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Contaminación por Metales Pesados en Suelos

Este documento describe la contaminación por metales pesados en el suelo. Define los metales pesados y explica que su presencia natural en el suelo generalmente no es tóxica, pero que la actividad humana a menudo aumenta los niveles de metales pesados en el suelo por encima de los umbrales de toxicidad. También analiza la dinámica de los metales pesados en el suelo y los riesgos para la salud y el medio ambiente que plantean niveles elevados de contaminación, así como la legislación existente sobre este tema.

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Contaminación por Metales Pesados en Suelos

Este documento describe la contaminación por metales pesados en el suelo. Define los metales pesados y explica que su presencia natural en el suelo generalmente no es tóxica, pero que la actividad humana a menudo aumenta los niveles de metales pesados en el suelo por encima de los umbrales de toxicidad. También analiza la dinámica de los metales pesados en el suelo y los riesgos para la salud y el medio ambiente que plantean niveles elevados de contaminación, así como la legislación existente sobre este tema.

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CONTAMINACIÓN POR METALES PESADOS

1. INTRODUCCIÓN

En el suelo existen unos elementos minoritarios que se encuentran en muy bajas


concentraciones y al evolucionar la vida adaptándose a estas disponibilidades, ha
ocurrido que las concentraciones más altas de estos elementos se han vuelto tóxicas
para los organismos. Dentro de este grupo de elementos son muy abundantes los
denominados metales pesados.

Se considera metal pesado a aquel elemento que tiene una densidad igual o superior a
5 gr/cm3 cuando está en forma elemental, o cuyo número atómico es superior a 20
(excluyendo a los metales alcalinos y alcalinotérreos). Su presencia en la corteza
terrestre es inferior al 0,1% y casi siempre menor del 0,01%. Junto a estos metales
pesados hay otros elementos químicos, aunque son metales ligeros o no metales se
suelen englobar con ellos por que presenta orígenes y comportamientos asociados; en
este caso del As, B, Ba y Se.

Dentro de los metales pesados hay dos grupos:

➢ Oligoelementos o micronutrientes, que son requeridos en pequeñas


cantidades, o cantidades traza por plantas y animales, y son necesarios para los
organismos completen su ciclo vital. Pasado cierto umbral se vuelven tóxicos.
Dentro de este grupo están: As, B, Co, Cr, Cu, Mo, Mn, Ni, Se y Zn.

➢ Metales pesados sin función biológica conocida, cuya presencia en


determinadas cantidades en seres vivos lleva aparejadas disfunciones en el
funcionamiento de sus organismos. Resultando altamente tóxicos y presentan
la propiedad de acumularse en los organismos vivos. Son, principalmente: Cd,
Hg, Pb, Cu, Ni, Sb, Bi.

Las concentraciones anómalas que se presentan en el suelo puede ser por


causas naturales (por ejemplo, los suelos desarrollados sobre serpentinas, con
altos contenidos en elementos como Cr, Ni, Cu y Mn); los metales pesados son
muy estables en el suelo y en el proceso natural de transformación de las rocas
para originar a los suelos suelen concentrarse, pero, en general, sin rebasar los
umbrales de toxicidad y además los metales pesados presentes en las rocas se
encuentra bajo formas muy poco asimilables para los organismos.

Las rocas ígneas ultra básicas (como las peridotitas y la serpentina) presentan
los más altos contenidos en metales pesados, seguidas de las ígneas básicas
(como los gabros y basaltos). Las menores concentraciones se encuentran en las
rocas ígneas ácidas (como el granito) y en las sedimentarias (como las areniscas
y las calizas). Los porcentajes más altos se dan para el Cr, Mn y Ni, mientras el
Co, Cu, Zn, y Pb se presentan en menores cantidades, siendo mínimos los
contenidos para el As, Cd y Hg.

En los suelos, los más abundantes son el Mn, Cr, Zn, Ni, y Pb (1-1.500 mg/Kg; el
Mn puede llegar a 10.000 mg/Kg). En menores concentraciones se encuentran
el Co, Cu, y As (0,1 - 250 mg/Kg) y con mínimos porcentajes el Cd y Hg (0,001-2
mg/Kg), según Bowen 1979.

El contenido de metales pesados en los suelos, debería ser únicamente función


de la composición del material original y de los procesos edafogenéticos que
dan lugar al suelo. Pero la actividad humana incrementa el contenido de estos
metales en el suelo en cantidades considerables, siendo esta, sin duda, la causa
más frecuente de las concentraciones tóxicas.

De hecho, esto sucede debido a los vertidos de origen antropogénico,


procedentes de vertidos industriales, de actividades mineras, de la aplicación
de plaguicidas o también del tráfico rodado. Como resultado, se emiten grandes
cantidades de partículas que, después de cierto tiempo de permanencia en la
atmósfera, precipitan en los suelos lejos del lugar donde han sido vertidas.

En un balance realizado a finales de la década de los años 80, se estimó que la


cantidad anual de vertidos de metales ascendía a unos 5 mil billones de Kg. El
74% de esta cantidad corresponde a las cenizas procedentes de la combustión
de carburantes, principalmente carbón.

Fuente Contribución
(%)
Cenizas de combustión 74
Desechos urbanos 9
Turba 6
Residuos metalurgia 6
Residuos materia orgánica 3
Fertilizantes 2
2. DINÁMICA DE LOS METALES PESADOS

Los metales pesados incorporados al suelo pueden seguir cuatro diferentes vías:

➢ Pueden quedar retenidos en el suelo, ya sea disueltos en la solución del suelo


o bien fijados por procesos de adsorción, complejación y precipitación.
➢ Pueden ser absorbidos por las plantas y así incorporarse a las cadenas tróficas.
➢ Pueden pasar a la atmósfera por volatilización.
➢ Pueden movilizarse a las aguas superficiales o subterráneas.

Como se esquematiza en el siguiente cuadro (adaptado de Calvo Anta, 1996)


3. RIESGOS Y LEGISLACIÓN EN MATERIA DE METALES PESADOS

Los riesgos producidos son función, fundamentalmente, de:

➢ La toxicidad

➢ El carácter acumulativo de cada elemento, destacando aquellos metales que


presenten un índice de bioacumulación, se expresa por la relación entre la
cantidad de un contaminante en el organismo y la concentración de ese
contaminante en el suelo.

