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Sombra - Resumen

La sombra, según Carl Jung, representa los aspectos inconscientes y rechazados de la personalidad, que incluyen tanto cualidades negativas como positivas. La confrontación con la sombra es esencial para la individuación y el crecimiento personal, ya que permite integrar estos elementos en la conciencia. La sombra también tiene implicaciones sociales, ya que los individuos y grupos pueden proyectar sus propios defectos en los demás, lo que puede llevar a conflictos y malentendidos.

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Sombra - Resumen

La sombra, según Carl Jung, representa los aspectos inconscientes y rechazados de la personalidad, que incluyen tanto cualidades negativas como positivas. La confrontación con la sombra es esencial para la individuación y el crecimiento personal, ya que permite integrar estos elementos en la conciencia. La sombra también tiene implicaciones sociales, ya que los individuos y grupos pueden proyectar sus propios defectos en los demás, lo que puede llevar a conflictos y malentendidos.

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Sombra

Sombra
Por medio de los sueños podemos entrar en conocimiento de los
aspectos de nuestra personalidad, que por diversas hemos
preferido no contemplar muy de cerca. Eso es lo que Jung llamó
“percepción de la sombra”
La sombra no es el total de la personalidad icc. Representa
cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego:
aspectos que en su mayoría pertenecen a la esfera personal y
que tmb podrían ser conscientes. En algunos aspectos, la sombra
tmb puede constar de factores colectivos que se entroncan fuera
de la vida personal del individuo.
Cuando un individuo hace un intento para ver su sombra, se da
cuenta de cualidades e impulsos que niega de si mismo, pero que
puede ver claramente en otras personas – cosas tales como
egoísmo, pereza mental y sensiblería; fantasias, planes e intrigas
irreales; negligencia y cobardía…pecados veniales “eso no
importa; nadie se dará cuenta y, en todo caso, otroas personas
tmb lo hacen”. En los sueños y mitos, la sombra aparece como
una persona del mismo sexo que el soñante.
Observar la tendencia icc en otras personas se llama proyección
Sombra, amiga o enemiga, depende de la actitud personal,
tenemos que entender que nos pide que veamos, revisemos y
elaboremos, la sombra se hace hostil cuando es desdeñada o
mal comprendida.

La sombra comprende los aspectos indeseables de la


personalidad, los cuales son inconsistentes con la persona. No
podemos volvernos una persona individuada, a menos que los
elementos de la sobra sean llevados a la conciencia e
integrados dentro del yo.

La Sombra
Residente

No se ve a primera vista (La sombra)


No necesita ser protagonista (La sombra)
Te da lo que la luz no te revela
Lo que no tiene sombra, parece que vuela
No se le suben los humos a la cabeza (La sombra)
Porque aunque sea gigante no pesa (La sombra)
Sobresale sin ser luminosa (La sombra)
Le da volumen a la cosa (La sombra)
Te cuento que la belleza es fea (La sombra)
El lo que la luz no quiere que veas (La sombra)
No lo teme al sol ni a su sistema (La sombra)
Porque con el fuego no se quema (La sombra)
Se olvidan rápido de ella porque aunque camine firme no deja huellas
Hablan del universo, pero nadie la nombra
Entre el huevo y la gallina, primero fue la sombra

Trabaja tiempo completo (La sombra)


Es esclava de todos los objetos (La sombra)
Siempre hace lo que se le ordene (La sombra)
La llama el amo y ella viene (La sombra)
Produce masa pa' nosotros (La sombra)
Y el crédito se lo lleva otro (La sombra)
No es dueña de lo que compone (La sombra)
Cocina, pero no come (La sombra)
Tiene el estómago vacío (La sombra)
Por eso su futuro es sombrío (La sombra)
No ven como se desintegra
Porque la sangre de la sombra es negra
Los abusadores les quiero ver la cara cuando se levante de la tumba san cara (La sombra)
La luz quiere quitarle el control
Por eso en Africa es donde pega más el sol

Somos las sombras que no tienen cara


Somos las sombras que no tienen nombre
Somos todo lo que la luz no te cuenta
Somos todo lo que la luz esconde
Compositores: Rene Perez Joglar

La sombra son los aspectos rechazados del yo, lo negativo de acuerdo al ideal del yo.

