Está en la página 1de 61
“a aa eee 8 nee Sots ae) xl siglo veintiuno editores, s.a. de c.v. CERRO DEL AGUA 248, DELEGAGION COYOACAN, 04310 MEXICO, DF siglo veintiuno de espafia editores, s.a. CALLE PLAZA 5, 26043 MADRID, ESPANA portada: tinta roja primera edici6n en espafiol, 1997 © siglo xxi editores, s.a. de c.v. primera edicidn en inglés, 1994 © 1994 by david barsamian. all rights reserved. isbn 968-23-2060-7 titulo original: the prosperous few and the restless many derechos reservados conforme a la ley impreso y hecho en méxico/printed and made in mexico INDICE INTRODUCCION NOTA BIOGRAFICA DEL AUTOR LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL. {QUIEN SE BENEFICIA CON EL TLC Y EL GATT? LOS ALIMENTOS Y LOS “MILAGROS ECONOMICOS” DEL TERCER MUNDO OPORTUNIDADES FOTOGRAFICAS EN SOMALIA ESLAVOS CONTRA ESLAVOS EL PAIS ELEGIDO GANDHI Y LA NO VIOLENCIA EN INDIA DIVIDE Y VENCERAS EL ORIGEN DEL RACISMO. LA PALABRA INMENCIONABLE NATURALEZA HUMANA Y AUTOIMAGEN ES IMPOSIBLE QUE SUCEDA AQUI... ;0 NO? LA PARADOJA DE HUME “FUERA DE LOS LIMITES DE LA RESPONSABILIDAD INTELECTUAL” INDICE ANALITICO 7] 30 36. 41 50 54 69 16 110 116, INTRODUCCION EI presente libro es una compilacién de entrevistas que hice a Noam Chomsky en Boston el 16 de di- ciembre de 1992, y el 14 y 21 de enero de 1993. Es- tas entrevistas fueron posteriormente editadas y re- visadas y, en noviembre de 1993, se agregaron unas cuantas lineas. Mis preguntas aparecen en tipo menor. Hemos intentado definir los términos o nombres que pue- den resultar poco familiares la primera: vez que aparecen. Estas explicaciones aparecen entre pa- réntesis cuadrados. También estdn disponibles las grabaciones y transcripciones de cientos de entrevistas y charlas con Chomsky —y otros conferenciantes de igual in- terés, DAVID BARSAMIAN [9] NOTA BIOGRAFICA DEL AUTOR Noam Chomsky naci6 en Filadelfia en 1928. Fue profe- sor del mit desde 1955, donde se hizo catedratico a los 32 afios. Chomsky, una figura relevante en la lingilfstica del siglo XX, ha escrito varios libros sobre temas contempo- raéneos. Ha impartido conferencias relativas a temas po- lfticos en Estados Unidos y otros paises, lo que le ha ga- nado innumerables reconocimientos. En un mundo mds sensato, sus incansables esfuerzos por fomentar la justicia le habrian ganado el Premio No- bel de la Paz, Sin embargo, el comité lo sigue otorgando a gente como Henry Kissinger. ARTHUR NAIMAN {10] LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL Anoche me encontraba en la calle Brattle [en Cambrid- ge]. Habia limosneros, gente que pedia dinero, gente que dormia en la entrada de los edificios. Y esta mafia- na, en la estacidn del metro de Harvard Square, vi esce- nas similares. El espectro de la pobreza y la desesperacidén es cada vez mas evidente para las clases media y alta. Es impo- sible escapar a ese espectaculo como hace aiios, cuando se circunscribfa a cierta zona de.la ciudad. El fendmeno tiene mucho que ver con la pauperizacién —la tercer- mundizaci6n interna, creo que la llama usted— de Esta- dos Unidos. Hay varios factores implicitos. Hace veinte afios se dio un gran cambio en el orden mundial, simboli- zado, en parte, por el desmantelamiento del sistema econémico de la posguerra. Richard Nixon se per- caté de que el predominio de Estados Unidos en el sistema global déclinaba y que, en el nuevo orden mundial “tripolar’” —que inclufa a Jap6n y a Euro- pa, a partir de Alemania—, ya no podrfamos funcio- nar como el banquero mundial. Debido a lo anterior, las empresas estaduniden- ses se vieron muy presionadas por obtener mayores utilidades y, en consecuencia, se inicid un ataque oy 12 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL maytisculo contra los logros de la asistencia social. Se suprimieron las migajas que se les dejaba a la gente comtin y todo se destiné a los ricos. Otro factor fue la tremenda expansién mundial del capital no regulado. En 1971, Nixon desmante- 16 el sistema de Bretton Woods, desregulando la paridad entre monedas. Este y varios otros cambios incrementaron de manera impresionante el monto del capital no regulado y aceleraron la llamada glo- balizaci6n —o internacionalizacién— de la econo- mia: una manera elegante de decir que se exporta trabajo a regiones de gran represién y bajos sala- rios, lo cual socava las oportunidades de trabajo productivo en nuestro pais. Desde luego, es un me- dio para incrementar las utilidades de los consor- cios, y el flujo libre de capital y los avances en te- lecomunicaciones les facilitan mucho las cosas. La