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ISSN 1668-1878

Revista

de

Investigaciones Folclóricas

21

Buenos Aires, Argentina

diciembre de 2006
ISSN 1668-1878

Revista de Investigaciones Folclóricas

vol. 21

diciembre de 2006

Esta revista se publica anualmente para


el mes de diciembre

Buenos Aires, Argentina


Revista de Investigaciones Folclóricas

Vol.21 diciembre 2006

Fundadora
Martha Blache

Directora
Flora Losada

Vice Directora
Ana María Dupey

Comité Editorial
Silvia Balzano
Eva Bomben
Patricia Coto de Attilio
Noemí Elena Hourquebie

Consejo Editor
Ana María Cousillas - Universidad de Buenos Aires
Manuel Dannemann - Universidad de Santiago de Chile
Rosa A. Jordan - Louisana State University
Juan Angel Magariños de Morentin - Universidad Nacional de La Plata
Alicia Martín - Universidad de Buenos Aires

Normas editoriales para la presentación de colaboraciones

1. trabajos inéditos escritos en castellano o en portugués.


2. su extensión no deberá exceder las 25 páginas de tamaño A4, a doble espacio, letra Times
New Roman Nº 12.
3. al pie de la primera página indicar: a) la institución a la que pertenece el autor/es, b) prefe-
rentemente el/los e-mail/s o en su defecto la dirección postal de la institución a la que perte-
nece el autor/es.
4. notas al final de la colaboración.
5. para las referencias bibliográficas seguir los criterios adoptados por esta Revista.
6. los trabajos deberán ser acompañados de dos resúmenes, uno escrito en castellano y el otro
en inglés. Los resúmenes no deberán exceder las 10 líneas. Además de los resúmenes se
deberán incluir no más de 4 palabras clave que identifiquen lo más significativo del texto.
7. acompañar el correspondiente diskette con el texto tipeado en alguno de los procesadores de
texto más usuales de PC compatibles (Word). La etiqueta deberá presentar el apellido del
autor/es, nombre del archivo y procesador de textos utilizado.
8. junto con el diskette se deberá presentar una copia en papel, impresa a doble espacio.
9. las colaboraciones serán enviadas a dos evaluadores seleccionados por el Comité Editorial.
10. el plazo de presentación de las colaboraciones es hasta el 31 de agosto.

Para hacer llegar colaboraciones o requerir información, dirigirse a:

Revista de Investigaciones Folclóricas


Casilla de Correo Nº 121
C 1428 AAF Buenos Aires, Argentina

Flora Losada - correo electrónico: floralosada@yahoo.com


Tel: (54-388) 422-3742
Ana María Dupey - correo electrónico: ana.dupey@inapl.gov.ar
Tel: (54-11) 4551-5634
www.investigacionesfolcloricas.com
INDICE
Pág.
Comentario Editorial....................................................................................................6

Summaries.....................................................................................................................8

Introducción al simposio “Relocalizando el folclore. Formas expresivas, actores,


escenarios y contextos en el marco de las tensiones del mundo actual”....................13
Ana María Dupey

Configuración de un paradigma de representación del relato folklórico


en la obra de Joaquín V. González ..............................................................................17
Diego Chein

Agrupaciones culturales locales en la década del 40 .................................................30


Beatriz Ocampo

Urbanización de la práctica de danzas folclóricas. Revista Danzas Nativas


y la negociación del espacio sociocultural..................................................................39
Taro Nagano

“Pesebres y adoraciones: lo ancestral en el contexto de la modernización”...............47


Angélica Quiroz

“Lúcidas e idiotitas”. Categorías identitarias construidas por las


internas de una colonia neuropsiquiátrica: Una perspectiva folclórica....................61
Silvia Balzano y Martha Blache

Procesos de comunicación y actuación verbal en una institución


de salud mental. Una aproximación a la Colonia Montes de Oca...............................74
Juan Antonio Seda

Prácticas codificadas entre adolescentes privados


de la libertad por causa judicial.................................................................................81
Elena Hourquebie

Criollos y criollismo en la industria del folclore musical..........................................88


Ricardo J. Kaliman

La relocalización del género criollista entre los agentes sociales del campo
artístico. Construcción de las subjetividades de los artistas dedicados
al folklore y de los grupos de rock y su proyección sobre la argentinidad..............94
Eva Bomben, Ana María Dupey y María Esther Necuzzi

La construcción discursiva de la creencia desde el Folclore:


relatos orales, narrativas OVNI y mails en cadena...................................................102
María Inés Palleiro, Patricio Parente y Flora Delfino Kraft

“`Blancaflor, la hija del diablo: autoría y estilo en


el repertorio de un narrador folklórico”...................................................................115
María Inés Palleiro

La voz como modelo: la deuda de la literatura, el cine


y el arte modernos con la tradición oral....................................................................128
José Manuel Pedrosa

El sistema de la salud y el bienestar en la religión de la santería cubana...............144


Solimar Otero

Violencia de género en el Norte neuquino: el diagnóstico nativo.............................158


Rolando Silla
In Memoriam.

Folclore y modernización disciplinaria en la obra de Santiago Bilbao....................169


Sergio Visacovsky

En Memoria

. Reimund Kvideland (Manuel Dannemann).....................................................................178


. Mildred Merino de Zela (Juan José García Miranda).......................................................179

Información bibliográfica

Honorio M. Velasco (coord.) con la colaboración de Dominique Fournier


y Luis Díaz G. Viana La antropología como pasión y como práctica..................................181
(Noemí Elena Hourquebie)
Mariana Masera (ed.) Literatura y culturas populares......................................................183
(Valeria Zeitlin)
María Elina Cricco. La Fiesta de San Baltasar en Puerto Reconquista...............................184
(Eva Bomben)
Luis Díaz Viana (coord.) El nuevo orden del caos.
Consecuencias socioculturales de la globalización............................................................185
(Cristina Astudillo)
Miguel Raúl López Breard. Diccionario Folklórico Guaranítico.........................................188
(Gustavo Hernández)
Revista de Literaturas Populares.....................................................................................188
(Patricia Coto de Attilio)
Ana María Dupey y María Inés Poduje. La narrativa folklórica como
proceso social y cultural. Mundos representados y mundos interpretados..........................189
(Patricia Coto de Attilio)
Ercilia Moreno Chá. Texto y edición musical. Homenaje al Payador Rioplatense...............189
(Beatriz Seibel)
José Manuel Pedrosa. La historia secreta del ratón Pérez................................................191
(Patricia Coto de Attilio)
Rafael Beltrán y Marta Haro ed. El cuento folclórico en la literatura y la tradición oral.....191
(Patricia Coto de Attilio)
María Inés Palleiro (comp.) San Patricio en Buenos Aires:
Celebraciones y rituales en su dimensión narrativa.........................................................192
(Patricio Parente)
Patricia Fasano. De boca a boca. El chisme en la trama social de la pobreza......................194
(Angélica Quiroz)
Alicia Martín (comp.) Folclore de las grandes ciudades.....................................................196
(Noemí Elena Hourquebie)

Noticias

Visita de la investigadora Cristina Sánchez Carretero......................................................197


Primer Congreso Latinoamericano de Antropología ........................................................197
VIII Congreso Argentino de Antropología Social en la ciudad de Salta...............................198
VII Jornadas e Estudio de la Narrativa Folklórica e Ínterin Conference
de la International Society for Folk Narrative Research (ISFNR).......................................198
II Congreso Universitario de Folklore y 2da. Jornadas de Arte Popular.............................199
XII° Congreso Latinoamericano de Folklore del Mercosur y
las XVI° Jornadas Nacionales de Folklore.......................................................................199
FABULA........................................................................................................................199
Reunión Anual conjunta de la Folklore Studies Association
of Canada y American Foklore Society............................................................................199
8º. Congreso de la Societé Internationale d’Ethnologie et de Folklore...............................200
Comentario editorial

Otra vez, como todos los años nos encontramos, en este espacio ahora virtual de la Revista de
Investigaciones Folclóricas, todos aquellos que nos interesamos en la temática del Folclore. El
concepto de tradición que manejamos desde la disciplina sostiene que existe un camino procesual
en que existiría una negociación – implícita a veces, explícita otras - entre los cambios y las
permanencias, en las formas y valores de los comportamientos folclóricos. Si trasladamos la
idea de tradición a la concepción integral que anima a la Revista creemos que este número, un
poco más que los anteriores, muestra los cambios y las permanencias, tanto en su forma textual
como en los valores que la animan y sustentan. Y ello es así pues la Revista sigue manteniendo
similar línea editorial, y por supuesto, tratando de mostrar, como siempre se hizo, novedades
teóricas, trabajos empíricos de interés para la disciplina.
Sintetizamos lo que habíamos anunciado en nuestro último número, es decir que la Dra.
Martha Blache, luego de 20 años de labor fecunda y comprometida al frente de La Revista dejaba
su dirección. Una dirección que obtuvo los logros editoriales de los que hoy gozamos y que
festejábamos, en cada Año Nuevo, como un obsequio. Consideramos que en sucesivas apariciones
la Revista fue “creciendo” en cuanto a la cantidad de artículos que incluyó y a la calidad de los
mismos. Fue mejorando su calidad de impresión hasta cuando pudo hacerse en soporte de papel
y luego en el soporte electrónico. También en forma continua fue adaptándose a las normas
editoriales vigentes internacionalmente. Al punto que hoy existen ofrecimientos de diversos
portales científicos para incluirla en sus páginas. A lo largo de este tiempo hemos podido ver
cómo se ha ido cumpliendo, paulatinamente, lo que anunciábamos en el primer número: se
convirtió en un canal de comunicación entre científicos de distintas latitudes acercando la lectura,
no sólo de trabajos empíricos sino de posturas teóricas vigentes en el mundo contemporáneo.
Incluso se crearon fuertes lazos de conocimiento, y amistad en ocasiones entre estudiosos de
Argentina, América Latina, E.E.U.U., Europa, Asia y África. Y éstos han sido algunos de los
logros que obtuviéramos durante la presencia de la Dra. Blache al frente de La Revista.
Tal como se anunciara en nuestro último volumen, desde la presente edición se encuentran
como responsables de la Revista, la Licenciada Flora Losada en carácter de Directora y la
Licenciada Ana María Dupey como Vicedirectora. Ana María Dupey ha sido, además, la
responsable editorial del presente número, si bien el equipo editorial ha asumido, como siempre,
las diversas tareas que hacen a la presentación final de la Revista. Le damos las gracias, muy
especialmente, a la Dra. Martha Blache que sigue acompañando a los actuales editores con su
conocimiento, su empuje e, incluso, su labor concreta.
Del 19 al 22 de setiembre del 2006 se realizó en la ciudad de Salta el VIII Congreso Argentino
de Antropología Social y, en el marco del mismo, tuvo lugar el Simposio “Relocalizando el folclore.
Formas expresivas, actores, escenarios y contextos en el marco de las tensiones del mundo
actual”. El Simposio fue coordinado por Silvia Balzano y Ana María Dupey y las doce ponencias
que allí fueron presentadas integran el presente número. A ellas se agregan cuatro artículos de
conocidos estudiosos del Folclore.
Los tres primeros trabajos ponen de manifiesto las inquietudes de algunos intelectuales y
comunicadores sociales de la primera mitad del siglo XX por situar las prácticas folclóricas en
contextos culturales distintos a los de su lugar de origen. Diego J. Chein enfoca el tema de la
transposición del relato folclórico al relato literario en la obra “Mis Montañas”, distinguiendo
las operaciones discursivas que este proceso conlleva. Beatriz Ocampo analiza los contextos
económicos, políticos y sociales en los que surgieron las agrupaciones culturales - de Santiago
del Estero y Chaco – en la década del 40; como ejemplos de cultura nativa y tradicionalista.
Taro Nagano enfoca la tarea de Pedro Berrutti quien, mediante la revista Danzas Nativas,
populariza las danzas folclóricas en un contexto urbano, en la década del 50. Analiza las
transformaciones que se producen en las danzas en este proceso así como la posición ambivalente
de los bailarines entre el amor a la tradición y el deseo de renovar su repertorio. Por su parte,
Angélica Quiroz estudia el armado de los pesebres y la adoración del Niño Dios, analizando la
función social de los “esclavos” – estos nuevos “gestores” de la identidad patrimonial - en cuya
responsabilidad recae el mantenimiento de la tradición del armado de los pesebres como de la
organización de los grupos de niños y jóvenes adoradores.
Dos artículos refieren, desde enfoques diversos, a la relación con el género criollista por
parte de intérpretes actuales. Ricardo Kaliman identifica la apelación al discurso identitario
criollista de la nación, por parte de uno de los intérpretes más conocidos del género folclórico
musical de carácter mediático: el chaqueño Palavecino. Para ello analiza los aspectos que giran
en torno a su actuación en diversas representaciones y, también, cómo éstas son percibidas e
interpretadas. Eva Bombén, Ana María Dupey y María E. Necuzzi estudian cómo elaboran sus
subjetividades los artistas dedicados al folclore musical y los grupos de rock. Y cómo, los
representantes de estos grupos, apelan al género criollista en la conformación de sus identidades
grupales.
La siguiente trilogía de artículos nos hace virar la temática abordada en los artículos
anteriores al explorar la actuación de actores sociales en instituciones cerradas que expresan la
lucha por obtener y reafirmar sus identidades sociales en estos contextos. Así Silvia Balzano y
Martha Blache, al enfocar su trabajo en las estrategias de resignificación del discurso médico
por parte de mujeres internadas por discapacidad mental, también ponen de manifiesto cómo
estas elaboran categorías autoreconocimiento y reconocimiento de los otros. Elena Hourquebie
devela cómo un grupo de adolescentes institucionalizados actúan ciertos rituales que connotan
valores específicos con que los identifica el resto de los jóvenes en situación de reclusión. Por
su parte, Juan Antonio Seda analiza cómo pacientes internados con diagnóstico de disminuidos
mentales establecen comunicaciones verbales en las que pueden advertirse sus intentos por
restablecer una identidad social con características positivas.
Los dos trabajos siguientes abordan los relatos orales como objeto de estudio y nos muestran
las diversas posibilidades heurísticas que se abren a los estudiosos de la narrativa. El primero
de ellos, que responde a la autoría de María Inés Palleiro, Patricio Parente y Flora Delfino
Kraft, enfoca tres fenómenos narrativos distintos: el relato oral de la Media Res, narraciones
sobre OVNIS y cadenas de la suerte enviadas por e-mail. No obstante se hallan articulados por
la utilización de una metodología que logra establecer cómo, a través del proceso constructivo
del relato, diferentes grupos expresan creencias colectivas que recortan o dan indicios de sus
identidades diferenciales. Por su parte María Inés Palleiro en un trabajo de autoría individual
María Inés Palleiro estudia el trabajo estético del narrador José Nicasio Corso en distintos
contextos, estableciendo ciertas regularidades retóricas distintivas de su actuación.
Finalizamos los trabajos de este volumen con cuatro artículos. José Manuel Pedrosa nos
ofrece un estudio donde analiza el modo en que diversos autores literarios modernos y
contemporáneos han reflexionado teóricamente sobre el fenómeno de la oralidad; así como el
cine y el arte han reelaborado antiguas tradiciones orales. Solimar Otero aborda en detalle el
ritual de curación al que acuden los migrantes cubanos en E.E.U.U y que representa la tradición
afroamericana. Describe la actuación de los seres sobrenaturales que guían la realización del
ritual, información ésta conseguida de primera mano pues fue aceptada como “ahijada” de una
especialista en este tipo de cura. Y de E.E.U.U., nos volvemos a Argentina, más específicamente
la provincia de Neuquén donde Rolando Silla enfoca el “trabajo” reflexivo que realizan las cantoras
que habitan en la Zona Norte sobre el mundo que las rodea, a partir de las poesías que ellas
interpretan. Finalmente Sergio Visacovsky homenajea a Santiago Alberto Bilbao, antropólogo
argentino fallecido en julio del 2006, reseñando su trayectoria académica y su paso temprano
por la disciplina del Folclore. Nos unimos en su recuerdo.
Agradecemos sinceramente la colaboración de la Dra. María Inés Palleiro y la Lic. Cristina
Soruco, y las estudiantes Flora Delfino Kraft y Mónica Pardo.
Nos despedimos cordialmente de nuestros lectores hasta el próximo número.

La Dirección
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Summaries

Configuration of a Paradigm for the Representation of Folk Tales in the Work of


Joaquín V. González (page 17)
Diego J. Chein

Our aim is to reconstruct the configuration worked out by Joaquín V. González of a paradigm
for the representation of folk tales, which had a decisive influence upon the national illustrated
production at least up to the 1930s. Our analysis tries to recover the articulation between the
operations of collecting, recording, interpreting and evaluating the folk narratives and the
construction of a foundation for the legitimacy for considering some individuals as suitable for
the transcription.

Keywords: Joaquín Víctor González, folk tale, transcription, legitimacy.

Local Cultural Associations in the Decade of the Forties (page 30)


Beatriz Ocampo

In the provinces of Santiago del Estero and Chaco, the cultural associations “La Brasa”, “La
Peña Los Bagres”, “El Ateneo del Chaco” and “El Fogón de los Arrieros”, respectively, grew and
developed in the forties. These associations, integrated by the local culture producers constituted
meeting centers of intellectual and artistic reflection, discussion and production about
controversial issues like, for example, the position the province should have among the other
provinces, in the nation and in the world.
In spite of the intellectual and artistic concern that theirs members showed about what was
happening in Europe, their main preoccupation was the local and regional culture, the particular
features, the landscape, the traditions, etc. It was an authentic “awakening of the province”
(Thiesse 1991:17).
In this work, I try to analyze the economic, political and social contexts in which these
associations emerged, and the consensus, the agreements and disagreements within these ones
and in its interrelations as well. The objective of this analysis is to see which were the differences
and the similarities and how they were taking over and dialoguing among themselves, with the
other provinces, with the country and with the world.

Keywords: cultural associations, decade of the 40´s, local culture, consensus and disagreements,
politics.

Urbanizing the folk dance performance, Danzas Nativas magazine and the
negotiation of sociocultural space. (page 39)
Taro Nagano

In the later part of the 1950’s Argentine folkdance practice gets really urban characteristics.
The predominance of the traditionalists, which is evident in the first stage of the urbanization
of folkdance practice, gives way to consumerism, commercialism and withdrawal of performance
from the nationalist ideology by the second stage. It testifies the fact that the specialized magazine
Danzas Nativas was published between 1956 and 1958 directed by the educator and publisher
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Pedro Berruti. In this period, folkdance amateurs had to reconsider its ambivalent position
between the love for tradition and desire to renew the traditional dance repertory in their
circle.

Keywords: folkdance, performance, traditionalism, club, urbanization.

Nativity scenes and worships: both are customary acts, which are in a context of
modernization of rituals (page 47)
Angélica Quiroz

In the Province of Jujuy, one of the deepest cultural and Christian traditions is to set up
Nativity scenes and to worship Baby Jesus; there are also sets of rules about these traditions
that operate in a family for ages.
When the Quebrada the Humahuaca was declared World Heritage in the year 2003, local
institutions started to organize events so as to set a higher value on the towns through their
cultural expressions. At these new stages, “to show” as the characteristic of culture is also” a
meeting” and “a confrontation” by others, it leads people to reconsider “the slaves´” social role.
Slaves are devotees whose responsibility is to maintain the tradition of setting up Nativity
scenes and to organize groups of children and young people who represent them when “visiting”
other Nativity scenes. To participate on exhibitions organized by official institutions has to do
with, besides its religious reverence, the different ways to manage the resources that make
possible the presence of participants.
This project analyses and describes the performance of these new “administrators” of the
patrimonial identity under tensions generated by changes of modern conceptions about the
different actions taken in order to revalue culture.

Keywords: Nativity scenes, worships, exhibitions, identity, manage.

“Lúcidas and idiotitas”. Identity categories within a neuropsychiatric colony: A


Folkloric perspective (page 61)
Silvia Balzano y Martha Blache

Identity construction among a group of female residents at the Montes de Oca Colony is
analyzed. After an average of 25 years of residency in this neuropsychiatric hospital, these
women have been re-socialized within a biomedical context. Much of the terminology used to
construct their identity is taken from this context and resignified according to their own
worldview. Thus, terms such as “little idiot” or “little moron” are not used to address a person’s
lack of cognitive ability but her inadequacy to manage her everyday life activities and her need
to relay on a third person’s help. Those women considered to be “smart” construct their own
identity by means of contrast with the “sick” ones and displaying their abilities to properly
function according to institutional requirements.
Emic categories are analyzed following the new trends in Folkloristics which take into account
the messages within the group tradition, the current processes of identification and differentiation
between groups, the several contexts of message production and the transformation of the
institutional codes.

Keywords: intellectual disability, identity, tradition and group codes.

Communicative processes and verbal performance in a neuropsychiatric hospital.


An approach to the Montes de Oca Colony (page 74)
Juan Antonio Seda

This paper focuses on conversational interactions among residents at the Montes de Oca
Colony, a neuropsychatric hospital. It analyzes patients’ interactions, taking into account that
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the institutional context establishes formal rules, but in the daily practices they cunningly
modify them.
Verbal performances display by these residents, secluded on account of their intellectual
disability, show an amazing versatility and a coherent intention to improve their personal
situation among the residents and among the staff of the institution.

Keywords: intellectual disability, interchange nets, institutional seclusion, social interactions.

Coded routines among institutionalized adolescents in conflict with the law (page 81)
Elena Hourquebie

Nobody would probably doubt of including institutionalized adolescents’ behavior in conflict


with the law within the category of folk behavior because of their tattoos and cuttings, their
language repertoires and performances. Most of these behaviors have been categorized as anomic
or, at least, deviated from the socially accepted norms. We will challenge the categorization of
this behavior as anomic. From an emic perspective, these young people stick to a very strict
code, to which they respond without much questioning. The circulating associated massages
could be classified as differential, traditional, identificatory and critical of a social system which
excludes them.
This work aims also to recuperate the construction processes of subjectivity and the group
identification within a conflictive and violent social context. An appropriate decoding of their
communicative strategies will allow better institutional policies and more efficient interventions.

Keywords: folk behavior, institutionalized adolescents.

Criollos and Criollismo in the Industry of Modern Argentine Folclore (page 88)
Ricardo J. Kaliman

The industry of modern Argentine folkloric music is just another case of the dialectics between
socially active identities and the search for economic profit. What seems particular about it is
certain widespread identitary discourse, which we may call “national – criollista”, whose roots
may be traced back to the earliest romanticism and which is constantly reproduced in the practice.
A more closed consideration shows that within this predominant identity intricate variants can
be recognized, among which conflict arise not always completely hidden. In this paper, I briefly
examine some particularities adopted by criollismo in the image, repertory and performance of
the Salteño musician Chaqueño Palavecino.

Keywords: modern folclore, criollismo, cultural industry, Chaqueño Palavecino.

The relocation of the criollista genre among the social agents of the artistic field.
The construction of the subjectivities of the artists dedicated to Folklore, the groups
of rock and their projection about the Argentine nationality (Page 94)
Eva Bomben, Ana María Dupey, María Esther Necuzzi

This work deals with how Folklore artists and national rock appeal to the criollista genre in
the conformation of their identity and what they relate to Argentine nationality and what they
do not.
The criollista genre includes a set of heterogeneous values, attitudes, cognitive, expressive
and pragmatic components, that takes the gaucho and his world as a sign of Folklore and
nationality. These elements are socially available to be transferred to new speeches. According
to this, we are going to analyze how in the nowadays speeches of the groups under study –
compiled in interviews during the years 2004-5 - textual homologies are activated with the
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mentioned genre during the process of conformation of their respective artistic identities and
the characterization of the Argentine nationality.

Keywords: criollista genre, rock folk music, identity, nationhood.

The discursive construction of the belief from the Folklore: Oral tales, UFO
narratives and e- mails in chain (page 102)
María Inés Palleiro, Patricio Parente, Flora Delfino Kraft

The aim of this presentation is to analyze the discursive construction of belief in oral tales,
UFO narratives and e-mails. By means of intertextual analysis, the authors identify some
discursive strategies dealing with “rhetorics of identity” in different channels of discourse.

Keywords: Folk narratives, belief, rhetorics, intertextuality.

“´Blancaflor, the Devil´s daughter´: authority and authorization in Argentine folk


narratives” (Page 115)
María Inés Palleiro

The aim of this presentation is to study discursive processes of authorization in Argentine


folk narrators.
I focus my analysis in one oral version, “Blancaflor, the Devil´s daughter” by José Corso. By
means of intertextual confrontation with other narratives, I identify some stylistic features in
Corso´s discourse, that can be considered to be indexical signs of authoritative processes in
his own repertoire.

Keywords: Folk narrators, repertoire, authority, style.

Voice as model: the debt of literature, motion pictures and modern art with oral
tradition (page 128)
José Manuel Pedrosa

This paper studies some approaches, commentaries and theories about orality and oral tradition
made by several authors from Latin America (Gabriel García Márquez, Severo Sarduy, Mario
Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante,Gioconda Belli), Spain (Miguel de Unamuno, Ana María
Matute, Antonio Muñoz Molina, Luis Mateo Díez, Unai Elorriaga), and other countries (Friedrich
Nietzsche, John Berger, Adonis, Amélie Nothomb, E. L. Doctorow). This paper analyses as well
some cinema adaptations of old oral traditions (Pedro Almodóvar, Guillermo del Toro).

Keywords: Oral tradition, relationship among orality, writing and motion picture industry.

Health system and well being in Cuban Santeria (page 144)


Solimar Otero

This essay focuses on the health system and well being in Cuban Santeria. In the contemporary
North American society, several of the culturally diverse health systems are becoming closer in
the personal practices of multicultural communities. The inclusive structure of Santeria could
be used as a case study to understand how alternative and folk health systems can develop
together with biomedicine. In reviewing the African philosophy of Yoruba people, and using
ethnographic examples, we can understand that the Cuban popular medicine and religion have
a predisposition to expand and adapt to new socio-cultural contexts.

Keywords: popular medicine, transculturalism, popular religion, Afro-cuban culture.


R.I.F. 21, 2006 Página 12

Violence of genre in the North neuquino: a native diagnosis (page 158)


Rolando Silla

Which are the societies’ abilities for self diagnosis? Do primitive or folk cultures have got
these skills? Is it a unique ability of Western urban middle classes? The aim of this article is to
analyze the discourse of a group of women from the North part of the Argentine province of
Neuquén. We will focus on their ability to think about the contemporary world and their position
in relationship to men. We will use poetry and studies of cultural values traditionally gathered
by folklorists.

Keywords: singers, gender relationships, complex honor-shame.

In Memoriam.
Folclore and Disciplinary Modernization in Santiago Bilbao´s Work (page 169)
Sergio Visacovsky

After 1983, many Argentine social anthropologists –defined here as “porteños”– have perceived
Folclore as an exotic and redundant field, since they considered its empirical object as a social-
anthropological property. This perspective was a sign of the creation and strengthening of
academic training in Social and Cultural Anthropology during the 1980s. However, this approach
couldn’t understand the place given to Folclore by anthropologists in other time. At the beginning
of the 1980s, during the last Military Dictatorship, some students of “Ciencias Antropológicas”
at Buenos Aires University decided to be trained in Folclore, because they considered that
discipline to be very similar to Social Anthropology, which was forbidden at that time. The first
cohort of the same degree had analogous ideals at the beginning of the 1960s: Social Anthropology
hasn’t been shaped yet, and Folclore was considered a shortcut to Social Anthropology. I want
to show the role played by Folclore as a way of disciplinary modernization in the 1960s through
early Santiago Alberto Bilbao´s trajectory, who passed away in June 21 st 2006 in Caracas,
Venezuela.
I hope this short article presents a different perspective of the relationship between Folclore
and Social Anthropology in Argentina, and, at the same time, I would like to pay tribute to one
of the greatest pioneers of our discipline.

Keywords: Santiago Alberto Bilbao, Folclore, Social Anthropology.

FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 13-16 (2006) Página 13

Introducción al simposio
“Relocalizando el folclore. Formas expresivas,
actores, escenarios y contextos en el marco
de las tensiones del mundo actual”.
Ana María Dupey*

Una de las declaraciones más recurrentes en de los actores sociales que actúan el folclore
el mundo académico y social ha sido la como expresión de sus identidades sociales
destradicionalización de las sociedades y la actuales. Ello implicaba focalizar en cómo los
pérdida del folclore en cuanto proceso social y actores sociales a través de complejos entrama-
simbólico en el que se toma como referencia y dos sociales se hallan abocados a la construc-
manifestación a la tradición, así como también ción, negociación y desarrollo de sus identi-
se han proclamado las graves consecuencias dades en tensión con las fuerzas que los
que en términos de la reducción de la diversidad impactan: a) la pérdida por parte del estado
cultural acarrean dichos procesos. Dada las nacional de su capacidad como agente
implicancias que tienen estas afirmaciones en organizador de identidades sociales y políticas
relación con la identidad de la disciplina del y, b) el avance del mercado con propuestas
Folclore y la de los propios folcloristas se identificatorias, a través del consumo. Estos
organizó un simposio que se tituló “Reloca- cambios institucionales han impulsado la
lizando el folclore. Formas expresivas, actores, búsqueda de referentes simbólicos alternativos
escenarios y contextos en el marco de las en el folclore.
tensiones del mundo actual” que se alojó en el La interpelación fue acogida por investi-
VIII Congreso Argentino de Antropología Social, gadores provenientes de contextos académicos
realizado en Salta entre el 19 y 22 de setiembre de producción heterogéneos, con distintos
del 2006. El propósito del simposio consistió estilos de investigación y perspectivas teórico
en provocar una reacción entre los inves- metodológicas diversas: contextualistas,
tigadores acerca de la reiterada retórica sobre centradas en la actuación, constructivistas,
la desaparición de la tradición, el folclore y de procedentes de la genética textual y sociología
los géneros folclóricos. Ello requería de una de la cultura; brindando en sus respuestas
convocatoria que se distanciara de los lugares significativos aportes sobre la interactividad de
consagrados de reflexión teórica centrados en la comunicación del folclore y su potencialidad
el origen del folclore asociado a los viejos para crear alteridades sociales que reaccionan
tiempos, o a los géneros folclóricos como monu- ante la proyección de la comunicación dominan-
mentos culturales del pasado y que convocara te. De este modo, efectivizan una apertura del
a repensar las nuevas relocalizaciones de los universo de colectivos sociales que despliegan
viejos géneros folclóricos, los significados y comportamientos folclóricos en escenarios
usos sociales novedosos a los que se aplica la inusuales y mediante formas expresivas
tradición y el folclore, las interacciones entre inéditas.
los antiguos y nuevos canales por los que En el simposio se fueron conjugando
circulan las manifestaciones folclóricas, pero intereses múltiples y diversos en torno de la
sobre todo que se centrara en la agentividad relocalización del folclore.

* Las autora y la Dra. Silvia Balzano se desempeñaron como Coordinadoras del Simposio “Relocalizando
el folclore. Formas expresivas, actores, escenarios y contextos en el marco de las tensiones del mundo
actual” realizado en el marco del VIII Congreso Argentino de Antropología Social efectuado en Salta del
19 al 22 de setiembre del 2006
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Los tres trabajos primeros refieren a los gráficas y gestuales de las danzas, su musi-
esfuerzos de intelectuales y comunicadores calización, sus usos sociales y propósitos y cómo
sociales por relocalizar el folclore en distintos esta relocalización es interpretada y evaluada
contextos culturales con finalidades políticas en forma diferencial entre los nuevos y viejos
diferentes durante la primera mitad del siglo tradicionalistas. Pero, también, destaca la
XX, poniendo de manifiesto que no se trata de creciente influencia del mercado y el consumo
un proceso novedoso, sino que tiene su propia en las nuevas formas de trasmitir las danzas
historia. folclóricas.
Diego Chein en Configuración de un En un cuarto trabajo, “Pesebres y adora-
paradigma de representación del relato ciones: lo ancestral en el contexto de la
folclórico en la obra de Joaquín V. González modernización”. Angélica Quiroz analiza cómo
aborda cómo el relato folclórico es elevado a se relocalizan las prácticas tradicionales -como
la forma literaria por el autor de “Mis el armado y presentación de pesebres y la
Montañas” y cómo el sujeto autoral se dota a adoración del Niño Dios-, en el marco del
si mismo de competencias para localizar los proceso de patrimonialización que ha culminado
relatos y tradiciones en la obra literaria. con la declaración de Patrimonio de la
Proceso que conlleva operaciones de extracción Humanidad de la Quebrada de Humahuaca,
de las tradiciones de los sectores populares, de Provincia de Jujuy, Argentina. A través de las
selección, embellecimiento, autentificación e modalidades de representación e interpre-
inmediatez. Chein destaca el doble juego de tación, que en torno a las mencionadas
proximidad y distanciamiento que opera prácticas, efectivizan los devotos o esclavos y
González como autor en el relacionamiento los niños y jóvenes, se dilucidan aquellos
del relato folclórico con su texto, con el objeto aspectos de la tradición que se mantienen
de generar las matrices de una literatura vigentes pero también los que son emergentes
nacional. Beatriz Ocampo en Agrupaciones y se incorporan. Combinando aportes de la
culturales locales en la década del 40, identifica Semiótica, la Teoría de la Organizaciones y el
la dinámica de las prácticas que instituciones Folclore va poniendo de manifiesto cómo se
culturales de las provincias de Santiago del redefinen los roles que el devoto / esclavo debe
Estero y el Territorio Nacional del Chaco desempeñar para articular la actuación de las
despliegan en torno a la representación política prácticas tradicionales del grupo en términos
de lo local provinciano - cuyos signos distintivos de las actuales fuerzas económicas, sociales y
residen en el paisaje, las tradiciones y su políticas que las atraviesan y negociar con
folclore- con respecto a aquellas que se orientan novedosos participantes, como es el caso de
a una visión universalista de la cultura. A agencias del estado que reclaman una mayor
través de un meticuloso análisis va dilucidando injerencia en la orientación de las prácticas, o
las heteronomías de las perspectivas de los los turistas que buscan usufructuar las
miembros de las distintas agrupaciones, sus prácticas consuetudinarias.
puntos de encuentro y divergencia. Sitúa la En un giro hacia la actualización de los
problemática en el agonístico proceso de la géneros folclóricos tradicionales en nuevos
avanzada de la cultura nativa y tradicionalista contextos, Ricardo Kaliman en Criollos y
de las provincias en su confrontación con la criollismo en la industria del folclore musical
modernización que promueve la cultura indaga la actual apelación al discurso iden-
universal. Finalmente, en Urbanización de la titario criollista de la nación por parte de
práctica de las danzas folclóricas. Revista intérpretes mediáticos como El Chaqueño
Danzas Nativas y la negociación del espacio Palavecino. Para ello profundiza en los
sociocultural Taro Nagano se concentra en las repertorios, los recursos retóricos y de la
prácticas realizadas para relocalizar las danzas actuación que pone en juego en las represen-
folclóricas de origen rural en el contexto taciones que realiza en distintos escenarios, así
urbano. Se centra en la agentividad de Pedro como también, cómo son percibidas e inter-
Berrutti, -quien aplicando los modernos medios pretadas por el público. Situándose, para ello,
de comunicación impresos- se aboca a la en la dialéctica que se establece entre la
repopularización de las mismas en las ciudades. propuesta mediática del folclore moderno y las
Mediante un detallado análisis va señalando identidades socialmente vigentes. Por su parte,
como a lo largo de este proceso se van Eva Bombén, Ana María Dupey y María E.
transformando las formas estéticas coreo- Necuzzi en La relocalización del género
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criollista entre los agentes sociales del campo tivas de sus identidades diferenciales. En “La
artístico. Construcción de las subjetividades de construcción discursiva de la creencia desde el
los artistas dedicados al folclore y de los grupos Folclore: relatos orales, narrativas OVNI y e-
de rock y su proyección sobre la argentinidad mails en cadena” María Inés Palleiro, Patricio
investigan cómo representantes de los grupos Parente y Flora Delfino Kraft estudian los
mencionadas apelan el tradicional género mecanismos de construcción narrativa de las
criollista en la conformación de sus respectivas creencias, que circulan por diferentes canales.
identidades grupales y en la noción de La primera de los autores se centra en cómo
argentinidad que elaboran. Para su estudio en el proceso constructivo del relato se realizan
indagaron acerca de las homologías textuales operaciones de actualización y transformación
activadas con respecto a dicho género en los de modelos o matrices –entendiendo por éstas
actuales discursos de los grupos mencionados. la combinación de núcleos temáticos, esti-
Se trata de una primera aproximación a la lísticos, y compositivos identificados mediante
temática, para su posterior estudio com- el recurso intertextual del análisis de textos-
parativo. que forman parte de la memoria colectiva de
Una trilogía de artículos exploran escenarios un grupo, a través del trabajo de reelaboración
inéditos y actores sociales no tradicionales que estética que efectúa el narrador. Lo que ilustra
activan la comunicación folclórica en la que con el estudio de versiones del relato Media
expresan sus identidades sociales en contexto Res correspondiente a su Archivo de Narrativa
de instituciones cerradas. Silvia Balzano y Tradicional Argentina. El segundo de los
Martha Blache en “Lúcidas e idiotitas”. autores se concentra en la comparación entre
Categorías identitarias construidas por las los relatos que transmiten experiencias
internas de una colonia neuropsiquiátrica: Una extraordinarias vinculadas con OVNIS que
perspectiva folclórica mediante un riguroso elaboran los pobladores de localidad de Barreal
estudio ponen de manifiesto cómo expresiones en San Juan –en particular el grupo de
del discurso médico son resignificadas y baqueanos- y la narración científica, que acerca
recontextualizadas en los discursos de mujeres de los mismos elaboran los científicos, que se
internadas por discapacidad mental en una desempeñan en el Observatorio Astronómico
institución cerrada. De este modo, ponen de próximo a dicha localidad. A través del análisis
manifiesto cómo en forma creativa las internas intertextual identifica una “zona de contacto”
elaboran categorías propias de autoreco- entre ambas producciones que le permite
nocimiento y reconocimiento de los otros con dilucidar por un lado, cómo los representantes
los que interactúan. Elena Hourquebie en del medio científico son portadores de
Prácticas codificadas entre adolescentes categorías a priori, naturalizadas y acientíficas
institucionalizados elucida cómo a través de cuando analizan los relatos de OVNIS referidos
ciertos rituales que se actúan en situación de por los pobladores alejándose de los paradigmas
reclusión connotan valores específicos para el del pensamiento científico y por otro, cómo
grupo que los identifica y permite comprender actores sociales ajenos a dicho medio
la dinámica social intragrupal frente a los desarrollan en sus relatos procesos cognitivos
constreñimientos de la institución en la que se y argumentaciones consistentes en base a
hallan recluidos. En Procesos de comunicación pruebas empíricas observables, a pesar de no
e intercambios en instituciones de salud mental. pertenecer socialmente al campo de la ciencia.
Una aproximación a la Colonia Montes de Oca, Cuestionando, de este modo, aquellas
Juan A. Seda aborda cómo los pacientes, aseveraciones en torno a que en los relatos
internados por su discapacidad mental, folclóricos solo se pueden encontrar creencias
establecen una comunicación verbal infundadas y que solo la ciencia posee el
intencional y situada en la que restituyen la monopolio del método lógico. Flora Delfino
positividad de su identidad social en el marco Kraft analiza el sentido de las tradicionales
de una institución que los define por una “cadenas de la suerte” que actualmente circulan
carencia cognitiva. en la Internet. Cadenas, que apuntan como
Con estilos de investigación semejantes en señala la investigadora, a establecer la
dos trabajos se explora cómo través del proceso posibilidad de concretar las expectativas
constructivo del relato, uno de los géneros más individuales, más que a las convicciones
estudiados por los folcloristas, diferentes religiosas personales de los usuarios. En el
grupos expresan creencias colectivas indica- reenvío de los mensajes afirma no solo se
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relocaliza una noción socialmente vigente como El recorrido por los trabajos presentados da
la del milagro posibilitado por fuerzas extra- cuenta de cómo la tradición en sus múltiples
ordinarias y da cuenta de las maneras manifestaciones –géneros folclóricos- es
intersubjetivas de entender el mundo sino que, desplazada, relocalizada, resignificada, modi-
también, pone de manifiesto cómo el medio – ficada en su forma expresiva por distintos
la web- contribuye a generar certidumbre entre grupos sociales en una diversidad de ubica-
los receptores acerca de que en un futuro ciones sociales y simbólicas que emergen en
inmediato ocurran acontecimientos deseados. relación con un mundo contemporáneo en
Por lo que la circulación de éstos mensajes transformación para significar el presente. Ello
puede favorecer disposiciones en el sujeto que debilita las perspectivas que aseveraban la
contribuyan al cumplimiento de la expec- determinación de la tradición que expresa el
tativas. folclore sobre la agentividad de los actores
Finalmente, en “Blancaflor, la hija del sociales y la constituían en una referencia
diablo: autoría y estilo en el repertorio de un cultural primordial, unificante y conservadora.
narrador folclórico” María Inés Palleiro se Más bien se potencian aquellas visiones que
propone estudiar cómo localiza en distintos destacan sus transformaciones, la dinámica de
contextos los saberes narrativos comunitarios sus usos sociales, pero sobre todo el innovativo
un narrador, José Nicasio Corso, que es y contingente trabajo interpretativo que
considerado el portavoz del grupo. Se concentra realizan los agentes. Cuestión que cala en la
en particular en el trabajo estético que realiza estructura epistemológica al dejar al
éste narrador sobre el mensaje; para ello descubierto el reduccionismo cognitivo con el
realiza un estudio comparativo con los relatos que operaban quienes declamaban la reite-
que sobre la misma matriz de la “Fuga mágica” ración mimética de la tradición y el peligro de
interpretan otros narradores. De este modo, su extinción. Ocultando los deslizamientos,
da cuenta de la regularidades de la elaboración reubicaciones, escisiones, desfasajes que le da
retórica que son distintivas de las actuaciones la práctica de la vida social y que dan cuenta
de Corso ante su auditorio. de su contemporaneidad y vigencia.

FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 17-29 (2006) Página 17

Configuración de un paradigma
de representación del relato folclórico
en la obra de Joaquín V. González
Diego J. Chein*

Nuestro objetivo es el de reconstruir la configuración por parte de Joaquín V.


González de un paradigma de representación de los relatos folclóricos cuya
influencia fue determinante en la producción letrada nacional al menos hasta la
década de 1930. Nuestro análisis pretende recuperar la articulación entre las
operaciones de recolección, registro, interpretación y valoración de los relatos
folclóricos y la construcción de una base de legitimidad para el sujeto letrado
apto para la transcripción.

Palabras Clave: Joaquín Víctor González, relato folclórico, transcripción,


legitimidad.

En el capítulo “La vidalita montañesa” de Mis misma, es la expresión de su vida, es una


montañas, Joaquín Víctor González introduce vibración de su espíritu. Por eso la impre-
la descripción del canto de la copla en su pueblo sión de la belleza resulta del sitio y de la
natal con la siguiente observación: hora aparentes, del aspecto del cielo que in-
vita a idealizar con aquellos astros como lla-
“Escucharlos de lejos, es gozar de la impre- mas, cuyos movimientos parecen más vivos,
sión perfecta; porque la escena prosaica, el y con las mil voces ocultas que parecen un
conjunto grosero formado en derredor, y la coro lejano de aquel canto.” (González 1971:
cercanía de aquellas voces rudas pero inten- 77)
sas, destruyen el encanto que la distancia
sólo crea, como la más admirable orquesta El fragmento es uno más de tantos en los
se convierte en un estruendo que ensorde- que la escritura de González incorpora y re-
ce, si el observador se sitúa en medio de ella. presenta elementos del folclore de su localidad
El espacio purifica los sonidos, les separa lo de origen. Pero en él, la supuesta naturalidad
tosco y lo áspero, pero para transmitir la incontaminada que a través de este procedi-
esencia, la nota limpia, el tono simple, la miento se pretende introducir en el discurso
melodía aérea que vuela sobre la onda livia- hace visible al mismo tiempo algunas de las
na, dejando percibir las palabras, de la dul- claves del artificio. ¿Qué involucra la distancia
ce poesía campesina por encima de los árbo- que desdobla el objeto de la representación en
les y las rocas. Le prestan ayuda el silencio los opuestos de “la escena prosaica” y “la dulce
de los valles, la repercusión lejana del eco, poesía campesina”? ¿Quién es el sujeto capaz
y esa arrobadora influencia de las noches so- de extraer la “impresión perfecta” a partir del
lemnes, en medio de la naturaleza solitaria. “conjunto grosero”? La indagación de una res-
Todo allí es armónico y de efectos combina- puesta para estos interrogantes requiere mo-
dos: la música es un accidente de la tierra vilizar la mirada en un recorrido de ida y vuel-

*Investigador Asistente del CONICET. Docente de la Facultad de Filosofía y Letras y la Facultad de


Psicología de la UNT. Miembro del Proyecto “Identidad y reproducción cultural en los Andes
Centromeridionales”. Dirección de E-Mail: cheines@sinectis.com.ar
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ta entre los textos y las condiciones históricas reconocido como relato folclórico ya estaba
y sociales de su producción, circulación y re- siendo recogido, registrado, interpretado y
cepción. evaluado. De acuerdo con la hipótesis que
Los profundos cambios en estas condiciones hemos indicado, la producción literaria de
que constituyeron una importante presión para Joaquín V. González articuló un paradigma muy
el desplazamiento de la noción de literatura y influyente en el posterior desarrollo de estas
la redefinición del rol del letrado en general y operaciones de apropiación de los relatos
el escritor en particular no serán examinados folclóricos.
en profundidad en el presente trabajo. 1 Hacia
el final del presente artículo, recogeremos Matrices de representación de los
brevemente sólo algunas de las articulaciones relatos folclóricos en Mis montañas
de esta transformación social y cultural, en El viaje como eje de unidad del texto
especial aquellas que pueden resultar de mayor
interés para comprender las tempranas formas Mis montañas no es ni una novela, ni una
de producción letrada que hacia la década de autobiografía, ni un relato o diario de viajes,
1930 desarrollaron los primeros folclorólogos ni una colección de estampas costumbristas, ni
argentinos. un volumen de cuentos. Algunas características
Las operaciones de incorporación y re- presentes en esta obra la vinculan en diversos
presentación del folclore que pone en juego grados y sentidos con cada uno de estos
González constituyen unos procedimientos de géneros, pero ninguno de ellos da cuenta de la
construcción y apropiación de la cultura unidad que articula sus materiales diversos. No
popular que desde hace tiempo pueden resultan inmediatamente evidentes las
resultarnos evidentes (o incluso imper- relaciones de sentido que reúnen los frag-
ceptibles) luego de una extensa repetición y mentos, los breves relatos y cuadros.
proliferación en los circuitos de la escritura, Sin embargo, podemos afirmar que el hilo
pero que en la época en que González publicaba conductor que explícitamente hilvana las
Mis montañas resultaban novedosos en el secciones fragmentarias desde una perspectiva
contexto de la producción letrada nacional. La narrativa y que constituye el marco general de
indagación de los mismos en la obra de Joaquín inserción y representación de los relatos
V. González cobra una significación más amplia folclóricos incluidos es el de un viaje. Este viaje
a la luz de la hipótesis de que en el proceso de que permite aglutinar los fragmentos no es el
su intervención literaria se configura un viaje prefigurado en géneros como el relato o
auténtico paradigma de inscripción y repre- el diario de viaje. Se trata de un viaje que se
sentación del folclore cuya influencia es crucial presenta desde un comienzo como un retorno.
en el campo intelectual argentino al menos Mis montañas se inicia con el siguiente pasaje:
hasta la década de 1930. Nos concentraremos
en el caso de la representación de los relatos “Buscando reposo, después de rudas fatigas,
folclóricos para explorar en profundidad las de esas que rinden el cuerpo y envenenan
matrices que configuraron un duradero modelo el alma, quise visitar las montañas de mi
de recolección, registro, interpretación y tierra natal, ya para renovar impresiones
valoración de estos relatos orales. apenas esbozadas en un libro, ya para re-
Resulta necesario advertir que la categoría frescar mi espíritu en presencia de los pa-
de relato folclórico, tal como llegará a ser rajes donde transcurrió mi primera edad.
establecida y definida por la disciplina de la Los recuerdos de infancia, y la poesía de las
folclorología, constituye un concepto inexis- regiones de portentosa belleza donde un
tente en el contexto intelectual en el que tiempo se alzó el hogar de mis mayores, eran
González desarrolló la obra en la que nos la fuente de los consuelos que yo anhelaba,
concentraremos. No es sino hasta la década de en medio de esas luchas que sólo la historia
1930 cuando en nuestro país encontramos los describe y analiza, y en las cuales cada uno
primeros intentos sistemáticos de definir esta derrama, cuando no la sangre de sus venas,
categoría de un modo preciso y científico. Sin esa otra sangre invisible que filtra en el cora-
embargo, lo que otorga sentido a nuestro zón de heridas más hondas y dolorosas, abier-
análisis es el hecho de que tanto en la obra de tas por las injusticias de los hombres, los
González como en una extensa producción desencantos del patriotismo inexperto y las
letrada posterior lo que luego llegaría a ser infidencias de las amistades prematuras.
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Para eso, y para rendir este nuevo tributo superpone con la referencia de la partida que,
al pueblo en que he nacido, pidiendo a la li- al abandonar la infancia, implicó dejar atrás el
teratura patria un rincón humilde para es- rincón natal, 2 es decir, el punto inicial de la
tas páginas en que quiero reflejar su natu- ida de la que este viaje es el retorno. Este
raleza y sus sencillas costumbres, empren- pasaje constituye sólo una muestra de las
dí con algunos amigos, en Marzo de 1890, complejas articulaciones que se desarrollan
un viaje al interior de la Sierra de Velazco.” entre los distintos planos en los que se disemina
(González 1971: 51) el motivo del viaje. Y así como el retorno
presupone siempre el haberse ido, el viaje en
El tópico del viaje se disemina y se expande el espacio y el viaje literario a la provincia, al
en numerosos planos entrelazados. El origen campo, a la infancia, no serían lo que son sin
del libro es un viaje de retorno al pago, de la la mediación de la antípoda que se ha
capital nacional a la provincia, de la ciudad atravesado: la capital, la ciudad, la edad adulta.
populosa al campo. El regreso en el espacio se El viaje de retorno como hilo conductor de
traslapa con, y constituye el detonante de, el los fragmentos que se deslizan en la obra
regreso en la memoria y en el tiempo: del confiere y define al mismo tiempo el lugar que
presente turbulento al pasado apacible, de la les cabe a los relatos folclóricos y al sujeto que
edad adulta a la infancia. los escribe. Así, mientras el lugar de estos
relatos es el de la provincia, el campo y la
“Todo un poema inenarrable de ventura, todo infancia (en contraposición con la capital, la
un paraíso sepultado para siempre, todo un ciudad y la edad adulta), el sujeto se determina
cielo de memorias dichosas, se iluminaban en un lugar que es en sí mismo el resultado de
ante mis ojos, recobraban vida en mi cere- un trayecto del que estos términos son el origen
bro, contornos visibles, palabra, murmullos y la culminación, pero en el que media el pasaje
y cantos; veía cruzar, medio envueltas en por la ciudad, la capital, la edad adulta.
radiante neblina, las imágenes de los seres La provincia, el campo y la infancia
amados, y todo el suave rumor de aquella configuran un locus que se constituye en un
vida.” (González 1971: 252). origen primordial, en un reservorio de los
valores espirituales necesarios para reencauzar
Retorno en el espacio y regreso con la
el derrotero que la capital, la urbe y la edad
memoria tejen una trama de los “cuadros” y
adulta han desencaminado. Emerge como
las “impresiones” en la que se articulan un viaje
elemento constitutivo y esencial de este origen
representado como real y un viaje literario que
y fuente de los valores espirituales y la poesía
se propone al lector. En la última sección de
lo que en la época comienza a ser designado,
su obra, en dirección hacia el punto en que
aunque todavía irregular y confusamente, como
propone el cierre al lector (“digamos ya nuestro
“folclore”.
adiós a la montaña”, González 1971: 253), el
autor propone:
El relato folclórico entendido como
“tradición”
“Antes de abandonar el terruño nativo, quie-
ro hablar de la flor del aire, el adorno y el
orgullo de mis montañas, como quien bus- Lo que décadas más tarde llegará a ser
case embriagar el alma en el momento de identificado por la folclorología como relatos
la partida, con un perfume favorito que man- folclóricos aparece representado una y otra vez
tuviese durante la ausencia vivos los recuer- en la escritura de Mis montañas. Comprender
dos. Yo me alejaba sin término conocido, con el paradigma de interpretación y repre-
inquietudes indefinidas y con tristezas va- sentación que en torno al relato folclórico
gas en el fondo de mi ser; por eso absorbía comienza a constituirse en este punto puede
con ansia la naturaleza, sin darme cuenta contribuir también a iluminar las continuidades
del anhelo íntimo por condensar en esos úl- y rupturas que la folclorología argentina
timos coloquios muchos de aquellos años mantendrá con esta posición intelectual y
futuros, inciertos, incoloros, que en vano literaria. Pero para ello, es necesario evitar
trataba de sondear.” (González 1971: 239) una lectura anacrónica y recuperar las
categorías específicas a partir de las cuales los
En este punto, la partida que implica el dar relatos folclóricos comenzaron a constituirse
cierre y dejar atrás el viaje literario se en objeto de representación.
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La categoría con la que González designa a ambas constituirá un elemento crucial tanto
lo que luego será concebido como relato del paradigma de representación de estos
folklórico es la de “tradición”. Tradición es un relatos como de la definición por parte de
término que recubre varios significados y González de una auténtica literatura nacional.
categorías diferentes en el discurso del autor. Del hecho de concebir a los relatos
Sobre algunas de ellas nos ocuparemos más folclóricos a partir de esta noción de las
adelante. Aquí nos referimos a un significado “tradiciones” se deriva una serie de conse-
del término “tradición” que hace tiempo ha cuencias en el modo en que los mismos se
entrado en desuso: las “tradiciones” como seleccionan, se representan, se interpretan y
relatos del pasado del pueblo de una nación, de se evalúan. El frecuente deslizamiento que se
una etnia o incluso de una familia, mediante observa en los usos que González hace de esta
los cuales éstos expresan el espíritu o el acepción de tradición, desde la designación de
sentimiento propios en un momento dado de los relatos mismos hasta la referencia a los
su historia. 3 La referencia de esta noción de hechos allí narrados (e, incluso, a hechos que
“tradición” se recubre en buena medida con la no han sido transmitidos por ninguna suerte
categoría posterior del relato folclórico, pero de relato oral), 6 es revelador de la distancia que
su alcance es, al mismo tiempo, más amplio y separa a la noción de tradición de la de relato
más restringido. Más amplio, porque “tradición” folclórico. Este deslizamiento, que resultaría
incluye aquellos hechos que no son signi- extraño en relación con la categoría de relato
ficativos para el historiador pero que pondrían folclórico, se explica por el hecho de que las
de manifiesto el espíritu del pueblo que subyace tradiciones no son concebidas como textos. Las
a la Historia, incluso las anécdotas o sucesos “tradiciones” no son textos, no constituyen un
que no han sido transmitidos de generación en hecho concreto y específico de lenguaje, sino
generación por medio de algún tipo de texto sencillamente una anécdota, una historia o un
oral relativamente estable. 4 Su significación argumento. 7 Y entre la noción de la tradición-
como episodios representativos del espíritu o relato como argumento y la noción de la
sentimiento de un pueblo es suficiente para que tradición como hecho o sucedido la proximidad
sean considerados tradiciones. Más restringido, es mucho mayor que entre ésta última y la
por un lado, porque esta misma significación noción del relato folclórico como texto.
que se concibe como elemento necesario de una En cuánto argumentos o historias, las
tradición tiende a relegar muchos relatos tradiciones son concebidas como puro
folclóricos a los que el sujeto letrado no contenido, como significado carente de forma.
atribuye esta significación esencial; y, por otro, De allí que la elaboración formal que les otorga
porque, o bien excluye los relatos folclóricos el sujeto letrado no sea percibida como la
de carácter meramente ficcional, o bien tiende transformación de una forma previa, sino más
a anular u omitir en ellos dicho carácter. Para bien como un acto por el cual se otorga una
González, las tradiciones entendidas como “la forma, adecuada y elevada, a un contenido puro
historia misma de los pueblos que no tienen que carece de ella. 8
historia” (González 1930: 123), como los relatos Por el mismo motivo, la fuente particular y
a través de los cuales un pueblo recuerda su concreta de las tradiciones carece también de
pasado, excluye la convención de ficcionalidad, 5 importancia y suelen no aparecer registradas
y en consecuencia, tenderá a seleccionar los en las transcripciones. No se trata de un texto
relatos folclóricos que respondan a las oral narrado por tal o cual informante, 9 sino
características de los mitos, las leyendas y los de una historia que es propia de un pueblo.
relatos de aparecidos. La supuesta atribución La inclusión de los relatos folclóricos en
de veracidad por parte del pueblo al relato que esta categoría amplia de tradición que venimos
refiere es central para identificar al mismo reseñando involucra otras consecuencias
como una tradición. Como veremos más significativas en relación con los modos en que
adelante, la brecha que se tiende entre la son representados. Concebidos como relatos a
veracidad presuntamente atribuida por el través de los cuales el pueblo recuerda la
pueblo a las “tradiciones” y la verdad histórica Historia, tal como cree que ha ocurrido,
de los hechos positivamente comprobados abre interpretados como una manifestación del
un espacio en el cual cobra sentido la sentimiento del pueblo en esa etapa, y
concepción de una verdad que es diferente de colocados en el mismo plano que otros
una y de otra, y que, como mediación entre recuerdos o hechos colectivos, familiares o
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personales, se introduce a los mismos en un “mamá Leonita”, criada de quién declara


