tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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Manuel Anselmi. "como índice de su destino". presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. Según María Esther Podestá. primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923). tesorero. Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . tiene 47 años y su primera visita es en 1885. José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. un gran éxito de la nueva compañía. los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. secretario Juan J. El famoso actor argentino Parra (18761941). entre ellas la de Jerónimo Podestá. Salvador Rosich. Para Juan Pablo Echagüe. sino que se denomine Teatro Nacional. Arturo Mario. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. Enrique Muiño. la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada". Facundo. "Se asoció casi toda la gente". En el Apolo. Luego de una gira breve por Rosario. que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. El presidente es el rosarino Miguel F. el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. Garay. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. artista circense. El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. Roberto Casaux. actor y autor teatral. Félix Blanco. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. En esas tajadas de vida. Sara Ortiz. que vienen del Nacional. Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. arrojadas a las tablas. recuerda el actor Francisco Bastardi. como acostumbra. La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère. como quieren sus hijos. la compañía encabezada por Florencio Parravicini. Francisco Ducasse. a la que nos referiremos en su momento. después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. actor de teatro. de 31 años. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. Alberto Ballerini entre otros. En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. César Ratti. Alberto Ballerini. un espeso velo negro que le cubre la cara. Segundo Pomar. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene.prólogo en que no lleve su nombre. En el Marconi. Luis Vittone. López. en el elenco están Antonio Podestá. que actuará en esa sala por más de 20 años. obra incluida en este tomo. Elías Alippi. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. que vienen del Apolo. la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. José Gómez. Francisco Ducasse. participan entre otros Julio Escarcela. Enrique Muiño. participando distintas compañías.

Según la crítica de El País. gramófono. "Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. Pablo. consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre. o el centro Salamanca Primitiva. abandonado por su compañera Herminia Mancini. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. se casa con Olinda Bozán de 16 años. calesitas. Arturo Mario. Jerónimo Podestá en el Moderno. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. y obtiene un gran triunfo. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi. José Pepito Petray. Para cantar con guitarra. es probable que siguiera presentándose. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos. góndolas venecianas y otras diversiones. y la jovencita abandona la compañía. La concurrencia. Material festivo. y Pepino el 88. En la compañía están además Olinda Bozán. 7 cinematógrafos. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. Elías Alippi. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". para especial lucimiento de Orfilia Rico. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. Florencio Parravicini en el 12 Argentino.prólogo encabezan después sus propias compañías. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti. editados por N. quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". la unión solo dura un mes. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. los grandes intérpretes europeos. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. entre otras piezas. Rodríguez Peña 254. José J. Entra en competencia con los modelos. con entrada libre. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. entre otros. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas. La crítica de La patria degli italiani. 4 espectáculos de variedades. antes Rivadavia. cine. Anuncia 19 eventos. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. 5 compañías nacionales. y bajo carpa. pese a la oposición de su madre. Podestá en el Apolo. 4 líricas y 1 cómica. sin abandonar la sala. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. Versos y prosas. Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. diario de la colectividad. 3 compañías cómico-líricas españolas. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. una nueva edición corregida. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. que anuncia todos los días teatro de fantoches. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88.

el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. los filodramáticos son los únicos artistas locales. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. En sus Memorias. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. donde muere en un hospital. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas. Pero ahora no les renuevan el contrato. en centros anarquistas y socialistas. Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata. 8 meses y 10 días. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. los espasmos producto del fatal veneno. En las ciudades de provincias. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. Carreras. aquel que inventara el Cocoliche. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. No hay día de descanso. y en ocasiones estrenan obras de autores locales. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. Dimos 3. supera toda expectativa y no admite comparación. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. desde mediados de la década. que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. en grupos filodramáticos. llamados por el empresario Giovanetti. objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. parte de 1901. aunque su verdadero 14 . Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan. en compañías italianas o españolas. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. Pacheco el 30 de diciembre. Estrenamos 249 obras. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. al día siguiente de salir del Apolo. obra de denuncia social. el resultado es sorprendentemente real. las compañías profesionales pasan de gira. En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. que no produce tantas ganancias como antes. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. Serrador. La tuberculosis lo postra en Milán.249 representaciones". con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. como Cibrián. en círculos católicos de obreros. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano.

y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período. poca escenografía. un monólogo y su continuación en un diálogo. ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. como el chileno Alberto del Solar en este período. un modo pacífico de rebelión. estudiado y comentado exhaustivamente. Florencio Sánchez (1875-1910). se escriben obras para los hermanos Podestá. Muchos trabajan desde niños.prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. uruguayo. donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. son muy apreciados por el público. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. y también se presentan compañías profesionales infantiles. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. hacia 1960. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente. donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. en especial en las familias de actores. I . Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. Florencio Sánchez y Gregorio 16 . Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. nuevas lecturas. al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. la difusión de las ideas. Es representado. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. después para Pablo o para Parravicini. de Laferrère. que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito. drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro. estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. con música del maestro Cayetano Silva. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. pero siempre inspiran nuevas versiones. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes. periodista y autor teatral.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle. es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público.

observador y costumbrista. Para Juan Pablo Echagüe. La escena nos mantuvo en vilo. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. muy elogiadas por su asombroso naturalismo. El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales". se le caía el jarro. los tramoyistas. los maquinistas. en la escena final "Pablo salía despacito. tomaba un jarro de agua de una tinaja. En homenaje a Florencio Sánchez. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea. Por último. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. sigue la modalidad hegemónica europea. lo considera insuperable como pintor de ambiente. sus obras interpretadas por los Podestá. Todos los actores. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. de Montoya. de piernas largas y flacas "como canillas". debido a la intervención de Pablo. Según Eva G. En el recuerdo de Olinda Bozán. se sacaba el sombrero. En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. iba hacia el fondo y volvía. desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta. cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". los sainetes. el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. Por otra parte. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'.prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. no pudo ser superada nunca". basadas en la acción y el entrenamiento circense. El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. se elevó a una extraordinaria altura. como en las obras breves. en 1947 se establece el 7 de noviembre. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. 18 . Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. Juan Pablo Echagüe. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. Estábamos asustados. crítico contemporáneo de Sánchez. encuentran unas originales técnicas de actuación. la primera versión. se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. acepta un corte en el final. pero opina que es naturalista. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. miraba la cama de la hija muerta. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. como Día del Canillita. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos. un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. y piezas como Barranca abajo. y no han cesado hasta hoy. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. fecha de su muerte. "este drama.

y en el Teatro Nacional Cervantes. época actual". aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. es la obra más completa de Sánchez. que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica. que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia. su 20 II . EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales. enfrentando la hipocresía social y la de su familia. y el fotógrafo que dice. Díaz: "Esa será mi obra. Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". La vigencia de esta pintura social es llamativa. este interesante drama en un acto -también llamado sainete. Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". en el marco del Plan Federal. inspirado en piezas de Sánchez como En familia. "pero ennegrecida. amargada".GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. "Nuestros hijos naturales". A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total. Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. "Ocultación de la maternidad". Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". "le tomaremos una así. igual que en Buenos Aires. Para Echagüe.. que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos. y apoya a su hija soltera que queda embarazada. marido en el hospital por caerse de un andamio. un periodista. Desentrañar del mismo seno de la vida. Pero algunas críticas son desfavorables. con la acción "en Buenos Aires. NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . la pasión y el prejuicio". Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. "una creación fuertemente original". es un momento espléndido…". es un drama "de ideas".prólogo 2006. la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos. En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista. "Natalidad ilegítima". Según Echagüe. del drama de todos los días y de todos los momentos. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. en gira por Chaco y Corrientes. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa. El 30 de mayo de 1904. a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo".se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. llorando.. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi.

Por intermedio de Echagüe que viaja a París. al que concurre el presidente Roca. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. Laferrère y Sánchez. Julio Escarcela. Casi un mes después. batiendo el récord para obras de 3 actos. El estreno es un acontecimiento artístico y social. que desaparece después de unos años. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. "hasta entonces ausente de la escena. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. 22 muere a los 46 años. ya que las clases se separan por sexos. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. muy aplaudida. En el primer curso se inscriben 70 alumnos. una revelación en el personaje de Pepito. El poeta Calixto Oyuela. se puede disfrutar de dos autores diferentes. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro. con preocupaciones de cambio social. Adela y Anita Podestá. Su primera obra. Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 . ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. Blanca. El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. y es diputado nacional entre 1898-1908. para significar el arte de representar obras dramáticas". Francisco Panchito Aranaz. revitalizando la comedia ya existente. uno de clase alta que se burla de las costumbres. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. primer presidente de la Academia Argentina de Letras. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. escribe versos y narraciones. Por 1$ la platea. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. el 25 de junio. mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. a falta de otro más adecuado y expresivo. A pesar de recibir algunos subsidios. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio. El aporte renovador de Laferrère. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. Jerónimo y Arturo Podestá. o por falta de calor popular. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. adaptada. se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas.prólogo de Laferrère. según las versiones. "por humorada". nacido en Buenos Aires. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta. entre otros. quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. producida como una apuesta. según investigaciones posteriores. Alberto Ballerini. es el director y profesor de literatura. por falta de ayuda oficial. luego se estrena en Madrid en 1906. de la Academia Francesa. Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. y otro bohemio y contestatario. Gregorio de Laferrère (1867-1913). con Orfilia Rico. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional.para formar intérpretes.

En el elenco del estreno están Orfilia Rico. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. Francisco Ducasse. Vacarezza. Discépolo. Enrique Muiño. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. Comedia satírica con una crítica realista. Además de Mertens. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. Enrique Serrano (18921964). que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. Elías Alippi. lo melodramático y el realismo. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. Podestá. debutante de 16 años. Alejandrina Cortina. entre otros autores.prólogo señorea los arrabales". Francisco Ducasse. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. ámbito del sainete. para trasladarse a la casa familiar de barrio. en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. María Gámez. al italiano. Según Federico Mertens. Ángela Tesada. Alfredo Lanaro. La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable". será un gran comediante con actuación en teatro y cine. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. Arturo. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. Pancho Aranaz entre otros. Julio Escarcela. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. José Brieva. Jerónimo y José F. Ada Cornaro. Elías Alippi. Anita y Adela Podestá. Josefina Lanaro. En el elenco están Orfilia Rico. Lea Cornaro. Arturo Mario. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. que produce una tragicomedia. a pesar del éxito de público. entre otros. Julio Escarcela. y Jenaro (Enrique) Serrano. seudónimo de Jenaro Serrano. Francisco Aranaz. ha sido traducida al catalán. Blanca. para ella escriben también Saldías. Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. Guillermo Battaglia. Alberto Ballerini.

Texto revisado de la edición original de 1929 por J. Ernesto. Florencio. La Asociación Argentina de Actores. Buenos Aires. 2002. Memorias. LAFERRÈRE. Historia del teatro argentino. Julio. 1952. 1941. Seis figuras del Plata. Río de la Plata. Desde los rituales hasta 1930. Futuro. Buenos Aires. MONTOYA. Eva G. Buenos Aires. Mariano G. Luis. (Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH.. 1981. PODESTÁ. Solar/Hachette. 1983. En torno al criollismo. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá. Una historia de luchas. José J.prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. 1969. Capítulo Nº 190. 1988. SEIBEL. Castellví. 1938. 26 antología de obras de teatro argentino 27 .. El teatro en el Río de la Plata. Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo. KLEIN. de. Irvine. Claridad. Santa Fe. Medio siglo de farándula. Asociación Argentina de Actores. Corregidor. De Diego. revista Gestos Nº 6. QUESADA. Textos y polémica. 1930. A. Buenos Aires. noviembre. Buenos Aires. Buenos Aires. Losada. Gregorio de. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. Teatro completo. Juan Pablo (Jean Paul). Florencio Sánchez y la delegación de poderes. Beatriz. Buenos Aires. ECHAGÜE. Editorial de Belgrano. Teodoro. SÁNCHEZ. 1946. Centro Editor de América Latina. Teatro completo. Historias de artistas. University of California. Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904). ORDAZ. Buenos Aires. 1938.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 .. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!.. Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!. ¡cómo nos pusieron!...> ¡ladrones! I. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE. Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua. derrota de los ingleses!... (Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón.!. ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón.. ¡Qué frío!. PILLETES PERSONAJES CANILLITA. y hacen unas judiadas con uno!.. vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA. La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!.. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones.. La otra noche. última hora......

.... ¡hoy era lunes!.. Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!.. cerca de la paleta. Los reporters. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios).. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?... que entuavía. nos sacaron de allí. No nos echen más agua.. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás. (Se acurruca disponiéndose a dormir... ¡Zas! ¡Una mariposa!. Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!. Nos corría el agua por entre la camiseta.. Más pillete será su agüela. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No. Pero mi mamá no tuvo la culpa.. ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios). ¡Musa! ¡Me via acostar!. ¡Razón! ¡Día!. Así son las cosas. Palo y palo.. ¡A mí con la piolita!. más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos. ¡Galerudo!.. ¡Macaco! (Entra)..¡ladrones! calentito!. ¡no va más.. ¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!. que otra noche. hace días. Cuando un de repente… ¡Zas!.. Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa.. los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta). ¿qué gano?.. ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!.. miren que compro cincuenta Razones…!”. A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!... nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!. ¡Grande el sargento!. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros.. galerudos… Qué se han creído. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar.. es claro!. como patitos… A mí uno me pegó una trompada.. Sí.. tiene derecho!. sino que fue el canflinfa que vive con ella.. “¡Les vamos a enseñar. ¡Ufff!.. no me pegó.... ¿sabe?. (Se tantea los bolsillos).. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah. seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo.. Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!. animal!. Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!... Y nada.. Lo que es mañana. Güeno. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa). dele patadas y trompadas. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo). caray. pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres. antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) .. ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha. (Se sienta en el umbral de la puerta).. (Gritando) ¡Eh. ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario........ ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver... tarareando una vidalita). en el pulmón debe de ser. que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado... esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía.. por aquí. ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!. ¡Me armé!... Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga. por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio. (Recoge un pucho).

.... ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente). (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?.¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!. (Atropellando la puerta. ¡Zambomba!. Bien CANILLITA: ¡Ay..... Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?.. aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita). CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!... ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando).. vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!.... ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí.... ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón). (Entra)... ay! ¡Hijuna madre… borracho!. ¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh... VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!. ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios). TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar.. (Se detiene y busca en los bolsillos). ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?... sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo). No tengo ni medio. Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che... Para el cocktail mañana... Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah. CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora.. Aparece el trasnochador visiblemente ebrio. ¿Cómo entro?. Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse). hijo de mil perras!. ladrón. dirigiéndose a la derecha para hablar.. compadre! ¡Borrachón!. golpeando con desesperación) ¡Ahí.. ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro.. Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 .. sí! ¡Yo le voy a enseñar!. ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!. qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda). ¡Canallas!.... TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!. Seguro… ¿Y ahora?.. ahí! ¡Dame los seis reales!.. La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?. (Le da con el pie).. eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah. ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!. VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?... (Lo empuja). (Amenazándolo) ¡Ya. largo! Mandate a mudar. podían alcanzarme un saco de ahí adentro. o una cobija. ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue. que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose). (Deteniéndolo) ¡Vamos.

ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres.. ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay.... ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA. ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!.. ¡Ay. (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo). ¡Abran. ¡Cámbiemelo! ¡A ver... ¡Un peso falso! ¡Ay. ay! (Llora). (Lo prueba con los dientes). hijo de una y mil madres!.. ay. cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante... ay! ¡Me han pagado un peso falso!. ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí. ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo. hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!.. ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 . ese pillo!. ¡Y ahora en casa. se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea... ¡Sí que es falso!. (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón. qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!. quedan los dientes marcados!.. (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar. VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah. (Forcejea por soltarse y lo consigue).. abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh.. ladrón. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!. Ahí viene uno. trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio. CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!. la escena brutal acostumbrada).. sí señor!. Parece de plomo. mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró. ay..... ¡Ah.... ay. II.¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). ay! (Llora un instante fuerte). ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver. ¡Me los robó. a ver! (Mete la mano al bolsillo). (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante). TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. ¡Ahí.

.. Lo conozco. Me quería agarrar la LOLA: Salga. ¿no? LOLA: (Compungida) No señor. ¡Ah. ¿quiere?. y siempre que se lo tengo que llevar. me dice: “Entre. Sigue un número. Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte. CANILLITA: comisión de Caridad. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 .. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate. sí. ¡La gran perra qué desgracia!. hija. eh?. Todos son iguales.. Voy a llorar un poquito.. ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla). gerente del Banco. no sea pavo… Deme el cambio si quiere. pícara! Un peso falso. ¡Ah. me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí.. nomás.. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar. le voy a hacer un regalo. salga. Sí. mi hijita.. Te conozco..¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga.. ¡Atrevido! ¡Vení. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome. Las otras noches el viejo aquel.. ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo. ¡El único!.. ¡Un peso falso!. veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada. el presidente. (Llora) ¡Ay. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma.. (Tira el peso y se aleja). muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano). (Al oído).. Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece.. (Finge que llora). ay!.. sí. entre. “¿no ve que sí que voy a entrar?”. ¡No ve que sí!. ¡Ay. Canillita.. mirándome con los ojitos muy vidriosos. (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear. Estese quieto. me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete. entre”… Y me quiere agarrar por todas partes. ay. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso.. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!. ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. el 6850. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!.. ¡Me dan ganas de llorar de veras!. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón.. no! Dame el peso primero.

... Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno. Y se me ha escapao. ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín. ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí. (Se va por la derecha silbando). (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!. ESCENA IV Lola. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa. Mutis). y todavía nos dio un caramelo de yapa... es que… Me dieron LOLA: un peso falso. ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?.. no seas boba.. no llorés. Bueno.. LOLA: (Lloriqueando) No. ¡A mí me dan cada paliza!. ¡Chanta! ¿Y qué tenés?.. ¡Oiga! ¡A verlo.. no me pegaron. Dámelo.. dos vintenes paraguayos.. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. ¡pero vos te vas a disparar con la plata!. ¡Pero volvé pronto. Y bien falso. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos.. CANILLITA: Sí.. ¡Valen más que un peso falso!. lo conozco en el chambergo..... ESCENA III Lola... CANILLITA: ¡Ah... a verlo!. Canillita! Entra el Trasnochador. Esperame aquí.. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!. ¿Estás llorando?. Pucha. no seas así. ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo.¡ladrones! Barcelona!..... Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. Dame el peso. 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino .. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí. Mirá. ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala. cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!.. ¿Te dio la biaba tu mamá?. no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más... pero seis vintenes no un peso. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina. ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da... Prestámelo y vas a ver… Sí. ¡Es un gringo más bobo!. en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro. ¿no te acordás? ¡Las otras noches. ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?. hijo ‘e mil madres!.. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece. es el mismo. El hijo del diputao. Salí de ahí. (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. Mirá. Canillita.

Lola. ¡Salí! ¡No te metás. Esperate. (Escudriña el bolsillo. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). (Se encamina hacia la puerta). al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera.¡ladrones! LOLA: ¡Ah. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). ¿No tenés un palito?. aquí debo tener uno. Lo toma y vuelve. y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea. venga… (Recibe de nuevo el pincel. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). Voy a llamar al Vasquito.. (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. curiosísima. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo. Y ahora. y hace como antes). cuidámelo. o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá.. saca un fósforo. no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves. Salí. poquito un pincel mojao. hace otro tanto a su lado. ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). no me chorree! Sí. ¿Cómo. CANILLITA: Haceme caso a mí. arrodillándose junto al papel). Teneme los diarios... Bueno. ese chico?. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 . tengo otra idea. Quedate quieta. bárbara. Dame los diarios. ¿Ah. a Pedrito. (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. Sí. si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí. sí! Pues ahora le viá enseñar. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. (Regocijado) Ahora verás. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. cómo? Pucha que estás apurada. ¿no?. ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí.. Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo). que es una A… (Riéndose) Ay. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. a decirle que su hijo es un embrollón. que ya vengo… Pero. ¡Eh. Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán. Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones.. ¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. bárbaro. (Le da los diarios). mirá… Querés que le… (Le habla al oído). no? Dejá nomás. (Desdobla una hoja grande de papel en blanco). Vas a ver. Mozo. al Lalín. ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. Ajajá. enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia).

¿eh? Eso ando buscando. (Le da el papel). Cuando esté en la ventana me lo alcanzás. O. Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). Dejame ver a mí también. (Desaparece por la derecha). pintor. ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay.. Muchas gracias. ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No. Te vas a quemar. Tomá. así. Tenelo vos. bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes.. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido). (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra). LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas. quedate quieta.¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo. acercándose a la izquierda). ay. ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé.. ay! ¡Lola!. Che. E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia. Salí de ahí. LOLA: ¡Ay. (Con voz lastimera) ¡Ay. ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno. no señor… E… N… E… Tenés razón. 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . Pucha que está bien. ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno. a ver… ¡Ay. ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay.. (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. pues. qué lindo! Y ahora viene lo mejor. ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto. traé! (Le saca el papel). ¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. Se oye el estruendo de una caída. A ver.

Si no es nada.. mamita! ¡Me he quebrado un brazo!. Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah.. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí. (Reaccionando) Yo disparo. Decí la verdad.LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!. dónde? ¡Allí!. ay. (Le hacen lugar).. (Le saca la sangre con el delantal). ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay.. Sí. mientras tanto algunos señalan con la mano. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia.. vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver. usted mataperros!.. ay! ¡Por culpa de esos canallas!.. Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!. Se oyen voces.. ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado.. ¡Canillita!... No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!. ¿qué estaban haciendo ustedes allí?. pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 . Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha). Instantes después entran con Canillita alzado. pero la puse! ¿Dónde. CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola). Trae la cara ensangrentada. Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado. (Al levantar el brazo da un grito)... Se oyen quejidos. El vigilante y unas personas cruzan corriendo.. ¡Ay. no mientas. Mutis. me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh.. Yo quiero verlo. nada… estábamos jugando y… No.. VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay. vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay... (Con timidez) Nada.

Canillita Florencio Sánchez .

DOS SILLAS. antología de obras de teatro argentino 51 . UNA CÓMODA DESVENCIJADA. EL NIÑO ENFERMO. DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN.> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO.

... ¡Ahí está ese pícaro!. ¡la pucha que hace frío!. Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares.. soy honrado. Si se está quietito. cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí.. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente)... ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama... (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente). hijo!.. Muy mal considerado por mucha gente. soy vivaracho. ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan). y muy mal traje. Pero. gran descarado. ¡Que sos pavo!..... ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva... A mí no hay quién me corra yo le garanto. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros. desfachatado. ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!. un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto. CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos...... Bueno. CLAUDIA: (Sentada. Panchito Pugos. ¡Brr!... muchos juguetes le voy a comprar. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones. sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí.. ¿Un beso? ¡Veinte. ¡Es un pícaro.. arreglando cuidadosamente las cobijas) Así. cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. ¡Brrr!. pues en cuanto los filo los caloteo.. Son mis amigos Pulga y Gorrita... ¿eh?. gran personaje. no se destape.. chusco y travieso. soy bueno. ¡Sí. Canillita... Claudia. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido. soy embustero. ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!. Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate. que eso le hace nana!. con poca guita. sigo travieso. ¡Se vendían como agua los diarios!. hijito!. doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!.canillita Arturo.. CANILLITA: Buenos días. no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario. ¿Qué decía.. ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?.. Música Soy Canillita. ¡No faltaba más!. y aunque cuentero no mal muchacho.

¡Estás muy gallito!.. el loro le clava el pico en un dedo.. ¡Perdido!. D. dispués nos juntamos con Martillo. ¡Yo te voy a enseñar!. baúles. la Pelada. gringos.. ¡Farreando! ¡Fío!.. ja. ¡Qué farra!. ¡Como era domingo y no había diario. ¡No crea.. colchones... por ésta!. ¡Ja. Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda... sillas de paja!..canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?.. Sí... ja!. Pa eso lo gano y es mía.. ¡No!. pebetes. El tanaje así.... ¡Si se afeita!. bien mía. Y no se animaba a bajar del buque. amontonao. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!. che!..... por Dios!. ¡Mi padre... (Se levanta y va hacia Canillita. rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!.. ¡No le pegue a Canillita!. ¿sabe?. Dichos... Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!... la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno.. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo. y cuando le iba a alcanzar la jaula. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!.... le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel. ¡A la fonda!. ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!. ¡Mamá!. Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella. ¿Y a mí qué?. mujeres... El Poroto.. “¡No se apuren... Poroto da un grito y… ¡zás!... ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!.. Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!.. Don Braulio.. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla...... viejos… ingleses.. ¡Ni usted ni el tipo ése!.......... BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora. don Braulio.. Gorrita y una punta más!.. ¡sinvergüenza!. nos juntamos con Chumbo. el Pulga.. que es un desalmao.. “Si me da un cinco se la alcanzo”. empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles. a la fonda de los muchachos. allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata... un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!... vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa. ¿no?. ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada. (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!. Güeno... no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?. CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!... ¡Trompeta!.. Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante...

(A Arturo) ¡No. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!. Canillita abraza a Claudia. ¡Parece mentira.. pam... ¡Cariño no!.... ¡Y pim.. doña Claudia?. si yo no lloro!. ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!. ¡Canillita....... con pedazos de pan duro y con sopapos.. ¡Qué ha de matar ese sotreta!. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D.. BRAULIO: ¡Sí!... ¡Ese no es mi padre..canillita vive de la ufa!. Ese… ¡es un canalla!. Bueno. te lo doy…. ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito.. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita... acariciándolo) ¡Vamos. hasta de matarme!. ¡No seas malo!. ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?.. ¡Gran perra!. porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!. que lo estrecha sollozante). ¡Canillita! ¡Vení!. no me pegaba ni nada. y va hacia él).. D.. que continúa de pie sobre la cama...... Ya sé… ¡Un trompo!. ¡Lárguelo por un cañuto!.. (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan....... D. ¡Pobrecito!. muchacho!... (Deshaciéndose.. si adivinás lo que es. que no es para tanto!..... pum!.. no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D. no puede ser padre de nadie!. vamos.. (Llora). ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre... ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!. BRAULIO: ¡Vamos.. botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre. después que lo he conocido a fondo. (Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!. que no tiene la culpa. BRAULIO: ¿Ha visto..... ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D. BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!. refilá el vento!... CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No. señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca.... ¡Es lo que le conviene!. Tiene razón.. BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?..... ¡Sí. ¡Bah!. D. (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!... vos me estás robando! ¡Canillita. más bien que quererlo. por culpa de ese sarnoso... que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!. Hoy. Pero… ¡Bah!.. ¡Dámelo!.... le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa. ¡Traé!.. ¡No llorés. (Se enjuga las lágrimas) . sos un bandido!. empieza con t… ¡Bah!... pero en esta casa. BRAULIO: CLAUDIA: D. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así. pobre hijito mío!. ¡Pero desde que vive con el tipo ese!.. (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!. BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino ..... ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!.. doña!.... (Muy conmovido. que te jugás la plata! ¡Canillita. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!. ¡Es que me da un estrilo!.... Yo… Yo… por ejemplo.. don Braulio.. Cualquier día va a suceder una desgracia.. ¡A ver!.

canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito.... ¡Cómo no!. ¿A Pichín?. ¡Vamos. muy rico!. Y diga.... ¿Quién me ha abierto el baúl?..... don Braulio. y de las obleas...... Hice poner la papeleta a nombre de Pichín.. PICHÍN: (Entra sin saludar... ¡Ay.. señora... No crea que me ha costado poco. he dicho… ¡Cómo!. Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos. BRAULIO: CANILLITA: D. Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata.. ¿Cuánto le dieron por el prendedor?... eso es feo. tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!. Lo vi en el almacén de la esquina.. Arturo CLAUDIA: Sí. gracias.. ¡Eh. Dios mío!. ¿lo ha visto a ése?.. Cuando quiera. joven!. BRAULIO: No.... chiquito. ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. (Enciende un cigarro. Adiós. ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh.. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!... ¡Que no se diga que tamaño hombre!.. Casi lo has volcado… Vea... a las dos… y a las tres… ¡Ajá!. CLAUDIA: D. BRAULIO: Braulio y hace mutis).. Cosa mala se encuentra siempre.. aquí están los remedios. le quedan veintiséis.... una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien. BRAULIO: CLAUDIA: D.. (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 .. ¡No seas malo!.. tapándose las narices… ¡Vaya!... De esta botella le da una cucharada cada dos horas. ¿Qué es esto? ¿No está?..... Claudia. BRAULIO: Dichos.. Dios mío!. ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D... convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D. ¿A ver?. arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente). Así.. ¡Caramba.. (A Claudia) Hasta luego. No sé… ¡Nadie!. Busca el prendedor… ¿No responden?. ¡Es dulce. ¡Me ha hecho usted un gran servicio!. por favor. a la una.. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay. Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!.. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver.... ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo. don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!.. Muy bien. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!.. no sea así!. (Muy alterado. con el niño!. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser).... CANILLITA: Prieste un fósforo. PichÍn.. ¡Vea cómo yo lo tomo!. ¡Y ahora bien tapadito!. Con la cuestión del robo de la joyería. ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!.. ¿Quién ha andao con mis cosas?. Arturito... no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!. gracias!. ¡Es claro!. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!.. Pórtese con juicio… ¿eh?. porque está muy débil... ¡Con esto se va a mejorar pronto!.

canillita prendedor?. ¡Siás otario!... boliches y bars. asustado) ¡Mamita!. ¡He visto salir al Canillita!. pero no quiero jugar más!.. ¡No juegues más!. ¿Dónde está el prendedor?... La Prensa. ¡Ya está!.. ¡Pancho! ¡Pancho!. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!.. Pancho!.... Decí… Decí… Decí.. ¡Yo lo saqué. ya lo sé!..... ¡Respondé!.. ¡Yo no lo he tocado!. ¡Le voy a enseñar!.... Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero... te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!. se venden lo mismo que si fuera pan... (Corriendo detrás) ¡No!. ¡No!.. 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 ... ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!. de igual manera “viva” el partido Nacional. ¡Hablá de una vez o te la doy!... ¡Me has espiantao toda la guita!... Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos.. con el grupo de muchachos.... ¡Si tenés más ahí!. Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!. Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da.... Mutación.... yo doy!. CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE.. ¿Te callás?...... ¡Ah. Patria y Standard.. (Vase). ¡Ya verán!.. PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?.. ¡te digo!.... ¡Ah..... ¡Mamita!. ¡Traé. ¡Mamita querida!... Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?..... Canillita. ARTURO: ¡Mamá!.. (Incorporándose. Claudia llora. pillete!... ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!.. ¡Sí. ¡Nada!. ¡Doy yo! ¡Güeno!... Él no ha sido.. ¿Qué lo has hecho?. La Nación. Y si el gobierno llama las clases a formar. PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!... avanza jugando a la chantada con cobres. CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas. Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente..... No me pegués..

. hermano.. (Confundido) Bueno… Sí… es cierto. que yo!.... Yo viá proceder. TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!. ¡Revolución en Montevideo!. ¿Por qué me agarra?.. ¡Cuando yo te lo digo!.... ¡Cómo no!. ¡Revolución en Montevideo!. pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué. PICHÍN: ¡Canillita!. ¡Sí. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver.. ¡Diario cuarta!. Pesquisa. (Gritando) ¡Diario cuarta!. señor?. Todos se echan a correr en tropel.. que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas. ¡Al bullón!....... no más… ¿Y ánde lo agarramos.. ¡Vení pacá!. ¡Es ése más ligero que viene adelante!...canillita Se sientan en el suelo formando rueda.. si quiere...... porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!..... ¡Está bien!. PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes. ¡Compre.. Lo decía por las dudas. y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 . UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto. CANILLITA: Dichos. Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera. PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!.. ¡Pronto!. vos.... ¡Salí de ahí!.. Canillita. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?. muchachos!. ¡Salí de ahí!... ¡Por alguna imprenta!. gritando. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?. Los muchachos rodean al tano. Se oyen varias voces.... PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!. ¡A seis y medio pago!.. de chambergo gris… ¿Y estás seguro..... ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!. ¡Diario!...... ¿Cosa fate?.. hombre!... ¡Mi han galotiado!... ¡Eh!. ¡Cuarta!. ¡Ya sabés.. escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr)...... ¡Revolución en Montevideo!. ¡Es un ratero el muchacho!.... ¿Eh?.. (Desesperado) ¡Eh… Canillita!.. me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad. de que él te robó el prendedor?.. ¡Zas!.. ¡Desen vuelta!.. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?. (Al ¿Cuál era. gringo!.. (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario.. retrocede un paso.. ahora?... Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!. Gármino!.. ¡No me vengas con cuentos. ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!.. ¡Procedé no más por mi cuenta!.. PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!.. Pues bueno... pero no me hagas hacer una plancha después........ ¡Diario cuarta!........ (Corriendo) PichÍn.. Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado.. ¿eh?... ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas). che? El que iba adelante..

.... hij’una madre!. ¡Que no he dado motivo!. ¡Suéltelo!. no más… ¿Por qué lo lleva?. presenciando la escena. ¿quiere?. Dichos. oficial… Yo no he faltao. amenazador) ¡Y a vos también!. un curioso. Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!..... ladrón!......... canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín. Señor.... ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?...... ¿No puedo vender diarios. vamos. (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!.. (Llega de izquierda. que ahora voy a hacer la exposición!. (Compungido) Vea. ladrón!. señor!.. ¡Si es por eso. (Se incorpora)... PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo. Pulga.. no más!.. botón!. (Forcejea por desasirse)... Salen algunos transeúntes y se detienen.. ¡Le juro por esta!. (Asombrado) ¡Oh!.... ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!.. AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?... ¡Botón trompeta!. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?..... PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!.canillita ¡Qué también!. PICHÍN: ¡Llevalo. ¡Yo. ¡A matar!. arrastrándolo hacia la izquierda. ¡Tamaño zanguango!. ¡Con que eras vos... vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!. ¡Me la vas a pagar!. yo sé lo que hago... (Volviéndose. gran perra!. ¡Una gran perra!.. (Impacientándose) ¡Eh. ¡Te voy a matar!. vendiendo diarios y me agarra de vicio. ¡Mamita querida!.... forcejeando.. trompeta!.. ¡Ahora sí que no me llevan!. ¡Tomá!.. Vendedores.. (Rabioso) ¡Largame.. El agente lo va llevando de a poco. ¿No tiene vergüenza?. cae al suelo y se levanta desesperadamente. ladrón!.. no más! Dígale que me suelte. PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir.. ¡Ladrón!..... no más!... PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!. ¿Y por qué me va a llevar?.. ¡Es un ladroncito el muchacho!.. amenazador... pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!... ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!. PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!. VENDEDORES: Marchá....... a la comisaría... corriendo) ¿Qué es eso?. 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 . Canillita. Agente..... indignado) ¡Yo.. ¡Zas!. no más.. (Tironea). ¡Ah.. ¡Canillita!.... ¡Canalla!. El agente lo tirona. ¡Que lo larguen!. ¡Salga de ahí!... UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!.. (Irguiéndose. (Lloroso) ¡Vea... Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha....... ¡Maní!. entonces?.... mocoso!. (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá.. ¡No me pegués... ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!. PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!.. ¿Qué ha pasado?..... (Lo tironea del saco).. che!.. (Lo escupe) Pichín va hacia él... ¡Oh!. ¿Yo qué Dichos.. El agente lo hace violentamente.... ¡Soltame.

D. Batista. hay en esta casa. Pichín. MUCHACHOS: Disparen. Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE.... lo corre. (Burlón) ¡Está bien. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA. ¡No puedes hablar!. ¡Mentira.. SENTADA TOMANDO MATE. Los curiosos también se alejan... don Braulio!. (Burlones) El cuco. Mutación.. MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!. silencio. ¿Quién ha de meter?. Don Braulio.. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA.. ¡Andate pa dentro. BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!.. VECINA 2ª. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen). perdistes!. marchante!. y tirándole el saco.. Batista y su mina. ¡Perdistes. Vecinas 1ª y 2ª. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina). (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!. AL CENTRO. se llevan la palma. ¡Perdiste! ¡Pavote!. sillero...... ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora.. después Batista y un Vecino.. huyen en todas direcciones........ que le rompo el alma!.. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO. ¡Sino esos pilletes!.. ¡A cinco centavos!. ¡Cuidado. nos va a comer. ¡Cayó sobre la raya!. no se enoje.. BRAULIO: VECINA 1ª: D. Vidalitá.. UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA. Vidalitá.. BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 . mocozuelos.. sabemos que es malo!.. muchachos. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D. (Huyen). (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!. QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA. ¡Mentira! ¡Mal haya!.. SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA.. eso es trampa!.. ¡Qué miedo!. a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala. UNA TINA DE LAVAR. Se la voy a dar. Muchachos 1º.canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo. EN LA DEL FRENTE. ¡A ver. más calma! Atienda el puchero. UN VENDEDOR: D. 2º y 3º. DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA.. MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. ¡No juego. enfurecido.

D. BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras.. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?. ¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?.. esponjas. D. Diga... alfileres. hago dos apuestas. ¿Cuánto paga. sombreros de paja. MERCERO: Con esa ladiada. aprontá el bullón y no te metás. Ché. pañueletas! ¡No!. jabón… ¿Precisa. Don Braulio. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. marchante….. Me viá a dormir. BATISTA: Dichos. peinetas.. Basilia. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas... BRAULIO: Sí.. ¡Jesús!.. Vidalitá. VECINA 2ª: D. ¡Nooo!. las comadres éstas. Ya lo creo... marchante?. Libros de misa. BRAULIO: Hablado D. porque está ladrando de hambre..BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa). madapolán. No quiero batifondo.. BRAULIO: Vecina 1ª. BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D. ¡y biabas también!.. pero no me corren. como a las gallinas. son pura parada. calzoncillos. Se va el Mercero. (Dirigiéndose a la Vecina 1ª). (Se frota las manos)... cinta de El miedo no es zonzo. Vidalitá. Pañueletas. cortes de vestido. camisetas. (Hace mutis). Vidalitá. agujas. festones. Delen un hueso a ese perro. ¡Qué nubarrones!.canillita D. A que no se arañan. tarjetas postales. BRAULIO: VECINA 1ª: D.. doña.. carreteles de hilo. corbatas... servilletas. BRAULIO: MERCERO: hilera. ¡No seas tan mala! No seré tan mala. D.. jabones. un Mercero. con mis vecinas. ¡Sigue tronando!. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino . botones de hueso. y los parches porosos. Diga.. Vecina 2ª. Vidalitá. VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!. libros de misa..

. ¡Vamos a sacarlo en seguida!. D.. ¡Con lo que pican las avispas!. ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?. Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín. ¡Con piedras!.. madamas! ¡No hay que enojarse!.. ¡Nada!. ¡Oh!... ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D. ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!. tironeando a la primera. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!.. ¡Cuando no podés. BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!.. BRAULIO: cana!... ¡Trapos sucios!.. (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!. ¡El chaparrón!. te he dicho!. ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!..... Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno... BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino ... la otra se abalanza y riñen. ¡Ya!.. (Entra en la 71 Dichos..... ¡Caminá pa dentro. pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor...... ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando). BRAULIO: Don Braulio...... BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D. ¿Y pa eso me llamás?..canillita D. arrastrada!. ¡Escracho!. BRAULIO: PULGA: D. ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!.. ¿Por qué?. ¡El estrilo es libre!. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!... más despacio!. Iba vendiendo diarios y me lo cacharon. ¡Sí....... Déjela. ¡A mí!.. ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma....... Pulga... ¡Eh. ¡Ladrona!. BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D... Salen chicos y algunos vecinos. ¿Qué ha hecho?. no más!.. se la saco yo!... ¡Es que si no la saca.. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!.. D...... Batistas. Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo). don Braulio.. La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo. ¡Viejo chancleta!... Batista. ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!. ¡Pobre muchachito!.. ¿Qué es lo que ha pasao?. Don Braulio se interpone.. ¿No te dije que no quería batifondos?.... en todas partes es igual. VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!... (Se abalanza a pegarle). ¡Trapos sucios!... ¡Qué más se quisiera!..¡Viejo achacoso!.... (Risas).. ¡Caminate pa dentro!.. ¡No me echo aceite en el pelo!.. A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes. desgraciada!. ¡A mí!.. ¡Ya comprendo!.. dale la razón... BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa... (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D. Pichines. VECINA 2ª: D. ¿Cómo?... BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?. VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar.. (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!. ¡Qué infamia!.... BRAULIO: ¡Caramba… señoras!.....

Estoy esperando a Canillita... (La toma de un brazo). que me tiene con cuidado... ¡Caminá pa dentro!... por ratero!... Sí… ¡Y hemos acabado!. ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla... ¡No!.. ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!.. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa.. ¡Por nada!.. ¡Che no te pasés!. ¡No haberme muerto antes de conocerlo!..... (Irónica) ¡No!. ese hombre… ese hombre!. ¿Qué decís?. Dichos.canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto......... ¡Bueno!.. en un borracho. No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin.... Varios chicos quedan jugando a la rayuela.. ¡Yo!... a mi hijo? ¿Sabe. ¡No tengas miedo!.. ¡Yo… yo… yo soy la culpable!.... ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!. en un ladrón como vos!. para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas. ¡No!. ¡Virgen santa!. ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?.... doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?. (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?.. miserable… ¡Sí..... Dios mío!.. (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Aquí a la vuelta... ¡Oh. infame!. pegame aquí!.... ¡No ha de aparecer tan pronto.. Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo.. ¡No tengas vergüenza!.. ¿No lo han visto..... dirigiéndose con Pulga a la calle).. ¡Yo!. Muy buenas tardes. ¡Ay... ¿Has acabado?. ¡Yo tengo la culpa!... (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!. Pero esto no va a quedar así.... ¡Ya 73 Claudia. yo lo he sacado!. ¡Qué!.... ¡Qué retobada estás. vecina.. ¿Por qué?. (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!. (Resuelta) ¡Decí....... ¡Yo tengo la culpa!. ¿Entiendes?.. Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!. ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?.. pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti.. ¡Donde a usted no le importa! (Avanza).. ¡Un prendedor!.. ¡Qué ando queriendo!. ¿Para qué?.. Pichín. ¡El prendedor lo he sacado yo!.. para mandarlo a ver otra vez al doctor. ¡Meterlo en cana. CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes. Un chico.. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?.. ¡Si me vas a castigar...... Vecina 2ª. a la primera. Dejame salir… ¡Che!.. ¡Pobre hijito mío!. chicos. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí.. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!... vieja!.

BRAULIO: ¡Eh. (Se abalanza sobre don Braulio.. BATISTA: CANILLITA: D. Yo no quiero pelear con usted. don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!. ¡Lárgueme!... ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!. pues!. ¡Al fin!.. ¡Que lo mato a ese perro!. (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!.. ¿Dónde vive la señora?. ¡No se enoje!. ¡Ah!.. Don Braulio. no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!..... (Saliendo) ¿Otro bochinche?. BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!. que ya ha de encontrar quien le dé su merecido. ¡Pa que le alumbre el suyo!.... ¡Tomá!... (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 . (Soltándolo) ¡Lo ve. ¿Entendés?.. don.... BRAULIO: D... ya sé… ¿Querés sacarme la plata?. éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada).. Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho.. Cuando va a darle el golpe. BRAULIO: Dichos...... mocoso!. BRAULIO: PICHÍN: Dejalo.. ¡Valiente!. ¡Qué notable!.. Canillita. (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto). ¡Andá..... hijito! Esa plata es sagrada.. doña Claudia.. Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!. CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!. ¡Ah! ¡Don Braulio!... ¿Qué te entregue los treinta pesos?....canillita sabés que nunca me he defendido!... ¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!.... (Queda estupefacto). ¡Pegá!... que se ha mudado usted a mi casa?... PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos. (Apartándose) Tenía razón. ¡Pegá!. Ansiedad). ¡Asesino!... PICHÍN: D.. te he dicho!. Batista.. ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!... ¡Sí! ¡está bueno!. ¡Pegame!. pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?. (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín. ¡Viejo taquera!..... ¡No aguanto más!.. TELÓN FIN D..... PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!........... ¡Ya!. (Reponiéndose) Diga. Claudia lo sujeta también... ¡Pa dentro!.... (Le pega en el rostro). BRAULIO: PICHÍN: D. compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad. ¡Pero será inútil. Primero… ¡Andá pa dentro!. ¡Quédese quieto!.... Pichín retrocede espantado... ¡Está bien!. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro....

Barranca abajo Florencio Sánchez .

A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. PERO DE BUEN ASPECTO. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos). PRUDENCIA Y RUDECINDA. UN SILLÓN DE HAMACA. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. antología de obras de teatro argentino 79 . UNA AZUCARERA Y UN MATE. sus hijas RUDECINDA. UNA CAJA DE FÓSFOROS. UN BANQUITO. el comisario BATARÁ. PLANCHANDO. ES DE DÍA. GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. UNA TABLA DE PLANCHAR. ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. UNA MESA. comadre ANICETO. CUATRO SILLAS DE PAJA. UNA VELA. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES. hermana de Don Zoilo MARTINIANA. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS. su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA.

. ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada.. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 . Se me parte la cabeza.. ¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. Dolores. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño. ¿de qué te reís? ¿Yo?. ¡Juá. DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. (Se acerca a la mesa. ché Robusta! (A Prudencia) Vos. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto. por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!. pero no pa tu doma.. Rudencinda.. Pues tomá.. ché. por favor. verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo. pues. Prudencia. ROBUSTIANA: ¡Aquí. estarías todo el día ocupada. juá.. juá.. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela). hija. ¡Hija mía. que te pintás con el papel de Poneme pronto. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara). juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea). mujeres. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. sí! ¡Ah. relamida. como hacen algunas… ¡Juá. (Corre hasta la mesa y toma una plancha). limpia las manchas de sebo. sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre). esos parches. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda). en el aire no puedo hacerlo. ¡De las cosquillas!. Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida.. la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela. Paresé. hija.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. rezongando.. preparame esos parchecitos… ¡Ay. ¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues. juá! (Al ver que no la alcanza). Potro. mi Dios y la Virgen Santísima!. Robustiana.

Aquí. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay. ¿Tás sordo? Decí... ¡Zoilo!. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido. Pero amalhaya que no suceda. ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy.. porque se las he de cantar claro. ajajá! Gracias. ¡Ay. la refriega sobre una chancleta ensebada). ¡Ay... FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 . Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas.... (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. mama. Pausa.. Che..barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio. y misia Dolores suspira quejumbrosa.. DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido. Don Zoilo aparece por la puerta del foro. ¡Zoilo!.. Parece que viene tormenta del lao de la sierra.. Avanza lentamente y se sienta en un banquito. Yo lo puse. dijo el muchacho cuando vino. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera. Tal vez se haga con agua. Pasado un momento.. Se levanta de la siesta. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero.. María y José! Mala cara trae el tiempo. Rudecinda rezonga fuerte. (Toma otra plancha.. ¡Linda cosa! Che. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao. que se enfría! (Colocándole los parches). ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha. hijita mía.. Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde. Y lo pior jué que nadie le respondió... PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo. Jesús. ¡Pronto. cebame un mate de hojas de naranjo. Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno. ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo. DOLORES: (A Robustiana) Mirá. está muy equivocado. ¡Eh!. Pero él me lo hizo sacar. Si hay agua caliente.. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha. Prudencia plancha tarareando. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay.. Rudecinda.... ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos.

cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores.. no te pongas colorada. una camisa pronta pal sábado.. hijita. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez.. como se dice. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. Prudencia? ¡Ay. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh.. perder el campo en que ha trabajao toda la vida. Así le decía yo al sargento. ¡Cusí.. Parece medio maniático. aurita.. que está de baile. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. ¿Y mi ahijada? ¡Güena. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle. decime. También. a cualquiera le doy esa lotería. ¿Dónde? Será muy lejos. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola. ¡Qué tormento. comadre? ¿Cómo te va. Lo dudo. FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 . Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal. muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!. ¡Sí. mujer!. ya que no me convidan. algo de eso he oído! ¡Ay.. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento. cuando menos. pues nosotras no sabemos nada. ña Martiniana! ¿Cómo está.. El comisario es buen cantor. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice..barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah. le han comido vaquitas y majadas.. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá.

. No dice semejante cosa. Puede venir el viejo. Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio.. Tengo una sola cosa que reprocharte. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo. a verlas! (Acercándose). a ver si dice algo pa mí. “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”. ¡Sinvergüenza. che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. bueno! (Lee). “me convenzo de que me amas de veras y.. No. viene lejos. ¡Si será zafao el rubio!. Fijate prontito. Hay un punto en la letra sí.. “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño. y no..” ¡Ah. pero qué querés. A ver. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. (Escondiendo la carta).. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba. Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”. ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo.barranca abajo trabajador no tiene reparo. “Sí”. ¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. en todo tiempo. Leé no más. El resedá se quedó en casa.. (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí. che? Leé pa las dos. comadre. ¡A verlas. Si me convenzo de que me amas de veras”. (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda. Esperate. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis.. se me hace que no harían güena yunta. (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta). ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho. ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. Pues yo misma voy a plantarlas.. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. ¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata.. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava. punto. dicen que anda la virgüela. (Como dando una señal) Muchachas. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo.

. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 . ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. yo haré las compras. a grito) Ché. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. (Que ha estado revisando las maletas. ¡Oh!. Mentira. ladiate de áhi. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano. la pobre. No tengo plata. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana. Don Zoilo. desgraciao. (Mutis). Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar.barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo. o te sacudo un guantón. Eso es lo que hay. (Mirando al campo) Y mesmo. pasiando un poquito. de juro! Ya lo ve. Que tenés gente en el altillo. Dame entonces la plata. (Yéndose. vos que tenés güenas ZOILO: piernas. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor. pisando las riendas. pa pagarlo con mi platita. ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté.. Nicolás. (Zalamera) Güenas tardes. Mañerasa la tubiana. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. que no tiene qué ponerse.. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé. Bueno. ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana.. Así será. después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos. ¿Ande está eso? Tará ahí. (Volviéndose) ¿Has visto. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che. Ahí se iba tu yegua campo ajuera. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería. atajamelá. Güeno.

. insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!. por misericordia. Callate la boca. no hay cuidao.. Es no tener ni pizca. no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida.. ¿Quieren que hable? Bueno. desorejadas como ustedes. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 .. mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala.. Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos. Retratada de cuerpo presente. Pucha. largá el veneno! (La amenaza). Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada. ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia.. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene. Parece mentira.. ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente. Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá.. pues.. hipócrita. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé. lengua larga. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías.. ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda. pero reacciona rápidamente). pandereta. DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa... ¡Perra vida!. ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja. no sé. alzando una planta) A ver.. Buena jesuita sos vos... ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá. Las vas a pagar todas juntas... (Airada. tísica. DOLORES: ¡Hijas. ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo). mama. Decí.. Las tres mujeres retroceden asustadas... Mirenlá. ¿Saben qué más? Que las tres son unas. ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece. Vale más ser eso que unas perversas y unas.barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate.... RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme. repetí lo que has dicho... que hay gente desalmada en este mundo.. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores). ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho.

quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama. Tenés miedo de que sepa la verdad. porque le faltó al respeto. Y vos...... ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao. ROBUSTIANA: Me pe. 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando. hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. tata. Respondé. vamos a ver. ga… ron.. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno.barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo. que le va a venir la tos. güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes... ¡Estoy bien y. mama... como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones. Tírele de la riendita. Rudecinda va a buscar el agua. si se comiden a traer agua pa esta criaturita. DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese.. (Dejándose caer en un sillón). (Sonriendo) ¡Qué diablos!. ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser. quiero quedarme aquí porque.. (Mimosa) ¡No!. no has de tener jaqueca también.. sollozando). me han agarrao a la gurisa pal piquete.. ¡Ay. les dije.. Robustiana tose.. vos que sos aquí la madre y la dueña e casa. ya sé que usted tiene razón.. doña quejidos.. ROBUSTIANA: ZOILO: Sí... pues!. ¡Ay. ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos... basta hijita. Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias... ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino .. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno.. Muchas gracias. aclarame pronto el asunto. Sí. Tome unos traguitos. (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos. güeno. ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados.... la ver. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!... desde un tiempo a esta parte. yo la voy a defender. ¡Ay. la verdad.. porque. además. y bien cachetiada. cuartudas.. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra. Yo... pues. en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro). (A Rudecinda). ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé. ya me pasa. (Lo besa)..

. Adelante.. que quiera dirse.. hijita. empiece. Porque no me quieren. Pues. ROBUSTIANA: ZOILO: No. ¡No me juyás!... de todos modos ya no es nuestra. Ta güeno.. Hable de una vez. no. y que las cosas no son lo que parece. no. (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro.. Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia.barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No.. será.. Usted ha de ser más güena. no. ¡No. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito.. no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa.... Es que... sentate. hijita. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. (Hosco. Vamos. Bueno. en esta casa.. Ya se te ha pasao la edád de las macacadas.. Vamos a lo otro. no lo respetan a usted. pero no comprendo a qué viene eso. menos vergüenza! Es natural.. Por algo ha ser entonces. cuanto más antes mejor. (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente.... no tengo nada que decirle. Esto se va poniendo bonito. tata. Empiece el cuento. ¿Cómo es eso? Digo. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!. que se fatiga... no me vaya a disgustar usted también.. ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado. Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé.... ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No.... ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga. ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay. ¡Zoilo!.. siga no más. que te voy a dar lindas noticias... ¡Ah. Es que.. Reposadita y sin apurarse mucho.. le rompo las canillas de un talerazo. ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito.. tata. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 . y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!.. (Recalcando) Había una vez unas mujeres. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo. Bueno. adelante.. si lo digo se disgustará más. no. Lo único.. m'hija. (Grave). ya se habría mandao mudar.. matrera. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito. lo que yo tenía que decirle era que. Usté se va a enojar mucho.. que no me tratan bien. Ya cáiste.. es eso. Encomience. A quien nombraron fue a ño rebenque. Vamos. retorciendo el rebenque) Vamos a ver...

Dolores. hija. qué hacen. ¡Ah!. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. (La conduce hacia el foro.barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. ahora sí. Prudencia.. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba.. pues.... hija. no me mirés con esos ojos. tan bueno y que tan. señor. Venga a su cuarto. es que. No. ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 . A ver ustedes.. señor. Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora.. ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante... Prudencia. ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas. ¡Con don Juan Luis. al pobre Aniceto.. Arrastradas. Don Zoilo y Batará. al pobre. Ahora sí.. le juega feo con don Juan Luis. que no te tengo miedo... porque aquí está don talero con ganas de comer cola.. Y lo peor es que. ¡Mocosa.. to que la quiere.. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes. (Llora). ¡Vergüenza da decirlo!... al pasar junto a Dolores levanta el talero. ESCENA XI Rudecinda. lengua larga! ¡Ya!. (A Zoilo) No. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés. así descansa. pues. no se fatigue. vos. no cuente más. no digo más. m'hija. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien.. ¡Cuando usté se va pal pueblo. Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo. como para aplastarla).. Dolores. (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides. ladiada. tísica... ¡Batará! Mande. que me haga el favor de mandármela de madrugada. y no se asuste. mi Dios! Siga. porque tengo que hablarle. Llegás y le decís que se venga con vos.... ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto. Bueno. tata.. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo). Ya lo hemos de enderezar a Zoilo.. (A Robustiana) Contestá.. Prudencia. Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana.. Prudencia.. señor! Bien.... ¿qué?.. no llore! Hable. Sí.

ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento. Decime. (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús. mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces. RUDECINDA: calle... señor. pero se detiene). señora. ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora). ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate..barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien. ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!. Zoilo.. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza... que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada). volá... Entonces. Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece. mi parte de la herencia.. María y José! Sí. Zoilo. que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda. hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira... ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!. Madre de mi alma.. abrumado. ¡Pedísela a tu amigo el diablo. (Yéndose) Virgen de los Desamparados.. ¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 . estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje.. me han dejado en la calle.... a Dolores) Y usté. mi hermano me ha robao. muévanse!. (Paseándose). Zoilo.. si querés. (Desaparece por el foro llorando a gritos).

(Después de mirar a todos lados. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal. enojados.. siento ruido. ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee.. sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. ¡Ta güeno!.. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más. ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro... gracias. Después de una breve pausa aparece Prudencia. ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más. ¿no? Bien.. Don Juan Luis. Ya caigo. ¿Recibiste mi carta? Sí. ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení. ESCENA XVII Los mismos personajes. prenda! (Compungida) ¡No.. después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No. ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro). no pueden vivir así. avanzando). comisario! Ya está pactado el armisticio. Jesús!.. ni qué hablar.. 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 . Gutiérrez. curiosean inquietas un instante y se van. (Como avergonzada) ¡Ay. Pronto aparecen en una de las puertas. ¡Tata está ahí!.. Es una buena persona. ESCENA XVI Zoilo. tome asiento..barranca abajo ESCENA XV Prudencia... ¡Cómo me encuentra!. con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao.. amigazo. Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha. Rudecinda y Dolores. no. Prudencia. monísima.. y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo. De parte de Gutiérrez.. deteniéndose sorprendida junto al portón.. (Muy irónico). traigo un amigo. Jesús. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda)... El capitán Gutiérrez. ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia).. No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros. Dos buenos criollos como ustedes. Don Luis. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No. Y me he propuesto que se den un abrazo. Déjeme. (Reteniéndole la mano.. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta.. Voces desde la verja. (Goloso. Váyase. ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este. váyase. ZOILO: (Ademán de huir).

. ¡Ave María! No se burle.. LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna. ¡Cuánto bueno tenemos por acá!. olvidado por completo de las antiguas diferencias. Zoilo? (Extendiendo los brazos). (Cortado) ¿Tu familia. Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento... Señala una silla). ya a ver.. ¡sí. Eso es. (Ofreciéndole una silla).. Pax vobis.. ¿verdad? Arrime un banco. no! Ya me van a traer. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas. Rudecinda. cuando no sestea. RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. Zoilo. Seguro que no ha dormido siesta... Seguro que han ido a arreglarse. ¡Siéntese por acá.. anda que parece alunao. (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos. (Alzándose) Va. qué. (Ocupando el sillón.. comisario! Tiempo lindo. Zoilo se sienta. (Empacado. Mi padre es así.. Tome asiento. ¡Pueden salir así no más.. esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora.. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza... no me ha llamado. Dígales que por nosotros no se preocupen.barranca abajo LUIS: (Aparatoso. ofreciéndole la mano) Gü… en día.... ¿Y no tenemos un matecito. GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va. ¡Qué muchacha de buen genio. quiere. GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted.. no más. ¡No faltaba más! ¡Usted está bien.. no.. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores. viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio. (A voces) Robusta. No. Prudencia. (Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 . señor!... que siempre están bien! (Pausa embarazosa). Decía por decir. PRUDENCIA: ¡Ay!.. Es costumbre. Gutiérrez. buena? (Pausa).. ¿Cómo está... pues. no. Dolores.

¿no es eso? Bien saben todos que.. Gracias. ni vacas. Un día. no es pa tanto. ladrones. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga. y coserles las tripas a puñaladas. y que habían sido de mis agüelos. Tendrá razón.. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído. Qué embromar con las cosas. sino de ustedes. que te llama Rudecinda. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío.. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre.. Andá. Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte. pues. (Alzándose.. Pedro. Tenía que decirle dos palabritas. ¿A mí? ¡No he oído! Che. viejo.. Prudencia Andá que te llama Rudecinda.. siempre tan interesante. Déjeme hablar. con licencia! echan... francamente. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. jue creciendo mi haber. Prudencia. que parece que te Bien. No sé por qué viene eso. Prudencia. ni techo para amparar a los míos. y cuando quise acordar amanecí sin campo. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 . (Atemorizada) ¡Voy. Dispense. a los letrados. juntarlos a todos ustedes.. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas. el pan de mis hijos. metieron ese pleito de revindicación. Este. terrible) No. Qué embromar.. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. ni ovejas. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien. amigo don Zoilo. ¡No! Pero no me explico.. Como le iba diciendo.. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos. viejo. ¡Hum!. Linda raza. Estén con comodidad. Ta bien. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo. sin embargo. siempre me acompañó. (Alzándose) Andate pa tu casa. Ya sabe que siempre. con mi familia.. como la sombra al árbol... ¿y usted? Tomen asiento.. yo me defendí. a los jueces. Usted se defendió muy bien..barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!. Che. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo. canejo! ¿Me entiende? Bueno. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. (Alterado) ¡Pero yo sí. a pesar de que la mala suerte. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores. ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. Taría cuando los jueces lo dijeron. no me defendí bien. que los heredé de mi padre. ¿Sabe lo que debía hacer.

mocoso!. he dicho! Está bien. LUIS: Repito. ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba. Sin embargo. A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES.... balbuceando frases incomprensibles. (Se va lentamente). avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón). ¡Qué.. (A Gutiérrez. que no acabo de explicarme los motivos de su actitud.... ¡bandido! Mañana esta casa será tuya. TELÓN DE CAMPO. (Serenándose).... Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean. ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días.. UN JARRO DE LATA. UN BANQUITO. ¡No querés! Bueno. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO. ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada. Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda. Eso debí hacer. que estoy yo acá! ZOILO: Yo.. la vergüenza y la honra.barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero. y por consideración a los míos.. Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez.. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?.. ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO. (Poniéndose de pie). SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí. señor. ¡Ah!.. no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco. PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE. entrá si (Confuso) ¡Caramba. ES DE DÍA. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. Por otra parte. LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 . TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!. qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas). tocá también.. ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo. ¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!. No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí. UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. UN NIDO DE HORNEROS. es que nos han dejado aquí.. ¡Eso! (Sentándose).. ¡Pasá no más. ¡Cállese la boca. señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO. a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene. Gutiérrez mutis. ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!... don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre..

. Vení. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús. señora. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno. lo sé muy bien.. Rudecinda. qué les hago? Bien buena que soy. No hablemos más.. Sí.. a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo. no... a pesar de que estoy bien enferma. (Mutis). Cómo se conoce que anda enamorada. Andá. pronto no más. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. Tengo que acabar esta pollera. no te pongás colorada. Mutis ambas. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo. Mama. (Volviéndose. Prudencia. no te verías en estos trances. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando.. DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos. ROBUSTIANA: ¡Che.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. Ese tartán es muy ancho.. Dolores. Trabajaré hasta que reviente.. ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco.. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama. DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. ¿Y qué podés hacer. que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra... tengo las manos llenas de aceite. (Aparte. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!. pero tampoco viá permitir que me tengan de piona. Haré lo que ustedes quieran. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados. señora. Yo haría otra cosa cualquiera. correveidile. RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . no me meto con ustedes y trabajo como una burra. ¡Véanle el aire de romántica!. por Dios. sin quejarme nunca. Pisala vos con toda tu alma. (Continúa pisando maíz). ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto. ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos.. y tráiganle un trono para que esté a gusto. comadreja. Vengan a servir a la señorita de la casa. Rudecinda..

que parece medio tristón. Rudecinda. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que.. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza. señor. sería. da un coletazo y desaparece. con un balde en la mano. Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer.barranca abajo ESCENA III Robustiana. Pausa). saca un jarro de agua del barril y bebe).. se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. Entonces yo voy a ordeñar.. BATARÁ: (Aparece silbando. porque. Zoilo. ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. Óyense rumores a la izquierda. arrastrando un barril de agua. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal. ESCENA IV Dichos. hija! ¡La bendición. ¿Encontraron algo? Sí. desata el caballo y lo lleva fuera. RUDECINDA: ¡Buen día. Bueno. Zoilo. yo acabo. ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores. ¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No.. Traiga. Salga. Desmonta. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero). Te sentí toser toda la noche. ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. señor. ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté. ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . y volviendo acomoda la rastra. FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando).. Dormida. ¡No. tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche. ¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. (Le ofrece una yunta de perdices).. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta. canturreando un aire alegre). Batará. dormí bien.

¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal. Si fuera mío el campo. Mejor. una vacuna. hijo. y mucha comadrería. no se queje. (A Robustiana) Buenos días... se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse. ya le habría prendido fuego.. serían. ¡Movete. Debe ser algún pasto malo. Últimamente sea lo que sea. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda. RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che. pues! (A Aniceto) Buen día.barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande. Zoilo. en escuchar zonceras. desganao. Aniceto.... ¿No han carniado? No sé qué. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez. y a la lechera chorriada muy seria.. si te parece. ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése... Pero eso debe ser para animales finos.. bah!. señor. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos... ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres. Sí. (Vase). No rezongués. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte).. se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande. ¡Entonces. s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 .. Grano malo no es. princesa! Podés ir a tender la cama. Pero hay mucho rulo. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí. ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco. Ajenas. y mucho moño. Ya voy. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia. Pero pa mí que ese remedio no las cura. No perdás tiempo. Aniceto.. encontramos un güey echado.. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada... para probar el remedio. ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más.. y dos por morir. Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia. Pues yo he visto muchas. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. y todo está sucio. doña.. ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía.

O si no. quiere!”. (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 ... hija.. ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque. pa esa guacha tísica todos los cuidaos. Ahora porque.. y usted. ¡Ave María! No haga eso.. El maizal con espantajo. ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?. ¿Ves? Por meterte a comedida. Che. lo han dejao de cuidador? Bonito papel. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija. señor! ¡Responda primero! Pues porque. ¡Dígalo. ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No. m’hija!”. como yo era chica. pues! ¿A que no se anima? Porque... Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta. hija! ¡Hacé esto. (Mutis). ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!.barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta.. Parece que me ahogo. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted. meniales chumbo no más. Aniceto....... m'hija! ¡Buen día. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!. Andá no más... equivocada. y si vamos a ver. ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza. Ya pasó... ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras. alcancemé eso. Eso es... antes. dejá. (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla). Andá no más. “¡Hijita. ja!... ¿no? ¡Ja. que poco te va a durar el contento.. Ya va a estar. pegá un volido pal campo.. los demás que revienten. Aniceto.¡Jesús! No puedo correr. tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia. porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias.. tamaño hombre.. ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No. no sea. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No... (Burlona) ¡Réteme no más.. ja. ¡vergüenza no! Este. que la pobre está muy mal de la tos.. (Remedando) “¡Gracias. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora.. (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque... ya está! (Intenta secarse con el poncho). ¿Yo? Este. porque. (Vase lentamente)..... Te ha dado fuerte con eso. ja! Cualquier día. ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así. ¡Carniza no te ha de faltar!.. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero. bueno. ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha. (A Aniceto) ¿Y a usté. echándose agua con el jarro). le pido la bendición. me parecía feo tratarlo de vos. Podrás hartarte con tus amigos los caranchos. ¡Ja.

ninguno. todavía no he tenido novio. ¡Así es! Yo..barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas. (Vivamente). ¡Qué!. ya me acuerdo. ¡Ay. ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada... ¿verdad? Sin embargo.. No te trataré más así. Dios da pan al que no tiene dientes.. ¿eh? Bueno. No me haga caso... estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia.. Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo.. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina.. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús.. ¿A que no me dice la verdad? Por Dios... ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino . ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues... Pensando en novios. en lugar de ella..... (Pensativo) Conque.. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!. qué distraído!.. ¿Se curó tan pronto?. que no. Siempre pienso en eso... ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos. ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos.. Diga. Me agrada. Pero dejemos eso. la verdad es que para lo que sirven..... ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga... ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros. en nada más? Vamos. ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María.. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño. Aquello tiene una cruz encima. hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición. si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir.. Yo. Hizo mal. ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada. bien se las podía llevar un ventarrón. si no te agrada.. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno. ¡Qué lástima! (Pausa)..... tatita! Bueno. Usted sí que la quería de veras. nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos.. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó...

¿eh? Sin embargo... me gritó.. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre.. Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. ¿saben?. dije yo. comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente. qué curioso! Diga. ¡Pcha!. Prudencia. y que tal y que cual. ¡Ay... y empezó a revoliar las boliadoras.. ante el gesto insistente de Aniceto) Pero.. No pueden ser malos.. porque ni me había visto. hija. señor.. nada más. comadre. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. defendiéndolas a ustedes. Dolores. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos. Pero yo que no quería tener cuestiones con él.. ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho). Rudecinda. que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia.. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga. y sujeté. que el hombre se atoró. cómo vienen todos!. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. no me haga caso. tantas verdades. ¡Estaba distraída! ¡Ay. Adiós. que lo haga. arcabucera…!. avestruz loco!. (Acercando un banco).. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No. De aquel rumbo. y al llegar al portoncito e la cuchilla.. Ahí no más me durmió a insultos. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga. ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay.. ESCENA IX Martiniana. por ustedes. Que venía pa acá. Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No. le contesté. 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ..barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay. vieja. de pie. casi se me forma remolino en el viaje. como era mi obligación. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!.. ande ustedes me ven.. me voy! Soy una aturdida... talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope. Martiniana. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir. ¡Menos mal! ¡Verás. pues… (Azorada. Sea cosa. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia. Pero yo no me quedé atrás y le dije. Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera. hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando. Ande me da la rial gana. y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús.. Sí. soterradas en una madriguera.. Tome asiento. Conversando no más. me gritó..

. (Alarmada) Hija. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril.. Cuidate... muchacha. Dolores mutis.... pero la cosa no es pa tantos aspavientos. Con un poco de agua.. ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 .. (Mutis).. ¡al fin y al cabo!. De mimosa lo hace... Llévenme adentro. a pasar conmigo… ¿Qué temeridad. Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste. mujer.. empiezan todos los tísicos.. ¿será bueno? Sí... tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre). hija?. ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno. (Bebe un sorbo de agua. Se quedó un rato serio... ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje... PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua. me dijo: Hacé lo que te acomode. No fue nada. entrando en razón dejuramente... con voz muy débil). sofocada siempre por la tos.. sosteniéndose en el marco de la puerta.barranca abajo un chirlo. ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda). Cuidate. ¡Pero nada!. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse. esa tos... Prudencia..... ESCENA X Dichos. verás lo que te digo. Suaviza el caño de la respiración... muchacha. ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto... Así. ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal.. Un té de sauco. hija. Misia Dolores.. ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es.. y dispués.. o sino mejor una cucharada de aceite de comer... Vestida nomás.. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!.. Pa hacer méritos con el bobeta del padre.. y ella.. (Aparece demudada. Robustiana. pensé. ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?. ¡Che!.. Sería bueno que usted fuera a verla.. ESCENA XII Dichos menos Dolores. no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija.. Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes.. (Tose. ¡No. y a poco reacciona un tanto).. No te preocupés. puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va. ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana...

. ¿qué? Y nada más... ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna.. ¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. Vos con tu Juan Luis. por meterse a contrariarles los amores. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo. ¡Así me gusta... Es capaz de matar a Juan Luis. tata. y después a vivir la güena vida. Ustedes no van acometer ningún pecao. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto.. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse. con su comisario. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia.. Martiniana. que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja. es que me parece que anda desconfiada. cái como misto. lo convencen al viejo. comadre. Ustedes se van allá. Pero. y todo como antes. pal respeto de la casa. ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. comadre.. yo sería la primera en decirles. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo. ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio. dice don Juan Luis que no halla otro remedio. porque don Juan Luis no se mete en nada. ¿qué pasó? Tata se fue y.. Son ustedes mesmas las que se resuelven.. hijita.. tata.... A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas. primero. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y. ¿eh? Se pone contenta. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre. no tiene razón. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino . demasiado honrada que sos entuavía. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata. Y más si le llevan a la gurisa..... ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula. después que les ha derrochao el güen pasar que tenían. comadre! Las mujeres han de ser de resolución.. A Robusta la llevan nomás.. la cosa es muy linda. ¡a las de juir!. como sucede tantas veces. ¡No faltaba más! No. que se quede. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras. Ta aquerenciadazo con ustedes. ¡Qué va a matar ése! Y además. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao.barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después.. usted. y en cuanto al viejo. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo.. Sí. pa eso estaremos Dolores y yo. hijas. Bueno. como me lo ha asigurao.

Bueno. Vengo a citarlo. Estará un rato en la oficina. Vengo en comisión. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista. que no es pa nada malo. y superior gobierno.barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso. comadre? Cualquier día. Lo mandan y va. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones. Sargento. ¿A mí? Es verdá. Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté. pa decir la verdá. doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 . Además. Taba en la cachimba lavando. Rudecinda.. yo no vide nada. No tienen más que avisarme. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!. Zoilo desaparece.. ¡No se retobe. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. Zoilo. Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días. Zoilo. pero es lo mismo. viejo. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos.. Digalé que no voy ande no me convidan. Mire. Tiene que cuidar mucho a ésa. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día.. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores.... no la hallo bien. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. y partidos. ¿Pa cuándo podrá ser. Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos. don Zoilo. gracias. Cuando hablen con él lo largan. Aquí andamos.. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas. ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho. Este. No me gusta ningún poquito esa tos. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario. pasao mañana. Aniceto. Está bien. ¿Te parece. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día.

Ni los míos me guardan consideración. ¡No m'he de alterar. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo. Si se resiste va a ser pior. ¡Vida miserable!. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso. Eso es. Batará se asoma.. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa. ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. Sargento. mande o venga. Yo no ato cristiano manso. menos mal. escucha un momento la conversación y se va. Aniceto. padrino. Aura es el viejo Zoilo.. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. ¡El viejo Zoilo! Sí. Cuestión de un rato. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada. Pero eso era antes. Zoilo se pasea.. Lléveme nomás. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. Pues. canejo. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala. mejor es dir a las güenas. Pero jui bueno y servicial. ZOILO: ZOILO: Está bien.. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata. si le hubiera hecho daño a algún cristiano... ¿Me has oído? Es que vengo en comisión. hasta el apelativo le borran.. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. la gente me agarra pal manoseo. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 . Batará.. lo tendría merecido. nunca. A cada chancho le llega su turno. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima. Eso es. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás. señor. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más. Pausa prolongada. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio. Si hubiera derrochao. si hubiera jugao..barranca abajo SARGENTO: Así será.. ANICETO: ZOILO: No se altere. amigo. MARTINIANA: Claro que sí. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. silenciosas.. hijo! Tiene razón el sargento. ¡Yo. vanse por foro. ZOILO: Ta güeno. Soy más viejo Zoilo pa ustedes. como dicen todos. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas.. nunca cometí una mala acción.. si hubiera sido un mal hombre en la vida. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso. vos! Vamos a ver un poco.. cuando uno se güelve pobre. En cambio él tiene aura hasta apellido. que pal más ingrato de los ajenos. pase.. y perdone.. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. Por no haber dejao un tendal de bellacos. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua. las mujeres. sargento.

