. creí que había dejado la. No.. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma. LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá. (Chupa el mate). Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa.. Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?. Linares y Petrona siguen conversando. riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera. 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE . aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta.... le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!. entiendo. por donde vuelve a desaparecer). (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme... sin saber por qué. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno. ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta. señora. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero. (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido.

No. Linares contempla a Carmen que no lo mira. ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. ¡tenga. LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone.las de Barranco donde queda inmóvil y de pie. Petrona. los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen.. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera. (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas.. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda). LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece). yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona. hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda). Petrona. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales. se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda). ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento. Y. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual). cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. Le estaba contando un cuento. vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. se asoma Pepa por la izquierda. ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció. (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!. (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición). CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!.. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras. (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 . ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda. pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah.. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares. ¡tenga!... (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron. LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. observando una actitud altanera... (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más.. riendo. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro.. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles. (Incrédula) ¡Sí.

TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE. (Con emoción) ¡No. (Bruscamente) Pero. no! ¡Falta algo todavía!. ¡bonito oficio! (Le da la espalda). ¡Tenemos otra cosa que decirnos. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO.. AMBOS SE DETIENEN.. Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA... AL VERSE.. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA. ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más. (Mostrando la canasta) Iba a coser. ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. MIENTRAS CARMEN. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN. TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto. ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 .. APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero. CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés. Carmen. VACILAN UN MOMENTO. sobre todo.. QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO. Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!.. ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella)... ¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR... ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA.. (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo. aquí no se trata de aumentos. ¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!. (Siempre mirando a Carmen. SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!... UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA. ¡cincuenta pesos!.las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse)..

. no. ¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios.. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue. Yo le llamo el del pajizo. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). que se ha encerrado. No es nada. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno. señora.. ¿Cómo se llama? ¡Ah!. Manuela? (Sonriendo) Novios. era un amigo del morocho. (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora. (A gritos. (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan). tenemos que hablar. (Incrédula) Pero..Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes. tendrá algún motivo. Entra Manuela por la izquierda.. porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. (Riendo) ¡Ah!... ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora. el nombre no sé. no.... MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento. (Hace un gesto significativo. simpatías no más. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda). No. Esta de ahora me parece que. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. (Sorprendida) ¿Se va?.. Quiero estar más cerca del hospital. revelando en su actitud. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí.) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. Aparece por el foro Morales. Eso es todo. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí. MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga. abatimiento.. queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras. a Pepa. (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!. las simpatías. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen. desde mañana puede disponer de la pieza.

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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GREGORIO DE LAFERRÈRE

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las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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antología de obras de teatro argentino

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. (Se aproxima mucho a ella). ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle). PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?. (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo. FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 . mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro...... pero doña María. (Con pasión) ¡Filiberto!. Se miran un momento y después Rocamora. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido.las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!. le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no. Pepa vacila un momento. que permanecen confusos y sin saber qué hacer. concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha. Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!. ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta). La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen.. que sorprende el beso de Rocamora. con mucha solemnidad. Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada.. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde. PEPA: (Fuera de sí. se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha). precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. Después de salir doña María.

..... 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! .....pág......... 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia ...............................................................pág............................................................................................................................................................................................................................................................................................. 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos ............pág...................................................................... 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra .................pág....................... 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo ........................................pág..................................................... 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE ....pág.........................................................................................................................pág..........................................................................pág................................................................. 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco ............................................................... 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo .................................................................................................................... 5 > ¡Ladrones! .........> índice > Prólogo . 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita ........pág.pág...........

Pablo Novak. Mauricio Kartun Ricardo Piglia. Ariel Barchilón.> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki . Sandra Vigianni. Agustín Martínez. Eduardo Rivetto. Mario Costello. ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. Lauro Campos. Hernando Tejedor. Los Susodichos. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. Patricia Suárez. Rosa Pfeiffer. Héctor Presa. Carlos Carrique. Ariel Barchilón.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. Hugo Midón. Beatriz Mosquera. Santiago Serrano. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. José Montero. Ricardo Monti Andrés Rivera. Alberto Rojas Apel. Susana Torres Molina. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. María Laura Fernández. Mariano Pensotti. María Inés Falconi. Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Andrés Binetti. Lidia Grosso. M. Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I). personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) .

• una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales. Leonel Giacometto. Marcos Damaceno (Brasil). Gustavo Monteros. Agustina Gatto. Agustina Gatto. Gonzalo Marull (Argentina). Luis Cano y Jorge Accame. Sebastián Pons. Victor Viviescas (Colombia). melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. Enrique Papatino.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). Ángel Norzagaray (México). Lucila de la Maza (Chile). Santiago Gobernori. Incluye textos de Mauricio Kartun. títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Lauro Campos. Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. el cuerpo y el ritual • tincunacu. Mariana Chaud. Lucía Laragione. Sacha Barrera Oro (Mendoza). Amado del Pino (Cuba). hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. Julio Molina y Marcelo Pitrola. Guillermo Santillán (Tucumán). Rosa Pfeiffer. Luisa Peluffo. Ariel Sampaolesi (San Juan). de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . Silvina López Medín. Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro. Luis Cano. Christian Godoy. Laura Fernández. Ariel Dávila (Córdoba). Martín Giner. Patricia Suárez. Joaquín Bonet. Juan Carlos Carta. Ariel Farace. teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos.

Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos.• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss. dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas . Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure.

.antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires.

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