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99) Este es un libro que nos invita a ta reflexién de actitudes y relaciones para llegar a disfrutar de la satisfaccién del aplauso. Rafael Rodriguez Catabuig, Director de RR.HH. del Grupo Hoyos Pérraga. Equipos de alta implicaci6n Una orquesta bien armonizada Carlos Hernandez Flores Rafael Martinez-Vilanova Martinez ih Carlos Hemdndez Flores Licenciado en Clencias Sociales, ejerce de consul tor de Recursos Humanos desde 2990, En su acti vidad profesional asesora a diferentes empresas ‘en esta dtea y es profesor en varies escuelas de negocio tales como Asociacién para el Progreso de la Direcci6n, Cémara de Comercio de Valencia oFundesem. Ha sido Director de Recursos Huma- nos en empresas como Ceramicas Maratzi, Baxter ‘Travenol Little Kiss, £5 un experto en la forma: cidn de equipos yrealiza cursos outdoor con plantilas de directivos, haciendo servir su ttula- ion de patron de yate y embarcéndolos en un vvelero donde desatrolla este tipo de formacién involucrandotes en el manejo del navio, Rafael Martinez-Vilanova Martinez Licenciado en Ciencias Fisicas, se ha espectaliza- do desde 1976 en el marketing y la comunica- cin, Posee siete libros publicados, alguno de los cuales ha llegado ala quinta edicion, Tras veinticuatto afi en ta Direccion Comercial y la Gerencia, en 1990 monté su despacho de con- sultoriaen el que asesora a diferentes empresas, almismo tiempo que imparte clases y semninarios en ESIC y otras Escuelas de Negocio. Ha aprove- chado sus conocimientos de mésica para conse- guir un hilo conductor de la formativa historia ue nos presenta junto con su coautor, ya que ‘estudi6 piano en el Conservatorio de Valencia, aficion que mantiene tocando jazzy blues en sus ppocos ratos libres. © ESIC Edo Avda de Valens aa 28003 Poauelo de Alacer Maid TeL:91 452-4100. Fac 91 352.8534 (© Cae Hemandes Flones Rael Matinee Wlsiova Maines BEN 8473504650 Depot lp M. 38522-2005, (Gabe: Gado Domiguex Foncormposidny Fotcecinca Doris Mencia, 28011 Madd Irene Grafica Debon La Morn, 23.25 28450 Tome de Ad Made Ingres en pe (Queds probs toda reproduce de la fim 0 panes de la mma por clquer ‘medi snl preceptivaatonzacin previ Indice Prowoeo. FL GRAN conciEETO, - (Elexito de una empresa bien gestionsda) (Como) Se NtCi6 STA eISTORRA {La contratacion del director) LA comna De BIENVENIDA {El plan de acogida) EL PRIMER CONTACTO CON (A ORQUESTA. (La primer relacion con Jos recursos hurmanos de la ‘onganizacién) Li REUNION CON EL CONCERRINO. (La comunicacién ascendente) LA LLEGADA Det. Ate, “ ‘Solicitando ayuda al consultor externo) UNA REUNION CON tt PRESIDENTE DEL PATRONATO. (EL consejo de administiacion) PaoxieesAnDo EN tL TIEMPO (Un nuevo enfoque de los recursos humanos} La PRERARACION DEL SIGUIENTE CONCIERTO. (Obieniendo el maximo partido de las capacidades de la organizacién) 3 ” 9 25 29 35 43 49 53 8 spose ata iotiacon EL wwe be tio Auster y ria ELTRAU. (Ora visita del consultor externo) La cENA CON Tio AtneRr YHA ELRAL (Un poco de telaciones publics) EL SIGUIENTE ENSAVO. (La comunicacion descendente) EL CONCIERTO DE GALOLANDIA (La internacionalizaciin de Ia empresa EL VIN & GALOLANDNA (Logistca y recursos humanos) (OrRa REUNION COW 0 ALBERT {De nuevo buscando la opinién del expen0) LASELECCION DE NUEVOS MUSICOS. (Rechutamiento y seleccion de colaboradores) [La INcORPORACION DE LOS NUEVOS MUSICDS. (La integracion de los nuevos colaboradores) EL PRIMER EX¥SARO CON LAS NUEVAS INGORPORACIONES (ncorporando al equipo @ los nuevas compaiteros) AVANZANDO EN LA CONSTRUCCION DE LA NUEVA ORQUESTA (Un paso mas en la construccién de wna organizacion de alta implicacion) Uxa nueva vista De 10 ALB (El consultor ayuda de nuevo) SE ACERCARA EL GRAN CONCIERTO, (Consultor y empresa trabajan codo con codo) EL SIMULACRO DEL. GRAN CONCIERTO. {Aprendiendo con el viejo procedimiento prueba-e:tor) Un NUEVA VISTA De TO ALAER {El eonsultor declara mayor de edad la organizacién) ‘OTRO CONCERT EN THERLANDKA {Un hito mas en l consiruccon de un orgaizacion efiente) APENDICE: De ESTUDIANTE A DIRECTOR (Como se forja un lider) ASPECIOS RELEVANTES EN 1A VIDA DE Vic sr 59 69 85 89 ” 109 113, 7 a2 125, 137 39 343 a7 153 161 Prélogo T reto de construir y gestionar una Organizacidn efi- «K EXciente mediante la implicacién y correspondiente motiyacion de los componentes de la misma». Este es el objetivo que pretende y consigue este ameno libro, con la ayuda de la analogia o similitud con una «orquesta bien armonizada», y alguna aproximacion. con el manejo de un cerucero de velay la coordinacién de su tripulacisn para con- seguir qui el velero llegue a su destino. La virtud fundamental cuando te acereasa un libro sobre el mundo de la empresa, es que te legue el mensaje que pre- tenden los aucores y que lo haga de una ‘orma sencilla y entendible, como éste es el caso. Conceptos € ideas como proactividad, comunicacién, motivacién, implicacién, capacidad de decisién, riesgo, amenazas, oportunidades, debilidades, fortalezas, trabajo en equipo, ete, son tratadas con gran sensibildad, senecillez y acierto, con el objetivo de asegurar que conseguimos una organizacién eficiemte. Combinar la presentacién de todas las ideas y argummen- tos de este libro, pata lectores o estudiosos del mundo de la = Euipos dea implica empresa, con el mundo de la miisica y el de la vela, me ha parecido una aproximacién brillante y seductora y, desde uego, muy adecuada para hacer mais ameno el tratamiento de estos conceptos del mundo de la psicologia y de la socio logia empresarial y, por qué no, de la vida. Miencuentro con los autores se ha producido ya pasaclos los cineuenta y con vidas, caminog y experiencias muy diversos, Cuanclo compruebas que coinciden en cada uno de los tres, planteamientos més académicos junto con que- haceres profesionales que se han producido con cierto éxito, no te queda ninguna duda que ése es el camino més apro- piado. Y dichos planteamientos son los que se exponen en este libro. Existen diferentes ¢ incluso contrapuestos estilos de ges- tionar, peto los autores, y yo con ellos, consideran que en un universo de implicacion y motivacion de los equipos huma- ros que