modelo de representación general que no sólo González haber llegado a conocer muchas de
borra sus especificidades culturales, sino que estas historias, los narraba, según sus palabras,
instaura, al mismo tiempo, una clave para su “evocando un pasado de grandezas desva-
escritura y para su lectura. Numerosas necidas, con todo el estoico dolor de aquella
anécdotas biográficas y autobiográficas (en raza cuya sangre animaba la mitad de su vida”
tanto que tradiciones) son introducidas en Mis (González 1971: 194). Desde luego, es el sujeto
montañas como manifestaciones del espíritu o letrado quién descubre el espíritu detrás del
sentimiento del pueblo en una región y en un relato y establece la interpretación, ya que “la
período de su historia. En la sección XII, inocente narradora muy lejos se hallaba de
titulada “¡Viva la patria!”, la tradición que pensar que algún día pudieran servir de base
refleja la ocasión en que el abuelo de González, para reconstruir una sociología, para restaurar
don Nicolás Dávila, recibe en el pago riojano un pasado remoto, para hacer resucitar el alma
la noticia del triunfo de los revolucionarios de de la raza que pobló la región del Famatina-
mayo (“un sencillo episodio de la vida de este Huayo” (González 1971: 195).
patriota ignorado”, González 1971: 135) es
presentada como una muestra del espíritu Dualidad del sujeto de las trans-
patriótico subyacente a los hechos históricos cripciones
de la revolución de mayo. 10 La tradición del
indio Panta (sección IV), quien antes de dar su El sujeto que recoge, escribe, eleva a la
vida por defender a la patria en la guerra del forma literaria e interpreta las tradiciones es
Paraguay habría ofrendado su instrumento capaz de dar cuenta de una verdad que no es la
musical a la virgen, representa otra muestra verdad lisa y llana que, según su presunción,
de este tipo: el pueblo le atribuye, ni es la verdad de los
hechos positivos que un historiador registra,
“Y Panta no volvió hasta ahora, porque dejó sino una verdad a la que tendrá un acceso
sus huesos, como tantos héroes ignorados, privilegiado un nuevo sujeto de la literatura
en frente de las fortalezas del Paraguay. en trance de definición.
Allí quedó la caja depositada a los pies de la Para comenzar a dar cuenta de este sujeto
imagen venerada, como la ofrenda del pa- que comienza a proponerse como la fuente
triota, que en medio de su ignorancia tenía privilegiada de una auténtica literatura
la intuición de los deberes cívicos y como nacional, conviene puntualizar los principios
fuerza fatal le impelían al combate.” sobre los que se sustenta su legitimidad para
(González 1971: 73-74) recoger, transcribir e interpretar las tradi-
ciones. Es precisamente la integración de las
Las mismas claves de interpretación antípodas que jalonan la trayectoria del viaje
atraviesan muchas otras anécdotas integradas de retorno lo que constituye la base sobre la
como tradiciones en el cuerpo de la obra. Pero que se asienta la autoridad del transcriptor,
lo que, sobre todo, nos interesa destacar en este intérprete y traductor de las tradiciones. En
punto es el hecho de que los relatos folclóricos, efecto, el sujeto autorial se construye a partir
en el sentido estricto que luego la folclorología de una dualidad constitutiva, una duplicidad
otorgará a esta categoría, también son que aparece tanto explícitamente configurada
interpretados de este modo en tanto que en el discurso, como implícitamente mani-
tradiciones. Es el caso, por ejemplo, de la festada por una serie señales de tensión en la
leyenda acerca de la divinidad precolombina representación de los relatos folclóricos. Se
que habitaría las cumbres del cerro Famatina, trata de un sujeto capaz de realzar la materia,
en las que habría encontrado refugio, según la el episodio o argumento extraído del ámbito
versión que González nos ofrece, desde los popular, a través de la forma elevada y culta.
tiempos de la conquista. Desde los patrones Pero se trata, al mismo tiempo, de un sujeto
interpretativos (y valorativos) a partir de los capaz de garantizar la autenticidad, la since-
cuales González concibe la categoría de ridad y la inmediatez tanto de los orígenes de
tradición, esta leyenda cobra el carácter de una estas expresiones del espíritu popular como de
narración acerca de lo que los indígenas su interpretación. Debe reunir los saberes
concebían como su pasado o historia y como eruditos propios de la cultura occidental y los
expresión del sentimiento de ese pueblo. La saberes de la vivencia directa, de la experiencia
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inmediata del ámbito natural y popular que ha Desde un comienzo, el autor explicita los
de reflejar. Para González, es éste el sujeto valores que subyacen a su producción:
idóneo de una auténtica literatura y poesía
nacional, de la que Mis montañas pretende ser “Yo no quiero transmitir en estas páginas,
una muestra ejemplar. que llevan mi alma, impresiones engañosas
Es posible retomar ahora, con nuevos ni mentidos sentimientos” (González 1971:
elementos de juicio, los interrogantes con que 244).
abríamos nuestra indagación a partir de un
fragmento en el que González daba cuenta del Luego, en la descripción de las flores que
canto popular de la copla en su pueblo natal. encarnan la belleza pura y etérea de la región,
Un juego constante entre proximidad y se introduce una polémica que, sin mencionar
distancia perfilan la relación del sujeto autorial explícitamente el nombre del contrincante,
con el folclore, con el pueblo y con la naturaleza deja entrever con nitidez al lector ilustrado el
que le aportarían su sello característico. El blanco de la crítica:
desdoblamiento del objeto de representación es
un producto de este movimiento: la proximidad “El escritor que ha comparado la llanura de
que permite apreciar la “dulce poesía mi provincia con la Palestina, ha tenido una
campesina” resulta inseparable del distan- visión local y por ella ha calumniado al con-
ciamiento necesario para apartar las impurezas junto.” (González 1971: 249).
de “la escena prosaica”, para extraer la
“impresión perfecta”, “la impresión de la La crítica dirigida al autor de Facundo co-
belleza” a partir del “conjunto grosero”. Se trata mienza por destacar como una falta la visión
del mismo sujeto dual que, más adelante, parcial, incompleta. Sarmiento ha reducido el
emitirá juicios como el siguiente: todo a una de sus partes, el desierto, y ha deja-
do de lado la montaña. Y la descripción de la
“Pasó la Chaya montañesa, y allá, como en flor del aire se presenta también como una res-
las ciudades, todo se ha confundido: la más puesta y una corrección a aquellos que, como
alta y etérea poesía de la naturaleza y de Sarmiento, no pudieron apreciar las manifesta-
las almas inocentes con la prosa descarna- ciones de la belleza pura y etérea en la región:
da, con la barbarie impúdica, con las
desnudeces y las groserías de la bestia.” “Para mostrar a los profanos y a los incré-
(González 1971: 183) dulos, a esos que no ven y no traducen lo
que vive debajo de las formas rudas, áspe-
La posibilidad de captación de la esencia ras o salvajes, que tiene también las galas
poética que residiría en una naturaleza comunes de toda la tierra, la flor del aire
idealizada y moralizada (y en un espíritu puede llenar sus manos de mil flores, de las
popular de ella emanado, “las almas inocentes”) que tejen el tapiz donde levanta su aéreo
requiere tanto de la proximidad de una vivencia trono” (González 1971: 251-252).
no mediada como de la distancia propicia para
discriminar adecuadamente en la confusión, ¿Qué es lo que impide a Sarmiento percibir
para identificar y decantar lo prosaico, “la l o q u e G o n z á l e z e s c a p a z d e a p r e c i a r ? 11
barbarie impúdica”, “las desnudeces y las González ya ha ensayado una respuesta a este
groserías de la bestia”. interrogante:
Una de las caras de este sujeto bifronte, la
que remite a la naturaleza y el pueblo, a la “Ah! pero los pintores de la Naturaleza, si
provincia, al campo y a la infancia, se asocia no la aman y el amor no mueve el pincel o
con un valor de la producción cultural y letrada la pluma, suelen recibir de ella el justo cas-
que no es, estrictamente hablando, el valor de tigo por su irrespetuosa profanación, porque
verdad ni el valor estético formal: la tiene también sus caprichos, y a veces ocul-
autenticidad. Las fronteras que separan a ta, como orgullosa de su pobreza, sus mejo-
quienes pueden legítimamente reclamar, exigir res y más bellos adornos. ¿Quién, si no ha
y encarnar este valor de aquellos que carecen vivido en su intimidad y su privanza, podría
de las propiedades necesarias para hacerlo son sorprenderla en los momentos de desplegar
trazadas con nitidez por González en la última los tesoros de su hermosura esquiva?”
sección de su obra, titulada “La flor del aire”. (González 1971: 249-250).
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La relación no mediada que González narradas con una retórica de tono solemne e
reclama para sí en relación con la naturaleza inscriptas a través de comparaciones en el pan-
de su región natal se sustenta en el supuesto teón de una mitología universal, como en el
de que él mismo sería una emanación de esa caso de la leyenda del “genio” del Famatina y
naturaleza; la máxima proximidad con ella, la de su “olimpo destruido”, o con el tono melan-
“intimidad” que los reúne, derivan de su cólico de la leyenda romántica, como en la his-
carácter nativo y del amor consustancial que toria del ave conocida como “la monja”, quién
en ella lo arraigan. En ello se apoya el valor de se habría enamorado de un wagneriano
la autenticidad. La carencia de esta propiedad Lohengrín.
es la que conduce a Sarmiento a la visión
sesgada, a la calumnia y a la profanación. Tensiones en el discurso como manifes-
Y la misma relación no mediada con la tación de la dualidad del sujeto
naturaleza se extiende a la relación con el
pueblo que la habita: Esta doble constitución del sujeto que
recoge, interpreta y reelabora las tradiciones
“Símbolo sencillo y puro de las almas rústi- imprime profundas huellas en el modo de
cas, ese aroma sólo se manifiesta al obser- representación de los relatos orales. En el
vador amante que sabe arrancar la revela- discurso que asume y se apropia de los relatos
ción, así como el sentimiento de aquellas populares se inscribe una tensión, siempre
jóvenes campesinas, apenas perceptible al presente, entre la asimilación y el distan-
mundo” (González 1971: 251) ciamiento en relación con el sujeto popular.
En la sección XX de Mis montañas, titulada
La consubstanciación entre pueblo y natu- “Una cacería”, el autor narra la del extravío
raleza local, propia del modelo herderiano, per- del perro “Yankee”, cuando en una excursión
mite derivar la misma base de autoridad para de caza se alejó persiguiendo un enorme
la expresión auténtica del lenguaje de la natu- venado y fue seguido por uno de los campesinos,
raleza y el del corazón de “las almas rústicas”: quien presenció la desaparición del animal en
la máxima proximidad, la empatía propia del la boca del infierno. González, quien no ha
“observador amante”. participado de aquella excursión, toma
La forma elevada, necesaria para transmu- conocimiento de esta historia años después a
tar estas impresiones y sentimientos auténti- partir del relato de otro campesino. De todos
cos en obras de una verdadera y excelsa litera- modos, la historia es referida por el autor de
tura nacional, constituye el aporte indispensa- un modo vívido, no como la repetición de un
ble de la otra faz de este sujeto bifronte, la que relato que ha sido escuchado, sino recons-
remite a la capital, la ciudad y la edad adulta. truyendo literariamente el curso de su
Con un tono claramente programático, señala- acontecer. Sin embargo, el narrador con visos
ba González en La tradición nacional: de omnisciencia realiza un giro de perspectiva
significativo en el punto del relato en que el
“Esa epopeya está forjada en la mente del perro se lanza a la persecución: adopta el punto
pueblo, y resuena en sus cantos sencillos; de vista de quienes permanecieron en el
los nombres de los héroes son bendecidos campamento ignorando la suerte del perro y el
en la campaña humilde del llano y de la campesino que fue tras él. La narración
montaña; sólo falta el poeta que recoja esos escamotea, de este modo, la referencia
cantos dispersos, y los cincele y los funda al temporalmente ordenada y directa del episodio
fuego de las grandes inspiraciones que se demoníaco. Cuando el campesino regresa, el
perpetúan por el sentimiento y por la idea.” episodio es referido en estilo directo:
(González 1930: 280)
“- Señor, llegué hasta el fin de la quebrada,
La materia insustituible de una literatura y he visto a Yankee seguir corriendo al ve-
nacional ya “está forjada en la mente del pue- nado por una cueva sin fondo, donde ardían
blo” y se expresa “en sus cantos sencillos”, pero árboles y piedras, y brotaban llamaradas de
requiere de la facultad propia del poeta culto azufre: el perro y el venado seguían corrien-
para darle forma, cincelarla y fundirla, capaz do uno tras otro sin darse caza, y los dos,
de integrar en su labor inspirada el sentimien- arrojando chorros de fuego por los ojos, se
to y la idea. Así, las tradiciones populares son perdieron en la gruta, pasando por medio de
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las llamas. Oí unos ruidos extraños, sentí el caso de la tradición publicada en un medio
que los cerros se estremecían, y unas voces periodístico, titulada “El patrón del Huaco”. En
desde el fondo de la tierra me amenazaban, realidad, casi desde el comienzo de la narración,
y he visto al Diablo sentado en la puerta de el relato es atribuido a la voz de uno de los
la cueva; le mostré la cruz de mi cuchillo, criados de la familia de González. Pero, a
recé unas oraciones y di la vuelta; la mula medida que el relato avanza, se desarrollan
huía espantada; no podía contenerla; y vi que extensos pasajes en los que la voz del criado
me seguían unos animales desconocidos, tiende a confundirse con la de un narrador
arrojándome chispas, pero sin acercárseme, impersonal. Pero en el momento culminante,
porque les mostraba por encima del hombro en el que se hace referencia a los hechos
la señal de la cruz. Sólo cuando asomó la milagrosos, la narración recupera todas las
mañana dejaron de perseguirme los demo- señales personales del estilo directo.
nios. Era uno de los diablos, señor, ese ve- Aunque “El patrón del Huaco” no integra el
nado, que ha venido a llevar a los infiernos corpus de relatos articulados en Mis montañas,
al pobre perro!...” (González 1971: 236) sino que ha sido publicado como unidad
independiente, la narración también se articula
González reproduce las palabras del campe- con el tópico del viaje de retorno al pago, el
sino, no sin antes anunciar que el mismo “no mismo tópico que encadena los relatos de Mis
tuvo sino pocas palabras reveladoras de una montañas. El relato es introducido a través de
psicología y creadoras de una leyenda” la siguiente digresión del autor:
(González 1971: 236). El autor logra marcar la
distancia del sujeto popular al evitar asumir “Tengo en el alma algo como una vaga tris-
mediante su narración la veracidad positiva de teza que no sé de donde viene ni por qué
lo narrado. En realidad, la calificación misma razón; pero cuando pasa uno por esos mo-
de la historia como “leyenda” insinúa la nega- mentos, siente deseos de remontarse en alas
ción de esta veracidad. Pero al mismo tiempo, de su memoria a tiempos mejores, que siem-
la historia recogida es portadora de una ver- pre son los que han pasado.
dad diferente, es reveladora “de una psicolo- ¡Oh, niñez, dichosa edad –diré, parodiando
gía”, entraña un valor de autenticidad que sale al Hidalgo de la Mancha,- en ti nada hay que
a la luz a partir de la mirada analítica del suje- no despierte un acorde, nada que no sea una
to letrado. Pero la tensión entre asimilación y armonía, un idilio, un poema! De ella quie-
distanciamiento, no sólo se manifiesta en la ro hablar; quiero volver a ella, aunque sea
atribución del punto crítico del relato a la voz para recordar episodios insignificantes, que
del sujeto popular y en la calificación expresa tienen todo el encanto de esas leyendas del
que de este se emite, sino que penetra en el hogar que hacen reverdecer las canas del
interior mismo de la reconstrucción de las pa- anciano.” (González 1964: 33)
labras del otro. Inmediatamente después de la
reproducción de estas palabras del campesino, El retorno al pago, a la provincia, al campo
el autor manifiesta: “Cuando en su lenguaje y a la infancia, es representado aún como un
rudo, pero sensiblemente conmovido, el joven regreso a través de la memoria. Pero hacia el
paisano concluyó su relato […]”. Al tiempo que cierre del relato, otra digresión autorial agrega
se afirma que el relato ha sido emitido en un al desplazamiento en la memoria un despla-
“lenguaje rudo”, la transcripción en estilo di- zamiento real en el espacio, un viaje de retorno
recto borra visiblemente las señales de esa efectivo:
rudeza. Como manifestación de la tensión en
la que se articula el sujeto transcriptor, la in- “Después de veinte años de ausencia volví a
dicación del “lenguaje rudo” funciona simultá- ver aquel nido amado de mis primeros años.
neamente como una señal positiva de la au- En una hoja de mi cartera escribí: “En este
tenticidad del relato y como un juicio de valor día he penetrado a la vieja morada de mis
negativo, con el que contrasta el valor elevado padres, después de una larga ausencia. Vuel-
del lenguaje efectivamente utilizado por vo hombre, más en experiencia del mundo
González. que en años; pero vuelvo lleno de lágrimas
En muchas otras tradiciones recogidas por sin forma al hogar donde pasé las más be-
González se recurre al estilo directo como llas horas de mi vida, después de haber vis-
estrategia para mantener la distancia. Este es to desaparecer a mi padre, y de haber dado
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yo mismo a mi madre una pobre sepultura ticiosa ni la mirada científica bastan por sí
en tierra extraña.” (González 1964: 38). solas, porque la posibilidad de penetrar, aún
científicamente, en la verdad acerca del pueblo
La indicación del retorno recupera también que estas tradiciones encierran presupone la
el momento de la partida, y el otro polo de la consubstanciación con ese origen. 13
antípoda por la que se ha transitado, la edad En síntesis, la dualidad constitutiva del
adulta: “vuelvo hombre”, con “experiencia del sujeto que recoge, transcribe e interpreta las
mundo”. tradiciones se manifiesta fundamentalmente en
La recurrencia con la que el tópico del viaje las marcas de una constante tensión entre la
de retorno a la provincia, al campo y a la asimilación y el distanciamiento en relación con
infancia aparece en las transcripciones de las el sujeto popular: apropiación de la historia,
tradiciones que recoge González, tanto en Mis asimilación con el sentimiento que presun-
montañas como en las que publicó de modo tamente expresa y distanciamiento de las
independiente, sugiere que el mismo constituye formas y el lenguaje en que son transmitidas;
un marco de sentido necesario para las asimilación con el sentido trascendente de la
operaciones de la transcripción. 12 El viaje de leyenda y distanciamiento de las creencias
retorno escenifica la dualidad que constituye y supersticiosas que encarna, etc. Las tensiones
legitima al sujeto que recoge, transcribe e que de ellas derivan se resuelven en la
interpreta las tradiciones, y configura el elaboración discursiva de los relatos con
espacio originario de la poesía, los sentimientos recursos tales como la alternancia entre el
e ideales puros. estilo directo y el indirecto (así como del
En “El patrono del Huaco”, la tensión entre indirecto libre), la introducción de disgresiones,
la asimilación y el distanciamiento con el sujeto ya para confirmar el efecto emotivo sincero
popular no sólo se manifiesta en los signi- producido por el relato en el autor, ya para
ficativos cambios de perspectiva y voz introducir la reflexión y el análisis racional y
narrativas, sino también, como en el caso distante.
analizado del perro “Yankee”, en los pasajes El desdoblamiento del sujeto entre quien
en que el autor explícitamente toma posición cuenta con la experiencia inmediata y quien
respecto de la creencia popular. Luego de la toma distancia para observar y analizar no sólo
relación del milagro, el autor anota: subyace a la representación de las tradiciones,
entendidas como historias acerca del pasado de
“Seguía a mi viejo amigo con la frente som- un pueblo que expresan su espíritu esencial,
bría y el labio mudo: las supersticiones, las sino también a la presentación de las costum-
maravillas de un Dios que yo no compren- bres populares en general y de la naturaleza
día, narradas por la fe más pura, habían sem- propia del territorio. Introduciendo una
brado su germen en mi conciencia informe. descripción del vuelo de los cóndores en los
Mi espíritu, lleno de temores supersticiosos, Andes, el autor afirma:
sólo pudo fortalecerse cuando, delante de los
libros de la ciencia y de los fenómenos visi- “He observado mil veces esta escena, ya du-
bles, pudo deducir las verdades grandes y rante mis viajes, ya desde el viejo corredor
pequeñas que brotan con el ejercicio libre e de un rancho de la hacienda, perdido entre
independiente de la inteligencia” (González los valles de la montaña, o entre las rocas
1964: 38). de una ladera pastosa. Más quiero situarme
en lugar solitario para transmitir lo primi-
El desdoblamiento temporal entre pasado y tivo, lo salvaje, lo grandioso.” (González
presente, entre la infancia y la edad adulta, 1971: 215-216)14
entre el origen y el regreso, entre la ingenuidad
y la ciencia, etc., ponen de manifiesto esta Como en el caso de “La flor del aire”, la
dualidad con la que se construye y legitima el experiencia directa y repetida, el contacto
sujeto autorial. No se trata simplemente de la vivencial y la íntima familiaridad forman parte
superación de uno de los extremos opuestos por de la base de autoridad de este sujeto, pero el
el otro, sino que ambos, la manifestación de la lugar de la percepción poética es también el
asimilación y la de la distancia, resultan del distanciamiento. La perspectiva familiar y
igualmente necesarios para definir su base de distanciada de este observador de la naturaleza
autoridad. Ni la creencia ingenua y supers- y las costumbres se articula, sin dudas, con una
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posición social 15 y, sobre todo, con la posición de la elite. Al mismo tiempo, la visibilidad
de un productor cultural, de un letrado cuyo política cada vez más evidente de estos nuevos
rol y significación se hallan en pleno proceso sectores sociales exigía una rearticulación de
de redefinición. la hegemonía y de las producciones discursivas
El encuentro con la poesía que emerge de dominantes. En el espacio social más res-
los relatos, las costumbres y la naturaleza tringido de la producción letrada, las tendencias
propias de la región requiere tanto de la íntima de racionalización y especialización de ciertas
proximidad y familiaridad como de la posibilidad actividades y disciplinas (la política, la
de observación serena y distante. Pero la educación, la historiografía) producían un
comunicación de la misma exige también el quiebre de la tradicional unidad orgánica de la
trabajo de la forma: literatura y el saber letrado.
La emergencia de este paradigma de
“Cada uno de los detalles de esos cuadros es representación de los relatos folclóricos
una fuente de hondas impresiones artísti- constituyó un enclave central en el programa
cas, difíciles de concebir si no se las ha re- para una auténtica literatura nacional que
cogido por la experiencia, y más arduas aún González propuso e inició con la publicación de
de pintar, si no se llega a imprimir al len- Mis montañas. En el contexto social amplio, el
guaje la misma rapidez y la misma infinita rescate de las “tradiciones” se articuló con las
riqueza de tonos y de elementos salvajes, necesidades de una producción escrita que
diré así, los cuales, no por haber quedado negociara con los gustos, intereses y repre-
fuera de la cultura moderna, son menos ri- sentaciones de otros sectores sociales que
cos en colores, en imágenes y en asuntos. ahora era necesario captar ideológicamente, y
[…] En aquella cacería he visto episodios de en el contexto más restringido de la producción
eterna impresión, por lo inverosímiles al letrada, se constituyó en buena medida una
simple entendimiento, y por el terror que reacción frente a la especialización científica
me causaron al verlos realizados por seres del discurso historiográfico. Según el reclamo
de mi especie” (González 1971: 230). de González, la historiografía especializada
habría excluido de sí el cultivo del “bien decir”,
El sujeto autorial, que se distancia como el cuidado de la forma que agrada. La
observador y presupone esa distancia en el producción historiográfica contemporánea,
lector, es capaz de imprimir la forma adecuada como la de Mitre, estaría dirigida a especia-
a su discurso para capturar y transmitir el listas y resultaría inaprensible y poco atractiva
elemento poético. para otros lectores. González entendía que,
como consecuencia de esta especialización, el
Coda: Vinculación entre folclore e discurso historiográfico habría perdido la
historiografía capacidad para cumplir con una de sus
funciones esenciales: la formación ciudadana,
La configuración de este paradigma de el cultivo del sentimiento nacional.
representación de los relatos folclóricos por Ésta era precisamente la función que le
parte de González se desarrolla como parte cabría recuperar a la literatura nacional según
integral de un proceso de redefinición de la los principios de su programa. La auténtica
noción de literatura y de la actividad del literatura nacional, cuyos materiales serían las
letrado. González asiste y participa de la crisis costumbres y creencias populares, aquello que
de la antigua noción de literatura como el todavía confusa e irregularmente comenzaba a
conjunto orgánico de todo lo escrito, de la designarse como folclore, se constituía para
concepción retórica de literatura como González, primero, en un complemento y, más
conjunción inseparable del “bien decir” y el tarde, en una alternativa al discurso histo-
“bien pensar”. En el terreno social, el progre- riográfico positivista y liberal.
sivo acceso de nuevos sectores sociales a la En el prólogo a “Recuerdos de la tierra” de
lectura e incluso a la escritura tuvo como Martiniano Leguizamón, uno de los libros que
consecuencia la aparición de nuevos circuitos pretenden continuar la serie literaria inaugu-
de escritura y lectura que fracturaban la rada por Mis montañas, González expresaba:
correspondencia biunívoca entre la antigua
noción de literatura, entendida como el “Pertenece, pues, este libro, al género va-
conjunto de todo lo escrito, y el sector social liosísimo de los que preparan en lenta y
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laboriosa gestación los elementos de la fu- embargo, tanto en las declaraciones del mismo
tura historia nacional, la historia verdade- Carrizo, como en las de sus promotores,
ra, la que sigue a una nación como organis- Ernesto Padilla y Alberto Rougés, emerge
mo fisiológico y como personalidad huma- claramente la idea de que aquel era un trabajo
na, sin desprenderla de sus orígenes, de sus de tipo histórico, una labor que sacaba a la luz
adherencias fatales hacia la tierra que ha- los materiales que develaban la auténtica
bita y el ambiente que respira y la rodea. historia velada por la historiografía liberal.
Nuestra historia de hoy, fruto de investiga- Por otra parte, la obra de González se
ciones pacientes sobre los archivos de papel constituyó en el origen de un programa, una
y la memoria de los hombres, comprobada serie y un canon de la literatura nacional. Mis
por sus propias deficiencias, habrá de trans- montañas se presentó como un modelo del libro
formarse por completo en el futuro, gracias de una región, y diferentes escritores, como
a la observación de aquellas leyes fundamen- Martiniano Leguizamón, Ricardo Rojas o
tales; y entonces los hombres y sus actos Eduardo Talero, intentarán producir la obra
podrán ser juzgados con la única imparciali- que introduciría a su región de origen en el
dad posible, y puestas de relieve aquellas mapa de este canon literario nacional.
cualidades superiores que influyeron como Incluso las primeras publicaciones de
fuerzas eficientes de la nacionalidad en la algunos folclorólogos, como Palo’ I Chalchal del
dirección de la corriente civilizadora” (en tucumano Tobías Rosenberg, se orientaron en
Leguizamón 1957: 10). esta misma dirección. Y la consideración de esta
estrecha vinculación primaria entre repre-
Antes del surgimiento del campo de la sentación del folclore y producción de
folclorología como disciplina científica materiales para una historiografía alternativa
autónoma, buena parte de las operaciones se hace necesaria para comprender tanto el
letradas de recolección, registro, interpretación punto de partida y la transición hacia la
y valoración del folclore se realizaron sobre la folclorología, como las rupturas que los
base de una autocomprensión de la propia propulsores de esta nueva disciplina se vieron
actividad como el desarrollo de un modo en situación de sostener. En efecto, los nuevos
alternativo e incluso opuesto (tanto disci- folclorólogos que, como el mismo Tobías
plinaria como políticamente) de hacer historia. Rosenberg, pugnaron por el reconocimiento
Tal es el caso, por ejemplo, de la primera etapa académico del carácter científico de la nueva
de la labor de Juan Alfonso Carrizo. La disciplina, debieron sostener con insistencia el
adscripción de Carrizo a la folclorología será estatuto autónomo de la disciplina del folclore,
posterior a la producción de buena parte de sus sobre todo en confrontación con una concepción
obras y en este proceso de incorporación fueron de la misma como disciplina auxiliar de
objeto de una significativa resignificación. Sin historia.

Notas
1
En otro trabajo en curso de elaboración de generación en generación, hasta que se suprimió el
desarrollaremos con detalle la transformación de la sistema claustral, el recuerdo de cada uno de esos
noción de literatura y del rol del escritor que subyace al episodios que se habían celebrado más en los años
posicionamiento y la producción literaria de González. pasados, y cuyo relato formaba el tema de las veladas
estudiantiles” (González 1930: 85).
2
El ingreso a la vida adulta y el terruño es
presentado con los rasgos típicos de la pérdida del 4
Así, por ejemplo, González da muestras de la
paraíso, como un paso hacia “ese porvenir incierto, irrelevancia de la transmisión oral para definir la
velado y sombrío, ese vacío indefinible que empieza categoría, cuando habla de “las tradiciones que los
desde la separación del hogar, desde que se entra en la literatos de este siglo han desenterrado de los archivos
adolescencia, desde que se comienza a ver la vida, a de la Colonia, o recogido de los ancianos [que las]
sentir sus realidades y a profundizar sus inmensurables conservaban en su memoria” (González 1930: 134)
abismos...” (González 1971: 237).
5
Cfr. Mignolo 1985 y 1987-1988.
3
Entre muchos otros, un ejemplo de este uso del
término “tradición” por parte del autor es el siguiente: 6
Este deslizamiento aparece en usos como: “He ahí
“Es en Córdoba donde deben ir a recogerse todas las el campo inmenso de la musa nacional, no explotado
tradiciones de la vida monástica […] Allí se conservaba sino por historiadores que, en sus momentos de ocio, se
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entretuvieron en referir los hechos tradicionales que 250). Él es el observador privilegiado que ha podido
encontraron flotando sobre la superficie de la historia” captar el momento efímero y elusivo.
(González 1930: 96); “Así pues, no debemos relatar las
tradiciones populares con el estilo severo y descarnado 12
Por ejemplo, en el texto titulado “Mi primera
del historiador que refiere juzgando, sino más bien con biblioteca (Escrito para un libro patriótico)”, González
el del artista que procura encantar, vistiendo la verdad expresa: “Si he de contribuir a este libro de la patria
con los atractivos de la belleza y la imaginación; porque con una nota intensa, por lo íntima y desprendida del
la naturaleza misma de los sucesos tradicionales, fondo de mi alma, me es forzoso alejarme de la época
nacidos espontáneamente del carácter de una raza, de en que vivo y volver al terruño, donde manan las fuentes
un pueblo, de una familia, en el transcurso de su vida inagotables del recuerdo y donde vibran las únicas
social o doméstica, y en los que se reflejan sus armonías que yo puedo comprender: me vuelvo a la
genialidades, sus caprichos, sus gustos, sus pasiones, infancia y a mi pueblo montañés, porque todavía existen
exige que sean contados más bien en la velada del allá voces que me llaman, notas errantes que me
invierno y en el reducido círculo del hogar, que responden, sombras fugaces que vienen a mi encuentro.”
analizados en las academias donde se juzgan y se pesan (González 1936: 49). Nuevamente, la referencia al viaje
los grandes problemas de la ciencia, de la política o del en la memoria se articula luego con el viaje real en el
arte.” (González 1930: 74. El destacado es nuestro). espacio: “Ya ha pasado mucho tiempo. He vuelto hecho
hombre a aquel pueblo donde formé mi célebre
7
Más allá de la continuidad de la categoría biblioteca, donde adquirí esta enfermedad de los libros,
“tradición”, la concepción del relato folclórico como y al volver, no he encontrado sino algunas reliquias
argumento, como historia narrada, y no como texto oral salvadas de la dispersión total de la que fue Biblioteca
concreto, va a ser predominante en la producción de Avellaneda; en la casa paterna no ví más que la soledad
transcripciones de los mismos hasta el surgimiento del y la desnudez; en la huerta y en la viña ni un recuerdo
campo disciplinario de la folclorología desde mediados de los árboles y rosales exuberantes de la infancia; y
de la década de 1930. Un análisis que manifiesta esta por último, en el fondo de mi ser un hacinamiento de
persistencia en transcripciones como las de Ricardo ruinas, entre las cuales arde, como lámpara de un
Rojas y Juan Carlos Dávalos puede consultarse en una santuario, una llama inextinguible, -un deseo
sección de Chein (2004). alimentado de esperanza, una sed de ideal siempre más
intensa, cada vez más insaciable!” (González 1936: 56).
8
Así presenta González, por ejemplo, la leyenda de Al cerrar otro de sus relatos, “La maestra de palotes”, el
un ave local: “Llámanle en mi tierra la monja, porque autor afirma: “Un viento del desierto, de los que pasan
siempre vive triste, piando tan bajo como si orase en para no volver jamás, arrancó la tela luminosa en que
secreto, y porque nunca se ha sabido de cierto la novela se hallaran descriptas esas escenas, cuadros e imágenes
de sus amores ni de su nido […] El alma de la gente adorables, que hoy después de treinta años reaparecen
montañesa es poética, sensible, y ha indagado la historia al poder de la evocación, desvanecidos, difusos, y como
del pajarillo melancólico. Sabe que fue una joven, salvados de entre los huesos de un sepulcro. Volví
enamorada de un imposible, de un caballero del bosque, entonces a la aldea nativa, por la calle única de árboles
de un Lohengrín de ignorado y quizá celestial origen entretejido con el rosal añoso que al viajero inglés
[…]” (González 1971: 245). Continúa a partir de este sorprendiera por su pompa y magnificencia. Recuerdos
punto la narración de esta “historia” que el pueblo “sabe”, de su lozana juventud quedaban todavía; retoños diez
la reseña de este conocimiento popular recogido por el veces renovados me ofrecían sus flores inmortales; nidos
letrado (no de un texto oral, en sentido estricto), y cantos nuevos respondieron a los silenciosos latidos
desplegando algunos de los recursos formales de mi corazón atravesado de hondas cicatrices, y cuando
característicos de un género letrado que González entré en la querida vivienda que nos asilara en los días
conoce y aprecia, el de la leyenda romántica. sangrientos que quiero olvidar, oí el bullicio arrobador
de otra naciente generación de niños y de pájaros que
9
También la noción de informante emergerá a partir salían a recibirme. Y como la madre y gentil castellana,
del establecimiento del campo de la folclorología como señora de la heredad, notase en mis nubladas pupilas
disciplina científica autónoma. Cfr. Chein 2004 y 2005. una lágrima empeñada en regar el umbral de su
santuario, me condujo al comedor, y señalando con
10
Como corolario de la narración del episodio, gracia exquisita un sitio de la gran mesa, me dijo: - Ven,
González introduce una serie de reflexiones acerca de siéntate aquí, donde Augusta te enseñó los primeros
la necesidad de volver a los orígenes para retomar el palotes.” (González 1964: 52).
destino histórico de la nación, extraviado por las
vanidades y los mezquinos intereses contemporáneos. 13
El mismo desdoblamiento explícito del sujeto,
Encadenando desplazamientos metafóricos y analógicos, aparece en Mis montañas cuando González hace
articula mediante estas reflexiones la imagen del referencia a las tradiciones que contaba la Mamá
despojado sepulcro de su abuelo con el sentimiento y Leonita: “era lo que daba tema inagotable a las veladas
espíritu patriótico de la revolución de mayo: “Sí, la turba junto al fogón de la casa, lo que ahuyentaba el sueño de
ebria de placeres o de victorias báquicas ensordece la mis párpados y lo que después cuando he sido hombre,
selva al pasar, pero sobre la tumba que se abre bajo sus ha sumergido mi pensamiento en las más profundas
danzas grotescas cae una piedra fúnebre. La imagen de cavilaciones. ¡Cuánto pesan en el destino de las
la patria se encierra en ella; hay en su estertor postrero sociedades humanas esas fuerzas ocultas […]” (González
un resplandor de esperanza, como la tenue vislumbre 1971: 193-194).
del astro que se pierde tras de la cima.” (González 1971:
138). 14
En otro pasaje: “hallábame sobre una roca,
distante de todo objeto que pudiera impedirme la
11
En contraposición con la falta destacada en plenitud de la visión, y a la hora en que el sol, oculto
Sarmiento, González se presenta como el sujeto idóneo por elevada sierra, iluminaba el espacio sin herir la
para repararla: “y yo he podido contemplar alguna vez pupila; parecíame hallarme en el mundo del sueño”
un detalle de imperecedera impresión” (González 1971: (González 1971: 203).
R.I.F. 21, 2006 Página 29

15
Por ejemplo, cuando transmite sus impresiones y desacordes, tropel de angustiosas carreras, crujidos
acerca de una escena de cacería, puntualiza: “Nosotros, de ramas rotas, alaridos feroces o dolientes de lucha a
mi padre y mis hermanos, apostados sobre una colina muerte, y todo reproducido por los ecos y cubierto por
dominante, presenciamos con las emociones más nubarrones de polvo.” (González 1971: 225); y, más
profundas y diversas el cuadro que comienza, la escena adelante, “Después de una fatigosa y agitada carrera,
de corte épico, iniciada con espantoso estrépito de llegamos a contemplar la última escena de un drama
relinchos de furor, aullidos de pelea, gritos desesperados lúgubre” (González 1971: 227).

Bibliografía citada

CHEIN, Diego J. (2004) “Los ‘cuentos del zorro’ en GONZÁLEZ, Joaquín V. (1971) Mis montañas.
la contienda por la representación legítima del folclore: Buenos Aires, Atlántida.
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Di Lullo”. Revista de Investigaciones Folclóricas. LEGUIZAMÓN, Martiniano (1957) Recuerdos de
Vol. 19. Buenos Aires, www.personales.ciudad.com.ar/ la tierra. Buenos Aires, Mar Océano.
0007852800, pp. 97-113. MIGNOLO, Walter (1985) “Dominios borrosos y do-
minios teóricos: ensayos de elucidación conceptual”. Re-
CHEIN, Diego J. (2005) “La construcción social de vista Filología. Año XX, Buenos Aires.
los ‘cuentos del zorro’ en el período de emergencia del
campo de la folklorología”. En: Palleiro, María Inés MIGNOLO, Walter (1987-1988) “Sobre las condicio-
[comp.]: Narrativa: identidades y memorias. Bue- nes de la ficción literaria”. Revista de Estudios His-
nos Aires, Editorial Dunken, pp. 71-88. pánicos. Puerto Rico, Universidad de Puerto Rico –
Facultad de Humanidades.
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GONZÁLEZ, Joaquín V. (1964) Los fuegos de San Aires, Edición de la “Sociedad de Escritores” de Buenos
Juan y otros relatos. Buenos Aires, Eudeba. Aires.

FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 30-38 (2006) Página 30

Agrupaciones culturales locales


en la década del 40

Beatriz Ocampo*

En las provincias de Santiago del Estero y Chaco crecieron y se desarrollaron las


agrupaciones culturales “La Brasa”, la peña “Los Bagres”, “El Ateneo del Chaco”
y “El Fogón de los Arrieros”, respectivamente. Estas agrupaciones, integradas
por los productores de cultura locales constituyeron centros de encuentros para
la reflexión, discusión y producción artística e intelectual sobre temas
controversiales, como por ejemplo, sobre el lugar que debía ocupar la provincia
entre las demás provincias, en la nación y en el mundo. No obstante la inquietud
intelectual y artística que manifestaban sus integrantes sobre lo que estaba
aconteciendo en Europa, la preocupación central fue por la cultura local y regional,
los particularismos, el paisaje, las tradiciones, etc.; un verdadero y auténtico
“Despertar de la Provincia” (Thiesse 1991:17).
En este trabajo intento analizar los contextos económicos, políticos y sociales
en los que surgieron estas asociaciones; los consensos, acuerdos y disensos en el
interior de las mismas y en sus interrelaciones. El objetivo de este análisis es
ver cuáles eran las diferencias y las semejanzas y cómo se posesionaban y
dialogaban entre si, con las demás provincias, con el país y con el mundo.

Palabras clave: agrupaciones culturales, década del 40, productores de cultura,


consensos y disensos, política.

Introducción

El ambiente social y cultural del período de nutría la valoración de la misma en el


interguerras en la Argentina se caracterizó por imaginario social, como facilitadora del ascenso
el desarrollo de sociedades y agrupaciones social y del progreso.
privadas y estatales que implementaban Por la misma época, estos acontecimientos
políticas culturales tendientes a aunar que se producían en Buenos Aires, se repetían
proyectos para consolidar la homogeneidad y en el interior del país en general 1 y en Santiago
unidad de la nación. del Estero y el Territorio Nacional del Chaco,
En Buenos Aires, el fuerte impacto en particular. En estos ámbitos, en algunos
inmigratorio dio a la sociedad porteña una casos, las decisiones provenían del Estado como
fisonomía marcadamente heterogénea, la Ley de Fomento de la Educación de 1920, la
particularmente en los sectores populares: creación de las Escuelas Normales y de las
diversidad de orígenes, de tradiciones y lenguas Universidades Populares. En otros, provenían
cultivadas en el seno de las diferentes de iniciativas privadas, como por ejemplo del
colectividades. La cultura letrada, habría de desarrollo del periodismo, de la creación de
jugar un papel importante en la formación de clubes sociales y deportivos, de sociedades de
identidades colectivas. Un número relati- socorros mutuos, de centros de reunión y en
vamente importante de revistas, periódicos, general de agrupaciones que fomentaban
folletines, libros baratos, conferencias, actividades relacionadas a la cultura letrada y
bibliotecas, sociedades de fomento y la de elite: literarias, científicas y artísticas.
expansión de otros medios de comunicación En las ciudades capitales de la provincia de
como la radio y el cine aumentaban en la gente Santiago del Estero y en el Territorio Nacional
la percepción de pertenencia a una cultura del Chaco crecieron y se desarrollaron las
homogénea. De este modo, la cultura letrada agrupaciones culturales La Brasa la peña Los

* Universidad Nacional de Santiago del Estero. Correo electrónico: beatrizocampo@arnet.com.ar


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Bagres, El Ateneo del Chaco y El Fogón de los percibe, con claridad, las consecuencias dejadas
Arrieros respectivamente. en la provincia por el proyecto Modernizador
Estas agrupaciones, integradas por los de la Generación del 80. En efecto, cincuenta
productores y animadores de cultura locales años más tarde, la provincia crecía en su
constituyeron centros de encuentros para la pobreza y ya era imposible ocultar el desastre
reflexión, discusión, producción y divulgación ecológico que la explotación indiscriminada del
artística e intelectual de temas controversiales, bosque había producido. El ferrocarril y el
como por ejemplo, sobre el lugar que debía obraje, vistos en la década anterior como ejes
ocupar la provincia y sus propias mani- del progreso, terminaron configurando una
festaciones culturales entre las demás época aciaga en la economía santiagueña. La
provincias, en la nación y en el mundo. A su gran oleada inmigratoria argentina de finales
vez, la existencia de una permanente tensión del siglo XIX y comienzos del XX no tuvo como
entre una apertura y valorización de la cultura destino la provincia de Santiago del Estero y
universal, representada, sobre todo, por las sólo, posteriormente afluirán a su territorio
manifestaciones y expresiones europeas y las contingentes árabes: sirios y libaneses,
de la cultura local y regional, con sus particularmente.
particularismos, el paisaje, el canto folclórico Otra fue la situación del Chaco. La
y las tradiciones, era el reflejo de los disensos, expansión económica, gracias a la producción
acuerdos y consensos políticos e ideológicos de de algodón y la explotación forestal, además
sus integrantes. de las distintas oleadas inmigratorias, fueron
El contexto político, económico y social en dando nacimiento a una mentalidad y a una
que estas asociaciones surgieron y eclipsaron sociedad sustentada en el progreso y la riqueza
señala diferencias locales en la misma nación económica. Este carácter de modernidad, de
argentina. Así, la conformación de las una sociedad en constante evolución, marcaría
provincias en tanto unidades jurídico-políticas la imagen del territorio. Contrariamente a lo
se produjo en diferentes momentos en Chaco y que acontecía en Santiago del Estero, el Chaco
en Santiago del Estero. El Territorio Nacional aparecía como una tierra de promisión, a la que
del Chaco se constituyó en provincia autónoma mucha gente ansiaba llegar y radicarse. Esta
recién en el año 1952, bajo la Presidencia del situación favoreció la migración interna, por
Gral. Juan Domingo Peron, en tanto Santiago un lado y por el otro el destino de diferentes
del Estero lo hizo en 1820 al separarse de oleadas inmigratorias, provenientes de
Tucumán. El Territorio Nacional del Chaco diferentes países de Europa.
tenía, en tanto tal, un régimen especial, carente En este trabajo me propongo comprender y
de poder legislativo y un ejecutivo constituido comparar la resonancia que la situación
por un gobernador territorial elegido por política, económica, y social tuvo en La Brasa
Buenos Aires. Sin límites reconocidos, el y en la peña Los Bagres, El Ateneo del Chaco y
territorio se extendía hacia las provincias el Fogón de los Arrieros y la actitud y
limítrofes de Santa Fe, Santiago del Estero, posicionamiento que, a raíz de ellas, tuvieron
Salta, Formosa, Corrientes. Señalo esta sus integrantes. Además, intento analizar el
situación geoespacial porque esta carencia de discurso y comportamiento de sus integrantes
fronteras establecidas con las provincias con relación al campo de la cultura en tanto
vecinas, en la época que nos ocupa, es de suma factor coadyuvante de la construcción de una
importancia ya que facilitará una circulación identidad local. Me interesa comprender cómo
de personas que no se verificará en la provincia sus miembros transitaban entre la cultura local
de Santiago del Estero. Esta circulación tendrá y la cultura universal y cómo se planteaban los
una incidencia importante en el desplazamiento acuerdos y disensos sobre estos temas.
de las élites que estarán en el origen de las Finalmente, trataré de mostrar las
agrupaciones chaqueñas tanto de la peña Los controversias que se plantearon acerca de cuál
Bagres y del Ateneo del Chaco como del Fogón debía ser la cultura más representativa de la
de los Arrieros y que se verá favorecida por la realidad local.
expansión económica y el progreso de la época.
En relación al contexto económico y social La Brasa (1925-1946)
en la época de la creación de La Brasa, en 1925,
se produce el “Despertar de la Provincia” Fue una organización cultural fundacional
(Thiesse 1991:17). En Santiago del Estero se del pensamiento provincial y santiagueño cuyo
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fundador y organizador fue Bernardo Canal Christensen, Enrique Almonacid, Carlos


Feijóo. Sus múltiples actividades, vinculadas Abregú Virreira, Pedro Cinquegrani, Ponce
al arte, la literatura, la arqueología y la Ruiz y Dardo Herrera. Como miembros
reflexión social, conferencias, exposiciones, correspondientes lo hicieron: Guliberto Migues,
conciertos, publicaciones, tendían a reforzar los Enrique Fucha, J. Castillo, Alejandro
lazos de pertenencia y solidaridad de la élite, Disconvsky. Posteriormente, se sumaron los
al tiempo que reflexionaban sobre los escritores Horacio Rava, Mariano Paz, entre
problemas de la provincia, la nación y el mundo otros (Hamman 1977:15-16).
y se comprometían, asumiendo diferentes En su gran mayoría pertenecían a familias
posiciones. Casi todos traspasaron el reducido tradicionales, acomodadas y urbanas de la
escenario cultural de Santiago del Estero, provincia y muchos de ellos realizaron sus
proyectándose a distintos ámbitos del campo estudios universitarios en Buenos Aires, en
de la producción cultural extra provincial, Córdoba o en Tucumán. Eran ingenieros,
regional y nacional. Un verdadero y genuino médicos, abogados, arqueólogos, folclorólogos,
“Despertar de la Provincia” (Thiesse 1991:17). etc., que, a pesar de haber mantenido
Una de las causas de este Despertar de la relaciones de proximidad y reciprocidad,
Provincia es que ya se percibían los efectos particularmente con la Universidad de
devastadores que había tenido en la provincia Tucumán, institución que, en la mayoría de los
la implementación de los proyectos civili- casos, les publicaba sus obras, su actividad no
zadores de la generación del 80: la tala indis- se desarrolló en el ámbito académico. Aun en
criminada de bosques y el consecuente desastre el caso de Canal Feijóo su pasaje por la
ecológico y el trazado ferroviario. Así, el Universidad de La Plata y de Buenos Aires fue
ferrocarril y el obraje, configuraron una etapa esporádico y de relativa corta duración. Pero
económica aciaga para la provincia. también hubo músicos como Andrés Cha-
En el Manifiesto de la creación, se hace un zarreta, Manuel Gómez Carrillo y Pedro
“llamado cordial a todos los hombres de espíritu, Cinquegrani y artistas plásticos como Ramón
a los que creen que la cultura es una Gómez Cornet.
justificación de la vida y el arte su más alta En Santiago del Estero durante esos años
aspiración”. Se propuso funcionar sin estatutos, aparecieron, en casi todos los casos, promo-
ni Comisión Directiva, para evitar en su seno vidas y auspiciadas por La Brasa, obras
emulaciones presidencialistas. Tampoco se fundamentales en la investigación histórica,
cobraba cuota y no se exigía de sus miembros arqueológica y sociológica. Se publicaron libros
otra contribución que la de “la pequeña parte de poesía, se realizaron exposiciones pictóricas
del espíritu”. Siempre estuvo presente la de trascendencia en la plástica nacional (como
reiterada afirmación de su vocación cultural e las de Antonio Berni, Ramón Gómez Cornet,
intelectual alejada del campo de lo político Spilimbergo, Petorutti). Gómez Carrillo
aunque, individualmente, algunos de ellos compuso su Rapsodia santiagueña y hasta
ocuparon cargos importantes en los gobiernos surgieron obras dramáticas como el Hada
provinciales y nacional. Veriluna de Emilio Christensen. El público de
Integraron La Brasa intelectuales y artistas Santiago pudo escuchar, en el salón de actos
de distintas pertenencias ideológicas y de la Biblioteca Sarmiento donde funcionaba
políticas: tradicionalistas, católicos, liberales La Brasa, las disertaciones de Waldo Frank,
y socialistas del controvertido período de del conde de Keyserling, de Rafael Alberti, de
interguerras. En la Argentina, durante este Drieu de la Rochelle, de Jiménez de Azúa. La
período, en el imaginario social, la cultura y la Brasa se convertía de este modo en una filial
participación política de los sectores populares del Sur, una de las revistas, cenáculo literario
fueron signo de prestigio y marcaron el camino y centro de difusión de la cultura porteña más
de ascenso en la esfera social. prestigiosa y reconocida como vanguardista y
No se definió como una sociedad de europeísta, dirigida por Victoria Ocampo,
beneficencia ni “de corretajes artísticos”. Se Oliverio Girondo, Ernesto Sábato, entre otros.
trataba sólo de una inquietud de intelectuales A su vez, Canal Feijóo, Horacio Rava y Di
y artistas: Firmaron el Manifiesto además de Lullo, dictaban conferencias y participaban en
Canal Feijóo, Ciro Torres López, Manuel debates en instituciones culturales tales como
Gómez Carrillo, Emilio Wagner, Oscar Juárez, el Colegio Libre de Estudios Superiores. Esta
Luis Suárez, Orestes Di Lullo, Emilio institución –que convocaba a “profesores
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universitarios de reconocida autoridad” para postulación de otro proyecto político que


ofrecer cursos, materias y conferencias “como implique la descentralización de Buenos Aires
un aporte a la cultura superior”-, fue fundada y un nuevo emplazamiento de la capital de la
por un grupo de egresados universitarios en Nación argentina.
Buenos Aires en 1930 y contaba con filiales en El renombre, gravitación y la expansión en
varias ciudades del país, entre ellas Tucumán todo el país de esta organización cultural
(Nieburg 1998, en Kuz 2001). santiagueña fue enorme. Esto transformó a
Así, la agrupación cultural La Brasa, Santiago del Estero en una provincia de
constituyó un centro de encuentro para la prestigio intelectual por la que circulaban
reflexión, discusión, producción y divulgación artistas e intelectuales de todo el mundo que
artística de temas controversiales, como por habían pasado previamente por Buenos Aires
ejemplo, sobre el lugar que debía ocupar la y Tucumán. Todos sus integrantes transitaban
provincia entre las demás provincias, en la fluidamente entre la cultura local y la
nación y en el mundo. Una de las paradojas universal. Sin embargo, esta fluidez no era tal
consistió en que, en razón de su apertura y en el caso de, por ejemplo, Orestes di Lullo
avidez de conocimientos, en esa aldea del para quien la opción era preferentemente por
mundo –Santiago del Estero-, también se lo local, lo tradicional y el folclore.
receptaban con interés, las modas y las Los brasistas crearon un periódico mensual
corrientes de pensamiento que tenían, de letras y artes, titulado La Brasa cuyos
considerable influencia en Europa: desde la primeros ejemplares aparecieron en 1927 y los
cultura científica o positivista a las estéticas últimos en 1928; sólo se publicaron ocho
humanistas, como la influencia del espiri- números. La calidad de la impresión, la
tualismo bergsoniano. solvencia intelectual de los columnistas,
No obstante la curiosidad sobre lo que estaba escritores y comentaristas que participaron fue
aconteciendo en Europa, la preocupación de altísimo nivel. En el mismo se mezclaban
central, en todos ellos, fue por la cultura local, notas editoriales sobre temas científicos,
los particularismos, el mundo rural, el paisaje, noticias, reseñas, reproducciones de dibujos y
la música folclórica, las tradiciones populares, pinturas, tanto locales como nacionales e
los hallazgos arqueológicos, las controversias internacionales.
sobre la organización del poder y del Estado, Hacia 1945 se estaban extinguiendo los
la denuncia social y política, la crisis fulgores de La Brasa. Canal Feijóo se vio
económica, etc. confrontado a durísimas realidades que estaban
Esta preocupación tuvo en los integrantes aconteciendo en la provincia y en la región:
de La Brasa un carácter misionario e implicaba empobrecimiento progresivo, falta de
la necesidad de un reconocimiento social y la desarrollo industrial, destrucción del medio
capacidad de cultivar una especie de conciencia ambiente, aislamiento, etc. Para Canal Feijóo,
regional que se contrapusiera al intento estos desaciertos eran producto de políticas
centralizador del Estado, representado por erróneas y del desinterés del estado nacional,
Buenos Aires. Este fue el sentido que tuvieron y no quiso quedarse en el plano especulativo.
los estudios sobre el folclore y los interrogantes Convocó a los hombres de su generación para
que se formularon giraron en torno a: ¿Cómo encarar la realización de un Congreso Regional
conciliar la unidad nacional con la pluralidad de Planificación Integral a realizarse del 16 al
de folclores de su interior, cada uno de los 25 de agosto de 1946 en Santiago del Estero,
cuales se considera el substratum telúrico con el objetivo de estudiar los problemas físicos,
ancestral del país? ¿Cómo conciliar la unidad económicos, sociales y culturales de la región
nacional con la particularidad regional que y de esbozar planes y directivas tendientes a
expresa el folclore? ¿Cómo resolver la relación orientar la legislación, la iniciativa privada y
entre la identidad nacional y la alteridad la cooperación social. Las provincias convoca-
interior? ¿Cómo articular las manifestaciones das fueron: Salta, Tucumán, Jujuy, Catamarca,
culturales universales con las locales? y los territorios de Chaco y Formosa, entre
En toda la producción de su fundador, otras.
Bernardo Canal Feijóo está presente la defensa Previo a este Congreso, algunos desacuerdos
de una continuidad cultural indígena-hispánica, por opciones políticas se produjeron entre los
base de una identidad nacional alternativa, integrantes de la misma que provocaron el
enraizada en su historia y, apoyada en ésa, la alejamiento de uno de sus productores de
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cultura más importante, Orestes Di Lullo. En nucleado en torno a los escritores Benavento y
primer lugar, por los dilemas acerca de la a Listeni que simbolizaba al inmigrante; otra,
educación libre o laica, que puso en juego las la del tallista Juan de Dios Mena que
convicciones católicas de Di Lullo, antagónicas representaba al gaucho y finalmente, la del
a las del liberal Canal Feijóo y el socialista escultor Domínguez que expresaba al indígena.
Horacio Rava. Además de estas situaciones en A raíz del gran desarrollo económico del
el interior del país, se produjeron otras Chaco, acudieron y se radicaron numerosos
divergencias por asuntos relacionados con las egresados de las Universidades Nacionales de
posiciones del gobierno argentino respecto del Tucumán, del Litoral, Córdoba y Buenos Aires.
orden internacional; el alineamineto con los El escritor chaqueño Guido Miranda en su obra
países aliados frente a la contienda, Di Lullo Fulgor del desierto verde llama generación del
defendió la neutralidad argentina. 37 al grupo que bajo la égida del médico
Tiempo después, la adhesión o el rechazo al tucumano Alberto Torres, formado por
gobierno peronista (1945-1955) marcó un punto profesionales y técnicos, se núcleo alrededor
de inflexión en la vida de La Brasa, agudizando de su figura, gravitando en la vida cultural de
las controversias en el interior de la misma. Resistencia. Torres había frecuentado a Miguel
Lillo y a Rafael Canssinos Assens, en Madrid.
De la peña de Los Bagres al Ateneo del Imbuido de las corrientes literarias y artísticas
Chaco y El Fogón de los Arrieros de la época se propuso difundir entre los
artistas de la capital chaqueña lo aprendido más
Hacia 1936, año en que figuras notables de allá del Atlántico.
la cultura chaqueña conformaron la peña Los Fue así como los hombres aglutinados por
Bagres, en “El Chaco. Album Gráfico- Torres conformaron la peña de Los Bagres, en
Descriptivo”, se señalaba con orgullo que el 1936. Era un grupo heterogéneo de escritores,
territorio del Chaco era una tierra de gran pintores, bohemios con inquietudes afines. El
progreso económico y de una cultura y vitalidad Ateneo del Chaco, nació de este núcleo de
industrial, suscitando la admiración del resto artistas, el 30 de agosto de 1938, ante la
del país. En efecto, a los signos de la necesidad por un lado, de ampliar y sistematizar
modernidad que afloraban en toda la provincia, las actividades de la peña y por el otro
gracias a la explotación forestal y algodonera, propender a una mayor inserción en la
se sumaba la afluencia de profesionales y provincia y en la región.
técnicos de otros lugares del país que aportaban El periódico La Voz del Chaco anunció la
sus inquietudes artísticas, literarias y realización de la asamblea constitutiva en la
científicas. Esta situación podría ser el cual se acordó “constituir una entidad que
fermento para la reflexión acerca de la cultura propenda al fomento de todas las altas
e identidad chaqueña y el pedido de manifestaciones del espíritu, sean estas
reconocimiento de los derechos políticos de los estéticas o científicas”. En esta reunión se eligió
ciudadanos en los territorios; un sello que la comisión directiva integrada por Alberto
marcaría el lugar del Chaco en relación a las Torres, como presidente y entre los vocales
otras jurisdicciones del país y el mundo. figuraba ya Juan de Dios Mena.
En este contexto, se generaron sociedades, El Dr. Torres en una declaración hecha a
clubes, centros, cafés, que facilitaban y un diario local describiendo la realidad cultural
promovían el encuentro de personas y el chaqueña manifestaba su preocupación por la
desarrollo de inquietudes artísticas y literarias. falta de una auténtica identidad y cultura
En esta época, el periodismo cobró vigor y se chaqueña. Afirmaba “..existe un interna-
transformó en vocero de los intereses y cionalismo rotariano, comunista, varios
aspiraciones de los chaqueños y de todas las nacionalismos y socialismos...aun (de) algún
actividades culturales. En la década del 30 masón y socialista, grupos raciales y regionales
circulaban con regularidad tres diarios: La Voz extraños al ambiente y que el sol de este Chaco
del Chaco, El Territorio y El Día y la Revista: ha sido incapaz de fundir en una auténtica
Estampas Chaqueñas. La historiadora María originalidad chaqueña”.
Silvia Leoni de Rosciani afirma que ya para Esta falta de una identidad chaqueña se
entonces se habían configurado los tres convertirá en una preocupación y en el objetivo
arquetipos que representarían las tres principal a alcanzar por El Ateneo, de tal suerte
vertientes de la cultura chaqueña: un grupo que permitirá asumir con “su presencia y
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prestancia dentro y fuera del país, la repre- fueron el santafesino Aldo Boglietti,
sentación como una muestra clara y digna de incorporado tardíamente al Ateneo, y el también
toda la patria”. santafecino Juan de Dios Mena. El domicilio
En las primeras reuniones de la Comisión del primero sirvió de lugar de reunión de
se presentó un programa de actividades que pintores, escultores, escritores y en general de
incluía la búsqueda de nuevos adherentes y la la bohemia capitalina. Allí se daban cita:
creación de diferentes secciones: teatro, Alberto Torres, Estela Cuatrocchio, Guido
música, artes plásticas, ciencias y ciencias Miranda, entre otros. Sus actividades fueron
aplicadas, cultura política y ciencias sociales, complementarias a las del Ateneo, durante
historia y ciencias educacionales, literatura y mucho tiempo. El Ateneo y El Fogón venían a
extensión cultural. Posteriormente, y hacia ser como las dos carátulas de una misma
1945 se organizaron múltiples e importantes realidad. Uno era el ámbito cultural ortodoxo,
actividades. Así, se realizó el primer Congreso el otro el ambiente heterodoxo. “En uno
de Instituciones Culturales del Litoral Norte y dominaban las expresiones austeras y señeras
del Paraguay y en 1950, el Concurso de de la cultura...; en el otro, deliberadamente,
Pianistas del Noreste argentino. Hacia 1942 el se le retorcía el cogote a la seriedad solemne y
Ateneo dio el puntapié incial de lo que antinatural... Eran, fielmente, una parte viva
posteriormente hará que Resistencia sea del espíritu de Resistencia” (Novas1957).
considerada la “Ciudad de las Esculturas”: donó Durante la década del 40 se crearon varias
al Municipio un busto denominado El asociaciones, como la Academia de Arte
Calchaqui, del artista Luis Perlotti. Esta Escénico, la filial de la Sociedad Argentina de
iniciativa la continuará, posteriormente, El Escritores, entre otras, con el fin de expandir
Fogón de los Arrieros. y dar a conocer la cultura local y también la
Estas actividades y proyectos colocaban al europea. La imagen del Chaco y su vasto
Ateneo del Chaco en un lugar de prestigio e desarrollo económico tenía su paralelo en el
importancia capaces de transformar a ámbito cultural. En distintas publicaciones, se
Resistencia en el centro cultural artístico más hacía referencia a Resistencia como “la
importante del Norte argentino, según los avanzada cultural del nordeste argentino”.
señala la revista Noticias Gráficas de 1942. Los En el Manifiesto de la fundación de El Fogón
integrantes del Ateneo pertenecían a familias se lee:
acomodadas de Resistencia y aunque
simpatizantes de diferentes partidos políticos “Hace diez años, sin plan ni premeditación
–socialistas, radicales, conservadores-señalaron alguna, nacía en Resitencia El Fogón de los
su prescindencia política en las actividades de Arrieros. Así, espontáneamente, respon-
la asociación. diendo más a una necesidad espiritual y
Las actividades que se realizaban eran: humana. En la misma forma fue creciendo
cursos, conferencias con disertantes nacionales y afianzándose en el conocimiento de la
y extranjeros, conciertos, exposiciones gente.... (no es) ni siquiera una institución,
pictóricas. Muchos de los conferencistas habían tan sólo un grupo humano, unidos por
visitado o pertenecían a La Brasa, en Santiago razones de afinidad fundamental: el ideal de
del Estero. Se propusieron presentar las nuevas la amistad y la cultura realizados en
corrientes literarias y artísticas pero, al mismo principios de respeto y comprensión...La vida
tiempo, rescatar las manifestaciones culturales nos ha enseñado a saber escuchar todas las
regionales en búsqueda de un perfil propio para opiniones y aceptar todas las sugerencias, a
el Chaco. Se consideró de vital importancia recibir las críticas y a no envanecernos con
promover a artistas y escritores locales, entre los elogios....”.
los cuales ocupa un lugar relevante uno de los
integrantes más destacados del Fogón de los Firman dicho manifiesto Mena (capataz) a
Arrieros, el tallista Juan de Dios Mena. la izquierda y a la derecha Boglietti (peón). A
El Ateneo extendió su quehacer más allá de partir de este momento se presentarán,
los límites de la ciudad, llegando a pueblos y siempre, de la misma manera.
ciudades del interior y del Nordeste. Canal Feijóo escribió sobre El Fogón y uno
En la línea trazada por la peña Los Bagres y de sus mentores: “Aldo Boglietti fue un
continuada por El Ateneo del Chaco, surgió El realizador de irrealidades y un irrealizador de
Fogón de los Arrieros, en 1944. Sus promotores realidades. mejor, fue un fundador y un
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constructor. Fundador y constructor de encontramos nos remiten más al mito de un


ciudades inexistentes...”. Aldo Boglietti junto gaucho caminador que a la de un miembro de
a su hermano Efrain, empleados adminis- la élite, artista, poeta, constructor y productor
trativos venidos de Santa Fe, se convirtieron de la identidad rural chaqueña. La infancia de
en grandes animadores de la vida cultural Mena transcurre en la llanura santafesina, en
chaqueña. diferentes estancias. Sus años de niñez fueron
Visitaron El Fogón de los Arrieros poetas y recordados en varios de sus poemas, uno de
escritores: Rafael Alberti, Jorge Luis Borges, los cuales denominado “RECUERDOS” decía:
el fundador de La Brasa, Bernardo Canal “Era un rancho de barro con el techo de paja/
Feijóo, los salteños Manuel Castilla, la de tijeras muy rústicas y de cumbrera baja/
entrerriana Emma de Cartosio, Luis Jiménez .../Allí pasé esas horas en que uno se desteta/
de Azúa, Alberto Vacarezza, Vicente Fatone, de ´patas´ en el suelo, besando una ´galleta´”.
Raúl González Tuñón, León Felipe, Nicolas Hacia 1925 estaba instalado en Resistencia,
Guillén, el santiagueño y brasista Horacio Rava, publicando en 1931 su primer libro de versos
entre otros. Los políticos y diplomáticos: Virolas y otras Chafalonías, un volumen de
Rodolfo Chioldi, F. W. Dudley, senador del sesenta y cuatro páginas que contienen
parlamento inglés, entre otros. También lo cuarenta poesías, que habían aparecido,
hicieron músicos, bailarines y artistas plásticos anteriormente, en varias revistas chaqueñas.
del país y del mundo: María Luisa Anido, Las poesías, de tono gauchesco, están referidas
Antonio de Raco, el coro de Pamplona, Juan de al algorrobo, al rancho; al paisaje rural, en
Dios Filiberto, Abel Fleury, el santiagueño general.
brasista Gómez Carrillo, W. Malcusynski, Pero sin lugar a dudas, es en la talla donde
Andrés Segovia, Gyula Kosice, entre otros. Mena se destacará y es en 1932 donde
El Fogón fue un lugar de encuentro de comienza, por azar, según manifiesta, su labor
amigos, donde la risa franca y el humor fueron escultórica. Los “tapes de Mena”, fue así como
su sello y carta de presentación, lejos de las se llamaron sus pequeñas tallas, recorrieron
solemnidades de la cultura letrada. Consi- el país y el mundo concitando la admiración y
derado por muchos, “Museo del disparate”, la emoción de los que pudieron contemplarlas.
“Museo existencialista”, “Rincón de amigos” en Las exposiciones de sus obras se realizaron
sus paredes, vitrinas, existen objetos y inclusive después de su muerte, en varias
recuerdos, variadísimos e inimaginados, provincias argentinas, en Buenos Aires, Nueva
dejados por sus innumerables visitantes, York, Londres, Roma, París, etc. Las
además de pinturas, retratos y los maravillosos esculturas de Mena se parangonaban con las
tallas de los tapes, hechos en curupí, de Mena. que, en el mismo tiempo, realizaba otro tallista
Tres personalidades han marcado la vida del y folclorista santiagueño, de Atamisqui, José
Fogón de los Arrieros: Mena, Boglietti e Hilda Antonio Sosa. Ambos hicieron representaciones
Torres Varela. memorables; Sosa, de: “La Puschcadora” (en
Dos posiciones contrapuestas se perfilaron quichua: la hilandera), “El Rezador”, “La
desde los comienzos en El Fogón. Por un lado, Onkoska” (en quichua: la enfermedad) y de
la sustentada por Estela Cuatrochio y Mena “Sapito” (representaba la viejecita de la
compartida también por Mena que tendía a una selva, curandera, herborista y coma-
revalorización de la cultura nativa y drona),”Milonga”, “Acordeonista”, “Obrero”,
tradicionalista y la otra, defendida por Hilda “Comisario” “Chamamé”, entre otras repre-
Torres Varela que privilegiaba la cultura sentaciones de sus obras.
universalista en su versión europea. La posición de Juan de Dios Mena en
Cuatrocchio, por los años 43 -dice Guido relación a su defensa del folclore rural y de
Miranda- tenía la intención de transformar la todas sus manifestaciones se expresa así:
expresión humorística de Mena en una
actividad seria, conservando el sentido “En el suburbio de la gran capital, entró para
nacional. La muerte temprana de esta mujer su mal, con la milonga para luego modular
canceló el desarrollo de una promisoria línea las primeras notas de un tango, expresión
de trabajo. arrabalera y enfermiza, cuyos cultores
Reconstruir la vida y la actividad artística podrán hacerla prevalecer como una
de Mena es una difícil tarea ya que muchas expresión de la gran capital pero nunca como
veces los documentos, los escritos con que nos una expresión nacional y esta es la causa
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porque el bandoneón es el instrumento que Rechcerches Scientifiques) en la Sección


más se adapta a esta música. Y a propósito Epistemología e Historia de las Ciencias. Fue
del tango, del cual no haré precisamente un una ferviente admiradora de la literatura
elogio, ...es una manifestación negativa en francesa en general y de Sartre en particular.
la educación del pueblo como música, es de La actividad de El Fogón se centró parti-
una tristeza enfermiza y compadrona cularmente en las representaciones teatrales
(después de haber sido despreciado por la que tenían lugar en su sede.
aristocracia se fue al viejo mundo, donde Hacia la misma época en que surgió El
dejó el jopo y el sombrero para volver al Fogón, nacía otra de las asociaciones que
frack y gominado... se sintió dueño y señor, integró y aún lo hace, el movimiento cultural
no ya del suburbio sino del corazón de de Resistencia: La Peña nativa Martín Fierro,
Buenos Aires y fue radiando su insolencia entre cuyos miembros se encuentra Mena. La
más allá de su foco inicial y las guitarras, misma será la contracara de El Fogón en cuanto
felizmente están dando lugar nuevamente a a la orientación nativista impuesta a sus
las vidalitas”. actividades mientras El Fogón se orientará
hacia una visión más europeísta. y afrancesada.
Y en una carta a su amigo Arturo Barea le Durante los gobiernos de Juan Domingo
expresa: Peron, El Ateneo y El Fogón de los Arrieros
redujeron sus actividades, debido que muchos
“Que no está en Buenos Aires la auténtica
de sus integrantes eran opositores al peronismo
argentina. podrá ser un aspecto, que poco
y no comulgaban con la políticas culturales
determina. El tango representa tan sólo una
implementadas por la nueva provincia.
faceta de música barata y orillero poeta. Hay
Recobraron el brillo de otrora con la Revolución
que entrar hasta el fondo de la pampa y las
Libertadora en 1955. Sin embargo, la acción
sierras, andar por esos bosques, cruzar por
del Ateneo decayó al iniciarse la década del 60
esas tierras donde están los ganados que
hasta desaparecer a mediados de la misma. No
pueblan las distancias, que enriquecen las
ocurrió lo mismo con El Fogón que continúa
zonas donde están las estancias. en otras
hasta nuestros días, habiéndose transormado
zonas cantan las mieses al progreso. porque
en Fundación hacia 1965.
sepa, mi amigo, que la Argentina es eso”
(Textos sacados del Archivo del Fogón,
Algunas consideraciones
escritos por Mena a máquina).

Hilda Torres Varela, profesora de literatura, Las asociaciones culturales que acabo de
llegó a El Fogón alrededor de 1950, representó presentar tienen más similitudes que
la posición opuesta a la de Mena y dio a El diferencias. En efecto, ambas se constituyen
Fogón la impronta europeísta que primó en esta como entidades con fines puramente espi-
segunda época, señala Guido Miranda. Desde rituales, con ideales humanistas, altruistas y
un principio trató de imponer su orientación de amistad, lejos de las ambiciones partidarias
cultural universalista, en su lectura europeísta de la política. Responden a iniciativas de
particularmente afrancesada. Sus discrepancias profesionales, técnicos, artistas, pertenecientes
con la defensa de la cultura nacional impulsada a las clases urbanas, fundamentalmente
por Mena y la simpatía de éste por el peronismo acomodadas de la provincia y se proponen
fueron evidentes, al punto que ella lo define desarrollar actividades culturales: artísticas,
como un gaucho malo. La temprana muerte de literarias y científicas.
Mena, en 1954, acalló esta disputa y la Tanto La Brasa como la peña Los Bagres,
hegemonía de la cultura francesa se impuso en El Ateneo del Chaco y El Fogón de los Arrieros
El Fogón. se proponen llenar un vacío en las políticas
Torres Varela fue becada por el Gobierno culturales del país. Si bien la primera realiza
francés para realizar estudios en La Sorbonne. actividades más académicas y de alta cultura
Sus temas de interés giraban en torno a las que las chaqueñas, las dos tienen la misma
artes y las letras entre 1910 y 1914 en los países concepción ideológica acerca de cuál debe ser
de Europa y de Estados Unidos. Posterior- la cultura que se irradie a toda la población: la
mente fue distinguida con el premio Charles cultura letrada y de élite, cualquiera sea su
Blanc de la Academia Francesa con la medalla expresión, gauchesca, nativista, folclórica u
de plata del CNRS (Centre Nationale de obras literarias y artísticas europeas.
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Si bien estas agrupaciones, actúan como en la época, inclinando la balanza hacia el


cajas de resonancia de lo que está pasando en último. No obstante, algunos tratan de resol-
sus respectivos contextos políticos, económi- ver esta cuestión profundizando y acordándo-
cos y sociales y del país, su concepción de la le un lugar importante a los estudios sobre el
cultura es universalista y en la tensión entre folclore, los tradicionalismos, el nativismo,
particularismo y universalismo se desplazan, etc.

Notas

1
Otras asociaciones crecieron y se desarrollaron en Aráoz Anzoategui de Salta, Raúl Galan; Tarja en Jujuy;
otras provincias, por ejemplo La Carpa en Tucumán Calibar en La Rioja; Megafón en Mendoza.
que en 1944 reunió, entre otros, a Manuel Castilla y

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FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 39-46 (2006) Página 39

Urbanización de la práctica de danzas


folclóricas. Revista Danzas Nativas
y la negociación del espacio sociocultural.
Taro Nagano *

La ponencia intenta hacer resaltar la constitución del espacio cultural urbano


en que la clase media argentina cultiva las danzas folclóricas, o sea danzas
tradicionales de origen rural, de una manera muy diferente de la del contexto
originario. La revista Danzas Nativas, que fue publicado entre 1956 y 1958 por
el educador y publicista Pedro Berruti como redactor jefe, nos permite vislumbrar
la inquietud de los aficionados de las danzas folklóricas en vísperas del estallido
del llamado “boom del folclore”. La enseñanza y la práctica de las danzas se
caracterizan por la intimidad de la relación cara a cara entre las personas
comprometidas. Por tanto se genera un espacio cultural denso cargado del discurso
tradicionalista, cuyos integrantes simpatizan con las formas culturales rurales
detestando su modificación y la implicación de la industria cultural. Sin embargo,
se observa una noción didáctica contradictoria en ellos que suelen pasar por alto
de su papel transformativo en relación con las danzas cultivadas por ellos. Por
consiguiente es necesario sacar a luz el propio espacio cultural de los aficionados
para poner de relieve el proceso de esta transformación bajo la dialéctica del
discurso tradicionalista y el deseo de auto-realización.

Palabras clave: tradicionalistas, folclóre urbano, relocalización de danzas


folclóricas.

