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Aprender a No escuchar_Terra News

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Artículo "Aprender a NO escuchar", en la revista Terra News (2008), de la empresa Terra Consultoría de Incentivos.
Artículo "Aprender a NO escuchar", en la revista Terra News (2008), de la empresa Terra Consultoría de Incentivos.

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Published by: Francisco Alcaide Hernández on Mar 14, 2010
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W W W. T E R R A . C O N S U LT O R I A .

C O M

Francisco Alcaide

[firma invitada]

http://franciscoalcaide.blogspot.com

APRENDER A NO ESCUCHAR
“...a menudo, la gente que marca diferencias se desmarca de la multitud, sigue su propio instinto y no se deja avasallar por las corrientes de opinión...”
Sí, puede parecer una contradicción, pero la experiencia demuestra que también hay que saber no escuchar porque hay personas que son expertas en amputar los sueños de los demás con sus palabras malintencionadas. En cierto modo, lo que se esconde detrás de esos dardos envenenados es la envidia, que no es más que el recurso de los menos capaces; individuos que ante la imposibilidad de alcanzar los objetivos que les gustarían, intentan que otros tampoco se alcen con ellos porque eso supondría dejar al descubierto sus carencias. Para ello no tienen reparos en maldecir las ilusiones de los demás con la finalidad de que desistan y así poder saciar sus propias insatisfacciones personales. Sólo si se tiene una personalidad muy fuerte –esto no es sencillo– uno es capaz de abstraerse, tomar distancia de los comentarios ácidos que otros hacen y nadar a contra corriente. Somos humanos, y las opiniones ajenas –porque mucho que digamos– nos afectan e influyen en nuestro estado de ánimo y en nuestras decisiones. Siempre me ha interesado el peso que tiene la masa –la multitud o las mayorías– en nuestros comportamientos. Distintos autores han escrito sobre la influencia que ejerce el grupo en el individuo. En muchos casos, la necesidad de aprobación de los demás –especialmente en las culturas latinas donde la necesidad de afiliación es mayor– está implícita en tales comportamientos. Ser diferente –apartarse del rebaño– es pasto de incomprensión y, consecuentemente, de rechazo, algo que no siempre es fácil de asimilar y digerir. Un estudio llevado a cabo por S. E. Asch en 1955 nos muestra en qué medida hay personas que son esclavas del grupo. Se presentan dos cartones a 7 individuos. Uno de los cartones tiene pintada una recta que sirve de referencia. El otro, tiene tres rectas de distinta longitud, una de las cuales es de igual tamaño a la que sirve de referencia. Se pide a las personas que decidan, por turno, cuál de las rectas es igual al patrón. Las diferencias de longitud son suficientes para que no existan graves problemas de percepción. De las 7 personas, sólo una es un «ingenuo» participante, mientras que las otras 6 están preparadas para engañar. Estas últimas hablan en primer lugar e indican una recta distinta a la de referencia. ¿Qué dirá el invitado? Por lo general, sucede que el juicio unánime de las 6 personas ejerce una fuerte presión sobre la decisión del participante «ingenuo». En ausencia de cualquier tipo de influencia (sin personas que engañan) el índice de error es del 1%. En presencia de 6 personas compinchadas, la tasa de error puede llegar a aumentar hasta el 37%. Por tanto, en ocasiones, la mejor recomendación es hacer oídos sordos a los que nos transmiten terceras personas y centrarnos firmemente en nuestros propios objetivos. La siguiente historia lo explica de manera magistral: «Érase una vez una carrera de ranas. El objetivo era alcanzar lo más alto de una gran torre. En el lugar había una gran multitud de espectadores que habían acudido para apoyarlas y animarlas. Preparados, listos, ya. Comienza la competición. Pronto, los asistentes, ante las dificultades de las ranas para avanzar hacia la cima de aquella torre, murmuraban: – ¡Qué pena! ¡No lo van a conseguir! ¡No van a poder! Algunas de las ranas, al escuchar las voces, comenzaron a desistir. Pero había una que persistía y continuaba la subida sin inmutarse. A medida que avanzaba la carrera, la multitud continuaba gritando: – ¡Qué pena! ¡No lo van a conseguir! ¡No van a poder! Poco a poco, las ranas iban abandonando una a una, menos aquella que continuaba a su ritmo sin poner mucho interés a los comentarios. Ya al final de la carrera, todas las ranas habían cejado en su empeño excepto la que se había

