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fases tectonicas

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Publicaci6n Especial sep W5 (2004) p.

203-2l6
LAS « FASES TECTONICAS » EN LOS ANDES CENTRALES:
ESPLENDOR y DECADENCIA DE UN PARADIGMA GEOLOGICOI
Thierry SEMPERE
1 /RD, apar/ado pas/al /8-/209, Lima 18. E-l1Iail: Thierry.Selllpere@irdfr
« •.. cada cuarto de siglo presenta nuestra cienca bajo un aspecto tan diferente que se requiere una /l/Ieva
recollciliacion [con las EscriturasJ. ,,1 James Hall (1811-1898),1882
LAS DISCORDANCIAS ANGULARES y SUS
INTERPRETACIONES, DE HUTTON A STiLLE y
STElNMANN
Quisiera primera agradecer a José Macharé y al
Comité de Actividades Cientificas de este Congreso pOl'
haberme invitado a dar esta conferencia. Es para mi un
honor, aunque también debo confesar que es un honor tal
vez un poco envenenado, puesto que el tema que me toca
es algo delicado. Sin embargo, este tema es tan interesante
e importante dei punto de vista cientifico que crea que
vale la pena intentaI' tratarlo. Pienso que es necesario
aclarar desde un principio que mi meta en esta conferencia
no es hacer una revisi6n critica de las fases tect6nicas
definidas en los Andes Centrales, sino exponer los pasos
metodol6gicos que podrian permitir progresar en nuestro
entendimiento dei desarrollo de la deformacion andina.
puesto que eso es 10 que nos importa concretamente.
Desde los anos 1920 y hasta la ultima década, se
ha manejado la cuestion de la deformacion andina bajo el
concepto de « fases tectonicas ". Este concepto
interpretativo proviene directamente de la observacion
de discordancias angulares, y el amilisis metodologico
que les propongo ahora es una interrogaci6n sobre camo
los ge610gos analizamos e interpretamos estas
discordancias, es decir camo se pasa de estas
observaciones a su interpretaci6n.
Para entender esto, tenemos que interesarnos un
poco en la historia dei pensamiento geologico. Se
considera generalmente que la obra fundadora de la
geologia moderna es la dei escocés James Hutton (1726-
1797), quién public6 sus ideas en 1788 y 1795, es decir
hace un poco mas de dos siglos. Su teoria planteaba en
particular que los detritos producidos pOl' la erosi6n de
las montanas se depositan sobre los restos de antiguas
montanas niveladas. POl' 10 tanto, esta su teorfa ya
anticipaba la existencia de discordancias angulares.
Después de este planteamiento, el propio Hutton. a fines
deI siglo XVIII, descubri6 discordancias angulares reales,
confirmando su teorfa.
Una generaci6n después, Léonce Élie de
Beaumont (1798-1874), basandose en la observacion de
discordancias angulares, estableci6 que fenomenos que
élilamaba « levantamientos" habian ocurrido varias veces
en el pasado geologico. A fines dei siglo XIX, Marcel
Bertrand (1847-/907) describi6 ciclos orogénicos
recurrentes donde, segun él, los procesos habfan sido
lentos y no catastr6ficos. Sin embargo, es con Hans Sti Ile
(1876-1966) que el concepto de « fase orogénica " se
modific6, tomando el sentido que tuvo durante la mayor
parte dei siglo XX. En un libro
J
publicado en 1924, Stille
propuso una interpretaci6n de la evolucion tectonica dei
globo con notable espfritu sintético. En este libro, Stille
definia el concepto de « fase tect6nica » y daba un
caJendario de las « fases » que él habfa reconocido en
varias regiones dei mundo: bautizaba cada una con un
nombre propio : « fase caledoniana », « fase herciniana »,
« fase nevadiana », « fase laramiana », « fase cimeriana »,
etc., etc. - todos Uds. ya conocen este catalogo de
nombres. La obra de Stille tuvo un gran éxito en la
comunidad geol6gica internacional, quizas pOl' la
simplicidad dei concepto que planteaba. Pero para nuestro
proposito es muy importante darnos cuenta que, apenas
cinco anos después de la publicaci6n dei libro de Stille,
otro geologo aleman, Gustav Steinmann (1856-1929),
definio en los Andes dei Peru tres « fases tectonicas »,
que lIamo « fase peruana », « fase incaica », y « fase
quechua »" . Cabe muy poca duda que Steinmann estuvo
inspirado par el concepto expuesto en el libro de Stille
cinco anos antes.
1 Conferencia central dada durante el X Congreso Peruano de GeologÎa (Lima. 20 de julio de 2000). El lexlO inicial ha sido complelado,
ampliado y aClualizado en febrero de 2004.
, « ... every quaner of a cenlury presenls our science in so different a phase Ihal al/l'II' rl'('OllcÎ!io/ÎolI [with Scriptures] is required » (James
Hall (1811-1898),1882]. Hall expuso en 1857 observaciones que sirvieron de base a D.J. Dana (1813-1895) para proponer en 1873 el
concepto de geosinclinal, sin embargo con este comentario: « Hall nos ha dado un mecanismo para el origen de las monlanaS, dejando de
lado el origen de las montaiias " (<< Hall has given us a mechanism for the origin of mountains \Vith the origin of mountains left out >,).
En 1889, C.E. DUllon (1841 ·1912). el padre dei concepto de isoslasia, a su vez se lJUrio de la leorÎa de Dana: « Es una explicacion que no
explica nada de 10 que queremos explicar » (( lt is an explanation which explains nothing which we want to explain ,,). Informacion
disponi ble en hl! p:ll geowords.comlhistbooknetscape/j 20. ht m.
J H. Stille, Grulld/i-agm der verglei('/ienden Tek/llllÎk (Probll'IIIOS jlll/dallll'il/ales de /a/ôIIÎca cOlllparada). Berlin. Borntrager. 1924. 443
p.
, G. Steinmann. Gl!ologÎI' 1'011 Peru. Heidelberg. Carl Winlers UniversitalSbuchhandlung, 1929,448 p. La famosa sÎntesis de Steinmann fue
publicada el ano de su muene.
204
Thierry Sempere
Primera iluSlracion de /Ina discordancia angulw; par 1. HUllon (TheOl"Y of Ihe Earlh, 1795)
El problema de las « fases tectonicas » en los Andes Centrales 205
Segun la escuela de Stille, las deformaciones
ocurren durante « fases tectonicas » de duraciones
relativamente cortas 0 muy cortas que separan largos
periodos de « tranquillidad ». Cada « fase » sucede a un
perfodo durante el cual la sedimentacion se acumula en
fosas que se deforman posteriormente. La «fase tectonica»
esta evidentemente fechada por la edad de los ultimos
estratos afectados por ella y la edad de los primeros estratos
discordantes. Segun esta logica, cuando estas dos edades
son cercanas, la « fase tectonica » se puede fechar con
buena precision. En esta conferencia, solo nos
interesaremos en discordancias angulares que separan
estratos relativamente cercanos en el tiempo, coma es
frecuentemente el casa en el Cenozoico de los Andes
Centrales.