El objetivo de este estudio es poner de relieve referentes privilegiados para abordar el tema.
el proceso de la urbanización de la práctica de Por carecer de datos empíricos suficientes, he
danzas folclóricas argentinas, a través de la optado por realizar un estudio histórico al
lectura de la revista Danzas Nativas que se disponer, como ya se dijera, de una fuente
publicó hacia finales de la década de 1950. Este secundaria de gran riqueza como ha sido la
material proporciona abundante información revista Danzas Nativas. En 1987 comencé el
sobre dos instituciones culturales, netamente aprendizaje de las danzas folclóricas argentinas
urbanas, que habrían de tener una función en una academia privada, donde también
relevante en el proceso señalado: la peña adquirí el conocimiento de la parte técnica. Esta
folclórica y la academia de danzas. Si las danzas experiencia me permitió conocer a fondo un
criollas fueran puramente folclóricas o campo de la práctica que, pocas veces, ha
exclusivas del ámbito rural, no se explicaría concitado el interés de los estudiosos dentro y
cómo hay quienes las aprenden en academias, fuera de la Argentina. Este aprendizaje lo hice,
o quienes la practican en peñas. Sin embargo, fundamentalmente, por amor a las danzas, y
aún no se ha prestado la debida atención a esta durante mucho tiempo no advertí la posibilidad
práctica de las danzas folclóricas en el medio que me brindaba para realizar una observación
urbano. Por ello, y dentro del marco conceptual etnográfica. Sin embargo considero que en mi
del Simposio, se podría convenir que cierta participación, por el hecho de pertenecer a otra
manera de practicar danzas folclóricas, es el cultura, se dio, quizás, una situación en cierta
producto de la descontextualización y de la forma homologable a una práctica etnográfica.
relocalización de una serie de conocimientos Esto compensaría en parte la carencia ya
musical-coreográficos y que, por lo tanto, el señalada de datos primarios. Si bien la
estudio de las danzas folclóricas debe tomar en academia de danzas y la peña folclórica son
consideración el aspecto de la urbanización, tal temas relacionados, en el presente trabajo se
como se manifiesta en las peñas y academias. ha dado mayor relevancia a la segunda. La peña
Entonces, estas instituciones han sido los folclórica es una fiesta bailable donde la

* Departamento de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad Seisen (Tokio). E-mail:


nagano@seisen-u.ac.jp; taronagano9@hotmail.com.
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concurrencia suele bailar, preferentemente, De modo que al terminar la década del 1940,
danzas criollas. Por otra lado es también un que fue la “época de oro” del tango, las danzas
local comercial donde el consumo de comidas y folclóricas llegan a ocupar un espacio
bebidas, acompaña al espectáculo de música considerable en Buenos Aires. Luego de la
folclórica que sirve de principal atracción. La caída del gobierno de Perón la sociedad
peña que aquí se estudia es aquella de la década argentina queda dividida entre peronistas y
del 50 ; un baile de otros tiempos al que la gente anti-peronistas. Pero el fenómeno de la afición
concurría con ropa formal. Ir a bailar “folclore” a lo telúrico no decae y en la década del 1960
significaba algo más que una alternativa, por llega el “boom” masificado con los festivales y
cuanto implicaba también una manifestación programas televisivos. La revista Danzas
ideológica. Para el estudio histórico de la Nativas se publicó en una época de transición,
práctica de danzas folclóricas en el ámbito es decir, del tradicionalismo cerrado y
urbano, he tomado como base la definición que espontáneo al fenómeno masivo abierto y
desarrolla Carlos Vega acerca del tradicio- comercial. Entonces a través de la lectura
nalismo 1. Vega señala que el tradicionalista “se meticulosa de esta fuente de información
manifiesta en plenitud cuando, después de podríamos aproximarnos a las inquietudes de
aceptar la decadencia o la desaparición de cosas los aficionados de las danzas folclóricas en
o actividades de antaño, toma por modelo a los aquella época.
diversos grupos sociales históricos que las
animaron y se entrega a la empresa de Foro: primera etapa de Danzas Nativas
vivificarlas en sí mismo y en su contorno” (Vega
1981: 8). El desarrollo del movimiento La revista Danzas Nativas se publicó entre
tradicionalista argentino se divide en dos julio de 1956 y mayo de 1958 y se llegó a editar
períodos, según este autor. El primero se inicia hasta el número 20. A pesar de su corta vida,
con la aparición del Martín Fierro que luego la revista Danzas Nativas es una publicación
generó una serie de producciones y actividades muy original y valiosa dedicada al tema de
tradicionalistas cuyo centro fue Buenos Aires; danzas criollas. El director de la revista Pedro
el segundo, después de haber decaído el Berruti (1914-1986) era educador, empresario
primero con la Primera Guerra Mundial, surge y autor de varios libros. Entre sus obras, la
desde las provincias con la llegada del conjunto más conocida Manual de ingreso en 1er año 2 es
de Andrés Chazarreta a Buenos Aires (Vega una publicación de larga vida que lleva 85
1981: 95). Es decir, el viejo tradicionalismo ediciones hasta el día de hoy. Luego el Manual
porteño decae en la década del 1910 y luego de danzas nativas que se publicó en 1954 y lleva
resurge con los nuevos que provienen del ya 17 ediciones, es también un longseller del
interior del país. que se vendieron más de 70.000 ejemplares por
Vega no pudo escribir mucho sobre el todo el país, según el cálculo de la editorial 3 .
segundo período del movimiento tradicionalista Berruti se recibió de Maestro Normal
debido a su muerte prematura. Después del Nacional en 1935 y luego se especializó en la
éxito de Chazarreta y de Gómez Carrillo, a los educación física recibiendo en 1938 el título de
que se refiere Vega, pasaron muchas cosas. Profesor Normal de Educación Física Nacional.
Además del aporte de los artistas provincianos Se dedicó a la docencia por un tiempo, pero
que llegaron a la capital, la educación pública luego de obtener ganancias con sus libros,
del Estado fue un factor muy importante para estableció una empresa editorial con la que
crear un clima favorable al resurgimiento del publicó varios libros. Con respecto a las danzas
tradicionalismo. Desde la década del 1920 el criollas, es muy probable que hubiera tomado
nacionalismo cultural va ganando terreno poco interés en ellas por su perspectiva educativa
a poco hasta que culmina el proceso bajo el durante el estudio en el Instituto Nacional de
gobierno de Perón. La incorporación del Educación Física o en sus días de maestro de
Folclore como materia optativa, fue un estímulo las escuelas primarias. Sin embargo, se
grande para los docentes que tomaron desconoce cómo se hubiera contactado con el
conciencia de que el cultivo de música y danzas ambiente de los tradicionalistas en los 40.
criollas podrían ser actividades propicias para Manual de danzas nativas es un libro que
sus alumnos. Por otra parte, la inmigración merece un análisis minucioso pero en razón
masiva de los provincianos hacia la zona del del límite de espacio me apresuro a decir que
Litoral fue otro factor coadyuvante. su originalidad consiste en el peculiar modo de
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codificar los elementos coreográficos con convocaba a los lectores a escribir a la


símbolos y descripciones verbales concisas, Dirección de la revista sus impresiones, críticas
además de proveer abundante información y sugerencias y los invitaba, también, a
acerca de las danzas. Desde luego no es el único expresar libremente sus ideas bajo la condición
ni el primero en emprender el estudio de estos de que “si lo que deseen escribir ha de resultar
temas, pero el libro de Berruti tiene el mérito beneficioso para el movimiento tradicionalista
de sintetizar todos los materiales previos y en y la jerarquización de todo nuestro acervo”. El
haberse convertido en la fuente de referencia ideal de la reciprocidad fue lo característico de
indispensable para los profesores y cultores de la revista.
las danzas folclóricas. Además de ofrecer noticias de últimos
La revista Danzas Nativas contribuyó a acontecimientos, Danzas Nativas pretendía
difundir el contenido del Manual de Danzas también rescatar el pasado del movimiento
N a t i v a s. E n l a n o t a e d i t o r i a l d e l p r i m e r tradicionalista. La sección de “Biografías” hace
número de revista, Berruti explicó cuatro hincapié en la vida de personas seleccionadas
objetivos y propósitos a seguir: por su contribución a la difusión y la práctica
de danzas criollas. En este punto es llamativo
1º Buscar la pureza de las versiones ver cómo la revista busca la continuidad con
auténticas y tradicionales de las danzas los viejos tradicionalistas porteños, es decir,
vernáculas. con los exponentes del primer período del
2º Trabajar por la difusión y la práctica de movimiento tradicionalista. En las biografías
dichas danzas, repopularizándolas en todos junto a músicos, profesores de danzas y
los ambientes. folclorólogos que pertenecen al segundo
3º Ofrecer colaboración a las personas y período, figuran payadores, recitadores,
entidades tradicionalistas argentinas cantantes y otros “cultores de tradición”.
(profesores, cultores, escuelas, centros, También ofrecía al lector otras páginas de
institutos, etc.). memoria y opiniones de viejos tradicionalistas.
4º Mostrar a los compatriotas la riqueza de La actividad de los viejos tradicionalistas era
la tradición y las danzas argentinas (Danzas diferente de la de los nuevos por su peculiar
Nativas, núm.1: 3-4). modo de asociarse. Aquellas instituciones que
se denominaban “centros” o “agrupaciones
Para llevarlos a cabo, la revista Danzas tradicionalistas” constituían su directivo entre
Nativas contaba con secciones de distintos los socios, y la renovación del directivo era
géneros periodísticos. Sobre temas de motivo de noticia destacada de la revista. El
actualidad, la sección de “Información gráfica” directivo organizaba varios tipos de reuniones
ofrece al lector los últimos acontecimientos en en las que el cultivo de danzas criollas o
los centros tradicionalistas, peñas o escuelas gauchescas formaba una actividad más de los
de baile con fotos y sumarios. También destacan centros tradicionalistas. De modo que era
las noticias de algunos eventos especiales o común el uso de denominaciones tales como
inauguración de instituciones nuevas. En los “tertulias danzantes” o “reuniones bailables”.
primeros números, el director de la revista y En estas reuniones intervenían otros
su secretaria Raquel de Miguens, estaban exponentes como cantores, payadores,
presentes in situ en la mayoría de los recitadores, etc. Pero en la nueva modalidad
acontecimientos destacados. Además de las llamada “peña folclórica” que se generaliza
noticias, la revista ofrecía en cada número la posteriormente, los organizadores son grupos
lista de peñas e instituciones para conocimiento de amigos, profesores de danzas, o miembros
de los lectores, pero ninguna información con de clubes sociales, y son fundamentalmente
respecto a locales de carácter comercial. fiestas bailables con algunos espectáculos
Al iniciar la revista Berruti escribía cerca musicales o coreográficos incluidos. Es lógico
de la mitad de las páginas, y publicaba parte que para el funcionamiento de tales peñas que
de su Manual de Danzas. El resto lo aportaban se especializan más exclusivamente en la
otros colaboradores. De modo que las primeras práctica de la danza, la secuencia de
apariciones de la revista parecían como si aprendizaje-práctica cobra más importancia.
fueran suplementos del Manual de Danzas Si el viejo tradicionalismo desarrolló una
Nativas. Pero para promover la participación serie de actividades relacionadas con la figura
activa de los tradicionalistas del país, Berruti del gaucho, el nuevo tradicionalismo lo hace,
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ahora, con la premisa de cimentar la base de 5: 68). Entre las respuestas, el tono
la cultura nacional mediante el estudio del prevaleciente era que no había que llamarlas
folclore. De modo que éste se vuelve más “folclóricas” y la mayoría de los encuestados
esencialista comparado con la vieja modalidad manifestaron más bien indiferencia a la
que era más performativo vinculado a la repre- pregunta. Únicamente José A. Lojo Vidal,
sentación teatral. Curiosamente la revista destacado bailarín y profesor de danzas, abogó
Danzas Nativas busca el equilibrio entre el por la iniciativa sosteniendo que cada época
tradicionalismo del primer período y las nuevas forja una nueva tradición como vehículo de las
inquietudes folclóricas. Mientras los artículos relaciones sociales y culturales (Danzas
sobre el folclore científico suministrados por Nativas, núm. 5: 18). En el lado opositor, Luis
la joven investigadora Dora J. Ares de Parga López Delgado, un viejo tradicionalista porteño
otorgaban prestigio al contenido de la revista, que dudaba de la validez de las danzas nuevas,
los testimonios de los viejos tradicionalistas señalaba que las creaciones de autor conocido
también servían para dar sustancia a la persiguen el lucro, la ganancia fácil y los
continuidad de una práctica cultural. derechos de autor, y criticaba el comercialismo
Como se ha señalado anteriormente, otra en el ambiente (Danzas Nativas, núm. 6: 30).
característica notable de la revista Danzas Justamente la polémica sobre las danzas
Nativas fue el intento de crear un espacio de nuevas debe ser comprendida en relación con
opiniones. Berruti solía contestar las cartas que el deseo de conservar la coreografía tradicional
le eran dirigidas una a una y trataba de crear en cuanto fuera posible. La 2ª pregunta sobre
un foro de opiniones entre los aficionados a las el palmoteo en la introducción de las danzas y
danzas folclóricas. Y de ahí surgió la idea de la 4ª sobre el zapateo o repiqueteo en la Zamba
realizar encuestas “sobre la actualidad en el conciernen a la inquietud de conservar lo
mundo de las danzas y el folclore”. Entre el tradicional. Con respecto al palmoteo 6 sobre
núm. 5 y el núm. 8 de la revista se publicó una 8 encuestados contestaron negativamente,
serie de respuestas al cuestionario elaborado aunque hubo una referencia a la variedad
por la redacción. En estas respuestas, 8 en total, regional y otras observaciones un tanto
expusieron sus ideas algunos conocidos permisivas considerándolo como una modalidad
tradicionalistas y folclorólogos, 4 . Las cinco nueva en el salón urbano.
preguntas formuladas por la Dirección La misma tendencia se manifestó en las
correspondían a las opiniones polémicas del respuestas a la pregunta sobre el zapateo y
tradicionalista Víctor Jaime Freire mani- repiqueteo en la Zamba. 4 sobre 8 lo rechazaron
festadas en su artículo publicado en el número tajantemente sosteniendo que no correspondía
4 5 . Entre las preguntas, la 1ª y la 3ª se solicitan a la modalidad tradicional de esta danza. Sin
opiniones acerca de la nueva experimentación embargo 5 admiten que existen modalidades
dentro del marco del tradicionalismo. De la regionales que permiten hacer escobilleo suave.
misma manera, la 2ª y la 4ª cuestionan la nueva Lo más irritante para algunos era la
modalidad de interpretar las danzas incomprensión de la Zamba que se caracteriza
tradicionales. Salvo la 5ª que solicitan la por ser suave de cadencia y movimiento.
evaluación de la coyuntura, todas las preguntas Entonces Lojo Vidal criticó el abuso de los
sacan a luz los puntos de discordia en el aficionados señalando que “la zamba no es
ambiente. Por tanto resulta muy interesante danza de aprenderse en cuatro o cinco clases
analizar las respectivas respuestas a la para darle después una ‘interpretación
encuesta. personal’” (Danzas Nativas, núm. 6: 27) y por
La 1ª pregunta era: ¿qué piensa usted de las otro lado Dionisio Chaca opinó que no se debe
danzas nuevas originales? Se refieren a las manejar el pañuelo en un continuo revoleo
danzas creadas por autor conocido en base a la “como para espantarse las moscas” (Danzas
rítmica y elementos coreográficos criollos. Nativas, núm. 7: 31). De todos modos resulta
Sobre el particular, Berruti, quien era autor claro que en los salones urbanos se observaban
de la danza La mañanita, tomó palabra en el algunas modalidades nuevas que causaban
acto del estreno de la dicha danza y sostuvo disconformidades a los ojos de tradicionalistas.
que “la aparición de las danzas nuevas es un
signo de progreso en el movimiento tradi- La 3ª pregunta era: “nos agradaría conocer su
cionalista sin que ello signifique el reemplazo opinión sobre la ejecución de nuestra música
de auténticas piezas” (Danzas Nativas, núm. con instrumentos metálicos de viento”. Éste
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parece haber sido un tema de controversia de grandes salones”; 2º, “permitirá a todas las
la época. Según Víctor Jaime Freyre, algunos grandes orquestas, que hasta ahora se dedican
músicos como Waldo de los Ríos o José María a cultivar otros géneros, interpretar nuestra
de Hoyos experimentaban orquestaciones no música nativo-popular dignamente”; 3º, “se
tradicionales con el fin de universalizar la verán obligadas a incluir entre sus elementos
música folclórica argentina. Sobre todo la a los músicos especializados en nuestro
iniciativa por José María de Hoyos de aplicar folclore”; y 4º, “la posibilidad de trabajo se
instrumentos metálicos de viento, tipo Jazz extenderá sin duda hacia el cine, radio,
Band, en la ejecución de la música folclórica y televisión y grabación de discos, en una forma
el tango causaba tanto aplausos como mucho más amplia que la lograda hasta el
negaciones (Danzas Nativas, núm. 6: 47). presente” (Danzas Nativas, núm. 6: 45-46).
En el número 4 de Danzas Nativas, citando Entre los 8 encuestados, 5 rechazaron la
a Vega, Freyre lo criticaba de la manera propuesta de De Hoyos más o menos con la
siguiente: misma argumentación que la de Freyre. Uno
dio voto blanco porque no lo había oído.
“...dicho uso, que quita fuerza a nuestra Únicamente Lojo Vidal admitió la iniciativa de
música, no nos es familiar auditivamente. De Hoyos como una inquietud artística de
Que el oído nacional, el oído folclórico, el adecuar instrumentos no folclóricos a la música
oído familiarizado, lo rechaza” (Danzas vernácula y sugirió que debería persistirse en
Nativas, núm. 4: 61). esa ambición o idea, “ya que no significa esto
destruir lo otro, lo tradicional, pues el tronco,
la raíz es esto último” (Danzas Nativas, núm.
Ante esta crítica José María de Hoyos se
5: 19). Sin embargo, con respecto al gusto en
defendió publicando una nota extensa para
las orquestaciones, recomendó “extraer de cada
subrayar los propósitos y méritos de su
instrumento los matices agradables al oído del
experimentación. De Hoyos, quien se define
oyente y se debe saberlos combinar entre sí”
como intérprete de la música nativo-popular,
(Danzas Nativas, núm. 5: 19).
opina que para universalizar su contenido hay
Isabel Aretz manifestó otra opinión de la
que salir del “localismo” e introducir los
misma índole como lo muestra la siguiente cita:
instrumentos de viento, para llegar a competir
con la música foránea (Danzas Nativas, núm.
“Para mí o el folclore se presenta lo más
6: 43):
fielmente posible, o se crean expresiones
inspiradas en folclore, de gran nivel artístico”
“ (...) ha llegado el momento de perfeccionar (Danzas Nativas, núm. 8: 27).
la música nativo-popular en tal sentido,
fundado en que son ésos los instrumentos Merece la pena una reflexión sobre esta
que, por constituir el elemento impres- tendencia negativa a pesar de los supuestos
cindible en todas las orquestas del mundo, méritos que subraya De Hoyos. En la década
imponen músicas de otros países, como ser: del 50, el ritmo enérgico del Mambo colmó la
mambos, bugui-buguis, boleros, baiaos, cha- pista de baile del sonido estridente de
cha-chaes, etc., en una proporción mucho instrumentos metálicos de viento. Pérez Prado
mayor que la nuestra, sujeta siempre al visitó Buenos Aires en 1952 6. Por lo que el tipo
reducido perímetro de su frontera, sin de orquestación que utilizaba De Hoyos era
posibilidad alguna de que puedan asimilarla muy familiar entre los argentinos a través del
las más diversas culturas” (Danzas Nativas, furor del Mambo. Aunque no había ninguna
núm. 6: 43-44). prueba certera de que los tradicionalistas
pensaran que el Mambo arrinconara las danzas
Es muy curioso ver que De Hoyos es nativas, lo que sí era cierto, era que el sonido
partidario de la libre circulación de tipos de los instrumentos metálicos de viento se
musicales. En un sentido es precursor de relacionaba con la música y bailes foráneos. En
economistas neoliberales y propone aumentar el número 3 de Danzas Nativas se publicó una
la competitividad de la música doméstica carta al director de un joven tradicionalista que
mediante el uso de los instrumentos de viento. se lamentaba de la falta de interés a la música
Como sus méritos señaló que: 1º, “son vernácula. En la parte final de la misma se lee
fácilmente audibles en locales abiertos o lo siguiente:
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“La mayoría de nuestros jóvenes conocen mensualmente, es decir se duplica el contenido


perfectamente la personalidad musical de en términos mensuales. Hay unos cambios
Pérez Prado y sus mambos, o de Bing Crosby latentes antes y después de esta remodelación.
y sus canciones, lo que me parece muy bien; Antes Berruti escribía casi la mitad de notas
pero lo que me parece muy mal y hasta se que ocupaban las páginas, pero ahora, después
me antoja vergonzoso, es que desconozcan a de esta decisión, como es lógico suponer,
don Andrés Chazarreta o a Atahualpa aumenta el número de colaboradores para
Yupanqui, que tanto hicieron y continúan llenar el espacio más extenso.
haciendo en favor de nuestra música” Entonces esta segunda etapa de Danzas
(Danzas Nativas, núm. 3: 73). Nativas se caracteriza por su descentralización
y pluralidad. La presencia del Director Berruti
Lo cierto es que nadie prestaba atención al se pasa al trasfondo y la revista empieza a
mercado externo como lo hacía De Hoyos. funcionar ya colectivamente tal como pretendía
La mayoría de los tradicionalistas rechazaron Berruti al comenzar la empresa. La tarea de
la iniciativa por el apego a lo familiar y por lo recorrer peñas o centros tradicionalistas y
menos en la encuesta no se sintió ninguna publicar novedades en “Noticias gráficas” les
resonancia al llamamiento de De Hoyos a son encargadas a otras personas, y nota-
actualizar y fortalecer la música tradicional. blemente se aumentan las noticias de
Más valía proteccionismo que librecambismo. novedades en discos y en actividades de
A diferencia del tango que se ha nutrido del cantores y bailarines profesionales. Se crean
éxito en el mercado externo, el “folclore” se nuevas secciones como páginas literarias y
encerró en el mercado doméstico. Sin embargo, teatro. Aparecen esporádicamente sugerencias
parece que Pedro Berruti apoyaba la de cuadros para actos escolares.
experimentación de De Hoyos informando a Pero más allá de la evolución y la
menudo sus actuaciones en “Noticias gráficas”. transformación de la revista, se deja oír el eco
La 5ª pregunta es sumamente interesante de los cambios en el ambiente urbano del
en la medida que se trata del balance de la folclore. Lo llamativo es que cada número da
época, y dice así: “hemos oído decir por allí que cuenta de la inauguración de nuevas peñas en
el movimiento tradicionalista y el folclore están todas partes. Como lo prueban fotos y sumarios
en decadencia, y quisiéramos que usted nos dé sobre el tema, estas peñas nuevas son más
su opinión sobre el particular”. Después de sencillas y modestas, y las organizan academias
pasada la moda que se había producido durante de danzas, clubes barriales o clubes gremiales.
el gobierno de Perón, hacia finales de la década Ya no son centros o agrupaciones que ostentan
del 50, se hablaba ya de la decadencia de la estatutos y comisiones directivas. Y cada vez
práctica de las danzas folclóricas Aunque 6 hay más participación de niños en el ambiente
sobre 8 encuestados contestaron que el por medio de peñas infantiles, espectáculos en
tradicionalismo no se hallaba en decadencia, 3 actos escolares, o a veces actuaciones en las
advirtieron que la moda de bailar danzas peñas de adultos. Reflejando el aumento de la
folclóricas se había saturado en el ambiente. demanda, las escuelas de baile publican
Hay observaciones contrastantes, pero lo cierto propagandas en la revista que especifican
es que había una tendencia a excluir la moda cursos para mayores y menores por separado.
pasajera del movimiento tradicionalista. En muchos casos, para adultos se disponen de
cursos de profesorado y cursos acelerados que
Cambios: segunda etapa de Danzas a veces proponen enseñar la zamba exclu-
Nativas sivamente.
Paralelamente a la multiplicación y
En el transcurso de dos años la revista diversificación de peñas, en la 2ª etapa hay
Danzas Nativas fue madurando en sus síntomas de la incursión de consumismo y
propósitos aunque sin lograr ninguna ganancia. comercialismo en la revista. Como hemos
En sus comienzos fue una revista mensual pero señalado las noticias de músicos profesionales
a partir del número 8 el Director Berruti decide se aumentan para la segunda etapa y sobre
publicarla quincenalmente en formato más todo, el cambio del estilo de prosa es notable
grande para que se vean mejor los gráficos. Se cuando el joven periodista y locutor Julio
reducen las páginas pero explica que contiene Marbiz asume la responsabilidad de la sección.
la “misma cantidad de material” que ofrecía Berruti informaba las novedades en discos
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subrayando la utilidad en fiestas bailables. de la urbanización de las danzas folclóricas.


Ahora con la pluma de Marbiz se pone más Hemos señalado que se manifestaron algunos
énfasis en los acontecimientos del ambiente. cambios a finales de los 50 como son el
El multifacético, Marbiz, además de estar al consumismo, la comercialización y la sepa-
tanto del mundo de estrellas a través de sus ración del cuerpo y la mente. En la primera
programas de radio, era representante de etapa de la revista Danzas Nativas el
algunos músicos de los que informaba en las tradicionalismo parecía estar más unido y
noticias. Pero todo esto se debe entender como coherente, pero ya para la segunda etapa el
presagio del fenómeno masivo que se tradicionalismo se ve arrastrado por una fuerza
desarrollará en los 60. Por eso la revista invisible que ya no le permite dominar el
también debía adaptarse a la demanda del ambiente. La siguiente cita que escribió
público, y así, se empieza a publicar fotos de Berruti en el editorial del número 19 de Danzas
cantantes populares en la tapa de la revista en Nativas parece representar la irritación y el
vez de pinturas costumbristas que se utilizaban sentido de impotencia de los tradicionalistas:
en la primera época. Y como dueño de
imprentas propias, Berruti propone vender esas “La actuación de un conjunto de niños en
fotos impresas en láminas por pedido. un escenario de la calle Suárez, del barrio
En este clima, la práctica de danzas de la Boca, en estos últimos carnavales, nos
folclóricas habría sufrido cambios, pero debido vuelve a enfrentar con el viejo y desagradable
al cese brusco de la publicación de la revista problema de los revoleos exagerados de las
con la edición del número 20 en mayo de 1958, polleras en nuestros bailes criollos. El
no podemos contar más con esta fuente de zarandeo debe ser, como lo reconocen todos
información. En base a lo publicado se pueden los tradicionalistas y como se puede ver
deducir dos tendencias: por un lado, la actividad donde las danzas aún se bailan al natural,
de los aficionados sigue en marcha y se hace todo gracia, donaire y recato, y por ello las
un llamamiento al congreso de folcloristas damas –y las niñas– deben realizar el
integrando a estudiosos y aficionados, el mismo movimiento de las faldas con suma
se materializará en el marco del Festival delicadeza, finura y suavidad, evitando los
Nacional de Folclore de Cosquín en la década revoleos o revoloteos desmesurados y
siguiente. También hubo iniciativas para crear groseros que desnaturalizan el sentido de esa
una federación de peñas e instituciones de todo hermosa coreografía reservada a la gracia de
el país. Por otro lado, a diferencia de la primera las damas” (Danzas Nativas, núm.19: 1).
etapa se arman más espectáculos, es decir, la
participación cede paso a otra manera del Nada se sabe de la razón exacta del cese de
consumo simbólico en el ambiente tradi- la revista que apareció durante muchos años a
cionalista. El protagonismo del niño es pesar de no redituar ganancia económica; pero
significativo. Cuando los adultos concurren a es sugestivo que en la década del 1960 Pedro
fiestas bailables o van a academias, lo hacen Berruti vuelve su mirada otra vez sobre la
por su propio placer, para financiar los gastos enseñanza de las danzas y se dedica a elaborar
de aprendizaje de chicos y verlos bailar en y difundir una metodología que denomina
espectáculos, que es otra manera –indirecta- “estilo elegante”. Parece que prefirió estar
de cosechar placer. De modo que poco a poco frente a los alumnos a permanecer sentado al
se genera un abismo entre la convicción escritorio.
tradicionalista de mayores y el cuerpo de En esta presentación nos quedan incon-
menores que bailan. Los chicos que bailan no clusas algunas cuestiones, señalaré algunas
son conscientes del sentido ideológico del principales. Dado que el objetivo de la revista
espectáculo del que participan. Por eso la era promover la actividad de los aficionados,
práctica de danzas folclóricas podía tener para es comprensible que las actividades de los
ellos otros significados.. bailarines profesionales quedaran afuera. Sin
embargo, hay muchos testimonios de que los
Conclusión tradicionalistas criticaban a Santiago Ayala el
“Chúcaro” por desvirtuar las danzas tradi-
En este estudio hemos tratado de bosquejar cionales, y afirmaban que muchas disonancias
el campo de acción de los tradicionalistas en la en el ambiente tradicionalista se debían a la
década del 1950 con el fin de subrayar el proceso imitación de los bailarines profesionales. Esto
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amerita otro estudio que se focalice en las convirtió en el lenguaje común de muchos
causas del divorcio entre profesionales y provincianos trasladados a Buenos Aires.
aficionados. Por otra parte, es necesario Acumular datos empíricos acerca de las
estudiar la actividad de los provincianos peñas y academias existentes es otra tarea a
residentes en Buenos Aires que tampoco están seguir a gran escala en todas las ciudades de
presentes en la revista. Solamente músicos y Argentina e inclusive de los países limítrofes.
profesores provincianos que actuaron para Para llevar a cabo ese objetivo es necesario
beneficiar el ambiente tradicionalista dejan contar con la colaboración de muchos colegas
rastros de existencia, pero no hay nada del por lo que espero que haya logrado causar
Chamamé, la danza que, según Pujol, se alguna resonancia entre los lectores.

Notas
1
Carlos Vega, Apuntes para la historia del 4
Se publicaron las contestaciones de las siguientes
movimiento tradicionalista argentino, Buenos Aires: personas: Lázaro Flury, José A. Lojo Vidal, Ñusta de
INM, 1981. Piorno, Luis López Delgado, Nicandro Reyes, Dionisio
Chaca, Isabel Aretz, y Justo P. Sáenz (h.).
2
Actualmente se titula Manual de ingreso al 3er
ciclo de la EGB. 5
“La tradición folklórica debe respetarse como la
historia misma”, Núm 4, pp. 59-61.
3
Las cifras y los datos biográficos de Pedro Berruti
fueron ofrecidos por la Editorial Escolar (Vidal 2650, 6
Pujol, Sergio, Historia del baile: de la milonga a la
Capital Federal, tel. 4543-4141). disco, Buenos Aires: Emecé, 1999. Pp. 238.

Bibliografía

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música popular en La Pampa. Santa Rosa, FEP. milonga a la disco. Buenos Aires, Emecé.

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SARAVIA, Juan Carlos (2002). Memorias de un
PORTORRICO, Emilio Pedro (2004). Diccionario chalchalero. Buenos Aires, Editorial Sudamericana.

FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 47-60 (2006) Página 47

Pesebres y adoraciones:
lo ancestral en el contexto de
la modernización de los rituales
Angélica Quiroz*

En Jujuy, Argentina, el armado de los pesebres y la adoración del Niño Dios


constituyen prácticas culturales de profunda devoción cristiana que se han
mantenido por generaciones, en el seno de algunas familias.
La declaración como Patrimonio de la Humanidad a la Quebrada de Humahuaca,
en el año 2003, moviliza a las instituciones locales a promover eventos que
revaloricen la identidad de los pueblos mediante sus expresiones culturales. En
estos nuevos contextos donde “mostrar” implica también un “encuentro” y, a la
vez, una “confrontación” con los otros, se replantea la función social de los
“esclavos”, devotos en cuya responsabilidad recae el mantenimiento de la
tradición del armado de los pesebres como de la organización de los grupos de
niños y jóvenes adoradores.
El presente trabajo analiza y describe el desempeño de estos nuevos “gestores”
de la identidad patrimonial en las tensiones generadas por los cambios, en las
modernas concepciones de la “actuación”, como revalorización de la cultura.

Palabras clave: Pesebre, adoración, exhibición, identidad, gestión.

El pesebre y la adoración en el contexto “esclavos”, con mucha devoción, los ubican en


popular jujeño el pie del altar para que “escuchen misa”. Las
prácticas diarias de adoración se extienden
Los pesebres y los rituales de la adoración del aproximadamente hasta mediados de enero,
Niño Jesús constituyen en Jujuy una de las fecha en la que finalizan con un ritual de cierre.
expresiones más genuinas del patrimonio social Es en este último ritual donde se manifiestan,
y cultural norteño. Esta celebración, que por parte de los dueños y hacia todos los
adquiere connotaciones relevantes durante la participantes, las mejores expresiones de
Nochebuena, el 25 de diciembre y el 6 de enero, bienaventuranza y bendiciones, con el amparo
comienza a manifestarse los primeros días del del Niño, para el año que se inicia.
mes de diciembre, ocasión en la que los sones Los pesebres son representaciones del
de los sicuris 1 se dejan oir en los diferentes nacimiento de Jesús para cuyo armado se
barrios o pueblos. Poco a poco, niños de emplean diseños de escenografías con figuras
diferentes edades y también jóvenes se humanas, celestiales y de animales. Éstas
autoconvocan en la casa de los “esclavos” pueden renovarse o incrementarse, apelando
(dueños) de Niños Dios para ensayar los pasos a la disponibilidad económica de los cele-
de las danzas que ofrendarán al “Niñito”. brantes, de materiales que se consiguen en el
En Nochebuena y en el Día de los Reyes medio o de las ofertas artesanales que reciclan
Magos, en las misas católicas, se concentran o reelaboran materia prima disponible,
espontáneamente los diferentes pesebres de la imprimiendo a las figuras un estilo de
zona que circunda la parroquia, iglesia o capilla. manufactura popular. Los elementos que se
En esa oportunidad, los “Niñitos”, en sus cunas usan frecuentemente para su armado son: el
o moisés, llegan a la iglesia transportados en yeso, la arcilla o el barro cocidos, la madera de
angarillas y acompañados con bandas de cardón, algarrobo, pino u otras, hojas de chala 2;
músicos (sicuris) y niños adoradores. Sus se observa también, aunque en menor grado,

* SECTER Proyecto Patrimonio Simbólico y Folclore. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la


Universidad Nacional de Jujuy. Correo electrónico: geliquiroz@yahoo.com.ar.
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el uso de papel maché, telas y vellón, cartón, devoción e institucionalización operan conjunta
plástico, etc. Las figuras representan a la y separadamente, como formas de aproximación
mayoría de los actores que participan del y distanciamiento de una costumbre que
nacimiento de Jesús. Pastores, ángeles, la demanda una actitud mística pero, a la vez,
Virgen María, San José, los Reyes Magos, el pragmática. Esta última intensificada por la
burro, la vaca, las palomas, las gallinas, los intervención de nuevos actores sociales cuya
ciervos y cualquier otro animal, salvo actividad se ha incrementado, especialmente a
serpientes o reptiles, considerados malditos partir de la declaración como Patrimonio de la
según la tradición cristiana 3 , comparten la Humanidad de la Quebrada de Humahuaca en
escena divina. En las representaciones, se el año 2003, punto de partida para la difusión,
destaca la imagen del Niño Dios; de una en eventos, de la conservación y preservación
dimensión superior a la de las otras. Está de la cultura para la afirmación de la identidad.
ubicada en el centro del pesebre; recostada en Las convocatorias para llevar al Niño Dios
una cuna, catre, moisés o cesto que facilita su o las representaciones de los adorantes en
traslado posterior en los recorridos para entornos diferentes de los acostumbrados por
“visitar” a otros pesebres o participar en los devotos - como casas de familia, de parientes
encuentros organizados por las instituciones o amigos, y a las parroquias o iglesias cercanas-
oficiales. ahora parten frecuentemente de los respon-
La escenografía se monta según la dispo- sables de las instituciones públicas, quienes
nibilidad física de la casa, generalmente, en un deben cumplir los objetivos trazados por las
lugar amplio y destacado de la vivienda. Se debe políticas culturales de gestión. Si bien estos
facilitar el acceso para los que deseen lineamientos ya se encuentran en la
contemplarlo y para el despliegue de la Constitución 5 de la Provincia de Jujuy del año
coreografía de las danzas de los adorantes. 1986, no existe hasta el año 2002, un
Comúnmente, se elige un patio central con compromiso económico sustentable que
techo o se lo aprovisiona con él o, un garaje, promueva su ejecución 6 . La trascendencia
con salida a la calle. En los diseños del paisaje internacional de la “Declaración”, proba-
del pesebre, se observan lugares con variados blemente conduzca a los gobernantes a adoptar
accidentes geográficos, que hacen del terreno medidas tangibles para promover este punto
que se proyecta, un espacio con relieves de la política estatal cuya repercusión supera
atractivos para su contemplación, como el territorio nacional.
montañas, ríos con puentes, grutas, salientes, En esta etapa de transición en la toma de
huaicos 4 , valles, etc. Se ubica en un mesón o, decisiones para el afianzamiento de una política
en su defecto, y por las dimensiones de su cultural, la necesidad de constituir un grupo
armado, que, inclusive ocupa la pared como de identidad referencial, por parte de los
parte del decorado, a modo de bóveda celestial, actores que la promueven, cobra relevancia en
en el piso del recinto. Jujuy. Esto se evidencia en la participación
En todo este complejo figurativo deno- cada vez más activa de sus representantes en
minado “pesebre”, el esclavo combina, en un todo evento que propicie la “revalorización del
paisaje alegórico, los personajes seleccionados patrimonio cultural”. La intervención en la
y su disposición en el escenario con el fin de mayor cantidad de “espectáculos” organizados
expresar su profunda devoción cristiana y por las instituciones públicas (y por ende
mantener una tradición sostenida, por gene- políticas) se interpreta, en el interior de esos
raciones, en su familia. g r u p o s 7, c o m o u n r a s g o d e p e r t e n e n c i a
inherente a su función social y que debe ser
Fundamentación respetado por el responsable de toda expresión
cultural (“esclavos”, “pasantes” 8 , jefes de
En el noroeste argentino, el armado del comparsas, encargados o presidentes de
pesebre y la adoración del Niño adquieren asociaciones gauchas, delegados escolares,
connotaciones particulares a partir de la etc.).
declaración como Patrimonio de la Humanidad La actuación, exposición o escenificación del
a la Quebrada de Humahuaca, punto de partida pesebre que, traspasando los límites familiares,
para la difusión, en eventos, de la conservación íntimos o barriales, interviene en contextos
y preservación de la cultura para la afirmación institucionalizados - en los “encuentros”,
de la identidad. En estos nuevos contextos, “concursos”, “muestras” de pesebres y
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adoración, organizados por centros vecinales, Los objetos a relevar y a definir, en el


intendencias, comisiones municipales, secre- entramado social en el que se producen, son
tarías de turismo o direcciones de cultura “pesebre” y “esclavo” o devoto, para determinar,
estatales - promueve además, la confrontación a partir de allí, las relaciones que se establecen
con otros pesebres. Esta situación lleva a sus entre la función social que cumplen y,
responsables, a realizar una autopercepción y, eventualmente, la renovación o reformulación
consecuentemente, a una autocrítica respecto de su comportamiento en la mutación de los
de lo que “hay” que mostrar en función de las escenarios en los que interactúa.
demandas prescriptas en las bases para El nexo que establece la relación es el modo
participar de los eventos. En este sentido, la o la disposición de los comportamientos al
valoración material de los objetos seleccionados momento de resolver las actividades que se
para su exhibición (vestuario, coreografía, ponen en juego antes, durante y luego de los
cantidad de participantes, ritmos seleccionados rituales. En otras palabras, la forma de
por las bandas de sicuris) supera los cánones gestionar los recursos, evidencia la necesidad
de devoción y fervor religioso para reconvertir de dar respuestas diferentes en cada espacio
la vocación cristiana en una actuación en los que interactúa el “esclavo”: una actitud
gestionaria de los recursos necesarios, como profana y otra, sagrada; una política y otra, de
objetivo de su práctica social. recogimiento cristiano.
Realizada esta aclaración, el propósito de La autopercepción del objeto “devoto-
este trabajo es identificar y clasificar, a partir esclavo” y la incidencia de estas formas,
del análisis de los objetos empleados para el ambivalentes, de percibir su realidad en los
armado de los pesebre y de los comportamientos movimientos sociales contemporáneos se
de sus “esclavos”, las percepciones y valo- completa con la teoría de las organizaciones
raciones de sus actores respecto de los recursos sociales que aluden a los mecanismos que se
(humanos, materiales e institucionales) que emplean en tanto actuación para obtener, en
intervienen en la práctica de este ritual y su el proceso de cualquier actividad, el logro de
justificación al momento de explicarla. determinados objetivos. En la teoría de gestión
de los recursos los objetivos se cumplirán en
Aproximación a un marco teórico la medida en que confluyan armónicamente “la
totalidad de las características de una
El término “objeto”9, que se emplea para este
administración que le confieren la aptitud para
estudio, abarca un concepto mayor que la
definición del diccionario en tanto “entidad satisfacer las necesidades establecidas e
implícitas de los ciudadanos” 12 .
corporal o espiritual, natural o artificial, real
Se trata de un espacio donde es inevitable
o abstracta”. Tampoco el término “compor-
tamiento” debe ser tomado en el sentido: el componente, recursos humanos y materiales,
para promover un ritual institucionalizado por
“manera o modo de proceder o actuar”.
las tensiones actuales de los movimientos
Objeto, de acuerdo con el estudio de los
signos sociales, alude a una “percepción” que sociales como las “muestras”, “exposiciones”,
“concursos”, “encuentros”,etc. Estos se hallan
en lugar de otra la sustituye en alguna relación
organizados, en la mayoría de los casos, por el
en función de quien la interpreta. El contexto,
también objeto social, permeabiliza una red de estado y, dentro del marco político doctrinario
interpretaciones divergentes, múltiples e que lo sustenta, la teoría de la gestión,
infinitas en las reconstrucciones de otros aplicable a las instituciones oficiales es la que
mundos posibles, para lo cual es necesario podría explicar tales manifestaciones, ya que
tomar elementos “vigentes” en la sociedad que los pesebres se constituyen, internamente,
constituyan patrones referenciales. Las figuras como micro organizaciones.
y cualquier otro elemento, en tanto “objeto” 10 ,
empleados para el armado del pesebre y los Metodología
comportamientos del responsable de su
instalación como de la organización de los Para analizar el material relevado se tiene
grupos de adorantes constituyen los aspectos a en cuenta los siguientes planos de inter-
analizar en este estudio del pesebre, cuya pretación:
práctica se conserva por generaciones 11 de
familias, especialmente en el noroeste a) la palabra, “el lenguaje espontáneo y
argentino. ‘mal hecho’” 13
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b) la imagen localización geográfica de los encuentros o


c) el comportamiento exposiciones de pesebres, particularmente
localizados en la zona andina y, por otro lado,
Para el primero se utilizan las grabaciones los organismos a cargo de su gestión. Esto
de entrevistas. sugiere la importancia que adquiere la difusión
El segundo comprende los objetos emplea- de esta expresión cultural, no ajena al avance
dos y su disposición espacial, rescatados de las de la tecnología de la información empleada
fotografías de instalaciones de pesebres. desde los medios oficiales para los que la
El comportamiento le otorga un valor a cada inversión en lo social y cultural constituye un
uno de los objetos precedentes. soporte político ineludible, ya sentadas las
El análisis se completa con la aplicación de bases que lo habilitan.
las categorías de la “teoría de gestión” La Declaración como Patrimonio de la
identificadas a partir de la autopercepción del Humanidad a la Quebrada de Humahuaca es
objeto “devoto-esclavo” y la incidencia de las consecuencia de una gestión política que
formas de percibir su realidad en los movi- promueve la difusión y consolidación de las
mientos sociales contemporáneos. expresiones culturales de los pueblos (a lo largo
y ancho de su recorrido territorial)
Definiciones para focalizar el tema Como respuesta a la pregunta “¿Qué opina
de las muestras, encuentros o concursos de
Para focalizar el tema es preciso actualizar
pesebres?”, un informante 16 refiere:
la representación del ritual del pesebre y la
devoción o “esclavitud”, tal como aparece “Hace mucho, cuando yo era chico (cuatro o
concebida en la actualidad, especialmente a cinco décadas atrás aproximadamente), yo
partir de las definiciones sociales observadas me acuerdo todavía, no había como hoy
en las instituciones que representan el discurso tantos concursos…se iba a visitar a lo’
autorizado de la cultura: Secretaría de Turismo, conocido’ nomá. Y si por ahí te invitaban,
Dirección de Cultura de los gobierno locales, teníamos que salí a bailá a las casas y despué
Centros Vecinales, organismos eclesiásticos, ello venían al pesebre de la dueña…y
etc., para quienes la definición ha evolucionado así…pero no a la plaza, con escenario, con
hacia una “puesta en valor” 14 según las líneas disfrace, locutore y números de baile…eso
político-culturales para este tipo de expresiones eh de ahora…”
(rituales, fiestas, festivales, encuentros, etc.),
P o r s u p a r t e , u n a e m p l e a d a 17 d e u n a
de las que ahora se habla, se discute y se trazan
objetivos, metas y líneas de acción periódicas: institución educativa católica, catequista en
otras funciones, comenta:
“… bajo la figura del patrimonio intangible,
“Y no (me parece bien), porque pareciera que
(se encierran todas las) manifestaciones
el centro de interés no se focaliza en el tema
simbólicas, rituales, festivas, lingüísticas, así
religioso o la veneración del Niño, sino en la
como costumbres, modos de vida y cono-
ropa, la coreografía, y eso no está bien…”
cimientos técnicos que, aun considerando su
incesante transformación, mantienen una En cuanto a los términos “devoto” o “esclavo”
línea de continuidad a través del tiempo. La es poco frecuente observar estas expresiones
noción de patrimonio es parte de un proceso en las investigaciones académicas o artículos
histórico en donde la sociedad desempeña un periodísticos sobre el tema. Estos conceptos
papel fundamental al definir los bienes y circulan, de un modo despreocupado en los
manifestaciones culturales que tienen valor círculos íntimos o grupos del ritual. No
y significado para ella.” 15 obstante, es de circulación “apropiada” en
ámbitos formales emplear las palabras
Así conceptualizado su marco jurídico
“dueños”, “responsables” o “propietarios”.
cultural institucional, el “pesebre”, constituye
según esta definición una “figura” del ¿Qué le otorga el plus de “autenticidad” al
patrimonio intangible circunscripta a la zona pesebre según las representaciones de las
del NOA especialmente, en lo que se refiere a informantes?
la Argentina.
Las páginas consultadas en la WEB y que Los indicios sociales, como una mani-
figuran en la bibliografía dan cuenta de la festación de lo “moderno” en un pesebre, se
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contraponen al concepto de “vernáculo”, aquello pesebres que se cambian de domicilio -por


que trasciende las generaciones y se mantiene ejemplo, ante el otorgamiento de una vivienda
inalterable. Por ejemplo “peluches” en su gran del FONAVI- deben ceder el pesebre a un
variedad, cajones de frutas donde se observan familiar que pueda contar con este recurso. El
las marcas industriales, plásticos de colores poseer un espacio apropiado es considerado un
negro, azul, violeta, verde petróleo o lonas que, requisito fundamental para la disposición de la
a modo de foro escénico, propio de los teatros, escena del pesebre y, en la actualidad, y por
disimula construcciones precarias de ladrillos, las dimensiones de las viviendas familiares de
paredes sin revocar, piletas de lavar, materiales los planes sociales, esto se dificulta. El dueño
de construcción, etc. Escenarios éstos que, tal de un pesebre que posee una propiedad que no
vez, son considerados indiscretos por los pertenece a este sistema de adjudicación de
ocasionales “escenógrafos” para el ritual más propiedades le otorga, al decir de los
importante de los meses de diciembre y enero. informantes una cierta jerarquía. 20
Como elemento vernáculo se puede señalar las
figuras ya tradicionales que aparecen en “Antes si podíamos, cuando vivíamos en la
cualquier pesebre: la Virgen, San José, los Mina 21 , ahí se podía, porque la casa era
pastores, los animales: la vaca, el toro, el burro; grande... Ahora qué pue’, no podimo; uno
los Reyes Magos y los camellos. No obstante sale al patio y ya se encuentra al vecino...
se imbrica lo moderno en lo vernáculo, ya que El pesebre se lo regalé a mi hija, ella tiene
el origen de los materiales empleados para su casa propia, no alquile, vé”
construcción varía según las modas y los
tiempos: arcilla, madera, papel maché, plástico, Los avances sociales que responden a
etc. políticas públicas relacionadas con las mejoras
Otro objeto con valor social relevante es el en las condiciones de habitabilidad por la
espacio que se elige para instalar el pesebre. adjudicación de planes de viviendas es, en el
Generalmente es un recinto, que adquiere caso de los grupos analizados, atentatorio de
transitoriamente un aditamento de sacralidad. estas prácticas rituales. Poseer un pesebre
Por ello, se elige un lugar predilecto en la condice con la posesión de ciertos requisitos.
vivienda, por su dimensión y amplitud. Éste En este caso ser propietario de una vivienda
debe permitir el acceso, circulación y no adjudicada por el IVUJ (Instituto de
contemplación del pesebre por los invitados, Vivienda y Urbanismo de Jujuy), que otorga
curiosos, familiares, amigos o devotos y inmuebles de muy escasas dimensiones para
mostrar, en toda su extensión, el motivo las prácticas rituales del pesebre y la adoración,
escénico que se prepara con esmero: es un condicionante para estimular el
encuentro y la tradición.
“El pesebre se coloca, generalmente a la Retomo el objeto social de los indicios de
entrada de la casa en una sala o cuarto “modernidad” para hacer dos consideraciones
especial, para que pueda ser visto a través respecto de los pesebres observados:
de la puerta o ventana, por las personas que
transitan por la calle. En la ciudad la gente Objeto “pesebre”: escenario y elementos
también elabora los pesebres, con algo más para su montaje
de sofisticación, pero manteniendo siempre
los elementos naturales hasta donde sea a. Plano simbólico
posible.”18
Los pesebres montados en espacios
De igual modo, se observa en el pesebre de vinculados con la tradición, la artesanía o la
Margarita Aliaga 19 un patio de seis metros de cultura (comercios de productos autóctonos,
largo por cuatro metros de ancho, aproxi- ferias de artesanos, restaurantes de comidas
madamente. Al fondo, dispuesto en toda su regionales, museos, hoteles o residenciales,
extensión se encuentra ubicado el pesebre etc.) escenifican figuras y otros elementos
propiamente dicho. Los visitantes y niños que pertenecientes a la cultura colla. El Niño Dios,
adoran pueden acercarse a contemplarlo, sin la Virgen María, San José, los pastores, los
apretujones o amontonamientos. Reyes Magos e inclusive, los ángeles, presentan
A veces, suele ocurrir que por no disponer rasgos fisonómicos de esta etnia aborigen;
de este lugar, especialmente los dueños de vestidos a la usanza tradicional, los hombres
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con ponchos, pantalones yutos 22 , sombreros la arcilla, la lona, el papel madera, témperas,
ovejeros y una chuspa 23 que le cruza el pecho; hojas, corteza de árboles, arena, agua, etc. Se
las mujeres con polleras de barracán y ojotas 24 . establece una relación de causa-consecuencia,
La escena se completa con guanacos, llamas, entre los objetos y el fin para el que se los
ovejas, cabras, situados en un paisaje de emplea, ya que su parentesco, parecido o
topografía árida que representa la puna jujeña familiaridad con aquello que se quiere
y donde la vegetación se reduce a cactus y tolas. representar, motivará su incorporación en la
En algunos, además suelen incluirse vasijas composición. Por ejemplo, las lonas, por su
como yuros 25 o virques 26 . tono, marrón, ocre o verde oliva, pueden
Estos lugares de concentración turística semejar sin gran esfuerzo en la modificación
“deben” mostrar lo que distingue, lo que de su textura o color, un monte o una montaña;
“representa” a la cultura anfitriona, por ello la arcilla tampoco precisa una elaboración
además de exponer un motivo simbólico de la compleja para su transformación en chozas o
cultura cristiana, “venden” un producto de la lomadas.
cultura local no solo en la fisonomía del Estos elementos, en otros casos, como por
“hombre” puneño (“jujeño”) sino también en sus ejemplo en las letras de los villancicos
costumbres, en su indumentaria y además, la tradicionales refieren a símbolos ya adheridos
obra artesanal (tallado en madera o modelado a la actividad manual del armado de pesebre.
en cerámica) impresa en esas mismas Así surge de la lectura del villancico El pesebre
producciones. más lindo:
Sin embargo, los “esclavos” de pesebres
barriales o de tradición familiar, se enor- “Un lindo pesebre quiero fabricar.
gullecen al mostrar un “Niñito” cuyo origen, Para que celebren esta Navidad
generalmente refieren, es de España, Cuzco o Cajones y ramas necesitará,
Bolivia. La mayor parte de esos “Niños-Dios” Pintura y lonas y un rubio bebé” 27
representan la fisonomía del hombre de raza La posibilidad del concepto “lindo” se
blanca o aria (rubios, ojos celestes, cabello
encuentra en relación directa con los
rizado, tez clara) así como del resto de los
elementos necesarios para la “fabricación”, en
integrantes de la escena divina. En estos casos tanto que cada uno de éstos y en su conjunto,
la representación simbólica de la devoción
representarán la “artificialidad” (objeto creado,
cristiana se reduce a la posesión de un “Niño”
alterado o modificado por la mano del hombre)
que ha permanecido, por generaciones, en el en una relación directa y no de causa-efecto
seno familiar y al que se le atribuyen, al menos
como sería en el primero de los casos. Para
en el interior del grupo, dones milagrosos.
hacer un pesebre “lindo” se necesitan esos
También operan como símbolos de la elementos. La belleza o la fealdad, en tanto
festividad cristiana, no vinculados precisa-
cualidades unívocas adjudicables al símbolo
mente con una concepción antropomórfica de
pesebre, conlleva la existencia (apronte o
la Navidad o del origen milagroso o, al menos ausencia) de tales objetos.
misterioso, de la aparición del Niño Dios en el
No sucede lo mismo con la eficacia, y no
grupo familiar o en la comunidad, las boas de
connotación del término fabricar, que remite a
papel brillante y verde, las luces, la corona de la artificiosidad (hechura, fabricación en la que
adviento, etc.
interviene la imaginación o el ingenio del
hombre) y está en relación directa o analógica,
b. Plano pragmático y no derivada, de los elementos.

-Elementos primarios -Elementos secundarios


Son elementos cuyo proceso de trans- Son los accesorios, producto de la emer-
formación al plano simbólico del pesebre gencia por la escasez de recursos, ante la
adquieren diversas texturas que pueden sobredimensión de un escenario no previsto en
percibirse como relieves o tonos en el paisaje. su extensión: macetas y plantas, cañas
Adoptan una identidad afín con el motivo atravesadas, segmentos de otros elementos que
elegido para su diseño. En algunos casos, por operan en éste como un conjunto, sin perder
semejanza con las representaciones físicas de su calidad autónoma o reelaboración más que
un entorno paisajístico local, puneño o andino, a nivel de la interpretación, por ejemplo:
se prefiere el cartón microcorrugado, el musgo, “escalera de cucheta”. (foto 2)
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No llegan a constituir símbolos más que en tamientos. De este modo, las características no
un conjunto armónico y según la disposición establecen diferencias taxativas, sino que
que le adjudica el armador del pesebre. abordan ambos aspectos en función de cada una
de las actuaciones en el ritual.
-Elementos híbridos Para este análisis es necesario considerar
N o s e e n c u e n t r a n e n r e l a c i ó n c o n l o s que las funciones sociales, en tanto actuación,
anteriores, ya que están “adjuntos” al pesebre no se resuelven solamente desde las teorías de
y no cumplen en él una tarea simbólica sino l o s c o m p o r t a m i e n t o s h u m a n o s c o m o l a
q u e d e p e n d e n d e u n a r e l a c i ó n c o n e l Antropología Social, la Etnografía del Habla o
interpretante, que le la Sociología, sino que
adjudica una función. además, se pueden
Están condicionados articular otras teorías,
por el uso que se hace ya que el esclavo o
de ellos y no por su responsable de pese-
calidad representativa: bres, en tanto actor
enchufes, sillas, ollas, social, cumple funcio-
cables, diario, repasa- nes que revelan otras
dores o rejillas, bolsas preocupaciones como
de plástico y aguayo. por ejemplo la provi-
Objeto social “devo- sión de recursos para
to-esclavo” que su actuación se
El análisis de los concrete. Por ello, en
comportamientos del tanto actuación ges-
devoto o esclavo parte Foto l: tora, una visión desde
Pesebre El Niño Salvador perteneciente a la Familia
del análisis del dis- las Ciencias de la
Aliaga del Bº Alberdi de San Salvador de Jujuy, Jujuy
c u r s o d e l a s e n t r e - Elementos primarios: cartón, témperas, lonas, etc. Administración Insti-
vistas con especial tucional que abarque el
atención a aquellas área de la gestión de
Foto Il:
intervenciones, res- los recursos financie-
Pesebre El Niño Salvador perteneciente a la Familia
puestas o acotaciones Aliaga del Bº Alberdi de San Salvador de Jujuy, Jujuy ros y humanos, permi-
orientadas a su fun- Elementos híbridos: cables, enchufes, diarios, ollas, t e u n a c e r c a m i e n t o
c i ó n e n c a l i d a d d e sillas, etc. que puede completar
“gestor de recursos” al la interpretación de su
decir de las teorías quehacer 28 .
administrativas orga- La gestión de los
nizacionales. recursos orienta las
Las entrevistas funciones de los “ges-
permiten identificar tores” 29 para cumplir
frecuentemente la au- cuatro objetivos: pro-
torreferencia a su mover, facilitar, redu-
función simbólica y de cir y contribuir.
gestión de recursos
económicos. En este El “esclavo-devo-
sentido se evidencian to” es promotor
insistentes acotaciones Desde una aproxi-
que permiten recons- mación conceptual
truir una: genérica la promoción 30
-Autopercepción de la función simbólica está vinculada, según la cuarta acepción del
-Autopercepción de la función gestora DRAE, en el caso puntual de los esclavos a un:
(pragmática)
Ambas funciones se interconectan y actúan “Conjunto de actividades cuyo objetivo es dar
alternada o simultáneamente, sin embargo, el a conocer algo o incrementar sus ventas.”
límite está dado en cada uno de los planos: de
devoción cristiana o de gestión de recursos en La acción de dar a conocer se corresponde
l o s q u e e x p l i c a c a d a u n o d e s u s c o m p o r - con el de exhibir, y el vender será siempre en
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su referente: despertar interés, convocar, desde un compromiso con las modernas pautas
lograr la participación. Se vende también un de actuación social. Esto sucede en la
nombre y un estilo. Es frecuente escuchar “este madrugada del Día de los Reyes Magos, el 6 de
pesebre es muy conocido”, “los chicos son muy enero, cuando los niños reciben los regalos y
mimados”, “el pesebre de los Maldonado, como un modo de compartir su alegría con el
Jurado, Tolaba, Aparicio” etc., “los chicos nos Niño le ofrecen sus juguetes:
buscan solos”, “lo padres se acercan con sus
hijos y éstos con los nietos y así, por “Las noches de adoración culminan el día
generaciones”. Se vende un prestigio, una de Reyes (6 de enero), y es en esa fecha donde
trayectoria, una tradición. algunos niños como costumbre llevan hasta
La promoción en tanto función co-gestora el Pesebre de los más variados juguetes, por
de la simbólica orienta una actuación de
eso no es extraño ver escenas singulares
acuerdo con las demandas del grupo. Hay
como autitos detrás de José, tampoco es
pautas preestablecidas que, a la manera de los
extraño encontrar un ejército de soldados en
“ r i t u a l e s i n s t i t u c i o n a l i z a d o s ” 31, d a d o u n
la recreación del Nacimiento en Belén, que
contexto, exigen un determinado compor-
no fueron puestos con ninguna mala
tamiento: “un deber ser”. El ritual de prepa-
intención, sino con el buen sentimiento de
ración inherente al de institución aparece
los niños al querer realizar una ofrenda para
incorporado en la actuación habitual a partir
de las nuevas propuestas del ritual de la el niñito Jesús.” 32 (El pesebre de Jurado,
adoración: convocatoria, uniformes, coreografía familia de Perico)
y música, ornamentación, alimentación, todos
vinculados con una necesidad aún no cubierta No obstante, cuando los elementos son
sino de gestión futura. escasos se los debe comprar en los negocios:
La promoción se vincula con la satisfacción Ante la pregunta: ¿Cómo se llegó a poseer
del objetivo: “la búsqueda de recursos: la un pesebre tan grande?, ¿quiénes colaboran en
gestión financiera como ritual subyacente pero su provisión o mantenimiento?, responden:
no menos relevante.” Lo financiero no siempre “Nosotros los compramos, a veces se pierden…
es operativo. Encauza una tensión que responde casi siempre los compramos nosotros” (MA)
a los modernos lineamientos de la exposición. Más adelante la informante aclara que
El pesebre se muestra, se expone, es para la dispone de su jubilación para hacerlo, lo cual
gente, para su contemplación. Para exhibir es da cuenta de la responsabilidad adicionada a la
necesario poseer, como primera condición. La función simbólica del “esclavo”. Lo financiero
exposición implica una contemplación, visión, también es un requisito indispensable para el
deducción, apreciación, es decir un modo de agasajo, en agradecimiento a la participación
interpretar esa realidad. de los niños con su adoración.
La posesión debe responder a las exigencias Es necesario un asistente financiero,
de la demanda y la demanda, en el decir de los entidad humana, acción, previsión, presu-
informantes ocasionales, está vinculada con la puesto, etc. que, al decir de A. J. Greimas
extensión (tamaño del espacio destinado para constituye el “actante adyuvante” 33 de todo
el pesebre), cantidad de imágenes (figuras) o, comportamiento. El devoto cuenta con infinidad
al menos, las necesarios para representar el de recursos; uno de ellos es la providencia.
pesebre y la complejidad de su infraestructura: Dentro del rito de “preparación” se pueden
el Niño Dios, María, José, Los Reyes Magos, mencionar los compromisos de los prome-
los pastores y los infaltables animales en su santes, los ofrecimientos de padrinazgos o
variedad e insospechada inclusión (caracoles, madrinazgos periódicos que solventan, de un
peces en paisajes desérticos, osos, jirafas, etc.) modo ocasional, los gastos, productos de la
en las más variadas como originales esceno- exhibición. La categoría actancial ‘adyuvante’
grafías. Muchas veces los gestores son los versus ‘oponente’ consiste en aportar la ayuda
propios niños quienes incorporan juguetes de operando en el sentido del deseo, o facilitando
su edad y preferencias. la comunicación”.
De este modo, se puede observar un La promoción financiera es el correlato de
sincretismo entre lo moderno y lo tradicional: la función simbólica del esclavo o devoto: Dios
lo profano y lo sagrado dentro de una siempre lo ayuda, aún en los momentos más
cosmovisión que privilegia la devoción pero conflictivos, críticos o de absoluta carencia:
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“ y a mí el Niño de no darme me dice mirá: Obsérvese que existen tres estrategias para
esto me has pedido, tomá. Ni me falta que justificar el acto:
me diga…Sí porque hoy día, a veces la
situación económica. Mi marido hace dos a. Duda: mediante el empleo del operador
años estaba sin trabajo, con dos chicos en “por ahí” que remite a “quizás” o “tal vez”.
Córdoba, yo jubilada y no me alcanzaba para Tampoco la acusación está direccionada:
nada…para nada…Me ha hecho tanto probablemente los chicos no sean los
milagros…Faltaba que me diga calmate culpables: “viene la familia, los amigos, etc.
Clara, tomá…Por eso yo le digo, tengo una b. Equilibrio: hay una ida y vuelta: “sacan
fe…me hace ver y me hace sentir que él está pero también donan”
conmigo. Entonces cómo no devolverle con c. Causa Consecuencia: el pesebre es
pequeñas cosas…” 34 público, por ende “es de todos”. Si es de
todos, se las pueden llevar (a las imágenes);
La retribución siempre es mutua. El no es una falta.
“esclavo-devoto” mantiene una transacción
simbólica unívoca aunque siempre deficitaria El “devoto-esclavo” permeabiliza la parti-
para la magnanimidad de Dios. cipación de todos. No hay restricciones. Al igual
que Dios en la cruz, con Él están el ladrón y el
El “esclavo-devoto” es facilitador
probo, salvando las distancias. Así entiende su
La participación de los otros es importante
oficio y de ese modo lo expone, lo actúa.
para el gestor desde el momento en que su
trabajo implica una “puesta en escena” y por lo
El “esclavo-devoto” es reductor
tanto constituye una tarea pública. Los
La tolerancia lleva a otra característica de
elementos que se disponen en el pesebre son
la función gestor del “esclavo-devoto”: la
también públicos, por estar expuestos y la
reducción. Como consecuencia de lo anterior,
“sustracción de las imágenes” (robo) es un
la facilitación implica también reducir que es
factor potencial que ellos no desconocen.
también trastrocar por algo equivalente Desde
Tampoco desconocen los riesgos que implica
la semiótica de los comportamientos reducción
una “denuncia (no institucional) o mani-
es nivelación y la nivelación opera en el orden
festación expresa por el robo” La sospecha
de la igualdad.
genera incomodidad y ésta, a su vez, remite a
La noción opera desde la concepción
la negación o a la “no participación” para evitar
religiosa que han retomado numerosos autores
esa percepción. La “ausencia” de un compor-
cristianos: San Agustín, Santo Tomás, Santa
tamiento esperado sustituye, en otro momento
Teresa y de cuya tradición literaria ha dado
de la interpretación a una “falta de operatividad
cuenta la liturgia de la Iglesia Católica.
en la resolución de estos casos”.
Desde el efecto contingente: malestar o
La inoperancia no debe subsumir el nivel
incomodidad por sospechas o acusaciones la
simbólico de la función actancial “devoto-
reducción también implica un aditamento del
esclavo”. Es ésta última la que debe abarcar a
plano simbólico: ser “devoto-esclavo” comporta
la primera, por ello, en el pesebre, todo se
modos cristianos, nobles y piadosos.
justifica, se entiende y se tolera. Es una
vocación superior, enaltecedora. Así lo explican
El “esclavo-devoto” como contribuyente
las informantes:
Por último, la operación contribución es la
“Por ahí, a lo mejor, hay chicos que agarran característica primordial de la función social
y se lo llevan (imágenes de animalitos y del gestor. Es la más rica en su análisis ya que
otras) …entonces por ahí desaparecen los opera en función de tres objetivos siempre
animalitos (del pesebre) y hay chicos que desde el plano “función social”
también vienen y ponen los animalitos…Pero
casi siempre los compramos nosotro’. a. Ética
Cuando vamos armando y vemos que está b. Jurídica
casi vacío, por eso se llevan los animalitos. c . Financiera
Y…no se puede prohibir porque esto es
público. Viene la familia, vienen los amigos a. Función social ética
y bueno y así desparecen los animalitos, las La contribución, también promoción ética,
cosas que se ponen en el pesebre…” 35 se resuelve al nivel de la organización. Ésta
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implica una estructura y por ende, opera por el grupo de pares y que éstos, a su vez,
niveles relacionales, verticales u horizontales. modelicen la función social: ser puntero es
La democratización de cada uno de los procesos gozar de un respeto, tener don de mando, ser
que involucra el desarrollo del ritual es responsable y fundamentalmente devoto. No es
fundamental. diferente en las organizaciones estatales ya
En un pesebre existen estas categorías. Hay que:
adoradores en su fase inicial: pequeños niños
(de l a 5 años) que son traídos por sus padres, “El desempeño superior depende de un mejor
adoradores “retirados” pero no desvinculados uso de los recurso existentes y de los
de su función social: conocimientos y destrezas del personal” 39

“Hay generaciones enteras que vienen a A pesar de su escasa formación las “devotas-
adorar. Los chicos se van haciendo grandes esclavas” conocen este proceder y lo ejercitan.
y traen a sus hijos… ¡y adoran con ellos!” 36
(CM) b. Función social jurídica
La contribución jurídica es inherente a toda
Los grupos se constituyen por edades y según organización. Para que ésta exista es necesario
la antigüedad van ocupando cargos o la regulación de los actos. La semiosis
constituyendo grupos: “organización” apela a una estructura y su
relación es siempre normativa, no caótica,
“Hay dos punteros (para ochenta y cinco porque de este modo, dejaría de serlo. La
chicos). “…están formando dos grupos, tautología “organización jurídica” alude a una
porque hay grupos de más adolescentes: de clasificación tipológica más que a una
quince más o menos a doce. Y después hay definición. Las reglas están determinadas, en
chicos más chicos,…y esos ya son chiquitos tanto ritual, de un modo implícito. Probable-
de entre once años que ya dirigen al segundo mente, en una fase organizacional primitiva,
grupo…” (por “son dirigidos”) 37 haya sido necesario el reforzamiento periódico
y hasta la instauración de normas deter-
Las informantes entienden que la cons- minadas, por imitación, más que por su
titución por niveles es el mejor modo de condición natural.
desarrollar aptitudes de mando y responsa-
bilidad. La antigüedad en el rol y la experiencia “Yo era madrina. Antes de tenerlo al pesebre,
habilita e impone un comportamiento, el de era madrina. Al terminar el período,
“adulto” y como consecuencia, depositario de nosotros continuamos (solos)…Yo no sabía
una responsabilidad. al principio… Entonces le dije, diganmé ¿qué
“¿Cómo son elegidos los ‘punteros’?” (niños tengo que hacer?, ¿cuáles serían mis
guías o capitanes de grupos) obligaciones como madrina? Porque era la
En este sentido es clara la explicación de la primera vez que amadrinaba a un Niño Y
informante. Se delegan responsabilidades. No bueno consistía en colaborar porque siempre
se violan espacios: el “esclavo-devoto” conoce hay gastos…Que a los chicos, todos los días
el procedimiento y las reglas y “espera” que un refresco…” (MA) 40
éstas se cumplan en el interior del grupo. No
participan, porque saben que lo hacen de ese La persona que se incorpora al ritual sabe
modo y está bien: que debe respetar las normas. En los pesebres
la función “madrina” remite en la informante
“Ellos, los chicos observan el comporta- a un compromiso financiero como ofrenda. El
miento. El respeto que demuestran ellos régimen jurídico es voluntario una vez
mismos hacia la imagen. Qué no va hacer finalizado el ciclo: tres años de madrinazgo,
un chico que sea revoltoso o que no dirija músico, instructor o puntero. El rito de cierre
(don de mando) a los demás chicos. Tiene organiza el ciclo jurídico en el grupo: la
que observar todo eso…” (MA) 38 responsabilidad puede delegarse a otro.

El conocimiento de la organización interna c. Función social financiera


de los actores del pesebre hace que se ejerciten La contribución financiera está presente en
normas que rescatan los valores o virtudes por todo momento. La informante lo manifesta
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“consiste en colaborar”. La colaboración no es A modo de conclusión


una imposición que parta del “devoto-esclavo”
del pesebre, sino le es inherente a la función La autenticidad en una cultura tensionada
comportamental del “padrino” o “madrina”. por la exposición como forma de canalizar las
Generalmente siempre es producto de una líneas de acción de las instituciones estatales
promesa o en agradecimiento a favores y, por ende, políticas, es atrapada por el “show”
recibidos del Niño Dios, quien es capaz de actos o el “espectáculo” como una forma de responder
milagrosos: al afianzamiento de las formas vernáculas de
expresión. Éste es el caso del pesebre y las
“Sí porque nosotros por ejemplo cuando adoraciones que, como costumbre arraigada por
empezamos recién. Me acuerdo de los casos. generaciones de familias, debe adecuar su
¿Te acordás del Sr. Cruz, un señor de la práctica a las demandas de un medio social en
Municipalidad, que ya estaba con un pie el que lo institucional se ha visto fortalecido
afuera, porque no sé qué problema había por la Declaración de la Quebrada de
tenido. O sea que ya lo echaban. Estaba a Humahuaca como Patrimonio de la Hu-
una semana de quedar cesante este hombre. manidad.
Y el se aferró mucho al Niño y dice…yo al En este contexto donde toda manifestación
Niño…y dijo: si a mí me reintegran el cultural adquiere connotaciones relevantes por
trabajo yo voy a donar al Niño…” (MA) 41 su exposición pública, ya que la “participación”
genera la presión de la actuación y el sacrificio
“Los chicos que vienen a adorar son de la “autenticidad” de la práctica y, su
estudiantes universitarios… porque se “resistencia” implica la exclusión del grupo de
promesan al Niño…” (MA) 42 referencia, surge el interrogante sobre ¿qué se
resigna en estos nuevos contextos de expresión?
El aporte financiero es un vehículo que El aparente contrasentido evidencia, desde el
canaliza lo sacro como un “modo” de acer- análisis y clasificación de los objetos sociales y
camiento por medio de Dios al otro, al prójimo. los comportamientos de sus principales
Este acercamiento no constituye un auxilio. Es protagonistas un modo de justificación, que es
un modo de asistencia comunitaria para la que también una manera de validar sus prácticas
el ritual es un medio y otra manera de desde las exigencias modernas, ya que, no
acercarse y compartir: hacerlo es también una forma de extinción,
desaparición, pérdida de la identidad.
“Para el día de Nochebuena le preparamos Las respuestas son lecturas de los modos de
una cena, o sea las empanadas o sanguchitos. reconstruir el orden social que los contiene.
Con lo que pueda uno colaborar” Por ello, los objetos sociales de los “indicios” y
“comportamientos” se adecuan a los diferentes
“Y otra cosa porque nosotros tenemos que movimientos sociales, aunque sean políticos o
hacerle la ropa (a los niños adoradores). No institucionales. Lo auténtico es entonces “el
les pedimos. Nosotros tenemos una cambio”, “la variación”, “la adecuación”,
responsabilidad… Dos años se hizo (lota) Yo caminos para afianzar la identidad: el
me acuerdo que mis aguinaldos… Nosotros adecuarse a los cambios promovidos o
acostumbramos a regalar un juguete a los impuestos desde las instituciones oficiales.
niños para Reyes…Son muy mimados, ellos” Cada uno de los elementos analizados en
tanto “objeto social” que porta un conglomerado
“Hay muchos chicos que son carentes, de “redes contextuales”; es un universo en el
entonces si apenas tienen para alimentarse… que interactúan decisiones políticas solapadas
no podemos nosotros interferir en eso. en convocatorias sociales y las percepciones
Entonces siempre bueno…” que se tiene de determinado movimiento social
por parte de cada uno de sus actores.
“Ellos piden que se los nombre padrinos o Por otro lado, las diferentes expresiones
madrinas por tres años y algunos renuevan simbólicas y de gestión social que se ponen en
por otros tres” juego, a partir de su propia percepción, es una
forma de explicar y explicarse un orden social.
Todos comentarios de la Sra. Margarita El comportamiento impone un análisis en el
Aliaga43 plano institucional, ya que el pesebre y su ritual
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lo son. Las barreras entre las disciplinas pueden ser, a la vez sustentables o provisio-
sociales y organizacionales deben superarse nales.
para aproximarnos al complejo escenario de Cierro este trabajo con una frase del Dr.
las tensiones sociales y completar las Juan Ángel Magariños:
respuestas.
Los datos aportados por el fenómeno social “no existe interpretación verdadera, sino
y logrados mediante las entrevistas, las fotos interpretación coherente con determinadas
y los comportamientos son también “objetos semiosis sociales vigentes, ni interpretación
semióticos” cuyo análisis busca respuestas que falsa, sino interpretación divergente respecto
se reformulan o completan en hipótesis que de determinadas semiosis sociales vigentes.”

Notas
1
“Sicuris: ejecutante de sicu. un gran límite para la aplicación de la legislación
Sicu: origen incierto, probablemente del kechuwa correspondiente y para cualquier tarea que deba
suqus=un tipo de caña o del kechuwa sukai=silbar emprenderse en este sentido.” (Rodríguez y Rivero
musicalmente o del aymara sico=flautillas atadas como 2002:41)
alas de órgano.” (Guzmán y otros 1998: 96).
7
El sentido de pertenencia como afirmación o
2
“Chala: del kechuwa Schalla= hojas y tallos secos negación de las características identificatorias del grupo
del maíz. (Adj.) delgada, seca. Hoja que envuelve la produce su aceptación o rechazo (Blache y Magariños
mazorca del maíz. Ya seca se usa para cocinar, para liar de Morentín 1980:11)
cigarrillos.” (Guzmán y otros 1998: 38)
8
“Y un buen día entre el grupo de familiares que
3
“La maldición de la serpiente”, Génesis 3.14-15; veneraba al Señor se decidió que, de ahí en más, habría
“Los reptiles”, Levítico 11. 41-45. (El libro del Pueblo de de hacérsele una fiesta en su honor para agradecer los
Dios, La Biblia 1993: 33, 151) muchos favores y milagros que les concedía. Año a año,
una pareja unida por matrimonio religioso debe ser la
4
"Huaico: del kechuwa wáy’ko. Quebrada, hondo- encargada de ‘pasar la fiesta’. En el catolicismo popular
nada, cuenca, depresión de la tierra formada por del área andina ‘pasar la fiesta’ implica que el
hundimiento.” (Guzmán y otros 1998: 58) matrimonio ofrendante o ‘pasante’ se han de hacer
cargo de la organización y sufragio de los gastos que
5
“Sección II Cultura, educación y salud pública. demande la fiesta” (Losada 2001:31)
Capítulo I Cultura. Artículo 65. Política Cultural. l. El
Estado debe orientar su política cultural hacia la 9
DRAE (2001): “objeto. (Del lat. obiectus).
afirmación de los modos de comportamiento social que m. Todo lo que puede ser materia de conocimiento o
reflejen nuestra realidad regional y argentina. 2. Para sensibilidad de parte del sujeto, incluso este mismo.
esos fines el Estado: l) Preservará y conservará el 2. Aquello que sirve de materia o asunto al ejercicio
patrimonio cultural existente en el territorio provincial, de las facultades mentales.
sea del dominio público o privado, y a tales efectos, 3. Término o fin de los actos de las potencias.
creará el catastro de bienes culturales; […] 4. El Estado 4. Fin o intento a que se dirige o encamina una
estimulará, fomentará y difundirá el folclore y las acción u operación.
artesanías como factores de desarrollo personal 5. Materia o asunto de que se ocupa una ciencia o
mediante la legislación adecuada.” (Constitución de la estudio.
Provincia de Jujuy 1988: 33) 6. cosa.

