Vacarezza. Capítulo 6: La industria pesada.
Luego de concluida la etapa del modelo del ISI comienza una nueva etapa con políticas industriales orientadas a
estimular los sectores claves de:
A. Bienes intermedios fabricados con capital intensivo: Productos químicos; madera; pulpa de madera; y acero.
B. Maquinarias e industria automotriz.
El gran avance de la producción de maquinaria, equipos y aparatos eléctricos, tuvo lugar en la década de 1950. Una
vez que este proceso estuvo casi completado, la producción local se estabilizo o aún decayó: por ejemplo, la
producción máxima de lavarropas y estufas se logró en 1953, la de máquinas de coser en 1959, la de bicicletas y
motos en 1960, y la de televisores en 1961. La producción de maquinaria y equipo ferroviario y agrícola también
alcanzo un nivel considerable en 1960.
Esta etapa se caracterizó por:
1. Elevado nivel de protección arancelaria
2. Prohibición de importar artículos que afectaran la producción domestica
3. Tipos de cambio diferenciales
4. Créditos dirigidos a sectores industriales
5. Subvenciones directas
6. Impuestos sobre exportaciones agrícolas tradicionales
7. Adquisición de productos nacionales por el sector publico
8. Participación estatal en sectores capital intensivo fundamentales para el proceso de industrialización como
petroquímico y acero
9. Fomento de la inversión extranjera directa en el sector petrolero
Estas políticas coordinadas tuvieron éxito en generar el surgimiento de ramas industriales completas, de por si no
fue en la mejor coyuntura macroeconómica ya que el periodo se caracterizó por altas tasas de inflación, déficit fiscal,
y crisis frecuentes de la balanza de pagos combinadas con fluctuaciones bruscas del tipo de cambio real. A pesar de
todas estas contrariedades entre los años 1960 y 1974 la industria argentina alcanza un periodo de inusitada
expansión como consecuencia de las políticas de apertura al capital extranjero en el sector industrial llevadas
adelante durante del gobierno “Desarrollista” de Arturo Frondizi.
El ideario Desarrollista.
Cronológicamente el periodo comienza con la llegada al de gobierno de Arturo Frondizi. Su política se caracterizó por
adoptar las ideas del “Desarrollismo” como política básica de gobierno, a partir de las recomendaciones de la CEPAL
y las definiciones de la llamada “Teoría de la Dependencia” desarrollada a partir de los años 1950 por intelectuales
de toda América Latina.
Sin embargo, el desarrollismo frondizista se diferenció del cepaliano al recurrir principalmente a la radicación de
empresas multinacionales antes que al Estado como factor de impulso del desarrollo industrial.
Para poder llevar adelante su programa de acción, Frondizi y su equipo partían del diagnóstico de que Argentina se
caracterizaba por tener una estructura productiva propia de un país subdesarrollado y desintegrado, al que había
que desarrollar e integrar.
El desarrollo era caracterizado como la incapacidad de lograr la expansión auto sostenida de las fuerzas productivas
con un ritmo suficiente para cerrar la brecha que existía frente a los países considerados desarrollados. Las
estructuras económicas del país no permitían una alta tasa de acumulación de capital, que se agravaba con el
constante deterioro de los términos de intercambio consecuencia del bajo valor agregado de las exportaciones frente
a las importaciones con valor agregado creciente, y por manejo discrecional de los precios por parte de los
monopolios.
Por otra parte, el crecimiento industrial de las últimas décadas había contribuido a agravar el problema ya que su
epicentro se encontraba en la industria liviana, acentuando la necesidad de incrementar las importaciones de bienes
de capital, insumos intermedios y combustibles.
El país debía tomar el camino inverso al seguido hasta entonces, comenzando por erigir las industrias básicas, acero,
petroquímica, metalmecánica, automotriz, maquinas, herramientas y generación de energía.
1. Crítica directa al liberalismo económico como camino para el desarrollo: el Estado estaba llamado a intervenir en
la modificación de la estructura a través de una participación activa, en las reglas, incentivos e inversiones.
2. Aceleración exponencial del ritmo de desarrollo: A fin de evitar de acortar el atraso relativo que se incrementaba
en el tiempo con la brecha tecnológica que se incrementaba entre economías desarrolladas y subdesarrolladas.
