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Trabajo Práctico #1 - Lingüistica en Grecia

El trabajo práctico sobre Grecia se centra en la obra de George Mounin y su análisis de la lingüística en la antigua Grecia, destacando la importancia de los griegos en el desarrollo del alfabeto y la reflexión sobre la estructura del lenguaje. Se requiere investigar datos sobre Mounin, conceptos lingüísticos, y realizar actividades como una línea del tiempo y un cuadro conceptual. La entrega está programada para el 7 de abril y se sugiere un enfoque colaborativo entre un máximo de cuatro alumnos.

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Trabajo Práctico #1 - Lingüistica en Grecia

El trabajo práctico sobre Grecia se centra en la obra de George Mounin y su análisis de la lingüística en la antigua Grecia, destacando la importancia de los griegos en el desarrollo del alfabeto y la reflexión sobre la estructura del lenguaje. Se requiere investigar datos sobre Mounin, conceptos lingüísticos, y realizar actividades como una línea del tiempo y un cuadro conceptual. La entrega está programada para el 7 de abril y se sugiere un enfoque colaborativo entre un máximo de cuatro alumnos.

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TRABAJO PRÁCTICO N° 1: GRECIA

 Pueden resolver este trabajo práctico de cuatro alumnos como máximo,


 La fecha de entrega estimativa es el día viernes 7 de abril.

Antes de abordar el texto de George Mounin es imprescindible aclarar una serie de datos de
importancia para comprender su obra: Historia de la Lingüística desde su contexto de
producción. Este será uno de los textos que funcionarán de columna vertebral del espacio por
lo cuál no podemos dejar de observar esos datos.
1.Averiguá los siguientes datos sobre George Mounin:
AUTOR:
Fecha y lugar de nacimiento
Fecha y lugar de deceso
Universidad
Corriente lingüística

Principales obras

Texto:
Año de publicación
Lugar de publicación
Lengua original
Título original

2.Buscá en internet el significado de las siguientes expresiones presentes en el texto:


a. lingüística estructural
b. fonema
c. conciencia empírica
d. léxico
e. estoicos
3.Teniendo en cuenta el campo de estudio de Mounin desde que enfoque pensás que va a
realizar sus estudios.
4.Mounin retomalos concepto de primera articulación y segunda articulación esbozados por
André Martinet. Leé las siguientes definiciones de estos dos conceptos y explicá de qué
manera se relacionan con este texto:

La primera articulación del lenguaje es aquella con arreglo a la cual todo hecho de
experiencia que se vaya a transmitir, toda necesidad que se desee hacer conocer
a otra persona, se analiza en una sucesión de unidades, dotadas cada una de una
forma vocal y de un sentido. Si sufro dolores de cabeza, puedo manifestarlo por
gritos. Éstos pueden ser involuntarios; en este caso dependen de la fisiología.
También pueden ser más o menos voluntarios y destinados a hacer conocer mis
sufrimientos a los que me rodean. Pero esto no basta para hacer una
comunicación lingüística. Cada grito es inanalizable y corresponde al conjunto
inanalizable de la sensación dolorosa. La situación, es distinta si pronuncio la frase
me duele la cabeza. Aquí ninguna de las cuatro unidades sucesivas, me, duele, la,
cabeza, corresponde a lo que tiene de específico mi dolor. Cada una de ellas
puede encontrarse en cualquier otro contexto para comunicar otros hechos de
experiencia: duele, por ejemplo, en duele la ingratitud, y cabeza, en se ha puesto a
la cabeza. Es manifiesta la economía que representa esta primera articulación. Se
podría imaginar un sistema de comunicación en el que a una situación
determinada, a un hecho de experiencia dado correspondiera un grito particular
basta pensar en la infinita variedad de estas situaciones y de estos hechos de
experiencia para comprender que si semejante sistema debiera rendir los mismos
servicios que nuestras lenguas tendría que comprender una cantidad de signos
distintos tan considerable que la memoria del hombre no podría almacenarlos.
Algunos millares de unidades, como cabeza, duele, la, me, ampliamente
combinadas nos permiten hacer más comunicaciones que las que se podrían
conseguir con millones de gritos inarticulados diferentes.
(…)
Cada una de estas unidades de la primera articulación presenta, como hemos
visto, un sentido y una forma vocal (o fónica). Pero no puede ser analizada en
unidades sucesivas más pequeñas dotadas de sentido. El conjunto cabeza quiere
decir «cabeza» y no se puede atribuir a ca-, a -be- y a -za, sentidos distintos cuya
suma sea equivalente a «cabeza». Pero la forma vocal es analizable en una
sucesión de unidades, cada una de las cuales contribuye a distinguir cabeza de
otras unidades como cabete, majeza o careza. Esto es lo que se designará como
la segunda articulación del lenguaje. En cabeza, estas unidades son seis; las
representarlas por medio de letras que, por acuerdo con colocadas entré barras
oblicuas, esto es, /kabeza/. Es evidente economía que representa esta segunda
articulación. Si tuviéramos que hacer corresponder a cada unidad significativa
mínima una producción vocal específica e inanalizable, tendríamos necesidad de
distinguir millares, lo que sería incompatible con las posibilidades articulatorias y la
sensibilidad auditiva del ser humano. Gracias a la segunda articulación, las
lenguas pueden limitarse a algunas decenas de producciones fónicas distintas que
se combinan para obtener la forma vocálica de las unidades de la primera
articulación: casa, por ejemplo, utiliza dos veces.la unidad fónica que
representamos por medio de /a/ y coloca delante de estas dos /a/ otras dos
unidades que notamos /k/'y /s/.

