Maximización del Bienestar Social en Economía
Maximización del Bienestar Social en Economía
Así como en los capítulos anteriores estudiamos los mercados en forma parcial (tomados
individualmente) y determinamos las condiciones que deben presentarse para que se encuentren en
equilibrio, en este apartado llevaremos a cabo un análisis de equilibrio general, lo que implica tomar en
cuenta la totalidad de los mercados.
El objetivo es analizar el proceso a través del cual se pueden ordenar distintos estados posibles
del mundo (entendiendo por estado del mundo una descripción completa de la situación de la
economía, referida principalmente a la asignación de recursos y distribución de los bienes/ingresos
entre los miembros de la sociedad), para luego derivar desde una perspectiva normativa la mejor
asignación de recursos posible, en el cual la sociedad estará maximizando su bienestar.
Para poder estudiar estos distintos estados del mundo consideraremos la existencia de cierta
cantidad de productores y de consumidores, y partiremos de muchas de las conclusiones que obtuvimos
por separado en los análisis del consumidor y del productor. En consecuencia, este capítulo se
convierte en un estudio integrador de todos los conocimientos ya adquiridos y desarrollados. Nuestro
propósito es exponer la argumentación neoclásica de una manera sencilla, partiendo del modelo más
simple posible, para obtener las condiciones que deben cumplirse para estar seguros de que la
economía se encuentra en un óptimo.
1
La homogeneidad implica que todos los bienes de cada clase son percibidos como iguales por los consumidores.
En el caso de que exista más de un productor de cada uno de los bienes, este supuesto implica que no existen
preferencias por parte de los consumidores por un productor en particular.
2
La razón por la cual se incluye este último supuesto es que posibilita la construcción de funciones continuas y
derivables en cada uno de sus puntos.
3
De aquí en adelante, Coca (C) y yerba (Y).
4
Se mantiene el supuesto habitual de que las funciones de producción poseen curvaturas suaves, presentan
rendimientos constantes a escala y tasas marginales de sustitución técnicas decrecientes a lo largo de cualquier
isocuanta (es decir, las isocuantas son convexas al origen).
5
Se lee: la cantidad de producto que se puede obtener de C depende de la cantidad de factores productivos (L y
K) aplicados a la producción de dicho bien (ídem para Y).
151
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Dos individuos - Diego y Guillote (a partir de ahora D y G)-, propietarios de los factores
productivos que en su rol de consumidores satisfarán sus necesidades mediante el consumo de
los bienes C e Y, del cual derivarán cierta utilidad dada por las funciones U D = f (CD ; YD) y
UG = f (CG ; YG)6. Estas funciones de utilidad se obtienen a partir de preferencias regulares. Es
decir, las curvas de indiferencia que se obtienen son suaves y convexas hacia el origen y
reflejan un ordenamiento de preferencias consistente y no ambiguo para cada individuo de
todas las combinaciones posibles de sus consumos de C e Y.
El primer paso, entonces, será establecer qué condiciones se deben cumplir para
garantizarnos de que existe una asignación (pareto) eficiente de recursos en esta economía
simplificada. Este ejercicio implica establecer un orden de preferencias entre distintos estados
posibles del mundo (ya que existen distintas asignaciones de recursos entre sus diversos usos
alternativos, así como múltiples posibilidades de distribución de bienes/ingreso entre los
individuos). La teoría neoclásica pretende llevar adelante este análisis prescindiendo de la
utilización de juicios de valor, tomando como única receta para establecer qué situación
(asignación) de todas las posibles es mejor, preferida o más conveniente, el criterio de
eficiencia paretiana. El concepto de óptimo de Pareto se utiliza tanto en la producción como
en el consumo de bienes. Definida en términos generales, una situación dada será óptima en el
sentido de Pareto si no es posible, mediante la redistribución o el intercambio de recursos,
incrementar el nivel de producción de un bien, o de utilidad de un consumidor, sin
necesariamente disminuir el nivel de producción de otro bien, o de utilidad de otro
consumidor, respectivamente.7
Teniendo en cuenta que en la economía hipotética que estamos estudiando existen dos insumos
productivos de oferta fija con los que se producen dos bienes, el hecho de asignar cierta cantidad de
trabajo o capital a la producción de cualquiera de los bienes implica que no se están utilizando para
producir el otro, lo que genera un costo de oportunidad.