globalizacién tiene dos consecuencias impor- tantes: en primer lugar, extiende el modelo tercer- mundista a los paises industriales. En el tercer mundo la sociedad esta dividida en dos rangos: un sector extremadamente rico y privilegiado, y otro sumido en la miseria y la desesperacién, que abar- ca a la gente inttil e innecesaria. Las politicas dictadas por Occidente profundi- zan esta divisién, ya que imponen un sistema neo- liberal de “libre mercado” que canaliza los recursos hacia los ricos y hacia los inversionistas extranje- ros, con la idea de que algo sucedera, como por ar- te de magia, después del Dia del Juicio. Este fenémeno se observa en todo el mundo in- LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 13 dustrial pero, con mayor fuerza, en los tres paises anglohablantes. En el decenio de 1980, Inglaterra, gobernada por Thatcher, y Estados Unidos, bajo Reagan, y Australia, dirigida por un gobierno labo- rista, adoptaron algunas de las doctrinas que predi- caron para el tercer mundo. Desde luego jamés las pusieron en practica en su totalidad, ya que hubieran sido demasiado perjudi- ciales para los ricos, pero coquetearon con ellas y sufrieron; quiero decir, la poblacién sufri6. Tomemos, por ejemplo, la zona centro-sur de Los Angeles, donde alguna vez hubo fabricas que ahora se fueron a Europa del Este, México o Indo- nesia —donde se contratan campesinas que huyen en desbandada del campo. En cambio a los ricos les fue de maravilla, al igual que a sus homdlogos del tercer mundo. La segunda consecuencia, también importante, se refiere a las estructuras gubernamentales. A lo largo de la historia, las estructuras de gobierno han tendido a unirse en torno a otras formas de poder: en la época moderna, fundamentalmente en torno al poder econémico. Por consiguiente, cuando hay economias nacionales hay estados nacionales. Ahora tenemos una economia internacional y cada vez nos acercamos mas a un estado internacional —que, a fin de cuentas, significa un poder ejecutivo internacional. Para citar a la prensa de negocios, estamos creando “una nueva era imperial” con un “gobier- no mundial de facto”, que tiene sus propias institu- 14 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL ciones —como el Fondo Monetario Internacional (Fm1) y el Banco Mundial-, estructuras comerciales —como el TLC y el GaTT [el Tratado de Libre Co- mercio de América del Norte y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Tarifas, de los cuales se habla en la siguiente seccién]-, reuniones de presidentes —como el Grupo de los Siete (G-7) [los siete paises industriales mds ricos: Estados Unidos, Canada, Jap6n, Alemania, Gran Bretafia, Francia e Italia, que se retinen periddicamente para discutir las politicas econémicas] y la burocracia de la Co- munidad Europea. Como cabria esperar, esta estructura decisoria responde basicamente a las necesidades de los con- sorcios transnacionales, los bancos internacionales y otras instancias similares, y asesta un golpe cer- tero a la democracia. Estas estructuras encomien- dan la toma de decisiones al poder ejecutivo, res- tando influencia a los parlamentos y al pueblo —el llamado “déficit democratico”. No solo eso; la poblacién no sabe qué sucede, y ni siquiera se percata de que no sabe. Como resul- tado, hay una especie de enajenacién de las institu- ciones; la gente piensa que nada funciona y, desde luego, tiene raz6n. Ni siquiera sabe qué sucede en ese remoto y secreto nivel de la toma de decisiones. Esto es un verdadero éxito en la tarea a largo plazo de despojar a las estructuras democrdticas formales de cualquier sustancia. En la conferencia que Clinton pronuncié6 en Little Rock LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 15. y en otros sitios hablé mucho de recuperacién econémi- ca y de devolver la competitividad. E] economista poli- tico Gar Alperovitz escribié en el New York Times que lo que se propone “no parece que vaya a influir en nuestros problemas econémicos de fondo. Podriamos entrar en una larga y dolorosa era de deterioro econdémico sin so- lucién.” ,Estarfa usted de acuerdo con esta opinién? No he leido ese comentario, pero el Financial Times [de Londres, el periédico financiero mds importan- te del mundo] mencioné con cierta complacencia el conservadurismo fiscal que han demostrado Clinton y sus asesores. Aqui hay varios puntos muy delicados. En pri- mer lugar, debemos tener cuidado con el empleo de ciertos términos. Cuando alguien afirma que Esta- dos Unidos esta al borde de un largo periodo de de- cadencia, debemos