Desde la ética del bien y el mal, en el sistema patriarcal. Arquetipo del bien y el mal
interactua con lo cultural.

Niveles de sombra: personal, colectiva, arquetípica (el mal en si mismo). El mal es un


arquetipo.

La sombra tmb tiene contenidos positivos.

Agresividad y sexualidad, son vitales…germenes de la sombra.

Con la mascara nos desvitalizamos.

Cuerpo está tmb en la sombra.

Cualidades infantiles y primitivas que le dan energía a la vida, vitalidad y disfrute.Talentos


están en la sombra.

Ligado a lo institivo y arcaico.

Básico para la constitución del yo.

Función inferior, puerta para entrar a la sombra.

En el cuerpo se personifica la sombra.

La sombra se expresa a través de los complejos, la sombra es un territorio mas amplio que
los complejos.

Si niego lo negativo se proyecta

Vergonzoso e inaceptable

Sombra constitutivs del yo, es defensiva y patológica, puerta a la individuación, controntar


con la sombra.

Implicancia social, sostener el conflicto

Que hacer con la sombra, lo que se puede, darse cuenta, reconocer proyecciones, yo
disponible, relación con ella. Conectar con la emocionalidad de la sombra, actitud y
responsabilidad ética.

SOMBRA
sombra

Se dice de mí...
se dice de mí...
se dice de mí...
Se dice que soy fiera,
que camino a lo malevo,
que soy chueca y que me muevo
con un aire compadrón,
que parezco Leguisamo,
mi nariz es puntiaguda,
la figura no me ayuda
y mi boca es un buzón.

Si charlo con Luis,


con Pedro o con Juan,
hablando de mí
los hombres están.
Critican si ya,
la línea perdí,
se fijan si voy,
si vengo o si fui.

Se dicen muchas cosas,


más si el bulto no interesa,
¿por qué pierden la cabeza
ocupándose de mí?

Yo sé que muchos
me desprecian comprar quieren
y suspiran y se mueren
cuando piensan en mi amor.
Y más de uno se derrite si suspiro
y se quedan, si los miro,
resoplando como un Ford.

Si fea soy, pongámosle,


que de eso aun no me enteré.
En el amor yo solo sé
que a más de un gil, dejé a pie.
Podrán decir, podrán hablar,
y murmurar y rebuznar,
más la fealdad que dios me dio
mucha mujer me la envidió.
Y no dirán que me engrupí
porque modesta siempre fui…
¡Yo soy así!

Y ocultan de mí…
ocultan que yo tengo
unos ojos soñadores,
además otros primores
que producen sensación.
Si soy fiera sé que, en cambio,
tengo un cutis de muñeca,
los que dicen que soy chueca
no me han visto en camisón.

Los hombres de mí
critican la voz,
el modo de andar,
la pinta, la tos.
Critican si ya
la línea perdí,
se fijan si voy,
si vengo, o si fui.

Se dicen muchas cosas,


más si el bulto no interesa,
¿por qué pierden la cabeza
ocupándose de mí?

La sombra es uno de los arquetipos principales del inconsciente colectivo según la


Psicología Analítica de Carl Gustav Jung.