PARADIGMASy REVOLUCIONES CIENTfFICAS
Ahora bien, cabe recordar que Stille, ademas dei
tema de las « fases tectonicas », también se desempefio
mucho en el campo de la teoria de los geosinclinales. Por
ejemplo, fue él quien crea respectivamente en 1940 y 1941
los términos de « eugeosinclinal » y « miogeosinclinal »,
que fueron generosamente usados por casi todos los
geologos hasta el inicio de los afios 1970.
5
Conjuntamente,
las teorfas de StiIJe en cuanto a « fases tectonicas » y a «
geosinclinales » ilustraban un paradigma, es decir un
conjunto de teorias, mode los. creencias, valores y técnicas
compartido por una comunidad cientffica - en este casa
la comunidad geologica.
6
Un paradigma es un sistema de referencias
intelectuales que orienta el pensamiento. Por ejemplo, la
Biblia, el Coran, etc., proporcionan paradigmas, puesto que
algunos piensan que se puede explicar la historia de la
Tierra basandose en las creencias expuestas en estos
textos antiguos. Un ejemplo mas elocuente es el paradigma
geocéntrico, teoria astronomica que estuvo unanimamente
aceptada durante decenas de siglos, segun la cual el sol
gira alrededor de la Tierra, dei mismo modo que la Luna y
los planetas. Este paradigma fue atacado por primera vez
par Nicolas Copernico (1473-1543), quien en su De
revolut ionibus orbium caelest ium libri pub1icado
7
en 1543
expuso el paradigma heliocéntrico, ahora comprobado y
ampliamente aceptado, segun el cual la Tierra no es mas
que un planeta que gira alrededor deI sol coma los demas
8
.
Cuando se atrevio a sustentar esta nueva teorfa, Copernico
se basaba sencillamente en observaciones comprobadas
que contradedan el paradigma geocéntrico y no podfan
ser reconciliadas con éste. Ütros astronomos que habfan
reconocido estas contradicciones sea no habfan podido
construir una nueva teorîa, sea habfan preferido
desecharlas.
La historia de la ciencia ha identificado un gran
numero de paradigmas pasados y actuales, en todas las
ramas de la ciencia, y, por supuesto, las geociencias no
hacen excepcion. Ya he mencionado el paradigma que
abarcaba «fases tectonicas » y « geosinclinales ». Las
observaciones agrupadas por Alfred Wegener (1880-1930)
en los afios 1910 y las efectuadas por Harry Hess (1906-
1969) sobre Jos fondos oceanicos
9
condujeron a la
formulacion en 1968 de otro paradigma, designado por el
nombre de "tectonica de placas"lO. El reemplazo rapido
11
dei paradigma basado en el concepto de geosinclinales
por la tectonica de placas ocurrio aproximadamente entre
1968 y 1973, Y represento una verdadera « revolucion
cientffica» coma las que Kuhn habiajustamente descrito
en 1962. Del mismo modo que las observaciones y
conceptos nuevos expuestos por Copernico habian
desencadenado una revolucion cientffica - Ilamada la
revolucion coperniciana
12
-, los datos geologicos e ideas
nue vas articuladas en los afios 1960 condujeron a la
revolucion mas profunda que las geociencias habfan
conocido hasta esa fecha.
Cada vez que se produce una revolucion cientifica
en una disciplina, es porque la realidad objetiva es re-
analizada bajo un angulo completamente distinto de 10
anterior, mediante un esfuerzo intelectual que logra dar la
espalda al paradigma vigente y tomar en cuenta los datos
nuevos que 10 contradicen. Kuhn ha mostrado camo la
naturaJeza de los resultados de una investigacion puede
ser determinada por la deI paradigma vigente, este ultimo
induciendo los primeros. Muchas veces, se trata de
interpretaciones ad hoc que, inconscientemente, solo
apuntan a confirmar la val idez dei paradigma.
5 Y por algunos sobrevivientes hasta hoy dia.
6 El concepto de paradigma cientifico fue definido por Thomas S. Kuhn (1922-1996) en su obra maestra La eslm,lura de las rel'olul'io/les
,ie/ll(fil'm (The Slm,ture of Sl'ie/ll!fil' Revolulio/ls, The University of Chicago Press, primera ediciôn 1962). una de las mas influyentes
obras publicadas en el siglo XX sobre historia y filosofia de las ciencias.
7 Copernico (1473-1543) ya habia entendido en 1512 que la Tierra giraba alrededor dei sol. pero no dia a conocer su descubrimiento por
temor a un castigo por parte de la 19lesia. de la cual era canônigo. En 1542. a la edad de 69 anos. decidiô publicar sus ideas y emprendiô
la impresi6n de su obra maestra. Ese ano redactô en particular su preambulo, dedicado al papa Pablo Ill, que es una admirable defensa de
la libertad de pensamiento y expresiôn. Muriô menos de un ano después.
S En este paradigma. la Luna no es mas un planera sino un satélite de la Tiena.
9 Hess, H., 1962. The hisrory of ocean basins. i/l Engel, A.E.J .. and others. eds., Pelrologil' s!udies: a l'olume III 1111/1111' AF Buddi/lg!II/I.
Boulder. Colorado, Geological Society of America, p. 599-620.
la Morgan. WJ .. 1968. Rises. trenches. great faults. and crustal blocks. Joumal IIf Ceophysil'al Researc!z. v. 73. p. 1959-1982.
Le Pichon. X. 1968. Sea-floor spreading and continental drift. Joumal III' Cellp!zvsil'al Researl'h. v. 73. p. 3661-3697.
"Vale la pena aclarar que la teoria de los geosinclinales continuô siendo ensenada y usada en universidades donde los geôlogos se resistian
a actualizarse Por ejemplo, un profesor de alto rango seguia ensenândola en la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz, 80livia) en el
ano 1998.
" T.S. Kuhn, 1957. The Cllpernica/l Rel'lilulio/l. pla/le/arr aslro/lo/llY i/l Ihe developmelll of Wes!ern Ihoughr. Cambridge. Massachussells:
Harvard University Press.