Yo lo he de saber… Quedesé quieta. El único que lo quiere. (A Aniceto) Hasta la güelta.. ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. Pero. déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo. Estése tranquila y tenga paciencia. no vaya! Se afligiría mucho. hija! Ahí andan con el rabo caído. Qué idea. cuidame mucho ANICETO: a la gurisa. son ellas.. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto.. ¡No. ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. con vergüenza. pa quedar más libres.. Serían capaces. 129 resistir le escondo la carabina al milico. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo.. (Al Sargento) Cuando guste. no. No se aflija. Tal vez todo eso sea pa mejor. Es pa una declaración. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. no se meta con esas brujas. ANICETO: ZOILO: Salí de acá. (Deteniéndola) ¡No.. Antes de la noche lo tendremos de vuelta. Si tardo. Pero calmesé. Tengo el caballo ensillao. lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino .. son ellas. ¿Y tata? Ahí lo llevan... Después. ¡Ay. ¡Ah! Usted es muy bueno. más tarde. tatita querido! (Llora desconsolada). que la pobrecita no está nada bien. Preso. Cálmese y esperemos. No hay mal que dure cien años. Lo único que me faltaba.. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia. ¿Qué idea? Cuéntemela. hijo. Güeno. ¿verdad? Preso. (A Aniceto) ¡Salú. ¡Ay.. Pero qué le hemos de hacer. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno. que es pa pior... mozo! Batará lo sigue azorado. no sea mala. Marcharé adelante como preso acostumbrao. seguramente... no. (Enérgica) ¡Oh!... las infames. no! ¡Usted me engaña! ¡Ay.. ¡Tal vez ellas nomás!.barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. Aniceto. Sí. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. tatita! (Echándose a correr).

... ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además. dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo. un día nos casamos. AL CONCLUIR. No puedo. si me promete ser juiciosa.... ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía. Allá lejos… (Radiante.. ¡Ay. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más. Pues ya le tengo uno. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza. ¿Aceta? ¡Dios!. está muy quebrao ya. ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento).. Yo sana. ¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!. el pobre tata feliz allá lejos... Si parece un sueño.. ¡Jesús!.. queriéndose mucho. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). mujer.. ¡Peor sería que nos fuésemos. que usté me quiere. MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda... un mareo. que la acaricia enternecido).... LO CUELGA DEL ALERO. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río. Vivir tranquilos. ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO. Siento vergüenza. ¡En una casita blanca!. no te va a castigar. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza.. en una casita blanca. ES DE DÍA. Bueno.. Aniceto… me dan ganas de llorar... Jesús! ¿Qué es eso. sin nadie que moleste. JUNTO A LA PUERTA. No. Igualito.. hablando de novios? Sí. qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto.. tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos.... No. AL LEVANTARSE EL TELÓN.. sana. Dolores. HACE MUTIS POR EL FORO. de modo. de llorar mucho.. miedo. ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate. Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . De veras. me da no sé qué. ni palabra. ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO. Y como mujer dél que sos. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres.. Verás cómo dice que sí... ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo. APARECE EN ESCENA DON ZOILO. De modo que si a usted le gusta. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida). LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO. qué sé yo. ¡Mi Dios.barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme.. No me convencés....... no se trata de un delito.. Después de todo. hija? Le hice mal Si hubiera sabido.

Le escribió. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más. mi marido no es un mal hombre. que andaba celoso de Prudencia.. y no. no veo por qué ha de seguir porfiando. Como pensábamos irnos la otra vez. Tendrán ustedes razón.. sería la primera en acetar la miseria... Cuando íbamos a juir la otra vez. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal. Pero yo.. le hubiese dicho claro las cosas. ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas. como los sapos. ¡Si te hubieses decidido. ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo. ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. Pero bien sabés que es un maniático. Y don Luis.. No. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque. No... y le pedí al pión que me trujese. en el caso de ustedes. ni qué ponernos. Pero yo no me atrevo a decirle nada... El viejo. que se acabó el asunto. Como ustedes quieran. puede creer que se trata de cosas malas. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo. comadre? ¡En coche! Ya me ve. Y tenga los defectos que tenga. Resolvete.. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra.. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana.. sin tener qué comer casi. domando esa junta. Por necesidad. de caprichoso. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 .. en la humedad de este rancho.. pues... RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo.. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca. era distinto. pase. por entre los yuyos.. ¡Bueno! Se hará como vos decís. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase. (Se va). ya estaríamos prontas! ¡Pase. pero el viejo rompió la carta sin leerla. no me animo a hablarle. ni nada! No sé por qué.barranca abajo más. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie. Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada. santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto. Pero lo hace de gusto.. Rudecinda. Dolores.. por favor!. con decirlo. comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos. no hablemos más. ni relaciones. Dios la perdone. Ahora. DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana. a seguir viviendo una vida arrastrada.. ¡Bien. Martiniana.. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando.. que ya está bastante desconfiao. Don Juan Luis le ofrece trabajo.. y era más fácil de convencer. ¿no le iba a escribir?.. ¡Entonces nos quedaremos.

. che. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che. iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos. hago. Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero.. Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera... señor. ¿Cuánto.. a Aniceto.. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho. ¡Pobre gurisa!. Enfermedad bruta. ¡Ya te armastes. Aniceto... ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!.. yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada. y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. ¿y cómo haríamos. Rudecinda mutis. ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino .. La quería con locura. ¡La cama de la finadita!. ¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!. pensaría que lo hizo de gusto. Aniceto no la quería. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana... Vamos a pensar. y eso lejos de la casa.. Conversa con Aniceto. Desde que Robustiana se puso mal..barranca abajo MARTINIANA: Últimamente. como dijo un gringo. Mire.. ni le hablen.. ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí. Ya te habrás despedido de toda esta miseria. (Suspirando) ¡Ay. pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos. Prudencia.. Fijate.... silbando en la forma indicada. Martiniana? Aquí andamos. Zoilo entra un instante después. no le hemos oído decir esta boca es mía. ¡Quién iba a creer! Y ya hace. en el mojinete. Zoilo..... MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal. comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar. Bueno. Vámonos no más... Pitaremos... comadre.... Si me hubieran avisao hoy temprano. MARTINIANA: Güeno... Martiniana!. ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo. Yo decía por decir. ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita. (Lía un cigarrillo y lo enciende). hasta ahora. Dios me perdone.. Dicen que ese mal se pega.. Ha quedao maniático con el golpe. ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca.. Ta en muy güen uso y es de las juertes... che!. hija.. ¡Qué embromar! ¡Che. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol.

Martiniana... ESCENA VII Aniceto.. (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!. asomándose a la puerta del rancho. Gracias.... ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. (Mutis). que vengan no más cuando quieran. hijo. Güen día.... (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa. ¡Volando he dicho! ¡Ya!... (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas. ¿Qué? Ir a casa. Dichos.. ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita. (Toma agua. Pero. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé.. Martiniana se va encogida bajo el temor del talero... No alce la voz. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue.. señor.. hijo? Digan.barranca abajo ANICETO: Sí.. ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto.. sube en ese breque y se me manda mudar. Marti. Va a quedar muy lindo.. Muchas gracias. Prudencia. pero en seguidita. Rudecinda.. (Queriendo llamarla).. Las pobres están tan tristes y solas. ¡Sin chistar! Yo. (Volviéndose) Che. Aniceto. Dolores. Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas.. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché. ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá. andá avisales que está arreglao.. ¿Qué querés.. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 . hace señas. que me dio pena. Ya sabía.. Don Zoilo.. ¿me oye?.. Rudecinda. ¿Cómo no? Es mucho mejor. don Zoilo. tantea un lazo).

Por eso el empeño de irse.. Sí. yo no sé nada....... como ella. a lo nuestro.... yo. escaparse y abandonarlo. si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído. Impóngase de una vez. ¿Se quieren dir pa la estancia vieja.... ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?. Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio.dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. Dolores hará lo que mejor le cuadre...barranca abajo RUDECINDA: Che.. yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle.. ¿Se creen que soy ciego?. ¿qué estoy oyendo? La verdá..... decile que. resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao. Usté es una pobre diablo y no ha visto nada.. 138 Y ahora.. Zoilo aparece por detrás del rancho.. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda... Callesé. A ninguno de los dos.. que se muerda.. Y como si juese todavía poca infamia. ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje. Dolores llora. ¡A eso!. ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción. Andá contale. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino ..... Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho.. lo mataremos entre todos. pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia. perdida. ¡Si usté no dice nada... ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!.. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: .. doña Dolores.. hijo. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!. ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice.. ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas. Usted es una mujer de respeto y no del todo mala. han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?. Y si a él no le gusta.. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después. No vamos a estar aquí tres mujeres. trompeta? Haga el favor. señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos. Conque se empeñan en matarlo de pena.. Nos vamos pa la estancia.. Pa hacer las cosas más a gusto.. pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque. (Pausa)... Mande en su casa. Yo.. pueden dirse.. ¡Arrastradas!.. yo. cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea. que lo sepa ahora. ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno. Pues güeno. si quieren ustedes. pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco. Por favor. señor. ¡Miente! Virgen de los Desamparados..

como un perdulario cualquiera. Rudecinda se deja caer en un banco. Zoilo. (Pausa). que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte... No pude portarme bien en tantos años de vida juntos.. ANICETO: Ta bien. Haga dar güelta a ese breque que se va. perdoncito!. decí que sí! (Abrazada a sus piernas).. Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda. Una buena madre. No te enseñé tampoco a ser güena. Zoilo.. Nunca te di un güen consejo.. Va a llegar el breque. ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos. no.. Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia. la maté yo. (Apartándola con firmeza) ¡Salga!. (Alza el talero). hijo. Que volveremos a la buena vida de antes.. la maté yo. 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¡Decí que nos perdonás... (Echándose al cuello) ¡No. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone.. a disgustos.. Pausa prolongada. ¡Déjeme!. Usté no tiene ningún derecho... bebe unos sorbos de agua.. Después te derroché tu parte de la herencia... me porté mal. ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también. ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa.. No te quise. unas malas mujeres. ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas... Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos. aquel angelito del cielo. honrada y hacendosa.... hermana.... ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción. perdonanos.. La culpa es mía. (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo). Zoilo se aproxima silbando al barril.. Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme. Con vos fui malo siempre. No he sabido tratarlas como se merecían. de pie) Güeno.. Una santa. (A Aniceto) Vaya.barranca abajo ANICETO: ¿Yo?.. RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas.. Pero. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya. eso. que paladea con fruición. (Rehaciéndose. empeñao en hacerte desgraciada... Es mentira.. Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. Te prometemos cambiar para siempre.. ¡Perdón.. Dolores. abrumada. Zoilo. (Mutis). vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse. lo que le he dicho. ¡No!. ¡No!. señor..

tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 .. Prudencia... qué será esto.. Doña Dolores queda de rodillas... ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga.. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno. Vamos... ¡Eh! ¡Hablen. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia)... ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción. no las encuentre aquí.. PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida. ¡Arriba.. Levántese. que fue del viejo Zoilo!. arriba. cristianas. pues! Rudecinda hace un gesto negativo. Quiero hacerla feliz.. ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja. ¡Adiosito! Que sean felices. a la estancia ¡Oh!. (La alza)..barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). Ahí tienen sus ropas. La mando con su hombre. Sale Aniceto. ESCENA XI Dichos... ESCENA XII Prudencia. no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva. ¡Y después. con su... (Se va por detrás del rancho.. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre.. el tendal!... RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao. Rudecinda. Dolores. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!. y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos. ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde. ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé. Zoilo. PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero.. otra por otro.. (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van. Pero digan algo. Prudencia. comadre. (Conduciéndola a un banco)... hermana. ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza). ¿Pero. ZOILO: Y usté. ¡Tata. ¿Aura no les gusta? Vamos a ver.. Martiniana. ESCENA XIII Dichos. lentamente).. Venga. ESCENA XIV Dolores.. Dios mío? (A Rudecinda). llorando sobre los brazos. (Entra al rancho).. ¡Zoilo. no se asuste. que apoya en el suelo. pero ¿qué pasa? Nada..

y después repunta las ovejitas pa carniar.. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje. doña.. le diré la verdad. ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya. Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión. Este. Dolores! ¡No! Quiero verlo... (Dardo Cúneo)... Yo me quedo... (Recoge los atados).... Obedezca. Vayan ustedes no más... observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto. Es mucho peso pa una mujer vieja. ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1... Tenemos que pensar en irnos. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia. ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí. andando... Tengo miedo de que haga una locura. mujer! Mañana mismo la mandamos buscar..barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya. aunque sea mala comparancia. Dicen.1 Zoilo aparece por detrás del rancho. ¡Si cabiera en el pescante. ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?. y abandonaba la escena.. Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza.. Nos vamos. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que. hablar con él primero. Aura que me acuerdo. Como pa historias está el otro.. esto no puede ser. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ . ¡Y de ahí!. RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto.esta escena tenía una estructuración distinta.. Ya oíste lo que dijo Zoilo. tata Dios se pone triste. Bueno. que cuando una vieja se arrepiente. En marcha... ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite.. Zoilo. ¡Sí. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos.. (A Dolores) ¡Vamos. rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. mujer!. Prudencia. ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido.. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda. Verás cómo se le pasa... entonces? Vos. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”. En primitiva versión -la del estreno. ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia.. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto. con la que el final de la obra era otro.... que tiene que dormir en un catre de guasquillas. No. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta.. Andá con eso nomás. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran. con la conciencia a estas horas no se hace nada. permitiendo el suicidio.. como dijo el finao Artigas. pues. ¿estás vestida? Bueno. ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?.. de hacer mutis) ¡Hasta verte.. Cuando se disponía a ahorcarse. vea. a acompañarlas un poco.

No me maté. padrino! Calmesé. y cuando ese desgraciao... se vuelve al centro de la escena. silbando siempre el aire indicado... luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira. Y bien.. que es su mejor consuelo. viejo Zoilo!... pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero.. no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás. Viva.. toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca)... mi tranquilidad? (Exclamación). bebe más agua.. güeno… honrao.. algún día tiene que ser!. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. de su honra. ¡Por lo demás. vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 .barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos.... ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo... Tome el cuchillo. ¡Toy vivo! ¿Y aura. le pierden el respeto.. de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. vaya a repuntar la majadita.. lo pisotean. ¡Si quiere tanto a ese hijo. le quitan hasta el apellido.. todos corren a atajarlo. sin una esperanza. como le había encargao! ¡Vaya!. cansao. inútil pa todo. hijo. me mato por mí mesmo.. ¡No se mate... (Lo sigue con la mirada un instante. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore. ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!.. lo soban. Colocándose después debajo del palo del mojinete. ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos. ¡Ah. canejo!. servicial… lo despojan de todo lo que tiene. loco de vergüenza y de sufrimientos.. ¡No. le prometo!. que es su reliquia. padrino.. Ninguno pa hacer lo que manda. mi honra. mis hijos. cuando ese viejo Zoilo. No lo digo por vos... ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces. hijo.. viva. ya está.. ¡canejo!.. hijo. lo manosean. amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar.. trabajador. Así me gusta. trata de asegurar el lazo. Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). deshecho.. Agarran a un hombre sano. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. hasta que consigue su propósito. prueba si está bien flexible y lo arma. Y no hablo por vos. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita. del cariño de su familia. ¡Oh!... Yo.. lo agarran. le retiran la consideración. qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada... Se dispone a ahorcarse.. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago.. Camine a repuntar la majadita. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez..

En familia Florencio Sánchez .

.. ¡Cuidado no se fuese a rebajar!. Eduardo.. Mercedes. ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla. No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel. PUERTAS LATERALES Y AL FORO.... ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA. ÉPOCA ACTUAL.. MESA ESCRITORIO. EMILIA: ¡Oh!. ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!.. ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo. A LA IZQUIERDA. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino . Emilia.> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES. Laura.

no.. EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate. che.. EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento. menos mal!... ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá.. La diversión más entretenida y económica. ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza. no deben afligirse. Todo lo que a vos te falta. ¿verdad. Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia. ¡Fijate!. en todo caso. ¡Caramba con Jorge. ¿Jueves?.. quién se casa!. ¿qué día es?. ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. ¡Callate... ¡Quién sabe. hermano. ¡Nos hemos portado muy bien con él!.. Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza. guarango! ¿Para qué tanto orgullo. ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí... Limosna. Damián ha debido venir a esta casa. vos? Buscalo con toda tu alma. ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá.... en casa de sus padres. Sin embargo. despellejen.. con el doctor Pérez. ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día.. ¡Grosera! (Vase por primera derecha). en su casa!.. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje... Hay muchos medios de buscar fortuna. Retribución de servicios. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable. Por culpa nuestra. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo. no.. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito... que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy.. ¿Por culpa mía. entonces? Tengo en qué fundarlo..en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada. De un tiempo a esta parte. idiota! ¡Andá a trabajar!. aquí nadie se harta de nada. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 ... corten no más. no? No señora.

. ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde. señora: ya no se usa llorar por eso. ¡Aquí te quería!... FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero.. ¡No digas locuras. ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida.. y.. ¡Ayudaba!. sabe que no tengo dinero. no. ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. sino.. bastante nos ayudaba. Acabaremos por odiarnos. no les pido que lloren. ¿Qué? Nada. duermo en un rincón... por Dios!. ¡No crean que es parada!. y hay que comprar todo para la comida.... MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos.. ¡Ave María!. de esta manera.. ¡Ah!. ¡Pues viva la patria!. ni cumpliríamos con nuestras relaciones. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos. No. La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes.. ¡No quiero trabajar!. a veces. ¡Muchacho!... ni les quita el buen humor!. no andaríamos tan bien vestidos.. Todos me los reservás. y. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria.. ¡Gracias! (Vase). ¡Me pego un tiro y se acabó!. ¡No quiero trabajar!. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso. debiendo a cada santo una vela. si no rico. (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición. no! ¡Despreciados.... 155 154 antología de obras de teatro argentino . pechando y estafando a las relaciones.. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio. ¿Qué más quieren?. ¡Señor! ¡Señor!. ¿Que nos embargan los muebles?. Y lo hago.en familia ¡Carreras en Belgrano!. ni pasearíamos tanto. Damián no es como ustedes. Para tu Damián. ¿eh?. ni siquiera comeríamos regularmente. ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos... menos Eduardo.... ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz.. desconceptuados.. Ni hablar se puede. se ha hecho un hombre... ¿Que no hay que comer?. ¡Oh! Es una monada su hijito.. Si no fuera por él... Además lo he repetido hasta el cansancio. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor. Vea. y no se acuerda de nosotros. me lo dicen.. ni un reproche. despreciados?...... sí.. ¿Que el viejo hace una de las suyas?. Como cuando hay.. lejos de sernos gravoso.. qué he dicho yo?. Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra. Pero yo. Además.......... ¡Despreciados. EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura. Cuando se aburran de tenerme en casa. ¿verdad?.. nada. ¿Han visto qué tipo rico?. despreciados! ¡Nada les preocupa........ sí.... hasta les ayudo en las tareas de la casa.....

Le mandé un mensajero a Gutiérrez. Dejate de llorar y cambiate ese vestido. mamá. que estás impresentable..... Es su discípulo. ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos. para ti. (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!.. mujer. ¡Ah!. che! (Mutis con Laura. por segunda derecha). FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 . No.. ¡Ah!. Puede ser que más adelante mejore.. ¡Para lo que te cuesta!.. lo cambio.... ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa. Esos no han de tardar. y ni en el escritorio... MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!.. Si me ayudas. ni en ninguna parte se puede hallar... estamos bien reventados. 1 Interpretado por Pablo Podestá.. JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha). ¿No han venido? No.. después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!. y de papá. ¡Andá y buscá!... mamá!... Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas. ¡Así sos. Jorge. Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa. Pues dame la cadenita aquélla.. No traigo nada. Es mascota el chico. Lo que es. podrás encontrar para darles de comer a los tuyos.. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras. que me prometió algo. ni un peso. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. y no.. ni siquiera. ¿Y con qué cara vamos a recibirlos. ¡Quizá no te falte razón! La tengo. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No. ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco.. Algún recurso ha de haber.. ¿Y Tomasito? Es verdad. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera. No es reproche.. Tengo que arreglarme yo primero. (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes. ni en la casa... Si Sultana no entra en la cuarta.en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos... Estás muy enérgica hoy. el único hijo es Damián. Conforme hallás para jugarle a tu Sultana. La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos. ¡Che!.. Le tomé dos y dos. por cábala.. egoísta! ¡A ver.. ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy.. Y a la ruleta...

La vida que llevamos. ¡No harás eso!.... sino pereza pura. ¿no? (Mutis). Porque a mí no me la cuenta el médico. Se te conoce en los ojos.. pero no te aseguro el resultado. Emilia. Y vos. ¿Eh?. por esta vocación que tengo para el atorrantismo. ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!. ¡Son bravos esos bichitos!... ¡Sablazo!. ¡Tienen una boca!.. (Pausa). 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 .. El más desgraciado de los seres. ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos. Le contaré todo...... ¿no?.. todo. Todo pienso decírselo. ¡Tuve ganas de romper la baraja!. EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda).. mis hijos? Saludos. sépanlo bien. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros.. Y tan fácil que es... ¡No faltaría otra cosa!.... ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural.. ¿Querrás creer?. Delfina.. ¿Qué?. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió. ¿has llorado también?... EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina). Te hace mal. Mercedes... lo que es tu padre.... Cuando venga Damián.. ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha). ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!.. Podestá en el estreno. basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto.en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos. todo cuanto pasa en esta casa. Yo lo arreglaré todo.... yo. ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa). MERCEDES: ¿Cómo les va. La pava sos vos. ¡Bueno. vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso... Laura.. ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda.. Emilia.. ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?. ¿Qué decís?.. EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte. 2 A cargo de José P. Para eso. lo que soy yo. nos hubiéramos hecho invitar por ellos. Lo que sos vos también. La frescura..... ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos. lo que son ustedes.... Eduardo.. Damián.. Yo no tengo neurastenia ni un corno.. Sí. hacer la farsa con mi hijo. ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?........ ¿No estás de acuerdo.. ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!.... lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados.

. MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada.. estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee... no mucho. Mercedes... qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. Vase Emilia por izquierda. (Volviéndose) ¡Ah. A quien no he visto es a Eduardo. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas. No crea. muchachas! Tiene razón. hijito.. no! Hablo en broma.. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 . No me dejas concluir. (Con mal gesto) ¡Oh!. para quedar libre y dedicarles el resto del día. Hubiera preferido quedarme allá. ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. ¡Perdón! No te resientas. verdad? Todo lo que tenía.. ¿El bronce?.. Vendrá pronto. muchacha.. Y el nuestro. ¿Y el viejo? Salió hace un instante.. En un par de meses se ponía como nuevo. ¿Te acuerdas? Es verdad: no está. que he querido cumplir cuanto antes. ¿Cómo te va. Delfina. DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián. Traía la mar de encargos y comisiones. ¡Qué susceptibilidad! ¡No. Se empieza de nuevo.. estaríamos muy acomodados.. mi vieja.... Has querido quedarte sola... menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita. ¡Ah!. Dime una cosa. EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?. (Afectuoso) Está más desmejorada.. Hay que cuidar el número uno.. Damián se entretuvo en sus asuntos.. Sé que tú me sigues queriendo como antes. (Vase por izquierda con Laura y Emilia). Laura entra y besa a Delfina.... ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí. ¡Hay tiempo! Tú. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla. ¿Y. ¡Sí!. Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas. Ahí anda el pobre con su neurastenia. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!.. Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!.. Te conozco. ¡Zonceras!. ¡Cosas de ellas!... mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!. Si me hubiera ido bien. ¿Perdiste mucho. vieja. me lo llevo al Chubut.en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde..

. que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando. Eso y mucho más. no hay recurso que se desprecie por indigno.. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!. qué tontería!. vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes. ¿Qué digo techo?.. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa.. es necesario comer... se ha de tener confianza? ¿De modo.. Nadie iba a pensar que tu padre.. Ya que vienes a vivir aquí. DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave.. Dos días.. Un día.... si lo saben. y fueron concedidos con la seguridad del reembolso.. Delfina. y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor.. Comprendo. Emilia. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?. ¿con quién... con propósitos egoístas...Seguro que lo han regalado. ¡Una miseria espantosa. Tomá cien.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?... Yo no quería incomodarte.... no teníamos. Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos.. Mucho más.. Se pidieron préstamos grandes. Contigo no.. sino con los hijos.. Hace más de un año que estamos así. necesitaba este desahogo. que fue siempre una mujer de orden y delicada. (Llora). Ya terminamos. mamá! Hasta a robarle... para asegurar el techo y el pan. No tengo más. (Pausa). se van a enojar mucho! Pero. sí. regalado.. hijo. ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!. ¡Perdóname. Mutis de Delfina y Emilia. hijo. Jorge dice que perdió en la Bolsa. No... Todo lo contrario..... Poco a poco.. quiero prevenirte contra nosotros mismos.. ¡Vamos! ¡No se aflija. Pero. ¿Quieres? Si tienes. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida.. Decime... ¡No. ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta. hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado. hemos ido perdiendo la estimación de las gentes... ¡Las muchachas... Con decirte que yo... Y lo peor no es eso.. que tu madre. agotado el crédito. fuera capaz de. He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas. 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino .. Después.. DAMIÁN: MERCEDES: Dichos. pero tan luego hoy.. peor!. Al principio no fue nada. a mate y pan... que los habíamos invitado. Por otra parte. vieja.. que están pasando estrecheces? ¡Peor. y viene el expedienteo vergonzoso. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos. Sí. ni qué poner al fuego.. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh.. señor. ¡Oh. Damián. sí. pero!. tan acreditado.. Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle. no! Es mucho. que es indispensable para guardar las apariencias. casi casi.

Tranquilízate... y a cavar tierra. Tú me ayudas.. yo tuve la culpa.. Jorge.. antes no usabas tan buen humor. en tiempo de reaccionar.. ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte. No. Quise levantar cabeza y no pude.. ¡No puede ser!. ¿Son muy largas? Si te ofendes. y papá y Eduardo. aquí se lo pasa. JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente. Para un hombre. es un empleo..... como si con el dinero hubiera perdido las energías... Además. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro).. ¡Las desgracias me han puesto así!. y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar. cuando empezaron a andar mal mis negocios.. cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación.. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos. barranca abajo.. Si mal no recuerdo. ¡Cómo no.. me callo. y de ahí. buen mozo!. amigo. Ahí está el viejo. hijo. (Pausa).. ¡No te metas!. (Alterado) ¿Eh?. hijo!. ¿Me disculpas? (Bondadoso.. felizmente.. ¡Bueno!.. ¡Oh!. ¿Qué tal? Bastante disgustado... nada más..... viejo! Me molestaste y la palabra salió sola. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino . hijo!. Damián. ¡No. ¿Qué querés?.. perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable... enfermo y maniático... nada más.. En cuanto a Eduardo....... hijo mío... ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico. Me vas a permitir mis primeras observaciones. creyendo que no serían indispensables. luchar.. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria.. no va de broma... ¡Esto no puede seguir así! Estamos. ¿Qué te ha contado Mercedes?.. ¡qué diablos!.. echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada.. la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!. ¡Hola... ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas. ¿reservas algo? No.. Pero. Tu padre. ¿Qué podía hacer? Pelear.. hay mil recursos en la vida.. Si no son los negocios.. Verás cómo se empieza. Preguntaba... Luego. levantándose de una cama para tirarse en otra. DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón.. no.. si valía la pena. la cosa. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa.. contigo en primer término. No 165 Dichos. y me sucedió lo que a tantos. ¿qué han hecho? Nada. para tomar asiento.. Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa. Vamos a ver. ¡Qué barbaridad!.. ¿Cínico?. y no me explico. ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?. sin salir a la calle. sentándose) Sí.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!.

No hay criaturas en casa.. –porque hasta ahora... quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato. una clase social perfectamente definida. has estado forzando la nota del desparpajo–.. pechador y sinvergüenza.. dime siquiera una cosa en serio. ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo. hijo mío. o el padre desgraciado. o con quién se quedarían... tú tenías la responsabilidad de toda esta familia. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno. Lo que es yo de buena gana iría al conventillo..... pero ellos no.. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla. porque sería perder el tiempo. Mi desconcepto es tan grande... las tuyas.. Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. ¡Está bueno! De modo que. Y en cuanto a lo otro. Quedan algunos recursos. Y últimamente... tu madre me lo ha dicho muchas veces también. (Pausa). Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes. muy honrado. desde este momento quedas jubilado. ¿De modo que esto... y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor. ¡vamos!. no? DAMIÁN: Muchas gracias. ¡Mañana quizá lo tengamos!. En fin. gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender.. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos. –eso de la desvergüenza y la dignidad.. (Pausa). no tiene remedio? Absolutamente.. papá. nada más. entre el heroico padre changador. a ganarte la vida por inútil. ¡Lasciate ogni speranza!. pues. Además.. y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa. Tengo muy poco. Andá. JORGE: ¡Oh!. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente.en familia estamos tan viejos. a tu juicio. preguntales.. ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 . que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional.. y qué sé yo. muy noble. Damián: son teorías bonitas. ¿Cínico era. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña. nos vendremos a vivir acá. Convencete.– la costumbre es una segunda naturaleza.. Ahora. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador. pero te desconozco... pero manejado con orden alcanzará para todos. Tal vez fueses capaz de esa abnegación. pero no se puede realizar... lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar.. Desde mañana. No me atrevería a insultarte. uno que otro viejo amigo generoso. que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella.. El señor Jorge Acuña. resuelto a vivir decorosamente de su trabajo. ¿Que falta un día el puchero?. lo bastante para ir tirando. Constituimos nosotros... Todo eso es muy bonito. Se nos ha formado el callo. que las sostiene con el decoro y las apariencias. si bien me has dicho muchas verdades. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. y es mucha la gente que nos acompaña. Lo creo.

. ¡Sos un.. Delfina. Es claro que contigo van a disimular. mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures. Yo no puedo permitir.. ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden. pero me doy cuenta de que incomodo. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo. A Delfina le gustaría la idea. estoy seguro. luego Delfina.. Entonces no hay más que hablar.. ¡Dame esos cinco!. Enfermo y aburrido. ni qué zonceras!. podría pesarte. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo. ¡Eso no! Pero. ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola.. ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!. ¿Y vos?.. Piensa en que no eres solo. Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida... ¿Cómo. ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución. ¿Te has resuelto a eso?. ¿Te place? ¿Cómo no?.. Tú las conoces bien a las muchachas. Siempre has sido un poquito ingenuo. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro. Si querés ayudarnos. EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas. grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós. que tratan de hacerlo también conmigo. y debes conservarla. che. sin embargo. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado.en familia MERCEDES: No hay necesidad. mi hijito.... nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien.. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No.. Podría también haberlas corregido. pero se les conoce a la legua el fastidio.. Aunque le guste. ya lo sabrás. Eres demasiado bueno. personaje! (Se abrazan).. che.. Sí.. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN.. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . (Extasiado) ¡Déjalo. Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo.. héroe!. Dichos.. che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. (Entrando).. No tan absoluto. Eduardo.. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia. No hay vuelta.. casi. ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta... Damián. Delfina. y si antes eran consentidas y caprichosas. vieja. Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos.. ¿Te fundiste allá? Casi. no lo hagas. tú.

pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos... tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas. Ahora bien: tú. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales... ¡pero las mañas!. quien paga el pato yo sé quién es. ¿Te han hecho algo?. ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día. Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos.. pero por ahora vamos bien... bien la conoces. y a volar. Podrán perder el pelo. Tengo que reprenderlo.. Delfina! Hay que decir la verdad. Y con poca diferencia. Comprendo y justifico tus sentimientos. ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico. por encima de todos. ¡Ya verán! ¡Oh. ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad... mortificantes. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia. y como no pueden decirte nada. DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada. Tenemos pocos secretos. hijito. Si no te hallas a gusto. Mercedes.en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos. ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no... Damián. ¡Ese es un enfermo... para que no te hagas ilusiones. ¡Ah!.. ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé.... dominada y subyugada al medio... ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. ¡Oh!.. Poco se le ve en casa. previéndote una desilusión dolorosa. Salió por la mañana. ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. capaz de tenerlas en un puño. ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme. estás primero. No.. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta. y los resultados no se ven muy claros.. Papá no tenía carácter.. Se ha vuelto muy calavera.. empezando por tu padre. ¿Verdad? Un poco inquieta por ti. Dice que tiene un negocio en perspectiva. ¡Un alma de Dios! La vieja.. señora. un degenerado! ¡Un atorrante!. ¿Brutalmente? A juicio de ellas. Por otra parte.. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 .. me lo dices. te lo confieso.. ¡Oh. ya lo creo.. todos están cortados por la misma tijera. MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario.

Laura. en mi cuarto. Está bueno. Firmá el recibo. bien podrías guardártelo. un medallón. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero. DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino . ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia). (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis).. señora. No se preocupe. ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No. TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina. ¡Parece mentira! ¡Déjala. hijita? No. las estoy haciendo. luego Eduardo. ¡Oh!. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí. ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted. ¡Caramba!. Déjala.. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día.. Damián. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día. ¡Mejor! Mejor no.. pero volverá enseguida... Aquí trae el mensajero esta carta para vos. que espere. Ha llegado hoy del Sur. Si viene alguien a buscarme.. (Por foro). Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas. Es muy extraño. Veremos quién es más fuerte. ¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). en la agencia. hombre. Mercedes.. peor. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!.. no le digas nada. Me espera aquí cerca. ¿Encontraste el anillo que se te perdió. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás. Tal vez haya caído al depósito de aguas.. hija. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!. ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. Muy bien que para pedir. luego Tomasito.. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). No exageres. mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí. Voy a verlo. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza).. Te dije que las necesitaba temprano.. Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo. Las voy a enderezar. si has de echarnos en cara lo que nos das. Lo he buscado por todas partes. recién empezaba. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien. Del comisario de Río Gallegos. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. Es mucha desconsideración. ¡Apareció aquello! Hermanito. Creo que sobre el lavatorio.. Delfina.en familia Dichos. no se quedan cortas. (Lee).

. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?.. y mucha. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada. pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más.... (Ademán de irse).. ¡Tomás!. y.. ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza. ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia. (A Mercedes). Eduardo. (Pausa).. cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!... No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. ¡Verás cómo hace carrera!. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino . Las cosas se hacen derechas.. Pero.. Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. No pienso detenerte. mamá.. no. ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. que hasta ladrones aparecen en casa.. Entro a una parte. Tomasito.. ¿eh? Después lo sabrás todo... ¿Qué hay?.... Como usted quiera.) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?. señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián. (Entrando. Aguardá un poco. ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste. ¡Oh!.. ¡qué sé yo!. Eduardo. derrochadores.. Mercedes. ¡Bueno fuera que no!..... Señora... Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo. Para mí sí. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío". antipatía. ¿Qué cavilaciones son ésas.. orgullosos. ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico..en familia ahora un anillo.. y vos volás. ¡Embromarse. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. que no hago mal a nadie. 175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián. Ya lo he pensado. a Delfina) Decime. ¿Qué querés? Te llama tu madre.. La cosa no es para bromas. ¡Tomáaas!. ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis. peleadores. ¡No precisas gritar tanto!. No... esta casa sería un paraíso... ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido. Si todos hicieran lo que yo. Yo tengo que aclarar esto.. Decime. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones. Son malos.. (Llamando) ¡Tomás!. Siempre nos desencontramos... ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer... Figurate que a Delfina le desapareció un anillo. ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada. ¿Cuándo?. Preguntale a Tomasito. ¿Por qué? Entonces.. ¿Un anillo?.. ¿Vos?..

¡Fuera de acá!. ¡Basta... ¡Van a denunciar!.. Emilia. ¿Yo? ¡No te jorobés!. por Dios! A ver... Eduardo. Serví una vez para algo. acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta. ¡Oh!. yo le espianté el anillo a la otra.en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina.. Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas". ¿y qué?"... vendido. Se dice: "Sí.. Si eres tan hombre.. tiene sus compromisos!. Vestite y andá a buscarme esa alhaja. ¡Juan sin miedo! ¡Callate. Ya debía estar en casa. ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón.... que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!.. es claro!. atorrante!... ¿no es cierto? Digan ustedes. Mandalo al chico. vieja. porque soy capaz de contárselo todo a Damián.. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado. La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez. ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola. EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No.. ¡Uno pide plata... FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!.. ¡Como el señor nos acompaña tanto. tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo. gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!... TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido. ¡Bueno!. ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?. ¡No tengo tiempo!. atrás? Muy bien. Yo no he robado nada. ¿Y dónde vas tú? A pasear. vamos a ver?. y. no me olvido.. debés tener el valor de tus actos. él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 .. ¡Tanto ruido para una zoncera!... ¡Basta!. cómo andamos? ¡Buenos. (Mutis)... Ustedes tendrían más vergüenza. ¡Cuidado. hagan el favor!. Está bien. ¡Basta!. ¿Qué tiene de particular. no seas pavo! Ganarás más.. ¡No dieron casi nada!...... (Mutis)... puede prohibirlo!... ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas. sinvergüenza...... EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo. ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa.. iré yo... ¿Sola? No. ¡Naturalmente! ¡Perdularios!.. ¡No le dan ni medio.. ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía. Laura... ¡Confesá..

señora! (Vase por primera izquierda). MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir. ¿Dónde pasaste la noche? No sé.. Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia. ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García.. materialmente lo que se llama un centavo. la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 . hombre!.. Jorge.. ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto. Jorge!. ¡Perdé cuidado! (Vase por foro). y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar. En algún garito.. hijita. (A Laura) Y tú.. ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta. Plata ajena. ¿Para qué? Te precisa. MERCEDES: otros. no gastes mucho. ¡Vamos. ¡Oh!.. que perdiste: que debés o querés desquitarte. donde pasaste la noche y casi todo el día. luego Damián. Coincidió el pedido con la noticia. ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver.. y que es. mujer! Te pregunto..... Sí tú no tienes miramientos para tu hijo... ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!. a ver si concluyes esas circulares. (Pausa). ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada.en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. Nada más. Mercedes... ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti. JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí. ¿Estás conforme? Medita un poco... es un compromiso de honor. Confesá que vienes de la carpeta. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro. ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero.. a ver si yo te saco de apuros.. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo.. te volvés a casa. JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta. A las tiendas.. a dónde vas. ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde... y perdí... simplemente. yo sí. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían.. de Damián.. Podría estallar y volveríamos a las andadas... ¿Te crees que no te vigilo?. Que he jugado.. al fin y al cabo. es cierto. No hay que tirar esa cuerda.. y no consentiré que lo exploten.