5.Realizá una línea del tiempo con los principales hitos lingüísticos desde Panini hasta
Aristóteles.
6.Completá el siguiente cuadro:

APARTADO SÍNTESIS TEMA


Una situación nueva

La descripción de la
segunda articulación

La primera articulación

La descripción de las
lenguas
Problemas históricos

7.Según el texto qué cultura antigua desarrollo el alfabeto.


8.Explicá con tus la siguiente expresión presente en el texto:

Si se acepta que hay “verdadero” alfabeto desde el momento en que una escritura anota las
consonantes y las vocales, el estadio final de la larga invención de este alfabeto debe ser
situado en Grecia.
9.¿Qué diferencias existen entre el alfabeto semítico y el alfabeto griego?
10.¿Qué relación existe entre la creación de alfabetos y la reflexión sobre la segunda
articulación?
11.Explicá cuáles los principales aportes de
12.Completá el siguiente cuadro con los principales aportes de los griegos con respecto a la
primera y segunda articulación:
PRIMERA ARTICULACIÓN SEGUNDA ARTICULACIÓN

13. Elaborá un cuadro conceptual con la información del texto.


14. Explicá a modo de conclusión cuáles fue la importancia de Grecia en el desarrollo de la
lingüística según lo observado en el texto.

GRECIA POR MOUNIN


Fuente: Mounin, G. (1971).Historia de la lingüística desde los orígenes al
siglo XX. Madrid: Gredos.

Una situación nueva. — Con la entrada de Grecia en la his-


toria de la lingüística se puede afirmar que cambia la situación, y en
primer lugar para nosotros: nos encontramos bruscamente frente a
un número mucho mayor de documentos, más significativos y más
variados, más importantes. La historia de la reflexión de los griegos
sobre el lenguaje es posible directamente, en textos consagrados al
lenguaje mismo, sin que sea preciso recurrir a la elección de trozos
ni a conjeturas.
La situación cambia también en sí, en la medida en que en-
contramos en los griegos un interés llevado a la lengua en sí misma y
por sí misma. En tanto que se ha concebido la lingüística como el
estudio de la evolución de los hechos de lenguaje, se ha lamentado
que los griegos en cierto modo no hayan fundado ni la gramática
comparada ni la lingüística histórica. Hemos recogido el eco de estos
temores en M. Leroy. Se encuentran también en M. Le- jeune:
Los griegos, escribe, nos parecen haber sido mucho más cu-
riosos por la estructura y el origen del lenguaje que por los cambios
y la diversidad de las lenguas.
Ciertamente, esta frase define con gran objetividad los resulta-
dos de las investigaciones lingüísticas de la Grecia antigua. Pero la
lingüística estructural actual ¿no tendrá aquí la ocasión de valorar
más plenamente que la filología esta curiosidad por la estructura del
lenguaje, que han tenido los griegos?
Si se acepta que hay “verdadero” alfabeto desde el momento
en que una escritura anota las consonantes y las vocales, el estadio
final de la larga invención de este alfabeto debe ser situado en
Grecia. Allí comprobamos, plenamente realizada por primera vez, la
presencia de una escritura en la que “las vocales se escriben desde
un principio”.
¿Hay que decir que es preciso atribuir a los griegos una inven-
ción revolucionaria, de la cual, cosa curiosa, ellos mismos no habrían
tenido conciencia, puesto que siempre han atribuido esta invención a
los fenicios? ¿Invención de la que nuestra civilización, heredera de
los griegos, no se habría dado cuenta tampoco durante más de 2.000
años? Efectivamente, también aquí se trata de un condicionamiento
preciso, que parece ser el origen del proceso final, y, ante todo, el
hecho de que el instrumento alfabético fenicio pase de una familia de
lenguas a otra, paso durante el cual este instrumento (que ya no
tenía razón para evolucionar en semítico) debe ser adaptado a las
necesidades de una lengua no semítica. Pero legando a esta lengua
una elaboración preciosa: la posibilidad de interpretar los signos
silábicos fenicios como signos consonánticos puros. Es lo que dice
Meillet en la continuación del fragmento ya citado:
En griego, las vocales no permiten que se las adivine; a duras
penas es inteligible la palabra sin indicación de las vocales; por otra
parte, algunos signos fenicios no tenían utilidad para anotar las
consonantes griegas; estos signos han sido asignados a las vocales.
El griego ha llegado de este modo a un tipo de notación nuevo, el
tipo “alfabético” [...]. La innovación, por el carácter “abstracto” que
ha dado a la escritura, carácter a los helenos: el análisis del
funcionamiento de la lengua ha sido llevado bastanteadelante para
anotar los elementos no pronunciables aisladamente, tales como x o
y, it, p, o 6. Sin embargo, el griego ha constituido su sistema a partir
de una simplificación debida a los fenicios; pero del tipo fenicio, aún
silábico, los griegos han sacado el tipo alfabético.
Repite lo mismo en 1919, más brevemente, y quizá con más
claridad:
Pero cuando se ha usado el alfabeto semítico para anotar otras
lenguas, el cario, el cretense prehelénico, o el griego, por ejemplo,
en los que los timbres vocálicos eran más variados, y en los que el
conocimiento de la morfología no bastaba para hacerlos prever, ha
sido preciso anotar constantemente las vocales;

