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Maximización del Bienestar Social en Economía

El capítulo analiza la maximización del bienestar social a través de un modelo de economía simplificada que incluye dos insumos y dos bienes, enfocándose en la eficiencia de Pareto en la producción y consumo. Se establece que una asignación es eficiente si no se puede mejorar la producción de un bien sin disminuir la del otro, utilizando herramientas como la Caja de Edgeworth-Bowley para ilustrar las condiciones de eficiencia. Se concluye que existen múltiples puntos óptimos en los que se cumple la condición de eficiencia, representados por la tangencia de las isocuantas de los bienes producidos.

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Maximización del Bienestar Social en Economía

El capítulo analiza la maximización del bienestar social a través de un modelo de economía simplificada que incluye dos insumos y dos bienes, enfocándose en la eficiencia de Pareto en la producción y consumo. Se establece que una asignación es eficiente si no se puede mejorar la producción de un bien sin disminuir la del otro, utilizando herramientas como la Caja de Edgeworth-Bowley para ilustrar las condiciones de eficiencia. Se concluye que existen múltiples puntos óptimos en los que se cumple la condición de eficiencia, representados por la tangencia de las isocuantas de los bienes producidos.

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Capítulo 6

LA MAXIMIZACIÓN DEL BIENESTAR SOCIAL


A lo largo de todo este texto analizamos la forma en la cual la teoría neoclásica justifica las
ventajas en términos de eficiencia que presenta una economía de libre mercado. Esto es a través de
desarrollos matemáticos más o menos complejos, que al formularse dan como resultado precisamente
aquello que querían demostrar: que los mercados competitivos – bajo ciertas circunstancias – conducen
a asignaciones pareto-eficientes.

Así como en los capítulos anteriores estudiamos los mercados en forma parcial (tomados
individualmente) y determinamos las condiciones que deben presentarse para que se encuentren en
equilibrio, en este apartado llevaremos a cabo un análisis de equilibrio general, lo que implica tomar en
cuenta la totalidad de los mercados.

El objetivo es analizar el proceso a través del cual se pueden ordenar distintos estados posibles
del mundo (entendiendo por estado del mundo una descripción completa de la situación de la
economía, referida principalmente a la asignación de recursos y distribución de los bienes/ingresos
entre los miembros de la sociedad), para luego derivar desde una perspectiva normativa la mejor
asignación de recursos posible, en el cual la sociedad estará maximizando su bienestar.

Para poder estudiar estos distintos estados del mundo consideraremos la existencia de cierta
cantidad de productores y de consumidores, y partiremos de muchas de las conclusiones que obtuvimos
por separado en los análisis del consumidor y del productor. En consecuencia, este capítulo se
convierte en un estudio integrador de todos los conocimientos ya adquiridos y desarrollados. Nuestro
propósito es exponer la argumentación neoclásica de una manera sencilla, partiendo del modelo más
simple posible, para obtener las condiciones que deben cumplirse para estar seguros de que la
economía se encuentra en un óptimo.

1. UN MODELO DE ECONOMÍA SIMPLIFICADA

La economía que vamos a analizar cuenta con:

 Dos insumos o factores productivos de oferta inelástica (fija), homogéneos1 y perfectamente


divisibles2: Trabajo (L) y Capital (K).
 Dos bienes homogéneos (Coca-Cola y yerba mate)3, producidos mediante la combinación de
los factores productivos, cuyas funciones de producción tienen la forma tradicional
(desarrollada en los capítulos anteriores)4 y se definen de la siguiente manera: C = f (LC ; KC) y
Y = f (LY ; KY).5

1
La homogeneidad implica que todos los bienes de cada clase son percibidos como iguales por los consumidores.
En el caso de que exista más de un productor de cada uno de los bienes, este supuesto implica que no existen
preferencias por parte de los consumidores por un productor en particular.
2
La razón por la cual se incluye este último supuesto es que posibilita la construcción de funciones continuas y
derivables en cada uno de sus puntos.
3
De aquí en adelante, Coca (C) y yerba (Y).
4
Se mantiene el supuesto habitual de que las funciones de producción poseen curvaturas suaves, presentan
rendimientos constantes a escala y tasas marginales de sustitución técnicas decrecientes a lo largo de cualquier
isocuanta (es decir, las isocuantas son convexas al origen).
5
Se lee: la cantidad de producto que se puede obtener de C depende de la cantidad de factores productivos (L y
K) aplicados a la producción de dicho bien (ídem para Y).
151
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

 Dos individuos - Diego y Guillote (a partir de ahora D y G)-, propietarios de los factores
productivos que en su rol de consumidores satisfarán sus necesidades mediante el consumo de
los bienes C e Y, del cual derivarán cierta utilidad dada por las funciones U D = f (CD ; YD) y
UG = f (CG ; YG)6. Estas funciones de utilidad se obtienen a partir de preferencias regulares. Es
decir, las curvas de indiferencia que se obtienen son suaves y convexas hacia el origen y
reflejan un ordenamiento de preferencias consistente y no ambiguo para cada individuo de
todas las combinaciones posibles de sus consumos de C e Y.

