UNIVERSIDAD DEL VALLE
MAESTRÍA EN GERENCIA DE PROYECTOS
CIENCIAS HUMANAS Y GESTIÓN
PROFESOR ALVARO ZAPATA DOMÍNGUEZ
Taller: ¿Cómo tomamos decisiones? El cerebro humano y la toma de
decisiones.
Adaptación de Alvaro Zapata D. (2022), del libro de MORENO BOTE, Rubén
(2018) ¿Cómo tomamos decisiones? Los mecanismos neuronales de la elección.
Madrid, EMSE EDAPP, S.L., en particular del epilogo, pp. 137-140 y de la reseña
del libro elaborada por Carlos Pelta.
Señala el autor que, en la vorágine del mundo actual, las decisiones que
debemos tomar son cada vez más difíciles y críticas. A la velocidad con la que
cambian la sociedad, la economía y las tecnologías, la decisión de estudiar letras
o ciencias, qué personas conocer, qué comer, determinará como seremos de
felices diez años más tarde o por el resto de nuestras vidas. Tomar decisiones
puede producir vértigo, y por eso a veces rehuimos afrontarlas.
Indica que el cerebro está dotado de una maquinaria compleja que permite
afrontar, incluso, decisiones para las cuales la evolución no nos había preparado a
priori, como la de comprar un coche. Poniendo en marcha una potencia
computacional sin parangón, el cerebro utiliza intuiciones, sensaciones y
simulaciones mentales para afrontar aquello que es más difícil decidir, lo que
queremos en el futuro.
La tesis fundamental del libro es que "una decisión es una elección entre
futuros simulados mentalmente", una manera muy inteligente de conjugar los
mundos posibles de la semántica lógica, la inferencia probabilista subjetiva, los
viajes en el tiempo de la memoria prospectiva, el efecto de las simulaciones
virtuales sobre el aprendizaje y las planificaciones para agentes reactivos propias
de la Neuroeconomía.
El autor expone las fases de toda decisión: 1) reconocimiento de que hay
que tomar una decisión; 2) adquisión de la información para valorar las opciones;
3) asunción de costos que hay que minimizar; 4) evaluación y 5) decisión.
Aunque el autor expone que los modelos de toma de decisiones basados en un
"razonador lógico ideal" han sido superados, apuesta por el modelo matemático de
toma de decisiones de Ratcliff y colaboradores. El modelo parte de una variable de
deseabilidad de las opciones, una variable temporal y una línea de información
acumulada. El modelo de Ratcliff determina cuándo se ha de parar en la
acumulación de la información y tomar una decisión. El techo y el suelo de la línea
de información marcan los umbrales de la información sopesada. En el momento
en que la línea toca el techo o el suelo, la decisión es tomada. En los trabajos del
profesor Moreno Bote y colaboradores se muestra que la confianza en la decisión
1
se puede enfocar como un problema de probabilidad bayesiana, según lo
considera. Aunque esto no es afirmado por el autor Moreno Bote, el crítico Carlos
Pelta indica que formalmente, el cerebro puede equipararse a un mecanismo
biológico de decisión bayesiana, tal y como vienen poniendo de manifiesto
recientemente autores como Andy Clark, Karl Friston o Kenji Doya. El cerebro, de
manera constante y automática va adelantando y calibrando el ajuste de
decisiones al futuro inmediato. Pelta aclara que no sabe hasta qué punto el autor
estaría de acuerdo con esta perspectiva y si aceptaría reconocer algunas de estas
ideas en su propio enfoque de la toma de decisiones.
Entre las facultades que el cerebro utiliza para tomar decisiones se enfatiza
en la capacidad para simular mentalmente las consecuencias futuras. Estas
simulaciones mentales de gran realismo ofrecen al ser humano una capacidad
única para predecir el futuro y la posibilidad de elegir el camino más conveniente.
Aunque visualizamos las simulaciones mentales como un proceso de clarividencia
consciente, éstas no tienen por qué ser exclusivamente conscientes, pueden
darse incluso cuando dormimos o descansamos, como diversos experimentos
muestran, dejando un rastro en el cerebro que nos permite tomar decisiones
acertadas al levantarnos o al retomar la tarea.