GRÁFICO 1
K BIEN C K BIEN Y
OC OY
L
6
Se lee: la utilidad total del individuo D dependerá de la cantidad de bienes C e Y que consuma (ídem para G).
7
Pese a la supuesta objetividad de este principio, es importante destacar que un criterio de eficiencia definido en
estos términos deja de lado cuestiones distributivas y de bienestar relativo entre los individuos que
inobjetablemente hacen al bienestar social. En este sentido, una asignación que brinda todos los bienes para un
consumidor, y nada para otro puede ser Pareto eficiente ya que esta herramienta sólo tiene en cuenta la eficiencia
de la asignación y no la equidad. Sobre esta discusión, véase Capítulo 6, sobre comparación de los distintos tipos
de mercado.
152
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Para establecer qué asignaciones son preferidas a otras utilizando únicamente el criterio de
eficiencia en el sentido de Pareto, vamos a construir una herramienta conocida como Caja de
Edgeworth-Bowley, de la siguiente manera: debe girarse uno de los gráficos (en nuestro caso el que
representa la producción del bien Y) hasta quedar totalmente invertido (GRÁFICO 2.a), y luego
superponerse al gráfico que representa la producción del otro bien (el C), lo que determina un
rectángulo cuyas dimensiones horizontales y verticales deben ser exactamente iguales a las ofertas
dadas de trabajo y capital, respectivamente (GRÁFICO 2.b). Es importante tener en cuenta este punto:
los límites de la caja reflejan la dotación total de cada uno de los factores productivos existentes en
determinado momento en la economía.
OY L
L OY
K
K
OC L
K
GRÁFICO 3
L Y = 160
OY
100 = K
70 = KC Z K Y = 30
D
Y = 80
OC Y = 90 C = 120
L C = 40 L = 200
Como suponemos que se utilizan la totalidad de los factores productivos (es decir, no quedan
recursos ociosos), el trabajo y el capital que no se emplean para la producción de la coca
153
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Por lo tanto, si nos desplazamos desde el punto Z por la curva C = 120 (de manera tal de
mantener constante la cantidad producida de coca) hasta el punto D (por el que pasa una isocuanta que
representa un mayor nivel de producción de yerba, Y = 90), habremos incrementado la cantidad de
bienes Y, sin haber disminuido el nivel de C (ya que estamos en la misma isocuanta). Esta
redistribución de factores productivos (se desplazó capital de la producción de C a Y, al mismo tiempo
que se disminuyó la cantidad de trabajo utilizada en la producción de Y para aumentarlo en C) provocó
una mejora en el sentido de Pareto8. De esta forma, si partimos del punto Z, cualquier redistribución de
los factores que lleve a la economía a un punto dentro del área delimitada por C = 120 y Y =90
implicará necesariamente una mejora paretiana.
Veamos. Si seguimos desplazándonos por la curva C = 120 se alcanza cierto punto (el E en el
GRÁFICO 4, sobre la isocuanta Y = 100) en el cual ya no es posible, mediante una redistribución de
factores productivos, obtener un nivel mayor de producto de alguno de los bienes sin disminuir el del
otro. Esto se puede ver fácilmente si continuamos trasladándonos por la misma curva C= 120
(manteniendo el nivel de producción de C) hasta el punto J, el cual se encuentra en un nivel de
producto de Y menor (isocuanta Y = 90).
Por lo tanto, dentro de la curva C = 120 el punto E es el único que cumple con la condición de
ser óptimo en el sentido de Pareto. A este punto se llegó - a partir del punto Z- mediante la
redistribución de factores en la producción de ambos bienes. Así es como en la producción del bien C,
en E se utiliza menos capital y más trabajo que en Z, mientras que en la producción de Y ocurre la
situación inversa (ya que el capital que se retiró de la producción de C fue destinado a producir Y, del
mismo modo que la reducción del trabajo en Y se destinó a la producción de C).