El primer paso, entonces, será establecer qué condiciones se deben cumplir para
garantizarnos de que existe una asignación (pareto) eficiente de recursos en esta economía
simplificada. Este ejercicio implica establecer un orden de preferencias entre distintos estados
posibles del mundo (ya que existen distintas asignaciones de recursos entre sus diversos usos
alternativos, así como múltiples posibilidades de distribución de bienes/ingreso entre los
individuos). La teoría neoclásica pretende llevar adelante este análisis prescindiendo de la
utilización de juicios de valor, tomando como única receta para establecer qué situación
(asignación) de todas las posibles es mejor, preferida o más conveniente, el criterio de
eficiencia paretiana. El concepto de óptimo de Pareto se utiliza tanto en la producción como
en el consumo de bienes. Definida en términos generales, una situación dada será óptima en el
sentido de Pareto si no es posible, mediante la redistribución o el intercambio de recursos,
incrementar el nivel de producción de un bien, o de utilidad de un consumidor, sin
necesariamente disminuir el nivel de producción de otro bien, o de utilidad de otro
consumidor, respectivamente.7

1.1 La eficiencia en la producción: la Frontera de Posibilidades de Producción

Teniendo en cuenta que en la economía hipotética que estamos estudiando existen dos insumos
productivos de oferta fija con los que se producen dos bienes, el hecho de asignar cierta cantidad de
trabajo o capital a la producción de cualquiera de los bienes implica que no se están utilizando para
producir el otro, lo que genera un costo de oportunidad.

Utilizando las herramientas desarrolladas anteriormente, los distintos niveles de producto de


cada uno de los bienes (C e Y) que pueden obtenerse con distintas combinaciones de factores
productivos pueden representarse mediante el mapa de isocuantas.

GRÁFICO 1

K BIEN C K BIEN Y

OC OY
L

6
Se lee: la utilidad total del individuo D dependerá de la cantidad de bienes C e Y que consuma (ídem para G).
7
Pese a la supuesta objetividad de este principio, es importante destacar que un criterio de eficiencia definido en
estos términos deja de lado cuestiones distributivas y de bienestar relativo entre los individuos que
inobjetablemente hacen al bienestar social. En este sentido, una asignación que brinda todos los bienes para un
consumidor, y nada para otro puede ser Pareto eficiente ya que esta herramienta sólo tiene en cuenta la eficiencia
de la asignación y no la equidad. Sobre esta discusión, véase Capítulo 6, sobre comparación de los distintos tipos
de mercado.
152
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

Para establecer qué asignaciones son preferidas a otras utilizando únicamente el criterio de
eficiencia en el sentido de Pareto, vamos a construir una herramienta conocida como Caja de
Edgeworth-Bowley, de la siguiente manera: debe girarse uno de los gráficos (en nuestro caso el que
representa la producción del bien Y) hasta quedar totalmente invertido (GRÁFICO 2.a), y luego
superponerse al gráfico que representa la producción del otro bien (el C), lo que determina un
rectángulo cuyas dimensiones horizontales y verticales deben ser exactamente iguales a las ofertas
dadas de trabajo y capital, respectivamente (GRÁFICO 2.b). Es importante tener en cuenta este punto:
los límites de la caja reflejan la dotación total de cada uno de los factores productivos existentes en
determinado momento en la economía.

GRÁFICO 2.a GRÁFICO 2.b

OY L
L OY
K

K
OC L
K

En la Caja de Edgeworth-Bowley quedan representadas las isocuantas de la producción de


ambos bienes, siendo el origen de C (O C) la esquina inferior izquierda (suroeste), mientras que Y (O Y)
tiene su origen en el extremo superior derecho (noreste). Cualquier punto dentro de la caja determina
seis variables: LC, KC, LY, KY, C e Y (o sea, la cantidad de cada uno de los factores que se aplica a la
producción de cada bien, y la producción total de cada uno de los bienes)

En el GRÁFICO 3 presentamos un ejemplo, con valores numéricos determinados. Veamos


qué representa el punto Z.

GRÁFICO 3
L Y = 160
OY
100 = K

70 = KC Z K Y = 30
D

Y = 80
OC Y = 90 C = 120
L C = 40 L = 200

Como suponemos que se utilizan la totalidad de los factores productivos (es decir, no quedan
recursos ociosos), el trabajo y el capital que no se emplean para la producción de la coca
153
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

necesariamente se están dedicando a la producción de la yerba. Entonces, si la dotación total de trabajo


es igual a L = 200, y se está aplicando, en el punto Z, LC = 40 a la producción de Coca-Cola, entonces
(L – LC) será igual a la cantidad de trabajo utilizado para producir Y (LY). Por eso, Ly = 200 - 40 = 160.
El punto Z también nos indica que se destinan 70 unidades de capital a la producción de Coca (Kc
=70), y 30 unidades de capital a la producción de yerba. (Ky = 30). Pero además de ello, por el punto Z
pasan las isocuantas de Y = 80 y la de C= 120, es decir, que con los insumos antes señalados, en la
situación del punto Z se producen 90 unidades de yerba y 120 de coca. Vemos así las 6 variables que
habíamos señalado que cada punto representa.

El problema de la eficiencia en la producción consiste en encontrar aquellos puntos dentro de


la caja que cumplan con el criterio paretiano de que sea imposible - mediante una redistribución de
recursos - aumentar la producción de alguno de los bienes sin necesariamente disminuir la del otro.