conforman las empresas, es mas facil conseguir el éxito, y ademas de una forma mas répida. De esta forma las empresas adquieren vida propia, y sus dirigentes pueden llegar a resultar menos imprescindibles La gestion madura y clicaz debe asegurar su furcionamien- to por encima de las personas, Aunque a menudo nos cues- tee incluso nuestro ego nos condicione a ello, Es mejor equivocarse por hacer que no por no hacer. ‘Aunque si te equivocas demasiado te sustituirén, también ocurrird si no te equivocas porque no te arriesgas a hacer y a tomar decisiones. En los tiempos que nos toca vivir, a menudo, Ja légica y la razonabilidad pueden no ser claves tinicas para iluminar rnuestras tomas de decisiones, Hay que arriesgarse, permi- tiendo que la inteligencia y la sistemstica se combinen con la intuicién y los sentimientos an ender Frese Matinee ono Marne a ‘Vivimos en un mundo de grandes y rapidos cambios, en el que la repeticion sin més de pautas y modelos de com- portamiento del pasado, aunque éste haya sido exitoso, se puede convertir en un gran error. Asi, se pone en cuestién de alguna manera el antiguo dicho de que «la experiencia es la madre de la ciencia». Ello nos obliga a vivir en un estado de renovacion permanente, y muy atentos a las intuiciones propias o ajenas que se presenten en nuestro entorno. El tra- bajo en equipo, la capacidad de escuchar y el hacer caso a nuestra intuicién, se han convertido en elementos claves para el éxito en cualquier aspecto de nuestras vidas, y por supuesto en nuestras vidas de empress ‘Ademas, en todo ello hay que estar muy atentos a la per- cepcion que nuesteas organizaciones tienen de sus directi- vvos, asi como los clientes de sus proveedores de bienes o ser- vicios, Nos podemos creer que lo estamos aaciendo bien y sin embargo, la percepcidn de quienes «nos reciben» no coincidir y éstos pueden considerar que deberiamos mejorar nuestra labor directiva La orientacién de la gestion para cumplir con las expec- tativas de nuestros clientes esta fuera de tod duda. Me viene ala memoria un anuncio de una compat sérea en el Reino Unido, que decia «no olvidamos que UD. puede elegir» En este sentido es fundamental el saber comunicar bien y adecuadamente lo que pretendemos hacer, para que el con- junto de la organizacion nos acompane ¢ impulse en Ta misma direccion que tenemos como objetiva empresarial. Conocer y compartir el proyecto, motiva y es una clave fun- damental para el éxito. Por otra parte vivimos en un mundo de paradigmas en el que los que crefan saberlo todo sobre algo, han desaparéci- do oestado a punto de desaparecer. ¥ aqut, nay ocasiones en 2 pos de ata plain las que es fundamental contar con la ayuda externa de un consultor, ya que te aporta una visién més fra y distante de los problemas que tenga tu empresa y que no se dejen «domesticar» por los vicios de la organizacion y de las per- sonas, y por los grupos de poder factico que la conforman. Hay momentos en los que hay que realizar sustituciones en las personas, o cambiarlas de sitig, para permitir introdu- cir ideas nuevas y mas creativas e incluso atrevidas, que a menudo consiguen que nuestras empresas den un salto cua- Iitativo y cuantitativo, Este elemento innovador permite nor- malmente «espabilar® al testo, y suelen conseguir dinamizar mucho nuestro entorno y hacemos ser més eficaces en la consecucién de nuestros objetivos. Invito pues al lector a recorrer estas paginas sugerentes, que a través del mundo de la miisica y de la revitalizacion (reestructuracién) de una orquesta (empresa), junto con. ‘unas pinceladas del mundo de la vela, nos llevan a identificar Jos medios y recursos por los que poclemos llegar a conseguir Ja Gestion de una Empresa de una forma mas eficiente. El gran concierto (El éxito de una empresa bien gestionada) onaban fuertemente los aplausos que el piiblico de Bur- Jgolandia dispensaba a la Synphonic American Orchestra, que habia intervenido en primer lugar en el concierto que se celebraba en el Palacio de la Musica de su capital. Realmen- te habian completado una actuacion magistral y, tras ésta, intervendria nuestra orquesta, la sinfonica de un pequento pals mediterraneo llamado Iberlancia. El calor del publica centroeuropeo encoatraba su contra- punto en la gélida tarde. En el exterior el termémetro mar- aba ocho graddos bajo cero y pocas personas se veian en las calles préximas. Claro que esta temperatura era natural en diciembre en aquellas latitudes Vicente, el joven director de nuestra orquesta se prepara- ba y dispensaba las ultimas palabras de énimo a sus muisi- cos, que aguardaban la caida del tel6n para ocupar sus asien- tos en el escenario. ‘Tan pronto como el telon descendi, Pepe, la personate ponsable de la colocacién de los atriles y las partituras, auxi- “ aupes de ata plain liado por dos empleaclos locales, comenz6 a recolocar los diferentes emplazamientos de sus profesores y a distribuir, con precisién milimétrica, cada una de las partituras. Acto seguido, los diferentes instrumentistas ocupaban sus sillas y repasaban sus papeles, Ni un solo error, todas las par- tituras estaban correctamente dispuestas. El oboe hacia sonar un la y los misicos utilizabanesta nota como patrén para acabar de afinar correctamente sus instrumentos. Todo estaba exquisitamente preparado y a un gesto de Octavio, el concertino, se levantaba el telon. La orquesta de Iberlandia era recibida can un efusivo aplanso por el entendida pribli- co de Burgoland Vicente, tras los bastidores, se relajaba aprovechando los, ‘ikimos momentos antes de salir a escena. No pudo evitar que un gran nimero de recuerdos le asaltaran, Se encontra- ba en un pais, que sin ser el suyo natal, era en el que habia desarrollaco su juventud y, como si de un suetio se tratara, estaba a punto de dirigir una orquesta sinfonica en el sal6n de conciertos mas prestigioso del mismo, ocupando idénti- ca tarima que Karajan, Mehta, Menuhim 0 Barenboim. Pre- cisamente, unos pocos dias después, en el concierto més famoso del mundo, algin ilustre director conduciria en la tisma sala a la no menos notable orquesta sinfénica cle Bur- golandia, ejecutanda a Strauss y haciendo sonar la marcha