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Mi Subteniente

El documento, escrito por Santiago Noguera Reyes, ofrece lecciones aprendidas y consejos prácticos para subtenientes del Heroico Colegio Militar, abordando temas como el liderazgo, la responsabilidad y la planificación profesional. Se enfoca en prevenir problemas comunes que enfrentan los oficiales recién graduados, como accidentes y conductas inapropiadas, y busca motivar a los nuevos oficiales a asumir su rol con compromiso y ética. A través de ejemplos reales y reflexiones, el autor busca guiar a los subtenientes en su desarrollo personal y profesional dentro de la carrera militar.
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Mi Subteniente

El documento, escrito por Santiago Noguera Reyes, ofrece lecciones aprendidas y consejos prácticos para subtenientes del Heroico Colegio Militar, abordando temas como el liderazgo, la responsabilidad y la planificación profesional. Se enfoca en prevenir problemas comunes que enfrentan los oficiales recién graduados, como accidentes y conductas inapropiadas, y busca motivar a los nuevos oficiales a asumir su rol con compromiso y ética. A través de ejemplos reales y reflexiones, el autor busca guiar a los subtenientes en su desarrollo personal y profesional dentro de la carrera militar.
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MI SUBTENIENTE.

“LECCIONES APRENDIDAS”.

COR.INF.DEM.

SANTIAGO NOGUERA REYES.


“INDICE“

P R O LO G O . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1

I N T R O D U C C I O N ......................................... 2

C A P I T U L O I.

S LOS PRIMEROS PASOS. .................................. 4

CAPITULO II.

S LA PROMOCION ESPECIAL ........................... 10

CAPITULO III.

S EL EJERCICIO DEL MANDO ........................... 19


S MANDO CON LIDERAZGO ............................. 25
S CONOCETE A TI MISMO ................................ 28
S CONOCE A TUS SUBORDINADOS .................. 29
S ENSEÑALOS A TRABAJAR ............................. 30
S VALORA EL TRABAJO DE TU PERSONAL ....... 31
S DA HONOR A QUIEN HONOR MERECE .......... 33
S HAZ DE LA MORAL DE TUS TROPAS UNA
PRIORIDAD ............................................... 35
S GANA LA CONFIANZA DE TUS SOLDADOS .... 37
S SE EJEMPLO PARA TU PERSONAL ................. 38
S SE RESPONSABLE Y FOMENTA LA
RESPONSABILIDAD EN TU PERSONAL ...... 40
S DECIDE CUANDO TENGAS QUE HACERLO .... 41
S ASUME LA RESPONSABILIDAD DE TUS DECISIONES. 42

S HAZ DE LA SUPERVISION UNA CONSTANTE . 44


S RATIFICA LA LEALTAD COMO PRINCIPIO BASICO. 45
S SE EXIGENTE ................................................ 46
S SE OPTIMISTA POR NATURALEZA ................ 48
S DISFRUTA TU CONDICION DE COMANDANTE50
CAPITULO IV.

S LECCIONES APRENDIDAS ............................. 52


S LOS CUATRO PROBLEMAS CAPITALES DEL
SUBTENIENTE. ........................................... 56
S ACCIDENTES AUTOMOVILISTICOS ............... 63
S USO INDEBIDO DEL ARMAMENTO ................ 74
S ACCIDENTES CON ARMAS DE FUEGO ........... 88
S ABANDONO DE SERVICIO............................. 97
S INVOLUCRAMIENTO EN EL NARCOTRAFICO108
S EL SUBTENIENTE EN OPERACIONES .......... 128
S LA BATALLA MIL UNO ................................. 147

CAPITULO V.

S PLANEACION DE LA RUTA PROFESIONAL .. 151

CAPITULO VI.

S TU EXPEDIENTE PERSONAL ........................ 170

CAPITULO VII.

S EL GENERALATO ......................................... 174


"...Aquello que queremos realizar hay que concebirlo en nuestra
imaginación, alimentarlo, vivir un período de incubación, visualizarlo
con todo detalle y apoyarlo con argumentos de si se puede...”.

Miguel A. Cornejo.
PRÓLOGO.

Cada año un número importante de oficiales recién egresados del Heroico Colegio Militar se han
visto envueltos en problemas diversos de carácter legal, tales como accidentes automovilísticos y uso
indebido de armas de fuego a causa del consumo inmoderado de alcohol; involucramiento en el
narcotráfico y abandono de servicio, entre otros; siendo procesados, manchando o truncando así su
carrera militar a muy temprana edad, en algunos casos teniéndose que lamentar inclusive la pérdida de la
vida de algunos de ellos.

El darme cuenta de esto, hizo nacer en mi la inquietud de invertir un poco de mi tiempo y unirme al
trabajo realizado por el personal directivo y docente de este plantel militar nuestra “ ALMA MATER “,
participando con lo que he llamado mi "granito de arena", a través de una lectura conteniendo hechos
ocurridos a oficiales que les antecedieron y que por falta de visión, pericia y buen juicio les hizo
enfrentarse a situaciones adversas que les dejaron marcados en su vida personal y profesional.

No pretendo que este documento sea una obra literaria ni nada que se le parezca, no, no es tanta
mi pretensión, tan solo es una forma de ratificar al oficial recién graduado del Heroico Colegio Militar lo
que ya le comentaron en el aula sus instructores, durante su etapa de formación, pero esta vez
acompañada de ejemplos concretos , reales, vividos por oficiales de su misma jerarquía egresados en
años anteriores, hechos de los cuales a manera de "lecciones aprendidas" habrán de dejarles algunas
enseñanzas, para que asimiladas éstas, les adviertan, y les pongan a la defensiva, evitándoles así caer
en los mismos errores y por ende sufrir las mismas consecuencias.

Además de las "lecciones aprendidas", se proporcionan al oficial en esta lectura, conceptos básicos
sobre mando y liderazgo, para finalmente tratarle en forma breve las oportunidades que la carrera militar
le brinda, la importancia de su planificación y como consecuencia el buen trato que debe dar a su
desarrollo profesional; y así pueda arribar en tiempo y forma a su destino final dentro del activo militar:
"el generalato".

Se procuró manejar en este documento un lenguaje sencillo, accesible a los jóvenes oficiales. Su
estructura y contenido, están encaminados única y exclusivamente a orientarlos en su andar; el enfoque
es directo autor- subteniente lector, en el que pareciera un diálogo directo con preguntas y respuestas.

Esta lectura está enfocada a los oficiales del Heroico Colegio Militar, por ser éstos los que al llevar
el peso de las operaciones militares en las distintas unidades en que son asignados, son los que
principalmente se ven expuestos a la mayoría de las situaciones que en el texto se señalan. Pero desde
luego que es también una lectura recomendable para los subtenientes egresados de otros planteles de
formación de oficiales, en virtud de que algunas de las situaciones narradas también son terreno de los
oficiales de otras especialidades, además de que independientemente de los aspectos "preventivo" o de
"advertencia" se manejan conceptos motivacionales en relación a los objetivos por alcanzar en su
desarrollo profesional, concretamente el planeamiento de su "ruta profesional".

COR.INF.D.E.M.
SANTIAGO NOGUERA REYES.
1/o. DIC. 2003.
“INTRODUCCION“

"...Hoy recordamos aquellos días en que llenos de ilusiones pisamos por primera vez estas
majestuosas instalaciones, llenos de incertidumbre pero a la vez, motivados por la firme convicción de
abrazar la carrera de las armas..."

"...En breve seremos comandantes y potenciales líderes en nuestras respectivas unidades.


Estamos conscientes que solo nuestros actos dentro y fuera del servicio, habrán de generarnos el
respeto y la admiración que debe despertar todo egresado de este glorioso plantel..."

"...Con la gran satisfacción y orgullo de sentirnos hijos del Heroico Colegio Militar, marchemos a
nuestros destinos entusiastas y comprometidos a entregar siempre nuestro mayor esfuerzo, para

1
continuar haciendo de nuestra patria un país mas grande y vigoroso, como lo idealizaron nuestros
próceres..."

Fragmentos del discurso pronunciado por el Sbtte. de Admón. Sergio Jandette


Juárez, durante la ceremonia de clausura y apertura de cursos en el Heroico Colegio
Militar el 7 de septiembre del año 2002.

Que tal mi subteniente, ¿te dicen algo los fragmentos anteriormente escritos? creo que si
¿verdad? son conceptos válidos para las generaciones pasadas, presentes y futuras, por ello serán
siempre vigentes, por lo que podemos considerarlas tuyas y mías, no obstante que fueron pronunciadas
por la antigüedad 1999-2002.

Te saludo afectuosamente y te felicito por el éxito logrado hasta hoy, al haber concluido tus
estudios de formación y haber alcanzado con mucho esfuerzo, este logro que ahora disfrutas.

¡ Enhorabuena !

Te deseo con toda sinceridad que junto a este vengan otros muchos éxitos mas, como estoy
seguro que vendrán, por que este primer paso que ahora has dado, es signo inequívoco de que quieres
y puedes hacerlo.

Con tu graduación diste ya una enorme satisfacción a tus padres, hermanos y amigos cercanos,
que también creen y tienen fe en ti, piensa en ellos, no los defraudes y sigue adelante, el camino es tuyo,
tómalo y síguelo hasta el final, no desmayes; el trayecto no es corto, ni fácil, mas bien es largo, áspero y
difícil, pero alcanzable; a tu paso encontrarás obstáculos, es inevitable, mas con toda claridad te darás
cuenta que no son insalvables; como consecuencia tropiezos los habrá, y será ante ellos que se verá de
que estás hecho y tendrás que sacar de tu interior mucha fuerza y coraje, aunque también tu
ecuanimidad, equilibrio y buen juicio, serán pruebas a tu fuerza de carácter, ante ellos levántate sin
titubear y no dejes de mirar hacia adelante, continúa......continúa......y continúa......no te doblegues,
recuerda que naciste para ser un triunfador, que ya eres un triunfador, y que el éxito final está
esperando tu arribo.

Para ti no habrá ya sol,


para ti no habrá ya muerte,
para ti no habrá ya dolor,
para ti no habrá ya calor.

Ni sed, ni hambre, ni lluvia, ni aire,


ni enfermedades, ni familia...

Nada podrá atemorizarte,


todo ha concluido para ti,
excepto una cosa:
el cumplimiento del deber.

En el puesto que se te designe,


ahí quedarás.

Por la defensa de tu nación,


de tu pueblo, de tu raza, de tus costumbres,
de tu religión.

¿ Juras cumplir con el mandato divino ?

Con estas palabras los capitanes yaquis


otorgan la investidura a los nuevos oficiales
2
que bajando la cabeza responden:

¡ Ehui ! = (Si).

3
CAPITULO I

LOS PRIMEROS PASOS.

“...Caminante no hay camino, se hace camino al andar...”.

Celebro que hayas tomado en tus manos este pequeño libro, tal vez con mas curiosidad que
intención de leerlo, pero no importa, te aseguro que para mi eso ya es motivo suficiente de gran
alegría y satisfacción, por que tu eres la razón por la que estas letras han sido escritas, así que te
invito a que las recorramos juntos como dos buenos amigos.

Cada una de estas líneas ha sido escrita pensando en darte una orientación de esto que has
elegido y que ya forma parte de ti por el resto de tus días, esto que de ahora en adelante
aprenderás a amar, tu carrera militar.

Como no estoy muy seguro de que lo hayas asimilado ya a plenitud, quiero recordarte una vez
mas mi querido amigo, que apenas ayer eras un cadete antiguo, experimentado, dueño de la
razón ante tus cadetes subordinados o menos antiguos, pero hoy ¡oh dios! , tu realidad es otra;
de todo eso que ayer fuiste, hoy solo eres un humilde subteniente, portador en tu frente de la
inevitable " I " de imberbe, de inexperto, de inseguro, de inepto, de inútil, de inmundo, y de otros
tantos sinónimos que también inician con " I " y que las generaciones que te hemos antecedido
nos hemos encargado de mantenerlas vigentes y sacarlas a relucir cada vez que egresa una
nueva antigüedad, como es en este caso la tuya.

Pero no, no me mal interpretes, no pretendo en esta ocasión repetirte por enésima vez, toda esa
serie de peyorativos sinónimos que seguramente estarás cansado de escuchar una y otra vez,
desde antes de graduarte inclusive. Cuando tu lo que quieres es ya ser llamado oficial, sentirte
oficial y recibir trato de oficial; pues bien mi querido amigo, eso es lo que justamente ahora te
digo, ya dejaste de ser cadete, ya eso para ti es historia, es cosa del pasado; debe existir de ahora
en adelante solamente en tu memoria, como un recuerdo bonito de tu etapa de formación; pero
ahora ya eres un oficial y tienes derecho a vivir y sentir el cambio correspondiente, si, eres todo
un señor oficial, dicho así, con todas sus letras, ya trabajaste y te preparaste para eso y mereces
ser llamado de esa manera.

Pero...... te pregunto:

Ya te cayó el veinte de lo que eso significa?

Ya estás listo para asumir ese enorme reto?

Si, ¿verdad? ¡desde luego que si! , así sin titubear, con seguridad; sin embargo...., creo que no
está por demás que nos echemos un clavadito y recordemos algunas cosas que estoy seguro te
servirá verlas, entenderlas y asimilarlas, o cuando menos, pensar y meditar sobre ellas, les des
o no tu aprobación.

La escuela del militar no está en las aulas, paradójicamente en mi concepto, está al salir de ellas,
por que es precisamente al salir de ellas cuando verdaderamente nos enfrentamos a la realidad, a
lo bueno y lo malo que la vida militar encierra en si misma, como parte de su propia existencia.

En las aulas nuestros profesores o instructores nos dan sus enseñanzas, nos comentan lo que
será nuestra vida en las unidades y dependencias, siempre hasta el límite de su experiencia,
basada ésta en sus años de servicios, nos mencionan someramente algunos de los problemas
que se nos presentarán y también algunos de los riesgos y peligros que habremos de enfrentar,
las tentaciones que tendremos que eludir para no caer y sucumbir, pero todo esto de manera
4
somera insisto; además que siendo cadete, sentado en un pupitre, no damos aún la dimensión a
estos mensajes que vienen a constituir nuestras primeras advertencias del terreno que estamos
pisando al formar parte de esta profesión.

En las aulas aprendemos entonces la teoría, al salir de ellas, a ésta la sustituye la práctica y con
ella nuestros primeros aciertos y errores; es así que al salir de ellas es cuando verdaderamente
comenzamos a aprender, y de lo bien o mal que lo hagamos, dependerá lo que logremos a lo largo
de nuestra carrera militar.

Es en las unidades y dependencias ya en el ejercicio de nuestra profesión, en las que


aprenderemos el a,b,c, de la conducción de hombres y es en ellas donde por fortuna
encontraremos a aquellos generales, jefes y oficiales que a base de regaños muchas veces,
habrán de terminar de enseñarnos y constituirse en nuestros maestros, nuestros guías, es de
ellos de quienes habremos de extraer la savia de la sapiencia castrense y de quienes
invariablemente también en ocasiones, habremos de aprender de sus errores, puesto que no
son infalibles. Mención especial merecen también los "viejos" sargentos de las unidades quienes
al igual que nuestros generales, jefes y oficiales, nos aportan sus experiencias, cuando pisamos
las unidades por primera vez. Así que como dijera el expresidente Miguel Alemán Valdés :
"...Nunca menosprecies la experiencia de los viejos, y aplícala al momento que estás viviendo...".

Piensa solo detenidamente acerca de esto y saca tus propias conclusiones, el tiempo se
encargará de hacer lo demás por ti, por que es el tiempo quien hará que te des cuenta lo que estas
palabras encierran de verdad en su contenido; nunca terminamos de aprender, hay de aquél que
sienta saberlo todo, hay de aquél que se sienta perfecto, hay de aquél que sienta que los errores
no se hicieron para él, que eso es cosa de los demás; el tiempo mas temprano o mas tarde le dará
su lección; esos son los que dice Miguel Angel Cornejo, padecen el síndrome del "producto
terminado", es decir, los que han perdido la capacidad de seguir aprendiendo y superarse, los que
se dejan contaminar por el éxito y la soberbia.

Así que, mi amigo, ¿quieres un buen consejo? extrae de tus superiores todo lo positivo que les
encuentres, de esta manera aprenderás de ellos, desecha de inmediato todo aquello que sea
negativo, o que no deba ser de acuerdo con tu percepción, también de esa manera aprenderás de
ellos; y al conjuntar lo bueno y lo malo de cada uno, al paso del tiempo te permitirá formar tu
propia imagen de oficial, jefe o general, la que tu elijas de acuerdo con tus propias convicciones, o
bien simplemente, te permitirá orientar tu estilo de mando.

“... En sus unidades encontrarán Jefes y Oficiales con suficiente experiencia que los orientarán y
coadyuvarán a su maduración profesional; acudan sin temor a ellos, considérenlos como sus
hermanos mayores, estos sabrán escucharlos y asesorarlos adecuadamente...”.

Fragmento del discurso pronunciado por el C. Gral. Bgda.DEM. Carlos García Priani, Director del
Heroico Colegio Militar, durante la ceremonia de graduación el 6 de septiembre del 2003.

"...Vivir la vida si,


pero sin perder el rumbo..."

Cuando se viene de un encierro de tres años, como es tu caso, es obvio que pienses en
divertirte, en recuperar a tu vida el tiempo que estuviste enclaustrado como cadete; eres ya un
señor subteniente, quien sabe equivalente a que, pero para ti, como lo fue para nosotros en su
momento, es muy claro, que es "lo máximo", el mundo queda pequeño y hay que vivirlo, hay que
disfrutarlo a manos llenas.

¿Es malo que actúes o pienses de esa manera?

¡ Desde luego que no !

5
Reitero, ¡ desde luego que no !.

Es tu momento, ¡ vivelo ! , ¡ disfrútalo ! pero... ¡ cuidado ! cuando vivimos esta etapa de nuestra
vida, es cuando mas riesgos corremos, cuando mas torpezas cometemos, por que actuamos en
muchos casos de manera irracional, desenfrenada, sin rumbo, sin dirección, sin orden. Así como
los niños cuando empiezan a caminar, antes de lograrlo se dan de golpes contra las paredes, piso
y todo lo que se les atraviesa; o así como cuando empezamos a andar en bicicleta y es solo
después de varias caídas cuando aprendemos la técnica del equilibrio, bueno, pues así
igualmente el subteniente del arma cuando da sus primeros pasos como tal en una unidad de
nuestro ejército, se da también sus golpes, está igualmente expuesto a las caídas y tropiezos,
pero para este caso, las consecuencias no son tan sencillas, no quedan solamente en un simple
raspón, pueden ser en algunos casos si de poca trascendencia, pero en otros pueden llegar a ser
graves, muy graves o trágicas.

Es en esta etapa en la que muchos "colegas" nuestros han registrado sus primeros
descalabros, sus primeros "porrazos"; mismos que en algunos casos por ser menores o poco
significativos, no han representado mayor problema, solo han quedado en una lección, en un
simple susto; pero en otros, lamentablemente les han dejado huella imborrable durante toda su
carrera militar, al quedar registrados en lo que desde ahora escucharás frecuentemente y no
deberás desdeñar, mas bien, tener siempre presente tu expediente personal.

Te decía entonces, vive tu momento, ¡ sí !, vívelo intensamente, la vida es corta y la juventud es


un suspiro; pero no pierdas de vista algo sumamente importante, siempre deberás hacerlo dentro
del marco de la legalidad, de la moralidad, de los buenos principios; pensando siempre que los
riesgos son cosa cotidiana, por lo que deberás tomar las máximas precauciones en todo lo que
hagas, dentro y fuera del servicio, pues en cualquiera de esos espacios puede estar la
"zancadilla" que habrá de generarte severos dolores de cabeza, que no deseamos desde luego,
pero que tampoco podemos decirte que estás exento; zancadilla que puede estar no lejos, sino
ahí a la vuelta de la esquina, con lo que podría cambiar drásticamente el curso de tu vida, de tu
desarrollo profesional. Es cierto que no en todos los casos podremos evitar estos desasosiegos,
pero en algunos si, si simplemente "medimos los riesgos".

“...Bella virtud de conocer el tiempo...”

He enfatizado que tienes derecho a divertirte y vivir la vida a manos llenas, pero he aquí una
pregunta para reflexionar, ¿esto por cuanto tiempo debe ser?, ¿en cuanto tiempo debes dejar
esa euforia y comportarte como gente normal, como cualquier oficial?. Desde luego que no hay
una receta de cocina que nos diga cuanto tiempo, yo podría sugerirte o recomendarte, por que es
lo único que puedo hacer en este caso, es que este tiempo de que hablamos dure solamente un
año o un máximo de dos, tiempo en el que deberás dejar de estar "living la vida loca", para
poniendo los pies sobre la tierra pensar ya en forma seria que harás con tu carrera militar,
bosquejar ya tu ruta profesional, tu camino al éxito en tu profesión.

"...Para recrearnos en el juego del éxito debemos tener


resoluciones sobre lo que haremos, pues aunque
el camino este señalado, nuestra decisión y
nuestro compromiso para recorrerlo
harán la diferencia..." (1)

Por que señalo dos años como máximo, ¿que no pueden ser mas?, si efectivamente pueden ser
mas, la razón que me impulsa a recomendarte este tiempo, es que para entonces ya deberás estar
pensando en tu preparación para la "promoción especial" a que habrás de enfrentarte en el año
siguiente, promoción a la que deberás asistir bien preparado para superarla satisfactoriamente,
por que el resultado que en ella obtengas marcará el principio, de lo que será para ti en el futuro
una carrera de éxitos o de fracasos.

6
Entonces creo que te queda muy claro, un máximo de dos años, no mas. ¿Que es lo que debes
hacer llegado este tiempo?, muy sencillo, sentarte a la mesa, papel y lápiz en la mano, servido un
café, un refresco o lo que tu quieras, música de fondo si así lo prefieres, solo o acompañado de tu
novia si la tienes, o de tu esposa si ya diste ese paso, y ahora si, hacerte estas preguntas:

- ¿Donde estoy y adonde quiero llegar?


- ¿Quiero ser médico, cirujano dentista, ingeniero, abogado o piloto?
- ¿Quiero ser táctico o diplomado de estado mayor?
- ¿Quiero ser oficial, jefe o general?

De todo esto hablaremos con mayor amplitud en páginas posteriores, por ahora te lo dejo tan solo
como una inquietud inicial. No obstante te comento que lo que haremos es un bosquejo de lo que
puede ser la planificación de tu carrera militar, que no será otra cosa que orientarte respecto a
como puedes administrar tu tiempo. Por que dime:
¿tu sabías que el tiempo es un recurso no renovable y limitado
que debe utilizarse cuidadosamente?. (2)

Pues si, así es, te darás cuenta que en relación con el tiempo solo existen dos opciones: gastarlo
o invertirlo. Si tu el día de mañana deseas ser mas y ganar mas, hoy deberás invertir ese tiempo
en tu preparación. Esto que bien pudiera considerarse un principio de vida, desafortunadamente
no es de observancia general, es así que vemos muchas personas que se han dedicado
simplemente a gastar el tiempo despilfarrándolo y después no se explican por que les va tan mal.

7
CAPITULO II

LA PROMOCIÓN ESPECIAL.

“...Mi primer reto, mi primer desafío,


debe ser mi primer triunfo...”.

La trayectoria del militar pasa forzosamente por períodos constantes de exámenes de selección,
llamados oficialmente "promociones", a través de las cuales se ganan los ascensos quienes
obtienen las mas altas calificaciones, de acuerdo con el número de vacantes que para cada caso
se den; es decir, si hay diez vacantes, serán quienes obtuvieron las diez calificaciones mas altas
los que ascenderán.

Hay tres tipos de promoción: la "promoción especial", para los subtenientes recién egresados; la
"promoción general", para aquellos subtenientes que no ascendieron en la promoción especial y
también para aquellos cuya jerarquía es de teniente a mayor; y finalmente la "promoción
superior", para aquellos cuya jerarquía es de teniente coronel a general de brigada.

La promoción especial, es la que por el momento a ti te interesa, por ser la primera a que se
enfrenta el oficial cuando egresa del colegio militar, normalmente después de un período de tres
años.

¿Por que es importante la promoción especial para ti?

Sencillamente por que es el punto de partida de todo lo que tu quieras hacer en tu carrera militar,
cualquier otra especialidad profesional que tu quieras tomar, cualquier otro rumbo que tu quieras
seguir, tiene como requisito indispensable ser teniente, esa es la razón de su importancia; antes
de que la superes no puedes hacer absolutamente nada.

Un año dedicado al estudio antes de tu promoción considero que es el tiempo mínimo


indispensable para superarla con éxito, aunque puedes hacerlo antes si así lo crees necesario;
este tiempo te servirá como parámetro para la preparación de tus promociones posteriores en las
que lo podrás aumentar o disminuir de acuerdo con tu capacidad, dedicación e inteligencia.

¿Como puedes hacerle para salvar este primer obstáculo?

Pregunta muy importante que podemos darle respuesta con tres puntos:

Primero: mantener buena conducta militar y civil, por que si tu comandante de corporación con
base en los correctivos disciplinarios que te hayan sido impuestos, o problemas diversos en que
te hayas visto involucrado considera que tienes “mala conducta” y así lo anota en tu hoja de
actuación, esto puede ser factor determinante para que quedes excluido de participar en dicha
promoción.

Aquí es cuando te empiezas a dar cuenta del importante lugar que ocupa en tu vida militar tu
"expediente personal" como ya te he mencionado, si éste se encuentra manchado con múltiples
días de arresto, te viste involucrado en problemas de tipo legal o lo que es peor aún fuiste
procesado, lo mas seguro es que quedes excluido; es decir, empezarás a cosechar el fruto de tus

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errores; y con ello empezarás a palpar con tristeza, como tu marco de oportunidades se ve
reducido y como tus compañeros de antigüedad se te adelantan en el camino jerárquico.

Segundo: mantenerte en buenas condiciones físicas. las enfermedades y la obesidad, son


también motivos de exclusión. Dada tu juventud damos por hecho que en este aspecto no tendrás
problema alguno.

Tercero: considerados por norma salvados los aspectos anteriores, este tercero y último punto se
convierte para ti en el aspecto prioritario para que puedas ser teniente, tu preparación para la
promoción, que no es otra cosa que estudiar, repasar los libros y manuales motivo de examen
cuantas veces sea necesario, de acuerdo con tu “capacidad retentiva”, hasta alcanzar un pleno
dominio de los temas.

Enfatizo en el término “capacidad retentiva” por que para este tipo de exámenes se requiere
mucho de ella, presentándose entre los oficiales participantes la regla que señala que a mayor
capacidad menor tiempo de estudio, a menor capacidad mayor tiempo de estudio; de ahí surge el
término "machetero" para aquellos que requieren leer muchas veces una cosa para poder
entenderla. Pero son esos los macheteros los que normalmente ocupan los primeros lugares en
las diferentes promociones.

Luego entonces es el buen manejo de la capacidad retentiva lo que a final de cuentas hace la
diferencia entre quien ocupa el primero y el último lugar en una promoción. Por todo ello lo
aconsejable es que para esta promoción leas bien cada párrafo de tus libros y manuales motivo
de examen hasta su total comprensión y entendimiento, siempre será preferible ser un
“machetero exitoso” y no un “inteligente fracasado” por confiado. ¿Recuerdas aquella fábula de
la tortuga y la liebre, en la que la primera le ganó la carrera a la segunda por confiada? bueno
pues en las promociones tiene mucha aplicación; no falta quien se cree que en quince días puede
estudiar y resulta que después "se lamenta" y "se la mienta" por haber fracasado; así que vale
mas dedicarle el tiempo necesario; aunque no faltará quien te señale por ello queriéndote
fastidiar, no hagas caso tu eres tu propio termómetro, por lo que solo tu decides cuando debes
comenzar a estudiar, deja que los sabios estudien cuando quieran, tu haz el análisis de tu
capacidad y toma tu decisión no dejes que los demás decidan por ti.

La promoción especial, es la mas sencilla de todas las que en el futuro habrás de enfrentar,
puesto que en ésta, con solo obtener la puntuación mínima aprobatoria será suficiente para lograr
el ascenso; por lo tanto, no puedes darte el lujo de fallar. Si llegaras a fracasar en esta promoción,
te aseguro que lo que después vendrá será un verdadero calvario, por que a partir de ahí tendrás
que participar en una “promoción general”, donde te encontrarás con muchos adversarios y muy
pocas vacantes por disputar; luego entonces para obtener una de ellas, deberás estudiar mucho
mas, de lo contrario puedes resignarte “a quedarte para muestra”.

En forma rápida esto es lo que tu debes saber respecto a la primera promoción a que te habrás de
enfrentar. El método de estudio que adoptes será el que tu propia capacidad te permita, pero
considera siempre darte un margen de seguridad en el tiempo, es decir, si tus exámenes los
presentarás en el mes de julio, debes sentirte preparado por lo menos un mes antes, para que así
tengas un mes de colchón para ultimar detalles, en aquellos temas o manuales que mayor
problema te presenten.

Un consejo importante, lee detenidamente el instructivo de promoción que con toda anticipación
te será entregado, en él encontrarás la información de detalle que requieres para planear en forma
adecuada tu preparación, estudia en prioridad los temas que específicamente te son marcados,
con ellos adquirirás el conocimiento suficiente para obtener sin problemas la puntuación
requerida para ascender en esta promoción. En principio deberás prepararte para obtener el
“primer lugar”, puesto que un logro como este sería sumamente importante en el inicio de tu

9
carrera militar, por que te permitirá en lo futuro ocupar un lugar distinguido dentro de tu
antigüedad. Así que muy abusado.

En resumen para superar satisfactoriamente la promoción especial, lo mas importante a


considerar es una adecuada preparación, es decir, estudiar, estudiar y estudiar lo suficiente;
recuerda que el conocimiento da seguridad y a la inversa la falta del mismo inseguridad. Si estás
preparado deberás estar consciente que no tendrás problemas; el nerviosismo o estrés que
obligadamente tendrás que sufrir, deberá ser el normal, aquél que se da cada vez que nos
enfrentamos a lo desconocido; pero no aquél que te haga pensar "ni de juego"en un fracaso.
Recuerda que este es tu primer desafío y sin titubear debes vencer, por que al hacerlo estarás
allanando el camino de lo que mas adelante vendrá; dice una frase muy conocida: “...Cuando
salimos airosos de una empresa, es muy fácil cobrar alientos para acometer otra mayor...”

10
CAPITULO III

EL EJERCICIO DEL MANDO.

"...Cada uno manda según los dictados de su propia naturaleza, por que el mando, después de
todo, es una exteriorización del yo mas allá de toda premeditación..." (1)

Ya eres egresado del Heroico Colegio Militar, ostentas la jerarquía de subteniente, fuiste destinado
a una corporación de nuestro ejército, donde te desempeñarás nada mas y nada menos que
como comandante de sección, en resumen eres ya parte integrante de la escala de mando, por la
simple y sencilla razón de que ya eres comandante. Esta es la nueva faceta de tu corta vida
profesional, la que será de mucha responsabilidad, pero muy bonita, muy interesante y de
grandes satisfacciones, te lo aseguro.

Una primera pregunta mi subteniente:

¿Ya estás preparado para ser un buen comandante de sección?

A pesar de la distancia tu respuesta casi la escucho ¡ gulp !. Esta es una pregunta que podías
responder de inmediato diciendo ¡si!, para no caer de inicio en la incompetencia; pero sin
embargo, hacia tus adentros se que guardarás seguramente aún ciertos temores, cierta
inseguridad; no te preocupes, es natural, a todos nos pasó alguna vez; ¿acaso tuvimos una
deficiente formación? no, de ninguna manera, nuestro querido plantel nos dio la teoría, nos dio las
bases fundamentales, pero como dice un viejo refrán muy popular "la práctica es la que hace al
maestro", y los refranes tu lo debes saber son sabiduría pura. Para tu tranquilidad y respetando
lo que opinen los que saben mas que yo de esto, puedo mencionarte que la carrera militar es en
si, una permanente preparación para el mando. Dicho de otra forma:

"...El militar se perfecciona en el mando a lo largo de toda su carrera militar..." (2)

Quizá a tu vez tu te hagas esta pregunta:

¿es el que sacó el primer lugar el que será mejor comandante?,

No, ¡desde luego que no!, quizá para algunos podría parecer demasiado aventurado el afirmarlo
de esta manera tan tajante, sin embargo, en lo particular coincido con la opinión del Coronel Luis
Gazzoli cuando dice:

"...El aspecto intelectual no es precisamente el mas destacado de aquellos a tomar en cuenta,


cuando se trata de seleccionar individuos aptos para el mando; el mando es una aptitud, es una
característica específica como lo sería quien la tiene para la pintura, la música o los trabajos
manuales, por ello hay quien dice que no debemos hablar de una "ciencia del mando", sino de un
"arte de mandar"..."

Esto desde luego no debe prestarse a interpretaciones erróneas, quiero ser muy claro, las
condiciones intelectuales de excelencia son importantes para el mando y ayudan, pero no son
una condición única; luego entonces lo que trato de decir, es que un militar de condiciones
intelectuales destacadas, no necesariamente por ese solo hecho tiene mas probabilidades que
otro, de ser un buen comandante. Esto no descarta desde luego que algunos si puedan serlo.
Como te decía anteriormente, la teoría ya la tienes de eso no hay duda, sin embargo una repasada
a conceptos básicos sobre "el mando"creo que no está de mas, para que termines de ubicarte y

11
vayas ya ahora si asimilando tu cambio de vida, tu vuelta a la realidad; ¿te parece? bien, entonces
sigamos adelante.

El Manual de Mando Militar lo describe así:

“... Es la autoridad que una persona en servicio activo ejerce legalmente sobre sus subordinados
en virtud de su jerarquía, cargo o comisión...”.

El manual de Operaciones en Campaña que constituye nuestra Biblia, nos dice muy claramente lo
que son los mandos, de la manera siguiente:

"...Los mandos están constituidos por los militares que, en cada nivel de la organización tienen
depositada la autoridad y la responsabilidad para que el organismo que comandan cumpla sus
misiones; de esta manera los comandantes en cada escalón son los únicos responsables de lo
que su unidad haga o deje de hacer. Tiene la facultad de decidir y de ordenar y el deber de exigir
que las órdenes se cumplan. Pueden delegar en los mandos que les son subordinados parte de su
autoridad, pero en ningún caso pueden delegar parte alguna de sus responsabilidades...".

Por su parte el glosario de términos militares, que en ocasiones hace el papel de "tumbaburros"
describe "el mando"de la siguiente manera:

"...Autoridad y responsabilidad militares de un superior jerárquico para emitir órdenes a sus


subordinados; es la autoridad otorgada a un individuo para ejercer control y dirección en el
servicio militar, sobre un grupo de hombres, gracias a un rango o asignación, conferida por la
autoridad superior competente. El mando residirá en una sola persona y por ningún motivo sera
divisible..."

