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INDICE

1.

Introducción:

2

sal propiedades solubilidad (gr/100ml)

2

2.

Tipos de eflorescencias

3

3.

Origen de las eflorescencias

4

3.1.

Eflorescencias debidas al mortero:

4

i. El árido

5

ii. El

5

iii.

Los aditivos químicos:

6

3.2.

Eflorescencias debidas al ladrillo:

6

i.

Sales solubles contenidas en ladrillo

6

ii.

Origen de las sales solubles contenidas en los ladrillos causantes

de las

7

3.3.

Reacciones ladrillo-mortero :

8

3.4.

Suelo :

8

3.5.

Aditivos:

9

4.

Distribución de las eflorescencias

9

5.

Prevención y cura de las eflorescencias

9

5.1.

Medidas preventivas a tomar por el constructor :

9

5.2.

Cura de las eflorescencias :

10

6.

Eliminación de las eflorescencias

11

6.1.

Valores límite

12

i.

Cal de rotura

12

ii.

Sales solubles

12

7.

Eflorescencias en fachada

14

7.1.

Generalidades

14

7.2.

Descripción de los daños

14

7.3.

Origen de los daños

15

7.4.

Prevención de daños

17

7.5.

Reparación de daños

18

1. INTRODUCCIÓN:

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2

En general buscamos que la obra presente resistencia frente a esfuerzos mecánicos y a los agentes externos, y a la vez que ambos sean durables a lo largo del tiempo. En las obras de ladrillo en particular, buscamos que está presente solidez, inalterabilidad, durabilidad y belleza, cualidades que normalmente se consiguen en muy buena medida pero que a veces estas se ven atenuadas aparecen las eflorescencias, de modo que el ladrillo deja de ser ese elemento durable y resistente frente a los agentes externos, observándose que la obra ha cambiado a un color pálido y pobre pudiendo perder algunas de sus características físicas, solidez y durabilidad. Las eflorescencias son manchas superficiales exteriores o abombamientos interiores de los revestimientos o muros, debidos a sales solubles que, arrastradas por el agua de amasado o de lluvia, precipitan al evaporarse ésta. Si el precipitado es en el exterior en forma de mancha se llama eflorescencia normal, y se producen cuando la red capilar está bien desarrollada y hay agua suficiente para arrastrar las sales, o bien la evaporación es moderada. Cuando la red capilar es escasa, hay poca agua disponible o la evaporación es muy intensa, las sales precipitan a cierta distancia de la superficie, en depósitos que presionan la capa exterior y producen abombamientos, llamados criptoflorescencias. Si se forman en la zona de contacto entre la pared y el recubrimiento pueden provocar la caída de éste, ya que, generalmente, sufren grandes cambios dimensionales y expansiones por hidratación. Así el Na2 SO4 , estable por encima de 32,5ºC, en presencia de humedad y a temperaturas inferiores a la citada pasa a Na2SO4.10H2O teniendo la sal hidratada un volumen cuatro veces mayor que la anhidra. Las eflorescencias pueden ser debidas a cualquier sal soluble, pero las más frecuentes son las producidas por sulfatos, nitratos y cloruros. Las sales más frecuentes así como las propiedades son las siguientes:

SAL PROPIEDADES SOLUBILIDAD (gr/100ml)

CaCO3 Aspecto de velo blanco (exudación). 0,0014

Provienen de la carbonatación del agua de cal. No peligrosa.

K2CO3 Producidas por la carbonatación de los álcalis 112,0

Na2CO3 libres del cemento. No peligrosas. 7,1

CaSO4. Poco soluble, pero susceptible de expansionar 0,209 por formación de ettringita con los aluminatos del cemento.

Na2SO4 Soluble, fácilmente cristalizable con expansión. 19,5 Muy peligrosa. Proviene de distintas fuentes que se estudian a continuación.

K2SO4 Soluble, fácilmente cristalizable. Viene de las 12,0 mismas causa que la anterior.

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MgSO4 Soluble, fácilmente cristalizable. Se presenta 26,0 con escasa frecuencia. Todos los sulfatos solubles pueden dar lugar a la formación de ettringita.

NaNO3 Constituyen el salitre. Solubles, fácilmente cristali-

KNO3 zables. Provienen de materia orgánica en descomposición. Son muy poco frecuentes.

NaCl Soluble, fácilmente cristalizable. Proviene de suelos o 35,7 ambientes marinos. No peligrosa

CaCl2 Soluble, delicuescente. Proviene de aditivos o de 59,5 reacciones del NaCl con la cal del mortero. Ataca a los pigmentos y favorece la formación de mohos.

BaCO3 Ambas son muy poco solubles por lo que se utilizará 2,2x10-3

BaSO4 en la fabricación de ladrillos con el fin de desplazar 2,2x10-5 la formación de aquellas sales más solubles. Cualquiera de las sales solubles citadas que se halle presente en la obra de ladrillo puede producir eflorescencias. Salvo algunos casos específicos de contaminación exterior, lo normal es que las eflorescencias provengan del ladrillo, del mortero o de ambos, aunque como veremos los primeros tienen grandes probabilidades de ser los principales causantes de las eflorescencias.