Radesky coreada por el puiblico en una concesién propia del concierto de aio nuevo. Habia aceptado In direccién de la orquesta cuando ésta era mds bien una agrupacién de misicos locales, que inter- pretaba miisica sinfénica con un sabor mas proximo al de tuna banda ejecutando un pasodable que a una orquesta filarménica. Pero ahora la realidad era bien distinta, y gracias a una intensa labor perfectamente desarrollada, aquella atl Hemsnds HoneRaee Marte: anova Mariner 8 corquesta, aun conservando muchos de los profesores origi- nales, iba a compartir escenario con las mejores del mundo. Vicente se sentia orgulloso de su equipo y, en consecuen- cia, estaba seguro de que todo iba a ir bien Entre tantos recuerdos, alguien toc6 suavemente su hombro indico: Maestro, ya puede salir a escena. Vicente, con su flaman- te fac, se acered a la tarima con paso lento pero firme, se dio la vuelta hacia el puiblico y salud6 en agradecimiento a la calurosa acogida. Ocupé su puesto y, ras los necesmrios segundos de espera, evantando su batuta dio comienzo a lainterpretacion. Sonaban los primeros acordes de la «suite mediterranea», que era la partitura elegida por Vicente, quien prefirio inter- pretar a un compositor de su tierra natal por dos razones obvias: la primera porque no tenta sentido competir en cen- troeuropa con afamadas orquestas locales tocando una obra precisamente de uno de sus compositores, y la segunda, por- que era en este tipo de musica donde la orquesta de Iber- landia daba lo mejor de si misma. Ya en el primer movimiento se establecié una buena qui- mica entre la orquesta y el piblico y en los dos que le suce- dian se fue ampliando hasta lograr esa comanicacién fluida {que algunas veces se establece en una sala de concierto entre imterpretes y oyentes Al concluir la obra, el piblico irmumpis en un sonoro aplauso. Vicente respondié haciendo levantar a sus profeso- res de sus asientos, poco a pace, seccién por seccion. La orquesta puesta en pie en su totalidad se mostraba agradeci- da por la ovacién recibida y un espiritu compartido de feli- idad se podia leer un cada uno de los rostis. Una senorita ataviada con traje regional atraves6 el esce- nario para entregar a Vicente un voluminoso ramo de Hlores. ry pos ea iphaion Este agradeci6 a la muchacha el obsequio utilizando su idio- ma, No hubo lugar para bises, toda vez que la intervencién de dos orquestas en el mismo concierto lo hacia imposible EI paiblico ya habia sido advertido de ello; sin embargo, los aplausos se sucedfan y la orquesta, puesta en pie, no podia sino agradecer con su gesto la ovacién de éste Vicente dej6 por un momento de gscuchar los aplausos y, en.un dificil ejercicio de abstracciOn, vio cémo una larga hi toria discurria por su mente como si se tratara de una peli- ula cinematogrifica Cémo se inicié esta historia (La contratacién del director) veces el destino obra en la vida de una persona y la lleva ‘ocupar tn puesto de responsabilidad o comenzar una brillante carrera. Aunque solo algunos, los debidamente pre- parados, saben aprovechar estas circunstancas. Vicente!, nuestro protagonista, que desde su adolescencia vivia en Burgolandia, pais centroeuropeo y patria de su padre, disfrutaba de su descanso estival en ‘berlandia, tal y ‘como era su costumibre, rodeado de su familia y de tantos seres querides y disfrutando del maravilloso clima medite- rrineo. Quedaban apenas unos pocos dias de vacaciones cuando una noticia constemné a la poblacién: habia fallecido el anciano director de la orquesta nacional de este pequefio pais. El presidente del patronato que gestionaba la orquesta de Iberlandia se dirigié a los dos dias del fallecimiento a casa de Vicente y sin mayor predmbulo le ofrecié la direccién de la © Alfnal de la obra relatamos ta vide de Vicente con elttulo we estuciante a diector, (€éimo se fori wn ides Silo deses, puede leer ahora este cal. 8 Fas ta mpeaion orquesta. De nuevo Vicente tomé una decision que, si bien habia sido analizada dentro de Ia logica de un hombre inte- ligente, no estaba exenta de intuici6n y sentimiento. Basta- ron tres reuniones con los miembros del patronato y un iniercambio de opiniones con un par de musics amigas de la infancia para que la orquesta aceptara las condiciones de Vicente y éste, a su vez, diera por buena la oferta del patro- rato. . Este tipo de decisiones no eran nuevas para Vicente, pero cexistia una diferencia con las adoptadas anteriormente. Esta vez sui mentor, el querido tfo Albert, no estaba a su lado para ayudarle, y ni siquiera podia contar con su padre, que haba fallecido el ano anterior. Asi pues, nuestro protagonista se limité a llamar por teléfono a su tio y comunicarle su de sién. El tio Albert dijo sentirse feliz por la decisién adoptada por su sobrino y le dese6 los mayores éxitos, a la vez que se ponfa a su disposicién, como siempre, para cualquier cosa que pudiera necesitar. El dia uno de septiembre, Vicente tomaba posesion de su cargo de director titular de la orquesta de tberlandia y comenzaba con las tareas propias del mismo. Vicente se sen- fa seguro y una sensacion de felicidad le emabargaba, pero realmente, esta vez le hubiera gustado una vez ms sentir la proximidad del tio Albert La comida de bienvenida (Elplan de acogida) 1 dia que Vicente tomé posesién como director de la orquesta de Iberlandia fue invitado a una comida de bienvenida por el consejo del patronato. Dicko consejo esta- ‘ba compuesto por tres personas: un consejero de la Caja de Ahorros de Theria, patrocinadora de la orquesta, entidad cre- diticia sin animo de lucro y la mayor del fais; el director general de actividades artisticas, que dependia directamente del ministro de Educacton y Cultura, y el director del con- servatorio de musica y danza de Iberlandia, el cual actuaba como presidente. Los dos primeros rondaban ls sesenta aitos, mientras el tercero apenas habia cumplido los cuarenta La comida transcurrié agradablemente, coro no podia ser de otra manera, Se trataba de personas muy educadas y todas elas excelentes conversadoras. Ademés, la ocasion era muy sgfatificante y estaba envuelta en un cierto aire festivo Al llegar a los postres, Genato, el