De entre los iones metálicos más tóxicos cabe destacar el Cd y Hg. El primero se
encuentra en forma catiónica y sus propiedades se asemejan a las del ión calcio. Su
interacción con los constituyentes edáficos es más fuerte que la de este último. Debido
a su extrema toxicidad, cualquier vertido en el suelo da lugar a situaciones muy
problemáticas.

El mercurio en el suelo se presenta, en principio, precipitado como Hg(OH)2. No


obstante, en medios no muy oxidantes el Hg(II), puede reducirse a Hg(I) y después a
mercurio metálico, el cual es muy volátil y puede difundirse fácilmente por los poros del
suelo.

Para definir los umbrales de toxicidad para los distintos contaminantes, un primer paso,
muy útil, es calcular los valores normales que presentan los suelos naturales, no
contaminados. A partir de este fondo geoquímico se puede establecer umbrales
mínimos que pueden representar contaminación y definir los niveles de toxicidad. Estos
niveles han de ser contrastados con estudios sobre las repercusiones en vegetales y
animales.
Para el reconocimiento de la contaminación se utilizan los “niveles de referencia” que
conllevan sistemas de alerta, vigilancia y control. Por encima de estas guías se
encuentran los “niveles de intervención” que obligan ya a tomar medidas correctoras.

La toxicidad de un suelo debida a los metales pesados y elementos asociados es una


consecuencia directa de sus concentraciones en las fases bio asimilables; es decir, la
solución del suelo y las formas adsorbidas. Esta fracción asimilable se equipará a la
extraídas por DTPA o por EDTA y a ella se deberían referir los diferentes niveles de
toxicidad. Pero por dificultad de extracción, es por lo que las normativas prefieren
evaluar la cantidad de elemento tóxico presente. Se supone que existe un equilibrio
entre la fase soluble y la cantidad total presente (Lindsay, 1979, calcula que el 10% del
total se encuentra en fase soluble). Pero en esta correspondencia intervienen
numerosos factores tanto del elemento tóxico en si como de las características del
propio suelo (conceptos ya expuestos anteriormente). Por ejemplo, para una misma
concentración de elementos tóxicos en un suelo, la concentración de la fase asimilable
será mucho más elevada para un suelo ácido que para uno neutro o alcalino.

Sería correcto indicar que la concentración en la fase asimilable es una medida directa
de la peligrosidad real o presente, mientras que la concentración total es válida para
evaluar la peligrosidad potencial o futura y solo representa de una manera indirecta y
aproximada de la toxicidad actual en el suelo.

No obstante, de todo lo anteriormente expuesto se deduce que para cada agente


contaminante un solo valor no puede representar el nivel de toxicidad válido para todos
los tipos de suelos, para todos los cultivos y para todos los diferentes usos.

Umbrales de concentración de metales que se consideran


excesivos (mg/Kg)
Metal 1 2 3 4
Cr 100 800 100-1000 ----
Co 20 300 ---- ----
Ni 50 500 30-300 75
Cu 50 500 50-1000 140
Zn 200 3000 150-2500 300
As 20 50 ---- ----
Mo 10 200 ---- ----
Cd 1 20 1-20 3
Sn 20 300 ---- ----
Ba 200 2000 ---- ----
Hg 0.5 10 1-16 1.5
Pb 50 600 50-750 300

1: Nivel de referencia en Holanda. Nivel indicativo por encima del cual hay

contaminación demostrable.

2: Nivel C en Holanda. Superado este valor el suelo ha de ser saneado.

3: Limite de concentración para poder añadir lodos en España


(suelos de pH <7 y >7 respectivamente).

4: Máximo aceptable en suelos agrícolas (CE, 1986).

Como se observa hay bastante disparidad entre distintos umbrales establecidos. La


diversidad de los suelos y sus propiedades son los principales responsables de esta
diversidad. Pero también la ausencia de una casuística amplia ha impedido la deseable
unificación de criterios.

4. PROCEDENCIAS DE LOS METALES PESADOS EN LOS SUELOS

Origen natural

Los metales pesados contenidos en el material original, al meteorizarse, se encuentran


en los suelos. Estas concentraciones naturales de metales pueden llegar a ser tóxicas
para el crecimiento de las plantas, así, por ejemplo, el níquel puede aparecer en
concentraciones tóxicas en suelos derivados de rocas ultra básicas.

Concentraciones naturales muy altas en los suelos pueden ocasionar acumulación de


algún metal en plantas y ocasionar efectos tóxicos para los animales que la consumen.

También hemos de considerar las actividades volcánicas, que emiten metales pesados
tales como: As, Hg, Se, …….

En la siguiente tabla se resume la composición en metales pesados de diferentes entes


naturales.
Los contenidos medios de metales en los suelos se reproducen en la siguiente gráfica,
pero hemos de destacar que la concentración de los metales en los suelos varía
considerablemente con la profundidad (como ocurre generalmente con todas las
propiedades de los suelos.).
Fuentes antropogénicas

Las actividades humanas han ejercido un efecto considerable en la concentración y


movilidad de los metales en suelos.

➢ Productos químicos y lodos residuales.

➢ Actividades de minería y fundición. El proceso de minería implica: La extracción


de las menas, el procesado preliminar, la evacuación de los residuos y
transporte de los productos semi procesados. Todas estas operaciones pueden
producir una contaminación localizada de metales. El polvo originado puede ser
depositado en los suelos a muchos kilómetros de distancia. En áreas mineras,
las capas superiores de suelos minerales presentan concentraciones elevadas
de cobre, níquel, arsénico, selenio, hierro y cadmio.

➢ Generación de electricidad y otras actividades industriales. La combustión de


carbón es una de las principales fuentes de deposición de metales en los suelos.
Las centrales térmicas de combustión de petróleo pueden ser fuentes de plomo,
níquel y vanadio.

Las mayores fuentes industriales de metales incluyen fábricas de hierro y acero


que emiten metales asociados con las menas de hierro, como el níquel. Las
fábricas de baterías, pueden emitir cantidades considerables de plomo. Los
metales asociados con áreas altamente industrializadas, incluyen arsénico,
cadmio, cromo, hierro, plomo, zinc y mercurio.

➢ Residuos domésticos. Aproximadamente el 10% de la basura está compuesta de


metales. Uno de los problemas más serios de las sociedades modernas es como
deshacerse de este volumen de basuras. Las dos alternativas son enterrar o
incinerar. El enterramiento puede contaminar las aguas subterráneas, mientras
que la incineración puede contaminar la atmósfera al liberar algunos de los
metales volátiles.
Las cantidades producidas de residuos sólidos y semisólidos en los países
desarrollados se representan en porcentajes en la siguiente gráfica.