2. TIPOS DE EFLORESCENCIAS

Las eflorescencias pueden formarse en un ladrillo en diversas etapas de la vida del mismo, a saber: después de fabricado, una vez instalado en obra o bien aparecer hasta en las materias primas originales. Por tanto, desde este punto de vista del momento o lugar de su aparición, se pueden distinguir los siguientes tipos de eflorescencias:

Velo de secado

Velo de secadero

Velo de homo

Velo de obra

o

VELO DE SECADO: Se llama así a la eflorescencia o mancha blanca que aparece cuando se seca al aire una masa húmeda de arcilla cruda que contiene sales solubles.

o

VELO DE SECADERO: Es la eflorescencia que aparece en la masa cruda o verde, cuando la arcilla, una vez amasada y moldeada, se somete al proceso de secado previo a la cocción. En este caso no se trata de un fenómeno natural como el anterior que depende únicamente de la masa arcillosa. Ahora la aparición de eflorescencia puede estar además influida por la atmósfera del secadero.

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o

VELO DE HORNO: Es la eflorescencia que aparece una vez cocido el ladrillo por aparición de la denominada "capa de reacción" que se produce por la interacción entre la capa salina original y los componentes composicionales y microestructurales del ladrillo. Así pues, en su formación influye aparte de la composición química, la textura del mismo. Las interaciones de la atmosfera del homo, especialmente si contiene vapores de SOj, son también responsables de la aparición de este efecto a la salida del homo.

o

VELO DE OBRA: Hemos denominado con este nombre por vez primera a la eflorescencia más comúnmente observada, que es la que aparece en las paredes de los edificios una vez construidos. En estas eflorescencias, las sales se hacen visibles al ser transportadas por el agua o la humedad desde el interior hacia el exterior del ladrillo, precipitándose en su superficie.

A continuación se comentan algunos detalles adicionales que influyen en la

aparición de estos efectos. Así, se ha observado que el tipo de proceso de moldeado

puede afectar a la aparición del velo de secado, de manera que las piezas que se moldean en proceso semiseco no presentan este tipo de eflorescencias. La explicación se debe a que el agua contenida en el interior de la pieza está, en este caso, aislada por zonas, de manera que no puede ejercer su labor de transporte de sales hacia la superficie.

La velocidad de secado puede afectar también a la aparición de este tipo de defecto.

Así, cuando los ladrillos se secan a elevadas velocidades de secado y a mayor temperatura, el velo de secado se aprecia menos y/o está distribuido de forma más homogénea. Por el contrario, si la velocidad de secado es lenta, la eflorescencia se forma más en los vértices y aristas del ladrillo. Respecto al velo de horno, consecuencia de la consolidación del velo de secado después de cocer la pieza, suele ser de color blanco, rosa o amarillento y generalmente de composición muy compleja. Si se produce por sales calcicas puede ser de anortita, CaO-Al203-2Si02 (anortita). Si interviene el sodio, puede ser de labradorita, fase formada por solución sólida de albita (Na20-Al203-6Si02) en anortita. Se pueden llegar formar incluso otros silicatos como cordierita, 2MgO-2 A1203-5SÍ02, si el velo está producido por sales magnésicas.

3. ORIGEN DE LAS EFLORESCENCIAS

Como hemos dicho antes, las sales y sobre todo los sulfatos, pueden provenir de

distintos elementos, sobre los que se deben estudiar la potencialidad de eflorescer:

3.1. Eflorescencias debidas al mortero:

Las eflorescencias que pueda aportar el mortero en obras de fábrica de ladrillo pueden provenir de:

I).- El árido. II).- El cemento. III).- Los aditivos químicos.

i. El árido

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Utilizado podría provocar eflorescencias por contenidos de sales solubles. No es el

caso para un árido silíceo lavado que está exento de tales sales.

ii. El cemento.

Para un mortero normal como el nuestro se utiliza un cemento que tiene unos contenidos de sales solubles escasísimo. El contenido total de álcalis Na2O + K2O no suele alcanzar el 1%. El Na2 O se encuentra fijado e inmovilizado en gran parte en forma de disolución sólida con el aluminato tricálcico C3A para dar Na2 · 8CaO · 3(Al2O3). También el K2O se encuentra fijado e inmovilizado en gran parte, sino en su totalidad, en forma de disolución sólida con el silicato bicálcico C2S para dar K2O· 23 CaO· 12 (SiO2). Puede haber una parte muy pequeña de los óxidos alcalinos formando los correspondientes sulfatos. No hay que contar para nada con el sulfato de magnesio puesto que el óxido se encuentra libre en forma vítrea o cristalizada como periclasa, o bloqueado formando disoluciones sólidas con otros constituyentes del clinker y en particular con el C3S. En la hidratación del clinker y del cemento se liberan en parte los óxidos de sodio y potasio que en el medio acuoso de la pasta dan los respectivos hidróxidos. También en dicha hidratación se produce por hidrólisis e hidratación parciales de los silicatos cálcicos, hidróxido de calcio (portlandita), poco soluble y poco disociado:

de calcio (portlandita), poco soluble y poco disociado: Ca (OH)2 Ca2+ + 2 OH - Asimismo,

Ca (OH)2 Ca2+ + 2 OH - Asimismo, el sulfato cálcico del cemento poco soluble y poco disociado, forma los iones correspondientes:

Ca SO4 Ca2+ + SO4 2-Ambos equilibrios están muy desplazados hacia la izquierda, es decir en el sentido de los compuestos no disociados y en definitiva, de los sólidos cristalizados a partir de disoluciones sobresaturadas. La influencia de los álcalis en el primero de los equilibrios es el que cabe esperar de la acción de masa del anión común desplazando más aún hacia la izquierda tendiendo a la insolubilización y cristalización de la portlandita, con lo cual desaparecen iones calcio de la disolución acuosa de la pasta de cemento. Esta desaparición hace por la misma razón anterior que segundo equilibrio se desplace a la derecha para reforzar los iones calcio desaparecidos, con lo cual se forman también mas aniones sulfato, por disociación del yeso. Estos aniones sulfato con cationes alcalinos K+, Na+ formarían los correspondientes sulfatos alcalinos, solubles y totalmente disociados como sales de ácido y bases fuertes en cuyo caso estos sulfatos alcalinos podrían ser causa de eflorescencias. Sin embargo esto no puede suceder así porque previamente la práctica totalidad del sulfato cálcico que se ha supuesto que da lugar al segundo de los dos equilibrios anteriores, ha desaparecido por su reacción con el C3A para regular el fraguado del cemento, formando ettringita mucho más estable y de forma irreversible:

C 3 A + 3 CaSO 4 + 32 H 2 O _ C 3 A · 3 CaSO 4 · 32 H 2 O

irreversible: C 3 A + 3 CaSO 4 + 32 H 2 O _ C 3

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No cabe duda de que esto es así porque de no serlo el cemento daría un fraguado rápido o instantáneo, lo cual sobre ser de todo punto indeseable, se notaría, es decir, que no sucede. Por consiguiente y dado que a los cementos se les añade el yeso óptimo esto es sin exceso sobre el necesario para regular el fraguado y en todo caso en cantidad muy inferior a la precisa para transformar todo el C3A en ettringuita hay que admitir que la probabilidad de que en la pasta fraguada del cemento se puedan formar sulfatos alcalinos que den lugar a eflorescencias es extremadamente pequeña por no decir nula. Y muchísimo menor que la notable

probabilidad, por cierto bien confirmada en multitud de casos, atribuible al ladrillo.

iii. Los aditivos químicos:

Los aditivos químicos que contiene el mortero pueden llevar sales solubles que produzcan eflorescencias pero su contenido en sales puede ser como mucho del 0.4% como indica el fabricante frente a un 2% de sales solubles que contiene el ladrillo. Además la cantidad de estos aditivos que se añaden al mortero suele oscilar entre el 0.3 - 0.5 % sobre el peso de cemento.

3.2. Eflorescencias debidas al ladrillo:

i. Sales solubles contenidas en ladrillo

El contenido de sales solubles en el ladrillo puede ser del 2% a más o menos, sales que como es sabido son susceptibles de provocar eflorescencias. Analizadas estas se han encontrado en ellas las sales más diversas.

A continuación vamos a señalar cuales son las sales contenidas en los ladrillos. Los contenidos de sales solubles son del orden del 2% o más ( K+ , Na+, Mg+, Ca+, SO2 - , Cl -, Se conoce la composición de muchas eflorescencias dándose como presentes las sales más diversas: Na2SO4 , K2 SO4 , CaSO4 , FeSO4 , CaCO3 , Na2 CO3 , NaCl , KAl(SO4)2 , NaAl (SO4)2 ,Al2 (SO4)3 , silicato sódico y compuestos de vanadio, molibdeno, cromo, níquel, manganeso, etc. Conviene señalar, sin embargo, que las sales que aparecen como eflorescencias en el exterior del ladrillo tienen, por lo común, una composición diferente de la que poseen las sales solubles contenidas en el interior del mismo:

las sales solubles contenidas en el interior del mismo: En la figura se muestran esquemáticamente la

En la figura se muestran esquemáticamente la composición de las sales extraídas del ladrillo y la de las eflorescencias.

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Se observa que las sales extraídas del ladrillo están formadas en su mayoría (del orden un 70 %) por sulfato cálcico, y el resto lo constituyen los sulfatos de sodio, de potasio y magnesio. En las eflorescencias, por el contrario, predominan los sulfatos de sodio, de potasio y también el sulfato de calcio aunque aparece en proporciones muchos menores. El hecho de que en la mayoría de las eflorescencias predominen los sulfatos de sodio, de potasio y de magnesio, siendo que en el ladrillo predomina el sulfato de calcio, puede deberse en principio a la separación de sales que se produce durante la formación de las eflorescencias, a causa de sus solubilidades de modo que los sulfatos de sodio, de potasio y de magnesio son muchísimos más solubles que el de calcio, y por tanto son lavados hacia la superficie con mayor facilidad.

ii. Origen de las sales solubles contenidas en los ladrillos causantes de

las eflorescencias. A modo de esquema las sales solubles que contiene un ladrillo cocido pueden tener los siguientes orígenes:

1. Estaban presentes en las materias primas originales.

2. Se han formado durante el secado y la cocción por reacción química con los gases que han rodeado las piezas.

3. Se han originado durante la cocción por interacción de los distintos

componentes de las materias primas. En la cocción de los ladrillos, sobre todo si provienen de arcillas con piritas o si los humos de combustión contienen SO 2 , a temperaturas comprendidas entre 500 y 750ºC se produce una reacción entre el dióxido de azufre con los silicoaluminatos alcalinos y magnésicos del ladrillo de modo que se oxida dando sulfúrico, el cual produce los sulfatos de las sales causantes de las eflorescencias. El Na2SO4 formado se descompone por encima de los 950ºC, por lo que puede aparecer en ladrillos y dar lugar a eflorescencias. Por encima de esa temperatura se descompone la sal liberando óxidos básicos, susceptibles de reaccionar con el cemento del mortero, al quedar en el ladrillo como silicatos alcalinos. Los sulfatos solubles, que son los constituyentes esenciales de las eflorescencias, pueden derivarse del azufre contenido en las materias primas en forma de:

a) Sulfatos solubles.

b) Sulfuros insolubles.

c) Sulfatos insolubles.

