tomo 6 (1902-1908)

Obras del siglo XX: 1ª década - I

antología de obras de teatro argentino
desde sus orígenes a la actualidad

selección y prólogo Beatriz Seibel

Sánchez, Florencio Antología de obras de teatro Argentino desde los orígenes a la actualidad : obras del siglo XX 1º Década - I / Florencio Sánchez y Gregorio de Laferrere ; ilustrado por Oscar Ortiz ; con prólogo de Beatriz Seibel ; recopilado por Beatriz Seibel. - 1a ed. - Buenos Aires : Inst. Nacional del Teatro, 2010. v. VI, 320 p. ; 22x15 cm. - (Historia Teatral) ISBN 978-987-9433-80-5 1. Teatro Argentino. I. Laferrere, Gregorio de II. Ortiz, Oscar, ilus. III. Seibel, Beatriz, prolog. IV. Seibel, Beatriz, recop. V. Título CDD A862 Fecha de catalogación: 03/02/2010 Esta edición fue aprobada por el Consejo de Dirección del INT en Acta Nº 232/08. Ejemplar de distribución gratuita - Prohibida su venta

> prólogo

EL TEATRO DEL SIGLO XX Al comenzar el siglo XX la Argentina está en una etapa de crecimiento y transformación, entre contradicciones como nacional y extranjero, criollo e inmigrante, prosperidad y conflictos sociales, alta cultura y cultura popular. Irrumpen las nuevas creaciones culturales, el circo criollo, las compañías de teatro nacional, las obras locales, el tango, los payadores urbanos. Se desarrollan los grupos filodramáticos de inmigrantes, de criollos, de trabajadores, de militantes políticos. Crecen el periodismo y los folletos masivos, la narrativa, el cine, para un público alfabetizado con una clase media en expansión. Se inicia el florecimiento del teatro argentino. En 1900 predominan en la cartelera de Buenos Aires las compañías europeas, y el único elenco nacional en una sala es el de la familia circense Podestá. Desde ese año ya han elegido prácticamente dejar las carpas para actuar en salas, y han pasado de compañía de circo criollo a compañía lírico-dramática, lo que abre esta nueva etapa. En octubre se anuncian 3 compañías italianas, 4 españolas, 1 de variedades con biógrafo, 1 de marionetas en Parque Lezama, 2 compañías de circo criollo con teatro, 1 de circo de 1ª parte -Frank Brown-, y la compañía lírico-dramática nacional bajo la dirección del primer actor don José Podestá en el Doria. En 1901, al comenzar el año los Podestá están en el teatro Victoria, luego arriendan el Rivadavia, y en marzo la familia se divide. En el teatro Rivadavia quedan trabajando los hermanos José, Antonio, Pablo, Graciana, Juan, y sus hijos; la compañía se denomina Podestá Hermanos. En el teatro Libertad se instala el otro hermano, Jerónimo, con sus hijos María, José Francisco, Arturo, Ana y Blanca, y su nieta María Esther. Con la separación de la familia Podestá se inicia el
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CONSEJO

EDITORIAL

> Beatriz Lábatte > Gladis Contreras > Mónica Leal > Alicia Tealdi > Carlos Pacheco

STAFF

EDITORIAL

> Carlos Pacheco > Raquel Weksler > Elena del Yerro (Corrección) > Mariana Rovito (Diseño de tapa) > Gabriel D’Alessandro (Diagramación interior) > Grillo Ortiz (Ilustración de tapa)

© Inteatro, editorial del Instituto Nacional del Teatro
ISBN 978-987-9433-80-5 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina. Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Reservados todos los derechos. Impreso en Buenos Aires, marzo de 2010. Primera edición: 3.000 ejemplares

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desarrollo de las compañías nacionales en salas. Después Jerónimo sale de gira, mientras José Podestá pasa con los suyos al Apolo, un teatro semiabandonado y refaccionado con grandes gastos; debutan el 6 de abril de 1901 y van a permanecer en esa sala hasta el 15 de diciembre de 1908.

UNA "PORFIADA LUCHA" Quesada opina en 1902 que "aquel detestable 'teatro nacional' está evolucionando; desde que el teatro criollo -el de los dramones de facón- ha quedado relegado a los circos, el naciente teatro nacional se ha trasladado a las compañías argentinas que –como la de Podestá, en el Apolo– actúan en teatros". El sistema hegemónico privilegia las salas teatrales sobre la pista circense. Es tiempo de cambios; "los literatos" comienzan a entregar sus obras a los actores criollos, que al renunciar a su espacio original de la pista, posibilitan el desarrollo de un teatro nacional del siglo XX, donde todos los sectores se sienten de alguna manera reconocidos, en un momento en que el público demanda expresiones teatrales locales. Esta conciliación muestra quizás el único desarrollo posible. En 1902, la cartelera presenta 4 compañías italianas, 1 inglesa, 1 francesa, 3 españolas, 1 de variedades, 1 de títeres en los lagos de Palermo con Mosquito y su orquesta, 1 de circo -Frank Brown-; 3 compañías nacionales, 1 de dramas criollos de Podestá Hnos. en el Apolo, 1 de dramas y comedias de José Corrado en el Libertad, 1 de circo criollo Compañía Anselmi en el Circo Buenos Aires; 4 cinematógrafos con vistas y variedades. La compañía de títeres de Mosquito es la de Dante Verzura, que trabaja 33 años para niños en el teatro del Jardín Zoológico. El actor cómico José Corrado se hace famoso interpretando el
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personaje del napolitano o cocoliche; pasa de dirigir su circo criollo a la compañía teatral en sala, como los Podestá, y muere en 1909. Por su parte, los hermanos Petray pasan de la compañía Podestá del teatro Apolo al Circo Buenos Aires con Anselmi; la movilidad de los artistas muestra la circulación de los elencos nacionales. En el elenco de Anselmi está la familia de Rosa Acosta de Bozán y sus hijos. Una de las hijas, Olinda Bozán (1892-1977), comienza a actuar a los cinco años; será trapecista y después famosa actriz de teatro, cine, radio y televisión. Las estadísticas de José Podestá (1858-1937), de los primeros dos años "de porfiada lucha" en el Apolo, entre abril de 1901 y abril de 1903, son significativas. En el primer año presentan 58 obras en 44 funciones diurnas y 365 nocturnas, lo que evidencia que no hay un solo día de descanso. Las obras de un acto son 45, las de dos actos solo 2, y las de tres actos 11; se marca el predominio de la pieza breve y cada función incluye varias representaciones, como tres obras de un acto. En el segundo año presentan otras 58 obras en 54 funciones diurnas y 365 nocturnas. Las tendencias son similares y la estadística de estrenos muestra 36 en el primer año y 33 en el segundo sobre 58 piezas presentadas, lo que marca una prolífica producción autoral. Desde diciembre de 1902, Jerónimo Podestá (1851-1923), toma el teatro Rivadavia con una compañía donde están, además de su familia, Orfilia Rico, Celestino y Antonio Petray, entre otros; también actúa su nieta María Esther, de 6 años. En Montevideo se ha incorporado al elenco Orfilia Rico (1871-1936), actriz oriental que pronto tiene a su cargo los primeros roles de característica cómica, "creadora de efectos nuevos en muchas ocasiones", muy elogiada. El porteño Enrique Muiño (1881-1956), debuta como actor con Jerónimo después de trabajar varios meses como comparsa sin sueldo para aprender; será una de las grandes figuras de la escena y el cine nacional. Un caso similar es Elías Alippi (1883-1942), seudónimo de Isaías Alaieff, otro porteño que se habría iniciado como bailarín de tango;
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entra en la compañía como meritorio, debuta bailando y luego desarrolla una importante carrera como actor y director teatral. Además es autor de 34 obras, dirige dos películas y actúa en cine, fundando junto a Muiño la productora Artistas Argentinos Asociados que eleva el nivel artístico de la pantalla nacional.

FLORENCIO SÁNCHEZ Y GREGORIO DE LAFERRÈRE A raíz del suceso obtenido, la compañía lírico-dramática nacional de Jerónimo Podestá se instala desde el 5 de junio de 1903 en el Comedia, una sala más importante, donde estará cerca de dos años. Allí presenta el 13 de agosto, el primer estreno de Florencio Sánchez en Buenos Aires, la comedia en tres actos M'hijo el dotor, que transcurre en una estancia de Uruguay y en Montevideo, en la época actual. Sánchez trabaja en el diario Tribuna como encargado de las crónicas policiales y según José Podestá, "dicha obra tuvo un suceso inesperado" porque nadie sospechó que fuera capaz de escribir un primer acto "que no desdeñaría firmarlo cualquier autor de renombre". También en agosto de 1903, el empresario del Odeón Faustino Da Rosa presenta la compañía del Teatro Libre de París, dirigida por Antoine con la primera actriz Susana Després y su marido, Lugné-Poe, excepcional actor, autor y director. Después de fundar en 1887 su pequeña sala de experimentación del naturalismo escénico, André Antoine conquista al gran público de París desde 1896 en el teatro Antoine. En programa están El honor de Sudermann y otras piezas que resuenan en la escena local, así como las técnicas naturalistas de actuación. En 1904, la compañía de Jerónimo Podestá presenta en el Comedia el 4 de enero el sainete en un acto Canillita de Florencio

Sánchez, y entre otras obras, el 30 de mayo se estrena la comedia en 3 actos ¡Jettatore!, primera obra de Gregorio de Laferrère. Las dos piezas, incluidas en este tomo, son comentadas más adelante. En 1905, la compañía de los Hermanos Podestá del Apolo continúa con los autores locales; además de las reposiciones, siguen estrenando. El 26 de abril se presenta Barranca abajo de Florencio Sánchez, un gran éxito. Los roles principales están a cargo de Pablo Podestá, Lea Conti, Blanca Vidal y Herminia Mancini; en el elenco están Rosa Bozán, que ha pasado del Circo Anselmi al Apolo como actriz de carácter, y sus hijas Aída y Olinda, de 13 años, que hace los "pilletes". Según recuerda Olinda, en casi todos los sainetes hay personajes de chicos traviesos y "a mí me enfundaban una camisa y un pantalón, me encasquetaban una gorra hasta las orejas y salía a escena". La obra, publicada en este tomo, se considera más adelante. La compañía de Jerónimo Podestá pasa a principios de mayo al teatro Argentino y el día 6 estrenan la comedia en tres actos Locos de verano de Gregorio de Laferrère. A mediados de junio, pasan al teatro Rivadavia donde continúa la pieza, que llega a 80 representaciones consecutivas, un suceso notable. Locos de verano es hoy una comedia clásica del teatro argentino que continúa teniendo éxito en cada una de sus reposiciones; incluso se adapta una versión en comedia musical. En 1936 es la obra que inaugura la Comedia Nacional en el Cervantes con gran suceso, dirigida por Antonio Cunill Cabanellas, quien dirige en 1942 la versión fílmica con importantes actores de teatro como Eva Franco, Enrique Serrano, Irma Córdoba, Arturo García Buhr entre otros. Por iniciativa de Jerónimo Podestá, la familia ha invertido todos sus ahorros para la construcción de un teatro en la calle Corrientes 960, en un terreno arrendado por diez años; pasado ese plazo la sala queda como propiedad del dueño, una modalidad de la época. Jerónimo insiste

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Guillermo Battaglia y su esposa Ada Cornaro. presentando Barranca abajo y Gabino el mayoral. entre ellas la de Jerónimo Podestá. Enrique Muiño. que vienen del Nacional. primero utilizando sus habilidades de campeón de tiro y luego haciendo monólogos y obras que aprovechan su talento cómico. los sainetes de Sánchez "tienen extraordinario relieve y palpitante animación. de 31 años. tiene 47 años y su primera visita es en 1885. que vienen del Apolo. "como índice de su destino". José Gómez. un espeso velo negro que le cubre la cara. el 7 de diciembre debuta en el teatro Argentino con el drama histórico en cuatro actos de David Peña. La Asociación funciona con altibajos y en 1917 se disuelve. Luis Vittone. César Ratti. López. tesorero. que merece entusiastas críticas en La Gioconda de D'Annunzio. En el Apolo. José Podestá completa el elenco incorporando entre otros a Florencio Parravicini. Arturo Mario. a la que nos referiremos en su momento. como quieren sus hijos. Garay. En el Marconi. sino que se denomine Teatro Nacional. Elías Alippi. el mismo día José en el Apolo le estrena la comedia en un acto Los curdas y seis días después Jerónimo en el Nacional estrena el acto de Moneda falsa. Salvador Rosich. En 1906 se funda la Asociación de Artistas Dramáticos y Líricos Nacionales. Según María Esther Podestá. actor y autor teatral. Francisco Ducasse. En agosto de 1907 está actuando en el Odeón la célebre Eleonora Duse. en el elenco están Antonio Podestá. Facundo. que actuará en esa sala por más de 20 años. secretario Juan J. Sara Ortiz. Alberto Ballerini entre otros. El director artístico es Ezequiel Soria y el director musical Antonio Reynoso. Francisco Ducasse. a los 26 años vuelve a Buenos Aires. la Duse saluda a Pablo en su camarín y declara "que había ido por forzado compromiso y que salió maravillada".prólogo en que no lleve su nombre. El presidente es el rosarino Miguel F. recuerda el actor Francisco Bastardi. actor de teatro. se dirige al público improvisando con la mímica de todo su cuerpo y es muy celebrado. La Duse ocupa un palco proscenio y nadie puede saber su impresión porque usa. que hace sus primeras reuniones en el Circo Anselmi y después instala su sede en unas oficinas de la calle Suipacha 424. Florencio Sánchez está en cartel en tres compañías en 1907: el 2 de enero Pablo Podestá estrena en el Argentino la obra en un acto La Tigra. En esas tajadas de vida. un gran éxito de la nueva compañía. obra incluida en este tomo. Para Juan Pablo Echagüe. El 28 de abril estrenan la comedia en tres actos Bajo la garra de Laferrère. Otra función en honor de la Duse se hace en el Coliseo. Enrique Muiño. participan entre otros Julio Escarcela. se despide del elenco Podestá Hermanos del Apolo para formar su propia compañía. Se inaugura el 5 de abril de 1906 con la reposición de Locos de verano de Laferrère y el estreno de la comedia breve Risa de careta de Ricardo Levene. Muchos de ellos 10 antología de obras de teatro argentino 11 . la compañía encabezada por Florencio Parravicini. como acostumbra. después de dilapidar en París una cuantiosa herencia. Alberto Ballerini. El 11 de noviembre de 1907 debuta en el teatro Argentino con Fruta picada de Enrique García Velloso. es donde mejor despliega el comediógrafo sus facultades maestras de observador y colorista". "Se asoció casi toda la gente". la compañía de Pablo Podestá hace una función en su honor. Roberto Casaux. artista circense. participando distintas compañías. Manuel Anselmi. comienza a actuar en el varieté en espectáculos picarescos. El famoso actor argentino Parra (18761941). arrojadas a las tablas. Luego de una gira breve por Rosario. Félix Blanco. Segundo Pomar. NUEVAS COMPAÑÍAS NACIONALES En octubre de 1906 Pablo Podestá (1875-1923).

el 19 de noviembre Pablo Podestá debuta en el Marconi. Florencio Parravicini en el 12 Argentino. Ángel Quartucci y su esposa Jacinta Diana. Versos y prosas. prodigándole la mayor manifestación de simpatía de que hasta la fecha había sido objeto el popular actor". calesitas. mientras desde los palcos las damas arrojaban flores al escenario y atronaban los bravos las galerías y el paraíso. Arturo Mario. más allá del desempeño del actor reconocido y director de escena. consagra su antología de obras de teatro argentino 13 . antes Rivadavia. diario de la colectividad. Para cantar con guitarra. 3 compañías cómico-líricas españolas. Entra en competencia con los modelos. Rodríguez Peña 254. Anuncia 19 eventos. 4 líricas y 1 cómica.prólogo encabezan después sus propias compañías. y la jovencita abandona la compañía. es probable que siguiera presentándose. Material festivo. El viernes 6 de noviembre se anuncian 5 compañías italianas. 5 compañías nacionales. El 24 de abril estrena la comedia en cuatro actos Las de Barranco. y el 23 reponen Doña Rosario de Novión. 7 cinematógrafos. una nueva edición corregida. o el centro Salamanca Primitiva. De regreso a Buenos Aires después de una gira a Montevideo. y Pepino el 88. José J. de todos modos los folletos hallados muestran la vigencia del payaso. góndolas venecianas y otras diversiones. los grandes intérpretes europeos. El sábado 7 se agrega el Pabellón de los Lagos en el Parque 3 de Febrero con Diner Concert. pese a la oposición de su madre. Tommasi: Canciones populares recitadas y cantadas por Pepino 88. el Circo Anselmi y el Politeama Sudamericano. obra incluida en este volumen que comentamos más adelante. editados por N. se casa con Olinda Bozán de 16 años. cine. Elías Alippi. "al final de cada acto calurosas y prolongadas ovaciones premiaron la labor artística del principal intérprete de la obra. La crítica de La patria degli italiani. 1 circo en Avenida de Mayo y Solís. quien improvisará sobre varios temas y "se exhibirán bonitas vistas en el cinematógrafo". sin abandonar la sala. "Tenía un carácter terrible -recuerda Olinda-. Podestá en el Apolo. En 1907 se publican dos folletos de José Podestá. y bajo carpa. gramófono. 4 espectáculos de variedades. como la del club Victoria que presenta cuatro obras el día 14 en la Casa Suiza. La concurrencia. para especial lucimiento de Orfilia Rico. el centro Picaflor y los suyos presenta el jueves una velada a beneficio del payador José Betinoti. que anuncia para la función del sábado Los descamisados y el cuadro infantil Los demonios en el cuerpo. que anuncia todos los días teatro de fantoches. abandonado por su compañera Herminia Mancini. Yo quería casarme en realidad con los personajes que ese hombre creaba y no con él". Jerónimo Podestá en el Moderno. y obtiene un gran triunfo. con el título "Las fiestas próximas -Grandes preparativos". En 1908 Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. entre otros. la unión solo dura un mes. Pablo. siguió vivando a Pablo durante casi diez minutos. Después de la escena de la muerte la aprobación del público se transformó en un verdadero delirio. En la compañía están además Olinda Bozán. José Pepito Petray. desde bailes de gala hasta funciones que finalizan con baile familiar. el famoso drama es un desafío por ser motivo de lucimiento para los primeros actores europeos. Según la crítica de El País. con entrada libre. En la platea los sombreros se agitaban por encima de las cabezas. El 4 de diciembre Pablo Podestá estrena Muerte civil de Giacometti. entre otras piezas. Aunque las últimas actuaciones de Pepino se encuentran en octubre de 1900 en el teatro Doria. ESPECTÁCULOS EN 1908 El diario La Prensa refleja la actividad de los centros sociales el martes 3 de noviembre.

Sostiene que por haber dado sus primeros pasos en el arte como acróbata.prólogo singular y personal interpretación del protagonista. los filodramáticos son los únicos artistas locales. los espasmos producto del fatal veneno. cuando José Podestá se instala en el Apolo "y comienza a interpretar las obras de los autores nacionales. de modo tal que hace temblar la sangre en las venas. las giras de las compañías nacionales desde el sur en Bahía Blanca hasta el norte en Salta. el crítico comenta que Pablo sólo la interpreta en Montevideo después de estudiar los síntomas en un hospital y conversar varios días con los médicos. en compañías italianas o españolas. Estrenamos 249 obras. José toma el teatro Comedia y debuta allí el 16 de diciembre. que se presentan también en giras por las provincias y se registra la llegada de familias españolas que tendrán larga trayectoria en la escena local. La tuberculosis lo postra en Milán. Los nuevos elencos nacionales en salas se integran con actores profesionales iniciados en el circo. José Podestá saca cuentas: "En el Apolo actuamos desde el 6 de abril de 1901 al 15 de Diciembre de 1908 o sean 7 años. objetivo era estrenar sus obras y lograr ser reconocido como autor. y en ocasiones estrenan obras de autores locales. desde mediados de la década. las compañías profesionales pasan de gira. con notable continuidad y decidida coherencia" y termina con la muerte de Florencio Sánchez en Milán a fines de 1910. No hay día de descanso. aquel que inventara el Cocoliche. Posteriormente la Sociedad de Autores organiza funciones de beneficio para su viuda y logra rescatar sus obras vendidas para administrarlas. el resultado es sorprendentemente real.249 representaciones". en Semana Santa primero ceden el teatro a compañías italianas para presentar la Pasión y luego hacen la misma obra con su propia compañía. Antonio Podestá es sustituido por el actor Celestino Petray. donde muere en un hospital. LA "ÉPOCA DE ORO" DEL TEATRO ARGENTINO Luis Ordaz califica desde 1946 como "época de oro del teatro argentino" a la primera década del siglo. en grupos filodramáticos. sabe con impresionante maestría mostrar las contorsiones. como Cibrián. que difunden los nuevos repertorios y estilos de actuación por todo el país. Los grupos filodramáticos se desarrollan en sociedades recreativas criollas y de diversas colectividades. en círculos católicos de obreros. en el Conservatorio Lavardén fundado por Gregorio de Laferrère. Es el inicio de un crecimiento que se expande en los años siguientes y se destacan. y estrenan el sainete Don Pancho Lobo de Carlos M. aunque su verdadero 14 . supera toda expectativa y no admite comparación. con el estreno de Las campanas de Sánchez Gardel. 8 meses y 10 días. llamados por el empresario Giovanetti. Serrador. en centros anarquistas y socialistas. La obra se repite muchas veces con llenos asombrosos y luego van al teatro Apolo. Mientras tanto continúan las visitas de grandes figuras europeas. En la escena de la muerte por envenenamiento con estricnina. En sus Memorias. Carreras. Dimos 3. a quien ya no le conviene la compañía de José Podestá. violento alegato contra los poderosos en un ambiente provinciano. o formados en las mismas compañías donde antología de obras de teatro argentino 15 LA MUERTE DE FLORENCIO SÁNCHEZ El 7 de noviembre de 1910 muere Florencio Sánchez en Italia. que no produce tantas ganancias como antes. Pero ahora no les renuevan el contrato. El 25 de septiembre se había embarcado para Europa como "comisionado especial" del presidente uruguayo. al día siguiente de salir del Apolo. parte de 1901. Pacheco el 30 de diciembre. En las ciudades de provincias. obra de denuncia social.

al teatro de Buenos Aires también se incorporan autores uruguayos y de otros países. es destacable que el crecimiento del teatro nacional se produce en esa circulación de actores convocantes de público. periodista y autor teatral. y también para actrices como Orfilia Rico y otras. como el chileno Alberto del Solar en este período. Tiene todas las características de las obras de los grupos filodramáticos libertarios: pocos personajes. drama y comedia son los géneros en que se expresan dos de los autores clásicos de la época de oro. en especial en las familias de actores. ¡Ladrones! obtiene el Primer Premio del concurso dramático del Centro Internacional de Estudios Sociales de Montevideo y se representa durante años en los centros anarquistas de Montevideo. un modo pacífico de rebelión. Es representado. estas obras han sido puestas en escena en innumerables oportunidades. nuevas lecturas. Esa versión de ¡Ladrones! se presenta por el elenco español de Enrique Llovet en el teatro La Comedia en octubre. en el grupo filodramático anarquista del que forma parte como actor. Estrenadas en las nuevas compañías nacionales. a esta cifra deben sumarse los estrenos hasta 1910 y los de las otras compañías. de Laferrère. uruguayo. estrena sus primeras piezas con seudónimo en Montevideo. que demandan piezas que a su vez atraen espectadores y retroalimentan el circuito. La gran cantidad de obras estrenadas se aprecia en la estadística de José Podestá. Florencio Sánchez (1875-1910). con música del maestro Cayetano Silva. Muchos trabajan desde niños. Foppa menciona que hay más antología de obras de teatro argentino 17 OBRAS DEL SIGLO XX: 1ª DÉCADA -I LOS CLÁSICOS Sainete. estudiado y comentado exhaustivamente. pero siempre inspiran nuevas versiones. La influencia de los actores sobre los autores locales es evidente. Más tarde se radica en Buenos Aires y produce una veintena de obras para el teatro profesional hasta su muerte. Si bien se considera que en cada momento histórico los dramaturgos escriben condicionados por las posibilidades de la escena y las modalidades de los actores. Son elegidas y se publican para facilitar su circulación y para que continúen enriqueciendo el teatro argentino. Se destaca en esta década la numerosa producción de nuevos y antiguos dramaturgos. donde Sánchez trabaja como periodista en un diario local. hacia 1960. que estrena 249 piezas en el Apolo entre 1901 y 1908. Florencio Sánchez y Gregorio 16 . la difusión de las ideas. se escriben obras para los hermanos Podestá. un monólogo y su continuación en un diálogo. y también se presentan compañías profesionales infantiles. Son los antecedentes del sainete Canillita estrenado en Rosario en 1902. después para Pablo o para Parravicini. I . donde el protagónico del muchacho vendedor de diarios es interpretado por la primera tiple Julia Iñíguez. y los estrenos incluyen piezas de todos los géneros.FLORENCIO SÁNCHEZ ¡LADRONES!: PILLETES Y CANILLITA Esta obra firmada con seudónimo está compuesta por dos escenas de la calle. poca escenografía. los roles para chicos aparecen con frecuencia en las obras. Esta cuantiosa producción de autores locales prosigue y se incrementa en los años siguientes. son muy apreciados por el público. por lo que puede estimarse un mínimo de 800 obras estrenadas en ese período.prólogo comienzan como meritorios sin cobrar sueldo.

y no han cesado hasta hoy. Yo creo que fue la primera gran pausa intencionada que se hizo en el teatro argentino. miraba la punta del alero de un rancho donde había un nido y recién decía el parlamento final: 'Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro'. los sainetes. Todos los actores. acepta un corte en el final. los maquinistas. muy elogiadas por su asombroso naturalismo. Y recién tiraba el lazo para ahorcarse. la primera versión. que a los 30 años interpreta al viejo Don Zoilo. observador y costumbrista. Nos preguntábamos los unos a los otros: '¿Qué pasa? ¿Por qué Pablo no habla?'. Cuando terminó y la sala estalló en un aplauso atronador. El éxito de la pieza hace que se denomine hasta hoy con ese apodo al vendedor de diarios en Buenos Aires y en Montevideo. como Día del Canillita. Este productivo encuentro reúne las antiguas raíces tradicionales con la modernidad europea. y la interpretación que hizo de ella ese gran actor. crítico contemporáneo de Sánchez. sigue la modalidad hegemónica europea. BARRANCA ABAJO Este drama en tres actos estrenado el 26 de abril de 1905 en el Apolo por la compañía Hermanos Podestá tiene un gran éxito. tomaba un jarro de agua de una tinaja. Según Eva G. basadas en la acción y el entrenamiento circense. un "drama de ideas" que muestra los problemas sociales. "este drama. en este caso Blanca Podestá hace el rol protagónico del chico pobre. debido a la intervención de Pablo. "si Florencio Sánchez solo hubiera escrito esta obra. de piernas largas y flacas "como canillas". se le caía el jarro. se elevó a una extraordinaria altura. Por otra parte. iba hacia el fondo y volvía. adopta la estética de Zola y utiliza temas ya tratados por Sudermann y otros herederos de Ibsen. en la escena final "Pablo salía despacito. Estábamos asustados. Una excelente versión de Barranca abajo se presenta en Formosa en antología de obras de teatro argentino 19 CANILLITA Esta versión anunciada como sainete en un acto se presenta el 4 de enero de 1904 por la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia. lo considera insuperable como pintor de ambiente. ya sugerido por el director José Podestá y marcado por los críticos al día siguiente del estreno. En la línea costumbrista de Sánchez predomina la descripción. En la línea naturalista están obras de tesis como Nuestros hijos. sus obras interpretadas por los Podestá. Por último. miraba la cama de la hija muerta. se sacaba el sombrero. los tramoyistas. y piezas como Barranca abajo. nos habíamos ido acercando lentamente entre bastidores atraídos por esa pausa tan larga. En el recuerdo de Olinda Bozán. En homenaje a Florencio Sánchez. todos teníamos los ojos llenos de lágrimas". el autor cambia el texto para adaptarlo a una compañía de actores profesionales y a una recepción diferente. fecha de su muerte. La pausa que hizo Pablo antes del parlamento final nos sorprendió a todos. pero opina que es naturalista. El rol principal está a cargo de Pablo Podestá. desaparece el enfrentamiento entre ricos y pobres y solo queda un problema entre gente modesta. Canillita tiene un final opuesto ideológicamente al de ¡Ladrones!. no pudo ser superada nunca". Juan Pablo Echagüe. se festeja como día de descanso de los vendedores de diarios. en 1947 se establece el 7 de noviembre. de Montoya. cuyas piezas son conocidas en Buenos Aires. Para Juan Pablo Echagüe. 18 . El autor señala que la acción transcurre en la campaña de Entre Ríos y para la segunda función. encuentran unas originales técnicas de actuación. La escena nos mantuvo en vilo. ella le bastaría para destacarse a la vanguardia de los dramaturgos nacionales".prólogo de 200 trabajos sobre su vida y obra. Ese protagonista habría sido escrito especialmente por Sánchez para Pablo y según Bosch. como en las obras breves.

este interesante drama en un acto -también llamado sainete.. "una creación fuertemente original". NUESTROS HIJOS La compañía de Jerónimo Podestá en el Nacional estrena el 2 de mayo de 1907 este drama en 3 actos que protagoniza Guillermo Battaglia. "Nuestros hijos naturales". Desentrañar del mismo seno de la vida.. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. y apoya a su hija soltera que queda embarazada. Díaz: "Esa será mi obra. "pero ennegrecida. amargada". Las ideas de Sánchez se exponen por el personaje del Sr. del drama de todos los días y de todos los momentos. es un momento espléndido…". un periodista. y el fotógrafo que dice. marido en el hospital por caerse de un andamio. en el marco del Plan Federal. "Natalidad ilegítima". que en la escena final alcanza vigor de tragedia auténtica. Juan Pablo Echagüe opina que "envolvería una certera crítica a la ostentación y a la incuria". A fines de ese mes se estrena en Montevideo con un éxito total. y al año siguiente se presenta en italiano en esa ciudad por la compañía Gemma Caimmi. Para Echagüe. a no ser por "lo recargado de sus tintas" en la nota pesimista y amarga. Entre 2005 y 2007 el notable director Ricardo Bartis presenta su excelente espectáculo De mal en peor sobre una burguesía decadente. inspirado en piezas de Sánchez como En familia. En esta obra se nota el peso del modelo tradicional de drama gauchesco sobre el modelo europeo realista o naturalista. igual que en Buenos Aires.prólogo 2006. Según Echagüe. llorando.GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡JETTATORE!. Para La Nación es "quizá la más completa de las piezas de Sánchez". la compañía de Jerónimo Podestá en el Comedia estrena esta comedia en tres actos. La vigencia de esta pintura social es llamativa. es la obra más completa de Sánchez. época actual". la primera obra de Gregorio antología de obras de teatro argentino 21 . Resulta irritante el tema del marido engañado que se dedica a coleccionar noticias sobre "Infanticidio". que se ofrece en Buenos Aires y en gira por España y Francia. EL DESALOJO Entre constantes estrenos de autores locales. que se desarrolla en la sala bien amueblada de una familia venida a menos. Una noticia de actualidad: una mujer con varios hijos desalojada. EN FAMILIA El 6 de octubre de 1905 en el Apolo la compañía Hermanos Podestá estrena esta comedia en tres actos.se estrena el 18 de julio de 1906 en el Apolo por los Hermanos Podestá. donde pinta las clases altas "con criterio unilateral y polémico de ideólogo". "Ocultación de la maternidad". y en el Teatro Nacional Cervantes. su 20 II . aunque señala una visión similar a la de Sudermann en El honor. enfrentando la hipocresía social y la de su familia. es un drama "de ideas". "le tomaremos una así. la pasión y el prejuicio". Pero algunas críticas son desfavorables. El 30 de mayo de 1904. con la acción "en Buenos Aires. con dirección de Luis Romero y elenco de Formosa. en gira por Chaco y Corrientes.

El éxito de público de ¡Jettatore! hace que se presente 75 veces consecutivas. a las truculencias pueriles del gauchismo convencional. con preocupaciones de cambio social. ya que las clases se separan por sexos. y otro bohemio y contestatario. Cabe señalar que aún en 1926 García Velloso propone: "Aceptemos el vocablo declamación. Laferrère y Sánchez. uno de clase alta que se burla de las costumbres. "hasta entonces ausente de la escena. BAJO LA GARRA El 28 de abril de 1906 en el Nacional la compañía Jerónimo Podestá estrena esta comedia en tres actos que se desarrolla primero en forma amable y alegre. adaptada. quien se hace famoso en el Don Lucas protagonista y víctima. El tema es una superstición muy difundida entonces en Buenos Aires. Casi un mes después. Laferrère produce en total 6 obras y numerosos monólogos y diálogos. se anuncia en las paredes de la ciudad con carteles enormes. Alberto Ballerini. Adela y Anita Podestá. y es diputado nacional entre 1898-1908. muy aplaudida. Julio Escarcela. para adquirir seriedad dramática en el tercer acto. al que concurre el presidente Roca. es el director y profesor de literatura.prólogo de Laferrère. Funda en 1908 el Conservatorio Labardén -el apellido exacto de nuestro primer autor teatral es Lavardén. nacido en Buenos Aires. Por 1$ la platea. revitalizando la comedia ya existente. Las crónicas sociales publican a diario largas listas de familias de la sociedad que asisten al teatro. Laferrère mismo es el principal sostén económico del Conservatorio. a falta de otro más adecuado y expresivo. y el autor cita en la segunda escena de la obra un cuento análogo de Théophile Gautier. Enrique García Velloso el secretario y profesor de Historia del teatro. es un miembro de la clase alta porteña que en 1889 viaja a París donde frecuenta el teatro. Blanca. de la Academia Francesa. se puede disfrutar de dos autores diferentes. que desaparece después de unos años. Gregorio de Laferrère (1867-1913). según investigaciones posteriores. con Orfilia Rico. "por humorada". En el primer curso se inscriben 70 alumnos. El aporte renovador de Laferrère. luego se estrena en Madrid en 1906. mostrando el poder destructivo de la calumnia iniciada en un club aristocrático. según las versiones. no es muy apreciado en la historia teatral por la desvalorización de la comedia en términos generales. A pesar de recibir algunos subsidios. Su primera obra. producida como una apuesta. para significar el arte de representar obras dramáticas". se distribuyen tarjetas postales con grabados simbólicos alusivos y el autor hace distribuir volantes con cartas críticas de amigos por plazas y avenidas. escribe versos y narraciones. Francisco Panchito Aranaz. que arbitrariamente solo parecía considerar nacionales a los hábitos camperos. El poeta Calixto Oyuela. y se suma después la famosa actriz Marguerite Moreno. contrata a Anatole France para que inaugure en 1909 las conferencias organizadas por el Conservatorio. 22 muere a los 46 años. Angelina Pagano y Faustino Trongé son profesores de Declamación para niñas y varones respectivamente. entre otros. Por intermedio de Echagüe que viaja a París. y un grupo de entusiastas escritores y artistas amigos dan cátedras. se acostumbra presentar en un solo programa una obra en tres actos y otra en un acto. o del malevaje que antología de obras de teatro argentino 23 .para formar intérpretes. una revelación en el personaje de Pepito. Jerónimo y Arturo Podestá. que se apropia de técnicas del vodevil francés y las adapta. Juan Pablo Echagüe celebra la ambientación de la obra en la clase alta. El estreno es un acontecimiento artístico y social. o por falta de calor popular. batiendo el récord para obras de 3 actos. el 25 de junio. por falta de ayuda oficial. ¡Jettatore! sigue en cartel y ese día lo comparte con Canillita. primer presidente de la Academia Argentina de Letras.

María Gámez. Orfilia Rico define su personalidad con Las de Barranco y su particularísima escuela teatral es resultante directa de la observación de nuestra clase media. Enrique Muiño. Jerónimo y José F. Es interesante señalar 24 antología de obras de teatro argentino 25 . La interpretación de la Rico en la protagonista es considerada "incomparable". Lea Cornaro. y Jenaro (Enrique) Serrano. Julio Escarcela. El 24 de abril de 1908 estrena allí esta comedia en cuatro actos. Alejandrina Cortina. ha sido traducida al catalán.prólogo señorea los arrabales". Comedia satírica con una crítica realista. Pero pronto se acusa a Laferrère de exhibir intimidades degradantes para el club al que él mismo pertenece y para su propio círculo. tiene influencia en las comedias posteriores de numerosos autores. nace en Buenos Aires y a los 8 años actúa en el Circo Anselmi en roles de niño como el hijo del Mataco o el hijo de Moreira. Elías Alippi. que este tipo de comedias deja de lado el conventillo. En el elenco del estreno están Orfilia Rico. José Brieva. Enrique Serrano (18921964). que produce una tragicomedia. El duro cuestionamiento de la moral social se presenta a través de la unión de lo cómico. Esta obra llega a 146 representaciones consecutivas y es "quizá la mejor escrita y más efectiva" del autor. Alfredo Lanaro. en la multiplicación que se produce en las décadas siguientes. será un gran comediante con actuación en teatro y cine. Julio Escarcela. Ada Cornaro. ámbito del sainete. entre otros autores. seudónimo de Jenaro Serrano. Estudia en el Conservatorio Lavardén y debuta en el teatro de sala con Las de Barranco. Josefina Lanaro. para trasladarse a la casa familiar de barrio. Beatriz Seibel LAS DE BARRANCO Gregorio de Laferrère se separa del elenco de Jerónimo Podestá junto con algunos actores y forma la Compañía del Conservatorio Lavardén para actuar en el teatro Moderno. En el elenco están Orfilia Rico. Alberto Ballerini. Blanca. al italiano. Arturo. Elías Alippi. Pancho Aranaz entre otros. Vacarezza. Francisco Ducasse. Laferrère niega que el tema haya surgido del Círculo de Armas. presentada en París en castellano por Camila Quiroga y se repone con frecuencia hasta hoy en teatros oficiales y en grupos. originada en un monólogo que le pidiera la Rico para su beneficio. lo melodramático y el realismo. Francisco Ducasse. a pesar del éxito de público. Francisco Aranaz. Arturo Mario. para ella escriben también Saldías. Según Federico Mertens. Podestá. entre otros. Anita y Adela Podestá. afirma que considera a la institución como "una prolongación de su propio hogar" y retira la obra de cartel. La mayoría de estos actores estarán al frente de sus propias compañías. Guillermo Battaglia. Ángela Tesada. Discépolo. Además de Mertens. debutante de 16 años.

Teodoro.. Desde los rituales hasta 1930. Río de la Plata. SÁNCHEZ. 1952. Irvine. Claridad. Buenos Aires.. MONTOYA. Asociación Argentina de Actores. 1930. Futuro. Mariano G. José J. 1969.prólogo BIBLIOGRAFÍA: ARDILES GRAY. 1983. Buenos Aires. 1938. 1941. 1988. Buenos Aires. Editorial de Belgrano. Buenos Aires. Historias de artistas. KLEIN. Losada. El criollismo en la literatura argentina y otros textos. Historia del teatro argentino. ECHAGÜE. Buenos Aires. Buenos Aires. De Diego. Talleres de la Imprenta Argentina de Córdoba. SEIBEL. University of California. Solar/Hachette. En torno al criollismo. PODESTÁ. Una historia de luchas. LAFERRÈRE. Castellví. 1938. Gregorio de. Luis. El teatro en el Río de la Plata. Eva G. Buenos Aires. Corregidor. noviembre. (Recuerdos de Olinda Bozán) BOSCH. 26 antología de obras de teatro argentino 27 . de. QUESADA. Teatro completo. Juan Pablo (Jean Paul). Sobre ¡Ladrones! (1897) y Canillita (19021904). Veinte piezas seguidas de otras páginas del autor compiladas y anotadas por Dardo Dúneo. Historia de los orígenes del teatro nacional argentino y la época de Pablo Podestá. Julio. A. Florencio Sánchez y la delegación de poderes. Capítulo Nº 190. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina. Seis figuras del Plata. Texto revisado de la edición original de 1929 por J. Beatriz. 1981. 1946. revista Gestos Nº 6. 2002. La Asociación Argentina de Actores. Teatro completo. Textos y polémica. Ernesto. Florencio. Memorias. Medio siglo de farándula. ORDAZ. Santa Fe.

¡Ladrones! Luciano Stein (seudónimo de Florencio Sánchez) .

!. allí cerca de la máquina… ¡Estaba más antología de obras de teatro argentino 31 .. ¡Qué frío!. ESCENA I CANILLITA: (Saliendo por la izquierda) ¡Razón... y hacen unas judiadas con uno!. Son una punta ‘e sarnosos… ¡echan agua... (Hacia la izquierda como hablando con alguien) ¡Cómpremela señor! ¡La Razón. AL FORO PUERTA FRANQUEABLE... última hora. ¡cómo nos pusieron!.. Al Vasquito peor que a mí… Nos habíamos metido a dormir entre unos cajones... PILLETES PERSONAJES CANILLITA. La otra noche. Día y Razón a vintén… ¡La Razón a vintén!... Y ahora tener que irme hasta cerca de los Pocitos… ¡Que lo velen! Lo que es yo con este vientito me parece que no voy… Si todavía nos dejaran dormir en la barraca de la imprenta de La Razón… ¡Pero qué!.. derrota de los ingleses!... La Razón a vintén… (Volviéndose al público) ¡Brrrrr!.> ¡ladrones! I.. vendedor de diarios TRASNOCHADOR VIGILANTE FACHADA DE UNA CASA.

.. A ver… A ver… veinte Días… doce Razones… catorce Tribunas… Me he ganao seis riales hoy… ¡La pucha! ¡Qué milagro!. Así son las cosas... en el pulmón debe de ser. no me pegó. Saben que hace frío… ¡Y yo con este saquito!... ¡A mí con la piolita!... Palo y palo. ¿qué gano?. Lo que es mañana. Me deshizo todo el pucho… Yo lo conozco al petiso ese… Es el director de El Bien… Más fiebre… ¡Ufff! ¡Brrrrr!. Güeno. (Se sienta en el umbral de la puerta). cerca de la paleta. ¡hoy era lunes!.. y unos atajaban la puerta mientras los otros con el caño de goma de regar. Cuando un de repente… ¡Zas!.. antología de obras de teatro argentino 33 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) . Más pillete será su agüela.. esos cajetillas… nos agarraron medio soñando todavía.. ¡Ufff!. seis riales justitos… Cinco a cuatro que haga mañana y me voy a casa… ¡Pucha! También si me dicen algo. más compadre… ¡Hijo ‘el país! ¡Se ha creído que porque va todos los domingos a inscribirse a los juzgaos. nos empezaron a echar agua… ¡Que los pangarió!... (Se tantea los bolsillos)... tiene derecho!.. galerudos… Qué se han creído.. miren que compro cincuenta Razones…!”. ¡Pucha con esos maniporras! Yo le dije al Vasquito que no iba a comprar más La Razón por esa chanchada… Pero después pensé la cosa y vide que no tenía más remedio… Si no vendo diarios ¿qué gano? Vamos a ver. ¡Galerudo!.. tarareando una vidalita). Lamas y Saravia… ¡Vidalita! Y Acevedo Díaz… ¡Buena pieza también! Los otros días en la imprenta de El Nacional me mocharon cinco diarios… (Como intentando dormirse) ¡La perra! ¡Que está fresquito esto!.. ¡Me armé!. que entuavía.. Pero mi mamá no tuvo la culpa. No nos echen más agua... ¡Grande el sargento!.. ¡Zas! ¡Una mariposa!. ¡Hijo ‘el país! Y la suerte que no llamaron al mataperros. Cualquier día le encajo la cortapluma en la barriga.. pilletes! ¡Ladrones! Vienen a robar… ¡Canallas!”… “No. pues… ¡Oh! Pero lo que es cuando sea más grande me las van a pagar esos compadres.. Los reporters. es claro!. como patitos… A mí uno me pegó una trompada. ¡Musa! ¡Me via acostar!.. (Mira hacia la derecha y como si alguien pasara va a ofrecerle diarios)... ¿sabe?. ¡no va más. “¡Les vamos a enseñar.¡ladrones! calentito!. (Gritando) ¡Eh. dele patadas y trompadas.. nos sacaron de allí. ¡que porque sean reporters y estean bien con el comisario. animal!...... por éstas! Las otras noches me atacaron una paliza machaza porque no llevaba más que dieciséis vintenes… ¡Entre lo poco que vendí y lo que me cobraron de premio. (Recoge un pucho).. que les refila unos pesos pa’ que le pongan bombos en los diarios cuando hace pesquisas! ¡Pesquisas! ¡No ve que sí! Agarren a cualquier infeliz y le hacen declarar a palos que ha robado. ¡A vintén! (Volviéndose) ¡Bah.. que otra noche... por aquí.. (Se acurruca disponiéndose a dormir. (Acomoda los diarios haciendo cama y se olvida de guardar la bolsa)... caray. hace días. que hace mucho frío y venimos a dormir nomás.. ¡Non che male! ¡Está abrigadito aquí! (Cuenta los diarios). ¡Macaco! (Entra). ¡Por Dios! Que hace mucho frío…” ¡Y ellos nada!.. bah! 32 ¡Atorrante! (Mira al suelo).. Y hacía frío como un demonio… Yo les decía: “¡Soy canillita!.. Nos corría el agua por entre la camiseta. ¡Hijo ‘el país! (Burlón) ¡Qué tan mocoso para fumar!.. nos agarró también durmiendo y nos dio una biaba de rebenque… ¡Ese alcagüete!... Y nada. sino que fue el canflinfa que vive con ella.... Hasta que nos echaron a la calle hechos sopa. ¡Caray! ¡No tengo fósforos! (Corre hacia la derecha. Hablando de adentro) ¿Me quiere dar fuego?. ¡¡Bun!! ¡¡Baf!! ¡¡Patatun!!.. los viejos no me la dan… (Saca una bolsita con dinero y cuenta). Sí. ¡Razón! ¡Día!..

VIGILANTE: te los robó? (Lloroso) ¡Yo los había dejado ahí!. ¿Cómo entro?.. Estaba durmiendo y vino… y me empujó… y me pegó con el bastón y… ¡Venime a mí con cuentos nomás! 34 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 35 ... golpeando con desesperación) ¡Ahí. Te digo que mañana… ¿no me tenés confianza?. No tengo ni medio. ¡Me han robado los seis reales! ¡Pillos! ¡Y ha sido ese mangiun no más! ¡Sí.. qué bolada! ¡Se ha dejado la bolsa! (La recoge y la guarda). CANILLITA: ¡Qué plaga! ¡Estos pilletes!. aquí está! Ni susto me había pegado… (Se aproxima al zaguán y tropieza con las piernas de Canillita).. compadre! ¡Borrachón!.. ¿Qué? ¿Te vas rezongando gringo del diablo?. hijo de mil perras!. Seguro… ¿Y ahora?. Para el cocktail mañana. ¡Ya pronto! ¡Fuera de ahí!.... (Le da con el pie).... (Deteniéndolo) ¡Vamos..... ¡Canallas!. TRASNOCHADOR: TRASNOCHADOR: CANILLITA: (Corriendo hacia la izquierda) ¡Vigilante! ¡Vigilante!. ¿Qué decís? ¡Ya de aquí! Pillete sinvergüenza… (Lo empuja y le da con el bastón)... ¡Eh! No me rompa los diarios… ¡No me pegue.¡ladrones! (Encogiéndose más) ¡Demonio con el vientito!. sí! ¡Yo le voy a enseñar!. ¡Zambomba!...... ¿Qué hay? ¿Qué es eso? ¡Que me ha robado seis reales el cajetilla ese! Y se ha metido adentro. CANILLITA: (Antes de salir arroja una piedra) ¡Vení ahora.. Aparece el trasnochador visiblemente ebrio.. TRASNOCHADOR: ¡Che cochero! Pasate mañana a cobrar. ladrón... ¡Oh! Te entraste maula… (Junta los diarios).. (Amenazándolo) ¡Ya... (Entra)... ay! ¡Hijuna madre… borracho!.. dirigiéndose a la derecha para hablar. (Atropellando la puerta. que tienen bastantes… Vive un diputado aquí… Yo lo conozco… Tiene unos hijos más droguistas… (Entona la vidalita con voz que poco a poco va apagándose). vamos! ¡Menos bochinche! ¿Cómo TRASNOCHADOR: VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡No TRASNOCHADOR: me empuje! ¡Compadre! ¡Mangiun!. ¡Ay! (Compungido) Yo la (Incorporándose azorado) ¡Eh.. o una cobija... Así son… compadrones… Le iba a enseñar… (Se dispone a irse). La verdad… la verdad… ¿la habré dejado en lo de Juana?. (Al público guiñando un ojo) Puede que cobre pero lo dudo… (Encaminándose hacia la puerta de la casa) ¿Pero dónde diablos he metido la llave?. ¡Canalla! (Golpea y empuja furiosamente). VIGILANTE: CANILLITA: CANILLITA: ¡Qué estás haciendo! ¡Pillete! ¿No tenés otra parte donde ir a dormir?.. podían alcanzarme un saco de ahí adentro. eh! ¿Qué hay? TRASNOCHADOR: había dejado aquí… sí… aquí… me la han robado… Sí que me la han robado… ¡Ah. sabe! (Brutalmente) ¡Ligero! ¡Ya! (Entra corriendo). Si se despiertan los viejos… A ver aquí… Lo que es yo no golpeo… ¡Ah.. (Lo empuja). (Se detiene y busca en los bolsillos).. largo! Mandate a mudar.. ahí! ¡Dame los seis reales!. Lo que es ése no vuelve por otra… ni por los diarios… (Va a abrir la puerta y ve la bolsa) ¡Che! ¡Che. ¡Ahí! ¡Ladrón… ladrón! (Sigue golpeando).. Bien CANILLITA: ¡Ay.. ¡Me voy a dormir a la estación! Pero… (Azorado) Pero… ¡Y la plata! ¡Y mi bolsa!.

¡Ahí. ¿quiere hacerme el favor de cambiar este peso? TRANSEÚNTE: ¡Salí de ahí muchacha! ¡No tengo suelto! LOLA: ¡Sí.... ¡La plata del día! (Rabioso) ¡Pero me la va a devolver. ¡Ay. ahí! VIGILANTE: PERSONAJES CANILLITA LOLA TRANSEÚNTE FRENTE DE UNA CASA LUJOSA. (Embiste la puerta deshaciéndose del vigilante). ¿a ver? (Al transeúnte que se acerca) Mozo. ¡Tres reales en cobre y tres en plata! Sí señor… ¡Y me la agarró... Parece de plomo. ¡Y ahora en casa. mataperros! ¡Alcahuete! ¡Largame..... (Forcejeando desesperadamente) ¡No me vas a llevar.. ¡Sí que es falso!... ¡Ya de aquí! CANILLITA: ¡No señor! ¡No los jugué!. ¡Sí que me los robó! ¡Ladrón! ¡Canalla!.. cámbiemelo! Tengo que darle el vuelto a un marchante. ladrón. (Lo saca del brazo violentamente) ¡Qué ladrón.. sí señor!.. ¡Me los robó. hijo de una y mil madres!. ay. ¡Abran.. (Saliendo por la izquierda) ¿Será falso de veras? (Hace sonar una moneda en el suelo). VIGILANTE: ESCENA I LOLA: CANILLITA: VIGILANTE: CANILLITA: ¡Ah. ay! (Llora un instante fuerte).. se acabó! (Lo toma violentamente por el cuello y lo voltea. ¡Ah. (Forcejea por soltarse y lo consigue).¡ladrones! CANILLITA: (Estalla en llanto). II. ni qué ladrón! Te habrás jugado los cobres. ay. ¡No está mala la TRANSEÚNTE: 36 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 37 . ¡Un peso falso! ¡Ay. ¡Y yo que no había vendido más número que ése! ¡Qué canalla! ¡Ay. a ver! (Mete la mano al bolsillo). hijo e mil perras! (Saca la cadena y se la ciñe con una mano) ¡A la oficina!.. TELÓN RÁPIDO ¡Mi tata me va a dar una paliza!. trompeta! ¡No! ¡No! ¡Si me han robado! ¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Ladrones! El vigilante brutalmente lo arrastra al mismo tiempo que toca una pitada de auxilio.. ¡Cámbiemelo! ¡A ver. abran! ¡Mangiunes! ¡Raspas! ¡Eh... qué soba! ¡Si lo pudiera pasar!. la escena brutal acostumbrada).. Ahí viene uno.. ay. ese pillo!. ay! (Llora). (Lo prueba con los dientes). quedan los dientes marcados!. ay! ¡Me han pagado un peso falso!.. CANILLITA (Continuación de PILLETES) ¡Yo los tenía en una bolsita!.

me lo dio un cajetilla como (Lola reaccionando) Así son… Este es miembro de la usted… ¡no puede ser falso! TRANSEÚNTE: Sí. ¡Me dan ganas de llorar de veras!... el 6850. Lo conozco. hija... me dice: “Entre.. pícara! Un peso falso.. Estese quieto. Sí. gerente del Banco. ¡No ve que sí!. LOLA: TRANSEÚNTE: (Recogiendo la moneda) ¡Zonzo!. ¡Tengo unas cosas más bonitas para darle! No tenga miedo. ¿quiere?. mi hijita.. Las otras noches el viejo aquel. ¡Atrevido! ¡Vení. Y eso que mi tata me dice que hay que ser muy buena y muy condescendiente con los hombres para que le compren números a una… Lo que es ahora ni farra me arma. le voy a hacer un regalo. ¡Te lo viá dar! ¡Pucha que sos arisca! ¿A ver los números? 7586… (Trata de manosearla). ay. ¡Ah. no sea pavo… Deme el cambio si quiere.. ¡La gran perra qué desgracia!. Voy a llorar un poquito. muchacha! ¡Tomá el cambio! (Lola tira la mano).. ¡No me gusta! TRANSEÚNTE: LOLA: ¡No sea bobo! Compre si quiere y déjese de embromar... ¡Un peso falso!. ¿no? LOLA: (Compungida) No señor. Canillita. El Transeúnte nuevamente le tira un manotón. entre”… Y me quiere agarrar por todas partes.. CANILLITA: comisión de Caridad. (Toma la moneda y la mira) Che… che… ¿Me querías calotear. (Llora) ¡Ay. sí. Tengo también por el 13 mil… Pero… ¡acercate. y siempre que se lo tengo que llevar. TRANSEÚNTE: LOLA: (Alcanzándole la moneda. el presidente. veinte mil!… Y voy a tener que irme a casa sin vender nada. Me quería agarrar la LOLA: Salga.. “¿no ve que sí que voy a entrar?”. ¿Me querías tomar de guiso? Tomá tu peso. Te conozco. ¡Baboso! ¡Parece un bicho cascarudo! Y yo. ¿No querés acompañarme hasta casa? ESCENA II Lola.. sí.. ¡Ah.. ay! (Adentro) ¡El Trabajo! ¡La Razón! ¡Última Hora! ¡Sucesos de 38 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 39 . Todos son iguales. mirándome con los ojitos muy vidriosos. me quería hacer entrar a una casa para pagarme el billete. eh?. ay!. (Tira el peso y se aleja). Lo veo en el hospital cuando voy a buscar los remedios para mi hermanita… ¡Para mañana! ¡La suerte. entre. (Finge que llora). Sigue un número. recelosa) Se cree que voy a disparar… Tome. (Al oído).... ¡galerudo! TRANSEÚNTE: cara. no! Dame el peso primero. nomás. ¡Ay. ¡El único!.. salga. no seas mala! ¡Te viá dar el cambio!. Pasa un señor de sombrero de copa sin mirar y desaparece.¡ladrones! LOLA: botija! (Queriendo tocarle la cara) ¿Y dónde vivís? ¡Sabés que sos un buen quesito! (Retirándose) Salga. cuando le diga que me han dado un peso falso… Ahí viene un señor.

Salí de ahí... CANILLITA: Sí. no seas boba. ESCENA IV Lola.. ¡Y yo como si tal cosa! LOLA: CANILLITA: Lola se lo da. ¡Pero volvé pronto. ¿Te dio la biaba tu mamá?. (Yendo hacia la derecha) ¡Canillita! ¡Canillita! ¡Vení! ¡Aquí está! (Desaparece. lo conozco en el chambergo.. CANILLITA: ¡Ah. Canillita. Y bien falso. ¡Oiga! ¡A verlo. ¿Es uno alto? ¿Medio afeitao?. ¡Ahijuna! El mismo… el mismo que me robó los seis reales… ¿Qué seis reales? Aquellos. Mutis). ¿no te acordás? ¡Las otras noches.. ¡Valen más que un peso falso!. ¡No seas boba! ¿Te he morfao algo alguna vez? Mirá si sos. El otro día le encajamos con el Vasquito y con Lalín.. Bueno. ¿eh? ¿Te acordás de aquel día que me ganaron seis vintenes en la Pasiva y que me los emprestaste y yo después te los devolví?.. Prestámelo y vas a ver… Sí. dos vintenes paraguayos. (Ofreciéndole números) ¡La grande! ¡Los veinte mil!..¡ladrones! Barcelona!. (Se va por la derecha silbando). 41 LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: 40 antología de obras de teatro argentino . Mirá. ¿Cómo te va? ¿Vendiste mucho?. Dame el peso. Mirá. (Entrando) ¡Zas! ¡Lolita!.. es que… Me dieron LOLA: un peso falso. no seas así. ¡Salí! ¡No seas otaria! No llores por eso… (Cariñoso) ¿Querés la mitad de esta naranja? ¡Tomala... no me pegaron.... ¡pero vos te vas a disparar con la plata!. ¿Estás llorando?. ¿y por qué estás desconfiada ahora? Sí. Yo se lo voy a dar al masitero aquel de la esquina... en ese zaguán… Yo le dije que me lo cambiara y él se metió para adentro. pero seis vintenes no un peso... El hijo del diputao... Canillita! Entra el Trasnochador.. ¡A mí me dan cada paliza!.... a verlo!. hijo ‘e mil madres!. ¡Chanta! ¿Y qué tenés?. no seas guisa! Limpiate los mocos y no llores más. Dámelo. Qué pánfila… Y cómo te lo dejaste encajar. LOLA: LOLA: CANILLITA: (Compungida) ¡Miralo! Entró ahí. y todavía nos dio un caramelo de yapa. ESCENA III Lola. Se lo viá a encajar al masitero… LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) Bueno. es el mismo.. ¿Y no sabés quién te lo dio? (Siempre lloriqueando) Sí… ¡un mocito alto.... ¡Es un gringo más bobo!... Y se me ha escapao.. cuando yo estaba durmiendo! Es el mismo.. no llorés... (Examina la moneda) ¡Ni para la fundición sirve!. Esperame aquí. LOLA: (Lloriqueando) No. ¡Ay! ¡Es el mismo que me dio el peso falso! ¡Mozo! ¡Su peso era falluto! El Trasnochador la aparta y entra rápidamente a la casa. Pucha. cajetilla… de sombrero partido! ¡Si son más ladrones!.

Voy a llamar al Vasquito. aquí debo tener uno. Lo toma y vuelve..¡ladrones! LOLA: ¡Ah. al LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) D… ¿cómo se hace la R? Con el palito para fuera. no seas boba! (Deteniéndola a Lola que quiere aproximarse al zaguán). ¡Estás fresca! ¡Si todos son iguales en esa casa! Lo que vas a sacar es que te lleven presa como a mí. ¡Vaya una gracia! Pero él no va a golpear en su casa. ¿Cómo. que me cachó el mataperros y me tuvieron tres días en el cabildo. al Lalín. Esperate. venga… (Recibe de nuevo el pincel. Mozo. Lola. tengo otra idea. CANILLITA: LOLA: 42 antología de obras de teatro argentino 43 . o el negro aquel que está en el patio… Tenés razón… Pero mirá. que ya vengo… Pero. ese chico?. no? Dejá nomás. Dejame pensar… (Con aire grave y pensativo saca un pucho del bolsillo). Mirá qué bien me salió… O… (Se incorpora rápidamente y se acerca al bastidor izquierdo). préstemelo… un ratito nomás… Mire le doy El Trabajo si me lo presta… Tírelo nomás que yo lo abarajo… (Cae el pincel. cómo? Pucha que estás apurada... saca un fósforo. Ahora lo extendemos aquí y ahora… (Extiende el papel). mirá… Querés que le… (Le habla al oído). ¿No tenés un palito?.. Salí. ¡No seas boba! ¡Yo soy más baquiano pa’ esas cosas! Escuchá. sí! Pues ahora le viá enseñar. Bueno. (Mira hacia arriba) ¡Che pintor! ¡Compañero! ¿Me quiere prestar un CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: peso falluto. no me estorbes… (Dibujando) E… lé… ¡Ajajá! LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¿Y eso qué es? (Ofendido) No ves. poquito un pincel mojao. y hace como antes). curiosísima. (Desdobla una hoja grande de papel en blanco). ¡Eh. (Regocijado) Ahora verás. hace otro tanto a su lado. enciende el cigarro y echa unas bocanadas de humo con toda conciencia). Teneme los diarios. CANILLITA: Haceme caso a mí. ¡Que sos chiquilina! (Afligida) Pero cómo voy a presentarme en casa con este LOLA: CANILLITA: Tarta. Me rompen el alma a palos y después… y después… no me dan de comer. bárbara. al Mandria y… ¡Ah! Pero me ha venido otra idea. a Pedrito. R… O… Ro… ¡No señor! D… R… O… DRO. Me parece mejor que le rompiéramos de una pedrada el farol del zaguán. ¿Ves este papel blanco? Pues con esto los vamos a embromar. ¿qué pensás hacer? (Acercándose al bastidor izquierdo) Dejame a mí. ¿Ah. Y ahora. cuidámelo. (Se encamina hacia la puerta).. ¡Salí! ¡No te metás. (Escudriña el bolsillo. Ajajá. bárbaro. Sí.. Quedate quieta. Dame los diarios. no me chorree! Sí. Y ahora… (Mira a todos lados pensativo). arrodillándose junto al papel). y cuando vengan a golpear se ensucian las manos. a decirle que su hijo es un embrollón. que es una A… (Riéndose) Ay. ¿me lo quiere mojar otra vez? Allá va… (Hace como que lo tira). Vas a ver. ¿no?. (Deteniéndola) ¡Salí de ahí! ¿Qué vas a hacer? CANILLITA: LOLA: Voy a golpear y a decírselo a la madre… Sí. Le vamos a hacer una jugada a esos ladrones. (Le da los diarios). si parece una alpargata… LOLA: CANILLITA: LOLA: ¿En el llamador? Sí.

¿eh? Eso ando buscando. E… Y ahora la S… (Mientras hace la S sin mirar) ¿Sabés cómo se pinta una mano con uñas. ahí no! ¡Más arriba poné el pie! ¡Ay. (Señalando sobre el papel) Así… Se hace primero la mano y después arriba se le ponen las uñas.. ¿Qué sabés de gramática vos? ¡DRO! D… R… O… ¡DRO! Bueno. U… ¡up…! ¡Pronto! Traé… (Temerosa) Pero… CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: LOLA: CANILLITA: CANILLITA: ¡Alcanzámelo de una vez! Lola hace como si se lo alcanzara desapareciendo unos instantes. no señor… E… N… E… Tenés razón. acercándose a la izquierda). O. Cómo subir… ¡Ah! Mirá… me subo por aquella ventana… (Señalando a la derecha) Me agarro después de la cornisa y se lo cuelgo en el ganchito aquél… ¿Pero está muy alto! Dejame a mí nomás. Cantando) Julio Herrera y Cuestas… Vidalitá… (Al decir Cuestas vuelve hacia el público el papel extendido). A ver. ¡Qué lindo! Pero hay que ponerlo bien alto.¡ladrones! CANILLITA: LOLA: CANILLITA: LOLA: CANILLITA: ¡No señor! ¡RO! ¡DRO! ¡RO! Te digo.. ¡y fijate si viene el chafle! LOLA: LOLA: CANILLITA: (Corriendo va hacia la izquierda y vuelve como observando con ansiedad los movimientos de Canillita) ¡Cuidado! Agarrate LOLA: CANILLITA: Bueno. Pucha que está bien.. vos? ¡Pscht! Vaya una gracia. LOLA: CANILLITA: ¡Ay! (Se recuesta sobrecogida a la pared). Salí de ahí. (Desaparece por la derecha). (Muy regocijado se aproxima y toma el papel por las puntas de arriba. ¿Se ve bien? (Mira hacia la izquierda) Sí… Ay. Muchas gracias. qué lindo! ¡Así todos los que pasen sabrán que el hijo del diputado me ha dado un peso falluto!. así. Tomá. Dejame ver a mí también. traé! (Le saca el papel). ¿Y dónde lo colgamos? ¡Traé. quedate quieta. qué lindo! Y ahora viene lo mejor. a ver… ¡Ay.. ay! No toques los hilos de la luz eléctrica. 44 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 45 . Se oye el estruendo de una caída. Tenelo vos. (Le da el papel). pues. LOLA: ¡Ay. bajate pronto que viene el mataperros… (Mutis). Che. (Con voz lastimera) ¡Ay. pintor. ¡Que sos pava! ¡Aquí en la pared! CANILLITA: CANILLITA: LOLA: bien… ¡No. ¡Pucha que le ha salido larga esta pata a la N! N… O… No. ay. ay! ¡Lola!. Allá va el pincel… (Se lo tira) y ahora el diario (Idem). bárbaro… Ahí… sí… un poquito más arriba… (Respirando con satisfacción) Ahora sí. Es muy difícil eso… (Hace un último trazo y se para rápidamente contemplando su obra). (Se lo entrega y toma el pincel y un diario. Cuando esté en la ventana me lo alcanzás. y ahora qué hacemos con eso… ¿Qué hacemos? Esperate que se seque un poco. Te vas a quemar.

me lo he quebrado… (Con fiereza) ¡Oh... ay! ¡Por culpa de esos canallas!. (Al levantar el brazo da un grito). ay! ¿Qué hay? ¿Qué tenés? ¡Ay. ¡Ay. Yo quiero verlo. Trae la cara ensangrentada.. Dios mío! ¡Mamita querida! (Desaparece por la derecha). VOCES: ¡Ladrones! ¡Ladrones! TELÓN RÁPIDO FIN LOLA: ¡Déjenme! ¡Déjenme verlo! ¡Che Canillita! ¡Ay. Vení… ¡Ayudame! (A gritos) ¡Vengan. (Reaccionando) Yo disparo. ¡ladrones! Los pasantes se han aglomerado. ¡No es nada eso! ¡Despertate! ¡Soy yo! ¡Lolita!. mamita! ¡Me he quebrado un brazo!. Si no es nada. (Con timidez) Nada. usted mataperros!. No me conocés… ¡Lolita pues! (Suspira fuerte y se yergue) ¡La pucha qué susto me pegué!. Se oyen voces. ¡Canillita!.. Se oyen quejidos. mientras tanto algunos señalan con la mano... no mientas. pero la puse! ¿Dónde. vidalitá… VIGILANTE: LOLITA: CANILLITA: Pero vamos a ver... Sí... (Le saca la sangre con el delantal). ay. dónde? ¡Allí!. Instantes después entran con Canillita alzado.. El vigilante y unas personas cruzan corriendo.. Íbamos a ponerle una patente en esa casa y me caí… ¡Ah... (Le hacen lugar). vengan! ¡Se ha caído Canillita! (Volviéndose) ¡Ay. ¿qué estaban haciendo ustedes allí?.. Mutis. Decí la verdad. CANILLITA: ¡Suélteme! No ha sido nada no ven… Puedo pararme… (Se incorpora apoyándose en Lola). Lola desatinada corre con el delantal también ensangrentado. ¡Canillita! (Enérgica) ¡Salga de ahí. ¿no les digo? (Cantando) Lamas y Saravia... nada… estábamos jugando y… No. pero les puse la marca! VIGILANTE: CANILLITA: LOLITA: CANILLITA: 46 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) antología de obras de teatro argentino 47 .LOLA: CANILLITA: LOLA: (Llorando) ¡Se ha lastimado! ¡Ay Dios mío!..

Canillita Florencio Sánchez .

EL NIÑO ENFERMO. HACIA EL CENTRO UNA MÁQUINA DE COSER Y CERCA DE ELLA UN CATRECITO DONDE YACE ARTURO.> canillita PERSONAJES CANILLITA DOÑA CLAUDIA VECINA 1ª VECINA 2ª DON BRAULIO PICHÍN ARTURO (NIÑO) UN VECINO TANO UN PESQUISA UN VIGILANTE UN MASITERO MUCHACHO 1º MUCHACHO 2º MUCHACHO 3º BATISTA PULGA UN MERCERO ACTO ÚNICO CUADRO PRIMERO UNA HABITACIÓN DE POBRÍSIMO ASPECTO CON UNA CAMA GRANDE DE HIERRO. UNA CÓMODA DESVENCIJADA. DEBAJO DE LA CAMA UN BAÚL. antología de obras de teatro argentino 51 . BRASEROS Y OLLAS EN UN RINCÓN. DOS SILLAS.

... Si se está quietito. Panchito Pugos. soy bueno.. ¡No faltaba más!. chusco y travieso. ¡Es un pícaro.. soy embustero. ¡Y un trompo también!… Pero no se mueva... ¡Te hubieras ganado cincuenta centavos hoy!... muchos juguetes le voy a comprar. hijo!. Canillita.. ¡la pucha que hace frío!.. gran descarado. (Va hacia la cómoda y revuelve afanosamente).. y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones.canillita Arturo.. ¡Qué demontres de criatura! (Se levanta y va hacia la cama. doña? ¿Dónde has pasado la noche? 53 CANILLITA: CLAUDIA: 52 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario. arreglando cuidadosamente las cobijas) Así.. que eso le hace nana!. así… ¡Ajá!… ¡Bien tapadito el nene!. ¿Un beso? ¡Veinte.. soy honrado. ¿eh?. no se destape. ¡Que sos pavo!. sigo travieso. CLAUDIA: (Sentada. Pero. ¿Por qué no viniste anoche? ¿Qué has andado haciendo? ¡Zamba!.. Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate. y muy mal traje. CANILLITA: Buenos días... un bandido! ¡Miren que no venir pronto a jugar con su hermanito! ¡Cuando vuelva le voy a sacudir unos coscorrones! ¡Pero estése quieto.. ¿me promete que va a ser buenito? ¿Que se va a estar quietito? (Lo besa y vuelve a coser afanosamente). gran personaje. ¡Brr!.. ¡Brrr!. soy vivaracho. Son mis amigos Pulga y Gorrita.. y aunque cuentero no mal muchacho. Claudia. Y… ¿no hay nada hoy? Me tienen gran estrilo los naranjeros. Óyese la voz de Canillita que se acerca cantando un aire criollo conocido.. Muy mal considerado por mucha gente. ¿Qué decía.... Chumbo y Bolita y con ellos y con otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares. ¡Ahí está ese pícaro!. con poca guita... ¡Zas! ¡Arturito! ¿Todavía estás enfermo?. desfachatado... ¿Qué buscás? ¿Que no hay nada pa bullonear?. pues en cuanto los filo los caloteo.... ¡Se vendían como agua los diarios!. CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: Dichos.. ¡Sí. hijito!. Bueno. ¡Menos mal! (Se vuelve mordiendo un trozo de pan). A mí no hay quién me corra yo le garanto.. cosiendo en la máquina) Ahora no más viene Canillita… ¡Sí. Música Soy Canillita. cómo no! ¡Por bien que te has portado! ¡Hemos de estar a las órdenes del señorito!. sudará bien y mañana podrá salir al patio a jugar con los muchachos… Sí.

. Dichos. la jaula al agua con todas las cotorritas… ¡Qué cosa! Güeno. Lo alcanza y empieza a golpearlo) ¡Tomá! CANILLITA: CLAUDIA: CANILLITA: CLAUDIA: ¡Sinvergüenza!.... por Dios!. ¡Ni usted ni el tipo ése!.. viejos… ingleses. baúles. que es un desalmao. loros… ¡qué se yo! ¡Vieras qué risa!.. ¿A que no traés ni medio? ¡Ni medio!.. le gritó el Poroto… El viejo le tiró el níquel. ¡Ja.. un atorrante que 55 54 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. ¿Y a mí qué?.. el loro le clava el pico en un dedo... ja!. ¡Como era domingo y no había diario.. ¡Mamá!.. que huye alrededor de los muebles golpeándose la boca y haciéndole burla... rubio! ¡Macana que le han contao! ¡Muchacho! ¡Yo he dicho que a mí no me van a poner más la mano encima!. colchones.. a la fonda de los muchachos. ahí nos juntamos con otra patota y agarramos pa los diques que se iba un vapor pa Uropa… ¡Qué lindo. ¡Perdido!.. CLAUDIA: (Estrujándole con violencia) ¡Bandido!. pebetes. “¡No se apuren... El Poroto. Pa eso lo gano y es mía.. (Se levanta y va hacia Canillita. empezó a titear a un tano viejo que se llevaba como veinte cotorras pa la familia en una jaula ¡y el gringo a estrilar!… ¡Un derrepente el vapor toca pito y los emigrantes se atropellan por los tablones tirando los baúles. Gorrita y nos fuimos a dormir a la fonda. Don Braulio. ¡sinvergüenza!. ¡Trompeta!... el Pulga. gringos......... don Braulio... la Pelada. ¡Farreando! ¡Fío!.. ¡Me parece que te anda queriendo el cuerpo!.... ¡Yo te voy a enseñar!.. sillas de paja!. ¡Estás muy gallito!.. y cuando le iba a alcanzar la jaula. ARTURO: (Incorporándose suplicante) ¡No!. bien mía... por ésta!... Como locos ganaban el vapor… ¡Y quién te dice que al viejo se le quedan las cotorras olvidadas!. CLAUDIA: CANILLITA: ¡Tu padre! ¿Mi padre?... dispués nos juntamos con Martillo. El tanaje así. (Irritada) ¿Que no? ¡Vas a ver!.. ¡De vicio no más me CLAUDIA: CANILLITA: pega! ¡Yo no le he hecho nada... allí en una obra de la calle Cangallo… con camas de piedras… Donde van a jugarse la plata. mujeres. ¡No!. D... ¡Mi padre.. ja. ¡Qué farra!. Gorrita y una punta más!... ¿Por qué le pega a esa CLAUDIA: CANILLITA: pobre criatura? CLAUDIA: CANILLITA: ¡Es muy sinvergüenza! (Llorisqueando) ¡Sí!. “Si me da un cinco se la alcanzo”..canillita CANILLITA: ¿Que dónde estuve anoche?. ¡No crea. ¡Si se afeita!. Poroto da un grito y… ¡zás!..... BRAULIO: (Separándolos) ¡Señora.. nos juntamos con Chumbo... ¡No le pegue a Canillita!. amontonao...... Güeno. Y no se animaba a bajar del buque... Si he de estar trabajando como un burro pa pagarle las copas a ese… atorrante.. ¿no?... ¡A la fonda!. ¿sabe?. che!. no se apuren!”… gritaban los empleados… ¡Y los gringos nada!. vale más que me lo CLAUDIA: juegue… Lo mismo me han de maltratar trayendo que no trayendo un centavo a casa.. Es que me tiene estrilo por culpa de ese compadrón que vive con ella. Sí.

.. botarate! ¡Dejate de macanas! Andá y dale un beso a tu madre. ¡Parece mentira.. BRAULIO: ARTURO: CANILLITA: ARTURO: 56 antología de obras de teatro argentino .. ¡Es que me da un estrilo!.. después que lo he conocido a fondo.... ¡Cualquier día me mando mudar y no me ven más la cara!... pum!. ¿Y el gigante qué le hizo? Como estaba muy flaco lo empezó a engordar en una jaula 57 CLAUDIA: CANILLITA: ¡Pobre.. Hoy. BRAULIO: ¿Ha visto... ¡Es lo que le conviene!. D. refilá el vento!. te lo doy…. ¡Dámelo!.. acariciándolo) ¡Vamos. vamos. doña Claudia?. ¡trompadas! ¡patadas! y ¡pellizcones!. (A Arturo) ¡No.. (Llora). BRAULIO: ¡Sí!. sos un bandido!.. ¡Mi padre un sinvergüenza que se hace mantener por mí y por ella y hasta por esa criatura que apenas camina! (Ve a Arturito.... doña!.. que no tiene la culpa.. ¡Cualquier día le encajo la navaja en la barriga!...... no puede ser padre de nadie!. pobre hijito mío!.canillita vive de la ufa!. señor don Braulio! ¡Yo no me he quejado nunca. CANILLITA: (Secándose las lágrimas con la punta del saco) ¡No......... hasta de matarme!. (Mordiéndose con rabia los puños) ¡Una gran perra!. si adivinás lo que es.. ¡A ver!. Ese… ¡es un canalla!.. D. muchacho!.... y va hacia él)........ ¡Lárguelo por un cañuto!. no te lo doy ni te lo muestro porque te has CLAUDIA: D. Pero… ¡Bah!. ¡Pobrecito!.. No sé cómo hay gente en el mundo que se resigne a vivir una vida tan arrastrada… ¡Largue de una vez a ese individuo!.. ¡Cariño no!... que lo estrecha sollozante). (Se enjuga las lágrimas) ... ¡Traé!.. más bien que quererlo. empieza con t… ¡Bah!... (Deshaciéndose. que no es para tanto!. (Indeciso) Después de todo… no le faltaría el apoyo de un hombre honrao… ¡qué diablos!.. Canillita abraza a Claudia. si yo no lloro!. BRAULIO: CLAUDIA: D. ¡Qué ha de matar ese sotreta!. BRAULIO: CANILLITA: estado destapando!.. Ya sé… ¡Un trompo!.. ¡Ese no es mi padre. ¡Canillita! ¡Vení!.. le tengo odio… ¡Pero es capaz de hacerme cualquier cosa. BRAULIO: Canillita se le acerca y conversa en voz baja. vos me estás robando! ¡Canillita. Bueno. que me reviente de trabajar por traerles todos los días peso y medio de ganancia!. Tiene razón... ¡Pero desde que vive con el tipo ese!. Es que… ¿Entuavía le tiene cariño?.... D.. no me pegaba ni nada. ¡Un buen padre para esas pobres criaturas!.. que continúa de pie sobre la cama... porque ese muchacho está hecho un hombrecito y anda alzao… ¡Sepárese de una vez de Pichín!.. BRAULIO: ¡Vamos.. ¡No llorés. Yo… Yo… por ejemplo. ¡Canillita. que te jugás la plata! ¡Canillita.. conmovido) ¡Ya lo sé que no tiene la culpa! Antes no era así. por culpa de ese sarnoso. don Braulio... Cualquier día va a suceder una desgracia. ARTURO: CANILLITA: ARTURO: CANILLITA: D.... ¡Lo que yo decía! ¿Qué empeño tiene usted en seguir viviendo con ese hombre?. (Con rabia) ¡Gran perra! ¡Con eso me pagan. ¡Gran perra!... ¡No seas malo!... (Sacando un trompo del bolsillo) ¡Y fijate qué punta!. ¡Y pim. me tienen como pan que no se vende! ¡Canillita... ¡Mirá! FLORENCIO SÁNCHEZ CLAUDIA: D. pero en esta casa... con pedazos de pan duro y con sopapos. ¡Sí.... ¡Bah!. pam. (Muy conmovido..

¡Me ha hecho usted un gran servicio!... ¡Que no se diga que tamaño hombre!. ARTURO: CLAUDIA: CLAUDIA: D. ¡No seas malo!. ¡Y se encuentra con Canillita!… Llévelo. chiquito. tirando los objetos del baúl) ¡Cómo que dicho!. joven!. tapándose las narices… ¡Vaya!. Y diga. ¡Y ahora bien tapadito!... ¿Nos vamos? ¡Y cómo le va!... ¡Caramba.. por favor... convidó a todos los otros gigantes a un banquete y… D. BRAULIO: No. ¿Qué es esto? ¿No está?. BRAULIO: Dichos. don Braulio. (Llena una cucharita y se acerca a la cama) Vamos a ver.. ¿A Pichín?. no ha dejado de causarme desconfianza el tal prendedorcito… ¡Pero lo que es a mí!. CLAUDIA: D.. señora. ¡Con esto se va a mejorar pronto!.. De esta botella le da una cucharada cada dos horas. ¿lo ha visto a ése?.... eso es feo....... PICHÍN: (Entra sin saludar. ¡Vamos. a la una..... Casi lo has volcado… Vea. ¡Aquí tiene la papeleta! ¡Oh... ¿Cuánto le dieron por el prendedor?.. aquí están los remedios. (Muy alterado. (Enciende un cigarro. ¡Es claro!. Con la cuestión del robo de la joyería. No crea que me ha costado poco.. BRAULIO: (Afligida) ¡Ay. Dios mío!. CANILLITA: Prieste un fósforo.. gracias. no sea así!.. le quedan veintiséis.....canillita y todos los días lo iba a ver… Cuando lo tuvo bien gordito. don Braulio… y ahora un cigarro pa encenderlo… ¡Zas! ¡Da veinte!.. gracias!. BRAULIO: Braulio y hace mutis).. Arturo CLAUDIA: Sí.. Claudia. (Vuelve a la máquina de coser y se pone a coser)..... ¡Ay... Muy bien. porque está muy débil. (A Claudia) Hasta luego. BRAULIO: CLAUDIA: D.. Dios mío!. a las dos… y a las tres… ¡Ajá!.. Claudia le observa inquieta CLAUDIA: ¡Eh!. Hice poner la papeleta a nombre de Pichín... muy rico!.... arrastra el baúl de debajo de la cama y comienza a buscar afanosamente)..... Busca el prendedor… ¿No responden?.... ¿Quién me ha abierto el baúl?... Arturito. ¡Vea cómo yo lo tomo!.. ¡Eh. ¡Es dulce. (Se dirige a Claudia y la toma con violencia por un brazo) ¿Dónde está el 58 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 59 . he dicho… ¡Cómo!. Adiós. Creo que ha estado en la jugada y ha perdido una punta de pesos. ¡Treinta no más! Descontado cuatro de los remedios.. una cada tres horas… Dice el doctor que hay que alimentarlo bien.. ¿Quién ha andao con mis cosas?.. Pórtese con juicio… ¿eh?. con el niño!. arroja una humada y con cómica gravedad da el brazo a Don nadie!. ¡Yo no quiero! ¡Qué ha de ser feo!... Así.. Seguro que ahora no más cae por aquí a pedir plata. doña… ¡Y haga lo que le he (Destapando la botella del remedio) ¡Aquí está el remedio para curar al nene!. ¡Cómo no!. Lo vi en el almacén de la esquina.. BRAULIO: CANILLITA: D. Cuando quiera. ¿A ver?... ¿Quién me ha andado revolviendo el baúl? CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: D. Cosa mala se encuentra siempre. y de las obleas. No sé… ¡Nadie!.. PichÍn..

. ¡Yo lo saqué. ¡Nada!. ¿Dónde está el prendedor?. La Prensa. se venden lo mismo que si fuera pan. ¡Ah. ¡Seguro que ese bandido me lo ha robado y ustedes quieren ocultarlo!. Y ¿por qué… ¡Siás zonzo!. ¡Me has espiantao toda la guita!.. ¡Pronto! CLAUDIA: PICHÍN: (Sumisa) ¡No sé! ¡te digo que no sé nada!.... Claudia llora.. (Vase)... CANILLITA: PULGA: UNO: Música Vendemos los diarios en esta ciudad por calles y plazas...... ¡Ya verán!..... ¡He visto salir al Canillita!. avanza jugando a la chantada con cobres... boliches y bars... ¿Te callás?. Canillita. ¡Mamita!. Pancho!. (Corriendo detrás) ¡No!..... PICHÍN: ¿Dónde está el prendedor?.. ¡Doy yo! ¡Güeno!. pero no quiero jugar más!. ¡Traé... ¡Si tenés más ahí!.... con el grupo de muchachos. PULGA: CLAUDIA: PICHÍN: ARTURO: ¡No le pegue!. Claudia se vuelve a Arturo y se deja caer sobre la cama sollozando convulsivamente. ¡Yo no lo he tocado!..canillita prendedor?... Llevamos nosotros la curiosidad por los 10 centavos que el público da... ¡Hablá de una vez o te la doy!.. ¡No!.. ¡Siás otario!.. Mutación.. La Nación. (Incorporándose.. CUADRO SEGUNDO TELÓN CORTO DE CALLE.... ¡Pancho! ¡Pancho!.. ¡Ah. ¿Qué lo has hecho?. Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio… ¿Tenés libro?. te juro que… ¡Decí la verdad o te reviento!... ¡Canillita no CLAUDIA: ha sido!. ¡Sí. Y si el gobierno llama las clases a formar.. No me pegués. ¡Le voy a enseñar!. Él no ha sido. Decí… Decí… Decí..... ARTURO: ¡Mamá!.. ¡No juegues más!.... ¡Ya está!..... asustado) ¡Mamita!..... ¡te digo!.... ¡Respondé!.. pillete!... yo doy!.. Así como en las comparsas con masacallas y plumero metemos baile con corte en un tanguito fulero.. Patria y Standard... 60 CANILLITA: UNO: CANILLITA: FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 61 . Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos. ya lo sé!.. de igual manera “viva” el partido Nacional.. ¡Mamita querida!.

¡Cómo no!. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?.. retrocede un paso... PESQUISA: PICHÍN: PESQUISA: PICHÍN: ¡Diario cuarta!.. (Acercándose a Pichín) ¿Diario?... ¡Marona de lo ¡Che… ahí está!.. gritando. gringo!.. (Desesperado) ¡Eh… Canillita!. que yo!.. ¡Es ése más ligero que viene adelante!. escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr). ¡Diario cuarta!.. Los muchachos rodean al tano.... no más… ¿Y ánde lo agarramos. ¿eh?..... muchachos!.. Si no te vamos a calotiar… (A los muchachos) ¡A ver… a formar aquí… la guita!. che? El que iba adelante. Lo decía por las dudas. (Al ¿Cuál era..... ¡Siete! (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas)... ¡Mi han galotiado!. Yo viá proceder.. ahora?.. de chambergo gris… ¿Y estás seguro. PICHÍN: ¡Canillita!. Pesquisa. ¡Compre. ¡Revolución en Montevideo!.... pero no me hagas hacer una plancha después. vos. (Gritando) ¡Diario cuarta!. CANILLITA: Dichos.. PESQUISA: CANILLITA: ¡Bueno… bueno!.... ¡No me vengas con cuentos. ¡A seis y medio pago!..... ¿Por qué me agarra?.. ¡Está bien!.. ¿Cosa fate?. hermano..... PESQUISA: CANILLITA: (Deteniéndolo por un brazo) ¡Che!.. ¡Diario!. hombre!....... UNO: CANILLITA: UNO: CANILLITA: ¿Carta? Planto....canillita Se sientan en el suelo formando rueda... ¡Revolución en Montevideo!.. y déjese de embromar! antología de obras de teatro argentino 63 62 . TODOS: TANO: VOCES: PICHÍN: (De adentro) ¡Diario cuarta!.. (Ofreciéndole un ejemplar) ¿Diario.. ¡Cocoliche! ¿Cómo te va? ¡Canillita!. Pues bueno. ¡Salí de ahí!. ¡Eh!. (Corriendo) PichÍn. porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!.. ¡Es un ratero el muchacho!. ¡Por alguna imprenta!.. ¡Diario cuarta!. ¡Procedé no más por mi cuenta!... señor?...... ¡Cuando yo te lo digo!.. ¿Eh?.... PICHÍN: PESQUISA: ¡No te asustes.. ¡Desen vuelta!... pero lo robó cuando TANO: PICHÍN: lo saqué. (Confundido) Bueno… Sí… es cierto. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?. me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad... de que él te robó el prendedor?.. ¡Salí de ahí!... que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto PESQUISA: robao una punta de cosas. ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés? ¡A ver. ¡Vení pacá!...... Canillita. ¡Cuarta!... ¡Pronto!.. Todos se echan a correr en tropel. ¡Revolución en Montevideo!.. Se oyen varias voces....... ¡Al bullón!... ¡Ya sabés.. si quiere. Ya me ha FLORENCIO SÁNCHEZ reconocerlo hace un gesto de desagrado. Gármino!.. ¡Sí. ¡Zas!. Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera...

¡Yo..... PULGA: CANILLITA: (Saliendo) ¡Diario cuarta!.. indignado) ¡Yo. ¡Canillita!... Agente. ¡Salga de ahí!. ¡Con que eras vos.. (Impacientándose) ¡Eh..... que ahora voy a hacer la exposición!... (Compungido) Vea. Yo no hice nada… ¡Pasaba (A coro) ¡Lárguelo!.. ¡A matar!. Salen algunos transeúntes y se detienen.. no más… ¿Por qué lo lleva?.... PICHÍN: CANILLITA: ¡No lo dejés ir. ¿No puedo vender diarios. Vendedores....... ¿No tiene vergüenza?.. ¡Si es por eso..... ¡Tomá!. señor!.. (Asombrado) ¡Oh!.. ¿Qué ha pasado?. ladrón!. ¿Y por qué me va a llevar?. ¡Tamaño zanguango!. ¡Ahora vas a PESQUISA: decir qué has hecho de mi prendedor! ¡Tu prendedor!. AGENTE: PESQUISA: CANILLITA: le he hecho?.... no más!. PICHÍN: PULGA: CANILLITA: ¡A mí!..... ¡Suéltelo!.. vamos. Señor.... hij’una madre!. (Rabioso) ¡Largame. botón!. (Tironea)..... Dichos. (Volviéndose hacia Pichín) ¡Canalla!... ¡Soltame. vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!.. (Tomándolo por un brazo) ¡Marchá. ¡Maní!. (Se incorpora). ¡Te voy a matar!. no más. (Lloroso) ¡Vea....... El agente lo hace violentamente.... yo sé lo que hago. ladrón!. canalla! (Consigue desasirse y se abalanza sobre Pichín.. amenazador) ¡Y a vos también!... (Irguiéndose.. ¡No me pegués. pegándole y mordiéndolo) ¡Ladrón!.. forcejeando. un curioso. ¡Ladrón!. ¡Una gran perra!.. ¡Canalla!.. amenazador..... (Forcejea por desasirse).. PICHÍN: CANILLITA: ¡Yo. ladrón!... ¡Botón trompeta!. PICHÍN: ¡Llevalo. ¡Zas!. presenciando la escena. ¿Yo qué Dichos... trompeta!.... cae al suelo y se levanta desesperadamente... 64 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 65 .. ¡Ahora sí que no me llevan!. corriendo) ¿Qué es eso?... ¡Ah.... vendiendo diarios y me agarra de vicio. a la comisaría.. ¿quiere?.. ¿Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?. gran perra!.... Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha. (Interponiéndose) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?.... ¡Es un ladroncito el muchacho!.canillita ¡Qué también!. PULGA: (Interponiéndose) ¡No le pegue!. ¡Me la vas a pagar!. El agente lo tirona.. (Lo escupe) Pichín va hacia él. (Lo tironea del saco). ¡Oh!.. ¡Le juro por esta!. El agente lo va llevando de a poco... no más!. no más! Dígale que me suelte. PESQUISA: UN CURIOSO: CANILLITA: ¡Ay!. ¿No tiene ¡Ah! ¡Botón!..... ¡Llevame a este muchacho a la comisaría!.. oficial… Yo no he faltao. entonces?. UN CURIOSO: PESQUISA: CANILLITA: (A Pichín) ¡Canalla!. ¡Que lo larguen!. VENDEDORES: Marchá...... Pulga.. (Llega de izquierda. (Volviéndose. ¡Mamita querida!.... Canillita. arrastrándolo hacia la izquierda..... che!. ¡Que no he dado motivo!. mocoso!...

¡Sino esos pilletes!.. marchante!. ¡Cuidado.. huyen en todas direcciones. SIN OLVIDAR EL CONSABIDO ALAMBRE CON ROPA BLANCA COLGADA.. Batista.. MUCHACHOS JUGANDO A LA RAYUELA.. (Huyen)....canillita Los demás muchachos lo rodean burlándolo. VECINA 1ª PREPARANDO COMIDA EN UN BRASERO.. ¡A cinco centavos!. no se enoje. sabemos que es malo!. ¡Andate pa dentro. UN VENDEDOR: D. Se la voy a dar.. ¡No puedes hablar!. EN LA PUERTA DEL PRIMER TÉRMINO DERECHA.. ¡Mentira.. (Burlón) ¡Está bien. Vidalitá. que le rompo el alma!. EN LA DEL FRENTE.... eso es trampa!. ¿Y a usted quién lo mete? ¡Señora... MUCHACHO 1º: ¡Es que me hacen trampa!. ¡Mentira! ¡Mal haya!.. BRAULIO: (Dentro) ¡Pra papas. Vidalitá. y tirándole el saco. BRAULIO: VECINA 1ª: D. don Braulio!. ¡A ver... Y EN LA PUERTA DE ENFRENTE. se llevan la palma. Música MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: MUCHACHO 1º: MUCHACHO 2º: MUCHACHO 3º: VECINA 1ª: BATISTA: D. lo corre. D. SENTADA TOMANDO MATE. ¡Cayó sobre la raya!.. después Batista y un Vecino. JUNTO A LA DEL SEGUNDO TÉRMINO DERECHA.. sillero... enfurecido. ¡No juego. ¿Quién ha de meter?. (Burlones) El cuco. dejalo! (Cruza la escena y empieza a torcer la ropa en la tina). muchachos. nos va a comer. Mutación. Los curiosos también se alejan. 2º y 3º. QUE SE SUPONE LA HABITACIÓN DE CLAUDIA. Muchachos 1º. Don Braulio... (Sujetando a Batista) ¡El genio sujete!. VECINA 2ª. UNA PORCIÓN DE ROPA MOJADA.... a callar! FLORENCIO SÁNCHEZ VECINA 1ª: VECINA 2ª: Qué gente tan mala. Pichín. BRAULIO: 66 antología de obras de teatro argentino 67 . BRAULIO: (Tira el tejo) ¡Infierno!. mocozuelos.. más calma! Atienda el puchero. ¡Perdistes. MUCHACHOS 2º Y 3º: MUCHACHO 1º: BATISTA: VECINA 1ª: CUADRO TERCERO EL PATIO DE UN CONVENTILLO CON LOS ACCESORIOS NECESARIOS. MUCHACHOS: Disparen. silencio. Batista y su mina. ¡Perdiste! ¡Pavote!. AL CENTRO. ¡No puedes hablar! ¡Canallas! ¡Trompetas! ¡Les voy a enseñar! (Se abalanza y riñen).. hay en esta casa. (Saliendo) ¿Quién mete bochinche? (Se vuelve y grita) ¡La vida del canfli!. DON BRAULIO PONIENDO PAJA A UNA SILLA. ¡Qué miedo!.. Vecinas 1ª y 2ª.. UNA TINA DE LAVAR.. perdistes!...

hago dos apuestas. A que no se arañan. cinta de El miedo no es zonzo. marchante…. por el alquiler del alambre? 69 VECINA 1ª: VECINA 2ª: 68 VECINA 2ª: antología de obras de teatro argentino . ¡Sigue tronando!. Vidalitá. Vidalitá. marchante?. ¡Qué nubarrones!..canillita D.. Pañueletas. BRAULIO: MERCERO: hilera. No quiero batifondo. BRAULIO: VECINA 1ª: D.. jabón… ¿Precisa. Diga. pañueletas! ¡No!. ¿Cuánto paga. Basilia. MERCERO: Con esa ladiada. doña. Vidalitá. Ya lo creo... las comadres éstas. porque está ladrando de hambre. cortes de vestido. BRAULIO: Vecina 1ª. BRAULIO: Sí. aprontá el bullón y no te metás. Don Braulio. un Mercero.. como a las gallinas.. D. Vecina 2ª. BRAULIO: Hablado D..BRAULIO: No le ofrezca… Lo que le sobra a la señora es eso… “Jabón”… (Se pone a colgar ropa). ¿el Bufach es bueno para espantar las moscas?.. VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: (Con acento catalán) ¡Toallas. servilletas. Se va el Mercero. botones de hueso... VECINA 1ª: Parece que la cosecha va a ser llovedora… ¡Este viento saca agua!... BRAULIO: MERCERO: VECINA 1ª: D. agujas. corbatas. D. esponjas.. y los parches porosos.. peinetas. sombreros de paja. Delen un hueso a ese perro.. camisetas. Libros de misa. don Braulio: ¿el jarabe de pico es bueno para la tos?. Me viá a dormir. (Se frota las manos). BRAULIO: Ahora sí que se arma la farra de veras.. BATISTA: Dichos. con mis vecinas. alfileres... Vidalitá. calzoncillos. son pura parada. Diga. FLORENCIO SÁNCHEZ Diga: ¿no tiene más que hacer que poner su ropa encima de la mía?. ¡No le vayan a manchar las enaguas a la hija de Roca!. ¡Jesús!. ¡y biabas también!. ¡Nooo!. ¡No seas tan mala! No seré tan mala. D. VECINA 2ª: D. festones. carreteles de hilo. madapolán. Ché. pero no me corren. libros de misa.. tarjetas postales. jabones.... (Dirigiéndose a la Vecina 1ª). (Hace mutis)..

.. ¡No me echo aceite en el pelo!..¡Viejo achacoso!. La Vecina 1ª empieza a tirar la ropa al suelo. arrastrada!.. BRAULIO: VECINA 1ª: (Alarmado) ¡Qué!. ¡Vamos a sacarlo en seguida!.. Déjela. ¡Sí.. ¡Nada!. Salen chicos y algunos vecinos. D. BATISTA: (Lentamente bostezando) ¿Qué hay?.. ¡Ladrona!.. Pulga. ¡No dejan dormir en FLORENCIO SÁNCHEZ D......... BRAULIO: cana!. ¿Cuándo acabarán de meter bochinche?. VECINA 1ª: ¿Y a usted quién lo mete? ¡Viejo calzonudo… (Volviéndose) ¡Te viá enseñar. (Entra en la 71 Dichos.... ¡Mire que si sigue así la vamos a tener que llevar al Jardín Zoológico entre las fieras!. don Braulio..... (Se abalanza a pegarle).. ¡Qué relámpagos! ¡Eh! ¡Más calma.... la otra se abalanza y riñen...... ¡Trapos sucios!. ¡El estrilo es libre!... ¿Qué es lo que ha pasao?.. ¡Con piedras!. (Risas)... ¡Pobre muchachito!... ¡Ya comprendo!... se la saco yo!.. ¡Escracho!..... ¡Qué más se quisiera!.. ¡Trapos sucios!. en todas partes es igual. ¡A mí!. ¡Que le he arrancao el moño a esa ladiada!. pero dijo Pichín que le ha robao un prendedor.. ¡Oh!... A ratos me parece que el mundo es un conventillo grande y todos sus habitantes. ¡Caminá pa dentro.... BRAULIO: PULGA: D... Don Braulio se interpone. ¿Qué ha hecho?.. tironeando a la primera. Batista... ¡Caminate pa dentro!.. ¡Con lo que pican las avispas!.... ¡Ya sé que le andás arrastrando el ala a ese escracho!. ¡Andá o te doy! (La empuja y vanse disputando). VECINA 2ª: D... ¿Cómo?. BRAULIO: VECINA 1ª: ¡Se viene el agua! Lo que a usted no se le importa.. ¡Eh. Claudias y Basilios… La verdad es que… (Sigue silbando y tejiendo). dale la razón... ¡Cuando no podés.. ¡Qué más te quisieras para un día de fiesta!. Iba vendiendo diarios y me lo cacharon...... D.. VECINA 1ª: VECINA 1ª: BATISTA: paz a uno!. más despacio!... ¡Qué infamia!.... madamas! ¡No hay que enojarse!. Siempre lo mismo estos inquilinos… Bueno. (Sujetándola) ¡Demonio con la bruja esta! (Vencida) ¡Ay!. BRAULIO: Don Braulio. (Corriendo) ¡Don Braulio… a Canillita lo han metido en D... no más!. Lo agarró un pesquisa que iba con don Pichín. (Apartándose) ¡Ahí la tiene! ¡Sáquela!... ¡so madre! ¡Y haga el favor de sacar esos trapos sucios de ahí!. ¿No te dije que no quería batifondos?. ¡Ya!. te he dicho!.. BRAULIO: VECINA 2ª: VECINA 1ª: VECINA 2ª: VECINA 2ª: VECINA 1ª: BATISTA: D....... desgraciada!. ¡El chaparrón!..canillita D. BRAULIO: PULGA: VECINA 1ª: D.... ¿Por qué?. Batistas... ¡Es que si no la saca.. ¡Siempre has de ser vos la bochinchera!. BRAULIO: ¡Caramba… señoras!. ¡A mí!. BRAULIO: 70 antología de obras de teatro argentino .. Pichines. ¿Y pa eso me llamás?.. ¡Viejo chancleta!.. ¡Batista! ¡Batista! PULGA: ¡Qué gente ésta!.

. Dios mío!......... ¡Qué ando queriendo!... Un chico.. ¡No ha de aparecer tan pronto... en un ladrón como vos!. (Seña de robo) ¡Le ha espiantado un prendedor a don Pichín!. ¿Entiendes?........canillita pieza y vuelve con el sombrero puesto.... Vecina 2ª.... ese hombre… ese hombre!... ¡Caminá pa dentro!. ¡Por nada!.. en un borracho.. ¡Yo!.. Dichos.. Pero esto no va a quedar así. doña Claudia? Canillita está en cana… ¡Canillita!. y quince días de reposo y bienestar desconocidos en esta casa. ¡No tengas miedo!.. (La toma de un brazo). pegame aquí!. Pichín. ¡No haberme muerto antes de conocerlo!. ¡desde el momento maldito en que tuve la idea de poner los ojos en un canalla. ¡No!..... que me tiene con cuidado. ¡Qué!. a la primera... ¡Ay... pues lo que ganamos no alcanza más que para abrigarte a ti. ¡Meterlo en cana... ¡Yo… yo… yo soy la culpable!. (Toma al chico de la mano y va a salir cuando aparece Pichín por el foro) ¡Él! PICHÍN: CLAUDIA: VECINA 2ª: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: UN CHICO: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: CLAUDIA: CHICO: CLAUDIA: 72 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡No tengas vergüenza!.. (Resuelta) ¡Decí. ¡Oh. doña Claudia… ¿Cómo sigue Arturito?.. vecina. ¡Pobre hijito mío!..... Estoy esperando a Canillita. ¡Yo tengo la culpa!. ¡Bueno!. ¿Has acabado?. infame!.. ¿Qué andás queriendo? ¿Qué ando queriendo?. Vení… vamos allá… ¡Qué infamia!. Porque necesitaba ropa para ellos y para mí.. ¡El prendedor lo he sacado yo!. (Irónica) ¡No!. CLAUDIA: CLAUDIA: (Sale con un montón de ropa y se pone a lavar) Buenas tardes.... (Atajándola) ¡Eh! ¡Pará el carro!.. a mi hijo? ¿Sabe. ¡Donde a usted no le importa! (Avanza)....... ¿Qué decís?.. Y lo he empeñado en treinta pesos para asegurar la salud de mi hijo.. yo lo he sacado!......... No lo hallo bien… Está con mucha fatiga… No quiere tomar nada… en fin.. chicos. miserable… ¡Sí. ¡Ya 73 Claudia.. ¿Para qué?... Muy buenas tardes... Varios chicos quedan jugando a la rayuela. PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: ¿Ande vas?. ladrón! ¿Qué has hecho con Canillita?. ¿No lo han visto.. por ratero!. para mandarlo a ver otra vez al doctor. dirigiéndose con Pulga a la calle).. ¡Che no te pasés!.. (Al chico) Decime: ¿dónde lo llevaron?. para comprar el pan a esas pobres criaturas que por culpa tuya viven hambrientas. ¡Si me vas a castigar. ¡Yo!. vieja!. ¿Por qué?. Sí… ¡Y hemos acabado!. ¡Qué retobada estás. Aquí a la vuelta. ¡No!... ¡Yo tengo la culpa!... Dejame salir… ¡Che!. ¡Virgen santa!... ¡Ya verás cómo aparece pronto el prendedor!.... ¡Un prendedor!.... ¡Si no es la primera vez que lo hacés delante de todo el mundo!..

(Soltándolo) ¡Lo ve. ¡Valiente!.. Cuando va a darle el golpe.. ¿Entendés?. ¡Andá... ¿Qué te entregue los treinta pesos?....... ¿Podría saber quién le ha dao vela en este entierro? ¡La señora!.... ¿Qué decís? ¡Ladrones! ¡A’hijuna!.. BRAULIO: ¡Eh..... BATISTA: CANILLITA: D. don. ¡Pa que le alumbre el suyo!. (Ofreciéndole la cara) ¡Aquí… aquí en la cara!.... BRAULIO: D.. hijito! Esa plata es sagrada..... ¡No aguanto más!. ¡Pa dentro!. ¡Al fin!.. ¡No se enoje!... BRAULIO: PICHÍN: D.... (Reponiéndose) Diga. don Braulio le detiene el brazo) ¡Lárgueme!.. (Queda estupefacto). Batista. Pichín retrocede espantado... PICHÍN: CLAUDIA: ¿entiende? ¡En su casa!....... ¡Qué notable!... (Saca rápidamente un cuchillo y va hacia Pichín. (Saliendo) ¿Otro bochinche?. (La toma por un brazo y la tironea violentamente hacia el cuarto)... ¿Dónde vive la señora?........ ¡Viejo taquera!..... ¡Que lo mato a ese perro!. ¡Pero será inútil.. ¡Está bien!... ¡Sí! ¡está bueno!. pues!. compañero… Pero es que la señora se ha mudado… ¿Verdad..... ¡Pegá!. ¡Ya!. (Le pega en el rostro).. BRAULIO: Dichos. ¡Pegame!. BRAULIO: PICHÍN: CLAUDIA: ¡Ah!. ¡Lárgueme!. (Con un movimiento brusco lo toma por el brazo derecho. Yo no quiero pelear con usted.. pues! ¿O estás hoy menos cobarde que de costumbre?. ¡Tomá!. Claudia lo sujeta también. TELÓN FIN D.. que se ha mudado usted a mi casa?.. ya sé… ¿Querés sacarme la plata?. ¡Quédese quieto!. doña Claudia. Le cuide la puerta pa que no dentren intrusos… PICHÍN: (Sombrío) ¡Caminá pa dentro. ¡Ah!..... PICHÍN: CLAUDIA: PICHÍN: Dichos. PICHÍN: D. Don Braulio. ¡Asesino!.. no la verás… ¡De modo que podés ir pegando! ¡Eh!. ¡Ah! ¡Don Braulio!. Me hubiera dejado a mí! (Reponiéndose) ¡Preferible es que acabe yo mis días en un presidio a que empecés los tuyos en una cárcel!.. (Apartándose) Tenía razón..... Canillita tienta arrebatarle el cuchillo D. te he dicho!... ¡Y en mi casa no entran ladrones por la noche!. (Se abalanza sobre don Braulio.. ¡Pegá!.. Ansiedad). CANILLITA: PICHÍN: ¡Una gran perra!.. Porque hasta ahora ha vivido en la mía y en mi casa no se precisan porteros… (Alterado) Y menos porteros como vos… ¡Viejo taquera!. que ya ha de encontrar quien le dé su merecido.. Primero… ¡Andá pa dentro!. Canillita. (A Pichín) Pues la señora me ha dicho que… como va a vivir sola en su casa 74 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 75 .... éste esquiva el encuentro y le asesta una puñalada). BRAULIO: PICHÍN: Dejalo. mocoso!.canillita sabés que nunca me he defendido!...