A excepción de pH ácidos, los metales son poco móviles en suelos y tiende a


acumularse en la parte superficial, en el horizonte biológicamente más activo,
lo que hace que los metales estén fácilmente accesibles para los vegetales.

La contaminación de metales pesados en suelos tiene orígenes muy diversos:


4.1 Principales usos de los metales

Metal: Usos

Ag: Fotografía, conductores eléctricos, soldadura, galvanización, acuñación,


baterías, catalizador.

Al: Construcción, transporte, envasados, industrias eléctrica y farmacéutica.

AS: Medicina, veterinaria, aleaciones, pirotécnica, esmaltes, agente depilador,


insecticidas, pigmentos, pintura, productos electrónicos, tintes.

Cd: Galvanización, pigmentos, baterías, aleaciones de bajo punto de ebullición.

Co: Aleaciones, pigmentos, esmaltes, barnices, galvanización.

Cr: Metalurgia, materiales refractarios, galvanización, curtidos, pinturas,


conservación de madera, industria química.

Cu: Industrias eléctrica y automovilística, construcción, fontanería, latón,


alguicidas, conservación de madera.

Fe: Industrias de hierro y acero.

Hg: Producción de cloruro y sosa caustica, insecticidas, industria farmacéutica


y metalúrgica, odontología, catalizador en producción de polímeros sintéticos.

Mn: Metalurgia, baterías, industria química, cerámica.

Mo: Metalurgia, pigmentos, catalizador, fabricación de vidrio, aditivo en óleos y


lubricantes.

Ni: Metalurgia, baterías, equipos solares, galvanización, catalizador en la


producción de aceite combustible.

Pb: Baterías, gasolina, pigmentos, munición, soldadura, pintura, industria


automovilística.

Sb: Plásticos, cerámica, vidrios, pigmentos, productos químicos incombustibles.

V: Metalurgia, catalizador, pigmentos.

Zn: Aleaciones, bronce y latón, galvanización, baterías, pinturas, productos


agrícolas, cosméticos y medicinales.
5. FACTORES DEL SUELO QUE AFECTAN SU ACUMULACIÓN Y DISPONIBILIDAD

La toxicidad de un agente contaminante no sólo va a depender de sí mismo, sino que las


características del suelo donde se encuentre van a ser decisivas. La sensibilidad de los
suelos a la agresión de los agentes contaminantes va a ser muy distinto dependiendo de
una serie de características edáficas.

➢ pH
Es un factor esencial. La mayoría de los metales tienden a estar más disponibles
a pH ácido, excepto As, Mo, Se y Cr, los cuales tienden a estar más disponibles a
pH alcalino.

El pH, es un parámetro importante para definir la movilidad del catión, debido


a que en medios de pH moderadamente alto se produce la precipitación como
hidróxidos. En medios muy alcalinos, pueden nuevamente pasar a la solución
como hidroxi complejos.

Por otra parte, algunos metales pueden estar en la disolución del suelo como
aniones solubles. Tal como el caso de los siguientes metales: Se, V, As, Cr.

La adsorción de los metales pesados está fuertemente condicionada por el pH


del suelo (y, por lo tanto, también sus solubilidades).

➢ Textura

La arcilla tiende a adsorber a los metales pesados, que quedan retenidos en sus
posiciones de cambio. Por el contrario, los suelos arenosos carecen de
capacidad de fijación de los metales pesados, los cuales pasan rápidamente al
subsuelo y pueden contaminar los niveles freáticos.
➢ Estructura

Favorece la entrada e infiltración de la contaminación de metales pesados en el


suelo.

➢ Mineralogía de las arcillas

Cada especie mineral tiene unos determinados valores de superficie específica


y descompensación eléctrica. Ambas características son las responsables del
poder de adsorción de estos minerales. La capacidad de cambio de cationes es
mínima para los minerales del grupo de la caolinita, baja para las micas, alta para
las esmectitas y máxima para las vermiculitas.

➢ Materia Orgánica

Reacciona con los metales formando complejos de cambio y quelatos. Los


metales una vez que formen quelatos o complejos pueden migrar con mayor
facilidad a lo largo del perfil.

La materia orgánica puede adsorber tan fuertemente a algunos metales, como


es el Cu, que pueden quedar en posición no disponible para las plantas. Por eso
algunas plantas, de suelos orgánicos, presentan carencia de ciertos elementos
como el Cu. El Pb y el Zn forman quelatos solubles muy estables.

La complejación por la materia orgánica del suelo es uno de los procesos que
gobiernan la solubilidad y la bioasimilidad de metales pesados. La toxicidad de
los metales pesados se potencia en gran medida por su fuerte tendencia a
formar complejos organometálicos, lo que facilita su solubilidad, disponibilidad
y dispersión. La estabilidad de muchos de estos complejos frente a la
degradación por los organismos del suelo es una causa muy importante de la
persistencia de la toxicidad. Pero también la presencia de abundantes quelatos
puede reducir la concentración de otros iones tóxicos en la solución del suelo.

La estabilidad de los complejos tiende a seguir la siguiente secuencia: Cu > Fe


>Mn= Co > Zn.

➢ Capacidad de cambio

Es función del contenido de arcilla y materia orgánica, fundamentalmente. En


general cuando mayor sea la capacidad de intercambio catiónico, mayor será la
capacidad del suelo de fijar metales. El poder de adsorción de los distintos
metales pesados depende de su valencia y del radio iónico hidratado; a mayor
tamaño y menor valencia, menos fuertemente quedan retenidos.

➢ Condiciones redox

El potencial de oxidación-reducción es responsable de que el metal se encuentre


en estado oxidado o reducido. Los diagramas Eh-pH se utilizan para mostrar la
estabilidad de compuestos de metales pesados y proporciona un método fácil
para predecir el comportamiento de los metales pesados frente a un cambio en
las condiciones ambientales.

1. Cambio directo en la valencia de ciertos metales; por ejemplo, en


condiciones reductoras el Fe3+ se transforma en Fe2+, los iones reducidos son
mucho más solubles.
2. En segundo lugar, las condiciones redox pueden afectar indirectamente la
movilidad de los metales. Así muchos metales están asociados o adsorbidos
a hidróxidos de Fe y Mn, estos no son estables a Eh bajos y se convierten en
FeS o FeCO3 dependiendo de las condiciones químicas, cuando esto ocurre
los metales que estaban asociados con los hidróxidos de Fe y Mn se
movilizan.