8
Es una mejora en el sentido de Pareto justamente porque se logró aumentar el valor de una de las variables (la
cantidad de producto Y) sin disminuir el nivel de la otra (producción de C).
154
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
GRÁFICO 4
LYZ LYE
OY
K
KCZ Z KYZ
D
KCE E
KYE
J
C = 120
Y = 90
OC LCZ LCE L
En el punto E las isocuantas de ambos bienes son tangentes. Esto implica que el valor de la
pendiente de la recta tangente de cada curva en dicho punto será el mismo. Si recordamos que la
pendiente de una isocuanta es igual a la Relación Técnica de Sustitución de Trabajo por Capital
(RTSLK)9, la condición implica que en el óptimo se verifica que la RTSCLK = RTSYLK10.
Sin embargo, E no será el único punto dentro de la caja que presente estas características (ser
un óptimo de Pareto). De hecho, existen infinitos puntos en los cuales se cumplen las condiciones de
eficiencia (todos aquellos en los que las isocuantas de cada uno de los bienes son tangentes). Estos
lugares geométricos se encuentran representados en el GRÁFICO 5.
9
Tal como habíamos visto anteriormente, la RTS LK es igual al cociente de las productividades marginales de los
factores.
10
Se lee: la relación técnica de sustitución entre capital y trabajo para la producción del bien C es igual a la
relación técnica de sustitución entre capital y trabajo para el bien Y.
11
En el bien C se puede resignar una mayor cantidad de capital a cambio de un incremento en la dotación de
trabajo para mantener el nivel de producción constante, en relación al bien Y.
155
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
GRÁFICO 5
K OY
OC L
¿Qué representan estos puntos? Observemos que dado cierto nivel de producción de uno de los
bienes (es decir, dentro de una isocuanta determinada), el punto óptimo indica cuál es la máxima
cantidad del otro bien que se puede obtener. Esto implica que no se están despilfarrando recursos, ya
que si existiera alguna forma de aumentar la producción de alguno de los bienes sin disminuir la del
otro no nos encontraríamos en un óptimo.
El lugar geométrico de todos los óptimos de Pareto para la producción se conoce como
Frontera de Posibilidades de Producción (FPP), y teniendo en cuenta los supuestos establecidos a la
hora de definir las funciones de producción de los bienes tiene una forma como la que se representa en
el GRÁFICO 5. En definitiva, la FPP es la curva que pasa por todos los óptimos de Pareto para la
producción.
Una vez determinadas las condiciones de eficiencia para la producción, el siguiente paso
consiste en analizar criterios para la distribución entre los individuos que forman parte de la economía
de los bienes obtenidos. El ejercicio es análogo al que realizamos para la producción.
En primer lugar, a partir del GRÁFICO 5 vamos a representar la FPP en otro plano en cuyos
ejes colocaremos la cantidad de coca y yerba que se producen 12 (GRÁFICO 6). Como la curva allí
representada es la que se deriva de todos los óptimos de Pareto para la producción, podemos estar
seguros de que cualquier punto de la FPP supone una asignación eficiente de recursos. De hecho, como
vimos anteriormente, lo que muestra la FPP es la máxima cantidad de un bien que puede producirse
dado cierto nivel de producción del otro, en caso de que se estén asignando eficientemente los factores
12
Esta curva es la que se utiliza en algunos cursos introductorios de Economía para explicar el concepto de costo
de oportunidad que enfrenta una economía a la hora de elegir entre la producción de los bienes alternativos.
156
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
productivos y no exista despilfarro ni recursos ociosos. Los puntos situados debajo de la FPP, tal como
el punto A, representa asignaciones ineficientes (ya que se podría aumentar la cantidad de producción
de un bien sin tener que disminuir la del otro), mientras que los que se encuentran por encima, como el
punto B, son inalcanzables dadas las condiciones técnicas de producción de la economía.