“...muchas limitaciones no son sino falsas creencias incrustadas en nuestro inconsciente más profundo resultado de prejuicios y tópicos...”

mantenido firme en su propósito desde el principio. La curiosidad se apoderó de todos los presentes. Querían saber cómo había sido posible aquella hazaña. Y cuándo fueron a preguntarle acerca de sus habilidades para alcanzar tal proeza, fue cuándo descubrieron que ¡era sorda!». Muchas veces somos prisioneros de nuestros pensamientos y la mente se convierte en una especie de campo de concentración. Para bien y para mal, los pensamientos determinan nuestras conductas catapultándonos hacia la cima o hundiéndonos en el fango. Henri Poincare manifestaba: «El pensamiento no es más que un claro en medio de la noche, pero ese claro lo es todo». Por este motivo, hay que saber qué mensajes dejamos entrar en nuestro cerebro y filtrar muy bien su contenido. Muchas limitaciones no son sino falsas creencias incrustadas en nuestro inconsciente más profundo resultado de prejuicios, tópicos y mensajes dañinos que nos han ido transmitiendo –a veces sin malicia y en otros con intencionalidad– que nos apartan de la oportunidad de alcanzar nuestros sueños. El peso de la masa y las opiniones ajenas no siempre es acertado. El filósofo Bertrand Russell (1872–1970) sentenciaba: «Que una opinión sea compartida por mucha gente no quiere decir que no sea errónea». El padre Benito Jerónimo Feijoo (1676–1764) iba por senderos similares: «Los ignorantes, por ser muchos, no dejan de ser ignorantes». No siempre lo que piensa la mayoría es equivocado, pero habitualmente, la gente que marca diferencias – que ve cosas que los demás no captan y anticipa escenarios futuros– se desmarca de la multitud, sigue su propio instinto y no se deja avasallar por las corrientes de opinión. Entonces, escuchar ¿sí o no? Sí, pero no a todo el mundo ni en todo momento. Los proyectos y las decisiones hay que contrastarlos pero son pocas las personas a las que uno puede acudir para hacerlo. Saber escuchar y no juzgar –aspectos fundamentales de todo buen coach– no son cualidades que abunden en la mayor parte de las ocasiones. Si alguien te quiere de verdad jamás tratará de apartarte de tus sueños; y si piensa que vas por el camino equivocado, te lo hará saber de manera muy sutil. En cualquier caso, dejará que seas tú por ti mismo quien decida el curso que quieres dar a tu vida respetando al máximo tu individualidad.

Francisco Alcaide Hernández es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas; Licenciado en Derecho; Máster en Banca y Finanzas; y Doctor cum laude en Organización de Empresas. Asesor y consultor de empresas, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad Antonio de Nebrija y colaborador habitual de los medios de comunicación. Ha publicado más de un centenar de artículos en los principales periódicos económicos (Expansión, Cinco Días, Gaceta de los Negocios...) y revistas especializadas (Capital Humano, Banca & Finanzas, Manager Business Magazine...). Es autor, sólo o en colaboración, de cinco libros, entre los que destacan: “Patologías en las organizaciones” (Lid, 2008), “Who´s who en el management español” (Interban, 2006), “Coaching Directivo: desarrollando el liderazgo” (Ariel, 2003) o “Retos, tendencias y oportunidades en el sector de eventos” (Terra Consultoría, 2007). Es editor de Executive Excellence, revista de referencia sobre Liderazgo y Management en España y Estados Unidos, para la que ha entrevistado a numerosas personalidades del mundo de la empresa, el deporte, la ciencia, la economía, la moda o el arte. Entre otros: Luis Rojas Marcos, José Antonio Marina, Agatha Ruiz de la Prada, Jorge Valdano, Pepu Hernández, Edward de Bono, Sergi Arola, Mercedes Coghen, Álex Rovira... Su Blog (http://franciscoalcaide.blogspot.com) es uno de los más seguidos en el área de management de nuestro país.

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