El libro finaliza subrayando la idea de decisión como simulación mental
orientada al futuro. Las simulaciones mentales involucran un viaje de la mente en
compañía del cuerpo hacia un futuro incierto. Este viaje de la mente y el cuerpo
está teñido de sensaciones y emociones, dando un colorido qué nos ayuda a
distinguir las mejores opciones. Al transportarnos al futuro (cuando imaginamos
estar casados o imaginamos escribir un libro), experimentamos sensaciones y
emociones qué son fundamentales para tomar la decisión acertada.
Finalmente, ¿por qué queremos conocer como el cerebro toma decisiones?
La respuesta no consiste en ofrecer un decálogo de cómo tomar buenas
decisiones. Al estudiar el funcionamiento del cerebro, podemos aproximarnos a
conocer como tomamos decisiones, lo cual puede tener un impacto duradero en
nuestra calidad de vida. Es mejor saber dónde podemos caer en un error que no
saberlo. Mientras tanto, la neurociencia seguirá avanzando en el conocimiento de
los mecanismos neuronales de toma de decisiones, y quizá en algún momento
futuro estemos preparados para mejorar nuestras propias decisiones y las de
nuestra sociedad.
UN <<DECÁLOGO>> PARA TOMAR BUENAS DECISIONES
Como epilogo del libro MORENO BOTE, Rubén (2018), elaboró un decálogo de
consejos básico al tomar decisiones:
1. Identifica el problema. ¿Cuáles son las opciones? Si la decisión es
importante, afróntala.
2
2. Identifica los costos. Estudia (rápida o lentamente) cuánta energía y dinero
tienes disponible.
3. No te olvides del costo del tiempo, <<el tiempo es oro>> Evalúa la urgencia
de la decisión y el costo temporal asociado.
4. Adquiere toda la información necesaria para tomar la decisión, pero sin
incurrir en costos mayores (personales, familiares o sociales) que la posible
recompensa (personal, familiar o social).
5. Busca la información en el mundo exterior y en tu memoria. Esto siempre
significa costos, así que requerirá tu esfuerzo, atención y consciencia.
6. Simula mentalmente. Imagina que has tomado la decisión. ¿Qué ves y
sientes entonces? Tu cuerpo debe viajar mentalmente contigo para ver y
sentir.
7. Cuando simulas mentalmente varios futuros, le estás diciendo a tu cerebro
que esta decisión es importante. El
subconsciente/preconciente/inconsciente te sustituirá en breve para simular
más alternativas con un menor costo de atención. Deja tiempo, si puedes,
para que el subconsciente/precociente/inconsciente te ayude. Consulta con
la almohada.
8. Cuando esté seguro de que conoces la decisión correcta, tómala. Nunca
tendrás más confianza que en ese momento. Si no tienes confianza
suficiente, pero has de tomar la decisión sin demora, toma la que te
parezca mejor siguiendo tu intuición, tus <<vibraciones>>.
9. Generalmente debes abrazar una decisión sin contar con toda la
información necesaria, lo cual implica que puedes cometer un error. Saber
aceptar los errores es una parte importante de la toma de decisiones. Los
errores son la única oportunidad que tienes para aprender. Así pues,
trátalos con celo.
10. No existe un decálogo para tomar buenas decisiones. No pretendo
establecer una nueva religión. Tú eres el último responsable de la decisión
que finalmente tomes.
DESARROLLO DEL TALLER.
Se pide que, en los grupos conformados, de máximo cuatro personas, lean
el decálogo anterior y a partir de las lecturas y la presentación sobre el
cerebro y la toma de decisiones y teniendo en cuenta la experiencia personal
y profesional:
1. Modifiquen, amplíen, agreguen, precisen o eliminen, la redacción del
decálogo, teniendo en cuenta las especificidades y particularidades de la
toma de decisiones en la administración de organizaciones, empresas,
instituciones y proyectos. Es decir, mejórenlo para que les pueda ser útil en
su vida personal, profesional y empresarial.
Resaltar con color verde los textos aportados por el grupo y con color rojo
los eliminados.