Esto constituye la teoría, veamos ahora lo que corresponde a la práctica, es decir, a sus
consecuencias cuando el mando es ejercido sin estricto apego a la normatividad militar vigente;
sobre esto la "Ley de disciplina" nos dice lo siguiente:

Art.7/o. "...El superior será responsable del orden en las tropas que tuviere a su mando, así como
del cumplimiento de las obligaciones del servicio, sin que pueda disculparse en ningún caso con
la omisión y descuido de sus subalternos..."

Todo esto, te permite ya establecer una primera conclusión: El mando de tropas "es cosa seria,
no de juego"; es adquirir un cúmulo de responsabilidades que no tenías cuando eras cadete,
mínimo debes considerar una responsabilidad por cada elemento bajo tu mando, de tal modo que
ahora que eres comandante de una sección, a tu corta edad eres ya responsable de lo que hagan
o dejen de hacer todos los integrantes de esa sección, así de sencillo.

Pero, no se trata de asustarte, ni de pintarte un negro panorama en tu incipiente carrera militar,


no, se trata simplemente de que entiendas esto con claridad, para que tomes el lugar que estás
destinado a ocupar con la seguridad que el conocimiento brinda; el mando te darás cuenta es la
mas trascendente de las atribuciones que se puede conferir a una persona dentro de un grupo; es
por lo tanto una particular situación de beneplácito, no obstante la responsabilidad que implica.

Así que, mi subteniente acéptalo, ya eres comandante y estas sujeto a toda esta reglamentación,
muy estricta pero indispensable para que la máquina llamada ejército camine.

Independientemente de tu calidad de comandante de sección, tu destino por ahora es el de


desempeñarte entre otras cosas como comandante de base de operaciones o como comandante
de puesto de control, ambos casos en aplicación de la campaña permanente contra el
narcotráfico; situaciones en que sentirás en forma real y ya no teórica la responsabilidad de ser el
comandante. De ahora en adelante tendrás que agenciarte en el menor tiempo posible toda
aquella información básica sobre aspectos doctrinarios y experiencias que son fundamentales
para cumplir esta responsabilidad con mayor acierto.

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Deberás mentalizarte primero que nada en ser un buen comandante de tus tropas, para después
concentrarte en ser también su líder, infundiendo en tus subordinados respeto y confianza, esto
se logra con un pleno dominio de la disciplina castrense, dominio que desde luego irás
adquiriendo con el paso del tiempo, así que no te preocupes, no egresamos sabiéndolo todo, mas
bien al contrario sentimos que no sabemos nada, eso si, tu misión es aprender lo mas que
puedas en el menor tiempo posible, de la rapidez con que lo hagas dependerá también la rapidez
con que adquieras seguridad en ti mismo respecto a lo que haces.

Una buena acción de mando requiere por parte de los comandantes, un conocimiento pleno de
sus obligaciones y responsabilidades, para cumplir en forma oportuna y apropiada cada una de
las misiones que se les asignen y estas se desarrollen dentro del marco de la doctrina militar
establecida y órdenes giradas, preservando el estado de derecho, manteniendo los recursos
humanos y materiales en las mejores condiciones posibles (3).

"...El mando tiene su principal fundamento en el raciocinio,


ya que su ejercicio requiere procesos de análisis
para tomar decisiones..." (4)

Las condiciones ambientales de actuar al mismo tiempo como jefe y subalterno; como líder y
ejecutante; coloca al militar en un desafío profesional permanente , ya que existen deberes,
responsabilidades, actitudes y posiciones intransferibles, mismas que exigen una disposición y
capacidad para adaptarse a los cambios que impone su situación en el ejército (5), ese es tu caso
mi subteniente.

Para ser un buen comandante no hay recetas de cocina, esto es innegable, debemos aceptarlo,
pero si en cambio hay conceptos, opiniones, experiencias, de comandantes del pasado y actuales,
que conjuntadas mucho nos ayudan a ir mejorando nuestra actuación al paso del tiempo, hasta
forjarnos una imagen propia en el mando. Nuestro manual sobre Mando Militar nos señala
algunas características y principios del don de mando que constituyen una pauta a seguir en el
ejercicio del mando; reitero no son recetas de cocina, son tan solo guías que pueden variar en su
concepción de acuerdo a la idiosincrasia del soldado. Por ahora no es mi intención señalarte
sendas listas de todos ellos para no aburrirte y confundirte, en su momento podrás consultarlos
en dicho manual.

Bien, como señalé anteriormente, respetando otras formas de pensar, soy un convencido de que
"el militar se perfecciona en el mando a lo largo de toda su carrera"; así que reitero no te alarmes,
"echando a perder se aprende", sin que lo tomes muy a pecho por supuesto.

Entonces recuerda y grábatelo muy bien, el ejercicio del mando es responsabilidad; de aquí en
adelante serás responsable de lo que la tropa bajo tu mando haga o deje de hacer, ¡ no lo olvides !
y ¡ muy abusado !

MANDO CON LIDERAZGO.

“...El liderazgo es el arte de lograr mas,


de lo que la razón dice que es posible...”.

Bien, ya hablamos del mando con la amplitud necesaria a tus necesidades, pero hablar del mando
sin tocar el tema del liderazgo, en mi concepto no es posible; al hablar de uno es hablar del otro,
resultando difícil encontrar el parteaguas o línea divisoria que nos indique con precisión donde

13
termina el mando y donde inicia el liderazgo. Así que si te parece ahora rápidamente hablaremos
un poco sobre liderazgo.

El liderazgo es un tema al cual en los tiempos recientes se le ha prestado mucha atención en los
diferentes campos del quehacer humano, con especial atención en el ámbito empresarial y por
supuesto en el nuestro, el militar.

¿Los líderes nacen o se hacen?

Esta pregunta que ha prevalecido a lo largo de la historia, ha sido fuente de discusión y polémica,
sin que todavía haya sido satisfactoriamente resuelta. En lo particular participo de la idea de que
hay dos tipos de líderes: los "natos" y los "no natos".

Como líderes natos se conocen aquellos que sin haber tenido una previa formación de liderazgo,
sus acciones y trayectoria los han identificado como líderes indiscutibles de su tiempo. En el
terreno internacional los encontramos representados por ejemplo en el líder negro Martín Luther
King en los Estados Unidos; y Mahatma Gandhi en la india.

Otro tipo de liderazgo que podemos encontrar es el sindical: este lo encontramos representado en
nuestro país en las personas de: Fidel Velázquez y Joaquín Hernández Galicia, este último mejor
conocido como "la quina"; ambos líderes obreros, con muchos años al frente de sus respectivos
agremiados y que se distinguieron por la influencia que tuvieron ante los gobernantes de su
tiempo.

De lo anterior podemos inferir que los líderes natos, nacen cada cincuenta o cien años y tienen
una característica especial: nacieron en el lugar y en el tiempo preciso, sin lo cual no hubieran
podido mostrarse como tales.

Actualmente los líderes “natos” no corresponden al tipo de liderazgo propio de las fuerzas
armadas, por consiguiente en este momento no nos interesan, por lo que los haremos a un lado.

Los que si nos interesan son los líderes “no natos”, es decir, aquellos que no nacen como tales,
pero que como tu, ya tienen una formación, ya tienen una reglamentación que los guía y que lo
único que hay que hacer es reforzarles esas habilidades con que ya cuentan, y canalizarlas hacia
un objetivo único, hacerlos además de comandantes, líderes de las tropas a su mando; es decir,
hablamos ya específicamente de liderazgo militar.

Por ser un tema de actualidad, sobre el liderazgo se ha escrito mucho; diferentes títulos los
encontramos en librerías y tiendas de autoservicio; es así que encontramos diversas formas de
describir al líder; algunos lo hacen mediante conceptos básicos, otros a través de molestos
listados.

Específicamente el tema liderazgo militar es aún terreno fértil en nuestra doctrina castrense.

Los conceptos hasta ahora vertidos son muy variados, aunque en todos se puede encontrar un
punto de convergencia "la excelencia en el cumplimiento de las misiones", puesto que ésta, solo
es concebible cuando existe liderazgo de por medio.

En principio tus conceptos básicos de liderazgo como subteniente están contenidos en el


Reglamento General de Deberes Militares, en su parte relativa a los deberes comunes a todos los
militares, específicamente del subteniente y teniente que es la parte que a ti corresponde:

"...Tendrán gran deferencia, consideración y afabilidad para sus subordinados, pero también
resolución y firmeza para ejercer su autoridad. En todas circunstancias darán ejemplo a sus
subordinados en el porte, en la conducta y en el estricto apego al cumplimiento del deber, se
interesarán por ellos, los interrogarán con frecuencia, los guiarán con sus consejos; vigilarán que

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sean tratados dignamente y que reciban todo lo que el gobierno da por ellos. Con su solicitud y
atención, mantendrán la mejor armonía entre todo el personal de su unidad, aumentándose así su
cohesión y su aptitud para la guerra..."

En los párrafos siguientes, te comentaré algunos aspectos concordantes, que si los consideras en
tu vida profesional seguramente te ayudarán mucho en tu calidad de mando, en tu imagen de
comandante, a la vez que te marcarán la pauta para que puedas llegar a ser líder de ese personal
bajo tu mando. Como este no es un documento generador de doctrina, los he llamado
simplemente "tips" del comandante con liderazgo.

CONÓCETE A TI MISMO.

“...Conoce al enemigo y conócete a ti mismo,


y en cien batallas
no correrás jamas el mas mínimo peligro...”.

Tzun Tzu.

El comandante debe tener pleno conocimiento de si mismo, de lo que sabe y puede hacer, sus
puntos fuertes y débiles, sus capacidades y limitaciones, su forma de controlarse y
autodisciplinarse. De tal forma que si conoces tus virtudes y defectos y buscas en cada caso la
mejor forma de conducirte, lograrás salvar lo negativo para tomar lo positivo.

“...Si sabes quién eres y como eres,


sabrás que hacer contigo mismo...”.

Si nos conocemos a nosotros mismos, sabremos hacer un mejor empleo de nuestro carácter, de
nuestra personalidad, de nuestros principios; ¿cuando? en todo momento; pero especialmente
cuando enfrentamos un problema o situación difícil, que es cuando a veces nuestro yo emocional
rebasa al yo racional. Es aquí donde salen a relucir las verdaderas fortalezas y debilidades que un
ser humano posee y que en tiempos de normalidad se han mantenido latentes hasta que llega el
momento crítico de enseñarlas.

Recuerda tu eres conductor de hombres y de tu tranquilidad, raciocinio y buen juicio depende su


seguridad y comportamiento. Por ello es importante que inviertas el tiempo necesario para
conocer tu propia fortaleza y debilidades, para que cuando los momentos difíciles lleguen,
conserves la serenidad y analices el entorno a que te enfrentas y tomes con oportunidad,
iniciativa y responsabilidad las decisiones apropiadas.

CONOCE A TUS SUBORDINADOS.


"...Si conoces a tus hombres y los tratas conforme a ese
conocimiento, la eficacia será la premisa de tu unidad..."

Tus hombres son el medio puesto a tu disposición, para que puedas cumplir las misiones que te
serán asignadas, luego entonces entre mas conozcas de cada uno de ellos, mejor será el empleo
que puedas darles, y con ello mejor será el resultado de lo que con ellos hagas.

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Debes conocer su nombre completo e inclusive el apodo con que se les conoce, lugar de
nacimiento, estado civil, número de hijos, tiempo de servicios, aficiones.

Debes estar en capacidad de decir entre tus subordinados quien es: el mas instruido, el mas
entusiasta, el mas inteligente, el mas alegre, el mas antiguo, el mas querido por los demás, el de
mas confianza, el de mayor edad, el que mas coopera, el que trabaja con mas rapidez y
efectividad, el que tiene mas deseos de superación.

Aprende a conocer su carácter, a distinguir entre el fuerte y el débil; a conocer quien responde: a
la razón, quien a la fuerza y quien al afecto.

En síntesis, como comandante debes observar y conocer personalmente a tus hombres,


reconocerlos como individuos, su personalidad, virtudes y defectos, para poder lograrlo debes
platicar mucho con ellos.

"...Si conoces a tus subordinados,


sabrás guiarlos apropiadamente...".

La jerarquía militar, en cada grado es perfecta expresión de mando cuando quien la ostenta siente
que contiene en si a todos sus subalternos y cuanto les concierne. Es necesaria esta
identificación para poder disponer de ellos de acuerdo a las exigencias del deber. (6)
Resumiendo los dos "tips" anteriores, la sabiduría militar china sobre el arte de la guerra nos dice:

"...Si no conoces a los demás y no te conoces a ti mismo,


estarás expuesto en cualquier batalla que libres..." (7)

ENSEÑALOS A TRABAJAR.

“... Nada atrae más rápidamente la confianza y el respeto que demostrar que se tienen
conocimientos. El hombre que conoce su trabajo crea confianza en si mismo y también en los
demás...”

Que el personal sienta que quien lo manda, conoce su trabajo es ya un buen principio; por tanto
es para ti una obligación acelerar el paso para dominar tu responsabilidad en el menor tiempo
posible. El personal que has de mandar tiene mas experiencia que tú en el ejercicio de la
profesión, eso te coloca en una situación de desventaja; sin embargo, tu formación es otra, tu
capacidad es otra, tu situación es otra; por lo tanto en breve tiempo deberás ponerte al nivel,
hasta alcanzar el que te corresponde, de tal manera, que en adelante y siempre que la ocasión te
de la oportunidad tomes a tu cargo la enseñanza de tu personal.

“... Un buen comandante debe de mostrarle a sus subalternos que está perfectamente capacitado
para mandar a su unidad...”

Debes tener muy claro que como comandante de unidad es tu responsabilidad el adiestramiento
de tu personal; situación que te da una brillante oportunidad para ponerte al frente de ellos
ocupando el lugar que te corresponde y enseñarlos a trabajar, a decirles como se hacen las
cosas, marcarles tu línea de conducta en cuanto al trabajo se refiere; dejarles muy bien claro, que
en el ejército podemos pasarla muy mal, pero que también podemos pasarla muy bien, que para
lograr esto último el secreto es muy sencillo "hacer lo que nos toca hacer", que simple y
llanamente quiere decir que cumplamos con nuestro trabajo; fijarles en su mente que nuestros
problemas empiezan cuando hacemos lo contrario, o sea, cuando no hacemos lo que nos toca
hacer, o bien, lo hacemos de manera deficiente.

"...El líder conoce perfectamente su trabajo

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y tiene completo dominio sobre el mismo..."

Deberás mostrarte seguro en lo que haces , para que esa seguridad se transfiera a los hombres
bajo tu mando y ganes de ellos el respeto y obediencia debidos, no por ley, sino por convicción, si
lo logras estarás ya en camino del liderazgo de que hablamos.

VALORA EL TRABAJO DE TU PERSONAL.

"...Desde hace cientos de años los oficiales han tratado de minimizar a los soldados y todavía no
han aprendido que esto no puede ser hecho...” (8) …………….. Colin Powell.

¡OJO! dentro del conjunto de la unidad bajo tu mando, en ningún momento sientas que tu eres el
"chicho", o como se dice en el argot popular "el muchacho de la película"; ni en broma lo pienses
así. Tu eres lo que es y hace tu tropa; sin el trabajo de la tropa tu no eres nada, ellos son tu razón
de ser. Debes comprender y entender que en una unidad como la que tu estás destinado a
mandar, la tropa es lo mas importante, cada uno de ellos son el todo, por que están destinados a
trabajar dentro del conjunto de la unidad, de ellos dependerá de que cumplas o no las misiones
que te sean asignadas. Cuanto mas reconozcas su trabajo mas harán por tu unidad, y por
consiguiente por ti.

"...Los planes por si solos no hacen el trabajo.


Las listas de objetivos por si solas no hacen el trabajo.
Son los soldados los que hacen que las cosas se hagan..." (9)

La máxima prioridad de un líder consiste en definir un curso de acción y completarlo; y esto no se


puede lograr sino hay tropa decidida a hacerlo; por lo tanto cuidar y valorar a las tropas bajo tu
mando es la única forma de ayudar a que tu unidad cumpla la misión. Sin soldados dispuestos a
cumplir, hasta los planes mejor trazados fracasarán.

Francis Bacon filósofo y canciller de Inglaterra (1561-1626), escribió lo siguiente:

"...Ciudades amuralladas, armerías y arsenales,


caballos de buena casta, carros de guerra,
elefantes, pertrechos de guerra, artillería
y demás, todo ello es como cordero con piel
de león, a menos que la casta y la disposición
de la gente sean firmes y belicosas..." (10)

No existe dentro de tu unidad una participación que no sea importante, todos lo deben saber; y
tu trabajo es llegar a ellos, sin distinción de jerarquías, para expresarles y hacerles sentir lo
valioso que es el papel que cada uno desempeña en el conjunto de la unidad y como contribuyen
a la misión. En la medida que esto sea logrado el personal de tu unidad dará "el resto" en el
desempeño de su trabajo.

Da credibilidad a la competencia de las personas, hazles creer que son competentes hasta que te
demuestren lo contrario. En lo particular, cada vez que me es asignada una nueva comisión y
tengo el primer contacto con el personal que estará bajo mis órdenes, acostumbro dirigirme a
ellos con el mensaje siguiente:

"...No los conozco, pero para mi en este momento todos tienen cien de calificación en confianza,
credibilidad y todos los demás aspectos, de ustedes depende seguir manteniendo ese lugar de
privilegio o agotar su crédito, ustedes sabrán en que medida.."

Un oficial del ejército de los Estados Unidos, resumió así su victoria en la Guerra del Golfo
Pérsico (1991):
17
"La tecnología no ganó esta guerra, lo hicieron las personas altamente entrenadas y motivadas,
que además estaban bien lideradas". (11)

DA HONOR A QUIEN HONOR MERECE.

"...Uno de los elementos importantes que todos necesitamos para ser algo en la vida, es sentirnos
reconocidos social y profesionalmente..." (12)

Como lo citamos anteriormente, la experiencia en el mando ha demostrado que en la unidad todas


las tareas cuentan; si esto una vez entendido lo explotas, sin duda incidirá en gran medida en la
buena marcha de tu unidad; una forma sencilla en que puedes llevar a cabo esta explotación es
por ejemplo, si tu piensas que entre tu personal hay gente de alto desempeño y se lo comentas,
elevarás de inmediato su ego hasta un nivel insospechado, lo que le motivará a dar mas, para
continuar haciéndose merecedor del lugar en el que lo tienes ubicado y lo mas probable es que
alcance su máximo desempeño.
Un aspecto importante a considerar como generador de fuerza e impulso de las tropas, lo
constituye el "reconocimiento a su trabajo", el cual en forma de "elogio" viene a constituirse en
una premisa fundamental generadora de alta moral, ingrediente indispensable en toda unidad
cuya dirección sea el éxito en el cumplimiento de sus misiones.

Por lo tanto mi subteniente, considera el elogio como uno de los aspectos a considerar en tu
situación de comandante, siempre que este sea merecido por el personal bajo tu mando. Nunca
debes mostrarte parco en la alabanza cuando es merecida, al personal le gusta el elogio de su jefe
cuando se lo ha ganado, una “palmadita”, un "te felicito" siempre serán recibidos con entusiasmo,
te lo aseguro, en lo particular cuando felicito a algún subordinado por un trabajo bien desarrollado
le digo: "Te felicito y me felicito", de momento esto les causa extrañeza, contrariedad,
desconcierto, pero inmediatamente después amplío, te felicito por que eres muy bueno, muy
capaz, muy buen jefe,(oficial, o clase de tropa según corresponda); y me felicito por que soy tu
jefe.

Un pasaje histórico lo refiere Winston Churchill cuando comenta la contestación que dio el Duque
de Wellington, en sus últimos años, cuando un amigo le preguntó:

"...¿Si volvieseis a vivir otra vez, hay algo que podríais hacer mejor?..." Y el anciano replicó: "...si,
dispensaría mas elogios..." (13).

HAZ DE LA MORAL DE TUS TROPAS UNA PRIORIDAD.

“...Una alta moral es un estado mental que proporciona al soldado el sentido de confianza y
bienestar que le permite enfrentarse a las penalidades con coraje, entereza y determinación...”

Uno de los puntos importantísimos a considerar en todo tiempo por los comandantes en sus
diferentes niveles es: "la moral de las tropas"; en este caso, a considerar por ti que ya eres
comandante. Nunca escatimes esfuerzos por mantener elevada la moral de tus tropas, desde
luego sin violentar lo establecido en nuestras Leyes y Reglamentos militares.

La moral está estrechamente ligada con la satisfacción de las necesidades del soldado; por ello es
sumamente importante que el soldado sepa que detrás de él hay mandos en sus diversos niveles,
que se preocupan y que siempre tratarán de ayudarle a solucionar sus problemas, en uno de esos
niveles estás tu mi subteniente, no lo pierdas de vista.

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Tal vez me digas y a mi nivel ¿que puedo hacer?, te aseguro que puedes hacer mucho. En el
cumplimiento de las misiones que te sean asignadas siempre habrá algo que puedas hacer para
mantener elevada la moral de tus tropas, ten siempre presente que el mantenimiento de la moral
de una unidad es una “habilidad del comandante”.

La moral es el factor mas importante sobre el cual se levanta el potencial de las tropas en todos
los ejércitos del mundo;
las guerras del pasado, antiguas y contemporáneas, han demostrado que ante igualdad de medios
humanos y materiales entre las naciones implicadas, la victoria se inclina siempre hacia el bando
mejor entrenado, mejor dirigido y con mas alta moral.

Si nos echamos un clavado en el libro de la historia de las guerras, encontraremos algunas


formas en que la moral de las tropas ha influido en ellas, por ejemplo:
En el invierno de 334-333 A.d.C. iniciada su campaña, Alejandro envió a Grecia con permiso a gran
número de soldados casados, característica del rasgo humano que le captara la devoción de sus
soldados. Sin embargo en el otoño del año 326, es decir, después de ocho años de haber salido
de Grecia y recorrido 27,000 kilómetros, en los que la lucha fue lo cotidiano; sus soldados
desmoralizados se amotinaron negándose a continuar avanzando; Alejandro no pudo controlar
aquella situación viéndose precisado a retornar, lo que a la postre significó su fin.

Caso contrario, Aníbal el general Cartaginés, durante dieciséis años sin interrupción, mantuvo en
Italia la guerra contra Roma, sin relevar una sola vez a su ejército del servicio en el campo,
manteniendo bajo su control al vasto número de sus soldados, sin que se registrase ninguna
muestra de desafecto hacia él mismo o de unos contra otros.

Por ese hecho el historiador Polibio lo describe como un maestro en sicología, donde el
mantenimiento de la moral jugó un importante papel.

Cuando en la batalla de Gaugamela Darío en lugar de mantenerse luchando junto con sus
soldados, huyó abandonándolos, de inmediato la moral de esas tropas se desplomó, siendo
fácilmente derrotadas por Alejandro.

Antes de la batalla de Zama, Escipión mostrando un aprecio mas hondo del factor humano,
cabalgó ante las filas de sus hombres para alentarlos personalmente, mientras que Aníbal se
limitó a ordenar a sus comandantes subordinados que animasen a las tropas. El resultado fue el
triunfo de Escipión sobre Aníbal.

GANA LA CONFIANZA DE TUS SOLDADOS.

"...El día en que los soldados dejen de confiarle sus problemas será el día en que usted habrá
dejado de ser su líder..." (14)

Siempre trata de fomentar entre tu personal un ambiente de confianza, en tu trato, en tu capacidad


operativa, en tus habilidades, en tu facilidad para solucionar situaciones adversas, etc. Debes
saber que el comandante tiene que mostrar habilidad para obtener el respeto y confianza de sus
hombres. Si el comandante es deficiente en el cumplimiento de sus deberes y obligaciones, los
individuos bajo su mando lo calificarán como inepto o irresponsable, perdiendole la confianza, y
como consecuencia el rendimiento de la unidad será menor.

A su vez tu también debes expresar confianza en la calidad de tu gente, hacerlos partícipes en la


solución de los problemas, empleando su experiencia para ayudar en la buena marcha de la
unidad; para ello es necesario que estimules una comunicación abierta, activa y constante. Es

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necesario que les ofrezcas la oportunidad de expresar sus ideas sin temor a sufrir represalias.
Una "política de puertas abiertas" siempre ayuda.

Esto significa que tu personal subordinado debe tener y sentir la confianza de abordarte en
cualquier momento sin tener que correr una solicitud a través de la escalera de mando; y platicar
contigo con la certeza de que está siendo escuchado, dándole así la libertad para plantearte sus
inquietudes, para confiarte sus problemas, esperando quizá una palabra de aliento o visos de
solución, o simplemente para desahogarse.

Dijo el Mariscal Montgomery Visconde de Alamein:

"...Si la aproximación al problema humano es fría e impersonal, poco logrará el comandante


militar;
pero si consigue ganarse la confianza de sus hombres, entonces dispone de una ventaja
inestimable y se hacen posible las mayores hazañas..." (15)

Pero te debe quedar claro, que esta confianza a que hago referencia es aquella que se refiere a la
comunicación comandante-subalterno-comandante, al reconocimiento de las cualidades de uno y
de otro para la buena marcha de la unidad; no confundir esta confianza con la "camaradería"
ajena a lo que marcan nuestros preceptos reglamentarios, esta última deberá fomentarse si, pero
siempre apegada a nuestras leyes y reglamentos, con el fin de fortalecer el espíritu de cuerpo,
labor de equipo, etc.

SE EJEMPLO PARA TU PERSONAL.

"...El líder pone el ejemplo.


La tropa sigue el ejemplo del líder;
no de lo que el líder dice,
sino de lo que el líder hace..." (16)

El ejemplo personal tiene para los militares fundamental importancia, y aunque también se le
reconoce en otros ambientes, no hay el mismo convencimiento sobre la necesidad de su práctica.
Implica para el comandante la decisión de padecer en si mismo todas las circunstancias que se
dan al subalterno, alejando toda posible visión de privilegio.

Los líderes que ponen el ejemplo o marcan el camino a seguir, poseen un mayor grado de
credibilidad e influencia entre las tropas a su mando; caso contrario los líderes incapaces actúan
ajenos a esta linea de conducta. Actuar como modelo a seguir es una de las funciones mas
importantes de un líder eficaz, “el líder pone el ejemplo” hasta el límite de constituir éste su papel
mas importante.

El superior que en el ejercicio del mando descuida el ejemplo personal, pierde ascendencia entre
sus subalternos, pues demuestra falta de interés por las cosas comunes que comparte con ellos.

Simplemente, el comandante debe ser ejemplo en todos los casos y situaciones para los hombres
bajo su mando, debe ser modelo de integridad, valor, competencia profesional, apariencia
personal, conducta, etc.

Una máxima que te ayudará a entender con claridad esto, es aquella que nos dice: “...siempre da
lo mejor de ti, porque siempre alguien te esta observando...” (17)

20
SE RESPONSABLE, Y FOMENTA LA
RESPONSABILIDAD EN TU PERSONAL.

La responsabilidad es un valor intangible del ser humano; se manifiesta permanentemente


durante el desempeño de actividades cotidianas; se percibe en todos los campos de la conducta
humana y de las relaciones entre los hombres.

Para nuestro caso destacan la responsabilidad familiar y la responsabilidad en el cumplimiento


del servicio. El hecho de que un individuo sea responsable, le facilita la ejecución de sus
actividades diarias y no busca excusas ni pretextos para no cumplir sus obligaciones.

La responsabilidad se traduce en condición, característica y cualidad que debe distinguir al militar


profesional, y se acentúa en quienes ejercen el mando de tropas o desempeñan un cargo,
convirtiéndose en un valor irrenunciable. Se entonces responsable y el camino que encontrarás
estará libre de contradicciones.

Por otra parte, practica la asignación de responsabilidades entre tu personal subordinado, por que
cuando a una persona se le da mas responsabilidad, se siente mas importante. La confianza
mediante mayor responsabilidad es un anhelo universal, por lo que las personas ponen mas
entusiasmo en su trabajo; esto intensifica la comunicación y respeto entre el comandante y sus
subordinados, ademas de que alientan en el subalterno el ejercicio de la iniciativa y cooperación
de cara al cumplimiento de la misión.

DECIDE CUANDO TENGAS QUE HACERLO.

“...Decidir es función del comandante...”.

Te quedó claro en páginas anteriores, que el comandante en cualquiera de sus niveles tiene la
facultad “de decidir y de ordenar”, luego entonces tu que ya eres comandante o que en breve lo
serás tienes esa facultad. Por lo tanto es importante que sepas que cuando en el cumplimiento de
una misión el comandante toma su decisión, ésta, no siempre es del agrado de todos, será normal
que alguien se moleste por considerarla inapropiada; no debes preocuparte por eso, ya que en tu
caso treinta cabezas no es posible que piensen igual; esto desde luego no deberá medrar tu sentir
ni tu autoridad, mucho menos tu seguridad en la toma de decisiones.

Debe quedarte muy claro, que nunca deberás basar tus decisiones en la idea de que todos queden
contentos, que nadie se enoje, un líder no puede complacer a todo el mundo todo el tiempo. Esto
se observa no solo en nuestro ámbito, basta ver lo que sucede en la política por ejemplo, donde
se dice que “el político que piense que debe dejar contentos a todos, esta perdido, por que eso no
es hacer política”. Específicamente don Adolfo Ruiz Cortines decía: “no se puede dar gusto a
todos, por que entonces no se puede hacer nada” (18).

Volviendo a nuestro ámbito, un destacado general de nuestro ejército lo refiere de la siguiente


forma: “los militares estamos para defender la democracia, no para practicarla”.

Con todo esto, debe quedarte claro, que antes de decidir puedes y debes escuchar las
recomendaciones de tu personal, pero una vez que haz decidido que hacer, todos tienen la
obligación de apoyar esa decisión que tu haz tomado. Así deberás hacerselo saber a tu personal
subordinado, hasta quedar plenamente concientizado. Toma pues tus decisiones, sin preocuparte
“por el que dirán tus subordinados”.

21
ASUME LA RESPONSABILIDAD DE TUS DECISIONES.

"...El éxito tiene miles de parientes;


el fracaso es huérfano..." (19)

Si bien es tuya la facultad de decidir, debes ser por ello mismo lo suficientemente valiente para
asumir la responsabilidad de tus decisiones, pues la responsabilidad final del éxito o del fracaso
de una misión le corresponde invariablemente al líder. Los verdaderos líderes asumen la
responsabilidad de manera voluntaria e incuestionable.

Los líderes no buscan excusas, ni chivos expiatorios, ni pretenden dar marcha atrás después del
hecho. Los líderes responsables reconocen la autoría de los contratiempos y de los errores que
ellos causan, y después se enfocan constructivamente en analizar el problema y corregirlo.

Un buen líder acepta la responsabilidad cuando las cosas salen mal y comparte el crédito cuando
las cosas salen bien, de esa manera su propia estatura aumenta por ambos lados.

Un detalle a tomar en cuenta, es que normalmente las personas olvidan los fracasos que son
comprensibles y que son aceptados por sus autores; caso contrario ocurre cuando el líder en
lugar de aceptar el error por línea propia y asumir su responsabilidad, ante sus superiores culpa
del error a un subordinado, eludiendo esa responsabilidad, esto desde luego que lo deja muy mal
parado y, normalmente no se olvida por mas que pase el tiempo, en demérito de la calidad moral
de ese pseudo-líder.

Así que mi subteniente, será común que en tu desarrollo profesional escuches en no pocas
ocasiones aquella imperativa pregunta que dice: ¿Quien es el responsable?, con toda seguridad y
solvencia de líder asume tu responsabilidad y responde "no hay mas responsable que yo", como
corresponde a aquel que se siente responsable de si mismo y de los actos de sus subordinados;
siempre que sea el caso por supuesto, esto no quiere decir que tengas que echarte la culpa de
todo, solo por hacerlo.

Una norma que te puede servir es aquella que dicta que todo aquello que es tu responsabilidad
ver y corregir en tu personal subordinado y no lo hayas hecho en su momento por una u otra
razón; siendo un tercero quien hace la corrección, de inmediato deberás asumir tu
responsabilidad.

En el campo de actividades administrativas, una vez que rubricas un documento, es una


aceptación tácita de que ese documento ya fue revisado por ti, por lo que de ahí en adelante si hay
algún reclamo por error en algunas de sus partes, acepta tu responsabilidad y no descargues la
falla en el cabo o el sargento que físicamente lo tecleó, debes pensar que el hizo lo suyo y que tu
no hiciste lo propio; como dicen en el argot de la caballería, "no te saques el albardón por las
orejas". Te aseguro que si lo haces así, ganarás el respeto de tus subordinados, inclusive el de
tus superiores.

22
HAZ DE LA SUPERVISIÓN UNA CONSTANTE.

"...Una orden sin supervisión,


simplemente, es una orden sin valor..."

Como ya lo hemos visto antes, el mando tiene la facultad de decidir y de ordenar, pero también el
deber de exigir que las órdenes se cumplan. Esto hace de la supervisión mas que una función a
desempeñar por convicción, una obligación que no puede ni debe soslayarse en ningún caso por
parte del comandante en cualquiera de sus niveles.

Dice una frase de nuestro léxico castrense:

"...Orden dada no supervisada, a la ch....ina"

Por lo tanto siempre que gires una orden, supervisa que se cumpla, la supervisión es una
condición que no debes perder de vista, debes tenerla presente en todo momento y practicarla
permanentemente, con la seguridad que da tu jerarquía.

Debes poner especial atención a la supervisión, porque dada tu juventud y escasa experiencia, no
faltará quien quiera pasar por alto tus órdenes intentando restarte autoridad, no lo permitas,
siempre que el caso lo amerite debes imponer los correctivos disciplinarios que sean necesarios;
no es quizá el mejor de los caminos, pero sí uno de los medios a tu disposición para hacer valer tu
autoridad; eso si, antes de imponer un correctivo deberás tener mucho cuidado en revisar la
normatividad del caso vigente en la fecha, las últimas disposiciones sobre el particular con el fin
de que no incurras en violación alguna de los derechos humanos, para que no te expongas a que
algún elemento de tropa te levante un parte informativo por un presunto abuso de autoridad y te
ponga en principio a temblar, grábatelo desde ahora.

RATIFICA LA LEALTAD COMO PRINCIPIO BÁSICO.

"...Debo hacerles saber que pueden contar conmigo,


y deseo saber que puedo contar con ustedes.
-----------------------------
No deben hacer movimientos para cubrirse el trasero y por mi parte no habrá puñaladas por la
espalda..." (20) …. Colin Powell.

Como una característica del mando, la lealtad es la fidelidad a la nación, institución, unidad, jefe y
subalternos. Esta cualidad puede ganar por si sola para un comandante la confianza, respeto y
colaboración de sus superiores y subordinados.

Haz tuya la lealtad y foméntala entre tus tropas, pero preocúpate por crear una lealtad
tridireccional: hacia las instituciones, hacia tus superiores y hacia tus subordinados. Te quiero
decir con esto, que independientemente de que seas leal con tus superiores jerárquicos como
obligadamente debe ser, lo seas también con tus subordinados, esto último desafortunadamente
no obstante estar escrito, en no pocos casos se mira ausente, debido a que no lo tenemos aún
muy bien cimentado, de ahí su especial importancia.
23
Tu personal debe saber que le vas a exigir en el trabajo, pero que habrás de reconocérselos; que
vas a castigar cuando haya que castigar, pero que también contarán con tu apoyo cuando lo
requieran; que les vas a escuchar cuando proceda, pero que requieres de ellos su apoyo para el
cumplimiento de la misión una vez que haz decidido que curso de acción tomar; deberán saber
que cuentan con tu respeto y confianza, pero que igual esperas de ellos; y una cosa sumamente
importante, nunca les darás puñaladas por la espalda, siempre les hablarás de frente, eso deberás
dejárselos muy bien claro; el resultado de todo esto tu lo vivirás y lo valorarás, con base en ello
me darás o no la razón.