decidir qué significa “Estados Unidos”. Si nos referimos al area geografica que abarca el pais, seguramente es cierto, y las politicas en discusién tendrén sélo un efecto cosmético. Ha habido un deterioro y lo seguira habiendo: cada dia adquirimos més caracteristicas de pais tercermun- dista. Sin embargo, si hablamos de las empresas que tienen sus oficinas principales en Estados Unidos, tal vez la afirmacién no sea cierta. En realidad, to- do parece indicar lo contrario —la participacién de estas empresas en la produccién manufacturera, por ejemplo, ha sido estable 0 quizd incluso se ha incrementado, en tanto que la del pafs ha declina- 16 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL do. Esto es una consecuencia automatica de enviar el trabajo productivo al extranjero. La prensa informa continuamente que General Motors esté a punto de cerrar unas 24 plantas en Estados Unidos y Canada. En cambio pocas veces menciona que esta abriendo nuevas fabricas —in- cluyendo una planta con tecnologia de punta con un costo de 700 millones de délares, en Alemania Oriental, una regién con gran desempleo donde GM puede pagar salarios que son 40% de los de Euro- pa Occidental y olvidarse de las prestaciones. Un articulo que aparecié en la primera plana del Financial Times festejaba esta gran idea. Mencio- naba que GM ya no tiene que preocuparse de los “mimados” trabajadores de Europa Occidental —ahora puede contratar trabajadores altamente ex- plotables en esta Alemania Oriental que vuelve a su condicién tradicional de pais tercermundista. Lo mismo sucede con México, Tailandia y otros pai- ses. La receta para nuestros problemas econdmicos es mas de lo mismo: “‘dejémoslo al mercado”. El libre mercado ha sido objeto de tan interminables alabanzas que ad- quiere caracteristicas casi miticas. “El va a corregir los problemas.” Cree usted que haya opciones? Ante todo debemos separar la ideologia de la prac- tica, porque, en este momento, hablar de un mer- cado libre es una broma. Fuera de los idedlogos, la academia y la prensa, nadie piensa que el capitalis- LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL. 17 mo sea un sistema viable, y nadie lo ha pensado en los ultimos sesenta o setenta afios... 0 quizA nunca. Herman Daly y Robert Goodland, dos econo- mistas del Banco Mundial, circularon hace poco un estudio interesante en el que sefialan que la teoria econémica aceptada —la teoria establecida sobre la cual supuestamente se basan las decisiones— ilustra un mar de libre mercado con pequefias islas de em- presas individuales. Estas islas, por supuesto, no tienen libertad interna sino que estan centralmente administradas. No hay problema porque son pe- quefias islas en el mar. Y nosotros debemos supo- ner que estas empresas no son muy diferentes de una tienda familiar a la vuelta de la esquina. Daly y Goodland sefialan que actualmente estas islas son ya casi del tamafio del mar. Un gran por- centaje de transacciones internacionales correspon- de a una misma empresa, lo cual dificilmente podria calificarse de “comercio” en sentido estricto. En realidad se trata de transacciones manejadas desde el centro, bajo la direccién de una mano muy visi- ble: las grandes estructuras corporativas. Y debe- mos agregar atin otro punto: que el mar en si tiene muy poca semejanza con el libre comercio. Por lo tanto podria afirmarse que una opcién al sistema del libre mercado es la que tenemos, porque en general no contamos en el mercado en el que po- derosos intereses puedan ser perjudicados. En reali- dad, nuestra politica econémica es una mezcla de medidas proteccionistas, intervencionistas, de libre mercado y liberales, dirigidas fundamentalmente a 18 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL satisfacer las necesidades de quienes instrumentan las politicas sociales casi siempre, los ricos y los poderosos. Por ejemplo, al igual que cualquier otro pais in- dustrial, Estados Unidos siempre ha tenido una po- litica estatal muy activa con relacién a la industria. Se ha creido que un sistema de empresa privada no puede sobrevivir sin una amplia intervencion del gobierno, tan necesaria para regular mercados vo- latiles, proteger el capital privado de los efectos destructivos de un sistema de mercado, y organizar un subsidio piiblico para los sectores avanzados elegidos de la industria. Sin embargo, nadie la denominé politica indus- trial porque, desde hace medio siglo, se ha enmas- carado dentro del sistema del Pentdgono. A nivel internacional, el Pentégono era una fuerza de inter- vencin