Historia y Evolución de la Arquitectura
Historia y Evolución de la Arquitectura
Historia
La Mezquita Azul en Estambul, Turquía, con sus altos minaretes es considerada un ejemplo
clásico de la arquitectura del Imperio otomano.
La historia de la arquitectura es la rama de la historia del arte que estudia la evolución
histórica de la arquitectura, sus principios, ideas y realizaciones. Esta disciplina, así como
cualquier otra forma de conocimiento histórico, está sujeta a las limitaciones y fortalezas de la
historia como ciencia: existen diversas perspectivas en relación con su estudio, la mayor parte
de las cuales son occidentales. En la mayoría de los casos —aunque no siempre— los periodos
estudiados corren paralelos a los de la historia del arte y existen momentos en que las ideas
estéticas se superponen o se confunden.
En la antigüedad, los primeros refugios utilizados por el ser humano (Homo erectus) solían ser
temporales y móviles debido al estilo de vida nómada de aquella época. Los campamentos se
construían con materiales ligeros y de fácil transporte: huesos, cueros, madera, etc. En
Chichibu, Japón, se descubrieron agujeros para postes en una capa de ceniza volcánica que
datan de hace 500 000 años. Mientras que en Francia se hallaron líneas de piedra que servían
de base para estructuras de palos que datan de hace 400 000 años.5 El abrigo, como
construcción predominante en las sociedades primitivas, será el elemento principal de su
organización espacial, varios teóricos de la arquitectura en momentos diversos de la historia
(Vitruvio en la antigüedad, Leon Battista Alberti en el Renacimiento, y Joseph Rykwert más
recientemente) evocaron el mito de la choza primitiva. Este mito, con variantes según la
fuente, postula que el ser humano recibió de los dioses la sabiduría para la construcción de su
abrigo, configurado como una construcción de madera compuesta por cuatro paredes y un
tejado a dos aguas.6
Arquitectura contemporánea
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Desde la década de 1980, a medida que la complejidad de los edificios comenzó a aumentar
(en términos de sistemas estructurales, servicios, energía y tecnologías), el campo de la
arquitectura se volvió multidisciplinario con especializaciones para cada tipo de proyecto,
experiencia tecnológica o métodos de entrega de proyectos. Además, ha habido una mayor
separación entre el arquitecto de 'diseño' y el arquitecto de 'proyecto' que asegura que el
proyecto cumple con los estándares requeridos y se ocupa de las cuestiones de
responsabilidad. Los procesos preparatorios para el diseño de cualquier gran edificio se han
vuelto cada vez más complicados y requieren estudios preliminares de cuestiones como
durabilidad, sostenibilidad, calidad, dinero y cumplimiento de las leyes locales. Una estructura
grande ya no puede ser el diseño de una persona, sino el trabajo de muchas. El modernismo y
el posmodernismo han sido criticados por algunos miembros de la profesión arquitectónica
que sienten que la arquitectura exitosa no es una búsqueda personal, filosófica o estética de
los individualistas; más bien, tiene que considerar las necesidades diarias de las personas y
utilizar la tecnología para crear entornos habitables, y el proceso de diseño se basa en estudios
de ciencias sociales, ambientales y del comportamiento.
Al mismo tiempo, los últimos movimientos del Nuevo urbanismo, la arquitectura metafórica, la
arquitectura complementaria, neofuturismo y la nueva arquitectura clásica promueven un
enfoque sostenible a la construcción que se aprecia y se desarrolla un crecimiento inteligente,
tradición arquitectónica y de diseño clásico.78 Esto contrasta con la arquitectura modernista y
globalmente uniforme, además de apoyarse en las urbanizaciones solitarias y la expansión
suburbana.9 Los muros cortina de vidrio, que eran el sello distintivo de la vida urbana
ultramoderna en muchos países, surgieron incluso en países en desarrollo como Nigeria,
donde los estilos internacionales habían estado representados desde mediados del siglo xx,
principalmente debido a las inclinaciones de arquitectos formados en el extranjero.10
Definiciones
Según el tópico popular, en el tratado más antiguo que se conserva sobre la materia, De
Architectura, de Vitruvio, en el siglo i a. C., se dice que la arquitectura descansa en tres
principios: la Belleza (Venustas), la Firmeza (Firmitas) y la Utilidad (Utilitas). La arquitectura se
puede definir como un equilibrio entre estos tres elementos, sin sobrepasar ninguno a los
otros. No tendría sentido tratar de entender un trabajo de la arquitectura sin aceptar estos
tres aspectos.
Sin embargo, basta con leer el tratado para percatarse de que Vitruvio exigía estas
características para algunos edificios públicos muy particulares. De hecho, cuando Vitruvio se
atreve a intentar un análisis del arte sobre el que escribe, propone entender la arquitectura
como compuesta de cuatro elementos: orden arquitectónico (relación de cada parte con su
uso), disposición («las especies de disposición […] son el trazado en planta, en alzado y en
perspectiva»), proporción («concordancia uniforme entre la obra entera y sus miembros») y
distribución (en griego οἰκονομία, oikonomía, consiste «en el debido y mejor uso posible de los
materiales y de los terrenos, y en procurar el menor coste de la obra conseguido de un modo
racional y ponderado»). Sus dudas al respecto son bastante intensas, pues cuatro páginas más
adelante divide la arquitectura en tres partes: construcción, gnómica y mecánica. Por
interesante y sugerente que sea, no debe olvidarse que este tratado es el único tratado clásico
que nos ha llegado, y la probabilidad de que sea lo mejor de su época es pequeña.
La historia de las diversas versiones del tratado de Vitruvio resume bien el conflicto a la hora
de definir la arquitectura. En 1674 Claude Perrault, médico fisiólogo especializado en disección
de cadáveres y buen dibujante, publica su traducción resumida del tratado de Vitruvio, que
queda totalmente reorganizado. El resumen de Perrault es el medio por el que se conoció
Vitruvio y que desde entonces influyó en los tratados y teorías de los siglos siguientes. En ese
resumen en el que la tríada vitruviana va a ver la luz.
En general, los más reconocidos arquitectos del siglo xx, entre los que se puede mencionar a
Mies van der Rohe, Le Corbusier, Frank Lloyd Wright, Louis Kahn, Alvar Aalto, Luis Barragán,
Tadao Andō, Richard Meier, César Pelli o Pedro Ramírez Vázquez han dado a su oficio una
definición distinta, enfocando su finalidad de manera diferente. William Morris, fundador del
Arts and Crafts, dio la siguiente definición:
La arquitectura abarca la consideración de todo el ambiente físico que rodea la vida humana:
no podemos sustraernos a ella mientras formemos parte de la civilización, porque la
arquitectura es el conjunto de modificaciones y alteraciones introducidas en la superficie
terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas, exceptuando sólo el puro desierto.
La diferencia sustancial entre la versión de Perrault y las anteriores radica, según José Luis
González Moreno-Navarro, en que Perrault tergiversa «el carácter sintético de la arquitectura
en una visión estrictamente analítica y fragmentada en tres ramas autónomas [lo que] es una
consecuencia de su estructura mental […] formada a lo largo de una vida dedicada al análisis
de los organismos vivos, que evidentemente en ningún momento recomponía y volvía a dar
vida». Por el contrario, según Vitruvio:
Rascacielos en Yokohama, Japón.
La arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias, y adornada con muy
variado aprendizaje; por la ayuda de que un juicio se forma de esos trabajos que son el
resultado de otras artes. La práctica y la teoría son sus padres. La práctica es la contemplación
frecuente y continuada del modo de ejecutar algún trabajo dado, o de la operación mera de las
manos, para la conversión de la materia de la mejor forma y de la manera más acabada. La
teoría es el resultado del razonamiento que demuestra y explica que el material forjado ha
sido convertido para resultar como el fin propuesto. Porque el arquitecto meramente práctico
no es capaz de asignar las razones suficientes para las formas que él adopta; y el arquitecto de
teoría falla también, agarrando la sombra en vez de la substancia. El que es teórico así como
también práctico, por lo tanto construyó doblemente; capaz no sólo de probar la conveniencia
de su diseño, sino igualmente de llevarlo en ejecución.
Estadio Nacional de Pekín "Nido de pájaro". China, 2008. Obra de los arquitectos suizos
Jacques Herzog y Pierre de Meuron.
Angkor, Camboya.