Tomemos un punto al azar y preguntémonos si cumple con las condiciones de eficiencia en el


sentido de Pareto (nuevamente, el punto Z en el GRÁFICO 3). Este punto se encuentra en la
intersección de las isocuantas C = 120 y Y = 80 que se obtienen con las combinaciones (L C, KC) y (LY,
KY) respectivamente. De acuerdo a lo visto en el análisis del productor, todo punto en dirección
ascendente y hacia la derecha de la curva C = 120 implicará un nivel de producción mayor de dicho
bien. Asimismo, todo punto a la izquierda y por debajo de Y = 80 representa un mayor nivel de
producción de yerba (dado que el gráfico se encuentra invertido).

Por lo tanto, si nos desplazamos desde el punto Z por la curva C = 120 (de manera tal de
mantener constante la cantidad producida de coca) hasta el punto D (por el que pasa una isocuanta que
representa un mayor nivel de producción de yerba, Y = 90), habremos incrementado la cantidad de
bienes Y, sin haber disminuido el nivel de C (ya que estamos en la misma isocuanta). Esta
redistribución de factores productivos (se desplazó capital de la producción de C a Y, al mismo tiempo
que se disminuyó la cantidad de trabajo utilizada en la producción de Y para aumentarlo en C) provocó
una mejora en el sentido de Pareto8. De esta forma, si partimos del punto Z, cualquier redistribución de
los factores que lleve a la economía a un punto dentro del área delimitada por C = 120 y Y =90
implicará necesariamente una mejora paretiana.

Como conclusión se desprende que el punto Z no corresponde a una asignación eficiente de


recursos. La pregunta es, ¿en qué situaciones no se puede realizar una reasignación de factores
productivos de estas características?

Veamos. Si seguimos desplazándonos por la curva C = 120 se alcanza cierto punto (el E en el
GRÁFICO 4, sobre la isocuanta Y = 100) en el cual ya no es posible, mediante una redistribución de
factores productivos, obtener un nivel mayor de producto de alguno de los bienes sin disminuir el del
otro. Esto se puede ver fácilmente si continuamos trasladándonos por la misma curva C= 120
(manteniendo el nivel de producción de C) hasta el punto J, el cual se encuentra en un nivel de
producto de Y menor (isocuanta Y = 90).

Por lo tanto, dentro de la curva C = 120 el punto E es el único que cumple con la condición de
ser óptimo en el sentido de Pareto. A este punto se llegó - a partir del punto Z- mediante la
redistribución de factores en la producción de ambos bienes. Así es como en la producción del bien C,
en E se utiliza menos capital y más trabajo que en Z, mientras que en la producción de Y ocurre la
situación inversa (ya que el capital que se retiró de la producción de C fue destinado a producir Y, del
mismo modo que la reducción del trabajo en Y se destinó a la producción de C).

8
Es una mejora en el sentido de Pareto justamente porque se logró aumentar el valor de una de las variables (la
cantidad de producto Y) sin disminuir el nivel de la otra (producción de C).
154
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

GRÁFICO 4

LYZ LYE
OY
K

KCZ Z KYZ
D

KCE E
KYE
J
C = 120
Y = 90
OC LCZ LCE L

En el punto E las isocuantas de ambos bienes son tangentes. Esto implica que el valor de la
pendiente de la recta tangente de cada curva en dicho punto será el mismo. Si recordamos que la
pendiente de una isocuanta es igual a la Relación Técnica de Sustitución de Trabajo por Capital
(RTSLK)9, la condición implica que en el óptimo se verifica que la RTSCLK = RTSYLK10.

De este modo, al cumplirse la condición de eficiencia nos quedan determinadas ciertas


cantidades de C e Y, producidas eficientemente con LC, KC, LY y KY.

Intuitivamente la condición de óptimo se explica sencillamente pensando en un ejemplo de


qué ocurriría si no se cumpliese. Si la RTSCLK  RTSYLK, entonces, en términos relativos, el capital es
menos productivo que el trabajo en la producción del bien C que en Y 11. Esto implica que retirar
capital de la producción de Coca genera una caída en la cantidad producida del bien proporcionalmente
menor al aumento que se produce en la cantidad del otro bien, si ahora se utiliza una técnica más
intensiva en capital en la producción de yerba. Exactamente lo opuesto ocurre con el otro factor
productivo (trabajo), por lo cual conviene retirar capital de la producción de coca e incorporar trabajo,
y la inversa para el caso de la yerba..

Sin embargo, E no será el único punto dentro de la caja que presente estas características (ser
un óptimo de Pareto). De hecho, existen infinitos puntos en los cuales se cumplen las condiciones de
eficiencia (todos aquellos en los que las isocuantas de cada uno de los bienes son tangentes). Estos
lugares geométricos se encuentran representados en el GRÁFICO 5.

9
Tal como habíamos visto anteriormente, la RTS LK es igual al cociente de las productividades marginales de los
factores.
10
Se lee: la relación técnica de sustitución entre capital y trabajo para la producción del bien C es igual a la
relación técnica de sustitución entre capital y trabajo para el bien Y.
11
En el bien C se puede resignar una mayor cantidad de capital a cambio de un incremento en la dotación de
trabajo para mantener el nivel de producción constante, en relación al bien Y.
155
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

GRÁFICO 5

K OY

OC L

¿Qué representan estos puntos? Observemos que dado cierto nivel de producción de uno de los
bienes (es decir, dentro de una isocuanta determinada), el punto óptimo indica cuál es la máxima
cantidad del otro bien que se puede obtener. Esto implica que no se están despilfarrando recursos, ya
que si existiera alguna forma de aumentar la producción de alguno de los bienes sin disminuir la del
otro no nos encontraríamos en un óptimo.

