0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas2 páginas

1 Corintios 7 Resumen Rochetta

E

Cargado por

Ramon Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
88 vistas2 páginas

1 Corintios 7 Resumen Rochetta

E

Cargado por

Ramon Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

Responda a las preguntas sobre el matrimonio y la virginidad


Pablo no intenta hacer un tratado exhaustivo sobre el matrimonio o la virginidad, sino que responde a
preguntas concretas que los corintios le han planteado. Esto explica el enfoque práctico y no sistemático de
su argumentación. Pablo aborda tres grupos de personas: casados (1 Cor 7:1-11), matrimonios mixtos entre
cristianos y paganos (1 Cor 7:12-16), y los no casados, que incluyen vírgenes, novios y viudas (1 Cor 7 :25-
40).
2. La legitimidad del matrimonio cristiano y sus deberes
En 1 Cor 7:1-9, Pablo subraya la legitimidad del matrimonio cristiano frente a un ascetismo exagerado que
rechazaba el matrimonio como una opción válida. Pablo proclama que el matrimonio es legítimo y necesario
para evitar la incontinencia (1 Cor 7:2). Además, establece el deber conyugal , afirmando que los cónyuges
deben entregarse mutuamente (1 Cor 7:3-5), ya que no son dueños de sus propios cuerpos, sino que
pertenecen el uno al otro.
El apóstol advierte que, si deciden abstenerse temporalmente de las relaciones sexuales, debe ser de común
acuerdo y con fines espirituales, como dedicarse a la oración. Sin embargo, esta abstinencia debe ser
temporal para evitar que la incontinencia lleve a la tentación (1 Cor 7:5-6).
3. Matrimonio como don de Dios
Pablo establece que tanto el matrimonio como la virginidad son dones (carismas) de Dios (1 Cor 7:7). No
coloca la virginidad en una jerarquía superior al matrimonio, sino que reconoce que cada persona tiene su
propio don de Dios, lo que implica que tanto el matrimonio como la virginidad son igualmente válidos y
tienen un propósito divino.
4. La indisolubilidad del matrimonio y las excepciones
En 1 Cor 7,10-11, Pablo recuerda el mandato del Señor sobre la indisolubilidad del matrimonio (cf. Mt
5,32; 19,9; Mc 10,11-12; Lc 16,18). Cita la enseñanza de Jesús de que el matrimonio no debe disolverse, y
que, en caso de separación, no está permitido casarse de nuevo mientras el cónyuge viva.
Sin embargo, Pablo introduce una excepción en el caso de los matrimonios mixtos entre un creyente y un no
creyente. Si el cónyuge no cristiano decide separarse, el cónyuge creyente "no está ligado como esclavo", ya
que la convivencia matrimonial no es obligatoria a toda costa (1 Cor 7:15). En este caso, el cristiano tiene
libertad para separarse si la convivencia pacífica no es posible.
5. El poder santificador del matrimonio mixto
Un aspecto teológico importante que Pablo introduce en 1 Cor 7:12-16 es que, si uno de los cónyuges es
creyente, el matrimonio tiene una fuerza santificadora para la otra parte. La santificación no se refiere a la
salvación automática del cónyuge no creyente, sino a la posibilidad de que, a través de la convivencia con el
creyente, se facilite su conversión (1 Cor 7:14). Pablo recomienda mantener la convivencia con el cónyuge
no cristiano, siempre que este no quiera separarse, con la esperanza de que "quizás la mujer salve al marido,
o el marido salve a la mujer" (1 Cor 7:16).
6. El principio de la vocación en el estado de vida
En 1 Cor 7:17-24, Pablo introduce un principio fundamental: cada uno debe vivir conforme a la vocación
en la que fue llamado por Dios . Se aplica este principio tanto a las relaciones matrimoniales como a otras
situaciones de vida, como ser esclavo o libre. Lo importante es que Cristo ha rescatado a todos, y la situación
social o personal no debe ser una limitación para vivir la vocación cristiana. Este principio tiene
implicaciones para los casados y los no casados: deben permanecer en el estado en el que fueron llamados,
siempre que sea posible, y vivir su vocación en el Señor.
7. Consejo sobre la virginidad y el matrimonio
En 1 Cor 7:25-35, Pablo ofrece su consejo personal sobre la virginidad y el matrimonio, aclarando que no
tiene un mandato directo del Señor. Aconseja la virginidad como una opción preferible en vista de la
inminente venida del Reino (1 Cor 7:29-31). Las personas vírgenes pueden dedicarse plenamente a los
asuntos del Señor sin distracciones (1 Cor 7:32-34), mientras que los casados tienen que preocuparse por las
necesidades de su cónyuge.
Sin embargo, Pablo deja claro que el matrimonio es una elección válida y no es pecado (1 Cor 7:28).
Quien elige casarse no comete ninguna falta. Simplemente, la virginidad tiene la ventaja de permitir una
dedicación completa al Señor.
8. El matrimonio como una elección libre y santificadora
El matrimonio se presenta como una elección libre , y tanto el matrimonio como la virginidad deben vivirse
"en el Señor" (1 Cor 7:39), lo que implica que cualquier elección en la vida cristiana debe estar guiada por la
fe y la gracia. . Esta es una clave teológica importante en la enseñanza de Pablo: ambas opciones son
hechos de Dios y, si se viven con el compromiso adecuado, llevan a la santificación.
El matrimonio debe ser vivido en la fuerza salvífica del Señor y mantenerse como una unión única e
indisoluble, pues refleja el plan de Dios para la vida humana. Para las viudas, Pablo permite el segundo
matrimonio, pero sugiere que sería mejor si permanecen como están (1 Cor 7:39-40).
9. Conclusión: Todo "en el Señor"
Pablo cierra su enseñanza subrayando que todas las decisiones, ya sea casarse o permanecer virgen, deben
hacerse "en el Señor" (1 Cor 7:39). Esta expresión refleja la centralidad de Cristo en la vida de los creyentes
y la importancia de vivir cada vocación según los valores del Evangelio.

También podría gustarte