P. 1
LA DEMOCRACIA CONTEMPORANEA

LA DEMOCRACIA CONTEMPORANEA

5.0

|Views: 7.983|Likes:

More info:

Categories:Types, Research, Law
Published by: Armando Juarez Bribiesca on Apr 04, 2011
Copyright:Traditional Copyright: All rights reserved

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
See more
See less

05/13/2014

LA DEMOCRACIA CONTEMPORANEA

Armando Juárez Bribiesca

04 de Abril de 2011

No existe un solo modelo de democracia, o de los derechos humanos, o de la expresión cultural para todo el mundo. Pero para todo el mundo, tiene que haber democracia, derechos humanos y una libre expresión cultural. / Kofi Annan

Armando.juarez@inacipe.gob.mx http://armandojuarezbribiesca.blogspot.mx/

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

ARMANDO JUÁREZ BRIBIESCA

1

Sumario: I.- Introducción. II.- Noción y concepción de la Democracia. III.-El sistema democrático impositivo. IV.Conclusión.

I.- Introducción.

En política existe un deber ser, principios que no deben ser traspasados y que toda persona que forma parte de la sociedad debe respetar, los fines que deben orientarnos son la justicia, la equidad, el bien común y los Derechos Humanos. Debemos considerar que históricamente todos los regímenes políticos, han enfocado en menor o mayor medida el bien de la sociedad tratando de limitar los defectos y egoísmos inherente al ser humano, ya que sin duda el problema que se plantea todo régimen y en especial el democrático es lograr que la ambición humana sea útil a la generalidad, lo cual no resulta fácil de comprender o de explicar.

Lo anterior dicho por la trascendencia del control, lo cual es vital para la subsistencia del sistema, esto en esencia no resulta nítido, es un argumento que en su aplicación se mantiene lejos de su concepción, parece que a ciertos políticos la palabra democracia se les indigesta e incluso asimilarla les resulta difícil, refieren a lo complicado y difuso, por lo que habremos de preguntarnos ¿Es

1

Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la UNAM.

1|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca dable considerar ciertos elementos con los que debe coexistir un sistema de gobierno y que debe ser la base del interés de la generalidad?

¿Debemos considerar a la democracia como una simple estructura política o un régimen político?, cuando en la realidad es a lo que aspira todo Estado Social y Democrático de derecho, se debe concebir como un sistema integral altamente competitivo, con aspiraciones de vida fundadas en el constante mejoramiento económico, social, cultural, etc.

Al referirnos a cualquier forma de gobierno nos damos cuenta de las grandes deficiencias en cuanto a la forma de agrupar voluntades y otras maneras inhumanas de crear poder, la posibilidad de crear opciones colectivas depende de la sociedad, ya que si lo dejamos en manos de ciertos individuos veremos que se originara una lucha mezquina de poder por mantener el status quo.

II.- Noción y concepción de la democracia.

Ahora bien, no es casualidad que el poder sea susceptible de ser controlado por unos cuantos, desde el inicio de la democracia norteamericana se tenía presente que la virtud no era suficiente para el éxito de la misma, ya que sin controles adecuados y efectivos, los gobernantes y los gobernados se comportan como hasta hoy ha sido- de una forma tiránica y arbitraría.

En la actualidad la democracia no se entiende sin la presencia de esquemas de control que generen confianza, que permitan una convivencia tolerable, de ahí se infiere que la democracia es un sistema que pretende reflejar
2|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca los más sensibles intereses ciudadanos (iniciativa ciudadana), y un sistema capaz de expulsar a los malos gobernantes de manera sencilla (revocación de mandato), lejos de la violencia, pero siempre susceptible a las latentes expresiones aisladas de la voluntad popular (que pueden reconducirse equivocadamente a la violencia social), las cuales en nuestro país dado el contexto actual que tenemos, resultan ser las expresiones de voluntad polar un verdadero peligro, porque antes que expulsar malos gobiernos por medio de la violencia (sin importar su tipo), debemos anteponer la democrática y tener como esencial el deber de impulsar la igualdad, la educación, etc.