6
“La defensa, protección y/o conservación del 10
“…en especial en el caso de los objetos y
Patrimonio cultural arqueológico, en sus diversas comportamientos, habrá que actualizar y utilizar
manifestaciones, es sumamente compleja, ya que si bien (comparando, contraponiendo, transformando) las
hace falta una ‘política de protección y conservación’, distintas semiosis (verbal, visual, comportamental) que
legislación adecuada apoyada por los recursos están vigentes en la sociedad a la que pertenece el
económicos suficientes que permitan su imple- intérprete y, de entre ellas, aquellas de las que tal
mentación, ejecución, seguimiento, para lograr relativos intérprete dispone y asocia como relacionadas con lo
‘éxitos’, hace falta también, ‘conciencia y respon- que percibe.” (Magariños de Morentín 2003: 6).
sabilidad’ de quienes están en los niveles superiores del
gobierno de cada provincia para entender esta 11
“El de Tolaba, en los suburbios de San Salvador de
problemática y además, de la población, en general, Jujuy, es de los más renombrados. Con 109 años de
involucrada. existencia, reúne tradición y belleza.
Entonces, nos queda simplemente, preguntarnos:
¿es posible la aplicación de una ley que contemple una “Su dueña recuerda que, según contaba su abuelo,
problemática de estas características, sin contar con los el pesebre se inició frente a la Plaza Belgrano,
recursos adecuados para hacerlo? cuando eso era un ‘rancherío’, para luego reubicarse
Entendemos que la respuesta no puede dejar dudas en un ‘rastrojo’ en lo que hoy es el cruce de las calles
al respecto, la experiencia demuestra que una legislación Belgrano y Patricias Argentinas…“ (Guzmán y otros
inadecuada y la falta de recursos en general representan 1997:130-131)
R.I.F. 21, 2006 Página 59

12
Compendio de la Calidad (Gobierno de la Provincia para almacenar líquidos, y muy especialmente servir
de Salta 2002:73-78) chicha.” (Guzmán y otros 1998:110)

13
“En el lenguaje espontáneo y ‘mal hecho’, los 26
“Virque: del kechuwa wírk’i. Vaso de boca ancha,
cuatro elementos (proposición, articulación, designación cántaro. De uso frecuente en la vida doméstica tanto
y derivación) dejan entre ellos intersticios abiertos: las para guardar alimentos como para la preparación de la
experiencias de cada uno, las necesidades o las pasiones, chicha. ‘Entierrenmén en un virque, / de chicha o de
los hábitos, los prejuicios, una atención más o menos vino blanco, / Pa’ que me muera contento, / I’ invitar a
despierta han constituido centenares de lenguajes los gusanos”. (copla popular norteña) “(Guzmán y otros
diferentes que no se distinguen solo por la forma de las 1998:107)
palabras, sino, sobre todo, por la manera en que estas
palabras recortan la representación.” (Foucault
27
Villancico “El pesebre más lindo” (Cartilla de
2002:159) Canciones de la Parroquia San Pedro y San Pablo del
Barrio San Pedrito de San Salvador de Jujuy 2004:3)
14
“Puesta en valor: acción de habilitar un objeto o
lugar patrimonial para su apreciación por el público
28
La “violación” de un campo teórico ajeno a los
general. Contempla acciones de interpretación y promovidas por las Ciencias Sociales como aptos para
conservación.” (Programa Nacional de Cultura de la interpretación de los comportamientos humanos
México 2001-2006) encuentra su correlato en la justificación que hace
García Canclini sobre la necesidad de abrir el juego de
15
Ídem 14. la investigación antropológica hacia los campos de
investigación de otras ciencias especialmente cuando
16
Justo Yurquina, 66 años, Pesebre “Niño de Belén” se aborda el ámbito urbano como escenario de inter-
del Bº Los Ceibos, zona sur de San Salvador de Jujuy. pretación: “Las incertidumbres acerca de qué es una
ciudad y cómo estudiarla, compartidas por otras ciencias
17
Mercedes D, 55 años, docente, catequista y sociales, exigen reorientar el conjunto de los estudios
preceptora del IFD Nº 7 “Populorum Progressio-Intela” urbanos. Estos estudios son, por eso mismo, una
de San Salvador de Jujuy. ocasión propicia para examinar las condiciones actuales
del trabajo inter o transdisciplinario, las condiciones
teóricas y metodológicas en las que los saberes parciales
18
Dos tradiciones de Mérida [Venezuela]: El Pesebre
y la Paradura pueden articularse.” (García Canclini 2006)
(http://webdelprofesor.ula.ve/ciencias/lico/Libros/ 29
Programa de Capacitación de la Dra. María Escat
Visitanmerida/Dostradiciones.pdf -)
Cortés, formadora de recursos humanos y management
19
Margarita Aliaga, informante, 56 años, “esclava” en la WEB: //http.Gestiopolis.com
del pesebre Niño Salvador del Bº Alberdi de San 30
DRAE (2001): promoción. (Del lat. promotio, -onis).
Salvador de Jujuy
f. Acción y efecto de promover.
|| 2. Conjunto de los individuos que al mismo tiempo
20
Ante el incremento de la población concentrada
han obtenido un grado o empleo, principalmente en los
en estos núcleos habitacionales y la gran cantidad de
cuerpos de escala cerrada.
pesebres pertenecientes a estos sectores en los
|| 3. Elevación o mejora de las condiciones de vida,
encuentros, este aspecto está siendo analizado en las
de productividad, intelectuales, etc.
entrevistas realizadas a los responsables de pesebres,
|| 4. Conjunto de actividades cuyo objetivo es dar a
en diciembre de 2006 y enero de 2007.
conocer algo o incrementar sus ventas.
21
Mina 9 de Octubre, situada en las Serranías del 31
“Así, el acto de institución es un acto de comu-
Zapla, Palpalá. Esta localidad se encuentra aproxi- nicación, pero de un tipo particular: significa a alguien
madamente a 35 km de San Salvador de Jujuy. En el su identidad, pero a la vez en el sentido de que la expresa
año 1985 la mina fue cerrada y sus pobladores debieron y la impone expresándola frente a todos (kategoresthai,
trasladarse a las viviendas de Alto Comedero. El es decir, acusar públicamente) notificándole así con
informante, Nazario A. Segovia, 56 años, es integrante autoridad lo que él es y lo que él tiene que ser” (Bourdieu
de una banda de sikuris y fue entrevistado el 6 de enero 1999: 81)
de 2006 en la Parroquia San Pedro y San Pablo del
Barrio San Pedrito (zona sur de San Salvador de Jujuy) 32
Dirección de Turismo de la Municipalidad de Perico
(2004) El Pesebre de la Familia Jurado
22 “
del quechuwa yúthu=perdiz […] 3) ropa que queda
corta, más de lo habitual…” (Guzmán y otros 1998:110) 33
“Reconocemos, sin embargo, sin dificultad, dos
esferas de actividad y, en el interior de éstas, dos tipos
23
“Chuspa: del kechuwa ch’uspa. Bolsa tejida, de funciones bastante distintas: I. Las unas que
generalmente destinada a guardar coca. ‘Algunas de consisten en aportar la ayuda operando en el sentido
estas bolsas tienen pequeños apéndices del tamaño de del deseo, o facilitando la comunicación.” (Greimas
una moneda, lo que parece indicar que también 1976:273)
sirvieron y sirven de monederos y para portar el dinero
en papel” (Gisbert, 1992:86)” (Guzmán y otros 1998:48)
34
Informante Clara Maldonado, 50 años, pesebre de
“Los Maldonado” del Bº lº de Marzo de San Salvador de
24
“Ojota: del kechuwa ussut’a=sandalia. Sandalia Jujuy
rústica. ‘Calzado de indios’ (G.P.)” (Guzmán y otros 35
Ídem 19.
1998:75)
36
Ídem 34.
25
“Yuro: del kechuwa yúru=tinaja. Vasija de cuello
largo y estrecho, producto de la alfarería local. Sirve 37
Ídem 19.
R.I.F. 21, 2006 Página 60

38
Ídem 19. 40
Ídem 19.

39
Conceptos desarrollados en la conferencia de la 41
Ídem 19.
Firma Eslab Inter American Development Bank (1999)
¿de burócratas a gerentes? Las ciencias de la gestión 42
Ídem 19.
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Estados Unidos. 43
Ídem 19.

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FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 61-73 (2006) Página 61

“Lúcidas e idiotitas”. Categorías identitarias


construidas por las internas de una colonia
neuropsiquiátrica: Una perspectiva folclórica

Silvia Balzano* y Martha Blache**

El presente trabajo analiza la forma de construcción de la identidad entre un


grupo de mujeres, internadas en la Colonia Nacional Manuel Montes de Oca, a
causa de su discapacidad mental. Recluidas por un lapso promedio de 25 años,
estas mujeres se han socializado en pautas culturales institucionales, muchas
de las cuales responden a conceptualizaciones del saber médico que ellas mismas
reelaboran en función de su propia cosmovisión. Aparecen así categorías que
distinguen a las “enfermitas” y/o “idiotitas” caracterizadas desde una
perspectiva émica no ya por su incapacidad cognitiva, sino por su imposibilidad
de autovalimiento, la consecuente necesidad de contar con la ayuda de terceros,
así como por la dificultad para desempeñar apropiadamente las tareas que se
asignan dentro del contexto institucional. Las reconocidas como “lúcidas”
conforman su propia identidad en contraste con este otro-enfermo, destacando
sus habilidades para el cumplimiento de las actividades que se despliegan
cotidianamente en la institución.
Las categorías que las internadas construyen se analizan a partir de las actuales
concepciones teóricas del folclore cuyos postulados fundamentales atienden tanto
a los mensajes que tienen tradición en la historia del grupo, el efecto de
identificación/diferenciación que se da entre los distintos grupos sociales con
los que entran en contacto en la vida cotidiana, el contexto de producción y
significación en que el mensaje se manifiesta y las relaciones que establecen
con el contexto social y societal, como así también por las reelaboraciones y
transformaciones del código institucional llevadas a cabo por el grupo social, en
donde se pone en evidencia la capacidad creativa de los propios actores
involucrados.

Palabras clave: discapacidad mental, identidad, tradición y códigos grupales.

Hace ya más de tres décadas que el folclore ha deración el proceso de producción, circulación
venido consolidando un nuevo paradigma de y significación de dichos fenómenos, el sistema
interpretación de la realidad social al munirse de comunicación que generan, las reglas
de un bagaje teórico y metodológico más sociales que ponen de manifiesto, entre otros
afinado, reformulando viejos planteos e incor- aspectos. Las reformulaciones llevadas a cabo
porando nuevos enfoques provenientes de las en la disciplina, y la incorporación de otros
Humanidades y Ciencias Sociales. Todo ello conocimientos, permitieron a los investiga-
facilitó el camino para que los folcloristas dores percatarse de comportamientos folcló-
encauzaran el análisis de los fenómenos ricos en áreas en las que no se habían adentrado
sociales que estudian hacia otras dimensiones, y con orientaciones que aún no habían
que atienden en especial a las relaciones que explorado.
guardan con la vida social de la que se nutren Es dentro de este encuadre folclórico que
y con el contexto en el que se dan. Al enfatizar nos proponemos abordar los procesos comu-
estas relaciones debieron tomar en consi- nicativos de un grupo de mujeres, internadas

* Seminario de Antropología Psiquiátrica (SAP-CIIPME-CONICET). Correo electrónico:


alonetto@overnet.com.ar
** Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Correo electrónico:
mblache@uolsinectis.com.ar
R.I.F. 21, 2006 Página 62

en un hospital neuropsiquiátrico dedicado al Aires, la Colonia Montes de Oca fue fundada


tratamiento y rehabilitación del discapacitado en 1906 por el Doctor Domingo Cabred, y
mental, concretamente la Colonia Nacional habilitada en 1915, siguiendo los lineamientos
Doctor Manuel Montes de Oca 1 . Nos centra- más avanzados en lo relativo al tratamiento de
remos en analizar las prácticas habituales los llamados “frenasténicos”. Dos principios
establecidas dentro de la Colonia para poder sustentan la obra de Cabred, la necesidad de
entender el proceso a través del cual van contar con espacios abiertos de los que los
construyendo su identidad en contraste con las internados pudieran disfrutar y la imple-
pacientes con las que conviven, los códigos con mentación de la laborterapia, esto es la
los que se manejan y la reintepretación que organización de un sistema de actividades con
hacen de las tradiciones propias de estos fines primordialmente terapéuticos. Si bien la
grupos. obra de Cabred fue revolucionaria en su
momento, los estándares de excelencia de
Algunos datos sobre retardo mental en aquella época fueron opacándose con el tiempo.
general Muchos de los profesionales que trabajan en
ella señalan la misteriosa desaparición de una
En lo que se refiere específicamente al
médica de la institución –que los medios
retardo mental, se estima que entre 1 y 3% de
rotularon “el caso Giubileo”- como el comienzo
la población general padece algún grado de
del deterioro, aunque tal vez no más sea ése
discapacidad mental (American Association on
un momento de toma de conciencia del
Mental Retardation 2002). La prevalencia de
progresivo deterioro.
las tasas que responden a causas orgánicas o
Sumado a la falta de un modelo de atención
patológicas es de entre un 12 a 15% y son
que se focalice en la rehabilitación del paciente,
similares para todos los niveles socio-
otros factores delatan la situación deficitaria
económicos. Algo muy diferente ocurre con las
en que se encuentra la Colonia; por lo pronto,
tasas de prevalencia que responden a causas
alberga en la actualidad un promedio de cien
socioambientales; las mismas aumentan o
pacientes más de los que realmente puede
disminuyen en forma correlativa al estado
asistir, las condiciones edilicias de algunos de
sanitario de la población. La situación parti-
sus pabellones ponen en situación de riesgo la
cular por la que ha atravesado la Argentina en
seguridad no sólo de los internos, sino también
los últimos años, relativa a los severos casos
del personal profesional asistente, hay falta de
de desnutrición no sólo infantil, sino también
personal capacitado para asistir en las tareas
materna hacen presumir un aumento consi-
de enfermería, al punto que muchas pacientes
derable en el número de individuos afectados
en condiciones aceptables de salud y estabilidad
por discapacidad mental. Tal como lo señalan
se ocupan del cuidado de otras que no gozan de
Andrea Aznar y Diego González Castañón “la
la misma situación (Balzano 2004). Un inte-
causa más frecuente del retraso mental es el
resante informe redactado por el personal de
hambre” (Aznar y González Castañón 2003).
la Organización Internacional de las Prisiones
La Encuesta Nacional de Personas con
alerta sobre la necesidad de denunciar ante la
Discapacidad (ENDI), administrada entre el año
Convención Americana sobre Derechos
2002 y el 2003 y complementaria al Censo de
Humanos la situación reinante en la Colonia,
2001 revela que el 7,1% de la población
no sólo relativa a los problemas de haci-
argentina posee algún tipo de discapacidad. De
namiento, sino también en lo que hace a
este porcentaje, que representa a 2.176.123
aspectos de seguridad, bioseguridad y necesidad
personas, el 12,1% padece algún tipo de
de control médico-psiquiátrico periódico de los
discapacidad mental (INDEC 2005). Un
pacientes con oligofrenia profunda (Magrini y
interesante análisis llevado a cabo por Liliana
Ganaro 2000).
Pantano (2006) sobre la base de los datos
La investigación fue realizada dentro de uno
censales revela que el 54% está compuesto por
de los pabellones femeninos. En la planta baja
niños y adolescentes entre 0 a 14 años (Pantano
del pabellón se encuentran un hall central, dos
2006:38).
amplios comedores, dos salas de atención,
La Colonia Montes de Oca cocina, baños y dos dormitorios en los que se
ubican a las pacientes más ancianas. En los dos
Ubicada en el NE de la Provincia de Buenos pisos restantes se hallan los otros seis
Aires, a unos 100 km. de la Ciudad de Buenos dormitorios. Para el momento en que
R.I.F. 21, 2006 Página 63

desarrollamos esta investigación, el pabellón tal como lo especifica una de nuestras


seleccionado tenía una población de 107 entrevistadas, Estela, de 48 años, que lleva 26
mujeres, de las cuales el 12% habían sido años de internación en la Colonia:
diagnosticadas con retardo mental leve, 51%
de pacientes con retardo mental moderado, Silvia: ¿Qué quiere decir mental bajo y
25% con retardo mental grave/profundo y 12% alto? 2
de pacientes psicóticas. El promedio de edad Estela: Un ejemplo (de mental bajo), que es
de las pacientes es de 52,31 años, la edad como Susana que conocés vos, la Rodríguez.
promedio de internación es de 28 y un tiempo Y alto es como yo o como el Héctor.
de residencia dentro de la Colonia de casi 24 Silvia: Y ¿Patricia?
años. Estela: Es como el Héctor. [...] Sí. Mirá todo
lo que hace (refiriéndose a Patricia): ella
Los procesos de identificación y come sola, se baña sola, se peina sola, se
diferenciación: las categorías émicas viste sola, se lava la ropa. Hay pacientes que
no, que la empleada tiene que ayudarla a
Luego de realizadas una serie de entrevistas bañarla, a cambiarla, y le pone la ropa, le
no estructuradas, se diseñaron entrevistas ponen pañales, le dan la leche. Si no le das,
semi-estructuradas, que fueron administradas no come.
a 26 mujeres residentes en este pabellón. De Silvia: ¡Ah! Eso es bajo.
entre estas 26 mujeres, seleccionamos 5 como
informantes clave, ya que podían hablar Mientras conducía esta entrevista, un
fácilmente, podían comprender las preguntas hombre pasaba cerca de donde estábamos
que se le formulaban y consintieron de buena sentadas. Estela lo señala y comenta:
voluntad en compartir la información que se
les solicitaba. La Colonia es percibida por estas Estela: Como ése, ¿ves? Habla solo, ése es
internas como un lugar apto para ciertas mental bajo.
pacientes, pero no para ellas. Esto nos fue dando
la pauta de que no todas las pacientes dentro De los dichos de Estela surge el concepto de
de la institución y, específicamente dentro de identidad, que ha concentrado la atención de
este pabellón, son percibidas de la misma diferentes disciplinas de las ciencias sociales,
manera en cuanto a su estado de salud. A entre ellas el folclore, que ya venía ocupándose
medida que avanzábamos en la investigación de él sin individualizarlo con esa denominación.
iba recortándose la noción de un “otro” En las últimas décadas los folcloristas
enfermo, al que se le atribuían características evidencian un creciente interés por la identidad
diferentes de las propias. (Jansen 1988 [1959]; Dundes l965; Bauman
En trabajos anteriores hemos hecho 1989 [l972]; Bausinger l983; Honko l986)
referencia a cómo el modelo de inclusión del tratando de explicarla y articularla con las
sano y exclusión/reclusión del enfermo se filtra actuales orientaciones teóricas y metodológicas
en el adentro de la Colonia produciendo y de este campo de estudio. Alineados con estas
reproduciendo el estigma con el que se maneja nuevas corrientes de la folclorística, en otro
la sociedad de afuera (Balzano 2005). La trabajo (Blache y Magariños de Morentin
instalación de dicho modelo da lugar a que se l980b:10) definimos la identidad como el efecto
genere entre las internas una clasificación de significación que producen determinados
émica que divide a la población del pabellón en mensajes en su circulación. Pero ¿qué otras
mental alto, bajo y medio. Esto nos llevó a cualidades requiere ese mensaje para llegar a
analizar cuál es el contenido que las pacientes producir ese efecto de significación? Dicho
dan a dichos conceptos y a tratar de desen- mensaje, además, debe ser tradicional, es decir,
trañar cuáles son los criterios émicos sobre los tiene arraigo en el pasado de un grupo y
que se asienta esta clasificación. Cuando responde a un código particular, como veremos
preguntábamos por qué las mujeres mental bajo más adelante.
habían sido clasificadas como tales, hicieron La necesidad de identificarse, siempre
referencia a que tenían cierto tipo de supone hacerlo ante otro, pues de no existir el
impedimento para funcionar de forma otro, el grupo no necesita afirmarse frente a
independiente y necesitaban la ayuda de él, por consiguiente la identidad cultural
terceros para conducirse en la vida cotidiana, envuelve un doble juego de identificación y
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diferenciación. El grupo reconoce como propios Silvia: ¿Por qué a veces unas dicen tontita o
algunos comportamientos por estar ellos enfermita?
mostrando su idiosincrasia, y conforme Patricia: Se pone mal la paciente si le decís
consolidan el sentimiento de ajenidad con otros, tontita. Te miran a la cara.
están meramente reafirmando su propia Silvia: ¿No se puede decir eso?
identidad, mostrando, a su vez, la forma en que Patricia: No. Se ponen mal y se van. Si le
el grupo se reconoce a sí mismo como tal. Por decís tontita, se dan cuenta cuando le decís.
otra parte el grupo no construye al azar su Silvia: Y si decís mental bajo ¿se dan cuenta?
identidad diferencial sino que lo hace respecto Patricia: No se ponen mal con eso. Eso no
de otro grupo determinado. Por lo tanto, el le afecta mal. Tampoco le afecta si le decís
mensaje a la par que los identifica, les sirve enfermita. Le afecta cuando le decís idiotita,
para distinguirse de otros grupos con los que porque se da cuenta. Se va despacito,
están en contacto y frente a los cuales les despacito, te mira, te mira y se va.
interesa diferenciarse. A su vez estas interac- Silvia: ¿Pero las mental bajo entienden eso
ciones, ya sean intra o intergrupales, ponen de idiotita?
de manifiesto armonías y conflictos, al mismo Patricia: Sí. ¡Ah no! No se van rápido. Se
tiempo que muestran el modo en que los elabo- van despacito. Te miran, te miran y se van.
ran y eventualmente los resuelven. Desde luego Se dan cuenta. No les gusta que le digan así.
que la identidad no es un conjunto rígido de Silvia: Sí, porque yo nunca oí que alguien
valores, sino que éstos se modifican según el les dijera así. Si vos le decís a las mental
sistema de relaciones que un grupo establece bajo que son idiotitas, ¿se dan cuenta?
con otros y por las influencias que ejercen Patricia: Sí. Porque te miran. La mirada te
recíprocamente unos sobre otros. De manera dice. Y se van.
que diacrónicamente puede ir modificándose la Silvia: Pero algunas ni se pueden ir...
identidad de un grupo ya que es preciso tomar [refiriéndome al caso de las que están en silla
en cuenta el modo en que construye a los otros de ruedas]. Por ejemplo, si yo le digo a
con quienes sucesivamente se relaciona Amirro...[refiriéndome a una paciente en
diferencialmente. silla de ruedas].
Los argumentos esgrimidos por Estela dan Patricia: Te mira, la mirada. Les afecta esto.
cuenta del efecto de significación del mensaje
que emite, puesto que dentro del conjunto de Como vemos Patricia emplea una diversidad
las internas de la Colonia, algunas de ellas se de términos para referirse a las mental bajo,
identifican como aptas para valerse por sus pero el uso que hace de ellos no es indistinto.
propios medios y, al mismo tiempo, diferen- Mientras que enfermita pareciera ser un
ciarse de aquellas otras que carecen de esta término meramente descriptivo de una
aptitud o de quienes manifiestan compor- situación, que se emplea en contextos de
tamientos anómalos, como es el hecho de interacción grupal, los términos idiotita, tontita
hablar solo sin que medie interlocutor alguno. suelen usarse en contextos de privacidad, en
Esta distinción denota que las mental alto, que referencia a una mental bajo ausente y son
también se autodenominan lúcidas o normales, ofensivos. A pesar de que el uso del diminutivo
constituyen un subgrupo dentro del grupo de le quita, en cierta medida, la connotación de
las internas. Mientras Estela se incluye en la insulto, las pacientes pueden sentirse ofen-
categoría de mental alto, enumera las carac- didas, de ahí su uso en contextos de privacidad3.
terísticas que la diferencian del mental bajo. Es interesante destacar que, al decir de
En la interacción con personas ajenas a la Patricia, cuando estos términos son usados en
Colonia, las lúcidas se presentan a sí mismas presencia de las mental bajo, éstas reaccionan
resaltando su capacidad y competencia para airadamente, pero no lo manifiestan verbal-
desempeñar múltiples tareas dentro del espacio mente sino que reprueban silenciosamente
colonial (Balzano 2005). dicha designación, fijando la mirada en quien
La categoría émica de mental alto, a su vez, así las desvaloriza y optan por alejarse de esa
está asociada a los “sanos”, que remite inmedia- menoscabante situación.
tamente a la exclusión de un “otro enfermo” al Muchas de las referencias que dan cuenta
que suelen referirse también como enfermitas, de la “otredad” de las “anormales” están
tontitas o idiotitas. Al respecto nos dice Patri- basadas en la percepción de extrañeza que
cia, una mujer de 54 años, internada a los 33: perciben las mental alto respecto de algunas
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de las que consideran enfermitas. Mientras con En las asiduas charlas que mantuvimos con
un grupo de pacientes relevaba el por qué de nuestras informantes clave, nos llamó la
la inclusión en la mencionada categoría, atención la ausencia de una referencia concreta
algunas de las pacientes señalaban, por a la competencia intelectual de las mental bajo.
ejemplo, “ésas [refiriéndose a las enfermitas] La falta de alguna mención a la capacidad
toman mate con agua fría”. El dato que inicial- cognitiva de este grupo, nos llevó a preguntar
mente podría parecer insignificante no lo es directamente por sus habilidades de com-
dentro del ámbito colonial. El hecho de calentar prensión. Y es Estela quien nuevamente nos
la pava implica desplazarse hasta la cocina y explica:
usar fuego. Por un tema de seguridad, muy
pocas pacientes están autorizadas a hacerlo 4. Silvia: Por ejemplo, Gaetano, ¿te entiende
El comer cosas inapropiadas, tales como cuando le hablás?
colillas de cigarrillos, o comer de la basura son Estela: Sí. ¡Y cómo te contesta! Le decís una
también instancias que ayudan a construir esta cosa y te contesta.
categoría. Al respecto una de las informantes Silvia: ¿Te contesta cualquier cosa o te
comentó: “Te juro por mi padre que es contesta bien?
repugnante”, refiriéndose a una mental bajo Estela: Te contesta bien.
que tenía esta práctica. Silvia: Pero entonces no es bajo, si entiende
El impedimento para entablar lazos sociales y te contesta.
con otras pacientes es otro parámetro que Estela: Sí, es bajo.
tienen en cuenta para la construcción de la Silvia: ¿Cómo sabés entonces que es bajo?
noción de “anormalidad”, que forma parte del Estela: Porque no se viste sola, porque no
proceso de identificación y diferenciación. Muy se cambia sola. No va al baño sola. Y si va
pocas de las mental bajo establecen algún tipo al baño, no alcanza a llegar al baño o va en
de relación y si lo hacen, establecen lazos con cualquier lugar.
otras percibidas como tales. La mayoría Ambas pacientes mencionadas en la
permanece sola o se conecta con su cuidadora,
ejemplificación de Estela tienen un diagnóstico
siendo la cuidadora la que inicia la vinculación
de retraso mental moderado. Ante la pregunta
con ella 5 . En tanto que expresiones como “ella directa por la capacidad de las pacientes de
es amiga de todas” o “no tiene problemas: está
entender lo que se dice, se advierte que dicha
con todas” es un indicativo de mental alto. Otro
capacidad no está puesta en juego y no se
tanto puede decirse de las que entablan lazos emplea como criterio en la categorización émica
amorosos relativamente estables con otros
de alto, bajo o medio. No hemos observado
internos de la Colonia, que en su mayoría son
hasta ahora ninguna situación en la que la
también lúcidos. capacidad de entender fuera puesta en tela de
El atavío es otro indicador émico al que las
juicio. Tal como se desprende del testimonio
mental alto parecieran recurrir para dis-
de Estela, aun a las pacientes profundas se les
tanciarse de las mental bajo. Al respecto una reconoce esta capacidad de comprensión, si no
paciente me decía: “Las gatosas no usan ropa
es a través de la palabra, a través de la mirada.
particular como nosotras”. Existen dos
El aspecto que vuelve a remarcarse como
categorías relativas a la ropa, la que llaman criterio clasificatorio es la habilidad para
ropa particular y la ropa que provee la Colonia.
desempeñarse en forma independiente.
La ropa particular es cualquier tipo de
Si en términos generales tenemos que, por
indumentaria provista, ya sea por familiares o un lado las mental alto se caracterizan por
por empleados de la Colonia que generosamente
poder hacer una vida independiente dentro del
regalan prendas propias que han dejado de
contexto de la Colonia y las mental bajo,
usar, o adquirida por las pacientes mismas. No necesitan de la ayuda de terceros para
debe entenderse que las prendas provistas por
funcionar, ¿cuáles son las características
la Colonia sean necesariamente de peor calidad, atribuidas a las mental medio? Veamos cómo
lo determinante en este caso es vestir algo construye esta categoría Dora, de 50 años,
diferente de lo que poseen las mental bajo. El institucionalizada a los 23:
pelo teñido, las uñas pintadas, los ojos y los
labios maquillados parecieran responder Silvia: ¿Y Villarroel?
también a este deseo por distinguirse y señalar Dora: ¡Uh! Ésa contesta y empuja a las
que son diferentes del resto. viejitas.
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Silvia: ¿Por qué decís que es mental medio? relativamente de las actividades institucionales
Dora: Porque no hace nada. Se empaca. que se les proponen, y colaboran mínimamente
‘¡Andá a bañarte y cámbiate!’, le decís y se en los trabajos comunes.
empaca y empieza a llorar. Se empaca.
Entonces la tenés que llevar vos para Códigos grupales
cambiarla.
Silvia: ¿Y Richarte? Tal como advirtiéramos, en todos los
Dora: Nada. Vos la mandás y no quiere testimonios hasta ahora citados, observamos
hacer. ‘Ahora voy’ y no viene más. que nuestros informantes clave plantean
Silvia: ¿Entiende? modalidades identitarias que los distinguen de
Dora: Sí que entiende. otros subgrupos, de los cuales quieren
Silvia: ¿Puedo decir que las mental medio diferenciarse, tales como el mental bajo y
son las que entienden, pero se empacan? medio. Sin embargo, como anticipáramos, éste
Dora: Sí. no es el único efecto de significación del
Silvia: Y Jacinta Gutiérrez, ¿es alto o medio? mensaje folclórico, ya que también responde a
Dora: Medio. un código compartido por un grupo. Como es
Silvia: ¿Por qué? sabido, toda sociedad está regida por códigos
Dora: Porque no se baña. A la mañana se institucionales que regulan pautas, relaciones
levanta, se moja la cabeza. Y se empaca, es y procesos. Lo institucional genera un código
porfiada. ‘¡Andá a bañarte!’. ‘No. Ya me que permite que el individuo se desenvuelva
bañé’. Pero se baña sin jabón. Es porfiada. de determinada manera, de acuerdo con los
derechos, obligaciones y sanciones establecidas
Dora reitera la ausencia del componente por los organismos constitutivos que abarcan
cognitivo en la construcción de esta categoría a todos los habitantes de una sociedad. Pero el
émica intermedia. A ambas pacientes les código propio del fenómeno folclórico es aquel
reconoce la posibilidad de llevar a cabo la tarea que surge a partir de las transformaciones y
encomendada. No se trata ya de una impo- reelaboraciones que los individuos hacen del
sibilidad física, sino de una condición de la código institucional. Para Richard Bauman
voluntad. La percepción es que la paciente (1989 [1972]:41-42), el proceso de comunicación
entiende y puede hacer lo que se le pide, pero que produce el fenómeno folclórico difiere del
no lo hace por terquedad u obstinación. modo de comunicación institucional, por poseer
La categoría de mental medio es sumamente determinadas dimensiones estéticas, expre-
heterogénea. La mayoría de las que la com- sivas y estilísticas, que permiten distinguir
ponen son viejitas y muy pocas son mujeres cuándo una comunicación verbal está deli-
jóvenes, pero el aspecto común a todas ellas es mitando un grupo folclórico. Esta diferenciación
que, conociendo las normas, no se atienen a proviene del uso artístico del lenguaje hablado
ellas: se olvidan de lo que se supone deben que adquiere una significación especial, más
hacer, protestan porque se les pide que allá de su dimensión referencial e informativa
colaboren o frecuentemente lloran mostrando a la que denomina “comunicación verbal
rebeldía, entendida como una forma pueril de artística”. Implícito en el uso artístico, subyace
comportamiento que las acerca a la noción de la creatividad del lenguaje, gobernado por
“anormalidad”. reglas adquiridas y usadas que le permiten al
Demás está decir, que esta visión de las hablante responder libremente a situaciones
mental medio como “vagas”, sin disposición para contextuales. La comunicación verbal artística
colaborar en las tareas de la institución es se centra en la interacción comunicativa entre
recogido por las mental alto a partir del emisor y receptor, cuando comparten conven-
discurso institucional, en especial por parte del ciones estéticas del sistema expresivo. Para
cuerpo de enfermeras y sus auxiliares, que no poder decodificar la información incorporada a
pueden contar con ellas para enfrentar la esa emisión, los receptores deben percibirla
sobrecarga de trabajo que tienen. Esto hace que como un uso especial del lenguaje, que adquiere
sean las mental alto las que deban ocuparse de una significación particular en un contexto
lo que las mental medio no “quieren” hacer. determinado, que excede su significación léxico-
En las historias clínicas de estas pacientes se sintáctica.
considera que están “adaptadas pasivamente” La comunicación verbal artística guarda
al ámbito de la Colonia, es decir participan semejanza con el concepto de “metacódigo”, que
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enunciáramos al proponer las características lugar. Entre el cuadro y uno de los comedores
fundamentales para identificar el fenómeno adyacentes al mismo, transcurren la mayor
folclórico (Blache y Magariños de Morentin parte del día. Las pacientes que aquí se alojan
1980:12) y que ajustáramos doce años después son llamadas las chicas del cuadro, las que
(Magariños de Morentin y Blache 1992:32-33). tienen posibilidades de movilidad, traspasan y
El metacódigo da cuenta de las reelaboraciones deambulan también por otros espacios, aunque
y transformaciones del código institucional que no siempre son bienvenidas. Podría decirse
regula el comportamiento de un grupo. entonces que el cuadro, como espacio, les
Requiere, por lo tanto, de un código establecido pertenece a las mental bajo puesto que las
e identificable al que modifica con marcas o enfermas están vigiladas, protegidas, y al
connotadores sobreañadidos, tanto al lenguaje mismo tiempo separadas del resto. Las otras
como al comportamiento. áreas, como los dormitorios, el comedor
A pesar de los cambios de paradigma en la central, las otras galerías externas e incluso
conceptualización de la discapacidad mental el tinglado externo, donde suelen reunirse
(Verdugo Alonso 2002) la clasificación de los algunas pacientes a media mañana o media
pacientes en la Colonia sigue apegada a los tarde, son espacios usados y transitados por el
cánones más tradicionales de la concepción del resto de las pacientes.
retardo mental que agrupa en retardo mental Entre las chicas del cuadro, las llamadas
leve, moderado, grave y profundo. Pero en los gatosas, esto es las que no pueden controlar
testimonios brindados por Estela, Patricia y esfínteres, son las que indefectiblemente
Dora, reparamos que adaptan y modifican ese reciben las expresiones más duras: insultos o
saber médico conforme al metacódigo que han agresiones acompañan siempre la orden de
elaborado, que no se rige por los mismos alejarse cuando la paciente está en condiciones
parámetros del código institucional. Y son de hacerlo y fuera del dominio que se le asigna.
precisamente esas reelaboraciones y trans- En numerosas ocasiones, mientras conducía
formaciones las que ponen en evidencia la entrevistas con algunas pacientes en los
potencia creativa de los grupos sociales, los que espacios comunes, era frecuente que alguna
no son meros receptores de acervos legados, gatosa se acercara a participar. En los registros
construidos por otros, sino que tienen la de las notas de campo pueden leerse enunciados
capacidad de crear bienes culturales sobre la tales como: “¡Salí de acá vos, que siempre estás
base de la retícula proporcionada por la meada!” o “¡Ésta es una asquerosa!” como forma
estructura social provista por la sociedad que de señalamiento del hecho consumado.
los contiene. Algo diferente ocurre cuando la mental bajo
se encuentra en su propio espacio. En una
Uso del espacio ocasión en que conversaba con una paciente
dentro del cuadro, mientras ésta alimentaba a
Aunque “sanas” y “enfermas” se hallan otra, postrada y sin posibilidades de hacerlo por
conviviendo en una institución total, el sus propios medios, una tercera se acercó y
interjuego de inclusión-exclusión se advierte dirigiéndose a mí, dijo: “¡Qué olor a m..., ¿qué
tanto en la interacción cotidiana como en el hacés acá, Silvia?”, sorprendida por mi
uso del espacio 6. Las “sanas” tienen sus propios permanencia dentro de este entorno en donde
códigos en el uso que, en el diario convivir, había cierta pestilencia. Como puede
hacen del espacio. Mientras ellas tienen sus advertirse, el comentario de la paciente
áreas de desplazamiento dentro de la institución confirma que, dentro del cuadro, son las mental
reconocen al cuadro como el lugar de perte- alto las que deben retirarse, en el caso de que
nencia de las mental bajo. El cuadro, dentro algo las incomode.
de los términos de la Colonia, es un espacio Otro uso del espacio está relacionado con
que, en el caso del pabellón en estudio, está aquellas internas que poseen ropa particular y
construido en una de las galerías cubiertas, tienen armarios, llamados cofres, en donde
protegido con alambre tejido, de modo tal de guardan sus pertenencias. La ropa que provee
prevenir posibles accidentes o el abandono del la institución es guardada en armarios comunes
espacio pabellonal. Las pacientes -algunas en ubicados en diferentes habitaciones dentro del
silla de ruedas, otras con dificultades para pabellón. Un recorrido por los dormitorios de
desplazarse, otras ancianas, pero todas las pacientes me permitió identificar cuáles de
dependientes de terceros- son ubicadas en este las pacientes tenían cofres, esto es pequeños
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roperos móviles, celosamente cerrados con categorizaciones etarias, hemos encontrado las
candados. En el inicio de mi investigación, un siguientes referencias: las nenas son pacientes
elemento que nos permitía rápidamente relativamente jóvenes, no agresivas, que
identificar posibles informantes claves fue la necesitan ser atendidas en forma constante; las
posesión de pequeñas llaves, que colgaban del chicas es la denominación que utilizan para
cuello, a modo de cadenas. Cada cofre está referirse a cualquier paciente –incluso adulta-
ubicado en el dormitorio de la respectiva internada en la Colonia y las viejitas es el
paciente, de tal manera de tener sus objetos término con el que se refieren a las mujeres
de higiene personal y ropa a mano. De todos ancianas internadas. La categoría de señora,
los cofres existentes en los dormitorios, el 95% inexistente dentro del ámbito de la Colonia,
pertenecían a mujeres consideradas mental alude a una persona adulta que no está
alto. Los cofres guardan pertenencias que han internada. En el decurso vital de chica se pasa
sido dadas por sus familias o fueron adquiridas a viejita, no habiendo instancia etaria que
con dinero que provee la Colonia al que se le remita a la adultez.
da el nombre de peculio. Cada paciente, por A la “sala de contención” la denominan
desplegar labores en la Colonia recibe cierta calabozo, se trata de una habitación pequeña,
cantidad de dinero del cual puede disponer sin ventanas, construida dentro del pabellón
libremente para comprarse lo que desee. Las con rejas y una cama en donde son tempo-
pacientes son transportadas en un autobús de rariamente recluidas aquellas pacientes que
la institución hasta un mini mercado localizado tienen actitudes agresivas o están atravesando
en Torres, un pequeño pueblo próximo a la una crisis, por lo que constituyen un riesgo para
Colonia, en donde realizan sus compras, sus compañeras y para el personal auxiliar. En
acompañadas por el personal de Servicios un interesante y agudo trabajo, Claudia
Sociales de la Colonia. Los artículos más Malacrida (2005) rescata los recuerdos de un
frecuentemente comprados son galletitas y grupo de pacientes a los que la autora llama
dulces, así como shampoo, crema enjuague, “sobrevivientes de las salas de contención”,
jabón de tocador y cigarrillos. instalaciones que se utilizaron en Canadá hasta
Del uso del espacio que hacen las internas inicios de la década del ’80.
en la vida cotidiana, se desprende que las men- Del mismo modo, la medicación según sea
tal alto pueden circular por un área más amplia, la dosis, va tomando diferentes denomi-
mientras que las mental bajo y medio transitan naciones. Al referirse a la medicación habitual,
por ámbitos más reducidos. De modo tal que algunas pacientes suelen denominarla
los espacios en los que unas y otras se mueven, “confites” por la variedad de colores. Sin
también funcionan como acuerdos de identifi- embargo, cuando los médicos aumentan la dosis
cación y diferenciación entre las pacientes. terapéutica, debido a una crisis, la denominan
“pichicata”. Esta produce excesiva somnolencia
La jerga de las internas y deja a la paciente sin fuerza para levantarse
o para caminar, imposibilitándola de realizar
Como hemos podido observar, las internas las tareas habituales. Por lo tanto la conse-
emplean habitualmente un número consi- cuente ausencia de la paciente de los espacios
derable de términos a los que le dan un valor habituales convierte al castigo en una sanción
comunicativo que va más allá de su significado pública. De esta manera, se pone en evidencia
léxico-sintáctico. Así hemos visto, por ejemplo, su supuesto “mal comportamiento” y se
que utilizan términos especiales para clasificar transforma en un escarmiento ejemplificador,
a las distintas pacientes que conforman la aunque estudios recientes muestran, cada vez
población de la Colonia, que difieren de los que con más claridad, la ineficacia de la medicación
los profesionales médicos utilizan en sus como forma de reducir los comportamientos
diagnósticos. Asimismo identifican a las antisociales (Biersdorff 2002) 7.
pacientes que no pueden controlar esfínteres En cuanto a los apodos, a las mental bajo
como gatosas; en el habla cotidiana para les suelen endilgar sobrenombres de naturaleza
referirse a un determinado espacio del pabellón despectiva a diferencia de las mental alto que
lo denominan cuadro y a los pequeños armarios más usualmente son llamadas por sus apellidos,
móviles los llaman cofres. nombres o apodos que no son desdeñosos. Una
Con respecto al uso del término chica, si de las pacientes era conocida como Caballo
bien no hemos profundizado en el tema de las salvaje por su fortaleza y agresividad, pero
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también por su hábito de robarle comida a las y revela tanto las ansias de las mental alto por
demás. Otro apodo, también despectivo es el salir de la reclusión a la que están sometidas,
de la Osa, una mujer de inmenso tamaño, como la imperiosa necesidad de contacto con
bastante impulsiva, que tenía por costumbre, el afuera de la institución. El saber médico-
entre otras cosas, quitarle los cigarrillos a legal se maneja con códigos institucionales
quien estuviera fumando. socialmente reconocidos, que llevan a recluir
Tanto la jerga y los apodos, como así también a quien sufre algún tipo de discapacidad mental
las categorías émicas, el uso del espacio y los en una institución, buscando garantizar su
códigos compartidos por las internas, estarían seguridad y la de la sociedad y planificar su
indicando la presencia de arraigadas tradi- rehabilitación, con la finalidad de insertarlo a
ciones que se han ido transmitiendo a lo largo la sociedad. Por su parte, las mental alto o
de los años entre las moradoras de la Colonia l ú c i d a s , reelaboran ese código y lejos de
Montes de Oca. Y no es de extrañar la interpretar la situación de institucionalización
existencia de estas tradiciones, si tenemos en como una forma de rehabilitación, la perciben
cuenta que esta institución tiene cerca de cien como un castigo. Cuestionan su estadía en la
años de funcionamiento y que las pacientes Colonia al no encontrar explicación de por qué
tienen un promedio de internación de más de siguen estando internadas, como lo explicita
dos décadas. una de las pacientes: “¿Por qué, Silvia, si yo
La tradición es otro componente del estoy bien y trabajo, por qué el juez no me da
fenómeno folclórico que ha concentrado la el alta?”. Si desde su interpretación de los
atención de los folcloristas desde los mismos requerimientos institucionales ellas están bien
inicios de este campo de estudio. En el devenir de salud, se portan bien y llevan a cabo las
de la disciplina focalizaron su interés en la tareas que les asignan ¿por qué siguen
tradición como uno de los elementos clave en internadas? Al observar la realidad que las
la composición del fenómeno folclórico. Se rodea señalan a las mental bajo y medio como
ocuparon de su validez como fuente histórica, las aptas para vivir en la Colonia, al mismo
lo que dio lugar a encendidas polémicas (Raglan tiempo que estiman que ellas deberían estar
1936); de su capacidad de dar cuenta de los eximidas de esa frustrante reclusión. Los
valores dominantes de un grupo social (Paredes razonamientos sobre quién es apto para vivir
1971); de su ciclo de vigencia (Cortazar 1954); dentro de la Colonia y quién no, es un tema
de su vinculación con la identidad cultural reiterado entre las internas.
(Honko 1986); de las modificaciones que puede Tal como lo anticipáramos, con una edad
sufrir en cuanto a su forma o contenido (Blache promedio de 52 años y casi 24 años en promedio
y Magariños de Morentin 1980a); o de cómo se de internación, estas mujeres han pasado la
apela a ella para impugnar o convalidar un mayor parte de su vida adulta internadas bajo
sistema (Bascom 1954). Por cierto que la un modelo de atención asilar que recuerda
tradición no es una norma autoritaria e muchos de los escenarios foucaultianos de
inmutable, sino un caudal que es utilizado en Vigilar y Castigar (Foucault 1976). ¿Por qué
el presente, basado en experiencias previas hablamos de un modelo de atención asilar?
sobre la manera que tiene un grupo de dar Porque la Colonia mantiene al paciente por un
respuesta y vincularse a su entorno social. Hoy elevado tiempo de estadía en la institución, por
los folcloristas llegan a conclusiones compar- su falta de contacto con el mundo externo, por
tidas por otras ciencias sociales y ven en la la escasa ocupación de los pacientes en
tradición un mecanismo de selección proyec- actividades laborales o de la vida cotidiana, que
tado hacia el pasado para legitimizar el se compensa con terapia medicamentosa 8 . Por
presente (Handler y Linnekin l984). consiguiente, la rehabilitación y posterior
inserción del paciente en la sociedad dejan de
Percepción de la internación ser los elementos claves en el modelo de
atención de la Colonia. Los recursos humanos
La entrada a cualquier pabellón de la con que cuenta son deficientes para un
Colonia suscita entre las pacientes una serie adecuado proceso de atención; por otra parte,
de preguntas al recién llegado ¿Usted puede tampoco se implementan estrategias para
hacer algo para sacarme de acá? ¿Sabe algo de generar oportunidades sociales para los
mis hermanos? ¿Por qué mi familia no me viene pacientes internados en condiciones de alta
a visitar? La sucesión de reclamos es inagotable clínica, ni se desarrollan estrategias de
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descentralización que se apoyen en insti- Silvia: ¿Y qué otras cosas te preguntaba?


tuciones municipales, provinciales o en Mary: Si me escaparía... ¿Cómo me voy a
organizaciones civiles de la comunidad. escapar si es todo campo? [...] Si voy a
Aunque también es necesario tener en Torres, la policía me trae de nuevo a la
cuenta que en las historias clínicas se hace Colonia.
referencia a la “incapacidad de la familia de Silvia: Te trae a la Colonia. Pero entonces
contener emocionalmente” al paciente. en algún momento pensaste en escaparte...
Reportes periódicos son enviados a los respec- Mary: No, si te escapás, chau, te vas. Hay
tivos juzgados en donde se explica el por qué que ver qué colectivo tomás, si te lleva o no
los pacientes deben seguir internados. Uno de te lleva. Si vas a Luján también te trae la
los elementos que el Departamento de Servicios policía.
Sociales de la Colonia más contempla es Silvia: ¿A vos te gustaría escaparte?
justamente la evaluación de las condiciones que Mary: ¡Ay! No, si no conozco nada. Voy a
tiene la familia para poder suministrar al Torres, me encuentro con las empleadas en
paciente un ambiente lo suficientemente Torres. [Risas].
apacible para poder insertarlo en el seno
familiar9. A pesar de la negativa de Mary de reconocer
Pese a todos estos obstáculos para lograr el su deseo de escaparse, sabía por experiencia
alta, la mayoría de las mental alto añora el de otros pacientes cuál es el final de las fugas
momento de salir, lo que implica que el plantel de no contar con un conocimiento claro de los
médico, conjuntamente con el aparato legal, lugares a donde poder ir y eludiendo los
deben dar su visto bueno para acordar la salida. mecanismos de control. Los sitios a los que ella
Exhibir su condición de normalidad se podría concurrir, todos ellos muy cercanos a la
convierte entonces en una exigencia perma- Colonia, la devolverían inmediatamente a la
nente. Desafortunadamente, los datos esta- institución.
dísticos revelan que sólo el 0,58% de la Sabiendo que la probabilidad de fugarse es
población de la Colonia accede al alta definitiva. virtualmente imposible, la alternativa que les
Mientras puedan mostrar su normalidad, la queda es pensar en la posibilidad de que las
ilusión de que alguien las libere del encierro liberen de la internación al mostrar buenas
de la Colonia sigue viva. En la medida en que aptitudes para funcionar en el mundo de
no se desarrollen políticas nacionales e afuera, con la esperanza de que el aparato
institucionales destinadas a su reinserción médico-legal las conduzca al alta definitiva. No
social, la añorada alta institucional se convierte contamos con registros del pasado que den
en una suerte de horizonte, se desplaza con cuenta de la percepción que las pacientes
ellas, equidistante con el correr del tiempo. tenían sobre la internación o sobre una
Dado el intenso anhelo de las mental alto eventual fuga. No obstante podría ser que el
por salir de la reclusión, una y otra vez ven arraigo que hoy tienen estos saberes, estuviera
frustrados los redoblados esfuerzos que hacen vinculado a una afianzada tradición, que se ha
para ostentar normalidad puesto que quienes ido transmitiendo por medio de quienes las
tienen el poder de autorizar el alta definitiva antecedieron en esa situación de reclusión, y
no sólo atienden al buen comportamiento fue transpasándose de unas a otras a medida
dentro de la institución sino que también deben que se fueron incorporando a la Colonia.
evaluar otras circunstancias que están más allá El hecho de abordar, a partir de un enfoque
de la buena conducta de estas pacientes. No es folclórico, algunos aspectos de la convivencia
de extrañar entonces que muchas de las cotidiana de la Colonia Montes de Oca, nos
internas piensen en la alternativa de fugarse. permitió resaltar el efecto de significación que
A raíz de la llegada de una curadora que venía producen determinados mensajes que circulan
a visitar a una de las pacientes, pude mantener en su seno, en el momento de llevar a cabo
un interesante diálogo con otra de las esta investigación. Del mismo modo que el
informantes. Ya que es una de las pocas instan- atender al contexto social en que se producen,
cias en que pueden estar a solas con una circulan e interpretan dichos mensajes puso de
persona, mi interés radicaba en saber qué era relieve el proceso de comunicación que se da
lo que las curadoras les preguntaban. Entre los entre las pacientes internadas. A lo largo de la
interrogantes que Mary recordaba mencionó el exposición, vimos cómo las mental alto utilizan
tema de la fuga: categorías émicas para clasificar como mental
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bajo y medio a un sector de las compañeras grupos una estrecha vinculación dada la
con las que conviven en la Colonia. Subrayan proximidad física en que desarrollan sus
categóricamente las diferencias que tienen con respectivas actividades, por la diaria inter-
ellas que van desde considerarlas ineptas para acción y por compartir el contexto físico y social
valerse por sus propios medios, incapaces para en el que se desenvuelven y coexisten,
llevar a cabo múltiples tareas dentro de la influenciándose recíprocamente. Cada uno de
institución o para entablar lazos sociales con estos grupos tendrá la capacidad cognitiva y
otras pacientes. Se visten de manera distinta, simbólica de producir en su trayectoria bienes
transitan por diferentes circuitos, y no cuidan culturales y alcanzará relieve a medida que se
de su arreglo personal. diferencien de los otros grupos folclóricos
Teniendo en cuenta estas apreciaciones gestados dentro de la institución. Desde luego
podemos decir que quienes se autodesignan que deberá atenderse a las transformaciones
como mental alto o “lúcidas”, como también que pueden sufrir, ya sea ante el surgimiento
gustan llamarse, constituyen un grupo de nuevos grupos, la desaparición de otros o
folclórico, que es identificable a partir de la los cambios de la situación contextual. Estas
interacción continuada y reiterada de sus circunstancias podrán alterar el sistema de
miembros, por compartir ciertas tradiciones, y relaciones que entre ellos establezcan, como
por el modo particular que adquieren deter- así también el juego de las identidades
minados mensajes que circulan entre ellas, los compartidas y diferenciales.
que las identifican como pertenecientes a dicho Asimismo reparamos que, a pesar de las
grupo. De este modo ponen en evidencia la claras distinciones propuestas por la psiquiatría
creatividad y singularidad que tienen los grupos francesa del siglo XIX, el retardado y el enfermo
folclóricos de originar sus propios códigos a mental terminan recluidos dentro del espacio
partir de las adaptaciones y reelaboraciones que psiquiátrico. Estudios provenientes de di-
efectúan sobre el código institucional que los ferentes ámbitos científicos en las cuatro
rige, al que denominamos metacódigo. últimas décadas revelan una tenencia
Ciertamente que, al igual que las mental generalizada dentro del ámbito de la salud
alto, los restantes integrantes del plantel de la mental que desalienta la institucionalización
Colonia: médicos, enfermeras, asistentes en grandes asilos por los efectos nocivos que
sociales, auxiliares o personal administrativo, la internación provoca en los mismos pacien-
pueden configurar, a su vez, otros grupos tes. No obstante esto, la Colonia Montes de Oca
folclóricos. De constatarse éstos, cada uno de mantiene un modelo de atención basado más
ellos tendrá sus tradiciones, códigos y mensajes en la supervisión que en la rehabilitación y
identificadores y diferenciadores, vale decir que búsqueda de posibilidades de reinserción
generará su propio folclore. Habrá entre estos comunitaria.

Notas
1
Parte del trabajo de campo realizado en la Colonia que emiten, no es de extrañar entonces que sean
fue financiado a través del Proyecto de Investigación capaces de entender gestos, miradas y expresiones
Plurianual (PIP 2005-2006, Nº 5029) otorgado por el poniendo al descubierto su humanidad. Sobre las
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y nociones de humanidad en pacientes con retardo mental
Técnicas. severo o profundo, véase Bogdan y Taylor 1989 y Klotz
2001.
2
Los nombres que se emplean para las entrevistadas
son pseudónimos. 4
Tampoco se permite en este pabellón el uso de
cuchillos ni tenedores. Sólo en el pabellón de las
3
Entre las mismas pacientes internadas, existen psicóticas se admite el uso de estos utensilios.
actitudes diferentes respecto de las consideradas
enfermitas: mientras que para algunas pacientes, las 5
Llamamos cuidadora a una paciente que goza de
enfermitas son seres distantes, con los que no pueden buena salud que se ocupa de atender a otra que no goza
relacionarse, para otras, en especial para las encargadas de las mismas condiciones. Una descripción precisa sobre
de cuidarlas, la conexión que establecen con ellas es este tipo de interacción puede encontrarse en: “Estudios
muy intensa. Las cuidadoras pasan la mayor parte de de Antropología en una Institución Neuropsiquiátrica:
su día dedicadas a acompañarlas y a atender sus Intercambio social y reciprocidad en la Colonia Montes
necesidades. Son expertas en interpretar las señales de Oca. En Publicaciones del Seminario de
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Investigaciones sobre Antropología Psiquiátrica, 8


Programa de Reforma del Modelo de Atención y
Nº 49, Año XV, 2004. Rehabilitación Integral, 2004.

6
Fue Erving Goffman quien primero definió las 9
Uno de los proyectos de la actual intervención
características de las “instituciones totales” en la consiste en distinguir a las familias de los pacientes
primera sección de su obra Internados. Caracterizó a según sus capacidades para contener emocionalmente
la “institución total” como un lugar de residencia y a sus familiares internados. En muchos casos, se
trabajo donde un gran número de individuos en igual advierte un excelente disposición por parte de los
situación, aislados de la sociedad por un período familiares que no los reintegran a sus domicilios
apreciable de tiempo, comparten en su encierro una simplemente por problemas económicos. En estos casos,
rutina diaria, administrada formalmente. se ha iniciado un proceso de reinserción familiar con
aquellas familias “continentes”, pero con dificultades
7
Asimismo, la literatura especializada en el tema económicas. El proyecto de reinserción contempla la
muestra que los comportamientos agresivos tienen una entrega de una suma de dinero para solventar los gastos
función comunicativa, con la que el paciente puede del paciente, así como también un control, tanto desde
expresar aburrimiento, frustración, o el deseo de lo sanitario como desde lo social, de las condiciones de
cambiar la propia situación (Biersdorff 2002). adaptación del paciente a su vida familiar.

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FEFGDG
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Procesos de comunicación y actuación verbal


en una institución de salud mental.
Una aproximación a la Colonia Montes de Oca.

Juan Antonio Seda*

El presente trabajo enfoca interacciones conversacionales entre pacientes


discapacitados mentales internados en la Colonia Dr. Manuel Montes de Oca,
analizando su interacción en un contexto institucional que propone reglas
formales pero que las prácticas cotidianas modifican sutilmente. Las actuaciones
verbales desplegadas por estos pacientes internados por motivo de su retraso
mental muestran una versatilidad sorprendente y una intencionalidad coherente
con la obtención de mejorar la situación personal dentro del grupo y en la
institución.

Palabras clave: discapacidad mental, redes de intercambio, reclusión


institucional, interacción social.

Introducción

El presente trabajo describe y analiza procesos 1995:118). Desde esta perspectiva, el folclore
de comunicación entre hombres internados en analiza al hecho comunicativo como portador
el Pabellón 6 de la Colonia “Montes de Oca”, de un mensaje que da cuenta de una realidad
desde una perspectiva folclórica, analizando el contextual.
contexto en que se producen las expresiones y La Colonia Montes de Oca es una institución
los diferentes niveles de uso de tales de internación de personas con discapacidad
actuaciones. Un elemento común que se mental y el diagnóstico de la mayoría de los
registra en estas interacciones es el intento pacientes es retraso u oligofrenia. La ins-
de diferenciación, por ejemplo demostrando titución se halla en una locación rural en el
una competencia comunicativa más sofisticada Partido de Luján, a unos cien kilómetros de la
que el resto de sus compañeros de pabellón. ciudad de Buenos Aires. Silvia Balzano (2003)
La astucia para manipular ambigüedades ha analizado las competencias valoradas en un
normativas o zonas grises en los sistemas de pabellón de mujeres, encontrando que son
control institucional es una de las habilidades particularmente apreciadas las habilidades
más valoradas y en varios casos hay intención referidas al intercambio social, con inde-
de remarcar tales libertades a través de la pendencia de las clasificaciones médicas que
actuación verbal. estratifican al retraso mental en leve,
Estas formas de comunicación tienen cierta moderado, grave y severo o profundo. Tal
similitud con las llamadas narraciones de perspectiva antropológica enfatiza las
experiencia personal, que en el ámbito de los relaciones e intercambios sociales producidos
estudios folclóricos fueron analizadas por al interior del grupo, en lugar de las
Barbara Allen, destacando que ellas “...no clasificaciones médicas.
ocurren nunca en un vacío interaccional, sino Los intercambios entre los pacientes están
que responden –constituyen también una mediados por las reglas de la institución pero
respuesta- a la interacción circundante” (Allen tal plexo normativo está en permanente tensión

*Universidad de Buenos Aires. Correo electrónico: juanseda2000@yahoo.com.ar


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y negociación. En primer lugar, desde el punto cigarrillos, o que ejerce cierto liderazgo y goza
de vista formal confluyen sobre las relaciones de consideración y prestigio ante sus com-
en las que pueda intervenir el individuo pañeros de pabellón. Los entrevistados que
internado, las normas del derecho civil, ya que protagonizan los intercambios verbales aquí
en su calidad de interdicto se ve privado del descriptos, son pacientes con discapacidad
ejercicio de su derecho a disponer de sus bienes mental leve y presentan su estrategia como una
y de su persona. Así por ejemplo, la decisión actuación absolutamente individual, producto
de estar internado es tomada en general por de su propia circunstancia y habilidad. En
un juez en materia civil, quien dispone la ambos casos ellos mismos ensalzan como
insania de la persona a través de un proceso marcador diferencial, su aptitud negociadora e
ordenado por el Código Civil y el Código de idoneidad para manejar favorablemente los
Procedimientos, en el cual hay un peso intersticios normativos en la institución.
determinante del dictamen médico. Los pacientes con los que se realizaron
La totalidad de los intercambios cotidianos varias conversaciones informales no aceptaron
se producen en un ambiente de convivencia la grabación magnetofónica e incluso fueron
intensa, en un edificio donde los principales algo reacios al registro escrito. El motivo de
lugares de encuentro son el comedor y las desconfianza es la posibilidad de verse perju-
habitaciones. Al comedor concurren todos los dicados en lo que consideran su situación de
habitantes de cada pabellón al momento del privilegio. Ambos casos indican una permisión
desayuno, el almuerzo y la cena. Durante el institucional a ciertas conductas que estarían
resto del día es un lugar utilizado en general prohibidas si se realizara una aplicación
para jugar a las cartas, tomar mate, mirar rigurosa de las normas, en un juego entre lo
televisión, conversar o sólo quedarse sentado. prescripto y su interpretación dinámica en la
Cada pabellón tiene varias habitaciones, en las práctica cotidiana.
cuales hay no menos de cuarenta camas. Todos los nombres propios han sido
Durante el día es común ver a algunos modificados en este texto pero se han
pacientes quedarse durmiendo, aunque la mantenido las referencias a localidades
norma es que se levanten y realicen alguna cercanas a la Colonia, así como a las ubicaciones
actividad. La posibilidad de ampliar los límites de pabellones debido a que no son iguales entre
del pabellón es salir a los espacios abiertos sí estos agrupamientos.
dentro de la Colonia, lo cual hacen muchos ya
sea para realizar algún trabajo, visitar amigos 1. “Hay que jugarle al 18”
o novias de otros pabellones o simplemente
deambular. El diagnóstico médico de Alfio es retraso
En los intercambios verbales descriptos en mental leve. Es un hombre al que yo le hubiera
este trabajo, el paciente entabla un dialogo con dado no menos de 45 años, que sin embargo
algún empleado de la institución o bien con un luego me dijo que tiene 34. Trabaja en Torres
par, denotando una negociación que mejora su (una localidad muy pequeña aledaña a la
situación, su fama o sus pertenencias. Este Colonia) como cortador de pasto, va allá todos
trabajo enfoca esas comunicaciones como los días en bicicleta y vuelve al mediodía para
estrategias de presentación de estas personas el almuerzo. Es un caso muy especial, ya que
en la interacción con sus pares y la utilización la salida a los pacientes está vedada y hay
de recursos verbales para construir y sostener vigilancia para que no escapen de los límites
una identidad personal diferente de la identidad del predio. Es llamativo que alguien internado,
que socialmente se le atribuye (Goffman, que puede salir y que tiene una bicicleta,
2001:127). vuelva todos los días al pabellón. Tampoco
La vida en la institución está totalmente podría ser contratado legalmente como
regimentada en cuanto a horarios, actividades trabajador, ya que para cualquier tipo de
y límites territoriales, con pautas homogéneas obligación jurídica debería intervenir su
para toda su población. Una presentación curador y el juzgado que ordenó su internación
diferente del individuo requiere diferenciarse en la Colonia. Sin embargo trabaja como tantas
por diversos medios, tales como demostrar que personas en un régimen informal.
se mueve con más libertad que otros internados Alfio habla de forma totalmente articulada,
dentro del pabellón, que obtiene con mayor con acento provinciano. Le pregunté de dónde
facilidad bienes escasos como por ejemplo es y me dijo que de Santa Fe. Refiere a su
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internación como si estuviera allí por propia ataque, mientras otros pacientes ayudaron a
voluntad, como si fuera un inquilino: separar. El golpeado se incorporó lentamente,
con un corte detrás de la oreja de donde le
“…mi hermano me está tramitando una brotaba mucha sangre. Un paciente lo llevó a
pensión, cuando salga veré si me quedo acá las duchas a limpiarse la herida y luego fueron
o me voy a vivir afuera…”. a la enfermería donde lo vendaron en toda la
cabeza, en forma de vincha. Más tarde, el
Se presenta así como quien está en igualdad paciente golpeado me contó que la discusión se
de posición en relación a las autoridades había producido por el lugar donde sentarse
judiciales que ordenaron su internación o las para el almuerzo, pero me pidió que “no vaya a
autoridades médicas del Instituto. No le gusta contar”.
que yo anote mientras él habla, por lo cual Las peleas son comunes en este pabellón y
prosigo la conversación omitiendo registrarla se transforman en un espectáculo para los que
en el cuaderno. De esta manera también se estén presentes en ese momento. Pero cuando
presenta como quien establece un control sobre la autoridad intervino, enseguida varios otros
el entrevistador. La entrevista es para él una pacientes colaboraron para volver a la calma.
oportunidad para desplegar un repertorio de Enseguida terminada la pelea, escuché una
competencias lingüísticas que superan las conversación en tono jocoso entre Alfio y otro
posibilidades de intercambio equivalente con paciente con retraso mental leve, de la que
sus compañeros de pabellón. Es un momento rescaté el comentario final:
que puede entenderse como lo que Richard
Bauman (1992) denomina un evento artístico, “Hay que jugarle al 18, la sangre”.
en tanto situación de la actuación verbal que
el folclore estudia. Me llamó la atención y le consulté si es común
Alfio habla con seguridad sobre diferentes que apuesten a lo cual me dice que sí, que él y
temas de la Colonia y el pabellón, se muestra otro paciente juegan seguido a la quiniela. Lo
como un experto que pasó por distintos hacen en una agencia de Robles, otra de las
momentos. Remarca la importancia de llevarse localidades cercanas:
bien con médicos y empleados, ya que haciendo
favores es como luego puede pedirlos. Los “A veces alguno agarra algo”.
favores se circunscriben a ir a comprar cosas
al pueblo o pequeñas diligencias que le pidan Las apuestas en general son de uno o dos
los empleados del pabellón o los médicos. pesos, pero me llamó la atención por la
Presenta a su relación con el resto de los complejidad que implica una apuesta: manejo
compañeros de pabellón como distante, poco de dinero, probabilidad de incrementarlo,
comprometida en razón de su diferencia, dice intervención comercial en un ámbito externo,
de manera algo displicente: reglas internas del juego, simbología y
sociabilidad alrededor de ese juego. Esta vez
“Me llevo bien con los chicos… No les doy no tenía certeza si era verdad que Alfio apostaba
mucha conversación porque se te pegan”. o se trataba de una postura ante mí con el
propósito de acrecentar la sofisticación de su
Sin embargo no observé en las distintas visitas presentación. Sí puedo afirmar que Alfio conoce
al pabellón que Alfio liderara un grupo, ni que y describe perfectamente los mecanismos y
vinieran a consultarlo otros internados, ni procedimientos para apostar y cobrar en caso
siquiera que infundiera temor o respeto. de acertar números ganadores de la quiniela.
Un día, mientras charlábamos, observamos En el dialogo entre pacientes sobre el
una escena violenta entre otros dos pacientes, número 18, que corresponde a “la sangre” en
a tres metros de nuestra ubicación. Era una la simbología propia de ese juego, había una
pelea por un lugar en la mesa para almorzar, complicidad con aires de superioridad frente a
en la cual uno de los contrincantes cayó al suelo los que se golpeaban. Los apostadores se ubican
y el otro tomó una vara de hierro, que se usa por encima jerárquicamente por resolver sus
para mover las grandes ollas, y lo golpeó conflictos de otra manera, manejan otros
repetidas veces en la cabeza, haciéndolo códigos simbólicos mucho más complejos que
sangrar mucho. La pelea fue breve porque la lucha física, muy común en ese pabellón. El
enseguida llegó el empleado a cargo y frenó el objetivo de jugar no es sólo obtener dinero, sino
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mostrarse y presentarse como alguien que las normas institucionales y los códigos del
comprende y comparte un universo simbólico grupo. Este personaje del pabellón no se está
con otras personas “normales”. comunicando sólo con el entrevistador sino con
Como ya se expuso anteriormente, la todo el grupo, está actuando su rol a través del
actuación verbal de Alfio apunta a construir un intercambio comunicativo, que excede lo
personaje que posee competencias difícilmente manifestado en el mensaje verbal explícito.
presentes en el contexto de los pabellones
poblados por personas con retraso mental. Se 2.“Tito, … ¿Yo puedo salir?”
muestra como alguien amable, de lenguaje
articulado, que puede salir del predio y Tito dice que me vio varias veces pero que
trabajar. También juega a la quiniela y nunca pudimos conversar. Tiene 45 años, nació
despliega conocimientos sobre números y en Trenque Lauquen y fue internado en 1970
símbolos, que exceden las posibilidades de casi con diagnóstico de retraso mental moderado.
todos sus compañeros de la Colonia. Es difícil Está sentado, apoyado contra la pared, al lado
explicarse desde la lógica externa por qué de una ventana, muy instalado en ese lugar
pudiendo salir, según él manifiesta, Alfio se haciendo despliegue y exhibición de sus
queda a vivir en la Colonia. Quizás parte de la pertenencias sobre la mesa. Tiene mate y
explicación esté en el prestigio alcanzado por cigarrillos que deja expuestos con tranquilidad,
sus posibilidades expresivas, que lo destacan sin temer que alguien se los arrebate. El
como persona independiente. arrebato o por lo menos el pedido insistente
Los integrantes de este grupo producen sería la conducta esperable si el propietario no
diversidad de estrategias en la interacción, gozara de un especial prestigio en el grupo. Mi
negociando entre sí y con las autoridades de la interés se concentra en conocer cuáles son las
institución a partir de las competencias competencias comunicativas desarrolladas por
comunicativas que logran demostrar en el Tito para lograr ese rol dentro del pabellón más
grupo. Los relatos de Alfio refieren parti- violento de la Colonia.
cularmente a sus competencias intelectuales, Mientras converso con Tito viene una mujer
intenta demostrar y remarcar por su diferencia a buscarlo. A ella la había saludado antes varias
respecto de los demás pacientes y para ello veces en el pabellón de la entrada y siempre
utiliza variados recursos. Se ubica afuera de que me interceptaba me pedía un cigarrillo o
ese conjunto, viste como un trabajador, se un peso, cuando le decía que no tenía, ella sólo
moviliza en bicicleta desde el pabellón hasta saludaba con un beso y se despedía ama-
su lugar de trabajo a donde regresa a la hora blemente. Parece tener mucha confianza en el
del almuerzo diariamente. Su manera de hablar trato, quizás sea la novia de Tito, pero recién
es pausada como si estuviera pensando lo que cuando ella se fue le pregunté a él sobre las
dice, ausculta a su interlocutor y aparta a otros relaciones entre los pacientes de diferente sexo,
pacientes cuando se acercan y quieren formar si se hacen regalos a las chicas. Afirma que sí
parte también de la plática. En ese gesto y que para eso tiene su bolso (lo señala,
expresa la actitud condescendiente pero firme, guardado bajo la mesa):
que generalmente tomamos los adultos cuando
un niño está interrumpiendo una charla seria “Nosotros damos un poco de yerba, azúcar,
reservada a personas mayores. leche, masitas. Hasta leche le damos. A
Pero los pacientes “más retrasados” a los que cambio las chicas entregan el amor…. Con
él aparta, también forman parte de su una tuve un bebé, el bebé está acá en
audiencia, ya que la situación actuada implica Luján…”
que él se muestra como una persona entre-
vistada, hablando de igual a igual con el Describe a la madre de su hijo como una
entrevistador, ante sus compañeros y también mujer “de cara gordita” del Pabellón 1, llamada
ante las autoridades y asistentes del pabellón. Claudia, remarcando que ella vive en un lugar
Esto puede afirmarse tomando como unidad de tranquilo. Las investigaciones sobre pabellones
análisis la actuación en su contexto conven- femeninos de la Colonia (Balzano 2004a, 2004b
cional (Bauman 1992:7). En este caso no es y 2005) dan cuenta de una realidad totalmente
solamente lo que dice lo que produce la distinta a los masculinos en relación al control
actuación de Alfio sino también en qué lugar, sobre los accesos, las situaciones violentas y
qué momento, cómo vincula estos artificios con las formas de intercambio, lo cual explica el
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énfasis de Tito en diferenciar las características Despliega su poder a través de pequeñas


de los lugares de residencia. órdenes dictadas de manera cordial pero firme
Le pregunto a Tito cómo obtiene todos esos y a diferencia de los pacientes “ayudantes”, que
elementos y contesta que gracias a su trabajo: colaboran en tareas de administración del
Pabellón, Tito no utiliza ni se ampara en el
“Yo trabajo, me gano la comida, la yerba. poder de la institución. Su influencia no está
Antes pagaban pero ahora no… Dicen que basada en su potencialidad de agresión, sin
para las fiestas van a pagar”. embargo se ofrece como un protector y asume
una actitud educativa y paternal ante sus
Se refiere al peculio, que está atrasado por
compañeros de pabellón que reconocen su
problemas administrativos. El peculio es un
liderazgo. El rol de Tito implica la aceptación
viático que reciben algunos internados y que
de diversas reglas de intercambio dentro y
paga la institución como retribución a los que
fuera del pabellón, situación que deriva en
cooperan en tareas administrativas o bien en
privilegios en la circulación de bienes, lo cual
reparaciones generales, así como en sectores
a su vez le otorga prestigio entre sus
de producción artesanal que integran el
compañeros. Su arte verbal no es intrín-
instituto, tales como el tambo o la panadería.
secamente sofisticado, no tiene un vocabulario
Estos montos son escasos y alcanzan apenas
descollante ni una especial capacidad de
para comprar un poco de yerba mate, azúcar y
abstracción como Alfio, pero sin embargo
cigarrillos. Pero muchos pacientes trabajan y
despliega en la conversación el rol asignado de
reciben el peculio, sin lograr acumular la
intermediario en la circulación de bienes,
cantidad de bienes de Tito. Anda con el bolso
personas, servicios de distintos pabellones,
encima no sólo para que no se lo hurten sino
como una especie de comerciante con su bolso
porque su oficio es intercambiar. Todos los
a cuesta y los contactos apropiados que le
pacientes están inmersos en alguna red de
permiten el intercambio. Modela su rol
intercambio, pero pocos obtienen excedentes
posiblemente a partir de experiencias previas,
de las operaciones. Tito parece manejar el
ya que en la Colonia no existen “comerciantes”,
oficio de poseer algunos de los bienes que son
los bienes básicos como alimentos y vestimenta
más requeridos y esa situación lo coloca como
son provistos por la institución y el acceso a
un hombre respetado.
artículos de consumo preferido y cotidiano
Varias personas vienen a consultar a Tito
como cigarrillos o yerba mate depende de
sobre si ya pueden salir afuera del pabellón, lo
remesas de familiares visitantes, de regalos o
cual me llamó la atención ya que él no tiene
de trueques entre pacientes. El papel de Tito
las llaves de la puerta, ni siquiera está apostado
requiere una actuación que inspire recono-
cerca de la salida sino en el comedor del edificio.
cimiento debido a que los bienes que él
A cada uno que pregunta, Tito responde que
almacena y transporta son valiosos, muchos
debe esperar hasta las cuatro de la tarde. Me
internados no se detendrían en acudir a sus
pregunta sucesivas veces si ya es esa hora, pero
buenos modales para requerirlos, si no fuese
parece ser una pregunta retórica para
que el papel del poseedor merece respeto. Las
reafirmarse en lo manifestado a los demás.
estrategias retóricas de Tito por lo tanto
Uno de los que viene es Atilio, un paciente con
apuntan a transmitir una imagen paternal y
retraso mental moderado:
afable, pero que marque límites y preserve su
“¿Puedo salir yo Tito?” autoridad.
“Aguantá Chino…”. De la actuación de Tito y los compañeros que
se mueven alrededor de él, se desprenden
Tito llama a otro paciente que está cerca y virtudes peculiares del grupo o bien cualidades
le da el mate, sin mediar palabra, a la manera inherentes en tanto rasgos de identidad social,
de un superior frente a un subordinado. que dan lugar a la identidad con la que se
Entiendo que es para que lo vacíe de yerba, lo concibe el grupo folclórico (Bauman 1989:29).
lave o lo guarde. A los cinco minutos, cuando Siguiendo a este autor, la actuación folclórica
vuelve, Tito le pregunta a modo de cotejo del no necesariamente tiene lugar entre gente de
cumplimiento de la orden implícita: una misma identidad, en este caso me animo a
decir que la actuación excede la categoría de
“¿Lo lavaste, papi?” paciente internado, en un ejemplo radical de
“Ya está listo Tito” la identidad diferencial. Los roles desem-
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peñados por los protagonistas de estos un castigo físico, aunque no existe una instancia
intercambios encuentran un auditorio rele- superior que dirima ese tipo de conflictos, más
vante al interior del pabellón, situación de la bien hay consensos generales para sindicar a
que también forma parte el investigador. Las alguien, pero no testigos ni jueces de una
interacciones cara a cara van formando un contienda.
conjunto de conductas esperables por parte del Si bien en muchos casos la violencia es
otro, según su ubicación en el grupo y la constitutiva de las relaciones de manera
circunstancia que se esté desarrollando. cotidiana, existen normas y jerarquías
Cuando le pregunto a Tito si no desearía reconocidas, el tráfico de bienes entre los
volver a su localidad de origen, contesta: “Sí, pacientes constituye y consolida este tipo de
me dan ganas, pero mi familia tiene que hacer relaciones dependientes, de las cuales dan
los papeles…”. Dice que por la tarde no hacen cuenta los diálogos transcriptos. La legalidad
nada, pero que hay pautas de disciplina muy como tal, requiere ser narrada, difundida y
rígidas. Si no se cumple, los empleados castigan actuada para obtener o mantener legitimidad.
a quien incumple: “Los empleados te dan…” Los actores se constituyen a través de la palabra
(hace un gesto con la mano izquierda de castigo y su actuación, es su manera de exteriorizar
físico). su pensamiento, su propia persona, en un
Me despido hasta otra oportunidad, pero no contexto que precisamente pone en duda los
me da la mano. Noto entonces que la tiene significados. Los pacientes manipulan las
deformada y con movilidad reducida. Me limito reglas del juego de la Colonia, al negociar en
a saludarlo verbalmente y me voy, pero quedé los intersticios. Sobre estas operaciones hay
pensando cómo no noté antes su mano deforme. posteriormente una narración que pondera esa
Tito desarrolla una estrategia de disimulo, propia habilidad o astucia para obtener lo que
conoce las pautas y se “normaliza” en una las normas no hubieran permitido en su
actuación en la que confluyen el cuerpo y la aplicación literal, o sea, no sólo se elude la
palabra, obteniendo como resultado el control aplicación estricta de la norma formal, sino que
de la información que recibirá su interlocutor se explica por qué y cómo. En muchos casos
(Goffman 2001:111). existe una conciencia de lo permitido y lo
prohibido, pero en las prácticas cotidianas se
El objetivo de estas actuaciones ponen en cuestión las limitaciones legales,
corriendo las fronteras de las posibilidades de
Siguiendo a Richard Bauman, hemos tomado
la perspectiva folclórica para analizar la cultura obrar. A raíz de la noción de esos desafíos, el
paciente que obtiene un beneficio gana en
emergente como “elemento vital en la vida
autoestima (Edgerton 1984:133).
social humana”, considerando a la actuación
como el nexo entre tradición, práctica y Hay una actuación verbal que realza las
competencias comunicativas frente al grupo de
emergencia en el arte verbal (Bauman 1992:43).
personas internadas, pero también ante las
La circunstancia de tratarse de una institución
de internación de pacientes con discapacidad autoridades y visitantes. La actuación está
mediada por un dialogo, es intencional,
mental no minimiza la riqueza de los
respondiendo al propósito de obtener un
testimonios y creemos que por el contrario,
enfatiza la significación de la comunicación reconocimiento del interlocutor y del entorno
grupal y es situada, por ser realizada en el
artística en los grupos humanos.
El Pabellón Seis de la Colonia Montes de contexto específico de una colonia de
Oca es un lugar donde es difícil obtener bienes internación para personas con discapacidad
o prestigio, las personas no pueden acumular mental. Hasta aquí, son acuerdos interper-
muchas pertenencias, ya que el hurto es sonales, cara a cara, que aparentemente no
común, a pesar de ser prescripta su sanción de requerirían ser publicitados pero que al ser
diversas formas. Algunos objetos cobran mayor actuados en un intercambio conversacional,
valor en función de su utilidad o de su escasez, acrecientan el prestigio de los protagonistas,
por no ser provistos por la institución (por que se constituyen en los personajes que desean
ejemplo los cigarrillos, cuyo consumo está interpretar ante un interlocutor que registra
prohibido formalmente, pero todos fuman). el diálogo. La sofisticación de estas opera-
Cuando se quiere hablar mal de alguien puede ciones se realza al tomar en cuenta el contexto
decirse de él que es “ladrón” porque esa en que tienen lugar y la importancia en la
conducta merece de parte de quien es “robado” mediación de los intercambios, en lo que
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resulta una compleja red de interacciones. Los comunicacionales y sus artilugios en el


pacientes entrevistados construyen un relato intercambio de bienes y signos con otros
en el cual su vida en la Colonia es presentada pacientes. Finalmente esta dimensión, des-
como una sucesión de eventos ingeniosos que plegada por pacientes internados, lleva a
tienen por consecuencia necesaria su legítima reflexionar sobre la validez de una catego-
situación privilegiada en un pabellón en el cual rización cristalizada para estas personas,
los demás “merecen su suerte” subordinada por estigmatizadas en la discapacidad y el retraso
no desplegar análogos recursos o artificios. La mental. En los dos casos analizados, los
actuación como comportamiento en situación pacientes que despliegan sofisticados roles en
deviene en atributo crítico (Bauman 1992:24) el grupo intentan vivir fuera de una institución
en un ámbito que puede ser hostil a quien no con un régimen de internación, que aunque
logra una ubicación en el grupo y donde el uso moderado, limita las posibilidades ambulatorias
de las categorías del habla, como vehículo de de los individuos. Estos dos pacientes han
comunicación, no incluye a todos los pacientes, encontrado un lugar reconocido en el grupo que
debido a que muchos de ellos apenas hablan y les resulta posiblemente más interesante que
la mayoría no comprende conceptos abstractos. cualquier otra opción afuera de este instituto
Estas actuaciones verbales ayudan a de salud mental y sus intercambios producen
construir una mejor situación para estos significaciones que exceden al conjunto de
pacientes, ya que acarrean una cuota de pacientes para impregnar las prácticas y
prestigio y respeto en base a sus competencias representaciones de toda la institución.