La pendiente de la recta tangente a la FPP en cualquiera de sus puntos nos determina la Tasa
Marginal de Transformación (TMTCY) de bienes C en Y. Esta relación indica, precisamente, cuántas
unidades de C pueden producirse transfiriendo capital y trabajo de la producción de Y a C
(marginalmente), mediante una reasignación óptima de insumos. Es el costo de oportunidad de
aumentar la producción de C, medido en términos de cuántas unidades de Y debo resignar para
lograrlo13.
GRÁFICO 6
Y B
T
Y0 TMT
A
FPP
C0 C
Para resolver esta cuestión, retomamos lo visto al analizar el consumidor y representamos las
preferencias de los individuos mediante los mapas de curvas de indiferencia de cada uno de ellos
(GRÁFICO 7).
GRÁFICO 7
Y DIEGO Y GUILLOTE
OD OG
C C
13
Recordar que como se está produciendo eficientemente por tratarse de un punto sobre la FPP, la única
posibilidad de aumentar la cantidad producida de uno de los bienes es retirando capital y trabajo de la producción
del otro, lo que implica una caída en la producción de este último bien.
14
El punto elegido es arbitrario y sólo lo utilizamos para poder continuar el análisis.
157
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Es importante recordar que a diferencia de las isocuantas, que representan cantidades físicas
producidas con diferentes combinaciones de insumos, las curvas de indiferencia nos muestran
determinados niveles de utilidad que deriva el individuo del consumo de las canastas de bienes, pero
sólo desde un punto de vista ordinal. Esto hace que no sea posible comparar las utilidades obtenidas
por dos individuos distintos.15
Hecha esta salvedad, a través del mismo mecanismo utilizado para la producción podemos
construir una caja de Edgeworth cuyos límites sean, en este caso, la dotación total de C e Y
correspondientes a un punto cualquiera de la curva FPP del GRÁFICO 6, eligiendo en este caso el
punto T. (GRÁFICO 8)
GRÁFICO 8
Y0 OG
Curva de
Contrato
OD C0
Las asignaciones óptimas cuando se trata del consumo serán aquellas en las cuales las curvas
de indiferencia de ambos individuos sean tangentes (ya que sólo en ese momento se habrán acabado las
ganancias del intercambio). ¿Qué pasa si esto no ocurre? Al igual que en el caso de la producción,
mediante una redistribución de los bienes entre los agentes se podría lograr una mejora paretiana, que
en esta oportunidad equivaldría a aumentar la utilidad o bienestar de uno de los individuos sin
disminuir la del otro.
Análogamente al análisis del productor, obtenemos una serie de asignaciones de bienes entre
los dos consumidores que son eficientes en el sentido de Pareto. La curva que nos queda determinada
por todos los puntos Pareto-óptimos se denomina curva de contrato.
Si observamos que en cada uno de los puntos de la curva de contrato las curvas de indiferencia
de los individuos son tangentes, podemos afirmar que es condición suficiente para que exista eficiencia
en el consumo que la RMSDCY = RMSGCY.16
15
En otras palabras, el hecho de que un individuo obtenga una utilidad de 100 del consumo de cierta canasta de
bienes y otro 2000 de otra distinta, no implica que este último obtiene mayor bienestar o se encuentra mejor.
16
Al analizar la conducta del consumidor habíamos definido a la pendiente de la curva de indiferencia como la
relación marginal de sustitución de un bien por otro para el individuo, y al ser tangentes las curvas de indiferencia
de ambos agentes en cualquier óptimo, necesariamente sus pendientes deben ser iguales.
158
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Ahora las variables que nos quedan determinadas son las cantidades de C e Y (producidas
eficientemente con LC, KC, LY y KY), y adicionalmente en cualquier punto de la curva de contrato
obtenemos una distribución eficiente de los bienes entre los individuos, con sus respectivos niveles de
consumo individual y utilidad (UD = f (CD ; YD) y UG = f (CG ; YG)).