Es decir, establecer nuevas limitaciones a todos aquellos que detentan el poder, y aumentar los requisitos mínimos para todos aquellos que pretendan gobernar. Debemos fomentar un país de ciudadanos consientes y con la capacidad para ejercer y exigir sus derechos.

En este sentido, debemos tener en cuenta la problemática que se origina al tener gobernados sometidos por el alto grado de ignorancia, de educación y cultura.

Resultan ser estos rubros importantes, ya que por medio de ellos es que se pueden establecer distintas nociones de la democracia, las cuales tendrán como objeto y razón la convivencia de contar con una noción mínima del significado de la democracia. Si bien dicha noción general es abstracta y no muy clara, y puede ser lejana a la acepción que se tiene de la misma como un conjunto de reglas de procedimiento para la formación de decisiones colectivas. Pero nada nos dice acerca del contenido o del resultado de las mismas, refiere que son los procedimientos universales de decisión los que caracterizan a esta forma de gobierno.
3|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca Los doctrinarios al respecto opinan que una forma de gobierno puede hospedar una amplia gama de contenidos, esto es, orientaciones políticas diferentes y alternativas entre ellas, pero que las mismas estarán sujetas a la aprobación de los ciudadanos, más no de los gobernados, ya que estos últimos no tienen cómo hemos argumentado -debido a su falta de educación- una concepción adecuada de la democracia y la responsabilidad que se establece a todo individuo que conforma una sociedad informada.

Son diversos los estudios sobre el bien común, la equidad, la justicia, la moral y la organización social que enfatizan la importancia que tiene la sociedad en la individualidad y la realización del bien social, teniendo como perspectivas un individualismo por la persona, la ética y la justicia, enfatizando por el valor de la participación activa (sociedad) de la vida cívica y política de todo estado.

Los argumentos que planteo, nada tienen de raro si tenemos en cuenta, que desde la concepción de las ideas clásicas concebidas por ya añejos filósofos. Quienes dieron los primeros esbozos para establecer la estructura argumentativa, filosófica y política que rigen en menor o mayor medida nuestra realidad inmediata, afirmo que la interferencia estatal con la libertad individual no está justificada por el solo hecho de que sus acciones están orientadas por el discurso dogmático de prevenir el daño a terceras personas, rechazo la imposición jurídica tradicional que por el paternalismo, se deban orientar las decisiones políticas fundamentales y que tengan de fondo justificaciones que solo incumben mezquinamente a la regulación estatal, por el contrario se deben plantear libertades significativas del pensamiento, de las creencias y de la expresión social con las condiciones que le permitan manifestarse y permitir distinguir las expresiones de voluntad popular, las cuales, equivocadamente pueden tener como argumento principal, la base de maximizar la felicidad de todas las personas, en

4|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca realidad solo pueden contener un foque utilitarista centrado a explicar nuestras nociones convencionales de lo que la justicia requiere.

III.- El sistema democrático impositivo.

La diferencia entre la moral social y la moral crítica es aquella que resulta entre lo que las personas de una sociedad creen que es moralmente correcto y lo que de hecho individualmente, es moralmente correcto. La distinción entre lo que uno piensa que es correcto respecto de cuestiones morales sociales y lo que es correcto será un distinción valida, claro está, exceptuando a aquellos individuos que son escépticos por ignorancia o por desinterés y por aquellos que creen que no hay verdad moral social más allá de la visión mayoritaria de consenso de una comunidad educada que de ninguna manera será especifica o reducida a un simple grupo, si no que sea una característica de la generalidad.

Nos enfrentamos a un obstáculo de los sistemas democráticos, hablamos de la ignorancia que tiene como consecuencia entre los mayores de sus males a la corrupción, que presenta un carácter permanente: dicho problema es una constante en la existencia de los sistemas políticos, por lo que sería una mera quimera, una ilusión romántica, pensar en una democracia en la que no existe el más mínimo grado de corrupción.

Empero, es posible y necesario visualizar un sistema democrático que aun con signos de corrupción, sea lo suficientemente efectivo para superarla, los políticos son seres que comúnmente están por debajo de la media intelectual y moral de la sociedad, por lo que no se debía esperar gran cosa de ellos, y en este contexto no era posible idealizar a la democracia como el gobierno de los mejores,
5|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca sino más bien, como el régimen que permite como ya lo he mencionado, para que los ciudadanos tengan la opción de deshacerse pacíficamente de sus gobernantes este argumento es el tópico que esencialmente subyace en el presente trabajo.