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FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 81-87 (2006) Página 81

Practicas codificadas entre adolescentes


privados de la libertad por causa judicial
N. Elena Hourquerbie*

Posiblemente ninguno de nosotros dudaría en atribuir a los adolescentes


institucionalizados por presentar conflictos con la ley penal, su inclusión en la
categoría de grupos con comportamientos folclóricos, al reconocer ciertas
conductas (tatuajes y cortes), juegos del lenguaje y actuaciones propias, a la vez
como comunes, aglutinantes y representativas de una particular cultura.
Muchas de sus conductas han sido caracterizadas como anómicas o desviadas
respecto a las pautas socialmente aceptadas; aunque estaríamos en condiciones
de afirmar el valor relativo de tal adjudicación, ya que desde una perspectiva
émica, estos jóvenes mantienen en sus relaciones y valoraciones una adhesión
firme e incuestionada a su código, respondiendo en la institucionalización a un
rígido sistema de ordenamiento, con principios que los preceden nada flexibles,
y a los que adhieren conductualmente sin mayor crítica.
El contraste en la valoración de los comportamientos, nos remite a la circulación
de un mensaje cualificable como diferencial, identitario y tradicional, a la vez
que impugnador de un sistema social excluyente.
Asimismo, este trabajo, procurará recuperar indicadores del proceso de
construcción y deconstrucción de la subjetividad, así como de la identificación
grupal, en un contexto social conflictivo, anómico y violento, por entender que
una lectura que contemple la decodificación de las distintas estrategias
comunicativas a las que estos jóvenes apelan, permitirá adecuar los tratamientos
institucionales, con intervenciones más eficaces.
Palabras claves: Comportamiento folclórico: prácticas codificadas entre
adolescentes institucionalizados.

Necesidad de códigos

Este trabajo forma parte de una investigación La situación de aislamiento de la sociedad


que aborda la diversidad de estrategias en una “Institución Total” 1 en la que desa-
comunicativas a las que apela un grupo de rrollan esta parte de su vida, favorece la
adolescentes varones institucionalizados, por circulación de un sistema de comunicación
haber cometido hechos que la ley califica como intragrupal altamente codificado que los
“delito”. preserva identitariamente y les permite eludir
Recortamos de esta categoría social a un “El ojo del poder” 2 , o la función fiscalizadora
grupo de jóvenes de entre 17 y 20 años de edad, de los empleados del Instituto, fundamental en
alojados en un instituto de tratamiento de un régimen cerrado de internación.
conducta con un régimen cerrado de seguridad, Si el criterio de identidad compartida en su
dependiente de la Secretaría Nacional de la base social permite reconocer el folclore de
Niñez, Adolescencia y Familia, situado en la “grupos especiales”, tal como lo señala Richard
Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El Instituto Bauman (1995) 3 , resulta esta perspectiva
cuenta con una población aproximada de setenta teórica adecuada para identificar, analizar e
jóvenes, distribuidos en las tres plantas del interpretar los comportamientos sociales que
edificio. La internación de los mismos obedece este grupo especial de jóvenes en conflicto con
a una disposición judicial en función de la causa la ley pone de manifiesto bajo formas
penal que se le imputa, la reiteración de perceptualmente reconocibles, como son los
conductas delictivas (reincidencia) y/o el fracaso tatuajes y cicatrices que presentan, el código
o abandono del tratamiento en otras modali- verbal y las actuaciones sociales que producen.
dades previas de rehabilitación, como ser Constituyen estos comportamientos una forma
residencia educativa, comunidad terapéutica o de ubicación y posicionamiento frente a un
libertad asistida. otro, teniendo en cuenta, tal como lo señalan

* Docente de la Universidad de Morón. Correo electrónico: Familiacorbat@yahoo.com.ar


R.I.F. 21, 2006 Página 82

Silvia Duschatzky y Cristina Corea (2004:44) Los códigos enunciados: icónico (tatuaje),
que “la transgresión a la ley no sólo está verbal (jerga), quinestésico 7 o performativo
orientada por la lógica de la necesidad, sino (actuaciones), pueden ser leídos, analizados e
por otras demandas o búsquedas vinculadas a interpretados como folclóricos desde las
la conquista de un lugar en el grupo y de un actuales perspectivas de la disciplina, porque
sistema referencial que organice, de algún permiten la inscripción subjetiva y social de
modo, el caos de la experiencia”. estos jóvenes dentro de un grupo, cuyo mensaje
Algunos aspectos de esta población impactan diferencialmente codificado es re-creado y re-
rápidamente por ser muy visibles en el cuerpo, tradicionalizado cada vez que se despliega como
como los tatuajes y las cicatrices de cortes actuaciones propias en distintos contextos.
autoinferidos, que fueron descriptos en trabajos
anteriores 4 y permitieron dar cuenta de las La entrevista como testimonio
reelaboraciones que hacen de otros códigos, a
Convocamos a Leonardo -contando con su
lo que algunos autores denominan “meta-
buena disposición para narrar- para una
código” grupal. Otra posibilidad de decodificar
entrevista y le proponemos conversar sobre los
conductas es a través del discurso verbal del
códigos que manejan en el interior del grupo
joven, que es accesible con su valor émico sólo
de internos, en el pabellón.
a través de quienes co-participan de la cultura
en la que circulan, sabiendo que “el lenguaje Su relato es a la vez, un conjunto de
es advenimiento del ser mismo que aclara y enunciados que permite conocer los códigos
oculta” (Fritz, 2004:24), ya que el análisis de grupales casi al margen de él mismo y, un relato
los discursos directos dejan entrever un sentido de las experiencias en las que fue consti-
oculto. Finalmente, otras conductas de estos tuyendo su subjetividad, su lugar en el mundo,
jóvenes requerirían de la observación por lo que adquiere una dimensión testimonial.
participante por tratarse concretamente de La conversación con Leonardo gira en torno
actuaciones, pero, teniendo en cuenta que se a dos ejes muy relacionados: la negociación del
trata de un instituto de régimen cerrado y rol del ingresante al instituto y la ubicación
máxima seguridad, de varones y, que la que inicial y tentativamente le asignan en un
presencia de un observador inevitablemente d e t e r m i n a d o p i s o 8, l o q u e i m p l i c a u n a
alteraría la escena, serán recuperadas a partir jerarquización dentro del sector al que debe
de entrevistas con informantes “calificados” 5 . integrarse. Así expresa con las particularidades
En consecuencia, nos basamos, para el habituales de su lenguaje:
presente trabajo, en una entrevista abierta con
Leonardo, joven de diecisiete años que desde Ingresa un pibe. Si no tiene conocidos se le
los trece sobrelleva sucesivas internaciones de pregunta: ¿de dónde venís?, ¿por qué caíste?,
características asistenciales y penales. ¿de dónde sos?, y se observa cómo está
Cabe destacar que esta investigación tiene vestido: zapatillas boing, con resorte.
la particularidad de no agotar en ella su ¡Cualquiera no tiene zapatillas con resorte!,
finalidad, como investigación pura, sino que es como un código: ¡sos re-chorro!. Se le ve
tiene como propósito encaminarse hacia una si es bueno 9 (frente a mi expresión de
intervención, en tanto el Instituto constituye extrañeza, aclara), no buena persona,
el campo de trabajo a mi cargo, como asistente significa ´picante´, delincuente en la calle,
social y, el trabajo de campo como antropóloga, (entonces se decide) que salga al comedor.
interpenetrándose los vicios y riesgos de cada Se le recibe en una mesa, es de mi
una, al pasar alternativamente del extra- ranchada.
ñamiento a la situación de implicación 6.
En función de las condiciones planteadas La pregunta ¿de dónde venís? se refiere a la
respecto del contexto institucional y de mi indagación sobre la trayectoria institucional o
relación con el informante, hemos introducido delictiva previa, lo que permite la ubicación del
una variación instrumental-metodológica que ingreso en relación a un grupo de referencia.
va transformando el modelo estructurado de Es frecuente que el ingresante o algún
la entrevista hacia un modelo de intervención compañero suyo tenga (o haya tenido) en el
dialógica, ya que la implicación marca la instituto algún conocido, compañero o familiar
necesidad de “abandonar un saber constituido que haya compartido la actividad transgresora
para poder pensar en situación”, tal como lo o alguna institucionalización previa lo que le
señalan Duschaztky y Corea (2004:108). facilita o bien le obstaculiza su incorporación.
R.I.F. 21, 2006 Página 83

Le facilita, si la relación directa o mediada por categorización del “nuevo” 12. Este suele quedar
ese “nexo” ha sido positiva, entonces “se lo incorporado, aunque sometido, en un lugar
r e c i b e e n u n a m e s a ” 10 y s e i n t e g r a a l a dentro del sistema de ubicación internamente
“ranchada”. Pero puede verse la incorporación vigente, paralelo al instituido, que le garantiza
obstaculizada, ya que se mantiene una conducta protección a cambio de dinero y otros bienes
solidaria en relación al propio grupo, que se materiales.
manifiesta más allá de los individuos concretos Con posterioridad, la posición en el pabellón
y de los contextos en que se encuentren: si el será negociada mediante el atravesamiento de
ingresante o algún par directo tuvo ante- ciertas pruebas, las que desencadenan una
riormente algún problema con alguno de los actuación ritualizada. Refiere Leonardo que se
jóvenes que actualmente está en el Instituto o inicia con una provocación al ingresante, como
con algún allegado a éstos, los problemas el robo de alguna pertenencia que pudiera
quedan pendientes y se arrastran, pudiendo ser tener en su celda y explica la reacción de éste
saldados o cobrados por un compañero en el esperada por parte del grupo.
nuevo destino. En forma semejante, opera la
pregunta de ¿dónde sos?, que remite al Sigue Leonardo: Cuando falta algo (por
territorio y a la ubicación o posicionamiento ejemplo) robaron un champú. No se quién
personal en él. fue. No puedo revisar celda por celda, se va
En cuanto a la pregunta ¿por qué caíste?, a dar cuenta el empleado. (Se) Apaga el Tele
permite el reconocimiento dentro de una (televisor) y dice: la ra sa- sa sa sa –sa sá…
jerarquía por el tipo de causa delictiva, en la Elena : -¿la ra sa- sa sa sa-sa sá ? (repito la
que ser bueno, ser buen delincuente, frase)
picante 11 ; supone robo con armas, asalto a Leonardo (aclara): que se vaya a la concha
bancos, secuestros extorsivos. Se encuentran de la madre el que me sacó el champú. El
en un rango menor los jóvenes cuyas causas que fue robado no sabe (quién se lo sacó) y
se relacionan con robos sin armas y arrebatos, tiene que putear.
quedando en un último lugar y ya “sin El que le robó, salta (reacciona). Si no
derechos” o sea sin ninguna consideración (saltás), alguien te va a ver, y... (perdés
entre los pares, los ingresos por violación. posición). Yo fui valiente de apagar la tele.
El análisis del relato nos confronta con un “No importa ganar o perder, lo que importa
“portavoz grupal”, que, como señala María Inés es “pararse de manos” (pelear).
Palleiro (1992:90), deja en su mensaje plasmado
un contenido referencial que “remite al El mostrarse dispuesto al enfrentamiento
universo de representaciones que configura la con el o los otros, a través de una performance
visión particular del mundo de dicho grupo y que podríamos considerar “ritual”, le dará
que le otorga su identidad cultural”. acceso a una posición favorable dentro del
grupo al que se va a incorporar, aunque, en la
Continúa Leonardo la narración, diciendo: pelea, haya sido vencido. Este texto da cuenta
de que, en esta particular cultura no se prioriza
Si es medio gil, (y recibe) visita, cigarro, la fuerza física, sino el conocimiento y
$15 (entonces) el Picante lo saca al comedor aceptación de una regla que los precede y que,
y lo cuida. con cada actuación, se va confirmando.
Elena:-¿y cómo lo cuida? Asimismo, se puede advertir, en el párrafo
Leonardo:- que tenga su ropa, que esté piola, siguiente, cómo queda en evidencia otra
que haga su conducta, que no lo delate. Y estrategia regulativa de la convivencia, a
las cosas que le traen son de los dos: 7 pesos través de la representación de ciertos roles
para el pibe y 8 para el Picante. Al que paga emergentes, con los que encubren la verdadera
le conviene porque recién ingresa, se evita dinámica de interacción grupal.
problemas y peleas. Paga y nadie lo pelea.
Continúa Leonardo: Si sos Picante podés
El interrogatorio previo, sumado a la mandar a dos “coche bomba” (indicándoles):
observación que los jóvenes realizan sobre la andá, vayan y péguenle a aquel. Yo le saqué
conducta del ingresante ó ingreso, confirmado (el champú, por ejemplo) y va a apagar la
por la ropa que viste (zapatillas y ropa deportiva tele 13 .
de marca y alto precio) permiten la rápida Elena: - ¿Coche bomba?
R.I.F. 21, 2006 Página 84

Leonardo: - Coche bomba son dos tontos, una aparente cohesión grupal, con la que se
pero programados. Siempre fueron estúpidos fortalecen en situación de encierro, haciendo
y te quieren pegar para no quedar mal con el más tolerable y ventajosa la cotidianeidad de
Picante. El Picante es pillo. Los otros ya algunos. Decimos aparente cohesión grupal, ya
están quebrados (no tienen autonomía, que siempre hay un margen de negociación,
responden a órdenes). respecto del total acatamiento (ya sea por parte
El picante no va porque lo engoman y le de la totalidad de los jóvenes o de la totalidad
cortan diez días el teléfono. de las reglas); como así también señalamos el
bienestar de algunos, ya que “esas normas no
En este texto Leonardo remite a la cuestión poseen carácter democrático y, por el
institucional y a la vulnerabilidad de la justicia, contrario, se imponen en forma vertical, con
ya que se aplica como sanción el aislamiento los recursos de la violencia y la intimidación,
en la celda y la interrupción de las llamadas entre otros” (Fritz y otros, 2004:65), réplica de
telefónicas a quienes no son sino chivos la dominación del poder coercitivo y
emisarios 14 del líder 15, quien se mantiene al hegemónico 18, que también rige en el afuera
margen, preservado por el silencio grupal y del instituto.
eludiendo la sanción. Respecto a la génesis y transmisión de los
Sigue diciendo Leonardo: códigos de esta subcultura, las respuestas
oscilan entre aquellos especialistas que la ven
Al fin y al cabo terminan sin teléfono: los como resultado de las condiciones de vida en
dos coche bomba. Y el robado queda bien, institutos o incluso en la “cárcel” y producidas
porque peleó. El Picante devuelve las cosas fundamentalmente por esta última, a los que
si ve que el otro peleó, o lo esconde en el la relacionan con factores externos, aún
colchón del coche bomba. La mayoría de las anteriores al comienzo de la conducta delictiva
peleas son de coche bomba. (Fritz y otros, 2004:68). En una entrevista, el
Director del Instituto Roca, destaca que “el
Resulta interesante el juego de roles que código carcelario lo aprenden afuera” 19 . No
reproduce Leonardo en su discurso, en función obstante, recuperando los datos presentados en
de la interacción 16 con la entrevistadora quien, las Jornadas de Trabajo Social de la Universidad
no es para él ni un par, ni un miembro de su Nacional de La Plata 20 sobre esta misma unidad
grupo social. Como vimos, por una parte de análisis, resulta ilustrativo el dato que el
describe la escena para el investigador, en forma 76 % de los jóvenes internos posee algún
impersonal, incorporando aclaraciones que familiar directo con antecedentes penales,
ayudan a su comprensión. Por otra parte, representando los hermanos mayores la
desliza en breves referencias coloquiales, su proporción más alta (38%). Es oportuno
experiencia subjetiva, se involucra e identifica, destacar que el 16 % de esta población cuenta
dando cuenta de haber sido él mismo el con más de un familiar privado de su libertad,
protagonista en una situación semejante: “No lo que permite reconocer la incidencia de esta
se quién fue (…), no puedo revisar (…), yo fui vía directa en la transmisión cultural; a lo que
valiente (…), andá, vayan y péguenle (…), yo sumamos el dato que más del 50 % de los
le saqué (…)”, con lo que finalmente, se jóvenes posee también su propia experiencia
desenmascara. En este análisis tomo la de internación institucional y se encuentra
metáfora de la máscara 17 como “Significante relacionado con pares transgresores, lo que les
plástico visual y substractum etnográfico”, tal permitió aprender y reactualizar los códigos 21 ,
como titula Hipólito G. Bolcatto su trabajo, en participar en su reelaboración y contribuir a
el que señala como uno de los objetivos de la su circulación.
máscara el de “esconder” la personalidad, y, en
el caso de Leonardo se ejemplifica el proceso Conclusiones
de implicación y desimplicación de la conducta,
a través de su relato. Observamos la incidencia de las relaciones
Estas conductas o comportamientos entre pares fundadas en una “apropiación
normatizados, aceptados y reconocidos como desigual de bienes materiales y simbólicos,
propios del grupo, remiten al concepto de donde una parte se apropia de algo a expensas
código, a través del cual los internos confirman de otra…” 22 generando relaciones sociales
la identificación con el rol delictivo y logran asimétricas. Estas relaciones toman formas
R.I.F. 21, 2006 Página 85

diversas que pueden ser interpretadas como aparte, se distingue y que estando aparte, está
conductas adaptativas (Merton, 1964), prácticas adentro, pertenece. Se trata de una cultura que,
de refugio (Saltalamacchia, 1998), conductas a través de ciertos comportamientos, se
impugnadoras (Lombardi Satriani, 1986), diferencia de otras por la circulación de un
esperables en una estructura social con un mensaje codificado, interpretable con valor
orden dominante, excluyente. Las pautas inter- diferencial en la medida en que un grupo lo
pares facilitan al joven institucionalizado conoce y lo comparte y mediante el cual toma
sobrevivir en un ámbito de restricciones, distancia de la sociedad. Una cultura que se
generando una ley, que dista de la ley social y manifiesta en comportamientos que reac-
que requiere, para vivir en el internado de un tualizan una conflictiva social y exponen
rápido aprendizaje que le permita la inclusión. mediante la reelaboración de prácticas
Recuperando información del trabajo de campo comunicativas que la preceden dando cuenta
con los jóvenes de la población en estudio, se de su validez y vigencia. Una cultura que
puede dar cuenta de que refieren distintas desplaza y encubre los males sociales: exclusión,
situaciones de aprendizaje en relación con los delincuencia, droga, pobreza y desigualdad.
códigos grupales, aprendizajes anteriores a la Males que, sin embargo, pueden ser traducidos
internación entre aquellos que integran grupos como “bienes” folclóricos, al decir de Manuel
de calle y/o sostienen conductas transgresoras Dannemann, en tanto se constituyen en
manteniendo contacto con pares y/o adultos que propios, comunes, aglutinantes y represen-
tienen experiencia de institucionalización; tativos de los adolescentes que confluyen en
mientras que, el que ingresa por primera vez, un lugar que hicieron suyo: “la calle” y con
sin experiencia, sin trayectoria ni contacto con determinadas conductas en las que se
pares de cultura delictiva, tuvo que aprenderlo inscribieron como sujetos .
una vez ingresado. Este aprendizaje se logra Estos planteos pretenden des-cubrir aspectos
con un alto costo emocional y, muchas veces, del proceso de formación cultural de este grupo,
económico, debiendo superar pruebas de valor a través de algunos comportamientos que
“iniciático”. Estas pruebas, como la de pararse podemos considerar folclóricos, a la vez que
de manos le podrán valer la aceptación del aproximarnos a los mecanismos de cons-
grupo, si ha demostrando que sabe hacerse trucción y deconstrucción de la subjetividad,
respetar y le otorga derechos; o la sumisión en un contexto social conflictivo y violento. Se
y dependencia de algunos para estar observa en este trabajo, que Leonardo actuó
preservados, debiendo compartir los bagallos como un ventrílocuo, haciendo hablar a otros,
que la visita les trae o pagar la prote a pares sin dejar nunca de ser él mismo quien hablaba
de más peso. y que lo hacía desde una realidad socio cultural
Significativamente observamos que en el que le posibilitó trasmitir los valores
interior del internado se reproduce la identificatorios de su grupo, transformando y
arbitrariedad, la explotación del otro, la reelaborando “la retícula que le provee la
desigualdad, la dominación mediante la estructura de la sociedad que lo contiene”
instalación de un rígido sistema normativo, en (Blache y Magariños de Morentin, 1992) 23 .
el que se reconoce y valora una identidad Una lectura que contemple la decodificación
construida al margen de las reglas socialmente de las distintas estrategias comunicativas a las
admitidas, que necesita ser ocultada, y que estos jóvenes apelan, permitirá adecuar los
encubierta como forma de preservar la propia tratamientos institucionales con inter-
vida; mediante estrategias metacomunicativas venciones más eficaces, pudiendo evitar la
altamente codificadas y ritualizadas que instalación de los jóvenes en un circuito de
consolidan otra modalidad de cultura. Una repetición que los lleve a reincidir en la
cultura que, tradicional y modernamente conducta delictiva, con una altísima posibilidad
podemos conceptualizarla como folk., ya que de conformar la población del sistema
estando dentro de la sociedad mayor, está carcelario de adulto, en la siguiente etapa.

Notas
1
Expresión que utiliza Erving Goffman. 2
Ver Michel Foucault.
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3
Citado por Richard Bauman. Identidad Diferencial 14
Chivo emisario es un tipo especial de portavoz
y base social del Folklore. En: Martha Blache (comp). grupal. Es el depositario de aquellos aspectos negativos
Narrativa Folklórica II. Buenos Aires, Fundación que la tarea ofrece al grupo. El punto es, que cuando se
Argentina de Antropología. va un chivo emisario de un grupo no se lleva todo lo
malo (del grupo) y, entonces, la pregunta que se hace el
4
Ver bibliografía. resto de los integrantes es ¿Quién será el próximo?
(Dora García 2003:29).
5
Calificados por conocer y compartir los códigos dada
su pertenencia al grupo de internos, y estar dispuestos 15
Líder es aquel en que se depositan los aspectos
a colaborar en el trabajo de investigación que se realiza. positivos de la tarea grupal.. Señala Dora García que
ambos roles, líder y chivo emisario están íntimamente
6
Adhiero al planteo metodológico de Duschatzky y relacionados, ya que uno surge como preservación del
Corea (2004:96) cuando plantean los tres caminos que otro (en el proceso de disociación que lleva adelante
confluyen en el pasaje de la posición de observación a todo grupo en la discriminación de roles).(Dora García,
la de implicación: a) la variación de los supuestos de 2003:29).
lectura de los datos en relación al concepto de violencia,
b) la variación de los instrumentos de recolección de
16
Me refiero puntualmente a la entrevista con el
información considerando que las palabras testimonian investigador, quien es por otra parte el asistente social
algo de lo que pasa y, c) la variación de la posición de que le ha sido asignado.
enunciación de los investigadores, los que pueden
reformular sus intervenciones e interpretaciones
17
Por haber sido relevada en tatuajes personales
abandonando el saber construido, alterarse y “devenir presentados en un trabajo previo.
otro en el curso de una investigación”. 18
Ver: Boiven y otros. Cap. 3, La construcción del
otro por la desigualdad.
7
Crespi y Ferrario (1995:106). Se refiere a las
reacciones musculares o quinestésicas como trasmisoras 19
Documento publicado en Internet por el Equipo
de significados expresivos.
Nizkor y Derechos. Human Rights. Informe : “Cárcel y
niños” Servicio Paz y Justicia y Hogares Don Bosco,
8
Tomado el piso como posesión territorial.
Obra Salesiana. www.derechos.org/serpaj/doc/
carcel.html - 96k -
9
Se sugiere consultar el glosario de términos
específicos de la cultura carcelaria al final del artículo. 20
14 y 15 de septiembre 2006 “La producción de
conocimientos en Ciencias Sociales y su aporte a la
10
El Instituto cuenta con una distribución en tres construcción de un proyecto de sociedad”. VI Jornadas
plantas. Cada piso tiene un comedor en el que se de Investigación y III Jornadas de Extensión
encuentran tres mesas de cemento con bancos del
Universitaria. Universidad Nacional de La Plata.
mismo material. El lugar en la mesa lo determina el
grupo de jóvenes, y en general se mantiene fijo, 21
Valga como ejemplo el glosario carcelario
aglutinando a los de una misma “ranchada”. recopilado en el Servicio Penitenciario bonaerense en
dos períodos con diferencia de 10 años mostrando el
11
Se sugiere consultar el glosario de términos dinamismo del lenguaje. Ver Fritz y otros (2004: 113 y
específicos de la cultura carcelaria al final del artículo. sig.).
12
“Nuevo” en el sentido del joven que ingresa por 22
Boivin y otros (1999:160), refiriéndose a las
primera vez al instituto M.B, donde se realiza este relaciones de dependencia.
trabajo de investigación.
23
Citado en Martha Blache (1994:8).
13
El televisor en el comedor del piso permanece
permanentemente prendido. Si hay algún altercado, uno 24
Fritz y otros (2004:115-140) Glosario carcelario.
de los jóvenes lo apaga para ser escuchado por el resto. Corroborado en la experiencia del autor .

Glosario 24

Bagayo: mercadería que trae la familia para Hacerse cargo: asumir la responsabilidad de un
consumo del interno. acto, delito, etc.

Beneficio: gracia, conveniencia, otorgamiento de Hacer conducta: observar las reglas producidas por
algo. la institución cuando se busca un beneficio.
Buscar la reacción: provocar a un igual con el Hacer tocar: cuando por diferencias, uno o más
objeto de medir su coraje. Molestar hasta que el otro internos echan del pabellón a un igual o iguales,
reaccione. impidiéndole/s continuar viviendo en el mismo.
Engomado: cierre de las puertas de las celdas. Segregar a un interno del piso o del pabellón, mediante
Encerrado. la intimidación o violencia.

Gil: aquel que delinque de una forma que no resulta Hacerse respetar: no ser molestado.
aceptada por las reglas no escritas pero que rigen entre
los internos; o aquel que por su conducta merece tal Ingreso: detenido que por orden judicial es alojado
apodo. en un instituto, cárcel, o comisaría.
R.I.F. 21, 2006 Página 87

No tener derecho: no tener autoridad moral, no Quebrado: aquel que alguna vez fue de valía en el
poder opinar sobre nada. ambiente del hampa y se convirtió en confidente.

P a g a r p r o t e: pagar a otros internos (mediante Rancho: uso sintético del término ranchada.
algún tipo de concesión) para ser protegido o no
Ranchada: grupo unido de internos que comparten
molestado, en un pabellón.
intereses y afectos comunes en un mismo piso o
pabellón, o en diferentes pabellones.
Pararse de manos: pelear para hacerse valer.
Refugiado: aquel que tiene problemas de
Picante: persona que se hace valer. convivencia con sus pares, ya sea por el delito imputado
(ejemplo violación) o por su conducta, o forma de vida,
Pillo: vivo, astuto. o por deuda pendiente en la vida en libertad.

Piola: que es aceptado y respetado por todos. Se lo ganó: obtuvo con legitimidad lo que deseaba o
intentaba lograr.
Primario: inexperto. Se dice de aquel interno que Salta: reacciona.
cae detenido por primera vez en un instituto o en una
cárcel. Tener derecho: a ser respetado, por hacerse valer.

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Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 88-93 (2006) Página 88

Criollos y criollismo
en la industria del folclore musical

Ricardo J. Kaliman*

La industria del folclore moderno musical argentino es una instancia más de la


dialéctica entre identidades socialmente vigentes y los intereses lucrativos. Lo
que parece particularizarla es la extendida vigencia de cierto discurso identitario,
que podemos llamar “nacional-criollista”, cuyas raíces pueden rastrearse hacia
el más temprano romanticismo y que se reitera constantemente en esta práctica.
Un análisis más detenido muestra que en el seno de esa identidad preponderante
pueden reconocerse intrincadas variantes, entre las cuales se plantean conflictos
que no permanecen siempre del todo soterrados. Examino en este trabajo algunas
particularidades que asume el criollismo en la figura, el repertorio y las
actuaciones del intérprete salteño Chaqueño Palavecino.

Palabras clave: folclore moderno, criollismo, industria cultural, Chaqueño


Palavecino.

Folclore e identidad

Entiendo aquí por folclore moderno las prácticas raciones. De hecho, el folclore moderno se
de origen rural que, desde fines de la década inspiró en esas formas, y el grado de lealtad a
de 1930, comenzaron a abrirse camino en los ellas sigue siendo parte de la definición del
medios masivos de comunicación, inicialmente capital simbólico para muchos de sus cultores.
suscitado por la creciente población de inmi- Sin embargo, el folclore moderno, además
grantes del interior del país hacia Buenos de haber adquirido muchos rasgos que los
Aires, pero luego decisivamente impulsado por folclórologos tradicionales consideraban
sectores dominantes de la sociedad, sobre todo incompatibles con el folclore auténtico, tales
durante la década peronista. Durante los años como la autoría reconocida o la performance
1960, este circuito vivió una nueva e impor- en ambientes urbanos, llevó desde el principio
tante revitalización, y sigue ocupando hoy una la impronta de su articulación en el mercado y
significativa franja a cuya dinámica con- el curso de su historia no puede comprenderse
tribuyen tanto la industria cultural como los sin examinar la incidencia que tuvo sobre él la
reclamos y las expectativas de grandes sectores dinámica de las industrias culturales. Es
populares. Es, en suma, lo que más gene- precisamente esta relación la que constituye
ralmente se conoce con la palabra “folclore”, el foco de la investigación de la que quiero
como cuando hablamos de un conjunto ofrecer aquí algunos resultados. Tal vez no esté
folclórico, de un festival folclórico o de un de más aclarar que en persecución de este
programa de radio folclórico. Sin embargo, le objetivo dejo de lado todos los descréditos a
agrego el adjetivo “moderno” para diferenciarlo priori que a veces se implica en las aproxi-
del sentido que esta palabra tuvo originalmente, maciones académicas a la industria cultural.
que fue adoptado por los estudiosos de la Asumo que lo que designamos con este nombre
folclorología argentina y que se reducía a no es sino una forma que han tomado las
aquellas formas estrictamente rurales, relaciones entre los factores económicos y las
practicadas en ese ámbito y mantenidas prácticas culturales durante el siglo XX,
tradicionalmente a través de varias gene- relaciones que, después de todo, siempre han

* Universidad Nacional de Tucumán – CONICET. Correo electrónico: kaliman@filo.unt.edu.ar


R.I.F. 21, 2006 Página 89

existido y que subyacen incluso a las que se Mi investigación se basa, por una parte, en
consideran las obras de arte más desin- el examen de la publicidad, las entrevistas y
teresadas: Virgilio no era desatento a las los comentarios periodísticos, las presen-
directivas de Mecenas, ni Moliere a las de taciones en público; y, por otra parte, en los
Versailles, ni Shakespeare a las de su testimonios de los seguidores de diversas
abigarrado público, los empresarios teatrales figuras que se relacionan, con mayor o menor
y la corte real. Y los intereses de los éxito, con la industria del folclore moderno
respectivos financistas no eran siempre más argentino. Me he concentrado particularmente
nobles y altruistas que los de los empresarios en la imagen del Chaqueño Palavecino, por
de la industria cultural más reciente. En todo razones que espero queden aclaradas al final
caso, lo que particulariza a la industria cultural de este trabajo. La mayor parte de las fuentes
entre todas estas formas son rasgos tales como testimoniales, provienen, en efecto, de
la reproducción en masa, el aprovechamiento entrevistas semiestructuradas a seguidores de
consciente y claramente dirigido de un aparato este intérprete salteño, la mayoría de sectores
publicitario cada vez más sofisticado y de cada sociales populares.
vez mayor alcance, y el lucro como medida del La industria del folclore moderno musical
éxito. Reconocidos estos factores, lo que cabe argentino no es, por cierto, sino una instancia
es preguntarse, como cabría hacerlo en más de esta dialéctica entre las identidades
cualquier práctica cultural, de qué manera ellos socialmente vigentes y los intereses lucrativos.
afectan al desarrollo de las prácticas cultu- En todo caso, lo que parece particularizarla es
rales. la extendida vigencia de cierto discurso
Creo que son precisamente estos descréditos identitario cuyas raíces pueden rastrearse
los que han tendido a conceptualizar las mani- hacia el más temprano romanticismo y que se
festaciones de la industria cultural, no sin reitera, a veces aparentemente esclerosado, en
cierto reduccionismo, a una manipulación del las publicidades, en la oratoria de los festivales,
consumo por parte de los productores, que, en los guiones y hasta en los títulos de los
según un difundido apocalipsis, es capaz de programas de radio y televisión. Sin embargo,
lograr que los consumidores acepten cualquier un análisis más detenido muestra que, como
producto que se les imponga. La cuenta de los en toda práctica cultural, no sólo entran en
fracasos, que son numéricamente más que los juego, en relaciones y ritmos bastante
éxitos, y la recurrencia de las brevedades de complejos, varias otras identidades, sino que
experimentos industriales no debidamente en el seno de la propia identidad invocada por
ajustados a las expectativas del público, puede ese discurso preponderante, la que podemos
bastar, momentáneamente, para echar por llamar nacional-criollista, lejos de haber
tierra estas simplificaciones. La hipótesis de permanecido impertérrita durante décadas,
trabajo inicial en relación con el objetivo pueden reconocerse intrincadas variantes,
general de mi investigación es la de que la entre las cuales se plantean conflictos que no
cultura popular, en el contexto de la industria permanecen siempre del todo soterrados.
cultural, si bien es afectada por ella y por lo Como breve ilustración de la primera de
tanto no puede entenderse completamente sin estas propiedades, a la que me dedico en otro
esta incidencia, incluye sin embargo más que trabajo, me limitaré a ofrecer aquí una breve
ella. Lo que en términos económicos se visua- lista de las identidades más importantes que
liza como demanda se deriva, en realidad, de he reconocido entre los seguidores del folclore
la dinámica independiente de las identidades moderno argentino y que de una u otra
vigentes en grandes grupos de la sociedad, que, manera, se articulan con la dinámica de la
al articularse en un mercado, mantienen sin industria. Podemos reconocer, en efecto, por
embargo su lógica propia a la que los intereses lo menos las siguientes: identidades genera-
de lucro tienen siempre que atender, y de hecho cionales, que determinan distintos tipos de
atienden sistemáticamente. Esta particular aficiones según la edad de los participantes de
relación de factores sella con una modalidad la práctica; identidades de grado y naturaleza
propia la reproducción de las identidades de formación, que nos permite distinguir entre
culturales en las sociedades contemporáneas, quienes se afilian a un folclore “ilustrado” y
y es precisamente el estudio de esta modalidad quienes, en cambio, se incorporan a la práctica
lo que orienta, como un objetivo general, mi en un contexto que podríamos llamar de
estudio. “educación informal”; identidades de clase, en
R.I.F. 21, 2006 Página 90

la que pueden distinguirse una variedad de oligárquico se esfuerza precisamente por dejar
matices que pueden involucrar otros rasgos afuera de su construcción al indio (que, como
además de los recursos económicos; identidades ocurrió en otras naciones latinoamericanas,
provinciales, de particular incidencia en la podía reclamarse como el legítimo hijo del
práctica del folclore moderno, y que a veces territorio) y al inmigrante (en quien se
condiciona las preferencias por ciertos géneros depositan las culpas de procesos sociales como
o incluso ciertos conjuntos de intérpretes; la industrialización y el sindicalismo, dos de
identidades de género, que afloran esporá- las principales amenazas contra la hegemonía
dicamente en algunos testimonios, aunque la terrateniente). En un sentido más general, todo
variable de género tiende a ser más recurrente el proceso que dio lugar al surgimiento del
en la caracterización de los “targets” de los folclore moderno, de hecho, se articula con la
empresarios y productores de la industria historia de lo que se ha dado en llamar el
musical; y, finalmente, identidades políticas, discurso criollista, y la identidad nacional que
que tienden a distribuirse en las opciones de le da sentido acaba equiparándose con la
la izquierda y la derecha, aunque en algunos identidad implicada en este discurso, que
casos pueden perfilarse distinciones más podemos llamar entonces, “identidad criolla”.
sutiles. Diversos aspectos de la identidad criolla, y
sobre todo del discurso criollista, han sido
Identidad criolla estudiados con relativo detenimiento, muchos
otros quedan todavía en las sombras y, a
Sin embargo, lo que desarrollaré más en menudo, su real complejidad no alcanza a
detalle hoy se refiere a la otra propiedad, la revelarse del todo por cierta confianza en
que apunta a la identidad nacional-criollista. insistentes sobrentendidos. Podríamos sinte-
La dialéctica arriba reseñada por la cual el tizar lo que está claro y hasta cierto punto
folclore moderno se consolida en la sociedad consensuado en los siguientes tres elementos:
argentina resulta de la articulación de un
impulso de los migrantes de las zonas rurales •La identidad criolla es una identidad étnica,
del interior del país a reproducir las costumbres es decir una en la que se entrecruzan
que les son familiares y que les proporcionan consideraciones “raciales” y culturales, por
un sentido de seguridad y comunidad; con una lo menos porque es posible configurarla en
perspectiva generalizada entre los sectores oposición al indio, al negro y al inmigrante
dominantes, que se inclinan por emblematizar europeo o asiático. Sin embargo, esto no es
la unidad espiritual de la nación precisamente obstáculo para que, en determinados
en esa vida campesina. Las motivaciones contextos, pueda hablarse de “acriolla-
históricas de esta perspectiva son conocidas: a miento”, para referirse a individuos de otros
comienzos del siglo XX, la oligarquía pampeana orígenes que adoptan los rasgos funda-
comienza a percibir que los cambios sociales mentales del grupo.
que ha traído la modernización se están •Tiene un fuerte contenido de clase y refiere
configurando como una amenaza contra su primariamente a los sectores menos privi-
secular hegemonía. En lo ideológico, su legiados económicamente de la sociedad
reacción consiste en construirse a sí mismos argentina.
como los señores naturales del territorio, •Está constantemente relacionada con la
reivindicando al campo, donde su poder sigue vida campesina, y en muchos casos, en parti-
siendo indiscutible, como el reservorio de la cular, se la visualiza como heredera de las
esencia misma de la nación. La difusión del prácticas del gaucho, que llega a convertirse
folclore se nutre de esta alianza de intereses, de esta manera, en el referente histórico
y los propios campesinos, y sus herederos, fundacional, construido imaginariamente de
asumen como propia esta perspectiva esen- diversas maneras. Correlativamente, las
cialista, que, aunque de manera relativamente imágenes de la vida gauchesca constituyen
subordinada, ha convertido a sus propias el principal repertorio de símbolos mediante
prácticas en un capital simbólico nada los cuales se reconocen las manifestaciones
desdeñable. exteriores de esta identidad.
En consecuencia, esta concepción de lo
nacional, impregnada de una fuerte conno- Más allá de los distintos signos que pueden
tación étnica, en la medida en que el discurso reconocerse como manifestaciones de esta
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identidad (o identidades), queda por precisar seis de ellos se declararon decididamente


cuáles son los contenidos menos visibles, pero ignorantes en relación con ese tipo de acti-
vigentes en las subjetividades de los actores vidades. El hecho de que la exitosa difusión del
que se reconocen como miembros de este grupo, discurso nacional criollista produzca el curioso
y que también operan efectivamente en su efecto de una nostalgia generalizada por el
reconocimiento. A menudo se tiende a hablar campo, incluso entre quienes nunca estuvieron
del criollismo como una homogeneidad continua en él, no puede anular la comprobación de que
a lo largo del tiempo, durante más de un siglo, la percepción subjetiva de estos elementos
por lo menos. No obstante, es bastante probable difiere entre distintos grupos de practicantes
que en el nivel de las interpretaciones no sólo según su efectiva relación con el campo,
subjetivas esta persistencia de ciertos rasgos sino también según la modalidad con que se
discursivos se desdibuje en transformaciones establece esa relación.
de diverso orden, a través del tiempo y a través
de distintos sectores sociales. Criollismo en el Chaqueño Palavecino
Por lo pronto, una primera diferenciación
sobre la que también existe cierto consenso Estas ambigüedades del criollismo campean
puede establecerse entre, por un lado, la en la dinámica identitaria que subyace al éxito
identidad criolla de origen estrictamente del Chaqueño Palavecino, éxito que puede
popular, la que subyace al éxito de los folletines medirse por la cantidad de discos vendidos y,
de Eduardo Gutiérrez y, luego, de las sobre todo, por su enorme capacidad de
representaciones teatrales de los Podestá; y, convocatoria. Para dar las explicaciones de ese
por otro lado, la apropiación de ese discurso éxito, los productores de la industria son
por parte de intelectuales de sectores conscientes de que este intérprete cubre las
privilegiados (inicialmente vinculados a la expectativas de un amplio sector de la población
entonces políticamente dominante oligarquía que se vincula con la identidad criolla. Es casi
ganadera pampeana). En el primer momento un lugar común entre ellos sostener que ha
se enfatiza el contenido étnico y, sobre todo, venido a ocupar el vacío dejado por grupos como
de clase, mientras que el segundo abandona el los Cantores del Alba o Las Voces de Orán. En
tono de crítica social y funda propiamente el los testimonios de los seguidores del cantante
discurso identitario nacional criollista que se salteño, esta continuidad no es siempre visible.
difunde exitosamente, sobre todo a través del Algunos de ellos establecen relaciones
aparato escolar. semejantes, pero otros apuntan a otros intér-
Una segunda diferenciación puede hacerse pretes, bastante diversos. Lo cierto es que, en
a partir de la relación con la vida rural. líneas generales, todos aquellos con los que se
Ciertamente, muchos de los que se adscriben vincula al Chaqueño presentan ciertas
a la identidad criolla provienen de, o al menos modalidades características del discurso
han vivido buena parte de su vida en el criollista: la vestimenta de gaucho, por ejemplo,
ambiente campesino. Por otra parte, como y la persistencia en los instrumentos musicales
señalamos arriba, la fundación del discurso tradicionales, contra la recurrencia a inno-
nacional-criollista está emparentada con vaciones de sonoridad que parecen marcar una
sectores terratenientes y la afición por el distancia con el origen rural que algunos
folclore moderno, y, valga la aparente paradoja, sienten demasiado grande.
en sus formas más tradicionales, hasta el día Los seguidores del Chaqueño elogian en él
de hoy, sigue manteniendo una importante varios rasgos que podemos vincular con la
vigencia en los sectores sociales con asiento identidad criolla, y que son, naturalmente,
económico agropecuario. Sin embargo, una parte de la imagen pública que el propio
buena mayoría de los actuales seguidores del intérprete ofrece de sí mismo, en su publicidad,
folclore tienen escaso y esporádico contacto con su merchandising, sus entrevistas y sus
la vida rural, y buena parte no tiene ninguno, espectáculos. Podemos ordenar estos rasgos en
lo cual no va necesariamente de la mano con la siguiente lista:
un rechazo de los emblemas de esa vida como
signos válidos de la identidad que los • Origen humilde y relacionado con el
representa. De entre veinte seguidores del campo: Oscar Palavecino es nacido en
Chaqueño que he entrevistado, sólo cuatro Rancho el Ñato, un paraje del Chaco salteño,
tenían una experiencia rural significativa, y y se mudó a Salta desde niño. Trabajó desde
R.I.F. 21, 2006 Página 92

niño y antes de alcanzar el éxito que ahora las identidades “ilustradas”. Por contraste,
le permite dedicarse de lleno al folclore, fue los seguidores del Chaqueño asignan un
camionero y luego chofer de ómnibus. Se fuerte valor al mantenimiento de esta
insiste en estos datos biográficos tanto en sonoridad y “clasicidad” del repertorio.
su publicidad como en sus entrevistas, y sus • Familiaridad en el trato y campechanía.
seguidores son conscientes de ello. Esta El Chaqueño se dirige al público, cuando
propiedad marca una proximidad que lo habla, en un tono familiar, sin ningún
aleja, por ejemplo, de grupos como Los rebuscamiento ceremonial ni pretensiones
Chalchaleros, cuya marca de clase es moralizantes o didácticas en ningún sentido.
absolutamente diferente, más vinculada a la No hay una retórica de escenario visible,
oligarquía salteña. sino un tono de fiesta compartida, que se
• Guapeza (energía): los recitales del refuerza, por ejemplo, con prácticas como
Chaqueño brindan una permanente imagen las de preparar y comerse un asado o
de fuerza. Canta sus temas con su gruesa y compartir un vino en el escenario.
fuerte voz, casi gritando (aunque sin falsetes
ni esfuerzos demasiado visibles) y, mientras Sobre la base de estos elementos, podemos
no canta, se mueve a grandes pasos por todo reconstruir una imagen del criollismo que
el escenario, sin disminuir su vitalidad en encarna el Chaqueño Palavecino, que tendrá
ningún momento. Son legendarias, y forman puntos comunes con otros intérpretes, y otros
parte de su publicidad, sus largas presen- no, pero el conjunto difícilmente coincida punto
taciones, como su tradicional amanecida en por punto con el de ninguno de los otros.
la Serenata de Cafayate. Correlativamente, no todos asignan el mismo
• Lealtad a su tierra de origen: varios de valor a cada uno de estos rasgos, aunque, en
los músicos que lo acompañan son ori- términos generales, ninguno deja de ser
ginarios del Chaco salteño, y es conocido reconocido. Con respecto a las diferenciaciones
como patrocinante de jóvenes promesas de dentro de la circulación subjetiva de la
la misma región. Los temas de su repertorio identidad criolla arriba reseñadas, está claro
hablan a menudo de la gente y los lugares que la relación con el campo funciona de
de esa zona. En sus espectáculos, siempre manera diferente entre aquellos que se
reserva un momento para anunciar que va identifican por una familiaridad directa con
a cantar coplas “de la forma en que las esos valores, por un lado, y, por otro, para
cantan en mi tierra”, esto es acompañadas quienes no pasa de un signo identitario más
solamente por violín y bombo. Sus segui- bien abstracto.
dores valoran esto como una virtud, incluso La ambigüedad alcanza puntos potencial-
aunque provengan de otras zonas del país y mente más conflictivos en relación con la otra
no tengan ningún conocimiento directo del diferenciación antes apuntada. Consideremos,
Chaco de Palavecino. para ello, la canción emblemática del
• Sonoridad y repertorio tradicionales: Chaqueño, “Amor salvaje”, con la que alcanzó
Además del bombo y el violín, la banda del su primer pico de fama y que repite inelu-
Chaqueño incluye guitarras y un bandoneón diblemente en cada presentación, con una
(la gran cantidad de instrumentos acompaña acogida general del público, que la corea, como
la imagen de fuerza antes aludida, pero corea las repeticiones del estribillo que el
además le permite estar al nivel del volumen Chaqueño, infaltablemente, pone en escena.
de los instrumentos electrónicos con los que Ahora bien, la canción relata un apasionado
se presentan muchos de los otros intér- encuentro entre un hombre y una mujer que
pretes en los festivales). Por otra parte, su no se conocen y que no vuelven a verse, lo cual
repertorio incluye sólo las formas va en contra de los valores consagrados por la
tradicionales de los géneros clásicos del moral tradicional, pulcramente vigilada, por
folclore moderno: zamba y chacarera sobre ejemplo, en el repertorio de los Chalchaleros,
todo, pero también gato y algo de folclore e incluso en el de los Nocheros (en los que hay
del litoral. No marca diferencia particular pasión carnal, pero nunca alusión al
de interpretación entre una canción y otra. descompromiso entre los amantes). Esta
Se limita a decir la letra cantando. De trasgresión del Chaqueño a las pautas morales
hecho, toda innovación más o menos tradicionales, y adjudicadas a los propios
experimental puede considerarse capital de gauchos en las versiones más idealizadas del
R.I.F. 21, 2006 Página 93

discurso nacional-criollista, evidentemente no de él. Se revela en este hecho que el lazo


constituye un defecto para sus seguidores, que establecido entre el Chaqueño y sus seguidores
parecen hacer caso omiso de sus implicaciones. existe una especie de complicidad en la que, a
El problema en realidad sólo sale a la luz, si través de un guiño imperceptible, se confirma
alguna vez, de maneras muy veladas, tanto en que se comparten cierta reformulación de los
las imágenes oficiales que de sí mismo da el valores que permanece oculta en el discurso
Chaqueño, como en lo que sus seguidores dicen criollista más oficial.

FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 94-101 (2006) Página 94

La relocalización del género criollista


entre los agentes sociales del campo artístico.
Construcción de las subjetividades de los artistas
dedicados al folclore y de los grupos de rock
y su proyección sobre la argentinidad.
Eva Bomben,* Ana María Dupey** y
María Esther Necuzzi***

El trabajo trata sobre cómo los artistas de folclore y rock nacional apelan al
género criollistas en la conformación de su identidad y qué vinculaciones y
desvinculaciones establecen con la nacionalidad argentina. Partimos de la noción
de género criollista entendiendo por éste un conjunto heterogéneo de valores,
actitudes, componentes cognitivos, expresivos y pragmáticos que toma al gaucho
y su mundo como signo del folclore y la nacionalidad. Elementos que se hallan
disponibles socialmente para ser traspasados a nuevos discursos. Atendiendo a
esta posibilidad se analiza cómo en los actuales discursos de los grupos bajo
estudio compilados a través de entrevistas realizadas en el año 2004-5 se activan
homologías textuales con el referido género en los procesos de conformación de
sus respectivas actividades artísticas y en la caracterización de la nacionalidad
argentina.
Palabras clave: género criollista, rock, folclore musical, identidad, nacionalidad.

Relocalización del género criollista género de la patria, el criollismo 1, se gestó y


en tiempos del Bicentenario de la se constituyó como discurso identitario
fundación de la Argentina. nacional dominante. Género, que políticamente
fue eficaz en el siglo pasado porque proveyó de
Diversos acontecimientos, se ponen en juego un sentido de identidad común a múltiples y
hoy por la cercanía de la conmemoración del desiguales grupos sociales, anclando dicha
bicentenario de la fundación de la Argentina.
identidad en un pasado rural anacrónico, que
Eventos en los que intelectuales debaten sobre ayudó a encubrir la conflictividad de la
la formación de la nación, la nacionalidad y la convivencia.
democracia en centros que atesoran la memoria
Justamente esta apelación a la conme-
escrita de la nación – como los Debates de moración del bicentenario genera condiciones
Mayo, que se realizan en la Biblioteca Nacional- para el análisis de la relocalización del género
o en los que se instituye el Comité Permanente
criollista en relación con la argentinidad en
del Bicentenario (Firma del Decreto No. 1016/ particular entre quienes son intérpretes de
05) para que diseñe la organización de los
expresiones como el rock nacional en su
festejos oficiales y los concursos de proyectos
vertiente folclórica y el folclore musical,
destinados a la realización de obras que serán
considerados como vehículos de mensajes
futuros archivos de la memoria de este segundo
identitarios.
siglo de vida de la Argentina. Eventos que
activan la conexión entre la actualidad y el Rock y argentinidad
pasado. Relación que se apoya en una creencia
compartida sobre la continuidad entre la El denominado rock nacional, constituye un
Argentina actual y la dorada era de los movimiento artístico que si bien como rock,
fundadores de la nación, época en la que el tiene orígenes foráneos se ha relocalizado

* Sección Folklore, Universidad de Buenos Aires


** Sección Folklore, Universidad de Buenos Aires Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento
Latinoamericano
*** Sección Folklore, Universidad de Buenos Aires
R.I.F. 21, 2006 Página 95

culturalmente en nuestro país recurriendo no en símbolo de la identidad nacional- para


solo al habla local sino, también, abrevando en generar una apertura del sentido canónico de
nuestro imaginario urbano. Dando cuenta, de la misma. La vuelta lleva a la banda a
este modo, de la expresión singular que emplazarse en un interpretante pierciano que
adquiere en nuestro medio. Asimismo, ha revisa, comenta, glosa, redefine aquella
tenido y tiene un papel central en la confi- semántica canónica del signo que sustituye a
guración de las identidades de los jóvenes. Se un objeto. Para ello implementa distintos
trata de un movimiento que representa a un recursos que le permite distanciarse de aquella
sector asociado con el grupo de los jóvenes, en práctica social y política expresada en la lectura
particular, más allá que, hoy, muchos de sus del Martín del Fierro, que según la perspectiva
cultores exceden dicha etapa etaria. de José Hernández muestra la identidad de un
Como señalan Pablo Semán y Pablo Vila 2 la pueblo que identificándose con los valores del
dinámica de este movimiento se halla compe- mundo rural pasado, se desplaza hacia una
netrada y es al mismo tiempo expresión de sociedad futura. Así como, también, de los
distintos momentos históricos por las que ha contextos actuales (las peñas y el mercado del
atravesado nuestra sociedad, poniendo de tradicionalismo) en los que se reproduce dicho
manifiesto una gran flexibilidad para adaptarse modelo interpretativo. Su propuesta se orienta
a las transformaciones que se operaron en a reducir la brecha entre el pasado al que
nuestro país desde la década de los 60 hasta la refiere la obra y el presente para ello se
actualidad. Por ello es posible reconocer emplazan como mediadores que actualizan la
distintas tendencias; desde una vertiente en la tradición pero en relación con el presente.
que el rock resistía los modelos conformistas Brecha que es reducida al incorporar la obra a
propuestos por la sociedad de consumo, o un género no relacionado con el criollismo, el
aquella que denuncia en sus letras a la rock, agregándole valor artístico al musica-
dictadura militar, o la de un rock heavy que lizarlo. De este manera, mediante la actuación
llama a la acción violenta contra el sistema componentes del género criollista son
hasta el actual rock chabón. Propuesta, esta inscriptos en uno más reciente trayendo a la
última, que reacciona frente a la exclusión en actualidad determinados valores del sistema
la que han sido emplazados jóvenes de sectores cultural previo, ligándolos con fenómenos
populares que habitan en los barrios de ciudades contemporáneos como es el de la protesta
y en los suburbios de la gran metrópoli. Pero política y la crítica a la actual convivencia social
en tiempos recientes distintas bandas: en Argentina. En la actuación, también, se
Almafuerte, Arbolito, Criolla, Fashion Jujuy, utiliza un lenguaje verbal y musical, que
Labaina, Chau Pekín, La Colosa, Chorros Vagos reemplaza al anacrónico lenguaje rural del
se auto proclaman dentro del género rock texto escrito, para provocar una mejor
folclórico, en el que han incursionado previa- recepción entre los jóvenes. Se observa una
mente, León Gieco con su obra “De Ushuaia a objetivación del proceso de producción de la
La Quiaca” y el grupo Divididos con las actuación para abrir el género canónico a una
versiones de “El arriero”, “Vientito de interpretación que permita a los jóvenes
Tucumán”, “Haciendo cola para nacer” y, adquirir conocimiento acerca del mismo.
“Guanuqueando” entre otros músicos. Para el miembro de la banda entrevistado
A través de entrevistas realizadas a repre- el folclore es lo que nos representa, es lo propio
sentantes de distintas bandas indagamos acerca y se expresa en el gaucho -que es criollo y
de las perspectivas y valoraciones que tienen continuidad de lo indígena-. Pero de ello no
acerca del género criollista y el folclore y su deviene naturalmente la nacionalidad. Esta es
vinculación con la identidad nacional o como resultado de procesos subjetivos (“se lleva
prefieren muchos de estos grupos denominarla: adentro”, “es individual”) y objetivos (“es
argentinidad. cuestión de crianza, se adquiere por la
La Banda de rock “La vuelta” 3 (entrevista educación y el ejemplo”). No la vincula con
1.1) apela a un clásico del género criollista, el rasgos diacríticos esencialistas de la
Martín Fierro, para autoidentificarse, pero solo nacionalidad (no está relacionada con “tocar
toma una frase del título de la segunda parte rock o pintarse el pelo de verde, rojo y
de la obra. Esta vuelta le permite proponerse amarillo”) y responde a una dinámica de
como un agente que vuelve sobre la obra- en resistencia con respecto a influencias ajenas
cuanto producto cultural que se ha constituido (lo europeo y lo norteamericano).
R.I.F. 21, 2006 Página 96