Lo que intentaremos determinar en este acápite es cuál de todas las posibles distribuciones
eficientes de bienes entre los individuos para un determinado nivel de producción es la mejor. Para esto
introduciremos la caja de Edgeworth construida para obtener las condiciones de eficiencia en el
consumo (GRAFICO 8) dentro del GRAFICO 6. Recordemos que los límites de esta caja coinciden
con la combinación de bienes C e Y que se obtiene en el punto T de la FPP.
GRÁFICO 9
Y
T
Y0 OG TMT
YG
X
YD
FPP
OD
CD C0 C
CG
Integrando estos dos gráficos observamos que el criterio básico de eficiencia es violado a
menos que se introduzca una condición adicional: que la TMTCY iguale a la relación marginal de
sustitución común para ambos individuos de bienes C por Y. ¿Por qué ocurre esto? Con un ejemplo
simple se demuestra fácilmente esta afirmación. Si en el punto T pueden obtenerse dos bienes C
desplazando los recursos y reduciendo la producción de Y en una unidad (lo que implica una TMTCY =
2), en cualquier punto de la curva de contrato donde la relación marginal de sustitución (igualada) para
los individuos es distinta de 2 (por ejemplo, ambos agentes están dispuestos a intercambiar los bienes C
e Y uno por uno de manera tal de mantener su utilidad constante), se puede realizar la siguiente
operación.
Reasignemos capital y trabajo de manera de obtener dos bienes C más y un bien Y menos.
Luego, dejando la dotación relativa de Diego inalterada, quitemos una unidad de yerba a Guillote (de
hecho, le estamos sacando la unidad de Y que se resigna al producir dos adicionales de C), y
159
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
compensémoslo con una unidad de C. Como partimos del supuesto de que la RMS DCY = RMSGCY = 1,
no se verá alterada la utilidad del individuo G (al igual que la de D, ya que no se tocó su dotación de
bienes). Pero sin embargo, tenemos una unidad de C sobrante, que si se la entregamos a cualquiera de
los individuos nos permitirá aumentar la utilidad de uno de ellos sin haber disminuido la del otro.
(Véase Cuadro 1)
CUADRO 1
De lo anterior se sigue que en cualquier punto de la curva de contrato donde las RMS de los
individuos sean distintas a la TMT se podrá realizar este ejercicio, por lo que no nos encontrábamos en
un óptimo. Por lo tanto, el óptimo general será aquel para el cual se verifique que: RMSDCY =
RMSGCY = TMTCY17 (punto X en GRÁFICO 9).
Aunque a primera vista parezca que una vez encontrado el óptimo general no hay mucho más
por hacer, debemos tener en cuenta que el análisis realizado partió de un punto arbitrario de la FPP. El
resultado fue que para ese punto específico, y de cumplirse todos los supuestos establecidos, habrá sólo
un óptimo general.
Sin embargo, habría que replicar este desarrollo para todos los puntos de la FPP (ya que todas
son asignaciones eficientes de recursos y a priori ninguna es preferida al resto). Para cada caso
encontraremos un óptimo general en el cual se cumplirá que RMSDCY = RMSGCY = TMTCY18. Si
realizamos este ejercicio obtendremos diferentes distribuciones de bienes entre los individuos,
correspondientes cada una a un óptimo general.
17
Apelando una vez más a la simplificación, la teoría neoclásica supone que, de cumplirse todos los supuestos
establecidos, existe sólo un punto en el cual se verifica esta igualdad.
18
Hay que tener en cuenta que al movernos por la FPP, la TMT variará, por lo que también cambiará la
distribución óptima de los bienes entre los individuos.
160
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Si consideramos que cada óptimo general representa cierta distribución de los bienes
producidos entre los individuos, lo que les genera un cierto nivel de utilidad a cada uno, podemos pasar
a un nuevo esquema en el cual representaremos los niveles de utilidad alcanzados para cada uno de
estos puntos (GRÁFICO 10).
Este nuevo gráfico nos relaciona la utilidad derivada por D y por G en cada óptimo general, y
la curva representada se denomina Frontera de Posibilidades de Utilidad (FPU). La interpretación de
esta curva es similar a la FPP, ya que lo que nos describe es la máxima utilidad que puede alcanzar un
individuo dado cierto nivel de utilidad obtenido por el otro. En este sentido, si estamos en un punto de
la FPU, pretender aumentar el bienestar de uno de los individuos conlleva necesariamente una
reducción del disfrute del otro. El punto X del GRAFICO 9 se representa en esta nueva gráfica, y
muestra los niveles de utilidad alcanzados por D y G en el óptimo general correspondiente al punto T.