Para entender el fenómeno de la corrupción democrática, es necesario abordar uno de los grandes estigmas que a su alrededor se han formado, aquel que consiste en visualizar la corrupción como un problema propio y exclusivo de aquellas democracias endeblemente desarrolladas, pues la realidad es que aquellos regímenes democráticos nombrados como avanzados, también sufren de la corrupción, e inclusive en mayor demasía que los considerados sistemas inferiores.

La corrupción no es un fenómeno exclusivamente político, en realidad es un fenómeno propio a la naturaleza humana, por lo debemos aceptar su existencia en los sistemas políticos, ya que son producto del intelecto humano, sin embargo, esta postura no implica resignarnos ante este dilema, pues, se debe estar en constante lucha por reducir a su grado mínimo el contratiempo de la corrupción. Por lo tanto debe quedar que el discurso de la democracia esta ineludiblemente ligado a hablar de la corrupción, siendo una mera ilusión creer en la existencia de la primera con una nula presencia de la segunda. El verdadero esfuerzo se encuentra en encontrar mecanismos que puedan reducir la corrupción a su mínima expresión en los sistemas democráticos y esto únicamente es posible mediante la educación.

Como mencionaba la corrupción tiene un amplio espectro en el cual se puede reflejar, pero es en el ámbito político en donde es mayormente visible y criticable, es este entorno el que más lacera a las sociedades. Ahora bien, un elemento más a tomar en cuenta es no tachar a todos los actos de corrupción
6|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca como desdeñables por sí mismos, por el solo hecho de existir, pues, hay un consenso general en tachar, por ejemplo, a todos los actos de soborno como legalmente incorrectos, ¿Pero qué sucede si a través del soborno, acto legalmente imputable, se alcanza un fin moralmente correcto? Para ser más concisos, que pasa si en un Estado autoritario se llega a hacer uso del soborno para preservar la vida de una persona que legalmente ha sido condenada a morir, pero que

finalmente es injustamente juzgada desde el punto de vista axiológico, o si mediante la coacción moral se aprueban leyes que laceran el bien común pero que protegen a una minoría.

Si optamos por tachar de igualmente corruptos el acto por el cual una persona hace uso del soborno en numerario o moral, por el que transgrede las normas jurídicas y morales, sin obtener más que un beneficio menor y egoísta; así como su consecuencia el cual es un acto de igual naturaleza, con la diferencia de parafrasear en el discurso que se obtuvo un resultado moralmente correcto, obtenemos una abominable confusión entre lo que es y lo que debe ser, es decir un ambigüedad ética que no recae en el simple parafraseo mezquino, sino que tiene consecuencias catastrófica en el desarrollo de la sociedad.

Dentro del fenómeno de la corrupción democrática existen dos actores indispensables: el primero es aquel que se constituye como autoridad con capacidad de decisión y que finalmente es corrompido; y el segundo es aquel que tiene la convicción de corromper a la autoridad. Ambos obtienen un beneficio reciproco, donde el conflicto del agente corrompido se reduce a conciliar sus intereses personales con el sistema vigente, al cual está traicionando, lo cual lo hace de dos formas básicas: o se adhiere demagógicamente al sistema al cual está traicionando mediante un discurso meramente formal no llevado a la práctica, o bien; se agrupa alrededor de un grupo de personas que siendo corruptos procuran darse protección entre ellos.
7|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca Los individuos son susceptibles de ser corruptos, expresa aun cuando todos sepan que existen prácticas corruptas, aquellos que navegan en la ignorancia tienen la necesidad de mantenerla en secreto, tienen un límite a su capacidad. Lo anterior expresa más que la necesidad de que los actores beneficiados de la corrupción no excedan su apetito por la misma para no ser presas fáciles de la justicia del sistema.