En ambientes muy reductores el Fe se puede combinar con el S 2- hasta


convertirse en pirita. Cuando los suelos y sedimentos contienen cantidades
significativas de pirita y aumenta el Eh (creación de condiciones más oxidantes)
el S se oxida a SO4= liberando cantidades de H2SO4, el suelo se acidifica
fuertemente y los metales se hacen muy solubles.

Un interesante ejemplo lo representa el diagrama Eh-pH para el Pb que


reproduciremos en la siguiente figura.

La fase estable dominante es PbCO3, que se hace más inestable si las


condiciones ambientales son más ácidas. El PbCO3 tiene un elevado producto
de solubilidad y cuando este mineral se encuentra en aguas superficiales, se
observan altas concentraciones de Pb. Por otra parte, cuando el azufre es
abundante se forman los compuestos indicados en el diagrama de la derecha.
Bajo condiciones reductoras (bajo Eh) el PbS es la fase estable. El sulfuro de
plomo se forma en estuarios y medios marinos donde los sulfatos se reducen a
sulfuros que reaccionan con plomo para formar sulfuro de plomo (insoluble).
Por tanto, condiciones ambientales que provoquen un aumento del potencial
redox, podrían originar la inestabilidad del sulfuro de plomo, con una subida de
la concentración de plomo disuelto.

Muy ilustrativa es la tabla que Plant y Raiswell (1983) han desarrollado sobre la
movilidad de los metales pesados y elementos asociados en función de las
condiciones de pH y Eh.

Movilidad relativa de los metales pesados según el Eh y pH del suelo

Movilidad Oxidante Acido Neutro y Reductor


alcalino
Alta Zn Zn, Cu, Co, Ni,
Hg, Ag, Au
Media Cu, Co, Ni, Hg,
Ag, Au, Cd Cd Cd
Baja Pb Pb Pb
Muy baja Fe, Mn, Al, Sn, Al, Sn, Pt, Cr Al, Sn, Cr, Zn, Zn, Cu, Co, Ni,
Pt, Cr, Zn Cu, Co, Ni, Hg, Hg, Ag, Au, Cd,
Ag, Au Pb

➢ Óxidos e hidróxidos de Fe y Mn

Juegan un papel muy importante en la retención de metales pesados. Tienen


una alta capacidad de fijar a los metales pesados e inmovilizarlos. Además, estos
compuestos se presentan finamente diseminados en la masa del suelo por lo
que son muy activos. Los suelos con altos contenidos de Fe y Mn tienen una gran
capacidad de adsorber metales divalentes, específicamente Cu, Pb y en menor
extensión Zn, Co, Cr, Mo y Ni.

➢ Carbonatos

La presencia de carbonatos garantiza el mantenimiento de altos valores de pH,


en los suelos como ya hemos visto tienden a precipitar los metales pesados. El
Cd, y otros metales, presenta una marcada tendencia a quedar adsorbidos por
los carbonatos.

➢ Salinidad

El aumento en salinidad puede incrementar la movilización de metales pesados


por dos mecanismos. Primeramente, los cationes asociados con las sales (Na, K)
pueden reemplazar a metales pesados en lugares de adsorción. En segundo
lugar, los aniones cloruro pueden formar complejos solubles estables con
metales tales como Cd, Zn y Hg. Tienden a dar suelos de pH básicos.
En definitiva, según la forma en la que se encuentre el metal retenido en el
suelo, así será la disponibilidad relativa por las plantas y por tanto la
incorporación en los organismos.

Forma de retención en el suelo Disponibilidad relativa

Iones en solución del suelo Fácilmente disponibles


Ión en el complejo de cambio Relativamente disponibles pues estos
metales, por su pequeño tamaño y
altas cargas, quedan fuertemente
adsorbidos
Metales quelados por compuestos Menos disponibles
orgánicos
Metal precipitado o coprecipitado Disponible sólo si ocurre alguna
alteración química
Incorporado a la matriz biológica Disponible después de la
descomposición
Metal en la estructura mineral Disponible después de la
meteorización

Al ir transcurriendo el tiempo disminuye la disponibilidad de los metales, ya que


se van fijando en las posiciones de adsorción más fuertes y también los geles
van envejeciendo y se van volviendo más cristalinos.

En general se considera que la movilidad de los metales pesados es muy baja,


quedando acumulados en los primeros centímetros del suelo, siendo lixiviados
a los horizontes subsuperficiales en muy pequeñas cantidades. Es por ello que
la presencia de altas concentraciones en el horizonte superficial seguida de un
drástico decrecimiento a los pocos centímetros de profundidad es un buen
criterio de diagnóstico de contaminación antrópica.
DESCONTAMINACION DE SUELOS CONTAMINADOS
Prof. Adolfo López A.