(Pausa).. Es forzoso que los consiga...en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. ¿Me pagas las albricias?. con varios encargos. ¡Ah!. No tan natural… ¿Cómo? Digo. Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas... No veo la dificultad.. la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo. DELFINA: Damián.. Forzosamente debo mandar a alguien. aunque se hunda esta casa. y no puedo faltar. ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda. La pobre vieja. ¿No vino nadie? Nadie.. me despiertan. ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?. El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde... Lola me habla de eso en la carta. La verdad es que me pone en un serio conflicto. no más. y ya es muy tarde… ¡Ah!.... ¿Te embarcas? Es que no puedo.. para tu gobierno.. De algún lado saldrán. una carta.. a pesar de que los temporales han sido espantosos.. ¡Al viejo!. ¡Pero no hay más remedio!.. ¿Cómo haría.. DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?. DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!. 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente.. ¡Ah!. (Vase por foro). caramba?.. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí.... que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta.. ¡Empeñados en que vayamos este verano!... ¡Ah!.. ¡Tanto cavilar!.... (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde.. (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio). Cuando regrese Damián. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo. Has olvidado compromisos mayores.. ¡Pobrecita!.. Te escribe Lola.... hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire. Delfina.. ¿Podés ayudarme? No. Voy a recostarme un rato. desde que vine.. ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro).. Te traigo una carta de Santa Cruz.. (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas.. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito. ¿Ocurre algo? No.. Lo encontré. vive sobresaltada por el temor de desagradarme.

¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia. (Pausa). ¡Bueno! A cambiar de aire.. Se ha muerto un amigo mío.... La verdad es que. ¡Oh! Me despacho pronto. Dichos... y no puedo encontrar las cartas. Una hora escasamente. El finado sabrá perdonarte.. ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante.. ¡Bueno!. ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme. Esteee.. Una comisión de confianza absoluta.. Irías allí. JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!... No queda mucho tiempo. No me hablés.. EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro). Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!. ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada. ¡Sí no hay otro remedio!.. estaré a bordo del Chubut.. antes de un mes. así voy derecho. A bordo te daré todas las instrucciones. y te aseguro que.. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino ... propietarios de un gran establecimiento. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario. Eduardo... ¿Cómo no?.. ¡Oye!.. ¡Hombre!. allí cerquita no más. el mayor García. ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime. Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar..en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián... ¡Ufff!. Vase Jorge foro.. FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente.... ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto. es cómoda y segura. me libré del empacho. Dale la mía. a curarte. ¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?.. DELFINA: Me parece bien.. (Mutis).. Un viajecito rápido y entretenido... Entonces. en tu calidad de neurasténico. ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta. Era muy íntimo. así no pierdes tiempo! Eso sí... Jorge (por primera izquierda). Tendría que hacer una diligencia antes. Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena. ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor.

(A Damián) Che. Me han traído el vestido que me regalaste. ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee.. devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza. Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí. ¡Bueno. Mucho frío en el Sur. ¡Tú me prometiste!. ja!.. verdad? ¡Muchacho!. se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha).. pero no puedo costear tanto lujo. te contagiaría.. Eduardo? ¿Yo?... ¡Dejáselo! ¡Pobre!. ¿Querés hacerme el favor de entregar eso..en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho. Hombre: podría mandarte al Chaco.. Haz la prueba. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas. La escuela de papá. sin más perspectivas que los cuadrados del puerto. hermano. no llega a tanto. Tú no puedes continuar así. luego Laura. No le hagas caso.. tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 . Delfina. Convencete. (Leyendo) ¡Ta. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza... ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima..... ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil.. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad... con una caja en la mano). ja. ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto. ta. Y mantengo la promesa. hijita.. ¡Con vergüenza y todo. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo.. ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela... ¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá.. DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar.. (A Damián). DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos. No digo eso. es una broma. (Por el foro. ¿Mucho calor.. te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico. ¡Doscientos pesos!. ¡Una friolera!.. Y ahora. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo. ¡Si te aburres. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja. sí! (De mala gana).

. LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo.. ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Ay. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo. a acompañar a papá que se va a Montevideo.. LAURA: EDUARDO: ¡Oh!. ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar). Me empeñé con Damián. Dios.. che! Decime.. Dios! Esto es muy alarmante... ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas". (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron... ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?. Iba con una maleta. ¡Tengo una influencia bárbara.. señora. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!. (Le da a Delfina un paquetito). ahí tienes eso. (Le da el importe).. (Lo sigue). 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!... Ante todo. ¡Qué no vas a querer!. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?. que nos sacará de dudas. no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián.. (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo.. Y me voy.. Fue una cosa repentina.. que entra) Aquí está Delfina. y ya lo ves... Es tarde. Mercedes.. ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos. Aguarda. Consiento por esta vez.. ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate.. ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. Pero.. mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios.. ¡No lo quiero!. DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!.. de comprar el anillo!. mamá.. Tomá para la cuenta.. Vení. verdad? (Intenta salir). te daré la maleta.en familia DAMIÁN: De ningún modo. luego Delfina. ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava. MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé. vení.. ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!. ingrato! (A Delfina. ¡Hasta luego! (Vase foro). ay. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido.. ¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María.... A la dársena.

¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija. Papá es bastante.. EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .... y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia.... Delfina. LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN. No. Jamás faltaba a sus horas. La miseria lo echó a perder.. ¡Pobres de nosotros!. una enfermedad. tampoco queda nada...... Venga para acá.. empezó a caer.. una prisión por error. francamente.. Siempre fue bueno y caballero. ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente... Damián está con él. tengo mis motivos. lo arrastramos con nosotros.. ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida. ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta). No tengo la menor esperanza.. ¡Sí es un desgraciado.. Laura.. se puede cambiar así a las criaturas de Dios!.. mamá? Ven acá... Anoche estuvo de jugada. y su mayor preocupación era vernos siempre felices. Siéntese. ¡Dios nos ampare!.... ¡Bueno!.en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa. más que otra cosa!. Un hombre en esa situación es capaz de todo.... ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!.. y la escena que le hiciste a bordo.. déjenme... Un accidente. y como allí nadie lo conoce. Mercedes.. porque no vivió con nosotros. Sería tan espantoso... No se torture en balde.. De ustedes. ¡Venga! ¡Venga... Puede ser una idea esta... (Sentándose) ¡Ay!. ¡Pobre hijito!. le digo!. Hoy se vino desesperado a pedirme plata. De repente. ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta. de la Mercedes de antes. ¡Cálmese!. ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado). No jugaba. y ya me ve.. que no cabe en lo posible. Se educaron con nuestro ejemplo... a la miseria y a la deshonra! (Pausa). era el pobre Damián. si no ha querido. ¡Y todos hemos cambiado! De mí. ¡Déjenla que vaya!.. 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?. Sabe Dios.. odiaba el juego. para que no salga menor favorecido. Me puse igual o peor que él. Hasta una broma. ¡Mi padre es muy sinvergüenza!.. (Mercedes llora). (Muy afligida) No sé cómo.. bastante abandonado. y perdió. déjenme ir..... No bebía.... tardaremos en saberlo. un olvido. El único sano... MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. ¡Y ahora. Emilia.. pero hay que descontar muchas esperanzas todavía. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!.. no tengo derecho a decir nada... colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza..

¡Oh!. EMILIA: ¡Oh!. La conducta y antecedentes de Damián. ¡Eres como un juez aquí.. ¡Mordé. pero virtuosa. Y tú.. Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget.. ¡Cálmate!. ¡Te la cedo. (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!. ¡Adelante!. (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate. morralla!. Qué asco. mordé!.. y muy distinguidas!.. que no hay esperanzas de nada bueno. perversa!. ¡Otro!.. No aguardaba oportunidad alguna. ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores. ¿no?. ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma.. (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes.. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino . pero. mamá.. ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!. una mujer medio muerta de sufrimiento. la vergüenza no sería para nosotros solamente. Aguarda al menos que se confirmen tus presagios. He tratado de hacerles todo el mayor bien... ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. pudiendo.. (A Delfina) ¿Qué te hacían. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña.en familia EMILIA: Está bueno.. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas. no llores así.. Delfina... podrías decirle algo.. ¡Son literatas las dos. Puedes empezar. (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí...... Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas.. ¡Trae un poco de agua colonia. mamá... llena de recovecos. Para aquélla (Por Laura)... cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. Te encontrará un alma complicada. te hará daño.. ¡Morralla!. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre... la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias..... Eduardo.... la lectora de folletines. ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada.. disuadir a mi marido de su chifladura sentimental... no podría hacer farsas. (Señala a Mercedes). mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero.... ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas. Y además. les prometo que me han de oír. Ahí tenés. eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre. lo ponen bien a salvo de toda sombra.. Por otra parte. ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan.. MERCEDES: Tus hermanitas. como ella. y la mortificas! (Sale Laura). visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza.. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?... Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca. Ahí tenés una buena presa. Creo. Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara... La pobre tiene razón. Ya nos has dicho ladrones y salteadores. a pesar de la catástrofe que nos amenaza... con una palabra. lo que sacas con tus cavilaciones. ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!. Emilia! Dejala en paz. Laura!.

y estamos sufriendo las consecuencias. No me hiciste caso. toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse... supongo.. Damián. a pesar de todos tus recelos. y el respeto filial.. Emilia. ¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo... ¡Me voy!. sobre la afición al juego de papá. ¿Y Delfina? En su cuarto. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 . (Vase). así será la reprimenda... ¿Por qué no me contaste eso antes. Están muy viernes santo. no tendré que hacerte más que ese reproche..DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno..... ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete.. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia. Pues.. ¡Infeliz!... (Natural) Y la voz de la sangre. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. y de ese empeño que te noto.. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!... y los sacrificios honrosos. de prepararme a bien morir. ¡Estamos deshonrados!.. Pensé poder corregirlo.. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo. (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada. padre!.. ¿eh?.. no tengo confianza en usted... ¿Y Damián? Por ahí. Laura. luego Delfina y Eduardo. ¡Eso. el amor filial y qué sé yo. (Declamando) ¡Oh. cuando llegué. En la lista de pasajeros no está el nombre. te juro que estaría lo más fresco. ¡Ay de mí!. nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. no acabo de inquietarme del todo. También... El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia. No quise aumentar tu disgusto. buscando noticias. ¡Bueno!.. ¿No me llevan el apunte?. al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede. quédese"..... hijo! Como todos nosotros... A no ser por tus confidencias. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo. Piensa en lo malo. ¿no? No hablemos más. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá. hijo mío? He ido a la agencia. si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado.. No debes hacerte ilusiones. Fijate cómo nos conocen los críticos. Es seguro que no ha vuelto. ¡Fijate en la vieja! Papel lucido. nos ahorraríamos tanta inquietud. Me voy... (Vase). ¿Está muy afligida? ¡Cómo no. y.

. ¡Ah..... después se metió a jugar por ver si cubría el déficit.. ¿si hubiera ocurrido la desgracia. No vayas a Montevideo. (Se lo da)... ¡Ah!... he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente... tan retirada"... un. che! (Con ira). ¿Es cierto? ¿Es cierto?. ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso.. No me hagas acordar de eso.. ¡Al viejo le ha sucedido algo!. Damián se pasea nervioso. ¿no ves?.. Estoy en hora. ¡Adiós! Escúchame. En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel. ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!.. Decime. De modo... (Lee).. 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 . Pero.. Tenía un metejón por ahí.. tendrías cómo reponer eso? No.. que me. El viejo está aquí. Perderías el tiempo. (Alterado). ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco... "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo. ¿cómo no se va a ir..... mamá... Me voy a buscarlo a Montevideo. ¡Será una deshonra completa! ¡Oh.. fue a pagarlo. ¡En tantas partes!.. si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo).... Verás cómo aparece hoy o mañana. (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá.. (Llaman). ¡Resmas. Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla). ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime.. ¡Me da. "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada". Pero.. gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo.en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!.. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay. No te precipites.. sí. ¡Mi sombrero!.. De modo. ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero.. ni la mitad. hija. Que. hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver.... ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da). porque entonces sí que me.. Lee). ¿Llaman?. ¡Quién sabe si no está enfermo!. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo. atrás tuyo. y la plata se le hizo humo..... ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!. (Pausa).. ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!... flojo! (Le arrebata el despacho. Ya estoy todo nervioso. ¡Oh.. tan indignos. ¿Y padres tan desalmados.. Pero. Piensa un poco lo que has de hacer. ¿Qué?.. No se ha ido.. ¡No puede ser!. Pero. Corro a ver. me voy!. qué desgracia! (Llora de nuevo). no sé qué!.. Bajó del vapor. pero. se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo.. (Sale).. (Demudado) Permitime un poco ese despacho.

Yo me voy a meter en la cama. Y esta es una de ellas.. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¿Damián sabe ya? No. venga! La acompaño. ¿Se ha hecho el daño?.. ¡Ya lo ves!. Laura la sigue..... ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro. me queda un medio de salvarlo.. luego Jorge. En la policía. no lo sabe.. En la calle.. ¡Linda esperanza de padres!. ¿Cuál? Pegarme un tiro... ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha)... pero no quiere creerlo. Dice que sería su ruina y su deshonra... Hablale a Damián.. JORGE: MERCEDES: Mercedes.. Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!.. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie. avanzando con alguna cautela.. no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!.. Si es así. Se lo he dado a entender.. Emilia. y se acabó. Tal vez sea el más cuerdo... ¡Jorge!. Ha salido a buscarte. No crea que estoy loco...... nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo. ¿verdad? ¡Prométemelo.. ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho. por izquierda. No me preguntes nada.. cuñada.. Depende de cómo tome el otro las cosas. JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame... En algún lado. ¡Nada!.. Laura.. que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos. ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga... Delfina llora. Dinero ajeno. y no puedo más. En un hospital. Lo hecho. ¡Jorge!. No concibe un padre tan malvado. que siendo rico.. ¿Dónde? No sé. LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora. Van tres noches que no duermo. Lo culparán a él... ¿De dónde vienes?. che. derrotado.... ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él. ¿Qué es lo que has hecho?.. A poco entra Jorge por el foro. está hecho.. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada. Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo. Volveré.. (Vase por foro). entonces..en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo. (Horrorizada) ¡Mi hijo!. (Se va rezongando). ¡Pues a sufrir las consecuencias!.. Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana. Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño. ¿Tendrá para reponer eso? No. ¡Damián! No se inquieten.... me lo acaba de confesar.. MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él). ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico... No va a pasar nada.

Que juego. porque tengo mucho miedo.. Yo le escribiré a Lola también. tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio..... ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre. dámelo!. ¿Has soñado una cosa igual. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes. ¡Todo se ha perdido!. (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver. Quería esconderlo. que sale y permanece alejado).. de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico... Ahora... acostate. Déjenos solos... Contale todo.. pues... Damián!. pero no irremediable.. Sin esto. hijo mío. Voy enseguida.. pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo. Vaya a llamarlo. ¡No! ¡Dámelo.. señor!. (Por segunda derecha) No te alteres. No vayas a perder la cabeza. (Vase primera derecha). si no lo consigues. ¿Miedo de qué? No sé.. te suponía con la comedia preparada. MERCEDES: (A Jorge. pregunto? El no se atreve. despues Delfina. (Deteniéndolo) Permíteme una cosa.. Me encargó que te lo dijera. ¡Oh! Si depende de mí. Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente. Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación... y que. DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada....... DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa. Avanza. siéntate.. DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata).. no estaría del todo tranquila. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación.. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted. Mutis Jorge por primera derecha... te juro que todo se arregla. ¡Por favor. ¡Me moriría de pena! Tómalo. MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro.. Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra). luego Damián.. Delfina? Es horrible.. ¿Dónde está. que.. No iba a nada. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas). Ven. ¡Adelante. Sí.. Damián. (Se lo devuelve). (Anonadado). ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja). señora. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?. nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . Que soy un vicioso incurable.en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él. y que he abusado vilmente de su confianza. Jorge. Delfina. ¿Dónde está.

repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio. porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma. ¿Pretendes impresionarme. hay un solo castigo: la cárcel.... y como de algún modo debes justificarte.. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada... Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!. llore. y después de realizado. Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía. o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen. sollozando. con la certeza de impresionarte. Todo fue con deliberación. (Se deja caer. y consciente. Jorge. llore mucho.. ¡En el acto!.. (Dulcemente). antes de irse.molestia que te causo. ¡Ya!. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí.. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado. Y tú. Hemos terminado.. ¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra... ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso.. ¡Sí. la que yo acabo de robarte. mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!. en una silla). Damián mantiene un gesto final imperativo. al verte en ese tren de envilecimiento cínico. (Acariciándolou). verdad? Te equivocas de medio a medio. me pongo por completo a tu disposición.. ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio. Para los hombres como tú. ¡Ya!. será mi justificación más cabal. El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo. en la cárcel por robo. No sería difícil. mientras lo cometía... ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 . ¡Damián! ¡Oh. vuelve la cara resignada y decidida y vase.

El desalojo Florencio Sánchez .

no se puede! Antonce no se arquila los cuartos. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede. aquí?. ¡Bueno... No precisa hablar tanto. ¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república. bueno!. ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo.. ¿eh? Bueno.> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe.. A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 . L’arquiler es lo primero. que non se le orvide.

¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!.. no más… ¡ja. Parece mentira. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto..... (Golpea el mueble con rabia. ¡Madona Santísima!. No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo.. E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba. comadre!. caminar. señor.. Dos inquilinos que salen rumbo a la calle. pero más. ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?.. volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?. Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día.. (Mutis). Non vale la pena… Tiene razón. (Quejándose) ¡Ay.. eso digo yo. Mutis de ambos.. señora!..... Mientras él me dé salú para trabajar. doña Indalecia. mire.. VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga.. Mire..el desalojo Sí.. VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará. ¿en la calle Entre Ríos!. se compra el palacio del congreso. ¡Déquela!. VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí. La fiesta es pa ustedes los socios. se detienen a mirar.. Juan. (Tropieza con un mueble). No estoy invitada. ¡Dispará no más.. Los dos vecinos se alejan riendo.. (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!. ¡Ay!.. pase. Venga a mi cuarto.. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada). señora. ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 . es demasiada pachorra!. no estaría tanto tiempo sen buscar pieza.. puedo estar tranquila.. Eso. ¿sabe?.. ay. Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle... porque el buen corazón lo tengo. Naturalmente.. Venga. ¡Uiii!.. Pero… moverse.. la verdad es que ni se puede caminar en este patio. dos. señora?. ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!. Un gorpe tremendo.. (Tristemente) ¡Ay. buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay.. qué temeridad!... Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También. ja!. Ner mismo güeso… Vea.. ¡Dío!. ¡Ay!.. Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!.. crea que no lo hago de gusto. también. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!.. Non tiene vergüenza… ¡Pero. ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho. doña Francisca.

. ¿No vino ninguno?. No le haga caso. ¡Eso es muy fácil decirlo!.... ¡Estar embromando a la pobre mujer!. ¡mucho!. ¿qué está compadriando así?..... Me diga un poco... ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación.. GENARO: diga.. (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!.. Pobrecito. Ir a la fábrica no puedo. e mientras tanto muerto de hambre como los gatos. VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!. Vámonos. pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco.... ni conchavarme. ¡Bruta gente!. Venga. ¡Pobrecitos!.. se agarran y se dan. ¿No?. Se va a su cuarto. Esta noche traerán centavos. (Rezongando... pobrecito.. segundo izquierda.. sí. agarrados. (A Genaro) Me diga un poco.... cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena). ¿Quiere pancito?.. 208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 . Venga a curarse esa pierna....... ¡Mangia. señora. ¡Mándensen mudar de aquí!. Si no hay con qué mantenerlos. ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!.el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida. ¿Tiene hambrecita?.... ¡Para qué se ha incomodado!. ¡No tienen vergüenza!. (Volviéndose a Indalecia) Usté también.. Déjelo.. (La levanta).... se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!.. Mangia vos. Ustedes bien lo saben...... VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero...... ¡Canaglia!. robando la comida en casa de lo vecino… pensao?. Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo.. Entonces ¡u… pa!.. ¡Mazcalzone!. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da). bastante plata. ¿Parlate a me?.. también!. a lei!. VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos.. Genaro se encamina hacia su cuarto. INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!. te digo!. ¡Tanto embromar. (Alterada) ¡A lei. ¿Y los asilos? ¡Oh!.. ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!. nena.. sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!.. Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos. dando un portazo al entrar. (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª). y vamos a comer mucho. a lei. ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie.. (A Indalecia) No te aflija... ¿qué le precisa tener tanto hicos?.. INDALECIA : GENARO : ¡Oh!..

. GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte. Aparecen tres chicos.. ¡Me lo van a matar!. tú!.. ¡Viejo loco!. ¿Cómo se dice?.. Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!. ¡Tú!... Decate de llorar. ¡Ma no!. entre ellos los hijos de Indalecia... saca salame del bolsillo y se pone a comer.. inválido de la guerra del Paraguay.. ¡Si fueran más felices o mejores que una. tienen hijos como yo. Naturalmente. y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio... (A boca llena) ¡Muchas gracias!. (Toma el salame y se lo pasa a la nena). GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!.... ¡Hay hambre.. ¿sabe?.... al fin y al cabo. ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!. Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!. Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer..... En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces).. porque. UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos.. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ . Los chicos hacen mutis.. ¡Es lo que más desconsuela!. Lo de siempre. Pausa). ¡Ma no!. Son pobres como yo.. No hace falta tampoco… (Pausa). (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo.. Estuve en el hospital.... se ponen a la par de la otra para mortificarme. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver. (Genaro da un trozo de pan a cada uno)... Toma… ¡Mangia… tú. (Volviendo a sentarse) Sería mecor. es patrona.. Y todo por adularla.. ¡Son tan malos!. (Alzándose) Toma. señor.. ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No. Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?. acosando a un viejo soldado.. ¿qué se gana con afliquirse?. Mangia un po de salame.... mangia!.. no diría nada.”... ¡Mangia!. ¡Cállese la boca!. ¡Viejo borracho!.. INDALECIA : ¡Mal agradecidos!.... pero a las otras.el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé. prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!... ¡Oh!.. Vea: a ella le disculpo. ¡Con eso van a hacer patria!.. Aparece un grupo de pilluelos. se mangia y se acabó!. ¿Otra?... aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora). ¡Bruta gente!. ¡qué diablos! Tendrían derecho... si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico.. Pero no..... ¡Eh!. ¡Anque. Vieni. a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!.

INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!. no hablemos de él. si es m’hija!.. ¿sabe?. Amigo. se recuesta a la madre. amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo.. tata. Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él. no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve. ¿eh? ¡Ahora van a ver. Son cosas de rapazzi… ¿No ve. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo.. ¿Y a vos quién te da vela?. mocosos!.. podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino ... amigo.. ¡Parece mentira!.. ¿sabes.. pues… ¡Cuando yo te decía!. Se cayó de un andamio.... ¡Caramba. a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria.. che.. en el boliche del tuerto Ramos. bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten... cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto). (Los corre). Por tu desgracia… esta mañana.. Sí.. ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte.. Vea. mocita. ¿éste es otro yerno?. ¿eh? No hablemos.. Musolino!. caramba!. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!... y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha.... gringo?. podía pagarle el cuarto.. Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. ¿qué hace por acá? A verte. si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh.. Calle tal… me dijo el mozo. Indalecia.. ¿no?... si querés.. yo soy el cabo Morante. canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo.. Y legítimo. aquí ande usté me ve. hombre. ¡Fuori!. señor… No ve.. y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra. (Deteniéndolo) ¡A ver!... Che.. m’hija?. Venga p’acá. ¿sabés?.. te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno. Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?. asustada... Te robaste... aunque manco... Aquí estamos… Y usté. ¿sabes?. ¿son tuyos también?.. pues… Pucha cómo está el páis. ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che.. Si ha venido para fastidiar a la gente.. ¿Esa nena es tuya?.. pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?. ¡Pobre mujer!... Déjelo. con su agüelo… La chica. ¿Adónde vive?. ¡Sinvergüenza!. don!...el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!. (Va hacia ellos). Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!. (A los chicos) ¡Vía!. y ya ves cómo salió cierto.... allá en Palermo. INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias. ¡Y cómo le va!.. digo.. había e ver… Y esos otros mocosos...

gringa!. Ya sabés: no te puedo ayudar con nada. mándese mudar!. si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?.. ¡Fuori!.. Sono la encargada de la casa… ¡Che.. tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?. Si ustedes no tienen corazón....... Bueno.. che. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre... ¡Ya! ¡Váyase. ¡Ya!. (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también.. ¡No te me acerqués.. mándese a mudar de aquí!. (Enérgico.. te puedo buscar la pieza pa mudarte..... pero si querés. señor.. no me separo de mis hijos.. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No. (La empuja con violencia).. ¡Caramba!.. (A Indalecia) ¿Quién es ésta. ¡Porco!. me viá sentar... (Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!... ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!.. Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 . ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?. y bien puesto… Ma diga un poco. ¡Nada!. ya que no invitas… (Se sienta.. gringo!. señor.. ¡Canaglia!... déquese de embromar… (A Indalecia). ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?. Eh… Naturalmente. Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación. Ha dicho la verdá. Choque esos cinco.... INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?. ¿sabe?. che?. ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!. porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. Allí… ¡pucha madre!. doña… No. No sé. Sale la Encargada. yo lo tengo. ¿sabés?. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá. desgraciada!...el desalojo INVÁLIDO: Bueno.. porque te rompo la facha!.. che!. Pausa)... ¿no?.. Y vos la pusiste de patitas en la calle.... gringa’el diablo!... Hay un asilo de güérfanos militares. Esperate un poco.. ¡Ya podés ir tocando de acá. Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú.. ¡Qué vas a ser dueña. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo......

Pausa. Ya ve usted… Las cosas se remedian. ¿No te dije. llévelo preso. per Dío!. Yo soy testigo.. señor Comisario.. me ha pegao. Yo soy el comisario de la sección. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente... que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor... don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. mi comisario. (Toma el dinero y se lo ofrece). INVÁLIDO : No se aflija. Salen vecinos. No es mucha cosa. señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. No ha pasao nada.. deténgase!. mi comisario… Todo ha sido de boca. Cálmese. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase.. y el señor es un repórter de La Nación. señor comisario… ¡Despeje. ¿Qué desorden es este?... Lo hubieras hecho antes. A ver… Despejen ustedes un poco… No. señora..Tumulto. que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate. que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista. ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 .. Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz. Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar. m’hija.. (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore. Indalecia. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias. pues. jurándole venganza.. Cállese la boca... seguidos de un grupo de chicos. COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. me ha pegao. mi jefe!... mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?. COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire. ¡Mamita!. A ver… Sosiéguense… Ve. ¡Mamita!. señor Comisario. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver. Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta.. ¿Qué ha pasado?. Genaro se seca los ojos con la manga. La Encargada vocifera). he dicho!. ¡Agarrá y da las gracias. Emoción. señora. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir. me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden. no más. pues!. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena... (A Indalecia. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese..

el desalojo y le suena los mocos con el delantal). Está bien. ¿sabe?.. ¿no le parece?. manteniéndole a los nietos.. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después. Es natural.. ¿Mis hijos?. Retírese usted. Bien. ¡No!. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso... mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!.. No tengo que ver.. Señora.. ¿sabe? Bueno. demen trabajo si quieren. este brazo lo perdí en Estero Bellaco. bueno!. pero digo la verdad. ¡Nadie tiene que ver aquí!. Ya está todo dispuesto. no puedo… Nunca podría… ¡Pucha. y aquí en esta pierna tengo otra bala más. Sí. que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?... que tanto los quiere.. muchas gracias!.. Y tiene razón. mujer… Mire.. a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice. ¡No!. ¡Son míos. señora. No me separo de mis pobres hijos… No puedo. He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?.. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?. señor. Ya me han ayudado a tomar pieza.. son muy buenos!.. ¡Que despeje.. pobrecitos!. señora: tiene usted que resolverse y… No. ¡No me separo de ellos!.. ¡Eh. señores.. amigo. señora. Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!... ¡Mis hijos!... La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo. señor! ¡De ninguna manera.. pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto. y vos te oponés. señor… estoy bien resuelta. PERIODISTA: separarse de ellos. Ahora. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao.... Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca. No seás mal agradecida. ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural... es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor.... ¿Ahora se acuerdan? Está bien..... ¿Este es el mayor?. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 . demen trabajo. ¡No.. que a mí no me faltan fuerzas. Bueno. Tiene que resignarse. señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón. no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre. comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!. le he dicho!....

(Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes. Precisamente. todos se acomodan de nuevo. tratando de salir en la vista. por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?....... ¡Caramba!…. Es un momento espléndido… (Enfoca). señora. ¡No! ¡No!.. PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo. A ese respecto debe estar tranquila.. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!.. (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!.. Le tomaremos uno así llorando. Una linda nota.. retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?.. acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente. En todo caso.. bruta quente!. ¡Macanudo!.. ¡Oh!... Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital. ¿que se ha creído de la familia. Saludos. también?.. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos. que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola. Indalecia se echa a llorar. quedará paralítico… ¡O... pues. Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!. hombre!... (Al Inválido) Usted también.desvivido por ellos. Está bien. COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco.. PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?. no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 .. amigo. ¡Señora!.. ¡Mis hijitos!...... ¡Qué bruta quente!.... Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!. He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!. ¿por qué viá salir?. ¡No faltaba más. ¡No es posible!. Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos. PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento... ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas. disculpe… Cuando se vuelve. qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?..... (Al comisario. Ya les ha de llegar su turno. (A Indalecia) Bueno...

. Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte. COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che.. COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga.. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 . Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos. no?. ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!...el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela. ¿eh? ¿Nos vamos?. ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?... aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!... pues. Piense que es un egoísmo el suyo. INVÁLIDO : ¿Qué quiere. dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán. (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda. Hoy no he morfao nada. señora.... Los muchachos y vecinos salen también detrás.. ¿sabés?.. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí. me moríria!.. Buenas tardes. señores.. que iremos a colocarlos.. Usted no pierde. ¡Pobres hijitos míos!... ¡Sí!... ¡No es posible!... Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos). pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?.. Bien… Adiós. Tomá… Mutis... pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón.. Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. podrá mantenerlos si trabaja. Eso es entrar en razón… Bueno. Por el momento.. ¡No puedo. mi hija!. ¿cómo no?.

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

ESCENA PRIMERA Sra. Avise a la niña que van a dar las nueve. DÍAZ MECHA LAURA SRA. Que se apure.> nuestros hijos PERSONAJES SRA. DE ÁLVAREZ SRA. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ. Suena un timbre. Criada. DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. DE DÍAZ CRIADA SR. de Díaz. SRA. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 . CRIADA: Está bien. SRA.

Criada mutis. Bien sabes que está enferma. DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. puesto que los trato bien. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). de Díaz. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. DÍAZ: CRIADA: SRA. No. No. DE DÍAZ: SR. demasiado 229 SR. DE DÍAZ: SR. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). sería preferible una separación definitiva. DE DÍAZ: SR. En verdad. señora. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. Pero no la justificas. Señora. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. Eso me perturba. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. DE DÍAZ: No sé.nuestros hijos CRIADA: SRA. DÍAZ: SRA. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. SR. Vaya a buscarlo en seguida. DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. a este divorcio deprimente en que vivimos. señora. DÍAZ: SRA. Escúchame. SR. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. Tú debes salir. DE DÍAZ: SRA. Salvo que tengas algo que comunicarme. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. sino por sentido práctico. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. Eduardo. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DÍAZ: SRA. no te vayas. Mecha ya no sube a ayudarme. DÍAZ: SRA. Atiende. No quiero ser molestado. Sr. no lo deseamos. DÍAZ: SRA. Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. ¿Lo desean ya? No. DE DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . Si molesto. Desearía no tener que repetir estas observaciones. Lo que no debe hacer usted es contestar. me suben los periódicos cuando se les antoja. Tengo que llamar media hora para que acudan. me voy. SRA. yo tengo que hacer. Creo haberla explicado satisfactoriamente. Respóndeme categóricamente. Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. Díaz. No te robaré mucho tiempo. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. no puedo hacer tanta cosa a la vez. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. DE DÍAZ: SR. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. Eres demasiado normal. ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. Todo esto no está en razón. ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. Nos distraeríamos. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos.

DÍAZ: SRA. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social.. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas. Quizá nuestros hijos no SRA. DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme. Y tú.. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. cuando no un monomaniático lastimoso. DE DÍAZ: ¿Misántropo. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. Nada me has hecho. DE DÍAZ: SR. Un extravagante. Hace un momento te quejabas de los criados. No. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. más enigmática me resulta. Por última vez. SRA. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie. DE DÍAZ: SRA. Naturalmente. DÍAZ: SRA. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. y mucho menos en hostilizarla. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común. Eduardo. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades. DE DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. El caso no puede ser más sencillo. ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. pero lo demás no les falta. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo. Es una vulgar constatación. que eso entra en sus obligaciones. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. mirándolo fijamente). sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. nadie me ha hecho nada. SR. encaminándose a la escalera. DÍAZ: SRA. No ha terminado. Tranquilícense. (Se detiene. pues. DE DÍAZ: No sé por qué. ¡Oh! ¡Eduardo. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones. DÍAZ: SR.nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía. DÍAZ: SRA. Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes.. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. Eduardo!. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SR. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. No eres mucho más para nuestras relaciones. SR. Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos.. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 .

DÍAZ: SRA. Díaz. nada. No te preocupes. DE DÍAZ: Sr. ¡Muchacha!. Eduardo! ¡Esto no SRA.. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR. ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA. ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. CRIADA: SR. DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale. Mecha. SRA.nuestros hijos necesitan ya tus caricias. (Mutis). (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes). Ellos van a formar nuevos jardines. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales. ¿Cuándo subes? ¡Ah. El Sr. Nada. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera... ¿Qué tienes?. nada más. ¡Ya pasa!. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla). Misia Edelmira no se resentirá... DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura. de Díaz va al espejo y se mira.. ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es.. Laura. ¡Devuélveme tu ternura. buscarme! Me siento mal hoy. Pero hija. MECHA: SR. (A su madre) Ahí tienes tus guantes. La Sra. casi desvanecida) ¡Muchacha!. Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio... ¿cuándo te vas a resolver a SRA. apoyándosele en el hombro). DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 . DE DÍAZ: Pero… No te inquietes.. SRA. papito! Cuando hagas poner el ascensor.. DÍAZ: (Sonriendo). ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. papá. Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir. DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día. ratonera.. hoy mismo llamo al ingeniero. (Volviéndose a Mecha. MECHA: ¡Nada!. Eduardo! Me hace falta. DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA. DE DÍAZ: SR. Díaz se aleja escaleras arriba. nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva. Un relámpago mental. ponlo en cualquier parte. Una reminiscencia. Un poco de debilidad.. Si es por eso.. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero. El Sr. Buenos días. ¡Y estás transpirando!. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. (Toca el timbre). Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. Pero yo sí. ¡Para qué! No vale la pena.. ¡Un vahído!..

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

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nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

SR. DE ÁLVAREZ: A eso voy. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. Este descubre que su mujer lo engañaba. Un homicidio por celos. quitarle los hijos. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA. es por ahora mi tarea. el mismo suicidio. analizarlos y catalogarlos. del drama de todos los días y de todos los momentos. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. Mal hecho. SR. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto.. Digámosle a su cerebro palabras de verdad. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. abandonando a esa mala madre. DÍAZ: SRA.. Ya ven ustedes. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. Esa será mi obra. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos. supongamos. que eso no lo hacemos todos?. DÍAZ: ¡Ustedes!. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas.. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos. Extraerlos del relato trivial. SRA. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. el marido. eso. La misma cosa todos los días.nuestros hijos SRA. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. Había abandonado a los suyos por igual causa.. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . DÍAZ: No. DE GONZÁLEZ: SRA. y desaparece abandonando su hogar. ¡Ustedes!. DE ÁLVAREZ: SRA. la pasión y el prejuicio. mientras que en el presente. el mismo robo. que digamos!. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes. SRA. La misma puñalada.. DÍAZ: SR. cuando olvidó así sus deberes. Eduardo.. SRA. No. ¿Y usted cree. DE GONZÁLEZ: SR.. le rezaré a usted la oración del sentimiento. DÍAZ: SRA. SRA.. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR. SR. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–. ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera. DE ÁLVAREZ: SR. Desentrañar del mismo seno de la vida. Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital.. DE ÁLVAREZ: SR. Eduardo!.. DÍAZ: Una cosa vulgar. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento. DE GONZÁLEZ: Claro está. subsisten en el hombre.

¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos. SRA. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. Cuando menos pensará. SR.. DÍAZ: Mucho. SR. DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda. DE ÁLVAREZ: No se escurra. ¡Y qué remedio!. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar. pero la caridad pública no da para más. DE ÁLVAREZ: SRA.nuestros hijos SRA. SRA. Usted quiere destruirlo todo. DÍAZ: SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. señor piadoso. Le exijo una explicación. SR. ¡Ay. me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos.. La maternidad nunca es un delito. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino . Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. Es cierto que son pocos. DE ÁLVAREZ: SRA. que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. DE ÁLVAREZ: Explíquese. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos. Edelmira! ¡Muy bien!. Mi sinceridad no admite sobreentendidos.. DE ÁLVAREZ: SR. Sería muy largo. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes. Perdón. SRA. SR. las cárceles y los cementerios. DÍAZ: ¡Pronto. ni para sus hijos legítimos. Adelante. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Si se infringe una ley social. Les haré el gusto. (Por su señora). DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted. Le exigimos una explicación. DÍAZ: SRA. DE GONZÁLEZ: Eso es.. DE GONZÁLEZ: SRA. Dios mío! Eso es anarquismo puro. La crónica policial. Aunque fundaran mil. DE ÁLVAREZ: SR. mucho. DÍAZ: Por lo demás. DÍAZ: No. DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. No entiendo. pues.. SR. ese cheque!. no creo en semejante caridad. SRA.. DE ÁLVAREZ: SR. Venga acá. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. SRA. como ciertas gentes.

. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda. DÍAZ: MECHA: SR. hijita?. DÍAZ: Trabajar para que llegue. DÍAZ: ¡Oh. Díaz. Eso. queda pendiente nuestra discusión. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué. ¿qué hemos de hacer? SR. no te fatigues. Eduardo. No. habría terminado o se modificaría sustancialmente. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. Mecha? Me siento bien ya. (Angustiada) Tengo que hablarte. pues. papá.. ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. Sr. ESCENA XII Mecha. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No. que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente. MECHA: (Dominándose) No se alarmen. ¡Qué tiene. DÍAZ: MECHA: SR. Ya pasa. Jorgelina? SRA. Será después… después… Como quieras. ¿Perniciosa? SRA. LAURA: No le hagas caso. Laura. Bien podías tú haber demorado un poco más.. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. estalla en sollozos convulsivos. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto. ¿No me necesitas. Me extraña ese gesto. SRA. ¿La llevamos hasta el Pilar. ¡Estoy tan nerviosa! SRA. Quería decirte que he sido mala contigo. MECHA: SR. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. señoras mías. hija. la misión de ustedes.. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles. Mecha.nuestros hijos social. No he concluido las traducciones. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. En marcha. SR. DÍAZ: SR. deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. Le preparo una derrota que… ya verá usted. Romanticismo. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Hasta luego. eso deben hacer. El Sr. (Mutis). El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus. DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse. DE DÍAZ: SRA. No es nada. DE DÍAZ: MECHA: SRA.

¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. de modo que las escenas a estas alturas. (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir. Te repito que por la tranquilidad de los míos. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. porque no la tienes. Pausa larga. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. tú… Porque eres cobarde y vil. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí. tú. sobran. después de un instante de honda cavilación... ¡Mercedes!.. MECHA: No. mi familia la vergüenza que le espera.nuestros hijos SR. Era por salvarte tú. Yo te advertí… Cállate.. separarme en el acto de ti. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha. Mutis de la criada. ¿Estás resuelto a irte? Sí. ¡A Europa! Huye hoy mismo. Criada. Basta. Cásate conmigo. ¿A consumar la gran canallada?. La he dicho. Mecha. no intervenir en tu vida.. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. tus cómplices. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . Si estás en peligro. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va).. se alza resuelta y llama. tus cómplices! Y todavía soy suave. sino a lo poco que te resta de hombre de bien. ¡Fuera de esta casa!. No era por salvarme que me inducías al crimen.. Espero que no tendremos la función de costumbre. Quiero tu última palabra.. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia. Enrique. Ya no te quiero. lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa. Yo también lo espero. que no otra cosa harías conmigo. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira. Bien.

. Que venga en seguida. ¡No es para tanto. Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente. DE DÍAZ: DR. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!. ESCENA XV Mecha.. ¿Y cómo fue eso. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta... Hable por teléfono al médico. que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido).. de Díaz.nuestros hijos ¡cobarde! Huye.. (Una pausa). (Después que Enrique ha salido.. señora.. sí!.. ¡Gloria mía!. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás. 253 MECHA: SR. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. Abandonar la ciudad en primer término. eso sí. corre al timbre y llama.. Sí. ¿verdad?. y si no está llame a la asistencia.. recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista. no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido). ¿Nada más. SR. DE DÍAZ: DR. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa. Díaz. hijita?. DÍAZ: ¡Ay. arrebatada. vacila y cae).. DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral. X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR. (Lo abraza sollozando).. DÍAZ: MECHA: SR. Mutis de la criada. busca algo que no encuentra en los muebles. y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino . SR. Conoce usted las rarezas de mi marido. Doctor X. DÍAZ: MECHA: SR. Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!. advierte a Mecha y corre en su auxilio). Sr.. doctor? No. SRA.. ¡Así!. evitarle toda violencia moral. DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh. Eso alivia.. Mecha reacciona lentamente. doctor. Sería conveniente.. Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales)... DE DÍAZ: DR. ESCENA I Sra. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!.. Llore. ¡Así!. Está muy bien. ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!.. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN. A los dos ó tres escalones se detiene. X: SRA. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso. Perdóneme.. Viendo que no vuelve en sí. quisiera contar con su ayuda… Usted dirá. X: SRA.. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Alivia! ¡Alivia!.

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

DÍAZ: SRA. DÍAZ: ALFREDO: SR. Jorgelina!. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío. ¡Hijo mío!.. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. no es decoroso. ¡Arrójale la primera piedra!.nuestros hijos SR. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado. Bien. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . ¿Qué quieres? SR. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra.. ¿eh? Ya lo ves. Estás de buen humor.. por Dios! No riñan. Vamos.. DE DÍAZ: SR.. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. SRA. Yo necesito descansar.. ESCENA VIII MECHA: Dichos. Un dolor muy grande. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. (Lo abraza). hijo mío. hijo. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?.. DE DÍAZ: SR. Quería decirte que te pases a la otra alforja. No. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. (Mutis). DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado.. DÍAZ: SRA. yo. No te perdono. No significa nada. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR.. Al fin y al cabo. Papito. ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo.. Soy un enfermo. ¡Qué temeridad. Bien. Alfredo. desgraciadamente. ¡Alfredo! (Volviéndose). Felizmente. Seamos buenos. Y lo que haces tú. Completa tu pensamiento.. DÍAZ: conturbado. Yo te acompañaré a tu cuarto. ¡Tú!. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA. Habla. ALFREDO: SRA. Dispénsame. DE DÍAZ: SR.. Es justo. Yo no te provoco. ya lo saben. ¡Basta. Sería una pena mayor para mí.. Perdón. Nada. Haz la prueba. Sí. DÍAZ: ¡Alfredo!. Estoy Sí. No estoy para nadie antes de las tres. SRA.. papito. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú... ¡Tú. Aparece Alfredo. lo que haces no es caballeresco. DÍAZ: ALFREDO: SR. Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. Sí. ¿Por qué? ¡Hombre!. puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta.

Apóyese en mí. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. piedra de escándalo.. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande. Díaz. Aun después de haberlas comprendido. CRIADO: SR. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No. yo. No lo consentiré jamás. Estamos revolucionando todo. Tú y tu hijo se deben a mí. semilla de discordias. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . Si no vencemos. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada. pero acabo de convencerme de que es imposible. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. su bienestar. SR. DÍAZ: MECHA: SR. Anteayer. Venceremos. Dejarte sería abandonarlo. eso sí. Hágala pasar. criatura! Mira. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra. Soy tu asilo. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres. SR. Déjame. No sabía quién eras. DÍAZ: MECHA: SR.. hube de hacer la barbaridad. hijita. DÍAZ: MECHA: Venga. ¡No puedo. Yo soy y seré siempre. Pero venceremos. La lucha será muy cruel. ¡Eres muy buena. DÍAZ: MECHA: SR. ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. DÍAZ: has perdido tu reposo. Luego acepté tu programa de lucha. 267 MECHA: SR. que había pensado. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. están a mi cargo. Criado. ¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. papá. papito… No insistas. pero no acababa de entenderlas. nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. la humillación de todos los instantes y sobre todo. ellos. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. Voy a hablarte con toda serenidad. MECHA: SR. Mecha. No tienen armas para las escaramuzas. Tú irás a verlo. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad.. DÍAZ: ESCENA X Dichos. el bienestar futuro. nada más. DÍAZ: La señora de Álvarez.nuestros hijos ESCENA IX Sr. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón..

DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. SRA. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: Tome usted asiento. DE ÁLVAREZ: SRA. Díaz. SRA. no hago un reproche. DÍAZ: SR. Por favor. que provocó la catástrofe. señor. Resulta casi imperdonable. Sra. No soy de esa opinión. Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. Mecha hace mutis. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. hija. puedo hacerle ver la carta del padre. señora. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. Todo ha sido una muchachada. No era destinada a usted. Eduardo? SR. DE ÁLVAREZ: SR. Eduardo. esta visita. SR. Habrá adivinado el motivo que me trae. DÍAZ: No. SRA. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. era cierto. Edelmira. DÍAZ: La escucho. SR. de Álvarez. SR. DE ÁLVAREZ: SR. Papito. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. Yo sé lo que debo hacer. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia.nuestros hijos MECHA: SR. DÍAZ: Muchas gracias. DÍAZ: No. Déjeme. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 . ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. SR. SR. SRA. DÍAZ: SRA. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. Regresaba del duelo con Alfredo. SRA. Podríamos suprimir asperezas. Edelmira. Créame. Enrique ha podido ser más decente. Acabo de hablar con mi hijo. su agravio. ¿Qué quiere decir usted. DE ÁLVAREZ: Váyase. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. Su viaje a Europa. Eduardo. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho. Tiene razón.

DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. Edelmira.nuestros hijos SR. EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. Sabiendo esto. DE ÁLVAREZ: Adiós. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. hija… ¿Tú lo querías? Antes. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. SR. Eduardo. dame las gracias. SRA. DÍAZ: SR. SR. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 . DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr. DIARIOS POR TODAS PARTES. DÍAZ: No la pongo en duda. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. Mecha. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. ¡Te he salvado! TELÓN SRA. Entonces. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. Nada he podido oír. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. Es la primera vez que le oigo hablar así. DÍAZ: Que no se quieren. si gusta. hija. No le sospechaba semejantes ideas. SR. Edelmira. SRA. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. Quisiera hablar con Jorgelina. que no se han querido nunca. MECHA: SR. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. DÍAZ: MECHA: SR. Es muy extraño lo que usted dice. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. DÍAZ: Puede hacerlo. Adiós. ¿A qué venía? Dime. DÍAZ: MECHA: SR. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. DÍAZ: SRA. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. Díaz. sobre todo. que mucho respeto por cierto. tal vez. Eduardo.

¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. Parece esto una redacción de diario. Doctor X. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. Mi obra no será de especulación científica. su miseria. SR. Un caso práctico. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. al volcar un cajón de basura en tal parte. “Nuestros hijos naturales”. Fulano de Tal. sus vicios. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . DÍAZ: DOCTOR: SR. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. He leído mucho. No los tomo mayormente en cuenta. a Mercedes. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. si usted quiere. DÍAZ: SR. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. éstos son nuestros crímenes. “Infanticidios”. estoy depurado de prejuicios. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario. yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. Buscamos la noticia que nos convenga. Díaz. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario.. sentimental. DÍAZ: Efectivamente. “Ocultación de la maternidad”.nuestros hijos ESCENA I Sr. Sí. ¿verdad? DOCTOR: SR. Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. Pero.. Aquí está. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. Tomo un diario cualquiera. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. Veamos. y si no me considero del todo justificado. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. Allí los tengo. Es decir. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. Es copiosa la documentación. “¿Infanticidio?”. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. aquí no. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. el trabajo de subir escaleras. y por esto y esto nos estamos despedazando. DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación. éste. Esto hacemos. 273 SR. mi doctor. Vea. señor: las estadísticas que son cada día más completas. Vivía más arriba. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública. Un toque de somatén a la clemencia universal. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. Un libro sentimental.

No tendrían razón de ser.. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está. Adiós.. (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco. Me alegro mucho. No lo creo. ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós.. sí! Como lo oyes. señor. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR. ¡Loco!. DOCTOR: SR. ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!... se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato.. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable. ¿Encuentra bien. y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos. DÍAZ: ¡Locura!. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 .. Lo harás después. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental. Porque hay gentes capaces de todo.nuestros hijos DOCTOR: SR... ¡Sí!. MECHA: SR. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted. señor Díaz. Disimule mi vehemencia. (Pausa). ¡Locos trágicos. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. DÍAZ: No se exalte. Muchas gracias. Por supuesto. DÍAZ: ¡Oh! ¡No!. (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!. que no. DÍAZ: DOCTOR: SR. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. señor. De ningún modo. En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas... Ahora tenemos que hablar. señor!.. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. Parece que tratan gravísimos asuntos. Nada de extraño tendría. muy bien. ESCENA II Dichos. cuando discutía con tu ex futura suegra. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra. El comité está reunido en sesión plena.. ¡Locura!. doctor. tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa. ¡Loco!. Mecha..... DÍAZ: MECHA: SR. por ejemplo. hijita.... DOCTOR: MECHA: SR. He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos. Pero no ha de suceder. DÍAZ: SR. Le aseguro. Dígame. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales. ¡Ah. No hablamos nada reservado. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco. amigo mío. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”. creo entender. que se desgarran!. ¡No. Y por otra parte. le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico...

empezando por mamá. ¡Bravo. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. Ya sabes que no me pertenezco. Todos. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. Alfredo. Necesito tranquilidad y reposo completos. DÍAZ: MECHA: SR. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo. Bien. DÍAZ: MECHA: SR. De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. entonces. No me hieren sus injurias. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. si quieres. ¡Te aseguro que tenía una luna!. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte. Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro. Sí. ¡Llévame cuanto antes. ¿eh? SR. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. Pero sucede lo contrario. Encuentro a mamá hostilísima.. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte. Te quedas tú. DÍAZ: MECHA: SR. hija. Ven acá. ALFREDO: SR.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. Hay que calmarlos. ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección. Desde allí podremos continuar la batalla. Eso ofusca.. Deseo hablar contigo. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. Díaz. Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. ¡Ay. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. Llévame. hija mía. ay. Dame un beso. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. no. Tú me has ofrecido un asilo. Así. De palabra no más. DÍAZ: MECHA: SR. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia. DÍAZ: MECHA: SR. A sentirme incomodada. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento.. cuanto antes!. 277 276 antología de obras de teatro argentino .. Esto es muy sintomático. No.. DÍAZ: SR..

que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. DÍAZ: ALFREDO: SR. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. Pregúntale. DÍAZ: ALFREDO: SR. (A Mecha. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo. Al grano. Entonces me tranquilizo. un desequilibrio nervioso. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. Pero no hacen falta testigos. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. Puedes ahorrarte preámbulos. Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. DÍAZ: ALFREDO: SR. he seguido tus consejos. ¿Quieres dejarnos. Yo te he respetado siempre. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. Todo lo prefiero. entonces. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. DÍAZ: Depende de ti. Bien. DÍAZ: ALFREDO: SR. En cuanto a lo último tienes razón. Tenemos que hablar muy formalmente. DÍAZ: ALFREDO: SR. no te vayas lejos. Sí. Mercedes? ¿Es un secreto? No. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. ¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. loco. DÍAZ: SR. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . DÍAZ: ALFREDO: SR. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. No hay tal pretexto. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. No quise decir una sandez. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo.nuestros hijos SR. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie. DÍAZ: ALFREDO: SR. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. Tus actos no revelan otra cosa. Me imagino el rubor de los cojines. Eso acusa. más que falta de sensatez. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. Vamos por partes. DÍAZ: Ordena. desequilibrio mental. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera. que hace mutis) Hija. cualquier cosa. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. porque SR. a armar una revolución en mi hogar.

Me contó papá. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. Con tu asentimiento o sin él. exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. Nuestro decoro.. delito que. ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio. MECHA: SR.nuestros hijos ALFREDO: SR. papá! No continúes. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh. ¡Sí. pero tú lo has provocado. (Va a la puerta y llama a voces). ALFREDO: ESCENA IV Dichos. jamás se perdonará. sí!. DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos. DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias. Ignoro si tú sabes.. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más.. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso. He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti. por haberse hecho público. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. nuestra tranquilidad. DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino . papá? Alfredo quiere hablarte. Mecha. DÍAZ: ALFREDO: SR. papá. el recurso sería contraproducente. Sí. (Vuelve a llamar). La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. nuestro porvenir. aun con éxito. Mecha. Perdona. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. sí. maculada por un delito antisocial. ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. esta rebeldía. a una desgraciada familia. ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR. Lo sabe. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira. ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana. No nos convenceremos..

nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien.. ¡Pronto!. ¡Oh. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. por otra parte. Alfredo. Anda y pregúntaselo a tu madre. Es lógico que trate de reparar. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. Sí que lo sabes. Contesta categóricamente.. que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique. ya que no sus violencias. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. ¡Mi madre!.. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. eso es absurdo! ¡Sí. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 . que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz. MECHA: SR. Hacernos solidarios de tu crimen. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa. papá.. recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. terminada la bendición o lo que sea. Me caso con Enrique. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien.. Sí. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. injuriarme a mí. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte. que compartas la mesa de un eterno malhumorado. Es un loco o es un pervertido. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia.. que aguantes sus desaires y sus reproches. que la paciencia se me agota. hijita! Absurdo. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. o el gesto sonriente de una bestia. y cuando el vaso esté colmado. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor. ¡Has perdido el juicio. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar. Ese es el programa que te espera. La has sugestionado con tus extravagancias. que vayas al domicilio conyugal. Ya no lo amo.. no podrán consumar el atentado. que con una palabra. Y si no tuvieras más remedio que casarte. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases. Mira. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. con un soplo. ¡Te lo exijo!. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo. muchacho! Insultarme a mí.. No sé lo que me digo. No intervengas. A mí.. hija! Ya ves.. sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. papá. ¿Qué quieres decir? Explícate. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento). se me deje en libertad completa. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. Pero siempre que. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas.

¡Bien. Alfredo. ¿Yo te he sido infiel? Sí. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias.. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando). ¡Mamá!.. nos habríamos entendido como hombres. hija!. me has sido infiel.. DE DÍAZ: SR. Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). ¿Yo?.. DE DÍAZ: ESCENA VI SR. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme.nuestros hijos ESCENA V Sr.. MECHA: SR. SRA... bien! No te alteres. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. Has lanzado un cargo. DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia. DÍAZ: SR. comprendo!.. Quiero ver las cosas claras. de Díaz. tú. Dime.. SR... 284 ALFREDO: ¡Oh. ¡Oh.. (Demudada) ¡Oh. señora. a decir que eso no es suyo!... Mecha.. No lo estoy. DÍAZ: SRA.. no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito. Estoy cansado de tus ambigüedades. DE DÍAZ: SR.. de Díaz se deja caer en una silla. qué angustia! (Llora). DÍAZ: Has hecho mal. Y para ello. Sra. He ido a llamarla. ¡Qué innoble!. Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz).. Este muchacho. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?. ¡Papá!. ALFREDO: MECHA: SR. Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!. lo ponen fuera de sí. ¡Qué infamia!. Jorgelina. ¡Qué bajo!. de tan ofuscado. Saldrás con tu gusto. como la luz… ¡Niño!.. Ya viene.. ¿Estás en tu juicio. Sostenlo y pruébalo. DÍAZ: SRA.. Jorgelina... señora... qué repulsivo es todo esto!.. y las palabras se escapan solas. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún.... ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno. SRA. DÍAZ: No es verdad. DÍAZ: MECHA: SR. Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!.. La Sra. (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas). ¡Atrévase.. ¿Qué significa todo esto?. has necesitado recluirte durante cuatro años. DÍAZ: Dichos. Me has engañado.. ¡Niño!..... para meditar una venganza así. DE DÍAZ: SR. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!. ESCENA VII Dichos. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh. ¡Pobres de nosotros!. ¡Es mi drama. He querido decirle que tú. ¡Pobre papá!.. ALFREDO: SRA.. Díaz. Si hubieras sido más hombre.

. tu conducta eclipsa su falta. Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó. Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida.. oye tú. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!.. a Mecha) Vamos. Mercedes.. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme. DÍAZ: Vamos los dos… No. DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 . SR.. Pasó el tiempo... Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos. Entonces huí a la mansarda. ¡es tarde!.nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses. ¡Además. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor. Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad. vamos los tres. (Serenamente. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa. ¡No puede ser!.. Jorgelina!.. Continúa. la purifica.. Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme. hijo!.. SR. después de una larga pausa). El episodio había modificado mi concepción de la vida. No lo intentaré. ¡Oh! Si ella ha faltado. apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR..... Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común. Alfredo! ¡Tú. Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. ¡Desahoga tu corazón. Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR. y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–. ¡Qué cobardía!. que has preferido ser verdugo a ser caballero!. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera).... Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional. ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad. ahora! ¡A ti! ¡A ti.

. Gregorio de Laferrère .¡Jettatore!..

UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS. ¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 . ARAÑA ENCENDIDA... UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA. de una vez. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo. UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA. Carlos.> ¡jettatore!. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía. ESCENA I Carlos y Lucía. PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE...

Sin embargo.. ESCENA II Carlos y Doña Camila. Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero.. Enrique está esperando en la esquina. ¡Parece mentira. No me animo... ahí está la prueba. Vase corriendo primera izquierda. no seas niña.. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí.. sin embargo. ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna.. Carlos.. Con un poco de valor estamos del otro lado... ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento.... ¿hablas en serio. Si no puedo querer a nadie que no seas tú.. De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro... al ratito nomás le sucede una desgracia.. Bien sabes que no es cierto.. (Se sienta). ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza. Yo te aseguro que no nos van a descubrir. ¡Y... A tía ya la he estado preparando toda la tarde. por casualidad. pudiera ser que hoy. CARLOS: No es para tanto.....¡jettatore!. No digas eso. en apariencia. ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore. Y ahora le daré el último toque. ¡Y no tiene vuelta! Si. mujer. muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. ¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero. ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor.. Me quita el sueño. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma.. Es que no hay tiempo que perder. Vamos.. Me siento un poco nervioso y nada más. CARLOS: No seas tonta.. Pero... No es posible. lo que veo es que no te importa nada de mí. Es que tengo una gran preocupación. tía.. mujer! (Se sienten pasos). ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado. es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás. Ahí viene mamá. ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia... conversa usted con un jettatore. ¡Como si no lo supieras! Y entonces... Estarías mejor cuidado. pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos.. mientras llega Don Lucas. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 . Lucía. no. Tengo miedo… Bueno.

y..... ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas... 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 . ¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe. Vea.. la mira. Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores. Eso.. tía. este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos.. está el señor Don Lucas. Ya verá cómo con el tiempo se convence. tocar fierro y decir "cus cus".. yo no le digo más. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera. pues! Viene. Dª CAMILA: ¡Vaya. ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno.. Hay otro. tía.... ¡tan bueno como es él!. Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato. un maestro de música. Mientras tanto vaya observando. Señora. de impedir que la jettatura prenda.. ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese. lo hacen porque sí. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore. es lo único eficaz inventado hasta el presente. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!... Es la forma de contrarrestar el mal... es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen. Vea. Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo. porque para eso nacieron y no lo pueden remediar... ¡Qué quiere.. con sólo mirar una vez. (Mutis).. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas. tía! Son desgracias que manda Dios... hay que hacer así. ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores. Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones.¡jettatore!. y contra lo que Dios manda nada se puede hacer. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro)... desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle.. precisamente. CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos. Ángela y Don Lucas.. ¡Si es ahí.. ni siquiera se dan cuenta de lo que son.... y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida..... ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco. Y la mayor parte de las veces. ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!.

no vale la pena. considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones. Siguen la conversación en voz baja.. señora. ¡Qué milagro.. el pobre no sabe lo que hace.. Don Lucas. señora.. No sé cómo agradecer esos conceptos. ¿cómo le va? Carlos mutis..... Adelante. Don Lucas. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 .. Se levantan. Se sientan. Don Lucas. Salió para el club. Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda.. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento. luego Lucía y Carlos.. Muchas gracias. No olvides nada de lo que te tengo dicho. Entretanto.¡jettatore!. Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio.... ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida. buen mozo. señora. y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación.. Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia. ¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique.. señora. Hace tiempo que. hay que disculparlo. es muy delicado.. Se sientan... Usted sabe.. En este momento. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. está contrariado. señora. (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso. prometiéndome volver enseguida. LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted... Son merecidos. LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar. Pero es que yo. Don Lucas. que no me sorprende lo que acabo de oírle.... ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible. dejemos eso.... tan solos!. Siéntese.. toque fierro! Buenas noches.. (Aparte). DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento.. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida. Don Lucas. a usted. Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa. ¡Toque fierro. ¿Quieres callarte? (Aparte).. tía. voy a hacer que avisen a las muchachas. Don Lucas. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante. Con mucho gusto.. creo haberla hallado al fin: es Lucía.. DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer.... habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía.. Pierde cuidado. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila.. Pero. tanto Juan como yo. con su permiso. (Mutis foro). Está enfermo. (Sigue escuchando).. Como está tan cerquita. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave).

. Mamá. Lucía... Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa. siento un mareo muy raro.. ¡Oh. un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene. Es buena. ¿A que si se tratara de otra No viene nadie... Habría que darle agua. señora. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres. Buenas noches.¡jettatore!... Don Lucas. Nada hace con afligirse.. tan ingenua. señora. Con su permiso. ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted.. da un grito.. (Dándole la mano) Tanto gusto.... persona que yo conozco. ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto.... ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!. mamá.. Por lo menos. voy a ver.. lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca... Lucía.....Parece que no respira… No se aflija... esto pasará. Don Lucas! ¡Corre. y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente. No me he atrevido.. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos... Doña Camila. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres. Dicho.. ¡Benito! Espérese. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!.. ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro). al verlo. ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí.. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí.. Buenas noches.. ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí.... Mutis Lucía.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 . Elvirita. Lucía? No sé.. Lo mismo sería. (La mano). Es tan niña.. voy a llamarla.. ¡No me dejen sola!. No seré un muchacho.. Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien.. no sé lo que tengo. dicho a Lucía. Dios mío! ¡Pronto. Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija. ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo. ¿qué te pasa? ¿Qué sientes.. (En el foro). ¿Qué dices? Don Lucas se acerca. el cual no suena. DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis.. algo muy extraño.. LUCÍA: ¡No me toque. Elvira y Lucía.. bonita. (Mutis). pero tampoco se puede decir que sea un viejo. convenido..

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

300

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

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¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí. Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito. ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. ¡dígame! Don Lucas. ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando.. ¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas.. pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore. Como no entiende de estas cosas. Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave.¡jettatore!. ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí.. sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura. ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos). A cuatro reyes. ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas.. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse. Es bueno que usted la ponga al corriente. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces.. ¿De veras? Pues le prevengo. gravísimo.. quién es!. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda). dígame usted. casi me mata el tranvía por el camino.. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa. ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah. Elvira..

. la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!. A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo. un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí. CARLOS: En lo que hace usted muy bien. Pero... DON RUFO: (Por foro). Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho. cuando habla.. Hace daño cuando mira.. PEPITO: ¡Es jettatore!. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. cuando camina. rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural. ¡Tuve tentaciones de ahogarlo.. ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros. les mandaba aplicar otra ley de residencia. ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina).. Era un animal sobresaliente... cien mil pesos.. apenas con la palma de la mano. (Dándole la mano a Carlos).. Alaska?.. una verdadera botaratada! ¡Oh!.. Llevaba ganadas seis carreras en dos meses. Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia... ¡Muy bonito!.. Don Rufo.. El que es jettatore. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez.¡jettatore!. ¡Es que es una canallada. eh? Parece que no. ¿una de patas blancas. PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo. ¡Hola.. cuando toca... se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". hace tres años? Sí. 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino .. no debía andar entre gentes. amigo.. Pepito!. Un día.. ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional. Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones. ¿no será de cuidado. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte. poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey. ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. Y haciendo conquistas en los teatros.. CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. por ejemplo. natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo. cómo no. ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches.

entonces. ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas. ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso.. Se ha quedado dormida. gracias. Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo.. Y usted.. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera. hágase el mosca muerta no más. poco.. (A doña Camila) Lo sé todo. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí. mocito. ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí.. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. Don Rufo? Quince días más. ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos.. ¿Le hizo alguna travesura. DON RUFO: ELVIRA: Callate.. ¿qué dice? (A Pepito)... es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. ¡Ah!. ¡Puede que así sea. ¿verdad? Está mejor. amigo.. sin poder ver nada. Ángela.. Pues ahí tenés. hija. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado. pero me está pareciendo. amigo. Es que usted se empeña en no ver la luz.¡jettatore!. comadre.. ¡Y cuando tengo interés en ver. ¡Si había sido un sotreta. a poco. ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar.... DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo. che! Cuando eso dice. Si hasta el resuello les he sentido. Doña Camila. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo.. apretándolo contra los palos. para que no empalague. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero.. PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 . Más vale así.. señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo. Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor.. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. hasta fin de mes. lo hago derecho viejo. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí.. DON RUFO: ¡Qué perdido.

Ya sé lo que ha andado diciendo. Pero.. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores.. Me quitan ustedes un gran peso de encima... ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver. ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). Vale la pena.¡jettatore!.. hija. calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. Me dicen que es un viejo... qué mal rato hemos pasado. LEONOR: DON RUFO: No.. Y ¿qué se ha hecho Juan. cuénteme lo que ha sucedido.. Buenas noches. ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro. Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro... Medio de tiro pesado no más... Leonor. Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento. ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es.... ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores.. ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena... Lo de la corista de Politeama. ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted.... (Se sienta). dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas. ¿qué dice el médico? Si vieras. bonita estoy yo con usted... ¿eh? A propósito. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa. decime. ¿De dónde salen a estas horas. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 .. no es nada. dele cartas y dele ramitos. Te estábamos extrañando. No me quedo más. Entra Elvira. Si ya me llevo gastao un platal. ¡ya está "bulle-bulle"! Sí. ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!.. (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos. ESCENA XIX Dichos. Entra Ángela por derecha y sale por foro..... DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte. ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían... señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja. No se alarme. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile.. (Entrando) Niña Elvira. que no lo he visto? Voy. Luis y Ángela. (Mutis derecha). P’cha digo..

Sobre todo..¡jettatore!..... Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque. Es que esta Leonor es tan cuhete.. Entraré en puntas de pie. Necesito que me explique lo de Don Lucas... Bueno. No les haga caso. no le moleste usted a Don Juan. porque. CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando. Cuanto antes mejor.... ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma. ya se sabe. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen.. si te siente no le converses mucho....... PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito).. ¿Se ha hecho pruebista.. Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. Me ha dejado usted nerviosa. Leonor no vuelve. que es tan estremoso con Lucía. y esté tranquila. creo que se ha acostado. Y como eso sucede un día sí y otro también. Lo que tiene es una gran debilidad.. Y si se agarran las dos pico a pico. amigo? ¿Qué es eso. no comprendo cómo puede ser eso. A pesar de todo. Pierda usted cuidado. Déjalo tranquilo. señora. Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!.. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo. ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos. Es una cábula... ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás. (Se levanta). encontrándose Leonor en casa. sin embargo. 319 318 antología de obras de teatro argentino .. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá. Se entienden tan bien entre ellas. Ambos están sentados. Elvira. Han seguido la conversación en voz baja. pero tenga en cuenta que hay que apurarse.. seguramente la ha encontrado despierta a Lucía. PEPITO: ELVIRA: Pues es así. Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido.. Don Rufo se sienta al lado de Camila. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té. Felizmente para todos. PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor. (Mutis)... voy a pedirle una cosa. ¡No es para menos! (Da una vuelta). (Medio mutis). Pero.. todo es alegría. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas. y temo que el momento no sea oportuno. Sí. Como usted quiera. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito). Voy a ver si está despierta.

Juan? Yo voy a servírsela. por la derecha. ¿eh? ¡No ponga así la cuchara. DON JUAN: Buenas noches. Se equivoca. No. (Leonor y Elvira sirven). LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo.. con eso le llevas una taza a Lucía.. DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse.. no te incomodes. Ángela. Dª CAMILA: Vengan a tomar el té.. (Se sienta). hija.. como un ocho en la baraja. ¿Reírse? Y. (Mutis). No voy a tomar té. Nadie le pregunta nada. quien se va por la derecha).¡jettatore!. ustedes contar conmigo. Y.. ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . no esperaba menos de usted. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia. Doña Camila. No sabía. hablando más de lo que debe. Y a ti Rufo.. Dichos. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos. ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme. yo se lo voy a buscar. gracias. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. entonces.. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar.. (Da una taza a Ángela. Voy a ver qué capricho es ése. y Ángela. ¿no es verdad. Leonor! (Va y le toma la cuchara). De todos modos. escuchar y reírme. es un buen síntoma. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere. Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar.. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. Carlos se acerca a Don Rufo. (Sigue hojeando revistas). Ahora caigo en el enojo... Aquí está. ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre. Don Rufo? Siguen conversando. (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té. por el foro (con una bandeja y servicio de té). ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que. CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico. Espérate.. ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja. Los hombres se levantan y Carlos mutis....

DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas). que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira. LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo). Benito y Don Lucas. Rufo.. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable.. hagamos las paces... foro. Eran casi fijas y estaba encantado. BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez.. ESCENA XXIII Dichos.. ES DE DÍA... después de lo que he sabido esta noche.. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS.. CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada.. usted de la condición del tordo. pero. un rato no más. ¡Buenas noches! (Mutis foro). Pero. POR LA DERECHA. Y usted. Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora.... no quiero decir una barbaridad. (Va a su encuentro).. pues! ¿Qué más quiere? (Risas).. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 . ESCENA I Leonor y Carlos. Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras. Cuente lo que quiera. Elvira hace señas a Pepito.. Pero. LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR. Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá. ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud.. no vuelvo a contarlo.¡jettatore!. (Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo.. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO. ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que. es que. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato.. ¿Y?. estamos del otro lado.. SALE LEONOR. y le prometo que aunque vea lo que vea.. Aparece Benito. Aparece Don Lucas.. Media hora. Bueno.. te estás pasando... No sé qué tiempo necesitarán ustedes.

(Vase izquierda). Lucía no está bien.. sí. Este estúpido puede echarnos todo a perder. hasta que agarra otra nueva. sí? Tampoco sabía esto. LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo. BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). Que pase. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique. LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde.. Para eso he venido. acompañando a Lucía... ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos).. (Conteniendo la risa) ¿Ah. la entrada del jettatore. lo mismo que la tiza en la suela de los botines.. ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos... estoy seguro de que ya viene en camino. Pepito. Vaya no más.. ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea). Es cierto. (Riendo camina hacia el foro). ¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan.¡jettatore!. LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!. Pero. Leonor. Pero. y se queda después tranquila. y a poco Pepito.. En este momento... ¿dónde está Elvira? Con la señora. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado. Benito. yo quedo de guardia.. es demasiado temprano.. y ahora vengo de tomar un baño eléctrico.. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado. desde la esquina. Aparece Benito. ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té. PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos. ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano).. foro. Se hacen tres rayas y dos puntos.. (Hace ademán de irse). Es por cábula. foro.. Esta manera de atarse la corbata trae suerte... ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera. aparece Benito. lo conozco como a mis manos. (Riendo) Bueno. El señor Castro y Obes.... Vase Benito. (Conteniendo la risa) A ver. 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 .. que me voy. (Se sienta). (A Leonor) Hay que despedirlo. Pero. (Riendo) Tan es así. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta).

(Saluda con gravedad). ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). voy a ver.. a propósito. (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas. Con su permiso. ¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí.. que es un profano. ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo. ¿cómo no he de saberlo? Y. Indudablemente… pero… Pero no a mí. ESCENA III Dichos y Benito. BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra. 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 . (Alto). Ahí está el médico. DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades. ¿eh?. (Sonriendo) Lo estábamos esperando... Es claro. (Vase derecha). (Vase). (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase). doctor. Telepático. (Señala la izquierda). (Desconcertado). estaba pensando… ESCENA V Dichos.. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más. Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas. (Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”... DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted... (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. Enrique y Benito. seguido de Enrique.. BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!. ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito. (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones.¡jettatore!.

. Ahí tienen ustedes... Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras. bueno.. ¿sabe? No sé lo que tengo... Elvirita. Te-le-pa-tía.. Estoy muy nerviosa.. señorita. y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante. ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente. Pero. lo mejor es no sorprenderse de nada.. Me encuentro bien así. puede pasar.. (Vase derecha).. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. yo no lo sabía.. Don Lucas. ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro. nada.. Pues. señor mío. la verdad es que no entiendo lo que.¡jettatore!... No sé... doctor? Sí. 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... tiene que callarse. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas... Leonor. Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor. (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta. siéntese.. no se incomode. esperando al médico para tener noticias.. me dice Ángela que lo vio entrar. ESCENA VII Don Lucas y Elvira. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí.. ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos. no ha venido.. Enrique y Carlos. 328 ESCENA VIII Dichos... no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado.. le prevengo que está equivocado.. Dígame.. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!. DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. Pero.. Elvirita. Con su permiso. Pero.. ¿qué le pasa? Nada. ¿No le digo que son los nervios? Bueno. ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero. Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora. Por eso.

