UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTA MARÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE F.B.
INTEGRANTES::
CHALCO ALVAREZ JULEYMA LAYLIN
PARI MAMANI ANA BELÉN
DOCENTE:
SHANERI MARCILLA TRUYENQUE
CURSO:
MICROBIOLOGÍA APLICADA A
SÉPTIMO SEMESTRE
AREQUIPA 2024
● Las neuraminidasas, también conocidas como neuraminidasas, son enzimas
virales que desempeñan un papel crucial en el ciclo de replicación de
ciertos virus. Estas enzimas son esenciales para la liberación de nuevas
partículas virales de las células infectadas al cortar los enlaces de ácido
siálico en las membranas celulares.
● El mecanismo patógeno, las neuraminidasas son importantes para la
patogenicidad de los virus al permitir la liberación de las nuevas partículas
virales de las células infectadas. Al cortar los enlaces de ácido siálico,
estas enzimas facilitan la liberación de las partículas virales y la
propagación del virus en el organismo huésped.
● Ejemplos de virus que contienen neuraminidasa incluyen:
1. Virus de la Influenza: El virus de la influenza, que causa la gripe, es
un ejemplo destacado de un virus que contiene neuraminidasa. La
neuraminidasa del virus de la influenza es un objetivo importante
para el desarrollo de fármacos antivirales, como el oseltamivir
(Tamiflu), que inhiben su actividad y ayudan a reducir los síntomas
de la gripe.
2. Virus de Parainfluenza: Otro ejemplo de virus que contiene
neuraminidasa es el virus de parainfluenza, que puede causar
infecciones respiratorias en humanos, especialmente en niños y
personas con sistemas inmunitarios debilitados.
3. Virus Respiratorio Sincitial (VRS): El VRS es otro virus respiratorio
que contiene neuraminidasa y puede causar infecciones respiratorias
graves, especialmente en bebés y adultos mayores.
● Son glicoproteínas virales que se encuentran en la superficie de ciertos
virus y desempeñan un papel crucial en la infección y patogenicidad viral.
Estas proteínas son responsables de la unión del virus a receptores
específicos en las células huésped, facilitando la entrada del virus en las
células y el inicio de la infección.
● La relación del mecanismo patógeno de las hemaglutininas en los virus
radica en su capacidad para unirse a receptores específicos en las células
huésped, lo que facilita la entrada del virus en las células y su replicación.
La interacción entre las hemaglutininas virales y los receptores celulares
es crucial para la infectividad del virus y su capacidad de propagarse en el
organismo.
● Ejemplos de virus que contienen hemaglutininas incluyen:
1. Virus de la Influenza: El virus de la influenza, comúnmente
conocido como el virus de la gripe, es un ejemplo destacado de un
virus que contiene hemaglutinina. La hemaglutinina del virus de la
influenza es esencial para la unión del virus a receptores en las
células del tracto respiratorio, facilitando la entrada del virus en las
células y el inicio de la infección.
2. Virus del Sarampión: El virus del sarampión es otro virus que
contiene hemaglutinina y utiliza esta proteína para unirse a
receptores en las células del sistema respiratorio, permitiendo la
entrada del virus y la propagación de la infección.
3. Virus del Dengue: El virus del dengue es un ejemplo de un virus
transmitido por mosquitos que también contiene hemaglutinina en
su superficie, lo que facilita su unión a las células huésped y la
entrada en las mismas.
● Las proteínas M en los virus son proteínas estructurales que desempeñan
un papel importante en la formación y ensamblaje de la cápside viral, que
es la cubierta protectora que rodea el material genético del virus. Estas
proteínas son esenciales para la integridad estructural del virus y su
capacidad de infectar las células huésped.
● En cuanto al mecanismo patógeno, las proteínas M en los virus contribuyen
a la replicación viral y a la liberación de nuevas partículas virales en el
organismo huésped. Estas proteínas son fundamentales para la formación
de la estructura viral y para asegurar que el material genético del virus
esté protegido durante la infección.
● Ejemplos de virus que contienen proteínas M incluyen:
1. Virus de la Influenza: El virus de la influenza, que causa la gripe,
contiene proteínas M que son cruciales para la formación de la
cápside viral y la liberación de nuevas partículas virales.
2. Virus del Sarampión: El virus del sarampión también contiene
proteínas M que desempeñan un papel importante en la estructura
viral y en la patogenicidad del virus.