Los griegos han realizado de este modo el perfeccionamiento


final, por así decir, sin saberlo. Y cuando se estudia este problema
como el de una prioridad de privilegio de invención, por ejemplo, se
tiene razón en decir, como R. Weill, que “esta gran invención [del
alfabeto] se hizo en el mundo sirio-fenicio”, o, como M. Cohén, que
“la invención del alfabeto, compuesto de letras, cada una de las
cuales no representa más que un sonido del lenguaje o fonema, sólo
se ha producido una vez, que sepamos” no
. Pero tanto en los griegos
como en los fenicios no hay que valorar excesivamente la parte de
análisis científico del lenguaje que supone esta invención; sería
subestimar la importancia del papel de las condiciones, e incluso,
podría añadirse, de los avatares históricos, entre los cuales,
repitámoslo, uno de ellos es capital:
Se ve, dice Meillet en conclusión a su artículo, que la estruc-
tura de la lengua es la que ha condicionado cada invención decisiva
en el desarrollo de la escritura.Por otra parte, lo importante lo es
quizá menos en una búsqueda de paternidad —no tiene sentido a lo
largo de esta cadena de mejoras sucesivas— que en el análisis de las
consecuencias lingüísticas. En el caso de los griegos hay que decir
indudablemente que han contribuido a hacer progresar la toma de
conciencia de la segunda articulación del lenguaje porque la
naturaleza de su lengua les había llevado a perfeccionar el alfabeto
fenicio; y no que han perfeccionado este alfabeto porque habían
sabido proceder a este análisis más fino de la segunda articulación.
Uno de los puntos más propios para hacer reflexionar a este respecto
es la teoría de la acrofonía, a la que Février concede mucha
importancia mí Se trata del fenómeno por el que cada letra lleva un
nombre (dpha, beta, gamma, etc.) y por el que también la letra anota
el sonido inicial de su propio nombre: G = gamma. Por el hecho de
que en jónico el sonido H, cuyo nombre era het, se pronunciaba sin
aspiración inicial, el signo H ha podido convertirse automáticamente
en la letra que representa la e larga por acrofonía de transposición.
Se comprende cómo el azar de la naturaleza de las cosas —aquí la
fonética jonia— ha podido condicionar la notación de las vocales. M.
Lejeune corre el riesgo de inducir a error al escribir que la adopción
del alfabeto semítico por los griegos “supone un análisis muy exacto
del sistema fonético de la lengua”.