2CXS Thierry Sempere
CONVERGENT TRANSFOR6I OI\lEROENT
P ~ " ' T E eOUNDARy PLATE 80UNDARY PLATE BOUNOARY
CONVEROENT
PLATE 80UNDARY
CONTI!/ENTAL RIFT ZONE
(VOUItO PLATE BOUNDARYJ
Iluslracion delfuncionalllielllo de la leclollica de placas. El conlexto correspondienle a 105 Andes Cenlrales (subduccion océano-
conlinellle) eSl6flgurado a la derecha. Arriba: la lipologia de 105 conlaclos enlre placas (de ilqllierda a derecha: IransCllrrellle,
divergellle, convergenle) es silllélrica de la lipolog(a de Cil encas sedilllentarias expllesla a conlinllacion.
AI contrario. cuando se multiplican datos nuevos
que contradicen el paradigma vigente, aigu nos
investigadores - generalmente son pocos - concJuyen
que esta teoria ya no funciona y tiene que ser abandonada
y reemplazada par otra que queda por elaborar. Se trata
entonces de tomar en cuenta todos los datos reales, sin
omitir nada de los que contradicen la teoria vigente, y de
explicarlos de manera coherente. El abandono de hipôtesis
de trabajo basadas en un paradigma es una condiciôn
necesaria para la creatividad e innovaciôn cientffica.
Si volvemos al paradigma que Stille enriqueciô
por sus aportes, podemos ahora entender mejor porqué su
teoria tuvo que ser desechada pese al éxito que conociô
durante varias décadas. Como la actual tectônica de placas,
el paradigma antiguo consideraba que el "motor"
geodinamico fundamental es el hecho que la Tierra se
enfria. Pero explicaba los desplazamientos horizontales,
tales como los acortamientos tectônicos, como una
contracciôn de la superficie terrestre producida
directamente por este enfriamiento, mientras que los
movimientos verticales eran productos de una acti vidad
ignea. Este paradigma eminentemente fijista habfa sido
propuesto un siglo antes, en los alios 1820, por Élie de
Beaumont, y habia encontrado mucha éxito, siendo
soportado en el mundo entero par los geôlogos mas
prestigiosos de su tiempo (Lyell, Hall, Dana, Agassiz,
Suess, Bertrand, Kelvin, Murchison, Heim, Stille, etc.).
Quizas sea necesario subrayar que la gran mayorfa de los
ge610gos de la primera mitad deI siglo XX consideraban
estos principios como firmemente establecidos
13
(yen su
mayorfa se hicieron la burla de las ideas avanzadas por
Alfred Wegener). El éxito dei conceplo de « fases
tectônicas» mundiales inventado por Stille sedebiô a que
la ocurrencia de estas « fases » confirmaba la idea que
contracciones producidas por el enfriamiento habfan
afeclado repetidamente la superficie de la Tien·a. Se creyô
inicialmente que las « fases tect6nicas >) de Stille
confirmaban nada menos que la validez dei viejo paradigma
fijista.
UNA REVOLUCIÔN CIENTfFICA EN GEOLOGIA
ANDINA
Pese al eXllo que tuvieron inicialmente, los
conceptos de Stille fueron bastante criticados, en particular
desde el desarrollo de la tect6nica de placas apartir de los
alios 1960. La escuela de Stille tenfa el defecto de ser
demasiado dogmâtica. exigiendo que sus « fases »existan
hasta en regiones donde no se las observaba, y donde no
habfan forzosamente ocurrido. Otra crftica era que, debido
al aspecto fisico de las superficies de discordancia, se habfa
Ilegado a considerar que las deformaciones orogénicas
eran marcadamente discontinuas, cuando en realidad
podian haber si do continuas durante ciertos intervalos de
tiempo, a veces largos. Sobre todo, la duraciôn corta a
muy corta de las « fases tect6nicas» de Stille no encajaba
" Los prineipios y bases dei paradigma fijislJ fueron expueslos en panieular par A Heim (1921: Cm/agie dt'!' Sd"l'e;:. Tauehnill, Leipzig.
v. 2. p. 54-56).
El probJema de las « fases tectonicas » en los Andes Centrales 2Œ
con el funcionamiento obviamente continuo de la tectonica
de placas. En particular, no se podla entender como
orogenos tan impresionantes como los Himalayas 0 los
Andes Centrales hablan podido ser edificados por un
pequefio numero de fases compresionales de corta
duraci6n. En el casa de los Himalayas, la ahora clasica
tect6nica de placas da la respuesta : este or6geno
descomunal resuJta de una col ision continua entre dos
grandes masas continentales, la cual es una consecuencia
de una convergencia continua de las placas que soportan
estos continentes. Sin embargo, los Andes Centrales no
resultan de la colision de dos masas continentales, y el
origen de su engrosamiento cortical también descomunal
sigue siendo vigorosamente debatido.
En los Andes Centrales, Jas discordancias
angulares que a veces separan estratos cenozoicos se
interpretan tradicionalmente, desde Steinmann, como
evidencias de « fases tectonicas ». Estas interpretaciones
tradicionales favorecen implfcitamente modelos en los
cuales los espesos depositos sedimentarios observados
se acumularon bajo condiciones distensivas y fueron
deformados durante pulsos compresi vos de corla duracion.
Modelos de este tipo conducen naturalmente a elaborar
catalogos de « fases tectonicas » que son marcadamente
separadas en el tiempo y \Ievan un nombre propio a la
manera de las « fases» definidas por Stille aescala mundial.
En los Andes Centrales, los nombres fundamentales de
esta nomenclatura se refieren altrabajo de Steinmann, de
tal forma que hoy en dia se siguen usando los conceptos
de « fase peruana », « fase incaica », y « fase quechua »;
para las dos ultimas, se ha anexado un numero al nombre
de 1a « fase » puesto que autores mas recientes han
supuestamente refinado las propueslas de Steinmann. En
los Andes Centrales, este tipo de pensamiento e
interpretacion geologica ha tenido un éxito considerable
durante los afios 1970 Y 1980
1
" •
Voy ahora a dar ejemplos y comenlarlos. Para
mayor objetividad, me refiero aqui a la slntesis objetiva y
neutra que debemos al Dr. V Benavides
l5
, quien reunio la
informacion relativa al tema en un artlculo publicado en
1998. En un primerdiagrama (Fig. 1), he ploteado el numero
cumulado de« fases tectonicas» compresivas reconocidas
en la literatura en funcion de la fecha de su publicacion. Se
observa que el inicio dei desarroJJo de las dataciones
isot6picas en el Peru desencadena claramente una
"explosi6n" dei numero de fases reconocidas, hasta que
apararezcan las primeras dudas en cuanto aeste concepto.
16
De esta forma se nota que, en un intervalo de - 15 afios, no
menos de 7 fases tectonicas fueron reconocidas, definiendo
un ritmo de publicacion, bastante elevado, de una fase
cada un poco mas de dos afios. Si esle ritmo se hubiera
sostenido, quizas ya tendrlamos en 2004 mas de quince
«fases tectonicas » andinas.