3. Virus del Ébola: El virus del Ébola es otro ejemplo de un virus que
contiene proteínas M que son esenciales para la replicación viral y
la formación de nuevas partículas virales.
● Las proteínas N (nucleocápside) en los virus son proteínas que desempeñan
un papel crucial en el empaquetamiento y protección del material genético
viral, como el ARN o ADN viral, dentro de la cápside viral. Estas proteínas
son esenciales para mantener la integridad genómica del virus y facilitar
su replicación dentro de las células huésped.
● Su mecanismo patógeno, las proteínas N en los virus son fundamentales
para la replicación viral y la transcripción del material genético viral.
Estas proteínas ayudan a proteger y organizar el material genético viral, lo
que permite al virus replicarse eficientemente y producir nuevas partículas
virales.
● Ejemplos de virus que contienen proteínas N incluyen:
1. Virus del SARS-CoV-2 (causante de la COVID-19): El virus del
SARS-CoV-2, que ha causado la pandemia de COVID-19, contiene
proteínas N que están involucradas en el empaquetamiento y
protección del ARN viral, facilitando la replicación del virus en las
células huésped.
2. Virus del Sarampión: El virus del sarampión es otro ejemplo de un
virus que contiene proteínas N que son esenciales para el
empaquetamiento del ARN viral y la replicación viral.
3. Virus del Ébola: El virus del Ébola también contiene proteínas N
que desempeñan un papel importante en la protección y
organización del ARN viral durante la replicación viral.
● La vacuna contra el coronavirus, específicamente la vacuna contra el
SARS-CoV-2, se basa en la introducción de una forma inactivada o atenuada
del virus o en la introducción de material genético viral (ARN mensajero)
que codifica para proteínas específicas del virus. Estas vacunas estimulan
la respuesta inmune del cuerpo, específicamente la producción de
anticuerpos y células inmunitarias, para proteger contra la infección por el
virus.
● La vacuna contra la polio, existen dos tipos principales de vacunas: la
vacuna oral contra la polio (VOP) que contiene virus vivos atenuados y la
vacuna inyectable contra la polio (VIP) que contiene virus inactivados.
Ambas vacunas estimulan la respuesta inmune del organismo para proteger
contra la poliomielitis.
● La vacuna contra la hepatitis, existen vacunas contra la hepatitis A y la
hepatitis B. La vacuna contra la hepatitis A se basa en partículas virales
inactivadas, mientras que la vacuna contra la hepatitis B se basa en
proteínas virales recombinantes. Ambas vacunas estimulan la respuesta
inmune para proteger contra la infección por los virus de la hepatitis A y
B.
● Coronavirus: El COVID-19 es una infección viral producida por el
SARS-CoV-2, que afecta principalmente las vías respiratorias bajas, en los
casos severos podría producir una respuesta inflamatoria sistémica
masiva y fenómenos trombóticos en diferentes órganos.
El SARS-CoV-2 contiene alrededor de 30 000 bases de RNA. Utiliza la
proteína de espiga (S) densamente glucosilada para entrar a las células
huésped y se une a con gran afinidad al receptor de la enzima convertidora
de angiotensina 2 (ACE2), dicha enzima está expresada en las células
alveolares tipo II. El RNA del virus ingresa a las células del tracto
respiratorio superior e inferior, y es traducido a proteínas virales.
● Polio: Es una enfermedad infecciosa caracterizada por la aparición de una
parálisis flácida, aguda, asimétrica, en ocasiones mortal, de la que puede o
no haber recuperación y que está producida por los virus de la polio cuando
se replican y destruyen las motoneuronas de las astas anteriores medulares
y/o bulbares. En la mayoría de las ocasiones la infección por poliovirus es
asintomática, a veces producen cuadros leves y sólo muy raramente
parálisis.
● Hepatitis: La hepatitis viral es un importante problema de salud pública
causado por varios tipos de virus, como el VHA, VHB, VHC, VHD y VHE. Cada
tipo presenta diferencias en transmisión y gravedad. La hepatitis A es
aguda, la B puede volverse crónica, la C es crónica con mayor frecuencia
en adultos, la D requiere la infección por VHB y la E tiene tasas de
letalidad elevadas en mujeres embarazadas. La transmisión puede ser por
sangre, relaciones sexuales, transmisión perinatal y agua contaminada.