GRÁFICO 10
UG
UG0 X
UD0 UD
Ahora bien, cabe preguntarse cuál de todos los puntos de la FPU es preferido al resto. La
respuesta no nos la puede dar el único criterio utilizado hasta el momento, el de eficiencia en el sentido
de Pareto, ya que en este sentido todos los puntos son igualmente eficientes (ya que se derivan de un
óptimo general cada uno). Es aquí donde la teoría neoclásica se ve necesitada de incorporar un “juicio
de valor” adicional.
Analicemos qué implica cada punto de la FPU. Si tomamos la intersección de la FPU con el
eje de ordenadas (donde se representa la utilidad de G), lo que observamos es que la utilidad de D es 0,
es decir que no consume nada y todos los bienes que se producen son consumidos por G, obteniendo
un nivel de utilidad igual a la ordenada al origen, que es la máxima utilidad que puede obtener G. A
medida que nos desplazamos por la curva va aumentando el nivel de utilidad de D, ya que estamos
redistribuyendo los bienes existentes, al mismo tiempo que cae la utilidad de G. En el extremo, donde
la FPU corta el eje de abscisas, toda la coca y la yerba de la economía es consumida por D, por lo que
la utilidad de G pasa a ser 0.
Si nos ponemos a pensar que llegamos a la FPU utilizando únicamente el criterio de eficiencia
en el sentido de Pareto, no podemos determinar qué punto es preferido a otro dentro de esta curva, ya
161
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
que todos son iguales de eficientes. Asimismo, ahora tenemos claro que a los individuos no les da lo
mismo cualquier asignación de recursos, ya que cada distribución de bienes implica distintos niveles de
bienestar. ¿Cómo podemos determinar desde el punto de vista normativo qué situación es mejor?
En este paso del análisis es donde no queda otra que incorporar un elemento de juicio
adicional, que incluye valoraciones subjetivas de los distintos estados posibles de la economía. La
herramienta utilizada es la Función de Bienestar Social (FBS), cuya forma es similar a cualquier
función de utilidad y nos rankea desde el punto de vista de las valoraciones de la sociedad, qué estados
del mundo son preferidos a otros. Para los teóricos neoclásicos, la FBS es “intrínsecamente acientífica”
(Bator, 1957). Esta afirmación se explica en nuestro caso porque no existen consideraciones de
eficiencia económica que nos permitan designar como económicamente superior una asignación de
recursos que proporciona una gran cantidad de coca y yerba a Diego y sólo unas pocas unidades de
cada bien a Guillote, a otra donde Guillote consume la mayoría de los bienes y Diego sólo unos pocos.
En estas consideraciones siempre intervienen valuaciones éticas.
¿De qué depende el bienestar social? Según lo define la teoría neoclásica, el bienestar social
depende de las utilidades individuales de los miembros de la sociedad. En nuestro ejemplo, la utilidad
o el bienestar social dependen de las utilidades obtenidas por Diego y Guillote del consumo de coca y
yerba. Formalmente, FBS = f(UD; UG). A mayor nivel de utilidad de los individuos, mayor bienestar
social. Asimismo, la FBS debe ordenar las distintas combinaciones posibles de UD y UG según criterios
de preferencia. De esta forma se puede obtener un mapa de curvas de indiferencia sociales, que nos
representa todas las combinaciones de UD y UG que le dan a la sociedad el mismo nivel de bienestar 19.
La forma que adopten las curvas de indiferencia sociales dependerá de las valoraciones éticas de la
sociedad, básicamente en lo que respecta a las preferencias sobre la distribución del ingreso. 20
Si suponemos que estas curvas tienen la forma típica utilizada en la mayoría de los análisis
neoclásicos (convexas al origen) y las representamos en el GRÁFICO 11, podremos por fin
determinar cuál es el punto en el cual la sociedad se encuentra maximizando su bienestar. A esta altura
no debería ser difícil notar que este óptimo se determina en el punto en el cual la curva de indiferencia
social más alejada al origen es tangente con la FPU.