Concepto: Jung utilizó este término de dos modos diferentes:

1. Por un lado, se puede definir como la totalidad de lo inconsciente. Del mismo


modo que Freud define inicialmente el inconsciente como todo aquello que cae
fuera de la consciencia, Jung mantiene el mismo postulado adaptándolo a su
propio corpus teórico, en el que el inconsciente tiene, además de la dimensión
personal, una colectiva (inconsciente colectivo).
2. En segunda instancia, Sombra designa al aspecto inconsciente de la
personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el Yo consciente no
reconoce como propios.
En este segundo sentido, la Sombra es la parte inferior de la personalidad, la suma de
todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas que no son asumidas por la
consciencia por su incompatibilidad con la personalidad que predomina en nuestra
psique
En el nivel del inconsciente personal la sombra pertenece al Yo. En el nivel de
lo inconsciente colectivo representa un arquetipo autónomo, y por tanto independiente
del Yo fáctico.
Psicopatología:
Uno no se ilumina imaginándose figuras de luz, sino tornando la oscuridad
consciente.1

Dado que la sombra representa nuestros impulsos más primitivos, nuestra faceta
instintiva animal como sumatorio de todo nuestro pasado evolutivo, las dificultades
vitales encontradas generalmente en hombres y mujeres pueden deberse:

1. O bien a una omisión o supresión de la sombra, imposibilidad que degenera en


una revuelta de aquello que se pretende eliminar.
2. O por el contrario, y desde el otro extremo, a una identificación con el arquetipo,
con lo que el Yo queda a merced de la tempestad de lo inconsciente como el
resquebrajado muro de una presa ante el desbordamiento del embalse que
pretende vanamente contener.
De ahí que como parte fundamental de toda acción analítica se retome la sana virtud de
volver al punto medio entre dos extremos: en este caso, el devenir consciente de la
sombra.
Símbolos:
La sombra se mostraría simbólicamente, en los sueños a través de representaciones tales
como la serpiente, el dragón, los monstruos y demonios, entre otras muchas. En los
sueños, así como el ánima o el animus se manifiestan con un personaje del sexo
opuesto, la sombra en tanto contracara del YO, se manifiesta en personajes del mismo
sexo que el soñante. En los sueños existiría tanto una sombra de carácter individual
como una sombra colectiva.

JUNG:
«La figura de la sombra personifica todo lo que el sujeto no reconoce y lo que, sin
embargo, una y otra vez le fuerza, directa o indirectamente, así por ejemplo, rasgos de
carácter de valor inferior y demás tendencias irreconciliables».
C. G. Jung, Bewusstsein, Unbewusstes und Individuation, Zentralblatt für
Psychotherapie, 1939, pág. 265 y s.
«La sombra es...aquella personalidad oculta, reprimida, casi siempre de valor inferior
y culpable que extiende sus últimas ramificaciones hasta el reino de los
presentimientos animales y abarca, así, todo el aspecto histórico del inconsciente...Si
hasta el presente se era de la opinión de que la sombra humana es la fuente de todo
mal, ahora se puede descubrir en una investigación más precisa que en el hombre
inconsciente justamente la sombra no sólo consiste en tendencias moralmente
desechables, sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber,
instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos
creadores, etc.».
C. G. Jung, Aion, 1951, pág. 379 y s.
1
Jung, Carl Gustav. «5. El árbol filosófico». Obra completa de Carl Gustav Jung. Volumen
13. Estudios sobre representaciones alquímicas. pp. § 335.

Extractos de: “EL ENCUENTRO CON LA PROPIA SOMBRA Y LA AUTOESTIMA


Prof. Dra. Rebeca Retamales Rojas. Universidad de Alcalá. Departamento de
Especialidades Médicas. Ponencia presentada en la Conferencia internacional “El Arte
de la Paz”. Caracas 27 y 28 de Abril. Caracas 2007”.

El encuentro con la sombra implica una confrontación con uno mismo en el más amplio
sentido de la palabra. Es decir, un encuentro con lo inconsciente, con aquella parte de la
personalidad de la cual no siempre nos damos cuenta, pero que ejerce un efecto en
nuestra vida que puede llegar a sorprendernos. En los sueños, en las imágenes que
surgen en la mente, en la creación, en la intuición, en la obra de arte, en las experiencias
que trascienden la realidad concreta, en los actos fallidos, en los lapsus de memoria, en
los síntomas neuróticos se está manifestando esa parte de la psique.