Barranca abajo Florencio Sánchez .

GRAN PARRAL QUE CUBRE TODO EL PATIO. comadre ANICETO. PLANCHANDO. UN BRASERO CON CUATRO PLANCHAS. A LA IZQUIERDA UN ZAGUÁN. SENTADA EN EL SILLÓN CON LA CABEZA ATADA CON UN PAÑUELO BLANCO. PRUDENCIA Y RUDECINDA. UN SILLÓN DE HAMACA. UNA CAJA DE FÓSFOROS. antología de obras de teatro argentino 79 . ROBUSTIANA HACIENDO PARCHECITOS CON UNA VELA. UNA TABLA DE PLANCHAR.> barranca abajo PERSONAJES DON ZOILO DOÑA DOLORES. hermana de Don Zoilo MARTINIANA. VARIOS PAPELES DE ESTRAZA PARA HACER PARCHES. sus hijas RUDECINDA. ahijado de Don Zoilo DON JUAN LUIS GUTIÉRREZ. UNA MESA. peón EL SARGENTO MARTÍN (La acción en la campaña de Entre Ríos). UNA AZUCARERA Y UN MATE. su esposa PRUDENCIA y ROBUSTIANA. UNA VELA. A LA DERECHA Y PARTE DEL FORO FRENTE DE UNA CASA ANTIGUA. el comisario BATARÁ. CUATRO SILLAS DE PAJA. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA DOLORES. GALERÍA SOSTENIDA POR MEDIO DE COLUMNAS. UN BANQUITO. ACTO PRIMERO REPRESENTA LA ESCENA UN PATIO DE ESTANCIA. ES DE DÍA. PERO DE BUEN ASPECTO.

¡Te la había de refregar por el hocico! ¡No hay cuidado! ¡No me diera Dios más trabajo! (Alejándose) Pues. hija. Robustiana.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana. preparame esos parchecitos… ¡Ay.. por favor! ¡Oh! ¡Que se calle ésa primero! ¡Es la que busca! Rudecinda. ROBUSTIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ¡Ay! ¡Bruta! ¡Cómo me has puesto la enagua! (Displicente) ¡Oh! ¡Fue sin querer! PRUDENCIA: DOLORES: ¡Juá. sí! ¡Ah.. esos parches. ché Robusta! (A Prudencia) Vos.. juá! (Cantando:) Mañana por la mañana se mueren todas las viejas… y las llevan a enterrar al… ¡Angelitos pal cielo! Por favor. Se me parte la cabeza. juá! (Recoge la vela y trata de reanudar su tarea).. Pues tomá. ¡De las cosquillas!. juá. que va a caer sobre la enagua que plancha Rudecinda). mujeres. en el aire no puedo hacerlo. Rudencinda.. mi Dios y la Virgen Santísima!. estarías todo el día ocupada. juá! (Al ver que no la alcanza). la patrona! ¡Sacá esa porquería de ahí! (Da un manotón a la vela. que te pintás con el papel de Poneme pronto. ¡A la miseria! ¡Tanto trabajo que me había dao plancharla! ¡Odiosa!. para que te riás todo el día (Le refriega las enaguas por la cara).. como hacen algunas… ¡Juá. ¡Jesús! ¡Por una manchita! Una manchita que después con la plancha caliente ensucia toda la ropa… Ladiá esa vela… ¡Viva. ¿de qué te reís? ¿Yo?. si te parece! ¿No ves? Ya gotiaste encima el paño. ¡Acercate ahora! ¡Acercate y verás cómo te plancho la trompa! ¡Ya la tenés almidonada. 80 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 81 .. ché. Paresé. ¡Atrevida! ¡Ah… madre! ¡Bruja del diablo!. ¡Hija mía. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: DOLORES: ROBUSTIANA: ¡Ah. sí! ¡Ya verás! ¡Sinvergüenza! (La corre). (Corre hasta la mesa y toma una plancha). verás! RUDECINDA: ¡Eso es! ¡Llename la mesa de sebo. Prudencia. rezongando. Dolores... por favor.. coloca los parches de papel sobre ella y les pone sebo de vela). relamida. Parece que no tuvieran compasión de esta pobre madre dolorida. Potro. DOLORES: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: (Deteniéndose) Y vos… gallina crespa. juá. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: los festones para lucirle al rubio… PRUDENCIA: ROBUSTIANA: Peor es afeitarse la pera. pero no pa tu doma. ROBUSTIANA: ¡Aquí. (Se acerca a la mesa. limpia las manchas de sebo. pues. ¡Juá. hija. Si te hicieras respetar un poco por los potros de tus hijas… no pasaría esto.

DOLORES: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: No te hagás el desentendido. Rudecinda. Y lo pior jué que nadie le respondió.. Don Zoilo aparece por la puerta del foro. Che...barranca abajo DOLORES: Ahí tiene su remedio. y misia Dolores suspira quejumbrosa. María y José! Mala cara trae el tiempo. ¡Pronto... PRUDENCIA: DOLORES: Con tal que no llueva mucho. ¡Linda cosa! Che. mi Dios! (Suspirando) ¡Ay.. Rudecinda trabaja por enfriar la plancha.. Pausa. RUDECINDA: ESCENA II Los mismos personajes y Don Zoilo. Tal vez se haga con agua.. Rudecinda rezonga fuerte. mama. ¡Eh!.. ¿Ta caliente? ¡Ahora el otro. Si se ha creído que debo aguantarle sus lunas.. RUDECINDA: ¡Coloradas las planchas! ¡Uff! ¡Qué temeridad!. ¡Ay. ¿Encargaste el generito rosa? Zoilo se aleja y hace mutis lentamente por la derecha. Pero amalhaya que no suceda. PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Por Rudecinda) ¡Juera! ¡Pasá juera.. Pasado un momento. RUDECINDA: (Ahuecando la voz) ¡Güenas tardes!. Parece que viene tormenta del lao de la sierra. dijo el muchacho cuando vino.. Dios mío! ROBUSTIANA: Bueno.. ¿Qué? Dice que bonitas estamos para andar con lujos.. cebame un mate de hojas de naranjo... Prudencia plancha tarareando. Avanza lentamente y se sienta en un banquito.. Bacaray! (A Prudencia) ¡Ladiá el cuero!. Pero él me lo hizo sacar. hijita mía.. Quiera Dios y María Santísima que me haga bien esto. DOLORES: (A Robustiana) Mirá. FLORENCIO SÁNCHEZ 82 antología de obras de teatro argentino 83 . Se levanta de la siesta. porque se las he de cantar claro. En el papelito que mandó a la pulpería no iba apuntao.. Zoilo ¿me encargaste el generito pal viso de mi vestido? Zoilo no responde. (Toma otra plancha. ¡Robusta! ¡Robusta! ¡Ay. ¡Zoilo!. ¿eh? (A Prudencia) Capaz de no haberlo pedido.. canela! Prudencia arregla las planchas en el brasero. ESCENA III Los mismos personajes menos Zoilo. que se enfría! (Colocándole los parches). ¿Tás sordo? Decí.. Aquí. Jesús. ¿se hizo la luna ya? El almanaque la anuncia pa hoy.. saca el cuchillo de la cintura y se pone a dibujar marcas en el suelo.. la refriega sobre una chancleta ensebada). ¡Zoilo!. ¡Ay. ajajá! Gracias. Yo lo puse. está muy equivocado. (Antes de hacer mutis) ¡Rudecinda! ¡Querés vos un matecito de toronjil? ¡Es bueno pa la ausencia! ¡Tomalo vos. Si hay agua caliente. Dios! Zoilo se levanta y va a sentarse a otro banquito..

. que está de baile. hijita. ¿Qué se ha puesto? ¿Parches de yerba? ¡Psch!. muchachas? ¿Qué se cuenta e nuevo? Me viá sentar por mi cuenta. Parece medio maniático. dijo un pardo y se quedó serio… ¡Ah! ¡Eso sí! Como honrado y ESCENA IV MARTINIANA: Los mismos personajes y Doña Martiniana. Virgen Santa! Misia Dolores siempre con sus achaques. sí? Dejalo que venga y yo le voy a preguntar quién paga mis lujos. ¡No van a saber! El sargento me dijo que la junción sería acá. ¡Miren que quedarse de la mañana a la noche con una mano atrás y otra adelante como quien dice. le han comido vaquitas y majadas. ¿Y mi ahijada? ¡Güena. ¡Oh! Si fuésemos a hacerle caso viviríamos peor que en un convento.. perder el campo en que ha trabajao toda la vida. una camisa pronta pal sábado. porque me mandó hoy temprano al sargento a decirme que no me juera olvidar de tenerle. como se dice. no te pongas colorada. ya que no me convidan.. De juro que mi comadre Rudecinda está con la palabra. aurita... Lo he visto a mi compadre Juan Avería hacer milagros… Tiene tan güena mano pa dar la… ¿Y qué tal. ¡Cusí. ¡Güenas tardes les dé Dios! (Con cierto alborozo) ¿Cómo le va? ¡Hola. ¡Sí. ña Martiniana! ¿Cómo está. pues nosotras no sabemos nada. ¡Y gracias que dio con un hombre tan güeno como don Luis! Otro ya les hubiera intimao el desalojo. comadre? ¿Cómo te va. cuando menos. Prudencia? ¡Ay. decime. El comisario es buen cantor. cuando iba dentrando me topé con él y ni las güenas tardes me quiso dar… No es por conversar. Como no bailemos con las sillas… ¡Quién sabe! Tal vez piensen darnos alguna serenata. a cualquiera le doy esa lotería. mujer!. mi Dios! ¡Como pa serenatas estamos! Lo que es a don Zoilo no le va a gustar mucho.. ¿tenés noticias de Aniceto? Dicen que está poblando en el Sarandí pa casarse con vos.. MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: ¡Bien lo decía yo!. a Dios gracias! La dejé apaleando una ropita del capitán Gutiérrez. cusí! Usté no se va a curar mientras no tome la ñopatía. ¿Dónde? Será muy lejos.. ¡Qué tormento. algo de eso he oído! ¡Ay.. Así le decía yo al sargento.. ¡Qué persona tan cumplida y de güenos sentimientos! ¡Oh. ¿Se jugará esa carrera? ¡Hum!. ¡Caramba! ¡Le han entrao las economías con lo ajeno! MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Háganse las mosquitas muertas. Lo dudo. FLORENCIO SÁNCHEZ RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: 84 antología de obras de teatro argentino 85 .barranca abajo RUDECINDA: ¿Ah. También. pero dicen por ahí que está medio ido de la cabeza. Prudencia! No lo hago por alabártelo… Che. y la hacienda y todo! Porque dejuramente entre jueces y procuradores.

¡Si no fuera más que uno! (Leyendo) “La última tarde” ¡Ay! Creo que llega tata. (Escondiendo la carta).. Lo esquiva que estuviste conmigo la última tarde”. Tengo una sola cosa que reprocharte. Si me convenzo de que me amas de veras”. Pues yo misma voy a plantarlas. El resedá se quedó en casa. comadre. No. ¿Me trajo aquella planta de resedá? ¡Querrás creer que me iba olvidando! Sí. Recibí tu adorable cartita y con ella una de las más tiernas satisfacciones de nuestro naciente idilio. dicen que anda la virgüela.. FLORENCIO SÁNCHEZ 86 antología de obras de teatro argentino 87 . “Dile a Rudecinda que esta tarde o mañana iré con el capitán Gutiérrez a reconciliarlo con don Zoilo”. che? Leé pa las dos. Esperate. punto.. “me convenzo de que me amas de veras y. “Sí”.. Fijate prontito. caramba con doña Dolores! (Aproximándose con el banco) ¿Le sigue doliendo. (Deja la plancha y se aproxima a Prudencia). se me hace que no harían güena yunta. (Leyendo con dificultad) “Chinita mía”. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Como calandria al sebo. Puede venir el viejo.. A ver. ¿Ves? ¿Qué te dije? ¡Yo no tuve la culpa! ¡Sentí ruido y creí que venía mama! ¡Zonza! ¡Pa lo que cuesta dar un beso! Seguí leyendo. (Volviendo a Dolores) ¡Caramba. y no. ¿será cierto? (Que ha seguido con interés los movimientos de Prudencia) Parece… Se habla mucho. ¡Sinvergüenza. no está convencido todavía! ¿Qué más quiere? ¡Goloso! No seas pava. a ver si dice algo pa mí.barranca abajo trabajador no tiene reparo. che? PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: Diga. (Ocultando la carta) Se pueden sembrar ahora… RUDECINDA: “Chinita mía. (Como dando una señal) Muchachas.. a verlas! (Acercándose)..” ¡Ah.. pero te traigo unas semillitas de una planta pueblera muy linda. ¡Si será zafao el rubio!. ¿Es cierto que don Zoilo se empeña tanto en casarlos. bueno! (Lee). (Va hacia el jardincito de la derecha y abre la carta). (Sacando un sobre del seno) Están ahí adentro de ese papel. RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: Pues sí señor. RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: semillas? PRUDENCIA: Acabamos de hacerlo. ¡A verlas. en todo tiempo. Hay un punto en la letra sí. Leé no más. No dice semejante cosa. ¿sembraron ya las PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: PRUDENCIA: Cuando vos querás. nomás? ¿Qué te dice Don Juan Luis... viene lejos. pero qué querés. “Que me amas de veras y espero recibir constantes y mejores pruebas de tu cariño.

(Que ha estado revisando las maletas. que deja caer a los pies de Dolores) Ahí tienen los encargos de la pulpería. vos que tenés güenas ZOILO: piernas. pisando las riendas. (Zalamera) Güenas tardes. ¿Ande está eso? Tará ahí. ¡Oh!. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: (Con una maleta de lana en la mano. a grito) Ché. la pobre. (Volviéndose) ¿Has visto. Que tenés gente en el altillo. ladiate de áhi. Ahí se iba tu yegua campo ajuera. Lo que hay es que vos pensás rebuscarte con lo mío. que no tiene qué ponerse. Bueno. ¿Cómo que no sabés? Yo he pedido (Recalcando) por mi cuenta. ¿querés? ESCENA VII ESCENA VI Los mismos personajes menos Martiniana. dos o tres cosas y un corte de vestido pa Prudencia. Zoilo! ¡Eh! (Deteniéndolo) ¿Y mis encargos? Vas a pegar. desgraciao. che! Mirá que voy a creer lo que andan diciendo. Don Zoilo. Virgen Santa! (Ttirando violentamente de las ropas de la mesa de la plancha) DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: No sé. a Don Zoilo que se aleja) ¡Che. RUDECINDA: RUDECINDA: Los mismos personajes menos Don Zoilo. o te sacudo un guantón. pasiando un poquito. ¿eh? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: ¿Qué andás haciendo por acá? ¡Nada güeno. Así será. ZOILO: 88 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 89 . ¿Y el dinero de los novillos que me vendiste el otro día? Lo gasté. Dolores? Ese hombre está loco o está borracho… (Suspirando) ¡Qué cosa... (Mirando al campo) Y mesmo. Mentira. de juro! Ya lo ve. No tengo plata. Nicolás. pa pagarlo con mi platita. Prudencia recoge la maleta y se va por la izquierda. atajamelá. Dame entonces la plata. Lo que es conmigo va a embromar poco… O me entrega a buenas mi parte o… ESCENA VIII Los mismos personajes y Robustiana. yo haré las compras. después de haber tirado en pleitos y enredos la fortuna de tus hijos... Hace un rato no MARTINIANA: quiso saludar. Mañerasa la tubiana. Eso es lo que hay. (Mutis).barranca abajo ESCENA V Los mismos personajes y Don Zoilo. (Yéndose. ZOILO: RUDECINDA: ¡Por favor. Güeno.

Parece mentira. ¿qué malos ejemplos te ha dao tu madre? No sé.. DOLORES: ¡Hijas. (Enfurecida alza la mano e intenta arrojarse sobre Dolores). por misericordia. Qué ha de merecerlas el pobre viejo ¡Desalmadas! Y parece que les estorba y quieren matarlo a disgustos.. Mirenlá. mama. que hay gente desalmada en este mundo. ¡Jesús! ¡Se ha juntao la partida! Pero no les viá tener miedo... (Airada. Las vas a pagar todas juntas... PRUDENCIA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: (Que ha oído el final de la escena) ¡Dejala.. ¡Qué la viá dejar! Vení pa cá. ¡Qué demontres! Vaya a acostarse si no quiere oír lo que no le conviene. ¡Déjeme! Ahora se te van a descubrir las hipocresías. Decí. pues.. ROBUSTIANA: Con su ejemplo no voy a aprender mucho. repetí lo que has dicho. hipócrita. ¡A ella y a todos ustedes! (Se precipita sobre un banco y lo alza con ademán de arrojarlo). pero reacciona rápidamente).. Vale más ser eso que unas perversas y unas. Pucha. ¿Qué estás rezongando vos? Lo que se me antoja. desorejadas como ustedes. no se ocupa de nada y deja que todo en esta casa ande como anda. DOLORES: (Levantándose) ¡Mocosa. no sé. ¿Quieren que hable? Bueno.. Buena jesuita sos vos... ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: insolente.barranca abajo ROBUSTIANA: Ahí tiene su mate. ESCENA IX Los mismos personajes y Prudencia.. ¡Perra vida!.. alzando una planta) A ver. DOLORES: 90 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 91 . no metan tanto ruido! ¿No ven cómo estoy? (Burlona) ¡Ay Dios mío! ¡Doña Jeremías! ¡Usted también ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: es otra como ésas! Con el pretesto de su jaqueca y sus dolamas. largá el veneno! (La amenaza). Las tres mujeres retroceden asustadas..... ¿Por qué le has dicho esas cosas a tata? Porque las merece.. Retratada de cuerpo presente. Es no tener ni pizca.. ¿Saben qué más? Que las tres son unas.. insolente! ¿Esa es la manera de ¡Ay!. tísica.. Misia Dolores le tapa la boca de una bofetada.. mamá! ¡La picó el alacrán! Callate vos. Rudecinda y Dolores cambian gestos de asombro... lengua larga.. RUDECINDA: ROBUSTIANA: tratar a su madre? Te viá a enseñar a respetarme. Callate la boca. ¡Madre Santa! ¿Han oído ustedes? (Horrorizada) ¡Muchacha! ¡A tu madre! (Se detiene sorprendida. no hay cuidao. pandereta. ¡Tira la piedra y esconde la mano! ¡No la ha de esconder! (Tomándola por un brazo) ¡Hablá.

.. (Lo besa). (Mimosa) ¡No!. Dios mío! ¡Claro que sí! ¡Cuando menos ella tendrá corona! ¡Y le levantó la mano a Dolores! ¡Güeno. pues!. desde un tiempo a esta parte. que le va a venir la tos. ROBUSTIANA: Me pe.. Tírele de la riendita. ¡Ay. ¡Ay. sollozando). y bien cachetiada. quiero quedarme aquí porque. ¿Y por qué me he de callar? ¿Hemos de dejar que esa mocosa invente y arregle las cosas a su modo? ¡No faltaba más! La madre la ha cachetiao. me han agarrao a la gurisa pal piquete. ¡Así! ¿Se siente mejor? Trate FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: 92 ZOILO: antología de obras de teatro argentino . les dije. ¿Quiere un poco de agua? A ver ustedes.. (Sonriendo) ¡Qué diablos!. porque le faltó al respeto. vamos a ver. ya sé que usted tiene razón. ¡Son unas sinvergüenzas! Demasiado lo veo. vos que sos aquí la madre y la dueña e casa. Y vos.. la ver.. Yo...barranca abajo ESCENA X Los mismos personajes y Don Zoilo. 93 ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: Dolores! ¡Se me parte esta cabeza! Rudecinda y Prudencia hacen que continúan planchando. güeno. en el jueguito de esa jesuita! ¡Ahí tiene agua! Hasta pa augarse (Con un jarro).. Robustiana tose. porque. mama. además. yo la voy a defender. basta hijita... doña quejidos.. Respondé. güeno! ¡Que no empiece el cotorreo! Ustedes. Muchas tata! ¡Mi tatita! ¡Mi tatita! ZOILO: gracias.. ya me pasa... ROBUSTIANA: ZOILO: Sí. Sí. no has de tener jaqueca también.. quién sabe qué enredos van a meterle ésas! RUDECINDA: ¡Cálmese! ¡Cálmese! ¿Qué le han hecho. ga… ron. ¡Ay.. ¡Parece mentira! ¡Canejo! ¡Se han propuesto matarnos a disgustos! ¡Fijesé. aclarame pronto el asunto.. pues... Tenés miedo de que sepa la verdad. la verdad. ZOILO: (Entre iracundo y conmovido) ¡Parece mentira! ¡Tamañas mujeres! Bueno.. cuartudas.. hija? ¡Pobrecita! ¡Vamos! Tranquilícese. ZOILO: ROBUSTIANA: de sujetar esa tos. ¡Estoy bien y. (A Rudecinda).. ROBUSTIANA: ¡Hija! ¿Qué es esto? (Deja caer el banco y se le echa en los brazos. sin respetar que está enferma y por algo ha de ser. como pa historias estoy yo con esta cabeza! ¡Canejo! Se la corta si no le sirve pa cumplir con sus obligaciones. Muchas gracias.. DOLORES: PRUDENCIA: RUDECINDA: ZOILO: ¿No ve? ¿Ya le dentra la tos? ¡Cálmese.. (Dejándose caer en un sillón).. tata.... ¿qué enriendo es éste? ¡Virgen de los Desamparados. Rudecinda va a buscar el agua. si se comiden a traer agua pa esta criaturita. Virgen Santísima de los Mirenlá a la muy zorra.. ¿Quiere acostarse un poquito? Venga a su cama. (Enérgico) ¡y ese algo lo vamos a aclarar ahora mesmito! (A Dolores) A ver vos...... Tome unos traguitos.. ¿no? ¡Callesé usté la boca! ¡Oh!.

será. ¡Te voy a contestar cuando me digás qué has hecho de mis intereses! (Airado.. le rompo las canillas de un talerazo. siga no más. que se fatiga. tata. Eso de que no me respetan hace tiempo que lo sé.. que te voy a dar lindas noticias... Yo creo que nosotros debíamos irnos de esta estancia.. matrera.. sentate..... no. no tengo nada que decirle. ¡Zoilo!.. nosotras no ¿Me entendés? ¡Faltaba otra cosa! ¡Mándese ROBUSTIANA: ZOILO: Esperate un poco. no. m'hija. que no me tratan bien.. Cuéntele a su tata todas las cosas que tiene que contarle. Ya cáiste... ¿Cómo es eso? Digo... Vamos a lo otro.. no me vaya a disgustar usted también. ROBUSTIANA: ZOILO: No.. es eso. Es que. ¡Ah. ¡No. (Grave). ¿verdad? ¡Claro que no! ¡Y como no hemos de vivir toda la vida de prestao....barranca abajo RUDECINDA: ZOILO: (Chocante) ¡No sabía yo que te hubiesen nombrao juez! RUDECINDA: No. no. ya se habría mandao mudar. (Mostrando el talero) Así es que no seas comadre y respondé como la gente. no! ¡Qué esperanza! Si vos estás chocho con la gurisa. si lo digo se disgustará más. hijita.. ¡Pero Zoilo! ¿Tenés valor de dejarte enredar por una mocosa? Siga. Bueno... Por algo ha ser entonces. Empiece el cuento.. conteniéndose) ¿Eh? ¡Hum!. Esto se va poniendo bonito. cuanto más antes mejor. pero no comprendo a qué viene eso. no! ¡De aquí no se mueve nadie! A la primera RUDECINDA: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ZOILO: DOLORES: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: 94 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 95 . lo que yo tenía que decirle era que. Lo único. Usted ha de ser más güena... Ta güeno. y tire sin miedo que no le viá mañeriar a la argolla. y que las cosas no son lo que parece.. empiece. no.... Vamos. menos vergüenza! Es natural.. de todos modos ya no es nuestra... Reposadita y sin apurarse mucho. Usté se va a enojar mucho. retorciendo el rebenque) Vamos a ver. que quiera dirse. Es que.. Bueno.. ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: No. adelante.. Pues. ¡No me juyás!.. Ahora no tendrás más remedio que largar el lazo. no lo respetan a usted.. Porque no me quieren.. Viene a que si usté supiera por qué don Juan Luis nos ha dejao seguir viviendo en la estancia después de ganar el pleito.. tata. (Recalcando) Había una vez unas mujeres. ¡Está bien sogueao el güey viejo! ¡Ay. (Hosco.. Adelante. Vamos. hijas! ¡No puedo más! Voy a echarme en la cama un ratito.. Ya se te ha pasao la edád de las macacadas. ¡Más de lo que estoy! Y ya me ves tan mansito. ¡Ave María! ¡Qué escándalo de mujer intrigante!. A quien nombraron fue a ño rebenque. hijita.. Encomience. Hable de una vez. en esta casa. (Alzándose) Y entré por un caminito y salí por otro.

Bueno. Y lo peor es que. como para aplastarla)... ahora sí. ¿qué?.. Vas a ensillarlo en seguida y le bajás la mano hasta el Sarandí. no se fatigue. Ya lo hemos de enderezar a Zoilo. (A Robustiana) Contestá. ¿Qué tenés que decir de malo de don Juan Luis? ¡Ay. tísica. tata. ladiada.. Prudencia. señor.. mi Dios! Siga. el comisario Gutiérrez y una runfla más! ¡Ah! ¡Ah! Adelante. que me haga el favor de mandármela de madrugada. Ahora sí. m'hija. Dolores. pues.. al pasar junto a Dolores levanta el talero.. ¿y qué? (Viendo llorar a Dolores) No te aflijas... ¡Batará! Mande. Sí.. ¿Sabés ande está poblando Aniceto? Sí.. señor! Bien.. (La conduce hacia el foro.. Venga a su cuarto. Don Zoilo y Batará. No.barranca abajo DOLORES: ZOILO: mudar de aquí. señor. pues. ¡Cuando usté se va pal pueblo. Llegás y le decís que se venga con vos. que no te tengo miedo.. qué hacen. ¡Vergüenza da decirlo!. ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Arrastradas! ¡Arrastradas! Merecían que las deslomara a palos. ESCENA XI Rudecinda... ¿Qué caballo hay en la soga? ¡El doradillo tuerto. porque tengo que hablarle. porque aquí está don talero con ganas de comer cola. vos. Prudencia... Prudencia.. no cuente más... Te arrimás a lo de mi compadre Luna a decirle en mi nombre que necesito la carreta con güeyes pa mañana. hija. señor! ¿Aguantará un buen galope? ¡Ya lo creo. Prudencia. y no se asuste. Vengan a arrancarle el colmillo a esta víbora. Dolores. lengua larga! ¡Quién hubiera creido! ROBUSTIANA: ESCENA XII Los mismos personajes. ¡Con don Juan Luis. no digo más. Arrastradas. no me mirés con esos ojos. ¡No te viá pegar! ¡No te asustés. ZOILO: ROBUSTIANA: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: BATARÁ: ZOILO: ZOILO: ROBUSTIANA: ¡Vamos. al pobre Aniceto. ¡Ah!. tan bueno y que tan. le juega feo con don Juan Luis. ¡Mocosa. A ver ustedes.. (Llamando) ¡Batará! ¡Batará! (Paseándose) ¡Ovejas! ¡Peores entuavía! Las ovejas siquiera no hacen daño a naides. RUDECINDA: (Permanece un instante cavilosa y con aire despreciativo).... así descansa... al pobre. la gente se lo pasa aquí de puro baile corrido! Me lo maliciaba. hija.... es que. ¡Ah! Eso es lo que quería saber bien. no llore! Hable. infeliz! ZOILO: BATARÁ: ZOILO: 96 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 97 . lengua larga! ¡Ya!. (A Zoilo) No..... (Llora). Prudencia se aleja disimuladamente y desaparece por la izquierda. to que la quiere.

Zoilo. a Dolores) Y usté.... Pero primero me vas a entregar lo que me pertenece. muévanse!. Decime. Madre de mi alma. Zoilo.. ZOILO: ¡Al medio del campo! ¡Qué sé yo! ¡No me va a faltar una tapera vieja ande meterlas! ¡Ah! ¡Yo no me voy! ¡Soy libre! Quedate.. estoy un poco más aliviada ya ¡Me han hecho bien los parchecitos! ¡Pues se alivia del todo y se va rápido a arreglar con ésas las cacharpas más necesarias pal viaje. mi parte de la herencia.barranca abajo BATARÁ: ZOILO: Ta bien. ¡Canalla! ¡Sinvergüenza! La. ¡Canalla! ¡Cuatrero! ¡Cuatrero! (Hace un ademán de ira. que me han dejado en la ESCENA XIV Rudecinda.. señora.. (Imponente) ¡Phss! ¡Cuidado con la boca! RUDECINDA: ESCENA XIII Los mismos personajes menos Batará. que se la llevó con todo lo mío! ¿Cómo? (Espantada).. Entonces. abrumado. volá.. ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: (Después de pasearse un momento. ¿oye? ¡En seguidita! DOLORES: ¡Ay! ¡Jesús. señor. pero se detiene). Zoilo.. ¿Te has enloquecido endeveras? ¿Ande nos llevás? antología de obras de teatro argentino 98 FLORENCIO SÁNCHEZ 99 . (Paseándose).... RUDECINDA: calle. ¡Llevándosela! ¡Ah! ¡Madre! ¡Ya lo maliciaba! ¿Conque me has fundido también? ¿Conque me has tirado mis pesitos? ¿Conque me quedo en la calle? ¡Ah!.. ¿qué va a ser de ZOILO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ZOILO: ¡Canalla! ¡Canalla! ¡Ladrón! ¡Rudecinda! ¡No te tengo miedo! Te lo viá decir mil y cincuenta veces... mi hermano me ha robao. (Yéndose) Virgen de los Desamparados. hace mutis lentamente por la primera puerta de la izquierda. ¡Pero hermana! DOLORES: nosotros? ZOILO: ¡Hermana!.. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: tiene que mejorarse en seguidita de la cabeza.. María y José! Sí. me han dejado en la calle. (Desaparece por el foro llorando a gritos). mañana al aclarar nos vamos de aquí! ¡Ave María Purísima! ¿Y ande nos vamos? ¡Ande a usté no se le importa! ¡Canejo! ¡Ya. ¡Es posible! RUDECINDA: (Llora). si querés. ¡Pedísela a tu amigo el diablo.

monísima..barranca abajo ESCENA XV Prudencia. ¡Claro! ¡Ni qué hablar! Mande no más... ESCENA XVI Zoilo.. Es una buena persona. Yo voy a sujetar los perros… ¡Acérquese no más. tome asiento.. mi vidita! PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: PRUDENCIA: No. después de cerciorarse de que están solos) LUIS: No. ZOILO: (Ademán de huir). sabe todo! ¡Está furioso! LUIS: ¡Oh! Ya lo amansaremos. deteniéndose sorprendida junto al portón. Jesús!. ¡Cómo me encuentra!. con fingido enojo) Usté es un atrevido y un zafao. viejo? ¿Cómo le va? ¿Está bueno? Le habré interrumpido la siesta. ¡Y qué tiene! ¡Dormirá! ¡Vení... y no sé si usted tendrá gusto en recibirlo. Ya caigo. no. (Como avergonzada) ¡Ay. siento ruido. Don Juan Luis.. Gutiérrez.. Rudecinda y Dolores. ZOILO: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: ZOILO: ¡Encantadora te encuentro.. no pueden vivir así. Pronto aparecen en una de las puertas. amigazo. ¡Arisca la china! ZOILO: LUIS: PRUDENCIA: LUIS: LUIS: (Va a su encuentro). El capitán Gutiérrez... Jesús. avanzando).. (Muy irónico). 100 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 101 .. (Huyendo hacia el foro) ¡Tata! ¡Lo buscan! (Mutis segunda izquierda). ¿Recibiste mi carta? Sí. ¿no? Bien. (Después de mirar a todos lados. Don Luis.. ¡Tata está ahí!. comisario! Ya está pactado el armisticio.. enojados. No ha de ser muy chúcaro cuando no le han ladrao los perros.. PRUDENCIA: LUIS: ZOILO: LUIS: ¿Quién me busca? ¡Ah! ¿Qué tal. ¡Ah! ¡Buenas tardes! ¡No se vaya! ¿Cómo está? (Tendiéndole la mano). ¿Sabe? ¿Aceptás? ¿Sí? ¿Irás a casa de Martiniana? Este.. ESCENA XVII Los mismos personajes. traigo un amigo. Después de una breve pausa aparece Prudencia.. Voces desde la verja. ¡Usted es muy dueño! Vaya y dígale a ese buen mozo que se apee. Mira cautelosamente en todas direcciones y no viendo a nadie corre hacia la derecha. ¡Ta güeno!. De parte de Gutiérrez.. Y me he propuesto que se den un abrazo. váyase. ¿No? (Se rasca la cabeza con rabia). (Reteniéndole la mano. (Goloso. Váyase. Déjeme. ni qué hablar. gracias... curiosean inquietas un instante y se van. prenda! (Compungida) ¡No. Prudencia. Dos buenos criollos como ustedes.

(Con mucha cortedad) ¡Buenas tardes! 102 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 103 . Zoilo. Prudencia. viejo Zoilo? Lo encuentro medio serio.. Rudecinda.. olvidado por completo de las antiguas diferencias. ¡No faltaba más! ¡Usted está bien. Gutiérrez. (Ocupando el sillón.. anda que parece alunao. qué... no me ha llamado. Mi padre es así. (Ofreciéndole una silla). quiere. no. Gutiérrez? ¿Qué milagro es éste? ¡Don Juan Luis! Vean en qué figura me agarran... que siempre están bien! (Pausa embarazosa). no más. ¡Ave María! No se burle. RUDECINDA: GUTIÉRREZ: (Un tanto trastornada y hablando con relativa exageración) ESCENA XX Dichos. ¡Rudecinda! Vaya a ver qué quiere Dolores. no. Es costumbre.. Decía por decir. cuando no sestea. empujando a Gutiérrez) Ahí lo tiene al amigo don LUIS: RUDECINDA: GUTIÉRREZ: RUDECINDA: Usted siempre está buena moza. LUIS: (Por decir algo) ¡Qué embromar con las cosas! ¿Con qué cosas? Ninguna. (Cortado) ¿Tu familia. Zoilo? (Extendiendo los brazos). (Empacado.. ya a ver. ¿verdad? Arrime un banco.. Seguro que no ha dormido siesta.. No.... señor!..barranca abajo LUIS: (Aparatoso. GUTIÉRREZ: ¡Cuánto me alegro! ¿Cómo te va.. Dolores..... ¿Y no tenemos un matecito. Seguro que han ido a arreglarse. (Cambiando de postura) ¡Qué embromar con las cosas! ESCENA XVIII Dichos.. esta Rudecinda! ¡Siempre alegre y conversadora. ZOILO: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: Tomen asiento. ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: Las muchachas estarán de tarea seguramente y hemos venido a interrumpirlas. GUTIÉRREZ: LUIS: GUTIÉRREZ: ESCENA XIX Dichos menos Rudecinda. ¿Cómo está. comisario! Tiempo lindo.. Dígales que por nosotros no se preocupen. ¡Pueden salir así no más. ¡Qué muchacha de buen genio. Zoilo se sienta.. ¡Cuánto bueno tenemos por acá!.. buena? (Pausa). Eso es. pues. sacá unas sillas ¿Y qué tal? ¿Qué buena noticia nos traen? ¿Qué se cuenta por ahí? Ya me han dicho que usted. ¡Siéntese por acá. no! Ya me van a traer.. Tome asiento. (Alzándose) Va.. Señala una silla). (A voces) Robusta.. ¡sí. ofreciéndole la mano) Gü… en día. Pax vobis.. PRUDENCIA: ¡Ay!.

Tenía que decirle dos palabritas. que parece que te Bien... ZOILO: ZOILO: PRUDENCIA: ZOILO: PRUDENCIA: Quedate no más. (Alzándose) Andate pa tu casa. Gracias. y cuando quise acordar amanecí sin campo. ¡No! Pero no me explico.. Pero usted bien sabe que la razón estaba de nuestra parte. (Alzándose. Siempre es güeno que la autoridad oiga también algunas cosas.. Pedro. Qué embromar con las cosas. Andá. siempre tan interesante. ladrones. Este.barranca abajo LUIS: PRUDENCIA: GUTIÉRREZ: PRUDENCIA: LUIS: (Yendo a su encuentro) ¡Viva!. como la sombra al árbol. no es pa tanto. el pan de mis hijos. ¿A mí? ¡No he oído! Che. ¿Tendrá mucho que hacer áura? ¿Yo? El mismo. Prudencia. Linda raza.. ¿no es eso? Bien saben todos que. Qué embromar. Usted sabe que esta casa y este campo fueron míos. yo me defendí. las cosas se enredaron como herencia de brasilero. que los heredé de mi padre. Usted se defendió muy bien. sabe lo que debí hacer? Buscar a su padre. Dispense. con licencia! echan.. y coserles las tripas a puñaladas. Che. Ta bien. a los letrados. a los jueces. No sé por qué viene eso.. metieron ese pleito de revindicación.... francamente. Estén con comodidad. sino de ustedes.. Tendrá razón. juntarlos a todos ustedes. pues. canejo! ¿Me entiende? Bueno.. las crié yo a juerza de trabajo y de sudores. Déjeme hablar. viejo. ¿no? Que todas las vaquitas y ovejitas esistentes en el campo. ¿y usted? Tomen asiento. LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: LUIS: ZOILO: cumplir con mi deber. y que habían sido de mis agüelos. terrible) No. con mi familia. ni techo para amparar a los míos. Un día se les antojó a ustedes que el campo no era mío. jue creciendo mi haber.. ¡Hum!.. sin embargo. a pesar de que la mala suerte. siempre me acompañó. Prudencia. Como le iba diciendo. ¿Sabe lo que debía hacer. no me defendí bien.. LUIS: ZOILO: LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: ZOILO: Pues yo no he oído. (Aproximando su banco a Juan Luis) Diga.. viejo. Ya sabe que siempre.. amigo don Zoilo. Prudencia Andá que te llama Rudecinda. ¡Salió el sol! ¡Señorita! LUIS: GUTIÉRREZ: A sus órdenes. (Alterado) ¡Pero yo sí. pero yo dispués no supe hacer saber otras razones que yo tenía. Un día. no supe LUIS: ESCENA XXI Dichos menos Prudencia. ¡pa escarmiento de bandoleros y FLORENCIO SÁNCHEZ 104 antología de obras de teatro argentino 105 . que te llama Rudecinda. (Atemorizada) ¡Voy. ¿y usted? ¡Señorita Prudencia! ¡Qué moza! Bien.. Taría cuando los jueces lo dijeron. ni vacas. ni ovejas.

.. (Se va lentamente). qué le habré hecho! (Deja caer la cabeza sobre las rodillas). entrá si (Confuso) ¡Caramba.. que no acabo de explicarme los motivos de su actitud. ¡No querés! Bueno. don Zoilo! ¡Por favor! (Interponiéndose) ¡Hombre.... avanza unos pasos y se deja caer abrumado en el sillón)... ¿no nos hemos portado con bastante generosidad? ¡Les hemos dejado seguir viviendo en la estancia! Nos disponemos a ocuparlo bien para que pueda acabar tranquilamente sus días. ¡Eso! (Sentándose).. a que se gane la vida cuando ya ni fuerzas tiene. señor! FLORENCIO SÁNCHEZ ACTO SEGUNDO REPRESENTA LA ESCENA A GRAN FORO.. UN BANQUITO. Eso debí hacer. A LA DERECHA ROMPIMIENTO DE ÁRBOLES.. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECEN EN ESCENA. tocá también. la vergüenza y la honra. Y cuidadito con ponérteme por delante otra vez. (Poniéndose de pie). A LA IZQUIERDA UN RANCHO CON PUERTA Y VENTANA PRACTICABLE. ¡No les basta dejar en la mitad del campo al pobre paisano viejo. he dicho! Está bien. UN NIDO DE HORNEROS. Sin embargo. ROBUSTIANA PISANDO MAÍZ EN UN MORTERO. ¡Señor! ¡Señor! ¿Qué le habré hecho a la suerte pa que me trate así?. mocoso!. (Serenándose). LUIS: 106 antología de obras de teatro argentino 107 .. LUIS: Repito. UN JARRO DE LATA. ¡Linda generosidad! Pa quitarnos lo único que nos quedaba. Después recorre con una mirada las cosas que lo rodean. no tengás miedo! GUTIÉRREZ: ZOILO: poco.barranca abajo saltiadores! ¡Eso debía hacer! ¡Eso debí hacer! ¡Coserlos a puñaladas! LUIS: GUTIÉRREZ: ZOILO: LUIS: ZOILO: (Amarrando el talero) ¡Juera. que intenta seguirlo) Y en cuanto a vos. (A Gutiérrez. y por consideración a los míos. ¡bandido! Mañana esta casa será tuya.... PRUDENCIA COSIENDO UN VESTIDO. sino que entoavía pensaban servirse de él y su familia para desaguachar cuantas malas costumbres han aprendido! Ya podés ir tocando de aquí.. UN CARRITO CON UN BARRIL DE LOS QUE SE USAN PARA TRANSPORTE DE AGUA. ¡Ah!. que estoy yo acá! ZOILO: Yo. señor. Gutiérrez mutis. SOBRE EL MOJINETE DEL RANCHO. ¡Saltiadores! ¡Parece mentira que haiga cristianos tan desalmaos!.. No lo hice porque soy un hombre muy manso de sí. TELÓN LENTO ZOILO: LUIS: ZOILO: ¡Señor!... TELÓN DE CAMPO. ¡Toy calmao! ¡Ladiate de aí!. Por otra parte. ¡Pasá no más. UN BANCO LARGO DEBAJO DEL ALERO DEL RANCHO. es que nos han dejado aquí. Zoilo! ¡Calmate! ¡Respetá un querés a sacar tu prenda. ¡Qué... ES DE DÍA.. ¡Cállese la boca. ¡Pero lo que aura hay adentro es bien mío! ¡Y este pleito yo lo fallo! ¡Juera de aquí! ¡Pero. balbuceando frases incomprensibles. ¡Linda generosidad! ¡Bellacos! (Irguiéndose) ¡Herejes! ¡Saltiadores! ¡Saltiadores! (Los sigue un momento con la mirada.

no.. buscá camorra no más pa después dirle a contar a tata que te estamos martirizando. entonces? Bien sabés que no hemos venido acá pa estarnos de brazos cruzados. que me quiere tanto! (A Rudecinda) ¿Te parece que será bastante el ancho? Le puse cuatro paños. tengo las manos llenas de aceite. Mama.. Rudecinda. ¡y ahora porque les pido que me ayuden un poco. (Continúa pisando maíz). por Dios.. correveidile.. pronto no más. (Volviéndose. Rudecinda. Trabajaré hasta que reviente. (Dejando la tarea) ¡Por Dios!. a pesar de que estoy bien enferma. Prudencia! ¿Querés seguir pisando esta mazamorra? Me canso mucho. DOLORES: RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Ave María! ¡Qué anchura! No. (Mutis)... Pisala vos con toda tu alma. ¿Quieren hacerme el FLORENCIO SÁNCHEZ DOLORES: Ahora van a ver cómo sobra. peinándose) PRUDENCIA: ROBUSTIANA: PRUDENCIA: ¡Jesús. Tengo que acabar esta pollera.. señora. Ese tartán es muy ancho.. Vení. Andá. casi llorosa) ¡Si no fuera por el pobre tata.. Yo haría otra cosa cualquiera. ¡Véanle el aire de romántica!.. a voces) ROBUSTIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: favor de decirme cuándo. ¿Te creés que no sabemos que andas atrás de Aniceto? ROBUSTIANA: ESCENA II Dichos. No hablemos más. cuándo me dejarán en paz? ¿Yo. (Asomándose a la ventana) ¿Ya está la marquesa buscando PRUDENCIA: Bueno. ROBUSTIANA: 108 antología de obras de teatro argentino 109 . qué les hago? Bien buena que soy. Dolores. no te verías en estos trances. ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: RUDECINDA: Callate vos. Vengan a servir a la señorita de la casa. sin quejarme nunca. no me meto con ustedes y trabajo como una burra... y tráiganle un trono para que esté a gusto. ¿Y qué podés hacer. no te pongás colorada. Mutis ambas. (Aparte. Cómo se conoce que anda enamorada. la víctima! Si no hubiera sido por tus enriedos. DOLORES: PRUDENCIA: DOLORES: ¿Qué hay? Que la princesa de chimango no puede pisar maíz. De todos modos no les voy a dar mucho trabajo. Sí. señora. ¡Con el fruncido! ¡A ver! Esperate.barranca abajo ESCENA PRIMERA Robustiana.. ¡Por favor! (Remedando) ¡Por favor!. ¿Y si la midiéramos con la tuya lila? ¿Ande la tenés? A los pies de mi cama. ¡Que sos mala! Llamala a mama entonces o a Rudecinda.. RUDECINDA: cuestiones? Cuándo no. lo sé muy bien. Haré lo que ustedes quieran. comadreja. ROBUSTIANA: ¡Che. Prudencia. me echan la perrada como a novillo chúcaro! (Que ha salido un momento antes con el pelo suelto. pero tampoco viá permitir que me tengan de piona.

¡No. ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Yo fui que.. porque.. que parece medio tristón. ¿eh? ¿Por qué se ha levantao hoy? No. yo acabo. arrastrando un barril de agua. (Le ofrece una yunta de perdices).. con un balde en la mano. Zoilo. Traiga.barranca abajo ESCENA III Robustiana. ¡Ta fría! (A Robustiana) ¡Día! ¡Sión! ¡Madrina! Aquí le traigo pa usté. Desmonta. dormí bien. ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ROBUSTIANA: ZOILO: ¡Jesús! ¿Qué te duele? ¿No han podido salir entuavía de la madriguera? ¿Por qué no han ordeñado de una vez? ¡Qué apuro! Ya fue Dolores. (Intencionada) Te vino con el parte alguna tijereta. ¿Encontraron algo? Sí. Dormida. hija! ¡La bendición. canturreando un aire alegre). Zoilo. Entonces yo voy a ordeñar. ¿no? ¿Cuánto le pagás por viaje? (Hace una mueca de desprecio a Robustiana. da un coletazo y desaparece. ZOILO: BATARÁ: ¿Y Aniceto? ¡Ahí viene! Se apartó a bombiar el torito osco. tatita! ¡Dios la haga una santa! Pasó mala noche.. deje! ¡Si me gusta! Pero le hace mal.. Batará. se enjuga rápidamente las lágrimas y continúa la tarea. Pausa). ¡Ave María Purísima! ¡Qué temeridad! ZOILO: BATARÁ: ROBUSTIANA: 110 antología de obras de teatro argentino 111 . BATARÁ: (Aparece silbando. y volviendo acomoda la rastra. Rudecinda. (Angustiada) ¡No quieren a nadie! ¡Pobre tatita! (Llora un instante apoyada en el mortero). Bueno. señor. RUDECINDA: ¡Buen día. Salga. desata el caballo y lo lleva fuera. Te sentí toser toda la noche. Cueriamos tres con la ternera rosilla que murió ayer. Zoilo avanza por la izquierda a caballo. RUDECINDA: ZOILO: (Robustiana alza la cabeza. saca un jarro de agua del barril y bebe). ¿eh? ¿Cómo? ¿No han sacado leche entuavía? No. sería. ESCENA IV Dichos. FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Robustiana.. señor. ¿Y qué hacen ésas? ¿A qué hora se levantaron? Muy temprano. Óyense rumores a la izquierda. ¡Dolores! ¡Rudecinda! (Llamando).

... serían. que se muera todo de una ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: 112 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 113 . Pero hay mucho rulo. y dos por morir. Pues yo he visto muchas. encontramos un güey echado. ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: BATARÁ: Tres. (A Zoilo) Hay que mandar la rastra pa juntar los cueros (Sentándose en cualquier parte). Sí. y a la lechera chorriada muy seria. se nos mueran los animales! ¡Y con el invierno encima! ¡No hay que afligirse. señor. Anduve mirando si encontraba alguna ternera en buenas carnes y. ¡Si no te carniamos a vos! ¡Tas muy chusco! ¡No hablo con vos! No hay nada.. No perdás tiempo. Grano malo no es. ¿No han carniado? No sé qué. ¡Entonces. ¡Güena vacuna! ¡Cuando vino el ingeniero ése. si te parece. ¡Qué tristeza! ¡Era lo único que nos faltaba! ¡Que detrás de que tenemos tan poco... ya le habría prendido fuego. Dicen que don Luis tiene un remedio bueno allá en la estancia.. ¿Les dieron güelta la pisada? Sí.. Zoilo. no se queje. ¿O esperás que las sirvientas lo hagan? Pronto es mediodía. bah!.. Mejor. s'echa y al rato no más queda tieso como una guampa clavada en el suelo. ¡Pcha! ¡Pidemia bruta! Se empieza a poner serio el animal. en escuchar zonceras. Pero pa mí que ese remedio no las cura.. Ese franchute no más ha de haber sido el que trujo la epidemia. ¡Ensillame el overo! ZOILO: BATARÁ: Rudecinda. ¡Zonceras! ¿Y qué comemos entonces? ¿Querés seguir manteniéndonos a pura mazamorra? Charque no hay más. y mucho moño.. (Vase).. Aniceto... se murió medio rodeo de mestizas en la estancia grande. hijo. (A Robustiana) Buenos días. Debe ser algún pasto malo. RUDECINDA: ROBUSTIANA: ¡Che. pues! (A Aniceto) Buen día.. canejo! ¡Avisá si también pensás matarnos de hambre! ROBUSTIANA: RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: ZOILO: ESCENA VI Dichos.barranca abajo BATARÁ: Y por el cañadón grande. y todo está sucio. princesa! Podés ir a tender la cama. para probar el remedio... Últimamente sea lo que sea. y mucha comadrería. Ya voy. m'hija! ¡No hay mal que dure cien años! ¡Aistá Aniceto! ESCENA VII vez.. desganao. una vacuna. No rezongués. ¡Movete. doña. Ajenas... Si fuera mío el campo. Aniceto. Pero eso debe ser para animales finos.

echándose agua con el jarro).. no sea. ANICETO: ROBUSTIANA: vergüenza. Andá no más.. Ya pasó.. dejá. hija.. hija! ¡Hacé esto.. Parece que me ahogo. equivocada... porque me da facha para padre de familia! ¿Quiere jabón? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Gracias.. (Burlona) ¡Réteme no más. quiere!”. porque. (Como inquiriéndose por sus propios pensamientos) ¡Ay! ¡Si nos vieran 114 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 115 . Aniceto. m'hija! ¡Buen día. pa esa guacha tísica todos los cuidaos. Eso es. ¿Y ahora? (Ruborizándose) Ahora.. (Va corriendo adentro y vuelve con una toalla). Ya va a estar.. ja!. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Oh!.. ¡Sí! ¡No sé qué! Pero. m’hija!”.¡Jesús! No puedo correr. ¡Carniza no te ha de faltar!. Ahora porque.. ¿no? ¡Ja. Podrás hartarte con tus amigos los caranchos. ya está! (Intenta secarse con el poncho).. ¡miren qué gracia! RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA VIII Robustiana. meniales chumbo no más. Che. ja! Cualquier día... pues! ¿A que no se anima? Porque. ¿Ves? Por meterte a comedida. bueno. (Vase lentamente). (Tomando el jarro y volcándole agua en las manos) ¡Hija! ¡La ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: Porque. ¡Dígalo. señor! ¡Responda primero! Pues porque. Reparame un poco esto y si se alborotan mucho las cotorras.. y si vamos a ver. Te ha dado fuerte con eso. ¿Y cómo con otras no lo hace? ¡Ah! Porque.. el rocío puede hacerle mal! ¡Hija. antes.. tatita! ¡No digo! Si tiene el andar de padre de familia. ¡Ave María! No haga eso. ¡vergüenza no! Este. ¡Vean las cosas que se le ocurren! Es mi manera así... lo han dejao de cuidador? Bonito papel.barranca abajo ZOILO: Si tenés tanta.. pegá un volido pal campo. alcancemé eso. O si no. ¡Claro! ¡Si me trata con seriedad! ¿Yo? ¡Siempre que me habla pone una cara!. Andá no más.... (Remedando) “¡Gracias. como yo era chica. ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ¡Pcha. me parecía feo tratarlo de vos. ¡Espérese! ¡Yo le ayudo! No.. “¡Hijita.. ja. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: (Extrañado) ¡Vergüenza de mí! ¡De un hermano casi! No. los demás que revienten. ¡Ja.. y usted.... ¿por qué vos me tratás de usted y con tanto respeto? (Confundida) ¿Yo?... que poco te va a durar el contento.... ¿Quiere que le cebe mate? ANICETO: ROBUSTIANA: ¡No. le pido la bendición. Aniceto. se pone bueno y mansito como tata y me trata de usted. que la pobre está muy mal de la tos. (A Aniceto) ¿Y a usté. tamaño hombre. (Mutis). ¿Yo? Este. El maizal con espantajo. que son piores! (Se pone a lavar las manos junto al barril.... Via dir hasta el boliche a buscar un parche poroso pa Robusta.

hijita! ¡No había caído! ¿Otra vez? ¡Bendición.. ¿Al viejo solo? ¿Y las otras? ¡Ni me acordaba! Bueno.. ¿eh? Bueno. nada! Este… ¡Caramba! Venga a sentarse y hablaremos como dos buenos amiguitos.. tatita! Bueno.. ¡Nada! (Alzándose) En lugar de ella… ¿qué? 117 ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: 116 antología de obras de teatro argentino . ¿verdad? Sin embargo. Pensando en novios. Diga. en lugar de ella. No te trataré más así.. ¿A que no me dice la verdad? Por Dios. ninguno. ¡Así es! Yo. ¡Ay. Usted sí que la quería de veras. ¿Verdad que estoy mucho más gruesa? (Sorprendido en su distracción) ¿Qué? ¡Ave María.. Yo siempre pensé que Prudencia le iba a jugar feo. Yo. todavía no he tenido novio.. ¿No me halla más repuesta? ¡Mucho! Si no fuera por la tos. Siempre pienso en eso..... ¡Está bien! ¿De cuáles? ¡Nada. ¿y en otras cosas pensaba? ¡En nada! ¿En nada. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: No me quería y se acabó. bien se las podía llevar un ventarrón. Dios da pan al que no tiene dientes.... qué distraído!... No me haga caso...... ¿Por qué venía tan triste esta mañana del campo? ANICETO: ROBUSTIANA: (Ingenuo) Pensando en todas las desgracias de padrino Zoilo.. Aquello tiene una cruz encima.. Es que usted piensa siempre que soy muy chiquilina. ya me acuerdo.. ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Cierto! ¡Pobre tatita! ¡Me da una lástima! ¡A veces tengo miedo de que vaya a hacer alguna barbaridad! Pues.. FLORENCIO SÁNCHEZ ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ta bueno! (Después de un momento) Diga. Me agrada.. estaría ya tan alta y tan carnuda como Prudencia. ¿verdad? ¡Pa mí que hizo bien! Peor es casarse sin cariño.... Pero dejemos eso. ninguno… ninguno… ¿Te gustaría? ¡Miren qué gracia! ¡Ya lo creo! Un novio de endeveras pa que se casara conmigo y nos llevásemos a tata a vivir con nosotros...... en nada más? Vamos... ¡Qué lástima! (Pausa). ¡Qué!. que no.. (Con mayor extrañeza y curiosidad) ¿Y antes cómo hablábamos? (Impaciente) ¡Jesús.barranca abajo juntos! Conversando así de estas cosas.. (Vivamente). si parezco loca! ¡No sé ni lo que digo! ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Quería decir.. ¡Siéntese! ¡A ver! ¿Qué iba a preguntarle? ¡Ah!.. Hizo mal. ¿No venía pensando en alguna persona? No hablemos de difuntos. la verdad es que para lo que sirven. ¿Se curó tan pronto?. si no te agrada. (Pensativo) Conque.

casi se me forma remolino en el viaje. Pero yo no me quedé atrás y le dije. señor. ¡Siempre cumplida! Tanto honor de una comadre. dije yo. Martiniana. qué curioso! Diga. ¡Doña Dolores! ¡Prudencia! Estaban atariadas. y al llegar al portoncito e la cuchilla.. porque ni me había visto. ¡Ay. arcabucera…!. Rudecinda. Dolores. comadre.... De aquel rumbo. (Saludando) ¡Reverencias! ¡Quédense sentaos no más! ¡Los perdono! RUDECINDA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¡Ay. nada más. que las pobres son tan güenas y usté las tiene viviendo en la inopia.. Prudencia. ¿con quién creerán que me topo? ¡Nada menos que con el viejo Zoilo! ¡Con tata! ¡Ande vas.. Adiós. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Desde adentro izquierda) ¡Ave María Purísima! (Con otro tono) ¡Sin pecado concebida! ¡Apiate no más. ¡Menos mal! ¡Verás.. tata! (Vase lentamente por detrás del rancho). ande ustedes me ven. ¿eh? Sin embargo. y sujeté. ESCENA IX Martiniana. escúcheme! (Vivamente) ¡Bendición. Aurita no más me pega 119 qué he dicho? No. hijita! ¡La cuestión no acabó ái! En cuanto me vido galopiando.. Que venía pa acá. pues… (Azorada. Ande me da la rial gana. qué recibimiento! ¡Ni que juera el rey de Francia!. Creí mesmamente que el rancho se hubiese vuelto tapera.. soterradas en una madriguera. ¡Estaba distraída! ¡Ay. Y ái no más me quiso atravesar el caballo por delante. ¿verdad? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: No. hija. ¡Pcha!. talonié la tubiana vieja y enderecé p’cá al galope. me gritó.. Pero yo que no quería tener cuestiones con él. avestruz loco!.. de pie. No pueden ser malos. y que tal y que cual... ante el gesto insistente de Aniceto) Pero.... Conversando no más. Aparecen sucesivamente Dolores y Prudencia. defendiéndolas a ustedes. vieja.. ¿Yo PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Y qué buenos vientos la traen? ¡Miren la pizcueta! Ya sabe que son güenos vientos. que lo haga. por ustedes... 118 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Sea cosa. ¿adivinen lo que hizo ese viejo hereje? ¡Ande te vas a ir.. cómo vienen todos!. viá visitar a mi comadre y a las muchachas. ¿Vas por casa? ¿Qué le importa? Y se armó la tinguitanga.. que el hombre se atoró. y empezó a revoliar las boliadoras..barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Ay. me gritó. como era mi obligación. y pasá adelante! (Apareciendo) ¡Jesús. no me haga caso. comadre! ¿Cómo le va? ¡La conocí en la voz! Dejuramente. me voy! Soy una aturdida. Ahí no más me durmió a insultos. ¡Cuente! ¿Qué le ocurrió? Nada. Sí. Tome asiento. tantas verdades.. (Acercando un banco). ¿saben?. le contesté. ¿eh? (Volviéndose) ¿No se va a enojar conmigo? ANICETO: ROBUSTIANA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: (Tierno) ¡Venga.

entrando en razón dejuramente. Yo siempre le decía a la finadita hija de don Basilio Fuentes. no es nada… No se DOLORES: MARTINIANA: aflija.. (Tose. me dijo: Hacé lo que te acomode. muchacha. ¡Parece que echa sangre! RUDECINDA: ROBUSTIANA: DOLORES: 120 ¡De las muelas será!. ¿Qué te pasa? (Avanza sosteniéndola) Coraje.. a pasar conmigo… ¿Qué temeridad.. puedo…! DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: DOLORES: MARTINIANA: MARTINIANA: ¿Cómo te va. sofocada siempre por la tos. ¡Pero nada!. con voz muy débil)... Cuidate.. ROBUSTIANA: DOLORES: Esta hija todavía nos va a dar un disgusto... (Alarmada) Hija.. hija. sosteniéndose en el marco de la puerta. Robustiana... ¡Vengan! Que a esta muchacha le da un mal.. ¡al fin y al cabo!. Sería bueno que usted fuera a verla.. tapándose la boca con un pañuelo que debe estar ligeramente manchado de sangre). verás lo que te digo. PRUDENCIA: (Que se ha acercado llevando el agua) Tomá el agua.... ESCENA X Dichos. No fue nada. ¿Me quieren dar un poco de agua? RUDECINDA: RUDECINDA: ROBUSTIANA: Ahí está el barril. (Mutis). mujer...barranca abajo un chirlo.. y a poco reacciona un tanto). Un té de sauco. pero la cosa no es pa tantos aspavientos. Con un poco de agua.. hija?. Suaviza el caño de la respiración. Se quedó un rato serio. no? MARTINIANA: (Conduciéndola con Prudencia) Hay que cuidarse.. ¡No.. esa tos.... Vestida nomás. empiezan todos los tísicos. Dolores mutis. y ella. (Reapareciendo con Prudencia) ¡Ya está aliviada! ¿Se acostó? Sí. Prudencia. o sino mejor una cucharada de aceite de comer... ¿Qué tenés? (Acude en su ayuda).. ESCENA XII Dichos menos Dolores... Cuidate. (Bebe un sorbo de agua.... ¿Qué le parece? ¡Después habrá quien dice que ña Martiniana Rebenque no sabe hacer las cosas! ¡Ah! ¿Y sabés lo que me dijo también al principio?. ¡Virgen Santa! ¡Qué susto! FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 121 . pensé. De mimosa lo hace..... Que sabía muy bien que don Juan Luis había estao en casa aquel día que vos fuiste.. y dispués... Misia Dolores.. ¡y le diera un tecito de cualquier cosa! (Disponiéndose a ir) Eso es. Llévenme adentro. No te preocupés. Pa hacer méritos con el bobeta del padre. ¡No exagerés! ¡Enferma está! Bueno.. (Aparece demudada.. Así... ¿será bueno? Sí... muchacha. ESCENA XI Dichos menos Robustiana y Martiniana.... ¡Che!.

que se quede. ¡no lo hagan! Pero es pal bien de todos.. cái como misto. yo sería la primera en decirles. comadre.barranca abajo RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Y después. ¿Y cómo? Yo tengo miedo por tata. lo convencen al viejo.. usted. como me lo ha asigurao. ¿Qué noticias nos trae? No tenga miedo. Es capaz de matar a Juan Luis. ¿eh? Se pone contenta. A Robusta la llevan nomás. pal respeto de la casa. hijas.. que las tenga aquí encerradas y muriéndose de hambre? ¡No faltaría más! Si juese pa algo malo. ¡No faltaba más! No... es que me parece que anda desconfiada. ¿qué pasó? Tata se fue y.... dice don Juan Luis que no halla otro remedio. Ustedes se van allá. demasiado honrada que sos entuavía. ¡qué diablos! (Resuelta) ¡Se acabó! Voy a conversar con Dolores y verás cómo la convenzo. por meterse a contrariarles los amores. Y últimamente si él no quiere venirse con nosotras. tata. y además si el viejo tiene tanta vergüenza de vivir como él dice de prestao. ¡Qué va a matar ése! Y además. comadre! Las mujeres han de ser de resolución. 123 PRUDENCIA: 122 antología de obras de teatro argentino . no tiene razón. pa eso estaremos Dolores y yo. Sí.. ¡Así me gusta. Vos con tu Juan Luis.. y en cuanto al viejo.. como sucede tantas veces. ¿verdad? ¡Qué esperanzas! Te has creído que soy alguna. y todo como antes. Ta aquerenciadazo con ustedes.. El día que ustedes quieran él les manda el breque al camino y. hijita.. que tal vez se case FLORENCIO SÁNCHEZ PRUDENCIA: MARTINIANA: pronto. ¡más vergüenza debería de darle en seguir manteniéndose a costillas de un pobre.. y después a vivir la güena vida. como el tape Aniceto! Que es el dueño de todo esto. ¡a las de juir!.. que ustedes deben apurarse y convencer a doña Dolores y mandarse mudar con ella pa la estancia vieja. la cosa es muy linda. Son ustedes mesmas las que se resuelven. Ustedes no van acometer ningún pecao.. que me han dicho que anda en tratos pa poblar y ayuntarse. ya verán cómo poniéndole el nido en una jaula. tata.. A otros más copetudos que el viejo Zoilo les han hecho doblar el cogote las hijas. ¿Y Robusta? ¿Y tata? ¿Y Aniceto? Ese es zonzo de un lao. primero. ¿qué? Y nada más. porque don Juan Luis no se mete en nada. PRUDENCIA: MARTINIANA: Rudecinda no sabe nada de aquello. Bueno. Y más si le llevan a la gurisa. con su comisario. Martiniana. PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: RUDECINDA: RUDECINDA: PRUDENCIA: MARTINIANA: MARTINIANA: ESCENA XIII Prudencia. Pero. comadre.... ¡Qué tanto preocuparte del viejo! Peor sería que juyeras vos sola con tu rubio.. ¿Por qué le van a consentir a ese hombre... después que les ha derrochao el güen pasar que tenían.

Además. que si ya se le ha olvidao que hay elecciones. don Zoilo. ¿A mí? Es verdá.. no la hallo bien. Este. Digalé que no voy ande no me convidan.. Sargento. y partidos. gracias. Aquí andamos. Zoilo. Rudecinda. ANICETO: SARGENTO: RUDECINDA: No pude hablar con Dolores. que no es pa nada malo. Aniceto. ¡Pschiss! PRUDENCIA: SARGENTO: RUDECINDA: MARTINIANA: SARGENTO: ¿Cómo está. sargento? ¿Y el comisario? Güeno. Ya saben que pa obra güena siempre estoy lista. pero es lo mismo... Prudencia? ¡O mejor mañana nomás! ZOILO: SARGENTO: ZOILO: MARTINIANA: ESCENA XVI Dichos. (Volviéndose a Aniceto) ¡Ah!.. ¿Pa qué? Vaya a saber uno. ¿Pa cuándo podrá ser. ¡No se retobe.barranca abajo MARTINIANA: No hagás caso. ¿Anda de recorrida o viene derecho? Derecho. No tienen más que avisarme.. PRUDENCIA: ESCENA XIV Dichos. Zoilo desaparece.. Vengo a citarlo. amigazo! ¡La política anda alborotada y no es güeno estar mal con el superior ¿Y don Zoilo? (A Rudecinda) Me dijo el capitán que no se juesen a asustar las mozas. ANICETO: SARGENTO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: ¡Pase adelante! Güen día. Zoilo. Hacé de cuenta que todo ha pasao entre vos y él. ZOILO: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Ande está Robustiana? Acostada. Estará un rato en la oficina. Mire. pa decir la verdá. pasao mañana. ¿Y no tienen otra cosa que hacer que molestar vecinos? ESCENA XV Dichos. y superior gobierno. yo no vide nada. Les manda muchos recuerdos y esta carta pa usté. Taba en la cachimba lavando. doña? (A Pudencia) ¿Qué hace ña Martiniana? 124 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 125 . Dice que por qué no jue a la reunión de los otros días.. Está bien. (A Rudecinda) ¿Cómo le va. Y con usted tampoco anda muy bien el comisario. Cuando hablen con él lo largan. Lo mandan y va. comadre? Cualquier día. viejo. Bueno. No me gusta ningún poquito esa tos. Vengo en comisión. ¿Te parece. Tiene que cuidar mucho a ésa. RUDECINDA: ¿Qué andás queriendo vos por acá? Güen día.

¡Yo. pase. Por no haber dejao un tendal de bellacos. menos mal. silenciosas.. ¡No m'he de alterar. Batará se asoma. canejo! FLORENCIO SÁNCHEZ ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ESCENA XVII Zoilo. si hubiera sido un mal hombre en la vida. si le hubiera hecho daño a algún cristiano. lo tendría merecido. cuando uno se güelve pobre. vanse por foro. Ni los míos me guardan consideración.. ¿no está equivocado? ¿Vos sabés quién soy yo? ¡Don Zoilo Carbajal! ¡El vecino don Zoilo Carbajal! Sí. ¡Yo! Por ser demasiado pacífico. hijo! Tiene razón el sargento. ¡El viejo Zoilo! Sí.. Sargento.. En cambio él tiene aura hasta apellido. ¡A mí! ¡A mí! Eso es. Pero eso era antes.. nunca. amigo. como si el respeto fuese cosa de poca o mucha plata. Aniceto.. como dicen todos. nunca cometí una mala acción. ¿Pero han oído ustedes? (Paternal) No ha de ser por nada. Cuando yo lo conocí no era más que Anastasio. ¡El viejo Zoilo! Con razón ese militar de Gutiérrez se permite nada menos que mandarme buscar preso. ¡canejo! Y aura porque me veo en la mala.. Si hubiera derrochao. sargento. que pal más ingrato de los ajenos. la gente me agarra pal manoseo. ANICETO: ZOILO: No se altere.. mejor es dir a las güenas. ¿Tiene orden de atarme? Proceda nomás. ¿Qué se saca con resistir a la autoridá? ¡Callá esa lengua.. Yo no ato cristiano manso. Decile a Gutiérrez que si por casualidad tiene algo que decirme. ¡Y a mí qué me importa! Con orden de llevarlo. Pues... Pero jui bueno y servicial.. ¡Trompetas! Y si yo tuviera la culpa.. ¡El viejo Zoilo y gracias! ¡Pa todo el mundo! Y los mejores a gatas si me tienen lástima. padrino.. señor. SARGENTO: RUDECINDA: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: ZOILO: SARGENTO: Venga no más. ¡Vida miserable!. ZOILO: Ta güeno. Batará. las mujeres. Zoilo se pasea. canejo.barranca abajo SARGENTO: Así será. Soy más viejo Zoilo pa ustedes. Lléveme nomás. Eso es.. ¿Me has oído? Es que vengo en comisión. escucha un momento la conversación y se va. y perdone. Si se resiste va a ser pior. Cuestión de un rato. tuve la culpa! (Después de una pausa) ¡Y dicen que hay un Dios!. si hubiera jugao. mande o venga. Aura es el viejo Zoilo. ¡Ave María! ¡No esageres! ¡Que no esagere! ¡Si al menos ustedes me respetaran! Pero ni eso.. ¡Y yo tengo la culpa! ¡Yo!. A cada chancho le llega su turno. ¡Qué esperanza! Y aunque tuviese. el hijo de la parda Benita… ¡Trompetas! (A voces) ¡Trompetas. ZOILO: ZOILO: Está bien. hasta el apelativo le borran. MARTINIANA: Claro que sí. ¿No sabe qué hay contra mí? SARGENTO: ZOILO: 126 antología de obras de teatro argentino 127 . vos! Vamos a ver un poco. Eso es. Pausa prolongada.

. ¡No. ANICETO: ZOILO: SARGENTO: Vaya tranquilo. Pero. Sí. Serían capaces. no! ¡Usted me engaña! ¡Ay. no vaya! Se afligiría mucho. Pero calmesé. (Que se aproxima por detrás del rancho a Aniceto) Si quiere ANICETO: ROBUSTIANA: Venga acá. Güeno. Tengo el caballo ensillao. (A Aniceto) Hasta la güelta. no.. no se meta con esas brujas.. (Deteniéndola) ¡No. ANICETO: ZOILO: Salí de acá.. El único que lo quiere.. ¡Bien se lo merece! Amalaya me saliera bien una idea y verían cómo pronto cambiaban las cosas. más tarde.. Pero qué le hemos de hacer. ¡Ah! Usted es muy bueno.. cuidame mucho ANICETO: a la gurisa. mozo! Batará lo sigue azorado. ¿Qué idea? Cuéntemela... déjeme ir! ¿Qué sacaría con afligir más a su tata? Es una injusticia que lo prendan sin motivo. No se aflija. ¡Ay. ¡Tal vez ellas nomás!. no sea mala. Es pa una declaración. seguramente. ¡Yo quiero verlo! ¡Capaces de matarlo. ¿Y tata? Ahí lo llevan.. Dios Santo! ¡Qué infames! No sería difícil. que es pa pior. Estése tranquila y tenga paciencia. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: Aniceto. Tal vez todo eso sea pa mejor.. pa quedar más libres. ¡Aniceto! ¡Aniceto! El corazón me anuncia desgracia. BATARÁ: ANICETO: ROBUSTIANA: Cálmese. Lo único que me faltaba. Qué idea. son ellas. Yo lo he de saber… Quedesé quieta. Cálmese y esperemos.. que la pobrecita no está nada bien. lárgueme! FLORENCIO SÁNCHEZ ROBUSTIANA: ANICETO: 128 antología de obras de teatro argentino ..barranca abajo SARGENTO: ZOILO: Decían que una denuncia de un vecino. tatita querido! (Llora desconsolada). las infames. 129 resistir le escondo la carabina al milico. ¿verdad? Preso. con vergüenza. ¡Ay. (A Aniceto) ¡Salú. hija! Ahí andan con el rabo caído.. ¡También eso! Quién sabe si no me acusan de carniar ajeno.. ¿y mama? ¿Y Prudencia? ¿Y la otra? ¿Qué han hecho por tata? ¡Nada. ANICETO: ROBUSTIANA: ROBUSTIANA: ESCENA XVIII ANICETO: Robustiana. Si tardo.. son ellas. tatita! (Echándose a correr).. Preso. no. (Enérgica) ¡Oh!. ROBUSTIANA: ANICETO: ANICETO: ¡Tata no ha dao motivo! ¡Lo llevan pa hacerle alguna maldad! Déjeme ir. hijo. Después. (Al Sargento) Cuando guste. Aniceto. Antes de la noche lo tendremos de vuelta. Marcharé adelante como preso acostumbrao.. No hay mal que dure cien años.

. mujer. AL LEVANTARSE EL TELÓN. LO CUELGA DEL ALERO. un día nos casamos.. ¿Se acuerda lo que hace un rato me decía... ENCERANDO UN LAZO Y SILBANDO DESPACITO. Siento vergüenza.. que usté me quiere. ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ANICETO: ROBUSTIANA: ESCENA I Rudecinda. hija? Le hice mal Si hubiera sabido.. ¡Ay. Aniceto… me dan ganas de llorar..... queriéndose mucho. tenés derecho a darle un consejo sobre cosas que son pal bien de todos.. Yo sana. MÁS UNA CAMA DE FIERRO BAJO EL ALERO... no se trata de un delito. ¿Pero lo dice de veras? (Asentimiento). No.. los tres solitos? ¿Sí? Entonces no lloro más. Después de todo.... Bueno. Jesús! ¿Qué es eso. Dolores. si me promete ser juiciosa. no te va a castigar... el pobre tata feliz allá lejos... Allá lejos… (Radiante. un mareo. de llorar mucho.. ni palabra. ¡Jesús!. APARECE EN ESCENA DON ZOILO. De modo que si a usted le gusta... JUNTO A LA PUERTA. y nos casamos? ¿Y viviremos con tata los tres. va dejando resbalar la cabeza sobre el pecho de Aniceto). No. qué sé yo. está muy quebrao ya. sin nadie que moleste. ¿De veras? ¿De veras? ¡Ay!. HACE MUTIS POR EL FORO. ¿Por qué no le hablás vos? Bien sabés que conmigo. ACTO TERCERO IGUAL DECORACIÓN QUE EL ACTO SEGUNDO.. A TIEMPO QUE SALEN DEL RANCHO RUDECINDA Y DOLORES. miedo. ¿Y usté cree que yo me voy a curar y a poner buena moza. Igualito. Pues ya le tengo uno.. dejándolo solo en el estao en que se halla! Es que no me animo. ¿Cómo yo quería? (Sorprendida). en una casita blanca. Vivir tranquilos.. RUDECINDA: ANICETO: ROBUSTIANA: ¡Pobrecita! ¡Qué dicha! ¡Qué dicha! ¿Ve? Ahora me río..barranca abajo ROBUSTIANA: ANICETO: ¡No! ¡Ahora! Dígamela pa consolarme. hablando de novios? Sí. ¡En una casita blanca!. Prefiero que nos vayamos callaos no 131 ANICETO: ROBUSTIANA: DOLORES: RUDECINDA: TELÓN DOLORES: 130 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ¡Ahí se va solo! ¡Andá a hablarle! Le decís las cosas claramente y con firmeza. LUEGO DE UN PEQUEÑO MOMENTO.. de modo... ¿Y Prudencia? ¡Peor todavía! Animate.. ¿Aceta? ¡Dios!. que la acaricia enternecido).. qué alegría! (Llora estrechándose a Aniceto... AL CONCLUIR. sana. Y como mujer dél que sos. me da no sé qué.. ¡Mi Dios. De veras.. Si parece un sueño. No puedo. ¿Te dentró el arrepentimiento y la vergüenza después que todo está hecho? Además.. ES DE DÍA. No me convencés. Verás cómo dice que sí... ¡Peor sería que nos fuésemos.

comadre? ¡En coche! Ya me ve. pues. no hablemos más... Pero yo no me atrevo a decirle nada. Ahora. ¡Bueno! Se hará como vos decís. Tendrán ustedes razón. sería la primera en acetar la miseria. MARTINIANA: RUDECINDA: MARTINIANA: ¡Buen día les dé Dios! ¿Qué es ese lujo. a seguir viviendo una vida arrastrada. ¿Por qué no quiere? Si no le gustaba que Juan Luis tuviese amores con Prudencia y que Gutiérrez me visitase. Y don Luis. ¡Qué corte! Pasaba el breque vacido por frente a casa. domando esa junta. ya estaríamos prontas! ¡Pase. pero el viejo rompió la carta sin leerla. y que nos divirtiésemos de cuando en cuando. en la humedad de este rancho. comadre! RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: ESCENA II Dichos. Martiniana. era distinto. Como ustedes quieran. Dolores.... Resolvete.. ¡Mirá! Ahí llega Martiniana con el breque. Dios la perdone. puede creer que se trata de cosas malas.. ¡Entonces nos quedaremos... Como pensábamos irnos la otra vez. sin tener qué comer casi.. Se ofenderá más y no quedrá saber después de nada.. ni qué ponernos. de caprichoso. ¡Si te hubieses decidido. pero me parece que me anuncia el corazón que eso sería lo mejor… Al fin y al cabo no lo pasamos tan mal. ¿Le hablaron? ¡Qué! ¡Esta pavota no se anima! Nos vamos calladas.. Pero yo. ¡Hagan de mí lo que quieran! Pero no me animo. Don Juan Luis le ofrece trabajo. no me animo a hablarle. no veo por qué ha de seguir porfiando. Entonces vivía entuavía la finadita Robustiana. y le pedí al pión que me trujese.barranca abajo más.. santas pascuas… Todo fue por hacerle el gusto a ese ladiao de Aniceto. nos deja seguir viviendo en la estancia como si fuera nuestra. por entre los yuyos. Y tenga los defectos que tenga. como los sapos.. con decirlo. ¡Bien. Pero bien sabés que es un maniático.. y era más fácil de convencer. Le escribió. pase. que se acabó el asunto... y no... ni nada! No sé por qué.. Pero después no me echés las culpas si el viejo se empaca. Por necesidad... ¿no le iba a escribir?. No. mi marido no es un mal hombre. que ya está bastante desconfiao. Pero lo hace de gusto.. (Se va). RUDECINDA: DOLORES: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: Ya lo estás oyendo. Cuando íbamos a juir la otra vez.. El viejo. y por los chismes de la gurisa… Por eso no más. le hubiese dicho claro las cosas. (Bajo) Allá lo vide al viejo a pie. ni relaciones. 132 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 133 .. por favor!. en el caso de ustedes. DOLORES: RUDECINDA: MARTINIANA: ESCENA III Martiniana. No. que andaba celoso de Prudencia.. Rudecinda.

ni le hablen. Zoilo.. Mire que se precisa anchetas pa tenerlas tanto tiempo soterradas en semejante madriguera.... Ha quedao maniático con el golpe... ¡La cama de la finadita!. Bueno. ¿Cuánto... hasta ahora. y eso lejos de la casa. Martiniana? Aquí andamos... Vámonos no más. Martiniana!.. Fijate.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: ¿Acabó? Sí. ¿Sabés que me dan ganas de pedirla pa mi Nicasia? La mesma que lo FLORENCIO SÁNCHEZ ESCENA V Dichos. ¡Ya te armastes. Desde que Robustiana se puso mal. MARTINIANA: PRUDENCIA: MARTINIANA: ¿Qué tal. ¿eh? ¿Qué duró? Ocho días o nueve y se jue en sangre por la boca. Ya te habrás despedido de toda esta miseria.. (Suspirando) ¡Ay. Si me hubieran avisao hoy temprano. Dios me perdone.... Enfermedad bruta. Yo decía por decir. ¿y cómo haríamos. ¿Pensaría que una muchacha decente y educada y acostumbrada a la comodidad. iba a ser feliz entre esos cuatro terrones? ¡Qué abombao! Mejor han hecho su casa aquellos horneritos. Ta en muy güen uso y es de las juertes... silbando en la forma indicada.. che? ¿Como veinte días? ¡Dios la tenga en güen sitio a la infeliz! ¡Cómo pasa el tiempo! Che. a Aniceto. ¡Quién iba a creer! Y ya hace. Vamos a pensar. ¡Estuvo güeno aquello! ¡Lástima que la enfermedad de la gurisa no nos dejó juir! ¡Qué cosa! Si no juese que se murió la pobrecita. (Lía un cigarrillo y lo enciende).. Zoilo entra un instante después. MARTINIANA: PRUDENCIA: ESCENA IV Martiniana.. ¡La mansión con que te pensaba obsequiar ese abombao de Aniceto!.. señor. Dicen que ese mal se pega. Pitaremos... pensaría que lo hizo de gusto.... Aniceto. comadre? ¡Phiss! Ni qué hablar. ¿Quedó juerte la cruz? 135 134 antología de obras de teatro argentino ... hija.. en el mojinete. comadre. che.. Aniceto no la quería. La cosa sería hacerlo retirar al viejo hoy del rancho. no le hemos oído decir esta boca es mía.. Prudencia. hago.. Conversa con Aniceto.. como dijo un gringo. che!. ¡Pobre gurisa!. ¡qué iba a querer! ¡Pero por adular a tata!. y después se pasa el día dando vueltas y silbando despacito. Mire. ¡Qué embromar! ¡Che.. yo le hablo a Gutiérrez pa que lo cite como la vez pasada. pero con echarle agua hirviendo y dejarla al sol. MARTINIANA: Güeno. La quería con locura... Rudecinda mutis. ¿y era cierto que se casaba pronto con Aniceto? PRUDENCIA: RUDECINDA: MARTINIANA: Ya lo creo. Aniceto cruza la escena con algunas herramientas en la mano y va a depositarlas bajo el alero...barranca abajo MARTINIANA: Últimamente. pobrecita! ¿Y el viejo sigue callao no más? Ni una palabra..

hace señas. ¡Volando he dicho! ¡Ya!.. ESCENA VI ESCENA VIII Aniceto. No alce la voz..... ¡Sin chistar! Yo. sube en ese breque y se me manda mudar. tantea un lazo). Güen día.... ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: MARTINIANA: ANICETO: ¡Eh! ¡Vieja! En seguidita.. que vengan no más cuando quieran. (Mutis). Va a quedar muy lindo. que me dio pena. (A la vez violento) ¡Cállese! ¡Llame a doña Dolores! (Sorprendida) Pero. Rudecinda.. ¿me oye?. Don Zoilo. ¿No tienen alma ustedes? ¿Qué herejía andan por hacer?. andá avisales que está arreglao. Pero. Yo venía en el breque a pedirle que las dejara a Dolores y a las muchachas ir a pasar la tarde a casa... ¿Qué? Ir a casa. ESCENA VII Aniceto. Dolores. Muchas gracias.. (Toma agua.. ¿Cómo no? Es mucho mejor. (Enseñándole el talero) ¿Ve esto? ¡Güeno!.. ¿Qué querés.. Gracias...... Dichos. Y alrededor de la verja le planté unas enredaderitas.. (Volviéndose) Che. con que la amenaza durante un trecho Aniceto. señor. DOLORES: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ¿Qué pasa? No sé..barranca abajo ANICETO: Sí. Aniceto. Las pobres están tan tristes y solas. Martiniana se va encogida bajo el temor del talero. pero en seguidita. ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: ZOILO: MARTINIANA: (Volviéndose) ¡Son lo último de lo pior! ¡Ovejas locas! ¿Y mi comadre? Se jue. Marti. ¿No les da ni un poco de lástima ese pobre hombre viejo? ¿Quieren acabar de matarlo? 136 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 137 ... hijo.. Prudencia... hijo? Digan. (Confundida) ¿Nosotras? DOLORES: ANICETO: Las mismas. ¿qué hay? ZOILO: MARTINIANA: ZOILO: MARTINIANA: Llamelá y sabrá. Martiniana. don Zoilo. (Queriendo llamarla). asomándose a la puerta del rancho. Ya sabía. ¿Cómo? ¡No puede ser! Yo la eché. Rudecinda.

Sí.... pero se van a tener que dir pasando bajo el mango de este rebenque.... ¡No grite! ¡Podría oír! Bueno. señora? ¡Ay! ¡No sé! ¡Estoy tan afligida! Bueno.barranca abajo RUDECINDA: Che... Impóngase de una vez.. Nos vamos pa la estancia.. yo. ¡Que oiga! Si lo tiene que saber después. Zoilo aparece por detrás del rancho. ¿Se creen que no sé que la mataron a disgustos a la pobre chiquilina? ¿Se piensan que no sé que entre la vieja Martiniana y usté que es otra.. Queremos vivir con la comodidad que Zoilo nos quitó por un puro capricho. ¡Pa lo que merecen! ¡Desvergonzadas! ¿Qué se han pensao?... ¡Miente! Virgen de los Desamparados. ¡Esta con su Gutiérrez y la otra con su estanciero!. perdida.... señor. ¡Si usté no dice nada. hijo. Usté es una pobre diablo y no ha visto nada.. cuando más carece de consuelos y de cuidados el infeliz? ¿Qué les precisa darle ese disgusto que lo mataría? Vea... 138 Y ahora. RUDECINDA: (Reaccionando enérgica) ¡Eh! ¿Quién sos vos? ¡Guacho! 139 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .. yo.. pero les viá sobar el lomo de una paliza primero y todavía será poco. ¡Jesús María! ¡Y después quedrán que una no se queje.. Pues güeno... pa tener un hombre honrao y güeno de pantalla de tanta inmundicia. yo no voy a permitir que cometan esa gran picardía! ¿Vas a orejiarle. ¡Usted es la pior! La que le tiene regüeltos los sesos a esas dos desgraciadas.. Por eso el empeño de irse. Dolores llora. si hasta este mulato guacho se permite manosiarla! ¿Qué te has creído. ¡Arrastradas!. Por favor. han hecho que a esa infeliz de Prudencia la perdiera don Juan Luis?. Usted es una mujer de respeto y no del todo mala. Conque se empeñan en matarlo de pena.. ANICETO: DOLORES: ANICETO: ¿Usté qué dice.. yo no sé nada. Pa hacer las cosas más a gusto. ¡Ah! Conque ni esa vergüenza les queda. Dolores hará lo que mejor le cuadre. que se muerda..... trompeta? Haga el favor.. Y como si juese todavía poca infamia. resignesé a todo y trate de que padrino Zoilo vuelva a encontrar en la familia el amor y el respeto que le han quitao. Yo.. como ella..dispuestas a sacrificarnos toda la vida por el antojo de un viejo maniático. ¿con qué derecho te metés en nuestras cosas? ¿Te dejó enseñada la lección Robustiana? Con el derecho que tiene todo hombre bueno de evitar una mala acción. No vamos a estar aquí tres mujeres.. decile que... Andá contale. ¿Has oído? Y no se precisa consejos de entremetidos. (Pausa).. Mande en su casa. escaparse y abandonarlo.. Ya tiene edá bastante pa aprender un poco e juicio. ¿Se quieren dir pa la estancia vieja. pueden dirse... ANICETO: RUDECINDA: ANICETO: DOLORES: RUDECINDA: ANICETO: RUDECINDA: RUDECINDA: DOLORES: ANICETO: ANICETO: RUDECINDA: . doña Dolores. ¿Se creen que soy ciego?.. que lo sepa ahora.. como es tu costumbre? ¡Si no les tenemos miedo!. si quieren ustedes. ¿qué estoy oyendo? La verdá. Callesé. ¡A eso!... lo mataremos entre todos.. a lo nuestro. A ninguno de los dos.... Y si a él no le gusta.

unas malas mujeres. de pie) Güeno. ANICETO: RUDECINDA: ZOILO: Perdone. empeñao en hacerte desgraciada. Pero.. Y en cuanto (Con voz apagada por la emoción) y en cuanto a la otra. ¡No!. Zoilo. aquel angelito del cielo. perdonanos... señor... 140 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . (Ocultando la cabeza en la falda del poncho con un hondo sollozo). Pausa prolongada. Va a llegar el breque.. ¡Perdón. lo que le he dicho. No he sabido tratarlas como se merecían. Después te derroché tu parte de la herencia. ¡Por María Santísima! Te lo pido de rodillas. que todo el tiempo va a ser poco pa quererte y pa cuidarte... Vaya a hacer ¿Has visto a ese atrevido insolente? ¡Pura mentira! (Se sienta) Sí. ¡Déjeme!. Te prometemos cambiar para siempre. ANICETO: Ta bien. No te quise... Mis pobres hijas también fueron víctimas de mis malos ejemplos.. Zoilo.. que paladea con fruición.. (Pausa). (Alza el talero). Zoilo se aproxima silbando al barril. No pude portarme bien en tantos años de vida juntos. ¡Levántese! Te juro que viá ser una buena esposa....barranca abajo ANICETO: ¿Yo?. RUDECINDA: ZOILO: RUDECINDA: DOLORES: ZOILO: ZOILO: DOLORES: ¡Perdón! ¡Ahora lo comprendo! Hemos sido unas perversas... abrumada. Nunca te di un güen consejo.... ¡Decí que nos perdonás... Es mentira.. Haga dar güelta a ese breque que se va. hijo.. 141 ZOILO: DOLORES: ¡Zoilo! ¡Zoilo! ¡Perdoname! (Como dejando caer lentamente las palabras) ¿Yo? Ustedes son las que deben perdonarme.. Con vos fui malo siempre.... No te enseñé tampoco a ser güena... Usté no tiene ningún derecho. decí que sí! (Abrazada a sus piernas). ¡Y güena madre sobre todo! DOLORES: ESCENA IX Dichos.. la maté yo. Siempre me opuse a la felicidad de Prudencia.. La culpa es mía. (A Aniceto) Vaya. ¡No!. la maté yo. Una santa. eso. Una buena madre.. honrada y hacendosa. ZOILO: ¡Zoilo! ¡Por favor! Con vos también.. bebe unos sorbos de agua. vayan aprontando no más las ESCENA X DOLORES: cosas pa dirse. me porté mal. (Apartándola con firmeza) ¡Salga!. Dolores.... Rudecinda se deja caer en un banco. (Rehaciéndose. (Recobrando confianza) Debe estar aburrido de tenernos ya. Que volveremos a la buena vida de antes. Zoilo! ¡No nos vamos! Rudecinda. como un perdulario cualquiera. hermana. a disgustos. Zoilo. ZOILO: (Imponente) ¡Aniceto! Estupefacción. (Mutis). (Echándose al cuello) ¡No. perdoncito!. no.

¿Pero. (Tirando algunos atados de ropa) ¡Que se van. no se asuste.. pues! Rudecinda hace un gesto negativo... La mando con su hombre. qué será esto. ¡Arriba. ESCENA XII Prudencia. qué dimontres! ¡No se puede dir a pescar sin tener un contratiempo! ¡Quién hubiera creido que ese viejo sotreta le iba a dar a la vejez por castigar mujeres!.. mujeres! ¿Jue muy juerte la tunda? ¡No hagan caso! Los chirlos suelen hacer bien pa la sangre... ¡Vos contame! ¿Fue tata? Rudecinda no responde. Doña Dolores queda de rodillas. no! ¡Está el breque! Que cuando vuelva.. que apoya en el suelo. no las encuentre aquí. Prudencia... tata! ¿Qué es esto? 142 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 143 . Pero digan algo. Ahí tienen sus ropas.... cristianas. Vamos.. ¡Hum! Me parece que ño rebenque ha dao junción. (Conduciéndola a un banco).. Zoilo. y durante toda la escena se mantiene a distancia cruzado de brazos... Dios mío? (A Rudecinda). ¡Hija! ¡Usté faltaba! Venga. ¡Zoilo. (La alza). pero ¿qué pasa? Nada. ¡Eh! ¡Hablen. Levántese. Dolores. (Entra al rancho). hermana. a la estancia ¡Oh!. PRUDENCIA: MARTINIANA: DOLORES: PRUDENCIA: ¡Virgen Santa! ¿Qué ocurre? (Afligida) ¡Mamá! Mamita querida.. ¿Se han tragao la lengua? (Alzándose) Callesé. arriba. llorando sobre los brazos. ¡Y después.. con su... Sale Aniceto.. ¡Tata.. ¿Le pegó? ¡Fue capaz de pegarle! ¡Hija desgraciada! (La abraza). ZOILO: Y usté. que fue del viejo Zoilo!. Venga.. (Se dirige a la puerta del rancho y al llegar se encuentra con Prudencia). (Se va por detrás del rancho. otra por otro. ¿No tenían todo pronto pa juir? ¡Pues aura yo les doy permiso pa ser dichosas! Güeno. ¿Aura no les gusta? Vamos a ver... ESCENA XIII Dichos. Martiniana. PRUDENCIA: ZOILO: ZOILO: Pero.. ESCENA XI Dichos. Rudecinda. comadre. ¡Adiosito! Que sean felices. ESCENA XIV Dolores..... RUDECINDA: ¡Bien decía yo que no eran más que cosas de ese ladiado de Niceto! ¿Qué? ¿Y esto qué es? ¡Una por un lao.barranca abajo ZOILO: ¡Salí! ¡Dejame! (La aparta con violencia). lentamente).. el tendal!. Quiero hacerla feliz. ¡Abrace a su padre! ¡Así! DOLORES: vieja.. Prudencia.

Este atendía las razones con que su padrino fundaba su decisión. ¿Qué hay? ¿Nos vamos o nos quedamos? Sí. (Antes 144 FLORENCIO SÁNCHEZ . Aura que me acuerdo. la mesma que la cargaba! ¡Linda! Es de las que duran. a acompañarlas un poco... aunque sea mala comparancia. comadre! Al fin hacen las cosas como Dios manda... pues. como dijo el finao Artigas.. que es una de las expresiones más completa y definitiva del teatro de Sánchez conjuntamente con La Gringa y En familia. ¿No me querrían dar o vender esta cama de la finadita? Le vendría bien a Nicasia...esta escena tenía una estructuración distinta. RUDECINDA: ESCENA XV Aniceto... Como pa historias está el otro. ¿Quién me lo iba a impedir? ZOILO: NOTA 1. Este.... vea. Tengo miedo de que haga una locura. que tiene que dormir en un catre de guasquillas. ¡Qué va a hacer sin nosotras! (A Prudencia) Comedite. Yo me quedo. Bueno.barranca abajo MARTINIANA: ¡Vaya. ZOILO: ANICETO: RUDECINDA: MARTINIANA: ¿Y cómo? ¿No lo tenés ahí? Es que. gracias a Dios que golvió una en sí! A mí me jue a llamar Niceto. tata Dios se pone triste. levantate que las cosas no están pa desmayos! ¡Vaya cargando esos bultos. y ayudame a cargar el ANICETO: Vaya. le diré la verdad. y abandonaba la escena.. La Nación aseguró que ese final constituía “una expectativa desesperante para el público”. En marcha.. No. esto no puede ser. Dicen. Tenemos que pensar en irnos. hablar con él primero.. ¡Qué has de quedar! ¿Sos sorda.1 Zoilo aparece por detrás del rancho. mujer!.... ¿eh? ¡Vaya! (Observándolo fijamente) ¿Pa carniar?.. ¡Echadas! ¡Ese guacho de Aniceto la echó a perder! ¡Dolores! ¡Eh! ¡Dolores! ¡Ya basta. observa la escena y avanza despacio hasta arrimarse a Aniceto.... que cuando una vieja se arrepiente. andando. el viejo Zoilo era sorprendido por Aniceto.. Dolores! ¡No! Quiero verlo. Su modificación agregó mayor realismo y teatralidad a la pieza.. Andá con eso nomás. (Recoge los atados). y después repunta las ovejitas pa carniar. entonces? Vos... ¡Si cabiera en el pescante. Vayan ustedes no más.. (Dardo Cúneo).. Obedezca.. Zoilo. rancho pobre! Aniceto las sigue un trecho y se detiene pensativo observándolas. Nos vamos. ¡Y de ahí!. Verás cómo se le pasa. ¡Sí.. Ya oíste lo que dijo Zoilo... con la que el final de la obra era otro. ¿Me empriesta el cuchillo? El mío lo he perdido. Cuando se disponía a ahorcarse.. Prudencia.. ZOILO: ANICETO: ZOILO: DOLORES: RUDECINDA: ¡Hijo! (Sorprendido) ¡Eh! MARTINIANA: RUDECINDA: DOLORES: ¡Movete pues. ¿Si la hiciera? ¿No tendría razón acaso?. antología de obras de teatro argentino 145 RUDECINDA: MARTINIANA: equipaje. de hacer mutis) ¡Hasta verte. con la conciencia a estas horas no se hace nada. Es mucho peso pa una mujer vieja. ¿estás vestida? Bueno.. doña. mujer! Mañana mismo la mandamos buscar.. En primitiva versión -la del estreno... permitiendo el suicidio. (A Dolores) ¡Vamos.

.. ¡Si quiere tanto a ese hijo.. se vuelve al centro de la escena... de sus bienes amontonaos a juerza de sudor. trabajador.. algún día tiene que ser!.. a ese pariente! Todos somos güenos pa consolar y pa dar consejos. silbando siempre el aire indicado.. y volviéndose al barril extrae un jarro de agua y lo bebe con avidez. lo soban.. me mato por mí mesmo. No me maté... ¡Ah. Camine a repuntar la majadita. ¡Qué injusticia! ¿Injusticia? ¡Si lo sabrá el viejo Zoilo! ¡Vaya! ¡No va a pasar nada. lo agarran. hijo. luego va en dirección al alero y toma el lazo que había colgado y lo estira...... mi honra. Y bien. Viva. ¡Así es no más! (Palmeándolo afectuoso) ¡Entonces. ¿Qué consigue con desesperarse? (Alzándose) Eso es lo mesmo que decirle a un deudo en el ANICETO: ZOILO: majadita. mis hijos. no! ¡Demasiado hemos hecho con no dejarte morir! ¡Aura arreglate como podás.. Así me gusta. Yo. viva. ¡No. todos corren a atajarlo. ¡Toy vivo! ¿Y aura. cansao... Colocándose después debajo del palo del mojinete. vaya a repuntar la majadita. loco de vergüenza y de sufrimientos. le pierden el respeto. que es su reliquia. ¡canejo!. (Lo sigue con la mirada un instante. ¡Oh!... como le había encargao! ¡Vaya!.... pero al arrojarlo se le enreda en el nido de hornero... cuando ese viejo Zoilo. Ninguno pa hacer lo que manda.. del cariño de su familia. amigo la cosa no tiene remedio! ¡No hay de llorar. que la vida es güena! ¿Güena pa qué? ANICETO: ZOILO: ANICETO: ZOILO: Las cosas de Dios. lo manosean. hijo. prueba si está bien flexible y lo arma... ¡Se deshace más fácilmente el nido de un hombre que el nido de un pájaro! (Reanuda su tarea de amarrar el lazo. canejo!.. Agarran a un hombre sano.. le retiran la consideración. vaya a repuntar la FLORENCIO SÁNCHEZ TELÓN FIN ANICETO: ZOILO: 146 antología de obras de teatro argentino 147 . güeno… honrao. ZOILO: ANICETO: ZOILO: velorio: ¡No llore. toma un banco y va a colocarlo debajo de la horca). inútil pa todo. y cuando ese desgraciao. padrino.. padrino! Calmesé... servicial… lo despojan de todo lo que tiene. que es su mejor consuelo.. Se dispone a ahorcarse. Cuando está seguro de la resistencia de la soga. Forcejea un momento con fastidio por voltear el nido). hijo..barranca abajo ANICETO: ¡Todos! ¡Yo!.. ya está. mi tranquilidad? (Exclamación).. ¡Por lo demás. de su honra. qué me dan? ¿Me degüelven lo perdido? ¿Mi fortuna. le quitan hasta el apellido.. ¡Amalaya fuese tan fácil vivir como morir!. No lo digo por vos. Y no hablo por vos. deshecho.. trata de asegurar el lazo. lo pisotean. ¿Cree acaso que esa chamuchina de gente merece que un hombre güeno se mate por ella? Yo no me mato por ellos.. ¡Déjeme tranquilo! No lo hago.. hasta que consigue su propósito. le prometo!. sin una esperanza. ¡No se mate. bebe más agua. resuelve acabar de una vez con tanta inmundicia de vida. viejo Zoilo!. Tome el cuchillo.

En familia Florencio Sánchez .

MESA ESCRITORIO. Mercedes. ÉPOCA ACTUAL. ¡Cuidado no se fuese a rebajar!. Emilia.. ¡Hay tantas casas de pensión baratas! No querrá llevar a su mujer a sitios que puedan desagradarla. EMILIA: ¡Oh!. Laura.. Eduardo. PUERTAS LATERALES Y AL FORO. A LA IZQUIERDA. ACTO PRIMERO SALA BIEN AMUEBLADA. No ha de estar tan fundido cuando se hospeda en el hotel..> en familia PERSONAJES JORGE DAMIÁN EDUARDO TOMASITO MERCEDES DELFINA LAURA EMILIA LA ACCIÓN EN BUENOS AIRES... ¡Siempre cuesta eso! En alguna parte tenía que alojarse el pobre hijo. ¡Oh! ¡La tana pretenciosa!. 151 MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: antología de obras de teatro argentino ....