De lo anteriormente expuesto se desprende que si la economía se encuentra en una situación


eficiente en el sentido de Pareto, la única forma de aumentar el nivel de producción de uno de los
bienes es disminuyendo necesariamente la del otro. Es evidente que, en estas condiciones, tomar una
decisión de aumentar la cantidad producida de coca conlleva un costo de oportunidad dado por la
cantidad de unidades de yerba que se deben resignar para permitir este incremento.

El lugar geométrico de todos los óptimos de Pareto para la producción se conoce como
Frontera de Posibilidades de Producción (FPP), y teniendo en cuenta los supuestos establecidos a la
hora de definir las funciones de producción de los bienes tiene una forma como la que se representa en
el GRÁFICO 5. En definitiva, la FPP es la curva que pasa por todos los óptimos de Pareto para la
producción.

1.2 La eficiencia en el consumo: la curva de contrato

Una vez determinadas las condiciones de eficiencia para la producción, el siguiente paso
consiste en analizar criterios para la distribución entre los individuos que forman parte de la economía
de los bienes obtenidos. El ejercicio es análogo al que realizamos para la producción.

En primer lugar, a partir del GRÁFICO 5 vamos a representar la FPP en otro plano en cuyos
ejes colocaremos la cantidad de coca y yerba que se producen 12 (GRÁFICO 6). Como la curva allí
representada es la que se deriva de todos los óptimos de Pareto para la producción, podemos estar
seguros de que cualquier punto de la FPP supone una asignación eficiente de recursos. De hecho, como
vimos anteriormente, lo que muestra la FPP es la máxima cantidad de un bien que puede producirse
dado cierto nivel de producción del otro, en caso de que se estén asignando eficientemente los factores

12
Esta curva es la que se utiliza en algunos cursos introductorios de Economía para explicar el concepto de costo
de oportunidad que enfrenta una economía a la hora de elegir entre la producción de los bienes alternativos.
156
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

productivos y no exista despilfarro ni recursos ociosos. Los puntos situados debajo de la FPP, tal como
el punto A, representa asignaciones ineficientes (ya que se podría aumentar la cantidad de producción
de un bien sin tener que disminuir la del otro), mientras que los que se encuentran por encima, como el
punto B, son inalcanzables dadas las condiciones técnicas de producción de la economía.

La pendiente de la recta tangente a la FPP en cualquiera de sus puntos nos determina la Tasa
Marginal de Transformación (TMTCY) de bienes C en Y. Esta relación indica, precisamente, cuántas
unidades de C pueden producirse transfiriendo capital y trabajo de la producción de Y a C
(marginalmente), mediante una reasignación óptima de insumos. Es el costo de oportunidad de
aumentar la producción de C, medido en términos de cuántas unidades de Y debo resignar para
lograrlo13.

GRÁFICO 6

Y B

T
Y0 TMT
A

FPP

C0 C

Si tomamos un punto cualquiera de la FPP (punto T en el GRÁFICO 6), queda determinado


cierto nivel de producción de C e Y obtenido en condiciones eficientes (C 0 y Y0)14. El siguiente paso
consiste en determinar de qué manera debe distribuirse entre los individuos Diego y Guillote las
cantidades de coca y yerba existentes en la economía.

Para resolver esta cuestión, retomamos lo visto al analizar el consumidor y representamos las
preferencias de los individuos mediante los mapas de curvas de indiferencia de cada uno de ellos
(GRÁFICO 7).
GRÁFICO 7

Y DIEGO Y GUILLOTE

OD OG
C C

13
Recordar que como se está produciendo eficientemente por tratarse de un punto sobre la FPP, la única
posibilidad de aumentar la cantidad producida de uno de los bienes es retirando capital y trabajo de la producción
del otro, lo que implica una caída en la producción de este último bien.
14
El punto elegido es arbitrario y sólo lo utilizamos para poder continuar el análisis.
157
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

Es importante recordar que a diferencia de las isocuantas, que representan cantidades físicas
producidas con diferentes combinaciones de insumos, las curvas de indiferencia nos muestran
determinados niveles de utilidad que deriva el individuo del consumo de las canastas de bienes, pero
sólo desde un punto de vista ordinal. Esto hace que no sea posible comparar las utilidades obtenidas
por dos individuos distintos.15

Hecha esta salvedad, a través del mismo mecanismo utilizado para la producción podemos
construir una caja de Edgeworth cuyos límites sean, en este caso, la dotación total de C e Y
correspondientes a un punto cualquiera de la curva FPP del GRÁFICO 6, eligiendo en este caso el
punto T. (GRÁFICO 8)

GRÁFICO 8

Y0 OG

Curva de
Contrato

OD C0

Las asignaciones óptimas cuando se trata del consumo serán aquellas en las cuales las curvas
de indiferencia de ambos individuos sean tangentes (ya que sólo en ese momento se habrán acabado las
ganancias del intercambio). ¿Qué pasa si esto no ocurre? Al igual que en el caso de la producción,
mediante una redistribución de los bienes entre los agentes se podría lograr una mejora paretiana, que
en esta oportunidad equivaldría a aumentar la utilidad o bienestar de uno de los individuos sin
disminuir la del otro.