De acuerdo con la psicología de C.G. Jung la sombra, está constituida por el conjunto de
las frustraciones, experiencias vergonzosas, dolorosas, temores, inseguridades, rencor,
agresividad, etc. que se alojan en lo inconsciente del ser humano formando un complejo,
muchas veces, disociado de la consciencia. La sombra contiene todo lo negativo de la
personalidad que el yo, que es el centro rector de la parte consciente, no está siempre en
condiciones de asumir y que, por lo mismo, puede llegar a frenar la manifestación de
nuestra auténtica forma de ser y de sentir. En términos generales la sombra corresponde
a la parte oscura del alma de todo ser humano

Expresado de otro modo podemos decir que, en esa parcela de lo inconsciente se reúnen
todas las miserias humanas que atañen al individuo y a las colectividades;
La maldad, el egoísmo, la envidia, el ansia de dominio, de poder, la avidez por el
dinero, los celos, la avaricia, la cursilería, holgazanería, presuntuosidad, indolencia,
negligencia, la manipulación, la cobardía; muchos de nuestros miedos son emociones y
sentimientos que no resulta fácil reconocer como componentes de nuestra personalidad.
Normalmente cuando el individuo no puede asumir esas características en sí mismo, las
atribuye a los demás, esto es las proyecta en los otros.
Así podemos ver reflejados nuestros propios defectos, o limitaciones, en las actitudes
negativas que adoptamos hacia los que nos rodean. Cuando los prejuicios y la crítica
exacerbada nos impiden relacionarnos, con los vecinos, con los colegas, con las otras
razas, con los extranjeros, con los otros países, está funcionando la sombra individual
como una parte no integrada de la psique. Pero también los grupos, las familias, las
organizaciones y los diferentes componentes de la estructura social tienen su propia
sombra.
La capacidad destructiva de la sombra es muy poderosa y es responsabilidad individual
luchar por su integración en la personalidad total para conseguir transformar esa
misma energía en creatividad. Cuando esto ocurre se produce un crecimiento de la
confianza en nuestras capacidades reales y la aceptación de las limitaciones que todo ser
humano tiene, activándose el potencial de desarrollo que hasta entonces no fluía.
Entonces la creatividad se manifiesta en todos los niveles de la vida, no sólo en el arte.

Se ha dicho que la idea de la sombra de la teoría de Jung podría ser equivalente al


concepto de inconsciente de Freud, sin embargo, la concepción energética de la psique
de Jung implica la posibilidad de transformación de lo destructivo en constructivo. De
lo instintivo negativo en energía vital.
Para Jung existen dos tipos de inconsciente: el inconsciente personal y el colectivo. El
inconsciente personal contiene todas las experiencias, no conscientes, que atañen a la
vida y la historia personal del individuo.
El inconsciente colectivo se refiere a un conocimiento universal que constituye un
patrimonio de la humanidad presente en la mente individual. También se le denomina
mente arcaica y, últimamente, mente filogenética. Allí se alojan experiencias,
tendencias, conocimientos que atañen al pasado de los pueblos y de la raza humana.

Situándonos en esta concepción de lo inconsciente podemos comprender que existe una