Durante este periodo, no solamente se ha producido un gran aumento de población, con sus
correspondientes necesidades edificatorias (especialmente de viviendas), sino también
importantes movimientos de poblaciones, desde las zonas rurales a las urbanas y, terminada la
Guerra Fría, desde los países pobres a los países ricos. Los movimientos migratorios han
supuesto, no solo un aumento de la demanda de nuevos edificios en las zonas urbanas, sino
también el abandono del patrimonio construido que, en muchos casos, se ha perdido
definitivamente.
Este constante cambio en las necesidades y usos asociados a la edificación permite explicar
otra de las características de la Arquitectura moderna. Este constante replanteo de conceptos
se han desarrollado distintos y numerosos estilos arquitectónicos con el afán de dar una
respuesta a esta interrogante; en el siglo xix, se produce el abandono de la ortodoxia
neoclásica en favor de un eclecticismo estilístico de carácter historicista, dando lugar al
neogótico, neorrománico, neomudéjar… Solamente con la llegada del siglo xx surgen estilos
realmente originales, como el Arts and Crafts, el Art Nouveau, el Modernismo, el Bauhaus, el
Estilo Internacional, el Post-Modernismo, etc.
Teoría de la arquitectura
Ilustración de la primera página del «Diccionario razonado de la arquitectura francesa del siglo
xi al xvi» (1856), por Eugène Viollet-le-Duc
La filosofía de la arquitectura es una rama de la filosofía del arte, que se ocupa del valor
estético de la arquitectura, su semántica y las relaciones con el desarrollo de la cultura.
Muchos filósofos y teóricos, desde Platón hasta Michel Foucault, Gilles Deleuze, Robert
Venturi y Ludwig Wittgenstein se han preocupado por la naturaleza de la arquitectura y si la
arquitectura se distingue o no de la construcción.
Tratados históricos
Según Vitruvio, el arquitecto debe esforzarse por cumplir cada uno de estos tres atributos de la
mejor manera posible. Leon Battista Alberti, que elabora las ideas de Vitruvio en su tratado De
re aedificatoria, vio la belleza principalmente como una cuestión de proporción, aunque
también influyó el ornamento. Para Alberti, las reglas de la proporción eran las que regían la
figura humana idealizada, la media áurea. El aspecto más importante de la belleza era, por
tanto, una parte inherente de un objeto, más que algo aplicado superficialmente, y se basaba
en verdades universales y reconocibles. La noción de estilo en las artes no se desarrolló hasta
el siglo xvi, con los escritos de Giorgio Vasari.15 En el siglo xviii, sus Vidas de los más excelentes
pintores, escultores y arquitectos se habían traducido al italiano, francés, español e inglés.
En el siglo xvi, el arquitecto, pintor y teórico manierista italiano Sebastiano Serlio escribió Tutte
L'Opere D'Architettura et Prospetiva (Obras completas sobre arquitectura y perspectiva). Este
tratado ejerció una inmensa influencia en toda Europa, siendo el primer manual que enfatizó
los aspectos prácticos más que los teóricos de la arquitectura, y fue el primero en catalogar los
cinco órdenes.16
A principios del siglo xix, Augustus Welby Northmore Pugin escribió Contrastes (1836) que,
como sugería el título, contrastaba el mundo industrial moderno, que él despreciaba, con una
imagen idealizada del mundo neomedieval. La arquitectura gótica, creía Pugin, era la única
«verdadera forma de arquitectura cristiana».17 El crítico de arte inglés del siglo xix, John
Ruskin, en su Seven Lamps of Architecture, publicado en 1849, era mucho más limitado en su
visión de lo que constituía la arquitectura. La arquitectura era el «arte que dispone y adorna de
tal manera los edificios levantados por los hombres… que la vista de ellos» contribuye «a su
salud mental, poder y placer».18 Para Ruskin, la estética tenía una importancia primordial. Su
trabajo continúa afirmando que un edificio no es verdaderamente una obra de arquitectura a
menos que esté «adornado» de alguna manera. Para Ruskin, un edificio bien construido, bien
proporcionado y funcional necesitaba al menos hileras de cuerdas o rustificación.18
Conceptos modernos
El Congreso Nacional de Brasil, diseñado por Oscar Niemeyer. Vista de un edificio del siglo xx
con dos torres idénticas muy próximas que se elevan desde un edificio de perfil bajo con un
domo en un extremo, y un domo invertido como un cuenco en el otro.
El notable arquitecto de rascacielos del siglo xix, Louis Sullivan, promovió un precepto
primordial del diseño arquitectónico: «La forma sigue a la función». Si bien la noción de que las
consideraciones estructurales y estéticas debían estar completamente sujetas a la
funcionalidad fue recibida tanto con popularidad como con escepticismo, tuvo el efecto de
introducir el concepto de «función» en lugar de la «utilidad» de Vitruvio. Se llegó a considerar
que la «función» englobaba todos los criterios de uso, percepción y disfrute de un edificio, no
solamente prácticos, sino también estéticos, psicológicos y culturales.
Nunzia Rondanini afirmó: A través de su dimensión estética, la arquitectura va más allá de los
aspectos funcionales que tiene en común con otras ciencias humanas. A través de su propia
forma particular de expresar valores, la arquitectura puede estimular e influir en la vida social
sin presumir que, en y por sí misma, promoverá el desarrollo social… Restringir el significado
del formalismo (arquitectónico) al arte por el arte no solo es reaccionario; también puede ser
una búsqueda sin propósito de perfección u originalidad que degrada la forma en una mera
instrumentalidad.21
Entre las filosofías que han influido en arquitectos modernos y su enfoque para el diseño de
edificios son Racionalismo, empirismo, estructuralismo, postestructuralismo, deconstrucción y
la fenomenología.
A finales del siglo xx se añadió un nuevo concepto a los incluidos en la brújula tanto de
estructura como de función, la consideración de la sostenibilidad y, por tanto, la arquitectura
sostenible. Para satisfacer el espíritu contemporáneo, un edificio debe construirse de una
manera que sea respetuosa con el medio ambiente en términos de la producción de sus
materiales, su impacto en el entorno natural y construido de su área circundante y las
demandas que hace a las fuentes de energía no sostenibles. para calefacción, refrigeración,
gestión de agua y residuos e iluminación.
Práctica profesional
Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, vista desde la cúpula de la basílica. Gian Lorenzo
Bernini, entre 1656 y 1667.
El arquitecto debe ser el individuo que domine todos los conocimientos científicos y artísticos
de su época.
— Leonardo da Vinci.
Tradicionalmente, la arquitectura ha sido considerada una de las siete Bellas Artes.
Determinados edificios u otras construcciones son obras de arte ya que pueden ser
considerados primariamente en función de su forma o estructura sensible o de su estética.
Desde este punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan consistir en muros,
columnas, forjados, techos y demás elementos constructivos, su fin es crear espacios con
sentido donde los seres humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades. Es en este
«tener sentido» en que puede distinguirse la arquitectura (como arte) de la mera construcción.
Así es como esta es capaz de condicionar el comportamiento del hombre en el espacio, tanto
física como emocionalmente.
Véase también
Matemáticas y arquitectura
Anexo:Estilos arquitectónicos
Referencias
Clive, Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber (National Geographic Society edición).
Santiago de Chile: Editorial Amereida S.A. p. 6. ISBN 978-956-8631-19-2.
«Beauty, Humanism, Continuity between Past and Future». Traditional Architecture Group.
Archivado desde el original el 5 de marzo de 2018. Consultado el 23 de marzo de 2014.
D. Rowland, T.N. Howe: Vitruvius. Ten Books on Architecture. Cambridge University Press,
Cambridge 1999, ISBN 0-521-00292-3
«Vitruvius Ten Books on Architecture, with regard to landscape and garden design».
[Link]. Consultado el 14 de noviembre de 2005.
Françoise Choay, Alberti and Vitruvius, editor, Joseph Rykwert, Profile 21, Architectural
Design, Vol. 49, N.º 5-6.
D'Anjou, Philippe (2011). «An Ethics of Freedom for Architectural Design Practice». Journal of
Architectural Education 64 (2): 141-147. JSTOR 41318789.
John Ruskin, The Seven Lamps of Architecture, G. Allen (1880), reprinted Dover, (1989) ISBN 0-
486-26145-X
Rondanini, Nunzia Architecture and Social Change Heresies II, Vol. 3, N.º 3, Nueva York,
Neresies Collective Inc., 1981.
Bibliografía
Clive , Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber - Arquitectura. National Geographic Society.
