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Epístolas Católicas: Carta a los Hebreos

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1

EPÍSTOLAS CATÓLICAS
(UNIVERSALES)

ODUVER MIRANDA BENITEZ


2

CARTA A
LOS
HEBREOS
3

• La carta responde a un género


intermedio entre el epistolar y
GENERO
LITERARIO el propio de un discurso o
sermón escrito (cfr. Hb 13,22:
«palabra de exhortación»).
4
EL PROPÓSITO

• El principal propósito de la carta es mostrar la superioridad del cristianismo


respecto a la Antigua Alianza, pero tanto el estilo como la intención no son
polémicos. El escrito hace ver que la Nueva Ley es la perfección, el
cumplimiento y la superación de la Antigua. Para ello se centra en la
consideración del sacerdocio y sacrificio de Cristo como superiores a los
levíticos.
• Este es el fundamento doctrinal que respalda la exhortación a la
perseverancia en la fe que el autor dirige a los destinatarios y que
constituye el otro motivo primordial de la carta
5
FECHA • Como fecha de composición se ha sugerido la
década de los sesenta, es decir, antes de la
destrucción de Jerusalén por los ejércitos
romanos de Vespasiano y Tito en el año 70, ya
que la caída de la ciudad no se menciona en
ningún momento, y numerosos lugares
sugieren que el Templo y el culto mosaico
continúan en vigor (cfr. Hb 8,4; 9,7.13.25;
10,1-2; 13,11). Bastantes autores señalan el
año 67 como fecha de composición. Sin
embargo, no puede descartarse una fecha
más avanzada en el primer siglo, en cualquier
caso antes de la 1Clemente (años 90-100),
que cita Hebreos.
6 AUTOR

• 22
Les ruego, hermanos, que
soporten la palabra de
exhortación, pues les he escrito
brevemente. 23 Sepan que
nuestro hermano Timoteo ha
sido puesto en libertad, con el
cual, si viene pronto, he de
verlos. 24 Saluden a todos sus
pastores y a todos los santos.
Los de Italia los saludan.
• Hb 13:22
7

AUTOR
8 SAN AGUSTÍN

• San Agustín, De Civitate Dei, 16,


22: “...en la Carta escrita a los
Hebreos, que muchos dicen que es
del Apóstol Pablo, pero algunos lo
niegan...”. De Peccat. Meritis et
Remiss., I, 27, 50: “La Carta a los
Hebreos, aunque es dudosa para
algunos... pero a mí me mueve más
la autoridad de las iglesias
9 La Carta a los hebreos y su inserción en las Cartas paulinas, Rodolfo Puigdollers Noblom

• Aunque hay que reconocer que la intuición de


Lutero de atribuir la carta a aquel “judío,
llamado Apolo, originario de Alejandría,
hombre elocuente, que dominaba las
Escrituras” (Hch 18,24) recoge ciertamente el
perfil que conviene al autor de esta homilía,
no pasa de ser una simple hipótesis.
• Lutero, en un primer momento (Comentario a
LUTERO Hebreos, de 1517), consideraba la carta como
paulina, pero más adelante (Prefacio al
Comentario de 1522), la atribuye a Apolo, al
darse cuenta que mientras Pablo indica que
el evangelio “yo no lo recibí ni lo aprendí de
ningún hombre, sino por una revelación de
Jesucristo” (Ga 1,12b), el autor de la Carta a
los hebreos indica que la salvación “nos fue
luego confirmada por quienes la oyeron” (Hb
2,3b).
10
ESTRUCTURA
Exordio (Hb 1,1-
4)
11 OTRA PROPUESTA DE ESTRUCTURA
(HEB 8:1)
12
13
• Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo,

en muchas ocasiones
• y de muchas maneras a los padres por los profetas,
• 2
en estos últimos días nos ha hablado por Su Hijo,
• a quien constituyó heredero de todas las cosas,
• por medio de quien hizo también el universo.
• 3
Él es el resplandor de Su gloria
y la expresión exacta de Su naturaleza,
• y sostiene todas las cosas por la
palabra de Su poder.
• Después de llevar a cabo la purificación de los pecados,
• el Hijo se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4