director del conservato- rio, tomé Ta palabra y dijo: Amigo Vicente, & hemos elegide como nueva director ati por varias ragones: en primer lugar por- % poe oat implaclén que conocemos tu carrera profesional y sabemos de tw éxitos como director; en segundo, por el don de gentes que posees, y jfinalmente porque eres hijo de aqui y sientes esta tierra Esta orquesta necesita de algunos cambios y, a nuestro juicio, tit eves la persona adecuada para realizarlos. Para empezar, el estado de salud de tu predecesor en ts itimas dos anos fue pre- cario, por lo que la orquesta no evolycions nada en este tiempo. Apenas ha habido cambios en ta plantlla y muy pocos en el repertorio. Ademds, lo que este patronato desea es subir ef nivel de la onquesta, modernizarla, internacionalizarla, y a ti no te faltan ‘ganas ni comocimientos para ser el artifice de esta renovacion Te hemos preparado un dossier que contiene tas notas de pren- sa de las canciertos de los dos iltimos anos, asi como los curricu- Jos de todos fos profesores. Te hemos adjuntado, también, el orga- nigrama, los nombres de los empleados mo miisicos y todo eso. El resto queda en tus manos, Tienes carta blanca para contratar nuevos miisicos 0 despedir alguno, sito crees necesario, eso si, deja en el repertovio obras de alguno de nuestros compositores tocales. Como quedamos, el pre- supuesto para el afo enivante se aumentard un cincuenta por ciemto Genaro sonrié mirando al vicepresidente de la Caja de Ahorras y prosiguié: Afortunadamente, estén siendo buenos aios para nuestra entidad patrocinadora. ‘Bienvenido a la orquesta de tu pais natal! En nombre de este consejo te desco las mayores éxitos. Los atros dos componentes del consejo asintieron con la cabeza y dedicaron una amplia sonrisa a su invitado Vicente regresé a su casa con la carpeta que habia recibido de manos de Genaro e inmediatamente comenz6 su trabajo. aos Heiner Porat Mute Ulan Martinez x Sentado en su mesa de despacho, desde la que podia ver el mar, respiro hondo y sonrid mientras abria su carpeta. De fondo, Vivaldi sonaha a bajo volumen en el equipo «le misi- ca de Vicente. Lo primero que descubrié fue que las edades de los sesenta musicos, como en todas las orquestas, oscilaban entre los veinte y los setenta aftos, pero que la media se apro- ximaba a los sesenta, lo que no era tan habizual, sobre todo si se tenia en cuenta el nutrido grupo de jévenes misicos, Ello se debia a que los de avanzada edad eran también rnumerosos. Por nacionalidades, los mas mayores eran todos nacidos en Iberlandia, mientras que entre lo mas jovenes se encon- traban muchos extranjeros, la mayoria procedentes de pat- ses del Este de Europa, ¢ incluso dos de ellos eran de Bur- golandia, Por grupos de instrumentos, los de vento eran casi todos de Iberlandia, cosa ldgica si se tiene en cuenta la gran cantidad de bandas de musica que existian en el pais. Podia decirse que cada pueblo, por pequefio que fuera, disponia de su propia banda, No podia decirse lo mismo de los de cuerda, con mucha menos tradicin en Therlan- dia, musicos en su mayoria europeos, a excepcién de los ‘més mayores, que eran locales. Ello se debia 2 que, en sus inicios, la orquesta no tenia capacidad pare contratar pro- fesores foraneos. Entre los misicos habia alguno que mantenia otra profe- sion, sobre todo entre los mayores, como consecuencia de los inicios de la orquesta, cuando los salarios eran escasos ‘Como ejemplo, uno de los clarinetistas llevaba una tepre- sentacién comercial de instrumentos musiceles. Muchos de ellos impartian clases de musica = lps de ts pain Los mas jévenes, por el contrario, al tener menos cargas familiares y preocuparse mas por el futuro, empleaban mas tiempo en mejorar su técnica y se dedicaban en cuerpo y alma a la orquesta. A decir verdad, el sueldo actual de los inidsicos permitia vivir con holgura, Los musicos del Este, en especial, habituados a un nivel de ingeesos mas bajos en sus paises natales, dedicaban todo su tiempo a estudiar y practi- car sus respectivos instrumentos,"dando por suficientes sus ingresos procedentes de la orquesta, El repertorio se basaba en obras de compositores locales, unas de més calidad que otras y de diferentes autores, sobre todo de I época romantica. El viejo director, don Oscar, tenia una especial predileccion por Mozart, ast que no falta- ban obras de este compositor. La orquesta disponia, ademas, de un pequetto grupo de personas de apoyo: un jefe de administracion, una secretaria y otras tres personas que hacian un poco de tado. Entre ellos cabe mencionar a Pepe, un hombre maduro que cuando tenia veinte afios prometia ser un excelente violonchelista, pero a quien un accidente de motocicleta truncé su futuro de misico a causa de la lesion en la mano izquierda. Pepe era considerado por todos como un profesor més, aunque se dedicara a ordenar las partituras © a distribuirlas en los atri- les. A menudo el fallecido director tomaba café con él y le preguntaba con voz carifiosa: ¢Cémo sonaba hay el ensayo, Pepe? Como podrin intuir, Pepe era una persona que se hacia querer por todos. Pues bien, esto era lo que Vicente tenia entre las manos: luna organizacion real con sus virtudes y sus defectos, sus fortalezas y sus debilidades, compuesta por seres humanos, que, al igual que la organizacton en st, atesoraban virtudes y defectos. Ahora bien, como siempre ocurre, existia una parte de la historia que no se encontraba en la carpeta Carton Homsnds FloresRofee Martner Vonoes Marines 2 Vicente se preguntaba: «Como seran las relaciones entre los musicos? ¢Cual era el estilo de direccion del viejo direc- tor? Cul es la cultura de la orquesta? Seguramente, las res- puestas a estas y otras preguntas no estaban escritas en nin- gun sitio. {Por qué sera que lo ms importante en una organizacion, las reglas que la rigen, lo que debe hacerse y lo que no, lo que es politicamente correcto y cosas asi, cas: nunca se escri- bbe?, se preguntaba Vicente mientras saboreaba los altimos sorbas de su café El primer contacto con la orquesta (La primer relacién con los recursos humanos de la organizacién) leg el dia del primer ensayo y Vicemte se personé en el Linco de la