Un sesgo aparece cuando se calcula el numero
cumulado de « fases tect6nicas » cn funcion dei tiempo
geologico (Fig. 2A). En efecto se observa que el numero
de « fases », es decir su frecuencia, tiende a aumentar con
el tiempo; este hecho curioso no tiene explicacion.
Similarmente, se observa que la duracion de las « fases »
tiende inexpl icablemente adisminuir con eltiempo (Fig. 2B
Y2C). El hecho que la duracion de Jas« fases tectonicas »
disminuyo a medida que paso el tiempo geologico es
también evidente en la Figura 3. Se calcula facilmente que
la duracion cumulada de las « fases» es -21 Ma, es decir
apenas -21 % de los ultimos 100 Ma.
Estos diagramas nos hacen perci bir que algo
anda mal con el concepto de « fases tectonicas » andinas,
puesto que es diffcil explicar que su frecuencia aumenté
con el tiempo geolégico mientras que su duracion
disminuia. También la multiplicacion de las « fases
tectonicas » entre 1975 Y 1990 sugiere que, si ninguna
duda hubiera sido expresada, el intervalo orogénico quizas
" Dalmayrac. B.. Laubacl1er, G., Marocco. R., 1980. Caractères généraux de l'évolution géologique des Andes péruviennes. Travaux
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" Benavides·Ciceres. v.. 1998. Orogenic evolution of the Peruvian Andes: The Andean cycle. In nlld Cil' Ihe
Society of Economic GeologiSlS Special Publication, v. 7, p. 61-107.
,. En octubrè de 1985, una discordancia angular enlre las formaciones El Molino (Maaslrichliano) y Cayara (Paleoceno superior) fue
descllbierta pOl' R. Marocco y él que escribe cel'ca de Portugalète (depanamento de Pot os!. sureSle dei Altiplano de Bolivia). Pese a que
el primer autor dei trabajo mencionado a continuacion deseaba inicialmente proponer la exislència de una nueva « fase tectonica », el
segundo logrô convencerlo que la multiplicaci6n de las « fases » andinas reconocidas sugeria mas bien que la deformaci6n andina habla
podido desalTollarse durante largos episodios continuos (Marocco, R., Sempere. T.. Cirbian, M., Olier, J., 1987 Mise en évidence d'une
déformation paléocène en Bolivie du Sud. Sa place dans l'évolution géodynamique des Andes centrales. Comples Rendus de .l'Académie
des Sciences de Paris, série II. v. 304, p. 1139-/143).
208 Thierry Sempere
14 r---------------------------,
15 afios
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inicio de las dudas en cuanto /
a « fases tect6nicas » /
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1929 1939 1949 1959 1969 1979 1989 1999
Fig. 1: Evolllcion delmimero cumulado de « jases leclonicas » andillas 1'11 junciol1 de los atlOS de Sil publicacion (Unea
inlerrumpida: rilllJO promedio de recol1ocimiemo de las « jases» a partir de la pllblicacion de la « fase Mochica »)
numera cumulado de « fases tectônicas » en funciôn dei tiempo :
se observa que el numero de « fases » tiende a aumentar con el tiempo
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se observa que la duracion de las « fases »
tiende a disminuir con el tiempo
ubicaci6n de las « fases tect6nicas » compresionales en el liempo, con su duraci6n aproximada
(seglin la compilaciôn de V. Benavides, 1998)
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120 100 80 60 40
tiempo geol6gico (Ma)
20 a
Fig. 2: A: N/illlero cUI1/lIlodo dl' « jases leclonicas "alldil1as enjul1cion dellii'lnpo. B: Dllracion clllllulada de
las « jases leclollicas "andinas enjllncion delliempo. C: Ubicaciol1 de las « jasl's fecfonicas »andÎl1as
1'11 l'ilielllpo, COI1 Sil dllracion aproxil11ada (sl'gtinia cOlllpilaciol1 de V Bel1avides, 1998).
LÎl1eas comil1l1as: dalos primarios; lineas infN/ï/lllpidas: valores prOl/1l'dios
El problema de las « fases tectônicas » en los Andes Centrales
...........
CO
6.
5
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ID
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tiempo geol6gico (Ma)
20 o
Fig. 3: Duracion de las «Jases tectonicas» andinas en fimcion de/tiempo ge%gico (/fnea continua: datos prùnarios;
/{neas interrumpidas.: va/ores promedios)
hubiera sido lIenado por mas « fases », a tal punto que
gran parte dei Cenozoico hubiera correspondido apenodos
compresivos, tendiendo por 10 tanto a defender la idea de
largos perfodos de compresiôn.
Como ya 10 dije, la idea que los Andes resultan de
un pequefio numero de fases compresionales de corta
duraci6n no ha sido puesta en tela de juicio hasta haee
menos de veinte afios. Desde entonces, numerosos
estudios independientes han propuesto que los Andes
Centrales habrfan resultado de un fuerte acortamiento
tectônico producido por esfuerzos compresivos. Este
nuevo paradigma
l7
es una consecuencia directa tanto dei
desarrollo de la tectônica de placas coma deI
reconocimiento de acortamientos sustanciales en por 10
menos ciertas areas de los Andes Centrales.
Analicemos la teorfa tradicional. En este marco,
sostener que los Andes se edificaron gracias a un pequefio
numero de « fases compresivas » tiene una consecuencia
lôgica: es sostener que la mayor parte de la historia andina
tuvo lugar en contexto distensivo (Fig. 2B), puesto que,
segun esta interpretacion, apenas una decena de fases
compresionales cortas interrumpieron largos perfodos
distensivos durante los cuales se produjo la sedimentacion.
Si se adopta este esquema, el balance es obvio: la historia
geol6gica andina habrfa sido dominada por distension.
Pero surge entonces una pregunta muy directa: camo
fabricar un engrosamiento cortical considerable y fajas con
acortamientos sustanciales dentro dei marco de un sistema
que fue sometido a distension durante la mayor parte de
su evolucion? Dado que esta pareee diffcil, un modelo que
contempla largos perfodos de distensiôn interrumpidos
por « fases compresivas » cortas diffcilmente puede
sostenerse en los Andes Centrales (sai vo en llna zona
particular, que es el ante-arco). De los acortamientos
observables en los Andes el paradigma vigente deduce
que el contexto tectonico general fue compresivo, y no
distensi vo.
Otra crftica es que se ha llegado a veces a usar la
lista de fases coma un catalogo obligatorio: a la manera de
la escuela de Stille, cada deformacion observada en el
campo tenla que representar una de las fases de esta lista.
He sido arbitro de publicaciones donde los autores
proponfan fechar unidades estratigraficas a partir de la
atribuciôn de las discordancias que las limitaban a« fases
tectônicas », un poco coma si éstas hubieran sido fôsiles
diagn6sticos. Estos autores usaban nada menos que un
razonamiento circular (Fig. 4), Ycuando se trata deciencia
un razonamiento circular es un pecado mortal.