La descripción de la segunda articulación. — En todo caso,


esta toma de conciencia empírica de la segunda articulación sigue
manifestándose a través de la escritura, por ejemplo a partir de la
reforma jonia (anterior al siglo vil) gracias a la cual se utiliza la letra
H y se crea la letra fí para anotar [e] y [o] abiertas, distintas de las
vocales cerradas correspondientes. Desde Eurípides (480406) se
conoce la distinción de las vocales y de las consonantes, análisis
acústico todavía no encontrado nunca en esta fecha en Occidente.
Platón, en el Crátilo (hacia el 386-385), da el siguiente análisis
acústico de las unidades de segunda articulación:
¿No debemos, pues, también nosotros distinguir primero las
vocales j después, en el resto, clasificar por especies los elementos
[ = unidades indescomponibles] que no connotan ni sonido ni ruido
(las mudas) [= las oclusivas] —así dicen los versados en estas
cuestiones—; después pasar a los elementos que, sin ser vocales,
tampoco son, sin embargo, mudas...?.
En el Filebo (18 be) y en el Teeteto (203 b) se encuentra la
misma doctrina con las vocales, las semivocales, llamadas también
medias [ = las continuas], que participan del ruido, pero no del so-
nido, y las mudas [las momentáneas].
En la Poética de Aristóteles (1456 b, 1457 a) el análisis fonético
se presenta del siguiente modo:
La letra es un sonido indivisible, no uno cualquiera, sino aquel
que por su naturaleza entra en la formación de un sonido compuesto;
porque los animales también emiten sonidos indivisibles, pero no doy
a ninguno de ellos el nombre de letra. La letra comprende la vocal, la
semivocal y la muda. Es vocal la letra que tiene un sonido audible sin
que haya aproximación de la lengua o de los labios; es semivocal la
letra que tiene un sonido audible, pero con esta aproximación, por
ejemplo la s y la r [ulteriormente, los gramáticos añadirán l, m, ti, z,
ks,; es muda la letra que, teniendo esta aproximación, no tiene por sí
misma ningún sonido, sino que se hace audible acompañada de las
letras que tienen un sonido, por ejemplo la g y la d. Estas letras
difieren según las formas que toma la boca y según el lugar en que
se producen, según que sean fuertes o suaves, largas o breves,
agudas, graves o intermedias; a los especialistas en métrica es a
quienes corresponde examinarlas en detalle. La sílaba es un sonido
desprovisto de significación, compuesto de una muda y una letra que
tiene sonido; porque el sonido gr sin a es una sílaba, como también lo
es cuando se añade a ella a y se forma, por ejemplo, gra, pero aun en
este caso el examen de las diferencias corresponde a la métrica
Esta fonética de los griegos no merece el desprecio con el que
generalmente se la rechaza, oponiéndola a la de los hindúes. La idea
de que es exclusivamente^ acústica (y muy imperfecta), en tanto que
la de Panini es articulatoria (y perfecta), es una simplificación, como
se ve por la formulación de Aristóteles sobre los modos y puntos de
articulación. Es cierto que la descripción deja bastante que desear:
Platón, en el Crátilo, clasifica la s entre las mudas; la división de
estas mismas mudas en suaves (nuestras sordas), medias (sonoras),
densas (aspiradas), bastante notable, descansa en definiciones
acústicas someras: emisión de aire débil, moderada o intensa. Lo que
debe subrayarse, a la vista de los textos, es que tal fonética habría
podido constituir un punto de partida no despreciable para
investigaciones ulteriores. Lo que también se ve claramente es que
este estudio estaba fuertemente ligado a una práctica tanto en los
griegos como en los hindúes: estos conocedores a los que remite
Platón, estos especialistas evocados por Aristóteles, es decir, los
metricistas, los músicos, pero también los “especialistas” del arte de
actor, los “maestros de dicción”.
3. La primera articulación. — La gramática hindú no igno-
raba las clases de palabras (nombres, verbos, partículas), pero se ha
ocupado sobre todo del análisis de la palabra en sus monemas. En
Grecia se esboza la clasificación formal o funcional de las palabras
con la investigación y la elaboración de las “partes de la oración”.
Platón distingue el nombre y el verbo. Aristóteles escribe quela
elocución entera se reduce a las siguientes partes: la letra, la silaba,
la conjunción, el artículo, el nombre, el verbo.
Pero conjunción y artículo son aún nociones muy ambiguas.
Para el nombre y el verbo las definiciones son semánticas:
El nombre es un compuesto de sonidos significativo) sin idea
de tiempo, y ninguna de cuyas partes es significativa por sí misma;
porque en los nombres dobles no usamos las partes con su sentido
particular; por ejemplo, en Teodoro, doro no es significativo. El