1 INTRODUCCIÓN
El grave problema que representa la contaminación de los suelos es un aspecto que sólo
recientemente está siendo reconocido. Antes de la década de los 70 se hablaba de la
contaminación del aire y del agua, pero al suelo se le consideraba con una capacidad de
autodepuración casi infinita. La sensibilidad mundial comienza a cambiar a partir de la
declaración de la “Carta Europea de Suelos” desarrollada por la Comunidad Europea en
1972.
En el 4to Programa de Acción Ambiental de la Comunidad Europea (1987-1992) se
reconoce de manera oficial la necesidad de reglamentación referente a la protección del
suelo y se insta a los gobiernos de los países miembros a elaborar una normativa de
protección bajo las directrices recogidas en las “Bases Científicas para la Protección del
Suelo en la Comunidad Europea”. En esta normativa se propone “salvaguardar las
propiedades y condiciones que aseguren el cumplimiento de las funciones del suelo”.
Considerándose como principales funciones: el crecimiento vegetal, la producción de
alimentos, la filtración del agua, y la participación del suelo de forma activa en los ciclos
geoquímicos de los elementos.
Un país que ha dedicado un gran esfuerzo a la descontaminación del suelo es Holanda.
En este país las autoridades reconocen que, aunque la contaminación del suelo no llega
a representar más del 1% de la superficie, esta polución constituye un gigantesco
problema con gravísimas implicaciones en el hombre, las cosechas, las plantas y los
animales. Es por eso que los holandeses han creado un ministerio para estudiar la
contaminación ambiental, el TNO (The Netherland Organization for Applied Scientific
Research) con un presupuesto anual de 4,200 millones de pesetas. La política de este
ministerio se centra en prevenir la contaminación más que la descontaminación en sí
misma, dado los altos costos de la descontaminación del suelo (sólo la
descontaminación de la localidad holandesa de Lekkerkerde ha costado al país más de
10.200 millones de pesetas), su principal objetivo es conseguir industrias no
contaminantes.
Sin embargo, no todos los países parecen haberse dado cuenta de la seria amenaza que
representa la contaminación del suelo. Para despertar las conciencias los holandeses
organizaron la 1ra. Conferencia Internacional Sobre Suelos Contaminados, celebrada en
1985 bajo el lema “Suelos contaminados. No juegue a avestruz, se juega demasiado”.
Pasados tan sólo algo más de 10 años han bastado para que cambie la política ambiental
y son ya muchos los países que han desarrollado proyectos para descontaminar algunos
de sus suelos. A ello ha contribuido sin duda los espectaculares desastres ecológicos por
contaminación de los suelos que han ocurrido en los últimos años. Como:
Love Canal en USA
Thamesnela en Gran Bretaña
Georgwender en Alemania
Lekkerkerk en Holanda
Y esperemos que el actual desastre ecológico de Aznalcollar, en las proximidades de
Doñana, despierte el interés por la conservación del suelo a nuestro flamante Ministerio
de Medio Ambiente.

2. TRATAMIENTOS
La disyuntiva que se presenta frente al suelo contaminado es recuperarlo o destruirlo.
En un principio ha prevalecido la última opción, mientras que en los últimos años se ha
prestado una especial atención a las técnicas de recuperación que posibilitan su
realización.
La problemática de la descontaminación de los suelos podemos tratarla bajo dos
perspectivas: técnicas de aislamiento de la contaminación y técnicas de
descontaminación.

2.1 Técnicas de aislamiento


Para evitar que la contaminación se propague desde los suelos contaminados estos
pueden ser almacenados en vertederos apropiados o sellados in situ o destruidos
totalmente.
La técnica del sellado trata al suelo con un agente que encapsula y lo aísla. El suelo es
excavado, la zona se sella con un impermeabilizante y se deposita el suelo. Para
desarrollar las barreras de aislamiento se ha utilizado diversas sustancias, como el
cemento, cal, plástico, arcilla, etc. El procedimiento tiene el inconveniente que se puede
producir grietas por las que los contaminantes pueden fugarse.
Sometiendo al suelo a altas temperaturas (1600-2300oC) se consigue la vitrificación con
lo que se llegan a fundir los materiales del suelo, produciéndose una masa vítrea similar
a la obsidiana (vidrio natural de origen volcánico). Durante el proceso hay que controlar
la volatilización de numerosos compuestos.
La propia filosofía de estas técnicas (persigue la eliminación del suelo) las hace sólo
recomendable en situaciones extremas.
En otras ocasiones se realiza el aislamiento directamente sobre los niveles de aguas
freáticas. Mediante bombeos exhaustivos se consigue deprimir los niveles freáticos para
alejarlos del suelo y subsuelo contaminados. El agua bombeada es tratada para eliminar
su contaminación.
2.2 Técnicas de descontaminación
Básicamente se utilizan cinco métodos para la recuperación de los suelos contaminados:
➢ Extracción
➢ Tratamiento químico
➢ Tratamiento electroquímico
➢ Tratamiento térmico
➢ Tratamiento microbiológico

En función de cómo se aplican las técnicas depuradoras se habla de:


➢ Tratamiento in situ
➢ Tratamiento on site
➢ Tratamiento ex situ (off site)

El procedimiento in situ es la que se requiere menos manejo, pero su aplicación resulta


frecuentemente difícil de llevarlo a la práctica, dada la dificultad que representa el poner
en intimo contacto a los agentes limpiadores con la masa del suelo. En el tratamiento
on site el suelo se excava y se trata en el propio terreno. El método ex situ requiere las
etapas de excavación, transporte, tratamiento en plantas depuradoras, devolución y
enterramiento. Este proceso exige mayores inversiones, pero es más rápido y con él se
consiguen recuperaciones completas.

Extracción por fluidos

Consiste en separar los contaminantes mediante la acción de un fluido, a veces aire


(arrastre) y en otras ocasiones se usa agua (lavado). Una vez arrastrado el contaminante,
se depura el afluente con técnicas apropiadas.
Se trata de procedimientos muy sencillos, pero para que sean efectivos requieren que
los suelos sean permeables y que las sustancias contaminantes tengan suficiente
movilidad. Además, no son métodos válidos cuando el suelo presenta una alta capacidad
de adsorción.
Son métodos típicamente desarrollados in situ.

➢ Aireación

Se considera un método de volatilización pasiva para contaminantes volátiles. El


suelo se excava y se vierte una fina capa, de unos 20 cm, sobre la superficie
impermeable.

Para favorecer la volatilización se procede a la remoción periódica, por ejemplo,


mediante el arado, El riego también favorece el proceso ya que el agua disuelve
los contaminantes y produce su desorción y al evaporarse los arrastra hacia la
superficie. Además, la humedad acelera la actividad de los microorganismos.
También al extender el suelo se aumenta su temperatura y se expone a la acción
de los vientos, con lo que aumenta la volatilización.

En general se trata de un proceso muy lento y tiene el inconveniente de que los


contaminantes son devueltos directamente a la atmósfera, sin sufrir ninguna
depuración. No obstante, en general estos compuestos devueltos a la atmósfera
tienden a degradarse rápidamente. Los hidrocarburos reaccionan fácilmente con
los radicales hidroxilos atmosféricos, degradándose en un plazo que va desde un
solo día para el dodecano hasta 9 días que necesita el benceno. Por otro lado,
los disolventes clorados industriales se descomponen fotolíticamente con gran
rapidez por acción de las radiaciones ultravioletas. Por otra parte, la posible
contaminación atmosférica se puede evitar si el suelo es colocado en unas naves
en las que se pueden recoger los gases para su posterior tratamiento (y en las
que además se controlar las condiciones ambientales).

Su principal ventaja es su bajo presupuesto económico.