Es en este núcleo de la resistencia que el Asimismo, sostienen que lo que cohesiona a tan
canon de ambos géneros (rock y folclore) es diversos grupos –aunque no se conozcan entre
coincidente, según la perspectiva de La Vuelta. si- es la solidaridad. Entendida de este modo,
Integrantes de Labaina, 4 (entrevista38.1) la identidad argentina, es la que posibilita el
que se definen como intérpretes de rock armado de proyectos comunes entre todos,
mestizo, coinciden con la banda anterior acerca socialmente participativos e inclusivos. El rock
de que el folclore es lo propio, porque se lo ha que ellos interpretan, entienden que se
aprendido y gusta -genera placer en el receptor- relaciona con la identidad argentina no solo por
y se opone a los intereses ajenos generando un expresar la identidad social de los jóvenes sino
sentido de identidad. Aunque a diferencia del por valorizar la de otros grupos como los
grupo anterior, no circunscribe el folclore, indígenas, que también negocian políticamente
exclusivamente, al gaucho y al campo. Si bien su posición en la sociedad y su representación
el rock nacional y el folclore son manifes- en la identidad argentina.
taciones que proyectan la identidad nacional Miembros de Arbolito 6 (entrevista 40.4)
ésta la definen como una idiosincrasia múltiple cuestionan aquellas versiones autorizadas
y heterogénea con fuerzas contradictorias. desde el poder en torno a símbolos como el
Idiosincrasia que comprende aquellas expre- gaucho, el Martín Fierro, el himno nacional,
siones presentes en el género criollista como el folclore. Hacen explícitos los procesos de
la picardía y la práctica social del asado y la domesticación de sentido ejercidos sobre los
música que interpretan Bersuit Vergarabat, símbolos patrios por el gobierno durante la
Sumo, Divididos, Arbolito ( en la que se valoriza dictadura militar, la explotación que los medios
lo propio, el folclore). Pero, también, abarca la de comunicación hacen del folclore, la negación
mentalidad de delegar en exceso el poder en de la identidad nacional por anacrónica durante
gobernantes que no defienden los intereses la última década, y su ocultamiento por la
locales, los contradictorios sentimientos entre historia oficial. En estos enunciados, los
el interior y Buenos Aires y la falta de adhesión entrevistados ponen de manifiesto la calidad
a los actuales símbolos nacionales para generar performativa de dichas producciones así como,
cohesión social (proponen sustituir el Himno también, la responsabilidad de quienes
Nacional por uno distinto “medio rabioso, actuaron. Destacando de este modo su carácter
medio gritón, cargado de bronca” sentimiento de constructos, presentando al mismo tiempo
que para el entrevistado tiene un efecto una visión alternativa a la autorizada. La
aglutinante). Idiosincrasia que se halla misma se centra en una perspectiva de la
encerrada en un estado de cosas que vuelve identidad como un querer hacer de quienes
sobre si misma frustrando y haciendo fracasar tienen la voluntad de vivir “acá” que es
al pueblo como colectivo. modalizado con la cualidad de “honestamente”
Para la banda Chau Pekín 5 (entrevista 40.1) pero, también, es un saber acerca de la
expresiones clásicas del género criollista como diversidad de la cultura que se expresa entre
el Martín Fierro corresponden a otro momento otros aspectos en la música de las regiones del
histórico, y han dejado de tener vigencia para país. Pero la identidad es algo más que la
representar la identidad nacional, aunque la voluntad de un hacer, es afirmación de lo que
figura Juan Moreira presenta continuidad hasta es propio y a la vez expresión de: “el orgullo de
el presente como ilustran con el personaje haber nacido acá”.
Duraznito de las letras de la cumbia villera, Los entrevistados de la banda La Colosa 7
porque ambos comparten su condición de (entrevista 7.2) consideran que a pesar que el
perseguidos por la policía. Hoy, la identidad folclore es plural y heterogéneo nos identifica
argentina requiere del reconocimiento de su a todos porque es nuestro. Esta es considerada
pluralidad y heterogeneidad, en particular de una condición objetiva, no depende exclusi-
aquellos grupos que han sido negados vamente de criterios subjetivos: que las
históricamente: indígenas, afroamericanos, personas estén de acuerdo o gusten de sus
inmigrantes de origen europeo y latinoa- manifestaciones. Por otro lado, presentan un
mericanos. Pero la adscripción a cada uno de solapamiento entre esta categoría (folclore) y
los grupos, para los entrevistados, no se el criollismo, y su expresión máxima el gaucho
determina por lazos biológicos –“no es cosa de como representante de lo argentino, enten-
sangre”- sino por la experiencia que el sujeto diendo -gaucho- como un símbolo, que significa
ha vivido aquí, en el territorio del país. argentinidad a pesar que su referente -el
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personaje- corresponda al pasado. A éste último el folclore de las regiones del país son un
se le atribuyen comportamientos: tomar mate, referente histórico de ineludible revisión. Pero
hacer gauchadas, arreglarse con lo que hay y esta identidad de la resistencia se erige no solo
capacidad para la improvisación que consideran frente a los actuales intereses foráneos sino
se encuentran presentes en las acciones de los principalmente se identifica con la nación
argentinos y por lo tanto, son distintivos de su manipulada, bastardeada e instrumento
identidad junto con el folclore de las provincias. ideológico de muerte que impuso la Dictadura
Ese criollismo, también, es expresión de Militar, en nuestro pasado inmediato. “Nación”
mestizaje entre los grupos. que despierta en los jóvenes no solo sen-
Chorros Vagos 8 ( entrevista 4.5) es una timientos de rabia, bronca e impotencia sino
agrupación reciente que señala el valor horror. Esta experiencia los lleva a afirmar la
preconfigurador de la tradición, dentro de ella, no necesaria recursividad entre identidad
consideran que el folclore refiere a compor- nacional y nacionalismo, sino que depende del
tamientos que son nuestros porque tienen un uso al que se somete a la primera. Uno de los
efecto identitario, se localizan en las distintas miembros de Arbolito señala que el nacio-
regiones de nuestro país y no se encuentran nalismo adquiere un valor diferencial, según
en ningún otro. La propiedad de dichas la posición en la que se lo emplace cuando
conductas debe ser exclusiva para que sostiene que “puede haber circunstancias que
identifiquen a quienes son sus portadores. uno puede ser nacionalista o combatir al
Asumen que el gaucho, como símbolo de nacionalismo, es una herramienta, depende
argentinidad, logra la representación de la para que uses esa herramienta”.
unidad a pesar de las desigualdades que oculta. En breve, la identidad nacional para las
En este recorrido por las distintas bandas no se determina biológicamente ni por
perspectivas de las bandas de rock se observa una suma de rasgos culturales sino como un
una actitud cognitiva crítica con respecto a los proceso de apropiación colectivo de “algo” que
modelos impuestos, que fijan estereotipos en se percibe como exclusivo. Dicha exclusividad
forma repetida. Vuelven sobre el género está dada por la localización de ese “algo” en
criollista, la figura del gaucho y el folclore para un espacio social emplazado en el “acá”.
producir una apertura que posibilite la Identidad que comprende un plural de colectivos
inclusión de los múltiples otros que hoy sociales heterogéneos que abarcan desde los
configuran nuestra sociedad, entre ellos, los indígenas hasta los inmigrantes de origen
jóvenes son un grupo relevante, que tradi- europeo y latinoamericano, así como también
cionalmente ha encontrado su expresión los afroamericanos. Aguantar, resistir, hacer
identitaria a través del rock nacional. Para ello gauchadas, arreglarse con lo que se tiene,
plantean una política de la identidad nacional hacer rock folclórico, querer vivir acá, reco-
plural y heterogénea, en la que el criollismo y nocer la pluralidad social y regional son
el folclore de las regiones del país constituyen acciones prácticas a las que se atribuyen valor
el capital simbólico de lo propio y lo local junto de argentinidad. Acciones muchas de ellas que
con lo indígena, que posibilita establecer se hallan presentes en el género criollista.
diferencias con respecto a la identidad de otros
países y a partir de ella la integración con Artistas del folclore musical y
Latinoamérica. En la caracterización del criollismo
proceso identitario no solo toman en cuenta sus
aspectos objetivos, aquellos que se imponen a Con criterios semejantes a los utilizados en
los agentes sociales sino, también, subjetivos: las entrevistas realizadas al grupo anterior se
la experiencia vivencial que de dichos aspectos abordó cómo relocalizan el género criollista en
tienen los sujetos. En todos los casos, se trata relación con la identidad nacional, los músicos
de una identidad en proceso, no clausurada, que se auto adscriben como artistas de folclore.
multifacética e incluso con fuerzas contra- Enzo (Entrevista 42.1) 9 a lo largo de su
dictorias, pero que es valorada positivamente. trayectoria laboral ha participado en distintos
Hay una cualidad que atraviesa esa argen- grupos musicales (Los Chasquis, Cía de Ariel
tinidad, que también es distintiva del rock, la Ramírez) y en la actualidad ha conformado el
resistencia frente a la anomia, al no lugar. Esta propio. Señala la paradoja de que sí bien la
permitiría afirmar positivamente su locali- Argentina presenta una pluralidad de culturas
zación en el mundo y para ello, el criollismo y en su diversidad regional -incluso en aquella,
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la andina, a la que atribuye una cultura muy experiencia de prácticas vinculadas a lo


representativa-, se sigue reconociendo al gauchesco en la vida cotidiana. Juan –acor-
gaucho como modelo de la argentinidad. Gaucho deonista- afirma la valoración positiva de la
que para él, ha sido sometido a procesos de figura del gaucho que se tiene en el interior
idealización, en el sentido de elaboraciones del país porque hay respeto por la tradición.
intencionales y artificiosas para controlar su Este gaucho caracterizado por su forma de
imagen. Idealización que suprime la hete- hablar, de vestirse y de pensar compartida,
ronomía propia de los gauchos concretos al encubre heterogeneidades. Si bien el tipo de
unificarlos. (“Los gauchos no eran todos indumentaria parece unificar a patrones y
iguales”, afirma). Pero, también, señala -que peones, esa semejanza no los iguala. Señala las
como en el caso del Martín Fierro- se lo ha relaciones asimétricas que sostienen los
utilizado para denunciar la falta de recono- patrones que ejercen un dominio irrestricto
cimiento de ese sector social. Una de las sobre los peones y éstos que les son sumisos,
cualidades de ese mundo criollo, que considera dado que lo consienten, aunque con bronca y
se sigue manteniendo hasta la actualidad se desprecio. Argumenta que dicho sometimiento
relaciona con el sentido del honor, a través del resulta de esa característica del gaucho de “dar
valor de la palabra empeñada. Pero este todo sin pedir nada a cambio” y ser “excesiva-
encadenamiento que sugiere dicha cualidad sólo mente respetuoso”. Mas actuar en forma
se observa entre la gente del campo. Enzo sumisa no lo asocia con la cobardía, dado que
argumenta que en el campo se da un conoci- el coraje es lo que le permite sobrevivir. Una
miento mutuo entre las personas, cada uno tercera cualidad que asigna al gaucho es la del
sabe quién es el otro, a qué familia pertenece, aguante frente a la adversidad, cualidad que
que hace posible el desarrollo de la confianza. sostiene surge de su inteligencia práctica y
Pero si bien afirma esta continuidad de valores, coraje.
considera que no es un denominador común que Estas cualidades son representativas y se
alcance a representar el carácter plural de la hallan vigentes entre actores sociales de las
argentinidad. provincias. En cambio en Buenos Aires. –“eje
Diversos factores inciden en que la identidad y eco de toda la Argentina”-, sus habitantes
nacional no sea un proceso acabado sino abierto. exhiben otras características (hipocresía y falta
Atravesado por las desigualdades en la de respeto) que encuentra se hallan conden-
valoración de las diversas culturas del país, el sadas en las letras y la música de la obra de la
desanclaje de las culturas originarias de los banda de rock Bersuit “Argentina al palo”
indígenas actuales y la constante referencia a De este manera, presenta la idea de dos
la cultura originaria de los descendientes de países el de las provincias en las que se
los inmigrantes europeos, que no facilita el conservan cualidades positivas asociadas al
arraigo de la cultura a lo local. gaucho y el de la Gran Buenos Aires que trata
Asimismo, señala que en la identificación de de burros, ignorantes y pajueranos (“personas
lo nacional, muchos adhieren a las formas que procedentes del campo y se expresan y
la representan (respondiendo a modas) pero no conducen con torpezas en un medio urbano” 11)
a los valores que transportan, que hacen a la a quienes proceden del mundo rural.
vida social específica de los argentinos. Dentro Jorge expresa su arte musical en las plazas
de esta problemática desbroza aquellas de Parque Patricios, además, de enseñar
expresiones folclóricas que parecen repre- guitarra. Se siente identificado con el gaucho
sentativas porque adquieren gran difusión en y su mundo dado que su niñez y juventud se
el nivel nacional, o reconocimiento desde el desenvolvieron en un pueblo bonaerense
exterior (la zamba de los 60, la chacarera en relacionado con el hombre de campo y ha
los 80, la popularidad actual del chamamé). convivido con él. Estima que el gaucho se
Pero la mera difusión masiva no es un distingue por el conocimiento que tiene del
argumento suficiente que permita sostener trabajo del campo, la soledad en la que realiza
que representan la identidad nacional. el mismo y la sociabilidad que despliega en las
Enzo objetiva en su exposición los múltiples fiestas de los pueblos, y sobre todo en la
procesos a los que ha sido sometida la figura gauchada (“favor o servicios que se hace a otra
del gaucho. persona desinteresadamente” 12 ). Asimismo,
Otro testimonio es el de Jorge y Juan incluye en esta aproximación vivencial del
( E n t r e v i s t a s 4 2 . 2 y 4 2 . 3 ) 10 b a s a d o e n l a gaucho, su experiencia infantil de escucha
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radial de la novela Moreira por la que éste se valor como fuerza incorporativa de los
convirtió en su ídolo, a diferencia del Martín ciudadanos y agente de estructuración de
Fierro en el que percibe una faz racista. identidad argentina. Pero la fragmentación
Uno de los integrantes del grupo musical El social que se produjo en el país a raíz de la
Desquite, adopta una perspectiva que contrasta pérdida del empleo y las crisis de la última
con la anterior. Considera que el gaucho es década han impulsado la emergencia de
anacrónico, sus costumbres están en desuso y movimientos sociales que buscaron nuevos
que ya la gente no se viste como antes, aunque referentes identitarios sostenidos por la
se pueda apreciar personas que las usan en el “tradición”. Cuestión, que en su opinión ha sido
campo. Pero, “ya no se visten de gaucho para aprovechada por las multinacionales de la
la vida”. Prácticas, costumbres, vestimenta han industria de la música para proponer un
perdido vigencia porque estaban asociadas a folclore encasillado en el “sueño del amor” y
otra modalidad de trabajo en un medio rural y “la fiesta” y la diversión como sucedáneo de la
a una caracterización de género varón: búsqueda de identidad. Estrategia que repro-
machista, que gustaba de la vida social en los duce la dirigencia política por desconocer las
boliches (“establecimiento comercial modesto demandas de la gente.
que se dedica al despacho y consumo de bebidas Estos artistas han ofrecido puntos de vistas,
y comidas” 13 ) guitarreadas y reuniones con creencias, evaluaciones acerca de la actual
amigos; que respetaban la palabra empeñada y vinculación del criollismo con la nación, en
eran directos, “sin demasiadas vueltas para las cuanto sistema de significación cultural, según
cosas”. Todo lo que hoy representa aquel la caracterización de Homi Bhabha 15. Destacan
referente es grotesco “una caricatura”. Sin la visibilidad privilegiada de las expresiones
embargo, reconoce que condensa aquello que referidas al gaucho, y la invisibilidad a la que
se considera “lo propio” de los argentinos y se fueron sometidas aquellas propias de otros
ha constituido en emblema de la nacionalidad. grupos sociales que conforman la nación. En
Para él, no es el andar a caballo o vestirse como cuanto a la figura del gaucho y su mundo los
el gaucho lo que indica la calidad folclórica, sino entrevistados presentan oscilaciones entre
cuando las expresiones emergen de la necesidad quienes remiten al gaucho a un mundo rural
de los campesinos. Asocia al folclore con lo del pasado, hoy anacrónico, y aquellos que
propio, el interior del país y el campo así como consideran que es un estilo de vida presente
a un tipo somático. Observa que en el ámbito en el ámbito rural y en las provincias. Pero,
de los artistas del folclore musical donde se también, quienes consideran que es una
desenvuelve, ser “morocho” es una credencial imitación grotesca o una idealización de un
que facilita el ingreso a esos ambientes conglomerado heterogéneo de distintos y
mientras que ser rubio lo limita. desiguales agentes sociales o que el lugar del
Juan guitarrista y militante político, gaucho fue ocupado posteriormente, por los “
tucumano, (Entrevista 20.4) 14 encuentra que el cabecitas negras” y “los trabajadores”. Tam-
folclore y la tradición son el sello de la bién, se mencionan comportamientos distin-
identidad de un país, porque transportan tivos (aguantar, resistir, hacer gauchadas,
señales y signos que las personas perciben arreglarse con lo que se tiene, improvisar,
como una necesidad emocional, conectan reunirse en boliches, trabajar en soledad y
generaciones sucesivas entre sí, y vinculan el agruparse en festividades) que son homólogos
presente con el pasado. Dentro de esta pers- a las prácticas actuales de los argentinos.
pectiva el gaucho es la persona que siente y Los entrevistados han abordado la identidad
practica espontáneamente su tradición en el nacional o argentinidad, desde ángulos
medio rural, aunque cuando éste se traslada a diferentes. Han hecho referencia a la arbi-
la ciudad se torna intencionalmente en trariedad en la representación política de los
conservador, reniega de todo lo que sean distintos sectores sociales que conforman la
nuevos usos y costumbres recientemente nación y de los tratamientos desiguales de los
incorporadas. Hoy el gaucho no puede repre- que han sido objetos. Mientras se exalta a unos
sentar a la nación porque para el entrevistado (criollo varón) como provenientes de la edad
el peronismo de los 40-50, lo sustituyó por los de oro de la nación a otros se los presenta como
“cabecitas negras” y en los 70 por los resto arqueológico (indígenas) o se los
“trabajadores” La categoría trabajador y el invisibiliza (inmigrantes, afroamericanos,
mismo concepto de trabajo adquirieron un gran mujeres etc.)
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Han sostenido que las expresiones del lizado sino como el espacio donde confluyen
folclore y las tradiciones son signos y señas múltiples fuerzas configuradoras.
para la identificación cognitiva y emotiva con Se observa además que la identidad nacional
la nación, porque son indicadores de lo propio no se refiere en todos los casos a una raíz
y lo exclusivo. Singularidad que emana de su telúrica única, sino a múltiples marcos
localización: hacerse acá. Pero para que se referenciales. Recuperan cómo la identidad
produzca la identificación afirman se requiere nacional se organiza social y simbólicamente
de la adhesión no sólo a la forma de una en términos de confrontaciones con respecto a
manifestación folclórica sino también a los fuerzas que promueven el desarraigo, la
valores que transporta. Proceso que distinguen diáspora, la fragmentación social o la pérdida
de la adhesión masiva a formas folclóricas que de autonomía económica y política por el
propugnan empresas discográficas con avance de los intereses foráneos.
propósito de entretenimiento.
Asimismo, las distintas voces de los Conclusiones
entrevistados, han afirmado que la identidad
La compleja pluralidad de perspectivas que
se relaciona con la demanda de que deter-
manifestaron los artistas nos confronta con la
minados signos y señales se presenten como
difícil tarea de presentar una síntesis que no
exclusivos, que no sean poseídos por otros.
ahogue, lo que es distinto en sus pensamientos.
Exclusividad que no es algo dado sino que de
A medida que analizábamos las entrevistas el
acuerdo con las argumentaciones presentadas
sentido de identidad nacionalidad-argentinidad
deviene de la localización de la cultura en una
se desplazaba con respecto al criollismo y
organización social y en un espacio donde estos surgían otros referentes. Estos deslizamientos
signos y señales devienen en identidad. sacaban a la luz las múltiples otredades que
Localización que le permite al sujeto repre- ellos perciben conforman, en la actualidad, la
sentarse en el orden diferenciante de la sociedad nacional. Los relatos que fueron
otredad. 16 ( es decir, en relación con los signos armando los hicieron no solo sobre la base de
y señales de los lugares del otro). A la vez los sus experiencias personales sino como señala
signos y señales se interpretan como símbolos Homi Bhabha 17 a “todo el laborioso relato de la
visibles de una forma codificada de comu- colectividad misma” del que es un ejemplo el
nicación de la identidad, y en un medio de criollismo.
participación emotiva en la que los sujetos Todos concluyen en que la identidad nacional
constituyen sus subjetividades colectivas. El no es algo acabado, sino que exige un trabajo
criollismo ha sido destacado como género de construcción social y política pero también
discursivo que localiza social y espacialmente de sentido. Sentido que en el pasado se
distintos recursos culturales con el objeto de pretendió monopolizarlo a través del criollismo,
producir efectos simbólicos identificadores y y se presentó como el dominante frente a otras
diferenciadores en términos de la nacionalidad identidades sociales y a otros referentes
pero también como lo evidencian los artistas orientadores de prácticas sociales. No encon-
consultados es un punto de referencia para el tramos argumentos que deslegitimen la
ejercicio de la conciencia reflexiva sobre cómo identidad nacional si con respecto al uso que
se ha construido y construye la identidad hacen de ella nacionalistas y dictaduras
nacional. Ello les ha permitido efectuar militares. Mas bien se observa una tendencia
formulaciones acerca del peso asignado a lo local hacia la restitución del valor de la identidad
en la definición de lo nacional, de cuáles han nacional como medio de inclusión social y
sido y son los criterios de inclusión que se han participación política.
aplicado y aplican, de cómo se piensa la Al interrogar sobre la identidad los entre-
interacción y articulación entre lo local y lo vistados privilegian su dimensión espacial en
nacional, y de cómo la localización da sentido el sentido del ámbito donde se trama la vida
a los comportamientos de los individuos. Hay cotidiana social, el folclore y la tradición y
que hacer notar que la mayor parte de los donde ésta adquiere una singularidad distintiva.
artistas cuando mencionan el fenómeno de la Espacio cuya escala puede ser la regional,
localización de los símbolos no lo abordan como barrial o rural pero que adquiere un valor
un sedimento geológico espacialmente loca- simbólico y un carácter especial que permite a
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sus ocupantes afirmarse. No se trata del espacio fundación de la Argentina estaría dando cuenta
mítico de la nación, la pampa que modeló el de la incapacidad del estado nacional para
arquetipo argentino como formula Carlos proveer signos culturales, una historia y un
Astrada, sino de aquel en donde se concreta la futuro común en los que los ciudadanos
diversidad. radiquen sus identidades, a pesar de los
Esta vuelta al espacio social inmediato en recientes esfuerzos por efectuar celebraciones
la construcción de la identidad, en las vísperas públicas en las fechas patrias, que generen un
de la celebración del bicentenario de la sentido de comunidad en ellos.

Notas
1
Para una caracterización del género criollista ver “Campañas del Desierto”. (http://es.wikipedia.org/wiki/
los trabajos Vigencia del género criollista en el discurso Arbolito).
periodístico actual Revista de Investigaciones
Folclóricas 2004: 19 p.32-38 y La interpretación de lo 7
Entrevista realizada por A. Bellsola, A Gallardo,
gauchesco en el proceso de enmarcado del discurso de M.V Fernandez, L. Vidal.
movimientos trabajadores desocupados en la Argentina
actual 1er. Congreso Latinoamericano de Antro- 8
L Diaz y L Sarrasqueta.
pología Rosario, Argentina, 11 al 15 de julio 2005.
9
Entrevista realizada por Ariana Andrade, Beatriz
2
En Rock Chabón e identidad juvenil en la Argentina Ballesteros y Sebastián Alexis Ghelerman.
neoliberal en Los noventa. Política, sociedad y
cultura en América Latina y Argentina de fin de 10
Entrevistas realizadas por Ariana Andrade, Beatriz
siglo comp. Daniel Filmus FLACSO/ Eudeba, 1999. Vila, Ballesteros y Sebastián Alexis Ghelerman.
Pablo Rock Nacional, crónicas de la resistencia juvenil
Los nuevos movimiento sociales 1. Mujeres. Rock 11
Nuevo Diccionario de Americanismo, Gunther
Nacional. Bs.As. CEAL1985 p.83-148 Hanesch y Reinhold Werner dir. Bogotá, Instituto Caro
y Cuervo, 1993 p. 431
3
Entrevista realizada por Vanesa Di Pietro,
Fernandez Bardo G., García Gabriela, Minutella, 12
Nuevo Diccionario de Americanismo, Gunther
Eduardo, Rodriguez Cañete, S. Hanesch y Reinhold Werner dir. Bogotá, Instituto Caro
y Cuervo, 1993 p. 296
4
Entrevista realizada por Leandro Aspis y Diego
Litmovich. 13
Nuevo Diccionario de Americanismo, Gunther
Hanesch y Reinhold Werner dir. Bogotá, Instituto Caro
5
Entrevista realizada por M. J. Fernanadez, T. y Cuervo, 1993 p. 137
Damonte, M. Sasso, P.L.Vensentini.
14
Entrevista realizadas por Gimena, Camarero y Paz
6
“Arbolito es una banda musical argentina compuesta Zapiola.
por egresados de la Escuela de Música Popular de
Avellaneda. Fue creada en 1998 y se caracteriza por su 15
Homi Bhabha Narrando la nación. p. 212.
estilo que fusiona música folclórica de la región
(chacarera, huayno, saya, zamba, candombe, entre 16
Homi Bhabha El lugar de la cultura Buenos
otros) con ritmos foráneos... (principalmente rock y Aires, Manantial, 2002 p. 66
reggae)... Toma su nombre de “Arbolito, el vindicador”,
un texto de Osvaldo Bayer que reivindica las luchas 17
Homi Bhabha El lugar de la cultura Buenos
aborígenes del siglo XIX en el contexto de las primeras Aires, Manantial, 2002 p. 177

Bibliografía

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Aires, Ediciones del Sur. UNAM.

BHABHA, Homi E. (2002) El lugar de la cultura N u e v o D i c c i o n a r i o d e A m e r i c a n i s m o, ( 1 9 9 3 )


Buenos Aires, Manantial,. Gunther Hanesch y Reinhold Werner dir. Bogotá,
Instituto Caro y Cuervo.
BHABHA, Homi E. (2000) Narrando la nación. La
invención de la nación. Lecturas de la identidad
ORTIZ, Renato (1996) Otro territorio. Ensayos
de Herder a Homi Bhabha. Comp. Alvaro Fernández
Bravo. Buenos Aires, Manantial. sobre el mundo contemporáneo Universidad
Nacional de Quilmes.
HIRAOKA Jesse (1996) La identidad y su contexto
dimensional III Coloquio Paul Kirchoff. Identidad, www.lavueltarock.com.ar
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 102-114 (2006) Página 102

La construcción discursiva
de la creencia desde el Folclore:
relatos orales, narrativas OVNI
y e-mails en cadena
María Inés Palleiro, Patricio Parente,
Flora Delfino Kraft*
En este trabajo exploramos, desde la perspectiva del Folclore, algunas
manifestaciones narrativas de la creencia en distintos canales y códigos
discursivos. En la primera parte, rastreamos la incidencia del universo de
creencias en las transformaciones de la matriz folclórica “El Mundo de Abajo”, e
indagamos en su conexión intertextual con relatos de “Tratos con el diablo”.
Luego, planteamos el examen de las tensiones y articulaciones entre la narrativa
popular y el discurso de la ciencia en un archivo de testimonios orales de
encuentros con OVNIs. Por último, proponemos un análisis sobre ciertos e-mails
“en cadena” que circulan en Internet, que pretenden posibilitar los “deseos” de
los receptores. Estos distintos aportes enfocan el análisis en los mecanismos de
construcción discursiva de la certeza y su relación con expresiones de identidad
grupal.

Palabras clave: Folclore, narrativa, creencia, intertextualidad.

1. Introducción

El eje de este trabajo, que presenta el estado geográfica (Hufford 1995). Abordamos la
de avance de las investigaciones realizadas en narrativa en su dimensión cognitiva, como
el año 2006 dentro del Programa de Entre- principio de organización secuencial de la
namiento en el Proceso de Investigaciones experiencia (Bruner 2003), deconstruible a su
Folklóricas (EPIF), de la Sección Folklore del vez en itinerarios dispersivos, que dan cuenta
Instituto de Ciencias Antropológicas de la de la estructura diseminativa del recuerdo.
Universidad de Buenos Aires, gira en torno a Caracterizamos el relato folclórico como un
la construcción narrativa de la creencia en mensaje estéticamente marcado que funciona
diversos soportes. Estas investigaciones como vehículo de expresión narrativa de la
guardan continuidad con las encaradas por el identidad diferencial de un grupo (Bauman
mismo Programa en los años 2004 y 2005, 1974). Tenemos en cuenta la elaboración
alrededor del eje de las manifestaciones poética del discurso histórico (White 1973) -que
narrativas de la identidad y la memoria. tienen como contrapartida el ingreso de la
Consideramos la creencia como una materia histórica en el discurso fictivo- como
adhesión subjetiva a la categoría de “certeza”, estrategias para la creación de un “efecto de
expresada mediante operaciones de mo- realidad”, que apunta a la construcción de un
dalización asertiva (Greimas & Courtès 1964) verosímil narrativo (Barthes 1970). Nos
y configurada en una práctica discursiva interesa destacar que los mecanismos de
manifiesta en todo nivel social, sin distinción construcción narrativa de la creencia están
alguna de categoría económica, cultural o basados en un mecanismo de conexión

*María Inés Palleiro, Dra. en Filosofía y Letras, UBA, inespalleiro@gmail.com; Patrico Parente, Lic. y Prof.
en Ciencias Antropológicas, UBA, pparen28@hotmail.com; Flora Delfino Kraft, estudiante avanzada en
Ciencias Antrolopógicas, UBA, florad@gmail.com. Este trabajo da cuenta de la investigación desarrollada
en el año 2006 por los integrantes del Programa de Entrenamiento en el Proceso de Investigación Folklórica
(EPIF), Sección Folklore, ICA-UBA, coordinado por la Dra. María Inés Palleiro con la supervisión de la
Licenciada en Ciencias Antropológicas Ana María Dupey, directora de la Sección Folklore.
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analógica, que encuentra su expresión en el temáticos, compositivos y estilísticos iden-


“como si”. Esta modalidad de construcción de tificados mediante la confrontación intertex-
la creencia permite a la vez un distanciamiento tual de relatos de un archivo (Palleiro 2004a).
y una duplicación de lo real en un universo Examinamos los itinerarios de dispersión de
analógico (Mannoni 1969, Zizek 1992). Este esta matriz en sus distintas realizaciones
universo analógico constituye un “mundo textuales, semejantes a la estructura
posible” accesible y concebible a partir del diseminativa de un hipertexto virtual (Nelson
“mundo real” originario, y compatible con él 1992, Palleiro op. cit.). Exploramos la influencia
(Hintikka 1989, 1998). del universo de creencias del contexto en la
Con estos fundamentos teóricos, exa- génesis del enunciado narrativo.
minaremos diferentes manifestaciones Del vasto archivo de relatos orales,
discursivas de la creencia. María Inés Palleiro efectuamos aquí un recorte, constituido por dos
indaga la incidencia del universo de creencias versiones de la matriz mencionada: “Media
de un grupo en los itinerarios de dispersión de Res”, narrado por María Isabel Flores (17 años,
una matriz narrativa. Por su parte, Patricio Villa Mazán, departamento Arauco de la
Parente se ocupa del problema de la provincia de La Rioja, Argentina, 1987) y “Que
legitimación de la creencia a partir de la una vez había un matrimonio que no podía
confrontación de un relato sobre “luces” y tener hijos” de Andrea Carrizo (14 años,
OVNIS, con el pronunciamiento del discurso Suriyaco, departamento San Blas de los Sauces,
científico sobre estos sucesos narrados. La Rioja, 1987). Estos relatos fueron clasi-
Finalmente, Flora Delfino Kraft propone un ficados respectivamente por sus narradoras
análisis de ciertos mensajes que vinculan como “cuento” y “caso”, según el grado de
reticularmente a los usuarios de Internet, y incidencia de las creencias individuales y
que llevan implicada una afirmación de certeza colectivas en el proceso de producción y
modalizada acerca de la posibilidad de recepción. Sostenemos como hipótesis que tal
concreción de “deseos” capaces de satisfacer diferencia en la ubicación dentro de las especies
“necesidades ilimitadas”. Una vez delimitada narrativas, que supone una operación me-
la autoría de cada sección del trabajo, tapragmática de reflexión sobre los criterios
utilizaremos la primera persona del plural para clasificatorios, tiene que ver con la gravitación
presentar las investigaciones individuales de la dimensión contextual de las creencias del
consensuadas en una puesta en común en la grupo, que es más directa en el “caso” y que
que participamos todos los miembros de este está sometida en el “cuento” a procesos más
grupo de investigación. complejos de elaboración ficcional.
En la confrontación intertextual de los dos
2. La construcción narrativa de la relatos, identificamos la presencia de la misma
creencia en un archivo de relatos unidad episódica de “El trato con el diablo”. Esta
folclóricos identificación nos permite establecer una nueva
conexión intertextual con la relación explicativa
El eje de esta investigación, inscripta en el del rito de la Salamanca o “encuentro con el
marco de un proyecto de edición de un Archivo diablo”, considerado como “verdadero” en el
de Narrativa Tradicional Argentina realizado universo de creencias del grupo. Tal relación
con el auspicio del CONICET, está basado en explicativa, realizada por el artesano local
el estudio de las interconexiones entre las Marino Córdoba en la ciudad de La Rioja
categorías de “ficción” y “creencia” en la génesis (Córdoba en Palleiro 1992a), presenta una
de dicho archivo. Trabajamos en esta opor- interesante consideración metapragmática
tunidad con un conjunto de versiones reunidas acerca de las interrelaciones entre “cuento” y
en torno a la matriz que titulamos “El mundo “rito”. El análisis contrastivo permite reconocer
d e a b a j o ” 1. C o n s i d e r a m o s q u e e l p r o c e s o las operaciones discursivas de modalización de
constructivo del relato folclórico tiene como la certeza en el archivo de relatos.
punto de partida la transformación actuali-
zadora de modelos generales o “matrices” que “Media Res”: ficción y creencia en el
forman parte de la memoria colectiva del discurso del cuento
grupo, en boca de un narrador individual que
las reelabora estéticamente. Caracterizamos la El cuento “Media Res” tiene elementos
“matriz” como una combinación de núcleos temáticos comunes con el tipo narrativo 330 A
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de Aarne & Thompson (op. cit.), “The Smith e “historia”, que se remonta a la diferenciación
and the Devil”, ya que uno de los ejes de su entre “poesía” e “historia” de la Poética de
organización retórica es el tópico de “El trato Aristóteles 3 , convergen las estrategias de
con el diablo”. Su articulación episódica gira elaboración ficcional de la creencia en las
en torno a las “tareas imposibles” que el héroe diversas especies narrativas, desde el “cuento”,
protagonista Media Res debe superar en el hasta el “caso” y el discurso ritual. En “Media
Inframundo para recuperar la “Media Res” Res”, la superación de las “pruebas” permite al
perdida como consecuencia de un trato de su héroe lograr la recompensa de un “castillo de
padre con el diablo. El núcleo temático de las oro” y consumar su matrimonio con una
tareas imposibles, codificado en el Índice de princesa cautiva en el Inframundo. Se logra de
Motivos Narrativos de Thompson (1993) con el este modo una “restauración del orden”
número H 911, “Impossible tasks”, se advierte (Greimas 1976) marcada por la recuperación de
en la organización de las dos series de la “Media Res” perdida. Esta aproximación al
“Pruebas”. La primera serie es la de las pruebas proceso de organización temática, compositiva
que el héroe debe superar en el “Mundo de y retórica de un relato, clasificado por la
Arriba”: mover una piedra de gran tamaño, narradora como “cuento”, da pie para examinar
derribar un cerro y arrancar un árbol de raíz. sus vinculaciones con el proceso constructivo
Esta primera parte tiene como contrapartida del “rito” y del “caso”, que permite observar la
una segunda serie de pruebas más complejas incidencia de las creencias grupales en la
en el Inframundo: atravesar un río de llamas génesis narrativa.
de fuego, enfrentarse con unas fieras y cruzar
un lago de aguas hirvientes. Las “tareas La construcción verbal de la creencia en
imposibles” del Inframundo guardan una el rito y en el caso
estrecha relación con las “pruebas” o “pasos”
rituales que deben pasar los participantes de El “trato con el diablo” por medio del cual
la ceremonia ritual de la Salamanca para llegar se produce la fragmentación metonímica del
al climax de la celebración del trato con el protagonista “Media Res”, que se parte en dos
diablo. Una de las estrategias de la organización mitades, es celebrado por el padre, quien decide
retórica es la contraposición entre el héroe y entregar al hijo a cambio de un guanaco. Esta
el diablo, que guarda correspondencia con la celebración da pie para establecer un vínculo
antítesis entre el Mundo de Arriba y el Mundo intertextual con el rito de la Salamanca. De
de Abajo. La personificación del diablo presente acuerdo con la relación explicativa del artesano
en el “cuento” (“…el hombre va, y se encuentra riojano Marino Córdoba, este rito consiste en
con otro hombre, todo de neegro…en una mula un “encuentro con el demonio” en el que “el
neegra…que el diablo, era…”) constituye un hombre” o “la mujer” celebran el “pacto” de
punto de contacto con la relación del ritual. La entrega del alma al diablo a cambio de riquezas
representación figurativa del diablo acude en o favores 4 . Nos interesa analizar aquí las
el cuento a la técnica descriptiva. Esta técnica consideraciones relativas a la relación entre
permite la incorporación del espacio en la “ficción” y “creencia”, a propósito de las
sucesión de acciones del relato, que favorece mencionadas operaciones de modalización de
la escenificación visual del discurso (Génette la certeza. En una reflexión metapragmática,
1970). Por su parte, la elaboración retórica de Marino Córdoba se refiere al valor de verdad
la secuencia de las pruebas tiene como resorte del discurso ritual (“…lo que pasa en la
compositivo el recurso de la exageración o Salamanca no son cuentos, que es cierto… es
hipérbole, articulado alrededor del tópico de los un rito…pero de ahí, la gente saca las historias
adynata o impossibilia (Curtius 1975). Este y los cuentos para contar…”). El enunciador
tópico, que tiene que ver con la alteración del contrapone en su discurso el carácter de “cierto”
orden natural, correlativa de una reversión del del ritual a la condición fictiva de “las historias”
orden social, está presente también en la y los “cuentos”. De acuerdo con esta reflexión,
ceremonia de la Salamanca 2 . Tales analogías de la que nos ocupamos con mayor
constituyen indicios de la incorporación del detenimiento en otro trabajo de esta misma
universo de creencias del grupo en la publicación, el “cuento” de “Media Res” tiene
articulación del “mundo posible” del relato una conexión con la creencia en el “rito” del
sometido a la elaboración retórica propia del trato con el diablo, sometida a procesos de
discurso ficcional. En la tensión entre “ficción” reelaboración ficcional. Mediante estos procesos
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el narrador “saca” elementos para construir el aceptación como verdadera de una “realidad
“mundo posible” del relato, articulado a partir distinta” 6 . En cuanto al esquema compositivo,
de un desdoblamiento analógico del universo tanto en el “cuento” como en el “caso” puede
de referencia real (Reisz de Rivarola 1979, identificarse la presencia de cláusulas
Palleiro 1993). explicativas a cargo de la voz del narrador
Así como con el discurso del rito, también general. Tales cláusulas adquieren el valor de
puede establecerse una conexión intertextual recursos de intensificación enfática de la
de este “cuento” con el “caso” local de un “trato afirmación que sostiene la intervención
con el diablo”. Este relato refiere un sobrenatural del demonio, orientada a
acontecimiento de ocurrencia histórica en la modificar el curso natural de los acon-
comunidad, narrado por Andrea Carrizo. Dicho tecimientos (“Otro hombre…que el diablo, era,
“caso” tiene como protagonista a un “ma- el que le ha pedido el hijo a cambio del
trimonio” que “había hecho un trato con el guanaco…” [texto del cuento”Media Res”]). La
diablo para tener un hijo…y el diablo le ha conexión causal del desenlace del relato con la
dicho que [la mujer] iba a quedar embarazada intervención demoníaca aparece mencionada
en seguida…y que…cuando ha tenido el hijo, de manera explícita en otra cláusula ex-
que le ha salido un guanaco”. Luego de esta plicativa del “caso”. Esta cláusula explicita “Que
instancia de “complicación”, en términos de eso le ha pasado [al matrimonio protagonista,
Labov & Waletzky (1967), la narradora agrega que tuvo un hijo guanaco]…por tener tratos con
una cláusula explicativa, en la que expresa que el diablo”. La incorporación de tales cláusulas
“eso le ha pasado por tener tratos con el diablo, puede ser considerada al mismo tiempo como
que ha tenido un hijo guanaco”. Finaliza la un recurso argumentativo de la aceptación de
narración con una suerte de “coda” final, que su carácter de acontecimiento “cierto”,
proyecta las consecuencias de la acción sobre mediante su presentación como un “caso” de
una instancia posterior, en un tiempo durativo ocurrencia real organizado a partir de las
expresado mediante el uso del pretérito estrategias compositivas características de la
imperfecto. Esta forma verbal tiene además un narrativa personal de experiencias individuales
matiz desrealizante propio del discurso ficcional (Labov & Waletzky op. cit.).
(“…Y que el guanaco siempre la seguía a todas La conexión intertextual entre los dos
partes…como si fuera su mamá…”). relatos y de éstos con el rito pone de manifiesto
En la confrontación intertextual, puede la hibridación genérica entre el “cuento” y el
advertirse, tanto en el “cuento” como en el “caso”, que remite a su vez a la interconexión
“caso”, un proceso de identificación analógica entre las categorías de “ficción”, “historia” y
del guanaco con lo demoníaco, que remite a la “creencia” (Palleiro 1992b). El discurso ritual
creencia local en la existencia de repre- tiene que ver con la puesta en acto de aspectos
sentaciones zoomorfas del demonio. Esta relacionados con el universo de creencias del
creencia está plasmada en el discurso “cierto” contexto en un evento comunicativo que
del rito. En el “caso”, puede advertirse un involucra a distintos actores sociales. En
proceso de identificación metafórica del hijo de efecto, el rito privilegia la dimensión
la mujer con un guanaco, vinculado con la performativa, relacionada con la realización
intervención demoníaca. Esta identificación se de un conjunto de acciones en una secuencia
produce de acuerdo con una lógica sinecdótica fija, caracterizada por la regularidad en el
(Briggs 2002) que asocia la causa (el pacto) con ordenamiento secuencial (Rappaport 1992).
la consecuencia (el nacimiento de un guanaco) 5. También pueden identificarse en el “caso”
La articulación del “caso” pone en discurso el estrategias de ficcionalización, como las
proceso de construcción de un universo ficcional personificaciones y animizaciones presentes en
a través de relaciones de analogía, que la construcción retórica del tópico del “trato
encuentran su expresión lexical en el “como con el diablo”.
si” (Mannoni 1969). Es así como el narrador, al En esta sección del trabajo, partimos de la
aludir directamente al “como si” (“…el confrontación de un relato clasificado por su
guanaco…la seguía…como si fuera su narradora como “cuento” con otro clasificado
mamá…”) se refiere a los procedimientos de como “caso”, para comparar luego ambos con
duplicación del universo real en un “mundo la relación explicativa de ritos y ceremonias
posible” ficcional en cuya génesis intervienen cultuales como la de la Salamanca. Tal
los mecanismos de creencia, vinculados con la comparación sirvió para advertir los meca-
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nismos de resignificación de los relatos a la luz tecnologías”- que por el movimiento, dinámica,
del universo de creencias culturales, ligadas a velocidad y presunta voluntad que se les
relaciones de accesibilidad, compatibilidad y atribuye, parecen carecer de un consenso
concebilidad entre mundos posibles (Hintikka científico que explique su naturaleza de forma
1989). La presentación del relato de un “caso” certera (Parente 2005). Entre las variadas y
de un trato con el diablo, que presenta variopintas referencias dentro de la feno-
conexiones analógicas con un rito considerado menología OVNI referida por los pobladores de
como “cierto” por los miembros de una Barreal, podemos distinguir tres formas
comunidad, reelaborado a su vez en un específicas y dominantes: “luces”, OVNIs y, en
“cuento”, garantiza que éste sea considerado menor medida, extraños flashes 7 . No obstante,
por el grupo como un “mundo posible” un factor especial actúa como común deno-
concebible, y a la vez accesible y compatible minador de esta tipología: la intencionalidad
con el universo real. Las similitudes entre estas adjudicada a estos sucesos. Las historias de
especies narrativas ponen de manifiesto a la encuentros resaltan cómo estos eventos pueden
vez los mecanismos de construcción poética de responder lumínicamente o con un movimiento
la materia histórica y la dimensión inter- a los estímulos provocados por los narradores,
subjetiva de los criterios de verdad enunciados e incluso ser capaces de copiar / huellear
en el discurso. desplazamientos humanos o animales.
En relación con el género discursivo
3. La legitimidad en relatos sobre luces mencionado, el relato intenta persuadir sobre
no convencionales la existencia de un hecho que se tiene por
verdadero, que se reitera en el tiempo y tiene
En este apartado retomamos el rele- actualidad en el presente. Además, los sujetos
vamiento de narrativas OVNI realizado en una enmarcan la situación de la que se dicen haber
localidad al sudoeste de la provincia de San sido protagonistas en un tiempo y espacio
Juan durante el 2004 y 2005, en el marco del específicos, claramente definidos, y a la vez, a
trabajo de campo efectuado para la Tesis de la hora de autorizar el relato, ninguno se
Licenciatura (Parente 2006). Tal relevamiento, califica como creyente ni se ampara en una
efectuado en la localidad de Barreal, permitió cuestión de fe.
reconocer que, mientras sectores académicos Ahora bien, si tomamos en cuenta el
y populares han oficializado la pertenencia de contexto de observación en el que los
los eventos OVNI a un mundo sobrenatural y, narradores sitúan los eventos, encontramos
en consecuencia, se han pronunciado en contra otras marcas que también confieren autoridad
de su factibilidad, una variada gama de a los testimonios. Tales marcas permiten
narradores se constituyen como testigos entender la remanida categoría de “testigo
presenciales de experiencias cuya legitimación calificado” como una construcción social
se nutre de estrategias discursivas marca- profundamente relacionada a las valoraciones
damente empiristas. Este problema permite sociales de un colectivo social específico.
considerar estos relatos como especies En este sentido, es preciso resaltar, en
narrativas vinculadas con la leyenda (Dégh primer lugar, que la mayoría de los residentes
1988a, 1988b), en tanto arena discursiva de de Barreal entrevistados señalan a los
debate por la atribución de su legitimidad. A la baqueanos locales como los actores sociales
vez, tal disputa de sentidos nos permite el más proclives a la producción de relatos OVNI.
análisis de los distintos mensajes que están Este aspecto gravitó como opción metodológica
vehiculizando las narrativas, entre los cuales en el momento de focalizar el análisis,
nos interesa particularmente analizar los que preferentemente, en los testimonios de estos
se conforman como expresiones folclóricas de actores. Los baqueanos afirman que las
dinámicas endo y exogrupales. observaciones de luminiscencias ocurren en un
entorno rodeado de varios testigos. Esta
Narraciones extra-ordinarias afirmación constituye un recurso argumen-
tativo que, más que obedecer a la lógica
Entendemos aquí las narrativas OVNI como probatoria propia de los enunciados de
aquellas que dan cuenta de un testimonio sobre legitimación occidental, basada en la
la observación de eventos preferentemente consideración de un individuo totalmente
luminosos -y en menor medida “aero- autónomo, señala una vivencia protagonizada
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por todo un grupo, que es relatada en primera El pronunciamiento científico


persona del plural. Esto puede relacionarse con
el hecho de que los viajes cordilleranos se Para los especialistas del Observatorio, el
organizan en una microsociedad que implica el reclamo de verdad de los narradores de
movimiento conjunto de personas y animales: Barreal, efectuado en términos realistas, puede
el desplazamiento en “caravana”. suponer una forma encubierta de creencia. Tal
En segundo lugar, la reconstrucción de los descalificación de la autoridad de los testigos
sentidos sociales por parte de los narradores está basada no sólo en un criterio de verdad /
está ligada con valoraciones que se desprenden falsedad sino que los científicos, de la misma
de las condiciones subrayadas como predilectas forma que los narradores, también recurren a
para la observación de los extraños eventos; un colectivo de pertenencia, aunque en este
básicamente, en lo referente a la práctica caso de naturaleza mucho más abstracta: “la
social, el espacio y el tiempo. La práctica social ciencia”. Las aseveraciones y argumentaciones
apunta a la importancia de la conducta anda- de los astrónomos y operadores están
riega de los baqueanos: “El que anda”, “el que vertebradas alrededor de una dicotomía
es salidor”, frases que a la vez pueden naturalizada que insinúa una confrontación
entenderse a la luz de su desplazamiento endo y exogrupal: lo “físico”, “natural” y
frecuente, ya sea para recogida de ganado, “objetivo” como un signo de actividad científica,
expediciones de caza, pastoreo o tráfico aparece contrapuesto en su discurso a la
transcordillerano (Escolar 1997). Asimismo, la condición de “místico”, “sobrenatural” y
recurrencia con que el “campo” y la “cordillera” “subjetivo” atribuido a las “creencias popu-
son destacados en los relatos como ámbitos de lares”. Esta delimitación se conforma como una
aparición de las luces deja translucir la categorización a priori más que un ejercicio de
valoración cultural local de este espacio, inferencia de nociones generales a partir de
connotado como un ámbito tanto de explotación observaciones particulares, como supone el
como de identidad, resistencia, autonomía e ideal de positividad científica que los propios
incluso de omnipotencia respecto de la científicos explicitan retomar (Kolakowski
autoridad oficial y estatal por parte de las 1988). Además, este punto se trasluce en las
memorias subalternas rurales (op. cit.). Con continuas hipótesis ad hoc que presentan los
respecto a la temporalidad de los avistamientos, científicos y en la argumentación circular que
cabe resaltar cómo algunos baqueanos y no se desprende de este razonamiento, en un
baqueanos indican el comportamiento despliegue discursivo que dificulta la posibilidad
estacional de estas luces: el verano; que de arribar a la refutabilidad de sus premisas 8 .
casualmente es la época del año en que estos Otro de los aspectos de esta autoridad invocada,
actores sociales emprenden las salidas a la concierne al repliegue disciplinar esbozado por
cordillera por las favorables condiciones los científicos. Es así como uno de ellos llega a
climáticas. A su vez, aparece la referencia a afirmar al respecto: “Yo soy astrónomo, no
“un antiguo período dorado” de manifestación antropólogo”. Sin embargo, a pesar de esta
de luces, que podemos asociar a una época autoexclusión, el mismo académico, esta vez
identificada por el imaginario local como de posicionándose como un pensador social, señala
abundancia de recursos y control baqueano del que la puesta en discurso de las historias es
intercambio transcordillerano (op. cit.). una “cuestión de fe” y algo propio de una
En suma, los relatos dejan entrever dos “cultura popular,” que parece haber cambiado
niveles de autoría coincidentes con el desdobla- los duendes y las hadas por los visitantes
miento narrativo entre un enunciador prima- extraterrestres 9 .
rio, que vehiculiza el contenido referencial del A partir de los aspectos enunciados, podemos
mensaje; y un sujeto secundario, que actúa pensar que una institución—la ciencia— que
como fuente generadora de un “mundo posible” en principio, “nunca está a salvo de la
(Palleiro 1992b). En el marco de este proceso falsificación” (Lyotard 1987:54) deja asomar un
de construcción de legitimidad, presentamos la acuerdo convenido ya no durante la inves-
postura de los “científicos” que trabajan en un tigación científica (Popper 1977) sino a partir
Observatorio Astronómico cercano a Barreal, de un conjunto de valores y supuestos no
para quienes, más allá de las diferencias, el demostrados por los métodos evocados por la
hecho de creer o no creer también se resuelve propia ciencia (Kuhn 1962). Con todo, este
mediante un fundamento empírico. desdoblamiento discursivo entre un enunciador
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primario y un enunciador secundario no es la el folclore científico y el folclore popular que,


única semejanza con los narradores de Barreal. junto con el desdoblamiento autorial que está
presente en ambos -vinculado con procesos de
Relevancia folclórica: “zona de contacto” identificación grupal- incitan a dejar de lado
entre relato y ciencia las propuestas de inconmensurabilidad entre
De acuerdo con nuestro análisis, la saberes aparentemente herméticos. De este
oposición entre ciencia y creencia como modo, los representantes de la ciencia no son
categorías discursivas de legitimación está extraños a categorías naturalizadas y “acien-
homologada con identificaciones endo y tíficas,” que actúan como recursos tradicionales
exogrupales, respectivamente. Ahora bien, esto transmitidos desde un pasado y reelaborados
nos interpela acerca de los alcances de una pragmáticamente en la actualidad. Y viceversa,
presunta distinción taxativa entre una cultura el hecho de que ciertos actores sociales no
científica y una cultura popular. En este ostenten una profesión científica no presupone
sentido, la concepción desarrollada por Lyotard invalidar sus discursos como meras creencias
(op. cit.) en cuanto a la inconmensurabilidad infundadas ni su intelecto como incapaz de
entre un saber narrativo (autovalidado en su producir conocimiento. En este sentido, los
propia transmisión) y un saber científico (que relatos populares pueden envolver formas de
se interroga por la validez de los enunciados), conocimiento fundamentadas científicamente,
parece soslayar, de alguna manera, la forma que son catalogadas como “creencias” sim-
en que ambos mundos se asemejan y entre- plemente por carecer de recursos simbólicos y
cruzan. Hemos mencionado en efecto que los materiales para establecer y mantener su
narradores tienen un interés concreto por autoridad cultural; pero esto es material de
fundamentar la credibilidad de sus historias. análisis para trabajos futuros.
Simultáneamente, encontramos que el discurso
científico utiliza una estructura narrativa 4. Los vínculos singulares de prodigio
similar al género de los cuentos en el momento en el espacio virtual de Internet
de construir el status de los narradores. Es así
como el creciente solapamiento de las marcas Centraremos aquí nuestra atención en
de subjetivismo en los enunciados de los ciertos mensajes que circulan en Internet -a
astrónomos es proporcional al aumento de las los que denominaremos “cadenas de la suerte”-
formas estandarizadas y estereotipadas con que que se caracterizan por enunciar la posibilidad
configuran a los personajes de las “historias”, de satisfacción de “necesidades ilimitadas”, si
y al espacio-tiempo imaginado para dichas se cumple el requisito básico de reenviar el
historias, que supone una inaccesibilidad para mensaje a otros. Tal como hemos considerado
la práctica científica. en otras oportunidades, el canal comunicativo
Si consideramos ahora los argumentos pre- de Internet vincula sujetos de sectores socio-
sentados por ambos grupos en torno a las na- económicos específicos mediante el uso de la
rrativas, prescindiendo de las diferencias que red informática y se presenta como un espacio
sí están emparentadas con un marco valorativo transnacional y virtual; es decir, como una
específico y con una visión particular del otro, “nación-virtual” (Delfino Kraft 2005). Es en esta
podemos registrar interconexiones en los cri- comunidad comunicativa en donde hemos
terios de legitimidad. Ambos discursos ponti- podido localizar una modalidad enunciativa
fican acerca de la necesidad de poder observar específica, dada por la circulación de expre-
los eventos como garantía de su credibilidad, siones entre las diferentes direcciones de
relegando a un papel secundario a la fe como usuarios. Tales mensajes de correo electrónico,
categoría de legitimación; ambos ponderan un denominados hoax, pueden entenderse como
contexto y procedimiento particulares de ob- enunciados folclóricos en tanto mensajes
servación de los sucesos relatados en las “his- estéticamente marcados que dan cuenta de la
torias,” y por último, en relación con esta cues- identidad diferencial de un grupo (Bauman
tión, ciertos actores son validados socialmente 1974). En este caso, se trata del grupo de
como testigos calificados y son además señala- usuarios de la web, cuya permeabilidad
dos como “predispuestos” a la producción y cir- informativa permite desplazamientos de
culación de “testimonios” 10. significado hacia la esfera cotidiana 11 .
Estas consideraciones ponen en evidencia En las “cadenas de la suerte” especí-
las marcas de una dinámica intertextual entre ficamente, los enunciados son acompañados por
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una diversidad de imágenes, y al mismo tiempo De todas formas, es posible que el usuario que
se caracterizan por una invocación a potencias creó el archivo haya utilizado un nombre ficticio
invisibles. Consideramos que la vinculación para no ser identificado y a la vez para
reticular se encuentra favorecida no sólo por favorecer la idea de que el mensaje “lo
la tecnología propia de este canal virtual sino, trasciende”; aunque el ignorar su procedencia
fundamentalmente, por las diversas nociones no invalida su circulación. El rasgo distintivo
de la realidad que confluyen en las múltiples de estos mensajes “de la suerte” es indicar la
decisiones subjetivas. No obstante, consi- condición de volver a enviarlos en un tiempo
deramos factible que estos mensajes, limitado a varios usuarios para favorecer la
delimitados en este contexto enunciativo, concreción de lo que se desea. Es así que en el
pueden estar relacionados con un deseo básico final del texto de uno de los mensajes virtuales
de establecer un universo previsible, más que invariablemente se propone, por ejemplo: “En
con las convicciones religiosas personales de 48 horas envía sólo 9 copias a tus amigos y
los usuarios. Una posible explicación de la familiares” 13. Otra de las peculiaridades de estos
convergencia en tal multiplicidad y diversidad enunciados se encuentra en la advertencia final,
de discursos pueda encontrarse tal vez, por un que alude a recomendaciones como “tus
lado, en la relación entre creencia y la noción problemas se resolverán” o “recibirás un
de imposible en nuestra sociedad, que subyace milagro. No lo ignores”. Encontramos de este
en la idea de “milagro” (Campagne 2002). Por modo desde amenazas implícitas en enunciados
otro lado, quizás tenga algo que ver el hecho imperativos como “Si lo envías, tu deseo se
que estos mensajes parecen funcionar como realizará. Si no lo envías, sucederá lo contrario
“dones” del emisor al receptor. El invocar las a tu deseo. SUERTE!!!”, hasta coacciones
potestades de seres más poderosos que las explícitas: “No es una broma, si tu lo borras,
personas permite considerarlos como una forma lo lamentarás, confía...”. Lo que se propone en
de recreación de lo que Mauss señala como “la estas formas enunciativas es, en última
cuarta obligación social”, de los hombres a los instancia, una sanción por no creer en los
dioses y espíritus (Godelier 1996), capaz de poderes propiciatorios de los seres sobrena-
propiciar ciertos acontecimientos anhelados. turales, que son quienes tienen la potestad de
cumplir lo solicitado (Blache 1982). En el
El reenvío como fuerza propiciatoria universo del discurso cristiano vinculado con
el dominio semántico de lo imposible, las
Como ya lo adelantamos, el aspecto intervenciones de seres espirituales, inteligen-
recurrente de estos discursos virtuales es cias separadas, ángeles puros o ángeles caídos
presentarse como un mensaje destinado a son considerados como fenómenos de
establecer la posibilidad de concretar las extraordinaria rareza (Campagne op. cit.). No
expectativas individuales sólo si el receptor lo obstante, “las cadenas de la suerte” dan cuenta
vuelve a enviar hacia otras direcciones de una tensión que se establece entre las repre-
electrónicas. La conformación heterogénea de sentaciones institucionales y las convicciones
estos correos involucra, en su contenido personales de los sujetos. Es así como en la
semántico, tanto aspectos relacionados con recurrencia de estos mensajes entre algunas
concepciones cristianas, asociadas con casillas de la web puede llegarse a descubrir
imágenes de santos, ángeles o vírgenes, hasta una amplia persistencia de la noción de
las de brujas o motivos relacionados con ideas “milagro” como acontecimiento de ruptura con
“orientales” de autoconocimiento. Estos los eventos esperados, propiciado por la
archivos adjuntados a los mensajes llevan mediación de fuerzas sobrenaturales consen-
implicada la presunción de que los sujetos tidas por una divinidad (Leenhardt 1973).
receptores pueden establecer una identificación Consideramos que dicha recurrencia de esta
profunda entre sus nociones previas acerca de representación social puede estar vinculada con
lo “sobrenatural” representado y su signi- una necesidad ontológica de seguridad y
ficación, vinculada con la posibilidad de cambio.
propiciar beneficios a los “creyentes” 12. Otra La brecha entre lo real y lo virtual
particularidad de estos discursos es que, si bien disuelta por la creencia
se puede identificar a la última persona que lo
ha enviado -ya que suele tratarse de alguien En nuestra realidad cotidiana, la difusión del
“conocido”-, se desconoce quién lo ha elaborado. conocimiento puede observarse, por ejemplo,
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en la circulación dada por la transferencia de circulantes en la web manifiestan un sistema


datos entre las diferentes direcciones de de mundos de conocimiento compatibles,
usuarios del canal comunicacional que es conformados tanto por realidades expe-
Internet. De manera particular, es en los rimentadas como referidas, mediadas, todas
mecanismos de diseminación de información en ellas, por una expresión modalizada de la
donde es posible reparar la manifestación de certeza. Es así como, en estas representaciones
las subjetividades de los usuarios, como así de mundos no experimentados, aunque
también la expresión de las diversas formas de accesibles mediante la imaginación, se pone en
representación de la realidad socialmente discurso la necesidad tanto de transformación
construida (Berger y Luckmann 1986). Al de las condiciones actuales de los sujetos, como
evaluar el interés, la ventaja o la eficacia de de una protección frente al sufrimiento que
difundir la información aportada por dichos provocan los cambios desfavorables e
mensajes, los sujetos exteriorizan su propia imprevistos, propios del devenir.
subjetividad y favorecen -o no- que ciertos
enunciados discursivos sean “reenviados”, El desplazamiento del deseo y la
permitiendo la propagación de algunas nociones satisfacción de necesidades
intersubjetivas con que los usuarios de este
canal tecnológico se representan la realidad En el caso de “las cadenas de la suerte”, la
social. Esta modalidad cognitiva puede estar idea de “deseo” se presenta como una expresión
vinculada, por lo tanto, con la actitud metonímica de la falta (Le Galliot 1981) 14. Es
intencional de la conciencia que permite así como una de las representaciones más
comprender que el mundo cotidiano se difundidas en nuestra sociedad está basada en
encuentra conformado por diferentes estruc- la presunción de la economía neoclásica de que
turas de significado. Tales estructuras hacen los individuos poseen necesidades ilimitadas
referencia a realidades múltiples, no accesibles que difícilmente puedan ser plenamente
a la experimentación directa, pero que forman satisfechas. Es por eso que este canal
parte del saber cotidiano que orienta a los comunicacional colabora con la idea de
actores y propone modelos de mundo sujetos a satisfacer -mediante el reenvío de esos
evaluación (Bruner 2003). De esta forma, la mensajes- algunas de las múltiples necesidades
creencia, al ser un aspecto significativo en la derivadas de la cultura (Malinowski en Firth
construcción social de la realidad, está referida 1 9 7 4 ) 15. A ú n a s í , c o n s i d e r a m o s q u e l a
a ciertas representaciones subjetivas que “necesidad” básica que potencialmente expre-
constituyen una manera de entender el mundo. san estos mensajes está sustentada en una
Esta manera de adquisición del conocimiento, certeza subjetiva acerca de la posibilidad de
regido por la modalidad de certeza, surge de la que ocurran acontecimientos futuros en un
oposición evaluativa entre “posible-imposible” “mundo posible”. Consideramos que el desco-
y “probable-improbable” (Greimas y Courtès nocimiento sobre el porvenir genera temor e
1964). Efectivamente, tal aprehensión subjetiva incertidumbre y propicia la búsqueda de
de conocimiento se sustenta en que la mayoría resguardos. Es así como algunos usuarios
de nuestras certezas provienen no tanto de buscan “protegerse” 16 mediante la invocación a
experiencias particulares directas sino de la seres imaginarios compatibles con ciertas
credibilidad que le atribuimos al emisor de la convicciones personales 17, a través de meca-
información (Palleiro 1992b). Las apreciaciones nismos tales como el reenvío de e-mails. A la
de los usuarios de la red que hacen referencia vez, paradójicamente, es esa incertidumbre
a los poderes de potencias invisibles reco- sobre los sucesos del porvenir lo que funda la
nocidas socialmente establecen un vínculo proyección del sujeto a través de la expectativa
básico de credibilidad. Este vínculo les permite de cambios que lo beneficien. De esta forma,
creer en la posibilidad de concreción de lo la transformación propicia en la que los sujetos
esperado, al difundir el mensaje recibido. Tales creen puede llegar a producirse en un “mundo
modalidades de cognición lógica, vinculadas con posible” concebible y accesible mediante la
la representación de “mundos posibles” imaginación. Además, al transmitir tanto la
heterogéneos (Hintikka citado en Palleiro “esperanza” como la “protección” a otros
2004b), reflejan el pasaje de un saber objetivo usuarios, estos mensajes pueden funcionar
compartido, a otro subjetivo, sustentado en una como “dones”, ya que, al ser recibidos sin haber
certeza individual. En efecto, los mensajes sido solicitados, establecen un vínculo de
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reciprocidad entre los sujetos de la red. De esta favoreciendo de este modo la circulación de
forma, la circulación de mensajes en la “nación- “vínculos de prodigio.”
virtual” da cuenta de la valoración positiva de
relaciones previamente establecidas. 18 Consi- 5. Conclusiones
deramos también que las suposiciones
personales tenidas por ciertas favorecen el Los itinerarios narrativos analizados en
cumplimiento de expectativas que se presen- estas contribuciones individuales han permitido
tan como “profecías que se autocumplen” generar una reflexión acerca de los mecanismos
(Watzlawick 2000). De este modo, es probable de construcción discursiva de la certeza desde
que generen efectivamente algún cambio de la perspectiva disciplinar del Folclore. Los
actitud de algunos usuarios, a partir de que la distintos abordajes han enfocado el análisis de
creencia en el contenido enunciado favorezca textos que permiten relacionar el universo de
la realización de sus esperanzas futuras, creencias con expresiones de la identidad
potenciando el reconocimiento de los efectos grupal. El estudio de estos enunciados intentó
beneficiosos del reenvío. Cabe acotar al enriquecer con nuevos matices la reflexión
respecto que “El hombre camina por el presente sobre los posibles aportes del Folclore a la
con los ojos vendados” y que, por lo tanto, sólo configuración social del saber. A partir de la
mirando hacia el pasado puede llegar a indagación acerca de la relevancia del consenso
comprobar cuál es el sentido de lo expe- grupal en la credibilidad otorgada a ciertas
rimentado (Kundera 2004:13). Es así como los expresiones narrativas, el trabajo apuntó a
sujetos, de acuerdo con sus propias contribuir al examen de las relaciones entre el
representaciones de lo posible podrán saber social y la episteme, en un intento de
establecer o no, mediante asociaciones pensar y discutir la frontera siempre difusa que
aleatorias y personales, alguna concordancia separa el saber popular del conocimiento
entre sus expectativas y lo acontecido, fundado.

Notas
1
Esta matriz tiene algunos elementos temáticos en saber empírico como los del conocimiento científico,
común con el tipo No. 471 del Índice General de Tipos sobre la base de un asentimiento subjetivo, ligado con
Narrativos de Aarne-Thompson (1928) “The bridge to la persuasión o la validación testimonial (entrada
the Other World”. correspondiente a la “creencia”, en Ferrater Mora 1973).

2
Uno de estos “pasos” iniciales es el de la inversión 7
En general, la primera designa aquellos eventos
del crucifijo, que funciona como núcleo desencadenante que los nativos mencionan observar deambulando a
de una serie de desórdenes naturales con los que se escasa altura del terreno, variando sus colores y
debe enfrentar todo participante para llegar a la tamaños, mientras que los llamados OVNIs aluden a la
culminación del acto ritual. aparición de artefactos aéreos inexplicables o las mismas
extrañas luces, pero ubicadas en el cielo. Por último,
3
Conviene recordar al respecto que Aristóteles los f l a s h e s s o n u n a m e t á f o r a d i s c u r s i v a l o c a l p a r a
considera a la Poesía como más universal y filosófica denominar sucesos que semejan el disparo de una
que la Historia, que se ocupa de lo que efectivamente cámara de fotos, que pueden acompañar al viajero a
sucedió, mientras que la primera trata sobre lo que puede corta distancia o desplazarse en el firmamento.
suceder. Este planteo da lugar para el desarrollo de lo
que mucho más tarde será la “lógica de los mundos 8
Precisamente, al sugerir como explicación de las
posibles”. observaciones relatadas la probabilidad de ilusiones
ópticas o confusiones, proponen mitigarlas con
4
Para un análisis específico de esta entrevista, y de instrumental adecuado; pero si se les menciona sobre
su resemantización generada por la exposición de la los reportes de utilización instrumental y captación de
obra del artista en el Museo, véanse Palleiro (1992 a) y extraños eventos luminosos por parte de científicos,
Palleiro (2005). alegan sobre la presencia de preconceptos o la
subjetividad de los investigadores involucrados.
5
El mismo proceso puede advertirse en la
presentación descriptiva de la figura del diablo como 9
Con este término los especialistas de la institución
combinación yuxtapuesta de partes de distintos resignifican las historias, ya que los testigos no
animales, en el discurso ritual de la Salamanca (Córdoba necesariamente aluden a “extraterrestres” para explicar
en Palleiro 1992 a). el origen de su observación.

6
En ocasiones, la creencia está asociada con un orden 10
Merece destacarse la clasificación alternativa de
suprasensible, que duplica tanto los enunciados del estos relatos como “historias” y “testimonios”, que tiene
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que ver precisamente con el problema de la legitimación. detenemos en el análisis de este procedimiento, que
Recordamos al respecto las consideraciones de White será objeto de un desarrollo posterior.
(1973) acerca de la “poética de la historia”, relacionadas
con las estrategias retóricas de reelaboración ficcional 15
Recordamos que, para Malinowski, la estructura
de narraciones presentadas como “testimonios” o social establece mecanismos institucionales por medio
“historias”. de los cuales los individuos satisfacen sus necesidades.
Dentro de este modelo, las necesidades tanto derivadas
11
Dentro de la conformación discursiva heterogénea como integrativas son las que se encuentran
de estos e-mails existen, por ejemplo, mensajes que sobreañadidas a las necesidades básicas del hombre
advierten sobre algún peligro al que están expuestos (Firth op. cit.).
los sujetos, que hemos denominado en otra oportunidad
mensajes “de advertencia” (Delfino Kraft op. cit.). Otros
16
Además, esa necesidad de protección se encuentra
relatos, que también forman parte de nuestro archivo y favorecida por la permanente referencia mediática a la
que hemos designado como mensajes “de ayuda”, “inseguridad”, que, en nuestro contexto actual, hace
funcionan como prueba en apoyo de solicitudes de surgir un reclamo en la población de una mayor
reenvío orientadas a “recaudar fondos” para salvar la protección mediante la intervención de mecanismos
vida de alguien en una situación desesperada. estatales. Consideramos que este pedido de intervención
puede llegar a derivar en represión, presentada bajo la
12
Para una referencia a la modalidad de vinculación f o rma d e u n d i s ci p l i n a mi e n to s o ci a l ( D e l f i n o Kra f t
entre sentido e imagen, véase Zunzunegui (1989). inédito).

13
Consideramos, por un lado, que las limitaciones
17
Se puede advertir también, en estas repre-
temporales pueden estar relacionadas no solamente con sentaciones religiosas, el proceso imaginativo de
la urgencia del usuario receptor para ver cumplida su desdoblamiento de las características humanas. Es que,
aspiración, sino sobre todo, con la idea de que sólo se al potenciar mediante la imaginación algunas de las
dispone de un tiempo breve para ser favorecido, y que capacidades humanas experimentadas y propiciando la
ello implica beneficiar a otros en ese período. sustracción de otras, se produce una sustitución
metafórica de lo real por lo imaginario que converge en
la expresión de los seres invisibles (Godelier op. cit.)
14
Este desplazamiento metonímico de deseos
que, en este caso, deben manifestarse por medio de las
ocasionado por la falta tiene como correlato un
imágenes para afirmar su presencia.
procedimiento de condensación metafórica, susceptible
de ser resuelto en un “mundo posible” en el que este 18
Por razones de espacio dejamos para un próximo
deseo se vea satisfecho. Por razones de espacio, no nos trabajo la profundización de este aspecto.

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FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 115-127 (2006) Página 115

“`Blancaflor, la hija del diablo´:


autoría y estilo en el repertorio
de un narrador folclórico”
María Inés Palleiro*

Propongo aquí una aproximación al repertorio de un narrador, como vía para


tratar el problema de la autoría en el relato folclórico. Tomo como eje de análisis
el relato “Blancaflor” del narrador riojano José Nicasio Corso, que forma parte
Archivo de Narrativa Tradicional Argentina. Esta aproximación se inscribe en
un proyecto general de edición del archivo, reunido a lo largo de más de veinte
años de investigación de campo, con el auspicio del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.

Palabras clave: narrador, folclore, estilo, repertorio.