pero, a nivel interno, se trataba de un mé- todo que le permitia al gobierno coordinar la eco- nomia privada, otorgar beneficios a los principales consorcios, subsidiarlos, canalizar los impuestos a la investigacién y el desarrollo, garantizar un mer- cado estatal para la produccién excedente, enfocar- se en el desarrollo de industrias de avanzada, etc. Practicamente todos los aspectos de la economia estadunidense que se han desarrollado con éxito fueron respaldados por este tipo de involucramien- to gubernamental. En la conferencia de Little Rock, Clinton hablé sobre los problemas estructurales y la reconstruccién de la in- LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 19 fraestructura. Uno de los asistentes, Ann Markusen, eco- nomista de Rutgers y autora del libro Dismantling the Cold War economy, menciono los excesos del sistema del Pentagono y las distorsiones y perjuicios que ha cau- sado a la economia de Estados Unidos. Parece que, por lo menes, hay cierta discusidn respecto de estos proble- mas, lo cual no recuerdo haber escuchado antes. La raz6n es que ya no pueden sostener el sistema basado en el Pentagono con la facilidad de antes. La mascara se esta cayendo y tienen que comen- zar a hablar de él. No es facil lograr que la gente reduzca sus niveles de consumo 0 sus aspiracio- nes para poder desviar la inversién a la industria de alta tecnologia con el pretexto de que ya vie- nen los rusos. El sistema esta en problemas y tanto economis- tas como banqueros han sefialado abiertamente que una de las razones principales de la lentitud de la actual recuperacion es que el gobierno no ha podi- do incrementar el gasto militar con todos sus efec- tos multiplicadores, que era el mecanismo tradicio- nal de estimulacién econémica. Si bien se han hecho esfuerzos por lograrlo —en mi opinién, la ac- tual operacién en Somalia es un esfuerzo de rela- ciones ptiblicas en favor del Pentagono— las cosas ya no son como antes. Debemos considerar otro punto. Desde hace al- gun tiempo, la vanguardia en tecnologia e industria ha estado cambiando de direccién: ya no se aboca a la industria electrénica del periodo de la posgue- 20 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL tra; ahora se orienta a la industria basada en la bio- logia y al comercio. Se espera que la biotecnologia, la ingenierfa ge- nética, el disefio de semillas y medicinas —incluso el disefio de especies animales— se tornen una in- dustria gigantesca que rinda enormes utilidades. Sus posibilidades superan con mucho a la electré- nica; en realidad, comparado con el potencial de la biotecnologia ~que abarcaria lo esencial de la vi- da— la electrénica es casi una frusleria. Resulta dificil disimular la participacién del go- bierno en estas areas tras la mascara del Pentégono. Incluso si los rusos siguieran representando un pe- ligro, seria imposible hacerlo. Los dos partidos politicos difieren respecto de lo que se deberfa hacer. Los gobernantes del tipo de Reagan y Bush, que tienden més hacia el fanatismo ideolégico, hasta cierto punto han enterrado la ca- beza en la arena a propésito de estos asuntos. Son un poco mas dogmiticos. La gente de Clinton es mas abierta; ésta es una de las principales razones de que él recibiera tanto apoyo de los empresarios. Analicemos la cuestidn de la “infraestructura” 0 el “capital humano” —que cominmente significa mantener a la gente viva y darle la oportunidad de educarse. La comunidad empresarial tiene muy claro que hay problemas al respecto. Por ejemplo el Wall Street Journal, que durante diez afios fue el maximo defensor de las locuras de Reagan, ahora publica articulos que lamentan las conseécuencias sin que, por supuesto, se acepte que son consecuen- LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 21 cias. Pues bien, este periddico publicé un extenso articulo sobre el colapso del sistema educativo de California, asunto que los tiene muy preocupados. Los empresarios de la zona de San Diego confiaron en que el sistema estatal —el subsidio publico— pre- pararfa a sus trabajadores, jévenes ejecutivos, in- vestigadores, y demas personal. Y ahora resulta que el sistema educativo es un fracaso. : La raz6n es obvia: las drasticas reducciones en el presupuesto federal para el gasto social, asi co- mo las medidas fiscales y de otra indole que incre- mentaron muchisimo la deuda federal —medidas que el Wall Street Journal elogid— simplemente transfirieron a los estados la carga de mantener ala gente viva y funcionando. A su vez los estados, in- capaces de sostener esta