Análogamente al análisis del productor, obtenemos una serie de asignaciones de bienes entre
los dos consumidores que son eficientes en el sentido de Pareto. La curva que nos queda determinada
por todos los puntos Pareto-óptimos se denomina curva de contrato.

Si observamos que en cada uno de los puntos de la curva de contrato las curvas de indiferencia
de los individuos son tangentes, podemos afirmar que es condición suficiente para que exista eficiencia
en el consumo que la RMSDCY = RMSGCY.16

15
En otras palabras, el hecho de que un individuo obtenga una utilidad de 100 del consumo de cierta canasta de
bienes y otro 2000 de otra distinta, no implica que este último obtiene mayor bienestar o se encuentra mejor.
16
Al analizar la conducta del consumidor habíamos definido a la pendiente de la curva de indiferencia como la
relación marginal de sustitución de un bien por otro para el individuo, y al ser tangentes las curvas de indiferencia
de ambos agentes en cualquier óptimo, necesariamente sus pendientes deben ser iguales.

158
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

Ahora las variables que nos quedan determinadas son las cantidades de C e Y (producidas
eficientemente con LC, KC, LY y KY), y adicionalmente en cualquier punto de la curva de contrato
obtenemos una distribución eficiente de los bienes entre los individuos, con sus respectivos niveles de
consumo individual y utilidad (UD = f (CD ; YD) y UG = f (CG ; YG)).

1.3 El óptimo general

Hasta ahora, basados exclusivamente en el criterio de eficiencia, obtuvimos una serie de


asignaciones posibles de los factores productivos entre sus usos alternativos preferidas a otras (de
donde derivamos la FPP). Luego, para un punto determinado de la FPP y utilizando un razonamiento
análogo, construimos la curva de contrato, que representa todos los óptimos de Pareto para el consumo,
dada esa cantidad de C e Y.

Lo que intentaremos determinar en este acápite es cuál de todas las posibles distribuciones
eficientes de bienes entre los individuos para un determinado nivel de producción es la mejor. Para esto
introduciremos la caja de Edgeworth construida para obtener las condiciones de eficiencia en el
consumo (GRAFICO 8) dentro del GRAFICO 6. Recordemos que los límites de esta caja coinciden
con la combinación de bienes C e Y que se obtiene en el punto T de la FPP.

GRÁFICO 9

Y
T

Y0 OG TMT
YG
X
YD
FPP

OD
CD C0 C
CG

Integrando estos dos gráficos observamos que el criterio básico de eficiencia es violado a
menos que se introduzca una condición adicional: que la TMTCY iguale a la relación marginal de
sustitución común para ambos individuos de bienes C por Y. ¿Por qué ocurre esto? Con un ejemplo
simple se demuestra fácilmente esta afirmación. Si en el punto T pueden obtenerse dos bienes C
desplazando los recursos y reduciendo la producción de Y en una unidad (lo que implica una TMTCY =
2), en cualquier punto de la curva de contrato donde la relación marginal de sustitución (igualada) para
los individuos es distinta de 2 (por ejemplo, ambos agentes están dispuestos a intercambiar los bienes C
e Y uno por uno de manera tal de mantener su utilidad constante), se puede realizar la siguiente
operación.

Reasignemos capital y trabajo de manera de obtener dos bienes C más y un bien Y menos.
Luego, dejando la dotación relativa de Diego inalterada, quitemos una unidad de yerba a Guillote (de
hecho, le estamos sacando la unidad de Y que se resigna al producir dos adicionales de C), y
159
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

compensémoslo con una unidad de C. Como partimos del supuesto de que la RMS DCY = RMSGCY = 1,
no se verá alterada la utilidad del individuo G (al igual que la de D, ya que no se tocó su dotación de
bienes). Pero sin embargo, tenemos una unidad de C sobrante, que si se la entregamos a cualquiera de
los individuos nos permitirá aumentar la utilidad de uno de ellos sin haber disminuido la del otro.
(Véase Cuadro 1)

CUADRO 1

Producción Consumo de D Consumo de G


Producción Producción Consumo de Consumo Consumo Consumo
de C de Y C de Diego de Y de de C de de Y de
Diego Guillote Guillote
Situación 100 500 80 300 20 200
inicial. (no
eficiente)
Variación Como TMT CY = 2, puedo No modificamos la Como la RMS = 1, al
propuesta aumentar C en 2 y reducir situación de consumo de aumentar C en 1, y
y en 1 Diego disminuir Y en 1, no
varía su satisfacción.
+2 -1 = = +1 -1
Situación 102 499 80 300 21 199
final La satisfacción de D y de G se mantiene constante,
consumiendo en total 101 de C y 499 de Y. Sobra
una unidad de C, que, puede mejorar la
satisfacción de cualquiera de los dos
consumidores, o los dos a la vez.

De lo anterior se sigue que en cualquier punto de la curva de contrato donde las RMS de los
individuos sean distintas a la TMT se podrá realizar este ejercicio, por lo que no nos encontrábamos en
un óptimo. Por lo tanto, el óptimo general será aquel para el cual se verifique que: RMSDCY =
RMSGCY = TMTCY17 (punto X en GRÁFICO 9).

Al ampliar el análisis, dada la cantidad producida de C e Y, habrá sólo una distribución


eficiente de los bienes entre los individuos, lo que determinará las variables C D, YD, CG y YG.