El estilo de un narrador constituye una marca intertextual (Palleiro 2004). Dicha matriz
de su autoría, que revela un trabajo sobre la opera como nodo de dispersión de recorridos
estructura del mensaje. Intento examinar aquí narrativos diferentes. Insisto en el carácter
algunas marcas de este trabajo poético, a partir de constructo analítico de la matriz narrativa,
de una aproximación al repertorio de un que sirve al investigador como instrumento
narrador, reconocido en su comunidad por su para ordenar las piezas de su archivo. Defino
talento artístico. Me centro en el análisis de el archivo a partir de su acepción etimológica
un relato, “Blancaflor, la hija del diablo”, como de arkhé o principio de organización de la
eje de confrontación con otras piezas de su memoria, cuya estructura flexible reproduce las
repertorio. Mediante esta confrontación, trato asociaciones dispersivas del recuerdo (Derrida
de identificar las huellas de su estilo personal 1997). En una dirección similar, considero la
en la textura polifónica del relato. 1 narración como un principio cognitivo de
articulación secuencial de la memoria (Bruner
El repertorio y las matrices narrativas 2003), deconstruible en itinerarios no
secuenciales, similares a la estructura
Entiendo por “repertorio de un narrador” un deconstructiva de un hipertexto (Nelson 1992,
inventario disponible de “matrices” que forman Landow 1994, Palleiro 2004). Sobre la base de
parte del conjunto de saberes narrativos de un estos conceptos, caracterizo al relato folclórico
grupo. Tales matrices están almacenadas en como la expresión narrativa de la identidad
la memoria individual de un narrador al que diferencial de un grupo (Bauman 1974), que
este grupo legitima como su portavoz, en virtud actualiza en cada nuevo contexto sincrónico de
de su habilidad para la actuación o performance actuación patrones narrativos estabilizados en
artística (Bauman 1974, Palleiro 2002). un proceso de transmisión diacrónica. Estas
Caracterizo la “matriz” como una combinación delimitaciones conceptuales se integran en un
de núcleos temáticos, compositivos y diseño teórico para el registro y análisis de un
estilísticos comunes a relatos diferentes, archivo de narrativa tradicional en su
identificadas mediante la confrontación dimensión de proceso, centrado en el examen

* Sección Folklore. Instituto de Ciencias Antropológicas. UBA/ CONICET. inespalleiro@gmail.com


R.I.F. 21, 2006 Página 116

de las huellas discursivas de su construcción o Este procedimiento metafórico tiene como


génesis, y de sus itinerarios de dispersión correlato operaciones de fragmentación y
(Palleiro 2004). El objetivo de este artículo es desplazamiento metonímico de un dominio
destacar el trabajo estético del narrador sobre semántico a otro, plasmadas en la imagen
el mensaje, que otorga a una expresión del dinámica de las distintas metamorfosis. Es así
patrimonio de cultura colectiva la impronta de como, por ejemplo, la aguja aparece asociada
su autoría individual. Recurro para esto a una con un pencal, rico en espinas, en virtud de su
confrontación con relatos de la misma matriz propiedad de pinchar, que guarda una relación
referidos por otros narradores, con el propósito de contigüidad existencial con el objeto 3. Esta
de diferenciar los rasgos de estilo personal de dinámica de tensiones entre el polo metafórico
las regularidades retóricas de la matriz y metonímico está vinculada a su vez, en los
narrativa. relatos, con un juego antitético entre Sujeto y
Antagonista (Greimas 1976). Dicho juego se
La matriz de “La fuga mágica” articula alrededor de una estructura episódica
organizada en un orden ternario, que da lugar
Con estos instrumentos teóricos, agrupé un a una reiteración paralelística de situaciones,
conjunto de relatos en torno a la matriz de “La unida a una gradación de importancia. Es así
fuga mágica”, que tiene algunos elementos como, por ejemplo, la huida consta en todos
temáticos comunes con el tipo No. 313 del los relatos de tres microunidades episódicas,
Índice Universal de Tipos Narrativos de Aarne- en las que los protagonistas arrojan diversos
Thompson, “The magic flight” 2 . Los relatos obstáculos similares, que entorpecen la
agrupados en torno a esta matriz son: persecución cada vez en mayor grado, hasta
“Blancaflor”, que ahora me ocupa, narrado por bloquear en la tercera el paso de los per-
José Nicasio Corso, mayor de 60 años, en seguidores. Estas regularidades se ajustan a
Cochangasta, La Rioja, en tres versiones, en las “leyes del estilo folclórico”, enunciadas por
1986, 1987 y 1988; “Blancanieves”, narrado de Olrik (1992) como la “ley del tres”, la “ley de la
boca de Sonia de la Fuente, de 9 años, en antítesis” y la “ley de reiteración de situaciones
Aminga, La Rioja, en 1988 y “Los dos niños paralelas”, que forman parte de los estereotipos
pobres y las tres brujas”, de Isidro Desio, de 12 retóricos del discurso tradicional. Tales
años, narrado en Cuipán, La Rioja, en 1985. patrones estilísticos que conforman el
Además de elementos temáticos, los relatos patrimonio de saberes narrativos de un grupo
tienen en común rasgos de composición y sirven al narrador como pretextos para una
estilo, que pude identificar mediante la reelaboración estética individual.
confrontación intertextual. Los núcleos Me propongo entonces analizar la ecuación
episódicos comunes a los distintos relatos entre el ajuste del narrador a la matriz
consisten en la persecución de los prota- tradicional que forma parte del patrimonio
gonistas por parte de un adversario ligado con colectivo y el trabajo poético que revela su
lo sobrenatural demoníaco, que tiene como talento artístico personal, reconocido por el
correlato su huida con el auxilio de tres objetos grupo. Tal reconocimiento resulta evidente en
mágicos. Tales objetos mágicos sirven como el apelativo de “Gardel”, con el que el grupo
obstáculos que detienen al perseguidor al identifica al narrador por sus cualidades para
transformarse en distintos escollos. Estos la actuación ante un auditorio 4 .
escollos contribuyen a lograr que los
protagonistas lleguen a destino. Entre los El repertorio de “Gardel”
rasgos comunes de la elaboración retórica,
sobresale la identificación metafórica de lo El repertorio de José Nicasio Corso consta
objetal, lo vegetal, lo animal y lo humano, en de distintos relatos, que registré en diversos
una relación dinámica con el dominio de lo actos de narración ante un auditorio constituido
sobrenatural. Estas significaciones se en- por miembros de la comunidad rural vecina a
cuentran condensadas en determinados la localidad de Cochangasta, departamento
significantes, como el “gaucho”, identificado Capital de la provincia de La Rioja, entre 1985
con el diablo, que adquiere también la repre- y 1988. El registro magnetofónico estuvo
sentación zoomorfa de una mula y de otros acompañado de anotaciones vinculadas con la
animales; o la aguja, identificada con un pencal situación de narración, la gestualidad del
que sirve como obstáculo de los perseguidores. narrador, las actitudes y grado de participación
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del auditorio, y otros aspectos relativos a la la macrosecuencia inicial del “trato con el
modalidad de interacción comunicativa. Todos diablo”, que tiene como otras microunidades
estos datos, consignados en libretas de campo, la salida del héroe en busca del diablo para
fueron incluidos en la transcripción e devolverle el dinero y la del hallazgo casual de
incorporados al archivo. sus tres hijas bañándose en una laguna. Este
Los relatos del repertorio de Corso incluidos hallazgo lleva al joven a ocultar las ropas de
en mi archivo son: 1) “Juan del Pavo” (una las muchachas y a devolverlas luego a cambio
versión, narrada en 1985), 2) “Pedro Ordimán de información sobre la morada del diablo. La
y los dos riñones” (tres versiones, narradas en macrounidad inicial finaliza con la llegada del
1985, 1986 y 1988), 3) “Pedro Ordimán y el protagonista a la casa del diablo, donde es
diablo” (una versión, narrada en 1986), 4) invitado a permanecer. La macrosecuencia
“Pedro Ordimán y el gigante” (una versión, siguiente corresponde a las “tareas imposibles”
narrada en 1987), 5) “Un álbum [sic] y medio” impuestas al joven por el diablo. Tales “tareas”
(una versión, narrada en 1988), y 6) el que ahora constituyen una regularidad temática del relato
me ocupa, “Blancaflor, la hija del diablo”, folclórico, codificada en el Índice de Motivos
narrado en las tres versiones arriba de Thompson con el número H 911, bajo el
mencionadas. Los títulos de los relatos, que rótulo temático de “Impossible tasks” 8. Estas
suman un total de seis en diez versiones, tareas, organizadas en el número de tres,
fueron dados por el mismo narrador 5 . Trabajo consisten en sembrar y cosechar en el mismo
en esta oportunidad con la primera de las día una canasta de duraznos y de manzanas
versiones de “Blancaflor”, para establecer maduras, respectivamente; y en domar un
conexiones intertextuales con las demás piezas conjunto de mulas que constituyen repre-
de su repertorio con el objeto de identificar sentaciones zoomorfas del diablo y su familia.
regularidades de composición y estilo en los El héroe logra superar estas tareas gracias a
distintos relatos 6 . Esta identificación está la ayuda de Blancaflor, la menor de las hijas
orientada a rastrear las huellas discursivas de del diablo, que se enamora de él y que funciona
los procesos de formación de un repertorio 7. como Auxiliar Mágico o Adyuvante (Greimas
1976). La tercera macrosecuencia, que presenta
El tópico del trato con el diablo en su también una organización ternaria, es la de “La
organización compositiva y retórica fuga mágica” propiamente dicha. Esta está
El trato con el diablo es un tópico recurrente organizada alrededor del tópico de las
en el repertorio de este narrador. Es así como, metamorfosis. Es así como cada una de las
de todos los relatos de distintos narradores que microunidades secuenciales corresponde a una
integran la matriz de “La fuga mágica”, el de transformación vegetal, zoomorfa o antro-
José Nicasio Corso es el único que incluye dicho pomorfa del héroe y de Blancaflor, en su huida
tópico, que aparece también en “Pedro de la casa del diablo. La última de estas
Ordimán y el diablo”, con un desarrollo transformaciones logra confundir a su
narrativo independiente. Este recorrido guarda perseguidora, la mujer del diablo, quien hace
similitud con el tipo No. 330 del Índice de Tipos pesar sobre el héroe la maldición del olvido.
Narrativos de Aarne y Thompson, “The Smith La macrosecuencia final es la de la “res-
and the Devil”. En “Blancaflor”, el trato con el tauración del orden” (Greimas op. cit.), dada
diablo es el núcleo generador de la acción por el regreso del joven a su lugar de origen
narrativa, que da lugar a un itinerario donde logra recuperar la memoria con la ayuda
secuencial articulado alrededor de la matriz de de Blancaflor. El relato culmina con el
“La fuga mágica”. El desarrollo episódico se reconocimiento por señas de Blancaflor,
abre con la partida del héroe en busca de seguido de las bodas y un fin de fiesta.
aventuras (función “a” de Propp), que tiene Como regularidades compositivas, cabe
como contrapartida la llegada a una tabeada destacar la ya mencionada organización
donde pierde una importante suma de dinero. ternaria de las distintas unidades secuenciales,
Dicha pérdida da lugar a la celebración del pacto que se extiende a la presentación de las “hijas
para obtener suerte y dinero. El pacto le del diablo” en el número de tres. Esta
asegura ciertamente la victoria en el juego, organización ternaria está unida a una
que funciona en la organización narrativa como dinámica antitética y a la reiteración de
correlato antitético de la anterior derrota. situaciones paralelas, en una gradación de
Todos estos núcleos episódicos se integran en importancia. El juego antitético se advierte,
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por ejemplo, en la oposición entre el c o m p o s i t i v a y r e t ó r i c a 10. E s a s í c o m o e l


protagonista y el diablo, su Oponente, protagonista, Juan del Pavo, se enfrenta con
correlativa de la contraposición entre tres gauchos asaltantes que funcionan como
Blancaflor, Adyuvante del joven, caracterizada sus Oponentes (Greimas op. cit.) en tres
como “santa” y sus hermanas, “que eran diablas enfrentamientos similares, logrando vencerlos
puras.” A partir de este eje antitético, se en el último, que resulta ser el más complejo.
articulan las “tareas” impuestas por el Estos patrones compositivos y estilísticos
Oponente y sus secuaces y desarrolladas por el comunes a los distintos relatos configuran de
héroe auxiliado por Blancaflor, en una este modo una matriz pretextual, que sirve
gradación de importancia, que da lugar además para el trazado de itinerarios narrativos
a una reiteración. Es así como las dos primeras, diferentes, tanto en boca de diversos
de sembrar y cosechar, guardan una gran narradores como de un mismo narrador. En
similitud entre sí, mientras que la tercera, la este último caso, los relatos pasan a formar
de domar mulas, resulta la más compleja. Lo parte de un repertorio que lleva el sello de su
mismo ocurre con las metamorfosis, en las que autoría personal, marcada por un trabajo
las dos primeras son muy similares, mientras poético sobre el discurso.
que la tercera, también más compleja, es la que
logra garantizar el éxito de la fuga. Estos El estilo personal del narrador y su
estereotipos compositivos y retóricos se impronta en el repertorio
ajustan a las “leyes del estilo folclórico”,
enunciadas por Olrik (1995). Uno de los rasgos más salientes del estilo
Tales estereotipos están presentes, de este narrador es el empleo de distintos
ciertamente, tanto en otros relatos del recursos retóricos orientados a la incorporación
repertorio de este narrador como en otros del contexto en la textura narrativa. Recurre
itinerarios de la matriz en boca de otros de este modo a las más variadas estrategias,
narradores. Es así como en el relato entre las que se destaca, en primer lugar, la
“Blancanieves” de Sonia de la Fuente, la alusión directa a elementos del entorno físico
protagonista –cuya cualidad de blancura, y del espacio simbólico de las ideas y creencias
subrayada en el nombre, guarda similitud con del grupo. Es así como, ya en la unidad inicial,
la de “Blancaflor”- logra, al igual que esta localiza la acción “ a la orilla del campo”, donde
última, huir de “la bruja” con el auxilio de tres el protagonista, “con vestimenta de gaucho” se
objetos mágicos (una aguja transformada en un encuentra dispuesto a celebrar un “trato con
“pencal”, un dedal transformado en “cerros” y el diablo” para tener suerte en el juego de “la
una tijera, convertida en río) que dan lugar a taba”. El “diablo” aparece también en este
una tripartición secuencial, articulada a partir escenario, de características análogas a las del
de una dinámica antitética entre ella y su ámbito contextual, bajo la apariencia de un
perseguidora y a una reiteración de situaciones “gaucho”, que establece con otros “diablos y
paralelas -las tres metamorfosis- en una diablas” una relación de compadrazgo similar
gradación de importancia. De acuerdo con tal a aquella que entablan entre sí las distintas
gradación, la última metamorfosis, más familias de comunidades rurales riojanas.
compleja, es la que garantiza el éxito de la Todos estos aspectos, desde el paisaje rural a
fuga 9 . De modo similar, en el relato del joven la vestimenta y las modalidades de espar-
Isidro Desio, “Los dos niños pobres y las tres cimiento, remiten al universo de referencia del
brujas”, se mantiene la misma dinámica contexto. Tal remisión crea un efecto de
antitética entre los dos protagonistas y tres realidad que contribuye a lograr una eficaz
brujas, de quienes los niños logran escapar con recepción del relato por parte del auditorio
la ayuda de tres objetos mágicos que dan lugar endogrupal. Dentro de estas alusiones, merecen
a una tripartición secuencial de la macrounidad destacarse en particular aquellas que se
de la fuga. Es así como una aguja se convierte vinculan con el universo de creencias del
en espinal; un carretel de hilo, en una grupo, tales como la creencia en “espantos” o
enredadera y un anillo, en un pozo donde las apariciones nocturnas asociadas con el dominio
brujas se caen y se ahogan, garantizando con de lo sobrenatural, que asustan a los viajeros
su muerte el éxito de la fuga. en los caminos. Esta alusión está presente en
Por otra parte, el relato “Juan del Pavo” del la unidad de la llegada del protagonista a la
mismo narrador, presenta la misma estructura casa del diablo. En esta circunstancia, el héroe
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es advertido por el mismo diablo acerca de los orientada a establecer un vínculo con el
peligros que acechan a los viajeros, en un contexto, que lleva implicada una comparación,
discurso directo que constituye un recurso de introducida por el nexo “que”: “...que aquí
dramatización teatral (“…Dice el diablo:-En también hay jarillal, un campo”. Este uso del
todo el camino espantan muy fiero…No se procedimiento comparativo, reforzado por
vaya, que usted no va a aguantar los espantos deícticos lingüísticos y gestuales, es también
que van a salir, aquí hay espantos en todo el una regularidad de estilo de este narrador,
camino…”). La reiteración agrega un énfasis empleada también en otros relatos de su
particular a tales alusiones y los deícticos repertorio. En efecto, en “Juan del Pavo,”
espaciales refuerzan el anclaje de la acción Corso recurre a una estrategia similar para
narrada en el ámbito contextual de narración. localizar la acción narrada en un ámbito rural
Alusiones del mismo tipo pueden encontrarse de características análogas a las del contexto.
en otros relatos del repertorio de Corso, como De este modo, para referirse a la ubicación de
“Juan del Pavo” y “Pedro Ordimán y los dos la vivienda de sus Oponentes (Greimas op. cit.),
riñones” analizados en Palleiro (2002) y Palleiro unos “gauchos ladrones”, el narrador establece
(2001), respectivamente. En dicho análisis, una conexión comparativa con el lugar de
pude identificar en las alusiones procedimientos narración, reforzada por el uso de deícticos
de construcción retórica muy similares a los lingüísticos y gestuales: “...Los gauchos
del relato que ahora me ocupa. Esta similaridad ...vivían ahí...como de aquí a la barrera...en
incluye los campos semánticos y los dominios un campo...” [El narrador señala con su dedo
de referencia a los que remiten tales alusiones. índice un lugar relativamente distante, desde
Es así como también en dichos relatos el donde se divisa una barrera] Del mismo modo
narrador alude al entorno paisa-jístico, a la que en “Blancaflor”, esta clase de compa-
fauna local y a la vestimenta, aperos y raciones crea por una parte un efecto de
costumbres del gaucho. Hace referencia realidad y genera por otra operaciones de
también a la creencia en la eficacia de ciertas duplicación entre texto y contexto, vinculadas
prácticas como el curanderismo, asociado con con el sistema de desdoblamientos referenciales
ritos locales como el de la Salamanca, orientado característicos del discurso ficcional (Reisz de
a propiciar la intervención de fuerzas sobre- Rivarola 1979, Palleiro 1993). Esta tensión
naturales en los procesos de curación. Todas duplicante se advierte con mayor nitidez en
estas estrategias del repertorio guardan una otros segmentos del recorrido de “Blancaflor”,
gran semejanza con los recursos utilizados por como el siguiente, en el que el nexo
el narrador en el relato “Blancaflor”, y cons- comparativo “como” sirve como marca del
tituyen de este modo una marca de autoría desdoblamiento: “...se ha ido [el joven] como
personal. ser de aquí, de La Rioja a Córdoba...”. Puede
advertirse en este ejemplo que el narrador
Las comparaciones y las descripciones establece el eje de referencia espacial del relato
a partir de una conexión analógica con el lugar
Del mismo modo que las alusiones, las geográfico de narración, reforzada por el
comparaciones y descripciones constituyen, en deíctico espacial “aquí”. La recurrencia en el
el repertorio de “Gardel”, recursos de uso de la misma técnica en distintos relatos,
incorporación del universo de referencia del con una articulación retórica similar, permite
contexto en el espacio textual. Mediante las considerarla como un rasgo de estilo propio del
comparaciones, el narrador establece una narrador.
relación analógica entre algunos elementos del Las descripciones permiten al narrador
entorno contextual y otros del mundo posible incorporar la dimensión simultánea del espacio
del relato. Esta vinculación entre texto y en la sucesión temporal de acciones. Tal
contexto está subrayada por el uso de deícticos, incorporación tiende a crear “procesos de
que sirven como shifters o embragues de espectáculo” (Génette 1974) capaces de generar
conexión entre texto y contexto. Es así como, en el receptor una representación visualizada
por ejemplo, en la macrosecuencia inicial del del espacio verbal. Corso emplea este recurso
“trato con el diablo ” el narrador ubica el lugar para insertar elementos del ámbito contextual
de encuentro entre el protagonista y el en el mundo narrado, con una técnica
demonio “...a la orilla del campo...en un jarillal particular que constituye una marca de autoría.
así...” y agrega seguidamente, una aclaración Este uso particular de la técnica descriptiva
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puede advertirse en la unidad de la pre- lugar a una enumeración de elementos de uso


sentación del diablo, en la macrosecuencia cotidiano en el ámbito rural: los aperos de
inicial de “Blancaflor”: montar, en un caso; el mobiliario y los
utensilios, en otro. Cada sustantivo de esta
...ha encontrado un gaucho que venía en una enumeración está acompañado por un sintagma
mula negra; con vestimenta de gaucho, especificativo que remite al campo semántico
sombrero aludo, ropa negra, en traje de de los metales preciosos (“de plata”, “de oro”),
gaucho ...montado en una mula, ahí. Y las orientado a dotar los objetos de una cualidad
riendas del animal era toodo plata, de excelencia 12. El alargamiento vocálico del
monturas, apero, toodo; todo plata... lexema “toodo” agrega, en el plano fónico, un
matiz de énfasis a la idea de agrupación
Para la construcción de esta unidad totalizadora, subrayada en el nivel semántico
descriptiva, el narrador recurre a la por la reiteración. Sobresale además en ambos
enumeración de los distintos elementos que fragmentos la combinación de elementos
componen el atuendo del gaucho, personaje ya heterogéneos. Es así como la enumeración pone
d e p o r s í a s o c i a d o c o n e l c o n t e x t o 11. L a en un mismo plano elementos del dominio
combinación de tales elementos, unida a la semántico de una atmósfera regia, tales como
identificación metafórica del gaucho vestido de el “palacio”, con otros característicos del
negro con el demonio, constituye un tópico contexto rural riojano (“catres”). Esta “yux-
reelaborado en distintas manifestaciones de la taposición de núcleos sémicos heterogéneos” es
poesía gauchesca, como el Fausto de Estanislao un procedimiento compositivo característico de
del Campo, obra de autor individual que abreva la obra folclórica (Mukarovsky 1977).
en las raíces folclóricas. También este relato Todas estas similitudes en el proceso de
oral lleva la marca del estilo individual del construcción de relatos diferentes de un mismo
narrador, manifiesta en la recreación del tópico narrador revelan la presencia de una poética
con una técnica diseminativo-recolectiva propia, que imprime un sello de autoría
(Lázaro Carreter 1966). Esta técnica consiste personal a las diversas piezas del repertorio
en el despliegue enumerativo inicial de de Corso.
distintos elementos (mula, sombrero, ropa,
traje, riendas, apero) reunidos en segundo Dialogismo y alternancia de tiempos
término en un sintagma apositivo que remite verbales
al campo semántico de la totalidad (“todo”). En
esta enumeración, el narrador echa mano de Otro rasgo de estilo característico de este
imágenes visuales en las que sobresale el narrador es la tendencia al uso del diálogo,
elemento cromático, intensificado por la propio de la narración representada. Este
reiteración del lexema “negro”, que agrega un recurso, cercano al hecho teatral, elimina la
matiz de énfasis. Este agregado resalta la voz mediadora del narrador general, para dar
fuerza visual de la descripción. La misma la palabra a los personajes. El diálogo está con
técnica es utilizada en otros segmentos frecuencia introducido por un verbo declarativo
descriptivos de éste y otros relatos de su en presente (“dice”), que aproxima la acción
repertorio. Es así como, en la secuencia de las narrada a la temporalidad del receptor,
“tareas imposibles”, Corso la emplea como logrando de este modo un efecto actualizador.
recurso de ambientación del lugar adonde el El diálogo es utilizado en todos los relatos del
héroe debe cumplir la última prueba (“…ha repertorio de Corso, con una modalidad de
abierto una puerta, el diablo, de una pieza. Allí construcción similar a la que se advierte en el
había monturas de plata y oro…todo era oro. siguiente ejemplo, correspondiente a la
Frenos, cinchas, monturas, toodo…”). Una macrosecuencia final de “Blancaflor”:
unidad descriptiva de características similares
se encuentra en “Juan del Pavo”, en la …Ellos…han llegado al pueblo de donde era
secuencia de la llegada del protagonista al el joven…Y dice él:-¡Mirá, ese viejito y esa
palacio de los “gauchos ladrones” (“…era…un viejita…son mis padres! Y le dice también
palacio de oro…sillas de oro…mesas de la Blancaflor:-¡Mirá, yo te voy a dejar aquí!...
oro…cucharas de oro…ollas de oro…toodo de
oro…¡Los catres, las camas, toodo oro!”). En El uso del presente “de comentario”
ambos ejemplos, el narrador recurre en primer (Weinrich 1981) en el discurso referido (“son”,
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“voy”, que coincide con el del verbo declarativo plano, mediante un juego de contrapunto,
introductorio (“dice”) favorece en efecto, la contribuye a esclarecer el sentido de las
actualización de la escena del regreso del acciones ubicadas en el primero. Al igual que
protagonista al hogar paterno. Este uso alterna en el relato anterior, también aquí se intercala
con el del futuro (“mirá”), que resalta el matiz a continuación un segmento de diálogo, en un
de apelación del vocativo. Tales formas presente de comentario. El empleo de la misma
temporales establecen un contrapunto con modalidad de construcción retórica en relatos
respecto al tiempo-eje de narración, el pretérito diferentes, vinculada en este caso con el uso
perfecto compuesto (Weinrich op. cit.), que de tiempos verbales, en correspondencia con
expresa los avances de la acción (“han la estructura semántica, pone de manifiesto,
llegado”) 13 . A partir de este eje, propio del una vez más, la marca de autoría del narrador
primer plano narrativo, el narrador introduce en las diversas piezas del repertorio.
un juego perspectivista con respecto a un
segundo plano narrativo, marcado por el uso Arcaísmos, repeticiones y expresiones
del imperfecto. Este juego perspectivista puede formulaicas
advertirse, por ejemplo, en la macrosecuencia
inicial del relato: Otro rasgo distintivo del estilo de este
narrador es el uso de expresiones formulaicas,
...Un joven…se le ha dado por ir al otro unido a una reflexión metapragmática acerca
pueblo…Ha salido…y ha encontrado una del código tradicional.
grande tabeada. Estaban tabeando…y él Este uso correlativo del uso formulístico y
llevaba plata…-¡Bueh!- dice- ¡Ya no tengo de cláusulas metapragmáticas puede advertirse
más qué jugar!... en ejemplos como el siguiente:

Las acciones puntuales de la partida del Dice [el joven]:-¡Voy a rodar tieerra!...Antes,
héroe y la llegada a la “tabeada” están referidas la gente decía con palabras que eran palabras
en pretérito perfecto compuesto, usado en el antiguas: -¡Me voy a rodar tieerra!...Ha
español de La Rioja como tiempo-eje del primer salido por los caminos, por el campo...
plano narrativo. El imperfecto, entretanto,
presenta acciones durativas como la de “estar El empleo de la fórmula “ir a rodar tierra”
tabeando”, que corresponde al telón de fondo está seguido en efecto de una cláusula
del escenario de la tabeada, propio de un aclaratoria, en la que se menciona a un
segundo plano. Inmediatamente después, el conjunto de emisores anteriores, aludido
narrador recurre al presente del comentario mediante el colectivo “gente”. Esta mención
con valor actualizador, para introducir el lleva implicada una referencia al proceso de
discurso directo del protagonista. Este transmisión tradicional, en el que llegan a
contrapunto de tiempos verbales revela la cristalizarse expresiones como ésta, cuyo uso
construcción en profundidad del discurso. está asociado con la narración folclórica. La
Una construcción similar se advierte en cláusula metapragmática aclara los alcances
el relato “Juan del Pavo”: semánticos de esta expresión cristalizada,
mediante una remisión al universo de
...Pedro ha traído una mula...y se ha vestido referencia del contexto (“Ha ido por los
de mujer...Al verlo...parecía tooda una caminos, por el campo”). En un trabajo anterior
mujer...Y...:-¡Buenas tardes!- dice... (Palleiro 2006), me ocupé específicamente de
este uso particular de las expresiones
También aquí el pretérito perfecto marca el formulaicas, al que consideré como una
primer plano narrativo, en el que está ubicada modalidad recurrente de mi archivo. Destaqué
la acción de adoptar un disfraz encubridor. En allí el valor mnemotécnico del uso de fórmulas,
un segundo plano, el narrador refiere el efecto asociado con la repetición, unido a una función
de esa acción, vinculado con la apariencia del c o h e s i v a 14. E s t e e m p l e o c o m o r e c u r s o d e
personaje, en una temporalidad difusa. Este cohesión coincide aquí con la adopción de una
segundo plano remite al tópico de la contra- modalidad polisindética, dada por el uso de un
posición entre realidad y apariencia, que es uno coordinante copulativo al inicio de frase. Este
de los ejes de sentido del relato, vertebrador uso, propio del estilo oral, otorga al discurso
de las distintas acciones. Es así como el segundo una particular vivacidad. En el discurso de
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“Gardel”, tal estrategia está unida al empleo La metáfora y la metonimia


de giros frásticos, utilizados para marcar
avances en la acción narrativa. Dicho empleo Los procedimientos metafórico y metonímico
tiene la particularidad de presentar en primer son aspectos salientes del estilo de este
término un sintagma anticipatorio de la narrador, que tienen que ver con la
totalidad de las unidades episódicas, seguido incorporación del universo de creencias del
del despliegue posterior de cada una de estas grupo en el espacio textual. El uso de la
unidades: metáfora está vinculado con operaciones de
sustitución, identificación y condensación
...Tenía que sembrar...y a las doce del simbólica de un conjunto de significaciones en
día...llevar una canasta de duraznos determinados significantes de la cadena de
maduritos...A la mañana ...lo ha llevado...y discurso (Le Guern 1985). Tales operaciones
a las doce del día...tenía que estar la canasta están ligadas con procedimientos de asociación
con duraznos maduritos...Y llega con la propios del mecanismo connotativo, que agrega
canasta de duraznos maduritos... a un mismo significante significaciones
segundas, más allá de la significación primera
Puede observarse aquí el valor cohesivo de propia del mecanismo denotativo (Kerbrat-
Orecchioni 1983). La metonimia, por su parte,
la reiteración frástica, que sirve para articular
tiene que ver con operaciones de despla-
las distintas instancias de la secuencia, desde
la adjudicación hasta la superación de la zamiento de significaciones de un significante
a otro, en una relación de contigüidad dentro
prueba. La reiteración adquiere en este caso
de la misma cadena del discurso. Tales
un valor enfático, orientado a subrayar la
dificultad de dicha prueba. operaciones favorecen la presencia de juegos
de fragmentación entre el todo y la parte,
El narrador utiliza una técnica similar en
propios de la lógica sinecdótica (Jakobson y
el relato “Juan del Pavo”, en el que la
reiteración llega a adquirir el valor de una Halle 1956, Le Guern op. cit., Briggs 2002).
En “Blancaflor”, el proceso metafórico se
expresión formulaica:
advierte con particular intensidad en la
condensación simbólica de un conjunto de
...-¡Ese no es pavo!-...Tenían que decir que
significaciones del dominio de lo animal, lo
es chancho, que no era pavo, ese bicho... sobrenatural y lo humano, en el significante
Entrega el chancho...No quieren que diga
“diablo” (“…un gaucho…vestido de negro...dice:
“pavo”...
-¡Yo soy el diablo!…la mula macho era el
diablo...”). En este fragmento, el uso del verbo
En este relato, uno de los ejes del conflicto “ser”, en ambos sintagmas, marca la relación
narrativo es precisamente el equívoco pavo/ de identidad entre el sujeto personal o animal,
chancho. La repetición, propia del estilo y el predicado vinculado con la esfera de lo
formulaico, genera un juego dinámico entre los sobrenatural demoníaco. El juego de contra-
estilos directo e indirecto, enfatizado por un punto de planos narrativos, entre el presente
contrapunto entre el presente de comentario del comentario propio del primer plano y el
(“es”) y el pretérito imperfecto del mismo verbo imperfecto propio del segundo plano, refuerza
(“era”), propio del segundo plano narrativo. Al esta relación de identidad, en la que el primer
igual que en “Blancaflor”, este uso da lugar a plano corresponde a la identificación del diablo
una reflexión metapragmática acerca de los con un personaje humano característico del
distintos modos de nombrar a un mismo ámbito local, el “gaucho”, y el segundo a un
referente (“el bicho”) con diversas desig- animal también característico de la zona, la
naciones (pavo/chancho). “mula”. Esta identificación metafórica guarda
El examen de las reiteraciones y arcaísmos una estrecha relación con el universo de
ligados con expresiones formulaicas revela un creencias del contexto. Tal relación puede
trabajo reflexivo sobre el lenguaje, que advertirse en la confrontación intertextual con
incorpora la dimensión metapragmática. Este la narración del rito local de la Salamanca,
uso constituye una regularidad del archivo, realizada por el artesano riojano Marino
utilizado por el narrador con un juego poético Córdoba. Este rito, al que el narrador Marino
particular que pone de manifiesto su habilidad adhiere en términos de creencia, consiste en
para la performance artística. el “encuentro con el demonio”.
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La Salamanca…es el encuentro con el dimensión simbólica de la creencia, en el


demonio…y viene el diablo, en forma de chivo mundo posible del relato. Marino asocia tales
negro, o de chancho, o de perro, de cualquier operaciones con el acto de “sacar” elementos
animal…sale el diablo mayor, el Mandinga, del rito para construir el universo del cuento y
el diablo, el Zupay, el maestro de la enfatiza esta distinción entre cuento y rito
Salamanca…alas de murciélago, melena de mediante una negación (“...no son cuentos, es
león, cabeza de chivo, patas de pájaro… un rito...”).
(Córdoba en Palleiro 1992 c) La identificación metafórica de los distintos
personajes con representaciones zoomorfas del
Puede advertirse aquí en efecto, del mismo cuento “Blancaflor” se relaciona de este modo
modo que en “Blancaflor”, la identificación con el universo de creencias del grupo, que el
metafórica del diablo con múltiples narrador reelabora mediante relaciones de
representaciones zoomorfas, como el duplicación analógica. Tales duplicaciones
“chancho”, el “perro” o el “chivo”, asociado forman parte del trabajo poético del narrador,
también, como en el relato de Corso, con el que recrea el referente contextual en el mundo
color “negro”. En “Blancaflor”, la identificación posible del relato. Este mundo posible cons-
del diablo con una mula se hace extensiva a tituye un universo verbal autónomo, concebido
toda su familia “de diablos”, como también a como un análogo ficcional articulado a partir
los dos protagonistas. Es así como Blancaflor y de procesos de condensación metafórica.
“el joven” sufren distintas transformaciones En la narración del rito de la Salamanca de
vegetales, zoomorfas y antropomorfas, en un Marino Córdoba, la identificación metafórica del
picaflor y una planta de azahar; en feligreses y diablo con distintas representaciones zoo-
en una iglesia, y en un pato y una laguna. morfas tiene como contrapartida una dinámica
Ahora bien, esta identificación está relacionada, metonímica de fragmentación. El “diablo
en el relato “Blancaflor”, clasificado por el mayor” está representado de este modo a partir
narrador como “cuento”, con el dominio de lo de la combinación de fragmentos del cuerpo de
fictivo, mientras que en la narración distintos animales (“alas de murciélago…cabeza
explicativa del rito está vinculada con el de chivo…patas de pájaro…”). También en
dominio de la creencia, entendida como “Blancaflor” puede advertirse este juego
expresión subjetiva o modalizada de la metonímico, que tiene que ver, por ejemplo,
categoría de “certeza” (Greimas & Courtès con la atribución de propiedades del dominio
1982, Palleiro 1992 b) 16. Esta distinción entre de lo humano a objetos tales como “las
“cuento” y “rito”, efectuada a partir del grado escupas”. Esto ocurre en la instancia inicial de
de vinculación con la categoría de certeza es la macrosecuencia de “la fuga mágica” (“…Ella
realizada por el mismo Marino Córdoba, en una ha tirado tres escupas…antes de irse…Y dice:-
cláusula de reflexión metapragmática Cuando grite mi mamá:-¡Blancaflor!, va a
incorporada en un tramo de su relación del rito: contestar una escupa…”). Hay aquí en efecto
un desplazamiento metonímico de propiedades,
…Y por eso, los que saben contar esos del fluido material que emana de la cavidad
cuentos…dicen…Pero lo que pasa en la bucal a la facultad de habla, vinculada con el
Salamanca no son cuentos, que es plano de lo simbólico, en la medida en que se
cierto…que es un rito que hay que atribuye a “la escupa” el poder de contestar.
pasar…pero de ahí, la gente después saca ... La dinámica entre condensación metafórica y
los cuentos para contar…(Córdoba en desplazamiento metonímico está presente,
Palleiro 1992) también en una relación con el don del habla,
en la macrosecuencia final, en el episodio del
Córdoba distingue de este modo el “rito”, al “Reconocimiento”. Allí “Blancaflor” “hace
que adhiere en términos de creencia, a la que hablar” a un “gallito de oro” y una “gallinita de
asocia con el dominio de “lo cierto”, del oro”. Estos funcionan como dobles animales de
“cuento”, vinculado con el dominio discursivo ambos protagonistas, a los que se desplaza, en
del “contar”. Tal distinción lleva implicada una una operación metonímica, las facultades del
alusión a los procedimientos de ficcionalización habla y la memoria de “Blancaflor” y del
del discurso. Estos procedimientos se “joven”. Tal desplazamiento sirve, en la
relacionan con operaciones de desdoblamiento economía narrativa, como recurso mnemo-
del universo de referencia real, que incluye la técnico, que permite introducir un racconto de
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las instancias principales de “la fuga”. Este combinan en la textura de un enunciado


racconto, que ayuda al protagonista a recuperar ficcional, construido a partir de desdo-
la memoria, contribuye además a sostener la blamientos analógicos del universo de
ilación narrativa y a facilitar al auditorio el referencia del contexto. Dicho universo de
recuerdo de la trama del relato. La referencia comprende tanto el entorno físico
identificación metafórica con un doble animal como el espacio simbólico de las represen-
remite al ya mencionado proceso de taciones y creencias colectivas, recreadas por
condensación metafórica de cualidades el narrador, en un trabajo poético que echa
humanas en significantes tales como el “gallito” mano de los recursos retóricos de la metáfora
y la “gallinita”, que actúan a la vez como y de la metonimia para imprimir en el discurso
animales y como duplicación de los prota- el sello de su estilo personal.
gonistas. Tal duplicación constituye al mismo
tiempo una expresión metafórica de los Consideraciones finales
desdoblamientos característicos del discurso
ficcional. Tiene que ver además con la creencia El análisis contrastivo de “Blancaflor” con
en dobles animales de los seres humanos, de otros relatos del repertorio del narrador José
matices animistas, plasmada en rituales como Nicasio Corso y con otros recorridos de la
el de la Salamanca, en el que el diablo aparece matriz registrados de boca de otros narradores,
bajo diversas manifestaciones zoomorfas. La me han permitido identificar rasgos dife-
analogía del cuento con el rito de la Salamanca, renciales en su conformación estilística. Tales
basado en esta tensión dinámica entre rasgos se manifiestan con particular nitidez en
condensaciones metafóricas y procedimientos la construcción retórica de la figura del diablo.
metonímicos, se advierte también en la Este tópico constituye un leit motiv o motivo
secuencia de las “tareas imposibles”. Una de recurrente en el acervo de saberes narrativos
las pruebas de este rito, de acuerdo con la de los grupos humanos más diversos y, como
narración de Marino, es la de “domar” y tal, ha sido codificado, en sus núcleos
“enlazar potros salvajes”. Del mismo modo, temáticos, en los Índices de Tipos y Motivos
como vimos más arriba, una de las “tareas Narrativos de Aarne & Thompson y Thompson
imposibles” impuestas al héroe en “Blancaflor” (1993). Además de estas regularidades
es la de “domar” mulas, que constituyen temáticas, el tópico da lugar a una articulación
representaciones animistas del diablo y su compositiva y retórica que es objeto de
familia. El narrador acude en esta instancia al elaboración poética particular. El trabajo
tópico de las metamorfosis, que da lugar en poético se manifiesta en el despliegue de
otros tramos del recorrido narrativo a procesos imágenes visuales, asociado con un juego de
de fragmentación metonímica. Es así como, en animizaciones y personificaciones. Tales
la macrosecuencia de “la fuga”, el “picaflor”, imágenes se integran en procesos descriptivos,
que constituye una de las metamorfosis que favorecen la incorporación del espacio
zoomorfas del protagonista, “pica” en un ojo al contextual en la sucesión temporal de acciones,
diablo, provocándole una lesión corporal (“...Y con una marca personal dada, entre otras
ha venido el picaflor, y lo ha picado en un ojo, estrategias, por el uso de la técnica
y casi se le ha salido un ojo, al diablo...”). Esta diseminativo-recolectiva. El narrador recurre
dinámica metonímica de la fragmentación y la también a operaciones metafóricas y metoní-
falta está presente, como dije más arriba, en micas de condensación y despla-zamiento, para
el discurso de Córdoba, en su presentación incorporar elementos del entorno contextual en
descriptiva del demonio como una combinación la textura del relato. La confrontación contras-
fragmentaria de segmentos del cuerpo de tiva del discurso del cuento con el del rito
distintos animales. En ambos casos, se trata permite descubrir analogías que ponen de
de una “retórica de la desintegración” utilizada manifiesto la incorporación del universo de
también por otros narradores en diversos creencias del grupo en el proceso constructivo
relatos de mi archivo 17. del relato. Esta incorporación es uno de los
Todas estas similitudes identificadas rasgos más salientes del estilo de este narrador,
mediante la confrontación intertextual del orientado a crear un efecto de realidad.
“cuento” y del “rito” ponen de manifiesto la Ciertamente, la referencia a “tratos con el
flexibilidad de límites entre las categorías de diablo” vinculados con ritos iniciáticos contribu-
“ficción” y “creencia”. Ambas categorías se ye a la construcción de un verosímil narrativo.
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Todos estos aspectos revelan la eficacia del manifiesta con particular intensidad en el
narrador para la actuación o performance. Esta proceso constructivo de este relato, que expresa
eficacia, reconocida por el grupo que lo aspectos constitutivos de la identidad grupal
distingue mediante el apelativo de “Gardel”, se con el sello de su autoría personal.

Notas
1
Agradezco al Dr. Richard Bauman el obsequio de picos” o “lugares comunes” del nivel retórico. Esto ocu-
su obra dedicada a la autoría del discurso en “un mundo rre, por ejemplo, con el tópico que ahora nos ocupa, el
de voces de otros” que me inspiró uno de los ejes de de los adynata o impossibilia, que corresponde a una
este artículo. Agradezco también a los Dres. Fernando “enumeración de imposibles” que alteran el orden na-
Fischman y Luciana Hartmann la convocatoria al tural, utilizados ya en la Antigüedad clásica para cons-
Simposio sobre performance y autoría del discurso, que truir la imagen de un “mundo al revés” (Curtius 1975:
me aportó también elementos para la génesis de este 144-145). Este erudito asocia dicho tópico con una pa-
trabajo. rodia del Hades homérico. Tal asociación interesa espe-
cialmente a propósito de este relato oral, en el que las
2
Los núcleos temáticos señalados en dicho Índice tareas imposibles están vinculadas con el dominio
como “partes” de este “tipo” son: “I.Hero comes into semántico del mundo infernal.
ogre´s power. II.The ogre assigns the hero impossible
tasks. III.The flight. IV.The forgotten fiancée. V.Waking 9
Para un análisis de este relato desde la perspectiva
from magic forgetfulness. VI.The old bride chosen” de los itinerarios de dispersión de una matriz narrati-
va, véase Palleiro (2005: 215-236).
3
Para una consideración específica de las opera-
ciones de desplazamiento metonímico en relación con
10
Para un análisis particular de este relato, también
la contigüidad existencial, véase Jakobson y Halle (1956). en relación con los procesos de configuración de su re-
pertorio, véase Palleiro (2002: 41-81).
4
“Carlos Gardel: cantor popular y actor cinema-
tográfico. Falleció en Medellín en 1936. Fue ídolo de
11
El personaje del “gaucho” aparece asociado en efec-
masas… Su voz, naturalmente varonil, dio al tango una to, en distintos relatos del repertorio del narrador, con
calidad artística que hasta entonces no había tenido…” el campero riojano.
(Pinto 1950). 12
Este recurso constituye un tópico literario, muy
5
Las distintas versiones de “Blancaflor” fueron usado, por ejemplo, en la poética petrarquista, que hace
publicadas en distintas antologías de mi autoría: Palleiro uso frecuente de esta cualificación de excelencia refe-
(1990) y Palleiro (1992 a) y, bajo la forma de apéndice rida a los metales y piedras preciosas, mediante el de-
documentado, en Palleiro (1992 b). Los textos de los nominado epitheton ornans.
relatos “Pedro Ordimán y los dos riñones” y “Juan del 13
El empleo de esta forma de pretérito compuesto
Pavo” fueron publicados en forma completa y en
como eje de narración, en sustitución del pretérito per-
transcripción dialectal, acompañados de su corres-
fecto simple propio del español rioplatense («llegó») es
pondiente análisis, en los artículos “Las artes de curar
característica del habla dialectal riojana.
y sus representaciones narrativas en el repertorio de
un narrador folklórico” (Palleiro 2001) y “´Juan del 14
Este uso de las fórmulas, fue estudiado ya por
Pavo´: el repertorio de un narrador folklórico y la Milman Parry (1928), a propósito de la épica homérica,
génesis de un archivo” (Palleiro 2002), respectivamente. y su vinculación específica con el estilo oral, utilizado
por bardos serbocroatas contemporáneos, fue puesto
6
La elección de la versión primera se debe a que de manifiesto por Lord (1960)
este trabajo se inscribe en un proyecto de edición gene-
ral de mi archivo, que tiene como punto de partida el 15
De este modo, mientras que la metáfora está liga-
registro y análisis de las versiones más antiguas, para da con mecanismos de sustitución propios del símbolo,
su posterior confrontación intertextual con las más re- que dan lugar a operaciones de asociación dentro de un
cientes. paradigma evocado “en ausencia”, la metonimia esta-
blece una relación indicial de existencia entre signo y
7
Para una aproximación inicial al repertorio de un referente, entre elementos contiguos “en presencia”,
narrador a partir del análisis de otro de los relatos de dentro de la misma cadena de discurso (Jakobson 1964).
Corso, véase Palleiro (2002). Sobre la base de este es- Un enfoque psicoanalítico vincula el procedimiento
tudio inicial, profundizo aquí el análisis tomando como metafórico con los mecanismos de represión y enmas-
eje otro de sus relatos, para identificar regularidades caramiento del deseo, que dan lugar a sustituciones y a
de estilo en sus distintas manifestaciones narrativas. la metonimia con el “deseo de lo que falta” (Le Galliot
Para la consideración del problema de la autoría en el 1981). Para una profundización de los problemas de la
relato folklórico, véase Bauman (2004). metáfora y la metonimia en su relación con el discurso,
véase Palleiro et al 2004; especialmente la sección dedi-
8
Conviene recordar que Thompson (1946) define el cada a “La metáfora y la metonimia” (pp. 126-131).
motivo como unidad mínima independiente del nivel
temático, que se encuentra en distintos relatos y al 16
Para una profundización del problema de la creen-
“tipo” como una combinación relativamente estable de cia en el discurso narrativo folclórico, véase el artículo
“motivos”. Muchos de estos “motivos” coinciden con “tó- “La construcción discursiva de la creencia desde el Fol-
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clore: relatos orales, narrativas OVNI y mails en cade- tos discursivos vinculados con esta “retórica de la des-
na” escrito en coautoría con Parente y Delfino Kraft, integración”, en los que puede identificarse la misma
que forma parte de esta misma publicación. dinámica metonímica de la fragmentación y la falta en
la textura de la secuencia correspondiente a las prue-
17
Esto ocurre por ejemplo en el relato “Media Res” bas del héroe en el Inframundo, que guardan también
de María Isabel Flores, transcripto y analizado en una conexión intertextual con la relación explicativa
Palleiro (2006). Destaco en mi análisis los procedimien- del rito de la Salamanca de Marino Córdoba.

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FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 128-143 (2006) Página 128

La voz como modelo:


la deuda de la literatura, el cine y el arte
modernos con la tradición oral
José Manuel Pedrosa*

Este artículo analiza el modo en que diversos autores literarios modernos y


contemporáneos se han acercados o han reflexionado teóricamente sobre el
fenómeno de la oralidad. Entre ellos están algunos de Hispanoamérica (García
Márquez, Sarduy, Vargas Llosa, Cabrera Infante, Belli), de España (Unamuno,
Matute, Muñoz Molina, Díez, Elorriaga), y de otras tradiciones culturales
(Nietzsche, Berger, Adonis, Nothomb, Doctorow). También se estudia el modo en
que el cine ha reelaborado viejas tradiciones orales (Almodóvar, del Toro).

Palabras clave: Oralidad, Literatura, Cine.

Todo estilo escrito que no procede de estilo ha-


blado; toda letra que no derive de voz, de pala-
bra, no es estilo, no es nada.
(Miguel de Unamuno).

En diversos trabajos anteriores 1 he estudiado Pero sí que existe esa deuda y lo cierto es
el modo en que la cultura de la modernidad, en que puede rastrearse en muchos de los argumen-
especial la de los siglos XX y XXI, que muchos tos, de los motivos, de la poética que hasta hoy
consideran cada vez más distante de la cultura han desarrollado no pocos creadores modernos.
de transmisión oral (identificada tan a menudo, A veces -sin exageración puede decirse-, lo oral
y tan injustamente, con la época pre-moderna), ha llegado y sigue llegando a ocupar el centro
tiene, a despecho de lo que aseguran los prejui- de lo que podríamos considerar la más pura en-
cios y apriorismos más arraigados, una deuda traña poética de escritores y de artistas de la
muy profunda con el patrimonio cultural más talla de Gabriel García Márquez, Luis Mateo
tradicional, el que ha sido transmitido de viva Díez o Pedro Almodóvar, que serán algunos de
voz, de una generación a otra y de una persona los nombres que veremos desfilar por estas pá-
a otra, durante siglos. ginas.
En esta época de libros, de anuncios, de La reflexión acerca de las relaciones entre
emails, messengers, zappings, blogs, video- oralidad y escritura, entre voz hablada y cifra
juegos, de códigos cada vez más encriptados en escrita, se halla también presente en la obra de
soportes audiovisuales, informáticos, internáu- algunos de los pensadores emblemáticos de la
ticos, de tecnologías -en fin- que corren a un modernidad. Dos pasajes bien reveladores de El
ritmo crecientemente enloquecido, puede sonar caminante y su sombra muestran el modo -desa-
exagerado, incluso romántico o nostálgico, in- sosegado, escéptico, nihilista- en que tales cues-
sistir en que muchos de los más importantes tiones fueron interpretadas por Friedrich
escritores y cineastas y hasta de los músicos y Nietzsche, a quien muchos consideran el pri-
artistas visuales de los últimos tiempos y de hoy mer pensador radicalmente moderno:
mismo, tienen contraída una deuda fundamen-
tal con la voz, con los relatos contados por sus Estilo escrito y estilo hablado. El arte de es-
mayores o llegados a ellos por vía oral, al modo cribir exige sustitutos de los medios de ex-
tradicional, el de siempre, en conversación con presión del habla: el acento, los gestos, el
cualquiera. tono, la mirada... Por eso el estilo escrito es

*Universidad de Alcalá (Madrid), España. Correo electrónico: jmpedrosa2000@yahoo.com.es


R.I.F. 21, 2006 Página 129

muy diferente y mucho más difícil que el es- ¿Hay un lenguaje oral y otro escrito? ¿Hay
tilo hablado, porque trata de ser tan expresi- estilo oral? ¿Es acaso la oratoria una cosa y
vo como el habla con menos medios. Los dis- la literatura otra?
cursos de Demóstenes fueron pronunciados Ver que rhetor en griego es lo mismo que
de un modo distinto a como los leemos: tuvo orator en latín y hablador -decidor más bien-
que rehacerlos para que se pudieran leer. en castellano, y que retórica, por lo tanto vie-
Cicerón debería haberlo hecho con sus dis- ne a ser oratoria y... habladuría. Y que lite-
cursos, porque hoy encontramos en ellos ratura es otra cosa. ¿Qué le queda a un ora-
muchas más huellas del foro romano de lo dor que no sea otra cosa, a un retórico que
que el lector puede soportar. no sea literato, si le quitan la voz? Pero la
voz, su modulación, es ya un estilo 3.
Cómo utiliza el pensador una conversación.
Sin necesidad de ser un espía, uno puede en- Si nos acercamos a los tiempos que corren,
terarse de muchas cosas si sabe mirar bien, acaso nos sorprenda que hasta un representan-
manteniéndose durante cierto tiempo fuera te de la racionalista y relativista filosofía con-
de la vista de los demás. Pero los hombres temporánea, Daniel Innerarity, siga proclaman-
no saben utilizar una conversación; ponen do «la superioridad de lo oral sobre lo escrito»:
demasiada atención en lo que quieren decir
y contestar, mientras que el verdadero oyen- La superioridad de lo oral sobre lo escrito
te se contenta con responder de pasada y con está acompañada por la primacía de lo poéti-
decir algo para cumplir las reglas de la cor- co sobre lo prosaico. En última instancia, la
tesía, acumulando en su memoria llena de estructuración rítmica de la poesía pertene-
recovecos todo lo que su interlocutor ha ex- ce a una imagen ordenada, religiosa, del
puesto, además del tono y la actitud de su mundo. Las formas métricas ofrecen al reci-
discurso2. tador cómodos puntos de descanso para la
memoria. La idea de que la repetición de fór-
Las opiniones de Miguel de Unamuno -otro mulas idénticas es un indicio de la transmi-
de los pensadores emblemáticos de la cultura sión oral de la épica de Homero se encuen-
moderna- acerca de la oralidad eran mucho más tra en un escrito de August Wilhelm Schlegel
comprometidas y vitalistas que las de Nietzsche: -nos encontramos ya a mediados del siglo XIX-,
en el que advierte: «los versos de Homero
Se ha dicho de la nariz de Cleopatra y del estaban originariamente determinados a ser
influjo que tuvo en los destinos de la civiliza- cantados de memoria, en un lenguaje que
ción grecolatina. Pero... ¿y en la voz?, ¿la voz poseía en un grado mucho mayor que el nues-
de Cleopatra?. Acaso se han conquistado más tro las propiedades en virtud de las cuales
corazones con la voz, con la boca que habla, Homero llama a las palabras «aladas». El fre-
que con la mirada, con los ojos que miran y cuente retorno de determinadas frases, la
llaman. ¿Cómo sonaría la voz de Jesús cuan- entera repetición de todo un discurso que
do habló a la Samaritana? Hay una belleza hacía poco se acababa de recitar y muchos
íntima, hay un estilo en ciertas personas que pequeños detalles podían así bullir después
sólo un ciego puede apreciar. Hay más voces más fácilmente en el oído del que escuchaba
que caras que no engañan. Y no es su timbre y sentía musicalmente: todo lo cual puede
o su tono en el sentido acústico; es su estilo, parecerle monótono y una parada innecesa-
el estilo de la voz. Es, a las veces, lo que lla- ria al lector actual (que no está acostumbra-
mamos tonillo. do a asignar una voz a la poesía ni a escu-
Valle-Inclán me hacía notar una vez que charla)». La recitación premoderna es
Hernán Cortés, cuya espada era estilo, apla- repetitiva, manteniéndose así vinculada a su
caba un motín de aztecas haciendo rodar so- origen poético: los mismos escasos libros que
bre sus cabezas y sus corazones una arenga una familia poseía -heredados a menudo por
en castellano -en extremeño-, lengua que los varias generaciones- eran leídos una y otra
aztecas no entendían. Su voz mandaba. Su vez en el curso de la vida 4.
voz era un estilo que se imprimía en los co-
razones. Y todo estilo escrito que no procede No resultaría nada difícil continuar trayen-
de estilo hablado; toda letra que no derive de do a colación citas y juicios eruditos acerca del
voz, de palabra, no es estilo, no es nada. fenómeno de la oralidad y de su relación con la
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escritura y con las demás artes en el mundo a partir de una frase, casi siempre una frase
moderno y en el contemporáneo. Pero conside- completa, y esa frase parte del mundo sono-
ro preferible atender -tras esta introducción- a ro. Así que ya podemos precisar dos cosas: la
otras voces, las de los propios escritores y ar- instancia, la importancia del mundo sonoro
tistas que -en sus propias reflexiones -no es un azar que yo sea cubano y que la
metapoéticas, en entrevistas, etc.-, han reco- música sea tan importante en Cuba- y el he-
nocido su deuda con lo oral, porque las confe- cho de que esa frase es, digamos, una frase
siones desde dentro, pronunciadas en primera hecha. En el caso de mi segunda novela, De
persona por cualquier autor, pueden ser muchas dónde son los cantantes, la frase generadora
veces más vivas, felices y significativas que cual- fue «Plumas, sí, deliciosas plumas». Yo no sé
quier interpretación desde fuera -como las que por qué en el énfasis de ese «sí», que perte-
hacen los críticos-. nece mucho al habla cubana, en que todo se
Comencemos por una curiosa leyenda fami- afirma, había algo que desarrollar. Y en defi-
liar (recordada, una vez más, en ocasión del cum- nitiva, la novela es una especie de desarrollo
pleaños número 79 del escritor) que circula acer- de esa habla cubana, de ese modo enfático,
ca del arte literario de Gabriel García Márquez: si se quiere, y a veces paródico del habla cu-
bana.
En la familia se suele contar una historia so- -¿Son frases que le sugieren imágenes o anéc-
bre el riachuelo de Aracataca, que explica Jai- dotas a partir de las cuales se desarrolla des-
me, el hermano. Gabriel Eligio García (el pués la novela?
telegrafista) y Luisa Márquez (mejor conoci- -En general, la frase generadora es exami-
da en la familia como la Úrsula de Cien años) nada, investigada a muchísimos niveles. En
tuvieron 11 hijos. Los primeros, como Gabo, el caso de Cobra, yo estaba en una playa fran-
nacieron en Aracataca. Los demás, como Jai- cesa, en Cannes, y de pronto llegó un anti-
me, que es ingeniero civil, nacieron en Sucre. guo travesti, ya quizás vuelto a convertir en
Dicen que aquellos que de pequeños se baña- su personaje inicial, y me dijo: «Cobra se
ron en el río de los huevos de dinosaurio son mató en jet, en el Fuji Yama». Por un meca-
más inteligentes, fantasiosos y espabilados nismo que no conozco, y que es, podríamos
que los otros 5. decir, de orden compulsivo, casi patológico,
esa frase me llevó a escribir el libro. El im-
pacto que produjo en mí me llevó a explorar
Si sobre los orígenes del arte de García
todos sus niveles. El mecanismo de la escri-
Márquez corre esta reveladora anécdota fami-
tura es para mí de orden compulsivo, es de-
liar, otros escritores tienen también sus mitos cir una vez oída la frase no puedo dejar de
de orígenes, o sus métodos para tirar del hilo
escribir. Los niveles son numerosísimos y no
originario de la ficción y sacar con él una histo-
podría aquí explicitarlos todos porque sería
ria. El cubano Severo Sarduy ha declarado, so- como volver a escribir el libro.
bre las chispas inspiradoras de sus novelas, que
-Podríamos hablar de los más importantes.
lo oral, lo verbal, lo sonoro, es el elemento que
¿Quién era Cobra?
de manera fatal lo condiciona todo: desde el tí- -Cobra fue un travesti -es decir, un actor que
tulo hasta la elección y la configuración de los
se disfraza- de los años sesenta. Se hizo cé-
personajes.
lebre en el Carroussel, un night club parisino
especializado en travestis. Yo no lo conocía,
-¿Qué le lleva a usted a escribir una novela? pero había oído hablar de él. Llegó a crear
-Me parece bien empezar hablando justamen- un modo de actuar personal cuya tradición
te de cómo se genera el libro. Creo que esa se conserva. Los actores del Carroussel ha-
palabra, generación, es importante. Podemos bían partido al Japón a realizar una gira tea-
postular como principio que no se trata de tral, y regresando a Francia, el jet en que
un problema de inspiración ni de un trabajo viajaban se estrelló contra el Fuji Yama. Éste
puramente mecánico. Hay que escapar a esas sería el primer estrato de la frase, el detalle
dos dicotomías o antinomias en que está apre- biográfico. Aunque informativo y casi banal,
sada la práctica del escritor actual, o la ins- es necesario que ese primer estrato se ahon-
piración, residuo romántico, totalmente de, que vayan surgiendo de él, un poco como
decimonónico, o el trabajo asiduo. En mi caso, del inconsciente, todas las cosas que contie-
el proceso de generación del libro se produce ne 6.
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La maestría verbal, oral, de otro gran escri- varme al recinto de un college de un subur-
tor cubano, Guillermo Cabrera Infante, ha sido bio negro de la ciudad, donde me explicó,
glosada de este modo por Mario Vargas Llosa: había tenido que «refugiarse» el director del
programa de radio que me iba a entrevistar.
Era fascinante oírlo hablar de las películas, Se llamaba El gusanillo de los libros (no con-
que conocía con una minucia de detalles fundirlo con la «polilla», por favor). «Los pro-
asombrosa, evocar diálogos, recordar imáge- gramas dedicados a la literatura tienen la
nes, oírlo contar anécdotas de los actores en vida difícil en este país», precisó. Pero aña-
sus roles profesionales o en sus vidas priva- dió que, pese a su apariencia paupérrima, El
das, y comprobar que en esas expansiones se gusanillo de los libros era escuchado en toda
zambullía de veras en la ilusión en cuerpo y California por la gente que visitaba librerías
alma, como lo hacen los niños. Había sido un y compraba libros. Y que era un verdadero
periodista excepcional y algo de ese oficio de privilegio aparecer en él porque su editor era
improvisados y repentinos le quedó siempre, muy «discriminatorio» (palabra que en inglés
pues le bastaban tres o cuatro frases para es un elogio).
poner a sus oyentes en situación y capturar Sí, el local no podía ser más miserable. Un
su atención y deleitarlos con una salida ines- pequeño galpón oscuro, en un rincón perdi-
perada o una ocurrencia genial. Aunque, de- do de un college de tercera o cuarta catego-
bido a los golpes y a las traiciones, se había ría, que dividía un cristal impulcro a un lado
vuelto algo desconfiado y receloso, una vez del cual estaba el técnico y su equipo de gra-
vencida su inicial resistencia, podía ser la bación, y al otro, el «gusanillo» en persona,
persona más cálida y afectuosa, que abría su sentado en una silla de inválido. Se trataba
casa y su corazón a todo el mundo 7. de un hombre joven, algo grueso y que, pese
a su limitación física, se movía con desenvol-
Un breve excurso: en una entrevista de la tura. Parecía muy serio. Me acurruqué como
gran narradora española Ana María Matute, ésta pude a su lado y me explicó que el programa,
describía así su propia arte oral: de una hora, consistiría en una primera me-
dia hora en la que él «contaría» mi libro a
-Cuenta usted las historias como nadie. Es sus oyentes, ilustrando su relato con algu-
una gran narradora oral. nas lecturas, y que, en la segunda mitad, con-
-En eso tiene razón. Cuando yo cuento un versaríamos. Apenas comenzó a hablar que-
cuento los niños lo dejan todo. Ni televisión, dé prendido de lo que decía y, casi inmedia-
ni Internet, ni videojuegos... se quedan en-
tamente, conquistado. Tenía la impresión de
candilados. Nunca han visto a una vieja que
que hablaba de un libro ajeno, pero no por-
ponga tantas caras.
que traicionara en lo más mínimo mi histo-
-Usted interpreta todos los papeles. Es una
ria, sino porque su síntesis más bien la em-
gran payasa.
bellecía, depurándola y reduciéndola a lo
-Es cierto. El gran vikingo, el amor de mi
vida, siempre me llamaba payasa. Tenía ra- esencial. No hacía la menor crítica, no daba
zón8. opinión personal alguna, se limitaba a «con-
tar» la novela con una neutralidad absoluta,
Retornemos a Vargas Llosa, para quien la desapareciendo detrás de los personajes y la
ejecución oral de un discurso escrito, incluso historia, sustituyéndolos en cierto modo, con
de una novela de autor, cerrada, ¡del propio una destreza consumada y pequeños pero
Vargas Llosa!, puede llegar a mejorar la ver- muy eficaces efectos -pausas, énfasis, cam-
sión puesta por escrito y publicada. Éste es el bios de tono- que enriquecían extraordina-
vivísimo recuerdo que le dejó la versión oral de riamente aquello que contaba. No sólo había
una de sus novelas, que escuchó contar a una leído el libro de manera exhaustiva; había se-
especie de periodista-juglar que le entrevistó en leccionado de modo tan certero los fragmen-
Los Angeles, «hace unos veinte años, en el cur- tos que me hizo leer que éstos, a la vez que
so de un enloquecido viaje de diez días por los ilustraban muy exactamente su relato, deja-
Estados Unidos, con motivo de la aparición de ban en el oyente una curiosidad afanosa so-
una de mis novelas en inglés»: bre lo que vendría después.
El diálogo fue para mí tan sorprendente como
La encargada de pilotarme por las obligacio- la primera parte de su programa. Sus pre-
nes del día me recogió en el hotel para lle- guntas no incurrían en los inevitables luga-
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res comunes ni se apartaban un segundo del buen número de años después, en New York,
libro que nos tenía allí reunidos. Más bien, me lo volví a encontrar, otra vez frente a un
me obligaban a retroceder a la época en que micrófono, esta vez en un estudio refrigera-
por primera vez tuve la idea de aquella fic- do y elegante de Manhattan. En el tiempo
ción, a rememorar las experiencias que me transcurrido, El gusanillo de los libros había
la sugirieron, y luego, al proceso que la fue dado un salto espectacular. Por lo pronto, ya
plasmando en palabras, a las lecturas, ocu- no sólo se oía en California, sino en todo Es-
rrencias, memorias de que me fui sirviendo tados Unidos, donde un gran número de emi-
a la hora de escribirla, y, por último, a reve- soras lo habían adoptado. Pero ni el forma-
lar aquellas intimidades más secretas que, to, ni el rigor ni la originalidad con que su
como ocurre casi siempre cuando uno escri- conductor lo llevaba, habían experimentado
be una novela, fueron apareciendo, atraídas innovaciones. El «gusanillo» seguía contan-
misteriosamente por la imaginación para irri- do los libros que comentaba con la misma
garla, para dar apariencia de vida a los fan- pericia hechicera que yo recordaba y some-
tasmas. tiendo a su autor a un interrogatorio apasio-
[...] Él creía que con su programa no hacía nante, a una verdadera catarsis creativa 9.
otra cosa que satisfacer su pasión de lector y
ganarse -seguro que a duras penas- los Por cierto, que una apostilla de la escritora
frejoles, tratando de contagiar a sus oyentes nicaragüense Gioconda Belli a las líneas ante-
el apetito por la literatura. Pero la verdad es riores de Vargas Llosa desvelaba el nombre del
que El gusanillo de los libros era mucho más fabuloso entrevistador:
que eso. Una variante contemporánea de la
antiquísima tradición de los contadores de Termino de leer el artículo de Vargas Llosa
historias, los remotos ancestros de los escri- aparecido en la edición del domingo. Vivo en
tores, aquellos fantaseadores que desde la Los Angeles y quería hacerle saber a Mario
noche de los tiempos han acompañado la que quien hace esas maravillosas entrevis-
marcha de la historia verdadera añadiéndole tas a las que se refiere y cuyo nombre no
una historia fingida, inventada, mentirosa, puede recordar es Michael Silverblatt 10.
indispensable para hacer más grata, o me-
nos ingrata, la vida de los seres humanos. Y, por cierto también, que estos modos de
Sólo que «el gusanillo» de mi historia -es una reinventar oralmente los discursos no son ex-
vergüenza que no recuerde su nombre, o, aca- clusivos de los periodistas norteamericanos.
so, nunca lo supe-, en vez de fraguar histo- Introduzcamos otro excurso, planteado esta vez
rias, las adaptaba, tomándolas de los libros por el novelista español Antonio Muñoz Molina,
que le gustaban y transformándolas en his- acerca de cómo el comentario oral puede ser
torias orales, como aquellas que narraban las capaz no ya de modificar, sino de reiventar, un
hechiceras junto al fuego o cuentan todavía, discurso anterior:
en los pueblos antiguos, como Irlanda o las
tribus indígenas del Canadá, de Estados Uni- En otro tiempo, las películas, como la mayor
dos, de México y Guatemala o de los Andes, parte de los hechos de la realidad, nos sedu-
los juglares ambulantes. Apenas pude con- cían una sola vez, y apenas vistas y perdidas
versar con él, porque mi implacable piloto me ingresaban en los rituales de la narración
arrastró de inmediato a la segunda cita de la oral y la memoria. Al día siguiente de ver
mañana. En el auto que nos regresaba al cen- una película, los niños de la calle se la conta-
tro de Los Angeles le dije que el programa ban tumultuosamente unos a otros, y al ha-
del «gusanillo» me había parecido extraordi- cerlo, sin darse cuenta, la modificaban y la
nario. «Bueno, me comentó, sí, es importan- volvían a inventar. Lo que el entusiasmo
te aparecer en él. Pero se trata de una per- había iluminado lo magnificaba más tarde la
sona muy difícil. Muy independiente. Sólo ha- celebración del recuerdo. La experiencia del
bla de los libros cuando le gustan. Y, por prin- cine era casi tan singular en el tiempo como
cipio, rechaza todos los best sellers, sin leer- lo es la de la pintura en el espacio 11.
los».
Pensé que con semejante política, mi admi- He aquí una última anécdota oral -un home-
rado «gusanillo» se moriría de hambre o per- naje al rumor que llega del pasado- recordada
dería pronto su programa. No fue así. Un por Vargas Llosa, esta vez con motivo de la
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concesión del doctorado honoris causa por la uni- mañanas de invierno, cuando llovía tanto que
versidad parisina de La Sorbona: las cuadrillas de aceituneros no podían salir
a los caminos. Ese es sin remedio el pasado
Termino con un recuerdo familiar. Cuando de uno, y recordarlo siempre lo convierte en
era niño, insistía para que mi abuela viejeci- una especie de desterrado en el tiempo, en
ta, una excelente contadora de cuentos, me un testigo obligatorio y casi único de cosas
contara una y otra vez la historia de un an- que casi nadie más puede saber ni contar.
tepasado al que ella, para decir que se trata- Imágenes y voces perdidas, voces sobre todo,
ba de un hombre de costumbres poco reco- las de los afiladores y los caldereros ambu-
mendables, llamaba un liberal. Este caballe- lantes, sonidos tan precisos como el de un
ro, una mañana, a la hora del almuerzo ad- llamador cuando alguien lo golpeaba en la
virtió a su mujer y a sus hijos que salía un puerta de una casa: nada más oírlo, se sabía
momento a la Plaza de Armas de Arequipa a dónde estaban llamando, porque el eco de
comprar un periódico. La familia nunca vol- cada llamador -eran de hierro, tenían forma
vió a saber de él, hasta muchos años después, de una delicada mano de mujer que sujetaba
cuando se enteró que el desaparecido había una bola- sonaba tan inconfundiblemente
muerto en París. Lo más bonito del cuento como el de una voz humana. Y en aquel rei-
era el final. «¿Y a qué se escapó a París ese no, el de los colores y las voces, el de las his-
tío liberal, abuela?». «A qué iba a ser, hijito. torias oídas a los mayores y las ciudades y
¡A corromperse!». El amor a Francia tiene los países soñados, la radio definía el tama-
una antigua tradición en la familia de este ño del mundo, era la generosa prolongación
escribidor, que les agradece una vez más el de nuestras vidas, de nuestro hábito insom-
inmerecido honor que hoy le confieren 12. ne de imaginar y oír...
[...] El tiempo pasa en vano y una parte de
Atendamos ahora al ámbito español, en el que nuestra memoria sigue perteneciendo a
la deuda con la voz, o la irradiación de la voz aquel mundo abandonado. Uno vive anhelan-
como modelo, puede reconocerse en declaracio- do el timbre de un teléfono que cancele brus-
nes tan contundentes como la del novelista An- camente el silencio, imaginando las caras de
tonio Orejudo: esa gente cuya voz oye en la radio. Desde la
calle suben voces que recuerdan los roman-
Mi intención, más que la distancia o la frial- ces que cantaban las niñas cuando jugaban a
dad sobre lo narrado, es conseguir algo próxi- la comba, y si lee una página que lo conmue-
mo a la oralidad 13. ve piensa que esas palabras se las está di-
ciendo alguien al oído, un hombre o una
Conozcamos ahora de qué modo agradece el mujer tan lejanos como los locutores de la
novelista Antonio Muñoz Molina la posición que Pirenaica, como aquellas madres arrastradas
ocupan en su memoria, en su imaginario perso- a la infamia y aquellos desalmados hijastros
nal y en su poética el eco de las voces del pasa- de las novelas radiofónicas de Sautier
do: Casaseca. El mundo de donde uno viene se
extinguió hace muchos años, pero lo que le
En treinta años el mundo ha cambiado tanto queda de él, si es que no lo ha perdido todo,
que algunas veces las cosas de ayer mismo es la apetencia de las voces, la avaricia de
nos parecen muy antiguas, en parte porque oírlas y de reconocerlas en el silencio de los
pertenecen a la irrealidad de la infancia, y libros y en el rumor de los bares y de las ca-
sobre todo porque son historias y sensacio- lles, y sobre todo el deseo de que las pala-
nes que tienen una ambigua luz de pasado bras que uno mismo escribe adquieran en el
lejano. Quienes nacimos en aquel mundo alma y en la imaginación de quien las lea el
clausurado sentimos con frecuencia que es- sonido cálido e indudable de una voz 14.
tamos recordando imágenes de hace un si-
glo: ciegos guiados por lazarillos de cabeza El narrador español contemporáneo más fas-
rapada que cantaban romances de crímenes cinado e influido por la tradición oral es, segu-
en las esquinas de los mercados, mujeres que ramente, Luis Mateo Díez, cuyas confesiones
se cargaban a la cintura un cántaro recién metapoéticas son de una lucidez extrema. El
llenado de agua en una fuente pública, rela- gran narrador leonés se considera a sí mismo
tos de guerra oídos junto al fuego en las un traductor de las voces campesinas escucha-
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das en su idílica infancia, y ha declarado que su intimidad de habitarlas, que se distinguiese


primera aspiración como escritor es la de cons- de lo que en ellas era más propio: la lumbre,
truir libros que conservan, hasta donde pueden, el alimento. Lo que en ellas se contaba, lo
la aureola de lo que se contaba antes de ser es- que se escuchaba con ese punto de respeto y
crito 15 . entretenimiento del que mejor deriva el co-
nocimiento de las cosas, el placer, la emo-
Porque contar y vivir son dos irremediables ción, el misterio, no era ajeno al fuego y la
opciones que sostienen mi existencia y, a es- comida, ni siquiera las palabras se contrapo-
tas alturas, sus ámbitos no están demarca- nían a la leña o los cacharros.
dos sino fundidos, quiero decir que vivo con- [...] Uno de aquellos maestros, nada ajenos a
tando y cuento viviendo: lo imaginario es una la sabiduría pedagógica heredada de la Insti-
parte fundamental de mi existencia, las me- tución Libre de Enseñanza en el valle, que
táforas del mundo y de la vida, una parte no auspiciaba con absoluta naturalidad la correa
menos fundamental de mi conocimiento 16. de transmisión de lo oral a lo literario, la que
posibilitaba que yo fuese de las cocinas noc-
La praxis narrativa de Luis Mateo Díez re- turnas, donde escuchaba contar viejas histo-
fleja una exploración constante de la propia rias, al aula donde nos enseñaban a leerlas.
memoria oral del escritor y de las gentes de su Era, como recuerda alguno de los amigos de
comarca natal -los pueblos del valle de Babia- y aquel tiempo, un tránsito de lo preliterario a
una fijación casi obsesiva por darle a todo aque- lo literario, un raro privilegio de infancia
llo una forma escrita que no desmerezca de la compartida con la propia infancia de la lite-
original. Su teoría poética se centra también en ratura y ese inmediato acceso, sin solución
la reflexión sobre el proceso que lleva de lo uno de continuidad, a la Literatura con mayús-
a lo otro. Algunos de sus análisis sobre la esen- cula, al Quijote, al Lazarillo, al naufragio de
cia de la literatura oral y sobre su función Robinson Crusoe, que, con frecuencia, el
inspiradora de la escrita son más que revelado- maestro leía en voz alta mientras nos apiñá-
res: bamos a su alrededor cerca de la estufa.
Para caracterizar la leyenda como género na-
No sólo no puedo ocultar mi interés por las rrativo originario y, al pie de su caracteriza-
literaturas populares, por los géneros ción, justificar un poco esos usos interesa-
narrativos originarios, también debo confe- dos que de ella me propongo, no hay nada
sar -y a lo mejor ahí radica la más cabal ex- mejor que usar al cuento como patrón de di-
plicación de ese interés- que mi aprendizaje chos géneros. El cuento es el género que
de lo imaginario estuvo en lo oral. Algunos marca una identidad más poderosa, y los de-
de los ritos vecinales de la oralidad, tan pro- más -el mito, la fábula, la anécdota, la leyen-
pios de determinadas culturas rurales, casi da- se caracterizan mejor en referencia a él.
siempre nórdicas y montañesas, formaron La verdad es que todos estos géneros, tan
parte de mi infancia. definitorios de las literaturas populares, tie-
Esa circunstancia marca, de algún modo, mi nen unos límites convencionales, y la pre-
propio destino de escritor, y yo la asumo sin eminencia del cuento radica en que ha sido
nostalgias ni romanticismos, como me gusta la fuente más cierta de la literatura llamada
asumir todo lo que a mi infancia se refiere, culta, de esa Literatura con mayúsculas que
aunque la melancólica imagen rilkeana de la acabo de nombrar, contrapuesta a la anóni-
infancia como patria perdida del hombre ma- ma: la forma narrativa que con mayores pre-
tice irremediablemente esa asunción. rrogativas traspasó las fronteras folclóricas
Tal vez no estaría mal, ya que de la leyenda y las fronteras de la oralidad.
estoy haciendo un uso interesado, como ya [...] Al cuento se le suele definir en sus ras-
advertí, recordar su caracterización y, desde gos más aparentes como relato puramente
ella, intentar iluminar un poco más las in- estético, sin localización en el tiempo o en el
tenciones particulares de ese uso. espacio, lo que ayuda a hacer olvidar la ex-
[...] El escenario del rito, las viejas cocinas periencia real por el poder de las palabras.
del valle del noroeste peninsular en que nací, Por el contrario, la leyenda, como el mito, la
no podía ser más cotidiano y doméstico, tan- fábula y la anécdota, se constituyen como re-
to que nada podía suceder en ese escenario, latos utilitarios. El propósito es claro y con-
en esas cocinas, que se interpusiera con la creto: la leyenda narra hechos más o menos
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extraordinarios o sorprendentes, el mito ex- tegra títulos como El idioma de los muertos,
plica las tradiciones cosmológicas y sobrena- acerca de un soldado republicano que consigue
turales de un pueblo, la fábula pretende dar que su ejecución, dictada por un tribunal fran-
una lección moral o satirizar una conducta quista, sea varias veces aplazada, gracias a los
humana, la anécdota quiere entretener o relatos orales que -cual nuevo y atribulado
edificar. La estructura de los mitos y las le- Sherezade- va hilvanando. Su autor, Alberto
yendas es menos rígida que la de los otros Méndez, publicó el libro en 2004, muy pocos
géneros. Por su localización, el mito se sitúa meses antes de su muerte y de que su único
en el más allá o en los orígenes de un pue- libro publicado recibiese una auténtica lluvia de
blo: la leyenda está ligada íntimamente a una premios (como el de la Crítica y el Nacional de
época y a un lugar. Y en lo que respecta al Literatura). Que Los girasoles ciegos es una
contenido moral que, como sabemos, es muy especie de filtro que destila sonidos de antiguas
importante en estos géneros populares, la le- voces y los depura en letra escrita lo ha dicho la
yenda remite a una moral primitiva, mien- viuda del escritor, Milagros Valdés, en una de-
tras que el mito contiene una ética religiosa finición tan sintética como acertada:
implícita o la fábula suele estar centrada en
la moral práctica. Finalmente, por el centro Los girasoles ciegos es el resultado del tra-
de interés: el héroe polariza todo el interés bajo que realizó a lo largo de toda su vida, de
en el cuento, la explicación en el mito, la relatos que fue oyendo y anotando, de histo-
moral en la fábula, el placer de persuadir o rias contadas entre susurros, y para él fue el
engañar en la anécdota y la relación de los inicio de lo que quería hacer en el futuro. El
hechos en la leyenda. premio lo entiendo como un tributo a su la-
Si resumimos estos elementos carac- bor callada 18.
terizadores en lo que concierne a la leyenda,
veremos que se trata de un relato utilitario, Otro narrador español contemporáneo, el
destinado a narrar hechos extraordinarios o jovencísimo Unai Elorriaga, ha sido también su-
sorprendentes, con una forma poco rígida, re- mamente claro y explícito al reconocer su deu-
mitiéndose siempre a épocas y lugares con- da con la tradición oral:
cretos, bajo el prisma más o menos etéreo
de una moral primitiva y centrándose, ante -El libro está lleno de historias que usted oyó
todo, en la caracterización de los hechos. en la niñez.
Es la caracterización en la que, más o me- -Y que sigo oyendo. Me fascina cuando la gen-
nos, están de acuerdo todos los folcloristas, te cuenta bien, y mis tías cuentan muy bien;
que, además, casi siempre inciden en la enor- en el cuarto de costura, con mi madre, las
me dificultad de deslindar todos estos géne- escuchaba hablar. Fascinado. ¡Qué bien
ros, muy especialmente al hablar de las tra- estructuran las historias!
diciones y leyendas que, como señala Alfon- -Y usted es el niño que está con ellas en el
so Reyes, y es otro interesante dato libro.
caracterizador, suelen revelar un vínculo his- -Sí, soy yo, tirado en el suelo, recogiendo al-
tórico y entonces crecen como derivaciones fileres con un imán; estaba horas y horas en
de las vidas reales, o un vínculo geográfico, el taller, y estaba echado en el suelo porque
y entonces son explicaciones míticas de los me habían dicho que era bueno para crecer...
nombres de lugares, poblaciones y calles, y En ese taller de costura oía a gente muy ma-
hasta de los accidentes topográficos y la fiso- yor; un tío mío decía que mis cuatro tías jun-
nomía del paisaje. tas tenían más de quinientos años.
Historia y geografía serían, así, dos vínculos -¿Qué oía?
que arraigan a las leyendas, y que normal- -Hablaban de enfermedades, sale en el libro
mente las nutren para revestirlas de una con- hablaban de la próstata, los niños no tenía-
creta realidad. Y hablar de historia y geogra- mos próstata, y hablaban de la falta de riego,
fía sería también una manera de hablar de y aquello parecía algo fabuloso, extraño: fal-
memoria y naturaleza 17. ta de riego... Parecía una metáfora 19.