miisica a las 8.45 horas, ya que el ensayo comenzaba a las 9, Algunos mtisicos estaban desenfundando sus instrumentos o los afinaban, mientras que otros atin no habian llegado. A las 9 en punto, gracias a Pepe, los papeles de las obras que habia solicitado Vicente estaban en los atriles, Se trataba de las piezas interpretadas en su ultimo concierto, Pasaban un par de minutos de la hora de comienzo y tunos poces miisicos entraban aceleradamente dirigiéndose a sus atriles, Pepe se acereé a Vicente y le dijo: Maestro, no los Lenga en cuenta, nuestro vigjo director nunca comenzaba antes de Jas 9.15, Aquella situacién resultaha algo traumtica para alguien educado en Burgolandia Vicente nunca habia vivido algo asi, ni siquiera cuando trabajaba con musicos no profe- sionales, A pesar de toda, no hizo ningan ecmentario, Sus primeras palabras fueron: Sefiores, es para mi wr hortor dirigir esta orquesta y me siento especialmente feliz de regresar a 36 Equnes de aks inp ‘mi pueblo natal. He elegido para hoy las piezas det ultimo con- cierto; vamas a interpretarlas y empezaremos a conocernos Octavio, el concertino de la orquesta, quien, como tado el mundo sabe, es el violinista que asume la maxima res- ponsabilidad, se levanté y respondio: En nombre de todos nosotros quiero expresarle que el honor es nuestro, Nuestra mds cordial bienvenida, director Nuestro director agradecio a Octavio sus palabras y acto seguido dio la entrada con su batuta, La orquesta interprets las diferentes obras mientras Vicente no sélo las dirigla, sino que eseuchaha poniendo toda su atencién, tratando de des- cubrir detalles que hubieran pasado inadvertidos a muchos buenos aficionados. Entre movimiento y movimiento hacta una pausa y realizabe anotaciones en un cuaderno. Enel fondo, esta accién de Vicente no era sino la aplicacion de los sabios consejos de su tio Albert. Recordaba las palabras de ésve cuando estaba en cuarto de Economicas y se encon- taba realizando un trabajo para la asignatura de organizacion de empresas: «Vicente, cuando debas reorganizar tna empre- sa, aun cuando el momento requiera de rapidez en las tesolu- ciones, no tengas pris en cambiar nada; primero descubre cada aspecto de la realidad, no te apresures en juzgar, escucha mucho y habla poco, estudia los antecedentes, Sélo después de esto podras empezar a inteodlucir algiin canabion. Vicente nunca pensé que las ensenanzas recibidas en el mundo de Ia empresa le podrian resultar tan tiles para st profesion de director de orquesta. El arte de la fuga, la armo- nia, la composicién, el solfeo y tantas cosas mis eran muy importantes para su carrera, pero no le hubieran bastado en su cometido actual Al finalizar el ensayo pidio a Octavio, el concertino, que se reuniera con él al dia siguiente, Vicente queria cambiar ais Hema Floreat Montes iano Matinee ” impresiones, continuar aprendiendo la cultura de la orques- tay sobre todo tenia muchas preguntas que hacerle. De una ‘manera mas informal, rog a Juan, que tocaba el oboe y con quien habia estudiado en el instituto en su juventud, que tomara con él una cerveza despues de ensayo. Este asintio de buen grado. Quince minutos después, Vicente y Juan se encontraban en el bar La union musical, disfrutando de unas cervezas muy frias. Los primeros minutos transcurrieron entre risas y recuerdos. Ambos se preguntaron por sus familias, sus andanzas y cosas asi. Todo ello sin dejar de evocar recuerdos comparticos de la escuela, los amigos o Tas chicas que cono- cieron Tras la alegre charla de viejos amigos pasaron a tratar temas profesionales, entre ellos el retraso en el comienzo del ensayo. Juan explicé: Mira, Vicente, el vigo maestro, como nosotros le Namdbamos, pasé dos ans enferma y, como todavia podia dirigir, et patronato no quiso sustitairlo Su fallecimiento Tego antes de que et problema llegara. a ser grave. Esta sitwacion ha llevado a que se relajen algunas costumbres, como por ejem- plo la puntualidad; ls ensayos nunca comenzaban con menos de un cuarto de hora de retraso, Por otra parte, don Oscar era un ‘gran milsico pero un hombre muy chapado a Iz antigua, distan- te y poco comunicador. A decir verdad, sus relaciones con los mas |jovenes no eran muy buenas e incluso habia distanciamiento con alguno de fos mayores. Vicente no quiso prolongar la conversacion por el mo- ‘mento, asf que aprovechando que se aproxmaba la hora de ‘comer, pagé las dos cervezas y se despidio con un abrazo de su amigo Juan, : Tenia que suceder, debian aparecer los inconvenientes, aquellas cosas que no estaban en la carpeta que le entreg6 el 2s pos de ta motion presidente del patronato y que sin duda serian tan importan- tes omas. Habria que irlas descubriendo, lo que no serfa tarea facil. Para comenzar, {la opinidn de Juan era objetiva o sim- plemente se trataba de una apreciacidn personal que no refle- Jaba la de la mayorta de componentes de la orquesta? Vicente pens6 que, como primer contacto, era suficiente por ese dia, de manera que dledicg la tarde a estucliar las pat= tituras de algunas de las obras, tras lo cual decidis relajarse interpretando al piano unos noctumos de Chopin. Después de cenar se dio un paseo por la playa para llenar sus pulmo- nes de brisa mediterrénea, aquella que tanto habia echado a faliar durante su residencia en Burgolandia. Después del paseo 1egresd a casa a recuperar fuerzas para el dia siguien- te, Al parecer, un periodo de trabajo duro le esperaba Antes de irse a dormir, Vicente conecté su ordenador para mirar el correo, Un nuevo mensaje aparecia en la pan- talla. Era de su tio Albert, que le decia: #El proximo fin de semana viajo a Iberlandia para mi primer contacto con nuestra nueva sucursal, Hago uso de 1 ofrecimiento e ir€ directamente a cu casa, Llego el siba- do ala hora de comer. Un fuerte abrazo, Tio Albert.» Vicente pensé que serfa un buen momento para pedir consejo a su tio, de manera que debia trabajar rapido, pre- guntar, observar, escuchar y obtener datos de su nueva otga- nizacién. Al fin y al cabo, gqué diferencia existe entre una orquesta y cualquier otra empresa? La reunién con el concertino (La comunicacién ascendents) ran las 4 en punto de la tarde del