carga, se encuentran en se- rios aprietos y han intentado pasarle el problema a los municipios, que también estén en graves pro- blemas, iia Ahora bien, si usted es un empresario rico que vive en un distrito elegante en el drea de Boston, le gustaria subirse a su limusina y llegar al centro de la ciudad por una calle bien pavimentada. Pero la calle tiene baches. Eso no esta bien. Tal vez se le antojarfa caminar por la ciudad e ir al teatro sin co- trer el riesgo de que lo apufialen. ; Hoy los empresarios se quejan. Quieren que el gobierno vuelvya a proporcionarles lo que necesi- tan. Y esto significa dar marcha atras al fanatismo que el Wall Street Journal y otros diarios similares han aplaudido durante todos estos anos. 22) LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL Hablar de ello es una cosa, pero jtendran la menor idea de qué hacer? Creo que si. Algunos economistas brillantes como Bob Solow, quien inicié la conferencia de Little Rock, tienen ideas bastante razonables. Quieren hacer lo que practican abiertamente Japén y Ale- mania y cualquier economia que funciona: a saber, el gobierno proporciona las bases para la iniciativa privada. En los paises periféricos a Japén —por ejemplo, Corea del Sur y Taiwan— se observa un alejamiento del patron tercermundista para conver- tirse en una sociedad industrial con el apoyo de una gran intervenci6n estatal. En esos paises, el estado tiene la fuerza suficien- te para controlar no sdélo a los trabajadores sino también al capital, Latinoamérica enfrenté graves problemas de fuga de capitales en el decenio de 1980 porque esta abierta a los mercados de capita- les internacionales. Sin embargo, en Corea del Sur no existe ese problema: la fuga de capitales se cas- tiga con la pena de muerte. Como cualquier plani- ficador en su sano juicio, utilizan los sistemas de mercado para asignar recursos, pero bajo una direc- cién planeada desde e! centro. Estados Unidos lo ha hecho de manera indirecta por medio del Pentdgono, lo cual es bastante inefi- ciente. Y como ya no funciona, ahora desea hacer- lo abiertamente. La cuestién es si podrd lograrlo. Un problema es la enorme deuda generada durante los afios de Reagan a niveles federal, estatal, corpo- LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 23 rativo, local e incluso doméstico, lo que hace muy dificil poner en marcha programas constructivos. No hay capital disponible. Cierto. De hecho, ése era quiza el propésito del programa reganiano de pedir prestado para gastos. {Eliminar el capital? Recordemos que hace unos diez afios, cuando Da- vid Stockman [director de la Oficina de Adminis- tracién y Presupuesto en los primeros afios del go- bierno de Reagan] fue despedido, tuvo varias entrevistas con el columnista de asuntos econdémi- cos William Greider. En pocas palabras, Stockman afirm6 que la idea era poner un alto al gasto social por medio de la deuda. Siempre habria lo suficien- te para subsidiar a los ricos, pero no podrian dar apoyo a madres con hijos menores que dependian de ellas -sélo a los ejecutivos que dependian de los grandes consorcios. En realidad, la deuda en si, el monto, tal vez no sea un problema tan grave; hemos tenido deudas de mayor envergadura —no en monto sino en relacién con el PNB. Por otra parte, el monto exacto es un ar- tificio estadistico; se puede modificar dependiendo de qué se tome en cuenta. No obstante, cualquiera que sea la cifra, no es algo que no se pueda enca- rar. La pregunta es, {qué se hizo con el dinero soli- 24 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL citado en préstamo en estos diez aiios? Si se hubie- ra aplicado a fines constructivos —digamos a inver- sién o infraestructura— estarfamos bastante bien. Sin embargo se destiné a enriquecer a los ricos, al consumo [esto es, a las importaciones, con el con- Siguiente incremento del déficit comercial], a la manipulacién financiera y a la especulacién, todo ello sumamente perjudicial para la economia. Ademés enfrentamos otro problema de tipo cul- tural e ideolégico. Durante afios, el sistema de pro- paganda gubernamental ha negado estas verdades. Otros paises si tienen participacién del gobierno y servicios sociales, pero nosotros somos individua- listas de hueso colorado. Por lo tanto, 18M no reci- be un centavo del gobierno... Por supuesto que re- cibe muchisimo, pero por intermediacién del Pentdgono. E] sistema de propaganda también ha acicateado la histeria respecto del sistema impositivo —aunque en realidad pagamos pocos impuestos en compara- cin con otros estandares— y acerca