➢ Arrastre

Consiste en inyectar un gas para arrastrar a los contaminantes. Generalmente se


utiliza aire y vapor de agua. El aire penetra desde la superficie del terreno y se
fuerza su circulación al succionarlo a través de unos pozos que se excavan.
En ocasiones el aire o un gas se inyecta sobre la superficie del suelo o a través de
pozos (en este último caso, se recomienda sellar la superficie del terreno con
arcilla, cemento, asfalto, etc.). En ocasiones se mejoran los rendimientos
utilizando aire caliente.

El aire se inyecta mediante unas barrenas helicoidales que perforan y mezclan el


suelo. El aire se propaga a través del migrado hacia la superficie. A veces se
perforar unos pozos para extraer el aire mediante succión
El aire con los contaminantes se puede depurar utilizando filtros de carbono
activo.
Es un procedimiento sólo válido para extraer contaminantes volátiles (cómo
mínimo con una presión de vapor de mercurio de 0,5 mm) y debajo peso
molecular, como son: xileno, tolueno, tetracloruro de carbono, tricloroetano,
cloruro de metilo, etc.
La rapidez y eficacia depende de la permeabilidad del suelo. Al disminuir esta se
alargan los tiempos del tratamiento, con lo que aumentan los costos. También
influye el estado de humedad del suelo. Así cuando más seco se encuentre más
fácilmente será atravesado por el flujo extractante.

Según E. de Miguel García (1995) es un método muy sencillo, que usa una
tecnología estándar y fácil de adquirir. Posibilita tratar grandes volúmenes de
suelo a un costo razonable, produciendo una alteración mínima en el terreno.

➢ Lavado

Consiste en inyectar agua en el suelo. El agua moviliza a los contaminantes y


luego se extrae y se depura.

El método solo es válido para contaminantes solubles en agua (en la práctica la


solubilidad ha de ser mayor de 1000 mg/l).

El agua se introduce mediante zanjas y pozos y se recoge en unos drenes


(tuberías horizontales) y se extrae de los pozos mediante unas bombas de
succión.

En ocasiones se utiliza agua con disolventes para facilitar la extracción. También


se emplean detergentes para extraer contaminantes con comportamientos
hidrofóbicos. Otra variante consiste en utilizar soluciones acidificantes. La
extracción ácida ofrece buenos resultados para el caso de los metales pesados.
Normalmente se trata de una técnica in situ.
Este tratamiento también puede llevarse a cabo como técnica ex situ. El suelo
excavado es tratado con una solución acuosa en el tanque. Se tamiza para
separar las fracciones más gruesas (generalmente, superior a los 20 mm de
diámetro). Los minerales finos se mezclan con un fluido lavador y
posteriormente son aclarados. Después se separan las arenas, que tienen una
capacidad muy baja para retener contaminantes. Las arcillas y los limos
continúan en el proceso de depuración y finalmente los materiales que
conserven todavía un alto porcentaje de contaminantes son separados para su
aislamiento en vertederos controlados (figura). Esta técnica es útil para una
amplia gama de compuestos contaminantes como los metales pesados, cianuros
metálicos, disolventes nitrogenados, hidrocarburos aromáticos, gasolinas,
aceites minerales, PBC (productos organoclorados, como los policlorobifenilos),
etc. Los fluidos utilizados son muy diversos dependiendo del tipo de
contaminante: agua, disoluciones acuosas, disolventes orgánicos, compuestos
quelantes, productos tensoactivos, ácidos y bases (E. de Miguel García. 1995).
Este tratamiento también puede llevarse a cabo como técnica ex situ. El suelo
excavado es tratado con una solución acuosa en el tanque. Se tamiza para
separar las fracciones más gruesas (generalmente, superior a los 20 mm de
diámetro). Los minerales finos se mezclan con un fluido lavador y
posteriormente son aclarados. Después se separan las arenas, que tienen una
capacidad muy baja para retener contaminantes. Las arcillas y los limos
continúan en el proceso de depuración y finalmente los materiales que
conserven todavía un alto porcentaje de contaminantes son separados para su
aislamiento en vertederos controlados (figura). Esta técnica es útil para una
amplia gama de compuestos contaminantes como los metales pesados, cianuros
metálicos, disolventes nitrogenados, hidrocarburos aromáticos, gasolinas,
aceites minerales, PBC (productos organoclorados, como los policlorobifenilos),
etc. Los fluidos utilizados son muy diversos dependiendo del tipo de
contaminante: agua, disoluciones acuosas, disolventes orgánicos, compuestos
quelantes, productos tensoactivos, ácidos y bases (E. de Miguel García. 1995).

Tratamiento químico
Se trata de depurar el suelo mediante la degradación de los contaminantes por
reacciones químicas. Frecuentemente se trata de reacciones de oxidación de los
compuestos orgánicos.
Como agente oxidante se emplea el oxígeno y el agua oxigenada.

Es un método útil para: aldehídos, ácidos orgánicos, fenoles, cianuros y plaguicidas


organoclorados.
Este tratamiento se utiliza preferentemente in situ, inyectando el agente depurador a
zonas profundas mediante barreras huecas, o a veces, simplemente mediante un
laboreo apropiado del terreno.
Otro procedimiento químico es la descloración. Esta técnica se utilizó, en un principio,
para la estabilización de productos de petróleo. En suelos se ha empleado para la
descloración de PBC. Consiste en la inyección de CaO, Ca(OH)2 o NaOH. El suelo al
reaccionar se calienta y al aumentar el pH hasta valores de 9 a 11 se produce la
descloración de los PBC (E. de Miguel García. 1995).
Tratamiento electroquímico
El desplazamiento de los contaminantes se logra mediante la creación de campos
eléctricos.
Es un proceso a realizar in situ.
Consiste en introducir, a suficiente profundidad, unos electrodos en el suelo. Los
contaminantes fluyen desde un electrodo a otro siguiendo las líneas del campo eléctrico.
Para favorecer el movimiento se puede añadir una fase acuosa.

La movilización de los contaminantes es debida a fenómenos de migración,


electroósmosis y electroforesis.

➢ Migración

Se trata de una movilización en forma iónica de los contaminantes a través del


campo eléctrico. Representa el movimiento de las partículas en disolución con
comportamiento iónico.