Giorgio Cricco e Francesco Di Teodoro, Itinerario nell'arte, Bologna, Zanichelli, 2003. ISBN 88-
08-21740-X.
Pevsner, Fleming e Honour, Dizionario di architettura, Torino, Utet, 1978 ISBN 88-06-51961-1;
ristampato come Dizionario dei termini artistici, Utet Tea, 1994.
Riccardo Salvi, Dentro l'edificio. Brevi considerazioni sull'architettura d'interni, Milano, Franco
Angeli, ISBN 978-88-917-4431-9.
Azofra Agustín, E. Entre la concinnitas vitrubiana y la apuesta por la modernidad en los inicios
de la arquitectura de la Ilustración en España. Las intervenciones e informes del arquitecto
Juan de Sagarbinaga en cinco catedrales y una colegiata hispanas. En: Illescas, Laura...[et. al.].
Catedrales del Mundo iberoamericano. [Link].179-212. Andavira, 2022. ISBN. 978-84-
124831-7-8
Enlaces externos
Historia
La Mezquita Azul en Estambul, Turquía, con sus altos minaretes es considerada un ejemplo
clásico de la arquitectura del Imperio otomano.
La historia de la arquitectura es la rama de la historia del arte que estudia la evolución
histórica de la arquitectura, sus principios, ideas y realizaciones. Esta disciplina, así como
cualquier otra forma de conocimiento histórico, está sujeta a las limitaciones y fortalezas de la
historia como ciencia: existen diversas perspectivas en relación con su estudio, la mayor parte
de las cuales son occidentales. En la mayoría de los casos —aunque no siempre— los periodos
estudiados corren paralelos a los de la historia del arte y existen momentos en que las ideas
estéticas se superponen o se confunden.
En la antigüedad, los primeros refugios utilizados por el ser humano (Homo erectus) solían ser
temporales y móviles debido al estilo de vida nómada de aquella época. Los campamentos se
construían con materiales ligeros y de fácil transporte: huesos, cueros, madera, etc. En
Chichibu, Japón, se descubrieron agujeros para postes en una capa de ceniza volcánica que
datan de hace 500 000 años. Mientras que en Francia se hallaron líneas de piedra que servían
de base para estructuras de palos que datan de hace 400 000 años.5 El abrigo, como
construcción predominante en las sociedades primitivas, será el elemento principal de su
organización espacial, varios teóricos de la arquitectura en momentos diversos de la historia
(Vitruvio en la antigüedad, Leon Battista Alberti en el Renacimiento, y Joseph Rykwert más
recientemente) evocaron el mito de la choza primitiva. Este mito, con variantes según la
fuente, postula que el ser humano recibió de los dioses la sabiduría para la construcción de su
abrigo, configurado como una construcción de madera compuesta por cuatro paredes y un
tejado a dos aguas.6
Arquitectura contemporánea
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Desde la década de 1980, a medida que la complejidad de los edificios comenzó a aumentar
(en términos de sistemas estructurales, servicios, energía y tecnologías), el campo de la
arquitectura se volvió multidisciplinario con especializaciones para cada tipo de proyecto,
experiencia tecnológica o métodos de entrega de proyectos. Además, ha habido una mayor
separación entre el arquitecto de 'diseño' y el arquitecto de 'proyecto' que asegura que el
proyecto cumple con los estándares requeridos y se ocupa de las cuestiones de
responsabilidad. Los procesos preparatorios para el diseño de cualquier gran edificio se han
vuelto cada vez más complicados y requieren estudios preliminares de cuestiones como
durabilidad, sostenibilidad, calidad, dinero y cumplimiento de las leyes locales. Una estructura
grande ya no puede ser el diseño de una persona, sino el trabajo de muchas. El modernismo y
el posmodernismo han sido criticados por algunos miembros de la profesión arquitectónica
que sienten que la arquitectura exitosa no es una búsqueda personal, filosófica o estética de
los individualistas; más bien, tiene que considerar las necesidades diarias de las personas y
utilizar la tecnología para crear entornos habitables, y el proceso de diseño se basa en estudios
de ciencias sociales, ambientales y del comportamiento.
Al mismo tiempo, los últimos movimientos del Nuevo urbanismo, la arquitectura metafórica, la
arquitectura complementaria, neofuturismo y la nueva arquitectura clásica promueven un
enfoque sostenible a la construcción que se aprecia y se desarrolla un crecimiento inteligente,
tradición arquitectónica y de diseño clásico.78 Esto contrasta con la arquitectura modernista y
globalmente uniforme, además de apoyarse en las urbanizaciones solitarias y la expansión
suburbana.9 Los muros cortina de vidrio, que eran el sello distintivo de la vida urbana
ultramoderna en muchos países, surgieron incluso en países en desarrollo como Nigeria,
donde los estilos internacionales habían estado representados desde mediados del siglo xx,
principalmente debido a las inclinaciones de arquitectos formados en el extranjero.10
Definiciones
Según el tópico popular, en el tratado más antiguo que se conserva sobre la materia, De
Architectura, de Vitruvio, en el siglo i a. C., se dice que la arquitectura descansa en tres
principios: la Belleza (Venustas), la Firmeza (Firmitas) y la Utilidad (Utilitas). La arquitectura se
puede definir como un equilibrio entre estos tres elementos, sin sobrepasar ninguno a los
otros. No tendría sentido tratar de entender un trabajo de la arquitectura sin aceptar estos
tres aspectos.
Sin embargo, basta con leer el tratado para percatarse de que Vitruvio exigía estas
características para algunos edificios públicos muy particulares. De hecho, cuando Vitruvio se
atreve a intentar un análisis del arte sobre el que escribe, propone entender la arquitectura
como compuesta de cuatro elementos: orden arquitectónico (relación de cada parte con su
uso), disposición («las especies de disposición […] son el trazado en planta, en alzado y en
perspectiva»), proporción («concordancia uniforme entre la obra entera y sus miembros») y
distribución (en griego οἰκονομία, oikonomía, consiste «en el debido y mejor uso posible de los
materiales y de los terrenos, y en procurar el menor coste de la obra conseguido de un modo
racional y ponderado»). Sus dudas al respecto son bastante intensas, pues cuatro páginas más
adelante divide la arquitectura en tres partes: construcción, gnómica y mecánica. Por
interesante y sugerente que sea, no debe olvidarse que este tratado es el único tratado clásico
que nos ha llegado, y la probabilidad de que sea lo mejor de su época es pequeña.
La historia de las diversas versiones del tratado de Vitruvio resume bien el conflicto a la hora
de definir la arquitectura. En 1674 Claude Perrault, médico fisiólogo especializado en disección
de cadáveres y buen dibujante, publica su traducción resumida del tratado de Vitruvio, que
queda totalmente reorganizado. El resumen de Perrault es el medio por el que se conoció
Vitruvio y que desde entonces influyó en los tratados y teorías de los siglos siguientes. En ese
resumen en el que la tríada vitruviana va a ver la luz.
En general, los más reconocidos arquitectos del siglo xx, entre los que se puede mencionar a
Mies van der Rohe, Le Corbusier, Frank Lloyd Wright, Louis Kahn, Alvar Aalto, Luis Barragán,
Tadao Andō, Richard Meier, César Pelli o Pedro Ramírez Vázquez han dado a su oficio una
definición distinta, enfocando su finalidad de manera diferente. William Morris, fundador del
Arts and Crafts, dio la siguiente definición:
La arquitectura abarca la consideración de todo el ambiente físico que rodea la vida humana:
no podemos sustraernos a ella mientras formemos parte de la civilización, porque la
arquitectura es el conjunto de modificaciones y alteraciones introducidas en la superficie
terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas, exceptuando sólo el puro desierto.
La diferencia sustancial entre la versión de Perrault y las anteriores radica, según José Luis
González Moreno-Navarro, en que Perrault tergiversa «el carácter sintético de la arquitectura
en una visión estrictamente analítica y fragmentada en tres ramas autónomas [lo que] es una
consecuencia de su estructura mental […] formada a lo largo de una vida dedicada al análisis
de los organismos vivos, que evidentemente en ningún momento recomponía y volvía a dar
vida». Por el contrario, según Vitruvio:
Rascacielos en Yokohama, Japón.
La arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias, y adornada con muy
variado aprendizaje; por la ayuda de que un juicio se forma de esos trabajos que son el
resultado de otras artes. La práctica y la teoría son sus padres. La práctica es la contemplación
frecuente y continuada del modo de ejecutar algún trabajo dado, o de la operación mera de las
manos, para la conversión de la materia de la mejor forma y de la manera más acabada. La
teoría es el resultado del razonamiento que demuestra y explica que el material forjado ha
sido convertido para resultar como el fin propuesto. Porque el arquitecto meramente práctico
no es capaz de asignar las razones suficientes para las formas que él adopta; y el arquitecto de
teoría falla también, agarrando la sombra en vez de la substancia. El que es teórico así como
también práctico, por lo tanto construyó doblemente; capaz no sólo de probar la conveniencia
de su diseño, sino igualmente de llevarlo en ejecución.
Estadio Nacional de Pekín "Nido de pájaro". China, 2008. Obra de los arquitectos suizos
Jacques Herzog y Pierre de Meuron.
Angkor, Camboya.
Durante este periodo, no solamente se ha producido un gran aumento de población, con sus
correspondientes necesidades edificatorias (especialmente de viviendas), sino también
importantes movimientos de poblaciones, desde las zonas rurales a las urbanas y, terminada la
Guerra Fría, desde los países pobres a los países ricos. Los movimientos migratorios han
supuesto, no solo un aumento de la demanda de nuevos edificios en las zonas urbanas, sino
también el abandono del patrimonio construido que, en muchos casos, se ha perdido
definitivamente.
Este constante cambio en las necesidades y usos asociados a la edificación permite explicar
otra de las características de la Arquitectura moderna. Este constante replanteo de conceptos
se han desarrollado distintos y numerosos estilos arquitectónicos con el afán de dar una
respuesta a esta interrogante; en el siglo xix, se produce el abandono de la ortodoxia
neoclásica en favor de un eclecticismo estilístico de carácter historicista, dando lugar al
neogótico, neorrománico, neomudéjar… Solamente con la llegada del siglo xx surgen estilos
realmente originales, como el Arts and Crafts, el Art Nouveau, el Modernismo, el Bauhaus, el
Estilo Internacional, el Post-Modernismo, etc.
Teoría de la arquitectura
Ilustración de la primera página del «Diccionario razonado de la arquitectura francesa del siglo
xi al xvi» (1856), por Eugène Viollet-le-Duc
La filosofía de la arquitectura es una rama de la filosofía del arte, que se ocupa del valor
estético de la arquitectura, su semántica y las relaciones con el desarrollo de la cultura.
Muchos filósofos y teóricos, desde Platón hasta Michel Foucault, Gilles Deleuze, Robert
Venturi y Ludwig Wittgenstein se han preocupado por la naturaleza de la arquitectura y si la
arquitectura se distingue o no de la construcción.
Tratados históricos
Según Vitruvio, el arquitecto debe esforzarse por cumplir cada uno de estos tres atributos de la
mejor manera posible. Leon Battista Alberti, que elabora las ideas de Vitruvio en su tratado De
re aedificatoria, vio la belleza principalmente como una cuestión de proporción, aunque
también influyó el ornamento. Para Alberti, las reglas de la proporción eran las que regían la
figura humana idealizada, la media áurea. El aspecto más importante de la belleza era, por
tanto, una parte inherente de un objeto, más que algo aplicado superficialmente, y se basaba
en verdades universales y reconocibles. La noción de estilo en las artes no se desarrolló hasta
el siglo xvi, con los escritos de Giorgio Vasari.15 En el siglo xviii, sus Vidas de los más excelentes
pintores, escultores y arquitectos se habían traducido al italiano, francés, español e inglés.
En el siglo xvi, el arquitecto, pintor y teórico manierista italiano Sebastiano Serlio escribió Tutte
L'Opere D'Architettura et Prospetiva (Obras completas sobre arquitectura y perspectiva). Este
tratado ejerció una inmensa influencia en toda Europa, siendo el primer manual que enfatizó
los aspectos prácticos más que los teóricos de la arquitectura, y fue el primero en catalogar los
cinco órdenes.16
A principios del siglo xix, Augustus Welby Northmore Pugin escribió Contrastes (1836) que,
como sugería el título, contrastaba el mundo industrial moderno, que él despreciaba, con una
imagen idealizada del mundo neomedieval. La arquitectura gótica, creía Pugin, era la única
«verdadera forma de arquitectura cristiana».17 El crítico de arte inglés del siglo xix, John
Ruskin, en su Seven Lamps of Architecture, publicado en 1849, era mucho más limitado en su
visión de lo que constituía la arquitectura. La arquitectura era el «arte que dispone y adorna de
tal manera los edificios levantados por los hombres… que la vista de ellos» contribuye «a su
salud mental, poder y placer».18 Para Ruskin, la estética tenía una importancia primordial. Su
trabajo continúa afirmando que un edificio no es verdaderamente una obra de arquitectura a
menos que esté «adornado» de alguna manera. Para Ruskin, un edificio bien construido, bien
proporcionado y funcional necesitaba al menos hileras de cuerdas o rustificación.18
Conceptos modernos
El Congreso Nacional de Brasil, diseñado por Oscar Niemeyer. Vista de un edificio del siglo xx
con dos torres idénticas muy próximas que se elevan desde un edificio de perfil bajo con un
domo en un extremo, y un domo invertido como un cuenco en el otro.
El notable arquitecto de rascacielos del siglo xix, Louis Sullivan, promovió un precepto
primordial del diseño arquitectónico: «La forma sigue a la función». Si bien la noción de que las
consideraciones estructurales y estéticas debían estar completamente sujetas a la
funcionalidad fue recibida tanto con popularidad como con escepticismo, tuvo el efecto de
introducir el concepto de «función» en lugar de la «utilidad» de Vitruvio. Se llegó a considerar
que la «función» englobaba todos los criterios de uso, percepción y disfrute de un edificio, no
solamente prácticos, sino también estéticos, psicológicos y culturales.
Nunzia Rondanini afirmó: A través de su dimensión estética, la arquitectura va más allá de los
aspectos funcionales que tiene en común con otras ciencias humanas. A través de su propia
forma particular de expresar valores, la arquitectura puede estimular e influir en la vida social
sin presumir que, en y por sí misma, promoverá el desarrollo social… Restringir el significado
del formalismo (arquitectónico) al arte por el arte no solo es reaccionario; también puede ser
una búsqueda sin propósito de perfección u originalidad que degrada la forma en una mera
instrumentalidad.21
Entre las filosofías que han influido en arquitectos modernos y su enfoque para el diseño de
edificios son Racionalismo, empirismo, estructuralismo, postestructuralismo, deconstrucción y
la fenomenología.
A finales del siglo xx se añadió un nuevo concepto a los incluidos en la brújula tanto de
estructura como de función, la consideración de la sostenibilidad y, por tanto, la arquitectura
sostenible. Para satisfacer el espíritu contemporáneo, un edificio debe construirse de una
manera que sea respetuosa con el medio ambiente en términos de la producción de sus
materiales, su impacto en el entorno natural y construido de su área circundante y las
demandas que hace a las fuentes de energía no sostenibles. para calefacción, refrigeración,
gestión de agua y residuos e iluminación.
Práctica profesional
Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, vista desde la cúpula de la basílica. Gian Lorenzo
Bernini, entre 1656 y 1667.
El arquitecto debe ser el individuo que domine todos los conocimientos científicos y artísticos
de su época.
— Leonardo da Vinci.
Tradicionalmente, la arquitectura ha sido considerada una de las siete Bellas Artes.
Determinados edificios u otras construcciones son obras de arte ya que pueden ser
considerados primariamente en función de su forma o estructura sensible o de su estética.
Desde este punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan consistir en muros,
columnas, forjados, techos y demás elementos constructivos, su fin es crear espacios con
sentido donde los seres humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades. Es en este
«tener sentido» en que puede distinguirse la arquitectura (como arte) de la mera construcción.
Así es como esta es capaz de condicionar el comportamiento del hombre en el espacio, tanto
física como emocionalmente.
Véase también
Matemáticas y arquitectura
Anexo:Estilos arquitectónicos
Referencias
Clive, Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber (National Geographic Society edición).
Santiago de Chile: Editorial Amereida S.A. p. 6. ISBN 978-956-8631-19-2.
«Beauty, Humanism, Continuity between Past and Future». Traditional Architecture Group.
Archivado desde el original el 5 de marzo de 2018. Consultado el 23 de marzo de 2014.
D. Rowland, T.N. Howe: Vitruvius. Ten Books on Architecture. Cambridge University Press,
Cambridge 1999, ISBN 0-521-00292-3
«Vitruvius Ten Books on Architecture, with regard to landscape and garden design».
