Facultad de Ingeniería & Arquitectura
UNIDAD 1
La Plástica Arquitectónica
Prof.: Gisele Halimi Arias Disla
Sección: Z01
Fecha: 28/02/2024
¿Qué es la Plástica Arquitectónica?
La plástica arquitectónica se refiere al conjunto de cualidades estéticas y
formales que configuran la apariencia de un edificio o espacio arquitectónico.
Abarca una amplia gama de elementos, desde la forma general del edificio hasta
los detalles más pequeños, como la textura de los materiales o la disposición de
los elementos decorativos.
En términos más concretos, la plástica arquitectónica se puede definir como:
El arte de dar forma a la arquitectura: Se trata de la capacidad del arquitecto
de crear espacios y formas que sean a la vez funcionales y bellos.
La expresión de la idea del arquitecto: La plástica arquitectónica es una forma
de comunicar la intención del arquitecto y de crear una experiencia espacial
única para el usuario.
La combinación de la técnica y la estética: La plástica arquitectónica debe
tener en cuenta tanto las necesidades funcionales del edificio como su impacto
visual.
Los elementos que conforman la plástica arquitectónica son:
La forma: La forma general del edificio es uno de los elementos más importantes
de la plástica arquitectónica. Puede ser simple o compleja, geométrica u
orgánica, simétrica o asimétrica.
Los materiales: Los materiales que se utilizan en la construcción del edificio
también influyen en su estética. Los diferentes materiales tienen diferentes
texturas, colores y propiedades, que pueden crear una variedad de efectos
visuales.
La luz: La luz juega un papel fundamental en la plástica arquitectónica. La forma
en que la luz incide en el edificio puede realzar o difuminar sus formas y texturas.
El color: El color es otro elemento importante de la plástica arquitectónica.
Puede ser utilizado para crear contrastes, resaltar elementos específicos o crear
una atmósfera determinada.
La textura: La textura de los materiales también puede contribuir a la estética
del edificio. Las texturas rugosas pueden crear una sensación de rusticidad,
mientras que las texturas lisas pueden crear una sensación de modernidad.
Los elementos decorativos: Los elementos decorativos, como las molduras,
los ornamentos o las esculturas, también pueden contribuir a la plástica
arquitectónica.
La importancia de la plástica arquitectónica radica en que:
Contribuye a la belleza del edificio: La plástica arquitectónica es lo que hace
que un edificio sea atractivo a la vista.
Crea una experiencia espacial única: La plástica arquitectónica puede influir
en el estado de ánimo y las emociones de las personas que habitan un espacio.
Refleja la cultura y la época en la que se construyó el edificio: La plástica
arquitectónica puede ser un reflejo de la cultura y la época en la que se construyó
el edificio.
En resumen, la plástica arquitectónica es una disciplina fundamental en la
arquitectura que se encarga de la configuración estética y formal de los espacios
arquitectónicos. Es una herramienta esencial para crear edificios que sean a la
vez funcionales y bellos.
La plástica aplicada a la envolvente de un proyecto arquitectónico se refiere al
conjunto de técnicas y estrategias que se utilizan para dar forma y expresión
estética a la fachada y cubierta del edificio.
En otras palabras, es el arte de "darle vida" a la piel del edificio.
Esta envolvente no solo cumple una función técnica de protección contra los
elementos, sino que también juega un papel fundamental en la estética del
edificio y en la percepción que se tiene de él desde el exterior.
¿Qué es la Forma? Hable del significado de la formas en
arquitectura.
La forma es la apariencia exterior de todo aquello que nos rodea: los objetos, los
animales, los edificios, los seres humanos…. y se define por diversas cualidades
como son el color, la textura, el tamaño y la estructura que hace que unas se
diferencien de otras. Ocupa espacio, señala una posición e indica una dirección.
Puede haberse creado para transmitir un significado o mensaje o bien puede ser
meramente decorativa.
La forma en Arquitectura:
En arquitectura, la forma se refiere a la configuración espacial y tridimensional
de un edificio o espacio arquitectónico. Es uno de los elementos más importantes
de la arquitectura, ya que define la apariencia del edificio y la forma en que se
experimenta el espacio.