En resumen es sumamente importante que haya lealtad de unos con otros, por simple principio de
reciprocidad. Respeto de antemano otras formas de pensar sobre este particular.

SE EXIGENTE.

"...Hay quienes desearían reblandecer y suavizar la exigencia de la disciplina; esto no puede ni


podrá ser, se tendrá que seguir siendo enérgico y nunca admitir la flaqueza. La severidad y
firmeza que entraña la justicia castrense, no debe ser débil ni complaciente..." (21)

Nuestros comandantes por experiencia lo saben y así lo refieren a sus comandantes


subordinados, "quien ejerce el mando debe ser exigente"; creo que en esto no tendrás duda, debe
quedarte muy claro, tu formación de oficial así te lo hizo sentir. Por ello siempre que te pares
frente a la tropa deberás hacerlo con la suficiente solvencia moral de aquel que sabe lo que está
haciendo, la seriedad y firmeza en lo que ordenas deberán ser tus premisas, que el personal
sienta que frente a él tiene un mando seguro de si mismo, al que hay que seguir sin titubeos.

Sin embargo, debes tener claro que la "exigencia" debe practicarse en forma consciente y
racional, no a ultranza, es decir, ser exigente cuando se deba ser exigente, o sea cuando el
momento y las circunstancias así lo requieran, pero cuando el personal cumple con su trabajo a
satisfacción, no hay razón para manifestarle algún tipo de exigencia, por el contrario habrá que
reconocerle su labor y motivarlo a continuar dando su mayor esfuerzo; no se trata de ser exigente
por el solo hecho de serlo.

Desde luego que en esta actitud deberá tenerse mucho cuidado de no caer en la pusilanimidad
que es un sentimiento contrario a la exigencia, no, si el personal trabaja hay que dejarlo trabajar,
pero si no lo hace, entonces si exigirle que lo haga; la pusilanimidad en el mando no te la
recomiendo, es sumamente dañina, es principio de desunión, de falta de cohesión, es principio
ajeno a la autoridad. Toma en cuenta que ese personal que se niega a cooperar con la unidad, no
merece estar en ella, por lo tanto, en la primera oportunidad debes dejarlo ir, pero mientras lo
tengas bajo tu mando deberás ser muy exigente con él, ahí si, emplearás toda tu autoridad en la
búsqueda por incorporarlo al ritmo de trabajo de toda la unidad.

"...Exigencia, no significa arbitrariedad..."


Factor importante en el ejercicio del mando es el respeto mutuo entre el comandante y sus
subordinados, debes grabarlo muy bien en tu mente, el trato a tu personal subordinado deberá
ser siempre apegado a nuestras leyes y reglamentos militares, respetando en todo momento sus
derechos humanos. Nuestro ejército ha sufrido cambios sustanciales en los últimos años en este
sentido, en otros tiempos a la tropa se le podía tratar con mas flexibilidad, es decir, podían
pasarse por alto algunos detalles de nuestra legislación militar, hoy día no, hoy si no te ajustas a
lo antes dicho, correrás serios riesgos de ser acusado por cualquiera de los delitos tipificados en
nuestro Código de Justicia Militar y demás leyes que tu ya conoces, o bien, ser señalado ante la
Comisión de Derechos Humanos correspondiente, por violaciones a los mismos, Así que ¡mucho
cuidado!.

24
Por recordarte algunos de los artículos mas importantes, te señalo enseguida, algunos de la Ley
de Disciplina que son aplicables en esto que estamos hablando:

Art.4/o. "...La disciplina exige respeto y consideraciones mutuas entre el superior y el subalterno,
la infracción de esta norma de conducta se castigará de conformidad con las leyes y reglamentos
militares..."

Art. 5/o. "...El militar debe proceder de un modo legal, justo y enérgico en el cumplimiento de sus
obligaciones, a fin de obtener la estimación y obediencia de sus subalternos. Es deber del
superior educar y dirigir a los individuos que la nación pone bajo su mando.

Art.14. "...Queda estrictamente prohibido al militar dar órdenes cuya ejecución constituya un
delito; el militar que las expida y el subalterno que las cumpla, serán responsables conforme al
Código de Justicia Militar..."

Se que todo esto que te acabo de mencionar tu ya de sobra lo sabes, sin embargo siempre es
bueno recordarlo por la importancia que tiene en el ejercicio del mando, que es nuestro tema en
este momento.

SE OPTIMISTA POR NATURALEZA.

"...El optimismo perpetuo es un multiplicador de fuerza...". (22)

Se siempre optimista, ve el lado bueno de la vida, busca a los contratiempos un lado positivo. Los
líderes que ven el mundo en forma positiva y con confianza tienden a infundir la misma actitud a
su gente, por ende la unidad camina bien, reinando la convicción mas que la obligación.
Contrariamente los líderes que persisten en ver el mundo de manera negativa tienden a
desmoralizar, desmotivar y debilitar la eficacia de su personal.

La práctica del mando no pocas veces da dolores de cabeza, pero cuando el optimismo es parte
del comandante, la solución mas adecuada al problema llega sin mayores contratiempos. El poder
del pensamiento positivo es un "multiplicador de fuerza", por su parte el pesimismo, la duda y la
negatividad "reducen esa fuerza".

Sé de los que dicen si se puede y hazlo; y no de los que aceptan de inicio que no se puede y se
abandonan sin siquiera intentarlo.

Los optimistas descartan con indiferencia la sabiduría convencional acerca de lo que se puede y
de lo que no se puede hacer, y hacen oídos sordos cuando la gente los llama ilusos, locos o
cuando les dicen cosas peores. Ellos siguen adelante e intentan lo imposible y tienen éxito con
mas frecuencia de lo que sugiere la lógica.

El optimismo es un ingrediente indispensable para el liderazgo; a la inversa una actitud


demasiado pesimista puede acabar con las ambiciones de liderazgo de una persona. Si el oficial
es optimista, podemos esperar que se convierta en un líder eficaz; pero si se distingue por ser
pesimista lo que podemos esperar de él, es que nunca podrá subir la escalera del éxito.

25
El optimismo provoca que las cosas sucedan; prepara el terreno para la inspiración y da la
fortaleza necesaria que permite que uno enfrente desafíos que han vencido a muchas personas.
"...El valor del optimismo en un comandante,
es su capacidad para estimular acciones audaces
y obtener resultados extraordinarios..." (23)

Entre mayor es el desafío, la herramienta del optimismo se hace mas útil; el optimismo ayuda a la
creación de una coraza y estimula la perseverancia.

DISFRUTA TU CONDICIÓN DE COMANDANTE.

"...El mando es una satisfacción..."

Finalmente un último "tip" disfruta tu condición de comandante. Quien no alivia en forma


constante la presión que significa ejercer el mando, buscándole la parte bonita a todo ese cúmulo
de responsabilidades, se convertirá en lo que llamamos un comandante estresado, nervioso,
indeciso, que en síntesis sufre para cumplir con su tarea; este comandante no podrá mantener un
nivel de eficacia en su unidad a corto, mediano o largo plazo; ni habrá de cultivar para si mismo
o sus subordinados esa fuerza que les dará la solvencia en sus acciones para salvar los
obstáculos y cumplir las misiones. Así que mi subteniente disfruta esta situación mientras la
tengas.

"...Si no te gusta lo que haces, estás perdido si te gusta, ¡ disfrútalo !..."

Al haber escogido esta carrera, resistir tu etapa de formación y haberte graduado como
subteniente, doy por hecho que esta carrera llena tus expectativas, por lo tanto te gusta, de no ser
así estarías cometiendo un grave error en tu vida, esto es, si no te gusta sufrirás, en cambio si te
gusta lo disfrutarás y siempre estarás esperando mas y mas, no podrás quedar satisfecho hasta
verte hecho un "General de tres estrellas", como dicen los gringos.

Espero no haberte aburrido hasta aquí; si no ha sido así que bueno me alegro, por que esta era la
parte mas sosa y difícil de esta lectura; lo que adelante viene es mucho mas accesible e
interesante, puesto que trataremos los principales tipos de problemas y casos médico- legales en
que los subtenientes recién egresados se han visto involucrados, por no haber medido los
riesgos de sus acciones; y que la advertencia a que no cometas los mismos errores,
como"lecciones aprendidas" constituye la razón de ser de este libro. Igualmente veremos todo lo
que puedes hacer en esta bella carrera por ti elegida. Sigamos pues ¡adelante! . ¿Estás de
acuerdo?. Si lo prefieres haz un alto horario y después continuamos.

26
C A P I T U L O IV

LECCIONES APRENDIDAS.

"...Los hombres prudentes aprovechan


la experiencia de los demás...".
Bismarck

Quienes te hemos antecedido, el término "lecciones aprendidas" lo hemos leído una y otra vez
mínimo con motivos de promoción; siempre claro está dentro del campo de las operaciones, tu
con el paso de los años como profesional militar que eres, tendrás que hacerlo también, así que
es conveniente que te vayas familiarizando con él.

¿Que son las “lecciones aprendidas”?

Nuestro manual de operaciones en campaña, cuando hace referencia a la acción de mando


después de las operaciones nos dice:

“...Todo comandante debe estudiar los resultados de una operación con miras a obtener y afirmar
experiencias y a incorporar las LECCIONES APRENDIDAS en la preparación de la unidad, para
futuras operaciones...”

Los Estados Unidos de América, por su misma condición de país líder en el contexto mundial,
constantemente esta envuelto en conflictos armados, por ello mismo cuenta con una fuerza
armada que por su disponibilidad de medios y avances tecnológicos corresponde precisamente
al primer ejército del mundo, contando en su haber con una basta experiencia en el campo de la
guerra. Esta experiencia, le ha permitido atesorar en las páginas de su historia militar grandes
aciertos en la planeación y conducción de un conflicto armado; lo que desde luego no lo ha
privado de cometer también errores, como cualquiera de los ejércitos de la historia antigua y
contemporánea. Son precisamente los errores de la guerra por ellos cometidos, los que una vez

27
analizados, son consolidados como “lecciones aprendidas”, cuyo origen y significado no es otro
que el de aprender de esos errores, para no volver a incurrir en ellos.

Para el resto de los ejércitos del mundo, las lecciones aprendidas se dan mas que en la
experiencia propia, en el estudio de la Historia Universal de la Guerra, a través de la cual es
posible conocer los aciertos y errores de una Batalla en particular o de una Campaña en general.

Es de esta manera por ejemplo que, en la historia reciente podemos hablar del total fracaso del
ejército iraquí en la guerra del Golfo Pérsico “Tormenta del Desierto” (1991), cuando enfrentó su
blindaje al de los Estados Unidos en pleno desierto, es decir, en terreno abierto, sin considerar
que este tenía una abrumadora superioridad aérea, lo que ocasionó que aviones y helicópteros
artillados norteamericanos, prácticamente pulverizaran en un “santiamén” los tanques iraquíes.

Anthony Zinni general retirado del cuerpo de marines Estadounidense considera que esta Guerra
era un anacronismo, afirma: "...La única razón que hizo funcionar la operación “Tormenta del
Desierto” fue que nos las arreglamos para combatir contra el único tonto del planeta que era lo
bastante estúpido para confrontarnos de igual a igual..."(1)

Tomada la enseñanza por los iraquíes, durante la segunda guerra que libraron contra este país
(2003), ya no cometieron el mismo error, ahora combatieron tomando como parapeto las zonas
urbanas, dando a las fuerzas norteamericanas un dolor de cabeza no estimado, que los puso en
evidencia ante la opinión pública internacional.

Como vez estas son lecciones aprendidas, que forman parte ya de la historia militar, al alcance de
todos los ejércitos del mundo.

No ahondaré mas, porque en este momento no es mi intención que aprendas las “lecciones
aprendidas” desde el punto de vista de la guerra, si me interesa en cambio, mostrártelas desde el
punto de vista de tu vida diaria dentro de la unidad a que fuiste asignado, ahí si que tenemos
muchas lecciones de tu interés, basadas en tantos y tantos errores que cometimos cuando como
tu fuimos subtenientes y vivimos el cambio de una vida de estudiante a una de gran
responsabilidad, la conducción de hombres, y lo que es mas, porque no decirlo, la conducción de
uno mismo.

“Lecciones” que aunque no se encuentran escritas como tales, si están dispersas en la memoria
de aquellos que te hemos antecedido, y que traigo para ti ahora que te enfrentas a tu realidad, el
ejercicio de tu profesión; son lecciones que si las tomas en cuenta te ayudarán, a que puedas
llevar una vida militar tranquila llena de éxitos. Es esta la esencia de la idea de escribir este libro,
mostrarte lo que te puede pasar “si no aprendes la lección a tiempo”. Dice una frase anónima lo
siguiente:

“...En la escuela de la experiencia las lecciones cuestan caras,


pero solamente en ella se corrigen los insensatos...”.

Bien mi subteniente, después de esta introducción al tema, pasemos ahora si a ver los casos que
he seleccionado para tí bajo el título: “LOS CUATRO PROBLEMAS CAPITALES DEL
SUBTENIENTE”; con el único fin de que aprendas la lección, no hagas tuyos los mismos errores y
por ende no tengas que sufrir las mismas consecuencias.

LOS CUATRO PROBLEMAS CAPITALES DEL SUBTENIENTE.

28
“...Este naufragio en que todo se pierde, y que no debemos contemplar sino como un castigo del
cielo...” ………. F. M. Zuloaga.

La experiencia ha demostrado que el subteniente cuando egresa y arriba a la unidad a que ha


sido asignado, se enfrenta a cuatro problemas capitales, que son los que lo ponen en situación
difícil a cada momento; han sido tan devastadores éstos, que inicialmente quise llamar a este
capítulo "los jinetes del apocalipsis del subteniente", sin embargo, a fin de no invadir el terreno
teológico desistí de tal idea.

¿Cuales son los problemas capitales del subteniente una vez egresado de su escuela de
formación? las estadísticas nos señalan los siguientes:

- Consumo inmoderado de alcohol y como consecuencia de él:

+ Uso indebido de armas de fuego.


+ Accidentes automovilísticos.

- Accidentes con armas de fuego.


- Abandono de servicio.
- Involucramiento en el narcotráfico.

A través de los relatos que en páginas siguientes te haré de cada uno de los aspectos antes
señalados, te darás cuenta, como algunos de los subtenientes que te han antecedido, hoy
padecen múltiples calamidades, simplemente por no haberse puesto a pensar un momento en
todo lo que significa el ser un oficial; todo lo que significa ser responsable de si mismo,
independientemente del personal subordinado; lo importante que es medir los riesgos que
atentan contra nuestra integridad física y contra nuestra dignidad militar; lo importante que es
entender nuestra situación como miembros del ejército mexicano que tiene y mantiene un
prestigio ante la sociedad mexicana a la que sirve y que es resultado de años de trabajo por parte
de todos sus integrantes.

El alcohol.

"...Acordáos de Atila, el gran conquistador


muerto cayó en sueños, con afrenta y deshonor
sangrando por la nariz, en su ebriedad:
un capitán debe vivir siempre en sobriedad..." (2)

Veamos entonces el primero de los problemas capitales de todos los subtenientes, el alcohol. De
los cuatro problemas capitales, este es el que tiene ganado el lugar de honor, porque como te
podrás dar cuenta mas adelante, el consumo inmoderado del alcohol está presente de una o de
otra manera en la mayoría de los casos médico-legales en que se ven envueltos los subtenientes
recién egresados.

El alcoholismo debe reconocerse es "un problema social" que no se puede soslayar en ningún
campo de la actividad humana, afecta a todas las clases y grupos sociales, a todas las
profesiones, a todo tipo de personalidad y a todas las partes del organismo que tu me quieras
mencionar; el medio militar desde luego no escapa a este problema, no obstante las múltiples
directivas que sobre el particular ha girado la Secretaría de la Defensa Nacional y las múltiples
acciones adoptadas por los Mandos Territoriales y de Corporación respectivos, el consumo del
alcohol está presente entre sus miembros, esa es una realidad.

Por los trastornos que provoca el consumo de alcohol en el organismo mas tarde o mas
temprano, hay quien llama al alcoholismo un "pacto con el diablo de la adicción": un sentimiento
de bienestar en el corto plazo, a cambio de la destrucción constante el resto de la vida.

Un dato importante para ti, por que eres un joven aún, es el siguiente: los jóvenes alcanzan una
concentración de alcohol en la sangre mas rápida que la de los adultos y permanecen
alcoholizados mas tiempo. Estadísticas existentes al respecto señalan que en México casi cinco
29
millones de jóvenes tienen problemas relacionados con el consumo de alcohol; y un dato trágico,
cerca de 200,000 defunciones al año son completa o parcialmente atribuidas al consumo
inmoderado de alcohol; además de que reduce la esperanza de vida en 10 o 12 años (3).

Pero el alcohol como tal no nos importa en estos momentos, pudiera decirse que el alcoholismo
como tal tampoco, ¿por que?, por la simple y sencilla razón de que no eres un alcohólico,
partimos de esa base; lo que si nos importa y preocupa de manera importante son los efectos
que este provoca cuando se consume en forma inmoderada, aún cuando sea una sola vez; y por
supuesto que no caigas en ese alcoholismo, por todos los efectos negativos que representa para
tu salud y desarrollo personal y profesional militar.

Los efectos del alcoholismo o consumo inmoderado de alcohol en el personal militar están
claramente identificados y se resumen en los siguientes:

S Adormece tus reflejos.

Por eso, estando alcoholizado no puedes ni debes manejar un vehículo. La no consideración


de este efecto, ha sido causa de múltiples accidentes en el personal militar, en los que se
han tenido que lamentar desgraciadamente la pérdida de vidas humanas.

S Te induce a hacer uso indebido de tu arma de fuego.

Cometiendo homicidios y lesiones en agravio de tus propios compañeros o de personas


civiles inocentes.

S Te hace irresponsable e indisciplinado.

Llegas tarde a tus listas, faltas o te ausentas de tus labores, en resumen pasas por alto
nuestras leyes y reglamentos; colocándote constantemente dentro del marco de los delitos
de abuso de autoridad, insubordinación y desobediencia.

S Te hace poco confiable.

Ningún trabajo puedes desempeñar, sin riesgo de comprometer a la unidad y a ti mismo, por
ello mismo será común que seas marginado.

S Afecta la relación con tu familia, compañeros y amigos.

El comportamiento indebido bajo los influjos del alcohol normalmente te provoca alejamiento
de amigos y compañeros, como se dice popularmente, será común que "te corten la vuelta";
igualmente te ocasionará un distanciamiento con tu familia.

El ingerir bebidas alcohólicas en el medio militar está restringido, precisamente por tanto caso
médico- legal suscitado a causa del consumo de alcohol; es así que siempre que te veas
involucrado en un problema de cualquier tipo donde esté presente el alcohol, por ese solo hecho
ya no tienes salvación, te haces acreedor por lo menos a un correctivo disciplinario, esto en el
mejor de los casos.

Luego entonces sin mayor análisis podemos establecer una conclusión inmediata, no debemos
ingerir bebidas embriagantes, siempre será mejor no tomar, no ingerir bebidas alcohólicas, ser
abstemios, esa es la decisión mas acertada, la que mas nos conviene, la que nos alejará sin duda
de muchas penalidades de salud, morales, familiares, sociales, etc.

Pero ....¿es eso posible en una cultura como la nuestra?, ¿suena realista para el medio militar?,
creo que no ¿verdad? suena mas "idealista" que "realista", ¿por que? por lo siguiente:

30
¿Quien no se ha tomado una cerveza o una copa de vino?.

Si hago esta pregunta ante un auditorio compuesto de militares de diferente graduación, en el


número que tu quieras, tal vez haya uno que levante la mano y diga: ¡yo no!, seguramente ese
alguien no es que en ninguna ocasión lo haya hecho, lo mas seguro es que antes lo hizo y en
proporción desmedida y ante los problemas que le generó hoy para su fortuna ha dejado de
hacerlo. Pero siendo positivos tal vez si encontremos uno que nunca haya tomado una copa de
alcohol, a ese lo conoceremos y consideraremos como dice el dicho "un garbanzo de a libra",
encontrado a nuestro paso; me atrevo a llamarlo así, por que sin temor a equivocarme, nos será
muy difícil encontrar otro; lo que si será común que encontremos, son aquellos a quienes nos
gusta tomar una cerveza o una copa de vino una vez mas que otra, por motivos diversos, aún
cuando cada ocasión signifique un "riesgo calculado".

¿Por que te menciono lo anterior en una forma tan cruda y directa?, por una razón muy simple,
estoy tratando de atacar el problema, no de engañarte ni de engañarme a mi mismo; que no
consumas bebidas alcohólicas, a diario lo escucharás, yo mismo te lo he dicho antes y ratifico
ahora, pero como se que todo eso será tanto como"bordar en el vacío", "pescar en un pozo", o
"pedir peras al olmo", y se que a final de cuentas lo harás, tal vez solo una que otra vez, pero lo
harás; por ello es que considero que lo mejor es reconocer el problema y buscar cuando menos
disminuir su incidencia por lo que se refiere a casos medico-legales que es la parte que nos
preocupa; reitero quiero ser mas "realista" que "idealista".

Comprendido lo anterior quiero ahora si avocarme al problema y por principio de cuentas, dejar
muy bien grabado en tu mente, que cuando tomes unas cervezas o copas, debes hacerlo sin
perder el dominio de tus facultades mentales, es decir, si a la tercera cerveza o copa pierdes el
control, solo toma dos, si es a la segunda solo toma una, así de sencillo; dicho de otra manera,
debes tu tomarte las copas y por ningún motivo permitir que las copas te tomen a ti, por que
cuando esto último ocurra, te convertirás en un "transformer" y estarás a tan solo un paso de
engrosar las estadísticas registradas en la Secretaría de la Defensa Nacional sobre casos médico-
legales o relevantes a que he hecho referencia; por que el consumo de alcohol en forma
incontrolada, normalmente culmina como ya citamos, en accidentes automovilísticos, o en el
empleo injustificado de armas de fuego, con resultados tales como la comisión de homicidios,
lesiones y diversos hechos delictivos; eso es por una parte, por la otra, al deambular por la calle
en estado inconveniente, corres el riesgo de ser asaltado o atropellado, en detrimento de tu
integridad física.

En resumen, el consumo incontrolado de alcohol se traduce en acciones diversas ocurridas en


perjuicio tuyo todas ellas, alcanzando sus efectos desafortunadamente en no pocos casos, a la
familia que es quien menos culpa tiene, pero quien por desgracia es quien mayormente sufre las
consecuencias.

En las páginas siguientes te platicaré algunos casos médico-legales y de indisciplina en los que
se vieron involucrados subtenientes recién egresados del Heroico Colegio Militar que te han
antecedido, eventos que tienen la finalidad de servirte de referencia inmediata, respecto a esto
que estamos tratando. Será necesario que leas detenidamente cada uno de ellos, los entiendas,
los analices y tomes el aprendizaje que cada uno te brinda, para que después de todo eso
podamos decir con confianza que fueron asimilados su contenido y mensajes. Son valiosas
experiencias que pueden dejarte múltiples enseñanzas; si aprendes de ellas no cometiendo los
mismos errores, te aseguro que habrás ahorrado a tu vida problemas serios en los que podrías
haberte visto envuelto.

"...Un minuto de aprendizaje puede evitar


un accidente o salvar una vida..."

31
Vamos pues a aprender de las experiencias de subtenientes que te antecedieron, quienes no
tuvieron la fortuna de tener en sus manos una lectura como ésta y por lo mismo no tuvieron el
tiempo de hacer estas reflexiones que tu haces, y ahora sufren desgraciadamente las
consecuencias de sus errores, es decir, ellos ya no tuvieron tiempo de aprender de los demás,
han tenido que aprender por si mismos, aunque algunos a un precio muy alto; recuerda:

“...De aprender nunca se termina, pero la lección


debe aprenderse siempre a tiempo...”

32
ACCIDENTES AUTOMOVILÍSTICOS.

Accidentes automovilísticos causados por personas en estado de ebriedad, los encuentras todos
los días en los medios de comunicación: prensa, radio y televisión. Parece mentira pero
diariamente tenemos conocimiento sobre ellos. Para el caso de nuestro ejército, ejemplos de
casos médico-legales o relevantes, a causa de la combinación alcohol-volante los vas a encontrar
a tu alrededor mas pronto de lo que te imaginas, será entonces cuando constatarás la importancia
de esto que te estoy diciendo, dándole el valor respectivo a esta problemática, de la cual tu eres
una de las mas importantes preocupaciones.

Un último dato estadístico: "el alcohol juega una función mayor en más de la mitad de todas las
muertes suscitadas en accidentes automovilísticos". Causa: menos de dos bebidas pueden
deteriorar la capacidad para conducir.

"...Cuando tomé conciencia, mi vehículo estaba volcado,


y yo politraumatizado, de milagro salvé la vida..."

Estas fueron palabras del subteniente que para este efecto llamaremos Juan Pérez Domínguez,
joven oficial recién egresado del Heroico Colegio Militar. El subteniente Pérez en cumplimiento
del servicio se encontraba destacado en una base de operaciones fronteriza en el norte del país;
mantenía su vehículo particular en la propia base, no obstante estar prohibido por la superioridad
hacerlo.

Como este oficial llevaba mas de quince días establecido sin haber sido relevado, después de
haber efectuado los recorridos del día dentro de su área de responsabilidad, se le hizo fácil dejar
su personal en la base y trasladarse en su vehículo con dos elementos de tropa mas a la
población mas cercana con el fin de dar una vuelta, comprar algunas cosas, comer y de paso
tomarse unas cervezas.

La idea inicial era tomar solamente un par de cervezas y retirarse, pero como el día era caluroso y
el ambiente en el bar era agradable, el tiempo transcurrió y sin darse cuenta tomó mas de dos, no
obstante que los elementos de tropa le decían que ya debían retirarse.

De tal modo que cuando decidió regresar ya se encontraba prácticamente borracho. Sin medir
consecuencias abordó su vehículo con la intención de retornar a su base de operaciones, no
había caminado mucho cuando por el propio estado inconveniente en que se encontraba, se
volcó, resultando seriamente lesionados tanto el oficial como los dos elementos de tropa. Esto
desde luego generó gran movimiento de los mandos en sus diferentes niveles, primero para la
atención de los lesionados y después para llevar a cabo el aspecto legal conforme a nuestras
Leyes y Reglamentos.

Como te puedes dar cuenta este oficial actuó ¿te digo como?, "como subteniente", es decir, hizo
una "subtenientada", actuó como "el gorras", "muy a la ligera", sin medir siquiera mínimamente
los riesgos y consecuencias, el resultado ahora te lo comento.

¿Crees tu que el subteniente Pérez pensó en algún momento que al ingerir bebidas embriagantes,
estaba cometiendo el delito de inutilización voluntaria para el servicio? delito claramente
tipificado en el Código de Justicia Militar y plenamente conocido por él.

¿Crees tu que pensó que al desplazarse en su vehículo particular, e ingerir bebidas alcohólicas
estaba cometiendo doblemente el delito de desobediencia? por que en uno de los párrafos de la
Orden de Operaciones que le fue entregada antes de salir a establecerse, se señalaba claramente
33
que estaba prohibido tener en las bases de operaciones vehículos particulares, precisamente para
que no hicieran desplazamientos no autorizados en el área; igualmente se señalaba la prohibición
estricta de consumir bebidas embriagantes; órdenes que como te puedes dar cuenta no
obedeció.

¿Crees tu que pensó que al salir de la base de operaciones, en su vehículo particular se estaba
encuadrando dentro de la comisión del delito de abandono de servicio? por que no informó de su
salida al escalón superior, además de que lo hizo para fines ajenos al servicio, en su vehículo
particular.

¿Crees tu que este oficial sabía que en un caso como éste, después del último de los delitos
imputados el fiscal agrega: "y los que resulten......."? es casi seguro que no, pero tu si lo sabes
ahora, esto quiere decir que además de los delitos claramente señalados, se le agregarán otros
que se encuadren en los mismos.

Entonces te queda claro que ninguno de estos delitos antes señalados eran desconocidos para el
subteniente Pérez, ¿que fue lo que pasó entonces?, muy sencillo, este oficial en ningún momento
pensó que esto pudiera pasarle, lo que el si pensó es que nadie se daría cuenta de su salida, pues
su comandante había pasado por su base un día anterior en visita de supervisión, por lo que de
acuerdo con su estimación estaría de regreso por lo menos en una semana; en síntesis el pensó
simplemente en pasar un rato agradable, no pensó jamás en consecuencia alguna.

¿Cuales fueron las consecuencias y cual es la enseñanza a tomar en este suceso narrado?.
Las consecuencias son muy claras y sencillas, el subteniente Juan Pérez Domínguez, joven
oficial, recién egresado del Heroico Colegio Militar, fue sujeto del proceso legal correspondiente
sufriendo las penalidades del caso, situación que jamás se imaginó cuando en aquel momento
decidió abandonar su base de operaciones para acudir a ingerir bebidas embriagantes. Este
hecho le ha dejado marcado y forma ya de por vida sus "andanzas de subteniente", "sus primeros
pasos".

Ahora quizá me hagas la pregunta y ¿cual es la enseñanza? si no la has visto aún, aunque no es
lo correcto te responderé con otra pregunta, ¿Te gustaría pasar por una situación similar? desde
luego que no ¿verdad?, bueno pues esa es la enseñanza. Cuando estando en comisión del
servicio sientas las ganas de tomarte una cerveza, o bien, tu personal te induzca a hacerlo, por
que también así ocurre, simplemente no lo hagas; piensa y medita simplemente en cuanto hubiera
dado este oficial de haber podido hacerlo, para que lo ocurrido hubiese sido "tan solo un sueño"
del que pudiera despertar sin problema, lamentablemente para él como dijo el General Douglas
Mac Arthur ya es "too late": “demasiado tarde”; pero para ti no, tu aún puedes evitarlo, todavía
estás a tiempo.

“...Por que señor


Solo tengo 23 años..”

Estas pudieron haber sido las últimas palabras del subteniente que para este efecto llamaremos
Marco Antonio Rodríguez Reyes, en el momento mismo que la vida se le escapaba. El subteniente
Rodríguez, joven oficial recién egresado del Heroico Colegio Militar, prestaba sus servicios en una
unidad del sur del país, donde su vida transcurrió normal como la de cualquier otro de los
oficiales de su antigüedad que al igual que él llegaron a la unidad; no se le conocían antecedentes
de alcoholismo, ni de problemas de ninguna naturaleza, mas bien se distinguía por su buena
conducta y su voluntad para el desempeño del servicio, estando considerado por el comandante
de la unidad como un oficial confiable y responsable; la referencia de sus amigos y compañeros
es también la de un hombre comprometido con su profesión, con amplio espíritu de superación;
luego entonces se trataba de un buen oficial en toda la extensión de la palabra.

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¿Que fue lo que sucedió entonces con él?. Encontrándose fuera de la unidad, en comisión del
servicio, trasladándose en su vehículo particular con el fin de dejar documentación oficial por
instrucciones de la superioridad, el Subteniente Rodríguez se salió de su comportamiento
habitual, y en lugar de dirigirse al cumplimiento de su comisión en forma directa, sin
contratiempos, en el trayecto a su destino se detuvo en un establecimiento comercial con el fin de
consumir alimentos, donde desafortunadamente también tomó unas cervezas.

El consumo de alimentos en un restaurante es cosa normal y natural, no así el consumo de


bebidas alcohólicas, por que como ya dijimos dos copas ya afectan tu comportamiento y
sensibilidad; la situación es que el joven oficial no midió este riesgo y se aventuró a manejar con
alcohol en la sangre, en condiciones inconvenientes, el resultado es el que hemos venido
comentando, un accidente automovilístico mas que pudo haber sido evitado, el oficial debido al
estado en que se encontraba y a la velocidad que conducía no pudo controlar debidamente su
vehículo, por lo que invadiendo el carril contrario de la cinta asfáltica se impactó de frente con un
autobús de pasajeros, quedando incrustado bajo dicho automotor, falleciendo en el lugar de los
hechos.

Cuando conduciendo en carretera un automovilista invade un carril contrario puede ser por tres
razones: falla mecánica del vehículo, se quedó dormido el conductor, o bien, un descuido
momentáneo del conductor, las dos primeras son las mas comunes, la tercera la menos probable.
Pero si observamos que el vehículo no presentaba fallas mecánicas, caeremos en la segunda
razón se quedó dormido el conductor, posibilidad que se refuerza si consideramos que en este
caso el conductor se encontraba con alcohol en la sangre .

Como puedes observar este es un trágico caso en el que no hay ya necesidad de señalar de que
forma se violentó la disciplina militar, podemos hacerlo, si, sin embargo creo que para ti es
bastante saber que el fatal resultado en este caso, es lo peor que le pudo haber pasado al
subteniente Marco Antonio Rodríguez Reyes, por que “la muerte es lo único que no tiene
remedio” y la vida es nuestro mas preciado tesoro que tenemos y cuidamos todos los días.

Cabe señalar entonces, que el subteniente Rodríguez Reyes no era un alcohólico, simplemente
aquél día del accidente se le hizo fácil tomar unas cervezas durante la comida, como quizá
muchos de nosotros lo hemos hecho alguna vez; solo que lamentablemente para él, no tomó en
cuenta que se encontraba conduciendo un vehículo.

Bien mi subteniente, el resultado de esta falta de conciencia por parte del subteniente Rodríguez
Reyes, queda muy claro, perdió la vida a muy temprana edad, cuando el futuro que se presentaba
a su frente era halagador y lleno de todas las cosas bonitas que la vida encierra dentro de si; una
“inconsciencia” acabó con todo eso, desafortunadamente.

Veamos ahora ¿que enseñanzas te deja este suceso?, en primer lugar una muy triste, con la vida
no se juega; segunda, la combinación alcohol-conducción de vehículos siempre deberá evitarse,
dice un acertado eslogan publicitario: “si tomas, no manejes”; y tercera que es resultado de las
dos anteriores, no caigas en el mismo error.

“...No se que fue lo que pasó, cuando reaccioné


mi vehículo estaba volcado...”

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Dijo enfático y muy seguro de si mismo, ¡me siento muy aburrido!, mi cuerpo reclama un poco de
diversión, el subteniente que para este caso llamaremos Marco Antonio Méndez Cuéllar sintió de
repente la necesidad de salir a dar una vuelta a ver que pescaba, a divertirse un rato. A la
exclamación del subteniente uno de quienes le escucharon dijo en tono de consentimiento, ¡es
justo y necesario! “mi subte”, muy merecido lo tiene ya ha trabajado mucho usted, - “dándole el
avión” -.