. en todo caso. Por culpa nuestra. ¡Se acabó el tiempo de los zonzos! ¡Zángano! ¡Laboriosa! (Que lee un diario) ¡Mirá. vos? Buscalo con toda tu alma. ¿verdad. guarango! ¿Para qué tanto orgullo. quién se casa!.. ¡Muy bonito es vivir de limosna! Vos para los negocios tenés un sentido práctico admirable. Luisa EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: LAURA: Fernández.. en su casa!. despellejen.. en casa de sus padres. Damián ha debido venir a esta casa.en familia MERCEDES: ¡Bueno! Creo que no tenemos derecho a decir nada. Sin embargo. ¡Grosera! (Vase por primera derecha)... Retribución de servicios. entonces? Tengo en qué fundarlo. MERCEDES: EMILIA: LAURA: EMILIA: EDUARDO: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: MERCEDES: EDUARDO: LAURA: 152 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 153 . no deben afligirse. ¡Caramba con Jorge. La diversión más entretenida y económica.. ¿Jueves?. no.. Todo lo que a vos te falta. che! ¡Hay tantos doctorcitos hoy en día. ¡Cuándo no habías de salir con alguna patochada. ¡Muy bien! ¡Como para huéspedes está la casa! ¡Si hubiese venido solo... corten no más.. Limosna. ¡Fijate!. hermano. ¿Empezamos con las indirectas? ¿Saben que me tienen harto ya? Pues te felicito. idiota! ¡Andá a trabajar!. ¿qué día es?.. EMILIA: EMILIA: ¡Qué me contás! ¿Y ya sale en la vida social? ¡Quién le iba a decir a la almacenerita! ¡Lo que es tener plata! Y el mozo es muy bien. con el doctor Pérez. menos mal!. que no aparece! ¿Aguardás a papá? Hoy. ¡Oh! ¿Para qué empiezas? ¡Bien sabes que no nos mordemos la lengua! Lo que digo es que tiene razón mamá. aquí nadie se harta de nada. ¡Quién sabe.... ¡Será mejor! ¿Para mantenerlas a ustedes? ¿Para costearles los lujos y la parada?. ¡Callate.. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate. EDUARDO: EMILIA: Peor es vivir del cuento... Lo que había de gastar en otra parte lo gastaría con nosotros y salvamos la petiza. ¿sabés? ¡Miseria! Vergüenza y delicadeza..... ¡Donde debió hospedarse Damián es aquí.. Laura? ¡Claro está! Todavía no hemos encontrado un novio capaz de casarse y mantener a toda la familia. che. ¡Nos hemos portado muy bien con él!. no? No señora. ¡Ni solo! ¡Quien coma es lo único que sobra en esta casa! Y lo único que falta es quien trabaje.. que uno no sabe de dónde han salido! Eso es. no. De un tiempo a esta parte.. Hay muchos medios de buscar fortuna.. ¿Por culpa mía.

no... sí.. ni cumpliríamos con nuestras relaciones.. por Dios!.. FLORENCIO SÁNCHEZ ¿Pero.. ¡Oh! Es una monada su hijito. no les pido que lloren. Si no fuera por él.. y.. a veces. ¡Ave María!.. y. sabe que no tengo dinero....... ¿Comemos hoy? ¿Festejando qué cosa? ¡Uf! ¡Son muy graciosos todos.. nada. Además... ni pasearíamos tanto.... menos Eduardo... Todos me los reservás. ¿Por qué somos así? En esta casa no hay un momento de paz. MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: No tiene obligación de mantenernos. qué he dicho yo?.. ¿Que no hay que comer?... (Irónica) ¡Ni tendríamos todas estas alhajas! que está en buena posición. Ni hablar se puede.. señora: ya no se usa llorar por eso. se ha hecho un hombre.. ni vivir una vida de vergüenza y oprobio. si no rico. ¡Te agradezco la preferencia! MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: Sabe ganarse la vida... sino. debiendo a cada santo una vela. y no se acuerda de nosotros. no! ¡Despreciados. desconceptuados.... Como cuando hay.... ¿Han visto qué tipo rico?. ¿Qué más quieren?. lejos de sernos gravoso. ¡Ayudaba!. despreciados! ¡Nada les preocupa...... Acabaremos por odiarnos.en familia ¡Carreras en Belgrano!. ¡Bien dicho! Creo que yo no les hago mucho peso. duermo en un rincón. Además lo he repetido hasta el cansancio... no andaríamos tan bien vestidos. ¡Me pego un tiro y se acabó!... ¿Que el viejo hace una de las suyas?. 155 154 antología de obras de teatro argentino .. hasta les ayudo en las tareas de la casa.. despreciados?... Cuando se aburran de tenerme en casa.. ¡No crean que es parada!.. ¡Muchacho!. ¿Que nos embargan los muebles?. ¡Gracias! (Vase). ¡No quiero trabajar!. y hay que comprar todo para la comida. ¡No digas locuras. EMILIA: (A Mercedes) ¡Ahí tenés lo que sacás con meterte a hablar de zonceras! Al otro le vuelve la manía y es capaz de hacer una locura. ¡Esperalo sentada! MERCEDES: No puede haberse olvidado de que Damián viene esta tarde... Abre uno la boca y ya están todos con las uñas prontas para tirar el zarpazo a la primera palabra. Pero yo. ¡Señor! ¡Señor!. bastante nos ayudaba. ¿verdad?.. ni un reproche. sí.. me lo dicen... No..... La verdad es que no sé qué laya de sangre tienen ustedes. ¿Qué? Nada. Damián no es como ustedes. (A Emilia) ¿Dónde dejaste el mate? En el comedor.. Para tu Damián.. pechando y estafando a las relaciones. ¡Pues viva la patria!. ni siquiera comeríamos regularmente.. toda la gente de esta casa! ¿Qué importa que nos devore la miseria. de esta manera. ¡Ah!. EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Dichos. ¡Despreciados.. ni les quita el buen humor!. ¡Aquí te quería!... ¡No quiero trabajar!.. ¡Nunca tan alegres y jaranistas!. Y lo hago. ¿eh?. Vea.

¡Andá y buscá!. Conforme hallás para jugarle a tu Sultana.. ¡Che!.... Es su discípulo.. para ti. y no.. por segunda derecha). ¿Y con qué cara vamos a recibirlos. Algún recurso ha de haber. Y a la ruleta.. ¡Ah!.. 1 Interpretado por Pablo Podestá.. estamos bien reventados.. Le mandé un mensajero a Gutiérrez. che! (Mutis con Laura. Tengo que arreglarme yo primero. ¡Quizá no te falte razón! La tengo... JORGE:1 MERCEDES: JORGE: (Por foro derecha). ¡Para lo que te cuesta!. ni un peso.. ¿Querés el diario? Yo me voy a arreglar un poco. Es mascota el chico. Con igual seguridad hemos perdido todas nuestras alhajas. MERCEDES: JORGE: ¡Pobres hijos!.. ¿Es lindo el folletín nuevo? Me parece una zoncera.... Jorge.. Si me ayudas. ni en ninguna parte se puede hallar. ¿Mi relicario? ¡Ya te he dicho que me han de enterrar con él! Te aseguro que mañana lo sacamos. No es reproche.. y ni en el escritorio. No.... Puede ser que más adelante mejore. Lo que es. FLORENCIO SÁNCHEZ 156 antología de obras de teatro argentino 157 .en familia EMILIA: MERCEDES: EMILIA: La verdad es que cada vez nos queremos menos. (Viendo entrar a Eduardo por LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: LAURA: MERCEDES: EMILIA: LAURA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: EMILIA: LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: MERCEDES: EMILIA: JORGE: MERCEDES: Mercedes.... ¡Ah!.. ni en la casa. el único hijo es Damián.. que me prometió algo. Estoy muy bien para recibir a mi hijo en mi casa. y de papá. Dejate de llorar y cambiate ese vestido. mujer.. mamá!... Le tomé dos y dos. Estás muy enérgica hoy. ¡Es cierto! ¿Cómo está mi pelo? ¡Bien! Pero no me gusta cómo te queda ese peinado: te hace más gruesa.. lo cambio. ¡Hacé lo que quieras! (A Laura) ¡Vamos. (Señalando a Mercedes que llora silenciosa) ¡Fijate aquello! ¡Claro está!.. podrás encontrar para darles de comer a los tuyos. Lo hace estudiar para calavera y lo lleva a las carreras. después de tanto empeño en que vinieran a comer? ¿Qué hace falta? ¡Todo! ¡Si el almacenero fuera capaz! ¡Ni me hablés de eso! ¡Aguardá un poco!.. que estás impresentable. La vuelta del hijo mimado te ha dado bríos. Si Sultana no entra en la cuarta.. Esos no han de tardar. ni siquiera. egoísta! ¡A ver.. Pues dame la cadenita aquélla. No traigo nada. ¿Y Tomasito? Es verdad. ¡Está bueno! Estoy de jetta hoy.. ¿También vos? ¡Les ha dado fuerte con eso! No. por cábala. ¿No han venido? No.. mamá.. ¡Así sos.

por esta vocación que tengo para el atorrantismo.. Emilia. sino pereza pura.. ¡No pasaremos vergüenza! ¿Cómo? De una manera muy natural.. basta! ¡Basta! (A Jorge) ¿Vas o no vas? EMILIA: MERCEDES: EMILIA: Voy por hacerte el gusto. Para eso. EMILIA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN:2 (Por el foro con Delfina). Yo no tengo neurastenia ni un corno. Y vos.. Cuando venga Damián. Laura.... lo llamo aparte y le pido unos pesos prestados.. (Pausa).. 2 A cargo de José P.. todo. Yo lo arreglaré todo. mis hijos? Saludos. ¡Bueno. Vos porque tomás la vida en serio y nadie te lleva el apunte. ¡Es mi único vicio! ¡No te aflijás!. ¿Quién es el candidato? ¡Qué sé yo! (Pausa). Lo que sos vos también... ¿Se puede? Supongo que tenemos derecho a entrar sin anunciarnos.... pero no te aseguro el resultado.. ¡Cuidadito! (Riéndose) ¡Cuidadito! ¡Cuidadito!. todo cuanto pasa en esta casa.. Hoy hice catorce veces el solitario de las cuarenta y no me salió. ¡Tuve ganas de romper la baraja!....... MERCEDES: ¿Cómo les va... hacer la farsa con mi hijo. lo que es tu padre. Mirá: aquí sólo hay dos personas dignas de lástima: nosotros... Se te conoce en los ojos... yo. Podestá en el estreno. ¿Qué decís?. lo que soy yo. ¿has llorado también?. La pava sos vos.. La frescura. ¿no?... ¿no? (Mutis)...... ¡Son bravos esos bichitos!.. Damián. lo que son ustedes. ¡No faltaría otra cosa!... Le contaré todo. ¡Bonito papelón! ¡Después no quieren que una proteste y se subleve! Dichos. Y tan fácil que es.. vos? EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: ¡Lo haré! ¡Lo haré! No pienso. Emilia... ¡No harás eso!. nos hubiéramos hecho invitar por ellos. ¿Te has enloquecido? Estoy muy cuerda. ¿Y las muchachas? ¿Se ha peleado mucho hoy la gente?. Porque a mí no me la cuenta el médico. 158 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 159 ... ¿No estás de acuerdo. sépanlo bien. ¿Querrás creer?. EMILIA: prohibido? (Por primera izquierda). ¿Eh?. Mercedes.. ¡Hasta luego! (Vase por foro derecha). ¡Tienen una boca!.. Todo pienso decírselo. EDUARDO: JORGE: EDUARDO: JORGE: EDUARDO: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (Entrando) ¡Bah!... Sí.. El más desgraciado de los seres. La vida que llevamos. Te hace mal.. ¿Se fue el viejo? ¿Trajo dinero? ¿Qué vamos a hacer entonces?...en familia segunda izquierda) ¿Ya estás vos con tu mate? ¿No te lo han Dichos.... ¿Y a mí qué me importa? ¡Ni a ustedes!.. Delfina. ¡Sablazo!... ¿Qué?... Eduardo..

. vieja. En un par de meses se ponía como nuevo. me lo llevo al Chubut. DAMIÁN: ¿Qué hay? Damián. ¿Perdiste mucho... ¿Y.. (Vase por izquierda con Laura y Emilia). EMILIA: DAMIÁN: EMILIA: MERCEDES: ¿Otra vez?.. Vendrá pronto. Delfina... Si me hubiera ido bien.. Damián se entretuvo en sus asuntos. menos la vergüenza y el cariño a mi mujercita. ¡Hay tiempo! Tú. ¿El bronce?.. Sé que tú me sigues queriendo como antes. ¡Zonceras!. ¡Ah!. ¡Cosas de ellas!..... MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: Nada. (Con mal gesto) ¡Oh!. Has querido quedarte sola.. No crea. A quien no he visto es a Eduardo.. Delfina: ¿por qué no te sacás el sombrero? ¡Acompáñenla. Vase Emilia por izquierda.. Mercedes. no mucho... ¿Cómo te va. Laurita? ¡Cómo ha crecido esta chica!.. Laura entra y besa a Delfina. para quedar libre y dedicarles el resto del día. no! Hablo en broma. Hubiera preferido quedarme allá. qué tal de novios? LAURA: MERCEDES: MERCEDES: ¡Oh!. No me dejas concluir.. ¡Trabajaba tanto Damián! Si no se hubiera encaprichado en hacer ese negocio de las Malvinas. muchacha... Ahí anda el pobre con su neurastenia.. Traía la mar de encargos y comisiones.. Y el nuestro. mi vieja. (Volviéndose) ¡Ah. muchachas! Tiene razón.. hijito. Hay que cuidar el número uno. ¿entró en la quiebra? ¡Oh!. ¡Qué susceptibilidad! ¡No.. ¡qué diablos! Me han ofrecido muchas facilidades para trabajar aquí. ¿Te acuerdas? Es verdad: no está. mamá! ¡Oíme! (Aproximándose) ¿Qué hay? DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: ¡Cuidado con hacer una de las tuyas!. Se empieza de nuevo. ¿Qué suerte ha corrido? Esteee. ¡Perdón! No te resientas. Dime una cosa. Estoy echando de menos aquel bronce que gané de premio en las regatas. estaríamos muy acomodados. estarás contenta con la vuelta a Buenos Aires. ¿Y el viejo? Salió hace un instante. Te conozco.. MERCEDES: DAMIÁN: EMILIA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 160 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 161 ..en familia DELFINA: Hemos venido un poco tarde... que he querido cumplir cuanto antes. ¿No anda bien DAMIÁN: de salud? MERCEDES: DAMIÁN: Así no más. (Afectuoso) Está más desmejorada. verdad? Todo lo que tenía. ¡Sí!.

. No tengo más. hijo. ni qué poner al fuego.. ¿eh? ¿Quieres prestarme diez pesos?. no! Es mucho.. 163 DAMIÁN: MERCEDES: 162 antología de obras de teatro argentino . qué tontería!. Después.. Y lo peor no es eso...... ha llegado hasta a robarle a una pobre gallega sirvienta.. agotado el crédito. ¡qué horror! ¿Y cómo ha podido ser? ¡Vaya a saberse!... Eso y mucho más. peor!. Como todas las cosas… de la mañana a la noche nos quedamos en la calle. es necesario comer. ¡Perdóname. y tú sabes muy bien que en semejante situación los escrúpulos y la vergüenza son el primer lastre que se arroja del honor.. ¡Las muchachas. vieja.. No. regalado.. ¿con quién...... Un día. ¡Vamos! ¡No se aflija. Decime.. pero tan luego hoy. hijo. no hay recurso que se desprecie por indigno.. Comprendo... Delfina. Contigo no. que los habíamos invitado... Podías pensar que trato de interesar tus buenos sentimientos. Por otra parte. sí.. Ya que vienes a vivir aquí. ¡Oh.. necesitaba este desahogo.. que están pasando estrecheces? ¡Peor.. faltándonos muchas veces hasta lo más indispensable! ¡Oh! ¡Tanto no puede ser!.... quiero prevenirte contra nosotros mismos. Jorge dice que perdió en la Bolsa.. hasta a robarle a una pobre mujer los ahorros que me había confiado.. Todo lo contrario. que es indispensable para guardar las apariencias. Poco a poco. DAMIÁN: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: (A Delfina y Emilia que vuelven) ¿Quieren dejarme un momentito con mamá? DELFINA: DAMIÁN: ¿Conferencia habemos? Nada grave. Nadie iba a pensar que tu padre. se van a enojar mucho! Pero.Seguro que lo han regalado. Sí. La FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: MERCEDES: casa. se ha de tener confianza? ¿De modo.. vieja! MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: Hago mal en contarte cosas tan tristes.. pero!. ¿Quieres? Si tienes.. Todavía no me doy cuenta de cómo he podido amoldarme a semejante vida.. ¡Una miseria espantosa. a mate y pan. con propósitos egoístas. casi casi. Hace más de un año que estamos así.. sino con los hijos.. Dos días.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¿Un compromiso?.. que necesito la salvedad para convencerme de que no estoy mendigando. tan acreditado. Mutis de Delfina y Emilia.. Pero.. Tomá cien. Al principio no fue nada. Emilia. Yo no quería incomodarte.. para asegurar el techo y el pan. si lo saben. DAMIÁN: MERCEDES: Dichos. no teníamos. fuera capaz de.. Con decirte que yo. ¡No. sí. (Llora).. (Pausa). señor. que fue siempre una mujer de orden y delicada. Damián. y viene el expedienteo vergonzoso.. Mucho más. que tu madre.... He repetido tantas veces la historia de nuestras desdichas.... y fueron concedidos con la seguridad del reembolso. pero lo que yo creo es que nos faltó cabeza a todos. Ya terminamos. mamá! Hasta a robarle.. DAMIÁN: MERCEDES: ¡Oh... hemos ido perdiendo la estimación de las gentes.. Se pidieron préstamos grandes. ¿Qué digo techo?.

... Vamos a ver. creyendo que no serían indispensables... levantándose de una cama para tirarse en otra. hay mil recursos en la vida.. y me sucedió lo que a tantos. JORGE: JORGE: DAMIÁN: francamente.. aquí se lo pasa. como si con el dinero hubiera perdido las energías. Jorge. y a cavar tierra.. nada más. ¿Con que esas tenemos? ¡Hombre. Si mal no recuerdo. ¿Me disculpas? (Bondadoso. En cuanto a Eduardo. para tomar asiento... ¡Cómo no.... ¿Qué querés?... antes no usabas tan buen humor... Preguntaba. Quise levantar cabeza y no pude. (Pausa). ¡Hola. Pero te has dejado derrotar de una manera bochornosa. ¿Cínico?.. DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡Perdón.. ¿Por qué no me has escrito diciéndome la verdad? Yo dejé de mandarles los pesitos aquellos a las muchachas.... me callo. felizmente..... y no me explico... Damián.. enfermo y maniático... Además. hijo!.. en tiempo de reaccionar. ¡Qué barbaridad!. Mamá me acaba de contar todo lo que les pasa.. nada más... luchar. no va de broma. ¡Esto no puede seguir así! Estamos.. Pero.. ¿Qué te ha contado Mercedes?... ¡Oh!.. si valía la pena. Tu padre. barranca abajo. contigo en primer término. No. sentándose) Sí. ¡No. yo tuve la culpa. (Alterado) ¿Eh?. Si no son los negocios.. echarse a muerto y dejarse llevar por la correntada. ¿Y cuando ni eso se consigue? Se agarra un pico. ¡qué diablos!. ¿qué han hecho? Nada. perder una fortuna no debe ser un contratiempo irreparable.. Luego... hijo!.. ¡Si hubiera sabido! He mentido en perjuicio de tus buenos sentimientos... Tú me ayudas. ¿Por qué hiciste semejante cosa? ¡No me lo preguntes! Te he dicho todo lo que podía decirte.. ¿Son muy largas? Si te ofendes. JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: (Por foro). ¡No puede ser!. FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: DAMIÁN: 164 antología de obras de teatro argentino . viejo! Me molestaste y la palabra salió sola. diciéndoles a estos que tú ignorabas nuestra miseria.. ¿reservas algo? No. Me vas a permitir mis primeras observaciones.. ¡Bueno!. cómo un hombre de tus condiciones no ha tenido el valor de sobreponerse a la situación. amigo... hijo mío. cuando empezaron a andar mal mis negocios. ¡Es la pura verdad! Me metí en especulaciones arriesgadas. no. ¡No te metas!. y de ahí. ¿Que MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: JORGE: estamos arruinados? ¿Que pasamos privaciones de todo género?... hijo. ¿Qué podía hacer? Pelear. buen mozo!. es un empleo. No 165 Dichos. y desde hoy nos pondremos a enderezar este hogar.. la verdad es que me agarra sin perros tu interpelación!. Ahí está el viejo.. Verás cómo se empieza.en familia DAMIÁN: MERCEDES: ¡Pobre viejita!... la cosa. ¿Qué tal? Bastante disgustado. Para un hombre.... Tranquilízate.. sin salir a la calle. y papá y Eduardo. ¡Las desgracias me han puesto así!.

pues. Elegí el trabajo más fácil –¿cuál te diré?– el de changador. ¡vamos!. pero manejado con orden alcanzará para todos..en familia estamos tan viejos. Se nos ha formado el callo. quedás autorizado para aplicar la palabra que se te escapó hace un rato. nos vendremos a vivir acá. una FLORENCIO SÁNCHEZ tanteadita al treinta y seis colorado. ¡ni yo mismo! Sería una heroicidad superior a mis energías y no me equivocaría al decir que nadie hay tan fuerte para realizarla. tú tenías la responsabilidad de toda esta familia.. a tu juicio. ¡Está bueno! De modo que.. desde este momento quedas jubilado. –porque hasta ahora. pero no se puede realizar. una clase social perfectamente definida. Andá. a ganarte la vida por inútil. ¿Que falta un día el puchero?. hijo mío. dime siquiera una cosa en serio. pero ellos no. pechador y sinvergüenza... Convencete.. entre el heroico padre changador. nada más.. y digo desconcepto por no mortificarlos calificándome peor. ¿De modo que esto.. Además. –eso de la desvergüenza y la dignidad.. has estado forzando la nota del desparpajo–. y qué sé yo... que entre sus muchos inconvenientes tiene el de que no se sale más de ella. Tengo muy poco.. o con quién se quedarían. papá.. y no has debido permitir que descendiera a una miseria tan vergonzosa. no tiene remedio? Absolutamente. muy honrado.. lo suficiente para sostenerme hasta que pueda trabajar. Constituimos nosotros.... Los grandes no lloran y capean el hambre con chistes. ¿Cínico era. tu madre me lo ha dicho muchas veces también.. ¡Lasciate ogni speranza!. Lo creo.. pero te desconozco. Ahora. No hay criaturas en casa. y es mucha la gente que nos acompaña.. si bien me has dicho muchas verdades.. ni tan débiles para no poder ganarse el pan decorosamente. muy noble... Tal vez fueses capaz de esa abnegación. y ya veremos si se sale o no se sale de tu infierno.. preguntales. ¡Cavar la tierra! Andá vos que no has tenido una pala en las manos. uno que otro viejo amigo generoso. JORGE: ¡Oh!. Y en cuanto a lo otro. si están dispuestas a cambiar la miseria vergonzosa de esta casa por la pobreza honorable de la habitación de un conventillo.. En fin. porque sería perder el tiempo. que jamás podré alzarme de mi categoría de vividor profesional.. Dime: ¿quieres autorizarme por un tiempo a manejar esta casa? ¡Cómo no! Entonces. Lo que es yo de buena gana iría al conventillo.... Damián: son teorías bonitas. El señor Jorge Acuña.. (Pausa). Y últimamente... lo bastante para ir tirando. tiene que empezar por llevar a su familia a la pieza más barata de un conventillo.– la costumbre es una segunda naturaleza. o el padre desgraciado. Quedan algunos recursos. resuelto a vivir decorosamente de su trabajo. Desde mañana. No me atrevería a insultarte. las tuyas. ¡Si habré tratado de reponerme inútilmente! Ahora ya ni me preocupo. no? DAMIÁN: Muchas gracias. ¿Convenidos? JORGE: DAMIÁN: JORGE: MERCEDES: JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 166 antología de obras de teatro argentino 167 .. (Pausa). gente que no le conoce bien a uno y se deja sorprender.. Mi desconcepto es tan grande. Preguntales a la señora de Acuña y a las distinguidas señoritas de Acuña. Todo eso es muy bonito. ¡Mañana quizá lo tengamos!. que las sostiene con el decoro y las apariencias.

¡Sos un. personaje! (Se abrazan).. Sí. la vida de estos últimos tiempos tiene que haberlas descompuesto del todo. ¡Dame esos cinco!.. ya lo sabrás. che... ¡Estamos yetados! ¡Qué yeta. luego Delfina.. Si querés ayudarnos... sin embargo. che. mujer! DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: No te apures... grande hombre! podrían quererte mal? DELFINA: ¡Adiós. ¿Qué tal? Me han dicho que andás enfermo.en familia MERCEDES: No hay necesidad. (Entrando). ¡Eso no! Pero. y si antes eran consentidas y caprichosas.. Damián. Es claro que contigo van a disimular. mi hijito.. vieja.. ¿Y vos?.. Dichos.. Piensa en que no eres solo. héroe!. pero me doy cuenta de que incomodo. No tan absoluto. (Extasiado) ¡Déjalo.. Podría también haberlas corregido. Delfina... EDUARDO: DAMIÁN: DAMIÁN: (Ordenando papeles) Preocupaciones tuyas. y debes conservarla. Enfermo y aburrido. Yo no puedo permitir. 169 DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: 168 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¿Te han dicho algo? ¡Se guardarían muy bien! No pierden. A Delfina le gustaría la idea. che? EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: No digo tanto. ¿Te fundiste allá? Casi. estoy seguro. Eduardo. ¡Sería curioso que no lo hiciera! Te aseguro.. ¿Cómo (Con el mate en la mano) ¡Hola. Lo que te hace falta a vos es dejarte de preocupaciones y pensar seriamente en la vida. no lo hagas. tú.. Verás cómo te hago pasar esa neurastenia antes de mucho tiempo. ¡Con el mayor gusto! ¡Ah!.. TELÓN DELFINA: EDUARDO: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: No...... ni qué zonceras!. Eres demasiado bueno. nos pasas una mensualidad y nos arreglaremos bien. No hay vuelta. casi. ¿Te place? ¿Cómo no?. pero se les conoce a la legua el fastidio. Tú las conoces bien a las muchachas. Mañana dejamos el hotel y nos venimos a vivir con los viejos... Aunque le guste. ¿Terminó la conferencia? DAMIÁN: MERCEDES: Con una importante resolución.. ACTO SEGUNDO MERCEDES: DAMIÁN: LA MISMA DECORACIÓN. Siempre has sido un poquito ingenuo. Entonces no hay más que hablar. ¿Te has resuelto a eso?. ¿Cómo. Delfina. podría pesarte. que no me impongo la menor violencia… Salvo que te contraríe tenerme a tu lado. (A Damián) Tú querrás conservar tu independencia. que tratan de hacerlo también conmigo.

. Poco se le ve en casa. Si no te hallas a gusto. Tenemos pocos secretos. Tienen demasiada vanidad para aguantar tus sermones y tus latas morales. Tengo que reprenderlo. todos están cortados por la misma tijera. señora. dominada y subyugada al medio. ¡Ya verán! ¡Oh. Salió por la mañana. bien la conoces... Comprendo y justifico tus sentimientos. ¡Oh! ¡Quizá no pase mucho sin que tengamos que arrepentirnos de esta quijotada! Dime la verdad...... pero por ahora vamos bien.. MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¿Interrumpo? Todo lo contrario. No. ¡Oh!. ¡Oh.. y los resultados no se ven muy claros. Se ha vuelto muy calavera.... Dice que tiene un negocio en perspectiva. ¿Quién podría corregirlas? Creo que acabarán con tu paciencia. ¡Un alma de Dios! La vieja.en familia oportunidad de hacérmelo conocer con las maneras y los gestos. mortificantes. quien paga el pato yo sé quién es.. tú procedes un poco brutalmente con ellas en tu empeño de regenerarlas. Ya lo sabrías… DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: Dichos. te lo confieso. ya lo creo. ¡Macanas! Ya le he dicho que está jubilado. Damián.. me lo dices. estás primero. y como no pueden decirte nada. previéndote una desilusión dolorosa.. Por otra parte. ¿Lo necesitas? Tal vez más tarde me haga falta. para que no te hagas ilusiones... ¡No quiero ocasionarle la menor contrariedad a mi mujercita! Lo sé. (Llamando) ¡Laurita! DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: 170 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 171 .. ¿Algún desaire? ¿Alguna grosería? Te digo que no. ¿Y el viejo? No lo he visto en todo el día. ¡Ese es un enfermo.. ¡Fíjate Eduardo cómo te lleva el apunte!. Delfina! Hay que decir la verdad... ¡Que venga! Yo habré hecho lo posible y nada tendré que reprocharme.. empezando por tu padre. pero convendrás conmigo en que la misión es más dura de lo que pensábamos. por encima de todos. ¿Te han hecho algo?. hijito. Y con poca diferencia. y a volar. capaz de tenerlas en un puño. ya verán cómo se curan! Lo que les faltaba era un hombre enérgico. ¿Brutalmente? A juicio de ellas.. ¡Ah!. Podrán perder el pelo. ¡Adelante! Creí que hablaban cosas reservadas. DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Pero empiezas a sentirte contrariada... Mercedes. ¿Verdad? Un poco inquieta por ti.. Ahora bien: tú. ¡pero las mañas!.. Papá no tenía carácter.. un degenerado! ¡Un atorrante!..

¡Pero qué insolentes! (Se pone a trabajar). ¡Parece mentira! ¡Déjala. en la agencia. hija. ¿Dónde lo habrás dejado? No recuerdo bien.. Si viene alguien a buscarme. ¿Encontraste el anillo que se te perdió. Me espera aquí cerca.. ¡Cómo no me voy a preocupar! El otro día. ¡Pobre cabecita mía! ¡Le van a salir canas! (Lo besa en la cabeza). ¡Caramba!. Tal vez haya caído al depósito de aguas. ¡Desagradecida! ¡Retírate de acá!. hombre. ¡Mejor! Mejor no.. Es muy extraño. Firmá el recibo. Es mucha desconsideración. No exageres. ¡Caramba con el mocito comodón! ¡Llévelo usted.. LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¡Ah!. ¡Ingenuo! ¡Qué insolentes!. no se quedan cortas. un medallón. (Lee).. DELFINA: 172 ¿Has visto? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: antología de obras de teatro argentino . luego Eduardo. recién empezaba. ¿Llamabas? ¿Terminaste las circulares a máquina? No. Damián.. bien podrías guardártelo. ¡No puedo hacer todo a la vez! La tarea de la casa me roba medio día.. en mi cuarto.. Creo que sobre el lavatorio. con toda su alma! Salen por el foro Damián y Tomás. 173 ¡Desgraciadas! (La sigue). TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: Delfina. No se preocupe. Te dije que las necesitaba temprano. Laura. ¡Oh!. (Yéndose) ¡Claro que está bueno! (Mutis).. Delfina. Veremos quién es más fuerte. Digo que por demorarme un poco no merezco tanto rezongo.. no le digas nada. ¡Ya las verás mansitas y suaves como un terciopelo! (Se acerca por la espalda y lo acaricia). hijita? No. Ha llegado hoy del Sur. Déjala. Aquí trae el mensajero esta carta para vos. DELFINA: MERCEDES: TOMÁS: DAMIÁN: LAURA: DAMIÁN: ¡Gracias!. si has de echarnos en cara lo que nos das. Del comisario de Río Gallegos. Lo he buscado por todas partes. ¡Apareció aquello! Hermanito. ¡Hasta luego! Ya que vas a salir dale el recibo al mensajero. mamá! ¡No te alteres! (A Laura) ¡Tú te pones inmediatamente a hacer las circulares! ¿Oyes? Sí. (Por foro). Las voy a enderezar. pero volverá enseguida. Lo que te roba el tiempo a vos son los folletines y las novelas.. luego Tomasito.. peor. señora.en familia Dichos.. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: MERCEDES: DAMIÁN: (Entrando) ¿Salió Damián? Sí. Está bueno. que espere. Muy bien que para pedir. Voy a verlo. las estoy haciendo. Mercedes..

Ya lo he pensado. (Pausa). ¿Qué querés? Te llama tu madre. Mercedes. Eduardo.. que no hago mal a nadie..en familia ahora un anillo. (Entrando.. ¿Damián sabe? ¿Para qué decírselo? ¡Bueno! No le cuentes nada. ¿Por qué? Entonces. No.... Yo tengo que aclarar esto.. orgullosos. ¿Querés que lo llame? Va a ser divertido. Con esos juguetes han acabado de perder al muchacho. Entro a una parte. (Ademán de irse).. que hasta ladrones aparecen en casa... Eduardo.. ¿Cuándo?. 175 ¿Qué querés decir? ¡Que nos está tomando el tiempo! No es zonza como Damián.. (Llamando) ¡Tomás!. derrochadores.. a Delfina) Decime... ¿Un anillo?. Señora..... ¡Seguí nomás! ¡Qué rico tipo! (Mutis. La cosa no es para bromas.. mamá. Tomasito. ¡No entiendo! No pierdan mucho tiempo en discusiones.. ¿eh? Después lo sabrás todo. antipatía. ¡Es mucha coincidencia! DELFINA: ¿Quién podría robarme? La sirvienta es de mi absoluta confianza. No debo tolerar que se abuse de la bondad de mi pobre hijo. Para mí sí. ¿Vos?. Son malos. Pero. ¡No precisas gritar tanto!.. Decime. ¡Son tan sinvergüenzas ustedes! A mí no me metás en danza... ¡Seguro que fue él! ¡Naturalmente! Está muy adelantado ese chico. Figurate que a Delfina le desapareció un anillo.. ¡Ya sé dónde está! ¿Dónde? En el "Pío". Preguntale a Tomasito.. y mucha. ¿sabés? FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: EDUARDO: 174 TOMÁS: EDUARDO: antología de obras de teatro argentino ... Dale la papeleta a la vieja y se acabó todo..... Siempre nos desencontramos. ¡Oh!.. ¡Bueno fuera que no!.. ¿Qué hay?.. ¿Qué tenés que estás tan triste? Nada. No pienso detenerte. ¡qué sé yo!.. no. Aguardá un poco.. cuñadita: ¿me tenés miedo? MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡Apuntá para otro lado!.. pues! Y les garanto que otra bolada como ésta no se les presentará más. y vos volás. y. señora? ¡Nada! ¡Déjame! ¡Nada! Prométeme no decirle una palabra a Damián. ¿Qué cavilaciones son ésas.) (A Mercedes) ¡Esta ya empieza a escamarse! EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: (Entrando) Eh?. (A Mercedes). ¡no vale la pena! Para ti no tendrá importancia. hijo: ¿por qué no me pediste plata si necesitabas? ¿Yo?. Las cosas se hacen derechas. peleadores.. esta casa sería un paraíso.. Como usted quiera.. ¡Embromarse. ¡Qué pavada! Me voy porque tengo que hacer. ¡Tomáaas!.. Si todos hicieran lo que yo. ¡Verás cómo hace carrera!. ¡Tomás!... ¿Qué papeleta? O decile dónde lo vendiste. DELFINA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: ¿Yo?..

¡Basta!. ¡No tengo tiempo!... ¡Confesá. ¡No dieron casi nada!. puede prohibirlo!.. es claro!. (Mutis).. por Dios! A ver. él y la gazmoña de su EMILIA: LAURA: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: EMILIA: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: MERCEDES: EMILIA: 176 antología de obras de teatro argentino 177 . Vestite y andá a buscarme esa alhaja.. Emilia.. EMILIA: LAURA: (En traje de calle) No. yo le espianté el anillo a la otra. Ustedes tendrían más vergüenza. iré yo.. Se dice: "Sí. FLORENCIO SÁNCHEZ MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: ¡Está bien!. Ya debía estar en casa. tú: ¿dónde negociaste esa alhaja? ¡Pronto! ¿Te has enloquecido? ¡Avisá! ¿Dónde está? Decímelo.. atorrante!... (Mutis). ¿Se figuran que tratan con un chiquilín?. ¡Para algo ha de servir el no tener vergüenza! ¿Y por casa. Laura... porque soy capaz de contárselo todo a Damián. Eduardo. ¡Como el señor nos acompaña tanto.. ¡con el vigilante! ¿Será la primera vez que salgo sola. ¡No le dan ni medio. hagan el favor!.... no seas pavo! Ganarás más.. Mandalo al chico.. ¡Oh!..... sinvergüenza.. Serví una vez para algo.en familia TOMÁS: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: TOMÁS: ¿El qué? El anillo que le robaste a Delfina..... Yo no he robado nada. vendido. tiene sus compromisos!. La vieja te da la plata para que lo saqués y te armaste otra vez.. ¿y qué?". ¡Uno pide plata.. ¡Naturalmente! ¡Perdularios!.. ¿no es cierto? Digan ustedes. ¡Van a denunciar!. ¿sabés? ¡Bueno! Lo encontraste tirado. ¡Bueno! ¿Ajusta bien el cinturón.. Si eres tan hombre. ¡Basta!. ¿Quieren sacarme de mentira verdad? ¡No sean idiotas. Está bien. ¿Yo? ¡No te jorobés!.. EDUARDO: EDUARDO: MERCEDES: TOMÁS: EDUARDO: MERCEDES: Mercedes. debés tener el valor de tus actos.. ¿Qué tiene de particular que salga una mujer sola en este Buenos Aires? ¡Se conoce que vienen del campo. ¡Basta. ¡Tanto ruido para una zoncera!. ¿Qué tiene de particular. ¡Tenés con qué divertirte! Es que soy capaz de denunciarlo a la policía.. ¿Y dónde vas tú? A pasear.. ¡Fuera de acá!... atrás? Muy bien. Si es el que yo encontré uno de viborita está en "Las tres bolas". vieja. vamos a ver?. TOMÁS: MERCEDES: Pasate por la "Ciudad de Londres" a preguntar por el vestido. ¡Cuidado. ¿Sola? No.... gracias! ¿Y tu familia? ¡Por favor!. acaso? ¿O tenés miedo que me pierda? Tú sabes que a Damián no le gusta.... no me olvido.. ¡Bueno!. que no me asusta ese papanatas! ¡Así me gusta!. cómo andamos? ¡Buenos. ¡Juan sin miedo! ¡Callate.. y........

¿Te crees que no te vigilo?. a dónde vas.... JORGE: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: LAURA: ¡Sí. hijita. que perdiste: que debés o querés desquitarte.. ¡Mientes otra vez! No te ha entregado nada.... no gastes mucho. Otro desgraciado como yo y como tantos FLORENCIO SÁNCHEZ JORGE: MERCEDES: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: JORGE: 178 antología de obras de teatro argentino 179 .. donde pasaste la noche y casi todo el día. ¡Pues te ha fallado la perspicacia! No buscaba ningún pretexto... y no consentiré que lo exploten... Jorge. ¿verdad? Damián ha preguntado varias veces por ti. mujer! Te pregunto.. ¡Perdé cuidado! (Vase por foro). a ver si yo te saco de apuros. ¿Dónde pasaste la noche? No sé. simplemente. ¡Oh!. y perdí. ¡Muchas gracias! Y he de evitar por todos los medios que te hallés en ese caso.. ¡La figura para darnos consejos y enseñarnos lo que es bueno o malo! ¡Ya basta.. Confesá que vienes de la carpeta. ¡Vamos. A las tiendas. Jorge!. yo sí.. una doña Remilgos que todo lo encuentra de mal ver. Mercedes. y no habiendo encontrado ningún infeliz a quien estafar. ¿Cuánta plata tenés para el gasto? ¡Pero... MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Jorge que entra por foro) ¡Ah! ¿Viniste?. materialmente lo que se llama un centavo. (A Laura) Y tú.. JORGE: ¡Ya lo ves! ¡Es muy bonito lo que estás haciendo! Te duró bien poco la buena conducta. que aún no has abierto la boca y que ya te adivino lo que vas a decir.. Plata ajena.. En algún garito. la que le mete esas simplezas en la cabeza al otro. señora! (Vase por primera izquierda). Sí tú no tienes miramientos para tu hijo..... MERCEDES: otros... Podría estallar y volveríamos a las andadas. No hay que tirar esa cuerda. al fin y al cabo. ¡Vieras qué cuadro en la casa! No tenían. a ver si concluyes esas circulares.. luego Damián. Algunos de los más amigos hemos resuelto cotizarnos para el luto de la familia. y que es... ¿Estás conforme? Medita un poco.en familia MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: mujer. Coincidió el pedido con la noticia. Nada más.. te volvés a casa. ¿Sabés quién ha muerto esta madrugada? El mayor García. es un compromiso de honor. ¿Me has entendido? ¡No lo consentiré!. Que he jugado. ¡Parece mentira que sean tan miserables! Yo necesito dinero esta misma tarde. hombre!. ¿Para qué? Te precisa.. ¿Es posible que hasta la memoria hayas perdido? ¿Por quién me tomás? ¿Olvidás que nos conocemos tanto? ¿Qué te pasa? ¡Venir a hacerme el cuento del tío! A mí. es cierto. Trescientos pesos que me entregó para hacerle un giro. de Damián. ¿Murió? ¡Qué suerte para la pobre familia! No era malo. (Pausa).

y no puedo faltar.... me despiertan. Voy a recostarme un rato. DELFINA: DAMIÁN: ¡Qué alegrón! ¿También Thompson escribió? Sí. Cuando regrese Damián.... (Leyendo la carta) ¡Mirá qué suerte! Me dice que salvaron JORGE: MERCEDES: JORGE: DELFINA: MERCEDES: todas sus majadas. ¿Me pagas las albricias?. (Pausa).... ¡Ah!. ¡Que no se te olvide! Jorge vase por segunda izquierda. Te escribe Lola. ¿No vino nadie? Nadie. ¿Te embarcas? Es que no puedo. caramba?. (Vase por foro). una carta.. ¿Cómo haría.... 180 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino .en familia MERCEDES: Antes de venir Damián no te preocupaba tanto ese honor. aunque se hunda esta casa. La pobre vieja.. ¡Al viejo!. DAMIÁN: (Buscando en el escritorio) ¿No has visto aquel memorándum con las salidas de los vapores para el Pacífico?.. ¿Ocurre algo? No. vive sobresaltada por el temor de desagradarme... ¡Empeñados en que vayamos este verano!. ¡Tanto cavilar!.. Forzosamente debo mandar a alguien. (Hojeando) ¡Oh! El quince sería muy tarde. No veo la dificultad..... ¡Pobrecita!. la menor tentativa que hagas contra él bastará para que lo cuente todo. De algún lado saldrán.. ¡Ah!. ¿Quieres llamarla a Delfina? (Inquieta) ¿Qué?. Has olvidado compromisos mayores. ¡Pero no hay más remedio!.. ¡Ah!... DELFINA: Damián. Delfina..... con varios encargos.. Lola me habla de eso en la carta. no más.. que si hasta hoy le he ocultado a nuestro hijo tu verdadera conducta.. El caso es que tendría que embarcarme esta misma tarde.. ¡Cuidado con recurrir a él! Te repito. Es forzoso que los consiga. y ya es muy tarde… ¡Ah!. a pesar de que los temporales han sido espantosos... para tu gobierno. ¿Quién mejor que él? ¿A tu padre? Naturalmente. ¿Podés ayudarme? No. Te traigo una carta de Santa Cruz.. (Que la sigue con la vista) ¡Es curioso! (Ocupa su escritorio).. hija! Figúrate que a Thompson se le vence una letra en Montevideo y me manda pedir que se la retire. desde que vine.. DELFINA: DAMIÁN: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿De vuelta tan pronto? ¡Ya lo ves!. Lo encontré. La verdad es que me pone en un serio conflicto. No tan natural… ¿Cómo? Digo.. ¿Para qué molestarlo? ¡Sería bueno que no lo hiciera con gusto! (Viendo entrar a 181 DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: (Foro)... Mañana es la reunión de acreedores de la famosa compañía de Malvinas.. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: DAMIÁN: ¿Qué te pasa? ¡Un clavo..

... ¿Y debes ir al entierro? Pues yo te necesito para algo más importante. EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: (Foro). Una comisión de confianza absoluta. Se ha muerto un amigo mío.. Tendría que hacer una diligencia antes... ¡Oh! Me despacho pronto... Un viajecito rápido y entretenido. ¡Te hago aprontar una maleta y te la llevo al vapor. JORGE: DAMIÁN: JORGE: ¡Ah!. (Pausa). ¿Sí? ¿Tienes algo urgente que hacer? Según y conforme. Dichos. ¿No te agrada? ¿De qué se trata? De un pago y varias otras diligencias sin importancia.... ¡Bueno! A cambiar de aire. antes de un mes.. ¿Tú no puedes hacerlo? En absoluto.en familia Jorge) ¡Aquí lo tenemos! ¡No podías haber llegado más a DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: No me faltes. A bordo te daré todas las instrucciones.. así no pierdes tiempo! Eso sí... Dale la mía.. en tu calidad de neurasténico... (Mutis).. ¡Muy aburrido! Tengo unos amigos. allí cerquita no más. Si vas temprano y no me encuentras en el vapor de la carrera. Entonces.... ¡Ufff!. el mayor García. a curarte. Irías allí. El finado sabrá perdonarte. así voy derecho. ¡Bueno!. la salud y el espíritu de 183 DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: JORGE: 182 antología de obras de teatro argentino . estaré a bordo del Chubut... DELFINA: Me parece bien. y no puedo encontrar las cartas.... ¡Sí no hay otro remedio!. me libré del empacho. es cómoda y segura. Eduardo: ¿te gustaría ir al Sur? ¿A qué? A trabajar. Esteee. Eduardo.. ¡Hombre!. La verdad es que. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: Decime. Vase Jorge foro.. JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: Damián. FLORENCIO SÁNCHEZ DAMIÁN: Felizmente. ¡Lo que voy a tener que hacer esta noche para ordenar ese papelerío de las desgraciadas Malvinas! (A Delfina) ¿Quieres llamarme a algunas de las muchachas? Hay que preparar esa maleta. Era muy íntimo. ¿Cómo no?... propietarios de un gran establecimiento.... Una hora escasamente. No me hablés.. ¿Dónde la habré dejado? Se me ha ocurrido una idea para inventar un solitario. Mirá que se trata de algo muy urgente… (Yéndose) ¡Perdé cuidado! tiempo!. No queda mucho tiempo. y te aseguro que. arreglas tu asunto y yo me voy a esperarte en la dársena.. ¿No dejé una baraja por aquí? No he visto nada. ¡Oye!. Jorge (por primera izquierda). ¿Estarías dispuesto a salir esta misma noche para Montevideo?.

. (A Damián). (A Damián) Che. Y mantengo la promesa.. ¡Hombre! ¡Tiempo perdido! Vos siempre fuiste medio zonzo. ¡Bueno. Delfina. verdad? ¡Muchacho!. ¿Para qué sirve esa morralla? ¡Tiempo perdido! Es un canallita perfecto.. DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DELFINA: (A Delfina) ¿Aprontan eso? Ya va a estar.. No le hagas caso. Convencete.. (Leyendo) ¡Ta. Hombre: podría mandarte al Chaco. La escuela de papá. hijita. sí! (De mala gana).. devolverlo en el acto! Pero es una vergüenza. DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: LAURA: Dichos.. No digo eso. ¿Lo piensas? ¡Devolverlo. te contagiaría.. ¡Con vergüenza y todo. se devuelve! (Arrojando la caja) ¡Muchas gracias! (Vase derecha).. ta. EDUARDO: DELFINA: DAMIÁN: LAURA: Huye de mí. luego Laura... ¡Dejáselo! ¡Pobre!.. ¡Una friolera!. ¡Así me gusta! (A Eduardo) ¡Atorrante! (A Damián) Esteee... ¿Vas a pagar la cuentita? DAMIÁN: ¡Cómo no! Dámela. no llega a tanto. Haz la prueba. ¡Si te aburres.en familia EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: trabajo de aquella buena gente. ¿A Tomasito? Pienso sacar de él un hombre útil. Eduardo? ¿Yo?.. hermano.. ¿Querés hacerme el favor de entregar eso. es una broma. ¿sabés que tu mujer me cree loco y me ¡Ja. Mucho frío en el Sur. Y ahora. ta! ¡Esto no puede ser! ¿Cómo? Mi generosidad. ja!. ¡Es una vergüenza! Si te incomodo me voy de acá. te vuelves! Por el próximo vapor lo mando al chico. sin más perspectivas que los cuadrados del puerto. con una caja en la mano).. Me han traído el vestido que me regalaste.. ¿A que no te resuelves? No me sentaría el clima. ¿Mucho calor.. ¡Doscientos pesos!.. DAMIÁN: LAURA: Me alegro mucho. ja... Las circulares LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: DAMIÁN: EDUARDO: LAURA: están prontas. (Por la caja) ¿Qué hago con esto? El hombre espera. (Por el foro.. ¡Tú me prometiste!. pero no puedo costear tanto lujo. ¡Le ha dado fuerte! No creas que tu facha inspira mucha confianza... Tú no puedes continuar así. ¡Es tan fácil abrirse camino por allá! ¡Por lo bien que te fue a vos! Porque me metí en otras cosas. tiene miedo? DAMIÁN: ¿Cómo es eso? 184 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 185 ..

. ¡Qué casualidad que nadie lo haya pisado! ¿Sabes qué comisión le encargó Damián a Jorge? Lo mandó a retirar una letra del señor Thompson..... ingrato! (A Delfina. ¡Ay. ¡Qué no vas a querer!. 187 ¡Mirá qué paqueta la vieja!. ¿qué le pasa? ¿Por qué se pone así? ¡Ave María. a acompañar a papá que se va a Montevideo. ahí tienes eso... ¡Con tal que no sea algún lío de tu padre! ¿Un cuento de papá?. Ante todo. verdad? (Intenta salir). mamá! ¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Dios. te daré la maleta. Dios. ¡No lo quiero!. ¡Cualquiera diría que viene de "Las tres bolas". Me empeñé con Damián. Consiento por esta vez. ¡Déjaselo! ¡Para lección basta con el susto!.. ¿Dónde lo encontró? ¡En el suelo!. mamá. Y me voy..... ¿No has visto mi baraja? Entra por el foro Mercedes. DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: EDUARDO: seas pava. 186 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . Aguarda. ¡Tengo una influencia bárbara. ¡Qué esperanza! ¡Es un hombre muy honrado! ¡Callate... vení. ¿Apareció la vivorita? DELFINA: Dichos.. de comprar el anillo!. Mercedes. ay! ¿Por qué no me lo dijeron? ¿Por qué no me lo dijeron?. luego Delfina... che! Decime. Tomá para la cuenta.. ¡Caramba con las pretensiones de la señorita! ¡No seas malo!. (Le da el importe). DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: ¡El anillo!. ay. Iba con una maleta. Vení... que entra) Aquí está Delfina.. MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: LAURA: MERCEDES: DELFINA: EDUARDO: MERCEDES: ¿Dónde fue Damián? Yo no sé. LAURA: EDUARDO: ¡Oh!. (Lo sigue). señora. ¿Qué es lo que teme? No se puede pedir mayor respeto para un marido.... ¡Madre santa! ¡Qué desgracia! (Se echa a llorar). (Le da a Delfina un paquetito)....en familia DAMIÁN: De ningún modo... LAURA: EDUARDO: ¿Qué querés? (Por la caja) ¿Ves esto? Te lo regalo. ¡Hasta luego! (Vase foro). Dios! Esto es muy alarmante. (Llamando) ¡Laura! ¡Laura! Ya se fueron. Es tarde. Fue una cosa repentina. A la dársena. no MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: MERCEDES: LAURA: MERCEDES: EDUARDO: ¿A qué? Una comisión de Damián. que nos sacará de dudas... ¡Después dirás que soy LAURA: MERCEDES: un inservible!. (Enérgica) ¡Oh! ¡Esto no queda así! ¿Hay tiempo de ir a bordo.. y ya lo ves. ¡Es extraño! ¡Qué rebusque para el viejo! Hablé hace un rato con Damián y nada me dijo. Pero.

y en estos últimos tiempos ni la sombra quedaba de aquel padre de familia... Sería tan espantoso. No jugaba.... Me puse igual o peor que él. y ya me ve.. ¡También! ¡Él sufría un poco del corazón! ¡Qué ha de haberse muerto! ¡No tiene tanta suerte! ¡Desgraciado!.. una enfermedad. ¡Eduardo! (A Mercedes) ¡Caminá!..en familia LAURA: DELFINA: MERCEDES: ¿Qué locura es ésa. y perdió.... Hoy se vino desesperado a pedirme plata. déjenme ir..... 189 LAURA: MERCEDES: EDUARDO: EMILIA: MERCEDES: ¿Servirá un consejo mío?. ¡Venga! ¡Venga. ¡No llores de esa manera! ¿Qué dejarías para después? Lloro y lloraré toda mi vida. odiaba el juego. ¡Qué gran infamia! Podría hasta haberse muerto de repente. pero hay que descontar muchas esperanzas todavía. se puede cambiar así a las criaturas de Dios!.. bastante abandonado. ¡Bueno!... ¡Pobres de nosotros!. ¡Pobre hijito!. para que no salga menor favorecido.. de la Mercedes de antes. no tengo derecho a decir nada. ¡Y todos hemos cambiado! De mí... tengo mis motivos.. (Muy afligida) No sé cómo. y su mayor preocupación era vernos siempre felices... déjenme. No bebía.. Delfina.. Puede ser una idea esta. Se educaron con nuestro ejemplo. Papá es bastante... Damián está con él.. ¡Cálmese!... ¡Tal vez llegues a tiempo! (La conduce hacia la puerta). Siéntese. No. le digo!. colocándose en una situación equívoca (A Mercedes) castigar tu desconfianza. No se torture en balde... francamente.. ¡Sí es un desgraciado. empezó a caer. (Mercedes llora)....... tampoco queda nada.. Anoche estuvo de jugada. Un accidente.. EMILIA: 188 ¡Pero qué empeño en pensar lo peor! Es cierto que la FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . De repente. MERCEDES: DELFINA: MERCEDES: LAURA: DELFINA: conducta de papá hace sospechosa esta demora. Hasta una broma.. Laura. Emilia..... mamá? Ven acá. ¡Déjenla que vaya!. que no cabe en lo posible. Un hombre en esa situación es capaz de todo. ¡Señora! ¿Cómo usted puede pensar semejante disparate? Hija. No tengo la menor esperanza. ¡Mi padre es muy sinvergüenza!.. ¡Dios nos ampare!. De ustedes.. Sabe Dios. ¡Se evitará todo! ¡Qué manera de disparar! Piense que ante semejante duda tendría yo mayores motivos para sentirme inquieta. lo arrastramos con nosotros. y la escena que le hiciste a bordo... y como allí nadie lo conoce. ¡Pobre Damián! (Llanto prolongado). porque no vivió con nosotros. ¡Y ahora. Venga para acá... a la miseria y a la deshonra! (Pausa). tardaremos en saberlo.... Siempre fue bueno y caballero. Jamás faltaba a sus horas... era el pobre Damián.. El único sano. un olvido. La miseria lo echó a perder...... LAURA: EDUARDO: TELÓN ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN. más que otra cosa!. Mercedes. si no ha querido. una prisión por error. (Sentándose) ¡Ay!.

. He tratado de hacerles todo el mayor bien. Te encontrará un alma complicada. todo el mundo se cree con derecho a hacer leña.. ¡Vos estabas esperando una oportunidad para mostrar tus uñas! Hablo porque me provocan. Ya nos has dicho ladrones y salteadores. disuadir a mi marido de su chifladura sentimental. ¡Oh!. pero virtuosa.. DELFINA: DELFINA: ¿Yo?.. Ahí tenés.. lo ponen bien a salvo de toda sombra. ¿no?. ¡Cálmate!. (A Delfina) ¿Qué te hacían. ¡Son una monada mis hermanitas! ¡Como el padre!.. cuñada? Seguro que te achacaban las culpas del robo. llena de recovecos. ¡Adelante!.. perversa!.. una mujer medio muerta de sufrimiento. ofreciéndole un pañuelo y el agua colonia que trajo Laura) ¡Tomá! ¡Tené calma. ¡Es una víctima nuestra! ¡Qué tanto víctima ni tanta humillación! Si las cosas han pasado como ustedes piensan. MERCEDES: Tus hermanitas.. morralla!... ¡Te la cedo. ¡Caramba! En todo caso el reproche debe empezar por tu madre.. ¡Y milagro que no estaba Tomasito en la reunión!. Y tú. ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelo. mientras que en pago ustedes me sacaban el cuero. visto que no tienen ustedes ni nociones de delicadeza. Eduardo. (Saliendo) ¿Qué bochinche es éste? una cobardía cebarse en el dolor ajeno!... Ahora mismo estaba resuelta a callarme la boca.. (Volviendo) ¿Qué hay? ¿Qué pasa? (A Mercedes.. la vergüenza no sería para nosotros solamente.. ¡Otro!. Aguarda al menos que se confirmen tus presagios. y muy distinguidas!. EMILIA: ¡Oh!. como ella. Puedes empezar.... eres una malvada que quiere sumir en la deshonra a una familia pobre... la posición de ustedes no es tan ventajosa como para justificar insolencias. pudiendo...en familia EMILIA: Está bueno. con una palabra. La pobre tiene razón. ¡Damián también es de la familia! ¿Vergüenza? Estás muy equivocada.. pero.... Esta otra (A Emilia) es más Paul Bourget. Creo.. Ahí tenés una buena presa.. Delfina. (A Laura y Emilia) ¡Fuera de aquí. Laura!.. No aguardaba oportunidad alguna. ¡Trae un poco de agua colonia..... Séase decente y no habrá quien se atreva a echárselo en cara. y la mortificas! (Sale Laura). Por otra parte.. Qué asco.. FLORENCIO SÁNCHEZ EMILIA: DELFINA: 190 antología de obras de teatro argentino . que no hay esperanzas de nada bueno... mamá. les prometo que me han de oír. podrías decirle algo. a pesar de la catástrofe que nos amenaza. Emilia! Dejala en paz. la lectora de folletines. Y además.. Tampoco es de buen ver que se condene a un hombre sin pruebas.. Para aquélla (Por Laura). lo que sacas con tus cavilaciones. (Señala a Mercedes).. mamá. ¡Ya sabrá él proceder como se debe! Nadie está libre de tener por padre a un ladrón y por parientes a una banda de salteadores... no llores así. ¡Es natural! Si los de la casa empiezan a sacar astillas.. ¡Mordé.. ¡Son literatas las dos. ¡Morralla!. (Cambiando) ¿No hay detalles nuevos? 191 ¡Callate. La conducta y antecedentes de Damián. mordé!. no podría hacer farsas.. ¡Eres como un juez aquí. pues! (A Delfina) ¡También es EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: EMILIA: EMILIA: DELFINA: LAURA: EMILIA: Las mismas.. te hará daño.....

Están muy viernes santo.... ¡Muy bonito! Nuestra obligación habría sido ofrecer la otra mejilla para el cachete. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: en familia Mercedes. ¡Ah! Si me hubieras escuchado cuando fui a buscarlo a bordo. En la lista de pasajeros no está el nombre. el amor filial y qué sé yo. padre!. ¿Y Damián? Por ahí. También.... Pues.. ¿No me llevan el apunte?. no tendré que hacerte más que ese reproche. ¡Bueno!.. ¡Fijate en la vieja! Papel lucido. ¡Ay de mí!. Laura.. Me voy. ¡Estamos deshonrados!. No quise aumentar tu disgusto. ¿Qué dirá Damián cuando se confirmen las cosas? Apuesto a que le da por la tragedia. Fijate cómo nos conocen los críticos.. ¡La insolente ésa! ¿Por qué son tan malas? ¿Qué ganan con empeorar la situación? ¡Nosotras no la hemos buscado! ¿Debíamos consentir a esa intrusa que nos pusiera por los suelos? ¡Mientras no dijera más que la verdad! ¡Oh!.. cuando llegué.. ¿Ves? Ese muchacho se va a convencer recién de que es zonzo del lado izquierdo.. y. No debes hacerte ilusiones.. y estamos sufriendo las consecuencias. ¿Está muy afligida? ¡Cómo no.. ¿no? No hablemos más. No me hiciste caso. ¿Por qué no me contaste eso antes. MERCEDES: DAMIÁN: LAURA: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: EMILIA: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: 192 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 193 .. no acabo de inquietarme del todo... buscando noticias. Emilia... ¡Infeliz!. y de ese empeño que te noto. ¡Me voy!. no tengo confianza en usted... al enterarme de tus desdichas? Si algo triste me sucede.DELFINA: EDUARDO: DELFINA: EDUARDO: Ninguno. El otro día leí en un diario que no sé cuál poeta había hecho mal en tratar cosas tan sagradas como la familia. Piensa en lo malo.. sobre la afición al juego de papá. así será la reprimenda.. A no ser por tus confidencias.. hijo! Como todos nosotros. ¿Cómo hacerle una ofensa tan grande al pobre viejo? Decirle: "Papá... ¡Eso.. de prepararme a bien morir. (Vase).. nunca! Fue demasiada buena fe la tuya. quédese". Pensé poder corregirlo. hijo mío? He ido a la agencia.. si nos ha hecho pasar estas angustias por dejado. y los sacrificios honrosos. luego Delfina y Eduardo.. toda esa punta de macanas que han inventado los escritores y poetas para tener de qué ocuparse. nos ahorraríamos tanta inquietud... Es seguro que no ha vuelto. supongo. (Natural) Y la voz de la sangre. y el respeto filial. (Por el foro) ¡Nada! ¿Nada. (Vase). ¿Y dónde jugaba? MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: EMILIA: MERCEDES: También yo.. Damián. a pesar de todos tus recelos. ¿Y Delfina? En su cuarto. (Declamando) ¡Oh. ¿eh?..... te juro que estaría lo más fresco.

hasta el último momento? EDUARDO: Vamos a ver. y la plata se le hizo humo.... ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto? Lo conozco.. ¿tú concibes que haya en el mundo gente tan infame? (Silbando) ¡Fíííío!.. Corro a ver. De modo. No se ha ido.. sí. "Letra EDUARDO: DAMIÁN: Thompson no ha sido retirada". hija. ¿De modo que tú también estás convencido de que me ha estafado? ¡Quién podría dudarlo! Y dime... (Demudado) Permitime un poco ese despacho. mamá. Me voy a buscarlo a Montevideo. 194 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 195 .. se viene a rondar la casa para entrar cuando esté seguro de no toparse contigo.. (Se lo da). Que. Pero....... atrás tuyo..en familia MERCEDES: ¡Vaya uno a saberlo!.. ¡Al viejo le ha sucedido algo!. No me hagas acordar de eso... ¡Resmas. ¿si hubiera ocurrido la desgracia. ¡Quién sabe si no está enfermo!... Lee). Estoy en hora.... (Lee). si yo estuve con él a DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: EDUARDO: DAMIÁN: MERCEDES: (Mercedes volviendo).. porque entonces sí que me. ¡Adiós! Escúchame.. ¿cómo quieres que no me precipite si está en juego nuestro porvenir? Haceme caso.. Ya estoy todo nervioso... (Sale). En cuanto no tenga con qué dormir en el hotel. he dicho! EDUARDO: DAMIÁN: bellacos? EDUARDO: Abundan igualmente. (Alterado). flojo! (Le arrebata el despacho... El viejo está aquí. ¡Oh.... ¡Ah. ¡Sería horrible! ¡Una cosa sin levante!... Perderías el tiempo.. tan indignos. MERCEDES: DAMIÁN: DAMIÁN: ¡Ay. ¡Un telegrama! ¡Un telegrama! (Se lo da). Verás cómo aparece hoy o mañana. qué desgracia! (Llora de nuevo). ni la mitad. Bajó del vapor.... ¿cómo no se va a ir. pero. Pero.. gracias a Dios! DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: bordo.. fue a pagarlo. (Que con Eduardo ha acudido a las voces) ¡Traé para acá. Decime. ¿Dónde está? ¡Mi sombrero! (A voces) ¡Mi sombrero. (Llaman). ¡En tantas partes!... ¿Qué?.. ¿Es cierto? ¿Es cierto?. No vayas a Montevideo. Dios santo! (Cae abrumada sobre una silla). ¿Llaman?. "Letra Thompson no ha sido Sé lo que te digo... DELFINA: DAMIÁN: DELFINA: Tomalo. De modo. tendrías cómo reponer eso? No. No te precipites. ¡Ah!.. Damián se pasea nervioso..... ¿Y padres tan desalmados. che! (Con ira)... Tenía un metejón por ahí. me voy!. ¡Mi sombrero!. Pero.. ¡No puede ser!. ¡Me da.. después se metió a jugar por ver si cubría el déficit. que me. Pero. ¡Será una deshonra completa! ¡Oh. no sé qué!. ¿no ves?. Piensa un poco lo que has de hacer... ¡Abrilo pronto! ¡Pronto! (Como indeciso) ¡Vaya!.. (Pausa). tan retirada". un...

.. por izquierda. luego Jorge. En la calle.. ¿Tendrá para reponer eso? No.... no lo sabe. ¿Dónde? No sé... Se lo he dado a entender. ¿qué será de nuestra vida? Ritornamo al antico. no tenía derecho a exigirles en recompensa que le proporcionaran una vejez decorosa? ¡Ellos son los bellacos!. Lo hecho.. JORGE: EDUARDO: DAMIÁN: Déjame. está hecho... A poco entra Jorge por el foro. ¿Cuál? Pegarme un tiro. Van tres noches que no duermo... Depende de cómo tome el otro las cosas. Dinero ajeno. entonces. En algún lado.. Si es así.. Ha salido a buscarte. 197 196 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¡Ya lo ves!. nos ha dejado hundidos en la miseria! ¿Acaso el pobre viejo. ¡Jorge!. cuñada. En un hospital. Laura la sigue.. Volveré. ¡Pero papá es un sinvergüenza! ¡Qué sinvergüenza ni sinvergüenza! ¡Es un infeliz! ¡Más canalla es este otro. que ha sacrificado la mitad de su vida para educar y hacer gentes a ese par de ingratos. ¡Oh! ¡No! ¿Por qué sos tan cruel? MERCEDES: JORGE: DELFINA: DAMIÁN: MERCEDES: EDUARDO: ¡Venga. y no puedo más..... Jorge! ¡Dame ese consuelo a cambio de todo lo que me has hecho sufrir! JORGE: ¡Quedate tranquila!.. ¡Nada!.. ¡Jorge!. me queda un medio de salvarlo.... Hablale a Damián. Laura. ¿De dónde vienes?.. No me preguntes nada. pero no quiere creerlo.... No va a pasar nada. ¡Linda esperanza de padres!. Al viejo le ha pasado algo y yo debo encontrarlo... avanzando con alguna cautela. venga! La acompaño. ¿Has tenido el valor de cometer una infamia tan horrible? No me digas nada. (Se va rezongando). che. ¿Damián sabe ya? No.en familia DAMIÁN: Pues yo no me convenzo. ¿Qué es lo que has hecho?... y se acabó. ¡No! ¡No! ¡Jorge! ¡Una locura no se enmienda con otra! Se lo tendrá que pegar él. No crea que estoy loco.. Y esta es una de ellas. ¡Damián! No se inquieten. (Horrorizada) ¡Mi hijo!.. ¿Por qué me dices esas cosas tan brutales? No hay necesidad de que se mate nadie. LAURA: EMILIA: LAURA: EMILIA: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: (A Emilia) Y ahora... ¿Se ha hecho el daño?. Tal vez sea el más cuerdo.. Dice que sería su ruina y su deshonra.. JORGE: MERCEDES: Mercedes. me lo acaba de confesar.. ¿verdad? ¡Prométemelo.. En la policía. Uno atorrante: el otro es un bruto egoísta y tacaño. que siendo rico. Delfina llora. derrotado...... (Vase por foro). ¡Qué asco! ¿No? (Vase con Delfina por segunda derecha)... ¿Qué sacamos con hacer escenas? Escandalizar sin provecho. Emilia.... ¡Pues a sufrir las consecuencias!.. Hay cosas que no caben dentro de la envoltura humana.. No concibe un padre tan malvado. MERCEDES: (Viéndolo) ¿¡Vos!? (Corre hacia él).. Yo me voy a meter en la cama. Lo culparán a él.

. Quería esconderlo. Vaya a llamarlo.. ¿O esperas que vaya a recibirte? (Rehaciéndose) ¿Qué tienes que decirme? ¡Hombre.. ¡Me moriría de pena! Tómalo. pregunto? Sé que ha llegado y quiero verlo. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: ¡No tenga vergüenza! Cuando has tenido el descaro de venir a esta casa.. Jorge.. (Lo registra cuidadosamente a fin de cerciorarse si tiene armas). Al huir con él tropieza en la puerta del foro con Damián que entra)... y que he abusado vilmente de su confianza. Sí. Sin esto. ¿Dónde está. No iba a nada. ¡Ojalá! ¡No puedo más de fatiga! (Se aleja). Thompson es muy caballero y sabrá comprender tu situación. ¡Todo se ha perdido!. luego Damián. señora. que sale y permanece alejado).. Ven.. ¿Dónde está. ¡No! ¡Dámelo. no estaría del todo tranquila. ¿Miedo de qué? No sé.. nada! ¡Nada grave! Pedirte perdón por esta 198 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 199 . Déjenos solos. (Por segunda derecha) No te alteres. ¡Por favor.. MERCEDES: JORGE: MERCEDES: DAMIÁN: MERCEDES: ¿Ya sabes?.. ¿Has soñado una cosa igual. ¡Adelante... señor!... dámelo!. Avanza. No ¡Qué golpe para el pobre muchacho! Tú puedes encauzar bien la situación. si no lo consigues. DAMIÁN: ¿Qué es eso? ¿Qué vas a hacer con esa arma? ¡Traiga eso acá! (Se lo arrebata). de manera que el otro no la tome por un lado muy trágico.. Que juego. (Deteniéndolo) Permíteme una cosa. hijo mío. Sería mejor que nos fuéramos a Santa Cruz por el primer transporte ¡No te desesperes así! Jorge asoma tímidamente.. Contale todo. Ahora.. Damián. No vayas a perder la cabeza... Voy enseguida. ¿Dónde está mi padre? JORGE: DAMIÁN: DAMIÁN: Damián. Que soy un vicioso incurable. (Vase primera derecha). ¡Horrible! ¡Horrible! ¡Horrible! DAMIÁN: Mercedes. DAMIÁN: DELFINA: remediaremos nada. Delfina? Es horrible. DAMIÁN: MERCEDES: DAMIÁN: DELFINA: MERCEDES: JORGE: MERCEDES: Y quédese usted.en familia Yo no tendría cara para presentarme ante él.. te juro que todo se arregla. porque tengo mucho miedo.... te suponía con la comedia preparada. (Se lo devuelve). Damián!.. pero no irremediable.. Me encargó que te lo dijera. MERCEDES: (A Jorge. siéntate. tendrás que resignarte a aguantar mi sacrificio.. ¡Oh! Si depende de mí. que..... pues.. (Revisa los cajones del escritorio y saca un revólver... MERCEDES: DELFINA: Ahora al otro. Yo le escribiré a Lola también. Delfina. y que. Mutis Jorge por primera derecha.. (Anonadado). pregunto? El no se atreve... despues Delfina. acostate.

Hemos terminado. al verte en ese tren de envilecimiento cínico. sollozando. y después de realizado. Te haría ahora mismo un alegato de bien probado. Delfina! ¡Tengo ganas de llorar! ¡De llorar a gritos!.molestia que te causo. repitiendo las preguntas que yo mismo me he dirigido antes de cometer el crimen. ¡Ya!.. antes de irse. ¿Estás borracho? JORGE: DAMIÁN: Tal vez. mi pobre JORGE: DAMIÁN: Quijote!.. (Dulcemente). será mi justificación más cabal. verdad? Te equivocas de medio a medio.. DELFINA: DELFINA: DAMIÁN: en familia Jorge se va al foro sin decir palabra. Todo fue con deliberación. ¡Yo! ¡El inocente! Pero desistí. No sería difícil.. vuelve la cara resignada y decidida y vase. ¡Que te has de matar! Es un nuevo recurso. me pongo por completo a tu disposición. en una silla). ¿Pretendes impresionarme. mientras lo cometía. en la cárcel por robo. (Acariciándolou).. Damián mantiene un gesto final imperativo. ¡Damián! ¡Oh.. ¿Para qué? Te ofrezco un suicidio. llore. TELÓN LENTO FIN JORGE: DAMIÁN: JORGE: DAMIÁN: 200 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 201 . con la certeza de impresionarte. Si es cierto que te pones a mi disposición debes marchar en el acto a la policía. ¡Sí.. Sé que no podrás reponer la plata ajena robada. Jorge. ¿Tú no te das cuenta exacta de todo el mal que me acabas de hacer? Exactísima. llore mucho. Y tú. o sea el hecho de que yo haya entregado a mi padre a los tribunales para que lo condenen... ¡Ya!. la que yo acabo de robarte.... ¡En el acto!.. y consciente. y como de algún modo debes justificarte.. Para los hombres como tú. El que pensó matarse hasta hace veinte segundos fui yo. porque no respondería de mí! Los jueces no pierden la calma.. hay un solo castigo: la cárcel. (Se deja caer. ¡Cuidado con exasperarme con tus respuestas. Tanto que podría economizarte todo el interrogatorio..

El desalojo Florencio Sánchez .

¿sabe? ¿Se ha pensao que estamo en una república... no se puede! Antonce no se arquila los cuartos. ¡Bueno.> el desalojo PERSONAJES ENCARGADA VECINA 1ª VECINA 2ª INVÁLIDO GENARO JUAN INDALECIA CHICOS UNA NENA PERIODISTA FOTÓGRAFO VECINO COMISARIO ESCENA PRIMERA ENCARGADA: (Saliendo de una de las habitaciones) Ya sabe. Son cansada de esperar que hoy e que mañana e que de aquí a un rato… VECINA 1ª: ¿Qué le hemos de hacer? ¡Cuando no se puede. No precisa hablar tanto.. ¡Basta! ¡No precisa hablar tanto! Eso digo yo. A la fin de mes se paga e nos quedamos todos callao la boca… (Alejándose) ENCARGADA: VECINA 1ª: ENCARGADA: antología de obras de teatro argentino 205 .. bueno!. aquí?. ¿eh? Bueno. que non se le orvide. L’arquiler es lo primero.

.. (Tristemente) ¡Ay. ¿Quieren que me tire al río con todos mis hijos? No decimos tanto.. ¡Ay!. ay. E non precisa tanto orgullo… Se quieren vivir de arriba. ¿no sabe si dan baile este VECINA 2ª: sábado los “Adulones del Sur”? 206 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 207 . Se le puede formar un cáncer… Llamen VECINA 2ª : INDALECIA: nuestro caso! VECINA 2ª : a la Asistencia… ENCARGADA: Mire.. ja!... Venga a mi cuarto.. Parece mentira. Mientras él me dé salú para trabajar.... VECINA 1ª: ENCARGADA: JUAN: Creo que sí. ¡Madona Santísima!.. VECINA 2ª : INDALECIA : VECINA 1ª: (Deteniéndolos) Diga.. volviéndose a Indalecia) ¿Y osté también se ha pensao tener todo el año esto cachivache ner patio?. buscar VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡Ay.. dos. doña Francisca. crea que no lo hago de gusto.. ay! (Aproximándose) ¿Se lastimó mucho.. VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: INDALECIA: ENCARGADA: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª : VECINA 1ª: ¡Qué sé yo!.. es demasiada pachorra!... porque el buen corazón lo tengo. Naturalmente. pero más. Un gorpe tremendo. ruéguele a Dios que no se vea en (Aparte) ¡No haberte roto algo!. Non tiene vergüenza… ¡Pero. pase. Los dos vecinos se alejan riendo. comadre!. señor. ¡Déquela!. la verdad es que ni se puede caminar en este patio. ¿sabe?.. mire. Eso. caminar. ¡A ver! Esos golpes saben ser malos… (Burlona) ¡Ah!.. (Mutis). (Golpea el mueble con rabia. señora?. Dos inquilinos que salen rumbo a la calle. ENCARGADA: ¡Pierda cuidado!. no más… ¡ja. no estaría tanto tiempo sen buscar pieza. No ha de ser esta persona quien se quede de brazos cruzados esperando que las cosas caigan del cielo. La fiesta es pa ustedes los socios. Juan. Ner mismo güeso… Vea.. Mutis de ambos. se detienen a mirar. Non vale la pena… Tiene razón. Pero… moverse. ¡Ay!. puedo estar tranquila. ¡Uiii!. ¡Dío!.. (Se oculta detrás de los muebles para enseñarle la pierna lastimada). (Viendo a los vecinos) ¿Y ustedes qué quieren? ¿No tienen nada más que hacer? ¡Ave María! ¡Tanta curiosidad!. eso digo yo. (Quejándose) ¡Ay. Venga.... señora!.. también..... VECINA 2ª: VECINA 1ª: Lo que es usted no faltará... Le daré una frotación de aguardiente… Venga… También. qué temeridad!.el desalojo Sí. Mire. Con toda esta porquería de cachivache adentro… ¡Un día.. se compra el palacio del congreso.. ¡Dispará no más.. señora. ¿en la calle Entre Ríos!.. Si yo… ¡Un corno! Se le hubiesen tirao esta porquería de mueble a la calle... ¿sabe? Ma non se puede estar estorbando a la quente todo el tiempo… ¿Qué debo hacer?... No estoy invitada. doña Indalecia. (Tropieza con un mueble).

. ¿Y los asilos? ¡Oh!.. robando la comida en casa de lo vecino… pensao?.. (Saca un mendrugo del bolsillo y se lo da).... INDALECIA : ENCARGADA: GENARO : ENCARGADA: (Deteniéndolo) ¡Eh!.el desalojo trabajo… En este Buenos Aires no falta en qué ganarse la vida.. dando un portazo al entrar. ¡No se va a pasar durmiendo todo el día!. (Alterada) ¡A lei.... Costuras no le dan en el registro a una mujer vieja como yo... ¡Mándensen mudar de aquí!. ¿qué se ha pensao osté? Me ¡Arriba!. sí... a lei!. ¿Parlate a me?.. sin hacerle caso) ¡Bruta gente! ¡Bruta gente!..... ¡Estar embromando a la pobre mujer!.. ¡Para qué se ha incomodado!. VECINA 2ª : ENCARGADA: ¡El terremoto de la Calabria!. ¿No?. Venga.. segundo izquierda.. pues tengo que cuidar a mis hijos… Ma dícame un poco. Ustedes bien lo saben. nena. (La levanta).. ¡No tienen vergüenza!..... INDALECIA : GENARO : ¡Oh!. ¡Pobrecitos!. a lei. (A Genaro) Me diga un poco. GENARO: (Reapareciendo con un grueso pan y una navaja en las manos... agarrados. Entonces ¡u… pa!. ¡Mangia... (Rezongando.. ¡Canaglia!. ¡Tanto embromar. e mientras tanto muerto de hambre como los gatos. ¿Dove sono i rapazi? INDALECIA: Nadie. ¡Bruta gente!. Ir a la fábrica no puedo. No le haga caso.. ¿No vino ninguno?. pobrecito. Mangia vos. bastante plata. Vámonos. ¡Mazcalzone!. ¿qué le precisa tener tanto hicos?. ¡mucho!... (Volviéndose a Indalecia) Usté también. se acerca a Indalecia y corta una porción) Toma… ¡Mangia!. GENARO: diga. Sí… Genaro la mira fijo un instante y le hace la mueca característica de los napolitanos. Déjelo. ¿qué está compadriando así?.. (Saca un bollo del bolsillo y se lo da a la nena).. Se va a su cuarto.. Venga a curarse esa pierna.... Si no hay con qué mantenerlos.. (Se va rezongando conducida por la Vecina 2ª). VECINA 2ª: ENCARGADA: VECINA 2ª: ENCARGADA: ENCARGADA: Está borracho el botellero. se agarran y se dan.. ¿qué se ha ¡Pero señor! Si no he hecho otra cosa que buscar ocupación... (A Indalecia) No te aflija. Genaro se encamina hacia su cuarto... señora. cuando los vecinos son tan INDALECIA: (Deja la costura y se aproxima a la cuna) Vamos.. ni conchavarme. Pobrecito. ¿Tiene hambrecita?.. 208 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 209 .. Esta noche traerán centavos.. VECINA 2ª : VECINA 1ª : ENCARGADA: ESCENA II GENARO: ESCENA III (Que ha aparecido momentos antes con un paquete en la mano)… Y hacen bien.. y vamos a comer mucho.. ¡Eso es muy fácil decirlo!.. (Furibunda) Furbo… ¡Mazcalzone!. también!. te digo!... ¿Quiere pancito?. Me diga un poco.......

¡Son tan malos!.. ¡Eh!... ¿Qué decía la encargada? ¡Oh!.el desalojo INDALECIA: GENARO: No sé... En la calle tal vez… (Se aproxima a la puerta del foro y llama a voces).. ¡Es lo que más desconsuela!. (A boca llena) ¡Muchas gracias!. ¡Hay hambre.. (Genaro da un trozo de pan a cada uno)... Pero no.. saca salame del bolsillo y se pone a comer. Lo de siempre. Le han hecho la operación a tu marido… INDALECIA : GENARO: ¿Cómo?. y maridos que trabajan expuestos a que los destroce una máquina o a caerse de un andamio. Toma… ¡Mangia… tú...... ¡Mangia!. (Alzándose) Toma. si ha de quedar GENARO : INDALECIA : GENARO: paralítico.. es patrona.. ¡Si fueran más felices o mejores que una. (Toma el salame y se lo pasa a la nena). Vieni. Naturalmente.. se ponen a la par de la otra para mortificarme.. ¡Ma no!.. se mangia y se acabó!... ¡Me lo van a matar!.. acosando a un viejo soldado.... Estuve en el hospital. ¡Anque. aislada… abandonada de todos… peor que un perro… (Llora)... porque.... no diría nada.. Aparecen tres chicos. ¡Ma no!.”.. tú!... prefieren tirar las sobras por el caño… ¡Bruta gente!.. Son pobres como yo. GENARO : INDALECIA : ¡Bruta gente!. entre ellos los hijos de Indalecia. Mangia un po de salame. Los chicos hacen mutis... Decate de llorar. ¿qué se gana con afliquirse?. ¡Bruta gente!.... ¡Cállese la boca!.. Rezongar… Insultarme… ESCENA IV INVÁLIDO: (Persiguiendo a los muchachos con el bastón enarbolado) ¡Mal INDALECIA : enseñados!. pero a las otras.. ¡Viejo borracho!.. Vea: a ella le disculpo. ¿sabe?. ¡Con eso van a hacer patria!. a las demás vecinas… ¡Gente desalmada!. (Volviendo a sentarse) Sería mecor.. Pausa). No hace falta tampoco… (Pausa). Los muchachos reciben el pan con alborozo y se ponen a comer. al fin y al cabo.. INDALECIA : GENARO: ¡Pobre Daniel!… ¿Habló con él? No lo decan ver. antología de obras de teatro argentino 211 210 FLORENCIO SÁNCHEZ ... ¡Tú!. ¡Viejo loco!.. ¿Otra?.... mangia!. (Afligida) Me dan tantas ganas de llorar… Ver que una no es nadie… Que de repente se queda sola en el mundo. ¿Cómo se dice?. GENARO : INDALECIA : (Genaro se sienta en cualquier parte. señor. ¡Oh!. Aparece un grupo de pilluelos. INDALECIA : ¡Mal agradecidos!. Y todo por adularla. inválido de la guerra del Paraguay.. UNO DE LOS CHICOS: GENARO: (Indicándoles la puerta) ¡Vía! (A Indalecia) No hacen falta cumplimientos... Se oye un tumulto y gritos afuera: “¡Viejo loco!. ¡qué diablos! Tendrían derecho.. y en vez de pensar un poco que podrían verse en mi caso mañana o pasado. ¡nada más! ¿Usted cree que ha habido uno solo en esta casa capaz de ofrecerme un poco de caldo para la nena? No.. tienen hijos como yo....

canejo! (A Indalecia) ¿Cómo te va diendo. ¿sabes.... Vea.. Musolino!. Lo que hay es que ya no me va reconociendo… ¿Y cómo ha venido a dar conmigo?. ¿eh? ¡Ahora van a ver. si llevo al cuete esta cintita y esta otra… ¡Eh. si querés.. ¿qué hace por acá? A verte. señor… No ve. Son cosas de rapazzi… ¿No ve... Y legítimo. amigo gringo… Los nietos no las van con los agüelos… Ya no se respeta la familia ni nada… En nuestro tiempo.. Amigo. y pregúntele a cualquiera de los que estuvieron en la guerra. bueno! ¡Qué le vamo a hacer! ¿Cómo qué le vamos a hacer? ¡Que lo respeten. INVÁLIDO : GENARO: INVÁLIDO : ¡Muchas gracias.... che. con su agüelo… La chica.. caramba!.. había e ver… Y esos otros mocosos.... a qué extremos hemos llegado? Los gringos tienen que defender a los servidores de la patria... Hasta los hijos son unos ingratos… ¿Ese es su padre?. pues… ¡Cuando yo te decía!... ¿sabe?. ¿no?. Déjelo. Aquí estamos… Y usté. INDALECIA: INVÁLIDO : Podías haberte acordado antes… ¡Que querés!. Te robaste... pues… Y así no más me recibís… ¿No digo?.. digo.. ¡Fuori!... podía haberse quedado… 213 GENARO : INVÁLIDO: INDALECIA: 212 antología de obras de teatro argentino . INDALECIA : GENARO: INVÁLIDO : GENARO : INVÁLIDO : ¡Tata!. Indalecia.. pues… Pucha cómo está el páis. amigo.. (Deteniéndolo) ¡A ver!. aunque manco. m’hija?. yo soy el cabo Morante..... hombre. Calle tal… me dijo el mozo.. ¡Pobre mujer!. ¡Vamos a ver a mi Indalecia en la misiadura! Y agarré p’acá… Si en algo puedo servirte. ¿Adónde vive?.. allá en Palermo.. mocosos!.. Se cayó de un andamio. Décate de embromar… INDALECIA : INVÁLIDO: ¡Oh!. ¿sabes?.. te empeñaste en juir con ese zonzo de tu marido… Bueno. (A los chicos) ¡Vía!. Pero yo te dije que ibas a ser desgraciada con él. podía pagarle el cuarto...... Por tu desgracia… esta mañana. ¿son tuyos también?.. mocita. Si ha venido para fastidiar a la gente. ¡Parece mentira!. ¡Bruta gente! ¡Bruta gente! Miralo al gringo… Hinchao como un zorrino… (A voces) ¡Che. don!... Venga p’acá. (Los corre). (Va hacia ellos). Che.. ¿sabés?. y oí que un mocito leía en el diario que te habían desalojao y que levantaban una subscripción pa vos… ¡Pucha. asustada. en el boliche del tuerto Ramos.el desalojo INDALECIA : GENARO: ¡Tata!. cuando menos… ¡Décase de embromar! (Se va a su cuarto).. y ya ves cómo salió cierto. ¿éste es otro yerno?. ¡Sinvergüenza!. Con que ustedes eran los que venían insultando a su agüelo.. tata... ¡Caramba.. aquí ande usté me ve. no me olvido que sos m’hija… FLORENCIO SÁNCHEZ INDALECIA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: GENARO : INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: No ve. Sí. ¿Esa nena es tuya?. ¡Y cómo le va!. ¿Y a vos quién te da vela?.. ¿eh? No hablemos... no hablemos de él.... si es m’hija!.. gringo?. se recuesta a la madre.

(Volviéndose furiosa) ¡Dío Santo!. ¿Te trajieron la plata e la suscrición ya? No.. ¡Ya!.. tomando por un brazo a la Encargada) ¡Haga el favor. señor. (Volviéndose al Inválido) ENCARGADA: GENARO: INVÁLIDO: INDALECIA: ¡Usted también. Sale la Encargada.... gringa!.... y bien puesto… Ma diga un poco. yo lo tengo... ¿No es peor que se mueran de hambre ¡Madona del Carmen! ¡Dequen en paz esa pobre muquer!... ¡Nada!. Si ustedes no tienen corazón.. ¿sabés?. ¡Porco!. Esperate un poco.. Y vos la pusiste de patitas en la calle. Ha dicho la verdá.. te puedo buscar la pieza pa mudarte. Haga el favor de sacar de aquí a ese vieco borracho… ¡Tu madre. Si yo no estuviera tan desacreditao con el coronel… le podía pedir una recomendación. che!... Porque te… 214 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 215 . pero si querés. (A Indalecia) ¿Quién es ésta... ¡Ya! ¡Váyase.. Eh… Naturalmente....... si no pagaba l’arquiler… ¿Y todavía te metés a dar consejos?. ¿no?. porque ando muy misio y vivo en el cuartel del 5º. desgraciada!. Bueno. ¡Hombre bruto! ¡Gente bruta! INVÁLIDO : ENCARGADA: ¡No me toqués!.. INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO: de no tener qué comer?... ¡Caramba!. ¿sabe?. Allí… ¡pucha madre!.. No sé.. ¿E osté qué se ha pensado? Yo soy la dueña acá.. mándese mudar!. Que lo meta nel asilo… No sirve más que pa trabaco… Salú....el desalojo INVÁLIDO: Bueno.. Hay un asilo de güérfanos militares. ¡Ya podés ir tocando de acá.. Sono la encargada de la casa… ¡Che.... ¡No te me acerqués. (Enérgico. ¡Canaglia!. mándese a mudar de aquí!. Hoy he visto una en la calle Soler… No se incomode… ¿Y qué pensás hacer?. (La empuja con violencia). ¿E osté sa creído que esto e una sala per recibir la visitas?. me viá sentar.. che?. no me separo de mis hijos.. Pausa).. ENCARGADA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO: INDALECIA: INVÁLIDO : INDALECIA: INVÁLIDO: ENCARGADA: INVÁLIDO : ENCARGADA: INDALECIA : INVÁLIDO: ¿Para qué? Para que metás toda esa colmena de muchachos… ¿Qué vas a hacer con ellos?. Choque esos cinco. INVÁLIDO : ESCENA VI GENARO : ESCENA V ENCARGADA: Eso es lo que digo yo.. che.. ¡Qué vas a ser dueña. doña… No.. señor.. ya que no invitas… (Se sienta.. porque te rompo la facha!. gringa’el diablo!.. déquese de embromar… (A Indalecia).. ¡Fuori!... gringo!... Ya sabés: no te puedo ayudar con nada.

.. Emoción. he dicho!. INVÁLIDO : No se aflija. Indalecia. pues. La Encargada vocifera). que está rodeada de sus hijos) ¿Quién es la dueña de estos muebles? INVÁLIDO: COMISARIO: Ladiate. INVÁLIDO: GENARO: ENCARGADA: INVÁLIDO: PERIODISTA: No lo deque dir. Ya ve usted… Las cosas se remedian. Lo hubieras hecho antes.. Vengo a traer lo que se ha recibido hasta hoy. ¡Mamita!.. Cállese la boca. Yo soy testigo. señor Comisario… Esta canaglia de un botegliero. A ver… Despejen ustedes un poco… No. me ha pegao. m’hija. jurándole venganza. Hemos sabido que usted se encontraba en esa situación y… Nuestro diario ha sido el primero en dar la noticia… Me consta. pero le permitirá alquilar una pieza y atender las primeras necesidades… Da las gracias. ¿Qué ha pasado?. Tome su dinerito… ¿Sabe que está lindo esto? Cuando te train la salvación te ponés a llorar.. deténgase!.. pues!.. Genaro se seca los ojos con la manga... don Genaro… (Amagándole un sopapo a la Encargada) ¡Bruta gente!. é un senvercuenza… (A Genaro) ¡A ver. Cálmese. No es mucha cosa. que entuavía puedo con un gringo… (indicando a Indalecia) Es una servidora… Mi hija… ESCENA VII Aparecen el Comisario y el periodista.. me ha pegao. me ha pegao una trompada tremenda… (Cuadrándose) ¡A la orden. señora. no más. (Yéndose a la pieza) ¡Bruta gente. No ha pasao nada. INDALECIA: GENARO: INVÁLIDO: Sosiéguese. ¡Agarrá y da las gracias. mi COMISARIO: LA NENA: INDALECIA: ENCARGADA: COMISARIO : nena… No llore… ¿Ve?... Mamita ya no llora tampoco… A ver… Séquese esos ojitos. mi jefe!... ¡Mamita!.. y el señor es un repórter de La Nación. COMISARIO: ENCARGADA: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: Bien. señora. señor Comisario. mujer… Aquí tiene estos sesenta pesos y la lista de las personas que han mandado al diario… Sírvase. el desalojo Encargada se va refunfuñando y antes de desaparecer mira con odio a Genaro y besa la cruz. señor Comisario. Yo soy el comisario de la sección. mi comisario… Todo ha sido de boca. Pausa. seguidos de un grupo de chicos. (Le limpia la cara 216 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 217 . (Toma el dinero y se lo ofrece). per Dío!. ¿Basta la palabra? Bajá la mano no más. mi comisario. que lo había leído? Usted ya sabrá que iniciamos una suscripción en su favor.. señor comisario… ¡Despeje. COMISARIO: ENCARGADA: COMISARIO: INVÁLIDO: Mire... (Serenándose) está bien… Muchas gracias… No llore..Tumulto.. Indalecia se hecha a llorar estrechando a la nena. (A Indalecia.. ¿No te dije. A ver… Sosiéguense… Ve.. Salen vecinos. ¿Qué desorden es este?. llévelo preso.

¿sabe? Bueno.. no puedo… Nunca podría… ¡Pucha. señores. y aquí en esta pierna tengo otra bala más. ¿Ahora se acuerdan? Está bien. señor! ¡De ninguna manera. comprenda usted que en su caso… ¡Mis hijos! ¡Qué esperanza!. señora. ¿Este es el mayor?. Tiene que resignarse.. y ya ve lo que he ganao… Que mis hijos y mis nietos se vean en este estao. No seás mal agradecida.. He conseguido colocarle a sus hijos… ¿Son éstos?. Señora.. amigo.. Pero yo no puedo separarme de ellos… ¿Pero ha visto qué rica cosa?. ¡Eh... Bien. señora. Está bien. ¡No!. ¡Son míos. ¿Mis hijos?. Ahora.. señor comisario? (Prosiguiendo sin contestarle) Allí aprenderá un oficio y se Tendrá mucha razón. muchas gracias!. son muy buenos!... que a mí no me faltan fuerzas. señora: tiene usted que resolverse y… No.. Bueno. No me separo de mis pobres hijos… No puedo.. Ma es una incusticia… ¡Bruta gente!... señor… estoy bien resuelta.. a éste lo mandaremos a la Correccional de menores… ¿Cómo dice.. Retírese usted.. mujer… Mire. ¿sabe?.. No tengo que ver. Y tiene razón. pero digo la verdad. ¡No!... Sí. La Sociedad de Beneficencia los tomará a su cargo... manteniéndole a los nietos. es la primera vez que la patria se ocupa de proteger a este viejo servidor. Es natural.. ¿no le parece?. ¡Mis hijos!. ¡No.... no son míos solamente… ¿Qué cuenta le voy a dar al pobre padre. que tanto los quiere. ¡No! ¡Ni lo sueñen! Natural. ¡Nadie tiene que ver aquí!. Ya está todo dispuesto. señor. este brazo lo perdí en Estero Bellaco. demen trabajo si quieren. le he dicho!. bueno!.. Ya me han ayudado a tomar pieza. ¡Que despeje. pero preferible es que se los mantenga la Sociedad a que mañana tengan que andar rodando por ahí… INDALECIA: El comisario por su parte ha hecho algunas diligencias en su favor… Él le dirá… Es cierto.. Sea buenita… ¡Esos hombres son muy buenos! ¡Muchas gracias.. Es natural que le duela GENARO: COMISARIO: INDALECIA: COMISARIO: INDALECIA: INDALECIA : INVÁLIDO : COMISARIO : COMISARIO: INDALECIA : GENARO: COMISARIO: GENARO: COMISARIO : GENARO : INDALECIA : PERIODISTA: 218 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 219 ... y vos te oponés.. Hay que agarrar no más… Vale más tarde que nunca. pobrecitos!.. sí está bien dicho… Le he dicho que no se meta usted… Y después. ¡No me separo de ellos!.. mujer zonza! No parece hija mía… ¿Prefiere usted verlos morirse de hambre o convertidos en unos perdularios? ¡No! ¡No!.el desalojo y le suena los mocos con el delantal)... PERIODISTA: separarse de ellos. que se ha COMISARIO: INVÁLIDO : GENARO : COMISARIO: hará un hombre útil… Para los demás he conseguido que el asilo… INDALECIA : COMISARIO: ¿Cómo?.. y yo me encargaré de mantenerlos y de educarlos… Eso... demen trabajo..

(Al comisario. Ustedes tendrán la bondad de retirarse… Más… Más lejos. Su marido está muy mal y difícilmente saldrá del hospital... quedará paralítico… ¡O. Pierdan cuidado… Bien… No se muevan… Un momento… Ya estuvo… ¿He salido bien yo?...desvivido por ellos. Saludos.... por lo que veo… ¿Ésta es la víctima?. ¡Señora!. Precisamente. He dicho que se retiren… ESCENA VIII EL FÓTOGRAFO DE CARAS Y CARETAS: COMISARIO: FOTÓGRAFO: A ver… ¡Despejen!.. disculpe… Cuando se vuelve. ¡Mis hijitos!... (Al mensajero que lleva los aparatos) A ver… sacá pronto eso… (Al comisario) ¡Qué cuadros!. Una linda nota. ¡No faltaba más. PERIODISTA : FOTÓGRAFO: INVÁLIDO : FOTÓGRAFO : ¿Cómo le va? ¿Viene a sacar una nota?... Y si la señora quisiera levantar la cabeza… (A Indalecia) ¡Señora!.. COMISARIO : el desalojo Los vecinos toman colocación frente al foco.... ¡Qué bruta quente!. Deque tranquila esa pobre muquer… ¡Caramba!.. también?. hombre!. ¿Usted conoce al señor? (Presentándolo) El comisario de la sección… Un repórter de Caras y Caretas. ¿por qué viá salir?. PERIODISTA : GENARO: FOTÓGRAFO: Llego en un lindo momento... bruta quente!.. que quiere intervenir) La verdad es que no le (Al periodista) Hola.. pues. Ya les ha de llegar su turno. ¿no? Estos se ven a cada rato… es una cosa bárbara la miseria que hay… El fotógrafo rodeado de pilluelos y vecinos. PERIODISTA: falta razón… Sería mejor… FOTÓGRAFO: COMISARIO: Por mí… La nota importante ya la tengo… (Se pone a empaquetar su aparato) INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: Aquí queda bien… Pero han visto este gringo. acomoda la máquina sobre el trípode buscando la luz conveniente.. señora. (A Indalecia) Bueno.. Indalecia se echa a llorar. tratando de salir en la vista.. (Al Inválido) Usted también.. En todo caso.. ¡No! ¡No!.. ¡Oh!. Está bien... Es un momento espléndido… (Enfoca). todos se acomodan de nuevo. retírese… INVÁLIDO: FOTÓGRAFO: GENARO : Yo soy el padre de ella. ¿que se ha creído de la familia. ¡No es posible!.. ¡Macanudo!.. (Al comisario) Ahora podrían ponerse ustedes. Métanme preso y hagan lo que quieran… Ma esto es una barbaridá… Mándese mudar… ¡Per Dío!. amigo..... ¡Caramba!….. no se aflija más y resuélvase… COMISARIO: 220 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 221 ... A ese respecto debe estar tranquila.. qué cuenta le voy a dar cuando salga del hospital?.. Le tomaremos uno así llorando.

Eso es entrar en razón… Bueno. no?. INVÁLIDO : ¿Qué quiere... Bien… Adiós.. dándolos al asilo… Los podría ver a menudo… Allí se formarán. me moríria!. (A Genaro) Y a ver vos si te dejás de andar zonciando… Genaro le vuelve la espalda. Bueno… Sí… Hagan de mí lo que quieran… ¡Sí!. 222 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 223 . señora.. Piense que es un egoísmo el suyo. ¿eh? ¿Nos vamos?... que iremos a colocarlos. Por el momento. mi jefe… ¿Habrá unos níqueles pal milico viejo… COMISARIO : ¿Para mamarte. ¡No puedo. ¿Preferís verlos en la cárcel por bandidos?.... COMISARIO: INVÁLIDO : INDALECIA: TELÓN FIN COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: PERIODISTA: FOTÓGRAFO: COMISARIO: INVÁLIDO: (Al comisario) Diga.. ¡Sí!. ¡Pobres hijitos míos!. Hoy no he morfao nada. Con ese dinero alquílese una pieza y mañana véngase por la comisaría con los chicos. Buenas tardes. pero puede ocurrirle que mañana no tenga que darles de comer… Enfermarse… morirse… ¿Qué va a ser de ellos?.. COMISARIO: PERIODISTA: INVÁLIDO: (Volviéndose a Indalecia) ¡Che.. ¿cómo no?.. Los muchachos y vecinos salen también detrás.el desalojo INVÁLIDO: INDALECIA : Déjela. ¿sabés?... señores.... pues? Es lo único que me ha dao la patria… Un vicio… (Riéndose) Tenés razón... podrá mantenerlos si trabaja. ¡No es posible!. Tranquilícese usted… Sea razonable… Da las gracias. y saludá… Déjela… Le mandaremos por el comisario la plata que se reciba… (Al fotógrafo) ¿Salimos? Sí. Usted no pierde... mi hija!.. ¡Si ya está resuelta! ¡Mis pobres hijitos!. pues.. aprenderán un oficio… Y mañana serán hombres útiles para usted y para todos… ¡Claro está!.... Tomá… Mutis. Refilame un nalcito de esos que te dieron… INDALECIA: Tome… tómelos todos… Yo para qué los quiero ahora… (Se abraza sollozando a sus hijos)..

Nuestros hijos Florencio Sánchez .

SRA. DE DÍAZ: (En traje de calle) Juana. Criada. DE GONZÁLEZ ALFREDO ENRIQUE DOCTOR X PANCHITA ERNESTA CRIADO ACTO PRIMERO EN EL HALL DEL PALACETE DEL SEÑOR DÍAZ. CRIADA: Está bien. DE DÍAZ: ¿El señor se ha levantado? antología de obras de teatro argentino 227 . Suena un timbre. de Díaz. Que se apure.> nuestros hijos PERSONAJES SRA. DE DÍAZ CRIADA SR. ESCENA PRIMERA Sra. DÍAZ MECHA LAURA SRA. Avise a la niña que van a dar las nueve. SRA. DE ÁLVAREZ SRA.

DE DÍAZ: SRA. me voy. Creo haberla explicado satisfactoriamente. Nos distraeríamos. SR. No quiero ser molestado. a este divorcio deprimente en que vivimos. DE DÍAZ: (Que ha descendido tambaleante la escalera) ¡Jorgelina! (Con un movimiento nervioso). Pero encuentras razonable atribuirme las faltas de los criados. DÍAZ: SRA. puesto que los trato bien. Lo que queremos es que vuelvas a la vida de antes. ¡Te exijo que me atiendas! Te advierto que no me negaba por descortesía. Desearía no tener que repetir estas observaciones. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. Atiende. Escúchame. Eso me perturba. Eduardo? Precisamente acabo de observarle a Juana que… Hace muchos días que no me sirven como es debido. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. Lo que no debe hacer usted es contestar. DE DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. ¿Lo desean ya? No. DE DÍAZ: ¡Oh! Sería curioso que empezara a atacarte ahora la manía de las persecuciones. Toda la mañana ha estado sonando la campanilla. No. ¡Ah! Bájeme los guantes que están sobre la mesita del tualé. DE DÍAZ: No sé. ¿Tienes algún agravio conmigo? No. DE DÍAZ: SR. no lo deseamos. Mecha ya no sube a ayudarme. no te vayas. DE DÍAZ: ESCENA II Sra. No te robaré mucho tiempo. DE DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SR. He notado además que se están tomando demasiado interés por mí y por mis asuntos. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. Pero no la justificas. señora. DE DÍAZ: SR. Criada mutis. ¡Esto no debe continuar así! ¿Sabes si ha llegado la correspondencia de Europa? No sé. SR. DÍAZ: CRIADA: SRA. a ocupar tu lugar en el seno de los tuyos y en la consideración de las gentes. me suben los periódicos cuando se les antoja. demasiado 229 SR. sería preferible una separación definitiva. Respóndeme categóricamente. DÍAZ: SRA. Tú debes salir. ¿Por qué me haces esa pregunta? Porque cada vez me resulta más inexplicable tu conducta. Vaya a buscarlo en seguida. Todo esto no está en razón. Tengo que llamar media hora para que acudan. Pienso que sería más lógica en ustedes que en ellos esa hostilidad. DÍAZ: Dime: ¿has dado orden a los criados que no me atiendan? ¿Cómo puedes pensar semejante cosa. sino por sentido práctico. no puedo hacer tanta cosa a la vez. DE DÍAZ: SR. señora. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. ¡Jesús! ¡Me has asustado! SR. SRA. DE DÍAZ: (Se vuelve hacia un espejo y corrige la posición de su sombrero). Salvo que tengas algo que comunicarme. En verdad. Díaz. DÍAZ: SRA. DÍAZ: 228 antología de obras de teatro argentino . Bien sabes que está enferma. yo tengo que hacer. de Díaz. ¿Por qué no ha subido Manuel? ¿No está en casa? No sé. No. y ponen mal gesto o rezongan si algo les observo. Sr. Señora. Eres demasiado normal. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. Si molesto. Eduardo. DÍAZ: SRA.nuestros hijos CRIADA: SRA.

Quizá nuestros hijos no SRA. nos ahorraríamos inquietudes y prevenciones.. Con partir de ese concepto y con preocuparse menos de lo que piensen y digan las gentes. DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. la convivencia me exigiría una participación activa en el tráfico social. DE DÍAZ: 230 antología de obras de teatro argentino 231 . Naturalmente. Hace un momento te quejabas de los criados. ¿Y por qué me has abandonado? Vuelta a subir la montaña con el peñasco a espaldas. ¿Cómo te han de respetar si ven que has abdicado tu autoridad. DÍAZ: ¡Otra vez con el peñasco a cuestas! ¿Hasta cuándo he de decirte que considero terminada mi misión en este hogar? Te equivocas. nadie me ha hecho nada. El caso no puede ser más sencillo. pues. DÍAZ: SRA. No ha terminado. DÍAZ: (Con cierta vehemencia) ¡No te vayas! ¡No me hagas eso! ¡Ven acá! Dime: si es verdad que nada tienes que reprocharme. Un extravagante. DE DÍAZ: SR. sino de un sujeto que no tiene necesidad de abrevar en la fuente común para hallar un poco de dicha y que nada hace ni hará en perjuicio de la dicha ajena. DE DÍAZ: SRA. Es una vulgar constatación. ¡Oh! ¡Eduardo. ¿por qué me has repudiado? ¿Por qué me repudias? SR. DE DÍAZ: SR. ¿Y nosotros? ¿Y nuestra situación? Bien han podido habituarse en cuatro años. que eso entra en sus obligaciones. DÍAZ: SR. DE DÍAZ: SR. Y tú. DÍAZ: SRA.. yo? ¿Quieres que nos entendamos? Esta vida nuestra se hace cada vez más dolorosa. mirándolo fijamente). encaminándose a la escalera. Eduardo.nuestros hijos equilibrado para convencer a nadie de tu extraña misantropía. ¿debo pensar que somos ajenos a ella?. En menos tiempo llegamos hasta aburrirnos de tener un enfermo crónico en la familia. ¡Oh! Eso es una crueldad injusta. y mucho menos en hostilizarla. ¿Qué soy ajena a ella? Debes pensarlo. DE DÍAZ: SRA. (Se detiene. DE DÍAZ: SR. si para ellos no eres más que un pobre ente sin voluntad a quien su familia ha relegado al último piso de la casa por sabe Dios qué lacras morales? ¡Oh! ¡Eso! Un pobre diablo a quien no toman en cuenta quizá por creer que nos halagan. Me interesa igualmente poco lo que puedan pensar unos y otros: criados y amigos. DÍAZ: SRA.. ¿Para qué me lo haces caer? Has podido dedicar a tu obra la atención necesaria sin necesidad de renunciar a la vida en común. cuando más te esfuerzas en justificar tu actitud. DE DÍAZ: ¿Misántropo. DE DÍAZ: No sé por qué. Por lo demás aquí no se trata de un enfermo ni cosa que se le parezca. SR. cuando no un monomaniático lastimoso. Tranquilícense. déjate de FLORENCIO SÁNCHEZ cavilaciones. No. No eres mucho más para nuestras relaciones. SRA. He empezado demasiado tarde la obra para derrochar tiempo en trivialidades. El señor Díaz distrae su mirada en cualquier sentido y luego se pone de pie. Eduardo!. pero lo demás no les falta. DÍAZ: SRA.. DÍAZ: SRA. Déjenme en la paz de mi mansarda con mis diarios y mis papelotes y no se empeñen en torcer una resolución que es irrevocable. SR. No todo es tráfico social en la convivencia afectiva. Por última vez. Nada me has hecho. más enigmática me resulta.