La forma puede ser simple o compleja, geométrica u orgánica, simétrica o
asimétrica. Puede estar definida por líneas rectas o curvas, por planos o por
volúmenes.
La forma está determinada por una serie de factores, como:
La función del edificio: La forma del edificio debe responder a su función. Por
ejemplo, un edificio de oficinas tendrá una forma diferente a un edificio
residencial.
El contexto: La forma del edificio debe tener en cuenta el contexto urbano o
natural en el que se encuentra.
Los materiales: Los materiales que se utilizan en la construcción del edificio
también influyen en su forma.
La tecnología: La tecnología disponible también puede influir en la forma del
edificio.
La estética: La forma del edificio también debe ser atractiva a la vista.
La forma tiene un impacto importante en la experiencia del espacio. Puede crear
una sensación de amplitud o de recogimiento, de ligereza o de pesadez, de
movimiento o de quietud.
Algunos ejemplos de formas en arquitectura son:
La forma rectangular: Es una forma simple y funcional que se utiliza a menudo
en edificios de oficinas y residencial.
La forma circular: Es una forma orgánica que se utiliza a menudo en edificios
religiosos y culturales.
La forma triangular: Es una forma dinámica que se utiliza a menudo en edificios
públicos y comerciales.
La forma curvilínea: Es una forma fluida que se utiliza a menudo en edificios
modernos y contemporáneos.
En resumen, la forma es un elemento complejo y multifacético que juega un
papel fundamental en la arquitectura. Es una herramienta esencial para crear
edificios que sean a la vez funcionales, bellos y significativos.
¿Qué es el color?
El color es una sensación que producen los rayos luminosos en los órganos
visuales y que es interpretada en el cerebro. Se trata de un fenómeno físico-
químico donde cada color depende de la longitud de onda.
Hable del significado de los colores según la
psicología del color.
La psicología del color es un campo de estudio que analiza cómo percibimos e
interpretamos los colores, y cómo estos afectan nuestras emociones,
comportamientos y decisiones.
Cada color tiene un significado cultural y simbólico asociado, y puede provocar
diferentes emociones en las personas. Algunos ejemplos:
Rojo: Se asocia con la pasión, el amor, la energía, la ira y el peligro. Es un color
estimulante que puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Azul: Se asocia con la calma, la paz, la confianza, la seguridad y la tristeza. Es
un color relajante que puede reducir la ansiedad y el estrés.
Amarillo: Se asocia con la felicidad, la alegría, el optimismo, la creatividad y la
advertencia. Es un color estimulante que puede aumentar la energía y la
concentración.
Verde: Se asocia con la naturaleza, el crecimiento, la salud, la armonía y la
tranquilidad. Es un color relajante que puede crear una sensación de paz y
bienestar.
Morado: Se asocia con la realeza, el lujo, la sabiduría, la creatividad y el misterio.
Es un color estimulante que puede aumentar la imaginación y la intuición.
Negro: Se asocia con la elegancia, el poder, la muerte, el misterio y lo
desconocido. Es un color que puede crear una sensación de formalidad y
sofisticación.
Blanco: Se asocia con la pureza, la inocencia, la simplicidad, la luz y la limpieza.
Es un color que puede crear una sensación de amplitud y paz.
Gris: Se asocia con la neutralidad, la calma, el equilibrio, la formalidad y la
aburrimiento. Es un color que puede crear una sensación de paz y tranquilidad.
Es importante tener en cuenta que el significado del color puede variar según la
cultura, la persona y el contexto.
¿Qué es Textura? ¿Cuáles son las estrategias para
resaltar la textura en la envolvente de un edificio?
La textura se refiere a la apariencia externa y superficial de la estructura de los
materiales, objetos y cosas que nos rodean. Es la cualidad táctil que percibimos
a través del sentido del tacto, y se caracteriza por las irregularidades y
variaciones en la superficie de un objeto.
La textura puede ser:
Visual: Se refiere a la apariencia de la superficie de un objeto, como la rugosidad,
la lisura, el brillo o la opacidad.
Táctil: Se refiere a la sensación que se experimenta al tocar la superficie de un
objeto, como la suavidad, la aspereza, la dureza o la flexibilidad.