• siendo mucho mejor que los ángeles,


• por cuanto ha heredado un nombre más excelente que
ellos.
14
• La primera afirmación que irá LA
develando la identidad del Hijo es HERENCIA
el título de ‘heredero’ (v. 2b). Este SU
concepto remite a la promesa que TRASFOND
Dios hizo a Abraham (Gn 12, 7) de O EN EL
que su descendencia entraría en
ANTIGUO
TESTAMENT
posesión de la tierra de Canaán.
O
En 15, 7; 28, 4; Dt 1, 8; 10, 11; 30,
5; etc. se habla de ‘heredar’ la
tierra.
15
• el versículo 4 establece la afirmación que dará
origen a una primera parte de la argumentación:
«y ha sido hecho tanto más excelente que los
ángeles cuanto más les aventaja por el nombre
que ha heredado».
CRISTOLOGÍA • «Con estas expresiones tradicionales (Hch 4,12;
TRADICIONAL Ef 1,21; 1P 3,22) el autor in troduce una primera

(1,5-2,18) parte (Hb 1,5-2,18), en la que recordará la


cristología tradicional, expresándola con textos
del Antiguo Testamento utilizados en la
catequesis primitiva: Cristo ha sido glorificado
como Hijo de Dios (Hb 1,5-14), después de
haber sufrido la pasión en su condición humana
(Hb 2,5-18)»
16 • En esta segunda parte, el autor demuestra CRISTOLOGÍA
que Cristo posee a la perfección las dos SACERDOTAL:
cualidades fundamentales del sacerdocio,
esto es, las que lo convierten en mediador:
ASPECTOS
Cristo es presentado por Dios como digno ESENCIALES
de fe en cuanto que es el Hijo glorificado; la (3,1-5,10)
gloria sacerdotal de Cristo no lo alejó de los
hombres, ya que fue obtenida por medio de
una solidaridad extrema con ellos, en la
humildad, el sufrimiento, la obediencia
hasta la muerte (Hb 5,5-10)
17 CRISTOLOGÍA SACERDOTAL: RASGOS
ESPECÍFICOS (HB 5,11-10,39)

A) 7,1-28: OTRO B) 8,1-9,28: OTRO B) 10,1-18: OTRA


ORDEN SACERDOTAL ACTO SACERDOTAL EFICACIA
SACERDOTAL
18
19 EL ANTIGUO TESTAMENTO EN LA CARTA A
LOS HEBREOS
PROMESA CUMPLIMIENTO
Sentado a la Diestra Sal 110:1 Hb 1:3 -Hb 8:1

Según el orden de Melquisedec Sal 110:4 Hb 5:10

Melquisedec Gen 14:17-20 Hb 7


Superior a los ángeles Salmo 8: 5-7 Hb 2:6-8

Si oyereis hoy su voz, Salmo 95:7-11 Hb 3:7-11

Nuevo pacto Jr 31:31-34 Hb 8:8-12


Me preparaste cuerpo Salmo 40:7-9 Hb 10:5-7
20
a) 11,1-40: ejemplos
EJEMPLOS DE de Fe dados por los
FE Y
EXHORTACIÓN Justos del antiguo
A LA testamento.
PERSEVERANC b) 12,1-13:
IA NECESARIA exhortación a la
(HB 11,1- perseverancia,
12,13)
porque Jesús
soportó la Cruz.
21 EXHORTACIÓN PARA VIVIR EN LA PAZ Y EN LA
SANTIDAD CON TODOS (HB 12,14-13,18)
La última 12,14-29: Advertencia: no sustraerse a la gracia de
parte de la Dios.
carta
señala las
13,1-6: Breves exhortaciones a la caridad, a la
principales castidad conyugal y al espíritu de pobreza.
orientacion
es para la
conducta 13,7-18: Exhortación a mantener la identidad
del cristiana: lealtad para con los dirigentes, adhesión a
cristiano: Jesús, ofrenda de alabanza y de vida generosa.
Cristo, Sacerdote: La Carta a los Hebreos, Luis Sanchez
Navarro, editorial Verbo Divino.