3. Apertura del sector industrial a la inversión extranjera directa: habían dos opciones capitales transformadores de
la estructura productiva versus capitales que conservan la estructura de subdesarrollo.
Consecuentemente con el ideario Frondizista, las principales políticas públicas orientadas a la radicación de capitales
extranjeros fueron:
1. Las leyes de inversiones extranjeras y de promoción industrial
2. Los contratos petroleros
Pero básicamente el “Desarrollismo Pragmático” debe su éxito a:
A. Este período coincide con la etapa de gran expansión transnacional que tuvieron las empresas estadounidenses
en aquella época.
B. Entre 1958 y 1963 se llegó a alcanzar el máximo histórico de las inversiones extranjeras en Argentina: alrededor
del 23% del total del período entre 1912 a 1975.
C. Es también importante destacar, la buena relación que tuvo el gobierno con el Fondo Monetario Internacional
(FMI) cerrando un acuerdo que otorgaría un crédito “Stand By” de 75 millones de U$D y el gobierno norteamericano
en conjunto con banco privados otorgarían otros 254 millones de U$D en los que por lo menos el 50% se asignaría a
proyectos específicos de inversión productiva en el sector industrial.
Las principales ramas industriales privilegiadas en esta segunda etapa del proceso de sustitución de importaciones
fueron: Automotriz- Petrolera- Petroquímica- Química- Metalúrgica- Maquinarias eléctricas y no eléctricas.
En 1958 se firmaron contratos con empresas petroleras estadounidenses, que operarían por cuenta de YPF, con el
propósito de lograr el autoabastecimiento de hidrocarburos. Gracias a esto, en tres años de gestión se logró un
aumento del 150% en la producción de petróleo y gas natural en Argentina. Por primera vez en la historia el país
logró el autoabastecimiento de petróleo pasando de importador a exportador de petróleo.
Por otro lado, dentro de las modificaciones más trascendentales del periodo “Desarrollista Pragmático” de Frondizi
fue la modificación de la legislación que regulaba la industria siderúrgica nacional permitiéndole al sector privado
invertir en producción y equipamiento. Esto fue un verdadero logro e impulso una política industrial siderúrgica con
participación del sector privado que, si bien fue criticada en su momento fue la semilla del cambio y la consolidación
décadas más tarde, de uno de los sectores más competitivos de nuestra industria.
Entre 1958 y 1962 se produce un re equipamiento industrial del país, a saber:
1. La inversión extranjera se multiplicó por diez,
2. La inversión interna se duplico
3. Las divisas que antes se gastaban en la importación de combustibles y otras materias primas se destinaron a la
compra de equipos industriales.
4. Modernización de la industria
5. Mejora de la infraestructura básica
6. Inversión de 140 millones de dólares en industria petroquímica
7. Inversión de 1000 millones de dólares en máquinas y equipamientos industriales importados
8. Progreso en el sector agroindustrial a partir del desarrollo de la industria siderúrgica y petroquímica que impulsó
la tecnificación y la provisión de fertilizantes, plaguicidas y maquinarias de forma que se hizo incrementar la
producción y productividad agropecuaria.
La legislación de inversiones y la política industrial.
En 1958 se sanciona la Ley de Promoción Industrial, esta se extendía a todas las actividades productivas (no sólo a la
industria y la minería, como la anterior) y pretendía acelerar el proceso de desarrollo económico. Entre las
disposiciones más importantes se cuenta:
1. Los derechos de los capitales extranjeros se encontraban en igualdad de condiciones que los nacionales;
2. Las inversiones podían tomar la forma de transferencias financieras de divisas o de ingreso de equipos,
maquinarias, repuestos, materias primas u otras formas de aportes;
3. Los proyectos de inversión estaban sujetos a la autorización previa del Poder Ejecutivo, la que se basaría en el
criterio de que la inversión contribuyera a la sustitución de importaciones, a la expansión de las exportaciones o al
crecimiento armónico de la economía nacional;
4. Tendrían prioridad aquellas propuestas que utilizaran recursos nacionales en la producción de materias primas
para la industria, que se localizaran en el interior para producir bienes de capital o utilización intermedia, implicaran
asociación con capitales nacionales o se comprometieran a reinvertir sus utilidades;
La Industria automotriz.
