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El tenebrismo en el arte barroco

El tenebrismo, creado por Caravaggio, se caracteriza por intensos contrastes de luz y sombra, destacando la iluminación en obras como 'La vocación de San Mateo'. Durante el Barroco, se presentan dos estilos: uno religioso en países católicos y otro centrado en retratos y escenas cotidianas en Holanda. Artistas como Rubens, Rembrandt y Velázquez aportaron diferentes enfoques, desde el uso de colores cálidos hasta la captura de la realidad y la profundidad en sus composiciones.

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El tenebrismo en el arte barroco

El tenebrismo, creado por Caravaggio, se caracteriza por intensos contrastes de luz y sombra, destacando la iluminación en obras como 'La vocación de San Mateo'. Durante el Barroco, se presentan dos estilos: uno religioso en países católicos y otro centrado en retratos y escenas cotidianas en Holanda. Artistas como Rubens, Rembrandt y Velázquez aportaron diferentes enfoques, desde el uso de colores cálidos hasta la captura de la realidad y la profundidad en sus composiciones.

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Tema 5. El tenebrismo: la luz en el barroco.

Caravaggio es, además de un gran naturalista, el creador del tenebrismo, que se basa
en los intensos contrastes entre luz y sombra, de tal modo que las partes que quedan
iluminadas dentro del cuadro destacan especialmente sobre las que no los están. Las luces
dirigidas suelen atravesar diagonalmente el lienzo, como podemos ver en “La vocación
de San Mateo”, obra espléndida donde la luz entra violentamente por una ventana
cayendo sobre aquellos que van a ser convertidos a la fe de Dios.

En “La muerte de la Virgen” observamos también un intenso juego de luces y sombras,


conocido como claroscuro. Caravaggio sitúa un foco lumínico no tangible que aparece de
izquierda a derecha y que ilumina aquello que el artista quiere resaltar.

Como antagonistas de la pintura de Caravaggio, encontramos a los Carracci, tres artistas


de una misma familia, que continuarán con un estilo más clásico.

La pintura durante el Barroco nos muestra dos modos diferentes. Por un lado, los países
católicos, como Italia, España o Francia, con temática religiosa, influenciados por la
Contrarreforma. Y, por otro lado, Holanda, donde predominan los retratos, los bodegones,
los paisajes y las escenas cotidianas.

A diferencia de la serenidad y la belleza del Renacimiento, el Barroco busca conmover


e impresionar, por ello, el pintor plasma la vejez, la fealdad, la deformidad, lo trágico…
La luz será el elemento más importante. Se crean fuertes contrastes entre los espacios
iluminados y los que permanecen en la oscuridad.

Se muestra el movimiento con violentos escorzos y predominan las diagonales y las


líneas curvas. Se busca la captación del instante, la fugacidad del momento, el punto
culminante de un hecho. El color también es intenso en sus tonalidades.

Rubens viajó durante su vida por Europa, lo que le permitió conocer el panorama
pictórico y aunar múltiples influencias para lograr su modo de ver el arte, con preferencia
por los colores cálidos y las anatomías femeninas generosas de pieles nacaradas como
vemos en “Las tres gracias”. Pintó obra religiosa, mitológica y retratos. Se convertirá
en uno de los artistas de referencia para los pintores románticos (siglo XIX).

Van Dyck, fue uno de los mejores retratistas, logrando captar el refinamiento, el
distanciamiento y la elegancia de los personajes, sin dejar de ser naturales.
Rembrandt, es un pintor polifacético, siendo el retrato donde más destacó. En “La
lección de anatomía del doctor Tulp” los alumnos observan mientras el profesor
disecciona un cadáver, y dos de ellos, miran directamente al espectador, invitándole a
participar en la escena. Otro retrato colectivo es “La ronda de la noche”.

Se autorretrató a lo largo del tiempo para mostrar el avance de su propia existencia. Mira
directamente al espectador y juega con contrastes lumínicos, aunque no con la violencia
de Caravaggio, su luz es dorada y crea ambientes misteriosos y acogedores.

También realizó obras de carácter religioso, mitológico, paisajes, naturalezas muertas y


grabados.

Otro holandés destacado fue Vermeer de Delft, quien manejó la luz con maestría, sobre
todo en interiores, logrando sensación de intimidad y placidez de la vida burguesa.
Consigue plasmar la realidad de una manera casi fotográfica y absolutamente objetiva.

En España, sobresalen Ribalta, Ribera, Zurbarán y, sobre todo, Velázquez.

Ribalta tiene un estilo marcado por los fuertes contrastes de luz (influencia de
Caravaggio) y una gran capacidad para individualizar los rostros. Los temas que con más
frecuencia abordó son los de carácter místico.

Ribera elige modelos de la calle, gente del pueblo, la luz es tenebrista. Destacan sus
cuadros de temática religiosa, sabe captar los pliegues de los cuerpos secos y envejecidos
de estos personajes, lejos de cualquier idealización, como en “El martirio de San
Felipe”. Produce la desmitificación, no rehúye a la verdad, aunque ésta pueda resultar en
ocasiones grotesca e incluso desagradable.

Zurbarán fue un pintor esencialmente religioso (encargadas por órdenes religiosas)


aunque realizó alguna obra mitológica. Es un pintor tenebrista, naturalista e interesado
por los colores cálidos y especialmente por el blanco. Posteriormente su estilo se va
suavizando.

Y finalmente, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, uno de los pintores más


importantes del arte español. Dotado de un gran talento natural, evolucionó hasta la
genialidad absoluta.

Inició su trayectoria caracterizándose por el naturalismo, las tonalidades terrosas, la


pintura de género, los bodegones y la elección de personajes de la calle. En “La vieja
friendo huevos” y “El aguador de Sevilla” muestra las tres edades: la juventud, la
madurez y la vejez.

Se interesa por el cuerpo humano y las proporciones, como vemos en sus retratos, en su
mayoría encargos de la corte. En su segundo viaje a Italia, pinta “La venus del espejo”
con formas redondeadas, la piel tersa y nacarada y el reflejo del espejo, que no coincide
con lo que se mostraría en realidad.

En sus últimas obras “Las hilanderas” y “Las Meninas” su pincelada es totalmente


suelta; si nos aproximamos solo vemos una maraña de colores, hay que tomar distancia
apara apreciarlas en su totalidad. En la segunda, la profundidad está conseguida gracias a
la perspectiva aérea, a medida que los personajes se van alejando, sus contornos se van
difuminando. Y existen dos focos de luz, uno artificial que cae sobre las figuras
principales y otro que entra a través de una puerta del fondo, dejando el resto en
penumbra.

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