martes y Vicente cru- zzaba la puerta de Ia sala de intérpretes del palacio de la miisica, Octavio, el concertino, le aguardaba pacientemente sentado en uno de los sillones. Se levants y estrechs contés- mente la mano de Vicente saludandolo con wn «buenas tar- des, director». Vicente sonris y le dijo: Lldmame Vicente, por favor. A lo que Octavio respondié: Es la antigat costumbre, en ‘general llamabames a don Oscar director, excepio los mas mayo- res, que le lamaban maestro. Aunque para las personas de admi- nistracidn era don Oscar ‘Ambos tomaron asiento y comenzaron a charlar. Al prin- cipio, Vicente emapez6 con temas intrascerdentes y sobre todo se intereso por los asuntos de su interlocutor. A los pocos minutos, de manera distendida, la conversacion se centraba en los temas profesionales motivo de su reunion. Reproducimos las frases mis importantes de esta conversa- ei6n: Vicente comenz6 por una pregunta abier.a. ae pos data imkaiin Vicente: Si compararas nuestra omuesta con una de tas de relevancia en cualquier pais de Europa, zen que términos lo havias? Oscar: Déjame pensar... Creo que somos una orquesta con tradicion y que disponemos, en general, de una buena plantilta de ‘muisicos, pero como orquesta no estantos al nivel de las mejores Va eCudles som, en tu opinion, las razones para no estar al nivel de las mejores? . O.: Primero los intérpretes, pues aunque siendo profestonates, nno todos poseen el nivel que se encuentra. en las orquestas impor tantes, sobre todo algunos de ta primera época Por otra parte, levamos demasiados atios dirigidos por la misma persona, apenas hemos recibido la visita de divectores ‘nvitades y hemos asimilado virtudes y defectos del viejo director Ademds, nuestra orquesta es una pequena torre de Babel, no solo por los miisicos del Este, ya que incluso los nacionales del interior tenemos problemas con vuestro dialecto de las zona cos- tera Finalmente, somos una orquesta que interpreta de manera excelente la misica local, los misicos de viento dominan este esti- lo, pero la cosa cambia cuando interpretamos, por ejemplo, un vals ceniroeuropeo. ‘Vi Oyendo tus comentarios diriase que hay mucho que mejo- rar para llegar a ser una orquesta importante. itual Los pensamientos de Vicente le fueron Tevando a otras dreas. Esta claro que ambas ciudades, la de Burgolandia y la de Iberlandia, son distintas porque los requerimientos de sus gupos oats plain gentes tambien lo son. Estos conceptos le iban llevando a la busqueda de similitudes con su orquesta, hasta el punto de preguntarse: ;Son los mismos los requerimientos de este publico que los del de Burgolandia? {Habra alguien pensado en el publico a la hora de elegir el repertorio dle la orcquesta? Qué autores, qué tipo de piezas, qué sonoridad...? Poco a poco le venian a la calgeza sus estudios de empre- sas y, con ello, la busqueda cle respmestas. Entre estos perssa- mientos, el taxi se detuvo y el conductor volvi6 la cabeza para indicarle el importe de la carrera, Vicente toms el ascensor rumbo al primer piso y al llegar all despacho rotulado con el titulo DIRECCION, dijo a la secreta- ria que se encontraba junto a la puerta que tenia una cita con el director a las 11.15h. y dio su nombre, En menos de cinco minutos la propia secretaria le comunicé que don Genaro le esperaba y le acompano al despacho interior donde éte se hallaba. Genaro se levanté de su mesa de trabajo para estrechar la mano de Vicente y le invit6 a sentarse junto a él en la mesa redonda que se hallaba a la derecha del escritorio. Al mismo Liempo, utilizando el teléfono interior, pidio que se les si vieran dos cafés, Genaro paecia disponer de todo el tiempo del mundo para su nuevo director de orquesta, lo cual no era una sim- ple pose ni parte de la cortesia debida. Genaro vivia intensa- mente la orquesta y durante un tiempo habia tenido que resignarse a ver cémo el continuismo, propiciado por la mala salud del antiguo director, impedia la puesta en mar: ccha de nuevas ideas y mejoras. Asi pues, la reunién prome- tia ser larga, y sobre todo intensa, Tras los salucios rutinarios y la procedente charla acerca del mal tiempo reinante, ambos dirigentes comenzaron a eros Herindee Forte! Mariner Visnove Marner % entraren el tema objetivo de la reunion. Genaro realizé algu- nas preguntas muy generales y Vicemte se dispuso a contes- tar de una manera mas concreta. Vicente: Me alegra mucho el interés que veo que tienes en este proyecto, Con el mismo interés voy a expresarte mis puntos de vista, Como puedes comprender, estay en una fase de conocer Me refiero a captar detalles, escuchar, ebservar y...juzgar poco. Tal vez es un poco mi cardcter y otro poco mi método de trabajo. Sabes que la mitad de mi sangre es latina, mientras ta otra mitad es centroeuroped. ‘Aun ast, ya puedo avanzarte algunas de mis apreciaciones Yo, por mi parte, centravia esta reunign en dos puntos basicos. Me refiero a los profesores integrantes de la onquesta y a que se espera de ésta, Un par de ensayos han bastado para notar que algunos pro- Jesores, la mayoria entre los de la primeva época, no pavecen dar ta tala que ahora estamos requiriendo. No se trata de la edad de los muisicos, sino de sus conocimnientos, debido a las bajas exigen- cias de cuando se les contratd y, lo que si cabe es atin peor, su acti- tud. No se han reciclado, desoyen los comentarios de sus compa- Feros y algunos parecen tener la arquesta como un hobby o un pluriempleo que aporta mayores ingresos a su cuenta corviente, De otro lado, no acabo de entender el repertorio, Si deseamos interpretar musica de nuestros autores patrios, esta bien que lo hhagamos, pero la seleccidn de obras, sinceramente, no me agra- da. Por otra parte, el aito pasado fue el cemenario de uno de ‘nuestros mejores compasitores y no se ha interpretado nit una de sus obras en los conciertos reatigados. Todo esto podriamos tra- ducirlo en que vivimos de espaldas a nuestro pablico, ala critica ¢ incluso ala historia Seria perverso dar concesiones a la galevta para conseguir audiencia, pero una orquesta es una organtzacion y se debe a su ee a6 Faulpes deat impicacin pblico. No somos nosotros os que educamos a fa audiencia, ellos son nuestra razon de existir: Una onquesta debe tlenar teatias y agolar sus tivadas discogrdficas. 