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LA FALACIA DEL HENOTEÍSMO O

MONOLOTRÍA
Por Mario A Olcese

Origen de la palabra Henoteísmo

Esta palabra proviene del griego monos, uno, y latreia, adoración; a


veces se lo llama henoteísmo. La creencia de que existe más de un Dios,
pero que hay que servir y adorar solamente a uno. Por tanto, la
monolatría es una variante del politeísmo, pues básicamente cree que
existen muchos dioses. Como tal, es una falsa enseñanza que la Biblia
rechaza tajantemente vea Deut 6:4; Isa. 43:10; 44:6-8; 45:5-6.

El mormonismo es un ejemplo excelente de un grupo monolátrico


contemporáneo. Enseña la existencia de muchos Dioses en muchos
mundos, mientras que adora sólo al Dios de este planeta.

Existen realmente otros dioses fuera del Dios de la Biblia?

El apóstol Pablo admite que hay muchos LLAMADOS señores y dioses,


pero sólo uno es el verdadero Dios que es Todopoderoso y digno de
adoración. Este Dios es el único que tiene el PODER de dar vida a todo
lo existente, o de destruir todo lo que Él creó. Los demás dioses no
tienen ese poder, ni mucho menos, porque no existen. He aquí las
palabras de Pablo: Pues aunque haya algunos que se llamen (no
que sean) dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay
muchos dioses y muchos señores), 6 para nosotros, sin embargo,
sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y
nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual
son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Corintios 8:5).
Notemos que hay seres que han procedido de Dios que se les llaman
“dioses” tanto en el cielo como en la tierra. Estos son seres creados o
que han procedido de Dios o por haber sido engendrados (como es el
caso de Cristo). Todos estos seres son llamados dioses porque tienen o
tenían poder sobre otros. Los ángeles no son llamados dioses (Elohim)
porque merezcan la adoración de los súbditos, sino porque tienen el
poder divino otorgado por el único Dios verdadero para hacer cosas que
normalmente nosotros no podemos hacer (portentos y maravillas).

También sabemos que hombres consagrados, tales como los jueces de


Israel, eran llamados “dioses” aun por el único Dios verdadero, porque
fueron Sus ungidos para tener el poder para ejecutar juicio y justicia a
Su pueblo elegido (Juan 10:34). Aún Moisés fue constituido “Dios” por
Yahweh para hablar y manifestar Su poder ante Faraón (Éxodo 7:1). Sin
embargo, ni Moisés, ni los jueces, verdaderos Dioses, estrictamente
hablando.

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Los Ángeles (elohim) no aceptaron la adoración humana

Los mismos santos ángeles (dioses) jamás permitieron que se les


adorase. En Apocalipsis 19:9,10 leemos: “Y el ángel me dijo: “Escribe:
Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del
Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. 10 Yo
me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo
hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el
testimonio de Jesús. Adora a Dios…” Esto mismo se repite en
Apocalipsis 22:8,9, que dice: “Yo Juan soy el que oyó y vio estas
cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar
a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 9 Pero él me
dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus
hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este
libro. Adora a Dios”.

Aquí es evidente que aunque los ángeles santos de Dios eran “elohim”
(dioses), ellos jamás aceptaron la adoración o servicio sagrado que sólo
le pertenece a Dios—el Dios único y verdadero. Además nótese que los
“elohim” (dioses-ángeles) no le dijeron a Juan: Adora al Dios mayor,
sino: “Adora a Dios”. Para ellos, Dios era único— Yahweh!.

Los ídolos o dioses paganos no son nada

El mismo Pablo declara que un dios pagano no es nada. Simplemente


no existe. En 1 Corintios 8:4, él dice: “Acerca, pues, de las viandas
que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el
mundo, y que no hay más que un Dios”. De modo que para Pablo un
ídolo o Dios pagano no es nada (Gr. ‘oudeis’: ni hombre, ni mujer, ni
cosa). Simplemente no existe o es una mera ilusión. Si en realidad no
hay dioses vivientes y jerarquizados en el paganismo, entonces el único
Dios verdadero no tiene rivales que merezcan ser también adorados. De
allí el grave pecado de adorar lo que no es o no existe, y que en realidad
son inventos de demonios para que el mundo se pierda en la adoración
falsa. Pablo les vuelve a decir a los Corintios en su primera carta a
Corintios 10:19-21, lo siguiente: “¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es
algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?20 Antes digo
que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y
no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los
demonios. 21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los
demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa
de los demonios”. También en 1 Crónicas 16:26 leemos: “Porque
todos los dioses de los pueblos son ídolos (¡y sabemos que un ídolo o
dios pagano no es nada, del Gr. ‘oudeis’: ni hombre, ni mujer, ni cosa
alguna en este mundo!); Mas Jehová hizo los cielos”.

Es más que evidentemente que Pablo jamás creyó que los ídolos
paganos fueran dioses o representaciones de dioses vivientes menores.
Obviamente lo que Pablo creyó era que esos ídolos eran inventos

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demoníacos engañosos y que de ninguna manera eran dioses vivientes
menores que tenían algún poder o autoridad que rivalizaban con el del
único Dios verdadero.

Yahweh Afirma ser el Único Dios

El Dios de la Biblia afirma ser único, pero no sólo único en su clase,


sino único en el universo. “Proclamad, y hacedlos acercarse, y
entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y
lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios
que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. 22 Mirad a
mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy
Dios, y no hay más” (Isa. 45:21,22). En Isaías 44:8, Yahweh reitera lo
mismo: “No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la
antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay
Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno”. En estos textos el
mismo Yahweh dice que no hay otro Dios fuera de Él. Nótese también
que Él no está diciendo que no hay otro Yahweh como Él, sino más
bien, que no hay otro Dios aparte de él (mayor o menor). Los llamados
“dioses” de la Biblia son simplemente Sus santos ángeles o algunos de
sus santos hombres que recibieron poder de Él para determinada
función o tarea. Los dioses del paganismo simplemente no son nada o
son meramente inventos de demonios para confundir y engañar a los
incautos.

En conclusión

El henoteísmo se derrumba ante el claro hecho de que sólo hay un Dios


verdadero viviente y porque los demás dioses del paganismo son ídolos
muertos que no son nada (hombre, mujer o lo que sea) sino el fruto de
la invención humana inspirada por los mismos demonios. Los llamados
“dioses” de la Biblia son: O los ídolos muertos, o bien, los mensajeros
angélicos y humanos que tienen (o tenían) el poder de Dios para
efectuar una determinada función o tarea en la tierra. Todos estos
siervos de Dios eran “dioses en función” o funcionaban como o por Dios
mismo.
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