verboes un compuesto de sonidos significativo, con idea de tiempo, y
ninguna de cuyas partes es significativa por sí misma, como en los
nombres; pues “hombre” y “blanco” no indican el momento, pero en
“camina” y “caminó” se une al sentido la indicación del tiempo
presente por un lado, y por el otro la del tiempo pasado.
Aristóteles define también implícitamente, con caracteres a la
vez semánticos y formales, la noción de caso, en la que engloba la
expresión de las relaciones que llamamos género, número, decli-
nación, marcas verbales.
Todas estas nociones las volverán a tomar ulteriormente los
estoicos y la escuela de Alejandría. Esta elaboración desembocará en
la primera gramática griega propiamente dicha: la de Dionisio de
Tracia (—170 a —90), que distingue ocho partes de la oración:
artículo, nombre, pronombre, verbo, participio, adverbio,
preposición, conjunción; esta gramática se traducirá al armenio y al
siríaco, y pasará de aquí a los judíos y a los árabes.
Igualmente es Aristóteles el que pone las bases de un análisis
sintáctico con una teoría de la estructura de la frase, de dos polos:
sujeto y predicado. Será desarrollada por Apolonio Díscolo (siglo 11
d. C.).
La lingüística del siglo XIX ha tenido que forjarse lentamente
por una reacción continua contra estas nociones de la antigua gra-
mática griega, transformadas en verdades metafísicas universales.
Esta polémica necesaria no debe sobrepasar su objetivo e impedirver
que este esfuerzo de análisis ha sido en su época una notable
invención lingüística.
La descripción de las lenguas. — El interés ya científico
dirigido por los griegos a su lenguaje acentúa por contraste su falta
casi total de curiosidad frente a las lenguas extranjeras. La palabra
bárbaros es elocuente: nacida por armonía imitativa para indicar
gritos de pájaros, aplicada luego peyorativamente a los que no
hablan el griego, evoca la actitud frecuente en los pueblos pri-
mitivos, para quienes únicamente su lengua merece el nombre de tal,
siendo comparadas las demás lenguas casi siempre con las emisiones
animales o patológicas.
Incluso en Heródoto, tan curioso por todo, no hay nada que
recuerde el verdadero interés por la lengua de los países, cuyos
demás usos compara incesantemente con los de los griegos. En los
demás escritores sólo encontramos escasas menciones de términos
extranjeros, de los que Hesiquio (siglo V de nuestra era) ha formado
todo un léxico. La actividad comercial de los colonos griegos, con
todos sus viajes, la presencia de tantos metecos en todas las ciu-
dades griegas, no aportan aquí sino breves indicaciones: la utili-
zación de un intérprete en el Agamenón de Esquilo, por ejemplo. Y
sin embargo, como subraya M. Lejeune, los oráculos respondían en
griego a gentes venidas de toda procedencia; y el nombre mismo del
intérprete en griego, ermeneús, invita a situar su origen en los
medios de vida religiosa, con la explicación de sueños y de oráculos.
Problemas históricos. — Durante el período helenístico, a
partir del siglo VI antes de nuestra era, los alejandrinos continuaron
la obra lingüística de sus predecesores. Steinthal llega a pensar que
antes de ellos no se puede hablar verdaderamente de gramática
griega ni en Platón ni incluso en Aristóteles, que mezcla siempre las
consideraciones lógicas con las lingüísticas: en su Historia de la
lingüística entre los griegos, la primera parte se titula “Los fi-
lósofos”, incluidos los estoicos; la segunda, que comienza con los
alejandrinos, es la única que se denomina “Los gramáticos”. Este
punto de vista no es completamente falso, aunque Sócrates, en el
Filebo, evoca ya el dios o el legislador inspirado que funda la téchne
grammatiké, el artede las letras, es decir, el arte de leer y de
escribir, de aprender la lengua.
En el plano de la gramática, los alejandrinos (Aristarco de Sa-
motracia entre el —215 y — 115 aproximadamente; Dionisio de
Tracia entre el 170 y el 90 aproximadamente) no han hecho, sin
embargo, sino desarrollar las indicaciones ya contenidas en Platón,
en Aristóteles, referentes a la clasificación de las letras, las partes de
la oración, el análisis de los casos, la estructura de la frase. La parte
más original de su propia obra es la fundación en Occidente de la
noción de filología. La toma de conciencia del envejecimiento de la
lengua de los antiguos poetas, en primer lugar Homero, ha llevado a
Zenodoto, Aristarco y sus discípulos al estudio de las formas ilegibles
en su época, de los arcaísmos, de las diferencias dialectales, frente a
la lengua griega común, la [koiné]. Han codificado la gramática
propiamente dicha para resolver ante todo problemas filológicos.

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