Si asignar una discordancia a una de las fases ya
catalogadas no era posible, entonees se creaba otra fase,
con un nuevo nombre. El unico criterio parecfa ser la edad
de la deformacion observada 0 inferida, y no la naturaleza
y distribuciôn dei fenomeno tectonico. El nombramiento
de una nueva fase daba una falsa impresi6n de
conocimiento de los fenomenos tectonicos que habfan
ocurrido, pero en realidad no explicaba concretamente qué
exactamente habfa transcurrido en la zona considerada. La
definicion de las fases puede ser precisa dei punto de vista
cronologico pero siempre ha sido borrosa dei punto de
vista estructural. Equivale a decir « en esta época precisa,
algo ha pasado », pero sin decir exactamente qué ha pasado.
Pues se tiene siempre que precisar qué tipos de
deformaciones han ocurrido y donde. Por 10 tanto,
denominar una fase tectonica nueva no explicaba nada,
sino que desplazaba el problema. Usando una locucion
latina, era explicar ignotulII per ignotius, es decir explicar
algo desconocido por algo todavfa mas desconocido. En
este caso, era explicar un fenomeno enigmatico pero
t7 Isacks. B.L.. 1988. Uplift of the central Andean plateau and bending of the Bolivian orocline. Journal (If Geophysicai Research. B4, v.
93. p. 3211-3231. Se considera generalmente que este Irabajo es el que expone mas formalmente el paradigma actualmente en vigencia.
210
EJEMPLO DE RAZONAMIENTO CIRCULAR
1. Se asume que una discordancia es producida por una fase teclonica de corla duracion
y se elabora un catâlogo de fases con sus fechas
/
Thierry Sempere
2. Se observa ulla uiscordancia, que separa estratos
que se supone lienen aproximadamente cierlas euades
5. Se cita la nueva discoruancia como una prueba mas
que existe la fase tect6nica X ue edad E,
y que el catâlogo de fases tect6nicas es valido
3. Por 10 talllo se asigna la discordancia a la fase X, ... 4. De eso se deduce que los estratos por encima y debajo
que figura con edad E en el catâlogo de fases de la discordancia tienen precisamente edades E menos algo y E mas algo
Fig. 4: VII raWllalllielllo circl/lar aparece cuando se propane dalar eslralos par la edad de Ulla" fase leclollica »
(coll/a si éSlafuera Ull fosil de rallgo precisa y de delermillOcion segura)
Jenôfanes
OBSERVACIO
hay fôsiles marinos
en medio de montanas
lNTERPRETACION
la tlem se hundl6 en el mar
DATOS QUE FALTAN
no se ha tomado en cuenta que
los f6siles se encuenlran en estralos
escuela de Stille exi.ten anguJares
y Steinmann en series continentales espesas
tect6ni as cortas cntrecortaron
largo. periodos de disteosion 0 calma
no se ha tomado en cuenta
en qué tipos de cuenca
se depositaron los estfâlOs
Fig. 5: Dos ejelllplos de illlerpreraciones problemGlicas porfalla de darosfundamelllaies
concreto (una discordancia angular) por un concepto
abstracto pero en realidad enigmatico (una «fase
tect6nica»).
DISCORDANClASy CUENCASSEDIMENTARIAS
Pero 10 interesante en el método usado por Sti Ile
es que articulaba el estudio de las cuestiones tect6nicas y
estratigraficas. Vincular estos dos aspectos geol6gicos es
sumamente importante para entender las deformaciones
andinas. Voy a tratar de explicar porqué, a través de un
ejemplo, aparentemente bastante lejano, pero que tiene la
ventaja de no ser molestoso para nadie puesto que su
autor ha muerto hace casi 25 siglos: se trata de la teorla
geol6gica mas antigua que se conozca, que fue formulada
por un pensador griego. Jen6fanes de Colof6n, a principios
deI siglo Vantes de nuestra era. Qué paradigma. qué teorla
proponla Jen6fanes? He aqui un texto: «Jen6fanes piensa
que la tierra se uni6 al mar, y que se deshizo en el elemento
IIquido con el tiempo. Afirma tener pruebas de ello en el
hecho que se encuentran conchillas en media de tierras y
montafias. Dice que se encontraron en Jas canteras de
Siracusa una impronta de pez y algas; en Paros, una
impronta de laurel en la profundidad de la piedra; en Malta,
lozas con todos los organismos marinos a la vez. Dice que
estas cosas se produjeron cuando todo estaba cubierto
de lodo, en ese entonces, y que las improntas se
conservaron cuando se sec6 ellodo. Y que todos los seres
humanos mueren cada vez que la tierra se hunde en el mar
y se vuelve lodo, que luego todo vuelve a empezar desde
el inicio, y que estos trastornos ocurren en todos los
universos. »18
Obviamente, sabemos hoy en dia que la
interpretaci6n de Jen6fanes no funciona. Como Jen6fanes
ha muerto hace 2450 afios, no molestarla a nadie que nos
hagamos la burla de su teorla. Pero crea que como
cientificos tenemos mas bien que admirar esta primera
observaci6n de f6siles, porque esta observacion es
absolutamente correcta. 8asicamente, Jen6fanes esta
correcte en su observacion, pero se equivoca en su
iruerpretacion, y esta nos proporciona un ejemplo de una
observaci6n correctisima que produce una interpretaci6n
incorrecta. Ahora volvamos a las fases tect6nicas:
reconocemos que la observacion de las discordancias
angulares es innegablemente correcta, pero 10 sera su
interpre/{[cion como « fases tect6nicas » ?
Otra vez el ejemplo de la teoria de 1en6fanes nos
puede ayudar. Tratemos de entender la raz6n dei error de
Jen6fanes. Por qué no funciona su teorla? Porque Jen6fanes
no se dia cuenta que los f6siles que correctamente observ6
se encontraban en estratos (Fig. 5). Si se hubiera dado
cuenta, se hubiera preguntado por qué, y tal vez hubiera
" Jen6fanes. apI/ri Hip61ilo ue Roma. Re(l/lalil! fllIlniu/l1 heu'sil/I/I. 1. 14.