sombra personal que corresponde a los aspectos negativos individuales y una sombra
colectiva que corresponde a todo lo negativo y destructivo de la especie humana.
Ambas formas de inconsciente se relacionan de modo que la sombra individual puede
conectar con contenidos inconscientes colectivos potenciando su destructividad. Del
mismo modo, lo inconsciente colectivo puede actuar sobre las mentes individuales
constelando fuerzas de gran capacidad devastadora. La tortura, el secuestro, el
terrorismo, el maltrato doméstico y tanto otros casos de crueldad pueden servir para
ejemplificar como funciona esta relación entre lo inconsciente personal y lo
inconsciente colectivo en cuanto a la figura de la sombra. El torturador puede adoptar a
los hijos de sus víctimas y criarlos con el mismo amor y cuidado que a sus propios
hijos. Su sombra personal ha sido activada y constelada por la sombra colectiva de
quienes propician la tortura en el grupo, en una situación de guerra, de dictadura o
similar. De ese modo, el individuo comete actos de infinita crueldad sin que esto le
produzca el menor conflicto moral, porque se encuentra dominado por la sombra de la
colectividad a la que pertenece. Su consciencia individual ha sido anulada, por lo que no
es capaz de juzgar estos actos. Es decir, el yo no funciona como tal por su identificación
con la imagen arquetípica del torturador, constelándose en su psique todo el poder
destructivo que este arquetipo implica
El encuentro con la sombra es un importante momento en el proceso de individuación
que conlleva la liberación de energía invertida en lo inconsciente lo que significa su
transformación en vitalidad y creatividad. Este encuentro requiere una buena dosis de
valor y de motivación por el conocimiento de uno mismo. Es decir, un alto grado de
fortaleza y autoestima para poder enfrentarse con aquellos aspectos que no son
agradables y que, cuando menos, son dolorosos. Aspecto que además no encajan con la
imagen que socialmente nos gusta dar cuestión muy importante en el mundo actual que
da gran valor a la apariencia
El narcisismo generalizado que caracteriza al hombre moderno dificulta enormemente el
encuentro con este lado oscuro y reprimido de la personalidad. Dentro de esta
concepción energética de la psique, la sombra disociada de la consciencia puede
invadirla inesperadamente llevando al sujeto a comportamientos de violencia inusitada,
ansiedad descontrolada u otros tipos de actuaciones no habituales.
Lo inconsciente se expresa en forma de metáforas, de imágenes, simbólicamente y la
forma más natural de acceder a él consiste en prestar atención a las narraciones acerca
de nosotros mismos que relatan nuestros sueños nocturnos
El primer paso del encuentro con la sombra se origina en una necesidad de cambio que
surge de una crisis personal. En ese momento el individuo tiene vivencias de
estancamiento, depresión, falta de sentido de la existencia.
Es el momento de enfrentarse consigo mismo. De preguntarse qué papel juegan sus
actuaciones, y su forma de ser, en las dificultades que está viviendo. Esta confrontación
es difícil realizarla en soledad, se necesita la comprensión o empatía con el otro; un
amigo, un profesional de la psicología, un grupo pueden ayudar a crear el espacio
psicológico adecuado para comenzar el proceso de transformación.
Dentro de ese espacio protegido es posible hacer el camino para conectar con los
sentimientos de malestar, de miedo, angustia, culpa etc. Estas condiciones son
necesarias para tomar contacto con vivencias tan poco agradables y establecer una vía
de comunicación con el lado oscuro de la psique.
No cabe duda que, el encuentro con la sombra es un trabajo individual, enmarcado en
una relación humana significativa, en este sentido la presencia del otro es indispensable.
Finalmente sus efectos se proyectarán en nuestro entorno más próximo, pero también en
el aparentemente más lejano, el colectivo. A partir del individuo consciente de su
sombra se puede concebir alguna esperanza hacia el futuro de la humanidad. Para esto
hay que tener presente que somos un microcosmos incluido en un macrocosmos, de
modo que todo lo que ocurre en el individuo no solo se proyecta en su entorno más
cercano sino que también en lo colectivo a través de lo inconsciente. Si curamos
nuestras heridas, también estamos curando las de la humanidad
Lo que de ningún modo puede ocurrir es la huida de la sombra individual disociándola y
creyendo que aquella imagen social que se muestra públicamente es nuestra auténtica
forma de ser. Como todos los seres humanos somos sublimes y patéticos; hay que
asumirlo.
A partir del sentimiento de humildad que surge cuando nos sentimos una pequeña parte
del universo, teniendo presente la relación psique individual y psique colectiva, se
puede vislumbrar un sendero que conduzca alguna vez a la paz.
Jung dice “la sombra sólo es peligrosa cuando no le prestamos debida atención”
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Lic. Ana Parrilla R avenna

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