de las burocra- cias que interfieren en las utilidades, protegiendo -dicen— los intereses de los trabajadores y consu- midores. Desde luego, no hay criticas para los se- sudfsimos funcionarios que canalizan el subsidio publico hacia la industria y la banca. Al margen de la propaganda, y en comparaci6n con otras sociedades, la poblacién estadunidense es bastante individualista y un poco disidente, y no es- ta muy dispuesta a aceptar érdenes; por ello no es facil venderle la politica industrial del gobierno. LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 2D Hay que tomar en cuenta estos importantes factores culturales. En Europa hay una especie de contrato social que, si bien ha perdido vigor, fue impuesto en bue- na medida por la fuerza de los sindicatos y los tra- bajadores organizados, y la relativa debilidad de la comunidad empresarial —que, por razones histéri- cas, no es tan poderosa en Europa como en Estados Unidos. Los gobiernos europeos ven fundamental- mente por las necesidades de la iniciativa privada, pero también han creado una red de seguridad im- portante para el resto de la poblacién: servicios de salud para todos, y buenos servicios, en general. Nosotros no los tenemos, en parte porque care- cemos de una fuerza laboral tan organizada y por- que la comunidad empresarial es mucho mas domi- nante y con mayor conciencia de clase. Japén logré resultados muy similares a los de Europa debido, mas que nada, a su cultura autorita- ria. Los japoneses hacen lo que se les dice; reducen el consumo, trabajan mds duro 0 lo que sea. En rea- lidad, considerando la riqueza del pafs, su nivel de vida es muy bajo. Y lograr esto en Estados Unidos no es facil. Dada la situacién econémica, parecerfa un momento propicio para que la izquierda, los movimientos progre- sistas, plantearan propuestas concretas. Sin embargo, la izquierda parece estar empantanada en una guerra inter- na o en una actitud reactiva, no proactiva. 26 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL Lo que la gente llama la “izquierda” -los movi- mientos por la paz y la justicia, cualesquiera que sean— ha crecido en los tiltimos afios. Por lo gene- ral estos grupos estén muy localizados y, al enfo- carse en asuntos especificos, logran bastantes co- sas. Sin embargo carecen de una visién mas amplia o de una estructura institucional. La izquierda no puede aliarse con los sindicatos porque éstos ya ca- sino existen. De hecho, si acaso sigue vigente al- guna estructura formal, ésta es la de las iglesias. Virtualmente no hay ningtin grupo de intelectua- les de izquierda en funci6n. Nadie menciona lo que deberia hacerse y ni siquiera estén dispuestos a dar conferencias. En las tiltimas décadas la guerra de clases ha logrado debilitar a las organizaciones po- pulares y la gente se encuentra aislada. Me parece pertinente subrayar la envergadura de los asuntos politicos que deben atenderse. Desde luego es agradable tener reformas, y seria estupen- do destinar mds dinero a los nifios que mueren de hambre. Pero hay algunos problemas objetivos a los que tendriamos que hacer frente, si usted y yo dirigiéramos el pais. Un articulo que aparecié en la primera plana del Wall Street Journal tuvo la amabilidad de sefialarle a Clinton un problema. Mencionaba qué sucederia si el gobierno decidiera tomarse en serio su propia retorica —por ejemplo, destinar fondos a programas sociales. (Ciertamente es poco probable que suce- da, pero se lo advirtieron, por si se le ocurrieran a alguien ideas al respecto.) LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 27 Estados Unidos esta tan comprometido con la comunidad financiera internacional —a causa de la deuda— que ésta controla la politica estadunidense. Si algo sucede en este pais que no le parezca a los inversionistas 0 reduzca sus utilidades a corto pla- zo —digamos, un incremento en el salario de los tra- bajadores— sencillamente se retirarén del mercado accionario de Estados Unidos. Esto elevaria las tasas de interés y, como conse- cuencia, provocaria un rezago en la econom{a con el consiguiente incremento en el déficit. El Wall Street Journal indica que el programa de gastos propuesto por Clinton —veinte mil millones de dé- lares— podria convertirse en un costo de veinte mil millones de d6lares para el gobierno, para la deuda, con tan solo pequefios cambios en la compraventa de acciones. Por ende la politica social, incluso en un pafs tan rico y poderoso como Estados Unidos —el mas rico y poderoso del mundo- esta hipotecada a los secto- res que detentan la riqueza