No podemos pasar por alto el visualizar algunas causas de la corrupción, las cuales podríamos dividirlas en tres rubros: las causas genéricas, las causas específicas, y las causas últimas; siendo las primeras motivas por factores diversos; políticos, administrativos, económicos, sociales, etc. Mientras que las causa últimas implican valoraciones de carácter moral. Concretamente las causa genéricas son de carácter social y económico, como por ejemplo el rápido crecimiento económico y modernización; las causas especificas son de carácter administrativo y de organizacional, verbigracia: el bajo valor de los salarios; finalmente, las causas últimas son subjetivas en cuanto se reducen a la plena voluntad del individuo por hacer uso de la corrupción a sabiendas del aspecto negativo y dañino de la misma.

Considero que en esta última causa radica el origen de la corrupción y su principal fortaleza, es pues, el individuo, quien a pesar de las causas genéricas y específicas tiene la decisión última de obrar correcta o incorrectamente, por tal motivo, cualquier sistema o régimen, incluyendo el democrático, se encuentra imposibilitado para tener injerencia total en la decisión última del individuo, en la psique más profundo de las personas, pero también, no cabe duda que el

comportamiento del individuo, aquel que es más visible, puede ser orientado, por ejemplo, a través de la educación. Este margen, en el cual el individuo tiene plena libertad de pensamiento y acción a pesar de la injerencia del medio en que se

8|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca desarrolla, es el que nos hace estar conscientes de que una sociedad sin ningún grado de corrupción es imposible.

De esta manera, y con los elementos ya analizados, nos aventuramos a proporcionar una definición sobre corrupción: a través de la corrupción, que consistente en la violación necesariamente limitada de una obligación, los decidores obtiene un beneficio personal extra posicional por parte de aquel que los soborna o a quien extorsionan, quien a su vez, obtiene un beneficio que regularmente debe superar el valor de lo ofrecido como soborno o pago.

Finalmente, es necesario deslindar el fenómeno de la corrupción de aquellos fenómenos con los que podría confundirse, por ejemplo: las medidas estatales de carácter promocional, el uso desviado de poder, el clientelismo político, el ofrecimiento o dación de propinas y la recepción de regalos.

Ahora bien, una vez estudiada la corrupción, ella misma nos da paso a una nueva cuestión: a la obligación política de obediencia del ciudadano bajo este esquema de democracia analizado en este trabajo. Esta obligación política del ciudadano se hace imperantemente necesaria bajo el esquema democrático que venimos tratando: el de una democracia en donde prevalece el interés general de sus individuos, en la que se dota al ciudadano de los elementos suficientes para destituir a sus gobernados, y en la que se reconoce la existencia de la corrupción como un mal, pero que es y estará presente inevitablemente.

Para comenzar debemos distinguir entre el concepto de obligación y el concepto del deber. La obligación está íntimamente ligada a la voluntad, además de que es personal, mientras que el deber tiene una injerencia más amplia, en
9|Página

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca cuanto es concerniente a todos los individuos. Además cada obligación se relaciona íntimamente con un derecho inherente a la misma, mientras que el deber carece de esta característica.

Si somos meticulosos ya nos habremos dado cuenta que la obligación política del ciudadano no funciona tan sencillamente como ha sido descrita en el párrafo anterior, en el que delimitamos la obligación, del deber ser. Esta situación es requiere especial atención, pero además, necesita ser correctamente materializada para que la construcción de democracia manejada en este ensayo no se desvirtué y pierda sentido. Aterrizando las ideas, la obligación política es la obligación que el individuo debe al Estado y viceversa, pero en este caso, el consentimiento del concepto de obligación opera con mayor flexibilidad. En la obligación política del ciudadano existe el compromiso de obedecer las obligaciones del Estado sin necesariamente dar la aprobación expresa para cada una de ellas.

Lo anterior implica la existencia de la libertad del individuo, quien de alguna manera, la dona al régimen democrático, acotándola en beneficio de la colectividad y sometiéndose a disposiciones de las cuales nunca dio su consentimiento expreso. Es así como el individuo se somete a la ley a través del consentimiento tácito, por medio del cual se sobrentiende que el individuo que disfrute de los beneficios de un sistema democrático da por hecho su conformidad con el sistema. Esto es lo que en la actualidad la doctrina suele llamar cuasiconsentimiento, a través del cual al no manifestarse una opinión contraria se daba por hecho la conformidad con las decisiones tomadas.