[Link]. Consultado el 14 de noviembre de 2005.
Françoise Choay, Alberti and Vitruvius, editor, Joseph Rykwert, Profile 21, Architectural
Design, Vol. 49, N.º 5-6.
D'Anjou, Philippe (2011). «An Ethics of Freedom for Architectural Design Practice». Journal of
Architectural Education 64 (2): 141-147. JSTOR 41318789.
John Ruskin, The Seven Lamps of Architecture, G. Allen (1880), reprinted Dover, (1989) ISBN 0-
486-26145-X
Rondanini, Nunzia Architecture and Social Change Heresies II, Vol. 3, N.º 3, Nueva York,
Neresies Collective Inc., 1981.
Bibliografía
Clive , Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber - Arquitectura. National Geographic Society.
Giorgio Cricco e Francesco Di Teodoro, Itinerario nell'arte, Bologna, Zanichelli, 2003. ISBN 88-
08-21740-X.
Pevsner, Fleming e Honour, Dizionario di architettura, Torino, Utet, 1978 ISBN 88-06-51961-1;
ristampato come Dizionario dei termini artistici, Utet Tea, 1994.
Riccardo Salvi, Dentro l'edificio. Brevi considerazioni sull'architettura d'interni, Milano, Franco
Angeli, ISBN 978-88-917-4431-9.
Azofra Agustín, E. Entre la concinnitas vitrubiana y la apuesta por la modernidad en los inicios
de la arquitectura de la Ilustración en España. Las intervenciones e informes del arquitecto
Juan de Sagarbinaga en cinco catedrales y una colegiata hispanas. En: Illescas, Laura...[et. al.].
Catedrales del Mundo iberoamericano. [Link].179-212. Andavira, 2022. ISBN. 978-84-
124831-7-8
Enlaces externos
La Mezquita Azul en Estambul, Turquía, con sus altos minaretes es considerada un ejemplo
clásico de la arquitectura del Imperio otomano.
En la antigüedad, los primeros refugios utilizados por el ser humano (Homo erectus) solían ser
temporales y móviles debido al estilo de vida nómada de aquella época. Los campamentos se
construían con materiales ligeros y de fácil transporte: huesos, cueros, madera, etc. En
Chichibu, Japón, se descubrieron agujeros para postes en una capa de ceniza volcánica que
datan de hace 500 000 años. Mientras que en Francia se hallaron líneas de piedra que servían
de base para estructuras de palos que datan de hace 400 000 años.5 El abrigo, como
construcción predominante en las sociedades primitivas, será el elemento principal de su
organización espacial, varios teóricos de la arquitectura en momentos diversos de la historia
(Vitruvio en la antigüedad, Leon Battista Alberti en el Renacimiento, y Joseph Rykwert más
recientemente) evocaron el mito de la choza primitiva. Este mito, con variantes según la
fuente, postula que el ser humano recibió de los dioses la sabiduría para la construcción de su
abrigo, configurado como una construcción de madera compuesta por cuatro paredes y un
tejado a dos aguas.6
Arquitectura contemporánea
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Al mismo tiempo, los últimos movimientos del Nuevo urbanismo, la arquitectura metafórica, la
arquitectura complementaria, neofuturismo y la nueva arquitectura clásica promueven un
enfoque sostenible a la construcción que se aprecia y se desarrolla un crecimiento inteligente,
tradición arquitectónica y de diseño clásico.78 Esto contrasta con la arquitectura modernista y
globalmente uniforme, además de apoyarse en las urbanizaciones solitarias y la expansión
suburbana.9 Los muros cortina de vidrio, que eran el sello distintivo de la vida urbana
ultramoderna en muchos países, surgieron incluso en países en desarrollo como Nigeria,
donde los estilos internacionales habían estado representados desde mediados del siglo xx,
principalmente debido a las inclinaciones de arquitectos formados en el extranjero.10
Definiciones
Según el tópico popular, en el tratado más antiguo que se conserva sobre la materia, De
Architectura, de Vitruvio, en el siglo i a. C., se dice que la arquitectura descansa en tres
principios: la Belleza (Venustas), la Firmeza (Firmitas) y la Utilidad (Utilitas). La arquitectura se
puede definir como un equilibrio entre estos tres elementos, sin sobrepasar ninguno a los
otros. No tendría sentido tratar de entender un trabajo de la arquitectura sin aceptar estos
tres aspectos.
Sin embargo, basta con leer el tratado para percatarse de que Vitruvio exigía estas
características para algunos edificios públicos muy particulares. De hecho, cuando Vitruvio se
atreve a intentar un análisis del arte sobre el que escribe, propone entender la arquitectura
como compuesta de cuatro elementos: orden arquitectónico (relación de cada parte con su
uso), disposición («las especies de disposición […] son el trazado en planta, en alzado y en
perspectiva»), proporción («concordancia uniforme entre la obra entera y sus miembros») y
distribución (en griego οἰκονομία, oikonomía, consiste «en el debido y mejor uso posible de los
materiales y de los terrenos, y en procurar el menor coste de la obra conseguido de un modo
racional y ponderado»). Sus dudas al respecto son bastante intensas, pues cuatro páginas más
adelante divide la arquitectura en tres partes: construcción, gnómica y mecánica. Por
interesante y sugerente que sea, no debe olvidarse que este tratado es el único tratado clásico
que nos ha llegado, y la probabilidad de que sea lo mejor de su época es pequeña.
La historia de las diversas versiones del tratado de Vitruvio resume bien el conflicto a la hora
de definir la arquitectura. En 1674 Claude Perrault, médico fisiólogo especializado en disección
de cadáveres y buen dibujante, publica su traducción resumida del tratado de Vitruvio, que
queda totalmente reorganizado. El resumen de Perrault es el medio por el que se conoció
Vitruvio y que desde entonces influyó en los tratados y teorías de los siglos siguientes. En ese
resumen en el que la tríada vitruviana va a ver la luz.
En general, los más reconocidos arquitectos del siglo xx, entre los que se puede mencionar a
Mies van der Rohe, Le Corbusier, Frank Lloyd Wright, Louis Kahn, Alvar Aalto, Luis Barragán,
Tadao Andō, Richard Meier, César Pelli o Pedro Ramírez Vázquez han dado a su oficio una
definición distinta, enfocando su finalidad de manera diferente. William Morris, fundador del
Arts and Crafts, dio la siguiente definición:
La arquitectura abarca la consideración de todo el ambiente físico que rodea la vida humana:
no podemos sustraernos a ella mientras formemos parte de la civilización, porque la
arquitectura es el conjunto de modificaciones y alteraciones introducidas en la superficie
terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas, exceptuando sólo el puro desierto.
La arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias, y adornada con muy
variado aprendizaje; por la ayuda de que un juicio se forma de esos trabajos que son el
resultado de otras artes. La práctica y la teoría son sus padres. La práctica es la contemplación
frecuente y continuada del modo de ejecutar algún trabajo dado, o de la operación mera de las
manos, para la conversión de la materia de la mejor forma y de la manera más acabada. La
teoría es el resultado del razonamiento que demuestra y explica que el material forjado ha
sido convertido para resultar como el fin propuesto. Porque el arquitecto meramente práctico
no es capaz de asignar las razones suficientes para las formas que él adopta; y el arquitecto de
teoría falla también, agarrando la sombra en vez de la substancia. El que es teórico así como
también práctico, por lo tanto construyó doblemente; capaz no sólo de probar la conveniencia
de su diseño, sino igualmente de llevarlo en ejecución.
Estadio Nacional de Pekín "Nido de pájaro". China, 2008. Obra de los arquitectos suizos
Jacques Herzog y Pierre de Meuron.
Angkor, Camboya.
Durante este periodo, no solamente se ha producido un gran aumento de población, con sus
correspondientes necesidades edificatorias (especialmente de viviendas), sino también
importantes movimientos de poblaciones, desde las zonas rurales a las urbanas y, terminada la
Guerra Fría, desde los países pobres a los países ricos. Los movimientos migratorios han
supuesto, no solo un aumento de la demanda de nuevos edificios en las zonas urbanas, sino
también el abandono del patrimonio construido que, en muchos casos, se ha perdido
definitivamente.