20 to ves Wi de otra manera? Genaro, que habia mantenido el interés durante toda Ta exposicién de Vicente, reflexiono unos segundos y tom6 la palabra contestando Genaro: Vicente, en nuestro primer encuentro, desde que ocupas tu cargo, te dije que tentas carta blanca para gestionar la onquesta y sigo pensando exactamente lo mismo, Ello incluye ta contratacién de nuevos musicos y el cese de otros, si fuese nece- sario. Las limitaciones a tu gestion las marca el presupucsto, No olvides que una de las razones por las que te propuse al consejo €r4 por tus conacimientos en et drea de gestion A ta segundo punto, ef enfoque de la orquesta at exterior, no ‘me es tan faci contestar: Te doy la razon en que nuestro querido companero Oscar elabors un repertorio a su libre albedrio, sin tener en cuenta a nuestro piblico, incluso sin considerar ta capa- cidad de nuestros misicos para interpretar cada pieza. Pero, por otra part, si pienso que nosodres tenemos més eritero que nues- tos oyentes para decidir qué piezas debemos interpretar: Noso- {ros somos profesionales con wna amplia cultura musical, mien- tras ta mayoria de nuestro publica apenas diferencia el barroco del romantica. Algunos incluso asisten a los conciertos para mos- trar sus galas o que sus vecinos vean to culfos que son. Aunque ambos interlocutores midieran sus palabras y no desearan en modo alguno causar una mala impresion en el otro, estaba claro que posefan puntos de visita bien distintos Vicente pens6 que no era momento para profundizar en las diferencias sino que, por el contrario, debia dejar reposar las aguas antes de volver sobre este tema La reunién se prolongo un buen rato, pero los asuntos Carlos Heine Harte! Maines anv Mawex a tratados fueron menos profundos que los iniciales. Se hablo del gabinete de prensa, del local de ensayo, aspectos logisti- 08 y otras cosas del quehacer cotidiano de una orquesta sin- fonica Al finalizar la entrevista habia dejado de ‘lover y nuestro director, como solta hacer siempre que podis, dlecidio regre- sar a casa paseando. En el trascurso de la caminata, Vicente no podia quitarse de la cabeza el desacuerdo relativo al enfo- que estratégico de la empresa, pues si bien era cierto que el patronato subvencionaba una parte de los gastos para llevar una oferta cultural al piblico de Iberlandia, no era menos cierto que este tltimo em el motive de Ja existencia de la orquesta, {Puede existir musica sin publico? Si las empresas tratan de encontrar la manera de afadit valor al pablico que han elegido como sus clientes; es mas, si hacen de ello su razon de ser y su manera de competir, gpuede una organizacién cultural mirarse al ombligo y deci- dir qué es bueno para su paiblico y qué no lo es? Por otra parte, habria que determinar si la orquesta esta especial- mente dotada para interpretar ce manera excelente el reper- torio elegido, Vicente sabia que todo cambio entrana ¢ificultades y en esos momentos sentia que algunas de ellas, tal vez de gran peso, comenzaban a aparecer. a ——(irsssi‘CO Cr Progresando en el tiempo (Un nuevo enfoque de los recursos humanos) ‘abfa transcurrido casi un mes y, poco a poco, la orques- gran parte gracias a los cambios que en la comunicacién interna introdujo. No era facil detectar el progreso, pero a ofdos de un experto se apreciaban algunos cambios y pode- mos afirmar que, en general, éstos eran a mejor. Un sonido mas dulce y sobre todo mas compacto se apreciaba y, en el Ambito no musical, se notaba un clima de trabajo mas dis- tendido y especialmente sobre todo una importante dosis de ilusion en la mayoria de los profesores, pues la posibilidad de hacer llegar al director sus opiniones y sugerencias, y sobretodo la del haber conseguido un mejor entendimiento, estaba influyendo en su actitud. Vicente intentaba profundizar en el ampiente entre los nisicos y, recordando las palabras de su tio Albert, trataba de descifrar los problemas de comunicacion. En cuanto al sonido, poco a poco iba acercandose asus deseos y era muy claro que iba 2 mejorar mucho més con un poco de tiempo, © Feuipos de ata trgteagon Ast pues, solo quedaba un problema importante que resolver en esta etapa inicial. Nos referimos a la plantilla de profesores. Esta vez la providencia jugd, como en alguria otra ocasién, a favor de Vicente. Dos de los primitivos profesores, que poseian otros empleos, agobiados por una situacién que requeria una mayor dedicacion y, sin duda, iba a requerirla atin mas, solicitaron al patronato una propuesta econémica para abandonar la orquesta. Lostprofesores fueron razonables cen sus exigencias y no fue dificil Hegar a un acuerdo Ono profesor, de los que podiamos denominar de la vieja guardia, opto por centrarse en su dedicacién a la orquesta y pidié a Vicente un voto de confianza. Se trataba cle Alejan- dro, un trompeta que habia sido de los mejores y cuya deci- cacién a la ensenanza y una importante dosis de desmotiva- cin le habian alejado de la prrictica y el estudio necesatios para continuar en el candelero. Vicente entendié que la in- tencién de Alejandro era sincera y le concedi la conlianza requerida por éste. Si bien es cierto que la pattida de un par de musicos, los que menos saber aportaban a la orquesta, habia representa- do una liberacion para Vicente, no era menos cierto que ello le obligaria a sustituirlos por nuevos profesores. Afortunada- mente la sustitucion no tenia por qué ser inmediata, pero, al fin y al cabo, debia realizarse cuanto antes mejor. Un par de aspectos rondaban la cabeza dle nuestro direc- tor. Por una parte, dénde encontrar buenos talentos y, por ‘otra, como atraerlos a formar parte de su organizacién. Enite estos pensamientos, Vicente tomé una decisién: acercarse a los muisicos ¢ intentar conocer sus motivaciones. {Por qué estaban aqui? ;Cudnto tiempo desearian permane- cer en esta orquesta? {Qué motivos podrian atraer a nuevos mitsicos a formar parte del equipo? ls Mende PoresRao Martone anos Martinez 8 Después de algunas charlas informales y tras otra larga conversacion con su buen amigo Juan, lego a las