internacional, aqui y en el extranjero. Sin duda son asuntos que deben aten- derse, y esto significa enfrentar problemas que im- plican un cambio revolucionario: Muchos argumentan que los inversionistas tie- nen el derecho de tomar las decisiones y que noso- tros debemos hacerles las cosas lo mds atractivas que sea posible. Sin embargo, mientras los inver- sionistas tengan el derecho a decidir, nada va a cambiar. Es como si se pretendiera decidir si se cambia de 28 LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL Tepresentaci6n proporcional a algiin otro tipo de re- presentacién en un parlamento manejado por el es- tado o en un estado totalitario. Tal vez se logren al- gunos cambios minimos, pero no significaran gran cosa. A menos que se vaya al origen del poder, que en Ultima instancia es quien toma las decisiones rela- cionadas con la inversién, los demas cambios son slo de apariencia y muy limitados. Si se pretende ir demasiado lejos, los inversionistas elegiran otras opciones y no habré mucho qué hacer. Cuestionar el derecho de los inversionistas a de- cidir quién vive, quién muere y cémo debe vivir o morir, implicaria un movimiento significativo ha- cia los ideales de la Ilustracién —en realidad, el ideal liberal clasico. Y esto seria revolucionario. Me gustaria que tratara otro factor que est4 muy relacio- nado, Desde el punto de vista psicoldégico es mucho mas facil criticar que promover algo constructivo. Se trata de dindmicas totalmente diferentes. Muchas cosas estan mal y pueden proponerse-cam- bios pequefios. No obstante, si somos realistas, los cambios sustanciales —que modificarfan la direc- ci6n de las cosas y permitirfan superar los proble- mas principales— requieren la profunda democrati- zaci6n de la sociedad y del sistema econémico. De acuerdo con su aspecto interno, una empresa 0 un consorcio es una estructura fascista. El poder se encuentra en los rangos superiores, y de ahi par- LA NUEVA ECONOMIA GLOBAL 29 ten las 6rdenes. Las opciones son cumplir las 6rde- nes 0 largarse. La concentracién de poder en estas estructuras significa que hay serias limitantes en los terrenos ideolégico y politico. No existe un control total, desde luego, pero sf abruptas restricciones. ‘ La economia internacional impone otros tipos de limitantes que es imposible pasar por alto; sim- plemente son asi. Si alguien se tomara la molestia de leer a Adam Smith en vez de parlotear tanto so- bre él, se percatarfa de que sefialé que la politica social tiene una base clasista; é1 daba por desconta- do el andlisis de clase. 0 Cualquiera que estudie el canon en la Universi- dad de Chicago [alma mater de Milton Friedman y otros economistas de derecha] sabe que Adam Smith denunci6 el sistema mercantilista y el colo- nialismo porque estaba en favor del libre comercio. Y esto es sdlo parte de la verdad; también sefialdé que el sistema mercantilista y el colonialismo eran sumamente beneficiosos para los “‘comerciantes y fabricantes... los principales arquitectos de la poli- tica”, pero muy perjudiciales para el pueblo inglés. En suma, se trataba de una politica fundamenta- da en las clases sociales que funcionaba para los ri- cos y poderosos de Inglaterra, y el pueblo pagaba los costos. Smith se oponja a ello porque era un in- telectual ilustrado, pero lo reconocia. Si no se reco- noce, no se vive en el mundo real. .QUIEN SE BENEFICIA CON EL TLC ¥ EL GATT? La ultima empresa de maquinas de escribir que quedaba en Estados Unidos, Smith Corona, se cambia a México. A lo largo de la frontera se encuentra un amplio corre- dor de maquiladoras —que generan niveles increfbles de contaminacién, residuos t6xicos, plomo en el agua, etc.— donde la gente trabaja por cinco délares al dia. Uno de los problemas mas graves que enfrenta el pais en este momento es el TLC, acuerdo que sin du- da tendra importantes repercusiones tanto para los estadunidenses como para los mexicanos. Atin se discute cudles serdn estas repercusiones, pero nadie duda de que serdn de gran magnitud. Con toda probabilidad el TLC acelerara lo que usted ha descrito: el flujo de trabajo productivo ha- cia México, pais donde existe una dictadura brutal y fepresiva que garantiza salarios bajos. Durante el llamado “milagro econémico mexi- cano” de la Ultima década los salarios se reduje- ron 60% y han sido asesinados activistas sindica- les. Si Ford Motor Company quiere echar a la calle a sus obreros y contratar mano de obra su- perbarata, lo hace; nadie le pone el alto. Tampoco hay freno a la contaminacién, por lo que México [30] {QUIEN