22

LA
EXEGESIS
EN
HEBREOS
23

LA CARTA DE
SANTIAGO
24

• La carta está escrita en griego muy


cuidado.
• El estilo es oral, ya que utiliza con
frecuencia algunas palabras dirigidas a
los lectores-oyentes que le sirven para
ligar las diversas secciones de la carta.
ESTILO Y
• a pesar de haber sido trasmitida como
GÉNERO «carta» de Santiago, del género epis-
tolar solo tiene el saludo inicial y carece
de los saludos habituales y de la des-
pedida final. Es más bien un escrito
parenético (de exhortación), en el que
lo exhortativo predomina sobre lo
doctrinal.
25

ESTRUCTURA
• A la luz de este contenido, se podría estructurar la carta del
siguiente modo:
• I. Saludo inicial (1,1).
• II. Primera sección (1,2-2,13): necesidad de la sabiduría para que no
haya rupturas entre lo que se recibe de Dios y lo que se refleja en la
vida práctica.
• III. Segunda sección (2,14-26): la fe que no se traduce en obras está
muerta.
• IV. Tercera sección (3,15,6‫)־‬: la conducta desviada no puede
compaginarse con la profesión de fe cristiana.
• IV. Cuarta sección (5,720‫)־‬: exhortación a la fidelidad mediante la
oración y la preocupación por los demás cristianos.
26 4. DESTINATARIOS

• La carta va dirigida «a las doce tribus de la


dispersión (diáspora)» (1,1)· Con esta expresión
se designaba a los judíos que vivían fuera de
Palestina, en tierras de gentiles. Pero las
referencias explícitas a Jesucristo (1,1; 2,1), la
alusión al «hermoso nombre» (2,7) y a la Parusía
del Señor (5,78‫)־‬, y las exhortaciones morales
relacionadas con las que hizo Jesucristo, sobre
todo en el Sermón de la Montaña (Mt 5-7),
muestran que los destinatarios eran cristianos,
probablemente provenientes del judaísmo y
residentes fuera de Jerusalén, pues también ellos
son depositarios y herederos de las promesas
patriarcales y peregrinan en tierra extraña
mientras están en esta vida. Igualmente, la
primera carta de Pedro va dirigida «a los que
27 AUTOR Y FECHA DE COMPOSICIÓN

• Teniendo en cuenta que se trata de un personaje famoso y dotado de


autori- dad, se piensa con razón que debe ser alguno de los Santiagos
que se nom- bran en el Nuevo Testamento. Lo más probable es que
este Santiago haya que identificarlo con Santiago el «hermano del
Señor», es decir, un pariente de Jesús. Así le llama san Pablo, con quien
se encuentra en Jerusalén tras su conversión (Ga 1,19) y menciona
más tarde junto con Pedro y Juan (Ga 2,9). Este Santiago estuvo al
frente de la iglesia de Jerusalén donde llegó a tener un gran prestigio
incluso entre los judíos no cristianos, quienes le dieron el sobrenombre
de «el justo»
28 FECHA Y LUGAR DE COMPOSICIÓN

• Resulta muy difícil precisar cuándo pudo ser escrita. Las fechas que se
han propuesto van desde el año 48 hasta principios del siglo II, según
se entienda que el autor de la carta fue el Santiago el «hermano del
Señor» o un discípulo que, tomando su nombre, puso por escrito la
doctrina de su maestro años más tarde. Mayoritariamente se piensa
que fue escrita en Palestina entre el año 60 y el 80. Se ha propuesto
también Roma, pero parece menos probable.
La carta de Santiago, Lectura socio-lingüística, EDITORIAL VERBO DIVINO