Ellos van a formar nuevos jardines. DE DÍAZ: (Al volverse con un gesto de desilusión) ¡Oh. La Sra. DE DÍAZ: MECHA: Lo de siempre. DE DÍAZ: MECHA: tiene nombre! ESCENA III SRA.. Sé que ayer estuviste arriba revolviéndole los papeles. DÍAZ: consultar al médico? MECHA: (Al cruzarse con Díaz en la escalera) Buen día. Si es por eso. ¡Ya pasa!. ¿Cuándo subes? ¡Ah. No te preocupes. (Dándose los últimos retoques ante el espejo) Lo que es yo no las espero. Una reminiscencia. ¡Devuélveme tu ternura. DE DÍAZ: Sr. SRA. Un poco de debilidad. nada. (Toca el timbre). Eduardo! Me hace falta.. ¿Qué tienes?. DE DÍAZ: MECHA: ¿Qué pasa? ¿Qué tengo en el sombrero? SR. SRA.. Mecha. ¿Qué te ha pasado? FLORENCIO SÁNCHEZ MECHA: ESCENA IV Dichos. papá. Si llega a descubrirlo vamos a tener un disgusto serio. casi desvanecida) ¡Muchacha!... hoy mismo llamo al ingeniero. ¿Por qué hemos de dejarlos secar antes de tiempo? (Con mucha ternura. CRIADA: SR. Laura. Ya sabes que me fatiga subir tanta escalera. (Volviéndose a Mecha. ¡Muchacha!. (Mutis). ¡Tu padre! ¿Para qué se meten con él? Ya saben cómo es. ¡Oh! ¡Yo no voy! (Sacándose el sombrero) Toma. nosotros quedamos para cultivar nuestros viejos rosales. DÍAZ: (Sonriendo). papito! Cuando hagas poner el ascensor. Pero yo sí... MECHA: SR. Díaz. Pero hija.nuestros hijos necesitan ya tus caricias. Misia Edelmira no se resentirá. ¡Una cosa muy extraña! ¡Qué palidez!. nada más.. ¡Para qué! No vale la pena. ¡Un vahído!. Un relámpago mental. Podría ir Laura en mi lugar… ¿no te parece? Avísale. ¡Y estás transpirando!. de Díaz va al espejo y se mira. ratonera. DE DÍAZ: Pero… No te inquietes. apoyándosele en el hombro). DE DÍAZ: SR. buscarme! Me siento mal hoy. (Intenta ponerse de pie pero se deja caer en la silla). ¡Uff! ¡Cuánto daría por que no vinieran a SRA. (A su madre) Ahí tienes tus guantes.. Buenos días.. ponlo en cualquier parte.. nos hace falta a los dos un poco de realidad afectiva.. ¿cuándo te vas a resolver a SRA. El Sr. Díaz se aleja escaleras arriba. Díaz se aparta suavemente de sus brazos y detiene un instante la vista en el sombrero. El Sr. ¿Qué te ha hecho? No tiene remedio ya. MECHA: ¡Nada!. DÍAZ: MECHA: ¿Señora? 232 antología de obras de teatro argentino 233 .. Eduardo! ¡Esto no SRA.. Nada.. DÍAZ: SRA. (Se deja caer en la silla con un gesto de fatiga y empieza a ponerse los guantes). Tengo toda la correspondencia inglesa del Amazón por traducir..

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: CRIADA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ:

¿La señorita Laura está en la cama? No, señora. Llámela. Ahí llega. (Mutis). Te espera una mala noticia. ¿Cuál? Mecha no se siente bien y quiere que vayas tú en la comisión. ¡Ay, ay, ay!... No me agarran. Es muy aburrida la infancia desvalida. Vístete. Y más fastidioso es eso. Podría resentirse Edelmira si no fuera ninguna. ¿Qué te pasa? Progresa la anemia, ¿eh? No; ¡no te hagas ver! A nosotros nos hace falta estrenar el panteón de la Recoleta y usar luto por un tiempo. Está de moda; es muy chic el luto. ¡Cállate, tilinga!... Bueno. Total que no hay colecta pro infancia desvalida.
Suena la bocina de un automóvil.

ESCENA V
Dichos, Sra. de Álvarez, Sra. de Díaz, Sra. de González. La señora de Díaz va al encuentro de las señoras de Álvarez y de González, que entran saludando muy afectuosamente.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Como de costumbre, en retardo. En el trayecto de casa hasta aquí hemos encontrado dos comisiones en plena actividad. ¿Estaba usted por salir, Jorgelina?
SRA. DE DÍAZ:

Sí. Al Pilar. Es cierto que entierran a Etcheverry. ¡Qué golpe para la pobre Claudia!... Una muerte así, tan inesperada…

LAURA:

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA: MECHA: LAURA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Dicen que ha sido un suicidio.
SRA. DE DÍAZ:

Se habla mucho de eso pero yo no lo creo.
(A Mecha) Ponte el sombrero, hija, y nos vamos. Estás de

SRA. DE ÁLVAREZ:

mal semblante.
MECHA:

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Me siento mal, señora. Estaba pronta ya para ir y… ¿Supongo que no renunciarás?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ellas! ¿Te das cuenta?... che.
MECHA: LAURA:

MECHA:

Si me lo permite, sí, señora. Qué tontería, muchacha. No sabes lo que te pierdes.

No seas mala. Andá a vestirte. Transemos. Las aguardo, y si veo que se empeñan en llevarme, acepto. ¿Te parece?

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

(A la señora de González). ¿Lita ha ido a Palermo hoy?

SRA. DE GONZÁLEZ:

No; salió en otra comisión con Maruja Pérez y la señora de Oliva.

234

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

235

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Yo creo que debe perdonarla, Edelmira. Esta muchacha no está bien. ¿Y a quién vemos, a esta hora, para que nos acompañe?

SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA: LAURA:

Podría ir Laura. Haces mal en comprometer a Edelmira. ¡Oh!, con mucho gusto… Es toda una idea. Vístete, muchacha.
MECHA:

hemos recibido carta de Álvarez. Escribe comunicando que se va a Baden-Baden por consejo de los médicos a someterse a un tratamiento, y con ese motivo –no te vayas a desmayar, muchacha–, pide que le mandemos a Enrique para que le haga compañía.
(Reprimiendo un movimiento de sorpresa) ¡Oh! ¡Ya lo sabía!

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Te había escrito… ¿verdad?
MECHA: SRA. DE DÍAZ:

Sí; sí, señora… ¡Sí, señora!... ¿De modo que se va Enrique? Naturalmente. Pero será un viaje muy rápido; de tres meses a lo sumo. Enrique estará de regreso a tiempo para cumplir su compromiso. No hay motivo, pues, para afligirse tanto, muchacha.

LAURA:

¿No sería hacerles perder mucho tiempo? Eso dependerá de ti, en todo caso.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

LAURA:

Bien. Ya estuvo. Diez minutos. (Mutis).

ESCENA VI
Dichos menos Laura.
SRA. DE ÁLVAREZ:

MECHA:

No, señora. No me aflijo. ¡Una cosa tan natural! No hay para qué decir que Enrique anda bailando de gusto. Creo que hasta se ha ido a esperar que abrieran la agencia de vapores para elegir camarote.

SRA. DE ÁLVAREZ:

Supongo que tu malestar no depende de algún disgustillo con Enrique.
MECHA:

MECHA:

(Irónica) ¡Naturalmente!...

¡Oh, no, señora! ¡Ah! ¡Ahora que recuerdo! Qué tonta eres, criatura. Seguro que te ha comunicado ya la noticia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

Perdón. He sido tal vez indiscreta, pero es la pura verdad. Es preciso imaginarse lo que significa para estos muchachos la perspectiva de un paseíto por Europa.
SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

¿Hay alguna novedad?
(A Mecha) ¿Cómo? ¿No sabes nada? Pues… Anoche

SRA. DE ÁLVAREZ:

Si viera usted las ganitas que tiene Alfredo de hacerlo. Creo que si se recibe este año es debido a la promesa que le hemos hecho de mandarlo por unos meses a París.

236

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

237

nuestros hijos
SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VIII
Dichos, menos Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Por otra parte, es una ventaja casarse con un hombre que haya estado en Europa.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Claro está. Adorna mucho.
SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. DE DÍAZ:

¡Pobre Eduardo!... ¡Cómo está!... ¿Sigue con su manía? Cada día peor. Metido allá arriba, se pasa semanas enteras sin que le veamos la cara. Escribe mucho, ¿verdad?
SRA. DE DÍAZ:

Va al matrimonio con una curiosidad menos.

SRA. DE GONZÁLEZ:

ESCENA VII
Dichos, Sr. Díaz.
SRA. DE ÁLVAREZ:

Creo que no. Lee y lee siempre. ¿Diarios?

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Oh! Señor Díaz. Qué feliz casualidad.
SR. DÍAZ:

SRA. DE DÍAZ:

(Saludando) ¡Cómo está usted, Edelmira! (A la de González)

¡Cómo está usted, señora!...
SRA. DE ÁLVAREZ:

Exclusivamente. Recorta las crónicas policiales y las va pegando en unos grandes cuadernos, con no sé qué extrañas anotaciones. ¡Qué rareza! Tan luego él que nunca tuvo aficiones literarias.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos?
SR. DÍAZ:

¿Su esposo de usted está bien? No mucho. Anoche hemos recibido carta.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

La neurastenia es una cosa terrible. Acaba con la gente más equilibrada. ¡Pobre Jorgelina! ¡La compadezco!...
SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¿Está en el campo? No, en Europa.

SRA. DE ÁLVAREZ:

¡Ay! ¡Déjeme!... No pueden ustedes imaginarse lo que nos contrista su estado. ¡Yo creo que lo hemos perdido para siempre!... Deberían ponerlo en tratamiento. No debe ser incurable. Dicen que en el sanatorio de Ramos Mejía se está muy bien. Hay muchos enfermos distinguidos.

SR. DÍAZ:

¡Ah! ¿Y el señor González también está en Europa? No, aquí.

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Con el permiso de ustedes. Un instante. (Mutis).
SRA. DE DÍAZ:
FLORENCIO SÁNCHEZ

¡Y quién lo recluiría!
239

238

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ:

Sería muy fácil. Se le lleva engañado y una vez allí…
MECHA:

ALFREDO:

último caso siempre será ella la que disponga. ¿Saben que han puesto en fuga a medio Buenos Aires? ¿Nosotras?

¡Oh! Hagan el favor de no hablar así de papá. Bien podrían ahorrarse tanta conmiseración. ¡Mercedes!
(Exaltada) No es tan lastimoso su estado. No está loco, ni

SRA. DE GONZÁLEZ:

SRA. DE DÍAZ: MECHA:

ENRIQUE: ALFREDO:

Nadie está en su casa. Y cosa de alquilar balcones para ver cómo huye la gente en cuanto aparece un automóvil con el consabido estandartito PRO INFANCIA DESVALIDA. ¡Qué exageración!...

enfermo, ni maniático. Es un hombre que se siente harto de nosotros; de tanta hipocresía, de tanta simulación, de tanta maldad. De toda la miseria moral de nuestra vida. Eso, eso es lo que tiene. ¡Nada más!
SRA. DE DÍAZ: MECHA:

SRA. DE GONZÁLEZ:

¿Te has enloquecido, Mercedes? ¿Qué ideas son esas? Recién empiezo a comprender la verdad. ¡Muchacha!... ¿A qué viene ese arranque?... Nosotros…

ALFREDO:

(A Enrique) ¿Subimos?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: ALFREDO:

¿Huyen ustedes también? No. Le he traído a éste para darle un Baedeker y unos libros que tengo sobre París. Con permiso, pues. (Mutis). ¿Qué les dije? Trastornado con el viaje.

MECHA:

Sé lo que digo y por qué lo digo.

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA IX
Dichos, Alfredo, Enrique.
ALFREDO:

ESCENA X
Dichos, Sr. Díaz, menos Alfredo y Enrique.
SR. DÍAZ:

No esperábamos encontrar tanto bueno por acá.
Enrique da la mano a la señora de Díaz y a Mecha, y Alfredo a las señoras de Álvarez y González.

SRA. DE ÁLVAREZ:

(Que aparece con un grueso paquete de diarios) ¿Qué significa un

Como Mecha no puede ir, esperamos que se vista Laura. No sabes la que te aguarda, Enrique. Está… pero furiosa por tu viaje.
ENRIQUE:

automóvil con un estandarte, que he visto en la puerta?
SRA. DE ÁLVAREZ:

¿Se lo has anunciado? Yo pensaba darle la noticia esta noche y recabar su permiso. Creo que no reñiremos. En
SR. DÍAZ:

Que hoy es nuestro día. Hacemos una colecta “Pro infancia desvalida”. ¿Para qué?

240

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

241

nuestros hijos
SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ:

Para eso. Para nuestros asilos, y nuestros talleres. Para el sostenimiento de las instituciones benéficas que patrocinamos.
SR. DÍAZ:

Iba a decir una tontería. Siga, Eduardo.
SR. DÍAZ:

Casi me ocurre lo mismo. Con permiso. (Ademán de irse). Venga acá. No sea huraño. ¿O tiene miedo del sablazo?... Dedíquenos un instante. Cuéntenos algo de su obra. ¿Tendremos pronto el gusto de leerla?

Entendido. Para el mantenimiento de “nuestros hijos naturales”. ¿Qué dice usted, Eduardo?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

No he empezado a escribir. Continúo documentándome. ¿En la crónica policial?

SR. DÍAZ:

Nada con intención. Me acordé de un suelto de un diario… ¿Sigue usted tan… entregado a las noticias policiales?...

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

En la crónica policial. ¡Qué original! Será un libro trágico.

SR. DÍAZ:

Sí, señora. Más que nunca. Pues… Me vino a la memoria un suelto leído hace algún tiempo, en el cual se publicaban ciertos datos estadísticos sobre natalidad ilegítima. Eso es todo un problema social.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SR. DÍAZ:

Efectivamente. Trágico. Se va a vender mucho eso. Un éxito así como el de Stella de Emita de la Barca. ¿No lo ha leído usted?

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

¿Y saben cómo titulaba el diario la noticia? “Nuestros hijos naturales”. Pues… francamente, no le veo la gracia.

SR. DÍAZ:

No, señora. Es raro. Toda la gente bien lo conoce.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

SR. DÍAZ:

Claro está. Yo tampoco… A mí me resulta una insolencia.

SRA. DE ÁLVAREZ:

SRA. DE GONZÁLEZ:

Lo que no acabo de explicarme es cómo hace usted para sacar provecho de ese tejido de fantasías y embustes.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

Pues yo… A mí… Continúe usted.

SRA. DE ÁLVAREZ: SR. DÍAZ:

¡Ah, señora mía! No tomando en cuenta los embustes ni las fantasías. Me basta con el hecho en sí y las causas que lo han determinado.

242

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

243

DÍAZ: SR. Eduardo!. La puñalada de ayer y la puñalada de hoy son dramas distintos. mientras que en el presente... Había abandonado a los suyos por igual causa. pero con la diferencia de que en el caso anterior el marido estaba en la cárcel. diciéndole que existen millares de criaturas cuyo único amparo es el óbolo de las personas caritativas. ¡Por casualidad un suceso interesante! SR... el padre de esas cuatro criaturas… Estaba enfermo en un hospital. ¿Estás tú segura de que una mujer que engaña a su esposo no quiere a sus hijos? ¿Estás bien segura? Hombre… todo puede ser. La misma puñalada. DÍAZ: No. es por ahora mi tarea. DE ÁLVAREZ: ¡Pues no ha emprendido usted chico trabajo. DÍAZ: ¿Y con qué derecho le arrebata esas criaturas a su cariño? ¡Ave María! ¡Qué ideas. Este descubre que su mujer lo engañaba. dos sucesos idénticos y dos dramas distintos. DÍAZ: ¿Y qué debió hacer? 244 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 245 . y que aquí hay una bolsa que impetra su compasión.. La misma cosa todos los días. SRA. Pero he oído conversar de eso a los sirvientes. Extraerlos del relato trivial. DE ÁLVAREZ: A eso voy. el mismo robo. Hay síntomas de que la conciencia y la piedad. ¿qué culpa tenían las pobres criaturas? SRA. Eduardo. que digamos!. DE ÁLVAREZ: SR.. las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia. y desaparece abandonando su hogar. DE DÍAZ: Debe ser muy monótono. del drama de todos los días y de todos los momentos. abandonando a esa mala madre. DÍAZ: SRA. Esa mujer no amaba mucho a sus hijos. DÍAZ: ¡Ustedes!. Pero ¿cómo resolvería usted ese problema? Para mí lo son todos. Digámosle a su cerebro palabras de verdad.. DÍAZ: SRA.. DE ÁLVAREZ: SRA. analizarlos y catalogarlos. No. DÍAZ: Una cosa vulgar. una mujer que se asfixia con sus cuatro hijos? No. cuando olvidó así sus deberes.. Ya ven ustedes. SRA. supongamos. eso. SR. ¡Qué han de hacerlo! Por lo pronto. le rezaré a usted la oración del sentimiento. Igual al de antes de ayer y al de la semana pasada –dramas de la miseria–. Mal hecho. SR. DE ÁLVAREZ: Velar por sus hijos. Esa será mi obra. el mismo suicidio. SRA. el marido. DE ÁLVAREZ: SR. ¿Quieren un ejemplo? ¿Han leídos ustedes la noticia de ayer del suicidio de una familia entera.nuestros hijos SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. subsisten en el hombre. Un homicidio por celos. SRA. DE GONZÁLEZ: SRA. No lo hemos perdido todo en la desgarrante contienda de los siglos. ¿Y usted cree. la pasión y el prejuicio. DE GONZÁLEZ: SR. Desentrañar del mismo seno de la vida. quitarle los hijos. que eso no lo hacemos todos?. e impetremos su clemencia con la oración del sentimiento. DE GONZÁLEZ: Claro está. ¡Ustedes!.. SR.

Le exigimos una explicación. DÍAZ: SRA. DÍAZ: SRA. ¡Y qué remedio!. Dios mío! Eso es anarquismo puro. DE ÁLVAREZ: SR. ¡Aunque fundaran tantos asilos como templos! Estamos creando el mal para aplicarle el remedio. DE ÁLVAREZ: SRA.. pues. No entiendo. Les haré el gusto. Edelmira! ¡Muy bien!. SR. pero la caridad pública no da para más. Si se infringe una ley social. DÍAZ: Para eso entiéndase con el ministro de Hacienda. (Por su señora). que nuestra caridad no es más que un pretexto para divertirnos. ¡Oh! ¿Qué tiene eso que ver…? Empecemos por respetar el derecho a la maternidad… La limitación de ese derecho es causa del tributo enorme de vida que nos cobran los asilos. DE ÁLVAREZ: No se escurra. Adelante. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. En lugar de instituciones pro infancia desvalida. DÍAZ: Por lo demás. Sería muy largo. SR. SRA. ¡Ay. Perdón. Venga acá. DÍAZ: ¡Pronto. las cárceles y los cementerios. SR. ni para sus hijos legítimos. Usted quiere destruirlo todo.. Cuando menos pensará. DE GONZÁLEZ: SRA. DE GONZÁLEZ: Eso es. como ciertas gentes. DE ÁLVAREZ: SR. SR. SR. DE ÁLVAREZ: ¿A que no lo firma en blanco? SR. aun sin destruir los fundamentos de la presente organización 247 246 antología de obras de teatro argentino . DE ÁLVAREZ: SRA.. DÍAZ: Esto es un evangelio que se podría practicar. no creo en semejante caridad... DE ÁLVAREZ: SRA. DE ÁLVAREZ: ¡Bravo. DE ÁLVAREZ: Explíquese. Le exijo una explicación. señor piadoso. Mi sinceridad no admite sobreentendidos. SRA.. Pues… uno de los capítulos más terribles de mi libro será precisamente el referente a “nuestros hijos naturales”. se ha cumplido la ley humana que es la ley de las leyes. DÍAZ: Ustedes se han propuesto sacarme de mis casillas. ese cheque!. ¿Para quiénes son esos asilos y esos talleres? Supongo que no serán para mis hijos legítimos. DE GONZÁLEZ: SRA. me ha enseñado a encarar de otra manera el problema social que ustedes creen haber resuelto con la fundación de unos cuantos asilos.nuestros hijos SRA. SRA. La maternidad nunca es un delito. DÍAZ: Eso es una butade indigna de usted. DÍAZ: No. mucho. DÍAZ: Mucho. SRA. SRA. La crónica policial. Es cierto que son pocos. fundemos ligas por el respeto a la mujer en su función más noble. Aunque fundaran mil. DE ÁLVAREZ: SR.

DE ÁLVAREZ: Y mientras llega ese dichoso día. Ustedes que han sentido coronada la fecundidad con la gloria de las caricias infantiles. Díaz las acompaña hasta la puerta y regresa tomando hacia la izquierda. (Volviéndose rápidamente) ¡Qué! ¿Qué. señora! ¡No me obligue a decir lo que son los asilos y las escuelas que dan ustedes a la infancia desvalida! Trabajar para que llegue ese dichoso día. DÍAZ: ¡Oh. DE DÍAZ: SRA. queda pendiente nuestra discusión. ¿Perniciosa? SRA. DÍAZ: SR.. DÍAZ: MECHA: SR. Díaz. que ha estado oyendo a su padre con angustia creciente. hijita! Acuden todos un tanto alarmados. Jorgelina? SRA. Mecha? Me siento bien ya. Le preparo una derrota que… ya verá usted. ESCENA XII Mecha. señoras mías. renunciando en primer término al ejercicio de una caridad perniciosa. Hasta luego. DE GONZÁLEZ: Tengo el coche. Sr. papá. SRA. Me extraña ese gesto. estalla en sollozos convulsivos. habría terminado o se modificaría sustancialmente. Laura. DE DÍAZ: Habla… ¿Por qué estás tan agitada? No.nuestros hijos social. En marcha. ¿Me perdonas? 249 Esta muchacha nos va a dar un disgusto. No. SR.. Bien podías tú haber demorado un poco más. ¡Bah! ¡Era sólo eso! Hay tiempo. eso deben hacer. ¡Qué tiene. DE DÍAZ: MECHA: SRA. DÍAZ: MECHA: (Después de un momento de vacilación) ¡Oh! ¡Papá! ¡Papá!. ¿Quieres que mande llamar un médico? SR. no te fatigues. ¡Estoy tan nerviosa! SRA. deben abogar contra el prejuicio para que no haya tantos hijos sin madres y tantas madres sin hijos. hijita?. Romanticismo.. DÍAZ: MECHA: SR.. LAURA: No le hagas caso. Mecha. Quería decirte que he sido mala contigo. DÍAZ: MECHA: 248 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . No he concluido las traducciones. Ya pasa. ¿La llevamos hasta el Pilar. Hace tiempo que no está bien y no quiere atenderse. MECHA: (Dominándose) No se alarmen. ¿qué hemos de hacer? SR. pues. El Sr. ¿No me necesitas. Se puede muy bien abogar por la maternidad legalizada respetando la anormal. (Mutis). MECHA: SR. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Dichos. No es nada. DÍAZ: Trabajar para que llegue. Eso. Eduardo. hija. Será después… después… Como quieras. la misión de ustedes. (Angustiada) Tengo que hablarte. El día que ese convencimiento encarnara en todos los espíritus.

lo más que puedo ofrecerte es que te vengas conmigo a Europa.. Criada. Basta. de modo que las escenas a estas alturas.. CRIADA: MECHA: ¿Y yo que gano con eso? Mira.nuestros hijos SR. Lo has improvisado en complicidad con tu respetable familia.. Yo te advertí… Cállate.. ENRIQUE: ESCENA XIII Mecha. Ahorrémosle a ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ¡Sí. La he dicho. Si te quisiera te seguiría hasta el fin del mundo aunque te supiera capaz de la ignominia de lanzarme a la vida del arroyo. Mutis de la criada. Bien. Espero que no tendremos la función de costumbre. Cásate conmigo. ¿Estás resuelto a irte? Sí.. después de un instante de honda cavilación.. ¡Mercedes!. MECHA: ENRIQUE: ESCENA XIV Mecha. tus cómplices! Y todavía soy suave. ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: MECHA: ENRIQUE: ENRIQUE: MECHA: ¿Me llamabas? Sí. La verdad es que con tan buenos sentimientos a mi respecto. Mecha.. mi familia la vergüenza que le espera. ¿A consumar la gran canallada?. tú. Era por salvarte tú. no intervenir en tu vida. No era por salvarme que me inducías al crimen. tú… Porque eres cobarde y vil. se alza resuelta y llama. antología de obras de teatro argentino 251 250 FLORENCIO SÁNCHEZ . que no otra cosa harías conmigo. porque no la tienes. Nuestra situación está desde hace tiempo perfectamente definida. tus cómplices. Óyeme esta última súplica que no va dirigida a tu caballerosidad. Pausa larga. sino a lo poco que te resta de hombre de bien. ¡A Europa! Huye hoy mismo.. y yo te prometo no hacer uso jamás de mis derechos de esposa. (Severo) ¡Mercedes! MECHA: ¿Señorita? Suba al cuarto de Alfredo y dígale al señor Enrique que tenga la bondad de venir. Enrique. me resignaría al sacrificio de esta unión nauseante. MECHA: No. separarme en el acto de ti. sobran. Yo también lo espero. Ya no te quiero. Si estás en peligro. ¡Fuera de acá! Enrique se encamina a la escalera. Quiero tu última palabra. DÍAZ: ¡Tonta! (La besa y se va). Hay palabras más aplicables al caso… ¡Más justas! ¡Mercedes!. Te repito que por la tranquilidad de los míos. ¡Fuera de esta casa!. no resulta muy explicable la insistencia en que nos casemos.

X: SRA. Llore. Sí. la conduce a un diván y le afloja las ropas monologando ternuras del caso.. evitarle toda violencia moral.. DÍAZ: MECHA: ¡Oh! ¡Papá! ¡Papacito! ¿Se siente mejor? ¡Oh. A la criada) ¡Agua… ACTO SEGUNDO LA MISMA DECORACIÓN. ¡Gloria mía!. Eso alivia. A los dos ó tres escalones se detiene.. de Díaz.. ¡Hija! ¡Hijita mía! (La alza con esfuerzo.. Está muy bien.... ¿Nada más. Dios mío! (Mutis para volver en seguida con un frasco de sales). Perdóneme.. ESCENA I Sra. Tu hijo tendrá madre… y tendrá… ¡un abuelo!. SR. Hable por teléfono al médico. A los dos… ¡Oh! ¡Pobrecita!.. ESCENA XV Mecha. ¿Y cómo fue eso. hijita?.. X: sales… cualquier cosa! ¡Corra usted que la niña está mal! CRIADA: SR. ¡No es para tanto. ¡Alivia! ¡Alivia!. DE DÍAZ: DR. DÍAZ: MECHA: SR. DE DÍAZ: DR.. Sr. vacila y cae). ¡Así!. eso sí. advierte a Mecha y corre en su auxilio). (Una pausa). señora. Ha tomado el caso con una sangre fría alarmante y no hay forma de convencerlo del hundimiento moral de esta casa. SRA. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA.. Mutis de la criada. Abandonar la ciudad en primer término. doctor? No. busca algo que no encuentra en los muebles. arrebatada. Díaz. DE DÍAZ: 252 antología de obras de teatro argentino . Sería conveniente. DÍAZ: ¡Ay. y con un gesto de suprema desesperación se lanza a la escalera. recoge los diarios que ha olvidado y al volver la vista. Ya que ha tenido usted que intervenir en este doloroso accidente. ¡Vil! ¡Vil! ¡Vil!. DE DÍAZ: DR. quisiera contar con su ayuda… Usted dirá. que clama por la verdad! (Arranca con violencia los broches del vestido). ¡Así!.. Doctor X. ¡Oh! ¡Es una vida que protesta. y si no está llame a la asistencia.. doctor.. Viendo que no vuelve en sí. X: SRA. no es para tanto! Nosotros debemos tomar alguna medida.. SR. Que venga en seguida. sí!. DÍAZ: TELÓN (Aparece por la lateral. 253 MECHA: SR. Sí… Sí… Los defenderé… (Muy conmovido). DÍAZ: MECHA: SR.. DÍAZ: MECHA: SR. Mecha reacciona lentamente. (Lo abraza sollozando). ¡Dentro de un instante todos van a conocer mi vergüenza y tu infamia! ¡Huye! ¡Cobarde!.nuestros hijos ¡cobarde! Huye. corre al timbre y llama.. ¿verdad?. Conoce usted las rarezas de mi marido. (Después que Enrique ha salido. DÍAZ: ¿Qué quieres decir? Tú nos defenderás.....

nuestros hijos
DR. X: SRA. DE DÍAZ: DR. X: SRA. DE DÍAZ:

Comprendo. De modo que su concurso podrá ser decisivo. ¿En qué sentido? Insinuando la conveniencia de un viaje al campo hasta el restablecimiento de nuestra hija. Resulta un poco difícil. No es tratamiento indicado para tales casos, y si el señor Díaz está en la disposición que me indica, se opondrá seguramente a que alejen a su hija de la fuente de los recursos. En fin, veremos más adelante. ¡Haga lo posible, doctor! Comprenderá usted que no puedo comprometerme. Adiós, señora. Mi saludo al señor Díaz. Adiós, doctor.
SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

Mercedes, soy yo también, eres tú, estamos todos en el anfiteatro. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!... No exageres, muchacha. ¡No es tan mala la gente! ¿Que no es mala? Además, no puede haber circulado tan pronto la noticia. Quizá la verdad no. Pero en Palermo, en las iglesias, los clubes, los bares, en todas partes funciona ya la desgranadora de chismes. Y ellas, las de Álvarez, han sido seguramente las primeras en tocar la sirena. Lo que es hoy no faltan a ninguna parte. Ya las estoy viendo a Edelmira, a la hermana, a las muchachas lo más satisfechas, lo más orondas en actitud de recibir aplausos. ¡Todas ellas son tenorios, han seducido a Mercedes!... ¡Y quién sabe si no me ha salido sin querer una verdad!... ¡Muchacha! ¡Cállate!

DR. X:

SRA. DE DÍAZ: DR. X:

SRA. DE DÍAZ:

SRA. DE ÁLVAREZ:

ESCENA II
Sra. de Díaz, Laura.
LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA: SRA. DE DÍAZ: LAURA:

LAURA:

¡Oh! Tenían mucho camote con Mercedes. Mecha a almorzar, Mecha al teatro, Mecha a la estancia.

¿Has dado orden a Manuel de que entorne la puerta? Sí.
(Se sienta cavilosa) Alfredo no ha venido anoche a dormir.

ESCENA III
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

Lo sé. Sabe Dios en qué anda. Ojalá no tengamos que llorar más esta desgracia. ¡Pobre Alfredo! (Pausa). ¡Me figuro, estoy viendo cómo nos devora la gente! La fruición, el gozo con que estará saciando el mundo su hambre de escándalo. ¡Ah! A estas horas ya no es
FLORENCIO SÁNCHEZ

¿Por qué está cerrada la puerta de la calle? Aquí no se ha muerto nadie. ¡Pero Eduardo!... Cállate, mamá. Lo que debemos hacer es poner banderas e iluminar esta noche el frente de la casa. Señorita. ¡Es usted una atrevida!... (A la señora) ¿Estuvo el doctor?
255

SRA. DE DÍAZ: LAURA:

SR. DÍAZ:

254

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
SRA. DE DÍAZ:

Sí. La encuentra repuesta. ¡Ah! No he entendido muy bien, pero me parece que se inclinaría a aconsejarnos un viaje. ¿Un viaje?... No creo. En fin; ya hablaré con él. ¿Sabes algo de Alfredo? No. Temo que le haya pasado algo. Ya tendríamos noticia. En fin, todo puede suceder. ¡Desgraciadamente, todavía no le hemos pagado suficiente tributo a las preocupaciones!... (A Laura) Tú, hijita, ¿la has visto, has estado con ella? ¡No, papá! ¿De modo que aíslan y abandonan a la querida hermanita de ayer? ¿Qué cosa es el amor, entonces? Todavía no puedo, papá. ¡Sería una violencia y un tormento muy grande! Haz un esfuerzo y ve a su lado, aunque sea para hacerle un reproche. ¡Tengo vergüenza!... ¡Oh! ¡Vergüenza de avergonzarla!...
(Con ternura) ¡Hijita!... Ven, ven acá. Verás cómo se te
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

que tiene vergüenza de que tú puedas tener vergüenza. ¡Laura! ¡Mercedes!... Y se abrazan y lloriquean y quién sabe si el pobre papá no saca de su ternura alguna lágrima para celebrar el espectáculo. ¡Tal vez no me haya olvidado de llorar!... (Mutis).

ESCENA IV
Sra. de Díaz, Panchita, Ernesta.
PANCHITA:

(Desolada) ¡Jorgelina! ¡Jorgelina! (La abraza con efusión un tanto cómica). ¡Vengo consternada! ¡Consternada!... ¡Qué

LAURA: SR. DÍAZ:

cosa tan terrible, hermana!...
(Con gesto de circunstancias) ¡Así es, Pancha, así es!...

LAURA:

SR. DÍAZ:

LAURA: SR. DÍAZ: LAURA: SR. DÍAZ:

pasa esa vergüenza. Tengo buena mano para arreglar esos conflictos.
Laura cede, poniéndose de pie.

¡Cómo estarán en aquella casa! ¡Qué golpe para Jorgita! Se lo venía diciendo en el camino a Ernesta. ¿Verdad, Ernesta? Figúrate que nada sabíamos, ¿qué íbamos a saber, metidas en la quinta como lo pasamos toda la vida?, cuando esta mañana salíamos para la capilla donde nos toca la guardia del Santísimo y ¿con quién nos habíamos de encontrar? Con Eduardo García y las muchachas que iban a Palermo y detienen el coche. Panchita ¿sabe usted si se han batido? ¿Quiénes? ¿Pero en qué mundo viven? ¡Alfredo su sobrino, con Enrique! ¿Por qué?... Y me contaron que Enrique se negaba a casarse después de… en fin, la verdad. ¡Espero que no me habrán engañado! Tomamos un coche y sin respirar nos hemos venido hasta aquí!... ¡Cómo estarás, hijita, cómo estarás!... ¡Abrumada! ¿Saben algo de Alfredo? Nada. Imagínate mi inquietud. ¿Es cierto lo del duelo?
257

Deme el brazo Nos presentaremos así en su habitación.
Se dirigen a la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

Nos presentaremos y yo le digo: Aquí está tu hermana
256

FLORENCIO SÁNCHEZ

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos
PANCHITA:

¡Ciertísimo! ¡En unas condiciones terribles, a pistola, a cinco pasos, qué sé yo! ¡Y claro está, en estos casos qué menos!... ¡Ah! ¡Te advierto que las de García también están consternadas!... ¡No llores, no te aflijas, mujer!... ¡El pobre Alfredo! Quizá no le haya sucedido nada. El muchacho tira muy bien. Cálmate. ¡Esta incertidumbre! La imposibilidad de averiguar… Alfredo se vendrá en seguida. Pero quién iba a decir que Mercedes… ¡Oh, yo sí!... Con la educación que reciben las muchachas de hoy es preciso esperarlo todo. Y esa Mercedes nunca me gustó nada. ¡Por algo no hacíamos buenas migas!... No seas injusta, Ernesta. Nuestra sobrina ha tenido muy buena moral y muy buenos ejemplos. Se inclinaba más al padre, y ha salido tilinga como él. Y el filósofo ¿qué dice? ¿Sigue viviendo en la luna? Está muy satisfecho. ¿Han visto? Lo que yo decía. Supongo que habrán tomado ya alguna determinación. Ninguna. No nos hemos repuesto aún. Después… Alfredo que no aparece, por un lado, y la conducta de Eduardo por otro, me tienen en una situación que… francamente, no sé qué pensar ni qué hacer. ¿Qué pretende Eduardo? La ampara y quiere que las cosas continúen como si nada hubiera pasado. Eso es absurdo. Ustedes no deben dejarse sacrificar. Por
FLORENCIO SÁNCHEZ

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

la falta de esa… loquilla no van a renunciar a su vida. No es el primer caso de una familia a quien le cae semejante desgracia encima. Se elimina la mala semilla, y asunto concluido. Mira, yo tengo mucha influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. Allí lo pasaría muy bien.
SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

Eso será muy difícil. Eduardo no lo consentirá. ¿Con qué derecho podría impedirlo? Hijita, debes imponer tu autoridad. ¿Yo?... Si supieras cómo estoy. Hasta se me ocurre que sería mejor hacerle el gusto a Eduardo y dejar las cosas así. ¡Qué temeridad! No sé lo que me pasa. Tengo miedo. ¿De qué? No sé… de un escándalo. Eduardo está muy raro, enigmático conmigo. Casi amenazador. Quién sabe a qué extremos puede llevarlo su estado de ánimo.
Aparecen Laura y Mecha por la escalera.

SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

SRA. DE DÍAZ:

ERNESTA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA:

ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ: ERNESTA: PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¡Fíjense en la muy desfachatada! ¡Pues no tiene el coraje de presentarse ante nosotras! Déjenla. Nada le digan.

ESCENA V
Dichos, Laura, Mecha.
LAURA:

PANCHITA: SRA. DE DÍAZ:

¿Ustedes por acá? ¡Cómo estás, Pancita, Ernesto!...
Mecha hace ademán de volverse, pero reacciona y va a sentarse en cualquier parte sin saludar. Pausa embarazosa y prolongada, matiza con algunos. ¡Ejem! ¡Ejem! de las viejas.

PANCHITA:
258

antología de obras de teatro argentino

259

nuestros hijos

PANCHITA: MECHA:

(Observa todos los rostros y se alza irritada) ¡Uff!... ¡Lúgubres! (Nueva pausa). (Previo un suspiro) ¡Pobre Alfredo! (Como movida por un resorte) ¿Qué le pasa a Alfredo? ¿Qué

ha sucedido? ¡Respondan!... ¡Hablen que me exasperan con esas caras de tragedia!
PANCHITA:

Nada sabemos. ¡El duelo debe estar realizándose! Creo que después de lo que has hecho has debido esperar… ¿Un duelo? ¡Dios mío! He debido suponerlo… Pero papá estaba tranquilo… ¡Yo lo habría evitado! ¡Sí, sí, sí!... Lo habría evitado. ¡Oh! ¡Qué angustia!... ¡Ya ves que no se comete impunemente una liviandad! Fíjate en tu madre, cómo está de atribulada. ¡En nosotras! ¡Ah! ¡Muchacha! Tendrás que sufrir mucho, mucho, y no habrás compensado todavía las lágrimas que has hecho derramar. ¡Sí, sí! ¡Tienen razón!... ¡Tendré que sufrir mucho! Nosotras comprendemos que ese sinvergüenza ha abusado de ti… lo comprendemos. Pero tú has debido cuidarte un poco más; al fin y al cabo no eras criatura y no te han faltado ejemplos de moral y de juicio. No me digan más. ¡Tienen razón! ¡Tienen razón!... Bueno fuera que no la tuviéramos. Naturalmente que a estas alturas, el mal no tiene remedio… No hay más que resignarse, pues, a sufrir la penitencia. ¿Qué piensas hacer, muchacha? Yo no sé. ¡Qué quiere que sepa yo!... ¡Llorar!... ¡Llorar tanta desgracia!... Mira: acabo de decirle a tu madre que tengo mucha
FLORENCIO SÁNCHEZ

influencia con la superiora del refugio de Santa Magdalena. No te supongo una descarada que pretendas desafiar al mundo exhibiendo tu oprobio. Acude, pues, a esa santa casa, tienes tu hijo, lo conservas si quieres, y con el tiempo, llevando una vida ejemplar, no será difícil que se consiga el olvido o el perdón de las gentes. Nosotros te visitaríamos con frecuencia…
MECHA: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA:

¡Basta!... ¡Eso nunca!... ¡Primero me mato!... Hija, no pienses locuras. Muy bonito es resolver las cosas así. ¿Qué pretendes? ¿Continuar en esta casa avergonzando a los tuyos? No habré borrado los hechos con irme a otra parte. Lo mismo los avergonzaría desde un convento. Estás muy ofuscada, muchacha. Yo creo que no hay que andar con tanto cumplimiento. Se la recluye y se acabó. ¡Oh!... ¡El esperpento!... ¡Cállate, Ernesta!... No te alteres, Mercedes; escucha. Tú no te das cuenta exacta de tu situación y quieres arrastrar a todos en tu caída. Si no te resignas a un retiro expiatorio, ¿qué va a ser de los tuyos? Esta casa tendrá que cerrar sus puertas para el mundo. Sacrificar a tu madre obligándola a romper con sus viejas amistades, sacrificar, y esto es lo peor, a Laurita. ¡A Laura! Sí. ¿Crees que la pobrecita, tan buena, tan juiciosa, va a encontrar con quién casarse? Aniquilas su porvenir. Aniquilas también el porvenir de Alfredo, porque nadie querrá vincularse a una familia tan vergonzosamente
261

MECHA:

PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA: ERNESTA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA: ERNESTA: PANCHITA:

MECHA: PANCHITA:

MECHA:

PANCHITA:

260

antología de obras de teatro argentino

nuestros hijos

manchada. ¿No te remuerde la conciencia?
MECHA:

ERNESTA: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA:

(Presa de una nueva crisis de lágrimas) ¡Oh! ¡Sí!... ¡Cuánta

Vámonos. No es para tanto. Eduardo no quiso decir eso. Te equivocas. He querido decirlo. ¡Que se vayan! ¡Ay, pobre Jorja! La que te espera con semejante loco. Cuenta con nosotros siempre.
Se despiden y hacen un mutis trágico.

víctima!... ¡Disponga de mí! Haré lo que se me indique…
PANCHITA:

¿Has visto, Jorja, cómo se resuelven pronto las cosas?... ¡Ay, el filósofo!...

ESCENA VI
Dichos, Sr. Díaz.
SR. DÍAZ:

SR. DÍAZ:

¡Con buen viento! (Se pasea nervioso). Hay gentes que le hacen perder la compostura al más paciente.

Con que ustedes, ¿eh?... (Advirtiendo a Mecha) Hija, ¿por qué llora?... ¡Oh, naturalmente! ¡Los buitres! ¡Han venido al olor de la carniza fresca! ¿Qué le han hecho, hija? Nada, en comparación con lo que se merece. ¿Y con qué derecho intervienen en los asuntos de esta casa? ¡Pues no faltaba más! ¡Con el derecho de nuestro parentesco y de nuestro juicio! ¡Jorgelina, tú no has debido permitirles!... Papá, ¡nada me hacían; son mis nervios! ¡Oh, las conozco!... Señoras mías, en esta casa están de más los elementos de perturbación. ¡Eduardo! ¿Qué te parece, Jorja? Los locos también sobran. Sí, señora; también sobran. Papá, no te alteres. Vuelvo a hacer uso de mi autoridad.
FLORENCIO SÁNCHEZ

ESCENA VII
Dichos menos Panchita y Ernesta.
SRA. DE DÍAZ:

PANCHITA: SR. DÍAZ:

Eduardo, te he dejado hacer, pero te advierto que no debiste… Sí, debí… Son mis hermanas. Aunque fueran las mías. Venían a perturbar. Y estoy dispuesto a mantener a toda costa, la paz y la tranquilidad de esta casa. Unas beatas desalmadas que se han acercado con el exclusivo propósito de torturar a esta criatura. ¡Tú no debiste consentir que le dijeran una sola palabra, que le hicieran un solo reproche! Eduardo, voy a creer que el perturbado eres tú. No, no. Las cosas tienen su otra faz. Eres muy dueño de amparar y perdonar a tu hija, pero no todos participan de tus ideas, y hay que respetar el derecho de los demás. Explícate. No te entiendo. ¡Oh! Ahora van a reñir por mí. Basta. No quiero, no puedo soportar más. Papá, atiéndeme. Yo tengo una solución.
263

SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. DÍAZ:

PANCHITA:

SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: PANCHITA: ERNESTA: SR. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ:
262

SRA. DE DÍAZ:

SR. DÍAZ: MECHA:

antología de obras de teatro argentino

¡Alfredo! (Volviéndose). ya lo saben. No carecías de experiencia para haber perdido el dominio de ti misma. DE DÍAZ: SR... ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Alfredo! Aunque te hayas batido en duelo.. DÍAZ: SRA. Sería una pena mayor para mí... ¡Tú!. la muchacha no ha hecho nada que merezca glorificación y quien se cree con tanta autoridad como tú.nuestros hijos SR. ¿Por qué? ¡Hombre!.. SRA. Yo te acompañaré a tu cuarto. DÍAZ: ¡Alfredo!. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¿Me perdonas la mortificación que te he causado? Ahora vienen las súplicas. Completa tu pensamiento. Me siento irritable y pierdo fácilmente la cabeza. Si el honor es un acreedor tan complaciente que se conforma –páguenle o no le paguen su crédito con sangre– vale más que no lo haya cobrado. DE DÍAZ: MECHA: ALFREDO: SR. hijo.. papito.. ¿Qué significa eso? ¡Ahora exijo yo que te expliques! (Dominándose) No. hijo mío. Al fin y al cabo.. No te perdono. Un dolor muy grande. Yo no te provoco. SRA. Papito.. ¡Arrójale la primera piedra!. muchacho! ¿Qué querían? ¿Que me quedara tan fresco? ¿Y?. Habla. ¡Tú. DÍAZ: No me mires con ese aire de desafío... Es justo. DÍAZ: conturbado. Quería decirte que te pases a la otra alforja. ¿No vienes herido? Nada te ha pasado. Vamos. Haz la prueba. DE DÍAZ: 264 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 265 . Nada. Alfredo. Aparece Alfredo. ¿verdad? ¡Oh! ¡Me tienes en una angustia tan grande!. por Dios! No riñan. Felizmente. No estoy para nadie antes de las tres. ¿Te batiste? ALFREDO: SRA. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: SR. ¡Hijo mío!. no es decoroso. DE DÍAZ: ALFREDO: SR. ALFREDO: SRA. (Mutis). ESCENA VIII MECHA: Dichos. DE DÍAZ: SR. ¿eh? Ya lo ves. desgraciadamente.. Seamos buenos.. DE DÍAZ: (Apartándola) Explícate. Estoy Sí. ¡Basta. Bien. No.. Estás de buen humor. lo que haces no es caballeresco. Dispénsame. Sí. (Lo abraza). Sí. DE DÍAZ: ALFREDO: SRA. Soy un enfermo. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: SRA. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Qué quieres? SR. Quiero tanto a esta hija que me parece que la ofenden a cada palabra. DÍAZ: SRA. Jorgelina!. Y lo que haces tú. yo. puede pensar de diverso modo y reprocharle su falta. ¡Qué temeridad. No significa nada. Bien. Yo necesito descansar. Perdón..

DÍAZ: has perdido tu reposo. Hágala pasar. pero no acababa de entenderlas. lo educaremos como tú quieras y yo habré conseguido llenar mi misión sin sacrificar para ello la felicidad de los demás. ¡Cuidado con pensar semejante cosa! Ya pasó.. eso sí. Tú FLORENCIO SÁNCHEZ Cuestión de días. Luego acepté tu programa de lucha. Mecha. papá. piedra de escándalo. Dejarte sería abandonarlo. No tienen armas para las escaramuzas. DÍAZ: MECHA: Venga. Déjame. DÍAZ: MECHA: 266 antología de obras de teatro argentino . ¡Se habituarán! Luego… Mi vergüenza. Yo… experimenté al oírte un alivio tan grande. La lucha será muy cruel. SR. Tenía por tus ideas y por tus modalidades el mayor respeto. criatura! Mira. ¡Consiente en que me elimine! Hay casas muy buenas de reclusión… ¿Renuncias a tu gloria? No renuncio. Criado. Anteayer.nuestros hijos ESCENA IX Sr. Soy tu asilo. DÍAZ: MECHA: SR. Apóyese en mí. ¡Nada! Seguro que las ideas de esas brujas que acaban de salir… No quiero sacrificar la tranquilidad de los nuestros. Venceremos. No sabía quién eras. la humillación de todos los instantes y sobre todo. Me salvó el vahído y me salvó tu intervención providencial. que había pensado. MECHA: SR.. no puedo luchar ya! Me siento cada vez más debilitada. el bienestar futuro. el remordimiento de haber causado tanto daño y tanta desazón. papito… No insistas. ellos. su bienestar.. Tú y tu hijo se deben a mí. ¿No decías que era tu gloria? Escúchame. ¡Nunca! Dejo de ser estorbo y factor de discordia y me dedico a mi hijito. Yo soy y seré siempre. DÍAZ: MECHA: SR. yo. cuando exponías tu evangelio del respeto a la maternidad. Si no vencemos. DÍAZ: MECHA: SR. CRIADO: SR. irrealizable y más que todo superior a mis fuerzas físicas y morales. nada más. Estamos revolucionando todo. 267 MECHA: SR. Díaz. hube de hacer la barbaridad. ¡Eres muy buena. semilla de discordias. Tú irás a verlo. No lo consentiré jamás. Con la bandera de paz y bienestar sembramos la guerra. He dicho que los señores no están en casa pero insiste tanto… ¡Ella!. DÍAZ: La señora de Álvarez. DÍAZ: MECHA: SR. DÍAZ: ESCENA X Dichos. nos retiraremos con todos los honores al refugio que sabré prepararte… ¿Tu sacrificio. están a mi cargo. ¡No puedo. tu renunciamiento? ¡Que renuncien ellos!. más: que estaba resuelta a solucionar mi conflicto con un doble crimen… No. hijita. pero acabo de convencerme de que es imposible. Voy a hablarte con toda serenidad. me sentí tan consolada que como por encanto desaparecieron de mi mente las ideas lúgubres. SR. Aun después de haberlas comprendido.. Pero venceremos.

SR. DÍAZ: Tome usted asiento. Edelmira. Sra. señor. señora. hija. ¿Qué quiere decir usted. Empezaré por decirle que si a ustedes les ha tomado de sorpresa esta catástrofe. Eduardo. Yo sé lo que debo hacer. DE ÁLVAREZ: Le parecerá extraña. Habrá adivinado el motivo que me trae. Pienso que es mejor que las cosas hayan pasado tal cual han ocurrido. Mecha hace mutis. Acabo de hablar con mi hijo. Enrique volvió afectadísimo y así que pudimos interrogarlo nos confesó la verdad con toda hombría. era cierto. SR. DE ÁLVAREZ: SR. DE ÁLVAREZ: SRA. DÍAZ: La escucho. SRA. SR. Su viaje a Europa. Díaz. Papito. DE ÁLVAREZ: ESCENA XI Sr. DÍAZ: No. DE ÁLVAREZ: Creo que podría haber pensado un poco antes en reparar su… eso. Los muchachos no se han reconciliado pero no se olvida así no más una amistad de infancia. si por casualidad –puesto que es tan extraña su venida– se tratara de… Déjeme. Enrique ha podido ser más decente. DÍAZ: SR. No era destinada a usted. DÍAZ: Muchas gracias. FLORENCIO SÁNCHEZ SRA. DE ÁLVAREZ: SRA. ¿Quién iba a decirnos cuando discutíamos tan inocentemente sobre el tópico. puedo hacerle ver la carta del padre. DE ÁLVAREZ: 268 antología de obras de teatro argentino 269 .nuestros hijos MECHA: SR. Podríamos suprimir asperezas. que provocó la catástrofe. DÍAZ: MECHA: (Con evidente disgusto) Quizá sea la solución. la sorpresa nuestra ha sido igualmente grande. Tiene razón. Créame. Resulta casi imperdonable. Eduardo? SR. Edelmira. DÍAZ: Le aseguro que no ha tenido necesidad de decirlo. Déjeme. Está arrepentido de su botaratada y honestamente dispuesto a reparar el agravio que les ha hecho. Dios ha querido que no ocurriera ninguna desgracia mayor. DÍAZ: No. SR. DE ÁLVAREZ: Váyase. Eduardo. SRA. pero ya que lo encuentro significa lo mismo a mis propósitos. Por favor. No soy de esa opinión. no hago un reproche. de Álvarez. su agravio. Regresaba del duelo con Alfredo. Le aseguro que después de oírme será usted más benévolo. DÍAZ: SRA. DE ÁLVAREZ: SR. Todo ha sido una muchachada. SRA. SRA. esta visita. que en cuestión de horas iba a presentarse un caso a prueba? Efectivamente. SRA. DÍAZ: No se habría conseguido otra cosa que la infelicidad de los dos. SR.

DE ÁLVAREZ: ESCENA XII Sr. hija… ¿Tú lo querías? Antes. Es muy extraño lo que usted dice. SR. DE ÁLVAREZ: 270 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino 271 . Edelmira. De veras… De veras… ¿Tú no lo quieres? No. hija. MECHA: SR. DÍAZ: Que no se quieren. ¿A qué venía? Dime. ¿No cree usted en la sinceridad de este paso que damos? Papá. ¡Te he salvado! TELÓN SRA. dame las gracias.nuestros hijos SR. DÍAZ: MECHA: SR. DE ÁLVAREZ: Conozco los sentimientos de Enrique y… SR. Entonces. DÍAZ: SR. DE ÁLVAREZ: ACTO TERCERO EN LA BIBLIOTECA DEL SEÑOR DÍAZ. SRA. EN LAS ESTANTERÍAS DEL FRENTE TRES O CUATRO FILAS DE GRANDES LIBROS. Díaz. puede usted verse con Jorgelina y apreciar mi actitud conforme a su criterio. tal vez. Eduardo. DÍAZ: Tenga usted la seguridad de que se los ha disimulado. SR. por más que estuviera dispuesta a someterse a un yugo que le pesaría toda la vida. y la autorizo hasta a dudar de mis facultades mentales. Adiós. que mucho respeto por cierto. De otro modo le habría ahorrado a la pobre muchacha las angustias de una incertidumbre de meses ya que no pudieron ambos dominar el estallido del instinto. DÍAZ: SRA. DIARIOS POR TODAS PARTES. DÍAZ: No la pongo en duda. No le sospechaba semejantes ideas. si gusta. que la condena a una servidumbre odiosa y deprimente por toda su existencia. Nada he podido oír. DÍAZ: MECHA: SR. En cuanto a ella puedo afirmarle que no siente la mejor inclinación afectiva por su hijo. DÍAZ: Puede hacerlo. Mecha. Entonces… (Poniéndose de pie) Sólo tengo que lamentar que este deplorable episodio venga a cortar nuestra vieja SRA. pero le advierto que los destinos de Mercedes están en mis manos y que no la entregaré jamás por ningún precio al sacrificio de una unión que no resuelve ningún punto de honor y. puedo asegurarle que permanece invariable… Y que espero su palabra de continuar en cualquier circunstancia aquella discusión sobre… nuestros hijos naturales. DE ÁLVAREZ: Adiós. DÍAZ: y afectuosa amistad… Por lo que a mí respecta. Es la primera vez que le oigo hablar así. Eduardo. que no se han querido nunca. Quisiera hablar con Jorgelina. Edelmira. SR. sobre todo. Sabiendo esto. SRA.

yo que tengo clasificadas las posibles causas de la ocultación de la maternidad corto la noticia y la pego debidamente anotada en la sección que le corresponda. Es copiosa la documentación. (Hojeándolo) “Vida social”… “Teatros”… “Policía”… ¡Ah… já!. He probado en mí mismo la bondad de mi futura obra. su miseria. Un libro sentimental. Un caso práctico. ¡Qué original! ¡Qué curioso! ¡Oh! Espero. si usted quiere. DÍAZ: (Apareciendo con el Doctor) Mi doctor. Durante estos cuatro años de lectura razonada y analítica de mis crónicas policiales he ido experimentando la alegría de una renovación de mi ser moral. Fulano de Tal. aquí no. ¿no le ahorrarían tanto trabajo? Los criminalistas y los sociólogos se basan en ellas para sus estudios y conclusiones. Un toque de somatén a la clemencia universal. 273 SR. Vea. SR. el trabajo de subir escaleras. sus vicios. y si no me considero del todo justificado. etcétera… halló el cadáver de una criatura del sexo femenino horrorosamente despedazado”. Ejemplo al azar de una anotación (Leyendo): “Existe una ley que prohíbe la matanza de las vacas para que no se extinga nuestra riqueza ganadera. de mi monumental Enciclopedia del dolor humano. “Nuestros hijos naturales”. “Ocultación de la maternidad”. que no me juzgue usted con el criterio vulgar que me atribuye una chifladura sentimental. Allí los tengo. y por esto y esto nos estamos despedazando.. Buscamos la noticia que nos convenga. Aquí está. Vivía más arriba. DÍAZ: SR. DÍAZ: “Natalidad ilegítima”. Tomo un diario cualquiera. éstos son nuestros crímenes. y siento desbordarse en mi espíritu la tolerancia y la piedad por mis semejantes. Pero. He leído mucho. éste. Parece esto una redacción de diario. “¿Infanticidio?”. “Infanticidios”. Mi obra no será de especulación científica. señor: las estadísticas que son cada día más completas. (Leyendo) “En la mañana de ayer el conductor de un carro de limpieza pública. Sí.nuestros hijos ESCENA I Sr. estoy depurado de prejuicios. La disciplina social ordena la anulación de las madres y la matanza de los hijos o la matanza de ambos o la anulación de ambos”. DÍAZ: 272 antología de obras de teatro argentino . Pues aquí me he pasado los últimos cuatro años. a Mercedes. ¿verdad? DOCTOR: SR. DÍAZ: DOCTOR: SR. Si la policía –cosa que rara vez ocurre– averigua el probable FLORENCIO SÁNCHEZ DOCTOR: SR. Mire usted la tarea en que me sorprendió este acontecimiento íntimo –original coincidencia–. DÍAZ: Efectivamente. Doctor X. sentimental. Veamos. Es decir. pero me mudé ayer para ahorrarle a mi secretario. (Señalando un grueso libro de recortes que está sobre la mesa) DOCTOR: crimen. Esto hacemos. Díaz. DOCTOR: ¿Desde qué punto de vista y con qué criterio procede a la selección de esos documentos? Sería una tarea engorrosa la explicación. Este título nunca falta en la crónica policial… Es un horror. No los tomo mayormente en cuenta. será usted el primer profano que viole los misterios del santuario. Pues esto va a una sección puramente estadística que llamo el osario infantil. mi doctor. Quiero ofrecerle a la humanidad un espejo en que vea reflejado sus pasiones. al volcar un cajón de basura en tal parte..

He obrado por mis cabales y sin propósitos preconcebidos. DÍAZ: No se exalte.. ¡Loco!. DÍAZ: DOCTOR: ¡Ah! ¡Perdón! Adelante. Por supuesto. ¡Sí!. ¡Ah. Y por otra parte.... Parece que tratan gravísimos asuntos. señor!.. (A Mecha) A usted no la volveré a ver… En calidad de médico. No hablamos nada reservado. a mi hijita? Su estado no puede ser más favorable. Lo harás después. DÍAZ: ¡Oh! ¡No!. por ejemplo... Nada de extraño tendría. ¿Encuentra bien. En todo caso supongo que nada podría ocurrir que le acarreara perturbaciones peligrosas.... DÍAZ: ¡Locura!. Muchas gracias. Porque hay gentes capaces de todo.. ¡Loco!. ¡Locura!. Le aseguro. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: SR. ¡Quién sabe si no la esperan mayores contrariedades!. (Pausa). que no. Al fin se resolverán a adoptar una actitud de paz o de guerra.. DÍAZ: MECHA: SR. Y pienso darles una broma pesada mandando un resumen de mis estadísticas a la sociedad “Pro infancia desvalida”.. tanto que mi asistencia resulta del todo inoficiosa. ESCENA II Dichos. ¿No se lo habrá robado él a sus enfermos? Adiós. Disimule mi vehemencia. El comité está reunido en sesión plena. Pero no ha de suceder. ¡Locos trágicos. hijita. Se me ocurrió que bien podría antojárseles a los míos atribuir mis actos a insanía mental. creo entender. Dígame. Ahora tenemos que hablar. ¡No.. DÍAZ: DOCTOR: 274 antología de obras de teatro argentino 275 . (Exaltándose) Los locos son ellos… ¡Ellos!. señor. ¿Sabes dónde estará aquel cuaderno con los apuntes sobre la delincuencia precoz? A ver… A ver… Aquí está. Puedo asegurarle que nos hacen falta muchos locos como usted. Y supongo también que no habrá provocado esta entrevista con el objeto de estudiar el estado de mis facultades mentales.nuestros hijos DOCTOR: SR. ¿Para qué lo quieres? La otra mañana. DÍAZ: SR... (Paseándose un tanto nervioso) ¡Sí!. DÍAZ: DOCTOR: SR. se me quedaron muchas cosas por decirle con respecto a los institutos del Patronato. le he robado ya mucho tiempo al señor Díaz. señor.... Mecha. DÍAZ: MECHA: DOCTOR: MECHA: DOCTOR: SR. y entre ellas la constatación de que la mayoría de los niños delincuentes se han educado y han recibido la protección de aquellos asilos.. amigo mío. que se desgarran!. muy bien. cuando discutía con tu ex futura suegra. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. De ningún modo. DOCTOR: MECHA: SR.. Es tan raro… tan extraño… tan anormal que un hombre se sienta bueno… que un hombre tenga amor por sus semejantes… que un hombre se emancipe de la tiranía de los prejuicios… que no hay más remedio que declararlo loco. No tendrían razón de ser. sí! Como lo oyes. que mañana mis deudos intentaran hacerme recluir por loco. No lo creo. Me alegro mucho. DOCTOR: SR.. señor Díaz. MECHA: SR. doctor. Adiós.

. Alfredo. Todos. DÍAZ: MECHA: SR. Te quedas tú. Hay que calmarlos. no… ¡De ningún modo! ¿Te burlas? Me has puesto de buen humor. Se está operando un cambio tan grande en mí que empiezo a creer que no tardarán en serme indiferentes. Debes comprender que todavía no se han repuesto de la sorpresa y que nuestra actitud debe haber llevado un poco de confusión a esos espíritus habituados a las soluciones hechas. cuanto antes!. ALFREDO: SR. Pero sucede lo contrario.nuestros hijos MECHA: Ha de ser de guerra. ¡Te aseguro que tenía una luna!. con una rigidez académica que en otras circunstancias me haría cosquillas. ay. Necesito tranquilidad y reposo completos. Eso ofusca. No me hieren sus injurias. Laura está llena de moños y en cuanto a Alfredo me acaba de maltratar. A sentirme incomodada. si quieres. entonces. DÍAZ: MECHA: Veo que empiezas a irritarte.. Bien. DÍAZ: MECHA: SR. Díaz. al conocer mi falta descargaran sobre mí todas las violencias de su indignación. no. Encuentro a mamá hostilísima. ¡Nervios! ¡Nervios! Serán los nervios. No. Yo voy tomándole miedo a la cara del enemigo. Tú me has ofrecido un asilo. ¡Llévame cuanto antes. Dame un beso. ¿eh? SR. DÍAZ: MECHA: ESCENA III Sr. hija! Me hubiera explicado que en el primer momento. Ven acá. pero el cariño de ellos ni siquiera los ha inducido al perdón. Así. Voy a ver cómo andan las cosas en el hall… Mucho juicio. Sí. ¡Bravo por la madrecita! No vayas a pensar que esto es accidental y momentáneo. De manera que sería conveniente apresurar la solución del conflicto. Llévame. ¡Ay.. posesionado como está de su papel de dogo guardián del honor de la familia que ya ha ladrado fuerte. Laura con todas sus apariencias de tilinguita inofensiva está siempre erizada como un puercoespín y nada digo del otro. 277 276 antología de obras de teatro argentino . ay! ¡Con que sobresaltos y caprichos!. Esto es muy sintomático.. Ya sabes que no me pertenezco.. Podría haber notado ya algunos síntomas de reacción. A mamá la veo convertida en un monumento de dignidad social agraviada. Desde allí podremos continuar la batalla. DÍAZ: SR. hija mía. Comienzo a darme cuenta de la inanidad de los sentimientos cimentados en una simple convivencia. Mi cariño por ellos me obligaba ayer a ofrecerles un acto de desagravio recluyéndome en una casa de corrección. pero después han debido reaccionar ante lo irremediable y reintegrarme en su afecto. DÍAZ: MECHA: SR.. DÍAZ: ALFREDO: ¿Vas a salir? No. DÍAZ: MECHA: SR. De palabra no más. ¡Cómo! ¡Se ha atrevido! No. hija. DÍAZ: MECHA: SR. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. A ese respecto tal vez prejuzgues un poquito. empezando por mamá. ¡Bravo. Deseo hablar contigo.

DÍAZ: ALFREDO: 278 antología de obras de teatro argentino . DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: Ordena. cualquier cosa.nuestros hijos SR. Pregúntale al doctor Pérez si no acabo de decirle hace diez minutos. que ustedes iban a dudar de mis facultades mentales. DÍAZ: ALFREDO: SR. DÍAZ: SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. entonces. ¿Quieres dejarnos. Sí. que hace mutis) Hija. etcétera… Ahora te vuelves a nosotros. ¿Cuáles son esos actos? Lo que has hecho ayer negándote a aceptar la reparación que mandó ofrecer Enrique. ¿Pueden saberse los motivos reales de tu alejamiento? FLORENCIO SÁNCHEZ ALFREDO: SR. lo diré yo: tú te fuiste enfermo. DÍAZ: ALFREDO: SR. Tenemos que hablar muy formalmente. porque SR. Bien. DÍAZ: ALFREDO: Porque el pretexto es trivial y no convence a nadie. DÍAZ: ALFREDO: SR. Puedes ahorrarte preámbulos. no te vayas lejos. Con ese hecho nos incluías a todos en tu provocación. Pero no hacen falta testigos. Prefieres entregarla a la perdición y al vicio. (A Mecha. más que falta de sensatez. Hace cuatro años hiciste abandono de tu familia… No es exacto. 279 este muchacho trae una cara muy siniestra y puedo necesitar tu auxilio… Siéntate. En cuanto a lo último tienes razón. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Pendón de paz o pendón de guerra? ALFREDO: SR. un desequilibrio nervioso. Todo lo prefiero. desafiando y provocando a la sociedad agraviada por su falta. DÍAZ: ALFREDO: SR. Mercedes? ¿Es un secreto? No. a armar una revolución en mi hogar. ¿A qué? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes? Nada. Mientras no hice falta me mantuve eliminado. Me presento ahora porque mi autoridad y mi asistencia son necesarias en esta casa. Decías que tu misión había terminado en este hogar… Etcétera. en el coche de la familia a exhibir su impudor en Palermo y por las calles más concurridas. No quise decir una sandez. y allá en la mansarda te has dejado rumiar por tu mal durante cuatro años… ¡Claro está! Y ahora vengo. Me imagino el rubor de los cojines. Yo no he debido mancillar el coche de la familia haciéndole llevar a una pecadora. Pregúntale. antes de consentir en una unión que sería para ella un castigo. Al grano. DÍAZ: ALFREDO: SR. Yo te he respetado siempre. DÍAZ: ALFREDO: SR. he aceptado tus ideas subordinando las mías muchas veces a la autoridad paterna. Eso acusa. Entonces me tranquilizo. he seguido tus consejos. Vamos por partes. loco. Tus actos no revelan otra cosa. En cuanto a lo segundo te declaro que mi locura no me ha llevado ni me llevará al crimen de entregar mi hija a los verdugos. lo que has hecho esta mañana sacando en nuestro coche a esa pobre muchacha. Sin causa aparente renunciaste a participar de nuestra vida. desequilibrio mental. No hay tal pretexto. DÍAZ: Depende de ti.

. El señor Gutiérrez me lo ha demostrado esta mañana. No nos convenceremos. ¡No declames más! ¡Declamaciones! Nosotros tenemos necesidad de defendernos y defendernos de ti. DÍAZ: ALFREDO: ¿Llamabas. La visita de la señora de Álvarez no obedecía a escrúpulos caritativos. ¡Sí. Perdona. (Exaltado) ¡Ven acá! ¡Ven acá! ¿Qué consiguen con eso? ALFREDO: Se hará. Lo sabe.. Con tu asentimiento o sin él. ¡Espero que te habrá contado todo! Que Enrique vuelve sobre sus pasos y desea casarse en seguida. papá! No continúes. DÍAZ: ALFREDO: SR. nuestro porvenir. por haberse hecho público. exigen que ese matrimonio se lleve a cabo. sí. Nuestro decoro. ¡Pero muchacho! ¿No te acabo de decir que no se realizará?. jamás se perdonará. ¡Qué se lo ha de merecer la pobre criatura que no ha podido mentir ni torturar el instinto! ¡Basta. (Vuelve a llamar). Ignoro si tú sabes. Pregúntale si quiere casarse con el caballero ése. ALFREDO: ESCENA IV Dichos. ¡Es forzoso! Ese casamiento debe llevarse a cabo. esta rebeldía. nuestra tranquilidad. DÍAZ: ALFREDO: SR. ¿Sabes quién soy yo? ¡Pues… yo me opongo! ¡Hay medios de reducir tu oposición! ¡Oh. DÍAZ: 280 antología de obras de teatro argentino . (Va a la puerta y llama a voces). papá. ¡Mercedes! ¡Mercedes! (Volviéndose) Interrógala. ¡Mecha! ¡Cuidado con violentarla o injuriarla! SR. DÍAZ: Se lo habría merecido en todo caso.nuestros hijos ALFREDO: SR. delito que. pero tú lo has provocado. maculada por un delito antisocial. que ayer estuvo aquí Misia Edelmira. candidez! ¿Haciéndome declarar insano? ¿Anulando mi personalidad civil? ¡Oh! ¡Los locos son ustedes! Te voy a demostrar en el acto que. Ya ves que a semejante precio no vale la pena negociar la dicha de tu buena hermana. Mecha. papá? Alfredo quiere hablarte. el recurso sería contraproducente. Debo decirte que somos demasiado crecidos ya para aceptar sin beneficio de inventario el evangelio de la autoridad paterna. Mecha. Para que nos sigan considerando y respetando necesitamos guardar las formas y salvar las apariencias. sí!. Me contó papá. He hablado con mamá y Laura y hemos determinado hacer valer esta vez nuestro criterio. FLORENCIO SÁNCHEZ SR. DÍAZ: ALFREDO: SR. Sí. Es necesario que Mercedes se resigne al desagravio. MECHA: SR. a una desgraciada familia. DÍAZ: ¿Con salvar las apariencias? Tú y tus hermanos ¿habrán dejado de ser los hermanos de una mujer que violentó la disciplina social? ¿Tu madre habría dejado de ser por eso la madre de una hija que ultrajó a su clase? ¿A qué quedamos reducidos. aun con éxito. ante el concepto rígido de la moral en vigencia? A una pobre familia. Vino a ofrecerme una entrevista con Enrique 281 No discutamos más... DÍAZ: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR.

no podrán consumar el atentado. terminada la bendición o lo que sea.. que aguantes sus desaires y sus reproches. ¿Mi sacrificio es condición indispensable para el bienestar de ustedes? Naturalmente. eso es absurdo! ¡Sí. ¿Qué quieres decir? Explícate. injuriarme a mí... Es lógico que trate de reparar. que la paciencia se me agota. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: mal gesto de un marido por la fuerza. se me deje en libertad completa. DÍAZ: ALFREDO: SR. estoy dispuesta a consagrarle la vida a mi hijo y no me hace falta el apoyo de Enrique. DÍAZ: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: MECHA: SR. yo… francamente… en estas circunstancias no sé qué responderte.. Para salvar las apariencias es necesario que tú te cases. Es un loco o es un pervertido. ¿Qué resuelves? ¡Que no me caso! ¡Bravo. Ya no lo amo. La has sugestionado con tus extravagancias... Pero siempre que. recién entonces te permitirán ir a buscar un pozo de paz en el seno de los tuyos. ¡Te lo exijo!. No pongo en duda la buena voluntad de Enrique. Contesta categóricamente. Pero el caso es que tengo hecha mi composición de lugar. A mí. ALFREDO: MECHA: ALFREDO: ¡No exageres. Sí que lo sabes. sí! ¡Pretendes arrastrarnos en tu caída!. y cuando el vaso esté colmado. o el gesto sonriente de una bestia. ¡No faltaba otra cosa! Perdóname. ¡Pronto!. Sí. no mientas! Enrique… ¡Oh! De Enrique no espero mucho más… Bien.. hermano: yo estoy muy atribulada y después de la catástrofe no he logrado asentar bien mis ideas. Anda y pregúntaselo a tu madre. papá. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: MECHA: ALFREDO: SR. ¡Has perdido el juicio. puedo echar abajo el castillo de naipes de nuestro honor. ¡Oh. Ese es el programa que te espera. si te dijera que esa unión nos salva a todos ¿qué harías? ¿Por qué he de ser yo solo la víctima? ¡Ah. ya que no sus violencias. con un soplo. ¡Ah! Te advierto que hay muchos medios para impedir que un hombre prostituya a su familia.nuestros hijos quien desea a toda costa sincerarse con nosotros. por otra parte. que aun cuando me hagan declarar loco o incapaz. hijita! Absurdo. hija! Ya ves. ¡Oh! ¡Has de probar el cargo o responderás de esa injuria! (Mutis violento). que compartas la mesa de un eterno malhumorado. No intervengas. Mira. que con una palabra. Alfredo. muchacho! Insultarme a mí. ¡Mi madre!. DÍAZ: 282 antología de obras de teatro argentino 283 .. Hacernos solidarios de tu crimen. ¡Podría arrojarte de esta casa! ¡Arrojarme de mi casa!. ¿Qué piensas tú? MECHA: Alfredo. ¿Pero podré poner condiciones? Según el género… Bien. que vayas al domicilio conyugal. DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR.. Me caso con Enrique. Una persona que atenta contra el decoro y el honor de los suyos no merece otra cosa.. Y si no tuvieras más remedio que casarte. que aguantes el FLORENCIO SÁNCHEZ SR. papá. No sé lo que me digo. MECHA: SR.

Este muchacho. Si hubieras sido más hombre.. ¡Pobres de nosotros!.. DÍAZ: (Reaparece y se echa a pasear muy exasperado monologando). Mecha. DE DÍAZ: SR. Has lanzado un cargo. Díaz. MECHA: SR. Ya viene. Y para ello. (Abre un cajón de su escritorio y saca un legajo de cartas).... Sí… era tiempo de que nos resolviéramos… (A Díaz). no entiende las cosas a derechas… Eso no te lo permito.. ¡Qué innoble!.. DÍAZ: SRA. DÍAZ: MECHA: SR.. No lo estoy. No debí hablar… No debí hablar… No era tiempo aún. hija!... ¡Atrévase.... (Demudada) ¡Oh... Si no lo hago así me nombran un tutor… (Pausa prolongada). ¡Niño!. Sra. ¡No sé por qué no me he reprimido! Pero lo acosan a uno. ¡Papá!. Estoy cansado de tus ambigüedades. DE DÍAZ: ¿Qué ha pasado aquí que están con unas caras tan extrañas? Mi padre acaba de… ordenarme que te pida cuentas del honor de la familia. DE DÍAZ: SR. DÍAZ: SR. Me has engañado. ¡Alfredo! ¡Tu padre está loco… loco!.. ¿Yo?. DÍAZ: SRA. DE DÍAZ: ESCENA VI SR. Jorgelina... ¡Mamá!... tú. SRA. He querido decirle que tú.. comprendo!.. qué repulsivo es todo esto!. SR. a decir que eso no es suyo!. como la luz… ¡Niño!.nuestros hijos ESCENA V Sr... DÍAZ: ALFREDO: ALFREDO: SR. lo ponen fuera de sí.. DÍAZ: Me han obligado a ser tan cruel… Pero tenía que defenderme. y las palabras se escapan solas.. DÍAZ: Has hecho mal. Eduardo! ALFREDO: ¡Papá!. ALFREDO: SRA. ¡Qué infamia!. ALFREDO: MECHA: SR. Sostenlo y pruébalo. ¿Estás en tu juicio.. ¿Qué significa todo esto?. ¡Esos careos son cosas de jueces o de niños! No había necesidad de mayores violencias. bien! No te alteres... me has sido infiel. para meditar una venganza así. 284 ALFREDO: ¡Oh. ¡Oh. nos habríamos entendido como hombres.. preparar el 285 FLORENCIO SÁNCHEZ antología de obras de teatro argentino . ¿Yo te he sido infiel? Sí. DE DÍAZ: SR. ¡Es mi drama. qué angustia! (Llora).. de Díaz se deja caer en una silla. He ido a llamarla. señora.. SRA... Saldrás con tu gusto. Dime. has necesitado recluirte durante cuatro años. señora. ¡Pobre papá!. Quiero ver las cosas claras. ¡Bien.. Jorgelina. Eduardo? ¡Oh! ¡Ya pasa de los límites! ¿Yo?. de tan ofuscado. ¡Qué bajo!. Y no insistan en eso porque me veré obligado a… ¡Loco de atar! ¡Oh! ¡No!. DÍAZ: No es verdad.. DÍAZ: Dichos. de Díaz. Alfredo.. De todo eso tengo yo la culpa… ¡Oh.. ESCENA VII Dichos. La Sra.

Yo la quería mucho y más que a todo adoraba la paz del hogar en que elaborábamos la dicha común. SR. Lo preferí todo a dejar señalar con un estigma infame a mis propios hijos.. El episodio había modificado mi concepción de la vida. ¡Además. ¡A ti es a quien tengo que pedir cuenta de honor.. ¿Por qué no seguiste callando? ¡Ese ha sido el error! ¡Hablar!. (Serenamente. apliqué un cauterio a mi herida de amor propio y continué la vida en común como si nada hubiera ocurrido. Allí habría acabado mis días sin decir una palabra si no sobreviene este accidente de Mercedes que me devuelve a la realidad cruel de la vida.. pero ya era tarde para llevarlos a la realidad. tu conducta eclipsa su falta. Mercedes. Entonces huí a la mansarda..nuestros hijos golpe con toda perfidia y acecharnos durante meses y meses. ¡es tarde!. Pasó el tiempo.. DÍAZ: TELÓN LENTO FIN ALFREDO: SR.. ahora! ¡A ti! ¡A ti. ¡No puede ser!. SR. Alfredo! ¡Tú. ¡Desahoga tu corazón. a formar ese hogar con la verdad de nuestras vidas… (Se encamina con ella hacia fuera). Ustedes habían nacido ya cuando Jorgelina me engañó. ¿por qué no edificamos sobre ella un nuevo hogar? ALFREDO: ¡Oh!.. ¡Qué cobardía!. que has preferido ser verdugo a ser caballero!. Luego mi mentira y la mentira de todos comenzó a mortificarme. ¡Habla tú! ¡Justifícate si puedes!. esperando el momento en que más pudieras herirnos para descargarlo a mansalva. No lo intentaré... a Mecha) Vamos.. Cuando se me presentó el conflicto pasional no tuve fuerzas para rebelarme. DÍAZ: ALFREDO: somos dueños de la verdad. la purifica. DÍAZ: 286 antología de obras de teatro argentino 287 .. ¡Oh! Si ella ha faltado. Jorgelina!.... Ya que FLORENCIO SÁNCHEZ SR. hemos quedado sangrando! (Después de una honda pausa. Continúa... DÍAZ: Vamos los dos… No. hijo!. vamos los tres. Ustedes crecían y se educaban en un medio que empezaba a resultarme falso y convencional. oye tú. después de una larga pausa). Me acobardó el fantasma de la vindicta social haciendo presa de mis hijos. y a riesgo de pasar por un abyecto –quién sabe si no sigo siéndolo para mucha gente–.. Pero no lo hemos perdido todo… ¡Oye..

..¡Jettatore!. Gregorio de Laferrère .

de una vez. UNA CHIMENEA O PIANO SOBRE EL FORO IZQUIERDA. UNA MESA AL CENTRO CON REVISTAS Y DIARIOS. CARLOS: LUCÍA: Vamos Lucía.. ESCENA I Carlos y Lucía. UN SOFÁ SOBRE EL FORO DERECHA.. Carlos.> ¡jettatore!. ¿Y si se me conoce? antología de obras de teatro argentino 291 . PERSONAJES CARLOS LUCÍA DOÑA CAMILA ÁNGELA DON LUCAS ELVIRA BENITO ENRIQUE DON JUAN PEPITO DON RUFO LEONOR LUIS ACTO PRIMERO SALA ELEGANTE. ARAÑA ENCENDIDA.. ¿Sí o no? Es que no me resuelvo..

Sin embargo... mujer! (Se sienten pasos). ¿hablas en serio. CARLOS: No seas tonta.. Me siento un poco nervioso y nada más.. ¿Recuerda usted cuando la sirvienta se rompió una pierna. ¿Por qué imaginarte siempre lo peor? Tengo todo preparado. por casualidad. Y ahora le daré el último toque. al ratito nomás le sucede una desgracia.. Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: ¿Por qué te has levantado de la mesa sin tomar el café? ¿Quieres que te lo haga servir aquí? No. pero que hacen daño a la gente que anda cerca de ellos... A tía ya la he estado preparando toda la tarde.. ahí está la prueba. ¿No ves que esto no puede seguir así? Siquiera se encontrase presente Leonor. ¿qué es eso de jettatore? Porque hasta ahora a todo lo que me has venido diciendo no le encuentro pies ni cabeza.¡jettatore!. ¿Preocupaciones tú? Y ¿por qué? ¡Vaya una pregunta! ¿Lo que le dije esta tarde le parece poco? ¡Cómo! Pero.. Pero. es muy sencillo! Los jettatores son hombres como los demás. no. Tengo miedo… Bueno. Enrique está esperando en la esquina. ¿a qué vienen esas vacilaciones? Resuélvete rubia. ¡Si lo que te digo es verdad! Don Lucas es jettatore. ¡Esa otra! Y ¿si no viene Don Lucas? Pero ¡qué cosas tienes! ¿Acaso falta alguna noche? Pero. pudiera ser que hoy. ¿En qué se te puede conocer? Todo es cuestión de un momento. Lucía. Con un poco de valor estamos del otro lado. Bien sabes que no es cierto.. Es que no hay tiempo que perder. Vase corriendo primera izquierda.... muchacho? ¡Ya lo creo! Mira que voy a creer que has perdido el juicio. tía.... lo que veo es que no te importa nada de mí. Ahí viene mamá. No me animo.. sin embargo.. ¡Si llegaran a descubrirnos! ¡Pero no pienses en eso!....... ESCENA II Carlos y Doña Camila. en apariencia.. Si no puedo querer a nadie que no seas tú.. Me quita el sueño. ¡Y no tiene vuelta! Si. Vamos. ¡Parece mentira.. Estás buscando pretextos para engañarte a ti misma.. Estarías mejor cuidado. no seas niña. No es posible.. De un tiempo a esta parte te encuentro algo raro. ¡Y.. Carlos.. CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: ¿Qué tienes? ¿Estás enfermo? Tú debías venirte a dormir aquí.. Yo te aseguro que no nos van a descubrir. ¡Como si no lo supieras! Y entonces. mientras llega Don Lucas.. CARLOS: No es para tanto. No digas eso.. bajando la escalera del fondo? ¿Sabe usted por qué fue? ¡Acababa de servirle un vaso de agua a Don Lucas! Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: CARLOS: LUCÍA: 292 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 293 . mujer.. conversa usted con un jettatore. Es que tengo una gran preocupación. (Se sienta)..

. porque para eso nacieron y no lo pueden remediar. ¡Si es ahí.. Eso. desde lejos no más ya empiezan a cuerpearle.. ¡tan bueno como es él!. un maestro de música.. Y le advierto que por el estilo los tiene usted a montones. tía! Son desgracias que manda Dios. ¡zas! ¡dolor de cabeza a la fija! Doña Camila se ríe.. Ya verá cómo con el tiempo se convence.. de impedir que la jettatura prenda. es capaz de cortar el dulce de leche! ¡Había de ver cómo le dispara la gente! Los que lo conocen. la mira. Es la forma de contrarrestar el mal. este mismo Don Lucas (Cuernos) sin ir más lejos.. ¡con seguridad lo atropellaba un tranvía o se lo llevaba un coche por delante! ¡Y eso que no era más que el retrato! ¡Figúrese usted lo que será cuando se trate del individuo en persona! ¡Estás loco. Y la mayor parte de las veces. precisamente. yo no le digo más.. y. ¡que es una cosa bárbara! ¡Ese... Ángela y Don Lucas... tocar fierro y decir "cus cus". 294 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 295 .. Esos dolores CARLOS: de cabeza que siente usted a cada rato. ¡se bajan de la vereda como si pasara el presidente de la República!.. CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: ESCENA III Dichos. loco de atar! ¡Pero si todo el mundo lo sabe! ¿O usted cree que es una novedad? Pregúnteselo a quien quiera. ¡y Dios te puede castigar! ¡Pero si es más conocido que la ruda! Y lo único que hay aquí de extraño es que todavía no nos haya alcanzado a todos la influencia dañina de ese hombre. ¡No se ría! ¿No ha notado que el dolor se le produce siempre después de haber hablado con él? ¡Fíjese y verá! Dª CAMILA: Lo que yo puedo decirte es que nunca me convencerás de que por puro gusto va a causar daño Don Lucas.. Vea. hay que hacer así... tía. Un escritor francés cuenta la historia de uno muy famoso que tuvo que arrancarse los ojos porque estaba matando a la novia a fuerza de mirarla.....¡jettatore!. Vea.... Pues a todo el que se metía una caja en el bolsillo.. ÁNGELA: Dª CAMILA: CARLOS: (Por foro).. y contra lo que Dios manda nada se puede hacer. ahí andaba en las cajas de fósforos el retrato de un italiano que dicen que es jettatore... Hay otro.. Mientras tanto vaya observando.. ¿Por qué haces así con los dedos? ¿Qué nueva ridiculez es ésa? Cuando se habla de jettatores.. ¿a qué cree que se deben? ¡A las visitas de Don Lucas. Señora. es lo único eficaz inventado hasta el presente. ¡No seas borrico! Es una herejía lo que estás diciendo... lo hacen porque sí. Dª CAMILA: ¡Vaya. ¡Qué quiere. con sólo mirar una vez. pues! Viene.. está el señor Don Lucas.. tú te has propuesto divertirte conmigo! ¿Cómo vas a hacerme creer en una barbaridad semejante? ¿Barbaridad? ¡Cómo se conoce que usted no sospecha siquiera hasta dónde llega el poder de esos hombres!.. (Mutis). ni siquiera se dan cuenta de lo que son.. ¡Basta de majaderías! ¡Ya es demasiado! Bueno. tía. y si lo encuentran de golpe y no tienen otra salida. donde está su confusión! Si no es por su gusto que hacen daño los jettatores.

¿Estás resuelta? ¡Completamente! Entonces voy a prevenir a Enrique. el pobre no sabe lo que hace. voy a hacer que avisen a las muchachas. En este momento. (Mutis foro). con su permiso. Si hasta ahora he sido refractario a los halagos del matrimonio. Carlos y Lucía se asoman segunda izquierda. ¡Qué milagro.. tan solos!. Debo advertirle que hasta ahora nada he Un instante........ señora. habíamos comprendido sus intenciones respecto de nuestra hija Lucía. que no me sorprende lo que acabo de oírle. señora.. Salió para el club.. está contrariado. Muchas gracias.. que soy soltero y que poseo medios de fortuna suficientes para poder disfrutar de las ventajas de una posición desahogada. luego Lucía y Carlos.. Don Lucas. Hace tiempo que..... Don Lucas. toque fierro! Buenas noches. señora. tanto Juan como yo. a usted. considerándonos honrados con una elección que satisface nuestras aspiraciones. ESCENA IV CARLOS: Voy a tratar de ser lo más conciso posible. Son merecidos. Don Lucas.. (Aparte). LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Lo que tengo que decir a usted. señora. es muy delicado.. buen mozo. creo haberla hallado al fin: es Lucía. Don Lucas.. DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: (Con extrañeza) ¿Qué le pasa a este muchacho? Esa mujer. LUCÍA: Dª CAMILA: Debo confesar. no vale la pena. (A Carlos) ¡Ahora sí que soy capaz de todo! No le haga caso.. señora... prometiéndome volver enseguida... Se sientan. Entretanto. Juan lo ha estado esperando hasta hace un momento. Siéntese. Necesito conversar a solas con usted y ninguna ocasión más propicia.. CARLOS: DON LUCAS: Dª CAMILA: CARLOS: DON LUCAS: (Saca una llave). Don Lucas.. dejemos eso. se trata de algo que tendrá un influencia decisiva en el resto de GREGORIO DE LAFERRÈRE 296 antología de obras de teatro argentino 297 . Don Lucas. ¿Quieres callarte? (Aparte). Usted sabe. Pierde cuidado. tía. Está enfermo. Pero es que yo. Como está tan cerquita. Siguen la conversación en voz baja. No sé cómo agradecer esos conceptos... y podría agregar que mi felicidad depende en gran parte del resultado de esta conversación... Pero. ¡Por lo menos haga cuernos! mi vida... hay que disculparlo.. (Sigue escuchando).¡jettatore!. (A Lucía) ¡Apareció aquello! Doña Camila.. ¡Toque fierro. ¿cómo le va? Carlos mutis. DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: Llegó el momento.. es porque no había encontrado en mi camino a la mujer con que soñaba para compañera de mi vida. Se levantan. Adelante.. No olvides nada de lo que te tengo dicho. Se sientan. Y he resuelto solicitar de usted su mano para hacerla mi esposa.. Con mucho gusto....

Nada hace con afligirse. no! En ese sentido puede usted estar tranquilo: Lucía no opondrá nunca resistencia a una resolución de sus padres.. LUCÍA: ¡No me toque. Don Lucas. pero tampoco se puede decir que sea un viejo... Lucía. Y ¿por qué no? ¡Vamos a ver! ¿Qué tendría de particular? No soy tan mal parecido que digamos. esto pasará.. ¡Benito! Espérese. Habría que darle agua. Elvira y Lucía. (Dándole la mano) Tanto gusto. al verlo. Elvira! ¡Que traigan un médico! Don Lucas toca un timbre que está sobre la mesa. ¡Ay! ¡La habitación da vueltas a mi alrededor!... ¿A que si se tratara de otra No viene nadie. Don Lucas! ¡Corre.. ¿qué te pasa? ¿Qué sientes. Por lo menos... ¡qué diablos! Dª CAMILA: usted..Parece que no respira… No se aflija... voy a ver.. Lo mismo sería. lo hubiera adivinado usted? ¿A que sí? ELVIRA: 298 Se equivoca. DON LUCAS: ELVIRA: Dª CAMILA: ¡Se ha descompuesto! ¡Ángela! ¡Ángela! ¡Benito! ¡Se ha desmayado! ¡Alcánceme una silla! ¡Ligero! ¡No puedo más! Elvira mutis. No me he atrevido. tan ingenua.. (Mutis).. No habíamos venido antes por no saber que estaba usted aquí. no sé lo que tengo. señora. el cual no suena.. Mamá.. Lucía? No sé. bonita.... (La mano).... ESCENA VI DON LUCAS: (Acercando una silla) Siéntela aquí. ¿No teme usted que podamos encontrar de parte de ella alguna dificultad? Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: Eso sí que no lo creo. Elvirita. Es tan niña.¡jettatore!. Dª CAMILA: DON LUCAS: DON LUCAS: ¡No se vayan!. Dª CAMILA: Nos quiere demasiado y sabe que no buscamos sino su bien.. da un grito. Dicho... ¡tiene los dientes apretados! (Corre de un lado para el otro). Lucía. dicho a Lucía. Con su permiso. señora.. Buenas noches. Don Lucas! ¿Qué tiene usted en las manos? ¡Parecen de fuego! ¡Me ha quemado usted al tocarme! ¡¡Yo!! Pero hija..... un médico! ¡Llame DON LUCAS: Dª CAMILA: ESCENA V Don Lucas DON LUCAS: ELVIRA: LUCÍA: La chica me conviene... algo muy extraño.. ¿Qué dices? Don Lucas se acerca. ¡No me dejen sola!. No seré un muchacho.. ¡Oh. Buenas noches. Doña Camila.. y mucho me sospecho que no debo de serle del todo indiferente... persona que yo conozco. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 299 .. siempre se me ha dicho que había en mi persona no sé qué de atrayente que gustaba a las mujeres. Mutis Lucía. Dios mío! ¡Pronto. siento un mareo muy raro. ELVIRA: Dª CAMILA: DON LUCAS: No vuelve en sí..... mamá.. convenido.. voy a llamarla.... Es buena. ¡Yo me muero! (Sosteniéndola) ¡Qué es esto. (En el foro)..

¡jettatore!...

ESCENA VII
Dichos, Carlos; Elvira, Ángela y Benito.
CARLOS: Dª CAMILA:

ESCENA VIII
Carlos y Enrique; luego Ángela y Camila.
ENRIQUE: CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? ¡Lucía! ¿Qué tiene Lucía? ¡Carlos, pronto un médico! Don Lucas, haga el favor, vaya usted y avise a Juan en el club. Voy enseguida, señora (Mutis foro). ¡Empezaron las desgracias! ¡Esto tenía que suceder al fin! ¡Corre, Carlos!... ¡Apúrate, por Dios! ¡Pronto, por favor! Allá voy, tía.
Mutis Carlos y Benito foro.

Fíjate en lo que vamos a hacer. ¡Esto es una barbaridad! Silencio, pueden oírte... Pero, ¿y las consecuencias? ¿Calculas las consecuencias? ¿Y ahora me vienes con eso? Cállate... Alguien se acerca...
Entra Ángela.

DON LUCAS: CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS:

Avísale a la señora que aquí está el médico.
Mutis Ángela.
ENRIQUE:

ÁNGELA: Dª CAMILA: LUCÍA:

Parece que vuelve en sí... Vea, ya abre los ojos... No la sofoquen, necesita aire. ¡Dónde estoy? ¿Qué quiere decir esto? Mamá... Elvira... ¡Ah, sí! ¡esas manos! ¡esas manos! ¡parecían de fuego! Pobre niña... está delirando... Tranquilízate... no es nada... No estén tan encima... ¡le quitan el aire! Vamos a llevarla... Ve y enciende luz.
Ángela mutis.
CARLOS:

Contigo no se puede razonar... Todo lo haces atropelladamente... ¡Mira que querer hacerme pasar por médico!... Enrique, es mi felicidad la que voy jugando en la partida, y ya no retrocedo ni miro para atrás... Sí, pero si esta farsa... Silencio... siento pasos... Sí, doctor, tal cual se lo refiero a usted... Ha sido una indisposición muy extraña.
Entra doña Camila.

ENRIQUE: CARLOS:

ÁNGELA: Dª CAMILA:

El señor es médico. Lo he encontrado casualmente en la botica de la esquina...
Dª CAMILA:

LUCÍA: Dª CAMILA: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA:

¡Tengo el pecho oprimido!...
(Conduciéndola) Despacio, sin fatigarte... apóyate en mí...

¿Estás más aliviada? Siento una especie de angustia. ¡Que Dios nos ayude! Despacio, hija, sin fatigarte.
Hacen mutis.
ENRIQUE:

Pasemos por aquí, doctor. Ha recobrado el conocimiento y la dejé acostada... ¿Cree usted que puede ser algo grave? Dentro de un momento se lo diré a usted, señora.
Hacen mutis los tres.

300

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

301

¡jettatore!...

ESCENA IX
Don Juan y Don Lucas (por foro).
DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS:

Sí, trae para acá... ¿Qué sientes? Nada, señor... ¿Tengo fría o caliente la mano? Yo no sé… ¿Cómo, que no sabes? ¿La encuentras caliente o fría?... Más bien caliente... ¿Muy caliente? Bastante... ¡Demonio, demonio! ¿Qué será esto? Puedes retirarte.
Vase Ángela.

Entonces, ¿fue repentino? Repentino… Pero tranquilícese usted… ¡Esa chica es tan nerviosa!... Vuelvo enseguida... (Mutis). Aquí espero... ¡Qué contratiempo! ¡Tan luego esta noche! Pero ¡qué impresión tan rara le produjeron mis manos! "Tiene usted las manos que parecen de fuego", me dijo. ¡Es curioso el efecto! ¿A qué podrá responder?

ESCENA X ESCENA XI
Dicho y Ángela (entra).
DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

¿Cómo sigue la señorita? Está más aliviada, señor... Pero, dime... ¿ha tenido otras veces ataques parecidos a éste? Que yo sepa, no.... Por lo menos, es la primera vez que yo la veo así... ¿No ha venido todavía el médico? Sí, señor. Está adentro uno que encontró el señor Carlos en la calle. Y ¿qué dice? Que no es de cuidado. (Pausa). Oye, muchacha; acércate... dame la mano, ¿Mi mano?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

Don Lucas y Don Juan (entra).
DON JUAN:

Un susto y nada más, amigo Don Lucas. Dice que es cuestión del sistema nervioso y que no hay por qué alarmarse... ¡Vaya hombre! ¡Cuánto me alegro! Le confieso que estaba intranquilo. ¡Tan luego esta noche! Amigo Don Juan, su señora lo enterará de algo que hemos conversado respecto a Lucía. Sospecho de lo que se trata. Sabe usted que en esta casa se le recibe siempre con gusto... Muchas gracias. Me retiro; pero volveré más tarde en busca de noticias. Hasta luego. (Medio mutis, por foro).
Se dan la mano.

DON LUCAS:

DON LUCAS: ÁNGELA:

DON JUAN:

DON LUCAS: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA:

DON LUCAS:

DON JUAN:

Hasta luego, Don Lucas.

302

antología de obras de teatro argentino

303

¡jettatore!...
DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN:

(Volviendo) Diga, Don Juan, ¿no me ha notado algo de

extraño en las manos? ¿En las manos?... No. ¿Por qué? Nada... nada... preocupaciones mías, no más. (Mutis por foro). ¡Vaya una ocurrencia! (Mutis izquierda).
Dª CAMILA: ENRIQUE:

es el reposo absoluto. No puede ofrecer complicaciones de ningún género, y después de algunas horas volverá la enferma a su estado normal, desapareciendo la alteración nerviosa que experimenta en estos instantes... ¿Y cree usted, doctor, que puede repetirle? No lo espero, señora. Pues yo sí lo espero. ¿Usted? ¿Es usted médico? No, señor, no soy médico... pero tengo mis razones especiales para afirmar lo que digo. ¿Tú? Y ¿se puede saber cuáles son esas razones? Yo no debo callar, ¡sería un crimen dejar de decir lo que sé! La responsabilidad de lo que pudiera ocurrir más tarde, caería por entero sobre mí... ¿Qué estás diciendo? ¡Ah!, esto no es sino el principio de muchas otras desgracias que vendrán después... ¡Estamos perdidos, completamente perdidos! No comprendo... Pero, ante todo, cálmese usted, amigo mío. Explícate, muchacho. ¿Qué quieres decir? Dígame, doctor, ¿cree usted en la jettatura? ¿Cree usted en los jettatores? ¿Por qué me hace usted esa pregunta? Conteste usted,¡se lo suplico!Diga la verdad; ¿cree usted en la jettatura? Yo...
305

ESCENA XII
Carlos.
CARLOS:

CARLOS: ENRIQUE: CARLOS:

(Saliendo por izquierda) Todo marcha a las mil maravillas. ¡Este Enrique, aunque no es médico, merecería serlo! ¡Ahí lo dejo perorando como si supiera! Charla hasta por los codos y no se deja interrumpir por nadie.
Voces dentro.

DON JUAN: ENRIQUE: CARLOS:

Ahí vienen... ¡Ahora hay que dar el gran golpe!... ¡Es necesario reventar al jettatore! ¡El jettatore! ¡Y lo mejor es que hasta yo mismo voy a concluir por creerlo!

DON JUAN: CARLOS:

ESCENA XIII
ENRIQUE:

Dicho, Don Juan, Doña Camila y Enrique.
ENRIQUE:

DON JUAN: CARLOS:

Estos ataques son frecuentes en los temperamentos nerviosos. He tenido ocasión de observar en las clínicas europeas infinidad de casos parecidos, yo me he preocupado de estudiarlos preferentemente en sus múltiples y variadas manifestaciones. Charcot, el gran Charcot, en su Traité sur les maladies nerveuses, ha hecho de ellos una clasificación minuciosa y en extremo interesante. Éste es de los más simples y el tratamiento indicado

ENRIQUE: CARLOS:

ENRIQUE:

304

GREGORIO DE LAFERRÈRE

antología de obras de teatro argentino

¡jettatore!...
DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE:

Pero, ¿qué significa esto? ¿Quieres decirme? ¡Ah!... ¡Usted cree, doctor! Usted cree... ¡no lo niegue! Pero, ¿te has vuelto loco? Le diré a usted... Yo, un hombre de ciencia, debería temer el ridículo, confesando lo que bien puede ser considerado como una simple debilidad de mi parte; pero, ya que me hace usted esa pregunta en términos tan categóricos, voy a contestarle con toda lealtad... Sí, señor... ¡creo en la jettatura! ¿Es posible?
(Con énfasis) Creo que existen ciertos hombres que poseen la

CARLOS:

Dígame usted, doctor, ¿acepta usted la posibilidad de que la presencia de un jettatore sea causa bastante para provocar un ataque como el que ha experimentado mi prima Lucía? Sí, señor... la acepto, más aún: afirmo el hecho como perfectamente posible. ¡Ahí está la prueba! ¡Es lo que yo decía! ¡Estamos perdidos!
(Vuelve a pasear agitado).

ENRIQUE:

CARLOS:

DON JUAN:

Dª CAMILA: ENRIQUE:

¿Te has propuesto exasperarme? ¿Me dirás al fin qué lío es éste? ¿Quién es ese jettatore que puede haber enfermado a Lucía? ¿Por qué estamos perdidos? ¡Es verdad que usted no sabe! Ese jettatore es... Cállate, Carlos... ¡no nombres a nadie!
(Dándole una llave) Tome, tío... toque fierro. El jettatore es...

terrible propiedad de sembrar a su paso la desgracia. Creo en el poder maléfico de algunos seres que han nacido para ocasionar el mal y que lo producen contra su propia voluntad y contra sus propios impulsos, ejercitando esa influencia en una forma inconsciente e irresponsable. Creo en una fuerza misteriosa que la ciencia no explica y que sin embargo existe... y creo en ella, amigo mío, porque la he visto manifestarse, en infinidad de circunstancias, de una manera tan evidente, tan indiscutible, que ha concluido por imponer en mi espíritu la convicción profunda que hoy no tengo reparo en confesar.
DON JUAN: CARLOS:

CARLOS: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: CARLOS:

Cállate, Carlos… ¡por favor! ¿Hablarás, por mil demonios? ¡El jettatore es Don Lucas! ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Has perdido el juicio? No, tío, no... es la verdad; yo tengo que decirlo para impedir nuevas desgracias. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Basta de disparates! Ni una palabra más, ¿entiendes? ¡Ni una palabra! ¡Es verdad, tío, es la verdad! Te ordeno que te calles, insensato, te prohíbo que… Disculpe, señor: yo me retiro. Sería indiscreto de mi parte penetrar en las intimidades de ustedes. Perdone, doctor, tan ridícula escena. Este atolondrado ha conseguido sacarme de quicio. Es una iniquidad lo que dice.

Pero, ¿estoy soñando? ¿Todo eso es serio? ¡Ahí tienen ustedes! ¡Ahí tiene usted, tía, lo que yo le venía diciendo sin ser creído! El señor, un hombre de ciencia, probablemente un sabio.
Enrique se inclina.
DON JUAN:

CARLOS: DON JUAN: ENRIQUE: DON JUAN:

¡Cree en la jettatura y ha visto jettatores! (Se pasea agitado).
Dª CAMILA: DON JUAN:

No grites, Carlos, que vas a asustar a Lucía… Pero, ¿me explicarás por qué vienen todas estas historias, que me están quemando la sangre?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

306

antología de obras de teatro argentino

307

¡jettatore!...

¡Tiene que estar loco!
ENRIQUE:

ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA: PEPITO: ÁNGELA:

Deben de estar en el cuarto de la niña. ¿Y Elvira? La niña Elvira también. ¿Quiere que les avise que está usted? ¿Dónde anda Carlos? Hace un momento lo vi cruzar por las galerías. No sé si habrá salido a la calle. Voy a ver.
Aparece Carlos.

He tenido una satisfacción en haber podido prestar a ustedes este pequeño servicio profesional. Soy el doctor... Salvatierra, y quedo a las órdenes de ustedes. Le quedamos muy agradecidos, doctor, y desearía saber si tendremos el gusto de volverlo a ver. Sí, señor; mañana visitaré nuevamente a la enferma al solo efecto de dejar comprobado mi diagnóstico de esta noche. Otra vez, muchas gracias y hasta mañana.
Mutis Enrique por foro.

DON JUAN:

ENRIQUE:

Aquí está. (Mutis Ángela).

DON JUAN:

(A Carlos). ¿Me explicarás ahora las enormidades que acabas

ESCENA XV
Pepito y Carlos.
PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS:

de decir?
CARLOS: DON JUAN:

¡La jettatura! ¡Ha entrado en esta casa la jettatura! (Mutis). ¿Eso es todo lo que tienes que contestar? (A doña Camila) Pero, ¿me dirás, al fin, lo que hay, mujer? Yo no sé Juan... Cosas muy extrañas... Vamos a ver a Lucía y después conversaremos... Pero… Vamos, Juan, vamos… (Mutis).

Pero, ¿qué sucede? ¡La pobre Lucía! Y ¿qué es lo que tiene, al fin? Vea, Pepito... a usted lo considero como de la familia y no le voy a andar con tapujos... Pronto será usted el marido de Elvira y tiene derecho a saber la verdad de lo que ocurre. El asunto es un poco delicado... pero... de todos modos cumplo con un deber de conciencia... Concluya usted: me tiene en ascuas: ¡mire que soy muy nervioso! ¿Es tan grave lo que tiene que decirme?... Para mí, sí lo es, y supongo que también lo será para usted… En una palabra, ¿cree usted en la influencia de los jettatores?
Pepito hace cuernos.