Dicho y hecho, el subteniente Méndez se viste de civil, toma un vehículo particular propiedad de
otro oficial y se retira con rumbo a la población mas cercana, en busca de esa diversión que su
cuerpo reclamaba, su camino no fue muy prolongado, de tal forma que cuando se dio cuenta ya
se encontraba cómodamente sentado en un lugar apropiado donde podía saciar su hambre en
primer término, por supuesto, donde también para acompañar la comida podía tomarse algunas
bebidas espirituosas, o sea, de esas que reaniman el espíritu, y que por norma se componen de
alcohol.

Si lo antes narrado, hubiera tenido lugar en la unidad y en horario de franquicia, no tendría mayor
importancia ni nada de extraordinario, pues se trata de lo común de la vida del oficial, durante su
horario de franquicia salir cuando quiera y donde quiera, no hay quien tenga que decirle algo por
eso; sin embargo, a este oficial se le olvidó, no consideró o pasó por alto, que se encontraba
desempeñando el servicio de comandante de una base de operaciones y que por ese solo hecho
estaba imposibilitado para hacerlo de esa manera, sin embargo lo hizo.

Bien, el subteniente Méndez después de la comida continuó consumiendo bebidas embriagantes,


el ambiente era tan propicio como él lo había imaginado, así pasó el tiempo hasta que finalmente
decidió regresar, obviamente las condiciones en que se encontraba al salir del establecimiento, no
eran las mismas con las que había llegado, pero eso no lo tomó en cuenta él, así que cubrió su
cuenta, abordó el vehículo en que se transportaba y se dispuso a retornar a su base de
operaciones. Poco rato después de haber iniciado su movimiento de retorno, sin darse cuenta
perdió el control del volante, de tal manera que cuando reaccionó su vehículo se encontraba
volcado, él por su parte sentía golpes por todas partes, afortunadamente las lesiones sufridas no
fueron de gravedad y pudo contarlo.

Enterados del incidente las autoridades militares responsables acudieron al lugar constatando lo
ocurrido, se procedió a levantar las actas del caso, para consignar al oficial conforme a nuestra
legislación, continuándose con el proceso correspondiente.

Como te puedes dar cuenta al igual que el primer caso relatado, este oficial actuó ¿como que?
como “subteniente” esa es la palabra, fue otra “subtenientada”, pues no pensó en ningún
momento que al dejar su base de operaciones cometía el delito de abandono de servicio; y que al
ingerir bebidas embriagantes se colocaba en situación de inutilización voluntaria para el servicio,
como ya lo analizamos en el primer caso; simplemente el señor se sintió aburrido y con ganas de
divertirse un rato y salió, ¿meditó respecto a la gravedad de lo que estaba haciendo?, ¡desde
luego que no!.

¿Cual es la experiencia que esto nos deja?, una muy clara y sencilla, los subtenientes son muy
dados a cometer “subtenientadas”, y tu eres un subteniente, por lo que estás expuesto a
cometerlas también, si no tomas en cuenta todas estas experiencias vividas por otros de las
cuales puedes y debes aprender, ¿como? no cometiendo los mismos errores, dejando de actuar
sin medir los riesgos y las consecuencias de tus acciones , no dejándote llevar por tus instintos
juveniles que te señalan un camino equivocado, en cuanto a tu responsabilidad de oficial y de
comandante.

Nuevamente el vino tomó en sus manos una víctima mas; un joven oficial tuvo que sufrir las
consecuencias de un proceso legal para hacerle entender que la responsabilidad del comandante
“es cosa seria, no de juego”; nuevamente un expediente es manchado, restando a su
representado oportunidades de éxito en su futuro inmediato; nuevamente una carrera se ve

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afectada por el destino , mismo que pudo continuar su buen rumbo con tan solo haber cumplido
con su trabajo y dejar la diversión para llegado el momento de poder hacerlo.

Así el subteniente Marco Antonio Méndez Cuéllar, protagonista de esta historia hoy lamenta su
suerte y asume el costo de su error, costo que nunca imaginó ni consideró cuando lleno de gozo
se dispuso a abandonar su base de operaciones y disfrutar del vino que fue servido en su mesa;
de una cosa si está consciente y seguro, nunca volverá a cometer el mismo error, nunca volverá a
incurrir en situaciones de esta naturaleza. Tu al igual que él, habrás tomado también la
enseñanza, aunque tu afortunadamente solo por referencia y no por vivencia.

Hasta aquí los accidentes automovilísticos relacionados con el consumo de alcohol.

Hay desde luego otras causas de accidentes automovilísticos en los que se ven involucrados los
subtenientes recién egresados, que aunque son menores no dejan de ser también importantes.
Sus causas brevemente te comento son las siguientes:

S Falta de pericia en el manejo; y


S vehículos en condiciones mecánicas deficientes.

Como todo joven profesional que se ha integrado al mercado laboral después de haber concluido
sus estudios de formación, en lo primero que piensa el subteniente recién egresado es en juntar
las quincenas necesarias para adquirir un vehículo, en el cual poder pasearse y disfrutar su
juventud.

El común denominador de los subtenientes no tiene experiencia de manejo, hay quienes aprenden
con otros vehículos y hay quien lo hace con el propio una vez adquirido, los lugares de
aprendizaje son normalmente áreas despobladas.

El problema normalmente se presenta cuando aquel subteniente que se inicia en la habilidad de la


conducción de vehículos, después de unos días siente que ya es un experto y descuida todas las
medidas de seguridad que le fueron recomendadas cuando tomó por primera vez el volante de un
automóvil.

Una vez que tomó confianza y mientras conduce en áreas densamente pobladas lo hace
normalmente extremando precauciones, mas por miedo que por convicción; pero cuando toma
una autopista, se siente libre y va sumiendo el pedal del acelerador mas y mas disfrutando la
velocidad, sintiendo control absoluto de su vehículo, hasta el momento en que se da cuenta que
no es así, esto desafortunadamente ocurre cuando se encuentra fuera de la cinta asfáltica con su
vehículo volteado y un mundo de gente tratando de ayudarlo, en el mejor de los casos. Falta de
pericia en el manejo fue la causa.

Otra de las causas de accidentes es aquella originada por la adquisición de vehículos que no
reúnen las condiciones mecánicas de seguridad apropiadas. Esto ocurre principalmente por la
prisa del subteniente en adquirir un vehículo al menor costo, no prestando mayor atención a las
condiciones mecánicas. Así que mi subteniente, aunque he hecho poco énfasis en estos dos
últimos aspectos de los accidentes automovilísticos no los pases por alto dales su importancia,
aún es tiempo.

USO INDEBIDO DEL ARMAMENTO.

Siguiendo con el tema del consumo inmoderado del alcohol y sus consecuencias en el
comportamiento y desenvolvimiento de los oficiales, te comentaré ahora tres casos del uso
indebido del armamento a causa de los efectos del consumo de alcohol, estos son muy
característicos y comunes, por lo que te recomiendo los leas con detenimiento y hagas las
reflexiones del caso, para que obtengas de cada uno de ellos la enseñanza correspondiente, cada

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caso de estos corresponde a un hecho ocurrido en el cual un subteniente igual que tu se metió en
serios problemas solo por haber combinado el alcohol con el manejo de armas, solo por eso. No
olvides que estos incidentes han sido recopilados para mostrártelos con el único fin de que no
cometas los mismos errores, no lo pierdas de vista.

“...Era diciembre; y un baile se celebraba...”

El subteniente que en esta ocasión si te parece llamaremos Rodrigo Céspedes de la Vega, oficial
muy joven; hasta antes del incidente considerado como un oficial serio y responsable, aunque
como veremos inexperto y sin malicia. Se encontraba de comandante de base de operaciones en
aplicación de la campaña permanente contra el narcotráfico, al frente de su sección orgánica,
específicamente en actividades de erradicación de enervantes, norte del país, mes de diciembre,
el subteniente Rodrigo Céspedes se ve invadido por el espíritu navideño y seducido por el
personal de tropa bajo su mando, decidió hacer un alto momentáneo a sus actividades de
erradicación, y con el fin de dar un descanso a su personal, se dirige a la población mas cercana
para comer con sus tropas dentro de la población.

Durante la comida ante la insistencia de su personal subordinado decide tomarse unas cervezas
al igual que su tropa, pensó solo unas para calmar la sed, sin embargo como siempre, el ambiente
hizo que a la primera siguiera la segunda, después dijo como “una no es ninguna y dos apenas
hacen una” venga entonces la segunda; de tal forma que dos horas después se encontraban ya
alegres, al caer la noche con la intención de continuar con la diversión, se dirigen a un baile que
en el pueblo se celebraba con motivo de las festividades de la navidad, arribaron al baile ya
entrada la noche donde bailaron y continuaron tomando, hasta ahí todo bien, hasta que el
subteniente Céspedes invadido por la euforia producida por el alcohol, sin motivo justificado “se
le hizo fácil” sacar su pistola y a decir de él hacer unos disparos al aire.

"Escuché quejidos, había dos lesionados, cobré conciencia cuando me encontraba detenido en la
delegación de policía..."

Refiere el subteniente Céspedes que después de efectuados los disparos, escuchó que algunas
personas se quejaban y otras gritaban desesperadas insultando al personal militar; la gente se
arremolinó inicialmente en los puntos en que se escuchaban los quejidos, para posteriormente
dirigirse al personal militar con insultos mas fuertes, reclamando al oficial su proceder,
señalándole haber herido a dos personas civiles, sin que estas le hubieran faltado en ninguna
forma; por el estado en que se encontraba, el oficial se veía impedido de reaccionar, todo lo
escuchaba muy lejano, no razonaba aún la magnitud de lo sucedido, tomó conocimiento de su
situación hasta que se encontró en la delegación de policía de la población, su grado de
intoxicación estaba disminuyendo y se encontraba a cargo de las autoridades policiacas quienes
lo habían rescatado, ante la intención de la multitud de lincharlo, los lesionados resultaron ser dos
jóvenes civiles que se encontraban en el baile disfrutando las festividades de la navidad.

Las familias de los afectados reclamaron con posterioridad al oficial el apoyo médico necesario
para la atención de sus heridas, uno de ellos presentaba un disparo en uno de los glúteos, y otro
presentaba un disparo en una mano; para fortuna del oficial, las lesiones no fueron de gravedad y
los civiles afectados manifestaron que no querían problemas con el personal militar, por lo que no
presentaron querella alguna, lo que al menos por este lado no se le complicó, no obstante la
gravedad del asunto.

Si bien por el lado de las autoridades civiles este oficial pudo librar su problema de manera
favorable como ni el mismo lo hubiera esperado, por el lado de las autoridades militares no corrió
con tanta suerte, el Agente del Ministerio Público Militar, en debido acatamiento a su función, una
vez que recibió el Acta de Policía Judicial Militar procedió a levantar la Averiguación Previa
correspondiente, fincando responsabilidades a este oficial por:

S Inutilización voluntaria para el servicio.

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S Violencia contra las personas causando lesiones; y los que resulten.

De nueva cuenta otro joven oficial inexperto, actuó en forma irresponsable: primero por dejarse
llevar por la tropa quien lo envolvió hasta hacerlo aceptar el consumo de bebidas alcohólicas; y
segundo, por consumirlas en forma inmoderada hasta el grado de perder el control de si mismo y
por ende el control del personal bajo su mando, situación en la que no debe colocarse el
comandante de una unidad bajo ninguna circunstancia.

Otro subteniente que no tuvo tiempo de experimentar en cabeza ajena, teniendo que hacerlo en la
propia con sus nefastas consecuencias, nutriendo de paso la estadística de la Secretaría de la
Defensa Nacional en lo que a casos médico-legales se refiere; otro oficial que manchó su
expediente de manera muy temprana a causa de sus prematuros errores, “sus andanzas de
subteniente”.

Como puedes ver mi subteniente en este incidente que acabamos de comentar puedes sacar
importantísimas enseñanzas que no debes olvidar, entre ellas las siguientes:

Habrá ocasiones en que el personal de tropa bajo tu mando, dada tu juventud e inexperiencia,
tratará de llevarte hacia caminos equivocados, y en caso de acceder, tu como comandante de la
unidad serás el único responsable de todo aquello que se suscite, como ya lo dijimos en el tema
relativo al mando. De tal modo que tendrás que estar muy alerta ante este tipo de situaciones,
debes tomar como norma que todo lo que implique riesgo innecesario a tu responsabilidad militar
deberás desecharlo de inmediato y conducirte siempre conforme a lo que marcan nuestras Leyes,
Reglamentos y disposiciones diversas vigentes; en lo particular, acostumbro decir: proceder
“como lo marca el librito”.

Quince a treinta elementos de tropa será el número que normalmente traerás bajo tu mando en
las diferentes comisiones que se te asignen, si tu a ese personal que está armado, sediento y con
ganas de un poco de relajamiento, le autorizas que consuma bebidas alcohólicas pensando que
su control está garantizado por que son muy tranquilos o muy disciplinados, estarás cometiendo
un gravísimo error, por que nadie, absolutamente nadie te puede garantizar eso; la razón de esta
aseveración radica en el hecho de que los efectos del alcohol son impredecibles en los diferente
tipos de personas y situaciones; en este caso como te pudiste dar cuenta, el oficial no pudo
controlarse ni a sí mismo; y si no pudo hacerlo a sí mismo ¿como hubiera podido hacerlo con los
demás?; así como fue el oficial, pudo haber sido cualquiera de los integrantes de la sección el que
se alocara y ni tu ni nadie hubiera podido evitarlo. En el caso que en seguida te comento puedes
constatar lo antes dicho.

__________

“...Camarón que se duerme...”

Las actividades del día habían terminado, el subteniente que para este caso llamaremos Jaime
Meléndez Cuéllar, ordenó a su personal tomaran sus alimentos y procedieran a descansar, caía la
tarde, el personal se encontraba agotado y hambriento por lo que la orden se cumplió desde
luego, la tropa tomó sus alimentos y al poco rato se encontraba descansando, la noche apenas
iniciaba, las instalaciones quedaron en silencio , solo las voces de los vigilantes se escuchaban
fuera de las instalaciones.

El subteniente Meléndez era el comandante de una base de operaciones en el norte del país,
establecida en aplicación de la Campaña Permanente Contra el Narcotráfico y Ley Federal de
Armas de Fuego y Control de Explosivos. Si bien no considerado un oficial de excelencia si era
de aquellos que se mantenían “a media agua”, de los que cumplen aunque les cuesta trabajo dar
“el extra”; no obstante, se distinguía por no dar problemas, su comportamiento era el apropiado

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tanto en el cuartel como en el ámbito civil, su comandante lo tenía conceptuado como un oficial
que cumplía en forma suficiente con sus obligaciones militares no mas allá.

Aquella noche mientras el personal se encontraba descansando, el subteniente Meléndez


recostado en un catre no podía conciliar el sueño, por lo que daba vueltas a su imaginación,
vinieron a su mente situaciones diversas, de trabajo, de familia, de amistades, de noviazgo; se
sintió nostálgico, con necesidad de algo para calmarse; cuando esto acontecía ya estaba entrada
la noche, no obstante eso invadido de un estado de ansiedad de repente tomó la decisión de salir
con la intención de tomar algunos alcoholes que lo sacaran del enfado y depresión que sentía,
tenía doce días establecido y eso contribuyó en su disminuido estado anímico.

Sin pensarlo dos veces ordenó se levantara la mitad del personal bajo sus órdenes, con el fin de
hacer un recorrido nocturno, los elegidos acudieron al llamado iniciando posteriormente su
movimiento saliendo de las instalaciones de la base; la dirección tomada obviamente que no fue
la acostumbrada para los recorridos durante la noche, en su lugar se dirigieron a un
establecimiento nocturno de consumo de bebidas alcohólicas, donde ingresó todo el personal,
nadie fue designado en funciones de seguridad; ya en el interior del bar procedieron todos a
consumir bebidas alcohólicas.

Si lo hace “mi comandante” comentó la tropa pues entonces vamos a echarnos “unas”, del dicho
pasaron al hecho y al poco rato todos se encontraban muy alegres disfrutando de las bebidas
espirituosas. Transcurridas las horas ya bajo los efectos de la bebida, envalentonado el personal
de tropa por que andaba armado, comenzó a discutir con los parroquianos, hasta llegar inclusive
a los golpes, algunos elementos de tropa buscando controlar la situación, emplearon su
armamento individual e hicieron disparos al aire para amedrentar a los civiles, lográndolo
momentáneamente; hasta ahí afortunadamente todo transcurría sin consecuencia.

Consciente del grave curso que estaban tomando los acontecimientos, el subteniente Meléndez
no obstante el grado de embriaguez que ya presentaba, tomó la decisión acertada de retirarse del
lugar, como finalmente lo hizo. El grupo salió del bar con la intención de reincorporarse a la base
y descansar, pero debido al estado en que se encontraban, decidieron hacer un alto en un punto y
ahí descansar, quedándose dormidos todos excepto uno de tropa, para entonces el amanecer ya
estaba próximo.

Este elemento de tropa que no lo venció el sueño tomó la pistola MP-5 del subteniente y se dirigió
a un camino de segundo orden con la intención de establecer un puesto de control, ”él solo”.

Ya establecido en el punto elegido por él, poco antes del amanecer observó que un vehículo se
aproximaba, hizo el seguimiento visual correspondiente y ya próximo le hizo señas con una
lámpara para que se detuviera, cuando este estuvo prácticamente en el punto donde el soldado
se encontraba, pasó frente a él por el carril contrario sin detenerse una camioneta donde viajaban
dos civiles, el soldado debido al estado en que se encontraba sin motivo justificado accionó el
arma, causando la muerte a uno y lesionando al otro.

Cuando el subteniente Meléndez recobró la conciencia después de la borrachera nocturna, su


“cruda” realidad fue catastrófica, era ya responsable de varios delitos, de los señalados en
nuestro Código de Justicia Militar y que ya hemos comentado con anterioridad. Una borrachera
repentina no programada, lo tenía ya en la antesala de una prisión militar.

Conocido el hecho por las autoridades se destacó personal militar en búsqueda suya y del
personal con quien se encontraba para el deslinde de responsabilidades; el Agente del Ministerio
Público Militar tomó nota de los hechos para posteriormente con la documentación del caso
proceder a levantar la Averiguación Previa correspondiente y llegado el momento consignar el
asunto ante un Juez. Mientras tanto la Policía Municipal y Judicial del estado se daban a la tarea
de buscar al soldado homicida para ponerlo a disposición de las autoridades competentes.

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Como lo hemos venido repitiendo y seguiré haciendo hasta el cansancio, nuevamente la juventud
e inexperiencia de un subteniente recién egresado, lo llevaron a cometer una “subtenientada” con
sus respectivas consecuencias.

Antes de tocar el punto de las experiencias y enseñanzas que este caso nos brinda, quiero
retomar lo dicho en la parte final del caso anterior:

“...Así como fue el oficial, pudo haber sido cualquiera de los integrantes de la sección el que se
alocara y ni tu ni nadie hubiera podido evitarlo...”

Ahora si mi subteniente aquí tienes una experiencia mas, vivida para tu fortuna por uno de los
subtenientes que te han antecedido y que la he traído para ti, con el único fin que ya hemos
venido comentando, que tomes la enseñanza y no cometas el mismo error, pues tu aún estás a
tiempo de hacerlo, cosa que no puede decir el subteniente Meléndez a quien sólo queda pensar
como superar esta etapa y volver a levantar el vuelo.

¿Cuales son las enseñanzas que este incidente nos deja? ¿Las alcanzas a percibir?
Mencionémoslas entonces :

Primero, ¿ya confirmaste que nadie te garantiza que un elemento de tropa en estado de ebriedad
pueda ser controlado, por mas tranquilo que este sea estando cuerdo?.

Segundo, bajo ningún concepto andando en comisión del servicio debes consumir bebidas
alcohólicas, ni permitir que el personal bajo tu mando lo haga, los delitos en que incurres son
bastante severos, ya lo hemos comentado.

Tercero, algo fundamental que aunque no es el motivo de la presente lectura, considero


importante mencionártelo: nunca debes descuidar la seguridad; el estado en que se encontraba
este personal del que hemos hablado, no le permitía defenderse y un solo elemento enemigo era
suficiente para haber acabado con todos ellos.

“...Dijo la vida es una y hay que vivirla...”

Terminaron las actividades del día y en la puerta de la cuadra se escucha que alguien dice: joven,
soltero, sin vicios, no mal parecido, buen sueldo, católico, con ganas de amar, ¿que mas pueden
pedir las nenas? ¡La vida es una y hay que vivirla!. El protagonista de esta expresión era el
subteniente que para este efecto llamaremos Félix Martínez Morales .

El subteniente Martínez Morales era un oficial que dada su juventud y ganas de vivir la vida, no
desaprovechaba oportunidad para divertirse, ahora en una “disco” o “antro”como le llaman
ustedes los jóvenes, mañana en un “centro nocturno”, pasado en un “bar”, cada franquicia de que
podía disponer era una oportunidad mas para la diversión, misma que no desaprovechaba en lo
mas mínimo. El centro del país era su plaza, por lo que la distracción que buscara la encontraba,
cualquier día de la semana, la única limitante era su cartera, el rendimiento de su quincena que de
acuerdo con el lugar elegido era mayor o menor. Es decir, buscaba diversión en lugares al
alcance de sus posibilidades económicas, de acuerdo con la cercanía o lejanía de la quincena.

Aquella tarde al igual que otras anteriores salió, cenó en un restaurante donde tomó unas
cervezas y ya entrada la noche, se dirigió al bar de su preferencia, aquel que con frecuencia
visitaba. En dicho bar despachaba una bella jovencita a quién le había puesto la mirada, y quién
por su belleza le quitaba el aliento, a toda costa trataba de conquistarla para llevar con ella una
relación, desconociéndose si formal o informal, quería hacerla por lo menos su “amiguita”, ésta le
hacia algunas insinuaciones pero no se decidía. Durante su estancia en el bar platicó con ella en
diversas ocasiones, sin que ésta dejara de desempeñar su función de trabajo. Así las cosas,
transcurrieron las horas y su grado de intoxicación etílica se fue haciendo mas evidente. Como es

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normal, en el bar se encontraban otras personas que al igual que el subteniente se dejaban
consentir también por “Baco” (Dios del vino).

No obstante el grado de intoxicación alcohólica que ya presentaba el oficial, todo transcurría


normal, su comportamiento era el apropiado y no molestaba a nadie, hasta que uno de cuatro
civiles que se encontraban sentados en una mesa contigua, se quiso pasar de listo con la joven
faltándole al respeto, el subteniente reclamó de inmediato al civil su proceder, al ver esta situación
el agresor y los tres civiles restantes se enfrascaron en severa discusión con el oficial, intentando
golpearlo aprovechando su superioridad numérica, en obvia desventaja y dominado por la ira, ya
sin control de sus impulsos el subteniente extrajo su arma individual y sin pensarlo dos veces
efectuó varios disparos en contra de aquellos; enseguida de los disparos un silencio sepulcral se
apoderó de quienes se encontraban en el lugar; pasado el desconcierto vinieron los gritos de
auxilio para los que en el suelo se encontraban heridos de bala.

El resultado final de este incidente desgraciadamente fue fatal, de los cuatro civiles dos resultaron
muertos, uno herido y uno la alcanzó a librar, salió ileso. El subteniente Martínez Morales cuando
se dio cuenta de lo sucedido, no salía de su asombro, la magnitud de lo que acababa de hacer
rebasaba todos los límites que el pudiera haber llegado a imaginar, no comprendía como es que
había hecho algo así y obedeciendo a su instinto de conservación, como primera reacción al
problema solo pensó en huir, dándose a la fuga de inmediato antes que llegaran las autoridades
policíacas y procedieran a su detención.

En estos momentos el subteniente Martínez debe encontrarse “en algún lugar del universo”,
escondido y viviendo con la zozobra de que en cualquier momento puede ser aprehendido y
consignado ante las autoridades competentes, para que responda por sus crímenes.

Como puedes darte cuenta mi subteniente, el fatal resultado de este incidente, ni por asomo pudo
haberlo imaginado el subteniente Martínez, cuando aquella tarde llegada la franquicia muy
optimista decidió salir a divertirse “living” la vida loca, lamentablemente el lugar elegido para
pasarla bien, no fue el mas afortunado.

Nuevamente la combinación funesta Alcohol-arma de fuego había cobrado su cuota, dos vidas
humanas segadas, una malherida; y una carrera militar que pudo ser brillante truncada, un joven
oficial perdido en el marasmo de su incredulidad al margen de la ley, moviéndose bajo las
sombras de la noche para no ser aprehendido. Una familia desmoronada por lo acontecido,
igualmente incrédula, como era posible imaginar algo así, aún se pregunta.

Bien mi subteniente, creo que las enseñanzas que esta narración nos ha dejado, son mas claras
que nunca:

Primero, elige bien los lugares destinados para tu diversión.

Segundo, aquél lugar de diversión donde para mayor seguridad haya que ir armado no es un
buen lugar, así de sencillo, por lo que debes desecharlo de inmediato y sin mayor discusión. Los
lugares destinados al sano esparcimiento no reclaman el acudir armado.

No olvides que uno de los efectos del alcohol es la desinhibición que provoca, nos hace sentirnos
mas seguros de nosotros mismos y con un arma en nuestra cintura hace que ante una discusión
nos envalentonemos, y ante un ataque de ira cometamos “la peor de las burradas” un homicidio.

Cabe destacar para ti, que en este caso se trata de un oficial homicida, pero en muchos otros
casos hablamos de un oficial muerto.

Graba bien en tu mente que al cargar un arma contigo, ante una discusión que te provoque ira o
inseguridad intentarás sacarla o la sacarás, y al hacer esto va a ocurrir una de estas cosas:
hieres o das muerte a una persona, o bien, te hieren o te dan muerte a ti, no hay de otra. Luego
entonces deberemos andar armados única y exclusivamente en aquellos casos extremos en que

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tengamos que desplazarnos inevitablemente en lugares de máximo riesgo, donde si haya que
considerar en un momento dado tu vida o la del otro; reitero estos son casos extremos que no se
dan cotidianamente, requiriéndose de mucho criterio para determinar cuales son estos lugares.

Vistos los casos anteriores relacionados con el consumo de alcohol ¿a que conclusión podemos
arribar?, o dicho de otra manera ¿Cual es la solución del diez para no caer en estos errores?

Muy simple no tomar ni permitir que se tomen bebidas alcohólicas en actos del servicio, mucho
menos cuando el personal se encuentra armado; el caso contrario significará siempre “el
suicidio”. Asimismo elegir como lugares de diversión aquellos que nos ofrecen seguridad durante
nuestra estancia.

Los oficiales implicados en estos casos citados y todos aquellos que han sufrido situaciones
similares, conscientes del grave error cometido y de la desagradable experiencia vivida, me
parece escucharlos al unísono hablar de la siguiente forma:

“... Cómo es que no entendí a tiempo que el alcohol consumido en cantidad inmoderada, al
margen de la ficticia alegría y desinhibición que causa, provoca ausencia de la realidad,
alteración de la personalidad y como desastrosa consecuencia, tragedias diversas y el
desquebrajamiento del orden y la disciplina militar; hoy tarde lo he comprendido, pero esa es una
lección que no olvidaré y que me habrá de permitir en lo futuro tomar conciencia de ello y mejorar
mi desenvolvimiento profesional en todos los aspectos, evitando así verme en riesgo de caer de
nueva cuenta en una situación similar; lamento las penalidades causadas a mi familia, a quien
nunca pensé que podría llegar a afectar de esta manera, por una irracionalidad así; por nada del
mundo desearía que alguno de mis compañeros y amigos oficiales se viera involucrado en una
situación de esta naturaleza...”

Bien mi querido amigo, cierro esta parte reiterándote lo que en páginas anteriores te he
mencionado, no te digo que no te tomes una cerveza o una copa de vino, aunque siempre será
mejor no hacerlo, ¡tómatela! pero por ningún motivo llegues al punto en que la copa o cerveza te
tomen a ti, por que llegar ahí es tanto como permitir que otros decidan por ti, ya que tu no estarás
en condiciones de hacerlo, lo que significaría poner en el filo de la navaja, tu seguridad e
integridad personal, tu libertad y como consecuencia, la buena marcha de tu carrera militar, creo
que no vale la pena no te lo mereces; así que ¡mucho cuidado!.

Todos estos casos que hasta ahorita te he comentado, tienen como punto de origen el consumo
de bebidas alcohólicas, he hecho mucho énfasis en ellos porque lamentablemente es muy alto el
número de incidentes automovilísticos y de armas de fuego en que el personal de subtenientes
recién egresados se ve involucrado.

ACCIDENTES CON ARMAS DE FUEGO.

Los siguientes casos a que ahora haré referencia, no tienen ninguna relación con el uso indebido
de las armas causado por el consumo de alcohol, se trata de accidentes provocados por la
impericia y exceso de confianza del oficial en el manejo de su arma individual, son situaciones
completamente distintas a las antes mencionadas. Aclarado esto seguimos adelante.

Al ingresar al Heroico Colegio Militar, el conocimiento que tenemos sobre armas y su manejo es
casi nulo, al menos en la mayoría de los casos, puesto que habrá quien si las haya tenido y
manejado con suma confianza antes de su ingreso.

El hecho de no haber manejado armas con anterioridad, hace que nuestro primer contacto con
ellas se convierta en una experiencia nueva, que aparejada con la emoción que se apodera de
nosotros, nos hace sentir también un particular nerviosismo, mismo que afortunadamente fue

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controlado por un oficial que estuvo siempre a nuestro lado para quitárnoslo con una sutil ayuda
de instrucción llamada “casco”, que hacía llegar a nuestra cabeza a velocidades normalmente
moderadas (entiéndase en el “argot” cadetero “un cascazo”) cada vez que pasábamos por alto las
medidas de seguridad en el manejo del armamento; esto se daba desde luego durante las
prácticas de tiro que es cuando se manejan cartuchos de guerra en la recámara y un descuido
podía provocar una tragedia. Todo esto nos ocurrió desde luego a quienes te antecedimos hace
ya un buen número de años, a ti ya no te tocó pues viviste tiempos modernos, con nuevas
técnicas.

Así transcurre el desarrollo de nuestra formación en la que vamos llevando a cabo diversas
actividades con armas, para ello contamos con un arma de cargo; hasta que llega el momento
sublime, nuestra graduación como subtenientes, sentimos que ya somos expertos en el manejo
de armas, puesto que ya somos oficiales del ejército mexicano y ello es sinónimo de amplio
conocimiento al respecto; y ya encuadrados en la unidad a la que fuimos asignados, por razones
propias de la profesión portamos diariamente nuestra arma individual y es ahí donde empiezan
para algunos los primeros problemas de este tipo.

Ya somos oficiales, ya somos lo suficientemente diestros en el manejo de armas, así pensamos y


olvidamos todas aquellas enseñanzas de nuestros instructores, todos aquellos regaños y
cascazos recibidos por no adoptar en todo momento las medidas de seguridad básicas en el
manejo del armamento.

“...Es que no me fije, es que no me di cuenta, “es que..,es que..,es que...”

Eran las 1900 horas, el personal hacía ya mas de un par de horas que se había retirado franco, el
subteniente que para este caso llamaremos Jaime Aguirre Treviño, se encontraba en su
alojamiento oficial, recostado en su cama viendo televisión, estaba franco pero su domicilio
particular lo constituía también el cuartel, y en aquella ocasión había decidido no salir a la calle,
por lo que sintiéndose como en su casa, aquella tarde miraba plácidamente el programa
televisivo de su preferencia.
Pasado un rato, aburrido de ver televisión le invadió el espíritu de “gun man”: pistolero. Antes de
ingresar al Heroico Colegio Militar, el subteniente Aguirre tuvo como una de sus aficiones, la
lectura de revistas populares de corte vaquero, donde en diferentes historias aparecían pistoleros
famosos por su rapidez para desenfundar su arma y hacer fuego contra su adversario. Todo
parece indicar que lo que en un tiempo fue lectura, años después se convirtió en una fijación, por
que ya como oficial, con una pistola en la cintura, siempre que creía tenía la oportunidad,
practicaba esta habilidad para ir mejorando su récord. Pues bien aquella tarde le invadió la
fantasía de sentirse uno mas de esos pistoleros famosos del oeste y seguro de si mismo, tomó su
fornitura y se la colocó en la cintura, tomó su pistola colt government Cal.0.45", la checó, no se de
que pero la checó, y momentos después ya estaba colocado frente a un espejo del baño en
posición de pistolero en duelo, dándose a la tarea de practicar el desenfundar su arma con
rapidez.

Experto en el manejo de armas pues no olvidemos que ya era subteniente, tomó la precaución de
quitar el cargador a su arma como una medida de seguridad, así estuvo una y otra vez, hasta que
consideró que ya había alcanzado un mayor grado de rapidez. Lejos de calmar ahí su inquietud
quiso poner mayor grado de dificultad a estos ejercicios y al movimiento de desenfundar agregó
el de cargar el arma durante el mismo movimiento y apuntar hacia el espejo en el cual se estaba
viendo, todo en un solo instante. Lo hizo una y otra vez, cada vez mas rápido, estaba tan
entusiasmado con esto, que con la velocidad de movimientos, perdió el sentido de la precaución,
de las medidas de seguridad, de tal modo que cuando mas felíz estaba por el logro alcanzado,
¡Bang! Se escuchó un disparo y en seguida un silencio absoluto y el oficial con los ojos saltados
no quería ni moverse, estaba realmente asustado, afortunadamente para él ante aquella estupidez
no había resultado él mismo lesionado, el disparo había quedado incrustado en una caja de cartón

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que tenía en su cuarto, en el que guardaba diferentes objetos. Ante el estruendo que rompió el
silencio, arribó en primer término además del cuartelero, el oficial de cuartel quien hizo al
subteniente Aguirre un rápido interrogatorio; entre otras hizo la pregunta siguiente: ¿que fue lo
que paso? y con ella las respuestas “de subteniente” por no decir que de recluta: “es que no me
fije que tenía cargador”, “es que yo creía que no tenía cartuchos”, “es que no me di cuenta
cuando se cargó”, “es que...”; es que”..., es que”..., respuestas que por absurdas parecen
incoherentes, y dejan ver el grado de inexperiencia de este oficial en el manejo de armas.

Este incidente es mas que elocuente en cuanto a las torpezas que cometemos, cuando pasamos
por alto las medidas básicas de seguridad. En este caso especialmente aquella que nos dice que
“no debemos jugar con nuestras armas”. Lo que sucede es que tenemos con nosotros un arma
las veinticuatro horas del día y es tanta la novedad e inquietud que nos causa, que no sabemos
que hacer con ella. Aquí como te puedes dar cuenta no hemos tenido que lamentar una tragedia,
sin embargo, no deja de ser importante la enseñanza, por que no tienes idea del número de
incidentes que como este han acontecido a subtenientes de diferentes antigüedades en los que si
se ha tenido que lamentar la pérdida de vidas humanas, y en el mejor de los casos solamente
lesionados.

Entonces ¿cual es la enseñanza general que esta experiencia te deja? Sencillo, las armas con que
contamos para el desempeño de nuestras actividades, son precisamente para eso, no para jugar.