siguientes conclusiones: + Que el sueldo debia aleanzar un minimo, pero que no cra, ni mucho menos, la tinica razon por la que acce- der a la orquesta ni por la que permanecer en ella, + Que los nuevos valores buscaban ms posibilidades de progresar que un sueldo elevado, Por eso les era tan {cil a las prestigiosas orcquestas europeas y americanas atraer talentos. * Que el ambiente laboral, el estatus, el companerismo, el trato recibido, etc., podtan llegar a ser fundamenta- les para la permanencia en la orquesta Por eso, la gran pregunta que se hacia Vicente era: estoy en lo cierto en cuanto a las motivaciones de los mitsi- os, gcomo puedo conseguir que se den las condiciones para que nuestra orquesta resulte atractiva para los mejores pro- fesionales? Todas estos pensamientos acabartan plasmados cen su inseparable cuadero de notas Entre estos pensamientos aparecié otra sembra de duda, Si algunos paises del Este estan realizando importantes avan- ces econémicos, es mas que probable que sus miisicos se sientan atraicos por volver a sus lugares de nacimiento. Al fin y al cabo, él habia hecho lo propio abandonando Burgo- landia para volver a establecerse en Iberlandia, su pats natal. En conclusion, se decta a si mismo Vicente, el ambiente laboral debe cuidarse de la misma manera que lo hacemos con el sonido de la orquesta, por lo que habré que reunir todas estas circunstancias bajo el nombre de «armontay..Ast ppues, la orquesta se compondria de «sonidos y xarmontay'y ambas tendrian la misma importancia en su irabajo. £70! 2 Feuinos deat impact ‘Cuaderno de notas Hablando con Alejandro, el trompeta, sobre los motivos or los que queria seguir en la orquesta desestimando la buena oferta de cesar en la misma, éste me dijo de forma muy contundente: «Ahora sé a dénde va esta orquesta y quiero ir con ella». 2No estaba esta afirmacién mby relacionada con lo que me habia dicho tio Albert sobre la importancia que, a la hora de incorporar a nuevos misicos, éstos estuviesen dis- uestos a poner todas sus capacidades de creatividad e ilusién en un proyecto? De nuevo he aprendido una ensefianza muy valiosa. En la seleccién de los nuevos profesores para la orquesta ten- dré en cuenta tres aspectos fundamentales: deberan iden- tificarse con el proyecto de ésta, compartir sus valores y tener el nivel de competencias profesionales adecuadas. Los tres requisitos serdn imprescindibles, ya que las pala bras de Alejandro y el cambio que este viejo profesor ha experimentado desde que accedié a darle la oportunidad de seguir en la orquesta han sido para mi un referente importante. En la motivacién de los misicos debo contemplar tanto los factores que tienen que ver con el contenido de su tra- bajo en la orquesta (aportaciones individuales, reconoci mientos, escucharles, etc.}, como el entomo que lo rodea (partituras, ensayos, atrles, etc). Igualmente he de gene- rar expectativas en ellos para que dirijan su esfuerzo hacia Un fin que les permita la consecucién del premio o meta fijado. Sigo considerando vital la orientacién al cliente de ta orquesta, y aunque hoy es dificil abordarla, trabajaré en el modo de conseguirlo. La preparaci6n del siguiente concierto (Obteniendo el maximo partido de las capacidades de la organizaci6n) | siguiente concierto, un mes més tarde, se realizaria en ES propia casa, lo que daba tranquilidac a Vicente. Eli- gi6 el programa incluyendo dos obras de compositores lo les y una tercera de un compositor de Europa del Este, cuyo ritmo y sonoridad, ast como el grado de dticuliad exigide para los distintos instrumentos, se adaptaban perfectamente al perfil de la orquesta, ademas, de que estas piezas ya habian sido interpretadas no hacfa mucho tiempo en otras localida- des, con lo que no se requerirfa un especial esfuerzo La decision de elegir este programa era contraria a la filo- sofia de Vicente de enfocar ka orquesta al piblico, No obs- tante, era demasiaclo pronto para aceptar retos y mucha parte, ello provocaria algtin tipo de 0 con el presidente del patronato. menos riesgos. Por otra encontra Las obras se ensayaron concienzudamente, se repitieron los pasajes conflictivas y, con la participacién de Tos prafeso- res implicados y comentandolo con el resto de profesores de Ey alps ta Fnplealon la orquesta, se elimind el exceso de brillantez del viemo metal que antario Hegaba a eclipsar a la cuerda, El resultado, sin ser dptimo, parecia suficiente para lograr una actuacién de buen nivel, que sin duda seria bien recibida tanto por la critica como por los aficionados. No olvidemos que un gran niimero de los ayentes pertenecia a bandas, algunos desde su infancia y, en consecuencia, habfan desarrallado un buen ido musical y tenian conocimientds camo para opinar con ierta autoridad en el asunto Preparando el concierto se acercaba una nueva visita del tio Albert, que una vez mas seria motivo de alegria y ala vez de reflexién para Vicente. Este planificé el fin de semana en consecuencia, si bien existia una pequena novedad. Tia Eltrau acompanaba esta vez a tio Albert, Este era un suceso poco habitual, toda vez que tia Eltran dedicaba el fin de setnana a sus nietos y a sus reuniones con sus amigas de la infancia y, por si fuera poco, no le agradaba en absoluto volar en avion El caso es que sus tios vendrian juntos y tia Eltrau mere- cia un buen recibimiento, Vicente reservo una mesa para cenar el sitbado en uno de los mis tipicos restaurantes de la ciudad y, aunque no era partidario de tomar arroz para la cena, hizo una excepcién en honor a tia Eltrau, quien ado- raha el modo de elaborar este producto en el Mediterraineo, solicitando que se Tes preparase una caldereta de arroz con bogavante. Vicente dedicé los siguientes dias a estucliar las partituras de las obras del concierto concediendo un descanso a su mente directora de personas para centrarse en ta direccién de intérpretes de musica. Los ensayos transcurrieron con normalidad, encontrin- dose algunas dificultades para conseguir el sonido buscado, Glos Heme Presa Martine Vianova Martez 6 pero con mis mejoras que tropiezos, lo cual hcia que se sin- tiera bien y que esto, de alguna manera, se extendiera a toda Ja orqjuesta