En el caso de las elecciones opera con mayor claridad los conceptos que manejamos en estas líneas, los individuos votan a sabiendas de que deberán
10 | P á g i n a

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca aceptar la victoria del candidato ganador, que probablemente será aquel por el que no votaron.

Algo similar se aplica a las reglas del juego de la democracia en general, dichas reglas que están dadas mucho antes de que los individuos sean conscientes de su propia existencia, pero es preciso tomar en cuenta que estas premisas serán obedecidas indistintamente y sin brindar una autorización expresa, y será justo y justificable que operen de esta manera, en cuanto estén orientadas a buscar el beneficio general de los ciudadanos, lo que implica que en su estructura esté sumergida en un profundo sentido de justicia e igualdad, si esto no es así, habrá motivos más que suficientes para no tolerar un sistema de estas características, que por lo demás, dejaría de ser democrático para transformarse en una tiranía.

Lo anterior nos lleva a las discrepancias en la democracia, el disenso en las modalidades que surgen, como la democracia liberal, siendo esta la que impera en el mundo, no debe ser motivo de escalofríos o represiones hacia los disidentes, de hecho, si consideramos a la democracia como una entidad en constante desarrollo deberemos aceptar que la misma está abierta al progresivo cambio en pro de su mejoramiento, por lo que movimientos de carácter represivo contra la disidencia no serían aceptables, por lo menos en el plano doctrinario, en cuanto constituyen un punto de referencia para favorecer el desarrollo de la democracia, en cuanto sean estudiados objetivamente y sin prejuicios.

A continuación abordaremos un tema de relevante connotación en los debates actuales: hablamos de contemplar la democracia más allá de los límites estatales, es decir, más allá de los límites de la soberanía. La postura es la siguiente: que la democracia se está agotando frente a la concepción del Estado
11 | P á g i n a

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca nación, es decir, que el desarrollo de la democracia se encuentra limitado ante las barreras de la soberanía, impidiendo muchas veces su desarrollo en un plano internacional. La respuesta a esta interrogante ha sido crear una unidad política más grande que el Estado Soberano, pero atención, no nos referimos a incrementar el tamaño de un determinada unidad soberana, nos referimos a la interacción de varias unidades soberanas integradas en un solo cuerpo político, y sobre todo las relaciones de índole democrático que se darán entre ellas. En pocas palabras hablamos de entidades supranacionales. Claro es, estas posturas no son nuevas.

Uno de los problemas que presenta estas relaciones de carácter supranacional es la falta de correspondencia entre quienes son agentes de decisiones políticas y quienes la reciben, así como los factores externos que pudiesen condicionar su capacidad en la toma de decisiones. Por eso hablamos de una superposición de unidades de diferentes escalas que se aglutinan en un territorio común. La premisa de esta postura es simple, en principio: “la unión hace la fuerza” Con un conjunto de unidades soberanas actuando como un ente

unificado se obtiene fortaleza ante agentes externos a sus soberanías, buscando homogenizar a través de criterios de inclusión a todos los afectados.

Sin embargo, la postura tiene serios inconvenientes que sobrepasar, no es sencillo hablar de supranacionalidad, y para demostrar su complejidad partiremos desde el punto de vista de los Estados Nación. En los Estados Soberanos debemos tomar en cuenta dos conceptos: uno de ellos es el demos, es decir la población, y su íntima relación el onthos, es decir, la lengua y cultura en común de una sociedad (es por ello que se debe tener especial cuidado con la estandarización de la educación partiendo de parámetros impuestos por un gobierno externo), que probablemente se ve reflejada en la población. Desde este punto de vista se considera que los Estados Nación que adolecen de una lengua
12 | P á g i n a

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca común y de un pasado general están en serios problemas al tratar de consolidar sus democracias, es decir, las democracias y su progreso están limitados a las tradiciones, conciencia, identidad, lengua, etc., la multiculturalidad que un pueblo tenga sobre su identidad realmente lo enriquece. Esto finalmente se reducirá a la cohesión que los miembros de una entidad soberana pueden tener para unificar esfuerzos.