29 ESTRUCTURA
30
31 LA TEOLOGÍA DE SANTIAGO

• La verdadera sabiduría Santiago, en conformidad con la tradición sapiencial, enseña que el


cristiano debe comportarse conforme a la sabiduría «que viene de lo alto» (3,17), es decir, la
sabiduría que procede de Dios, pues es Él el único que la puede otor- gar (1,5). Es también la
sabiduría de la cruz de la que habla san Pablo (1 Co 1,17-18), ya que al cristiano no se le
ahorra el sufrimiento (1,2). Esa sabiduría se identifica con la «palabra de verdad» (1,18) y
con «la palabra sembrada en vosotros, capaz de salvar vuestras almas» (1,21), es decir, con
le fe. Además, esta palabra se concreta en la «ley de perfecta libertad» (1,25) o «ley de la
libertad» (2,12), sintetizada en la «ley regia» (2,8), que es el amor al prójimo. En otras
palabras, la verdadera sabiduría es la fe que opera por la caridad en claro contraste con la
falsa sabiduría. La verdadera sabiduría es «pura, pací- fica, indulgente, dócil, llena de
misericordia y de buenos frutos, imparcial, sin hipocresía» y se manifiesta en la
mansedumbre y en la paz. En cambio, la falsa sabiduría es «terrena, meramente natural,
diabólica», que produce «celo amargo y rencillas», y lleva a la arrogancia y a la falsedad
(3,1318‫)־‬.
32 LA FE Y LAS OBRAS

• La relación entre la sabiduría y el obrar queda explícitamente


formulada en 2,14-26. Comienza señalando el comportamiento absurdo
de quien, ante un necesitado, en lugar de prestarle ayuda, se limita a
darle buenos consejos (2,1416‫ )־‬y formula el siguiente principio moral:
«La fe, si no va acompañada de obras, está realmente muerta» (2,17).
Reafirma esta enseñanza con algunos ejemplos de fe: el de los
demonios, a quienes la fe no les sirve para nada (2,19); y los de
Abrahán y Rahab, que reflejaron su fe en las obras y quedaron justi-
ficados (2,2026‫)־‬. Santiago afirma de manera cíclica y reiterativa que la
fe sin obras no puede salvar.
33 LA FE Y LAS OBRAS 2

• En tiempos de la Reforma protestante, este texto de Santiago se vio


como un obstáculo para doctrina sobre la justificación por la sola fe,
pues podría dar a entender que Santiago estaba corrigiendo las
palabras de San Pablo en Rm 3,2031‫ ־‬y Ga 2,16; 3,2.5.11. Si en Ga
2,16, Pablo afirma: «el hombre no es justi- ficado por las obras de la
Ley, sino por medio de la fe en Jesucristo», y en Rm 3,28: «el hombre
es justificado por la fe con independencia de las obras de la Ley», la
carta de Santiago afirma por contraste: «El hombre queda justificado
por las obras, y no por la fe solamente» (2,24).
34 LA FE Y LAS OBRAS 3

• Sin embargo, la doctrina paulina concuerda plenamente con la


enseñanza de Santiago, dado que para Pablo la fe se manifiesta en
obras de caridad. En Ga 5,6 afirma: «Porque en Cristo Jesús no tienen
valor ni la circuncisión ni la falta de circuncisión, sino la fe que actúa
por la caridad»; y en 1 Co 13,2: «Y aunque tuviera el don de profecía y
conociera todos los misterios y toda la ciencia, y aunque tuviera tanta
fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, no sería nada».
En definitiva, las «obras» para Santiago son el comportamiento moral,
que debe ser coherente con la verdad aceptada.
35 EXIGENCIAS COMUNITANAS Y SOCIALES DE
LA FE
• Santiago enseña que la llamada a la coherencia entre la fe y la conducta no se reduce
al ámbito privado. Los aspectos comunitarios de la fe quedan espe- cialmente
resaltados en 4,1-17. En estos versículos muestra cómo «la amistad con el mundo»
(4,4), que se manifiesta en codicia, envidia, búsqueda de place- res, está en el origen
de las discordias que dificultan la convivencia. Recuerda a los que se dejaban absorber
por sus negocios la caducidad de la vida hu- mana. Antes ya se había referido a este
punto, utilizando la imagen de la flor del heno (1,911‫ ;)־‬ahora lo hace con la de la
fugacidad del vaho, de la neblina (4,14), muy utilizada también en la Biblia (Jb 7,7-16;
Sal 102,4; Sb 2,4; etc.). Como en otras ocasiones (1,12; 2,13; 3,18), Santiago concluye
la enseñanza con un aforismo general sobre la necesidad de manifestar con obras la
fe: «el que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado» (4,17).
36