“...Después del disparo quedó mudo,


con los ojos desorbitados...”
Como te decía, el juego con las armas ha sido causa de muchas tragedias, una de ellas es la
siguiente, la irresponsabilidad y falta de conciencia de tres oficiales recién egresados, que para
este efecto llamaremos al primero Juan José Díaz de León, al segundo Martín Morales Cruz; y al
tercero Severo Martínez González, se encontraban reunidos en el alojamiento oficial del primero
de ellos, debes saber que cuando los subtenientes recién egresados arriban a la unidad a la que
fueron asignados, normalmente andan “achinchorrados” uno tras otro, siempre juntos de un lado
para otro, en lo que cobran confianza para entrelazarse e interactuar con los demás oficiales.

Bueno, pues esta vez este grupo no era la excepción, tomaban un refresco, a la vez que se
platicaban sus experiencias iniciales en la unidad. Después de evacuados diversos tópicos,
música, películas, servicios, deportes, novias, etc., tocaron el punto de sus armas individuales, al
tiempo que cada quien sacaba la propia, no faltó quien dijera que la suya era la mejor, por que
estaba mas nueva, por que era mas cara, por que estaba mas bonita, etc. uno aceptaba mientras
que el otro refutaba lo dicho, obviamente no se ponían de acuerdo, pero siempre dentro del marco
de la camaradería, sin llegar al altercado.

La plática siguió su marcha, era una clásica discusión de subtenientes, en la que como es normal
todos se sentían expertos en el conocimiento y manejo de armas como ya lo hemos dicho. De tal
forma que mientras hablaban sobre sus armas las manipulaban, apuntándose con ellas , ahora
por imprudencia, después por juego, sin aplicar aquellas medidas de seguridad que les fueron
inculcadas por sus instructores, cuando se iniciaron en el manejo de armas, sobre todo aquella
regla básica que dice que “siempre debemos considerar que el arma esta cargada” lo que
significa que por ningún concepto se debe apuntar a alguien con ella.

Así las cosas, como dice el popular refrán “tanto fue el cántaro al agua hasta que se rompió”. Se
escuchó un disparo, nuevamente reinó aquel silencio sepulcral, el cuerpo sin vida de un joven
oficial cayó al suelo, mientras los otros dos no daban crédito a lo que acababa de suceder y
estaban viendo. El subteniente Martín Morales Cruz, completamente pálido y con el rostro
desencajado, empuñaba en sus manos aún el arma homicida, sin alcanzar a comprender que es lo
que había ocurrido; su primera intención fue correr, pero sus piernas no le respondieron; miraba
en el suelo con espanto el cuerpo ya sin vida del subteniente Severo Martínez González, quien
presentaba un disparo de arma de fuego Cal. 0.45" a la altura de la mejilla derecha, no lo podía
creer pero desgraciadamente todo era una realidad, en forma imprudencial había quitado la vida a

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un oficial compañero de trabajo, partícipe de historias conjuntas como cadetes hacía apenas unos
meses; podía haber ofrecido su vida a cambio para poder reparar su daño, sin embargo, no había
ya nada que pudiera hacerse, todo era un hecho consumado.

El subteniente Juan José Díaz de León, el tercero de los oficiales, permanecía mudo, no podía
articular palabra, vientos de miedo, inseguridad y desesperanza invadieron su cuerpo, no sabía
que hacer, fue hasta minutos después cuando era sujeto a los primeros interrogatorios que fue
cobrando conciencia de lo acontecido, no era culpable, ni responsable de lo acontecido, pero el
hecho de haber sido testigo de todo el incidente lo tenía desmoronado, estupefacto, sin aliento,
no lo podía creer, al responder las primeras preguntas que le hacían, todavía balbuceaba .

El resto de la historia tu puedes imaginarlo, el personal corría de un lado para otro, cada quien
quería tener la versión de lo sucedido. Pasado el momento crítico, se procedió al levantamiento de
las actas correspondientes, con el fin de deslindar responsabilidades.
Lo importante para ti de todo esto es desde luego la enseñanza que te deja, lo que no debes hacer
nunca: “jugar con las armas”. No te es difícil darte cuenta que la imprudencia de tres jóvenes
oficiales, que considerándose expertos en el manejo de armas, mostraron precisamente lo
contrario, total ignorancia, al pasar por alto medidas de seguridad básicas en el empleo y manejo
de armamento, medidas que nunca debemos olvidar por mas que pasen los años, como son las
siguientes:

S Las armas en todo momento deberán tener el seguro puesto.


S No llevar cartucho a la recámara sin causa plenamente justificada.
S No manipular el cajón de mecanismos del arma, ni jugar con ella.
S No apuntar con el arma a persona alguna.
S Considerar en todo momento que “el arma está cargada”.
Bien mi subteniente, es triste el tener que aprender de las desgracias de los demás, sobre todo de
nuestros compañeros de armas, pero esto es inevitable; tómalo como un sacrificio de quienes te
han antecedido, para que tu, ausente de este tipo de problemas te desarrolles como un buen
oficial en todos sentidos y sea tuyo un futuro promisorio y halagador.

__________

Parecía escuchar a “Resortes” diciendo:


¡Ay mamachita!

Un oficial yacía en el suelo quejándose fuertemente del dolor que le provocaba la herida
producida por un proyectil de arma de fuego .

¿Que había sucedido? , el personal de la unidad se preparaba para iniciar la instrucción de orden
cerrado del día, previamente como todos los días antes de esta actividad se llevaba a cabo la
práctica de las medidas de seguridad con el armamento, en eso estaban cuando de pronto se
escuchó un disparo y el subteniente que para este efecto llamaremos Marco Antonio Yerena
Macías cayó al suelo agarrándose la pierna derecha y quejándose fuertemente del dolor que
sentía, presentaba a la vista una herida producida por arma de fuego a la altura de la pantorrilla
derecha, la que sangraba profusamente, mientras unos gritaban que viniera el médico, otros
corrieron en su busca .

Sucedió que como el subteniente Yerena ya era subteniente, luego entonces ya era experto en el
manejo de armas, el no estaba formado con su unidad cuando se dio la ejecutiva para las medidas
de seguridad, en lugar de eso el oficial se separó para hacerlo en forma independiente, pero como
ignorando las normas básicas de seguridad traía cartucho en la recámara, al hacer con rapidez su
movimiento, sin darse cuenta accionó el disparador de su arma, ocasionándose un disparo él
mismo, en la pierna derecha.

Esta herida que se causara imprudencialmente el oficial, independientemente del susto que le
causó, por el profuso sangrado que presentaba y la vergüenza de verse en esa situación ante la

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tropa que fue testigo de los gritos desesperados que dio, tuvo un resultado secundario por el no
esperado, fue excluido de la promoción especial a que tenía derecho, en virtud de que las
secuelas de la herida le impidieron una rápida recuperación, siendo esta mas bien muy
prolongada.

Este incidente que en breves líneas te he narrado, corresponde a uno de los mas típicos y
comunes casos en que los subtenientes en forma absurda se auto ocasionan heridas a causa del
torpe manejo de su arma individual, no tienes idea del número de pantorrillas suturadas, nervios y
tendones empatados por este tipo de accidentes, la mayoría de los casos por la “manía” de llevar
sin causa justificada cartucho en la recámara, o bien, simplemente por jugar con su arma.

La experiencia vivida por el subteniente Yerena, se resume en la frase siguiente :

“... Cartucho en la recámara de un arma, sin causa justificada


conduce invariablemente, a un accidente con la misma...”

ABANDONO DE SERVICIO

Sobre la comisión del delito de abandono de servicio, ya hablamos cuando tocamos el punto de
accidentes automovilísticos y uso indebido de armas de fuego a causa del consumo de alcohol,
ahora lo analizaremos de manera específica.

El abandono de servicio, el tercero de los problemas capitales del subteniente, es otro de los
delitos en los que los jóvenes oficiales acostumbran caer con frecuencia, por no asimilar aún a
profundidad el alto grado de responsabilidad de que son investidos, una vez que son designados
comandantes.

No obstante ser un delito muy conocido por los oficiales, este no es debidamente entendido y
valorado, eso es posible constatarlo cuando vemos la gran facilidad con que los subtenientes
recién egresados abandonan su base de operaciones o servicio de que trate, sin pensar siquiera
un momento la gravedad de lo que están haciendo y las consecuencias que les puede traer
consigo.

Visto todo esto nos hace nuevamente caer en la reflexión: ¿su formación es deficiente?, ¡no,
desde luego que no! reitero, nuestra escuela de formación nos da las bases fundamentales de
comportamiento, de entendimiento, nos da las armas del conocimiento que constituyen las
herramientas para que nos conduzcamos siempre dentro del marco de la responsabilidad y de la
legalidad, nos da estrictas normas de conducta y disciplina para su debido acatamiento; es a
nosotros ya como oficiales a quienes corresponde ya en el ejercicio de la profesión el aplicar
todo ese bagaje que en el aula nos fue otorgado, convirtiéndose cada uno de nosotros en los
artífices de nuestro propio destino, por lo que somos los únicos responsables de que hagamos o
no una buena carrera militar.

Luego entonces, la falla no está en nuestra escuela de formación sino en nosotros mismos, que
no entendemos que las leyes y reglamentos militares que nos rigen son de verdad y se aplican, y
no son solamente lecturas.

Son muy variados los motivos o pretextos por los que los jóvenes oficiales abandonan su
servicio, lo que resulta preocupante; se les hace muy normal dejar su base de operaciones,
destacamento o servicio de que se trate, para salir a consumir bebidas alcohólicas, visitar a
alguna mujer, acudir a su domicilio particular, y lo que es mas grave, para involucrarse con
personas civiles en actividades ilícitas.

Dada su inexperiencia los oficiales no alcanzan a ver que el dejar a la tropa acéfala, significa
tácitamente exponerse a ser procesados ¿por que? En primer lugar por la comisión del propio

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delito de abandono de servicio; y en segundo por que serán responsables de lo que la tropa haga
o deje de hacer en su ausencia.

Será normal que una vez que sale el oficial comandante, el personal se sienta libre de hacer
aquello que en su presencia no puede hacer, siendo común que acudan a consumir bebidas
embriagantes, agredan personas civiles inocentes, hagan fuego con sus armas sin motivo
justificado, con resultados trágicos en múltiples casos; y por último se involucren en actividades
ilícitas, hechos en los que el oficial es de todas maneras responsable; todos estos casos con
severo agravio al buen prestigio del ejército mexicano.

“...Estamos sin novedad mi subteniente


dijo el sargento al oficial a su arribo...”

Era la mañana del veinticuatro de diciembre en unas horas mas sería navidad, el subteniente, que
para este caso llamaremos Roberto Cevallos Quezada se encontraba con su sección orgánica
constituyendo la B.O. “Cevallos” en aplicación de la campaña permanente contra el narcotráfico a
ciento cincuenta kilómetros de distancia de la unidad, el oficial andaba noviando con una joven
cuyo domicilio se ubicaba cercano a su unidad, la novia ignorante de la improcedencia de su
petición, hizo al subteniente una invitación para que pasara con ella la noche de navidad en la
casa de sus padres, joven, con energía y dispuesto a desafiar los riesgos y peligros, el
subteniente Cevallos aceptó la invitación, no obstante ser comandante de un servicio fuera de
plaza.

Poco antes de caer la noche, encargó el personal al sargento mas antiguo y tomó un autobús de
pasajeros que pasaba próximo a la base de operaciones desplazandose hacia el domicilio de su
novia, calculando llegar de noche para no ser visto; arribó el oficial al domicilio, pasó la noche de
navidad y permaneció en el domicilio la mañana y tarde del día siguiente y apenas llegaba la
noche inició su camino de retorno a su base de operaciones.

A su arribo a la base de operaciones, el sargento responsable salió a su encuentro y le informó:


“estamos sin novedad mi subteniente”; recibidas las novedades, desvelado de la noche anterior y
cansado por el viaje, el oficial se dispuso a dormir tranquilo; todo había salido bien, no había
pasado nada, no había ningún problema.

A la mañana siguiente día veintiséis ya, asumió nuevamente el mando de su personal, todo
transcurría normalmente, sin nada que alterara el curso normal de las cosas, pero pasado el
mediodía ¡Oh sorpresa!, arribó a la base de operaciones el mayor jefe de la S.P.A.A. de la unidad
con un oficial mas, llevaba la misión de relevar al subteniente Ceballos, hacer la investigación y
levantar el acta correspondiente para deslindar responsabilidades, ¿investigación de que?
preguntaba incrédulo el oficial quien todavía no entendía lo que pasaba y pensaba que se trataba
de una confusión.

Sucedió que el subteniente Ceballos no había sido informado por el sargento que dejó como
responsable cuando abandonó su servicio, que una vez que él salió, el personal lo hizo también, y
se dirigió a un poblado cercano donde se realizaba un baile con motivo de la navidad, ahí bailaron
y estuvieron tomando bebidas alcohólicas todos hasta embrutecerse, discutieron y pelearon entre
ellos, agrediendo a personas civiles sin motivo justificado y finalmente jubilosos y locos de
contento hicieron múltiples disparos al aire en ráfaga, afortunadamente sin desgracias que
lamentar. Todo lo anterior había sido informado directamente a la Comandancia de la Zona Militar
en tono de queja por la autoridad municipal del poblado donde se celebró el baile.

El subteniente Ceballos aún sin dar crédito a lo que le estaban diciendo, fue relevado de su
servicio por otro oficial y trasladado a la matriz de la unidad, para continuar con los trámites
legales del caso y turnar el incidente al Agente del Ministerio Público Militar, para que este en el
ejercicio de sus funciones, procediera a levantar la averiguación previa de rigor y en su
oportunidad turnara el caso al juez Militar correspondiente.

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¿Te puedes dar cuenta mi subteniente, con que facilidad el subteniente Ceballos abandonó su
base de operaciones a una distancia de ciento cincuenta kilómetros? seguramente al igual que yo
tu te preguntas ¿a quien se le ocurre eso?, a quien crees, solo a un subteniente, es entonces una
“subtenientada mas”.

Entonces mi subteniente, ¿Que enseñanza nos deja este pasaje de la vida del subteniente
Ceballos?, sencillo:

Primero: El silogismo siguiente nos lo refiere con gran veracidad.

Tropa acéfala, es tropa sin control;


tropa sin control es una bomba de tiempo; luego entonces:
tropa acéfala es una bomba de tiempo.

¿Para quien?,obviamente para el oficial evadido.

Segundo: el delito de abandono de servicio que aparece por ahí en nuestro Código de Justicia
Militar es real y no solo una lectura de entretenimiento, quien lo comete es castigado con la
severidad que cada caso amerita, de acuerdo con sus consecuencias colaterales, pero en todos
los casos es castigado.

Tercero: ¿quieres saber lo que es estar procesado y de paso arruinar tu carrera militar? muy fácil,
abandona a tus tropas evadiéndote de tu base de operaciones o servicio que estés
desempeñando, así de sencillo.

__________

“... ¡Y el subteniente Martínez!


preguntó el comandante del batallón;
nadie se atrevía a informar, estaba evadido...”

El subteniente que para este efecto llamaremos Gilberto Martínez Cuevas, era el comandante de
una base de operaciones en el norte del país, en aplicación de la campaña permanente contra el
narcotráfico y aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Control de explosivos. Su
desempeño dentro de la unidad era bueno como cualquiera de los demás que integraban la
unidad, hasta que.....dejó de serlo.

El comandante de la unidad arribó a la base de operaciones en visita de supervisión


aproximadamente a las diecinueve horas de aquel día, y se encontró con la novedad de que el
subteniente comandante de la base estaba ausente, pidió una explicación al sargento mas antiguo
sobre el paradero del mismo y este solamente refirió que aproximadamente a las catorce horas
después de haber efectuado un recorrido, arribó a la base, dejó sus cosas y volvió a salir, esta vez
haciéndose acompañar solamente por un cabo, al salir de la base abordó junto con el cabo una
suburban color blanca con placas fronterizas que le estaba esperando próxima a la base, en la
que viajaba una señorita y un civil mas, dos horas mas tarde se reincorporó el cabo, sin que
pudiera referir nada respecto al oficial, no volviéndose a saber mas del subteniente. El
comandante de la unidad en su recorrido de supervisión se hacía acompañar por un oficial mismo
que dejó como comandante de esa base de operaciones en ausencia de su titular.

El subteniente Martínez retornó a la base de operaciones aproximadamente a las dos de la


mañana del día siguiente, en la misma suburban en que había salido por la tarde del día anterior;
al darse cuenta del curso que habían tomado los acontecimientos ante su ausencia, optó por
tomar sus efectos personales y se retiró nuevamente, para ya no regresar mas, cumplidos los
tiempos, fue declarado presunto responsable del delito de deserción.

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Por procedimiento se efectuó la investigación inicial acerca de los motivos que tuvo este oficial
para desertarse, sin resultados; recabados datos posteriores se pudo establecer que
presuntamente estaba involucrado en actividades ilícitas, por lo que ante la posibilidad de ser
descubierto optó por la deserción.

Cuando un oficial se encuentra desempeñando el servicio de comandante de base operaciones,


es normal que esta se encuentre muy alejada de la matriz de la unidad, lo que impide que la
supervisión por parte del comandante pueda ser constante, siendo mas bien espaciada, en
promedio cada ocho o quince días. esto hace que el oficial comandante actúe con cierto grado de
independencia, dando lugar a que algunas veces aprovechando esta ausencia de supervisión el
oficial se interne en las poblaciones y haga amistades con personas civiles, para después ser
seducido por ellas involucrándolo en actividades ilícitas. Debes tener mucho cuidado en esto,
para que no lo tengas que lamentar después, puesto que una de las principales misiones que
habrás de cumplir en tu unidad será precisamente la de comandante de base de operaciones y por
lo mismo estarás expuesto a todo esto.

Este oficial joven y con gran futuro por delante, cambió la tranquilidad que brinda una vida recta y
profesional dentro del marco de la legalidad, por una de incertidumbre y zozobra al margen de la
ley. En que momento fue envuelto, en que momento fue convencido, no se sabe, lo que si se sabe
es que el gancho como normalmente ocurre en estos casos fue una mujer, de fina estampa, bellas
formas y modales distinguidos, que desafortunadamente encerraba dentro de si el fantasma de la
falsedad, al hacerle creer inicialmente que su acercamiento obedecía a su atracción que como
hombre tenía, para después enseñando sus cartas introducirlo por el camino de lo ilícito algo para
lo cual no estaba preparado el oficial, pero que ante el mundo que le fue dibujado ($) cayó en
forma inocente y hoy es desertor de nuestro ejército y un miembro mas del mundo del hampa.

Mi subteniente como te decía, tu como comandante de base de operaciones tendrás que cuidarte
de todo este tipo de tentaciones, y la mejor forma de hacerlo es evitándolas, ¿como?, sencillo,
siempre que puedas evita las amistades en zonas de incidencia de narcotráfico, evita y rechaza
las mujeres que por si solas llegan a buscarte. Ten las mujeres que quieras, pero siempre
aquellas que tu busques, que tu encuentres, no las que llegan a ti en forma voluntaria
ofreciéndotelo todo, cuando quieras, donde tu quieras, a la hora que quieras, como quieras, etc.,
eso recházalo de inmediato sin titubear, por que bueno no es te lo aseguro.

Quizá en esos casos te quede la duda de si hiciste bien o hiciste mal; si bien no hiciste, mal
tampoco, así que ni te preocupes; de esa manera seguirás desarrollándote tranquilo sin
sobresaltos. Por que de otra manera un civil de esos que decías era tu amigo, o una guapa mujer
que sola llegó y tu la tomaste, pueden ser la causa de grandes penalidades cuando seas
involucrado en un ilícito del que difícilmente puedas librarte meses o años después. Recuerda: tu
estas conceptuado muy alto como oficial de nuestro ejército, donde “tu reputación y buena
imagen es tu mas sólido patrimonio y ese patrimonio no tiene precio”.

__________
“...vine por una televisión...”

El subteniente que para este efecto llamaremos Simón Castro Márquez quien por no escuchar a
sus superiores y amigos, padres y hermanos, había tomado la nada acertada decisión de casarse
apenas concluidos sus estudios de formación en el Colegio Militar, estaba por lo mismo recién
graduado y recién casado, combinación poco aplaudible por quienes sabemos lo que eso
significa.

Estar recién graduado y ser destacado a una unidad ubicada en una zona de alta incidencia de
narcotráfico, como era el caso del subteniente Márquez significa desempeñar servicios por
tiempos prolongados fuera de la unidad y disposición de muy escaso tiempo para la convivencia
familiar.
Contrariamente el oficial recién casado requiere mas tiempo para estar con la pareja y menos
tiempo en la unidad, esto de inicio ya es consecuencia de un conflicto familiar para el subteniente.

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Si a esto le aunamos que normalmente la mujer elegida sabe del estudiante, cadete elegante
uniformado de levita, de gala, doble botonadura o cuando menos de beige, al cual vio cuando
menos cada jueves y cada fin de semana, pero que no tiene idea de que una vez casada lo verá
cuatro o cinco días por mes el problema se hace mayor, de tal modo que pasados unos meses el
oficial recién casado vive una presión insoportable por parte de su esposa, quien le exige mas
presencia en el hogar.

Este era el caso del subteniente Márquez, llevaba un ritmo de trabajo bastante pesado para su
situación de casado, pasaba quince o veinte días en una base de operaciones en aplicación de la
campaña permanente contra el narcotráfico, descansaba tres o cuatro días y volvía a salir por un
período similar, lo que para el resultaba desastroso, primero por que quería estar con su mujer y
segundo por que su mujer le reclamaba su presencia, esto hacía que el oficial se pusiera en una
situación desequilibrante, moral, laboral y emocionalmente.

Esta situación de inestabilidad emocional terminó por vencerlo, optando por correr el riesgo de
desplazarse nocturnamente a su domicilio en períodos regulares por el establecidos siempre que
estaba fuera, no importándole que se encontraba a una distancia mínima de dos horas de camino
y que para ello tenía que dejar la tropa a su mando; pasaba unas horas en casa, saliendo
nuevamente con destino a su base poco antes del amanecer, para no ser visto.

Desafortunadamente para él, en una de esas escapadas fue sorprendido por su comandante de
unidad poco después de salir de su casa, quien de inmediato lo cuestionó respecto a la razón de
su presencia, preguntándole a la vez por el personal bajo su mando, el subteniente Márquez solo
pudo balbucear que su presencia obedecía a que había venido por una televisión para que su
personal en las horas de descanso pudiera distraerse un poco en su base. No pudiendo
argumentar nada mas en su defensa.

En sus pláticas con el personal de oficiales, el comandante de la unidad había hecho mucho
énfasis en el delito de abandono de servicio, en virtud de tener indicios de que esto se estaba
dando entre ellos, por lo que para él esta fue la gota que derramó el vaso, no dudando en proceder
en su contra. De inmediato fue nombrado otro oficial como comandante de la base de operaciones
y un jefe para que fuera a establecerlo .

Elaborada la documentación del caso, se turnó el acta al Agente del Ministerio Público Militar,
quien inició la averiguación previa de rigor y posteriormente puso al oficial a disposición del Juez
Militar correspondiente.

Una “subtenientada” mas había sido cometida; un oficial mas había tropezado, una experiencia
mas había quedado escrita, para que tu mi subteniente aprendieras de ella y apartaras esa piedra
de tu camino.

Vamos pues a las enseñanzas que nos deja, ¿cuales crees tu que sean?, yo mencionaría las
siguientes:

Primero: casarse una vez egresado no es la mejor decisión; vive tu libertad, disfrútala, conoce el
medio en el que te vas a desenvolver, conoce la vida que llevarás, selecciona bien a quien será tu
compañera, platícale de ti y la vida que contigo le espera, planifica tu futuro; y una vez hecho
todo esto ahora si, da ese paso, no antes. Si no me crees, como dice un anuncio televisivo
“Platícalo con quien mas confianza le tengas” seguramente que el sabrá orientarte.

Segundo: no juegues con tu suerte, si lo hiciste una vez actuando mas por impulso que por
raciocinio, tu inteligencia emocional actuó antes que tu inteligencia racional, no lo hagas mas,
por que cada ocasión que lo hagas puede ser la última y el resultado te aseguro no será nada
agradable.

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INVOLUCRAMIENTO EN EL NARCOTRÁFICO.

De los problemas del subteniente que estamos tratando en este capítulo, he querido dejar el del
involucramiento en el narcotráfico hasta el final, no por menos importante, sino mas bien por el
contrario, por ser muy importante, y requerir de un espacio mas amplio para su análisis.

El narcotráfico podemos considerarlo una de las herencias del siglo XX. Se hizo presente a
mediados del siglo pasado, ganando fuerza poco a poco hasta convertirse en un verdadero cáncer
social; cobró alcances insospechados en el último cuarto del propio siglo pasado. Arribó a la
presente centuria ya consolidado por carteles de la droga plenamente identificados, conociéndose
así “el cartel de Tijuana”, “el cartel de Juárez”, “el cartel del Golfo”, etc.; constituyéndose el
ataque a cada uno de ellos en una “guerra sin cuartel”, en una lucha interminable para las
dependencias que tienen a su cargo esta responsabilidad.

Cabezas de estos carteles han sido aprehendidos y consignados una y otra vez, algunos de ellos
inclusive han sido deportados a los Estados Unidos; pero parecen ser cada uno de estos carteles
verdaderos “dragones de mil cabezas”, porque tan pronto se les corta una, les surge otra,
dejando en cada surgimiento, una gran estela de muerte entre los propios narcotraficantes;
manteniéndose vivo e inamovible ese dragón. En esta lucha denodada nuestro Ejército, actúa
siempre en apoyo de la Procuraduría General de la República, quien es por ley la responsable del
combate de esta ilícita actividad.

Los carteles de la droga a la par de ser dragones de mil cabezas, lo “son también de mil patas y
mil manos”, a través de sus patas se afianzan al caminar y a través de sus manos aseguran su
andar, esto último significa, que con sus mil manos hacen llegar cuantiosos sobornos a diferentes
autoridades Federales, Estatales y Municipales en todos los rincones del país, lo que a la postre
les otorga impunidad.

Es esta la preocupación de nuestra parte, es esa la intención de este trabajo, que no caigas en las
tentaciones que los narcotraficantes ponen en la mano de cuanta autoridad se les pone enfrente,
entre las que no está exento un comandante de base de operaciones, como habrás de serlo tu en
breve tiempo; por que haz de saber que independientemente del armamento de grueso calibre y
material altamente sofisticado con que cuentan los narcotraficantes, disponen también de un
arma muy poderosa y de gran efectividad en todo terreno, su enorme ($) poderío económico($),
con él compran voluntades de niveles no imaginables, sin lo cual no podrían haber alcanzado el
desarrollo con que cuentan, ni estar donde están; esta es una verdad que duele, pero que hay que
aceptar, por que no lo digo yo, es del dominio público, y es importante que lo sepas, porque en
breve tiempo serás uno de los elegidos por los narcotraficantes para que mediante el soborno, les
permitas el desarrollo de su ilícita actividad, en la que sea tu área de responsabilidad, ¡muy
abusado! .

Una semblanza de la magnitud del problema la da Jesús Blanco Ornelas reconocido periodista
investigador en el ámbito del narcotráfico, en su libro “el cartel”, cuando cita:

“...Durante los últimos veinte años hemos sido testigos del nacimiento y consolidación de un
fenómeno social y económico atípico en nuestro país: los “narcos”. Estas personas que lo mismo
financian seminarios católicos que asesinan periodistas, han generado sentimientos ambivalentes
en sociedades que, como la nuestra, padecen una clara crisis de valores...”

“...Solo el ojo inquisidor del periodista puede develarnos la cara oculta y sórdida del
narcotráfico; solo él nos puede recordar que, detrás de los corridos y las relaciones, detrás del
dinero y de las propiedades, hay una casta de asesinos que sentaron sus reales durante muchos

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años y que no titubearon a la hora de comprar voluntades, sobornar instituciones, alquilar
silencios y aún matar a quienes se les interponían.. “.

Hasta aquí la cita.

Hoy en día es por todos conocido, que para el Estado Mexicano el narcotráfico es un problema de
Seguridad Nacional ; y esta, debemos entenderlo, es simiente del desarrollo integral de la Nación,
y su mantenimiento es crucial para la libertad, la paz y la justicia social de los mexicanos.

En función de lo anterior, miles de soldados empeñados en la lucha contra el narcotráfico


recorren diariamente cañadas, desiertos, bosques y selvas del territorio nacional, el objetivo
combatir la producción y tráfico de drogas, consignando ante las autoridades correspondientes a
los delincuentes sorprendidos en flagrante delito.

El Ejército Mexicano, consciente de la importancia que su imagen ocupa en la sociedad, ha


mantenido una férrea disciplina entre sus miembros, sin embargo, no ha quedado exento de que
algunos de ellos haciendo a un lado sus principios formativos y la severidad de la ley de la
materia, se hayan dejado cautivar por las tentaciones, afectando de paso el prestigio de las
fuerzas armadas en general, que tanto trabajo ha costado mantener a militares de diferentes
generaciones. Estos malos elementos desde luego que han sido sujetos al proceso
correspondiente y hoy lamentablemente para ellos se encuentran pagando sus culpas.

Bien mi subteniente, antes de platicarte las experiencias de tres subtenientes que te han
antecedido, que hoy arrepentidos pagan sus culpas, consideré importante darte un panorama de
lo que es el problema del narcotráfico en México. Ya eres un oficial del ejército mexicano y por lo
mismo ya estás inmerso en esta problemática, de la cual debes salir limpio y sin sobresaltos, ese
es el objetivo.

__________

“...Solamente una vez...”

Veamos entonces el primero de los casos que he seleccionado para ti.

El subteniente que para este efecto llamaremos José Manuel Madrigal, lejos estaba de imaginar
aquella tarde todo lo que se le vendría encima cuando decidió jugar su suerte en un volado y dijo:
¡si, me la juego!

El subteniente Madrigal era uno mas de aquellos que no escuchaban consejos, ni era afecto a
platicar con sus mayores antes de tomar decisiones importantes, simplemente dijo me caso y se
casó, no hubo poder humano que lo hiciera cambiar de idea ; y así antes de escuchar la despedida
y buenos deseos de su Colegio Militar, escuchó primero la marcha nupcial; de tal modo que aquel
joven y apuesto cadete del Heroico Colegio Militar, antes de salir del mismo para ser un ¡señor
subteniente!, militarmente hablando, quiso ser primero un ¡señor de su señora!.
Pero como a todos nos ocurre, cuando pensamos en casarnos, creemos ingenuamente, que armar
una casa es tener una cama, una estufa y un comedor. No pensamos que las camas necesitan
sábanas, colchas y almohadas; que la estufa requiere de un cilindro de gas y del propio gas; que
en el comedor debe haber platos y cucharas, que además debe haber utensilios para preparar la
comida; que en toda casa siempre hay una sala; que la esposa necesita ropa; y así sucesivamente
va apareciendo una lista interminable de necesidades, para que finalmente caigamos a una
dolorosa verdad, para subsanar esas necesidades solo hay una forma de hacerlo: comprar cada
una de las cosas, y para comprarlas se requiere dinero, y este nos llega solamente una vez cada
quince días y en cantidad muy limitada; ¡oh, triste realidad!, con eso no contábamos.

Esta era la situación que vivía el subteniente Madrigal, estaba recién graduado, recién casado, sin
capital, con un cúmulo de necesidades en su hogar y una percepción quincenal muy limitada, que
no le permitía cubrirlas con la rapidez que el deseaba, como todo jefe de familia le daba vueltas a

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su cabeza una y otra vez buscando una solución a su problema, a sus parientes no podía pedirles
prestado, porque no tenían la solvencia económica como para poder hacerlo. Todo esto hizo al
subteniente Madrigal muy vulnerable, cuando aquella vez el individuo aquél se le acercó para
proponerle “un jale” a decir de él.

Seguramente este sujeto, había estado observando a este oficial, por tanto sabía de su juventud,
de su situación matrimonial, de su falta de malicia, de su inexperiencia, de su falta de
conocimiento de lo que el narcotráfico significa como delito federal y sobre todo, algo sumamente
importante, que por sus necesidades económicas era terreno fértil para su involucramiento en
actividades ilícitas; así lo vislumbró aquel pillo y no se equivocó, el subteniente cayó.

Sucedió todo esto una tarde cuando el subteniente Madrigal se encontraba comiendo en un
modesto restaurante de la ciudad, terminada su comida se dispuso a pagar su cuenta, llamó al
mesero para tal efecto y este le informó que su cuenta ya estaba pagada, el oficial pidió una
explicación, recibiendo como única respuesta del tipo aquel una vez que se acercó, que el
admiraba mucho al ejército y que tenía muy buenos amigos en el mismo; le pidió que le permitiera
invitarle aquella comida, poniéndose a sus órdenes; habló con tanta seguridad aquel individuo
que el oficial terminó no solo aceptándolo, sino poniéndose a su vez también a sus órdenes. Con
ello el sujeto aquel se había salido con la suya, había dado el primer paso, logrando envolver al
oficial ganándose su confianza, lo demás solo era cuestión de tiempo.

Así las cosas, entrevistas posteriores con cualquier motivo se dieron, eran ya buenos amigos,
hasta que un día en un bar al calor de unas copas aquel tipo se quitó la máscara y le propuso al
oficial “un jale” muy sencillo decía él. Conducir un vehículo de una ciudad a otra, obvio en él se
transportaba droga perfectamente oculta en un doble fondo; el requisito era que lo hiciera
uniformado, pues el personal militar uniformado no tenía ningún problema para cruzar los
puestos de control militar y de la P.G.R.; a cambio de ese jale le prometió como pago una
importante cantidad de dinero en pesos, que para el oficial significaba la solución a todos sus
problemas. Sin darse tiempo para analizar lo que esto significaba y las consecuencias que le
podría traer en caso de ser descubierto, solo pensó que esta era una buena oportunidad para salir
de sus broncas económicas, alcanzó ingenuamente a musitar hacia sus adentros, ¡me la voy a
jugar, con esto me aliviano!. Pero eso si, “solo una vez”, no mas, se dijo a sí mismo.

Efectivamente solo fue una vez, no tuvo tiempo para una segunda, cuando cruzaba un puesto de
control militar, al efectuársele la revisión de rutina, mostró un marcado nerviosismo, lo que hizo
sospechar al comandante del puesto de control, ordenando una revisión mas exhaustiva, hasta
que en un doble fondo de la camioneta en que se transportaba, fueron localizados quinientos
kilogramos de marihuana.

El subteniente Madrigal estaba pálido, no podía creer lo que le estaba pasando, intentó clemencia
por parte del oficial comandante del servicio, sin resultados; el mundo se le vino encima, pero ya
nada podía hacer, estaba por cobrar el tributo de su mala decisión: la cárcel. Había cambiado una
vida modesta pero tranquila a lado de su esposa, una carrera militar prometedora y su libertad
personal, por un mundo de penalidades, por la desintegración de su apenas reciente matrimonio,
por el llanto de sus padres, que no aceptaban aquello por mas que se los repetían; en resumen
había cambiado lo más por lo menos, lo que significó para él ¡una verdadera tragedia!.