1.4 La frontera de posibilidades de utilidad

Aunque a primera vista parezca que una vez encontrado el óptimo general no hay mucho más
por hacer, debemos tener en cuenta que el análisis realizado partió de un punto arbitrario de la FPP. El
resultado fue que para ese punto específico, y de cumplirse todos los supuestos establecidos, habrá sólo
un óptimo general.

Sin embargo, habría que replicar este desarrollo para todos los puntos de la FPP (ya que todas
son asignaciones eficientes de recursos y a priori ninguna es preferida al resto). Para cada caso
encontraremos un óptimo general en el cual se cumplirá que RMSDCY = RMSGCY = TMTCY18. Si
realizamos este ejercicio obtendremos diferentes distribuciones de bienes entre los individuos,
correspondientes cada una a un óptimo general.

17
Apelando una vez más a la simplificación, la teoría neoclásica supone que, de cumplirse todos los supuestos
establecidos, existe sólo un punto en el cual se verifica esta igualdad.
18
Hay que tener en cuenta que al movernos por la FPP, la TMT variará, por lo que también cambiará la
distribución óptima de los bienes entre los individuos.
160
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

Si consideramos que cada óptimo general representa cierta distribución de los bienes
producidos entre los individuos, lo que les genera un cierto nivel de utilidad a cada uno, podemos pasar
a un nuevo esquema en el cual representaremos los niveles de utilidad alcanzados para cada uno de
estos puntos (GRÁFICO 10).

Este nuevo gráfico nos relaciona la utilidad derivada por D y por G en cada óptimo general, y
la curva representada se denomina Frontera de Posibilidades de Utilidad (FPU). La interpretación de
esta curva es similar a la FPP, ya que lo que nos describe es la máxima utilidad que puede alcanzar un
individuo dado cierto nivel de utilidad obtenido por el otro. En este sentido, si estamos en un punto de
la FPU, pretender aumentar el bienestar de uno de los individuos conlleva necesariamente una
reducción del disfrute del otro. El punto X del GRAFICO 9 se representa en esta nueva gráfica, y
muestra los niveles de utilidad alcanzados por D y G en el óptimo general correspondiente al punto T.

GRÁFICO 10

UG

UG0 X

UD0 UD

Ahora bien, cabe preguntarse cuál de todos los puntos de la FPU es preferido al resto. La
respuesta no nos la puede dar el único criterio utilizado hasta el momento, el de eficiencia en el sentido
de Pareto, ya que en este sentido todos los puntos son igualmente eficientes (ya que se derivan de un
óptimo general cada uno). Es aquí donde la teoría neoclásica se ve necesitada de incorporar un “juicio
de valor” adicional.

1.5 La función de bienestar social

Analicemos qué implica cada punto de la FPU. Si tomamos la intersección de la FPU con el
eje de ordenadas (donde se representa la utilidad de G), lo que observamos es que la utilidad de D es 0,
es decir que no consume nada y todos los bienes que se producen son consumidos por G, obteniendo
un nivel de utilidad igual a la ordenada al origen, que es la máxima utilidad que puede obtener G. A
medida que nos desplazamos por la curva va aumentando el nivel de utilidad de D, ya que estamos
redistribuyendo los bienes existentes, al mismo tiempo que cae la utilidad de G. En el extremo, donde
la FPU corta el eje de abscisas, toda la coca y la yerba de la economía es consumida por D, por lo que
la utilidad de G pasa a ser 0.

En este sentido, los distintos puntos de la FPU representan distintos niveles de


utilidad/bienestar de los individuos. Esto necesariamente lleva a que exista un conflicto de intereses
entre los agentes, dado que a mayor utilidad de uno, menor de otro.

Si nos ponemos a pensar que llegamos a la FPU utilizando únicamente el criterio de eficiencia
en el sentido de Pareto, no podemos determinar qué punto es preferido a otro dentro de esta curva, ya
161
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

que todos son iguales de eficientes. Asimismo, ahora tenemos claro que a los individuos no les da lo
mismo cualquier asignación de recursos, ya que cada distribución de bienes implica distintos niveles de
bienestar. ¿Cómo podemos determinar desde el punto de vista normativo qué situación es mejor?

En este paso del análisis es donde no queda otra que incorporar un elemento de juicio
adicional, que incluye valoraciones subjetivas de los distintos estados posibles de la economía. La
herramienta utilizada es la Función de Bienestar Social (FBS), cuya forma es similar a cualquier
función de utilidad y nos rankea desde el punto de vista de las valoraciones de la sociedad, qué estados
del mundo son preferidos a otros. Para los teóricos neoclásicos, la FBS es “intrínsecamente acientífica”
(Bator, 1957). Esta afirmación se explica en nuestro caso porque no existen consideraciones de
eficiencia económica que nos permitan designar como económicamente superior una asignación de
recursos que proporciona una gran cantidad de coca y yerba a Diego y sólo unas pocas unidades de
cada bien a Guillote, a otra donde Guillote consume la mayoría de los bienes y Diego sólo unos pocos.
En estas consideraciones siempre intervienen valuaciones éticas.