• Con todo, una de las amonestaciones más severas de la carta es la dirigida contra los ricos
que por su soberbia, vanidad y avaricia se entregan a sus placeres y maltratan a los
pobres, «herederos del reino que prometió a los que le aman» (2,5). En 2,1-7 Santiago
muestra que es incompatible la fe con la acepción de personas según su riqueza. Más
adelante, advierte a los ricos que su «riqueza está podrida», sus «vestidos consumidos por
la polilla» y su «oro» y «plata están enmohecidos» (5,2-3). Con un tono que recuerda a los
profetas (Is 3,13-26; Am 6,1-7; Mi 2,1-4), les advierte de la proximidad del juicio de Dios.
Entre los abusos que cometían esos ricos se incluía el fraude en el salario de los
trabajadores: «el salario que habéis defraudado a los obreros que segaron vuestros
campos, está clamando» (5,4); se trata una injusticia condenada severamente en el
Antiguo Testamento (cf. Lv 19,13; Dt 24,14-15; MI 3,5; etc.), como uno de los pecados que
«claman al cielo»
37 EL CONSUELO EN LAS PRUEBAS EN LA TEOLOGIA DE
SANTIAGO.

• “ Por lo tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. He aquí, el
labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardándolo con paciencia hasta que
reciba las lluvias tempranas y tardías. Tened también vosotros paciencia; afirmad
vuestros corazones, porque la venida del señor esta cerca. Hermanos, no murmuréis
unos contra otros, para que no seáis condenados. ¡He aquí, el Juez ya esta a las
puertas! Hermanos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que
hablaron en el nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que
perseveraron. Habéis oído de la perseverancia de Job y habéis visto el propósito final
del señor, que el Señor es muy compasivo y misericordioso.

• Santiago 5:7-11. RVA.


38

CARTA DE PEDRO
39 AUTOR

• El saludo inicial de la carta indica que su autor es «Pedro, apóstol de


Jesucristo» (1,1). Más adelante se refiere a sí mismo como «testigo de
los sufrimientos de Cristo» (5,1).
40 ESTILO Y ESTRUCTURA

• La carta está escrita en buen griego, de calidad semejante al de la


carta de Santiago. El vocabulario que utiliza es muy rico. El estilo es
refinado, con ras- gos del estilo clásico mezclado con paralelismos y
ritmos de carácter semita. El uso de preposiciones, las antítesis,
repeticiones y el uso de sinónimos y de algunas formas verbales
prueban la elegancia de estilo. Por otra parte, cita expresamente textos
del AT (1,16.24; 2 , 6 5 , 5 ;12 163 ‫ ־‬3,10 ; 10 ‫ ) ־‬según la versión de los
LXX o alude a ellos (sobre todo a Éxodo, Levítico, Salmos y Proverbios),
en ocasiones combinando varios textos entre sí.
41 GÉNERO LITERARIO

• El género literario es el propio de una carta, con dedicatoria (1,12‫)־‬,


saludos finales (5,1214‫־‬a) y despedida (5,14b)
42 CONTENIDO Y ESTRUCTURA

• Tras el saludo habitual (1,12‫)־‬, la carta se inicia con un himno de acción


de gracias (1,312‫)־‬, donde se mencionan las circunstancias adversas
de aquellos cristianos, a los que se exhorta a perseverar. Con
«salvación» (1,5.9.10) como palabra clave, resuenan aquí los tres
motivos principales de la carta: la esperanza fundada en el bautismo
-«nos ha engendrado de nuevo»- (1,35‫)־‬, las tentaciones y
persecuciones (1,67‫ )־‬y la salvación definitiva con la venida definitiva
de Cristo, anunciada ya por los profetas (l,7b-12)
43

TEOLOGÍA DE 1 PEDRO
44

TEOLOGÍA
45
2 CARTA DE PEDRO
46 ESTILO Y GÉNERO

• El autor de la carta tiene una buena cultura helenista, con un


vocabulario que es característico de un lenguaje culto. Es el escrito
que, relativamente, con- tiene el mayor número de palabras propias no
usadas en otros libros del NT. Por la dedicatoria genérica con que
comienza (1,1-2), el género del escrito es aparentemente epistolar.
Pero faltan al final los saludos y la despedida, termi- nado con una
doxología breve.
47 CONTENIDO Y ESTRUCTURA