El problema de las (, fases tectonicas » en los Andes Centrales
dos rnaneras de generar una depresion en la sl§)erficie de la corte:za
211
adeJgazamiento
la corteza y la Iitosfera se adeJgazan
por estiramiento 0 por colapso
la corteza se engruesa
por acortamiento y/a cre.cimiento m mcitK:o
10 que crea un sobrepeso que flexiona la litosfera
(la litosfera mantélica se \/Uelve inestable)
Fig. 6: Ulla depresian, y luego una cuenca sedimel1/aria, se puede fOrll/ar en la superficie de la corteza terrestre seglin
dos Jl/arcos gellerales. A la izq/lierda, un proceso extensional gellera s/lbsidencia (algo similar oC/lrre en UII cOlltexto
transtemiollal). A la derecha 1/I1 proceso de ellgrosamiento cortical crea 1111 sobrepeso ellla litasfera, qlle a su vez
gellera subsidellcia ell el dOl1linio vecillo (alliepafs)
entendido el origen y significado de la estratificaci6n, etc.,
etc. Ahora, apJiquemos este analisis a las discordancias
angulares. Reflexionemos: las discordancias angulares
separan estratos; estos estratos se depositaron en cuencas
sedimentarias. Cuando se definieron las fases tectonicas
en los Andes, se habra tomado en cuenta en qué tipos de
cuencas se depositaron los estratos asociados con las
discordancias? No 10 creo. Y ahf pienso que esta el
problema.
Pues qué es una cuenca sedimentaria? Hoy dfa
sabemos que una cuenca es una depresion de la superficie
terrestre creada y mantenida pOl' fen6menos forzosamente
tectonicos; es una porc ion de la superficie terrestre que ha
sido 0 es sometida asubsidencia, es decir a un hundimiento,
relati vo 0 absoluto. La subsidencia refleja procesos de
deformacion litosférica, pero la caracterÎstica de una zona
subsidente es que acumula sedimentos. Ninguna cuenca,
pOl' 10 tanto, existe sin tectonica. Tenemos entonces que
entender camo se genera subsidencia, es decir camo se
genera una cuenca.
19
Existen dos grandes casos distintos en los cuales
se puede creaI' una cuenca (Fig. 6). En el primer caso, la
corteza es adelgazada pOl' procesos extensionales 0
transtensionales. En el segundo, la cuenca se establece
sobre una porcion de litosfera flexurada pOl' una sobrecarga
orogénica (cuenca de tipo antepaÎs, pOl' ejemplo en contexto
compresional 0 transpresional).
En los Andes Centrales, se observan cuencas
cenozoicas de los dos tipos. En 10 que si gue, pondré énfasis
en las zonas andinas y subandinas porque ahf se definieron
las fases, pero quiero destacar desde ya que el
funcionamiento dei ante-arco ha sido bastante diferente.
POl' 10 general, las cuencas de ante-arco parecen netamente
dominadas pOl' extension (Fig. 7), especialmente si se
produce erosion tectonica en la base de la placa superior.
Logicamente, este régimen distensivo puede sel'
interrumpido par eventos compresivos (cuya duracion no
es forzosamente corta) debido a accidentes ocurridos en
las modalidades de la subduccion. En el casa de un ante-
arco, pOl' 10 tanto, la interpretacion de la evolucion tectonica
en términos de « fases tectonicas », cortas 0 largas, puede
funcionar, y podemos suponer que en casos especfficos
un régi men distensi vo podrÎa sel' entrecortado pOl' crisis
compresionales.
Si en un area la sedimentacion tuvo lugar en un
contexto tectonico transcurrente, 10 que también permite
acumulaciones espesas, la posibilidad de transicion entre
condiciones transtensionales y transpresionales debe
logicamente haber existido en el tiempo y/a en el espacio.
En este casa no se puede esperar un sincronismo exacto
19 Una cuenca deja de ser activa simplemente cuando la subsidencia cesa. Segun un conceplo equivocado (pero lastimosamenle muy
difundido), las cuencas inicialmenle « se abren " y final mente « se cierran ": en realidad una cuenca no necesita ningun lipo de «aperlura"
para iniciarse. sino un mecanismo de subsidencia. que no siempre provoca una aperlura: el cese de la aClividad de una cuenca no implica
un « cielTe ", sino que significa sencillamenle que ya no se genera subsidencia.
212
E JAPAN TRENCH mid-sIope terrace
Thierry Sempere
slide debris
\
o 10 KM
.--
6
8
10
sw
PERU TRENCH 683 0
accretionary prism 1 Basin 2
885
1
1 - ",=-0 -
. ----:,2 4
-;- seaward edgo or "---- base Eocene 6
f" '::< continental 0 10 KM 8
lop 01 oceanic basal! décollement 10
sw MIDDLE AMERICA TRENCH
bOundary
Eocene-Oligoœ08 0
.-:.::
-= 2
":. - z
"
6

Fig. 7: Ejemplos de an/e-arcos dominados por fallamien/o normal, basados en da/os de sfsl7lica re.f7exiôn (/ol1lado de M.B.
Underwood & G.F Moore. 1995, Trenches and /rench-slope basins; Tec/onics ofSedimen/ary Basins, Cl. Blisby & R. V. /ngersol/
(eds.), Blackwell, p. 179-219). Se nota la allsencia de lin prisllla de acreciôn en los Ires casos.
de los fen6menos compresivos. Geometrias estructurales
especfficas de tectonica transcurrente deben estar
presentes, pero la cantidad de acortamiento total no puede
ser muy importante.
En el marco dei paradigma tectonico actualmente
vigente para los Andes Centrales, es decir en un contexto
general compresional, es de esperar que se generaron, a
varias escalas, acortamientos y sobrecargas tect6nicas,
fajas plegadas y corridas, zonas de transcurrencia
parcialmente "en f1or", y por 10 tante cuencas bastante
subsidentes de tipo strike-slip, piggyback y sobre todo
antepais (Fig. 8), las cuales muestran geometrias
espedficas. Una importante particularidad de estos casos
consiste en que la deformaci6n compresiva se desarrolla
durante un tiempo importante, y que el sincronismo regional
de los periodos compresivos es incierto. En estos
contextos, las discordancias angulares llegan a tener una
interpretacion bastante original, ya que deformaciones
pueden desarrollarse durante la sedimentacion en cualquier
area de la cuenca ubicada cerca de un sistema
tectonicamente activo. No es necesario imaginar que los
estratos deformados que se observan se deposi taron
primero reguJarmente y que se deformaron posteriormente,
porque la deformacion que gener61a cuenca puede haberse
propagado continuamente durante la sedimentaci6n, como
por ejemplo en el casa de una cuenca de antepais clasica.
La acumulacion espesa y rapida de estratos
fluviales a lacustres en un antepafs tectonico registra el
crecimiento cercano de una carga tectonica que flexura la
litosfera cabalgada y produce subsidencia. Donde tales
estratos estan deformados. es porque la deformaci6n que
genero carga tectonica y subsidencia se propago dentro
dei area que previamente era solo de sedimentacion. Una
deformacion de este tipo puede también desarrollarse en
profundidad (por ejemplo en relacion con fallas ciegas),
mientras la sedimentacion continua en superficie en los
sinclinales que se estan formando. Se alcanzan
conc!usiones similares en el casa de cuencas ligadas a
sistemas transpresivos. En breve, siempre hay que
acordarse que en casa de deformaciones compresionales,
el acortamiento producido por el las se propaga hacia el
antepafs. En casa de deformaciones transcurrentes, la
deformaci6n se propaga lateralmente y se dislribuye en
una franja muy estrecha. En ambos casos, es 16gico que se
generen discordancias progresivas
20
(Figs. 9 y 10).