¿De qué depende el bienestar social? Según lo define la teoría neoclásica, el bienestar social
depende de las utilidades individuales de los miembros de la sociedad. En nuestro ejemplo, la utilidad
o el bienestar social dependen de las utilidades obtenidas por Diego y Guillote del consumo de coca y
yerba. Formalmente, FBS = f(UD; UG). A mayor nivel de utilidad de los individuos, mayor bienestar
social. Asimismo, la FBS debe ordenar las distintas combinaciones posibles de UD y UG según criterios
de preferencia. De esta forma se puede obtener un mapa de curvas de indiferencia sociales, que nos
representa todas las combinaciones de UD y UG que le dan a la sociedad el mismo nivel de bienestar 19.
La forma que adopten las curvas de indiferencia sociales dependerá de las valoraciones éticas de la
sociedad, básicamente en lo que respecta a las preferencias sobre la distribución del ingreso. 20

Si suponemos que estas curvas tienen la forma típica utilizada en la mayoría de los análisis
neoclásicos (convexas al origen) y las representamos en el GRÁFICO 11, podremos por fin
determinar cuál es el punto en el cual la sociedad se encuentra maximizando su bienestar. A esta altura
no debería ser difícil notar que este óptimo se determina en el punto en el cual la curva de indiferencia
social más alejada al origen es tangente con la FPU.

19
Los supuestos que hay detrás de la FBS son los mismos que para una función de utilidad individual.
20
Existe un extenso debate sobre la forma que deberían adoptar las curvas de indiferencia sociales (que
representan los valores de la sociedad). Entre los distintos enfoques se encuentran la concepción utilitarista
clásica (Bentham, James Mill, Edgeworth), que supone que las utilidades de los individuos son mensurables y
aditivas, por lo que son cuantitativamente comparables. Desde este punto de vista, cualquier incremento en la
utilidad de un individuo que no reduzca la de algún otro supone una mejora en el bienestar de la sociedad (en este
caso, las curvas de indiferencia sociales serían líneas rectas). Por el contrario, la visión contractualista (cuyos
principales representantes son John Rawls y Robert Nozick) sostiene básicamente que el bienestar de la sociedad
sólo depende del bienestar de la persona que se encuentra en peor estado, lo que implica que cualquier ganancia
de utilidad no supone necesariamente un incremento en el bienestar social. Sólo aumentando la utilidad del que
menos tiene la sociedad se encontraría mejor (esta concepción se representa con curvas de indiferencia en forma
de “L”). La teoría neoclásica adopta una posición intermedia, que se refleja en las curvas de indiferencia sociales
curvas y convexas al origen.

162
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

GRÁFICO 11

UG
Z
UG* M Curvas de
P indiferencia
sociales

UD* UD

Una vez obtenido este punto (M) nos queda determinado cierto nivel de utilidad óptimo para
cada uno de los individuos (UD* y UG*), consistentes con el máximo bienestar social. Lo que resta
hacer ahora es recorrer el camino en sentido inverso para encontrar los valores de las variables
intervinientes en el modelo de la siguiente forma.

La utilidad total alcanzada por D y G en el punto M supone el consumo de ciertas cantidades


de cada uno de los bienes. Estas cantidades se observan en el punto del GRÁFICO 9 correspondiente
al óptimo general en el cual los individuos alcanzan los niveles de utilidad que maximizan el bienestar
social. De esta forma, nos quedan determinados cuántos bienes se deben producir y cómo deben
distribuirse. Esa cantidad óptima de producción de cada uno de los bienes se debe obtener en
condiciones de eficiencia en la producción. Si volvemos al GRÁFICO 5 podremos hallar la
distribución de los factores productivos correspondiente a dichas cantidades.

En consecuencia, ya tenemos definido el vector LC ; KC ; LY ; KY ; C ; Y ; CD ; YD ; CG ; YG ;


UG ; y UD, que hace máximo el bienestar social.

Cabe hacer una aclaración final. Como se observa en el GRÁFICO 11 si bien el punto de
máximo bienestar social necesariamente debe encontrarse en la FPU, puede darse el caso que la
sociedad prefiera un punto fuera de la curva de máxima utilidad conjunta a otro que se halla dentro de
ella. Esa situación se observa si comparamos los puntos Z y P. Desde el punto de vista de la
maximización de la utilidad conjunta, el punto Z corresponde a un nivel de utilidad de D que es
máximo dado el nivel alcanzado por G. No obstante, el punto P se encuentra en una curva de
indiferencia social más alejada al origen, lo que lo hace preferible. Esto implica que no siempre la
sociedad va a preferir asignaciones sobre la FPU, ya que puede haber redistribuciones de ingreso que si
bien no maximizan la utilidad conjunta son preferidas desde el punto de vista social.

163
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

2. LOS MERCADOS COMPETITIVOS Y EL BIENESTAR SOCIAL

El estudio realizado en los apartados anteriores consiste en un análisis formal, dentro del marco
de la economía del bienestar21, de las condiciones que deben cumplirse para garantizarse la eficiente
utilización de recursos y la elevación al máximo del bienestar social. Sin embargo, todavía no hemos
estudiado cómo se alcanzan dichas condiciones en una economía de mercado monetaria.

Nótese que en el análisis presentado no se introducen los precios de los bienes ni de los
factores productivos, y se trata simplemente de una economía de intercambio puro. Por supuesto que
no es esta la situación del “mundo real”. Por lo tanto, en este acápite nos dedicaremos a extrapolar las
conclusiones obtenidas a una economía de mercado 22.