19
Los supuestos que hay detrás de la FBS son los mismos que para una función de utilidad individual.
20
Existe un extenso debate sobre la forma que deberían adoptar las curvas de indiferencia sociales (que
representan los valores de la sociedad). Entre los distintos enfoques se encuentran la concepción utilitarista
clásica (Bentham, James Mill, Edgeworth), que supone que las utilidades de los individuos son mensurables y
aditivas, por lo que son cuantitativamente comparables. Desde este punto de vista, cualquier incremento en la
utilidad de un individuo que no reduzca la de algún otro supone una mejora en el bienestar de la sociedad (en este
caso, las curvas de indiferencia sociales serían líneas rectas). Por el contrario, la visión contractualista (cuyos
principales representantes son John Rawls y Robert Nozick) sostiene básicamente que el bienestar de la sociedad
sólo depende del bienestar de la persona que se encuentra en peor estado, lo que implica que cualquier ganancia
de utilidad no supone necesariamente un incremento en el bienestar social. Sólo aumentando la utilidad del que
menos tiene la sociedad se encontraría mejor (esta concepción se representa con curvas de indiferencia en forma
de “L”). La teoría neoclásica adopta una posición intermedia, que se refleja en las curvas de indiferencia sociales
curvas y convexas al origen.
162
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
GRÁFICO 11
UG
Z
UG* M Curvas de
P indiferencia
sociales
UD* UD
Una vez obtenido este punto (M) nos queda determinado cierto nivel de utilidad óptimo para
cada uno de los individuos (UD* y UG*), consistentes con el máximo bienestar social. Lo que resta
hacer ahora es recorrer el camino en sentido inverso para encontrar los valores de las variables
intervinientes en el modelo de la siguiente forma.
Cabe hacer una aclaración final. Como se observa en el GRÁFICO 11 si bien el punto de
máximo bienestar social necesariamente debe encontrarse en la FPU, puede darse el caso que la
sociedad prefiera un punto fuera de la curva de máxima utilidad conjunta a otro que se halla dentro de
ella. Esa situación se observa si comparamos los puntos Z y P. Desde el punto de vista de la
maximización de la utilidad conjunta, el punto Z corresponde a un nivel de utilidad de D que es
máximo dado el nivel alcanzado por G. No obstante, el punto P se encuentra en una curva de
indiferencia social más alejada al origen, lo que lo hace preferible. Esto implica que no siempre la
sociedad va a preferir asignaciones sobre la FPU, ya que puede haber redistribuciones de ingreso que si
bien no maximizan la utilidad conjunta son preferidas desde el punto de vista social.
163
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
El estudio realizado en los apartados anteriores consiste en un análisis formal, dentro del marco
de la economía del bienestar21, de las condiciones que deben cumplirse para garantizarse la eficiente
utilización de recursos y la elevación al máximo del bienestar social. Sin embargo, todavía no hemos
estudiado cómo se alcanzan dichas condiciones en una economía de mercado monetaria.
Nótese que en el análisis presentado no se introducen los precios de los bienes ni de los
factores productivos, y se trata simplemente de una economía de intercambio puro. Por supuesto que
no es esta la situación del “mundo real”. Por lo tanto, en este acápite nos dedicaremos a extrapolar las
conclusiones obtenidas a una economía de mercado 22.
Como ya se expuso, la teoría neoclásica demuestra que los mercados competitivos funcionando
correctamente llevan irremediablemente a la economía al mejor de los mundos posibles. Desde el
punto de vista de un análisis de equilibrio parcial, un mercado en el que se presentan las condiciones de
competencia perfecta es un sistema autorregulado que siempre se encuentra en equilibrio. En cuanto
por algún motivo se sale de esta situación, automáticamente comienzan a operar fuerzas que lo
devuelven al estado en el cual todos los agentes se encuentran realizando sus planes. Por definición, un
punto de equilibrio en un mercado competitivo es pareto-eficiente.