Uno de los componentes que presentan alto contenido en azufre son los esquistos que pueden dar lugar ladrillos eflorescentes. Hay veces que se observa que las piezas cocidas contienen muchos más materiales solubles que los esquistos crudos de que han sido hechas pudiéndose encontrar (en algunos casos) en los productos cocidos cantidades de sales solubles diez veces superiores y dado que la cocción de las probetas ha sido hecha en ausencia de SO 2 , resulta que el material soluble debe su origen exclusivamente a las reacciones que tienen lugar entre los componentes de las materias primas.

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Otro hecho cierto es que los sulfatos contenidos en las materias primas no son necesariamente los que aparecen en el producto cocido, por lo que hay que procurar evitar que dichos compuestos se sulfaten durante el secado y la cocción por efecto de los gases de la combustión.

o

La formación de sulfatos solubles en los ladrillos por reacción con los gases sulfurosos de los secaderos y de los hornos ha sido motivo de amplias investigaciones habiéndose llegado a las siguientes conclusiones: 1. La presencia de anhídrido sulfuroso en la atmósfera durante el secado y la cocción de los ladrillos puede ser la causa de graves problemas de eflorescencias ya que se forman los correspondientes sulfatos alcalinos que dar lugar a estas.

o

Los materiales que en forma natural no eflorescen, pueden hacerse eflorescentes por cocción en atmósfera sulfurosa. Si además de cocer en atmósfera sulfurosa, se seca el producto en la misma atmósfera el problema

de la eflorescencia puede agravarse considerablemente. La presencia de agua no es necesaria para que se verifiquen las reacciones entre el SO2 y la arcilla, pero si la atmósfera sulfurosa se pone en contacto con la arcilla cuando ésta aún contiene humedad, la tendencia a la eflorescencia aumenta. Esto es debido a la formación de ácido por reacción con el agua. Este ácido puede actuar fácilmente sobre sustancias insolubles para dar lugar a sulfatos solubles. Las eflorescencias más abundantes se han obtenido con las probetas que entraron muy húmedas en el secadero que contenía gases sulfurosos.

o

Cuando las arcillas contienen como impurezas carbonatos de calcio o de magnesio, muestran gran tendencia a aumentar su contenido en sulfatos por cocción en atmósferas sulfurosas. Las arcillas que contienen estas impurezas pueden dar ladrillos muy eflorescentes si se cuecen en las mencionadas atmósferas. El carbonato de magnesio en las materias primas es especialmente peligroso a este efecto.

o

La presencia de estos gases sulfurosos se debe generalmente a los combustibles utilizados, como el fuel y el carbón, en el proceso de secado y de cocción.

3.3. Reacciones ladrillo-mortero :

Los silicatos alcalinos solubles de ladrillo reaccionan con la cal liberada por el cemento (o con la usada para la confección del mortero bastardo), generando hidróxidos alcalinos o magnésicos, los cuales a su vez, reaccionan con el yeso del cemento según:

Na2SiO4 + Ca(OH)2 ----- CaSiO4 + 2 NaOH

CaSO4 + 2 NaOH ----- Na2SO4 + Ca(OH)2

Si bien estas reacciones son muy poco probables.

3.4. Suelo :

Hay suelos, como los esquistos y ciertas pizarras, los cercanos a zonas industriales

y los próximos a explotaciones agrarias con amplia utilización de abonos, que presentan alta concentración de sulfatos solubles. Estos ascienden por capilaridad a

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través de los muros de fundación y se evaporan en las zonas expuestas al aire, dando lugar a eflorescencias y criptoflorescencias. De este tipo son también las producidas por nitratos procedentes de abonos y humus orgánico o las producidas por cloruros, en terrenos salinos.

3.5.

Aditivos:

La adición de CaCl2 para evitar los efectos del hielo puede dar lugar a reacciones de los cloruros con los álcalis libres del cemento, formándose sales solubles capaces de dar eflorescencias, aunque este no es un proceso frecuente ya que actualmente los aditivos utilizados para tales efectos están compuestos de moléculas orgánicas de cadena larga las cuales no producen estas reacciones.

4. DISTRIBUCIÓN DE LAS EFLORESCENCIAS

Las eflorescencias tienen el inconveniente que nunca se sabe cuándo, dónde y cómo van a aparecer. Se sabe que tienden a manifestarse en determinadas áreas de las obra, constituyendo manchones de forma y tamaño variables, en los peores casos las eflorescencias invaden la casi totalidad de la obra. Si se piensa que la calidad de los materiales empleados ha sido en general la misma, queda claramente de manifiesto la importancia de los agentes externos. Entre los factores ajenos a la naturaleza de los materiales, podríamos citar unos de carácter ambiental o climático, como ciclos térmicos naturales, variaciones de humedad atmosférica, régimen de vientos, etc., y otros relacionados con la propia construcción, como salidas de tejados y terrazos, exposición de las fachadas, calefacción del edificio , posibles fugas de agua, etc.

