REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
UNIDAD EDUCATIVA PRIVADA COLEGIO JUAN NEPOMUCENO CHAVES
CARACAS-MUNICIPIO BARUTA
ESTADO BOLIVARIANO DE MIRANDA.
5TO AÑO DE EDUCACIÓN MEDIA GENERAL. SECCIÓN ‘’U’’
MATERIA: GHC
JOSE GREGORIO HERNANDEZ
Docente: Autor:
Alfonso Fuentes Andrés Sosa
JOSE GREGORIO HERNANDEZ
José Gregorio Hernández Cisneros nació el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, una
localidad del Estado Trujillo en Venezuela. Fue el primero de seis hermanos, hijo de
Benigno María Hernández Manzaneda y Josefa Antonia Cisneros Mansilla.
Durante su infancia vivió en su pueblo natal, su madre se dedicaba a labores del hogar
propias de la época y su padre era comerciante y dueño de un almacén de mercancías
secas, víveres y farmacia.
La devoción católica fue tradición en la familia de Hernández, de tal manera que la
tendencia a convertirse en personaje religioso, se cumplió en su tía María de Jesús,
quien profesó de Clarisa en Mérida.
La madre y la tía María Luisa, devotas de Nuestra Señora de las Mercedes, San José y
la Virgen del Rosario, le enseñaron a cultivar esas advocaciones. Lo llevaban con
frecuencia a la Iglesia, hacían visitas a familias amigas y cumplían con los enfermos,
llevando palabras de aliento y consuelo.
Su padre Benigno, es un hombre que goza del éxito económico, producto de su trabajo
disciplinado, y para la familia representa la autoridad y el respeto, debiéndole los hijos
una obediencia indiscutible.
Para el momento de su nacimiento, en Venezuela acaba de terminar la Guerra Federal,
y este es uno de los motivos por el cual los padres de JGH, migran de barinas para el
estado Táchira, Venezuela se encurtan en periodos de inestabilidad política, se
destacan las presidencias de Guzmán Blanco, y las dictaduras de Cipriano Castro y
Juan Vicente Gómez, que mantuvieron cerrados por largos periodos la universidad del
país.
A nivel internacional se desarrolla la primera guerra mundial, la cual culmina el año en
que fallece el Dr. José Gregorio Hernández.
Durante la vida del Dr. José Gregorio Hernández, Venezuela tuvo los siguientes
presidentes:
Juan Crisóstomo Falcón 1864 1868
José Tadeo Monagas 1868 1870
José Ruperto Monagas 1870
Antonio Guzmán Blanco 1870 1877
Francisco Linares
1877 1878
Alcántara
Antonio Guzmán Blanco 1879 1884
Joaquín Crespo 1884 1886
Antonio Guzmán Blanco 1886 1888
Juan Pablo Rojas Paul 1888 1890
Raimundo Andueza
1890 1892
Palacio
Joaquín Crespo 1892 1898
Ignacio Andrade 1898 1899
Cipriano Castro 1899 1908
Juan Vicente Gómez 1908 1935
Estudia primeras letras en su pueblo natal y se traslada luego a Caracas, para estudiar
en el Colegio Villegas, graduándose de Bachiller en Filosofía en 1884. Estudia
Medicina, graduándose en 1888. Presentó su tesis en: La doctrina de Laennec y La
Fiebre Tifoidea en Caracas”, ambos relacionados con enfermedades bacterianas,
campo en el cual centrará su profesión médica. Es considerado Fundador de la
Bacteriología en Venezuela. Luego se traslada a su tierra natal para hacer medicina
rural, donde recibe la noticia de que fue becado para cursar en Paris, estudios de
Microscopía, Bacteriología, Histología y Fisiología Experimental. Regresa de Europa en
1991 y funda el Instituto de Medicina Experimental, el Laboratorio del Hospital Vargas y
varias cátedras de Medicina, entre ellas Histología Normal y Patológica; Fisiología
Experimental y Bacteriología. Esta fue la primera que se fundó en América, impulsando
la renovación y el progreso de la ciencia venezolana. Perfecciona el uso del
microscopio. En 1904 ingresa como Individuo de Número a la Academia Nacional de
Medicina como uno de sus Fundadores, Sillón XXVIII. En 1909 renuncia a sus labores
en Venezuela y se traslada a Italia, para ingresar al monasterio de la Cartuja, como
Fray Marcelo. Su condición física lo hace regresar a sus actividades profesionales,
docentes y académicas, en Venezuela. En 1914 vuelve a Roma, ingresa al Seminario,
pero nuevamente debe regresar, por síntomas de tuberculosis.