• La carta comienza con el saludo, semejante al de otros escritos del Nuevo Testamento (1,1-
2), y termina con una exhortación a la perseverancia y una doxología conclusiva (3,17-18).
El cuerpo de la carta, cuyo tema de fondo es la segunda venida de Cristo, puede dividirse
en tres secciones: En la primera sección (1,321‫)־‬, frente a los que negaban la última venida
del Señor, el autor sagrado exhorta a ser fieles al «verdadero conocimiento» (1,2), a la
doctrina recibida de los apóstoles. Sobre la base de la elección que supone ser llamados
por la propia gloria y potestad de Dios y de Cristo anima a los destinatarios a poner
empeño en la virtud para poder participar del reino de Jesucristo (1,3-11). A continuación
manifiesta el deseo de que su exhortación permanezca (1,12-15), porque afirma que la
enseñanza sobre la parusía está garantizada por el testimonio apostólico (avalado por la
presencia en el mo- mentó de la transfiguración del Señor) y por las Escrituras (1,16-21).
48

• En la segunda sección (2,1-22), el autor antes de rebatir el error


fundamental de los falsos maestros -negar la parusía- denuncia su
codicia e impureza (2,1- 3). Anuncia para ellos el peso del juicio divino,
ilustrándolo con tres ejemplos bíblicos: los ángeles rebeldes, el diluvio
y la destrucción de Sodoma y Gomo- rra, en contraposición con la
salvación que Dios otorga a los que permanecen fieles, como ocurrió
con Noé y Lot (2,4-9). A continuación, describe con trazos muy severos
la conducta pervertida de los falsos maestros, a quienes presenta como
blasfemos, orgullosos, libertinos, corruptores de gente sencilla, que han
llegado a una situación de degradación peor de la que tenían antes de
abrazar la fe (2,10-22)
49

• En la tercera sección (3,116‫)־‬, la carta se ocupa de rebatir los argumentos de los


falsos maestros que negaban la segunda venida del Señor y de proponer la doctrina
sobre la escatología. Tras recordar que la vida cristiana está fun- dada en el recto
criterio -las palabras de los profetas y las palabras del Señor transmitidas por los
apóstoles- (3,1-2), refuta la postura de los falsos maestros que se fundamentaba en
que nada había cambiado ni había ocurrido ningu- na de las catástrofes que ellos
consideraban inminentes (3,3-7). Frente a tales creencias, el autor muestra que el
tiempo presente no es comparable con la eternidad de Dios y si la parusía se retrasa
es porque Dios deja tiempo para el arrepentimiento, porque el día del Señor puede
llegar en cualquier momento (3,8-15a), como también dan testimonio de ello las
cartas de Pablo (3,15b-16).
50 LA CUESTIÓN DEL AUTOR

• Al comienzo de la carta, el autor se presenta con sus dos nombres:


Simón -en el texto original Simeón, según la forma semita (cf. Hch
15,14)- y Pedro, añadiendo la referencia a su vocación: «apóstol de
Jesucristo». A lo largo del texto, se hacen además algunas alusiones a
la vida de san Pedro: ha sido tes- tigo ocular de la transfiguración de
Jesús (1,16-18); por segunda vez escribe a los mismos lectores (3,1),
refiriéndose sin duda a 1 Pedro; habla de su muerte (1,14), aludiendo
quizá a las palabras proféticas de Jesús sobre su martirio (cf. Jn
21,1819‫ )־‬y llama a San Pablo «nuestro querido hermano» (3,15)
51