Dª CAMILA:

DON JUAN: Dª CAMILA:

ESCENA XIV
Pepito y Ángela, por Foro; a poco, Carlos.
PEPITO: ÁNGELA:

PEPITO:

CARLOS:

¿Fue enseguida de comer, entonces? Sí señor... al ratito de levantarse de la mesa. ¡Si viera usted qué alboroto! ¿Dónde están tus patrones?
GREGORIO DE LAFERRÈRE

PEPITO: CARLOS:

Y ¿cómo no he de creer? ¡Bueno fuera! Pues, amigo, lo que hay en plata, dejando rodeos a un lado,
309

PEPITO:

308

antología de obras de teatro argentino

¿Don Lucas? ¡No diga! ¿Está usted seguro? ¡Segurísimo! Pero ¡es claro! ¡Si debía habérmelo imaginado antes! ¡Cómo no! Así me explico muchas cosas... Elvira. Como no entiende de estas cosas. ¡Qué barbaridad! ¡Y yo que estaba desprevenido! CARLOS: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: 310 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 311 . ¿Gravísimo? Y ¿se puede saber de qué? ¿Por qué no? ¡Hablábamos del jettatore! (Cuernos). que este es un asunto mucho más serio de lo que puede usted imaginarse. ¿eh? ¡Y usted sin sospecharlo! Y ahora recuerdo… Otra vez que me acompañó hasta mi casa.. ¿Qué me dice? ¿Cómo del jettatore? ¿Usted también? Es que Elvira no se da cuenta de lo que está pasando. me ligaron cuatro ases… y en un pozo que nadie abrió. Pero supongo que no vas a dudar también de lo que te diga Pepito. es que se nos ha metido un jettatore dentro de esta casa… PEPITO: CARLOS: ESCENA XVI Dichos y Elvira (por izquierda).. sin vuelta! ¡Si desde entonces PEPITO: PEPITO: PEPITO: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ¡Muy bien lo ha hecho usted! ¿Por qué no encargó a la sirvienta que avisara? Por casualidad he sabido que estaba usted aquí. gravísimo. A cuatro reyes. ¿De veras? Pues le prevengo. quién es!. ¡dígame! Don Lucas. ¿es cierto? ¡Ciertísimo! ¿Don Lucas hace daño cuando mira? ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: PEPITO: estoy con una racha negra que me tiene loco! CARLOS: PEPITO: Vea lo que son las cosas. sí? ¡No le digo! Fue un caso clavado de jettatura.¡jettatore!.. ¡Es algo terrible! ¡Me está usted asustando! ¡Explíquese! Pero ¿cómo? ¿Todavía necesita usted explicaciones? ¿No es bastante con lo ocurrido esta noche a su hermana? ¿Qué más explicaciones quiere? Éstas se empeñan en no creerme a mí.. Es bueno que usted la ponga al corriente. ¡Es que a ti no se te puede tomar atadero! Entonces. dígame usted. ELVIRA: ¡Caracoles! ¿Qué es lo que usted dice? Lo que usted oye… Hay entre nosotros un jettatore que está haciendo de las suyas y que se ha propuesto jugarnos a todos una mala partida… ¡Pronto. pasé un royal de mano por no mirar las cartas… ¡Ya ve usted si tengo razón! (Caminando) ¡Pero si no hay duda! ¡Tiene usted razón que le sobra! ¡Ese hombre es jettatore. ¡es evidente! ¡El miércoles me acompañó hasta la puerta del club y esa noche tuve un metejón bárbaro! ¿Ah. Conversábamos con Carlos de algo que es muy grave.. casi me mata el tranvía por el camino..

eh? Parece que no.. Alaska?... poco antes de salir a la pista y mientras estaba dando instrucciones al jockey. ¡Hola... 313 CARLOS: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: 312 antología de obras de teatro argentino . se me acerca en el paddok un jettatore muy conocido y palmeándola me dice: "¡Qué linda está! ¡Por supuesto que va a una fija!". ¡es que a mí me cuestan caro! ¡Si usted viera! ¿Se acuerda usted de aquella yegüita alazana que tenía yo en mi stud. (Dándole la mano a Carlos). PEPITO: ¡Es jettatore!. cuando toca. cuando camina. CARLOS: PEPITO: CARLOS: PEPITO: ESCENA XVII Dichos y Don Rufo. la que cometen esos hombres! Reventando a todo el mundo ¡y tan frescos! ¡Como si hicieran una gracia!. DON RUFO: (Por foro). Hace daño cuando mira. por ejemplo. amigo.. cómo no.. Siempre lo he dicho: ¡es una imprudencia. ¡Buenas noches! ¿Qué quiere decir esta soledad? En toda la casa no he encontrado un alma.. ¡Es que es una canallada.. cien mil pesos. Don Rufo! ¿Qué acontecimiento es éste? ¿Sabe que Lucía está enferma? ¿Qué me contás? Y tan bien que la dejé la última vez. Y a usted ¿cómo le va? Ya nos han dicho que anda hecho un muchacho.. ¿Cómo no comprende que no tiene el derecho de proceder así? Muchas veces he pensado que si algún día llegara a ser presidente de la República. una verdadera botaratada! ¡Oh!. ¡Tuve tentaciones de ahogarlo. Era un animal sobresaliente. A un jettatore no le doy la mano por nada de este mundo. amigo! ¡Un momento después corre la yegua y a los quinientos metros.. ELVIRA: CARLOS: ELVIRA: DON RUFO: Buenas noches. El que es jettatore. Don Rufo. PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¡Ya lo creo! Cuente en todo y por todo conmigo.. CARLOS: En lo que hace usted muy bien....... ¡siempre! ¡Qué cosa más rara! ¡Hay que emprender una campaña para impedir los estragos que puede causar ese hombre en el seno de esta familia! (Camina)... Llevaba ganadas seis carreras en dos meses. Y haciendo conquistas en los teatros. Pero. les mandaba aplicar otra ley de residencia. hace tres años? Sí. apenas con la palma de la mano. y tenía grandes probabilidades de ganar el Premio Nacional.. Pepito!.. Parece el atrio de mi pueblo en día de elecciones. ¡Es claro! Por lo menos una patente fuerte.¡jettatore!.. ¡Muy bonito!. no debía andar entre gentes. ¡Si con cualquier cosa les basta! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Si me habrán perjudicado en esta vida los jettatores! ¡También les tengo una tirria! ¡¡¡Uff!!!. ¿una de patas blancas. cuando habla. rueda! ¡Hágame usted el favor! ¡Natural.. Un día. CARLOS: (Aparte) ¡Este es un tipo impagable. un gran elemento! (Alto) ¡Cuéntemelo usted a mí. natural! ¡Qué espanto! ¡Me da usted miedo! ¿Nada más que por haberla tocado? Así. ¿no será de cuidado.

sin poder ver nada. hasta fin de mes. Doña Camila. ahí me quedo las horas muertas moviendo la ruedita y haciendo fuerzas para ver. el jockey de Esperanza le estorbó el paso a mi caballo. che! Cuando eso dice. a lo que te criaste! Y entonces ¿para qué los usa? ¡Qué sé yo! Cuando los enderezo para un lado. amigo. Pues ahí tenés.¡jettatore!. Si hasta el resuello les he sentido. entonces. ¡Cuidado! ¡Le puede hacer daño a la garganta! No hay que abusar. a poco. es porque no habrá visto cómo se desarrolló la carrera. amigo.. ¡Y cuando tengo interés en ver. (Aparte) ¡Me carga este viejo confianzudo! (Alto) Nada. entonces? Me hizo una pillería al ver que "le iba" a ganar la carrera.. pero me está pareciendo. Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: señor. ¿Cómo sigue Lucía? Supongo que no es nada serio.. Dª CAMILA: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: CARLOS: DON RUFO: Pues que el Alalí ese va a concluir en algún carro de aguatero. Ángela. PEPITO: 314 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 315 ... ¿el morenito? ¡Es claro! Si el negro ese no ha estudiado pa' zonzo y siempre se pierde del lao de las casas. Sí… pero seguramente no pudo usted darse cuenta de PEPITO: DON RUFO: ¿Qué cosa? ¡Todo. Más vale así. Se ha quedado dormida.. ¿Le hizo alguna travesura.... (A doña Camila) Lo sé todo. mocito. ¿verdad? Está mejor. lo hago derecho viejo.. ¡como si no lo conociéramos! A una amiga mía la ha tenido mortificada las otras noches con los gemelos. apretándolo contra los palos.. ¿Conque ayer le hicieron comer cola otra vez? Me está pareciendo que ese famoso.. para que no empalague. hágase el mosca muerta no más. Y ¿cómo no he de verla? Me puse junto a la raya y tuve a los mancarrones tan cerquita como lo tengo a usted. poco. ¡Puede que así sea.. ¡Vaya un cuero pa’ que se prendan abrojos! Sí. ¿cómo es que se llama el tostao? Alalí. ahí viene mi comadre! PEPITO: DON RUFO: CARLOS: DON RUFO: ESCENA XVIII Dichos. que usted siempre se queda en "Leiva"! ¡Vaya.. ¿qué dice? (A Pepito). ¡con seguridad que no la he visto! Todavía no he podido acostumbrarme a mirar claro con los tales aparatos. ¡Si había sido un sotreta. Don Rufo? Quince días más... DON RUFO: DON RUFO: que en el recodo. Don Rufo! ¡Dichosos los ojos que lo ven! De lo bueno... comadre. gracias. DON RUFO: ELVIRA: Callate. hija.. ¿Y hasta cuándo lo tendremos por aquí. DON RUFO: ¡Qué perdido.. Y usted. ¡Ah!. Es que usted se empeña en no ver la luz. señora! ¡Y hay que cortar por lo sano! No le comprendo.

señora! ¡Lo inconcebible es que usted dude! Continúan hablando en voz baja.. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A Don Rufo) ¡Hola! Se compuso el baile.¡jettatore!. ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana? La verdad es que no sé. Pero. ¿qué se viene haciendo el desentendido? Y ¿a vos quién te cuenta esas cosas? ¡La gran flauta! ¡Si parecen peludos por lo hurguetes! y ¿qué te parece? Muy buena.... ¡so atrevido! No ha de ser nada malo si es de usted. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: CARLOS: (Aparte) ¡Yo lo enredo a Don Lucas aunque sea inocente! DON RUFO: CARLOS: ¡No digás! ¿De veras? ¡Palabra! (Aparte) Siempre será un refuerzo. ESCENA XIX Dichos. ¿Lo conocés vos? ¿Pedro Flores. Te estábamos extrañando.. (Entrando) Niña Elvira. cuénteme lo que ha sucedido.. Dª CAMILA: DON RUFO: 316 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 317 ...... que no lo he visto? Voy. ¿De dónde salen a estas horas....... Lo de la corista de Politeama. Me tiene ardiendo y no puedo saber quién es. ¡ya está "bulle-bulle"! Sí. (Se sienta).. ¿Sabés? ¿Qué es lo que sabés? Vamos a ver.... Ya sé lo que ha andado diciendo. DON RUFO: DON RUFO: LEONOR: CARLOS: DON RUFO: LUIS: DON RUFO: Como de pasto fuerte. bonita estoy yo con usted. No se alarme. decime.. ¡Figurate! CARLOS: DON RUFO: CARLOS: ¡Es claro! Si ya sé lo de la gringa.. Vale la pena. ¿eh? A propósito. Me quitan ustedes un gran peso de encima. Y ¿qué se ha hecho Juan. No me quedo más. Entra Elvira. Entra Ángela por derecha y sale por foro. ¡Qué tarde llegan! Ya creíamos que no venían. dele cartas y dele ramitos. hija. ¿Qué es lo que me dice Ángela? ¿Lucía está enferma? Ángela hace mutis foro. dice? ¡Cómo no! Es el nombre de guerra que tiene Don Lucas para las aventuras amorosas.. P’cha digo. Ahí anda fregando un tal Pedro Flores.. (A Carlos) ¡Una barbaridad che! Me he comido más de cien novillos gordos.. Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cómo! ¿Usted también cree? ¡Pero es claro. no es nada. (Mutis derecha)... Luis y Ángela. LEONOR: DON RUFO: No. calaveras? Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. ¡Qué suerte! ¡Leonor! ¿Qué tiene Lucía? (Se quita el abrigo y el sombrero). Me dicen que es un viejo. Leonor. ¿qué dice el médico? Si vieras. Si ya me llevo gastao un platal.... Se me cumplen los tres meses de ciudad que son de reglamento.. Buenas noches. ÁNGELA: ELVIRA: DON RUFO: CARLOS: ELVIRA: LEONOR: CARLOS: ELVIRA: Dª CAMILA: LEONOR: ¡Hola!.. Medio de tiro pesado no más.. qué mal rato hemos pasado.

.. Debe de haberle hecho mucho efecto lo ocurrido. PEPITO: ELVIRA: PEPITO: ELVIRA: (A Pepito)... ya se sabe. pero tenga en cuenta que hay que apurarse. (Se levanta)... ¿por qué? Le ha irritado mucho Carlos... ¡nos va a jettar a todos! Prométeme que si duerme no la despertarás. Lo que tiene es una gran debilidad. no le moleste usted a Don Juan. y temo que el momento no sea oportuno. LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Es lo que deseo. CARLOS: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: CARLOS: PEPITO: ELVIRA: que de veras hace frío? LUIS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: LEONOR: Cuando llegamos estaba helando. Leonor no vuelve.. Pierda usted cuidado. ¡Ya lo creo! ¡Mirá quiénes! GREGORIO DE LAFERRÈRE Lucía quiere una taza de té. Don Rufo se sienta al lado de Camila. Sí. (Medio mutis). ¡No es para menos! (Da una vuelta). seguramente la ha encontrado despierta a Lucía. ¿Se ha hecho pruebista. y esté tranquila. todo es alegría.. amigo? ¿Qué es eso.. ¿No le hará daño? ¡Qué de ha de hacerle! Si ya está buena. sin embargo. No les haga caso.. Bueno.. que es tan estremoso con Lucía.. Es una cábula. Entraré en puntas de pie. Necesito que me explique lo de Don Lucas. 319 318 antología de obras de teatro argentino . Déjalo tranquilo.. encontrándose Leonor en casa. ¡Pero eso es un horror! ¡Yo me confundo! La vida sería imposible en esa forma. Elvira. Pepito? (Aparte a Carlos) ¡Cállese!. PEPITO: ELVIRA: Pues es así. Y si se agarran las dos pico a pico.... A pesar de todo. PEPITO: CARLOS: LUIS: DON RUFO: ESCENA XX Dichos y Leonor. Se entienden tan bien entre ellas. Cuando están juntas no se oyen sino sus risas. Han seguido la conversación en voz baja. señora.. si te siente no le converses mucho. Me ha dejado usted nerviosa. no comprendo cómo puede ser eso. Sobre todo. Ambos están sentados. Pídale al arroyo que no corra o al perro que no se rasque.. únicamente: prométame que esta noche no le dirá nada a papá. ELVIRA: CARLOS: LUIS: Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen.¡jettatore!.. Felizmente para todos. (Alto) Pero ¿saben Dª CAMILA: Déjenlas. voy a pedirle una cosa.. Yo con sólo verla ya me pongo contento: ¡qué muchacha! (A Pepito). Pero. Cuanto antes mejor. Es que esta Leonor es tan cuhete.. porque.... creo que se ha acostado. Voy a ver si está despierta. (Mutis)... Como usted quiera.. Y como eso sucede un día sí y otro también..

y Ángela. Leonor! (Va y le toma la cuchara). No. Ángela. se ha dedicado a ESCENA XXI DON RUFO: comentar los defectos de las personas. ustedes contar conmigo. con eso le llevas una taza a Lucía.. Nadie le pregunta nada. ¿eh? ¡No ponga así la cuchara. escuchar y reírme.. Aquí está. gracias. ¿van a mandarle el té o no? Miren que es capaz de venirse. (Mutis). No voy a tomar té..¡jettatore!. (Sigue hojeando revistas). (Se sienta). Y. ¡Vaya! Y ¿por qué se ha enfadado? Porque dije que un día viéndola subir a un coche me fijé que. Espérate. quien se va por la derecha). Dª CAMILA: Vengan a tomar el té. por el foro (con una bandeja y servicio de té). DON JUAN: Buenas noches. no esperaba menos de usted.. Y a ti Rufo... por la derecha. Se equivoca. De todos modos. ¿cómo te va? Hace días que no te veíamos.. yo se lo voy a buscar. Don Rufo? Siguen conversando. LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¿No andaba por aquí el último número de Caras y Caretas? Espere. Ahora caigo en el enojo... hija. es un buen síntoma. ¿entiende? ¡Viejo zafado! ¡Ja.. hablando más de lo que debe. LUIS: LEONOR: CARLOS: LEONOR: ¡Es claro! Después de tanta charla… Si apenas hemos conversado un ratito… Apostaría a que usted se lo ha conversado todo. Los hombres se levantan y Carlos mutis. (Leonor y Elvira sirven). no te incomodes. ja! Y eso ¿qué importa? ¡Mejor! ¡Quiere decir que será LEONOR: DON RUFO: 320 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 321 . ¿cuándo no son pascuas? Pues me alegra equivocarme.. Voy a ver qué capricho es ése.. entonces. No sabía.. CARLOS: LEONOR: (Idem a Leonor) Muchas gracias. como un ocho en la baraja. Juan? Yo voy a servírsela. DON RUFO: ¡Ya no servimos para nada. Carlos se acerca a Don Rufo. ¿Qué te has hecho? (Sentándose) ¿Yo? Como siempre. Dichos. DON RUFO: PEPITO: LEONOR: PEPITO: LEONOR: La mía con poca azúcar. (Da una taza a Ángela. Doña Camila. ¿Por qué? ¿Qué tiene? Porque trae desgracia. DON RUFO: CARLOS: LEONOR: Dª CAMILA: LUIS: ESCENA XXII Dichos y Don Juan. (Aparte a Carlos) Me lo ha referido todo Lucía y pueden Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: ¿Quieres una taza de té... ¿no es verdad.. ¿Reírse? Y. Juan! LEONOR: (Sirviendo) El señor se ha hecho crítico. Es Lucía la que ha hablado: yo no he hecho sino escuchar.

. ESCENA XXIII Dichos. Pero.. BENITO: LEONOR: CARLOS: (Anunciando) El señor Don Lucas Rodríguez. MIRANDO CON RECELO HACIA UNO Y OTRO LADO. (Va a su encuentro).... ES DE DÍA. Pero ¿qué piensan ustedes hacer? (Riendo) Ya lo verá. Y usted. hagamos las paces. SALE LEONOR. Elvira hace señas a Pepito. ¡a mí qué me importa! Y ¿qué tal el stud. te estás pasando.. después de lo que he sabido esta noche. Benito y Don Lucas. No sé qué tiempo necesitarán ustedes. Eran casi fijas y estaba encantado. que cuando llegue el momento ella se encargará de la señora y Elvira.¡jettatore!. usted de la condición del tordo. POR LA DERECHA.. Pero.. no vuelvo a contarlo. LA ESCENA REPRESENTA EL MISMO SALÓN DEL ACTO ANTERIOR. LEONOR: CARLOS: PEPITO: (Deja caer la taza al suelo). estamos del otro lado.... AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE CARLOS PASEÁNDOSE CON CIERTA NERVIOSIDAD Y ALGUNOS SEGUNDOS DESPUÉS. ¡Buenas noches! (Mutis foro)...... Don Juan! Este mes pensaba TELÓN RÁPIDO LEONOR: DON JUAN: PEPITO: ACTO SEGUNDO ganar tres o cuatro carreras. ¡ya no tengo ninguna esperanza! DON JUAN: PEPITO: ¿Por qué no tiene esperanzas? Y ¿cómo quiere que gane? Ahora las cosas cambian y es seguro que. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: DON JUAN: DON RUFO: Y esto ¿qué quiere decir? ¡Debe de haber sido algún dolor muy fuerte! ¡Suele suceder! (Risas). Aparece Benito. Bueno. Pepito? (Tomando el té) ¡No me hable. ¿Y?... es que. 322 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 323 . ESCENA I Leonor y Carlos. CARLOS: ¿Y de Ángela y de Benito? Yo podría tenerlos alejados un rato.. (Sonriendo) Dice Lucía que esté tranquilo. un rato no más. foro.. CARLOS: LEONOR: DON JUAN: PEPITO: Acabe usted ¿qué es lo seguro? Nada. Media hora. pero. Aparece Don Lucas.... Rufo... Cuente lo que quiera. pues! ¿Qué más quiere? (Risas). y le prometo que aunque vea lo que vea.. Conque queden solos Don Lucas y Enrique durante media hora. no quiero decir una barbaridad.

.. ¡es que estoy tan nervioso! ¿De veras? LEONOR: bien queda! Y ¿es con cualquier tiza no más? PEPITO: PEPITO: LEONOR: Con cualquiera. Vase Benito.. lo mismo que la tiza en la suela de los botines. y se queda después tranquila. LEONOR: LEONOR: PEPITO: ¡Oh! lo tengo muy probado. Esta cábula me la enseñó un calabrés y a mí me ha dado siempre muy buen resultado. (A Leonor) Hay que despedirlo. (Conteniendo la risa) ¿Ah. Se hacen tres rayas y dos puntos. hasta que agarra otra nueva.. Benito. ¿Conque no está Don Juan? (Le da la mano).. Pepito... aparece Benito. 324 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 325 .. LEONOR: PEPITO: ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué? ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la jettatura que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo. LEONOR: tan raro se ha hecho usted? PEPITO: LEONOR: PEPITO: Buenas tarde. la entrada del jettatore.. Que pase.. (Se sienta). y a poco Pepito.. Esta manera de atarse la corbata trae suerte. Vaya no más. (Riendo) Bueno. LEONOR: CARLOS: ¿Y si no viene Don Lucas? ¡Oh!. acompañando a Lucía. foro. ¡hoy mismo hay que poner remedio al mal! Se lo diré a Don Juan. estoy seguro de que ya viene en camino. yo quedo de guardia. PEPITO: Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos. ¡Como que la pobrecita está jettada! (Se levanta).. y ahora vengo de tomar un baño eléctrico.. (Riendo camina hacia el foro). ¡Es que es una cosa terrible! ¡Usted no sabe! (Se pasea).. Pero. El señor Castro y Obes. (Conteniendo la risa) A ver. (Vase izquierda).... que me voy. Este estúpido puede echarnos todo a perder.. Pero.. Lucía no está bien. En este momento. es demasiado temprano.. lo conozco como a mis manos.¡jettatore!. (Riendo) Tan es así. sí? Tampoco sabía esto. (Hace ademán de irse).. foro. Es cierto. ¿No ve? (Levanta un pie y en la suela tiene tres rayas y dos puntos). Para eso he venido. Pero.. BENITO: CARLOS: LEONOR: PEPITO: (Desde la puerta). ¡Qué LEONOR: Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té. desde la esquina. Leonor. ¿qué nudo de corbata ESCENA II Dichos. Es por cábula. Aparece Benito.. sí. (Riendo) ¡No diga! ¿Cierto? LEONOR: CARLOS: ¿Adónde va? A espiar con Enrique. ¿dónde está Elvira? Con la señora..

¡Yo voy a hacer una barbaridad! ¿Por dónde salgo? LEONOR: PEPITO: peligrosas? ENRIQUE: (Riendo) Salga por ahí. (Con agitación) ¡Pero esto es una infamia! ¡No puede ser! ¡Este hombre ha dado en perseguirme! (Corre de un lado a otro). (Vacilando) Dígame… doctor… estas enfermedades ¿son (Anunciando) El señor Don Lucas. (Vase). ¿Puedo pasar? (Señala hacia la derecha). DON LUCAS: todas las enfermedades tienen sus peligros: por eso son enfermedades..¡jettatore!.. BENITO: PEPITO: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: LEONOR: DON LUCAS: Muy buenas tardes. (Saluda con gravedad). Con su permiso. Ahí está el médico. que es un profano. seguido de Enrique.. ¡Qué contratiempo! Aparece por el foro Benito. Telepático.. (Aparte) ¡Botarate! (Alto) ¡Ah! ¿es usted especialista? Soy médico “telepático”. Es claro.. (Vase derecha). ESCENA III Dichos y Benito. estaba pensando… ESCENA V Dichos.. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: las otras… ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Es claro! (Aparte) ¡Vea con la perogrullada con que me sale! (Alto) ¿Cómo sigue Lucía? Regular no más... que soy especialista en estas dolencias y que las conozco en todas sus manifestaciones. Enrique y Benito.. (Alto). BENITO: LEONOR: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: (Anuncia) El doctor Salvatierra. (Aparte) Debe ser algo de homeopatía. (Mirándolo por lo alto y con tono sentencioso) Mi estimado señor… ¡Volveré más tarde para hablar con Don Juan! (Vase). ¿cómo no he de saberlo? Y. ¿eh?. (Señala la izquierda). (Sonriendo) Lo estábamos esperando.. (Desconcertado). ¡Caramba! ¿Qué me dice usted? Todavía no se ha repuesto del todo. 326 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 327 . doctor. Indudablemente… pero… Pero no a mí. Indudablemente… pero… las unas más que ESCENA IV Leonor y Don Lucas. voy a ver. DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Como ha sido una indisposición tan inexplicable la de Lucía… Inexplicable puede parecerle a usted. Conozco… conozco… ¡Bueno fuera que no lo supiera!. a propósito.

. Quiero observar nuevamente a la enferma dentro de un cuarto de hora. 328 ESCENA VIII Dichos..¡jettatore!. la verdad es que no entiendo lo que. LEONOR: ENRIQUE: ¿Esperará usted aquí. Don Lucas. ¿No le digo que son los nervios? Bueno.. doctor? Sí. ESCENA VII Don Lucas y Elvira. ENRIQUE: Sé en lo que usted piensa… Pero. No sé. DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: ESCENA VI Dichos y Leonor. Enrique y Carlos. ¡Hágame usted el favor! Pero ¡mire que querer saber hasta lo que yo pienso! ¡Se necesita audacia! Y lo peor es que como uno al fin no está seguro. ¡Cómo! ¡Naturalmente! De algo han de servirme mis conocimientos.. le prevengo que está equivocado. Ahí tienen ustedes... Por eso. y ¡vaya uno a discutir! El que discute y se ensarta sienta plaza de ignorante. Pero. señor mío. Estoy muy nerviosa..... no comprendo… ¡Cómo! ¿qué no comprende? Un hombre ilustrado.... no se incomode. más aún: ¡ahora mismo no lo sé!. yo no lo sabía. siéntese.. LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: (Desde la puerta derecha) Doctor.. Dígame.. Leonor. Pues. puede pasar. Viene un mozalbete y nos da una lección en cuatro palabras.. Elvirita. Te-le-pa-tía. Me encuentro bien así.. nada. DON LUCAS: ENRIQUE: (Desde la puerta izquierda) ¡Ah! ¿estaba usted aquí? Sí.. me dice Ángela que lo vio entrar.... Con su permiso. (Vase derecha)... (Solo) He aquí a lo que estamos expuestos los hombres que hemos recibido una educación incompleta. no ha venido.... bueno. ¿sabe? No sé lo que tengo. ¿se da cuenta usted de lo que dice? Francamente.. Pero. señorita.... Elvirita. ¿qué le pasa? Nada. esperando al médico para tener noticias. tiene que callarse. Pero. lo mejor es no sorprenderse de nada. 329 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¿no ha visto a Pepito por acá? No: desde que yo estoy aquí. Parece que es una barbaridad no saber lo que es telepatía. ¡Ah! ¿de veras? Con que sus conocimientos le permiten… Conocer aproximadamente lo que piensa usted. un hombre inteligente como usted… He tenido el honor de manifestarle que soy un médico “te-le-pá-ti-co”… ¿Todavía no comprende usted? ¡Sí! ¡Cómo no! (Aparte) ¡Pues ni una palabra entiendo! ¡Acabáramos! Ya me extrañaba… ELVIRA: DON LUCAS: ELVIRA: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Todos los días se descubren cosas nuevas.

.. le ordeno que se cure… y. Entonces ¡usted podría… por ejemplo… sugestionarme a mí… trasmitirme su pensamiento? Sin duda alguna... Gracias. Entiendo… entiendo… La voluntad suya sobre la otra voluntad… después la trasmisión del pensamiento… y el enfermo se cura.. En seguida. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido.. Las preocupaciones de nuestra ingrata profesión nos hacen incurrir a menudo en aparentes faltas de cortesía. tratándose de enfermedades nerviosas. ¡Ya! ¡Cinco! ¡No señor! ¿Cómo… que no? He pensado en el número cuatro. eran más fuertes. tenían más poder y me dominaban… Un ruso y un inglés… Los dos han muerto… ENRIQUE: DON LUCAS: la prueba? ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Si usted quiere… ¿Cómo hay que hacer? Me bastará para mirarlo fijamente. le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. Veamos… Usted no piense en nada… entréguese por completo a mí. el éxito es infalible.. ¡Es raro!. ¡Oh! ¡no vale la pena! Me lo explico muy bien. A propósito… hace un momento he estado con usted un poco brusco. ¿Con que cura usted por medio de la telepatía? No es eso. trasmito fluido al paciente y por ese medio lo domino. (Aparte) Pero… ¿será cierto? (Alto) ¿Quiere usted que hagamos DON LUCAS: ENRIQUE: Siéntese usted. digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. Mientras yo no le indique. Otra vez… ¡Ya!. precisamente. usted no piense en nada. demonio! ¡Es original! Y ¿si no se trata de enfermos? Es exactamente lo mismo… la sugestión siempre. Discúlpeme. sólo he encontrado seis capaces de resistirme… y dos que resultaron con más fluidos que yo… ¿Con más fluido que usted? Sí. ¡Tres! ¡No señor!. Hasta ahora. ¡seis! ¡No puede ser! DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: 330 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 331 . La telepatía me permite ponerme en contacto mental con el paciente. me apodero de su voluntad. ¡Es maravilloso! Y ese extraño poder ¡puede usted ejercitarlo sobre todas las personas? Sobre la casi totalidad. señor. ¿Comprendido? Completamente.. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¡Demonio.¡jettatore!. doctor. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez. un amigo de la casa que nos hará el favor de hacerle compañía Mutis de Leonor y Elvira. Curo por sugestión… el poder de la voluntad trasmitido por el pensamiento… ¡Ah! Sí.. LEONOR: Lo dejo a usted entonces con el señor Rodríguez. Confío en este caso en la claridad de su criterio para no abundar en mayores excusas..

¡Qué no puede ser!. no. ja. ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decía usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mí! ¿Hipnotizador… yo? ¡Pero… cómo! ¿No lo sabía usted. ja! ¡Telepático e hipnotizador yo! Pero. señor. hombre. en los momentos de crisis! ¿Qué? ¿Qué dice usted? Pero. usted contento? Ahora… ¡déjeme en paz! ¡Cómo! ¿Es posible? ¿Rivalidades? ¿Celos? Pero. señorita. No me explico la causa. ¿quiere? ¡Ya! ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Es prodigioso! ¡No puede ser! ¡Cómo que no puede ser! Me parece que usted lo ha visto. otra vez… ¡Ya! ¡Dos! Dos. óigame… tranquilícese usted… Le aseguro que por mi parte… (Desde la puerta) ¿Viene usted. no perdamos tiempo. doctor? DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: LEONOR: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Voy. hombre. ¡no es posible! ¡Éstos son disparates! 332 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 333 . señor: ¡nueve! ¿De veras? ¡Ya lo creo que es de veras! ¡Esto sólo me faltaba! ¡Maldición! A ver… otra vez. DON LUCAS: DON LUCAS: (Solo) ¿Qué quiere decir esto? ¡Ja. DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Le digo a usted que sí! ¡No me explico! ¿Me da usted su palabra de honor de que dice la verdad? ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engañe? ¡Es sorprendente! A ver.. Bueno. hombre. ¡y me extraña! ¿A que no lo hace usted otra vez? Veamos…Pero déjeme tomarle las manos. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El síntoma característico de las personas que tienen fluido. ¡Hemos concluido! Pero. no. amigo mío… Si yo no he de hacerle competencia.. ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenía que acertar! ¡Así yo también! Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la transmisión..¡jettatore!. de veras? ¿No lo sabía? A ver… deme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad! ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabía! ¡Se lo juro! ¿No será un error suyo? A ver… mándeme pensar un número a mí… DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ¿Le parece? No… no podré… es imposible que yo… Vamos. No tengo para qué ejercer… Basta. basta. señor. No sé qué más quiere. Pero… Ahí está ¿ve? Ahora ya no le tengo rabia: ¡me da lástima! Pero… no. Vanse. ¡perfectamente! ¿Está. sí señor… Ahí tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené. Si usted se empeña… ¡Ya! ¡Nueve! Sí.. Lo que siento es el mal rato que he dado a este infeliz ENRIQUE: muchacho. no… ¡no puede ser! (Se ríe). voy.

Entréguese por completo a mí. demonio! ¿Si se habrá enfermado? ¿Qué quiere decir esto? ¡Adiós mi plata! ¡Ya he hecho una barbaridad! Pero… ¿qué hago yo ahora con este hombre?. amigo! ¡La telepatía! ¡Vaya! Eso es una broma… ¡Qué ha de ser broma. Usted simplemente obedece… ¡Es la transmisión del pensamiento.. señor ¡yo!. ¿Por qué no contesta? Carlos está inmóvil. no faltaba más! Tiene usted un noble corazón. ¿no me guarda usted rencor? ¡Pero no.. ¡qué quiere! Estaba ofuscado… ¡Pues no hablemos más del asunto! Entonces. Cuando yo diga ¡ya! piense en un número entre uno y diez. En seguida yo le diré cuál es el número que ha pensado. Sí. ¿Por qué? ¿Por lo de anoche? ¡Vaya. Una palabra. Pero. No comprendo bien… ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… Haga como le GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: ¡Si habré hecho una barbaridad. Leonor. no piense en nada. No se apresure ¿eh? Mientras yo no digo. ¡Ya! Seis… Es seis el número que ha pensado. Carlos retira la suya bruscamente.¡jettatore!. absolutamente... amigo. ¡Carlos! Le debo una explicación. Quieto. estese quieto. ESCENA IX Don Lucas. Carlos. con la mirada fija en Don Lucas. CARLOS: DON LUCAS: 334 antología de obras de teatro argentino 335 . hombre! Es tal como se lo digo. Ya ve… yo ni siquiera me acordaba… No importa. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: digo. CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: DON LUCAS: CARLOS: ¿Qué? ¿Qué es eso? Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera fiebre… Le arde la mano… No. Carlos. Deme la mano. señor: uno… pensé en el uno. Bueno. (Le toma los brazos). Y usted… ¿cómo lo sabe? ¡Es muy sencillo! ¿Usted cree que piensa en el número que quiere? ¡Ja. Don Lucas. hombre! No se preocupe de esas zonceras. Carlos da pequeños saltos. ¡ya!... Se la da. He sido un grosero con usted y no me lo perdono. sí?. ¿Qué cosa? A ver: permítame… Párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle. amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa… ¿Ah. ¿Quiere que lo hagamos otra vez? Bueno. ¡Quieto le digo! ¿Qué baile le ha entrado? Pero. ¡Ya! Uno.. ¡Si yo mismo estoy asombrado! ¡Parece que tengo un fluido tremendo! ¿Usted? Sí. señor… Soy yo quien le ordena que piense en el uno. y a dársela vengo. (Pausa).. ja! ¡Qué esperanza! No. ¡que hable! le digo… ¿Por qué no habla? Aparece Enrique.

Y.. ¡Oh. y éste debe de ser una de ellas. no… Exceso de fluido… Ha cargado usted un poco la mano y se trata. ¿qué hago? Camine retrocediendo. le sopla usted a ese hombre en la cara. Nadie lo creería. y conversemos… Carlos permanece rígido.. Ahora.¡jettatore!. Soplándole se despertará… Y antes de irme. será porque así lo ha dispuesto quien puede disponer estas cosas!.. señor… Que Dios lo ayude… y le perdone el mal que ha hecho (Vase). júrelo usted en una forma solemne. Póngale un dedo delante de los ojos. sí. ENRIQUE: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: Antes de retirarme necesito estar seguro de su discreción. ¿Gran sujeto? No. ¿Un qué? ¿Es algo grave? No. Carlos lo sigue saltando. Aténgase a las consecuencias.. doctor! ¡usted no hará eso! ¿Que no lo haré? ¡Lo veremos! (Medio mutis).. 336 DON LUCAS: GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿qué le digo yo a este otro? 337 ¡Gracias a Dios! ¡Vea lo que me pasa! ¿Qué quiere decir esto? Un cataléptico.. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: ¡Oh!. por ahora. hombre. Se les llama así a las personas que son muy sensibles a la influencia hipnótica. ¡Bah! Puesto que se lo aseguro a usted… ¡Se niega usted! Perfectamente: me retiro y lo dejo solo con ese hombre… No sabrá despertarlo… y se morirá. señor… No. Me es indiferente que haga usted todas las experiencias que quiera. seguramente. señor. DON LUCAS: ¡Es extraordinario! ¿Cómo dice usted que se llama esto? ¿No le hará daño? No. Lo que le exijo es que durante el término de un mes no dé usted explicaciones. ¡Pobre muchacho!. un consejo: no abuse usted de su fluido extraordinario con que lo ha dotado la naturaleza… Adiós…(Medio mutis). ¡Si es cierto que tengo fluido. No olvide usted este juramento. es un buen muchacho y nada más. en cuanto a eso esté tranquilo. ¡No. Enrique y Benito. Lo hace. ¿eh? ¡Qué curioso! Y él ¿no se da cuenta de nada? Absolutamente de nada… Bueno. óigame… Cuando yo me retire. Venga para acá. que ha obligados usted al doctor “Salvatierra” a someterse al poder de su voluntad. Pasado ese tiempo me habré ausentado de Buenos Aires… y poco me significará lo que suceda después… Convenido. no. de algún gran sujeto. ¿No me da usted la mano? No. Don Lucas lo hace. Pero… ¿qué culpa tengo yo? ¡Vamos a ver! Cualquiera diría que he cometido algún crimen. tener el convencimiento de que nadie sabrá. ESCENA X Dichos. ahora baje la mano con rapidez… así… Déjelo no más. por favor! ¡Espérese! (Tendiendo la mano) ¡Se lo juro solemnemente! Muy bien. DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: ENRIQUE: DON LUCAS: DON LUCAS: ENRIQUE: Y ahora.

y al contemplar la escena huye asustado.. ¡Justo! Se lo iba a proponer a usted.. ¡a mí no! ¡soy un padre. BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: Párese derecho. A mí me ha sucedido muchas veces… Son indisposiciones pasajeras.. (Alto) ¿No ha vuelto todavía Don Juan? BENITO: DON LUCAS: ¡Basta! ¡Basta! ¡Es demasiado triste! (Le sopla a la cara).. Hasta luego… (No toma la mano de Carlos). (Le tiende la mano). no? Sí.. ¿quiere estarse quieto? BENITO: DON LUCAS: BENITO: Es que no puedo… ¡Estire los brazos! (De rodillas y llorando) No señor. no piense más. DON LUCAS: CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: (Alto) Pero. (Mutis). ¿Cómo le explico? ¡Infeliz! De veras que da pena… ¡obligado a hacer lo que uno quiera! ¡Vea usted esto! (Lo hace caminar). Don Lucas. señor. (Asoma Benito por el foro). ¡perdón! ¡Se lo pido por lo que más quiera en este mundo! ¿Qué hacía usted ahí? Nada. BENITO: DON LUCAS: Como me pareció que llamaban… (Aparte). (Comprendiendo). entonces? ¡qué raro! Es la primera vez que me sucede… Bah. Pero… déjeme que recuerde… ¡Ah. y de pronto ya no supe lo que me pasaba. Míreme a los ojos… ¡Así no!... ¡pronto! Es que conmigo no tiene motivos. No ha vuelto. bah. no! Tiene que esperar mi aviso… (Aparte) Estos organismos groseros deben ser refractarios a la sugestión… Medio mutis Benito. señor… Ya está: once…¡pensé en el once! ¡No. ¿entiende? BENITO: DON LUCAS: CARLOS: Sí. ¡Levántese!.. (Por las dudas sería mejor dominarlo). ¿Me desmayé.¡jettatore!. DON LUCAS: BENITO: DON LUCAS: DON LUCAS: de familia que no ha hecho mal a nadie! ¡A mí no! ¡Señor!. Reserva completa… Es lo mejor… Hasta luego. ¡no tiene motivos! ¡Le repito que no grite! ¡No sea usted bruto! BENITO: DON LUCAS: 338 antología de obras de teatro argentino 339 .. ¡si ahora lo recuerdo! Bueno. no. sí! Estaba pensando el número seis. señor… de Pontevedra… ¡Ah! con que de Pontevedra.. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: No. piense en un número entre uno y diez. Pero. ni una palabra de todo esto.. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡Pero no grite. ¡sin pestañear! Cuando yo le avise. señor. ¡Hum!. Escuche… ¿Usted es español. ¿eh? (Aparte) Sí… sin duda… es lo mejor… (Alto) Venga para acá… Benito se aproxima asustado. señor.. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? Tranquilícese… Ha tenido usted un ligero desmayo. hombre. hombre! ¿Qué significa esto?. Acérquese. de todos modos.. hombre. un padre ESCENA XI Don Lucas y Benito. Es verdad… tiene razón. ¿eh? Mis tíos podrían alarmarse.. En ese momento aparece Benito por el foro. ¿si habrá visto algo este cernícalo?.

Vaya para adentro. ¿no ve? ¡No puedo doblar el brazo! Vamos. Cuando hay enfermos… Es que la pobre tiene tantas manías. ¡Si ya lo sé! ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué quiere que me preocupe? Es frecuente… cualquier mal movimiento. DON LUCAS: Efectivamente. De pronto. no tiene por qué preocuparse… No vale la pena. ¡Si usted viera! Yo creo que está “histericada”. Dª CAMILA: LEONOR: Sí. (Leyendo la receta) ¡Lo de siempre! ¿Qué sucede? ¿No ve usted? Alguna torpeza de Benito. Pero… ¿qué es esto? (Al entregar la receta queda con el brazo extendido). hija… Haz la prueba otra vez… ¡Si no puedo! No es nada. DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: ¿Qué? ¿Qué tiene? Esto. ESCENA XII Dichos y Leonor. DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: DON LUCAS: 340 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 341 . vamos. LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: Y ¿le recetó algo? Leonor toma una receta que al salir dejó sobre la chimenea. Ya vienen la señora y Lucía. Ahora la dejo vistiéndose muy contenta… y hace un momento estaba en un ¡ay! El mismo médico está sorprendido. sí… no me sorprende. no sé qué… A ver la receta. no es nada… No hay que alarmarse. Leonor. no más… No necesita receta..¡jettatore!.. (Le sopla el brazo). DON LUCAS: ELVIRA: LEONOR: Ya viene Lucía. Es un apunte. Si es así… ¡Ya no se le puede aguantar! ¡Caramba! Yo lamento que en este caso… ¡Ni una palabra más! Siéntese.. Me parece que es un tónico. Doña Camila y Elvira. señora. no se asuste… No es nada… A ver… ¡Si no me asusto! Yo no soy aprensiva… pero es muy raro… Dóblalo. seguramente. Benito. Dª CAMILA: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo está Don Lucas? Discúlpeme si no he venido antes. (Aparte) ¡Estoy tremendo! LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: ESCENA XIII Dichos. ¿No ve? Se acabó… Ya está lo mismo que antes… Es cierto… Pero ¿qué habrá sido? ¡Es muy extraño! Algún tendón… Son cosas que a cada rato suceden… Vaya. sin razón ni motivo… Sí. ¿Creerá usted que no sé por qué llora?. Lucía no me dejaba mover de su lado… Bueno fuera.. este hombre es un torpe. (Se la entrega a Don Lucas). Mutis de Benito.

No dice nada: se maneja por señas… (Aparte) ¡Otra desgracia! ¡Qué iniquidad! Bueno.. Si se trata de algo serio se irá a la casa de su mujer.. DON LUCAS: Si ese hombre está enfermo. Se ha encerrado en su pieza y parece que tiene fiebre. Ángela mutis. señora. (Aparte) ¡Vaya que cuente ahora! (Alto) Y ¿qué dice? Buenas tardes. ¿No sabe si ha llegado Juan? No sé. Fíjate a ver si está en el escritorio y avísale que Don Lucas está aquí.. ESCENA XIV Dichos y Lucía. Buenas tardes. por eso me río. ¿Paños de agua fría? ¡Qué barbaridad! ¡Con fiebre y sin saber lo que tiene! ¿A qué se meten ustedes? ¡Vaya que le haga daño! ¡Pobre Benito! Al contrario señora. gracias. ¿Sigue usted bien? Sigo mejor. supongo… Mire que anda mucha viruela… Leonor se ríe. señora. No. (Medio mutis). Don Lucas. Dª CAMILA: LUCÍA: ÁNGELA: DON LUCAS: ÁNGELA: ELVIRA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: LEONOR: ¡Qué milagro Juan! ¡Cómo tarda! Si todavía es temprano… Deben ser más de las cuatro. LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: Dª CAMILA: ÁNGELA: ¿Enfermo? Y ¿desde cuándo? Desde hace un rato. Es peligroso un enfermo así en una casa de familia. Lucía.... por derecha. si el pobre es casado y con hijos. En ese momento sale Ángela por izquierda. (Aparte) ¡Muy cómodo!. si lo hemos aliviado. señora… es que no ha de ser nada.¡jettatore!. señora. ESCENA XV Dichos y Ángela. Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Pero ¿de qué te ríes muchacha?. más tarde me avisas cómo sigue. Pausa. ¡Benito con viruela! ¡Es lo único que le faltaba! No tendría nada de extraordinario… y no veo motivo de risa. ¡Ah! Benito se encuentra enfermo. GREGORIO DE LAFERRÈRE ÁNGELA: 342 antología de obras de teatro argentino 343 . ¡Cómo se ha pasado el tiempo! ¿Te parece? ¡Pues a mi se me ha hecho largo! Se conoce que lo has visto correr desde la cama. Bueno.. debe mandarlo al hospital. ¡Enferma a la gente y la manda al ELVIRA: hospital a que se cure! Dª CAMILA: No. Se sientan. ¡Qué esperanza! Son las cuatro y cuarto. Vete nomás.. Le hemos puesto paños de agua fría en la frente. porque se quejaba de dolor de cabeza. ¿Cómo quiere usted que tenga viruela Benito? Sale Ángela por derecha.

ÁNGELA: Ahí está el señor. de pie. Elvira. el cual tiene clavada la vista en Lucía. y en mi nombre y el de tu madre se la concedo. ¡Pero. ¡Cómo la mira! ¡Parece que se la quiere comer! ¡Qué ELVIRA: Dª CAMILA: canalla! 344 antología de obras de teatro argentino 345 . DON LUCAS: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: ÁNGELA: Dª CAMILA: Pero ¿qué estás diciendo. ¡Pobre Benito! Y ¿qué es lo que hace? Parece que se la ha dado con el señor Don Lucas. Don Lucas. que le perdone y no sé cuántos disparates más. (Mutis por la derecha). dan gritos de asombro. ¡La verdad que es extraño! ¡Pronto. DON LUCAS: ELVIRA: (Aparte) ¡Si pudiera contestar con un número entre uno y diez! (Observando a Don Lucas. Don Juan y Don Lucas. Ahora está delirando. Leonor y Lucía. mujer? Así me lo acaba de decir Petrona. Supongo que nada tienes que observar a esta decisión nuestra. por Dios! Que le avisen a la mujer en seguida. que le avisen a la familia! ¡No pierdan tiempo! Ángela mutis por foro. por Dios! ¿Qué piensan hacer ustedes? ¿A propósito de qué hija? ¡Con ese hombre. (A Lucía) Hija mía… Don Lucas nos hace el honor de ESCENA XVI Dichos y Ángela. ¿estás loca? Pero ¿no lo ves acaso? ¡Si es un jettatore. ¡No te digo. ¡Pero. no te digo! (Llora).. mamá. y a gritos le pide que no lo mire. yo no lo he visto. Buenas tardes. ¡Es espantoso! ÁNGELA: LEONOR: LUCÍA: ÁNGELA: La cocinera sabe. (Mutis por foro). Elvira. yo no sé qué va a pasar. ÁNGELA: DON JUAN: Señora. Dª CAMILA: ELVIRA: Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: ELVIRA: ESCENA XVII Dichos. (Pausa corta). Usted lo tiene.. dice la cocinera que Benito sigue mal. mamá. hijitas! ¡Parece mentira! Si continúa aquí. DON JUAN: TODAS: Buenas tardes. ¿Sabes dónde vive? GREGORIO DE LAFERRÈRE pedirme tu mano.¡jettatore!. y dice que haga el favor de pasar al escritorio. señora. Yo también empiezo a convencerme… ¡Como que no tiene duda! ¡Pero Jesús. mamá! ¡Está patente! Ya te han contagiado sus ridiculeces Carlos y Pepito. ten juicio. mamá! ¡Con ese hombre que es el que tiene la culpa de todo lo que sucede! Elvira. Aparte). Con el permiso de ustedes. Es que Elvira está en lo cierto.

Voy en seguida. lo comprendo! (Aparte). ESCENA XVIII Dichos y Pepito. Confieso que no lo entiendo a tu Pepito.. Perfectamente. yo le prometo que… Lucía rompe a llorar. ¡Hum! No me gustan las mujeres que lloran por nada. PEPITO: DON JUAN: Bueno. ¡Sí.. Lucía. sin duda… DON JUAN: ¿Qué es eso. ¡Se necesita tener paciencia! LUCÍA: PEPITO: DON JUAN: PEPITO: DON JUAN: DON RUFO: ELVIRA: DON RUFO: 346 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 347 . caminando de espaldas a la puerta). sané. hombre. papá. pero fuera de aquí. (Aparte) Debe ser una nueva forma de sugestión que no me han enseñado… Mientras que unos avanzan… otros retroceden. No hay nada. Lucía! Lucía y Elvira lloran. Muchas gracias. Don Rufo. ¿Cómo le va amigo? (A doña Camila) ¿Y Juan? PEPITO: DON JUAN: Pero acérquese. ¿Ya estás bien. PEPITO: ESCENA XIX Dichos. ¡Qué! ¿Alguna otra novedad? ¿Qué caras de Viernes Santo son ésas? Dª CAMILA: DON RUFO: Pase adelante.. Así que ya sabe el remedio para otra vez. Es la emoción. DON RUFO: ¡Qué! ¿Alguna catástrofe? (Avanza hacia el centro... (Entra acompañado por Ángela. en el patio de los pavos. El día menos pensado te lo van a encerrar en el manicomio. adelante! ¿Qué es eso? ¿Qué le sucede? Venía en busca suya. ¡Eso es! ¡Es lo único que nos faltaba! (Mutis derecha). (Mutis derecha. hijita? En cuanto supe que usted había venido. Y este pimpollo ¿qué tiene? Parece que ha llorado… Nada. todos la rodean. Es el fluido: ¡cargué demasiado! ¡Pero. amigo. lo que es la enferma de anoche ya no se muere. Don Rufo. (A Don Lucas). ELVIRA: DON JUAN: DON LUCAS: DON LUCAS: LEONOR: LUCÍA: Perdóname. Por lo menos. ¿qué hace ahí parado? ¡No puede ser! Le ruego que me escuche. no tengo nada. Lucía? ¿A qué vienen ahora esos lloriqueos?. Tengo que hablar con usted… (Sin perder de vista a Don Lucas).. DON JUAN: ¡Hola. Pero ¿por qué no entra? ¡Porque no puede ser! (Durante esta escena hace los cuernos).¡jettatore!. Cuestión de temperamento. Buenas tardes. ¡Pero papá! (Llora). DON JUAN: LUCÍA: DON LUCAS: ¿Por qué no contestas? Vamos a ver… Papá… Haré lo que ustedes quieran. ¡Vaya un hombre original éste!. Ya estoy tranquila. Aquí me tiene. Ángela y Don Rufo. y al ver a Don Lucas. entonces. espéreme en el escritorio. retrocede hasta la puerta del foro). Pepito! ¡Al contrario. la cual hace mutis enseguida).

Es cierto. ¡Sobre todo las coristas! ¡Qué bien cantan esas mujeres! (Risas). Dª CAMILA: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: Ahora no más viene. (Risas). No sé en qué… Cuéntenos algo.. Leonor.. muy poco. ¿no va nunca al teatro? Hace tiempo. Siéntese.. La que canta sola no tiene que preocuparse más allá de que ella… ¡Mire que gracia! Y en la ópera ¿no ha estado? ¿En la ópera?. hijita… suelo ir algunas veces… ¡para dar lástima! (Aparte). ¡Allí sí que son buenas las coristas! (Aparte) ¡No hay más que me está provocando! (Alto) Es que no me dejan. Don Lucas.. y de ahí… (Aparte) ¡Si me sigue mirando de esa manera. amigo. hijita… ¡Como son en italiano!. ¡me gusta mucho!. pero me lo dice usted de un modo… Lo que tiene es que su gusto es cantar acompañao… ¡y algunas veces suele quedarse cantando solo! (Aparte) ¡Hum! ¡Te voy a dar Pedro Flores! No comprendo… Con que no comprende. le dé por atropellar al animalote este! antología de obras de teatro argentino 348 349 . Si no las entiendo. (Al contestar a Lucía se encuentra con la mirada de Don Lucas). ¿a qué se las quiere tirar de pollo y de fuerte? ¿Yo?. ¿qué le parece la compañía? ¿Es buena? DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: DON LUCAS: Bastante buena. se cortó la corriente… ¡Se conoce que es gran sujeto! ¡Qué raro! ¡Siendo tan amigo de la música como es usted! Es que el invierno pasado tuve un ataque de reumatismo que no me dejaba salir de noche… y este año… ¡Vaya! ¡Después de tanto lujo salimos con baile en el patio! Y si es enfermo.. Voy poco. ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! Yo siempre estoy pronto… ¡Qué bueno va a estar eso! Sí. (Aparte) ¿Por qué me estará mirando de ese modo ese mamarracho? Pues debía ir a la ópera. que nos hemos criado boliando pajaritos… Pero… (A Rufo). Lo que usted no se queda atrás tampoco.. ya sabemos que usted es aficionado “al canto”... No. le rompo el alma! Y usted.¡jettatore!.. Hay que domesticar a este guaso… ¿Si serán susceptibles a la sugestión estas naturalezas medio salvajes? (Se levanta y clava la vista en Don Rufo). (Aparte) Mejor es que me retire… ¡No vaya a ser que así como DON LUCAS: DON RUFO: DON LUCAS: LEONOR: que tiene temporada en el Politeama y que no falta ninguna noche. ¿eh? ¡Está bueno! Se creerá usted amigo. de las óperas que ha visto. DON RUFO: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: Sí. ¡Vaya una ocurrencia! ¡Tan luego las coristas llamarle la atención! Es que me ha dicho una persona entendida que es muy difícil GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: DON RUFO: así como al otro le dio por retroceder. Don Rufo? ¿Qué he dicho? Que no voy a la ópera porque no tengo tiempo. no he estado. Uno de estos días tenemos que cantar con la guitarra. (Risas). Don Rufo. (Aparte) Qué lástima.. Me dicen LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: DON RUFO: LUCÍA: DON RUFO: llevar el compás juntas y cantar así en montón. en el escritorio. (A su espalda) Y. Está con gente. DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Qué está usted diciendo.

amigo… DON JUAN: LUCÍA: DON RUFO: ¡Pero qué imbécil. Entran Leonor y Lucía gritando. (Pausa). por favor! Y ¿qué quieres que yo le haga? ¡Ella tiene la culpa por haber puesto los ojos en un tilingo como es el tal Pepito! ¡Se necesita ancheta! ¡Pretender que le cerrara las puertas de mi casa a Don Lucas a título de que él tiene miedo! ¿Se ha visto nunca cosa igual? ¡Si es de no creerse! (Se pasea). Dios mío! GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Qué sucede? Que inmediatamente te mandas a mudar de aquí. Don Rufo… (Le tiende la mano).. Dª CAMILA: TELÓN RÁPIDO antología de obras de teatro argentino 351 350 . qué imbécil! ¡Parece mentira! Cuando le contesté que no sólo continuaría Don Lucas siendo recibido en esta casa. (Vase). Juan… ¡fíjate en lo que dices. Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: ¡Elvira se ha desmayado! ¡Vengan ligero! (Mutis). ¿Y está muy adelantado? Regular no más… Como hay algunos que pretenden estorbarme.. y a poco. Carlos. DON RUFO: LEONOR: DON RUFO: Hasta luego. ¡Acabáramos! ¡y yo que creía que no hacían daño ESCENA XX Dichos. (Aparte). Lucía hace mutis y Leonor medio mutis. dicen que es así. entonces? No. ¡Dios mío! ¡Eso no impide que en esta casa haya entrado la jettatura! Don Juan alza una silla y Don Rufo lo contiene. buenas tardes. señoras: hasta luego. Dª CAMILA: DON RUFO: ¿Y no entiende el italiano. Lucía. sino que lo destinaba para marido de mi hija. (Sin tomar la mano). ¡Es un ridículo insoportable! Pero. niñas? ¡A ver si se están quietas! ¡Ah! ¿Y Don Lucas? Yo no sé. ¡Qué disgusto tan grande. Entra Carlos. (a Leonor). ¿Qué quiere decir eso? Jettatore es el que hace mal de ojo. Que le vaya bien. (Mutis). Don Lucas. Juan. Se levantan todos. DON JUAN: LEONOR: DON RUFO: sino a las viejas! ¡Qué julepe el de la gringa cuando se lo cuente! CARLOS: DON JUAN: ¿Se fue Don Lucas? ¿Cómo te va Rufo? ¡Vaya! ¡Se acabó! Ahí sale tu Pepito a quien por poco he tenido que darle una lección. tuvo la insolencia de decirme: “¡Pues yo renuncio a pertenecer a una familia que está condenada a convertirse en un semillero de jettatorcitos! Te aseguro que no sé cómo me contuve y no le tiré una silla por la cabeza. DON LUCAS: DON RUFO: TODAS: ¡Oh! En todo esto veo patente la mano de Carlos y hará bien ese tarambana en no ponerse más en mi presencia. señor. Dª CAMILA: ¿Qué es eso. Me voy… A los pies de ustedes.¡jettatore!. (Corriendo a la habitación). pero lo estoy aprendiendo y puede que con el tiempo… si me dejan… (Por Don Lucas). comadre. Leonor y Lucía se ríen.

no digamos. ¿qué vamos a hacerle? ¿Acaso está en nuestras manos remediarlo? ¡Al fin no tiene nada de extraordinario! Aquí. Juan. porque estoy convencida de que nada hemos hecho para merecer lo que nos sucede. DON JUAN: Pero. como si no fuera bastante. que de sólo verla da pena. Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: ¡Una mujer razonable y sensata como siempre has sido. La seca está haciendo estragos. basta! ¡Si de cualquier zoncera haces un mundo! ¡Vaya una letanía de desgracias imaginarias! En esa forma ¡ya lo creo!... Pero. Camila. preocupada de semejantes ridiculeces! Que si se caen los cuadros o se cortan las cuerdas del piano. Yo no sé. ¿adónde vamos a parar? ¿Qué quieres decir con eso? 352 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 353 .. mujer. Lucía. no las veo. a ti mismo se te ha perdido plata del bolsillo… Don Juan intenta hablar. Elvira ¿para qué hablar?.. ¿cuántos días hace que no ves a Elvira? Eso es lo único que me preocupa.¡jettatore!. Pero. puros disgustos y malas noticias. EL BASTÓN Y EL SOBRETODO DE DON JUAN.... por lo menos en una proporción que alarme. mujer! ¡No es para tanto! Si no exagero. pero. ¿es posible que hables de ese modo? ESCENA I Don Juan y Doña Camila Dª CAMILA: Dª CAMILA: DON JUAN: (Sentada). somos la gente más infeliz de la tierra. Vamos a ver. mujer? ¿Dónde están esos disgustos y esas malas noticias? Francamente. pero de un tiempo a esta parte todo nos sale mal. Juan. Yo. ¡Quién sabe si a estas horas ya no se han muerto! Y bueno. En esta semana son tres los cuadros que se han desprendido de las paredes sin saber por qué. el pobre Don Felipe se ha roto un tobillo y. pero que contribuyen a tenerla a una en continuo sobresalto. DON JUAN: que es lo que menos importa. ¡Caramba! ¿Te parece poco? Las noticias que nos llegan de la estancia no pueden ser peores. Juan. llorando en su cuarto desde que amanece hasta que anochece. Comprendo que la pobre sufre. Ayer amaneció rota la luna del espejo de mi tocador y cuatro cuerdas del piano se han cortado en el intervalo de dos días. el desgraciado Benito. Y eso sin contar con una infinidad de detalles que no parecen nada. SOBRE UNA SILLA ESTÁN EL SOMBRERO.. Juan? ¿Qué significa? ¿Por qué antes no pasaban estas cosas y ahora pasan? ¡Eso es lo que yo quisiera saber! (Se levanta). ACTO TERCERO LA MISMA DECORACIÓN QUE EL 1° Y 2° ACTO. pálida y triste. cada día más mortificada con mis dolores de cabeza que no me dejan ni a sol ni a sombra.. No tenemos un solo momento de tranquilidad. pero que al fin es algo que nunca te había sucedido… y hasta la infeliz cocinera hace ocho días que no viene porque un dolor de muelas la tiene medio loca… ¡Basta. ¿Qué significa todo esto. en su pocilga de conventillo con esa fiebre cerebral que lo ha tenido entre la vida y la muerte.. a las dos chicas menores les ha dado escarlatina. ¡bien sabes que no es por culpa mía! ¡Si no fuera por ese imbécil! ¡Si ya sé que no es por culpa tuya! ¡Demasiado que lo sé! Y eso es lo que más me desespera. Juan. ¿qué estás diciendo. ¡Pero no exageres.

papá.. No te vayas enojado. Con eso no hago daño a nadie. dígame ¡so pedazo de adoquín!. no los aumentes todavía. ÁNGELA: DON JUAN: 354 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 355 . ¡Si es muy bueno! Mira... señor? Es contra la jettatura. y me quedé acompañando a Elvira. Lo único que yo digo.. (Lo abraza).. me voy. perdóname. hijita. dormilona. con semejantes pamplinas? ¿Qué virtud le atribuyes a este anillo? ¿Quieres decirme? Contrarresta los efectos de la jettatura. ¿qué se ha figurado usted? Ahora mismo se saca esa porquería. Tengo que hacer.. No.... DON JUAN: ¿Quiere decirme qué significa ese colgaje que lleva usted a la cintura? ¿Esto... ¿Usted también? Pero. Buenas tardes. Dª CAMILA: (Se levanta). hija. ¿Por qué no bajaste a almorzar? Tenía un poco de dolor de cabeza. Ya vas a ver qué bien te pones este verano. Buenas tardes. papá. DON JUAN: Lo que tú necesitas. (Le suelta la mano). por las dudas. ¿Contra los jettatores? Pero ¿aquí todo el mundo se ha vuelto loco? ¿Tú también.. no quiero perder en un momento la buena opinión que de ti tengo. me lo saco. ¡por favor! No digas más. LUCÍA: DON JUAN: LUCÍA: ESCENA III Dichos y Ángela.... Juan… (Saca del bolsillo un fierrito). es una temporada de estancia. Camila. es contra los jettatores. DON JUAN: ¿Qué? ¿Vas a salirme también con la pretendida jettatura de Don Lucas? ¿Será posible? Pero no. papacito.... ¿Quieres que me lo saque? Mira.. papá. no. De todos modos... No seas malo. mejor es que no continuemos. Juan: un fierrito. ¿Qué quiere decir esto? ¿Para qué tienes eso? ¡Qué quieres. Juan. Camila! Y ¿si resultara cierto? ¿Quieres hacerme el favor de callarte? ¡Voy a concluir por creer que has perdido la chaveta! ¡Chist! ¡Ahí viene Lucía! LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: LUCÍA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: DON JUAN: LUCÍA: DON JUAN: No. ¿Qué anillo es éste? Es un clavo de herradura doblado. (Tomándole las manos).¡jettatore!.. Tras tantos disgustos como tenemos. Dª CAMILA: ESCENA II Dichos y Lucía... (Va a salir y se encuentra con Ángela que trae una herradura colgada de la cintura). papá. Hace una semana que concedimos a Don Lucas (Cuernos) la mano de Lucía y desde entonces. No te disgustes por eso. déjame.. Juan! Es que ya me va entrando miedo a mí también. ¿qué tiene de malo? ¡Pero Camila... ¡Esto se va haciendo insoportable! (Toma el bastón y el sombrero).. Pero ¿qué tienes en la mano? Nada.

¿No ha venido Carlos? Estuvo un momento con nosotros y se fue. Ahora. ánimo.¡jettatore!. que de puro comediado vino a contarle creyendo hacer un bien.. tan bueno como es! Pero. Con ese hombre funesto han entrado en esta casa los sinsabores y las lágrimas. no hemos vuelto a saber nada de Don Rufo. y que lo hace adrede… Se sientan. hija. ¡Buenas tardes! (Besos). Y ¿de Don Rufo no se tiene noticias? ¡Ésa es otra! Después de las palabras que tuvo con Juan… por no sé qué indecencias de Don Lucas. no hay remedio.. LEONOR: LEONOR: (Por foro). (Pausa corta). ¡Pobre Don Rufo. sin embargo. cuántas agitaciones por su sola culpa! Así es. y. ¡Pero señor! ¡Señor! ¡Esta casa se ha convertido en un manicomio! (Vase rápido por foro)... es necesario. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: LUCÍA: LUCÍA: Dª CAMILA: Dª CAMILA: ESCENA V Dichos y Leonor. Estos malos ratos que pasa tu pobre padre me mortifican mucho. ¿entiende? Y le prohibo que vuelva a andar de mojiganga. Pausa.. Ya no hay tranquilidad para nadie… ¡Todo el mundo contrariado por su causa! ¡Cantos trastornos. obligado a venir a escondidas a una casa que ha sido siempre como suya? ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos) Y ¿han visto la manera de mirar que ha tomado ahora? ¡Clava los ojos de un modo que da miedo! Cállate. No hay que dejarse abatir. no es posible vivir así! (Se sienta). LUCÍA: A mí también. señora. señora. Tenga confianza. la pongo de patitas en la calle. Como tiene que ocultarse de papá. Ángela mutis foro. ¿Qué quiere decir ese aire tan triste? (Se saca el sombrero). ¡Pobre Carlos! (Pausa corta). un disgusto con papá… ¡Esta ya no es vida. sin embargo.. Dijo que volvería. Dª CAMILA: ESCENA IV Doña Camila y Lucía. llorando. Indudablemente. que antes no se conocían. qué tipo tan odioso ha concluido por hacerse el tal Don Lucas!. cuando entré estaba de plantón en la esquina el infeliz de Pepito. El buen tiempo volverá.. ¡Pobre Pepito. hijita… ¡Si de sólo acordarme no sé lo que me pasa! Yo creo que sabe el daño que causa. mamá. LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: Lo de siempre.. Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: No lleva miras. Hace cinco días que no se lo ve por acá. víctima inocente de Don Lucas! ¿Y Carlos? ¿Dónde me lo dejas a Carlos. GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª CAMILA: 356 antología de obras de teatro argentino 357 . ¡Mire a lo que ha quedado reducido! Se lo lleva el día entero rondando por aquí. ¿entiende?Y si llego a verle algo por el estilo. Vamos. Es necesario defenderse contra la jettatura.

señora. el hombre. con intención de ver una casa desalquilada que allí tengo. no se ha hecho para mí. ni Carlos ocultándose. uno de ellos pisa mal y. ni Don Juan agriado. ¡Cuando pienso que a él y sólo a él se le deben nuestras desgracias! ¡Ya lo creo! Como que si ese hombre no existiera. llorando como llora ahora. Y a la pobre. LEONOR: Dª CAMILA: 358 Imagínense ustedes que venía a pie por la calle de Maipú. Creí que estabas presente cuando Carlos lo contó. parece que fue por eso… ¿Cuándo? ¡Ah! ¿no saben? Había una persona comiendo en una mesa frente a la suya.¡jettatore!. de rabia. gracias. Imaginémonos por un momento que Don Lucas no hubiera pisado nunca los umbrales de esta casa… ¡qué diferencia! Ni esta infeliz estaría amenazada de semejante calamidad de marido. se tragó una espina. me vendo. ni Elvira enferma. LAS TRES: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: ESCENA VI Dichos. señora. un antiguo caserón que reedifican y al que le han echado altos. Acabo de recibir una impresión espantosa. nervioso. le da hipo… ¡Si clama al cielo lo que está sucediendo! Y esto de tener que poner una buena cara cuando otra cosa se siente por dentro.. Dª CAMILA: LUCÍA Y LEONOR: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: ¿Cómo se encuentran ustedes? ¿Cómo sigue Elvirita? Está mejor. ha de haber todavía quien te diga que ese viejo de morondanga no es un jettatore! Así es. estaban unos cuantos albañiles tratando de asegurar un balcón que forma parte del nuevo edificio… y. Cuando yo pasé. Se sientan. así es. El día menos pensado. y durante mucho rato lo estuvo mirando con insistencia. en ese instante. ÁNGELA: DON LUCAS: Dª CAMILA: (Foro). (Ríe). LUCÍA: ¡Oh. precisamente. nada más que regular. Buenas tardes. ni Don Rufo resentido. ¡No sabía nada! (Ríe). ni yo teniendo que participar de las contrariedades y disgustos que les veo pasar a ustedes. hija. A Ángela la tiene enferma: no le quita los ojos de encima. ni usted. ni Pepito huyendo. ¡zas! se estrella de cabeza contra la vereda… antología de obras de teatro argentino 359 . GREGORIO DE LAFERRÈRE LEONOR: LEONOR: LUCÍA: Sin Don Lucas… ¡vea qué delicia! En este momento estaríamos reunidos en este mismo sitio… Allí Elvira y Pepito… acá Don Rufo… por todos lados Carlos… Don Juan entretenido en poner en apuros a Pepito… nosotras tirando la lengua a Don Rufo. es muy capaz! Ese desagrado que dicen que tuvo el otro día en la Rotisserie. Don Lucas y Ángela. Adelante. le tiró con un plato… Y ¿cómo no me habías dicho eso? (Ríe). Por fin. Poco antes de llegar a mi casa están haciendo una obra. ¿Y usted? Regular. y entonces. ¡Todos alegres y felices! ¡Maldito Don Lucas! (Cuernos). ¡Y siendo el causante de tanto desastre. no existirían tampoco los motivos que tienen afligida a tanta gente.. (Llora). cada vez que la mira. ¡El señor Don Lucas! Muy buenas tardes.

. a usted. antología de obras de teatro argentino 361 360 GREGORIO DE LAFERRÈRE . ¡Ah! sí. ¿cayó en el momento en que usted pasaba? ¡Justo! ¡En ese mismo momento. Don Lucas. ¿Por supuesto que el infeliz quedó muerto en el acto?. María y José! (Persignándose). lo que todo el mundo ha visto… ¡Qué ha de ver todo el mundo. Pero. recuerde usted bien Don Lucas… Lo recuerdo.. la emoción. Don Lucas! (Aparte) ¡Pero qué empeño original! (Alto) He visto… sí… DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: LUCÍA: DON LUCAS: Dª CAMILA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: LUCÍA: DON LUCAS: he visto. ¡Dios mío! Pero. choques de carruajes… En fin. (Alto) ¡Ah. ya que les entretiene hay que inventar algo interesante. hace muchos años. ¡créamelo usted! Pero. sí. qué ha de ver! Pero… No importa… Cuente nomás. Don Lucas. tuve una participación activa. crean ustedes. ¿por qué se retiran ustedes? Disculpe. señoras… Es la emoción.. Nunca he visto matarse a nadie en esa forma. se lo aseguro a ustedes. Pero en otra sí. sin importancia… Caídas de caballo. Don Lucas. morirse otro hombre otra vez un hecho muy curioso… y en ése. Don Lucas… ¡Psh! No recuerdo… Ha presenciado otros hechos. entonces. ¿es la primera vez que le ha ocurrido una cosa así? ¿Al albañil? ¡Lo supongo! No. Don Lucas. Pero. ¡la emoción! ¡Es tan horrible lo que acaba usted de contarnos! Calculen ustedes lo que habrá sido para mí que lo he presenciado… Y diga usted. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: LUCÍA: LEONOR: DON LUCAS: ¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Qué atrocidad! (Pausa). Y.. la única… Y tengo bastante. Don Lucas… (Aparte) Bueno. (Aparte) Ya que es cuestión de inventar. pero vulgares. Y ¿no ha presenciado usted otras desgracias por el estilo? No recuerdo… no creo… Otros accidentes… aunque sean menos graves… Piense un poco… Haga usted memoria. DON LUCAS: Dª CAMILA: Dª CAMILA: destrozado por un tren… ¡Qué horror! ¡Jesús! (Retiran las sillas). vamos a darnos un poco de importancia. casi peligrosa. ¿verdad? ¡Haga usted memoria Don Lucas! ¡Sí.¡jettatore!. sí! Ahora recuerdo… He presenciado LEONOR Y LUCÍA: DON LUCAS: LEONOR: DON LUCAS: LEONOR: Dª CAMILA: DON LUCAS: Dª CAMILA: ¡Jesús. ¡qué cosas tan espantosas le ha tocado ver a usted! ¡Cierto! Fue muy desagradable. cuente… Pero ¡no tiene interés! ¡Oh! Viniendo de usted. como si me hubiera estado esperando! Las tres retiran sus sillas.

entonces buena amiga mía. Después del almuerzo. LEONOR: DON LUCAS: A ver. Juan. Mutis Ángela por izquierda. aquel animal dio un gruñido y levantándose Se paran todas asustadas. mujer.. ¡mentiroso! Mutis por foro. ¡Qué no venga el médico del jettatore. ¡Era la lengua de aquella furia. a ver… Era en un paseo campestre al que concurrían señoras. Ambos rodamos cien veces por el suelo. ¡Ya es bastante! ¡Pues que no venga! ¡Que sea como ustedes quieran! Al fin van a concluir por enloquecerme a mí también. Dª CAMILA: DON JUAN: 362 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 363 . Ángela. que no tardó en caer agonizante a mis pies! LEONOR: LUCÍA: Dª CAMILA: LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Desde cuándo está así? ¿Han llamado al médico? Don Lucas ha ido en busca de uno. pero cuyo nombre me permitirán ustedes que reserve: hoy es casada y madre de familia. no! ¡Que no lo dejen entrar! ¿Quieres callarte? ¿Vas a empezar otra vez? (De pie). dio con ella en tierra. y al parecer en extremo manso. Entran Leonor y Ángela por el foro con una copa de agua. ¡No! ¡Médico traído por el jettatore. (Caminando hasta que se encuentra con Carlos). Era un perrazo enorme. por Dios! ¡El médico de Don Lucas. e introduciendo el brazo dentro de la bocaza del monstruo… ¡tiré con rabia. no! ¡Tengo miedo! DON JUAN: CARLOS: Bueno. que ha enfermado a tía! ¿Qué tienes. con verdadera desesperación. que no venga! Entra Ángela con un frasco.. ¡Caramba con el loco éste! Es que tiene razón. Yo vi gotas de sangre en la blanca garganta de mi amiga y. Yo también te lo suplico. al acariciarlo. No somos sordos. nada más que amiga. ¡me lancé sobre la fiera! La lucha no pudo ser más terrible. ESCENA VII Dichos. Camila? Ya va pasando… no es nada… no te asustes… (A Ángela). ciego de coraje. DON JUAN: Hazme el favor de no gritar. tranquilízate. con los pelos erizados y la boca abierta. arrancando un montón informe de carne sangrienta!. cuando vino a echarse a nuestro lado un perro. Hubo un instante en que me creí perdido. Juan y Carlos. Yo acompañaba a una niña. Traeme un frasco de agua de Colonia que hay encima de mi lavatorio. acaba de salir. agua! ¡Me ahogo! Ahí tiene usted lo que ha sacado. lanzase sobre mi compañera! Rápido como el rayo. Hice un esfuerzo supremo.. ¡De pronto. CARLOS: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: ¿Qué ocurre? ¡Mamá se sofoca! ¡Es este Don Lucas! (Saliendo por derecha) ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que hay? ¡Es el jettatore! ¡El jettatore. nos habíamos dispersado formando grupos. llamé en mi auxilio mi fuerza toda. ¡No. Sentados sobre el césped. conversábamos.. bueno.¡jettatore!. ¡Mentira! ¡Mentira! ¡Sinvergüenza! ¡Agua.

¡Y yo sería muy desgraciada! Vamos. DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: Regular no más. (Lo abraza). Sí. por izquierda). ¿qué hacemos? Que se encargue Carlos de despedirlo desde la puerta. a poco. Si no ha sido nada… Y nadie se ha acordado de Elvira. ¡no puedo! DON JUAN: Sobre todo.. Se ha recostado un rato. Camila. El médico va a venir.Carlos. Felizmente son cosas que no tienen importancia. muchas gracias. (Por foro) El médico se fue. Calculen ustedes mi situación. pero con tino.. déjame! (A Camila). Que vaya Ángela. son un manojo de nervios. ¡Don Lucas es jettatore! ¡Leonor!. ¿Qué quieren que haga ahora? ESCENA VIII Dichos. Es lo mejor. ¡Yo no puedo casarme con un hombre así! Tú no puedes querer mi desgracia. No se trata de caprichos. Juan! ¡Ahora estamos seguros! ¡Pero mujer. amigo Don Lucas. 365 DON JUAN: Dª CAMILA: 364 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ELVIRA: DON JUAN: LEONOR: LUCÍA: DON JUAN: CARLOS: Dª CAMILA: DON JUAN: LEONOR: DON JUAN: ¡La felicidad de tus dos hijas. si es un disparate! ¡Si no puede ser! Si lo hubieras oído hace un momento. por izquierda. no volvamos a las andadas! Sí. sin embargo. ¡No tiene sentido común! ¡Qué ejemplo el que les das a tus hijas! Es que no puedo.. no es este el momento de tratar el asunto. Carlos y Don Lucas. Yo.. hombre. ¿tú también? ¡Pero hija. papá. ¿no ves? (Camina). CARLOS: LUCÍA: ESCENA IX Don Juan.. llorando). La pobre no está para sustos. ¡Déjame. ¿Cómo te encuentras? Ya estoy bien.. vamos.¡jettatore!. no dirías eso. pero sin decirle. Las señoras salen corriendo y gritando. Elvira. es inútil. ¿eh? Pierda cuidado… (Vase por el foro). Dª CAMILA: CARLOS: DON JUAN: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: Gracias. (Mutis Ángela. (Lo abraza). ¡Por un capricho! ¡No es posible. papá. Siéntese. Cálmense. Carlos hace mutis. porque eres bueno y porque no puedes complacerte en vernos sufrir así! (Lo abraza. Estas mujeres del día. por izquierda. Sean razonables. Mañana conversaremos. es cierto. Juan. señor. ¡Ese hombre es jettatore. y con ellas no se gana para sustos. Al entrar Don Lucas. Juan… Gracias. no digas eso. pero ahí sube Don Lucas. DON LUCAS: DON JUAN: Dª CAMILA: Me dice Carlos que la señora sigue bien. LUCÍA: papacito! DON JUAN: ¡Pero hijitas de mi alma! ¿Qué más puedo querer yo que la felicidad de ustedes? Pero no es eso. ¡por Dios! ¡Es un hombre funesto para nosotros! ¡Yo no sé lo que va a ser de mí! ¡Ya no tengo fuerzas! ¡Ya no puedo! Pero. y vea. papá. tío. No siempre. Ve pronto. eso es lo que harás.

. las aterroriza.. manteniéndolas en una excitación constante. ¿cómo sabe? ¡Vaya! Como no es para mí una novedad que poseo una influencia… Pero. acaba de llegar este telegrama de la estancia. se lo repito. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes. no puedo hablar. ¡qué coincidencia!. Puerta izquierda. ¿eh? Es cierto.. tanto mi mujer como mis hijas se han vuelto excesivamente impresionables… DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: (Aparte) ¡No hay duda!. ¡Ah! ¿Entonces Carlos ha hablado? ¿Cómo? ¿Hablado? Sí. ¿quiere decirme.. usted. no. sino que declaro que es cierto. pero. a usted le ha tocado presenciar dos hechos análogos en mi casa: el ataque de Lucía. señor mío? ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente! ¡No. ¡sospecha! El tarambana de Carlos tiene en mucho la culpa de lo que sucede. señor.. todavía no puedo hablar.. No deja de ser casual. Un ruso y un inglés… por ejemplo… Los dos han muerto… Pero ¿es que pretende burlarse de mí. (Aparte) Sospechará algo del fluido… (Aparte) Y ¿cómo le digo? ¡Pobre hombre… me da pena! (Alto) DON JUAN: ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquí una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso? ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. No continuemos… me colocaría usted en una situación violenta… GREGORIO DE LAFERRÈRE DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON LUCAS: DON JUAN: DON JUAN: ESCENA X Dichos y Carlos.¡jettatore!. Don Juan… no puedo… (Aparte) ¡Maldito juramento! Pero. DON LUCAS: DON JUAN: ¡Oh! pero. ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo! ¿Cómo demasiado? Pero. qué es lo que usted se propone? Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. Al fin no soy el único… hay otros como yo… ¿Cómo? Y los ha habido tal vez más fuertes. entonces. Carlos lo ha atribuido todo a una influencia determinada… Pero. DON LUCAS: DON LUCAS: DON JUAN: De un tiempo a esta parte. 367 366 antología de obras de teatro argentino . Les llena la cabeza de ideas ridículas. ¡Si ahora me doy cuenta! Se trata de una indiscreción de Carlos… ¿Qué quiere usted decir? Explíquese. ¿qué galimatías es éste? De manera que no ignora usted que se le supone… (Aparte) ¡Cómo pronunciar la palabra! ¡Si es como una bofetada! No sólo lo sé. y ahora éste. con una mala noticia. CARLOS: DON LUCAS: Tío. en este caso… Y. tiene también sus grandes ventajas. señor! ¡Dios lo libre! ¡Ni se le ocurra! En ese momento aparece Carlos con un telegrama abierto.

. ¡Buenas tardes! (Mutis foro).. CARLOS: LUCÍA: ¡Basta... quemándose seis carneros... Pero.... ¿qué piñuflería es ésta? ¡Vaya una rareza de gente! Y ¿pensarán dejarme solo? ¡Ah... ¡Es claro! Los galpones para animales finos deben ser de material. déjame! ¡Sí.. no veo razón para estos arranques de mal humor tan. entonces. me enredo en la alfombra y casi me he roto una pierna. LEONOR: CARLOS: intento! Quiero correr.¡jettatore!.. ¡Está furioso! ¿De veras? ¡La casa es un alboroto! ¡Todo el mundo salta de alegría! (Tomándola de las manos). ¿eh? ¿Ésta sería la prueba concluyente? Pues a mí ¡maldita la gracia que me hace! ¿entiende? Con su permiso. por favor! (Por izquierda. me duele la pierna. no! ¡Déjame! ¡Me haces daño! Me voy y te dejo.. ¡Ahora. Carlos. Si yo sé. basta. Carlos. DON JUAN: CARLOS: DON JUAN: DON LUCAS: CARLOS: DON JUAN: A ver. ¡A ver! ¡Sal! ¡Mira que me enojo! ¡Uno solo.... (Mutis izquierda). rubia.. LUCÍA: Papá se va a la estancia para dejarnos en libertad de despedir a Don Lucas. rubia! ¿Qué tiene? Nada más que uno. Carlos. ¡Demonio y cómo duele! ¡Uff! (Se sienta). Pero. ¡No. Aparece Leonor. Qué efecto extraordinario les ha causado la noticia. ¡Que me entrase aprensión a mí también! 368 ¿Qué es esto? ¡Muy bonito! Es que. Desde el primer momento se lo dije. sí! (La besa). rubia. por lo que más quieras. CARLOS: DON LUCAS: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: ESCENA XI Carlos. ¡Maldito sea! ¡Parece de ESCENA XIII Dichos y Leonor. ¡Te digo que no quiero! ¡Si no es más que uno.. ¡Es lo único que me faltaba ahora! (Ríe). ¿eh? ¡Ni que fuese realmente jettatore! (Ríe). Sale rengueando)... casual. ¡te lo juro!Uno ahora y nunca más. ¡Con su permiso! (Mutis izquierda).. Pero. no! (Toma su sombrero y su bastón. tan.. lo que quiere decir ese uno. ¿qué sucede? (Lee el telegrama). Se ha incendiado el galpón nuevo. mi vida! Después no volveré a pedirte. ¡No! ¡Por Dios. no me negarás un CARLOS: LUCÍA: CARLOS: DON LUCAS: beso! LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: Te he dicho que beso no. ESCENA XII Carlos y Lucía. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 369 . saludando a la puerta por donde hicieron mutis Carlos y Don Juan). con todo... Pero.. ¡Ya me lo esperaba! ¡Cómo! ¿Se lo esperaba? ¡Oiga lo que está diciendo! Con que se lo esperaba...

creyendo que se trataba de una farsa tuya. primo de Ángela... ¡Ahora me da miedo! ¡Cómo! ¿Cierta? ¡Pero.. tía! No ha costado poco trabajo. ¡Leonor! Se besan ambas... (Mutis por foro).. mientras creía inventarlo. Eso es broma.¡jettatore!. Pero ¡qué disparate! (A Lucía) Ven para acá. Lléveme las valijas al coche. Pueden felicitarse de que haya sido yo la que ha entrado. (Cuernos). Ya van a venir. PEPITO: ¡Lucía! ¡Leonor! ¡Carlos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¡Si me parece que hacía un siglo que no los veía! 370 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 371 . vaya. ¡Qué felicidad tan grande! ¡Si parece imposible! CARLOS: Dª CAMILA: ¡Al fin estamos libres. ¡Que jubileo! Pero. (Lo abraza). Sólo faltan las campanas para repicar... LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: CARLOS: Dª CAMILA: LUCÍA: Dª CAMILA: LUCÍA: CARLOS: LUCÍA: CARLOS: LEONOR: LEONOR: Dª CAMILA: ESCENA XV Dichos. déjame que te abrace. pero lo de la furia del perro tiene que ser cierto... ¡Lindo chasco nos ha dado usted! ¡Ya lo creo! Y nosotras tan tranquilas... Un perro manso que se enfureció de pronto porque él lo acariciaba. Ahora le diré que vaya. no puedo más. Carlos. Pepito y Ángela (con una valija)... Vaya. con valija. ¡Es una verdadera imprudencia! ¡Carlos tiene la culpa! ¡La culpa la tiene el "jettatore"! (Se ríe).. ESCENA XIV Dichos y Doña Camila. Don Juan. ¿Con Pepito? Y ¿de dónde ha salido? Fue Ángela a buscarlo y lo trajo de la esquina. déjenme que me siente. ¿Dónde está Elvira? Con Juan y Pepito. DON JUAN: LUCÍA: CARLOS: (A Ángela). y que soñar con elefantes anuncia cambios favorables.. LEONOR: LUCÍA: Me parece muy mal.. aun rebajando las mentiras con que adornó el cuento. ¡Don Lucas tiene que ser jettatore de verdad! Se desprende claramente de lo que nos ha contado.. hija. ¡Qué bueno sería avisar a Don Rufo! Ahí está el bombero. es claro! ¡Si le hubieras oído lo que le pasó con un perro!. Ángela. tonta. ¡ya lo creo que es cierto! Pero ¿qué estás diciendo? ¡Diablo! Si me habré limitado a descubrirlo.. hijo.. ¿Qué dice? ¡Qué sé yo. No. Las proezas que él hizo serán mentiras. que ahora resulta cierta.... ríase no más de la jettatura de Don Lucas.. ni se le entiende! Dice que anoche soñó con un elefante. Sí. Dª CAMILA: LEONOR: Bueno. (Risas).. Elvira. sí. se acabó. Sí..

¡Buen viaje! ¡Adiós! LEONOR Y LUCÍA: PEPITO: Así es: he perdido dos kilos. ¡Qué animal! Mucho juicio. ¿cómo le ha ido estos días? Se sientan todos. Pepito. se puede decir… Hace pocas noches. Preso. chicas. Bueno.. ESCENA XVI Dichos.. pero es mejor. ¡adiós! (Mutis Don Juan y Doña Camila)... sí. Carlos. bueno. si empiezan a escandalizarse por tan poco… no les cuento nada… No. ¡mire que son como pararrayos para atraer la mala suerte! ELVIRA: CARLOS: LEONOR: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: 372 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 373 .. tenemos que conversar. siga: no haga caso. ¿por qué dijo el imbécil ese que esperaba lo del incendio? Dijo que por pálpito. ¡Qué escándalo! Y ¿qué tiene? Vaya.. y ¿por qué? A ver… cuente… Ahora que no está la señora. Pepito! ¿Cómo le va? ¿Qué dice? ¿Sabe que está más delgado? DON JUAN: TODOS: No hay cuidado. Sí. etc. ¿sabes? Y a mí hierba de la piedra.. Dicen que la gordura es guiñuda. Bueno. Te acompañamos hasta abajo.. CARLOS: DON JUAN: LUCÍA: LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LUCÍA: Dª CAMILA: DON JUAN: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Cuídate mucho y escribe pronto! Recuerdos a Don Felipe y a las muchachas.. ¡Tanto gusto.. No andes a caballo. voy y de entrada no más me encuentro con un jettatore. ya es hora de que me vaya. Pepito. Continúe. es decir… hasta entonces yo sólo tenía sospechas de que fuese jettatore. muchísimas! He estado preso… Con eso les digo todo. ¡acuérdate del año pasado! Sobre todo en caballo blanco. LEONOR Y ELVIRA: PEPITO: LUCÍA: PEPITO: ELVIRA: CARLOS: PEPITO: ¿A mí? ¡Muy mal! ¡Con una guiña bárbara! ¿Le ha ocurrido alguna cosa desagradable? ¡Pero.¡jettatore!. etc. quédense ustedes con Carlos y Pepito. De los de trencita. ¿eh? ¡Veremos cómo se portan! Abrazos. menos Don Juan y Doña Camila LEONOR: DON JUAN: LUCÍA: Y a usted. (Acompañándolos hasta el foro). Y ¿en qué se le parecía? DON JUAN: No. Bueno. Oye.. Pepito. Tráeme helechos de la sierra. me llevó un amigo a una ruleta muy buena que había en la calle de Venezuela. CARLOS: Apareció y dijo. Buen viaje y hasta la vuelta. vamos..

cobrando de un lado. ¿qué hizo? Resultó que era oficial de policía… Entró a proceder en seguida… y al primero que agarró fui yo… Risas. se me ocurre una idea.. Basta. ¡El hombre no quería después soltarme. amigo. De balde hacía todo género de combinaciones. pero de miedo al escándalo. hombre! ¡Vaya un placer en venir a darnos miedo! Yo… digo. en lo amable. me callé. Pepito… y ¿qué más? Empiezo a jugar y enseguida me convenzo.. en esa forma no ganaba nunca nada. ¿qué hizo? Se siente la voz de doña Camila. ¡Cállese. pero. PEPITO: CARLOS: PEPITO: LEONOR: LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LEONOR: PEPITO: Y el jettatore. y se apodera de todo! ¡Era la única forma posible de no cobrar nada! Todos sueltan una carcajada. ¡Y me dio mucha rabia! Entonces. Continúe. De esa manera no podía dejar de acertar alguna. De pronto. Es cierto. y pierdo todo! ¿Qué le parece? (Risas). La noche no es nada… lo malo es el día… ¿Cómo… el día? ¡Martes. Don Rufo. cada vez más negro. en el pelo lustroso. ¡qué se yo! En lo que se conoce a los jettatore… No le interrumpan. con tanto frío!. Para mejor. por lo menos. ni aun pagando la multa! ¿Por qué? Porque aseguraba que yo debía de ser socio de la casa. 374 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 375 . y el jettatore firme como un poste delante de mí… Varias veces estuve por interpelarlo. pongo cincuenta pesos a colorado. LEONOR: PEPITO: ELVIRA: LEONOR: ¡Silencio! ¡Ahí viene la señora! Se levantan todos. cuando sueltan la bola… y… rum… rum ¡la policía! ¡Cae la policía. es verdad! No nos habíamos fijado. PEPITO: En los ojos. ¡Cero! ¡Sale el cero. había creído verle una sonrisita burlona al jettatore. Durante dos horas no acerté una sola postura. tenía la esperanza de quebrar la jettatura. ¡Quién sabe qué noche le hará. no más. (A Carlos) ¿Usted conoce la ruleta? ¡Es claro!. luego Ángela. Largan la bola… y rumrum. Dª CAMILA: Ya va en viaje el pobre Juan. que me había estado viendo jugar y que no era posible que nadie jugara así… ¡Pretextos y nada más! ¡De pura rabia que me tienen los jettatores! Y entonces. cincuenta al negro y diez al cero. No me hagan entrar en aprensión a mí también. ¡Esos malditos suelen tener mal genio! Ya no sabía qué hacer. Pongo cincuenta pesos a colorado y cincuenta pesos a negro.. cuando hice mi parada. desesperado y resuelto a recibir fichas de la caja de cualquier modo. amigo.. pues! ¡Ay. ¡nada!. LUCÍA: PEPITO: CARLOS: PEPITO: Y ¿lo llevaron? ¡Ya lo creo que me llevaron! Y eso no fue lo peor. ESCENA XVII Dichos.¡jettatore!. ¿no es cierto? Pues miro de reojo al jettatore… ¡y el muy trompeta se estaba riendo! Ya le iba a decir una barbaridad.

. no! ¡Conmigo no va a hablar! ¡Dios me libre! Pero. comadre? En la estancia. ¡Pero.. comadre. amigo! ¿A que no ha visto usted nunca un avestruz con hipo? Yo no... ¿qué es esto? ¡Que lo echen los sirvientes! ¡Que lo maten. Con Don Rufo nos encargamos de despedirlo.. mamá. señora. será bueno. No hay para qué agitarse. Entonces. toque.. (Mutis con Carlos. Don Rufo! Vaya. ¿Cómo está? ¿Qué es de su vida? ¡Tan perdido! ¡Si está más joven! ¡Qué bien. Acaba de irse. ¡que no entre aquí! No. si tampoco quiere entrar. ¡Tantos miramientos con un simple jettatore! ¿Qué sería entonces con un hombre como los demás? Carlos saca un llavero. Dª CAMILA: LUCÍA: LEONOR: Dª CAMILA: LEONOR: Dª CAMILA: DON RUFO: PEPITO: ¡Entonces debe de estar en la azotea! Cómo. si es preciso! ¿Qué tiene que hacer ese miserable en esta casa? (Caminando de un lado para otro). Pues no lo parece.. si es natural. He llamado más de veinte veces y nadie me ha sentido. mejor dame un garrote! Vamos.¡jettatore!. toque fierro. en viaje para la estancia.. No. Pues. ESCENA XVIII Dichos y Ángela. ¡Ya era tiempo! Es que encuentra usted la casa de fiesta. DON RUFO: TODOS: ¡Ladrones! (Desde el interior). Me preguntó por el señor... ¿Conmigo? ¡No... ¡Oh. Don Rufo.... ÁNGELA: Dª CAMILA: ÁNGELA: DON RUFO: Dª CAMILA: DON RUFO: (Por foro) ¡Ahí está el señor Don Lucas! (Hipo). Pepito.. Pues. Está en el escritorio.. ese primo bombero que tiene le ha dicho que cuando le venga el hipo. calma. PEPITO: LEONOR: PEPITO: DON RUFO: DON RUFO: CARLOS: Dª CAMILA: PEPITO: PEPITO: DON RUFO: PEPITO: DON RUFO: Dª CAMILA: CARLOS: DON RUFO: Vamos. tía. o. 376 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 377 . debe silbar contra el viento.. Óigame. por eso: porque se lo pasan silbando el día entero. pero lo que es yo no hablo con él. no embrome.. ¿quiere Don Rufo? ¡Pero si no entiendo jota de lo que está sucediendo! Ya le explicaré todo.... ¿en la azotea? Sí. ¿Qué se habrá hecho Ángela? ¡Qué mujer ésta! (Riendo) Debe de estar con hipo. Hagan lo que quieran.. ¡No. no lo sabía. por izquierda). al fin caras alegres. Don Rufo. ELVIRA: CARLOS: ¡Ay. hombre! ¡Vea con lo que sale! ¿Y Juan. por Dios! Calma. y cuando supo que no estaba pidió hablar con usted. Así parece.. mejor dicho.

¿Dónde están? Entra Ángela por foro y sale por derecha. Entran simultáneamente Lucía. Pero.. tiza en polvo.. Entra Leonor por la derecha. Vamos a avisarles.. ÁNGELA: (Al pasar) ¡Están en el fondo! Salen Leonor y Lucía por el foro. LEONOR Y LUCÍA: ELVIRA: PEPITO: Dª CAMILA: LUCÍA: PEPITO: LEONOR: PEPITO: ¡Con tal de que no les pase nada a Carlos y a Don Rufo! ¡Eso es lo que yo digo! ¡Necesitaría una toalla! ¡Yo voy! (Vase por derecha). LUCÍA: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: Dª CAMILA: PEPITO: ¡Le diré a la cocinera! (Mutis por foro).. por la derecha y Leonor por la izquierda. DON RUFO: (Se sienta). 378 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 379 .¡jettatore!.. Usted prepare un brasero con carbones encendidos. si antes no lo era. ¿Y nuez moscada? Voy a ver. con un paquete en las manos y sale por el foro. CARLOS: ¡No sé.. che. ¡pronto! Mutis Ángela... y me olvidaba de lo principal.. ESCENA XX Carlos y Don Rufo. Entra Ángela y desaparece por el foro. Yo tengo. (Vase por derecha). voy a traer. Don Rufo! Lo único que le puedo afirmar es que. ¿era jettatore.. de agua en el zaguán.. (Vase por derecha). CARLOS: DON RUFO: CARLOS: (Por izquierda) ¡Se acabó! ¡Ya se fue! ¡No hay nadie! ¿Dónde se habrán metido? (Riendo) Deben estar adentro encerradas. Elvira se deja ver en el mismo sitio reclamando que se apure y desaparece con ella. PEPITO: ¡No debe perderse tiempo! Enseguida que salga. con una toalla y sale por la izquierda. por foro. de verdad? ¿Estás bien seguro? Carlos se sienta. ahora está condenado fatalmente a serlo. para que se borren los pasos de la salida del jettatore!. ¡Caramba!. Nuez moscada. Entra doña Camila por la derecha llevando varios paquetes y sale por el foro. decime.. ¿Qué más necesita? ¿Tiene tiza en polvo? No sé. hay que quemar benjuí para que desaparezca la jettatura que haya podido quedar en la casa. (A Leonor. Entra Lucía por el foro y sale por la derecha.. antes de que salga) ¡Empápela en agua caliente! (A Lucía) ¡Es preciso que alguien se encargue de echar dos baldes (Al mismo tiempo). (Vase corriendo por foro).. ESCENA XIX Entra Elvira por la derecha. llevando un montón de objetos en los brazos.

por el foro. Lucía y Elvira. ¡Sabe que está lindo! Carlos se cae de espaldas con la silla donde está sentado. Dª CAMILA: PEPITO: DON RUFO: ¡Ya está toda la casa libre de jettatura! ¡Lo que es con esto. DON RUFO: CARLOS: ¿Cómo es eso? Es muy fácil hacer un jettatore. Leonor. llevando. DON JUAN: TODOS: ¡Aquí estoy yo! ¿Eh? 380 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 381 . ESCENA XXII Dichos y Don Juan. la rehabilitación es imposible. ayudado por Ángela. una vez hecho.¡jettatore!. un brasero humeante. ¡Y vaya usted a saber después si es o no jettatore TELÓN RÁPIDO FIN Don Lucas! ESCENA XXI Entra Pepito por el foro con delantal.. pero.. Don Rufo. con la valija. yo garantizo el resultado! ¡Aquí vamos a morir como ratones! Aparece Don Juan. Los siguen Camila.. DON JUAN: CARLOS: ¡Perdí el tren! (Encaramado en una silla) ¡El último colazo del jettatore! ¡Ahora podemos vivir tranquilos! DON RUFO: CARLOS: (Cuernos)..

Bajo la garra Gregorio de Laferrère .

> bajo la garra PERSONAJES ALBERTO RICARDO ERNESTO MANUEL PORTERO JOSÉ CARLOS PEDRO SAMUEL LUISITO SIMON DIEGO ROBERTO JORGE ADOLFO MIGUEL ENRIQUE CARMEN JUAN ROSA ANITA LUCAS LUISA EUGENIA LEONOR ROSARIO TERESA IRENE FRASQUITA ELENA RAMÓN antología de obras de teatro argentino 385 .

con el servicio de café que coloca sobre una pequeña mesa que hay delante del sofá que ocupa Alberto.. al alcance de su mano y después sigue leyendo RICARDO: ERNESTO: (Riendo) Y entonces… ¿ella qué hizo? (Con un movimiento de hombros) ¿Qué iba a hacer?. Entra José por primera izquierda. En ese momento entra el portero por la derecha con una carta en la mano y se dirige hacia Alberto. a Manuel y Ricardo. ¿Espera contestación? No. ¿Estaba Enrique? No lo vi. En este momento Ricardo. EN UN CLUB ARISTOCRÁTICO. señor… La dejó y se fue. Se MANUEL Y RICARDO: ¡Hola! ERNESTO: ALBERTO: calló. EN OTRO EXTREMO. ABURRIDOS. (Riendo) ¡La verdad que es particular! RICARDO: ERNESTO: PORTERO: Acaban de traer esta carta. (Vase el portero por derecha). Hace un gesto de fastidio. se lleva la taza de café a los labios e inmediatamente la deja... MANUEL Y RICARDO. MANUEL: (Desde lejos) ¿Qué tal. 387 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ALBERTO: ¿Quién ha traído esto? 386 (A José. HALL ELEGANTEMENTE AMUEBLADO. disponiéndose a seguir leyendo. (Guarda la carta en un bolsillo). sin dejar de leer la carta. Alberto sigue leyendo la carta. Siguen hablando en voz baja. Alberto vuelve a tomar el diario. Ernesto se sienta cerca de Manuel y Ricardo y aparenta empezar a referirles algo que no tarda en despertar la hilaridad de los primeros. Entretanto. ALBERTO OJEA UN DIARIO. Alberto? (Saludando con la mano) Buenas noches. (Después de desaparecer José por izquierda. (Entrando por derecha) Buenas noches. ENTRA UN CAMARERO.bajo la garra ACTO PRIMERO PORTERO: ALBERTO: Un mensajero. ERNESTO: MANUEL: ¡Imagínense cómo se quedarían todos! (Riendo) ¡Ya lo creo que no era para menos! Alberto. Manuel y Ernesto ríen estrepitosamente ustedes ha comido en el Jockey Club? RICARDO: ALBERTO: RICARDO: ERNESTO: Yo. (Sonriendo) Pero. de mal modo) Este café está frío. dejando el diario) ¿Alguno de (Después de servir la taza) Señor. (Se aproxima a Manuel y Ricardo). (Se la entrega y vuelve a salir por derecha). sin que Alberto aparente oírlo). (Después de romper el sobre y mirar la firma) Diga… El portero se detiene ALBERTO: Y eso no es nada… ¡Si vieran todas las cosas que sé! Digan que soy muy discreto… ¡que si no! (Sacude los dedos de la mano). FUMAN. mientras entra José por primera izquierda. QUE DORMITA ARRELLANADO EN SU SILLÓN. tú… ¿cómo te manejas para averiguar esos detalles? ERNESTO: (Con suficiencia) ¡Uff! ¡A mí no se me escapa ni esto! (Con la uña). ALBERTO: PORTERO: JOSÉ: (A José) Dame café. el café… (Vase por izquierda. ALLÍ ESTÁN DON SAMUEL. EN OTRO. oprime un botón de campanilla eléctrica que hay en la pared.

Entra José por izquierda.. ERNESTO: LUISITO: JOSÉ: LUISITO: (A José) Hágame detener un coche. mientras Carlos se dirige hacia Alberto... ¿Qué?. (Interrumpiendo su conversación con Alberto) No… no juego… (A Carlos. ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: PEDRO: ROBERTO: PEDRO: Nada… Estoy esperando a Enrique… Esta tarde lo vi en Palermo… ¿Solo? Con la mujer.bajo la garra JOSÉ: (Con mucha calma y mientras recoge el servicio de café) ¿Quiere otro? ALBERTO: Mutis portero por derecha. ¿Qué hay? ¿Quiere jugar una partida de dominó? ¿De compañeros? Sí… nosotros dos contra ellos (Por Ernesto y Manuel). al ver a José) ¿Hay gente en el pócker? Sí. ROBERTO: ERNESTO: LUISITO: No… no me conviene. hombre! ¡Nos ganan! (Riendo) ¡Qué nos han de ganar!. desde lejos) Mozo… trae cigarros… Vase José por la izquierda. Mutis José por izquierda. (Secamente) ¿Cómo te va? (Queriendo iniciar conversación) ¿Qué se dice? No puedo… (Viendo entrar por foro derecha a Roberto) Ahí lo tienen a don Roberto. (Antes de mutis por foro derecha) Mozo… PORTERO: (Acercándose a don Samuel) Señor… le habla su señora. (A Luisito) ¿Usted tampoco juega. donde se pone a hojear una revista.. Siguen conversando. ¡No sea flojo! (Se sienta cerca de Alberto y Carlos). a José. hombre… danos la revancha del partido de ayer. Entran por derecha Pedro y Carlos. Carlos y Alberto siguen hablando en voz baja. que se ha dirigido a la izquierda) Traeme té. 388 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 389 . siempre sentado) Sí. Entra el portero por derecha. Entra José y sirve el té a Ernesto RICARDO: PEDRO: ERNESTO: Entonces… hasta luego… (Va a salir por segunda izquierda). (Haciendo un gesto) ¡No embrome. (Vuelve a su anterior posición). con aires de importancia y se sienta aislado en medio del hall. el primero se une al grupo que forman Manuel. (Desde lejos. por teléfono… SAMUEL: ¿Señor? ¿Anda bien ese reloj? (Señala un reloj que está sobre la chimenea y compara la hora con el de él). (Sigue su conversación con Alberto). (A Carlos desde lejos y poniéndose de pie) Carlos… ¿quieres que juguemos una partida de dominó… de compañeros? CARLOS: MANUEL: RICARDO: (A José. Ricardo toma un cigarro. Dígale que dentro de un rato iré. Luisito? (Recalcando las palabras) No puedo… Espero a una persona… (Mira su reloj). trayendo en la mano una caja de cigarros. Buena suerte. Entra por derecha Luisito. Ricardo y Ernesto. Alberto? (Se sienta a su lado en el sofá). señor… hay seis… (Presenta la caja de cigarros). RICARDO: JOSÉ: (Desde lejos. PEDRO: No quiero nada… José se dispone a salir por izquierda. CARLOS: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ALBERTO: CARLOS: ¿Qué tal.