Continúa sus labores académicas y docentes hasta 1919, cuando fallece en accidente
de tránsito. Durante los 23 años en que ejerció efectivamente la docencia universitaria,
el doctor Hernández dictó un total de 32 cursos, en asignaturas de su competencia, con
asistencia de 694 estudiantes.
En sus inicios, la salud en el país era bastante precaria, un país golpeado por
enfermedades como la fiebre amarilla, paludismo entre otros, los hospitales eran
usados básicamente por personas de muy bajos recursos, con atención mínima, donde
las personas ya asistían prácticamente a fallecer.
Un punto importante a destacar, es la construcción del primer hospital importante para
Venezuela, en la presidencia de Juan Pablo Rojas Paul, el cual fue el Hospital Vargas,
donde a su regreso de Francia JGH, pudo desarrollar su carrera y aplicar todos los
conocimientos de vanguardia que traía de Europa
El Dr. Hernández es considerado el impulsor y pionero de la verdadera docencia
científica y pedagógica en Venezuela, basada en lecciones explicativas, con
observación de los fenómenos vitales, la experimentación sistematizada, prácticas de
vivisección y pruebas de laboratorio (Yáber, 2009). Mucho se ha escrito sobre su labor
como bacteriólogo y fisiólogo, quien cultivó y coloreó los microbios por primera vez
entre nosotros y practicó experimentos en animales, pero no se le ha reconocido como
pionero en Venezuela de la enseñanza de lo que hoy llamamos principios de la Bioética
aplicados a la investigación científica. El Dr. Hernández, se adelantó a los tiempos, así
como trajo las bases fundamentales para la enseñanza de una medicina científica,
también practicó y transmitió a sus alumnos lo que hoy llamamos principios de la
Bioética aplicados a la investigación científica, establecidos en el Código de Ética para
la Vida, Capítulo III, Normas para la utilización de los animales en investigación, aparte
4: “Tanto en la investigación como en la docencia, los procedimientos que causan dolor
o sufrimiento que no sean momentáneos o mínimos, se deben realizar después de
administrar sedantes, analgésicos o anestésicos según las prácticas aceptadas en la
medicina veterinaria” .
Las tensiones que podían existir entre el reconocimiento de la santidad popular y el
reconocimiento oficial por parte de la jerarquía eclesiástica se han ido diluyendo, tanto
por los avances en el proceso de canonización llevado a cabo en Roma, como por una
importante apertura de la Conferencia Episcopal Venezolana hacia la religiosidad
popular en general, lo cual pensamos ha facilitado ese proceso.
Esa apertura ha permitido la integración y ha llevado a una reapropiación de la figura
de JGH por la iglesia católica, la cual, en lugar de rechazarla, como hacían muchos
clérigos en los años cincuenta, la han incorporado a su culto. Eso fue lo ocurrido con la
mudanza de su tumba, la cual originalmente estaba ubicada en el Cementerio General
del Sur de Caracas, donde era un lugar de tanta veneración popular, que había sido
necesario techarla y cercarla para albergar y proteger las centenas de exvotos con
figuras religiosas, o partes del cuerpo, que habían sido ofrecidos como pago de
promesas, y que luego, en el año 1976, fue trasladada a una capilla de la iglesia de la
Candelaria de Caracas.
La figura de JGH ha permitido ofrecer una síntesis de tendencias sociales que podían
ser interpretadas como opuestas o contradictorias, como la ciencia y la religión, la
relevancia de los laicos y de los sacerdotes, el camino de la santidad por la vocación
religiosa o la vida profesional, entre la oración y la acción, entre la ciencia y la
solidaridad y compasión.
BIBLIOGRAFIA
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