¿Cómo se puede probar que los mercados competitivos llevarán necesaria y automáticamente a
un óptimo general? ¿Cómo nos garantizamos que el resultado final sea una situación de máximo
bienestar social? Luego de todo lo estudiado hasta el momento, es relativamente sencillo demostrarlo 23.
En primer lugar, enunciaremos los dos teoremas básicos de la economía del bienestar, donde
se resumen las características de los mercados competitivos para la teoría neoclásica.
Ya hemos visto que la esencia de la competencia perfecta es que todos los agentes se enfrentan
a los mismos precios, lo que implica que mientras los consumidores y los productores se comportan
competitivamente son precio-aceptantes al momento de tomar sus decisiones óptimas.
En el capítulo dedicado a la teoría del consumidor demostramos que los individuos racionales
maximizan su utilidad igualando la relación marginal de sustitución entre dos bienes cualesquiera al
cociente de sus precios. Entonces, tanto el individuo A como B, si son racionales, cumplirán con esta
lógica a la hora de decidir las cantidades a consumir de los bienes X e Y:
RMSAX,Y = px / py
RMSB X,Y=p /p
delxbienestar
21 y
La economía es la rama de la escuela marginalista que incorpora elementos normativos a la
economía positiva, para determinar la deseabilidad de los distintos estados del mundo. El análisis realizado en
este capítulo tiene como marco conceptual dichos desarrollos.
22
El recurso de utilizar economías de trueque para intentar explicar qué es lo que ocurre en una economía de
mercado capitalista es muy utilizado por la teoría neoclásica, pese a la escasa justificación con la que se lo hace.
23
Existen métodos más rigurosos de realizar esta demostración pero no lo consideramos necesario a los fines de
este trabajo.
164
Capítulo 6: La maximización del bienestar social
Por otra parte, habíamos concluido al estudiar la teoría del productor que la condición de
maximización de beneficios supone igualar el costo marginal de producción del bien al ingreso
marginal que genera, que en el caso de competencia perfecta es el precio de venta. Los productores de
los bienes X e Y realizarán esta maximización de la siguiente manera:
Cmg.X = px
Cmg.Y = py
Si dividimos miembro a miembro nos queda que el cociente de los costos marginales se iguala
al cociente de los precios de los bienes. Este cociente de precios es el mismo al que igualaban sus
relaciones marginales de sustitución los consumidores, por lo que aplicando la propiedad transitiva
podemos afirmar que:
Este último término (el cociente de los costos marginales) no es otra cosa que la Tasa Marginal
de Transformación del bien X por el bien Y, ya que nos dice a qué tasa puede la economía transformar
un bien en otro, dados los costos de producción de cada mercancía (que dependen de los factores
productivos utilizados y sus respectivas remuneraciones). De esta forma la teoría neoclásica demuestra
que agentes racionales participando libremente en mercados perfectamente competitivos llevan
necesariamente a una situación de óptimo general (ya que se cumplen las condiciones de eficiencia
desarrolladas anteriormente), tal como fuera enunciado en el primer postulado básico de la economía
del bienestar.
Ahora bien, sabemos que el hecho de llegar a un óptimo general no implica necesariamente
estar maximizando el bienestar social. En este caso, el segundo postulado nos dice que en caso de que
el resultado no sea el deseado socialmente, redistribuyendo la dotación inicial de bienes (o el ingreso) y
dejando a los individuos actuar libremente se alcanzará nuevamente un óptimo general, consistente con
una distribución del ingreso preferida por la sociedad de acuerdo a sus valoraciones.
Al oponerse a este tipo de políticas, el óptimo general al que se pretende llegar es aquel que
corresponde la distribución de los ingresos existentes en la sociedad, expresada por las distintas
restricciones presupuestarias. De esta forma, de los muchos óptimos generales a los que se puede
pretender arribar, la teoría neoclásica apunta a aquel que queda determinado por la distribución actual
de los ingresos.
165