➢ Electroósmosis

Movimiento del líquido en relación a las superficies sólidas del campo eléctrico.
Se produce la movilización del líquido en masa como consecuencia de la
interacción con las paredes de los poros. En las superficies desequilibradas de las
partículas del suelo predominan las cargas negativas y atraen al líquido hacia el
cátodo que se comporta como si fuese un gran catión. Es este el efecto más
importante.
➢ Electroforesis

Representa el desplazamiento de una partícula coloidal cargada en suspensión


en un líquido. Es el que tiene menor efecto en el desplazamiento de los
contaminantes.

El conjunto de estos mecanismos provoca que los contaminantes se desplacen


en el campo eléctrico. Los cationes van hacia el cátodo mientras que los aniones
lo hacen hacia el ánodo, ambos son extraídos posteriormente.

Este procedimiento tiene la ventaja de que apenas si influye en la depuración la


textura y la permeabilidad (parámetros limitantes de muchos de los otros
tratamientos).

Se trata de un transporte masivo a través de los poros grandes y pequeños, a


diferencia de lo que ocurre con los métodos de lavado y arrastre que apenas
actúan sobre los microporos.

Este método proporciona buenos resultados para la recuperación de suelos


contaminados por metales pesados, como el Cu, Zn, Pb y As. Igualmente válido
para compuestos orgánicos.

Tratamiento térmico
Busca la destrucción de los contaminantes mediante el suministro de calor.
Se trata de un tratamiento ex situ.
En la incineración la combustión de los contaminantes se consigue sometiendo al
suelo a altas temperaturas (alrededor de 1000oC). El tratamiento se desarrolla en
dos fases. En una primera se oxidan la mayor parte de los contaminantes. El proceso
se completa en la segunda fase en la que se mantiene al suelo a altas temperaturas
durante el tiempo necesario para conseguir la destrucción completa de los
contaminantes y se eliminan todos los gases. (figura).

Para depurar los gases residuales se incorpora un sistema de limpieza.

La desorción térmica, es otro proceso térmico en el que se somete al suelo a unas


temperaturas más bajas (250-550oC) para conseguir la desorción en vez de la
destrucción de los contaminantes. Con esta técnica se puede tratar la contaminación
producida por compuestos orgánicos volátiles (con un peso molecular no muy
elevado, como los lubricantes, aceites minerales, gasolinas, etc.) y determinados
metales pesados volátiles como es el caso del mercurio. Con esta técnica hay que
controlar el paso de los contaminantes a la fase gaseosa, por ejemplo, se puede
eliminar en una cámara de combustión o fijarlos sobre carbono activado.
Estos métodos presentan el inconveniente de que el suelo queda completamente
transformado, sin materia orgánica, sin microorganismos, sin disoluciones.

Tratamiento microbiológico
Consiste en potenciar el desarrollo de microorganismos con capacidad de
degradación de contaminantes (biorremediación). Se puede favorecer la actividad
de los microorganismos presentes o introducir nuevas especies. Para favorecer las
acciones bióticas se pueden mejorar determinadas condiciones edáficas, añadiendo
nutrientes, agua, oxígeno y modificando el pH.
En líneas generales la mayoría de los contaminantes orgánicos se degradan bajo
condiciones aerobias. Sin embargo, hay determinados compuestos como los
alifáticos clorados que resisten bien en condiciones aerobias, pero son fácilmente
degradados en las anaerobias. Otro incluso, como es el caso de los PBC, se degradan
primero en condiciones anaerobias, produciéndose la descloración de manera
rápida, y luego la degradación prosigue bajo condiciones aerobias.
La velocidad de descomposición por los organismos va a depender de su
concentración, de determinadas características del suelo (disponibilidad de oxígeno
y de nutrientes, pH. Humedad y temperatura) y de la estabilidad del contaminante.
Este tratamiento se puede desarrollar in situ, on site o ex situ.
El tratamiento in situ se usa en suelos permeables cuando la contaminación afecta a
los horizontes subsuperficiales. Se perforan unos pozos por lo que se inyectan agua
con microorganismos (a la que se le han añadido nutrientes). Se bombea el agua
contaminada hacia la superficie, se depura y se vuelve a iniciar el ciclo.
Para el tratamiento on site el suelo es excavado y depositado sobre unas piscinas
con fondo arenoso y revestidas de un material impermeable, como, por ejemplo,
una capa plástica, y con un sistema de drenaje del agua. La superficie se riega con
una solución enriquecidas en nutrientes, a las que se le habrán añadido los
microorganismos.

Los mejores tratamientos se obtienen en los tratamientos ex situ. Según esta técnica
el suelo contaminado es llevado a unos fermentadores, grandes cilindros que giran
sobre su eje para agitar al suelo. Durante el tratamiento se añade oxígeno y
nutrientes, en condiciones de temperatura controlada.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA
Facultad de Ciencias Agrarias
Escuela Académico de Ingeniería Ambiental

Fitorremediación

Biotecnología

2020

Elaboró: Dr. César Vences Contreras


Revisión: Ing. Adolfo López Aylas
CONTENIDO

• Objetivo
• Concepto
• Introducción
• Medidas existentes
• Métodos empleados
• Fitorremediación
• Especies vegetales
• Referencias bibliográficas
OBJETIVO

Comprender el uso de la “fitorremediación” como un


método eficiente de descontaminación del medio
ambiente
CONCEPTO

La “fitorremediación” es la utilización de las plantas y


de los microorganismos asociados a las mismas con
fines de descontaminación del medio ambiente.
INTRODUCCIÓN

En este contexto, las plantas pueden considerarse


como sistemas naturales de extracción y tratamiento
de contaminantes.
INTRODUCCIÓN

La autotrofía es una de las


características más importante
de las plantas, dado que les
permite utilizar la energía solar
y el CO2 como fuentes de
energía y carbono,
respectivamente.
INTRODUCCIÓN

Las mismas dependen de


sus raíces para incorporar
agua del medio que las
rodea y, con ella,
compuestos minerales.
INTRODUCCIÓN

Junto con éstos, las plantas


absorben compuestos
tóxicos (mecanismos de
detoxificación), que les
permiten sobrevivir en
ambientes adversos.
MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL:
MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

• Excavación y retiro: para remover físicamente el sustrato


contaminado y disponer de el.

• Lavado de suelo: donde se remueve el contaminante por tamañoo


separación por gravedad.

• Tratamiento termal: para volatilizar el contaminante.


MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

• Electrosinética: para movilizar el contaminante como una partícula


con carga.

• “Capping”: donde el suelo contaminado es cubierto con suelo


limpio, arcilla, asfalto y/o un geotéxtil.