TEOLOGIA • El punto doctrinal que con mayor fuerza


negaban los falsos maestros era la parusía
del Señor. Presentaban como otra objeción
el tiempo transcurrido sin que se
percibieran cambios en la naturaleza,
característicos de la transformación
definitiva (3,34‫)־‬. Su doctrina llevaba
consigo el peligro de la desesperanza e
infidelidad.
52 EL COMPORTAMIENTO DEL CRISTIANO
FRENTE A LOS FALSOS MAESTROS
• El autor sagrado describe a los falsos maestros, en el cap. 2, como
hombres codiciosos (2,3.14), amantes de banquetes (2,13), cegados
por las pasiones (2,10.14.18), seductores (2,14.18.19). En el cap. 3
insiste más en sus desviaciones doctrinales: son escarnecedores que
no creen en la última venida de Jesucristo (3,34‫)־‬. Con su mala
conducta y sus falsas teorías niegan al Señor (2,1), e inducen a muchos
a la perdición (2,14.18.19).
53

CARTA DE JUDAS
54 ESTILO Y ESTRUCTURA

• El lenguaje es popular, pero el griego es correcto y el vocabulario rico. El estilo es rm


tanto barroco, pero de construcción clásica. Con todo, no le faltan los semitismos,
típicos de las fuentes usadas: paralelismos (1,6.10), el uso de houtoi, «éstos»
(1,[Link].19), para designar a los falsos maestros y el gusto por el número tres
en los saludos (1,1: «los que han recibido la llamada divina, amados de Dios Padre y
guardados para Jesucristo»), en los malos ejemplos del pasado (1,57‫־‬: el éxodo, los
ángeles, Sodoma y Gomorra), en las actitudes ante las personas divinas (1,20-21:
«edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo ... aguardando
que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo os conceda la vida eterna), en los
tiempos que dan una idea de la eternidad (1,25: «desde siempre y ahora y por todos
los siglos»).
55 ESTRUCTURA Y CONTENIDO

• La estructura es bastante clara. Además del saludo inicial (1,1-2) -seguido del motivo de la
carta (1,3-4)- y de una solemne doxología final (1,24-25), el cuer- po del escrito tiene dos
secciones principales dirigidas a desenmascarar a los falsos doctores (1,516 ‫ )־‬y a exhortar
a los fieles (1,17-23). En la primera sección, tras mostrar con algunos motivos bíblicos el
castigo que espera a esos impíos (1,5-7), recrimina su conducta blasfema y perversa
ilustrándola con ejemplos de la literatura apócrifa (el arcángel Miguel) y del Antiguo
Testamento (Caín, Balaán y Coré) (1,8-13), para terminar recordando el juicio divino, tal y
como lo había profetizado Henoc (1,14-16). En la segunda sección, recuerda que, ya en su
primera predicación, los após- toles habían predicho la aparición de falsos maestros (1,17-
19), y exhorta a fundamentar la vida sobre la fe, la oración, la caridad y la esperanza (1,20-
21). Finalmente, les indica cuál ha de ser el comportamiento con quienes se han dejado
influenciar por las enseñanzas impías (1,22-23).
56 AUTOR

• El autor de esta breve carta se presenta a sus lectores como «Judas,


siervo de Jesucristo y hermano de Santiago» (1,1).
57 TEOLOGÍA

• La denuncia de los errores que motivó la carta no excluye una enseñanza po- sitiva en
contraposición a las desviaciones que se condenan. Por una parte, queda de manifiesto el
Señorío de Cristo, mediador entre Dios y los hombres (1,25), a quienes los heréticos niegan
como «Dueño y Señor» (1,4). Por otra, la confesión trinitaria fundamenta el empeño en la
virtud que deben vivir los cristianos: «Pero vosotros, queridísimos, edificándoos sobre
vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo, manteneos en el amor de Dios,
aguardando que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo os conceda la vida eterna»
(1,20-21). En otras palabras, las advertencias contra los falsos maestros llevan consigo una
llamada a conservar la fe «que ha sido entregada a los santos de una vez por todas» (1,3),
es decir, entendida como un conjunto de la doctrina, que no se puede separar de una vida
que se manifiesta en «misericordia, paz y amor en abundancia» (1,2).
58 LA METAFORA DEL CAMINO EN LA CARTA DE JUDAS.

• “… ¡ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín...”

• Judas 11.

• “Estos son manchas en nuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con


vosotros se apacientan así mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por
los vientos; arboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados…”

• Judas 12.

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