Prevenir la transmisión y controlar la enfermedad mediante vacunación y
detección temprana son clave para prevenir complicaciones graves.
Los períodos de diagnóstico de la hepatitis varían según los periodos
infectivos de la enfermedad. Generalmente, se dividen en varios períodos
clave:
● Período de Incubación: Este es el tiempo desde la exposición al virus de la
hepatitis hasta que aparecen los primeros síntomas. En la hepatitis A, este
período suele ser de aproximadamente 2 a 6 semanas, mientras que en la
hepatitis B puede variar de 6 semanas a 6 meses.
● Período Agudo: Es cuando los síntomas de la hepatitis son más evidentes y
la enfermedad está en su fase activa. Durante este período, los síntomas
como fatiga, ictericia, dolor abdominal y malestar general pueden ser
prominentes.
● Período de recuperación: Después del período agudo, la mayoría de las
personas se recuperan por completo de la hepatitis. Sin embargo, en
algunos casos, la enfermedad puede progresar de una forma crónica.
● Período Crónico: En la hepatitis crónica, el virus persiste en el cuerpo
durante un período prolongado, lo que puede provocar daño hepático a lo
largo del tiempo. Este período puede durar años y aumenta el riesgo de
complicaciones hepáticas graves, como cirrosis o cáncer de hígado.
El diagnóstico del VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) también varía
según los periodos infectivos de la enfermedad. A continuación, se
describen los períodos clave en el diagnóstico del VIH:
● Período de Infección Aguda: Este es el período inmediatamente después de
la infección con el VIH, cuando el virus se reproduce rápidamente en el
cuerpo. Durante esta etapa, la carga viral es alta y los niveles de
anticuerpos pueden ser bajos, lo que dificulta la detección mediante
pruebas convencionales.
● Período de Ventana: Es el tiempo entre la infección por el VIH y la
detección de anticuerpos específicos en pruebas de detección. Durante
este período, las pruebas de VIH pueden arrojar resultados negativos a
pesar de que la persona esté infectada.
● Período Asintomático: Después del período agudo, algunas personas pueden
permanecer sin síntomas durante años. Durante esta etapa, el virus sigue
multiplicándose y dañando el sistema inmunológico sin mostrar síntomas
evidentes.
● SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida): Esta es la etapa más
avanzada de la infección por VIH, en la que el sistema inmunológico está
gravemente debilitado. En esta etapa, las personas son más susceptibles a
infecciones oportunistas y enfermedades graves.
Las inmunoglobulinas IgM e IgG son importantes en el diagnóstico viral
porque juegan roles específicos en la respuesta inmune del cuerpo ante
una infección. La importancia de IgM e IgG en el diagnóstico viral:
1. IgM (Inmunoglobulina M):
● Producción Temprana: La IgM es la primera inmunoglobulina que se produce
en respuesta a una infección viral. Su presencia indica una respuesta
inmune inicial y activa contra el virus.
● Infección Aguda: Los niveles elevados de IgM suelen indicar una infección
viral aguda reciente. Es útil para detectar infecciones en las primeras
etapas.
● Detección de Infecciones Recientes: La presencia de IgM puede indicar una
infección viral reciente, lo que es útil para el diagnóstico temprano de
enfermedades virales.
2. IgG (Inmunoglobulina G):
● Producción Tardía: La IgG se produce en etapas posteriores de la respuesta
inmune y puede permanecer en el cuerpo durante un tiempo prolongado
después de la infección.
● Inmunidad a largo plazo: Los niveles elevados de IgG indican una respuesta
inmune más estable y duradera. La presencia de IgG puede sugerir
inmunidad a largo plazo contra un virus específico.
● Detección de Infecciones Pasadas: La presencia de IgG en ausencia de IgM
puede indicar una infección viral pasada y la presencia de memoria
inmunológica contra ese virus.
En el diagnóstico viral, la detección de IgM e IgG en pruebas serológicas
puede proporcionar información valiosa sobre el estado de la infección, la
fase de la enfermedad y la respuesta inmune del paciente. La combinación
de IgM y IgG puede ayudar a los profesionales de la salud a determinar si
una persona ha sido recientemente infectada, está en una etapa aguda de
la infección o ha desarrollado inmunidad a largo plazo contra un virus
específico.