20 En el Perû. discordancias progresivas han si do descrilas en series sinorogénicas por E. C6rdova (Un bassin inlramontagneux andin
péruvien: les Couches Rouges du bassin de Cuzco (Maastrichlien - Paléocène); lesis doctoral, Universidad de Pau. Francia. 272 p, 1986),
V. Carlotlo (Evol ution andine et raccourcissement au ni veau de Cusco (13-16°S). Pérou: Enregistrement sédimentaire. chronologie,
contrôles paléogéographiqucs. évolution cinématique; lesis doctoral. Universidad de Grenoble. Francia. 159 p., 1998) Y varios tesislas
de la Universidad San Antonio Abad dei Cusco (pOl' ejemplo en este volumen).
El problema de las « fases tectonicas » en los Andes Centrales
"subllenada" underfilled
!li
; § ~
~
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time-+
.
~ ~ ~ _ I ~ b
-'- , cuencas de antepals
:5
213
B.
time -+
~ ~
~ ~ I a '\
Fig. 8: Ejell/plos de Cl/ellcas de /ipo all/epafs, ell es/e casa lill/i/adas (i::-qllierda) por ullafaja plegada y corrida (lolI/ado
de TE. Jordall, /995, Re/roarc forelalld alld rela/ed basills: Tec/ollics ofSedill/en/ary Basins, Cl. Busby & R. V
IlIgersol/ (eds.), Blackwel/, p. 33/-362)
relaciones estrarignificas conrinuidad sedimelltaria paralelismo de los estratos
discordancia ugular no no
discordancia erosiva no Soi
discordancia progresiva si no
transici6n simpIe si si
Fig. 9: Tipologfa de COl1/ac/os es/ra/igraflcos basada ell dos cri/erios: la COII/illl/idad sedimemaria, y el paralelisl110
de los es/ra/os concemidos
En ambitos continentales, una superficie de
discordancia significa que el area deformada fue sometida
a una erosion aérea, que pudo producirse por un
solevantamiento relativo resultado de un plegamiento 0
fallamiento. La discordancia marca una disminucion en la
subsidencia, y luego en el crecimiento de la carga tectonica:
en este caso, la superficie de discordancia paradojicamente
traduce una cierta quietud tectonica.
Lo importante en la interpretacion es que se
reanudo la sedimentacion continental encima de una
superficie de erosion, 10 que indica una reanudacion de la
subsidencia y por 10 tanto sugiere un crecimiento de la
carga teclonica y luego dei acortamiento: en este contexto,
la base de los estratos discordantes puede entonces
marcar una reactivacion de los esfuerzos compresionales
regionales.
Sin embargo, se debe subrayar que no todas las
discordancias angulares son de origen compresivo: por
ejemplo, el sellamiento sedimentario de bloques
estrati fic ados bascu lados en un contexto extensiona 1
también produce comunmente una discordancia angular.
También existen discordancias angulares locales y a
menudo progresivas que resultan de deformaciones
desarrolladas en flancos de diapiros de yeso 0 sai
emplazados durante la sedimentacion, iniciandose solo
por la existencia de una carga sedimentaria suficiente.
214
' ~ . ,
..... ----
" ...
----..-_0.
Thien-y Sempere
Fig. 10: Ejemp/os de discordancias progresivas de j/anco ac/ivo (en 1 v 3»)' pasivo (en 2) (seglin O. Riba. 1976, Syn/ec/onic
unconjormi/ies oj/he Alto Cardeller, Spanish Pyrenees: a gene/ic interpreta/ion; Sedimen/ary Ce%gy. v. 15, p. 213-233).
Los es/ra/os ajec/ados se describen COI1IO "es/ra/os de crecellcia ,. (en illg/és grow/h s/ra/a). Se observa qlle las discordancias
desaparecenla/era/men/e, 10 que illlpide su in/erpre/acion como produc/os de «jases /ec/ol1icas »
LAS DISCORDANCIASANGULARES EN EL MARCO
DELPARADIGMAVICENTE
Segun el paradigma actualmente en vigencia en
los Andes centrales, y numerosos estudios
independientes conducidos dentro de este marco, las
evidencias de grandes cuencas de antepa[s en el dominio
andino demostrar[an que varias partes de la cadena centro-
andina fueron sometidas a acortamientos importantes. La
identificacion de estas cuencas comprobarfa que espesas
pilas sedimentarias dei Cretacico superior y Cenozoico se
habrfan depositado en contextos compresionaJes. En areas
de este tipo, discordancias angulares de verdadero origen
compresi vo tienen que analizarse consecuentemente y no
pueden interpretarse coma evidencias de pulsos
compresivos de corta duracion.
Por sus caracterfsticas excepcionales los Andes
Centrales representan actualmente el segundo orogeno
dei planeta después de los Himalayas. El engrosamiento
cortical considerable observado en los Andes Centrales
alcanza 7S km y es comparable con el engrosamiento
producido en los Himalayas en un contexto de colision
continental. Teniendo estos hechos en mente, el paradigma
actual estima que es imposible admitirque la enorme masa
orogénica andina resultada de una decena de pulsos
compresivos de corta duracion entrecortando largas
épocas de distension. AI contrario, interpreta que la
deformacion centro-andina tuvo que desarrollarse durante
largos perfodos de tiempo. mayormente mediante
movimientos transpresionales y cabalgamientos que se
propagaron a varias escalas (por 10 menos en la corteza
superior). El reconocimiento de cuencas de tipo antepa[s,
que habrfan sido generadas por el propio acortamiento,
es el principal soporte de esta interpretacion. Una
consecuencia es que las numerosas discordancias
angulares que se observan en los Andes Centrales no se
pueden interpretar sistematicamente coma evidencias de
« fases tectonicas ».
En particular, la naturaleza de las deformaciones
observables tiene que ser investigada en cada caso,
precisando su duracion, su extension geografica, y, sobre
IOdo, los procesos tectonicos concretos involucrados
durante su desarrollo. Se trata de caracterizarlas no solo
por su edad, sino ahora también por su contexto general,
estilo, distribucion, causas, etc. La Figura Il ilustra la
complejidad dei analisis tectonico de una cuenca y sus
discordancias internas, destacando la variedad de los
casos posi bles.