Desafortunadamente, se comete el error de condicionar la cohesión de un Estado a ciertos factores como la lengua y la cultura en común, cuando hoy tenemos vividos ejemplos de que estos factores no son indispensables para consolidar la integración de un Estado: los Estados unidos de América son un claro ejemplo de cómo un conjunto de integrantes de diversos orígenes no necesitaron un pasado y lengua en común para consolidarse, aunque claro está, hoy en día esas diversidades se han convertido en su identidad, pero en principio de la historia estadounidense, eso no represento obstáculo integración. serio patria su

También reconocemos que existen otros Estados que a partir de su lengua en común y su cultura, han podido afianzarse en la historia, tal es el caso de Alemania. Quizás lo más importante es descartar a la cultura y la lengua como prototipo de regla general y en México cómo país latinoamericano orientar nuestro destino con otras bases.

Para concatenar las ideas expuestas en el párrafo anterior es necesario elevarlas al nivel de la supranacionalidad, tomando en cuenta que, no podemos negar a la cohesión de los Estados como un elemento vital en el desarrollo de las sociedades democráticas, provenga de donde provenga esta. La pregunta es si la cohesión juega un papel preponderante en la integración de unidades soberanas.
13 | P á g i n a

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca Ahora bien, que tipo de organización debe tener una institución supranacional, pues, en la actualidad se tiende a igualar jurídica y

económicamente a miembros de las supranacionalidades, cuando en términos reales las discrepancias son abismales y como resultado se generan crisis como las que actualmente atraviesa.

IV. conclusiones

No debemos permitir que se implementen formas de gobierno que atenten contra los Derechos Humanos ni tampoco desde una postura dócil asumir las mismas, habremos de advertir que el gran reto está en permitir que las pretendidas ideas nacionales o supranacionales tengan como límite claramente definido a los Derechos Humanos y que sean estos la piedra de toque al abordar la solución de los problemas que surgen en nuestro incipiente Estado Social y Democrático de Derecho, superando los problemas que históricamente nos afectan y a su vez delimitar significativamente las grandes diferencias (discriminación positiva), entre sus habitantes, esto dicho por los grandes márgenes de diferencias: educativas, materiales, geográficas y económicas (por mencionar solo algunas).

En la actualidad, el sistema político y los políticos en general, se encuentra en detrimento, sus planteamientos aparentemente son los mejores, pero al momento de materializarlos terminan por ser totalmente ajenos a sus propuestas e incluso repercuten negativamente en la realidad política y social, terminan por lesionar gravemente al país en todos los aspectos (basta con leer las estadísticas de muerte que arroja la “narcoguerra” del presidente Calderón).

14 | P á g i n a

LA DEMOCRACIA CONTEMPORÁNEA

Twitter: @Armyn_Bribiesca En la cotidianeidad es posible darnos cuenta de lo anterior y por tanto aseverar que el sistema político debe rediseñarse para que constituya una opción integral, confiable y viable para la sociedad. La discusión y debate sobre la reforma política se puede resumir, en dos puntos: Por un lado, se encuentran todos aquellos que digna y válidamente suman esfuerzos para implementar un modelo democrático integral que genere cambios substanciales (democracia directa).

Por el otro, tenemos a todos aquellos obstinados en mantener el status quo tradicional, que les permite mantener privilegios y beneficios (interesados en implementar una semidemocracia o peor aún un sistema hibrido ajeno a todo planteamiento democrático). Esta última posición puede resultar sumamente perjudicial, una mala implementación intencionalmente inadecuada,

necesariamente tendrá como consecuencia la grave afectación a la auténtica democracia directa y dar la pauta para mantener la estructura autoritaria. Entonces como podremos ver, el problema es en verdad serio y no se trata únicamente de un tema que interese a un solo sector de la sociedad, es un tema que atañe a la generalidad.

En México tenemos las condiciones para establecer la revocación de mandatos (a cuantos políticos no quitaríamos, sin la necesidad de derramar una gota de sangre), iniciativas ciudadanas, consulta popular, reelección legislativa, candidaturas independientes, iniciativa preferente y diversos temas que en verdad resultan de vital importancia

Y ustedes ¿qué opinan?

15 | P á g i n a

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->