SE BENEFICIA CON EL TLC Y EL GATT? 31 resulta un lugar ideal para los inversionistas. Podriamos pensar que el TLC, que comprende el envio de trabajo productivo a México, mejoraria los salarios reales y quizd nivelaria a ambos paises. Pero es poco probable, pues la represién impide que los trabajadores se organicen para obtener in- crementos salariales. Otra razén es que el TLC inun- dard a México con productos agroindustriales de Estados Unidos —que, en gran medida se deben al subsidio ptiblico-, y repercutirén en la agricultura mexicana. Esta invasién de productos estaduniden- ses contribuiré a expulsar a alrededor de 13 millo- nes de campesinos mexicanos a zonas urbanas 0 de maquiladoras, y esto, a su vez, bajara los salarios. El TLc posiblemente perjudicaré también a los trabajadores estadunidenses ya que podrian perder- se cientos de miles de empleos, o bien se reduciria el nivel de los existentes. Los mas afectados seran los trabajadores de origen latino y los negros. En cambio los inversionistas estadunidenses y sus homédlogos en los sectores acaudalados de Mé- xico gozaran de gran bonanza. Por eso son ellos, y los profesionales que trabajan bajo sus érdenes, quienes aplauden el acuerdo. {Considera que el TLC y el Garr formalizardn e institu- cionalizardn las relaciones entre el Norte [paises préspe- ros, industrializados] y el Sur [paises pobres y menos in- dustrializados]? Esa es justamente la idea. Por otra parte, el TLC con 32 (QUIEN SE BENEFICIA CON EL TLC Y BL GATT? toda seguridad degradaré e] ambiente. Por ejemplo, los consorcios podran argumentar que las normas estipuladas por la EPA [Agencia para la Proteccién del Ambiente] violan los acuerdos de libre comer- cio, Ya ha sucedido en la parte del acuerdo que comprende a Canada y Estados Unidos, y su efec- to general seré reducir la vida a su nivel mf nimo sin menoscabo de las utilidades. Es interesante observar cémo se ha manejado es- fe asunto, El piblico no tiene la menor idea de lo que sucede y, en realidad, no tiene manera de saber- lo porque el TLC es casi un secreto, un acuerdo a ni- vel ejecutivo que no esté publicamente disponible. En 1974 el Congreso aprobé Ia Ley de Comer- cio. Uno de sus apartados estipulaba que el Comi- te Asesor en Materia Laboral —cuya base son los sindicatos— debia estar informado y analizar cual- quier asunto de tipo comercial. Légicamente, este comité debia rendir un informe respecto del TLC, segtin acuerdo a nivel ejecutivo firmado por el pre- sidente. A mediados de agosto de 1992, se notificé al Comité Asesor que debia presentar su informe el 9 de septiembre del mismo afio. Sin embargo, se le entreg6 el texto del acuerdo 24 horas antes de que venciera el plazo y, por supuesto, no pudo conyvo- car a una reunién ni redactar un informe serio en fan corto tiempo, Vale la pena comentar que este comité esta inte- gtado por Ifderes sindicales conservadores, gente que dificilmente criticaria al gobierno, Pese a ello, iQUIEN SE BENEFICIA CON EL TLC ¥ EL GATT? 33 redact6 un informe bastante acre en el que sefiala- ba que, conforme a lo que habia podido ver en las escasas horas que tuvo para analizar el documento, le parecia que el acuerdo seria un desastre para los trabajadores, para el ambiente, y para los mexica- nos —y un gran beneficio para los inversionistas. Asimismo puntualiz6é que si bien sus defensores afirmaban que no afectarfa a muchos trabajadores estadunidenses, tal vez s6lo a la mano de obra no calificada, su definicién de “mano de obra no cali- ficada” incluia a 70% de la fuerza laboral. También sefialé que el documento contempla en todo mo- mento los derechos de propiedad, pero apenas menciona los derechos de los trabajadores, y criti- cé la absoluta falta de respeto por la democracia, que se demostraba en el hecho de no haberle entre- gado el texto integro con la suficiente antelacion. Lo mismo sucedié con el GATT: nadie, salvo los especialistas, sabe de qué trata. Y este acuerdo tie- ne incluso mayor alcance. Una de las cosas que mas se ha apoyado en estas negociaciones son los llamados “derechos de propiedad intelectual’; esto es, proteccidn de patentes, lo que incluye software, discos, etc. En realidad se pretende garantizar que la tecnologia del futuro permanezca en manos de los consorcios multinacionales, en beneficio de los cuales trabajan los gobiernos del mundo. Es necesario asegurar, por ejemplo, que la India no produzca medicinas para la poblacién al 10% del costo de Merck Pharmaceutical, empresa apo- yada y subsidiada por el gobierno. Merck depende i leona