PEDRO: (Riendo y sin moverse de su sitio) Sí… ¡Ésas son las que gustan!. Ernesto no acepta que pueda ocurrir nada de lo que él no está informado. No lo suelta… Dios los cría… y una Luisa los junta… Pero. ¡Es el candidato de todas las noches! MANUEL: CARLOS: PEDRO: MANUEL: (Acercándose al grupo donde están Pedro y Carlos) Don Cipriano es la estancia de don Roberto… Entra el portero por la derecha y se acerca a don Samuel. en el momento de desaparecer Ernesto) (Mirando el grupo que forman Roberto y Simón) ¡Ya empezó el Ernesto… ERNESTO: MANUEL: cretino éste con sus apartes! ERNESTO: ¿Qué hay? (Se vuelve). 390 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 391 . (Se dirige a izquierda). después de entrar por derecha) Ahí está el coche. la señora está en el teléfono. (Vase por derecha). señor.. poniéndose de pie) ¿Vas para el norte? Sí… hasta Cerrito. Manuel los mira salir. (Riendo) Hay que preguntárselo a Alberto.. PEDRO: Y a propósito de Alberto… ¿qué tendrá. Te llevo. Luisito vuelve a su anterior posición. que anda tan preocupado? ¡Bah!. Alguna otra aventura amorosa… Es un tenorio que no vive sino para las aventuras amorosas. (Mostrándole el puño cerrado) ¿A qué no sabes lo que tengo ¡Pero que manía!. SIMÓN: (A Roberto desde lejos) Don Roberto. PORTERO: SAMUEL: Señor.bajo la garra JOSÉ: Sí. ¿eh? Se lo pasa hablando a la gente en secreto… o descifrando charadas en la Biblioteca… ¡Es particular! Roberto y Cipriano se van por foro. señor. entre la mano? ERNESTO: MANUEL: PEDRO: CARLOS: PEDRO: CARLOS: MANUEL: (Con fastidio) ¡Oh!. ERNESTO: ALBERTO: ERNESTO: (A Alberto. Se dirigen a salir juntos por derecha.. MANUEL: (A Pedro) Pedro… ¿viste? Ya hizo partida don Roberto con don Cipriano.. (Riendo) ¡Qué rico tipo! JOSÉ: (A Ernesto. ¿quiere permitirme una palabra? Roberto se levanta de mala gana y se aproxima a Simón con quien conversa en voz baja SAMUEL: MANUEL: (Después de salir Alberto. (Con intención) Entonces sabrá lo que hace Luisa. ¿quién es Luisa? La mujer de Ernesto… Y tiene la manía de querer saberlo todo. CARLOS: ALBERTO: (Poniéndose de pie) Hasta luego… (Se dirige hacia derecha).. (Dándose vuelta a medias) Vea mozo… debe haber algo Y siempre con Alberto. SAMUEL: abierto… Hay una corriente de aire… Mutis José.. (Sin moverse) Bueno… bueno… que ya voy… Vase portero por derecha. (Riendo) ¡Es inútil! Porque parece que Ernesto es lo único que no sabe. ¡déjate de pavadas! (Vase por derecha).

leyendo diarios… Entra José por primera izquierda y se acerca a don Samuel. José se dirige en silencio hacia izquierda. ¿qué hacemos? (Se pone de pie). Luisito.. antes del mutis) Pero. (Aparentando alarma) ¿Qué es lo que se sabe? (A Carlos. MANUEL: LUISITO: MANUEL: PEDRO: seguro de que este reloj anda bien?. JOSÉ: SAMUEL: JOSÉ: SAMUEL: Señor… no hay nada abierto.. (Vase por derecha. señora? El portero le habla otra vez en voz baja y Luisito levanta el tono viendo que los otros no se han apercibido.. Pedro y Manuel ríen con fuerza. pícaro!. con aire de importancia. (Vase por primera izquierda). furioso) ¡Que revise. señor.. hombre. (Muy serio) Cuidado. dígame. Entra el portero por derecha y se acerca a Luisito. en voz alta y dirigiendo una mirada de soslayo al grupo de Carlos. (A Pedro y Manuel) Y nosotros.. Mutis José izquierda.. le digo! (Después de dirigirle una mirada furibunda. Mutis José por izquierda. desaparece nuevamente por foro. ¿Está en carruaje particular? (Sonriendo) No señor… de plaza.. CARLOS: MANUEL: LUISITO: (Dirigiéndose a José que aparece por primera izquierda) ¡Mozo… un cigarro! (Se pone de pie). señor… anda bien. (Aparenta contrariedad) ¡No.. Pedro y Manuel para cerciorarse de que lo oyen) ¿Una (Con enojo) ¡Caramba. ¡Mire que ya se sabe!.. MIGUEL: ¿A quién de ustedes está esperando una vieja en un coche? Carlos. Después. ¿eh?. hace como que va a hablar a Pedro. No puede ser… Revise bien… Si he revisado… (Incorporándose.. donde se cruza con Miguel que entra)..bajo la garra PEDRO: (Riendo) ¡Pobre Ernesto! Aparece Simón por la primera derecha. a quien habla en voz baja. hombre!. como si no se resolviera. se sienta en la posición que estaba).. ¿cómo decías? (Sonriendo) No les haga caso. entonces. MANUEL: Alberto entró preguntando por su primo Enrique… y ha estado más de una hora sentado en este sofá sin hablar con nadie.. ¡ah!. no! Es que estos LUISITO: (A José. En esta tierra ya no se va a poder hacer nada. PORTERO: LUISITO: PORTERO: LUISITO: ¿Una señora que pregunta por mí? Sí. Luisito… ¿con que esas tenemos? ¡Ah. pero se detiene.. 392 PEDRO: (Riendo) ¡Ah! ¿Es una vieja? GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 393 . intrigar. ¡Ah!. JOSÉ: (Deteniéndose) Sí. Lo están queriendo CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Vamos al Royal? (Como vacilando) ¿Al Royal? (Siguen hablando bajo). (Con énfasis) Bueno… que ya voy… Vase el portero por derecha. conteniendo la risa) Y. mozo… ¿está usted sirvientes son unos torpes… Anuncian a gritos lo que debieran decir despacio… ¡Siempre lo mismo! Entra José por primera izquierda con una caja de cigarros de la que toma uno Luisito y lo enciende despacio. LUISITO: LUISITO: (Al portero.

PEDRO: PORTERO: SAMUEL: PORTERO: Señor… (En voz más alta... ¡qué calamidad de individuo!. viendo que no contesta) ¡Señor! (Despertando) ¿Qué hay? (A Carlos y Manuel) ¿Saben para qué me llamó Simón? Dice por teléfono la señora que se fije que son más de las once. medio dormido. El portero vase por derecha. ustedes ahí?. José. entonces? (Mueve los brazos en el aire). (Con voz contenida) ¡No vas. que. (Con energía) ¡Dígale que ya voy! (Dándose vuelta al sentir a su espalda el rumor de risas contenidas) ¡Ah!. señor! (Sulfurándose) ¡Pero se necesita insolencia! ¿Y estas corrientes de aire. Por foro izquierda entra Pedro riendo. atolondrado. dígame. mientras entra Simón por foro izquierda. Va a sentarse solo en el sofá colocado en el último extremo derecho del hall). Carlos y Pedro ríen. ¡Ay. Contéstele que no estoy… Ya le he dicho que no estoy para nadie… persiguen tanto! SAMUEL: (Mientras cambia de sitio el sillón) ¡Es que es un servicio el de 394 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 395 . sale por foro izquierda.. (Mirando a Simón) Ya está la fiera acechando una presa. SAMUEL: CARLOS: (Se incorpora irritado) ¡Malditas corrientes de aire! (Con sorna) ¡Mire si llega a saber su señora que lo PORTERO: PEDRO: Señor… hay una persona que pregunta por usted. MANUEL: SIMÓN: (A Pedro... Aparece Simón por foro izquierda y queda inmóvil en el sitio. Samuel. Entra el portero por derecha y se aproxima a Pedro.bajo la garra MANUEL: ¡Qué mequetrefe más botarate! Entra el portero. Samuel se coloca en posición de seguir durmiendo. amigos míos! ¡Qué cosa desesperante es una mujer celosa! (Vuelve a tomar posición para dormir). ¿Estaban ¡Para preguntarme si sé cuál es la revista que publica mejores charadas! MANUEL: SAMUEL: (Riendo) ¡No he visto zopenco igual! Entra José por primera izquierda. ¿qué son?. ¿qué son?. esta casa!... quedando ambos a la vista del público. Pedro sonríe. CARLOS: (Riendo) Allí… Allí… (Señala con el dedo los rincones)... en el fondo de la sala correspondiente. ¡Va a haber que echarlo! Samuel se despierta estornudando.. tomándole del brazo. CARLOS: SAMUEL: (Que ha estado espiando la entrada de José) Pero. (Indignado) ¡Mándese mudar… animal! (José vase por izquierda. (Antes de volver a sentarse oprime nerviosamente un botón de campanilla eléctrica que hay sobre la pared. hombre! (Mira con fastidio a Simón)... José mira sin comprender.. sigue con la mirada los movimientos de don Samuel. no contesta. se acerca a Simón. haciéndole una seña) ¿Quiere hacerme el favor de escucharme una palabra? Pedro se pone de pie.. (Con sorna) ¡También usted es tan calavera!. CARLOS: MANUEL: Pero lo que es esta vez no veo a quién pueda atrapar. SAMUEL: MANUEL: Pero. mozo… ¿no le he ordenado que cierre lo que está abierto? JOSÉ: SAMUEL: ¡Si todo está cerrado.

... SIMÓN: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: (Con afectación) ¡Pobre marido!... (Riendo con más fuerza) ¡Pero qué idiota!... Once de Septiembre!.. (Sonriendo) ¿La alcanzaste a distinguir? No… Apenas le vi la falda del vestido… Pero. ¿sabes que tiene razón?. Luisito en un coche con una mujer... riendo) ¡Fíjate! (Señala a Simón y al portero). en estas cosas mejor es no meterse… ¿Y hace mucho que lo sabías? ¡Uff! Más de tres meses… (Se pone de pie... (Entra por derecha) Acabo de encontrar por la calle a consocios!. vean!.. Toda aquella parte del cielo está cubierta de humo… No se dan cuenta… ¡Vengan. Muchas veces he pensado en hacerlo… pero... ¿No lo hace por menos? CARLOS: ¡Asómense a la puerta y verán! Transemos por un corralón grande… ¿qué te parece? ¡Pero si se levanta una columna de humo horrenda!. MANUEL: CARLOS: ¡Tan correcto!.. Se deben estar quemando tres o cuatro manzanas. con todo… Venir a buscarlo a esta casa… ¡donde podía verla el marido!… Los temperamentos apasionados no reparan en esos pequeños detalles (A Ernesto) ¿Tiene un temperamento muy apasionado? (Sacudiendo los dedos) ¡¡Uff!!. Ha querido evitar nuestras preguntas que lo pusieran en apuros.. ¡tan caballero! (A Ernesto) Tú. ¿Dónde habrá ido.bajo la garra Portero va hacia la derecha. a Carlos) Pero. debías recomendarle mayor prudencia. Uno de nuestros mejores (Se pone de pie al ver venir hacia él al portero) Oiga.. ¡Extraordinario! Todos hacen esfuerzo para contener la risa. MANUEL: DIEGO: CARLOS: DIEGO: (Riendo) ¡Caracoles!.. ¡qué infeliz! ¡Parece mentira!.. 397 ERNESTO: 396 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿Cómo no lo había de saber? (A Ernesto) Qué imprudencia. Todos ríen. muy serio) ¿Está muy enamorada? (Con aplomo) Dicen así… MANUEL: DIEGO: ERNESTO: MANUEL: Pero. ¿sabrás quién es? ¡Bueno fuera! ¡Si Ernesto sabe todo!… ¿Acaso hay algo que se le escape? (Con suficiencia) ¡Uff! Me la imagino… (Riendo) ¡Es claro!. es mejor prevenirles… Yo sé dónde están… Voy y vuelvo… (Sale precipitadamente por derecha). portero… (Se lo lleva aparte y habla en voz baja).. ahora? A hacer tiempo… para decirnos después que ha hablado con ellos.. (A Manuel. por supuesto. ¡qué idiota! (Entrando) ¡Si vieran qué incendio hay por el lado del ¡Una mujer de su clase! Es que debe estar muy enamorada… (A Ernesto. que tienes confianza con Luisito. PEDRO: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: ERNESTO: (Aparte) ¡La vieja!... ¿eh? (Con gravedad) Así me parece… (Riendo) ¡Exponerse de ese modo! MANUEL: ERNESTO: ERNESTO: MANUEL: CARLOS: ERNESTO: CARLOS: MANUEL: CARLOS: MANUEL: PEDRO: CARLOS: Pero...

. a don Samuel) Señor… señor… dice la señora ROBERTO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: PEDRO Y MANUEL: ¡Eso es!. ¡Pero... ¡Me dejan solo!.. hombre!.. disculpe!... ji!. don Samuel… ¿Quiere jugar al dominó? GREGORIO DE LAFERRÈRE SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: JORGE: ROBERTO: JORGE: SAMUEL: CARLOS: SAMUEL: ROBERTO: ¡Aquí me tiene. ¿Qué? 399 398 antología de obras de teatro argentino . ¿Qué nos importa? Ruido dentro. Ya sé… Entonces. De seguro que le han ahogado el doble seis… don Cipriano es lo único que no perdona… Sale don Roberto.. don Roberto?.. ¿por qué no le enseña? ¡Si ya le están enseñando! ¡Pero no quiere aprender! (Por derecha... ¡Es un gran compañero! (Zamarreando a don Samuel) ¡Eh.. Y.... ji!. ¡Muy bonito! ¡Ahí le queda don Samuel!.. Averíguale al mozo de la partida si hay asiento.. no seas zonzo!. amigo. DIEGO: CARLOS: PEDRO: MANUEL: ¿Qué es eso? Es en la sala de dominó… Don Roberto y Don Cipriano que están discutiendo. ¡Ji... Pero.... ¿Qué?.. Deben estar los muchachos cenando. cuidándole el sueño a este cretino! ¡Ji. SAMUEL: ROBERTO: SAMUEL: CARLOS: ROBERTO: JORGE: PEDRO: JORGE: CARLOS: MANUEL: Si no sé… Yo le enseño Muchas gracias. Es que voy a encontrarme con… y no quiero… ¡Vamos…. ¿Qué te importa? Sí… Salen por segunda derecha. ¡Miren que gracia!.. Es que estaba mal colocado… (Entrando) ¿Qué le pasa. ¿Quieres que vayamos hasta el Sportman?. que ya van a cerrar la puerta. ¡Qué está usted roncando! ¡Ah.. ¡qué fastidio!.. No hay sino dos… Pero yo había oído decir veinticuatro.. ¡desde el día que me casé! ¿Siempre lo mismo? Lo mismo… ¡Es una tigra de celosa esta mujer! Pero no se duerma. déjalo que se queme no más... CARLOS: PEDRO: ROBERTO: MANUEL: ROBERTO: CARLOS: MANUEL: PEDRO: PORTERO: ¿Y qué tal. ji. ¿han visto ustedes? ¡Y esto se repite desde hace veinte años!. ¿Qué hay?. SAMUEL: Pero.bajo la garra CARLOS: Te prevengo que nada de lo que se está quemando es nuestro. ¿Quiere hacerme el favor de tocar la campanilla? ¿Y se sabe algo más de los barullos de esta tarde? Parece que ha habido veinticuatro heridos. ¿eh?. ¡Dígale que le deje la llave al vigilante!. don Roberto? Regular… regular… ¿Cuántas partidas ganó? Tres… ¡Es que este hombre está jugando muy mal! ¡Qué lástima!... ji. hombre... eh!. no seas exagerado......

. (Entrando) Tengo que contarles… ¡Buenas noches! RICARDO: JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: Gané... ji... ji.bajo la garra ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: Nada. ¡Ji. ji!. ji! Entra Ricardo. ji!. ¿Qué será? ¡Ji. ji! Pues lo que les quería decir es… Está visto: ¡ya no se puede! ¿Qué le pasa? Que sin saber por qué me he puesto nervioso… y no puedo dormir… ¿Y por qué no se va a su casa de una vez? ¡Porque no se me da la gana! (Bajo) Con este hombre hay que tener cuidado… porque SAMUEL: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ROBERTO: SAMUEL: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: SAMUEL: ERNESTO: SAMUEL: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: ¿Qué hay? Nada… Que les doy a ustedes las buenas noches. ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¿Jugaste? Sí… ¿Cómo te fue? GREGORIO DE LAFERRÈRE 400 antología de obras de teatro argentino 401 . ji. ji. ¡buenas noches! ¿Qué sucede? Ahora se los contaré. ¿no? ¿Por qué? ¡Ji. ¡Ya nadie juega dominó! Es que me aburre… ¡Ji. ji. ¡Es curioso!.. verdad? Sí. hágame usted el favor de suprimir el relinchito con que ya me está reventando!.. ¿Pero usted gana siempre? Trato de imitarlo a usted. nada… Es que me había parecido oír… Bueno… yo no lo he dicho para que me oyera… Lo creía dormido… ¡Eso es otra cosa! ¿No juega usted al dominó? No. ¡Pero.. hombre.. señor. ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: SIMÓN: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: todo lo que pasa aquí se lo cuenta a su mujer… Bueno… ¿y qué es lo que nos iba a decir? ¿Supongo que serán discretos. ji!. ¿Sí?. hombre... Vamos..... ¡Ji. ji!. ¡Es que no puedo!. ji... ji. ¿me permite una palabra? JORGE: Pero… ¿nos dejará usted tranquilos? Ahora no puedo… Un momento… ¡Qué animal! ¡Ji. ji!. Estará usted acostumbrado a hacer cosas muy entretenidas.. sí… No… es que no conviene que lo repitan… ¡Pero hable de una vez! ¿Qué? Pues esta noche… (Acercándose) Ernesto. déjense de zonceras… ¡ji. hombre. Pues.

¿ella? ¿Qué tiene? ¿Es bonita? ¡Uff! ¡una divinidad! ¿Rubia? ¿Es alta o baja?. Hasta luego… (Mutis). ¿cómo se llama? ¡Ah!.. ¿Cómo? 403 CARLOS: ROBERTO: CARLOS: 402 antología de obras de teatro argentino . ¡Tú siempre haciendo descubrimientos! ¿Y ella?.. ji!. ¿Y qué te dijo? Que no tuviera cuidado... ¿de quién? De uno de nuestros consocios más correctos… más caballeros y más jóvenes… Pero. ¡Es particular!. ¡Pero si no hay que hacerle caso!. ¡Ji... para mí no ha sido una sorpresa… Hace mucho que lo sabía… ¿Dice usted que es joven? Joven y buen mozo… ¿Rubio o moreno? No lo puedo decir… ¿Y el otro?.. ji!..... ¿Muy amigo? Íntimos.. ¡Eso es mucho preguntar!.. ¡Lo que pasa siempre! ¡Ji. con Adolfo) ¡Qué noche!.. ¿Y tú la has visto? Con estos ojos… Por otra parte. esta noche. ¿Qué ha sucedido? Amigo… hemos estado a un tanto así… de un gran escándalo social... ji. ¿Cuál es la primera letra del apellido? No puedo decir más… Y no se olviden que han prometido discreción… ¡Pero escuche… escuche!.. Cuando salieron de aquí… yo los seguí en otro coche para prevenirles que no fueran a hacer alguna imprudencia… que el marido podía andar cerca… GREGORIO DE LAFERRÈRE JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ¿Y hablaste con ellos? Hablé con él....bajo la garra ERNESTO: Pues. ¡Es un visionario! (Entrando.... He perdido seis cajas JORGE: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: JORGE: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: JORGE: RICARDO: CARLOS: sin sacar un pozo… ROBERTO: Pues consuélese… porque hay otros que han perdido más. ¿Sí? ¿La mujer de quién?. ji.. ¿Quiénes serán?.. ¿al que vinieron a buscar? ¿Qué tiene? ¿Será joven también? Joven y muy amigo del marido. la mujer de uno de nuestros consocios ha venido a la puerta a buscar a otro consocio nuestro..

entonces? ¡Psh!... buen mozo y de pelo castaño… ¿Cómo de pelo castaño? ¡Es claro!.. ¡ya está! Es claro. ¿Se divierte? SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: Regular… ¿Y usted? ¡Psh!. ¿No vio usted que cuando le pregunté al otro si era rubio o moreno se quedó vacilando? Eso quiere decir que no es rubio ni moreno… Luego tiene que ser de pelo castaño. que vuelve) ¿Qué tal?.. eh? ¡Es muy entretenido! Pero será difícil… Para el que no está acostumbrado… Pero yo… Por difíciles que sean… las miro… y… ¡zas!.. Poco más o menos… ¡Qué prodigio! ¡Pero si es natural!... Entonces. ¿ustedes no saben de quiénes se trata? No… A nosotros nos ha referido los detalles la persona que intervino en el asunto… pero sin querernos decir los nombres… ¿Y el otro? ¿Al que vinieron a buscar? Es joven e íntimo amigo del marido… Casi pariente… ¿Pariente?. Hace veinte años que no hago otra cosa… Pero. No dijo… Bueno… de una gran intimidad en la casa… como si fuera pariente… Muy joven… buen mozo… de pelo castaño… ¿Hará mucho tiempo que se ha casado? ¡Hombre! Si es tan joven no podrá hacer mucho tiempo… GREGORIO DE LAFERRÈRE CARLOS: Tiene razón… El amante… joven y casi pariente… Pues no caigo… No sé quiénes son… A ver si éste da… (A Simón.. señor… La mujercita de un consocio nuestro… se vino a buscar aquí a otro consocio nuestro… Se fueron juntos en un coche… y si no hubiera sido por la intervención de un amigo prudente que les avisó a tiempo… se ven sorprendidos por el marido… que según parece andaba por los alrededores del sitio hacia el cual se dirigían… Pero. ¡Ah! ¿Por las charadas? Sí… Me gustan mucho. ji!. Naturalmente. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! ¿Les parece? ¡Es el hombre indicado!.. ¿cuántos años tiene usted? Veinticuatro… ¿Desde los cuatro años.... ¡ji.... ¿Sí..bajo la garra ROBERTO: Sí... ¿quiénes son ellos? El marido es muy joven... ¡No tengo duda! ¡Es tan zoncito! CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: SIMÓN: SAMUEL: CARLOS: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: ROBERTO: 404 antología de obras de teatro argentino 405 . ¡He echado un sueñito! Pues yo he estado revisando revistas. Con tanta práctica… ¡Imagínese!. ji.

a ver… El marido… muy joven... pelo castaño.. Bueno... don Roberto… ¡Si al fin esto es una especie de charada. pariente.. El hábito de ser pavo… ¡eso es lo que tiene!. ji!. ¡Pero no digan disparates! ¿Qué le parece? ¿Y el otro. no tiene duda. recién casado. Al fin... hombre… ¡qué tiene que hacer con las charadas!... ji!. ji.. ¿están locos? Yo me encargo de presentarle el caso… Déjenme a mí no más… Simón.. señor… Si aquí hay datos concretos… señas particulares… No se trata de casualidad… ¡Ah.. ji... ojos azules… ¿Ojos azules? ¿Y no dijeron que tenía los ojos azules? ¿Quién fue el que dijo? Bueno… no sé… pero alguien dijo que tenía los ojos azules… Lo mismo es… ¡Al grano… al grano!.bajo la garra JORGE: ROBERTO: RICARDO: JORGE: ¡No importa!. ¿quiere permitirme una palabra? ¡Pero con muchísimo gusto! Hablan en voz baja. ¡No hay otro! ¡Ya lo creo que es cierto! Y todas las señas coinciden… Sí. ¿Quién? ¡Enrique! ¡Enrique!.. ¡Desde que se le llama a su juego!. hombre de aventuras… ¡Alberto! ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Parece mentira! ¿Pero se dan cuenta ustedes de lo que están haciendo? ¡Y cásese usted después! ¿Pero quieren contarme lo que ocurre? ¡Vea para qué habían servido los idiotas! 407 RICARDO: JORGE: SIMÓN: JORGE: (Volviéndose a Roberto) Hace mal.. ROBERTO: CARLOS: JORGE: TODOS: CARLOS: JORGE: CARLOS: JORGE: CARLOS: RICARDO: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: RICARDO: No. sí! ¡No se nos ocurre a nosotros y se le va a ocurrir a ese desgraciado!. ¿si acierta? ¡Qué gracia!. hombre! ¡Pero si él tiene el hábito de esta especie de adivinanzas... ji. Ustedes verán que va a salir con algún disparate… Y. También podríamos acertar cualquiera de nosotros… por casualidad… No. ¡Y es cierto!. JORGE: TODOS: JORGE: ¡Segurísimo! A ver.. nada se pierde… Y aunque usted diga lo que quiera… es un caso de charada... Puede ser… Hagan la prueba… Pero. vamos a ver… ¡Ya está! ¡Ya está! ¿Seguro? GREGORIO DE LAFERRÈRE ADOLFO: ROBERTO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: ROBERTO: ADOLFO: CARLOS: ROBERTO: JORGE: CARLOS: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: 406 antología de obras de teatro argentino . ¡No digan sonceras. Lo raro es no haberlo descubierto nosotros antes. ji. el amante? El amante… joven.

¡Claro!. ¿Qué te parece la noticia?.. dándole la cita… Y él. muy parecido… Un marido que entró por la ventana… ¿Y salió por la puerta? Justamente… ¡Es original! ¡Ji. ¿Y Pedro? Se fue a dormir… Me lo embriagaron… Si vieras lo que pasa… ¿Qué? ¡Una cosa bárbara!. ¿eh? ¡Ah! Si usted me hace decir lo que no digo. ji!. señor… dentro de lo que usted dice… porque la mujer de Enrique no está en este caso… (Con energía) ¡Pero!.. Hace mucho… 409 RICARDO: el suelo? ERNESTO: 408 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. quería saber antes dónde andaba el marido… ¡Le reconozco ese detalle! (Con otros socios) ¿Qué sucede? SAMUEL: LUISITO: JORGE: LUISITO: JORGE: LUISITO: MANUEL: JORGE: MIGUEL: CARLOS: JORGE: LUISITO: JORGE: CARLOS: MANUEL: CARLOS: JORGE: MANUEL: CARLOS: LUISITO: JORGE: RICARDO: ROBERTO: ¡Ji.. Pues. señor. ¿A usted? Por lo menos. ¿Enrique sospechará? Eso es lo único que no se sabe… ¿Y cómo se encontraba en el sitio? Nadie se explica. ¡Qué sabe usted. Ahora me explico el interés de Alberto en averiguar el paradero de Enrique… Y una carta… una carta que recibió hoy temprano… antes de que tú entraras… y que lo puso muy nervioso.bajo la garra Entra Manuel con don Cipriano y Miguel. hombre prudente... La mujer de Enrique tenía cita esta noche con Alberto… y en el punto donde debían encontrarse. Era la carta de ella. estaba también Enrique… Parece que un aviso providencial evitó la catástrofe. ¿Cómo. ji! Pero con reserva.. venimos a lo mismo! No.. ¿se pueden echar así reputaciones por LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ¿Qué le parece? ¿Ha visto? Yo tenía motivos personales para suponerla a ella capaz de algo así… pero. yo creo que sí. no se sabe si por sospechas o por qué. hombre! ¿O cree que esto se hace por corrientes de aire? ¡Y cómo no lo he de saber! ¡Bueno fuera! Lo sé por experiencia.. JORGE: MANUEL: JORGE: MANUEL: JORGE: ROBERTO: RICARDO: ROBERTO: SAMUEL: ROBERTO: ¡Ésa es otra cosa! ¡Pues entonces. No.. ji. por experiencia? Porque me ha pasado hace algún tiempo un caso igual. ji.. Entran Ernesto y otros socios.. ¡Carlos! Y lo peor del caso es que todo el mundo ya está enterado. salvándose la pareja por una puerta falsa… ¿Qué me dices?. no sabía nada de esto… ¿Usted sabía? ¡Uff!. Pero.

(Pausa).. Ahí está… ¿Y entonces?.. CARMEN: JUAN: ENRIQUE: TODOS: ENRIQUE: 410 Buenas noches… Buenas noches.. Es que es preciso haberse encontrado en el caso… Si conocerá usted esas cosas… ¿eh? ¡No.. ¡si es ridículo! ¡No tendrás ojos.. ji. no meterse!.. ji!. ¿Desde antes de casarse. señora… antología de obras de teatro argentino 411 .. hombre!. Gracias… ¡Enrique! Te andaba buscando… Yo también… ¿Vamos? Vamos. A RESPETUOSA DISTANCIA DE LA SEÑORA..... ACTO SEGUNDO SALÓN DE CASA DE FAMILIA LUJOSAMENTE AMUEBLADO. no lo hemos visto… No... APARECE EN ESCENA DOÑA CARMEN DANDO INSTRUCCIONES A JUAN. ji.. ji! ¡Infeliz! ¡Imbécil! TELÓN ALBERTO: JORGE: SAMUEL: JORGE: CARLOS: LUISITO: MANUEL: RICARDO: JORGE: ¡Qué pálido viene! ¡También no es para menos... entonces! Está asustado… No hay más que verlo… Entra Enrique. Entonces. ROBERTO: JORGE: CARLOS: ¡No sabe nada! ¡Ji. no… no ha venido… ¿Por qué dicen que no?.. ¡Ah!. Sí… ¡hágase nomás el sorprendido!. entonces? Desde mucho antes… Pero. ¿No ha venido Alberto por acá?. ji.. QUE SE MANTIENE DE PIE. GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Está todo en orden? (Inclinándose con la mayor corrección) Sí. amigo!.bajo la garra LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ERNESTO: LUISITO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ROBERTO: ERNESTO: ¿Mucho? Más de tres años.. hay dos… ¿Quién será la de Luisito? (Entrando) Buenas noches… ROBERTO: VARIOS: CARLOS: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ¿Qué caras son ésas?.. ¿Qué les pasa?. Pregunto si no ha venido Alberto… Pues. ¡Pues. Vanse los dos.. ¡Entonces. entonces… Ya sabemos quiénes son… ¿Sí? Enrique y Alberto. ¡bribón! ¡Enrique y Alberto! ¡Y yo que no lo sabía!... ¿No has notado como le temblaba la voz? Así me pareció..

Esa es la gran tapadera de todos ustedes.. ¿Cree usted que son horas decentes de volver a su casa un hombre casado?.. ¡Ya salió a relucir el club!. señora… (Irritada) ¡Te voy a dar corrientes de aire!........... sí… hija.. Tú andas en malos pasos... por Dios! (Con su voz) SAMUEL: CARMEN: ¡Pretextos!.. ¿Enamorado de Elena?.bajo la garra CARMEN: ¿Las masitas para el té?.... ¡Si no tiene sentido común! CARMEN: (Con rabia) ¡Sí… ríete nomás!. Señal afirmativa de Juan..... oiga… Éste se vuelve... hija... en traje de calle y sombrero puesto. mujer… ¡qué quieres!. Aparece Samuel por izquierda. ¡mucho cuidado! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: una ocurrencia. Samuel… (Amenazadora) ¡Pero cuidado!. ¡Debía caérsele la cara de vergüenza! SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Frunciendo el seño) ¿Te vas a la calle? (Tímidamente) Sí... ¿Qué tiene usted que meterse en asuntos ajenos? ¿Acaso le interesa a usted lo que haga esa locuela? (Irónica) ¿O es que también se ha enamorado de ella… y está con celos? (Con desdén) ¡Es lo único que le faltaba! (Tratando de reírse) ¿Yo?. ¡Hipócrita!. ¡Como si no te ¿Yo? Anoche has estado saltando en la cama… No has podido SAMUEL: conociera!.. El mismo juego SAMUEL: CARMEN: dormir… estabas nervioso… (Con fuerza)… muy nervioso… (Exaltándose) ¿Por qué estabas nervioso?. hija… Voy hasta el club… (Afligido) Pero. Vamos a ver… Pero si he dormido toda la noche… (Enérgica) ¡No es cierto!.... ¡me JUAN: Prevéngale a Rosa que cuando haya gente aquí no tiene para qué andar pasando de un lado para otro… Que pase por la otra galería. ¡el famoso club!. ¿Qué querían decir entonces Preocúpese también de los refrescos… A la naranjada del martes pasado le faltaba alguna cosa… Juan se dirige hacia el foro.... por Dios! (Remedándole la voz) ¡Sí.... señora (Se inclina y se va por foro). por Dios! (Despreciativa) ¡Vean la facha!.. si ya sabés la causa… No podía venirme. ¡Viejo verde!. (Humilde) ¡Pero. esos continuos estornudos con que me despertabas a cada instante? SAMUEL: ¡Ah!.. (Lo rechaza al ver que se le aproxima) ¡Salí!. Ya se lo he dicho. Titina. (Afligido) Pero. mujer!.. ¿La crema para el chocolate?. das asco! SAMUEL: CARMEN: (Suplicante) ¡Pero.. Ese percance entre Alberto y Enrique… CARMEN: ¡Hum!.... ¡A las dos de la mañana!... ¡Calavera!. Una corriente de aire que… CARMEN: ¿Cambiaron la alfombra de la escalera? JUAN: CARMEN: (Inclinándose) Sí. Pero… 412 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 413 ... ¡Vaya ¡Como si no te conociera!...

. CARMEN: SAMUEL: que no te parezca bien. ¡Sé Muéstraselo a tu padre... señora. (Sonriendo) ¡Ah!.CARMEN: (Bruscamente. pero lo interrumpe un amago de estornudo. ANITA: CARMEN: ROSA: CARMEN: ROSA: CARMEN: Está en su tocador. Titina. ¿Ya se ha vestido? Sí. (Vuelve a cerrar la puerta) ¿Un retrato?.. Levanta la cabeza. así… (Se inclina con intención de besarla en la frente. por Dios!. al ver aparecer a Rosa por el foro) ¡Cállate! (A Rosa) ¿Dónde anda la señorita? bajo la garra Entra Anita por foro. ¿De quién? ANITA: CARMEN: ANITA: SAMUEL: CARMEN: ANITA: CARMEN: SAMUEL: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: (Sonriendo tímidamente) Entonces… hasta luego. hija… Es bueno que estés aquí… Ahora mismo empieza a venir gente… ¿Qué estabas haciendo? (Con coquetería) Dibujando.. CARMEN: ANITA: CARMEN: No… no… no quiero… no quiero… (A Samuel) Es tu retrato… Esta tonta tiene miedo de SAMUEL: razonable!. Anita evita cada intentona cambiándola de posición. Déjate de zonceras… Muéstraselo… (Sonriendo) A ver. ¿eh? (Secamente) Que te vaya bien… (Se sienta).. muchacha!.. (Muy meloso. (Muestra la cartulina). a ver… (Trata de tomar la cartulina).. (Llevándose la cartulina a la espalda) No… ¡qué esperanza! ¡Vamos!. al fin). empacada.. Está idéntico… (A Samuel) Te aseguro que está idéntico... (Viendo que continúa enojada) ¡Pero.. aproximándose a ella) ¡Vamos. vamos!. Vase Rosa ¿Me llamabas. trayendo en la mano una cartulina envuelta. ¡Que te muestren la cara esas perdidas con quienes te entretienes hasta las dos de la mañana! (Insiste.. ¿Concluiste el retrato? (Haciendo monadas) Sí… aquí está..... déjamelo ver… (Dándoselo) ¡Me da vergüenza! Samuel lo desenvuelve y aparece una cara un poco grotesca.. Bueno… dígale que es hora de que venga por acá. Sé razonable… (Viendo que... mujer. meloso) A ver… a ver… ¿A que sí?.. no contesta) A ver… muéstrame esa carita… (Tomándola de la barba para levantarle la cabeza) Yo quiero ver esa carita… (Separándole el brazo con fuerza) ¡Andá!.. pero hay que tener en cuenta que sólo hace seis meses que le hemos tomado profesora… ANITA: CARMEN: (Cediendo un tanto) Bueno… bueno… andá nomás… (Frotando las manos muy contento) Así. SAMUEL: ANITA: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: (Se ha levantado para mirar también por sobre el hombro de 415 414 antología de obras de teatro argentino . (Tomándolo) Pero. (Con rabia) ¿Empezaron los estornudos? (Afligido y mirando a los lados) ¿Qué quieres? Son estas corrientes de aire… Debe haber algo abierto… (Va a cerrar la puerta). GREGORIO DE LAFERRÈRE (A punto de ceder) Es que no me salió muy parecido. ¡No digas eso.. mamá? Sí. queda un instante con los ojos cerrados y estornuda. que nada tiene de parecida con él y que mira con estupor. señora. ¿a que sí?..

... Ya quisiera tu boca parecérsele… ¡mamarracho!. (Decepcionado) ¡Pero éste no soy yo! (Indignada) ¿Que no eres tú?. aquí. pero es otro… (Lagrimeando) Es lo que yo decía. por la izquierda.. ¡Tan sin entrañas! ¡No merecías que esta infeliz criatura se tomara todo el trabajo que se ha tomado para complacerte! SAMUEL: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Señora! (La besa cariñosamente). CARMEN: SAMUEL: LUISA: digo entonces… Será mejor… pero es otro… No soy yo… 416 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 417 . ¡ridículo! Vase Anita llorando. mujer!. ¡Viejo presumido!. Quién sabe qué… Siéntese. SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: ¡Pero. ¡Parece mentira que haya SAMUEL: CARMEN: (Humilde) ¿Me perdonas? (Con irritación contenida) ¡Mal esposo!. don Samuel? (Sonriendo) Los he sorprendido a ustedes en íntimo coloquio… (Va a sentarse). (Calmándose instantáneamente) Hágala usted entrar...... Va a estar mejor… No… no… Conversábamos nomás… conversábamos… (Sentándose en el sitio que le indica Carmen) ¿Y Anita? Carmen se sienta al lado de Luisa y Samuel enfrente de ambas.. ¡mal padre!. SAMUEL: ANITA: ¡Eres un grosero! (Afligido) Estará muy bien hecho. ¡monstruo! (Avanza majestuosamente hacia el foro por donde aparece Luisa). (Amable) ¡Luisita!. Samuel. CARMEN: mis visitas… Aquí me tiene otra vez… No se imagina todo lo que se lo agradezco… Pase usted. hija… yo… (En el colmo del furor) Te has de creer mejor… ¿no es LUISA: proporciona usted! (Riendo) No podrá usted decir que espero a que me pague verdad?.. Es lo que SAMUEL: LUISA: ¿Cómo está.. Luisita… (Le señala otro asiento). señora… Ahí tienes lo que has sacado… ¡ahí tienes tu obra!. pase… (Adelantándose a dar la mano a Luisa) Tanto gusto... La boca... (Indignada) ¡Ordinario!. ¡Vamos a ver!. ¿Por qué no eres tú?. Es que esa nariz… Es mucho mejor que la tuya… ¿entiendes? Esos ojos… Son infinitamente mejor que los tuyos.. ¡Qué placer tan grande me (Confuso) Pero. (Se lo saca de las manos)... ¡Traé para acá!… LUCAS: CARMEN: La señora del señor Ernesto Losana… (Se inclina)... con aire resignado.... se saca el sombrero. furiosa) ¡Cállate… cállate… porque si no! Samuel estornuda repetidas veces y aparece Lucas por foro. CARMEN: sobre la tierra un padre tan desnaturalizado!. Mutis Lucas por foro. (Con una ráfaga de energía y a gritos para hacerse oír)..bajo la garra Samuel) ¿No es verdad que está muy bien? SAMUEL: CARMEN: CARMEN: (Amenazándolo.. mamá… lo que yo decía… (Le toma la cartulina de las manos).

¡No vale la pena!... (Sonriendo) ¡Qué quiere usted!. SAMUEL: CARMEN: (Con gravedad) Sin embargo… (Interrumpiendo) ¡No… no!.. a Samuel) Ya lo ve usted. (Sonriendo) Pues nos encuentra usted discutiendo. (Sonríe y aparenta sorpresa) ¿Cómo es eso... tendiéndole la mano) Discúlpeme. por Dios!. En esas cosas todos estos señores maridos se parecen… 419 (Sonriendo... Me encantan ustedes… (Cambia de tono) ¿Va usted para el club? Sí... Ya te he dicho que no quiero… Te lo agradezco mucho. (A Luisa... ¡Así son las cosas! A éste le ha dado por mimarme a la vejez… y yo no puedo consentir que por mí haga locuras… LUISA: SAMUEL: CARMEN: mantener la mayor armonía posible… tolerándonos recíprocamente nuestros pequeños defectos… Ése es el secreto de nuestra felicidad… SAMUEL: (Riendo) ¿Ah. pero no quiero… SAMUEL: CARMEN: (poniéndose de pie) Como te parezca… (Apresuradamente) Sí… sí… No insistas… Es un gasto innecesario… Estamos muy bien así… LUISA: Dígale que lo espero aquí… que venga a buscarme… (A Carmen mientras se inclina en señal de asentimiento) Hace un siglo que tenemos nuestras tarjetas en lo de Aguilera… y hasta ahora no he conseguido que me acompañe… ¡Oh!. (Por decir algo) ¡Phs!. Entonces Samuel se contiene y mira a Luisa. ¿Quiere hacerme un favor? (Inclinándose galantemente) Con muchísimo gusto… chalet?... se le ha metido entre ceja y ceja edificarme un chalet en Mar del Plata. señora… LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: (Le da la mano) ¿Por qué?. señora.. ¿Para qué quiero SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: SAMUEL: LUISA: CARMEN: dicho! (Aparentando alarma y coquetería) ¡Pero. don Samuel… Hay CARMEN: que someterse.. ¿A que no se imagina lo que se le ocurre ahora?... Pues. ¡es inútil!... señora?..bajo la garra CARMEN: Ahí está… Ya va a venir. un chalecito… (Sonriendo) Pero.... CARMEN: (A Luisa) ¡Y esto es de todos los días! Cuando no es una LUISA: cosa es otra… Ya no sabe qué inventar… LUISA: CARMEN: ¿Discutiendo ustedes? SAMUEL: CARMEN: Son ustedes dignos de envidia… (Con modestia) ¡Qué quiere usted. hija! Tratamos de ¡Oh!. como el asunto de que el Brístol se está poniendo cada vez más incómodo. me parece muy buena idea… (Con apresuramiento) ¡No diga eso.. ¡Ah!. sí? (Con vehemencia y adelantándose hacia Carmen) ¡Muy bien ¡Ah!.. ¡Al contrario!.. 418 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿Entonces verá usted a Ernesto. SAMUEL: (Riendo) ¡Es verdad!.... Samuel hace un gesto de conformidad. ¡Una temporada tan corta!.. por la cantidad de gente que se aglomera todos los años. haciéndole notar la inconveniencia de su actitud). Samuel! (Mirando de soslayo a Luisa.... mi marido? Seguramente.

LUISA: CARMEN: EUGENIA: infame!.. don Samuel. Hay momentos en que saben… Aparece por foro. se comprende. ¡Es un infame… un gran infame!... LUISA: CARMEN: Luisa? CARMEN: EUGENIA: (Señalándole un asiento) Aquí… María Eugenia… aquí… (Sentándose) Sin necesidad de preguntárselo a ustedes. (Con acento duro) ¿Volverás temprano? (Se detiene).. Yo no salgo de mi asombro… Hasta ahora la he tenido a Elena en la mejor opinión… ¿Cómo iba a sospechar semejante cosa?. ¡Cómo no! Han sido condiscípulas… Se quieren como hermanas… Parecía tan buena… tan ingenua… (Con rabia) ¡Ésas son las peores! (Con arranque) ¡Y mire usted!... Dentro de un rato… (Vase por foro). (Va hacia el foro). sí. señora!. seguida de Lucas. que se deja ver y desaparece... (Con intención) ¡Oh!. ¡Tanto gusto.. ¡Qué quiere usted que sospeche!.. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: Buenas tardes… (Va a recibirla). me todavía dudo… ¡Cuesta creer una enormidad tan grande! LUISA: CARMEN: (Con sarcasmo) ¡Vaya!. María Eugenia! (Besándola) ¡Señora! (Da la mano a Luisa). (Riendo sarcásticamente) Esté usted segura que lo sabrá… (Estruja nerviosamente un pañuelo que tiene en las manos)... ¡Él… tan lleno de pretensiones… tan vanidoso!. Si medio club lo ha presenciado.. Adora a su mujer… y será seguramente el último en saberlo. (Con amargura) ¡Ah!.bajo la garra LUISA: SAMUEL: No se vaya a olvidar.. ¡los hombres! ¡Ese Alberto es un imagino de lo que estarán conversando… Se sientan... (Con creciente exaltación) Pero… ¡déjelo no más… que ha de pagarlo bien caro! (Calmándose ante una mirada de extrañeza de Carmen) Porque. Usted sabe todo lo amiga que es de Anita.. ¿eh? (Se inclina) Pierda usted cuidado. 421 (Temblorosa por la ira) ¡Sí. (Apresuradamente... (Con extrañeza) Pero… ¿por qué? (Riendo con ironía) Porque… porque esas cosas siempre se CARMEN: SAMUEL: CARMEN: SAMUEL: LUISA: LUISA: CARMEN: Hacé que avisen a Anita. hija. ¡Lo sabrá… lo sabrá!. después de salir Samuel) ¿Está usted LUISA: enterada del escándalo de anoche? CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Sí. CARMEN: todo el mundo se lo va a criticar… ¡Ya lo creo!... que al verla se pone de pie. qué hace?. ¡Lo que ha hecho no tiene perdón! LUISA: ¿Sí? ¿Por qué? Porque en todas partes no se habla de otra cosa… Vengo de lo de Castro y de lo de Fernández… Es el tema de las conversaciones. GREGORIO DE LAFERRÈRE 420 antología de obras de teatro argentino . Tan luego con Elena… con la mujer de su primo… ¡Como si no sobraran mujeres! ¿Y el marido. (A Carmen) Hasta luego.. ¿No sospechará nada?.. entonces. mientras la primera se adelanta hacia Carmen y Luisa...... (Mientras va por foro estornudando) En seguida... María Eugenia. parece mentira! (Irónica) ¿Qué me dice de la mosquita muerta? CARMEN: LUISA: ¡Qué quiere usted!. ¿Cómo está.

la gente. con aparente ingenuidad) Lo extraño es que siendo Alberto Pérez tan de la intimidad de ustedes… no supiera usted nada… LUISA: (Altanera) Supongo que no creerá usted que el señor Pérez LUISA: tiene el mal gusto de contarnos sus conquistas… EUGENIA: antiguas relaciones? EUGENIA: (Con sarcasmo) ¡Bah!. contaba la de Ruiz que CARMEN: LEONOR: CARMEN: ¡Adelante… adelante… tanto gusto! (Dándole la mano) ¿Cómo está usted. sonriendo) Con usted ya nos hemos EUGENIA: LEONOR: hace como tres meses ellos los ha visto en no sé que fiesta. Al ver a Leonor las tres se ponen de pie.. (A Eugenia. señora… de lo de Fernández… Allí nos encontramos con María Eugenia… ¿Y Anita? Muy buena… gracias… Ahora va a venir… (A Leonor.. hablándose en secreto. como si fueran novios… CARMEN: visto. CARMEN: LEONOR: (Mientras se sientan) ¡Ah! ¿Viene usted de lo de Castro? Esa de Ruiz siempre está viendo visiones… ¡Como la pobre es tan fea!. ¡Pero. señora. no tiene razón. seguida de Lucas.. tenía Alberto su butaca justamente enfrente del palco de Elena. hijita! Pero.. de los que antes nadie había hecho caso… Hace un momento en lo de Castro nos hacía notar Gertrudis que el año pasado.. ¿qué dice? ¿Cree en esas (A Luisa. No. señora!. No sería la primera que contara… Aparece por foro Leonor. Al fin. que se deja ver y se va. ¡Es cierto!. Carmen la recibe. Parece que sí… Ahora se empieza a recordar infinidad de detalles. En la cuarta o quinta fila… (A Luisa)… y cerca del de ustedes… (A Luisa. quién sabe si es cierto… EUGENIA: Imagínese usted… Como que había en el club más de cincuenta personas… A mí esta mañana me despertó mi hermano Jorge… que era uno de los que anoche estaban presentes… (Con interés) Pero. bruscamente y con intención) ¡Es verdad!. Cerca del de usted… (En otro tono) Además.. LUISA: No digo que no… Pero. cuando se trata de hacer daño.. ven siempre más que otra cualquiera… ¡Es particular! (Con fastidio) Bueno… bueno… Usted está empeñada en CARMEN: LUISA: defender lo que no tiene defensa… CARMEN: ella tiene la culpa… y no veo a qué vienen esas lástimas. (A Eugenia) ¿Conque entonces.. señora!....bajo la garra LUISA: EUGENIA: (Con amargura) ¡Es claro! ¿El escándalo de anoche? CARMEN: Sí… La noticia ha corrido… y se hacen los más variados comentarios… ¡Pobre Elena! (Con acritud) ¡No la compadezca usted. ¡Si yo no la defiendo.. en la ópera. todo el mundo ya lo sabe? EUGENIA: (Alarmada) ¡Defender?.. El hecho de que sea fea no es un inconveniente para que pueda ver. ya sé por qué estas mujeres feas.. señora? CARMEN: Extrañándola después de tanto tiempo… Estoy muy resentida con usted… (Mientras le da la mano a Luisa) Pues. con aire distraído y como para decir algo) Está usted LUISA: CARMEN: LUISA: más gruesa… 422 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 423 .

no me encuentro bien… Siempre con sus antiguas dolencias. En mis tiempos era otra cosa.... ¿ustedes no saben? EUGENIA: CARMEN: LUISA: CARMEN: EUGENIA: LUISA: CARMEN: No.. señora? De curarse y tener familia... (Muy triste) Así dicen. mandándola a Córdoba… Pero. La de Morales tenía una LEONOR: 424 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 425 .bajo la garra LEONOR: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: ¿Le parece?... ¿Qué le ha pasado a la de Morales? (Sorprendida) Pero. señora… siempre. vean el caso de la de Morales.. Callado no ha estado nunca en Europa. No.. EUGENIA: enfermedad incurable… y el doctor Redondo en tres meses la ha dejado sana y buena… ¡Es que el doctor Redondo es una gran cosa!. ¿qué le han dicho? (Con naturalidad) Que si llegara a tener familia me CARMEN: EUGENIA: sanaría… pero debido a la misma enfermedad es imposible que la pueda tener… EUGENIA Y LEONOR: CARMEN: ¡Ah!.. Eso sí… ¡ya lo creo!..... las de Montiel!. ¡En alguna forma se tiene que hacer perdonar! ¿No fue también Redondo el que asistió a la de Cerdales? Cierto… a María Cerdales… que estuvo entre la vida y la muerte… y que gracias a él salvó de una manera milagrosa. La hizo ir a Córdoba y… ¡santo remedio!. ¿qué?. Fue el que asistió a Matilde de su última neurastenia. a quién se le ocurre!. Los he visto a todos… Y.. hija… de tener familia y de curarse… ¡Es que esta ciencia moderna es tan embrollada!.. ¿Esa de Cerdales es una señora vieja que va siempre a la Merced con hábito del Carmen? ¿No ha consultado usted algún especialista? ¡Eh!.... ¡Qué diferencia con el doctor Callado. Es verdad… ¡Ahí tiene!.. Hoy está como cualquiera de nosotras. ¿Y cómo la mató? Precisamente.. si no.. ¿no? (Suspirando) Sí. Como que la medicina adelanta todos los días.. ¿qué tenía? Yo no sé… Pero. Y.. Callado es muy simpático… ¡Mire qué gracia!. que mató a una de mis primas. CARMEN: EUGENIA: LEONOR: CARMEN: LUISA: CARMEN: ¡Ah!. Sin embargo... me parece que le faltaba un pulmón… y que el otro no andaba bien… Es que hay algunos de esos médicos que son unos verdaderos asesinos… No me explico cómo los dejan asistir… Sin embargo. ¡También. CARMEN: LEONOR: LUISA: CARMEN: LEONOR: EUGENIA: LEONOR: EUGENIA: Siempre le queda una esperanza… (Triste) ¿Esperanza de qué. Nada… ¡Es algo maravilloso!..

que yo no la defiendo! (Al ver a Anita por foro y a Rosario tomadas del brazo) ROSARIO: CARMEN: ROSARIO: Y.. señora… ¡Qué ocurrencia!. Mamá me ha traído en el coche hasta la puerta… Ha ido a una tienda. Rosario? No.. es que ese caballero habla un inglés muy raro. Tampoco es el mismo CARMEN: inglés… ¿no es cierto? ANITA: ¡Pero. que no se le entiende.. Después de que usted se fue llegó el marido de la de Rondallas… ¡y si viera qué cosas dijo! (Con mucho interés) ¿De veras?.. ¡Pero. (Se pone nerviosamente de pie y vuelve a sentarse). (Con pachorra) Pero.. ¿En qué piensa. ¡Defiéndala usted.. pero volverá en seguida Anita y Rosario quedan de pie. exasperada) ¡Ahí tiene usted sus lástimas!.. Es tía carnal de Alberto Pérez… del que conversábamos hoy en lo de Fernández. Entretanto Anita besa a todas las visitas.bajo la garra CARMEN: La misma… Y. a propósito del escándalo de anoche.... ¿En qué piensa?. hija! Será el inglés de Inglaterra. Durante el diálogo anterior Luisa ha permanecido entregada GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 427 .. cállese.. es distinto al que me enseña Miss.. ¡Que no se enteren estas inocentes! 426 (Con naturalidad) ¡Oh! Pero tiene muchas cosas parecidas. LUISA: EUGENIA: CARMEN: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: EUGENIA: ¿Y por qué has llegado tan tarde? Es que hoy tenía lección de inglés. (Secamente) ¡Le repito a usted. ¿Sí? (Con vivacidad) ¡Ah!. señora… pero. ¡Ah! Sí. sí… Pero... ¿todavía más? Parece que un momento antes había encontrado a Elena sola en un coche… por calles apartadas… y que cuatro o cinco cuadras después encontró a Alberto en otro coche… yendo en la misma dirección… Que era seguro que iban a encontrarse… (Nerviosa) Continúe… continúe… ¿qué más?. ¡Y usted no sabe lo mejor!. hija… lo demás lo sabrán ellos… ROSARIO: CARMEN: LUISA: LEONOR: ROSARIO: Rondallas no sabía más. a su profesora… que también le da lecciones a la hija de mi hermano… les ha oído decir que es su mejor discípula… (Modestamente) Así se dice… Cuente… cuente… Y.. Luisa. LUISA: (A Carmen. Ya me ha dicho mister Love que no podía entenderse con usted. ni él me entiende a mí… Pues. Ni yo le entiendo una palabra. con Anita... el hábito es una promesa que hizo con motivo de esa enfermedad… y que cumple ahora en señal de reconocimiento a Redondo… digo… a la Virgen del Carmen.... ¿te puedes entender? (Mirando a Anita) ¿Con Anita?. ¿qué?.... puesto que él es de allá.. ¿qué?. CARMEN: LEONOR: (Escandalizada) Pero. seguida de Anita) Buenas tardes… (Besa a Carmen y le da la mano a las demás. ahora!.. precisamente.. ROSARIO: (Adelantándose. EUGENIA: LEONOR: CARMEN: ROSARIO: ¿Has venido sola.. Bueno. ¡esa mujer está loca!. por favor!. por Dios?. que al verlas se han puesto de pie).

¡Vaya!. GREGORIO DE LAFERRÈRE Es que no es cierto. ¡que buena moza estás!. Nosotros no tenemos palabras con qué agradecerle lo que ha hecho… ¡A él le debo la vida de mi hija!.. Pase usted. ¿qué tal les ha sentado el viaje? Admirablemente.. UNAS Y OTRAS: LUISA: TERESA: ¡Ah. LUISA: TERESA: teníamos!. ¿por qué rabiar... CARMEN: TERESA: CARMEN: IRENE: (Desde lejos.. ¡Qué guardadito nos lo CARMEN: flaquita que estaba! TERESA: (Contemplando a Irene...bajo la garra a sus reflexiones y ajena a la conversación.. Todas las señoras se han puesto de pie y se cambian apretones de manos entre ellas y besos entre las muchachas.. encantada) Es otra… ¿no es CARMEN: verdad?.... ¡Tan caballero!....... señora… ¡No es cierto! ¡Son cosas que dicen para hacerme rabiar! Y. ¡Tan fino!. Entran por foro. Rosario e Irene forman un grupo aparte y aparentan conversar animadamente... TERESA: (Sonriendo) No. pase… Mientras avanza Teresa. señora!... (Mirando a Irene) Cierto… ¡Si es de no creerse!.. LEONOR: TERESA: ¡Irenita!. (Con sorpresa) Entonces. TERESA: CARMEN: EUGENIA: Ahora me acuerdo que la encontré a Irene muy delgada la última vez que la vi… ¡Cállese usted!... picarona!.. Doña Teresa e Irene.. señorita?. ¡Qué bien te has puesto!. ¿el doctor Callado acertó? Buenas tardes.... ¡Tan (Aparentando confusión) ¡Ah! Yo creía… Disculpen ustedes… CARMEN: TERESA: IRENE: TERESA: (Con sorpresa) ¿Cómo invenciones?. ¡Es una monada! (Indistintamente) Señora… Tanto gusto… Irenita… María Teresa… Muy bien… Gracias… Luisa… Misia Teresa se sienta junto a las demás señoras y Anita.. nomás!. (Mira a Irene con ternura) ¡Pobrecita!. ¡Si era de asustar!. (Mirándola de arriba abajo) Pero. seguidas de Lucas que se hace ver y desaparece... (Saliendo a su encuentro) ¡Misia Teresa!.. tonta… Si no es de eso de lo que hablamos… IRENE: No las sabía a ustedes de regreso… ¿Cuándo han llegado? Ayer… ¿Y don Samuel? Muy bueno… Gracias… Y.. ¡Y qué simpático! (Con entusiasmo) ¿Ha visto?..... ¿Invenciones de qué? (Con malicia) Es que parece que el doctor Callado… TERESA: ¡Mamá!.. besa a Irene. ¡Y creo que es un sabio!. (Mirando a Irene) Ya la ve usted a Irene cómo viene de repuesta.. señoras… No crean ustedes… ¡Son invenciones. ¡Tanto gusto! TERESA: ¿Desde cuándo por acá?. ahora? De Córdoba… Por indicación del doctor Callado nos fuimos a tomar el aire de las sierras... coqueta) No. No veo nada de malo… (Sonríe a las demás señoras) ¡Es una inocente! (A Irene) ¡Ah. IRENE: ¿Y de dónde llega usted. El doctor Callado es un excelente partido… 429 EUGENIA: 428 antología de obras de teatro argentino . ¿Y qué tiene?......

... Yo creo lo mismo… Es un error casarse muy joven. (A las señoras) Lo que tiene es que Irene es demasiado joven para pensar en esas cosas.. ¡no digo nada! CARMEN: Sí… él es un poco vanidoso… pero.. en el fondo.. IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: TERESA: CARMEN: LUISA: TERESA: Y enseguida se fue. (Vivamente) ¿Qué?.bajo la garra IRENE: ¡Pero es que ni se le ha ocurrido fijarse en mí!.. ¿En el hotel? En el hotel… Pero. señora!.. (A Luisa) ¿Qué tiene. Por eso digo que son invenciones. ¡Ah!. Y en cuanto al marido.. Luisa?. Nada… ¿Por qué? Está usted pálida. Rosario e Irene siguen hablando y riendo despacio. Figurate que otra vez lo mismo… Así… apenas con la punta de los labios en la punta de los dedos.... ¿Qué le pasa? ¡Humos!. a propósito de matrimonios desgraciados… ¿Qué me dicen ustedes del escándalo de anoche? (Mirando hacia el grupo de Anita y Rosario) Despacio. Es que está enfermo… Es un hombre muy nervioso… y un poco raro… GREGORIO DE LAFERRÈRE TERESA: EUGENIA: LUISA: EUGENIA: ¿A mí?. ¿eh?... ¿usted los vio? A él… lo mismo que las estoy viendo a ustedes… A ella no tanto… pero ahora me doy cuenta… Tenía que ser Elena que estaba también allí.. Esta mañana.. pero no sé francamente en qué funda tanto orgullo. ¡qué ocurrencia! (Con desdén) ¡Cállese. en el almuerzo… uno de mis cuñados… que se había encontrado en el club… refirió todos los detalles.. CARMEN: 430 antología de obras de teatro argentino 431 .. ¡Vamos… déjate de zonceras!. ¡Si se daba unos aires la pobrecita!. Y. le habrán bajado tanto los humos… CARMEN: TERESA: CARMEN: TERESA: EUGENIA: TERESA: ¡No es posible!. Sin duda… Y la prueba la tiene usted en la infinidad de matrimonios desgraciados que vemos todos los días… Por eso yo me casé después de cumplir los treinta años. (Muestra la mano) ¡Es un papanata! Anita. ¿Sin decir nada? (Riendo) ¡Pero.. Ésos los conocemos… (Con ironía) Supongo que a Elena… después de esto… se LUISA: TERESA: ¡Es claro!.. Un matrimonio tan unido… Eternamente se les veía juntos… Sí… Era demasiada ostentación de felicidad para que fuese cierta… Como que la pareja ya tenía aburrido a todo el mundo… (Bajando la voz) Pues miren ustedes… a mí esto no me TERESA: EUGENIA: LUISA: TERESA: LEONOR: CARMEN: extraña… porque el año pasado en Mar del Plata… CARMEN: (Después de mirar al grupo de las muchachas) Despacio… despacio… Misia Teresa aparenta seguir hablando y las demás la escuchan con atención. en lugar de Callado es zonzo! No sé a lo que le llamará usted más. Que se interesa y mucho se ve a las claras. no es malo… Yo no digo que sea malo. entonces.. ¿Se sabe algo más? LEONOR: Quién lo hubiera dicho. usted....

Frasquita se sienta... LUISA: mareo… No es nada… CARMEN: LUISA: CARMEN: LUISA: (Poniéndose de pie) ¿Quiere alguna cosa? (Apresuradamente) No… no… ya pasó… (A Frasquita) ¿Por qué no has ido a buscar la última mensualidad?. señora… Siéntese… No tengo nada… (Ríe forzadamente. no vemos aventura?. hija.. muchachas? ¿Cómo está? (Sin preocuparse mayormente de ella siguen FRASQUITA: EUGENIA: FRASQUITA: pobre y no puede hacer la caridad de otro modo… LEONOR: FRASQUITA: ¿Y qué día es el beneficio? Es lo que íbamos a resolver hoy y para eso se reunía la comisión de señoras… pero no hemos hecho nada… 433 ANITA. mientras Carmen vuelve a sentarse) Pero. FRASQUITA: Pero… (Impaciente) Hágame el favor..bajo la garra LUISA: (Confusa.... eso es lo que pretendían… Pero. y a Teresa. ¡no? (Vivaz) No. mañana iré… Vengo precisamente de la sociedad… Hoy se reúne la comisión de señoras con motivo del beneficio que estamos organizando. (Riendo) Tengo que referirle el caso a mi marido… que todavía esta mañana se permitía dudar.. ¿Dónde va a ser? En el Politeama… ¡Ah!... En cuanto a los otros que se entiendan como puedan las señoras de la parroquia… ¿Qué tenemos que ver con ellos? TERESA: EUGENIA: CARMEN: (Ríe al ver aparecer a Frasquita) ¡Vean quién está aquí! Es claro… es lo justo… Naturalmente. No se lo cuente… Estas cosas las refiero… así… en la intimidad… pero no para que se repitan… Entra Frasquita por foro.. ¡Muy buenas tardes!. Ahí tengo varias cosas separadas para ti… Puedes venir a buscarlas cuando quieras… Gracias.. LUISA: por qué ha de ser así… Los nuestros son los del Socorro. ¡Es incansable!. Es para los pobres de San Nicolás y del Socorro. gracias… Me las llevaré más tarde… ¡Qué Frasquita ésta!. Cuando una es CARMEN y EUGENIA: ¡Frasquita! FRASQUITA: ¡Buenas tardes!. IRENE Y ROSARIO: 432 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hija!..... y ya están repartidas casi todas las localidades.. por Dios!. ¡Qué compromiso para usted! TERESA: LEONOR: ¡Cállese!. Hace días que te la tengo aparte.. ¿sabe usted que es graciosa… la EUGENIA: FRASQUITA: Es que no he podido. (A las muchachas) ¿Cómo están... ¡con tanto que hacer! (A Teresa) Ya te sabía de regreso. (Modesta) ¡Qué vamos a hacer. Una función espléndida… Hemos conseguido mucho más de lo que pensábamos. ¡Si cada vez que me acuerdo!.. TERESA: LEONOR: FRASQUITA: (Alarmada) ¡No. hijita… Pero... (Da la mano a las señoras que no se mueven de sus asientos) CARMEN: TERESA: FRASQUITA: ¡Qué perdida! ¿Qué te habías hecho? ¿Cómo te va? (A Carmen) ¡Hija!. se pasa la mano por la frente) Es una especie de hablando animadamente)..

comprende que es un escándalo… (La interrumpe) ¡Esa es otra cosa!.. escándalo… Siguen conversando animadamente en voz baja. CARMEN: ERNESTO: capaz de hacer eso! IRENE: ROSARIO: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¿Dónde dejó usted a Samuel? Quedó en el club.. (Con vehemencia) ¡Es que no puede ser cierto! ¡Elena no es La señorita de Bustos… el señor Losana. CARMEN: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: TERESA: Porque debo prevenirle que somos amigos con el señor Bustos… (Sonriendo) ¿Ah.. Las señoras escuchan con interés. (Por Ernesto) El señor Losana. (Señalando a Ernesto) El señor Losana. CARMEN: (Con vivacidad) ¿Y qué se decía? (Señalándole a Misia Teresa) La señora de Bustos. (Ha dado la mano a Eugenia GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con sorpresa) ¡Ah!. después de dar la mano... (Dándole la mano) ¿Cómo se encuentra usted. Es su sitio predilecto… (Se sienta con las señoras). ERNESTO: TERESA: ERNESTO: (A Luisa. No… si me avisó don Samuel. señora? ¿En Lobería? No… en la del Tandil… Se fue a causa de… (Precipitadamente) Sí… ya sé… unas instalaciones que necesita hacer… TERESA: ERNESTO: Creí que no vendrías.. que se hace ver y desaparece. se dirige hacia el grupo de Anita. ¿acaso sabía? Pero tú. sí?.. ERNESTO: (A Luisa) Bueno… (A Teresa) ¿Y su esposo. Lo malo es hacer LUISA: dejarles tarjeta. gracias… Está en la estancia. señora?.. (Dándole la mano y riendo) ¡Sería gracioso! Ernesto les da la mano.. (A Ernesto) Tenemos que ir hasta lo de Aguilera… para (Con desparpajo) ¡Oh! ¿Y si no le gusta su marido y le gusta otro? ¡Sabe que está lindo!. Muy bueno. Rosario e Irene. ¿Y para qué se casó entonces? Y. Parece que… (Interrumpiéndola y mirando el grupo de las muchachas) Despacio… Aparenta Frasquita seguir hablando. Ernesto...bajo la garra Llegó la de Rivara con la noticia del escándalo de anoche… y nos hemos pasado toda la tarde hablando del asunto. (Se adelanta hacia las señoras) Buenas tardes… (Sonriendo) Solamente así se le puede ver a usted. LUISA: FRASQUITA: CARMEN: y Frasquita y se inclina ante Misia Teresa).. ANITA: IRENE: ANITA: ERNESTO: ANITA: ¿Cómo están ustedes. Aparece por el foro Ernesto seguido de Lucas. (Por Leonor) La señora de Pornos. ¿está usted enterado? (Con suficiencia) ¿Y cómo no he de estarlo. ¡Tantas cosas!. apercibiendo a Ernesto) Ahí está su esposo. señora… delante de la estufa… (Sonríe). señora? ¡Bueno fuera! 434 antología de obras de teatro argentino 435 . Da la mano a Irene y vuelve al grupo de las señoras. señoritas?. Les prevengo que sé de lo que están conversando. (A Irene) Pero tú… ¿cómo lo sabes? Esta mañana lo contó mi tío Juan en la mesa.

. que se nos va a hacer tarde. (A Eugenia) Con su hermano Jorge estuve hoy… (Impaciente) Ernesto. y le he LUISA: CARMEN: EUGENIA: ERNESTO: CARMEN: ERNESTO: aprovechando la salida de hoy. ¿Sí?. quedó convenido con Alberto en que nos acompañaría? GREGORIO DE LAFERRÈRE encargado al portero que nos avise en seguida… Pero… la verdad es que no entiendo… (Dándose un golpe en la frente como si de pronto se le ocurriera algo) ¡Ah!. ¿Vendrá?. (Alarmada) ¿Y vendrá a buscarnos? EUGENIA: LUISA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: Es que ahora cuando me avisó don Samuel que me esperabas se me ocurrió una cosa... Ernesto!. le dejé dos líneas avisándole que aquí lo esperábamos. por una u otra razón. ¿qué has hecho?. eso no explica que alguien tenga que venir a buscarnos… ¡Cómo no!. no lo hemos hecho… Es que Luisa se queja de que nunca consigue que usted la acompañe. hija… tenemos que esperar un rato… Vendrá a buscarnos una persona… (Con sorpresa) ¿A buscarnos?. En el otro grupo Irene da con el codo de Anita y a Rosario y las tres escuchan. (Confundido. ¿Acaso ya no te acuerdas que hace pocos días.. (A las señoras) Es un hombre de extraordinario buen gusto… y como es tan amigo nuestro… ¡Hombre! Sin ir más lejos..bajo la garra TERESA: Según una carta que hoy he recibido… debe estar aquí el miércoles… ¿El miércoles?... Sí. ¡Qué bien!. No. ERNESTO: ERNESTO: LUISA: EUGENIA: ERNESTO: LUISA: ERNESTO: ¿En el club? En el club… (Impaciente) Mira. hablando del mismo asunto. (A Carmen. he resuelto que quede comprado el famoso juego… LUISA: Pero. cuando quieras… LUISA: (Azorada) ¡Alberto! Movimiento de curiosidad en las señoras. (Burlona) ¡Ah!... sí… Alberto… ¿qué tiene de extraño?.. Ernesto.... Ya me doy cuenta… ¡Ustedes están enteradas de lo de anoche! (Riendo) Pero… vaya… y eso.. a Carmen) Vendrá a la puerta.. Ernesto… ¿por qué… Ha hecho usted 436 antología de obras de teatro argentino 437 .. Ernesto. (Riendo) En eso tiene un poco de razón. (Alarmada) ¿Alberto Pérez vendrá acá? (Complacida) ¡Ah!.. Claro que sí… Hoy no lo he visto… pero. ¿Quién?. señora. al salir del club..... poniéndose de pie.. que ha estado conversando con Leonor) Imagínese usted que hace más de tres meses que tenemos el proyecto con esta señora… (Por Luisa)… de elegir un juego de comedor que necesitamos para la quinta de San Fernando… y hasta ahora. pues.. (Exasperada) ¡Pero.. mujer. (Después de mirar a Luisa.. puede decirse que toda nuestra casa de la calle Victoria está puesta de acuerdo con sus indicaciones.. Bueno. Me parece que no será la primera compra que salgamos juntos. Eso es… sí… el miércoles. a Carmen) ERNESTO: Señora… si usted cree… CARMEN: (Tranquila) No. ¿qué tiene? LUISA: ERNESTO: (Con rabia) Es que has hecho muy mal.

se ve que se la presenta don Samuel). ¿Salgamos al balcón? No… mamá va a desconfiar. Luisa… (Fríamente) No… yo no voy. Siguen conversando. Alberto. (Apresuradamente) No. mientras Anita. Y.. Ernesto sale a su encuentro y le estrecha la mano. diga de qué… (Haciendo una reverencia) Señoras… Las señoras contestan el saludo. con malicia) Che… ¡éste no es como Callado! (Riendo) Así parece… Las tres ríen y conversan. a (A las señoras) Yo no lo conozco. adelante… (Adelantándose hacia Carmen) Ya tengo el gusto de conocer a la señora… (Le da la mano) Nos hemos encontrado en la Recién me acuerdo de que hubo de casarse con usted… Fue uno de sus novios de soltera.bajo la garra perfectamente… Al fin no tiene nada de extraordinario… y si quiere usted hacerlo subir… LUISA: CARMEN: TERESA: (Poniéndose de pie) ¡Cómo! ¡Sin tomar una taza de té! Sí… Se nos hace tarde y tenemos otras visitas que hacer. señora? (Riendo) De nada… de nada… (Sonriendo) Pero... señora. (A Ernesto) Estoy a tu disposición.... festejante!. a quien por los ademanes... Rosario e Irene forman grupo aparte. que se ha detenido) Pase. (Con fastidio) ¡Oh!. y queda aislada.. señora… y muy buen mozo… Regular. Aparecen por el foro don Samuel y Alberto. (Inclinándose) Muchas gracias… Usted me disculpará la libertad que me tomo… Pero vengo en busca de Ernesto. (Ríe).. TERESA: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: (A Alberto. ERNESTO: LUISA: ERNESTO: (A Luisa) Bueno… Vamos. es verdad… ya no me acordaba… ¿De qué. ¿acaso tiene algo de malo? (A Irene. aquí tiene a mi amigo Alberto Pérez. (Mirando a Eugenia) ¡Ah!.. señor. de quien he recibido una carta.. ALBERTO: Sí... Luisa se aleja nerviosamente algunos pasos de las demás. no… No hay necesidad… Bastará con que nos avisen… Ernesto se aproxima a Luisa y ambos parecen discutir en voz baja. Empiezan los saludos de despedida. a Frasquita y a Leonor. ¿Qué quiere decir eso? TERESA: (Se pone de pie) Bueno… nos vamos… (En voz alta) ¡Irene! 438 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 439 . (Da la mano a Eugenia.. pase… (A Carmen) Carmen. (Riendo) Es cierto… (Con un movimiento de hombros) ¡Bah!. si inclina delante de Teresa. (Sorprendido) ¿Cómo que no vas?. EUGENIA: CARMEN: EUGENIA: CARMEN: SAMUEL: Viene en busca de Ernesto y no quería subir… Me ha costado convencerlo… Adelante. ¿es joven? quien he encontrado en la puerta. manteniéndose el primero de pie.. ¡Uno de tantos!. señor… y me da usted un placer viéndolo hoy en la mía… ALBERTO: IRENE: ROSARIO: ANITA: IRENE: ROSARIO: IRENE: ¡Qué lástima que no suba!. CARMEN: ALBERTO: FRASQUITA: EUGENIA: ¡Simple CARMEN: casa de Ernesto… (Con solemnidad) Es cierto. no más… ¡qué ha de ser buen mozo!.

. ¡Qué torpes son los hombres!.... Siguen discutiendo en voz baja.. por favor!. si Luisa está enferma.. (Con rabia reconcentrada) Pero ya el marido lo sabe… ALBERTO: LUISA: (A las señoras) Tiene razón. ¡Dan risa! (Muy serio) Muchas gracias… (Estornuda)... a Luisa) Bueno… hacé lo que te parezca… (Se separa bruscamente de Luisa y de Alberto y se acerca a las señoras... Porque estoy loca… y soy capaz de hacer un escándalo… ¡Te juro que no sé cómo me contengo! Indudablemente debes estar loca.. (Con vehemencia) ¡No digan eso. (Dándose vuelta para mirar a Alberto) Amigo Alberto… ¡qué el diablo (Que con Rosario y Anita han estado observando con curiosidad a Alberto) Y es buen mozo. No digas pavadas… (A Luisa... Siguen conversando.. ¡No te entiendo! Lo dejaremos para otra vez… ERNESTO: (Con fastidio) ¡Qué ha de estar enferma. Luisa! (Sorprendida) ¡Ernesto! (Con voz contenida) ¡Calma.. ¡canalla!. ¿eh? (Riendo) Tiene buen gusto Elena. LUISA: ERNESTO: Estoy con mucho dolor de cabeza y me iré directamente a casa. Ya tiene un anónimo que le cuenta todo.. Pero. o hazte acompañar por el señor Pérez… ERNESTO: (Ríe con fuerza) ¡Señor Pérez!. menos dolor de cabeza! LUISA: ALBERTO: ¡Infame! (Con estupor) ¡Pero. hombre!..... ALBERTO: aseguro que no es cierto! ROSARIO: IRENE: ALBERTO: LUISA: ALBERTO: LUISA: (Aproximándose) Pero. ¡qué gracioso!. ALBERTO: LUISA: ¡Ya lo creo! (Riendo con malicia) ¡Y a Luisa es lo que menos le conviene! Pero. FRASQUITA: EUGENIA: TERESA: EUGENIA: SAMUEL: 440 ¿entiendes?. IRENE: de cabeza y no puedo ir?.... ¡Quiere decir cualquier cosa. LEONOR: ¡Cállate. Luisa… Salir a la calle con ese hombre es comprometerse. ¡Ahora resultas el señor Pérez!.... GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Ves?. déjala… No la violente... ¡perjuro! ALBERTO: ¡Van a oírte!. con voz contenida) ¿Qué dices?.. Ya sabemos lo que quiere decir dolor de cabeza en boca de mujer.. No den ustedes un espectáculo. ¿Qué te parece? (Ríe). ¡Yo les ROSARIO: ANITA: entienda a las mujeres!.. Luisa. ¿qué me dicen de la insistencia del marido? ¡Ah!... por favor!. Con esta mano… con la misma que te arrancaría los ojos… ¡infame!. calma!.. tiene razón… (Riendo) ¡Vean la inocente!.... ¿Estás loca? antología de obras de teatro argentino 441 .. mientras los dos primeros siguen conversando animadamente) No ERNESTO: LUISA: conozco nada más caprichoso que mi mujer.. (Con lástima) ¡Anita… Anita!.. ¿No te digo que tengo dolor CARMEN: (Con fastidio. ¡Ve tú solo!. hombre!. ¿qué marido? ¿Qué anónimo? (Mostrando la mano derecha) Con esta mano lo he escrito… Y.... ¿no me estabas apurando recién? (Impaciente) ¡Pero.bajo la garra (Se aproxima a ella). (Con fastidio) Pero..

.. Siéntense… No. Se besan con mucho cariño. ¿y no me besa? ¡Si te he besado. ¡No!. en contra del marido. Elena las mira sorprendida. Dale la razón… (Luisa se aproxima al grupo de señoras) ¡Lo de siempre!.. lo mismo que a Ernesto). sin darse cuenta exacta del desaire) Pero. EUGENIA.... (Le da la mano). señora?. ¿desde cuándo? 442 Vine a la puerta a buscar a Ernesto y don Samuel ha tenido la amabilidad de obligarme a subir. (Dándole la mano a Alberto.. estruja nerviosamente el pañuelo que tiene entre las manos y se acerca a Rosario. ¡Cómo está.. GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 443 . entonces. con todo! (Besa a Carmen que se deja besar.. ALBERTO: ¡Irene!. etc. señora… nosotras nos vamos... Alberto. CARMEN: ELENA: ELENA: (Aparece por el foro y se detiene un momento.. (Mientras Alberto se inclina sonriendo... vamos… Se saludan con apuro y vanse hacia foro.. A Leonor) ¿Cómo está. ¡Es curioso!.. con sorpresa y riendo) ¡Usted aquí! ¿Qué quiere decir esta novedad?... ELENA: (A Teresa e Irene afectuosamente. hijita! (Riendo) ¡Ah!. no la vas a convencer.. sin preocuparse de la respuesta de Samuel) Lo que menos podía imaginarme era encontrarlo aquí. intenta detenerlas) ¡Señora!. Mientras las señoras ríen.... (A Carmen) ¡Es toda una sorpresa! ANITA: LUISA: (Con rabia) ¡Ella! SAMUEL: ELENA: CARMEN... Elena? (Mutis foro). Movimiento de sorpresa en los presentes. Hasta el jueves. (Desde lejos) Es inútil.. cariñosamente desde lejos) ¡Rosario! ¿Y CARMEN: ELENA: Pero… ¿por qué estamos de pie?. (Le da la mano.. (Sorprendido) Yo… ¡Yo no he dicho nada!. Luisa? (A Rosario. ELENA: en parte tiene razón… Está enferma… ERNESTO: (Va al grupo de señoras. ¿qué le pasa a Misia Teresa?. ¡Buenas tardes! (Sale precipitada a su encuentro) ¡Elena!.. sonriente y placentera). la saluda con una indicación de cabeza) ¿Cómo está. Estos (Confusa) No… es que ya se iba… señores amigos de la casa se creen obligados a estar eternamente de acuerdo con la mujer. Luisa hace un movimiento de rabia. (Besándola y tratando de sonreír) ¡Qué ocurrencias tiene! (A Alberto. ROSARIO: ELENA: tu mamá? La estoy esperando... ¡qué me importa! (Exasperada).. con cara todavía sonriente. Elena besa a Eugenia que le devuelve efusivamente el beso y da la mano a las otras. (Con acento contenido) ¡Idiota! (Sonriendo y mientras se acerca a las señoras) Ya lo veo… Pero TERESA: (Sin detenerse. no me conformo… (Presenta la mejilla).. LEONOR Y ROSARIO: (Con voz apagada) Elena… TERESA: (Precipitadamente) Vamos Irene.bajo la garra LUISA: ERNESTO: LUISA: ALBERTO: ¡Que me oigan!. Bese… y fuerte… ¡no faltaba más!. CARMEN: TERESA: CARMEN: ¡Pero.. pero que no devuelve el beso) ¡Oh!... Saludos. CARMEN: ELENA: (Riendo) ¡Eso es!. ¡Qué extraño!. (Sonriendo a Samuel) Me tiene usted resentida..

¡Qué ocurrencia! (Ríe). dejaré de paso… Yo también me voy… ROSARIO: CARMEN: Bueno.. (Sorprendida) No comprendo… (Altanera) Pero… de todos modos… me permitirá usted que encuentre aun más raro que parezca usted poner en duda mi afirmación. después de haber quedado un momento suspensa.. conversan aparte.. si yo no dudo. Alberto y Ernesto. como si no encontrara qué contestar a Luisa) Pero. Eso es otra cosa. Anita inclina la cabeza y parece guardar silencio. Ernesto. señora. CARMEN: ELENA: CARMEN: (Vacilando) No. Me ha confundido. Elena.. Rosario?. Desde que lo dice usted… (Cambia de tono y mira a Ernesto) Vamos. ¿por qué no fue a almorzar?.. CARMEN: (Vuelve de foro) ¿Qué se habrá hecho tu mamá. hija. (Fríamente) Adiós. Cuando quieras. señora.. que supuse sería su esposo. mientras Carmen despide a Leonor) Anoche me pareció verla a usted en un carruaje de alquiler… acompañada de una persona. Los hombres cesan de conversar y escuchan. madre… Desde que ha quedado en venir a buscarte… debes esperarla. con voz ahogada. (Sorprendida) ¿No? ¿Por qué? (Encuentra la mirada de Luisa fija en ella. (A Rosario) No. (A Anita. Samuel. ELENA: Vengo a llevarme a Anita… Comerá con nosotros… para ir después al teatro.. LEONOR: CARMEN: He tenido mucho gusto. hija. (Sin apercibirse de nada se acerca a Carmen con cara placentera). (Se adelanta a Carmen) ¡Pero. ELENA: LUISA: ELENA: (Con extrañeza) ¿Raro?... (Sonríe) ¡Es tan distraída!.ELENA: (Sonriendo) Muy bien hecho… Y. no… es mejor que esperes a tu LUISA: (A Elena. con firmeza) Porque LUISA: no puede… ELENA: ANITA: (Deja de sonreír) ¡Ah!. (Le da la mano). Leonor… Ésta se despide de todas y deja para lo último a Elena... Lo estuvimos esperando… ALBERTO: LUISA: bajo la garra Las demás observan con curiosidad a Elena. porque anoche no he salido de casa. (A Carmen) Me voy. Pues hubiera jurado que era usted… ¡Es raro!.. Leonor va hacia foro acompañada de Carmen con quien conversa unos momentos antes de hacer mutis. con voz que quiere aparecer tranquila) Si querés te LEONOR: ELENA: (Se acerca a Elena y le da la mano) Adiós. ERNESTO: ELENA: (Con calma burlona) Pero.. ELENA: (A Anita) ¿Qué quiere decir esto? Anita hace un movimiento de hombros y guarda silencio. no… Anita no podrá acompañarte. ROSARIO: ELENA: Parece que te ha olvidado. (Mirándola con impertinencia) ¿No?. ¿qué quiere decir esto? (Le oprime un brazo). mamá! (Se detiene y guarda silencio ante una mirada de Carmen). ELENA: LUISA: No me fue posible… Pero mañana iré… (Aparte a las señoras) ¡Qué desvergüenza! (Hace un brusco movimiento y separándose unos pasos mira a Elena con aire provocativo). 444 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 445 . ¡Vaya usted a saber dónde anda! (A Rosario. ¿Qué le encuentra usted de raro? (Con calma) Nada… que no haya sido usted..

a la que a su vez pone dirección. seguidos por las miradas de todos. Vacila. (Hace a los hombres un saludo con la mano). aparece por el foro Enrique. ELENA: (Con un grito íntimo de desahogo) ¡Enrique! (Sale ansiosamente a su encuentro y parece haber recobrado toda su entereza. se adelanta hacia Carmen. Elena? (Haciendo esfuerzos para serenarse) Nada… Acompáñeme TELÓN ELENA: hasta el coche. por decir algo) Pero… ¿ya se van? Sí… señora… sí (Se inclina ante las señoras). (Que desde el final del diálogo con Luisa observa sin cesar a Elena. Hasta luego. Dos traen sobres grandes y una. EN SEGUIDA ENTRA RAMÓN POR EL FORO. Señor. deteniéndose a la entrada. como si deseara abrirlo. ante el apoyo que busca en su marido). chico. SAMUEL: ACTO TERCERO (Viéndolo) Adelante… Enrique… Adelante… Todos miran hacia el foro con sorpresa. Tiene el semblante descompuesto y observa un instante a Elena y Alberto. hace pedazos el papel y comienza a pasearse con extraordinaria agitación. mientras examina el sobre) Seguro… ¡Otro anónimo! (Como si no se sintiese con fuerzas para abrirlo) ¡Sí. Le da la mano) Vengo en busca de Elena… No sabía dónde encontrarla… Se me ocurrió que podía estar aquí… y veo que felizmente no me he equivocado… CARMEN: ENRIQUE: (Turbada. mientras Alberto se detiene sorprendido) ¡Vamos! (Le indica la puerta con ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con abatimiento. ELENA: ALBERTO: ademán resuelto). TRAYENDO EN UNA BANDEJA TRES CARTAS. Salen ambos. (Dándose vuelta y con frialdad) No… no vamos a casa… Más tarde nos veremos. Enrique deja de escribir y toma de la bandeja las cartas. señor. (Lee rápidamente. seguro! (Bruscamente rompe el sobre y busca ansiosamente una firma que no encuentra... Vuelve entonces a tomar el sobre chico que dejó antes y lo examina cuidadosamente. ¿Qué hay? Aparece Elena por la derecha y se detiene un momento antología de obras de teatro argentino 447 446 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Con el permiso de ustedes. (Deteniéndose de pronto. (A Elena. (Va hacia foro a reunirse con Elena). Mientras Alberto cambia las palabras de la última escena con Elena. ENRIQUE: (Hace esfuerzos para parecer tranquilo. Afectuoso) ¿Qué le pasa. Enrique se limita a mirarla en silencio y sin preocuparse mayormente de ella... Examina a la ligera la dirección de los primeros y se detiene en el último. Con profundo abatimiento) ¡Es claro!. (A Enrique) Un momento… Me voy con ustedes… (Hace ademán de ir a despedirse de las señoras). apretándose la cabeza con las manos con desesperación) ¡Hasta cuándo.. RAMÓN: El correo. AL LEVANTARSE EL TELÓN APARECE ÉSTE ESCRIBIENDO. Lo deja a un lado y sigue escribiendo hasta terminar una carta. LA ESCENA REPRESENTA UN ESCRITORIO LUJOSAMENTE AMUEBLADO QUE PERTENECE A LA CASA DE ENRIQUE. (Con voz temblorosa) Como ustedes quieran..bajo la garra Rosario hace un ademán de conformidad. colocándola después en un extremo del escritorio. pero no se decide. hasta cuándo!. como si oyera un ruido hacia la derecha) ¿Qué?.

poniéndose de pie) ELENA: estás convencido… ¡desde que no dudas de mi inocencia!. ¡es (Enderezándose un tanto para oprimir convulsivamente la cabeza de Elena contra su pecho) ¡Elena!. ¡Es la lástima o el desprecio de los otros para siempre! (En un grito lleno de angustia y separándose de ella bruscamente) ¡Para siempre!.... ¡Y cómo voy a dudar de tu inocencia. Porque para la sociedad en GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 449 ... ¿Comprendes... ¡Dios no puede permitir una cosa así!... (Siguiéndole. ¡Si todo es mentira!..... ¡Esto es espantoso! Esto no puede ser… ¡Te estás matando!.. (Lo besa frenéticamente). Yo sé lo que me aguarda en adelante… (Agitándose) Lo sé… lo veo… lo siento… ¡Y es horrible!. ¡Siempre lo mismo! ELENA: (Que ha ido acercándosele lentamente. (Precipitándose sobre Enrique y tratando... Hay en su rostro una marcada expresión de dolor... desesperada) ¡No… no… no es cierto! (Dejándose caer abatido en un asiento y con voz apagada.... (Desprendiéndose de sus brazos para mirarlo en los ojos y con mucha ternura) Pero… desde que tú sabes… Desde que imposible!. moviendo la cabeza.. ¡Si para mí 448 (Angustiada) Pero… ¿por qué? ¿por qué? Explícame por qué… ENRIQUE: (Con amargura) ¿Por qué?...... (Con voz ahogada y apretándose la cabeza) ¡No puedo! (Estalla en sollozos y va a tenderse sobre un sofá. ENRIQUE: ¡Pobre Elena!. ¡Y entonces… Enrique… entonces! (Con acento doloroso) No… si es otra cosa…Tú no me He recibido otro anónimo… ¿sabes? (Señalando los pedazos del papel) Ahí está… (Con acento lleno de angustia) ¡Lo mismo!.. ¿es posible?.. de descubrirle la cabeza) Pero.. No quiero verte así… ¡Enrique!.. ¿Con qué derecho viene el mundo a interponerse entre los dos? ENRIQUE: (Con infinita amargura y relativa calma. mi Elena? (Con angustia) ¿Tú sabes lo que es eso?. ¡por Dios! (Le pone la mano sobre los hombros). arrodillada ante él. ELENA: posible!.bajo la garra contemplando con profunda tristeza a Enrique.. ¡es ELENA: ENRIQUE: ENRIQUE: entiendes… Yo lo sé… Yo te conozco… Pero el mundo te acusa… Para los demás eres una esposa infiel y yo un marido engañado… (Con terror) ¡Marido engañado!. ELENA: (Enderezándose del todo y con acento lleno de angustia) ¡De tu inocencia!... ¡No puede ser más horrible! (Se oprime la cabeza con las manos)... ¡Enrique mío!... con voz suplicante y mucha dulzura) ¡Enrique!...... ¡Si mi vida eres tú! ELENA: ENRIQUE: (Con extravío) ¿Ah!.. cubriéndose la cara con ambas manos) Y yo no puedo… no ELENA: puedo… ¡Aunque quiera.... no puedo!. ¡Sí! Tú no lo comprendes… no lo puedes comprender. Es el deshonor… es el ridículo… ¡es la vergüenza!.. ¡Y me vas a matar a mí! ENRIQUE: (Con un grito de protesta y rebelión) ¡Pero es eso absurdo!........ ¡Si somos felices!... ¿eres tú? Elena se limita a hacer una señal afirmativa. eres todo!... (Con voz sorda) ¡Pero yo sí!. ocultando la cabeza entre los brazos).. ¡Dios santo!. desgraciada criatura? (Levantándola para estrecharla entre sus brazos) Si te creo la más noble… la más santa… la más buena de las mujeres… ¡Si te adoro!.. ¡Fíjate en lo que estás diciendo!.. ¡Levanta esa cabeza!. ¡Mi pobre Elena!.

........ ELENA: ¡Pero.... Porque se han de producir siempre a mi espalda… y han de estar más en la intención que en los ojos y en los labios… Sé que existen… que me siguen… que me humillan… y me escarnecen… ELENA: estrecha… porque te rodea… y aunque no quieras siempre está contigo… y no puedes vivir sin él… ELENA: ENRIQUE: ¡Enrique!. ¡Si soy la misma de siempre!. (Con un arranque lleno de despecho) ¡Y bien… que sea! ¡Diga ENRIQUE: ELENA: el mundo lo que quiera!.. ¡Estás enfermo!.. no!... del que no puedes separarte… porque te 450 ¡Enrique!... ¡No se sabe dónde está… porque está en todas partes!...... ¡Si pudiera personificarse en alguien el desorden de todos… para hacerlo pedazos!. Elena. ¡Eso no puede ser! (Con profunda amargura) ¡Es así.. ¡por favor!.. (Sacudiéndolo violentamente) ¡Vuelve a la razón! ¡Tú estás perturbado!. ¡Que por mucho que diga… no ha de conseguir quitarme lo que es mío!. (Viendo que la separa suavemente de su lado) Pero. (Con voz ahogada) ¡Oh!.. ¡Si no he cometido ninguna falta!. ¡es horrible!.... injustamente acusada.. ELENA: (Desesperada) ¡Pero.. ¡No digas eso! ENRIQUE: (Exaltándose) ¡Siquiera fuese posible matar!.... ¡Pero.. ¡No se puede!.. ¡Es un fantasma que huye… que huye siempre!. ¡Y la mano crispada se agita en el vacío… buscando inútilmente una garganta! ¡Son todos y no es nadie!. ENRIQUE: (Con acento dolorido) ¡Ah.. ya no soy sino un pobre hombre a quien su mujer lo engaña… Y eso… eso… (Con angustia) ¡Oh! ¡tú no sabes lo que quiere decir eso!..bajo la garra que vivo. ¡Enrique!.. encuentres GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 451 .. no… no… es espantoso!. no!. En la palabra que no se pronuncia… en el gesto que no alcanza a dibujarse… en el desaire indefinido… y en la amabilidad extremada… en el que te mira pasando a tu lado sin que tú sepas quién es… en el amigo que al estrecharte la mano te compadece… en el enemigo que al cruzar desdeñoso junto a ti siente antiguos rencores aplacados… y te ofende al odiarte menos… en el que te quiere… en el que te envidia… en el que te aborrece… en todo eso que constituye el mundo… del que no puedes prescindir. ¡Tengo mi conciencia de mujer honrada… y me siento por encima de lo que pueda decir!. ¿Acaso basta que el mundo quiera? ¡Eso sería monstruoso!.. ¡Pero es distinto… muy distinto!..... me vas a volver loca!. cuando mañana yo salga a la calle… sé que a mi paso… por donde quiera que vaya… he de provocar sonrisas burlonas y miradas de desprecio… aunque yo no las vea… (Mueve nervioso la cabeza).... ¡Eso no puede ser así!..... ¡Enrique!.... es así!... Pero.. por Dios!.. (Camina algunos pasos y Elena lo sigue)... Elena.. ¡es horrible! (Sollozando) ¡Y por eso… en la imposibilidad de matar como hombre… hay que resignarse a llorar como mujer! (Se deja caer sollozando sobre un asiento).... No confundas tu situación con la mía… Me explico que tú. sí!.. escucha… ¡escúchame.. ¡A la mujer a quien ENRIQUE: una vez se acusa… ya no la salva nada ni nadie!. Desde que soy inocente… desde que nada tengo que reprocharme… todo tiene que aclararse… y la gente se convencerá… (Con desesperación) ¡No.

¡que no venga! el pobre? ENRIQUE: ENRIQUE: ALBERTO: Ya sé… ¡pero es más fuerte que yo! (Se pasa la mano por la frente) Al fin… él es la causa… involuntaria. ante una señal afirmativa de Alberto) ¡Qué sarcasmo. ALBERTO: faltaba!. (A Elena. que desarma… y que lentamente inutiliza… (Con arranque y poniéndose de pie) ¡Oh. a Simón. como comprenderás.. en fin… ¿cuál es el origen?. RAMÓN: ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: bajo la garra Mientras. aparecía complicado Simón.. ¡No seas injusto! (A Ramón.. resolviéndose) Dígale que pase.. (Con dulzura) ¡Enrique!.. es distinto… muy distinto!!. (Su cara toma una expresión dura). Elena se sienta aislada a cierta distancia de los dos. por Dios!...en la fuerza moral lo que te presta tu inocencia… las altiveces necesarias para sobreponerte a todo… ¡Pero.. Porque tiene que haber algún origen… Ayer creías haber encontrado una punta del hilo… Sí… porque. A mí no se me acusa… Apenas se me señala… A mí no se me ataca… Tan sólo se me desdeña… Nadie trata de ofenderme… porque ya se me considera suficientemente ofendido… Y en vez del gesto de la agresión que irrita y que enardece. de todos modos.. da en silencio la mano a Elena y se dirige después a estrechar la de Enrique. ¿Qué culpa tiene Fue él quien indicó los nombres… Pero sostiene que no sabía siquiera de lo que se trataba… y que al dar sólo las filiaciones de dos personas… se redujo a mencionar a aquellas que a juicio suyo le correspondían mejor… pero. creyendo siempre que con el experimento sólo se buscaba poner a prueba su habilidad… El infeliz está desesperado… y a todo trance quiere venir a dar explicaciones. ¡Es lo único que me ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: (Con mucho interés) ¿Cómo sigues? (Tratando de serenarse) Bien… bien… Ya estoy bien.. ¿quién fue que le suministró esos datos a que hace referencia? Jorge… Pero parece que Jorge los había recogido en un 453 ALBERTO: 452 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . sería bueno que dieras órdenes para que no lo reciban.. qué sarcasmo! ALBERTO: ENRIQUE: (Por foro) Señor… está el señor don Alberto. (Alarmado) ¡No. Señor. en fin. Ya se lo he hecho decir… porque... y. (Con sorpresa) ¿Ese idiota? (Con amargura.. dejándose caer sobre un sillón).. (Con voz apagada) ¿Averiguaste algo más? (Con abatimiento. yo no he querido hablar directamente con él… Pero.. Estamos en lo mismo… Es indudable que ha salido del Club… Pero no es posible poner las cosas en claro… ¡Es un enredo que no se entiende! ENRIQUE: Pero. mientras Ramón hace mutis) No lo puedo remediar… ¡y confieso ALBERTO: que por momentos lo odio!.. pero es la causa… Alberto aparece por foro. ¡Las explicaciones de un idiota como única satisfacción social! (Cambia de tono) Pero. acecha mis pasos en todas partes la sonrisa burlona del ridículo… del ridículo que deprime. yo. en primer término.. El pobre es tan torpe… (Con amargura) ¡Ya lo creo!.. es otra cosa!. (Con voz sorda) ¡Alberto!.. ELENA: (Con dulzura) ¡No hay que ser injusto!. (Se pasea).

ni siquiera una intención… Es el resultado inconsciente de nuestra manera de ser. pero nadie se preocupa de ella. no fui… No me encontraba bien… Bueno… ¡Ah!... Diego. aquí está… Bueno… Bueno… Cuando quieras… Adiós. irreflexivo. Elena se aproxima lentamente al aparato. Cualquier imprudencia… cualquier pregunta indiscreta… dará pábulo a nuevos comentarios la responsabilidad de nadie? ALBERTO: Suena el timbre del teléfono. Sí… sí… Elena.. Es claro… Sí… Se lo diré a Enrique… Sí. Adolfo... ¿no será de cuidado?. No se señala un propósito. después que las aguas desbordadas han causado sus estragos! En este momento suena la campanilla del teléfono.. gracias. a quien también he hecho interrogar con toda la discreción del caso. asegura haber tenido la noticia por parte de Jorge. (Baja el tubo y se dirige al asiento que antes ocupaba) antología de obras de teatro argentino 455 GREGORIO DE LAFERRÈRE . otros mil que aceptaron sin pruebas la veracidad del hecho las exigirían ahora para consentir en rectificarlo. (Con amargura) ¿Quiere decir que no es posible establecer ha generalizado… Si cien pudieran reconocer su error. sin perjuicio de millares más que por uno u otro conducto también tendrán noticia… y hasta los que nunca llegaría la aclaración con fuerza bastante para convencerlos… ¡Es inútil combatir al torrente en su nacimiento. que procede siempre por impresiones. sin mediar en las consecuencias… Prontos en el juicio. nada se hubiera podido remediar tampoco aclarando el caso en el Club… cuando ya la versión se 454 ¡Ah! ¿Cómo te va?..bajo la garra grupo de socios que comentaban el pretendido suceso… y que su única participación consiste en haber consultado a Simón… ENRIQUE: ALBERTO: ¿Y quiénes estaban en el grupo? Roberto... ALBERTO: ¡De nadie!.. (Se pone de pie y se pasea con cierta agitación) Y. No. Éstos dicen que Ernesto conocía el asunto… pero Ernesto la niega terminantemente… sosteniendo que él lo había sabido mucho después que los otros. sí… Bueno. Pero. rindiendo culto a la broma y capaces de sacrificar a una frase feliz la mejor reputación. (Con el tubo en la mano) ¡Hola!. Miguel. por referencias de Luisito… y Luisito. de todos Por eso… es cuestión de forma… Hay que valerse de los amigos más íntimos… de los de más confianza… ¡y éstos son tan pocos! (Con amargura) ¡Ya lo creo que son pocos! (Queda pensativo y preocupado paseándose en silencio)... ¿Y ustedes?. que era uno de los que estaban en el grupo que encomendó la consulta a Simón… Esto nos vuelve al punto de partida.. Es nuestro carácter… ligero. Ricardo y varios más... girándose desde entonces en un círculo vicioso. sí… sí… Comprendo… ¡Cómo no!. ALBERTO: Sin embargo… tengo todavía una investigación que hacer… ¡pero es tan difícil en asuntos de esta naturaleza! (Alarmado) ENRIQUE: ENRIQUE: ¡Sí… sí… cuidado!.. Y te diré más: considero que en rigor no hay propiamente un responsable. ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: modos. Bueno… ¿Quién es?. sin perjuicio de arrepentirnos más tarde y ser los primeros en lamentar el mal que hemos causado...

entonces.. ALBERTO: ENRIQUE: peor… No vendré más a esta casa… ¡no los veré más!.... ¡Todo lo que sea preciso!. ¿qué es lo que vas a hacer?. ALBERTO: (Con desesperación) Pero.. no.. ¡Eso es lo único! (Se deja caer sobre un asiento y se cubre la cara con las manos).... ¡Mi tío Felipe!.. ¿Qué culpa tiene usted? ENRIQUE: 456 ALBERTO: (Con extravío y paseándose agitadamente) Bueno… bueno… GREGORIO DE LAFERRÈRE hacer!. ALBERTO: (Con vehemencia) ¡Pero todo!. después de mirar a ambos.. Alberto?.. (Después de un instante se cubre la cara con las manos y se pone a sollozar). no llore! ELENA: Nada.. ¡Elena!. con voz firme) Dice que una tía de Ramírez se encuentra muy enferma… y que no le parece propio. (Con agitación) ¡No.. ¡La gente diría que te he expulsado… que te prohíbo venir!.. ¡Mañana mismo me iré… me destierro… me embarco! ENRIQUE: (Con espanto y deteniéndose) ¡No!. ENRIQUE: ELENA: (Con voz ahogada) ¿Sabías tú algo.. ¿Mi tío Felipe da alguna comida? (Con mayor sorpresa) Pero... ¿que no lo sabías?.bajo la garra ENRIQUE: ELENA: (A Elena) ¿Quién era? (Con voz temblorosa) Matilde… Me anuncia que han desistido del abono al palco del Odeón… que íbamos a tomar juntos… ENRIQUE: ELENA: ¡Se acabó!.. Elena… ¡Por Dios. (Desesperado) ¡Pero... ¡No!.. ¡Morirse de vergüenza y desesperación!.. señor...... Enrique hace un gesto de desesperación y camina en silencio alguno pasos. El temor del fracaso… de que la gente no vaya… ¡Es un tributo que paga a la sociedad! ALBERTO: ¡Ah! (Serenándose. ¡Si te fueras todo el mundo diría que es por esto! ALBERTO: ENRIQUE: (Vehemente) ¡Pero si me quedo lo dirán lo mismo! (Con extravío) Ya sé… ya sé que lo dirán… pero.. Ya no es posible más… ¡esto es la evidencia! ¡Hasta mi tío Felipe!.. ALBERTO: inútil… No... Perdóneme usted… hacer? ENRIQUE: Comprendo que es horrible… pero yo no sé qué hacer… No llore. Elena? (Moviendo la cabeza y con voz apagada) No. ¡Y es claro!.. no!....... Con voz más tranquila a Alberto) Debes suspender… De todos modos es (Desesperado) Escúchame.. pero esta noche nos encontraremos en la comida de su tío Salvadores… (Con sorpresa) ¿Cómo?. Enrique. ¿qué es lo que hay que ALBERTO: (Con voz ahogada) ¡Elena!.. se acerca precipitadamente a Elena.. Yo estoy dispuesto a todo… ¡Haré lo que ustedes quieran! ENRIQUE: ENRIQUE: (Deteniéndose en sus paseos y con extravío) ¡Es inútil!... (Se sienta).. No es posible que todo quede así… Hay que preocuparse… hay que buscar… antología de obras de teatro argentino 457 . Una gran ¡inútil!. ¡Nada!. no!. ¡Completamente inútil! (Sigue paseándose). ¡Algo se tiene que poder (Mientras se enjuga las lágrimas y con mucha dulzura) Perdonarlo… ¿y de qué.. si únicamente deseaba hablar con Ricardo… a quien hace días que no se le ve. ¡No pienses en ENRIQUE: ALBERTO: eso!. escúchame… Es necesario salir de esta situación… ¡Esto no puede seguir así!. mientras Alberto. (Suspira) Bueno… (Se pasa la mano por la frente... lo otro es comida al ministro de España...