Cuesta trabajo narrar una historia como esta, porque sabemos se trata de un joven oficial que no
supo lo que hacía, jefe de una familia que se perdió, cuyo sufrimiento no deseamos a nadie, que
fue víctima de uno de aquellos cuya profesión es el delito, dejándose llevar por el impulso de
satisfacer sus necesidades económicas apremiantes, que no supo entender a tiempo que nuestro
camino está perfectamente definido: la lealtad, rectitud, honestidad y honradez.

¿Cuales son las enseñanzas que esta lamentable experiencia nos deja.?

Siempre que nuestro trabajo lo desempeñemos en zonas de alta incidencia de narcotráfico, por
norma debemos estar siempre alertas; evitar familiarizarnos con personas civiles de reputación

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dudosa, especialmente de aquellas sospechosas de realizar actividades ilícitas; manteniendo en
general nuestras reservas en el trato con toda persona civil, porque como se dice en el argot
militar, “no se sabe por donde nos va a saltar la liebre”.

Entender claramente, que la mejor vacuna para no involucrarse en el narcotráfico , es no dar la


oportunidad a los “malandrines”de que te pongan enfrente una “X” cantidad de dinero para
cohecharte, que normalmente es fuerte ya sea esta en pesos o en dólares, porque si llegas allá,
correrás el riesgo de caer, ¿por que?, muy sencillo, porque comparando esa cantidad con tus
percepciones te darás cuenta de inmediato que es una fuerte cantidad, que para poder juntarla
con tu salario tendría que pasar mucho tiempo.

Luego entonces, lo mejor es evitar la familiaridad con los civiles; siempre que en operaciones por
necesidades del servicio tengamos que atender a alguno de ellos, deberemos hacernos
acompañar por lo menos de dos elementos mas, a fin de que ante algún intento de cohecho,
proceder a su inmediata consignación, de no hacerlo así, estarías incurriendo en un hecho
delictivo.

De igual forma deberás proceder con los desertores y personal que causó baja por mala
conducta, a éstos, evitales el acceso a toda instalación militar, llámesele cuartel, destacamento,
base de operaciones, puesto de control, etc. Inclusive deambular por sus inmediaciones,
prohibiendo el contacto con ellos a tu personal subordinado. Grábatelo bien, el personal desertor
y dado de baja por mala conducta, a inmediaciones de instalaciones militares, no anda en busca
de nada bueno, lo mejor es tener mucho cuidado con ellos y mantenerlos alejados. No lo olvides,
eso te evitará muchos problemas.

Otro punto importante que debes considerar también, tu relación con integrantes de los diferentes
cuerpos policíacos, con ellos el trato estrictamente indispensable que el servicio demande, no
mas allá, nada de confianzas en general: fiestas, convivios, reuniones en bares, etc. ¿por que?
porque simplemente la experiencia ha demostrado que es mejor hacerlo así, te lo aseguro.

¡ Esto es vida !

Como la estamos pasando mi subteniente, le preguntaron, -el contestó-: ¡de maravilla!, -replicó el
otro- y espérese que ahorita viene lo bueno-.

El protagonista de esta historia, el subteniente que para este efecto llamaremos Juan Manuel
Cervantes Castro, se encontraba en una reunión a la que había sido invitado por unos “amigos”
civiles a quienes conocía hacía un breve tiempo, y con quienes de vez en cuando se comunicaba
telefónicamente, para platicar simplemente o para contactar la asistencia a un desayuno, comida o
cena de acuerdo con el tiempo disponible: aquella noche le comentaron sería una gran noche,
tenían preparada una gran fiesta en la que habría una buena cena, cerveza y buenos vinos para
amenizar la noche, pero sobre todo unas hermosas criaturas, de lo mejor de la comarca, así se las
mencionaron. Un oficial joven y con ganas de vivir a manos llenas como el subteniente Cervantes,
se dejó convencer y ya en la nocturna reunión se dejó querer por aquellos que consideraba sus
amigos.

Y como lo prometido era deuda, llegado el momento, el civil aquel le anuncia al subteniente “con
bombo y platillo”, ahora si oficial como se lo prometí aquí tiene “lo mejor de mi colección”; al
concluir dicha frase se aproxima y queda parada frente al subteniente Cervantes una hermosa
muchacha de aproximadamente diecinueve años, sus formas y todo su cuerpo eran una verdadera
caricia al ojo masculino.

Aquella muchacha que parecía salida de un cuento, se presentó, saludó de mano y se quedó
mirando fijamente a los ojos del oficial, quien prácticamente balbuceando apenas pudo articular
un tímido “mucho gusto”, la belleza de aquella muchacha le había quitado la respiración, lo había

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cautivado y dejado completamente nervioso, la veía una y otra vez repitiendo hacia sus adentros
con insistencia ¡que mujer!. Aunque atónito por aquello que estaba viendo, como si se hubiese
tratado de un aviso, incrédulo se preguntó asimismo “¿de que se trata esto?”, tanto valgo para
merecer este agasajo, ¿a cambio de que? me parece “demasiado bello para ser cierto”.

Superado el momento de nerviosismo, la noche siguió su curso, continuó corriendo la comida y


sobre todo la cerveza y el vino, los asistentes al agasajo platicaban cada quien por su lado; el
subteniente no era la excepción y ya superada la sorpresa y su nerviosismo, un rato después
platicaba alegremente con aquella señorita que le habían puesto como compañía.

No dejaba de preguntarse una y otra vez “de que se trata esto”, no creía lo que estaba viviendo
“...¿a cambio de que es todo esto?...”primero esta pregunta, luego aquella, y así sucesivamente;
sin recibir respuesta el tiempo continuó su marcha; los efectos del vino lo fueron haciendo
olvidar sus temores, cobró fuerza, vigor, euforia y gusto por la vida ; ahora si que estaba
disfrutando, el alcohol ingerido había cambiado sus dudas por la felicidad del momento, con
frecuencia casi gritaba ¡ esto es vida ! su acompañante lejos de sentirse agobiada por el
espectáculo, parecía disfrutar también.

Tiempo después de aquella noche ¡ oh aquella mujer ! casi en susurro se dice el desdichado; aún
no la olvida, solo que ahora al referirse a ella ya no lo hace con vehemencia, ni con la libido
dibujada en el rostro, ahora lo hace con un dejo de tristeza; guarda silencio, se le forma un nudo
en la garganta y contiene el llanto que amenaza con escapársele, por que aquella mujer que le
quitó el aliento, era quien había marcado su destino, cuando abriéndose de capa le dijo quien era,
a que se dedicaba y cual era el fin que perseguía, pero él, lejos de retirarse ante la confesión,
“empelotado” siguió con ella.

Aquella mujer le habló de lo bonito que es la vida cuando se dispone de los medios para vivirla
como se debe vivir, sin limitaciones, con todo al alcance; de la facilidad para obtenerlo todo,
casas, dinero, vehículos, buenos vinos, en una palabra ¡todo! poniendo solamente a cambio un
poco de decisión, valor y audacia, -le dijo- que le enseñaría como hacerlo que no se preocupara
que todo saldría bien. Cegado por la belleza de la muchacha y deseoso de continuar con ella y
vivir la vida como se la describió y había probado ya, cedió, cosa que nunca debió hacer diría
mas tarde. Fue tan sencillo la primera vez, que no dudó en hacerlo una segunda, hasta que como
era de esperarse cayó, el transporte de droga su delito.

Hoy pasado el tiempo de aquello ocurrido, en el desolador mundo de la prisión, sus preguntas
son: ¿por que lo hice?, ¿como pude haber sido tan torpe para caer?, no por nada sentía yo
aquella noche que esas atenciones que me estaban dando no podían ser gratis, que algo oculto
giraba en el ambiente; ¿por que no supe entenderlo y salirme a tiempo?, no es posible que esto
me pasara, que tontos somos a veces, nos dejamos llevar por el oropel creyendo que es oro, ¡que
tonto fui, me lo merezco!; dios sabe cuanto daría hoy por estar nuevamente en mi unidad para
entregarme al trabajo y seguir el camino que nos fue marcado en nuestra formación; seguir las
enseñanzas de nuestros instructores, seguir los consejos de nuestros comandantes. Pero
reconociendo la imposibilidad de esto, vaya para las nuevas generaciones este mensaje que es lo
único que me queda por hacer:

“...Estén siempre con los ojos abiertos, no se dejen engañar, cuando algo les ofrezcan
aparentemente en forma desinteresada, pregúntense de inmediato ¿a cambio de que? Y coloquen
desde luego una barrera entre él o ella y ustedes, no permitan llegar hasta la propuesta de un
ilícito, córtenlo mucho antes. Como militares nuestro camino está muy bien marcado y definido,
salirnos de él significa esto que hoy vivo día con día y que no deseo ni a mi peor enemigo, mucho
menos a jóvenes que como ustedes todavía son un mundo de ilusiones; lo que aquí se vive, no
tiene nombre, no tiene explicación, sepan simplemente que se sufre y mucho; se que estoy
pagando la culpa de mis errores, pero no puedo dejar de pensar que la vida se ensañó conmigo,
¿por que me dejó llegar hasta allá?, ¿por que a otros como yo el grito les llegó a tiempo y
pudieron enmendar su camino?, ¿por que a mi no?, entiendo que toda reflexión que yo haga es
simplemente tardía, ya no es posible revertir nada, por ello lo único que me queda es esto, señalar

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a ustedes que para llegar a nuestro destino sin brincos y sobresaltos, solo basta tomar el camino
previamente trazado y que ustedes ya conocen. Veanse en mi espejo, no se dejen engañar, la
libertad no tiene precio, no cambien nunca un pedazo de su existencia por unos pesos, no vale la
pena hacerlo, de eso no tengo duda y ojalá pudieran entenderlo, sin necesidad de tener que
averiguarlo. Vaya pues este mensaje para todos esos nuevos oficiales, que llenos de ilusiones
salen a las unidades a vivir lo que eligieron su carrera militar...”.

Pues bien mi subteniente, esta es una cruda realidad mas que he querido traer para ti, espero
hayas podido asimilar la enseñanza, que hayas podido entender la desesperación que no
mencionó pero que se sintió en las palabras del subteniente Cervantes, al darse cuenta de la
imposibilidad de poder revertir su suerte, la impotencia que esto hace sentir, sencillamente no es
descriptible ni imaginable.

¿Cual es entonces la enseñanza que podemos sacar de todo esto?. Sencillo, como dice el dicho:
“cuando dios quiere dar hasta las bolsas presta”, que no quiere decir otra cosa que la vida en su
momento nos dará la oportunidad de salir adelante, de ganar mas dinero, de lograr mejores cosas,
sin tener que vernos en la necesidad de recurrir al ilícito para obtenerlos. Esto por un lado, por el
otro mujeres hay muchas y sin compromiso, esas son las que hay que buscar, esas son las que
hay que disfrutar, son cosa bonita, tengamoslas, pero no a cambio de nuestra tranquilidad, de
nuestra libertad.

El sobrado conocimiento del papel que desempeñan las mujeres como enlace para el
involucramiento del personal militar en actividades ilícitas, ha hecho que los mandos en sus
diferentes niveles estén siempre atentos a esto, por lo que tu mi subteniente no deberás perderlo
de vista y hacer lo mismo cuando en tus manos esté hacerlo, por ejemplo, cuando te estés
desempeñando como comandante de base de operaciones o puesto de control, evita en todo
momento la presencia de mujeres de reputación dudosa, te aseguro que siempre será una buena
medida. Evita tener relaciones de noviazgo en las áreas de incidencia del narcotráfico donde se
despliegan tropas, también será otra buena medida; normalmente en dichos lugares, las mujeres
son empleadas por los narcotraficantes para obtener información o para hacer contactos para la
realización de sus fines.

__________

¡A mi no me llevan al baile!
Se dijo.

En las instalaciones que ocupaba su base de operaciones, el subteniente que para este caso si te
parece llamaremos Ángel García Núñez, tranquilamente se encontraba descansando al igual que
su personal aquella tarde de invierno después de un recorrido de rutina dentro de su área de
responsabilidad, descansaban un rato pues horas mas tarde saldrían a realizar un recorrido
nocturno.

El subteniente García tenía unos meses de haber arribado a la unidad, eran sus primeras salidas
con esa responsabilidad, estaba aún en la fase de aprendizaje, en la cual los sargentos con sus
años de experiencia en estas lides son quienes orientan al subteniente en cuanto al sistema de
trabajo y los trucos para su mejor desarrollo; el área asignada era de alta incidencia en el tráfico
de enervantes, la frontera norte para ser exactos; sin experiencia como comandante y por ende
ignorante de los truquitos que con el tiempo se adquieren para adivinar por donde pasará la droga
e interceptar su movimiento, aquel subteniente estaba puede decirse apenas abriendo los ojos.

Sin embargo, si bien en el aspecto operativo estaba apenas aprendiendo en lo que toca a sus
principios formativos estaba totalmente maduro, sabía que en un área de alta incidencia de
enervantes como esa en que había sido asignado, sería un elemento propenso a ser sobornado,
por lo que mentalmente estaba preparado, sabía que debería evitar todo contacto con personas
civiles en general, mas aún con aquellas de honorabilidad dudosa y en especial aquellos con cara

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de “malandrines”, es decir, estaba siempre a la defensiva en este aspecto; decía con mucha
seguridad “a mi no me embarcan”.

Como refuerzo a su buena voluntad, la Policía Judicial Federal Militar se encontraba en la unidad,
haciendo algunas investigaciones respecto al posible involucramiento de personal militar con
narcotraficantes del área, estando pendientes los resultados y con ello las detenciones del caso.
Todo esto lo sabía, y en su mente no giraba otra idea que no fuera aquella que le decía que no
debería meterse en problemas de involucramiento en el narcotráfico; expresaba con firmeza, que
sabía lo que era la libertad y que su espíritu de aventura no llegaba al punto de saber que era
perderla; lo que daba muestras de su madurez y firmeza de carácter no obstante su juventud e
inexperiencia.

Quien le iba a decir que aquél día apenas caída la noche tendría que pasar su primer examen. Se
encontraba caminando en el exterior del dormitorio y cuando platicaba con uno de los vigilantes,
se acercó un individuo de estatura mediana, vestido con pantalón y chamarra de mezclilla, cuyo
rostro no se podía apreciar con claridad debido a la penumbra de la noche, su acento era mas
bien del estado de Sinaloa mas que de la frontera, arribó en una camioneta azul con placas
fronterizas, cuando se acercó a la base llamó al oficial aparentemente para hacerle una pregunta,
ya cerca de él sacó de entre sus ropas un sobre amarillo con algo dentro y le dijo “toma para que
lo repartas con tus muchachos ´ai´ después platicamos”; sin darle tiempo a preguntar de que se
trataba, aquél individuo abordó nuevamente su vehículo y se retiró a gran velocidad.

Todavía no repuesto por la sorpresa que aquello le había causado, se internó en el alojamiento y
ya con luz se dispuso a inspeccionar que es lo que traía el sobre en su interior; grande sería su
sorpresa cuando vio que se trataba de seis paquetes de billetes de veinte dólares, cada uno con
cien billetes; y un séptimo paquete incompleto con cincuenta y un billetes, también de veinte
dólares; en total trece mil veinte dólares. En un principio el subteniente García no sabía que hacer,
sin embargo superado su asombro, no dudó en informar de inmediato al comandante de su
unidad. Mismo que mas tarde arribó, platicó brevemente con él sobre el incidente y juntos se
trasladaron con el Agente del Ministerio Público Militar para informar sobre los hechos y llevar a
cabo los trámites legales del caso.

Considero que no te será muy difícil darte cuenta que quien le entregó el dinero al subteniente
García es un narcotraficante, o bien, obra de narcotraficantes, un enviado de cualquiera de ellos,
en síntesis dinero del narcotráfico.

También te será fácil entender, que aceptar ese dinero implicaba un tácito compromiso, por lo que
con seguridad posteriormente se vería obligado a permitir el paso de enervantes por su área de
responsabilidad; en otras palabras lo que estas personas pretendían era comprar impunidad.

El subteniente García con su actuación se había comportado a la altura, no cedió a la tentación y


ello en lugar de vicisitudes y sinsabores le trajo felicitaciones por parte de los diferentes niveles
de mando, colocándolo como un oficial confiable e incorruptible.

Contrariamente de haber aceptado ese dinero sin informar de ello, el subteniente García se habría
colocado dentro del marco del delito de cohecho, además de otros para lo cual son especialistas
nuestros abogados, en este tipo de casos.

Este es un ejemplo muy claro de que si se puede vencer la tentación, de que si es posible seguir
el camino de la honradez, de la honestidad, de la legalidad, de la tranquilidad. Quizá me digas que
en este caso del subteniente García influyó el hecho de que en la unidad se encontraba la Policía
Judicial Federal Militar, lo que lo hizo desechar toda posibilidad de incurrir en un ilícito; quizá si,
pero eso también es importante, todo elemento, acción o situación que nos haga desistir de la
comisión de un ilícito, siempre será bueno y bien recibido; todo aquello de que podamos echar
mano para ello no deberemos dudar en tomarlo, el objetivo es no caer; así que todo cuanto
hagamos o tomemos en cuenta para evitarlo, siempre será positivo; lo malo está cuando aún
sabiéndolo lo hacemos a un lado, ignorándolo, y por tanto caemos.

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Te reitero entonces mi subteniente, el poderío económico del narcotráfico es una realidad que no
podemos soslayar, se interna en terrenos no imaginables, haciendo vulnerables a todos aquellos
que por su cargo o comisión tienen la responsabilidad de combatirlo, entre ellos tu mismo. El
obtener en un instante importantes sumas de dinero siempre constituirá una tentadora situación a
vencer; para nosotros los militares esto no deberá representar problema alguno pues tenemos
formación y estamos siempre preparados para evitar este tipo de compromisos.

Debes grabar muy bien en tu cabecita que el involucramiento en el narcotráfico debe evitarse, a
ustedes las nuevas generaciones les digo cuidense mucho, que no los vayan a involucrar, les
ofrecerán dinero, vehículos, buenos vinos, bellas mujeres, todo lo bello que ustedes puedan
imaginar de esta vida, hasta que un día ya son parte de ellos. El involucramiento en el narcotráfico
te hace perder en primer término tu tranquilidad y la seguridad en ti mismo, al estar sujeto en
cualquier momento a que tus actividades ilícitas sean descubiertas y con ello terminar siendo
procesado y encerrado en una prisión, con todos los sinsabores que ya te he comentado en los
casos que te he narrado.

Creo preciso enfatizarte que en los tiempos que te toca vivir, ya no podemos hablar de
enriquecimiento de militares a causa del narcotráfico, lo que si podemos asegurar por que es
innegable que en las cárceles del país existen militares o ex-militares(que solicitaron su baja), que
no quisieron escuchar consejos, ni aprender de las experiencias de los demás, prefirieron
aprender por si mismos, desafiando su suerte y hoy se encuentran cumpliendo una larga condena
que nunca imaginaron vivir cuando aquel narcotraficante les ofreció las maravillas de la vida a
través del dinero malhabido.

Ellos los que ahora purgan una condena, con el respeto debido, puede decirse que en este
momento no importan, pues cosechan lo que sembraron, y han aprendido ya por vivencia que no
existe cantidad de dinero alguno, que justifiquen 10 ó 25 años de vida en una prisión. Reitero ellos
en este momento no importan, los que si importan son ustedes recién graduados, que en breve
tiempo serán destacados en áreas de alta incidencia de enervantes en el país, y que por ese solo
hecho estarán expuestos a ser tentados día con día por capos de la droga con altas sumas de
dinero, por trasladar droga, o bien, permitir su paso en vehículos, o también, por no destruir
plantíos de enervantes; es decir, el involucramiento puede ser participando desde las formas mas
simples, como el disimulo(dejar hacer), hasta la mas complicada, el transporte de droga.

Un oficial que se encuentra destacado fuera de su unidad, como comandante de una base de
operaciones en actividades de intercepción de enervantes, actúa en plena libertad en el terreno
asignado a su responsabilidad; en estas condiciones, le resultará muy sencillo involucrarse,
estableciendo simplemente el compromiso de moverse en una ruta diferente por la que se moverá
el enervante en el momento de su paso, en apariencia esto resulta muy sencillo, sin embargo, las
fuentes de información del mando correspondiente, o la detención posterior de aquél
narcotraficante, pondrá al descubierto el compromiso contraído con los resultados que ya
conoces. De ahí que una vez que entraste en ese ilícito negocio, solo es cuestión de tiempo para
que caigas en manos de las autoridades civiles o militares; eso no falla, la experiencia así lo ha
demostrado, pasará un mes, dos o tres; un año, dos o tres, pero al final caes, de modo que no
por que parezca sencillo te dejes engañar, no lo es en realidad, no te equivoques, de hacerlo
puedes arrepentirte cuando ya sea demasiado tarde.

Decía entonces, la preocupación principal son ustedes las nuevas generaciones de oficiales, que
inician su bregar en esta azarosa pero maravillosa carrera militar, ustedes son los que preocupan
por su inexperiencia, falta de reflexión y ganas de vivir la vida a manos llenas, por que de no hacer
un análisis de lo aquí escrito, de no meditar acerca de la forma drástica en que puede cambiar su
vida de verse involucrados en actividades de narcotráfico, pueden pasar a engrosar las
estadísticas existentes hasta hoy, arruinando de paso su carrera militar de por vida.

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Cuantas y cuantas calamidades son las que acarrea el involucramiento en actividades de
narcotráfico, sin embargo, vemos con tristeza que año con año la estadística sigue su curso, y
son desafortunadamente los jóvenes oficiales recién egresados los mayormente expuestos, pues
resultan fácil presa, terreno fértil, viéndose envueltos en esta vorágine, ante la tentación del
dinero fácil “se la juegan”, haciendo caso omiso de tantas y tantas disposiciones giradas por la
Secretaría de la Defensa Nacional y comandantes en sus diferentes niveles, haciendo a un lado
los consejos de los instructores, de los Generales y jefes que por su amplia experiencia obtenida
a través de su paso por unidades y dependencias, tienen la suficiente autoridad moral y
respetabilidad para ello.

Lo anterior obliga a ustedes oficiales recién egresados, a meditar ya fuera del aula cual es su
realidad como oficiales del ejército mexicano, cuales son los riesgos a que se enfrentan y la forma
de eludirlos, como pueden labrarse un futuro seguro, de honor, de satisfacciones, y como
labrarse un futuro incierto pródigo en sinsabores y amarguras.

Para que tengas una idea de la severidad de las penas que se aplican a quienes se involucran en
el narcotráfico, te señalo lo que dice el Código Penal Federal sobre el particular:

Delitos contra la salud.

Art. 194. Se impondrá prisión de diez a veinticinco años y de cien hasta quinientos días de multa
al que: produzca, transporte, trafique, suministre aún gratuitamente algún tipo de narcótico.

Art. 195. Se impondrá de cinco a quince años de prisión y de cien a trescientos cincuenta días de
multa, al que posea algún tipo de narcótico, siempre y cuando esa posesión sea con la finalidad
alguna de las antes señaladas en el artículo 194.

Art. 196. Las penas que en su caso resulten aplicables por estos delitos, serán aumentadas en una
mitad cuando:

Se cometa por servidores públicos encargados de prevenir, denunciar, investigar o juzgar la


comisión de los delitos contra la salud o por un miembro de las Fuerzas Armadas Mexicanas, en
situación de retiro, de reserva o en activo, con respecto este último punto, se impondrá además la
baja definitiva de la fuerza armada a que pertenezca.

Art. 222. Comete el delito de cohecho:

I. El servidor público que por si, o por interpóstita persona solicite o reciba indebidamente
para si o para otro, dinero o cualquiera otra dádiva, o acepte una promesa para hacer algo justo o
injusto relacionado con sus funciones.

Hasta aquí las “lecciones aprendidas” correspondientes a los cuatro problemas capitales del
subteniente. Enseguida veremos experiencias vividas también por subtenientes recién egresados,
pero ahora en situaciones netamente operativas, en las que tuvieron que tomar decisiones y
asumir sus consecuencias. Éstas al igual que las anteriores también son “lecciones aprendidas”
que debes tomar en cuenta, por que te darán la pauta a seguir ante situaciones similares o
coincidentes.

EL SUBTENIENTE EN OPERACIONES.

Enfrentamiento contra un grupo de narcotraficantes.

“...En la desconfianza está la seguridad,


en la reacción la oportunidad...”

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En un estado del norte del país, el subteniente que para este efecto llamaremos Ricardo Marín
Lagos fungía como comandante de la Base de operaciones “Marín”, integrada por una sección
orgánica.

Pasado el mediodía, había recibido una denuncia anónima en la que se le informaba que en un
punto dentro del área asignada a su responsabilidad se localizaban cinco plantíos de marihuana
de altura mediana; por ese motivo, previsto lo necesario se puso en marcha con su personal hacia
el lugar indicado, con el fin de localizar dichos plantíos y proceder a su destrucción.

Eran aproximadamente las 1930 horas de ese día del mes de marzo, el personal que se
desplazaba al frente dentro del dispositivo de marcha, dio aviso de la localización de dichos
plantíos; guardando todas las medidas de seguridad y adoptando el dispositivo apropiado, el
oficial se acercó hasta tener a la vista los plantíos, localizando en las inmediaciones de los
mismos tres campamentos y cerca de ellos se encontraban dispersos cinco individuos ocultos
entre los plantíos.

Efectuados los movimientos del caso, inicialmente se capturó uno de los civiles, mismo que se
encontraba armado con un rifle calibre 0.22"; mientras se realizaba el cerco del área, se exhortó al
resto de presuntos narcotraficantes a entregarse gritándoles “alto ejército mexicano”, recibiendo
como respuesta disparos de arma de fuego de diferentes calibres.

El personal militar de inmediato procedió a repeler la agresión, al tiempo que los civiles proferían
palabras obscenas en contra del personal militar, con el fin de disuadir su acción.

El enfrentamiento se prolongó por un período aproximado de 90 minutos, consistiendo este en la


realización de disparos esporádicos por ambos lados. Al término de este lapso y al no tener
indicios de la permanencia de los agresores en el lugar, se procedió a realizar un reconocimiento
del área, encontrándose el cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino, el cual presentaba
una herida por arma de fuego en la región baja del lado derecho del abdomen y entre sus piernas
se encontró una carabina M-1 calibre 0.30", dándose a la fuga el resto de los agresores.

Se procedió a realizar el reconocimiento en toda el área con el fin de obtener información sobre la
presencia del personal armado, estableciendo un dispositivo de seguridad perimétrico, con
resultados negativos, por lo que establecida la seguridad, se procedió a la reorganización del
personal, encontrándose éste sin novedad.

Al iniciarse el enfrentamiento, el comandante de la base de operaciones informó de inmediato a la


Comandancia de la Zona Militar y a su comandante de corporación, por lo que ambos mandos
estuvieron informados desde el primer momento de lo que acontecía. Efectuado el reconocimiento
final, igualmente se procedió a informarles el resultado de lo sucedido, solicitando el apoyo del
Agente del Ministerio Público Militar, en funciones de asesoría para el seguimiento de los detalles
legales.

Analizado el aspecto operativo de lo acontecido, se destacaron los siguientes hechos:

S Al momento de sufrir la agresión con disparos de arma de fuego por parte de los
transgresores, el personal utilizó correctamente los abrigos y encubrimientos que presentaba
el terreno, ubicando inmediatamente a los agresores.

S El personal militar efectuó disparos únicamente para repeler la agresión, evitándose el


dispendio de municiones y el exceso de fuerza.

S Durante el enfrentamiento se mantuvo el control del personal y el fuego de las armas.

S Se maniobró correctamente asignando sectores de tiro evitando el fuego cruzado.

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S El personal de la base de operaciones constituido en una patrulla de reconocimiento contó
con los destacamentos de seguridad necesarios durante todo su desplazamiento.

S Se actuó siempre mínimo por parejas.

S Durante los disparos cada integrante de la patrulla conocía la ubicación de sus demás
compañeros, evitándose así bajas a causa del fuego de las propias tropas.

Por lo que se refiere al aspecto legal:

S El personal militar se encontraba efectuando reconocimientos a pie cumpliendo órdenes de


la superioridad, en aplicación de la Campaña Permanente Contra el Narcotráfico y Ley
Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos.

S El comandante de la base de operaciones contaba entre otros con la siguiente


documentación:

- Orden de Operaciones.
- Fatiga de personal.

Las experiencias que de este caso podemos sacar, corresponden prácticamente a las normas a
seguir durante los patrullajes, figurando entre otras las siguientes:

S Se debe organizar la patrulla en cualquier situación táctica, no abusar de la confianza.

S Se debe enumerar cada patrulla y actuar por parejas, para un mejor apoyo en situaciones
adversas.

S Durante los reconocimientos caminar despacio, observando, escuchando, olfateando, etc.

S Conocer y manejar constantemente los ademanes.

S Mantener la disciplina de marcha en todo momento.

S Preservar y aislar el área del enfrentamiento: muertos, armas, cartuchos, plantíos,


enervantes, etc., para permitir un mejor y mas fácil esclarecimiento de los hechos.

S Durante el reconocimiento llevar el arma en una posición cómoda que permita utilizarla
correctamente en el menor tiempo posible.

S Mantenerse siempre ¡alerta! .

Visto lo anterior, si hiciéramos una evaluación del comandante ante los hechos, mas o menos el
resultado sería el siguiente:

S Al recibir la agresión se actuó conforme a derecho y a la doctrina militar vigente.

S Se estableció y se mantuvo la comunicación con el escalón superior.

S Se capturó a uno de los presuntos narcotraficantes, respetando en todo momento sus


derechos humanos.

S Se empleó adecuadamente el terreno y los medios.

S Se contó con el asesoramiento del Agente del Ministerio Público Militar a fin de no incurrir en
errores para su consignación.

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Bien mi subteniente, este fue el desarrollo de los hechos, con lo que ya tienes una idea de como
proceder en estos casos, luego entonces es una “lección aprendida”. ¿Pero que te parece si para
complementar esta lección te pongo ahora el gorro de comandante y me das respuesta a las
siguientes interrogantes?:

S ¿Como organizarías tu patrulla?

S ¿Que informarías y recomendarías a tu personal antes del reconocimiento?

S ¿Como preservarías el lugar de las evidencias: Muertos, armas, cartuchos, cascos,


enervantes, plantíos y secaderos?

S ¿Que harías si después del enfrentamiento resultan heridos personal agresor y militar?
S ¿Que harías si no logras entablar comunicación por radio con el escalón superior?

Me parece verte musitar una sola respuesta para todas las interrogantes: ¡me pongo a llorar! , yo
te respondería, ¡no es para tanto!. Acuérdate cuando no se sabe se pregunta, no hay de otra, para
ello contarás con tu comandante y los jefes de tu unidad quienes cuentan con la suficiente
experiencia para orientarte, algunos oficiales inclusive; desde luego que de preferencia debes
hacerlo antes de salir al terreno en el cumplimiento de una misión, para que en caso que te veas
involucrado en una situación de esta naturaleza, puedas conducir los primeros pasos, aún cuando
después sobre la marcha pidas instrucciones, sobre aquello de que tengas duda y no sepas que
hacer. Acuérdate que “el que no sabe y no pregunta, quedará ignorante toda su vida; pero que el
que no sabe y pregunta, será ignorante solo hasta antes de preguntar”. Para estos casos la
situación se te complica, por que actuar inadecuadamente por ignorancia no te justifica ni quita
responsabilidad en un hecho de carácter legal, por ello nuestra insistencia. Luego entonces,
reitero no es para alarmarse, una vez que te desenvuelvas en tu unidad y tomes confianza irás
asimilando todas estas enseñanzas y secretos que solo el tiempo y tus ganas de aprender podrán
brindarte.

Un oficial y cuatro de tropa ahogados.

“...La confianza mata al hombre...”

El subteniente que para este caso llamaremos Esteban López Velázquez, era el comandante de la
base de operaciones “López”, la cual se encontraba en aplicación de la campaña permanente
contra el narcotráfico, específicamente en erradicación de enervantes, en un estado del norte del
país, donde se localizan diversos ríos, algunos de ellos con cauce importante y otros no tanto,
pero que sin embargo en temporada de lluvias cobran vida volviéndose intransitables.
Precisamente el incidente que ahora te narro tuvo lugar en el mes de octubre, todavía época de
lluvias.

La noche anterior, había llovido fuertemente en la parte alta de la sierra, continuando la lluvia de
manera moderada a intensa durante aquella mañana. Lo que hizo crecer un poco los ríos de la
región. Iniciado el día, el subteniente López organizó una patrulla de reconocimiento con dieciséis
integrantes de la misma, aquella mañana como cada día cruzaron el río en dirección al área que
habrían de reconocer en busca de plantíos de marihuana; el río se encontraba puede decirse que
en un nivel medio bajo, aunque ya se le apreciaba mayor corriente en relación con el día anterior.

Ya por la tarde, después de haber destruido cinco plantíos de marihuana, el personal procedía a
reincorporarse a su punto de pernocta siguiendo el mismo itinerario; al arribar al punto de cruce
del río, se observó que este había aumentado su nivel del agua y la velocidad de su corriente; sin
embargo, ni el oficial ni el personal de tropa quisieron percatarse de ello, es obvio pensar que

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estando de regreso después de un día de actividad, en lo único que pensaban era en arribar a su
área de pernocta, tomar sus alimentos y descansar. En razón de lo anterior, el oficial confiado en
que por la mañana habían cruzado el río sin problemas, pensó que podía hacerlo de igual manera,
y así sin detenerse un minuto y hacer un análisis de las condiciones en que se encontraba el río,
dio la orden para cruzar, iniciándose el movimiento de cruce; después de caminado un tercio del
río, el agua llegaba a los mas chaparritos a la altura de la cintura; sin embargo, el subteniente
López no dio importancia al hecho no obstante estar a la vista que la altura de la lámina de agua
no era la misma y que la intensidad de la corriente se hacía cada vez mas fuerte, poniendo en
riesgo la seguridad del personal.

Dejándose llevar por el impulso de su juventud, les indicó que no tuvieran miedo, que siguieran
avanzando, continuando él mismo el movimiento. Al llegar a la mitad del río, como efecto de las
lluvias que durante el día habían continuado, repentinamente creció el nivel del agua y la
corriente de la misma, viéndose arrastrado el personal con fuerza, sin oportunidad de apoyarse
unos a otros, ni de asirse a algo para salvarse. Como resultado de la falta de pericia y
responsabilidad del subteniente López, perecieron ahogados el propio oficial y cuatro de tropa.
Los cuerpos fueron recuperados hasta el día siguiente, después de una intensa búsqueda por
parte del personal militar que acudió en apoyo y autoridades civiles diversas.

Si analizamos el aspecto operativo del presente incidente, te darás cuenta de inmediato, que el
oficial actuó de manera imprudente y falto de sensibilidad, al poner en riesgo a su personal y él
mismo inclusive; si continuamos con el análisis, entre otras cosas encontraremos lo siguiente:

S El oficial no fue lo suficientemente precavido, como para ver que el nivel de la lámina de agua
estaba creciendo, al igual que la intensidad de la corriente, lo que ponía en riesgo al personal
durante el cruce.