El hecho que el concepto de « fases tectonicas »
se esté vol viendo obsoleto es una consecuencia de los
progresos logrados en el entendimiento dei
funcionamiento de Jas cuencas sedimentarias
sinorogénicas. Por supuesto, es el concepto interpretativo
de« fase tectonica» que queda en tela dejuicio, y no las
deformaciones y discordancias que evidentemente
seguiran siempre observandose.
El problema de las « fases tectonicas » en los Andes Centrales
contexto de la subsidencia distensivo lranscurrellte
compresivo : la CUenca Ll:&I1.ta.del acorlamicnlo
regional y los eSlratos se depositan durante ello
cuencas de ante-arco
ejemplos
(especialmente cuando hay s.istelllil5 lr.Inslen. ivo. (Uen as de antepais (externas 0 internas a la
erosion lectonica de la base de Il'ilnspresivos cadena): cuencas de tipo piggyback
la placa superior)
acortamienlo cumulado
débil débil importante a mu • tmport.1nte
intervalo compresivo
sigoificado de una discordancia .ngul.r sincr6nico, 0 basculamienlO e\·0Iu.:i6n a lransprt'si6n disminucion de la ubsideneia: "quietud tecloniea"
distensivo
significado de la reanudacion de la
reanudacion de las condiciones
evoluciûn • transtensi6n
reanuda ion de la ub idencia, y por 10 tanto de las
sedimentacion
dislensivas
condiciones compresivas
relacion cronologic. enlre sedimentacion
interv.los distinlOS
interv.los dislinlos a
simult:ineas
y defonJ1Jlcion compresiva
si mu1taneos
caractenstic. cronol6dica de I.s
pueden ser sincronicas y de liacrOll; a • de duracion
diawin;ca', de duracitln larga (sinsedimentarias)
defonJ1Jlciones compresivas
eorta dur.cion corta • larga
localizacion de las deformaciones
generalmente reactivacion
faja estreeh. de relacionadas con una vecin. (aja IICWlda y corrida
inversa de fallas normales
compresiv.s
preexistentes
transcurrencia (fold-thrust belt)
Fig. Il: Tipologfa de las caraClerfs/icas de dejo/ï/IGciones /emprallas en sucesiolles sedilllell/arias, enjullci611
dei cOlI/ex/o /ec/6I1ico general de evoluci6n de la cuenca considerada
215
ENSENANZAS DE LA FILOSOFIA DE LA CIENCIA
APLICADAS ALA GEOLOGiA ANDINA
Quizas sea tiempo de recordar algunos
principios cientificos fundamentales. La meta de la
ciencia es entender c6mo funciona la realidad
21
(en
muchos casos para mejorar la inserci6n dei hombre en
el la). Como traté de mostrarlo, conoci mientos cientfficos
fiables se pueden elaborar s610 bajo la condici6n de
siempre distinguir cuidadosamente entre observaciones
e interpretaciones, y de siempre acordarse que la
realidad objetiva tiene prioridad sobre las teorfas
22
. Los
hechos comprobados, es decir las pruebas, también
deben siempre tener prioridad sobre las opiniones
personales, aun si éstas son ex presadas por ge610gos
prestigiosos, porque la historia de la geologfa ha
demostrado ampliamente que hasta los mas prestigiosos
f5cilmente se equivocan. En el campo cientlfico. la
autoridad tiene por 10 tanto que proceder de los datos
y no de las personas.
La ciencia progresa cuando se abandonan
teorias que ya no explican la realidad en forma adecuada:
de esta manera se producen «revoluciones cientfficas»,
como las que las Ciencias de la Tierra han conocido en
las tres ultimas décadas deI siglo XX. Hasta los aiios
1960, el pa rad igma dominante era el de los «
geosinclinales » y « fases tect6nicas ». A partir de
estos aiios, y especialmente de 1968, se impuso la
tect6nica de placas, porque permitia explicar las
observaciones de forma mucha mas adecuada
2J
Desde
también los aiios 1960, el pensamiento geol6gico dej6
de ser estatic0
2
" para vol verse dinamico y genético,
interrogandose sobre las fuerzas en juego y las causas
que condujeron a \0 que se observa. De esta forma se
pas6 de una <lctividad esencialmente descriptiva a la
identificacion de los procesos que se desempeiiaron a
pequeiia y gran escala. «l,Qué ha ocurrido para que se
forme 10 que se esta observando? » se ha vuelto la
pregunta
2S
fundamental en geologfa.
En el casa de la geologfa andina, frente a
paradigmas que nunca se muestran perfectos, estos
principios implican un encaminamiento fundamentalmente
empirico: no debe haber otra hip6tesis de trabajo que la
que supone que todos los fen6menos andinos (tect6nicos,
magmaticos, sedimentarios) son expresiones diferentes
de un mismo sistema geol6gico. cuyo funcionamiento
queda todavla por entender.
Quisiera concluir leyendo unas Ifneas dei
ge610go francés François Ellenberger (1915-2000),
quién escribfa 10 siguiente: « La historia de nuestra
ciencia nos ofrece un espejo. En particular, nos muestra
el peligro que generan sistemas de explicaci6n c6modos
donde los ge610gos tenemos tendencia a encerrarnos,
Ji mi tandonos a ilustrarlos confortablemente i nstalados
en el los. Pero tenemos que acordarnos que, en materia
cientffica. los progresos, por 10 general, Ilegan de
manera inesperada, hasta molestosa, como cuando
Alfred Wegener se levant6 en contra de los continentes
" Bajo este aspeclO. la ciencia no es 10 mismo que la lécnica.
" Lo que se podrfa resumir pOl' el conocido lema « Hechos y no palabras ».
2J El dogmatismo y la falla de aClualizaci6n no inlegran estas revoluciones y siempre impiden el progreso.
" Una geologfa eSlatica se limita. pOl' ejemplo. a recilar listas de unidades estratigraficas. sin buscar las causas de su apilamienlO.
15 Albert Einstein repetfa que <' 10 importante es no paraI' de hacerse preguntas»
216
inmutables. Equivocarse es humano, y esta
caracterfstica de nuestra especie cambia poco con el
tiempo; por 10 tanto es bueno entender la 16gica de los
errores pasados, porque puede aclarar el camino de
nuestra ciencia, ayudândonos a no empantanarnos y a
Thierry Sempere
continuar nuestra larga encuesta, nunca acabada, con
un espfritu crftico y una mente independiente»16
Crea que a estas palabras no se puede agregar
nada. Muchas gracias por su atenci6n.
16 F Ellenberger. articula « Géologie - Histoire des Sciences de la Terre ». EI/crclopaedia VI/II'N.W/i.\'. Paris. François Elienberger dedic6
la lercera pane de su larga carrera a la historia de la geoJogia, y algunos aspectas de esta conferencia han sido inspirados pOl' su obra.

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