Existen diversas estrategias para resaltar la textura en la fachada y
cubierta de un edificio:
1. Materiales:
Selección de materiales con texturas naturales: La piedra, la
madera, el ladrillo y el metal son algunos ejemplos de materiales con
texturas naturales que pueden aportar un gran interés visual a la
fachada.
Combinación de diferentes materiales: La yuxtaposición de
materiales con texturas contrastantes, como la piedra lisa y el ladrillo
rugoso, puede crear una composición dinámica y atractiva.
Utilización de materiales con patrones: Los materiales con patrones,
como la madera veteada o el ladrillo con relieve, pueden añadir
profundidad y complejidad a la textura de la envolvente.
2. Técnicas de construcción:
Manipulación de la superficie: El tratamiento de la superficie de los
materiales, como el pulido, el abujardado o el cepillado, puede
resaltar la textura natural del material.
Creación de patrones: La disposición de los materiales en la fachada
o cubierta puede crear patrones que resalten la textura.
Que son los principios fundamentales de la composición
bidimensional ¿Cuáles son?
Los principios fundamentales de la composición bidimensional son un conjunto
de guías y herramientas que se utilizan para crear una composición
visualmente equilibrada, armoniosa y efectiva. Estos principios son
aplicables a una amplia variedad de medios bidimensionales, como la pintura,
el dibujo, la fotografía, el diseño gráfico y la ilustración.
Los principales principios de la composición bidimensional son:
1. Equilibrio:
El equilibrio se refiere a la distribución visual del peso de los elementos en
una composición. Se puede lograr de diferentes maneras, como por ejemplo:
Equilibrio simétrico: Los elementos se distribuyen de manera uniforme a
ambos lados de un eje central.
Equilibrio asimétrico: Los elementos se distribuyen de manera desigual a
ambos lados de un eje central, pero se logra un equilibrio visual mediante el uso
de diferentes pesos visuales.
2. Contraste:
El contraste se refiere a la diferencia entre los elementos en una composición.
Se puede lograr mediante el uso de diferentes colores, formas, texturas, tamaños
y valores tonales. El contraste ayuda a crear interés visual y a destacar
elementos importantes.
3. Armonía:
La armonía se refiere a la sensación de unidad y cohesión en una
composición. Se puede lograr mediante el uso de elementos similares o
relacionados, como por ejemplo:
Repetición: La repetición de un elemento o patrón crea una sensación de ritmo
y unidad.
Variación: La variación de un elemento o patrón crea interés visual y evita la
monotonía.
4. Énfasis:
El énfasis se refiere a la focalización de la atención del espectador en un punto
o elemento específico de la composición. Se puede lograr mediante el uso de
diferentes técnicas, como por ejemplo:
Contraste: El uso de un contraste fuerte entre un elemento y su entorno puede
ayudar a destacarlo.
Posición: La ubicación de un elemento en un punto focal de la composición
puede ayudar a resaltarlo.
5. Ritmo:
El ritmo se refiere a la sensación de movimiento en una composición. Se puede
lograr mediante la repetición de elementos, la variación de elementos o la
creación de una secuencia visual.
6. Movimiento:
El movimiento se refiere a la sensación de dinamismo en una composición. Se
puede lograr mediante la representación de objetos en movimiento, la creación
de líneas diagonales o la utilización de colores vibrantes.
7. Proporción:
La proporción se refiere a la relación entre las partes de una composición. Se
puede utilizar para crear una sensación de armonía y equilibrio.
8. Unidad:
La unidad se refiere a la sensación de cohesión en una composición. Se puede
lograr mediante la utilización de elementos similares o relacionados, la repetición
de patrones o la creación de una composición con un tema central.
¿Qué es el estilo moderno y cuáles son sus
características?
El estilo Moderno en arquitectura, también conocido como Movimiento
Moderno, Racionalismo o Funcionalismo, surge a principios del siglo XX como
una ruptura con los estilos historicistas y decorativos del siglo XIX.
Sus principales características son:
Énfasis en la función: La forma de los edificios debía seguir su función,
priorizando la utilidad y la eficiencia sobre la ornamentación.
Uso de materiales modernos: Se incorporaron nuevos materiales como el
hormigón armado, el acero y el vidrio, que permitieron crear estructuras más
ligeras y espacios más diáfanos.