Como ya se expuso, la teoría neoclásica demuestra que los mercados competitivos funcionando
correctamente llevan irremediablemente a la economía al mejor de los mundos posibles. Desde el
punto de vista de un análisis de equilibrio parcial, un mercado en el que se presentan las condiciones de
competencia perfecta es un sistema autorregulado que siempre se encuentra en equilibrio. En cuanto
por algún motivo se sale de esta situación, automáticamente comienzan a operar fuerzas que lo
devuelven al estado en el cual todos los agentes se encuentran realizando sus planes. Por definición, un
punto de equilibrio en un mercado competitivo es pareto-eficiente.

¿Cómo se puede probar que los mercados competitivos llevarán necesaria y automáticamente a
un óptimo general? ¿Cómo nos garantizamos que el resultado final sea una situación de máximo
bienestar social? Luego de todo lo estudiado hasta el momento, es relativamente sencillo demostrarlo 23.

En primer lugar, enunciaremos los dos teoremas básicos de la economía del bienestar, donde
se resumen las características de los mercados competitivos para la teoría neoclásica.

1) Bajo ciertos supuestos (relacionados con la convexidad de las preferencias individuales y la


tecnología), cualquier asignación que emerja de un equilibrio general en una economía de
mercado competitiva es pareto-eficiente.
2) La inversa también es cierta: cualquier asignación pareto-eficiente puede alcanzarse por la
solución de un equilibrio general en una economía competitiva.

Ya hemos visto que la esencia de la competencia perfecta es que todos los agentes se enfrentan
a los mismos precios, lo que implica que mientras los consumidores y los productores se comportan
competitivamente son precio-aceptantes al momento de tomar sus decisiones óptimas.

En el capítulo dedicado a la teoría del consumidor demostramos que los individuos racionales
maximizan su utilidad igualando la relación marginal de sustitución entre dos bienes cualesquiera al
cociente de sus precios. Entonces, tanto el individuo A como B, si son racionales, cumplirán con esta
lógica a la hora de decidir las cantidades a consumir de los bienes X e Y:


RMSAX,Y = px / py

RMSB X,Y=p /p
delxbienestar
21 y
La economía es la rama de la escuela marginalista que incorpora elementos normativos a la
economía positiva, para determinar la deseabilidad de los distintos estados del mundo. El análisis realizado en
este capítulo tiene como marco conceptual dichos desarrollos.
22
El recurso de utilizar economías de trueque para intentar explicar qué es lo que ocurre en una economía de
mercado capitalista es muy utilizado por la teoría neoclásica, pese a la escasa justificación con la que se lo hace.
23
Existen métodos más rigurosos de realizar esta demostración pero no lo consideramos necesario a los fines de
este trabajo.
164
Capítulo 6: La maximización del bienestar social

Como ambos se enfrentan a los mismos precios de X e Y, entonces la sola condición de


racionalidad garantiza que se cumpla la condición de óptimo de Pareto para el consumo.

Por otra parte, habíamos concluido al estudiar la teoría del productor que la condición de
maximización de beneficios supone igualar el costo marginal de producción del bien al ingreso
marginal que genera, que en el caso de competencia perfecta es el precio de venta. Los productores de
los bienes X e Y realizarán esta maximización de la siguiente manera:


Cmg.X = px

Cmg.Y = py

Si dividimos miembro a miembro nos queda que el cociente de los costos marginales se iguala
al cociente de los precios de los bienes. Este cociente de precios es el mismo al que igualaban sus
relaciones marginales de sustitución los consumidores, por lo que aplicando la propiedad transitiva
podemos afirmar que:

RMSAX,Y = RMSBX,Y = px / py = Cmg.X / Cmg.Y

Este último término (el cociente de los costos marginales) no es otra cosa que la Tasa Marginal
de Transformación del bien X por el bien Y, ya que nos dice a qué tasa puede la economía transformar
un bien en otro, dados los costos de producción de cada mercancía (que dependen de los factores
productivos utilizados y sus respectivas remuneraciones). De esta forma la teoría neoclásica demuestra
que agentes racionales participando libremente en mercados perfectamente competitivos llevan
necesariamente a una situación de óptimo general (ya que se cumplen las condiciones de eficiencia
desarrolladas anteriormente), tal como fuera enunciado en el primer postulado básico de la economía
del bienestar.

Ahora bien, sabemos que el hecho de llegar a un óptimo general no implica necesariamente
estar maximizando el bienestar social. En este caso, el segundo postulado nos dice que en caso de que
el resultado no sea el deseado socialmente, redistribuyendo la dotación inicial de bienes (o el ingreso) y
dejando a los individuos actuar libremente se alcanzará nuevamente un óptimo general, consistente con
una distribución del ingreso preferida por la sociedad de acuerdo a sus valoraciones.

No obstante los teóricos neoclásicos afirman que la redistribución de ingresos genera


distorsiones en los mercados, pudiéndose dar el caso de que este tipo de políticas causen ineficiencias
tales que el remedio sea peor que la enfermedad. Con lo cual, suelen rechazar cualquier tipo de
intervención estatal, por más que trate de paliar una situación de inequidad en la sociedad.

Al oponerse a este tipo de políticas, el óptimo general al que se pretende llegar es aquel que
corresponde la distribución de los ingresos existentes en la sociedad, expresada por las distintas
restricciones presupuestarias. De esta forma, de los muchos óptimos generales a los que se puede
pretender arribar, la teoría neoclásica apunta a aquel que queda determinado por la distribución actual
de los ingresos.

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