3
2. Identifiquen y escriban cinco frases ontológicas que conozcan, que reflejen
la naturaleza profunda del Ser, expresiones de emoción o racionalidad,
sobre la toma de decisiones, del lenguaje común o coloquial de la gente en
general, o de las utilizadas en la cotidianidad administrativa de las
empresas y los proyectos.
ENVIAR EL NUEVO DECALOGO Y LAS FRASES ONTOLOGICAS SOBRE
TOMA DE DECISIONES, AL CORREO:
alvaro.zapata@correounivalle.edu.co
Rubén Moreno Bote
(UPF)
Referencia
Moreno Bote, R. (2018). "¿Cómo tomamos decisiones? Los mecanismos
neuronales de la elección. Ed. El País (Neurociencia & Psicología).
DESARROLLO DEL TALLER:
CONFORMACIÓN DEL GRUPO:
1. Isabella Zabala Acosta
4
2. Gloria Ines Figueroa
3. Alejandro Piedrahita Mera
NUEVO DECALOGO
1. Identifica el problema. ¿Cuál es el escenario deseado? ¿Cuáles son las
opciones para abordar el problema? Si la decisión es importante, afróntala.
Escoger la opción más viable.
2. Evalúa la disponibilidad de recursos existentes e identifica los que se
requieran de manera adicional para abordar la situación. Identifica los
costos. Estudia (rápida o lentamente) cuánta energía y dinero tienes
disponible.
3. Define una fecha límite para establecer un cronograma y facilitar el
seguimiento y control de las diferentes etapas, no te olvides del costo del
tiempo, <<el tiempo es oro>>. Evalúa la urgencia de la decisión y el costo
temporal asociado.
4. Adquiere toda la información necesaria para tomar la decisión teniendo en
cuenta los plazos establecidos y , pero sin incurrir en costos mayores,
tomando como base la disponibilidad de los recursos (personales,
familiares o sociales) que la posible recompensa (personal, familiar o
social).
5. Busca la información necesaria en el entorno y en ti mismo, esfuérzate y se
consiente de las implicaciones de tus decisiones. Busca la información en el
mundo exterior y en tu memoria. Esto siempre significa costos, así que
requerirá tu esfuerzo, atención y consciencia.
6. Simula mentalmente los posibles escenarios. Imagina que has tomado la
decisión. ¿Qué ves y sientes entonces? Tu cuerpo debe viajar mentalmente
contigo para ver, sentir, no olvides aterrizarlo a la realidad.
7. Cuando simulas mentalmente varios futuros, le estás diciendo a tu cerebro
que esta decisión es importante. El
subconsciente/preconciente/inconsciente te sustituirá en breve para simular
más alternativas con un menor costo de atención. Deja tiempo, si puedes,
para que el subconsciente/precociente/inconsciente te ayude. Consulta con
la almohada.
8. Cuando estés seguro de que conoces la decisión correcta, tómala. Nunca
tendrás más confianza que en ese momento. Si no tienes confianza
suficiente, pero has de tomar la decisión sin demora, toma la que te
parezca mejor siguiendo tu intuición (vibraciones), tus experiencias y
conocimientos,
9. Generalmente debes abrazar una decisión sin contar con toda la
información necesaria te expones a diversos riesgos, lo cual implica que
puedes cometer un error. Saber aceptar los errores es una parte importante
de la toma de decisiones. Los errores son la única oportunidad que tienes
para aprender. Así pues, trátalos con celo.
5
10. No existe un decálogo para tomar buenas decisiones. No pretendo
establecer una nueva religión, pero con este modelo mi intención es
generar una guía para abordar una situación difícil, pero no olvides que tú
eres el último responsable de la decisión que finalmente tomes.
FRASES ONTOLOGICAS SOBRE LA TOMA DE DECISIONES
Amar es cambiar la vida de alguien y a la vez, mejorar la propia - Paulo
Coelho
No podemos cambiar las cartas que se nos han repartido, solo cómo las
jugamos - Randy Pausch.
El conocimiento habla, pero la sabiduría escucha - Jimi Hendrix.
La calidad de tus decisiones determina la calidad de tu vida - Awdhesh
Singh.
La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia - Sócrates.
Dios no juega a los dados con el universo – Albert Einstein