.. Resuélvete… Estás allí un ¡Pues vámonos! (Se pone de pie).. ¡déjalos que digan lo que que ir con una cantidad de personas que nos conocen… Seremos el tema de las conversaciones. ¿y la gente?. Pero… ¿por qué no?. no.. Enrique!. ¡Es preciso!... (Con repentina preocupación) ¡Es verdad! (Mira a Elena con abatimiento). con vivacidad) Pero. Tendremos Es nuestra tranquilidad… ¡La vida para nosotros! ENRIQUE: (A Alberto. ENRIQUE: remediaríamos con eso? ELENA: (Con energía) Vámonos a Europa… Vámonos por ocho o Pero. hombre! ALBERTO: ELENA: ENRIQUE: ¡Gracias a Dios! (A Alberto. No... si es preciso! ¡Que al fin no dejamos aquí nada que valga ni de cerca nuestra felicidad! ENRIQUE: ALBERTO: ELENA: importa! ENRIQUE: (Con abatimiento mueve la cabeza) ¡No… no!.. (Con un gesto de indecisión) Pero... (Con expresión de terror) ¡Quién sabe qué desaires nos esperan! ELENA: ENRIQUE: quieran… que al fin se cansarán de decir! ENRIQUE: ¡Pero no.. ¿Qué puede impedirte hacer ese viaje?. hoy… ahora… Averigua cuándo sale vapor… y preocúpate de los pasajes… El Aragón sale pasado mañana… Sé... Nadie se ENRIQUE: ocupará de nosotros… y volverán los días de antes.. porque Arturo se va con la familia. ¡Seremos felices!. No vaciles… Mañana mismo me ocupo de todo.. (Con calor) ¡Sí. ¿A Europa?. ¡Vámonos desde que a ti te parece! (Con satisfacción) ¡Vaya.... ELENA: seguida… ¿eh?.. 459 (Mira a Elena con el rostro resplandeciente de esperanza). tendría que ser por mucho tiempo… lo menos por diez años.. por Dios!.. (Con vehemencia) ¡Por lo que sea necesario! ¡Qué nos diez años… ¡por toda la vida. ¡Yo no quiero permanecer más tiempo aquí! ¡No podría!. con aflicción) No… mira… no… en el Aragón.. Enrique..... entonces que sea en ENRIQUE: ALBERTO: par de años… y cuando vuelvan ya nadie se acuerda de esto… Yo me encargo de administrarlo todo… No tienes que pensar en nada. iluminándosele el rostro por un principio de esperanza) ¿Tú te encargarías de todo? ALBERTO: ALBERTO: Absolutamente de todo… Sobre eso no tienes por qué preocuparte. No exageres… (A Alberto. Yo creo que Elena tiene razón. sí!. La 458 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . No deseo ver a nadie… ¡Le he tomado horror a la gente! ALBERTO: ENRIQUE: (Con resolución) ¡Sí. hombre.. ¿Qué dirá la ENRIQUE: ENRIQUE: gente? ELENA: (Con vehemencia) ¡Oh!. Eres rico… No tienes obligaciones… (Como si se consultara a sí mismo) ¿A Europa?..bajo la garra ELENA: (Que se ha aproximado lentamente a Enrique con voz firme y colocándole las manos en los hombros) Enrique… ¿vámonos a Europa? (Sacude la cabeza con abatimiento) No.. Elena. sí!... no… ¿Qué verdad es que así… yéndose lejos… hasta que se olviden… ELENA: (Con calor) ¡Sí. ¡No me había fijado en eso!.

..... el francés aquél que te pretendía… y que una tarde se cayó del caballo delante de nosotros… Esa tarde nos comprometimos.. ELENA: ¡Sí. ¡Si vieras cómo estoy de contento! (Le estrecha las manos con efusión). Elena! ELENA: Tienes fiebre.. ¡no es cierto!. ENRIQUE: ELENA: Enrique… Es una noticia que te reservaba… ENRIQUE: ELENA: ENRIQUE: Pasearemos dos meses del año en Niza… ¡Qué linda es Niza! Y durante los veranos en Biarritz. (La obliga cariñosamente a sentarse y se sienta también él). es cierto!. Trataremos de volver a los mismos hoteles… y de visitar los mismos sitios… Iremos a la gruta… ¿Sabes a qué gruta me refiero?. Enrique. ¡Cómo te enojaste. ALBERTO: ENRIQUE: (En tono de reproche) ¡Pero. es preciso que te calmes… que reacciones… No hay que perder la cabeza… Tranquilízate… (Con expresión de gozo en el semblante) ¡Oh!... Esteramos diez años… Tal vez no tanto… Así. Enrique! (Interrumpiéndole y con tono de ruego) ¡Por favor!. sí!.. ¡no es posible!. ¡Qué bien lo vamos a pasar... Bueno… voy en seguida.. ¡no!... ¡Una gran idea!. ¡Has tenido una gran idea. Enrique… La cuestión es irnos… es irnos lejos… ¡y volver a ser felices! (Se pone de pie y acercándosele) Es preciso preocuparse del porvenir...... ¡Todavía seremos felices! (La abraza). ¡Ahora sí!. Enrique. sin vernos... ¿Te gusta vivir en París? (Con tristeza) Donde tú quieras… Me es indiferente… Sí… sí… todo lo que tú quieras. (Inclinándose hacia él y con voz emocionada) Dentro de poco ya no estaremos solos… Tendremos alguien en quien pensar… (Azorado) ¿Cómo?.... Elena!.. Elena!..... Elena?... No es nada… No te preocupes… Mañana estaré bien..bajo la garra no… busca otro… averigua… y consíguete la lista de los pasajeros.. Elena sonríe haciendo con la cabeza señal afirmativa. Pero. ELENA: ENRIQUE: ¡Oh!. Aquella en que aprovechando la salida de tu mamá.. 461 460 antología de obras de teatro argentino .. No me observes… Te aseguro que no puedo… ALBERTO: ENRIQUE: ALBERTO: ENRIQUE: todavía éramos novios… (Sonríe) ¿Te acuerdas.. No puedo olvidarme nunca de aquel norteamericano del hotel de Luchon… del que nos reíamos siempre… con aquellos pantalones a rayas… y aquel sombrero blanco… ¿te acuerdas?... ¿Y el otro?. te di en la mano mi primer beso… (Riendo) ¡Y cómo te enojaste!.. ENRIQUE: ¡Ahora sí! ¡Ya es otra cosa!. ¿te acuerdas? Elena afirma. Elena!. Sí… sí… te esperamos… Hasta dentro de un momento… (Vase precipitado por foro). ELENA: ¡Sí. después de salir Alberto) ¡Seremos felices. (A Elena.. ¡No entiendo! (Abrazándolo estrechamente para ocultar su emoción) Sí... Luchon… y todos los demás sitios que conocimos juntos… cuando GREGORIO DE LAFERRÈRE (Desprendiéndose bruscamente de los brazos de Elena y poniéndose de pie para retroceder espantado) ¡No!.. no tendrán ocasión de hablar… y entonces se olvida pronto… Vamos a instalarnos en París… ¿qué te parece?.

y tomándole los brazos) ¡Dios mío! ¡Mi ELENA: Enrique! ENRIQUE: (Con expresión de terror y mirando hacia el público y por sobre los hombros de Elena) ¡Ya están!... ¡yo solo!. ¡Sería una maldición! ¡No!.. también.. sería una desgracia!.. (Retrocede hacia el sofá y Elena lo sigue) ¡Que cierren las puertas! (Con desesperación. Dime que no es cierto… Yo tendría que odiar a ese hijo... ¡Sería para todos la encarnación de la falta!.. ¡Todos!.. TELÓN FIN ¡Ya no es posible esperar olvido!.. ¡todos!... después de tres años de casados. ¡tú.. GREGORIO DE LAFERRÈRE 462 antología de obras de teatro argentino 463 ......bajo la garra ENRIQUE: (Desesperado) ¡No! ¡No! ¡Un hijo! ¡Un hijo! Entonces... la prueba concluyente… ¡No!..... ¡Y hasta el americano con sombrero blanco!. Elena… ¡Yo tendría que odiarlo! ¡Contesta!... ¡te complaces en que sufra!.. ¡No!.. ¡para siempre! ELENA: ENRIQUE: (Espantada) Pero....... ¿qué estas diciendo? (Sin hacer caso de ella y recorriendo a grandes pasos el escenario) ¡Ese primer hijo. (Enrique se oprime la cabeza con las manos) ¡Pero.... sí… ELENA: (Solloza con desesperación... ¡yo solo!. ¡ya están!. (Con desvarío) Los veo… ya vienen… son muchos… son muchos… ¡no quiero!. ¡Y yo solo contra todos!.. ¡no puedo!. Elena!.. (Se deja caer sentado en el sofá). ¡Ya tengo a todos contra mí!...... (Retrocede con expresión de espanto) ¡Tú!.. ¡contesta! ¡Dime que no es cierto! Elena solloza sin contestar. Bueno… sí… ¡que vengan!. ¡qué importa! ELENA: ENRIQUE: (Enderezándose. ¡no! ¡Mentira! ¡Mentira! ¡No es cierto! Elena se deja caer sobre una silla y solloza. con espanto) ¡Enrique!.. lo abraza) ¡Mi pobre Enrique! Mientras baja el telón aparece por el foro Simón haciendo saludos a uno y otro lado. ¡Enrique!.. ¡sería para siempre!.. tú quieres desesperarme!...

Las de Barranco Gregorio de Laferrère .

ETC. Dª MARÍA: (Concluyendo de examinar las blusas) ¡Qué preciosura! ¡Son una monada!. A POCOS PASOS. ETC... UN MUCHACHO. MEDALLAS. SOBRE UNA MESA HAY UNA GRAN CAJA DE CARTÓN Y DELANTE DE ÉSTA SE ENCUENTRA DE PIE DOÑA MARÍA EXAMINANDO UNAS BLUSAS QUE VA SACANDO DEL INTERIOR DE LA CAJA. que se las agradezco muchísimo. (Acentuando) Y que Carmen le manda muchos recuerdos… Dígale así (Haciendo un gesto 467 antología de obras de teatro argentino . COMO DETALLES DE RIGOR: UN GRAN CUADRO CON EL RETRATO AL ÓLEO DE UN CAPITÁN DEL EJÉRCITO Y OTRO UN POCO MÁS CHICO CONTENIENDO CONDECORACIONES MILITARES: CORDONES. EN ACTITUD DE ESPERA. (Mirando al muchacho) Dígale que muchas gracias..> las de Barranco PERSONAJES DOÑA MARÍA CARMEN DOÑA ROSARIO MANUELA PEPA MORALES CASTRO PETRONA LINARES BARROSO ROCAMORA JENARO PÉREZ ACTO PRIMERO LA ESCENA REPRESENTA UN VESTÍBULO GUARANGAMENTE AMUEBLADO.

acaso. ¡Es lo único que faltaba! (Con soberbia).. que Rocamora me pretende? Dª MARÍA: CARMEN: regalos y ponerle buena cara. entonces? ¿A quién se va a engañar con eso? CARMEN: Dª MARÍA: mirá el regalo que te manda Rocamora. acaso. ¿No comprendés. estás del otro lado… Nadie te pide otra cosa… una sonrisa a tiempo ¡y se acabó! CARMEN: ¡Vaya una novedad!. cincuenta miserables pesos que nos da de pensión el gobierno no alcanza para nada? ¿A qué vienen esos aires. ¿y qué hay con eso? ¿Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en casarme con él? Sí.... el del registro: una blusa para vos y otra para cada una de tus hermanas… CARMEN: Dª MARÍA: (Con abatimiento) ¡Si yo no pretendo engañar..las de Barranco después que el muchacho saluda y se va por la derecha) Son regularcitas. me da tanta rabia y tal vergüenza ¡que siento ganas de tirarle por la cara la porquería que me trae! (Con un gesto de rabia) ¡Ah. (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento) ¡Pero ya sé. que usted no me entiende! Dª MARÍA: CARMEN: porque yo no las necesito! Dª MARÍA: (Con acento reconcentrado y mucha amargura) Te equivocás… te ¿Que no las necesitás?. ¡y precisamente por eso es que se empeña... mamá! (Con irritación) ¡Explicate.. sobre todo la tuya… mirá.... ¿te ha faltado. mamá. ¿Que los ciento GREGORIO DE LAFERRÈRE equivocás.. con sincera alarma) ¡O qué!. (La mira un momento y después desdeñosamente) ¡No me hagás reír. infeliz! Pero.. entonces!. ¡que se guarde sus generosidades (Con angustia) ¡Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo Dª MARÍA: hago por él… ¡lo hago por mí! En cada uno de sus regalos veo el pago anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar… y me subleva tanto. explicate... ¡Sí.... ¿qué es lo que te has creído? ¿qué te imaginás que sos?.. y demasiado bueno es el pobre que todavía te hace regalos. la sola idea de que pueda creerlo!. ¿Qué sabe!. decime... (A Carmen que aparece por la izquierda) Mirá. acaso? (Con altanería) ¿Faltarme? (Con naturalidad) ¿Y entonces? (Con amargura) ¡Pero si sabe que no lo puedo ver!. mamá! Dª MARÍA: querés decir? CARMEN: (Con indiferencia) ¡Bah. no seas zonza!. como si quisiera someterme… obligarme! (Con arranque) ¡Eso es lo que no puedo soportar.. mamá!. Con recibirle los (Con aflicción) Pero ¿usted no sabe.. que en nuestra situación necesitamos de todo el mundo? ¿Que es preciso vivir?.. (Brusca transición.. ¡Si lo (Frunciendo el ceño) ¿Blusas? (Sin apercibirse del gesto de Carmen. ¡Razón de más para agradecérselos… me parece! ¿O es que querés prohibirle ahora que sea generoso si quiere serlo?. ¿Estás loca?... ¡pretenciosa ridícula! ¡Demasiado que te entiendo! Lo que tiene que tengo un poco más de mundo que vos y conozco mejor la vida… ¡Ya lo creo que te entiendo! ¡Sos el retrato de ru pobre padre! (Mira al óleo del capitán) ¡Así era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! 468 antología de obras de teatro argentino 469 .. (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio) ¡No debía de habérselas CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: CARMEN: recibido! Dª MARÍA: (Encarándose con ella) ¡Che… che… che!... No son feas. (Levanta en alto una blusa). no más… (Gritando) ¡Carmen! (Volviendo al comentario) Algún saldo que no le servía… (Gritando con más fuerza) ¡Carmen!. aquí las tenés.) Sí.

esto! Se alquila con h. (Sentándose) Pero me dice esta señorita que la pieza es muy chica… Dª MARÍA: (Desde el interior) ¿Qué quiere? Dª MARÍA: Vení para acá. sinvergüenza! ¡Dejá no más! (En otro tono leyendo la inscripción de un trozo de papel que recoge del suelo) Se alquila… (Leyendo la del otro papel) ¡Mire. lleve adentro esas blusas y ¡cuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda amabilidad!. Dª ROSARIO: Sí. señora. (Interrumpiendo bruscamente la tarea para aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando) Decime. que en seguida vamos nosotras. (Sigue recogiendo papeles) Vení a ver cómo está esto. señora! (Dirige una mirada furibunda a Carmen) Es una pieza muy decente… Ya la verá usted… (A Carmen) Andá.. Mientras Carmen vase por el foro. la viuda del capitán Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con tono imperativo y lleno de amenazas) Y ahora. ¡a cuál más inútil!. (Muy amable) Pase adelante.. se dirige sumisamente hacia el sitio donde se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la derecha. Aparece por la derecha doña Rosario saludando con la cabeza y precedida de Carmen. que se lo pasan preocupadas de moños y composturas. ¡Eso es lo que sacó el capitán Barranco con sus delicadezas! (Exaltándose y con acento duro) Pero la viuda del capitán Barranco es otra cosa. CARMEN: Dª MARÍA: Mamá. pieza con z… (Como dudando) Con z… con z… (Resolviendo el caso) ¡Qué barbaridad! ¡Parece mentira!. señora. me estoy haciendo los rulos… VOZ DE MANUELA: ¿Chica? ¡Qué ha de ser chica...... Como vi papel en el balcón… (En el interior) ¡Pepa! Pero. (Gritándole mientras sigue en la tarea de recoger papeles) ¡Yo te voy a dar rulos. yo le dije a Pepa. ¡Para qué les habrá servido la escuela a estas inservibles! (Leyendo rápidamente la inscripción de otro papel) ¡Otra!... ¡el Dª MARÍA: capitán Barranco no se humilla! ¡El capitán Barranco cumplirá con su deber!. mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios la ayude el zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre! ¡Por eso también.. (Tira a un lado una pelota de papel que ha ido formando con los pedazos recogidos del suelo).. VOZ DE MANUELA: VOZ DE MANUELA: Dª MARÍA: Dª ROSARIO: Sí. ¿le prendieron el cabo de vela a San Antonio? VOZ DE MANUELA: No sé. VOZ DE MANUELA: 470 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 471 . ¡miren cómo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a levantar papeles) ¡Si no digo! ¡Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando) ¡Manuela!. en silencio..las de Barranco (Ahuecando la voz) ¡El capitán Barranco no se vende!. (Le señala una silla). (Gritando) ¡Pepa! ¡te llama mamá!. Carmen. ¡entendelo bien! No vive de ilusiones… Sabe que tiene tres hijas que mantener.. (Aproximándose hacia la izquierda y en voz hacia el exterior) ¡Manuela!. esta señora viene por la pieza desalquilada. pase adelante... abrila.. entre miserias y privaciones. sí… tome usted asiento. terminó en un hospital… porque no había en su casa recursos para atenderlo. (Volviendo a la voz natural y con acento despreciativo) Y el capitán Barranco. tres zánganas. No puedo.

¡Como ésta es una casa tan tranquila!... un estudiante de las provincias. VOZ DE MANUELA: ¡La idiota sos vos!. ¿Qué te has creído? Dª MARÍA: (Con tono de reconvención... VOZ DE MANUELA: PEPA: ¡estábamos jugando! MANUELA: ¡Bueno.. pueden pasar. ¿Sabe? De medicina. ¿y acaso tengo yo la culpa?. Se dirigen ambas hacia el foro. señora. con voz apagada y señalando a Manuela. (Apareciendo por el foro) Ya está abierta la pieza. Dª MARÍA: CARMEN: (Sofocada) Discúlpeme usted… (Dirigiéndose precipitadamente hacia la izquierda) ¡Niñas!. estoy segura que le va a gustar mucho.las de Barranco ¡Pepa. (A doña Rosario y tratando de sonreír) Perdone. y Manuela.. Pepa y Carmen las miran salir en silencio... No tengo sino otro inquilino. hace señas de amenaza a Manuela y Pepa. de un coronel... y sin que doña Rosario se aperciba. (Se detiene sorprendida al encontrarse con doña Rosario)... (Avanzando hacia Carmen y con visible irritación) Pero.. Antes de desaparecer doña María. ¡ha sido ella!. (Con voz contenida por la ira) Esta señora viene a alquilar la pieza… (Señala a doña Rosario)... (Se detiene confusa). ¿qué es lo que te has figurado?.. a mí que me importa!. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta) ¿Es cierto que usted me llama?. (Con el mismo diapasón que la de Manuela) ¡Guaranga! CARMEN: PEPA: ¿por qué no viniste cuando te llamé? ¿Qué ha sucedido? Esta guaranga que se puso a gritar.. decime.. ¡Manuela! VOZ DE PEPA: Dª MARÍA: VOZ DE PEPA: (Más lejana que la de Manuela) ¿A que no me lo repetís? (Levantando la voz) ¡Niñas!. Pepa y Carmen) Son mis tres hijas… (En otro tono) ¿Quiere que pasemos?. ¡Ustedes siempre lo mismo!. GREGORIO DE LAFERRÈRE cosas? PEPA: PEPA: (Con actitud) ¡Adiós! ¡Ya salió la otra!... (Mientras se adelanta unos pasos hacia la derecha) ¿Cuándo acabarán estas VOZ DE MANUELA: ¡Estúpida! Se produce una gritería en la que las dos voces se insultan. en alta voz y mirando hacia la izquierda) PEPA: MANUELA: (A Manuela) Ahí tenés lo que has sacado… ¿ves? (Encogiéndose de hombros) ¡Oh!.. ¡niñas!. haciendo un escándalo que ha oído esa vieja. señora… ¡Oh!. te digo que te llama mamá! Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A doña Rosario) Pues ayer precisamente quedó desocupada. (Le indica el foro). VOZ DE MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando el diapasón) Más zonza serás vos… ¿entendés? Dª MARÍA: (Apresuradamente y muy nerviosa) Estudiante de medicina… Dª ROSARIO: Vamos.... ¡cualquiera diría que te creés mejor que las demás! 472 antología de obras de teatro argentino 473 . ¡Yo te digo lo que dice ella! Dª MARÍA: (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y con cierta nerviosidad) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda (Apareciendo a su vez por la izquierda. (Con tristeza). (A doña Rosario..... mamá. muy sofocada y con la cabeza llena de papelitos) ¡Mentira!.

(Sonriendo) ¡Qué quiere usted!.. MORALES: MANUELA: (Apresuradamente y con pena) Sí… sí… me callo… (En otro tono y sacando del bolsillo un sobre del que toma un papelito).. (Sin cejar y con acento despreciativo) ¿Qué se habrá creído esta infeliz?. si es una MORALES: CARMEN: MORALES: (Con cómica sorpresa) ¿Viene a alquilar la otra pieza? romántica. ¡Ya te he dicho que no quiero que te pongás mis botines! (Dirigiéndose a salir por la izquierda) ¡Oh!.. Si hemos de ser amigos… (Con amargura). (Se adelanta hacia ella). (Resistiéndose y con aire provocativo) ¡No… es que ya estoy hasta aquí… (Se pasa un dedo por la frente) …de las pavadas de ésta... no empecemos... ¡no seas zonza! (Exasperada y siguiéndola) ¡Es que te los vas a sacar! (Dándose vuelta antes de salir y con mucha irritación) Mirá... (Transición). PEPA: Así parece.... es un dentista de aquí de la esquina. CARMEN: MORALES: PEPA: MANUELA: PEPA: CARMEN: mortifique usted también!. hace un movimiento de hombros. (Siguen las voces hasta perderse). ¿eh?. CARMEN: MORALES: che!. (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separándose de ella unos pasos para examinarle los botines que lleva puestos) ¡Che… che… MANUELA: PEPA: Y ¡qué milagro!. sin responder.. (Tironeándola del brazo) Bueno… dejala. Aquí le he traído el palco… no encontré bajo... (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en silencio) ¡Ah! ¡Carmen!. ¡no me vengás con cuestiones! (Vase). (Encarándose con Manuela) ¿Qué te importa? Y anteanoche había otro nuevo… Me dijeron que se llama Barroso… ¿no? Sí. Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la puerta ha oído las últimas palabras de la escena anterior. Morales. ¿Quién CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: Pero el que me pidió su mamá en nombre suyo… (Frunciendo el seño) Yo no le pedido nada. (Se adelanta).. ¡No me ¿Cómo qué me importa?.. ¿Y esos botines? PEPA: MANUELA: (Haciendo un gesto de indiferencia) ¡Ah!. ¿No ha venido nadie? CARMEN: MORALES: Nadie… ¿por qué? (Con intención) ¡Como al Rocamora ése lo veo con tanta MANUELA: frecuencia!. ¡Carmen!. (Con sorpresa y sin tomar el billete) ¿Palco?... y que quería que yo le consiguiera una localidad! CARMEN: (Sonriendo) Una futura vecina suya.... Morales!. (Le extiende el billete).. mujer!.las de Barranco Carmen.... a las tres tengo clase.... pero es adelante.. tomándola del brazo) ¡Dejala.. ¿qué palco? MORALES: CARMEN: MORALES: (Riendo) ¡Lo de siempre!. Transición. ¿Ya se va al hospital? (Mirando al reloj) Sí. (Vivamente) ¡Por favor. Morales. no hay que hacerle caso. (Saliendo detrás de Pepa) ¡Te digo que me des los botines!. (Mira a Carmen de arriba abajo). MANUELA: (A Pepa... (Riendo) ¡Pues la felicito! Ambos ríen. ¡No pueden vivir sin pelear! (En otro tono)... 475 antología de obras de teatro argentino . ¡dame los botines!. GREGORIO DE LAFERRÈRE (Con dureza) Es mentira. Ya sabe lo convenido. (Deja de reír). (Sorprendido) ¡Pero si me dijo la señora que usted deseaba ir al es esa señora que está en el fondo con su mamá? CARMEN: 474 teatro..

¡ni siquiera servís para eso!.. ¡Pero por lo menos que me dejen a mí!.. (En tono de súplica) Pero… ¡yo se lo ruego!..... ¡Cuándo no! MORALES: (Sonriendo) No.. CARMEN: Dª MARÍA: (Observando) Pero.... Dª ROSARIO: (Sorprendido) Bueno.. ¡siempre!. señora... GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 477 . Morales. No me perdono haberle causado esta contrariedad... (Le saca el boleto de las manos) ¡Si se está muriendo de ganas!. mamá? (Exasperada) ¡Idiota!. ¡entiéndame usted bien!. hombre!.. Adiós... bueno… ¡no es para tanto! Además tenga en cuenta que yo… CARMEN: (Dándose vuelta antes de salir) ¡Y usted a su pieza póngale unos palitos y le resultará pajarera!. ¡usted lo sabe!. (Avanzando rabiosa. ¡Llévese ese palco! MORALES: Dª MARÍA: jardín!... mamá… (Encarándose con ella y remedándole la voz) Mamá… mamá… (Volviendo a su voz natural y rabiosa) Ahí tenés lo que sacás… ¿ves?. Dª MARÍA: Imposible.. ¡aunque se lo digan. (Con voz apagada) No hablemos más. ¡Si supieran cómo me duelen!... ¡es con todos.. Carmen... ¡Ah!. ¡A cada rato!. (Desaparece por la derecha)... ¡Bonitos inquilinos los que trae!.. se Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: CARMEN: Cálmese. ni más barata! 476 (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen) ¿Que no lo quiere?.. lo Dª MARÍA: la pared.... (Mira indignada a Carmen) ¡Es de puro remilgada que es! ¡Usted no la conoce!. (Deteniéndose y con desaliento) Pero… (Haciendo un gesto de abatimiento y resignación) ¡Al fin es mi madre y son mis hermanas!. señora.. por supuesto. (Aproximándose bruscamente a Morales) ¡Traiga para acá. ¡Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!.. ¡la eterna mentira que ya me tiene Dª ROSARIO: Eso es cuestión mía.... Carmen. imposible… ¿Para qué? (Agriamente) ¡Pues no se dónde va a encontrar mejor... ¡que no me mezclen a mí! (Con desesperación) ¿Yo no quiero!. Dª ROSARIO: Dª MARÍA: olvidó de mi encargo?. (Gritándole rabiosa) ¡Alquile la plaza Victoria... a gritos) ¡Con usted adentro como lechuza! (Después de asomarse hacia el exterior) ¡Miren la facha! (A Carmen con irritación) En seguida das vuelta a San Antonio del lado de (Interrumpiéndolo y reaccionando) ¡Discúlpeme!. ¿O usted cree que no la alquila por lo que yo le dije? (Rabiosa) ¿Pero qué necesidad tenías de decírselo? (Sonriendo) ¿Y para qué mentir. sí. (Exaltada) ¡Es que es de todos los días!.. ¡No quiero que me traiga usted nunca nada! (Levantando la voz) Y aunque se lo digan… ¿oye?... señora.. (Con gravedad y mirándola fijamente) Sí... haciendo un saludo con la cabeza a Carmen y a Morales). con todos los que vienen a esta casa! ¡Y siempre soy yo el precio!... (Dejando a Carmen y encarándose con Morales) ¿Y usted. no lo crea! (Exaltándose) ¡Porque si mi madre y mis hermanas!..... (Se dirige hacia la derecha.. ¡yo no puedo! ¡Pero si de todos modos iba a verla!. ¿Por qué le dijiste que la pieza era chica? CARMEN: MORALES: comprendo… CARMEN: (Exaltándose de nuevo) ¡Que hagan lo que quieran!. aquí lo tengo (Saca del bolsillo del chaleco el boleto del palco).las de Barranco MORALES: CARMEN: ¿Mentira? (Con irritación) ¡Sí. mentira!... ¡todo lo que sufro! Doña María y doña Rosario aparecen por el foro discutiendo. ¡cómo me lastiman!.. Pero… (Mirando a Carmen) Carmen no lo quiere. y así tendrá enferma! Son cosas de mi madre… Yo no le he pedido a usted nada...

. pues! MORALES: Dª MARÍA: (Riendo) No. ¡atrevida! ¿Qué rubio flaco? (Deteniéndose un momento) Ese que se para siempre en la GREGORIO DE LAFERRÈRE ¿Quién le pregunta si hay o no hay? ¡A la cocina! antología de obras de teatro argentino 479 . Manuela entra corriendo por la izquierda y sale en igual forma por la derecha. Dª MARÍA: (Con fastidio) ¡Ah!.. a ver. CARMEN: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: (Entrando por la derecha y riendo con fuerza) ¡Qué casualidad! El flaco que tiraba la carta a la escalera… (Muestra una carta que trae en la mano) ¡Y Morales que bajaba!.. ¿Cómo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad) Le (Sonriendo) ¡Cómo no! (Desaparece por la derecha). (Afectuosamente al pasar por delante de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha) Hasta luego.. (Gravemente a Morales y mientras guarda en el bolsillo el billete del palco) Muchas gracias. eso.. (Natural) Y eso mismo. intimidada.. (Oyendo golpear las manos hacia la derecha) A ver.. mamá. pero que no se vaya acercando demasiado… ¡yo no quiero atorrantes en mi casa! MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: empanadas… ¡a ver si se trae unas empanaditas... ¡ya no me está gustando mucho el flaco ese!... no hay… (Interrumpiéndola indignada) Mándese mudar.. (Mirando el reloj) Me voy. ¿Qué es lo que quiere? Si sólo lo hacés por entretenerte. ¡No tuvo más remedio que alcanzármela! Dª MARÍA: Hasta luego. que no sea cuando pase mucha gente.. porque yo… (Con furia e interrumpiéndola) ¡Usted… usted… se calla la boca! (Mira fijamente a Carmen que. COCINERA: Dª MARÍA: Debe ser el rubio flaco. por Dios!. dirigiéndose a Morales y en tono desdeñoso) Desde anoche no hace más que hablar del palco… (Mirando a Carmen con desprecio) ¡Y quién la ve después!. esquina. ¡el de los pantalones cortos! (Mientras empieza de nuevo a recoger papeles del suelo) ¡Mire que perder el tiempo con semejantes tipos!. mamá… ¡si ni piensa en venir! (Dignamente) Y cuidadito con contestarle las cartas… ¿eh? (Escandalizada y en tono de reproche) ¡Pero. (Desdeñosa) ¡Ah! ¡infeliz!.las de Barranco CARMEN: Dª MARÍA: (Con arranque) No diga.. y que desde hace unas cuantas tardes había desaparecido. MANUELA: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: contesto por señas desde el balcón.. (Mirándola salir) ¡Oh!. Carmen en silencio se acerca a tomar las cajas de las blusas..... mamá. a quien habrá visto desde el balcón… Dª MARÍA: CARMEN: 478 Señora.. Después de convencerse de que Carmen la obedece. Morales. ¡Si ya se sabe! ¡castigándolo San Antonio no falla! Se asoma por el foro la cocinera con una cacerola en la mano. ¿y ésta? (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas) ¡Seguro!.. Morales. guarda silencio y baja los ojos. (Con pena) Y que todos los de Manuela sean iguales… ¡qué desgracia de muchacha! MANUELA: MORALES: Carmen. (Gritándole a Morales antes de que salga) ¿Va para el hospital? (Deteniéndose) Sí. Mientras Manuela vase por la derecha. (Secamente) Llevate esas blusas para adentro y mostráselas a tus hermanas. ahí golpean las manos… debe ser un inquilino. (Al pasar) ¡¡Ahí está!!. (Con firmeza) Usted debía prohibirles eso… ¡es un escándalo! (Vase por la izquierda).. nada tengo que decir... señora. (Duramente a Carmen. (Amablemente) Entonces… si llega a ir la mujer de las (Muy seria) ¡Hum!. después de quedar solas) ¿Con que ya le habías dicho que no?.

. (Con fastidio) ¡Si será zonzo!. ¡Oh!. ¡qué me importa!. Cada una traía el nombre escrito.. con la blusa puesta y a tiempo de oír las últimas palabras de Pepa) ¿Un inquilino? ¡Qué sé yo si es o no es! Pero. tocándosela en distintas partes) Aquí podrías ponerle un… (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el foro) Vienen a cobrar el alquiler (Desaparece)... ¿qué es? (Estrujando la blusa) ¡Pero si es horrible!. ¡horrible!. lo examina y después de una pausa... Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Qué dentista? Barroso.. (Que ha entrado por el foro aproximándose a Pepa y examinando la blusa) ¿Qué es esto?. Es un (Encantada) ¿Para mí?.. ¿es el santo?. con el ramo sale corriendo por el foro. (Encrespándose 480 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 481 ... (Exasperada) ¡Qué se me rompa!. Dª MARÍA: A ver. (Agita la blusa con furor). pronto! PEPA: MANUELA: como lo sabe? Dª MARÍA: (Siempre enfurecida y besándose los dedos en cruz mientras se dirige hacia la derecha) ¡Por éstas que me las vas a pagar! (Deteniéndose antes de salir y con acritud) ¡Ah!. (Después de examinarle un instante la blusa.. Dª MARÍA: ¡Che… che… che…! ¡Dejate de historias! Eso se lo decís a Rocamora. Entra la cocinera por el foro con el ramo en la mano y sale por la derecha. PEPA: ¡Ese tilingo que se lo pasa en la azotea con anteojo! Dª MARÍA: ¡me las vas a pagar! Se oye golpear las manos a la derecha. y déjese de viejas… ¿eh? ¡La pieza hay que alquilarla a algún mozo bien! (Vase por la derecha)..... y puede que mande algo… Manuela... trayendo una blusa en la mano. (Toma el ramo. ¡la vas a romper! (Le quita la blusa de las manos). MANUELA: MANUELA: (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano). (Sale corriendo por la izquierda). Lo encerrás a San Antonio… ¡ya sabés dónde!... aparentando creerlo tendrá que quedar agradecida. ramo que me manda el dentista para Carmen. acercate.. bruscamente) Decile a la cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los cumpla muy felices. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Debe ser… (Mostrando la blusa que trae puesta) ¿Qué tal me queda?.. traé para acá... (A Pepa) ¿Qué estás haciendo?. MANUELA: PEPA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (A Manuela). (Imperativa) A ver. Si fuera algo que sirviera... si querés. el de la esquina… Doña María la mira como si no comprendiese... (Siguiéndola apresuradamente) ¡Lindo inquilino! (Enfurecida) ¡Manuela! Manuela se detiene.... Dª MARÍA: ¡Ah!. (Apareciendo muy risueña por la izquierda. (Golpeando rabiosa el suelo con el pie) ¡Me las vas a pagar!.las de Barranco La cocinera desaparece.. ¡mire que venirse tan luego con ramos!.. PEPA: (Con voz temblorosa por la rabia) ¿Y por qué han de elegirme la más fea para mí?. furiosa por la izquierda. Ahí hay otra para vos... (Sorprendida y tomando el ramo) ¡Ah!. (Se contonea)... ¡para mí también!... Entra Pepa. ¿Y usted (Con autoridad) ¡Bueno… bueno… basta! ¡Ve quién golpea las manos… A ver.

... ¿Cómo le va? (Adelantándose a darle la mano y con amabilidad) Muy bien. ¡Carmen! (Menos resuelto) ¡Si no tengo otro remedio! (Con convicción) ¡No!.. Si fuera algo seguro… (Vivamente) Pero.. (Con sorna) Pero.. pero hoy mismo iniciaré la demanda. (Sonriendo con mucha amabilidad) ¡Ah!. mirá quien está aquí… (Señala a Castro).... (Con mucha amabilidad) Entre… Entre… ¿cómo le va? CASTRO: señorita… ¿y usted? Dª MARÍA: (Secamente) Aquí traigo los recibos. ¡Supongo que no pretenderá crecer!.. ¡que esperanza! ¡Eso no lo hace un amigo como usted!.. (Hace ademán de retirarse). hasta la semana que viene no se los voy a poder pagar… (Señalándole una silla) Siéntese. con calor) ¡Decile… CARMEN: 482 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 483 . (Gritando más fuerte) ¡Carmen! (Apareciendo por la izquierda) ¿Qué hay? CARMEN: quedará arreglado. (Intencionada) ¡Cállese. Este señor quiere echarnos a la calle… ¡Así son los amigos! Carmen permanece impasible.. (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y marcando las palabras al ver que ésta no dice nada) Con ese dinero que vamos a recibir todo esperado lo más.. muy insinuante) Pero… decile… decile a este (Meneando la cabeza) ¡Siempre me dice usted lo mismo! Se van a juntar tres recibos y es para mí una gran responsabilidad... Dª MARÍA: (Con el mismo tono de antes) ¡Pero hombre!.. lo siento mucho... Hace un mes que he recibido orden de demandarla… Dª MARÍA: después! Castro se sienta y doña María y Carmen hacen lo mismo. ¡Quien ha hombre para que se convenza. (Asomándose por la derecha).. CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: mire… ni los saque.. (Dándose vuelta hacia Carmen y en tono amenazador. (Con tono un tanto vacilante) ¿No podría usted esperarnos una Dª MARÍA: semana? CASTRO: CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Indeciso) ¿Una semana?. (Abre la valija y va a sacar algo de ella)... hombre!. ¡de puro malo no más!. (Sin entusiasmo) ¡Ah!. siéntese. De todos modos. Dª MARÍA: CARMEN: CASTRO: (Sonriendo) Mirá... pero… (A Carmen. ¡Adelante! Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano. ¡si al fin no se trata sino de unos cuantos días!.... CASTRO: Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Bah!. (A Carmen. ¡si es cuestión de unos días!.... (Gritando) ¡Carmen!.. ¡Sería una mala acción de su parte!. mientras Castro se vuelve para tomar una silla) ¡O le ponés otra cara o me la pagás (Secamente y quedándose de pie) Muchas gracias… Pero le prevengo que no voy a poder esperar más.... espera lo menos! CASTRO: ¡No!.... ¡ya lo creo!. Sí...las de Barranco y al público mientras Manuela desaparece por el foro) ¡Yo le voy a enseñar a hacer milagros aunque no quiera!. Le prometo que para la semana que viene sin falta… CASTRO: (Dulcificado) Si por mí fuera sería otra cosa.. ¿los recibos? Bueno… (Con aire socarrón) ¿Qué te parece?... Nada más que una semana… ¡me parece que no es una cosa del otro mundo!. CASTRO: (Confuso) ¡Señora… yo no hago sino lo que me mandan!. (Alarmada) ¡No hará usted eso! ¡no puede ser!.

¡Mire que ha andado esta muchacha! (Sonriendo) Pues es muy fácil… (A Carmen) Si usted quiere se Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: MANUELA: Adiós… (Suplicante) Y que no sea como siempre… ¿eh? (Con aplomo) Vaya tranquilo.. (Intencionada) ¡Bah!.. señora. Si fuera algo de valor… (A Castro) Mándesela no más. Con mucho gusto. CARMEN: ¡parece mentira! CASTRO: Dª MARÍA: (Poniéndose bruscamente de pie y con violencia) ¡Y yo le repito que no me mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperación)... entonces… (Le da la mano).. ¿Quiere tomar un mate? (Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro). caso y mándesela. y no puede encontrarla en ninguna parte. señor. qué bonita corbata… ¡como la que vos querías! (Sorprendido y tocándose la corbata) ¿Ésta? (Sorprendida al encontrar todavía a Castro) ¡Ah!.. bueno… no hablemos CASTRO: más. (Dándole la mano a Manuela) Adiós. indicándole la corbata de Castro) Mirá.... (Con precipitación) Bueno.. señorita.las de Barranco decile… vos sabés muy bien!. hombre.... (Distraídamente) Sí… sí… la conozco.. (Dirige una última ojeada a la izquierda) Bueno. Carmen. mientras Castro desaparece por la derecha). señor… es seguro… (Decidiéndose) Bien… esperaré… (Triunfante) ¡Ya decía yo!.. ¿Qué puede importarle a él una corbata?... CASTRO: Dª MARÍA: 484 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Se dirige hacia el foro). (Acompañando a Castro y gritando hacia el exterior). (Se queda cortada). (En tono de amable reproche a Castro) ¡Las ocurrencias suyas!.. no vale la pena! ¿Se va a (Defendiéndose) Pero señora… es que… (Interrumpiéndole) Bueno.. Aparece por el foro Manuela. (Apresuradamente) ¡Cómo no!.. que viene corriendo. MANUELA: CASTRO: Dª MARÍA: No. (A Castro) No le haga (Con voz apagada que quiere ser firme) Sí.. CASTRO: preocupar ahora por semejante pavada?. (Sorprendido y poniéndose de pie) ¡Pero señorita Carmen!.. es nueva… CARMEN: Dª MARÍA: (Vivamente) No.. arreglado… Lo mismo es.. (Riendo forzadamente) ¡Pero que tonta!. (Le saca la lengua. ¡Que le vaya 485 CASTRO: la enviaré. (Sonriendo) Aquí tiene otra de mis hijas. ¡no podía ser de otro modo!.. (Con naturalidad) ¡Deje. señor... muchas gracias. no. Esto ya está arreglado y hasta olvidado… CASTRO: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con alarma) ¿Cómo olvidado?. zonza?. Carmen está desde hace tiempo deseando una corbata así.. CARMEN: CASTRO: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Impaciente) Le he dicho que no. ¿Y por qué no. (Hace ademán de seguirla). Dª MARÍA: CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: ¡Es preciosa!. hasta la semana que viene. Que le vaya bien. Pues otra cosa no puedo ofrecerle… ¡Ésta es casa de pobres! (A Carmen. hombre. Con mandársela no más… (Confuso y sin saber qué hacer) Es que no quisiera que… (Mira a la izquierda). no tomo mate.

¡No te decía!. parece una oreja… (Riendo y muy gozosa) Sí... (A Manuela.. tía. Si es hijo del rigor.. donde tiene restos de tierra)... ¡Cómo para he sido yo también… ¡El otro día se puso furioso! Dª MARÍA: (Despreocupada) Sí... Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda.las de Barranco bien!.. ¡para lo que tendrá que esconder! (Afligida) Es que después puede creerse Morales que esta vez No. Sacalo no más… (Pesarosa) ¡Qué lástima! Bueno...... es tan difícil (Vivamente) No. (Riendo) Pierda cuidado. (Con desdén) Sí. con sobresalto) ¡Cuidado!. mostrando un tarro grande de vidrio que trae en las manos.. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Convencida) ¡Ya lo creo!.. ¿Dónde anda Pepa? (Vivamente) ¡Ah!... (A Manuela) Yo no sé.. Y ¿para qué le hablás de novios? Ya sabés que la pobre se exaspera… (Con hipocresía) La verdad… ¿eh? Mire que no haber tenido nunca a nadie que le diga nada… ¡parece mentira! (Se ríe con malicia). no hay que abusar.. si era uno de los tarritos de lata… (Con hipocresía) ¡Fíjese que porque le dije que le pidiera a San Antonio un novio!. (Se limpia el hombro)... che?. déjelo otro ratito… Yo también le he pedido encontrar quien se fije en una! MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: una cosa. cuando Manuela se detiene de pronto. ¡Es una bruta!. Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. ¡por bonitos que son los tuyos!. al verle dirigirse hacia Pepa) Te espero en el balcón. ¡no lo hablar! Aparece Petrona por la derecha. y aproveché para venirme un ratito.. tía.. Dª MARÍA: PEPA: MANUELA: ¡Qué hombre cochino!. eso venía a avisarle. me ha tirado con una maceta… ¡mire! (Le muestra el hombro. por no sé qué historia de retratos y de Dª MARÍA: cartas… Ya me dijo… MANUELA: MANUELA: (Riendo) Son cartas de la madre. (Desaparece por la izquierda).. ¡Qué bárbara!. mire que Pepa se quedó en el cuarto de Morales registrándole los baúles. (Con fastidio) Che… ¿ya estás aquí? ¡Vos parece que no tenés PETRONA: PEPA: MANUELA: que hacer nada en tu casa! (Sonriendo) Me mandó mamá a comprar unas cosas.... mamá… ¡venga vea qué raro!.. MANUELA: balcón haciéndoles gracias a los que pasan! PETRONA: (Con tristeza) ¡Como en casa no hay balcón. (A Manuela. ¡si viera qué risa!.. (A Pepa. (Con ansiedad) ¿Y la han roto? MANUELA: (A doña María) ¡Ah!. PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Buenas tardes. ¿qué es? (Examina de cerca el tarro). ¡el balcón es una gran cosa! (Muy seria) No. ¡no sabe casi escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona). ¡Miren lo que tiene dentro del baúl! (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa) ¿Qué es. (Se ríe). che. Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: (Con indiferencia) ¡Bah!. ¡que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad) Ya podés sacar a San Antonio. cuidado con lo que hacen… ¿eh?. es una oreja.. alegremente) Vamos. ¡Para pasártelo en el GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: movás! antología de obras de teatro argentino 487 486 .. (Con fastidio) ¡Ya sé qué ratito es ése!. Venga. (Se acerca a Manuela y la toma cariñosamente del brazo).

(A doña María) ¿Es algún inquilino? LINARES: Dª MARÍA: He visto que se alquila aquí una pieza… (Con volubilidad) Sí..... Golpean las manos hacia la derecha y doña María encaminándose hacia el sitio. que no se cansan de examinar. ¡y ya lo mandó con Carmen! ¿Por qué no me avisó a mí?. Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: Fue para el fondo. Desaparecen por el foro discutiendo. PEPA: (Empujando con el codo a Manuela) Dejalo… ¡lo vas a voltear!.. (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone de pie al apercibirse de que Linares no lo hace. ¡¡Yo soy así!! Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza. a gritos y acercándose más a la izquierda) ¡Carmen!. Dª MARÍA: (Con enojo.. (Linares no se da por aludido) Todos los que la han ¡Qué sé yo!. y estoy segura que… 488 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . pero siéntese.. ¡Ligero! ¡Al fondo con eso!. en seguida del examen) ¡En seguida tiren eso! ¡Es lo ocupado hasta ahora… LINARES: Dª MARÍA: que falta! ¡que nos venga a traer las pestes del hospital!. CARMEN: Dª MARÍA: PETRONA: (Después de verlas salir) No sé qué será… ¡pero oreja no es!. (Se queda de pie).. que a su vez lo sigue mirando y se asoma al foro después de verlo desaparecer. ¡¡Hum!!. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Adelante..... estoy bien..las de Barranco Dª MARÍA: PEPA: (Acercándose) ¿Oreja de qué? LINARES: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola) ¿Puede verse? (Muy amable) ¡Cómo no ha de poder verse!. ¡me parece que ahora aunque le guste. sí… una lindísima pieza… Acaba Un inquilino.. hombre. (Con acritud) ¡Es claro!.. asoma la cabeza al exterior. (Ante un movimiento de hombros de doña María). (Transición). ¡Aunque haga así! ¡es la verdad! ¡Aquí parece que no 489 de dejarla la viuda de un coronel. (Alarmada) ¡Pero si se lo he sacado del baúl! ¡Qué importa!. Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene... tiene una cosa así como dedos… mire… Las tres juntas examinan el contenido del tarro.. (Hace un ademán enérgico). no se la alquilo!. ¡ya lo creo!.. como si siguiera con la mirada a los personajes que acaban de salir... ¡en mi casa no se tienen esas cosas! (Afligida) ¡Es que estaba con llave… lo he abierto con una mía! (Exasperada) ¡Aunque sea con la de San Pedro! ¡Quién le LINARES: Dª MARÍA: Gracias. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el tarro.. (Pesarosa) ¡Caramba! (Desaparece bruscamente). Con sequedad) Bueno. (A Linares) Por aquí. (Con fastidio) Bueno… ¡no se siente entonces! (Acercándose hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después de un momento. Dª MARÍA: (Volviéndose hacia el público) ¿De dónde habrá salido ese erizo?.. señor. (A Carmen que aparece por la izquierda) Acompañá al señor a ver la pieza.. Aparece Linares por la derecha... (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés) ¿Y LINARES: (A Carmen) Pase usted… Carmen sale por el foro y Linares la sigue dándose vuelta para mirar con curiosidad a doña María. bueno… (Llamando en voz alta) ¡Carmen! (A Linares con despecho) Siéntese un momento.. señor… (Señala hacia el foro).. manda traer porquerías aquí!. (Imperiosa) ¡Llévenselo al fondo! PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Interrumpiéndola y con cierta sequedad) Desearía verla....

.¡pavota!. Manuela se vuelve después de haber salido. ¡Qué le vaya bien.. Eduardo Linares. (Mientras guarda el billete)... Dª MARÍA: (Deteniéndose un momento). (A Linares muy amablemente) ¿Su nombre?. PEPA: ¡yo te voy a dar!.. PEPA: Dª MARÍA: su nombre? LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: (Al pasar) ¡Me había olvidado del rubio flaco! (Gritándole) ¡Che!. no cierre! ¡adiós! (Mirando después el billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar) ¡Al fin!. Entra Manuela corriendo por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda. ¡Adiós!. ¿Quiere decirnos menos pensado yo sé lo que va a suceder! Dª MARÍA: (Perdiendo la paciencia y con imperio) ¡Te digo que basta! ¿eh? (La mira con fijeza). (Saludando) Hasta mañana. (Saludando hacia el exterior) ¡No... mientras Carmen vase por la derecha) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza. (Encantada y tomando el billete) ¡Ah!. ve quién es. entonces? diría que lo que no sea Carmen no sirve para nada!.... Pepa. decime. ¡Usted tiene la culpa! Dª MARÍA: PEPA: que necesita ciertos informes… algunos antecedentes respecto a su persona. deje no más. ¡Oh! Pepa. Golpean las manos hacia la derecha. (Enfurecida queriendo precipitarse detrás de ella) ¡Sinvergüenza!. (Dándose importancia) Bueno… bueno….. ¿conque le gusta... ¿O usted también cree que Carmen es mejor que nosotras? (Impaciente) ¡Callate… callate… no me hagás hablar! (Exasperada) ¡Hable!. estúpida!. ¿acaso tengo yo la culpa Sí. he visto la pieza. ¡Cualquiera LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Señora.. (Le extiende un billete)... perfectamente… perfectamente.. ¡no ves que es por eso!.. ¡qué me importa! (Amenazadora) ¡El día (Metiendo la mano en el bolsillo e interrumpiéndola) Voy a darle a usted una seña y volveré mañana.las de Barranco existiera sino Carmen! Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Tomándola bruscamente de un brazo) ¡Sosegate! Aparecen por el foro Carmen y Linares... a gritos y con grandes ademanes) MANUELA: Y.. 490 Carmen. (Que lo ha acompañado hasta salir..... ¿Quiere usted un Dª MARÍA: Dª MARÍA: PEPA: recibito? LINARES: No hay necesidad. ¿el inquilino? Ahí venía… (Con mucha ironía a Pepa) ¡Puede ser. señora. estrujando nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta. ¡adiós!. ¡Claro que es por eso! (Con irritación) ¿Y por qué ha de ser entonces?..... que lo mande San Antonio!.. antología de obras de teatro argentino 491 GREGORIO DE LAFERRÈRE . (Lanza una carcajada y desaparece).... intimidada. Dª MARÍA: (Impaciente) ¡Pero. guarda silencio. Necesito saber qué es usted… necesito… LINARES: (Con sorna) ¡Ah! ¡sí!. desde este momento corre por mi cuenta. (Con sorna) ¿Ah. pero ahora soy yo la de que nadie se haya ocupado nunca de vos…? ¿Qué querés que yo le haga? PEPA: (Con rabia) ¿Y cómo se han de ocupar si usted no hace más que meterles a Carmen por los ojos?.. servidor… (Vuelve a saludar y desaparece por la derecha). (A Pepa. don Eduardo!. (Hace ademán de irse). sí?. y me conviene.. mujer! (Con amargo despecho) ¡Todo el mundo con Carmen!. rápidamente) Pregúntele siquiera cómo se llama. (A doña María.. (Con fastidio) ¡No digás zonceras.

(Muy apurada tomando el frasco) ¡Ah! ¡sí!.. mamá.. ¡Pronto! (A Carmen. ¡No me haga usted hacer una locura! Dª MARÍA: CARMEN: (Exasperada) ¿Qué querés decir? ¿Qué querés decir con eso?.. (Con fastidio).. pónganle la de ustedes… que ya se la sacaremos al tomar confianza. ¿y por qué se las recibió? Dª MARÍA: CARMEN: ¡Eso es! ¡Si te creerás que hemos de estarle haciendo guarangadas a la gente porque a vos se te ocurra! (Con acritud) GREGORIO DE LAFERRÈRE mamá!... (La toma con rabia de un brazo). señalando a Carmen) Prevéngaselo a ella también. Carmen... PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida mientras toma el frasco) ¿Qué recuerdo es ése? (Con enojo) ¡No te importa! (Transición) Y cuidadito con gastar de esta agua.. ¿por qué no le aceptaste la corbata al cobrador?. Traé para acá. (Retrocediendo y con voz reconcentrada) ¡Mamá… mamá… por Dª MARÍA: Ponémelo en mi cuarto.. ¿qué modos son ésos?. (Se encara con ella y Carmen no contesta). no podría! antología de obras de teatro argentino 493 492 . (Viendo que Carmen guarda silencio) ¿Con qué derecho lo desairaste?. (Impaciente al ver que Carmen no contesta). No sé por dónde andarán… (Mira distraídamente a los lados.... con aire indiferente.. ¡Contestá! CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo. mamá!. (Interrumpiéndola) Bueno… bueno… ¡qué tanto hablar! ¡está el frasco aquí y se acabó! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa) (Con irritación) ¿Qué quiere que le conteste? ¿Por qué le dijiste que no te mandara la corbata? (Con acento reconcentrado) ¡Porque era una indecencia! (Con gesto amenazador) ¿Qué decís?.. (A gritos).. sin responder... CARMEN: Dª MARÍA: ¡Explicate… pronto! ¡Explicate! (Con voz sorda) Que si continúa sometiéndome a esta vida de humillaciones y de vergüenza. no! No es una amenaza. Ahí te mandó unas flores el dentista Barroso..... ya sé. ¿Barroso?. (Después de meditar rápidamente) Bueno. (A Pepa. ¿Por qué… decí?.. mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia) amenaza?. atrevida? (Extiende la mano como si fuera a pegarle). (Con rabia. ¿qué decís.. ¡el día menos pensado no me verá usted más! (Azorada) ¿Qué decís? (Con firmeza y casi amenazadora) ¿Yo no he nacido para vivir así. ¿Qué?.. La boticaria manda este frasco de agua de colonia. con autoridad).. Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano. ¿eh? (Con aspavientos) Ésta es para cuando tenga CARMEN: Dios! ¡No me toque! Dª MARÍA: esos dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar… PEPA: (Conteniéndose. ¡y aunque quisiera. viendo que Carmen sonríe) ¿De qué te reís?. (Señala el retrato del capitán)..las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: Acuérdese que no hay palangana… (Contrariada) ¡Es verdad!. le digo!.... hace un gesto de impaciencia y quiere retirarse. ¡A mí!. Dª MARÍA: considere… ¡ya es demasiado!.... ¡se lo pido por mi padre. como buscándolas). CARMEN: (Con voz sorda) ¡No.. ¡Basta!. pero furiosa) ¿Ésa es una amenaza? ¿Es ésa una (Con acritud. pero. ¡vaya para adentro! (Viendo que Pepa no obedece) ¡Que se vaya. CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: ¡Lo mismo que hoy!. ¡a tu madre!.... ¿por qué no te han de prevenir a vos como a mí?......

. ¡Ya veo que te has Dª MARÍA: (Con aire resignado) Nada… nada… se acabó. ¡Ay!. en casa. te perdono! (Le coloca la mano encima de la cabeza en actitud de protección). ¡es lo único que me faltaba!. pero tengo que estar… (A Pepa) Andá CARMEN: traeme los botines de Morales para no mojarme los pies.. no estés seria con Rocamora… (Marcando el tono de súplica) ¡Reíte un ¿Qué le pasa. y después a Manuela con voz triste) ¿Qué estás comiendo? propuesto matarme a disgustos! ¡Eso es lo que querés!. cierra los ojos y queda inmóvil). (Después de suspirar fuertemente otra vez) Dame un poquito.. ¡Ay! ¡ay!. (Abriendo los ojos como si volviera de un desmayo y con voz desfallecida) ¿Dónde estoy? Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Aquí. mamá. mamá?. MANUELA: PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (A Manuela) ¿Querés que arreglemos la pieza? Bueno.. (Se deja caer sobre una silla). con voz suplicante) Por favor. ¡Pepa!.. (Suspira. ¡por Dios. como si no supiera qué partido tomar... ¡ay!... ¡ay!. mientras Petrona vase corriendo por la izquierda. (Echa la cabeza para atrás. (Suspirando) ¡Entonces no es nada!. mamá!.. inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de afuera). ¡Me ahogo!..... CARMEN: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Queso. (Aproximando su cara a la de doña María).. ¡me ahogo!. Rocamora... MANUELA: (Hablando hacia el exterior) Entre. discretamente. a sacarse los botines que tiene puestos). se sienta doña María y se prepara. mamá.. (Vase corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido. no!.... Entran precipitadamente por la izquierda Manuela. ¿y qué es lo que ha hecho? (Mirando a Carmen con irritación) ¡Cuándo no! GREGORIO DE LAFERRÈRE poco! Carmen. es lo que buscás! ¡hija desnaturalizada!. Pepa y Petrona.... (Se lleva las manos a la garganta). hija. MANUELA: PETRONA: Dª MARÍA: (Corriendo hacia doña María) ¿Qué es eso. ¡Me muero!. doña María sin variar de posición. (Con un grito de desesperación) ¡Manuela!. (Acercándose alarmada) Pero.. (Aparenta una especie de convulsión). Después golpean las manos hacia la derecha. ¡me muero!.. Manuela viene comiendo algo que tiene en su mano.. ni levantar la cabeza. Carmen. como si volviera al balcón. (Con vos desfallecida). (Afligida).. se queda inmóvil.. ¡me muero!... tía? (Se inclina sobre doña María). deje que lo lave la cocinera. (Siempre melancólica) Sí.. ¿qué tiene? (Echándose un poco para atrás y haciendo como que mira el sitio donde golpean las manos) ¡Ahí está Rocamora! (A Manuela con precipitación y poniéndose de pie) ¡Pronto! ¡Que entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha.... Manuela le da lo que tiene en la mano y doña María come... PEPA: TELÓN antología de obras de teatro argentino 495 494 . (Buscando a Carmen con la mirada) ¿Dónde está Carmen? (A Carmen que ha entrado por la izquierda y se acerca a ella) ¡Te perdono. se rasca con fuerza un pierna y vuelve a quedar inmóvil). (Con acritud) ¿La perdona?. mamá… (Rechazándola con ademán trágico) ¡Salí!.. indecisa entre pegarle o no) ¡Ay!. ¡No.las de Barranco Dª MARÍA: (Después de un momento de vacilación. (Suspirando) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina… ¡qué CARMEN: trabajo! PEPA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: Pero. ¡es tu obra.. resignada. a Carmen que ha querido huir. entre… (Extiende la mano. (Mientras Pepa vase por el foro.

(Después de una pausa) ¿No le hace a usted daño escribir tanto? LINARES: ¡Qué voy a hacer! Lo necesito… (Sonriendo) Vivo de lo que escribo.. ¡discúlpeme entonces! (Riendo) ¡No hay de qué! (En tono de broma) Bueno… estarían ustedes conversando mientras ella cosía… ¿no es eso? (Vuelve a ponerse a coser). sin dejar de coser). LINARES: CARMEN: LINARES: (Sonriendo) ¡Cómo no! Mañana hace dos semanas que me mudé. Ya está... (Sonriendo) Bueno… ¡y como yo todavía no conozco bien LINARES: CARMEN: el camino!. (Insistiendo) Pero si nada me cuesta... (Sonriendo) Es muy posible… (Sonriendo) ¡Ah!. 496 Así se explica… GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 497 . (Entregándole la corbata) Muchas gracias. (Después de una pausa. Linares se sienta a cierta distancia enfrente de ella y después de un momento en que Carmen cose) ¿Y su mamá? (Sin levantar los ojos) Salió a las tiendas con las muchachas. (Señalando la corbata) ¿Quiere que cosa el forro también? (Sonriendo) Si no es abuso… (Haciendo un movimiento de hombros) ¡Bah!. (Mientras Carmen examina la corbata y se prepara a coser. CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: No... CARMEN: (Después de pensar un momento) Es verdad... (Con risueña sorpresa) ¿No? (Examinando la corbata con más atención) De mujer no es… (Haciendo con la cabeza una señal afirmativa) ¡Y nada menos que (Desde el foro) ¿Podría usted proporcionarme una aguja? (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreír) ¡Cómo no! CARMEN: ¿Para qué la quiere? LINARES: LINARES: CARMEN: (Adelantándose hacia Carmen) Tengo que darle una puntada a esta corbata… (Muestra una corbata que trae en la mano). fue un viernes… ¡tiene razón! (Mientras continúa cosiendo) ¡No parecía!. Démela. AL CABO DE UN MOMENTO APARECE POR EL FORO LA COCINERA LLEVANDO SOBRE EL BRAZO ALGUNAS PIEZAS DE ROPA BLANCA Y SALE SIN DECIR NADA POR LA IZQUIERDA. ¿me sintió usted? ¿Fue una maceta que me llevé por delante! CARMEN: LINARES: (Sin levantar la vista) ¿Es tan angosta la galería!.las de Barranco ACTO SEGUNDO CARMEN: (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos) ¿Dos semanas ya? LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR.. (Extendiendo la mano) Traiga.. CARMEN SE ENCUENTRA COSIENDO EN ESCENA. DE CUANDO EN CUANDO INTERRUMPE SU TAREA LLEVÁNDOSE EL PAÑUELO A LOS OJOS. PARA CONTINUARLA DESPUÉS SILENCIOSAMENTE. ¡no hay necesidad de que usted se moleste!. UN MOMENTO DESPUÉS APARECE POR EL FORO LINARES Y SE DETIENE AL ENTRAR. ¿Qué le pasó a usted CARMEN: de mi novia!... ¡figúrese! CARMEN: LINARES: CARMEN: anoche al entrar? LINARES: (Riendo) ¡Caramba!... Anoche he salido por primera vez después de dos semanas. yo se la daré.. (Sonriendo mientras examina la corbata) ¡Aquí se ve la mano de usted! (Riendo) ¿Por qué? (Riendo) ¡Por lo mal cosido que está! (Riendo) ¡Pues se equivoca! Esa mano no es la mía.

¡Como si yo tuviera (Abatido) Sí… ¡y lo peor es que sin razón!. (A Carmen con cierta nerviosidad) ¿A que no sabe. entonces. ¿No se le ocurre? No.. LINARES: MORALES: ¿Cómo?. usted lo conoce. (Levantando apenas la vista para seguir después su tarea) Buenas CARMEN: LINARES: CARMEN: MORALES: cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de luto! (Cambiando de tono.. ¡porque yo mismo lo comprendo.. a Linares que sonríe) ¡Hombre!.. ¿Ya está de vuelta? (Malhumorado) Me salí sin unos apuntes que necesito para la clase de la tarde. señor Linares.... ¡Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!.las de Barranco LINARES: (Sonriendo) No conversemos... ¡Lo desconozco! MORALES: (Con cierto fastidio) ¡Déjese de zonceras. mientras Carmen sigue cosiendo. MORALES: CARMEN: (Entrando por la derecha) Buenas tardes. (A Carmen) ¿Qué? (Va a ponerse de pie).. ¿No ha venido nadie? LINARES: MORALES: ¡Que yo sepa!. no! (Vase por la izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento). Tobías y el pescado!. la pobre no tiene la culpa… (Exaltándose) la culpa!. (Tomándola) Gracias. poniéndose en pie y extendiendo a Linares la corbata) Ahí tiene la corbata. tardes.. Linares la mira sorprendido y un tanto desconcertado.. 498 Pero… ¡qué quiere!.. ¡Parecen San Rafael.. (Cada vez más agresivo) ¿Y qué diablos trae en esas cajas. ¡Me parece que no es por mí por quien viene!.. me he pinchado.. ha estado usted CARMEN: MORALES: CARMEN: Voy a dar vuelta esta parte… ¿no le parece? Linares hace una señal de asentimiento y Carmen cose.. MORALES: (Insistiendo y creciente ironía que comienza a ser agresiva) ¿No LINARES: adivina entonces? CARMEN: MORALES: mal. hombre. ¡es mucho trabajo! (En otro tono a Linares. Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda.. (Llevándose el dedo a la boca) Nada. (Después de ver salir a Carmen) Amigo Morales. adelantándose unos pasos hacia la izquierda) ¡Carmen! (Deteniéndose) ¿Qué? (En tono de arrepentimiento) ¿Se ha enojado? (Sin poder disimular su fastidio) ¡No.. hombre! (Con brusquedad) ¡Eso es! ¡Enójese ahora!.. (Visiblemente molestada. ¿de quién se trata? (Agresivo) De un amigo de Carmen… ¡uno que se mueve con también salga mal… CARMEN: (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en guardia) No es el mismo caso. MORALES: quién he visto hace un rato. no sea que esta costura LINARES: MORALES: (Sonriendo) Pero. ese que cuando anoche estábamos en la puerta vimos entrar con un chico que traía unas cajas al hombro… (Haciendo una exclamación de dolor) ¡Ay!. mostrándole la corbata) LINARES: (Después de un momento de indecisión. como viniendo para aquí? CARMEN: MORALES: CARMEN: MORALES: CARMEN: ¿A quién? (Lo mira dejando de coser). ¡es que no puedo! Me da rabia de verla antología de obras de teatro argentino 499 GREGORIO DE LAFERRÈRE . a CARMEN: Carmen? ¡Porque es curioso!. (Irónico) Adivine… (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura) No.. Carmen..

lo quiere..... (Con rabia) ¡Un bestia a quien le da por los regalos y que se ha MORALES: a la hija… (Sarcásticamente) ¿Casarla?... Lo mismo que el dentista Barroso… ¿Todavía no se ha visto usted con Barroso? Linares hace un gesto negativo.... (Sorprendido) Pero. no entiendo!. pero así es… (Con mucha intención y amargura golpeándole el hombro) Aquí. Querrá casar ¿Quién es el individuo? (Con abatimiento) Un tal Rocamora.. ¡Dios la empeñado en volcar aquí todas las porquerías que no le sirven en su casa! LINARES: MORALES: Pero… ¿y Carmen? (Con amargura) ¡Carmen!. No confundamos… ¡bah!.... Nadie responde. sólo se compran amabilidades y sonrisas. mañana serán otros.. ¡Es que me indignan!. Lo intenta. firme en sus trece y convencido del resultado. ¡Dígame si no es irritante! LINARES: MORALES: MORALES: LINARES: MORALES: ¡Pues.. y la pobre Carmen es la víctima!.. que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de contener las lágrimas que quieren brotar… (Sentido) Me lo imagino. ¡Ahora son estos. amigo. La pobre Carmen… (Marcando mucho) La pobre Carmen vive en una continua (Riendo) ¡Curioso! (Indignado) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no sale de aquí. entonces… (Se detiene no atreviéndose a concluir la frase). (Con arranque) ¡Es que usted no sabe!. ¡no sea usted inocente!.. pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia! MORALES: (Un tanto desconcertado) ¿A mí?. continúa impasible. No puede sublevarse del todo.. Sí. ¡me parece que ha de bastar ser (Mirando hacia la derecha) Parece que hay gente… Ambos miran hacia la derecha y escuchan. eso no. ¡para él no valen los desprecios ni desaires! Suceda lo que suceda.. hombre! Al fin es lo natural. LINARES: No le han oído… 501 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . pero no puede… ¡la voluntad brutal de la madre concluye por dominarla siempre! LINARES: (Con malicia) ¡Hum!. ¡En dos años le he visto desfilar a tantos!. dueño de un registro. tienen su precio… ¡como que de eso se vive! Lo que sí.. ¡No... pero LINARES: libre a Carmen de pensar en casarse! Si mañana llegara a tener algún interés por alguno. (Rápidamente) ¡Ah! ¡no!.. vuelve a regalar y continúa regalando… Así lo entiende y no hay quien le haga comprender otra cosa. hombre! ¡A mí que me importa!. Después se oye golpear las manos.... ¡¡¡esa vieja!!! 500 MORALES: (En voz alta) Adelante. pues en su caletre no cabe que nadie puede resistirse a la larga a un hombre que regala.... No hace más que reírse. ¡de todo se ríe! ¿De veras no lo ha visto?.las de Barranco tan… ¡qué sé yo! Tan paciente… tan sumisa… LINARES: MORALES: LINARES: (Riendo) ¡Pero. yo antes tampoco lo entendía.. ¡No ve que casándose Carmen se concluye el filón y la casa se derrumba!. la madre sería la primera en no dejarlo poner los pies más aquí. LINARES: MORALES: ¡Pues ése es otro!. (Con rabia) ¡Dan ganas de pegarle para ponerlo triste! LINARES: rebelión y en un constante sometimiento. ¡pero. Carmen no le hace caso.... esa vieja!.

. no! ¡Si es una pura conteste cuando le doy las buenas tardes. Aparece Castro por la derecha. una tilinguita hipócrita y nada más.. (Hace ademán de irse).. pero la otra ¡la Pepa!.. pues he faltado a mi deber esperando más de lo que debía! (Con un gesto de resignación) ¡En fin!. ¿entiende?.. un hombre que le diga una palabra. hombre ¡sí! Ha salido... ¡ya lo estoy viendo!.. MORALES: LINARES: MORALES: (Haciendo un gesto significativo) ¡¡¡Uf!!! ¿Siguen a la madre? Manuela es una tilinguita.. 502 (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar). CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: MORALES: CASTRO: (A Morales) ¿Cómo está? (Le da la mano) ¿Y la señora? Ha salido. ni por casualidad. (Se dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las manos hacia la derecha. (Por decir algo) Cuando lleguen les diré que ha venido usted.. (Mirando hacia la izquierda y con tristeza) ¡Pobre muchacha!. Voy a buscar los apuntes para la clase... de veras! ¡No es broma! ¡A esa mujer hay que entrarle un novio. Espérese ¡No... ¡es una fiera!. Llámelo “Flor de Pantano” (Dirigiéndose hacia el foro).. esta gente me tiene loco!. (Desconfiado) Salido… ¿de veras? Sí. por qué ha de creer eso? (Con abatimiento) ¡Y lo peor es que yo también voy a ir a la ¡No. Muerde y araña como cualquier perro o cualquier gato… ¡póngasele a tiro y verá! LINARES: unos días.. ¡Es claro!.... no.. (Sin convicción) ¿Pero.. ¡Y en todo es lo mismo! LINARES: ¡Adelante! BARROSO: (Con curiosidad) Pero.. (Vase por la derecha). Yo lo he hecho por la señorita Carmen… ¡que si no!. (Con desaliento) ¡Pues.. ¿no? (Sonriéndose) Novelas. ¡calcule cómo será!.. ¡como lo oye! Ni uno solo. (Con cómico terror) ¡Dios lo libre de la Pepa. las otras muchachas?. ¿y las hermanas. cuando cobren la pensión es posible que… CASTRO: (Riéndose) Por lo pronto.. Se detiene y volviendo la cabeza) ¡Siempre Carmen!. ¿No podría hablar con la señorita Carmen? Tampoco está. (Acercándose a Linares y cruzándose de brazos) ¡Ya lo ve usted! LINARES: Bueno. Bueno… hasta la vista. ¡no me van a pagar! MORALES: CASTRO: (Encogiéndose de hombros) ¡Qué va a contestar!. (Bruscamente). cuentos… (Señalando hacia la izquierda) Pues ahí tiene tema para uno.. MORALES: embrolla!. ya no es una mujer. ¿La señora de Barranco?. (Con sorna) Sí. Linares ríe. MORALES: CASTRO: MORALES: (Riéndose) ¡Vaya una familia! (Con amarga ironía) Usted escribe novelas. (Ríe imbécilmente).. dígame.. pero así... ¡Ya no sé qué hacer! MORALES: (Conciliador) Hay que tener un poco de paciencia. amigo. no he conseguido todavía que me (Interrumpiéndole) ¡No. (Con cierto reproche) Pero ella también ha procedido mal. porque… (Transición). ¡lo van a sentir mucho!.las de Barranco MORALES: (Acercándose hacia la derecha y asomándose por la puerta) Adelante.. hombre. de otro modo nos va a devorar! LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: calle. 503 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . usted la ha visto.... amigo! Imagínese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado. (Vase por el foro). no se ría!.

¿No ve? (Riendo) Me explico. No está. Diga quién… (Serio)... volveré (Extendiéndole la mano) Adiós. ¿Quién?.. mucho. (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido)...las de Barranco LINARES: BARROSO: LINARES: (Sin moverse del sitio). ¡si digo. señor... señor Barroso... visiblemente irritado). bruscamente y mirándolo con fijeza). ¡Pues. ¿eh?. (Ríe).. ¡me han puesto a la miseria la brocha de afeitar! LINARES: MORALES: LINARES: (Aproximándose) ¿Qué le han hecho? Sí... (Ríe). que viene sin cuello de camisa y sin corbata. ¡Se me ocurre. más bien volveré. señor. (Mira alarmado hacia la izquierda). ¿quién?. por donde bruscamente aparece Morales.. (Exasperado) ¡Es claro!.. ¡eh!.. LINARES: MORALES: También.. (Con sorna) ¡¡Con irse!! (Con fastidio) ¡Eso es! ¡Venga a embromar usted también!. Leónidas Barroso.. Usted se llama Barroso… ¿no? (Riendo). ¿Sabe quién vino? (Deteniéndose) ¿Quién? LINARES: Si quiere dejarlos… (Le señala un mueble como indicando que puede dejarlos encima de él). Barroso. (Serio) ¡Caramba! ¿Y las muchachas? (Ríe)... No estando… ¿qué le ve usted de extraño? BARROSO: LINARES: (Aclarando) Leónidas. (Gritándole) ¡Oiga!. (Después de observarle un momento. (Lo empuja hacia afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro. MORALES: una rabia!!. ¡la han agarrado de pincel! ¡¡Si no digo!!. ¡Ya sé! ¿Le habrán hablado de mí?. hombre!!. ¡Ah!.. (Con pena) ¡Pero vea!. BARROSO: hombre!. no más!.. Sí. (Acompañándolo hasta la puerta de la derecha) Adiós... ¡¡Esta familia!! (Con exaltación) ¡¡Ah!!. LINARES: ¡Cómo! ¿Que no está? (Ríe lo mismo). señor. (Vacilando) No. 504 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: Pues la señora ha salido. señor… (Riendo) Pero. ¿usted quién es? (Lo examina con curiosidad).. (Riendo y muy contento). mucho gusto.. Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio… ¡Debe ser eso!. no más! (Riendo). ¡¡Si da BARROSO: conocido? LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: LINARES: BARROSO: (Sonriendo). MORALES: Sí... ¿Conque buscaba usted a la señora? Llena de pintura verde.. adiós. si no fuera porque no quiero… (Dirigiendo una mirada hacia la izquierda)… porque no puedo irme. 505 Bueno… no importa.... (Volviéndose precipitadamente) ¿Barroso? ¿y dónde está?. (Mostrando algo que trae en la mano) ¡¡Pero ve. Leónidas Barroso… ¿en qué me ha LINARES: quién es? (Palpándole familiarmente) Adiós. (Se dirige a salir por el foro).. que le vaya bien... (Con malicia) ¿Y por qué no puede?. (Riéndose) ¿Y usted ¡No!. y yo que les traía unos encargos que me habían hecho… (Muestra unos paquetes que trae en la mano).. ¡mañana mismo me mandaba mudar!... ¿No sabe usted si tardarán LINARES: MORALES: LINARES: MORALES: BARROSO: mucho? Linares hace un gesto indicando que no sabe..

. ¡Pero si ellos están. Mientras Linares se adelanta.. al fin y al cabo… En fin. hombre. no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos hacia la derecha) ¡Ahí golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro levantándose las solapas del saco). Le dije que no había nadie. (Haciendo una inclinación de cabeza) Con el permiso de ustedes. pero… no estando mi madre ni las muchachas. (Retirando con viveza la mano) ¡Eh!. pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? ¿Por qué se empeña en hacerlo? antología de obras de teatro argentino 506 GREGORIO DE LAFERRÈRE 507 . aparecen simultáneamente Rocamora por la derecha y Carmen por la izquierda. dándole la mano) Mucho gusto. señor. ¡cuidado con la pintura!. Después la cocinera entra por la izquierda y se dirige a salir por el foro. no sé. ROCAMORA: ROCAMORA: CARMEN: LINARES: Han salido. hágame el favor. (Llamando a Linares.. vacilando). (Apercibiendo a Carmen. (Con entusiasmo) ¡Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la mano). el señor Rocamora… (Solemne y afectado. después de salir Linares) ¿Quién es ese joven? (Hace el ademán de ir a tomar una silla para sentarse). cuya presencia en escena no ha notado todavía Linares y adelantándose hacia ella) ¿Cómo está. Carmencita? (Le da la mano). discúlpeme. ROCAMORA: CARMEN: (Ofendido) Bueno… bueno… me iré entonces… (Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio y sin demostrar intención de irse). Viven aquí. Rocamora… ¿No le he (Con solemnidad.. dígale a Morales que venga un momento. (Nerviosamente y quedando en pie) Mire.. Vea. (Vacilando) Usted comprende. CARMEN: El nuevo inquilino. (Decepcionado) ¡Como a usted le parezca! Pero le diré que no veo el motivo… CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: (Saludando con la cabeza a Linares) Buenas tardes.las de Barranco LINARES: MORALES: (Sonriendo) Se fue. y volviendo en seguida a Carmen y en tono de reproche) ¿Qué le pareció a usted la sombrilla de anoche? (Con voz contenida) ¡Ah! a propósito. ROCAMORA: CARMEN: (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su sombrero que ha dejado encima de una silla. (A Carmen) ¿La señora y sus hermanitas?. y justamente la he encontrado acompañada por ese otro (Señala el foro) que. (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando extrañeza) LINARES: MORALES: ROCAMORA: ¡No. me parece que lo natural… (Se detiene. Linares hace una señal de asentimiento y vase por el foro. ¿Qué? CARMEN: ROCAMORA: (Más resuelta) Que volviese usted cuando ellas estuvieran.. están en su casa. que al apercibirse de la presencia de Carmen ha intentado retirarse por el foro) Señor Linares… (Presentando a Rocamora) El señor Linares. (Hace ademán de retirarse por el foro). estando sola… (Con fastidio) Acaba usted de llamar al estudiante. (Impetuosamente a la cocinera) ¡Dígale a Morales que lo estoy CARMEN: esperando! La cocinera vase por el foro. (Vivamente) ¡Señor Linares! Linares se detiene y Carmen vacila como si no supiera qué decirle. Rocamora. CARMEN: no veo por qué no puedo estar yo! CARMEN: (Con firmeza) Morales y Linares son nuestros inquilinos.

pero ¡es inútil! ¡Oh! ¡usted no lo conoce!.. (Sin inmutarse) ¡Bah!. ¿Usted?. mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida) LINARES: ¡Dios mío!. Sí. (Enfáticamente) Si no soy rico..... (Bruscamente. demostrando a las claras que está dispuesto a esperar todo el tiempo que sea MORALES: CARMEN: ¿Qué es eso? ¿Qué tiene Carmen? (Poniéndose de pie y enjugándose las lágrimas) Nada Morales. (Cubriéndose el rostro con las manos y rompiendo a llorar.. ¡Primero cualquier cosa!... desde que le digo que no quiero que me traiga nada... Carmencita.. (Aproximándose a Carmen) Vamos.. ¡no sea niña! Levante esa cabeza. señor Linares! Hágame el favor.. no es nada. ¡me desespera! Y ya no puedo… ¡no puedo más! LINARES: CARMEN: Pero… ¿Por qué no se lo dice usted claramente? (Con desesperación) ¡Si se lo he dicho!.las de Barranco ROCAMORA: CARMEN: (Meloso) ¡Oh!. Carmen en actitud de espera no oculta su extrema violencia y Linares. CARMEN: espérese. he dicho!. ¡nunca! ¡Entiéndalo ROCAMORA: LINARES: usted bien!. Carmen!. yo... ¡menos casarme con usted! (Imperturbable) No crea.. Rocamora no parece resuelto a irse. me pide Morales que lo disculpe. me molesta. (Hace ademán de retirarse).. Insiste e insistirá siempre.. Aparece Morales por el foro. Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente. (Se pasea nerviosamente).. (Impetuosamente) ¡Entre. ¡Dios mío! ¡qué desgraciada soy!. yo. ROCAMORA: CARMEN: comprendido. encarándose con él) ¿Usted?. señor!. CARMEN: ROCAMORA: (Exasperada. concluyendo de atarse la corbata y muy apurado.. ¡qué duro es usted!. ¡tratándose de usted.. (Sonriendo con afectación) Sí. (Se dirige a salir por la izquierda). Linares se adelanta entonces algunos pasos. Durante un instante los tres personajes guardan silencio. (Conteniéndose) ¡Pero.... La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted. (Asomando por el foro) Señorita Carmen.. LINARES: ¡Desde que yo me opongo!. Desde que yo se lo pido.. ¡convencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad! (Exaltándose) ¡Y si él supiera el efecto que me hacen!.. (Con energía) que no quiero… ROCAMORA: necesario para que Rocamora se vaya.... y al fin he de (Muy excitada y estrujándose nerviosamente las manos) ¡Sí.. Se está vistiendo. (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora) He ROCAMORA: CARMEN: Lo hago con tanto gusto. ¡todo!.. (Con impaciencia) ¡Pues aunque lo haga usted con gusto!.. no llore… ¡No hay que afligirse así! Carmen sigue sollozando. se decide tranquilamente a tomar asiento y adopta una posición cómoda. si no es eso!.. (Con extrema exaltación) ¡¡Hay momentos en que desearía ser hombre para darle de bofetadas!!. (Exasperada) ¡Ah! ¡qué duro!. ¡hasta el cansancio se lo ROCAMORA: convencerla. por lo menos… CARMEN: (Con extraordinaria violencia) ¡Nunca!..... CARMEN: Para mí no es sacrificio. no crea… (Se sonríe con fatuidad).. después de dirigir una significativa mirada a ambos. (Afligido y siguiéndola) ¿Cómo nada? ¿Por qué llora? (Volviéndose 509 MORALES: 508 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . pero sin abandonar su solemnidad) ¡Perfectamente! ¡Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y vase por la derecha). Usted sabe que la quiero..

tengo la culpa... ¡Vaya no más!... ¿por qué no me lo dijo?. señora. ¡Ah! ¡canalla!.. ¿No está tía? (Ante una señal negativa de Linares) Bueno. amigo Morales! Entran por la derecha doña María. bueno! ¡Qué tanto alboroto! MORALES: PETRONA: MORALES: PETRONA: MORALES: MORALES: PEPA: Sí. No sea como este embrollón… (Señala a Morales). sí! ¡Cómo no! ¡Ya lo creo! GREGORIO DE LAFERRÈRE también? ¡Venga a disculparla ahora… ¡qué tiene que mezclarse usted? Diga… ¿qué tiene que mezclarse? antología de obras de teatro argentino 511 510 .. hombre.. (A Morales y Linares. No sé. (Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignación). después de examinar la canastilla ligeramente) ¡Carmen! (A doña María) Todavía no he ido por la imprenta. Así (Entrando por la derecha) Buenas tardes. ¿por qué? (Volviéndose hacia doña María y exasperada al ver que Carmen no ha respondido) ¡Ahí tiene!. ¿y qué tiene? (Remedándole la voz) No.. con permiso. mientras se saca la gorra) ¿Ustedes aquí? Manuela se va por el foro sacándole la lengua a Pepa. ¡cómo! ¿Estaba Rocamora aquí cuando Carmen me llamó? (Con exaltación al ver una señal afirmativa que hace Linares con la cabeza) Y.. (Con irritación) ¿Ya se va al balcón? (Deteniéndose) Sí... (Se dirige hacia la izquierda). (Al ver que nadie le contesta) Buenas tardes… LINARES: que no tengo las invitaciones… PEPA: Dª MARÍA: LINARES: PETRONA: Buenas tardes. Dª MARÍA: ¡Vaya una cosa del otro mundo!.. PEPA: ¡¡Cretina!!. ¿y qué tiene? (En el mismo tono) ¿A buscar novio? (Enfurecida asomándose por la izquierda) ¡¡Carmen!! Bueno. parece que ha tenido una escena con el individuo ese… el Rocamora. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que había utilizado Carmen al principio del acto. MORALES: PEPA: LINARES: (Sonriendo) ¿Para qué?. ¿por qué no me lo dijo. ¿ve? ¡Carmen me ha andado revolviendo la costura!. hombre?.. Pepa y Manuela.. no tiene nada. Vengo muerta de sed.. hacerme rabiar! LINARES: PEPA: (Muy amablemente) Señorita. tal vez. mientras Morales y Linares se acercan a doña María. al ver que Carmen sin responder vase por la izquierda) PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: (Rabiosamente) ¡Ya verás! ¡Ya verás! ¿Qué te has creído? ¿Qué le ha pasado? LINARES: ¡Estás fresca! ¡Cómo no! (A gritos y cortando la discusión) ¡Basta! (A Manuela) Andá ligero a preparar el mate. Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda.las de Barranco a Linares. (Interrumpiéndole con violencia y adelantándose hacia él) ¿Usted MANUELA: ¡Ah... tráigamelas mañana. (Se pasea desordenadamente). ¿para que nos hubiera dado un espectáculo viniéndose en camisa?. (Muestra la canastilla que tiene en la mano) ¿No dice usted que son invenciones mías? (Fastidiada) ¡Bueno. Estas dos últimas vienen discutiendo en voz alta.. pero. yo. PETRONA: (Muy irritada) ¡No ve!. (Secamente) Embrollón. LINARES: (Enfurecida) ¡Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por (Riendo) ¡Hemos quedado muy nerviosos. ¡ya han andado con mi canasta de costura! (Enfurecida aproximándose hacia la izquierda.

(Con sorpresa) ¿Yo?.. (Estallando de risa) ¿Quién está enamorada? ¿Manuela? (Con acritud a Morales) ¿Y por qué no ha de estarlo? ¿Cree usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con 512 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 513 ... doña María toma asiento y la imita Linares.. suelo tomar. (Mira nuevamente a Morales.. Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de indignación a Morales. es que… (Imperiosa a Pepa y desde lejos) Te mando que te calles la boca.. ¿no sería lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero).. señalando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales. señora. ¿sabe?... ¿Qué es lo que se ha creído? MORALES: Dª MARÍA: (A gritos) Y yo le digo que sí ha pintado. a Linares) Siéntese. (Insinuante) ¿Por qué no va entonces hasta el almacén de la ¿Entendido? MORALES: PEPA: (Acercándosele al oído a Linares) ¡Mire que muerde!. (Metiendo la mano en el bolsillo) Pero. señora. ¿por qué no? Lo mismo es. ¡Tamaños zánganos peleándose como criaturas!. ¡Y también le digo que no volverá a pintar. Yo no (Sonriendo) No hay inconveniente.. MANUELA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Apareciendo por el foro) Mamá. pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar… ¿no es cierto? PEPA: (Encarándose con él) Yo no he pintado nada. (Mientras Manuela toma el dinero de la mano de Linares) ¿Le gustan con azúcar quemada? (Sonriendo) ¡Como lo tomen ustedes! ¡Me es igual!.. (Le señala un asiento). LINARES: (Irritada) ¡¡Pepa!! (Indignado y avanzando hacia Pepa) ¡Sí! Y a título de que soy zonzo. hay poca yerba. ¿sabe? ¡Ya le he dicho que no se meta conmigo!. (Apresuradamente) Sí... ¿entiende?... sé qué le pasa a esta muchacha! Desde hace días tiene algo extraño… (Con intención) ¿No se lo ha notado? LINARES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: ¡¡Parecen chicos!! (A Linares y muy calmada) ¿Qué le parece?. Morales queda en pie. ¿y qué? (A gritos. no.las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sorprendido y retrocediendo) Pero. Dª MARÍA: MORALES: esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos… Morales se da vuelta con un ataque de risa que inútilmente intenta contener y doña María no cesa de dirigirle miradas de irritación.. que le corresponde en igual forma. a Pepa. mientras Manuela vase por el foro y después con mucha tranquilidad a Linares) ¡Yo no necesito nada de lo suyo.... (Apresuradamente a Manuela) Entonces que traiga un kilo de azúcar también.. porque ya estoy hasta aquí! (Se señala la frente) ¿Comprende?. ¡hasta aquí! (Enfurecida y desafiándolo) ¿Y qué?. (A Manuela. (Dirigiéndose enfurecida a Morales) ¿Qué le está diciendo en voz baja? ¡Usted es un zonzo!. (Con mucha naturalidad. que por ratos vuelve a reír) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba. mientras se interpone entre los dos) ¡Callate la boca! (A Morales en igual forma) ¡Y usted también! (Aprovechando un silencio) ¿Qué se han imaginado? ¿Qué así no más me van a LINARES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: faltar al respeto… Transición después de un momento en que Morales y Pepa se han dirigido miradas de rencor sin decir nada. (Mirándolo de reojo y con intención) Yo creo que está enamorada. Linares. señora. (Muy amable a Linares) ¿Usted es aficionado al mate? (Sonriendo) Sí. (A Pepa imperiosa) Andá a llamar a tu hermana Carmen.

. sin ir más lejos. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: a cierta clase de preocupaciones… Esta tarde. pero con nosotros déjese de cumplimientos y véngase todos los días a tomar mate. pero se tranquiliza ante su impasibilidad) Me refiero (Interviniendo) Bueno. Apenas se dobla la esquina… (Acompaña a la palabra el ademán).. mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por el foro) Pues esta muchacha me tiene preocupada. nos han ido siguiendo dos jóvenes muy bien que la festejan. Es sobrino del ministro Ruiz… (Con ingenuidad a doña María) ¿Quién? ¿el rubio?. si se lo pasa escribiendo en su cuarto!. viendo que Morales no cesa de reír) ¡No sé a qué viene esa risa!. (Con fastidio a Manuela) ¡Qué sabés vos.. (En tono de amable reconvención) Es usted muy poco sociable. (Sonriendo) ¡Como de sus manos! (Riendo) ¡Gracias! (Se dirige a salir por el foro). ¡como yo la conozco tan poco!.las de Barranco fastidio. (A Linares. ¡Pero si recién sale! No importa... estoy con dolor de cabeza. (Devolviendo el mate a Manuela) Muchas gracias. mujer… ¿por qué te vas tan lejos? (Malhumorada) Déjeme. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detrás de Linares hace señas a Manuela está pálida. ¡No.. señorita. (Que ha observado con malicia la escena) ¡Manuela! Manuela se detiene. mirando el reloj) ¡No (Entrando por la izquierda) Ya va a venir Carmen. Pepa.. Fíjese y verá: Quedate vos. (Fulminándolo con la mirada) ¡Vaya una pavada! LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: (Con aparente ingenuidad) Le habrá hecho daño alguna cosa. (A Pepa) Pero. (En igual tono) Ruiz.. (Se sienta aislada a la izquierda y en actitud que revela mal humor). ¡Pues ni por casualidad se ha dado vuelta para mirarlos! (A Pepa) ¿Cómo es que se llama el rubio. vaya. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: (A Linares) ¿No ve? Ruiz. ¿quiere ver por qué no viene Manuela Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: alcanzo la clase! Dª MARÍA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: Dª MARÍA: con el mate? ¡Pero si recién sale! No tiene tiempo… (Insinuante) No importa. Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares. seguí cebando.. que siga cebando Pepa. (A Morales) Morales. (Impacientándose) ¡No.. (Con zalamería) ¿Estaba a su gusto? (Toma el mate). ¡hágame el favor! Pero… (Sulfurándose) ¡Le digo que vaya! (A Linares en tono confidencial. (Ofrece el mate a Linares).. triste… 514 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 515 . soltando a reír otra vez) Aquí a la vuelta hay una yerba muy rica. lo han criado en la casa. Pepa? (Siempre displicente) ¿Qué rubio? LINARES: MORALES: El de Manuela. mujer! (Cruza apresuradamente el foro a derecha. (Con mucha rabia) ¡Gracioso!. Dª MARÍA: ¡que es nuestra señora del triunfo! Entra la cocinera por el foro y vase por la derecha. hombre! ¡No es eso lo que digo! (Lo mira con recelo. ¡Es claro.. ¡Serán todos como usted!. (A Pepa imperiosamente) Vení. (Sonriendo) Muchas gracias. acercate. mamá!. (Gritándole) ¡No se olvide de lo que me prometió! (Morales desaparece por la derecha).

mujer. PEPA: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Sí. esté tranquila. (Saluda y se dirige hacia el foro).. (Se le sienta al lado). hombre de Dios! ¡Y no decía usted nada!. (Alarmada) ¿Se va? Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Secamente a Carmen) ¿Por qué has tardado tanto? Estaba arreglando una ropa. vos. hemos sido condiscípulos.. es preciso que este hombre nos haga aumentar la pensión! ¡Yo te lo suplico.. (A Carmen. ¿quién? (Siguen conversando en voz baja). Pepa de mala gana se dirige al sitio donde ha quedado parada Manuela. mientras Manuela hace un gesto de contrariedad y se va por el foro) ¿Has oído? ¡Contribuí siquiera con la yerba! (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese momento Carmen)... me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a buscarlo. saluda y vase por el foro. (Terminantemente) Sí. señora. avise… Linares sonríe. (Apresuradamente a Carmen y en tono de súplica) ¡Carmencita! ¿Te MANUELA: Dª MARÍA: Un diputado amigo del señor Linares. CARMEN: Dª MARÍA: ¡Jesús! ¡Ni que te fuera a comer!.. Explicale… (Impaciente viendo que Carmen no se sienta) ¡Sentate. no. señora. LINARES: El señor Linares va a hacernos aumentar la pensión. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: es el joven que estuvo esta mañana? Dª MARÍA: (Acercándose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el sitio que antes ocupó Pepa) ¿Quién? Entra Pepa por el foro con un mate que le da a doña María... Carmencita! CARMEN: ¿Amigo suyo? 516 Pero. (La toma del brazo y la quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacía Manuela). aproximándose y entregando al pasar el mate a Pepa. entonces usted podría hacerme aumentar la pensión? (Devuelve el mate a Pepa que vase por el foro). ¿No has querido recibirlo? ¿No? (Con fastidio) ¡Desde que estaba sola! Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas. LINARES: ¿A mí?. (Con ansiedad) ¿Pero. LINARES: Dª MARÍA: Lo intentaré por lo menos… (Agitada) ¡Pero. MANUELA: (A Linares. señora. (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercándose a Linares) das cuenta? ¡Es preciso.. Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por el foro. (Afectuosamente) ¡Y no trabaje tanto que se puede enfermar! (Solícita) Si precisa algo. seguí cebando mate. (Amenazadora) Ahora vas a venir a tomar mate. ¡Cuidado con lo que hacés! ¿Eh? (A doña María en voz alta y muy admirada) ¡Mamá! ¿Sabe quién Pero se va a ocupar de nosotros. ¿y qué quiere que yo haga? 517 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿no es cierto que se va a ocupar? Lo ha prometido… Sí. sentate! (Apresurándose a ponerse de pie viendo la situación violenta de Carmen) Tenemos tiempo. (Displicente) ¿Yo?. (Llamando a Carmen) ¡Carmen! (A Manuela imperiosamente) ¡Salí vos de ahí! Andá. señora. que vase por el foro) ¡Ah!. Doña María pasando por detrás de Manuela y muy rápidamente mientras la empuja hacia Linares. Encontramos a Rocamora en la calle.. Explicale bien de lo que se trata.las de Barranco indicándole que debe sentarse al lado de éste). (Solícita) ¿No necesita que le ayuden? (Sonriendo) No.

¿Lo harás?. llevale este mate. mamá… (Imperiosamente) Vamos. Pepa. en tanto que aparece por la derecha un muchacho trayendo al hombro una caja de cartón). Se lo ROCAMORA: Dª MARÍA: Me pareció ver a Carmen al entrar… (Muy amable) Ya viene. entrá. ¿no es verdad que lo harás? CARMEN: esperando.. (Muy amable) Adelante. mujer! ¡No ponerle esa cara de Dª MARÍA: (Después de un momento de espera) Siéntese. que pocos años le quedan de vida. (De mal humor) Buenas tardes. mamá. y que nada de cuesta complacerla.. ¡qué importa! (Con zalamería) ¡Como en esta casa se le quiere a usted tanto!. (Señala una silla sobre la que el muchacho deposita la caja).. pronto. (Con mucha suavidad) Pero.. (Echándose para atrás) ¡Phs!. PEPA: Dª MARÍA: PEPA: ¡¡Oh!!..... (Vacila entre irse o quedarse). Es que se ha empeñado en prepararle alcanzás desde la puerta. pues.. PEPA: Dª MARÍA: MANUELA: ¡Todo el día se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche está encantada. reíte un poco!.. Siempre lo estamos diciendo.las de Barranco Dª MARÍA: (Insinuante) ¡Ser de otro modo. Siéntanse los tres personajes y en ese momento aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Extendiéndole el mate a Carmen) Andá... (Al muchacho) Dejala allí. en el sitio que ocupó antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia para el resto de los personajes). (Toma asiento en el otro extremo del salón. lo estábamos vinagre con que ahuyentás a la gente! ¡Sé amable. andá.. (Confusa) ¡Pero si yo no sé qué!. ¿es posible que alguna vez no entrés en razón? Pensá en tu pobre madre que está enferma y vieja. mientras doña María y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada.. (Junta las manos en señal de admiración y mira a la caja).. CARMEN: Dª MARÍA: (Resistiendo y sin tomar el mate) Pero. Por el foro entra Manuela con el mate y doña María se lo toma bruscamente de las manos. (Expresiva) Los regalos de Rocamora… ¡tan bonitos! 519 518 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. (Con aspavientos) ¡Como que es preciosa! ¡También tiene usted un gusto!. (Tranquilamente y con el brazo estirado) ¡Y qué importa!. (Que la apercibe) Entrá. hacia el exterior) Entra… (Después de echar una rápida ojeada a Rocamora.... el hábito. ROCAMORA: Dª MARÍA: ella misma el mate… ¡Está lo más contrariada por no haberlo podido recibir hoy! (Disimulando su despecho) ¡Oh!. ¡Si estará en su cuarto!. Pepa? (Desde un sitio y displicente) ¿Qué?. ROCAMORA: Aquí me tienen ustedes. (Asomándose después. ¡andá! Carmen no parece decidirse.. no sabe qué hacer… (Mira disimuladamente a la caja). El muchacho vase por derecha y Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien. (Protestando) Pero. (Se dirige hacia Rocamora seguida por Manuela. (Quiere mirar a la caja y se contiene). cuando se presenta por la derecha Rocamora.. Andá no más. contrariada por encontrarse con Rocamora. la costumbre… CARMEN: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: ¡Ah! ¡eso sí! ¡Todos sus regalos son del mejor gusto! ¡Yo no sé cómo hace usted para elegir tan bien!.. arrebatándole el mate de las manos a doña María y con mucha resolución) ¡Traiga! (Vase bruscamente por el foro). ¿No es verdad. adelante.

(Ríe imbécilmente).. ROCAMORA: Dª MARÍA: Dª MARÍA: no le recitás a Rocamora esos versos tan bonitos que sabés? PEPA: Dª MARÍA: (Sorprendida) ¿Yo? (Muy seria) Naturalmente. ROCAMORA: ROCAMORA: Dª MARÍA: (Secamente) Ese joven que salió es el nuevo inquilino. ¡Desde que se puede! (Con muchos aspavientos) ¡Ya lo creo! ¡Es lo que yo siempre digo! ¡Se goza regalando! (Hace un movimiento con los brazos. que no la vamos a criticar.. (Con mucha solemnidad) Tiene cara de asesino. 521 520 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿saben ustedes MANUELA: ¡Pobre mamá! Voy a ver… (Va a dirigirse por la derecha cuando aparece por ésta doña María). (Displicente siempre) Yo no. en voz baja) ¿Qué le ROCAMORA: dijo? Dª MARÍA: que se hace esperar el mate? Dª MARÍA: (Con calma) Es que debe estar quemando el azúcar… ¡Esta Carmen es tan prolija! BARROSO: (Aparte y rápidamente) Que era un pariente loco que le daba por pegar... con cara de susto. Manuela vase por el foro.. Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia... ¿no? (Con aparente desdén) ¿Ese?.. (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha naturalidad) ¡Estas tiendas están imposibles! (Aludiendo a los paquetes) Unas compras de esta mañana. (Levantándose bruscamente y precipitándose sobre Barroso) ¡Ah! ¿lo trajo? Justamente iba a mandar para allá. como quien tira un montón de cosas por delante).las de Barranco PEPA: ROCAMORA: (Con displicencia) Sí. ¿no lo conocés vos? PEPA: ROCAMORA: MANUELA: (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el sombrero en la mano) Buenas tardes (Vase por la derecha y Rocamora no contesta). LINARES: ROCAMORA: MANUELA: (A Manuela) ¿Quién ese hombre? (Vacilando) No sé. el inquilino. llevá estas compras para Dª MARÍA: Dª MARÍA: adentro. ¿por qué (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montón de paquetes y deteniéndose al entrar) Buenas tardes. (A Manuela que aparece por la izquierda y con mucha resolución) Andá decile a Carmen que venga en seguida.. (Al acercársele en voz baja) ¡Estamos con un loco! ¡Salga ligero! Barroso.. (Tratando de sonreír sin abandonar su importancia) Es mi lado flaco. ¡Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis) ¡Psh!.. MANUELA: (Que se ha adelantado a recibir los paquetes. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y doña María vuelve a su asiento). muy bonitos. (Fingiéndose asustada) ¡Ay!. ¿de veras? ¿Le parece?.. Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse o no. al fin en un placer como cualquiera. (A Manuela) Tomá. (A doña María) ¿No le parece?.. (Muy grave) Pues el mate no llega… (Mira hacia el foro). sí. (Se pone de pie). ¡dejate de vergüenzas!. que recién me las taren. (A Pepa) Pepa. no lo conozco. que se deje de tantos preparativos.. (Muy grave) ¡Por lo que he visto no me gusta nada! Dª MARÍA: Buenas tardes.. (Mirando hacia el foro y tratando de sonreír) Pero. (A Pepa) Pepa. Manuela. no puede tardar. mira a Rocamora por encima del hombro de doña María y desaparece por la derecha retrocediendo seguido de doña María que sale también. (Con calma) ¡Oh!. Vení. ¡Si recitás muy bien!.. hija.

lo chupa y devolviéndoselo en seguida) Está frío. 523 PEPA: Dª MARÍA: ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: ¿Ha estado preso alguna vez? (Azorada) Yo no sé. Dª MARÍA: las de Barranco Rocamora hace un movimiento con la mano como indicando que hay que darle “tiempo al tiempo”... (Con voz emocionada) Muchas gracias.. Rocamora? (Haciéndose el sorprendido y aparentando desdeñosa indiferencia) ¡Ah!. (Triunfante) ¿No le decía yo? ¡Empeñada en lucirse con usted! Aquí la tiene… Rocamora sin mirar a doña María ni a Carmen y haciéndose el que no nota su presencia. a quien habla en voz baja y con mucha afectación). dirígese lentamente al sitio en que está colocada la caja que antes se ha hecho referencia. ROCAMORA: PEPA: (Solemne) Esto es para usted. la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde está Pepa y la coloca delante de ella.. muchas gracias. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: MANUELA: ¿Soltero? ¡Naturalmente! ¿Sabe leer? (Hace un gesto de ignorancia y después) Escribir sabe… Rocamora anota. Ésta se levanta y vase por el foro. (Se aleja y se deja caer sobre una silla). para usted. se levanta de pronto y con aire solemne. Aparece por el foro Carmen con un mate en la mano y seguida por doña María que la viene empujando con disimulo. MANUELA: ¿Por qué?. (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento) ¿Para mí?. Pepa. (Continuando el interrogatorio) ¿Cuántos ¿para mí? ROCAMORA: (Tratando de ser lo más suave posible) Sí. treinta y cuatro… (Rocamora escribe). Rocamora. (Sin preocuparse más de ella se dirige hacia Pepa. presenciando curiosamente la escena. ¿En qué se ocupa? En nada. con una gran nerviosidad. ROCAMORA: MANUELA: ROCAMORA: (Mientras sigue escribiendo) ¿Cuántos años tiene? (Sorprendida) ¿Quién? (Dándose cuenta) ¡Ah!. gracias. PEPA: ROCAMORA: (Con voz un poco temblorosa por la emoción) ¿Es para mí? (Galantemente) ¡Esto y todo cuanto usted quiera! (Echa una rápida mirada hacia Carmen.. (Se inclina ceremoniosamente). Pepa.. Escribe… Rocamora saca ceremoniosamente una libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. ¿por qué?. ofreciéndole el mate) ¿Quiere un mate. años tiene el nuevo inquilino? MANUELA: ¿Cuántos le parece? Tendrá veinticinco..ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ROCAMORA: Dª MARÍA: ¿Cómo se llama? Linares… ¿Es argentino? Creo que sí. Entre tanto entra muy apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy rápido en el oído a doña María. (Guardando la libretita muy ceremoniosamente) ¡Cuando hable CARMEN: ROCAMORA: con él dígale que lo tengo reventado!. Carmen y Manuela han permanecido inmóviles a la distancia. Doña María.... a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el mate en la mano) ¿Qué quiere decir esto? (A Rocamora. lo más disimulada posible).. (Azorada. con la manifiesta intención de producir un golpe teatral. abre la caja y saca de ella un lujoso batón que levanta en alto y examina ávidamente. ¿es usted.. Carmen? (Toma el mate. mientras Manuela se sienta en la silla que aquélla dejó vacía. 522 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .

ROCAMORA: Adiós. PEPA: a Carmen) la quiero a usted en silencio desde el primer momento que la vi. ¿por qué?. deseoso de ver si Carmen está presente... al que comienzan entre las dos a examinar nerviosamente.) Doña María y Manuela. se ponen inmediatamente a conversar.. ROCAMORA: Dª MARÍA: (Solemnemente a doña María) Me voy. (Con vehemencia y accionando mucho para aparentar gran interés en lo que debe suponer Carmen que está diciendo) ¡Si yo. ¡Con Linares iba a ser una complicación! Carmen sonríe y vase por el foro. examina el batón) ¡Y tenés razón! ¡Porque es Dª MARÍA: precioso! antología de obras de teatro argentino 525 GREGORIO DE LAFERRÈRE . Pepa… PEPA: (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna) ¡Fíjese en lo que está diciendo! ROCAMORA: PEPA: (Que lo ha escuchado con arrobamiento) ¡Ah!. (Tendiéndole la mano) Hasta mañana. Después.. con la vista fija en el suelo y revelando una profunda preocupación. Rocamora! (Le da la mano). ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA: PEPA: ¿Qué? (Con ansiedad) ¿Por qué todo hacía suponer otra cosa? (Haciéndose el sorprendido) ¿Otra cosa? (Con suavidad) ¡Oh!. aparentando indiferencia) No. doña María y Manuela corren hacia la caja que contiene el batón. en que entrando usted al registro me pareció que el sol había entrado. no es cierto! ¡Me está usted Rocamora! ¡No me engañe!. que parecen estar muy entretenidas en una conversación que no les permite apercibirse de nada. Pepa.. Pepa ha quedado en pie cerca de la puerta derecha.. ¡no me engañe. siempre lánguidamente) Y entonces. Desde aquella tarde. disimulando.. yendo ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto. (Tendiéndole la mano) ¡No diga usted eso! Hasta mañana (Recobra su solemnidad habitual). es que no me acordaba si estaba Carmen aquí… (Saluda ceremoniosamente y vase). hija!.. Pepa... ¡Sería un crimen que me engañara usted! ROCAMORA: engañando. (Se pone de pie y lo sigue). que todo era luz. (Se detiene). (Carmen recibe el mate de manos de doña María y vase por el foro). Mientras... (Con calor) ¡Es que es así. Pepa! (Con voz temblorosa) ¡No. (Rápida mirada a Carmen) ¡Si he ansiado la oportunidad de poder expresarle todo lo que siento.las de Barranco Dª MARÍA: (A Carmen... ¡Usted sabe muy bien lo que le digo! Entra Carmen por el foro con el mate y se lo ofrece a doña María. ¡tanto gusto. Doña María se lleva después el dedo a los labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio. PEPA: PEPA: (Mirando a Rocamora. aparentando conversar entre ellas. lo que apaga bruscamente su inspiración. mamá… mamá… ¡qué contenta estoy! (Preocupada. Inmediatamente después de salir Rocamora. sin entusiasmo) Desde entonces. señora. y que por todas partes… (Rápida ojeada que le permite asegurarse de la ausencia de Carmen. PEPA: ROCAMORA: (Después de convencerse con una rápida ojeada de la presencia de Carmen) ¡Pero. revelando este secreto. Pepa.. nada.. cómo!. que desde un instante antes guardan silencio. (Haciéndose la sorprendida) ¡Ah!... que pasa hacia el foro llevando el mate) ¡A las mil maravillas. Entre tanto. Rocamora se aproxima a doña María y a Manuela. Después. desde donde observa siempre a Rocamora y a Pepa. Rocamora! ROCAMORA: (Con pasión) ¡Yo se lo juro! (Dirige una rápida ojeada al grupo. hace mucho que he deseado vivamente el momento feliz de podérselo decir!. Manuela (Se dirige hacia la derecha y de pronto dase vuelta y con afectación mira a los lados. que ya no podía contener más tiempo! Si yo (Nueva ojeada 524 (Después de un momento de silencio y con la cara resplandeciente de felicidad) ¡Ay!... ¿y ha podido creer usted en eso?.

. ¡Ah!. (En tono desdeñoso) Dª MARÍA: ¡Bonito mamarracho! 526 ¡Papanatas!. se acerca unos pasos seguida de ésta) ¿Qué tenés? Pepa sin contestar apoya la cabeza sobre los brazos y llora en silencio.. ¿Dónde está? Amasando las tortas fritas que le prometió a Rocamora.. MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: No la he oído.. (Con mucho trabajo saca del pecho un ramito de violetas que trae oculto). no. ¿qué hay? Dice el señor Barroso que conforme despache a un cliente que lo está embromando va a venir a tomar mate.. ¿De dónde Dª MARÍA: JENARO: ¿Qué querés con Carmen? (Resolviéndose) Es que me dijo que a escondidas le diera esto...las de Barranco MANUELA: PEPA: (Ocupada en lo mismo) ¡Lindísimo! (Con voz desfallecida) ¡No!. Andá a ayudarla.. ¡Qué fastidio! ¡Siempre con lo mismo! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: Bueno. ¡Dejala! ¡Ni cuando murió su padre la había visto llorar!. SE OYE LA VOZ DE DOÑA MARÍA QUE GRADUALMENTE VIENE APROXIMÁNDOSE Y LLAMANDO A MANUELA.. Después Manuela quiere precipitarse sobre Pepa y doña María la detiene con el brazo extendido... lo que hace detenerse a la distancia a doña María y a Manuela. mujer!.. estaba en el balcón. ¿Pero vos te la pasás todo el día en el balcón? (Sonriendo) ¡Está en la esquina el morocho gordo! (Remedándole la voz) ¡El morocho gordo!. Bueno. mamá. y que no se olvide de lo que me prometió.. se lleva el pañuelo a los ojos para contener las lágrimas que de ellos brotan). TELÓN Dª MARÍA: JENARO: ¡Adelante! Aparece por la derecha Jenaro. Dª MARÍA: ¡Carmen! (Repitiendo el llamado) ¡Carmen! Golpean las manos a la derecha y entonces doña María se dirige hacia ella. Jenaro desaparece por la derecha y doña María se aproxima a la puerta de la izquierda mientras huele desdeñosamente el ramito. Manuela vase por el foro y doña María se dirige hacia la izquierda.. (Hace ademán de despedir a Jenaro. andá ayudá a tu hermana Pepa. ACTO TERCERO Dª MARÍA: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR... MANUELA: (Con fastidio) ¡Oh!. ¡No es por eso! (Se deja caer sobre una silla y a pesar de tener la cara sonriente y expresando gran contento. por sobre el hombro de doña María). Bueno. salís? Desde hoy te estoy llamando. decile que lo esperamos. ¿sos vos?. (Tomándolo) ¿Violetas?. Dª MARÍA: JENARO: (Apareciendo por el foro) ¡Manuela! (Haciendo un gesto al ver aparecer a Manuela por la izquierda) ¡Al fin. que revelan estupor. (Asomándose por la puerta izquierda) ¡Carmen! GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 527 ... ¿y qué quiere que le haga si no hay otro?. (Después de mirar con Manuela demostrando asombro.. pero éste parece indeciso y no se va) ¿Qué esperás? (Vacilando) ¿Y la niña Carmen? (Levantándose sobre la punta de los pies mira hacia la izquierda.. lo mismo es… Andate.

con naturalidad) ¿No le has preguntado a Linares si necesita algo? CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: (Incrédula) ¿No te ha hecho el amor? (Con sorpresa ante otra señal negativa de Carmen) ¿No? CARMEN: Dª MARÍA: No. No... ¡con mi pobre letra!... ¡¡Oh!! Carmen hace un grosero gesto de resignación y vase por el foro. ¿Sabe usted lo que me dijo ayer? ¡Que me tenía lástima! Dª MARÍA: CARMEN: (Sin dejarse convencer) Sí. hijita. se ha empeñado en que yo copie los originales que escribe… ¡Yo! ¡mamá!. escuche.las de Barranco Aparece Carmen por la izquierda. mamá!. ¿cómo se ha ocupado del asunto de la pensión? Ya ves. Dª MARÍA: CARMEN: ¿Algo de qué? Doña María sonríe con malicia y Carmen comprendiendo hace una señal negativa con la cabeza. ¡no entiendo!. que a su vez sin enojarse y con toda calma. toma el ramito. Lo que es a mí.. dejate de zonceras (Empujándola suavemente) Y andá. tenía la pieza cerrada. mamá… ¡Eso es lo que usted no quiere entender! (Desdeñosamente) ¡Pues no sé lo que tenga de distinto a los CARMEN: Dª MARÍA: Dª MARÍA: demás!. para que cuando venga no lo vea. pero muy bien que de esa manera hemos conseguido que se tome interés por nosotros. (Extendiéndole el ramito) De parte de Barroso… Carmen sin decir nada... ¡haga el favor!. ¿para qué? (Imperativa) ¡Te digo que vayas! ¡Qué tanta pregunta! (Suplicante) Pero oiga. Ya ve....... ¡Y siempre con pretextos ridículos!. ¡no es lo mismo! (Mueve la cabeza para uno y otro lado). (Con naturalidad) Golpeale la puerta. ¡escuche! Doña María parece resignarse a escuchar. se acerca a recogerlo y lo vuelve a tirar hacia el exterior por la puerta izquierda.. (Desconcertada) Pues. ¡andá! (Queriendo resistir) Pero.. y precisamente por eso le estoy agradecida.. me parece igual a todos. en sólo quince días ya tiene el despacho favorable… ¿Y qué tiene que ver? No le digo que es distinto a los demás… Doña María hace con la cabeza una señal de incredulidad. mamá. (Volviéndose hacia Carmen. (Maliciosamente) ¿Te ha dicho algo? (Con suavidad) Estaba vistiéndome. ¡Eso no lo sabemos!. hijita. (En otro tono) Y como ahora es preciso que se trate el asunto por la Cámara. (Con desdén) ¡Bah!.. CARMEN: ¿No has oído que te llamaba? CARMEN: Dª MARÍA: (Con convicción) ¡Oh!. pero estoy segura que lo único que se propone es que aprenda a escribir… ¡Para eso sirven mis copias! Dª MARÍA: Durante estos últimos quince días he estado yendo a su pieza a cada rato. CARMEN: Dª MARÍA: Hubiera hecho lo mismo sin necesidad de estas cosas. Dª MARÍA: Tiralo por lo menos adentro. enoje!. ¡Imagínese las copias que haré! Pues él no me dice nada. Pero. mamá.. (Incrédula) Pero. ¿Usted cree que él mismo no se da cuenta? ¡Si me lo dice.. escuche. 528 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 529 . ¡Andá! (Con impaciencia) Pero. mamá… (Perdiendo la paciencia e imperiosamente) ¡Te digo que vayás! ¿Lástima? ¿Y por qué te va a tener lástima? ¡Porque ve! ¡Porque comprende! Porque no es como los otros. lo arroja a la distancia y queda impasible mirando a doña María. hijita. oiga… ¡Me está usted haciendo hacer cosas que al mismo Linares le chocan! (Ante un movimiento de impaciencia de doña María) ¡Si no es para que se CARMEN: entonces. me deja hacer..

. despacio y vamos a cuentas… (A Pepa.... (Afligida) ¡¡Tía!!. (Resolviéndose de pronto a volver) ¡Ah!. como si hubieran tomado una brusca resolución. GREGORIO DE LAFERRÈRE 530 antología de obras de teatro argentino 531 . ¡ni me acordaba! (Volviendo a recuperar la alegría) Está en la esquina y espera una señal desde el balcón. muy bien. (Angustiada) ¿No? ¿por qué? Porque me vas a meter en un lío con tu madre.... PEPA: (Riendo) ¡Ya no hay más que freírlas! (Mostrando la fuente) ¡Mire qué lindas!. PETRONA: Eso no sé. Dª MARÍA: no le dijo nada Manuela? Dª MARÍA: PETRONA: (Recordando) ¡Ah. ¡si usted lo conociera!. (Con un poco más de interés) ¡Ah!. (Se frota las manos de contento). ¡mi novio! (Con ansiedad) ¿Qué. y yo no quiero líos. PETRONA: Dª MARÍA: (Después de meditar un momento) No. parece que Linares se ocupa demasiado de aconsejar a Carmen.. Dª MARÍA: PEPA: (Antes de que llegue a salir) ¿Y Carmen? (Deteniéndose) Conversando con Linares.. mientras entran corriendo por la izquierda Manuela y Petrona.. ¿no es eso? PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Ya va a ver!. ya verá..las de Barranco Aparece Petrona por derecha.... Desde hace días quería decírselo: me Sí. Manuela ha corrido hacia Petrona y ambas conversando animadamente se dirigen hacia la izquierda y de pronto. hijita. y a ver PETRONA: ¡tan bueno!. sin que mamá sepa nada. Dª MARÍA: PEPA: ¿Aconsejarla?. ¡De chuparse los dedos!... aunque se lo mandasen.. corriendo.. salen por ésta. Dejate de pavadas. cuando aparece por el foro Pepa trayendo una fuente de tortas y seguida por Manuela. (Corriendo a abrazar a doña María y muy contenta) ¡Ahora va a venir! Dª MARÍA: PETRONA: (Con extrañeza) ¿Quién? (Alarmada) ¿Cómo quién?. (Recapacitando) Despacio. ¡bah!.. pero Petrona va a insistir.. querés verte aquí con él... Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA: (Desconfiada) Y entonces. sí!. ¡es tan decente!. ¿por qué no lo quiere tu madre? Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: ¡Por nada!. examinando las tortas) Muy bien.. ¿Qué le aconseja? Ayer al pasar oí que le decía que. ¡Quién sabe qué cosas le está metiendo en la cabeza!. ¡por capricho! ¿En qué se ocupa? Es de un diario.. ¡no puede ser! Da por terminada la conversación. ¿periodista? (Marcando el interés) ¿No sabés si escribe en la “vida social”? si te apurás con las tortas… PEPA: ¡Ah! En seguida están.. pues.. no debía hacer eso… ¿Qué? ¡Ah! ¡yo no sé de lo que estarían hablando! (Con despreocupación) ¡Bah!. Vase por el foro. con el pretexto de venir a coser con las muchachas. ¡cuidado con quemarlas ahora! PEPA: Dª MARÍA: Quieres decir que vos tenés un novio y que....... (Categórica y resolviendo el punto) Pues no puede ser. (Se dirige hacia el foro).

(Socarrón) ¿Y no me permitirá. tratando de asumir una actitud digna) Pues lo que ustedes pretenden es imposible.. ¿qué es eso? (Muy compungida y corrigiéndose) Venga si puede a las tres. (Después de salir Pérez. ¡No le digo que soy aficionado!. tía!. eso sí!. ¿y por qué has hecho eso? (Abrazándola) ¡Sí.. con impaciencia.. ¡Por favor! (Suplicante) ¡Déjelos. después de haber estado observando a Pérez curiosamente) ¿Este es tu novio? PÉREZ: grupo? MANUELA: Dª MARÍA: PÉREZ: (Saltando de alegría) ¡Sí. mamá! (Con energía) ¡No y no! ¡Sería faltar a mi deber! (Hace un ademán majestuoso). (Volviendo a saludar desde lejos y siempre cohibido) Mucho gusto... que les forme un ¿Quién? ¡Mi novio! ¡El novio! (Con enojo) ¿Qué?. Me vengo con la maquinita. entre! Pérez adelanta su paso. ¡Tengo gran afición! Dª MARÍA: (Sin oírlo bien. por lo del grupo! (Apresuradamente) ¡Venite mañana a las tres! (En tono de reproche) ¡Niña!. ¿a qué salió con la pavada de tipógrafo? ¡Hubiera empezado por ahí. tía. en actitud encogida) Servidor… (Da vueltas el sombrero entre las manos)... hombre!. un grupo! (Con extrañeza) ¿Grupo?.. sí! ¡No sea mala! (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar.. (Transición).. (Riendo) ¡Qué esperanza! ¡Bueno fuera!.. Dª MARÍA: PÉREZ: Dª MARÍA: 532 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . ¿Grupo de qué? PETRONA: PÉREZ: Dª MARÍA: Un retrato. ¡zas!.. Acompáñenme a matar el grillo 533 tipógrafo! Dª MARÍA: PÉREZ: (Dirigiendo una furibunda mirada a Petrona) ¡Ya decía yo! (En igual forma) Y en mis ratos desocupados me dedico a la fotografía. que ya saben… (Hace un movimiento con el brazo señalando la salida). ¿eh?. entre. ¡Al fin es la madre y tiene derecho! Así. comprendiendo que su empaque lo está perjudicando) ¡Pero entre. (Vase por la derecha contoneándose compadronamente). mamá.. Si mi cuñada se opone a las relaciones de ustedes. (Con mucho interés) No vaya a olvidarse... tía. ¡tía!. con naturalidad a Petrona) Hija. ¿por qué no? (Con arranque) ¡Pero. Dª MARÍA: PÉREZ: PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Sí.. ¡en todas las posturas! (Agradablemente sorprendida) ¡Cómo!.. (Entusiasmada) ¡Entrá! (Corrigiéndose) Entre. Dª MARÍA: PÉREZ: (Con retintín) ¿Conque usted es periodista? (Con dejo de compadre) Por lo menos de la familia… ¡Soy PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: entonces. y en un momento. no es justo que yo las favorezca.. (La abraza). señora. (Animándose) ¡Ah.. (A Petrona y con fastidio.. hombre. (Señalando a doña María) Esta señora es mi tía.. has tenido una buena idea. (A Pérez. siquiera. (Riendo) ¡Aquí estaré con la maquinita! ¡Vayan pensando en las posturas! (Saluda con la cabeza y va a salir). ¿nos puede retratar? (Riendo) ¡Ya lo creo! ¡Mejor que Vicón! (Con aspaviento) ¡Si viera qué bien.....las de Barranco MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: PETRONA: PÉREZ: (Riendo) ¡Ahí sube! PETRONA: MANUELA: Dª MARÍA: (Angustiosamente) ¡Tía!..

entonces..las de Barranco que estuvo gritando anoche. no ROCAMORA: CARMEN: 534 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 535 . (Suspira con fuerza y retrocede unos pasos hacia la derecha). (Señalando hacia la derecha) CARMEN: ROCAMORA: ROCAMORA: ¿Continúa usted pensando lo mismo? CARMEN: ¡Son una maravilla! CARMEN: ROCAMORA: CARMEN: ROCAMORA: (En tono de amenaza.. vamos a echar agua en el zócalo. (Con despecho) Déjese usted de Pepa y conversemos… ¿quiere? (Siempre en tono de cómica amenaza) A la primera palabra voy y se lo digo todo. volveré más tarde.... La noto a usted muy distinta. ¡Avisá!.. ¡Rocamora! ¡Es PETRONA: que usted no puede darse cuenta de lo que significa verse libre de usted!. después de cerciorarse que no hay nadie) Esperame Pepa le ha prohibido conversar conmigo. (Hace ademán de salir por la izquierda).. no lo hará usted. ¡Lo va usted a ver! (Hace ademán de salir por el foro).. ROCAMORA: CARMEN: No. (Burlonamente) Hasta luego. (Con pasión y avanzando otra vez) ¡Carmen!. pero conteniendo la risa) Se lo cuento a Pepa… ¿eh? (Lo amenaza con el dedo) No continúe. El muchacho vuelve a salir por la derecha llevándose las cajas. mientras doña María y Petrona se dirigen hacia la izquierda) ¡Voy primero un ratito al balcón! (Vase por la izquierda corriendo). ROCAMORA: afuera.. pero siempre risueña) Llamaba a Petrona. Carmen! (Carmen se detiene) (Mirando al foro también y con cierta alarma) Sí.. (Deteniéndose antes de salir y queriéndola tentar) ¡Si viera usted qué encajes más bonitos traigo ahí!. ¿eh? ¡Ahora no más viene! (Mira hacia el foro)... Carmen.. (Conteniéndose. (Adelantándose bruscamente) ¡Oiga.. ¡Carmen!. (En tono burlón) Déselos a Pepa. CARMEN: (Un tanto confusa) ¿A mí? ¡vaya! (Transición).. MANUELA: mirándola fijamente. CARMEN: (Aparece por el foro y se detiene sorprendida al encontrar a Rocamora). (Riendo) ¿Qué no?.. (Dándose rápidamente vuelta hacia el foro y gritando) ¡Pepa! ¡Pepa! ROCAMORA: CARMEN: ¡No! ¡No! (Vase bruscamente por la derecha y Carmen queda riendo). (Señala hacia el foro). no avise nada.. (Separándola con fastidio) ¡Dejate de pavadas! Ambas vanse por la izquierda. Entra por la izquierda doña María seguida de Petrona. (A Petrona) Dice Pepa que vayas a ayudarle a sacar las tortas.. ¡che!. ¡che!. mire que ROCAMORA: (Al muchacho. ¿No saben que está usted aquí? (Apresuradamente) Voy a avisarles. (Abrazando bruscamente a doña María) ¡Cuánto la quiero! ¡Qué buena es usted! (Demuestra una gran nerviosidad). (Adelantándose.) ¡Che!.. Bueno. oiga! Carmen se detiene y Rocamora queda un tiempo silencioso Dª MARÍA: ¿Qué grito ha sido ése? (Transición al apercibirse de la risa de Carmen. Ahora la tengo a Pepa… ¡cuidado! ROCAMORA: Dª MARÍA: (Con amargura) Otras causas debe haber también. ¿Te estás riendo sola? (Mira a los lados). ¡Qué buen humor tiene usted ahora! ¡Desde hace pocos días la he visto reír por primera vez! CARMEN: (Entre seria y risueña. (Alarmado) ¡Oiga. suspirando con fuerza) ¡Ah!.. Aparece Rocamora por la derecha y lo sigue un muchacho trayendo unas cajas.

.. ese aumento de dos pesos en el alquiler de la pieza que me ha notificado esta mañana Pepa? Dª MARÍA: (Con naturalidad) ¿Cómo qué significa? ¡Que se le aumentan dos pesos! ¿Y de ahí?. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: y va a sacar dinero). pero es apercibida por doña María. significa ese aire tan grave? ¿Qué le pasa? MORALES: Dª MARÍA. señora. (Con imperceptible despecho) ¡Ya sabe que todo el día escribe! Aparece Morales por la derecha. Petrona vase por el foro.. Carmencita? (Le da la mano). en definitiva. hombre!. (Se dirige hacia el foro). Dª MARÍA: MANUELA: eso. (Con naturalidad) Vos.. CARMEN: (A Carmen) ¿Y Linares? (Abandonando el aire risueño) Está en su cuarto. después de salir Morales) ¿Y por qué ha hecho ¡Pero... Morales. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Imperiosamente) ¡Carmen! Carmen se detiene cerca del foro. le propongo un trato.. MANUELA Y PETRONA: (Volviéndose para encararse con doña María) ¿Y qué significa. (Entrando por el foro y extendiéndole la mano a Barroso) Tanto gusto.las de Barranco quiere que yo las toque.) ¡Barroso! ¡Señor Barroso! ¡Qué suerte! ¡Tanto gusto! (Apretones de mano). (Deteniéndose) ¿Qué trato? PEPA: que no había de venir?. callate. ¿No ves que es para las tortas?. (Deteniéndole con un ademán) No..) ¡Aquí estoy yo! (Saliendo a su encuentro.. déselo a Pepa. mamá? ¡Pobre Morales!.. Desde hoy no hace otra cosa que mirar el reloj. (A Carmen con malicia) ¡Ahí está! ¿cómo decías diez. BARROSO: En lugar de pagar dos pesos a fin de mes... Carmen aprovechando la confusión intenta desaparecer por el foro.. (Va a salir). ¿te aburriste tan pronto? (Secamente) ¿Y qué quiere que hiciera? Se ha puesto a escribir. pague uno adelantado. CARMEN: MORALES: (Impetuosamente) Pero si yo. Barroso.. (Después de vacilar un momento y haciendo un gesto de fastidio) ¡Psh!.. CARMEN: Dª MARÍA: (En tono de protesta) ¡Yo no he dicho nada! (Interviniendo rápidamente) ¡Eso es! ¡Disimulá ahora! (A Barroso) Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: No la crea. ¡Si así no fuera!. (En tono de reproche. ¡Pero es un aumento ridículo.. (Entrando por la izquierda y muy desconsolada) ¡Qué rabia! ¡No ha vuelto el morocho! PETRONA: BARROSO: MORALES: CARMEN: (Secamente) Buenas tardes. muchas gracias. Carmen. le aumentaremos BARROSO: (Adelantándose hacia Carmen) ¿Cómo está. (Apareciendo por la derecha y riéndose.. 537 536 antología de obras de teatro argentino . señora! (Con sorna) Si lo encuentra tan ridículo..... (Afablemente) Buenas tardes.) ¡Ya están las tortas! ¡Riquísimas!.. (Con aire resignado se calla al apercibirse de las señas desesperadas que le hace doña María). ¿Qué le parece? MORALES: (Con tristeza avanzando hacia el foro después de dirigir una mirada a Carmen) Lo que me parece es que usted abusa contando con que me he de callar. (Sonriendo) ¿Qué (Apareciendo por el foro. (Insinuante) Vaya. Morales vase por el foro. ¡qué me importa! (Mete la mano al bolsillo GREGORIO DE LAFERRÈRE (Conmovido y acercándose más a Carmen) Muchas gracias. no más.

mientras va hacia Manuela) ¡Dos días sin venir!.. (Le prepara una silla). ¡siempre tan gracioso!.. (Sulfurándose) ¡Te digo que me dejés! (Con tono de reproche) ¡Pepa! (Reaccionando y poniéndose a reír) Bueno. ¿Qué le había pasado? BARROSO: PEPA: MANUELA: Carmencita? CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: Dª MARÍA: (Riendo) ¡Los clientes. festejándose ruidosamente las buenas ocurrencias del dentista.. Obedece Barroso y a un lado se le sienta doña María y al otro va a sentarse Manuela. (Agriamente) ¡Ah!. ¡ja!.. Pero. La mía también. (Apresuradamente) ¡Cállese. Dª MARÍA: (A Barroso. ¡Qué Barroso éste!. ¡No faltaba más! ¡Es claro! Dígales que no está. eso quería decirle.. Si es que. BARROSO: (En tono de reconvención) ¡Parece mentira.. Manuela y Petrona acompañan en las risas a doña María hasta que Barroso toma el partido de reírse también. (Vase majestuosamente por el foro). hombre. dice? ¡Ja!..) ¡Carmencita! (Con abatimiento) ¿Qué? CARMEN: BARROSO: CARMEN: ¡Yo la amo. ¿Qué saca con insistir? BARROSO: (Afligido) ¡Pero es preciso!. después de quedarse solos y poniendo los ojos en blanco) ¡Carmen! (Carmen no contesta. mientras Manuela vase por la izquierda) Decile a la cocinera si se acordó de lo que le dije. (Haciendo como que contiene la risa) ¿Lástima.. sus 539 antología de obras de teatro argentino .. ¡ja!.. Barroso.. bueno. su mamá quiere. Ya ve. Pepa.. (Riendo) ¡Cómo no! BARROSO: BARROSO: Dª MARÍA: ¡ja!.. (Riendo) ¡Cuando quiera! (Apresuradamente) Y a mí..las de Barranco MANUELA: (Desde lejos) Aquí... (A Carmen.... (Señalándose un diente) Va a tener que arreglarme este diente. mientras Pepa vase por el foro) Y vos traeme un pañuelo. los clientes me tienen loco! Yo no necesito nada.. ¿sabe? GREGORIO DE LAFERRÈRE insiste? ¡Dése cuenta!.. pero ante la mirada amenazadora de doña María... señora. mientras Petrona vase por el foro) Con permiso. No quiero enojarme... Carmen! (Con suavidad) Y ya le he dicho que yo no. (Cada vez más confundido) ¿Yo? No. rodeándolo. (Iniciando la conversación) ¡Pues lo hemos extrañado mucho! (Riendo) Muchas gracias. Barroso. siéntese aquí. hombre! ¡Después de darle a una tanto trabajo!. Pepa y Petrona. Barroso. sentate acá.. (Riendo) ¡Qué le vamos a hacer! (A Carmen) ¿Y usted. Barroso se aproxima y doña María.. andá a preparar el mate. Carmen se dirige hacia el otro extremo del escenario. ¿Por qué Mi emplomadura se me ha aflojado. (Confundido) No.. (Mostrándole la silla) Siéntese... Dª MARÍA: PEPA: BARROSO: MANUELA: BARROSO: PETRONA: BARROSO: PEPA: Dª MARÍA: 538 (Cesando de reír bruscamente y con tono imperativo) Pepa. hágase negar.. obedece y cambia de asiento con ella)... (A Petrona. PEPA: MANUELA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA: (Encarándose con Manuela) Dejame a mí ahí. (Va a sentarse en otro sitio) (Levantándose de su silla al notar que Carmen ha ido a sentarse al otro extremo) Carmen. le siguen. (A Barroso... ¡ja!. señora. (Se aproxima a Carmen y ésta parece que quiere resistirse. buena pieza! ¡Si ya sabemos lo pícaro que es usted!. (Compungido) ¡Qué lástima! (Riendo) Muchas gracias... si digo no más. (Sentándose) No quiero. (A Manuela. ¡ja!.. ya vuelvo.

. y a Barroso mientras entrega a doña María un pañuelo que trae en la mano) Ahí acaban de salir de su casa dos señoras.. basta. (Con calma) Sí. BARROSO: Dª MARÍA: CARMEN: BARROSO: (Riendo) Sí.las de Barranco hermanitas quieren. (Gritándole) ¡Decile a Carmen que venga! (Oyendo golpear las manos hacia la derecha. (Afligido y poniéndose de pie también) ¿La he ofendido? Carmen parece que va a decir algo pero se contiene Dª MARÍA: (Confundido) Yo no sé. (Se suena gravemente la nariz). Carmen. ¡ja!.. (Apaciguándose y resignada) Bueno.. ¡Se ríe!. Manuela y Barroso desaparecen por el foro. las clientas. sí. (Sentándose a su vez y después de un instante de silencio) ¡Porque yo la amo! Carmen lo mira y no puede menos de sonreír ligeramente... ¿cómo hacemos? (Riendo) ¡Qué sé yo! (Después de un momento de silencio y tomándole bruscamente una mano) ¡Es que yo la amo! ¡La amo! (Poniéndose violentamente de pie) ¡No sea zonzo! ¿Eh?.. Las vi desde el balcón. CARMEN: BARROSO: PEPA: MANUELA: (Indignada y poniéndose bruscamente de pie) ¡Le he dicho que no me toque! BARROSO: CARMEN: (Afligido y poniéndose de pie a su vez) ¿La he ofendido?. ¡escuche!.. muy paquetas. (A Barroso) ¿Vamos?.. la cocinera tiene dolor de muelas ¿tendría inconveniente en verla? (Poniéndose de pie y riendo) Con mucho gusto. hombre? (Vase por la derecha haciendo un gesto de fastidio y al cabo de un instante entra leyendo un papel que trae en la mano) La demanda del almacenero (Desdeñosamente) ¡Bah! (Hace una pelota con el papel y la tira en un rincón). se dirige hacia la derecha y se asoma por ella).... perdóneme.. ¡ja!... (A Manuela) Acompañá a Barroso. ¡Voy a vestirme ligero! (Vase por la izquierda). yo no le he hecho nada.. (Sin atenderlo y a gritos) ¡Mamá! (Con voz vibrante de ira.. Entra Pepa por el foro... ¡me tienen loco!.. Manuela... MANUELA: (Entrando por la izquierda. (Dándole un golpecito sobre el hombro) ¡Así me gusta! ¡ja!. (Dándose cuenta) ¡Ah!. viendo que no contestan. CARMEN: BARROSO: CARMEN: BARROSO: BARROSO: (Con una leve sonrisa) ¡Pero yo no! (Confuso) Y entonces. yo también quiero.... ¡no le he hecho nada! (Se besa los dedos en cruz). ¿Qué se le ofrece? (Impaciente) ¿Qué se le frunce. el pañuelo que me pidió. pero yo. siéntese.. Se sientan ambos. (A Barroso después de presenciar sorprendida la salida de Carmen) PEPA: (Apresuradamente a doña María) Ahora no más viene Rocamora. Usted no necesita jurar. hombre... CARMEN: BARROSO: (En tono de reproche) Pero. en alta voz) ¿Quién es? (Después de un momento de espera... ¡se ríe!.. (Se sienta) Siéntese... ¡ja!. después de haber mirado con curiosidad el pañuelo) ¿Y para qué me das esto? MANUELA: Dª MARÍA: Si la he ofendido. ¡ja!.. 541 Dª MARÍA: BARROSO: CARMEN: Dª MARÍA: ¿Qué ha pasado? 540 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. ¡es cierto!. PEPA: Barroso.. (A Manuela.... mamá. (Con rabia) ¡Imbécil! (Con repentina resolución corre hacia el foro y asomándose por él) ¡Mamá! ¡Mamá! (Suplicante y aproximándose) Pero escuche...... a doña María que aparece por el foro) ¡Quédese usted si quiere! ¡porque yo me voy! (Desapareciendo violentamente por la izquierda).

(Echándose para atrás.... (Con resolución y mirándola de frente) ¡Y sépalo de una vez por ¡Cómo no! (Gritando hacia la izquierda) ¡Carmen! (Después a Linares) ¿Y mi asunto. ¡No porque sea usted mi madre... (Apresuradamente) ¿Qué?. en tanto que Carmen continúa con acento reconcentrado LINARES: Dª MARÍA: No se imagina todo lo que se lo vamos a.. con la mirada extraviada y en la mayor exaltación) ¡Cuidado!... ¿de dónde has sacado eso? CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando las manos hacia el óleo del capitán y con acento lleno de angustia) ¡Padre!. (Con irritación) ¡Si tu padre viviera no me estarías faltando el CARMEN: ¿Dónde está Linares? (Lo busca con la mirada mientras doña María la contempla con visible irritación). (Hace ademán de arrancar un diente). ¡Oh. ¡se acabó para siempre! Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: (Con estupor) ¿Qué? (Con resolución) ¡Que ya no soporto más! (Exasperada) ¡Es a tu madre!.. recién llega... gracias. mamá. (Transición). ¡Si pudiera darse cuenta!.las de Barranco Aparece Linares por el fondo. LINARES: (Que está preocupado y no parece haberla oído siquiera) ¿Ese que está adentro es el dentista. ¡padre!. ¿por qué te has muerto? (Se deja caer sobre una silla y rompe en sollozos ocultándose la cara).. ¡Oh! enseguida. ¿Quiere quemando la sangre! (Sacudiéndole el brazo) ¿Qué es lo que te has creído vos? CARMEN: Dª MARÍA: LINARES: (Con energía... ¡toda una vida honrada.. ¡Cuidado! Doña María se detiene con el brazo levantado y va después bajándolo con lentitud mientras ambas se miran fijamente y en silencio.... (Muy amable) Ahí está... separándose de ella.. LINARES: (Con cierta nerviosidad) ¿Y Carmen... ¡a la que estás hablando! (Levanta el brazo amenazándola). (Volviéndose bruscamente hacia Carmen) ¿Quién te ha enseñado eso?.. hasta que llega a descansar la mano sobre la cabeza y se retira unos pasos con afectado estupor.. ¡es a tu madre! ¡bandida!... tiene derecho de hacer lo que está haciendo! Dª MARÍA: LINARES: No... Le ruego que no se olvide de prevenirle a Carmen que la espero ¿eh?. (Con furor contenido) ¿Por qué no venías? (Con creciente irritación ante el silencio de Carmen) ¡Te prevengo que me estás GREGORIO DE LAFERRÈRE Dª MARÍA: respeto! CARMEN: Dª MARÍA: (Levantando la cabeza y con profunda amargura) ¡Si mi padre viviera!. ¿por qué? (Nerviosamente) ¿Hace mucho que vino? No. (Asomándose por la izquierda mientras Linares vase por el foro) ¡Carmen! ¡El señor Linares pregunta por vos! Aparece Carmen por la izquierda. no? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: CARMEN: Sí. (Muy gozosa) ¿De veras?. señora? (Mira a los lados como buscándola) . cuánto se lo vamos a agradecer! todas! ¡Esto se acabó!. ¿qué necesita? (Vacilando) Es para pedirle que me haga unas copias. señor Linares? ¿Cómo va? (Distraídamente) Esta semana quedará despachado... Barroso.. bruscamente) ¡Déjeme! (Mirándola de frente) ¡Ya le he dicho que no quiero que me ponga las manos encima! Dª MARÍA: CARMEN: hacerme el favor de decirle que cuando se desocupe venga un momento por mi cuarto? Dª MARÍA: (Con furor reconcentrado) ¡Carmen! ¡Carmen!. ¿precisa algo? Es muy buen amigo y no hay más que decírselo. antología de obras de teatro argentino 543 542 .

mientras doña María visiblemente desconcertada no sabe qué partido tomar). ¿para qué?. Dª MARÍA: CARMEN: LINARES: (Desde el foro y en alta voz a Carmen) Carmen. andá.. CARMEN: Dª MARÍA: (Con resolución) ¡Hago lo que debo! (Amenazadora.. (Levantándose bruscamente) ¡Ah! ¡canalla! (Avanza furiosa hacia ella) ¡Conque es inútil! (Carmen la mira serenamente y doña María se contiene de nuevo). (Con resolución) Ahora mismo voy a echar a la calle a ese imbécil. aproximándose) ¡Carmen! Aparecen por el foro Barroso. (Poniéndose de pie con toda calma y secándose las lágrimas con el pañuelo) No se desmaye. avanza hacia ellos y en ese instante Doña María adelantándose se precipita sobre Barroso. ¡ay!. haga el favor un momento. ¡cómo no! Sí. MANUELA: CARMEN: (Después de salir Barroso y mirando alternativamente a doña María y a Carmen) ¿Qué hay?. llamalo. (Gritando) ¡Oiga! (Viendo que no vuelve. Carmen. ¿quiere? CARMEN: Dª MARÍA: ¡Cómo no! (Se dirige hacia el foro). que ha continuado inmóvil en el mismo sitio. Van conduciéndolo suavemente hasta hacerlo desaparecer por la derecha y en tanto que una de ellas le entrega el sombrero.. (Se retira unos pasos). Petrona y Morales que se aproximan hacia el foro.. ¿qué ha sucedido? Doña María sin contestar se dirige resueltamente hacia Carmen. ¡ahora lo verá usted! (En actitud de desafío. presencia la escena.. (Con firmeza) Usted no quiere creerme. Barroso! Hasta mañana. Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: Bueno. en actitud de decir algo. (Irguiéndose) ¡Sí!. pero le repito que esto se acabó. ¡me muero!. ¡hasta mañana! (Empuja suavemente a Barroso hacia la derecha y éste. a Petrona) Corré. presa del mayor furor. ¿vos?. (Señala hacia el foro).. MANUELA: (Acercándose con curiosidad a doña María) ¿Qué hubo. aparece Linares por el foro. mientras Morales queda en el foro observando a Carmen que. mira hacia el foro con aire resuelto).... sorprendido.. ¡me vas a matar!.. llena de sacrificios! ¿para qué?.. ¡Señor!.. (Después de apercibirse de la actitud de Carmen y dándose cuenta de que algo grave sucede. mamá. (Llora desconsoladamente.. Se oyen las voces de Barroso. (Simula una convulsión).. Hasta mañana.. (Se deja caer sobre una silla) ¡Me muero!. MORALES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Rápidamente a Morales) ¡Morales! (Sin detenerse) Ya vuelvo.las de Barranco llena de privaciones.. Petrona y Morales conversando y riendo todos a la vez. Petrona sale apresuradamente por el foro y se la oye gritar llamando a Morales. y en el momento en que. ayudando a doña María) ¡Hasta mañana. Manuela.. se acabó para siempre. Manuela. se deja llevar). en actitud de desafío. porque es inútil. mamá? 545 544 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino . hablando muy ligero. MANUELA Y PETRONA: (Por decir algo) Por eso en la casa de tu padre había hambre.. (Mientras Carmen desaparece por el foro.... yo. (Desaparece por el foro).. CARMEN: Sí. ¡pero había también vergüenza! (Tomando su partido) ¡Ay!. ¡Desde hoy se lo Dª MARÍA: estoy diciendo! Morales después de ver salir a Carmen y a Linares se dirige hacia el foro con la manifiesta intención de salir también. (Azorada) ¿Vos?... sonriendo y con mucha melosidad para que la oiga Linares) Andá. bueno.. (Exasperada) ¡Carmen! ¡Cuidado con lo que hacés! Las voces se acercan... va a decirle algo. Lo esperamos.

.. ¡siempre tan bueno y complaciente! Castro. (Señalándole una silla) Siéntese hombre. señora. Castro. CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: (Desconfiado) ¿Los cuatro meses? (Insinuante y para ganar tiempo) Sí. Adiós. ¿y no se le pagó? Sí.. (Le presenta los recibos y doña María los toma). Entra Manuela por el foro y mirando a doña María le hace con disimulo señas de que Carmen no viene.. escuche…. siéntese. ¡Me parece suficiente se ha creído? ¿Con quién cree usted que está hablando? PETRONA: Dª MARÍA: razón! Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡Es inútil! ¡No quiere! (Con altivez) ¡Soy la viuda del capitán Barranco. con dignidad.. y se me debían tres. (Al ver a Castro) ¡Hola!.. Entra Petrona por el foro.. ¿qué es lo que (Con brusquedad) Porque no me paga. en tanto que Petrona se lleva con espanto las manos a la cabeza al ver al cobrador. queda usted notificada. (Con indignación tomando los recibos) ¡Ya verá qué lunes le voy a dar mañana! (Vase bruscamente por la derecha). Manuela vase corriendo por el foro. a Manuela. se adelanta con paso natural CASTRO: viene. Dª MARÍA: (Receloso y moviendo la cabeza) Señora. disimulando. ¡tanto gusto! (Rápidamente a Manuela) Sí. ¡Se fue! Golpean las manos a la derecha y aparece Castro. que era todo un caballero!.. que después sale corriendo por el foro) ¡Que se apure! (A Castro) Pues así como se le pagó uno. (Mientras Castro adelanta un paso. Castro? CASTRO: CASTRO: Dª MARÍA: CASTRO: Dª MARÍA: (A Castro. un mes.las de Barranco Doña María no contesta. (Con sorna) Y aquí están los recibos...... (Persiguiéndolo) ¡Castro! ¡Castro! (Volviéndose rabiosa al ver que Castro no le hace caso y se va) ¿Dónde está esa canalla? Dª MARÍA: (Al ver que Castro se va) ¡Pero. venga. ¡y con este cuatro! (Rápidamente a Petrona. mamá: es Linares el que la aconseja. Estoy 547 546 antología de obras de teatro argentino . se le pagarán los demás... desaparece por la derecha. (Volviéndose receloso) ¿Me va a pagar? CASTRO: Dª MARÍA: (Secamente) Buenas tardes. CASTRO: Dª MARÍA: (Suspirando y precipitándose hacia la derecha) Bueno. con voz angustiada) ¡Decile que por favor! Manuela vase apresurada por el foro. Entre. le voy a pagar. (Haciéndose la sorprendida) ¿La demanda? ¿Pero está usted en su juicio? ¿Por qué? CASTRO: Dª MARÍA: (Indignada) ¡Vaya una desconfianza. no me siento. Vuelva el lunes que Es inútil. sí. (Con aflicción) ¡Castro! ¡Castro! ¿Es posible. Castro! ¡Un hombre como usted!. (Asoma la cabeza al exterior).. hombre!. (Hace ademán de irse). hombre de Dios!. si usted quiere… CASTRO: demanda. Decile a Carmen que venga. escuche. (Secamente) No. sin darse por entendido. ¡Pero.. mientras le devuelve tranquilamente los recibos) Le repito que se los voy a pagar. los cuatro meses y hasta (Secamente) Le vengo a avisar que mañana presento la otros cuatro adelantados... Manuela llega corriendo hasta el foro y de alllí. (Señalando el cuadro) ¡Ahí están sus medallas!. MANUELA: Dª MARÍA: (Rápidamente a doña María) ¡No quiere venir! GREGORIO DE LAFERRÈRE PETRONA: MANUELA: Está con Linares y Morales. PETRONA: Dª MARÍA: (Volviendo a entrar por el foro) ¡No me ha hecho caso!.. (Intrigando) Y mire... señora.

.. si se encuentran les servirán para no (Con furor) ¡Ah! ¿sí? ¿Linares?.. (Doña María sonríe a su vez). En ese momento golpean las manos hacia la derecha y las tres se detienen.. PETRONA: No se vaya a olvidar de las copias. (Dando vuelta la cabeza) ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales para escuchar a Linares... Manuela entrega a Jenaro el bastón... Linares? PEPA: (Mirando hacia un punto) Allí. Aparece por la derecha Jenaro. (Ríe). están. y que debe ser un poco llamativo.. (Se arregla unos pliegues del batón). donde se pone a conversar aparte con Morales... (Con intención) ¿Y las copias. me parece. Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Con naturalidad) Bueno. (A doña María. PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: Pasado mañana me parece... (Quiere correr hacia el sitio). che! Aparece por el foro Carmen seguida de Linares y Morales. (Mira a todos lados como buscándolos). Llevale el bastón LINARES: PETRONA: (Riendo) ¡Se ha puesto la batita verde! ¡Si viera!.que los hemos buscado por todas partes y que no LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Ya se las encargué a Carmen. (Con aire amenazador se dirige hacia el foro. (Apresuradamente a Jenaro) Bueno. los guantes.. MANUELA: Dª MARÍA: y decile que aquí no hay ningún guante. riendo mientras Manuela vase corriendo por la izquierda) Salí al balcón para hacer rabiar a la hija del relojero. dijo la mujer que no la llevara más. ¿El bastón y los guantes? (Mira alrededor como buscándolos) ¿Pero dónde tendrá la cabeza ese hombre? A ver. de pronto. ¿eh?. (Se adelanta a tomarlo) Y los guantes. buscalos.las de Barranco segura que él no la dejaba venir. vamos a contar la ropa para la lavandera... que no debe haberlos traído. ¡parece una cotorra! (A Petrona. ¡Mirá que el reloj del comedor ya anda atrasando!.. (En tono de reproche) ¡Dejate de pavadas! ¿Eh?. Doña María se limita a dirigir una furibunda mirada a Carmen y ésta sin darse por aludida se coloca hacia la derecha. CARMEN: (Que mientras Jenaro salía se ha acercado a examinar el sitio que señaló antes) ¡No son! GREGORIO DE LAFERRÈRE Esta noche las hago.. ¿es usted? No la había conocido. vuelve y habla con voz natural) ¿Cuándo dijo Linares que se reunía la Cámara? estropearse las manos cuando barran. mientras con toda indiferencia habla a Jenaro) . PETRONA: (Adelantándose hacia doña María y después de contemplar sonriendo a Pepa) Presénteme a esta señorita. ¡No sé qué tiene de particular! (Con cómica sorpresa) ¡Ah!. Las tres se dirigen hacia la izquierda. 548 antología de obras de teatro argentino 549 .. (Señalando un sitio) Allí está el bastón.. Manuela. (Se mira el batón). PEPA: JENARO: Dª MARÍA: Dice el señor Barroso que se ha olvidado el bastón y los guantes... (Con despreocupación) Buscaremos otra... Dª MARÍA: (A Manuela) Te prevengo que está el morocho en la esquina. junto al foro. (Reteniéndola de la muñeca.. pero sin exageración.. pero. (Encantada) ¡Jesús! ¿Y no me lo ve todas las tardes?. a ver. se detiene.. MANUELA: Dª MARÍA: ¡Ah! mamá. bueno. (Inmediatamente continúa su conversación con Morales). Aparece por la izquierda Pepa luciendo el batón que le regaló Rocamora en el final del segundo acto.. Jenaro vase por la derecha llevando el bastón.... aludiendo al batón que tiene puesto) ¿Qué tal me queda de lado? (Contemplándola admirada) ¡Lindísimo... (Con calma) Bueno.

Linares.. al centro.. pero sin moverse de su sitio) Señora. (Dirige una mirada al grupo de Carmen y Morales). y queda pronto silenciosa y pensativa. MANUELA: LINARES: (Interrumpiendo su conversación con Pepa y Manuela. Usted tiene tantos amigos.. ¡No sé quién es! Era un amigo del rubio flaco. (En igual forma) Venga un momento. Manuela le hace por la espalda una mueca y le saca la lengua. dirige una mirada de extrañeza al grupo de Carmen y Morales. en tono de nuevo apagado. a Linares) ¡Linares! Dª MARÍA: Cámara. pero tratando de sonreír y consultando el reloj) ¡Pero. antología de obras de teatro argentino 550 GREGORIO DE LAFERRÈRE 551 . una excelente mujer que está en la miseria.... ¿quiere averiguarme cómo se llama el morocho? ¿Qué morocho? ¡Pero.. Usted ya ha perdido la clase. que averigüe. hombre! Mi simpatía. en tono confidencial) Después que me haga despachar PEPA: MANUELA: Dª MARÍA: el aumento de la pensión tengo otro favor que pedirle. que continúan conversando aparte... (Insistiendo) ¡Cómo que va a hacer! Con sus relaciones en la A ver. pues. Después el rubio se fue y quedó él. Pepa y Petrona forman grupo aparte.. (Sigue conversando).. ¿se acuerda? Pasaban juntos. ayudame. (Riendo) ¿Y cómo querés que sepa si no lo conoce? PEPA: MANUELA: PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡De gusto no más! (Riendo) ¡No seas tilinga! Vení... Se sientan junto al foro en el rincón de la izquierda. amigo Morales!. (A Pepa. primer término. a Manuela) ¿Qué le pasa? (Muy zalamera) A usted tengo que pedirle un servicio. mirando a Carmen y a Morales. ¿sabe qué hora es? (Interrumpiendo apenas su conversación con Carmen para contestar) Ya me voy. antes de separarse de Pepa y Manuela. (Desde lejos y con voz apagada) ¡Petrona! Petrona abandona el grupo de Linares... Traelas. preparándose a un trabajo de labor que saca Pepa de los bolsillos del batón. Dª MARÍA: Es para una amiga mía. Linares. LINARES: Pues por eso.. Ahí encima de mi cama hay unas costuras. ¿Y yo qué puedo hacer? (Impaciente. mientras Linares va a tomar una silla) ¡Le tengo una rabia! ¡Ojalá que se muriera! (Señala a Linares). a Pepa y en tono de reproche) Dª MARÍA: ¡Mentirosa! PEPA: LINARES: MANUELA: LINARES: MANUELA: ¡Se habrá ido! Ahí estaba. Dª MARÍA: MANUELA: (Amablemente a Linares) Siéntese. Cuando Linares da vuelta para acercarse a doña María.las de Barranco Doña María va a sentarse aislada hacia la izquierda. Dª MARÍA: (A Linares. (Entrando por la izquierda. Pepa y Manuela y se acerca a doña María Si depende de mí. PETRONA: Dª MARÍA: LINARES: (Suplicante) ¡Ahora después! ¡Déjeme otro ratito! (Imperativa y recobrando otra vez sus bríos) ¡Le digo que vaya! ¿Se MORALES: ha figurado que va a estar de florcita? ¡Aquí todo el mundo trabaja! (Mientras Petrona sin responder vase por la izquierda. no estés de haragana. (Riendo) ¿Por qué? Con mucho gusto. (Sonriendo. (Sigue hablando en voz baja).

Dª MARÍA: LINARES: LINARES: nadie sino yo! (Tratando de sonreír) Muchas gracias. mientras observa a Morales y a Carmen. Linares hace un movimiento de hombros sin contestar. señora? (Después de dirigir una mirada de irritación hacia Carmen y Morales) ¿Quién? Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: LINARES: La persona de quien le hablo. aparentando después iniciar conversación con Petrona. ¡y hasta fue herido! ¿Quién? El general. (Sigue conversando con Morales). Pepa se levanta y se aproxima a doña María.. como si tomara de pronto una resolución. (A Linares. LINARES: Dª MARÍA: Pero si hizo toda la campaña del Paraguay. (Con fastidio) ¿Y qué tiene que ver. mirando de cuando en cuando a Carmen y a Morales) No.. Porque son de apuro.. ¡De lo mejor! LINARES: MANUELA: (Decepcionada a Petrona) ¿Para qué mentís? Es el amigo. ¡bueno. señora... señora. decepcionada) Entonces. del general. Bueno. es imposible. el del pajizo.. bueno. Manuela vase corriendo por la izquierda y Petrona ocupa su asiento. Dª MARÍA: ¿Cuándo va a hacer las copias? CARMEN: (Con naturalidad) Pensaba hacerlas esta noche.. ésta le saca la lengua y vase por el foro después). Pepa. Discúlpeme. señora. Naturalmente. Linares vuelve a mirar a Carmen y a Morales Es hija de un compañero del ilustre general. Espérese. pero si las quiere antes. MANUELA: LINARES: MANUELA: Bueno.. a Linares) Pues le prevengo que se le Dª MARÍA: (Que comienza a demostrar cierta nerviosidad.. Entra Manuela por la izquierda y se acerca a Petrona. (Se sienta con Petrona y Pepa). a Manuela) Ahí está el morocho en la esquina. (Demostrando mucha nerviosidad dase vuelta para mirar de nuevo a Carmen y a Morales y al volver la espalda a Manuela.. desde su asiento y muy zalamera) ¿Quiere un mate? LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Es que además de compadres. no... (Nervioso) No. 552 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 553 .. ¡No soy corredor de pensiones! (Se pone de pie)... (Levantándose) Se lo voy a cebar yo. (Con voz apagada) Vení.. (Impaciente) Pero...las de Barranco LINARES: Dª MARÍA: (Sonriendo) ¿Qué? ¿Otra pensión? LINARES: CARMEN: Sí. se acerca a Petrona y se sienta bruscamente enfrente de ella en el asiento que deja Pepa y dando la espalda al grupo de Carmen y Morales.. (A Linares.. ¡Carmen! Carmen interrumpe su conversación con Morales. pero no tanto!. Entonces enseguida las haré.. eran íntimos. era una gran cosa.. ¡No quiero que se lo cebe PETRONA: (Entrando por la izquierda. (Volviendo a la carga... mientras Linares. yo no puedo.. porque está en muy buena posición. (Como si tratara de recordar) ¿cómo es que se llamaba?. y el general no ha dejado hijos ni nada. ¿no dice que estaba en la miseria? (Con calma) ¡Ah!. (Con un principio de irritación en la voz).. ¿no se puede? (Distraídamente y mirando a Carmen y a Morales) No. (Después de un momento desistiendo) ¡Vaya! ¡No me acuerdo! Pero. ¿sabe?. podría sacar bastante.

PEPA: Dª MARÍA: ¿Qué es eso? No sé. (Después de chupar el mate) Riquísimo. (Sigue conversando con Petrona). Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: Hace tiempo que están sonando... ¿voy a hacer las copias? LINARES: ¡No se lo harías comprender claro! (Tiene de pronto un estremecimiento). ¡Deben haber pasado por encima del sitio donde me van a enterrar! (Riendo) ¡Qué ocurrencia! (Se dirige a salir por izquierda). y el día menos pensado se van a venir al suelo. (Interrumpiendo apenas su conversación con Petrona y aparentando indiferencia) Bueno. Voy un rato al balcón. sorprendida. En ese momento Petrona se ríe fuerte de algo que le dice Linares y Carmen con naturalidad da vuelta la cabeza para mirarlos. ¡pues al Me tiene nerviosa la tardanza de Rocamora. pero de pronto se detiene como si no se resolviera a hacerlo y en momentos en que Manuela entra con el mate y se dirige a Linares. pero sin disimular cierta preocupación. PEPA: Dª MARÍA: Bueno. me pareció que llamaban. pero no me entendió.. los ve juntos y vuelve después a seguir la conversación con Morales. Hace mucho que se lo quería 554 (Con indiferencia) Sí. MANUELA: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (Entregando el mate a Linares) A ver qué le parece. (Acercándose a cierta distancia de Linares y tratando de sonreír) (A doña María) El otro día se lo insinué. (A Carmen. (Bruscamente) ¿Qué ruido es ése? ¿Has oído? (Deteniéndose y señalando los cuadros) Es uno de esos cuadros. ella va lentamente a asomarse por la puerta de la derecha. Mirá que el que hay ya no se puede poner. (A Carmen... (Mira con extrañeza a Linares y a Petrona que no se dan por apercibidos de nada. se dirige hacia la izquierda por donde parece que va a salir. CARMEN: Entonces.las de Barranco PEPA: Dª MARÍA: (A doña María) ¿Qué quiere? (En tono confidencial) Es bueno que cuando venga Rocamora advertir. pasándose la mano por la frente) ¡Qué raro!.. pero con cierta tristeza en la voz) ¡Ah! ¡sí!. Carmen. yo también hubiera jurado que había visto entrar a alguien! CARMEN: (Vacilando. Dª MARÍA: MORALES: le echés unas indirectas a propósito del mantel. que después vase por el foro) Gracias. (Mirando el reloj) ¡Qué barbaridad! ¡Las tres! (Vase precipitadamente por la derecha y Pepa por la izquierda). ¿Cómo es que dicen? (Sonriendo. ¿no? LINARES: cambiarles las cuerdas. CARMEN: mirar la puerta. que vuelve a asomarse por la puerta de la derecha) ¿Qué hay? CARMEN: LINARES: Dª MARÍA: PEPA: (A Pepa) ¿Qué vas a hacer? (Secamente) Nada. vuelve a dar vuelta la cabeza y. sin decir nada. de un solo lado. una especie de escalofrío. (Sigue su conversación con Petrona).. sigue de nuevo su conversación con Morales. En este momento Petrona se ríe con más fuerza que antes y Carmen -ahora nerviosamente-. 555 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino .. después de observarlos un instante.. pareciendo muy entretenida esta última en escuchar a Linares).. los observa un instante y después.. a Linares desde lejos) Hay que copiar de un solo lado (Aprovechando el pretexto para interrumpir la conversación con Morales y adelantándose hacia doña María) ¡Ah! ¡sí! Hay que del papel. (Entregando el mate a Manuela. veremos....

.. ¿Qué dice que tiene? Dª MARÍA: PETRONA: LINARES: PETRONA: LINARES: LINARES: (A Petrona) Después vino la princesa... entiendo. aparentando indiferencia) ¿Qué dice Carmen que (A Carmen) En el cuarto de Pepa tenés tinta. (A Linares. ¿después?. sin mirarlos... por donde vuelve a desaparecer). (Chupa el mate). Petrona ríe con fuerza y la conversación continúa. riendo) ¿Y quién era el que entró? MANUELA: (A doña María) La llama la cocinera. pero se calla. En ese momento Linares y Petrona ríen con fuerza y Carmen bruscamente. ¡pero yo no puedo hacerle sus copias! Linares sonriendo toma los papeles y se levanta. señora. hija. son ilusiones suyas. (Termina la frase entre dientes y se dirige hacia la izquierda. (Suavemente) ¿Qué querés? CARMEN: discúlpeme. estoy un poco cansada.. (Extendiéndole violentamente los papeles a Linares) En esa forma. 556 GREGORIO DE LAFERRÈRE .. Toma el mate de manos de Manuela y sigue conversando con Petrona. ¿han oído? ¿Qué? (Mirando a los cuadros) Siguen crujiendo los cuadros.. yo después las pondré. (Con voz alterada) ¿Cómo en blanco? (Con tranquilidad y sin mirarla) Sí..las de Barranco Carmen parece que va a decir algo. mientras Carmen se separa bruscamente del sitio y se dirige hacia la derecha. De golpe me he puesto así. si hacen ruido! PETRONA: MANUELA: (Ofreciendo el mate a doña María) ¿Quiere? Doña María lo toma. (Con mucho interés) ¿Y el gigante qué hizo? Dª MARÍA: CARMEN: (A Manuela) Bueno. ¡Qué alegres están ustedes! LINARES: ¡No le entendí! (Haciendo un brusco movimiento) Pero. No. (Demuestra abatimiento).. (A doña María. se cerciora con una rápida mirada de que Petrona y Linares continúan juntos y aparenta después buscar algo mirando a los lados. le ha pasado? Dª MARÍA: (Dándose vuelta para mirar a Linares y a Petrona) ¡Caramba!. creí que había dejado la. hombre! ¡Es pura Déjelas en blanco. impaciente) ¿Y después. El amor. Entra Carmen por la izquierda y se acerca resueltamente a Linares trayendo unos papeles en la mano.. mientras Manuela se adelanta hacia doña María. ahora iré... primer término... (Bruscamente a Linares) Hay aquí unas palabras que no Tiró las botas y se quedó dormido. LINARES: CARMEN: LINARES: CARMEN: Dª MARÍA: (Devolviendo el mate a Manuela) ¡Tomá.. Dª MARÍA: Dª MARÍA: LINARES: (Con extrañeza y junto con la salida de Carmen) ¿Qué?. (Mirando con un poco de temor al óleo del capitán) ¡No. antología de obras de teatro argentino 557 Nada. sin saber por qué. vase por la izquierda.. yerba! Manuela vase por el foro en tanto que Carmen entra bruscamente por la izquierda... Entra Manuela por el foro y se acerca a Linares con un mate.. (A Linares.. (Sonriendo) ¡Es que a Petrona de todo le da risa! Entra Manuela por el foro con el mate y se dirige a doña María. (Va a seguir su conversación con Petrona). LINARES: Dª MARÍA: LINARES: Dª MARÍA: Dª MARÍA: (Suspirando) ¡Pues a mí no sé lo qué me ha entrado!. Linares y Petrona siguen conversando. Nada. entregando al mismo tiempo el mate a Manuela.

.. LINARES: (Muy apurada) ¡Manuela! ¡Manuela! ¡Ahí está! (Desaparece). CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: (Acercándose) De veras. (Sin poder reprimir un movimiento de gozo) ¡Era cierto! (Transición). Le estaba contando un cuento. (Riendo y en alta voz a Petrona) ¿Qué le parecieron. ¡Oiga! Carmen se detiene ¿De veras? ¿De eso conversaban?. PEPA: MANUELA: razón! ¡Son zonceras mías! (Quiere correr hacia la izquierda). ¡tenga!. ¿para qué me cuenta eso? (Turbada) Es que me pareció.. observando una actitud altanera. CARMEN: LINARES: (Adelantándose hacia ella) Carmen.las de Barranco donde queda inmóvil y de pie. los casamientos del gigante? PETRONA: (Carmen. se asoma Pepa por la izquierda.. (Vase lentamente por el foro y con cierto abatimiento que no le es habitual). vea: Morales me CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: ¡Como usted en escuchar a Morales! (Con ímpetu) ¡Yo estaba aburrida! (Riendo) ¡Y yo también! Ambos se miran un instante en silencio. cómo no! (Sonriendo) ¿No me cree? Entra Petrona por el foro y se dirige a salir por la izquierda. Petrona.. (Incrédula) ¡Sí. yo también quiero decirle lo que conversaba con Petrona. hombre! (Le abandona el mate y vase corriendo por la izquierda). Linares contempla a Carmen que no lo mira. (Dulcificándose) ¿Perdonarlo?. pero de pronto se detiene y vuelve hacia Linares) Ah. No. (Con intención) ¿De nada más? (Con firmeza) De nada más. ¡Qué ocurrencia! (Sonriendo mientras toma de la mano los papeles) ¡Deme eso! Linares la mira fijamente al entregarle los papeles. se dirige hacia la izquierda) ¡Voy a hacer las copias! LINARES: CARMEN: (Sin detenerse y riendo a carcajadas) ¡Lindísimos! (Desaparece por la izquierda)... LINARES: CARMEN: (Con suavidad) Le pido que me perdone. LINARES: CARMEN: 558 (Con intención) ¿Sí? Bueno. Durante un instante Linares y Carmen conservan sus posiciones y guardan silencio. estaba hablando de una hermana que se le está por casar y a quien los padres no la dejan. En momentos en que Manuela le toma el mate a Linares. LINARES: CARMEN: CARMEN: LINARES: CARMEN: LINARES: Morales.. (Con calma y poniéndose de pie) ¡Ah! ¡trastornadas!.. ¡tenga.. ¡Y usted que demostraba tanto interés al hablarla! (Sonriendo y con intención) ¿Y las palabras que no entienda? (Riendo) ¡Las dejaré en blanco! (Va a salir por la izquierda. (Haciendo porque tome nuevamente el mate Linares) ¡Tenga!. Mientras Petrona vase por el foro Voy a ver qué quiere la cocinera. (Vacilando) ¡Vaya! ¡Tiene GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 559 . Petrona. (Incrédula) ¡Un cuento! (Riendo) Un cuento de gigantes y princesas. (Sonriendo) Pues ya que me dice usted lo que hablaba con Dª MARÍA: llevá ese mate para adentro. ¿se ha fastidiado? (Con altivez) ¿Por qué? Linares la contempla un momento. riendo. Y.

.. COMO TEMEROSA DE HABER SIDO ESPIADA. (Alarmada) ¿Pocos días? CARMEN: Dª MARÍA: Hoy le he pedido el desalojo. Carmen! ¡Que con toda mi alma MANUELA: espiando por encargo de mamá? (Un poco confusa) ¿Yo? ¡Qué más te quisieras!.. TOMA LINARES ENTRE LAS MANOS LA CABEZA DE CARMEN Y SIMULA DARLE UN BESO SOBRE LA FRENTE. AL VERSE. AMBOS SE DETIENEN. ¿eh? Pues me refiero a tu Linares. SE CERCIORAN DE QUE NADIE LES VE Y ADELANTÁNDOSE DESPUÉS EL UNO HACIA EL OTRO. ¿Está adentro el ACTO CUARTO CARMEN: LA MISMA DECORACIÓN DEL ACTO ANTERIOR. sobre todo. APRESURÁNDOSE ENSEGUIDA A DESAPARECER POR EL FORO. QUEDA CON LA MIRADA FIJA HACIA LA IZQUIERDA.. (Con emoción) ¡No.. mientras Manuela se aproxima hacia la puerta izquierda y se detiene cerca de ella). ¿entendés? ¡No quiero que hablés con él! ¡No quiero que lo veas! (Exaltándose) ¡Eso es lo que no quiero! CARMEN: Dª MARÍA: (Sonriendo amargamente) ¿Me habías perdido de vista? (Fingiendo sorpresa) ¿Por qué? (Con firmeza) ¡Desde que va a casarse conmigo! (Furiosa) ¿Casarse?. aquí no se trata de aumentos.. ENTRA CARMEN POR LA IZQUIERDA CON UNA CANASTILLA DE COSTURA Y SE ADELANTA HASTA LA MITAD DE LA ESCENA. (Mostrando la canasta) Iba a coser. Carmen. (Bruscamente) Pero. VACILAN UN MOMENTO. CUANDO APARECE LINARES POR LA DERECHA. (Desdeñosa) ¡Bonita porquería!. ¡Yo le voy a dar casarse a ese atorrante! ¡No seas tonta! ¿Crees que no sé que desde hace días me andás GREGORIO DE LAFERRÈRE ¡¡Canalla!! ¡¡Muerto de hambre!! antología de obras de teatro argentino 561 560 .las de Barranco CARMEN: LINARES: (Bruscamente) ¡Me voy! (Hace ademán de irse). MIENTRAS CARMEN. QUE VIENE CON SOMBRERO PUESTO... Dª MARÍA: te quiero! (Con acritud) ¿Qué están haciendo aquí? (Fija la vista en Carmen). ¡bonito oficio! (Le da la espalda). ¡para lo que a mí me importa! CARMEN: (Con amargura) ¡Hija!. DANDO SEÑALES DE AGITACIÓN.. CARMEN: MANUELA: CARMEN: Dª MARÍA: sinvergüenza ése? (Con dureza) ¡No sé a quién se refiere! No sabés.. ¡Tenemos otra cosa que decirnos. TELÓN CARMEN: Dª MARÍA: Salgo recién del cuarto. APARENTANDO BUSCAR ALGO A SU ALREDEDOR.... ¡No quiero sinvergüenzas en mi casa! (Irritada) ¡No era sinvergüenza cuando se trataba de CARMEN: conseguirle un aumento de la pensión! ¡Así agradece! Dª MARÍA: (Ahuecando la voz) ¡El aumento!. a quien felizmente ya voy a tener pocos días más.. UN INSTANTE DESPUÉS ENTRA MANUELA CORRIENDO POR LA IZQUIERDA Y AL ENCONTRARSE CON CARMEN SE DETIENE BRUSCAMENTE Y TRATA DE HACERSE LA DISIMULADA. y que ya es inútil callar! (La toma de las manos y la mira intensamente) ¡Que nos queremos! (Mirando con miedo hacia el foro) ¡Cuidado! (Con pasión) ¡Que te quiero.. ¡Seguí CARMEN: LINARES: no más! Aparece doña María por la izquierda. ¡cincuenta pesos!. no! ¡Falta algo todavía!. (Siempre mirando a Carmen..

. Aparece por el foro Morales. a Pepa. ¿Qué es lo que te has creído? ¡Es lo que me faltaba ahora.. MANUELA: MORALES: MANUELA: ¿Qué es? ¿Qué? Oiga.Entra Pepa por la derecha con sombrero puesto y paquetes. que se ha encerrado.. No.. (Hace un gesto significativo. CARMEN: Dª MARÍA: las de Barranco Morales indica con un gesto que tiene su resolución tomada y doña María vase por la izquierda. ¿se acuerda? (Estallando) ¡Cállese! ¡Cállese! ¡Debía darle vergüenza hablar de esa manera! (Vase bruscamente por la izquierda). (Riendo) ¡Ah!. Eso es todo. Esta de ahora me parece que.. ¿Por qué se va? (Después de un momento de vacilación) He resuelto mudarme. revelando en su actitud. desde mañana puede disponer de la pieza. ¿entendés? (Sonriendo) ¿Y qué tal los novios. que en mi propia casa no pueda decir lo que quiera de un zaparrastroso! ¡De un pillo! ¡De un ladrón! CARMEN: Bueno. señora. ¡no la perdás de vista! Es capaz de escribirle. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: (Indignada) ¡No hable así mamá! ¿Con qué derecho habla así? (En el colmo del furor) ¡Hablaré como me dé la gana!. No es nada. mientras Pepa vase por el foro) Y vos andá a ver a esa hipócrita. no. Yo le llamo el del pajizo. ¿Dejando al amigo? ¡Menos mal! (Con tristeza) ¡Así es! (Como si de pronto escuchara algún ruido extraño hacia la izquierda) (Encantada) ¡No hay cuidado! (Vase por la izquierda).. Manuela? (Sonriendo) Novios. MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: MORALES: ¿Y el morocho qué se hizo? (Con melancolía) Se fue. Mamá que está queriendo hacerle abrir la puerta a Carmen. (A gritos. (Incrédula) Pero..) ¡Ahora mismo le decís a ese bandido que no MORALES: MANUELA: MORALES: MANUELA: Dª MARÍA: quiero que pase el día de mañana sin que se mande mudar! (En momentos en que Pepa va a salir por el foro) ¡Y que me han dicho que le han visto en la azotea! ¡Que no quiero que suba a la azotea. ¡ahora es el del pajizo! (Con naturalidad) Sí. (Imperativa) ¡Usted no puede irse así! GREGORIO DE LAFERRÈRE fuerza de golpearle la puerta! ¡Y resulta que estaba en la azotea! (A Manuela) ¿Dónde anda mamá? antología de obras de teatro argentino 563 562 . (Sorprendida) ¿Se va?.. MANUELA: Siempre lo acompañaba cuando venía por aquí. tenemos que hablar. ¿de veras se va? (Con una sonrisa triste) De veras. queriendo expresar que la considera asegurada) ¡Quién sabe!. tendrá algún motivo.. ¿Cómo se llama? ¡Ah!. (Haciendo un gesto de lástima) ¡Pobre Carmen! (Entrando por el foro y muy irritada) ¡Qué hombre más torpe! (Mostrando las manos) ¡Miren cómo me he puesto las manos a Pero. simpatías no más. no. Entra Manuela por la izquierda. (Iindica hacia la izquierda y ambos hacen como que escuchan). abatimiento. era un amigo del morocho. deja el sombrero y los paquetes sobre su mueble mientras Manuela se le aproxima. Quiero estar más cerca del hospital.. el nombre no sé. MORALES: PEPA: Dª MARÍA: (A Morales) Espéreme un momento. las simpatías.. porque yo misma a empujones lo voy a bajar! (A Manuela. MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Dª MARÍA: MORALES: Señora..

las de Barranco
MANUELA:

Está adentro.
Pepa vase por la izquierda, cuando aparece por ésta doña María.
MORALES:

Linares se va, y todo vuelve como antes.
(Con profunda amargura) ¡Y dice usted que no es ciega! ¡En medio de todo va a concluir usted por darme lástima! (Se pone de pie paseándose nerviosamente). (Sorprendida) ¿Qué dice? (Encarándose bruscamente con ella) ¡No, señora, no! ¡No se haga

Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: PEPA:

(Con irritación) ¿Le dijiste?

Sí. ¿Qué contestó? Que está bien.
Pepa vase por la izquierda y doña María se aproxima a Morales y a Manuela.
Dª MARÍA: MORALES:

Dª MARÍA:

(A Manuela) Colocátele delante de la puerta. (Antes de que Manuela concluya de salir por la izquierda) Y no te movás, ¿eh?... (Después de salir Manuela y en otro tono) Siéntese, Morales. (En tono confidencial después de sentarse ambos) Yo sé por lo que usted se va.

usted ilusiones! ¡No se engañe respecto a la situación que usted misma se ha creado con su atolondramiento y sus inconsciencias!... ¡Ya su imperio se acabó!
Dª MARÍA:

¡Morales! ¿Qué quiere decir esto? (Se pone de pie y toma una
actitud de dignidad ofendida). (Atenuando el tono.) ¡Sí, señora! ¡Lo que tenía que suceder ha

MORALES: Dª MARÍA:

Señora, ya se lo he dicho: el hospital. No, no es cierto. Pero le voy a dar una noticia que lo hará cambiar de parecer. (Con mucha intención) Linares se muda. A Linares le he exigido que me deje la pieza. Linares no continuará viviendo en esta casa.
(Con tristeza) ¡Y bien, señora!... ¡Eso no modifica en nada mi

MORALES:

sucedido! ¡Es preciso resignarse! ¡Hasta ahora su egoísmo ha sido la única fuerza, subordinándolo todo a su servicio! ¡De hoy en adelante hay algo que puede más que su egoísmo: el amor, señora, el amor!... ¡que es el más fuerte!
Dª MARÍA: MORALES:

(Indignada) ¡No diga usted disparates! ¿A qué viene eso? (Con tristeza) Carmen y Linares se quieren, ¡déjelos que sean

MORALES:

resolución!
Dª MARÍA:

(Con enojo) Tiene que modificarla, ¿cómo no la va a modificar? (Insinuante) Usted se va porque Linares lo

felices! No trate de oponerse usted... ¡sería inútil cuanto hiciera! Ya ve, yo también me resigno!... ¡Y sabe Dios lo que me cuesta!
Dª MARÍA:

incomoda, porque estoy segura que se ha imaginado entre Carmen y él lo que en realidad no existe; pero, de todos modos, yéndose Linares, no tiene por qué irse usted.
MORALES: Dª MARÍA:

(Violentamente) ¡Usted no es nadie! ¡Pero yo soy su madre y

mientras viva no se ha de hacer aquí sino mi voluntad!
MORALES:

(Con amargura) ¡No se engañe! La autoridad de madre, en su

(Protestando débilmente) No, señora, no. ¡Si no es eso!

¡Qué no ha de ser, hombre! ¿O usted cree que soy ciega y no comprendo las cosas? ¡Déjese de zonceras y no trate de hacer comedias conmigo! ¿No ve que he nacido mucho antes que usted? (Viendo que Morales no contesta) ¡Vaya!... usted se queda,
GREGORIO DE LAFERRÈRE

alto concepto, no la tiene, no la puede usted tener. ¡Usted misma se ha encargado de perderla! Ahora usted manda, pero no convence. Inspira usted temor, pero no respeto. ¡Su autoridad es de esas a las que se obedece en todo lo que se ve y cuando está presente! ¡No es la santa autoridad de madre a la que por el placer de obedecerle se la obedece siempre!
antología de obras de teatro argentino
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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Con arrogancia) ¡Pues con eso me basta! ¡Y se hará lo que yo mande! (Con violencia) ¡Y por lo pronto salga usted de aquí! (Le señala la puerta de salida con un ademán enérgico). (Sin alterarse) Sí, señora, me voy; pero... ¡cuidado! ... ¡no se

¡Adiós! ¡Es lo que faltaba! ¿Alguna pelea con el embrollón de tu novio?
PETRONA:

(Llorando) ¡¡Es un cobarde!! ¡En el zaguán mismo acaba de

MORALES:

darme una cachetada!
Dª MARÍA: PETRONA:

equivoque! Carmen no está preparada para la lucha. Ha secado usted en ella todas las nobles fuentes de resistencia, y no ha sabido usted cultivar ninguno de los sentimientos elevados capaces de imponer el sacrificio. No tiene siquiera una noción clara de lo que es la vida, y aunque por instinto sabe que no es lo que le ha enseñada usted, el instinto no basta, la confusión se establece, y concluye el espíritu por perder el rumbo al contacto diario de miserias y flaquezas. ¡Vea que ese cariño es el único halago generoso y puro que ha conocido en la vida! ¡La primera bocanada de aire sano que acaricia sus pulmones! ¡Se aferra a él porque siente que la levanta y la dignifica! ¡No cometa el error de oponerse! ¡Carmen no puede luchar! ¡Es un leño al que azotan todas las olas!... ¡Cuidado!... ¡no lo arrastre la corriente! (Se coloca el
sombrero y vase por la derecha, dejando a doña María suspensa y perpleja durante un instante).
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Una cachetada? (Llorando) Venía siguiéndome desde casa, ¡y aprovechó cuando entré! ¡Es un cobarde! (Mostrando una mejilla) ¡Vea

cómo me ha puesto!
Dª MARÍA: PETRONA:

(Azorada) ¿Qué estás diciendo, mujer? ¿Tu novio te cachetea? (Siempre llorando) ¡Con el pretexto de que tiene celos, me pega

siempre! ¡Ya no puedo más! ¡El domingo, en la isla de Maciel fue lo mismo!
Dª MARÍA:

¡En la isla de Maciel! ¿Vos has ido con tu novio a la isla de Maciel? ¿Cuándo?... ¿con qué motivo? (Viendo que Petrona no contesta) ¡Contestá! ¿qué quiere decir esto? (Al ver que no contesta, en otro tono) ¡Che... che... che...! ¿sabés que no me está gustando el asunto? Hoy mismo le voy a avisar a tu madre.
(Con angustia) ¡No, no por Dios! ¡Si se lo dice no me va a dejar

PETRONA:

(Corriendo hacia la puerta derecha y asomándose por ella) ¡Morales! (Después de un rato, levantando la voz) ¡Morales!
En el momento de asomarse Doña María a la puerta derecha ha aparecido Carmen por la izquierda y, al ver a Doña María de espaldas, vase apresuradamente por el foro sin que ésta se aperciba.

verlo más!...
Dª MARÍA:

(Sorprendida) ¿Verlo?... ¿Y todavía pensás en verlo después de

lo que te ha hecho?
PETRONA: Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

(Con angustia) ¡Y cómo quiere que no lo vea! (Llora). (Indignada) ¡A ese miserable! ¡A ese canalla! (Con angustia) Canalla no es. (Indignada) ¿No es canalla el que le pega a una mujer? ¿Qué

(Después de salir Carmen, doña María hace un gesto de indiferencia al ver que Morales no vuelve y va a retirarse de la puerta, cuando de pronto, como si oyera algún ruido hacia el exterior, vuelve de nuevo a asomarse y escucha un momento) ¿Quién anda ahí? (Escuchando)

es entonces?
PETRONA:

¡Oh! ¿qué es eso?
Entra Petrona por la derecha llorando con fuerza.

Me pega porque tiene celos y tiene celos porque me quiere, ¡y eso no es ser canalla! ¿sabe?
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GREGORIO DE LAFERRÈRE

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las de Barranco
Dª MARÍA:

(Azorada) Pero, ¿te das cuenta de lo que estás diciendo,

PEPA: Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA:

No, si en el cuarto no está.
(Alarmada) ¿Cómo que no está? ¿Quién no está?

desgraciada? ¿Quiere decir que encontrás muy bien que te maltrate? ¿Que te gusta que te golpee?
PETRONA:

(Secándose las lágrimas) ¡Eso no! ¡Pero desde que no hay otro remedio, qué se va a hacer!... ¡Para eso es hombre! (Transición). Deje que me moje un poco la cara y me voy. (Da unos pasos hacia la izquierda).

Carmen. Vi a Petrona lavándose la cara. No hay nadie más.
(Nerviosa) ¿Que no está en el cuarto Carmen? ¿Estás segura?
Entra Manuela por la izquierda con cara de espanto.

MANUELA: Dª MARÍA:

Se ha salido.
(Avanzando hacia ella furiosa) ¿No te dije que no te movieras del lado de la puerta? (Levanta el brazo amenazándola). (Agachándose y defendiéndose con los brazos) ¡Me había asomado

Dª MARÍA: PETRONA: Dª MARÍA:

¡Sí, y para no volver!
(En tono de súplica y deteniéndose) ¡Pero tía! (Resueltamente) ¡Ni una palabra! Elegí: o le aviso a tu madre, o

MANUELA:

no volvés a poner los pies más aquí.
PETRONA:

un ratito al balcón!
Dª MARÍA:

(Resignada) En ese caso, no volveré. (Vase tristemente por la izquierda).
Doña María la sigue con la mirada sin salir de su asombro.

(Agitada) ¡A ver!... ¡ligero! Corran al fondo. ¡Corré! ¡Ligero! ¡Debe estar hablando con ese canalla!...
Doña María, Manuela y Pepa se dirigen precipitadamente hacia el foro, cuando aparece por éste Carmen, que viene muy abatida y enjugándose las lágrimas.

Dª MARÍA:

(Acercándose después hacia la izquierda, por cuya puerta se asoma) ¡Manuela! (En voz más alta) ¡Manuela!
Después de un instante aparece Manuela por la izquierda.

(Con mucha irritación al ver a Carmen) ¿De dónde salís? ¿Qué

(Con enojo) ¿Dónde estabas?
MANUELA:

has estado haciendo?
CARMEN:

(Vacilando y confusa) Ahí, donde usted me dijo. ¿Dónde quiere

(Con voz temblorosa, señalando a Pepa y a Manuela) Dígales que

que estuviera?
Dª MARÍA:

se vayan, que nos dejen un momento.
Manuela hace ademán de irse pero Pepa permanece impasible; entonces Manuela también se detiene.

Andá, golpeale otra vez. ¡Decile que si no abre le voy a echar la puerta abajo!
Manuela vase apresuradamente por la izquierda a tiempo que entra por la misma Pepa, a quien por poco lleva por delante.
Dª MARÍA: CARMEN:

(Con voz suplicante a Pepa y a Manuela) ¡Por favor! ¡Vayánse!
Pepa y Manuela, sin decir nada, vanse por la izquierda.

(Nerviosa) ¿A qué viene esto, ahora? (Sollozando después de ver salir a Pepa y a Manuela) ¡Mamá!... ¡mamá! ¡Téngame lástima! (Corre hacia ella) ¡Usted no puede

PEPA:

(Sulfurándose y a gritos hacia el exterior) ¡Eh!... ¡más cuidado! ¿No tenés ojos? (Arreglándose el vestido) ¡Qué burra! (Transición).

¿Sabe quién está en el balcón de enfrente con la hija del relojero? ¡Barroso! (Se ríe). ¡Dicen que se casa! ¿Será cierto?
Dª MARÍA:

desear mi desgracia! ¡Al fin es mi madre!... ¡Y no va a querer que yo sea desgraciada!
Dª MARÍA:

(Distraída) ¿Está cerrada la puerta del cuarto de Carmen?

(Rechazándola) ¿Te has vuelto loca? ¿Qué estás diciendo?
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las de Barranco
CARMEN:

Linares no puede irse solo de aquí. ¡Linares me quiere! ¡Consienta, mamá, en que nos casemos!
(Con irritación) ¡Salí! ¿Y para esto te acordás que soy tu madre?

Dª MARÍA:

¿Cómo podés imaginarte que voy a consentir en semejante disparate?
CARMEN: Dª MARÍA:

(Con voz suplicante y sollozando) ¡Es mi felicidad la que le pido! (Con sorda irritación) ¡Tu felicidad! ¡Es claro!... ¡y con eso creés

¡Sin él no podría vivir! ¡He llegado a quererlo tanto, que cuando pienso así, que pudiera faltarme, que pudiera no volverlo a ver!... No sé explicarle lo que me pasa, no podría decirle lo que siento, pero es un vacío tan grande, una angustia tan extraña, que sólo se me ocurre llorar... y lloraría, ¡lloraría siempre, sin importarme de nada, ni preocuparme de otra cosa que de continuar llorando, hasta que lo volviera a ver!
Dª MARÍA: CARMEN:

haberlo dicho todo! ¿Quiere decir entonces que yo no soy nadie? ¿Que yo no significo nada? (Exaltándose) ¿Creés que te he criado, que te he alimentado, que te he hecho lo que sos, ¡sacrificándome toda la vida! para que así, el mejor día, ¡porque se te ocurre! me dejés por un bribón cualquiera. ¿Encontrás eso muy natural, muy razonable?
CARMEN:

Pero... ¿y yo?, ¿y yo? ¡Pensá en nosotras! ¡Pensá en mí!
(Con aflicción) ¡Si no puedo! ¡Pienso en que lo quiero... y no

puedo pensar más!
Dª MARÍA: CARMEN:

(Impaciente) ¡Basta de ridiculeces! ¡Es preciso y se acabó! (Angustiada) ¿Pero usted no sabe entonces lo que es querer?

(Con angustia) Pero, ¿qué mayor satisfacción para usted,

mamá, que verme contenta y feliz al lado del hombre que quiero?
Dª MARÍA:

¡Querer mucho!... querer así, ¡como yo quiero! ¿Acaso porque sea preciso se va a dejar de querer?... ¿Cómo puede decir eso, mamá, usted que también tiene que haber querido?...
Dª MARÍA: CARMEN: Dª MARÍA: CARMEN:

(Imperativa) ¡Basta, he dicho! (Desesperada) ¡Oh! ¡no! ¡Se lo suplico! (Exasperada) ¡Te digo que basta! (Sollozando) ¡Se lo suplico! ¡Mamá, se lo suplico! ¡Fíjese por Dios en lo que hace! ¡¡Por última vez, mamá!! (Cae de rodillas delante de doña María). (Fuera de sí) ¡Basta! ¡Basta! ¿No entendés? (Con repentina resolución y enderezándose) Está bien, basta. (Vase silenciosamente por la izquierda y doña María la sigue con la mirada hasta que desaparece).
Entra Petrona por la izquierda y se dirige a salir por la derecha.

(Exaltada) Pero, ¿y yo?... ¿y yo? ¿No pensás en mí? ¿No pensás

en mi situación cuando vos estés lejos? ¿No soy nadie para vos? ¿Qué dirías si tus hermanas hicieran lo mismo? Si todas me dejaran, si todas me abandonaran... (Con voz quejumbrosa) ¿No te da lástima imaginarte esta pobre vieja, ¡enferma y sola! tirada por sus hijas al medio de la calle, con el pretexto de que cada una ha querido buscar la felicidad a su manera?
CARMEN:

Dª MARÍA: CARMEN:

(Con angustia) ¿Y yo qué puedo hacer, mamá?... ¿qué puedo

hacer yo? ¡Piense un poco también en mí! ¡Si lo quiero!... ¡¡lo quiero!!
Dª MARÍA:

¡Olvidarlo! ¡No acordarte más de él! ¡Eso es lo que tenés que hacer!... ¡No acordarte de que existe en el mundo semejante pillo!...
(Con mucha ternura) ¡Pero, si para mí, mamá, Linares es la vida!

PETRONA: Dª MARÍA:

(Sin detenerse) Adiós, tía. (Secamente) Adiós.

CARMEN:

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las de Barranco
PETRONA:

(Deteniéndose antes de salir y con mucha humildad) ¿Entonces, ¿no

ropa) ¡Qué olor tan raro! ¿De dónde salís?
ROCAMORA: PEPA:

quiere que vuelva?
Dª MARÍA: PETRONA:

(En igual forma) Del registro. (Nerviosamente y aparte) ¡Mentira! ¡Decí, decí!... ¿de dónde?
Rocamora aparenta darle explicaciones en voz baja, accionando mucho.

¡No! ¡Que te aprovechen las cachetadas! ¡Seguí no más!...
(Con mucho sentimiento) ¡Oh, no, tía estoy segura que ahora

está esperándome en la esquina! ¡Cada vez que me pega se pone después de cariñoso y de bueno!... ¡Pobre! ¡Da lástima!
(Desaparece por la derecha a tiempo que golpean las manos y en seguida vuelve a aparecer) Tía, aquí está el señor Rocamora. (Da paso a Rocamora y al muchacho que lo sigue con unas cajas y vase nuevamente).
ROCAMORA:

MANUELA:

(Entrando muy agitada por la izquierda y aparte a doña María) ¡No

la puedo encontrar!
Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: MANUELA:

¿A quién? ¡A Carmen!
(Alarmada) ¿No está en su cuarto? ¿Has visto bien? (Apresuradamente) ¡Vuelva a ver usted! ¡Yo entretanto voy al

(Adelantándose a dar la mano a doña María, mientras el muchacho deja las cajas sobre una silla y vase por la derecha) Buenas tardes.

Dª MARÍA:

Un momento, Rocamora, voy a avisar a Pepa. Siéntese. (Se
dirige a la izquierda).

fondo!
Mientras Manuela vase corriendo por el foro, doña María vase precipitadamente por la izquierda.
ROCAMORA:

ROCAMORA:

Estoy bien, gracias.
Doña María vase por la izquierda y Rocamora empieza a pasearse a lo largo del escenario. Al cabo de un instante se asoma Linares por el foro, observa la escena sin que Rocamora lo aperciba y desaparece inmediatamente. Después de un momento aparece Carmen por la izquierda y vase apresuradamente por el foro aprovechando un instante en que Rocamora en sus paseos le da la espalda. En seguida de salir Carmen aparece Manuela muy agitada por la izquierda y mira a todos lados, como buscando a alguien.

(Solemne y después de dirigir una mirada a su alrededor) Nos han

dejado solos.
PEPA:

(Con falso pudor) ¡Es verdad! (Mira a los lados y de pronto, aunque Rocamora ha permanecido impasible) ¡No quiero! ¡Estate quieto! (Retrocede). (Solemne) ¿Qué?
(Haciéndose la confundida) ¡Ah! no, yo creía. (Baja los ojos).

ROCAMORA: PEPA: ROCAMORA:

MANUELA: ROCAMORA:

(Bruscamente a Rocamora) ¿No ha venido Carmen por aquí? (Sin interrumpir sus paseos) No.
Manuela vuelve a desaparecer apresuradamente por la izquierda. Entran por la izquierda doña María y Pepa.

(Aproximándose a Pepa siempre solemne tratando de dar a la voz cierta emoción) ¡Pepa!
Entra corriendo Manuela por el foro y sale por la izquierda sin preocuparse de Pepa ni de Rocamora.

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Secamente, adelantándose a Rocamora) ¡Qué horas de venir! (Dándole la mano) Discúlpeme. Un quehacer urgente. (Nerviosamente) Sí, sí, muy bonito. (En voz baja y olfateándole la

PEPA: ROCAMORA: PEPA:

(Fingiéndose alarmada) ¡Ahí tenés lo que sacás! ¡Nos ha visto! (Sorprendido) ¿Y qué puede habernos visto? (Bajando los ojos) ¡Es una imprudencia!

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antología de obras de teatro argentino

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Se miran un momento y después Rocamora. pero doña María. mamá! (Sin preocuparse de Pepa) ¡Salga usted en seguida! Rocamora hace ademán de irse. ¡Carmen! ¡Carmen! ¡Carmen! Manuela ha salido junto con ella y la voz de doña María se va apagando gradualmente hasta apagarse del todo. que permanecen confusos y sin saber qué hacer. Vase Manuela corriendo por el foro sin apercibirse de nada. (Se aproxima mucho a ella). PEPA: Dª MARÍA: (Azorada) ¿Qué?.las de Barranco ROCAMORA: PEPA: (Con emoción) ¡Pepa!.. Después de salir doña María. ¿con qué derecho? (Levanta el brazo como si fuera a pegarle).. Dª MARÍA: (Precipitándose sobre las cajas que trajo un momento antes Rocamora a las que toma y arroja por la derecha) ¡Y llévese también sus porquerías! PEPA: (Levantándose del suelo ha corrido hacia la derecha y asómase por ella gritando con desesperación) ¡Rocamora! ¡Rocamora! (Tironeándola sin resultado) ¡Sosegate! ¡No hagás caso! (Con angustiosa desesperación) ¡Rocamora! (Volviéndose como una fiera hacia doña María. FIN 574 GREGORIO DE LAFERRÈRE antología de obras de teatro argentino 575 . (Con pasión) ¡Filiberto!. (Retrocediendo asustada) ¡Pepa! ¿estás en tu juicio? (Gritando desde el interior del foro) ¡Mamá! ¡Mamá! (Apareciendo) ¡Conteste! ¡so sinvergüenza! Gesto de indignación de Rocamora. con la manifiesta intención de salir en igual forma por el foro. le da un beso en la frente y en ese instante entran bruscamente por la izquierda Manuela y doña María. ¿Qué decís? (Se abalanza hacia Manuela) ¡Que Carmen se ha ido. PEPA: (Fuera de sí... ¡Carmen y Linares no están por ninguna parte! Dª MARÍA: MANUELA: Dª MARÍA: ¿Es así como responde usted a las bondades que con usted se tienen? (Con mucha energía) ¡Inmediatamente sale usted de aquí! (Le señala la puerta)... Pepa vacila un momento.. se detiene bruscamente y mira durante un instante con expresión de estupor a Rocamora y a Pepa. al convencerse de que Rocamora no vuelve) Dª MARÍA: PEPA: Dª MARÍA: (Avanzando con dignidad) ¿Qué quiere decir esto? Rocamora y Pepa bajan la cabeza sin responder ¿Es ésta la manera que tiene usted de corresponder a la confianza con que se le recibe en esta casa? Rocamora no responde. precipitándose sobre Rocamora y tomándolo de los brazos) ¡No! ¡No! ¡Vos no podés irte! ¡No le hagás caso! ¡No! ¡No! Dª MARÍA: PEPA: (A gritos) ¡Pepa! ¡Fijate en lo que hacés! (Luchando con Rocamora que quiere desasirse de ella) ¡Quedate! ¡No le hagás caso! ¡Vos no te vas! ROCAMORA: (Desprendiéndose violentamente de Pepa. Dª MARÍA: MANUELA: ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Qué ha hecho usted? ¡Vieja loca! ¿Con qué derecho me quita lo que es mío? (Amenazadora) ¡Diga!. que sorprende el beso de Rocamora. con mucha solemnidad. concluye por hacer un gesto enérgico y poniéndose precipitadamente el sombrero desaparece a su vez por la derecha.. mamá! (Precipitándose por el foro) ¿Que se ha ido? (Con voz angustiosa) (Levantando la cabeza) ¡Eso no. La escena queda un instante vacía y después se derrumba con estrépito el cuadro de las medallas y el telón comienza a descender lentamente mientras se oye de nuevo la voz de doña María que se aproxima llamando a Carmen. que cae de rodillas con el choque) ¡Perfectamente! (Vase por la derecha).

...................................................... 225 FLORENCIO SÁNCHEZ > ¡Jettatore! ....................pág............. 29 LUCIANO STEIN (FLORENCIO SÁNCHEZ) > Canillita ..................pág..............................pág...........................pág...................................... 203 FLORENCIO SÁNCHEZ > Nuestros hijos ...................................................................... 383 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Las de Barranco ......pág.............pág........... 465 GREGORIO DE LAFERRÈRE ... 77 FLORENCIO SÁNCHEZ > En familia ................................... 289 GREGORIO DE LAFERRÈRE > Bajo la garra ...............................................................pág........................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... 5 > ¡Ladrones! ......................................pág........................................................................... 49 FLORENCIO SÁNCHEZ > Barranca abajo ......... 149 FLORENCIO SÁNCHEZ > El desalojo .............................................pág...........................pág..........................................................................> índice > Prólogo .......................................................

Rubens Correa (Tomo II) y Elio Gallipoli (Tomo III) Aproximación al teatro de Paco Giménez de José Luis Valenzuela Prólogos: Jorge Dubatti y Cipriano Argüello Pitt Prólogo: María de los Ángeles González Incluye obras de Maximiliano de la Puente. Roberto Cossa En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • dramaturgia y escuela 2 Prólogo: Jorge Ricci y Mabel Manzotti Textos de Ester Trozzo. personajes y temas del teatro argentino (2 tomos) de Luis Ordaz Prólogo: Jorge Dubatti y Ernesto Schoo (Tomo I) . Matías Feldman y Fernanda García Lao • de escénicas y partidas de Alejandro Finzi Prólogo del autor • teatro (3 tomos) Obras completas de Alberto Adellach Prólogos: Esteban Creste (Tomo I). ¡qué pasión! de Pedro Asquini Prólogo: Eduardo Pavlovsky En coedición con la Universidad Nacional del Litoral • didáctica del teatro 2 Prólogo: Alejandra Boero • obras breves Incluye textos de Viviana Holz. corregida y actualizada Prólogo: Raúl Serrano • siete autores (la nueva generación) • antología breve del teatro para títeres de Rafael Curci Prólogo: Nora Lía Sormani • teatro para jóvenes de Patricia Zangaro • dramaturgia y escuela 1 Prólogo: Graciela González de Díaz Araujo Antóloga: Gabriela Lerga Pedagogas: Gabriela Lerga y Ester Trozzo • antología teatral para niños y adolescentes Prólogo: Juan Garff Incluye textos de Hugo Álvarez. Hernando Tejedor. Patricia Suárez. Lidia Grosso. Hugo Midón. Santiago Serrano. Luis Sampedro Colaboración: Sara Torres Prólogo: Olga Medaura • el teatro. Lauro Campos. María Laura Fernández. Eduardo Rivetto. Pablo Novak. Leonel Giacometto y Santiago Gobernori • personalidades. Mario Costello. Alberto Rojas Apel. Los Susodichos. Héctor Presa. Sandra Vigianni. Silvina Reinaudi y Luis Tenewicki . Andrés Binetti.> ediciones inteatro • narradores y dramaturgos Juan José Saer. Carlos Carrique. Ariel Barchilón. Susana Torres Molina. Luis Sampedro • didáctica del teatro 1 Coordinación: Ester Trozzo. Beatriz Mosquera. José Montero. Rosa Pfeiffer. Ricardo Monti Andrés Rivera. Jorge Rafael Otegui y Ricardo Thierry Calderón de la Barca • teatro del actor II de Norman Briski Prólogo: Eduardo Pavlovsky • dramaturgia en banda Coordinación pedagógica: Mauricio Kartun Prólogo: Pablo Bontá Incluye textos de Hernán Costa. Mariano Pensotti. Mauricio Kartun Ricardo Piglia. M. Ariel Barchilón.José María Paolantonio (Tomo II) • las piedras jugosas • manual de juegos y ejercicios teatrales de Jorge Holovatuck y Débora Astrosky Segunda edición. Agustín Martínez. María Inés Falconi.

Leonel Giacometto. Luis Cano. hacia una didáctica del teatro con adultos I de Luis Sampedro • teatro/6 • teatro. melodrama patrio • dos escritoras y un mandato de Susana Tampieri y María Elvira Maure de Segovia Prólogo: Beatriz Salas • la luz en el teatro manual de iluminación de Eli Sirlin Prólogo de la autora • teatro/7 Obras ganadoras del 7º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Agustina Muñoz. Diego Ferrero (Santa Fe) y Daniel Sasovsky (Chaco) • referentes y fundamentos. Incluye textos de Mauricio Kartun. Silvina López Medín. Horacio Roca y Roxana Aramburú Incluye textos de Carolina Balbi. Santiago Gobernori. circo criollo y radioteatro argentino de Manuel Maccarini • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo II (1814-1824) Obras de la Independencia Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo IV (1860-1877) Obras de la Organización Nacional Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • caja de resonancia y búsqueda de la propia escritura Textos teatrales de Rafael Monti • nueva dramaturgia argentina Incluye textos de Gonzalo Marull. Antología Selección y estudios críticos: Marcela Beatriz Sosa y Graciela Balestrino • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo V (1885-1899) Obras de la Nación Moderna Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • técnica vocal del actor • diccionario de autores teatrales argentinos 1950-2000 (2 tomos) de Perla Zayas de Lima • las múltiples caras del actor de Cristina Moreira Palabras de bienvenida: Ricardo Monti Presentación: Alejandro Cruz Testimonio: Claudio Gallardou Guía práctica de ejercicios -parte 1de Carlos Demartino de María del Carmen Sanchez • la carnicería argentina • el teatro.• nueva dramaturgia latinoamericana Prólogo: Carlos Pacheco Incluye textos de Luis Cano (Argentina). Juan Carlos Carta. Ariel Farace. de José Luis Valenzuela Prólogo: Guillermo Heras • la risa de las piedras . Mariana Chaud. Sacha Barrera Oro (Mendoza). Julio Molina y Susana Villalba • 40 años de teatro salteño (19361976). Joaquín Bonet. Luisa Peluffo. Ariel Dávila (Córdoba). Agustina Gatto. Martín Giner. Ángel Norzagaray (México). Andrés Rapoport y Amalia Montaño • una libra de carne de Agustín Cuzzani Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza Obras ganadoras del 10º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Mariano Cossa y Gabriel Pasquini. el cuerpo y el ritual • tincunacu. Patricia Suárez. Christian Godoy. teatralidad y celebración popular en el noroeste argentino de Cecilia Hopkins • laboratorio de producción teatral 1 Técnicas de gestión y producción aplicadas a proyectos alternativos de Gustavo Schraier Prólogo: Alejandro Tantanián • la valija de Julio Mauricio Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • saulo benavente. Enrique Papatino. ensayo biográfico de Cora Roca Prólogo: Carlos Gorostiza • teatro/10 • hacia un teatro esencial Dramaturgia de Carlos María Alsina Prólogo: Rosa Ávila Cuatro obras de Arístides Vargas Prólogo: Elena Francés Herrero de María Rosa Finchelman Prólogo: Mabel Brizuela Presentación: Jorge Arán • del teatro de humor al grotesco Obras de Carlos Pais Prólogo: Roberto Cossa • el gran deschave de Armando Chulak y Sergio De Cecco Coedición con Argentores Prólogo: Lucía Laragione y Rafael Bruza • teatro ausente • teatro/9 • el teatro con recetas Obras ganadoras del 9º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye textos de Patricia Suárez y M. Lucía Laragione. Gonzalo Marull (Argentina). Lucila de la Maza (Chile). Julio Molina y Marcelo Pitrola. Laura Fernández. títeres y pantomima de Sarah Bianchi Prólogo: Ruth Mehl Obras ganadoras del 6º Concurso Nacional de Obras de Teatro Incluye obras de Karina Androvich. Jaime Nieto (Perú) y Sergio Blanco (Uruguay) • teatro de identidad popular En los géneros sainete rural. • una de culpas • por una crítica deseante de quién/para quién/qué/cómo de Federico Irazábal Prólogo del autor de Oscar Lesa Coedición con Argentores de Juan Carlos Moisés Coedición con Argentores de Juan Hessel Coedición con Argentores • becas de creación • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo III (1839-1842) Obras de la Confederación y emigrados Selección y Prólogo: Beatriz Seibel • desesperando • historia de la actividad teatral en la provincia de corrientes de Marcelo Daniel Fernández Prólogo: Ángel Quintela • antología de obras de teatro argentino -desde sus orígenes a la actualidadtomo I (1800-1814) Sainetes urbanos y gauchescos Selección y Prólogo: Beatriz Seibel Presentación: Raúl Brambilla • almas fatales. Amado del Pino (Cuba). Victor Viviescas (Colombia). Erika Halvorsen y Andrés Rapoport. Sebastián Pons. Lauro Campos. Guillermo Santillán (Tucumán). Marcos Damaceno (Brasil). Gustavo Monteros. Ariel Sampaolesi (San Juan). Rosa Pfeiffer. Agustina Gatto. Luis Cano y Jorge Accame.

dichos y entrevistas) de Alberto Ure Compilación: Cristina Banegas .• concurso nacional de ensayos teatrales alfredo de la guardia Textos de: María Natacha Koss. Gabriel Fernández Chapo y Alicia Aisemberg • rebeldes exquisitos Conversaciones con Alberto Ure. Griselda Gambaro y Cristina Banegas de José Tcherkaski • ponete el antifaz (escritos.

.antología de obras de teatro argentino se terminó de imprimir en Buenos Aires.

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