5. PREVENCIÓN Y CURA DE LAS EFLORESCENCIAS.

5.1. Medidas preventivas a tomar por el constructor :

A. El usuario de ladrillos debe asegurarse de que estos no contienen cantidades nefastas de sulfatos solubles, en especial de magnesio, sodio y potasio. Si no dispone de datos analíticos, ni de ensayos de eflorescencia en laboratorio, debe pedir al fabricante la dirección de construcciones hechas con sus ladrillos y realizar una detenida inspección de las mismas. También, por encuesta local, debe conocer cuál es la reputación de los ladrillos en el distrito de origen y en los medios consumidores. En general, no se considera grave el problema de la eflorescencia, esto se manifiesta débilmente durante un breve período de tiempo mientras se seca por primera vez la obra de ladrillo, y después reaparece más débilmente aún durante uno, o a lo sumo dos años, cuando la humedad de las lluvias invernales se elimina por acciónde los primeros vientos secos de primavera En este caso, el movimiento cíclico de las sales dentro del ladrillo está equilibrado de tal forma que su cristalización nunca se produce en el exterior. El peligro de que reaparezcan las eflorescencias, por rotura de ese equilibrio, queda siempre latente.

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B. Durante la construcción hay que evitar que los ladrillos se mojen demasiado.

C. En tiempo de lluvias fuertes hay que cubrir la obra no terminada y el apilamiento de ladrillos a pie de obra. Esta misma precaución debe ser tomada también por el propio fabricante.

D. Hay que evitar a toda costa que los ladrillos cocidos, y las propias obras, se contaminen por absorción de sales solubles de fuentes externas. El fabricante debe desterrar la práctica de apilar sus ladrillos a la intemperie sobre una capa de cenizas y escorias del horno, ya que ambas están cargadas de sales solubles que pueden pasar a los ladrillos arrastradas por el agua de lluvia y el constructor debe asegurarse de que la obra no va a ser contaminada por sales solubles que provienen de suelos salinos, ni de productos industriales, ni de terrenos que contienen escombros, cenizas, escorias u otros residuos inorgánicos u orgánicos.

Las eflorescencias producidas por contaminación exterior suelen ser las más graves y las más pertinaces.

E. Debe evitarse que en la obra se produzcan percolaciones que vuelvan a mojarla por lugares distintos de los normalmente expuestos. No hay que olvidar que la única solución admisible es que la obra se moje exclusivamente por las superficies expuestas a la más rápida evaporación. Si las eflorescencias no desaparecen espontáneamente de la fachada en un periodo de dos o tres años y, sobre todo, si persisten manchas localizadas, se puede sospechar con bastante razón que existen penetraciones anormales de agua en la obra, lo cual naturalmente puede ser debido a un defecto del proyecto o a un defecto de realización. En estos casos, la primera medida correctiva a tomar es la supresión de dichas entradas anormales de agua. Es muy probable que con ello quede el problema totalmente resuelto.

F. Cuando las paredes eflorescentes están protegidas de la lluvia, el equilibrio a que hacíamos referencia en el apartado A) no se establece, y entonces puede ser necesario cepillar la pared y lavarla con agua pura.

5.2. Cura de las eflorescencias :

A. La naturaleza de las sales que forman las eflorescencias son tan variadas que no se pueden recomendar tratamientos químicos eficaces de uso general. En el caso de eflorescencias blancas de sulfatos muy solubles puede bastar un cepillado cuidadoso y un lavado con agua pura. Para el tratamiento de las eflorescencias de sulfatos alcalinos se ha recomendado en alguna ocasión el uso de una solución de jabón sódico al 1% proyectada sobre la pared. Este tratamiento, aplicado después de cepillar las eflorescencias, supone laaplicación de 0,1 a 0,2 litros de solución por metro cuadrado de muro, lo cual corresponde a 1-2 gramos de jabón.

B. Se emplean diluciones diluidas de ácidos débiles (el ácido clorhídrico puede ser muy adecuado para hacer desaparecer las eflorescencias de carbonatos). Debe primero aplicarse un cepillado en seco para eliminar las sales

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precipitadas, después empapar la pared con agua limpia para impedir que la superficie del muro absorba el ácido en exceso, a continuación se aplica el ácido diluido y por último se lava bien el muro otra vez con agua limpia para arrastrar el exceso de ácido.

C. El tratamiento con soluciones de siliconas, que se realiza principalmente con el fin de impermeabilizar el ladrillo, ha resultado también eficaz para combatir las eflorescencias. Ahora bien, este tratamiento es ineficaz si se aplica cuando las eflorescencias ya se han producido. Por esta razón se recomienda efectuar el tratamiento de os ladrillos en la misma fábrica. Por tratamiento con siliconas se logra que se desplace la zona de evaporación desde la superficie del ladrillo hacia su interior. De esta forma, las sales solubles ya no se depositan sobre la superficie, sino en el interior de la pieza, haciendo que dichas eflorescencias permanezcan invisibles.

D. Cuando aparecen manchas verdosas, debidas a vegetación, en paredes muy húmedas, se puede aplicar una solución diluida de carbonato de cobre que contenga un poco de amoníaco. Suele ser un tratamiento eficaz.