S El oficial simplemente dijo adelante, poniéndose al frente, sin antes medir la situación difícil
del río y la capacidad de nado del personal.

S Para el oficial era mas importante llegar a su lugar de pernocta, que tomarse su tiempo y
observar los cambios en el lecho del rio antes de ordenar cruzarlo.

S En resumen el oficial mostró exceso de confianza y total inexperiencia en el cruce de cursos


de agua.

En el aspecto legal podemos observar.

S El sargento que quedó al mando del personal, informó de inmediato al comandante de la


Zona Militar y a su Comandante de Corporación, lo que permitió que el propio comandante de
su unidad que se encontraba cerca, acudiera con prontitud, para organizar las labores de
búsqueda de los cuerpos, tomar las acciones de mando necesarias e informar a la
superioridad.

S Se solicitó la asesoría del Agente del Ministerio Público Militar, así como la presencia del
Agente del Ministerio Público del fuero común, para dar fe de los hechos.

S Se levantó el acta informativa del accidente, para el deslinde de responsabilidades.

¿Cuales son las experiencias que este caso te puede dejar?, considero que algunas de ellas son
las siguientes:

S Antes de realizar cualquier operación de cruce de ríos; si a partir del punto de cruce, no se
aprecia a la vista un cruce fácil y rápido, sin riesgo, no se cruzará; hasta en tanto no se haya
verificado que el personal cuente con el adiestramiento y material necesarios para el cruce.
Si esto último no se da, se buscará un mejor punto de cruce, o sencillamente se esperará a
que mejoren las condiciones, informando a la superioridad sobre el particular.

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S Todo comandante antes de ordenar el cruce de un río deberá hacer una rápida estimación de
situación, (para tu nivel será solamente mental), que le permita definir si es factible o no
hacerlo, manteniendo siempre la premisa, de que “por ningún concepto se deberá poner en
riesgo la integridad física del personal”.

S Durante la planeación para el cruce de un río, todos los miembros de la patrulla, con base en
la información de que dispongan y su experiencia, deberán participar con sus opiniones y
recomendaciones.

“El éxito o el fracaso del comandante de la patrulla, radica en la capacidad que tenga para
escuchar las opiniones y recomendaciones de las tropas bajo su mando”. (4)

S Tener presente siempre que “vale mas la vida de un soldado, que intentar cruzar un río o
pasar un desfiladero sin seguridad para destruir un plantío de enervantes”.

Finalmente, a manera de resumen, una enseñanza general para ti que deberás tener siempre muy
presente es la siguiente:

“...El comandante, en todo momento y particularmente durante el desarrollo de operaciones debe


tener presente que el conservar la vida de las tropas bajo su mando es tarea prioritaria; evitará
exponerla a riesgos innecesarios donde peligre su integridad física, armamento, vehículos y
equipo. Tomar acciones de mando temerarias e irreflexivas que afecten la integridad física y la
moral de las tropas, le originarán invariablemente responsabilidades legales...” (5)

Te pongo nuevamente el gorro de comandante de esta base de operaciones y te hago los


cuestionamientos siguientes:

S ¿En caso de presentarse la crecida repentina de un río, que actitud asumirías?

S ¿En caso de no contar con el equipo necesario para el cruce, que acción de mando
adoptarías?

S Que equipo especial necesitarías para el cruce de un río?

S Como estimarías que la velocidad de la corriente, permite o no el cruce?

S Como organizarías tu personal para el cruce?

Respuestas al canto te las dejo de tarea, recuerda que tu tienes la facilidad de checarlo, de
investigarlo, de practicarlo antes de que te suceda, aprovecha la ocasión y hazlo, no desperdicies
cuanta oportunidad tengas de hacerlo.

Agresión a una base de operaciones.

“...Cuando el silencio reinó


un herido se descubrió...”

Este incidente tuvo lugar en la base de operaciones “Martínez”, misma que estaba constituida por
un oficial, el subteniente que para este caso llamaremos Andrés Martínez Ruiz y una sección
orgánica establecida en el norte del país, en aplicación de la Campaña Permanente Contra el
Narcotráfico y Ley Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos.

Era una mañana como tantas otras del mes de septiembre, el comandante de la base, seleccionó
su personal e integró la patrulla de reconocimiento del día para la búsqueda de plantíos de
marihuana, el área en que se encontraba desplegado era de alta incidencia en la siembra de

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enervantes. En movimiento la patrulla, ya cerca del mediodía, el personal de punta localizó un
plantío de marihuana, alertando de inmediato sobre el mismo a su comandante, agregando con
rapidez que en las inmediaciones del mismo, se encontraban ocho civiles armados; enterado de
esta situación el oficial hizo de inmediato el reacomodo de su dispositivo, para cercar a los
civiles. Una vez avistado el personal militar, los civiles hicieron fuego, con el fin de disuadir el
avance de la tropa, por lo que el personal procedió a cubrirse y repeler la agresión de que era
objeto. Después de un intercambio de disparos, se dejaron de escuchar las voces de los
delincuentes, observándose que huyeron del lugar de los hechos, tomando diferentes
direcciones.

Un examen visual rápido, permitió al comandante darse cuenta que los agresores se habían
retirado del lugar en que se encontraban, por lo que procedió a reorganizar su personal y realizar
un reconocimiento final del área, efectuado éste, fue localizado un civil, el cual presentaba una
herida producida por arma de fuego en la pierna izquierda y otra en el antebrazo izquierdo, por lo
que se procedió primero a proporcionarle los primeros auxilios y posteriormente a evacuarlo del
área para su pronta atención médica.

Debido a lo accidentado del terreno, el civil lesionado tuvo que ser evacuado en camilla y a brazo,
demorando su traslado un tiempo aproximado de veinticuatro horas, hasta dejarlo para su
atención en el centro de salud mas cercano.

Haciendo el análisis del aspecto operativo se encontró que:

S Al localizar a los presuntos narcotraficantes se les marcó el alto y se les hizo del
conocimiento que se trataba de personal integrante del ejército mexicano, lo que es
totalmente acertado para este tipo de situaciones.

S El comandante mantuvo el control y disciplina de su personal durante la acción armada de la


que fueron objeto.

S Durante el enfrentamiento, todo el personal militar conocía el dispositivo adoptado y la


ubicación de sus compañeros.

S En el desarrollo de los hechos el personal actuó siempre por parejas, proporcionándose


seguridad mutuamente.

En el aspecto legal puede observarse:

S El subteniente Martínez había informado con 24 horas de anticipación el área donde llevaría a
cabo el reconocimiento.

S El personal militar actuó en legítima defensa, al repeler la agresión del grupo de


transgresores, no obstante de haberlos invitado a entregar las armas.

S La conducta asumida por el personal militar fue con estricto apego a los derechos humanos
de los transgresores, habiéndose empleado únicamente la fuerza y el empleo de las armas
necesario para garantizar su propia seguridad.

S Se solicitó la presencia del Agente del Ministerio Público del Fuero Común, para actuar en
auxilio del Agente del Ministerio Público Federal, en ausencia de éste.

S Se levantó el acta informativa de rigor, tomándose las fotografías y evidencias necesarias


con sumo cuidado, a fin de no alterar el escenario de los hechos.

Veamos ahora que enseñanzas te puede dejar este incidente:

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S No obstante que se actúa en legítima defensa al recibirse una agresión, el uso de la fuerza y
las armas deben ser empleadas en justa medida a las necesidades del caso, solo lo necesario
para garantizar la seguridad e integridad del personal, de esta manera no se violan de
ninguna manera los derechos humanos de los transgresores.

S El mantener la disciplina de marcha, proporciona seguridad al personal durante el


desplazamiento, facilita el rápido reacomodo del dispositivo para repeler la agresión y logra
la sorpresa sobre los malhechores.

S Mantener la comunicación con el escalón superior durante los acontecimientos es de vital


importancia, por lo que siempre debe buscarse y mantenerse.

S El mantenimiento del control y disciplina del personal por el comandante, es también de vital
importancia, para evitar el intercambio de disparos entre las tropas propias.

Entendido esto, ¿que te parece si nuevamente te ponemos el gorro de comandante, aunque sea
mando virtual el que desempeñes?, ¿estás de acuerdo? Si es así entonces adelante.

S ¿Como reaccionarías al recibir una agresión armada?.

S ¿Como controlarías la disciplina de tu personal en un enfrentamiento?.

S ¿Que acciones adoptarías para garantizar la integridad física de los agresores,


independientemente de la de tus tropas?.

Nuevamente las respuestas quedan de tarea, piénsalas, medítalas y date una respuesta, esta
mecánica puede servirte para que llegado el caso no se te cierre el mundo y actúes con serenidad,
prudencia y sobre todo con acierto.

Extravío de dos elementos de tropa.

“...Tienen que llegar, pero......¡oh sorprise! no llegaron...”

Había sido un día de intensa actividad, salieron muy temprano de la base de operaciones,
recorrieron casi cinco kilómetros a pié hasta arribar donde se localizaban cinco plantíos de
marihuana de regulares dimensiones, les llevó su destrucción toda la mañana y parte de la tarde,
concluyó su labor de destrucción ya avanzada la tarde, iniciando el camino de retorno a su lugar
de pernocta.

El comandante de la base de operaciones que para este caso llamaremos José Luis Aguilar
Guzmán, era un joven subteniente dueño de una gran condición física, siendo la caminata uno de
sus fuertes; la tarde caía ya y la noche se acercaba, por lo que haciendo acopio de su juventud y
rapidez para caminar, el subteniente Aguilar se puso al frente de su personal y comenzó el camino
de regreso, aceleró el paso tratando de ganar tiempo a las horas luz y avanzar lo mas que pudiera
antes del arribo de la oscuridad. Todo esto hubiera estado bien, de no haber sido por que se le
olvidó, que no todo su personal contaba con la misma fuerza y resistencia para caminar, esto por
un lado, por el otro no pensó que estaban cansados después de haber caminado y destruido por
mano de obra cinco plantíos de marihuana.

Así las cosas, caminó y caminó, el personal por razón natural se fue colgando, pasado un rato al
notar que la columna alargaba su escurrimiento, decidió hacer un alto horario para su
reorganización; esperó un rato y al tomar las novedades, ¡oh sorpresa! le faltaban cinco
elementos de tropa; no dio importancia al hecho y dijo a uno de sus sargentos ¡tienen que
llegar!, continuó esperando un rato mas, arribaron tres, continuando faltando dos, hasta que

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pasado un tiempo que consideró ya preocupante, decidió regresar en su busca, para ello organizó
su personal para que no quedara área sin checar, pasadas las horas se resignó a la verdad,
estaban extraviados.

Convencido de que durante la noche ya no le sería posible su localización, se dispuso a


descansar para que iniciado el día reanudar nuevamente la búsqueda. Llegado el nuevo día
destacó una escuadra hacia la base de operaciones con dos propósitos, ver si los dos extraviados
no habían arribado a ella, y proveerse de abastecimientos para el personal en labores de
búsqueda. Mientras tanto en sus partes a la superioridad reportaba todo sin novedad.

Cuarenta y ocho horas después un comandante de compañía arriba a la base de operaciones en


visita de supervisión y es hasta este momento que se informa del extravío de estos elementos de
tropa; de inmediato el capitán lo informa a su comandante de corporación y este al comandante
de la Zona Militar, reorganizándose y reforzándose la búsqueda con tropas vecinas y otras
llevadas de la unidad, así pasó un día mas sin resultados. Ya corriendo el tercer día una autoridad
municipal de un estado vecino informó al batallón mas cercano que habían llegado a la población
dos soldados en malas condiciones físicas, que manifestaban estar perdidos, el comandante de
este batallón, al darse cuenta que no era personal suyo intuyó que eran de la unidad vecina en el
estado vecino por lo que lo comunicó de inmediato, un capitán se trasladó hasta aquel municipio
constatando que efectivamente se trataba del personal extraviado.

Debido a la gravedad del caso, se levantó el acta correspondiente, misma que fue puesta a
disposición del Agente del Ministerio Público Militar, para que en uso de sus facultades levantara
la averiguación previa y de proceder se turnara el asunto al juez correspondiente para su
consignación.

Veamos en primer término el aspecto operativo:

S El oficial no organizó su desplazamiento de retorno a la base, dijo vámonos y vámonos, sin


mayor instrucción.

S De inicio, la disciplina de marcha no fue uno de los aspectos a considerar por el subteniente,
lo que constituye un error muy grave.

S No consideró la disminuida fuerza y condición física de los extraviados, a causa del trabajo
desarrollado durante el día.

S La seguridad en el desplazamiento fue letra muerta para el oficial.

Que podemos decir del aspecto legal:

S Al haber actuado mas por impulso que con raciocinio, poniendo en riesgo la seguridad de su
personal, como comandante lo hace responsable. Finalmente no pasó nada pero pudo haber
pasado, estos dos elementos de tropa tenían dos días sin probar alimento, por lo que su
salud fue puesta en riesgo y como ya lo mencionamos en capítulos pasados, el responsable
es el comandante.

S El oficial durante cuarenta y ocho horas estuvo dando parte en falso.

S En la orden de operaciones que le fue entregada a su salida de la unidad, se señalaba


claramente que durante los movimientos debería observar estrictamente la disciplina de
marcha y los dispositivos de seguridad, manteniendo en todo momento el control del
personal, cosa que desde luego no hizo.

Cuales son las enseñanzas que sacamos de todo esto:

S El control de las tropas nunca debe perderse.

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S La disciplina de marcha es imprescindible en los movimientos de tropas.

S Los elementos mas lentos para caminar deben marchar al frente del dispositivo,
contrariamente los mas hábiles deberán hacerlo atrás para cerrar aquellos que se vayan
colgando, sin alterar en lo posible la orgánica de la unidad.

S El dar parte en falso en casos como este significa correr un riesgo muy alto, tanto por lo que
se refiere a la responsabilidad del comandante, como por lo que toca a la seguridad de los
extraviados; esto es, si se informa con oportunidad la búsqueda se refuerza con personal
adicional, lo que da una mayor posibilidad de ser localizados con mayor brevedad y en
mejores condiciones físicas; contrariamente de hacerse en forma inoportuna, podría ser ya
demasiado tarde cuando fueran localizados, entonces si con consecuencias mayores para
todos, especialmente como es obvio en este caso para el comandante de la base de
operaciones.

Nuevamente que te parece mi subteniente si te pones el gorro de comandante de esta base de


operaciones y das respuesta a las interrogantes siguientes:

S ¿Sabes que dar parte en falso implica una grave responsabilidad, no obstante eso correrías
el riesgo?

S ¿De ser afirmativa tu respuesta anterior, cuanto tiempo te tomarías antes de informar sobre el
extravío de tus soldados?

S ¿Tu en el caso del subteniente Aguilar que hubieras hecho al iniciar el movimiento de
retorno?

S ¿Que acción de mando hubieras asumido al notar la ausencia de los elementos de tropa?

Como te pudiste dar cuenta, traje para ti dos casos en los que se actuó bien y dos en los que se
actuó mal, es decir, hablamos de aciertos y errores, que debes aprovechar como parte de tu
acervo profesional, por que:

“...El conocimiento de los aciertos y errores cometidos en


operaciones militares, fortalece el adiestramiento
y capacidad de liderazgo de los comandantes...”.

Bien mi querido subteniente, creo que ahora ya tienes idea de lo que son las “lecciones
aprendidas”, recuerda, estas experiencias narradas son tan solo algunas de las innumerables
suscitadas a subtenientes de otras antigüedades que han cruzado antes que tu los “muros de
Tlalpan”. Desde luego que son referencias que el tomarlas en cuenta te servirá no solo ahora que
eres subteniente, sino a lo largo de tu experiencia profesional, puesto que los riesgos nos siguen
durante todo ese trayecto. Así que no desdeñes todas esas enseñanzas. Cierro esta parte con el
sentir del Mariscal Montgomery, quien sobre esto que estamos tratando, hace ya algún tiempo
escribió:

“...Mi objetivo era y ha sido siempre estudiar el pasado


inteligentemente, con el fin de buscar una guía
para el presente y el futuro...” (6)

LA BATALLA MIL UNO.

“...La vida tiene un lado sombrío y otro brillante,


a nosotros corresponde elegir cual...”.

69
Anónimo.

Como consolidación de todo lo antes escrito, te narraré brevemente lo que he denominado “la
batalla mil uno”, como un intento mas por reafirmarte la necesidad de medir los riesgos y no jugar
con nuestra suerte.

Con el paso del tiempo te darás cuenta que la vida del soldado es una guerra, en la que cada día
representa una batalla; y cada batalla una lucha por conservar la paz y tranquilidad que se
disfruta. Churchill dijo:

“...La paz es el mejor premio que deseo ganar, nadie conoce mejor que un soldado el valor
abrumador de ese premio, por que nadie conoce mejor que un soldado a ese monstruo llamado
guerra...” (7)

Batallas y paz, son términos que por su propio significado son totalmente opuestos, caminan sin
embargo siempre de la mano en el mundo de la guerra y por que no decirlo también en los
diferentes campos del quehacer humano.

Por ahora las batallas a que te hago referencia no son aquellas en que nos vemos enfrentados a
un enemigo, en las que hay necesidad de hacer acopio de la táctica y la estrategia para alcanzar la
victoria y lograr los objetivos militares establecidos; las batallas a que me refiero son aquellas que
libramos día a día cuando en cada uno de nuestros actos debemos tener presente que nuestra
vida se rige por leyes, reglamentos y múltiples disposiciones giradas por la superioridad, a las
cuales invariablemente estamos sujetos, además desde luego, de todas aquellas leyes que nos
rigen como ciudadanos de este país.

Es así que siempre que en cada uno de nuestros actos antepongamos el respeto absoluto a toda
esa legislación, significará para nosotros y los nuestros una batalla ganada, y ello se traducirá
incuestionablemente en paz y tranquilidad personal, desarrollo profesional, seguridad y armonía
en el seno familiar.

Contrariamente, actuar a sabiendas que estamos violentando esas leyes y reglamentos, es decir
participando en la batalla al margen de la ley, “en el filo de la navaja”, significará poner en riesgo
nuestra integridad personal, la estabilidad y el honor de la familia; significará también, poner en
riesgo nuestra paz y por ende la de nuestros seres queridos.

No faltará quien piense que esto no tiene nada de real, pues ha librado mil batallas al margen de la
ley y nada le ha pasado, de ser así, le diría que si actuó en mil batallas corriendo mil riesgos y
nada pasó, es conveniente que corrija su rumbo y tome la dirección correcta, el camino de lo
permitido; es momento de que se preocupe, por que la batalla que viene es la “mil uno” y de
acuerdo con la ley de las probabilidades de no corregirse ese rumbo y seguir actuando al margen
de la ley es posible que esta si la pierda y será entonces cuando se de cuenta que no valía la pena
cambiar lo mas por lo menos, se lamentará y “ se la mentará” por no haber entendido a tiempo
que no debemos jugar con nuestra suerte. Lamentablemente esta reflexión ya no tendrá lugar,
estará fuera de tiempo, por que seguramente tomará cuerpo cuando un juez militar, o del fuero
común o federal, le esté dictando una sentencia privativa de libertad, una pena corporal; y será
entonces cuando valorará en toda su dimensión aquella frase que dice:

“...Nadie sabe el valor de la libertad,


hasta que la ve perdida...”

Si, por que perder la “batalla mil uno” es sinónimo de ingreso a una “prisión” para el
cumplimiento de una condena, es decir, perder la “batalla mil uno” significa: pérdida de la libertad
personal, en la mayoría de los casos desintegración familiar, sufrimiento de nuestros seres
queridos, en resumen “el caos moral”.

Esta es una realidad que solo conocen los que han tenido la desgracia de sufrirla; toda proporción
guardada, lo expresado por Churchill quedaría escrito de la siguiente manera:

70
“...Nadie sabe mejor que un soldado
que fue procesado y purga una condena,
el valor abrumador de ese premio llamado libertad;
por que nadie conoce mejor que un soldado
que fue procesado y purga una condena,
ese monstruo llamado prisión...”

Piensa en esto, con base en ello mide tus pasos y “muy alerta”, por que “la batalla mil uno”,
pudiera estar cerca de ti, con el consiguiente riesgo de perderla,

“siempre será mejor seguir el camino del honor, la lealtad, patriotismo, honestidad y espíritu de sacrificio
que debemos a nuestra nación, buscando siempre hacerla mas grande, dando dentro de ella a nuestro
instituto armado el lugar de honor que le corresponde, fortaleciendo siempre su imagen ante el pueblo al
que sirve y del cual orgullosamente venimos”.

El ex-presidente Antonio López de Santa Anna, dijo alguna vez:

“...Os juro no desviarme jamás


de las obligaciones que me impone la ley...”

Mientras este sea tu lema, tu principio y tu fin, la batalla mil uno vagará alejada y ajena a ti,
permitiéndote un desarrollo profesional seguro y sostenido.

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CAPITULO V

PLANEACION DE LA RUTA PROFESIONAL.

"...Cuando sabemos que deseamos y agregamos la suficiente fe para tener la seguridad de


lograrlo, se ha iniciado el camino y como por arte de magia las adversidades se convierten en
retos a superar, ya no representan pesadas cargas que hay que soportar, sino desafíos a
vencer..." (1)

Bien mi subteniente, dejamos ya atrás las cosas tristes: el alcoholismo, los accidentes, errores,
errores y mas errores cometidos por “colegas” que te han antecedido; y pasamos a ver ahora
cosas mas agradables; no sin antes aclarar que esos subtenientes que te han antecedido, lo han
hecho solo en el tiempo, pero no en experiencias a partir de su egreso, por que ahora tu llevas las
enseñanzas de algunos de aquellos que “metieron la pata”, “que la regaron” , y que a manera de
“lecciones aprendidas” te habrán de servir de mucho para no caer en los mismos errores; lo que
ellos no tuvieron al egresar y que por lo mismo muchos tuvieron que pagar el costo, algunos muy
alto por cierto.

Te decía entonces, pasemos a cosas mas agradables, la planeación de tu carrera militar. Debes
estar consciente que los estudios no concluyen con tu graduación en el Heroico Colegio Militar,
que mas bien por el contrario apenas empiezan; dime, ¿ ya te cayó el veinte que te graduaste de
subteniente, pero que tu carrera militar no se limita a eso sino que va mucho mas allá ?; celebro
que pienses así, por que será necesario como te decía al inicio de esta lectura, que llegado el
momento te sientes a planificar tu carrera militar, a vislumbrar que es lo que esperas de ella, una
vez que haz identificado todo lo que puedes obtener si te lo propones.

“...Bienaventurados los que saben lo que quieren, por que son los únicos que sabrán cuando han
llegado...” (2)
Desde el momento que causaste alta en tu plantel de formación, te integraste al sistema educativo
militar; hoy ya concluiste tu formación de oficial, sin embargo, el sistema educativo militar sigue
caminando a tu lado para continuar preparándote para el futuro, dándote mayores conocimientos
y con ello mayores oportunidades de progreso. Así por ejemplo, si tu quieres ser médico cirujano,
odontólogo, ingeniero o piloto, el sistema educativo militar cuenta con las instalaciones propias
para darte esa específica preparación. Si no optas por ninguna de estas profesiones, pero decides
ser Diplomado de Estado Mayor, igualmente existe la instalación apropiada para ti, encargada de
esta formación.

El sistema educativo militar te brinda la facilidad de acceso a todas esas opciones antes anotadas,
para que tu alcances un desarrollo profesional a la medida, el que tu elijas; el ejército requiere de
ti lo mejor que le puedas dar, por eso te da las opciones en que mejor te puedas desarrollar, todas
requieren de tu mayor esfuerzo y dedicación; pero también todas son viables y alcanzables.
Estarás de acuerdo conmigo que es solo a través del esfuerzo como podrás lograr todo aquello
que te propongas.

“...Planea para lo difícil, cuando aún es fácil;


emprende lo grande, cuando aún es pequeño....” (3)

La planeación es una actividad básica e ineludible, en cualquier empresa, disciplina, actividad


económica o social, con mayor razón en la nuestra, la profesión militar. Sobre el particular
nuestro Manual de Operaciones en Campaña nos dice lo siguiente:

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“...Todo comandante desde el de una pequeña fracción de tropa, hasta el de mas alto escalón en
campaña, que tenga a su cargo el cumplimiento de una misión táctica que implica un problema a
resolver, debe desarrollar la triple función de concebir, preparar y conducir la operación necesaria
para cumplir la misión que tenga encomendada...”

Este concepto netamente militar, netamente operativo, tiene plena aplicación en la vida diaria; así
encontramos la planificación de la familia, la planeación del gasto familiar y por supuesto la
planeación profesional, que es el caso que ahora nos ocupa.

¿Hasta adonde quieres llegar?, la respuesta a esta pregunta constituye tu misión, y está
representada por tu objetivo final por alcanzar, es decir, eres tu mismo quien se establece esa
misión; y una vez hecho esto, obviamente también eres tu quien tiene que buscar la manera de
cumplirla, como alcanzar ese objetivo, ¿que debes hacer entonces?, muy sencillo, establece
objetivos a corto, mediano y largo plazos, cada uno de ellos por alcanzarse en su momento a
manera de objetivos intermedios.

“...Conseguimos mucho mas si tenemos señaladas las metas intermedias a lo largo de nuestro
camino...” (4)

Si tienes tus objetivos claros y bien definidos, rendirás mas y el arribo a puerto seguro será solo
cosa de tiempo.

Lo que si es sumamente importante, es que la planeación la hagas en el papel, así si te equivocas


en el momento de estarla haciendo, simplemente borras y ya . . . ; pero si tu desarrollo profesional
lo dejas transcurrir sin planeación, dejándolo al “ay se va”, o al “a ver que sale”el día que quieras
borrar o corregir alguna cosa puede resultarte ya muy tarde, y seguramente va a estar “en chino”
que puedas hacerlo, por que para entonces quizá el tiempo pudo haberte rebasado. De ahí que al
hablar de planeación para nosotros los militares, independientemente de su significado
académico, se convierta en una necesidad, en un proceso que debemos hacer todos.

Planear es prever los acontecimientos, es organizarnos para el futuro, pero no el futuro dicho en
forma genérica, si no el futuro que queremos para nosotros, el que quieres para ti, el que
pretendes darle a tu familia. Si no planeas antes de hacer cualquier cosa, caerás en la “técnica”
del error-acierto (5), es decir, como el camarón “te dejas llevar por la corriente”, si algo te sale
bien, que bueno y si te sale mal, bueno ni modo; y así sigues tu camino. Las consecuencias de
seguir el camino del error-acierto, pueden ser irreversibles, en algunos casos.

Te puedo comentar por ejemplo, que muchos oficiales que han vivido en algún momento una
situación económica, moral y familiar cómoda por la comisión del servicio que desempeñan, han
dejado para último momento su ingreso a la Escuela Superior de Guerra para hacer el Curso de
Mando y Estado Mayor General; estudios equivalentes a la Licenciatura en Administración Militar
y que dan a los oficiales que los concluyen la categoría de Diplomados de Estado Mayor; y
cuando al fin lo deciden, resulta que los requisitos de ingreso como el nivel jerárquico, la edad,
antigüedad en el cargo y tiempo de servicios ya cambiaron, dejándolos fuera de toda posibilidad.
Esta situación irreversible tiene un efecto inmediato, una severa baja en la moral, lo que impacta
en el desempeño de sus funciones futuras, hace que algunos de ellos opten inclusive por la
deserción, otros, hace que se lamenten por el resto de su tiempo de servicios, ¿por que?
sencillamente por que su marco de oportunidades se ve mermado; la causa, no haber planificado
en forma oportuna su carrera militar.

Desde luego que no faltará quien te diga que eso de la planeación no se acostumbra, que es una
pérdida de tiempo, que no tiene aplicación ni razón de ser; si te encuentras con esto, solo mira de
quien viene y saca tus propias conclusiones; ante eso yo te diría que quizá en otros tiempos
efectivamente planear no se daba, no era lo normal, pudiera decirse que era una cosa que rallaba
en la exageración; sin embargo, en nuestros días, si reflexionas, verás que la planeación
simplemente significa tener conciencia de nosotros mismos, de nuestra familia, de nuestro
desarrollo. Por que hasta nuestros haberes tenemos que planificar como los gastamos, de otro

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modo, caemos en el gravísimo error de muchos de nosotros gastar mas de lo que percibimos,
resultado nunca nos alcanza y siempre estamos endeudados, así de simple.

Después de lo antes citado, considero que ya habrás hecho conciencia de que es sumamente
importante que planifiques tu carrera militar, tu desarrollo profesional, te aseguro que
independientemente de su significado, te resultará muy interesante y te servirá enormemente, por
que después de eso, solo tendrás que ir manejando los tiempos en los que deberás alcanzar cada
uno de los objetivos intermedios fijados.

Bien entonces manos a la obra, ¿por donde empezamos?, para facilitarte el trabajo yo propongo
que lo hagamos retomando las preguntas señaladas en el capítulo primero al inicio de esta
lectura, ¿te parece?, si no las recuerdas aquí están, son las siguientes:

S ¿ Donde estoy y adonde quiero llegar ?

Como ya dijimos, para planificar tu desarrollo profesional deberás sentarte a la mesa, tomar un
lápiz y una hoja de papel, si ya los tenemos, ahora si estamos en condiciones de iniciar: empieza
por hacer una especie de evaluación de tu persona, de tu entorno, definir en que momento estás y
a donde quieres llegar, para ello necesitas previamente establecer que quieres, o sea, tu objetivo
por alcanzar, que esperas de tu carrera militar; una vez que ya definiste que quieres, entonces
deberás pensar en la forma de conseguirlo, que como ya dijimos no es otra cosa que establecer
tus objetivos intermedios, a los cuales vas a darles un nombre o número, de acuerdo con el orden
de prioridad o importancia que tengan para ti. Tienes la meta fijada, pero cual es el primero de tus
objetivos para llegar a esa meta.

Pasemos ahora a la segunda parte de esta pregunta ¿adonde quieres llegar? ¡Zas! ; esta es la
pregunta mas importante que debes responderte, es la que habrá de definir tu futuro, por ello no
debes contestarla de inmediato, deberás darte el tiempo necesario para pensarlo y meditarlo con
detenimiento, antes de decidirlo. Por eso si ya te has casado, debes comentarlo con tu esposa, es
muy importante su apoyo para aquello que tu decidas; si aún no estás casado, que mejor, por que
así puedes llevar a cabo tu planeación con mayor libertad y sin presiones.

Bien, ¿adonde quieres llegar?

¿Quieres ser un prestigiado médico, odontólogo, ingeniero o piloto?. Una vez tomado el camino
de cualquiera de estas profesiones, ¿solo te interesa el máximo desarrollo de la especialidad en
si?, o ¿te interesa también alcanzar la máxima jerarquía que cada especialidad te permite?.

Como te puedes dar cuenta, conforme avanzamos en el planeamiento de nuestra carrera militar, la
situación se va tornando interesante. Bien, sigamos atacando el problema en orden.

En esta parte de la pregunta te puedes dar cuenta con claridad que el marco de oportunidades que
te brinda el ejército no se circunscribe al cuartel, a la instrucción de orden cerrado, a las bases de
operaciones, al comandante de sección o de compañía, etc. si no que tiene otras cosas que
puedes alcanzar, a partir de tu egreso del Colegio Militar.

¿Cual de estas opciones es la de tu agrado?, ¿cual es en la que crees puedes desenvolverte con
mayor eficacia, en la que puedes alcanzar mayores cosas?; esas son respuestas que
corresponden a tus inquietudes de estudiante y a tu espíritu de superación. El camino ahí está,
solo tienes que elegirlo y seguirlo.

Considero importante recalcarte que todo lo dicho incide en un solo punto, la superación
profesional, eso no debes perderlo de vista nunca; el sistema educativo militar te dice todo lo que
tu puedes ser y hacer, es tu decisión lo demás.

- ¿Quiero ser Diplomado de Estado Mayor?

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Esta es otra de las opciones que tienes en tu ruta profesional, quise comentártela por separado,
no por mas o menos importante en relación con las anteriores, sino por la característica especial
que reviste, se trata de una escuela superior igual que las anteriores, pero cuya esencia puede
decirse que es diferente, ¿por que?, por que será normal que el teniente una vez graduado como
mayor médico cirujano, se dedique al ejercicio de la medicina, claro no deja de ser militar, pero su
preocupación será la medicina, ser el mejor médico de la especialidad que elija y hacia allá
enfocará sus baterías; lo mismo ocurre con los dentistas, con los pilotos, con los abogados
inclusive; y el campo militar propiamente dicho, es el que queda en manos de los Diplomados de
Estado Mayor, ellos son los destinados a ocupar los mas altos cargos en la Secretaría de la
Defensa Nacional y por lo mismo serán los encargados de llevar el peso de la organización,
control y administración del ejército como un todo.

De este modo mi querido subteniente, si ninguna de las profesiones ya citadas fue de tu


atracción, te diré como les digo a aquellos oficiales con quienes tengo la oportunidad de platicar,
“no le hagas al vivo” y vete a la Escuela Superior de Guerra; es esa para ti una excelente opción
de superación. Las oportunidades que se te presentan una vez egresado son grandes e
importantes, en forma breve te puedo decir por ejemplo que como oficial de Estado Mayor, estás
destinado a ocupar los mas altos cargos militares; en no pocos casos mejor remunerados en
relación con los que ocupan otros jefes y oficiales de la misma jerarquía; tienes acceso a cursos
de especialización en otros países; puedes inclusive ser agregado militar en alguna de las
embajadas del país en el extranjero. En universidades del país puedes hacer cursos de posgrado
en el ramo de la administración. En términos generales una excelente vía de progreso lo
constituye para ti la Escuela Superior de Guerra.

Así que si decides elegir la carrera militar propiamente dicha, realizando el Curso de Mando y
Estado Mayor General, te aseguro será una excelente decisión que al igual que las anteriores te
permitirá crecer profesionalmente, te dará grandes satisfacciones y te abrirá las puertas de un
futuro promisorio.

- ¿Quiero ser oficial, jefe o general?

Pasemos ahora a esta última pregunta, en la que habrás de definir con claridad hasta donde
quieres llegar jerárquicamente hablando, ¿quieres quedarte en el nivel de oficiales, llegar al nivel
de jefes o llegar a ser general?. En mi entender creo que aquí no hay lugar a dudas, sin embargo
eres tu quien debe responder. Al respecto haciendo un pequeño paréntesis a manera de
orientación sobre esta pregunta, quiero comentarte que aún recuerdo las palabras del entonces
director del Heroico Colegio Militar, C.Gral. Bgda. Absalón Castellanos Domínguez, quien a la
postre sería gobernador del estado de Chiapas, una mañana del mes de julio de 1978 dirigiéndose
a un grupo de cadetes próximos a graduarnos nos dijo:

“...Yo aquí en este plantel, no estoy haciendo subtenientes, estoy preparando generales de
división, quien no piense así, quien no esté de acuerdo conmigo, todavía es tiempo de que se
vaya...”

Terminó diciendo “a mi ya solamente me falta una estrellita”; misma que no tardó mucho en
llegarle.