Este constante cambio en las necesidades y usos asociados a la edificación permite explicar
otra de las características de la Arquitectura moderna. Este constante replanteo de conceptos
se han desarrollado distintos y numerosos estilos arquitectónicos con el afán de dar una
respuesta a esta interrogante; en el siglo xix, se produce el abandono de la ortodoxia
neoclásica en favor de un eclecticismo estilístico de carácter historicista, dando lugar al
neogótico, neorrománico, neomudéjar… Solamente con la llegada del siglo xx surgen estilos
realmente originales, como el Arts and Crafts, el Art Nouveau, el Modernismo, el Bauhaus, el
Estilo Internacional, el Post-Modernismo, etc.
Teoría de la arquitectura
Ilustración de la primera página del «Diccionario razonado de la arquitectura francesa del siglo
xi al xvi» (1856), por Eugène Viollet-le-Duc
La filosofía de la arquitectura es una rama de la filosofía del arte, que se ocupa del valor
estético de la arquitectura, su semántica y las relaciones con el desarrollo de la cultura.
Muchos filósofos y teóricos, desde Platón hasta Michel Foucault, Gilles Deleuze, Robert
Venturi y Ludwig Wittgenstein se han preocupado por la naturaleza de la arquitectura y si la
arquitectura se distingue o no de la construcción.
Tratados históricos
La obra escrita más antigua que se conserva sobre el tema de la arquitectura es De
architectura del arquitecto romano Vitruvio a principios del siglo i d. C.12 Según Vitruvio, un
buen edificio debe satisfacer los tres principios de firmitas, utilitas, venustas,1314
comúnmente conocidos por la traducción original: firmeza, comodidad y deleite. Un
equivalente en español sería:
Utilidad: debe ser adecuado para los fines para los que se utiliza.
Según Vitruvio, el arquitecto debe esforzarse por cumplir cada uno de estos tres atributos de la
mejor manera posible. Leon Battista Alberti, que elabora las ideas de Vitruvio en su tratado De
re aedificatoria, vio la belleza principalmente como una cuestión de proporción, aunque
también influyó el ornamento. Para Alberti, las reglas de la proporción eran las que regían la
figura humana idealizada, la media áurea. El aspecto más importante de la belleza era, por
tanto, una parte inherente de un objeto, más que algo aplicado superficialmente, y se basaba
en verdades universales y reconocibles. La noción de estilo en las artes no se desarrolló hasta
el siglo xvi, con los escritos de Giorgio Vasari.15 En el siglo xviii, sus Vidas de los más excelentes
pintores, escultores y arquitectos se habían traducido al italiano, francés, español e inglés.
En el siglo xvi, el arquitecto, pintor y teórico manierista italiano Sebastiano Serlio escribió Tutte
L'Opere D'Architettura et Prospetiva (Obras completas sobre arquitectura y perspectiva). Este
tratado ejerció una inmensa influencia en toda Europa, siendo el primer manual que enfatizó
los aspectos prácticos más que los teóricos de la arquitectura, y fue el primero en catalogar los
cinco órdenes.16
A principios del siglo xix, Augustus Welby Northmore Pugin escribió Contrastes (1836) que,
como sugería el título, contrastaba el mundo industrial moderno, que él despreciaba, con una
imagen idealizada del mundo neomedieval. La arquitectura gótica, creía Pugin, era la única
«verdadera forma de arquitectura cristiana».17 El crítico de arte inglés del siglo xix, John
Ruskin, en su Seven Lamps of Architecture, publicado en 1849, era mucho más limitado en su
visión de lo que constituía la arquitectura. La arquitectura era el «arte que dispone y adorna de
tal manera los edificios levantados por los hombres… que la vista de ellos» contribuye «a su
salud mental, poder y placer».18 Para Ruskin, la estética tenía una importancia primordial. Su
trabajo continúa afirmando que un edificio no es verdaderamente una obra de arquitectura a
menos que esté «adornado» de alguna manera. Para Ruskin, un edificio bien construido, bien
proporcionado y funcional necesitaba al menos hileras de cuerdas o rustificación.18
Conceptos modernos
El Congreso Nacional de Brasil, diseñado por Oscar Niemeyer. Vista de un edificio del siglo xx
con dos torres idénticas muy próximas que se elevan desde un edificio de perfil bajo con un
domo en un extremo, y un domo invertido como un cuenco en el otro.
El notable arquitecto de rascacielos del siglo xix, Louis Sullivan, promovió un precepto
primordial del diseño arquitectónico: «La forma sigue a la función». Si bien la noción de que las
consideraciones estructurales y estéticas debían estar completamente sujetas a la
funcionalidad fue recibida tanto con popularidad como con escepticismo, tuvo el efecto de
introducir el concepto de «función» en lugar de la «utilidad» de Vitruvio. Se llegó a considerar
que la «función» englobaba todos los criterios de uso, percepción y disfrute de un edificio, no
solamente prácticos, sino también estéticos, psicológicos y culturales.
Nunzia Rondanini afirmó: A través de su dimensión estética, la arquitectura va más allá de los
aspectos funcionales que tiene en común con otras ciencias humanas. A través de su propia
forma particular de expresar valores, la arquitectura puede estimular e influir en la vida social
sin presumir que, en y por sí misma, promoverá el desarrollo social… Restringir el significado
del formalismo (arquitectónico) al arte por el arte no solo es reaccionario; también puede ser
una búsqueda sin propósito de perfección u originalidad que degrada la forma en una mera
instrumentalidad.21
Entre las filosofías que han influido en arquitectos modernos y su enfoque para el diseño de
edificios son Racionalismo, empirismo, estructuralismo, postestructuralismo, deconstrucción y
la fenomenología.
A finales del siglo xx se añadió un nuevo concepto a los incluidos en la brújula tanto de
estructura como de función, la consideración de la sostenibilidad y, por tanto, la arquitectura
sostenible. Para satisfacer el espíritu contemporáneo, un edificio debe construirse de una
manera que sea respetuosa con el medio ambiente en términos de la producción de sus
materiales, su impacto en el entorno natural y construido de su área circundante y las
demandas que hace a las fuentes de energía no sostenibles. para calefacción, refrigeración,
gestión de agua y residuos e iluminación.
Práctica profesional
Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, vista desde la cúpula de la basílica. Gian Lorenzo
Bernini, entre 1656 y 1667.
Puerta de Brandeburgo, muestra del Neoclasicismo.
El arquitecto debe ser el individuo que domine todos los conocimientos científicos y artísticos
de su época.
— Leonardo da Vinci.
Desde este punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan consistir en muros,
columnas, forjados, techos y demás elementos constructivos, su fin es crear espacios con
sentido donde los seres humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades. Es en este
«tener sentido» en que puede distinguirse la arquitectura (como arte) de la mera construcción.
Así es como esta es capaz de condicionar el comportamiento del hombre en el espacio, tanto
física como emocionalmente.
Matemáticas y arquitectura
Anexo:Estilos arquitectónicos
Referencias
Clive, Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber (National Geographic Society edición).
Santiago de Chile: Editorial Amereida S.A. p. 6. ISBN 978-956-8631-19-2.
«Beauty, Humanism, Continuity between Past and Future». Traditional Architecture Group.
Archivado desde el original el 5 de marzo de 2018. Consultado el 23 de marzo de 2014.
D. Rowland, T.N. Howe: Vitruvius. Ten Books on Architecture. Cambridge University Press,
Cambridge 1999, ISBN 0-521-00292-3
«Vitruvius Ten Books on Architecture, with regard to landscape and garden design».
[Link]. Consultado el 14 de noviembre de 2005.
Françoise Choay, Alberti and Vitruvius, editor, Joseph Rykwert, Profile 21, Architectural
Design, Vol. 49, N.º 5-6.
John Ruskin, The Seven Lamps of Architecture, G. Allen (1880), reprinted Dover, (1989) ISBN 0-
486-26145-X
«Architecture starts when you carefully put two bricks together. There it begins. - Ludwig Mies
van der Rohe at BrainyQuote». BrainyQuote.
Rondanini, Nunzia Architecture and Social Change Heresies II, Vol. 3, N.º 3, Nueva York,
Neresies Collective Inc., 1981.
Bibliografía
Clive , Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber - Arquitectura. National Geographic Society.
Giorgio Cricco e Francesco Di Teodoro, Itinerario nell'arte, Bologna, Zanichelli, 2003. ISBN 88-
08-21740-X.
Pevsner, Fleming e Honour, Dizionario di architettura, Torino, Utet, 1978 ISBN 88-06-51961-1;
ristampato come Dizionario dei termini artistici, Utet Tea, 1994.
Riccardo Salvi, Dentro l'edificio. Brevi considerazioni sull'architettura d'interni, Milano, Franco
Angeli, ISBN 978-88-917-4431-9.
