FORMACIÓN LITURGIA DE LAS HORAS
En su ministerio público, Cristo "se ha dignado ofrecernos ejemplos de su propia oración… su actividad diaria
estaba tan unida con la oración que incluso aparece fluyendo de la misma, como cuando se retiraba al desierto
o al monte para orar, levantándose muy de mañana, o al anochecer, permaneciendo en oración hasta la
madrugada (Principios y normas generales de la Liturgia de las Horas [PNGLH], n. 4). Las primeras
comunidades cristianas vivían el ejemplo de Cristo de una vida de oración y empezaban a moldear sus vidas
en torno a la oración común en momentos concretos durante el día (cfr. n. 1). Estos momentos de "oraciones
realizadas en común poco a poco se iban configurado como un conjunto definido de Horas. Esta Liturgia de
las Horas u Oficio divino, enriquecida también con lecturas, es principalmente oración de alabanza y de
súplica, y, ciertamente, oración que la Iglesia realiza con Cristo y dirige a él" (n. 2).
Hoy día, la Liturgia de las Horas sigue la oración de Cristo, y tiene como propósito "la santificación del
día y de todo el esfuerzo humano" (n. 11). A través de la oración " la santificación humana y el culto de
Dios se dan en la Liturgia de las Horas de forma tal que se establece aquella especie de correspondencia o
diálogo entre Dios y los hombres" (n. 14). La Liturgia de las Horas proporciona momentos concretos a
través del día para entrar en la alabanza y de Cristo y la petición a Padre en el Espíritu, unidos a su
Cuerpo, toda la iglesia en oración.
La estructura de la Liturgia de las Horas expresa estos temas teológicos de vida en Cristo y la santificación
del tiempo y la humanidad. Está dirigida a fomentar la vida de oración de los fieles cristianos y de toda la
Iglesia al acercarlos más a Dios. Después del Concilio Vaticano II, "se ha llevado a cabo su reforma
procurando que en lo posible las Horas respondan de verdad al momento del día, y teniendo en cuenta al
mismo tiempo las condiciones de la vida actual" (n. 11). Al hacer esto, las dos horas mayores de Laudes
(Oración de la Mañana) y Vísperas (Oración de la Tarde) actúan como puntos eje del día, ya que
comienzan y terminan las actividades del día (cfr. n. 37).
LAUDES:
La Oración de la Mañana "trae… el recuerdo de la resurrección del Señor Jesús, que es la luz verdadera
que ilumina a todos los hombres (cf. Jn 1, 9)" (n. 38) y;
VÍSPERAS
la Oración de la Tarde se celebra "en acción de gracias por cuanto se nos ha otorgado en la jornada y por
cuanto hemos logrado realizar con acierto" (n. 39).
Se escogen salmos y oraciones para esas horas que reflejen estos temas (cfr. n. 126). Esta santificación del
tiempo y de la actividad humana también se demuestra en las horas adicionales que se oran durante el día. Las
horas del día de media mañana, mediodía y media tarde, así como las:
COMPLETAS
Oración de la Noche también ofrecen breves momentos de oración para hacer durante el trabajo en el curso
del día (cfr. n. 74). Así la Iglesia ofrece la oportunidad de orar cada pocas horas, para que todas las partes del
día y la vida puedan presentarse a Dios.
Los salmos que se usan en la Liturgia de las Horas son parte de una larga historia de oración, en ambas
tradiciones, judía y cristiana. El uso de los salmos de Jesús es su propia oración pública y privada dan
testimonio de su poder. En la Liturgia de las Horas "los salmos están distribuidos a lo largo de un ciclo de
cuatro semanas, de tal forma que quedan omitidos unos pocos salmos, mientras que otros, insignes por la
tradición, se repiten con mayor frecuencia, y se reservan a las Laudes de la mañana, a las Vísperas y a las
Completas salmos adecuados a las respectivas Horas" (n. 126). Finalmente, orar los salmos es un encuentro
con Dios "que inspiró al salmista y sigue asistiendo también a todo el que con piedad esté dispuesto a recibir
su gracia" (n. 104).