• Vitrificación: donde la matriz es derretida y convertida en un


material cristalino.
MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

• Fractura neumática: aire a presión es inyectado al suelo para


ampliar la eficiencia de la extracción.

• Redox químico: donde se convierte el contaminante a un estado


más estable o menos móvil.
MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

Procesos costosos e impracticables si se trata de


grandes superficies de tierra o volúmenes de agua.
MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

Como consecuencia de ello, muchos terrenos privados


se abandonan en lugar de remediarse.
MEDIDAS EXISTENTES
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

• Altos costos.
• Alto consumo de energía.
• Destrucción del suelo.
• Problemas de logística.
• Incremento en el grado de insatisfacción del público.
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL:

Biológicos
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

Consiste en agregar o estimular el crecimiento


de bacterias que degraden o transformen
el contaminante a tratar.
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

Se deben considerar factores tales como la capacidad de


supervivencia de los microorganismos, la accesibilidad o
biodisponibilidad del compuesto contaminante y la
presencia de inductores de las respectivas actividades
enzimáticas.
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL:

Bioabsorción
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

• Otra forma de fitoextracción.


• Uso de material biológico como filtrador.

Ej: Algas cuyas paredes celulares tienen altas


cantidades de acumulación de metales pesados
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL:

Fisicoquímicos
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL

Incluyen la excavación, transporte y lavado de suelos, la


extracción, bombeo y tratamiento de aguas
contaminadas y el tratamiento de aguas contaminadas
mediante precipitación, intercambio iónico, ósmosis
reversa y microfiltración.
MÉTODOS EMPLEADOS
PARA LA REMEDIACIÓN AMBIENTAL:

Fitorremediación
FITORREMEDIACIÓN

Permite descontaminar de manera eficiente compuestos


tóxicos orgánicos e inorgánicos presentes en sustratos
de naturaleza sólida, líquida o gaseosa.
FITORREMEDIACIÓN

La Fitorremediación es una opción innovadora, costo-


efectiva y ambientalmente “amigable”.
FITORREMEDIACIÓN

Es el uso de plantas para


restaurar o estabilizar terrenos y
aguas contaminadas.
FITORREMEDIACIÓN

Se aprovechan las habilidades


naturales de las plantas para extraer,
acumular, precipitar, almacenar o
degradar compuestos inorgánicos y
orgánicos.
FITORREMEDIACIÓN

La Fitorremediación incluye:

Fitoextracción.
Fitoestabilización.
Fitovolatilización.
FITORREMEDIACIÓN

Plantas silvestres o cultivadas que


absorben altas cantidades de
elementos tóxicos en su parte aérea.

Plantas cosechadas pueden ser


desechadas como pequeñas
cantidades de ceniza a relativamente
bajo costo.

Hiperacumuladoras retienen
elementos tóxicos entre 2-5% de su
peso seco.
FITORREMEDIACIÓN

Dependiendo de sus propiedades, pueden ser


degradados en la raíz de la planta, o
incorporados a tallos y hojas para su
degradación, secuestro o volatilización.
FITORREMEDIACIÓN

Algunos compuestos orgánicos descontaminados por fitorremediación


incluyen solventes orgánicos (tricloroetileno), herbicidas (atrazina),
explosivos (trinitrotolueno), hidrocarburos derivados del petróleo
(gasolina, benceno, tolueno, hidrocarburos aromáticos policíclicos) y
bifenilos policlorinados (dioxinas, polietileno), entre otros.
FITORREMEDIACIÓN
ATRIBUTOS

• Potencial de transferir humedad de superficies de suelo


contaminado y aguas subterráneas a la atmósfera.

• Producir enzimas degradables.

• Habilidad de sobrevivir bajo un rango de condiciones


ecológicas.

• Capacidades impulsadas por energía solar.


FITORREMEDIACIÓN
ATRIBUTOS

• Potencial de penetrar a profundidades significativas y crear


una amplia zona radicular.

• Habilidad de acumular ciertos contaminantes.

• Habilidad de producir y metabolizar bastantes toxinas


naturales.

• Habilidad de devolverle al lugar contaminado algún nivel de


salud ecológica y estabilidad.
FITORREMEDIACIÓN
ATRIBUTOS

• Potencial de penetrar a profundidades significativas y crear


una amplia zona radicular.

• Habilidad de acumular ciertos contaminantes.

• Habilidad de producir y metabolizar bastantes toxinas


naturales.

• Habilidad de devolverle al lugar contaminado algún nivel de


salud ecológica y estabilidad.
FITORREMEDIACIÓN
CARACTERÍSTICAS DE LAS PLANTAS EMPLEADAS

• Deben ser hiper acumuladoras de metales o ciertas substancias.


• Deben estar adaptadas a las condiciones ambientales y de suelo.
• Deben crecer rápido.
• Concentrar tóxicos en sus partes.
• No comestibles.
ESPECIES VEGETALES
EMPLEADAS EN REMEDIACIÓN AMBIENTAL:

Fitorremediación
FITORREMEDIACIÓN

Brassica juncea

acumula selenio
sulfuro
plomo
cromo
cadmio
níquel
zinc
cobre
FITORREMEDIACIÓN

Buxaceae,
Rubiaceae y
Euphorbiaceae

acumulan níquel
FITORREMEDIACIÓN

Familia Compositae – simbiosis con Arthrobacteria

acumula cesio y estroncio


FITORREMEDIACIÓN

Solanum lycopersicum

acumula plomo,
zinc y
cobre
FITORREMEDIACIÓN

Metales y otros elementos comúnmente encontrados en suelos y aguas


As, Hg, Cd, Ni, Cr, Se, Cu, Ag, Pb, Zn, Al, Mo, Cs, Sr, Co, Mn
FITORREMEDIACIÓN

Factores a Considerar para seleccionar opciones de remediación:

• Tamaño, localización, historia del lugar.


• Accesibilidad del lugar.
• Efectividad de la opción de remediación.
• Características del suelo/agua.
• Composición, estado físico y químico del contaminante.
FITORREMEDIACIÓN

Factores a Considerar para seleccionar opciones de remediación:

• Grado de contaminación (concentración y distribución).


• Uso previsto para el lugar.
• Recursos técnicos y financieros disponibles.
• Conciencia de asuntos públicos, legales y ambientales.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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MUCHAS GRACIAS POR SU ATENCIÓN

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