Azofra Agustín, E. Entre la concinnitas vitrubiana y la apuesta por la modernidad en los inicios
de la arquitectura de la Ilustración en España. Las intervenciones e informes del arquitecto
Juan de Sagarbinaga en cinco catedrales y una colegiata hispanas. En: Illescas, Laura...[et. al.].
Catedrales del Mundo iberoamericano. [Link].179-212. Andavira, 2022. ISBN. 978-84-
124831-7-8
Enlaces externos
Control de autoridades
Historia
La Mezquita Azul en Estambul, Turquía, con sus altos minaretes es considerada un ejemplo
clásico de la arquitectura del Imperio otomano.
En la antigüedad, los primeros refugios utilizados por el ser humano (Homo erectus) solían ser
temporales y móviles debido al estilo de vida nómada de aquella época. Los campamentos se
construían con materiales ligeros y de fácil transporte: huesos, cueros, madera, etc. En
Chichibu, Japón, se descubrieron agujeros para postes en una capa de ceniza volcánica que
datan de hace 500 000 años. Mientras que en Francia se hallaron líneas de piedra que servían
de base para estructuras de palos que datan de hace 400 000 años.5 El abrigo, como
construcción predominante en las sociedades primitivas, será el elemento principal de su
organización espacial, varios teóricos de la arquitectura en momentos diversos de la historia
(Vitruvio en la antigüedad, Leon Battista Alberti en el Renacimiento, y Joseph Rykwert más
recientemente) evocaron el mito de la choza primitiva. Este mito, con variantes según la
fuente, postula que el ser humano recibió de los dioses la sabiduría para la construcción de su
abrigo, configurado como una construcción de madera compuesta por cuatro paredes y un
tejado a dos aguas.6
Arquitectura contemporánea
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
El Estadio Nacional de Pekín (Pekín, China), 2003-2007, por Herzog & de Meuron
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Viena (Viena, Austria), 2008, por Zaha
Hadid
Desde la década de 1980, a medida que la complejidad de los edificios comenzó a aumentar
(en términos de sistemas estructurales, servicios, energía y tecnologías), el campo de la
arquitectura se volvió multidisciplinario con especializaciones para cada tipo de proyecto,
experiencia tecnológica o métodos de entrega de proyectos. Además, ha habido una mayor
separación entre el arquitecto de 'diseño' y el arquitecto de 'proyecto' que asegura que el
proyecto cumple con los estándares requeridos y se ocupa de las cuestiones de
responsabilidad. Los procesos preparatorios para el diseño de cualquier gran edificio se han
vuelto cada vez más complicados y requieren estudios preliminares de cuestiones como
durabilidad, sostenibilidad, calidad, dinero y cumplimiento de las leyes locales. Una estructura
grande ya no puede ser el diseño de una persona, sino el trabajo de muchas. El modernismo y
el posmodernismo han sido criticados por algunos miembros de la profesión arquitectónica
que sienten que la arquitectura exitosa no es una búsqueda personal, filosófica o estética de
los individualistas; más bien, tiene que considerar las necesidades diarias de las personas y
utilizar la tecnología para crear entornos habitables, y el proceso de diseño se basa en estudios
de ciencias sociales, ambientales y del comportamiento.
Al mismo tiempo, los últimos movimientos del Nuevo urbanismo, la arquitectura metafórica, la
arquitectura complementaria, neofuturismo y la nueva arquitectura clásica promueven un
enfoque sostenible a la construcción que se aprecia y se desarrolla un crecimiento inteligente,
tradición arquitectónica y de diseño clásico.78 Esto contrasta con la arquitectura modernista y
globalmente uniforme, además de apoyarse en las urbanizaciones solitarias y la expansión
suburbana.9 Los muros cortina de vidrio, que eran el sello distintivo de la vida urbana
ultramoderna en muchos países, surgieron incluso en países en desarrollo como Nigeria,
donde los estilos internacionales habían estado representados desde mediados del siglo xx,
principalmente debido a las inclinaciones de arquitectos formados en el extranjero.10
Definiciones
Según el tópico popular, en el tratado más antiguo que se conserva sobre la materia, De
Architectura, de Vitruvio, en el siglo i a. C., se dice que la arquitectura descansa en tres
principios: la Belleza (Venustas), la Firmeza (Firmitas) y la Utilidad (Utilitas). La arquitectura se
puede definir como un equilibrio entre estos tres elementos, sin sobrepasar ninguno a los
otros. No tendría sentido tratar de entender un trabajo de la arquitectura sin aceptar estos
tres aspectos.
Sin embargo, basta con leer el tratado para percatarse de que Vitruvio exigía estas
características para algunos edificios públicos muy particulares. De hecho, cuando Vitruvio se
atreve a intentar un análisis del arte sobre el que escribe, propone entender la arquitectura
como compuesta de cuatro elementos: orden arquitectónico (relación de cada parte con su
uso), disposición («las especies de disposición […] son el trazado en planta, en alzado y en
perspectiva»), proporción («concordancia uniforme entre la obra entera y sus miembros») y
distribución (en griego οἰκονομία, oikonomía, consiste «en el debido y mejor uso posible de los
materiales y de los terrenos, y en procurar el menor coste de la obra conseguido de un modo
racional y ponderado»). Sus dudas al respecto son bastante intensas, pues cuatro páginas más
adelante divide la arquitectura en tres partes: construcción, gnómica y mecánica. Por
interesante y sugerente que sea, no debe olvidarse que este tratado es el único tratado clásico
que nos ha llegado, y la probabilidad de que sea lo mejor de su época es pequeña.
La historia de las diversas versiones del tratado de Vitruvio resume bien el conflicto a la hora
de definir la arquitectura. En 1674 Claude Perrault, médico fisiólogo especializado en disección
de cadáveres y buen dibujante, publica su traducción resumida del tratado de Vitruvio, que
queda totalmente reorganizado. El resumen de Perrault es el medio por el que se conoció
Vitruvio y que desde entonces influyó en los tratados y teorías de los siglos siguientes. En ese
resumen en el que la tríada vitruviana va a ver la luz.
En general, los más reconocidos arquitectos del siglo xx, entre los que se puede mencionar a
Mies van der Rohe, Le Corbusier, Frank Lloyd Wright, Louis Kahn, Alvar Aalto, Luis Barragán,
Tadao Andō, Richard Meier, César Pelli o Pedro Ramírez Vázquez han dado a su oficio una
definición distinta, enfocando su finalidad de manera diferente. William Morris, fundador del
Arts and Crafts, dio la siguiente definición:
La arquitectura abarca la consideración de todo el ambiente físico que rodea la vida humana:
no podemos sustraernos a ella mientras formemos parte de la civilización, porque la
arquitectura es el conjunto de modificaciones y alteraciones introducidas en la superficie
terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas, exceptuando sólo el puro desierto.
The Prospects of architecture in Civilization, conferencia pronunciada en la London Institution
el 10 de marzo de 1881 y recopilada en el libro On Art and Socialism, Londres, 1947.
La diferencia sustancial entre la versión de Perrault y las anteriores radica, según José Luis
González Moreno-Navarro, en que Perrault tergiversa «el carácter sintético de la arquitectura
en una visión estrictamente analítica y fragmentada en tres ramas autónomas [lo que] es una
consecuencia de su estructura mental […] formada a lo largo de una vida dedicada al análisis
de los organismos vivos, que evidentemente en ningún momento recomponía y volvía a dar
vida». Por el contrario, según Vitruvio:
La arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias, y adornada con muy
variado aprendizaje; por la ayuda de que un juicio se forma de esos trabajos que son el
resultado de otras artes. La práctica y la teoría son sus padres. La práctica es la contemplación
frecuente y continuada del modo de ejecutar algún trabajo dado, o de la operación mera de las
manos, para la conversión de la materia de la mejor forma y de la manera más acabada. La
teoría es el resultado del razonamiento que demuestra y explica que el material forjado ha
sido convertido para resultar como el fin propuesto. Porque el arquitecto meramente práctico
no es capaz de asignar las razones suficientes para las formas que él adopta; y el arquitecto de
teoría falla también, agarrando la sombra en vez de la substancia. El que es teórico así como
también práctico, por lo tanto construyó doblemente; capaz no sólo de probar la conveniencia
de su diseño, sino igualmente de llevarlo en ejecución.
Estadio Nacional de Pekín "Nido de pájaro". China, 2008. Obra de los arquitectos suizos
Jacques Herzog y Pierre de Meuron.