El mensaje de mi General Absalón era simple y muy claro, nos graduábamos como subtenientes
si, pero nuestro pensamiento tenía que ir mucho mas allá el “generalato”, con sus palabras nos
hacía una transfusión sanguínea de espíritu de superación, de hambre de éxito, no de displicencia
y mediocridad; muy importante el significado de dicho mensaje, por eso he querido traerlo para ti,
justo ahora que tratamos este punto, ojalá lo sientas de la misma manera y te cause el mismo
impacto, para que así pasados los años veamos en ti un exitoso general.

Bien en términos generales y en forma breve a través de unas sencillas preguntas, estás ya en
condiciones de concretar la planificación de tu carrera militar.

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“...Una vez que hallamos contemplado todas las dificultades y hallamos tomado una decisión
sobre lo que haremos, será el momento en que podremos movernos de acuerdo con tal situación;
y apegarnos a ella con coherencia y consistencia en todo momento ...” (6)

Ataquemos entonces en detalle cada una de las situaciones. Si retomamos la primera pregunta
¿donde estoy y adonde quiero llegar?, estás en condiciones de responder:

Soy el subteniente_________________________(solo tienes que poner tu nombre y apellido), me


encuentro prestando mis servicios en el 49/o. B.I. (La Paz, B.C.S.); estoy en el inicio de mi carrera
militar, con plenas facultades físicas y mentales; mi espíritu de superación no tiene límites y mi
objetivo a futuro es ser médico (tomémoslo como ejemplo).

Cabe aquí una pregunta ¿quieres ser médico general? ¿es ese tu objetivo final?, por que puede
ser un médico especialista en cardiología por ejemplo, esto es importante definirlo.

Bien, ya definiste donde estás y adonde quieres llegar; ahora, ¿como le vas a hacer para
conseguirlo?, ¿cuales son los pasos a seguir?, es decir cuales son tus objetivos intermedios?.
Veamos estos por ejemplo.

Objetivo número uno: obtener el ascenso a teniente en la “promoción especial”.Creo que a estas
alturas del partido después de todo lo dicho, ya debes tener muy claro que tu objetivo número
uno, el mas inmediato o mas importante para ti es ser teniente, ya dijimos por que, por que es
uno de los requisitos a cubrir en el examen de admisión, es tu punto de partida para todo lo que
quieras hacer en tu carrera militar.

Y ¿que necesitas para ser teniente? simplemente presentar satisfactoriamente tu “promoción


especial”; en el capítulo II ya dijimos como.

Objetivo número dos: aprobar el examen de admisión a la Escuela Médico Militar. Para alcanzar
este objetivo, tendrás que valorar la dificultad del compromiso, por lo que deberás estudiar cuanto
sea necesario, recuerda la misión a cumplir fue establecida por ti mismo y es alcanzable; no será
fácil estás consciente, pero como dice un viejo anuncio televisivo: “..si las cosas que valen la
pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría..”. Así que deberás agotar los recursos a tu
alcance para cumplirla; y esos recursos se limitan solamente a tres: estudiar, estudiar y estudiar,
no hay mas.

Objetivo número tres: graduarte como mayor médico cirujano. Ya sabes lo que es ser estudiante
militar, la dificultad que implica, por lo que no representará nada nuevo para ti esta situación, pero
entenderás que ese mismo conocimiento te advierte que todo tu tiempo, esfuerzo y dedicación
deberán ser para tus estudios, por que a estas alturas después de todo lo transitado, no puedes
darte el lujo de que te “corran” del plantel por “no dar el ancho” como se dice popularmente.

Objetivo número cuatro: aprobar el examen de admisión a la Escuela de Graduados de Sanidad,


para cursar la especialización en cardiología. Aquí como parte de tu planeamiento deberás
considerar el tiempo en que lo harás, inmediatamente que cumplas tu tiempo en filas, o esperarás
un tiempo para solucionar problemas de carácter familiar o económico, esto también es parte del
planeamiento.

Objetivo número cinco: ir alcanzando las jerarquías correspondientes a tu tiempo de servicios. De


acuerdo con lo que esperes de tu especialidad como médico cardiólogo, pensarás o no en ir
alcanzando las diferentes jerarquías de acuerdo con tu tiempo de servicios hasta llegar a general
inclusive. En esto hay opiniones divididas por parte del personal médico, así como hay quien
manifiesta no interesarle el ascenso, sino su superación profesional desde el punto de vista
médico; hay también voces mas congruentes, que dicen:

“...Si estamos aquí en este medio


donde las jerarquías cuentan,

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pues hay que buscar ascender...”

En lo particular también soy partícipe de esto último, considero que al margen de que quieras ser
médico cirujano, odontólogo, ingeniero, abogado, piloto o diplomado de estado mayor, deberás
también pensar en ir escalando las diferentes jerarquías que conforme a tu tiempo de servicios
correspondan. Sin embargo como dice el dicho “ cada cabeza es un mundo”no podemos siquiera
imaginar que pudiéramos todos pensar igual, así que la decisión es solamente tuya.

Bien mi subteniente, este ha sido un ejemplo rápido de planeamiento de la carrera militar de un


aspirante a médico militar especialista en cardiología; método aplicable para la especialidad o
carrera adicional que tu quieras elegir.

Nuevamente con toda intención he dejado aparte la planeación de un oficial que quiere ser
Diplomado de Estado Mayor, por que esta opción reviste un carácter hasta cierto punto especial
en relación con las anteriores, como podrás apreciarlo en lo siguiente:

Partamos de la base de que el objetivo final de este oficial es ser General de División Diplomado
de Estado Mayor, con ello aspirante a ser Secretario de la Defensa Nacional, se que esto sonará
para ti algo mas que imposible, sin embargo, está basado en la consideración de que los señores
generales que han tenido la distinción de ser Secretarios, al igual que tu, también en su momento
fueron subtenientes, con iguales inquietudes , posibilidades y limitaciones, desde luego también
soñadores, que supieron mostrar que:

“..el futuro pertenece a aquellos


que creen en la grandeza de sus sueños..”(7)

Luego entonces, si este es tu objetivo final, de ahí partirán tus objetivos intermedios.

Objetivo número uno: obtener el ascenso a teniente en la “promoción especial”. Como ya dijimos
objetivo primordial e ineludible.

Objetivo número dos: aprobar el examen de admisión a la Escuela Superior de Guerra.

Recuerda que para lograr esto solo cuentas con tres recursos: estudiar, estudiar y estudiar.

Objetivo número tres: obtener al ascenso a capitán segundo. Estoy considerando tu ingreso a la
Escuela Superior de Guerra como teniente con dos años de antigüedad, que es el tiempo mínimo
indispensable, por lo que serás llamado a promoción cuando estés cursando el tercer año. Este
ascenso debes considerarlo un objetivo obligado, por que es muy penoso ver oficiales
Diplomados de Estado Mayor con la jerarquía de tenientes, con la agravante de que quien sale con
esta jerarquía, permanece con ella varios años, antes de lograr ser capitán, lo que es doblemente
penoso. Ser de Estado Mayor implica la responsabilidad de no pasar por esto, por prestigio es
inadmisible que un oficial D.E.M. ande dando esta clase de “tumbos”.

Objetivo número cuatro: graduarte como oficial de estado mayor. Si has alcanzado ya el objetivo
anterior, damos por hecho que no tendrás problema para que logres graduarte.

Objetivo número cinco: en el período de capitán a teniente coronel, realizar un mínimo de dos
cursos en el extranjero. Con estos cursos ganarás lo siguiente:

S La experiencia de salir del país, conocer otras costumbres, otras culturas; te


internacionalizarás.

S En algunos casos te significará un ahorro económico, puesto que como estudiante en el


extranjero, recibirás un pago en dólares por concepto de viáticos, los cuales son extras a tus
haberes normales de acuerdo a tu jerarquía y cargo.

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S Lo mas importante de estos cursos, es el fortalecimiento de tus antecedentes militares, “tu
currículum” lo que a futuro te dará ventajas sobre otros que no cuenten con estudios
similares, principalmente cuando inicies la pelea por las tres estrellas de coronel o el águila y
las estrellas de general, que es cuando se contabiliza todo lo que has y no has hecho a través
de tus años de servicio. Tal vez me digas que para eso falta mucho, te aseguro que en lo que
cierras y abres los ojos ya estarás en esta pelea; recuerda lo que dice una vieja canción: “es
un soplo la vida”.

S Si en tu etapa de capitán a teniente coronel lograste por lo menos estos dos cursos que te
hago mención, tendrás la puerta abierta para hacer algún otro de carácter superior de nivel
teniente coronel o coronel, tanto en el país como en el extranjero.

Cabe aquí hacer un paréntesis en cuanto a estos cursos en el extranjero, por que debo aclararte
que para realizarlos deberás participar en los concursos de selección respectivos; y es posible
que al primer intento te falle y te arredres por considerarlo un fracaso; desde luego que será un
fracaso pero eso no deberá desanimarte, continúa intentándolo una y otra vez, por que te aseguro,
que cada fracaso te acercará mas al éxito; en cada intento tan solo “habrás perdido una batalla
mas, pero no la guerra”; por que dime ¿sabías que el fracaso bien aprovechado es la mejor
materia prima para lograr el éxito?; se dice en el argot de la caballería “no se cae del caballo el
que no se sube” así de fácil. Carlos Madrazo destacado político ya fallecido decía: “hay dos tipos
de hombres: los que nunca fracasan y los que tienen éxito” (8); por supuesto que los primeros
nunca fracasan por que nunca se arriesgan a nada, en cambio los segundos acumulan tal
cantidad de fracasos que a través de ellos aseguran el éxito. Si intentas solo lo que estás seguro
que te va a salir bien, lograrás pocas cosas en la vida, pero si intentas muchas y algunas te salen
bien, seguro que serás un triunfador. Hasta aquí el paréntesis.

Objetivo número seis: realizar en el país los cursos que conforme a la jerarquía te correspondan,
de acuerdo con lo establecido en el sistema educativo militar.

Objetivo número siete. aprender el idioma inglés. Mucho de lo que puedas hacer de todo lo antes
citado dependerá de tu dominio del idioma inglés, por lo que te recomiendo que si tienes
oportunidad de aprenderlo aprovéchala y entre mas pronto mejor, el dominio de ese idioma te
abrirá la puerta de muchas comisiones favorables por venir. Aunque este objetivo lo he colocado
en el séptimo lugar, podrías tu ubicarlo en el segundo o tercero inclusive, así de importante es.

Objetivo concurrente: obtener el ascenso en los tiempos que te corresponda, de acuerdo con tus
años de servicio. La mecánica de estudio ya la habrás aprendido, el secreto para poder lograr el
ascenso es el mismo: estudiar, estudiar y estudiar cuanto sea necesario; será agobiante es cierto,
pero muy gratificante. Viene a mi mente cuando ascendí a teniente coronel, como orador oficial en
la ceremonia respectiva, a nombre de todos los ascendidos entre otras cosas recuerdo muy bien
que dije lo siguiente:

“...Las horas de estudio fueron tantas que ahora no sabemos cuantas, pero hoy sabemos por
vivencia y no por referencia, que valió la pena el esfuerzo...”.

Con ello estaba dicho todo. La felicidad que se disfruta en cada ascenso justifica todo el esfuerzo
y horas de estudio, por mas que éstas pudieran ser.

Ahora me darás la razón del porque dejé hasta el final tu opción de la Escuela Superior de Guerra
y el planeamiento correspondiente. En conclusión:

¿Quieres ascender?, ¿quieres ganar mas?,


¿quieres tener éxito?

Estas son las premisas básicas para lograrlo:


Primero, fija correctamente tus objetivos; luego:

-¡Ponte a trabajar ya!

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-¡ponte a estudiar ya!
No hay otro camino.

Bien mi subteniente, ahora ya conoces todo el abanico de posibilidades que esta carrera que has
elegido te brinda, ya sabes con certeza lo que puedes lograr dentro del ejército si te lo propones;
tendrás que trabajar eso es indudable, tendrás que estudiar no hay remedio, la decisión es tuya
respecto a cual camino tomar. Ten siempre presente que:

“...Lo único que mueve al hombre es el deseo de ser mejor, de tener una casa, un automóvil, una
bonita familia, de recibir un título profesional, de ser una persona preparada...” (9)

Pero como dice el popular dicho “de todo hay en la viña del señor”, si tu eres de aquellos que
piensan que todo eso que citamos no es para ti, que tu misión se resume únicamente en salvar
tus promociones y ser un buen comandante de tropas en cada uno de los niveles jerárquicos,
basado en la práctica y no en el estudio; desde luego que será muy respetable tu posición,
también de esa manera estás en condiciones de servir a nuestra patria y a nuestro ejército. Sin
embargo creo pertinente señalarte una cosa, si no estudias después no te “lamentes”,
convirtiéndote el día de mañana en un amargado mas de la carrera militar, y dediques tu tiempo a
renegar y murmurar de todo y de todos.

Los cursos nunca están demás, cuanto curso esté a tu alcance es recomendable que lo tomes,
por un lado te allanarán el camino en tu tránsito por la promoción superior y por otro te cultivarán
como militar.

A propósito de los cursos, traigo para ti un pasaje histórico. Dice el Mariscal Montgomery en su
libro historia del arte de la guerra:

Recuerdo que durante la guerra 1914-1918 sugerí a un oficial la conveniencia de que asistiese a
uno de los cursos para oficiales de estado mayor que tenían lugar en Francia; Ridiculizó mi
sugerencia, diciendo que lo que realmente contaba en la guerra era la experiencia práctica en las
trincheras. Le hablé entonces del comentario que hacía Federico el Grande respecto a los oficiales
que solamente confiaban en su experiencia práctica y desdeñaban el estudio, a saber:

“...que él tenía en su ejército dos mulos que habían pasado por cuarenta campañas, pero que
seguían siendo mulos...” (10)
Cierro este comentario con la frase siguiente, de Miguel Angel Cornejo autor del libro “todos los
secretos de la excelencia”:

“... Usted es libre de estudiar o no; si lo hace, seguramente tendrá su recompensa; si decide que
no, entonces tendrá que afrontar las consecuencias de su ignorancia...”

- ¿Quiero ser oficial, jefe o general?

Esta última de las preguntas a considerar dentro de la fase de planeamiento de tu carrera militar,
creo que queda contestada con todo lo que anteriormente hemos dicho, sin embargo, démosle
una vuelta rápida.

Si en tu desarrollo profesional alcanzas como máximo la jerarquía de capitán, deberás aceptarlo,


esto corresponde a un pobre desarrollo por no decir que mediocre, desde el punto de vista que
quieras verlo, moral, social, o económico, ¿por que?, porque entre capitán y general hay una
distancia abismal.

Si en lugar de oficial alcanzas como máximo la de coronel, desde luego que es una mejoría
sustancial, que da un lugar mucho mejor a tu “estatus” militar, social y económico; te permite
obtener y dar mejores cosas a tu familia, entre ellos una mejor educación a tus hijos, puesto que
podrás cubrir su estancia en planteles educativos de mayor prestigio.

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Si alcanzas la jerarquía de general, ese “estatus” de que antes te hablé se verá mayormente
fortalecido, tendrás acceso a los mas importantes cargos y como consecuencia los mejor
remunerados, con ello podrás dar a tu familia mayores satisfactores. Desde luego que como
general tendrás que llevar sobre tus hombros las mayores responsabilidades dentro del ejército.

Visto esto, tu dices cuales son tus expectativas, de antemano estoy seguro que estas serán las
mas altas como es de esperarse de un joven emprendedor como lo eres tu; dice Colin Powell que
uno recibe solo lo que espera, de tal manera que si tienes expectativas bajas terminarás en un
nivel bajo; en cambio, cuando se tienen expectativas altas, estas rara vez no se cumplen. Piensa
en ello y decide en donde te acomodas mejor.

Finalmente un consejo, no te cases antes de consolidar el planeamiento de tu carrera militar, se te


harán mas fáciles las cosas y así cuando decidas hacerlo todo te saldrá mejor. Te aseguro que
hay mucho todavía que puedes ver, hacer y conocer, antes de asumir una responsabilidad tan
seria y tan grande. Al igual que el planeamiento de tu carrera, deberás también planear el
momento de contraer matrimonio, para que esta etapa determinante en tu vida ocurra en tiempo y
forma en las mejores condiciones y con la mujer que mejor se ajuste a ti y a tus necesidades. Una
cosa si creo pertinente dejarte claro, porque la experiencia así lo dicta, no es de subteniente el
mejor momento para contraer matrimonio, pero... tu eres quien decide.

CAPITULO VI

TU EXPEDIENTE PERSONAL.

Durante el curso de esta lectura, cuando hablamos de los errores cometidos por“colegas” tuyos,
subtenientes que te han antecedido, condenados a sufrir prematuramente “los golpes que da la
vida”, en reiteradas ocasiones te hice mención entre otras cosas, que habían manchado su
“expediente personal”, lo que les limitaría en la obtención de oportunidades por venir.

Doy por hecho que tienes idea de lo que es un expediente personal, sin embargo, ante toda
posibilidad de duda, te comentaré brevemente algo sobre esto.

Tu expediente personal, es una “radiografía” de tu trayectoria militar, es el conjunto de


documentos agrupados en uno, dos o tres tomos de acuerdo con tu tiempo de servicios, que al
abrirlos te dicen : cuando y donde causaste alta; los movimientos que has sufrido; los ascensos
que has obtenido; los cursos que has realizado, tanto en el país como en el extranjero; los
premios ganados y condecoraciones que te han sido otorgadas; las comisiones importantes que
has desempeñado; los arrestos que has tenido; los conceptos de tus comandantes: positivos y
negativos; los problemas en que te has metido; para terminar con los procesos que has sufrido.
En síntesis, lo bueno y lo malo que has hecho como militar a partir de tu ingreso al ejército y hasta
el momento de que se trate. En conclusión es un documento por demás importante a tomarse en
cuenta en cada una de las comisiones a que eres asignado. Por ello le llamo “una radiografía” de
tu trayectoria militar.

Si tu has sido un oficial indisciplinado, borracho, perezoso, indolente, incapaz, has acumulado
múltiples órdenes de arresto; y así ha sido esto señalado regularmente por tus comandantes en
tu hoja de actuación, estos constituyen “conceptos negativos” y lo mas seguro es que con
antecedentes como estos nunca serás seleccionado para el desempeño de comisiones
importantes donde la buena conducta, el buen comportamiento y espíritu de trabajo son
elementales.

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Contrariamente si tu eres un oficial dinámico, entusiasta, trabajador, con amplio espíritu de
superación, tendrás acceso a todas las oportunidades que el medio militar te brinda.

Si a todo esto le aunamos que has mantenido una conducta civil y militar intachable, es decir, no
tienes procesos, ni te has colocado en situaciones legales por faltas a la disciplina militar; serás
poseedor de una impecable carrera militar, aspirante al generalato y con ello al desempeño de los
mas altos cargos dentro del ejército.

Después de esta breve y concisa explicación mi subteniente, ahora si me entiendes por que he
venido haciendo tanto énfasis en la necesidad de que mantengas limpio e intachable tu
expediente personal. Se que es tarea difícil pero no imposible, te aseguro que si cuidas tu
situación de subteniente no metiéndote en problemas, será un muy buen principio que te
encaminará por el sendero del triunfo en esta azarosa pero hermosa carrera militar. La pauta nos
la da el “ingeniero tierritas” personaje central de la novela “si el águila hablara”del Lic. Miguel
Alemán Velasco, cuando dice:

“...La clave de mi éxito:


conocer con precisión la frontera
entre lo que está permitido y lo que no está...”

Ahora ya sabes lo que es, lo que significa, y la importancia que tiene tu expediente personal en tu
trayectoria militar; a nadie mas que a ti corresponde cuidarlo y mantenerlo siempre limpio y
fortalecido con buenas cosas, para que así puedas arribar sin contratiempos allá a tu destino final
dentro del activo: el generalato.

Los tropiezos.

“...El éxito se mide por nuestra habilidad para mantener el entusiasmo a pesar de los fracasos...”

Winston Churchill.

Te decía al inicio de esta lectura, que tropiezos los habrá, por lo que debemos estar preparados
para superarlos; por ello, creo pertinente señalarte a manera de paréntesis, que un error o un
tropiezo en tu camino no tienen por que significar el fin de tu carrera militar; si el diablo decide
meterte una “zancadilla”, ni por asomo deberás pensar que todo se acabó, ¡no! no si ante la
adversidad decides levantarte y echar mano de tu fuerza de carácter para reencontrar el camino y
seguir avanzando; mentiría si te dijera que tu andar será en igualdad de condiciones que al inicio,
no, ahora tendrás que hacerlo con mayores dificultades, deberás estar consciente que tendrás
que “navegar contra la corriente”, pero ese será tu reto; las armas de que habrás de disponer son
las mismas de que ya hemos hablado: trabajo, mucho trabajo, estudio constante, conducta
intachable; en ningún momento deberás vencerte, si acaso deberás pensar como Don Melchor
Ocampo cuando dijo: “me doblo, pero no me quiebro”. Dice una frase por ahí: “no dejes que una
derrota te derrote”. Se fuerte y:

NO TE RINDAS.

Cuando las cosas vayan mal como a veces pasa.


Cuando el camino parezca cuesta arriba.
Cuando tus recursos mengüen y tus deudas suban
y al querer sonreír, tal vez suspiras;
cuando tus preocupaciones te tengan agobiado,
descansa si te urge, pero no te rindas.
La vida es rara con sus vueltas y tumbos
como todos muchas veces comprobamos.
Y muchos fracasos suelen acontecer,
aún pudiendo vencer de haber perseverado.
81
Por eso, decídete a luchar sin duda,
por que en verdad, cuando todo empeora
el que es valiente, no se rinde, ¡ lucha !

CAPITULO VII

EL GENERALATO.

“...Un viaje de mil kilómetros, se inicia con el primer paso...” (1)

Como te he venido manifestando a lo largo de esta lectura, tu destino final dentro del activo debe
ser para ti alcanzar el “generalato”, como lograrlo ya lo dijimos; sin embargo, en mi afán por
reafirmarlo en tu memoria y fortalecer tu espíritu de superación, me voy a permitir plantearte lo
siguiente.

Durante tu recorrido por las unidades y dependencias de nuestro ejército podrás ir dándote
cuenta de lo que es un general de éxito, de destacada trayectoria profesional, de amplio prestigio,
o como en lo particular acostumbro definir “de alto peso específico”; aclarando desde luego por
que es menester hacerlo, que con este término hago referencia a aquellos generales que de
alguna manera han logrado destacar mas que los demás, y que es su personal subordinado quien
los ubica en ese concepto, no es de ninguna forma un término que intente menospreciar a nadie,
en lo absoluto; parto de la base que un militar por el solo hecho de llegar a ser general ya es un
militar exitoso, luego entonces con el término se intenta únicamente hacer resaltar las cualidades
de algunos que los hacen sobresalir en mayor medida sobre otros; aclaro para evitar falsas
apreciaciones que pudieran herir susceptibilidades.

Basta buscar en el camino recorrido de estos personajes, para encontrar la respuesta del porque
han sido elegidos para ocupar los mas altos cargos en el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos, al
hacerlo nos convenceremos en principio que han sido grandes estudiosos de la historia, de
reconocida capacidad por sus acciones y aportaciones en cada una de las comisiones que les han
sido asignadas, por su extraordinaria capacidad de trabajo y espíritu de cambio, por no
concretarse a tomar “la ruta del menor esfuerzo”, y buscar nuevas y mayores responsabilidades,
vencer retos que parecían insalvables, mostrar que se pueden hacer las cosas por difíciles que
sean y que para ello solo basta querer hacerlas; ese es el secreto de nuestros generales de éxito,
por tanto ellos deben ser tu ejemplo, nuestro ejemplo, tus lecciones aprendidas, tus maestros, tus
guías, de quienes debes extraer todas sus enseñanzas, asimilar sus experiencias con las que
debes fortalecer tu espíritu de lucha para así alcanzar los objetivos previamente trazados; estos
guías son quienes debes emular para ser también el día de mañana un “general de alto peso
específico”.

Como ya te pudiste dar cuenta, soy totalmente partícipe de la idea de mi general Absalón
castellanos Domínguez, cuando dijo que en el Heroico Colegio Militar no preparaba subtenientes,
sino generales; por ello he insistido tanto que tu destino es el generalato, al margen de que
decidas ser diplomado de estado mayor, médico, ingeniero, abogado o piloto. Invariablemente de
lo que elijas, ese debe ser tu destino.

Que es largo el camino es cierto, que es muy difícil también, que habrá que salvar muchos
obstáculos es incuestionable; pero también es cierto que es viable y alcanzable, que quienes han
llegado hasta allá son gente normal, como cualquiera de nosotros, solo que han tenido una
cualidad que los ha hecho diferentes y por ello merecedores de tal distinción, han sabido mirar

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hacia adelante hasta donde quieren llegar y a partir de ahí han organizado su andar, que no es
otra cosa que hacer todo aquello que he intentado hacerte comprender a lo largo de esta lectura:
cuidado de tu desarrollo profesional a través de un “buen comportamiento”, “estudio constante” y
“trabajo hasta el límite de tu capacidad”. Luego entonces, la consigna es “pensar a escala
mundial y actuar a escala local” (2), o como lo señala nuestro M.O.C. “pensar largo y ordenar
corto”.

Así que mi subteniente, a estudiar y a trabajar con expectativas altas, esa es la clave. Entiendo
que en estos momentos por la dificultad, el tiempo y la distancia a que lo ves, el generalato te
suena algo así de lejano como la “quinta galaxia”, y es cierto hasta allá está, pero ese es
precisamente tu reto, tu desafío, llegar; a estas alturas de la lectura, ya cuentas con las armas
necesarias, solo necesitas tu firme voluntad de vencer. Después de tantas líneas leídas, ya
estarás convencido que para ser general no necesitas dones especiales, ni ser “sabio” ni
“superman”, solo definir tu objetivo por alcanzar e ir inmediatamente por él, dando el primer paso,
pues:

“...Para triunfar no se requiere ser privilegiado con dones especiales.


Se requiere ser tan solo una persona normal, con la claridad de saber quien es y que quiere hacer,
no dentro de un mes o el año que viene
sino para todo su futuro, que es el lugar donde pasará el resto de su vida...” (3)

Con esto mi subteniente doy por concluido este trabajo, el cual te reitero fue escrito pensando en
ti, en la buena marcha de esto que has elegido y que llevarás hasta tu muerte, tu carrera militar. Te
lo digo de este modo por que soy un convencido que el soldado, dejará un día el uniforme, pero
¡nunca dejará de ser soldado!

¡ Soy Soldado !

Y aún Cuando Deje la Tropa.

¡ Seguiré Siendo Soldado !

Soy soldado porque en mi pecho se anidan, el amor a la Patria, la veneración a sus héroes y
el respeto a la Ley.

Soy soldado porque la disciplina es mi norma, el valor mi gran anhelo, el honor mi firme
causa y el deseo de servirle a mi País la meta de mi vida.

Soy soldado porque a mi cuerpo lo impulsan la voluntad de luchar, el ansia de la victoria y


una sed insaciable de saborear el triunfo y paladear la gloria.

Soy soldado porque me siento orgulloso del uniforme que porto, de las insignias que me
honran y de la Bandera que guardo.

Soy soldado porque me encuentro sujeto por lazos indisolubles de fraternal hermandad con
todos mis camaradas.

Soy soldado porque estando en el activo, mi vida es de la Nación, mi Familia es el Ejército y


mi hogar es el Cuartel...

Y aún cuando deje la tropa, Seguiré Siendo Soldado, porque siempre que yo
escuche la música inconfundible y las vibrantes estrofas de nuestro Himno
Nacional, o me encuentre de civil al frente de la Bandera, recordaré mi saludo,
me descubriré en el acto y en la posición de firmes se humedecerán mis ojos.

Y aún cuando deje la tropa Seguiré Siendo Soldado, porque siempre que
perciba el batir de los tambores y el toque de las cornetas o el trinar de los

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clarines con el rodar de las piezas y el trotar de los caballos, desearé salir tras
ellos al lugar a donde marchen.

Y aún cuando deje la Tropa Seguiré Siendo Soldado por que siempre que la
Patria lo llegara a requerir, estaría sin vacilar con las armas en las manos junto
con mis camaradas en la línea de combate.

Y aún cuando deje la tropa, Moriré Siendo Soldado, porque ya en mi testamento


he dejado establecido, que me lleven a la tumba con mi uniforme de gala, y
como regio sudario para el eterno descanso de mis humildes despojos que
utilicen los colores de la gloriosa Bandera que siempre encausó mi vida.

No me resta más que decirte lo que dijo Agustín de Iturbide al pueblo de México el día de la
consumación de nuestra independencia:

“...Ya sabéis el modo de ser libres, a vosotros toca señalar el de ser felices...” (4)

“...Si alguien considera que es útil lo que he escrito, me daré por satisfecho...”

Tucídides:

Fuentes/Notas.

- Los casos analizados en la parte correspondiente a “Los cuatro problemas capitales del
Subteniente”, son aquellos de alguna manera conocidos por el autor durante su trayectoria
militar; a los que ante la información limitada disponible, se dio vida al hecho, mediante una
narración accesible encaminada a transmitir al oficial recién egresado un mensaje de
advertencia, que lo oriente a no cometer los mismos errores. Por tanto, dicha narración está
ajustada al objetivo por alcanzar sin que en forma estricta corresponda al hecho consumado.
Es obvio señalar que los nombres citados son ficticios.

- Los hechos operativos analizados en la parte correspondiente a “el Subteniente en


Operaciones”, están basados en el instructivo para la organización y funcionamiento del
simulador de operaciones de la 4/a. Zona Militar de noviembre de 2001. La narración esta
aproximada en lo posible a como ocurrieron los acontecimientos.

Capitulo I.

(1). Miguel Angel Cornejo, Todos los Secretos de la Excelencia Pag. 258.
(2). Miguel Angel Cornejo, Todos los Secretos de la Excelencia Pag. 129.

Capitulo III.

(1). Cor. Luis Gazzoli, Reflexiones sobre el Mando 1/a. parte Pag. 10.
(2). Cor. Luis Gazzoli, Reflexiones sobre el Mando 1/a. parte Pag. 128.

(3). Prontuario del Comandante Segunda Parte, Cap. II Pag.3.


(4). Cor. Luis Gazzoli, Reflexiones sobre el Mando 1/a. parte Pag. 27.
(5). Prontuario del Cmte. Cap. IV, Pag. 13

(6). Cor. Luis Gazzoli, Reflexiones sobre el Mando 1/a. parte Pag. 127.
(7). Zhugue y Liu “Ganar la Guerra”, pag. 25
(8). Oren Harari, Secretos de Liderazgo de Colín Powell, Cap. 8, Pag. 129.
(9). Oren Harari, Secretos de Liderazgo de Colín Powell, Cap. 8, Pag. 125.
(10). Mariscal Montgomery. Historia del Arte de la Guerra. Pag.27
(11). Oren Harari, Secretos de Liderazgo de Colín Powell, Cap. 8, Pag. 127
(12). Miguel Angel Cornejo, “Todos los Secretos de la Excelencia”, Pag. 58.
(13). Mariscal Montgomery. Historia del Arte de la Guerra. Pag. 23.
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(14). Oren Harari, Secretos de Liderazgo de Colín Powell, Cap. 2, Pag. 33.
(15). Mariscal Montgomery. Historia del Arte de la Guerra, Pag. 17.
(16). Oren Harari, Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap. 13, Pag. 199.
(17). Oren Harari, Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap. 16, Pag. 251.
(18). Miguel Alemán Velasco. Si el águila hablara Cap.XXI Pag. 219.

(19). Oren Harari. Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap.16 Pag.247.


(20). Oren Harari. Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap.13 Pag.208.
(21). C. Gral.Srio.Def.Nal., Revista del Ejército septiembre del 2003, Pag. 53.
(22). Oren Harari. Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap. 14 Pag.215.
(23). Oren Harari. Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap.14 Pag.219.

CAPITULO IV.

(1). Oren Harari. Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Cap.10 Pag.155.


(2). Mariscal Montgomery, Historia del Arte de la Guerra. Pag.129.
(3). Revista del Ejército, julio 2003. Pag.47.
(4). Prontuario del Comandante, Pag.148.
(5). Prontuario del Comandante, Pag.149.
(6). Mariscal Montgomery, Historia del Arte de la Guerra. Pag.20.
(7). Mariscal Montgomery, Historia del Arte de la Guerra. Prefacio.

CAPITULO V.

(1). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la excelencia. Pag.141.


(2). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la excelencia Pag. 27.
(3). Una forma de alcanzar el éxito según la filosofía Taoista, Tao Te Ching, Ganar la Guerra.
Pag.30
(4). Miguel Angel Cornejo. Todos los secretos de la excelencia. Pag.62.
(5). Alonso/Brailovsky/Ortiz. El Arte de las Finanzas Personales. Pag. 19.

(6). Oren Harari. Secretos de Liderazgo de Colin Powell, Pag. 117


(7). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la excelencia. Pag.83.
(8). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la excelencia. Pag.174.
(9). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la excelencia. Pag.47.
(10). Mariscal Montgomery. Historia del Arte de la Guerra. Pag.19.

CAPITULO VII.
(1). Frase proverbial del Tao Te Ching. Ganar la Guerra. Pag.9.
(2). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la excelencia. Pag.111.
(3). Miguel Angel Cornejo. Todos los Secretos de la Excelencia. Pag.258.
(4). Alejandro Rosas/José Manuel Villalpando. Los Presidentes de México. Pag. 15.

Bibliografía.

1.- Manual de Operaciones en Campaña.


S.D.N.

2.- Glosario de Términos Militares.


S.D.N.

3.- Reglamento General de Deberes Militares.


S.D.N.

4.- Ley de Disciplina.


S.D.N

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5. Coronel Luis Gazzoli.
Reflexiones sobre el mando.
Biblioteca del Oficial Mexicano.
S.D.N., 1969

6.- Mando Militar.


Biblioteca del Oficial Mexicano.
S.D.N.

7. Gral.Div.DEM. Marcelino Mendoza Jardines.


Prontuario del Comandante.
Octubre 2001.
8. Instructivo para la Organización y Funcionamiento del Simulador de operaciones de la 4/a.
Z.M.
Noviembre 2001.

9. Mariscal Montgomery Vizconde de Alamein.


Historia del arte de la guerra.
Biblioteca de la Escuela Superior de Guerra.

10. Zhuge y Liu.


Ganar la guerra.
Biblioteca del Oficial Mexicano.
S.D.N., 1992.

11.- Oren Harari.


Secretos del liderazgo de Colin Powell.
McGraw-Hill.
México, D.F., 2003.

12.- Miguel Ángel Cornejo.


Todos los secretos de la excelencia.
Editorial Grijalbo.
México, D.F., 1995.

13.- Alejandro Rosas/José M. Villalpando.


Los Presidentes de México.
Planeta.
México, D.F., 2002.

14.- Manuel Alonso, Abram Brailosky y Alberto Ortiz.


El arte de las finanzas personales.
Grijalbo.
México, D.F., 1999.

15.- Lic. Miguel Alemán Velasco.


Si el águila hablara.
Diana.
México, D.F., 1998.

16.- Luis Rutiaga.


Alejandro Magno.
Editorial Tomo.
México, D.F., 2002.

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