Puntuaciones de clases- Lidia Fernández
Lic. Susana Cipria
En las clases de los Prácticos hemos estado desarrollando, articuladamente, dos textos de Lidia
Fernández: Instituciones Educativas y la Conferencia de apertura al 1° Residencial del Postítulo
«Animación y Análisis Socio constitucional».
La institución, en términos generales, se refiere a un conjunto de normas, reglas, prácticas, roles
y estructuras sociales establecidas y reconocidas por un grupo o sociedad en particular. Estas
normas y prácticas son aceptadas y sancionadas por la sociedad, y se consideran fundamentales
para regular el comportamiento humano y organizar la vida social en diversos ámbitos.
Desde una perspectiva sociológica, las instituciones son sistemas estables y duraderos que
cumplen funciones específicas en la sociedad, como la regulación del comportamiento, la
transmisión de conocimientos y valores, la distribución del poder y los recursos, entre otras.
Ejemplos de instituciones sociales incluyen la familia, la educación, la religión, el gobierno, la
economía y la salud y, en primera instancia, el lenguaje.
Para Lidia Fernández, la institución educativa constituye una Formación Cultural con una cuota
de poder. ¿Cuál es ese poder del que nos habla la autora? No sólo el de otorgar saberes válidos
para desempeñarse en la vida social, sino también el de regular la convivencia a través una
entrega del proyecto individual de los sujetos en pos de un proyecto grupal.
Esa vertiente de potencia reguladora la obtiene de la multiplicidad de normas y reglas que se
introyecta a partir de los códigos normativos sociales y como correlato de la autoridad y/o ley
“paterna” que atraviesa lo familiar y la crianza.
Por lo expresado, Lidia Fernández aporta el concepto de institución como portadora de un
carácter bifronte: existe materialmente, como un espacio geográfico y simbólico (carácter
externo) pero, además, se genera desde afuera e impacta en el adentro (carácter interno) a
través de todos los códigos normativos que, desde el nacimiento, nos va imponiendo el sistema
mismo. De esa manera, tenemos instituciones singulares y concretas: “esta” escuela en
particular y una institución internalizada como conjunto de reglas, pautas, normas y estructuras
que nos habitan y regulan nuestro comportamiento.
También se configura como un espacio imaginario, en la medida en que reproduce la
configuración social general y las formas particulares de organización social. Cada una de esas
unidades escolares tienen su propia identidad y por ella se las distingue, más allá de las
características que comparten con las demás. Esa idiosincrasia que cada una posee es lo que se
denomina Status Quo y corresponde a los diferentes tipos de Culturas Institucionales.
Por otra parte, las instituciones educativas poseen dos dimensiones complementarias que
coexisten y que influyen en su dinámica y funcionamiento: lo “instituido” y lo “instituyente”.
Lo “instituido" se refiere a las estructuras, normas, prácticas y tradiciones establecidas que
conforman el sistema educativo. En tanto, lo "instituyente" se refiere a la capacidad de
transformación, innovación y cambio dentro de la institución educativa.
Dentro de las instituciones, a su vez, se provocan tensiones y niveles de complicación. El primer
nivel de complicación se refiere a que “el conjunto social no es homogéneo” y, por lo tanto, se
generan tensiones dentro de los grupos, producciones culturales que velan las diferencias y
peligro de reacción de los grupos menos beneficiados. El segundo nivel de complicación se
produce en la unidad organizacional concreta de cada escuela y se expresan como contracaras:
seguridad-enajenación; pertenencia-exclusión y desarrollo-sufrimiento. Y el tercer nivel de
complicación está representado por una micro dinámica de poder donde se produce la tensión
entre sostener el proyecto personal de cada sujeto o cederlo frente al proyecto institucional.
Existen tres niveles de significación que atraviesan a todas las instituciones educativas:
1. Político: ya que todo acto educativo es una cuestión política. Configura la posición de los
sujetos y los grupos respecto del poder. Tiene que ver con la trama relacional de los
sistemas y cómo repercuten a partir de los planes y programas en las instituciones.
2. Ideológico: responde al sentido mismo de la existencia de las instituciones y el objetivo
por el cual y a quienes se enseña.
3. Fantasmático: proviene del mundo interno de los sujetos y de la propia historia
institucional.