Durante este periodo, no solamente se ha producido un gran aumento de población, con sus
correspondientes necesidades edificatorias (especialmente de viviendas), sino también
importantes movimientos de poblaciones, desde las zonas rurales a las urbanas y, terminada la
Guerra Fría, desde los países pobres a los países ricos. Los movimientos migratorios han
supuesto, no solo un aumento de la demanda de nuevos edificios en las zonas urbanas, sino
también el abandono del patrimonio construido que, en muchos casos, se ha perdido
definitivamente.
Este constante cambio en las necesidades y usos asociados a la edificación permite explicar
otra de las características de la Arquitectura moderna. Este constante replanteo de conceptos
se han desarrollado distintos y numerosos estilos arquitectónicos con el afán de dar una
respuesta a esta interrogante; en el siglo xix, se produce el abandono de la ortodoxia
neoclásica en favor de un eclecticismo estilístico de carácter historicista, dando lugar al
neogótico, neorrománico, neomudéjar… Solamente con la llegada del siglo xx surgen estilos
realmente originales, como el Arts and Crafts, el Art Nouveau, el Modernismo, el Bauhaus, el
Estilo Internacional, el Post-Modernismo, etc.
Teoría de la arquitectura
Ilustración de la primera página del «Diccionario razonado de la arquitectura francesa del siglo
xi al xvi» (1856), por Eugène Viollet-le-Duc
Tratados históricos
Utilidad: debe ser adecuado para los fines para los que se utiliza.
Según Vitruvio, el arquitecto debe esforzarse por cumplir cada uno de estos tres atributos de la
mejor manera posible. Leon Battista Alberti, que elabora las ideas de Vitruvio en su tratado De
re aedificatoria, vio la belleza principalmente como una cuestión de proporción, aunque
también influyó el ornamento. Para Alberti, las reglas de la proporción eran las que regían la
figura humana idealizada, la media áurea. El aspecto más importante de la belleza era, por
tanto, una parte inherente de un objeto, más que algo aplicado superficialmente, y se basaba
en verdades universales y reconocibles. La noción de estilo en las artes no se desarrolló hasta
el siglo xvi, con los escritos de Giorgio Vasari.15 En el siglo xviii, sus Vidas de los más excelentes
pintores, escultores y arquitectos se habían traducido al italiano, francés, español e inglés.
En el siglo xvi, el arquitecto, pintor y teórico manierista italiano Sebastiano Serlio escribió Tutte
L'Opere D'Architettura et Prospetiva (Obras completas sobre arquitectura y perspectiva). Este
tratado ejerció una inmensa influencia en toda Europa, siendo el primer manual que enfatizó
los aspectos prácticos más que los teóricos de la arquitectura, y fue el primero en catalogar los
cinco órdenes.16
A principios del siglo xix, Augustus Welby Northmore Pugin escribió Contrastes (1836) que,
como sugería el título, contrastaba el mundo industrial moderno, que él despreciaba, con una
imagen idealizada del mundo neomedieval. La arquitectura gótica, creía Pugin, era la única
«verdadera forma de arquitectura cristiana».17 El crítico de arte inglés del siglo xix, John
Ruskin, en su Seven Lamps of Architecture, publicado en 1849, era mucho más limitado en su
visión de lo que constituía la arquitectura. La arquitectura era el «arte que dispone y adorna de
tal manera los edificios levantados por los hombres… que la vista de ellos» contribuye «a su
salud mental, poder y placer».18 Para Ruskin, la estética tenía una importancia primordial. Su
trabajo continúa afirmando que un edificio no es verdaderamente una obra de arquitectura a
menos que esté «adornado» de alguna manera. Para Ruskin, un edificio bien construido, bien
proporcionado y funcional necesitaba al menos hileras de cuerdas o rustificación.18
Conceptos modernos
El Congreso Nacional de Brasil, diseñado por Oscar Niemeyer. Vista de un edificio del siglo xx
con dos torres idénticas muy próximas que se elevan desde un edificio de perfil bajo con un
domo en un extremo, y un domo invertido como un cuenco en el otro.
El notable arquitecto de rascacielos del siglo xix, Louis Sullivan, promovió un precepto
primordial del diseño arquitectónico: «La forma sigue a la función». Si bien la noción de que las
consideraciones estructurales y estéticas debían estar completamente sujetas a la
funcionalidad fue recibida tanto con popularidad como con escepticismo, tuvo el efecto de
introducir el concepto de «función» en lugar de la «utilidad» de Vitruvio. Se llegó a considerar
que la «función» englobaba todos los criterios de uso, percepción y disfrute de un edificio, no
solamente prácticos, sino también estéticos, psicológicos y culturales.
Nunzia Rondanini afirmó: A través de su dimensión estética, la arquitectura va más allá de los
aspectos funcionales que tiene en común con otras ciencias humanas. A través de su propia
forma particular de expresar valores, la arquitectura puede estimular e influir en la vida social
sin presumir que, en y por sí misma, promoverá el desarrollo social… Restringir el significado
del formalismo (arquitectónico) al arte por el arte no solo es reaccionario; también puede ser
una búsqueda sin propósito de perfección u originalidad que degrada la forma en una mera
instrumentalidad.21
Entre las filosofías que han influido en arquitectos modernos y su enfoque para el diseño de
edificios son Racionalismo, empirismo, estructuralismo, postestructuralismo, deconstrucción y
la fenomenología.
A finales del siglo xx se añadió un nuevo concepto a los incluidos en la brújula tanto de
estructura como de función, la consideración de la sostenibilidad y, por tanto, la arquitectura
sostenible. Para satisfacer el espíritu contemporáneo, un edificio debe construirse de una
manera que sea respetuosa con el medio ambiente en términos de la producción de sus
materiales, su impacto en el entorno natural y construido de su área circundante y las
demandas que hace a las fuentes de energía no sostenibles. para calefacción, refrigeración,
gestión de agua y residuos e iluminación.
Práctica profesional
Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, vista desde la cúpula de la basílica. Gian Lorenzo
Bernini, entre 1656 y 1667.
El arquitecto debe ser el individuo que domine todos los conocimientos científicos y artísticos
de su época.
— Leonardo da Vinci.
Desde este punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan consistir en muros,
columnas, forjados, techos y demás elementos constructivos, su fin es crear espacios con
sentido donde los seres humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades. Es en este
«tener sentido» en que puede distinguirse la arquitectura (como arte) de la mera construcción.
Así es como esta es capaz de condicionar el comportamiento del hombre en el espacio, tanto
física como emocionalmente.
Véase también
Matemáticas y arquitectura
Anexo:Estilos arquitectónicos
Referencias
Clive, Dennis (2010). Gran enciclopedia del saber (National Geographic Society edición).
Santiago de Chile: Editorial Amereida S.A. p. 6. ISBN 978-956-8631-19-2.
«Beauty, Humanism, Continuity between Past and Future». Traditional Architecture Group.
Archivado desde el original el 5 de marzo de 2018. Consultado el 23 de marzo de 2014.
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D'Anjou, Philippe (2011). «An Ethics of Freedom for Architectural Design Practice». Journal of
Architectural Education 64 (2): 141-147. JSTOR 41318789.
John Ruskin, The Seven Lamps of Architecture, G. Allen (1880), reprinted Dover, (1989) ISBN 0-
486-26145-X
«Architecture starts when you carefully put two bricks together. There it begins. - Ludwig Mies
van der Rohe at BrainyQuote». BrainyQuote.
Rondanini, Nunzia Architecture and Social Change Heresies II, Vol. 3, N.º 3, Nueva York,
Neresies Collective Inc., 1981.
Bibliografía
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08-21740-X.
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ristampato come Dizionario dei termini artistici, Utet Tea, 1994.
Ludovico Quaroni, La costruzione del progetto architettonico, Roma-Bari, Laterza, 1996.
Riccardo Salvi, Dentro l'edificio. Brevi considerazioni sull'architettura d'interni, Milano, Franco
Angeli, ISBN 978-88-917-4431-9.
Azofra Agustín, E. Entre la concinnitas vitrubiana y la apuesta por la modernidad en los inicios
de la arquitectura de la Ilustración en España. Las intervenciones e informes del arquitecto
Juan de Sagarbinaga en cinco catedrales y una colegiata hispanas. En: Illescas, Laura...[et. al.].
Catedrales del Mundo iberoamericano. [Link].179-212. Andavira, 2022. ISBN. 978-84-
124831-7-8
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