6. ELIMINACIÓN DE LAS EFLORESCENCIAS

Se entiende por proceso de "curado" de eflorescencias a los procedimientos de lavado, raspado y/o recubrimiento que se aplican sobre una pared o productos de ladrillería "enfermos" en los que no ha sido posible prevenir o eliminar las eflorescencias durante su procesado y/o posterior puesta en obra. Es importante tener en cuenta que en este proceso el tipo de tratamiento es específico del tipo de eflorescencia que se haya producido en la pared o muro. Y que un tratamiento no adecuado puede dar lugar a la formación de otros tipos de manchas sobre la pared.

En la Tabla se muestra brevemente un resumen del tipo de "curado" recomendado en cada caso.

COLOR

NATURALEZA

METODO DE CURADO

   

Cepillado y lavado con agua pura

Sulfato

Lavado con jabón sódico al 1%

 

Lavado con agua limpia

BLANCAS

Carbonatos

Lavado con ácido clorhídrico al 1:5 o

1:10

Sulfato y

Tratamientos con siliconas para impermeabilizar el ladrillo, pero no es recomendable cuando las sales provienen del suelo

 

carbonatos

AMARILLO VERDOSO

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No lavar nunca con HCl

Lavar con agua destilada y solución diluida de sosa caustica, NaOH

Se puede usar también una papilla de Bentonita y HCl al 10% depositada sobre la superficie de los ladrillos 8nunca sobre el mortero) y posterior cepillado en seco (procediendo caro, pero eficaz)

Otro remedio es tratar la pared en soluciones de derivados del EDTA (etilen, diamina, tetra acético) como el CELON E (50 g/l)

Vanadio

No vanadio

Si no responden al tratamiento con CELON E se recomienda usar solución de ácido acético diluido 15 veces y H 2 O 2 de 20 vol.

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6.1. Valores Límite

i. Cal de rotura

Si la cantidad de cal de rotura presente en los ladrillos es mayor del 0,5 %, con partículas de diámetro mayor de 0,5 mm es posible la rotura del ladrillo. Así, según la norma DIN 105 (5) los ladrillos deben estar libres de oclusiones de cal de manera

que no deben presentar defectos micro-estructurales después de ser sometidos a vapor en una proporción mayor de cinco roturas con una profundidad máxima de 3 mm/100 cm^ de área.

ii. Sales solubles

Según Lipinski (6) los límites de sulfatos de sodio y magnesio en ladrillos deben ser:

<0,04% peso para que sean improbables las eflorescencias.

Entre 0,04-0,08% peso para que sean posibles

>0,08% peso para que sean probables

Estos intervalos se cumplen también para la suma total de sulfato sódico + potásico + magnésico. Incluso, según otros autores, el límite de sales solubles para que no aparezcan eflorescencias está en el 0,05%. Según la Norma DIN 105 (7) diferentes productos de arcilla cocida así como los ladrillos cerámicos de alta resistencia tipo klínker deben estar libres de sales dañinas que den lugar a defectos. La Tabla 2 recoge los valores límite detectado para evitar la formación de eflorescencias después de realizar el ensayo de sales solubles según la Norma DIN 51 100(8).

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VALORES

Norma DIN

LIMITES

105

PRODUCTO

SALES

MAXIMOS (%

peso)

PARTE 1

Ladrillos sólidos y perforados verticalmente. Ladrillos de fachada y tipo Klinker

SO 4 Mg SO 4 Na 2 +SO 4 K 2 SO 4 Mg adicional

0.12

0.08

0.08

PARTE 2

Ladrillos de alta resistencia. Ladrillos de fachada y klinker

SO 4 Mg SO 4 Na 2 +SO 4 K 2 SO 4 Mg adicional

0.12

0.08

0.08

PARTE 3

Ladrillos de alta resistencia Ladrillos de fachada y klinker

SO 4 Mg SO 4 Na 2 +SO 4 K 2

0.06

0.04

PARTE 4

Klinkers cerámicos

SO 4 Mg SO 4 Na 2 +SO 4 K 2

0.06

0.04

PARTE 5

Ladrillos macizos ligeros. Ladrillos en paneles del mismo tipo

SO 4 Mg

0.12

Las nuevas normas europeas al respecto resultan más específicas en cuanto al contenido de iones solubles en los ladrillos de construcción, dividiendo los límites en tres categorías de valores máximos (Tabla 3)

TIPO (%PESO)

IONES NA + +

IONES SO 4 2-

K

+ +Mg 2+

L (bajo)

 

0.09

0.05

N (normal)

 

0.25

1.6

V (no especifico)

Sin condiciones

------

7. EFLORESCENCIAS EN FACHADA

7.1. Generalidades

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En esta ocasión vamos a tratar una patología que podemos observar en muchas ocasiones en las fachadas de ladrillo cerámico de los edificios de nuestras ciudades, aunque generalmente tan sólo se trata de un defecto estético sin mayores consecuencias para la fábrica: las eflorescencias. Las eflorescencias son depósitos de sales cristalizadas que se posan en la superficie de los ladrillos en forma de manchas, generalmente, blanquecinas. Diferenciaremos aquí las eflorescencias, que son depósitos superficiales, de las criptoeflorescencias, que son depósitos interiores en los poros del material, y son más peligrosas, pues al aumentar de volumen en el interior del material crean fuertes tensiones que hacen que el poro se abra y entre agua, hielo, etc. que, aunque lentamente, podría llegar a destruir el material.