Uno de los libros españoles más notables de Saldremos ahora del ámbito de la literatura
los publicados en los últimos tiempos es Los gi- en español para apreciar cómo escritores de
rasoles ciegos, una colección de relatos que in- otras tradiciones han desarrollado poéticas en
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que lo oral puede sustanciarse de muchas ma- públicas, y la transcripción de algunas de sus
neras diferentes. El británico John Berger in- palabras, no puede ser más reveladora:
terpreta la narración de historias orales como
un acto de resistencia frente a la pobreza y la Cuando Adonis recitó sus versos en la últi-
adversidad, como una especie de argucia de ma Feria del Libro de Francfort, el recinto
Sherezade puesta una y otra vez en práctica con donde lo hizo se llenó a rebosar y cuantos
el fin de obtener la salvación: escucharon al poeta lo hicieron con auténti-
ca veneración. Nacido en 1930 en Qasabin,
El secreto de contar historias entre los po- una pequeña aldea de Siria, no tuvo noticia
bres está en la convicción de que los relatos de los indispensables adelantos tecnológicos
se cuentan para que puedan ser escuchados (la electricidad, los automóviles, la radio...)
en otros sitios, donde alguien, o quizá una hasta que cumplió 12 años. Con 13 entró por
legión de personas, sepan mejor que el na- primera vez en una escuela, pero por enton-
rrador o los protagonistas de la historia qué ces ya sabía escribir gracias a su padre y co-
significa la vida. Los poderosos no pueden nocía los secretos de una lengua, la árabe,
contar historias: las bravatas son lo contra- en la que es uno de los más indiscutibles poe-
rio de las historias, y cualquier historia, por tas, eterno candidato al Premio Nobel. Se li-
plácida que sea, tiene que carecer de temor, cenció en Filosofía en Damasco en 1954 y,
y los poderosos viven hoy con nerviosismo. dos años después, se trasladó a Beirut, don-
Una historia remite la vida a un juez alter- de se entregó definitivamente a la poesía.
nativo y más definitivo que está lejos. Puede Desde 1975, vive en París.
que el juez esté situado en el futuro, o en un Su llegada a la Feria de Francfort fue como
pasado que aún presta atención, o puede que la llegada de un músico de rock. La gente se
en algún lugar más allá de la montaña, don- arremolinó a su alrededor, llovieron los gol-
de la suerte del día ha cambiado (los pobres pes de luz de los flashes de los fotógrafos. El
tienen que referirse a menudo a la buena o recital tardó en empezar, el lugar se cargó
mala suerte) de forma que los últimos se han de energía y, cuando Adonis tomó la palabra,
convertido en los primeros. se produjo una profunda comunión entre el
El tiempo de la historia (el tiempo dentro de poeta y quienes lo oían.
una historia) no es lineal. Los vivos y los «Lo que los occidentales deben aprender es
muertos se encuentran como oyentes y jue- que la poesía está hecha para ser dicha, para
ces dentro de ese tiempo, y cuanto mayor sea ser escuchada, y no únicamente para ser leí-
el número de oyentes que parecen estar allí, da. Es entonces cuando todo el cuerpo parti-
más íntima se hace la historia para cada oyen- cipa, célula a célula, y la poesía se convierte
te. Las historias son una forma de compartir en una fiesta», comentó ayer Adonis. «Occi-
la creencia de que la justicia es inminente. Y dente debe aprender a poner el corazón al
por esa creencia, los niños, mujeres y hom- lado de la razón» 21.
bres lucharán en un momento dado con asom-
brosa ferocidad. Por eso los tiranos tienen Para la novelista belga Amélie Nothomb, la
miedo a que se narren historias: toda histo- sonoridad de las palabras no sólo puede identi-
ria remite de alguna forma a la historia de ficarse con la belleza, sino también con el ho-
su caída. rror. El suyo es un modo sumamente original
«Dondequiera que fuese, sólo tenía que pro- de relacionarse con el mundo de lo oral:
meter una historia y la gente le acogía para
pasar la noche; una historia es más fuerte -También habla de palabras que le producen
que un zar. Sólo había una cosa: si empezaba crisis de asma.
a contar historias antes de la cena, nadie -¡Era una repugnancia absoluta! No soporta-
sentía nunca hambre y no le daban nada de ba que nadie las dijera, me producían una
comer. Así que el viejo soldado siempre pe- angustia terrible, un desagrado que afectaba
día antes un cuenco de sopa» [Andréi mi cuerpo. Ahora conservo esa capacidad de
Platónov] 20. odio por ciertas palabras, pero el oírlas ya
no me provoca trastorno. Es el caso de la ho-
Para el poeta sirio Adonis, la dimensión oral rrible hormona. En ese caso, la sonoridad es-
de la poesía es absolutamente básica, trascen- pantosa va unida a un contenido que tam-
dental. La descripción de una de sus lecturas bién lo es 22.
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Para el escritor norteamericano E. L. cinas, mi abuela... El universo femenino era


Doctorow, la función del autor es muy parecida algo muy activo y muy barroco que se desa-
a la del etnógrafo que registra y transcribe lo rrollaba ante mis ojos de niño sin que a na-
que dicen los demás: die se le ocurriera pensar que, a pesar de mi
corta edad, yo veía y oía, y que inconsciente-
Nunca pienso en cómo van a ser mis perso- mente ya estaba tomando notas. A los hom-
najes, no me hace falta. Se me aparecen con bres los recuerdo lejanos. Nunca estaban en
todos sus rasgos y yo me limito a escuchar- casa, y el tiempo que no trabajaban lo pasa-
los y a transcribir lo que veo y lo que oigo 23. ban en los bares. Además, los hombres re-
presentaban la autoridad, y yo me alejé
Por su parte, la escritora Melania G. Mazzuco instintivamente de ellos. Las mujeres, sin
es autora de Vita, una especie de saga de la emi- embargo, eran la vida y a la vez la ficción, el
gración italiana a Estados Unidos que incorpo- origen de la ficción. Las escuchaba contar his-
ra, por aquí y por allá, artículos de la época, torias alucinantes en el patio mientras co-
fichas policiales y otros documentos, pero que sían o tendían la ropa en el río. Mi madre,
está articulada sobre el eje estructurador de la como era muy pequeño y no tenía con quién
oralidad: dejarme, me llevaba con ella al río, y aquello
era para mí una fiesta. Este universo de
Esta es la historia de mi abuelo. Me la con-
madres, hijas y vecinas protagoniza Volver.
taba mi padre de pequeña con intenciones pe-
Sus relaciones y su relación con la muerte
dagógicas. Era como decirme: «Mira qué cam-
son las bases de la trama 25.
biada está ahora Italia. Mi abuelo murió en
1951. Viajó a América siendo niño, sin ha-
Los siguientes son fragmentos de una entre-
blar una palabra de inglés. De pequeña, aque-
vista en que el célebre director de cine insiste
lla historia no me interesaba porque era un
en reconocer su deuda con la voz de la tradi-
relato muy negro... Cuando se publicó mi
ción:
primera novela, me invitaron a Estados Uni-
dos. En aquel viaje comprendí muchas cosas
Volver... habla de la cultura de la muerte, de
sobre mi propia familia. En un siglo, todo ha-
esa cultura que está muy arraigada en pue-
bía cambiado. Los americanos piensan ahora
blos como donde yo nací y donde viví los pri-
que Italia es el país de la buena comida y de
meros ocho años de mi vida. Yo, por ejem-
la elegancia. Regresé con ganas de investi-
plo, viví con el fantasma de mi abuelo... Yo
gar lo que vivió mi abuelo. Tenía un gran
no me lo creía, pero mis hermanas sí. Vivir
sentimiento de culpa. Empecé por buscar a
con fantasmas era algo cotidiano en mi in-
las personas que le conocieron y a seguir su
fancia.
rastro en documentos», afirmó.
-¿Y no le daba miedo?
Me sentí culpable por haber dejado esta his-
-No. Y era algo admirable. La muerte era algo
toria en el olvido. Descubrí grandes silencios
cotidiano, social, algo que se compartía. El
imposibles de llenar. Escuché muchas ver-
dolor estaba dentro de las personas, pero fue-
siones. Era muy importante saber exacta-
ra, en las casas, en los cementerios, lo que
mente lo que había pasado. Ante las lagunas,
había era otra cosa, un rito social tan festivo
me vi obligada a trabajar con la invención de
como una boda o un bautizo. Se convivía con
la memoria. Quería enlazar la huella oficial
la muerte sin miedo.
y la leyenda. Eso es para mí una novela 24.
-¿Y por qué volvió su abuelo?
-Él murió cuando mi madre era muy peque-
El cine es otro género artístico que tiene una
ña, de un accidente. Por eso dejó muchas
deuda profunda con la cultura que se transmite
y hereda por el cauce de la voz. Esta es la poéti- cosas sin resolver. Luego se le apareció a un
ca que, según confesión de Pedro Almodóvar, cuñado suyo, que se puso enfermo por las
articula su película Volver, en cuyo origen es- apariciones. Hasta que un día las mujeres le
tán los relatos de fantasmas y aparecidos que dijeron que no tuviera miedo, que le pregun-
su madre, Francisca Caballero, relataba a sus tara al fantasma que es lo qué quería. La cosa
hijos: es tan increíble que un día el pueblo entero
acompañó al cuñado de mi abuelo y al espíri-
Me crié entre mujeres: mis dos hermanas, tu de mi abuelo hasta el cementerio para des-
mayores que yo, mi madre, mis tías, las ve- pedirlo. A mí esa imagen de una comitiva
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acompañando a un fantasma al cementerio y me dicen «hemos encontrado a una pelu-


me parece genial. El cementerio es funda- quera que te va a encantar». Pues yo voy y
mental en esta película, como el viento, que allí encuentro unos detalles que es imposi-
es otro de los protagonistas de esta película. ble inventarse. Hay que documentarse. No
-¿Y por qué el viento? se puede renunciar a la calle. Las películas
-El viento ensucia las tumbas, las llena de deben inspirarse siempre en cosas reales. Y
polvo y yerbajos. En mi pueblo, las mujeres a mí las vecinas me fascinan. Mi madre, ya
iban a los cementerios a cuidar y limpiar su de mayor, tenía un grupo de vecinas en el
tumba. Pero con alegría, sin miedo, como una pueblo que habían sido sus amigas del cole-
actividad más. La muerte en La Mancha está gio de pequeñas. Todas viudas y todas juntas
llena de vida y de gracia. otra vez. Se cuidaban, se hacían la compra o
-Y esta relación con la muerte, ¿es siempre tocaban cada mañana a la ventana de al lado
más de mujeres que de hombres? para comprobar que todo estaba bien 26.
-Desde luego. Las mujeres son las que se
sienten realizadas en el dolor y en el duelo. Es sumamente interesante contrastar esta
Y lo digo como algo muy positivo. Las muje- entrevista al propio Almodóvar con otra reali-
res de los pueblos hablan del último viaje con
zada a sus hermanas y a una de sus tías por
mucha naturalidad, con mucho valor. Ellas
Juan José Millás, con ocasión del estreno de
saben que es un ciclo y allí están ellas para
Volver. Algunas de las fuentes orales de la pelí-
hacerlo más fácil.
cula quedan, así, sugerentemente puestas al
[...] Desde que murió mi madre quiero creer
descubierto:
que ella está aquí conmigo, que vive con no-
sotros, y no de una manera abstracta y psi-
cológica, sino de una manera física. Creo que Raimunda Almodóvar, tía carnal de Pedro
es algo muy bueno, muy analgésico, pensar Almodóvar, ha asistido a lo largo de sus 80
que los muertos nos acompañan. Con la años de vida a multitud de velatorios y ha
muerte de mi padre no fue así, era muy jo- ayudado a realizar el tránsito a más de un
ven, estaba rodando Pepi, Luci... y casi no lo agonizante. No le importa contarme histo-
recuerdo. Pero con la muerte de mi madre rias de difuntos a condición de que cambie
ha sido diferente. De hecho, hago esta pelí- los nombres de sus protagonistas, para evi-
cula sólo para invocarla a ella. Mi madre es tar malentendidos con la gente de su pueblo.
la inspiradora, porque mi relación con el pue- Encadena un relato con otro y reconstruye a
blo es siempre a través de ella. Me fui de La velocidad de vértigo los árboles genealógicos
Mancha muy niño y mis recuerdos son los de quienes nombra. A veces resulta imposi-
suyos. La Mancha es mi madre. Todos los ble seguirla, pero su discurso posee propie-
ritos, todo lo que yo cuento, me viene de su dades hipnotizantes incluso cuando no sabes
voz. Esta película nace de las cosas que mi de qué o de quién habla.
madre nos contó de los duelos, de los cemen- [...] Yo tenía una prima, Ramona [nombre su-
terios. puesto], novia de un tal Juan [nombre su-
-¿Y se han perdido esas tradiciones? puesto]. La madre de Juan murió con una
-Ni mucho menos. Mis hermanas todavía vi- promesa incumplida, la de una misa por las
ven esas costumbres, aunque soy yo el que almas del purgatorio. La muerta se le apare-
le está sacando partido [se ríe]. Esta es una ció a mi prima. Estaba sacando agua del pozo
película muy familiar. Mis hermanas me es- y la vio sentada en el brocal. Las apariciones
tán ayudando mucho. se sucedieron a partir de aquel día en distin-
-¿Qué le cuentan? tos lugares. Consultó con los sacerdotes y le
-Todos los detalles. Ellas son muy manche- aconsejaron que le preguntara quién era, de
gas. Me ayudan en todo, en los detalles de dónde venía y qué quería. Así lo hizo, y en-
las mujeres de Madrid también. Me dan mu- tonces la aparición mostró su cara y dijo que
chas ideas, de sus amigas de Parla. quería una misa. Se hizo la misa y no volvió
-Entonces hace trabajo de campo. más. Yo estas cosas no me las creo, pero así
-Pues claro. Yo voy a las casas de sus amigas sucedieron. A mí no me gusta hablar de fan-
para observar.... Esa relación con las veci- tasmas, sino de visiones.
nas es fundamental. El mundo de las vecinas Hace 64 años había en Calzada una niña huér-
está lleno de ideas. Mis hermanas me llaman fana, Rafaela [nombre supuesto], a la que
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criaron los abuelos. Esta niña oía ruidos y «Que te estés quieto, que no tengo ganas, que
veía una sombra. Los vecinos le dijeron que ahora no». Si no la despiertan, lo cuenta todo.
se enfrentara a ella y le preguntara lo mis- Muchas veces, los chistes empezaban así,
mo: quién era y qué quería. Así lo hizo, y la porque alguien se dormía. Mi abuela era una
sombra, que resultó ser su madre, le dijo: mujer muy recta, pero cuando murió el abue-
«Quiero que gastes el hábito de Santa Rita, lo, en su velatorio, estaba la pobre así, me-
porque es una promesa que yo no cumplí» dio dormida, y empezó la tía Justina con sus
[por gastar hábito se entiende llevarlo hasta cosas. Entonces, la abuela abrió los ojos y
que se cae a pedazos]. El hábito de Santa Rita dijo: «Ay, hijas mías, tan rápido es el reír
es negro, con una correa negra y el escudo como el llorar, así que reíd lo que queráis».
de la santa en el lado del corazón. Se lo pu- Yo no he visto mayores jolgorios que en los
sieron siendo niña y no se lo quitaron hasta velatorios.
que se cayó en pedazos. Antes de ponérselo, [...] [María Jesús] [Mi madre] me decía: «Si
claro, se bendice el hábito, el cordón y la co- me muero fuera de casa, cuida de que todo
rrea. Todo eso ha sido vivido por mí. Por eso esté bien y de que vaya con la cabeza cubier-
digo a todo el mundo que cumpla sus prome- ta, que soy viuda. Revísame tú de todo por-
sas, para evitar complicaciones a los vivos. que María Jesús no puede hacerlo. No me
Yo no creo que un muerto se pueda aparecer pongas ni zapatos ni medias, que así voy más
en figura, pero sí en sombra». deprisa para allá».
[...] [María Jesús, hermana de Pedro [...] [María Jesús] Siendo yo moza, mi madre
Almodóvar:] A mí me imponían los muertos, me dijo: «Mira, hija, si me llega a ocurrir algo,
pero era decidida. Si en la habitación donde tú y tu hermana tenéis que gastar hábito por
se coloca el cadáver hay un espejo, se tapa o una promesa que hice durante la guerra». Si
se le da la vuelta para que no se refleje por- no se cumplen las promesas, no te vas del
que no es bueno. todo, te quedas en el entresueño; así que com-
[...] pré dos hábitos de San Antonio y le dije que
-La gente -dice Raimunda- iba a los velatorios desde ese mismo día empezara a gastarlos.
a cumplir. Se decía así, «vamos a cumplir». Gastó los dos hábitos y cumplió ella misma
Los hombres se ponían en la cocina, que era su promesa.
muy grande, y las mujeres, en la habitación [...] [María Jesús:] Donde mis abuelos, al su-
del muerto, con los dolientes. Pero por la bir al entresuelo quedaba un hueco en la es-
noche, cuando se marchaban los que habían calera, a la derecha. Yo, al subir, siempre
ido a cumplir, los amigos jóvenes de la fami- veía tres personas en ese hueco: un abuelo
lia empezaban a contar chismes o a hacer sentado con una garrota y otras dos perso-
bromas con alguien que se había quedado nas. Nunca le dije nada a nadie, pero subía y
dormido y que soñaba en voz alta. Se empe- bajaba corriendo. Eso me pasó de pequeña.
zaba así y se terminaba a carcajadas. Está- Luego pasaron los años, veinte o más, y un
bamos un día en un velatorio, empezaron los día veo a mi abuela con unas fotografías en
jóvenes a hablar y saltó mi tía Justina [nom- la mano y le pregunto quiénes son. «Este es
bre supuesto]: «Tres dedos más arriba o tres mi padre», me dijo, y resultó ser el abuelo de
dedos más abajo, siempre estáis hablando de la garrota. No pregunté por los otros dos.
lo mismo». Pero es que ella era la peor, por- [...] [María Jesús:] El padre de mi madre
que contaba más chismes que nadie. El caso murió con 32 años, en un accidente; mi ma-
es que el velatorio acababa en juerga. Si el dre tenía tres años. Después de morir se le
muerto había sido por la mañana, en ese aparecía a su cuñado cuando trabajaba en el
momento se empezaban a matar las gallinas campo. El cuñado venía muy malo a casa. En
del corral para preparar el caldo. Al medio- el pueblo le dijeron que le preguntara qué
día, ya está el cocido preparado con la galli- quería. Le preguntó y le dijo que había ofre-
na entera y su jamón. ¿Que moría durante cido al patrón del pueblo una misa y no la
la noche? Pues se ofrecía infusiones de tila y había podido decir porque su vida había sido
al día siguiente chocolate con churros. Alre- muy corta; que la dijera él, y que luego, des-
dedor del muerto siempre había mucha acti- pués de decirla, quería despedirse de él a la
vidad, nunca te dejaban sola. Una amiga mía, puerta del cementerio, cuando fuera de no-
no diré su nombre, se quedó dormida duran- che. Lo hicieron todo tal como dijo y jamás
te el velatorio y empezó a decir en sueños: se volvió a aparecer 27.
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Más sobre cine y fuentes orales: Carlos Igle- cia, y, en definitiva, de la infancia. Es la
sias es un joven director de cine que en 2006 muerte del alma». El realizador reconoce
estrenó Un franco, 14 pesetas, una película -in- también que en las guerras «no existe blan-
terpretada también por él- sobre la vida de los co y negro y que siempre hay dos partes a
emigrantes españoles -su familia y él mismo lo las que escuchar».
fueron- en la próspera Suiza de las décadas de Excelente dibujante e ilustrador, Del Toro
1960 y 1970. Casi todo en su película nace de lo habla de sus referencias pictóricas para po-
oral: der crear los personajes fantásticos que apa-
recen en sus obras cinematográficas. «Los
He tenido con mi padre conversaciones de surrealistas y simbolistas son fundamenta-
adulto a adulto que no tuve entonces. Había
les en mi trayectoria. También he estado muy
mil detalles que desconocía y que ahora he
influenciado por Goya, especialmente por sus
descubierto. En esta película hay mucho tra- pinturas negras que son las que más admiro.
bajo de documentación, mucho trabajo de
Saturno devorando a sus hijos me sirvió de
horas y horas escuchando mil historias de la
inspiración para crear el Hombre pálido, uno
vida cotidiana de aquellos años 28. de los personajes principales de El laberinto
También en 2006 ha sido estrenada El labe- del fauno». Para la película, ha elegido una
serie de tonalidades que encajan con el am-
rinto del fauno, una película hispano-mexicana
biente de misterio y fantasía que perseguía
dirigida por Guillermo del Toro, en cuya base
vuelve a estar la energía fecundadora de la pa- el cineasta. «He construido un drama que tie-
ne sus raíces en un contexto de guerra al que
labra oída y luego mitificada:
he añadido elementos mitológicos y un cuen-
Unas tapas de cuero envejecido ocultan la to de hadas. Es una película muy minuciosa
historia y los impresionantes dibujos que rea- y personal» 29.
lizó Guillermo del Toro para El laberinto del
fauno, una película llena de fantasía en una Algunos artistas modernos se han propuesto
España marcada por los rescoldos de la Gue- hacer hablar a las cosas. Demos, casi para ter-
rra Civil. Las historias que escuchó a los minar, un salto desde la literatura y el cine has-
exiliados en su México natal fueron el inicio ta un tipo de arte que enfrenta al público al con-
de una idea que se fue gestando en la mente cepto de escultura sonora:
de este peculiar creador de ficción y que ha
culminado con la presentación en Cannes de Como su propio nombre indica, la Sala de
la película. Dos mundos fundidos en uno dis- Turbinas del Tate Modern estaba impregna-
curren por las imágenes que protagonizan da del ruido de los generadores eléctricos.
Sergi López, Ariadna Gil, Maribel Verdú e Más tarde, en 2000, después de que se lleva-
Ivana Vaquero. Por un lado se narra cómo ran las máquinas y una central eléctrica se
un militar fascista, Sergi López, trata de re- convirtiera en museo de arte moderno y con-
ducir a un grupo de maquis escondido en las temporáneo, el atrio, que recuerda a una ca-
montañas de un pueblo del norte de España, tedral, quedó en silencio, salvo por el zumbi-
y por otro un cuento de hadas vivido por una do apenas perceptible de un único generador
niña con una imaginación portentosa. que aún gira tras una pared distante.
El laberinto del fauno se sitúa en 1944 y na- El sonido ha vuelto ahora, aunque ya no es
rra el viaje de Ofelia, una niña de 13 años, tan reconocible. A veces parece música de
que junto a su madre, Carmen, embarazada, arpa, el rugir previo a un temblor de tierra;
se trasladan a un pequeño pueblo en el que otras, evoca el sonido metálico de la sala de
se encuentra destacado Vidal, el cruel capi- máquinas de un barco de vapor, o una parti-
tán franquista, nuevo marido de Carmen y tura electrónica minimalista. En realidad, lo
por el que Ofelia no siente simpatía. que hace que los visitantes se detengan es el
Del Toro recuerda que escuchaba a los sonido «silencioso» del Puente del Milenio,
exiliados españoles referirse a los maquis el pasadizo de acero de 320 metros de longi-
como «la última resistencia justa del siglo tud diseñado por Norman Foster y Anthony
XX». Y añade que el fascismo es «un tema Caro, que une el Tate Modern con la Cate-
ideal para contarlo como si fuese un cuento dral de San Pablo a través del Támesis.
de hadas para adultos. El fascismo es sobre ¿Por qué es silencioso? Porque se trata del
todo una forma de perversión de la inocen- sonido amplificado de las inaudibles vibracio-
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nes del puente que Bill Fontana, el artista Muchos, en cambio, subestiman, por impal-
estadounidense, ha convertido en escultura pables o en apariencia efímeros, otros ras-
sonora. Harmonic Bridge se podrá escuchar tros, otras huellas magníficas de la creativi-
hasta el 16 de julio. dad y el talento del hombre. Nos referimos a
«Para mí, el puente es como un largo instru- aquellas obras colectivas, manifestaciones
mento de cuerda», afirma Fontana, de 59 artísticas, formas de cultura tradicional y po-
años... Como cualquier estructura creada por pular, que de ordinario no requieren cobijar-
el hombre, emite un sonido interior. Para se en la solidez de la roca o la perdurable
capturarlo, Fontana dispuso ocho aceleró- plasticidad del mármol como soportes mate-
metros, o sensores de vibraciones, a lo largo riales, sino que se legan y perennizan a tra-
del puente, que recogen las vibraciones pro- vés del hilo inmaterial de tradiciones orales,
vocadas por las barcas que pasan, los vien- hábitos comunitarios, herencias artísticas o
tos, los pasos rítmicos y las olas que golpean técnicas ancestrales, que como las aguas de
el único pilar central del puente. «La veloci- un río subterráneo discurren de padres a hi-
dad del sonido a través del acero es 10 veces jos, de abuelos a nietos, de una generación a
superior a la del aire», dice Fontana. Cada otra, en cualquier confín del planeta.
sensor está conectado a una caja de control En efecto, desde un punto de vista histórico,
situada en la Sala de Turbinas, donde se los fundamentos culturales de la mayoría de
amplifica y se mezcla el sonido antes de ser los pueblos han sido construidos gracias a tra-
transmitido por 11 altavoces. diciones orales milenarias. La Ilíada y La
La tecnología se transforma en arte cuando Odisea constituían un repertorio de relatos
Fontana crea «una partitura de breves com- que eran recitados por los aedas, cantores
posiciones espaciales». Mediante un ordena- épicos de la Grecia antigua, y que devinieron
dor, Fontana selecciona, por ejemplo, el so- inmortales a través de la escritura gracias a
nido de tres o cuatro sensores a la vez y crea las narraciones de Homero. El Mahabarata
rutas por distintos altavoces. También con- y el Ramayana, cuentos épicos escritos en la
trola el volumen, de forma que el sonido se India a finales del primer milenio antes de
intensifique o se atenúe. Sin embargo, eso Cristo, se basan en los antiguos Vedas, tex-
sólo funciona como infraestructura, ya que tos considerados tan preciosos que sólo po-
el sonido real -en directo- cambia constante- dían transmitirse oralmente entre generacio-
mente 30. nes de brahmanes.
Los pueblos originarios de lo que hoy es Amé-
Termino este artículo con unas palabras de rica son también depositarios de tradiciones
Javier Pérez de Cuéllar, ex secretario general orales de una asombrosa diversidad. Y entre
de la ONU, acerca del valor de lo oral como pa- ellas, las que corresponden a las cosmogonías
trimonio esencial e insustituible de la cultura maya, azteca e inca son, además, sorpren-
humana. Aunque la mayor parte de sus refe- dentemente compatibles con la moderna as-
piración a lo que se ha dado en llamar desa-
rencias miran hacia la gloriosa herencia del pa-
rrollo durable. Tales tradiciones, enriqueci-
sado, los datos y testimonios que acoge este ar-
das con el aporte de España y otras regiones
tículo prueban que, en el presente -y segura-
del mundo, han dado lugar a visiones cultu-
mente también en el futuro-, hasta en un mun-
rales sincréticas de extraordinaria riqueza.
do como el nuestro, sometido al gobierno cada
Los Comentarios reales del Inca Garcilaso de
vez más tiránico de los ingenios tecnológicos, la Vega representan al respecto la primera
la energía de la voz sigue y es previsible que expresión literaria mestiza del continente
seguirá viva, operativa, desbordante, fecunda: americano. Ella recoge la historia, los mitos
y las leyendas del Imperio de los Incas, que
Nadie de buen juicio en el mundo de hoy al- el autor heredó oralmente de sus ancestros.
berga dudas acerca de la importancia que tie- Se trata de narraciones que pudieron ser «sal-
nen y de la salvaguardia que merecen aque- vadas» para la posteridad. Pero, ¿qué decir
llos monumentos históricos o artísticos ca- de las tradiciones orales perdidas para siem-
talogados como Patrimonio de la Humanidad. pre o que sobreviven apenas en tantos luga-
Nadie ignora tampoco el rango de España o res del mundo?
del Perú en el mapa universal de estos vesti- Si toda forma de patrimonio cultural es frá-
gios tangibles y cimeros del talento creativo gil, su expresión inmaterial, aquella que ha-
o del tesón. bita el espíritu y el corazón del hombre, lo
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es de modo muy particular. la idea de patri- zar los vínculos de reciprocidad entre lo eco-
monio responde a un modelo único, domina- nómico, lo ecológico, lo social y lo cultural.
do por determinados criterios estéticos e his- Recordemos, a título de ejemplo, la existen-
tóricos, lo cual hace que nuestras definicio- cia en el Perú de ciertas técnicas ancestrales
nes resulten demasiado estrechas. Ellas pri- en la construcción de viviendas que permi-
vilegian la élite, lo monumental, lo escrito, ten enfrentar con particular solvencia los fre-
lo ceremonial. Hay que revisar estas concep- cuentes movimientos sísmicos. Las viviendas
ciones y elaborar mejores métodos de identi- así construidas son más resistentes a los te-
ficación y de interpretación de nuestro patri- rremotos y menos costosas. Estas técnicas
monio. Sin comprender los valores y las as- han sido probadas con buen éxito en Améri-
piraciones que inspiraron al creador, al ar- ca Central, que sufre a menudo el mismo tipo
tista, el objeto fuera de contexto histórico no de desastres naturales. Nada impide que en
puede recuperar su verdadero sentido. En el futuro este bagaje ancestral pueda ser útil
otras palabras: el propio patrimonio material a poblaciones que en otras latitudes sufren
no puede ser interpretado sino a través de lo los efectos de catástrofes sísmicas semejan-
inmaterial: la lengua, por ejemplo, que es tes.
reflejo de una concepción del mundo, de una Por ello, nos complace que la Unesco haya
cosmogonía, de una cultura. Por ello, nues- logrado en los últimos años, y a través de un
tra diversidad lingüística es un triunfo, y su conjunto de iniciativas, que la perspectiva cul-
mengua empobrece ese fondo común de co- tural cobre importancia en las agendas polí-
nocimientos y herramientas del pensamien- ticas nacionales e internacionales, sobre todo
to creativo y de la comunicación con que en cuanto al desarrollo. El Informe de la Co-
cuenta la humanidad. misión Mundial de Cultura y Desarrollo, que
Pero no se trata tan sólo de la lengua, sino entre 1993 y 1995 tuve el honor de presidir,
de música, bailes, rituales, artesanía, medi- la Declaración Universal sobre la Diversidad
cina tradicional, farmacopea, artes culina- Cultural de 2001 y el actual proceso de pre-
rias, métodos y sistemas agrícolas, técnicas paración de una próxima Convención Inter-
de construcción de viviendas y recintos pú- nacional sobre la Salvaguardia del Patrimo-
blicos, etcétera. Es decir, de aquellas formas nio Inmaterial de la Humanidad, se inscribe
de creación colectiva o individual que ema- en la mejor tradición de este organismo de
nan de una cultura compartida y se basan en Naciones Unidas, aquella que lo vincula al
la tradición. Se trata entonces, conviene re- salvamento y la salvaguardia de monumen-
cordarlo, de un patrimonio cultural en extre- tos excepcionales del patrimonio físico de la
mo vulnerable que es preciso preservar con humanidad.
celo. Tanto más cuanto en el contexto de la En la Mesa Redonda de Ministros de Cultura
mundialización nos debatimos entre la ten- convocada por la Unesco en septiembre de
tación de un modelo cultural único y la posi- 2002 en Estambul, con el fin de proporcionar
bilidad de reforzar y desarrollar el tesoro in- insumos para la futura Convención Interna-
menso de nuestra diversidad. cional sobre Patrimonio Inmaterial, propuse
En este sentido, el patrimonio cultural in- dos ejes conceptuales para el andamiaje
material, no por intangible resulta inerte. institucional y jurídico del futuro instrumen-
Todo lo contrario: es tal vez lo más vivaz, to: establecer, de un lado, las atribuciones y
dinámico y estimulante de nuestro legado. A deberes de cada Estado Parte en la determi-
despecho de su fragilidad, en efecto, muchos nación de las formas de patrimonio que de-
conocimientos ancestrales podrían aportar ben ser protegidas en su territorio, y, de otro,
respuestas específicas para la solución de la responsabilidad de la comunidad de nacio-
algunos complejos problemas contemporá- nes en la consagración del principio de soli-
neos, en especial en campos como la ecología daridad y cooperación internacionales para
o la medicina tradicional. Sobre todo en una la salvaguardia del patrimonio inmaterial de
época en la que parece tan necesario refor- los Estados... 31.

Notas
1
José Manuel Pedrosa, «Oralidad y escritura: influen- Songling a Borges y Juan Goytisolo)», Revista de Folk-
cias y convergencias (de la literatura artúrica y Pu lore 254 (2001) pp. 39-43; Pedrosa, «La oralidad frente a
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la escritura, la música y el cine: teorías, prácticas, nes de gran enjundia sobre el fenómeno de la oralidad y
intertextualidades», Revista de Folklore, 270 (2003) 190- de sus conexiones con la escritura.
201; Pedrosa, «La deuda con la voz, o los avatares de la
oralidad en la cultura moderna», Revista de Investiga- 18
Aurora Intxausti, «La cruda mirada de Alberto
ciones Folclóricas 18 (2004).pp.128-139. Méndez sobre la posguerra narra el Nacional de Narra-
tiva», El País 7 de octubre de 2005, p. 38.
2
Friedrich Nietzsche, El caminante y su sombra, trad.
A. Varela (Buenos Aires: Gradifco, 2004) pp. 66 y 119. 19
Entrevista de Unai Elorriaga con Juan Cruz, «Pa-
rece que estoy a la mitad de algo», El País, 4 de junio de
3
Miguel de Unamuno, «[La personalidad de la voz]», 2006, p. 56.
Alrededor del estilo, ed. L. Robles (Salamanca: Univer-
sidad, 1998) pp. 105-107. Tomado de un artículo publica- 20
John Berger, «La resistencia ante los muros»,
do en Los Lunes del Imparcial el 31 de agosto de 1924. Babelia, 5 de febrero de 2005, pp. 10-11.
4
Daniel Innerarity, La irrealidad literaria 21
Entrevista de Adonis con José Andrés Rojo, «La
(Pamplona: EUNSA, 1995) p. 69. poesía es esencialmente trágica», El País, 15 de marzo
de 2005, p. 39.
5
Omero Ciai, «Whisky y sopa de langosta», El País, 9
de marzo de 2006, p. 45. 22
Entrevista de Amélie Nothomb con Octavi Martí,
«Tener hambre es terrible, pero no tener la posibilidad
6
Entrevista de Marvel Moreno con Severo Sarduy, de padecerla es aún peor», Babelia, 28 de enero de 2006,
«Plagio, robo y pillo todo lo que me gusta», Caravelle 68 pp. 2-3.
(1997) pp. 163-169, pp. 164-165.
23
Entrevista de E. L. Doctorow con Eduardo Lago,
7
Mario Vargas Llosa, «Así en la paz como en la gue- «El historiador da cuenta de los hechos, el novelista lle-
rra», El País, 6 de marzo de 2005, pp. 13-14. ga al fondo de los sentimientos», El País, 13 de mayo de
2006, p. 2.
8
Entrevista de Ana María Matute con Rosa Mora,
«La Edad Media es la vida en estado puro», El País, 29 de 24
Israel Punzano, «Mazzuco rastrea en sus raíces para
mayo de 2005, p. 42. narrar la emigración italiana», El País, 1 de diciembre
de 2004, p. 44.
9
Mario Vargas Llosa, «El gusanillo de los libros», El
País, 21 de agosto de 2005, p. 11. 25
Entrevista de Pedro Almodóvar con Ángel S.
Harguindey, «Tal vez tenga que inventarme una nueva
10
Gioconda Belli, «El gusanillo de los libros», El País,
vida», El País, 17 de marzo de 2006, p. 62.
23 de agosto de 2005, p. 11.
26
Entrevista de Pedro Almodóvar con Elsa Fernández-
11
Antonio Muñoz Molina, Las apariencias (reed. s.l.:
Santos, «La muerte en La Mancha está llena de vida y de
Biblioteca de Autores Andaluces, 2004) p. 204.
gracia», El País, 26 de junio de 2005, p. 52.
12
Mario Vargas Llosa, «El amor a Francia», Babelia,
Juan José Millás, «Historias de aparecidos», El País
27
19 de marzo de 2005, pp. 14-15.
Semanal, 5 de marzo de 2006, pp 40-46.
13
Entrevista de Antonio Orejudo con Jesús Ruiz Man-
tilla, «Existe una extraña aversión hacia los narradores
28
Entrevista de Elsa Fernández-Santos con Carlos
Iglesias, «Orgullo y memoria de un emigrante», El País,
puros», El País, 29 de enero de 2005, p. 35.
5 de mayo de 2006, p. 56.
14
Muñoz Molina, Las apariencias, pp. 51-54. 29
Entrevista de Guillermo del Toro con Aurora
15
Luis Mateo Díez, «Ámbitos de la leyenda», El pasa- Intxausti, «Mi vida está inundada de fantasía y magia,
do legendario (Madrid: Alfaguara, 2000) pp. 11-28, p. 15. las llevo dentro», El País, 28 de mayo de 2006, p. 58.

16
Díez, «Ámbitos de la leyenda», p. 17.
30
Alan Riding, «Un artista sonoro esculpe los susu-
rros de un puente», The New York Times / El País, 6 de
17
Díez, «Ámbitos de la leyenda», pp 19-23. Hasta la p. julio de 2006, p. 12.
27 se prolongan las interesantísmas consideraciones
metaliterarias del autor. También en las pp. 237-242 del 31
Javier Pérez de Cuéllar, «Defensa de lo inmate-
volumen El pasado se podrán encontrar interpretacio- rial», El País, 12 de marzo de 2003, p. 46.

FEFGDG
Revista de Investigaciones Folclóricas. Vol. 21: 144-157 (2006) Página 144

El sistema de la salud y el bienestar


en la religión de la santería cubana
Solimar Otero*

Este ensayo se enfoca en el sistema de la salud y el bienestar en la religión de la


santería cubana. En la sociedad contemporánea norteamericana, los sistemas
diversos de la salud se están juntando más y más en la práctica personal de
comunidades que pertenecen a las identidades múltiples que se han configurado
en este país. La estructura inclusiva de la santería nos puede servir como un
estudio de caso acerca de cómo los sistemas de la salud folclóricos y alternativos
pueden crecer al lado de la medicina convencional. Al revisar la filosofía africana
de los yoruba y usando ejemplos etnográficos de los estudios de autor, podemos
entender que la medicina popular y la religión cotidiana cubana tienen en su
base una predisposición para expandirse y adaptarse a nuevos contextos
culturales y sociales.

Palabras clave: medicina popular, transculturación, religión cotidiana, cultura


afrocubana.

Este ensayo aborda el tema de la religión de la después a las cuatro esquinas. Los objetos de
santería cubana y, especialmente, enfoca su uso común para hacer una limpieza incluyen
papel en la actualización y reafirmación de las (pero no se limitan a): las telas, las aves, las
ideas acerca de la salud y el bienestar de los yerbas, las flores, los líquidos benditos, las
cubanos en la diáspora de los Estados Unidos. piedras, el humo del tabaco, las frutas, y otros
En tanto sistema de creencias que eslabona los elementos naturales que se pueden añadir para
aspectos de la espiritualidad y el cuerpo el rito según lo que “pide” el santo o espíritu
humano, la santería utiliza el acto de limpiar ayudante en el proceso. Los elementos
ritualmente las personas y ciertos objetos esenciales y necesarios para cualquier limpieza
claves, para mantener la salud y el bienestar se descubren mientras se desarrolla la
espiritual y físico de sus creyentes. El ritual ceremonia por medio de la comunicación
de la limpieza se puede realizar como una constante entre los seres desencarnados y el
ceremonia que abre el camino para el inicio de oficiante del rito –como la posesión de espíritus,
otros rituales, o se puede oficiar como un rito la adivinación con caracoles, las cartas o los
en sí mismo. Lo que sucede más comúnmente cocos. El rito de la limpieza es un punto focal
es que la madrina o el padrino en la religión donde el cuerpo y el espíritu se pueden sanar
del iniciado tome un objeto, lo bendiga en el activamente al mismo tiempo. La unión entre
nombre de los dioses yorubas, u Orichas, y el cuerpo y el espíritu, justamente por ser
luego pase el objeto por todo el cuerpo del percibida, hace del ritual de la limpieza un
creyente –empezando por la cabeza y excelente punto de partida para comenzar a
terminando con los pies. Se prepara, entonces, explorar los pensamientos que gobiernan las
para depositarlo según la forma que indique el actitudes sobre la salud, lo limpio y el cuerpo
sistema de adivinación usado por el en la santería cubana.
especialista; pero, específicamente dos de los Un asunto corriente y variado en la práctica
lugares más comunes en la práctica son: por la folclórica y cotidiana lo constituye el hecho de
puerta del lado de afuera hacia la calle, y llamar a un especialista espiritual, madrina o

* Department of English, Louisiana State University. Correo electrónico: ladekoju@yahoo.com


· La revisión de la traducción al castellano de este artículo fue realizada por Flora Losada.
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padrino de “santería”, o entender qué es locales y “transnacionales” (Bascom 1953:163-


actualmente un oricha yorubeño que se invoca 167; Matory 1999:72-103). Pero, estas uniones
para obtener la fuerza esencial, el aché, para se manifiestan en la práctica cotidiana y
purificar al cliente por medio del objeto efectiva de la santería casera por medio de
indicado. Es decir que, muchas veces, los incorporaciones sutiles. Por ejemplo, colores,
recursos de culturas ajenas y distintas, no son comidas, ritos, nombres sagrados y secretos,
separados de la santería cubana como una rezos, música, y hasta caprichos favoritos y
filosofía de la salud, sino que forman parte de tradicionales de los Orichas, se manifiestan en
la práctica de la religión cotidiana afrocubana la santería cubana con raíces Yoruba (Bascom
y se combinan, en la limpieza, con las 1992:1-16). Pero el Oricha cubano se junta con
tradiciones yorubas: las religiones de origen un santo, o un espíritu difunto, o una nganga
bantú como el palo, el catolicismo folclórico y congo –lo que indica que siempre existe, en este
el espiritismo. Según el experto, ya sea contexto afro caribeño, ese toquecito del
madrina, padrino de santería, o espiritista, o proceso de creolización que se presenta de una
tata o yaya de palo, se puede hacer una limpieza “cierta manera” (Benítez Rojo 1992 [1989],
adecuada según lo que se advierta en la 1994:69-76). No es un sincretismo total, sino
situación del creyente. Por eso se entiende que, relaciones complejas entre los seres que
en la práctica efectiva de una limpieza, se deben componen los recursos espirituales de las
usar todos los recursos tradicionales del comunidades religiosas basadas en la santería
oficiante para remediar la situación –aunque, y la religión popular de Cuba.
en el acto curativo, se crucen creencias, Siguiendo esta lógica, entonces, para los
lenguajes y ritos. Ello, si estamos de acuerdo creyentes y oficiantes de la santería cubana,
en la eficacia de la limpieza como un remedio el santo católico es entendido como otra
vital con respecto al mantenimiento de la salud manifestación del Oricha, que se puede
de la comunidad espiritual, en todas de sus extender, a un camino nuevo, claro, un camino
manifestaciones. “cubano” -ya que estamos lidiando con prácticas
religiosas que involucran un sentido de
Los rituales de los yoruba y los lucumí nacionalismo (Ortiz 1993a:1-20; Otero
1999:116-131; Law 1973:207-222). Es preciso
La Santería, o la regla de ocha como también inferir que el Oricha, en la religión Yoruba
se la conoce en Cuba, es un sistema de tradicional, se manifiesta en multiplicidades
creencias que combina las religiones innovadas si tenemos en cuenta a los devotos
tradicionales de los Yoruba con el catolicismo que se dedican a implantar el dios o la diosa en
romano. Los Orichas, dioses tradicionales de la tierra por medio de su propio cuerpo y de
los Yoruba, se enlazan junto con los santos y ritos (Barber 1981:724-745). Esta relación de
vírgenes católicos, específicamente con los simbiosis, entre un dios y un ser humano, se
santos y vírgenes que se manifiestan como desarrolla por medio de un trato íntimo que se
seres y guardianes locales, como La Caridad advierte en la actuación del sacerdote de la
del Cobre /Ochun y la nación ‘móvil’ de Cuba. religión como figura representante del ser
Los mitos sagrados, los patakí o el itan de los divino para la comunidad, pero también única
Yoruba, forman la base para la combinación del en su manifestación (Abiodun 1983:13-30). Los
santo católico y el Oricha (Cabrera 1995:84-94; nombres y títulos de los dioses, los orikí, se
Hewitt 1988; Ortiz 1937:15-62). Así sucede en manifiestan en Nigeria y en la Diáspora
esta forma narrativa oral que enfoca el Africana como ejemplos de este proceso de
importante proceso de cómo la hagiografía individuación de los dioses Yoruba por medio
católica del santo se puede incorporar al corpus de sus manifestaciones y representantes en el
oral Yoruba (Cabrera 1980); una mitología mundo humano (Barber 1990:313-337; Brown
discursiva que viene directamente de la 2003). Esto es significativo para entender cómo
creatividad performativa de esta nación los creyentes de la santería cubana se ven llenos
(Barber 1981:724-745, 1990: 196-240, 1999:1- de recursos espirituales en relación a los seres
17). La incorporación de diversos mitos y de sus universos religiosos que, según lo
símbolos es un proceso abierto y común en el conciben, existen para intermediar y, en el caso
Caribe, Brasil y África; es una forma de innovar de la salud, curar en el mundo de los hombres.
y ampliar sectores religiosos para los Yoruba, El hecho de que estos seres se puedan
lo que les crea prestigio religioso en contextos individualizar específicamente, llena el sistema
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espiritual con una lógica consistente y compleja perspectiva holística del mundo. Las creencias
que se perpetúa porque los creyentes pueden de la santería orientan al devoto de una manera
hacer de este sistema parte de su propio sentido que integra las filosofías personales, las
de ser, individualmente y como una comunidad reacciones a su alrededor, las acciones, y el
que tiene una densa historia repleta con valores intercambio con otros. La santería también
universales que se pueden aplicar directamente ofrece un sistema para pronosticar, diag-
a la gente que los está viviendo (Abiodun 1983: nosticar, y estabilizar la salud física y
13-30). espiritual, así como el bienestar en la vida de
Las manifestaciones de los santos y los sus creyentes. Este tipo de pensamiento se
Orichas, se llaman caminos en castellano, u ona parece a otros sistemas de salud folclóricos que
en Yoruba, las dos indican lo mismo: una forma funcionan como parte de un sistema más amplio
de denominar la manifestación del dios basada de creencias (Hufford Ibíd., O’Connor 1995:6).
en la narrativa mitológica de la santería. Estos Más adelante, voy a presentar algunas de las
caminos de los santos u Orichas se usan, ventajas que ofrecen la santería y otras
imaginan, piensan, y forman parte de la tradiciones folclóricas de la salud al poseer una
imaginación social y religiosa utilizada como variedad de soluciones alternativas a la
recurso cognitivo, no sólo para restablecer la medicina “convencional”, para tratar problemas
salud en la santería sino, también, como base de salud en relación a los grandes dilemas en
para entender y desarrollar el estilo de la vida espiritual del creyente. Justamente, su
resolución de dilemas sociales y culturales popularidad y legitimidad en contextos
(Cabrera 1980; Ortiz 1993: 54-63; Bolívar 1990). contemporáneos, sigue creciendo por su
Este tipo de amalgamación socio-religiosa es característica de ver las situaciones en forma
un proceso que también se puede advertir en holística con el mundo del cliente o creyente.
la creolización lingüística de la isla (Ortiz 1924; Sin embargo, primero voy a revisar las
Cabrera 1986; Olmstead 1953:157-164; creencias especificas que tratan el concepto de
Abraham 1953; Oyelaran 1982:89-99; Bascom la salud del ser humano en la regla de ocha, la
1951:14-24; Castellanos 1996:39-50). santería, como se la denomina también en
El antropólogo Arjun Appadurai piensa que contextos populares.
el hecho de inventar culturas transnacionales
y complejas nos muestra cómo la imaginación Onsanyin: el oricha de la “medicina”
se puede ampliar hasta convertirse en las
narraciones de un “pueblo” –como en el caso Hay dos sectas, o awos como se llaman en
de Santa Bárbara y el Oricha Chango o La el idioma Yoruba y lucumí, de la religión de la
Caridad del Cobre y la Oricha Ochun. Estos santería que se dedican al hecho de curar el
intercambios, ricos en chispa y performa- cuerpo del ser humano, las yerbas y la salud
tividad, son obras “sutiles” y también de acción, total de la persona. Los babalawos, o sacerdotes
que se manifiestan en la vida cotidiana. El del dios de la adivinación y la sabiduría,
sentido de la celebración de estas obras, Orunmila, y los sacerdotes, llamados
pequeñas y grandes, está basado en la profunda osainyistas y oniseguns del sector de Osanyin
estética del pueblo, y muchas veces se pierden / Osain, el dios de las yerbas y del bosque, son
de la vista de los investigadores porque estos los dos grupos de especialistas que atienden a
no están buscando este tipo de procesos sino los que están graves y en peligro de muerte.
los ejemplos singulares que sirven para Los Babalawos adivinan mediante un proceso
justificar sus propias teorías (Appadurai 2000:1- denominado d’ifa, o ‘tirar Ifa,’ que consiste en
20). el conocimiento básico de los versos mitoló-
gicos de los 256 odús según la formación
La santería como un sistema de salud establecida por una cadena sagrada, “opele,”
hecha de las semillas del árbol del mismo
La santería se comporta como un sistema nombre. Esta se asocia con los mitos, las yerbas
de creencias que contiene elementos de un y ciertas acciones, los ebos o los sacrificios, que
sistema de salud folclórico (Hufford 1997:731). el cliente debe cumplir para asegurar la salud,
Para sus devotos, las creencias, la mitología, y la prosperidad y el bienestar (Bascom 1980;
los rituales de la santería incorpora todos los Abimbola 1976; Ajayi 1996). Para cualquier
aspectos de la vida. La religión contiene una babalawo es importante establecer una relación
completa filosofía de la vida, que propone una con el dios de los caminos, elegua, porque este
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ser, travieso y servicial, tiene la respon- pueden ayudar o empezar el proceso de


sabilidad de mover la energía vital del aché reponerse según los términos de la salud, el
entre los ebos o sacrificios, los seres humanos bienestar, y la prosperidad material y social.
y los Orichas (Gates 1988; Cabrera 1980a; El pensamiento sobre la existencia de un
Abimbola 1968). balance o desbalance de fuerzas vitales que
Precisamente, el inicio de todos los ritos de afectan al ser humano y al mundo en general,
la santería cubana y la religión tradicional se encuentra en la base de la medicina
Yoruba se fundamenta en el saludo al oricha folclórica, la tradicional y la alternativa
elegua, no solamente porque hay una creencia (Hufford 1997:726-728; O’Connor 1995:20-21,
en que él abre los caminos sino, también, por 30-31). En el ejemplo del rezo de Ifa que se
razones de procedimiento, lo que implica una indicó arriba, vimos que el babalawo estaba
estructura ritual compleja y repleta de aspectos interesado en investigar y remediar varios
pertinentes al mismo. Esto es importante para aspectos de la vida del cliente, no solamente la
los creyentes que utilizan la santería como un salud o el matrimonio, por ejemplo. Es decir
sistema de salud complementario a la medicina que hay un proceso de integración para el
“convencional”; y ello por la simple razón que cliente, consistente en revisar y remediar
les ofrece más soluciones basadas en explica- activamente diversos aspectos de su vida, lo
ciones espirituales y tradicionales que se que se simboliza en el ritual de d’ifa,
pueden examinar según la lógica y la práctica En Cuba, vemos que el babalawo es respetado
de las costumbres de los especialistas de las y representa un recurso significativo para
religiones afrocubanas y yoruba. En el estudio solucionar problemas graves en la comunidad
etnográfico sobre la adivinación Ifa hecho por de la santería. El babalawo en este contexto
Bade Ajayí de la Universidad de Ilórin en tiene que servir como oficiante variado:
Nigeria, Ifa Divination. It’s Practice Among the sacerdote, médico, consejero familiar, maestro,
Yoruba of Nigeria, tenemos el ejemplo de un figura paternal, cuentista y hasta folclorista.
importante rezo que sugiere los valores El babalawo tiene que estar observando y
holísticos de la salud y del bienestar de los analizando constantemente lo que se está
Yoruba: diciendo, haciendo y desenvolviendo en cada
situación que se le presente; precisamente por
“Won ni o r’ebo nitori owo el hecho de que su reputación se establece en
Won ni o r‘ebo nitori omo base a su habilidad de analizar problemas y
Won ni o r’ebo nitori aya presentar soluciones y explicaciones sabias,
Won ni o r’ebo nitori ire gbogbo tradicionales y efectivas. El poder de la
sabiduría oculta del babalawo puede hasta
Le pidieron hacer ebo por dinero alcanzar a tocar acuerdos con la muerte, la iku,
Le pidieron hacer ebo por los hijos que en ciertos casos se conforma con ebos, lo
Le pidieron hacer ebo por las esposas que puede posponer la hora de su encuentro
Le pidieron hacer ebo por todos de los con un cliente (Cabrera 1984: 135; Otero
bendiciones” 1999:116-131). Como recurso para cuestiones
(Ajayi 1996: 38). 1 de la salud, es evidente que el babalawo ofrece
mucho para los clientes buscando las formas
Los sacrificios, o ebos, que se ofrecen en este más amplias para solucionar sus problemas
contexto tradicional de los Yoruba dependen en físicos. Como vamos a ver en el ritual de la
cada verso, odu, de lo que le sale al cliente. limpieza, el babalawo es visto como un recurso
Sin embargo, hay ebos que se dan en común complementario o adicional, a la medicina
como, por ejemplo, los siguientes: dinero, aves “convencional”.
de varios tipos, frutas, rezos, obras de caridad, Sin embargo, el oricha “médico” de la
yerbas y limpiezas. No obstante, dentro de este santería y la religión tradicional de los yorubas,
sistema, estable y reproducible, de recursos es el dios de las yerbas, Osain (Flores-Peña
espirituales, cada situación especifica pide su 1996:4). El oricha también se conoce por el
propio remedio. Los ebos restauran el balance nombre de Osanyin 2 y tiene un título especial,
espiritual en los casos donde ha ocurrido un Oluwa Ewé, que quiere decir el “dueño de las
desbalance que ha contribuido a la enfermedad yerbas” (Cabrera 1993:73). Según la mitología
o al problema afectando el bienestar del cliente. todas las yerbas y, en especial, las hojas de las
Los ebos remedian la situación entre manos y plantas, se pueden cargar con energía, el aché,
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para transformarlas y transformar al mundo adecuadamente, en especial en aquellos ritos


en sustancias potentes. Este poder se puede en los que se incluye la cura con yerbas (Flores-
usar para el bien, para curar, para hacer daño Peña 1996:4; véase a Cabrera para versiones
como la brujería, y para proteger al creyente variantes de las narrativas) y en los ritos de
dándole resguardos y hacer o enseñarle a hacer Osanyin (1993:100-102). Las yerbas de Osanyin
limpiezas en el cuerpo. El oricha Osain se son esenciales para crear las sustancias
caracteriza como un ser solitario, que vive en sagradas de la santería, como el omiero, el agua
el bosque, desfigurado, y que le falta un ojo y sagrada y medicinal de los Orichas en la
una pierna. Aunque representa otro sector de santería cubana (Cabrera 1993:102). De esta
la religión Yoruba, sus devotos, los onisegunes, manera vemos que hay enlaces, entre la propia
trabajan juntos con los babalawos, en Nigeria práctica y la mitología de la santería, y unas
y en Cuba (Cabrera 1993:73-148; Otero 2000). “negociaciones profesionales”, por así decirlo,
El etnólogo y sacerdote de la religión de la entre las deidades que se encuentran ayudando
santería, Ysamur Flores-Peña, interpreta la al creyente en su situación y, en este caso,
figura de Osain/Osanyin como médico curando al ser humano en los variados planos
tradicional de los Orichas de esta forma: de su existencia.
Los ritos actualizan las creencias y usan la
“The religion has a very rich heritage of sabiduría cotidiana sobre Osanyin para lograr
natural healing lore. At the very core of this sus efectos. En la santería, como en todo
tradition that assigns everything in the sistema de salud tradicional, uno no espera a
universe a life of its own, is a mighty spirit, enfermarse para mantener el balance del aché
a deity called Osanyin” espiritual e integral en el rito y en la práctica.
Los ebos y las limpiezas son utilizados, por los
“La religión tiene una rica tradición en creyentes, como recursos preventivos sobre la
creencias de cura natural. En el centro de base de su entendimiento holístico de que las
esta tradición que asigna a todos los entes fuerzas naturales y sobrenaturales pueden
del universo una vida propia, hay un gran afectar su calidad de vida y, en especial, su
espíritu, un dios que se llama Onsanyin” salud. Entonces vemos que, en la santería, hay
(Flores Peña 1996:4). opciones múltiples para remediar problemas de
salud en el contexto total de la vida de una
En la narrativa mitológica de la santería, persona, y que los devotos pueden escoger
Osanyin consiguió su poder sobre todas las diversas formas de actuar según la. situación.
yerbas y las plantas como un regalo otorgado La religión ofrece no solamente esperanza sino,
por el dios supremo de los Yoruba, Olodumare. también, acciones que alimentan un sentido de
Los orisas, en las narrativas de la santería, poder personal.
guardan la sabiduría y los secretos de las
sustancias sagradas, como el aché de las El sentido de la incorporación en las
plantas, en una jícara, o igba, como se la creencias sobre la salud en la santería
denomina en Yoruba. Para los “secretos” que
mejor se guardan en el bosque, o que “Los médicos no pueden lo que un babalocha
pertenecen específicamente a Osanyin, los o un ngángantare” (Cabrera 1993:25).
igbas se cuelgan de los árboles, los irokos, en La frase, suscripta por Cabrera, indica
la manigua. En algunas versiones de las ciertas actitudes sobre la salud y la curación
historias sagradas, la fuerza de las yerbas era en la santería. La primera es la creencia de
solamente de Osanyin hasta que la diosa del que hay niveles de la existencia en los cuales
viento y la tormenta, Oya, viene y deshace las los doctores de la medicina “convencional” y
jícaras de Osanyin con un gran viento, los santeros tienen diferente eficacia. Los dos
soplando por todo el bosque las yerbas y sus sistemas de resolución de problemas de la salud
potencias a los otros Orichas (Flores-Peña, comparten “pacientes” porque los dos se
1996:3). Sin embargo, el poder que se necesita dedican a resolver aspectos diferentes de la
para liberar las potencias de las yerbas, el aché, causa de la enfermedad; y ello a raíz de sus
sigue siendo labor de Osanyin en los ritos. El ideas acerca de los orígenes variados de la
oficiante tiene la responsabilidad de pedirle a manifestación de un desarreglo físico:
Osanyin el permiso para usar el aché de las espirituales y naturales. En suma, los santeros
yerbas, los ewes, para encaminar el rito tratan aspectos de la enfermedad que
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interpretan como espirituales y que los médicos Lo importante que se debe tener presente
de la ciencia occidental no reconocen. Por en esta comparación es que el babalawo
ejemplo, la idea de que hay enfermedades mandará a su cliente al médico y también
específicas que se desarrollan a causa de oficiará sus obligaciones de curar como un
penitencias dadas por los Orichas por razones sacerdote de Ifa (véase Cabrera 1984). Además
variadas: un ebo que nunca se cumplió, o el que, si uno duda del médico “convencional” (si
rompimiento de un tabú de comida, o el mal no está practicando en contextos culturales
comportamiento por parte del creyente específicos, como en Nigeria y en Cuba)
(Cabrera 1993: 51-54; Verger 1969:51). Estas mandará a su paciente a un babalawo o un
causas de enfermedades espirituales, que se onisegun para asegurar que los aspectos
manifiestan también físicamente, no se pueden espirituales de una enfermedad física también
remediar adecuadamente mediante la actuación se solucionen. Ahora vemos que, para los
de un médico “convencional”. Sin embargo, los babalawos y en la filosofía Yoruba, los doctores
creyentes y oficiantes de la santería, no tienen médicos no se ven como “rivales”, sino como
ningún problema en remediar los aspectos otro grupo de especialistas al que se puede
físicos de estos casos con la ayuda y la sabiduría consultar para ayudar a los creyentes de la
de un médico convencional al que se respeta religión. De este modo, muchas veces los
como otro profesional de una rama importante babalawos conocen mejor lo que están haciendo
de la salud de los seres humanos (Cabrera los clientes que comparten con los médicos, en
1984:10). todos los aspectos de su vida, para resolver una
Esta creencia en la incorporación y enfermedad o un problema grave de salud en
colaboración del saber en varias ramas de su vida.
pensamiento y de experiencia se encuentra
claramente entre los babalawos nigerianos La santería como un recurso para la
(Idowu 1967:62-77). En Nigeria se reporta que salud: un ejemplo etnológico
los babalawos reconocen su devoción eterna y
humilde con el aprendizaje en esta frase He estado trabajando en calidad de
popular: investigadora, y como una ahijada con el
privilegio de asistente de rituales, en la casa
“Aborúboyè, ó yá ju iró lo” espiritual, el ile de la Iyalocha Nilda Estévez.
Ella es una sacerdotisa dedicada a la diosa del
“Es mejor y más honorable el confesar la
amor, la miel y el agua dulce en la religión de
propia ignorancia que hacerse el sabio en
la santería, Ochún. Hace quince años que
falso” (Ajayi 1996: 10).
Estévez llegó a los Estados Unidos procedente
Así, los babalawos se ponen en la posición de La Habana, Cuba. Estévez, de sesenta y siete
social y fundamental del sabio que siempre está años de edad, tiene treinta años -como se dice
listo para compartir su información y también en la santería– de iniciada en la religión, como
para preguntar, aprender y evolucionar a otro una Iyalocha de Ochún. Ella vive en el Sur de
nivel, sin tener que pasar ninguna vergüenza California, en Los Ángeles y, en el pasado,
si tienen que buscar ayuda. Incluso se aprueba viajaba a Cuba dos o tres veces al año para
aprender hasta de los estudiantes recién oficiar en los ritos de la santería que deben
llegados a las enseñanzas de Ifa, como de nuevas observarse para fortalecer su fuerza espiritual,
revelaciones de los jóvenes (Ajayi 1996:9). Este su aché como santera. Nilda se constituye en
ambiente incrementa la curiosidad y el deseo una ayuda espiritual para aquellos que viven
de nuevas ideas y formas de analizar y en Los Ángeles y están buscando en la santería
solucionar problemas. Si este ambiente de algo complementario en sus vidas: clientes de
cooperación se compara con el estilo de diversas nacionalidades latinas, cubanos ya
autoridad casi total, que el doctor de la ciencia iniciados en las tradiciones afrocubanas,
médica desarrolla al tratar a sus pacientes y estudiantes, artistas, y escritores interesados
en el hecho de no compartir información sobre en investigar la santería cubana en este
su campo de especialidad con el lego, se puede contexto diaspórico. Aunque ella se ha mudado
ver como Ifa, en el interior de la filosofía de la varias veces en el transcurso de nuestro trabajo
santería, le da al paciente más explicaciones y juntas, su casa -no importa donde quede- sigue
opciones para entender las soluciones de sus constituyendo el foco espiritual, donde se busca
problemas de salud. la ayuda de Estévez para la adivinación, los
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rituales, y los consejos que ofrece a sus ahijados nichos de comunidades que coexisten como
y clientes. Es crucial reconocer esta locali- parte de otra historia y el resto del mundo. Lo
zación por la importancia que tiene el concepto más importante a ver en este escenario es que
de “hogar” en las poblaciones diaspóricas y las poblaciones de “latinos” y otros inmigrantes
ambulantes que se entienden en la práctica en los Estados Unidos cambian la cultura
más como un grupo de relaciones entre norteamericana. Vemos, por ejemplo, que los
personas en una “familia” y, no solamente, devotos y clientes de la santería como sistema
como un punto fijo geográficamente. El ile o el de medicina tradicional, siguen sus costumbres
“hogar” se convierte en un punto referente de acerca de la salud cotidiana en conjunción con
los procesos de significación de (re)esta- las de la medicina científica, y también incluyen
blecimiento que se forman constantemente en otras tradiciones folclóricas que han aparecido
una población diaspórica. El hogar como un en los Estados Unidos de la mano de
significante del proceso de domesticación es poblaciones recién llegadas.
más inmediato que el concepto de asociación Estévez es una santera común, pues su
con la patria en términos de la realidad vocación al santo no proviene del hecho de
cotidiana. Pero, es importante señalar que hacer dinero o ascender en los círculos sociales,
estos dos niveles de mostración de la identidad sino que se dedica al trabajo espiritual por
no son exclusivos pues se cruzan y se utilizan razones de su propia salud y bienestar. Estévez
las metáforas de uno a otro ámbito. Esto es se hizo santera para desarrollar una habilidad
significativo si advertimos nuevamente la para adivinar, sanar, y aconsejar a otros. Ella
insistencia en la incorporación, dentro del tiene ahijados en Las Vegas, La Habana, Los
sistema de la religión, de aspectos ajenos a la Ángeles, y en Miami. La idea de un centro
tradición de la santería cubana. Como sucede espiritual, en términos de un destino de
con las culturas, los niveles de referencia se socorro, se puede ver metafóricamente en la
pueden enlazar de una forma que abre el persona de Nilda como una representación de
potencial para el discurso; abrirse y volverse la diosa Ochún en la tierra, y también en la
más amplio para ayudar a los devotos. Esto se casa donde ella instala y cuida a los dioses, los
corresponde directamente con los aspectos de Orichas, que forman parte del arsenal espiritual
la religión Yoruba en tanto establece un que utiliza para solucionar los problemas de
complejo grupo de procesos de afiliación social sus ahijados y clientes. Este centro es
en términos del folclore oral y el proceso compacto, pero se puede mover de locación
discursivo (Barber 1999:1-17). Este proceso de geográfica porque implica la culminación de
reconstruir el concepto de hogar en la práctica unos procesos sociales y sagrados que se
del establecimiento de una casa de santo es caracterizan po