Simplicidad formal: Se buscaban líneas limpias, formas geométricas puras y
volúmenes simples.
Rechazo del ornamento: Se eliminaba la decoración superflua, considerándola
innecesaria y contraria a la funcionalidad.
Integración con el entorno: Se buscaba una relación armoniosa entre el edificio
y su contexto natural y urbano.
Algunos de los arquitectos más importantes del estilo Moderno son:
Le Corbusier: Arquitecto suizo-francés, considerado uno de los padres del
Movimiento Moderno.
Ludwig Mies van der Rohe: Arquitecto alemán-estadounidense, conocido por
su lema "menos es más".
Walter Gropius: Arquitecto alemán, fundador de la Bauhaus, una escuela de
diseño y arquitectura que tuvo un gran impacto en el desarrollo del estilo
Moderno.
Frank Lloyd Wright: Arquitecto estadounidense, conocido por su arquitectura
orgánica y sus casas de pradera.
¿Qué es el estilo contemporáneo y cuáles son sus
características?
Se entiende como arquitectura contemporánea a aquella que se desarrolla en
nuestros días, es decir, la arquitectura actual. La arquitectura contemporánea
se nutre especialmente de la arquitectura moderna en sus principios
arquitectónicos haciendo cambios sustanciales en la forma, materiales y
utilización del espacio.
A este período lo caracteriza la búsqueda constante de la innovación en cada
una de sus etapas, especialmente en la constructiva y tecnológica.
Curiosamente, podemos decir que esta arquitectura no se corresponde con un
período de historia establecido debido a que se encuentra en permanente
desarrollo.
Algunas de las características del estilo contemporáneo son:
Fusión de estilos: El estilo contemporáneo no se limita a un solo estilo o
estética, sino que combina elementos de diferentes estilos y movimientos
arquitectónicos.
Uso de tecnología: La tecnología juega un papel importante en la arquitectura
contemporánea, permitiendo la creación de formas y estructuras complejas.
Sostenibilidad: La sostenibilidad es un tema fundamental en la arquitectura
contemporánea, con un enfoque en la eficiencia energética, el uso de materiales
reciclados y la integración de la naturaleza en el diseño.
Formas innovadoras: Se exploran formas y estructuras no convencionales,
como curvas, planos inclinados y voladizos.
Materiales avanzados: Se utilizan materiales nuevos y avanzados, como el
acero inoxidable, el vidrio templado y los composites.
Espacios abiertos: Se busca crear espacios amplios y diáfanos, con una
conexión fluida entre el interior y el exterior.
Luz natural: La luz natural es un elemento fundamental en la arquitectura
contemporánea, con grandes ventanales y estrategias para aprovechar la luz
solar.
Integración con el entorno: Se busca una relación armoniosa entre el edificio
y su contexto natural y urbano.
Algunos ejemplos de edificios contemporáneos:
Museo Guggenheim Bilbao (Frank Gehry, Bilbao, España)
Ópera de Sídney (Jørn Utzon, Sídney, Australia)
The Shard (Renzo Piano, Londres, Reino Unido)
Burj Khalifa (Adrian Smith, Dubái, Emiratos Árabes Unidos)
El estilo contemporáneo está en constante evolución, adaptándose a las
nuevas tecnologías, necesidades y tendencias de la sociedad. Es un estilo
que busca desafiar las normas y explorar nuevas posibilidades en la arquitectura.
Es importante tener en cuenta que el estilo contemporáneo no es un estilo
homogéneo. Existen diferentes tendencias dentro del estilo contemporáneo,
cada una con sus propias características y énfasis.
Algunos de las tendencias más destacadas del estilo contemporáneo son:
Minimalismo: Se caracteriza por la simplicidad formal, la ausencia de
ornamentación y el uso de materiales naturales.
Neo-futurismo: Se inspira en la estética futurista, con formas aerodinámicas,
colores vibrantes y materiales metálicos.
Deconstructivismo: Se caracteriza por la fragmentación de la forma, la
distorsión de la geometría y la ruptura de las reglas tradicionales de composición.
Sostenibilidad: Se centra en la eficiencia energética, el uso de materiales
reciclados y la integración de la naturaleza en el diseño.