1. Formación de sales en el interior del poro.

2. Crecimiento del cristal en el interior.

3. Fracturación del cristal.

4. Continuación del crecimiento de las partículas.

5. Rotura del poro por las fuerzas de cristalización.

6. El viento y la lluvia eliminan los restos de arena que se formaron y quedaron

eliminan los restos de arena que se formaron y quedaron Fig. 1.- Daños en la fábrica

Fig. 1.- Daños en la fábrica por criptoeflorescencias

7.2. Descripción de los Daños

Según el tipo de eflorescencia podemos encontrar distintas manifestaciones:

Tipo I, son depósitos superficiales de sales blanquecinas muy solubles en agua, que aparecen en forma de velo y situadas en el centro o los bordes del ladrillo, aunque también cubre la junta de mortero. Suelen aparecer en la cuarta parte superior de los edificios, en la base del muro y en los antepechos de las ventanas. Son muy abundantes. Se manifiestan en primavera cuando el viento y el sol secan la fábrica tras el período húmedo del invierno.

Tipo II (criptoeflorescencias o subeflorescencias), las piezas presentan desconchados importantes o se desprenden con facilidad capas del ladrillo de unos milímetros. Suelen darse en zonas húmedas o marítimas. Son poco frecuentes.

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Tipo III (exudaciones), son depósitos blancos en superficie en forma de regueros, son poco solubles en agua y en presencia de ácido clorhídrico son efervescentes. Son difíciles de eliminar.

Tipo IV, son regueros de color pardo sobre los ladrillos y las juntas de mortero. Son poco frecuentes y suelen aparecer en ladrillos fuertemente cocidos.

Tipo V, las manchas son de color amarillo verdoso. Son muy raras.

Tipo VI, en este caso las manchas, marrones oscuras o negras, aparecen sobre los ladrillos (normalmente los marrones pigmentados) y las juntas. Se distinguen de las del tipo IV por el color del ladrillo, al estar pigmentados con bióxido de manganeso.

ladrillo, al estar pigmentados con bióxido de manganeso. Fig. 2.- Eflorescencias 7.3. Origen de los Daños
ladrillo, al estar pigmentados con bióxido de manganeso. Fig. 2.- Eflorescencias 7.3. Origen de los Daños

Fig. 2.- Eflorescencias

7.3. Origen de los Daños

Estos depósitos se forman por la migración de las sales solubles, presentes en el interior del ladrillo, a través de los poros del material, y su acumulación en la superficie o en los poros inmediatos, cuando se evapora el agua existente. En cuanto la solución salina sobrepasa su concentración de saturación se precipita en las zonas de máxima evaporación.

El aporte de sales puede ser interno o externo: las sales pueden encontrarse en el propio ladrillo (en la arcilla, que contiene compuestos solubles en agua o durante el proceso de cocción, que puede impregnarse de humos y gases que circulan por el interior de los hornos), en el mortero (en los áridos,, el cemento o aditivos químicos) y, a veces, en el terreno. En la superficie aparecen sales que suelen ser, con una mayor o menor presencia,

cuya composición es

de sulfatos y carbonatos (de sodio, de potasio, de calcio

diferente a la de las sales contenidas en el interior del ladrillo.

Origen según tipo de eflorescencia:

Del tipo I: se dan por la reacción química producida entre el ladrillo y el mortero

Del tipo II: se dan por que el agua circula muy lentamente por la red capilar mientras que la evaporación es muy brusca, las sales cristalizan en el interior

)

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del ladrillo y debido al aumento de volumen al pasar de estado anhidro (sin agua) a hidratado se desconcha la parte exterior.

El tipo III: cuando el cemento sufre el proceso de hidratación libera cal que es arrastrada por el agua de lluvia, discurriendo por la fachada cuando se evapora ésta; la cal posteriormente se transforma en carbonato cálcico, en presencia del anhídrido carbónico del aire.

Del tipo IV: aparecen cuando ciertos tipos de ladrillos de fabricación reciente se exponen a la lluvia, exudan sulfatos de hierro que reaccionan a hidróxidos férricos en contacto con el aire y a óxidos de un color pardo rojizo, no solubles en el agua.

Del tipo V: se forman por las sales de vanadio que proceden de ciertas arcillas.

Del tipo VI: se dan cuando el bióxido de manganeso que da el color a los ladrillos pardos reacciona con los sulfatos presentes en el mismo y forma sulfato de manganeso soluble que tras diversas reacciones forma óxido de manganeso.

Los factores que intervienen en la aparición de las eflorescencias en un muro de fábrica de ladrillo son:

Las condiciones ambientales:

Cuando está a una temperatura relativamente baja (mayor presencia de humedad y sales en suspensión debido a la dificultad de evaporación)

Si está sometida al viento y al sol para que se produzca una rápida

evaporación

La polución atmosférica: en zonas contaminadas por industrias, calefacciones,etc., debido a la presencia de anhídrido sulfuroso procedente de la combustión al contacto con el agua de lluvia puede transformarse en ácido sulfúrico que reacciona con los componentes del mortero o el ladrillo formando eflorescencias. La geometría de los poros:

Según la forma de éstos se formarán los depósitos de sales bien en el interior

o

en la superficie.

mayor porosidad mayor succión capilar

A

El contenido de sales solubles en los ladrillos y morteros o en el terreno:

A mayor contenido de sales mayor migración o transporte de las mismas

La fábrica puede estar en contacto con sales solubles procedentes de suelos salinos, productos industriales, terrenos con escombros, cenizas, escorias u otros residuos. Las eflorescencias provocadas por contaminación exterior suelen ser las más graves y persistentes. La presencia de agua:

Bien en forma de lluvia, capilar o de obra, ya que es el medio en el que se van

a transportar las sales

7.4. Prevención de Daños

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Se ha evitar que la obra sea contaminada por sales solubles que provienen de suelos “contaminados” (productos industriales, con escombros o residuos orgánicos o inorgánicos). Hay que impedir que en la obra se produzcan filtraciones de agua que mojen la fábrica por diferentes zonas a las normalmente expuestas. Si las eflorescencias no desaparecen durante los 2-3 primeros años y las manchas localizadas no llegan a desaparecer es posible que se esté dando esta situación. Es muy importante, pues, la correcta ejecución de los detalles constructivos, para evitar la entrada de agua. En las eflorescencias del tipo I, para evitar la reacción ladrillo-mortero se deberían usar morteros bastardos (cemento-cal-arena), evitar la succión del agua y las sales del mortero mediante el mojado previo de la pieza y en caso de lluvias abundantes proteger la fábrica que esté recientemente ejecutada. Para evitar la absorción de sales del suelo, se han de colocar correctas barreras antihumedad (láminas impermeables, corte capilar, etc). Durante la ejecución de la obra hay que intentar que los ladrillos no se mojen demasiado. En época de lluvias fuertes hay que cubrir la obra no terminada y el acopio de ladrillos a pie de obra. Mediante el ensayo descrito en la norma UNE 67029:1995 EX se puede determinar la florescencia en los ladrillos (que para los ladrillos “cara vista” adquiere una mayor importancia): 5 ladrillos + 1

ENSAYO DE EFLORESCENCIA (5 ladrillos + 1 de patrón)

5 piezas en un recipiente

Cara opuesta a la cara vista ha de quedar sumergida 2,5 cm a 20±5 ºC de temperatura y 70±10% de humedad relativa

Durante 7 días

Mantenimiento

En ambiente de laboratorio

Durante 24 horas

Desecado

En estufa

Durante 24 horas

Evaluación de las piezas

Presencia de velo fino o grueso

 

Superficie afectada

 

Velo grueso

Eflorescido

Calificación de probetas

Velo fino en menos del 25% de la superficie

No eflorescido

Velo fino en más del 25% de la superficie

Ligeramente

 

eflorescido

7.5. Reparación de Daños

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Según el tipo de eflorescencia que nos encontremos, el tratamiento a llevar a cabo

para la eliminación de las mismas puede ser:

Tipo I: Este tipo de eflorescencia desaparece tras varios ciclos de humectación-secado, pero para que desparezcan de una forma rápida, se puede repetir el proceso de cepillar la fachada con un cepillo duro que no sea metálico y posteriormente arrastrar con agua limpia los restos, en caso de que persista, se mojaría abundantemente la fachada, se aplicaría agua con disolución de ácido clorhídrico al 10% y posteriormente se lavaría.

Tipo II. En este caso, se produce una circulación lenta del agua por la red capilar y una fuerte evaporación, produciéndose un aumento de la presión que provoca los desconchados. Para evitar su aparición se ha de realizar un regado intenso y de forma repetida durante épocas de baja evaporación.

Tipo III (exudaciones). Este tipo de manchas no se eliminan definitivamente con facilidad. Si existen depósitos abundantes se han de cepillar o raspar, se empapan de agua y se aplica una disolución de ácido clorhídrico, tras la cual se enjuaga de forma abundante. La aplicación repetida de ClH o en disoluciones muy concentradas es perjudicial para el material.

Tipo IV. Para su eliminación se aplica sobre las manchas una pasta formada por citrato sódico, agua tibia, glicerina y creta, se deberá enjuagar con abundante agua limpia al final de cada aplicación, ya que se pude repetir el proceso hasta su eliminación total.

Tipo V. Se aplica una solución de sosa cáustica (Na(OH)) de 350 g/l, dejándola actuar durante 2-3 días y se lava abundantemente con agua limpia.

Tipo VI. Se moja con agua la zona que presenta manchas, en caso de ser ésta intensas se aplica una solución de ácido acético, agua oxigenada y agua y en el caso de manchas leves, se diluye 2-3 veces la anterior solución, se aplica y se lava de forma abundante con sosa cáustica.

8. CONCLUSIONES:

El fenómeno de aparición de eflorescencias en materiales de arcilla cocida es bien conocido desde hace tiempo y se ha visto, que hay datos abundantes en cuanto a tipos, métodos de estudio y corrección del proceso. Sin embargo, sigue siendo un fenómeno al que se han hecho pocos estudios.

9. REFERENCIAS:

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J. Ma. RINCON y M. ROMERO; Prevención y eliminación de eflorescencias en

la restauración de ladrillos de construcción; Instituto de Ciencias de la

Construcción Eduardo Torroja-CSIC; ESPAÑA.

D. Jorge J. Osuna Marcos; Estudio General Sobre Las Eflorescencias En

Obra; Madrid, Abril de 1998.

J.

Ma.

RINCON

y

M.

ROMERO;

Fundamentos

y

clasificación

de

las

eflorescencias en ladrillos de construcción; Instituto de Ciencias de la

Construcción Eduardo Torroja-CSIC; ESPAÑA.

Patología

de

la

Edificación

43,

Eflorescencias

en

Fachada;

concretonline.com/pdf/07construcciones/art_tec/patologia43.pdf - España

10. INFORMACIÓN EL DIGITAL (CD)