Además de orar los salmos "la lectura de la sagrada Escritura, que conforme a una antigua tradición se hace
públicamente en la liturgia, no solo en la celebración eucarística, sino también en el Oficio divino, ha de ser
tenida en máxima estima por todos los cristianos" (n. 140). Las lecturas son escogidas "en orden al misterio
que la Esposa de Cristo 'desarrolla en el transcurso del año, desde la encarnación y la Navidad hasta la
Ascensión, Pentecostés y la expectación de la dicha que esperamos: la venida del Señor'" (n. 140, citando
Sacrosanctum Concilium, n. 102). La lectura de la Escritura está íntimamente ligada a la oración, ya que, "en
la celebración litúrgica… siempre va acompañada de la oración, de modo que la lectura produce frutos más
plenos, y a su vez la oración, sobre todo la de los salmos, es entendida, por medio de las lecturas, de un modo
más profundo y la piedad se vuelve más intense" (n. 140). Finalmente, orar las palabras del Verbo Encarnado
alimenta nuestro crecimiento en santidad. "Los que participan en la Liturgia de las Horas pueden hallar una
fuente abundantísima de santificación en la palabra de Dios, que tiene aquí principal importancia. En efecto,
tanto las lecturas como los salmos que se cantan en presencia del Señor están tomados de la sagrada Escritura,
y las demás preces, oraciones e himnos están penetrados de su espíritu" (n. 14).
ESTRUCTURA
LAUDES VISPERAS COMPLETAS
Invocación inicial Invocación Inicial Invocación Inicial
Salmo Invitatorio Himno Acto Penitencial
Himno Himno
Salmodia:
Salmodia: Salmodia:
I Salmo
I Salmo I Salmo
II Salmo
Cántico del AT O
Cántico del NT
II Salmo II Salmo
Lectura Breve Lectura Breve Lectura Breve
Responsorio Responsorio Responsorio
Cántico Evangélico Cántico Evangélico Cántico Evangélico
Preces Preces Oración Final
Padre Nuestro Padre Nuestro
Oración Final Oración Final Antífona de la Virgen
María
Bendición Bendición
ESTRUCTURA
LAUDES VISPERAS COMPLETAS
Invocación inicial (P) Invocación Inicial (P) Invocación Inicial (P)
Salmo Invitatorio (A) Himno (A) Acto Penitencial (Todos)
Himno (Todos) Himno (Todos)
Salmodia: (A)
Salmodia: (A) Salmodia: (A)
I Salmo
I Salmo I Salmo
II Salmo
Cántico del AT O
Cántico del NT
II Salmo II Salmo
Lectura Breve (L) Lectura Breve (L) Lectura Breve (L)
Responsorio (P) Responsorio (P) Responsorio (P)
Cántico Evangélico (A) Cántico Evangélico (A) Cántico Evangélico (A)
Preces (L) Preces (L) Oración Final (P)
Padre Nuestro (Todos) Padre Nuestro (Todos)
Oración Final (P) Oración Final (P) Antífona de la Virgen
María (Todos)
Conclusión (Todos) Conclusión (Todos)
ESTRUCTURA
LAUDES VISPERAS COMPLETAS
Invocación inicial (P) Invocación Inicial (P) Invocación Inicial (P)
Salmo Invitatorio (A) Himno (A) Acto Penitencial (Todos)
Himno (Todos) Himno (Todos)
Salmodia: (A)
Salmodia: (A) Salmodia: (A)
I Salmo
I Salmo I Salmo
II Salmo
Cántico del AT O
Cántico del NT
II Salmo II Salmo
Lectura Breve (L) Lectura Breve (L) Lectura Breve (L)
Responsorio (P) Responsorio (P) Responsorio (P)
Cántico Evangélico (A) Cántico Evangélico (A) Cántico Evangélico (A)
Preces (L) Preces (L) Oración Final (P)
Padre Nuestro (Todos) Padre Nuestro (Todos)
Oración Final (P) Oración Final (P) Antífona de la Virgen
María (Todos)
Conclusión (Todos) Conclusión (Todos)
ESTRUCTURA
LAUDES VISPERAS COMPLETAS
Invocación inicial (P) Invocación Inicial (P) Invocación Inicial (P)
Salmo Invitatorio (A) Himno (A) Acto Penitencial (Todos)
Himno (Todos) Himno (Todos)
Salmodia: (A)
Salmodia: (A) Salmodia: (A)
I Salmo
I Salmo I Salmo
II Salmo
Cántico del AT O
Cántico del NT
II Salmo II Salmo
Lectura Breve (L) Lectura Breve (L) Lectura Breve (L)
Responsorio (P) Responsorio (P) Responsorio (P)
Cántico Evangélico (A) Cántico Evangélico (A) Cántico Evangélico (A)
Preces (L) Preces (L) Oración Final (P)
Padre Nuestro (Todos) Padre Nuestro (Todos)
Oración Final (P) Oración Final (P) Antífona de la Virgen
María (Todos)
Conclusión (Todos) Conclusión (Todos)