El Poder Ejecutivo Nacional sancionó también el decreto de “Régimen de Promoción de la Industria Automotriz”
impulsando a que se presentaran 23 proyectos de radicación automotriz de plantas en el país. Se fundaron algunas
argentinas, como la Siam Di Tella Automotores. También la empresa se avocó a la producción de lavarropas más
adelante. Con ello crece la red vial.
La industria siderurgia.
El 25 de julio de 1960 se inauguró el Alto Horno de San Nicolás de los Arroyos sobre el río Paraná para la producción
de acero albergando doce mil puestos de trabajo. Se comienza a construir en la época de Perón pero con su
derrocamiento no logra terminarse. Se produce un gran crecimiento en la industria siderurgia argentina.
Se construyó un laminador continuo de chapas en caliente modelo único en Sudamérica, y con estas obras se dio un
gran impulso a la petroquímica, a la industria automotriz y la siderúrgica. Se inauguró la planta de SOMISA. La falta
de acero nacional disminuía las divisas para la importación de bienes esenciales ralentizando el proceso de re
equipamiento de la industria, la tecnificación del agro, y el recambio del sistema de transporte del país.
Los contratos petroleros.
Una de las primeras metas fue la de producir todo aquello que se importaba. La explotación de petróleo y su
autoabastecimiento fue uno de los primeros logros: las reservas de petróleo aumentaron casi en un 50% y se
quintuplica la producción del gas.
El gobierno asentó tres pilares básicos para la política petrolera:
1. Nacionalización del petróleo.
2. Monopolio de YPF.
3. Autoabastecimiento petrolero.
Los contratos petroleros del gobierno no eran concesiones a las compañías petroleras extranjeras como se le había
criticado a Frondizi en su tiempo; por el contrario los contratos eran de locación de obras donde las compañías no
tenían derecho sobre el petróleo extraído en estas obras. El petróleo crudo era entregado directamente a YPF.
En esta época se destaca:
● La construcción del gasoducto Campo Durán;
● Se desarrollaron los primeros polos petroquímicos nacionales que ubicaron al país como segunda potencia
regional en el rubro;
● Se multiplicó por cinco la producción de caucho, necesario para la fabricación de los neumáticos de los
automotores.
● Se redujeron fuertemente las importaciones de materia primas.
Desde 1941 se había descubierto en Río Turbio en la Provincia de Santa Cruz el mayor yacimiento de carbón de
Argentina su explotación había estado desde el principio al cargo de la empresa estatal YPF. Ya antes se estaban
explotando otros yacimientos carboníferos, pero éste fue el mayor descubierto hasta entonces, llegando a
representar con el tiempo el 99% de todas las reservas de carbón que se habían encontrado. En 1958, fue creada la
empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que se hizo cargo de la explotación de los yacimientos de
carbón hasta su privatización en 1994.
Sin embargo, estas políticas no siempre fueron bien recibidas debido a su participación en la inversión productiva a
las empresas norteamericanas conocido como la Batalla del Petróleo.
A saber, Frondizi en el invierno de 1958 cuando el país atravesaba una durísima crisis energética que afectaba todo
el conjunto de la matriz productiva instalada, elabora un programa en el que participa a la inversión extranjera con
los siguientes lineamientos:
1. Promover la inversión extranjera en la extracción petrolera en el país.
2. Aumentar la producción en Argentina pero sin divisas para importar petróleo
3. Negociar con Standard Oil un contrato de explotación petrolífera.
Desde ya el proyecto irrito a todo el arco nacionalista militar y del peronismo que lo había apoyado para llegar al
poder por lo fue duramente criticado
Como consecuencia, el 24 de julio del año 1958 el presidente brindó un discurso ante el país explicando los
problemas y las consecuencias que tenía el seguir importando petróleo, el gobierno así anunció "La Batalla del
Petróleo", el objetivo de esta era el de lograr el autoabastecimiento petrolero como sea. En su discurso dio la razón
de su giro ideológico, la razón fue sencillamente que en Argentina no había "ni un gramo de oro para YPF", y que
habría que atraer los capitales extranjeros para explotar el hidrocarburo, claro las petroleras se tendrían que llevar
parte de las ganancias.