¡Es raro!. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 . A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez.. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas. La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente. En seguida. ¿Comprendido? Completamente. Gracias. eran más fuertes.. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez.. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí. ¡Tres! ¡No señor!. Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio.¡jettatore!. un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre.. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía.... digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. Otra vez… ¡Ya!. Discúlpeme. me apodero de su voluntad. precisamente. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna. le ordeno que se cure… y.. Hasta ahora. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. señor. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido. Mientras yo no le indique. usted no piense en nada. doctor. el éxito es infalible. tratándose de enfermedades nerviosas... ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien.

Vanse. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos. no… ¡no puede ser! (Se ríe).. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. no. no perdamos tiempo. voy. No me explico la causa. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted. DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido.¡jettatore!. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted. ¡Hemos concluido! Pero. ¡Qué no puede ser!. ja. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos.. ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión. señor... hombre. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero. sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené. ¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia. ¡perfectamente! ¿Está. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero. basta. Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí. hombre. No sé qué más quiere. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos. señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez. No tengo para qué ejercer… Basta. hombre. señor. Bueno. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja. señorita. no.

Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. Leonor. Una palabra. Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja. Deme la mano. ¡Carlos! Le debo una explicación. Sí. señor ¡yo!. ¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle.. amigo. Carlos. hombre! Es tal como se lo digo. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. ¡Ya! Uno. señor: uno… pensé en el uno. Carlos da pequeños saltos. hombre! No se preocupe de esas zonceras. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado. ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero. no faltaba más! Tiene usted un noble corazón. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno... Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa. ja! ¡Qué esperanza! No. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique. Don Lucas. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No... ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno. ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado. con la mirada fija en Don Lucas. Pero. ¡ya!. estese quieto.¡jettatore!.. Carlos. absolutamente. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo. Quieto. y a dársela vengo.. demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma. (Le toma los brazos). (Pausa). ESCENA IX Don Lucas. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí. Carlos retira la suya bruscamente.. amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah. He sido un grosero con usted y no me lo perdono. Entréguese por completo a mí. sí?. Se la da. no piense en nada. ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces. Bueno. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento.

. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). ¡Pobre muchacho!. y conversemos… Carlos permanece rígido. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. de algún gran sujeto. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. óigame… Cuando yo me retire.. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más. no. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. ¿Gran sujeto? No. sí. ESCENA X Dichos. hombre. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá.. Nadie lo creería. Lo hace. Aténgase a las consecuencias.. No olvide usted este juramento. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No. seguramente. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora. ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico.. y éste debe de ser una de ellas. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica. Don Lucas lo hace. es un buen muchacho y nada más. Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones. señor. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad. Carlos lo sigue saltando. en cuanto a eso esté tranquilo. ¿No me da usted la mano? No.¡jettatore!. le sopla usted a ese hombre en la cara. Venga para acá. Soplándole se despertará… Y antes de irme. ¡No. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No. por ahora. ¡Oh.. tener el convencimiento de que nadie sabrá. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. ¡Si es cierto que tengo fluido. doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis). Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. ¿qué hago? Camine retrocediendo. Póngale un dedo delante de los ojos. Ahora. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!. júrelo usted en una forma solemne. Enrique y Benito. Y. señor… No.

. no? Sí. (Asoma Benito por el foro). y de pronto ya no supe lo que me pasaba. (Comprendiendo). DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!. señor. ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos.. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah.¡jettatore!. ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor. ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí... Es verdad… tiene razón. ¡Levántese!. ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 . No ha vuelto. Acérquese. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. (Por las dudas sería mejor dominarlo)... no. (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara). ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted. Míreme a los ojos… ¡Así no!. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No. ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada. y al contemplar la escena huye asustado.. ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse. En ese momento aparece Benito por el foro. BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho.. señor. entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah. A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras. no piense más.. (Le tiende la mano). no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito. Escuche… ¿Usted es español. de todos modos. DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero... un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo. hombre. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. ¡a mí no! ¡soy un padre. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise. ¿Me desmayé. (Mutis). Hasta luego… (No toma la mano de Carlos). señor... hombre! ¿Qué significa esto?. ¿si habrá visto algo este cernícalo?. Pero.. ¡Hum!. Don Lucas. bah. ni una palabra de todo esto. señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra. piense en un número entre uno y diez. Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego. hombre. sí! Estaba pensando el número seis. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte).

señora. no más… No necesita receta. ESCENA XII Dichos y Leonor.. Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. De pronto. Mutis de Benito. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . sí… no me sorprende. hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. sin razón ni motivo… Sí.. DON LUCAS: Efectivamente. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. Es un apunte. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. vamos. (Se la entrega a Don Lucas). no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. no es nada… No hay que alarmarse. Leonor.¡jettatore!. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido). Vaya para adentro. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos. Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese. Ya vienen la señora y Lucía.. este hombre es un torpe.. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera. no sé qué… A ver la receta. (Le sopla el brazo). Me parece que es un tónico. Benito. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”. Doña Camila y Elvira. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?. seguramente.

Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?.. por derecha. Bueno. Pausa.. Lucía. Buenas tardes. No. debe mandarlo al hospital.. (Medio mutis).. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 . ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto. Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí. más tarde me avisas cómo sigue. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. por eso me río. DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo. No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé.¡jettatore!. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe.. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha. señora… es que no ha de ser nada.. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. gracias. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa.. Vete nomás. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. si el pobre es casado y con hijos. ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama. Se sientan. si lo hemos aliviado. ESCENA XIV Dichos y Lucía. ESCENA XV Dichos y Ángela.. En ese momento sale Ángela por izquierda. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer. Don Lucas. señora. señora. señora. porque se quejaba de dolor de cabeza. (Aparte) ¡Muy cómodo!. Ángela mutis.

Aparte). que le perdone y no sé cuántos disparates más. ÁNGELA: Ahí está el señor. (Mutis por la derecha). que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús. ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto. Es que Elvira está en lo cierto.¡jettatore!. ¡Pero. Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. yo no lo he visto. ten juicio. (Pausa corta). Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. y en mi nombre y el de tu madre se la concedo. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre. señora. (Mutis por foro). el cual tiene clavada la vista en Lucía. de pie. Ahora está delirando. Con el permiso de ustedes. (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. Don Lucas. Leonor y Lucía. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. mujer? Así me lo acaba de decir Petrona. Buenas tardes. Usted lo tiene. ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. yo no sé qué va a pasar. Elvira. DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. DON JUAN: TODAS: Buenas tardes. Elvira. ¡No te digo.. ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano. ¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . ¡Pero. mamá. y dice que haga el favor de pasar al escritorio. no te digo! (Llora). dice la cocinera que Benito sigue mal. y a gritos le pide que no lo mire. Don Juan y Don Lucas. mamá. dan gritos de asombro.. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira.

DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. Voy en seguida. DON JUAN: ¡Hola. Así que ya sabe el remedio para otra vez. todos la rodean. Muchas gracias. Aquí me tiene. Es la emoción. (A Don Lucas). Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada. ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya.. ¡Sí. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos). Por lo menos. papá. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante. Ángela y Don Rufo. Buenas tardes. Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero.. Confieso que no lo entiendo a tu Pepito. Lucía! Lucía y Elvira lloran.. espéreme en el escritorio. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas). Perfectamente. Pepito! ¡Al contrario. DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro. (Mutis derecha.. caminando de espaldas a la puerta). Cuestión de temperamento. ¿Ya estás bien.. retrocede hasta la puerta del foro). ¡Pero papá! (Llora). amigo. ESCENA XVIII Dichos y Pepito. y al ver a Don Lucas. Don Rufo. Ya estoy tranquila. Lucía. ¡Vaya un hombre original éste!. ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname. Don Rufo. entonces.¡jettatore!. El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio. ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha). PEPITO: DON JUAN: Bueno. ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 . en el patio de los pavos. pero fuera de aquí. ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. (Entra acompañado por Ángela. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. no tengo nada. lo comprendo! (Aparte). la cual hace mutis enseguida). No hay nada. sané. PEPITO: ESCENA XIX Dichos.. hijita? En cuanto supe que usted había venido. lo que es la enferma de anoche ya no se muere. hombre.

. (A su espalda) Y. no he estado. La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?. Lo que usted no se queda atrás tampoco. Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo). hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo. (Risas). ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo. Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas).. le rompo el alma! Y usted. ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo. Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. (Aparte) Qué lástima. en el escritorio. (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. Don Rufo. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. ¡me gusta mucho!.. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí. Voy poco. No sé en qué… Cuéntenos algo. y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera.. ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan. se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo. (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende. de las óperas que ha visto.. muy poco. Siéntese. No. Está con gente. que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo). ya sabemos que usted es aficionado “al canto”. amigo. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder.¡jettatore!. ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena. (Risas).. Si no las entiendo. ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?... ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí.. Leonor.. Don Lucas. Es cierto. Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra. hijita… ¡Como son en italiano!. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 .

Juan… ¡fíjate en lo que dices. (Corriendo a la habitación).. pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. buenas tardes. Don Rufo… (Le tiende la mano). Que le vaya bien. señor. ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme. DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano. Leonor y Lucía se ríen. Entra Carlos. (Vase). Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí. Lucía. ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. (Sin tomar la mano). Me voy… A los pies de ustedes. amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil. por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea). comadre. y a poco. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección. (Pausa). Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. Carlos. ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. Entran Leonor y Lucía gritando. (Aparte). ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. Don Lucas. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. Se levantan todos. (Mutis). entonces? No. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 .. DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. Juan. sino que lo destinaba para marido de mi hija. señoras: hasta luego. ¡Es un ridículo insoportable! Pero. Dª CAMILA: ¿Qué es eso.¡jettatore!. (a Leonor). ¡Qué disgusto tan grande. qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. dicen que es así.

pálida y triste. llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece. puros disgustos y malas noticias.¡jettatore!... ¿Qué significa todo esto. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 .. como si no fuera bastante. cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra. pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. Yo. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa. Pero. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente. Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta). Juan. DON JUAN: que es lo que menos importa. ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. Juan. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!. SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO. Elvira ¿para qué hablar?.. mujer. preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte. Vamos a ver.. somos la gente más infeliz de la tierra. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí. a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. La seca está haciendo estragos. ¡Pero no exageres.. DON JUAN: Pero. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores.. que de sólo verla da pena.. no las veo. por lo menos en una proporción que alarme. Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno. pero. ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. Juan.. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. Juan. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada. No tenemos un solo momento de tranquilidad. Yo no sé. Pero. ¿qué estás diciendo. En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN.. Comprendo que la pobre sufre. Lucía. no digamos. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada). pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede. Camila. el desgraciado Benito. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido.

Con eso no hago daño a nadie. déjame... ¿Quieres que me lo saque? Mira. Juan… (Saca del bolsillo un fierrito). papá... ¿Usted también? Pero.. es una temporada de estancia. dígame ¡so pedazo de adoquín!. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también. ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. y me quedé acompañando a Elvira. No seas malo.. perdóname.. papá. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. no. No te vayas enojado.. papacito.. DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. (Lo abraza). papá. Buenas tardes.... Lo único que yo digo. DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto. mejor es que no continuemos.. hijita. Tengo que hacer. ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero). (Tomándole las manos).. por las dudas. es contra los jettatores. No.. Juan.. me voy. ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres. (Le suelta la mano). ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería. no los aumentes todavía. De todos modos... LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela. ¡Si es muy bueno! Mira... ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila. Juan: un fierrito. Tras tantos disgustos como tenemos... Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo. con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura. señor? Es contra la jettatura. (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura). ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía. No te disgustes por eso.. hija. Camila... ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 . Pero ¿qué tienes en la mano? Nada. DON JUAN: Lo que tú necesitas. dormilona. papá. Buenas tardes.¡jettatore!.. ¡por favor! No digas más. me lo saco.. Dª CAMILA: (Se levanta).. Ya vas a ver qué bien te pones este verano.

¡Buenas tardes! (Besos). sin embargo. Indudablemente. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito. y. Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. Ahora. qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!.. ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro). GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . El buen tiempo volverá.. hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa.¡jettatore!. ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero). señora. cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es. que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien. no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga.. ¡Pobre Pepito. tan bueno como es! Pero. ¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. (Pausa corta). ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía. Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas. Ángela mutis foro. la pongo de patitas en la calle.. y que lo hace adrede… Se sientan. Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas. no es posible vivir así! (Se sienta). Tenga confianza.. Es necesario defenderse contra la jettatura.. un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida. Pausa. Dijo que volvería. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. Como tiene que ocultarse de papá. mamá. ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo.. sin embargo. no hay remedio. señora. ¡Pobre Don Rufo. LEONOR: LEONOR: (Por foro). hija. llorando. es necesario. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre. LUCÍA: A mí también.. víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos. No hay que dejarse abatir. Vamos. obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. Hace cinco días que no se lo ve por acá. que antes no se conocían. ánimo.

no se ha hecho para mí. en ese instante. Cuando yo pasé.. parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya. El día menos pensado. ni Pepito huyendo. nervioso. ¿Y usted? Regular. llorando como llora ahora. es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. señora. nada más que regular. de rabia. Acabo de recibir una impresión espantosa. hija. estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. Don Lucas y Ángela. ni Elvira enferma. me vendo. ni Carlos ocultándose. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes. LUCÍA: ¡Oh. ni Don Rufo resentido. ¡Y siendo el causante de tanto desastre. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. señora. cada vez que la mira. ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro). gracias. ni Don Juan agriado. (Llora). el hombre. ni usted. Por fin. GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. uno de ellos pisa mal y. precisamente. (Ríe). Adelante. no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente.. se tragó una espina. ¡No sabía nada! (Ríe). ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo. Se sientan. le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro. así es. ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú. y entonces. le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. Y a la pobre.¡jettatore!. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. Buenas tardes.

. Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos.¡jettatore!. ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. Don Lucas. (Alto) ¡Ah. la única… Y tengo bastante. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe. a usted. ¡créamelo usted! Pero. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas. Pero. hace muchos años. Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. sí. entonces. Pero en otra sí. Don Lucas. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar. casi peligrosa. ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. ¡Ah! sí.. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted.. choques de carruajes… En fin. Pero. María y José! (Persignándose). señoras… Es la emoción. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante.. crean ustedes. Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento. Y. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo. sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús. Nunca he visto matarse a nadie en esa forma. tuve una participación activa. ¡Dios mío! Pero. vamos a darnos un poco de importancia. la emoción. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Don Lucas. se lo aseguro a ustedes. pero vulgares. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. Don Lucas. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. Don Lucas… (Aparte) Bueno. sin importancia… Caídas de caballo.

¡mentiroso! Mutis por foro. CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. Juan y Carlos. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua. con verdadera desesperación. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 . ESCENA VII Dichos. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. dio con ella en tierra. Hubo un instante en que me creí perdido. e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro. Era un perrazo enorme. Ambos rodamos cien veces por el suelo. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua. al acariciarlo. no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. y al parecer en extremo manso. Yo también te lo suplico. ¡No. mujer. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo..¡jettatore!. DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. entonces buena amiga mía. Juan. Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). ciego de coraje. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela).. nos habíamos dispersado formando grupos. bueno... conversábamos. acaba de salir. Hice un esfuerzo supremo. ¡De pronto. que no venga! Entra Ángela con un frasco. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. tranquilízate. ¡Qué no venga el médico del jettatore. Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. Mutis Ángela por izquierda. Ángela. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos). ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. Después del almuerzo. agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado. pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. Sentados sobre el césped. nada más que amiga. Yo acompañaba a una niña. con los pelos erizados y la boca abierta. LEONOR: DON LUCAS: A ver. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas. ¡Era la lengua de aquella furia. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. No somos sordos.

CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan. ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. a poco. ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero.. Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. es cierto. ¿tú también? ¡Pero hija. Se ha recostado un rato. por izquierda). eso es lo que harás. No siempre. (Lo abraza). Al entrar Don Lucas. ¡Por un capricho! ¡No es posible. no es este el momento de tratar el asunto.Carlos. Yo. Juan.. hombre. muchas gracias. Elvira. amigo Don Lucas. Estas mujeres del día. pero sin decirle.. son un manojo de nervios. y vea. Que vaya Ángela. Sean razonables. es inútil. ¡Ese hombre es jettatore. La pobre no está para sustos. vamos. sin embargo. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo. no digas eso. Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. déjame! (A Camila). no dirías eso. ¿no ves? (Camina). DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más. llorando). Mañana conversaremos. y con ellas no se gana para sustos. (Mutis Ángela. por izquierda. (Lo abraza). porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. papá.. Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. no volvamos a las andadas! Sí.. papá. (Por foro) El médico se fue. Carlos y Don Lucas. Calculen ustedes mi situación. Felizmente son cosas que no tienen importancia. pero ahí sube Don Lucas. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). pero con tino. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien. papá. Camila. Siéntese. No se trata de caprichos. por izquierda. Cálmense.. Sí. ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. Carlos hace mutis. tío. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia.¡jettatore!. Es lo mejor. señor. ¡Déjame. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien. ¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. Juan… Gracias. ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso. El médico va a venir. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo. Las señoras salen corriendo y gritando. Ve pronto.

. en este caso… Y. las aterroriza. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí. ¡qué coincidencia!. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí. manteniéndolas en una excitación constante. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. señor. señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No. ¿eh? Es cierto. ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos. y ahora éste. todavía no puedo hablar. No deja de ser casual. entonces. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero.. 367 366 antología de obras de teatro argentino . DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte. con una mala noticia. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. ¿quiere decirme. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía.¡jettatore!... tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto. se lo repito. Puerta izquierda. sino que declaro que es cierto. tiene también sus grandes ventajas. Les llena la cabeza de ideas ridículas.. CARLOS: DON LUCAS: Tío. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. usted. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero. no puedo hablar. no. Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes. pero. ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé.. acaba de llegar este telegrama de la estancia.

saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan).. déjame! ¡Sí. no veo razón para estos arranques de mal humor tan. Aparece Leonor. Sale rengueando). Pero.. Si yo sé. ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah. ¡No. por lo que más quieras. Pero.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos.. rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno.. Desde el primer momento se lo dije.. Pero. ¿qué sucede? (Lee el telegrama). Carlos. me duele la pierna. lo que quiere decir ese uno. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. ¡Buenas tardes! (Mutis foro). DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver. ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso... rubia. por favor! (Por izquierda.... (Mutis izquierda). entonces.. casual. ¡Ahora. Carlos.. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos). no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno.. ESCENA XII Carlos y Lucía. no! (Toma su sombrero y su bastón. ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo. ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más..¡jettatore!.. mi vida! Después no volveré a pedirte. quemándose seis carneros. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia. tan.. LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr. ¡No! ¡Por Dios. no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo. Carlos.. ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material. con todo. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 . basta. Pero. ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe). sí! (La besa)... ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba. Se ha incendiado el galpón nuevo. ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta). ¡Con su permiso! (Mutis izquierda).. ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe). ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que... me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta.. rubia. LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas.....

déjame que te abrace. ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina.. ¡Leonor! Se besan ambas.. ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe).. (Cuernos). ¡Que jubileo! Pero. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo.. Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado. Vaya.. tonta. Carlos.. Ángela. No. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento.. Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba... LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos.. tía! No ha costado poco trabajo.¡jettatore!.. ¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo. creyendo que se trataba de una farsa tuya. Elvira. (Risas).. con valija. Don Juan. ríase no más de la jettatura de Don Lucas.. LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal. DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela).. que ahora resulta cierta. primo de Ángela. Sólo faltan las campanas para repicar. ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero... pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto.. déjenme que me siente. Sí.. Eso es broma. Ya van a venir. y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables. Pepito y Ángela (con una valija). PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 . ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito. Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. mientras creía inventarlo. Sí. es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres.. hija. ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas.. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. (Lo abraza)... se acabó... Lléveme las valijas al coche.. vaya. no puedo más. ESCENA XIV Dichos y Doña Camila. sí. Las proezas que él hizo serán mentiras.. Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá. hijo. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado. Ahora le diré que vaya. ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante. (Mutis por foro).

. Bueno. tenemos que conversar. No andes a caballo. vamos. ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 . Bueno.¡jettatore!. Buen viaje y hasta la vuelta. (Acompañándolos hasta el foro).... menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. Continúe. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero. Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore. pero es mejor. Tráeme helechos de la sierra. Dicen que la gordura es guiñuda. ¡Qué animal! Mucho juicio. sí... chicas. quédense ustedes con Carlos y Pepito. CARLOS: Apareció y dijo. Pepito. bueno. Preso. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. se puede decir… Hace pocas noches. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos. Pepito. ¡Tanto gusto. De los de trencita. ¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. ya es hora de que me vaya. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya. Te acompañamos hasta abajo. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco. ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra.. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo. ¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila). siga: no haga caso. ESCENA XVI Dichos.... si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No. Bueno. Sí. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito. etc. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas. Pepito. Carlos. etc.. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora.. Oye.

se me ocurre una idea. es verdad! No nos habíamos fijado. (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. pues! ¡Ay.. Don Rufo. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. no más. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. Largan la bola… y rumrum. PEPITO: En los ojos.. pongo cincuenta pesos a colorado. No me hagan entrar en aprensión a mí también. ¡Cállese. De esa manera no podía dejar de acertar alguna. ESCENA XVII Dichos. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. cobrando de un lado. por lo menos. y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. en esa forma no ganaba nunca nada. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. ¡Y me dio mucha rabia! Entonces. ¡El hombre no quería después soltarme. luego Ángela. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad. De balde hacía todo género de combinaciones. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas). Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo. cuando hice mi parada. cincuenta al negro y diez al cero. amigo. ¡Cero! ¡Sale el cero. en lo amable. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. De pronto. La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes. Para mejor. con tanto frío!. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. amigo. Basta. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore.. en el pelo lustroso. desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. ¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. pero de miedo al escándalo. ¡Quién sabe qué noche le hará. cada vez más negro. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro.¡jettatore!. me callé. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor. tenía la esperanza de quebrar la jettatura. Es cierto. Durante dos horas no acerté una sola postura.. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. pero. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 . Continúe. ¡nada!.

ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo). ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo. ¡Pero. Pues. ¡No. ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos... mejor dame un garrote! Vamos. ¿en la azotea? Sí. (Mutis con Carlos.. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo. ESCENA XVIII Dichos y Ángela. no lo sabía.. no embrome. pero lo que es yo no hablo con él. toque.. Don Rufo. ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo. al fin caras alegres. hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan. Óigame. 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 . ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo... si es natural... si tampoco quiere entrar. toque fierro. debe silbar contra el viento. no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero. comadre? En la estancia. ¿Conmigo? ¡No. No.. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no. por Dios! Calma.. comadre.. calma. Hagan lo que quieran. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero.¡jettatore!. será bueno. o.. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido... Está en el escritorio.... y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted. ¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta. ¡Oh. ¡que no entre aquí! No. Entonces.. Acaba de irse. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro).. señora. Me preguntó por el señor. Pues. No hay para qué agitarse. Don Rufo! Vaya. tía. Así parece. DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior). Pues no lo parece. Don Rufo. por izquierda).. ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten. mamá.. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero.. mejor dicho. Pepito. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay.. en viaje para la estancia.

¿Y nuez moscada? Voy a ver. ahora está condenado fatalmente a serlo. ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha. PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga.. tiza en polvo. y me olvidaba de lo principal. che. decime. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). con un paquete en las manos y sale por el foro.. Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 .. Entran simultáneamente Lucía.. llevando un montón de objetos en los brazos. ESCENA XX Carlos y Don Rufo. Entra Ángela y desaparece por el foro. Nuez moscada. por la derecha y Leonor por la izquierda.. Entra Leonor por la derecha.¡jettatore!. por foro. (A Leonor. Pero. (Vase por derecha). DON RUFO: (Se sienta).. ¡pronto! Mutis Ángela. Vamos a avisarles. (Vase por derecha). ¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha.. CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas. ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. ¡Caramba!. ¿era jettatore.. voy a traer. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta.. LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha). (Vase corriendo por foro).. Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro.. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!. de agua en el zaguán. LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro).. Usted prepare un brasero con carbones encendidos. si antes no lo era.. con una toalla y sale por la izquierda. Yo tengo. CARLOS: ¡No sé. Entra Lucía por el foro y sale por la derecha..

¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal. con la valija. ESCENA XXII Dichos y Don Juan. una vez hecho. llevando. ayudado por Ángela. pero. por el foro. un brasero humeante. Los siguen Camila. yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan.¡jettatore!. Don Rufo. la rehabilitación es imposible. Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto... Leonor.. Lucía y Elvira.. DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos). DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore.

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

sin que Alberto aparente oírlo).. MANUEL Y RICARDO. Alberto vuelve a tomar el diario. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared. EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO. con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto. En este momento Ricardo. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor.. QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. Entretanto. (Se la entrega y vuelve a salir por derecha).. EN OTRO EXTREMO. Alberto sigue leyendo la carta. (Se aproxima a Manuel y Ricardo). ¿Espera contestación? No. el café… (Vase por izquierda. (Vase el portero por derecha). (Después de desaparecer José por izquierda. (Entrando por derecha) Buenas noches. ¿Estaba Enrique? No lo vi. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja. (Sonriendo) Pero. ENTRA UN CAMARERO. sin dejar de leer la carta. Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros. Hace un gesto de fastidio.. al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO.bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. Entra José por primera izquierda. señor… La dejó y se fue. mientras entra José por primera izquierda. Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. ABURRIDOS. Siguen hablando en voz baja. disponiéndose a seguir leyendo. Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. EN OTRO. a Manuel y Ricardo. (Guarda la carta en un bolsillo). 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal. FUMAN. de mal modo) Este café está frío. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). ALBERTO OJEA UN DIARIO.

ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche. Dígale que dentro de un rato iré. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). Buena suerte. Ricardo y Ernesto. señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros). el primero se une al grupo que forman Manuel. al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. siempre sentado) Sí. (A Luisito) ¿Usted tampoco juega. ¿Qué?. Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj). (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos.. que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. Entra José por izquierda. trayendo en la mano una caja de cigarros. Entra por derecha Luisito.bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer. Mutis José por izquierda. 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 . CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal. donde se pone a hojear una revista. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora. Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda).. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. (Desde lejos. hombre… danos la revancha del partido de ayer. (Haciendo un gesto) ¡No embrome. Entran por derecha Pedro y Carlos. a José. (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos. Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. (Vuelve a su anterior posición). mientras Carlos se dirige hacia Alberto. Siguen conversando. con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. Entra el portero por derecha. Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá). Ricardo toma un cigarro. (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto.. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos). PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda.. (Sigue su conversación con Alberto). ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel).

(Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto. que anda tan preocupado? ¡Bah!. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa. (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. después de entrar por derecha) Ahí está el coche. (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá. PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!. (Vase por derecha). PORTERO: SAMUEL: Señor. la señora está en el teléfono. Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado. Luisito vuelve a su anterior posición. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 . ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo. No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero..bajo la garra JOSÉ: Sí. SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto. MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano.. Manuel los mira salir. (Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve).. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha).. ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha). Te llevo. ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. señor. SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto.. ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto. Se dirigen a salir juntos por derecha. Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. (Se dirige a izquierda).. señor.

señor… anda bien. desaparece nuevamente por foro. ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso. (Muy serio) Cuidado.bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha. ¡Mire que ya se sabe!. antes del mutis) Pero.. pero se detiene. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto. (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. José se dirige en silencio hacia izquierda. (A Pedro y Manuel) Y nosotros.. ¡ah!. MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos... MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?. furioso) ¡Que revise. Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie).. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza. Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah. dígame. a quien habla en voz baja. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie. ¡Ah!. No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 . le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. hace como que va a hablar a Pedro. Después.. con aire de importancia.. Mutis José izquierda.. Pedro y Manuel ríen con fuerza. (Vase por derecha. Luisito. (Vase por primera izquierda). leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). ¿eh?. entonces. (Aparenta contrariedad) ¡No. como si no se resolviera. hombre!.. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada.. LUISITO: LUISITO: (Al portero. pícaro!.. donde se cruza con Miguel que entra). señor.. se sienta en la posición que estaba). hombre.. intrigar. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido. mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio.. PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí. Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo). conteniendo la risa) Y. no! Es que estos LUISITO: (A José. JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha. Mutis José por izquierda.

Pedro sonríe. viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once.. se acerca a Simón.. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro. atolondrado.. (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared.. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones). mientras entra Simón por foro izquierda. ¿qué son?.. Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall). ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando. tomándole del brazo. ustedes ahí?. hombre! (Mira con fastidio a Simón). dígame.. Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 . PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. esta casa!. Samuel. quedando ambos a la vista del público. ¿qué son?. El portero vase por derecha. mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado. ¡qué calamidad de individuo!.. José mira sin comprender. CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero. sale por foro izquierda. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. entonces? (Mueve los brazos en el aire).. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo.. José. (Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. (Con voz contenida) ¡No vas. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir). en el fondo de la sala correspondiente.. ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda. (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda. ¡Ay. SAMUEL: MANUEL: Pero.. medio dormido. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro.. Carlos y Pedro ríen.. Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio.bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero. (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!. SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted. Por foro izquierda entra Pedro riendo.. no contesta. sigue con la mirada los movimientos de don Samuel. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. que.

....... Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan. Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas. Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga. que tienes confianza con Luisito. Muchas veces he pensado en hacerlo… pero. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!. en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie. ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!. ¿sabes que tiene razón?. debías recomendarle mayor prudencia. (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!.. (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero... Todos ríen.bajo la garra Portero va hacia la derecha. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros. vean!...... (A Manuel.. riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero).. ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!. a Carlos) Pero... 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!. MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!. PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!. (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!.. Luisito en un coche con una mujer. ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia.. con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!. ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto. por supuesto. ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa.. Once de Septiembre!. SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!. ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú.. portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja). es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha). ¿Dónde habrá ido. muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero.. ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero..

don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene. don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!.bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro. ¿Qué nos importa? Ruido dentro. ¡Ji. hombre!. ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino ... ¡Miren que gracia!. que ya van a cerrar la puerta... CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal. ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!. ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh. ¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos. amigo.. a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!. SAMUEL: Pero. no seas zonzo!. déjalo que se queme no más.... ¡Qué está usted roncando! ¡Ah... ji!.. SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias.. hombre. Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos…. ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma. eh!.... ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!. Y.. don Roberto?.. ¿Qué?.. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa. ¡Me dejan solo!. disculpe!.. Pero... ¡qué fastidio!. ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?. Averíguale al mozo de la partida si hay asiento.... ji.. ji!. ¡Pero. No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro. ¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!.. DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo. ji. ¿Qué hay?.. no seas exagerado... Deben estar los muchachos cenando. ¿eh?. Ya sé… Entonces.. De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto...... ¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha... cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji..

¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji. déjense de zonceras… ¡ji. ¡Ji... ji!. Vamos. Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas. ¡Es curioso!... ji.. ji!... verdad? Sí. ji.. ¿Sí?. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. hombre. ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji.bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. ¡Es que no puedo!... hombre. nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré. ji. Pues. ¡Ji. ji!.. ji. sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto. ji. ji!.. ji!. ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 . ji! Entra Ricardo. hombre. hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!.. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané.... ¡Pero.. ¿Qué será? ¡Ji. ji. ji. ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches. señor..

¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte.... ¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero.. Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él. ¡Eso es mucho preguntar!. ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social. ¿Sí? ¿La mujer de quién?. ji.. esta noche. la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro. Hasta luego… (Mutis).. ¡Es particular!.. ji!. ¿Muy amigo? Íntimos. He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más. ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido.. ji!...... ¿Quiénes serán?.bajo la garra ERNESTO: Pues....... ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?. ¡Pero si no hay que hacerle caso!.. ¿cómo se llama? ¡Ah!.. con Adolfo) ¡Qué noche!. ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado. ¡Es un visionario! (Entrando... ¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?. ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!. para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?. ¡Ji.. ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino ... ji. ¡Lo que pasa siempre! ¡Ji.

.. ¡ya está! Es claro... ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 .. Entonces. ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?. ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. que vuelve) ¿Qué tal?... eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!. ¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho.. Naturalmente. Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!.. ¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño..... ¿Sí.. No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero. buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!. ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años.. ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas. Con tanta práctica… ¡Imagínese!...bajo la garra ROBERTO: Sí. ji!. entonces? ¡Psh!.. ji... ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven. ¡ji.

nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada. don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada.. ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!... señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah. recién casado.. sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!. Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja. no tiene duda. hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!.. Bueno.. ji!.. el amante? El amante… joven. Al fin. ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro... hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas. Puede ser… Hagan la prueba… Pero. ji. pariente.. ji. ji!. ¡No digan sonceras. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No. ¿si acierta? ¡Qué gracia!. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No. pelo castaño.... ¡Y es cierto!.. ji. ¡Desde que se le llama a su juego!.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!. ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y... ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón. ji. JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver... hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal. El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!. vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino .. ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí. a ver… El marido… muy joven....

.. ¡Qué sabe usted.. salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. venimos a lo mismo! No.bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel. ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero. ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual. ji.. No. ¿Qué te parece la noticia?.. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia... Pero. Pues.. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!. Era la carta de ella. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica. estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe. ¿A usted? Por lo menos. señor.. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!. ji! Pero con reserva. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!. yo creo que sí. dándole la cita… Y él.. ji. La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse.. Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso. quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji. muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji. ji!.. no se sabe si por sospechas o por qué. ¡Claro!. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo. ¿Cómo. Entran Ernesto y otros socios. JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hombre prudente.

Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos.. QUE SE MANTIENE DE PIE. Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No. ¡Entonces. Ahí está… ¿Y entonces?.. ji. hombre!.. ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos. Vanse los dos. entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto... ¡Pues. ¡Ah!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí.... ¿Qué les pasa?.. (Pausa).. ji.. ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO.. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji. señora… antología de obras de teatro argentino 411 . ¿Desde antes de casarse. ¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos.bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años. entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique.. Entonces.. ji. CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches. ¿No ha venido Alberto por acá?.... hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?.. no lo hemos visto… No. amigo!. ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!. A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA... ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció. Pregunto si no ha venido Alberto… Pues. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!. ji!. no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?... APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN. no meterse!. entonces? Desde mucho antes… Pero..

. ¡Ya salió a relucir el club!. Señal afirmativa de Juan.. mujer!. Ya se lo he dicho. (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!. Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí. Tú andas en malos pasos. Esa es la gran tapadera de todos ustedes. ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí. esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!.... señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!.. hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero.. Aparece Samuel por izquierda..bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?. oiga… Éste se vuelve. por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!...... Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 ... sí… hija. ¡Calavera!.. ¿Enamorado de Elena?.... ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia... das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero. hija. El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?.. en traje de calle y sombrero puesto.. si ya sabés la causa… No podía venirme. Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!. por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí.... (Humilde) ¡Pero. ¡Hipócrita!.. ¡el famoso club!. mujer… ¡qué quieres!. ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?...... (Afligido) Pero.... ¿La crema para el chocolate?. Titina.. ¡Vaya ¡Como si no te conociera!.. ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!... ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!. ¡Viejo verde!. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?.. por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!.. señora (Se inclina y se va por foro). ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería..... ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro... Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!.. Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!.... ¡A las dos de la mañana!..

vamos!. por Dios!. meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?. Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver. ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está.... CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien. (Muestra la cartulina). Levanta la cabeza. (Viendo que continúa enojada) ¡Pero. que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor.. SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino .. (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!. Titina.. muchacha!. ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro.. a ver… (Trata de tomar la cartulina). señora... CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!.. ¡Sé Muéstraselo a tu padre. ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta). pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así. (Sonriendo) ¡Ah!. ¿Ya se ha vestido? Sí. déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca. GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido. ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego.... Sé razonable… (Viendo que. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta). mamá? Sí. (Tomándolo) Pero.CARMEN: (Bruscamente.. pero lo interrumpe un amago de estornudo.. hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando. aproximándose a ella) ¡Vamos. Vase Rosa ¿Me llamabas. mujer.. ¿a que sí?.. no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!. señora.. trayendo en la mano una cartulina envuelta. ¡No digas eso... (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?. Anita evita cada intentona cambiándola de posición. ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste. Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico. así… (Se inclina con intención de besarla en la frente.. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda.... empacada. al fin). (Muy meloso. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá.

SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho. don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse). pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto. ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente). Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!.. hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?.. La boca. ¡Viejo presumido!.. se saca el sombrero. con aire resignado.bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo. ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina)....... ¡mal padre!.... pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía... (Amable) ¡Luisita!. ¡ridículo! Vase Anita llorando.. Luisita… (Le señala otro asiento). ¡Vamos a ver!.. Samuel. ¿Por qué no eres tú?. aquí. mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos). señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!.. (Se lo saca de las manos). Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa). Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está. Mutis Lucas por foro.. Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos.. por la izquierda.... CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted... (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar. (Indignada) ¡Ordinario!. furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro.. CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!. ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!.. (Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?. (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír). mujer!. SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero. Quién sabe qué… Siéntese. ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero.

bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir.. a Samuel) Ya lo ve usted.. ¡Ah!... me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso.. ¡Al contrario!... mi marido? Seguramente... SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!. ¿Entonces verá usted a Ernesto. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero. ¡Una temporada tan corta!. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años. don Samuel… Hay CARMEN: que someterse.. ¡No vale la pena!.. SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!. CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted. 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . por Dios!. tendiéndole la mano) Discúlpeme. señora.. Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí.. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?. un chalecito… (Sonriendo) Pero... ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?. Samuel hace un gesto de conformidad... haciéndole notar la inconveniencia de su actitud). pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!... ¡es inútil!.... Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa. Pues... (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo. como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo. Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho. se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata. (A Luisa.. señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?. ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah. (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso... sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!. hija! Tratamos de ¡Oh!... señora?... Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa.. (Por decir algo) ¡Phs!.. En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo.

EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla). CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!. (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene). LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino . ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque.. me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!. ¡Lo sabrá… lo sabrá!.. ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!.. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!.. (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos). Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo.... (Va hacia el foro). (Apresuradamente. (A Carmen) Hasta luego.. se comprende. sí... Hay momentos en que saben… Aparece por foro..... Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?... que se deja ver y desaparece... qué hace?.. Usted sabe todo lo amiga que es de Anita. María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa). señora!. ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!. hija.... LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes. (Con intención) ¡Oh!. ¿No sospechará nada?. que al verla se pone de pie. (Con amargura) ¡Ah!. mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa. después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí. (Mientras va por foro estornudando) En seguida. Si medio club lo ha presenciado.... ¡Es un infame… un gran infame!. don Samuel. María Eugenia. entonces... Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido.bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar. 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí. (Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita. ¿Cómo está. Dentro de un rato… (Vase por foro).. ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan.. seguida de Lucas. ¡Tanto gusto. ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. ¡Qué quiere usted que sospeche!..

. cuando se trata de hacer daño.. CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta. El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver. (A Eugenia. Al ver a Leonor las tres se ponen de pie. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor. (A Eugenia) ¿Conque entonces. bruscamente y con intención) ¡Es verdad!. la gente.. señora.bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. hablándose en secreto. ¡Si yo no la defiendo.. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. que se deja ver y se va.... No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor. seguida de Lucas. ¡Es cierto!.. ¡Pero.. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero.. Carmen la recibe. señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues... ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas. tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena. Al fin. en la ópera. hijita! Pero. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles. como si fueran novios… CARMEN: visto. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?. LUISA: No digo que no… Pero... Cerca del de usted… (En otro tono) Además. con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 . ya sé por qué estas mujeres feas. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa. no tiene razón. No. señora!. señora!.

señora… siempre. Como que la medicina adelanta todos los días.... Hoy está como cualquiera de nosotras.. señora? De curarse y tener familia...... vean el caso de la de Morales.. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!.. Es verdad… ¡Ahí tiene!. No. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!... Y. Callado no ha estado nunca en Europa.. a quién se le ocurre!.... me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo. ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No.. Nada… ¡Es algo maravilloso!.. Eso sí… ¡ya lo creo!. (Muy triste) Así dicen. las de Montiel!. ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero. ¿qué?.. Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!. ¿qué tenía? Yo no sé… Pero. ¡También. si no. ¡Qué diferencia con el doctor Callado. La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 . hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!.. Los he visto a todos… Y. ¿no? (Suspirando) Sí. Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa... En mis tiempos era otra cosa.. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué. no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias.. que mató a una de mis primas. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!.. Sin embargo.bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?. mandándola a Córdoba… Pero.. ¿Y cómo la mató? Precisamente. ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!..

¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?. es distinto al que me enseña Miss. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie.. por favor!. hija! Será el inglés de Inglaterra. por Dios?. ¡Pero.... Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda. ¡esa mujer está loca!. ¡Y usted no sabe lo mejor!. ahora!.. ¿En qué piensa. Rosario? No. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández. (Con pachorra) Pero.. ¿qué?.. ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!.. LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted. que no se le entiende.. ¿qué?. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás.... Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?.... sí… Pero.. ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas. puesto que él es de allá. Luisa. ROSARIO: (Adelantándose. ¡Ah! Sí. señora… pero. ¿En qué piensa?.. Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero.. con Anita. precisamente. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!... ni él me entiende a mí… Pues... que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y. LUISA: (A Carmen. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 . el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen. cállese. Entretanto Anita besa a todas las visitas. (Secamente) ¡Le repito a usted.. a propósito del escándalo de anoche. que al verlas se han puesto de pie)..... hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más.bajo la garra CARMEN: La misma… Y. es que ese caballero habla un inglés muy raro. CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse). ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?. señora… ¡Qué ocurrencia!. Bueno. a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y.. ¡Defiéndala usted. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola. Ni yo le entiendo una palabra.

El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino .... ¡Qué bien te has puesto!. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones. ¡Tan fino!. ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?. pase… Mientras avanza Teresa. señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah.. No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah... ¡Vaya!.. ¡Tan caballero!.. (Con sorpresa) Entonces. Pase usted.. IRENE: ¿Y de dónde llega usted...bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación. ¡Si era de asustar!.... señora!. nomás!. Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas... ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!.. ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente.. ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?.. ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras.. (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!... TERESA: (Sonriendo) No... Entran por foro. (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!.... (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta.. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!. (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!... ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita. ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?. Doña Teresa e Irene... LUISA: TERESA: teníamos!. CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos. ¿por qué rabiar. Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!. tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y. ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes. coqueta) No.. ¿Y qué tiene?. señorita?... ¡Y creo que es un sabio!. besa a Irene..... TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!. encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?.. ¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene...... (Mirándola de arriba abajo) Pero... GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto.. picarona!. ¡que buena moza estás!. seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece.

no es malo… Yo no digo que sea malo. en el fondo. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero.. Y en cuanto al marido.. en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles. Luisa?.. Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos. Que se interesa y mucho se ve a las claras...bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!. Esta mañana. Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?... Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio.. ¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí.. ¿eh?.. (A Luisa) ¿Qué tiene.. Por eso digo que son invenciones. usted. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!.. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!. ¿En el hotel? En el hotel… Pero. Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven. (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita.. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años.... a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio... ¡Ah!. señora!... (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más. ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero. ¡Vamos… déjate de zonceras!. ¿Qué le pasa? ¡Humos!. IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue. pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo. CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 . Nada… ¿Por qué? Está usted pálida.. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese.. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención. le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!. Y... (Vivamente) ¿Qué?. ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho. entonces.

¡Es incansable!. En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente. Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!... Frasquita se sienta. gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!.. mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero.... (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!. Hace días que te la tengo aparte. ¡Muy buenas tardes!. Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias.. hija!. No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro.. y a Teresa. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente.. FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor. muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA. hija... ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. eso es lo que pretendían… Pero.. ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso. no vemos aventura?.. TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No. y ya están repartidas casi todas las localidades. ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!.. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro.. hijita… Pero.. por Dios!. (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar.bajo la garra LUISA: (Confusa... mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando. ¡Si cada vez que me acuerdo!. Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro.. se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente).... ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido. ¡no? (Vivaz) No. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Modesta) ¡Qué vamos a hacer. Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos. LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?. (A las muchachas) ¿Cómo están...

ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. Les prevengo que sé de lo que están conversando. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club. sí?. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras). comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa). que se hace ver y desaparece. (Por Ernesto) El señor Losana. señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 . (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa. señora?. (Por Leonor) La señora de Pornos. señora… delante de la estufa… (Sonríe).bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto. Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas.. (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano. después de dar la mano.. (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!.. Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. Las señoras escuchan con interés. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes. ¿Y para qué se casó entonces? Y. CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos. ¡Tantas cosas!. CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah.. Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras.. Rosario e Irene.. se dirige hacia el grupo de Anita... (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías. Ernesto. No… si me avisó don Samuel. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja.. señoritas?.. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta. (Señalando a Ernesto) El señor Losana.. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!. gracias… Está en la estancia. ¿acaso sabía? Pero tú.. ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa. Muy bueno.

¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días. (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones.. (Burlona) ¡Ah!. sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?.. (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto.bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?..... a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No. que se nos va a hacer tarde. al salir del club... he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero... Sí... le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos. mujer. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora. Bueno. ¿Vendrá?.. (Riendo) En eso tiene un poco de razón... (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa... y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy. eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?.. Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos. señora. a Carmen) Vendrá a la puerta. hablando del mismo asunto.. Eso es… sí… el miércoles. ¿Quién?.. Ernesto. (Exasperada) ¡Pero. por una u otra razón. poniéndose de pie. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras.. Ernesto!. No. quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal. no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe. (Confundido.. ¿Sí?. Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 . En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!. (Después de mirar a Luisa. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira.... ¡Qué bien!. Ernesto. (A Carmen. ¿qué has hecho?.. pues.

diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?. ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!. señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez. Siguen conversando... ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 .. Alberto.. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan. Aparecen por el foro don Samuel y Alberto. a Frasquita y a Leonor. ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!. ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar.. (A Ernesto) Estoy a tu disposición. (Da la mano a Eugenia.. Luisa… (Fríamente) No… yo no voy. manteniéndose el primero de pie. a (A las señoras) Yo no lo conozco. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante. CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto. adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera. señora… y muy buen mozo… Regular.. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!.. si inclina delante de Teresa. mientras Anita.bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer.. se ve que se la presenta don Samuel). Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano. Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás.... (Apresuradamente) No. (Ríe). (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto. Y. a quien por los ademanes.. de quien he recibido una carta. TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué.. señor. señora. festejante!. ALBERTO: Sí. Empiezan los saludos de despedida.. pase… (A Carmen) Carmen. y queda aislada. (Con fastidio) ¡Oh!. que se ha detenido) Pase. ¡Uno de tantos!.. no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja. (Mirando a Eugenia) ¡Ah!. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta. Rosario e Irene forman grupo aparte.

Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma.. Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse.. por favor!. (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón.. ¡canalla!.. déjala… No la violente. hombre!. Siguen discutiendo en voz baja.. (Con fastidio) Pero.. ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero.... No den ustedes un espectáculo. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?. ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio.. IRENE: de cabeza y no puedo ir?. calma!... menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero.. LEONOR: ¡Cállate. ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!. ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!.. ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero.. Pero.... Ya tiene un anónimo que le cuenta todo. con voz contenida) ¿Qué dices?.. (Con vehemencia) ¡No digan eso. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!.. si Luisa está enferma.... ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 . ¡qué gracioso!..... hombre!. por favor!. ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda). ¡Ahora resultas el señor Pérez!.. ¿Qué te parece? (Ríe).. ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!... Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca. No digas pavadas… (A Luisa... Siguen conversando. ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero. LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa... (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo. Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!. ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena.. ¡Quiere decir cualquier cosa. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer. ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!..bajo la garra (Se aproxima a ella). ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y. Luisa. a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras..... mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer.. (Con lástima) ¡Anita… Anita!.. ¡Qué torpes son los hombres!. ¡Ve tú solo!. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?..

señora… nosotras nos vamos. Alberto. (Desde lejos) Es inútil. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer. ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!.. Elena las mira sorprendida. ¡Es curioso!. (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN. con cara todavía sonriente. lo mismo que a Ernesto).. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?.. hijita! (Riendo) ¡Ah!. no la vas a convencer. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 . (Dándole la mano a Alberto.. Luisa? (A Rosario. Elena? (Mutis foro). ALBERTO: ¡Irene!. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir. (Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida.. etc.... ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente.. intenta detenerlas) ¡Señora!. Movimiento de sorpresa en los presentes. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando.. sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí. (Mientras Alberto se inclina sonriendo. Luisa hace un movimiento de rabia. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento.. Se besan con mucho cariño. entonces.. ¿qué le pasa a Misia Teresa?. sonriente y placentera).. la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. ¡Qué extraño!. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario.. en contra del marido.. (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse.... Siéntense… No. LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene.... ¡qué me importa! (Exasperada). A Leonor) ¿Cómo está. Saludos. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero. ¡No!. ¿y no me besa? ¡Si te he besado.. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!.. EUGENIA. señora?.bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!. no me conformo… (Presenta la mejilla). pero que no devuelve el beso) ¡Oh!. Hasta el jueves.. Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras. (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!. con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?. CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!. (Le da la mano... sin darse cuenta exacta del desaire) Pero. ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras. ¡Cómo está........ Mientras las señoras ríen. con todo! (Besa a Carmen que se deja besar. (Le da la mano). vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro.. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto.

444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 . con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena. señora. con voz ahogada. ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo). CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá. Alberto y Ernesto.. hija. (Se adelanta a Carmen) ¡Pero. Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos.. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero.. (Mirándola con impertinencia) ¿No?. Eso es otra cosa. Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis.. LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto. que supuse sería su esposo. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero. (Fríamente) Adiós. Rosario?. ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?.. (A Rosario) No.. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación. después de haber quedado un momento suspensa. porque anoche no he salido de casa. dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona. ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo). Me ha confundido. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No.. si yo no dudo.. hija. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. Samuel. conversan aparte. Ernesto. Cuando quieras.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y. (Le da la mano). (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). ¿por qué no fue a almorzar?. Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena. mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted. no… Anita no podrá acompañarte. madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. Elena. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!.. señora. ¡Qué ocurrencia! (Ríe). (A Anita. ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro. no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena.. ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio. Los hombres cesan de conversar y escuchan. Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio... (Sonríe) ¡Es tan distraída!. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!.. (A Carmen) Me voy..

Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último.. ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto). ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . chico. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras). Con profundo abatimiento) ¡Es claro!. Con el permiso de ustedes. deteniéndose a la entrada. como si deseara abrirlo. se adelanta hacia Carmen. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo. a la que a su vez pone dirección. pero no se decide. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo. (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos. LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO. ante el apoyo que busca en su marido). (A Elena. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas.. Señor. Afectuoso) ¿Qué le pasa.. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra.. Hasta luego. RAMÓN: El correo. colocándola después en un extremo del escritorio. seguidos por las miradas de todos. (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran. Salen ambos. (Deteniéndose de pronto. (Va hacia foro a reunirse con Elena). hasta cuándo!. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. aparece por el foro Enrique. señor. Dos traen sobres grandes y una. mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO... Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada. (Hace a los hombres un saludo con la mano). Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche. (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena. (Lee rápidamente. Vacila. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?. Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras). hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación.bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta. Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena.

.. (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!. ELENA: posible!.. ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?. ¡Enrique mío!.. (Lo besa frenéticamente).. mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?. ENRIQUE: ¡Pobre Elena!. ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!.. ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!... moviendo la cabeza... ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia. ocultando la cabeza entre los brazos).. ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!.. ¿Comprendes...... desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!. Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!. (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá. ¡Mi pobre Elena!... desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada. ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!. ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!... Hay en su rostro una marcada expresión de dolor. (Precipitándose sobre Enrique y tratando.... ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!. ¿es posible?... ¡Si todo es mentira!... de descubrirle la cabeza) Pero. ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender. ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente. cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera... ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros)... ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa. Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!........ poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!. ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!. ¡Levanta esa cabeza!. (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!. No quiero verte así… ¡Enrique!. ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma.. ¡Si somos felices!. (Siguiéndole.bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique. arrodillada ante él.... eres todo!.... ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!.... ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos). no puedo!. Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 ... con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!. ¡Dios no puede permitir una cosa así!. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!.... ¡Dios santo!.........

... ¡Enrique!. del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!. ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!. ¡Si soy la misma de siempre!... ¡Enrique!.. En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir. ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!. cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza)..... injustamente acusada..... ¡Estás enfermo!..... ¡Si no he cometido ninguna falta!. Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No.. ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así. no!.. (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero. Pero... Elena. (Con voz ahogada) ¡Oh!.. ¡No se puede!. ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!.. ¡Pero. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento)..... me vas a volver loca!. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!... ELENA: (Desesperada) ¡Pero........ Elena... ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!...... ¡por favor!.. encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 . ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah. no… no… es espantoso!.. ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!.. no!. ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!.. (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!.. (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!. Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!... ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!.... ¡Eso no puede ser así!... ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!.. No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú. escucha… ¡escúchame.. es así!.. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue). ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!... ¡Pero es distinto… muy distinto!... ELENA: ¡Pero. ¡es horrible!. sí!...bajo la garra que vivo. por Dios!..

es otra cosa!. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique. resolviéndose) Dígale que pase.. ALBERTO: faltaba!.. yo no he querido hablar directamente con él… Pero.. aparecía complicado Simón. ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!... y. Ya se lo he hecho decir… porque. (A Elena. Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque.. ¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria. A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece.. pero es la causa… Alberto aparece por foro.en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero.. de todos modos. ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . (Con voz sorda) ¡Alberto!. Señor.. qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto. en primer término. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras. ¡No seas injusto! (A Ramón. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento... El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!. yo. es distinto… muy distinto!!. ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien. en fin… ¿cuál es el origen?. ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero.. acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime. sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban. mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!. como comprenderás.. Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos. en fin. dejándose caer sobre un sillón).. (Alarmado) ¡No. ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero.... a Simón. creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones. (Su cara toma una expresión dura). Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero. (Se pasea).. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. (Con dulzura) ¡Enrique!. por Dios!...

Pero. de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio). (Con el tubo en la mano) ¡Hola!. sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento. girándose desde entonces en un círculo vicioso..... ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!. ALBERTO: ¡De nadie!. Miguel. sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida. Elena se aproxima lentamente al aparato... después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono. gracias. (Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error. no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!. ¿Y ustedes?. Diego... ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser. aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono. Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. que procede siempre por impresiones.bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto.. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí. Sí… sí… Elena.. No. No se señala un propósito. ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos.. por referencias de Luisito… y Luisito.. Adolfo.... Ricardo y varios más. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge. sí… Bueno... nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?. otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación. pero nadie se preocupa de ella. Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable. irreflexivo. Es nuestro carácter… ligero. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado. Bueno… ¿Quién es?. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso. ¿no será de cuidado?. (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y.. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE .

Elena… ¡Por Dios... (Desesperado) ¡Pero..... ¡Nada!. ALBERTO: inútil… No... Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore. (Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar). Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!.. ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!.. ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!. ¡Completamente inútil! (Sigue paseándose). ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero.. escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!. lo otro es comida al ministro de España. pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?. ¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos). con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio. Una gran ¡inútil!. El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose.. (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente. ¡No!..... ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!. (Se sienta)..bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!. ¿que no lo sabías?. (Con agitación) ¡No.. ¡Mi tío Felipe!. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!. no llore! ELENA: Nada.... entonces. Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos... ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!. señor. no!. se acerca precipitadamente a Elena.. ALBERTO: (Con desesperación) Pero. ¡Todo lo que sea preciso!.. ¿qué es lo que vas a hacer?..... ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué... si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve. Alberto?.. No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 .. Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No. mientras Alberto... no... ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero. ¡Y es claro!. ¡Morirse de vergüenza y desesperación!.. ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!... Enrique.... no!. ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo. Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame. después de mirar a ambos.. ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!.. Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!...... ¡Elena!.

hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto. ¿y la gente?... sí!. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?. Enrique.. ¡Seremos felices!. Pero… ¿por qué no?. ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!..... sí!.. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida. Elena.... Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?. no.bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No.. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie). hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé. No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo.. hombre...... No exageres… (A Alberto. entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada.. (Con un gesto de indecisión) Pero. Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes. ELENA: seguida… ¿eh?.. Yo creo que Elena tiene razón.. Enrique!. No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. ¡No me había fijado en eso!. ¡Es preciso!. (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no. ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya. iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte... por Dios!. tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años.. Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto.. ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero.. (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento). ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!.. La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .... no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón. 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza). ¿A Europa?.. (Con calor) ¡Sí. con vivacidad) Pero.. porque Arturo se va con la familia. si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!. No.

Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir. (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?. ¡Cómo te enojaste.. Elena?. Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá..... ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!.. Elena!. sí!.... ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí. (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él).bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros. Bueno… voy en seguida.. el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos.. ¡Ahora sí!.. ¡no!. ¡Una gran idea!. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?.. es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!.... ¡no es cierto!. No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas. ELENA: ¡Sí. Elena!... ¿Y el otro?... Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?... es cierto!. sin vernos. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero. 461 460 antología de obras de teatro argentino .. Enrique. Elena! ELENA: Tienes fiebre.. ¿te acuerdas? Elena afirma. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!. ¡Has tenido una gran idea. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión)... Enrique.... (A Elena. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?... Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!.... ¡Todavía seremos felices! (La abraza).... Elena!. Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro).. Pero.. te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!. ¡Qué bien lo vamos a pasar.. No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien. Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así... ¡no es posible!. Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!.. ¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras.. después de salir Alberto) ¡Seremos felices. ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz. ELENA: ¡Sí.

.. sería una desgracia!. Bueno… sí… ¡que vengan!. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado... ¡todos!. con espanto) ¡Enrique!. ¡te complaces en que sufra!.. ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar. ¡yo solo!.. ¡Todos!. sí… ELENA: (Solloza con desesperación. ¡No!. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose. ¡tú. (Se deja caer sentado en el sofá)..... Elena!. ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!....bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces. ¡Enrique!.... ¡Y yo solo contra todos!. (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!.. y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!. ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero. ¡Ya tengo a todos contra mí!.. ¡Sería para todos la encarnación de la falta!. también... ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo. ¡no puedo!. ¡Sería una maldición! ¡No!.. ¡yo solo!.. ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza..... (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación. Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo.......... GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 ... después de tres años de casados.... Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!.. ¡sería para siempre!. TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!.. (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero..... tú quieres desesperarme!. la prueba concluyente… ¡No!.. (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!..... ¡ya están!..

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

MEDALLAS. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA.. A POCOS PASOS. UN MUCHACHO.> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino . COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES. (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias. ETC... EN ACTITUD DE ESPERA. Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. ETC. que se las agradezco muchísimo.

.... ¿Estás loca?. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?. no seas zonza!. ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás.. infeliz! Pero. el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar. (Brusca transición. (Levanta en alto una blusa)... como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar.. que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara.. y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos... mamá! (Con irritación) ¡Explicate. entonces!. ¿Qué sabe!. con sincera alarma) ¡O qué!.. No son feas.) Sí. ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?. decime.. acaso. acaso. mamá. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. explicate.. que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?. ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?..las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas. la sola idea de que pueda creerlo!.. no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!.. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!.. mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia).. Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe. cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires.. ¿te ha faltado. acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!.. ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí.... sobre todo la tuya… mirá. aquí las tenés. ¡Sí.. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah. mamá!. ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto.. ¡y precisamente por eso es que se empeña. entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora... ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 .. (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá.. ¿No comprendés. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír. ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen.

No puedo... la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá.. señora. sí… tome usted asiento. en silencio. esta señora viene por la pieza desalquilada.. señora... entre miserias y privaciones.. Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero.. (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco.. que en seguida vamos nosotras. me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa. ¡a cuál más inútil!. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá.. (Muy amable) Pase adelante. ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!. (Le señala una silla). (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto. abrila. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime.. (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha.. tres zánganas. (Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé. pase adelante. ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener. ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!. señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá. sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire.. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!. Mientras Carmen vase por el foro. mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también.. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 . esto! Se alquila con h. (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. Carmen. Dª ROSARIO: Sí. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!. ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!.. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo). terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo..las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí. yo le dije a Pepa.

. ¡niñas!. ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 . ¡Como ésta es una casa tan tranquila!. señora… ¡Oh!..... VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!.. Antes de desaparecer doña María. (Se detiene confusa)..las de Barranco ¡Pepa. VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos. un estudiante de las provincias.. decime. y sin que doña Rosario se aperciba.. Se dirigen ambas hacia el foro. ¿Sabe? De medicina. (A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone. (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza.. pueden pasar. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?. ¡Ustedes siempre lo mismo!. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!.. (Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar. Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!. ¿y acaso tengo yo la culpa?.. ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención.... mamá. VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa. con voz apagada y señalando a Manuela. ¡ha sido ella!. (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario). ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!. (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero. Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?.... (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan. ¿qué es lo que te has figurado?. a mí que me importa!. y Manuela. haciendo un escándalo que ha oído esa vieja.. de un coronel... muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!.. señora. (Le indica el foro). (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario). (Con tristeza). en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!. Pepa y Carmen las miran salir en silencio.. ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda.. estoy segura que le va a gustar mucho... te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada. No tengo sino otro inquilino.. (A doña Rosario..

. ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí. ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá.. ¡No me ¿Cómo qué me importa?. Morales!.. Transición. ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono).. mujer!.. (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta.. (Se adelanta hacia ella)... ¡Carmen!. es un dentista de aquí de la esquina. Morales. no hay que hacerle caso.. (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí. ¿eh?. no empecemos. Aquí le he traído el palco… no encontré bajo.. y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya. MANUELA: (A Pepa. (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?. a las tres tengo clase. (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro. (Vivamente) ¡Por favor.. (Mira a Carmen de arriba abajo).. (Deja de reír). ¡no me vengás con cuestiones! (Vase). (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!.... GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira. Morales. pero es adelante. (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!. CARMEN: MORALES: che!. ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!.. tomándola del brazo) ¡Dejala. Ya sabe lo convenido. (Le extiende el billete). CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!. si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica.. Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior. ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada.. (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen. (Siguen las voces hasta perderse)..... MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito). (Se adelanta).las de Barranco Carmen.. 475 antología de obras de teatro argentino . (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!... (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?.. ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!.... (Transición)... ¡dame los botines!. hace un movimiento de hombros. Si hemos de ser amigos… (Con amargura).. ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!.. (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. sin responder.. (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala. PEPA: Así parece.. ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!..

. Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno. Carmen... por supuesto. (Desaparece por la derecha). ¡aunque se lo digan. haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales). con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!. No me perdono haberle causado esta contrariedad.. señora.. no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!.... CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero. ¡usted lo sabe!. ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!... mentira!. ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!. (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá. ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!.. bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!. ¡Ah!..... ¡siempre!. aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco).. Morales.. (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted. Carmen... (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria... ¡es con todos... mamá? (Exasperada) ¡Idiota!... ¡ni siquiera servís para eso!.. ¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!..... (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?. Adiós.. y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada.. (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!. (Con voz apagada) No hablemos más.. ¡A cada rato!.... ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!. (Avanzando rabiosa.. mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?. ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir.... se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese.. (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!. Dª MARÍA: Imposible. señora. ¡Bonitos inquilinos los que trae!... GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 .. ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?. ¡cómo me lastiman!.. señora.. Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere. imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor....... (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!... ¡entiéndame usted bien!.las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí. lo Dª MARÍA: la pared.. (Se dirige hacia la derecha.. ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No. (Con gravedad y mirándola fijamente) Sí. Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?. a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!.. ¡Si supieran cómo me duelen!. ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!.. sí. ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo. ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía. hombre!...

. ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. a ver.... por Dios!. (Al pasar) ¡¡Ahí está!!. ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón. que no sea cuando pase mucha gente.. (Mirando el reloj) Me voy. guarda silencio y baja los ojos. mamá. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias.. Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda).... después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?... (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí. y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido. mamá. dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!... porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco. Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano.. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!. no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar. (Duramente a Carmen. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero. ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 . (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen. ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha). nada tengo que decir. Después de convencerse de que Carmen la obedece. esquina. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas.. eso. (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver. Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. ahí golpean las manos… debe ser un inquilino. (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!.... ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!. (Mirándola salir) ¡Oh!. Morales. (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego.. Mientras Manuela vase por la derecha. CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!. pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas. (Natural) Y eso mismo.. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego.... pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No.. Morales. (Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!.las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga. intimidada. señora.

si querés. traé para acá. pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. ¡qué me importa!. (Agita la blusa con furor).. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices. y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha). (Toma el ramo. (Después de examinarle un instante la blusa. (Imperativa) A ver. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso. (Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene. Dª MARÍA: ¡Ah!. Entra Pepa. Cada una traía el nombre escrito. (Exasperada) ¡Qué se me rompa!. ¡para mí también!. (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!.. ¡Oh!. con el ramo sale corriendo por el foro. ¡mire que venirse tan luego con ramos!...... aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. lo examina y después de una pausa. ramo que me manda el dentista para Carmen.. Ahí hay otra para vos... furiosa por la izquierda. MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano)...... Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 .. el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese. ¡horrible!... ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha.. PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?.... PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha. ¿es el santo?. Dª MARÍA: A ver. Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora. (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?.. Es un (Encantada) ¿Para mí?... con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero. trayendo una blusa en la mano. (Se contonea). Si fuera algo que sirviera... ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos).. y puede que mande algo… Manuela. tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece)... ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!. (Sale corriendo por la izquierda).... (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?.. (Apareciendo muy risueña por la izquierda.las de Barranco La cocinera desaparece.. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!.. MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela). (Con fastidio) ¡Si será zonzo!. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?... acercate.

siéntese.. ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien. (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador...... (Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!.. De todos modos.. (Asomándose por la derecha). Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!.. ¡Quien ha hombre para que se convenza. Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá.. hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. ¡de puro malo no más!. ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!.. (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?....... ¡ya lo creo!. (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos. Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa. (Sin entusiasmo) ¡Ah!.. (Hace ademán de retirarse)... espera lo menos! CASTRO: ¡No!. ¡Supongo que no pretenderá crecer!.. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más. ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?. Sí.. pero hoy mismo iniciaré la demanda. (Con sorna) Pero... (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más.. mirá quien está aquí… (Señala a Castro).. muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad. Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo... pero… (A Carmen.. hombre!. (Intencionada) ¡Cállese.... (Gritando) ¡Carmen!. (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado.. Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero. con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 .. ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!.. ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!. Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!. (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!.. ¡si es cuestión de unos días!.. CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque. CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!... ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano.las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!. (A Carmen.. (Abre la valija y va a sacar algo de ella). ¡Sería una mala acción de su parte!. lo siento mucho. CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!.. Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible..

(A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí. señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!. Aparece por el foro Manuela. mientras Castro desaparece por la derecha). Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así. (Apresuradamente) ¡Cómo no!. (Dándole la mano a Manuela) Adiós. bueno… no hablemos CASTRO: más. CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?. arreglado… Lo mismo es. Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen.. (Intencionada) ¡Bah!. (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior). (Hace ademán de seguirla)... y no puede encontrarla en ninguna parte. Carmen. ¡no podía ser de otro modo!. MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. indicándole la corbata de Castro) Mirá. señor.... señorita... (Se queda cortada). CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno.. qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!... Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. hombre. ¿Qué puede importarle a él una corbata?. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas. muchas gracias. (Con precipitación) Bueno.. que viene corriendo.. hombre. caso y mándesela. es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No. señora.. (Distraídamente) Sí… sí… la conozco..las de Barranco decile… vos sabés muy bien!.. entonces… (Le da la mano). ¿Y por qué no. no. Que le vaya bien. hasta la semana que viene. no tomo mate. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación).. zonza?. (Se dirige hacia el foro).... señor. Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?... ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré. (Con naturalidad) ¡Deje.. (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!. ¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno... Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda)... CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro).. (Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!. (Le saca la lengua. Con mucho gusto.

PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes. mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos.. (Con desdén) Sí.. Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!. es tan difícil (Vivamente) No... (A Manuela. MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!. (A Manuela.. tía... (Se ríe). (Riendo) Pierda cuidado. Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda. ¡si viera qué risa!. (A Manuela) Yo no sé. (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!... no hay que abusar. Si es hijo del rigor. cuando Manuela se detiene de pronto. che?.. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona). ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!. (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!... (A Pepa.. Venga...las de Barranco bien!. ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio.. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. mamá… ¡venga vea qué raro!. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 . con sobresalto) ¡Cuidado!.. ¡Qué bárbara!. ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí. cuidado con lo que hacen… ¿eh?.. Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia). tía. ¿qué es? (Examina de cerca el tarro).. ¡No te decía!. es una oreja. eso venía a avisarle. (Se limpia el hombro). mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles.. Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno. parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí. (Desaparece por la izquierda). che.. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!.. por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre. (Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas. y aproveché para venirme un ratito.. ¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es... ¡Es una bruta!. me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro.. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No. (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo).. donde tiene restos de tierra).. alegremente) Vamos.. al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón. ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No. ¡por bonitos que son los tuyos!... si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!..

¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza. ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer. (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente).. señor… (Señala hacia el foro).. en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!.. ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!. Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo. Con sequedad) Bueno. ¡ya lo creo!. ¡¡Hum!!... no se la alquilo!. (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza. sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante. (Transición).. ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel..... (A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí... Desaparecen por el foro discutiendo. (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento. que no se cansan de examinar. pero siéntese. Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio. (Se queda de pie).... hombre. (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!. (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace. (A Linares) Por aquí. señor.. (Hace un ademán enérgico)... manda traer porquerías aquí!.. estoy bien. Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene.. a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!. (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!. como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir. Dª MARÍA: (Con enojo. Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?....las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!.. y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¡me parece que ahora aunque le guste.. (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María. tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro. ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias. asoma la cabeza al exterior. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento.. PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!.. (Con acritud) ¡Es claro!. (Ante un movimiento de hombros de doña María). (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla... Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro.. CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!. Aparece Linares por la derecha.

entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!.. (Con sorna) ¿Ah.. (Que lo ha acompañado hasta salir.. ve quién es. desde este momento corre por mi cuenta. guarda silencio.. (A doña María. mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza.. deje no más.las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares. (Saludando hacia el exterior) ¡No. ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza).. ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad. ¿conque le gusta. he visto la pieza.¡pavota!.. 490 Carmen. perfectamente… perfectamente. (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!.. y me conviene... señora. (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!. a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!. Eduardo Linares. Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). intimidada. don Eduardo!. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda.. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora.. ¡no ves que es por eso!. ¡Qué le vaya bien. ¡Oh! Pepa. PEPA: ¡yo te voy a dar!... no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!. ¿acaso tengo yo la culpa Sí.. (Hace ademán de irse).. (A Pepa. Pepa. ¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser. Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!. ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?.. decime. (Dándose importancia) Bueno… bueno…..... ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. (Le extiende un billete). (Con fastidio) ¡No digás zonceras. mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!. que lo mande San Antonio!.. (Mientras guarda el billete)..... sí?. Golpean las manos hacia la derecha.. ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana. pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?. estúpida!... servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha).. Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero... (Saludando) Hasta mañana.. estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta. (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?.. ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!.. (Lanza una carcajada y desaparece). Manuela se vuelve después de haber salido.. antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE . ¡Adiós!. ¡adiós!.

mamá. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?. (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?.. ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!.. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso. ¿qué decís. ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?. ya sé.... (Señala el retrato del capitán). Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano..... Carmen. no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 .. no! No es una amenaza. mamá!.. señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también.. ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya... (Se encara con ella y Carmen no contesta). ¡se lo pido por mi padre.. pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así.. pero. (Impaciente al ver que Carmen no contesta). (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?.. ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo. ¡Pronto! (A Carmen. con aire indiferente. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?... CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!.... ¿Qué?... ¡A mí!.... ¡y aunque quisiera... Traé para acá. CARMEN: (Con voz sorda) ¡No. ¡a tu madre!.. ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?.. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!. ¿Por qué… decí?. No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados. pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud. atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle). le digo!.. (La toma con rabia de un brazo). con autoridad). La boticaria manda este frasco de agua de colonia. viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?.. (Con rabia... CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza.. (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto.. hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse. Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!. (A gritos). ¿qué modos son ésos?. (Después de meditar rápidamente) Bueno... como buscándolas).. sin responder. (A Pepa. PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua. ¡Basta!. ¿Barroso?... (Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!. (Con fastidio).

¡por Dios. (Suspira... Entran precipitadamente por la izquierda Manuela.. mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!.las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación. entre… (Extiende la mano. deje que lo lave la cocinera. (Afligida)... ¡es lo único que me faltaba!. Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano. CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso.. MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre.. (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección). ¡me muero!. Carmen. Rocamora.. indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!. ¡Pepa!.. resignada.. mientras Petrona vase corriendo por la izquierda. mamá!. MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. ¡Ay! ¡ay!. ¡me muero!.. ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó. ¡me ahogo!. ¡No. mamá. ¡es tu obra... ¡Ay!. (Con acritud) ¿La perdona?. ¡Me muero!. (Mientras Pepa vase por el foro. pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies. ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen.. (Siempre melancólica) Sí. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!... se sienta doña María y se prepara.. PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 . (Aparenta una especie de convulsión). como si no supiera qué partido tomar. a Carmen que ha querido huir.. (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono.. (Se lleva las manos a la garganta)... tía? (Se inclina sobre doña María).... no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa. MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno.. ¡Me ahogo!... (Aproximando su cara a la de doña María).. Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come. (Con vos desfallecida). se queda inmóvil. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido. ¡ay!. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha.. discretamente. mamá?.. (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito. con voz suplicante) Por favor. es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!. Pepa y Petrona.. en casa.. ¡ay!. como si volviera al balcón. se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil). (Echa la cabeza para atrás. ni levantar la cabeza. hija. mamá. doña María sin variar de posición. a sacarse los botines que tiene puestos)... (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero. Después golpean las manos hacia la derecha. (Se deja caer sobre una silla). cierra los ojos y queda inmóvil).. inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera). no!.. (Suspirando) ¡Entonces no es nada!. (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí... (Acercándose alarmada) Pero..

(Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!. Anoche he salido por primera vez después de dos semanas.. Ya está.. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía.. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser). AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA... CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA.... sin dejar de coser). (Extendiendo la mano) Traiga.las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. (Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo. (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano). ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!.... ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!.. yo se la daré. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS. PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE.. Démela. ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!. fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!. (Insistiendo) Pero si nada me cuesta.. 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 . LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé. UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR. (Después de una pausa. CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No. (Entregándole la corbata) Muchas gracias...

. ¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso. (Tomándola) Gracias... no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE . 498 Pero… ¡qué quiere!.. (Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. hombre. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde. a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!.. ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales. LINARES: MORALES: ¿Cómo?. señor Linares.. tardes. la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!.. (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!. ¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!.. ¡Me parece que no es por mí por quien viene!... ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose.. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!. Tobías y el pescado!. ¿No se le ocurre? No. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono. mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión.. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie)..las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos.. ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!. (Visiblemente molestada. me he pinchado... ¡Parecen San Rafael. ¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No. no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero. usted lo conoce.. ¡porque yo mismo lo comprendo. Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda. poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata.. como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser). entonces. MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal. Carmen. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No. ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares... mientras Carmen sigue cosiendo. MORALES: quién he visto hace un rato.. a Linares que sonríe) ¡Hombre!. (Llevándose el dedo a la boca) Nada..

¡En dos años le he visto desfilar a tantos!... LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Sorprendido) Pero. (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!. (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento.. Sí. Lo intenta... ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda.. mañana serán otros. entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase). (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!. No hace más que reírse. y la pobre Carmen es la víctima!. No confundamos… ¡bah!.. pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. Después se oye golpear las manos.. ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan..... ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!. Nadie responde. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa.. LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!... la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí. amigo. hombre! ¡A mí que me importa!. La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí.. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala. continúa impasible. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?. ¡Es que me indignan!. ¡pero. sólo se compran amabilidades y sonrisas... hombre! Al fin es lo natural. pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!... lo quiere. que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino. pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí.. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?... ¡no sea usted inocente!.. yo antes tampoco lo entendía. ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues.. esa vieja!. eso no.las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero. Carmen no le hace caso.. ¡No.. Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora. (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?.. No puede sublevarse del todo. firme en sus trece y convencido del resultado. Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo. tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí. ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!. ¡Ahora son estos.. no entiendo!.. dueño de un registro.. ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante..

502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar). ¡Es claro!. un hombre que le diga una palabra. de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio.. Bueno… hasta la vista. (Con sorna) Sí. ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está.. (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal... no. MORALES: embrolla!. ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia. ¡calcule cómo será!. de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle. Voy a buscar los apuntes para la clase. 503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Vase por el foro). ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa. no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No. pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí...... ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero. MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita. esta gente me tiene loco!.. ni por casualidad.. Linares ríe.. una tilinguita hipócrita y nada más. CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido.. (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!. Aparece Castro por la derecha. (Con desaliento) ¡Pues.. (Hace ademán de irse). (Bruscamente). no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes.. cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto... usted la ha visto. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted. ¿entiende?.. ¡ya lo estoy viendo!. Espérese ¡No. pero así. Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro).. ¡lo van a sentir mucho!. ¿no? (Sonriéndose) Novelas. porque… (Transición). (Ríe imbécilmente). (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno. ¡como lo oye! Ni uno solo.las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante. ¿y las hermanas. cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno... (Sin convicción) ¿Pero. (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha... por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No.... (Vase por la derecha). ya no es una mujer. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. hombre... ¿La señora de Barranco?. ¡es una fiera!. hombre ¡sí! Ha salido.. amigo. pero la otra ¡la Pepa!.... no se ría!. las otras muchachas?. amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado. Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!.. MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. dígame.

¡eh!. ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo). señor.... Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. (Se dirige a salir por el foro). (Ríe). Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!... Sí. BARROSO: hombre!... ¿quién?.. bruscamente y mirándolo con fijeza). (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro. ¡Ah!.. ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe).. ¡mañana mismo me mandaba mudar!. ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad). (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós. volveré (Extendiéndole la mano) Adiós. 505 Bueno… no importa. ¡Pues. (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?.. LINARES: MORALES: También. (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!. ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él).... MORALES: Sí. LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido). ¿eh?... no más!... Barroso. ¡si digo. por donde bruscamente aparece Morales.. (Mira alarmado hacia la izquierda).. ¡Se me ocurre. (Exasperado) ¡Es claro!. visiblemente irritado).. (Con malicia) ¿Y por qué no puede?. ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!. señor… (Riendo) Pero.. más bien volveré. señor. Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo).. mucho. hombre!!. 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .... señor. (Riendo y muy contento). que le vaya bien.las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio)... adiós. señor Barroso. (Ríe). no más! (Riendo). (Con pena) ¡Pero vea!. ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!... Diga quién… (Serio).. que viene sin cuello de camisa y sin corbata. (Vacilando) No. MORALES: una rabia!!. ¿No ve? (Riendo) Me explico... No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas. ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí. ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde. ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe. si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme.... (Después de observarle un momento. Leónidas Barroso.. No está.. (Gritándole) ¡Oiga!. mucho gusto. (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve. (Riéndose) ¿Y usted ¡No!. ¿Quién?. y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano). LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo).

. (Hace ademán de retirarse por el foro). ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla.. no sé. (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes. hombre. Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares.. (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. (Vacilando) Usted comprende. (Apercibiendo a Carmen. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). el señor Rocamora… (Solemne y afectado. ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran. hágame el favor. están en su casa. (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!.. Mientras Linares se adelanta. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. dígale a Morales que venga un momento.. Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad. ¡cuidado con la pintura!. estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante. Vea. Viven aquí. pero… no estando mi madre ni las muchachas. (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido. aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda.. señor. vacilando). (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos. (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse).las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. CARMEN: El nuevo inquilino. ¡Pero si ellos están. y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito. ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse). dándole la mano) Mucho gusto. me parece que lo natural… (Se detiene. Le dije que no había nadie. Rocamora. Carmencita? (Le da la mano). pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. (Llamando a Linares. discúlpeme. al fin y al cabo… En fin. (Nerviosamente y quedando en pie) Mire. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?.

Rocamora no parece resuelto a irse.. yo..... señor Linares! Hágame el favor. Desde que yo se lo pido.. he dicho!... (Asomando por el foro) Señorita Carmen. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. yo.. CARMEN: espérese... (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Bruscamente. señor!.. La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted. pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha). Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente.. (Enfáticamente) Si no soy rico. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando. no es nada. concluyendo de atarse la corbata y muy apurado. (Se pasea nerviosamente).. Carmen!. se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda..... Se está vistiendo... pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!. si no es eso!. Linares se adelanta entonces algunos pasos. ¡todo!. (Impetuosamente) ¡Entre. (Se dirige a salir por la izquierda).. encarándose con él) ¿Usted?. (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar. (Hace ademán de retirarse).... ¡tratándose de usted. Usted sabe que la quiero.. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!. ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla. ¡no sea niña! Levante esa cabeza.. ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea. (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!. CARMEN: Para mí no es sacrificio. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada. Durante un instante los tres personajes guardan silencio. ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!. ¿Usted?. no crea… (Se sonríe con fatuidad).. ¡Primero cualquier cosa!... Carmencita. después de dirigir una significativa mirada a ambos. Sí. (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!... Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares. Aparece Morales por el foro. ROCAMORA: CARMEN: comprendido. (Aproximándose a Carmen) Vamos. (Conteniéndose) ¡Pero. me molesta. (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya.. ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!.. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!. desde que le digo que no quiero que me traiga nada...las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!. LINARES: ¡Desde que yo me opongo!.... demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales. ¡qué duro es usted!. ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!. me pide Morales que lo disculpe.. (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto. Insiste e insistirá siempre. (Sin inmutarse) ¡Bah!. y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí. (Sonriendo con afectación) Sí. por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!.

tengo la culpa. ¡Ah! ¡canalla!. Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes.. mientras Morales y Linares se acercan a doña María... No sé. sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 . Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta.. (A Morales y Linares.. ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!. tráigamelas mañana. pero. (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes... hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno.las de Barranco a Linares. hombre.. Vengo muerta de sed. ¿por qué no me lo dijo. (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí. No sea como este embrollón… (Señala a Morales). ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda. ¿por qué no me lo dijo?. LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos. no tiene nada. hombre?. yo. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!...... PEPA: ¡¡Cretina!!... al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate. ¡Vaya no más!.. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!. amigo Morales! Entran por la derecha doña María. ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno. (Se dirige hacia la izquierda). Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda. bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!. ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y. (Secamente) Embrollón. MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. tal vez. Pepa y Manuela. señora. (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación). con permiso... (Se pasea desordenadamente). parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah. después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta.

¿y qué? (A gritos. señora. que le corresponde en igual forma. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada. MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá... ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero). doña María toma asiento y la imita Linares. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada. señora. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen. (Le señala un asiento). hay poca yerba. sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?. (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!.. ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. a Linares) Siéntese. porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?. ¿entiende?. mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada. suelo tomar. no. ¿por qué no? Lo mismo es... Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!. (Mira nuevamente a Morales. ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero. (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 . Linares. que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba. a Pepa. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación. (A Manuela. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente. (Con mucha naturalidad. ¡Y también le digo que no volverá a pintar. (Apresuradamente) Sí. Morales queda en pie... (Con sorpresa) ¿Yo?.. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!. señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales. es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca... ¿sabe?. LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí.. (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!.......las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero.... (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también. señora.

estoy con dolor de cabeza. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha.. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha). ¡Serán todos como usted!. (A Pepa imperiosamente) Vení. ¡Pero si recién sale! No importa.. (Sonriendo) Muchas gracias. ¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial. ¡No. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor).las de Barranco fastidio. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha. nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan... Pepa. vaya. (Impacientándose) ¡No. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . señorita.. (A Morales) Morales.. ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio. Fíjese y verá: Quedate vos. ¡como yo la conozco tan poco!. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). sin ir más lejos. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada. (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable.. (En igual tono) Ruiz. ¡Es claro. lo han criado en la casa. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene. mamá!. Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida.. mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen.. que siga cebando Pepa. Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?.. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. seguí cebando. acercate. (Ofrece el mate a Linares).. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz.. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno. (A Pepa) Pero. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme. soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica. viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán). (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias. Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela. (A Linares.

. hemos sido condiscípulos. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá.. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero. (Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate. señora. señora. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Explicale bien de lo que se trata. saluda y vase por el foro. no. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!. (Se le sienta al lado).. que vase por el foro) ¡Ah!. (Displicente) ¿Yo?.. sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo.las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste). avise… Linares sonríe. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. (Terminantemente) Sí. vos.. mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen). (A Carmen. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro. ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas.. me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo. aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. (Con ansiedad) ¿Pero. Encontramos a Rocamora en la calle. LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. mujer.. ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!. Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero.. (Saluda y se dirige hacia el foro). Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate. esté tranquila. Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa. señora. señora. ¿quién? (Siguen conversando en voz baja). (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo. (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso.. entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro). PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María. LINARES: ¿A mí?. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela).. MANUELA: (A Linares. seguí cebando mate. (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No. es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico.

CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero.. (Vacila entre irse o quedarse). (Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!.. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá. (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja). el hábito.. Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. (Muy amable) Adelante. entrá. (Quiere mirar a la caja y se contiene). pues. en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes). y que nada de cuesta complacerla. en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón)... andá. (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . contrariada por encontrarse con Rocamora... (Con mucha suavidad) Pero.... Pepa. (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!.. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes. (Asomándose después. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro). ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. ¿No es verdad. (Echándose para atrás) ¡Phs!.. ¿Lo harás?. adelante. que pocos años le quedan de vida. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos. (Protestando) Pero. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!. mamá. (Que la apercibe) Entrá.. (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja). ¡Si estará en su cuarto!. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora. (Toma asiento en el otro extremo del salón.. mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese. Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta. mamá… (Imperiosamente) Vamos. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja.. Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene...las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo.... mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!. (De mal humor) Buenas tardes.. El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien. pronto. Andá no más. llevale este mate.. Siempre lo estamos diciendo. ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando. (Al muchacho) Dejala allí. lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. ¡andá! Carmen no parece decidirse. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja). reíte un poco!. cuando se presenta por la derecha Rocamora.

(Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes. ¡dejate de vergüenzas!.. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar. (Ríe imbécilmente). como quien tira un montón de cosas por delante). sí.. Manuela.. hija. ¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!.. (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro). Manuela vase por el foro. (A Pepa) Pepa. ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María). no puede tardar.. ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. ¿de veras? ¿Le parece?. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento). (Se pone de pie). no lo conozco. que no la vamos a criticar. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta).. (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso. ¡Si recitás muy bien!.. muy bonitos. (A doña María) ¿No le parece?.las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí. (A Manuela) Tomá. al fin en un placer como cualquiera. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también. con cara de susto. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes. (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino. llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro. el inquilino. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco. que recién me las taren... (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no.... LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé... (Displicente siempre) Yo no. ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?. (Con calma) ¡Oh!... (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida. Vení. MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes. (A Pepa) Pepa. (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. que se deje de tantos preparativos. 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .

a quien habla en voz baja y con mucha afectación). (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa.. Ésta se levanta y vase por el foro. Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María. (Se aleja y se deja caer sobre una silla). ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted... ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate.ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí.. 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . MANUELA: ¿Por qué?. gracias. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral.. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen.. Pepa. a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. muchas gracias.. mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. con una gran nerviosidad. (Azorada. (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!. treinta y cuatro… (Rocamora escribe). Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia. (Se inclina ceremoniosamente). Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia.. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!... lo más disimulada posible). Pepa. (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?. para usted. dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. Doña María. abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé. ¿por qué?. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella. Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!. ¿En qué se ocupa? En nada. Carmen? (Toma el mate. Rocamora. presenciando curiosamente la escena. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota. ¿es usted. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí. Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”.. (Con voz emocionada) Muchas gracias. se levanta de pronto y con aire solemne.. años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco.

doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón. Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela. lo que apaga bruscamente su inspiración. Desde aquella tarde... Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo. (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!. sin entusiasmo) Desde entonces. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE . cómo!. Inmediatamente después de salir Rocamora. que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas. (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro). ¿por qué?. Pepa. (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual). siempre lánguidamente) Y entonces. en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado.. Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No. Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio. Pepa. (Tendiéndole la mano) Hasta mañana.. deseoso de ver si Carmen está presente.) Doña María y Manuela. ¿y ha podido creer usted en eso?. Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada. nada. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento. ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando.. (Se detiene). no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. que desde un instante antes guardan silencio... Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha. Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados.. revelando este secreto. aparentando indiferencia) No.. es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). (Se pone de pie y lo sigue). hija!.las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen. ROCAMORA: Adiós. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!. Mientras. hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!. ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy.. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente. ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. disimulando. (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo.. ¡no me engañe. mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada.. Pepa. PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi. Después. ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María. yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. que todo era luz.. Después.. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa.. Rocamora! (Le da la mano)..... Entre tanto. PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. (Con calor) ¡Es que es así. señora. se ponen inmediatamente a conversar. aparentando conversar entre ellas. con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación.. ¡tanto gusto. ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen.

¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto.. decile que lo esperamos. se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan).. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella. Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin. y que no se olvide de lo que me prometió. no. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno. lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela. (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto). (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!. (Tomándolo) ¿Violetas?. mamá.. MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!. Bueno..las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!. se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio.. Bueno.. ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento.. Andá a ayudarla. ¡Ah!... ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!.. que revelan estupor. pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído. TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro. lo mismo es… Andate. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido. estaba en el balcón. ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!. andá ayudá a tu hermana Pepa. salís? Desde hoy te estoy llamando.. ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. ¿sos vos?.... ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. mujer!.. (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 ... SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate. Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito... (Después de mirar con Manuela demostrando asombro. por sobre el hombro de doña María).. (Hace ademán de despedir a Jenaro. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora.

¡Y siempre con pretextos ridículos!.. Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza. toma el ramito. Lo que es a mí.las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda... ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro.. hijita. para que cuando venga no lo vea.. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 .... me parece igual a todos. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero. mamá!. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces. Ya ve. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda. mamá. (Incrédula) Pero. ¡Andá! (Con impaciencia) Pero.. mamá. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!. ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). escuche. hijita. (Volviéndose hacia Carmen.. ¡con mi pobre letra!. hijita. (Desconcertada) Pues. enoje!. ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad. que a su vez sin enojarse y con toda calma.. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves.. Pero. CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. ¡haga el favor!.. (Con desdén) ¡Bah!.. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas. con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No.. No. me deja hacer. ¡no entiendo!. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros.. escuche.. lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros. ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice. mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!.. y precisamente por eso le estoy agradecida. (Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome. Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato.. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga. (Con naturalidad) Golpeale la puerta. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá.. tenía la pieza cerrada. ¡Eso no lo sabemos!.

(Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?. Dejate de pavadas. hijita. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!. PETRONA: Eso no sé..las de Barranco Aparece Petrona por derecha. ya verá.. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares. aunque se lo mandasen... ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. como si hubieran tomado una brusca resolución. ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!. querés verte aquí con él. examinando las tortas) Muy bien. mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona. (Con un poco más de interés) ¡Ah!. ¡si usted lo conociera!.. muy bien. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. pues. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa.. Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?. (Se frota las manos de contento). y yo no quiero líos.... Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto. Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces. Vase por el foro. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre. ¡De chuparse los dedos!. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que.. Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están. (Se dirige hacia el foro)... ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué. (Recapacitando) Despacio. ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario.. ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que. PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No... ¡es tan decente!. Desde hace días quería decírselo: me Sí. y a ver PETRONA: ¡tan bueno!.... (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser. corriendo. salen por ésta. pero Petrona va a insistir. ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón. (Afligida) ¡¡Tía!!.... (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!.... ¡bah!. sí!. con el pretexto de venir a coser con las muchachas.. sin que mamá sepa nada.. PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!.... parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen.. GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 .. cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela.. ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!.

hombre!.. (A Pérez. has tenido una buena idea. (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre... con impaciencia. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes.. ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien.. (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!.. mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso). ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí.. que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?.. tía.. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien.. Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí. comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre. que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida).... (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía. ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato.. siquiera.. tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible. por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!.. (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto.. (Animándose) ¡Ah. eso sí!. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente). no es justo que yo las favorezca. (Transición). en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos). después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí. ¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres. (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir). tía.. ¡No le digo que soy aficionado!... y en un momento. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar. Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí. con naturalidad a Petrona) Hija. ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!. mamá. Me vengo con la maquinita. entre! Pérez adelanta su paso. Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos. hombre. entre. ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero.. (Después de salir Pérez. (Socarrón) ¿Y no me permitirá..... un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?.las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!. Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces. (Con mucho interés) No vaya a olvidarse. ¡tía!. (A Petrona y con fastidio. ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. tía!. (La abraza). ¿eh?. señora.. ¡zas!.

(Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad). después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo. (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas... Carmen.las de Barranco que estuvo gritando anoche. ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!. (Conteniéndose. (Riendo) ¿Qué no?. ROCAMORA: CARMEN: No. ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro).. oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen.. pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo).. ¡Avisá!. (En tono burlón) Déselos a Pepa. CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición). ¡Carmen!.. (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. (Hace ademán de salir por la izquierda). (Alarmado) ¡Oiga. (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga. ROCAMORA: afuera. ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles. volveré más tarde. (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!.. (Adelantándose. MANUELA: mirándola fijamente. (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza. (Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas.. (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha).. Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona. suspirando con fuerza) ¡Ah!. CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora).. ¡che!. (Señala hacia el foro)... ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña.. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados). no avise nada. La noto a usted muy distinta. Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí. (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo.. no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 . no lo hará usted. mire que ROCAMORA: (Al muchacho. (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo). vamos a echar agua en el zócalo. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro). El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. Bueno.. Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también..... ¡che!.) ¡Che!. entonces. (Burlonamente) Hasta luego. pero siempre risueña) Llamaba a Petrona..

(Insinuante) Vaya. pague uno adelantado. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj.. (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha.. Morales. (Con naturalidad) Vos. pero es apercibida por doña María. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez. señora. (Va a salir). Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro. en definitiva. CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea. MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!. (Apareciendo por la derecha y riéndose. ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias. déselo a Pepa. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo.... (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto.. Carmen. ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir.. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está. mamá? ¡Pobre Morales!. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero). ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar. ¡Si así no fuera!. (Deteniéndole con un ademán) No.) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano).. Carmencita? (Le da la mano).. (Se dirige hacia el foro). después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes. Morales vase por el foro. Dª MARÍA: MANUELA: eso.. (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. muchas gracias. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA. ¿No ves que es para las tortas?.....) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro.. 537 536 antología de obras de teatro argentino . Petrona vase por el foro. no más. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María).. ¡Pero es un aumento ridículo. (Afablemente) Buenas tardes..las de Barranco quiere que yo las toque. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?.. le propongo un trato. señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo.) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!.. hombre!. callate. (En tono de reproche. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro. CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto... Barroso.. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro.

(Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!. sus 539 antología de obras de teatro argentino . ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está... Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. ya vuelvo. Pepa y Petrona... mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!. ¡ja!... ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. (Apresuradamente) ¡Cállese.. (Le prepara una silla). Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa.. eso quería decirle. sentate acá. rodeándolo. ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. (Confundido) No. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también. buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!.. (Sentándose) No quiero. Barroso. siéntese aquí.. señora.. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No. (A Petrona. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima. Pepa. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta. hágase negar. señora.. (A Manuela. pero ante la mirada amenazadora de doña María. festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista. dice? ¡Ja!.. No quiero enojarme.. su mamá quiere.. Pero. Ya ve. (Agriamente) ¡Ah!.. (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias.. hombre.. si digo no más. (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen. Barroso.) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo... mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije. mientras Petrona vase por el foro) Con permiso.. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí. (Mostrándole la silla) Siéntese. Si es que..... ¡ja!. ¡ja!. le siguen. Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no. Barroso se aproxima y doña María. andá a preparar el mate... Barroso. obedece y cambia de asiento con ella). mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo. (A Carmen..... ¡Qué Barroso éste!.. ¡siempre tan gracioso!.. ¡ja!. (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira.. bueno. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!.las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí. (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente. La mía también. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí. ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes. (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse. (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias... (Vase majestuosamente por el foro). (A Barroso. los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada.. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno. Dª MARÍA: (A Barroso. Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela..

¡ja!. basta. (Con calma) Sí... yo también quiero.. Carmen.. (Se sienta) Siéntese. sí.. Las vi desde el balcón..... ¡es cierto!. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido.. CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces. ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce. viendo que no contestan. mamá. siéntese. (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!. ¡me tienen loco!. el pañuelo que me pidió. hombre. ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda). ¡escuche!..... Se sientan ambos.las de Barranco hermanitas quieren.. Entra Pepa por el foro. (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero. MANUELA: (Entrando por la izquierda. (Dándose cuenta) ¡Ah!. (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira.... (A Manuela... Manuela.... las clientas. yo no le he hecho nada. a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda). (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche. Usted no necesita jurar.. en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera. muy paquetas. (Se suena gravemente la nariz)... PEPA: Barroso. ¡Se ríe!. BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí.. (A Manuela) Acompañá a Barroso.. ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz). CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?.... ¡ja!.. Manuela y Barroso desaparecen por el foro.. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto.. (Apaciguándose y resignada) Bueno. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé.... ¡ja!. se dirige hacia la derecha y se asoma por ella).. y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras. ¡ja!..... hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón).. pero yo. ¡se ríe!. perdóneme.. ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora. (A Barroso) ¿Vamos?.

LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen.. ¡Si pudiera darse cuenta!... ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara). (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!. (Apresuradamente) ¿Qué?... señora? (Mira a los lados como buscándola) .... tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No. gracias. Barroso. ¡No porque sea usted mi madre. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!. no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí... separándose de ella. (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?. (Hace ademán de arrancar un diente).. recién llega. (Transición).. ¡Oh! enseguida. ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo. antología de obras de teatro argentino 543 542 . ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!... Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?... cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!. ¡padre!. (Muy gozosa) ¿De veras?. (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto.. ¡es a tu madre! ¡bandida!. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda. (Muy amable) Ahí está.. en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a.. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio. ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No.. LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista. con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!. ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias...las de Barranco Aparece Linares por el fondo. ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía.. ¡Oh... mamá.. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado... hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor... (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación). ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola). ¡toda una vida honrada. (Echándose para atrás.. ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!..

mira hacia el foro con aire resuelto). (Señala hacia el foro).. ayudando a doña María) ¡Hasta mañana. (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste. Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro. que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. en actitud de decir algo. ¡me muero!. MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo.. porque es inútil.. (Irguiéndose) ¡Sí!. ¿para qué?.... (Se retira unos pasos). ¡ay!. bueno... Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen. sorprendido. avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso.. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo). Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales.. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno. (Azorada) ¿Vos?.. ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen...las de Barranco llena de privaciones. Hasta mañana. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora. sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá. Lo esperamos. mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar). (Llora desconsoladamente. (Con firmeza) Usted no quiere creerme. ¡cómo no! Sí... MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?. se acabó para siempre. presa del mayor furor. se deja llevar).. y en el momento en que. ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!. ¿vos?... aparece Linares por el foro. (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!. ¡me vas a matar!. Carmen. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede.. (Mientras Carmen desaparece por el foro. (Simula una convulsión). andá. a Petrona) Corré.. ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también.. Barroso! Hasta mañana. Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero. en actitud de desafío. CARMEN: Sí. MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre. va a decirle algo. ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro).. aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso. yo. (Desaparece por el foro). Manuela. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez. (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve.. pero le repito que esto se acabó.. haga el favor un momento.. llamalo. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. Manuela. (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan. mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que.. Se oyen las voces de Barroso. presencia la escena. hablando muy ligero.. ¡Señor!. llena de sacrificios! ¿para qué?. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo.. mamá.

un mes. MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales. escuche.. Castro.. (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero.. que era todo un caballero!. ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona.. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco.. sí. se le pagarán los demás. ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. ¡Pero. (Mientras Castro adelanta un paso. (Secamente) No. (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza. Adiós. y se me debían tres. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!. (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. (Le presenta los recibos y doña María los toma). Manuela vase corriendo por el foro. Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene... Vuelva el lunes que Es inútil. señora. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno.. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador.... hombre!. (Al ver a Castro) ¡Hola!.. señora. (Con sorna) Y aquí están los recibos.. mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar. queda usted notificada. se adelanta con paso natural CASTRO: viene. ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!. Castro! ¡Un hombre como usted!. (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes. ¿y no se le pagó? Sí. desaparece por la derecha. Entre.. escuche….. hombre de Dios!. los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados.. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí.... Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro. si usted quiere… CASTRO: demanda. con dignidad. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro.las de Barranco Doña María no contesta. siéntese. Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí. (Señalándole una silla) Siéntese hombre. no me siento. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . (Intrigando) Y mire. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno. (Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha). venga. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora. Entra Petrona por el foro... (Asoma la cabeza al exterior). le voy a pagar. sin darse por entendido. a Manuela. (Hace ademán de irse). ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga. disimulando. mamá: es Linares el que la aconseja.. Decile a Carmen que venga.

a ver.... PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes. ¿eh?. Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina.. los guantes.. y que debe ser un poco llamativo. ¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!. se detiene.. Aparece por la derecha Jenaro. dijo la mujer que no la llevara más.. (Quiere correr hacia el sitio). En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen. Manuela entrega a Jenaro el bastón. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha.. 548 antología de obras de teatro argentino 549 . (Señalando un sitio) Allí está el bastón... CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago.. bueno.. MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes. si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro.. (Ríe).. (Se mira el batón).. Jenaro vase por la derecha llevando el bastón. mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) . PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita... Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno. riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero.... ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!... buscalos. PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece. Manuela. (A doña María.. junto al foro. ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver. pero sin exageración.. (Con calma) Bueno... (Reteniéndola de la muñeca. vamos a contar la ropa para la lavandera. (Inmediatamente continúa su conversación con Morales). (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares. aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo.. che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales. que no debe haberlos traído. ¿es usted? No la había conocido.. ¡parece una cotorra! (A Petrona. (Apresuradamente a Jenaro) Bueno.. me parece. donde se pone a conversar aparte con Morales. (Con despreocupación) Buscaremos otra. (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?.que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen. Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí. Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto. (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?. vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran. pero. (Mira a todos lados como buscándolos). (Con intención) ¿Y las copias.las de Barranco segura que él no la dejaba venir.. (Se arregla unos pliegues del batón). de pronto. PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias. están.. Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!.. Las tres se dirigen hacia la izquierda. (Doña María sonríe a su vez).. MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá.

al centro... Pepa y Petrona forman grupo aparte. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda. mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares). Usted ya ha perdido la clase. primer término. (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver. que continúan conversando aparte. (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales). (Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares.. Después el rubio se fue y quedó él. Usted tiene tantos amigos. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales. mirando a Carmen y a Morales. Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda... en tono de nuevo apagado. preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón.las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda.. (En igual forma) Venga un momento. Traelas. Ahí encima de mi cama hay unas costuras. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María. ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero.. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí. no estés de haragana. (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení. amigo Morales!.. pero sin moverse de su sitio) Señora.. (Sigue conversando). (Entrando por la izquierda.. antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 . y queda pronto silenciosa y pensativa. pues... ayudame. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco. que averigüe. (Sigue hablando en voz baja). pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero. una excelente mujer que está en la miseria. Dª MARÍA: (A Linares. antes de separarse de Pepa y Manuela. LINARES: Pues por eso. a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. Linares. hombre! Mi simpatía.. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente. (Sonriendo. a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba. Linares. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle. MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela. ¿se acuerda? Pasaban juntos... Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. (A Pepa. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio.. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto.

.. Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general.. (Impaciente) Pero. (Sigue conversando con Morales). porque está en muy buena posición. (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero. es imposible. ésta le saca la lengua y vase por el foro después). señora. Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. (Nervioso) No. no. del general. Pepa se levanta y se aproxima a doña María. Entonces enseguida las haré. (Con un principio de irritación en la voz). ¡bueno. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno. (Volviendo a la carga. (A Linares. mientras Linares. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay. ¿sabe?. eran íntimos.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí.. bueno. Espérese. señora. como si tomara de pronto una resolución. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales. a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina.. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche. ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad...... (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver. Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona. y el general no ha dejado hijos ni nada. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo.. yo no puedo. (A Linares. ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda. (Se sienta con Petrona y Pepa)... 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 .. (Levantándose) Se lo voy a cebar yo. Discúlpeme. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general.. señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo. señora. Bueno. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?. aparentando después iniciar conversación con Petrona.. decepcionada) Entonces. pero si las quiere antes.. Pepa... ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie)... era una gran cosa. el del pajizo. (Con voz apagada) Vení. Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias. ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!.. podría sacar bastante. Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. Naturalmente.. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela.. Porque son de apuro. pero no tanto!. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres.. mientras observa a Morales y a Carmen. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No..

555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino ... (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. sin decir nada. (Entregando el mate a Manuela. pero sin disimular cierta preocupación. que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada.. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir.. yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares. PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé... Mirá que el que hay ya no se puede poner. (Sigue conversando con Petrona). pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel. vuelve a dar vuelta la cabeza y. En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos. (A Carmen... Carmen. CARMEN: Entonces.. que después vase por el foro) Gracias. una especie de escalofrío. sorprendida. a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel. veremos. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros. los observa un instante y después. ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo.. pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares). ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento). pero no me entendió. (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada. ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda). CARMEN: mirar la puerta. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora. y el día menos pensado se van a venir al suelo. sigue de nuevo su conversación con Morales. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas. En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-. después de observarlos un instante. Voy un rato al balcón. los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales. (Sigue su conversación con Petrona). me pareció que llamaban. pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir. de un solo lado. (A Carmen. (Después de chupar el mate) Riquísimo. Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando.. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda).... PEPA: Dª MARÍA: Bueno.

primer término. por donde vuelve a desaparecer). ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa. (Va a seguir su conversación con Petrona). vase por la izquierda. (A Linares.. mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha.. sin saber por qué.. entiendo.. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano. hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno. antología de obras de teatro argentino 557 Nada. se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma. impaciente) ¿Y después. sin mirarlos. (Demuestra abatimiento).. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona. Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate. ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta. Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?... De golpe me he puesto así. le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!... pero se calla. hija. yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda.. (A doña María. (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme. mientras Manuela se adelanta hacia doña María.. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela.. creí que había dejado la. ¿después?. yo después las pondré. estoy un poco cansada.. 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE ... No.. ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros. LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá. (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido. aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta..las de Barranco Carmen parece que va a decir algo. riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera. Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa. Nada. (Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No. En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma. ahora iré. son ilusiones suyas. LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!.. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí.. El amor. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero. (Chupa el mate). (A Linares.. señora.. Linares y Petrona siguen conversando..

. los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen. Y. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!. (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición).. LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares... ¡tenga!. No. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras. (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!. Linares contempla a Carmen que no lo mira.. ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales... LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda).las de Barranco donde queda inmóvil y de pie.. (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 . se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda). ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. Petrona. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?. observando una actitud altanera. ¡tenga. vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual). LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece).. Petrona. riendo. CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan.. ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento. (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más. se asoma Pepa por la izquierda. yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona. Le estaba contando un cuento. pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah. (Incrédula) ¡Sí. (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas. cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro. hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda). ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles. (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron.

¡Tenemos otra cosa que decirnos. (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!.. (Mostrando la canasta) Iba a coser. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN. ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. ¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!. (Siempre mirando a Carmen. TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE. QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA.. ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 . APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR. VACILAN UN MOMENTO. CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés. TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO. SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!. MIENTRAS CARMEN.... AMBOS SE DETIENEN.. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella).. QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO.. UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA.... sobre todo. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más.. ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA. ¡cincuenta pesos!. ¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR..las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse). Carmen.. ¡bonito oficio! (Le da la espalda).. (Bruscamente) Pero. no! ¡Falta algo todavía!. (Con emoción) ¡No. Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo. ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda. AL VERSE. ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA.. aquí no se trata de aumentos. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero.

¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue. MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento. no. señora. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí. ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora. (A gritos. el nombre no sé.. No.. (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . revelando en su actitud. a Pepa.. MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga. (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. Yo le llamo el del pajizo.. Esta de ahora me parece que. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda). no... (Riendo) ¡Ah!. Quiero estar más cerca del hospital..Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes.) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme. (Hace un gesto significativo. No es nada. (Incrédula) Pero.. Aparece por el foro Morales. era un amigo del morocho. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita.. tendrá algún motivo. simpatías no más. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora.. desde mañana puede disponer de la pieza. que se ha encerrado. Eso es todo. tenemos que hablar.. porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). abatimiento. Entra Manuela por la izquierda. Manuela? (Sonriendo) Novios. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen.. (Sorprendida) ¿Se va?. ¿Cómo se llama? ¡Ah!. queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. las simpatías. (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan).

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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antología de obras de teatro argentino

las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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que permanecen confusos y sin saber qué hacer. ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta)... Se miran un momento y después Rocamora. Pepa vacila un momento.. Después de salir doña María. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde.. se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María. mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse.las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!. concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha. que sorprende el beso de Rocamora. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no. Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada. con mucha solemnidad. FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 . (Se aproxima mucho a ella). pero doña María. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha).. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo. La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen. (Con pasión) ¡Filiberto!. le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido. PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?. PEPA: (Fuera de sí.. Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!. precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro... ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle).

..................................................................................> índice > Prólogo ..........................pág.........pág.............. 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco .............. 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita ......................... 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra .........................pág......... 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE ................................ 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia ................................................pág......pág................................. 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo ........pág..................................................pág......................................................................................................... 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos ....................................................... 5 > ¡Ladrones! ................................................................................................................................................................................................................................................................................ 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo ....................pág.......................pág....................................................................................................................................... 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! .......pág.........................................................

José Montero. Pablo Novak.> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Alberto Rojas Apel. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. Patricia Suárez. Los Susodichos. Carlos Carrique. Hernando Tejedor. personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) . Lidia Grosso. Ricardo Monti Andrés Rivera. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki . Ariel Barchilón. Hugo Midón. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. Andrés Binetti. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. María Laura Fernández. ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. Susana Torres Molina. Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I). Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Eduardo Rivetto. Santiago Serrano. Mario Costello. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Beatriz Mosquera. Mauricio Kartun Ricardo Piglia. Sandra Vigianni. Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Ariel Barchilón. Mariano Pensotti. Héctor Presa. Agustín Martínez. M. Rosa Pfeiffer.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. Lauro Campos. María Inés Falconi.

Leonel Giacometto. Amado del Pino (Cuba). Patricia Suárez. Joaquín Bonet. circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Gustavo Monteros. el cuerpo y el ritual • tincunacu. Ariel Dávila (Córdoba). títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Lucía Laragione. Lauro Campos. Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. Lucila de la Maza (Chile). Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). Laura Fernández. Guillermo Santillán (Tucumán). Marcos Damaceno (Brasil). hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. Ariel Farace. Christian Godoy. Luis Cano y Jorge Accame. Luis Cano. melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. Silvina López Medín. Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Enrique Papatino. teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. Martín Giner. Agustina Gatto. Luisa Peluffo. Incluye textos de Mauricio Kartun. Ariel Sampaolesi (San Juan). Sebastián Pons. Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. Sacha Barrera Oro (Mendoza). Ángel Norzagaray (México). Agustina Gatto. Juan Carlos Carta. Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro. Julio Molina y Marcelo Pitrola. de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . Rosa Pfeiffer. Mariana Chaud.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). Santiago Gobernori. Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos. • una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales. Gonzalo Marull (Argentina). Victor Viviescas (Colombia).

• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss. dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas . Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos. Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure.

.antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires.