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Astuhuaman 1998

Este documento presenta una tesis sobre los asentamientos incas en la Sierra de Piura. Contiene un resumen de las investigaciones previas sobre el Período Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío en la región, así como los objetivos, hipótesis y métodos de investigación de la tesis. Además, analiza el medio geográfico y los recursos naturales de la Sierra de Piura, e incluye un inventario y análisis de 41 sitios arqueológicos incas identificados a lo largo de la región. Finalmente,
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Astuhuaman 1998

Este documento presenta una tesis sobre los asentamientos incas en la Sierra de Piura. Contiene un resumen de las investigaciones previas sobre el Período Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío en la región, así como los objetivos, hipótesis y métodos de investigación de la tesis. Además, analiza el medio geográfico y los recursos naturales de la Sierra de Piura, e incluye un inventario y análisis de 41 sitios arqueológicos incas identificados a lo largo de la región. Finalmente,
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ASTUHUAMÁN GONZÁLES, César Widebaldo, 1998.

Asentamientos Inca en la
Sierra de Piura. Tesis (Licenciatura). E.A.P. Arqueología. Universidad Nacional Mayor
de San Marcos.
INDICE GENERAL

Agradecimientos

CAPITULO I: Generalidades

1.1.- Introducción

1.2.- Objetivos :

1.2.1.- Objetivos Generales


1.2.2.- Objetivos Específicos

1.3.- Hipótesis.

1.4.- Area de investigación

CAPITULO II : Teoría y Métodos

2.1.- Precisiones teóricas

2.2.- Método

2.2.1.- Fundamentación del método


1.- Niveles de investigación.

2.2.2.- Desarrollo de la investigación.


1.- Prospección preliminar.
2.- Diseño del Proyecto de Investigación.
3.- Trabajo de Gabinete Preliminar.
4.- Trabajo de Campo.
5.- Trabajo de Gabinete.

CAPITULO III: Medio Geográfico y Recursos Naturales


3.1.- Medio Geográfico
3.1.1.- Altitud y aspectos climáticos.
3.1.2.- Zonas de vida.

3.2.- Recursos Naturales


3.2.1.- Recurso Suelo.
3.2.2.- Recurso Hídrico.
3.2.3.- Recurso Pastos Naturales.
3.2.4.- Recurso Forestal y Fauna.
3.2.5.- Recursos Mineros.

1
CAPITULO IV: Investigaciones Previas
4.1.- El Período Intermedio Tardío
4.1.1.- Información arqueológica:
i) Las wankas y adoratorios.
ii) Los patrones funerarios.
iii)Los cerros coronados.
iv) Los petroglifos y pacchas.
v) Los asentamientos.
vi) La cerámica.
4.1.2.- Información etnohistórica:
i) Ubicación geográfica y linderos de tierras.
ii) Filiación cultural.
iii) Organización sociopolítica.
iv) Organización económica.

4.2.- El Horizonte Tardío


4.2.1.- Información arqueológica.
i) El Sur del Ecuador y la Sierra de Piura
ii) Caracterización de los asentamientos Inca
4.2.2.- Información etnohistórica.
i) La anexión.
ii) La consolidación.
iii)Los asentamientos y el Camino Inca.
iv)Los mitimaes.
v) La guerra de sucesión.

4.3.- Los viajeros y exploradores

4.4.- Información etnográfica


4.4.1.- Mitos y leyendas vinculados a los asentamientos
arqueológicos.

4.5.- La información linguística.


4.5.1.- Investigaciones realizadas.

CAPITULO V : Desarrollo de los niveles de investigación


5.1.- Análisis intrasitio y tramos del Camino Inca.
1.- Tambo de Jicate
2.- Tambo de Jicate II
3.- El Camino Inca por Tambo de Jicate y Tambo de Jicate II
4.- Huancacarpa.
5.-Camino Inca en Huancacarpa.
6.- Sitio Primero
7.- Sitio Tercero
8.- Caxas.

2
9.- El Camino Inca en Caxas
10.- Sitio Oeste.
11.- Totora
12.- El Camino Inca en Totora
13.- El Camino Inca entre Totora y Cachaco
14.- El Camino Inca entre Cachaco y Curilcas.
15.- Pueblo Viejo.
16.- El Camino Inca en Pueblo Viejo.
17.- Fortaleza.
18.- El Camino Inca en Fortaleza.
19.- El Camino Inca entre Fortaleza y Curilcas.
20.- El Camino Inca entre Curilcas y Molle.
21.- Molle.
22.- El Camino Inca entre Molle y Paderones de Gentiles
23.- Paderones de Gentiles
24.- El Camino Inca entre Paderones de Gentiles y Tambo
Gentilero.
25.-Tambo Gentilero.
26.- Camino Inca entre Tambo Gentilero y Gentiles de
Portachuelo.
27.- Cerro Chirimoyo.
28.- El Camino Inca en el Cerro Chirimoyo.
29.- El Tambo.
30.- Quebrada El Pozo.
31.- Aranza.
32.- El camino entre Tambo Gentilero y el puente sobre el río
Aranza.
33.- Gentiles de Portachuelo.
34.- El Camino Inca entre Gentiles de Portachuelo y Cerro
Jijul.
35.- Cerro Jijul y Cerro Pan de Azúcar.
36.- Camino Inca entre Cerro Jijul y Corrales de
Culcapampa.
37.- Cerro Quiricoto
38.- Corrales de Culcapampa.
39.- Camino Inca entre Corrales de Culcapampa y Cerro
Granadillo.
40.- Cerro Granadillo.
41.- El Camino Inca entre Cerro Granadillo y Aypate.
42.- Aypate.
43.- El Camino Inca en Aypate.

5.1.1.- Otros asentamientos Inca de la Sierra de Piura localizados fuera del


área investigada.
i) Provincia de Ayabaca :
1.- Socchabamba.
2.- Yanta.
3.- Yantuma.
4.- Pampa de Lobo.
5.- “Los Jardines” de Misal.

3
6.- Cerro Culuguero.
7.- Cerro de Chala.
8.- Cerro Urdiales.
9.- Cerro La Huaca.
10.- El Ministro

i) Provincia de Huancabamba :
1.- Entre Tambo de Jicate y Huancabamba.
2.- Huancabamba.
3.- Mulamachay.
4.- Mitupampa.
5.- Asentamientos ubicados al sur de Mitupampa.

5.2.- Análisis intersitio

5.2.1.- El Horizonte Tardío.


i) Tipología y niveles jerárquicos de los asentamientos Inca.

CAPITULO VI : Discusión y Conclusiones; Las Provincias


Inca en la Sierra de Piura

6.1.- Los patrones de asentamiento en las provincias Inca durante el Horizonte


Tardío.

6.2.- Comparando las provincias Inca en la Sierra de Piura.

6.3.- El sistema de asentamiento Inca.

6.4.- Finales diferentes.

ANEXO 1 :
- Panorama linguístico prehispánico de la Sierra de Piura.

ANEXO 2 :
- Inventario de formas, tamaños, colores y diseños de la cerámica
de Caxas.

ANEXO 3 :
- Identificación del Acllahuasi y el Templo del Sol

INDICE DE ILUSTRACIONES
- Indice de cuadros

4
- Indice de mapas
- Indice de fotos aéreas.
- Indice de planos.
- Indice de reconstrucciones hipotéticas
- Indice de láminas.
- Indice de figuras.

BIBLIOGRAFIA

AGRADECIMIENTOS
Debo expresar mi agradecimiento a muchas personas y entidades, que han
contribuido en el desarrollo y culminación de la tesis que presento.
Debo agradecer por la elección del tema de tesis a mi familia, pues desde que era
niño al escuchar las historias de gentiles durante mis vacaciones en Ayabaca, inquietaron
mi curiosidad por saber de que se trataba, especialmente a mi tío Buenaventura.
Agradezco también a mis maestros e instructores de los colegios Jorge Basadre y
Pedro Ruiz Gallo de Piura, especialmente a mis maestros de Historia, sin cuya formación
no hubiera podido superar las dificultades que he tenido que afrontar para culminar este
documento.
Agradezco a mi asesor de tesis, el Dr. Jorge E. Silva Sifuentes, por la sugerencias
que hizo al proyecto inicial, allá por 1992, durante el curso de Teoría y Métodos, y a las
posteriores versiones del Proyecto de Tesis. Le agradezco los comentarios y sugerencias
que hizo a la versión preliminar y final de la tesis.
Agradezco a los señores miembros del jurado de tesis: Dr. Victor A. Medina Flores,
Dr. Waldemar Espinoza Soriano y Lic. Daniel Morales Chocano. Por las observaciones
realizadas a la versión preliminar de la tesis y por las enseñanzas impartidas.
Agradezco al Dr. Hugo Ludeña por haber avalado el permiso respectivo ante el
Instituto Nacional de Cultura, y permitir la prospección arqueológica en la sierra piurana.

5
Le agradezco también las oportunidades ofrecidas, que me han permitido desarrollar la
mayor parte de esta tesis.
Agradezco a la Municipalidad Provincial de Ayabaca, en la persona de su alcalde,
Prof. Teofilo Flores Huamán, que financió el trabajo de campo.
Agradezco a mis compañeros de penurias y alegrías durante el trabajo de
prospección: Julio Abanto Llaque, Daniel Cabrel Palomares, Eberth Serrudo Torobeo y
Carolina Vilchez Carrasco.
Agradezco a las familias que nos brindaron posada durante nuestro recorrido:
Burneo (Jicate Bajo), Guerrero (Huancacarpa Alto), Huamán (Tambillo), Jaramillo (La
Coipa), Correa (Chulucanas), Calle (Pacaypampa), Holguín (Curilcas), Melendres
(Cachiaco), Yanta (Aranza), Niño (Culcapampa), Alberca (Aypate), Santur (Yanchala),
Neyra (Congolí) y Gonzáles (Ayabaca).
Agradezco a los anónimos personajes que encontramos durante nuestro recorrido,
que nos saludaron con afecto y se interesaron por lo que hacemos, reforzando nuestra
confianza en el Perú Profundo, a todos ellos muchas gracias.
Mi agradecimiento a Susana Aldana por presentarme una visión integral de la
historia de Piura, a lo largo muchas horas de agradable tertulia. Agradezco también a los
ayabaquinos interesados en su pasado, a Buenaventura Gonzáles Talledo, Celso Acuña
Calle, Raúl Zevallos. Les agradezco todas las informaciones proporcionadas, el
intercambio de opiniones y el mutuo aprendizaje.
También a quienes dibujaron el material cerámico: Daniel Dávila Manrique,
Enrique Muñoz, Predestina Paucar, Julio Abanto, Eberth Serrudo, Cecilia Sacsa, Luis
Moulet, Augusto Neyra, Edwin Rivera y Moisés Linares. El dibujo en canson de la
cerámica fue realizado por Enrique Muñoz y Daniel Cabrel, a ellos mi agradecimiento.
Agradezco a quienes tipearon la versión inicial de la tesis y estuvieron al cuidado de
la edición: Luxiba Garcia, Yllari Lévano, Cecilia Sacsa y Elisa Espinoza.
Agradezco a Carolina Huanay por incentivarme permanentemente a culminar la
tesis durante estos cinco últimos años.
Finalmente agradezco a Alberto Bueno y Hernán Amat, sin cuya intervención esta
tesis no habría sido terminada.

6
Dedicado a Carmen y Wide, mis padres,
y a la memoria del maestro ayabaquino
José Ignacio Paúcar Pozo, a quien conocí
en el ocaso de su vida.

7
CAPITULO I: GENERALIDADES

1.1.- INTRODUCCION

La elección de la Sierra de Piura como área de investigación se debe a varios


motivos. Se trata de una región poco conocida arqueológicamente e importante
para entender un área de articulación y transición cultural entre regiones
colindantes. El camino Inca recorre longitudinalmente la región, vinculando
asentamientos Inca; por otro lado la información etnohistórica hace referencia a
las provincias Inca de Ayahuaca, Caxas, Calva y Huancabamba, las cuales se
planificaron en tierras de sociedades locales. Actualmente las provincias de
Ayabaca y Huancabamba son consideradas las más pobres del Departamento de
Piura, comprender su pasado proporciona mayores elementos de juicio para
plantear proyectos de desarrollo acordes a su realidad. Los vínculos de sangre que
me unen a la tierra, nos motivaron también a investigar la sierra piurana.
Consideramos que el grado de compromiso entre el arqueólogo y la sociedad que
investiga, debe expresarse hacia los descendientes de quienes produjeron su objeto
de estudio, la cultura material.
Elegimos la ocupación Inca en la Sierra de Piura, como referente temporal,
porque consideramos que al margen de nuestras actuales, y antiguas, identidades
regionales, los peruanos nos sentimos herederos del Imperio Inca e identificados
con sus logros. La investigación sobre las provincias Inca constituidas en la Sierra
de Piura permitirá contribuir al conocimiento del Imperio Inca y las sociedades de
la sierra piurana.
La información que revisamos durante la elaboración del proyecto de
investigación (Astuhuamán 1994a), nos ha conducido a tratar de resolver algunos
problemas :
1.¿ Cuándo, cómo, y por qué las sociedades de la Sierra de Piura son anexadas al
Imperio Inca?. La información etnohistórica no es lo suficientemente confiable
para responder a estas preguntas básicas.
2.¿Qué rol desempeñaron los asentamientos en la anexión de las sociedades de la
sierra piurana al Imperio Inca?. Para la región investigada no existe un

8
registro sistemático de los asentamientos Inca, ni de los materiales arqueológicos
asociados a estos. Tampoco se conoce las secuencias de ocupación, ni los
recursos naturales relacionados a los asentamientos; no se ha realizado un
análisis de cada asentamiento Inca, menos un estudio comparativo de los
mismos, que permita entender el rol de los asentamientos Inca o Inca-local en el
control y administración de las sociedades de la Sierra de Piura.
3.¿Cuáles son las normas culturales que generaron el patrón de asentamiento Inca
en la Sierra de Piura? ¿Cuáles son las características del sistema de
asentamiento?. La información existente, referida a los asentamientos Inca de la
sierra piurana, es solamente descriptiva, no incide en los aspectos ideológicos o
sociopolíticos que están detrás de la cultura material.

1.2.- OBJETIVOS
1.2.1.- OBJETIVOS GENERALES:
1.- Contribuir al conocimiento de las sociedades que poblaron la Sierra de
Piura durante el Período Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío.
2.- Caracterizar el patrón y el sistema de asentamiento en la Sierra de Piura
durante el Horizonte Tardío.

1.2.2.- OBJETIVOS ESPECIFICOS


1.- Ubicar cronológicamente los sitios arqueológicos de la Sierra de Piura.
2.- Comprender la presencia Inca en la Sierra de Piura, el proceso de
anexión y consolidación.
3.- Entender las relaciones económicas y sociopolíticas entre la Sierra de
Piura y las regiones vecinas durante el Horizonte Tardío.
4.- Entender comparativamente lo que está ocurriendo en otras regiones de
los Andes durante el Horizonte Tardío

1.3.- HIPOTESIS
i) Con la finalidad de explotar los recursos naturales y controlar a las sociedades
de la sierra piurana, se constituyeron provincias Inca que permitieron manejar
las cuencas hidrográficas.

9
ii) La anexión de la Sierra de Piura al Imperio Inca se produjo de forma variable,
debido a las características de las sociedades locales; dicha anexión trató de ser
consolidada mediante la construcción de infraestructura estatal, el traslado
poblacional y el control ideológico.
iii) La organización sociopolítica, económica y la cosmovisión de los Inca, están
expresadas en los asentamientos y el sistema de asentamiento Inca en la Sierra
de Piura.
iv) El orden imperial se desarrollaba en torno a una cosmovisión y lógica sagrada,
mediante la cual se entendía y trataba de controlar el mundo andino, por ello
el sistema de asentamiento Inca estaría articulado alrededor de lo sagrado.

1.4.- ÁREA DE INVESTIGACIÓN


La Sierra de Piura se encuentra comprendida entre los siguientes ríos:
- Al norte por el río Calvas
- Al sur por el río Olmos
- Al oeste por los ríos Chira y Piura
- Al este por el río Chinchipe

El área de investigación (MAPA N° 1) es parte de la Sierra de Piura, se ubica


al Este de la Provincia de Ayabaca y al Norte de la Provincia de Huancabamba.
Está delimitada por las siguientes coordenadas geográficas:
- Latitud Sur : 4°30' - 5°l5'
- Longitud Oeste : 79°30' -79°37'30"

Esta área comprende las partes altas de las subcuencas del Quiroz y
Huancabamba.

10
CAPITULO II : TEORÍA Y METODOS

2.1.- PRECISIONES TEORICAS


Señalaré el contexto teórico en el que se desarrolla nuestra investigación, así
como las precisiones teóricas, conceptos o categorías empleadas. Empezaré con dos
dimensiones claves: espacio y tiempo. Entiendo la Sierra de Piura, parte del
extremo noroeste del Perú, como una Area de Co-tradición, donde las sociedades
que habitaron las regiones vecinas de la Ceja de Selva-Sierra y la Sierra-Costa,
han compartido procesos históricos durante largo tiempo (Bennet 1948). La Sierra
de Piura constituye además un área de articulación y transición cultural entre los
Andes Centrales, la Amazonía y los Andes Septentrionales. En el aspecto temporal
utilizaré la propuesta de Rowe-Lanning (Lanning 1967), de períodos y horizontes.
Hemos tratado de abordar algunos problemas teóricos en nuestra
investigación. En lo concerniente a la organización sociopolítica de las sociedades
locales, la evidencia material registrada ha sido insuficiente para establecer el tipo
de organización imperante antes de la presencia Inca. Las referencias
proporcionadas por Garcilaso (1959), acerca de la organización sociopolítica de las
sociedades prehispánicas de la Sierra de Piura, no han podido ser contrastadas con
la evidencia arqueológica. El registro de asentamientos locales habría permitido
caracterizar el tipo de organización de dichas sociedades, sin embargo ello no ha
sido posible. Otro tipo de organización sociopolítica para la cual si contamos con
evidencia material, es la de un Estado prehispanico en expansión, que controla
diversas regiones y poblaciones mediante centros administrativos, sujetos a su vez
a una capital que trata de imponer sus normas culturales, nos referimos al Imperio
Inca que controló la Sierra de Piura.
El análisis de los asentamientos Inca ha tratado de enmarcarse en una
perspectiva funcionalista, siguiendo los lineamientos de Willey (1953), Parsons
(1972), Cornejo et. al (1980), Silverman (1992); el estudio de los patrones de
asentamiento se desarrolla en el seno de dicha corriente teórica, que analiza el
manejo y organización del espacio en un asentamiento, y donde distintas
actividades se realizaban simultáneamente. El carácter planificado e intrusivo de
los asentamientos Inca (Morris 1973) y su súbita aparición durante el Horizonte
Tardío en la Sierra de Piura, permiten un análisis funcionalista y no un análisis

11
evolutivo. El desarrollo del estado imperial Inca desde una perspectiva
evolucionista ha sido abordado por D´Altroy (1981), especialmente en su etapa de
consolidación en la región de Xauxa. El estudio de los Inca desde una perspectiva
provincial fue iniciado por Murra y Morris en Huanuco Pampa.
A continuación abordaremos los antececedentes teóricos que nos permitieron
elaborar nuestras hipótesis. El manejo de los recursos de las cuencas por parte de
los Inca, ha sido sugerido para otras regiones del Imperio, pues los asentamientos
se ubican estratégicamente al interior de la cuenca, especialmente en las partes
elevadas. Para las cuencas del sur y centro de Ecuador, Fresco (1984: 36-39)
registra que los asentamientos se ubican en las partes altas, Ingapirca en la cuenca
del río Cañar, Tomebamba en la del río Paute. En los Andes Centrales ocurre algo
similar, Huanuco Pampa se sitúa en lo alto de una cuenca del Marañon. En base a
sus investigaciones en Chinchaycocha y Tarma, y aludiendo a una cita de Murua,
Matos (1994: 105) sostiene que:
“…la demarcación geopolítica de los Inka tuvo como fundamento los recursos
naturales y su explotación, los cuales a nivel de la estructura del Estado fueron
organizados territorialmente en la administración de cada provincia”

En el Collasuyo, las investigaciones de Muñoz y Chacama (1993) en la sierra


de Arica, muestran que los asentamientos Inca se ubicaban estratégicamente en las
zonas de articulación e interacción entre las poblaciones altiplánicas y de los valles
occidentales; la ubicación en las cabeceras de valle permitió un control directo
sobre el vital manejo de los recursos hidrológicos, el intercambio de productos y
los espacios productivos situados en otros pisos ecológicos. El potencial minero y
agropecuario de la cuenca del Copiapo, fue aprovechado por los Inca y utilizado
para anexar regiones vecinas (Niemeyer, Castillo, Cervellino 1993).
La variabilidad del poder Inca en las provincias del Imperio, es un problema
abordado por diversos investigadores y ha sido el tema del reciente Pre-Columbian
Symposium en Dumbarton Oaks, desarrollado en octubre de 1997. Allí Matos y
Arellano trataron sobre las variaciones entre las instalaciones Inca en las
provincias de Tarma y Chinchaycocha, mientras Morris y Santillana contrastaron
el ejercicio del poder Inca en Huanuco y Chincha.
La Sierra Central es la región con mayor número de investigaciones sobre la
variabilidad de la presencia Inca. LeVine (1982) examina las variantes de la
administración Inca en cuatro provincias: Huanuco Pampa, Tarma, Pumpu y

12
Xauxa. Al examinar la provincia de Chinchaycocha, Matos (1994: 106) sostiene
que aunque los Yaru y Chinchaycocha fueron comprendidos en una sola provincia
por los Inca, el tratamiento dado a cada grupo fue distinto, fueron dos respuestas
de la politica Inca a dos tipos de sociedades que compartían la misma tradición
cultural. Al analizar las relaciones entre tres capitales administrativas
(Warautambo, Pumpu y Tarmatambo) y las sociedades que controlaron, Matos
concluye que debido a los matices de dicha relación, la influencia Inca fue variable.
Las reglas culturales que están detrás de las manifestaciones materiales, en
nuestro caso las normas que permiten entender coherentemente al patrón de
asentamiento Inca, han sido escasamente investigadas. Propuestas para
caracterizar el sistema de asentamiento Inca en el Cusco han sido formuladas por
Zuidema (1964, 1995) en base al sistema de ceques, que trata de la organización de
todas las huacas del Cuzco y sus alrededores (Zuidema 1968: 46); dicha propuesta
ha sido adaptada para Huánuco Pampa por Morris (1987). La teoría Inca sobre su
organización social, religión, mitología e historia estaría representando en el
sistema de ceque (Zuidema 1995: 102). Thompson (1972: 87-89) ha sugerido la
función simbólica de Huanuco Pampa y Pumpu, asentamientos que constituyen un
símbolo de la soberanía y dominio del Inca, pues son más grandes y elaboradas que
lo utilitariamente necesario; los asentamientos, caminos y almacenes serían un
medio para recordar a los súbditos el poder y dominio del Inca, eran el signo
externo y visible de su dominación. El rol educativo y simbólico de los
asentamientos al transmitir los conceptos Inca sobre la naturaleza de la sociedad y
el universo, ha sido destacado también por Hyslop (1990: 98) quien considera
además que son la expresión física del ritual Inca y su simbolismo, que requiere
cumplir estrictamente algunas actividades; los asentamientos muestran la visión
Inca del mundo a los curacas locales y a sus súbditos.
En Huanúco Pampa evidencias de bipartición, tripartición y cuatripartición
han sido registrados por Morris (1987), ello se deduce de cotejar el plano del
asentamiento con el modelo de ceque propuesto por Zuidema. El asentamiento fue
diseñado para funcionar dentro de varias perspectivas, lo que lleva a Morris (1987:
38-41) a plantear dos interpretaciones de mitades; la primera, definida por el
camino Inca que cruza diagonalmente la plaza, la segunda por un eje este-oeste
relacionado al equinoccio solar; ambas interpretaciones representan entidades

13
sociopolíticas y religiosas, contradictorias y complementarias a la vez, Hanan y
Hurín.
La hipótesis que la forma zoomorfa, vista de planta, de algunos
asentamientos estaría vinculada ideológicamente a sus constructores, o serían
representaciones de sus totem, ha sido planteada por Rowe (1967) y Kauffman
(1985) para el Cusco Inca. Para el Formativo, Morales (1997) ha planteado que en
la arquitectura de Pacopampa se reflejan los principios de dualidad y tripartición,
y que estos trascienden los niveles de desarrollo cultural y los factores tempo-
espaciales; dichos principios y el de cuatriparticipación regularían el mundo
andino. Zuidema (en Hyslop 1990: 51) sostiene que la forma de puma atribuida al
Cuzco, sólo lo sería en un sentido metafórico, pero no en el nivel material. Para
Pumpu Altamirano (1992) ha planteado la forma de un camélido, pero esto es
cuestionado por Matos (1994). A Vilcashuaman, Gonzáles Carre et al. (1981), le
atribuyen una forma de halcón.
Zuidema (1968: 45) ha plantedo que la organización sociopolítica y religiosa
de los Inca esta reflejada en la organización del Cuzco y que la arquitectura de
otros asentamientos Inca nos puede decir algo acerca de su organización
sociopolítica, para demostrar su planteamiento establece comparaciones entre los
conjuntos de edificaciones que integran los asentamientos. Zuidema (op. cit. p. 54)
reconoce lo tentativos de sus resultados, pero traza una línea de investigación, que
nosostros hemos tratado de seguir; considera necesario refinar la técnica, la
participación interdisciplinaria y el empleo de más datos etnohistóricos,
consideramos además que es necesario un análisis regional y ampliar la muestra de
asentamientos. Una de las edificaciones analizadas por Zuidema, son seis recintos
alrededor de una cancha, que estarían consagrados a las seis principales
divinidades del panteón Inca, servidas por seis clases de acllas, agrupadas en dos
grupos; al respecto Zuidema (1986: 32) ha planteado que: “La clasificación
sextuple, está construída por el modo de tres oposiciones binarias diferentes, de las
cuales cada una dice algo del sistema como un todo”
Respecto a nuestro objeto de estudio, Schereiber (1992) considera que existen
tres sitios donde se puede analizar un imperio: la capital imperial, los
asentamientos locales afectados por la expansión estatal y los centros
administrativos instalados por el imperio. Nuestro análisis se centra en el tercer
tipo de asentamientos.

14
2.2- METODO
2.2.1.- FUNDAMENTACION DEL METODO
1.- NIVELES DE INVESTIGACIÓN
Una importante propuesta en el estudio de los asentamientos arqueológicos es
presentada por Trigger (1968, citado en Silva 1996: 12), quien analiza tres
componentes del patrón de asentamiento: las construcciones individuales, la
disposición de estas edificaciones formando una sola comunidad y la distribución
de comunidades en una región particular. Una clara distinción entre los conceptos
de patrón de asentamiento (patrón de sitios en un paisaje regional) y sistema de
asentamiento (conjunto de reglas culturales que generaron el patrón), ha sido
desarrollada por Flannery (1976) en su trabajo Evolución de Sistemas Complejos
de .
Otra definición de sistema de asentamiento (relaciones funcionales entre un
grupo de sitios contemporáneos que pertenecen a una sóla cultura) fue elaborada
previamente por Winters ( 1969 citado en Silva 1996: 11), pero nosotros
manejaremos la definición de Flannery (1976).
Según Cornejo et. al (1980) el estudio de los asentamientos arqueológicos,
correspondientes a un período de tiempo en una región determinada, implica
realizar tres niveles de investigación :
a) Análisis Intrasitio: en este nivel se considera que la unidad de análisis es el
asentamiento arqueológico. Tiene por objetivos determinar la naturaleza,
organización espacial interna y el tipo de actividades sociales desarrolladas en
cada asentamiento.
b) Análisis Intersitio: tiene por finalidad establecer las relaciones existentes entre
los sitios arqueológicos de una región, contemporáneos entre si. Tiene por
objetivo caracterizar el patrón de asentamiento a partir de un análisis
comparativo.
c) Establecer las vínculos de orden cultural que dan coherencia al patrón de
asentamiento arqueológico, definiendo el sistema de asentamiento.

He adaptado esta última propuesta a los objetivos y realidad de nuestra


investigación.

15
2.2.2. DESARROLLO DE LA INVESTIGACION
A continuación explico el método empleado en nuestra investigación:

1.- PROSPECCIÓN PRELIMINAR


Consistió en un primer reconocimiento de la zona a investigar con miras a
elaborar un proyecto de investigación. Este tuvo por finalidad constatar la
presencia de sitios arqueológicos y definir la zona a investigar. Este primer
recorrido permitió determinar las limitaciones que ofrecía la zona, los problemas
logísticos, las horas/hombre a emplear. Se realizó a mediados de 1992, entre dos
personas, con ayuda de la Carta Nacional

2.- DISEÑO DEL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN


Tras reunir y sistematizar toda la información bibliográfica y gráfica sobre
la Arqueología de la Sierra de Piura se eligieron los problemas a investigar,
elaborándose el proyecto. En su diseño se trató de tener acceso a la siguiente
información:
- Información arqueológica para la zona y zonas próximas.
- Información de disciplinas conexas a la Arqueología sobre la zona: Geografía,
Etnohistoria, Etnografía, Historia, Lingüística, Antropología, entre otras.
- Información sobre el material arqueológico proveniente de la zona existente en
museos, colecciones, publicaciones, etc.
Esta parte de la investigación, que se realizó desde 1993 hasta abril de 1994,
permitió obtener el financiamiento y el permiso respectivo del INC.

3.- TRABAJO DE GABINETE PRELIMINAR


Tenía por objetivo realizar una aproximación preliminar a los asentamientos
prehispánicos de la Sierra de Piura a partir de la información bibliográfica y
gráfica disponible. En esta aproximación se trató de aplicar los tres niveles de
investigación :

A.- Análisis Intrasitio, en éste se efectuaron las siguientes actividades :

16
i) La identificación de los asentamientos arqueológicos correspondientes a
una misma ocupación. Se realizó mediante la identificación de los sitios
arqueológicos en las fotos aéreas y la ubicación de estos en los mapas de
Catastro Rural y la Carta Nacional. Esta identificación fue posible para
los asentamientos Inca.
ii) Inferir las áreas de actividad social a través de la función de los recintos o
edificaciones que integran los asentamientos. Esto requería la descripción
detallada de los asentamientos arqueológicos y disponer de los respectivos
planos, los cuales se elaboraron a la escala de 1: 2000. Algunos de ellos se
obtuvieron mediante la ampliación de las fotos aéreas y la superposición
de las respectivas curvas de nivel. La función de las edificaciones Inca se
estableció inicialmente en base a analogías con otras regiones del Imperio.
iii) Definición del medio geográfico y los recursos vinculados a cada
asentamiento. Para ello se recurrió al Inventario de Recursos Naturales
de la Cuenca del Quiroz (ONERN, 1978).
iv) Efectuar una investigación lingüística, a través de los topónimos,
tratando de definir, entre otros aspectos, que características se atribuyen
al asentamiento arqueológico y a su entorno. Inicialmente se orientó esta
tarea a los topónimos quechuas, pero el registro de los topónimos locales
no quechuas demostró ser de mucha utilidad para comprender los
procesos lingüísticos prehispánicos en la región. La relativa autonomía e
importancia que alcanzó este aspecto nos ha hecho incluirlo en el Anexo 1.

B.- Un esbozo de análisis intersitio, intentando proponer una jerarquía y


tipología preliminar de asentamientos entre Tomebamba y
Huancabamba.

C.- Determinar algunas características del sistema de asentamiento Inca,


vigentes en todo el Imperio Inca.
El Trabajo de Gabinete Preliminar se realizó entre mayo y octubre de 1994,
constituyó un avance de investigación entregado a la entidad que financiaba la
investigación.

4.- TRABAJO DE CAMPO

17
Tuvo por finalidad completar in situ el análisis intrasitio, anteriormente
iniciado, o realizarlo completamente en los sitios carentes de información. El
procedimiento adoptado fue el siguiente:
- Realizar en forma sistemática la prospección del área investigada de Sur a
Norte, registrando los sitios ya identificados y procediendo a registrar los
sitios carentes de información.
- En cada asentamiento se realizaron las siguientes actividades :
a. Levantamiento planimétrico de los asentamientos que no cuenten con
planos o completar los ya existentes, sectorización del mismo y elección
de una muestra, variada y representativa, a analizar.
b. Análisis arquitectónico de las subunidades (recintos) y unidades que
integran el asentamiento o de la muestra, registrando esta información en
fichas. Describir detalladamente el asentamiento arqueológico, los recintos
y unidades que lo conforman, el material constructivo empleado, la
disposición de las unidades dentro del asentamiento y otros ítems que
figuran en la ficha.
c. Registro fotográfico y de diapositivas del asentamiento o de una muestra
del mismo; esta información fue registrada en fichas.
d. Recolección de material cerámico de superficie, asociados a las
subunidades (recintos) o unidades que integran la muestra, se recolectó
todo el material visible en superficie, principalmente fragmentos
diagnósticos (bordes, cuellos, asas, cuerpos decorados y bases). El material
registrado fue rotulado, embolsado y trasladado para el posterior análisis.
e. Describir el medio geográfico y los recursos naturales próximos al
asentamiento arqueológico.
f. Recolectar los topónimos utilizados por los lugareños para referirse al
asentamiento o a la zona que lo rodea.
La prospección arqueológica se realizó desde diciembre de 1994 hasta
febrero de 1995.

5.- TRABAJO DE GABINETE


Consistió en el procesamiento de la información registrada durante la
prospección arqueológica, orientándose a los objetivos de la investigación y la
contrastación de las hipótesis planteadas inicialmente.

18
Durante el Trabajo de Gabinete se realizaron las siguientes actividades :
a. Dibujo de los planos con sus respectivas curvas de nivel a escala 1: 2000, y
reconstrucciones hipotéticas de los asentamientos.
b. Dibujo de todo el material cerámico recolectado, a escala 1: 1.
c. Análisis del material cerámico : Se describió detalladamente cada
fragmento analizado y se empleó, principalmente, el criterio morfológico
al clasificar los fragmentos. Se efectuaron los siguientes pasos:
 Por la orientación funcionalista de nuestra investigación tratamos de
reconstruir las vasijas enteras a partir de los fragmentos y establecer la
función de las vasijas. Hemos elaborado para la cerámica de Caxas (Anexo
2) un inventario de las partes que integran las vasijas enteras; dejamos
para futuras investigaciones completar el inventario de vasijas enteras a
partir del cual estudiar las características tecnológicas (pasta y
manufactura) y los diseños asociados a cada forma. La reconstrucción de
vasijas enteras será factible para las once formas Inca registradas en
Cuzco (Rowe 1944). La reconstrucción de vasijas enteras de tradición
local, que presentan formas no Inca, se ha limitado principalmente a los
bordes, esto ha impedido realizar comparaciones rigurosas con la
cerámica de regiones vecinas. Previamente a nuestro trabajo no existía,
para el área investigada, una clasificación de los bordes del material
cerámico.
 Para cada fragmento recolectado se elaboró una ficha de registro, la
información de las fichas fue consolidada en tablas y las clasificaciones se
derivaron de la interpretación de dichas tablas, principalmente de la
forma. La información registrada incluye los siguientes aspectos: tipo de
fragmento o parte del ceramio analizado, forma del fragmento,
características cuantitativas, análisis de la pasta, tratamiento superficial y
características de la decoración.

 Se agrupó para cada asentamiento la cerámica local y aquella que


presentaba formas típicas Inca. La finalidad de esta agrupación fue tratar
de establecer la filiación cultural y cronológica del material cerámico, y la
del asentamiento donde se realizó la recolección.

19
El Trabajo de Gabinete se realizó desde marzo de 1995 hasta febrero de
1997, un avance parcial de dicho trabajo fue presentado al INC a mediados de
1995 y publicado. Los niveles de investigación pudieron ser profundizados durante
el Trabajo de Gabinete y son presentados en esta tesis en los capítulos siguientes.

20
CAPITULO III:
MEDIO GEOGRÁFICO Y RECURSOS NATURALES

3.1.- MEDIO GEOGRÁFICO :


3.1.1.- ALTITUD Y ASPECTOS CLIMATICOS
El punto más bajo de la Sierra de Piura se encuentra en Suyo (Ayabaca), con
menos de 200 m.s.n.m. y el más alto en el Cerro Negro (Ayabaca) a 3990 m.s.n.m.
La variedad altitudinal determina una gran variedad climática. En la subcuenca
del Quiroz se registran los siguientes tipos climáticos :
- Seco y cálido.
- Moderadamente húmedo y templado cálido
- Ligeramente húmedo y templado frío.
- Húmedo y semifrío.
- Muy húmedo y frío moderado.
- Muy húmedo y frío acentuado.

3.1.2.- ZONAS DE VIDA


Denominadas también Formaciones Ecológicas, existen en la subcuenca del
Quiroz un total de once zonas de vida, tres de ellas transicionales. La ubicación de
los recursos naturales en diversas zonas de vida, conlleva que dichos recursos
presenten una variada problemática y niveles de aprovechamiento. Las principales
zonas de vida en la Sierra de Piura son:
- Monte espinoso-Tropical: entre los 200 y 500 m.s.n.m.
- Monte espinoso-Premontano Tropical: entre los 500 y 1,800 m.s.n.m.
- Bosque seco-Premontano Tropical: varía notablemente entre los 800 y 2,200
m.s.n.m.
- Bosque húmedo-Montano Bajo Tropical: entre 1,800 y 2,800 m.s.n.m.
- Bosque muy húmedo-Montano Tropical: arriba de los 2,800 m.s.n.m.
En la subcuenca del Quiroz , las zonas de vida más extensas son: bosque seco-
PremontanoTropical (23.2%), bosque húmedo-Montano Bajo Tropical (17.3 %),
monte espinoso-Premontano Tropical (15.9%) y monte espinoso-Tropical (12.3%).
El 100% está constituido por 435, 000 ha. (ONERN 1978:158-159). La detallada

21
información disponible sobre la subcuenca del Quiroz (ONERN 1978) puede ser
proyectada para las subcuencas del Chipillico y Yapatera (distritos de Frías y
Sapillica).
En general, las zonas de vida situadas bajo los 2,200 m.s.n.m. presentan
condiciones adecuadas para la agricultura de riego, ganadería y crianza de fauna
silvestre. Las formaciones comprendidas entre los 1,800 y 2,800 m.s.n.m. ofrecen
condiciones para la agricultura bajo sistema de riego y secano. En las zonas de
vida comprendidas entre los 2,200 y 3,000 m.s.n.m. pueden desarrollarse con éxito
la actividad agropecuaria, mientras que las formaciones situadas sobre los 3,000
m.s.n.m. son propicias para la actividad ganadera. Además, la Sierra de Piura se
caracteriza por ser un área de ecosistemas diferentes pero colindantes, tales como:
ceja de selva, valles interandinos y valles secos.

3.2.- RECURSOS NATURALES


3.2.1.- RECURSO SUELO
Para la subcuenca del Quiroz se presenta, a continuación, el potencial del
recurso suelo y la extensión que ocupa.

GRUPO DE
CAPACIDAD POTENCIAL SUPERFICIE SUPERFICIE
DE USO MAYOR
(en Ha) (en %)
X Tierras de protección 252800 58.20
P Tierras aptas para pastos 121100 27.80
F Tierras aptas para producción forestal 53700 12.30
A Tierras aptas para cultivos en limpio 7400 1 .70
TOTAL 435000 l00.00

CUADRO N° 1: POTENCIAL, SUPERFICIE Y PORCENTAJE DE LOS


GRUPOS DE SUELOS POR SU CAPACIDAD DE USO
MAYOR, EN LA SUBCUENCA DEL QUIROZ . Fuente:
ONERN (1978)

22
También se da a conocer las principales asociaciones de grupos de suelos y
su importancia para fines agropecuarios o forestales en la subcuenca del Quiroz .

ASOCIACION POTENCIAL SUPERFICIE SUPERFICIE


DE SUELOS (en Ha) (en %)
Actividad pecuaria extensiva y
Limón temporal
Pastoreo permanente 219400 50.40
Producción forestal
Guineo-Carrizo Pastoreo extensivo y temporal 39900 9.20
Guineo Actividad pecuaria extensiva y 27300 6.30
temporal
Actividad pecuaria extensiva y
Montero-Limón temporal 22100 5.10
Pastoreo permanente
Producción forestal
Pastoreo extensivo permanente 18000 4.20
Hualancas-Limón Producción forestal

CUADRO N° 2: POTENCIAL, SUPERFICIE Y PORCENTAJE DE LAS


ASOCIACIONES DE SUELOS , EN LA SUBCUENCA DEL
QUIROZ . Fuente: ONERN (1978: 201)

De los dos cuadros anteriores, concluimos que el principal potencial del


recurso suelo es la actividad ganadera, seguida de la producción forestal y en
menor grado la actividad agrícola. El potencial del recurso suelo, para las
subcuencas del Chipillico,Yapatera y Huancabamba, es similar al de la subcuenca
del Quiroz .

3.2.2.- RECURSO HIDRICO


El recurso hídrico de la Sierra de Piura está constituido por:
a. Aguas Meteóricas: precipitación pluvial. .

23
b. Aguas Superficiales: provenientes de las subcuencas del Quiroz , Macará,
Chipillico, Yapatera, Canchis y Huancabamba, con sus respectivas
afluentes (lagunas, ríos y quebradas). Las dos primeras integran la cuenca
del Chira, las dos siguientes la cuenca del Piura y las dos restantes la del
Chinchipe
c. Aguas Subterráneas: conformadas por las que provienen de pozos o
fuentes y galerías filtrantes.
A continuación examinemos el recurso hídrico:
a. Aguas Meteóricas: se presenta a continuación, como muestra, la
precipitación pluvial registrada en la estación Ayabaca, entre 1982 y
1992.

PRECIPITACION
AÑO PROMEDIO ANUAL
(m.m.)
1982 1261.20
1983 2485.60
1984 1807.90
1985 599.10
1986 1079.80
1987 1111.40
1988 l109.30
1989 1649.60
1990 1071.80
1991 812.10
1992 1129. 10

CUADRO N° 3: PRECIPITACION PLUVIAL EN LA ESTACION


AYABACA, 1982-1992. Fuente : CEDIR-CIPCA (1994)

La precipitación pluvial varía de estación a estación por: ubicación


altitudinal, pertenencia a determinada subcuenca, Fenómeno del Niño y otros
factores.

24
b. Aguas Superficiales: la información disponible no es reciente, se limita
además a los ríos Macará y Quiroz . Para el caso del río Quiroz
presentamos el siguiente cuadro:

MASA ANUAL DESCARGA MEDIA


AÑO (millones m3) (m3/seg)

1970 774.68 24.56


1971 1051.41 33.34
1972 686.21 21.70
1973 766.86 24.32
1974 782.16 24.80

CUADRO N° 4: INFORMACIÓN ANUAL DEL CAUDAL DEL RÍO


QUIROZ EN LA ESTACIÓN PARAJE GRANDE. Fuente: ONERN (1978: 325)

Para el río Macará o Calvas presentamos el siguiente cuadro:

AÑO MASA ANUAL DESCARGA MEDIA


(millones m3) (m3/seg)
1973 1460.78 46.32
1974 777.80 24.66
1975 1513.82 48.00
1976 1592.33 50.48

CUADRO N° 5: INFORMACION ANUAL DEL CAUDAL DEL RÍO


MACARÁ-CALVAS EN LA ESTACIÓN PUENTE
INTERNACIONAL. Fuente: ONERN (1978: 326)

c. Aguas Subterráneas: no se dispone de un adecuado inventario y medición


de este tipo de recurso hídrico.

25
Los sistemas de distribución de riego y las cuencas hidrográficas se ilustran
en los Mapas N° 1 y 2. Gran parte de ellos deben estar vigentes desde tiempos
prehispánicos.

3.2.3.- RECURSO PASTOS NATURALES


Las pasturas naturales permanentes se ubican en la zona de vida bosque muy
húmedo-Montano Tropical, principalmente a partir de 3,200 m.s.n.m. y presentan
las siguientes características en la cuenca del Quiroz :

ASOCIACIONES EXTENSION POTENCIAL


DE PASTOS (en Ha)
Stipetum 12100 Limitado uso pecuario

Calamagrosetum 3550 Protección

TOTAL 15650

CUADRO N° 6: EXTENSIÓN Y POTENCIAL DE LOS PASTOS DE LA


SUBCUENCA DEL QUIROZ . Fuente : ONERN (1978 :
Mapa N° 9)

Estos pastos permanentes constituyen sólo el 3.6% de la superficie de la


subcuenca del Quiroz , dato que contradice el hecho que el potencial principal del
recurso suelo es la actividad ganadera, la que necesita pastos permanentes o
estacionales. Gran parte de los pastos estacionales son incluidos por la ONERN
(1978), sin mencionarlos, en la asociación de categorías denominadas "terrenos sin
uso", conformados por terrenos de barbecho, invernas, eriazos, caja de río y
misceláneos. Estos "terrenos sin uso" conforman el 71.7% de la subcuenca del
Quiroz .
En tiempos prehispánicos los pastos proporcionaron el sustento de una
extensiva ganadería de camélidos y posiblemente cérvidos. Durante la colonia los
pastos sustentaron una próspera ganadería equina, principalmente de mulas. En la
actualidad, y posiblemente también en el pasado, Ayabaca es la provincia de Piura

26
con mayor superficie cultivada de pastos (37.1%), tiene además el mayor número
de unidades agropecuarias (32.0%). El pasto cultivado más importante en Piura es
el “elefante”; Ayabaca tiene la mayor superficie cultivada de dicho pasto, luego de
Huancabamba (INEI 1994:210). Ayabaca concentra la siguiente variedad de
pastos cultivados:

PRINCIPALES NUMERO DE PORCENTAJE SUPERFICIE SUPERFICIE


PASTOS UNIDADES DE UNIDADES CULTIVADA CULTIVADA
CULTIVADOS AGROPECUARIAS AGROPECUARIAS (en Ha) (en %)
Castilla 973 43.50 1821.73 46.90
Elefante 757 33.80 l107.42 28.50
Chileno 313 14.00 487.24 12.50
TOTAL 2238 100.00 3888.28 l00.00

CUADRO N° 7: NÚMERO DE UNIDADES AGROPECUARIAS (U.A.) Y


SUPERFICIE CULTIVADA, SEGÚN VARIEDAD DE
PASTOS, EN LA PROVINCIA DE AYABACA. Fuente: INEI
(1994:109)

3.2.4.- RECURSO FORESTAL Y FAUNA


El tipo arbóreo Pasallo-Palo Santo con el 13.9 % representa el sector más
extenso de las tierras de protección con bosques; mientras que las principales
tierras para plantaciones forestales de producción se hallan en la zona de vida
bosque húmedo-Montano Tropical, en los distritos de Ayabaca y Pacaipampa,
constituyendo sólo el 4.6% del total de superficie.
En el siguiente cuadro se muestran las tierras con aptitud forestal de la
cuenca del Quiroz :

27
DENOMINACION DE SUPERFICIE SUPERFICIE
TIERRAS (en Ha) (en %)
Tierras de proteccion con bosques 92220 21.2
Tierras para plantaciones forestales de 53505 12.3
producción
Tierras de proteccion producción 87435 20.1
Otras areas 201840 46.4
TOTAL 435000 100.0

CUADRO N° 8: SUPERFICIE DE LAS TIERRAS CON APTITUD


FORESTAL DE LA SUBCUENCA DEL QUIROZ .
Fuente: ONERN (1978)

3.2.5.- RECURSOS MINEROS


Desde la época prehispánica actividades de metalurgia y orfebrería de los
pueblos piuranos se abastecían con minerales que, según la tradición, provenían
principalmente de Ayabaca. Otros indicios sobre el potencial minero de la
provincia se encuentran en "El Oro de Ayabaca", trabajo escasamente conocido
publicado por el profesor Olaechea en 1886, citado por Raimondi (1887), cuya
veracidad pudo constatar el sabio en sus viajes por la Sierra de Piura.
Hasta hace pocos años la actividad minera en la Sierra de Piura no era muy
significativa. La información disponible acerca de las reservas minerales era
incompleta y sólo contenía datos referenciales y aproximados. Sin embargo, en los
últimos años, a partir de la promulgación del Decreto Legislativo 708 (del 13 de
diciembre de 1991), que promueve la inversión en el sector minero, se han
presentado numerosos petitorios y denuncios a cargo de personas particulares y
empresas nacionales y extranjeras. Una de las concesiones de mayor importancia
es la de Coripacha, que abarca extensas zonas de Ayabaca y Huancabamba cerca a
la frontera con el Ecuador.
La información geológica y minera sobre la provincia de Ayabaca es
proporcionada por la ONERN (1978), por el INGEMMET, los datos consolidados

28
por la Dirección Regional de Minería e Hidrocarburos de Piura, y el Mapa
Minero del Perú editado por el Ministerio de Energía y Minas.
Veamos algunos datos de interés :

RECURSO CANTIDAD UNIDADES MINERAL


Metálicos Sin Determinar _ Oro, Plata, Plomo,
Cobre, Zinc
No Metálico 63.0 Millones Tm Baritina

CUADRO N° 9 : RESERVAS MINERAS EN LA PROVINCIA DE AYABACA.


Fuente: Dirección Regional de Minería e Hidrocarburos de
Piura. Publicado por la Cámara de Comercio y Producción de
Piura (1994)

Con la finalidad de establecer el posible potencial minero que antaño tuvo la


Sierra de Piura, es particularmente interesante seguir la evolución de denuncios
mineros en la provincia de Ayabaca, entre 1991 y 1993, es decir, antes y después de
publicarse el D.L. N° 708. Las informaciones publicadas por la Jefatura Regional
de Hidrocarburos de Piura (En: INEI 1994) permiten observar que la provincia de
Ayabaca que tiene dos denuncios mineros en 1991 y tres en 1992, muestra un
sorpresivo incremento que alcanza los 67 denuncios en 1993. La extensión de los
denuncios, principalmente auríferos, cubre una superficie de 60,000 hectáreas. El
crecimiento es algo menor en la provincia de Huancabamba, pero resulta
igualmente impresionante. Es obvio que los denunciantes tuvieron acceso a
información restringida, de otro modo no se explica la repentina "vocación
aurífera" de la Sierra de Piura. Extrañamente el inventario realizado por ONERN
(1978), no parecía darle mayor importancia al potencial aurífero de la región,
además, clasificaba una gran extensión de la provincia como "tierras sin uso".
ONERN (1978) informaba escuetamente sobre algunos depósitos de
minerales metálicos en la provincia de Ayabaca, como cobre, plata, plomo y oro,
localizados principalmente en la zona mineralizada de Aragoto-Ollería, de 20 km.
de longitud y l0 km. de ancho para dicha zona, localizada en dirección noreste -

29
sureste, entre los cerros de Aypate al sur y Huara al norte. Otra zona mineralizada
detectada en Suyo-San Joaquín, tiene vetas de cobre y plomo; existiendo asimismo
un depósito de óxido de cobre en Tomapampa-San Joaquín. Según la ONERN, la
zona de Aypate-Ollería brindaba las mejores posibilidades económicas, por lo que
se hacía necesaria la realización de un estudio de prospección más amplio, dentro
de un programa general de exploración y evaluación de todas estas áreas
mineralizadas. En 1995 parte del cerro Aypate había sido destinado para efectuar
explotación minera. Con relación a depósitos de oro, ONERN indicaba una
presencia casi nula, posiblemente por falta de adecuados estudios o para evitar los
respectivos denuncios mineros; sin embargo se determinaba que las áreas
potencialmente recomendables para prospección eran las quebradas de Olleros,
Chocán y Hualcarumi ubicadas en las comunidades de Olleros, Chocán, Sícchez y
Joras. El informe consignó los mismos datos que 100 años antes proporcionará
Raimondi, pero sin citarlo.
Los prospectos metálicos están representados principalmente por la
presencia de depósitos de Baritina en las zonas de La Copa-Záncor y Tomapampa-
San Joaquín; materiales de construcción se encuentran en los ríos Quiroz y
Macará (Calvas) conformados mayormente por gravas, arena, piedras y
materiales rocosos. En Paimas, Suyo, Puente Intenacional e inmediaciones de
Pacaipampa existen depósitos de granodiorita, docitas, turmalitos.y cuarcitas
empleados en la ornamentación con roca. Abundantes depósitos arcillas y caolín,
empleados para elaborar material cerámico, han sido registrados en : Ayabaca,
carretera a Sicchez, Ollería, Samanguilla, Quebrada El Progreso, carretera a
Saucillo. También se han registrado depósitos calcáreos, calizas, de uso en la
construcción. En Ayabaca abundan los materiales rocosos, estos se pueden
encontrar en: Arreipite Alto, Pingola, Cerro Llantuma y al Este de la cumbre del
cerro Chacas.

30
CAPITULO IV : INVESTIGACIONES PREVIAS

En tiempos prehispánicos, los procesos históricos de la actual Sierra de


Piura y el Sur de Ecuador estuvieron estrechamente vinculados. Las actuales
fronteras políticas son un evento relativamente reciente, por esta razón
examinaremos las informaciones e investigaciones existentes sobre estas regiones
vecinas durante los períodos investigados. Asimismo, presentaremos una breve
caracterización de los asentamientos Inca a la luz de las investigaciones realizadas.

4.1.- EL PERIODO INTERMEDIO TARDÍO


4.1.1.- LA INFORMACIÓN ARQUEOLÓGICA
Las investigaciones arqueológicas en la Sierra de Piura se iniciaron en 1916.
Julio C. Tello formó parte de la Expedición Científica al Marañón de la
Universidad de Harvard, que exploró el valle de Piura y las provincias de
Huancabamba, Ayabaca y Jaén; en Huancabamba y Morropón se registró
cerámica monócroma con decoración incisa (Mejía Xesspe 1967 : xv).
Recientemente hemos tenido acceso (Susan Bruce, via Internet 1997) a la relación
de materiales arqueológicos recolectados por la Expedición Científica al Marañón.
Estos se encuentran depositados actualmente en el Museo Peabody de la
Universidad de Harvard, destacando los siguientes: fardos funerarios, huesos
humanos, tejidos, caracoles, material cerámico (chavinoide) y metales. Tello, quien
tenía 36 años y terminaba de estudiar Antropología en Harvard, estableció una
base de operaciones en Huancabamba y exploró en un radio de 40 Km. a la
redonda, registrando material arqueológico en cerro El Burro, Cueva Mcasic,
Laguna Waringa, Sondas, cerro Pariacaca y cerro San Antonio.
Presentamos a continuación algunos temas investigados por Tello y por los
investigadores que le sucedieron

i) las wankas y adoratorios


En su obra de síntesis “Origen y Desarrollo de las Civilizaciones
Prehistóricas Andinas”, Tello (1942) al referirse a la Arqueología del Norte
Andino, evidencia su conocimiento de la Sierra de Piura, donde considera se
desarrolló la Civilización Recuay-Pasto. Refiriéndose a las creencias religiosas del

31
Norte Andino sostiene (1942 :70) que existían adoratorios en Huancabamba,
definiéndolos como edificaciones religiosas y monumentales asociados a: obras
escultóricas, cámaras o galerías, estatuas, lajas con figuras en relieve. Respecto a
las lajas profundiza Tello :
“Una representación mas simplificada de familia de dioses-Idolos, animales
auxiliares y hombres y mujeres servidores- se encuentra en otra escultura de
carácter igualmente religioso: la laja, con una trinidad alegórica en relieve, que
adorna el dintel de las entradas a los templos y poblaciones sagradas o acrópolis
y a la entrada de las cajas o cuevas funerarias abiertas en la roca...En algunos
sitios de la provincia ... de Huancabamba y Ayabaca se encuentra esta clase de
lajas adornadas con figuras de felinos con apéndices cefálicos y con las
imágenes de la misma divinidad” (Tello 1942 : 71).

Además de las wankas asociadas a tumbas, a modo de marcadores y con


significancia ritual, las wankas están asociadas a centros ceremoniales o
adoratorios, Tello sostiene:
“Esta wanka...está al centro de patios o plazoletas cercadas. Los patios son sin
duda, los corrales donde se guardaban, según los extirpadores de idolatrías, las
llamas escogidas y destinadas al sacrificio, y la wanka es el ídolo Kauri, en
cuyo honor se ofrecía este...las tumbas están en los contornos de los
adoratorios. Dentro de las áreas de los soterrados se destaca uno o mas
montículos con restos de superestructura dónde, como se ha manifestado ya, se
halla la wanka u obelisco que precisa el sitio del adoratorio” (1942 : 79-80).

La tradición de wankas (rocas largas y erguidas), asociados o no a patios o


plazoletas cercadas, es muy antigua en la Sierra de Piura ; es posible que esta
tradición ya existiera durante el Horizonte Temprano, como en Cerro Collona
(Sichhez) y Cerro La Huaca (Samanaga), deducimos ello de los diseños chavinoides
plasmados en las wankas. Polia considera que las wankas corresponden al
Formativo (1995: 239). Conjuntos de wankas, asociadas a recintos cercados o a
montículos, constituyen parte de los centros ceremoniales o adoratorios del
Período Intermedio Tardío. La tradición de wankas perduró hasta el Horizonte
Tardío en la sierra piurana y en otras regiones de los Andes Centrales.
Wankas con diseños orientados hacia el Norte y dispuestas en una planicie
junto a montículos tronco piramidales han sido registradas en Cerro La Huaca por
Polia (1987, 1988, 1995). Otras wankas han sido registradas en las proximidades
de Samanga, Cerro de Huilco, Loma de Lucas (con la cara grabada mirando hacia
la laguna Prieta), Yanchalá, Cerro Culucán, Cerro Gigante, Cerro Collona de
Sicchez (centro ceremonial de wankas orientadas al Este y altares de roca con dos

32
cavidades, vinculado a montículos), Cerro La Huaca de Checo (conformado por
agrupaciones de wankas sin diseños), Cochapampa (wanka asociada a plaza
hundida trapezoidal). La asociación entre wankas o cumbres de cerros y los altares
líticos es interpretado por Polia (1995 : 238) como una relación hanan y hurín,
masculino y femenino. Respecto a la asociación entre plazas cultuales (hundidas o
cercadas), Polia (1995 : 244) considera que es una constante en los centros
sagrados de la Sierra de Piura; la mayor parte de las plazas cultuales parece haber
sido destinadas a rituales vinculados al agua y la fertilidad.

ii) Los patrones funerarios


Del cerro San Antonio, en Huancabamba, Tello recuperó fardos funerarios,
vestimentas y utensilios (Ramírez 1966: 34). Tello (1942 : 73-79) registra dos
grupos de prácticas funerarias para el Norte Andino. El primer grupo esta
conformado por tumbas cavadas en roca (cajas y cuevas funerarias) y el segundo
por tumbas construidas por lajas de rocas (cajas y chullpas o torrecillas
funerarias). Algunos de estos tipos de tumbas han sido registrados en la Sierra de
Piura. Tello (1942 : 73-76) considera que las cajas y cuevas funerarias caracterizan
al Norte Andino, correspondiendo a dos clases o categorías de personas: unas de
rango y otras del pueblo. Por encontrarse distribuidas en la misma área la caja
funeraria socavada en la roca y las cajas construidas con lajas de rocas, Tello
sostiene que son contemporáneas. Un elemento asociado a las cajas es una piedra
erguida o wanka.
Las investigaciones realizadas por Guffroy (1983) sobre los patrones
funerarios en el valle de Magdalena (cerca de Macará), registran una tradición de
enterramientos en urnas, la que se extendía al Oeste de Loja y aparece también en
Catacocha. La tradición de enterramientos en urnas comprendería una vasta
región que abarcaría el Sur de Ecuador y la Sierra de Piura (Ayabaca). Según
Almeida (1987) las poblaciones de las cuencas del Macará y Catamayo comparten
el patrón de enterramiento en urnas (colectivo o individual), pero la morfología y
el análisis del material cerámico indica diferencias. En cerro Caballo Blanco
(Tapal) y cerro Pajonal Polia (1995 : 230-232) reporta tumbas en forma de cajón
elaboradas con lajas de roca; en las mismas zonas y en otras registra otro patrón
funerario, cuevas funerarias con la entrada cubierta por rocas, tumbas semejantes

33
hemos registrado en La Coipa. En Mitupampa Polia registró torrecillas funerarias
o chullpas.
Las excavaciones de Polia (1995 : 288-292) en la Necrópolis de San Bartolomé
de Olleros (Ayabaca), efectuadas en 1993, le permitieron registrar dos tipos de
tumbas: urnas funerarias y fosas funerarias. En el primer tipo existen dos
variedades de utilizar las urnas: para contener el cuerpo y para cubrir el cadáver;
el cadáver es sepultado de dos formas, sentado o una parte del mismo (entierro
secundario). Las tumbas en fosa presentan siete variantes : fosa sin marcadores
(rocas), fosa con marcadores, fosa con pequeño pozo al fondo, fosa alargada con
vestíbulo y pozo sepulcral en cripta, fosa en pozo vestibular sin cripta, fosa con
pozo vestibular poco profundo y cripta, fosa con pozo vestibular profundo y cripta.
En las tumbas en fosa destaca la presencia de una vasija funeraria de cuerpo
lentícular y cuello recto expandido y de hachuelas de roca.
Polia (1995 :298) sostiene la filiación cultural de las urnas funerarias con las
culturas septentrionales y con la selva alta amazónica. Aunque no presenta
fechados radiocarbónicos ni cronología relativa, sugiere que las urnas y fosas
funerarias serían contemporáneas, tal como ocurre en Ecuador. La ausencia de
fechados es una constante en las investigaciones de Polia.
Las excavaciones en la Necrópolis de Olleros Ahuaico (Potrero de Mulas y
Vaca Coneja) efectuadas por Polia en 1994, permitieron también registrar fosas
funerarias; una de ellas contenía los restos de un curaca local con sus respectivos
acompañantes y abundante ajuar funerario. Este curaca sería conocido como El
Señor de Olleros y supuestamente emparentado estilísticamente con Moche,
aunque las semejanzas son más evidentes con Vicús, pero no existen fechados
radiocarbónicos que confirmen tal ubicación cronológica; una de las vasijas
funerarias es similar a una vasija registrada por Guffroy (1987) para un entierro
tardío en Loja. En las fosas funerarias de Ahuaico se registró también la típica
vasija funeraria registrada en la Necrópolis de San Bartolomé de Olleros, esto
junto a las hachas líticas, las pequeñas lajas de roca y los aretes, permiten sostener
la contemporaneidad de dichas necrópolis (Polia 1995 : 403), pero no su ubicación
cronológica. Las evidencias funerarias permiten afirmar a Polia que se trata de:
“... una sociedad, la de los Guayacundos Ayahuacas, dividida en clases
funcionales fundadas en el prestigio social y caracterizadas, además de una
diferente distribución de bienes, por diferentes costumbres funerarias” (1995 :
404).

34
Habría que añadir que dichas evidencias sugieren diferentes procedencias
étnicas que pudieron o no reflejar diferencias sociales, en el caso de ser
contemporáneas. Los curacas habrían sido enterrados en la Necrópolis de Olleros
Ahuaico con elementos culturales pertenecientes a un contexto ritual y simbólico
distinto al que se halla en la Necrópolis de San Bartolomé de Olleros, considerada
de menor jerarquía. Durante 1995 y 1996 Polia excavó una tumba colectiva, cuya
forma vista de planta se asemeja a una serpiente bicéfala, esta tumba contenía
ocho cadáveres enterrados en fosas; la cabeza de la serpiente sería una gran fosa
triangular orientada hacia el cerro Aypate.

iii) Los cerros coronados


En los Andes Centrales durante el Período Intermedio Tardío las cumbres y
lomas de los cerros son elegidos para la construcción de edificaciones, a las que se
ha atribuido funciones militares debido a lo estratégico de su ubicación, se les ha
dado la denominación de cerros fortificados, y han servido de evidencia para
sostener que habrían sido tiempos conflictivos. Sin embargo, creemos que la
mayoría de cerros con edificaciones en la Sierra de Piura, a los que denominaré
“cerros coronados”, estuvieron dedicados a funciones rituales, en el contexto del
culto a los apus.
No todos los cerros fueron coronados con edificaciones, en algunos casos se
ocuparon las lomas de los cerros donde se construyeron asentamientos, en otros se
construyeron edificaciones simultáneamente en las cumbres y lomas de los cerros.
Cerros coronados en la Sierra de Piura han sido registrados por Polia (1995) y
Celso Acuña (1995, comunicación personal) en: Aypate (El Mirador), Cerro
Saquir, Cerro Granadillo, Cerro Jijul, Cerro de Chala (con escalinatas de acceso y
montículo de planta circular), Cerro Culuguero (con plaza trapezoidal cercada),
Cerro Llantuma, Cerro Rondorhuaca, Cerro Pilán de Frías (la cumbre está
cubierta por terrazas escalonadas), Cerro Granadillo de Silaguá (una serie de
terrazas cubren la cumbre), Cerro Collona de Sicchez (tres montículos de base
circular asociados a conjuntos de wankas y altares líticos), Cerro La Huaca del
Checo (dos montículos de perfil redondo asociados a wankas), Cerro Collona
(cumbre rodeada de paredes de roca), Cerro Barbas, (Montero), Andurco.
Otros cerros coronados presentan recintos en la cumbre y sucesivas zanjas o

35
pucaras, como los registrados por Figueroa (1988): Cerro de Los Antiguos, Cerro
Ardecandela, Cerro Tuyirca y Cerro Las Aradas. Entre los cerros que presentan
edificaciones en las cumbre y faldas de los cerros, entre otras destacan “Las
Casitas” del Cerro Tabaco registrado por Figueroa (op. cit.), ubicadas en
Yamango (Morropón), conformado por aproximadamente 200 recintos. En las
faldas del Cerro Culucan han sido registrados una laguna artificial, montículo y
plaza cercada (Polia 1995).

iv) Los petroglifos y pacchas


El mayor aporte de Polia (1972, 1986, 1987, 1995) a la investigación
arqueológica en la Sierra de Piura ha sido el registro de petroglifos y pacchas. Las
zonas con petroglifos explorados por Polia son: Samanga-El Toldo (con
superposición de culturas desde el Horizonte Temprano), Culqui (Paimas), Silaguá
(Frias), Yanchalá, Carmen de Tacalpo, Cerro Viscacha (Cujaca), Lanchipampa,
Samanguilla, Cerro La Cruz, Diablos Pintados, Cerro Balcón, entre otros. La
ubicación cronológica de los petroglifos es difícil de precisar, mas aún cuando no se
han realizado excavaciones en edificaciones asociados a ellos ; tampoco los diseños
representados en los petroglifos han sido de mucha utilidad para precisar su
ubicación cronológica, a excepción de algunos petroglifos de Samanga, La Huaca y
El Mango (Canchaque), cuyos diseños corresponden al Horizonte Temprano.
Respecto a la filiación cultural de los petroglifos, Polia (1995) sostiene la filiación
amazónica de los mismos, evidencias de antiguas migraciones del Este y Noreste
hacia el Oeste. Polia (1986, 1995 : 123) establece comparaciones con los petroglifos
del Río Napo, Guellayhuanca (Alto Marañón) y Pantiacolla o Pusharo (Madre de
Dios).
Las funciones que cumplieron los petroglifos no están claras; los que tienen
cavidades (“pocitos”) habrían servido para contener ofrendas (Polia 1986). Otras
funciones de los petroglifos que representan líneas continuas o formadas por serie
de puntos, sería la de representar gráficamente caminos o ríos, dividir dualmente
la superficie con diseños, marcar puntos importantes de la topografía del lugar
(Polia 1986 : 125). Los petroglifos habrían desarrollado un importante rol religioso
o cultual, lo mismo que las pacchas utilizadas en ritos relacionados a la sacralidad
de las aguas (Polia 1995 : 123). Los petroglifos permitirían la comunicación visual

36
de mensajes probablemente de tipo religioso, además de información geográfica
sobre el territorio, sus habitantes y recursos naturales; Polia (1995 : 124) sugiere
que se trata de una comunicación ideográfica de conceptos simples o complejos por
medio de figuras y simbolismos sencillos que podían ser “leídos” y entendidos por
gente que contaba con un patrimonio común de símbolos gráficos. Los petroglifos
podrían representar además las visiones obtenidas por medio de plantas
alucinógenas en contextos chamánicos o rituales (Polia 1995 : 124). Otras funciones
de los petroglifos podrían ser: la demarcación territorial de grupos étnicos,
constituir adoratorios al aire libre, indicar la presencia de enfermedades
endémicas, indicar el límite de un piso ecológico, entre otras.

v) Los asentamientos
Las investigaciones realizadas por Almeida (1983) en la cuenca del Catamayo
indican un patrón de asentamiento núcleado con una parte de la población que
conserva un patrón de asentamiento disperso; se presenta una relativa ausencia de
productores especializados y la presencia de múltiples centros de poder.
Posiblemente se trate de señoríos o curacazgos (entidades sociopolíticas que
controlan un territorio pero tienen nivel de Estado), que están ocupando
asentamientos ubicados entre los 1000 y 1400 m.s.n.m. Hocquenghem (1989) indica
la presencia de asentamientos ubicados sobre los 2000 m.s.n.m. en la sierra de
Piura (al noroeste del Camino Inca), los cuales están edificados con paredes de
piedra semicanteada no bien aparejada, la autora sostiene que estos asentamientos
evidencian una ocupación del territorio en forma dispersa, con "fortalezas"
ubicadas en sitios estratégicos y un centro de población aglomerada para
defenderse.
La prospección realizada entre el Oeste y Sur de Huancabamba por Palacios
y Morales (1992), indica que el patrón de asentamiento se caracteriza por los
asentamientos principales que se ubican en la parte superior de los cerros y los
asentamientos secundarios localizados en las faldas de los montículos; se presentan
también unidades dispersas. En estos asentamientos es común el uso de la planta
rectangular, cuadrangular y circular, así como el uso de aterrazamientos; en la
construcción se empleó piedra angular unida con argamasa de barro.

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vi) La cerámica
El material cerámico registrado por Almeida (1983) en la cuenca del
Catamayo se caracteriza por que la técnica de manufactura es la del corrugado
producido por enrollamiento e intencionalmente no obliterada; en cuanto a la
morfología, se encuentran recipientes cerrados, abiertos y otros; esta tradición
cerámica que presenta pequeñas variaciones locales recibe el nombre de fase Zarza
(Almeida 1987). En la tradición cerámica del valle de Magdalena (Guffroy 1983,
1987), la técnica de manufactura es tosca; respecto a la morfología se encuentran
recipientes sin cuello (tipo urna), jarras de cuello recto u oblicúo externo
frecuentemente cóncavo; la técnica decorativa (al igual que en Cariamanga) es el
“peinado”.
En cuanto al material cerámico registrado por Hocquehghem (1989), la
técnica de manufactura es la del cordón, enrollado o colombino, que permite
elaborar el cuerpo de la vasija; la técnica decoración se caracteriza por presentar
bandas sinuosas con marcas circulares (éste estilo es común en la vertiente
amazónica). El material cerámico registrado por Palacios y Morales (1992),
presenta las técnicas decorativas "piel de ganso", "paleteado" y una técnica
característica de la cerámica tallán. Para esta zona son evidentes las relaciones con
Lambayeque (Sicán Tardío) y posteriormente con Chimú.
En resumen, el Período Intermedio Tardío en la sierra piurana y Loja, está
definido por la presencia de un grupo étnico de origen amazónico, posiblemente
jívaro, cuya llegada al Sur de Ecuador se habría producido luego del siglo VI
(Guffroy 1987). La presencia de este grupo se expresa en una misma tradición
cerámica que presenta pequeñas variaciones locales, así como por compartir
prácticas funerarias (enterramiento en urnas) y por la ocupación de partes altas.
En cuanto al patrón de asentamiento, coexiste una población dispersa
(probablemente asociada a grupos familiares nucleares) con algunos centros más
importantes (esto puede testimoniar la existencia de poderes locales). En lo que
referente a organización, sociopolítica, a nivel regional, estuvo estructurada
alrededor de pequeños señoríos relativamente independientes, capaces de formar
alianzas en casos excepcionales para hacer frente a amenazas externas (sería el
caso de la "confederación" de Caxas, Ayahuacas y Calvas).

38
4.1.2.- LA INFORMACIÓN ETNOHISTÓRICA

Las fuentes de información que hacen referencia a lo ocurrido durante el


Período Intermedio Tardío en la zona investigada son principalmente la de los
cronistas: Cieza de León, Cabello de Balboa, Garcilaso de la Vega, entre otros.
Esta información además de aparecer publicada individualmente ha sido
recopilada e interpretada por los siguientes autores: Justino Ramírez (1966), Polía
(1973,1995), Hocquenghem (1989), Espinoza (1975 ), Caillavet (1985, 1987),
Taylor (1990, 1991, 1992), entre otros. Por lo extenso de las citas los remito a los
autores anteriormente señalados. A continuación señalaré los principales temas
tratados por los investigadores para el Período Intermedio Tardío.

i) Ubicación geográfica y linderos de tierras


Polia (1973, 1995) citando a Cieza de León y Garcilaso de la Vega destaca
que la Sierra de Piura y parte del Sur de Ecuador era habitada por tres provincias
Caxas (Cassa), Ayabaca (Ayahuaca) y Calvas (Callua), que tenían en su interior
muchas "naciones". Espinoza (1975) señala que la tierra de los Huayacuntus
(condores dispersos) o Guayacundos de Caxas, se hallaba ubicada en Ayabaca y
Huancabamba, siendo los "límites" de este señorío: al Este el río Yanamayo (Río
Negro), al Oeste el río Catamayo (río Chira), al norte el río Calvas o Espindola y al
sur el río Piura. Espinoza es quien da la denominación de Huayacuntus o
Guayacundos a los habitantes de tiempos preinca de la Sierra de Piura.
Caillavet (1985, 1987) sostiene que el Sur de Ecuador estaba ocupado por
etnias independientes unas de otras, económica y políticamente, denominadas
posteriormente Paltas y no tenían un territorio geográfico limitado. Las
"provincias" al interior de los Paltas eran: Chaparra (al norte), Garrochamba (al
oeste), Calvas (al sur), Malacatos (en Catamayo), Pacamoros (en Valladolid).
Malacatos era poblado por grupos amazónicos. Moreno Yañez (1988) destaca la
presencia de tres grupos étnicos en la Sierra Sur de Ecuador, con unidad cultural:
Cañaris, Paltas y Malacatos, los que formaban dos "naciones": Cañaris y Paltas;
asimismo sostiene que los enclaves Paltas en la Ceja de Montaña Oriental y Jaén
de Bracamoros, les garantizaba acceso a diferentes pisos ecológicos. En cuanto al

39
territorio ocupado por los Paltas plantea que al norte se extendería hasta
Saraguro, al sur el río Calvas, al Oeste Zaruma y al Este la Cordillera Real.
Hocquenghem (1989), trata sobre las sociedades que estuvieron asentados
entre la Sierra de Piura y Loja: Caxas, Ayabacas, Calvas, Paltas y Malacatos. La
división entre los tres primeros, a quienes denomina Guayacundos, está dada por:
el río Calvas entre Ayabacas y Calvas; entre Caxas y Ayabacas por los ríos
Tomayacu, Santa Rosa y Quiroz (río de Ayabaca). El límite entre Guayacundos y
Paltas era el río Catamayo (Ecuador). Según Hocquenghem los Guayacundos de
Caxas tenían sus tierras comprendidas entre los afluentes de la margen derecha
del río Piura al sur, al norte el río Tomayacu, más al sur y al oeste existe una
frontera natural de bosques secos, al sureste se encontraba el territorio de los
Huancabambas, al noreste existía una frontera natural de páramos. Los
Guayacundos de Caxas estaban divididos en parcialidades (ayllus): Chinchachara,
Nota, Pacaypampa; que ocupaban las tierras altas (cerros) próximas a ríos y
quebradas, utilizaban las tierras de las cabeceras de los ríos y valles altos; sus
tierras se ubicaban entre 1000 y 4000 m.s.n.m. Cada parcialidad estaba repartida
en diferentes asentamientos, con tierras frías, templadas y fondos de valles
calientes. Consideramos que un remanente de los antiguos linderos de los
Guayacundos (Caxas, Ayahuacas y Calvas) se expresa en la distribución de las
actuales comunidades campesinas en Ayabaca (Mapa N° 4)

ii) Filiación cultural


Caillavet (1987, 1989) sostiene que los Calvas, que pertenecían al conjunto
Palta ocupaban un territorio ecológico intermedio entre los Andes y la Amazonía,
una ocupación anterior más extensa de los jívaros estaría atestiguada en zonas de
la Amazonía y Jaén de Bracamoros. Hocquenghem (1989) plantea la filiación
jívara de las sociedades de la Sierra de Piura y Loja. Los trabajos de Taylor (1990,
1991) inicialmente cuestionaron los trabajos de Hocquenghem, dudando que los
Caxas, Ayabacas y Calvas pertenezcan al mismo bloque jívaro; según Taylor los
Guayacundos de Caxas no serían jívaros, a diferencia de sus vecinos norteños
Ayahuacas y Calvas que serían Paltas. Lo argumenta señalando la falta de
topónimos jivaros en Caxas (tendrían diferencias linguísticas) y que los Caxas y los
Paltas no compartirían rasgos culturales, no tendrían por lo tanto unidad

40
cultural; los Paltas del Area Andina incluirían a los Paltas de filiación jívara
excepto los Caxas y posiblemente los Ayahuacas; el conjunto Palta estaría formado
por Paltas, Malacatos y Calvas. La filicación de los Ayahuaca es incierta.

iii) Organización sociopolítica


Polia (1973, 1995) citando a Garcilaso sostiene que las “provincias” tenían
sus pueblos, fortalezas y manera de gobierno, discutían las decisiones a llevar a
cabo; su organización sociopolítica no reconocía un sólo "señor", eligiendo
"gobernadores" para tiempos de paz y "capitanes" para tiempos de conflicto, los
que eran obedecidos mientras que los pobladores ejercitaban sus oficios. Estas
provincias se ayudaban unas a otras en tiempos de conflicto, en los cuales los
habitantes se caracterizaban por su belicosidad, peleando y defendiéndose en sus
"plazas fuertes" o fortalezas.
Salomon (1980), en su trabajo sobre Quito, propone un modelo acerca de los
señoríos en los Andes Septentrionales, modelo alternativo al de los curacazgos de
los Andes Centrales: la población agrupada en unidades políticas mínimas fue
gobernada por señores locales, estos señoríos podían formar o no macro señoríos,
producto de las presiones militares o de la difusión de estímulos. En los señoríos
grandes un señorío local asumía el rol dirigente, la relaciones políticas se
expresaban mediante los tributos. La base de la subsistencia estaba dada por una
organización micro-vertical al centro, un sistema de intercambio entre zonas
ecológicas diferentes pero cercanas y una red de intercambio de productos a larga
distancia. El patrón político exigía un máximo de vínculos exteriores y era
producto de las diferencias complementarias, por otro lado los señoríos se
articulaban en alianzas.
Los trabajos de Taylor y Descola (1981), sobre los jívaros en el Alto
Amazonas, destacan que los Bracamoros (Jaén) tenían una organización
sociopolítica semejante a la de los grupos jívaros actuales, su habitat era disperso,
amoldado al relieve, sus asentamientos tenían un carácter defensivo. Los grupos
locales eran controlados por jefes de guerra con autoridad sólo durante los
conflictos; las guerras intertribales eran una práctica institucionalizada. Los
Bracamoros del Alto Chinchipe tenían un modelo político del tipo Palta serrano
más institucionalizado; los jívaros mantenían contactos con Cañaris y Paltas, pero

41
los jívaros conformaban un grupo dialectal diferenciado del Palta. Señalan
también que los grupos jivaros compartían las siguientes características: poligínia
generalizada, división sexual del trabajo, alianzas matrimoniales y práctica de
guerra intertribal.
Caillavet (1987, 1989) sostiene que el enfrentamiento intraétnico, en el sur del
actual Ecuador, era frecuente debido posiblemente a la presión poblacional; sus
asentamientos se localizaban en tierras altas y frías. Estas etnías aunque
políticamente independientes tenían una unidad cultural, pues reconocían una
dirección común y jerarquizada en tiempos de excepción y hablaban una lengua
franca.
Hocquenghem (1989) deduce indirectamente la organización sociopolítica y
religiosa de los Guayacundos a partir de la información etnohistórica existente
para los Paltas (Cieza de León y Salinas de Loyola); el empleo de este artificio no
es del todo válido y contradice la evidencia arqueológica. Sostiene que en el aspecto
religioso existían pocos centros ceremoniales, dándose poca importancia a los ritos
funerarios y al culto a los ancestros.
Taylor (1991) respecto a la organización sociopolítica de los Paltas, señala
que se trataba de señoríos caracterizadas por su autonomía, movilidad, anarquía
(debido a la topografía ) y belicocidad; sus jefes no gozaban del mismo status,
privilegios y riquezas que los señoríos septentrionales. La naturaleza de los
señoríos Guayacundos no se asemeja del todo a los modelos centro-andino y
septentrional. Los señoríos Paltas se asemejan más a los señoríos septentrionales
por: la ostentación, la manipulación de las afianzas matrimoniales, la
magnanimidad distributiva, algunas cargas rituales (propias de guerreros
prestigiosos). Entre los Paltas no se encuentra un control de los lazos de
intercambio y del flujo de bienes, un poder coercitivo explícito, ni la sacralización
de la casa del jefe. Taylor (1991) utilizando diversas informaciones propone un
modelo para los paltas andinos prehispánicos, estableciendo niveles de
diferenciación:
1. Una partición dialectal o tribal: Paltas, Malacatos, Ayabacas y Caxas.
2. Tenían por base territorial un macizo bien delimitado, sus valles centrales
y laterales.
3. Dentro de cada tribu existían grupos dispersos (parcialidades) articulados
alrededor de jefes de guerra, construyéndose núcleos de aldeas.

42
4. Los grupos de parentesco (parcialidad) y de residencia se distribuyen a lo
largo de la parte alta de los valles (en los macizos). Cada unidad doméstica
extendida (parcialidad) ocupa una cúspide de colina o sitio defensivo, estos
grupos están agrupados restringidamente en forma territorialmente
homogénea.

iv) Organización económica


Caillavet (1987, 1989) sostiene que los Paltas practicaban la autosubsistencia
debido a las condiciones ecológicas que permiten acceder a diferentes zonas
ecológicas en un territorio limitado. Moreno Yañez (1988) realiza una síntesis de
anteriores publicaciones sobre el sur de Ecuador y plantea algunos aportes.
Caracteriza a los Paltas como grupos étnicos de gran movilidad, belicosos,
autosuficientes alimentariamente, políticamente independientes entre sí, con acceso
a diferentes pisos ecológicos. Señala que el patrón de asentamiento Palta les
permitía una mejor explotación de tierras diversificadas, repartidas
escalonadamente y el poder defenderse de las invasiones.
Sostiene Hocquenghem (1989) que los Guayacundos de Caxas no tenían
reglas comunes para asegurar la producción, cada unidad de producción tenía
acceso a tierras frías, templadas y calientes a menos de un día de camino; estas
parcialidades y sus asentamientos competían, luchaban y sostenían "'guerras" a
diferente nivel, los conflictos se resolvían por la fuerza o la brujería. La
organización territorial sería de tipo "vertical" y "continua".

4.2.- EL HORIZONTE TARDÍO


4.2.1.- LA INFORMACIÓN ARQUEOLÓGICA

i) El Sur del Ecuador y la Sierra de Piura

43
Las investigaciones de Uhle (1923, 1969) en Cuenca, valles de Jubones y
Yunguilla, consistieron en el levantamiento planimétrico y la excavación de
Tomebamba, Vinoyacu, Tambo Blanco, Ingapirca, Dumapara, Minas y Tambo
Colorado, entre otros asentamientos. Las investigaciones realizadas por Polía
(1973) sobre el Camino Inca (comprendido entre la frontera con Ecuador y
Huancabamba) y los asentamientos vinculados a este, permiten identificar dos
centros administrativo-ceremoniales: Aypate y Chulucanitas (Caxas); además de
otros asentamientos secundarios. Descripciones detalladas de los asentamientos,
planos parciales de éstos, y la ruta del Camino Inca, son proporcionados en los
trabajos de Polia (1973, 1995).
Fresco (1983, 1984, 1987) realizó investigaciones sobre la red vial inca en el
sur de Ecuador (comprendida entre la frontera con Perú e Ingapirca) y los
asentamientos Inca vinculados a este, entre los que destacan dos centros
administrativo-ceremoniales o capitales provinciales: Tomebamba (cabecera de
provincia y "otro Cusco") e Ingapirca (cabecera de provincia); además de varios
asentamientos Inca, algunos de ellos fueron investigados por Uhle. Guffroy (1987)
en base a sus trabajos en Loja sostiene que el impacto de la conquista incaica pudo
haber sido muy diferente de un sector a otro, mientras que para el oeste y el centro
la población sería poco afectada por los cambios, al este (a lo largo del camino
Inca) se producirían numerosos conflictos. En el territorio se implantarían
fortalezas y asentamientos con fines estratégicos, así como mitimaes en diversos
valles.
La prospección de Figueroa (1988, 1989) en Yamango (Morropón),
proporciona información sobre un asentamiento Inca al pie del Cerro Mijal,
posiblemente se trata de un depósito asociado a una wanka. Sostiene que alrededor
del poblado actual denominado Cajas, no se encuentra ubicado el asentamiento de
grandes dimensiones denominado Caxas por los cronistas. La prospección de
Hocquenghem (1989) a lo largo del camino Inca de la Costa y Sierra de Piura, le
permitió ubicar asentamientos Inca entre Morropón y Huancabamba, uno de los
cuales, Chulucanitas (Caxas), es una capital provincial, además registró tambos
(Jicate, Laguna, entre otros).
Las investigaciones realizadas por Polia (1989-1992) en Mitupampa
(Sondorillo, Huancabamba), consistieron en excavaciones en el ushnu o “Templo
de Los Jaguares”. La reocupación Inca cubría "templos”anteriores, con tierra

44
volcánica roja, posiblemente para tratar de evitar rebeliones (articuladas
alrededor de cultos locales), se habría cambiado el culto en vez de arrasarlo,
introduciendo el culto al sol. Otras edificaciones, como canchas, chullpas,
kallancas fueron registradas en un plano. El material cerámico recolectado
corresponde al estilo inca y a estilos locales. Asimismo ha registrado otros
asentamientos Inca y tramos del Camino Inca para esta zona.
En resumen, los señoríos de la Sierra de Piura y el Sur de Ecuador son
anexados gradualmente al Imperio Inca, la presencia Inca es manifestada en la red
vial y los asentamientos construídos a lo largo de ella, que obedecen a una
jerarquía. Mediante dichos asentamientos se controlaban a los señoríos locales, ya
sea mediante el aspecto religioso, militar o la presencia de mitimaes.

ii) Caracterización de los asentamientos Inca

Las investigaciones arqueológicas, realizadas en diversos sitios Inca han


permitido identificar las principales características arquitectónicas de un
asentamiento Inca. Esta caracterización será un útil referente comparativo para
identificar los asentamientos de la Sierra de Piura que correspondan al Horizonte
Tardío, y establecer además las diferencias y semejanzas con los asentamientos
Inca de otras regiones.
Ya en 1802 un notable viajero y agudo observador, como von Humboldt, al
explorar la sierra del Ecuador y la sierra norte de Perú, definió a la arquitectura
Inca por tres características: solidez, sencillez y simetría.
Las investigaciones de Rowe (1944: 24-25) en la capital del Imperio Inca,
permitieron establecer que la unidad básica de la Arquitectura Inca era un recinto
de planta rectangular, construido con roca o adobe, con vanos abiertos pero sin
ventanas, con techumbre, en algunos casos con elegante mampostería; varios de
estos recintos dispuestos alrededor de un patio y cercados por un muro, definen la
unidad arquitectónica Inca mínima: la cancha. Los asentamientos Inca se
caracterizaron además por su plan ortogonal y la cancha es la expresión de este
ideal. La función de la cancha es residencial.
Kendall (1976) describe detalladamente un inventario de las formas y
elementos estructurales de la Arquitectura Inca:
 Formas estructurales: rectangular, redondeada, oval, curva, compuestas.

45
 Plantas: una, dos o tres plantas.
 Techos: cuatro, dos o de un agua, techo cónico, falsa bóveda.
 Pisos: los de planta baja son empedrados, pavimentados o apisonados.
 Vanos: abiertos, de forma trapezoidal.
 Ventanas de forma trapezoidal.
 Hornacinas de forma trapezoidal.
 Ornamentaciones: jambas, hornacinas decoradas, alto y bajo relieve,
juegos de planos, mampostería.
 Estructuras para drenaje y riego: conductos de agua, acueductos,
reservorios, fuentes, baños.
 Detalles interiores y exteriores de las estructuras: perchas, piedras en
voladizo, piedras perforadas, asideras, amarraderas, poyos, morteros
labrados en roca.

Kendall también indica las características de los materiales constructivos:


 Mampostería de piedra encajada.
 Paredes de piedra con mortero.
 Adobe.
 Combinaciones de materiales.
 Rellenos de piedra y astilla.
 Uso de madera.
 Enlucido y pintura en las paredes de barro.

La identificación de las funciones de las edificaciones Inca es planteada por


Morris (1971) en base a sus investigaciones en Huanuco Pampa. Morris identifica
las siguientes funciones: almacenamiento, residencial, administración y religiosa.
Sostiene Morris que no es fácil identificar las áreas de actividad, y que la función
de las edificaciones debe establecerse a partir del estudio de la arquitectura y del
material proveniente de las excavaciones. Sugiere además que cumplieron
múltiples funciones.
También Gasparini y Margolies (1977) describen detalladamente la
Arquitectura del Poder, arquitectura estatal Inca o planificada por el gobierno, y
su función; dos características son destacadas por dichos autores:

46
 El Cuzco fue el modelo a seguir para repetir los elementos funcionales,
rituales y simbólicos del sistema de cosas, se tomaron el significado y las
funciones de las formas, antes que las formas mismas (op. cit. p. 68).
 La similitud debido a la recurrencia de las mismas formas y sistemas
constructivos.
La función de las edificaciones es explicada por la similitud en la repetición de las
formas y su ubicación. Gasparini y Margolies caracterizan y definen la función de
las siguientes edificaciones estatales: kallanka, templo, ushnu y fortaleza.
Hyslop (1990) realiza un balance de las investigaciones precedentes que
caracterizaron a la Arquitectura Inca, sostiene que esta fue definida en base a un
análisis comparativo de los asentamientos de la región de Cusco en la década del
setenta por Kendall, Gasparini y Margolies, y Bouchard. Dicha caracterización se
concentró en las formas estructurales básicas y las características de las formas de
las edificaciones, accesos, nichos, pisos, techos, entre otros; también trataron sobre
los materiales constructivos. Por su parte Hyslop destaca algunas características de
la Arquitectura Inca:
 La edificación o estructura rectangular, generalmente sin subdivisiones internas
es la unidad fundamental de la Arquitectura Inca. Eran de diferentes tamaños,
pero lo suficientemente pequeñas para ser techadas por vigas de madera. Las
más simples tuvieron paredes de rocas o adobe de altura uniforme, cubiertas
por una elevada techumbre compuesta por palos de madera cubiertos con paja.
Las edificaciones rectangulares fueron destinadas a diversas actividades:
residencia, administración, religioso y almacenamiento.
 Las paredes curvas fueron usadas como muros de contención en los terrenos
irregulares, en respuesta a la topografía, o introducidas en importantes
edificaciones como un elemento de prestigio, un ejemplo de este último caso es el
Qoricancha. Las edificaciones circulares de prestigio, como las torres, son
escasas pero existieron, los depósitos también fueron circulares al igual que las
edificaciones locales.
 Las edificaciones de dos pisos fueron poco frecuentes; el segundo piso fue
construido con vigas de madera.
 Las aperturas en los muros fueron generalmente de forma trapezoidal. Los
accesos múltiples se ubicaban en el lado largo de una edificación rectangular y
generalmente están ubicados simétricamente. Las ventanas y nichos se ubican a

47
1.25 m. sobre el nivel del suelo, los dinteles son de roca o madera. Las ventanas
que están localizadas a una altura elevada, se hallan en una pared divisoria o en
un frontis. Las ventanas y nichos son altos con un cuerpo ancho, o muy
pequeñas. Los accesos con doble jamba y los nichos de fina mampostería son
sinónimos de la Arquitectura Inca.
 Algunas paredes fueron pintadas o adornadas con placas de metal. La roca
natural o tallada, con diversas representaciones, adorna los conjuntos
arquitectónicos.
 Los materiales constructivos más comunes son las rocas asentadas con mortero
y los bloques semilabrados con relleno central. En muchos casos los muros
fueron cubiertos con estuco de barro y pintados de negro, rojo, blanco y
amarillo/ocre. También se usaron adobes rectangulares sobre cimientos de roca,
de un metro de alto, para protegerlos del agua, fueron cubiertos con estuco de
barro o arcilla.

Uno de los más famosos aspectos de la Arquitecura Inca, destacado por


Hyslop (1990: 12-16) es la mampostería fina, presente en las edificaciones
complejas. Varias tipologías han sido propuestas para la mampostería fina,
destacando la polígonal (celular y ciclópea) y la rectángular (engastado y
sedimentario).
Las edificaciones básicas que Hyslop identifica son: kancha, kallanka,
ushnu, asentamientos militares, acllahuasi, baños, entre otros, a los que caracteriza
arquitectónicamente y define su función. Hyslop (1990: 27-28) presenta las
siguientes evidencias de la planificación de los asentamientos Inca:
 Los expertos Inca decidieron dónde debían estar ubicados los asentamientos,
cúal sería el espacio a ser asignado, y dónde los edificios específicos y sus
combinaciones se ubicarían. Huanuco Pampa es el mejor ejemplo de un plan
preconcebido.
 La planificación fue ayudada por el uso de modelos y representaciones
pictóricas. Los Inca fueron capaces de modelar o representar regiones
geográficas.
 Ellos planificaron observando, usaron ideas establecidas que tenían como
modelo al Cuzco para diseñar otros asentamientos. Usaron principalmente dos

48
patrones al diseñar sus asentamientos: el patrón ortogonal y el patrón radial
alrededor de un centro (Hyslop 1990: 191)

4.2.2.- LA INFORMACIÓN ETNOHISTÓRICA

Las fuentes de información etnohistórica que se tienen para la zona son:


1.- Textos de cronistas: Francisco de Xeréz, Cristóbal de Mena, Miguel de
Estete, Diego de Trujillo; Pedro Pizarro, Diego Silva Guzmán, el Jesuita
Anónimo, Cieza de León, Juan de Betanzos, Cabello de Balboa,
Garcilaso de la Vega.
2.- Las lista de tambos de Guaman Poma (1606).

Esta información ha sido analizada por varios investigadores, que han


abordado los siguientes temas :

i) La anexión
Polía (1973, 1995), citando a Garcilaso, destaca la “doble conquista militar”
de la Sierra de Piura efectuada por Tupac Inca (1473-1493) y Huayna Capac
(1493-1525); a ésta se opuso una feroz resistencia por parte de los habitantes de
provincias de Caxas, Ayahuaca y Calvas. Esta resistencia ocasionó un gran
exterminio entre los Guayacundos y segùn Garcilaso murieron màs de ocho mil
tropas del Inca, es de suponer que esta cifra fue mucho mayor entre los
Guayacundos. Espinoza (1975) sostiene que el Señorío de Caxas fue anexado
durante el gobierno de Tupac Inca, convirtiéndose el curaca principal (Apo
Guacale) en aliado de Huayna Capac, quien estuvo a su servicio y le aconsejaba
acerca de los problemas políticos y económicos de la región o regiones vecinas.
Salomón (1980), en base a sus trabajos para Ecuador, sostiene que la
intrusión del Imperio Inca se produjo mediante una penetración progresiva, la
cual no era básicamente violenta: primero la avanzada del Imperio actuaba como
un señorío entre señoríos. Luego el señorío se imponía a los demás exigiendo
tributos y asimilándolos a la lógica imperial; finalmente se realizaba la
intervención más radical al crecer el aparato administrativo y terminarse la
resistencia armada de los vecinos, esto se produjo en el terreno de las estructuras

49
ideológicas y en la administración económica. Según Salomón el avance del
Tahuantinsuyo se logró porque tomó en cuenta los intereses de las élites locales, la
frontera del imperio era un proceso gradual que avanzaba paulatinamente, los
señoríos fueron incorporados a la economía imperial. El esquema cusqueño se
expandía hacia afuera para imponer un orden en el microcosmos, la acción política
hizo de la realidad política una fiel imagen de su visión cosmológica.
Las investigaciones de Caillavet (1985, 1987) indican que la conquista Inca
del Sur de Ecuador fue difícil, atacándose por dos frentes, por el norte (Hanan
Cañar) y por el sur (Huancabamba y Jaén de Bracamoros). Para vencer la
resistencia de los grupos locales que aprovechaban la geografía accidentada, se
instalaron alineamientos de pucaras o fortalezas.
Hocquenghem (1989), utilizando el planteamiento de la doble conquista
militar, sostiene que la conquista incaica se produce a partir de 1470 con Tupac
Yupanqui, durando cinco meses la lucha entre los Inca y la "confederación" de los
Guayacundos ("confederación" preparada para la guerra y unida bajo el mando
de sus jefes) cinco meses, los de Caxas se someten y luego los Ayahuacas.
Posteriormente se rebelarían ante Huayna Capac, quien los somete cruentamente,
aunque no se tiene la cifra de muertos. Taylor (1990) en la crítica que realiza el
texto de Hocquenghem (1989) sostiene que la conquista incaica no era puramente
militar (lo cual es un relato estereotipado de una doble conquista), pues se habría
utilizado una modalidad de penetración más compleja. Taylor (1991) plantea que
los Caxas y Ayahuacas son "conquistados" después que los Paltas, instalándose
una línea de pucaras y mitimaes en el valle de Calvas; señala que el esquema de la
doble conquista no se produjo entre los Paltas, pues no tenían señoríos
importantes, cuyas estructuras sociopolíticas pudieran aprovecharse, ni redes de
intercambio estables. Los Caxas, Ayahuacas y Paltas no formarían una
confederación organizada, se trataría de una simple identidad de componentes,
sería una especie de "guerra de guerrillas" llevadas a cabo por cada parcialidad.

ii) La consolidación
Hocquenghem (1989, 1990) sostiene que la "andinización'' o aculturación de
los Guayacundos de Caxas se facilitó debido a la temprana influencia Wari (700-
1000 d.C.), pues considera erradamente que Huancacarpa era un asentamiento del

50
Horizonte Medio. Hocquenghem (1989) destaca las siguientes expresiones de la
aculturación andina en la sierra piurana:
- La reintroducción del quechua.
- El camino Inca que permitía la dominación y el control.
- La construcción de capitales provinciales Inca a lo largo del Camino Inca:
Caxas (para la provincia homónima), Aypate (para Ayahuaca) y
Cariamanga (para Calvas).
- La presencia de curacas y la organización territorial de parcialidades en
forma continua con un control vertical de los diferentes pisos ecológicos.
- La organización de la población en base al sistema decimal.
- La organización de la producción por medio del control de la misma.
- La introducción de nuevas relaciones sociales de producción y medios de
producción.
- Los cambios tecnológicos: uso de chaquitaclla, andenes, abonos, sistema de
regadío.
- La imposición del calendario ceremonial andino para asegurar la
producción y la reproducción social. El culto a los ancestros daba eficacia a
las tareas agrícolas y ganaderas.
En cuanto a la incaización temprana de los Guayacundos, Taylor (1990) se
pregunta si es que estuvieron totalmente asimilados como sostiene Hocquenghem
(1989) y conservaban poco de su configuración original ¿cómo es que con la
conquista europea se disuelven más rápida y completamente que los señoríos
septentrionales?. La solución que plantea es que las estructuras políticas y
religiosas de los Inca en la región estaban muy débilmente institucionalizadas. Las
objeciones que plantea a la aculturación incaica son: no borró a las culturas
preinca, además fue un proceso selectivo y efímero. Plantea la hipótesis que los
Guayacundos tienen una reacción ambigua frente a la incaización, por un lado se
someten al imperio y por otro mantienen relaciones con los Paltas, es una sociedad
biface, una cultura selvático-andina ; serían el producto de las "fronteras-
tampón": orgánicamente ligadas al conjunto Palta de donde procede, siendo
absorbida y orientado a la sociedad andina de la que adopta la lengua y otros
rasgos culturales, por ello fueron tempranamente incaizadas y colaboraron con el
imperio siendo privilegiadas como mitimaes. A diferencia de los Guayacundos, el

51
sistema sociopolítico Palta, débil y amorfo, era incompatible con el orden social y
la ideología Inca.
El Jesuita Anónimo (¿1600?, 1879) al tratar sobre las diez principales
autoridades religiosas del Imperio Inca vinculados al culto solar, denominados
Villca, sostiene que uno de ellos residía en Ayahuaca y tenía bajo su jurisdicción a
un número no determinado de provincias. Esta información ha sido resaltada por
Polia (1995), Zevallos (1995) y nosotros (1994, 1995), y sugiere que la consolidación
del poder Inca en tierras de los Guayacundos, Ayahuacas al menos, estuvo
vinculada al aspecto religioso.
La consolidación del poder Inca en la Sierra de Piura fue bastante difícil, la
rebelión ocurrida durante el gobierno de Huayna Capac es la mejor evidencia.

iii) Los asentamientos y el camino Inca


Ramírez (1966) considera que el sitio Inca denominado Caxas se ubica en la
ex-hacienda Chulucanas, en La Quinua, para lo cual adjunta una descripción
detallada; además, señala tramos del Camino Inca y sitios arqueológicos de
Huancabamba. Polia (1973, 1995) reúne la información sobre el Camino Inca que
atraviesa esta zona y los asentamientos que vincula. Hocquenghem (1989)
sistematiza la información proporcionada por cronistas, viajeros y por Ramírez
(1966) sobre Caxas, confirmando mediante una exploración que se ubica en la ex-
hacienda Chulucanas. En un trabajo reciente Hocquenghem (1993, 1994) trata
sobre el Camino Inca y los ramales que lo vinculan con la Costa (identifica la ruta
seguida por Soto en la Sierra de Piura), registra asentamientos Inca, señala su
ubicación, describe su arquitectura, la distancia entre ellos; presenta la
información que proporciona Von Humboldt en su diario de campo.
Hacia 1550, Cieza de León realiza las primeras comparaciones entre las
capitales provinciales de la Sierra de Piura:
“Saliendo de Caxas, se va hasta llegar a la provincia de Guancabamba, adonde
estaban mayores edificios que en Calva, porque los incas tenían allí sus fuerzas,
entre las cuales estaba una agraciada fortaleza…había en esta Guancabamba
templo del sol con número de mujeres. De la comarca de estas regiones venían
a adorar a este templo y a ofrecer sus dones…y los tributos de los señores de
todas las provincias se traían; sin lo cual, iban al Cuzco cuando les era
mandado.” (1977: 154)

Otra comparación entre dos capitales provinciales, en base a la información

52
proporcionada por Soto, es transmitida por Xeréz:
“Como este capitán hubo apaciguado este pueblo de Caxas, fue al de
Guacamba, que es una jornada de allí, y es mayor que el de Caxas y de mejores
edificios, y la fortaleza toda de piedra bien labrada” (1534)

Otros cronistas refieren otros indicadores comparativos con relación a


Caxas: era grande (Mena), pueblo principal (Estete), de grandes edificios
(Trujillo). La extensión de las capitales provinciales, el tamaño y calidad de sus
edificaciones, son los indicadores utilizados por los cronistas al comparar dichas
capitales.

iv) Los mitimaes


Espinoza (1970, 1975) destaca la presencia de mitimaes de Caxas en
Cajabamba, Antamarca y en zonas recién anexadas de Ecuador (Quito); eran
privilegiados, realizando funciones de espionaje, control político, económico y
social. Espinoza sostiene que los mitimaes de Caxas fueron utilizados para
controlar, reprimir y dominar a las naciones recién anexadas, por ello recibían
privilegios por parte del Estado Inca. En un trabajo posterior Espinoza (1983-85)
sostiene que mitimaes de Caxas fueron llevados por Huayna Capac para
conquistar a los Chimbo (Ecuador), se les utilizó como fuerzas represivas, llegando
su jefe Guamarrica a asumir la jefatura de los Chimbo. Debido a este traslado
poblacional, los mitimaes Guayacundos perdieron su nacionalidad.
Caillavet (1985, 1987) sostiene que la colonización Inca de los Paltas se
realizó mediante la instalación de mitimaes (los Collanas de Caxas en Cariamanga)
y la puesta en marcha del sistema socioeconómico Inca; estos mitimaes eran
incluidos entre los Hanan, pues estaban más próximos al Cusco. En cuanto a los
mitimaes Hocquenghem (1989) sostiene que las tierras de los Guayacundos tenían
pocos mitimaes por ser poco productiva, aunque esto es bastante discutible; por
otro lado se encuentran mitimaes Guayacundos en Parihuanacocha, Huachu,
Huamachuco, Cajamarca, Quito, Chimbo, Cuenca y Ayacucho. Taylor (1990)
plantea que las tierras de los Guayacundos eran productivas para el pastoreo,
siendo los mitimaes guayacundos pastores.
La existencia de mitimaes en Caxas, quienes se enfrentaron a las tropas de
Soto, es relatada por Cieza de León (1550, 1987: 109-110). Creemos que el curaca

53
de los mitimaes de Caxas, era Carguatanta, quien junto a otros murió en la
escaramuza contra las tropas de Soto. No es posible que Carguatanta haya sido el
curaca de Caxas, debido a lo servicial que este fue con Soto. El sucesivo exterminio
de la población de los Guayacundos durante el proceso de anexión, rebelión y la
guerra de sucesión, obligó al repoblamiento de sus tierras con mitimaes, sus
descendientes son los “indios” de los siglos XVI y XVII, mientras que los señores
locales se convierten en mestizos gracias a las redes de parentesco. Garcilaso (1959:
448-449) sostiene que Tupac Yupanqui, luego del exterminio inicial, mandó traer
gente de otras provincias para repoblar las tierras de los Guayacundos.

v) La guerra de sucesión
Durante la guerra de sucesión entre Huascar y Atahualpa, los mayoría de los
Guayacundos de Caxas fueron exterminados por Atahualpa. Según Mena
murieron nueve mil nativos, quedaban sólo tres mil cuando arribaron a Caxas las
huestes de Soto, asi lo refiero el curaca de Caxas quejándose de Atahualpa. La
razón de esto fue que los Guayacundos fueron reclutados por Atoc, general de
Huascar, y conducidos a la guerra en contra de Atahualpa, al vencer este último en
Ecuador (Ambato) fueron muertos o hechos prisioneros. Según Cieza (1977: 254-
255) en aquella batalla murieron al menos dieciseis mil hombres por ambas partes.

4.3.- LOS VIAJEROS Y EXPLORADORES


Humboldt, en 1802, siguiendo parte del camino Inca, pasó por Loja,
Ayabaca, Huancabamba hacia Cajamarca. Describió detalladamente el sitio
arqueológico situado en La Quinua, se trataba de Caxas, al que denomina Los
Baños del Inca, porque eran lo único que se conservaba. Ilustra su descripción con
un plano del acllahuasi, donde se aprecia el patrón ortogonal del asentamiento. Las
ediciones de las obras de Humboldt anteriores a 1986 describian solamante Caxas,
en esa fecha se publicó en alemán la totalidad de su diario de campo, éste fue
traducido al castellano en 1991, en él se describe también Tambo de Jicate,

54
Huancacarpa, Huancabamba, Mulamachay, varios tambos y la ruta del camino
Inca.
Situación a la inversa es la de Raimondi, primero se publicó su diario de
campo y luego dicha información fue resumida en su obra El Perú. Raimondi en
1868 recorrió la Sierra de Piura trasladándose de Piura a Ayabaca, de allí a Frías,
Pacaypampa, Cumbicus, Angosturas, Jicate y Huancabamba. Describió
brevemente una edificicaión en Caxas, localizado en Chulucanitas (Baños del Inca)
y Tambo de Jicate.
V. Von Hagen (1954, 1964), en una novela histórica narra hechos sucedidos
en Caxas, la publicación es ilustrada con reconstrucciones hipotéticas. Es muy
posible que el equipo de Von Hagen haya explorado Caxas, aunque sus itinerarios
parecen indicar lo contrario (Adriana Von Hagen, comunicación personal 1994).
Los dibujos y descripciones de Caxas son bastante fidedignos y solo pueden haber
sido realizados por quien ha estado allí
El investigador alemán Bleyleban en 1970 llegó a Caxas, luego de pasar por
Jicate y Angosturas (Polia 1973; Hocquenghem 1989), pero su publicación no ha
estado a nuestro alcance

4.4.- LA INFORMACIÓN ETNOGRAFICA

4.4.1.- MITOS Y LEYENDAS VINCULADOS A LOS


ASENTAMIENTOS ARQUEOLÓGICOS

De la abundante información etnográfica existente para la Sierra de Piura,


hemos elegido la referente a los asentamientos que presentan ocupación Inca.
Detrás de la leyenda, el temor y los relatos sobre encantamientos, subyacen pistas
que nos pueden permitir entender algunos aspectos del proceso histórico y las
características de la presencia Inca en la sierra de Piura, presencia claramente
civilizadora. Nuestras fuentes de información son: Von Humboldt (1802), Ramírez
(1966, 1943, 1969), Polia (1973-1996), Camino (1992), Paucar (1980), Arroyo
(1995), Castro Pozo (1924), y los relatos recogidos por nosotros durante el trabajo
de campo.
En el Sur de Huancabamba los cerros considerado Apus o lugar de

55
residencia de divinidades tutelares son los cerros Paraton (el más importante),
Lagartija, Samanga y Saquir (Arroyo 1995). Mitupampa se halla al pie del Cerro
Saquir, donde reside el "torito de oro", es considerado por los pobladores como un
cerro rico en metales, también se refiere que en sus entrañas se almacenan granos
y cuando suena el interior es un año de abundante cosecha (Arroyo, comunicación
personal 1996). En el ushnu de Mitupampa, al igual que en Aypate, los curanderos
de Sondorillo realizan sus pagos y ofrendas. En el cerro Sakir o Saquir existe,
según los campesinos, una piedra con forma de felino, que da al cerro sus poderes
mágicos (Camino 1992: 245), se están refiriendo al “templo de los jaguares”
cubierto por el ushnu Inca. El Cerro Saquir es también conocido por sus
encantamientos, conduciendo a los extraviados viajeros a la "Huaca" y la
"Ermita", en esta Huaca de Samanga hay enterrados, según la leyenda, una
serpiente de oro y un trapiche de oro. (Ramírez 1943: 22-32).
En el Cerro Paraton (Huarmaca) - de Para : lluvia y Ton : cerro- existen
probables evidencias Inca, se dice que es de oro puro, que da suerte, por ello es
invocado por los curanderos (Camino 1992: 244). Algunas observaciones en
relación a los cerros son señaladas por Camino (1992), además de influir en la
salud, los cerros invocados por los curanderos en su mayoría tienen connotación
masculina, o se les compara con animales viriles y fuertes, cuyo orígen es local o
foráneo. En el interior de los cerros mora el "encanto" o "espíritu negro" en un
mundo lleno de riquezas y atracciones para los humanos, señuelo que el "encanto"
emplea para devorarlos y desaparecerlos, en algunos casos la figura del toro es el
guardián de estos cerros. Los pagos u ofrendas al cerro le sirven de alimento y
apaciguan su furia.
La ciudad de Huancabamba, situada en un valle y rodeada de cerros,
conserva el esquema andino de cuatripartición en sus cuatro barrios, que a su vez
expresan el concepto andino de dualidad complementaria Hanan y Hurin (Camino
1992: 56-59). Los barrios La Laguna y Chalaca serían Hanan (ricos), y los barrios
La Villa y El Alto de La Paloma serian Hurin (pobres). Camino considera que el
eje central de la cuatripartición lo constituye la plaza de armas y la iglesia (posible
caso del curaca, señala). Los barrios se relacionan a su vez complementariamente
con diversos caseríos rurales. Un relato de la fundación de Huancabamba por
parte del Inca, que viene de las Angosturas (Huancacarpa, Tambo de Jicate), y el
nombre de Huanca, es registrado por Polia (1990: 99-100).

56
Destaca la ubicación de Huancabamba entre dos cerros con características
complementarias, el Pariacaca con rasgos relacionados con el fuego y el calor, y el
Guiltiligun con el frío y el agua. Este lugar central, de equilibrio y encuentro es
posible que haya sido elegido por los Inca para asentarse. La leyenda del Pariacaca
y del Guiltiligun (Ramírez 1966: 31-34) concluye que el Pariacaca guarda
"encantado" al pueblo incaico de Huancabamba, mientras que el Guiltiligun
mantiene cautivo al Rey Blanco y sus soldados (españoles) que se enfrentaron y
dieron muerte al Inca. Pariacaca era una de las más importantes divinidadades del
Chinchaysuyu, tenía santuarios y servidores en muchas partes y fue utilizado por
los Inca para anexar nuevas tierras (Taylor 1987).
La leyenda del encantamiento del antiguo y rico pueblo de San Juan de
Chicuate, mítica ciudad Inca, referido por Ramírez (1966), Arroyo (1995), Polia
(1988), Caycho (1980), deja entrever que su destrucción fue producto de un
desastre natural. Realidad o ficción, pero existen los títulos de tierras: "TITULOS
DE CHICUATE DEL AÑO 1777" (Ramírez 1966) y hasta un croquis de dichas
tierras. Aunque Ramírez (1966: 129) concluye que Chicuate no existe en las
tierras que tienen tal denominación, mantiene su duda al expresar: ¿Cabría pensar
en un Machu Picchu escondido en los páramos de Huamaní?, además el Camino
Inca recorre dichas tierras dirigiéndose a Huancabamba. Sobre Chicuate afirma
Polia (1988: 168), que es una mítica ciudad perdida de los incas ubicada en la
Cordillera de Huamaní, en un lugar inaccesible para los profanos, protegida por la
niebla y los encantos.
El agua que mana del Cerro Minas o India Haragana en Huancacarpa, es
denominada "agua de la piedra de Huayanche", empleada para la preparación de
pociones para favorecer el amor (Polia 1973: 73). En Huancacarpa pudimos
registrar el siguiente relato sobre el "paderón" (sitio arqueológico):
"... un toro vino "hilando" [corriendo] de Cajamarca, llegó arrastrando una
cadena de oro, se paseó al pie del Cerro. De noche se escucha que el toro se
pasea por los "corrales" [kallankas] bramando. El toro se queda en el Cerro
Minas [al Oeste del Cerro India Haragana]". (Luis Guerrero Ubillus,
informante).

En el Cerro Minas pudimos observar los cateos realizados por ingenieros,


que no continuaron la exploración debido a la violencia política que padeció
Huancabamba, es posible que los cateos hayan posibilitado el denuncio respectivo.
Un relato sobre el espíritu del Cerro (Minas - India Haragana), al pie del cual se

57
encuentra Huancacarpa, es el siguiente:
"... el negro sale en las madrugadas con un capotín con capucha, sale en el
paderón [sitio arqueológico], con un sombrero, es un hombre feo y negro que
cuida la huaca..." (Informante Luis Guerrero U.).

Otro relato es el siguiente:


"... en el paderón sale una serpiente amarilla y peluda [¿shushupe?], se pasea
por el paderón, quien la meta se encuentra el tesoro de las ruinas..."
(Informante Luis Guerrero U.).

La connotación sagrada de los cerros Minas e India Haragana (o Buitrera en


la Carta Nacional), se explica por ser la divisoria de aguas de tres cuencas, es un
lugar sacralizado de encuentro o frontera, por la presencia de una explanada con
wankas en la parte opuesta al asentamiento y por la existencia de grandes
concentraciones de mineral. Registramos "pagos" (botellas de agua florida y
aguardiente) en el Sector B. Refiere Polia (1992: 119) que el buitre (Cerro
Buitrera) es la manifestación del encanto o espíritu tutelar.
En Caxas, la roca que presenta cavidades y hoyos situada en el cauce del Río
Rey Inca es considerada una huaca. Polia (1973: 71) observó ofrendas de maíz
blanco, perfumes, tabaco y aguardiente, que atribuye a antiguos cultos al agua. En
la poza formada al pie de la roca pudimos observar bañarse a los lugareños el
primer día de 1995 para tener un buen año. Virtudes terapéuticas se atribuyen a
dicha agua, donde los curanderos realizan sus "trabajos". Caxas situada en un
valle pequeño como relataban los cronistas, está rodeada de cerros: Achupalla,
Churgon, Garos, Rosca y Piedra Negra o Mangas. Los sectores sacralizados se
hallan al pie del Cerro Churgon cuyo topónimo nos remite al agua, al igual que
Chulucanas; la Achupalla del Inca es considerada una planta medicinal.
En La Coipa, próximo a La Laguna del Rey Inca, registramos entierros
debajo de las rocas. Estos entierros se hallan al pie de un cerro temido por los
lugareños, los mayores no osan pronunciar su nombre, que logramos averiguar
gracias a los menores, se trataba de el Cerro Negro, indudablente un Apu próximo
a Las Huaringas.
El relato del cerro que seduce con un batán de oro a una joven, ha sido
recogido en Aypate por Polia (1991: 143), el encanto del cerro la había tapiado,
transformándola y quitándole su sombra, que sólo devolvió cuando el “maestro” le
pagó con una ofrenda. La tapiadura es una forma grave de “shucadura” (contagio

58
que produce grave malestar), consiste en la captura de la sombra por parte del
encanto de una huaca o cerro gentileño. El “cholo viejo” o “el mayor”,
denominaciones que recogimos de la cumbre del Cerro Aypate, es temido por los
lugareños. Sobre el "cholo viejo", "indio viejo" o "el Inca", refiere Polia (198:
168), que es un antepasado precristiano custodio de ruinas y huacas, una entidad
por lo general peligrosa. El cholo viejo se aparece en sueños a quienes pernoctan
en las ruinas de Aypate, distintos informantes coinciden en describirlo como un
indio negro de facciones horribles y que produce gran temor (Celso Acuña,
comunicación personal 1995). Una mujer pastora también ha sido referida como
la manifestación del encanto de Aypate (Orlando Angulo, Comunicación personal,
1995). Cerro Aypate es también un cerro rico, más allá de los relatos de objetos de
metal que el encanto del cerro emplea como señuelo, existe un denuncio minero
por la plata que existe allí, cuya posibilidad de explotación pone en riesgo la
integridad del asentamiento Inca. Respecto al nombre de Aypate, la leyenda
recogida por Paúcar (1980: 27-28) indica que se trató de un joven curaca que
atrapó un venado sin daño alguno, a la carrera y en la meseta de Huamba, lo que
le permitió casarse con la hija del curaca local, al que posteriormente reemplazó,
siendo recordado por su gobierno justo y por haber habitado en el Cerro Aypate.
Similar relato nos transmitió Celso Acuña. En quechua Aypay significa dar alcance
corriendo, en posible alusión a la persecución del venado, éste representa el cambio
o transición.
Algunas diferencias entre el Inca y los gentiles son destacadas por Polia
(1990-1991), aunque ambos son prehispánicos, el rol civilizador y ser considerado
el maestro más poderoso caracteriza al Inca, además de la superior inteligencia y
la capacidad de influir sobre la fertilidad de la tierra; el tiempo de desaparición
también es diferente, para el caso de Huancabamba, las ciudades Inca desaparecen
bajo las lagunas con la invasión europea, mientras los gentiles ya habían
desaparecido con un diluvio. Otra diferencia resaltada por Polia (1992: 114) es
que por lo general los “maleros” se relacionan con los gentiles y el Inca con los
curanderos.
Algunas huacas son consideradas protectoras del ganado, permiten su
reproducción y los cuidan, mientras los cerros cuidan las tierras y el cultivo, una
entidad es artificial, la otra natural, ambas cumplen funciones complementarias
(Polia 1992: 111). Para mantener el equilibrio y la prosperidad se realizan los

59
pagos al cerro y las huacas, caso contrario se vengan de las personas y animales.
Un relato recogido por Polia (1991: 140), señala que un campesino ofrendaba a
una piedra - huaca que protegía a su ganado, al morir el campesino la huaca dejó
de recibir ofrendas y hostigaba a la gente que pasaba por allí bajo la forma de un
águila. Respecto a las huacas, sitios arqueológicos o piedras (wankas), Camino
(1992: 102) considera que para la Sierra de Piura son deidades femeninas.
El cerro Yantuma es considerado por la tradición local como el último
baluarte de los Ayahuacas al defenderse de las tropas del Inca, de donde se habría
arrojado el último curaca para no rendirse ante el Inca (Paúcar 1980:31). El cerro
Yantuma tiene también su encanto y produce tapiadura; antaño existían en la
cumbre lagunas que "se tragaban" a la gente, hasta que el cura mandó que las
secaran con sal; a través de una puerta en la laguna se entraba a una ciudad de
oro, que está en las entrañas del cerro Yantuma, era custodiado por un viejo
(Paúcar 1980: 31-32).

4.5.- LA INFORMACIÓN LINGÜÍSTICA


Diversas sociedades transitaron y se asentaron, permanente o
estacionalmente, en la Sierra de Piura en tiempos prehispánicos; parte de los
topónimos empleados por dichas sociedades han sobrevivido hasta nuestro tiempo
y son posibles de ser registrados, algunos de ellos han quedado registrados en los
documentos coloniales, por los viajeros y exploradores. Las denominaciones dadas
por una sociedad a los accidentes geográficos, asentamientos humanos, a su
entorno en general, son parte de su cultura. El estudio de los topónimos evidencia
su procedencia, ayudan a caracterizar a dicha sociedad, permiten reconstruir su
proceso histórico.

4.5.1.- INVESTIGACIONES REALIZADAS


Pocas investigaciones han abordado con profundidad el estudio de los
topónimos de la sierra piurana; en cambio la costa piurana ha recibido mayor
atención por parte de: Espinoza G. (1986), Ramos (1950a, 1950 b, 1953, 1958),
Buchwald (1918), Spruce (1863), Conde de la Vizaña (1892), Zevallos (1944), Rivet
(1949), Torero (1987, 1989, 1993), Mendoza (1992, 1993), Aldana et al. (1994,
1996).

60
Con respecto a la costa norte, Zevallos (1944) al estudiar la toponimia
preincaica, advierte dos problemas de origen: el posible centroamericanismo y la
derivación andina, sosteniendo que en el norte peruano diversas influencias
tejieron su prehistoria, se habría producido una marea de culturas. Otros
problemas que aborda son: ¿cuáles fueron las diferencias capitales entre los
dialectos norteños? ¿Hasta cuándo se relacionaron? Ante el primer problema
realizó una catalogación de topónimos, con la finalidad de reunirlos por familias
lingüísticas. Al segundo problema planteó que existe relación del norte peruano
con Centro América y el norte de Sudamérica, existirían antiguos parentescos
étnicos y culturales entre las sociedades que produjeron y utilizaron dichos
topónimos. Zevallos (1944:9) plantea una relación primigenia entre los actuales
norte del Perú y Ecuador, la direccionalidad y magnitud de tal relación son
planteados como incógnitas. Identifica los siguientes sufijos en el norte peruano:
- AG, EG, IG, en Ecuador y Cajamarca.
- DEN, en Ecuador y Cajamarca-Chachapoyas
- A, LA, NA, RA, en Ecuador y norte del Perú, con posible significado de
agua.
- IN, ACHE, ACHI, LI, ÑI, APE, PIS, BO, RO, MI, TO, URU, IRU, ULU:
registrados en lugares fronterizos.
- IL, PITE.
- ON, PON, TON, GON, CON.
- OT, COT, LOT.
Como sufijos característicos de Piura Zevallos identifica los siguientes: A,
BUR, CUR, PUR, DUR, DOR, MOR, GOR, TOR (op. cit. p.12). Los sufijos
característicos de Cajamarca son: GATE, LATE, CATE, GUATE, DAY. Los
sufijos característicos de Lambayeque serían: IQUE, CAN, AN, ICH, CHAN, UP,
CUP, EN, CHEN, AP, ANCA, APA, CAPUC, CAP.
Ramos (1950: 73-74) considera que los dialectos de Sechura (propios de la
costa), Colán y Catacaos (provenientes de la sierra piurana), se unifican en el SEC,
en un intento de unificación lingüística, en una suerte de lengua "oficial" o franca
(Aldana et al. 1996: 592). Recogiendo la información proporcionada por Cabello
de Balboa, Ramos (ibid. p. 23), sostiene que los tallanes provienen de las
"montañas", entendido aquí como ceja de selva o vertiente oriental, húmeda, de
los Andes (Murra, 1978: 25). Ramos (1950a, 1950 b) no realiza un claro deslinde

61
entre SEC y TALLAN, al primero lo considera una lengua franca y al segundo un
dialecto. En el listado de topónimos tallán que presenta, los topónimos de la
lengua "SEC" que presenta tienen las siguientes características:
a) Sufijos o terminaciones: APE, IPE, UPE, APA, RA, LA, QUE, MOR,
AYO, ANA, CHE, CHIS, QUI, BA, CA, GA, NA, RO, RAC, MES, CO,
ITE, LI, MAY, entre otras.
b) Duplicación de silabas: Por ejemplo: TANGARARA, SALALA,
SICACATE, ZAZAPE.
Ramos (1953) señala que la lengua Tallán tiene relaciones lingüísticas con
Cajamarca y Centro América. Sostiene, en base al listado de palabras
proporcionado por Spruce (1864), que algunas palabras SEC no tienen traducción
en las lenguas locales, destacando de este modo la peculiaridad del SEC.
Considera que Ayabaca es un interesante centro preincaico de la subárea Tallán,
la cual considera producto de una ola migratoria andina. En un trabajo posterior,
Ramos(1953;20) reafirma que en el área Tallán se hablaba el SEC; dicha área
estaría comprendida por los departamentos de Tumbes, Piura y Lambayeque
(hasta Olmos, donde se inicia el área Muchik). Proporciona, al igual que en
trabajos anteriores, listados de topónimos, antropónimos, flora, fauna, utensilios.
Son las investigaciones de Torero (1987), las que han ofrecido mayores
aportes con relación a las lenguas Tallán y Sechura (término empleado en vez del
SEC a la que no logra identificar); la lengua Tallán, con dialectos, se habría
hablado en el valle bajo del Chira y el valle medio del Piura, durante los siglos XVI
y XVIII, posiblemente desde tiempos remotos.
En la sierra de Piura, Torero (1989) registra aisladamente topónimos
correspondientes al área toponímica CAT, caracterizada por las terminaciones
CAT, COT, CATE, GAT, GOT. Estos topónimos pertenecerían a una lengua pre
o post CULLE-DEN, otra posibilidad es que se trata de más de una lengua (CAT y
COT). Dentro del área CAT se hallan los topónimos con terminaciones CAN,
GAN, CON, GON, URAN; estas terminaciones significarían "agua". Identifica
también otras áreas toponímicas. El área toponímica DEN, correspondiente al área
de Cajamarca, estaría definido por los sufijos DEN, DON, TEN, TON, DIN, TIN,
los dos últimos registrados en la periferia (dependiendo cuál sea el centro), estos
sufijos significarían "cerro". El área toponímica CHACHA, correspondiente a
Amazonas, estaría definido por los sufijos MAL, LON, LAP. Las terminaciones

62
IS, QUIS, GUIS, definen el área toponímica IS, se registran al pié de la sierra
piurana. Los segmentos NIQUE (¿río?) y PON ("cerro") definen dos áreas
toponímicas yungas. El área idiomática Quechua, está representada por los
componentes finales IRCA -cerro- (Quechua I), ORCO -cerro- (Quechua II),
evidencia de los dialectos quechua.
Torero (1989: 241-245) plantea que durante los Desarrollos Regionales se
configuran las áreas de las principales lenguas andinas, entre ellas Tallan, DEN,
CULLE, CAT, etc. En el siglo V d.C., en la sierra Norte, el CAT se propaga como
idioma de relación, asentándose en el siglo VI d.C. debido a la interacción regional;
el Quechua II también se difunde. En el siglo IX d.C. el Proto Quechua IIA habría
desplazado al CAT. En el siglo XVI el Imperio Inca difunde el Quechua como
lengua general. Torero (1990: 243) señala que la extinción de los nativos de la
sierra de Piura y regiones vecinas, sin registro de material lingüístico suficiente,
impide evaluar el grado de cercanía con las hablas jívaras de la "montaña" y la
selva amazónica, con las cuales las fuentes etnohistóricas las conectan. Entre 500-
600 d.C. la distribución territorial de lenguas es ilustrada en un mapa (Torero
1990: 245), en la sierra piurana no se identifica lengua alguna; las lenguas vecinas
son: Tallán, Bagua, Cat, Den, Mochica y Chacha; de estos, el Cat se extendió por
breve tiempo, habría llegado hasta el sur ecuatoriano, constituyendo una "lengua
general" de la sierra norteña antes de la penetración del quechua (op. cit. p. 254).
Torero (1990: 294) sostiene que las lenguas norteñas y amazónicas comparten su
naturaleza monosilábica, Sechura o Sec (18,42%), Catacaos (22,86%), Colán
(28.57%), Mochica (47.37).
Las investigaciones de Torero (1993) sobre la hoya de Jaén, incluye las
subcuencas del Chinchipe y Huancabamba, vecinas a las cuencas del Quiroz y
Piura, caracterizan a diversos idiomas prehispánicos, de los cuales el Quechua se
hablaba en la cuenca del Huancabamba. Respecto a la lengua Palta o Xoroca,
hablada en la cuenca alta del Chinchipe, colindante con la de Quiroz y
Huancabamba, Torero (1993: 456-459) sostiene que estaba vinculada con los
antecesores de los idiomas jívaros modernos. En el siglo XVI el Palta era hablado
en el actual sur ecuatoriano, colindante con Ayabaca, denominado área
suroccidental; las finales toponímicas de esta antigua área difieren de las del área
donde se habla el jívaro moderno. En el área antigua se registran las
terminaciones NAMA y ANGA; en el área moderna se registran las finales

63
toponímicas ANZA o ENTZA (río o quebrada, gente), YMI o IMI (río o agua),
descarta la terminación ZA ó SA. Al interior de la familia lingüística "palta-
jívaro", distingue dos ramas: la palta-malacata (y tal vez cumbinamá), ya extinta,
y la jívara de hablas sobrevivientes; la dirección de la movilización del palta-
jívaro no queda clara, pudo ser de Sur-Oeste a Nor-Este o viceversa (lo más
probable). El área toponímica Palta-Malacatos, corta la continuidad toponímica
entre la sierra norte peruana y la sierra central ecuatoriana, expresada en el CAT.
El quechua en la cuenca del Huancabamba parece haber sustituido a otra
lengua, al menos, caracterizado por el segmento final MACHE (Torero 1993: 364-
365), los nativos eran considerados "gente del Inga" o "indios del Inga". Torero
indica que el quechua fue "reintroducido" por los nativos que acompañaban a los
españoles, situación que complica el panorama lingüístico del quechua en la sierra
de Piura. La introducción de la variedad Quechua I en la sierra de Piura, durante
el Horizonte Medio ha sido planteada por Torero (1984, 1989), y retomada por
Hocquenghem (1989) y Mendoza (1992, 1993). En esta variedad los topónimos
tienen la terminación SH ó CH, y comparte más semejanzas con el proto-
Quechua. Posteriormente el Imperio Inca introduciría la variedad Quechua II
como lengua general.
La filiación jívara de los guayacundos, que habitaban la sierra de Piura y
Loja, ha sido planteada por Hocquenghem (1989); relaciona a los Bracamoros y
Paltas con los Guayacundos, reconstruyendo organización social, costumbres y
creencias de estos últimos a partir de las informaciones sobre los dos primeros. En
base a los estudios precedentes Hocquenghem sostiene (p. 130) la filiación jívara de
la lengua de los Bracamoros y Paltas, filiación que ha hecho extensiva a los
Malacatos y Guayacundos. Respecto a las sociedades que habitaban la cuenca del
Huancabamba, Hocquenghem (1989: 139-145) sostiene que eran diversos y se
desconoce su lengua preinca, pero durante el incanato hablaban el quechua; estos
grupos serían los guancabambas, tabaconas, penachis y guambos. Hacia 1644 en
algunas zonas de la sierra de Piura se hablaba aún el Muchick, o Yunga,
especialmente en Salas, Frías, Huancabamba, Sondorillo (Torero 1987).
En el sur del Ecuador, vecino a la sierra de Piura, el panorama lingüístico
prehispánico ha sido esbozado por Salinas Loyola, Jijón y Caamaño (1941), Paz y
Miño, Pérez (1984), Taylor (1991-1994), Caillavet (1985-1987), entre otros. Pérez
(1984) en base al estudio de la toponimia de la provincia de Loja, establece el

64
predominio del Colorado, Shuar, Quiteño, Cayapa, Aymara, Araucano y Mochica,
en ese orden; pero el quechua predomina aún sobre el Colorado. Aunque la
interpretación de los topónimos es bastante imaginativa, es valiosa la recolección
de topónimos y las reflexiones sobre la antigüedad de las lenguas, así como su
devenir histórico. Sobre el Colorado se han referido von Buchwald (1918) y Jijón y
Caamaño (1941), pero una caracterización plena de tal lengua no se ha realizado
hasta ahora; Von Buchwald (op. cit. p. 228) cree reconocer un parentesco con el
Quechua o Aymara. Respecto a los Barbacoas, integrante de la familia Chibcha,
hablada en la costa ecuatoriana, Von Buchwald encuentra semejanzas con las
lenguas habladas en la costa norte del Perú; propone migraciones sucesivas desde
el oriente hacia la costa ecuatoriana.
Caillavet (1985, 1987) sostiene que del idioma de los Paltas, que habitaban el
actual sur ecuatoriano (Loja), no se dispone de datos históricos para realizar un
estudio lingüístico, pero reconoce como propios de la región a los topónimos
terminados en NAMA y NUMA. Salinas de Loyola (en Caillavet 1985: 157-158)
refiere que Paltas y Malacatos hablaban una lengua casi idéntica, mientras
Malacatos y Jívaros también hablaban una lengua muy parecida; Luego, Paltas y
Jívaros hablaban una lengua muy parecida en el siglo XVI. Jijón y Caamaño (en
Caillavet 1985: 157-158) sostiene que el idioma Palta es la denominación histórica
del actual idioma jívaro; los Palta serían de filiación lingüística jívara (Taylor
1994: 40). Respecto a los topónimos "Palta", Taylor (1994: 50-51), registra en el
siglo XVI las terminaciones NAM/NUM (NAMA ó NUMA), TSA/NTSA (ENTSA
"curso de agua"). Sin embargo encuentra diferencias entre los guayacundos
(Caxas y Ayabacas) y los Calvas/Paltas/Malacatos, la primera es la escasez de
topónimos jívaros en tierras de los Guayacundos, la segunda es la diferenciación
que realizan los documentos coloniales, y las divisiones coloniales establecidas,
mantenidas hasta la actualidad.
Taylor (1991, 1994) sostiene que las poblaciones de Caxas y Ayabaca, los
Guayacundos, pertenecían al conjunto Palta, de origen jívaro, pero se
diferenciarían de los Palta por haber sido quechuizados tempranamente
(Hocquenghem 1989). Distingue los siguientes subgrupos o unidades dialectales:
Caxas o Guayacundos (al sur), Paltas (al norte), Ayabacas y Calvas; estos dos
últimos habrían pertenecido al conjunto dialectal de los Malacatos.
Con la finalidad de aproximarnos al conocimiento de las lenguas

65
prehispánicas de la Sierra de Piura, hemos creído conveniente profundizar en este
aspecto en el Anexo 1: Panorama Lingüístico Prehispánico en la Sierra de Piura, al
cual los remitimos.

66
CAPITULO V : DESARROLLO DE LOS NIVELES
DE INVESTIGACIÓN

5.1.- ANALISIS INTRASITIO Y TRAMOS DEL CAMINO INCA

1.- TAMBO DE JICATE


Geográficamente se ubica en la margen izquierda de la quebrada
Angosturas, próximo a su unión con la Quebrada Angosturas, en la cuenca del río
Huancabamba. Altitudinalmente se halla a 2725 m.s.n.m. Políticamente se
encuentra en terrenos de la Comunidad de Jicate Bajo, Distrito de Huancabamba,
Provincia de Huancabamba. Convencionalmente se halla entre las siguientes
U.T.M.:
Sur-Norte: 9427800 m N - 9427835 m N
Este-Oeste: 665075 m E - 665125 m E
Respecto al topónimo Polia (1973;81) indica: "Jicate.-Probablemente de
Kichay, abrir". Torero (1989:236; 1990:254) considera que la terminación CAT
significa "agua" o "río". En su reciente trabajo Polia (1995:64) considera a
JICATE como parte de un grupo lingüístico no quechua (Area CAT), que pudo
haber sido en parte influenciada por el quechua; pero respecto al significado del
topónimo no aporta nada nuevo. Inicialmente hemos sostenido que:
"Respecto al topónimo JICATE podría derivar del quechua KICHAY (abertura
o abra) en alusión a la geografía que rodea el asentamiento, pero la
terminación CATE o ATE es característica de una lengua pre-inca poco
estudiada (Torero 1989)" (1995 a: 92).
Para la cuenca del río Huancabamba no existe un inventario tan detallado
como si lo hay para la cuenca del río Quiroz , por ello se presentarán
parcialmente, en los siguientes cuadros, los recursos naturales próximos al
asentamiento y las características de su entorno.

Recurso Características Propio Colindante


Suelo Grupo de Suelo F3c - P2e - X F3c - P2eX

F: Forestal P: Pastoreo X: Protección

CUADRO N° 10: RECURSO SUELO EN TAMBO DE JICATE. Fuente: ONERN

67
Recurso Características Propio Colindante
Ecología Zona de Vida bh - MBT bmh-MT,bs MBT

bh-MBT: bosque húmedo - Montano Bajo Tropical


bmh-MT: bosque muy húmedo - Montano Tropical
bs-MBT: bosque seco - Montajo Bajo Tropical

CUADRO N° 11: ECOLOGIA EN TAMBO DE JICATE. Fuente: ONERN

La primera referencia que existe de Tambo de Jicate es proporcionada por


Von Humboldt:
"Pero cerca de Huancabamba y San Felipe como haciendo una entrada por el
río Chinchipe y no pudiendo seguir la alta cordillera, las ruinas están en un
país cálido, como las de Xicate, a 900 toesas [1800 m.s.n.m.]... En lo que se
refiere a ruinas hemos contado desde Chulucanas a Huancabamba nueve
grandes edificios,... el 5to. en la del Xicate... pero el m ejor conservado de todos
es el edificio de Xicate saliendo de la Angostura de Guamaní, en un valle
profundo. El tiene todavía más de 12 pies [4 mts.] de alto, se ve allí las
divisiones de los departamentos, las ventajas, los nichos..." (Humboldt 1991:
19-24).

Luego de atravesar la garganta Angosturas y sin detinerse a describir el


asentamiento, Raimondi (1901: 301) escribe en su diario de campo que:
“Abajo, en la banda derecha y casi al mismo nivel del río, frente a su
desembocadura, hay una pampita con ruinas del tiempo de los gentiles.”

Un estudioso local (Vasquez 1958) denomina “Vado Grande” a Tambo de


Jicate, el termino vado hace referencia al cruce sobre el puente próximo, señala
que:
“... en “Vado Grande”, 2 Km. más arriba [de Tambo de Jicate II], existen
todavía, dos compartimentos espaciosos de adobe, divididos por un postigo
[pasadizo, pasaje], cuyas paredes tienen tres metros, más o menos de altura y su
área es la que tiene nuestra Plaza Merino [de la ciudad de Piura]. Los muros
de piedra pequeña magníficamente tallada, sobre la ribera derecha de una
quebrada, tienen una altura de 1.30 mts., aproximadamente ; de superficie
externa liza, que afecta diferentes formas geométricas, dominando la cúbica.
Sobre la derecha de los compartimentos, se levanta un cerro poco rocoso... El
origen incásico de estos edificios se deduce por las características de los
cimientos y por el adobe grande que emplearon en las paredes, adobes unidos
con argamasa gruesa... La mayor parte del templo del Vado Grande, ha sido
destruida por la ambición del cultivo, y sería muy sensible que destruyeran las
habitaciones que aún quedan, peligro que deben despejar los funcionarios
encargados de la conservación de estas reliquias históricas“

68
Años despues Hocquenghem (1989) considerará erradamente que “Vado
Grande” y Tambo de Jicate son dos asentamientos distintos, cuando en realidad se
trata del mismo.
La siguiente referencia es proporcionada por Polia, no incluiré las
dimensiones en su descripción pues las incluiré en el ítem correspondiente, él las
denomina "El Tambo de Jacocha", pero consultando a los comuneros y a nuestros
mapas nos percatamos que se encuentra en tierras de la comunidad de Jicate Bajo,
razón suficiente para cambiar el nombre por el de Tambo de Jicate, tal como lo
denominó inicialmente Humboldt, refiere Polia (1973: 75-77) que se encuentra:
"Ubicado a la salida de las Angosturas, debajo del camino actual... Consta de
un recinto de adobes rectángulares que se apoyan en una base de piedras
toscas, con una puerta hacia el oeste... Apoyándose en la pared del recinto se
encuentran dos cuartos a la izquierda de quien ingresa, y uno al frente. Hemos
llamado estos cuartos, comenzando por el de la izquierda, "A", "B" y "C". El
cuarto "A" tiene sus paredes conservadas... En el interior hay varias
hornacinas de forma trapezoidal... El cuarto "B" tiene sus paredes
conservadas... La disposición de las hornacinas es la misma que en [el] otro
cuarto... El cuarto "C" es el más destruido. Permanece visible sólo en la pared
del frente y parte de la que está ubicada a la mano derecha como quien
ingresa...En la parte superior de la hornacina se halla una laja de piedra llana.
El interior presenta revestimiento de barro... Todas las paredes presentan bases
de piedra... Los adobes que se apoyan en estas bases, son de tipo paralelepípedo
a imitación de piedra labrada. El barro de los adobes tiene mezcla de ichu y el
mortero es de barro... No hay ventanas en los cuartos, pero aparecen rastros de
las incrustaciones de las vigas del techo de doble agua... En la otra pared del
recinto se perciben restos de otro muro aunque no parece haber existido otro
cuarto. En la parte que mira hacia la quebrada de Angosturas, sigue el muro
de delimitación del recinto más abajo, con una pared de contención de piedra."

Polia presenta además un plano de planta, y el dibujo en detalle de una


hornacina. En un trabajo reciente sigue figurando como Tambo de Jacocha (1995:
96-97). Hocquenghem por su parte describe que:
"A lo largo del camino real entre Caxas y Huancabamba, se pueden ver los
edificios muy bien conservados de Jicate, que puede haber sido un Tambo,...
subía por la quebrada de Angostura [el Camino Inca] donde se encuentran las
ruinas de Jicate..." (Hocquenghem 1989: 27, 50).

En un posterior trabajo, Hocquenghem (1993: 139) recuerda:


"...en la quebrada de la Angostura se conservaba relativamente bien el Tambo
de Jicate cuando pasé en 1989, pero desde entonces se utilizaron olas piedras
para construir la carretera de Huancabamba a la Quinua. Se veían los muros
de piedra hasta un metro de altura, base de los muros de adobe de unos 3 a 4
metros de altura con las típicas "hornacinas trapezoidales incaicas."

69
Hemos manifestado por nuestra parte que:
"Se ubica en la comunidad de Jicate [Bajo], Provincia de Huancabamba; en la
marge izquierda de la Quebrada Angosturas, próximo a la unión con la
Quebrada Jacocha, a 2725 m.s.n.m. ...los materiales constructivos
predominantes son la roca utilizada en los cimientos y en un muro circundante,
así como el barro empleado en los adobes de las paredes que alcanzan los 4
m.de altura. El asentamiento, ubicado sobre una terraza constructiva, presenta,
al interior del muro circundante, tres cuartos cuyos vanos de acceso dan hacia
una cancha; dichos cuartos están decorados en su interior por hornacinas
trapezoidales, cuyo fondo estaba pintado de color rojo." (1995 : 92).

El asentamiento está edificado sobre un cojunto de terrazas constructivas,


sobre una de ellas se erigen 3 subunidades o recintos que presentan sus accesos
abiertos hacia una cancha, las tres subunidades se encuentran cercadas por un
muro perimétrico. Se registran las siguientes subunidades y elementos:
- Elemento I: Terraza constructiva sobre la cual se levanta la
edificación.
- Elemento II: Muro perimétrico erigido sobre el borde de la terraza
constructiva, rodea un patio y recintos. La parte sur del muro es de
roca, la parte Norte y Oeste es de rocas y adobes, hacia el Este es
ovalado. Al Oeste presenta un acceso.
- Elemento III: Patio central, definido por el muro perimétrico,
alrededor del cual se edificaron los recintos.
- Subunidad "a": Recinto cuya pared posterior constituye parte del
muro perimétrico, la pared anterior presenta un vano que da hacia
el patio. En sus paredes interiores se aprecian hornacinas. Se
localiza hacia el N-E del patio central.
- Subunidad "b": Recinto cuya pared posterior daba hacia la parte
Este dle muro perimétrico, su pared anterior tiene un acceso que da
al patio central. De esta subunidad sólo se conservan los muros de la
esquina S-O, en la parte interna de dichos muros se observan aún
hornacinas.
- Subunidad "c": Sólo se aprecian dos pequeños muros, de poca
altura, perpendiculares al muro perimétrico en su parte sur. Estos
muros definen un espacio abierto que se integra al patio central.
- Subunidad "d": Recinto cuyas paredes posteriores (Norte), lateral
(Oeste) son definidas por el muro perimétrico. La pared anterior

70
presenta un acceeso que da hacia el patio central. En la parte
interna de las paredes se observan numerosas hornacinas. Se
localiza hacia el N-O del patio central.
- Elemento IV: Pasaje ciego definido por los muros laterales de las
subunidades "a" y "d", y por el muro perimétrico. Se localiza hacia
el Norte del patio central.
- Elemento V: Hornacina que vista frontalmente tiene forma
trapezoidal. Se localiza en las paredes de las subunidades "a", "b",
y "c", empotrada en dichas paredes. Por lo general presenta un
dintel en la parte superior, este dintel es conformado por una laja de
orca; algunas hornacinas no presentan dicha laja. La parte interna
de las hornacinas está pintada de color rojo.
- Elemento VI: Conjunto de cinco terrazas escalonadas y superpuestas
atravesadas por eje Norte-Sur. La terraza intermedia forma un
patio externo al patio central, con el cual se comunica. De Norte a
Sur, se desciende por estas terrazas a la Quebrada Angosturas.
Las descripciones son ilustradas con las figuras y fotos correspondientes. A
continuación proporciono un cuadro de equivalencias de las sectorizaciones
proporcionadas por Polia (1973) y nosotros:

POLIA NOSOTROS

Cuarto o elemento Subunidad o


elemento

A d

B a

C b

- c

- I, II, III, IV,


V, VI

CUADRO N° 12: EQUIVALENCIAS DE SECTORIZACIONES EN TAMBO DE

71
JICATE.
Para corregir el declive natural del terreno que baja hacia el río, se edificó
un conjunto de terrazas o plataformas constructivas; primeramente se edificó el
muro de contención, recto en sus tres lados, en la esquina SE es curvado; luego se
procedió a rellenar con capas de arcilla apisonada, el espacio formado entre el
terreno y el muro de contención. En el muro de contención o perimétrico se
emplearon rocas semi-labradas de tamaño mediano y grande de hasta 0.60 m.de
largo, en el relleno de la terraza constructiva se utilizó arcilla. En los cimientos y
parte inferior, de los muros de los recintos se utilizaron rocas semilabradas de
tamaño pequeño y mediano; en la parte media y superior de los muros se
emplearon adobes de forma paralelepípeda. La techumbre fue elaborada con
madera de guayacán o hualtaco y paja. La argamasa utilizada en los muros es
barro.
Tras colocar los cimientos, utilizando rocas grandes de los recintos y definir
los vanos de acceso, se levantó la parte inferior de los muros mediante el pircado
hasta una altura de 0.50 a 0.70 m. A continuación se colocaron hiladas de adobes
dispuestos en doble soga, alternadas con hiladas dispuestas de cabeza. Los vanos
de acceso tuvieron su dintel respectivo, lo mismo que las hornacinas en las que se
utilizó un bloque de roca de forma casi paralelepípeda como dintel. En los muros y
hornacinas se empleó estucado de barro fino, el cual fue pintado de color rojo. A
continuación se procedió a apisonar la capa de arcilla que define el piso. Sobre los
muros se armó la estructura del techado, la cual fue luego cubierta con paja. Las
subunidades fueron techadas, si lo fue a dos o cuatro aguas está en debate, Polia
(1973: 76) propone que Tambo de Jicate fue techado a dos aguas, basándonos en
propuestas planteadas para otros asentamientos, sostenemos que el techado es a
cuatro aguas.
El asentamiento está conformado por dos unidades:
- Unidad "A": definida por las subunidades "a", "b', "c", y los
elementos I, II, III, IV, V, los cuales forman una Kancha, unidad
arquitectónica típicamente Inca.
- Unidad "B": conformada por el conjunto de cinco terrazas
denominado elemento VI.
La unidad "A", vista de planta, tiene forma compuesta por un rectángulo y
un cuarto de elipse; las sub-unidades tienen forma rectangular. Las terrazas de la

72
unidad "B" tienen forma rectangular. Volumétricamente las subunidades "a",
"b", y "c" están integradas por un paralelepípedo y una forma triangular. Las
terrazas de la unidad B son de forma de paralelepípedo. A continuación
confrontaré nuestras mediciones (A) con las de Polia (P):

SUBUNIDAD DIMENSIONES

LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR

A P A P A P A P

b 12 13 7 6 4.3 - 0.9 0.7

e 12.80-13 12.6 8 7.6 2.5-5.9 5 0.9-1 0.7

d 11.60-12 11.3 6.90-7 6.65 3.5 4 0.9 0.7

CUADRO N° 13: DIMENSIONES DE TAMBO DE JICATE

El pircado, medido desde el nivel del suelo hacia arriba, en el caso de los
recintos varía entre 0.5 y 0.7 m., mientras que el muro de contención fluctúa entre
2.25 y 2.50 m. La dimensión standard de los adobes paralelepípedos es 0.90 x 0.77 x
0.22 m. Registramos vanos, de acceso y hornacinas, confrontaremos el número
registrado por nosotros (A) y Polia (P):

SUBUNIDADES ELEMENTO

a b e II III

A P A P A P A P

ACCESO 1 1 1 1 1 1 1 1

TIPO HORNACINA 6 13 3 5 13 13

TOTAL 7 14 4 6 14 14 1 1

CUADRO N° 14: TIPOS Y NUMERO DE VANOS EN TAMBO DE JICATE

Las dimensiones de vanos de acceso (A) y las hornacinas (C) se expresan en


el siguiente cuadro:

73
SUBUNIDADES ELEMENTOS

a b e II-III

TIPOS DE C A C A C A C A
VANO

ANCHO 0.4-0.5 1.2 0.46-0.53 1.3 0.4-0.5 2 1.8

ALTO 0.68 - 0.65 0.62 2.3

PROFUNDIDAD 0.3 0.9 0.3 0.9 0.35 0.9 0.9


ESPESOR

CUADRO N° 15: TIPOS Y DIMENSIONES DE VANOS EN TAMBO DE JICATE

Destacan las siguientes características arquitectónicas en Tambo de Jicate:


- Utilización de terraza constructiva y muro perimétrico.
- Patrón arquitectónico Kancha
- Hornacinas de forma trapezoidal y decoradas de color rojo.
- Superposición de técnica constructiva en los muros, pircado e
hiladas de adobes.
- Utilización de adobes de forma paralelepípeda.

Se recolectó material cerámico en la subunidad "d' del sector A, y en el


sector B (campo de cultivo). La muestra de la subunidad "d", estuvo representada
por dos fragmentos de cuerpo, no diagnósticos. Representan a dos vasijas:
- Vasija 1: Representada por un fragmento. El espesor de la pared varía
entre 7.5 y 9.5 mm. La pasta presenta las siguientes partículas: cuarzo,
pizarra, carbonatos, cristales negros, mica, arenisca. El color de la pasta es
gris claro; la cocción es reductora. El color de la superifice también es gris
claro, lo mismo que el engobe que cubre la superficie. La vasija 1 parece
constituir parte de un borde de un plato pequeño o de una jarra de borde
evertido.

74
- Vasija 2: Representada por un fragmento. El espesor de la pared varía
entre 5 y 7 mm. Las partículas presentes en la pasta, y los tamaños
máximos son: pizarra (2 mm.), oxido de fierro (0.5 mm.), cristales negros.
El color de la pasta es gris claro. La superficie presenta color gris claro,
utilizándose el alisado como técnica de tratamiento superficial.

En el campo de cultivo aledaño (sector B) se recolectó un borde diagnóstico:


- Vasija 3: representada por un fragmento de borde, cuyo diámetro es 15
cm.; su equivalente de borde o porcentaje del borde entero es 11%; la
pared del borde forma con la horizontal un ángulo de 53°; el espesor de la
pared varía entre 7 y 14 mm. Las partículas presentes en la pasta, y los
tamaños máximos que alcanzan son: pizarra (5 mm.), cuarzo (2.5 mm.). El
color de la pasta es rosado oscuro, siendo su cocción oxidante. El color de
la superficie es marrón claro; el alisado se utilizó como técnica de
tratamiento superficial; restos de hollín fueron registrados en la superficie
externa. La vasija 3 corresponde a una olla o a una jarra.

El empleo de adobes paralelepípedos, las hornacinas de forma trapezoidal y


decoradas de color rojo, la disposición de los recintos en torno a un patio
adoptando el patrón cancha, y el empleo de terrazas constructivas, nos llevan a
sostener la filiación Inca de este asentamiento. Respecto a la función, Von
Humboldt planteó una tipología de los asentamientos que él registró:
"En lo que se refiere a ruinas, hemos contado desde Chulucanas a
Huancabamba nueve grandes edificios... Este gran número de edificios en una
tan pequeña distancia prueba bastante que el nombre de palacio de los Incas es
bastante vago ¿Es posible que este soberano haya llevado el lujo hasta este
punto?... las otras construcciones dispersas como la primera, tercera, sexta a
octava [el quinto es Tambo de Jicate] eran según yo creo, habitaciones de
grandes señores peruanos que gobernaban estas provincias." (op. cit. p. 20).

Aunque Humboldt no menciona el quinto, le atribuiría, como a las otras


construcciones dispersas, funciones de residencia, administración y control de estas
tierras, por parte de los gobernadores Inca locales.
Vásquez (1958) sostiene que :
“... y el templo del Sol y casa para las escogidas o esposas del Sol, [debió ser] el
de Vado Grande, porque tratándose de la construcción de Vado Grande, así nos

75
inducen a pensar en sus escalinatas, que son, también de sillares de piedra
tallada, delante de las cuales hay un área de tierras que debió servir de
escenario a la festividad del Intiraymi.”

Polia (1973) lo denomina sólo tambo, sin fundamentar tal denominación.


Hocquenghem sostiene que "... puede haber sido un Tambo" (op.cit. p. 27),
tampoco fundamenta tal aseveración, en un trabajo posterior (1993: 91), citando a
Hyslop, (19929, proporciona algunas características generales de los tambos; sitios
fortificados a lo largo del camino, destinados a control del camino, almacenaje,
posada, recolección de tributo. Para la discusión en torno a los tambos los
remitimos al item 5.2.1. de este capítulo
Por nuestra parte hemos manifestado que:
"Es posible que las actividades llevadas a cabo en Tambo de Jicate se
encuentran vinculadas a la administración local efectuada por las autoridades
que residían en él, aunque la actividad ceremonial no es del todo excluyente
debido a la orientación Este-Oeste del asentamiento y al exceso de
ornamentación." (Astuhuamán 1995a: 92).

El patrón arquitectónico cancha, típicamente Inca, está destinado a las


actividades residenciales. El muro perimétrico, la presencia de roca en él, su
posición sobre el nivel del suelo, son evidencia de prestigio o status de este
asentamiento. Al interior del muro perimétrico se evidencia que la subunidad "e"
es más importante que las demás, existe pues una jerarquía interna. La orientación
E-O del sitio tiene una connotación mágica: la salida y puesta del sol. Quienes
residieron en Tambo de Jicate cumplieron funciones administrativas y de control,
pues el sitio se localiza en un valle fértil y próximo a un cruce de aguas y caminos,
en el lindero entre comunidades (actualmente Jicate, Jacocha y Matara)

2.- TAMBO DE JICATE II


El asentamiento se ubica en la comunidad de Jicate Bajo, distrito y
provincia de Huancabamba, en la margen izquierda de la Quebrada Angosturas.
En una altitud comprendida entre 2,700 y 2,725 m.s.n.m. Comprendido entre los
siguientes U.T.M.:
Norte-Sur : 9427600 m. N - 9427650 m. N
Este-Oeste: 666050 m. E - 666100 m. E

76
Se sitúa en una explanada al pie de una pequeña loma y próximo al borde de
la Quebrada Angosturas. Daniel Cabrel escribió en su Diario de Campo, que
vimos:
"... otro sitio de similar planta pero mucho más destruido, notándose una
hornacina en la pared elaborada bajo el mismo procedimiento del tambo
investigado anteriormente [Tambo de Jicate]." (Cabrel 17-12-94).

Del topónimo JICATE ya hemos hecho referencia al tratar sobre Tambo de


Jicate. Por situarse en el mismo valle que Tambo de Jicate y por hallarse bastante
próximos entre si, presenta las mismas características geográficas que este.
Sobre Tambo de Jicate II, Vasquez (1958) nos trasmite que :
“En Jicate, en medio de una extensión plana de tierras, existen actualmente
unos cimientos de piedras que debieron servir de base a un palacio de forma
rectangular construido de adobe”

En el mapa que presenta Polia (1973: 44-45), el sitio aparece bajo la


denominación "X: complejos menores". En el nuevo mapa que da a conocer
(1995: 96-97) figura como "32. ruinas de Jicate". Polia (1973: 77) refiere que:
"En el caserío de Jicate, en una chacra, hemos hallado otros restos de
construcciones. Trátase de cuartos dispuestos en el interior de un recinto de
piedras, que en parte es actual. Sólo quedan vestigios de las paredes exteriores
construidas con adobes y base de piedras. En las paredes se notan hornacinas
trapezoidales. La técnica de construcción es idéntica a la de Tambo de
Jacocha."

Desde una distancia de 100 m. pudimos apreciar el asentamiento. El muro


perimétrico es lo único que se conserva, sus dimensiones aproximadas son 30.0 por
40.0 mts., en dicho muro se observa sólo una hornacina. Al interior del muro
perimétrico, lo mismo que en Tambo de Jicate los comuneros siembran sus
cultivos. El eje principal del asentamiento tiene dirección Este-Oeste. Los
remitimos a las ilustraciones respectivas para apreciar las características de este
asentamiento. El empleo de adobe como material constructivo, el patrón
arquitectónico Kancha y la semejanza con Tambo de Jicate, permiten ubicar este
asentamiento en el Horizonte Tardío.

Respecto a la función, Vasquez (1958), basándose en la información


etnohistórica sobre Huancabamba, sostiene que es un palacio del Inca.
Consideramos que se trata de un tambo o tampu destinado a funciones de

77
residencia, administración y control del fértil valle formado por la quebrada
Angosturas; tenía posiblemente una igual o menor jerarquía que Tambo de Jicate,
los dos tambos administraban los recursos del valle.

3.- EL CAMINO INCA POR TAMBO DE JICATE Y TAMBO DE


JICATE II
Von Humboldt señala que el camino pasaba por estos tambos:
"El camino de los Incas, tal como se lo puede seguir todavía casi sin
interrupción desde Chulucanas por Guamaní a Angostura, Xicate hacia
Gayique, por tanto más de 12 leguas a más de dos y media toesas de ancho [5
m.] está bien alineado sin conocer ningún obstáculo elevándose de 800 a 1710
toesas [1600 a 3420 m. ]..." (op. cit. p. 20).

Raimondi, aunque no indica si siguió el camino Inca, pasó por Jicate:


"Desde la cumbre de la cordillera, que no es muy elevada, bajé por una
quebradita llamada de la Angostura, nombre que se da a un lugar donde dicha
quebrada se estrecha mucho... Después de haber pasado la noche en un lugar
llamado Jicate... seguí mi marcha a esta población [Huancabamba], que dista
solamente tres leguas. El camino entre Jicate y Huancabamba no es malo, de
Jicate se continúa bajando por la quebradita de Angosturas por unas dos
leguas, para llegar al punto donde ésta última desemboca en la quebrada
principal, bañada por el río de Huancabamba..." (Raimondi en Arteaga 1986:
54).

Ramírez (1966) presenta, en el "Croquis del camino que creemos siguió el


capitán Hernando de Soto", a Jicate como punto de paso situado entre
Huancacarpa y Quispe. El R.P. indica que:
"El Camino Imperial de los Incas... bajaba por la margen izquierda de la
Quebrada de las Angosturas, tomaba el camino actual que viene de Jicate,
Quispe...". Ramírez (1966: 34-35)
Por su parte Polia manifiesta:
"El camino ingresa en el pasaje [Angosturas] por una estrecha abertura y se
mantiene a media cuesta del desfiladero... El camino incaico y el actual
prosiguen juntos por un trecho, pero casi a la mitad de las Angosturas, el
camino moderno cruza la quebrada y pasa al otro lado del despeñadero,
mientras el camino antiguo se mantiene en la pared meridional y llega a las
faldas del cerro Botonal, ubicado al final del pasaje que desemboca en el valle
de Jicate... [Tambo de Jicate] ubicado a la salida de las Angosturas, debajo del
trazado del camino actual y del camino antiguo que pasa en las cuestas al frente
del actual... El camino antiguo, desde cerro Botonal, cerca del Tambo de
Jacocha [Tambo de Jicate], sube por las laderas de los cerros Matara, que

78
miran hacia Jicate. En estas pendientes se hallan los restos del antiguo camino
hoy abandonado. Hemos recogido información de labios de algunos viejos de
la zona, de que unos decenios atrás todavía se utilizaba el camino que ellos
llaman 'camino del inga'." (op. cit. p. 77).

En el mapa que presenta Polia (1973: 44-45) se aprecia que el camino Inca
pasa alejado de Tambo de Jicate, al frente del camino actual; sin embargo en su
mapa más reciente (1995), el camino Inca, aparece más cercano a Tambo de Jicate
y a la Quebrada Angosturas. Hocquenghem (1989: 27, 50) indica por su parte:
"A lo largo del camino real entre Caxas y Huancabamba, se pueden ver los
edificios muy bien conservados de Jicate, ... subía por la Quebrada de
Angostura donde se encuentran las ruinas de Jicate."

En un trabajo posterior no queda muy claro si se refiere al camino actual o al


antiguo:
"De hecho, a medio camino entre Caxas y Huancabamba el camino pasa por la
quebrada de Angostura al valle del río Huancabamba. En la quebrada de la
Angostura se conservaba relativamente bien el Tambo de Jicate…”
(Hocquenghem 1993: 139; 1994: 62 ).

4.- HUANCACARPA
Geográficamente se sitúa en las faldas del cerro India Haragana o Buitrera,
el cual constituye el punto de división tripartita de las cuencas del Quiroz , Piura y
Huancabamba. Altitudinalmente, el asentamiento se extiende entre los 3400 y 3450
m.s.n.m.. Políticamente se encuentra en tierras de la Comunidad de Huancacarpa
Alto, en el distrito y provincia de Huancabamba. Convencionalmente se halla entre
las siguientes U.T.M.
Sur-Norte : 9433900 m N - 9434400 m N
Este-Oeste : 661950 m E - 662 450 m E
El topónimo HUANCACARPA, es conformado por dos palabras:
- HUANCA ó WANKA: roca grande erguida
- CARPA ó KARPA: toldo ó ramada
Consideramos que el topónimo alude a las estructuras techadas que
conformaron el asentamiento (1995 a: 93). Polia (1973: 74) recogió además la
denominación de PUKARA para el asentamiento, que tiene dos significados:
fortaleza y pared o zanja que delimita una acequia; nos quedamos con el primer
significado, que indica se trataría de un asentamiento militar.
Los recursos naturales vinculados al asentamiento son:

79
RECURSO CARACTERÍSTICA PROPIO COLINDANTE
Suelo Aptitud de grupos Pastoreo Forestal-Protección
de capacidad de uso continuado
mayor
Pastos Potencialidad Uso Uso estacional
limitado
Forestal Aptitud forestal No tiene Tierras de protección
- producción en bmh -
MT
Hídrico Aguas superficiales Canales, Canales, quebradas
y subterráneas ojo de agua
Geológic Formación Volcánicas Dep. Morrénicas, Volc.
o Porculla Huancabamba
Aspecto Minero Oro -

CUADRO N° 16 : RECURSOS NATURALES EN HUANCACARPA. Fuente: ONERN


(1978), Observaciones in situ.

Veamos el entorno del asentamiento:

ENTORNO CARÁCTERISTICA PROPIO COLINDANTE


Ecología Zona de vida bmh - MT bh - MBT
Fisiografía Paisaje, forma Montañoso - Md2 Montañoso -
de tierra Md1, Mc2
Clima Tipo climático Muy húmedo y Muy húmedo y
frío acentuado frío moderado
Pendientes Clase Fuertemente Moderadamente
inclinada empinada a
empinada
Erosión Grado Moderada Moderada a
severa

CUADRO N° 17: ENTORNO GEOGRAFICO DE HUANCACARPA. Fuente:ONERN(1978)


Observaciones in situ.

La proximidad entre Caxas y Huancacarpa, no descarta la posibilidad que


Cristóbal de Mena ([1534] 1968) se refiera a Huancacarpa cuando relata que:
"...y llegando cerca [a Caxas] supieron que la gente de guerra avia estado alli
sobre una sierra esperándolos, y se avian quitado de alli".

80
Aunque respecto a la ubicación de esta guarnición militar son más claros
Xeréz y Trujillo, lo más probable es que los cronistas se refieran a una guarnición
militar que se encontraba en Caxas:
"...y a la entrada del [Caxas] halló un asiento de real donde pareció haber
estado gente de guerra." (Xeréz [1534] 1968: 211)
"...dimos en un pueblo que se dice Cajas, de grandes edificios, y en el estaba un
capitan de Atavalipa con más de 2000 indios de guerra..." (Trujillo [1534]
1968).

Von Humboldt tras subir por el ramal que conduce de Caxas a lo alto de la
Cordillera llegó a Huancacarpa, escribió en su diario:
"El edificio en la cima del Guamaní (de hermoso pórfido como todo lo
precedente) es muy espacioso y tiene todavía más de 4 pies [1.3 mts.]. A pesar
del frío que hace en Guamaní (tuvimos 7 1/2°R [9.4°C]) la posición de ese
palacio es muy bella, pintoresca. Se encuentra en la cima de los Andes y se
goza allí de una vista inmensa sobre los llanos de Piura y Lambayeque,
bordeados por el horizonte del mar pacífico... El páramo de Guamani divide las
aguas entre el mar del sur y el océano Atlántico." (Von Humboldt [1802]
1991:24-25).

Con las mediciones de la altitud que proprorciona Humboldt (op. cit. p. 19),
no cabe duda que se refiere a Huancacarpa
"... las [habitaciones o palacios] del Páramo de Guamaní [tienen] 1710 toesas
de altura [3420 m.s.n.m.]"

Es el R.P. Antzberger quien contemporáneamente nos ofrecerá la ubicación


y descripción general de Huancacarpa:
"A una legua [5 Km. aprox.] en dirección sur de las anteriores ruinas
mencionadas [Caxas], ..., el camino incaico llega a otra gran ciudad, cuyas
ruinas, son mucho más imponentes [que las de Caxas]..." (Antzberger en
Ramírez 1966: 30-31).

Polia, quien levantó el primer plano parcial de Huancacarpa, describe su


ascenso al sitio:
"Tuvimos noticia, estando en Jicate, de la existencia de grandes construcciones
de piedra, labradas en un sitio de la cordillera conocido con el nombre de
Huancacarpa, y decidimos hacer una expedición para percatarnos de su
importancia... Después de una hora y media de subida, llegamos a un altiplano
despojado de vegetación, ubicado a los pies de la cumbre rocosa e irregular de
un cerro que los indígenas conocen con el nombre de Paredones. La cumbre se
levanta pocos metros sobre el nivel del altiplano... El clima es frío y la
vegetación está compuesta esencialmente por ichu. La altura ya debe ser de
unos 3,500 m. porque sus efectos comienzan a sentirse en forma de ligeros

81
mareos... Se encuentran dos o tres casitas de pastores, y no lejos de ellas se
extiende un complejo de hermosos conjuntos arquitectónicos conocidos con el
nombre de Pukara de Huancacarpa." (Polia 1973: 73-74).

Respecto a su ubicación señala Hocquenghem:


"En Huancacarpa Alto, a unos 3,300 metros de altura, dominando las tres
cuencas del río Huancabamba, del río Quiroz y del río Piura, se encuentra un
sitio arqueológico de otro estilo de construcción, impresionante por su
extensión" (1989: 28).

En un trabajo posterior escribe:


"Siguiendo el camino de ladera de esta cordillera [Guamani] se pasa por
Huancacarpa Alto, dominando el valle del río de Bigote y del río Piura...
dominando el camino [ví] un gran asentamiento..." (Hocquenghem 1993: 139-
140; 1994: 62).

Por nuestra parte hemos manifestado lo siguiente:


"Se ubica en la comunidad de Huancacarpa Alto, Provincia de Huancabamba,
entre los 3,400 y 3450 m.s.n.m., situado estratégicamente donde se unen las
cuencas del Quiroz , Piura y el Huancabamba" (1995 a: 93).

A continuación analizaremos los sectores que integran Huancacarpa.

i) SECTOR A
Respecta a este sector, anteriormente hemos manifestado que:
"...los sectores A y B presentan una disposición en forma de u, encontrándose
en extremos opuestos del asentamiento, las [sub-] unidades que conforman
dichos sectores dan hacia una cancha; no se registró material cerámico
asociado a dichas unidades." (1995 a: 93).

El Sector A se localiza en el extremo sureste del asentamiento. Está


conformado por dos unidades, una de las cuales tiene tres subunidades dispuestas
en forma de U. El Sector A es semejante al Sector B. El sector está conformado
por las siguientes subunidades y elementos:

- Subunidad "a": Situada al norte de un patio, con accesos que


se abren hacia dicho patio. Presenta planta rectangular. El
estado de conservación de sus muros es pésimo, lo cual
dificulta definir sus accesos, el espacio interno definido por
dichos muros es empleado actualmente para sembrar cultivos.

82
- Subunidad "b": Situada al este del patio de la subunidad
anterior, al cual se abren sus accesos. Su planta es
rectangular y sus muros rectos. Su estado de conservación es
regular, pero los accesos han sido cerrados con lajas de rocas
de los muros, conformándose un espacio interno cercado,
utilizado actualmente para sembrar.
- Subunidad "c": Situada al sur del patio vinculado a las
subunidades anteriores. Sus muros rectos definen una planta
rectangular y un espacio interno. Su estado de conservación
es pésimo debido a que se utiliza su muro frontal como p arte
de un pircado actual que sirve como cerco.
- Elemento I: constituye el patio rodeado de las subunidades
"a", "b" y "c". Actualmente se le emplea como campo de
cultivo.
- Subunidad "a-2": Localizada al sur del sector A, próxima a la
subunidad "c". Sus muros rectos definen una planta
rectangular al cual se adosa un muro pequeño en su esquina
norte.
- Subunidad "b-2": Localizada al suroeste de la subunidad "a-
2', sus ejes de orientación, casi norte-sur, son paralelos.
También presenta planta rectangular, pero es de mayor
tamaño que "a-2".
Predomina en los muros la roca semi-canteada y las lajas de roca, las lajas
alcanzan los 0.65 m.Como argamasa se usó barro, paja, rocas pequeñas. La
pachilla es la técnica constructiva predominate, consiste en rocas medianas
semicanteadas acuñadas con rocas pequeñas o lajas de roca, la parte plana se
expone hacia el exterior de la pared. Los cimientos y los pisos precedieron la
edificación de las paredes, luego se procedió al techado a dos o cuatro aguas.
El sector A es conformado por dos unidades:

- La Unidad 1: es integrada por las subunidades "a", "b" y "c"


dispuestas en forma de "U" en torno al patio o elemento I. Esta
unidad presenta un eje central y de simetría orientado en casi
dirección Oeste-Este; debido al declive del terreno, la subunidad "a"

83
se halla en una parte más elevada, y la subunidad "c" en la parte
mas baja.
- La Unidad 2: conformada por las subunidades "a-2" y "b-2"; se
localiza hacia el sur de la Unidad 1.

Las subunidades que integran las unidades 1 y 2 tienen planta rectangular;


la Unidad 1 vista de planta tiene forma de "U" o herradura, mientras la Unidad 2
se aprecia como dos líneas paralelas. Volumétricamente, las subunidades se
observarían originalmente como cuerpos conformadas por un paralelepípedo y
una forma piramidal (el techado). Volumétricamente la Unidad 1 se observaría
como la parte interna de un gran recinto con sus costados techados.

Las dimensiones registradas en el Sector A se presentan en el siguiente


cuadro:

DIMENS IONES
UNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
SUBUNIDADES
a 33.0 11.5 2.20- 0.6
2.50
1 b 36.0 8.5 2.20- 0.6
2.50
c 30.0 10.5 2.20- 0.6
2.50
2 a-2 7.0 5.0
b-2 17.5 9.0

CUADRO N° 18 : DIMENSIONES DE SUBUNIDADES Y ELEMENTOS DEL


SECTOR A DE HUANCACARPA

Sólo se presentan vanos de acceso orientados a una cancha, tienen las


siguientes magnitudes:

DIMENSI ONES
UNIDAD SUBUNIDADES N° DE ANCHO ALTURA ESPESOR
VANOS

84
a 2 2.0 2.0 0.6
1 b 3 1.8-2.0 2.0 0.6
c 3 2.0 2.0 0.6
2 b-2 1 2.0 2.0 0.6
a-2 - -

CUADRO N° 19 : DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR A DE


HUANCACARPA

Destacan las siguientes características arquitectónicas:


- Empleo de lajas de roca como material constructivo.
- Técnica constructiva pachilla
- Patrón arquitectónico kancha de la Unidad 1
- Planta rectangular de las subunidades

El sector A, lo mismo que los demás sectores del asentamiento, pertenece al


Horizonte Tardío. El principal criterio de filiación temporal es el patrón kancha,
típicamente Inca. Respecto a la función del Sector A, hemos propuesto que:
"Actividades administrativas debieron llevarse a cabo en los sectores duales A y B,..."
(1995 a:93). Es necesario añadir que en la Unidad 1 se desarrollaron además
actividades residenciales; la función de la Unidad 2 no queda del todo clara, pudo
destinarse a actividades residenciales y complementarias a la Unidad 1,
posiblemente a servicio o control. La Unidad 1 del Sector A y la Unidad 2 del
Sector B, presentan la misma forma, pero orientación y ubicación altitudinal
distintas, por lo que las considero como unidades duales, que integran a su vez
sectores duales.

ii) SECTOR B
Se localiza en el extremo noroeste del asentamiento, ocupando la parte más
elevada del mismo ; esta conformado por dos unidades, cada una definida por un
patio rodeado por recintos. Dos grupos de subunidades y elementos integran el

85
Sector B :
 Subunidad a-2 : recinto de planta rectangular, cuyo muro frontal da hacia un
patio. Su eje central tiene orientación noreste-suroeste. Internamente se halla
cubierto por vegetación.
 Subunidad b-2 : recinto de planta rectangular, cuyos accesos conducen a un
patio. Su eje central tiene orientación noroeste-sureste. Arbustos y pasto cubren
sus muros, al igual que a su parte interna.
 Subunidad a : localizada en la parte mas septentrional del Sector B, su muro
frontal conduce a un patio. Tiene planta rectangular. Internamente se halla
cubierto por vegetación.
 Subunidad b : situada al Este del patio vinculado a la subunidad a. Tiene planta
rectangular, su eje central tiene orientación casi norte-sur. Al igual que otros
recintos, la vegetación cubre su interior.
 Subunidad c : situada al oeste del patio asociado a las subunidades a y b, su
acceso conduce hacia otro patio.
 Elemento I : Patio al cual dan frente las subunidades a-2 y b-2.
 Elemento II : Patio hacia el cual presentan accesos las subunidades a, b y c.
En los muros se utilizaron lajas de rocas y roca semicanteada. La argamasa
empleada es principalmente barro, rocas pequeñas y paja.
El Sector B es integrado por dos unidades :
 Unidad 1 : Conformada por las subunidades a-2 y b-2, además del elemento I ;
las cuales definen un cancha parcial. Se localiza hacia el Este de la Unidad 2.
 Unidad 2 : Conformada por las subunidades a, b y c, además del elemento II,
las cuales definen una kancha con recintos dispuestos en forma de U. Su eje
central tiene orientación noreste-suroeste. La subunidad a se sitúa en una
posición mas elevada que las subunidades b y c.

Las subunidades tienen planta de forma rectangular. La Unidad 1 vista de


planta tiene forma en escuadra o L, mientras la Unidad 2 tiene forma de U o
herradura. Volumétricamente las subunidades techadas, estuvieron conformadas
por un paralelepípedo y una forma piramidal alargada.
En el siguiente cuadro se expresan las magnitudes registradas en el Sector
B.

86
DIMENSIONES
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO
a 30.00 8.7
1 b 35.6 7.8
a 26.0 8.0
2 b 30.0 7.8
c 29.0 8.4

CUADRO N° 20 : DIMENSIONES DEL SECTOR B DE HUANCACARPA


Solo se pudieron apreciar dos vanos de acceso en las subunidades b, en
ambos casos orientados hacia una cancha, su ancho es de 1 m.
En el Sector B destacan las siguientes características arquitectónicas:
 Planta rectangular de las subunidades.
 Disposición en forma de U o herradura de la Unidad 2.
 Utilización del patrón kancha.
 Utilización de la pachilla como técnica constructiva.

Se eligió la Unidad 2 para recolectar cerámica, sólo se logró registrar


cerámica en la subunidad b. En la subunidad a se recolectaron unas pequeñas
rocas, carácterizadas por su tonalidad verdosa, al parecer se trataría de
fragmentos de cobre. En base a los fragmentos recolectados es posible distinguir la
presencia de tres vasijas:
 Vasija 1 : representada por un fragmento de cuerpo, cuyo espesor varía
entre 5 y 8 mm. Las partículas presentes en la pasta, y los tamaños
máximos que alcanzan, son: cuarzo (4 mm), pizarra (2 mm), oxido de
fierro, cristales negros, carbonatos. El color de la pasta es gris y la
cocción es reductora. La superficie también es gris y estaba alisada. En la
parte externa presenta una acanaladura que determina un desnivel en la
superficie. Podría tratarse de la base de una vasija.
 Vasija 2 : representada por cinco fragmentos pequeños de cuerpo y otros
mas pequeños aún. El espesor de su pared varía de 2 a 4 mm. En la pasta
se distinguen los siguientes tipos de partículas: pizarra (3 mm.),

87
carbonatos (1mm.), cristales grises. El color de la pasta es anaranjado
marrón y la cocción es indefinida. El color de la superficie es marrón
claro, al igual que el engobe.
 Vasija 3 : representada por 4 fragmentos de cuerpo. El espesor de la
pared varía de 4 a 8 mm. Las partículas presentes son: pizarra (2 mm),
cuarzo (2mm.), oxido de fierro, carbonatos, cristales negros, mica. La
pasta es de color gris y la cocción es reductora. El alisado se empleó como
acabado.

El patrón kancha de la Unidad 2 y su semejanza con el Sector A, nos


permiten afirmar que el Sector B pertenece al Horizonte Tardío. El Sector B
comparte semejanzas de disposición y técnica arquitectónica con el Sector A,
constituye además su complemento dual, especialmente las unidades 1 y 2 de
dichos sectores.
Respecto a la función del Sector B anteriormente he manifestado que:

“Actividades administrativas debieron llevarse a cabo en los sectores duales A y


B, aunque en este último posiblemente se desarrollaron además actividades
ceremoniales (sector hanan que ocupa una parte más elevada)” (1995a : 93).

El Sector B se encuentra más próximo a la cima del Cerro India Haragana


o Buitrera, por ello creemos que estuvo vinculada a actividades ceremoniales. La
cerámica registrada en la Unidad 2, no resulta útil para inferir las actividades
desarrolladas allí, pero la disposición arquitectónica en forma de U sugiere su
vinculación a actividades administrativas.

iii) SECTOR C

El sector C es el que más ha llamado la atención de quienes han explorado


Huancacarpa. Von Humboldt (op. cit. p. 24) se refiere a este sector cuando señala:
"El edificio en la cima del Guamaní (de hermoso pórfido como todo lo
precedente) es muy espacioso y tiene todavía más de 4 pies de alto".

88
Al R.P. Antzberger (en Ramírez 1966:31) también le impresionaron los
grandes recintos rectangulares:
"...el edificio que más llama la atención es una sala que mide exactamente 100
metros de largo por 15 de ancho y cuyas paredes se elevan a 3 metros".

Polia describe detalladamente el Sector C:


"El complejo más importante consta de vastas `canchas' flanqueadas por largos
corrales rectangulares... Hemos podido levantar un plano del conjunto de
canchas y de corrales...Ubicándose en lo alto de la terraza mencionada [Sector
E] y mirando hacia abajo, se ven dos grandes canchas. Comenzando la
descripción con la de la derecha: Al fondo tiene un corral...; su plano
perfectamente rectangular tiene ocho puertas abiertas en dirección sur en la
parte opuesta a la cancha... Perfectamente vertical al eje de esta construcción se
halla hacia el Oeste un cuarto o corral más pequeño... con dos puertas hacia la
plaza... Ubicado a los pies de la terraza, cerca de la última construcción
examinada, y paralelo al gran corral, hay otro corral... con dos puertas abiertas
hacia la plaza... Siempre a los pies de la terraza, pero hacia el oriente, se
encuentran las paredes de un recinto... con una puerta bien conservada abierta
hacia la plaza. La pared interior flanquea [l]a pared de contención de la
terraza superior [Sector E] y no se cierra... deja abierto un pasaje.
Perpendicular al eje de este cuarto se encuentra otra construcción que cierra el
lado oriental de la plaza: trátase de un largo cuarto o corral..., que se encaja en
el espesor del recinto precedente y presenta dos puertas hacia la plaza...
Pasando a la otra cancha encontramos los siguientes elementos estructurales:
situado sobre la misma línea del gran corral... que examinamos antes, y
separado de este último por un corredor... se encuentra otro corral...;
exactamente idéntico al otro y con ocho puertas que se abren hacia el exterior.
Esta construcción cierra el lado Sur de la segunda cancha. El lado occidental
está constituido por el mismo cuarto que delimitaba el lado oriental de la
primera cancha. El lado norte presenta un recinto sin puertas hacia la plaza...
En el lado oriental encontramos restos de un cuarto.. destruido" (Polia 1973:
74-75).

Posiblemente refiriéndose a la altura de muros y la técnica constructiva del


Sector C, Polia informa que:
"Ha sido una gran sorpresa hallar paredes de piedra labrada que alcanzan 4 m.
de altura. Las piedras de las paredes son encuadradas y están unidas con lajas
de piedra más pequeñas, dispuestas ordenadamente entre los bloques más
grandes y morteros de barro [¨pachillas”] (op. cit. 74).

Hocquenghem (1989: 28) también describe el Sector C:


"Los edificios tienen aproximadamente cien metros de largo por diez de ancho y
deben haber sido compartimentados. Los muros son de piedra semicanteada,
pero bien dispuestas, asentadas en hileras sobre lechos de piedras más
chiquitas, llegando a una altura de tres metros".

89
En un trabajo posterior añade sobre la técnica empleada en los muros: "Los
muros son de lajas bien dispuestas sobre una capa de barro con piedras más chicas".
(Hocquenghem 1993: 140). Hemos manifestado por nuestra parte que:
"El sector C está conformado por grandes recintos rectangulares denominados
Kallankas (característicos de la arquitectura Inca), los cuales se encuentran
formando canchas, las dos Kallancas más impresionantes (alcanzan casi los
100 m.de largo), presentan sus accesos orientados hacia un gran espacio
abierto..." (1995a:93).

El Sestor C se sitúa casi al centro del asentamiento, tiene un eje de


orientación noroeste-sureste, el cual presenta una inclinación N 64° NO. Paralelos
o perpendiculares a su eje de orientación se disponen los otros sectores. Las
subunidades y elementos del Sector C, que se encuentran sobre un mismo plano
inclinado, además de la planta rectangular presentan las siguientes características:
_ Subunidad "a": Recinto de planta rectangular, cuyos accesos dan hacia
un gran patio, se sitúa en la parte más elevada del plano inclinado. Su
eje central tiene orientación N 64° NO. La esquina sureste de su muro
norte no se aprecia, ya sea por destrucción o porque constituye un
acceso, dicho muro forma la parte anterior de la terraza constructiva,
sobre la que se edifica el Sector E.
_ Subunidad "b": Recinto perpendicular a la subunidad "a", sus muros
norte se hallan alineados, formando ambos recintos una escuadra. Sus
accesos dan hacia el mismo. La parte exterior de su muro sur y el muro
norte de la subunidad "c" definen un pasaje pequeño. La orientación
de su eje central es N 26° NE.
_ Subunidad "c": Recinto de grandes dimensiones, cuyo muro o pared
norte da espalda hacia dos canchas; a la situada hacia el oeste se
vinculan las subunidades a y b. Su muro anterior o sur presenta ocho
accesos que se abren hacia una gran explanada en declive. Esta
subunidad ocupa la parte más baja del plano inclinado en el que se
encuentra el sector. Su muro lateral oeste, en su parte externa, define
con el muro lateral este de la subunidad "d" (un pasaje que vincula el
patio interno con la gran explanada). Su orientación coincide con la del
Sector C.
_ Subunidad "d": De iguales características que la subunidad "C",

90
situada a lo largo del mismo eje, hacia el oeste. Su muro posterior o
norte da espaldas a la misma cancha vinculada a las subunidades "a" y
"b".
_ Subunidad "e": Su eje central de orientación es perpendicular a la
orientación del sector C; da frente a la subunidad "b" y sus accesos
dan hacia el mismo patio interno.
_ Subunidad "f": Forma una escuadra con la subunidad "e", sin llegar a
juntarse. Junto a la subunidad "a" se halla en la parte elevada del
plano inclinado sobre el que se edifica el sector C. Sus accesos dan
hacia el mismo patio que las unidades "a", "b" y "c".
_ Elemento I: Es el patio al que orientan sus accesos las subunidades "a",
"b", "c", "f". Vista de planta, tiene forma rectangular.
_ Subunidad "a-2": Recinto perpendicular a la subunidad "b" con el que
forma una escuadra. Se sitúa en la parte elevada del plano inclinado en
el que se halla el Sector C. Su muro norte constituye la parte anterior
de una terraza constructiva, la parte central de dicho muro no se
conserva, por destrucción o por constituir un acceso. El muro sur o
anterior no tiene accesos hacia el patio, alrededor del cual se halla.
_ Subunidad "b-2": Se encuentra alrededor del mismo patio que la
subunidad "a-2", a la cual es perpendicular. No presenta muro sur.
_ Elemento II: Patio definido por las subunidades "c", "b", "a-2" y "b-
2", pero ninguna de ellas tiene acceso visible a este patio.
_ Subunidad "a-3": Situada en el extremo S-E del Sector C. Su muro
anterior u oeste da hacia un patio. Su eje central es perpendicular al
eje de orientación del Sector C.

Tres unidades conforman el Sector C, dos de las cuales se hallan vinculadas entre
sí, 1 y 2, mientras que la Unidad 3 está ligeramente alejada. En el siguiente cuadro
se expresan las dimensiones de las subunidades del Sector C de Huancacarpa.

UNIDAD SUB DIMENSIONES


UNIDAD
LARGO ANCHO ALTUR ESPESOR
A

91
a (*) (**) (*) (**) 2.5 (*) (**)
50. 46.2 10.5 9.9 1.0 -
0 5 5

1
b 46. 43.7 11.0 10 - - -
0 5
c 38. 93.0 14.5 13.5 3.0 0.8 -
5 0
d 99. 93.0 14.5 13.5 - - 0.95
0
e 39. 37.2 11.0 10.2 2.5 1.0 0.95
0 0 5
f 52. 49.4 11.0 9.9 - - -
5 0
a 49. 47.0 10.5 10 - - -
2 0
b 47. - 12.0 11.2 1.8 0.9 -
0 5
a 33. - 10.5 - 2.0 0.6 -
3 0
b 45. - 10.3 - - - -
0

(*) Medidas registradas por nosotros


(**) Medidas registradas por Polia (1973: 74-75)

CUADRO N° 21: DIMENSIONES DE LAS SUBUNIDADES DEL SECTOR C


DE HUANCACARPA.

La diferencia mínima entre las medidas tomadas por Polia (1973) y


nosotros(1994), pueden ser ocasionada por: errores de medición, medición interna
o externa de los muros (en nuestro caso medimos externamente las subunidades),
etc. Tal diferencia mínima no es trascendental en la función y ubicación
cronológica del asentamiento.

En los muros se empleo roca semicanteada, roca natural de tamaño mediano,


lajas de roca. Los materiales varían dependiendo de las unidades. Como argamasa

92
se usó barro (tierra y agua), rocas pequeñas, paja. El tipo de material constructivo
hará variar el tipo de técnica constructiva. En la Unidad 1 se utilizaron rocas
semicanteadas de hasta 0.50 m. de largo, lajas de roca de hasta 0.65 m. de largo y
0.15 m.de espesor; las lajas adoptan formas de paralelepípedos de diversas
magnitudes, son más frecuentes en la subunidad "a"; en la subunidad "c" se
combinan en igual proporción rocas semicanteadas (por lo general de formas
irregulares) con lajas de rocas; en las subunidades "c' y "d" se aprecia mayor
proporción de roca semi-canteada de forma irregular, alcanzan los 0.60 m. de
largo, que lajas de rocas, las cuales alcanzan los 0.50 m.de largo como máximo, y
las más pequeñas se emplean como cuñas.
En la Unidad 2, integrada por dos subunidades, se utilizó roca de hasta 0.40
m., aunque son más pequeñas por lo general, esto para la subunidad "b-2". En la
Unidad 3, también conformada por dos subunidades, la proporción de rocas no
canteadas es mayor que las lajas de rocas, las rocas no canteadas son de mayores
dimensiones que las que se aprecian en el Sector A, lo anterior ocurre en la
subunidad a-3; en un vano de acceso de la subunidad b-3, se aprecia mayor
proporción de lajas de roca que rocas sin cantear, es una característica de todos los
vanos de acceso, allí las lajas alcanzan 0.40 mts., siendo su forma la de un
paralelepípedo; en la subunidad a-3, las rocas sin labrar de forma irregular
alcanzan los 0.50 m. de largo, mientras que las lajas bordean los 0.60 m. como
máximo.
Dependiendo del estado de la roca empleada en los muros, varía la técnica
constructiva en las unidades que conforman el Sector C. En la mayoría de los
casos se aprecia una combinación de técnicas, tal como se aprecia en el siguiente
cuadro :

UNIDAD SUBUNIDAD TECNICA


CONSTRUCTIVA
a Pachilla

93
b -
1 c Pirca - Pachilla
d Pirca - Pachilla
e Pirca - Pachilla
f -
2 a-2 -
b-2 Pirca - Pachilla
3 a-3 Pirca
b-3 Pachilla (acceso)

CUADRO N° 22: TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS EMPLEADAS EN EL


SECTOR C.

Las dimensiones de los vanos de acceso se expresan en el siguiente cuadro :

94
UNIDA SUBUNIDAD NUMERO DE DIMENSIONES
D VANOS
ANCHO ALTURA ESPESOR

a 2 (*) 1 (**) 1.5-2.0 2.70 1.05

1
b 2 2 2.0
c 8 8 2.0
d 8 8 2.0
e 2 2 2.0 2.0-2.5 1.0
f 2 2 2.0
a 0 0 - - -
2
b 0 0 - - -
a 1 2.0 2.0 0.6
3
b 2 1.5 -

(*)nosotros(1994) (**) Polia (1973)

CUADRO N° 23: DIMENSIONES DE LOS VANOS DE ACCESO DEL


SECTOR C

Se encuentra en debate si las Kallankas del Sector C eran techadas o no,


veamos las dos posiciones:
"Para lo que se refiere a los dos grandes `corrales' es muy improbable que
pudieran ser cubiertos por techo de doble agua. Este tipo de tejado,
considerando las dimensiones de las construcciones, comporta el uso de
columnas verticales para sostener las vigas del culmen del techo. No hay
evidencia de pilares de piedra en el interior, por tanto habría que pensar que
fuesen de madera. Pero no hay en el lugar grandes árboles que podrían
proporcionar el material que tal obra requiere, lo que necesariamente implica
su transporte de muy lejos. Pero parece más probable que las construcciones
no tuvieron techo, o lo tuvieron de una sola agua. En el segundo caso deberían
haber paredes más altas unas que las otras, cosa que no ocurre ni en el caso de
aquellas que se han conservado bastante bien. Tampoco aparecen ventanas o
rastros de incrustaciones de vigas. Luego deberíamos pensar que fueron
grandes recintos abiertos [sin techado]..." (Polia op. cit. p. 75).

95
Nosotros pasamos una semana en Huancacarpa, a inicios del invierno; el frío,
la humedad extrema, la lluvia, son factores climáticos que nos hacen pensar que las
Kallancas debieron estar techadas. Sin cubierta, vivir allí, es imposible. Polia
descarta el techo a dos aguas, debido al transporte de árboles desde largas
distancias, pero para el Imperio Inca las distancias no eran un problema
irresoluble; respecto a la presencia o no de pilares o soportes verticales, habría
que excavar para determinarlo. Anteriormente hemos recurrido la Toponimia
para establecer que sí eran techadas, sostuvimos que:
"El topónimo quechua de Huancacarpa proviene de WANKA (roca grande
erguida) y KARPA (toldo o ramada), en directa alusión a las estructuras
techadas que conformaron el asentamiento". (1995 a: 93).

Respecto a la función, Von Humboldt sostiene que los baños de Guamaní


[Huancacarpa] y de Huancabamba serían solamente palacios de los Incas,
rodeados de otras casas en forma de aldeas o ciudades (op. cit. p. 20). Con respecto
al Sector C el R.P. Antzberger (en Ramírez 1966:3) opinó lo siguiente:
"Creemos que esta sala [Kallanka] serviría para oficinas públicas, o bien para
almacenes en donde se guardaban víveres o ropas para los soldados del Inca."

Considero bastante acertado el planteamiento de Antzberger.


Polia (1973:75)., por su parte, manifiesta lo siguiente:
"Hay varias interrogantes acerca de la función de estas largas construcciones
rectangulares. Para lo que se refiere a los dos grandes `corrales'...deberíamos
pensar que fueron grandes abiertos [sin techo], cuya función o uso aún no ha
sido dilucidado (14)... El complejo de Huancacarpa merece ser excavado para
esclarecer su función y su antigüedad".

Como se aprecia Polia no indica la función de las kallankas, pero en la Nota


14 da alguna pista:
"No faltan, en las fuentes escritas, menciones a grandes cuartos del tipo de los
que se encuentran en Huancacarpa: "el P. Cobo, describe el tambo como una gran
casa o galpón de una sola pieza con una longitud de 100 hasta 300 pies y un ancho de
30 a 50, sin divisiones internas, escueto, con dos o tres puertas, todas en un solo lado.
Cita como ejemplos los tambos aún en pié, cuando el vió en Vilcas, obispado de
Huamanga..." (Polia op. cit. p. 83-84 la cita es tomada de Valcárcel 1964:453).

Polia aunque no lo dice directamente sugiere que el Sector C es un tambo.


Aunque Hocquenghem no se refiere concretamente al Sector C, su concepción de
la función del asentamiento es a partir de dicho sector, manifiesta que:
"En cuanto a su función, también habría que tener un buen plano antes de

96
poder interpretar los restos arquitectónicos. Como hay plazas, grandes edificios
y este sito está en la falda de uno de los cerros y rodeado hacia el valle por un
muro, parece tener a la vez un uso ceremonial y defensivo". (1989: 29)

Por nuestra parte, hemos planteado lo siguiente:


"En Huancacarpa se llevaron a cabo actividades de residencia de tropas del
Imperio; infiero esto de la ubicación estratégica del asentamiento y de la
información etnohistórica relativa a la ocupación de Kallankas por parte de las
tropas imperiales, lo cual se habría producido en el sector C".

Según Hyslop (1990: 18-19) los kallankas se situaban a lo largo del Camino
Inca, a modo de estaciones, están asociadas a las plazas Inca y tienen sus accesos
abiertos a dichas plazas. Habrían sido usadas como residencia por ocupantes
temporales como soldados, alojamiento para trabajadores rotativos o para
funcionarios estatales; las Kallankas de Cuzco fueron empleadas en fiestas y
ceremonias.

iv) SECTOR D
Este sector está alejado de los demas, da frente al Sector C, y se ubica en un
nivel más bajo que este. Las subunidades que lo integran, a y b, están dispuestas
en forma paralela, ambas fueron analizadas.
Sobre este sector hemos manifestado que:
"...las dos Kallancas más impresionantes...presentan sus accesos orientados
hacia un gran espacio abierto; el sector D ubicado en dicho espacio está
conformado por dos conjuntos de subunidades paralelas entre sí, cuyo espesor y
altura de muros es mucho menor que en los demás sectores, se registró material
cerámico doméstico y fragmentos de carbón." (1995 a: 93).

Las dimensiones de las subunidades que integran el Sector D se expresan en


el siguiente cuadro :

SUB DIMENSIONES

97
UNIDAD UNIDAD
LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
a 16.8 4.0 0.70 0.70

b 18.7 5.0
2 c 18.0 5.0-6.0
d 19.4 5.5
a 17.8 4.6 0.90 0.75

b 16.0 5
1 c 17.3 6
d 16.4 5

CUADRO N° 24: DIMENSIONES DEL SECTOR D DE HUANCACARPA

En la edificación de los muros se empleó rocas de tamaño chico y mediano,


son rocas sin labrar, como argamasa se usó tierra y paja. Las técnicas
constructivas registradas fueron la pirca o muro de roca con argamasa. Se
registraron vanos de acceso en la parte frontal de las subunidades que conforman
la unidad 1, las que tienen un ancho promedio de 1 m.; de alto alcanzan los 0.70
m.Como máximo pudo alcanzar los 1.5 m. de alto.
Respecto a la función del Sector D, este presenta diferencias con los otros
sectores, en lo siguiente: técnica constructiva, material constructivo, tamaño y
morfología. Además se encuentra alejada del resto del asentamiento y en la parte
más baja del mismo, la cual conduce hacia un valle. Llama la atención la dualidad
de las unidades, la cual se repite en los sectores A y B. Cabe resaltar una cita de
Hocquenghem (1989:29), que si bien no se refiere en concreto a este sector, puede
aplicarse a él: "A estas alturas se conservan bien los alimentos y podía servir este
sitio para almacenar productos". Hemos afirmado por nuestra parte que:
"...posiblemente se trate de "cocinas" o depósitos, necesarios para el mantenimiento
de las tropas alojadas en el asentamiento". (1995a: 94). Sostenemos que que debe
tratarse de los depósitos del asentamiento o de los lugares destinados a la

98
preparación de los alimentos.

v) SECTOR E
Este sector está vinculado al Sector C, situándose en un nivel más alto. Es
integrado por cuatro subunidadades, dos de ellas, a y b, están una a continuación
de la otra, ambas fueron analizadas. Sobre este sector Polia refiere lo siguiente:
"...[Las kallankas del Sector C son] dominadas al Norte por dos edificios más
pequeños de plano rectangular, dispuestos sobre una gran terraza con paredes
de contención en los lados". (Polia 1973: 74).

Manifesté por mi parte que:


"El Sector E, vinculado al sector C, ocupa una posición dominante respecto a
éste, se distingue de los demás sectores porque su técnica constructiva es a la
vez técnica decorativa (externamente)" (1995 a: 93).

En el siguiente cuadro se expresan las dimensiones registradas en el Sector


E:

SUB DIMENSIONES
UNIDADES

LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR

a 20.0 10.0 2.20 -

b 24.0 10.0 - 0.85

c 28.0 10.0 - -

d 16.0 8.0 - -

CUADRO N° 25 : DIMENSIONES DEL SECTOR E DE HUANCACARPA

Como material constructivo se usaron lajas de roca y roca semicanteada de


tamaño mediano; como argamasa se usó barro y paja. La pachilla predomina
como técnica constructiva. En la parte externa de la subunidad "a" la pachilla se
muestra como técnica decorativa, rocas semicuadrangulares o semirectangulares,
de dimensiones 0.30 x 0.40 m., se disponen horizontalmente separadas en algunos

99
casos por lajas de roca de hasta 0.2 m.y en otros aparecen juntas. Las hileras de
rocas son separadas por lajas de roca de hasta 0.40 m.de largo y 0.12 cm. de
espesor, aunque la mayoría de lajas son de menores dimensiones. La espesura de
la vegetación y el deterioro de algunos muros, permitió identificar sólo dos vanos
de acceso en la subunidad "b", cuyo ancho varía entre 1.5 y 2.0 m., alcanzando un
alto aproximado de 2.0 m.
Sobre la función de este sector, he manifestado lo siguiente: "En el sector E
habrían recibido las autoridades de este asentamiento". (op. cit. p. 93). El empleo de
técnica decorativa y su proximidad a la cima del cerro Buitrera o India Haragana
sugiere que además desempeñaría un función ceremonial, vinculado al culto al
apu.

Luego del análisis de los sectores que integran Huancacarpa, no cabe duda
que estamos frente a un asentamiento Inca, no ante un asentamiento Wari, tal
como lo afirma erradamente Hocquenghem (1989, 1993, 1994). A Von Humboldt
no le cabe duda que se trata de un asentamiento inca, manifiesta:
"También los Incas como gentes del Cuzco buscaron siempre los lugares fríos
para sus habitaciones. Los palacios del valle de Chulucanas tienen 1360 toesas,
las del Páramo de Guamaní 1710 toesas de altura [3420 m.s.n.m.]...El camino
de los Incas, tal como se lo puede seguir todavía casi sin interrupción desde
Chulucanas por Guamaní a Angostura... Las más grandes construcciones,
como las de baños, de Guamaní y de Huancabamba serán solamente palacios
de los Incas, rodeados de otras casas en forma de aldeas o ciudades" (op. cit. p.
19-20).

El R.P. Antzberger (en Ramírez 1966: 31).considera también que se trata


de un sitio inca: "Creemos que esta sala [Kallanka] serviría para oficinas públicas o
bien para almacenes en donde se guardaban víveres o ropas para los soldados del
Inca". Las dudas y vacilaciones sobre la ubicación cronológica de Huancacarpa
son planteadas por Polia (1973) y Hocquenghem (1989, 1993, 1994). Polia (1973:
75) opina al respecto: "El complejo de Huancacarpa merece ser excavado para
esclarecer su función y su antigüedad.". No le asigna pues ubicación cronológica,
pero recurre a una cita sobre tambos inca del Padre Cobo.

Hocquenghem considera que se trata de un asentamiento correspondiente


al Horizonte Medio (Imperio Wari):

100
"Se tiene que excavar para poder datar este sitio... Si fuera más antiguo que
los sitios del período Intermedio Tardío, podría ser un sitio del Horizonte Medio. De
hecho, tanto por la escala de las plazas y de las casas como por la construcción de los
muros, este sitio recuerda a Viracochapampa, un sitio del Horizonte Medio en
Huamachuco (Topic, Lange Topic 1983-1985). Hay que notar que a este sitio no
están asociados andenes y que el sistema de drenaje es rudimentario... Huancacarpa
Alto fue de hecho un centro administrativo-ceremonial [durante el Horizonte
Medio], pero al cual no se asoció andenerías y el sistema de drenaje fue
rudimentario." (Hocquenghem 1989: 29, 156).

En un trabajo posterior, Hocquenghem es más enfática:

"En este lugar no vi ruinas propiamente incaicas, pero dominando el camino


[ví] un gran asentamiento que, por su plano [¿cuál?] y arquitectura, se parece más a
los grandes centros del Horizonte Medio-Piquillacta, Huari o Huamachuco (Topic &
Lange Topic 1983-1985) - que a un asentamiento Inca. Los muros son de lajas bien
dispuestas sobre una capa de barro con piedras más chicas. De hecho el tipo de
construcción de los muros es más similar a la de los asentamientos de los caciques
tallanes de Piura La Vieja y Ala que a la de un centro incaico como Caxas y más al
norte Aypate (Hocquenghem 1993: 140).

La información de Hocquenghem arrastró al error a diversos


investigadores que no han visitado Huancacarpa, pero lo han considerado un
asentamiento Wari, entre ellos: Mendoza (1993) y Makowski (1995). Por nuestra
parte consideramos que Huancacarpa es un asentamiento Inca, hemos señalado
que Hocquenghem estaba equivocada: "[Hocquenghem ha descrito] algunos
asentamientos que contrariamente a lo que sostiene, resultan ser incas (como
Huancacarpa...)." (1995 a: 86). Incluso en un documento previo al Trabajo de
Campo habíamos manifestado nuestras dudas respecto a seguir el planteamiento
de Hocquenghem, afirmamos que: "Hocquenghem (1989) plantea que se trata de un
sitio administrativo Wari, pero es en realidad un asentamiento Inca." (1994: 26).
Es necesario explicar las razones que nos llevan a considerar que
Hocquenghem está en un error:
a) El plano general: la disposición de las unidades si bien es ortogonal,
no se encuentran cercadas por un muro perimétrico que presente
dualidad o tripartición, con una cancha al interior de dicho muro
perimétrico, lo cual es característico de los asentamientos Wari.
Además Hocquenghem no tuvo a su disposición un plano general
como nosotros, a pesar de tener el plano parcial de Polia a su
alcance.

101
b) La técnica constructiva de los muros: Hocquenghem le encuentra
más semejanza con la de los asentamientos del Alto Piura y de la
Sierra de La Libertad, que con Aypate y Caxas; lo cual es cierto
pero se debe a que Huancacarpa se halla en diferente condición
climática que Aypate y Caxas, estuvo destinada a cumplir otras
funciones, factores que influyeron en la planificación y construcción
del asentamiento, tiene una diferente solución arquitectónica que
otros asentamientos inca. Es posible que la construcción del
asentamiento se llevara a cabo por mitimaes o fuerza laboral
proveniente de la Sierra Norte de allí provendría la técnica
denominada "pachilla".
c) Respecto al material cerámico, menciona que:
"De Talaneo, en las cercanías de Huancacarpa Alto proviene una
cerámica tricolor, blanca, negra y roja que podría ser una modalidad
norteña del Horizonte Medio Tardío [sic]." (Hocquenghem 1989: 29).

Nuestra recolección de material cerámico proviene de los sectores


que integran Huancacarpa, no de las cercanías, nos indica que
estamos frente a material del estilo Inca.

5.- EL CAMINO INCA EN HUANCACARPA


Centraré la discusión alrededor de la cuestión si pasaba por Huancacarpa
el camino Inca o se trataba de un ramal de dicho camino. Empezaré por las
referencias previas, Von Humboldt relata que:
"...por Patagrande a Chulucanas, y de allí por el Páramo de Guamaní a
Huancabamba... Desde Patagrande a Guamaní [Huancacarpa]... se ve los
restos del bello camino de los Incas... los soberanos siguieron la alta cresta de la
Cordillera desde el Azuay a Cajamarca... El camino de los Incas, tal como se lo
puede seguir todavía casi sin interrupción desde Chulucanas por Guamaní a
Angostura, Xicate hacia Gayique, por tanto más de 12 leguas a más de dos y
media toesas de ancho está bien alineado sin conocer ningún obstáculo
elevándose de 800 a 1710 toesas [en Huancacarpa], horadando las rocas para
no contornearlas, y dando otros cursos a los ríos cuando ellos molestaban la
construcción" (op. cit. p. 18-20).
Humboldt, quien realizó este recorrido, considera pues el camino Inca se
dirige de Caxas hacia Huancacarpa, de allí a Tambo de Jicate a través de la

102
Quebrada Angosturas. Antzberger (en Ramírez 1966:28). menciona que: "A una
legua en dirección sur de las ruinas mencionadas [Caxas]... el camino incaico llega a
otra gran ciudad [Huancacarpa]...". Por su parte Ramírez (1966:34) indica acerca
del "Camino Imperial de los Incas": "...pasaba por medio de la ciudad de
Chulucanas...; bajaba por la margen izquierda de la Quebrada de las Angosturas...";
no menciona a Huancacarpa, pero en el croquis que ilustra dicho camino
("Croquis del camino que creemos siguió el capitán Hernando de Soto") se
observan los lugares que vincula dicho camino: Caxas - Hacienda Chulucanas -
Huancacarpa - Jicate. Polia es quien menciona que es un ramal el que sube a
Huancacarpa y no el Camino Inca, tal opinión se debe a que la ruta que sigue es
hacia el Sur de Caxas: Pasapampa - Angosturas - Jicate, y no hacia el sureste de
Caxas por donde pasa el Camino Inca que conduce a Huancacarpa, refiere Polia
(1973:73) que:
"Tuvimos noticia, estando en Jicate, de la existencia de grandes construcciones
de piedra [Huancacarpa]. Tuvimos que volver a pasar por las Angosturas, y
cruzar de nuevo el valle situado al otro lado... Casi al fondo del valle, a la mano
derecha, hay un ramal que se desvía del camino y sube las cuestas de los cerros
de Huancacarpa".

En el mapa que proporciona (1973: 44-45), denominado "El Camino Incaico


entre el Río Tomayaco y Huancabamba", Huancacarpa aparece alejado del
camino Inca pero no se indica el ramal; en un trabajo reciente (1995: 96-97),) en el
mapa denominado "Sierra de Ayabaca: Camino Real y Sitios Arqueologicos",
Huancacarpa sigue figurando como alejado del camino Inca, unido a ésta mediante
un ramal que aparece con líneas punteadas en el gráfico. Hocquenghem (1989: 50),
sostiene acerca del camino real que:
"...subía por la quebrada de Angostura donde se encuentran las ruinas de
Jicate, y más arriba las de Vado Grande que no logré ver. Pasaba la línea de
división de las aguas entre el valle de Huancabamba, el de Bigote y el de
Chulucanas y Palo Blanco; seguía por las cimas de Huamaní [Huancacarpa]"

Aunque en el mapa “El Camino Real de la Sierra” (Hocquenghem 1989: 67),


Huancacarpa aparece alejado del Camino Inca, al igual que en los mapas de Polia.
En un trabajo posterior señala:

"Sigue a Huancabamba subiendo por la margen izquierda del río Chulucanas


a la Cordillera de Guamaní. Se conserva hoy en muchas partes, ancho bien
empedrado, con un canal que recoge las aguas que podrían arruinarlo dicho

103
camino... Siguiendo el camino de ladera de esta cordillera [Guamaní] se pasa
por Huancacarpa Alto…” (Hocquenghem 1993: 138-140);

Sin embargo en el mapa “Posible Camino de Pizarro de Tumbes a Motupe


(p. 94) propone que la ruta seguida por Soto es: Caxas - Jicate - Huancabamba, es
decir no considera que pase por Huancacarpa, y en esto coincide con Polia (1973,
1995), aunque en dicho mapa puede estar refiriéndose sólo a la ruta seguida por
Soto y no al camino Inca.
Consideramos que de Caxas se llegaba a Huancacarpa por el camino Inca,
no por un ramal, dicho camino salía desde el sureste de Caxas (Von Humboldt op.
cit. 24), atravesaba la explanada comprendida entre los cerros [Santa] Cruz y
Ramos (Polia 1973:68), continuaba paralelo a los afluentes del río Chulucanas,
siguiendo el eje noroeste-sureste subía a la Cordillera del Guamaní y atravesaba el
abra comprendida entre los cerros Minas e India Haragana de dicha cordillera,
llegando a Huancacarpa. La distancia entre Caxas y Huancacarpa es 6 Km. en
línea recta y hasta 8 Km. considerando las pendientes; el tiempo de bajada es 2
horas, el tiempo de subida es 4 horas.

6.- SITIO PRIMERO


Es un asentamiento que no logramos identificar, pero que si es registrado
por Humboldt:
“En lo que se refiere a ruinas, hemos contado desde Chulucanas a
Huancabamba nueve grandes edificios, el primero muy cerca de Chulucanas al
Sur, el 2do los baños [Caxas], el 3ro. Las tres casas en un cercado (estos tres
edificios en el valle del río Cachiyacu) [Chulucanas] (Von Humboldt
[1802] 1991: 20).

Me parece que el sitio que hemos denominado Primero, se encontraba hacia


el noroeste de Caxas (Baños), pues Humboldt recorre estos siguiendo el eje
noroeste-sureste, en otra cita aclara:
“Desde Patagrande a Guamaní hay una especie de plano o meseta rodeada de
dos pequeñas Cordilleras, el llano de Chulucanas, en el cual se descubre a cada
paso bellas ruinas de la arquitectura peruana. Primero un poco al sudeste de la
choza india de Chulucanas...luego al sur de esta choza, se ve los restos del bello
camino de los Incas...” (op. cit. p. 19)

104
Respecto a la función de este asentamiento, comparando con otros, sostiene
Humboldt: “...las otras construcciones, como la 1ra, 3ra, 6-8va. eran según yo creo,
habitaciones de grandes señores peruanos que gobernaban estas provincias (op. cit.
p. 20). Es posible que se haya tratado de un tambo Inca, destinado a actividades
administrativas y residenciales, llama la atención que Caxas se encuentre entre dos
tambos.

7.- SITIO TERCERO


Bajando desde Huancacarpa hacia Caxas, o subiendo desde Caxas a
Huancacarpa, existiría otro sitio que Humboldt registró: “El edificio que sigue más
al sudeste de los baños, es bien curioso. Son tres casas rodeadas de una muralla.”
(op. cit. p. 24). Precisando su ubicación indica : “En lo que se refiere a las ruinas
...el 3ro. las tres casas en un cercado (estos tres edificios en el valle del Río
Cachiyacu [Chulucanas]” (op. cit. 20). Humboldt asigna las mismas funciones a los
sitios Primero y Tercero, es posible que se trate de un tambo o un sector de Caxas,
situado hacia el sureste. Hocquenghem, que no recorrió el camino que une Caxas
y Huancacarpa, refiere que :
“No vi estas ruinas que parecen haber sido otra “casa cercada” que se
encontraría al terminar la subida entre Caxas y la cordillera del Guamani,
defendiendo el centro ceremonial y administrativo incaico” (Hocquenghem
1993 : 139)

8.- CAXAS
Son los soldados cronistas quienes nos han transmitido la ubicación general
de Caxas, identificando el asentamiento situado a ambos lados del río Rey Inca
como Caxas. Xeréz relata que:
"...[De Soto] siguió su camino hasta llegar al pueblo, y a la entrada dél halló un
asiento real donde pareció haber estado gente de guerra. El pueblo de Caxas
está en un valle pequeño entre unas sierras..." (Xeréz [1534]1968: 210).

Mena refiere que:


"El señor capitán Hernando de Soto se partió con aquella gente al dicho pueblo
de Caxas: y llegando cerca supieron que la gente de guerra avia estado allí
sobre una sierra esperándolos, y se habian quitado de allí. Llegaron al pueblo
que era grande..." (Mena [1534] 1968).

Testigo de excepción y posiblemente el único cronista que acompaño a Soto,

105
Diego de Trujillo recuerda años más tarde: "... y empezando a hallar tierra poblada,
y al cabo de 20 leguas [desde Carran] dimos en un pueblo que se dice Cajas"
(Trujillo 1968: 20). Cieza que también pasó por Caxas relata:
"... yendo por el propio camino real de la sierra se llega a las provincias de
Calva y Ayabaca... En la provincia de Caxas había grandes aposentos y
depósitos mandados hacer por los incas y gobernador, con número de mitimaes,
que tenían cuidado de cobrar tributos. Saliendo de Caxas, se va hasta llegar a
la provincia de Huancabamba..." (Cieza de León [1553] 1973: 154).

Humboldt no identifica con Caxas al asentamiento que describe tan


detalladamente, sino que los denomina "los baños" o "los baños del Inca" o "los
palacios del valle de Chulucanas", describe:
"Los baños del Inca, situados en medio del valle de Chulucanas a ambos lados
del río, son algo de lo más bello. Son las más grandes ruinas de todas las que
hemos visto. Ocupan más de 200 a 300 toesas [400 a 600 mts.] de diámetro, no
solamente a lo largo del valle, sino que suben sobre las colinas vecinas." (op.
cit. p. 20-21).

Respecto a la denominación de "baños", Humboldt vincula esta con los


baños incaicos que se conservaban bien. Tampoco Raimondi, Antzberger, Leguía
y Martínez, ni Polia identifican este gran asentamiento como Caxas. Polia (1973)
denomina Ruinas de Chulucanitas a Caxas, teniendo como puntos de referencia a
la quebrada de la Quinua [Rey Inca] y la Casa Hacienda de la Quinua. Es al R.P.
Ramírez a quien le debemos la correcta ubicación de Caxas, sostiene:
"Las ruinas existentes en la hacienda Chulucanas nos hacen suponer una
población bastante grande y progresista que nos hace pensar si estas ruinas
corresponden a la ciudad de CAJAS INCAICA que visitaron los
conquistadores...Y en verdad las ruinas de Chulucanas que creemos
corresponden a las Cajas Incaica están en un lugar frío, helado de la cordillera
de Huamaní... Creemos que estas ruinas corresponden a CAXAS visitada por
Soto.... cuyas ruinas hemos descrito anteriormente y que creemos nosotros
corresponden a la ciudad incaica de Cajas." (Ramírez 1966: 28-34).

Previamente el R.P. Ramírez había descartado la posibilidad que CAXAS


se encontrase en otros caseríos de Huancabamba que reciben la denominación de
Cajas, pues "... en ninguno de estos caseríos hay ruina alguna: ni de edificios, ni de
fortalezas de piedra." (op. cit. p. 31). Figueroa también descarta la posibilidad que
CAXAS se encontrase en otro caserío denominado Cajas, situado en el distrito de
Yamango, provincia de Morropón, donde se encuentran algunos sitios tardíos
pero:

106
"la abundancia de restos encontrados permite deducir la importancia
demográfica de la zona, aunque no son suficientes para afirmar que aquí
estuviese la ciudad prehispánica de Caxas, pues ésta, según los cronistas estaba
"en un pequeño valle entre cerros", lo cual no es la situación de los sitios
ubicados." (Figueroa 1988: 30).

Otra fuente señala con respecto a la identificación de Caxas:


"El padre ayabaquino Obdulio Ríos, dice (1982) haber visitado en muchas
oportunidades las ruinas de Caxas y asegura que las mismas fueron
descubiertas por Raimondi. Relata que desde un pequeño cerrito se pueden
contemplar en medio de la población un gran edificio con numerosos y amplios
cuartos a uno y otro lado de un largo pasadizo. En su criterio era posiblemente
el Palacio del Inca [se refiere al sector I]... Supone el padre Ríos que en Caxas
existían lavaderos de oro cuyos vestigios pueden verse y que en modo alguno se
trataba de baños, a pesar que la versión generalizada dice que eso fueron y se
denominaban Baños del Inca." (Moya 1994: 245).

Hocquenghem, tras citar la descripción que ofrece Humboldt sobre "Los


Baños", sostiene:
"Las ruinas de Chulucanas que visité en 1988, me parecen corresponder al
antiguo pueblo de Caxas, como lo supuso sin verlas Justino Ramírez (1966)...
En la margen izquierda del río, que pertenece al caserío de la Quinua, se ven
muy claramente las bases de un centro ceremonial incaico importante..."
(Hocquenghem 1989: 25)

Describe a grandes rasgos las edificaciones que se encuentran a ambas


márgenes del río Rey Inca o Chulucanas. En trabajos posteriores, Hocquenghem
se reafirma en su posición:
"En este valle [del río Chulucanas] que era de la ex-hacienda de Chulucanas
se encontraba el centro administrativo y ceremonial de la "provincia" inca de
Caxas. Hoy en este sitio se pueden apreciar las fundaciones de un "pueblo
importante" que corresponde a la descripción que hacen los cronistas de Caxas,
centro ceremonial y administrativo de la "provincia" del mismo
nombre...(Hocquenghem 1989) ...La arquitectura y cerámica de las ruinas de
Chulucanas son netamente inca..." (Hocquenghem 1993: 129-134; 1994).

Por nuestra parte, siguiendo la hipótesis de Ramírez (1966), hemos señalado


la ubicación de Caxas:
"Se extiende en ambas márgenes del río Rey Inca, la margen derecha pertenece
a la comunidad de Chulucanas y la margen izquierda a la comunidad de La
Quinua, ambas situadas en la Provincia de Huancabamba; encontrándose
comprendido entre 2725 y 2850 m.s.n.m." (1995 a: 94; 1995 b).

En un trabajo reciente (Diciembre de 1995) Polia no está completamente

107
seguro respecto a la ubicación de Caxas:
"von Humboldt ofrece una descripción detallada de las ruinas incaicas de
Chulucanas (con mucha probabilidad la antigua Cajas, o Caxamarca de las
fuentes españolas)... [Raimondi] visitó luego las ruinas del Baño del Inca en la
localidad de Chulucanitas... El mismo autor [Humboldt] ofrece una
descripción detallada de las ruinas de Chulucanas y de una pirámide de doble
cuerpo en [la] localidad Baño del Inca..." (Polia 1995: 72-74).

No sólo no está seguro, sino que confunde las "ruinas de Chulucanas" con
la de los "Baños del Inca" como si se tratara de dos asentamientos distintos cuando
son en realidad uno solo: Caxas. En el mapa de ubicación que presenta (1995: 96-
97) se acalaran sus confusiones, en el ítem 30 dice... ruinas de Chulucanitas-La
Quinua (Cajas).
Para realizar el análisis arquitectónico y establecer la función de las
edificaciones, hemos procedido a sectorizar Caxas empezando por la margen
derecha del Río Rey Inca, de Oeste a Este.

i) SECTOR A
Anteriormente hemos descrito que: "Hacia el Nor-Oeste se registra una larga
estructura con subdivisiones que flanquea el Camino Inca” (1995 b ).
El Sector A se sitúa sobre una explanada, a un costado del camino Inca, que
ingresa a Caxas, está próximo también a los Baños del Inca, similar ubicación
presenta en Aypate una edificación de morfología semejante. El Sector A está
conformado por dos unidades de planta rectangular, ambas dispuestas en línea,
una a continuación de la otra. Las subunidades que conforman ambas unidades
fueron enumeradas de norte a sur. El eje central del Sector A tiene una orientación
casi Norte-Sur. Las medidas se tomaron externamente y se expresan en el siguiente
cuadro:

UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR


a 13.0 13.0 0.50-1.0 0.75
1 b 10.0 13.0 0.50-1.0 0.75
c 13.0 13.0 0.50-1.0 0.75

108
d 12.0 13.0 0.50-1.0 0.75
a 12.0 14.0 0.50-1.0 0.75
2 b 11.0 14.0 0.50-1.0 0.75
c 16.0 14.0 0.50-1.0 0.75

CUADRO N° 26: DIMENSIONES DEL SECTOR A DE CAXAS

En los muros se empleó roca sin labrar de tamaño chico a mediano; el barro
fue empleado como argamasa. La técnica constructiva es la pirca. Los vanos de
acceso no son perceptibles, las subunidades parecen no tener accesos, conformando
estructuras cerradas. Respecto a su función, consideramos que se trata del
portazgo, Xeréz lo situaba en la entrada a Caxas:
"A la entrada deste camino en el pueblo de Caxas, está una casa al principio
de un puente, donde reside una guarda que recibe el portazgo de los que van y
vienen... Ningún pasajero puede entrar y salir por otro camino con carga, sino
por do [donde] esta la guarda, so pena de muerte" (Xeréz [1534] 1968: 212).

En base a la ubicación del Sector , en las proximidades del camino actual


que baja de Chulucanas hacia el río Rey Inca, y en su disposición semejante a la de
las casas cercadas o tambos, Hocquenghem, erradamente, atribuye la función de
portazgo al Sector D. Lo cierto es que el Sector D se halla lejos del Camino Inca
que ingresa a Caxas por el noroeste, donde se sitúa el Sector A. La disposición
arquitectónica del Sector A no está destinada a fines residenciales, sino al
almacenamiento de bienes, a diferencia del Sector D destinado a ser una residencia
de élite. Presentamos otras razones por las que consideramos que los recintos del
Sector A son los depósitos del portazgo:
- Se encuentran segregados o alejado del resto de sectores.
- Las subunidades que integran el sector tienen dimensiones semejantes y
no fueron construidas para albergar a personas.
- Comparando este sector con otros asentamientos, como Aypate,
concluimos que son semejantes morfológicamente.
El portazgo era integrado ademas por recintos destinados a la guarda o
funcionarios que recibía los tributos de los viajeros, dichos recintos al igual que el
puente que se hallaba luego del portazgo, no son visibles en superficie. El portazgo
era una institución presente en Caxas, allí residía una guarda que recibía el

109
portazo, suerte de peaje, de los que entraban y salían de Caxas, especialmente de
los que llevaban carga. Pero esta institución fue puesta en crisis durante la guerra
de sucesión, refiere Jerez que:
“Aquesta costumbre tiene antiguamente, y Atahualpa la suspendió en cuanto
tocaba a lo que saca a lo que sacaban para su gente de guarnición”(Jerez 1968
[1534]).
Respecto a la recaudación del portazgo especie de tributo se realizaba a
cambio de los servicios del matrimonio. El desplazamiento poblacional y de cargas
era controlado y registrado, posiblemente en quipus, por parte de los funcionarios
estatales. Respecto a la suspensión ordenada por Atahualpa referente al portazgo
para sus tropas, Murra (1978: 213) sostiene que es difícil de interpretar. Podría
significar que en circunstancias normales se aplicara a mercaderes, no estatales,
que llevaban carga, porque no tiene sentido, al menos en occidente, que el estado
sepa que así mismo. Plantea Murra que los portazgos eran un método de control
que permite llevar un registro de la cantidad y hasta de la especie de las cargas que
pasaban. El reglamento citado acerca de los bultos que entraban y salían puede
haber sido un conjunto de instrucciones a los cargadores y una referencia a las
preocupaciones de los quipocamayos en los lugares de tránsito (1987: 213-214)

ii) SECTOR B
Situado en la margen derecha del río Rey Inca, en una explanada limitada
por tres declives, dos que conducen al río y una quebrada, el otro hacia una loma.
Está conformado por dos unidades vinculadas entre sí, las cuales presentan el
típico patrón de cancha (cuartos dispuestos alrededor de un espacio abierto con
muros en las esquinas a manera de cerco perimétrico). La Unidad 1 es integrada
por cuatro subunidades, mientras que la Unidad 2 por cinco; las dos unidades
están casi alineadas con un eje central Este-Oeste. Las dimensiones registradas se
expresan en el siguiente cuadro :

DIMENSIONES

110
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
14.0 7.0
a -

b 12.0 6.5
1 1.0 0.7-0.8

c 14.1 7.0

d 15.0 6.6
0.8

a 14.0 6.3 0.9


1.0

b 13.0 6.7

c 15.0
2 7.1-7.5

d 13.3 7.0

e 12.0 5.90 0.8


0.4

CUADRO N° 27: DIMENSIONES DEL SECTOR B DE CAXAS

Principalmente en la edificación de los muros se empleó roca sin labrar, de


tamaño mediano y pequeño; como argamasa se empleó barro (tierra y agua), paja,
roca menuda. La pirca es la técnica constructiva predominante. Se registraron de
uno a dos vanos de acceso por cada subunidad, las dimensiones de los vanos son
expresadas en el siguiente cuadro :

DIMENSIONES

UNIDAD SUBUNIDAD ANCHO ALTURA ESPESOR

1.5
a -

b 1.4
1 1.0 0.7-0.8

c 1.8

d 1.4-1.5 0.8 0.8

1.5 0.9
a 1.0

b -

111
-
2 c

d 1.5

e 1.7 0.4 0.8

CUADRO N° 28: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR B DE


CAXAS
Las unidades se comunican entre sí por medio de un pasaje formado por los
muros laterales de las subunidades b y c de la Unidad 2. Mientras las subunidades
situadas hacia el sur se hallan deterioradas por el camino actual, las que se
encuentran hacia el norte están parcialmente cubiertas por arbustos. Al parecer
las subunidades b y c de la Unidad 2 no presentan accesos.
Respecto a la función, creemos que en este sector se desarrollaron actividades
de residencia, lo argumentamos por las siguientes razones:

- La morfología arquitectónica, especificamente el patrón cancha


- La orientación este-oeste del sector.
- La comunicación entre unidades, sugiere el contacto cotidiano de los
residentes.

iii) SECTOR C
Se halla próximo al Sector B, presenta también el patrón típico de cancha,
conformado por dos unidades. La Unidad 1 está conformada por tres
subunidades; mientras la Unidad 2 es integrada por 6 subunidades, semejantes dos
a dos, un par presenta adosado a la subunidad una recinto sin acceso. El Sector B
tiene un eje central, con orientación casi Norte-Sur. Un desnivel conduce hacia el
río Rey Inca (margen derecha) y otro a la parte superior del cerro, este sector está
próximo también a un camino que conduce a la parte elevada de dicho cerro.
Las dimensiones registradas se expresan en el siguiente cuadro :

DIMENSIONES

112
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR

a 10.0 5.7

b
1 17.0 6.5

c 11.5 6.0

a 13.0 7.0 1.0 1.0

b 6.0 6.0

2 c 10.0 6.0 1.0 1.0

d 10.4 7.0

e 7.5 6.0

6.0
f 13.8

CUADRO N° 29: DIMENSIONES DEL SECTOR C DE CAXAS


En los muros se empleó rocas sin labrar de tamaño mediano y chico. La
argamasa empleada es barro, paja y rocas menudas. La pirca es la técnica
constructiva predominante Se registraron vanos de acceso, de 1 a 2 por cada
subunidad. Respecto a las dimensiones de los vanos, estas se expresan en el
siguiente cuadro :

DIMENSIONES

UNIDAD SUBUNIDAD ANCHO ALTURA ESPESOR

a -

1 b 1.0-1.5 1.0 1.0

a 1.0 1.0 1.0

b -

113
2 c 0.8 1.0 1.0

d 1.3

e -

f 1.0

CUADRO N° 30: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR C DE


CAXAS
Consideramos que la función del Sector C es residencial, difiere ligeramente
del Sector B, pues se aprecia dualidad en la Unidad 2.

iv) SECTOR D
Existen las siguientes referencias previas sobre este sector :
"A la derecha del río se descubre un edificio que de lejos parece un anfiteatro.
Es una colina cavada como el palacio de Sanssouci con seis gradas de piedra
tallada. En lo alto hay muchas casuchas, entre las cuales los baños se han
conservado bastante bien." (Von Humboldt [1802] 1991: 23).

"En el valle, a ambos lados del riachuelo, las construcciones eran de piedra. A
la derecha donde parece haber vivido la gente principal se encuentra, en medio
de grandes edificios en ruina, los restos de una torre importante" (Antzberger
en Ramírez 1966: 27-28).

"Al N O de la pirámide, la pampa presenta una larga pared de división. Al otro


lado se levanta una pequeña loma en cuya cumbre se hallan otras ruinas
importantes. Una gradería sube hacia la parte superior de la altura, llana y
delimitada por una pared de piedras en buen estado de conservación... A la
izquierda de la gradería de acceso, muy cerca del borde de piedras, se encuentra
una fuente de piedras labradas... Además de esta construcción existen otros
cuartos con paredes de pircas, en pésimo estado de conservación y de escasa
importancia...Las pendientes occidentales de la loma bajan hacia la quebrada
con siete andenes, cuyas paredes de contención se hallan en buen estado de
conservación. En la pequeña pampa que hay entre la loma y el cauce de la
quebrada se hallan unos cuartos totalmente arruinados" (Polia 1973: 70-71).

"En la margen derecha, de Nor-Oeste hacia Sur-Este, se encuentra... otro


sector con accesos restringidos y una cancha asociada.... se encuentran
vinculados a actividades de residencia" (Astuhuamán 1995 a: 94-95).

El sector D se sitúa entre un camino que conduce a la Comunidad de

114
Chulucanas, un derrumbe que da hacia el río Rey Inca y un cercado de forma
cuadrangular (empleado actualmente como cementerio). Este sector, bastante mal
conservado, conducía mediante terrazas a graderías hacia la parte alta donde se
hallaban otras construcciones: "...una fuente de piedras labradas y otros cuartos con
paredes de pircas en pésimo estado de conservación y de escasa importancia." (Polia
1973: 70-71), a este mismo sector parece referirse Antzberger (en Ramírez 1966:
27-28) de modo indirecto al mencionar a "grandes edificios en ruinas". Von
Humboldt (op. cit. p. 23) al referirse a "muchas casuchas", parece aludir al sector
D. Actualmente la parte a la que se accedia mediante graderías, donde
encontraban los baños y la torre, constituyen campos de cultivo, sólo se conserva
una terraza situada entre las unidades 1 y 2.
Los restos de los dos baños, la torre y del Sector C, se aprecian en la pirca
actual que corre paralela al camino que conduce a la parte superior de la
comunidad de Chulucanas, en dicha pirca se aprecian rocas de forma de
paralelepípedo, ángulos diedros, rocas labradas con acanaladuras en la parte
externa central. La cantidad de roca labrada, presente en la pirca actual,
evidencia la importancia del Sector D en el asentamiento y su posterior
destrucción.
El Sector D está conformado por tres unidades, dispuestas en lados opuestos
de una cancha, la cual conduce hacia una terraza (tal vez el inicio de las graderías
o terrazas que conducían a la parte superior). Las unidades 1 y 3 se dan frente y
son separadas por un corredor. La Unidad 1 está conformada por tres cuartos de
planta rectangular, adosados entre sí, con accesos hacia el pasaje y la cancha. La
Unidad 3 tiene una disposición semejante a la Unidad 1, pero tiene además dos
recintos adicionales. La Unidad 2 está conformada por dos cuartos de planta
rectangular, uno al costado del otro. Rocas sin labrar de tamaño mediano y roca
labrada de tamaño mediano, predominan como material constructivo y barro
como argamasa. La pirca es la principal técnica constructiva. Se registraron las
siguientes características de los vanos de acceso:

UNIDAD SUBUNIDAD N° DE VANOS ANCHO

a 1

115
b 2
1

1
c

2 a -

b -

a 1

b 3 1.5

3 c -

d -

e 1

CUADRO N° 31: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR D DE


CAXAS

v) SECTOR E
Von Humboldt ([1892] 1991: 21-22) refiriéndose al Sector E, escribe:
“A la derecha del río se descubre un edificio que de lejos parece un anfiteatro.
Es una calina cavada como el palacio de Sanssouci con 6 gradas de piedra
tallada. En lo alto hay muchas casuchas, entre las cuales los baños se han
conservado bastante bien.".

Antzberger (en Ramírez 1966: 27-28) refiriéndose a los sectores ubicados en


el valle, a los que diferencia de los que se encuentran en la falda del cerro, relata:
"... el viajero encuentra las ruinas de una gran ciudad que se componía de dos
partes principales, la de la costa rica en el valle, y la del vulgo en la falda del
cerro. En el valle, a ambos lados del riachuelo, las construcciones eran de
piedra. A la derecha, donde parece haber vivido la gente principal..."

Aunque la descripción de Polia no es del todo clara, puede tratarse del

116
Sector D ó E, señala:
"Al NO de la pirámide, la pampa presenta una larga pared de división. Al otro
lado se levanta una pequeña loma en cuya cumbre se hallan otras ruinas
importantes." (Polia 1973: 70).

Hemos manifestado que:


"Asociados a una plaza se levantan dos sectores formados por terrazas
superpuestas, a las que se accede mediante escalinatas; ... la segunda, de mayor
dimensión, está compuesta por tres o cuatro terrazas superpuestas, a las que se
accede por una escalinata central, en la terraza superior se halla una estructura
tronco-piramidal y cuartos." (1995 b ).

El Sector E se localiza en las proximidades de la margen derecha de la


desembocadura de una pequeña quebrada, que desagua en el río Rey Inca y al pie
de un desnivel pronunciado del terreno que conduce al río Rey Inca. Da frente
hacia un espacio sin edificaciones (plaza), al otro lado del cual se encuentra el
Sector F (ushnu). La construcción del Sector E se adaptó a las características del
relieve, el cual tiende a elevarse en esta parte del asentamiento. Un eje de
orientación noreste-suroeste constituye el eje central del Sector E, otorgándole una
forma alargada.
La adaptación al relieve del terreno se evidencia en las terrazas
constructivas o plataformas superpuestas y escalonadas sobre las que se levantan
las edificaciones, dichas plataformas son más evidentes hacia el suroeste y el
sureste, lugares donde el terreno presenta mayor inclinación, mientras que hacia el
noroeste y el noreste, las plataformas se confunden con el terreno o bien no se
construyeron plataformas.
Las plataformas, enumeradas de arriba hacia abajo son: I, II, III, IV, V y
VI; sobre la plataforma III se erigen dos plataformas separadas entre sí pero de
altura semejante, me refiero a las plataformas IV y V, sobre la V se erige la VI.
Para fines de análisis el sector E se dividió en cinco unidades. La Unidad 1
constituida por tres subunidades levantadas sobre el terreno. La Unidad 2
constituida por las plataformas V y VI, erigidas sobre la plataforma III, además
por una subunidad. La Unidad 3 constituida por 4 subunidades, las cuales se
levantan sobre la plataforma IV (erigida a su vez sobre la plataforma III). La
Unidad 4 es la parte superior de la plataforma IV, a la que se accede mediante una
escalinata de acceso. La Unidad 5 es conformada por la parte frontal del Sector E,

117
los accesos que conducen hacia las plataformas I, II, III y IV, también por una
subunidad de planta ligeramente circular
Se presentan separadamente las dimensiones de las plataformas y
subunidades que se levantan sobre ellas.

DIMENSIONES

PLATAFORMAS LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR DE


MURO DE
CONTENCION
I 140.0 66.0 1.0 1.10
II 82.0 39.0 1.0-2.0 1.10
III 66.5 27.0-31.0 0.5-2.0 1.10
IV 39.0 25.0-27.0 0.5-4.0 1.10
V 20.5 17.5 1.2 1.10
VI 18.5 10.4 0.6 1.10

CUADRO N° 32 : DIMENSIONES DE LAS PLATAFORMAS DEL SECTOR E


DE CAXAS

Las plataformas parecen tener una forma trapezoidal, lo cual no es muy


evidente en la I y II, pues se pierden en el terreno, pero sí en las restantes. La
altura de las plataformas I, II y III disminuye hacia el noroeste, donde se
confunden con el terreno. Respecto a las subunidades se registraron las siguientes
dimensiones:

DIMENSIONES
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
DE
MURO
9.0
a 5.5 0.5-1.0 0.75-
1.10
1 b 8.0 5.4 0.5-1.0 0.75-
1.10
c 2.5 5.4 0.5-1.0 0.75-
1.10

118
2 a 9.1 6.1 0.5-1.0 0.75
a 8.5 5.0 0.5-1.0 0.75-
1.10
3 b 7.1 5.0 0.5-1.0 0.75-
1.10
c 14.6 12.1 0.5-1.0 0.75-
1.10
d 8.5 5.0 0.5-1.0 0.75-
1.10
5 a 6.0 6.0 0.5-1.0 0.75-
1.10

CUADRO N° 33: DIMENSIONES DE LAS SUBUNIDADES DEL


SECTOR E DE CAXAS
En los muros de las subunidades y plataformas se emplearon rocas sin
labrar y semicanteadas (en algunas de sus caras) de tamaño mediano y pequeño.
Como argamasa se usó barro, paja y piedrecillas. En las paredes que conforman
las subunidades se empleó la pirca como técnica constructiva; mientras que en las
plataformas, además de un muro de contención perimétrico se utilizaron rellenos
de rocas para incrementar el tamaño de las plataformas, es posible que un
emparrillado al interior del muro de contención perimétrico haya permitido
acomodar el relleno.
Se registraron dos tipos de vanos de acceso; los correspondientes a las
subunidades, y los que permitían subir de una plataforma a otra, por tal motivo
tales vanos serán analizados separadamente. Veamos los accesos entre
plataformas:

DIMENSIONES
PLATAFORMAS NÚMERO DE ANCHO LARGO ALTO
VINCULADAS ACCESOS
I->II 4 1.5 1.0 1.0-1.5
1
II->III->IV 2.7 7.0 3.0-4.0

CUADRO N° 34: DIMENSIONES DE LOS VANOS EN LAS PLATAFORMAS

119
DEL SECTOR E

Respecto a los vanos de acceso de las subunidades, las dimensiones


son:

DIMENSIONES
UNIDAD SUBUNIDAD Ν° DE ANCHO ALTURA ESPESOR
VANOS DE MURO

2 a 2 1.0 0.5-1.0 0.75-1.10


a 1 0.8 0.5-1.0 0.75-1.10
3 b 1 0.7 0.5-1.0 0.75-1.10
c 1 1.0 0.5-1.0 0.75-1.10
d 0 -

CUADRO N° 35: DIMENSIONES DE LOS VANOS EN LAS SUBUNIDADES


DEL SECTOR E

Consideramos que el Sector E constituye el Templo del Sol de Caxas, lo


sustentamos recurriendo a la información etnohistórica y arqueológica. Los
cronistas Xerez, Mena y Trujillo refieren que existía un acllahuasi en Caxas; las
acllas y el sacerdocia Inca estaban dedicados al culto solar, el cual se desarrollaba
principalmente en el Templo del Sol. En las capitales provinciales inca, están
siempre presentes algunas edificaciones estatales como la plaza, el ushnu, el
acllahuasi y el templo del Sol, son la expresión del poder Inca en las provincias del
Imperio. Las características comunes a los templos del Sol del Chinchaysuyu, en
base a las informaciones etnohistóricas y arqueológicas, son presentadas al realizar
el análisis intersitio.

vi) SECTOR F: USHNU

Varias referencias existen con relación a este sector, en orden cronológico las
daré a conocer, destacando el lugar de ubicación, la descripción y hasta la función
de este importante sector

120
Von Humboldt ([1802] 1991: 22-23) describe:
"Más cerca del río que los últimos baños se descubre sobre una colina los bellos
restos de un edificio que tiene las piedras maravillosamente bien talladas, pero
del cual es difícil concebir el uso. La colina, quizás hecha artificialmente, no
tiene más que dos toesas de alto [4 m.], es cuadrada, cavada y rodeada de una
doble muralla. Del lado este hay una escalera de piedra de la cual se ve todavía
algunas gradas. La meseta de arriba, tiene 36 pies [10.97 m.] de largo por 24
[7.31] de ancho. Al centro se ve otro edificio oblongo de gruesa muralla, que
tiene 14 pies [4.27 m.] de largo por 4 de ancho. Para una fortaleza es bastante
pequeña, sobre todo en el interior. ¿Era un adoratorio? Alrededor existen los
fundamentos de una inmensidad de otros edificios...".

En su diario de campo, que sirvió de base para su obra El Perú, Raimondi


podría estar refiriéndose a este sector cuando señala que:
"...llegando a la cordillera Huamaní o parte más elevada del camino de
Huancabamba, en la que se ve una pequeña eminencia y examinada con
atención se descubre que es obra artificial construída con piedras labradas por
los antiguos indios y que tiene la forma de un rectángulo de m. 8.30 de largo
por m. 4.15 de ancho. Poco más allá se ven escombros de piedras que forman
como hoyos. Este lugar se llama Baño del Inca" (Raimondi [1876] 1901: 300).

Años después la ubicación y descripción más precisa es proporcionada por


Germán Leguía y Martínez (1914: 101-102), gracias a su informante proporciona
una magnífica descripción del Sector F, cuyas mediciones coinciden con las
proporcionadas por Humboldt:
"A quinientos metros de este lugar (del Baño del Inca), y a la margen derecha
de la quebrada, existen las ruinas de un edificio antiguo, cuya descripción es
como sigue. Una meseta de paredes de piedra de 12 metros de largo por 9 de
ancho. Sobre ésta simétricamente, otra meseta de 10 metros por 7; y, en el
centro de esta última, un hueco rectangular, de 3 metros 50 centímetros de
largo por un metro seis centímetros de ancho. El hueco está encuadrado en
paredes de piedra gris labrada. Las paredes miden 0 metros 77 centímetros de
ancho; y las piedras, hasta un metro de largo, con la particularidad de que no
sólo afectan la forma de paralelipédos, sino que alguna de ellas -las de las
esquinas- tiene la de ángulos diedros, rectos, labrados con admirable
perfección. No puede apreciarse la profundidad de ese hueco, por estar
cubierto de hierbas y de piedras desprendidas de las paredes."

Por su parte Polia (1973:69) denomina La Pirámide al Sector F, pero no


proporciona planos ni fotografías, refiere lo siguiente:

"Ubicada al borde de la quebrada de la Quinua, debajo del trazado del camino


y al margen de una pequeña planicie, se encuentra una pirámide escalonada...
La terraza superior mide 12.30 en el lado mayor y 8 m. en el menor. Esta
última medida es incierta a causa del mal estado de conservación de este lado...

121
Una rampa de subida permite el acceso a la parte superior de la Pirámide. La
rampa tiene 2 m. de ancho. La terraza superior tiene un borde de piedras de
0.30 m. de altura. Al centro existía un pozo delimitado por bloques de granito
cuidadosamente labrados. Algunos bloques de esquina tienen forma
cuadrada... La pirámide ha sido destruida recientemente por huaqueros. El
corte ha puesto al descubierto un relleno de piedras amontonadas... El frente 50
de la pirámide, que mira hacia la quebrada, se halla completamente destruido.
En este lado la pirámide parece haber tenido cuatro terrazas, con una altura
total aproximada de 8 m. El lado del NE, por donde sube la rampa, es
notablemente más bajo."

Por nuestra parte hemos señalado que:


"Asociados a una plaza se levantan dos sectores formados por terrazas
superpuestas, a las que se accede mediante escalinatas; la primera, dispuesta
con orientación Este-Oeste, es formada por dos terrazas superpuestas
escalonadas, con una escalinata central y una canaleta en la parte central de la
plataforma superior." (1995 b).

En el terreno pudimos registrar los siguientes elementos que conforman el


Sector F: dos plataformas o terrazas constructivas, escalonadas, de alturas
desiguales en parte anterior y posterior; una escalinata central situada en la parte
anterior; los restos de una canaleta o pozo de planta rectangular; y un muro que
circunda a la plataforma superior que pasaré a llamar plataforma 2, siendo la
inferior la plataforma 1. Las dimensiones de las plataformas, medidas por diversos
investigadores serán mostradas, se encontrarán ligeras diferencias debido al
paulatino deterioro de las estructuras y a los puntos de referencia empleados en las
mediciones, en nuestro caso medimos a partir de las esquinas externas de las
plataformas y muros. Las diferencias también pueden deberse a la forma
trapezoidal de las plataformas o a errores de medición.

DIMENSIONES

LARGO ANCHO ALTURA ANCHO DE MURO

ESTRUCTURA H R L P A H R L P A H R L P A H R L P A
ARQUITECTÓNICA

PLATAFORMA 1 - 12 19. 9. 15- 4. 8. 1.


.0 0 0 16 0 0 85

ESCALINATA DE - 6.0 2. 2.5


ACCESO 0

122
PLATAFORMA 2 10. 8.0 10 12. 13. 7. 4. 7. 8. 9.5 4. 8. 0.
97 .0 3 5 31 0 0 0 0 0 75

0
CANALETA A POZO 4.2 3. 1. 1. 0.
.
7 5 2 06 5
7

MURO 0.
CIRCUNDANTE DE 3
PLATAFORMA 2

H: Von Humboldt, 1802, *: proporciona la suma de las dos alturas: 4.0 m.


R: Raimondi 1876
L: Leguía y Martínez, 1914
P: Polia, 1973: **: proporciona la suma de las dos alturas medidas en la parte posterior.
A: nosotros, ***: medidas en su parte anterior o delantera.

CUADRO N° 36: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR F DE


CAXAS

En los muros de contención de las plataformas y en el muro circundante de


la plataforma 2, se empleó roca semicanteada de tamaño mediano y chico
(mostrando la parte semicanteada externamente). En el relleno constructivo de las
plataformas se utilizaron rocas sin labrar de tamaño pequeño y tierra. En la
canaleta o pozo de planta rectangular sólo se empleó roca canteada de color gris,
de forma paralelepípeda o de ángulo diedro, de hasta 1.25 m. de largo y 0.50 m. de
ancho. Como argamasa se empleó barro, paja y roca menuda en los muros. En la
canaleta se utilizó algún tipo de arcilla fina como argamasa para la roca canteada.
Los muros de contención y circundante de la plataforma 2 fueron elaborados
con la técnica de pirca, mostrando el muro circundante doble paramento. Al
interior de los muros de contención de las plataformas es posible que se encuentre
un emparrillado de muros, al interior del cual se colocaría el relleno de rocas y
tierras, luego se sellaría la plataforma. No se descarta la posibilidad que las
plataformas esten cubriendo una wanka preinca y que se haya producido un
enterramiento ritual de templos con capas de arcilla limpia, tal como ocurre en
Mitupampa (Cf. Polia 1993) y Hatun Xauxa (D'Althroy: 1981). Tras la edificación
de la primera plataforma, que presenta mayor altura en su parte posterior, se
erigió la segunda, empleando similar técnica que la primera; ambas plataformas

123
podrían estar vinculadas mediante el emparrillado, no se trataría de una simple
superposición de plataformas o del envoltorio de un relleno amorfo, son
plataformas bastante sólidas. En la parte central de ambas plataformas se dejó un
espacio pequeño para un canalito o desagüe ritual, hacia donde vertían los líquidos
desde la canaleta o pozo de planta rectangular. En la parte superior y central de la
plataforma 2, se dejó una abertura de planta rectangular con rebordes de roca en
su parte interna e inferior sobre las cuales se colocaron las rocas labradas,
dispuestas en forma de una canaleta de planta rectangular; así mismo, sobre el
muro de contención de la plataforma 2, se construyó un muro circundante que
rodeaba dicha plataforma.
La escalinata de acceso fue construida al pié de la plataforma 1, la cubrió
hasta alcanzar el nivel de la plataforma 2. La escalinata posiblemente tuvo muros
laterales, que limitaban sus gradas. Las gradas y muros laterales pueden estar
vinculados con las plataformas mediante amarres de rocas. Si se puede considerar
vano a la abertura que tiene el muro circundante de la plataforma 2, que conduce
de la escalinata a la parte superior de aquella, tiene 2.5 m. de ancho, 0.70 m. de
espesor, y 0.30 m. de altura.
Con respecto a la función del sector F, considero acertado el razonamiento
de Von Humboldt ([1802] 1991: 23) cuando señala: "Para una fortaleza es bastante
pequeña, sobre todo en el interior. ¿Era un adoratorio?. Ramírez (1966: 28) sólo
añade a la descripción proporcionada por Leguía y Martínez, que "Los indígenas
actualmente la conocen con el nombre de LA HORCA DEL INGA". Por su parte
Polia (1973) la denomina Pirámide, pero no indica su función, de la otra
"pirámide" que excavó en Aypate, sostiene que "... constituye evidentemente una
construcción dedicada al culto." (1973: 52). A similar deducción llega tras excavar
en la "Pirámide" de Mitupampa.
Por nuestra parte hemos manifestado que:
"Las estructuras formadas por terrazas escalonadas y superpuestas se
encuentran vinculadas a actividades ceremoniales, propias del calendario agro-
pecuario andino; en el primer caso se trata del ushnu vinculado al pago a la tierra
con ofrendas líquidas y a la observación astronómica (cf. Zuidema 1989)... la
actividad ceremonial se desarrolló en torno a las plazas o grandes canchas cercadas
en las que se erigían montículos elevados (terrazas supuestas escalonadas); en el
ushnu, que presenta orientación Este-Oeste... se desarrollaron actividades
relacionadas al culto solar..." (1995 a: 95, 108; 1995 b ).

124
Las funciones del ushnu son descritas detalladamente por Gasparini y
Margolies (1977), Zuidema (1989) y Hyslop (1990). La cercanía del ushnu de Caxas
con el río Rey Inca, nos hacen suponer que los liquidos vertidos en la canaleta
desaguaban en dicho río, cuyas aguas provienen de las lagunas sagradas
denominadas actualmente Las Huaringas.

vii) SECTOR G1: LOS BAÑOS


Aunque no pudimos apreciarlos, sabemos de su ubicación gracias a las
informaciones proporcionadas por Humboldt, Polia, Hocquenghem y los
comuneros de Chulucanas.
Von Humboldt ([1802] 1991: 21-22) respecto al nombre de Baños (del Inca)
que recibe Caxas por parte de los lugareños, señala:
"El nombre de baños es casual porque no hay sino los baños que se han
conservado bien. Los baños no eran sino un accesorio... A la derecha del río se
descubre un edificio que de lejos parece un anfiteatro [templo del sol]. Es una
colina cavada como el palacio de Sanssouci con 6 gradas de piedra tallada. En
lo alto hay muchas casuchas, entre las cuales los baños se han conservado
bastante bien.".

Por su parte Polia (1973: 70), respecto a su ubicación, señala lo siguiente:


"Al NO de la pirámide, la pampa presenta una larga pared de división. Al otro
lado se levanta una pequeña loma, en cuya cumbre se hallan otras ruinas
importantes. Una gradería sube hacia la parte superior de la altura, llana y
delimitada por una pared de piedras en buen estado de conservación... A la
izquierda de la gradería de acceso, muy cerca del borde de piedras, se encuentra
una fuente de piedras labradas."

Hocquenghem que visitó Caxas en 1988, refiriéndose al cementerio actual


situado entre el sector D y el Templo del Sol (Sector E), señala:
"Los hacendados de Chulucanas eligieron el centro de esta parte del sitio como
cementerio. Sorprende constatar que este cementerio es un pantano como si
surgiera de allí agua de la falda del cerro. Esta zona debía haber estado seca
cuando los hacendados la eligieron para enterrar a sus muertos. Esta
impresión [la descripción de Von Humboldt] confirma mi impresión, el
cementerio no estuvo inundado en tiempo de los hacendados. Las piedras
labradas que pudo ver Humboldt fueron sacadas por los campesinos de La
Quinua y Pasapampa, después de la salida de los hacendados y utilizados para
construir casas [se extrajeron rocas de todo el asentamiento, a lo largo de
mucho tiempo]... Al sacar las piedras los campesinos arruinaron la acequia
subterránea que traía agua a los "Baños del Inca". Destruidos los canales que
distribuían el agua por los diferentes andenes, el cementerio situado en el
centro del sitio se inundó y con el escurrimiento del agua los andenes se

125
desmoronaron, cubriendo los cimientos de las construcciones que vió
Humboldt..." (Hocquenghem 1993: 134-137).

Los comuneros de Chulucanas nos informaron a fines de 1994, que habían


enterrado los baños para impedir que los foráneos extrajeran la roca labrada que
lo conforma, indicando su ubicación entre el Sector D y el cementerio actual, este
último está cercado, en la esquina norte se aprecia un cercado de menor tamaño en
cuyo interior se encuentra un hueco de forma cuadrada. Respecto al número de
baños, Polia (1973) hace referencia a sólo un baño, mientras que Von Humboldt
([1802] 1991: 21) señala: "Son dos cuadrados hundidos en la tierra...". Además Von
Humboldt (op. cit. p. 22) alude a otro baño del cual afirma lo siguiente:
"En la parte meridional de la ciudad se ve restos de otro baño, semejante a
éste…Más cerca del río que los últimos baños se descubre sobre una colina los
bellos restos de un edifico que tiene las piedras maravillosamente bien
talladas...".

Se trataría de por lo menos 3 ó 4 baños, de los cuales en la actualidad no se


aprecia ninguno en superficie, planteamos tres posibilidades de ubicación para
cada par: a) En la esquina norte del cementerio, próximo a la Unidad 3 del Sector
D; b) En la elevación que conduce la terraza del Sector D, que actualmente es un
campo de cultivo; c) En la esquina norte del Templo del Sol (Sector E), donde se
aprecian dos recintos semihundidos. El cementerio actual se encuentra cercado, en
la esquina norte hay otro cercado menor que sobresale ligeramente del cercado
mayor del cementerio, en dicha esquina se encuentra el baño que pudo ver aún
Polia (1973), de los otros baños que refiere Von Humboldt no sabemos su
ubicación con certeza; el baño que registró Polia tendría su par, es decir que
serían dos, ubicados frente a frente, separados por una callejuela, en forma
análoga al registrado por Humboldt. Podría tratarse del mismo baño, registrado
en momentos distintos. Otras evidencias de la ubicación de los baños en la esquina
norte es un hueco de forma cuadrada. Hacia el noroeste del Sector D, se encuentra
una pirca actual construída con rocas labradas, algunas de ellas con canaletas en la
superficie (Lámina N° 15), una de ellas es semejante a la roca con canaleta visible
en el dibujo isométrico del Baño Incaico (Figura N° 148).
Los baños han sido sucesivamente descritos, por quienes han visitado Caxas:
"Como las piedras bien talladas se han hundido en el suelo, los españoles no
han tenido la paciencia de sacarlas. Son dos cuadrados hundidos en la tierra,
separados por una callejuela, quizá para el Inca y su mujer. Cada baño tiene

126
un pequeño tubo tallado en la piedra, por el cual venía el agua y un nicho
semejante al de todas las casas peruanas indudablemente para colocar allí toda
la ropa... La posición de los baños y de los tubos indica que los canales por los
cuales venía el agua eran subterráneos".

Por su parte Polia (1973: 70) denomina La Fuente a los baños, refiriendo
que: "Es una construcción de bloques de granito cuidadosamente tallados y
unidos con prolijidad entre ellos según la disposición del canon isódomo. En la
pared del fundo tiene un bloque dispuesto verticalemnte, flanqueado por
bloques más pequeños... En la parte más alta de la pared hay un bloque que
tiene su parte superior en forma de triángulo. En el punto de unión de los lados
del triángulo, hay un canalito con borde exterior sobresaliente en la parte
delantera del bloque, que debió servir como conducto para el agua. En el gran
bloque vertical hay rastros dejados por la caída del agua que llenba un pozo de
plano rectangular, rodeado por un borde de piedras perfectamente talladas a
escuadra. La grada superior está destruída, pero se podría pensar en la
presencia de una abertura de acceso a las dos gradas que descienden al borde
del pozo. La parte baja del pozo mide 1.77 m. por 2.38 m. La parte superior
mide 3 m. por 2.38 m".

Polia proporciona además una foto y un croquis axonométrico del baño, al


que compara con el "Baño de la Princesa" en Ollantaytambo, cuando lo registró
estaba en proceso de destrucción debido a la roca labrada que lo forma. Respecto a
la función del baños y otras fuentes de agua, Hyslop (1990) destaca la función
sacralizada de los mismos y su vinculación con el grupo Hanan de un asentamiento

viii) SECTOR G2: LA TORRE

En su diario de campo, que sirvió de base para su obra El Perú, Raimondi


podría estar refiriéndose a este sector cuando señala que:
"...llegando a la cordillera Huamaní o parte más elevada del camino de
Huancabamba, en la que se ve una pequeña eminencia y examinada con
atención se descubre que es obra artificial construída con piedras labradas por
los antiguos indios y que tiene la forma de un rectángulo de m. 8.30 de largo
por m. 4.15 de ancho. Poco más allá se ven escombros de piedras que forman
como hoyos. Este lugar se llama Baño del Inca" (Raimondi [1876] 1901: 300).

Por la escasas magnitudes que Raimondi proporciona, podría tratarse de la


“torre” y no del ushnu. Otras referencias, respecto a la torre son presentadas por
Antzberger (en Ramírez 1966: 27-28):
"En el valle, a ambos lados del riachuelo, las construcciones eran de piedra. A
la derecha, donde parece haber vivido la gente principal se encuentra, en medio

127
de grandes edificios en ruina, los restos de una torre importante".

En 1973, Polia ya no registra el edificio denominado torre, esto indica que


su total destrucción debió producirse entre 1966 y 1972 (fecha de su exploración).
Tal estimación coincide con la de los informantes que señalan de 20 a 40 años
(antes de 1995), la fecha de su destrucción. Hocquenghem (1989: 26)., refiriéndose
a las construcciones de la margen derecha del río Rey Inca, relata: "Estos
campesinos cuentan que había una torre, pero que un "gringo" la desbarató
buscando oro." Respecto a su ubicación sostiene:
"El edificio situado sobre una colina al borde del río es el que los campesinos
recuerdan como la torre, que un "gringo" desbarató buscando oro... Este
edificio totalmente arruinado se encuentra [en] el camino que viene de
Ayabaca, justo cuando cruza el río. Hoy estas ruinas se asemejan a la de las
"casas cercadas" o "fortalezas"..." (Hocquenghem 1993: 138).

Hocquenghem se refiere a dos sectores vinculados: el Sector D (situado


sobre una colina y a un costado del camino actual que de Chulucanas baja hacia el
río Rey Inca), y la torre que se hallaba en la colina al interior del Sector D, o en sus
proximidades. La torre y el ushnu son edificaciones distintas, los actuales
comuneros, quienes nos refirieron que además del ushnu "... había otra torre, eran
dos torres.." (informante Alfonso García, 1994). Las referencias a una "torre",
que antaño se erigía en las proximidades del Sector D y un derrumbe que conduce
al río, nos fueron proporcionadas por los comuneros del lugar, hace "20 ó 40 años
atrás unos gringos que buscaban un tesoro la destruyeron" (informante Alfonso
Correa, comunidad de Chulucanas, 1995). Salvo las posibles medidas de
Raimondin, no tenemos mas referencias de sus dimensiones, pero sí de su
ubicación, allí registramos rocas labradas.
En cuanto a su función puede tratarse de una representación de la casa
redonda o suntur huasi, registrada para el Cusco por Garcilaso, cuyo techo era
desmontado por las noches. Inicialmente creimos que podía tratarse del portazgo
reportado por cronistas para Caxas e ilustrado por Von Hagen para Caxas o el
Cuzco, pero la ubicación de la torre en el centro del asentamiento descartó esta
posibilidad. Podría tratarse también de una chullpa funeraria, semejante a la
registrada en Mitupampa por Polia. En la sierra sur de Perú, Wiener (1877)
registró un edificación circular con techado cónico, y en Huaráz Tantalean
(comunicación personal 1998) ha registrado una torre de planta cuadrangular en

128
una capital provincial Inca.

ix) SECTOR H
Se sitúa en la margen izquierda del río Rey Inca,entre la paccha
denominada Baño del Inca y el Sector I. Está integrada por dos unidades, cada
una conformada por cuatro subunidades en torno a una cancha. Un quebrada seca
separa las unidades. La Unidad 1 de este sector se halla próxima a la Unidad 7 del
Sector I, mientras que la unidad 2 está cercana al cauce de la quebrada. La Unidad
1 fue destruida en los días previos a nuestro arribo a Caxas.
Como material constructivo se empleó roca semicanteada en la base y roca
sin labrar en los muros, de tamaño mediano y pequeño, alcanzando los 0.60 m. de
largo, la roca es color crema. Predomina la pirca o pircado como técnica
constructiva. Se registraron vanos de acceso, pero no sus dimensiones, estos se
presentan en el cuadro siguiente:

UNIDAD SUBUNIDAD NUMERO DE ACCESOS


a 2
1 b -
c -
d 1
a 1
b 1
c 1
d 1

CUADRO N° 37: NUMERO DE VANOS DEL SECTOR H DE CAXAS

El empleo del patrón cancha nos permiten sostener que el Sector H


desempeño funciones residenciales.

129
x) SECTOR I
Se trata del sector más grande de Caxas y está conformado por 10 unidades,
también es del cual tenemos la mayor evidencia documental, primeramente
veámos las referencias de los cronistas:
Francisco de Xerez ( [1534] 1968) relata:
"... se halla en aquel pueblo de Caxas una casa grande, fuerte y cercada de
tapias, con sus puertas, en la cual estaban muchas mujeres hilando y tejiendo
ropa para la hueste de Atabalipa, sin tener varones, más de los porteros que las
guardaban, y que a la entrada del pueblo habían ciertos indidos ahorcados de
los pies; y supo deste principal que Atabalipa los mandó matar porque uno de
ellos entró en la casa de las mujeres a dormir con una; al cual, y a todos los
porteros que consintieron, ahorcó."

Por su parte Cristobal de Mena ([1534] 1968) escribe:


"Llegaron al pueblo que era grande: y en unas casas muy altas hallaron mucho
mayz: y calzado, otras etaban llenas de lana y mas de quinientas mujeres que no
hazian otra cosa sino ropas y vino de mayz para la gente de guerra: en aquellas
casas havia mucho de aquel vino... El cacique se holgo mucho: y luego abrio
una casa de aquellas que estaba cerrada y puesta guarda por Atabalipa: y saco
della quatro o cinco mugeres y diolas al capitan (Hernando de Soto), para que
sirviesen a los christianos en guisar de comer por los caminos,..."

Diego de Trujillo ([1571] 1968) recuerda años más tarde la incursión en la


que acompaño a Soto:
"Cajas, de grandes edificios, y en el estaba un capitán de Atavalipa con más de
2,000 indios de guerra, y avia en aquel pueblo tres casas de mujeres recogidas
que llamaban mamaconas y como entramos, y se sacaron las mujeres de la
plaza, que heran más de quinientas, y el capitán dió muchas de ellas a los
españoles..."

Algunas coincidencias entre los cronistas soldados son destacables: era un


lugar con acceso restringido, elaboración de material textil, dimensiones grandes,
eran más de quinientas mujeres. Afirmado por sólo un cronista: tenían porteros
(Xeréz), elaboraban chicha (Mena), era una sola casa (Xeréz), eran tres casas
(Trujillo). Veamos las informaciones proporcionadas por los viajeros y
exploradores:
Von Humboldt ([1802] 1991: 21) escribe en su diario de campo:
"A la izquierda del río se ve un barrio de una ciudad, donde se reconoce muy
bien la distribución de las calles y las casas. Yo lo he copiado de un dibujo del
ciudadano Bonpland. Se reconoce a lo largo del río una muralla con una zanja

130
y dos entradas que corresponden a las calles principales. Las casas están
distribuidas en 8 cuadrados, que estás separados por cuatro calles cruzadas y
que encajan un gran edificio que habría sido el del soberano. Cada cuadrado
está constituido de 12 pequeñas casas simétricamente colocadas, pero cada una
de las cuales no parece haber sido sino un solo departamento. Estas 12 casas
están separadas por 12 callejuelas y rodean un patio espacioso que forma el
centro del gran cuadrado. había, por tanto, 12 x 8 = 96 casitas. El gran edificio
del medio tiene dimensiones más extendidas y piedras mejor talladas. Se
distingue allí 4 grandes casas oblongas, separadas por 4 pequeños cuadrdos que
ocupan las esquinas, de manera que todo forma 36 + 8 = 104 casas, colocadas
sobre la pendiente de una colina..."

Algunas precisiones y comparaciones son dadas a conocer por Von


Humboldt, en un trabajo posterior:
"La ciudad de que tratamos [Caxas] estuvo, al parecer, emplazada en la
pendiente de una colina a márgenes de un riachuelo, separada aquella de este
por una pared con dos aberturas correspondientes a las dos calles más
principales, y que como las demás se cortan en ángulo recto; formando ocho
cuarteles, cuyas casas son (de) pórfido y doce el número que corresponde a
cada uno de ellos, o sea noventa y seis en la parte de la ciudad a que nos
referimos. Mejor que casas deben llamarse habitaciones, pues la primera de
estas voces supone ya idea de muchas piezas que comunican entre sí y se hallan
en un mismo recinto, cuando las viviendas de Chulucanas no tienen más que
una, a semejanza de Herculano." (Von Humboldt 1968 )

El R.P. Antzberger (En Ramírez 1966: 28) describe lo siguiente:


"...a la izquierda [del riachuelo], el camino atravesaba la ciudad a cuya entrada
se encuentran aún las ruinas de un edificio al parecer cuartel que podía
contener numerosa guarnición. El cuartel se compone de trentiséis grandes
aposentos o salas, divididos regularmente en tres hileras, comprendiendo cada
una doce aposentos iguales y separados unos de otros por pared de piedra."

Pocos años después Polia estuvo en el Sector I, alcanzando a referir lo


siguiente:
"Al otro lado de la quebrada, en la parte superior de una loma y al frente de la
pirámide, hemos visitado un vasto complejo de ruinas. Hay varios patios
rodeados por cuartos en los cuatro lados y se extienden en toda la extensión
[sic] de la altura. Las paredes están construídas con piedras toscas. Se trata
evidentemente de complejos habitacionales divididos en núcleos, que responden
seguramente a una división funcional. Tienen mucha semejanza con los
complejos de Aypate..." (Polia 1973: 71).

Por su parte Hocquenghem (1989:25) señala:


"En la margen izquierda del río, que pertenece al caserío de la Quinua, se ven
muy claramente las bases de un centro ceremonial incaico importante. Hay

131
plazas con edificios rectangulares y en la falda del cerro se notan los
asentamientos de más de veinte casas."

Por nuestra parte hemos referido que:


"Siguiendo en la margen izquierda se llega a un sector carácterizado por
presentar seis unidades (compuestas por cuartos cuyos accesos dan hacia un
cancha), una unidad está conformada por seis cuartos, y otra unidad de planta
rectangular está transversalmente dividida..." (1995 b).

En las unidades 1, 2, 3, 4, 5 y 6, los recintos se disponen alrededor de una


cancha, y son cercados por un muro perimétrico de planta cuadrangular. Los
recintos de la Unidad 7 están adosados unos a otros. Las unidades 8, 9 y 10 están
formadas por muros largos. En el siguiente cuadro se expresan las dimensiones del
Sector I :

132
UNIDAD LARGO ANCHO DIMENSIONES
SUB- ANCHO ALTURA ESPESOR
UNIDAD LARGO DE
MUROS
a 11.3 7.0 0.8 0.8

1 33.4 26.0 b 10.0 5.8

c 10.6 5.9 1.5 0.7

d 9.8 7.4

a 11.0 7.0

40.0-42- 33.0-40.0
2 0

b 9.6 6.6

c 9.8 8.4

d 11.0 7.0

e 10.6 6.9

f 17.0 7.0

g 9.5 7.0

a 14.0 8.0

3 47.0 35.0-35.5

b 13.4 8.3

c 13.2 7.5

d 14.0 8.4

e 13.6 8.5 1.5 0.7-0.8

f 13.4 7.8

g 12.0 8.0 0.9

a 13.7 6.7
4 50.00- 45.50-
51.0 47.0

b 14.2 7.0

c 14.3 6.8

d 14.0 7.2

e 12.0 7.0

f 11.3 7.0

g 12.5 7.5

h 14.2 7.0

a 21.9 7.7

5 38.0- 37.0-
39.0 38.0

b 11.2 8.0

c 15.0 8.5

133
d 11.6 7.0

a 13.8 7.0

6 44.0- 39.0-41.0
44.5

b 10.8 6.3

c 11.9 6.3

d 13.0 7.6

e 13.7 7.5 1.0 0.8

f 10.0 6.1

g 10.0 6.2

h 13.5 6.7
a 6.8 6.5

7 75.0 20.0-25.0 b 7.6 6.8

c 10.3 7.6

d 10.0 6.5

e - -

f 12.7 -

g 25.0 3.0

h 18.0 10.7

i 10.0 6.7

j 18.0 11.1

k 11.6 6.7

l 17.0 8.3

m 7.4 6.7

n 8.1 -

ñ 8.1 6.2

o 14.6 -

p - 5.5

q 20.0 6.0

8 37.0 6.0

9 40.0 6.0

10 47.0 6.0

CUADRO N° 38: DIMENSIONES DEL SECTOR I DE CAXAS

Se emplearon rocas semicanteadas, de tamaño mediano, en la base de las


subunidades, de hasta un metro de largo, con la parte labrada hacia el suelo. En

134
la parte media de los muros se emplearon rocas de tamaño pequeño, de hasta 0.50
m. de largo, se trata de rocas semicanteadas o toscas. No queda claro si la parte
superior del muro estaba conformada por roca labrada o si continuaba la roca
semicanteada o tosca, pues la parte superior no se conserva, pero me inclino a
pensar que la roca labrada sólo se empleó en la base, pués es más grande y pesada.
Estructuralmente no creo que se intercalara roca tosca y labrada en la parte media
y superior, pues el muro hubiera cedido. En la parte inferior de los muros se
empleó el pircado pero con rocas semicanteadas; mientras que en la parte media
del muro se utilizó la pirca pero con rocas toscas y semicanteadas. Por lo general se
utilizaron como argamasa, barro, paja y rocas pequeñas.
En el siguiente cuadro se expresan las características de los vanos

UNIDAD SUBUNIDAD No. DE ANCHO ALTURA ESPESOR DE


ACCESOS MUROS
a 1 1.0 0.8 0.8
b 1 1.6
1 c 1 1.1 1.5 0.7
d 1 1.0
a 1
b 1 1.2
c 1 1.0
2 d 1 1.1
e 1 1.0 1.5 0.7 - 0.8
f 2 1.1
g 1 1.1 0.9
a 2 0.8 - 1.0
b 2 0.8
c 2 0.5 - 0.8
3 d 2 0.7 - 1.0
e 2 1.0 - 1.1
f 2 0.9 - 1.0
g ¿1? ¿2.0?
a 2 0.9 - 1.9
b 2 1.0
c 2 0.9 - 1.0
4 d ¿2?
e 1 0.8
f 1 1.0
g 2 0.9 - 1.2
h 2 1.0 - 1.1
a 2 1.1 - 1.2
5 b 1 1.0

135
c 2 0.6 - 1.0
d 1 1.0
a 2 0.9 - 1.1
b 1 0.9
c 1 0.9
6 d 2 1.0
e 2 0.8 - 1.1 1.0 0.8
f 1 1.2
g 1 2.0
h ¿2?
a -
b -
c
d
e
f
g
h
7 i
j
k
l
m 1 1.0
n
ñ
o
p
q
8
9 ¿4? 0.3 - 0.50 1.5 1.0
10 ¿3? 0.3 - 0.50 1.5 1.0

CUADRO N° 39 : DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR I DE CAXAS


Sostenemos que el Sector I es el acllahuasi de Caxas. Los cronistas
anteriormente citados sostienen que mas de 500 mujeres vivían allí, dedicándose
exclusivamente a la elaboración de textiles y chicha, eran vigiladas por porteros y
residían en una o tres casas. Algunas características importantes del acllahuasi de
Caxas son:
 El acceso restringido al interior mediante la edificación de murallas, tenía
solo dos accesos controlados por los porteros. Esta característica
arquitectónica es descrito e ilustrado por von Humboldt.
 El carácter residencial, necesario para albergar a mas de 500 mujeres,

136
destinadas a cumplir funciones productivas. Al examinar el plano
completo de Caxas, se percibe que el único conjunto de recintos que
presenta coherencia entre si y que podría albergar a 500 mujeres es el
Sector I.
 El caráter productivo, se evidencia en la Unidad 7, allí no se desarrollaron
funciones residenciales sino probablemente de almacenamiento de los
productos elaborados por las acllas (chicha y textiles).
 El material cerámico registrado en el Sector J, situado en la parte
posterior del acllahuasi, compuesto principalmente por jarras, ollas y
otras vasijas destinadas al almacenamiento de chicha y a la preparación de
comida. Para apreciar este material los remito al Capítulo VI.
 El culto al Sol y a las otras divinidades del panteón Inca, realizado
probablemente en la Unidad 3, conformada por una cancha integrada por
seis recintos y otro anexo.

El hilado y el tejido, funciones de las acllas producían la ropa para las


huestes de Atahualpa, según Mena, por su parte Jerez describe admirado que
Pizarro envió a los españoles que se habían quedado en San Miguel de Piura
¨... ropas de lana de la tierra que de Caxas trajeron (que es cosa de ver en
España la obra y primera de la que mas se juzgara ser seda que de lana, con
muchas labores y figuras de oro, de martillo, muy bien asentado en la
ropa)(Jerez [1534] 1968).

Aunque la fuente no lo indica, es posible estas prendas hayan sido elaboradas


con lana de alpaca o guanaco, por las acllas. La tela fina, con adornos comparaba
con la seda por Jerez es el cumbi destinado para el inca, las curacas y el culto solar
(Murra 1978: 103). Los tejidos es uno de los máximos exponentes de prestigio en
los Andes. Las labores de las acllas no eran solo tejer prendas para los traspasos a
las autoridades, tejían también para las ceremonias vinculadas el culto solar:
vestimentas para los sacerdotes , telas para cremar en los sacrificios, adornos para
los ídolos que ofrendas (Murra 1978: 119) se sostiene que las acllas debían ser
castas, eran los escogidas por el Estado Inca para le culto al sol, pero estaban
también sujetas a los intereses del Estado, podrían ser entregadas como esposas a
personajes notables o curacas locales. Las acllas no residían solo en el acllahuasi
otro grupo de ellas residían en el templo del Sol dedicadas a su culto, participaban

137
en las actividades agrícolas, en el pastoreo, el canto y la música, eran la imagen que
mostraba el imperio en sus provincias, la institución mas respetaba por los Incas
porque servia a sus intereses.
Existían varias clases de acllas, aunque el número no este del todo clara,
dependiendo esto de los grupos de edad, belleza, habilidades artesanales y
domésticas, extracción social. Recordamos que los españoles tomaron muchas de
ellas en Caxas y otras fueron llevadas para que les cocinaran en el camino. Las
acllas habían estado a las ordenes del gobernador Inca o tucay ricu, que
posiblemente sea el mismo capitán Inca que reprocho a los españoles la
profanación del acllahuasi quien no era sido un emisario de Atahualpa. Por ser
una de las instituciones mas respetadas por el Inca, éste ejerció terribles
represalias en contra de los porteros de acllahuasi y se explica la indignación del
capitán incaico ante la profanación del mismo por parte de los españoles, pues es
posible que este capitan haya sido el gobernador de la Provincia de Caxas, por lo
tanto las acllas, consideradas parte del Estado Inca, eran su responsabilidad.
Otros acllahuasi del Chinchaysuyu son examinados en el análisis intersitio,
donde realizamos una caracterización arquitectónica de estas edificaciones que
albergaron a una de las instituciones mas importantes del Imperio Inca.

xi) SECTOR J
Se situaba tras una pirca actual, en la parte posterior del Sector I, donde
actualmente se encuentra una chacra de cultivo. Este sector comprende un gran
espacio rodeado por pircas actuales, aquí pudimos registrar una cancha integrada
por cuatro recintos y un patio. Es posible que en este sector se encontraran otras
edificaciones, las cuales no se conservan, o que se haya utilizado como basural del
acllahuasi, pues registramos gran cantidad de material cerámico, el cual es
analizado en el Anexo N° 2. Actualmente este sector esta totalmente destruído
debido a la expansión agrícola, pero estuvo conservado hasta 1989 o comienzos de
los noventa.
En los fundamentos se aprecian rocas de hasta 0.60 m. de largo, con la parte
semicanteada hacia abajo. La base esta conformada por rocas dispuestas una a
continuación de la otra. Se puede distinguir que cada recinto tenía dos accesos.
La función residencial de este sector es evidente, su ubicación en la parte

138
posterior del acllahuasi, establece una vinculación con éste.

xii) SECTOR K
Se encuentra ubicado en una explanada, al pie de una loma, entre la margen
izquierda de la Quebrada Hualtaco, un canal y el camino Inca; los dos primeros
desaguan en la margen izquierda del río Rey Inca. Está conformado por dos
unidades, ambas compuestas por recintos que dan hacia patios, dichas unidades
presentan el típico patrón cancha. Hemos referido escuetamente que: "También se
registran sectores compuestos por cuartos cuyos accesos dan hacia canchas; un
sector conformado por dos conjuntos de cuartos con canchas..." (1995 b ). A
continuacióm presentamos las dimensiones de este sector:

DIMEN SIONES
UNIDAD LARGO ANCHO SUB- LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
UNIDAD DE MURO
a 9.6 5.8 1.0 0.8
1 31.5 21.5- b 6.7 4.0
21.9
c 9.5 6.2
a 10.0 5.9
2 20.4 21.5-28 b 5.8 5.4
c 10.8 6.6 1.0 0.7

CUADRO N° 40 : DIMENSIONES DEL SECTOR K DE CAXAS


El material constructivo son rocas de tamaño pequeño y mediano sin
labrar. Como argamasa se empleó barro, paja y rocas pequeñas. La pirca es la
técnica constructiva predominante. Todas las subunidades presentan un solo vano,
sus dimensiones son expresadas en el siguiente cuadro :

DIMENSIONES
UNIDAD SUBUNIDAD ANCHO ALTURA ESPESOR
DE MURO
a 1.1 1.0 0.8

139
1 b 1.0
c 1.0
a 0.8
2 b 2.2
c 0.8 1.0 0.7

CUADRO N° 41: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR K DE


CAXAS
El Sector K estuvo destinado a funciones residenciales, pero su proximidad
a otros sectores importantes como el acllahuasi, templo del sol, plaza, ushnu y al
camino Inca, sugiere además que este sector vinculado a actividades
administrativas. El presentar dos canchas adosadas, le confiere una característica
especial a la función residencial.

xiii) SECTOR L
Se localiza en la margen izquierda del río Rey Inca, en una explanada que
conduce hacia el río, en la otra margen se ubican el templo del sol, el ushnu y la
plaza. El Sector L es conformado por tres unidades. A cerca de las unidades 1 y 2
nos informa Polia lo siguiente:
"A la derecha y a la izquierda (de una pequeña pampa) se encuentran
complejos de grandes cuartos o recintos arruinados. A la izquierda se hallan
cinco cuartos dispuestos en una fila. La dimensión de cada cuarto es 18.70 m.
por 1.20 m. La parte exterior del complejo se ha derrumbado sobre el cauce de
la quebrada. En la parte donde se conserva, está flanqueada por una pared que
deja libre un corredor interior de 3.50 m. de ancho, aproximadamente." (Polia
1973: 68-69).
Por nuestra parte hemos manifestado que:
"También se registran (en la margen izquierda) sectores que presentan cuartos
cuyos accesos dan hacia canchas... un sector de planta trapezoidal, con
diferente número de accesos" (1995 a: 94; 1995 b ).
Las cinco subunidades que conforman la Unidad 1 se encuentran
comunicadas entre sí mediante accesos, hallándose alineadas según un eje noreste-
suroeste. Asociada a la Unidad 1 se encuentra una plaza que presenta planta
trapezoidal, definida por un muro bajo y por la parte externa de un muro largo de
la Unidad 1, esta plaza recibe la denominación de Unidad 2. Se registraron sólo las
medidas de la Unidad 1.

140
DIMEN SIONES
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
DE MUROS
a 17.0-18.0 12.0 0.5 0.7
b 16.0-17.0 12.0 0.7
1 c 15.0-16.0 12.0
d 14.0-15.0 12.0
e 12.6-14.0 12.0

CUADRO N° 42: DIMENSIONES DE LA UNIDAD 1 DEL SECTOR L DE


CAXAS
Existen vanos anteriores y posteriores en cada subunidad, pues varios son
compartidos e interconectan las subunidades, sus dimensiones se expresan el
siguiente cuadro :

UNIDAD SUBUNIDAD N° DE VANOS ANCHO ALTURA ESPESOR

a 2 2.0 0.5 0.7


b 4 1.0-2.0 0.5 0.7
1 c 5 1.0 0.5 0.7
d 4
e 2

CUADRO N° 43: DIMENSIONES DE LOS VANOS DE LA UNIDAD 1 DEL


SECTOR L DE CAXAS

La función de la Unidad 1 es incierta, no presenta el patrón cancha típico


de la función residencial, pero tampoco esta destinado al almacenamiento de
productos. El muro que rodeaba a esta unidad, su planta trapezoidal, la plaza
(Unidad 2) asociada y su proximidad al río, nos sugieren que ambas unidades
habrían desempeñado una función ceremonial
Hacia el noroeste de las unidades 1 y 2 se ubica la Unidad 3, sobre la
misma explanada que las otras. Sobre esta unidad informa Polia lo siguiente:
"A la derecha (de la pequeña pampa) se encuentran rastros de otro complejo
bastante destruido. Consta de una terraza con bordes de piedra, sobre la cual se

141
hallan tres cuartos dispuestos en cuadrado sobre los lados de un pequeño patio,
con puerta que se abre hacia el interior, y flanqueados hacia el sur por una
pared... Entre las paredes de los cuartos y el muro exterior queda libre un
pasaje hacia el Este, y una terraza hacia el Sur. Las paredes que componen el
complejo son pircas." (Polia 1973: 69).

La Unidad 3 presenta el típico patrón cancha; está conformada por tres


recintos conducen a un patio, estos son circundados por un muro perimétrico que,
a diferencia de otros, no toca los muros externos de los recintos. La unidad 3 está
conformada por los siguientes elementos: una terraza constructiva, un muro
perimétrico abierto hacia el Sur, una banqueta situada en la abertura del muro
perimétrico, un patio y tres cuartos. Las paredes posteriores de los recintos, a
diferencia de otros sectores, no son parte del muro perimétrico, sino que definen
pasajes con éste. Respecto a las dimensiones, consideraré la dimensión de la
Unidad 3 a partir del muro perimétrico, dicho muro define también la parte
superior de la terraza constructiva.

UNIDAD LARGO ANCHO SUBUNI LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR


DAD
a 8.0 6.0 0.5 0.7
3 26.5 22.0 b 9.0 5.7 0.5 0.7
c 8.1 5.7 0.5 0.7

CUADRO N° 44: DIMENSIONES DE LA UNIDAD 3 DEL SECTOR L DE


CAXAS
Los muros, tanto del perímetro como de los cuartos, fueron construidos
mediante pircado. Se registró un vano por cada recinto, presentan
dimensiones homogéneas:

DIMENSIONES
UNIDAD SUBUNIDAD ANCHO ALTO ESPESOR
a 1.0 0.5 0.7
3 b 1.0 0.5 0.7
c 1.0 0.5 0.7

142
CUADRO N° 45: DIMENSIONES DE LOS VANOS DE LA UNIDAD 3 DEL
SECTOR L DE CAXAS

El situarse sobre una plataforma constructiva, la presencia de la banqueta,


su ubicación en el lado opuesto al Templo del Sol y por estar rodeada por un muro
perimétrico, le confiere un status residencial especial a la Unidad 3.
Funcionalmente las unidades del Sector L están vinculadas entre si, la Unidad 3
sería la entidad administrativa de las actividades desarrolladas en las otras
unidades

xiv) SECTOR M
Se sitúa sobre lo alto de una loma, en una explanada, desde la que se
aprecian la mayor parte de los sectores, excepto los sectores A y O. Se trata de una
cancha, conformada por tres cuartos y un muro perimétrico, que utiliza las
paredes posteriores de los cuartos. Los cuartos presentan accesos hacia el patio, y
el muro perimétrico presenta un acceso hacia el Norte, unas escalinatas conducen a
dicho acceso. Es posible que Humboldt se esté refiriendo a este sector cuando
señala: "El edificio que sigue más al sudeste de los baños, es bien curioso. Son tres
casas rodeadas de una muralla." (Von Humboldt [1802] 1991: 24), aunque tal
descripción podría corresponder a la Unidad 3 del Sector L ó a otro asentamiento.
Polia ha descrito detalladamente este sector, lo denomina "COMPLEJO CON
RAMPA" y además proporciona un plano, describe que:
"Más abajo, en lo alto de una pequeña loma, hemos examinado los restos de
una construcción. Trátase de un recinto amurallado... Se accede a la
construcción por medio de una rampa que conduce a una puerta... Tanto a la
derecha como a la izquierda de la rampa se hallan restos de andenes.
Ingresando en el recinto se encuentran tres cuartos, construidos uno contra la
pared del frente de quien ingresa, y dos contra las paredes laterales... Al frente
del ingreso al complejo se halla un pequeño borde de piedras que va de esquina
a esquina de los cuartos laterales, y que delimita un piso más alto en la
superficie del patio... Bajando por la rampa se ven gradas de piedras alineadas y
se llega a una pequeña explanada por donde pasa el camino." (Polia 1973: 68).

La parte externa al asentamiento está constituida por dos terrazas


constructivas, superpuestas y escalonadas, estas son atravesadas por una escalinata
o rampa (no es muy claro debido al deterioro). La parte interna del sector es

143
conformada por un muro perimétrico, un piso interno a nivel superior y tres
cuartos. El sector M presenta planta trapezoidal. Agrupé en dos grupos las
dimensiones, las correspondientes a la parte externa y a la parte interna del sector
M. Asimismo cotejando nuestras mediciones en el campo con las proporcionadas
por Polia (1973), no encontré significativas diferencias, las medidas de la parte
externa son:

ELEMENTOS ANCHO LARGO


Terraza 1 2.90 30.0
Terraza 2 3.20 30.0
Escalinata 2.20 11.0

CUADRO N° 46: DIMENSIONES EXTERNAS DEL SECTOR M

Las dimensiones al interior del Sector M se aprecian en el siguiente cuadro :

UNIDAD LARGO ANCHO SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR


a 8.5- 5.0- 0.5 0.8
9.0 5.2
1 29.20- 19.0- b 11.0- 5.0- 0.5 1.0
29.60 19.80 12.6 5.1
c 8.2- 5.2- 0.5 0.8
8.6 5.4

CUADRO N° 47: DIMENSIONES INTERNAS DEL SECTOR M DE CAXAS

Se empleó en los muros rocas sin labrar de tamaño pequeño y mediano.


Como argamasa se usó barro, paja y rocas menudas. La pirca es la técnica
constructiva utilizada. En los vanos de acceso se registraron las siguientes
magnitudes :

DIMEN SIONES

UNIDAD ANCHO ALTURA ESPESOR SUB- N° DE ANCHO ALTURA ESPESOR


UNIDAD VANOS

a 1 1.2 0.5 0.8

144
1 2.20 0.5 1.0 b 2 1.2- 0.5 1.0
1.4
c 1 1.5 0.5 0.8

CUADRO N° 48: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR M DE


CAXAS

Las terrazas constructivas, la escalinata de acceso, el piso a desnivel al


interior de la unidad 1, su ubicación estratégica, su cercanía a los depósitos, le confiere a
dicha unidad un rol de control, siendo a la vez un área residencial pero de mayor
jerarquía. Es un área residencial pero administrativa y de control vinculada a los
depósitos y su abundante contenido registrado por los cronistas. Posiblemente fue
habitada por un quipu camayoc. El contenido de los depósitos en las provincias Incas
como Caxas no estuvo destinado sólo a las tropas incaicas aunque este parece ser la
situación en el momento de la incursión española, estuvieron también destinados a la
redistribución y para almacenar y para tiempos de crisis. Los depósitos estuvieron a
cargo de funcionarios inca, los quipucamayos, este personaje habría residido en este
sector, que presenta especiales características arquitectónicas, situado próximo a los dos
sectores de depósitos, estos funcionarios a su vez eran supervisados periódicamente por
otros de mayor jerarquía.

xv) SECTOR N
Situado próximo al sector M, en un suave declive del terreno. Es una
estructura de planta rectangular alargada, que presenta subdivisiones en su
interior, interconectadas mediante accesos. La estructura presenta un eje central
con orientación casi Este-Oeste, siendo conformado por seis subunidades. Este
sector es formado por sólo una unidad.
Sobre este sector, hemos manifestado lo siguiente: "Hacia el sur, ubicados en
partes elevadas, se reconocen una larga estructura rectangular con múltiples sub-
divisiones..." (1995 b ).
En el siguiente cuadro se expresan las magnitudes registradas en el Sector
N:

145
DIMENS IONES
UNIDAD LARGO ANCHO SUB- LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
UNIDAD
a 14.3 8.4 0.5 1.0
b 14.3 8.4 0.5 1.0
1 86-88 8.4 c 14.3 8.4 0.5 1.0
d 14.3 8.4 0.5 1.0
e 14.3 8.4 0.5 1.0
f 14.7 8.4 0.5 1.0

CUADRO N° 49: DIMENSIONES DEL SECTOR N DE CAXAS

Se empleó en los muros roca sin labrar de tamaño mediano y chico. Como
argamasa se utilizaron: barro, paja y rocas menudas. La pirca, es la técnica
constructiva predominante. Las subunidades comparten los vanos de acceso, que
están definidos por el muro perimétrico situado hacia el norte y por los muros
divisorios; no es posible de determinar el ancho de los vanos debido al deterioro de
los muros divisorios. Considero que se trata de uno de los depósitos mencionados
por los cronistas, esta edificación fue diseñada para almacenar productos o
alimentos.

xvi) SECTOR Ñ
Este sector había ya llamado la atención del informante de Leguía y
Martínez, quien señala que:
"A inmediaciones del lugar hay multitud de cimientos (también de piedra),
reveladores de haber allí existido una población antigua. Algunos de ellos
constituyen un rectángulo de 45 metros por 18, dividido en veintisiete
compartimentos, de 6 metros de largo por 5 de ancho; es decir a razón de tres
compartimientos, transversalmente, por nueve colocados en sentido
longitudinal" (Leguía y Martínez 1914: 101-102).

Polia también reportó este sector:


"En las pendientes septentrionales de la loma donde se ubica la Casa Hacienda
de la Quinua, se hallaron los restos de un complejo de varios recintos de pircas,
ordenadas en tres filas paralelas de nivel cada vez más bajo. El complejo está
dividido por el medio por dos muros modernos que delimitan una acequia. Se
identificaron 42 recintos de superficie cuadrada, con medidas idénticas: 7,90 m.

146
por 7.90 m... Los recintos se abren hacia el Norte sobre un corredor de un
metro de ancho y de longitud igual a la de toda la fila de recintos... Los recintos
tienen paredes sólo en tres lados y están completamente abiertos hacia el
corredor." (Polia 1973: 67-68).

Por nuestra parte hemos señalado lo siguiente:


"Hacia el Sur, ubicados en partes elevadas, se encuentran una larga estructura
rectangular con sub-divisiones y otro sector formado por tres estructuras de la
forma anterior" (1995 a: 94).

El sector Ñ está conformado por tres unidades de planta rectangular,


adosadas entre sí; están unidades presentan muros divisorios, que definen
subunidades, interconectadas entre sí por las aberturas que los muros divisorios
presentan hacia el Norte. Las subunidades están definidas entonces por los muros
perimétricos y los muros divisorios de las tres unidades. Cada unidad está
conformada por 14 subunidades vinculadas entre sí, el total de subunidades es 42.
Las dimensiones para cada unidad son casi semejantes, lo mismo que para cada
subunidad; si bien la medida interna de las subunidades es 7.9 m. por 7.90 m., si
consideramos el ancho de los muros que la conforman (0.93 m.), esta medida se
incrementaría. Presentamos las magnitudes externas del Sector Ñ, eligiendo como
muestra sólo un recinto por unidad.

SECTOR LARGO ANCHO UNIDAD LARGO ANCHO SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR

1 124. 9.76 b 9.76 9.76 0.5 0.9-1


5
Ñ 124. 24.5 2 124. 9.76 b 9.76 9.76 0.5 0.9-1
5 5
3 124. 9.76 b 9.76 9.76 0.5 0.9-1
5

CUADRO N° 50: DIMENSIONES DEL SECTOR Ñ DE CAXAS

En los muros se empleó roca de tamaño mediano sin labrar. Como argamasa
se usó: barro, paja y rocas pequeñas. El pircado se empleó al edificar los muros.
Los vanos que vinculan las subunidades presentan un ancho que varía de 1.0 a
1.10 mts.

147
Respecto a la función, Polia sostiene lo siguiente: "Como la disposición y la
construcción misma parecen sugerir, debe tratarse de terrazas destinadas
posiblemente al secado de granos" (Polia 1973: 68). Por nuestra parte hemos
señalado que : “… habrían sido utilizadas como depósitos..." (1995 a: 95).
Consideramos que este sector constituye uno de los principales depósitos de
Caxas, donde según las crónicas estaban almacenados sal, manjares como
albóndigas, calzado, en tan abundante cantidad que impresionó a los cronistas.
Respecto a las referencias de los cronistas sobre las edificaciones altas donde
hallaron maíz, con el que según Mena las acllas elaboraban chicha para las tropas
de Atahualpa, la preferencia de almacenamiento de maíz, debido a su facilidad de
conservación y su prestigio por parte del Estado Inca, es destacada por Murra
(1978: 48), según él existenten 287 referencias en las crónicas sobre
almacenamiento, 23 al maíz y 7 a la chicha.
Cieza menciona la presencia de manadas de camelidos en Caxas, Jerez y
Mena indican que las actividades los acllas era el hilado y el tejido, la existencia de
depósitos de lana es mencionado por Mena. Estas referencias indican una las
principales utilidades de los camelidos, además se les empleaba para llevar carga,
alimento y en fines ceremoniales (Murra 1978:83). Mena refiere que uno de los
depósitos contenía calzado, posiblemente ojotas o sandalias, elaborado con el
cuerpo de los camelidos, estos tuvieron una gran importancia para el Estado Inca,
junto al maíz. Una parte de los depósitos de Caxas estuvo dedicado a la
alimentación y ceremonias de las acllas y los sacerdotes dedicados al culto solar. Es
posible que los depósitos que contenían el manjar que parecía albóndiga, por
Jerez, haya sido elaborado con carne de camélidos. Otras depósitos pudieron
haber contenido charqui, carne seca, destinado a las tropas incaicas.

xvii) SECTOR O
Esta situado entre la margen izquierda de la Quebrada Hualtaco y una
acequia, al sur del acllahuasi, se trata de cavidades en el perfil del terreno que
presentan una planta ovoidal; dichas cavidades presentan una superficie inclinada.
No guardan un orden entre sí y su número no excede los 20, tampoco presentan
subdivisiones visibles. Están dispuestas a lo largo de una parte elevada.
Posiblemente Humboldt se refirió a este sector cuando describió que: "Al
norte y al sur de este barrio (acllahuasi) se ve otras ruinas de zanjas y casas de las

148
cuales no se puede concebir el ordenamiento simétrico" (Von Humboldt [1802]
1991: 21). El R.P. Antzberger refiriéndose a los edificios situados en la margen
izquierda del río Rey Inca describió: "En la falda del cerro que se levanta al
occidente se puede distinguir bajo corto pasto los numerosos terraplenes donde la
gente pobre vivía en sus chozas" (Antzberger en Ramírez 1966: 28);
comparándolos con los otros edificios del asentamiento Antzberger señala: "...el
viajero encuentra las ruinas de una gran ciudad que se componía de dos partes
principales, la de la casta rica en el valle, y la del vulgo en la falda del cerro." (op,
cit. 27). Es posible que Hocquenghem se refiera a este sector, cuando describe:
"En la margen izquierda del río que pertenece al caserío de la Quinua... Hay
plazas con edificios rectangulares y en la falda del cerro se notan los
asentamientos de más de veinte casas." (Hocquenghem 1989: 25).

Por nuestra parte hemos señalado que:


"En la margen izquierda de la Quebrada Hualtaco (que se une al río [Rey]
Inca) se registraron un conjunto de estructuras de planta ovoidal, las que no
guardan un ordenamiento aparente entre sí." (1995 b ).

Las dimensiones varían según las unidades. Vistas de planta, su largo varía
de 5 a 12 metros, mientras que su ancho fluctúa entre 4 y 8 metros (medidos desde
la parte anterior, hasta donde la parte posterior empieza a elevarse). La altura
medida entre la parte aplanada interna de cada unidad hasta el borde superior del
terreno varía de 2 a 3 m.
Respecto a la función, me parece que Antzberger (1966) tiene razón cuando
sostiene que se trata de chozas edificadas sobre terraplenes destinadas para los que no
pertenecían a la élite gobernante. Consideramos que se trata de las viviendas de grupos
étnicos, mitimaes o locales, examinaré ambas posibilidades. La presencia de mitimaes en
Caxas esta documentada por Cieza (1987 [1550: 110]); los mitimaes son otra de las
importantes instituciones implantadas por los Inca en las provincias, cuyas funciones
son descritas detalladamente por Cieza (1977 [1550]: 83 - 88), algunas de ellas eran
poner orden en las provincias anexadas, tenerlas seguras y protegidas de incursiones
foráneas, además de evitar rebeliones internas. El papel desempeñado por los mitimaes
de Caxas apoyados por nativos guayacundos, enfrentando a los españoles, muestra que
cumplían las funciones que tenían asignadas. Hasta la fecha no se han identificado las
viviendas de los nativos guayacundos que habitaban la provincia de Caxas en tiempos de
los Inca, tampoco se han realizado excavaciones. La forma ovalada o circular de las

149
viviendas de las sociedades durante el Período Intermedio Tardío ha sido registrada en
la mayor parte de los Andes Centrales.

xviii) SECTOR P
Se ubica en la explanada comprendida entre el camino Inca, que pasa frente
al Sector I (Acllahuasi), la margen izquierda del río Rey Inca y las dos pircas
actuales que atraviesan el acllahuasi dirigiéndose hacia dicho río. En dicha
explanada es posible distinguir tres unidades. Es posible que hayan existido otras
unidades, pero actualamente están destruídas.
La Unidad 1 es conformada por dos subunidades que dan hacia un patio y
un muro perimétrico que las rodea; es posible que haya existido otra subunidad en
donde actualmente pasa una pirca. La Unidad 2 es integrada por dos subunidades
situadas frente a frente, una de ellas apenas se distingue. La Unidad 3 tiene una
planta ovoidal, formando una profunda depresión en el terreno, en el contorno se
aprecian muros que circundan la depresión; esta unidad se halla distante de las
unidades 1 y 2. Los recintos comparten las dimensiones standard de los sectores B
y C, situados en la margen opuesta al Sector P. La Unidad 3 tiene por dimensiones
12.0 m. de largo: y 8.0 m. de ancho:
En los muros se empleó rocas de tamaño chico y mediano. En la Unidad 3
se aprecia barro en el muro de contorno. La argamasa es barro, paja y rocas
pequeñas. En las unidades 1 y 2 se empleó el pircado , otra parece ser la técnica en
la Unidad 3. Cada subunidad de las unidades 1 y 2 presenta un vano de acceso de 1
m. de ancho aproximadamente. Las unidades 1 y 2 a semejanza de otras unidades
que presentan el patrón de cancha, estuvieron destinadas a actividades
residenciales.

xix) SECTOR Q
Pese a no ser una estructura arquitectónica, debió formar parte del
asentamiento. Se trata de un afloramiento rocoso que es atravesado por el río Rey
Inca, que la ha horadado formando varias formas circulares u ovaladas. Se sitúa
al noroeste del asentamiento, próximo al Sector A, en un encajonamiento del río
Rey Inca, el cual luego de atravesarlo forma una pequeña poza. Este sector, que

150
recibe el nombre de baños, es el que identifica al resto del asentamiento, al cual por
extensión los actuales lugareños denominan baños y no Caxas; respecto a esta
denominación refiere Humboldt que:
"Los baños del Inca, situados en medio del valle de Chulucanas a ambos lados
del río son algo de lo más bello... El nombre de baños es casual porque no hay
sino los baños que se han conservado bien." (Von Humboldt [1802] 1991: 20-
21).

Aunque Humboldt se refiere a los baños artificiales, la extensión del nombre


a todo el asentamiento se mantiene. Por su parte Raimondi señala que: "Un poco
mas adelante (del ushnu), se ven otros escombros que forman como hoyos. Este
lugar se llama baño del Inca." (Raimondi [1876] 1901).

El informante de Leguía y Martínez indica lo siguiente:


"En el cauce de la Quebrada del Inga, que corre por dicha hacienda
[Chulucanas], y que, confluyendo con la de Palo Blanco, va a desembocar en el
río de Cachiaco, existe una piedra de dos metros de altura de la base, o sea en
medio de la perforación, se interpone un travesaño, labrado en la piedra misma,
y semejante a una estalactita unida a su correspondiente estalagmita, pero en
sentido horizontal. A este conjunto se le llama Baño del inca, y silla al
travesaño, porque es tradición que, sentándose en él, recibía el Inca el chorro
de agua" (Leguía y Martínez 1914: 101).

El R.P. Antzberger informa:


"En el camino de Huancabamba a la hacienda Cachiaco, al llegar a la
hacienda Chulucanas y en un valle angosto donde corre un riachuelo de aguas
cristalinas conocido con el nombre de Quebrada del Inga o de Chulucanas y en
la margen derecha, hemos conocido una piedra labrada monolítica, llamada
por los naturales EL BAÑO DEL INGA. Tiene cerca de tres metros de altura,
de forma poligonal; por la parte superior tiene un canal, cuya compuerta se
puede abrir y cerrar a voluntad, conduce el agua de la quebrada a un recipiente
en forma de medio huevo, un orificio céntrico permite la caída de un chorro de
agua a un recipiente en forma de concha en donde hay un travesaño de piedra
para sentarse a bañar; de este aposento corre el agua a una laguna de donde se
puede bañar a nado. En la parte superior hay otros orificios, también en la
misma forma de medio huevo, pero más pequeños, que servían probablemente
para los baños de menores. Lástima que se esté destruyendo" (Antzberger en
Ramírez 1966: 27).

Polia mostró interés por este sector al que denomina "El Baño del Inca",
indica que:
"Con este nombre designan los naturales a una gran roca granítica labrada por
la corrosión de las aguas, ubicada en el cauce de la quebrada de la Quinua. La

151
roca presenta en el interior una doble cavidad, y en la superficie exterior hay
huecos producidos por la fricción de otras piedras y la acción de los remolinos,
cuando la piedra se encontraba todavía sumergida en el agua. Antiguamente el
cauce de la quebrada debió ser impetuoso, y en la época de deshielo de los
grandes glaciares andinos cuaternarios, servía de drenaje a las enormes capas
de hielo" (Polia 1973: 71).

Respecto a la función, tanto Leguía y Martínez y Antzberger coinciden en


que las rocas horadadas eran para sentarse y recibir los fríos chorros de agua.
Antzberger añade que los orificios más pequeños servirían para bañar a los
menores, mientras que la poza formada al pie de la gran roca era para bañarse a
nado. Por su parte Polia (1973: 71) informa lo siguiente:
"Esta roca [es] actualmente objeto de veneración por parte de los naturales, y
quizás antes se le habría considerado una huaca... Hemos podido observar
ofrendas de maíz blanco, perfumes, tabaco y aguardiente, que testifican la
supervivencia de los antiguos cultos al agua. En el agua que se recoge en el
fondo de la cavidad se bañan los enfermos, ya que atribuyen al 'mana' de la
piedra virtudes terapéuticas."

Buenaventura Gonzáles, comerciante de la sierra piurana, nos ha


informado (comunicación personal, 1993) que en 1987 se le seguía denominando
Baño del Inca, es donde los curanderos hacen sus rituales mágicos; respecto a los
pequeños pozos en la piedra viva, indica que tal vez sirvieron como observatorios
lunares o solares (astronómicos). Por nuestra parte pudimos apreciar que el
primer día de 1995 las personas de la Quinua, Chulucanas y caseríos vecinos se
acercaban a bañarse en la poza, Daniel Cabrel, en su Diario de Campo relata que:
"A las 12 m. llegó a nuestro encuentro Dn. Alfonso, quien bajaba a bañarse a
los baños del rey Inca, este baño lo realizan los lugareños en el primer día del
año nuevo." (Cabrel 1-I-1995).

No cabe duda que el sector Q es una Paccha, o huaca destinada al culto al


agua, asimismo un lugar de curación y cuyo baño en sus aguas, provenientes de
Las Huaringas, propicia la suerte.

xx) SECTOR R
Es la explanada situada entre la margen derecha del río Rey inca y las
unidades D, E, F, G1, G2; dicha explanada vista de planta tiene forma trapezoidal
a triangular, los lados son definidos por:
1.- El ushnu y la esquina sur de la plataforma I del Templo del Sol.

152
2.- El frontis del Templo del Sol, posiblemente hasta el cementerio actual; los
otros dos lados son difíciles de precisar.
3.- El lado formado entre el ushnu y el Templo del Sol presenta un muro de
contención, el cual da hacia la margen derecha del río Rey Inca; lo mismo
ocurre en la prolongación de la plataforma II del Templo del Sol, que se
prolonga hasta el cementerio actual.
4.- Por el tercer o cuarto lado, se aprecia un tramo que parece ser del camino
Inca.

Sobre una plaza se refiere Diego de Trujillo ([1571] 1968) al tratar de las
acllas de Caxas:
"... y avía en aquel Pueblo tres casas de mujeres recogidas que llamaban
mamaconas, y como entramos, y se sacaron las mujeres de la plaza, que heran
mas de quinientas...".

Polia hace referencia al sector R, denominándolo planicie o pampa, cuando


indirectamente indica:
"Ubicada al borde de la quebrada de la Quinua, debajo del trasado del camino
y al margen de una pequeña planicie, se encuentra una pirámide escalonada...
Al NO de la pirámide, la pampa presenta una larga pared de división. Al otro
lado se levanta una pequeña loma, en cuya cumbre se hallan otras ruinas
importantes."(op. cit. p. 70).

Buenaventura Gonzáles (comunicación personal, 1993) me ha transmitido,


refiriéndose a la explanada que:
"... dicen que era una plaza decía el viejo Abraham [García, famoso maestro
curandero de La Quinua], que él conoció unos postes de Hualtaco en el medio,
el Hualtaco es una madera de la costa."

Por nuestra parte hemos referido que: "Asociados a una plaza se encuentran
dos sectores formados por terrazas superpuestas..." (1995 a: 94).

Aproximadamente las dimensiones de la plaza son:

LADO PUNTOS DE REFERENCIA MEDIDA


AB Ushnu-Templo del Sol 120.0
BC Templo del Sol-Camino 90.0

153
Inca
CD Camino Inca 70.0
DA Camino Inca - Ushnu 70.0

CUADRO N° 51: DIMENSIONES DE LA PLAZA DE CAXAS

Respecto a la función de la explanada creo que es una plaza ceremonial


vinculada al culto solar, el ushnu, el Templo del Sol, los baños, la torre, que se
ubican en su contorno. Las actividades ceremoniales desarrolladas en esta plaza
serían cantos, danzas, el culto al Sol, banquetes. En Caxas la actividad no se
restringió a la plaza y a las edificaciones que la rodean, se llevo a cabo además en
el sector sacralizado del acllahuasi, la paccha, entre otros.

9.- EL CAMINO INCA EN CAXAS


El camino Inca ingresa a Caxas por la margen izquierda del río Rey Inca, se
aprecia por tramos dirigiéndose de noroeste a sureste (excepto el tercero), el
primer tramo se aprecia próximo al Sector A, el segundo frente al sector I, el
tercero es un ramal que se dirige del Sector I hacia el oeste, el cuarto tramo se
observa entre el Sector D y la plaza; otros dos tramos pasan por la explanada
situada entre los sectores L, M y N, dirigiéndose hacia Huancacarpa. La magnitud
y elaboración del camino Inca que atraviesa Caxas ha llamado la atención de los
europeos que lo han contemplado.

Xeréz, refiriéndose al tramo comprendido entre Caxas y Huancabamba


describe:

"Pasa por aquellos dos pueblos un camino ancho, hecho a m ano, que atravieza
toda aquella tierra, y viene desde Cuzco hasta Quito, que hay más de trescientas
lenguas; va llano, y por la sierra bien labrado; es tan ancho, que seis de a
caballo pueden ir por él a la par sin llegar uno a otro; van por el camino caños
de agua traídos de otra parte, de donde l os caminantes beben...A este camino
en el pueblo de Caxas, está una casa al principio de un puente, donde reside
una guarda que recibe de los que van y vienen. Ningún pasajero puede entrar y
salir por otro camino con carga, sino por do está la guarda, so pena de muerte."
(Xeréz [1534] 1968: 211-212).

154
Sobre la incursión de Hernando de Soto a Caxas, relata Estete:

"...envió a un capitan llamado Hernando de Soto con cierta gente a descubrir lo


que había detrás de una sierra que desde allí parecía, donde teníamos noticia
que estaba un pueblo principal el cual fue y entró en el dicho pueblo [Caxas], y
le vió y trajo noticia más entera de la grandeza de la tierra, por que por el
pasaba otro camino hecho a mano muy más grandes que el habíamos visto"
(Estete 1968 [1534]: 367).

Cieza de León, comparando el impresionante camino Inca en el Pariacaca


con el de Caxas, refiere que;
"…los que leyeren este libro y hobiesen estado en el Perú miren el camino que
va desde Lima a Xauxa... y como viene el camino por las sierras de los Paltas,
Caxas y Ayavacas y otras partes deste reyno, por donde el camino va tan ancho
como quince pies, poco m as o menos; y en tiempo de los reyes estaba limpio,
sinque hubiese ninguna piedra ni hierba nacida..." (Cieza de León [1553]
1977: 56).

Cieza ([1553] 1987: 110), refiriéndose concretamente a Caxas indica: "Vido


Soto el camino real que llaman de Guaynacapa que atraviesa por la sierra, de que se
espantó contemplando el modo con que yva hecho."
Por su parte Trujillo recuerda:
"y desde aquel pueblo de Caran vimos un camino que parecía una sierra
arriba y el Gobernador embió a hernando de Soto con quarenta hombres, y yo fui con
él a que siguiese aquel camino hasta ver donde iba a parar, y empezando a hallar
tierra poblada, y al cabo de 20 leguas dimos en un pueblo que se dice Cajas"
(Trujillo [1571] 1968: 20).

En su crónica rimada, Diego de Silva destaca la magnitud del camino:


"siguiendo un camino y muy ancho y seguido, fueron a Caxas, arriba a la sierra."
(Silva [1538] 1968 ).
Von Humboldt relata:
“El camino de los Incas, tal como se lo puede apreciar todavía casi sin
interrupción desde Chulucanas [Caxas] por Guamaní [Huancacarpa]... a más
de dos y media toesas de ancho [más de cinco metros] esta bien alineado sin
conocer ningún obstáculo elevándose de 800 a 1710 toesas [1600 a 3420
m.s.n.m.], horadando las rocas para no contornearlas, y dando otros cursos a
los ríos cuando ellos molestaban la construcción. En el río Chulucanas o
Cachiyacu se ve claramente fundamentos de casas y de restos del camino,
prueba cierta de que el río no serpenteaba entonces como hoy día. El camino
está elevado por encima del nivel del llano y sus bordes son bellas piedras de
talla cuadrada." (op. cit. p. 20).
Refiriéndose al camino que recorre Caxas, relata Raimondi:

155
"... atravesé la cordillera llamada de Huamaní, para entrar a la provincia de
Huancabamba. En la parte más elevada del camino se descubre, una pequeña
eminencia del terreno..." (Raimondi [1876] ).

El P. Antzberger, refiriéndose a la margen izquierda del río Rey Inca,


informa:

"...a la izquierda, el camino incaico atravesaba la ciudad a cuya entrada se


encuentran aún las ruinas de un edificio al parecer cuartel [acllahuasi] que
podía contener numerosa guarnición." (Antzberger en Ramírez 1966: 28).

El R.P. Ramírez indica que:


"El Camino Imperial de los Incas, venía del norte por Chicuate; pasaba por
medio de la ciudad de Chulucanas, cuyas ruinas hemos descrito anteriormente,
y que creemos nosotros corresponden a la ciudad incaica de Cajas." (Ramírez
1966: 34).

Polia, en noviembre de 1972, registró el camino Inca en Caxas:


"Cerca de la Casa Hacienda La Quinua, el sendero moderno se hace más
ancho y se ven en los bordes interiores, paredes de grandes bloques de piedra.
En unos puntos estas paredes son antiguas: en otros han sido construidas o
reconstruidas usando viejas piedras... Bajando por la rampa se ven gradas de
piedras alineadas y se llega a una pequeña explanada por donde pasa el
camino. Este sigue por breve trecho el valle, y luego sube el complejo de alturas
que lo encierran hacia el Este, pasa por debajo de la cumbre del cerro Cruz, y se
mueve hacia la derecha atravesando la sillada incluida entre el cerro Cruz y el
cerro Ramos... Más abajo del trazado del camino, cerca de la quebrada y a los
pies de la loma en la que se halla el edificio últimamente descrito, se extiende
una pequeña pampa... ubicada al borde de la quebrada de La Quinua, debajo
del trazado del camino y al margen de una pequeña planicie, se encuentra una
pirámide escalonada [ushnu]." (Polia 1973: 67-69).

Hocquenghem sostiene:
"El camino real de la sierra viene de Quito... De Curilcas sube por la quebrada
de Cumbicus y de esta localidad sube al valle del río de Palo Blanco en la
confluencia del río Palo Blanco con el de Chulucanas, por la margen derecha
de este último, entre las ruinas de Caxas. Sigue a Huancabamba, subiendo por
la margen izquierda del río Chulucanas a la cordillera de Guamaní. Se
conserva hoy en muchas partes, ancho bien empedrado, con un canal que
recoge las aguas que podrían arruinarlo dicho camino." (Hocquenghem 1993:
138-139).

El Camino Inca en Caxas está definido por dos bordes laterales, al interior
se encuentra un espacio aplanado, el cual se halla ligeramente sobre el nivel del
terreno externo a él. Cotejaré las dimensiones proporcionadas por las fuentes
citadas, y luego proporcionaré las medidas registradas por tramos.

156
FUENTE DATO DEL ANCHO ANCHO EN METROS
APROX.
XERÉZ (1534) "...seis de a caballo" 6.0-9.0
CIEZA (1571) "...quince pies..." 5.0 más o menos
VON HUMBOLDT (1802) "...más de 2 y media más de 5.0
toesas..."
POLIA (1973) - -
HOCQUENGHEM (1993) - -

CUADRO N° 52: DIMENSIONES DEL CAMINO INCA EN CAXAS,


REGISTRADAS PREVIAMENTE

Nosotros pudimos registrar las siguientes medidas por tramos :

TRAMO DATO DEL ANCHO


1ro. 7.6-8.6
2do. 9.0-10.0
3ro. 2.5

CUADRO N° 53: ANCHO DEL CAMINO INCA EN CAXAS

En los bordes se ha empleado roca de tamaño pqueño y mediano, las rocas


que apreciamos eran sin labrar, sin embargo Von Humboldt refiere que los bordes
eran de hermosas rocas de talla (forma) cuadrada, debido a que eran labradas;
Polia sostiene que en los bordes se aprecian grandes bloques de roca. Al interior
de los bordes, el camino parece ser hecho sólo de tierra apisonada, si es que estuvo
empedrado, hoy ya no se aprecian las rocas o lajas de roca, además sólo
Hocquenghem lo informa, sin referirse explícitamente a Caxas. En los muros se
empleo barro como argamasa. Los bordes fueron edificados mediante el pircado.
Luego de edificarse los bordes se rellenó el interior con tierra, se aplanó y,
posiblemente se colocaron lajas de roca. En los costados, por las acequias, corría el
agua de las lluvias, evitando que el camino se anegara (Xeréz 1534).

157
10.- SITIO OESTE
Siguiendo el ramal que atraviesa el acllahuasi de Caxas, y se dirige de Este a
Oeste, se llega a otro asentamiento, distinto a Caxas, el cual no registramos, pues
no seguimos dicho ramal que se dirige a Yamango luego de subir por el Cerro
Achupalla. Polia registró el asentamiento, manifestando lo siguiente:
"Al SO de la Casa Hacienda de la Quinua hemos hallado otro complejo de
ruinas ubicado en una altura poco pronunciada, a la cual se accede por un
pequeño ramal proveniente del Camino Real, que pasa al fondo por el valle, en
dirección Este...La loma de las ruinas presenta tres lados empinados que debían
poseer paredes de contención, ahora cubiertas de tierra, y de las cuales quedan
pocos restos. El lado SO de la loma que no posee defensa natural por no ser
empinado, ha sido fortificado por una pared de defensa. Esta pared de pirca
describe una elipsis y rodea, al SO y al Norte las construcciones. Hacia el norte
la pared se prolonga sobre la altura que flanquea el camino de acceso... La
cumbre de la loma ha sido nivelada formando una terraza sobre la cual se
encuentran los siguientes complejos: dos cuartos separados entre ellos por un
corredor, dispuesto transversalmente, por el cual se accede a una terraza de
nivel más alto, que describe una curva abierta hacia el camino, y se une a la
pared de fortificación... Sobre esta segunda terraza se hallan varios cuartos
separados entre ellos por corredores y pasadizos y dispuestos a lo largo de un
corredor central. Hemos podido reconocer ocho cuartos... Debía existir
antiguamente una puerta abierta hacia el camino y una pared de defensa que
cerraba transversalmente la hondonada. Se ven algunas gradas de acceso a la
puerta." (Polia 1973: 72).

11.- TOTORA
El asentamiento se ubica en el caserío Totora, Comunidad de Cachiaco,
Distrito de Pacaipampa, Provincia de Ayabaca. Geográficamente se sitúa en la
margen derecha del río Blanco, río que sirve de lindero entre las comunidades de
Totora (Ayavaca) y Coipa (Huancabamba), en la Cuenca del Quiroz , al pié del
Cerro La Cruz. Las evidencias registradas se encuentran entre los 2,700 y 2,775
m.s.n.m. Convencionalmente se halla comprendido entre las siguientes U.T.M.:
Este-Oeste: 665450 m. E - 665700 m. E
Sur-Norte : 9448400 m. N - 9448700 m. N

En octubre de 1994 fui informado por el Sr. Celso Acuña (Ayabaca) que el
camino Inca pasaba por un caserío denominado Totora, donde además existía un

158
sito arqueológico. Ya en el lugar, los comuneros nos informaron que se puede ver
una "carretera empedrada" y construcciones de los “gentiles”, donde
frecuentemente se encontraban morteros de roca de variados tamaños y
"callanas" (fragmentería cerámica); al lugar los comuneros lo denominan "un
pueblo de gentiles" (Vilchez, Diario de Campo: 25.0l.95).
Los restos de arquitectura apenas se aprecian sobre una terraza
constructiva, debido a que la maleza ha cubierto los vestigios. La ladera en la que
se ubica el asentamiento presenta varios niveles de aterrazamientos cubiertos por
vegetación, observándose morteros de roca, batanes de mano, fracturados y en
número considerable, escasos fragmentos de cerámica fueron registrados. En las
chacras de cultivo y las bases de casas actuales registramos abundante material
cerámico. En los muros de recintos y de contención se empleó roca sin labrar de
tamaños mediano y pequeño. Como argamasa fueron utilizados barro y paja. La
pirca es la técnica usada para edificar los muros, los cuales se levantaron sobre
terrazas, estos presentan en sus lados muros de contención, formando un
paralelepípedo el cual fue rellenado con rocas y tierra.
Los restos de construcciones edificados sobre una terraza constructiva
serán denominados Sector A. Los aterrazamientos levantados en el declive del
terreno, constituyen el Sector B; numerando los aterrazamientos de arriba hacia
abajo, como las unidades 1, 2, 3 y 4. El Sector C está constituido por los
fundamentos o aterrazamientos cavados en el terreno, sobre los cuales se edifican
las casas, constituye un sector sin arquitectura, pero con evidencias de material
cerámico. La terraza constructiva del Sector A tiene una planta rectangular,
formando un paralelepípedo de baja altura. Los aterrazamientos del Sector B
presentan también una planta rectangular, volumétricamente son paralelepípedos
cortados diagonalmente. Las dimensiones proporcionadas son aproximadas:

DIMENSIONES
SECTOR UNIDAD LARGO ANCHO ALTURA
A 70.0 40.0 1.5
1 60.0 10.0 2.0
B 2 80.0 14.0 3.5
3 80.0 14.0 3.5

159
4 80.0 14.0 3.5
C 1 10.0 10.0 0.4

CUADRO N° 54: DIMENSIONES REGISTRADAS EN TOTORA

Destacan las siguientes características arquitectónicas


- Empleo de terrazas constructivas
- Edificación de aterrazamientos escalonados, sin edificaciones en
superficie.
- Uso de la pirca como técnica constructiva.

La ausencia de un plano detallado del Sector A, así como de material


cerámico diagnóstico de dicho sector, el empleo de terraza constructiva y de pirca,
dificultan la situación temporal de dicho sector; pero su asociación con un posible
camino Inca, el situarse sobre una terraza constructiva y en las proximidades del
lindero de dos comunidades, nos llevan a creer que se trata de un asentamiento
inca. El empleo de aterrazamientos escalonados en el Sector B, nos parecen
también Inca. En cuanto al Sector C, el material cerámico si bien evidencia rasgos
locales en lo referente a pasta y técnica de manufactura, pero en cuanto a las
formas éstas se hallan también en asentamientos Inca, lo cual indica
contemporaneidad.
Respecto a la función, el Sector A, por situarse sobre una terraza
constructiva, por las peculiaridades de su ubicación (proximidad a un lindero de
comunidades, a un cruce de caminos antiguos y al pie de un apu), parece
responder a actividades administrativo-ceremoniales. La presencia de morteros de
roca y batanes de mano, registrados en el cercano Sector B, parecen indicar
también el desarrollo de actividades domésticas en el Sector A. La Unidad 1 del
Sector B parece constituir un tramo del camino Inca; las otras unidades son
andenes destinados posiblemente al cultivo de vegetales, proporcionando además
una posición defensiva al Sector A. En cuanto al Sector C, la cerámica registrada
parece corresponder a una unidad doméstica; la presencia de platos, ollas,
cuencos, así lo evidencian; sin embargo destaca la presencia de vasijas de
almacenamiento de carácter estatal.

160
12.- EL CAMINO INCA EN TOTORA
El Camino Inca viene desde La Coipa, al pie de la cordillera, pasando sobre
el nivel del camino actual. El Camino Inca o un ramal de él pasa al pie del Sector
A, continua hacia el noroeste, sube por Cerro La Cruz, donde un ramal se dirige
hacia el Norte, a la Laguna Chames y Lagunas de San Pablo; otro ramal enrumba
al noroeste, posiblemente a Cachaco.

13.- EL CAMINO INCA ENTRE TOTORA Y CACHACO


En Totora, el Camino inca se bifurca, un ramal se dirige hacia el Oeste o
noroeste, seguimos el camino actual que por tramos aprovecha el antiguo. De
Totora, seguimos el siguiente itinerario: Totora-San Juan de Rodeo Pampa-El
Palmo-Papelillo-Curilcas. De Totora sale un ramal que se dirige hacia Cachaco,
por un recorrido distinto.

14.- EL CAMINO INCA ENTRE CACHACO Y CURILCAS


Polia que registra este tramo informa:
"El camino de Curilcas se dirige a Cachaco, pasando al frente de la Casa
Hacienda, como quien sube sobre el declive derecho del cerro Hualanga. Hoy
día se halla abandonado...Las cuestas de las montañas son empinadas y hace
falta una hora de subida continua para llegar a la cumbre de los pies del cerro
Jarro, desde donde se divisa la pequeña hondonada conocida con el nombre de
la Barca de Cachaco... El camino baja de cerro Jarro pasando por una pequeña
sillada artificial, y atravesando la pampa de la Barca. Hemos visitado los restos
de paredes que los naturales llaman Terrazas, y que son los antiguos muros de
contención hacia el valle...El camino, en un punto medido 50 m. más arriba de
la casa del Teniente del lugar alcanza una anchura de 5.40 m. La medida
interior del camino, hacia la montaña, está formada por la misma peña
granítica del cerro" (1973: 66; 1993:111).

En los mapas que Polia (1973, 1995) presenta aparece el tramo en cuestión
pasando por la margen izquierda de una quebrada, que más abajo al recibir las
aguas de la Quebrada Vilcas toma el nombre de Río San Pablo, el tramo figura
entre las (ex) haciendas Cachaco y Curilcas. Hocquenghem pone en duda la
existencia de dicho tramo del camino, sostiene que: "Si bien hay trazas de un
camino antiguo por estas tierras, no se ven restos de camino como el Camino Real"
(1969:500. En el mapa que presenta no aparece trazado el tramo registrado por

161
Polia.
Celso Acuña (Comunicación Personal 1994) nos informó que el camino Inca
entre la Hacienda Cachiaco y Curilcas se dirige por la margen derecha del río que
más abajo toma el nombre de San Pablo, y no por la margen izquierda como
sostiene Polia. Tratamos de averiguar si el Camino Inca pasaba por la margen
derecha e izquierda del río; los lugareños nos informaron que por la margen
derecha no recuerdan que pase algún camino, el camino actual va por la margen
izquierda. En un cruce de caminos, un camino baja y cruza el río dirigiéndose a
Libin de Curilcas, situado en la margen derecha, a pocos metros tras pasar el
puente se observan afloramiento rocoso y un empedrado o hilera de rocas utilizado
como camino actual. Bajo el puente actual se aprecia un puente antiguo
conformado por tres largos maderos que unen las dos márgenes del río, la parte
plana de los maderos da hacia la parte superior; dicho puente está en la base del
puente actual.
Registramos otro puente, entre el interior y el Huabo, es diferente, es
elaborado mediante dos tendidas longitudinales de guayaquiles de menor tamaño;
a los maderos anteriores se unen perpendicularmente otros maderos, a ambos
costados del puente, los que a su vez son atados a guayaquiles largos. Se trata un
puente colgante con su piso y sus costados.

Entre El Huabo y la Hacienda Cachaco, se aprecian en la margen izquierda


tramos empedrados, reutilizados, destruidos o atravesados por el camino actual.
En Cachaco nuestro informante, Sr. Efren Melendres, nos comunicó que el camino
pasa por Cachaco, es empedrado, pero por partes se halla cubierto por la
vegetación.

15.- PUEBLO VIEJO


Políticamente se ubica en la comunidad de Chulucanas, distrito
Pacaipampa, Provincia de Ayabaca, próximo al lindero de las comunidades de
Chulucanitas, Palo Blanco y Chulucanas, y a la unión del río Palo Blanco y la
Quebrada Honda, sobre una superficie llana, a 2700 m.s.n.m.
Von Humboldt que siguió el camino Inca de norte a sur, puede estar
refiriéndose a este asentamiento cuando escribe:

162
"En lo que se refiere a ruinas, hemos contado desde Chulucanas a
Huancabamba nueve grandes edificios, el primero muy cerca de Chulucanas al
sur, el segundo los baños [Caxas]..." (op. cit. p. 20).

Caxas se sitúa al sureste de Pueblo Viejo, la cita de Humboldt puede


interpretarse como que si Chulucanas se encuentra al sur del primer sitio que
menciona, en tal caso podría haberse referido a Pueblo Viejo. Polia es más claro
con respecto a su ubicación:
"En el collado [en el que] se divide el valle de Chulucanitas, de un valle casi
paralelo [Quebrada Honda y Río Palo Blanco], mirando a una pequeña loma
situada al frente del cementerio de Palo Blanco se hallan los restos de una
construcción constituida por un muro y con varios cuartos al fondo." (op. cit.
p. 67).

Sin embargo en los dos mapas que presenta (1973, 1995) no aparece la
ubicación de este asentamiento. Hocquenghem (1989:27) indica:
"El primer sitio, con casas rectangulares de cinco a seis metros de largo sobre
unos cuatro metros de ancho, parece haber sido un pueblo; pero no se notan grandes
plazas ni edificios de uso ceremonial al pasar por estas ruinas. Es la aglomeración
más importante, en este estilo de construcción, de toda la región. Se ubica entre el
confluente del río de Chulucanas y el confluente de la quebrada de Chantaco
[Quebrada Honda] en la margen derecha del río Palo Blanco."

En el mapa que presenta (op. cit. p. 67) figura como: "2-Pueblo".

Hemos referido por nuestra parte que:

“…destaca por su planta ligeramente trapezoidal, su patrón ortogonal...su


orientación Este-Oeste y su bipartición. De Este a Oeste, destacan dos accesos
flanqueados por recintos, los que conducen a un gran espacio cercado por el
muro perimétrico que rodea el asentamiento; al centro de dicho espacio se
levanta un cuarto rectangular y dos montículos elevados. Un cuarto dual
conduce a una cancha que presenta un pozo de planta cuadrangular, la cual
deriva al recinto principal y central de la mitad ubicada hacia el Oeste; en dicha
mitad también se encuentran tres recintos de planta cuadrangular alineados
entre sí. Hacia el Nor-Oeste se halla otro montículo elevado rodeado de
cuartos. Un cuarto que rompe el patrón de orientación, controla el acceso a la
parte ubicada hacia el Oeste." (1995 a: 96-97).

Antes de continuar con el análisis del asentamiento, es necesario indicar que


la filiación inca del mismo se encuentra en entredicho. Veamos las posiciones. Si la
cita de Von Humboldt se refiere a este asentamiento, sostendrá que es Inca: "...las
otras construcciones dispersas como la primera...eran, según yo creo habitaciones de
grandes señores peruanos que gobernaban estas provincias." (op. cit. p. 20). Polia no

163
menciona su filiación temporal. Es Hocquenghem quien considera que el
asentamiento corresponde al Período Intermedio Tardío:
"Son sitios importantes con paredes de piedra semi-canteada, no tan bien
aparejadas y muy caídas, que no son incas...[Pueblo Viejo] Es la aglomeración
más importante, en este estilo de construcción, de toda la región...Este pueblo
pudo haber sido el centro regional antes de la conquista incaica...[El Camino
Inca] Pasaba por las ruinas de una aglomeración pre-inca importante, un
antiguo sitio guayacundo, ubicado en la margen derecha del río, entre la
quebrada de Chulucanas y la de Chantaco...pero no se notan grandes plazas ni
edificios de uso ceremonial al pasar por dichas ruinas...En cuanto a
ceremonias, no se ven plazas y templos de mayor importancia en los sitios
visitados, es obvio que, como lo comprueban los datos etnohistóricos, los
guayacundos eran gentes de pocos ritos..." (Hocquenghem 1989: 27, 50, 27,
157).

Son contradictorias algunas apreciaciones de Hocquenghem, pues en Pueblo


Viejo se aprecia una gran plaza con montículos elevados, un recinto edificado
sobre dos terrazas superpuestas escalonadas con doble escalinata de acceso; se
aprecia además bipartición que define claramente dos grupos de sectores
diferenciados entre sí; además el eje de orientación es Este-Oeste (salida y puesta
del sol); estos elementos tienen un carácter ceremonial, lo cual descarta su
hipótesis respecto a que el asentamiento no tiene un carácter ceremonial.
Hocquenghem también ha sugerido la hipótesis que este antiguo sitio
"guayacundo" pudo haber sido el centro regional antes de la conquista inca, más
lo sugiere que afirma. Sin embargo, si los guayacundos son de filiación jivara y se
repartían entre diferentes casas (op. cit. p. 133); si al decaer la influencia Wari los
guayacundos regresaron a sus costumbres, uniéndose en confederación sólo en
tiempos de conflicto bajo el mando de jefes de guerra, compitiendo entre ellos en
tiempo de paz (op. cit. p. 156); entonces cómo se explica la existencia de un centro
regional guayacundo. En todo caso, de ser un centro regional guayacundo, la
evidencia arqueológica contradice totalmente la información etnohistórica.
Sin embargo algunas observaciones suyas sobre el asentamiento, merecen
destacarse: "...[formado por] paredes de piedra semicanteada, no tan bien
aparejadas y muy caídas, que no son incas... (op. cit. p. 27). A nosotros nos llamó la
atención también el estilo constructivo de los muros, especialmente el estado de las
rocas que lucían bastante desgastadas y erosionadas (mucho más que en otros
asentamientos); nos impresionó además el patrón ortogonal, la bipartición, la
ausencia del patrón de cancha (típico inca), la presencia de montículos o terrazas

164
elevadas, la total ausencia de cerámica en superficie (aunque Hocquenghem afirma
haber registrado fragmentos de pasta gris, típicamente local, Comunicación
Personal 1995) y el situarse al costado del Camino Inca (que puede ser una
reutilización).
Consideramos que el análisis intrasitio, la excavación y registro de material
cerámico asociado a la arquitectura, la comparación con otros asentamientos de
morfología semejante, serán los criterios que nos permitirán ubicar
cronológicamente y con certeza este asentamiento. Plantearé cuatro posibilidades,
en orden de probabilidad, respecto a la situación temporal y función del sitio.
1. Es un centro provincial y administrativo-ceremonial Wari
2. Es un centro provincial y administrativo ceremonial Chimú
3. Es un centro provincial y administrativo ceremonial Inca
4. Es un centro provincial y administrativo ceremonial Guayacundo

A continuación continuaré con el análisis intrasitio y la comparación con


otros asentamientos de morfología semejante, para poder corroborar alguna de las
posibilidades planteadas. Veamos las dimensiones internas de las subunidades:

DIMENSIO NES
Unidad Subunida Largo Ancho Altura Espesor
d de Muros
a 10.0 6.0 1.0 0.6
b 15.0 8.0 1.0 0.7
1 c 10.0 6.0 1.0 -
d 15.0 8.0 1.0 -
e 17.0 14.0 - -
a 20.0 5.0 - -
b 20.0 5.0 - -
c 20.0 5.0 - -
2 d 20.0 5.0 - -
e 4.0 4.0 1.0 -
f 4.0 4.0 1.0 -
g 21.0 7.0 0.3 0.9
h 21.5 6.0 2.5 0.6
a 19.5 15.5 2.0 1.0
b 5.0 4.0 - -
c 32.5 17.0 - -

165
d 11.0 5.0 - -
3 e 6.0 5.0 - -
f 15.0 13.0 - -
g 20.5 18.0 - -
h 8.0 3.0 - -
i 19.0 12.0 1.5 0.6
a 17.0 17.0 1.5 0.6
4 b 19.0 16.5 - -
c 16.0 13.0 - -
a 13.0 2.5 0.5 0.6
b 9.0 2.5 - -
c 19.0 4.5 1.5 0.7
5 d 9.0 4.5 - -
e 14.0 13.0 1.0 0.8
f 14.0 2.5 - -
g 14.0 2.5 - -
a 11.5 5.0 - -
b 10.5 4.5 - -
c 5.0 4.0 - -
d 6.5 4.0 - -
6 e 13.0 4.0 - -
f 4.0 4.0 - -
g 10.5 5.0 - -
h 6.0 6.0 1.0 0.5
i 8.0 5.0 1.0 0.7

CUADRO N° 55: DIMENSIONES REGISTRADAS EN PUEBLO VIEJO


En los muros se empleó rocas sin labrar de tamaño pequeño y mediano.
Como argamasa se utilizaron tierra, rocas pequeñas, paja. En los muros que
definen las subunidades se empleó la pirca como técnica constructiva. El muro
perimétrico fue el primero en ser edificado, luego se dividió en dos el espacio
rectangular. Los montículos elevados de las unidades 2 (e, f, h) y 6 (h), fueron
erigidas mediante muros de contención rellenados con rocas y tierra, que forman
terrazas constructivas; la parte superior de dichas terrazas fue sellada con un piso
de rocas. El patio a desnivel de la Unidad 5, constituido por dos niveles, se
construyó nivelando el piso, paso seguido un segundo nivel se levantó dejando en el
primer nivel un espacio de planta rectangular; sobre el segundo nivel se edificaron
los recintos que rodean el piso a desnivel.
Veamos los vanos de las unidades analizadas:

UNIDAD SUBUNIDAD NÚMERO DE ANCHO ALTURA

166
VANOS
1 a 1 0.6 0.5
b 3 0.6 0.5
1-2 - 2 5.5-8.0 2.3
2 h 2 - -
a 2 1.2 2.0
3 e 1 - -
i 1 0.9 1.5
4 a 2 0.6 1.5
a 1 0.6 0.5
5 c 2 0.9 1.5
e 1 0.7 1.0
6 h 2 - -
i 2 0.7 -

CUADRO N° 56: DIMENSIONES DE LOS VANOS DE PUEBLO VIEJO

A continuación procederé a comparar Pueblo Viejo con las características


arquitectónicas de otros asentamientos imperiales. Algunas características de la
arquitectura Wari han sido plantedas para Pikillacta por Mc Ewan (en Bonavia
1991:376), el patrón ortogonal de los sitios Wari identificados en Cajamarca ha
sido destacado por Williams y Pineda (1985), también Julien (1988) ha identificado
asentamientos sitios Wari en Cajamarca. Algunos asentamientos Wari que
comparten la morfología y tamaño de Pueblo Viejo son:
- Atumpampa (Ayacucho): 160 x 200: cercado cuadrangular, con
subdivisiones laterales y cuartos grandes, plaza con acceso.
- Jargampata: patios rodeados de cuartos delgados y alargados, con
desniveles internos o cuartos. Sus dimensiones son: 160 x 50.
Jargampata en Ayacucho.
- Omo 10 (Moquegua): 130 x 50: Cercado rectangular, plaza,
bipartición.
- Socos (Valle del Chillón): 140 x 70: Cercado rectangular con

167
subdivisiones.

En Pueblo Viejo encontramos los siguientes elementos arquitectónicos


Wari:
1. Elementos arquitectónicos básicos (recinto rectangular, galerías
periféricas)
2. Ubicación estratégica, próxima a cruce de ríos y a un camino, desde
donde se domina el valle.
3. Patrón ortogonal y recintos de tamaño semejante adosados al muro
perimétrico.
4. Planta rectangular, ligeramente trapezoidal.
5. Ubicado sobre una explanada.
6. Funciones: administrativas, almacenajes, ceremonial.
7. Mampostería típica.
8. De un piso.
9. Dividido en cuatro sectores.
10. Presencia de grupo patio.
11. Proporción de perímetro 2:1; 156 x (78-83.5).
12. Ausencia de cerámica en superficie.

Algunos elementos o edificaciones no se encuentran en otros asentamientos


Wari, pero si en Pueblo Viejo :
1. Edificaciones que controlan los accesos: Unidad 1, subunidades a, b,
c, d, e.
2. Montículos elevados en la plaza: Unidad 2, subunidades: e, f.
3. Recinto rectangular en la plaza: Unidad 2, subunidad 9.
4. Estructura dual edificada sobre terrazas superpuestas escalonadas,
con dos escalinatas en oposición para acceder a la estructura.
5. Pozo de planta rectangular en un patio: Unidad 3, subunidad c.

Analizemos la segunda posibilidad, el caso de los asentamientos provinciales


Chimú. Richard Keating y Geoffrey Conrad (1983), proporcionan algunas
hipótesis sobre los centros administrativos Chimú, aplicando el modelo Inca.
Asentamientos Chimú provincial semejantes a Pueblo Viejo identificados:

168
- Talambo (Valle de Jequetepeque): planta rectangular (45 x 65), recintos
laterales rectangulares, estructuras alargadas sobre el nivel del piso,
audiencia vinculada a recintos rectangulares, tres montículos piramidales
truncados, un largo componente rectangular, dos banquetas de planta
rectangular sobre el nivel del piso, acceso restringido a plataforma, edificada
con rocas, acceso restringido también a la audiencia (Keatinge 1983).
- El Milagro de San José: planta cuadrangular (60 x 60), audiencias vinculadas
a depósitos, rampas de acceso, control restringido mediante pasadizos
(Keatinge 1983).
- Quebrada del Oso: planta rectangular (30 x 75), canchas intercomunicadas
mediante accesos restringidos, audiencia, cuartos rectangulares adosados al
muro perimétrico (Keatinge 1983).
- Cerro La Cruz: conformado por varios sectores que presentan planta
rectangular. Recinto 1: 70 x 120: planta rectangular con edificios
rectangular, situado en las pendientes del cerro.

Algunas características de la arquitectura Chimú no se encuentran en Pueblo


Viejo:
1. Audiencias en forma de U
2. Gran plataforma ceremonial ubicada en el espacio sin edificaciones, pero se
observan dos "pequeños montículos y dos terrazas superpuestas con una
edificación dual".
3. Ausencia de arquitectura intermedia y "pequeños cuartos irregulares
aglutinados".
4. Juegos de rampas.

Tras analizar las dos primeras posibilidades, planteó que Pueblo Viejo es un
asentamiento que evidencia la influencia Wari e incorpora elementos
arquitectónicos norteños, especialmente en las unidades 1 y 2. Pueblo Viejo
evidencia dualidad, ésta se aprecia en la Unidad 2. La comprobación de la
hipótesis que Pueblo Viejo es un asentamiento Wari sólo puede realizarse mediante
excavaciones y las asociaciones de material arqueológico. Respecto a la función,
considero acertado el planteamiento de Hocquenghem respecto a que "Este pueblo
pudo haber sido el centro regional antes de la conquista inca" (op. cit. p. 127), las

169
discrepancias son de ubicación temporal, ¿qué tan antes de la conquista inca?.
Pueblo Viejo sería un centro administrativo-ceremonial de nivel provincial al
interior de la jerarquía de los asentamientos del Imperio Wari, donde se
desarrollaron las siguientes actividades: administración, ceremonial,
almacenamiento, residencial.

16.- EL CAMINO INCA EN PUEBLO VIEJO

Consideramos que los Inca reutilizaron el viejo camino que pasaba por
Pueblo Viejo. Von Humboldt señalaba que: "El camino de los incas, tal como se lo
puede seguir todavía casi sin interrupción desde Chulucanas por Guamaní..." (op.
cit. p. 20). Polia informa que:
"Cerca del punto de unión de las dos corrientes [río Palo Blanco y Quebrada
La Quinua], el camino cruza el río Pablo Blanco para ingresar en el valle de
Chulucanitas... El sendero [¿actual?] pasa más arriba del camino [¿Inca?]...
Cerca de estas ruinas [Pueblo Viejo] se hallan los restos del trazado de un
antiguo ramal que parece dirigirse hacia el cerro de Cajas, cuya cumbre
puntiaguda se levanta al fondo, hacia el Oeste (Polia 1973:67).

Hocquenghem manifiesta:
"Me parece que éste [el Camino Real o Inca], al llegar de Caxas al río Palo
Blanco subía por el valle. Pasaba por las ruinas de una aglomeración pre-inca
importante [Pueblo Viejo], un antiguo sitio guayacundo, ubicado en la margen
derecha del río [¿Pablo Blanco?], entre la quebrada de Chulucanas [Rey Inca
o la Quinua] y la de Chantaco [Quebrada Honda]... Antes de entrar por el
sureste en Caxas, un ramal se desprendía hacia la quebrada de Chantaco y los
sitios de Choco y Cajas." (1989:50).

En un trabajo posterior añade:


"De Choco, el camino sigue la línea divisoria de las aguas entre la quebrada de
Chantaco, afluyente del río Palo Blanco cuyas aguas alimentan el río Quiroz , y
el río Bigote, afluyente del Piura. El camino entra en el valle del río
Chulucanas que baja de la cordillera de Guamaní..."(1993:129).

En el mapa que presenta Hocquenghem (1989), el camino Inca aparece


correctamente, pasando entre Caxas y Fortaleza, paralelo a la margen izquierda
del río Rey Inca y luego paralelo a la margen derecha del río Pablo Blanco.

170
17.- FORTALEZA

El asentamiento se ubica políticamente en el caserío San Francisco,


comunidad Palo Blanco, Distrito de Pacaipampa, Provincia de Ayabaca.
Geográficamente se ubica en la margen derecha del río Palo Blanco o Capilla,
cuenca del río Quiroz . Altitudinalmente se sitúa a 2700 m.s.n.m.
Convencionalmente se halla entre las siguientes coordenadas U.T.M.:
Oste-Este: 653000 m. - 653065 m.
Sur-Norte: 9441200 m.- 9441250 m.

El topónimo registrado en el lugar fue La Playa. En el mapa 6 presentado


por Hocquenghem (1983:67) figura con el nombre de "Fortaleza", debido
probablemente a las características de su arquitectura.

Aunque la cita no es del todo clara, Hocquenghem informa:


"Hacia el noroete [¿de Caxas?] a lo largo del camino real, se pueden observar
otros sitios arqueológicos. Son sitios importantes con paredes de piedra semi-
canteada, no tan bien aparejadas y muy caídas, que no son incas... A una hora
de camino [¿desde Pueblo Viejo?] subiendo el valle [¿de Pablo Blanco?], se
encuentra una fortaleza o Pucará con muros del mismo tipo de construcción
[de Pueblo Viejo]... [El camino pasaba] por las ruinas de una antigua
fortaleza, a una hora de distancia [de Pueblo Viejo]." (1989: 27, 50).

En las fotos aéreas registramos inicialmente el asentamiento, sin


percatarnos que podría ser Fortaleza dado que no existen planos previos, lo
denominamos San Francisco o La Playa (topónimos cercanos) tal como lo
recomienda la convención. Bajo el nombre de San Francisco proporcionamos
algunas características (1995 a), como: ubicación al interior de la provincia Inca de
Caxas, tiempo de caminata entre Pueblo Viejo y San Francisco, actividades
sociales desarrolladas y el área en hectáreas. Para evitar la confusión de nombres
decidimos seguir usando la denominación de Fortaleza.
El asentamiento edificado sobre dos terrazas constructivas se sitúa sobre
una pendiente suave, siendo atravesado actualmente por un camino. Los recintos
levantados sobre la terraza superior destacan por su patrón ortogonal. Presenta
un eje de orientación Este-Oeste. Los recintos están constituidos por cuartos de
diverso tamaño; los espacios sin construcciones son definidos por muros bajos, uno

171
de dichos espacios presenta un montículo elevado. Se emplearon rocas sin labrar
de tamaño pequeño y mediano en los muros. Como argamasa fue utilizado
principalmente el barro. Sobre la terraza superior se edificaron recintos
constituidos por muros de doble cara, los cuales tienen sus bases en dicha terraza;
muros semejantes pero de menor altura definen los espacios sin edificaciones. Los
pisos se encuentran cubiertos de tierra. No se aprecia restos de estucado, ni de
techos.
Respecto a la sectorización, el asentamiento constituye el sector A, la
periferia el sector B. Las dos terrazas superpuestas y escalonadas que constituyen
la base del asentamiento fueron numeradas de abajo hacia arriba, como Terraza I
(T-I) y Terraza II (T-II). Los recintos, espacios cercados y el montículo,
construídos sobre la plataforma superior fueron agrupados en dos unidades. La
Unidad 1, situada al este, está conformada por: las subunidades a, b, c, conforman
el primer grupo; el espacio cercado (d) y el montículo elevado (e) que se encuentra
al interior del mismo, constituyen el segundo grupo; el tercer grupo está
conformado por cuatro recintos adosados (f, g, h, i). Entre las unidades 1 y 2,
existe un espacio sin edificaciones (j). La Unidad 2 está conformada por dos
subunidades adosadas, k y l, una más larga que la otra, y por un espacio cercado
sin edificaciones que se acopla con el relieve del terreno hacia el oeste, dicho
espacio cercado ha sido denominado "m".
Las terrazas I y II, y el montículo elevado (c), vistas de planta presentan
forma rectangular las primeras, y cuadrangular el segundo; su volumen es de
forma de un paralelepípedo. Los espacios cercados, vistos de planta, presentan
forma cuadrangular (d) y rectangular (m). Las otras subunidades, vistas de planta,
presentan forma cuadrangular (f, y h) y rectangular (a, b, c, i, k, l). Las
dimensiones se expresan en el siguiente cuadro :

DIMENSIONES

UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTURA

T-I 65.0 45.0 2.0

T-II 60.0 35.0 2.0

a 11.0 6.5 1.0

b 11.5 4.5 1.0

172
c 11.5 16.5 0.5

d 18.0 4.5 1.5

1 e 5.0 5.5 1.0

f 7.0 5.5 1.0

g 6.0 5.5 1.0

h 5.5 7.0 1.0

i 8.0 10.0 1.0

k 21.5 8.0 1.0

2 l 10.0 18.5 0.5

m 29.5

CUADRO N° 57: DIMENSIONES REGISTRADAS EN FORTALEZA


El ancho de muros varía de 0.90 a 1.0 mts., sin muros dobles. La técnica
constructiva de muros y el estado erosionado de las rocas es semejante a la de
Pueblo Viejo, en esto coincidimos con Hocquenghem. La ausencia del patrón
cancha y de cerámica de superficie, la técnica constructiva de muros y el estado de
erosión de las rocas empleadas, el montículo elevado al interior de un espacio
cercado, la superposición de terrazas constructivas, el eje este-oeste de orientación,
son características que dificultan la ubicación cronológica del asentamiento.
Hocquenghem en base a la técnica constructiva de los muros, afirma que no es un
asentamiento Inca, que podría corresponder al Período Intermedio Tardío, y que
hacen falta estudios para identificar la arquitectura de dicho período (1989:27).
Sin embargo la ausencia del patrón ortogonal y el cercado rectangular con
divisiones internas, son características que lo diferencian de Pueblo Viejo (el
referente del Período Intermedio Tardío para Hocquenghem), aunque tales
diferencias pueden ser de carácter funcional; pero comparten la técnica
constructiva de muros y los montículos elevados al interior de recintos cercados.
Fortaleza, a diferencia de Pueblo Viejo no presenta características que lo
definan como un posible asentamiento Wari. Me parece que tiene más
características de un asentamiento Inca que incorpora elementos arquitectónicos
norteños. Las futuras excavaciones y la asociación de materiales arqueológicos,
serán los criterios que nos permiten ubicar cronológicamente a Fortaleza.

173
Respecto a la función, el hecho de situarse próximo a un cruce de caminos, en un
lugar dominante respecto al valle, cercano a la zona en la que tres quebradas
desembocan en el río Palo Blanco, hacen su ubicación estratégica, confiriéndole
roles de control y administración de los recursos naturales y humanos de la zona.
Dichos roles son confirmados por su proximidad al lindero actual entre las
comunidades de Chulucanitas, Palo Blanco y Cacalón. El empleo de terrazas
superpuestas escalonadas, la plaza cercada, el montículo elevado al interior de un
recinto cercado y el eje de orientación Este-Oeste, le confiere un rol ceremonial al
asentamiento. Los recintos más pequeños, de tamaño semejante y adosados entre sí
(f, g, h) pudieron destinarse a las actividades de almacenamiento de productos
obtenidos mediante tributo, mientras que los más grandes (a, b, c, k, l) parecen
estar destinados a las actividades residenciales y administrativas.
18.- EL CAMINO INCA EN FORTALEZA

Polia (1978, 1995), no menciona ningún camino, tampoco el asentamiento,


no figurando en los mapas que proporciona. Hocquenghem sostiene, respecto al
Camino Inca:
"Me parece que éste, al llegar de Caxas al río Palo Blanco subía por el valle.
Pasaba [por Pueblo Viejo]... y por las ruinas de una antigua fortaleza, a una
hora de distancia [de Pueblo Viejo]. Subía para pasar el portachuelo que
separa las aguas del río Palo Blanco de la quebrada de Cumbicus...."
(1989:50).

En el Mapa 6 que proporciona Hocquenghem, se observa que el camino


Inca tras subir por la margen derecha del río Palo Blanco, llega de Pueblo Viejo a
Fortaleza, viniendo de este a oeste. En Fortaleza el camino se dirige hacia
Cumbicus, dirigiéndose de Sur a Norte.

19.- EL CAMINO INCA ENTRE FORTALEZA Y CURILCAS

Hocquenghem que transitó por este tramo del camino Inca señala:
"…subía para pasar el portachuelo que separa las aguas del río Palo Blanco de
la quebrada de Cumbicus o más abajo Vilcas y llegar a Curilcas en la margen
izquierda del río San Pablo. En Curilcas hay restos de un cementerio con
cerámica Inca... El camino real, más abajo de Curilcas, cruzaba el río San
Pablo. Existe hasta hoy un puente colgante entre Curilcas y el Puerto." (1989:
50-51).

174
En el mapa que presenta Hocquenghem, figuran como puntos de paso los
siguientes lugares: 3-Fortaleza, 4-Cumbicus y 5-Vilcas. Aunque no reporta
asentamientos Inca en Cumbicus y Vilcas. En cuanto a Vilcas por situarse próximo
a un encuentro de ríos y a un lindero entre comunidades (Curilcas, Cumbicus y
Vilcales) es ideal para haberse instalado allí un asentamiento Inca, el cual no ha
sido registrado hasta la fecha. En cuanto a los restos de un cementerio con
cerámica Inca que reporta Hocquenghem (1989) en Curilcas, estuvimos dos días en
el lugar y, no logramos detectar dicho cementerio.
Por su parte Polia (1973: 66) indica que el camino se dirige desde la casa
hacienda de Cachaco hacia Curilcas, por la margen izquierda de una quebrada,
que más abajo toma el nombre de Río San Pablo, así lo muestra también en los
mapas que presenta. En el mapa que proporciona en su último trabajo (1995),
aparece el tramo en cuestión como un ramal del camino Inca que recorre la
margen derecha de la quebrada Vilcas, dirigiéndose a Vilcas, y luego a Curilcas,
no logramos registrar dicho tramo. En Curilcas obtuvimos informaciones
contradictorias sobre dicho tramo; un informante (Sr. Pedro José Morales) nos
comunicó que no existe ningún camino paralelo a la Quebrada Vilcas, aparte del
actual; otro informante (Sr. Amaro Morales) nos informó que si había un camino
que iba por la margen derecha de la Quebrada Vilcas, pasaba por su chacra de
cañas y otras chacras de cultivo. Finalmente no pudimos registrar el tramo en
cuestión, que si existe ya no se aprecia, puede tratarse de un ramal de camino Inca
como opina Polia.

20.- EL CAMINO INCA ENTRE CURILCAS Y MOLLE

Tras cruzar el río San Pablo por un puente, el camino se dirigía por la
margen derecha de dicho río, desde Curilcas a Molle, pasando por un
asentamiento denominado Palacios, por los lugareños. Polia recorrió el tramo
indicando:
"El camino sigue [desde Molle] por un trecho el cauce del río San Pablo y
luego comienza a subir hasta alcanzar la verde loma de Puerto San Pablo...En
las chacras quedan visibles restos del camino. El camino actual pasa más cerca

175
del caserío [Puerto de San Pablo]. La medición de su anchura, un poco antes
del Puerto de San Pablo alcanza 5.50 m. en puntos donde no era posible la
equivocación" (1973: 66; 1995: 111).

De Puerto de San Pablo el camino continua hasta Curilcas. En los mapas


que adjunta el tramo figura entre la Hacienda Curilcas y Molle, además figura en
el primer mapa (1973: 44-45) un sitio arqueológico con la denominación "X
complejos menores", el cual ya no aparece en mapas posteriores, dicho sitio se
hallaría en las proximidades de Puerto de San Pablo. Hocquenghem (1989: 51)
informa por su parte:
"El camino real, más abajo de Curilcas, cruzaba el río San Pablo. Existe hasta
hoy un puente colgante entre Curilcas y El Puerto. El camino seguía en la
margen derecha hasta el valle del río Aranza y quedan trazas bien visibles."

Tras cruzar el río San Pablo pudimos registrar el camino Inca, que es
utilizado hasta la fecha; el camino actual se ha superpuesto al antiguo. El camino
Inca se dirige hasta la Quebrada Yunguilla, de allí a El Puerto de San Pablo, por
tramos, el camino se halla totalmente empedrado, especialmente en algunos
declives donde se encuentran además escalinatas conformadas por lajas de roca.
En su parte más ancha registramos 4.0 m.y en su parte más estrecha 1.5 m. Nos
llamó la atención lo conservado que se encontraba en algunos tramos, lo cual se
debe a que anualmente es reparado por los comuneros mediante la minka.
Respecto al asentamiento denominado Palacios, según nuestro informante,
Sr. Pedro José Morales, se encuentra próximo al Camino Inca, antes de Paredones,
en la margen derecha del río San Pablo, pero no logramos registrarlo, pero se nos
informó que se aprecian muros de pirca y cuartos. Respecto a su ubicación,
planteamos dos alternativas:
- Se trata del sitio registrado en las proximidades de El Puerto por Polia
denominado "X complejos menores", del cual no proporciona ninguna
descripción.
- Se ubica en la margen derecha del río San Pablo, próximo al punto en el cual
las Quebradas Petaca y Paltos desembocan en la margen izquierda y derecha
del río San Pablo, respectivamente. Lugar que constituye además el lindero
entre las comunidades de San Lázaro, Vilcales y San Pablo, a diferencia de
Molle que está más alejado y no constituye un asentamiento; además está

176
próximo a un importante cruce de caminos. Dicha ubicación corresponde
también al patrón de instalación de asentamientos Inca en los valles.

21.- MOLLE

Políticamente se ubica en el Fundo Curpagay, Comunidad San Pablo,


Distrito de Pacaipampa, Provincia de Ayabaca. Geográficamente se sitúa próximo
a la desembocadura de una quebrada (a la vez lindero) en la margen derecha del
río San Pablo, cuenca del Quiroz . Altitudinalmente está comprendido entre los
1310 y 1325 m.s.n.m. Convencionalmente se encuentra entre las siguientes U.T.M.:
- Sur-Norte: 9458 m N - 9458790 m N
- Este-Oeste:665540 m E - 665580 m E

La única referencia previa es proporcionada por Polia:


"A una hora de camino de las ruinas de Paredones, en el sitio conocido con el
nombre de Molle, quedan restos de paredones cerca del camino y los muros de
apuntalamiento del camino aparecen bien conservados" (1973: 65-66).

En los mapas que presenta Polia, figura como Molle, pero en su último
trabajo (1995) aparece como "29 ruinas de El Molle".
A ambos lados del camino actual se aprecian en desnivel muros de rocas, los
cuales adoptan formas compuestas (semicírculos y líneas rectas). Los muros
situados en la parte inferior del camino son utilizados como parte del cerco actual.
A ambos lados del camino se aprecian árboles de elevado tamaño. En los muros se
emplearon rocas de tamaño variado, las grandes en la base alcanzan los 0.3 m.; las
menores sólo 0.2 m. El barro se utilizó como argamasa. Los muros se edificaron
mediante la pirca, presentan doble paramento. Los vestigios están conformados
por muros de formas distintas, la unidad se sitúa hacia la parte superior del
camino han sido denominados Unidad 1, mientras los situados hacia la parte
inferior constituyen la Unidad 2. Los muros rectos son denominados como a, los
curvados como b. Ambas unidades vistas de planta aparecen como una línea recta
a la cual se adosa una línea semi-circular. En el siguiente cuadro se dan a conocer
las dimensiones registradas :

177
DIMENSIONES

UNIDAD MUROS LARGO DIÁMETRO ALTURA ESPESOR

1 a 7.0 - 1.0 0.7

b - 25.0 1.0 0.7

2 a 10.0 - 1.0 0.8

b - 10.0 1.0 0.8

CUADRO N° 58: DIMENSIONES REGISTRADAS EN MOLLE

La ausencia de cerámica en superficie, la técnica constructiva bastante


frecuente, dificultan la situación temporal de estos vestigios, sólo nos ayuda su
asociación al camino Inca, el cual puede ser una reutilización. Mas que un
asentamiento, parecen ser muros de contención destinados a evitar que los
derrumbes obstruyan el camino. Llama la atención sin embargo su proximidad a
un encuentro de cauces de aguas y a un lindero de comunidades.

178
22.- EL CAMINO INCA ENTRE MOLLE Y PADERONES DE
GENTILES
Aunque Polia se dirigía de Norte a Sur, y nosotros de Sur a Norte, es
conveniente registrar sus datos sobre este tramo del camino:
"El camino prosigue [desde Paredones de los Gentiles] manteniéndose casi
siempre al mismo nivel, atravesando bosques ricos de vegetación y pasando en
muchos trechos sobre la misma orilla del río San Pablo. Los bordes del camino
[Real] en este trecho están casi totalmente conservados, y las paredes de
contención exteriores son visibles en casi toda su altura" (1973: 65; 1995: 110).

Brevemente informa Hocquenghem para este tramo: "El camino seguro en la


margen derecha [del río San Pablo] hasta el valle del río Aranza y quedan trazas bien
visibles" (op. cit. p. 51). En el mapa que proporciona (p. 67) aparece entre Vilcas y
Paredones.

23.- PADERONES DE GENTILES


Políticamente se sitúa en el sector o caserío denominado Gentiles, Comunidad
San Pablo, distrito de Pacaipampa, Provincia de Ayabaca. Altitudinalmente se
entiende entre los 1250 y 1290 m.s.n.m. En la margen derecha del río San Pablo y la
margen izquierda del río Aranza, encuentro de ríos que constituyen el lindero entre
las comunidades de Yanta, San Pablo y San Lázaro. Convencionalmente se halla
comprendido entre las siguientes UTM:
- Sur-Norte: 9460 510 m N - 9460 580 m N
- Oeste-Este: 653 420 m N - 653 480 m N

Respecto al topónimo hace alusión a las paredes de los recintos que conforman
el asentamiento, el topónimo registrado fue PADERONES no PAREDONES. Polia
nos transmite que:
"A una hora veinte minutos de camino se llega a otro complejo de ruinas
conocido por los naturales con el nombre de Paredones...El complejo de
Paredones consta de un corral de 'pirco'... al interior del cual se halla un
cuarto... El cuarto está construido cerca de la pared derecha del corral, con su
puerta abierta hacia el NE...Entre la pared del cuarto y el muro del corral, queda
un corredor... que rodea el cuarto en tres de sus lados. Sobre el declive que baja
al río se hallan varios andenes con paredes de contención..." (1973: 65, 1995:
110).

1
En los dos mapas que proporciona aparece el asentamiento con el nombre de
Paredones, mientras que en su reciente trabajo figura como "28 ruinas de
Paredones". Hocquenghem indica: "Entre el río San Pablo y el río Aranza se
encuentra el sitio arqueológico de Paredones..." (1983: 51). Por nuestra parte hemos
referido la ubicación del asentamiento en la provincia Inca de Caxas, el tiempo de
caminata para arriba a él, las actividades sociales desarrolladas y su extensión, pero
sin precisar mayores detalles (1995a).
Actualmente ya no se aprecia el cercado que rodeaba el recinto de menor
tamaño, que registró Polia, dicho recinto presenta un acceso hacia el noreste. El
recinto orientado hacia el suroeste-noreste se halla en la parte superior del declive o
del terreno, al pie del camino actual; hacia abajo se extienden varios
aterrazamientos en forma escalonada, los que son atravesados por un sendero actual
que se dirige al río Aranza. En los muros se emplearon rocas sin labrar de tamaño
pequeño y mediano, de hasta 0.50 m. de largo. El barro es utilizado como argamasa
junto a roca menuda y arena gruesa. En los muros del recinto se utilizó la pirca, al
igual que en los aterrazamientos. La diferencia consiste en que en el primer caso se
trata de un cuarto, en el otro se trata de muros de contención que permitieron
rellenar el aterrazamientos y aplanarlo horizontalmente.
Al estar conformados por distinto tipo de arquitectura, es posible distinguir
dos sectores. El sector A constituye la parte superior del asentamiento, donde se
encuentra el recinto conformado por muros subunidad "a", así como vestigios de
otros muros. El sector B está constituido por los aterrazamientos escalonados
construidos sobre el declive del terreno, cada uno de los cuales ha sido considerado
como una unidad, siendo numerados de arriba hacia abajo como 1, 2, 3, 4 y 5. La
subunidad "a" del sector A, vista de planta, tiene forma rectangular, al igual que las
unidades del sector B, pero estas últimas son más alargadas. En cuanto a la
volumetría, los aterrazamientos forman paralelepípedos seccionados diagonalmente.
Las medidas de las Unidades del sector B son aproximadas debido al deterioro y por
las espinas del lugar.

SECTOR UNIDAD SUB LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR


UNIDAD

2
A 1 a 6.0 / 5.0 / 0.5 0.7
8.2* 5.9*

1 b 19.5* 11.4* - -

1 60.0 4.0 1.5

2 55.0 4.0 1.5

B 3 65.0 4.0 1.5

4 55.0 4.0 1.5

5 16.0 4.0 1.5

(*) Polia 1973. Las demás medidas fueron registradas por nosotros.

CUADRO N° 59: MEDIDAS REGISTRADAS EN PADERONES DE GENTILES

Sólo se registró un vano de acceso en la subunidad "a" del sector A. Destacan


principalmente las siguientes características arquitectónicas:
- El empleo de la técnica constructiva pirca y la planta rectangular en la
subunidad 1 del sector A.
- La construcción de aterrazamientos escalonados en el declive del terreno.
La recolección de los fragmentos cerámicos se realizó en las Unidades del
sector B, principalmente a lo largo del sendero que las corta. En la subunidad "a"
del sector A no se registró material cerámico.
La proximidad al camino Inca, los aterrazamientos escalonados sin
edificaciones, la ubicación del asentamiento, así como el material cerámico con
diseños y formas del estilo Inca, son indicadores que nos llevan a afirmar que el
asentamiento estuvo ocupado durante el Horizonte Tardío.
Habría que diferenciar las funciones de los sectores. El sector A que ocupa
una posición dominante respecto al sector B, que se halla más próximo al Camino
Inca, desde donde se divisa la unión de los ríos y las fértiles tierras situadas en dicha
unión; consideramos que estuvo vinculado a actividades administrativas y de
control, llevadas a cabo por las autoridades que residían en él, administración y
control de las tierras cultivables y de los andenes de cultivo así como de la población
local.
Respecto al sector B coincidimos con Polia (1973:65) que se trataba de terrazas
o andenes destinados al cultivo, posiblemente de maíz, esto se deduce de su
morfología arquitectónica, de su ubicación en el declive del terreno, y de la ausencia
3
de edificaciones sobre ellas. Esta actividad productiva debió ser supervisada desde
el sector A. Llama sin embargo la atención, la abundante cantidad de fragmentería
cerámica registrada en dicho sector, que evidencia actividades domésticas (platos,
cuencos, ollas), productivas (plato de alfarero, piruros) y de carácter estatal (vasijas
de almacenamiento, aríbalos). No queda claro si las actividades evidenciadas a
través de la cerámica se efectuaron en el sector B, o si fueron acarreadas desde el
sector A.

24.- EL CAMINO INCA ENTRE PADERONES DE GENTILES


Y TAMBO GENTILERO
Polia nos informa que:
"Desde Tambo Gentilero el camino prosigue casi siempre por los mismos lugares
del trazado actual, unas veces alejándose y otras acercándose a la orilla del río"
(1973: 69, 1995: 109).

En los mapas proporcionados figura el tramo en cuestión. Por su parte


Hocquenghem indica: "...y subiendo [desde Paredones] el camino conducía al Tambo
Ventilero [Gentilero]" (op. cit. p. 51). En el mapa proporcionado figura también el
tramo mencionado.

25.-TAMBO GENTILERO
El asentamiento se ubica en la margen izquierda del río Aranza, en la Cuenca
del Quiróz, en las laderas de un cerro, pasando el camino actual a sus pies.
Políticamente se sitúa en el sector o caserío Aranza, Comunidad San Pablo, distrito
de Pacaipampa, provincia de Ayabaca. Altitudinalmente se encuentra entre los
1330 y 1370 m.s.n.m. Convencionalmente se halla comprendido entre las siguientes
U.T.M.:
- Sur-Norte: 9463570 m N - 9463600 m N
- Oeste-Este: 656450 m E - 656490 m E
Respecto al topónimo los lugareños denominan al asentamiento GENTILES,
refiriéndose a sus antepasados no cristianos, no lo conocen como TAMBO
GENTILERO, sin embargo le seguiremos llamando Tambo Gentiles, pues existen
4
varios GENTILES en la zona.
Nos comunica Polia que:
"Visitamos las ruinas conocidas por los naturales con el nombre de Tambo
Gentilero, distante unos treinta minutos de camino del puente que actualmente
cruza el río y ubicado sobre la margen izquierda del camino. Las paredes del
edificio se encuentran casi completamente caídas" (1973: 64; 1995: 109).

Proporciona además un plano de planta y la ubicación del mismo bajo el


nombre de Tambo Gentilero en los mapas que proporciona. Hocquenghem (1989:
51) también hace referencia al asentamiento, ubicándolo en los mapas que
proporciona, sin proporcionar mayores datos. Por nuestra parte hemos
proporcionado la ubicación, una breve descripción, el topónimo, la ecología de la
zona, su locación al interior de las provincias Inca, su extensión, el tiempo de
caminata a otros asentamientos y las posibles actividades desarrolladas en el
asentamiento (1995 a: 97).
La descripción proporcionada por Polia es aceptable:
"La parte frontal, que mira hacia el camino... presenta una puerta... se notan
vestigios de dos largas gradas de piedra que subían al nivel de la construcción...
Ingresando por la puerta mencionada, se pasa a un pequeño corral, dividido en
dos pisos que se levantan... sobre el nivel del piso de la entrada, apuntalados con
bordes de piedra. Al fondo del corral, subiendo por una larga grada se ingresa
por una abertura..., con peldaños de piedras, a un segundo corral... A la derecha
del corralito se nota una pared con puerta... que permite el pasaje a un cuarto...
Volviendo al corral mayor, como quien ingresa a la mano derecha, se abre en la
pared una puerta... que introduce a un cuarto o corral..." (1973: 64-65; 1995:
109).

Por nuestra parte hemos sido mas escuetos:


"Cercado por un muro perimétrico destaca un patio con tres niveles o banquetas,
por el cual se accede a un recinto, cuyo patio presenta dos niveles, y a otros dos
cuartos vinculados entre sí." (1995a: 97).

En los muros se utilizó roca sin labrar de tamaño pequeño y mediano, de


hasta 0.6 m. de largo. Como argamasa se utilizó tierra, junto a rocas menudas. El
muro perimétrico que define el asentamiento fue construido en pirca, presentando
muros anchos de doble cara. Los muros internos que forman las subunidades
también son de pirca pero de menor espesor. Al situarse el asentamiento sobre un
declive del terreno, se adaptó parcialmente a él utilizando aterrazamientos
escalonados de baja altura, que tienen un muro de contención, los cuales se
observan en las subunidades formando desniveles en el piso. Un recinto ("b")

5
presenta la parte inferior del acceso elevada.
El asentamiento está conformado por cuatro subunidades definidas por muros
y accesos. La subunidad a, cuyo acceso principal da hacia el camino actual, es la de
mayores dimensiones, presenta cuatro niveles, definidos por tres aterrazamientos o
banquetas; presenta además dos accesos que conducen a las subunidades d y b. La
subunidad "d", definida por cuatro muros, uno de los cuales comparte con la
subunidad a, tiene dos niveles debido a la presencia de una banqueta. La subunidad
"b" a la que se accede también a través de "a", es definida por cuatro muros (dos
del muro perimétrico y dos compartidos con "a" y "c"), presentando dos accesos
compartidos. La subunidad "c" a la que se accede a través de "b", es definida por
el muro perimétrico y por dos muros compartidos. Las banquetas de "a", han sido
numeradas de abajo hacia arriba como I, II, III; mientras que la de "d" como I, al
igual que el umbral elevado de "b".
La vista de planta del asentamiento reproduce la unión de dos trapecios.
Todas las subunidades presentan forma trapezoidal.
Nuestras mediciones variaron muy poco de las dimensiones proporcionadas
por Polia, dado que se trata de muros compartidos proporcionaremos en este caso
las magnitudes internas de las subunidades y elementos arquitectónicos.

DIMENSIONES

SUBUNIDAD ELEMENTO
LARGO ANCHO ESPESOR
ALTURA

- 17.4-18.0* 18.0- 11.6-11.8* 10.9-11.1** 0.8-1.1


18.5**

a Banqueta I 17.6-17.9* 18.2- 5.7* 5.10** 0.15* 0.3*

6
18.4** *

Banqueta II 17.4-17.6* 18.0- 3.6* 3.1- 3.2** 0.15* 0.3*


18.2** *

Banqueta III 17.3-17.4* 17.9- 0.8* 0.7** - 0.3*


18.0** *

- 7.7-8.0* 8.3-8.8** 5.5-5.9* 6.1- 6.3** - 0.6* .75-0.8


*

b Banqueta I 4.10* 4.3** 0.7* 0.8** - 0.3*


*

c - 10.2-10.4* 10.1- 6.7-7.5* 7.4-8.3** - 0.6* .75-0.8


11.0** *

- 10.3-11.3* 10.2- 10.4-11.3* 9.0-10.8** - 0.6* .70-0.8


11.1** *

d Banqueta I - 10.6- - 4.0-5.7 - 0.3*


11.1** *
(x): Polia (1993), dimensiones tomadas del plano a-d: 0.8
(xx): Nosotros (1995)

CUADRO N° 60: MEDIDAS REGISTRADAS EN TAMBO GENTILERO

Los vanos de acceso registrados vinculan a las subunidades, a excepción del


vano que comunica el exterior con la subunidad a. Veamos sus dimensiones:

SUBUNIDAD ANCHO ALTURA

Exterior-a 1.2* -** 0.6

a-b 4.2* 4.3** 0.6

b-c 0.8* 0.95** 0.6

7
a-d 1.2* -* 0.6

-**: no son visibles actualmente


(*): Polia (1973), dimensiones tomadas del plano
(**):Nosotros (1995)

CUADRO N° 61: DIMENSIONES DE LOS VANOS DE TAMBO GENTILERO

Destacan las siguientes características arquitectónicas


- Un muro perimétrico de forma irregular dividido en recintos adosados.
- Empleo de banquetas en forma escalonada.
- Subunidades vinculadas directamente entre sí mediante muros y
accesos.
- Umbral de acceso elevado sobre el nivel del piso.
- Planta trapezoidal de las subunidades.
- Muros de doble cara.
- Recintos que dan hacia un patio.
Se trató de recolectar fragmentos de cerámica en todas las subunidades, a
excepción de la subunidad b, donde no se hallaron evidencias en la superficie, en las
demás subunidades se registraron cuencos, platos y ollas. Respecto a la ubicación
temporal de dichos materiales es difícil de precisar por no encontrarse material
diagnóstico de factura Inca.
Respecto a la función previamente hemos manifestado que:
"El acceso restringido a los recintos, así como el uso de niveles (que bien puede
ser una respuesta a la topografía) sugiere actividades residenciales y de control
sobre las tierras fértiles del grupo étnico local." (1995a; 97).

Habría que destacar la ubicación del asentamiento, que se encuentra


dominando la fértil margen izquierda del río Aranza así como el camino Inca; y
próximo al lindero entre las actuales comunidades de San Pablo y Aranza. Dicha
ubicación le permitiría controlar los recursos naturales y humanos de la zona. El
asentamiento en sí refleja actividades residenciales y administrativas; la evidencia
de jerarquía interna evidenciada en los niveles formados por los aterrazamientos
escalonados, que conducen a un nivel superior y a recintos, hacen suponer la
existencia de una jerarquía social en el asentamiento. Considero además que la
actividad de recolectar y almacenar el tributo tampoco debe descartarse,
especialmente en las subunidades b y c. El material cerámico recolectado en tres de

8
las cuatro subunidades evidencia actividades domésticas.

26.-EL CAMINO INCA ENTRE TAMBO GENTILERO Y


GENTILES DE PORTACHUELO
Aunque Polia posiblemente no registró Gentiles de Portachuelo, el Camino
Inca se dirige ahí desde Tambo Gentilero; ambos se hallan situados en márgenes
opuestas del río Aranza. Polia indica:
"Desde la pequeña sillada conocida con el nombre de Portachuelo, se baja al
valle del río Aranza. Este último [el Camino Inca] debía cruzar el río Aranza en
un puente del cual no quedan restos. Luego se mantendría paralelo al cauce del
río sobre su orilla meridional, en una distancia media de 300 m....El camino
actual sigue exactamente el antiguo, que en muchos trechos se conserva íntegro,
con sus paredes de contención hacia el valle, presentando una altura variable
entre los dos y tres metros, y se reduce a un simple borde donde la roca granítica
ofrece suficiente base de apoyo al camino... En la margen interior tiene sólo un
borde de piedras alineadas. Las paredes de contención exteriores están formadas
por bloques de tamaño mayor en la base y reducido en el borde superior" (1973:
64; 1995:109).

Es comprensible que no queden restos del puente, no sólo por una cuestión
temporal, sino por las repentinas crecidas del río. Los muros exteriores de
contención del camino pueden aún apreciarse en la margen derecha del río Aranza.
En los mapas que proporciona aparece el tramo indicado, pero el recorrido es
errado, pues sigue el puente actual situado al Este del puente antiguo.
Hocquenghem sólo señala que el Camino Inca seguía: "Subiendo más
(el valle del Aranza), pasando el portachueello separa el valle del río
Tomayacu..." (1989:51).

27.- CERRO CHIRIMOYO


Se encuentra situado sobre una cadena de cerros denominados Cerro
Chirimoyo, que divide los valles de los ríos Aranza y Tomayacu, en la cuenca del
Quiróz. Políticamente se encuentra en el caserío o sector Tambo, Comunidad
Yanta, distrito de Ayabaca, provincia de Ayabaca. Altitudinalmente los sitios se
hallan repartidos entre los 1775 y 1850 m.s.n.m. Convencionalmente se encuentran

9
comprendidos entre las siguientes U.T.M.:
- Sur-Norte: 9462100 m N - 9464100 m N
- Oeste-Este: 652900 m E - 655100 m E

El topónimo CHIRIMOYO, hace alusión a una fruta comestible, otro


topónimo registrado fue YANTA, el cual no es quechua, la raíz YANT se presenta
también en YANT-UMA, debe ser una lengua pre-inca. No existen referencias
previas sobre este conjunto de sitios arqueológicos.
Las partes más elevadas de la cadena de cerros presentan muros de roca rectos
que cercan las cimas de dichos cerros por tres o cuatro lados. Estos muros se
observan hasta en dos niveles, conforme aumenta la altura el área cercada es menor.
Las partes elevadas se encuentran vinculadas entre sí mediante un camino. Rocas
sin labrar de tamaño pequeño fueron empleadas para edificar los muros, alcanzan
los 0.30 m. de largo, en algunos tramos aprovecha la roca madre. Fue empleada
tierra como argamasa.
Los muros fueron edificados mediante el pircado: parece tratarse de muros de
contención de escaso ancho, que corrigen el declive del terreno, formando
plataformas más o menos definidas por sus cuatro costados. Dichas plataformas se
aprecian de abajo hacia arriba en forma escalonada y superpuesta, aunque la
superficie superior de dichas plataformas siguen la pendiente del terreno. Los
muros de contención que forman plataformas alrededor de las partes más elevadas
del cerro Chirimoyo, a modo de dos o tres coronas cuyo tamaño se va reduciendo
conforme la altura se incrementa, se encuentran en tres sectores a los que se ha
denominado, de Nor-Este a Sur-Oeste, A, B y C. A su vez cada sector, conformado
por una sola unidad, es integrado por las plataformas a las que se ha denominado,
de abajo hacia arriba como I, II y III, según la cantidad de plataformas que
presenten.
Los sectores A, B y C vistos de planta, son dos o tres estructuras de planta
cuadrangular "concéntricas" entre sí, dispuestas en torno a los diferentes niveles de
la cima, como si la coronaran. Volumétricamente se aprecian como dos o tres
plataformas o terrazas paralelepípedas sobrepuestas y escalonadas, de superficie
irregular o combada hacia arriba.
Se registraron sólo las medidas siguientes del ancho de los muros de
contención, que es: 0.3 m. El alto de dichos muros varía de 0.4 a 0.6 m. Destacan las
10
siguientes características arquitectónicas:
- Muros de contención que forman terrazas sobrepuestas escalonadas.
- Terrazas que "coronan" la cima de cerros.
El empleo de muros en la parte elevada de los cerros ha sido reportado por
Figueroa (1988) en los siguientes cerros: Ardecandela, Tabaco, Las Aradas, etc.,
situados en Yamango (Morropón). Hocquenghem también reporta la ocupación de
partes elevadas en Los Altos, Las Pircas (Chalaco), Cerro Chonta, pero no
proporciona, a diferencia de Figueroa, mayores detalles. Polia (1995) informa sobre
sitios semejantes en los siguientes cerros: Culucan, Chala, Culugero, Balcón, Jijul,
Mijal, etc. Celso Acuña (Comunicación Personal 1994-95) nos ha informado además
de los siguientes cerros: Marmas o Barbas (Montero), La Estacada, Racaya (Palo
Blanco), etc.
La escasa cerámica registrada no presenta decoración y es tosca .
La ubicación del sitio en las cumbres de cerros, la técnica constructiva, la
ausencia de cerámica Inca y la comparación con otros asentamientos nos llevan a
sostener que se trata de un sitio pre-Inca, posiblemente del Período Intermedio
Tardío.
Respecto a la función hemos manifestado previamente que las sociedades del
Período Intermedio Tardío :
"...se caracterizaron por asentarse en las partes altas de los cerros, posiblemente
en tiempo de conflicto, desde ahí controlaban sus tierras de cultivo, desde
algunos cerros [como Chirimoyo] se accedía a dos valles simultáneamente. En
estos cerros se encontraban las "huacas" y Huancas (grandes rocas erguidas)
que identificaban a dichos grupos, alrededor de los cuales se desarrollaron cultos
locales." (1995 a: 107; 1995 b: ).

La primera posibilidad implica que estemos tratando de un cerro con


fortificaciones, una pucara defensiva, aunque, si bien el acceso es bastante difícil
debido a lo inclinado del cerro, no se registran recintos en su parte superior para
guarecerse; aún si los hubiese serían para un escaso número de personas, y sobre
todo no hay agua ni alimentos próximos para subsistir; lo anterior pone en duda la
primera posibilidad. Respecto a la segunda, asumimos que se trata de un centro
ceremonial, de un adoratorio para ser más exacto, alrededor del cual se
desarrollaron cultos locales; las evidencias etnohistóricas sobre el culto a los cerros,
las terrazas sobrepuestas escalonadas, la escasez de cerámica, nos llevan a sostener
que estamos frente a un Apu prestigioso y temido, propiciador de lluvias.

11
No se registró un camino empedrado ni ancho, pero sí un camino que unía los
otros sectores.

28.- EL TAMBO
El asentamiento se ubica al borde de la margen izquierda de una quebrada
estacional que desemboca en la margen izquierda del río Tomayacu, la quebrada se
halla en el cerro Chirimoyo, el Tomayacu conforme la cuenca del Quiróz.
Políticamente se sitúa en el sector o caserío El Tambo, comunidad Yanta, distrito y
provincia de Ayavaca. Altitudinalmente se encuentra entre los 1390 y 1420 m.s.n.m.
Convencionalmente se encuentra comprendido entre las siguientes U.T.M.:
- Oeste-Este: 653990 m E - 654 400 m E
- Sur- Norte: 9463820 m N - 9463850 m N

El topónimo TAMBO, corresponde al nombre del sector, hace alusión a una


posada.
No existen referencias escritas previas. Habíamos registrado el asentamiento
en las fotografías aéreas de la zona, por ello estando en el lugar tratamos de
registrarlo in situ sin éxito. Los comuneros de la zona nos informaron también que
el asentamiento sí existía en la parte alta de una quebrada, al que compararon con
otro asentamiento próximo.
A partir de las fotos aéreas es posible distinguir que dos unidades conforman
el asentamiento. La Unidad 1, situada más al Norte está integrada por cuatro
subunidades, dos de las cuales presentan similar y mayor tamaño (a y b). La
Unidad 2 es definida por un muro perimétrico, en las esquinas de la parte interna se
aprecian tres subunidades de tamaño similar (b, c, d), en la parte anterior se
observa un pequeño recinto alargado (a). Todas las unidades parecen estar
conformadas por cuatro muros. Las subunidades a y b, de mayor tamaño presentan
planta rectangular; mientras que c y d, de menor tamaño, tienen planta
cuadrangular; lo anterior para la Unidad 1. En la Unidad 2, la subunidad a tiene
planta rectangular, las demás son de planta cuadrangular. El muro perimétrico de
la Unidad 2 es de planta cuadrangular.
Las dimensiones siguientes son aproximadas :

12
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO
a 17.0 12.0
1 b 15.0 10.0
c 8.0 7.0
d 7.0 7.0
a 8.0 2.0
2 b 8.0 7.0
c 9.0 8.0
d 7.0 7.0

CUADRO N° 62: DIMENSIONES DE EL TAMBO, A PARTIR DE LAS FOTOS


AEREAS

Destacan las siguientes características arquitectónicas:


- Las plantas rectangulares y cuadrangulares.
- El empleo de un muro perimétrico al interior del cual se adosan recintos, es el
patrón cancha.
Debido al empleo del patrón cancha y a la utilización de recintos
cuadrangulares, considero el asentamiento como probablemente Inca.
Respecto a la función, el patrón cancha de la Unidad 2 le confiere actividades
residenciales, la Unidad 1 parece estar destinada a otros fines. La ubicación del
asentamiento donde nace el cauce de una quebrada, dominando el valle del
Tomayacu y resguardado por el cerro Chirimoyo, parece vincularse con la función
administrativa y de control de las tierras fértiles del valle y de los grupos humanos
locales. Es posible que la Unidad 1 esté destinada al almacenamiento de productos.

29.- QUEBRADA EL POZO


El asentamiento se ubicaba al borde de la margen izquierda de una quebrada
estacional, que en tiempo de lluvias desemboca en la margen izquierda del río
Tomayacu. Se nos informó que se situaba en la parte elevada de la quebrada, pero
al tratar de ubicarlo no logramos registrarlo, debido posiblemente a que las aguas
13
de la quebrada lo arrasaron, por lo menos hasta 1994 según nuestro informante
existió. Políticamente se ubica en el caserío El Tambo, comunidad Yanta, distrito y
provincia de Ayavaca.
El topónimo EL POZO, se explica por la presencia en parte media de la
quebrada de un manantial de agua.
No existen referencias escritas previas, tampoco lo habíamos registrado en las
fotografías aéreas fue en la zona donde se nos informó que además de El Tambo,
existía otro asentamiento al interior de una quebrada, el que estaba conformado por
dos cuartos elaborados con pircas de mediana altura.
En las proximidades a la desembocadura de la quebrada en la margen
izquierda del río, registramos un par de muros cortados por el cauce de la
quebrada, los muros presentaban rocas en la parte inferior y barro en la parte
media. Desde este sitio hasta la parte superior de la quebrada registramos material
cerámico pero no el asentamiento, del que sólo podemos afirmar que estaba
conformado por dos cuartos elaborados con pircos de mediana altura, y que la
cerámica registrada posiblemente fue acarreada por la crecida de la quebrada.
Del resto de análisis, es posible efectuar sólo el vinculado con la cerámica. Los
escasos fragmentos recolectados a lo largo del cauce de la quebrada, resultaron ser
partes de ollas y probablemente asas de aríbalos. Todos los fragmentos presentaron
engobe de color marrón y superficie de tonalidades marrón y gris. En cuanto a la
pasta, la cocción es oxidante, siendo su color marrón y gris, partículas presentes en
la pasta fueron carbonatos, cristales negros, oxido de fierro, cuarzo, principalmente.
La técnica de manufactura es el modelado. El acabado superficial es el pulido.
En base al material cerámico y por analogía con el sitio El Tambo considero
que el asentamiento probablemente era Inca. El material cerámico evidencia
actividades domésticas y de almacenamiento, que estaría vinculado a actividades
administrativas.
En el asentamiento debieron desarrollarse actividades administrativas,
residenciales y de control de los recursos naturales y humanos del valle. La cercanía
a un manantial de agua, explicaría la ubicación alejada del río.

30.- ARANZA

14
El sitio, considerado así por la evidencia de material cerámico se ubica en la
margen derecha del río Aranza, al pie de un camino empinado que desciende del
cerro Chirimoyo, en la Cuenca del Quiróz. Políticamente se sitúa en el sector o
caserío el Tambo (pero de frente a Aranza), comunidad Yanta, distrito y provincia
de Ayavaca. Altitudinalmente se sitúa entre los 1300 y 1375 m.s.n.m.
Convencionalmente se encuentra entre las siguientes U.T.M.
- Sur-Norte: 9462800 m N - 9462300 m N
-.Oeste-Este: 654750 m E - 654850 m E

No se observan restos de arquitectura en la superficie, pero se registraron


abundantes fragmentos de material cerámico concentrados alrededor de un solo
lugar. El análisis continuará con el material cerámico.
Se recolectaron 27 fragmentos de cuerpos de vasijas, los colores de las pastas
fueron: negro, gris, marrón, marrón oscuro. Los fragmentos corresponden a platos,
ollas y cuencos. Por las características que presentan parece tratarse de evidencias
locales, destinada a actividades domésticas.

31.- EL CAMINO ENTRE TAMBO GENTILERO


Y EL PUENTE SOBRE EL RIO ARANZA
Aunque este tramo no corresponde al Camino Inca, por este camino actual
recolectamos 12 fragmentos de material cerámico de superficie, que a continuación
pasamos a describir. Las formas diagnósticas resultaron ser: jarras, aríbalos,
vasijas de almacenamiento, platos, cuencos, ollas. Presentan las formas y
decoración (bandas horizontales en el cuello) típicamente Inca. Las tonalidades de
marrón predominan sobre las negras en el color de pasta, lo mismo que la cocción
oxidante. En la técnica de acabado superficial predomina el engobe sobre el alisado,
empleándose las tonalidades de marrón en el color del engobe.

32.- GENTILES DE PORTACHUELO


Geográficamente el asentamiento se ubica en una planicie del cerro
Chirimoyo, entre la margen derecha del río Aranza y la margen izquierda del río
Tomayacu, en la cuenca del Quiróz. Altitudinalmente se halla entre 1490 y 1515
15
m.s.n.m. Políticamente se encuentra en el sector o caserío San Juan de Portachuelo,
Comunidad Yanta, distrito de Ayavaca, provincia de Ayavaca. Está próximo a un
importante cruce de caminos.
Convencionalmente se sitúa entre las siguientes U.T.M.:
- Oeste-Este: 656550 m E - 656650 m E
- Sur-Norte: 9464600 m N - 9464750 m N

Respecto al topónimo GENTILES es el nombre que recibe el material


arqueológico (arquitectura, cerámica, metales, etc.) por parte de los lugareños,
haciendo referencia a sus antepasados no cristianos.
Polia que pasó a los pies del asentamiento hace una ambigua referencia a él:
"Al otro lado del valle [del río Tomayacu, margen izquierda] se levantan las
alturas del complejo [¿arqueológico?] de Tomayacu, que declinan hacia el sur en
le valle del río Aranza" (1973:64).

La ambigüedad es aclarada en su reciente trabajo, afirma que se trata del


complejo montuoso de Tomayacu (1995:109) y no hace referencia a ningún
asentamiento. En los mapas que presenta tampoco figura el asentamiento, sin
embargo el trazado del camino Inca pasa cercano a él. La cita de Hocquenghem es
más imprecisa aún: "...pasando el portachuelo que separa el valle del río Tomayacu,
se llegaba a otras ruinas." (1989: 51). Tampoco figura el asentamiento en el mapa
que presenta. Por nuestra parte hemos referido su ubicación, descripción, ecología
circundante, topónimo, actividades sociales desarrolladas, ubicación en las
provincias Inca, tiempo de caminata a otros asentamientos, extensión y
proporcionado un plano de planta (1995 a). Lo hemos hecho sin profundizar en los
detalles de los que aquí nos ocuparemos. Hemos informado que:
"El asentamiento presenta una planta alargada, por su lado sur pasa el Camino
Inca. En extremos opuestos del asentamiento se encuentran dos estructuras, en
un caso es un cuarto y en el otro dos terrazas sobrepuestas cercadas por un
muro. También se registraron recintos de planta rectangular, así como dos
estructuras de planta circular" (1995: 98).

En los muros se empleó roca de tamaño mediano y pequeño, alcanzando los 0.5
m. de largo. Tierra fue empleada como argamasa, al igual que rocas menudas. Los
muros fueron levantados mediante pircado, por lo general se trata de muros de
doble cara, esto ocurre en los recintos de planta circular y rectangular. En cuanto a
las terrazas sobrepuestas fueron elaboradas mediante muros de contención y
16
rellenadas con rocas y tierra.
El asentamiento está conformado por tres sectores, por encontrarse en un
declive suave. El sector inferior denominado A, es integrado por cuatro unidades: la
Unidad 1 está conformado por dos terrazas sobrepuestas y escalonadas (I y II) que
permiten acceder a la parte elevada y flanquean un acceso; la Unidad 2 la constituye
un muro perimétrico que rodea parcialmente la Unidad 3, separándola de la Unidad
1, este muro tiene una saliente en un lado, donde se encuentra un recinto
denominado subunidad "a"; la Unidad 3 está constituida por tres estructuras de
muros elevados y con su piso sobre el nivel del terreno, rodeados de espacio libre, las
cuales se han denominado a, b, c; la Unidad 4 flanquea el otro lado del acceso al
sector A, está constituido por dos recintos adosados entre sí, denominados a y b.
Las Unidades 1, 2 y 4 rodean en tres de sus lados a la Unidad 9.
El sector B constituye la parte central del asentamiento, la Unidad 1 está
constituida por recintos de forma y tamaño semejante, paralelos entre sí, fue posible
distinguir claramente tres recintos a, b y c, y los vestigios de otros dos. El sector C lo
constituyen las Unidades 1 y 2 situadas en la parte más elevada del sitio. La Unidad
1 la conforman estructuras zigzagueantes que parecen flanquear un camino que
ingresa al asentamiento, hacia un espacio sin edificaciones, la Unidad 1 también
limita la planicie, sobre la que se ubica el asentamiento, por uno de sus costados. La
Unidad 2 está conformada por una estructura elevada (I), que se halla cercada por
un muro (a) por sus cuatro lados; otro muro se encuentra paralelo, externo y en un
nivel superior, a la estructura cercada, dicha Unidad incluye un espacio libre de
edificaciones al que se accede mediante la Unidad 1.
Los elementos que integran el sector A tienen las siguientes características: en
laUnidad 1 son de planta rectangular alargadas; volumétricamente son
paralelepípedos; la Unidad 2 presenta la subunidad a con una planta cuadrada; la
Unidad 3 tiene dos estructuras de planta circular y otra de planta cuadrangular,
volumétricamente son dos cilindros y un paralelepípedo pero sin la cara superior;
dichas estructuras están sobre el nivel del suelo; la Unidad 4 presenta estructuras
de planta rectangular que volumétricamente constituyen dos paralelepípedos pero
sin la tapa superior. Los recintos de la Unidad 1 del sector B son de planta
cuadrangular, volumétricamente constituyen dos paralelepípedos sin la tapa
superior.
Los muros de la Unidad 1 del sector C de planta se aprecian como líneas que
17
se unen en escuadra sucesivamente. Mientras que las estructuras de la Unidad 2
tienen planta cuadrangular, una al interior de la otra, volumétricamente la
estructura elevada constituye un paralelepípedo.
Mostramos en el siguiente cuadro las dimensiones registradas :

18
SUB-
SECTOR UNIDAD UNIDAD LARGO ANCHO ALTURA
O
ELEMENTO

1 I 24.0 4 1.5

II 26 5 1.5

A 2 a 5 3 0.5

a 7.3 5.5 2.0

3 b 3.2 3.2 1.5

c 2.2 2.2 1.5

4 a 21.5 8.0 0.5

b 24 - 0.5

a 11.0 10.0 0.5

B 1 b 13.0 5.9 0.5

c 12.0 4.5 0.5

C 2 a 9.2 8.5 0.5

I 4.5 4.0 1.0

CUADRO N° 63: DIMENSIONES REGISTRADAS EN GENTILES DE


PORTACHUELO

Destacan las siguientes características arquitectónicas:


- Terrazas sobrepuestas escalonadas que flanquean el acceso
- Estructuras elevadas de planta circular
- Recintos de planta rectangular
- Muros adosados en forma zigzagueante, que se unen en escuadra, vinculados a
un acceso.
- Estructura elevada rodeada de muro perimétrico y asociado a espacio libre de
edificaciones.
- El pircado como técnica constructiva.

Al recolectar la cerámica no se efectuó previamente una sectorización en


19
subunidades, pero se registró mayor evidencia en los sectores A y B. Los
fragmentos no diagnósticos presentan de 4 a 11 mm. de espesor. Los fragmentos
diagnósticos revelaron las siguientes formas: platos, ollas, jarras y una posible vasija
de almacenamiento.
Considero que el asentamiento corresponde al Horizonte Tardío por las
siguientes razones:
- Vinculación al camino Inca.
- Presencia de estructuras circulares.
- Uso de terrazas sobrepuestas escalonadas.
- Estructura elevada rodeada de muro perimétrico.
- Ubicación del asentamiento dominando dos valles simultáneamente, próximo a
un importante cruce de caminos, situado próximo al lindero de las
comunidades de San Pablo y Yanta.
- El material cerámico.
Respecto a la función, considero que el asentamiento está vinculado a
actividades de administración, de control militar de los recursos humanos y
naturales de los valles próximos, lo infiero de la ubicación del asentamiento y de la
composición que presenta. Actividades ceremoniales también llevaron a cabo en la
Unidad 2 del sector C, que corresponde a la parte más elevada del asentamiento
(Hanan), en torno al montículo elevado y a la plaza. Las estructuras de la Unidad 3
del sector A parecen reflejar actividades de almacenaje, debido a la: morfología, la
elevación de los muros, el hallarse su piso sobre el nivel del terreno, la ausencia de
accesos, el escaso tamaño. Las subunidades del sector B parecen destinarse a
actividades residenciales, al igual que las de la Unidad 4 del sector A, sirven para
alojar a distinto número de personas.

33.- EL CAMINO INCA ENTRE GENTILES DE


PORTACHUELO Y CERRO JIJUL
Polia recorrió el tramo en cuestión, señalando:
"Desde el cerro Jijul el camino baja por las pendientes meridionales donde
también quedan visibles restos en algunos tramos. Los derrumbes que se han
producido en esta parte del cerro [Jijul] han borrado casi por completo el camino
20
antiguo... A los pies del cerro Jijul, hacia el sur, se extiende la angosta y verde
llanura del río Tomayacu... Al otro lado del valle se levantan las alturas del
complejo de Tomayacu [donde se encuentra Gentiles de Portachuelo]..." (1973:
63-64; 1995: 109).

En los mapas que presenta figura el tramo en cuestión.

34.- CERRO JIJUL Y CERRO PAN DE AZUCAR


La cadena de cerros denominada Jijul, está integrada por tres cerros unidos
entre sí, de Oeste a Este reciben los nombres de: Pan de Azúcar, Jijul y Loma
Redonda. En la sillada entre los cerros Loma Redonda y Jijul se halla un cruce de
cuatro caminos. Esta cadena de cerros se ubica entre la margen derecha del río
Tomayacu y la margen izquierda del río Ramos (mas abajo Parcuchaca),en la
cuenca del Quiróz. Políticamente pertenecen al caserío de Jijul, comunidad Yanta,
distrito y provincia de Ayavaca. Altitudinalmente la cima del cerro Jijul, se
encuentra entre los 2000 y 2050 m.s.n.m., mientras que la del cerro pan de Azúcar
varía entre los 2000 y 2030.
Convencionalmente la cima de la cadena de cerros Jijul se encuentra
comprendida entre las siguientes U T M:
- Sur - Norte: 9466 400 m N - 9466 800 m N
- Oeste-Este : 656 400 m E - 659 200 m E

En cuanto al topónimo JIJUL, al parecer no es quechua.


Indica Polia:
"En la planicie que se extiende en la parte alta de la cadena donde hoy día hay
chacras con cultivos de maíz se ven restos de cimientos de pequeñas
construcciones de pircas en pésimo estado de conservación." (1973: 63; 1995:
108).

En los mapas que proporciona figura con la denominación "Complejo Cerro


Jijul" (1973) o "ruinas cerro Jijul" (1995). No proporciona croquis de las pequeñas
construcciones que indica.
Los comuneros del lugar nos informaron también de la existencia de otros
pircos ubicados entre el camino, el cual viene de Este a Oeste, que pasa al pie del
cerro Pan de Azúcar y la cima del mismo cerro, pero no pudimos registrarlo.
Se nos informó además que los pircos de los cerros Jijul y Pan de Azúcar
21
formaban conjuntos de recintos de planta rectangular o cuadrangular, los que se
hallan para el caso del cerro Jijul en una parte aplanada; mientras que en el cerro
Pan de Azúcar siguen la pendiente inclinada del cerro.
El material empleado en la construcción está constituido por rocas toscas.
Parece tratarse de asentamientos preinca, probablemente del Período Intermedio
Tardío, esto lo deduzco por analogía con otros asentamientos tardíos que ocupan la
parte elevada de los cerros.
Cerro Jijul parece tratarse de un asentamiento destinado a controlar el cruce
de caminos, dominar y administrar los recursos naturales y humanos de los ríos
Tomayacu y Ramos.
El cerro Pan de Azúcar, debido a su peculiar forma, parece ser un cerro con
fortificaciones en su cima, posiblemente tenga funciones rituales o militares.
También controla un cruce de dos caminos. Es posible que constituya un apu, y que
su cima no esté destinada a las actividades residenciales.

35.- EL CAMINO INCA ENTRE CERRO JIJUL


Y CORRALES DE CULCAPAMPA
El tramo en cuestión fue recorrido por Polia, quien indica:
"El camino sigue de corrales de Culcapampa, el declive del fértil valle encerrado
entre las cadenas del cerro Tunal (el nombre antiguo, recogido en el sitio ,era
Quiricoto) al Este, y la cadena de cerros Jijul y Tongo, al Oeste... El camino
debió cruzar en un punto no identificado la quebrada Sacalla, para seguir luego
por las cuestas del cerro Jijul... Subimos la cuesta oriental del cerro Jijul. El
camino sigue el mismo rumbo del sendero actual y varias veces los dos caminos
se sobreponen. En muchos puntos ha sido posible ver las paredes de contención,
construídas con bloques de piedras toscas o apenas bosquejadas, dispuestas a
manera de "pircos", según la técnica de tales construcciones... En algunos
trechos la pared de contención que mira hacia el valle se ha conservado hasta
una altura de 1.50 m. y en perfectas condiciones de resistencia. En la margen del
camino, hacia las pendientes del cerro, los frecuentes derrumbes han reducido el
ancho de la calzada. En los tramos mejor conservados se puede calcular en tres
metros... La falta de vegetación compuesta por grandes árboles... ha sido la causa
de los derrumbes que han cambiado con el transcurso del tiempo la fisonomía del
camino. La pendiente del camino se mantiene casi uniforme y alcanza la
máxima altitud al p asar por los pies de la cumbre más alta del cerro Jijul, a la
mano izquierda del caminante." (1973: 62-63; 1995: 108).

Este tramo no figura en el mapa (1973) que presenta, entre Corrales de

22
Culcapampa y Complejo Cerro Jijul el trazado del camino sólo se indica un
pequeño tramo, de ahí siguió un ramal que lo llevó a la Quebrada Barro Negro
(viniendo de Corrales de Culcapampa). En el mapa reciente, el trazado del camino
tampoco pasa por la ruta indicada en el texto, sino que aparece como un ramal del
camino que da un rodeo hacia el Este.
Debo concluir sosteniendo que el trazado del camino entre Cerro Jijul y
Corrales de Culcapampa propuesto por Polia es dudoso. Actualmente las personas
transitan por la ruta más corta, que se dirige de Sur a Norte cruzando el río Ramos
y la Quebrada Sacalla antes que se unan formando el caudaloso río Parcuchaca, el
cual es imposible de cruzar en temporada de lluvias. Considero que el camino Inca
seguía el rumbo Sur-Norte, desde Cerro Jijul a Corrales de Culcapampa.

36.- CERRO QUIRICOTO


Cerro Quiricoto constituye una cadena de cerros, integrada por tres cumbres
elevadas, situada entre la Quebrada Sacalla o Sancay, la Quebrada Barro Negro y el
río Parcuchaca, en la cuenca del Quiróz. Políticamente se sitúa en el sector
Chinchinal, comunidad Culcapampa, distrito y provincia de Ayavaca. Las partes
elevadas en las que se encuentran vestigios se halla entre los 2000 y 2150 m.s.n.m.
Convencionalmente se encuentra comprendido entre las siguientes U.T.M.:
- Sur-Norte: 9470 100 m N - 9471 900 m N
- Oeste-Este: 657 300 m E - 658 300 m E
Respecto al topónimo QUIRICOTO, proviene de QUIRI (heridos o lisiados), y
COTOC (pueblo), por ello significaría "pueblo o lugar de heridos o lisiados".
No existen referencias previas sobre este sitio. En las fotografías registramos
probables evidencias, que nos llevaron a explorar el cerro Quiricoto. Además
nuestro informante, el señor Máximo Niño nos comunicó que cerca a la cima del
cerro se aprecian pircos en dos sitios.
Denominamos, de Norte a Sur, A, B y C a las cumbres del cerro Quiricoto, el
cual es inaccesible desde el sur y el oeste por presentar declives muy pronunciados, a
manera de cuchillas (especialmente hacia el oeste). En el sector C, situado al sur y el
menos alto se aprecia afloramiento rocoso y una escalinata tallada en dicho
afloramiento, un costado de la escalinata da hacia el precipicio, los árboles y espinas

23
(pencas) impidieron efectuar un mejor registro.
Para los sectores A y B tampoco fue posible registrar evidencias debido a la
tupida vegetación.
Los escasos cuatro fragmentos cerámicos registrados en el sector C, a pesar de
su erosión, fueron analizados. El espesor de sus paredes varía entre 7 y 12 mm. La
pasta presenta las siguientes características:
- La presencia de las siguientes partículas carbonatos, cuarzo, pizarras, mica,
oxido de fierro, cuyos tamaños varían entre 1 y 6 mm.
- El color de pasta presenta tonalidades de marrón, naranja y gris (en menor
proporción).
- La cocción oxidante predomina sobre la oxidante-reductora.
Respecto al acabado superficial, predomina el engobe sobre el alisado; los
colores del engobe son marrón y anaranjado. No presentan decoración. Las formas
registradas fueron: vasijas abiertas, un plato de alfarero y una base.
El no haber registrado evidencias arquitectónicas y la escasa muestra cerámica
dificultan la ubicación temporal del sitio, podemos afirmar que no presenta
ocupación Inca, probablemente se trata de una ocupación previa. Por analogía con
sitios de geografía y escasa evidencia, como los cerros: Granadillo, Pan de Azúcar,
Jijul, Yantuma, Chirimoyo, etc., podemos situarlo en el Período Intermedio Tardío.
La ubicación estratégica del Cerro Quiricoto, inaccesible desde el Oeste,
dominando el valle de Sacalla y el cruce de dos ríos, hacen evidente actividades de
control y administración de los recursos naturales y humanos de la zona. Sin
embargo, la escasez de agua en la cima, así como la presencia de arquitectura, lo
convierten en un posible cerro prestigioso, un apu, vinculado a actividades
ceremoniales.

37.- CORRALES DE CULCAPAMPA


Se ubica en un cruce de caminos y al pie del cerro Quiricoto, en el caserio de
Culcapampa, Distrito y Provincia de Ayabaca,
Refiere Polia que:
"Un poco más abajo del cerro de Culcapampa, dirigiéndose hacia el valle del
cerro Tunal [Quiricoto], se halla un lugar plano con restos de construcciones.
24
Pueden ser identificados los cimientos de unos cuartos muy arruinados. Este
lugar es conocido por los naturales como "Corrales de Culcapampa". (1973:62;
1995: 107-108).

En los mapas que proporciona figura como "Corrales de Culcapampa". No


proporciona croquis del asentamiento.
Por nuestra parte (1995) hemos referido brevemente algunas características
del asentamiento: ubicación al interior de la provincia Inca de Ayahuaca, tiempo de
caminata a otros asentamientos; actividades sociales desarrolladas y extensión; pero
sin haber profundizado el análisis.
Polia sólo refiere que se identifican los cimientos de unos cuartos muy
arruinados. Rocas toscas y barro fueron empleados en su construcción; destaca un
acceso hacia el sur, el cual conduce a un patio flanqueado por cuartos de planta
rectangular, en dicho patio se parecía un montículo elevado, al cual se adosan otros
recintos. En los muros se empleó rocas sin labrar de tamaño mediano y grande, de
hasta 0.50 m. de largo. Como argamasa se empleo barro. Aunque sólo se aprecia la
parte superior de los muros o los cimientos, no una parte del muro, al parecer la
técnica fue la pirca.
El asentamiento está conformado por dos sectores. El sector A, situado hacia
el sur, está integrado por dos unidades, la Unidad 1 integrada por dos recintos
paralelos que definen un acceso; mientras que la Unidad 2 está conformado por dos
recintos adosados; sus muros situados hacia el este dan hacia el cerco actual. El
sector B está integrado por tres unidades: en la Unidad 1 destaca un montículo
conformado por dos terrazas superpuestas, que está rodeada por muros rectos; la
Unidad 2 está integrada por muros adosados entre sí, uno de los cuales es curvado;
la Unidad 3 está integrada por dos pequeños muros paralelos entre sí.
Las subunidades que conforman el asentamiento tienen planta rectangular, de
algunos no es posible percibir la forma debido a que no se aprecian sus cuatro lados.
Volumétricamente las subunidades constituyen paralelepípedos sin tapa, mientras
que el montículo elevado de la Unidad 1 del sector B aparece como dos
paralelepípedos sobrepuestos escalonados. Sólo se registró un pasaje que está
definido por las subunidades a y b de la Unidad 1 del sector A.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Recintos de planta rectangular adosados
- Pasajes que conducen hacia un patio

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- Un patio rodeado de recintos
- Un montículo elevado conformado por terrazas superpuestas
La ausencia de material cerámico y lo incompleto del plano no permiten situar
temporalmente con exactitud el asentamiento. Sin embargo probablemente se trate
de un asentamiento Inca, debido a la presencia del montículo elevado y al patrón
cancha.
El asentamiento parece estar vinculado a actividades residenciales, de control
del cruce de caminos, también a actividades ceremoniales evidenciadas en el
montículo elevado que da hacia un patio, al cual se accede restringidamente por un
pasaje. No se aprecian evidencias de almacenamiento de productos, tal vez debido a
lo incompleto del plano o a que no se llevaron a cabo. Polia considera que se trata
de depósitos o silos vinculados al camino Inca (1995: 108), lo deduce a partir del
topónimo.

38.- EL CAMINO INCA ENTRE CORRALES DE


CULCAPAMPA Y CERRO GRANADILLO
Se tiene la siguiente referencia para este tramo:
"Moviéndose desde el cerro Granadillo, el camino describe una pequeña curva
hacia oriente, y se dirige luego en dirección S-SE hacia el cerro de Culcapampa...
[el camino] pasa a los pies de la cumbre, y prácticamente coincide con el camino
actual. En algunos trechos los restos del camino antiguo quedan visibles con sus
paredes de contención de piedras toscas... En el trecho de cerro Granadillo a
cerro de Culcapampa, el moderno camino de herradura ha sido en parte
excavado en el mismo camino antiguo, modificando su anchura total que no ha
sido posible determinar debido a los derrumbes que se han producido." (Polia
1973: 62; 1995: 107).

En los mapas que proporciona este tramo aparece entre Corrales de


Colcapampa y complejo Cerro Granadillo o "ruinas y necrópolis del cerro
Granadillo".
El camino Inca en este tramo se dirige de sur a norte, siguiendo una subida
empinada. Nosotros seguimos una parte del tramo en cuestión, luego continuamos
por el camino actual que se dirige a Singoya, de ahí a Hualcuy (situado al oeste del
cerro Granadillo). En el tramo comprendido entre Singoya y Hualcuy el camino
actual parece reutilizar un tramo de un ramal del camino Inca. Registramos largos

26
trechos empedrados del camino, bastante conservados, se nos informó que los
comuneros lo reparan anualmente. En algunos tramos alcanza dos metros de
ancho, presentando muros de contención a los costados, los mismos que dan hacia
canales o acequias que van paralelos a lo largo del camino, y por los que discurre el
agua de las lluvias. En otros tramos alcanza 3.5 m. de ancho y hasta 50 m. de largo
empedrado.

39.- CERRO GRANADILLO


Cerro Granadillo es parte de una cadena de cerros, entre los cuales se halla
Aypate, a sus pies nacen varias quebradas menores que hacia el este alimentan la
Quebrada Sancay o Sacalla, y al Oeste las Quebradas Lindero, Hualcuy y Vaquería,
las cuales a su vez conforman la cuenca del Quiróz. Políticamente la cima del cerro
Granadillo constituye el lindero entre el Grupo Campesino Olleros (al Oeste), la
Comunidad Culcupampa (al sur) y al Fundo Talal (al Este); pertenece a tres
comunidades situadas en el distrito y provincia de Ayabaca. Convencionalmente se
sitúa entre las siguientes U.T.M.
- Sur - Norte: 9476 000 m N - 9477 000 m N
- Oeste-Este: 657 000 m E - 658 000 m E

El topónimo GRANADILLO se refiere a una fruta comestible que es común en


la zona.
Se tiene las siguientes referencias sobre este sitio: "En un recorrido hecho en
este cerro hemos podido verificar la presencia de ruinas arqueológicas... (Polia 1972:
40). En un trabajo posterior Polia inicia el recorrido del camino Inca, en cerro
Granadillo, describiendo las evidencias (1973, 1995).
En los mapas que proporciona figura como "Complejo Cerro Granadillo" o
"ruinas o necrópolis del cerro del Granadillo", pero no proporciona croquis de las
evidencias.
Describe Polia las evidencias arqueológicas situadas "...en sus laderas y hasta
en su cumbre, se han explorado varios complejos de cuartos construidos en piedras
toscas, dispuestos en largos y anchos andenes." (1972:40). En un trabajo posterior es
más detallado:

27
"A espaldas de la roca monolítica de la Piedra del Chivo [wanka situada en la
cima del cerro], se halla un cuarto con las paredes caídas, que fueron hechas
con piedras bien encuadradas. Toda la parte superior de la cumbre del cerro se
halla bordeada por paredes de contención de piedras toscas... En la parte oriental
del cerro se hallaron varios andenes apuntalados con paredes de piedra, y
complejos de cuartos de piedra no labrada o apenas bosquejada. Las ruinas
están escondidas totalmente entre la maleza del 'bosque húmedo montano'. En el
declive oriental del cerro, la pendiente se hace más suave y termina con una zona
llana, ligeramente inclinada hacia el norte... En esta 'pampada' se hallan restos
de construcciones completamente caídas o usadas como cantera por los
naturales" (1973: 61-62; 1995: 107).

Próximas a la cima se registraron cuevas funerarias.


Principalmente se emplearon rocas sin labrar, excepto posiblemente las
empleadas en el recinto registrado en la cima del cerro, las cuales probablemente
sean labradas. El barro es la argamasa frecuente. Los muros de contención y de
recintos es probable que hayan sido elaborados mediante pircado, no así los muros
del recinto situado en la cima. En el caso de las terrazas constructivas sobre las que
se edificaron recintos y en las paredes de contención que rodean la cima, tras
construir los muros y paredes de contención sobre la pendiente del terreno, se
procedió a rellenar dicho espacio con rocas y tierra.
A partir de las evidencias registradas en las fotografías aéreas y de la
descripción proporcionada por Polia, es posible distinguir los siguientes sectores,
ordenados de mayor a menor altura:
A: evidencias registradas en la cima, como el recinto elaborado con rocas
labradas.
B: muros de contención que forman terrazas, que rodean la cima del
cerro, que se orienta de SO a NE, la coronan en uno o mas niveles.
C: recintos elaborados con rocas sin labrar, dispuestos sobre terrazas
constructivas, las cuales están definidas por muros de contención y
una superficie plana; dichas terrazas se sitúan al sureste de la cima y
se disponen en el eje de orientación suroeste-noreste.
D: recintos de forma indefinida, elaborados con rocas sin labrar,
localizados en la planicie que se encuentra al sureste y este de la cima
del cerro.
El recinto del sector A posiblemente presente planta cuadrangular, lo mismo
que los recintos de los sectores C y D. En cuanto a las terrazas del sector B, dado
que la cima presenta forma alargada, aquellas deben ser de planta rectangular en
28
sus diferentes niveles escalonados, de planta se ven como rectángulos
"concéntricos"; las terrazas del sector C también son de planta rectangular. La
volumetría de las terrazas de los sectores B y C son paralelepípedos cortados
diagonalmente (debido a la pendiente), sobrepuestos y escalonados.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Empleo de terrazas constructivas con edificaciones adosadas a la pendiente
inclinada.
- Terrazas que rodean la cima de un cerro.
- Utilización de pircado en los muros.
El uso del pircado y la ausencia de material cerámico dificulta la filiación
temporal del sitio. Pero tenemos razones para creer que se trata de un sitio preinca
como: la presencia de una wanka en la cima asociada a un recinto, cuevas funerarias
al pie de la wanka, y las terrazas que rodean la cima. Probablemente se trate de un
sitio del Período Intermedio Tardío.
Polia con relación a la cima del cerro indica: "...debió ser usado en la
antigüedad como mirador ya que desde el, como desde Aypate, pueden controlarse
todos los valles de los alrededores." No precisa la función de los demás sectores.
El sector A, además de mirador parece estar relacionado a actividades
ceremoniales debido a la presencia de una wanka pre-Inca y a un cuarto que pudo
haber sido un adoratorio o una reocupación Inca debido a la técnica y materiales
constructivos. El sector B tiene funciones evidentemente ceremoniales, estructuras
escalonadas que coronan o adornan la cima del cerro por sus cuatro costados, son
poco prácticas para ser destinadas a funciones residenciales, debido a la falta de
agua. El sector C está destinado a actividades residenciales, siendo el patrón de
viviendas edificadas sobre terrazas constructivas bastante difundido. El sector D
también está destinado a actividades residenciales, pero de otro tipo de personas
pues se halla sobre una planicie no sobre terrazas constructivas.

40.-EL CAMINO INCA ENTRE CERRO GRANADILLO Y


AYPATE
El Camino Inca pasa hacia el Este de la cima de cerro Granadillo, sobre una
planicie, informa Polia: "En la parte superior de la llanura hay alguna evidencia del

29
camino antiguo, especialmente piedras de delimitación" (1973:62; 1995:107). Sin
embargo en esta parte del tramo en los mapas que presenta el camino pasando por
el Oeste de la cima, lo cual es improbable debido a que hacia el Oeste está
totalmente cubierto de vegetación, a diferencia del Este.
De Cerro Granadillo el camino sigue el rumbo suroeste-noreste dirigiéndose
hacia el Este de la cima del cerro Aypate, es la ruta más corta y las evidencias
registradas hacia el Este de cerro Granadillo así lo indican, el rodeo por el Oeste es
poco práctico.
Invirtiendo la ruta que sigue Polia (1973:55) tendríamos: hacia el Oeste de la
cima de cerro Granadillo, el camino pasaría por Pacae o Pacay por unas chacras,
sube una pendiente hasta llegar a la cima del cerro Cienegal o Senegal, que bordea
por la derecha, el cual se halla en la cadena de cerros comprendida entre cerro
Granadillo y cerro Aypate. De cerro Cienagal el camino continua hasta cerro
Aypate por el rumbo NE, subiendo sus pendientes apreciándose muros de
contención adosados al cerro en medio de la espesura de la vegetación. El ancho
promedio en este tramo varía entre 6 y 7 metros.
Polia indica que el camino sube de Pacay a cerro Cienegal, pero debe tratarse
de un ramal, pues se desvía completamente de la cadena de cerros comprendida
entre Granadillo y Aypate. Este ramal debe ser semejante al explorado entre
Singoya y Hualcuy por nosotros, Hualcuy al Oeste de Pacay.

41.- AYPATE
El cerro Aypate se ubica en una cadena montañosa de la que nacen pequeñas
quebradas que se unen a otras mayores como Sacalla, Mondragón, Vaquería, que
forman parte de la subcuenca del Quiróz, y de otras como la Quebrada Huayos que
alimenta la subcuenca del Macará, domina pues dos subcuencas, que a su vez
forman parte de la cuenca del Chira. Altitudinalmente las evidencias se registran
entre los 2640 y los 2875 m.s.n.m. Políticamente la cima del cerro Aypate constituye
el lindero entre las comunidades de San Bartolomé de los Olleros, Cujaca y Laguna
de Canly; el lindero continua hacia el sureste por la explanada, constituyendo en
este tramo el lindero entre San Bartolomé de los Olleros y Laguna de Canly; otro
punto, situado al sureste de la cima, constituye el lindero entre las comunidades de
30
Talal, San Bartolomé de los Olleros y Laguna de Canly. Las comunidades
anteriores se encuentran en el Distrito y Provincia de Ayavaca.
Convencionalmente las evidencias se encuentran comprendidas entre las
siguientes U.T.M.:
- Sur-Norte: 9479 450 m N - 9480 750 m N
- Oeste-Este: 657 750 m E - 659 000 m E

Respecto al topónimo AYPATE, Polia sostiene que se trata de un topónimo


quechua:
"Para el nombre de Aypate la etimología más cierta debería hallarse en dos
palabras kechuas: 'aya' y 'pata'. Debería sin embargo suponerse una forma
original, reconstruída a partir de 'Ayapata'... La etimología de Aypate, a través de
una forma originaria Ayapata es, entonces, la de 'cima' o 'cumbre de los
muertos'" (1972: 17-18).

En trabajos posteriores reafirma que AYPATE proviene de "...AYAPATA, de


aya:muerto, y pata:terraza, o del verbo aypay, dar alcance a una persona o animal"
(1973: 81; 1995:64). Si bien dicha interpretación es sugerente, más aún si se vincula
el culto a los muertos con el Apu, y que PATA significa además poyo, grada o relax
de edificio, nosotros creemos que se trata de un topónimo local preinca,
perteneciente al grupo lingüístico "CAT", caracterizado por Torero (1989, 1990),
relacionándose CATE al agua o río. Reafirma la hipótesis que se trata de un
topónimo local y pre-Inca, la leyenda registrada por Paucar Pozo (1980: 27-28), que
trata sobre un curaca local, que tenía por nombre Aypate, que se convierte en tal
luego de atrapar un venado sin daño alguno y casarse con la hija del curaca
principal. Aypate sería pues el nombre de un prestigioso curaca local pre-Inca.
Los cronistas soldados que, en 1532, pasaron por Caxas dirigiéndose a
Huancabamba, de ahí a Cajamarca, como Xeréz, Mena, Estete y Trujillo, no
reportan este asentamiento dado que el camino que siguieron se encontraba más al
sur.
Posteriormente Cieza siguiendo el camino Inca, viniendo de Norte a Sur
relata:
"...digo que yendo por el propio camino real de la sierra se llega a las provincias
de Calva y Ayavaca, de las cuales quedan los bracamoros y montañas de los
Andes al oriente, y al poniente la ciudad de Sant Miguel... Saliendo de Caxas se
va hasta llegar a la provincia de Guancabamba, adonde estavan mayores
edificios que en Calva..." (Cieza [1553] 1987: 184).

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No menciona Aypate, al comparar los asentamientos lo hace con Calvas, Caxas
y Huancabamba no con Aypate ni Ayahuaca, probablemente porque siguió un
ramal del camino Inca que no llegaba a Aypate. No cabe duda que transitó por
Ayavaca, pues en otros pasajes se refiere como provincias próximas entre sí a:
"...Guanvambo, Caxas, Ayavaca y sus comarcas... Caxas, Yabaca, Guancabamba y las
demás que con ellas confinan" (Cieza [1553] 1987: 163, 188).
Diego Fernández El Palentino [1571] relata que durante las guerras civiles, se
produjeron muertes en el asiento de Ayahuaca, infringidas por Carbajal y Gonzalo
Pizarro a otros españoles.
El Jesuita Anónimo en su Relación [1600] describe aspectos de la jerarquía de
la iglesia estatal inca:
"Tres diferencias había en la gran Pirca de ministros de los ídolos y templos y
sacrificios. La primera, de los que atendían a la inteligencia de las cosas de su
falsa religión, que eran maestros de las ceremonias y ritos que habían de usar...
De aquella primera diferencia de ministros salían los que habían de ser como
prelados en los pueblos y provincias, y los vicarios y visitadores, porque los
prelados eran como obispos y eran pocos, porque apenas había en todo el reino
diez. En el Collao uno... en Ayahuaca, otro.... entre ellos estaban repartidas
todas las provincias, teniendo cada uno ya conocido su territorio... y todos [los
Villca] reconocían al gran Vilahoma" (Anónimo [1600] 1879: 162-163).

Recuerda Garcilaso, que tras conquistar Huancapampa :


"...pasaron los Incas adelante a conquistar otras tres provincias que también
contienen en sí muchas diversas naciones, empero que al contrario de las
pasadas [Huancapampa], que vivían como gentes políticas tenían sus pueblos y
fortalezas y manera de gobierno, juntábanse a sus tiempos para tratar del
provecho de todos... Llámanse estas tres provincias, que eran las principales,
Casa, ayahuaca y Callua." ([1609] 1963: 295).

Tras la resistencia al Imperio, sus tierras fueron repobladas por mitimaes


instalándose asentamientos Inca, de los cuales Garcilaso no proporciona detalles.
Guaman Poma proporciona un listado de asentamientos, algunos posiblemente
asentamientos españoles, de Norte a Sur menciona a: Catamayo (Tambillo),
Conchanama (Tambo Real), Yerba buena (Tambillo), Guancabamba (pueblo,
tambo real) ([1615] 19: 881-882. Las referencias coloniales, incluida la de Guaman
Poma, no son claras respecto a si hacen referencia a Aypate, Ayabaca Viejo
(reducción), Ayabaca actual.
La primera referencia de Aypate es proporcionada por Von Humboldt, quien

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en su itinerario de viaje registra:
"El 5 de agosto de Ayabaca a Olleros, Hacienda al pie del Cerro Aypate, después
de haber pasado el valle de Cutaco [Quebrada Olleros]... El 6 de agosto de
Olleros... a Gualtaquillo por los valles del río Parcochaca, Santa Rosa y Aranza"
([1802]: 1991: 17-18).

Siguiendo tal itinerario es improbable que haya logrado subir al cerro Aypate,
pues habría necesitado de un día por lo menos para subir y bajar, registra una
valiosa, recogida probablemente en Olleros:
"Al este de Aypate está situada sobre la Cordillera una planicie llamada la plaza
del Inga, con ruinas de un palacio y de todo un pueblo Peruano... Este palacio al
este de Aypate está ciertamente situado en el camino que va del Azuay a
Cajamarca y quizás al Cuzco." (op. cit. p. 18).

Castro Pozo (1925), refiriéndose a los cerros encantados que tienen ruinas y
tesoros de gentiles, menciona al Ereo (Tambo Grande) y Aypate. Cabe señalar que
Castro Pozo era ayabaquino y conocía profundamente la región.
En la exploración arqueológica efectuada por R. Matos y F. Galvez, se
registraron el 1° de febrero de 1963 los sitios de Llantuma, Pampa de Lobo, Palta-
Marca y Llantuma 2, situados al noreste de Ayavaca, al día siguiente retornaron a
Sullana (1963: 12-14). Habrían necesitado por lo menos dos días para ir y volver de
Aypate desde Ayavaca, por ello no es posible en dicha exploración hayan registrado
Aypate; tal como figura en una publicación posterior (Matos 1965-66).
Estudiosos locales, como el profesor J. Paucar Pozo, exploraron los vestigios de
Aypate:
"...con el fin de arrancarle los secretos que guardan las ruinas y la fortaleza de
Aypate, inquietó mi espíritu de investigación para dejar establecidas referencias
básicas del pasado histórico que sirvan para la posteridad, me llevó a realizar
varias expediciones con mis contemporáneos (1928), posteriormente como
profesor con mis alumnos (1944)" (1980: 142).

Sobre el "descubrimiento" de Aypate relata:


"Las ruinas de Aypate fueron descubiertas sin precisar fecha por un indígena
que buscaba su ganado perdido por esos lugares quedó asombrado al contemplar
altos de piedra, restos de cerámica y de metal" (op. cit.: p. 139).

También Florentino Galvez Saavedra y Manuel Vegas Castillo hacen


referencia en sus trabajos (contenidos en Folklore y Bronces Históricos) a Aypate.
Sobre este período comprendido entre 1900 y 1965 indica Matos:
"Existen ocasionales referencias en notas de viajeros, artículos periodísticos de
33
autores locales, muchos de ellos refiriéndose a Caxas en la región de
Huancabamba y Aypati en Ayabaca." (1965-6: 90).

Polia sobre dicho período nebuloso informa:


"Desde hace tiempo se conocía la existencia de ruinas en el sitio de Aypate, una
cumbre boscosa y empinada de la serranía de Ayabaca, en el departamento de
Piura. Las voces eran discordes y no faltan las leyendas. Los campesinos que
cultivan las pequeñas huertas de los valles hablan de un cerro encantado y
repiten historias poéticas y fantásticas en torno a las ruinas que dominan la
cumbre. Pocas veces conducen el rebaño a los pastos que están cerca de las
ruinas, y cuando llueve se persignan porque "el cerro se pone bravo" y los
espíritus que en el moran hacen oír su voz... La única cosa cierta era que existían
unos muros de piedra. Por otro lado las leyendas nos hablan de un Inca y sus
ejércitos. Dicen que edificaron una fortaleza en Aypate luego de haber derribado
la resistencia de los indígenas tras una larga y sangrienta lucha." (1972: 9-10).

En 1966 Matos proporciona la primera descripción detallada de Aypate,


destacando su ordenamiento espacial, material constructivo, extensión, filiación
Inca, cerámica y líticos asociados y definiéndolo como un tambo incaico situado en
el Camino Inca que se dirige a Quito. Sin embargo es dudoso que está brillante
aproximación sea producto de una prospección in situ, debido al itinerario seguido
en 1963, salvo que se haya efectuado una exploración posterior a 1963 de la que no
hemos tenido información.
Mario Polia inicia en los años setenta los trabajos de prospección y limpieza en
Aypate:
"Una primera expedición al sitio, en el mes de Junio de 1971, nos permitió
comprobar la existencia de unas ruinas -con toda evidencia incaicas-... se logró
levantar un plano topográfico [del complejo "B"]... El 3 de Diciembre una
segunda expedición completó los planos topográficos de los complejos
arquitectónicos hasta ahora más importantes [complejo A] y culminó con el
hallazgo, inesperado, de una pirámide escalonada..." (1972:11-12).

Una tercera exploración se efectuó en 1972:


"En el curso de los meses de agosto y setiembre una tercera exploración a Aypate
logró descubrir nuevos complejos arqueológicos, que hemos denominado 'C', 'D',
'E', procediéndose luego a levantar su plano. Se halló asimismo un camino que
ingresaba a la plaza central de Aypate...". (1973: 36).

De aquella fecha datan los planos de la que denomina CIUDADELA,


(conformados por los complejos A, B, C, D, E) y la PIRAMIDE; planos que son
republicados en su trabajo reciente (1995). El plano de la CIUDADELA presenta el
norte completamente errado.

34
Recientemente Polia añade:
"Después de aquellas primeras visitas se efectuaron muchas otras: en 1973 se
llevaron a cabo algunos ensayos preliminares de excavación en áreas muy
restringidas; en 1974, en 1985, en 1986, en 1987 y anualmente hasta el 1991."
(1995: 85-86).

De aquellas exploraciones tenemos información de las excavaciones efectuadas


en 1974, las cuales fueron dadas a conocer luego de 21 años (1995); también de las
prospecciones efectuadas en 1991, publicadas en 1995, en las que registra los
sectores que denomina "Gran edificio rectangular (ER)" y la "Estructura con
Terraza", pero no ofrece planos de los mismos. De las demás exploraciones no
tenemos información, si es que acaso existe. También ha propuesto la probable
función de los sectores que registra. También tenemos información de los trabajos
de M. Polia y M. Hildebrandt en Aypate, a través de Kauffmann (1973: 478).
En el Catastro Arqueológico del Departamento de Piura, editado por el
Concejo Provincial de Piura (1975), se registra Aypate diferenciando dos tipos de
construcciones correspondientes a la etapa pre-Inca y a la Inca, así como el empleo
de técnicas constructivas antisísmicas. La identificación y señalización oficial de
Aypate como sitio arqueológico es efectuada por Paucar Pozo quien así efectuó:
"... la última expedición oficial por intermedio del INC, filial en Trujillo, de
setiembre a noviembre de 1977, informes presentados a las dependencias
oficiales de Piura, Trujillo y Lima del INC" (1980: 142).

Más información sobre Aypate está contenida en La Prensa (Lima) los días 7
y 8 de enero, 30 de marzo y 7 de octubre de 1978. En setiembre de 1980, una nueva
expedición dirigida por Pauta Salas y Vilchez Rosado, con autorización del INC,
efectúa una detallada descripción y medición de los sectores que presentan
arquitectura, su posible función, se presenta el itinerario y las actividades
desarrolladas durante el viaje de estudios, y se ilustra con cuatro hermosos bocetos
(Pauta y Salas 1981: 3-11).
En 1985 se realizaron excavaciones en el pozo de ofrendas o utqu del Sector B
del Acllahuasi, estuvieron a cargo de Graciela Aragón de Vettori, no esta claro para
que entidad realizó tal trabajo. Los objetivos de la excavación eran demostrar la
función ritual del pozo de ofrendas, determinar la estratificación social, política y
religiosa del sitio (Aragón 1987). En 1987 se efectuó la delimitación de Aypate
mediante una poligonal cerrada, tras el convenio suscrito entre Cooperación
Popular de Ayabaca y el INC Departamental Piura, con el apoyo de la
35
Municipalidad Provincial de Ayabaca. El plano de delimitación se terminó en enero
de 1988.
El 15 de mayo de 1989 mediante Resolución Jefatural N° 247-89 INC, Aypate
es declarado Zona Arqueológica Intangible, siendo inscrito como Bien Inmueble e
integrado al Patrimonio Cultural de la Nación. Se declaró intangible el área de
156.061 hectáreas y un perímetro lineal de 4986 mts.
Por nuestra parte efectuamos una prospección preliminar en mayo de 1991
efectuando registro fotográfico y elaborando un informe. Posteriormente tras
gestionar el apoyo económico de la Municipalidad Provincial de Ayavaca y el
permiso respectivo del INC durante todo el año 1994, efectuamos la prospección
arqueológica en febrero de 1995, así como el registro arquitectónico, recolección de
material cerámico, registro fotográfico y levantamiento de planos. Previamente, en
setiembre de 1994 presentamos un informe del Trabajo de Gabinete Preliminar a la
Municipalidad Provincial de Ayavaca, detallando las informaciones sobre las
investigaciones efectuadas, describiendo los sectores, la posible función de los
mismos, su área de cobertura y recursos naturales, proporcionamos además un
croquis elaborado a partir de las fotos aéreas. Producto de la prospección efectuada
en febrero 1995, elaboramos dos publicaciones (1995a y 1995b), en las que tratamos
sobre la ubicación, descripción, ecología circundante, topónimo, actividades sociales,
desarrolladas, función de los sectores, distribución en la provincia Inca de
Ayahuaca, tiempo de caminata a otros asentamientos, extensión, una reseña sobre
su situación actual y las investigaciones efectuadas; así como un plano general y
dibujos del material cerámico. Recogiendo la información del Jesuita Anónimo
hemos propuesto la residencia del Vilac en Aypate (1995a: 100, 109), quien estuvo
dedicado al culto solar.
En setiembre de 1994 la Municipalidad Provincial de Ayabaca y el INC
Departamental de Piura suscribieron un convenio para conservar, restaurar y poner
en valor Aypate; concentrándose los trabajos en la mal denominada PIRAMIDE, la
CIUDADELA, la PLAZA CEREMONIAL y las portadas que flanquean el ingreso a
la CIUDADELA. Los trabajos concluyeron en Marzo de 1994, siendo dirigidos por
el Arq. Orlando Angulo Z. También se levantaron nuevos planos de planta y
perfiles, a los que no hemos tenido acceso. Producto de aquel trabajo, Angulo
sustentó una ponencia en setiembre de 1995, en la que trató sobre Aypate, en los
aspectos de: Ecología, Geología, descripción arquitectónica, distribución espacial,
36
técnica constructiva, función, caracterización como un centro administrativo Inca,
planificación, entre otros.
En un reciente trabajo Polia (1995) plantea que el Ayahuaca registrado por el
Jesuita Anónimo y Guaman Poma es Aypate; respecto a la información del Jesuita
Anónimo se refiere a Ayahuaca como nombre de la provincia y Aypate
correspondería a su residencia, tal como nosotros los hemos propuesto (1995a,
1995b). Creemos que la información de Guaman Poma (1616) no se refiere a Aypate
sino a la reducción de indios española (Ayabaca Viejo).
Incluiremos aquí sólo las descripciones generales del asentamiento, no las
detalladas por sectores.
Von Humboldt informa:
"Al este de Aypate está situada sobre la cordillera una planicie llamada la plaza
del Inga, con ruinas de un palacio y de todo un pueblo peruano..." ([1802] 1991: 18).
Matos, refiriéndose a Aypate y Caxas señala algunas características: "...ambos de
ocupación incaica, con edificios de sillar labrado, cerámica policromada de estilo
cusqueño..." (1966:90). Más adelante, refiriéndose a Aypate, Matos añade:
"Presenta construcciones de planta cuadrangular, con piedras irregulares y la
parte central con sillar labrado, de estilo poligonal cusqueño. Posiblemente se
trata de un tambo estatal del período Inca. Tiene una extensión de 600 m. por
100 m. Los edificios están ordenados en hileras, separados por calles y
pasadizos. Tiene una plazuela central." (op. cit. p. 38).

Polia describe la parte principal del asentamiento:


"El espacio ocupado por las ruinas se presenta como una planicie que constituye
ello llamamos ‘la plaza central’. Al fondo, presenta largos andenes que
flanquean una segunda planicie, de nivel más alto, donde se hallan los complejos
principales. A las espaldas de esta gran plaza se encuentra una cumbre, la más
alta del cerro, que se eleva unos cincuenta metros sobre su nivel." (1972: 14-15;
1973: 44; 1995: 86).

En el Catastro Arqueológico de Piura se describe también el asentamiento:


"...en las faldas de un cerro, están las ruinas de una antigua ciudad llamada
Aypate, de ocupación Inca, con dos tipos de construcciones: uno de
inconfundible estilo Cusco, con portadas de doble jamba, largos pasadizos entre
los patios, escalinatas de muchas gradas y habitaciones en torno a los patios, todo
hecho con sillares finamente trabajados y tallados en colores rosado y gris
oscuro; otro, indudablemente pre-Inca, de piedras sin labrar, con mortero de
barro, cuyos edificios en su mayoría, habitaciones y corrales se extienden sobre
amplias plataformas escalonadas, desde el linde de las construcciones incaicas
hasta la cumbre del cerro..."( 1975: 6).

37
Pauta y Vilchez reportan de su exploración que:
"Si se observa desde la llanura [de aproximadamente 200 por 70 mts.], se
localizan dos elevaciones, que una a la derecha ("La Pirámide" o "Piraña") y
otra a la izquierda ("El Mirador") quedando entre ambas y al centro pero más
bajo, las construcciones arquitectónicas de la ciudad fortaleza, que se levanta en
sucesivos terraplenes y andenes, siendo muy difícil formarse una mejor idea del
lugar, completamente cubierto de espesa y hostil vegetación...[Alrededor de la
Ciudadela] hay una sucesión de muchos andenes que van descendiendo con
construcciones de murallas o muros de piedra no labradas, tan sólo algunas
puertas que son bloques paralelepípedos que se suceden a distintas distancia...
En la zona hay así mismo cordones de pircas que rodean a las ruinas y se van
perdiendo confundiéndose en la maleza..." (1975: 6-8).

Paucar Pozo (1980: 139-141) también presenta una descripción de la


denominada "Ciudadela" y de la "Pirámide" de Aypate. Por nuestra parte también
hemos proporcionado una descripción general, ilustrada con un plano parcial de
Aypate (1995 a: 99; 1995 b ).
A continuación efectuaremos el análisis arquitectónico sector por sector,
precediendo cada análisis de las referencias previas para cada sector, sin incluir las
mediciones en dichas referencias, sino en el ítem correspondiente.
En la sectorización general, seguiremos la nomenclatura propuesta por Polia,
continuando la numeración con otros sectores no numerados.

i) SECTOR F
Empezar una sectorización con la letra F y no la letra A, merece una
explicación, los sectores de la A hasta la E ya han sido designados por Polia (1973),
pero el acceso a este conjunto de sectores aún no esta sectorizado Está situado al pie
de la planicie libre de edificaciones, conformado por muros perimétricos que son
divididos por una escalinata que conducen hacia el sector A; a ambos lados de la
escalinata se encuentran recintos, al igual que en la parte externa del muro
perimétrico.
Inicialmente Polia (1972) incluyó este sector como parte de ello denomina
Complejo ‘A’, pero en trabajos posteriores (1973, 1995) lo deja fuera de dicho
complejo. Describe Polia:
"Situándose en el centro de esta plaza y mirando hacia la cumbre, al fondo y al
lado izquierdo, se encuentran dos anchos andenes apuntalados con piedras
toscas,... Una escalera...permite una muralla..." (1972: 29). En trabajos
posteriores añade: "...Esta escalera -flanqueada de piedras- ... Al lado izquierdo
[de la escalera], como quien está hacia la escalera... En el extremo superior de la
38
escalera, se abre en la muralla una puerta..." (1973: 44-45; 1995: 86).

En su reciente trabajo añade además "Otros dos cuartos (cuarto 2, cuarto 3) se


encuentran a la derecha de la escalera y la muralla forma la pared del más pequeño de
ellos." (op. cit. 86).
Pauta y Vilchez, situados en la planicie, ingresan al sector F y :
"...comienza a verse los primeros vestigios de la arquitectura y luego las
construcciones se hacen más notorias, recibiéndonos, primero una escalera de
aproximadamente 88 peldaños o gradillas de lajas de piedra...bordeando ambos
extremos de la escalinata se encuentran los muros de piedra... Subiendo los 88
peldaños nos encontramos con un anden, murallas..." (1975:7).

Paucar Pozo informa que:


"...se empezó a ascender por una escalinata... construída de lajas de piedras
irregulares, ligeramente pulidas. Son 65 gradas que han sido cubiertas por la
maleza, la escalinata conduce a una portada..." (1980: 139-140).

Por nuestra parte hemos informado escuetamente que: "Hacia el sur de la


plaza, atravesando un alto muro perimétrico, se asciende por escalinatas..." (1995a:
99; 1995b). Comparando las descripciones y apreciando los planos es posible
establecer la siguiente sectorización:
- Muro perimétrico elevado que separa al
sector F del espacio libre de edificaciones
y de los costados: Elemento I
- Escalinata que conduce al sector A: Elemento II
- Muros que flanquean la escalinata: Elemento III
- Terraza atravesada por la escalinata sobre
la que se edifican recintos: Elemento IV
- Subunidades al interior del muro perimétrico: a,b,c; la primera situada a la
izquierda de la escalinata.
- Subunidad al exterior del muro perimétrico.

En el elemento I se emplearon rocas sin labrar de tamaño mediano y grande.


En el elemento II se emplearon lajas de roca, pulidas en la parte externa superior,
para los peldaños, mientras que el elemento III es constituido por rocas de tamaño
pequeño y mediano. Principalmente tierra y rocas constituyen el elemento IV. Las
subunidades a, b, c y d fueron elaboradas con rocas sin labrar de tamaño mediano y

39
chico. Barro fue empleado como argamasa.
En el elemento I se empleó el pircado pero con doble paramento, de allí su
tamaño muy ancho, constituye además el muro de contención del elemento IV. El
espacio comprendido entre la parte interna del elemento I y el ingreso al sector A
fue rellenado con tierra y rocas, apisonado, formándose el elemento IV, el cual
además presenta muros de contención laterales. El elemento II se construyó luego
de hacer un corte diagonal al elemento IV, apareciendo como un plano inclinado
desde la planicie hasta el ingreso del sector A, dicho plano inclinado fue cubierto por
peldaños conformados por lajas de roca. A ambos lados de la escalinata, a modo de
muro de contención de la terraza cortada, se edificaron muros mediante pircado, los
cuales constituyen el elemento III. Las subunidades a, b, c y d se construyeron
mediante pircado sobre la terraza y la planicie respectivamente, posiblemente
fueron techadas a dos o cuatro aguas.
Las subunidades y elementos que conforman el sector F están dispuestos
formando unidades. La Unidad 1 es definida por el lado izquierdo del elemento I, el
muro de contención situado a la izquierda, la parte anterior de la muralla del sector
A, y la parte interna del elemento III; la Unidad 1 tiene una figura geométrica, al
interior de que se encuentra la subunidad a, que constituye a la vez los muros de
contención de la parte izquierda de la terraza. La Unidad 2, está constituida por la
escalinata y sus muros laterales, es decir los elementos II y III. La Unidad 3 es
definida por la parte interna del elemento III, el tramo derecho del elemento I, el
muro de contención situado a la derecha y la parte externa de los sectores O y E,
formando así una figura geométrica de cuatro lados, al interior de que se disponen
las subunidades b y c. La Unidad 4, es definida por la parte derecha externa del
elemento I que en una esquina rodea ortogonalmente a la subunidad d.
La terraza de la Unidad 1, vista de planta es un trapecio; en volumen
constituiría un paralelepípedo del que se ha eliminado una esquina. La Unidad 2, de
planta se observa como un rectángulo alargado; en volumen constituye un
paralelepípedo seccionado diagonalmente. Vista de planta la terraza de la Unidad 3,
se observa como un trapecio; en volumen constituye un paralelepípedo sin una
esquina. La subunidad "b", de planta se observa como un rectángulo; mientras que
la subunidad "c" se aprecia como un trapecio. La subunidad "d", de la Unidad 4,
es un cuadrado visto de planta.
Se considerarán las esquinas externas al efectuar las medidas, expresadas en el
40
siguiente cuadro :

UNIDAD SUBUNIDAD ELEMENTO LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR


DE MURO

a 11.8 7.65

1 I 82.0 4.0 1.50

IV 82.0-50.0 27.5-35.0

2 II 33.0 4.0-4.75

III 33.0 1.32

b 12.2-12.3 7.10

3 c 7.1 4.4-7.0

I 42.0

IV 42.0-76.0 28.4-42.0

4 d 4.5 4.2

CUADRO N° 64: DIMENSIONES DEL SECTOR F (ACLLAHUASI) DE


AYPATE

En el ancho del elemento IV (terraza) se consideró la extensión de los muros de


contención laterales.
En cuanto a la escalinata, el número de peldaños variaría entre 88 y 65
peldaños, aunque pueden tratarse de 86 peldaños; actualmente es difícil de precisar
el número exacto de peldaños debido al deterioro. Cada ancho de peldaño mide 0.30
m. y de altura 7.5 cm., aunque esto varía ligeramente de peldaño a peldaño.
Se registraron vanos de acceso en las subunidades a, b y c, orientados hacia el
oeste, pero en pésimo estado de conservación, por ello no fue posible registrar sus
41
dimensiones. El ancho del acceso que conduce de la planicie varía entre 4.0 y 4.75
mts.
Destacan los siguientes características arquitectónicas:
- Terraza constructiva con muros de contención, que se constituye como muro
perimétrico.
- Recintos de planta rectangular edificados sobre la terraza constructiva.
- Escalinata con muros de contención laterales, que atraviesa la terraza
constructiva.
El sector F como parte de Aypate es de filiación Inca.
El sector F cumple funciones de restringir y controlar el acceso desde la
planicie hacia los sectores situados tras el extremo superior de la escalinata. La
subunidad a y el acceso situado al inicio de la escalinata son los dos lugares de
control del acceso en la escalinata. Otro posible lugar de acceso lo constituyen el
espacio formado por las subunidades b y c y una abertura situada en el muro de
contención derecho (hacia el Oeste), acceso que es controlado por dichas unidades;
considera Polia (1995: 86) que dichas subunidades pueden haber sido construídas en
un segundo momento de ocupación, pero no existe sustento estratigráfico que lo
demuestre, por ello asumimos que se trata de dos lugares de acceso controlado que
funcionaron contemporáneamente. Opina también Polia que:
"Los cuartos ubicados en los andenes exteriores, a la derecha y a la izquierda de
la escalera que sube a las fortificaciones (cuartos c.1, c.2, c.3) debido a su
posición parecen haber sido cuartos para alojamiento de personal de control."
(1995: 93; 1973: 51).

ii) SECTOR A
El sector A está constituido por una cancha con dos niveles, rodeada de
recintos, a la que se accede a través del sector F. Constituye gran parte del complejo
‘A’ definido por Polia (1972, 1973, 1995).
Será omitidas las descripciones de material constructivo, dimensiones, número
de accesos. Refiere Polia:
"Una escalera... permite subir desde la plaza al segundo andén, a espaldas del
cual se levanta una muralla hecha de piedras. En dicha muralla se abre una
puerta construída con piedras de granito rosado labradas en forma de
paralelepípedos... La puerta se presenta con la típica abertura de forma
trapezoidal... Ingresando a la fortificación, a la derecha y a la izquierda, se
hallan dos terraplenes que se apoyan directamente en la muralla exterior y en
cuya parte superior están construidos dos cuartos, uno a la izquierda de la

42
entrada y uno a la derecha... En frente de quien ingresa, y desde la esquina del
cuarto de la derecha, se originan dos muros: uno hacia el interior del corredor...
El otro muro forma como un borde que flanquea el corredor bloqueando el
pasaje a la derecha y se acaba... contra un andén... un largo corredor se halla
situado entre la fachada de los dos cuartos de la izquierda y la pared de
apuntalamiento... que bordea una ancha plaza hacia la derecha... Hacia él se
abren dos puertas por cada cuarto... Una escalera de 42 gradas... sube hasta el
nivel de la plaza... El lado frontal... es abierto hacia el corredor, los otros se
encuentran flanqueados por construcciones. A la derecha, al lado de la escalera,
se halla un cuarto... Sobre el mismo eje está situado otro largo cuarto... A la
izquierda hay un cuarto... separado por un estrecho corredor, de un cuarto
similar al de la derecha... Al fondo dos cuartos... separados al centro por un
corredor... A la derecha de la plaza hay un andén... que bordeaba hacia afuera
los cuartos. A la izquierda otro andén más ancho, el cual tenía al fondo una
pared que, haciendo cortina, bloqueaba el pasaje hacia las espaldas de la plaza
misma." (1972: 29-32).

En trabajos posteriores, Polia se refiere al sector A de la siguiente manera:


"Al extremo superior de la escalera se abre en la muralla una puerta... [que] se
presenta con la típica abertura de forma trapezoidal... Siendo la puerta de doble
jamba, hacia el interior de la muralla la abertura se reduce... Ingresando a la
fortificación, se hallan a la derecha y a la izquierda, dos terraplenes que se
apoyan directamente en la muralla. En la parte superior del terraplén de la
izquierda hay dos cuartos... Los costados de las puertas de estos cuartos, cuya
abertura en origen era trapezoidal... A la derecha de la entrada de la
fortificación, se halla un muro que empieza en la misma muralla y forma como
un borde que flanquea el corredor bloqueando el pasaje hacia la derecha y
termina.. contra un andén... En este muro se origina, hacia el corredor, una
pequeña pared que en parte reduce el ancho del mismo... Un largo corredor se
abre entre la fachada de los dos cuartos de la izquierda y la pared de
apuntalamiento en piedras toscas que bordea una ancha plaza a la derecha... El
extremo SE de este corredor es más angosto... Una escalera de 42 gradas... sube
hasta el nivel de la plaza del complejo A... El lado frontal... está abierto hacia el
corredor, los otros se encuentran flanqueados por construcciones... A la derecha
de la plaza, al lado de la escalera, se halla un cuarto con dos puertas hacia el
exterior del área, es decir hacia la plaza del Complejo B [¿?]. Sobre el mismo eje
se ubica otro gran cuarto... A la izquierda de quien ingresa a la plaza hay un
cuarto... Este cuarto está separado por un estrecho corredor de otro similar al de
la derecha... Al fondo de la plaza, dos cuartos... están separados por un
corredor... A la izquierda de la plaza hay otro andén más ancho, que tenía al
fondo una pared que servía de cortina a la plaza y bloqueaba el pasaje a la
misma. (1995: 86-87; 1973: 45-46). Básicamente las descripciones anteriores y
recientes son las mismas.

Paucar describe el sector A:


"... la escalinata conduce a una portada... La abertura de la portada es de forma
trapezoidal. Al entrar se notan dos cuartos... uno a la derecha y otro a la
izquierda separados por un espacio... Avanzando unos cuantos metros se toma la
izquierda y se ve un corredor entre la fachada de los dos cuartos... que bordean

43
un ancho patio. El corredor tiene un lado más angosto que el otro... Al terminar
este compartimiento hay otra escalinata de 42 gradas... que conduce a una
extensión... al parecer es un patio. A la derecha junto a la escalera se halla un
cuarto... con la puerta hacia afuera del recinto, en la misma dirección existe otro
similar... que el anterior. Al fondo se ven dos ambientes... separados por un
pasaje al centro." (1980: 139-140).

Pauta y Vilchez señalan que:


"Subiendo los 88 peldaños nos encontramos con un anden, murallas y una gran
portada... de abertura [de] forma trapezoidal estilo Inka... Siguiendo en ascenso,
inmediatamente se haya al costado izquierdo 42 escalinatas... Este lugar
constituye el recinto mayor o plaza... con un cerco perimétrico... pudiéndose
notar que en los laterales de la plaza y fuera de ella, hay compartimentos o
cuartos que limitan con los muros... La plaza ["Gran plaza"] tiene su nivel más
alto y amplio entre el último peldaño subiendo y la puerta de acceso al segundo
gran recinto." (1981: 7).

Escuetamente hemos señalado que: "...se asciende por escalinatas, pasando dos
accesos, a un sector formado por cuatro canchas rodeadas de cuartos..." (1995 a: 99;
1995 b). A las descripciones registradas anteriormente, habría que añadir que el
recinto que está junto a la escalinata no pertenece al sector A, por presentar sus
accesos hacia otro patio. Existe además una pequeña escalinata que conduce al
patio de mayor nivel, al centro del cual se halla un pozo. En base a las descripciones
proporcionadas y a los planos es posible distinguir los siguientes elementos y
subunidades que integran el sector A.
- Elemento I: El acceso de forma trapezoidal con doble jamba, por el que se
accede al sector A.
- Elemento II: Pasaje en forma de escuadra que conduce a un patio y a una
escalinata.
- Elemento III: el patio de nivel inferior, al pie de la escalinata, sobre el que se
edifican dos recintos.
- Elemento IV: muro perimétrico que rodea el sector A por el Norte y el Este.
- Subunidades a y b construídas sobre el patio de nivel inferior, hacia donde dan
sus accesos, sus muros posteriores están definidos por el muro perimétrico.
- Elemento V: escalinatas de 42 gradas que conducen desde el patio de nivel
inferior hasta el patio de nivel superior por su costado.
- Elemento VI: pequeña escalinata que conduce desde el patio de nivel inferior
hasta el de nivel superior por su parte central.
- Elemento VII: terraza de nivel superior, al que se accede mediante escalinatas.
44
- Subunidades construídas sobre el patio de nivel superior, tomando el centro de
dicho patio tendríamos, hacia el noreste las subunidades "c' y "d"; hacia el
sur, "e" y "f"; hacia el suroeste la subunidad "g". Todas las subunidades
presentan accesos hacia el patio de nivel superior.
- Elemento VIII: pozo situado al centro del patio de nivel superior.
Las equivalencias con la sectorización propuesta por Polia recientemente
(1995) y la manejada por nosotros es la siguiente:

POLIA NUESTRO
Plaza A............................... Elemento VII
c. A 4 ............................... Subunidad a
c. A 5 ............................... Subunidad b
c. A 6 ............................... Subunidad c
c. A 5 ............................... Subunidad d
c. A 4 ............................... Subunidad e
c. A 3 ............................... Subunidad f
c. A 2 ............................... Subunidad g

Respecto al material constructivo, el acceso de forma trapezoidal está


construido de rocas labradas cuyas formas son de paralelepípedos, alcanzan hasta
1.50 m. de largo. Rocas sin labrar forman el muro de contención de la terraza que
constituye el patio de nivel superior. En todos los muros de las subunidades sólo se
empleó roca labrada en los costados de los accesos y en las esquinas; en los muros se
utilizó roca sin labrar, semilabrada externamente o completamente labrada, los
colores de las rocas varían de gris a rosado, siendo parcialmente cubiertos por
musgo. Las gradas de escalinatas (elemento V) son lajas de roca de hasta 0.60 m. de
largo. Se aprecia que los muros de las subunidades, además de las rocas que forman
la parte inferior, están construidas por capas de barro en la parte superior de los
muros, las que posiblemente constituyan adobes o mezcla de barro con rocas
pequeñas.
El muro perimétrico está conformado por rocas sin labrar, excepto a los
costados del acceso principal. En las subunidades, muros de contención y muro
perimétrico se utilizó barro, rocas pequeñas como argamasa. En el acceso principal
parece haberse empleado arcilla diluida entre los bloques labrados. El muro
45
perimétrico constituye, a la vez, un muro de contención de la terraza constructiva,
cuya superficie es el patio de nivel inferior (elemento III), sobre el cual se
construyeron las subunidades "a" y "b"; sobre dicha terraza constructiva, se edificó
otra, que es definida por un muro de contención erigido sobre el patio de nivel
inferior. La superficie de la última terraza constructiva, constituye el patio de nivel
superior, alrededor del cual se edificaron las subunidades d, e, f y g; al centro del
patio de nivel superior se cavó un pozo, con rocas de contención laterales, dicho
pozo posiblemente presente una canaleta subterránea que se une con el pozo situado
en el sector vecino.
Los muros de las subunidades presentan mezcla de técnicas constructivas; a
los costados de algunos accesos y en algunas esquinas se aprecia el canon isódomo;
en otras partes de los muros se aprecia que el pircado predomina sobre el aparejo
celular rústico visible en pocos tramos. Ambas escalinatas se construyeron tras
dejar un plano inclinado en la terraza superior (elemento VII), construyéndose
muros de contención laterales y colocándose los peldaños que permiten acceder a la
terraza superior.
El pasaje en escuadra (elemento II), el patio de nivel inferior y las subunidades
a y b, conforman la Unidad 1 por estar al mismo nivel. Mientras que la terraza de
nivel superior, las otras subunidades y el pozo central constituyen la Unidad 2, por
situarse en un mismo nivel. Ambas unidades están vinculadas mediante escalinatas.
Una tercera unidad se sitúa en la parte posterior de las subunidades c y d, está
limitada por el muro perimétrico hacia el este y sureste, flanquea la Unidad 2.
Las subunidades vistas de planta varían entre formas trapezoidales y
rectangulares. Las escalinatas presentan planta rectangular, volumétricamente son
paralelepípedos cortados diagonalmente. El patio de la terraza superior tiene
planta trapezoidal, al igual que el patio de nivel inferior.
Al efectuar las mediciones se consideraron las esquinas externas como
referentes, formando así figuras geométricas simples, obteniéndose las siguientes
magnitudes:

46
DIMENSIONES

UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ALTO ESPESOR


DE MURO
1 a 20.2-19.7 9.0 1.4-1.5 0.8-1.1

b 20.0-21.2 8.3 1.4-1.5 0.8-1.1

c 9.2-10.0 8.2 1.4-1.5 0.8-1.1

d 33.8-34.2 8.9 1.4-1.5 0.8-1.1

2 e 18.5-18.8 7.6 1.4-1.5 0.8-1.1

f 18.1-19.4 8.8 1.4-1.5 0.8-1.1

g 33.1-34.3 8.5 1.4-1.5 0.8-1.1

1>2 V 16.0 0.5-0.8

VI 1.5 1.5

2 VIII 2.4 2.4

1,2,3 IV 3.0 (*) 1.5

CUADRO N° 65: DIMENSIONES DEL SECTOR A (ACLLAHUASI) DE


AYPATE

Se registraron los siguientes vanos de acceso, medidos a 1.1 m. del nivel del
suelo.

SECTOR UNIDAD SUB NÚMERO ANCHO


UNIDAD DE VANOS

F>A I 1 1.2-2.1

1 a 2 1.6

b 2 1.5

c 1 1.2

A d 4 1.7

2 e 2 1.15

f 2 1.15

g 4 1.7

47
CUADRO N° 66 : DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR A
(ACLLAHUASI) DE AYPATE
Destacan las siguientes características arquitectónicas del Sector A:
- Acceso de forma trapezoidal, con doble jamba.
- Terrazas constructivas sobrepuestas y escalonadas
- Escalinatas que vinculan patios de nivel distinto
- Recintos de planta ligeramente trapezoidal, con tres pares de tamaño
semejante.
- Presencia del patrón cancha.
- Pasaje inicial que restringe el acceso.
- Pozo situado al centro de un patio.
Tras los trabajos de limpieza y consolidación de los recintos se pudo registrar
material cerámico en la subunidad "g".
La muestra estuvo conformada por 4 ó 5 vasijas, representadas por
fragmentos de cerámica, algunos diagnósticos y otros no diagnósticos.
- La vasija 1, representada por un fragmento, probablemente por la juntura de
la parte central de un base tipo pedestal. La pasta está conformada por las
siguientes partículas carbonatos, cristales negros, oxido de fierro, alcanzando
un tamaño máximo de 1 mm; el color de la pasta es anaranjado marrón y la
cocción oxidante. La aplicación de engobe es la técnica de tratamiento
superficial, siendo su color marrón oscuro.
- La vasija 2, está representada por 42 fragmentos, 5 de ellos diagnósticos
corresponden al cuello con apéndice, juntura entre cuerpo y cuello. El espesor
de las paredes varía entre 5 y 11 mm. Las partículas presentes en la pasta son:
carbonatos (2 mm.), cuarzo (5 mm.), mica, oxido de fierro. El color de la pasta
varía entre anaranjado y marrón claro; la cocción varía entre oxidante y
reductora. El engobe es color marrón. También se aprecia internamente,
presenta huellas de bruñido. La vasija 2 es una vasija de almacenamiento con
apéndice, el diámetro medido en la juntura del cuello y el cuerpo varía entre
27 y 33 cms.
- La vasija 3, representada por 4 fragmentos, uno de ellos diagnóstico. El
espesor de las paredes varía entre 9 y 15 mm. Los tipos de partículas presentes
en la pasta son cuarzo (4 mm.) y carbonatos (1 mm.). El color de la pasta es
marrón, siendo la cocción oxidante. El engobe es marrón. No presenta
48
decoración. Podría tratarse de un borde de calero ( 5 cm. de diámetro), un
asa, u otro tipo de objeto.
- La vasija 4, representada por 5 fragmentos, uno de ellos diagnóstico. El
espesor de las paredes varía entre 9 y 15 mm. Las partículas de la pasta son
cuarzo (4 mm.), cristales negros (2 mm.), carbonatos, mica. El color de la pasta
es gris, la cocción es reductora. El alisado es la técnica de tratamiento
superficial variando el color de la misma entre rosado oscuro y gris claro. No
presenta engobe ni decoración. El fragmento diagnóstico representa una base
plana representándola en un 12.5%; forma con el cuerpo un ángulo de 167°; el
diámetro de la base es 32 cm. Se trataría de una vasija de almacenamiento.

Las evidencias arquitectónicas y el material cerámico, permiten sostener que el


sector A es de la etapa Inca.
Hagamos un recuento de las hipótesis planteadas sobre la función del sector A.
Una fortificación lo considera Polia (1972) pues considera al muro perimétrico una
muralla, y al pasaje que restringe el acceso le asigna un rol defensivo y estratégico;
sostiene:
"En dicha muralla se abre una puerta... Ingresando en la fortificación... En
frente de quien ingresa... se originan dos muros... El complejo del muro
mencionado y del andén obliga a los ingresantes a voltear hacia la izquierda.
Esta posición de las paredes responde claramente a criterios de estrategia ya que
la posición de las mismas obligaba a los eventuales atacantes a que volteasen a la
izquierda para ofrecer el lado derecho al anden del fondo y, por consiguiente, a
los defensores... El lado derecho, no llevando escudo, era el más vulnerable."
(1972:29-31).

Más adelante, pero refiriéndose al sector B y al ushnu, añade:


"Tratar de explicar Aypate exclusivamente como fortaleza sería explicar sólo una
de sus funciones. La presencia de criterios estratégicos y de fortificaciones es
evidente, pero no hay que olvidar la presencia de por lo menos un complejo ritual
[ushnu y pozo del sector]..." (op. cit. p. 44).

En trabajos posteriores Polia no ha modificado su planteamiento, pero añade:


"'La Ciudadela' [integrada por el sector A]... se trata de una verdadera
acrópolisis defendida por una senda muralla... Examinando el plano de los
conjuntos arquitectónicos... se nota que los cuartos están agrupados alrededor de
cuatro complejos "habitacionales", y probablemente funcionales, completamente
distintos entre ellos... Es probable que los demás complejos hayan sido poblados
por gente con distintas funciones y atribuciones sociales. Hay una separación
estructural evidente entre un complejo y otro: véase, por ejemplo, el complejo A...
que queda estrictamente separado de los complejos D y E." (1995: 92; 1973: 50).
49
Respecto a sus planteamientos, discutámoslos por partes. El muro
perimétrico, principalmente al costado del acceso, es un muro que separa los
sectores F y A, sirve además de contención de la terraza de nivel inferior; si bien
evita el acceso, no considero que se trate de una muralla defensiva con fines
estratégicos; su altura y su ancho se deben al prestigio de los sectores que circundan,
no a fines militares, pues hacia el noreste la muralla es bastante baja. El acceso
trapezoidal de doble jamba y las rocas que lo conforman indican la importancia y
prestigio de los sectores situados al trasponerla, a la vez que restringe el acceso; pero
no es un fin defensivo el que está detrás. El pasaje situado tras pasar el acceso
trapezoidal, también controla el acceso hacia el sector A; pero que supuestos
atacantes dejen vulnerable su flanco derecho, es una situación de ataque y defensa
demasiado ideal, pues los posibles ataques se planean superando las supuestas
defensas, además existen atacantes zurdos y no se presentan estructuras
arquitectónicas defensivas.
Concuerdo con Polia en que se trata de recintos habitacionales, pues están
dispuestos alrededor de dos patios de diferente nivel, es el típico patrón residencial
Inca, pero es necesario distinguir una jerarquía social o diferencias funcionales en
los recintos de los patios a diferente nivel. Mayor importancia parecen tener dos
recintos situados en la terraza superior, dispuestos en torno a un patio que tiene un
pozo posiblemente ceremonial; se observa una dualidad entre las subunidades "d" y
"g", "e" y "f", albergando las primeras a un mayor número de personas.
Diferentes funciones, atribuciones sociales y separación entre el sector A
sectores vecinos, serán aspectos tratados posteriormente al comparar todos los
sectores que integran la mal denominada "Ciudadela".
A continuación veamos el rango del probable número de personas que
pudieron residir en las subunidades, asignándole a cada persona, para dormir o
desarrollar alguna actividad, un área que varía de 2 a 10 metros cuadrados:

50
SUB AREA NUMERO DE
UNIDAD INTERNA PERSONAS
a 125.3 m² 12-62
b 116.18 11-58
c 47.12 4-23
d 220.8 22-110
e 92.96 9-46
f 113.56 11-57
g 206.05 20-103

CUADRO N° 67: NUMERO ESTIMADO DE RESIDENTES DEL SECTOR A


(ACLLAHUASI) DE AYPATE

Obteniendo un rango del posible número de personas que residieron en el


sector A, el cual es 89-459 personas. Pudiendo tratarse de unidades familiares,
especialistas o grupos de edad los que residían en el sector A.
Respecto al pozo situado al centro del patio, puede tener función ritual o ser el
encargado de proveer el líquido elemento a los residentes.
En base a la evidencia del material cerámico de la subunidad "g" se puede
sostener que allí se desarrollaron actividades de almacenamiento de líquidos o
sólidos, o actividades domésticas.

iii) SECTOR B
Un pasaje conduce del sector A al sector B. Al interior de un muro
perimétrico, se disponen dos hileras de recintos dispuestos frente a frente, alrededor
de un patio que presenta un pozo; un recinto situado en un extremo del patio,
destaca de los demás; otro recinto, próximo al recinto anteriormente indicado, se
localiza en una esquina del muro perimétrico. Las medidas, material constructivo,
número de accesos serán incluidos en el ítem correspondiente.
Inicialmente refiere Polia:

"Atravesando el corredor, más allá del fondo de la plaza, se entra en otro


complejo, que llamaremos `B'... Este se compone de una plaza... bastante regular.
Un lado está constituido por las mismas paredes posteriores de los dos cuartos del
51
fondo del complejo `A'... Los dos lados mayores están constituidos del siguiente
modo: a la izquierda de quien entra se halla un complejo de tres cuartos con
frente hacia la plaza... Los tres cuartos están separados entre ellos por dos
nichos... cerrados hacia la plaza y abiertos hacia afuera. Al lado derecho se
encuentra otro complejo de tres cuartos. Aquí también dos nichos separan los
cuartos... Al fondo de la plaza se halla un cuarto... En el interior del cuarto, a la
izquierda de la puerta, se halla un pozo, o abertura cuadrada, que se hunde en el
piso con bordes apuntalados por piedras... El piso del cuarto parece haber sido
enlosado... Al centro de la plaza se halla un pequeño pozo... El fondo está
construido con una sola piedra que lleva una pequeña acanaladura para la
salida del líquido. Esta sale hacia el exterior y desemboca un pequeño canal...
cubierto con dos losas, y que... termina en la tierra bajo el nivel del piso...Al
exterior de los complejos laterales de cuartos, se encuentran andenes: el de la
izquierda... se abre hacia el complejo "A"; el de la derecha... llega a juntarse con
la pared del fondo del complejo derecho de la plaza "A"... Ambos andenes
rodean el cuarto del fondo del complejo [B]... dejando a sus espaldas un corredor
regular... cerrado al fondo por una pared... En el ángulo situado entre dicha
pared y el borde del anden izquierdo se halla un pequeño cuarto de planta
trapezoidal... El complejo se encuentra exactamente orientado con el eje mediano
de la plaza (pasando por el centro del pozo y el centro de la puerta del cuarto al
fondo) en dirección S-E." (1972: 32-35).

En sus trabajos posteriores la descripción permanece invariable, pero añade


algunos aspectos:
"En 1973 se efectuó un ensayo de excavación frente a la puerta del cuarto B3...
[Respecto al recinto situado al fondo] No estamos seguros, podría haberse
tratado de un cuarto verdadero al origen (es decir con paredes altas y techado)
pues no hay evidencias de bloques caídos, fuera de los que pueden ser vueltos a
su sitio, que permitan suponer una altura superior de las paredes... La finura de
la construcción demuestra la especial importancia de este cuarto (recinto dentro
del complejo B... La canaleta [o utqu del pozo] se dirige hacia el NO... El
complejo B se encuentra exactamente orientado sobre el eje mediano de la plaza
B... en dirección SE-NO, hallándose el cuarto (recinto c4 al NO [en realidad
hacia el SE])... A espaldas del complejo B, casi paralelo al corredor del fondo, se
encuentra otro corredor...que es parte del largo andén que rodea, hacia afuera,
los complejos A y B, al Este, y los complejos D y E al Oeste" (1995: 88-89; 1973:
46-48).

Páucar describe también este sector:


"Entrando por el pasaje del fondo, nos encontramos con otro complejo
compuesto de una plaza... luego a la izquierda de quien entra se halla un
conjunto de tres cuartos... con frente a la plaza... En el centro de la plaza se halla
un pozo... el piso es de piedra lleva una canaladura para la salida del líquido... y
va a desembocar al exterior en otro canal que se pierde bajo el nivel del suelo...
Al fondo de la plaza hay un recinto... En el interior del cuarto entrando a la
izquierda se halla un pozo deshecho. Hacia el patio se ve una puerta de forma
trapezoidal, también se notan andenes a ambos lados de este complejo..." (1980:
140-141).

52
Se observa pues la influencia de Polia en la descripción proporcionada por
Páucar.
Por su parte Pauta y Vilchez refieren que:
"El recinto o plaza principal... presenta el piso plano... Al igual que la plaza
anterior está rodeada de muros con muchísimas piedras que hacen pared con
cinco cuartos (tres a la izquierda y dos a la derecha). Estos a su vez se continúan
con otros... Un cuarto, muy grande, al fondo y frente es especial... Este cuarto
principal se encuentra muy conservado... El interior del cuarto está tapizado...
Finalmente el cuarto presenta un pequeño compartimiento... En medio de la
plaza principal hay un pequeño pozo... conformado por la posición de cuatro
paralelepípedos que encuadran un espacio... que da con una sola piedra de
superficie plana, que ha sido labrada con una depresión o abertura como canal,
en dirección al cuarto principal, al que parece continua al canal
subterráneamente, porque se ha podido constatar que en la plaza y cerca de la
puerta del recinto principal hay hundimiento y terreno "fofo" que da la
impresión del extremo del canal... Fuera de los perímetros de la plaza principal,
de los cuartos y el recinto principal, hay una sucesión de muchos andenes que
van descendiendo con construcciones de murallas o muros... tan sólo algunas
puertas que son bloques paralelepípedos que se suceden a distintas distancias."
(1981: 7-8).

Escuetamente hemos informado que:


"...[se accede] a un sector formado por cuatro canchas rodeadas de cuartos; dos
de las canchas (situadas en la parte más elevada) presentan pozos de planta
cuadrangular, una de las canchas [sector B] rodeadas por siete cuartos con un
pozo central exponen la roca mejor labrada... (1995 a: 99, 1995 b).

Los planos y las descripciones proporcionadas permiten definir los elementos y


subunidades que conforman el sector B.
- Elemento I: acceso que conduce del sector A y B, es un pasaje formado por
la separación de dos cuartos del sector A, precedido de una posible portada de
la que sólo quedan rocas labradas como evidencia.
- Elemento II: muro de contención que rodea al sector B y define un terraza
constructiva, presenta un reborde o muro perimétrico de baja altura.
- Elemento III: patio central al que se accede desde el sector A, está flanqueado
de recintos.
- Elemento IV: estructura semihundida situada en el centro del Elemento III,
con una canaleta semisubterránea externa.
- Subunidades a, b y c: situadas a mano izquierda de quien ingresa al sector A.
Son recintos dispuestos en hilera, vinculados entre sí por una parte de sus
muros anteriores, los cuales junto a los muros laterales forman un pasaje

53
ciego, es decir tiene entrada pero no salida. Dan frente al patio central.
- Subunidad d: situada en la esquina interna, al sureste del muro perimétrico.
En su interior presenta dos recintos adosados, a los que denominaremos
subunidades d-1 y d-2.
- Subunidad e: se halla hacia el extremo sureste del patio central, destaca de las
demás subunidades, por el trabajo de la roca empleada en sus muros. Hacia la
mano izquierda de quien ingresa, en la esquina interna situada al norte, se
observa un pequeño recinto, al que denominaré subunidad "e-1".
- Subunidades f, g y h: situadas a mano derecha de quien ingresa al sector A.
Dan frente al patio central, presentan la misma conformación que las
subunidades a, b y c.
- Elemento V: es una explanada situada entre la parte posterior de las
subunidades a, b y c y el muro perimétrico. Se accede a él mediante un pasaje
formado por el muro lateral de la subunidad, situado al noroeste, y el muro
posterior de la subunidad e del sector A. Está limitado hacia el sureste por la
prolongación de un muro lateral de la subunidad c. Los pasajes ciegos entre
las subunidades a, b y c integran también este elemento.
- Elemento VI: Es una explanada, situada entre la parte posterior de las
subunidades f, g, h y el muro perimétrico, está conformado además por los
pasajes ciegos comprendidos entre dichas subunidades. Se accede a esta
explanada por el noroeste, a través del pasaje definido entre el muro lateral de
la subunidad h y el muro posterior de la subunidad f del sector A; por el
sureste se accede a través del espacio formado entre la esquina externa de la
subunidad "f" y el muro perimétrico.

A continuación estableceré una equivalencia entre la propuesta de


sectorización de Polia (1995: 88-89, 99) y la nuestra:

Polia Nosotros
Cuarto B1............................ Subunidad a
Cuarto B2............................ Subunidad b
54
Cuarto B3............................ Subunidad c
Cuarto C4............................ subunidades e y e-1
Cuarto 5............................. Subunidades d, d-1 y d-2
Cuarto B6............................ Subunidad f
Cuarto B7............................ Subunidad g
Cuarto B8............................ Subunidad h
Plaza B.............................. Elemento III

Se aprecia un empleo variable del tipo de roca y del nivel de trabajo que
presenta cada recinto. La portada del acceso que conduce desde el sector A, está
constituido por bloques paralelepípedos de granito, cuyo color varía de rosado a
gris. El piso del patio central (Elemento III) está conformado por lajas de roca, la
estructura situada en el patio está constituida por 4 ó 6 bloques paralelepípedos de
granito rosado, un bloque de granito en la parte inferior presenta una acanaladura,
que desemboca en la canaleta externa recubierta por lajas de roca. La subunidad
"e" está construida en base a bloques tallados de granito, de forma paralelepípeda,
cuyo color varía entre gris, rosado y ocre; el umbral del acceso presenta también
rocas talladas a nivel del piso; la subunidad "e-1" está elaborada con pequeñas lajas
de roca sin labrar. El tamaño máximo de los bloques tallados es 1.2 m. y de ancho
0.45 mts.
De las seis subunidades dispuestas frente a frente, la subunidad "a" expone la
roca mejor tallada en sus muros, es granito rosado con tonalidades gris u ocre,
alcanzando hasta 0.60 m. de largo; de las otras subunidades, que se hallan en su
hilera, sólo b y c, presentan roca labrada o semilabrada, en los costados de los
accesos y en las esquinas, pero el resto de sus muros está conformado por rocas
semilabradas o sin labrar de tamaño pequeño o mediano, que exponen su cara
plana en el paramento. El umbral de las subunidades a, b y c presenta bloques de
roca semilabrada a nivel del piso. Las subunidades f, g y h, situadas frente a las
anteriores, presentan mayor grado de deterioro; se observa en las esquinas rocas
semilabradas, en los accesos el deterioro no permite distinguir el tipo de roca
empleada; en el resto de los muros sólo se aprecia roca natural de tamaño pequeño
o mediano. Ninguna de estas unidades presenta la calidad de la roca empleada en
la subunidad a, tampoco su calidad es superior a la de las subunidades b y c.
El muro perimétrico edificado sobre el borde de la terraza constructiva, está
55
formado por rocas sin labrar. El piso de los elementos V y VI está cubierto por
vegetación, no se aprecia si tiene lajas de roca. En las subunidades d, d-1 y d-2 se
utilizó roca sin labrar. Entre los bloques paralelepípedos que conforman la
subunidad "e", el elemento IV (estructura semihundida), se utilizó arcilla fina como
argamasa, al igual que en la subunidad "a". En las subunidades b, c, d, d-1, d-2, e-
1, f, g y h se empleó barro como argamasa.

LAS EXCAVACIONES EN EL SECTOR B


Antes de continuar con la descripción de la técnica constructiva, es importante
conocer las excavaciones ejecutadas en el sector B, de este modo entenderemos la
técnica constructiva.
Las excavaciones o ensayos se llevaron a cabo en 1973, por parte de Polia,
aunque el informe se publicó luego de 22 años, y en 1985 por Aragón, éste último
permanece inédito. En las excavaciones de Polia se utilizó el método de trinchera,
cavándose ocho trincheras, seis en la subunidad "e', una en la subunidad "c' y otra
en el pozo central. La ubicación de las trincheras en el sector B es ilustrada en la
figura respectiva. Cabe señalar que la parte superior de los muros de las
subunidades se hallaba derrumbada hacia el interior de los recintos y parcialmente
hacia el exterior. En ese estado se hallaban los recintos antes de ser excavados y
limpiados del "relleno" que cubría su interior.
Polia describe el proceso de excavación, los hallazgos, las capas que conforman
la estratigrafía; pero no los ilustra, no presenta fotos ni dibujos del registro
efectúado, lo cual pone en evidencia graves deficiencias de registro. Trataremos de
ilustrar las descripciones que proporciona, dejaremos para más adelante sus
interpretaciones deducidas de los ensayos de excavación.
Ordenaremos las descripciones de Polia por trincheras, a las que
numeraremos del 1 al 7; en algunos casos las descripciones han sido ordenadas para
facilitar su entendimiento.

TRINCHERA 1
Desarrollada en la parte superior e inferior, de la canaleta anexa a la
estructura semihundida (elemento IV), refiere Polia:
"El primer ensayo de excavación se efectuó cerca del utqu de dicho complejo [B]
practicando una trinchera de 2.40 m. x 1.20 m. orientada en dirección E-S, o sea

56
en la parte delantera del pozo en la que se ubica el pequeño canal de desagüe del
mismo. Significativa la presencia de piedras redondeadas, o cantos rodados...
Desconocemos la antigüedad de las piedras en cuestión ya que se encontraron
asociadas con ningún tipo de material que permita su datación. Su presencia en
la estratigrafía del terreno, se ubicaba casi a nivel de la superficie actual del
patio... El canalito de desagüe del pozo está formado por dos piedras
paralelepípedas que forman sus lados, hundidas en el suelo, de 18 cm. de espesor.
La cobertura del canalito está formada por dos piedras irregulares que miden 22
x 49 x 45 cm. y 18 x 41 x 45 cm... La parte superior de estas piedras se encontró
14 cm. más abajo del nivel actual del terreno y 55 cm. más abajo del borde
superior del utqu. Las piedras de cobertura han sido adaptadas a los dos lados
verticales del canalito por medio de un lecho de arcilla apisonada. El fondo del
canalito está formado por una capa compacta de arcilla apisonada. No se han
encontrado fragmentos cerámicos... con la excepción de un fragmento de
cerámica utilitaria no-diagnóstico... A -3 cm. de la superficie actual del terreno se
encontraron las piedras del enlosado original del patio formado por losetas
irregulares de piedras dispuestas entre ellas según la disposición del aparejo
celular... Las cuatro piedras grandes que forman los lados del utqu [se] apoyan
sobre un único bloque de piedra que sirve de base y de fondo al pozo. Todo el
pozo [se] apoya sobre la capa de arcilla compacta A2." (1995: 101-102).

Respecto a las capas que forman la estratigrafía del terreno, define las
siguientes:
H: capa superficial de humus variable de 3 a 4 cm.
P: piso de piedras de 5 cm. de espesor (promedio)
A1: capa de arcilla de 40 cm. [gris]
A2: capa de arcilla de 7 cm. más compacta que la anterior y del mismo color
grisáceo.
Las ilustraciones se pueden apreciar en la figura respectiva.

TRINCHERA 2
Llevada a cabo en la parte anterior externa de la subunidad "e". Describe
Polia que:
"En los trabajos de limpieza del cuarto en cuestión se efectuó una excavación en
forma de trinchera a lo largo de la fachada... La primera trinchera de excavación
tenía una anchura de m. 1 [1 m.] con una profundidad media de 25 cm.
abarcando la entera extensión de la fachada... Se pudo hallar así el piso de la
puerta de entrada a -45 cm. del nivel actual del terreno... Dos pequeñas gradas
formadas por losetas de piedra, suben del piso del patio a la entrada del cuarto
con una altura de 7 cm. y 8 cm. y 125 cm. de largo [ancho de acceso]... El umbral
de la puerta queda 19 cm. más arriba del nivel del enlosado del patio y está
formado por dos bloques de piedra en la parte exterior, una serie de piedras
pequeñas en el medio y por dos bloques en la parte interior del cuarto." (1995:
102).
57
Los hallazgos de la trinchera 2 se ilustran en la figura respectiva

TRINCHERA 3
Efectuado en la parte central e interior de la subunidad "e", frente al acceso
principal. Polia comenta lo siguiente:
"La excavación en la parte central del cuarto no encontró el piso enlosado, como
en el patio, sino un piso formado por arcilla apisonada... El piso del cuarto se
halló 51 cm. más abajo del nivel actual del terreno... Sobre dicho piso se hallaron
... una capa de fragmentos de carbón y una viga de madera de hualtaco,
...hallada frente a la entrada... La viga de hualtaco mide 75 x 27 x 9 cm. y se
encontró bien conservada, a pesar de las partes carbonizadas... en la capa de
destrucción, mezclados con los carbones y las cenizas, se hallaron numerosos
fragmentos desprendidos de las paredes en piedra labrada del cuarto
[internamente]. Por otro lado, las paredes externas no presentan evidencias de
quemadura" (1995: 102-103).

La estratigrafía correspondiente a esta trinchera es:


H: capa de humus superficial de 7 cm.
A: capa de arcilla de 30 cm.
C: capa de carbones y cenizas de 14 cm.
P: piso originario de arcilla [apisonada].
Los hallazgos y estratigrafía son ilustrados en la figura correspondiente.

TRINCHERA 4
Se llevó a cabo sobre el desmonte que cubría la subunidad e-1. Refiere Polia:
"A la izquierda de la puerta, entrando, se halló un montón de piedras caídas de
la pared de un pequeñ[o] cuarto construido en el interior de[l] cuarto grande. La
extensión máxima del área de las piedras caídas es de 1.30 cm. Las piedras son
de forma paralelepípeda sumariamente cortadas. En correspondencia con las
paredes internas del cuarto en piedras labradas los niveles superficiales
sobrepuestos al piso eran más gruesos... En las capas no se hallaron fragmentos
cerámicos... ni otro artefacto cultural... [registró] la presencia cerca de las
paredes del pequeño cuarto y al lado de la entrada al mismo de unas lajas de
arcilla cocida..." (1995: 103).

Las capas que conforman la estratigrafía de la Trinchera 4 son:


H: capa de humus de 40 cm.
A: capa de arcilla de 50 cm.
C: capa de carbones, cenizas y fragmentos calcinados de piedras de 5 cm.
Las capas y hallazgos de esta trinchera son presentados en la figura respectiva.
58
TRINCHERA 5
Estuvo dirigida a definir los cimientos de la subunidad "e", se ejecutó en la
parte interna, próxima al acceso. Manifiesta Polia que:
"Se efectuaron dos trincheras de excavación con el fin de establecer las
secuencias arquitectónicas de la fundación de las paredes del cuarto en piedras
labradas: una cerca de la entrada, del mismo ancho de la puerta y largo 50 cm...
En la trinchera de exploración ejecutada abajo de la puerta se hallaron los
siguientes elementos arquitectónicos que formaban los cimientos de la puerta
misma: los bloques de la base de la puerta apoyan sobre piedras pequeñas
juntados entre ellas con arcilla; estas piedras apoyan sobre grandes bloques
irregulares que descansan sobre la capa de arcilla compacta A2." (1995: 104).

Las capas que conforman la estratigrafía de las trincheras 5 y 6 (op. cit. p. 103)
son:
P: piso de arcilla apisonada de espesor variable.
D: capa de polvo resultante del desgaste del labrado de los bloques que forman
las paredes (4 cm.).
A1: tierra mezclada con arcilla de color claro (2 cm.).
A2: capa de arcilla compacta de color variable del rojo al gris.
Los hallazgos y estratigrafía son ilustrados en la figura respectiva.

TRINCHERA 6
Orientada a definir los cimientos de la subunidad "e", se ejecutó entre el
acceso y la subunidad "e-1". Señala Polia que:
"Se efectuaron dos trincheras de excavación con el fin de establecer las
secuencias arquitectónicas de la fundación de las paredes del cuarto en piedras
labradas... la otra en la esquina a la izquierda de la entrada, al interior del cuarto
y a lo largo de la pared izquierda hasta la pared del cuarto pequeño... Las piedras
de las paredes están labradas hasta la capa de desgaste de las mismas. Desde este
nivel hacia abajo el último orden de piedras no está labrado. Más abajo de las
piedras inferiores de las paredes se hallan grandes bloques irregulares
conectados entre ellas por medio de capas de arcilla. Estos bloques de fundación
apoyan sobre la capa de arcilla compacta A2." (1995: 103-104).

La estratigrafía de la trinchera 6 es la misma de la trinchera 5. Los hallazgos


son ilustrados en la figura respectiva.

TRINCHERA 7
Es una profundización de la trinchera 4, orientada a definir los cimientos de
59
las paredes de la subunidad e-1. Manifiesta Polia:
"Se excavó una trinchera en el cuarto pequeño con el objeto de examinar sus
fundaciones... La trinchera ejecutada en el interior del cuarto pequeño se hundió
en un terreno excavado clandestinamente por huaqueros. Las paredes de este
cuarto...descansan sobre grandes bloques irregulares que [se] apoyan, como los
otros, sobre la capa de arcilla compacta." (1995: 104).

La estratigrafía de esta trinchera parece corresponder a la de las dos


anteriores. Los hallazgos son ilustrados en la figura correspondiente.

TRINCHERA 8
Se ejecutó en la subunidad "c", posiblemente trasponiendo el acceso. Describe
Polia:
"Al interior del cuarto en cuestión se halló una capa de humus de 30 cm. - c.a.
El piso original del cuarto, en arcilla apisonada, difícilmente reconocible, se
halló a 12 cm. c.a. más abajo del nivel del enlosado del patio exterior. No se ha
encontrado en este cuarto claras evidencias de una capa de destrucción... ni
cenizas y carbones. Se halló una tabla de hualtaco, burdamente trabajada, larga
2.27 m. y ancha 28 cm. cuyo espesor es de 8 cm. Dicha tabla se encontró
ligeramente inclinada en el sentido de la longitud sobre el piso del cuarto, a la
derecha de la entrada y cerca de la pared del fondo... A la izquierda de la entrada
[¿interna?], casi a nivel del piso, se halló una base, o pedestal de piedras no
trabajadas que mide 1.75 m. x 75 cm. Se hunde en el piso por un promedio de 40
cm. y se apoya sobre una capa de arcilla compacta... Al interior de la puerta se
excavó una trinchera de 1.25 m. x 50 cm. con el objeto de examinar los cimientos
de las paredes. Los cimientos acaban a 1.10 m. más abajo del nivel de la puerta y
están formadas por piedras irregulares unidas entre ellas por lechos de arcilla.
Los cimientos apoyan sobre una capa de arcilla gris compacta... En la limpieza
de la pared exterior [sic] de este cuarto se encontró un borde de piedras a nivel
del piso de 23 cm. por 25 cm." (1995: 104-105).

Las capas que definen la estratigrafía de esta trinchera son:


H: humus superficial de 30 cm. c.a.
A1: capa de arcilla de 50 cm.
A2: capa de arcilla de color rojizo de espesor variable que forma el piso
del cuarto.
A3: capa de arcilla amarillenta de 3 cm.
A4: capa de arcilla gris compacta
Los hallazgos y estratigrafía son ilustrados en la figura respectiva

Con la finalidad de entender el proceso de construcción de la terraza


constructiva, así como de las subunidades y elementos edificados sobre ella
60
estableceré una correlación entre las capas que conforman la estratigrafía de las
trincheras, de este modo podré establecer que se construyó antes y después. Dicha
correlación es expresada en el siguiente cuadro:

61
TI T2 T3 T4-T7 T5 T6 T8

H
(40 cm)
H H
(7 cm) (30 cm)
A A
(45 cm) (50 cm)
A A1
(30 cm) (50 cm)
Umbral C C A2
(19 cm) (14 cm) (Variable) (Variable)
P P P - - A3
(Variable) (Variable) P P (3 cm)
(Variable) (Variable)
CAPAS
H D
(3-4 cm) Umbral (4 cm) -D -D
(19 cm) (4 cm) (4 cm)

P
(5 cm) A1
Y (2 cm) -A1
(92 cm)

A1
(40 cm) A2
ESPESOR A2 A2 A2
(7 cm)
¿A1 ?

CUADRO N° 68: CORRELACION ESTRATIGRAFICA DEL SECTOR


B DE AYPATE

Del cuadro anterior concluimos las siguientes correlaciones entre las


trincheras excavadas, de la capa inferior a la superior:
- Capa A2 de T1, no se correlaciona con otras, es la capa inferior registrada en
dicha trinchera, su extensión y la capa sobre la que se sustenta es incierta.
- Las capas A1 de T1, A2 de T7, A2 de T5, A2 de T6 y A4 de T8, constituyen una
sola capa, gruesa y extendida, de color gris y compacta.
- Las capas A1 de T7, A1 de T5, A1 de T6 y A3 de T8, constituyen una delgada
capa extendida de color claro o amarillento.
- La capa D de las trincheras T7, T5 y T6 es una sola capa, próxima a los muros.
- El piso del patio y de las subunidades se encuentra al mismo nivel, razón por

62
que las lajas del patio (representadas por P de T1 y T2) y el piso de las
subunidades (representado por P de T3, T7, T5 y T6, y A2 de T8), se hallan al
mismo nivel.
- Las capas C de T3 y de T4, constituyen una sola capa, representan eventos
posteriores a la construcción de la subunidad "c" (pero vinculados a la
techumbre del mismo).
- Las capas A de T2, T3 y T4, y A1 de T8, constituyen una sola capa (resultado
de la destrucción de la parte superior de sus muros).
- Las capas H de T1, T3, T4 y T8 constituyen una sola capa de humus.

Tras entender la estratigrafía del sector B y las observaciones realizadas in


situ, podemos reconstruir el proceso de edificación de dicho sector. Inicialmente se
construyeron los muros de contención de la terraza constructiva, en sus cuatro lados
que forman un trapecio, empezando a rellenarse con capas de arcilla compacta y de
color gris. Bajo la estructura semihundida del patio central (elemento IV) se
extendió una delgada capa de arcilla gris, sumamente compacta (A2 de T1), es
incierto que tan extendida estuvo esta capa, pudo haberse restringido sólo al área
que ocuparía el elemento IV o ser la primera capa, sobre que se agregó la segunda
capa formada por A1 de T1, de T7, T5 y T6, y A4 de T8. Sobre A2 de T1 se colocó
una roca de planta cuadrangular con una acanaladura central, que conduce a una
canaleta definida por dos bloques de roca paralelepípedos a cada lado de dicha
canaleta, los bloques están sobre A2. Los bloques, unidos entre sí por argamasa,
forman un canal que es cubierto por argamasa de barro y dos lajas de rocas.
Aunque dicha canaleta se dirige hacia la subunidad "c-1", en este tramo ya no se
halla flanqueada de rocas. Sobre la roca de planta cuadrangular se colocaron los
seis bloques de roca labrada que conforman la estructura semihundida. Es posible
que un procedimiento similar pero sin el empleo de rocas labradas, sólo la canaleta,
se ejecutara en la subunidad c-1".
La estructura semihundida está rodeada por una capa de arcilla compacta de
color gris de por lo menos 40 cm. de espesor (definida por las capas A1 de T1, A2 de
T7, T5, T6 y A4 de T8), que se extiende por todo el sector B limitado por los muros
de contención. En esta capa se colocaron los cimientos de los muros de las
subunidades, las cuales consisten en dos hiladas de rocas sin labrar unidas entre sí
mediante arcilla; los cimientos del umbral del acceso a la subunidad "c" difieren
63
ligeramente, sobre una primera hilada de rocas sin labrar unidas por arcilla y
asentadas sobre la misma capa que los otros cimientos, se colocaron rocas más
pequeñas, que sustentan a los cuatro bloques labrados que conforman el umbral.
Tras colocar los cimientos se extendió una delgada capa de arcilla amarilla o clara
de 2 a 3 cm. de espesor, en el interior de ello posteriormente serían las subunidades,
esta capa es la correspondiente a A1 de T7, T5 y T6 y A3 de T8.
Luego de colocar dicha capa se procedió a edificar el aparejo, el cual varía
según el tratamiento de las rocas empleadas en las subunidades. En la subunidad
2c, en que se empleó bloques labrados de forma paralelepípeda, se colocaron tres
hiladas de rocas a doble cara hasta una altura de 1.44 m., unidos entre sí por una
capa delgada de arcilla que permitió deslizar un bloque sobre otro, fricción de que
quedan evidencias en la capa D de T7, T5 y T6; la técnica empleada en esta
subunidad es el sillar o canon isódomo. En los muros de la subunidad a se observa
simultáneamente el aparejo poligonal y celular, las rocas labradas son unidas
mediante una delgada capa de arcilla. En las esquinas externas y en los costados de
los acceso se emplea grandes bloques de roca semilabrada dispuestos en un rústico o
pseudo sillar o canon isódomo, en el resto de los muros de las subunidades del sector
B, a excepción de c y e, se emplea el pircado a doble cara; la altura que alcanzan los
aparejos en roca es de 1.10 a 1.20 en promedio.
En todas las subunidades, sobre los aparejos de roca, se continuó levantando el
muro, pero con ADOBES de forma paralelepípeda. Las evidencias del empleo de
adobes de barro han quedado registradas en las gruesas capas de arcilla que varían
entre 30 y 50 cm. de espesor detectadas en las capas A de T2, A de T3, A de T4 y A1
de T8. Las dimensiones de estos adobes debieron haber sido bastante semejantes a
los de Tambo de Jicate: 0.90 x 0.77 x 0.22; estando dispuestos probablemente en
filas alternas a tizón y soga hasta alcanzar 4 ó 5 hiladas, logrando una altura
semejante al aparejo de rocas, para la subunidad "e" 1.44 m. y para las demás 1.10.
La altura de las subunidades bordearía entre 3 m. y 2.20 aproximadamente. Es más
probable que los restos de enlucido de arcilla registrados en la capa c de la trinchera
4 correspondan al estucado de los adobes, que al de los sillares; sobre el enlucido se
decoró con una capa de pintura roja, tal como sucedió en Tambo de Jicate y en
otros asentamientos Inca como Pachacamac. Es posible que hornacinas
trapezoidales adornasen los muros de adobe.
Antes de colocar la techumbre de los recintos se construyeron los pisos, para el
64
patio central se utilizaron lajas de roca, de un espesor promedio de 5 cm., formando
un enlosado, dichas lajas se colocaron sobre la capa A1, unidas entre sí por arcilla.
En las subunidades se utilizó una capa de arcilla apisonada, de color rojizo en la
subunidad c. Luego del piso se procedió a instalar la techumbre, teniendo en cuenta
los trabajos de Agurto (1987) se trataría de un techo a "dos aguas", si consideramos
los trabajos de Gasparini y Margolies (1977) tendría "cuatro aguas". El armazón
del techo fue construido con maderas de hualtaco, se registró una viga con las
siguientes magnitudes, 2.27 m. de largo por 28 cm. de largo y 9 cm. de espesor,
siendo de forma paralelepípeda; dichas vigas fueron atadas entre sí por sogas o
cuero, empleándose además maderas más delgadas. Sobre el armazón de dos o
cuatro caras, se procedió a colocar la paja o ichu que forma la cobertura. De la
techumbre tenemos evidencias en las capas c de T3 y c de T4, además de las
maderas registradas en T3 y T8.
El acceso al sector B, el patio central, la estructura semihundida y las
subunidades que dan frente al patio, constituyen una sola unidad, la Unidad 1. El
espacio posterior a las subunidades a, b y c o elemento V constituye la Unidad 2. El
espacio posterior a las subunidades f, g y h, o elemento VI, constituye la Unidad 3.
Excepto la subunidad "d", todas las demás subunidades tienen planta
rectangular; "d' tiene forma trapezoidal, al igual que los espacios o elementos V y
VI. La estructura semihundida tiene planta rectangular, aunque trate de formar un
cuadrado. La terraza constructiva sobre donde se asientan las subunidades y
elementos, tiene planta trapezoidal. En volumen, las subunidades formarían una
figura compuesta por un paralelepípedo y una forma piramidal. La estructura
semihundida forma un cubo, interiormente hueco. El patio central o elemento III es
de planta rectangular. Las dimensiones son expresadas en el siguiente cuadro:

DIMENSIONES

SUB
UNIDAD
65
UNIDAD O LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
ELEMENTO
a 8.8 5.6 1.1-2.2 0.8-1.1
b 9.2 5.7 1.1-2.2 0.8-1.1
c 10.0 5.7 1.1-2.2 0.8-1.1
d 4.4-6.9¬ > 8.3-8.9 1.1-2.2 0.8-1.1
d-1 3.75-4.0 2.0-3.0
d-2 3.0-3.5 3.0-3.7
e 12.0-12.2 6.9-7.0 1.44-3.0 0.85-0.9
1 e-1 3.2 2.5 0.4
I 7.3 1.0-2.0
II 43.0-49.0 20.0-46.0 1.10-1.2
III 34.0-35.6 11.4-11.9
IV 1.3 1.1 0.6 (*) 0.32
f 9.3 6.0 1.1-2.2 0.8-1.1
g 9.1 6.1 1.1-2.2 0.8-1.1
h 8.5 6.1 1.1-2.2 0.8-1.1
2 V 31.0 3.9-9.0
3 VI 31.5-35.0 1.0-10.2

(*) profundidad calculada desde la parte superior de los bloques de roca hasta el
fondo de roca que presenta acanaladura.

CUADRO N° 69: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR B DE


AYPATE
Se registraron vanos de acceso, si acaso hubo vanos cerrados (hornacinas) en
los muros de adobe, estos no se conservan.
Veamos el siguiente cuadro:

UNIDAD SUB NUMERO ANCHO


SECTOR
UNIDAD DE VANOS
A>B 1 1.0-1.2

66
a 1 1.05-1.1
b 1 1.10-1.15
c 1 1.25
1 d 1 -
A e 1 1.25
f 1-2 -
g 1 -
h 1 -
e-1 1 0.6
2 V 1 1.1-1.7
3 VI 2 0.8-2.3

CUADRO N° 70: DIMENSIONES DE VANOS REGISTRADAS EN EL


SECTOR B DE AYPATE

El acceso que conduce del sector A hacia B, posiblemente fue de forma


trapezoidal, elaborado con bloques labrados que aún se pueden apreciar. Debido a
su deterioro los accesos a las subunidades d, f, g y h, no pudieron ser medidos. Un
posible vano lateral presenta la subunidad "f', que conduce hacia la subunidad "e".
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Terraza constructiva, con sucesivas capas de relleno y muros de contención.
- Acceso elaborado con rocas labradas, de posible forma trapezoidal.
- Patrón cancha: patio rodeado de recintos.
- Estructura semihundida con canaleta subterránea.
- Recintos de planta rectangular, dispuestos en dos hileras, unidos por muros
frontales.
- Recintos pequeños al interior de otros recintos, situados en sus esquinas
internas.
- Pasajes ciegos definidos por los muros laterales y frontales de las subunidades.
- Patio central cubiertos de lajas de rocas
- Pisos de arcilla compacta en las subunidades.
- Elaborado sistema de cimentación de los muros de los recintos.

67
- Patios posteriores definidos por el borde de la terraza constructiva y los muros
de los recintos.
- Empleo de roca labrada, semilabrada o rústica, dependiendo de los recintos, y
de la posición de éstas en los muros de los recintos.
- Combinación de técnicas constructivas en los muros, dependiendo del tipo de
tratamiento que recibe la roca.
- Posible empleo de adobes, sobre las hiladas de roca.
- Utilización de techumbre en base a paja y madera de hualtaco.
- Las subunidades forman un encajonamiento, el cual permite el efecto acústico
denominado eco.
Sólo se tiene información de un fragmento de cerámica utilitaria no
diagnóstico, registrado por Polia, en la Trinchera 1, pero no tenemos la información
respecto a la conformación de la pasta ni su ubicación en la estratigrafía.
El empleo del canon isódomo de rocas labradas, de adobes, el acceso de forma
trapezoidal, entre otras características, permiten sostener que el sector B es
típicamente Inca.
Veamos cronológicamente los planteamientos respecto a la función del sector
B. Consideraba inicialmente Polia que Aypate desarrollaba la función de fortaleza,
pero que:
"Tratar de explicar Aypate exclusivamente como fortaleza sería explicar sólo una
de sus funciones...Aunque también el pozo del complejo `B' ponga unas
interrogantes acerca de la función del mismo complejo... Si la presencia de
fortificaciones presupone la presencia de tropas, el adoratorio presupone la
presencia de sacerdotes." (1972:44).

Tras destacar la separación estructural entre los sectores, que considera


indicio de funciones y atribuciones sociales distintas, señala el carácter restringido
del acceso y el aislamiento de los demás sectores, y además que:
"Por la monumentalidad de la puerta de acceso y del cuarto de piedras labradas;
por el esmero con que sus constructores cuidaron su aislamiento y defensa,
parece que este complejo fuera destinado a fines especiales, como la residencia
de algún personaje importante, o fines rituales, como lo sugiere la presencia del
pozo de bloques graníticos." (1973:51).

Además lo considera un complejo habitacional.


Páucar comenta respecto a la canaleta subterránea que sale del pozo:
"...el piso es de piedra, lleva una acanaladura para la salida del líquido que
usaron en sus ritos y va a desembocar al exterior en otro canal que se pierde bajo
68
el nivel del suelo" (1980:140).

Respecto a la Unidad 1 del sector B comenta:


"...al fondo hay una plaza de dimensiones menores siempre con habitaciones a
los costados y en último término aparece un recinto de construcción perfecta..."
(op. cit. p. 141).

Paucar destaca el empleo de líquidos en los rituales, denomina plaza al patio


central y remarca la importancia del recinto de rocas labradas.
Refiriéndose probablemente a la subunidad "d", a los pasajes ciegos y a las
subunidades que los definen, Pauta y Vilchez sostienen:
"Estos a su vez se continúan con otros que probablemente hayan sido almacén de
granos para la alimentación de los guerreros y también lugares de descanso."
(1981: 7).

Destacan dos funciones: almacenamiento de granos y residencia, considerando


a este sector como parte de una fortaleza.
Por nuestraparte hemos planteado (1995 a: 100, 1995 b) que el sector B es el
sector principal y sacralizado de un ACLLAHUASI, lo sustentamos por la
información etnohistórica y por las siguientes evidencias:
“- El acceso restringido al interior del sector, especialmente a la unidad principal
[sector B] formada por seis cuartos laterales, uno frontal y un pozo de planta
cuadrangular; dicha unidad [sector B] sería la parte sacralizada del acllahuasi.
- ...en las subunidades que integran la unidad principal, es posible reconocer una
jerarquía a partir del diferente trabajo de las rocas que conforman los muros de
los cuartos. Dicha jerarquía es característica de los acllahuasi o mamacuna,
según lo indica Guaman Poma (1616), quien distingue seis clases de acllas,
clases que se expresan materialmente en los seis cuartos de la unidad principal.
- La forma encajonada de los cuartos que conforman la unidad principal, produce
el efecto acústico del eco, apropiado para una de las actividades de las acllas: el
canto. Semejante disposición se presenta en el acllahuasi de Huánuco Pampa
(1987).
- La descripción proporcionada por Ruiz de Arce (1534) para el acllahuasi del
Cusco coincide con la de... las unidades del sector analizado”

Dejaremos nuestras reflexiones finales referentes a la función del sector B,


atribuciones sociales, separación o vinculación del sector B con otros sectores, al
comparar todos los sectores que conforman la mal denominada "Ciudadela".
Continuando con el recuento de los planteamientos sobre la función del sector
B, encontramos el reciente trabajo de Polia (1995), quien sostiene:
"[el] Complejo B cuya destinación cultural es evidente...No estamos seguros,
podría haberse tratado de un cuarto ["e"] verdadero al origen (es decir con
paredes altas y techado) pues no hay evidencia de bloques caídos, fuera de los

69
que pueden ser vueltos a su sitio, que permitan suponer una altura superior de
las paredes. Por esta razón mas bien parece tratarse de un recinto ceremonial.
La finura de la construcción demuestra la especial importancia de este
cuarto/recinto dentro del Complejo B... Al centro de la Plaza B se halla un
pequeño pozo de ofrendas (utqu)... El fondo del utqu está construido con una
sola piedra que lleva una pequeña acanaladura para la salida del líquido... por la
presencia misma de un utqu destinado evidentemente a recoger ofrendas líquidas
(libaciones de chicha) parece que este complejo [Sector B] fuera destinado a
fines especiales, como la residencia de algún personaje importante,
probablemente el villac [umu] de la Relación Anónima (P. Blas Valera) y,
seguramente, era destinado a fines rituales." (1995: 88-92).

Polia plantea algunas cuestiones derivadas de las excavaciones en el sector B:

"...es muy probable que se trate de ofrendas [las mushcas o piedras redondeadas
registradas en la capa superficial de la Trinchera 1] dejadas en nuestros
tiempos por los "curanderos" que acuden con frecuencia a esta zona
arqueológica para practicar sus ritos... La presencia del pequeño cuarto interior
[subunidad e-1], cuyas paredes son de piedras bosquejadas, pone el problema de
la función. Es evidente que la construcción de este cuarto no es posterior a la
construcción del cuarto en piedras labradas [subunidad e], sino contemporánea
como lo demuestra el estrato de fundación del mismo" (1995: 101-103).

Sintetizando los planteamientos de Polia, considera que el Sector B fue la


residencia del Villac, que la estructura semihundida se destinó a recoger ofrendas
líquidas, que las ofrendas de rocas son contemporáneas, y que las subunidades “e” y
“e1” fueron edificadas simultáneamente.
Mención especial merece la función antisísmica que se le atribuye a la
conformación de la terraza constructiva, pero que no ha sido objeto de un estudio
especializado ni de experimentos de laboratorio de suelos, sólo ha trascendido en
publicaciones menores (Concejo Provincial de Piura: 1975: 6); el mismo Polia no se
ha ocupado de ello.
Si tratamos de función y de actividades sociales o religiosas desarrolladas por
personas, es imprescindible conocer el rango de personas que probablemente
residieron en el sector B, lo cual queda expresado en el siguiente cuadro:

SUBUNIDAD AREA INTERNA NUMERO DE PERSONAS


a 34.65 3-17
b 37.26 3-18
c 45.54 4-22

70
d 4.72 0-2
e 59.2 6-29
f 40.18 4-20
g 40.0 4-20
h 37.0 3-18

(*) A las subunidades d y e, se les ha restado el área correspondiente a sus


recintos internos d-1, d-2 y e-1. A cada persona se le ha asignado un rango
de área que varía entre 2 y 10 m².

CUADRO N° 71: NUMERO ESTIMADO DE RESIDENTES DEL SECTOR B


DE AYPATE

El rango del número de personas que habrían habitado en el Sector B, varía


entre 27 y 146.

iv) SECTOR C
En la parte posterior del sector B, tras un andén que rodea por el sureste dicho
sector, se halla un conjunto de recintos rodeados por vegetación, al que se denomina
Sector C.
Refiere Polia:
"Ubicado a espaldas del Complejo B, fuera del área verdadera ocupada por los
conjuntos arquitectónicos, consta de un cuarto con una puerta en el lado menor
de noreste (c. C1). Al constado de este cuarto, hacia el Nor Este, se encuentra
una terraza que se extiende entre dos paredes divergentes. Hay huellas de una
pared que bordeaba el área del Complejo C hacia el noreste pero en pésimo
estado de conservación." (1973:48; 1995:89).

Presenta Polia un croquis de dicho sector, pero no lo sitúa en el mapa general


de Aypate, al parecer presenta el mismo problema de orientación que la
"Ciudadela", el norte está incorrectamente colocado.
Por nuestra parte (1995), hemos ubicado el sector C en el plano general de
Aypate, situándolo hacia el sureste del sector B. Es posible distinguir los siguientes
elementos y subunidades que integran el sector C:
- Elemento I: muro perimétrico que rodea un patio.
- Subunidad a: recinto flanqueado por el muro perimétrico y una terraza.
- Subunidad b: definida por dos muros divergentes laterales y un muro frontal.
- Elemento II: terraza constructiva.
- Subunidad c: posible edificado sobre la terraza constructiva, cubierto por

71
maleza.
- Elemento III: patio rodeado por el muro perimétrico, que conduce a la
subunidad a.
En las subunidades y elementos se emplearon rocas sin labrar de tamaño
pequeño y mediano. Se utilizó barro para unir las rocas. A excepción de la terraza
constructiva, los demás elementos y subunidades fueron edificados mediante el
pircado. La terraza constructiva se edificó empleando muros de contención.
Se pueden distinguir dos unidades en el sector C.
La Unidad 1 está definida por la subunidad "a", el patio por el que se accede a
dicha subunidad (elemento V), y el muro perimétrico (elemento I) que rodea el
patio.
La Unidad 2, conformada por la subunidad "b", en un extremo de que se
levanta la terraza constructiva, sobre que se edificó la posible subunidad c. Ambas
unidades se hallan separadas por un muro de la subunidad "b". Los elementos y
subunidades presentan planta trapezoidal. El volumen de la terraza constructiva se
aprecia como el de un paralelepípedo.
Las dimensiones registradas quedan expresadas en el siguiente cuadro:

SUB
UNIDAD UNIDAD LARGO ANCHO ALTO ESPESOR
ELEMENTO
a 11.6-12.3 8.6 0.6 0.9-1.1
1 I 8.9 7.0 0.6
III 8.9 7.8
2 b 7.8 5.6-6.0 0.6
II 8.0 1.0

La subunidad "a" equivale al cuarto C1 de Polia (1995).

72
CUADRO N° 72: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR C DE
AYPATE

Un acceso orientado hacia el noreste se presenta en la subunidad a, pero su


deterioro impide registrar su ancho. Una posible escalinata conducía desde la
subunidad b hacia la terraza constructiva.
En el sector C destacan los siguientes características arquitectónicas:
- Recintos de planta trapezoidal.
- Patios definidos por muros perimétricos que presentan planta trapezoidal.
- Empleo de terrazas constructivas.
- Relativo aislamiento del resto de sectores.
- Orientación de acceso hacia el noreste.
La planta trapezoidal de los recintos y patios es típicamente inca, el empleo de
terrazas constructivas lo es en menor grado.
Indica Polia respecto a la función lo siguiente:
"El área de dicho complejo...parece haber hospedado en su único cuarto un
cuerpo de guardianía o centinelas...[está] aislado de la cinta de muros que
encierran los otros complejos y que parece haber sido destinado a probables
funciones de control como es el alojamiento de centinelas." (1995:89-92; 1973:
48-50).

Observando el plano general, se puede distinguir que el sector C se sitúa en un


extremo de un conjunto de sectores; visualizando el panorama pero a la vez fuera
del muro perimétrico que los rodea, está segregado de los demás y el tratamiento de
las rocas empleadas en sus muros es de inferior calidad que la de los demás sectores,
ello indica un diferente rango de quienes residían ahí. Por otro lado la presencia de
recintos y patios indican funciones residenciales. Respecto a la cantidad de personas
que pudieron residir en las subunidades; para la subunidad a dicha cantidad
variaría entre 6 y 33 personas; mientras que en la subunidad b la cantidad varía
entre 4 y 22 personas.
El Sector C parece haberse destinado a servidores o vigilantes de los sectores
vecinos que residían ahí.

v) SECTOR D
Es una cancha, patio rodeado de recintos, situada hacia el Oeste del sector A,
pero con el cual no presenta comunicación, destaca por su patio de planta

73
trapezoidal.
Refiere Polia:
"Este complejo está ubicado al noreste [en realidad al Oeste] del Complejo A,
hacia la derecha de quien sube la escalera de entrada, y consta de una plaza de
superficie trapezoidal...El lado occidental [oriental en realidad] está formado por
los mismos cuartos del Complejo A. El lado meridional [septentrional] está
constituido por un cuarto...con...puertas...que se abren hacia la plaza. El lado
exterior del cuarto...está formado por la misma pared de fortificación... Cerca de
este cuarto se ubica un cuarto más pequeño...con una puerta hacia la plaza...El
lado oriental [occidental] de la plaza está delimitado por dos cuartos...Los
cuartos están separados por un corredor...El lado Norte [Sur] de la plaza...tiene
dos cuartos...separados entre ellos por un corredor cerrado...Se ven trazos de otro
cuarto...ubicado sobre el mismo eje de los anteriores pero demasiado
destruido...Parece probable que entre este cuarto y el lado exterior del Complejo
A haya habido un pasaje al complejo D...Queda también incierta la manera de
llegar a las dos puertas del Complejo A...que flanquea la gradería: habría que
suponer escaleras de madera apoyadas en la pared, salientes a manera de
peldaños, que no se han conservado." (1995:89-90; 1973: 48-49)

En los planos que presenta aparece este sector, pero incorrectamente


orientado, lo cual ha repercutido en su descripción. Por nuestra parte, hemos
indicado que se trata de un sector formado por una cancha (1995 a: 99; 1995 b).
Consideraré a las subunidades que presentan accesos hacia el patio, como
pertenecientes al sector D.
- Elemento I: terraza constructiva, definida por muros de contención, sobre
el cual se edifican las subunidades.
- Elemento II: muro perimétrico edificado sobre los bordes de los muros de
contención de la terraza, rodea al sector D por el Norte y el Sur.
- Elemento III: patio sin edificaciones, constituye la parte superior externa de la
terraza constructiva, se halla rodeado de recintos.
- Subunidades a y b: situadas hacia el noroeste, intercomunicadas entre sí.
- Subunidad c: ubicada al norte, su muro posterior está definido por el muro
perimétrico y su parte lateral por el muro que define el pasaje hacia el sector
A.
- Subunidad d: está sobre el nivel de las otras subunidades, y a igual nivel que
las subunidades de la Unidad 2 del sector A, su muro posterior flanquea la
escalinata principal del sector A.
- Subunidad e: situada en la esquina sureste del sector D, flanquea un posible
acceso a dicho sector.

74
- Subunidad f y g: situadas hacia el sur, su parte posterior constituye el muro
perimétrico, están separadas entre sí por un pasaje ciego.
A continuación estableceré un cuadro comparativo entre las propuestas de
sectorización para el sector en cuestión:

Polia Nosotros
Cuarto Subunidad
-................................................a
D2..............................................b
D1..............................................c
A1..............................................d
D7..............................................e
D5 ó D6......................................f
D4 ó D5......................................g
Plaza E...................……….elemento III

Rocas sin labrar y semilabradas se emplearon en los muros de las


subunidades; en los costados de los accesos se utilizaron rocas labradas de forma
paralelepípeda, las cuales alcanzan 0.60 m. de largo. Se utilizó barro como
argamasa.
Se pueden distinguir dos unidades que dan hacia el patio. La Unidad 1 está
integrada por las subunidades "a" y "b', interconectadas por medio de "b' se llega
hacia "a"; dichas subunidades presentan menor tamaño que las demás. Las demás
subunidades que dan hacia el patio constituyen la Unidad 2, aunque la subunidad d
se distingue de las demás por su ubicación. Las subunidades f y g presentan planta
rectangular, las demás tienen planta ligeramente trapezoidal. El patio central tiene
planta trapezoidal. Las subunidades techadas, presentarían una forma compuesta
por un paralelepípedo y una pirámide. Las dimensiones están expresadas en el
siguiente cuadro:

SUB
UNIDAD UNIDAD LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR
O
ELEMENTO

1 a 10.0-10.8 6.0-6.3 1.0-2.0 0.9-1.4

75
b 9.9-10.8 6.0-6.2 1.0-2.0 0.9-1.4

c 19.2-20.6 8.5-9.9 1.0-2.0 0.9-1.4

d 20.9-21.1 6.5-7.3 1.0-2.0 0.9-1.1

2 e ¿11.5? 9.0 1.0-2.0 0.9-1.1

f 19.7-19.8 8.3-8.4 1.0-2.0 0.8-1.1

g 19.2-19.6 8.3-8.5 1.0-2.0 0.8-1.1

III 36.0-57.4 23.6-50.0

CUADRO N° 73: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR D DE


AYPATE

Se registraron vanos de acceso, que se dan a conocer en el siguiente cuadro:

UNIDAD SUB UNIDAD NUMERO DE ANCHO


VANOS

1 a 1 1.0

b 1 1.0

c 2 1.25-1.4

d 2 1.4

2 e - -

f 2 1.40-1.45

g 2 1.40-1.45

CUADRO N° 74: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR D DE


AYPATE
El acceso hacia el sector D, por ende hacia E, parece haberse producido desde
la esquina sureste, el acceso estaría flanqueado por la subunidad e; otra posibilidad
es que se haya accedido desde el sector A, a través de la subunidad d.
Destacan las siguientes características arquitectónicas en el Sector D:
- Empleo del patrón cancha.
- Uso de roca labrada en los costados de los accesos
- Recintos y patio de planta trapezoidal
- Primacía de un sector situado en un nivel superior a los demás.
- Pasajes ciegos definidos los muros laterales de los recintos.

Producto de la limpieza efectuada en el sector D, se pudo recolectar 12


76
fragmentos de material cerámico en la subunidad "c", cuatro de ellos
diagnósticos; los fragmentos forman parte de 4 ó 5 vasijas.
- Vasija 1: representada por seis fragmentos de cuerpos, cuellos y juntura entre
cuerpo y cuello. El diámetro medido en la juntura del cuello con el cuerpo es
de 24 cm. En la pasta se registraron las siguientes partículas: cuarzo,
carbonatos (2 mm.), oxido de fierro. El color de la pasta varía de marrón a
gris claro. El engobe es utilizado como técnica de tratamiento superficial,
siendo su color marrón rojizo; el color de la superficie varía entre crema
marrón y marrón. Se trataría de una vasija de almacenamiento.
- Vasija 2: representada por dos fragmentos de cuerpo. El espesor de sus
paredes varía entre 9 y 10 mm. En la pasta se aprecian las partículas
siguientes: cuarzo (3 mm), carbonatos (1 mm), oxido de fierro, mica. El color
de la pasta varía entre marrón y marrón oscuro; el tipo de cocción es
oxidante. El alisado se utilizó como técnica de tratamiento superficial,
variando el color de la superficie entre gris y marrón oscuro.
- Vasija 3: representada por un fragmento de base plana, cuyo diámetro es 23
cm., forma con el cuerpo un ángulo de 162°. El espesor de las paredes varía
entre 16 y 19 mm. Las partículas presentes en la pasta son cuarzo (3 mm.),
carbonatos (2 mm.) y mica. El color de la pasta varía entre anaranjado
marrón y marrón; el tipo de cocción es oxidante. El color superficial es crema
marrón, el color del engobe es marrón café. Podría tratarse de la base de una
vasija de almacenamiento.
- Vasija 4: representada por tres fragmentos de cuellos o juntura entre cuerpo y
cuello. El ángulo formado entre el cuello y el cuerpo es 195°; la altura del
cuello es 14 cm.. El diámetro menor mide 30 cm., y el diámetro medido en la
juntura entre cuerpo y cuello mide 32 cm.. El espesor de las paredes varía
entre 10 y 15 mm. Representa a una vasija de almacenamiento.

El patrón cancha, la planta trapezoidal del patio, el material cerámico y la


asociación, sin llegar a estar intercomunicados, con los sectores A y B, nos llevan a
considerar este sector como contemporáneo a los demás, es decir de filiación Inca.
Sobre la función de este sector Polia opina lo mismo que para los sectores
vecinos:
"...se nota que los cuartos están agrupados alrededor de cuatro plazas, formando
77
cuatro complejos "habitacionales", y probablemente funcionales, completamente
distintos entre ellos...Es probable que los demás complejos hayan sido poblados
por gente con distintas funciones y atribuciones sociales. Hay una separación
estructural evidente entre un complejo y otro...Los complejos D y E son
interdependientes. El acceso a los complejos era a través del complejo D,
posiblemente pasando por el andén exterior...Los dos complejos se hallan
defendidos por la muralla de fortificación y, en su parte delantera, por paredes;
en los otros lados por las contenciones verticales de los andenes (1995: 92-93;
1973: 50-51).

Considera pues Polia, al sector D como parte de una fortificación, vinculado al


sector E; en donde se desarrollaron funciones distintas a la de otros sectores, sin
especificar cuales, además de las residenciales. Es evidente que funciones
residenciales fueron llevadas a cabo en este sector, calculemos el rango del posible
número de personas que residieron en las subunidades, el cual lo expresamos en el
siguiente cuadro:

UNIDAD SUB AREA NUMERO DE


UNIDAD INTERNA PERSONAS

1 a 60.0 6 - 30

b 59.4 6 - 30

c 163.2 16 - 81

d 135.85 13 - 68

2 e 103.5 10 - 51

f 163.51 16 - 81

g 159.36 16 - 80

CUADRO N° 75: NUMERO ESTIMADO DE RESIDENTES DEL SECTOR D DE


AYPATE

El rango de número de residentes del Sector D variaría entre 83 y 421


personas.
78
Al comparar a la subunidad "d" con las demás del Sector D, destaca por sus
dimensiones, por encontrarse en un nivel superior del terreno y por el granito
rosado empleado en las rocas labradas que definen sus accesos; es el recinto más
importante, pero comparte un espacio común con las demás subunidades. La
subunidad “d” expresa una jerarquía interna en el sector D. Las subunidad "e"
controla el acceso al interior del sector. Por la forma y dimensiones, las
subunidades c, f y g, parecen estar destinadas a actividades similares, a pesar de lo
opuesto de su ubicación. La Unidad 1, integrada por subunidades
intercomunicadas, se distingue de las demás por sus dimensiones y su
intercomunicación, desempeña un rol diferente al de los demás.
El material cerámico registrado en la subunidad c evidencia actividades de
almacenamiento de líquidos o sólidos en vasijas de grandes dimensiones; por
analogía, en las subunidades f y g debieron desarrollarse actividades de
almacenamiento, además de las residenciales.

vi) SECTOR E
Se sitúa al oeste del Sector D, con el cual está intercomunicado, y al igual que
éste se halla rodeado por el mismo muro perimétrico. Está constituido por cuatro
pares de recintos, situados cada par frente a frente, alrededor de un patio de planta
trapezoidal.
Sobre este sector refiere Polia:
"Se encuentra ubicado al Este [en realidad al Oeste] del complejo A y está
formado por una plaza casi cuadrada...La plaza está flanqueada por seis cuartos,
dos a cada lado, más los dos cuartos c.D3 y c.D4 que hemos descrito tratando del
complejo D, pero que en realidad, pertenecen al complejo E. El corredor entre
estos dos cuartos permite la entrada al complejo E...El lado meridional (SE) [en
realidad al Norte] de la plaza E está flanqueado por dos cuartos...Un
corredor...separa los dos cuartos...Entre los cuartos y la muralla esterior [sic] de
la fortificación, se encuentran dos pasadizos...con la entrada abierta hacia el
corredor y cerrados al otro extremo...En el lado oriental [occidental] de la plaza
se encuentra dos cuartos...Los dos cuartos están separados por un
corredor...Detrás se halla una pared perpendicular a la muralla de fortificación y
separada de los cuartos por dos pasadizos...clausurados en un extremo... Entre
estos dos cuartos y los del lado meridional [septentrional] queda un espacio
libre...El lado septentrional [meridional] de la plaza E está cerrado por dos
cuartos...Entre los dos cuartos queda un corredor...Detrás de los cuartos
mencionados hay una pared que empieza en la esquina de los cuartos del fondo
del complejo D y se une a la pared que clausura el complejo E hacia el Este
[Oeste]. Entre los dos cuartos que hemos examinado y la pared quedan dos
espacios libres...Hacia fuera, paralela a la pared oriental [occidental] del
79
complejo E, corre otra pared que se une al extremo de la muralla de fortificación,
formando una terraza en que se hallan dos divisiones que delimitan dos
compartimientos. Dicha terraza continua en un andén apuntalado con piedras,
que bordea hacia afuera los complejos E, D, B pasando detrás de este último
complejo y prosiguiendo, luego, en dirección del complejo A." (1995: 90; 1973:
49-50).

Por nuestra parte hemos considerado a este sector como una cancha rodeada
de cuartos, que integra un gran sector (1995a: 99; 1995b).
El sector E está conformado por las siguientes subunidades y elementos.
- Elemento I: muro perimétrico que rodea el sector por el Norte, Oeste y Sur;
al interior del cual se hallan las subunidades.
- Elemento II: muro perimétrico, prolongación del anterior por el Norte y
paralelo a aquel por el Oeste; varios recintos están dispuestos entre ambos
muros. Por el Sur, el borde de una terraza constructiva rodea los sectores D y
E, dirigiéndose al sector A.
- Elemento III: terraza constructiva delimitada por el Elemento I, que
constituye un muro de contención; la parte superior externa de esta terraza
forma el patio rodeado de recintos.
- Subunidades c, d y e, f: situadas al Este y Sur, respectivamente, alrededor del
patio; están constituidas por cuatro muros, separadas entre sí por un pequeño
pasaje definido por sus muros laterales, con sus accesos orientados hacia el
patio.
- Subunidades a, a-1, b, b-1: situadas hacia el Norte, alrededor del patio, las
subunidades a y b están definidas por cuatro muros, separadas entre sí por un
pasaje formado por sus muros laterales, presentan accesos orientados hacia el
patio. Las subunidades a-1 y b-1, están definidas por cortas prolongaciones de
los muros laterales que se dirigen hacia el muro perimétrico, definiendo un
acceso en un caso y en el otro un pasaje ciego; resultando un par de pasadizos
o pasajes ciegos con accesos, que se dan frente.
- Subunidades g, g-1, h, h-1: situadas hacia el Oeste del patio o parte superior
externa del Elemento III. Presenta iguales características que las subunidades
descritas anteriormente.
- Elemento IV: Terraza constructiva delimitado por los elementos I y II, cuyos
cimientos forman los muros de contención de dicha terraza, su superficie
externa constituye un patio.

80
- Subunidades i, j, k: edificados sobre el Elemento IV, la parte posterior la
constituye el muro perimétrico (Elemento II), dos muros perpendiculares al
muro perimétrico forman los muros laterales. No presentan muros anteriores,
pero los laterales definen tres espacios intercomunicados.
Las equivalencias entre las propuestas de sectorización se expresan en el
siguiente esquema:

Polia Nosotros
Cuarto o elemento Subunidad o elemento
E2 a
p.E2 a-1
E1 b
p. E1 b-1
D4 c
D3 d
E6 e
E5 f
E4 g
p. E4 g-1
E3 h
p. E3 h-1
Plaza E Elemento III
- i
- j
- k

En los costados de los accesos de las subunidades se utilizaron bloques


paralelepípedos de roca labrada, al igual que en algunas esquinas; en el resto del
muro de los subunidades se empleó roca sin labrar o semi-canteada, con la
superficie llana expuesta en el paramento; las rocas, de tamaño pequeño y
mediano, alcanzan los 0.40 m. de largo, presentando las tonalidades ocre y gris;
mientras que las rocas labradas alcanzan los 0.70 m. de largo, con tonalidades de
color semejante. En los muros perimétricos y de contención se emplearon rocas sin
labrar. Sobre el paramento de rocas de los muros, se observan capas de barro que
81
completaban dichos muros. El barro fue utilizado como argamasa en los muros.
Al interior del muro perimétrico o elemento I, es posible distinguir dos
unidades que comparten el mismo patio. La Unidad 1 está integrada por las
subunidades pares a, a-1, b-1, g, g-1, h y h-1, que comparten la misma morfología y
su vinculación al muro perimétrico. La Unidad 2 conformada por las subunidades
c, d, e y f, las cuales comparten la misma morfología y el permitir el acceso desde el
sector D. Las subunidades i, j, k definidas por los muros perimétricos conforman la
Unidad 3. La Unidad 4 constituye la estrecha explanada situada tras el muro
perimétrico, al sur, y el borde de la terraza constructiva que rodea los sectores E y
D.
Las subunidades del sector E presentan planta ligeramente trapezoidal;
aunque a-1, b-1, g-1, h-1 se aproximan más a un rectángulo, al igual que la
subunidad k. El patio central es de forma trapezoidal. Volumétricamente las
subunidades se apreciarían como un paralelepípedo, con una forma piramidal
encima. Las dimensiones de las subunidades y elementos quedan expresadas en el
siguiente cuadro:

DIMENSIONES

UNIDAD SUB
UNIDAD LARGO ANCHO ALTO ESPESOR
ELEMENTO
a 10.8 5.6-6.0 1.0-2.0 0.9-1.0
a-1 10.8 4.6-4.7 1.0-2.0 0.9-1.4
b 10.6-11.1 6.0 1.0-2.0 0.9-1.0
b-1 11.1-11.4 4.8 1.0-2.0 0.9-1.4
1 g 10.6-10.7 5.8-6.2 1.0-2.0 0.9-1.0
g-1 10.7 4.6 1.0-2.0 0.9-1.4
h 10.6-11.3 6.0 1.0-2.0 0.9-1.0
h-1 11.3-11.5 4.6-5.0 1.0-2.0 0.9-1.4
1y2 III 25.6-26.5 23.3-27.7

82
c 12.7 6.3-6.5 1.0-2.0 0.9-1.1
2 d 11.7 6.0 1.0-2.0 0.9-1.1
e 11.0-11.2 5.6-6.4 1.0-2.0 0.8-1.1
f 10.9-11.5 6.4 1.0-2.0 0.8-1.1
i 12.0 10.8-11.0 1.0-2.0 0.8-1.4
3 j 11.0-11.2 5.3-6.3 1.0-2.0 0.8-1.4
k - 10.6-11.2 1.0-2.0 0.8-1.4

CUADRO N° 76: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR E DE


AYPATE

Se registraron vanos de acceso que tienen las siguientes características:

UNIDAD SUB NUMERO DE ANCHO


UNIDAD ACCESOS
a 1 1.2
a-1 1 0.9
b 1 1.4
1 b-1 1 0.9
g 1 0.8
g-1 1 0.8
h 1 1.4
h-1 1 0.8
c 1 1.5
2 d 1 1.4
e 1 1.4
f 1 1.4

83
3 i>j 1 2.0
j>k 1 2.0

CUADRO N° 77: DIMENSIONES DE LOS VANOS DEL SECTOR E DE


AYPATE

Los pasajes formados por los muros laterales de las subunidades e y f permiten
acceder al sector E desde el sector D.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Utilización de terraza constructiva, con un muro perimétrico edificado en sus
bordes.
- Recintos de planta ligeramente trapezoidal, situados alrededor de una cancha,
también de planta trapezoidal.
- Pasadizos ciegos con accesos.
- Recintos situados entre dos muros perimétricos que definen una planta
rectangular.
- Explanada alargada situada entre el muro perimétrico y el borde de la terraza
constructiva.
La asociación al muro perimétrico y al sector D, indica la contemporaneidad
del sector E con ellos. La planta trapezoidal de los recintos y el patio central
indican la filiación Inca del sector E.
Las mismas opiniones vertidas por Polia para el sector D, son extendidas al
sector E, lo considera parte de una fortificación, con función residencial,
intercomunicado al sector D. Sobre la función de los pasadizos ciegos con accesos,
indica: "Entre los cuartos y la muralla esterior [sic] de la fortificación, se encuentran
dos pasadizos destinados probablemente a la defensa de los muros." (1995: 90; 1973:
49).
Consideramos que el carácter residencial del sector E es innegable, pero se
presentan diferencias funcionales al interior del mismo; las subunidades c, d, e y f
parecen destinarse sólo a actividades residenciales, a diferencia de las subunidades
a, b, g y h que parecen destinarse a actividades especializadas además de
residenciales. Los pasadizos ciegos con accesos son demasiado angostos (2.40-2.80
mts.) para destinarse a fines residenciales, considero más probable que se destinen a
actividades de almacenamiento de productos elaborados. Las subunidades de la

84
Unidad 3, de las que sólo se distinguen tres también parecen destinarse a las
actividades de almacenamiento, pero de alimentos, no a actividades especializadas.
Los sectores A, B, C, D, E y F, presentan principalmente tres funciones:
residencial, ceremonial y de almacenamiento. Creemos que estos sectores
constituyen en conjunto el Acllahuasi de Aypate, la sustentación de este
planteamiento implica realizar comparaciones con los acllahuasi de otras capitales
provinciales Inca y recurrir a la información etnohistórica y arqueológica, lo
extenso de este procedimiento y el evitar perder la ilación en el análisis de los otros
sectores de Aypate nos ha llevado a incluir dicha sustentación en el Anexo 3 de la
tesis.

vii) SECTOR G
El sector G es un gran recinto de planta rectangular, sin subdivisiones
internas, cuyos accesos dan hacia la plaza, se sitúa hacia el Oeste de aquella.
Registramos el sector en 1991 y 1995, comunicando que: "Al Oeste de la plaza
se encuentra una larga estructura de planta rectangular..." (1995 a: 99; 1995 b ).
Además ilustramos dicho sector en el plano correspondiente.
Recientemente Polia reporta este sector al que denomina "Gran edificio
rectangular (ER)", manifiesta que:
"Se descubrió en 1991, escondido en la maleza. Se ubica inmediatamente a la
derecha de la muralla de fortificación, mirando hacia la portada, y corre casi
octogonalmente a la misma. El eje mayor del edificio está orientado a 340° N-
NO. A lo largo del lado occidental del Edificio Rectangular corre un pasadizo, o
corredor...Este edificio, [está] separado de los complejos amurallados..."
(1995:91).

Hacia el extremo noroeste, la estructura es seccionada por un cerco actual, al


pie del cual corre un canal. Internamente la estructura se halla cubierta por
vegetación. El sector G constituye una Unidad en sí misma, sin subunidades o
elementos internos.
Se empleó en los muros rocas sin labrar, con su parte llana expuesta en el
paramento, de tamaño mediano, hasta 0.50 m. de largo. Fue utilizado barro como
argamasa. Los muros fueron edificados mediante la técnica del pircado, no se
registraron capas de barro que sugieran el empleo de adobes a partir de una altura
determinada del muro. En el muro anterior se construyeron los accesos con sus
respectivos dinteles. Previamente, alineados en la parte interna y paralelamente al

85
eje mayor de la estructura, se habían colocado los cimientos de las columnas
verticales de madera; estas últimas necesarias para sostener la estructura del
techado, tal como lo sugieren Gasparini y Margolies (1977) y Agurto (1987). La
estructura del techado fue a dos aguas y posteriormente cubierta con paja o ichu.
El edificio en sí mismo constituye una Unidad a la denominaremos 1, no
existen divisiones internas ni segregación del espacio. De planta se observa como un
largo rectángulo; con su techado debió apreciarse volumétricamente como un
paralelepípedo con una forma piramidal encima. Las medidas externas dieron los
siguientes resultados:
- Largo: Registramos 104 m., mientras Polia reporta 117 m.
- Ancho: En los muros laterales varía entre 11.2 m. y 11.8 m. pero en tramos
intermedios registramos 12.90 m. Polia reporta 10 mts.
- Espesor de muros: 1 m.
- Altura de muros: probablemente de 3 a 4 m. de alto; actualmente conservan
hasta más de dos metros.
Los vanos de acceso dan hacia la plaza, tienen forma trapezoidal. El número
de vanos varía entre 6 y 9, es difícil de establecerlo con precisión debido al deterioro
de los muros. El ancho de los vanos es de 1 m., con una altura posible de 2.0 a 2.40
mts.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Planta rectangular alargada.
- No presentar subdivisiones internas.
- Numerosos vanos de forma trapezoidal.
- Techado a dos aguas.
La asociación a la plaza ceremonial, la semejanza con edificaciones de
asentamientos típicamente Inca (Huánuco Pampa, Pumpu, Huancacarpa); nos
llevan a afirmar que esta edificación corresponde al Horizonte Tardío
Respecto a la función hemos manifestado que:
"...el sector vinculado a la plaza ceremonial, es la larga estructura de planta
rectangular denominada Kallanka, destinada al alojamiento de mitimaes o tropas
imperiales, también se le habría empleado durante las festividades." (1995 a:
100; 1995 b).

Polia sostiene que:


"...puede haber servido al alojamiento de tropas o también al alojamiento y
posada de los caminantes ya que se encuentra al borde del Camino Real. En este
86
caso sería uno de los edificios del Tambo de Aya Vaca mencionado por Guaman
Poma de Ayala." (1995: 91).

A continuación transcribe una cita de Bernabé Cobo (1653), que describe un


galpón o Kallanka que caracterizaba a los tambos. Es necesario añadir que los
llamados tambos son de diversas magnitudes y formas, no todos tenían Kallankas,
sólo los más importantes; por otro lado cuando Guaman Poma se refiere al Tambo
de Aya Vaca, lo hace refiriéndose al asentamiento español de Ayavaca La Vieja,
además Guaman Poma no estuvo en dicho Tambo.
De las características y funciones de las Kallankas se han ocupado en extenso
Gasparini y Margolies (1977), Agurto (1987), Morris y Thompson (1985), Hyslop
(1990: 18-19), Matos (1994), etc. Para el caso del Cuzco, Zuidema (1968: 47-48)
indica que una gran Kallanka se situaba frente al ushnu, era denominada
cuyusmancu, estaba destinada a gobernar y juzgar; se realizaban allí las
festividades y ceremonias vinculadas a la lluvia, la fertilidad y los antepasados;
pertenecía al Hanan Cuzco. La Kallanka de Aypate se halla frente al ushnu, puede
corresponder al sector Hanan de Aypate y habría desempeñado funciones similares
al Cuyusmancu.

viii) SECTOR H : EL USHNU


El Sector H está conformado por dos terrazas sobrepuestas en forma
escalonada; una escalinata conduce desde el nivel del piso de la plaza hasta la cima
de la terraza superior. Se localiza hacia el Este de la plaza.
Polia describe el hallazgo de este sector:
"El 3 de Diciembre (de 1971) una segunda expedición... culminó en el hallazgo
de una pirámide escalonada, que antes de la limpieza, se presentaba como un
montículo de tierra sepultado en el enredo de la vegetación" (1972:12)

Polia lo denominó La Pirámide (de la luna) y procedió a describirla :


"mirando hacia la muralla de fortificación, a la izquierda y al fondo de la gran
muralla, se halla una construcción... Trátase, con toda evidencia de una
construcción dedicada al culto, en forma de pirámide escalonada, de planta
rectangular,... Los lados más extensos son ligeramente desiguales... A la mitad de
la fachada se halla situada una rampa que llega hasta la cumbre... A los lados
tiene dos bordes de piedra... A nivel del primer escalón la rampa sube, con
gradas, hasta el piso superior... A la izquierda de la rampa se encuentran los
elementos estructurales: un andén bordeado de piedras incluido entre la rampa y
la parte izquierda del frente... presentando en el medio una abertura con restos
de una grada. Al fondo se levanta una grada. Al fondo se levanta el primer

87
escalón... A la derecha falta el andén... El lado noroestetiene tres escalones con
medidas que son diferentes de las del frente... En el lado posterior la situación se
presenta clara para el primer escalón; el mediano ha desaparecido del todo y el
más bajo es reconstruible en tres puntos... El lado derecho (lado sureste) tiene
tres paredes escalonadas... La parte superior de la pirámide es una terraza llana
con borde elevado de piedras, que la rodea... Al centro se halló un pozo... El pozo
carece de fondo... La pirámide está orientada en dirección Nor Este: quien sube
la escalera de acceso se dirige hacia el Nor Este... La pirámide tiene el frente, con
su rampa, mirando hacia la plaza y está situada al margen de la misma (Polia
1972: 35 - 38; 1973: 52 - 54; 1995: 93 - 95).

Páucar (1980: 141), indica:


"esta construcción piramidal está inconclusa, es escalonada de planta
rectangular dedicada al culto... Está construída con rampas, gradas y escalones
que llegan hasta el piso superior... La pirámide está orientada en dirección Nor
Este, que tiene el frente con su rampa mirando hacia la plaza. La parte posterior
de la pirámide mira hacia un ancho ancho valle...".

Pauta y Vilchez (1981: 8) describen también este sector.


"Si se observa desde la llanura, se localizan dos elevaciones, una a la derecha
("La Pirámide" o "Piraña") y la otra hacia la izquierda... se ve una elevación
exhuberante de maleza que cubre la pirámide o piraña (sic) dedicada al culto y
que está constituída por varios terraplenes y andenes que se suceden en forma
escalonada con construcciones de piedra".

Por nuestra parte hemos señalado que:


"Al este de la plaza asociada a cuartos pequeños, se levanta imponente una
estructura formada por dos terrazas sobrepuestas y muros de contención,
accediéndose a la parte superior mediante una escalinata, a la que se une una
escalinata menor; una canaleta central, cavada en la terraza superior, tiene
orientación suroeste - noreste (1995a: 99; 1995b).

La restauración de este sector en 1995, puso en evidencia, además de una


pequeña escalinata, que se une a la escalinata mayor en su lado derecho, a un muro
situado hacia el lado izquierdo de la escalinata mayor. El Sector H está conformado
por los siguientes elementos y subunidades:
- Elemento I: escalinata que conduce desde el nivel de la plaza hasta la parte
superior de la estructura, con orientación suroeste - noreste. La escalinata
está conformada por 24 peldaños, es flanqueada por un borde de roca.
- Subunidad a: definida por el borde izquierdo de la escalinata, un muro
perpendicular al borde izquierdo en su parte anterior, y un muro paralelo al
borde y la terraza intermedia.
- Elemento II: pequeña escalinata, perpendicular a la escalinata mayor,

88
orientada de sureste a noroeste. Conduce desde el nivel de la plaza hacia la
escalinata mayor. Se encuentra apoyada en la terraza intermedia y el borde
derecho de la escalinata mayor.
- Elemento III: terraza constructiva inferior, construída sobre terreno desigual,
por ello su altura varía en cada lado del edificio, estando más profundo en las
lados noroeste y noreste, y menos profunda hacia el sureste, no se presenta al
suroeste donde se halla la escalinata mayor. Su planta es trapezoidal.
- Elemento IV: terraza constructiva intermedia, edificada sobre la terraza
anterior, tiene planta trapezoidal; la parte superior define una superficie llana.
- Elemento V: terraza constructiva superior, edificada sobre la terraza anterior,
de planta trapezoidal como las anteriores.
- Subunidad b: definida por la parte superior del elemento anterior, que
constituye su piso, y por un borde de rocas que circunda la Unidad.
- Elemento VI: localizado en el centro de la Subunidad b, es una estructura
semihundida, definida por bloques de roca, tiene planta rectangular y
orientación suroeste - noreste; internamente no se aprecia piso superficial.

Los elementos I y II están construidos con lajas de roca, de tamaño mediano,


especialmente en los peldaños. En los bordes de la escalinata mayor se empleó roca
semicanteada en la cara externa. En las tres terrazas constructivas se utilizó roca
semicanteada combinándose las de tamaño mediano y pequeño. Los muros que
definen las subunidades a y b son de rocas de tamaño pequeño y mediano, exponen
su cara semicanteada. Bloques de roca de tamaño mediano y de forma cúbica o
prismática forman el elemento VI. El barro fue la argamasa empleada.

EXCAVACIONES EN EL SECTOR H
Dos excavaciones se llevaron a cabo, específicamente en el interior de la
estructura semihundida y en el lado oeste de dicha estructura:
Acerca de la excavación en el interior del elemento VI (T. 9), indica Polia que:
"En el ensayo que se hizo, casi al nivel más bajo, se encontraron varias piedras
redondeadas, sin duda, algunas traídas del cauce de un río desde el valle.
Estaban todas amontonadas en un mismo punto, pero sería difícil establecer la
antigüedad de estas piedras, ya que no se hallaron fragmentos cerámicos" (1972:
38; 1973: 53).

No se ilustran los hallazgos registrados.


89
Respecto a la excavación en la Terraza Superior o Elemento V (T. 10), refiere
Polia lo siguiente:
"Uno de los ensayos ha sido ejecutado en proximidades del lado oeste del utqu de
la pirámide. La trinchera tenía 1.00 m x 1.00 m. de lado. por debajo de una capa
de humus de 14 cm. se encontró una capa de tierra arcillosa de 14 cm. extendida
sobre un mortero de tierra negra arcillosa de 20 cm. y uno de tierra rojizo clara
arcillosa de 35 cm. Las tres capas estaban íntegras. Por debajo de ellas se
encontró una capa de cascajo" (1995: 95).

Similar situación registra Polia en “la pirámide” de Mitupampa.


El edificio fue construido sobre una saliente del terreno, pudiendo ser
edificado en un terreno llano, se eligió dicha saliente, por ello la terraza constructiva
inferior se hizo necesaria para nivelar el terreno desigual, excepto en la parte
anterior. La terraza constructiva inferior y las que se construyeron sobre ella, o se
adosaron, tienen el mismo patrón constructivo: un muro de contención rellenado
con capas de rocas y barro, el cual se sella superficialmente con un piso de lajas de
roca, las terrazas se vinculan entre sí, entrelazándose, y mediante un sistema de
drenaje que se inicia en la estructura semihundida terminando en la terraza
constructiva inferior. Luego de construirse las terrazas se edificó la escalinata
mayor, y posteriormente la escalinata menor. El Sector H constituye una sola
unidad, la Unidad 1.
Destacan las sucesivas plantas trapezoidales de las terrazas constructivas y las
alineadas plantas rectangulares de la escalinata mayor y la estructura semihundida.
La forma tronco piramidal corresponde a la volumetría del Sector H.
Se registraron las siguientes magnitudes:

90
UNIDAD SUBUNIDAD O LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR DE
ELEMENTO MURO

a 13.2 9.5* 10.6 9.5* 0.8*

b 23.05- 23.7 19.2- 20.7* 0.6 0.4*


24.0 * 19.85

I 13.2 15* 4.3 4.4* 0.65* 0.8*

1 II 3.5 0.9

III 44.9- 33.6- 31.45- 31.5* 1.2 1.25-


34.6 31.7 31.83 1.8
*

IV 526.75- 25-24.4 2 1.60-


27.7 2.9*

V 23.05-24 19.85- 1.2- 1.3-


19.2 1.6 2*

VI 6.55 5.75 2.05 0.95* -


* 0.85*

(*) Medidas tomadas por Polia (1972, 1995), la mayoría de las cuales son
tomadas internamente, a diferencia de las muestras que son externas.

CUADRO N° 78: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR H


(USHNU) DE AYPATE

Mientras la altura en el frente es de 3.2 m., en la parte izquierda es 5.62 m., en


el lado derecho es 4.2 m., en la parte posterior supera los 6.00 m. La escalinata
mayor tiene 24 peldaños, cada descanso mide 0.60 m. y la altura de cada peldaño
varía entre los 0.15 y 0.2 m., los descansos de peldaño varían entre los 0.09 y 0.18 m.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Tres terrazas constructivas de planta trapezoidal.
- Escalinata central, que conduce desde el nivel del terreno hacia la terraza
superior.
- Escalinata lateral, vinculada a la escalinata central.
91
- Dos subunidades, una inferior y otra superior, definidas por muros.
- Estructura semihundida con posible sistema de drenaje.
- Empleo diferencial de roca, lajas y semicanteada, de acuerdo a cada elemento.
- Existencia de un eje axial, con orientación suroeste - noreste, que define las
demás orientaciones de los elementos y subunidades.

El Sector H constituye el ushnu de Aypate, el ushnu arquitectónicamente ha


sido definido por Gasparini y Margolies (1977), Zuidema (1989) y Hyslop (1990).
Con variantes se le encuentra en las plazas de las capitales provinciales del Imperio
Inca, las más próximas Caxas y Mitupampa están conformadas por sólo dos
terrazas constructivas, mientras Vilcashuamán tiene cuatro. La ubicación en la
periferia de la plaza se presenta también en Pachacamac. La peculiaridad del
ushnu de Aypate es la pequeña escalinata lateral.
Las dos excavaciones efectuadas por Polia en 1971 y 1973 no reportaron
cerámica asociada. Nuestro trabajo de recolección de material cerámico de
superficie, efectuado durante la restauración del ushnu, permitió registrar en la
terraza intermedia un fragmento de borde de plato. Pudimos apreciar los
fragmentos de cerámica registrados durante la restauración de la subunidad “a” y
de la escalinata central, se caracterizaban por su pasta fina. Las excavaciones de
Polia en el interior de la estructura semihundida, indica que se encontraron varias
piedras redondeadas refiriéndose a las excavaciones en el Sector B, donde también
se registraron rocas redondeadas, señala que son :
"...Los mismos que los lugareños con una palabra quechua llaman
mushcas/muchcas o "piedras calientes", y que hoy en día emplean en los ritos
para la lluvia... es muy probable que se trate de ofrendas dejadas en nuestros
tiempos por los curanderos que acuden con frecuencia a esta zona arqueológica
para practicar sus ritos" (1995: 101).

El hallazgo de rocas semejantes en el ushnu de Mitupampa, y en otro


montículo artificial (Cerro Culucan) permiten sostener a Polia que los montículos
están vinculados a cultos al agua.
El ushnu con arquitectura elaborada es una edificación netamente Inca, que
sea una reocupación que selle un ushnu (entendido como abertura en la tierra)
preinca o una wanka, son hipótesis que deben ser corroboradas con futuras
excavaciones; por el momento sólo se puede señalar que el ushnu fue construido por
los Inca. El ushnu Inca cumplió diversas funciones (cf. Zuidema 1989; Hyslop
92
1990). La función de culto ha sido destacada por Polia (1972, 1973, 1995),
sugiriendo un culto al agua; pero el ushnu inca cumplió además otras funciones (cf.
Zuidema 1989; Hyslop 1990). Hemos sostenido por nuestra parte que allí se:
"...efectuaron actividades ceremoniales, de acuerdo al calendario agropecuario;
"pagos" a la mamapacha mediante ofrendas líquidas, que eran vertidas en la
canaleta central; rituales vinculados al culto solar. Desde lo alto de la plataforma
el gobernador inca recibía a las tropas imperiales; desde ahí se llevaban a cabo
observaciones astronómicas destinadas al pronóstico de las lluvias y condiciones
climáticas, estrechamente vinculadas a las actividades agropecuarias" (1995a:
100; 1995b).

La persistencia del pago en ofrendas al ushnu (abertura) a sido registrada por


Polia (1995: 94), pues los curanderos echan perfumes, limas, tabaco y hasta un
cráneo de perro o zorro, además de las rocas esféricas. El ushnu era además un
símbolo del Imperio Inca, pues se le encuentra en territorios anexados (Hyslop 1990:
70-72); desde allí el Inca, o su representante, saludaba y recibía a las poblaciones
conquistadas. Tenía también propósitos militares, el Inca administraba justicia
desde la terraza superior. El ushnu vinculaba a los centros provinciales con el
Cusco y los mantenía bajo su jurisdicción, a través de la ceremonia de sacrificio de
niños o capac hucha.
La vinculación del ushnu con la plaza, por situarse en un extremo de ella,
permite definir los espacios Hanan y Hurin -arriba y abajo-; Hanan, desde la plaza
hacia las elevaciones del acllahuasi y el mirador.

ix) SECTOR I
Constituye el límite noreste de la plaza está definida por dos andenes
escalonados que presentan una abertura central, que permite el acceso de Norte a
Sur.
Al respecto indica Polia:
"Desde la esquina izquierda de la pirámide, como quien sube, se origina una
pared de piedras toscas, bien conservada que sirve de apuntalamiento del andén
que conforma la margen derecha de la plaza misma". (1979: 54; 1995: 95).

Este sector está conformado por los siguientes elementos:


- Elemento I: Andén o terraza constructiva, que se inicia en la terraza inferior
del ushnu, y se orienta con Norte 80° noroeste hasta llegar a las escalinatas.
- Elemento II: Muro de contención que define el margen noreste de la plaza, se
erige sobre el andén anterior. Se inicia en la esquina izquierda del ushnu, visto
93
de frente, prolongándose hasta las escalinatas.
- Elemento III: Juego de escalinatas que vistas de planta se disponen en forma
escalonada, permiten acceder desde la superficie de los elementos I y IV hasta
el nivel de la plaza.
- Elemento IV: Prolongación del andén o terraza constructiva definido como
Elemento I, se inicia luego de culminar las escalinatas.
- Elemento V: Muro que flanquea el lado derecho de la escalinata, y es paralelo
al elemento IV.
- Elemento VI: Muro de contención que define el margen norte de la plaza.

Los andenes que conforman éste sector fueron construidos empleando bloques
de roca de tamaño grande y mediano, de hasta 1.0 m. de largo. En las escalinatas se
han empleado lajas de roca de hasta 1.0 m. de largo. Se usó mortero de barro. La
margen norte de la plaza se encuentra en el declive del terreno, la construcción de
los andenes corrigió este declive en las proximidades del margen de la plaza.
Es posible distinguir 3 Unidades en el sector I. La Unidad 1 está conformada
por los Elementos I y II; la Unidad 2 integrada por el Elemento III; la Unidad 3,
conformada por los elementos IV y V. Vista de planta, este sector se observa como
un par de líneas paralelas. En volumetría se observa como dos paralelepípedos
escalonados, semejante a una gradería.
Se registraron las siguientes magnitudes:

UNIDAD ELEMENTO LARGO ANCHO ESPESOR


DE MURO

1 I 38.0 4.8

II

94
2 III 20.7 10.8 0.6-0.7

IV 1.8 0.7

3 V

VI

CUADRO N° 79: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR I DE


AYPATE

Destacan las siguientes características arquitectónicas:


- Andenes dispuestos escalonadamente.
- Escalinatas de acceso.

La vinculación con la plaza central y el ushnu, indican que el Sector I fue


construido por los Inca. La escalinata permitió subir desde la parte baja (Hurin)
hacia la zona central o plaza, esta era intermediaria entre Hanan y Hurín. El sector
II permitió vincular espacios sagrados, a la vez que los segregaba.

x) SECTOR J
Está conformado por un muro que se inicia en un extremo del frontis que
separa el sector F de la plaza. En su extremo noreste se situaban tres recintos y otro
mas, dichos recintos se asocian al ushnu. Un pasaje corre paralelo al muro en su
parte posterior.
Sobre los recintos informa Polia:
"Al costado derecho del ushnu se encuentra el declive del cerro donde hemos
encontrado varios cuartos cuyo plano todavía no ha sido levantado...Entre el
ushnu y la ciudadela se encuentran pequeños cuartos dispuestos en hilera, que
flanquean la Plaza Central hacia el Oeste. [el Este en realidad]" (1972: 38;
1973: 54; 1995: 95).

Hemos informado sobre los recintos que "Al Este de la plaza, asociada a
cuartos pequeños, se levanta imponente una estructura..." (1995 a: 99; 1995 b ).
Es posible distinguir los siguientes elementos y subunidades que conforman el
sector J:
- Elemento I: muro largo, visto de planta tiene forma de L, se dirige de

95
suroeste a noreste. Su parte anterior da hacia la plaza.
- Elemento II: Pasaje definido por la parte posterior del muro; es una
superficie llana, de poco ancho, que va paralelamente al recorrido del muro.
- Subunidad a: situada entre los tres recintos próximos al muro largo y el
ushnu; está conformada por cuatro muros.
- Subunidad b: recinto situado hacia el extremo noreste del muro largo, tiene
cuatro muros, que definen sus cuatro lados. Es el de menores proporciones.
- Subunidad c: recinto que constituye el central de los tres recintos próximos al
muro. Tiene cuatro lados.
- Subunidad d: recinto situado al suroeste de los demás. Cuatro muros
conforman este recinto. De los cuatro recintos es el de mayores proporciones.

En el muro largo se utilizaron rocas sin labrar de tamaño mediano. Mientras


que en los recintos se utilizaron rocas semilabradas de tamaño pequeño y mediano.
El barro fue utilizado como argamasa.
Es posible distinguir dos unidades divididas por el muro largo. La parte
posterior del muro y el pasaje (elemento II) al pie del muro, constituiría la Unidad 1.
La Unidad 2 está conformado por los cuatro recintos situados hacia el noreste del
muro largo. El muro largo, tiene forma de L cuando se observa de planta; los
cuatro recintos tienen forma rectangular, vistos de planta. En volumetría los
recintos techados tendrían forma de paralelepípedo con una forma piramidal
encima.
Se registraron las siguientes magnitudes:

SUB ESPESOR
UNIDAD UNIDAD LARGO ANCHO ALTURA DE
O MURO
ELEMENTO
1 I 62.0 - 1.0-2.0 1.0
II 62.0 1.5-2.0 - -
a 7.7 4.1 1.0-2.0 0.8-1.0

96
2 b 7.6 2.6 1.0-2.0 0.8-1.0
c 6.4 5.5 1.0-2.0 0.8-1.0
d 8.1 5.7 1.0-2.0 0.8-1.0

CUADRO N° 80: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR J DE


AYPATE

El deterioro de los muros sólo permitió registrar un acceso en la subunidad


"d", el cual da hacia la plaza, y tienen un ancho de 0.8 m. En los otros recintos, si
tenían acaso acceso, daban hacia la plaza; tal vez los accesos de las subunidades "b"
y "c" daban hacia el pasaje.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Empleo del pircado en los muros.
- Recintos de planta rectangular, que dan hacia un gran espacio sin
edificaciones.
- Pasaje interior restringido al borde del muro largo, dicho pasaje, conduce
hacia el acllahuasi.
La asociación de los recintos, muro largo y pasaje interior, al ushnu y a la
plaza; así como la planta rectangular de los recintos indican su filiación Inca.
Respecto a la función, el muro largo situado al borde de la plaza separa el
pasaje interno de la plaza, aquel conduciría a los sacerdotes y acllas desde el
acllahuasi hasta el ushnu, constituirá un pasaje reservado a los oficiadores del culto
al Sol, vía alterna al acceso principal del acllahuasi. Los recintos, a excepción de la
subunidad "b" tuvieron un fin residencial, destinados a los oficiadores del culto, por
los cuales serían habitados en los días de culto o festividades, el culto se
desarrollaría en el ushnu; la subunidad a" tiene una posición más cercana y
privilegiada con respecto al ushnu, a pesar que la subunidad "d" presenta mayores
dimensiones. La subunidad "b' parece estar destinada al almacenamiento de
productos, alimentos u ofrendas, debido a sus escasas magnitudes, aunque su posible
función residencial no debe descartarse totalmente.
A continuación veamos la posible cantidad de personas que pudieron residir
en los recintos, incluida la subunidad "b".

UNIDAD SUB AREA NUMERO DE

97
UNIDAD INTERNA PERSONAS
a 11.97 m² 1-6
1 b 3.36 m² 1
c 15.4 m² 1-7
d 22.57 m² 2-11

CUADRO N° 81: NUMERO ESTIMADO DE PERSONAS RESIDENTES EN


EL SECTOR J DE AYPATE

xi) SECTOR K
Situado a espaldas de la kallanka, de la que está separada por un pasaje. Es
una terraza constructiva sobre la que se erige una cancha, que tiene acceso
restringido. Una zanja, al pie de un cerco actual, corta este sector de noroeste a
sureste; por el lado oeste se inicia el declive del terreno.
Hemos informado que al:
"Oeste de la plaza se encuentra una larga estructura de planta rectangular, a
espaldas de dicha estructura se erigen dos conjuntos de recintos alrededor de
canchas" (1995a: 99; 1995b).

Es posible distinguir los siguientes elementos y subunidades que conforman el


sector K:
- Elemento I: Terraza constructiva que define el lado Oeste del Sector K, y que
forma con la kallanka un largo pasaje. Sobre esta terraza se ha erigido la
cancha principal de este sector.
- Elemento II: Patio o espacio llano, rodeado de recintos, los cuales tienen sus
accesos hacia éste espacio.
- Subunidad a: Recinto de planta rectangular, situado alrededor del patio
localizado hacia el Norte.
- Subunidad b: Recinto de planta trapezoidal, situado alrededor del patio,
localizado hacia el Norte.
- Subunidad c: Recinto de planta rectangular, situado alrededor del patio, se
localiza hacia el sureste. Forma un pasaje ciego con la subunidad b.
- Subunidad d: Recinto de planta rectangular, situado en torno al patio, se
localiza hacia el Sur. Sus muros laterales junto a los de la subunidad c, y las
prolongaciones de sus muros posteriores definen un acceso restringido a la
98
cancha.
- Subunidad e: Recinto de planta rectangular, situado en torno al patio, se
localiza hacia el suroeste.
- Subunidad f: Gran recinto de planta rectangular, localizado a espaldas de la
Subunidad d. Esta definido por la prolongación dela pared posterior de la
Subunidad d y por un muro largo perpendicular a dicha prolongación.
- Elemento III: Patio que conduce a la cancha principal, localizado al costado de
la subunidad f.

En la edificación de las estructuras se utilizaron bloques de roca semicanteada,


de tamaño mediano y chico, alcanzando los 0.40 m. Se empleó mortero de barro.
La edificación de la terraza constructiva permitió nivelar el terreno donde se
erigieron los recintos que definen la cancha. La pirca fue la técnica constructiva
utilizada para edificar los recintos.
Es posible distinguir dos unidades en el Sector K:
- La Unidad 1: está conformada por los elementos I y II, las subunidades a, b, c,
d y e.
- La Unidad 2: conformada por la subunidad f y el Elemento III.

La Unidad 1 vista de planta tiene forma trapezoidal, la mayoría de las


subunidades que la conforman tienen planta rectangular. En volumetría la Unidad 1
se observa como un paralelepípedo hueco.
Se registraron las siguientes dimensiones:

UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO


O ELEMENTO

II 46.2 27.2

a 18.0 6.9

1 b 22.4 6.9-9.0

99
c 17.0 7.5

d 15.8

e 17.5 6.5

III 28.0 21.3

2 f 32.0 28.0

CUADRO N° 82 : DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR K DE


AYPATE

Lo tupido de la vegetación impidió registrar mayor número de medidas. El


vano que conduce hacia la Unidad 1 tiene un ancho de 1.5 m.
Entre las características arquitectónicas destaca el patrón cancha de la Unidad
1, patrón típicamente Inca y el empleo de una terraza constructiva. La vinculación
con la Kallanka y el patrón cancha que caracteriza a la Unidad 1, permiten sostener
la filiación Inca del Sector K.
El Sector K estuvo destinado a la residencia de personas importantes; la
cercanía al acllahuasi y la kallanka, su acceso restringido permiten sostener lo
anterior. Si el supuesto acllahuasi fuera el Templo del Sol, resultaría que el Sector K
podría haber albergado a las acllas al servicio del Templo del Sol.
A continuación calcularé el número de personas que pudieron haber residido
en el Sector K:

UNIDAD SUBUNIDAD AREA INTERNA NUMERO DE


PERSONAS

a 78.4 m2 8 - 39

b 116.28 m2 11 - 58

c 82.5 m2 8 - 41

d 75.9 m2 7 - 38

e 69.75 m2 7 - 35

100
TOTAL 41 - 211

CUADRO N° 83: NUMERO ESTIMADO DE RESIDENTES DEL SECTOR


K DE AYPATE

xii) SECTOR L
Sector ubicado entre el extremo norte de la Kallanka y el camino Inca que
desemboca en la plaza. Está conformado por un patio y recintos, hacia el oeste se
levantan terrazas constructivas. Se halla a un costado de la kallanka. Este sector
está conformado por los siguientes elementos y subunidades:
- Elemento I: Terraza constructiva situada en la esquina sureste.
- Subunidad a: Recinto de planta rectangular, situado en torno a un patio.
- Subunidad b: Recinto de planta rectangular, situado alrededor de un patio.
- Subunidad c: Recinto de planta rectangular, situado alrededor de un patio.
- Elemento II: Patio rodeado de las subunidades anteriores, presenta una
estructura semihundida.
- Elemento III: Terraza constructiva, situada en el suroeste, está vinculada con
la subunidad c mediante un muro.
- Subunidad d: Recinto de planta rectangular, situado a espaldas de la
subunidad d, su acceso está orientado hacia el Sector K.
- Subunidad e: Recinto de planta rectangular, localizado en el extremo Norte
del Sector L.
- Subunidad f: Recinto de planta rectangular, localizado en el Norte y próximo a
la subunidad e.
- Elemento IV: Terraza constructiva, próxima a las subunidades f y a.
En las terrazas constructivas se emplearon muros de contención, los elementos
III y IV sirvieron para corregir el declive natural del terreno. La pirca fue la técnica
empleada para edificar las subunidades. Es posible distinguir tres unidades en este
sector:
- Unidad 1: Conformada por la subunidad d, que parece estar vinculada con los
sectores K y L.
- Unidad 2: Cancha definida por las subunidades a, b y c, y los elementos I, II y
III. Está separada de la Unidad 1 mediante un muro.
- Unidad 3: Definida por las subunidades e, f y el elemento IV.
101
En el siguiente cuadro se dan a conocer las respectivas medidas:

ELEMENTO LARGO ANCHO


UNIDAD
O SUBUNIDAD

1 d 23.0 8.0

a 15.2 6.7

b 13.5 6.0

2 c 16.0 7.0

I 28.0 3.5

II 35.0

III

e 8.0 4.5

3 f 7.0 4.8

IV 15.5

CUADRO N° 84: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR L DE


AYPATE
Destacan dos características arquitectónicas:
- El empleo de terrazas constructivas.
- El patrón cancha.
Las características de su estilo arquitectónico indican que este sector fue
construido durante el Horizonte Tardío.
Las unidades 1 y 2 están vinculadas a actividades de residencia, mientras que
la Unidad 3 parece estar destinada al almacenamiento, debido a sus pequeñas
magnitudes. Respecto a las personas que pudieron haber residido en las unidades 1
y 2, veamos el siguiente cuadro:

UNIDAD SUBUNIDAD AREA INTERNA NUMERO DE

102
PERSONAS

1 d 126 m2 12 - 63

a 62 m2 6 - 31

b 46 m2 4 - 23

c 70 m2 7 - 35

TOTAL 29 - 152

CUADRO N° 85: NUMERO ESTIMADO DE RESIDENTES DEL SECTOR L


DE AYPATE

xiii) SECTOR M
Este sector tiene planta rectangular, en su interior disponen recintos de planta
rectangular en forma paralela o perpendicular al eje norte-sur. Hacia el lado oeste
se levanta una terraza y al este se encuentra el camino Inca que conduce hacia la
plaza.
Anteriormente hemos referido que "subiendo por el Camino Inca, se llega a un
Sector compuesto por cuartos rectangulares con orientación Este - Oeste y Norte -
Sur" (1995a: 99; 1995b).
Este sector está conformado por las siguientes subunidades:
- Elemento I: Terraza constructiva sobre que se han edificado las Subunidades y
la sitúan sobre el nivel de la plaza.
- Subunidad a: Recinto de planta rectangular, situado en la esquina sureste, su
lado mayor es paralelo al eje Norte - Sur.
- Subunidad b: Recinto de planta rectangular, localizado hacia el sureste; su
lado mayor es paralelo al eje Norte - Sur.
- Subunidad c: recinto de planta rectangular, situado hacia el Sur; su lado
mayor es perpendicular al eje Norte - Sur.
- Subunidad d: Recinto de planta rectangular, localizado hacia el Sur y que
forma parte del contorno del Sector M; su lado mayor es perpendicular al eje
Norte - Sur.
- Subunidad e: Recinto de planta rectangular, define la esquina suroeste del
103
Sector; su lado mayor es perpendicular al eje Norte - Sur.
- Subunidad f: Recinto de planta rectangular, localizado hacia el suroeste; su
lado mayor es paralelo al eje Norte - Sur.
- Subunidad g: Recinto de planta rectangular, localizado hacia el suroeste; su
lado mayor es paralelo al eje Norte - Sur, y define el contorno suroeste del
Sector.
- Subunidad h: Recinto de planta rectangular, situado hacia el Oeste, su lado
mayor es perpendicular al eje Norte - Sur.
- Subunidad i: Recinto de planta rectangular, localizado hacia el Oeste.

Se emplearon rocas de tamaño mediano y chico. Se usó mortero de barro. En


la edificación de los recintos se utilizó la pirca, cuidándose que los muros siguieran
la orientación de los ejes cardinales. Los muros presentan aparejo celular. Las
subunidades adosadas entre sí definen una sola unidad. El Sector M visto de planta
tiene una planta rectangular, al igual que las subunidades que lo integran.
La espesura de la vegetación sólo permitió registrar algunas magnitudes de las
subunidades que definen el Sector M, las cuales se expresan en el siguiente cuadro:

UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO

a 6.0

b 6.0 4.5

c 16.8

d 14.4 6.0

1 e 15.8 6.0

f 20.0

g 20.0

104
h 3.8

i 31.0 9.0

I 38.6

CUADRO N° 86: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR M DE


AYPATE

Pareciera que este éste sector no tiene rutas de acceso debido al continuo
adosamiento de subunidades.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- La planta rectangular del Sector M.
- La orientación de las subunidades de acuerdo a los puntos cardinales.
- La aparente falta de rutas de acceso internas.
Aunque la falta de rutas de acceso interna es atípica, las otras características
arquitectónicas y la cercanía al camino Inca, indican que este sector se edificó
durante el Horizonte Tardío.
La ausencia de patios, de rutas de acceso interno y de terrazas superpuestas,
permite sugerir que este sector estuvo destinado al almacenamiento de productos o a
otra función no vinculada a ocupantes humanos.

xiv) SECTOR N
Este sector se localiza al oeste de los sectores M y L, y al pie de la cumbre del
Cerro Aypate. Estructuras dispuestas en forma de U y edificadas sobre terrazas
constructivas escalonadas, conforman la parte principal del Sector; otros recintos de
planta rectangular se disponen alrededor. Destaca el eje axial orientado de este a
oeste que divide simétricamente la parte principal y las escalinatas de acceso.
Hemos referido anteriormente que
"... próximo a este Sector (M), pero en partes elevadas, se aprecian dos
estructuras formadas por terrazas escalonadas superpuestas, a las que se accede
por escalinatas". (1995a: 99; 1995b).

Es posible distinguir las siguientes subunidades y elementos que integran este


Sector:
- Subunidad a: Recinto de planta rectangular, situado hacia el norte y al pie de
105
la primera terraza constructiva.
- Subunidad b: Recinto de planta rectangular, situado hacia el Sur, paralelo a la
Subunidad anterior; con que definen los brazos laterales de una estructura en
forma de U y forman un patio.
- Elemento I: Escalinatas de acceso, que conducen desde el nivel de las
subunidades a y b hasta la terraza superior. Se superpone sobre el frente de las
terrazas constructivas dispuestas en forma escalonada. Su eje central tiene
dirección este - oeste, al igual que la mayoría de las subunidades.
- Elemento II: Terraza constructiva inferior, sobre que se superponen las demás
terrazas, sus lados sur y oeste se confunden con el relieve del terreno.
- Elemento III: Terraza constructiva edificada sobre la anterior. Sus lados sur y
oeste se unen al relieve del terreno.
- Elemento IV: Terraza constructiva superior, sobre que se edificaron las
subunidades c y d. Su lado oeste no se distingue, pues se une con el terreno.
- Subunidad c: Recinto de planta rectangular edificado sobre la terraza
constructiva superior, se localiza hacia el Norte. Su eje central está orientado
de este a oeste.
- Subunidad d: Recinto de planta rectangular edificado sobre la terraza
constructiva superior, se localiza hacia el sur. Su eje es paralelo a la
subunidad anterior.
- Elemento V: Terraza constructiva que separa a las subunidades y elementos
anteriores de la subunidad e. Se localiza hacia el oeste.
- Subunidad e: Recinto de planta rectangular, edificado sobre la terraza
anterior.
- Subunidad f: Recinto de planta rectangular, ubicado al sur del sector N.

En los muros se aprecian rocas de tamaño pequeño y mediano. Se empleó


mortero de barro. Las sinuosidades ascendentes del terreno, que se dirigen hacia la
cumbre del Cerro Aypate, determinaron el empleo de terrazas constructivas que
permiten contar con superficies llanas, sobre ellas se edificaron las subunidades.
Las edificaciones se construyeron siguiendo el eje de orientación este-oeste. Con la
finalidad de ascender hacia las subunidades c y d se construyeron las escalinatas.
Es posible distinguir 3 Unidades en este sector:
- Unidad 1: Conformada por las subunidades a, b, c y d, y los elementos 1, 2, 3,
106
4.
- Unidad 2: Conformado por el elemento 4 y la subunidad e.
- Unidad 3: Integrado por la subunidad f, aparentemente aislada.

La Unidad 1 vista de planta tiene forma de U. En volumetría el Sector N se


caracteriza por su forma de peldaños o de terrazas sobrepuestas escalonadamente.
Se registraron además las siguientes dimensiones:

UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO


O ELEMENTO

a 15.5 6.3

c 10.0 4.4

1 d 10.0 4.0

I 19.0

II

III

IV

107
2 e 12.9 9.2

3 f

CUADRO N° 87: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR N DE


AYPATE

El único vano registrado tiene 0.80 m. de ancho.


Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Empleo de terrazas constructivas dispuestas en forma escalonada.
- Utilización de escalinata frontal de acceso.
- Eje central que divide en dos partes iguales a la Unidad 1, determinando
simetría bilateral.
- Ejes de orientación paralelos a los ejes definidos por los cuatro puntos
cardinales.
- Planta en forma de U de la Unidad 1.

Las características arquitectónicas del Sector N, y su proximidad a la cumbre


del Cerro Aypate, considerado un temido Apu, permiten sostener que este Sector se
edificó durante el Horizonte Tardío.
Las implicaciones ceremoniales del Sector N son bastante obvias, hemos
sostenido que "El Sector de terrazas sobrepuestas está estrechamente vinculado a las
actividades ceremoniales, una de ellas podría ser el Templo del Sol..." (1995a: 100;
1995b); apoyan este inicial planteamiento las siguientes evidencias:
- Las características arquitectónicas.
- El acceso restringido hacia la terraza superior y la dualidad expresada por las
subunidades c y d.
- La ubicación del Sector N al pie de la cumbre del Cerro Aypate, denominado
"el mayor" por los lugareños y temido por sus encantos (cf. Polia 1991: 143;
Angulo 1995).

xv) SECTOR Ñ
Se localiza hacia el Norte del Sector M y al noreste de la cumbre del Cerro
Aypate. Está conformado por varias terrazas constructivas dispuestas en forma
108
escalonada, con un eje central orientado de Este a Oeste. A la terraza superior se
accede mediante escalinatas.
Anteriormente hemos referido que: "... próximo a este sector, pero en partes
elevadas, se aprecian dos estructuras formadas por terrazas escalonadas superpuestas,
a las que se accede por escalinatas.
Refiere Polia que:
"En 1991 exploramos una zona del bosque que se extiende al sureste de la
Pirámide o ushnu, encontramos una estructura en cuya parte superior existe una
terraza plana. Su posición magnética es la siguiente: de la Pirámide 119° ESE,
de la puerta monumental de Aypate 147° SSE. Existe una probable rampa de
subida a la estructura en su lado Norte... La terraza estaba rodeada por un borde
de piedras que en parte todavía existe" (1995: 91).

Polia denomina "Estructura con terraza" al Sector Ñ.


Es posible distinguir los siguientes elementos arquitectónicos:
- Elemento I: Al parecer es la primera terraza constructiva, enumerando de
abajo hacia arriba, se aprecia en el lado Este del Sector N, donde el declive del
terreno es más pronunciado.
- Elemento II: Segunda terraza constructiva, visible en el lado Este.
- Elemento III: Tercera terraza constructiva, visible en los lados Este y Norte.
- Elemento IV: Cuarta terraza constructiva, visible en los lados Este y Norte.
- Elemento V: Quinta terraza constructiva visible en todos lados, excepto en el
lado Sur.
- Elemento VI: Terraza constructiva superior, superpuesta sobre las demás y de
planta rectangular como las anteriores. En sus bordes Norte y Oeste se
levantan muros que definen un pequeño recinto en la esquina noroeste.
- Elemento VII: Rampa o escalinata de acceso que conduce hacia la superficie
de la terraza superior, se localiza hacia el Sur.
- Elemento VIII: Rampa o escalinata de acceso que conduce a la superficie de la
terraza superior, se localiza hacia el Oeste.
- Elemento IX: Son dos muros que definen una esquina, situada al pie del
conjunto de terrazas sobrepuestas hacia el noroeste.
- Elemento X: Muro localizado hacia el noroestedel conjunto de terrazas
superpuestas.

Se emplearon bloques de roca de tamaño mediano de hasta 0.50 m. de largo.

109
Se utilizó mortero de barro. El pronunciado declive del terreno hacia el Este fue
corregido mediante la construcción de terrazas, esto permitió nivelar el terreno e
incrementar el volúmen del conjunto de terrazas superpuestas.
Todos los elementos, excepto IX y X, definen una sola unidad. Los elementos
IX y X definen otra unidad. Destaca la planta rectangular del Sector Ñ, conformada
a su vez por sucesivas plantas rectangulares, una al interior de la otra. En
volumetría se aprecia como una pirámide truncada.
El espesor de muros es 0.70 m. En el cuadro siguiente se expresan las demás
magnitudes registradas:

UNIDAD ELEMENTO LARGO ANCHO

I 24-30.0

II 20.0-24.0

III 28.0 20.0

1 IV 27.0 16.0

V 26.0 15.0

VI 22.0 11.1

VII 3.3

VIII 3.9

IX

2 X

CUADRO N° 88: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR Ñ DE


AYPATE

110
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- La utilización de terrazas constructivas dispuestas en forma escalonada,
sobrepuestas y adaptadas al relieve del terreno.
- Eje central orientado de Este a Oeste.
- Escalinatas de acceso que conduzcan hacia la terraza superior.
- Muro edificado sobre el borde de la terraza superior.

Respecto al material asociado, refiere Polia que: "En superficie se encontró un


fragmento cerámico de estilo Inca Imperial pintado con motivos geométricos blancos y
rojos" (1995: 91).
Las características arquitectónicas y su cercanía a la cumbre del Cerro
Aypate, permiten filiar este sector al Horizonte Tardío.
La función ceremonial de este sector ha sido anteriormente referida por
nosotros:
"El Sector de terrazas sobrepuestas está estrechamente vinculado a las
actividades ceremoniales, una de ellas podría ser el Templo del Sol (caracterizado
por sus cinco terrazas constructivas y sus escalinatas de acceso); por el Jesuita
Anónimo sabemos que en Ayahuaca residía uno de los diez Villcas de todo el
Imperio, en Aypate por existir una prestigiosa huaca preinca debió erigirse un
Templo del Sol..." (1995a: 100; 1995b).

Creemos que el Sector Ñ constituyen el Templo del Sol de Aypate, la


sustentación de este planteamiento implica realizar comparaciones con los templos
del sol de otras capitales provinciales Inca, y recurrir a la información etnohistórica
y arqueológica, lo extenso de este procedimiento y el evitar perder la hilación en el
análisis de los restantes sectores de Aypate nos ha llevado a incluir dicha
sustentación en el Anexo 3 de la tesis.

xvi) SECTOR O, "EL MIRADOR"


La cima del Cerro Aypate, comprendida entre los 2850 y 2875 m.s.n.m.
presenta edificaciones que la circundan, distinguiéndose muros que definen
esquinas.
Refiere Polia:
"La cumbre del Cerro Aypate se presenta como una terraza nivelada
artificialmente y bordeada por paredes de contención bien conservadas en la

111
parte que mira hacia el moderno pueblo de Ayabaca. Actualmente se halla
cubierto por grandes árboles... La fisionomía de la cumbre del Cerro de Aypate
muestra haber sido modificada por la mano del hombre. Queda visible, aún
cubierto por la alta vegetación, el corte de un camino que desde la Ciudadela
subía al Mirador. Los campesinos nos han comunicado la presencia de escaleras
que subían a la cumbre pero que no hemos podido todavía hallar debido a la
gruesa capa de humus vegetal" (1995: 36; 1973: 54).

La presencia de escalinatas de roca que conducen a la cumbre desde el camino


Inca que desemboca en la plaza, en dirección Este - Oeste nos ha sido referida
también por Celso Acuña (1995, Comunicación personal). Sobre la misma escalinata
se ha referido Paúcar (1980: 141): "Desde la ciudad arranca un camino que dejaban
los muros o púcaras...".
Aunque la espesura de la vegetación y el detritus impidió realizar el análisis de
este sector, es posible comparar las características arquitectónicas que presenta con
la de otros cerros coronados como: Cerro Chirimoyo, Cerro Barbas (Montero),
Cerro de Chala, Cerro Balcón, Cerro Collona, entre otros. Estas edificaciones,
cerros coronados, expresan una larga tradición local de culto a los Apu, cerros
sagrados. Por lo general la ausencia de material cerámico asociado si bien no
permite indicar la filiación cultural ni cronológica, sugiere la intención de limpieza
presente en estas edificaciones, que sugiere el carácter sagrado de los cerros
coronados.
Por lo general se atribuye un carácter militar a este tipo de construcciones,
bastante frecuentes en los Andes Centrales durante el Período Intermedio Tardío,
en esta línea va el planteamiento de Polia, quien sostiene que:
"Actualmente se halla cubierta por grandes árboles, pero al origen debió servir
como mirador con funciones, es de creerse netamente estratégicas. Desde el
Mirador se goza de una visual de 360°..." (1995: 36; 1973: 54).

Consideramos que los cerros coronados estuvieron destinados a actividades


ceremoniales y se presentan en los cerros considerados Apu o huaca. Este culto local
habría sido respetado por los Inca y aprovechado para consolidar su dominio de la
región mediante la edificación de arquitectura ceremonial en la cumbre del Cerro
Aypate.

xvii) SECTOR P
Esta ubicado al Este de los sectores G y H, en una depresión del terreno que
define el cauce de una quebrada; es una estructura de planta rectangular, rodeada
112
de muros, que se halla semihundida en el fango; el agua penetra desde la parte
posterior, se empoza y sale por la parte anterior.
Este sector fue registrado a comienzos de 1995 por el equipo encargado de la
restauración del ushnu de Aypate, dirigido por Orlando Angulo. Por nuestra parte
hemos referido que:
"Al Nor - Este de las terrazas constructivas registramos estructuras de planta
baja, elaboradas con rocas labradas; estas estructuras se ubican en el cauce de
un quebrada" (1995a: 99; 1995b).

Es posible distinguir las siguientes evidencias arquitectónicas:


- Elemento I: Terraza constructiva situada hacia el Sur de la subunidad a,
orientada de Este a Oeste.
- Elemento II: Muro en forma de L, localizado hacia el Norte de la subunidad a,
este muro define una probable terraza constructiva.
- Elemento III: Muro recto, orientado de Norte a Sur, y localizado hacia el Este
de la subunidad a.
- Elemento IV: Muro en forma de L que rodea a la subunidad a por sus lados
Norte y Este.
- Elemento V: Muro en forma de L, que rodea a la subunidad a por sus lados
Sur y Este.
- Subunidad a: Recinto de planta rectangular, con acceso orientado hacia el
Oeste, que expone la mejor sillería de este sector.

En los muros de los elementos se aprecia roca canteada de tamaño mediano y


pequeño; mientras que en los muros de la subunidad a se observan rocas labradas y
de forma paralelepípeda, una de ellas exhibe un pezón. Se observa el empleo de
mortero de barro.
Todos los elementos y la subunidad "a" definen una sola unidad. Vista de
planta se aprecia una forma rectangular, y en volúmen un conjunto de
paralelepípedos. Se registraron las siguientes magnitudes:

UNIDAD ELEMENTO O LARGO ANCHO ALTURA ESPESOR DE


SUBUNIDAD MURO

113
II 4.0

1 III 0.7

IV 0.7

V 8.4 4.1-4.2 3.2

CUADRO N° 89: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR P DE


AYPATE

Es posible distinguir dos vanos, el de la subunidad "a" que mide 0.60 m. de


ancho, y el definido en los elementos IV y V, que mide 1.50 m. A partir del vano
anterior se inicia una depresión pronunciada del terreno donde discurre el agua.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Empleo de terrazas constructivas.
- Empleo de doble paramento con rocas labradas.
- Posible sistema de canalización y drenaje.
- Respecto a los Baños del Inca, sostiene Hyslop (1990) que combinan una serie
de rasgos arquitectónicos tales como: canales, reservorios, lagunas o
represamientos, drenajes abiertos o cerrados, desagüe, el estanque de baño,
escalinatas internas.

La analogía con los Baños de Caxas registrados por Von Humboldt (1802) y
Polia (1973), y los ilustrados por Hyslop (1990), permiten sostener la filiación
temporal con el Horizonte Tardío.
Sin lugar a dudas estamos frente al denominado "Baño del Inca”. Hyslop
(1990) considera que la construcción de sistemas hidraúlicos, incluido el baño,
tuvieron la función utilitaria de abastecer agua y drenar las lluvias, y además una
función ceremonial pues tiene un rol simbólico en la religión Inca. La religión
andina está vinculada con el agua, por ello los "baños" están estrechamente
relacionados a actividades rituales.
La posición del baño en una parte baja, con relación a la plaza, indica que se
encuentra en el Sector Hurin en el esquema de bipartición; sin embargo el eje Oeste-
114
Este, definido desde la cumbre del Cerro Aypate hasta el Baño del Inca, podría
indicar otra forma de determinar los sectores Hanan y Hurin. De no tratarse sólo de
una bipartición, estamos frente a una cuatripartición, que tiene por centro a la
plaza.

xviii) SECTOR Q
Se localiza hacia el Este del acllahuasi, en un declive del terreno. Se trata de
terrazas constructivas escalonadas, adaptadas al terreno, con recintos edificados en
la superficie.
Anteriormente hemos referido que:
"Situadas al Este del Sector anterior, se aprecian terrazas constructivas,
levantándose cuartos sobre ellas, donde se recolectó material cerámico de
carácter doméstico" (1995a: 99; 1995b).

Numerando de abajo hacia arriba registramos los siguientes elementos y


subunidades:
- Elemento I: Terraza constructiva inferior, definida hacia el Este por un muro
de contención y por una superficie plana.
- Elemento II: Terraza constructiva intermedia, definida por un muro de
contención.
- Subunidad a: Recinto de planta rectangular edificado sobre el Elemento II.
- Elemento III: Terraza constructiva superior, definida por un muro de
contención y una superficie llana.
- Subunidad b: Recinto de planta rectangular edificado sobre la terraza
constructiva superior, próximo al borde.
- Subunidad c: Recinto de planta rectangular edificado sobre la terraza
constructiva superior, tiene un eje central orientado de Norte a Sur.

Se utilizó en los muros de los recintos y en los muros de contención rocas de


tamaño pequeño y mediano. Se empleó mortero de barro. Las terrazas constructivas
y los recintos conforman una sola Unidad. La forma rectangular predomina en la
vista de planta, en volumetría se aprecian como paralelepípedos escalonados.
Destacan dos características arquitectónicas:
- Uso de terrazas constructivas.

115
- Recintos de planta rectangular.

Se registraron las siguientes dimensiones:

UNIDAD ELEMENTO O LARGO ANCHO


SUBUNIDAD

I 6.10

II 4.2

1 III 9.5

a 7.7

b 4.5

c 10.2 5.0

CUADRO N° 90: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR Q


DE AYPATE

Las características arquitectónicas y del material cerámico, así como su


proximidad al acllahuasi permiten plantear que este sector estuvo vigente durante el
Horizonte Tardío.
Este sector se encuentra en el sector Hurín de Aypate, además en el Sur, por
ello tiene menor importancia que los demás sectores. Es posible que forme parte de
un gran sector, caracterizado por sus recintos edificados sobre terrazas
constructivas, del cual sólo hemos registrado una parte. La estrechez de los patios,
definidos por la parte superior de las terrazas constructivas, pone en duda el
carácter residencial de este sector, y sugiere la posibilidad que se trate de alguna

116
forma de depósitos o tendales acondicionados en las terrazas constructivas.

xix) SECTOR R
Se ubica en el extremo Norte del asentamiento (junto a la casa de la familia
Alberca) y hacia el Este del camino Inca, ha sido construido sobre una explanada.
Consta de dos filas de recintos, orientados según el eje Norte - Sur y está asociado a
otro conjunto de recintos más pequeños.
En el plano de delimitación de Aypate elaborado por el INC en 1988, se
registra este Sector denominándolo "aposentos". Por nuestra parte hemos referido
que: "Hacia el Este, a un costado del Camino Inca que conduce a la plaza del
asentamiento, se observa una larga estructura integrada por veinte cuartos" (1995a:
99; 1995b).
Este sector está conformado por las siguientes subunidades:
- Subunidades a, b, c y d: Pequeños recintos de planta trapezoidal, adosados
entre sí, localizados al noreste del sector.
- Subunidades e, g i, k, m, ñ, p, r, t, v: Hilera de recintos de planta trapezoidal,
localizados hacia el Oeste del eje central del Sector.
- Subunidades f, h, j, l, q, s, v, w: Hilera de recintos de planta trapezoidal,
localizados al Este del eje Norte - Sur.

Se utilizaron bloques de roca de tamaño mediano en la construcción de los


muros y mortero de barro. En los muros de los recintos se utilizó la pirca. Es
posible que los recintos hayan estado techados. Al no emplearse doble muro, las
paredes divisorias pertenecen a dos subunidades.
Es posible distinguir dos unidades:
- Unidad 1: está integrada por las subunidades a, b, c y d.
- Unidad 2: está conformada por las 20 subunidades restantes que forman dos
filas de 10 recintos cada una. Entre ambas unidades se forma un pasaje.
Destaca la planta de forma trapezoidal y alargada de la Unidad a, y de las
subunidades que la conforman.
Se registraron las siguientes dimensiones:

117
UNIDAD SUBUNIDAD LARGO ANCHO ESPESOR DE
MURO

a 8.3 4.1-4.9 0.6

b 8.3 7.6 0.6

c 7.7 4.6 0.6

d 5.2 4.6 0.6

e 12.0 12.0 0.8-1.0

f 12.0 12.0 0.8-1.0

g 14.4 0.8-1.0

h 0.8-1.0

i 0.8-1.0

j 0.8-1.0

k 12.0 0.9-1.0

l 12.0 0.8-1.0

m 12.7 0.9-1.0

n 12.7 0.8-1.0

ñ 12.6 12.8 0.8-1.0

o 12.6 0.8-1.0

p 12.4 0.8-1.0

q 12.4 13.2 0.8-1.0

r 12.8 0.8-1.0

s 12.8 0.8-1.0

t 13.0 0.8-1.0

v 13.0 0.8-1.0

u 12.8 0.8-1.0

118
w 12.8 12.5 0.8-1.0

CUADRO N° 91: DIMENSIONES REGISTRADAS EN EL SECTOR R DE


AYPATE

Las medidas arriba indicadas son externas. El muro que define el eje central
mide 1.0 m. de espesor. No se registraron vanos de acceso.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Adosamiento de recintos, unos a continuación de otros, hasta formar una fila
conformada por 10 recintos.
- Planta ligeramente trapezoidal de la Unidad 2.
- Orientación de las Unidades de acuerdo al eje interior.

La proximidad al camino Inca, la similitud con la estructura registrada por


Bandelier en Pachacamac (Morris 1992), Matos (1994) en Pumpu y por nosotros en
Caxas, permiten sostener que esta estructura fue edificada en el Horizonte Tardío.
No creemos que el Sector R sean aposentos o que haya estado destinado a fines
residenciales, al menos no la Unidad 2; al respecto hemos afirmado que : "La larga
estructura que controla el acceso a la plaza debió servir para el almacenamiento de
productos" (1995a; 1995b). Comparando la ubicación del Sector R en la periferia de
Aypate, en el punto de entrada o salida del asentamiento, con lo que ocurre en
Caxas, Pachacamac, Pumpu, consideramos que este sector además de estar
destinado al almacenamiento de productos, especialmente granos y tubérculos,
debió constituir el portazgo de Aypate. El personal administrativo, y el
quipucamayoc, que controlaba el acceso a Aypate y recibía los tributos de la
población local, residió en la Unidad 1; siendo los recintos de la Unidad 2 empleados
como colcas o depósitos.

xx) SECTOR S, LA PLAZA


Es un espacio llano, alrededor del cual se encuentran las principales
edificaciones de Aypate. Se llega a la plaza mediante el camino Inca. Pese a no tener
edificaciones constituye uno de los principales sectores del asentamiento. Se localiza
hacia el este de la cumbre del Cerro Aypate, está rodeada hacia el Este por el declive
del terreno
119
Refiere Von Humboldt que: "Al Este de Aypate está situada sobre la cordillera
una planicie llamada Plaza del Inga, con ruinas de un palacio y de todo un pueblo
peruano..." ([1802)] 1991)
Matos, gracias a las referencias de Florencio Galvez, indica que Aypate:
"Tiene una plazuela central" (1965-66: 98).
Sobre este sector refiere Polia que :
"Se halló en aquel entonces (1971) el Camino Real que ingresaba a la Plaza
Central de Aypate... El espacio ocupado por las ruinas más relevantes se presenta
como una planicie, ubicada en la parte baja de la cumbre boscosa del Cerro
homónimo que se levanta por 50 m. sobre la planicie misma... En la llanura libre
de construcciones, que hemos denominado "Plaza Central"... (la Kallanka)
presenta seis puertas con una abertura... que da hacia la Plaza Central... entre el
ushnu y la ciudadela se encuentran pequeños cuartos dispuestos en hilera, que
flanquean la Plaza Central hacia el Oeste de Aypate, pasando entre en andén
menor de la ciudadela, al Oeste, y al lado menor de un largo corral que se
extiende hacia el fondo de la plaza misma... Desde la Plaza Central al Camino
Real sigue pasando por el lado derecho de las fortificaciones. (1995: 85-96; 1973:
44-54; 1972: 29-39).

Hemos referido por nuestra parte que:


"... a un costado del Camino Inca que conduce a la plaza del asentamiento... Al
Oeste de la plaza se encuentra una larga estructura de planta rectangular... Al
Este de la plaza, asociada a cuartos pequeños, se levanta imponente una
estructura... Hacia el Sur de la plaza, atravesando un alto muro perimétrico, se
asciende por escalinatas..." (1995a: 99; 1995b).

Si bien la plaza proporciona un excelente punto de referencia para ubicar las


edificaciones dispuestas alrededor de él, tiene características, importancia, y función
propia. La plaza no presentaba divisiones internas, sin embargo un cerco actual
situado hacia el noroeste divide la parte principal de la plaza de una pequeña parte,
donde desemboca el Camino Inca. Situándonos en el centro de la plaza, podemos
establecer que se encuentra rodeada por:
- Hacia el Sur: el Acllahuasi.
- Hacia el Este: el Sector G.
- Hacia el Oeste: la Kallanka.
- Hacia el noroeste: El cerco actual y el Sector L.
- Hacia el noreste: El Sector I y el ushnu.
En el borde de la plaza, especialmente en las terrazas del Sector I, se
emplearon bloques de roca de tamaño mediano y pequeño. Debajo de la vegetación
que cubre la plaza se encuentra sólo tierra, posteriores excavaciones permitirán

120
determinar si se emplearon otros materiales. Los límites norte y noreste de la plaza
fueron obtenidos mediante terrazas constructivas.
Aunque la superficie de la plaza es llana, libre de edificaciones, no es
completamente horizontal, presentando declive hacia el Norte y noroeste,
posiblemente para desaguar las lluvias y evitar se empocen.
La plaza conforma una unidad en sí misma. La forma original de la plaza
permite apreciarla, de planta, como un trapecio irregular, cuya base constituiría los
lados Norte, noreste y noroeste. Con el cerco actual, la vista de planta se aprecia
como un pentágono, cuya base constituye el frontis del acllahuasi. Asumiendo que su
forma era un trapecio tendría las siguientes magnitudes:
- Lado Sur: 130 m.
- Lado Este: 85 m.
- Lado Oeste: 165 m.
- Lado Norte, noreste y noroeste: 230 m.
No se registraron vanos, pero sí múltiples accesos desde los sectores que
circundan la plaza.
Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Espacio libre de edificaciones, con declive, y rodeado de construcciones.
- Planta trapezoidal.

En otras regiones del Tahuantinsuyo se han registrado también plazas de


forma trapezoidal aunque su número es limitado (Hyslop 1990: 236-240). Plazas de
forma trapezoidal se presentan en Cusco, Tomebamba, Pumpu, Tambo Colorado e
Incawasi; se presume que esta forma haya sido influenciada por el alineamiento del
zenit; a pesar de la gran variabilidad en la orientación que presenta el lado más
largo de la plaza, Hyslop (1990) presume que son una variación de la orientación
Este - Oeste de las plazas rectangulares que refleja el ideal Inca, esta orientación
sugiere un interés por la observación de los equinoccios y solsticios.
La comparación con otras plazas de asentamientos Inca, el estar rodeada por
edificaciones típicamente Inca (como el acllahuasi, la kallanka, el ushnu) y el camino
Inca que desemboca en la plaza, permiten sostener que fue construida durante el
Horizonte Tardío.
La plaza tuvo diversas funciones y simbolismos. La plaza como lugar central
divide el asentamiento en los barrios Hanan y Hurin, en forma altitudinal. A su vez
121
los cuatro lados de la plaza permiten identificar cuatro grupos de sectores, estas
cuatro partes son importantes en la estructura social y cosmológica de los Inca. Es
posible que desde la plaza se realizaran observaciones astronómicas (Hyslop 1990)
para registrar el solsticio o equinoccio (posiciones astronómicas vinculadas a las
estaciones del año, la lluvia, la sequía, la abundancia o escasez). En la plaza se
desarrollaron las actividades ceremoniales, de acuerdo al calendario festivo o
agropecuario. Es el lugar central, sagrado por excelencia, el lugar de encuentro
entre el imperio y sus súbditos.
Funciones adicionales pueden ser inferidas a partir de la información
etnohistórica para las dos plazas de Cusco (cf. Hyslop 1990: 37-40). Allí se
realizaban los sacrificios a las divinidades, entre ellas al mar, como la cremación de
comida y la bebida.

42.- EL CAMINO INCA EN AYPATE


El camino Inca se dirige a la plaza desde el portazgo (Sector R), siguiendo la
dirección de Norte a Sur, zigzagueando en algunos tramos y confundiéndose con el
camino actual. El ancho del camino está definido por hileras de rocas. En un punto
intermedio del camino, se aprecia un control definido por grandes muros a los
costados.
Refiere Polia acerca del camino que:
"Al lado derecho de la muralla de fortificación (acllahuasi) se hallan los restos,
bien conservados, de un camino que bordeaba, al fondo la plaza. El camino está
flanqueado por dos paredes de piedras toscas de las cuales una forma el margen
posterior de la misma plaza. Desemboca en la plaza por una abertura de la
pared... Desde las ruinas el camino se dirige hacia la cumbre, pasando a la
izquierda de la misma en una pequeña sillada y dirigiéndose luego en dirección
Sur. El camino sigue la cuesta del monte y nos ha sido posible recorrerlo a lo
largo de casi tres kilómetros... Tiene, a lo largo del lado que mira hacia el valle,
un borde de piedras de apuntalamientos. Algunos puntos de la cuesta también se
encuentran afirmados con piedras... El rumbo que sigue el camino lleva a un
cerro llamado "Granadillo", distante más o menos seis kilómetros de Aypate"
(1972: 39).

Es difícil precisar si los corredores situados en las partes posteriores del


acllahuasi y de la kallanka, son tramos del camino Inca o rutas de acceso interna.
Considera Polia que estos posibles accesos internos constituyen el camino Inca, en
un trabajo posterior describe:
"Flanqueando el andén al oriente del Complejo E, y bordeando luego al noreste
122
las pendientes de la loma más abajo de la ciudadela, se halla el Capac Ñam que
desemboca en la Plaza Central de Aypate, pasando entre el andén menor de la
ciudadela, al Oeste, y al lado menor de un largo corral (kallanka) que se extiende
hacia el fondo de la plaza misma... desde la Plaza Central el Camino Real sigue
pasando por el lado derecho de las fortificaciones. A unos 30 m. de la plaza, a la
mano derecha del caminante, se abre una hondonada por donde continua el
Capac Ñam entre las fortificaciones y el Mirador. El Camino Real prosigue luego
por las laderas del Cerro... bordea las paredes del cerro con sus muros de
contención hacia el valle, luego sigue la línea de la cumbre que une el Cerro de
Aypate al Cerro del Granadillo, descendiendo por la pendiente occidental...
Siguiendo la línea de la cumbre, se llega a un cerro llamado Cienegal/Cenegal:
el Capac Ñam pasa a la izquierda de la cumbre y baja por una ligera pendiente
hasta las chacras ubicadas a los pies de la Piedra del Chivo (donde se hallan las
ruinas) en la localidad de Pacay" (1995: 96).

El ancho del camino Inca, medido entre el portazgo y la plaza, varía de 5 a 7


metros.

5.1.1. OTROS ASENTAMIENTOS INCA LOCALIZADOS


FUERA DEL AREA INVESTIGADA
Múltiples evidencias de ocupación preinca ha sido documentada para la sierra
de Piura por Von Humboldt (1802), Tello (1916), Matos (1963, 1965-66), Ramírez
(1966), Cahuana (1988, 1993, 1995), Polia (1973, 1995), Hocquenghem (1989),
Figueroa (1989). Evidencias como entierros, andenes, petroglifos, wankas, cerros
coronados, montículos, plataformas, pacchas, además de material mueble.
Nuestro interés se centra en el Horizonte Tardío, en el cual es posible que
manifestaciones materiales del Período Intermedio Tardío perduraran, convivieran,
tuvieran reocupaciones o fueran controladas por el Estado Inca. Esto no es factible
de ser determinado en el estado actual de conocimientos debido a la falta de
investigación, principalmente excavaciones.
Afortunadamente los asentamientos Inca tienen determinadas características
arquitectónicas que permiten identificarlos, algunos de estos asentamientos han sido
registrados en:

i) PROVINCIA DE AYABACA
123
1. SOCCHABAMBA
Se localiza en la comunidad de Socchabamba, distrito y provincia de Ayabaca.
Fue registrado por Von Humboldt, quien lo describe:
"Dos leguas al norte de Ayabaca, sobre las ruinas de un palacio de los incas en
Socchabamba sobre un terreno algo desigual, los fundamentos de una casa de
140 [39.2 m.] pies de largo con 14 departamentos del mismo tamaño ([1802]
1991: 17).

La descripción permite sugerir que posiblemente se trate de colcas o depósitos


dispuestos en una o dos hileras, en el primer caso formado por 14 recintos, en el otro
por siete. Cada depósito tendría 2.80 m. de lado, asumiendo que son cuadrados. Los
lugareños refieren que los bloques de roca labrada del asentamiento fueron
empleados para edificar las paredes de la escuela del lugar y dispersadas cuando se
allanó el terreno para construir una cancha deportiva.

2. YANTA
Localizada en la margen derecha del río Santa Rosa, en la comunidad de
Yanta, distrito y provincia de Ayabaca, entre los 1195 y 1200 m.s.n.m.
Refiere Von Humboldt que: "Cerca de Yanta, en los bordes sieniticos del Río
Santa Rosa, las ruinas bastante conservadas de un palacio de los Incas" ([1802], 1991:
13). Tal descripción permite sugerir que se trataba de por lo menos de un
importante tambo. En la actualidad el asentamiento no se conserva, pero los
ancianos del lugar refieren que habían "huaquillas" (posiblemente montículos), en
las proximidades se localiza una cueva donde se hallan osamentas humanas y
abundante material cerámico. Es importante señalar que vasijas enteras
típicamente Inca, que se exhiben en el Museo Arqueológico de Ayabaca provienen
de Yanta, los remito a la lámina respectiva, lo cual permite corroborar las
impresiones de Von Humboldt.

3. YANTUMA
Considerado el cerro tutelar de la ciudad de Ayabaca, presenta una clara
ocupación Inca. Se localiza en la comunidad de Cuyas Cuchayo, distrito y provincia
de Ayabaca, entre los 2750 y 2852 m.s.n.m. El cerro presenta 3 picos o cumbres, el

124
más alto se localiza hacia el Sur.
La primera descripción de Yantuma es proporcionada por Matos y Gálvez,
quienes distinguen dos ocupaciones:
"Yantuma, un cerro con edificaciones de piedra a manera de fortaleza, con
muros de contención, dos atalayas continuas... presenta edificios cuadrangulares
y canchones... se distinguen terrazas artificiales hechas mediante el sistema de
aplanamiento y cortes transversales, sin usar muros de piedras, sólo en raras
ocasiones. Las atalayas si están fortificadas con muros de contención. Está
ubicado a 6 km. al lado noroeste del pueblo de Ayabaca... Lado Norte de
Yantuma, se ha encontrado gran cantidad de objetos de piedra, como raspadores,
molederas, etc. al parecer de una antigüedad apreciable y que nada tiene que ver
con los restos culturales asociados a la cerámica (1963: 12-13).

Matos posteriormente refiere que Yantuma:


"Es una colina ubicada a unos 5 km. al noroeste de la ciudad de Ayabaca, en
cuya superficie existe una ciudadela antigua y fortificada. Tiene un muro de
circunvalación que encierra a todo el poblado. Las viviendas son de piedra
irregular, de paramento sinuoso, de planta cuadrangular y poligonal, adaptando
el piso a la inclinación del suelo. En la parte superior se distingue una plazuela
de forma rectangular, de 32.40 m. por 21.10 m., rodeada por edificios de mejor
factura. A ambos lados se levantan pequeñas atalayas, con estructuras
posiblemente de carácter militar defensivo. Indudablemente se trata de una
población estratégica" (1965-66: 97).

Matos denomina Yantuma 1 a esta ocupación, distinguiéndola de la ocupación


más temprana denominada Yantuma 2. Recientemente Polia describe que:
"En la cumbre del Cerro Yantuma encontramos vestigios de andenes y
construcciones cuyo estado de conservación, en general, es pésimo. Se ha podido
dibujar una construcción rectangular que mide 7.80 m. en sentido Este - Oeste y
16.80 m. en sentido Norte - Sur. La construcción está dividida, en su interior y en
sentido longitudinal, en dos largos edificios que miden 3.70 m.c.a. en el lado Este
Oeste y están divididas por un corredor de 1.30 m. (medido al interior). Al Sur se
reconoce una entrada que presenta un bloque cortado de esquina. Esta entrada
mide 1.30 m. de abertura. Los dos edificios largos se encuentran divididos, al
interior, en tres edificios menores que miden 7.40 m. (interior - exterior) y 3.25
m. (interior - exterior). Las paredes exteriores miden 1.60 - 1.65 de ancho y los
interiores 1.0 m. de ancho... El complejo arqueológico ubicado en la cumbre del
Cerro Yantuma ha sido construido sobre una terraza de la que solo en parte
pueden reconocerse los bordes. Hacia el Oeste las terrazas son dos y se abren
hacia el Sur. A 4.55 m. de la pared externa Sur del complejo occidental, las dos
terrazas miden 2.50 y 6.50 m. Al Este los dos puntos interior - exterior miden 7.65
y 8.00 m. y han sido calculados desde las paredes externas del complejo oriental.
Existen vestigios de una primera terraza cuyo borde se ubica a 4.65 m. (interior -
exterior) de la pared externa de dicho complejo, mientras a 8.90 m. de la esquina
Norte se abre a 5.30 m. de la misma pared" (1995: 249 - 251).

Las evidencias arqueológicas de Yantuma no se restringen a la cumbre; en las

125
faldas del cerro, localizadas hacia el Este se aprecian largos andenes. Dirigiéndose
hacia la cumbre más alta, desde el Sur hacia el Norte se observa una explanada
delimitada por muros de baja altura. En la parte noroeste de la explanada se
levanta una estructura elevada rodeada por terrazas escalonadas, que nos recuerda
a las estructuras identificadas en Pueblo Viejo, Fortaleza y Gentiles de Portachuelo.
Consideramos que la estructuras situadas en la cumbre del Cerro Yantuma
estuvieron destinadas al almacenamiento de productos. En los andenes se habría
cultivado plantas. En la explanada delimitada es posible que se hayan llevado a cabo
actividades ceremoniales o festivas, la plaza y la estructura elevada sugieren esto.
Durante el Horizonte Tardío Yantuma debió tener mayor importancia que la de un
simple tambo.
Los fragmentos de cerámica registrados en superficie permitieron identificar
los siguientes tipos de vasijas: posibles vasijas de almacenamiento, urnas funerarias,
ollas globulares, cuencos, platos, vasijas con base trípode, jarras. Las evidencias de
huaqueo de urnas funerarias en la cumbre de Cerro Yantuma, sugiere que en
tiempos preinca se le utilizó como cementerio.
Sobre el material cerámico refiere Matos que:
"La cerámica asociada es sencilla, de factura tosca, engobada en rojo o marrón,
con decoración pintada en líneas negras, rojas, marrones, y con formas que
recuerdan a los estilos tardíos de la región de Cañar. Por cinco fragmentos
típicamente incaicos hallados en el mismo basural, creemos que su posición
temporal sea ubicable entre el Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío" (1965-
66: 97).

La pasta presenta los siguientes colores: marrón, marrón claro, marrón oscuro
y negro.

4. PAMPA DE LOBO
Localizada en la comunidad de Suyupampa, distrito de Ayabaca, al norte de la
actual ciudad de Ayabaca.
Matos y Gálvez comentan que: "...es una planicie en las faldas del Cerro El
Calvario, con vestigios de cerámica y terrazas precolombinas" (1963: 13). Señala
posteriormente Matos que:
"Es una planicie en las faldas del Cerro Calvario, al extremo noroeste de
Ayabaca, con restos de terrazas y andenerías rudimentarias. En superficie se
encuentra gran cantidad de fragmentos sencillos, similares a Yantuma 1. La

126
mayor parte está actualmente ocupada por la agricultura" (1965-66: 98).

Pampa de Lobo fue un lugar de cultivo de productos alimenticios durante el


Horizonte Tardío. En 1995 se construyó el Estadio Municipal en la planicie de
Pampa de Lobo, pero aún se pueden apreciar los andenes.

5. LOS JARDINES DE MISAL


Localizado en la comunidad de Palo Blanco, distrito de Pacaipampa. Se
localiza al pie del Cerro Misal, que junto a otros cerros de la zona constituyen la
divisoria de aguas entre la Cuenca del Quiroz y del Piura. Se ubica a una altitud
que varía entre 3200 y 3300 m.s.n.m.
El asentamiento fue descrito e ilustrado por Figueroa, quien señala:
"Los pobladores del cercano caserío de La Laguna llaman "los jardines" a las
ruinas de un edificio rectangular subdividido en siete pares de cuartos simétricos,
situados al pie del cerro Misal o Mijal y al lado del camino a Cajas y
Huancabamba... El espesor de los muros varía entre 0.70 y 0.90 m. en el
edificio... Aparentemente no existen aberturas correspondientes al vano de
puertas o son apenas perceptibles, la pared externa se prolonga en un "pirco"
que sube hasta la cumbre del Cerro Misal y baja por la vertiente opuesta... El
edificio tiene la esquina Sur derruida y el resto está bastante cubierto por maleza,
entre que pastea ganado ovino y juegan los niños pastores... Al otro lado del
camino se encuentran vestigios de muros que aparentan conformar un recinto
ovalado, en uno de cuyos lados se encuentra una gran peña. Los muros en este
recinto tienen espesores que varían de 0.90 a 1.60 m." (1988: 20-23).

Reproducimos la ilustración que presenta en la figura respectiva. Añade


Figueroa (1988: 28), respecto al pirco que divide al cerro Misal, que se trata de un
cerco de piedra generalmente sin mortero de barro. Es posible que Polia (1995) se
refiera a este asentamiento que denomina "ruinas de Cerro Mijal", pero no
proporciona descripciones; ilustra un ramal del Camino Inca que se dirige desde
Caxas hasta el Cerro Mijal.
Merece destacarse la ubicación del asentamiento en un cruce de caminos, en
una divisoria geográfica y política entre comunidades. También el acceso a agua a
través del pozo o laguna.
Las características arquitectónicas del asentamiento, como la ausencia de
vanos y el adosamiento de recintos simétricos, sugiere que se trataba de depósitos o
colcas. La disposición en siete pares de recintos, nos remiten a los depósitos
registrados en Socchabamba por Humboldt. El recinto ovalado que circunda una

127
wanka, tiene una clara finalidad ceremonial.

6. CERRO CULUGUERO
Se localiza en el lindero de las comunidades de Culucán y Suyupampa.
La descripción proporcionada por Polia (1995: 248-249), permite resumir que
en la cumbre del Cerro Culuguero se construyó una explanada que presenta bordes
de piedras, la planta de dicha explanada es trapezoidal y sus lados mayores están
flanqueados por andenes. Las dimensiones de los lados son: 22.9 m., 24.4 m., 23.5
m. y 45.3 m.
Es posible que se trate de una plaza ceremonial

7. CERRO DE CHALA
Localizado en la comunidad de Arraipite, distrito de Ayabaca. Tras describir e
ilustrar un centro ceremonial en la cumbre del Cerro de Chala, Polia describe que :
"Al Norte - noreste de la cumbre del Cerro de Chalas, hacia abajo, se encuentra
una pequeña altura de forma redondeada que se levanta sobre una planicie.
Hemos encontrado una plazuela empedrada: restos de andenes, tramos de un
camino empedrado, probable camino ceremonial, y una porra lítica de forma
ovalada..." (1995: 241).

8. CERRO URDIALES
Localizado en la comunidad de Pampelera, distrito de Ayabaca, a 2515
m.s.n.m. La descripción proporcionada por Polia (1995: 251), permite destacar las
siguientes características de este sitio:
- Dimensiones del área: 35 m., 50 m., 29 m., y 19 m.
- Está integrado por ocho edificios de dimensiones variables.
- La técnica constructiva es similar al opus poligonale, sin empleo de arcilla
como argamasa.
- El ancho de muros es de 0.90 m.

9. CERRO LA HUACA
Localizado en las proximidades del lindero entre las comunidades de Samanga
y Samanguilla, al pie de Cerro La Huaca, entre los 2400 y 2500 m.s.n.m.
Refiere Polia que:
"Sobre la cumbre de una loma, a los pies del "mirador" del Cerro La Huaca, se

128
hallaron los restos de dos pirámides escalonadas ("tolas") con paredes de
apuntalamiento mal conservadas, distantes entre ellas 60 m. aproximadamente,
dispuestas según un eje de 265° Este sureste... La pirámide del Oeste mide en su
base m. 23.80 c.a. y tiene una altura de m. 3 aproximadamente... La pirámide del
Este mide en su base m. 29 aproximadamente y tiene una altura de m. 4 c.a.... En
la planicie donde se ubican las tres (sic) pirámides se hallaron tres monolitos...
(1987). En un informe posterior indica que la: "... existencia de monolito
relacionado a montículo artificial revela estar en la cumbre de un templo de dos
plataformas con bordes de rocas. Dimensiones de la plataforma de dicho templo
de 50° noreste es de 18 m. El monumento se levanta procipiente una gran plaza
con un desnivel de c.a. m. 20. La pendiente entre el monumento y la plaza debió
ser arreglada con andenes de los cuales se aprecian los bordes de roca... La plaza
mide 80 x 80 siendo de forma cuadrada, al centro de que se halla un monolito,
que se halla en dirección del monolito in si tu todavía (en la plataforma superior
del templo)..." (1988).

Al costado de este asentamiento pasa el camino Inca, que se dirige hacia


Samanga. La ilustración que presenta Polia (1988: 32) nos hace recordar a la de un
ushnu Inca conformado por cuatro terrazas escalonadas superpuestas.
Esta plaza ceremonial con montículos dándose frente y wanka alineadas,
probablemente pertenezca al Período Intermedio Tardío, pero Polia considera que
la última elaboración arquitectónica de las pirámides duales, fue realizada por los
Inca, y mientras no demostremos lo contrario consideraremos que tiene razón.

10. EL MINISTRO
Se localiza en el cerro El Ministro, caserío de Chirinos, comunidad de La Tina,
distrito de Suyo, en la margen izquierda del río Macará o Calvas, que delimita la
frontera entre Perú y Ecuador. Está próximo a un cruce de caminos y al Puente
Internacional.
El sitio fue registrado en 1988 y 1993 por Cahuana, un estudioso local, quien la
caracteriza como una "pirámide de tres plataformas" construida de piedra cuya
técnica de construcción es el pircado. Zevallos (comunicación personal 1998)
también ha registrado este asentamiento. Cahuana describe lo siguiente:

"Estos restos fueron encontrados en "EL MINISTRO", se trata de una


construcción que se eleva al cielo en tres plataformas de mayor a menor y
presenta en su cabecera un pequeño cuarto que está unido a la última plataforma
por un angosto camino que tiene 1 m. de ancho por 12 m. de largo, todas las
construcciones fueron hechas con piedras traídas del río, la técnica: el
empircado, no se han encontrado piedras cuadrangulares labradas... La medida
que presenta la segunda plataforma es de 53 m. de largo por 30 m. de ancho y

129
1.50 m. de alto, aproximadamente el espacio que hay entre la pared de la segunda
plataforma y el comienzo de la tercera es de 9 m. y la altura de la tercera
plataforma tiene 70 cm, la primera plataforma no se pudo medir por hallarse
destruida... De acuerdo a la forma que presenta, se trata de un tipo de
construcción religiosa en donde se rendía culto. Es posible que halla (sic) tenido
una rampa de ascenso y decimos también que es la única hallada por ésta zona"
(Cahuana: 1988).

En una exploración posterior a El Ministro, Cahuana afirma que allí:


"... existen restos arquitectónicos de una pirámide escalonada, cuartos y
corralitos que están siendo destruidos... El área donde se halla la pirámide ha
sido completamente quemada, ahumando con ello toda la arquitectura,
destruyendo parte de las paredes... En este mismo sector... se encuentra
fragmentaría de cerámica y muchos forados hechos por huaqueros... Se ha
recorrido un poco más por este Sector y encontrándose nuevas estructuras
arquitectónicas deducimos se trata de un conjunto habitacional" (1993)

Cahuana (1988) registró material cerámico (100 fragmentos) en El Ministro,


Piñonal y Seone, localizados en el caserío de Chirinos, el mismo que analiza e ilustra
pero sin indicar cual proviene de El Ministro. Sostiene que la cerámica de Seoane
destaca de las otras por su calidad, color y decoración; mientras en El Ministro y
Piñonal la cerámica presenta en superficie el color de la arcilla cocida: rojiza,
amarillenta o anaranjada. Por la forma y decoración de la cerámica encuentra que,
en la muestra analizada, El Ministro y Seoane comparten mayores semejanzas, así
mismo con el material de Macara. Reproducimos las ilustraciones de Cahuana en
las figuras respectivas.
Algunos otros datos tomados de Cahuana (1988) pueden sernos de utilidad:
- Tipo de abertura: abiertas (60%) y cerradas (40%).
- Presencia de decoración: decoradas (45%) y sin decoración (55%).
- Tipo de pasta: varía de acuerdo a la forma, tamaño, función y decoración. Las
vasijas gigantes (tinajas), semejantes a las que registramos en Caxas y Aypate,
tienen un espesor de 3 cm. y la pasta está conformada por barro, arena,
piedrecillas y paja. En las vasijas pequeñas se empleó arcilla fina y pura.
- Respecto a la forma: Predomina la forma globular. Algunos presentan cuello
angosto y boca expandida, otros en cambio no presentan ni cuello ni boca.
Estas formas son recurrentes en los tres sitios explorados y en Macará.
- Respecto a la función: Infiere que las vasijas gigantes (tinajas) servían para
almacenar agua, y otro tipo de líquidos creemos. Otras vasijas serían
empleadas como jarras, platos, ollas, figurinas, etc.

130
- La decoración: Varía según el tipo de vasija. Los cuellos de ollas y jarras
tienen diseños escalonados. Un grupo de tinajas tiene impresión de dedos en
proximidades de la abertura. Otros tipos de decoración son las incisiones, alto
y bajo relieve, pintura positiva (rojo y negro), motivos de líneas y puntos.
Estamos manejando dos hipótesis respecto a la ubicación cronológica de el
asentamiento denominado El Ministro:
a. Pertenece al Período Intermedio Tardío y presenta una reocupación Inca,
como Cerro La Huaca y Cerro Chala.
b. Pertenece al Horizonte Tardío y constituye una capital de provincia.

Consideramos que la segunda hipótesis es más aceptable y la sustentaremos.


La descripción de la "pirámide de tres plataformas" corresponde a la de un
ushnu Inca (cf. Hyslop 1990), las otras estructuras podrían constituir las
edificaciones estatales; pero mientras no contemos con un plano no estaremos
completamente seguros. La ubicación del sitio en un cruce de caminos y un lindero
(internacional) de tierras es otra constante de los asentamientos Inca.
Si se trata de una capital de provincia, caben dos posibilidades: la primera es
que se trata de una provincia que no aparece en las crónicas (sucede lo mismo con
Mitupampa), la otra posibilidad es que se trate de Calvas. Examinaré la segunda
posibilidad.
Calvas, junto a Caxas y Ayahuaca, fueron las provincias Inca constituidas por
los Inca en tierras de los Guayacundos. Noticias sobre las edificaciones Inca en
Calva sólo las proporciona indirectamente Cieza: "Saliendo de Caxas, se va hasta
llegar a la provincia de Guancabamba, adonde estaban mayores edificios que en
Calva” (1973: 154).
La ubicación de esta provincia está en debate, por un lado Hocquenghem
(1989) y Polia (1995), consideran que se halla entre los ríos Calvas y Catamayo,
actual provincia de Loja (Ecuador); su interpretación de los documentos, la
toponimia del Cantón Calvas y las haciendas Calvas (en actual territorio
ayabaquino), sustentan el planteamiento de Hocquenghem y Polia. En su contra
están la ausencia de evidencias arqueológicas, sólo el paso del camino Inca; las
investigaciones de Guffroy (1987) y Fresco (1983) en Loja no reportan la existencia
de un importante asentamiento Inca; tampoco para las haciendas Calvas se ha
reportado evidencias de algún asentamiento Inca (Polia 1995; Samuel Torres Olave,
131
ex hacendado del lugar, comunicación personal 1996).
Nosotros creemos que los Calva se situarían hacia el Oeste de los Ayahuaca y
no completamente hacia el Norte, habrían ocupado la subcuenca del Macará que, al
igual que el Quiróz, integra la cuenca del Chira. Presentamos para sustentar este
planteamiento los siguientes argumentos:
- La evidencia arqueológica representada en el ushnu de El Ministro.
- El topónimo Calvas, presente en el río Calvas, aunque las tierras con esta
denominación se encuentran hacia el Oeste; algo similar ocurre con Caxas
donde los topónimos representados son río Rey Inca y Baños (del Inca) y no
Caxas precisamente.
- La evidencia etnográfica: La denominación quechua Calva, Calua, Callua
hace referencia al hilado o tejido de material textil; en Chirinos donde se halla
El Ministro, la población practica tradicionalmente el hilado y tejido, aspecto
en el que destacan de las otras localidades de Ayabaca, (Cahuana 1988 y Raúl
Zevallos, 1997 comunicación personal).
- La importancia de Chirinos dentro de Suyo; y el constituir Suyo el distrito más
extenso de Ayabaca y estar próximo a la costa.
Por los argumentos anteriormente planteados consideramos que El Ministro
podría ser la capital de la Provincia Inca denominada Calvas.

ii) PROVINCIA DE HUANCABAMBA


El camino Inca, se desplaza paralelo al río Huancabamba, recorre
longitudinalmente la Provincia de Huancabamba, vinculando tambos y capitales
provinciales, de Norte a Sur se han reportado la existencia de los siguientes
asentamientos:

1. ENTRE TAMBO DE JICATE Y HUANCABAMBA


Von Humboldt reporta que:
"hemos contado desde Chulucanas [Caxas] a Huancabamba nueve grandes
edificios el 6 - 7 y 8vo. en la Quebrada del Río Huancabamba... las otras
construcciones dispersas como la 1era., 3era., 6ta. y 8va. era, según creo yo,
132
habitaciones de grandes señores peruanos que gobernaban estas provincias"
(1991, [1802]: 20).

Jerez nos transmite que:


"Por medio deste pueblo (Huancabamba) y del de Caxas pasa un pequeño río, de
que los pueblos se sirven y tiene sus puentes son calzadas muy bien hechas. Pasa
por aquellos dos pueblos un camino ancho... A cada jornada hay una casa
manera de venta, donde se aposentan los que van y vienen “ (Jerez [1534] en
Ramírez, 1966: 47-48).

2. HUANCABAMBA
La actual ciudad de Huancabamba se encuentra entre los 1900 y 1975
m.s.n.m., debajo de ella se encuentra sepultada una importante capital de provincia
Inca, “cabecera de provincia”.
Las primeras referencias sobre las edificaciones Inca de Huancabamba son
proporcionadas por los soldados cronistas:
Jerez relata:
"Como este capitán hubo apaciguado este pueblo de Caxas, fue el de Guacamba,
que es una jornada de allí, y es mejor que el de Caxas y de mejores edificios, y la
fortaleza toda de piedra bien labrada, asentadas las piedras grandes de largo de
cinco y seis palmos, tan juntas, que parece no haber entre ellas mezcla, con su
azotea alta de cantería, con dos escaleras de piedra en medio de dos aposentos".
(Jerez [1534] en Hocquenghem 1988: 183).

Testigo excepcional, Cieza de León refiere posteriormente:


"Saliendo de Caxas, se va hasta llegar a la provincia de Guancabamba, adonde
estaban mayores edificios que en Calva, por que los incas tenían allí sus fuerzas,
entre las cuales estaba una agraciada fortaleza, que yo vi, y esta desbaratada y
desecha como todo lo demás; había en esta Guancabamba templo del sol con
número de mujeres. De la comarca de estas regiones venían a adorar a este
templo y a ofrecer sus dones; las mujeres vírgenes y ministros que en él estaban
eran reverenciadas y muy estimadas, y los tributos de los señores de todas las
provincias se traían..." ([1550] 1973:154).

Huancabamba era una importante "cabecera de provincia" porque :


"... en estos lugares había mayores aposentos y más primos que en otros muchos
pueblos deste reino y muchos depósitos; y eran como cabezas de provincias o de
comarcas, porque de tantas y tantas leguas venían los tributos a una de estas
cabeceras y de tantas a tantas iba otra ... y en todas estas cabeceras tenían los
reyes templos del sol y casa de fundición y muchos plateros, que no entendían en
todo el tiempo en más que labrar ricas piesas de oro o grandes vasijas de plata; y
había gente de guarnición... (Cieza [1550] 1977: 75-76).

133
Refiriéndose a la importancia que alcanzó Huancabamba, como provincia del
Imperio Inca, refiere Garcilaso:
"El Rey Túpac Yupanqui los hizo recoger con gran diligencia y mandó darles
maestros que los enseñasen a poblar pueblos, labrar las tierras y cubrir sus
carnes, haciéndoles vestir de lana y algodón; sacaron muchas y grandes acequias
para regar los campos; cultivaron la provincia de manera que fue una de las
mejores que hubo en el Perú. El tiempo adelante, para más ilustrar, hicieron en
ella templo para el sol y casa de escogidas y otros muchos edificios; mandáronles
echar por tierra sus dioses, y que adorasen el Sol por sólo y universal dios, y que
no comiesen carne humana, so pena de la vida y de su total destrucción; diéron
los sacerdotes y hombres enseñados en sus leyes y costumbres, para que los
industriasen en todo, y ellos se mostraron tan dóciles, que en breve tiempo fueron
muy políticos, y fueron aquellas dos provincias Casayunca (Caxas) y
Huancabamba, de las mejores que hubo en Imperio el de los Incas" (En
Ramírez 1966: 50).

Es posible que el pueblo colonial de Huancabamba se haya edificado sobre la


antigua cabecera de provincia, este proceso se habría iniciado luego de 1532, pues
Cieza en 1550 describe que todo estaba destrozado, aunque no indica que los
españoles se hayan asentado en el lugar.
Von Humboldt en 1802 registra Huancabamba Inca:
"En ello se refiere a ruinas, hemos contado desde Chulucanas a Huancabamba
nueve grandes edificios... y el noveno, el palacio de Huancabamba propiamente
dicho... Las más grandes construcciones, como las de los Baños de Guamaní
(Caxas) y de Huancabamba serán solamente palacios de los Incas, rodeados de
otras casas en forma de aldeas o ciudades... En el mismo gran pueblo de
Huancabamba se ve los restos de un palacio de los Incas que debe haber sido de
los más espaciosos, pues no hay casas indias o españolas en el pueblo y en los
alrededores no se descubre piedras talladas que se haya sacado de ese palacio. La
iglesia situada sobre una colina recortada y rodeada de una muralla, si contiene
esas piedras. Los indios habían construido un palacio en Huancabamba durante
la ausencia de los Incas". (Von Humboldt [1802] 1991: 20-24).

Intrigado por la ubicación de Huancabamba Inca, Ramírez concluye :


".. tampoco podemos afirmar categóricamente si el pueblo incaico de
Huancapampa, estuvo en el mismo lugar en que está hoy la ciudad del mismo
nombre... Junto a esta ciudad no conocemos ruina alguna de importancia que
corresponda a las ciudades o pueblos de la magnitud y grandeza de edificios que
vieron y encontraron los soldados de Pizarro cuando vinieron a Cajas y
Huancabamba..”.

Ramirez cita párrafos una carta del cura párroco de Huancabamba


(Buenaventura Ribón y Baldiviezo) del año 1789:
"No ha habido ruina alguna, ni mudanza en este Pueblo principal
[Huancabamba], y sus anexos, porque la actual situación ha sido fija desde la

134
primera erección..la piedra cantería que se encontró en un Palacio de los gentiles
hizo el costo a los cimientos.."

En el parrafo anterior se hace referencia a los cimientos de la actual iglesia


matriz de San Pedro de Huancabamba. Al respecto opina Ramírez lo siguiente:
Nótese que es en esta párrafo la única vez que hemos encontrado que se haga
alusión a "un Palacio de los gentiles". Este Palacio de los gentiles, ¿Fue acaso
el Templo al Sol del que se enorgulleció Huancabamba y al cual "de la comarca
de estas regiones venían a adorar a este templo y a ofrecer sus dones" y que fue
demolido para hacer los cimientos de la actual Iglesia Matriz?. Tampoco se dice
nada del lugar en donde estuvo este palacio, ni de sus características, sólo se dice
que era "Palacio de los Gentiles" (Ramírez 1966: 27).

Respecto a la ubicación de Huancabamba Inca, Hocquenghem sostiene


que :"... ha sido desmantelada, quizás para construir la Huancabamba colonial"
(1989: 27). En un trabajo posteriormente refiere:
"Del centro administrativo y ceremonial de la "provincia" incaica de
Huancabamba sólo quedan visibles algunos andenes, bajando del actual
mercado hacia al quebrada..." (Hocquenghem 1993: 140).

La iglesia de Huancabamba se halla bastante elevada con relación a la plaza


del pueblo. En su interior se aprecian en los cimientos de las edificaciones la
cantería típicamente Inca (Rosa Palacios y Oswaldo Fernández, Comunicación
personal 1996).
Considero que la iglesia de Huancabamba se edificó sobre el Templo del Sol
Inca, pues muchas de las iglesias coloniales fueron edificadas sobre templos
prehispánicos, siguiendo las instrucciones de los Concilios Limenses o durante las
extirpaciones de idolatrías. Sólo las excavaciones permitirán determinar en que
otras partes de la actual ciudad de Huancabamba se hallaban las otras edificaciones
Inca.

3. MULAMACHAY
La redacción de Von Humboldt en su diario de campo además de la
traducción aunque confusa por párrafos, deja entrever que además del "palacio" de
Huancabamba existe otro asentamiento al Sur:
"La iglesia, situada sobre una colina recortada y rodeada de una muralla, si
contiene esas piedras. La tradición, aunque confusa, indica que es esta casa [¿el
Palacio, Mulamachay, o la iglesia?] la que ha dado lugar a la Justicia de los
Incas cerca de la caverna de Mulamachay al Sud Este de Huancabamba hacia
Sondorillo. Los indios habían construido un palacio en Huancabamba durante
la ausencia de los Incas... El Inca se vio forzado a pasar la noche sobre el
135
Machay, que no es sino un peñasco... Ya sea por temor de que el soberano
pudiera pasar un día nuevamente por Mulamachay, se construyó allí una bella
casa, de que se ve todavía las murallas y a la que se le denomina Horca o Justicia
de los Incas" (1991 [1802]: 24-25).

Por la descripción proporcionada por Von Humboldt parece que Mulamachay


era un tambo, otra posibilidad es que se trate de Mitupampa.

4. MITUPAMPA
Mitupampa se localiza al pie del Cerro Saquir en el caserío de Mitupampa,
distrito de Sondorillo, al Sur de la ciudad de Huancabamba, entre los 2700 y 2947
m.s.n.m.. Este importante asentamiento es una capital provincial Inca, ocupa por lo
menos una extensión de 5 hectáreas
En las crónicas no aparece mencionado con el nombre de Mitupampa, lo cual
lleva a sostener a Polia (1992) que podría tratarse de la Huancabamba que visitaron
los soldados cronistas, pero el Templo del Sol de Huancabamba descrito por ellos no
se parece a ninguno de las edificaciones registradas en Mitupamapa. Lo mas
probable es que se trate de una capital de provincia no mencionada en las crónicas,
como Aypate.
La posibilidad que la referencia de Von Humboldt sobre Mulamachay o
Machay aluda a Mitupampa, se sustenta parcialmente en el topónimo Machay, pues
existen cuevas (funerarias o paqarinas) en las proximidades del asentamiento;
además dos rocas erguidas con una laja en la parte superior, reciben el nombre de la
Huaca del Ahorcado y también se hallan en las cercanías del asentamiento.
Hocquenghem (1993: 140), indica que "de Huancabamba sale... por la margen
derecha el camino a Huarmaca y Olmos... pude ver ... el [tambo] de Saquir."
Desde 1988 hasta 1992, Polia dirigió las investigaciones arqueológicas en
Mitupampa, levantó el plano del asentamiento, excavó en el ushnu, recolectó
cerámica de superficie, la misma que fue analizada por Cassaretto (1991) y Linares
(1992). Aparte de las publicaciones periodísticas, Polia no ha publicado aún sus
principales aportes sobre Mitupampa.
La comparación entre las evidencias arqueológicas de Aypate, Caxas y
Mitupampa nos ha permitido establecer la función de algunas edificaciones, las
características de la cerámica presente en dichos asentamientos, y las relaciones
entre ellos.
136
El ushnu se orienta al Este, hacia Cerro Saquir. Las excavaciones en el ushnu
permitieron a Polia (1990, 1992) registrar al menos 3 ocupaciones, la última es la
plataforma que conforman el ushnu y que selló un altar lítico con dos felinos
esculpidos, prohibiendo de este modo los Inca el culto local, pero sin destruirlo,
sobreponiendo el culto al Sol. La secuencia de ocupación del ushnu propuesta por
Polia es ilustrada en la figura respectiva. Fragmentos de keros y aríbalos se
registraron durante las excavaciones.
Gracias al croquis de Mitupampa, elaborado a partir de las fotografías aéreas,
y las informaciones proporcionadas por Polia (1992), se deduce que las escalinatas
del ushnu dan hacia una plaza de forma trapezoidal, rodeada de recintos de planta
rectangular y trapezoidal.
Hacia el Norte del ushnu se halla un gran recinto de planta ligeramente
trapezoidal o cuadrada con puerta trapezoidal, tiene por lo menos 100 metros de
lado, con un gran patio rodeado de recintos (a la entrada) y tres pequeños patios
rodeados de cuartos. Polia denomina Pukara o Fortaleza a este gran recinto
cerrado, considerando que se trata de la fortaleza mencionada por Cieza para
Huancabamba, asume que Mitupampa es Huancabamba, pero esta edificación no
tiene las características de una fortaleza. Comparando los acllahuasi de Caxas y
Aypate con este gran recinto, podemos afirmar que se trata de otro acllahuasi, pues
tiene un único acceso y el sector sacralizado presenta también siete recintos (en este
caso dispuestos en torno a tres pequeños patios).
Hacia el Este del asentamiento se distinguen dos conjuntos de kanchas, con
probable función residencial, y otros recintos aparentemente aislados. Más hacia el
Oeste, a unos 200 m. del ushnu, Polia registró una cueva con restos de cinco
"chullpas" con paredes pintadas de rojo que contenían fardos funerarios, considera
que se trataba de las paqarinas, huacas sagradas que dieron origen a la gente.
La técnica constructiva predominante en las edificaciones es la apachilla, con
pocas rocas apenas labradas. En las esquinas de los vanos y en las escalinatas del
ushnu se empleó roca labrada,
A unos 80 m. hacia el Este del ushnu se halla la Piedra del Ahorcado,
constituida por dos rocas y un posible pasante que las unía. Rocas dispuestas de
idéntica forma, registra Hyslop en La Horca del Inca, (1990: 128-229) en Monte
Kesanani (Copacabana, Bolivia), donde el pasante de roca recibe un rayo solar
durante el solsticios de Junio, similar función creemos cumplió la Piedra del
137
Ahorcado en Mitupampa.
Respecto a la cerámica registrada en Mitupampa, logré examinar dicha
colección en el Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia, proviene
de varios sectores de Mitupampa. De los rellenos del ushnu, se registraron
fragmentos de kero y aríbalos, además otros bordes, también fragmentos de
cerámica doméstica Inca, urpu, cántaros, vasijas de almacenamiento (Linares,
1992). En el acllahuasi se registraron vasijas de gran tamaño. En Mitupampa se
registraron otros tipos de bordes que no hallamos en Caxas.
El análisis de una parte de la cerámica registrada en Mitupampa (Linares
1992), sugiere que no habría existido especialización, pues el tratamiento
(superficial) es tosco y descuidado, predominando el alisado sobre él. Parte de los
fragmentos analizados pertenecen al Horizonte Tardío, pero la manufactura es
local; en las edificaciones Inca se habrían empleado vasijas elaboradas con la
tradición local, tradición vinculada a la ceja de selva. Los fragmentos decorados
Inca de Mitupampa, presenta bandas decoradas de blanco, rojo y marrón; otros
presentan la típica decoración de helechos, puntos encerrados por líneas paralelas.
Los apéndices con el felino en alto relieve que adornaban los aríbalos o urpus,
también se registraron en Mitupampa al igual que en Caxas. La cerámica local
presenta decoración incisa, plateado, piel de ganso, sucesiones de círculos con un
punto al interior.

5. ASENTAMIENTOS UBICADOS AL SUR DE


MITUPAMPA
Von Humboldt que recorrió el camino Inca, desde Huancabamba al Sur
refiere:
"Los Incas tenían allí un camino magnífico sin pasar el río [Huancabamba],
adosado a la roca... Los Incas tenían con esto sus tambos o palacios para pasar
las noches. Se ve las ruinas de estos tambos en Mandor (donde las piedras están
unidas con arcilla), en Ingatambo al pie del Páramo de Yamaco. Como no se ha
conservado este camino, hoy día ... se pasa 27 veces el Río Huancabamba y con
bastante peligro... Pasamos en tres días 27 veces este peligro" (1991 [1802]: 27).

La ruta del camino Inca también es delineada por Ramírez:


"De aquí a [Huancabamba] creemos que seguía el camino actual que va a
Sondorillo, por la casa vieja de la hacienda Siclamache, seguía por Shaygua, y
desde allí casi sin interrupción continuaba por Taya, Las Juntas, Hacienda

138
Tunas, Mandorcillo, Hualanga, Chinche, y seguía en los sucesivo el recorrido del
Río Huancabamba hasta su confluencia con el Río Chota..." (1966: 35).

En la década del setenta, el sur de Huancabamba, viniendo desde Huambos,


fue explorado por Kaulicke, Rosas y Shady, pero los informes no han sido
publicados. He podido revisar, gracias a la cortesía de la Dra. Shady, el material
cerámico recolectado en los alrededores de Huancabamba, especialmente el
procedente de Cerro Colorado (Pariacaca). Destacando las relaciones entre las
sociedades del Norte del Perú durante el Período Intermedio Tardío, siglos XII y
XV, Shady sostiene que: “... ceramios cuelapenses han sido hallados en los valles
interandinos de Cajamarca y Huancabamba” (Shady 1987 : 86), esta vinculación de
los grupos de la Sierra de Piura con grupos amazónicos tendría sus antecedentes
durante el Formativo, Shady sostiene que :
“La cultura formativa Bagua se ubicó en una zona de frontera cultura, entre las
sociedades del centro y norte andino y las de los Andes septentrionales. Frontera
que se prolongaba hacia el oeste por el valle de Huancabamba e incorporaba a
Piura ...” (Shady 1987 : 84).

Sobre esta zona, Hocquenghem refiere que :


"Pasando Huancabamba y Sondor, en el sitio de La Laguna, en la margen
izquierda del río Huancabamba quedan otros edificios incaicos. Otro logré
ubicar en Ovejería en la margen derecha del río Huancabamba, camino a
Huarmaca". (1984: 27).

Posteriormente añade:
"De Huancabamba sale, por la margen izquierda el gran camino a Huarmaca y
Olmos, en el primero pude ver a dos leguas de Huancabamba el tambo de
Laguna y en el segundo, el de Saquir [Mitupampa]. A dos jornadas de
Huancabamba se encuentra el de Ovejería, pasando Sondorillo y la Quebrada de
Uchupata, que sigue al de Pareton. (Hocquenghem 1993: 140-141).

La foto de la Laguna, tomada por Kaulicke (Bernex y Reves 1988) permite


corroborar la hipótesis de Hocquenghem que se trata de un tambo y da testimonio
de la exploración efectuada en la década del setenta,
El croquis de Ovejería (Celso Acuña, comunicación personal 1995), permite
encontrar similitudes con Tambo de Jicate, y sostener que se trata de un tambo.
Bajo la denominación de "ruinas incaicas" Ramírez menciona algunos posibles
asentamientos Inca:
"en el Cerro Cataluco se encuentran ruinas incaicas como de un pueblo grande.
En Jicama hemos visto cimientos de casas... son importantes las ruinas existentes

139
en el Cerro Paratón y Visuso, en el Cerro Guatupa se han encontrado muchos
utensílios de cobre; hay también restos en Lucho, Congoña, Chinnia, en Hualcas
se afirma hay restos de un gran reservorio, Pueblo Viejo de Sondor, Mándor, La
Lacte". (1966: 34).

5.2.-ANÁLISIS INTERSITIO

5.2.1.- EL HORIZONTE TARDIO

1.- Área de extensión.


La extensión de los asentamientos será proporcionada en hectáreas (10, 000
m2) de acuerdo a los planos, croquis y descripciones existentes; los remito al
siguiente cuadro:

ASENTAMIENTOS AREA (En Ha)

Mitupampa 5.0

Tambo de Jicate 0.14

Tambo de Jicate II 0.14

Huancacarpa 30.0

Caxas 120.0

Totora 0.24

Paredones 0.2

Tambo Gentilero 0.08

Gentiles de Portachuelo 0.75

Corrales de Culcapampa 0.15

Aypate 130.0

La Huaca 0.88

Cerro Caballo Blanco 3.0

Cerro Pajonal 6.0

CUADRO Nº 93 : EXTENSIÓN DE LOS ASENTAMIENTOS EN HA.


140
La extensión de los asentamientos me permite también formular una primera
clasificación, para lo cual estableceré los siguientes intervalos en hectáreas: ]0, 0.5],
]0.5, 1], ]1, 10], ]10, 80] y ]80, 150]; de acuerdo a estos intervalos obtengo los
siguientes tipos preliminares:
- Tipo I : ]80, 150] : Aypate y Caxas.
- Tipo II: ]10, 80]: Huancacarpa.
- Tipo III: ]1, 10]: Cerro Caballo Blanco, Cerro Pajonal.
- Tipo IV: ]0.5, 1]:Gentiles de Portachuelo, La Huaca.
- Tipo V:]0, 0.5]: Corrales de Culcapampa, Totora, San Francisco, Paredones,
Tambo Gentilero, Tambo de Jicate, Pircas.

2.- Actividades sociales desarrolladas


El siguiente cuadro nos mostrará comparativamente esto, de acuerdo al
análisis ya efectuado por separado y a las informaciones disponibles:

CUADRO Nº 94 : LAS ACTIVIDADES SOCIALES DESARROLLADAS


EN LOS ASENTAMIENTOS DEL HORIZONTE
TARDÍO.

R: Residencial
AD: Administración
AL: Almacenamiento
C: Ceremonial
P: Producción
M: Militar
OH: Vinculadas a obras hidráulicas

141
Actividad Social R AD AL C P M OH

Asentamiento

Laguna X X

Ovejería (Uchupata) X X

Mitupampa X X X X

Huancabamba X X X X X X X

Tambo de Jicate X X X

Tambo de Jicate II X X X

Huancacarpa X X X X X

Caxas X X X X X X X

Pueblo Viejo X X X X

Fortaleza X X X

Jardines de Mijal X X

Totora X X

Paredones X X X

Tambo Gentilero X X

Gentiles de P. X X X X X

Yanta X X

Quebrada del P. X X

Corrales de C. X X X

Aypate X X X X X X X

La Huaca X

Yantuma X X X X X

Socchabamba X X

El Ministro X

Cerro Caballo Blanco X X X

Cerro Pajoanl X X X X

El Tambo X X

142
Las actividades efectuadas en cada asentamiento me permiten establecer una
tipología de acuerdo a dicho criterio.
- Tipo 1: Se desarrollaron en el asentamiento todas las actividades, es el caso de
Caxas y Aypate.
- Tipo 2: Incluye a los asentamientos donde se efectuaron todas las actividades,
excepto las vinculadas al agua y a la producción, sería el caso de Huancacarpa
y Gentiles de Portachuelo.
- Tipo 3: Incluye actividades residenciales, almacenaje, administrativas,
ceremoniales.
- Tipo 4: Donde se desarrollaron actividades residenciales, ceremoniales y
administrativas (Tambo de Jicate, Corrales de Culcapampa, La Huaca).
- Tipo 5: Incluye a las actividades residenciales, administrativas y de
producción: Paredones, Cerro Caballo Blanco.
- Tipo 6: Considera a las actividades residenciales y administrativas: Totora,
Tambo Gentilero.
- Tipo 7: Incluye las actividades residenciales y militares.

3.- Tiempo de caminata entre asentamientos:


Consideré que el tiempo de caminata era mejor criterio que la distancia lineal
entre asentamientos, pues lo variado y accidentado del relieve determina el esfuerzo
realizado para llegar de un punto a otro; es decir, que dos distancias lineales iguales
pueden ser cubiertas en diferentes tiempos, dependiendo esto del relieve del terrero
y de la estación del año.
Parte de los recorridos los hemos hecho nosotros, otros tramos los han
recorrido Hocquenghem (1989) y Polia (1973, 1995).
El tiempo, medido en horas de caminata, entre dos asentamientos consecutivos
ubicados a lo largo del camino Inca, está expresado en el siguiente cuadro:

143
ASENTAMIENTOS CONSECUTIVOS TIEMPO

Huancabamba actual - Tambo de Jicate 4 horas


Tambo de Jicate - Huancacarpa 4 horas
Huancacarpa - Tambillo 6 horas
Tambillo - Totora 2 horas
Huancacarpa - Caxas 3 horas
Caxas - Pueblo Viejo 1 ½ hora
Pueblo Viejo - San Francisco 1 hora
Caxas - Paredones 12 horas
Paredones - Tambo Gentilero 1 ½ hora
Tambo Gentilero - Gentiles de Portachuelo ½ hora
Gentiles de Portachuelo - Corrales de Culcapampa 5 horas
Corrales de Culcapampa - Aypate 4 horas
Aypate - La Huaca 4 horas
La Huaca - Pircas 3 horas

CUADRO Nº 95: TIEMPO EMPLEADO PARA RECORRER A PIE LA


DISTANCIA ENTRE ASENTAMIENTOS

Con relación al tiempo empleado para llegar de un asentamiento a otro, en


Ayahuaca, éste fluctúa de 3 a 5 horas, encontrándose Aypate equidistante de los
linderos de ésta provincia (los ríos Tomayacu y Calvas). Para Caxas el tiempo
empleado varía de media hora a 12 horas, debido a dos asentamientos no
registrados entre Caxas y Paredones, Cumbicus y Curilcas, mencionados por
Hocquenghem (1989), de existir estos el tiempo empleado variaría de 1 ½ hora a
4 horas, ello indica una mayor densidad poblacional que en Ayahuaca. En el
camino Inca ubicado al Este de Caxas, el tiempo varía de 2 a 6 horas. En
Huancapampa el tiempo en de 4 horas. El tiempo empleado para llegar de
Caxas a Aypate es de 23 horas y de sólo 13 horas entre Caxas y Huancapampa
(considerando que estuviera en la ciudad actual).

4. Distribución en las provincias Inca y en las cuencas hidrográficas


Hemos planteado (1995a, 1995b) que existe una relación entre las cuencas
144
hidrográficas (que definirían los linderos de las sociedades preinca) y las provincias
Inca, la jurisdicción de estas estarían delimitadas por las cuencas. Al confrontar el
MAPA N° 5 con el MAPA N° 2, se apreciará que el número de provincias Inca, 82,
reportado por Rowe (1963) es similar al número de distritos de riego o cuencas
hidrógraficas, descontado las cuencas ubicadas en la Amazonia. Esperando
sustentar este planteamiento para la Sierra de Piura los remitimos al MAPA N° 6.
En el siguiente esquema se apreciara la distribución de los asentamientos en
las provincias Inca de la Sierra de Piura

145
El Ministro Socchabamba

CALVAS
Yantuma La Huaca

Aypate

Cº Caballo Blanco

Corrales de Culcapampa

Yanta Cº Pajonal

Quebrada del Pozo

AYAHUACA
-----------------------Gentiles de Portachuelo----
B
CAXAS
R
Tambo Gentilero
A
C
Paredones A
M
O Chicuate
Totora
R
O
S

Caxas
Jardines de Mijal Huancacarpa------------------------------------
HUANCAPAMPA

Tambo de Jicate
Tambo de Jicate II

Huancabamba

SONDOR
Mitupampa

Ovejeria
Lagunas

146
En cada provincia Inca se construyeron asentamientos principales y
secundarios vinculados al camino Inca. En la provincia de Ayahuaca el
principal asentamiento fue Aypate, en el camino Inca se encontraban otros
asentamientos secundarios como Corrales de Culcapampa, La Huaca y Pircas;
hacia el Este se hallaban Cerro Caballo Blanco y Cerro Pajonal, mientras que
hacia al Oeste se ubicaba Yanta, también secundario.
En la provincia de Caxas, el asentamiento del mismo nombre fue el
principal asentamiento. A lo largo del camino Inca se encontraba: Paredones,
Tambo Gentilero y Gentiles de Portachuelo. Hacia el Oeste se hallaba Jardines
de Mijal. Al Este estaban Huancacarpa, Totora, Tambillo
Huancapampa fue el principal asentamiento de la provincia del mismo
nombre. Tambo de Jicate, Tambo de Jicate II y otros tambos se encontraban
dispuestos a lo largo del camino.

5. Aprovechamiento de recursos potencialmente explotables


Este criterio está vinculado al entorno geográfico del asentamiento, así
como a los recursos naturales aprovechados por cada asentamiento. El entorno
y los recursos determinan el potencial explotable. Las dificultades en el empleo
de este criterio, radican en que no se dispone de información detallada para
algunas cuencas (Huancabamba, Chinchipe), y en establecer qué indicadores de
recursos y entorno son los más adecuados para establecer una tipología.
El aprovechamiento de recursos se expresa en las siguientes actividades:
- La Agricultura: Recurso Suelo y Sistemas de Distribución de Riego.
- La Ganadería: Recurso Suelo y Pastos Naturales.
- La Explotación de Recursos Mineros.
A su vez dichas actividades se complementan mediante el acceso y
aprovechamiento de los recursos de diversas zonas de vida, Murra lo denomina
"Control Vertical de Pisos Ecológicos", planteamiento que podría aplicarse en
la sierra de Piura (Hocquenghem, 1989).
Para la actividad agrícola dos indicadores actuales serán considerados: La
proximidad a las áreas agrícolas y el uso (actual) de la tierra:

INDICADOR ASOCIACIÓN DE EXISTENCIA AGRÍCOLA


CATEGORÍAS DE ÁREA

147
DE USO ACTUAL DE
ASENTAMIENTO SI NO SIN INFORME
TIERRAS

Huancacarpa 1 X

Caxas 1,2 X

Pueblo Viejo 1,2 X

Fortaleza 1,2 X

Jardines de Mijal 1 X

Totora 1 X

Paredones 1,3 X

Tambo Gentilero 1,3 X

Gentiles de P. 1,3 X

Yanta 3,1 X

Quebrada del Pozo 1,3 X

Corrales de C. 1,2 X

Aypate 1,2 X

La Huaca 1 X

Yantuma 1,2, 3 X

Socchabamba 1,2 X

El Ministro 1,3 X

C° Caballo Blanco 1 X

C° Pajonal 1 X

Explicación del uso actual de la tierra


(1) Terrenos sin uso: Terrenos varios (eriazos y caja de río)
(2) Terrenos con cultivos extensivos y terrenos sin uso: Cultivo de maíz y terreno
agrícola sin uso (inverna)
(3) Terrenos con cultivos de hortaliza, huertos frutales y otros cultivos permanentes,
terrenos con cultivos extensivos, terrenos sin uso.

CUADRO N° 96 : LA PROXIMIDAD DE LOS ASENTAMIENTOS A


LAS ÁREAS AGRÍCOLAS Y EL USO (ACTUAL)
DE LA TIERRA

148
Para la actividad ganadera se considerará el indicador de la presencia de
pastos naturales permanentes, aunque parte de ellos quedan encubiertos bajo la
denominación "terrenos sin uso". Se tiene información sólo para los siguientes
asentamientos : Huancacarpa, Totora, C° Caballo Blanco, C° Pajonal. Si
tuvieron acceso a pastos naturales, actualmente deben estar registrados como
"terrenos sin uso".
Respecto al entorno geográfico del asentamiento consideramos que dos
indicadores son pertinentes de ser empleados: los pisos altitudinales y las zonas
de vida.
En el siguiente cuadro indicamos la ubicación de los asentamientos,
teniendo como referencia pisos en cada 100 metros:

CUADRO Nº 97 : UBICACIÓN DE ASENTAMIENTOS EN LOS PISOS


ALTITUDINALES
Explicación: Se marcan los rangos altitudinales a los que se
encuentra un asentamiento, por ejemplo, si se halla a 1,5
m.s.n.m. x 100 se marcará 1.5 y 1.6.

149
m.s.n.m. 1.0 1.1 1.2 1.3 1.4 15 16 17 1.8 1.9 2.0 2.1 2.2 2.3 2.4 2.5 2.6 2.7 2.8 2.9 3.0 3.1 3.2 3.3 3.4 3.5 3.6
Asentamientos

Laguna X X

Ovejería (Uchupata)

Mitupampa X X X X

Huancabamba X X

Tambo de Jicate X X

Tambo de Jicate II X X X X

Huancacarpa

Caxas X X

Pueblo Viejo X X

Fortaleza X X X X

Jardines de Mijal

Totora X X

Paredones X X

Tambo Gentilero X X

Gentiles de P. X X X

Yanta X X

Quebrada del Pozo

Corrales de C. X X X

Aypate X X X X

C_ La Huaca X X

Yantuma X X X

Socchabamba X X X

El Ministro

C_ Caballo Blanco X X X

C_ Pajonal X X X

El Tambo X X X

150
Veamos la ubicación de cada asentamiento en las zonas de vida y las que colindan con
ella:

Zona de Vida bms mtc- mte- mte- bs- bs- bs- bs- bh- bh- bmh
Asentamientos -T T PT PT PT PT MBT MBT MB MT -MT
T

Tambo de Jicate O X O

Tambo de Jicate II O X O

Huancacarpa O X

Caxas X O

Pueblo Viejo X O

Fortaleza X O

Jardines de Mijal O X

Totora X O

Paredones X O

Tambo Gentilero O X O

Gentiles de P. O X

Yanta X O

Quebrada del Pozo O X

Corrales de C. X O

Aypate O X

Cerro La Huaca X

Yantuma O X

Socchabamba O X

El Ministro O X O

Cerro Caballo Blanco O X X

Cerro Pajonal O

El Tambo O X

Zona de Vida Propia (X) ; Zona de Vida Colindante (o)

CUADRO Nº 98 : UBICACIÓN DE ASENTAMIENTOS POR ZONAS DE VIDA

1.- TIPOLOGÍA Y NIVELES JERÁRQUICOS DE LOS

151
ASENTAMIENTOS INCA
Tempranamente Cieza de León ([1550] 1973) distinguía los siguientes tipos de
asentamientos: Cabeceras de Provincias, Templos, Pucaras, Postas.
Guamán Poma (1616) distingue los siguientes tipos de asentamientos: Ciudad con
Tambo Real, Pueblo con Tambo Real, Tambo Real sin Pueblo y Tambillo. Esta
tipología expresa a la vez una jerarquización de los asentamientos, algunos de ellos
constituían asentamientos españoles, de hecho Guamán Poma no pudo haber visitado
todos ellos. Menciona además la existencia de "otros Cusco", posiblemente de mayor
jerarquía que las Cabecera de Provincia mencionadas por Cieza.
A su paso por la Sierra de Piura, Von Humboldt (1802), tras comparar algunas
características de los asentamientos Inca, como ubicación altitudinal y aglomeración de
edificaciones, esboza la siguiente tipología:
- Palacios rodeados de ciudades.
- Palacios rodeados de aldeas.
- Habitaciones residenciales dispersas.
- Fortaleza.
Hyslop (1990, 1992) ha reconocido los siguientes tipos de asentamientos Inca:
Cusco, "otros Cusco", Centros Administrativos Ceremoniales, Tambos, Asentamientos
Militares, Alojamiento de Chasquis y Depósitos.
Considerando las propuestas anteriores y tras haber realizado el análisis
intersitio, planteamos la siguiente tipología de asentamientos Inca y los niveles
jerárquicos que representan:
1.- El Cusco, capital del Imperio Inca, es el paradigma de las capitales
provinciales Inca. Le corresponde el nivel más alto de la jerarquía, que
denominaremos Nivel 1.
2.- Los asentamientos que constituyen las Capitales Provinciales, alcanzaron
diferente importancia en el Imperio, con Huayna Cápac una Capital
Provincial como Tomebamba logró constituirse en segunda persona del
Cusco. Tomebamba y los "Otros Cusco" constituyeron el Nivel 2 de la
jerarquía.
3.- Otras capitales provinciales constituyeron el Nivel 3 de la jerarquía, al
152
constituirse en "Cabeceras de Provincia"; en el norte del actual Perú fueron
Huancabamba y Tumbes.
4.- Las capitales provinciales que no constituyeron "Cabeceras de Provincia"
conformaron el Nivel 4 de la jerarquía, sería los casos de Mitupampa, Caxas,
Aypate, El Ministro (si resulta ser la capital provincial de Calvas).

Los niveles jerárquicos por debajo del Nivel 4 son más difíciles de ser
determinados, por la variedad de tipos de asentamientos que pueden definirse usando
diversos criterios. Parece estar claro que al interior de cada provincia existía una
variedad de asentamientos, algunos de los cuales mantenían jerarquía entre sí o algún
tipo de relación, especialmente los situados a lo largo del camino Inca.
En los niveles inferiores de la jerarquía se hallan los tambos, que para la Sierra de
Piura además de las funciones de hospedaje parecen haber cumplido funciones
administrativas, dentro de este nivel se hallan los siguientes tambos: Ovejería, La
Laguna, Mulamachay, Tambo de Jicate, Tambo de Jicate II, Tambo Gentilero,
Quebrada el Pozo, El Tambo y posiblemente Yanta. La mayoría de ellos se sitúa
próximo a valles fértiles.
Otro tipo de asentamiento que está vinculado al mantenimiento del orden y la
seguridad en las provincias, son los asentamientos militares como Huancacarpa y el
mítico Chicuate, situados estratégicamente en los confines del Imperio Inca. Su
pertenencia a la jurisdicción de una determinada provincia no está totalmente clara,
pues se sitúan en los linderos
Otro tipo de asentamiento son los conjuntos de depósitos, controlados por
personal administrativo; algunos asentamientos de este tipo son Jardines de Mijal y
Socchabamba. Estos depósitos pudieron o no estar asociados a tambos.
Los asentamientos situados próximos a terrazas de cultivo (andenes) constituyen
los tambos asociados a andenes, serían los casos de Paredones, Cerro Caballo Blanco,
Yantuma, Pampa de Lobo, Totora.
Algunos asentamientos que presentan terrazas elevadas que se hallan cercadas,
con posibles depósitos, áreas residenciales, de tamaño diverso, pero de dudosa
ubicación cronológica son: Pueblo Viejo, Fortaleza, Gentiles de Portachuelo y

153
Yantuma.
Los "cerros coronados" constituyen otro tipo de asentamientos, claramente
locales pero que pudieron haber tenido cierta continuidad durante el Horizonte Tardío.
Los "cerros coronados" de los que se tiene referencia son: Chirimoyo, Granadillo, Jijul,
Barbas, Ardecandela, Calvas, Chala. La connotación religiosa de los cerros coronados
es evidente, deja de lado las visiones militaristas de quienes ven en ellos un cerro
fortificado, donde una resistencia es imposible por la falta de agua.
Connotación religiosa, culto al agua y observación astronómica, caracterizan a los
asentamientos conformados por estructuras superpuestas, generalmente escalonadas,
asociadas a plazas hundidas o wankas. De tradición local algunos de ellos, como La
Huaca, parecen haber sido sacralizados por los Inca y haber estado sujetos a su control.
La identificación de asentamientos domésticos locales, vigentes durante el
Horizonte Tardío, ha sido muy difícil, debido a la precariedad de los materiales
empleados en las edificaciones (Polia 1993, comunicación personal). Pero este tipo de
asentamientos existen en la sierra piurana, como las viviendas de planta circular
registradas en Caxas.
Las relaciones (interrelación, subordinación, convivencia y complementariedad)
entre los grupos humanos que residían en los tipos de asentamientos descritos
anteriormente, algunos de ellos sujetos a niveles jerárquicos, permitirán plantear en el
siguiente capítulo algunas características del patrón o patrones de asentamiento
vigentes en la Sierra de Piura durante el Horizonte Tardío y examinar nuestras
hipótesis.

154
CAPITULO VI : DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES; LAS
PROVINCIAS INCA EN LA SIERRA DE
PIURA

6.1. PATRONES DE ASENTAMIENTO EN LAS PROVINCIAS INCA


DURANTE EL HORIZONTE TARDÍO

En este ítem examinaremos nuestra hipótesis referida a la conformación de las


provincias Inca en base a las cuencas hidrográficas de la sierra piurana y el manejo de
dichas cuencas por parte de los Inca.
Las sociedades que durante el Período Intermedio Tardío habitaron la Sierra de
Piura, se caracterizaron por edificar sus asentamientos en las partes altas de cerros, en
algunos de ellos se encontraban las wankas (grandes rocas erguidas) y otros tipos de
adoratorios, en torno a las cuales se desarrollaron cultos locales. Las características de
este tipo de cultos han sido descritas por Duviols (1979). Los cerros coronados, con
edificaciones, presentan mampostería tosca generalmente asociada a escasa cerámica
sin decoración.
Si bien la evidencia material preinca no permite definir la distribución de las
sociedades locales en el espacio geográfico que habitaron, la posterior ubicación de los
asentamientos Inca en dicho espacio indica que dicha distribución estuvo relacionada
con la delimitación de las cuencas hidrográficas de la sierra piurana, pues es la forma
más racional, y natural, de poblar y aprovechar los recursos de un territorio. Creemos
que la sociedad de los Guayacundos estuvo organizada tripartitamente (Caxas,
Ayahuaca y Calvas), a semejanza de la división de la sociedad del Cuzco en Collana,
Payan y Cayao, propuesta por Zuidema (1995). Siguiendo dicha propuesta resultaría
que los Guayacundos de Ayahuaca, conformarían el grupo más importante (Collana),
suerte de primera persona a nivel regional, representando los Guayacundos de Caxas y
Calvas a Payan y Cayao respectivamente; al interior de los Guayacundos de Caxas la
parcialidad dominante o Collona era la de Pampamarca (Espinoza 1970)
En base a la división tripartita anteriormente explicada, sostenemos que la cuenca
155
del Quiroz habría estado habitada por los Guayacundos, el sur estaría poblado por los
Guayacundos de Caxas, el centro por los Guayacundos de Ayahuaca, y el norte por los
Guayacundos de Calvas. Una situación similar se presentaría en la cuenca del río
Huancabamba, donde es posible que, según las crónicas, las sociedades presentasen
mayores diferencias entre si.
Esta forma de ocupación y aprovechamiento del medio geográfico, explicaría la
posterior constitución de jurisdicciones territoriales del Estado Inca, denominadas
frecuentemente “provincias” (Matos 1994: 121) y la instalación de infraestructura
estatal destinada a administrar los recursos de las cuencas hidrográficas de la sierra
piurana. Durante el gobierno de los Inca existían sólo en el área correspondiente al
actual Perú aproximadamente 82 provincias, constituidas en base a antiguas unidades
sociopolíticas, lingüísticas, étnicas y ecológicas (Rowe 1963: 186-192).
Los Inca organizaron la sierra piurana en provincias, con el objetivo de
administrar los recursos de las cuencas, principalmente oro, tierras, pastos y camélidos.
Las provincias Inca fueron: Huancapampa y Sondor en la cuenca del río
Huancabamba; Ayahuaca, Caxas y Calvas en la cuenca del río Quiróz. Mediante la
imposición de este orden, se trató de controlar a las sociedades que habitaban las
cuencas de la región.
La ubicación de las capitales provinciales (ver MAPA N° 6), sugiere además que
los Inca administraron simultáneamente los recursos hidrográficos de las subcuencas
de los ríos Macará o Calvas, Quiroz y Huancabamba; las dos primeras integran la
cuenca del río Chira; las capitales Calvas y Huancapampa, se ubican en las cuencas del
mismo nombre; Aypate se localiza en la divisoria de aguas de las subcuencas de Calvas
y Quiróz; Caxas se encuentra en las proximidades de la divisoria entre las cuencas de
los ríos Quiroz y Huancabamba; Mitupampa se ubica en la cuenca del Huancabamba,
pero está próximo a la del río Piura. Los recursos del fértil y longitudinal valle del río
Huancabamba eran administrados por dos capitales provinciales, una de mayor
jerarquía que la otra, a semejanza de otros valles de menor envergadura como
Tomayaco, Aranza y Angosturas.
Creemos que la presencia Inca es mas fuerte en los valles y cuencas longitudinales
que en las transversales, las primeras desembocan en el Océano Atlántico y las otras en

156
el Pacífico. Los casos de las cuencas del Mantaro, Cajamarca, y Huancabamba así lo
demuestran. Aún en las cuencas transversales, como el Chillón, los Inca manejaron en
forma maestra los recursos naturales y controlaron los territorios anexados (Dillehay
1977).
La ubicación de los principales asentamientos Inca en las proximidades donde
existían recursos mineros, evidencia la explotación de minerales (especialmente oro y
plata) que realizaban los Inca, esto ocurre en Aypate, Mitupampa, Huancacarpa y
posiblemente en Caxas.
A continuación examinaremos nuestra hipótesis referida a la variabilidad de la
presencia Inca en la sierra piurana.
Respecto a la fecha de inicio de la anexión del Imperio Inca, la ausencia de
fechados de la evidencia arqueológica, que proporcionen una cronología absoluta, no
permite plantear con exactitud cuando se inició dicha anexión. Al respecto la
información registrada por Cieza de León (1977: 154) y Cabello de Valboa (1951: 320),
refiere que la anexión se inició durante el gobierno de Inca Yupanqui (Pachacutec). La
información de Garcilaso, respecto a que dicha anexión se produjo durante el gobierno
de Tupac Yupanqui, debe ser tomada con reserva pues la familia materna de Garcilaso
pertenecía a la panaca de Tupac Yupanqui, y es creíble que le atribuyeran dicha
anexión para incrementar los hechos notables de su panaca.
La cronología de gobernantes Inca, Pachacutec (1438-1473) y Tupac Yupanqui
(1473-1493), recogida por Cabello de Valboa y teorizada por Rowe (1945), tampoco es
plenamente confiable por varias razones, veamos algunas de ellas. La cronología que
plantea Rowe (1945) está siendo cuestionada por los fechados radiocarbónicos y de
Termoluminiscencia obtenidos en otras regiones del Tawantinsuyu, que sugieren que el
límite inferior de la presencia Inca es anterior en décadas, o hasta en una centuria, que
lo planteado por las fuentes etnohistóricas (Raffino; Stehberg 1997: 348-352). Por otro
lado se trata de la información de un sólo cronista europeo, que recoge además una
versión sobre los hechos de los Inca, posiblemente norteña. La Historia temprana del
Imperio es en gran parte mítica, pero Historia al fin; Pachacutec continúa siendo un
Inca mítico. Otro argumento para desconfiar de la cronología de Valboa son los
calendarios, europeo y occidental, pues son regidos por distintos principios. Respecto a

157
los quipus Inca, supuestamente consultados por Valboa, recordemos que estos eran un
preciso medio de contabilidad, pero no de registro cronológico, según lo explica
Espinoza para el valle del Mantaro (1986).

En la Historia de los Inca, la exacta ubicación cronológica de algunos de sus


hechos más importantes, es todavía un problema por resolver. La información
etnohistórica es útil al plantear una cronología relativa de los gobernantes Inca y sus
hechos importantes, pero no permite sustentar una cronología absoluta. Podemos si
concluir, siguiendo a Cieza de León y Cabello de Valboa que la anexión de la Sierra de
Piura se inició durante el gobierno de Pachacutec, fue continuada por Tupac Inca y
Huayna Capac, de confirmarse este planteamiento, resultaría que la anexión Inca de la
Sierra de Piura se habría producido décadas antes de la fecha frecuentemente aceptada
(1473).

Respecto al proceso de anexión de la sierra piurana descartamos el esquema de


la doble conquista Inca, primero Tupac Yupanqui y luego Huayna Capac, por ser un
relato estereotipado y por la dificultad en ubicar cronológicamente los hechos, tal como
lo hemos explicado anteriormente. A pesar de no poder establecer comparaciones
sustentadas en el reconocimiento de campo, dado que nuestra investigación se
concentró en la cuenca alta del Quiroz y no en la cuenca del Huancabamba, y aún
careciendo de sustento estratigráfico, podemos corroborar el relato de Garcilaso
respecto al orden de anexión de las sociedades de la sierra piurana, pues la ubicación de
los principales asentamientos (de sur a norte a partir del Cuzco) sugiere cual habría
sido dicho orden, recordemos que Huancabamba se encuentra al sureste de la cuenca
del Quiroz y está más próximo a Cajamarca, y que los Inca privilegiaron la anexión de
los valles longitudinales de la vertiente del Atlántico. Además la presencia de un
importante asentamiento militar (Huancacarpa), próximo a Caxas y Huancabamba nos
indica que estas zonas fueron anexadas tempranamente.

Inicialmente las sociedades que habitaban la cuenca del Huancabamba, habrían


sido anexadas, comenzándose la construcción de una "cabecera de provincia"
(Huancabamba), y de otra capital provincial en Mitupampa, e instalándose
asentamientos militares en lugares estratégicos, sería el caso de Huancacarpa y
158
posiblemente en Caxas. En un segundo momento, los Guayacundos de Caxas habrían
sido incorporados al imperio, finalmente los Guayacundos de Ayahuaca y Calvas.

A continuación presentamos los mecanismos empleados por los Inca para tratar
de consolidar su poder en la sierra piurana, estos difieren en la cuenca del
Huancabamba y el Quiróz:

 La construcción de infraestructura estatal: asentamientos destinados a


cumplir funciones administrativo-ceremoniales y el camino Inca. Las
evidencias de dicha infraestructura han sido expuestas en esta investigación.
El orden jerárquico de los asentamientos Inca era el siguiente: cabeza de
provincia, capital provincial, asentamiento militar y tambo. A través del
camino se trasladaron los servidores y representantes del Estado Inca,
transitaron las poblaciones y recuas de camélidos con productos. El camino
permitió además el traslado de las tropas del Imperio para tratar de controlar
el orden imperial en una región conflictiva, como la sierra piurana.

 Según la información etnohistórica, el traslado de poblaciones enteras fue de


dos tipos:

La implantación de mitimaes, provenientes de otras regiones, en la sierra


piurana no ha sido confirmado por la evidencia material registrada, sería
necesario excavar el sector de Caxas conformado por recintos de planta
ovalada, que probablemente estuvo destinado a los mitimaes. Es Cieza (1987)
quien ha documentado la presencia de mitimaes en Caxas.

El traslado de población local fuera de la sierra piurana tampoco está


confirmado plenamente y escapa a nuestra área de investigación; la
identificación de mitimaes trasladados hacia regiones distintas a su lugar de
origen, no ha sido metódicamente abordado desde la Arqueología, aunque la
Toponimia puede ser de utilidad. El traslado de la población local,
especialmente los Guayacundos de Caxas, hacia otras localidades, es
documentado por Espinoza (1970, 1975) y Hocquenghem (1989), sería

159
necesario excavar en dichas localidades pero previamente es necesario
caracterizar arqueológicamente a los Guayacundos.

 La introducción de innovaciones tecnológicas permitió incrementar la


producción local y la generación de excedentes alimenticios, que eran
administrados por el Estado Inca. Evidencias materiales de dichas
innovaciones son los andenes de Yantuma, Paderones de Gentiles,
Huancabamba, y los depósitos de las capitales provinciales y de los Jardines
de Mijal.

 El control ideológico de la población al subordinar sus huacas locales al culto


solar o a las huacas aliadas del Imperio Inca, y la introducción de un conjunto
de creencias vinculadas al culto al sol. El primer aspecto de este mecanismo se
evidencia en las capitales provinciales donde se produjo la superposición
material de cultos, como ocurrió en Mitupampa, pero tendrían que excavarse
otros ushnu y templos del sol para demostrar fehacientemente la
subordinación de las huacas locales al sol. El tamaño de los templos del sol y
el ushnu, es otro indicador de la importancia y preeminencia del culto solar,
así en Caxas y posiblemente en Huancabamba, el culto solar tiene mayor
preponderancia que en Aypate y Mitupampa.

Cada provincia era administrada desde un capital, sede impuesta por el poder,
donde se realizaron actividades administrativas y ceremoniales. En las capitales
provinciales se construyeron edificaciones estatales como: el ushnu, el Templo del Sol,
el acllahuasi, depósitos, portazgos, plaza, kallanca, entre otras. Allí residieron los
gobernadores, acllas, tropas y servidores del Inca. En las provincias Inca también se
edificaron caminos, andenes, puentes, asentamientos militares, tambos, casa de
chasquis, y otros.
La variabilidad del poder Inca en la Sierra de Piura se expresa en el grado de
incorporación de las provincias al Imperio. Al examinar cada una de ellas y al
compararlas entre si, estableceremos el tipo de control (directo o indirecto), que
ejercieron los Inca sobre dichas provincias y las estrategias empleadas en su

160
incorporación, de norte a sur examinaremos las características que presentaban.

LA PROVINCIA DE AYAHUACA
El análisis de las edificaciones estatales registradas en Aypate, nos afirmar que
era la capital de Ayahuaca, provincia constituida en tierras de los Guayacundos que
habitaban el centro de la cuenca alta del Quiroz. Aypate evidencia ser un asentamiento
planificado, extraño a la tradición local; una ocupación previa sólo es documentada por
la información etnográfica, pero las escasas excavaciones en Aypate, que no estuvieron
orientadas a determinar la ocupación preinca, no permiten confirmarlo. Los
asentamientos Inca se ubicaron en los linderos de los grupos humanos que integraban
los Guayacundos de Ayahuaca, en cruces de caminos, próximos a ríos o a encuentros de
estos, dominando estratégicamente un valle o dos simultáneamente.
A lo largo del camino Inca o sus ramales se encontraban varios asentamientos:
Corrales de Culcapampa, La Huaca, Pircas, Cerro Caballo Blanco, Cerro Pajonal,
Socchabamba, Yanta, entre otros. Controlar las tensiones entre los grupos humanos,
directamente a ellos y a sus tierras agrícolas, debió ser una función de los
asentamientos, que mediarían como "pacificadores" ante los conflictos locales
suscitados por tierras, pastos o derechos de regadío (Murra 1978). Esto se evidencia en
Aypate, su plaza ceremonial constituye el lindero entre las actuales comunidades de
Olleros, Cujaca y Laguna de Canly; no se trataría de una delimitación reciente, podría
ser un lindero preinca que ha perdurado hasta nuestros días, motivo permanente de
disputas territoriales sublimadas, posiblemente, en batallas rituales (Morris 1987, 1992)
o en encuentros festivos y competitivos para obtener prestigio. Situaciones similares se
repiten en Yanta, La Huaca y Yantuma.
Creemos que en Ayahuaca, el orden imperial se habría apoyado en cultos locales
prestigiosos, materialmente esto se evidencia en la poca magnitud del Templo del Sol de
Aypate y los adoratorios Inca orientados hacia la cima del cerro, que es considerado
hasta la actualidad un importante apu; también en La Huaca donde el centro de culto,
en torno a las wankas, fue reutilizado por los Inca. Esta situación sugiere un control
indirecto, por parte del imperio, a través de mecanismos religiosos y mutuas

161
concesiones entre dominados y dominadores, incorporando a los representantes locales
a la jerarquía del poder Inca.
De la provincia de Ayahuaca, a diferencia de Caxas, tenemos escasa información
etnohistórica acerca de los asentamientos Inca construídos en su jurisdicción. Luego de
su forzada incorporación al imperio, su población había sido diezmada notablemente al
oponer resistencia a las tropas imperiales, sus tierras fueron repobladas con mitimaes.
El dato etnohistórico más valioso, proporcionado por el Jesuita Anónimo, referido a la
residencia en Ayahuaca de una de las diez más importantes autoridades religiosas del
Tawantinsuyo, nos hacen suponer que el culto solar (propiciado por el Estado Inca)
habría aprovechado un prestigioso culto preinca (posiblemente un conjunto de wankas)
al cual se habría sobrepuesto.
En Aypate las actividades ceremoniales vinculadas al culto solar, al calendario
agropecuario y religioso, fueron desarrolladas en la plaza ceremonial, el Templo del Sol
y las canchas de diversos sectores. Dichas festividades eran abastecidas por los
alimentos, provenientes de los depósitos, y los productos elaborados por las acllas. En el
culto solar debieron participar las acllas y el Vilac, importante autoridad religiosa
residente en Aypate. Similares ceremonias debieron desarrollarse, con menor
intensidad, en otros asentamientos de menor jerarquía como La Huaca. Es posible que
se hayan realizado peregrinaciones periódicas a los centros de culto local controlados
por los Inca, sería los casos de Aypate y La Huaca. Como un remanente de aquellas
peregrinaciones, previas a la temporada de lluvias, actualmente se realiza la
multitudinaria peregrinación al Señor Cautivo de Ayabaca, culto sincrético recreado
durante la Colonia, pero cuyos antecedentes se remontarían a tiempos prehispánicos
(Zevallos 1995, 1996)

LA PROVINCIA DE CAXAS
Se organizó en tierras de los Guayacundos que habitan principalmente el sur de la
cuenca alta del Quiroz, su capital fue Caxas pues presenta las edificaciones estatales
típicas, tales como acllahuasi, Templo del Sol, ushno, portazgo, entre otras. Con la
finalidad de controlar a los diversos grupos humanos que integraban los Guayacundos

162
de Caxas, los asentamientos Inca se sitúan en los linderos de dichos grupos. El caso más
notorio es el de la capital provincial, emplazada en torno al río Rey Inca, cuya margen
derecha está actualmente en tierras de la comunidad Chulucanas, mientras que la otra
margen pertenece a La Quinua. Estas comunidades se reconocen como culturalmente
diferentes en la actualidad, pero colaboran entre sí durante las actividades
agropecuarias. Gran parte de la actual provincia de Pacaipampa y una parte de
Morropón y Huancabamba se constituyeron en base a los linderos de la provincia Inca
de Caxas.
Los asentamientos situados a lo largo del camino Inca permitieron el
abastecimiento de quienes transitaban por el, principalmente de tropas y mitimaes.
Destacan los tambos de Paderones, Tambo Gentilero, Gentiles de Portachuelo, Jardines
de la Laguna de Mijal, entre otros. Estos tambos están intercalados con otros
asentamientos de mayor jerarquía, todos ellos se encontraban entre capitales
provinciales. Los asentamientos situados al este, a lo largo de otro camino Inca, estarían
relacionados con actividades ganaderas o ceremoniales, debido a su proximidad a las
wankas y lagunas (paqarinas); este camino recorre Tambillo, La Coipa, asciende a la
Laguna Rey Inca, en donde presenta las características de un camino ceremonial que
recorre las Huarinjas. En la provincia de Caxas, los asentamientos Inca de menor
jerarquía presentan poca distancia entre sí, lo cual consideramos es evidencia de
mayor densidad poblacional y presencia Inca. La ubicación en el encuentro de dos ríos
(Tinkuy), o en una colina dominando dos valles simultáneamente, permiten relacionar
estos asentamientos a las actividades agrícolas.
En los valles de los ríos Aranza y Tomayaco, hemos definido un patrón de
asentamiento con las siguientes características: dos tambos están situados sobre la
margen más fértil de cada valle, próximos a los cauces de quebradas y a las faldas de
los cerros. Por la parte baja de los tambos, pasa el camino Inca. Entre los ríos Aranza y
Tomayaco se halla el Cerro Chirimoyo, en sus faldas se ubica Gentiles de Portachuelo,
que domina panorámicamente los dos valles próximos. Gentiles de Portachuelo y los
cuatro tambos controlaban las fértiles tierras de los dos valles.
En la capital provincial y en los asentamientos de menor jerarquía, la actividad
ceremonial se efectuó en las plazas o grandes canchas cercadas, donde se erigían

163
imponentes montículos elevados. En el ushnu de Caxas, que presenta orientación este-
oeste, y en el Templo del Sol se desarrollaron, según las informaciones etnohistóricas,
actividades relacionadas al culto solar (ritual, danza, canto), en el que participaban las
acllas. Las canchas del Sector I de Caxas son lo suficientemente grandes para albergar
a quinientas mujeres, la información de los cronistas Mena y Trujillo merece ser tenida
en cuenta. Respecto a las acllas que según los cronistas, elaboraban la chicha (utilizada
en las festividades y convites) y el material textil (máxima expresión de prestigio en los
Andes y símbolo del acto de crear); el material cerámico registrado en sector el
posterior del acllahuasi y los depósitos internos, nos permiten confirmar las actividades
descritas en las crónicas. Los acllahuasi eran una de las instituciones más importantes
del Imperio; las acllas servían además a los intereses imperiales, al ser entregadas
como esposas a los guerreros prestigiosos y a los señores étnicos, estableciéndose
alianzas matrimoniales con el imperio. La mayor parte de ellas era de origen local. Por
ser consideradas parte del aparato productivo del Estado Inca, estaban bajo la
responsabilidad del gobernador Inca de la provincia.
Una parte de la guarnición militar de Caxas, acantonada en el portazgo, estaba
encargada de controlar el flujo poblacional a la capital provincial, además del ingreso y
la salida de productos. La guarnición debió brindar seguridad a Caxas contra las
rebeliones de los grupos locales, las cuales habrían ocurrido durante el gobierno de
Huayna Cápac. Dicha guarnición debió estar a las órdenes del gobernador Inca,
dedicado a la administración y el control de la población local, así como de sus recursos
(tierras, pastos y aguas). La mayor parte de la guarnición militar estaba destacada
permanentemente en Huancacarpa, desde allí podían controlar varias provincias
simultáneamente y acceder rápidamente a las zonas de conflicto.
Las acllas, una parte de la guarnición militar, el sacerdocio, el gobernador Inca,
un número mínimo y rotativo de servidumbre, y los administradores, debieron
constituir la escasa población permanente que habitó la capital provincial. Dicha
población se habría incrementado notablemente durante las festividades y los convites,
estos últimos expresión de la reciprocidad andina, necesaria para retribuir el trabajo y
fortalecer las alianzas con los señores étnicos. La chicha, el material textil y la comida
eran frecuentes en las festividades y convites. El registro arqueológico de los depósitos

164
de Caxas confirma la información etnohistórica, referida a los abundantes productos y
alimentos almacenados en los grandes, y numerosos, depósitos; estos habrían sido
administrados por los quipucamayoc.

LA PROVINCIA DE HUANCAPAMPA
Huancapampa era la capital de la provincia del mismo nombre y una de las
principales “cabezas de provincia” de todo el Imperio. La ciudad colonial y luego la
repúblicana, se edificaron sobre la capital Inca. Las evidencias arqueológicas se pueden
apreciar en los cimientos de la Iglesia de Huancabamba y en los andenes cerca del
actual mercado (Hocquenghem 1994: 62). Futuras excavaciones confirmarán más
hallazgos bajo la actual plaza de armas y en edificios aledaños. A lo largo del camino
Inca, que recorre longitudinalmente la provincia y es paralelo al río Huancabamba, se
encuentran diversos tambos, como Tambo de Jicate, Tambo de Jicate II; los otros tres
registrados por Von Humboldt antes de llegar a Huancabamba, ponen en evidencia la
intención de los Inca de controlar la cabecera del valle. Tambo de Jicate I y II, situados
en la margen más fértil del valle de la Quebrada Angosturas, definen un patrón de
asentamiento similar al observado en el valle de los ríos Aranza y Tomayaco.
Los cronistas refieren que en la capital provincial existía una “agraciada
fortaleza”, Templo del Sol, acllahuasi y una edificación con escalinata, la descripción
que realiza Xerez de esta última nos recuerda al Templo del Sol de Vilcashuaman. Von
Humboldt (1802) describe un edificio espacioso, que posiblemente se trate de una
Kallanka.

LA PROVINCIA DE SONDOR
Tuvo por capital a Mitupampa, situada en las faldas del cerro Saquir, sostenemos
esto pues las investigaciones de Polia en el período 1990-1993, permiten identificar las
siguientes edificaciones estatales: plaza, ushnu, acllahuasi, una pequeña kallanka, entre
otros. Los tambos de la provincia de Sondor se localizan en Ovejería, Lagunas,
Uchupata, Sondor, a lo largo del camino Inca que se dirige hacia Cajamarca, que en
gran parte es paralelo al río Huancabamba.
Es posible que von Humboldt (1802) haga referencia a Mitupampa, cuando

165
menciona a la Horca del Inca o las cuevas de Mulamachay. No se tienen referencias
etnohistóricas sobre esta capital Inca, aunque Polia (en Vega 1990) sugiere que podría
tratarse de la Huancapampa, lo cual dudamos pues no se aprecian las edificaciones
descritas por los cronistas, especialmente el impresionante Templo del Sol.

6.2. COMPARANDO LAS PROVINCIAS INCA DE LA SIERRA DE


PIURA

Luego de plantear algunas características de las provincias Inca por separado, y


analizar las evidencias arquitectónicas de cada capital provincial, examinaremos
comparativamente dichas provincias para entender plenamente la variabilidad de la
presencia Inca en provincias vecinas y terminaremos de examinar nuestra hipótesis.
Hemos podido comparar principalmente en el terreno, la situación de las vecinas
provincias de Caxas y Ayahuaca. Creemos que Caxas presenta mayor grado de
incorporación al Imperio Inca, pues las evidencias materiales así lo indican. El Templo
del Sol de Caxas presenta mayores magnitudes que el de Aypate, aunque el ushno de
este último es más grande y complejo. El acllahuasi de Caxas tiene mayor número de
canchas que el de Aypate y Mitupampa, vivían allí 500 mujeres, aunque es posible que
en Huancapampa vivieran más. Respecto al número de collcas, nuestro registro indica
que existían tres conjuntos de depósitos en Caxas, incluyendo el portazgo, mientras sólo
uno en Aypate; también los depósitos del acllahuasi de Caxas son de mayores
dimensiones que los del acllahuasi de Aypate, por lo tanto su capacidad de
almacenamiento fue mayor, al igual que su capacidad de producir chicha y textiles.
El mayor grado de incorporación de la provincia de Caxas también se explica por
las siguientes caracaterísticas: Caxas se encuentra más próxima a Huancapampa, su
capital provincial no ocupa una posición defensiva (como Aypate o Mitupampa), en
Caxas un camino lateral une los caminos Inca de la sierra y la costa (esto no ocurre en
Aypate), los mitimaes provenientes de Caxas recibieron privilegios por parte del
imperio pues controlaban a otras provincias anexas (Espinoza 1970, 1975), en Caxas
registramos mayor cantidad de topónimos quechuas que en Ayahuaca. El
166
emplazamiento de Caxas, en ambas márgenes del río Rey Inca, es semejante al de
Guineal, Huancabamba, Pumpu y Cuzco, paradigma el último de una capital Inca.
En Ayahuaca, al igual que en Caxas, los asentamientos Inca se ubicaron en los
linderos de grupos Guayacundos. La plaza ceremonial de Aypate constituye, en la
actualidad, el lindero entre tres comunidades campesinas. Algo similar ocurre en
Caxas, cada margen del río Rey Inca pertenece a distintas comunidades. La instalación
de las capitales provinciales en los linderos de los grupos humanos, sería parte de la
estrategia empleada por los Inca para consolidar su presencia como pacificadores de los
conflictos entre dichos grupos.
Caxas es la evidencia material del predominio de la sierra sobre la costa durante
el Horizonte Tardío, también lo son las otras capitales, que expresan la política imperial
Inca en lo referente a la anexión y consolidación de su poder en la sierra piurana.
Es importante destacar los dos tipos de ubicación que presentan las capitales
provinciales Inca en la sierra piurana, en ambas márgenes de un río y al pie de la cima
de un cerro, y la alternancia que este emplazamiento muestra a lo largo del camino
Inca, de sur a norte se presenta la siguiente disposición: Mitupampa (cerro),
Huancapampa (río), Caxas (río), Aypate (cerro), Calvas (río). Los valles donde se
emplazaron las capitales provinciales, están rodeados por cerros considerados
sagrados. En tierras de los Guayacundos se observa mejor la alternancia río (hurín)-
cerro (hanan): Calvas (hurín), Aypate (hanan) y Caxas (hurín); el predominio de
Aypate sobre Calvas y Caxas, refleja la división tripartita de los Guayacundos.
En Ayahuaca, el orden imperial se habría sustentado en cultos locales
prestigiosos. Otra parece ser la estrategia empleada en Caxas, donde la presencia Inca
es más evidente. Mayor tolerancia religiosa y concesiones a los grupos locales se habría
producido en Ayahuaca, donde los cultos locales eran bastante prestigiosos, al extremo
que una importante autoridad religiosa Inca residía allí; además el Templo del Sol de
Ayahuaca no tiene la magnitud de los de Caxas y Huancabamba, pero en
compensación al Imperio, el ushnu de Aypate es de mayor tamaño que el de las otras
capitales de la región. Los Inca construyeron adoratorios dedicados al apu Aypate, a
diferencia de Mitupampa, en donde los cultos locales fueron enterrados y desplazados
por el Sol.

167
Según la información etnohistórica, Huancapampa era “cabeza de provincia”, es
decir capital de capitales provinciales en la Sierra de Piura; Huancapampa tenía mayor
jerarquía que Caxas (según Xeréz) y Calvas (Cieza). La relación jerárquica entre
Caxas y Calvas no está completamente definida, ambas eran capitales provinciales, el
hecho que Cieza no se haya detenido a describir Calvas y las escasas evidencias que se
pueden observar actualmente en El Ministro o Calvas (Raúl Zevallos, comunicación
personal 1998), nos permiten sostener que Caxas tenía mayor jerarquía que Calvas.
La incorporación de los Guayacundos, especialmente los conocidos posteriormente
como Ayahuacas habría sido bastante inestable. Diferentes estrategias se emplearon en
la anexión de los grupos Guayacundos, que ponen en evidencia la disimilitud entre ellos,
y en su posterior consolidación como las provincias del imperio denominadas Caxas y
Ayahuaca. No existió un único patrón de asentamiento Inca en la Sierra de Piura
durante el Horizonte Tardío, además es posible que haya variado de provincia en
provincia, pues las estrategias de anexión y consolidación son distintas.
Las informaciones etnohistóricas refieren que políticamente la provincia Inca más
importante, en la sierra piurana, fue Huancapampa. Sostenemos que religiosamente lo
fue Ayahuaca, no menos importantes fueron Sondor (Mitupampa) y Caxas, que
representan respectivamente a las provincias de segunda jerarquía, o las segundas
personas en las cuencas de Huancabamba y Quiroz. La organización de cinco
provincias Inca en la Sierra de Piura, indica la importancia, económica y política, que
tuvo esta región para el Imperio Inca, con miras a la anexión y consolidación de su
poder en los Andes Septentrionales, y al control del intercambio de productos entre
norte y sur. Las provincias Inca investigadas expresan variantes en las estrategias y
políticas empleadas por la élite dirigente del Imperio Inca para consolidar su dominio
en la Sierra de Piura, por ello guardan diferencias y semejanzas entre sí, por ser parte
de un proyecto imperial que trató de adaptarse a las características de las sociedades
que anexó.

6.3. EL SISTEMA DE ASENTAMIENTO


168
En este ítem examinaremos nuestras hipótesis referidas al sistema de
asentamiento.
Consideramos que las capitales provinciales de la Sierra de Piura constituyen la
esencia de la presencia Inca, y mediante su análisis es posible esbozar algunas
características del sistema de asentamiento Inca. En este nivel también será de mucha
ayuda la información etnográfica registrada, pues los datos etnohistóricos acerca del
sistema de asentamiento, al igual que en Huánuco Pampa, son inexistentes.
Respecto a la forma zoomorfa de los asentamientos, la vista de planta del
acllahuasi de Aypate reproduce la silueta de un camélido sentado (representa una
conopa), y su parte posterior está orientada hacia la cumbre del cerro, la posición
sentada del camélido hembra es adoptada cuando se aparea con el macho. El apu
Aypate es considerado el macho protector y fecundador del ganado. Este rol fertilizante
del apu se manifiesta económicamente en la reproducción de hatos de camélidos, lo cual
permite contar con carne, lana y demás derivados útiles del camélido. Solamente en un
sector de Aypate hemos registrado la forma zoomorfa, pero no en otros asentamientos.
Además del ushnu y el templo del sol, presentes en todas las capitales provinciales
Inca, nos referiremos a los seis recintos, existentes en los acllahuasi y a veces en los
templos del Sol, p.e. Coricancha, mencionados por Zuidema (1968). En el sector
sacralizado del acllahuasi Aypate registramos siete recintos, aunque tres pares de ellos
se dan frente. En el acllahuasi de Caxas registramos también siete recintos, aunque seis
de ellos forman una cancha y el otro se asocia a estos. En el plano de Mitupampa
elaborado por Polia se distinguen seis recintos en el acllahuasi, aunque dispuestos
formando dos canchas. La presencia recurrente de seis recintos en los acllahuasi de la
sierra piurana, sugiere que estarían reproduciendo las recintos sagrados del
Coricancha, y que en los acllahuasi se habría desarrollado parte del culto al Sol y a
otras divinidades del panteón Inca, lográndose de este modo la reproducción ideológica
del culto imperial. Dualidad y tripartición están expresados en los seis recintos,
representan dos de las formas como estaba organizada la sociedad en el Cuzco
(Zuidema 1995) y también la manera como era percibida la organización de las
divinidades.

169
El rol de mediadores o pacificadores que adoptan hábilmente los Inca frente a
conflictos locales (Murra 1978, Morris 1987), los impulsa a construir sus asentamientos
en las áreas de encuentro o frontera, los tinkuy, espacios generalmente sagrados. El
aprovechamiento de la noción andina de centro o encuentro por parte de los Inca es
bastante evidente. Los espacios centrales como las plazas, caminos o ríos que los
atraviesan, permiten diferenciar zonas Hanan y Hurín en las capitales provinciales, que
nos ayudan a entender la organización sociopolítica y religiosa vigente en ellas.
En Aypate, la plaza central y el camino Inca definen las zonas Hanan y Hurín,
encontrándose los sectores religiosos en las partes más elevadas, próximas a la cumbre
del cerro. En Caxas es el río Rey Inca el que define las zonas Hanan y Hurín; en la zona
Hurin, localizada en la margen derecha se halla el sector religioso de Caxas, en torno a
la plaza trapezoidal. En Huancacarpa las zonas Hanan y Hurín están conformadas por
dos sectores de similar forma arquitectónica, pero situados a diferente nivel altitudinal
y edificados en extremos opuestos del asentamiento. A pesar de lo incompleto del plano
de Mitupampa, es posible distinguir dos grupos de sectores, por un lado el ushnu y el
acllahuasi que podrían constituir la zona religiosa, posiblemente Hurín, y el otro sector
conformado por canchas que constituirían la zona residencial, posiblemente Hanan.
Los conceptos de Hanan y Hurín que rigen la organización sociopolítica y
religiosa de los Inca están expresados en las capitales provinciales de la Sierra de Piura
durante el Horizonte Tardío.
También la división sociopolítica en cuatro suyos, o cuatripartición, ha sido
identificada en Caxas, pues por ubicarse en un valle presenta una disposición similar a
la capital del Imperio, el mismo río Rey Inca está canalizado, además los cuatro
caminos que parten de la explanada situada frente al acllahuasi definen cuatro partes o
suyos. En la actual ciudad de Huancabamba, Camino (1992) ha registrado una
cuatripartición complementaria de los barrios, que podría ser aplicada al Horizonte
Tardío.
Respecto a la organización económica, la construcción de infraestructura estatal
en la sierra piurana permitió el control de la producción por parte de los Inca, no
solamente de la producción agropecuaria, como lo evidencia el manejo de los recursos
de los valles fértiles que realizan los asentamientos y la construcción de andenes, sino

170
también la producción especializada para el Estado de chicha y tejidos en los acllahuasi
de las capitales provinciales, y también de cerámica en Olleros (Ayabaca) y Sondorillo.
La acumulación de excedentes de producción se evidencia en los depósitos de Caxas,
Aypate, Jardines de la Laguna de Mijal y Socchabamba, los alimentos y productos
almacenados habrían permitido a los Inca proveer de productos a sus súbditos a
cambio de la prestación rotativa de servicios.
Respecto a nuestra última hipótesis, creemos que el culto local a los apus y a las
wankas fue aprovechado por los Inca al expandir el Imperio mediante la instalación de
capitales provinciales, evidencia de ello son Aypate y Mitupampa, situados al pie de las
cumbres de los cerros Aypate y Saquir respectivamente; también Caxas, Calvas y
Huancabamba, localizadas en valles, están rodeadas de cerros sagrados. Dicha
ubicación no es casual, los apus son cerros ricos, en su interior guardan oro y plata que
ofrecen a quienes “encantan”. No son los cerros más altos la morada de los apus, sino
aquellos que contienen minerales preciosos o los que constituyen la divisoria o naciente
de aguas.
En Huancabamba, la existencia de nombres de los cerros (Pariacaca y Huallallo)
y de mitos similares a los registrados en la Sierra de Lima (Huarochiri-Yauyos), nos
hacen suponer que los Inca utilizaron el culto que se rendía a Pariacaca en el
Chinchaysuyo, antes de su expansión, para anexar la cuenca del Huancabamba; para
ello habrían utilizado a Macahuisa, hijo de Pariacaca (Taylor 1987). Aunque el
Manuscrito de Huarochirí registra sólo una expedición de las huestes de Macahuisa,
contra los enemigos del Inca, Ziólkowski (1997: 305) sostiene que una segunda
expedición se realizó contra los “amaya y xihuaya”, ubicados en el actual territorio
ecuatoriano, no es de extrañar entonces que se haya desarrollado una campaña
destinada a conquistar o reprimir a las sociedades de Huancabamba. La alianza entre
el apu Pariacaca (de la Sierra de Lima) y el Inca habría permitido que los grupos del
Chinchaysuyo, entre ellos los de la sierra piurana (específicamente los de la cuenca del
Huancabamba) fueran sometidos por los Inca. Otra posibilidad es que luego de
anexada la cuenca del Huancabamba, dicho espacio sacralizado haya sido recreado por
los Inca de modo semejante al de la Sierra de Lima.
La superposición del culto al sol sobre el culto al altar lítico de Mitupampa, es una

171
evidencia de la estrategia empleada por los Inca para difundir el culto solar y anexar
nuevas tierras, así imponían su ideología, sin destruir totalmente los cultos locales, pero
lo subordinaban al Sol. La orientación de este a oeste, hacia la salida y puesta del sol, no
se presenta en todos los ushnu de las capitales; en Aypate se orienta de suroeste a
noreste, orientación que coincide con la del Templo del Sol de Caxas. La orientación de
este a oeste de los ushnu de Caxas y Mitupampa, coincide con la del Templo del Sol de
Aypate. Estas orientaciones complementarias de provincias vecinas sugieren el rol
complementario que tuvieron, y las diversas concesiones que los grupos étnicos
lograron de los Inca. La ideología Inca, parcialmente expresada en el culto solar, se
manifiesta plenamente en las provincias Inca que tenía mayor grado de incorporación
al Imperio, el Templo del Sol de Caxas es de mayores dimensiones que el Aypate, y
mucho mayor era el de Huancapampa.

6.4. FINALES DIFERENTES

Entre 1525 y 1532, debido a la guerra de sucesión entre Huascar y Atahualpa, el


orden Inca en la Sierra de Piura entró en crisis, esto es expresado en lo que le sucedió a
cada capital provincial y es un corolario de la variabilidad de la presencia Inca en la
región.
Caxas, leal a Huayna Capac y posteriormente a Huascar (durante la guerra de
sucesión), padeció la ira de Atahualpa, siendo parte de su capital destruida y su
población mermada. Durante la Colonia y la República, sus edificios fueron
desmontados, debido a su codiciados bloques de roca labrada. En la actualidad,
especialmente a partir de 1988, tras la muerte del antiguo propietario sus herederos
parcelaron el asentamiento, los muros del acllahuasi están pasando a formar parte de
las pircas que dividen las chacras de cultivos de los campesinos de la Comunidad de La
Quinua. De esta paulatina depredación parece que sólo se salvará el Templo del Sol, el
ushnu y algunas canchas. Un preocupante final. La responsabilidad por su destrucción
recae en las autoridades políticas y culturales de Huancabamba y Piura que no han
hecho nada por su preservación, conservación y difusión. Caxas refleja la política sobre

172
patrimonio arqueológico que han tenido la mayoría de gobiernos: dejar hacer, dejar
pasar, destruir. Sin embargo tal responsabilidad alcanza también a los investigadores:
Polia, Hocquenghem y quien escribe, que muy poco hemos podido hacer por su
conservación.
Aypate, cuya población local se opuso a la presencia Inca, fue arrasada por el
fuego, causado posiblemente por los mismos Guayacundos o durante la guerra entre
Huascar y Atahualpa. Tras la desestructuración del Imperio, Aypate fue abandonado
por los Inca; con el tiempo fue devorado por la tupida vegetación y debido a sus
“encantos” temido por los pobladores, esto facilitó su conservación hasta la actualidad.
Luego de la limpieza del acllahuasi y del ushnu, efectuada por Mario Polia (1973),
Aypate es declarado Zona Arqueológica Intangible por parte del INC en 1989. En
1994, mediante convenio suscrito entre el INC y la Municipalidad Provincial de
Ayabaca, se procede a restaurar el ushnu y limpiar de maleza la plaza. En 1996 Aypate
es declarado por el INC-Piura como “Capital Arqueológica del Departamento de
Piura”. El final perfecto para un asentamiento prehispánico.
Huancapampa Inca se halla sepultada por la ciudad actual y sus edificaciones. La
vida prevalece sobre la muerte, parece ser la lección que nos deja esta superposición de
capitales, lo cual también ha ocurrido en Vilcashuaman, Cusco, Cajamarca, entre
otras. Mitupampa, también fue abandonada tras el ocaso del Imperio; para los
oficiantes de medicina tradicional constituye un nexo con el pasado y una “ huaca”
temida por los lugareños. Las investigaciones de Polia y las divulgaciones periodísticas,
han permitido cierta toma de conciencia en la población local. Creemos que las
autoridades de la Municipalidad Distrital de Sondorillo seguirán los pasos de la
Municipalidad Provincial de Ayabaca.
Al investigar el pasado no deseamos sólo conocerlo, queremos encontrar nuestras
raíces, nuestra fuente de identidad, soluciones a los problemas del presente, razones de
esperanza para el futuro y mejores condiciones de vida para los herederos del pasado.
El nuestro no es sólo un interés científico, es un interés apasionado, pletórico de vida,
comprometido con el presente.

173
174
ANEXO 1:
PANORAMA LINGUISTICO PREHISPÁNICO EN LA SIERRA DE PIURA

Los topónimos, al igual que la evidencia material, son entidades posibles de ser
registradas y analizadas. Representan a las sociedades que vivieron en una
determinada región, sobreviven a sus creadores y nos retan a encontrar formas
alternativas de reconstrucción de sus procesos históricos y lingüísticos. La evidencia
no material está allí, las sociedades extinguidas también, el reto está planteado.

1.- METODO

Propuestas para el estudio de topónimos prehispánicos en el Area Andina, han


sido formuladas por Krzanowski y Szeninski (1974), Cerrón-Palomino (1976-1983),
Solis (1984), Torero (1968-1989). Cerrón-Palomino indica que un estudio serio de la
toponimia, requiere del concurso interdisciplinario de geógrafos, historiadores,
lingüistas, etnohistoriadores, entre otros especialistas; el método que propone tiene
tres niveles: recolección, identificación e interpretación. Este método implica
realizar trabajo de campo y diseñar una ficha de recolección de topónimos. Solis
incide en la importancia de la teoría lingüística y la fuente oral al estudiar el
topónimo ANCASH, evidenciando las limitaciones de la toponimia. Torero propone
un método que combina información cartográfica y documental, con trabajo de
campo, aunque en momentos distintos de la investigación, lo anterior en lo referente
a recolección de topónimos. Respecto al análisis, adopta ciertas pautas y criterios,
que tendremos en cuenta en nuestro trabajo, al tratar de identificar áreas
toponímicas e idiomáticas.
El método adoptado en esta parte de nuestra investigación, ha sido dividido en
recolección, análisis e interpretación. Finalmente se plantean algunas conclusiones
preliminares

i) RECOLECCION DE TOPONIMOS
El área de recolección se localiza entre las siguientes coordenadas:
Latitud sur: 4°22'30"
Longitud oeste: 79°37'30"
Las principales fuentes de recolección de topónimos fueron:

1. Las cartas levantadas por la Oficina General de Catastro Rural, de


1975, en escala de 1:25,000. Se utilizaron las siguientes hojas:
` 10d-I-SE
` 10e-IV-SO
` 10d-II-NE
` 10e-III-NO
` 10d-II-SE
` 10e-III-SO
` 11d-I-NE
` 11e-IV-NO
` 11d-I-SE
` 11e-IV-SO
` 11e-III-NO
2. La Carta Nacional elaborada por el Instituto Geográfico Nacional del
Perú en escala 1:100,000. Se emplearon las siguientes hojas:
` 11d: Morropón
` 10e: San Antonio
3. El Mapa de las Comunidades Campesinas de la Provincia de Ayabaca.
Elaborado por la Oficina General de Catastro Rural, Ministerio de
Agricultura, de 1989, en escala 1:250,000.
4. Los mapas elaborados por la ONERN en 1978, a escala 1: 200,000.
5. Croquis de un reconocimiento del río Piura y sus afluentes de
cabecera. Elaborado por J.N. Portocarrero, sin fecha. En: Boletín N°
55 del Cuerpo de Ingenieros de Minas del Perú.
6. Mapas presentados por Polia (1973, 1995).
7. Catálogos de archivos y documentos transcritos.
` Corregimiento (CO) - Causas Civiles, 1592-1683. En el Archivo
Departamental de Piura.
` Cabildo (CA), 1587-1820. En el Archivo Departamental de Piura.
` Documentos existentes en el Archivo Departamental de Piura
(Mendoza 1991).
` Documentos citados en Ramírez (1966), Martínez (s.d.), Paucar
(1980), Hocquenghem (1989).
` Cabildo y Real Hacienda. En el Archivo Regional La Libertad.

8. Informe Vosmediano y Escalera (1712-1714). Expediente de Visita y


Composición de tierras del Corregimiento de Piura.
9. Las informaciones proporcionadas por los diarios de campo de
viajeros y exploradores: Von Humboldt (1802), Zavala (1847),
Raimondi (1876, 1901).
10. Informaciones proporcionadas por Martínez de Compañón (1782).
11. Informaciones de cronistas.
12. Monografías regionales: Ramírez (1966), Paucar (1980), Arteaga
(1986), Rentería (1996).
13. Informantes de las comunidades visitadas (1994-1995).

Con fines comparativos se consultaron mapas (costa piurana, sur de Ecuador,


Amazonas), listados de topónimos, diccionarios. Merecen mencionarse las siguientes
fuentes de información: Ramos (1950 a, 1950 b, 1953, 1958), Taylor (1994), Pérez
(1984), Cuesta (1982), Zevallos (1944), González Holguín (1989), Larson (1966).
El área de investigación se dividió en cuadrantes de acuerdo a las hojas de
catastro rural, numerándose correlativamente de oeste a este y de norte a sur. En
cada cuadrante se procedió a registrar y elaborar un listado de los topónimos
prehispánicos presentes, además se añadió los topónimos proporcionados por otras
fuentes de recolección, obteniéndose para un mismo topónimo diversos registros.
A continuación presentamos, cuadrante por cuadrante, los topónimos
prehispánicos registrados:

CUADRANTE 1

Número de topónimos registrados: 39


Número de topónimos castellanos: 9
Número de posibles topónimos prehispánicos: 30

Luego, presentamos los topónimos prehispánicos en orden alfabético:


- ARAGOTO, quebrada.
- ARAGOTO, comunidad. Ídem en Vosmediano (p. 46) y Zavala (p.
60).
- ASIAYACO, hacienda. ASISADIACU en Vosmediano (p. 46) ídem en
CO (1622, Exp. # 31).
- CALVAS, río. Ídem en CO (1657, Exp. 127).
- CALVAS, hito.
- CALVAS, haciendas. Ídem en Humboldt (p. 15) y Zavala (p. 60, 61).
CALVA en Cieza de León. CALLUA en Garcilazo. CALBAS en
Vosmediano (p. 46). CALBAS en Raimondi (p. 280, 281).
- CALVAS, cerro.
- CALVAS, cerro (otro).
- CHIMBINUMA, quebrada. SIMBINUMA en Zavala (p. 61).
- CHIFLON, caserío. (castellano)
- CHIFLON, río. (castellano)
- HUARA, caserío
- HUARA, hacienda. GUARA en Vosmediano (p. 46) y Raimondi (p.
280).
- HUARA, cerro.
- HUAYAS, quebrada.
- LANCHE, quebrada.
- LUCARQUI, comunidad. LUCADQUE en CO (1769, Exp. # 739).
LUCARQUE en Vosmediano (p. 46) y Humboldt (p. 16). LU..esqui en
Zavala (p. 60).
- LANCHIPAMPA, cerro. LANSIPAMPA, en Vosmediano (p. 46).
- MOCUANGUE, cerro.
- PINDO, río.
- PILANCON, hacienda.
- PLAYON, caserío (¿?).
- SAMACO, caserío.
- SAMANGUILLA, hacienda. Ídem en Vosmediano (p. 46).
- SAMANGA, quebrada, hacienda. ídem en Vosmediano (p. 46),
Raimondi (p. 280).
- MOSTAZAS, comunidad. MOSTASSAS en Vosmediano (p. 46).
Ídem en Raimondi (p. 280-281), Chuqui Huanca (1675: 24), Cargua
Chinchay (1644: 16-18).
- JORAS, comunidad. Ídem en CO (1675, Exp. # 235; 1712, Exp. #
445), Vosmediano (p. 46). YORAS en CO (1710, Exp. # 428).
- YUNGUILLA

CUADRANTE 2

Número de Topónimos registrados: 15


Número de topónimos castellanos registrados: 5
Número de posibles topónimos prehispánicos: 10

- AMALUZA, río. ídem en Humboldt (p. 25).


- AMALUZA, mito.
- CUCHICORRAL, caserío.
- CHAMAL, señal.
- JORUPE, río.
- LLAMACANCHI, caserío
- NANCOLA, caserío
- RUMIZAPAL, caserío
- SAMANGA, Hacienda. Ídem al Cuadrante 1
- YESO, loma (castellano)

CUADRANTE 3

Número de topónimos registrados: 36


Número de topónimos castellanos registraldos: 5
Número de posibles topónimos prehispánicos: 31

Presento a continuación los topónimos prehispánicos:

- AYABACA VIEJA, Caserío. AYAVACA y AIABACA en Vosmediano


(p. 39, 41, 46). AYAHUACA en Garcilazo. YBACA y YABACA en
Cieza. Ídem en Humboldt y Raimondi.
- CANTE, caserío
- CANLY, lagunas de. CAULI en Raimondi (p. 230).
- CONGOLI, caserío.
- CHILCA, quebrada.
- CIMBURILLA, cerro.
- CUJACA, hacienda. Ídem en Raimondi (p. 280).
- CUTACO, quebrada. Ídem en Humboldt (p. 17) y Ramos (1950 b).
- HUALCUY, caserío. Ídem en Raimondi (p. 280).
- HUAMBA, caserío
- HUAMBA, grupo campesino. GUAMBA en Vosmediano (p. 45 y
Raimondi (p. 280).
- HUAYOS, quebrada
- LANCHIPAMPA, comunidad. LANSIPAMPA en Vosmediano (p. 46)
- OLLEROS, grupo campesino. Ídem en CA (1817, Exp. # 374). Ídem
en Vosmediano (p. 45).
- OLLERIA, comunidad.
- PACAE, caserio. Ídem en Raimondi (p. 280)
- SAMANGUILLA, quebrada. Ídem en Cuadrante 1.
- SANCAY, quebrada.
- RODEO PAMPA, cerro.
- SACALLA, pequeños propietarios. Ídem en CA (1817 Exp. # 221).
SACAYA en Raimondi (p. 280).
- SIPIA, loma.
- SINVACA, pequeños propietarios, hacienda.
- SIPIA, quebrada.
- TACALPO, comunidad. Ídem en Raimondi (p. 280).
- TACALPO, caserio.
- TALAL, caserio
- TIPULCO. caserio
- VISCACHA, cerro
- YANCHALA, caserio. YAMHALAI en Vosmediano (p. 44).

CUADRANTE 4
Número de topónimos registrados: 22
Número de topónimos castellanos registrados: 5
Número de posibles topónimos prehispánicos: 17

- AMAZULA, ciudad. AMALAGA en Raimondi (p. 280). Ídem en


Humboldt (p. 25).
- ARRABIATADAS, lagunas
- ESPINDOLA, río. ESPINDULA en Raimondi (p. 280)
- ESPINDOLA, caserío
- ESPINDOLA, caserío
- HUAMBA, grupo campesino. Ídem al Cuadrante 3
- HUARINJA, caserío
- QUINGO, río
- QUINGO, hito
- QUINGO, hito NACIENTES
- GIMBURA, caserío
- PRIETA, laguna (castellano)
- SAMANGA, hacienda. Ídem al Cuadrante 2
- SAMANGA, grupo campesino
- PAJA (BLANCA), señal (castellano)
- SIMIC, señal

CUADRANTE 5

Número de topónimos registrados: 62


Número de topónimos castellanos registrados: 21
Número de posibles topónimos prehispánicos: 41

Veamos a continuación los topónimos prehispánicos:


- AMANCHAS, quebrada
- AMBULCO, ¿AMUL? en Vosmediano (p. 44)
- ANDURCO, comunidad
- ANIA (PUNTA), cerro
- ANIA, caserío. AÑA en Raimondi (p. 280)
- ARANZA, río
- ARANZA, hacienda. ARRANZA en Vosmediano (p. 45). Ídem en
Humboldt (p. 18), ARANZA en Ramírez (p. 65), ARANZAS en
Raimondi (p. 290)
- BATANCILLO, caserío
- CHIRIMOYO, cerro
- CULCAPAMPA, hacienda. JULCAPAMPA en Vosmediano (p. 45)
Ídem en Raimondi (p. 280)
- CULCAPAMPA, quebrada
- CULCAPAMPA, comunidad
- CHUALTACO, cerro
- HUALTACO, comunidad
- HUALTAQUILLO, caserío. GUALTAQUILLO en Humboldt (p. 18)
- INALTAQUILLO, cerro
- HUABO, quebrada
- JIJUL, cerro
- LAJA, cerro
- PARCUCHA, río. PARCOCHA en Humboldt (p. 18). PARCOCHA en
Humboldt (p. 19).
- QUIRICOTO, cerro
- SACAYA, hacienda. Ídem en Cuadrante 3.
- SANCAY, quebrada
- SANCAY, caserío
- SOUCHA, comunidad
- SINGA, cerro
- SINGOYA, comunidad. SINGOIA en Vosmediano (p. 45). Ídem en
Raimondi (p. 280)
- TAMBO, quebrada
- TAPAL, hacienda. Ídem en CA (1817. Exp # 220), Vosmediano (p. 46),
Zavala (p. 27), Raimondi (p. 280).
- TAPAL, comunidad
- TINGOS, cerro Los
- TOMACO, Portachuelo de; caserío
- TOMAYACO, río
- TONGO, río
- TUNAL, cerro
- VILCALES, caserío
- VILCALES, pequeños propietarios
- YANTA, hacienda. ¿YANTAYO? en CO (1619, Exp. # 22). Ídem en
Humboldt (9. 18)

CUADRANTE 6

Número de topónimos registrados: 13


Número de topónimos castellanos registrados: 7
Número de posibles topónimos prehispánicos: 6

Veamos los topónimos pre hispánicos:

- CASHUA, caserío
- QUINGO, río
- TAPAL, comunidad. Ídem Cuadrante 5
- TOMAYACO, río
- VILCALES, pequeños propietarios
- YANTA, comunidad. Ídem Cuadrante 5.

CUADRANTE 7

Número de topónimos registrados: 71


Número de topónimos castellanos registrados: 31
Número de posibles topónimos prehispánicos: 40

- ARANZA, fundo. ídem Cuadrante 5


- AUGURAN, quebrada
- CACHIACO, caserío
- CACHIACO, comunidad. Ídem en CO (1675. Exp. # 235).
CAICHACO en CO (1676, Exp. # 241) y en Ramírez (p. 65).
CACHEACO en Ramírez (p. 102).
- CARAUCO, comunidad.
- CUMBICUS, comunidad. Ídem en CO (1715, Exp. # 476) y CA (1715,
Exp. # 953). CUMBICOS y CUNBICOS en Vosmediano (p. 41). Ídem
en Zavala (p. 38) y Raimondi (p. 236 - 237).
- CURILCAS, caserío
- CURILCAS, comunidad
- CHORRO (BLANCO), quebrada (castellano)
- CURPAGAY, fundo
- EPAGAY, caserío
- GUABO, caserío
- HUALTAQUILLO, caserío. Ídem en Cuadrante 5
- HUALTAQUILLO, fundo
- HUALLAQUILLO, quebrada
- HUALANGA, cerro
- HUALANGA, caserío
- HUINDUM, fundo
- LANCHE, cerro
- LIBIN (DE CURILCAS). LIBIN o LIUIN en Vosmediano (p. 45, 47).
LIBIN o LIVIN en Ramírez (p. 102, 132).
- MAN, quebrada
- MARAY, fundo
- MARAY, caserío
- PAGAY, caserío
- PALAYON, caserío
- PATA, quebrada
- PATA, caserío
- PETACA, quebrada. ¿PATACANI? en Raimondi (p. 56)
- PUMURCU, fundo
- PALLOS, quebrada
- PALAYON, caserío
- (PIEDRA) SANCO, cerro
- SUMIR, cerro
- SAUMERIOS, quebrada
- RODEOPAMPA, caserío
- TUNAS, fundo
- VILCAS, caserío
- VILCAS, cerro
- VILCAS, quebrada
- YUNGUILLA, quebrada

CUADRANTE 8

Número de topónimos registrados: 10


Número de topónimos castellanos registrados: 2
Número de posibles topónimos prehispánicos: 8

Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:

- CACHIACO, comunidad. Ídem Cuadrante 7


- (SAN JUAN) CANCHIACO, cerros
- COIPA, caserío
- CURILCAS, comunidad
- HUACA, lagunas
- MOJICA, cerro. MOJICA en Ramírez (p. 322)
- MOJICA, quebrada
- MUCHCAPAN, cerro. MUCHCAPÁN en Ramírez
- REY INCA, laguna
- TOTORA, caserío
- YANTA, comunidad. Ídem en Cuadrante 5

CUADRANTE 9

Número de topónimos registrados: 77


Número de topónimos castellanos registrados: 28
Número de posibles topónimos prehispánicos: 49
Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:

- ACHUPALLA, cerro
- BAÑOS DEL INCA, Ídem en Humboldt (p. 120-121) y Raimondi (p.
300)
- BUITRERA, cerro o INDIA HARAGANA
- CUMBICUS, comunidad. Ídem en Cuadrante 7
- CACHIACO, comunidad. Ídem en Cuadrante 7
- CAJARANA, quebrada
- CHULUCANAS, comunidad, vaquería. Ídem en CO (1719, Exp #
476), CO (1739, Exp. # 554), Vosmediano (p. 27), Humboldt (p. 20),
Raimondi (p. 299 - 300), Ramírez (p. 65, 102)
- CHULUCANAS, Río. CHULUCANAS o CACHIYACU en Humboldt
(p. 20)
- CHULUCANITAS, cerro
- CHULUCANITAS, hacienda
- CHIQUIRAHUA, caserío
- (PIEDRA) CHURCADA, cerro
- CHURGON, cerro
- COCORON, cerro
- CONGONA, cerro
- CONGONA, caserío
- HONDA?, quebrada (¿castellano?)
- HUACA, caserío
- GUANVICHE, ¿caserío?
- HUALTACO, quebrada
- HUAQUILLAS, caserío
- HUAR HUAR, cerro
- HUAYAMARCA, cerro
- HUANCACARPA, caserío. GUANCACARPA en Ramírez (p. 105),
HUANCACASPA en CO (1739, Exp. # 554). Ídem en Zavala (p. 17) y
Ramírez (p. 195, 277)
- HUAMANI, cordillera, Hacienda altos de. GUAMANÍ en Humboldt
(p. 24). HUAMÁNI en Raimondi (p. 300)
- LUCUMO, caserío
- MANGAS, cerro
- MANGAS (CHICO), cerro
- MUSCAS, caserío
- NEIRA, riachuelo
- LLAGA, río
- PALO BLANCO, río, comunidad y hacienda. Ídem en Raimondi (p.
299)
- PASAPAMPA, caserío. ¿PACAPAMPA? en Vosmediano (p. 47). Ídem
en Raimondi (p. 103)
- PASAPAMPA, quebrada
- PAYACA, caserío
- PUQUIO, (GRANDE), cerro
- (LOMA DE) PATA, cerro
- PATA GRANDE, subida. En Humboldt (p. 18, 19)
- PILTO, cerro
- QUINUA, caserío
- QUINUA, caserío
- REY INCA, río
- ROSCA, cerro
- SHIANTACO, río
- SICSE (CHICO), caserío
- SICSE, caserío. SIXSE en Ramírez (p. 105)
- TAMBILLLO, río, comunidad. Ídem en Ramírez (p. 106) y Raimondi
(p. 299)
- TAMBILLLO, caserío
- TALANEO, quebrada, comunidad. TALANEO en Ramírez (p. 105,
130, 195), TALANCO en Raimondi (297, 299)
- TAMBILLOS, quebrada.
- VIGOTE, quebrada. En Raimondi (p. 300)
- YIPTA, caserío
CUADRANTE 10

Número de topónimos registrados: 44


Número de topónimos castellanos registrados: 19
Número de posibles topónimos prehispánicos: 25

Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:

- BUITRE, cerro (castellano)


- CANOVITAS, laguna
- CONDOR HUAC, laguna
- CHULUCANAS, río
- CHULUCANAS, quebrada
- CHORRO (BLANCO), quebrada
- GUAR GUAR, caserío
- HUALINGAS, cerro
- HUANCABAMBA, río. Ídem en Humboldt (p. 20, 25), Zavala (p. 17,
57). GRANDE en Ramírez (p. 274) y Raimondi (p. 299).
- HUARINJAS, cerro o cordillera. GUARINGA en Humboldt (p. 25).
GUARINGAS y HUARINJAS en Zavala (p. 27). HUARINJA en
Ramírez (p. 32)
- HUARINJAS, conjunto de lagunas. HUARINGA en Raimondi (P. 299
- 300). MACOMAYO en Ramos (1950b)
- HUARINGAS, tierras. HUARINJAS en CO (1706, Exp. # 402), CO
(1719, Exp. # 476), CO (1739, Exp. # 554). GUARINXAS en
Vosmediano (p. 47)
- HUISCO, cerro
- HUITRERA, quebrada (castellano)
- LICTIR, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277 - 278)
- ¿MACHETE?, cerro
- PULUN, cerro
- PUTAGA, cerro
- PUTAGA, caserío
- SAPÚN, cerro. Ídem en Ramírez (p. 102, 277)
- SHIMBE, cerro
- SHIMBE, laguna. SIMICUCHA en Humboldt (p. 199.
SIVIRICUCHA en Ramírez (p. 273)
- SURAL, quebrada
- SALALA, caserío. Ídem en Ramírez (p. 195)
- SALALÁ, cerro
- (REDONDO DE) ZAPALACHE, laguna. ZAPALACHI en Zavala (p.
17, 61)

CUADRANTE 11

Número de topónimos registrados: 46


Número de topónimos castellanos registrados: 15
Número de posibles topónimos prehispánicos: 31

Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:

- CASH-CASH, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277)


- CHORRO (BLANCO), quebrada (castellano)
- HUAJAMBE, caserío. ídem en Ramírez (p, 195)
- HUALLANCHE, cerro. HUAYANCHE en Ramírez (p. 278)
- HUANCACARPA (ALTO), caserío. Ídem en Cuadrante 9
- HUANCACARPA (BAJO), caserío. Ídem en Cuadrante 9
- JOCOCHA, caserío. Ídem en CA (1802, Exp. # 182)
- JACOCHA, cerro
- JACOCHA (GRANDE), cerro
- JICATE, cerro. Ídem en Ramírez (p. 321)
- JICATE, caserío. XICATE en Humboldt (p. 20, 24). Ídem en
Raimondi (p. 301) y Ramírez (p. 103, 195)
- JACOCHA, comunidad. Ídem en Ramírez (p. 103)
- LUCUMO, fundo
- MATARÁ, cerro. Ídem en Ramírez (p. 321)
- JACOCHA, quebrada. Ídem en Ramirez (p. 106, 195)
- MAYLAN, cerro
- PARIAMARCA, cerro. Ídem en Ramirez (p. 321)
- PASAPAMPA, comunidad. Ídem en Ramirez (p. 103)
¿PACAPAMPA? en Vosmediano (p. 47)
- PARIAMARCA, caserío. Ídem en CO (1654, Exp. # 111),
¿PARIAMARCALLICTA? en Vosmediano (p. 47). Ídem en Ramirez
(p. 277)
- PARIAMARCA, quebrada
- PAPAYAL, quebrada
- PAYACA, quebrada
- PILTO, quebrada
- PUNDÍN, cerro
- PUNDÍN, caserío. Ídem en Ramirez (p. 103, 195)
- PUNDÍN, quebrada
- SAQUIRAYO, comunidad. SAQUIRAYUC en Ramirez (p. 105)
- SAUCE, cerro
- SAUCE (CHICO), quebrada
- ¿TINOCO?, quebrada
- YAMBUNIQUE, cerro

CUADRANTE 12

Número de topónimos registrados: 76


Número de topónimos castellanos registrados: 24
Número de posibles topónimos prehispánicos: 52

Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:

- ALIGUAY, fundo
- ARACUCHO, quebrada
- ARACUCHO, cerro. Ídem en Ramírez (p. 277)
- CULIN, cerro
- CHALÚA, quebrada. En Raimondi (p. 302, 304)
- CHINGUELA, cerro. CHINGUELAS en Ramírez (p. 277)
- CHINGUELA, cerro.
- CUNZAN, comunidad
- CATULIN, caserío
- CAJAS, caserío. Ídem en Ramírez (p. 126, 130)
- CUNGAYO MATARA, fundo
- CUMBICUS, caserío
- CHANTACO, quebrada. En Raimondi (p. 305)
- CHONTAPAMPA, caserío
- ¿CHORRO? (SUCIO), quebrada (castellano)
- CAJUNGA, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277)
- CUMBATA, quebrada
- CUMBATA, cerro. Ídem en Ramírez (p. 277)
- CHULA, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277)
- CAPSOL, quebrada.Ídem en Ramírez (p. 278)
- GUANGAPE, quebrada.Ídem en Ramírez (p. 277)
- HUACA, cerro
- HUANCABAMBA, río. Ídem al Cuadrante 10
- HUACA, quebrada
- JIPLAN, cerro
- JIMACA, fundo
- JIMACA, caserío
- HUANCABAMBA, ciudad y río. GUANCABANBA y
GUANCAVANBO en Cieza de León. GUANCAPAMPA en Garcilazo
y Cabello de Balboa. GUANCABAMBA en Vosmediano (p. 31, 38)
- HUITILINGÚN, cerro. GUITILINGUN en Ramírez (p. 277).
GUITILIGÚN en Raimondi (p. 304)
- LLASMATE, cerro
- LAUMACHE, quebrada
- LAUMACHE, caserío. ¿LACMACHE? en Vosmediano (p. 47).
LACMACHE en Ramírez (p. 105, 195) y Raimondi (p. 302)
- NANCHO, quebrada. Ídem en Raimondi (p. 305)
- ÑANGALI, caserío. Ídem en Ramírez (p. 105, 195)
- PULÚN, cerro
- PULÚN, caserío
- PINGUNA, cerro
- PARIACACA, cerro. En Raimondi (p. 304)
- PARIAMARCA (BAJO), caserío. Ídem en Caudrante 11
- PUNDÍN, quebrada
- QUILAN, quebrada
- QUISPAMPA, meseta. En Raimondi (p. 304, 305)
- QUISPE, caserío. Ídem en Ramírez (p. 135). ¿QUISPE CAMAPYO)
en CO (1684, Exp. # 282; 1762, Exp. # 695)
- SAPÚN, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277)
- SAPÚN, caserío. Ídem en Ramírez (p. 102)
- SAPÚN BAJO, comunidad
- SAPALACHE, caserío. Ídem en Zavala (p. 17, 61) y Ramírez (103,
130, 195) y Raimondi (p. 305)
- SAPALACHE, quebrada
- SHUCACO, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 278)
- TAMBO, comunidad, hacienda. Ídem en Ramírez (p. 106) y Raimondi
(p. 302)
- YUMBE, caserío. Ídem en Ramírez (p. 195)
- UNGULU, quebrada. ANGULO en Ramírez (p. 277). ONGULO en
Raimondi (p. 304, 305, 307)
- (RAMOS) - URGUNA, quebrada

CUADRANTE 13

Número de topónimos registrados: 29


Número de topónimos castellanos registrados: 5
Número de posibles topónimos prehispánicos: 24

Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:


- CASCAPAMPA, quebrada
- CASCAPAMPA, hacienda. Ídem en CO (1739, Exp. # 554)
- CARHUANCHO, cerro. CARUANCHO en Ramírez (p. 278)
- CARHUANCHO, quebrada
- COLLONA, cerro. Ídem en Ramírez (p. 132)
- HUAMALA, caserío
- GUAYAQUIL, caserío
- HUEREQUEQUE, caserío
- LIPANGA, cerro. Ídem en Ramírez (p. 278)
- MULAMACHAY, caverna en Humboldt (p. 24)
- MACHAY, peñasco en Humboldt (p. 24)
- PINCHIJAGA, cerro
- QUILAN, caserío
- PARATO, cerro. ¿PARETÒN? en Humboldt (P. 27). ¿PARATON? en
Zavala (p. 57). PARARON en Ramírez (p. 278)
- RADIOPAMPA, caserío
- SALUMPITE, caserío
- SALUMPITE, cerro
- SHUTURUMBE, caserío
- SINGO, caserío. Ídem en Ramírez (p. 195)
- SOCCHA, hacienda. SOCHA en CO (1735, Exp. # 538). Ídem en
Ramírez (p. 105)
- SOCCHA, caserío
- SURUPITE, cerro
- SUCCHI, hacienda. SULCHII en Vosmediano (p. 47). SUCCHIL y
SUBCHIL en Ramírez (p. 278, 103)
- TAMBO, caserío

CUADRANTE 14

Número de topónimos registrados: 76


Número de topónimos castellanos registrados: 10
Número de posibles topónimos prehispánicos: 66
Los topónimos prehispánicos son presentados a continuación:

- AGUAPAMPA o CUNGURE, quebrada. AGUPAMPA en Raimondi


(p. 308)
- AGUAPAMPA, caserío, hacienda. ZANJONES DE AGUPAMPA en
Raimondi (p. 308)
- CAJAS, quebrada
- CAJAS, caserío. ¿Ídem Cuadrante 12)?
- CAJAS, cerro
- CAPSOL, caserío
- CASHCAPAMPA, caserío
- CASHCAPAMPA, cerro
- CHANTACO, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277)
- CHANTACO, caserío. ¿CANTACO? en Ramírez (p. 102)
- CHILILIQUE, quebrada.Ídem en Ramírez (p. 278)
- COLLONA, cerro
- CURLATA, quebrada. Ídem en Ramírez (p. 277). CURLACA y
CURLATA en Raimondi (p. 305)
- CURLATA, caserío
- CHILCAYA, caserío
- HUANCABAMBA, río
- HUARICANCHI, quebrada
- HUARICANCHI o SIMBIA. quebrada
- HUARICANCHI ALTO, caserío
- HUAYLLUNGA, cerro
- HUARICANCHI BAJO, caserío
- HUAYLAS, caserío
- HUARHUAR, cerro
- INGANO, caserío
- HUAYANCHE, quebrada
- JIPARUME, quebrada
- JAMANGA, cerro
- JAILIN, cerro
- (LAGUNA) JUSGARA, caserío
- LAGUNAS, estancia. En Raimondi (p. 307)
- PARIACACA, caserío
- PASNACOTO, caserío
- PACIRCA, cerro
- PAMPA CLAMACHE, caserío
- PATACANI, caserío. En Raimondi (p. 307)
- MITOPAMPA, caserío
- MITUPAMPA o LANCHE, quebrada
- MATALÁ, quebrada
- MOLLEPUQUIO, quebrada
- PUCUTAY, caserío, hacienda. Ídem en Raimondi (p. 305)
- PUCURAY, hacienda. En Raimondi (p. 307)
- PUNGURAN,quebrada
- SANGRIN, quebrada
- SAQUIR, cerro
- SINGO, caserío
- SINGO, quebrada
- SICUR, caserío
- SACLAMACHE, cerro
- SILAMACHE, hacienda. En Raimondi (p. 305)
- SONDOR, ciudad. Ídem en Raimondi (p. 304-306)
- SONDORILLO, quebrada
- SONDORILLO, ciudad. Ídem en Raimondi (p. 304-306)
- SHALHUAS o SAIHUAS, lomada
- SHAIHUAS PAMPA, caserío
- SHUMAYA o PATACAÑA, quebrada
- SURIL, cerro
- TOYAPITA, caserío
- TOTORA, quebrada
- TORO - HUACA, quebrada
- ULPAMACHE, caserío
- UCHUPATA, quebrada
- UCHUPATA, cerro
- UCHUPATA, caserío

ii) ANALISIS DE TOPONIMOS

En el análisis de los topónimos registrados hemos seguido pautas y criterios


adaptados por Torero (1989: 219, 221), las sugerencias de Cerrón Palomino (1976,
1983) y consideramos las limitaciones observadas por Solís (1984). Una simple
revisión de los topónimos registrados permite agruparlos provisionalmente en:

1. Topónimos quechuas
2. Topónimos castellano - quechua
3. Topónimos quechua - lengua local
4. Topónimos lengua local
5. Topónimos lengua local - castellano

De estos grupos, nos interesan los topónimos lengua local, topónimos


quechua - lengua local, topónimos lengua local - castellano. El análisis está orientado
a determinar una cronología relativa en base a topónimos e identificar áreas
topónimicas y lenguas habladas por diversos grupos étnicos durante el Período
Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío. El análisis de topónimos implica los
siguientes niveles:

a. Segmentar los topónimos de lengua local y mixta en componentes


iniciales, mediales y terminales.
b. Aproximarse al significado y afinidad lingüística de los segmentos
toponímicos locales mediante las glosas, conocidas, asociadas a dichos
segmentos.
c. Agrupación de componentes toponímicos locales pertenecientes a una
misma entidad idiomática.
d. Identificar, de ser posible, áreas idiomáticas y áreas toponímicas.

En la primera parte del segundo nivel de análisis, trataremos de determinar


el significado y afinidad lingüística de los segmentos toponímicos a partir de
segmentos o toponímos conocidos a partir de los vocabularios o investigaciones
realizadas.
Para el Quechua recurrimos a los trabajos de:
- Gonzáles de Holguín (1989) (1)
- Polia Meconi (1988, 1995) (2)
- Pérez (1984) (3). También en la variedad
norteña de Quechua, denominada Quiteño.

Para el Aguaruna recurrimos a las investigaciones de:


- Larson (1966) (4)
- Cuesta (1982) (5)
- Corbera (1981) (6)

Para el Shuar recurrimos al trabajo de:


- Pérez (1984) (3)

Para el Mochica consultamos las investigaciones de:


- Zevallos (1944) (7)
- Schumacher (1991) (8)
- Cerrón Palomino (1995) (9)
- Brunning (1902) (10)
- Bastian (1878) (11)
- Torero (1987) (12)
- Middendorf (1872) (22)
- Villarreal ( 1921) (23)

Para el Tallán y Sechura (Sec) recurrimos a los trabajos de:


- Torero (1987) (12)
- Ramos (1950b) (13)
- Buchwald (1918) (14)

Para el Culle consultamos los trabajos de:


- Torero (1987) (12)
- Torero (1989) (15)
- Adelaar (1990) (16)
Para lenguas de la sierra norteña del Perú prehispánico, de las cuales se conoce poco
como el DEN, CAT, IS, UAL, PALTA, recurrimos a los trabajos de:
- Ramos (1950) (13)
- Torero (1989) (15)
- Torero (1993) (17)
- Zevallos (1944) (7)

Para la lengua de los Chachapoyas o Chacha, recurrimos a los trabajos de:

- Taylor (1990) (18)


- Torero (1989) (15)

Los significados de algunos topónimos fueron indagados durante el trabajo


de campo (19). Hemos consultado también los trabajos de Paucar (1980) (20) y
Espinoza L. (1991) (21).
Analizaré cuadrante por cuadrante, registrando en cursiva todas las
posibilidades de significado y la afinidad lingüística en mayúscula, mientras que el
autor consultado irá entre paréntesis, siguiendo el orden anteriormente establecido.
Los topónimos segmentados se presentan en mayúsculas.

CUADRANTE 1

Topónimo segmentado Significado y afinidad linguística

1.ARA-GOTO Quebrada
ARA-GO-TO(N) ARÁ "regado" en COLORADO (13)
ARÁK mása arriba" en SHUAR (3)
GO "agua" en CACHA (18)
GOTE "río, agua" en CHACHA (18)
TO(N) "cerro" en DEN (15)
GOT, "quebrada, río, riachuelo, laguna" en CAT
(15)
2.CHIMBI-NUMÁ Quebrada
SIMBI-NUMA CHIMBI, SIMBI, ¿?
SIM-BI-NUMA SHIMPIT "nombre de quebrada" en
AGUARUNA (6)
CHIMPA "la otra parte o banda del río" en
QUECHUA (1)
CHIMPU "señal de lana, hilo o borlilla de
colores" en QUECHUA (1)
CHIMPU "faja" en QUECHUA (2)
NUMAS "enemigo" en SHUAR (3)
NUMA "ya" en COLORADO (3)
-NAMA "río" en PALTA (17)
NAMACÁ, "río" en AGUARUNA
NAMÁK, "río" en AGUARUNA (4)

3.MA-CUANGUE Cerro
MA-CU-ANGUE MA, "día" en COLORADO (3)
MA-CUAN-GUE MA, "¿quién?" en CAYAPA (3)
MA, "sufijo del verbo, acción aumentada" en
AGUARUNA (3)
MÚNN, "grande" en AGUARUNA (4)
MUJA, "cerro, sierra" en AGUARUNA (5)
-CUANJE, ¿?
-CU, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TACO) "río"

4.- PIN-DO Río


PINDA "llama, relámpago" en COLORADO (3)
PINDUJ, "caña brava" en QUECHUA (3)
PINTUNO, "pellizcar" en COLORADO
PIN-, ¿"cerro"? en DEN
PIM, "mujer" en TALLAN (12)
PI, "agua, líquido" en COLORADO (3)
DO, "cerrado" en COLORADO (3)
DON, ¿"cerro"? en DEN (15)
5.-PI-LANCON Hacienda
PIL-ANCON PI, "nuestro" en COLORADO (22)
PI-LAN-CON PI, "en allí" en QUECHUA (3)
PI, "agua, líquido" en COLORADO (3)
PILAN, "pintado, manchado" en COLORADO
(3)
-PIL, ¿?
-LANCON, QUECHUA
LAN, "pereza" en COLORADO (3)
-CON, "agua" en CULLE (16)
CUN, "tronar" en COLORADO (3)

6.-SA-MACO localidad
SA-MA-CO SA, "amargo" en CAYAPA (3)
SAI, "término de parentesco" en AGUARUNA (6)
-MACO, "mimo materno" en COLORADO (3)
-MACA, "colina, loma, morro, cerro bajo" en
CULLE (15)
MACA,"desabrido" en QUITEÑO (3)
MA, "día" en COLORADO (3)
MA, "¿quién?" en CAYAPA (3)
MA, "sufijo del verbo, acción aumentada" en
AGUARUNA (3)
MA, "uno, número" en COLORADO (3)
CO, "agua" en CULLE (16)

7.-SA-MANGA Hacienda
SAM-ANGA SA-, Ídem al anterior
SAM, ¿?
MANGA, "maíz, mazorca" en MOCHICA (8)
MANGA, "agredir" en SHUAR (3)
ANGA, "hendidura, raja" en SHUAR (3)
-ANGA, ¿"gente"? en PALTA (17)
CAISHI- "marido, esposo", en AGUARUNA (4)
Posible deformación de AISHMANGO,
AISHMANGU, "hombre" en AGUARUNA (5)
SANAMPA, "la señal para conocer o avisar" en
QUECHUA (1)
SANKA, "donde se descansa perpetuamente" en
QUECHUA(1)

8.-SA-MANGA-RÁ Localidad
SA-, Ídem al anterior
-MANGA-, Ídem al anterior
RÁ, "agua" en MOCHICA (7)
RAC, "tigre" en MOCHICA (9)

9.SA-MANGU-ILLA Quebrada
SA-, Ídem al anterior
-MANGU-, MANGA, ídem al anterior
-ILLA, diminutivo español

CUADRANTE 2

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.A-MAL-UZA Río
A-MA-LUZA A- ¿?
-MAL-, "llanura" en CHACHA (18)
MA, Ídem al Cuadrante 1
-UZA, ¿?
UUSAN, "camarón" en MOCHICA (8)

2.CHA-MAL Señal
CHA-, "oh!" en AGUARUNA (6)
CHA-, "quizá" en QUECHUA (3)
-MAL, "llanura" en QUECHUA (18)

3. JO-RUPE Río
JORU-PE JO, "agua" en ARAUCANO (3)
GO, "agua" en CULLE (16)
JO, "ser" en COLORADO (3)
JU, "por aquí" en SHUAR (3)
JURU, "tórtola" en QUECHUA (3)
JURU, "inclinado, agachado" en QUITEÑO (3)
JURU, "hueco" en CAYAPA (3)
RUPÚ, "camino" en ARAUCANO (3)
PI, "en" en QUITEÑO (3)
4.NAN-COLA Localidad
NAN-CO-LA NAN, "cuantos" en CAYAPA (3)
NAM-COL-A NAN, "arrimado, atascado" en COLORADO (3)
NAM, "caer" en MOCHICA (8)
NAMI, "cuñado" en COLORADO (3)
COLA,"serrano, montañez" en COLORADO (3)
COL, "caballo" en MOCHICA (9)
-CO, "agua" en CULLE (16)
-LA, "agua" en MOCHICA (7)

5.SA-MANGA Hacienda
Ídem al Cuadrante 1

CUADRANTE 3

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.AYPATE Cerro
AY-PA-TE(N) Nombre de Curaca pre inca (20)
AYPAY, "dar alcance" en QUECHUA (1)
TEN, “cerro” en DEN
2.CAN-TE CAN, "tomaré" en COLORADO (3)
CAN, "tu" en QUECHUA (3)
CAN, "comprar, coger" en COLORADO (3)
KAN, "que" en MOCHICA (8)
-CAN, presente en el área del CAT (15)
-TEC, ¿?
-TEN, ¿"cerro"? en DEN (15)

3.CAN-LY, Lagunas de Localidad y Comunidad


CAN-LI CAN, Ídem al anterior
CAU, "lluvia" en CULLE (15)
-LI, "en" en QUECHUA (3)
LE, "frente" en CAYAPA (3)
CANLI, es considerado SEC (SECHURA)

4.CON-GO-LI Localidad
CON-, Ídem al Cuadrante 1
-CON, presente en el áre del CAT (15)
-GO, "agua" en CULLE (16)
-GOT, "quebrada, río, riachuelo, laguna" en
CAT (15)
-LI, Ídem al anterior

5.CIM-BUR-ILLA Cerro
CIM-, ¿?
SIN, "resollar, hablar por las narices" en
QUECHUA (1)
-BUR, ¿?
FUR, "cosa celeste" en MOCHICA (8)
PUR, "sal" en MOCHICA (8)
PURE, "pobre" en CAYAPA (3)
BURU, "tosferina" en CAYAPA (3)
PURA, "lleno" en SHUAR (3)
BURÚ, "caerse un árbol" en COLORADO (3)
-ILLA, diminutivo español
ILLA, "idolillo" en QUECHUA (1)

6.CU-JA-CA Hacienda
CU-JACA CU, "seno" en COLORADO (3)
CUJA-CA CU, "dar" en COLORADO (3)
-CO, "agua" en CULLE (16)
JA, "agua" en MOCHICA (22) Y (23)
JA, "aquel" en COLORADO (3)
JÁA-JAI, "enfermarse" en AGUARUNA (4)
CA, "delante" en COLORADO (3)
-CA, "coger" en CAYAPA (3)
CA, "fruto" en COLORADO (3)
KÁI, "palta" en AGUARUNA (6)
KAÍ, "término empleado entre mujeres para
designar a una hermana o prima del linaje del
padre" en AGUARUNA (4)
-CAT, ¿?
KUJACHAM, "hurón" en AGUARUNA (6)
-JÁCA, "cadáver" en SHUAR (3)
JACATATUS, "morir" en AGUARUNA (5)
CUJACA, es considerado SEC (SECHURA) por
(13)

7.CU-TA-CO Quebrada
CU-TACO CU-, Ídem al anterior
TA, "ruido al cortar un árbol" en COLORADO
(3)
TA, "poseer" en COLORADO (3)
TA, "por" en QUECHUA (3)
TAT, "cara" en MOCHICA (8)
TAÁ-TA, "venir, llegar" en AGUARUNA (4)
TA, "no" en MOCHICA (8)
TÁA, "llegando" en AGUARUNA (4)
CO, "agua" en CULLE (16)
CO, "ruido de un palo quebrántandose" en
COLORADO (3)
-TACO, ¿?
TAKÚ-T, "levantar, alzar" en AGUARUNA (6)
TACU, "hueso, tabaco" en CAYAPA (3)
TAKÁ-T, "trabajar" en AGUARUNA (6)
TAKÁT, "trabajo" en AGUARUNA (4)

8.SA-CA-LLA Comunidad
SACA-LA SA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MACO)
SACA- ¿?
SÁKA, "especie de árbol" en AGUARUNA (4)
SAKA-T, "crecer" en AGUARUNA (6)
SACÁAK, "ahogado" en ATACAMEÑO (3)
SAK, "cabello" en MOCHICA (8) y (9)
-LLA, ¿?
YA, "casa, techo" en CAYAPA (3)
YAÁ, "quien" en AGUARUNA (6)

9.SA-MANGA Hacienda
Ídem al Cuadrante 1

10.SA-MANGU-ILLA Quebrada
Ídem al Cuadrante 1

11.SAN-CAY Quebrada
SAN-, ¿?
SANO, "planta, pita" en COLORADO (3)
CAY, "tener" en COLORADO (3)
KAY, "palta" en AGUARUNA (6)
KAY, "término empleado entre mujeres para
designar a una hermana o prima del linaje del
padre" en AGUARUNA (4)
SANKANIAN, "calcañar" en AGUARUNA (4)
SANKAU, "cactús usado para cola" (2)

12.SIN-VACA Hacienda
SIN, "resollar, hablar por las narices" en
QUECHUA (1)
SIN, "moco" en COLORADO (3)
-VACA, ¿?
UACA, HUACA, en QUECHUA (1)

13.SI-PI-A Loma y Quebrada


SI-, ¿?
XI, "luna" en MOCHICA (9)
PI, "agua, líquido" en COLORADO (3)
PI, "en, allí" en QUECHUA (3). Ver Cuadrante 1
(PI-LANCON)
Á, "agua" en MOCHICA (7)

14.TA-CAL-PO Comunidad y localidad


TA-CALPO TA-, Ídem a supra (CU-TA-CO)
TACAL-PO -CAL, ¿?
TACAL-, Ídem a supra (CU-TA-CO)
-CALPO, ¿?
PO, "espina" en COLORADO (3)
PON, "piedra" en MOCHICA (8)
Posible deformación de TACARPU "espina" en
QUECHUA

15.TA-LAL TA-, Ídem a supra (CU-TA-CO)


LAL-, ¿?
LALA, "tabla" en CAYAPA (3)
LALA, "repetición característica de lenguas
norteñas" (13)
LÁ, "agua" en MOCHICA (9)

16.TI-PULCO Localidad
TI-PUL-CO TI-, ¿?; TIP-, ¿?
TIP-ULCO -PUL; ¿-BUR-? Ver Cuadrante 3 (CIM-BUR-
ILLA)
-CO, Ídem a supra (CU-TA-CO)
ULCO, ¿?; URCO, "cerro" en QUECHUA (1)

17.YAN-CHALA Localidad
Y-AN-CHA-LA YAN, "voz de un perro cuando llora" en
COLORADO (3)
Y-, ¿?
AN, "casa" en MOCHICA(12)
AN, "yo" en COLORADO (3)
YÁ, "casa" en COLORADO y CAYAPA (3)
CHALA, en QUECHUA (1)
CHALÁ, "canasta" en COLORADO (3)
CHÁ, "oh!" en AGUARUNA (6)
-LÁ, "agua" en MOCHICA (7)
CHALÁ, "planta de maíz seca" (19)

CUADRANTE 4

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.A-MAL-UZA Ciudad
A-MA-LUZA A-MAL-UZA y A-MA-LUZA, Ídem al Cuadrante
2
A-MAL-AGA AGÁ, "afuera" en AGUARUNA (4)
A-MA-LA-GA ÁJAC, "semilla" en AGUARUNA (5)
LÁ, "agua" en MOCHICA (7)
GA, "agua" en MOCHICA (9)
2.GAN-ZAPAN-TA Localidad
GAN-ZA-PANTA -GAN, "terminación presente en el área CAT"
(15)
GAN-ZA-PAN-TA -ZAPAN, ¿?
-TA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA- CO)

3.QUIN-GO QUIN-, ¿?
-GO, "agua" en CULLE (16)
JO, Ídem al Cuadrante 2 (JO- RUPE)

4.GIM-BURA Localidad
GIM-BUR-A GIM-,¿?
JIM, "batán" en MOCHICA (10)
GIN, "cuchara" en MOCHICA (10)
JIMIA, "ají" en SHUAR (3)
JINU, "ir" en CAYAPA (3)
-BURA, ¿?
-BUR-, Ídem al Cuadrante 3 (CIM- BUR-ILLA)
-Á, "agua" en MOCHICA (7)

5.SA-MANGA Hacienda
Ídem al Cuadrante 1

6.SIMI-C Señal
SIM-IC SIMI, "boca, lenguaje, mandamiento, ley, bocado,
las nuevas, la palabra y la respuesta" en
QUECHUA (1)
SI, ¿?, Ídem al Cuadrante 3 (SI-PI-A)
SIM, ¿?
SIN, Ídem al Cuadrante 3 (SIN-VACA)
-MIC, ¿?
NIC, "por el lado de " en QUECHUA
NIC, "llorar" en SECHURA (12)
CUADRANTE 5

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.A-MAN-CHAS Quebrada
A-, ¿?
-Á, "agua" en MOCHICA (7)
MAN, "padre" en TALLAN (12)
MAN, "afortunado" en ARAUCANO (3)
MAM, "viento" en CHOLON (12)
-CHAS, ¿?
-CHA, Ídem al Cuadrante 2 (CHA-MAL)

2.AM-BUL-CO Localidad
AMB-ULCO AM-,¿?
AN, Ídem al Cuadrante 3 (Y-AN-CHA-LA)
-BUL-, ¿-BUR-?, Ver Cuadrante 3 (CIM-BUR-
ILLA)
AMB-, ¿?
-CO, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA-CO)
-ULCO, ¿URCO?, "cerro" en QUECHUA (1)

3.AND-URCO Cerro y Comunidad


AN-DUR-CO AND-¿?
ANDUR-CO AN-, Ídem al Cuadrante 3
AN-DU-URCO ANDÚR, "oír, escuchar" en SHUAR (3)
ANDUCHI, "chicha de yuca o maíz" en
QUITEÑO (3)
-DUR, ¿?
DU, "cerro" en COLORADO (3)
-URCO, "cerro, macho de los animales" en
QUECHUA (1)
-CO, Ídema al Cuadrante 3 (CU-TA- CO)

4.AN-IA Cerro y localidad


A-NI-A AN- Ídem al Cuadrante 3 (Y-AN-CHALA)
ANI-A ANA, "lunar, peca" en AYMARA (3)
A-NIA ANI-, ¿?
ANYAY, "la reprehensión" en QUECHUA (1)
AÑIC, "casa" en MOCHICA (11)
-Á, "agua" en MOCHICA (7)

5.CHUAL-TA-CO Cerro
CHUAL-TACO CHUAL-, ¿?
-HUAL, "segmento presente en asentamientos"
en CULLE (16)
-HUAL, ¿? "caracteriza al área toponímica UAL”
(15)
-TA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA-CO)
-CO, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA-CO)
-TACO, Ídem al Cuadrante 3 (CU- TA-CO)
HUALTACO, "árbol maderero" (19)

6.JI-JUL Cerro
JI, "juego, ojo, candela" en AGUARUNA (5)
-JUL, ¿?
JÍJU, "hierro, metal" en AGUARUNA (5)
JÍJU-T, "capar, castrar" en AGUARUNA (6)

7.SA-CA-YA Hacienda
SACA-YA Ídem al Cuadrante 13

8.TA-PAL Hacienda y Comunidad


TA-, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA-CO)
PAL, ¿?
TAPAL, es lo inverso de PALTA

9.TOMA-CO Localidad
TO-MA-CO TOMA, ¿?
TO-MACO TUMAY, "rodear" en Quechua (2)
TO-, ¿?
-MA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CO)
-MACO, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CO)
-CO, "agua" en CULLE (16)

10.TOMA-YACO Río
TO-MA-YACO TOMA-, ¿?
TUMAY, "rodear" en QUECHUA (2)
TO, ¿?
-MA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CO)
-YACO; YACU, "agua" en QUECHUA (2)

11.TON-GO Río
TON-, ¿"cerro"? en DEN (15)
-GO, "agua" en CULLE (16)

12.YANTA Hacienda, localidad y comunidad


YAN-TA YANTA, "leña" en QUECHUA (1)
YANTÁNA, "caimán" en AGUARUNA (5)
YAN-, Ídem al Cuadrante 3 (YAN-CHALA)
-TA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA- CO)

CUADRANTE 6
Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.QUIN-GO Río
QUIN-, ¿?
-GO, "agua" en CULLE (16)

2.TA-PAL Comunidad
Ídem al Cuadrante 5

3.TOMA-YACO Río
TO-MA-YACO Ídem al Cuadrante 5

CUADRANTE 7

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.AU-GURAN Quebrada
AUG-URAN ÁU "aquel, ser" en AGUARUNA (4)
AUG- ¿?
AUJ, "aguja" en AGUARUNA (6)
-GURAN, -URAN, "río" en CULLE (16)

2.CUM-BIC-US Comunidad
CUM-BI-CUS CUM, "beber" en TALLAN (12)
CUMBI-CUS CON, "agua" en CULLE (16)
CUM-BICUS CUN, "tronar" en COLORADO (3)
CUN "flojo" en COLORADO (3)
KUN, "palmera" en AGUARUNA (4)
-BIC, ¿?
VVIC, "beber" en HIVITO (12)
BI-, ¿?
VI, "yo" en SHUAR (3)
VIC, "viento" en TALLAN (12)
CUMBI-; CUMPI, "tejido fino" en QUECHUA
(1).
-BICUS; VICUS, "nombre de curaca, dios de la
lluvia" en lengua de los PASTO (21).
-US; UUS, "agua para beber" en MOCHICA
(8)
-CUS, ¿?
KUSU, "agua turbia y lechosa" en AGUARUNA
(6).

3.CUR-ILCAS Comunidad y Localidad


CU-RILCAS CUR-¿?
CURI, "oro" en QUECHUA (1)
KURU, "escarabajo" en AGUARUNA (6)
KUL, "sangre" en MOCHICA (9)
CU-, ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
-ILCAS, ¿?
-RILCAS, ¿?
VILCAS, "sagrado, cosa sagrada, ídolo" en
QUECHUA (1)

4.CUR-PAGAY Fundo
CUR-, Ídem al anterior
-PAGAY, ¿?
PÁGAE, "costillas" en AGUARUNA (6)
PACAY, "fruta" en QUECHUA (1)

5.E-PAGAY Localidad
E-, ¿?
-PAGAY, Ídem al anterior

6.HUALLA-QUIL-LO Quebrada
HUALLAQUIL-LO HUA, "grande" en COLORADO (3)
HUALLA-QUILLO HUA, "agujero" en SHUAR (3)
HUAL-LA-QUILLO HUAL,"segmento presente en asentamientos",
HUA-LLA-QUILLO en CULLE (16)
-HUAL, segmento presente en área UAL
(15)
HUALLA, "camisa" en COLORADO (3)
HUAYA "oval" en SHUAR (3)
HUALA, "regado" en CAYAPA (3)
-HUALA, "cerro" en CHACHA (18)
-QUIL, ¿?
-LÁ, "agua" en MOCHICA (7)
HUALLAQUIL, "árbol de tronco recto y largo"
(19)
-LO, -QUILLO, expresan dimutivos en español.

7.HUA-LAN-GA Cerro y Localidad


HUAL-ANGA HUA, ídem al anterior
HUALA-ANGA HUAL, ídem al anterior
HUALAN-GA HUALA, ídem al anterior
HUALAN, "guacamayo" en COLORADO (3)
LAN, "pereza" en COLORADO (3)
-ÁNGA, término presente en área PALTA-
JIBARO (17)
ANGA, "hendidura, raja" en SHUAR (3)
ANGA, "aquel" en AGUARUNA (5)
ANG, "mirar, ver" en MOCHICA (8)
-GA, ¿"agua"? en MOCHICA

8.HUIN-DUM Fundo
HUIN, ¿?
-DUM, ¿?

9.LI-BIN Localidad y Comunidad


LI-VIN LI-, Ídem al Cuadrante 3 (CAN-LY, CAU-LI)
-BIN, ¿?
-VIN, ¿?
VINAM, "amaneció" en MOCHICA (8)
WÍIN, "cara marcada por las viruelas"
en AGUARUNA (4)

10.MAN QUEBRADA
Ídem al Cuadrante 5 (A-MAN-CHAS)

11.PAGAY Localidad
Ver supra

12.PALA-YON PA-, ¿?. Ídem al Cuadrante 4 (JI-PA-RUME)


PALA, "horca en un palo" en CAYAPA (3)
PALÁ, "horqueta, unión de dos cosas" en
COLORADO (3)
LÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13).
-YON, ¿?
PALAYON, posible deformación de PLAYON,
playa grande, cerca a un río" (19).

13.PE-TA-CA Quebrada.
PE-TACA PE-, ¿?. Ver en el Cuadrante 1 (PI-LANCON)
PETA-CA -TA-, ídem al Cuadrante 3 (CU-TA-CO).
PE-T, "cercar" en AGUARUNA (6)
PEETÁI, "collar" en AGUARUNA (6)
PETA-, ¿?
-CA, ídem al Cuadrante 3 (CU-JA- CA)

14.PALLOS Quebrada
PA-LLOS PALLOS ¿?
PALLA "olla" en MOCHICA (8)
PAYA, "oso" en COLORADO (3)
PAYÁ, "meteoro" en AGUARUNA (4)
PAYA, "abuela" en QUECHUA (1)
PA-, ¿?. Ver Cuadrante 13 (JI-PA-RUME)
-LLOS, ¿?

15.SAN-CO Cerro
SANCO SAN, ídem al Cuadrante 3 (SAN-CAY)
-CO, "agua" en CULLE (16)
SANCO, ¿?
SANGO, "comida en base a trigo o maíz" (19).
SANGOCH, "tronco" en HIVITO y CHOLON
(12)
SANKANIÁU,"calcañar, talón" en AGUARUNA
(4)

16.SUMIR Cerro
SUM-IR SU, "piedra" en COLORADO (3)
SU-MIR SU, "la vulva, vivo" en CAYAPA (3).
SÚ, "sol" en CULLE (15)
SUM, ¿?
SUN, "vivir" en CAYAPA (3)
-IR, ¿?
-MIR, ¿?

17.SAUMERIOS Quebrada
SAU-ME-RÍOS Posible deformación del español ZAHUMERIO
SÁU, "espuma" en AGUARUNA (6)
-ME, ¿?
-RIOS, ¿?

CUADRANTE 8

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.CUR-ILCAS Comunidad
CU-RILCAS Ídem a cuadrante 7

2.MO-JI-CA Cerro y Quebrada


MO-JICA MO, "cuerpo grande" en ATACAMEÑO (3)
MOJI-CA MO, "deseo" en COLORADO (3)
MOJ-ICA MU, "fuego" en CULLE (16)
MOJ, "piojo" en MOCHICA (8)
MOIJA, "peine" en MOCHICA (8)
MÚJA, "cerro, sierra" en AGUARUNA (5)
JI, "fuego, candela, ojo" en AGUARUNA (5)
MUQQUICUY, disimulación" en QUECHUA (1)
JICÁMAT, JICÁMO, "amor" en AGUARUNA
(5)
-CA, ídem al Cuadrante 3 (CU-JA- CA)

3.MUCHCA-PAN Cerro
MU-CHCA-PAN MUCHCA; MUCHKA, "mano del batán" en
QUECHUA (2)
MU-, MUCH-, ídem al anterior.
-CA, ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
-PAN, "claro" en AGUARUNA (6)
MUCHHAYCUNI, "adorar, rogar, reverenciar,
honrar, venerar" en QUECHUA (1).

CUADRANTE 9

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística


1.ACHUPALLA Cerro
ACHUPALLA, "el cardo de páramo" en
AYMARA (3)

2.CUMBICUS Comunidad
Ídem al Cuadrante 7
3.CAJA-RA-NA Quebrada
CA-JA-RA-NA CAJA, ¿?
CAJAN, "frío" en QUECHUA (3)
KÁJA, "sueño" en AGUARUNA (6)
CA, ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
RÁ y -NÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN
(13).

4.CHULUCANAS Comunidad y río


CHULUCANA, "nombre de princesa" en
TALLAN (21)
CHULUCA, "bebida embriagante" en lengua de
los PASTO(21)
CHHULLUCCUN, "deshacerse en el agua" en
QUECHUA (1)
CHULULAN, "manto de mujer" en lengua de los
PASTO (21)

5.CHULUCANITAS Cerro y Hacienda


Diminutivo español de CHULUCANAS

6.(PIEDRA) CHURCADA Cerro


CHUR-CA-DA CHURCADA, "piedra sobre piedra,
amontonamiento" (19)
CHUR-, ¿?
CHURO, "fortaleza de adobe y piedra" en lengua
de los PASTO (21)
CHURCCUNI, "alzar la carga y ponerla en el que
lo lleva" en QUECHUA (1)
-CA, ídem al Cuadrante 3 9CU-JA- CA)
-DA, "montaña, roca" en CULLE (16)

7.CHUR-GON Cerro
CHUR, ídem al anterior
-GON, "agua" en CULLE (16)

8.CON-GON-A Cerro y Localidad


-CON,-GO,-GON, "agua" en CULLE (16)
-NÁ y Á, "agua" en MOCHICA (7)

9.GUAN-VI-CHE Localidad
GUANVI-CHE GUAN ¿?
HUAN, "alto" en COLORADO (3)
WAN, "con" en QUECHUA (3)
-VI, ídem al Cuadrante 7 (CUM-BI-CUS)
-GUANVI, ¿?
WAMPI, "pez" en AGUARUNA (6)
WÁMPISHUK, "mariposa" en AGUARUNA
(4)
-CHE "pinchado" en COLORADO (3)

10.HUAL-TACO Quebrada
Ídem al Cuadrante 5 (CHUAL-TACO)

11.HUAR-HUAR Cerro
HUAR-HUAR, "datura, planta alucinógena" (19)
HUARI, "viejo, antiguo" en QUECHUA (1)

12.MANGAS Cerro
Ídem al Cuadrante 1 (SA-MANGA)

13.MANGAS (CHICO) Cerro


Ídem al Cuadrante 1 (SA-MANGA)

14.MUSCAS Localidad
MUS-CAS MUSCAS ¿?
MUCHKA, "mano de batán" en QUECHUA (2)
MUCHHAYCUNI "adorar, rogar, reverenciar,
honrar, venerar" en QUECHUA (1)
MUS-, ¿?
-CAS, ¿?

15.PASA-PAMPA Quebrada y Localidad


PA-SA-PAMPA PA-, ídem al Cuadrante 14 (JI-PA-RUME)
PASA-, ¿?
SA-, ídem al Cuadrante 1 (SA-MACO)
PASAME, "flor de maíz" en AGUARUNA (6)
PAMPA, "llanura" en QUECHUA (1)

16.PAYA-CA Quebrada y Localidad


PA-YACA PAYA, ídem al Cuadrante 7 (PALLOS)
YACAT, "pueblo" en AGUARUNA (5)
-CA, ídem al Cuadrante 3 (CU-JA- CA)

17.PILTO Cerro
PIL-TO (N) PIL-, ¿?
PI, "en, allí" en QUECHUA (3)
PI, "agua, líquido" en COLORADO (3)
-TO, ¿?
-TON, "cerro" en DEN (15)

18.SIC-SE Localidad
SIX-SE SIC-, ¿?
SICSE SIX-, ¿?
SIXSE -SE, ¿?
SICSE, ¿?
SIXSE, ¿?

CUADRANTE 10
Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.CHULUCANAS Río y Hacienda


Ídem al Cuadrante 9

2.GUAR-GUAR Localidad
Ídem al Cuadrante 9 (HUAR-HUAR)

3.HUAL-INGAS Cerro
HUA-LIN-GAS HUAL-, ídem al Cuadrante 5 (CHUAL-TACO)
HUA-, ídem al Cuadrante 7 (HUA-LLA-
QUILLO)
LIN, "ahí" en COLORADO (3)
LEN, "camote" en COLORADO (3)
-INGAS; INGA, "rey del Perú,señor de estas
tierras", en QUECHUA (1)
-GAS, ¿?

4.LIC-TIR Quebrada
LIC-¿?
LI, ídem al Cuadrante 3 (CANLY, CAULI)
-TIR, ¿?

5.PU-LUN Cerro
PUL-UN PU-, ¿?
PUL-; ¿-BUR?. Ver Cuadrante 3 (CIM-BUR-
ILLA)
PO-, ídem al Cuadrante 3 (TA-CAL-PO)
LUN-, ¿?
UN-, ¿?
PULU, "resto de tronco de árbol en tierra" en
QUITEÑO (3)

6.PU-TAGA Cerro y Localidad


PU-, ídem al anterior
-TAGA, ¿?. Ver Cuadrante 3 (CU-TACO)

7.SA-PUN Cerro
SAP-UN SA-, ídem al Cuadrante 1 (SA-MACO)
-PUN, ¿?
PON, "cerro" en MOCHICA (15)
PUNU, "calabaza" en AGUARUNA (4)

8.SHIMBE Laguna y Cerro


SIMI-CUCHA SHIMBE, ver Cuadrante 1 (CHIMBI-NUMA)
SIVIRI-CUCHA SIMI, "boca, lenguaje, mandamiento, ley, bocado,
las nuevas, la alabra y la respuesta", en
QUECHUA (1)
SIVIRI-, ¿?
-CUCHA, "lago, laguna" en QUECHUA (1)

9.SU-RAL Cerro y Quebrada


SU-, ídem al Cuadrante 7 (SU-MIR)
-RAL, ¿?
-RA, "agua" en MOCHICA (7)

10.SA-LA-LÁ Cerro y localidad


SA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MACO)
-LA y -LÁ, "agua" en MOCHICA (7)
SALLALA, SALLAY, "los enamorados o
amancebados" en QUECHUA (1)

11.SAPA-LACHE Laguna
SAPA-LACHI SA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MACO)
SA-PA-LACHE SAPA, ¿?
SAP, "boca" en MOCHICA (8)
-LÁ, "agua" en MOCHICA (7)
-PA-, ¿?. Ver Cuadrante 14 (JI-PA-RUME)
-LACHE, ¿?
-LACHI, ¿?
-CHE, "pinchado" en COLORADO (3)

CUADRANTE 11

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.CASH-CASH Quebrada
CASH, ¿?
KÁSHI, "noche" en AGUARUNA (4)

2.HUAL-LANCHE Cerro
HUA-LLANCHE HUAL, Ídem al Cuadrante 5 (CHUAL-TACO)
HUALA-LANCHE HUA-, Ídem al Cuadrante 7 (HUA-LLA-
QUILLO)
HUA-YANCHE HUALA-, Ídem al Cuadrante 7 (HUA-LLA-
QUILLO)
HUA-YAN-CHE -LANCHE, "arbusto" (19)
-LLANCHE, ¿?
-YANCHE, ¿?
HUAYANCHE, "brebaje para el amor" (19)

3.JA-COCHA Cerro, localidad, comunidad


JA-, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
GA-, ¿"agua"? en MOCHICA
COCHA, "laguna" en QUECHUA (1)

4.XI-CATE Cerro, localidad y comunidad


JI-CATE JI, XI, "fuego, candela, ojo" en AGUARUNA (5)
JICA-TE -CATE, "agua" en CAT (15)
JI-CA-TE(N) JICA-, ¿?
CA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
JIGKNAT, "amarrar" en AGUARUNA (4)
JICATASAN, "amar" en AGUARUNA (5)
TE(N), "cerro" en DEN (15)
5.MA-TA-RÁ Cerro
MATARÁ MA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CO)
-TA-,Ídem al Cuadrante 3 (CU-LA-CA)
MÁTA, "persona callada" en AGUARUNA (6)
MAÁTA, "baño" en AGUARUNA (4)
RÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)
MATARA, "carrizo, enea" en QUECHUA (2)

6.MAY-LAN Cerro
MAY-, ¿?
MAÍ, "ambos" en AGUARUNA (6)
LAN, "pereza" en COLORADO (3)

7.PAYA-CA Quebrada
Ídem al Cuadrante 9

8.PIL-TO Quebrada
Ídem al Cuadrante 9

9.PUN-DIN Cerro, localidad, quebrada


PUN, ¿?
PON, "cuñada" en MOCHICA (9)
-PON, "cerro" en MOCHICA (15)
PONG, "piedra" en MOCHICA (9)
DIN, "cerro" en DEN (15)
DIN, "cualquier hormiga" en COLORADO (3)

10.SA-QUIR-AYO Comunidad
SAQUIR-AYO SA, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CO)
SA(K)-QUIR-AYUC SAK, "cabello" en MOCHICA (8)
SAQUIR-, ¿?
SAKI, "seco" en QUECHUA (2)
QUIR, "mirando" en COLORADO (3)
-AYO, AIO, "aquel" en MOCHICA (9)
-AYUC, ¿?
AYU, "él, aquel, ella" en MOCHICA (8)

11.YAM-BU-NIQUE Cerro
YAMBU-NIQUE YAM-, ¿?
YAN-, Ver Cuadrante 3 (YAN-CHALA)
-BU, ¿?
YAMBU-, ¿?
LLAMPU, "suave, liso" en QUECHUA (2)
YANBUNDRAMBRA, "para quebrantar piedras"
en SHUAR (3)
NIQUE, "río" en MOCHICA (15)

CUADRANTE 12

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.A-LI-GUAY Fundo
ALI-GUAY -Á, "agua" en MOCHICA(7)
-LI-, Ídem al Cuadrante 3 (CANLY, CAU-LI)
ALI-, ¿?
-GUAY, ¿?
WAÍT, "entrar" en AGUARUNA (4)
WÁIT, "mentira" en AGUARUNA (4)

2.ARA-CHUCO Cerro
ARA-, Ídem al Cuadrante 1 (ARA-GOTO)
-CHUCO, "tierra, país" en CULLE (15)

3.CU-LIN Cerro
CUL-IN CU-, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
CUL- ¿?; KUL, "sangre" en MOCHICA (9)
-LIN, Ídem al Cuadrante 10 (HUA-LIN-GAS)
-IN, ¿?
CULÚN, "cubriendo como paraguas" en
COLORADO (3)
CULUN, "trueno" en QUITEÑO (3)

4.CA-JUN-GA Quebrada
CAJUN-GA CA-, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
-JUN, ¿?
GON, "agua" en CULLE (16)
CAJUN-, ¿?
CAJAN, "frio" en QUECHUA (3)
KAJÚN, "caja" en AGUARUNA (4), ¿español?
-GA, “agua” en MOCHICA

5.CAP-SOL Quebrada
CAP-, ¿?
KAP, "saber" en MOCHICA (8)
KAÁP, "bejuco" en AGUARUNA (4)
KAÁP,"mosca pequeña" en AGUARUNA (4)
SOL, "frente" en MOCHICA (9)

6.CAT-U-LIN Localidad
CA-TU-LIN CAT, "agua" en CAT (15)
CATU-LIN CA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
CATU, ¿"mercado"? en QUECHUA (1)
KAUTÚ-T, "acudir, juntarse" en AGUARUNA
(6)
-U-, ¿?
-TU, ¿?
-LIN, Ídem al Cuadrante 10 (HUA-LIN-GAS)

7.CHA-PAYA Localidad
CHA-PA-YA CHA-, Ídem al Cuadrante 2 (CHA-MAL)
PAYA, Ídem al Cuadrante 7 (PALLOS)
PA-, Ídem al Cuadrante 14 (JI-PA-RUME)

8.CHIN-GUE-LA Cerro
CHINGUE-LA CHIN-, ¿?
CHINGUE, ¿?
CHINGÚNN, "codo" en SHUAR (3)
GUE, ¿?
WE, "sal" en AGUARUNA (4)
-LÁ, "agua" en MOCHICA (7)

9.CUM-BICUS Localidad
Ídem al Cuadrante 7

10.CUM-BATA Quebrada y cerro


CUM-, Ídem al Cuadrante 7 (CUM-BICUS)
-BATA, ¿?
PATA, "grada, relax de edificio" en QUECHUA
(1)
KUMPÁ-K,"amigo,compañero" en AGUARUNA
(6)

11.CUN-GAYO MATARA Fundo


CUNG-AYO CUN-, Ver Cuadrante 7 (CUM-BICUS)
-GAYO, ¿?
AYO, AIO; "aquel" en MOCHICA (9)
MATARÁ, Ídem al Cuadrante 11

12.CUN-ZAN Comunidad
CUN-, Ver Cuadrante 7 (CUM-BICUS)
-ZAN, ¿?
KUZA, "viento, aire" en MOCHICA (8)

13.GUAN-GAPE Quebrada
GUAN-GA-PE GUAN-, Ídem al Cuadrante 9 (GUAN-VICHE)
GU-ANGA-PE -GAPE, ¿?
JAPEG, "homóplato" en AGUARUNA (6)
-GA-,"agua" en MOCHICA (9)
-PE, Ver Cuadrante 1 (PI-LANCON)

14.HUITI-LIN-GÚN Cerro
GUITI-LIN-GÚN GUI-, ¿?
GUI-TI-LI-GUN HUITI- ¿?
GUITI-¿?
WITI-JÍ, "rabadilla" en AGUARUNA (6)
-LIN- Ídem al Cuadrante 10 (HUA-LIN-GAS)
-LI-, Ídem al Cuadrante 3 (CANLY, CAULI)
-GUN, ¿?
-GON, "agua" en CULLE (16)
JUNÍ, "acá" en AGUARUNA (4)

15.JI-MACA Fundo y localidad


JIMA-CA JI, "fuego, ojo, candela" en AGUARUNA (5)
MACA, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CA)
JIMA, ¿?
JIMIA, "ají" en SHUAR (3)
-CA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)

16.JI-PLAN Cerro
JIP-LAN JI, "fuego, ojo, candela" en AGUARUNA (5)
JIP, ¿?
-PLAN, ¿?
-LAN, "pereza" en COLORADO (3)
17.LAU-MACHE Quebrada y localidad
LAC-MACHE LAU, ¿?
LAC, ¿?
-MACHE, ¿?, “segmento de lengua pre inca
hablada en Huancabamba” (17)
MACHIG, "maquisapa" en AGUARUNA (4)
MÁCHIK, "poco" en AGUARUNA (4)
MECHSE, "dedos, uñas" en MOCHICA (8)

18.LLAS-MATE Cerro
LLAS-MA-TE LLAS, "pez, pescado" en TALLAN (15)
-MA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MA-CO)
-MATE, "lagarto" en COLORADO (3)
TE, ¿?

19.NAN-CHO Quebrada
NAN-, Ídem al Cuadrante 2 (NA-COLA)
-CHO, ¿?
NANCHA, "nave" en AGUARUNA (4)

20.ÑAN-GA-LI Localidad
ÑAN, ¿? Ver el Cuadrante 2 (NAN-COLA)
ÑANG, "marido" en MOCHICA (9)
ÑAIN, "pájaro" en MOCHICA (12)
ÑAM, "camino" en QUECHUA (1)
-GA, "agua" en MOCHICA (12)
-LI, Ídem al Cuadrante 3 (CANLY, CAULI)

21.PIN-GUN-A Cerro
PIN-GU-NA PIN-, Ídem al Cuadrante 1 (PIN-DO)
GU, ¿?
JU, "este" en AGUARUNA (4)
JU, "por aquí" en SHUAR (3)
-GUN-, ¿?
-GON, "agua" en CULLE (16)
-Á y NÁ, "agua" en MOCHICA (7)
PIJÚN, "flauta (quena) de hueso" en
AGUARUNA (4)

22.PU-LUN Cerro y localidad


PUL-UN PU-, ¿? Ver Cuadrante 3 (TA-CAL-PO)
PUÚT, "hacer pedazos, despedazar" en
AGUARUNA (6)
PON, "cerro" en MOCHICA (15)
PUL-, ¿? Ver Cuadrante 3 (CIM-BUR-ILLA)
PULU, "resto de tronco de árbol en tierra" en
QUITEÑO (3)
PULU, "papa, camote" en COLORADO (3)
PURUN, "Lugar desierto" en QUECHUA (3)
LUN, "maduro" en COLORADO (3)
LON, "día" en MOCHICA (8)

23. PUN-DIN Quebrada


Ídem al Cuadrante 11

24.QUI-LAN Quebrada
QUIL-AN QUI-, ¿?
KÍI-T, "anochecer" en AGUARUNA (6)
QUIL-, ¿?
LAN, "pereza" en COLOARADO (3)
-AN, Ídem al Cuadrante 3 (Y-AN-CHA-LA)

25.SAPA-LACHE Quebrada y localidad


Ídem al Cuadrante 10

26.SA-PUN Quebrada, localidad y comunidad


SAP-UN SA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MACO)
SAP, "boca" en MOCHICA (9)
-PUN, Ídem al Cuadrante 11
-UN, ¿?
SAPUN, "rana grande, renacuajo" en CAYAPA
(3)
SAPEN, "tres" en MOCHICA (8)

27.YUM-BE Localidad
YUM-, ¿?
JUM, "pez o pescado" en SECHURA (12)
-BE, ¿?
YUMI BICHATIN, "agua fresca" en
AGUARUNA (4)
YUMPAY, "puro, sin mezcla" en QUECHUA (2)
YUMPUUT, "derrumbar, derribar" en
AGUARUNA (6)
UNBE, "hombre" en CAYAPA (3)

28.UR-GUN-A Quebrada
UR-GU-NA UR-, ¿?
-GUN, ¿?
-GON, "agua" en CULLE (16)
-GU-, ¿?, Ver supra (PIN-GU-NA)
-GO, "agua" en CULLE (16)
JU, "este" en AGUARUNA (4)
-Á, y -NÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN
(13)

CUADRANTE 13

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística


1.HUA-MA-LÁ Localidad
HUAMA-LÁ HUA-, Ídem al Cuadrante 7 (HUA-LLA-
QUILLO)
-MA-¿? Ídem al Cuadrante 1
-LÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)

2.HUERE-QUE-QUE Localidad
HUE-RE-QUEQUE UEREQUEQUE, "ave domesticada", en
MOCHICA (8)
-QUE y -QUE, repetición característica de
lenguas norteñas (13)

3.LI-PAN-GA Cerro
LIP-ANGA LI-, Ídem al Cuadrante 3 (CANLY, CAU-LI)
LIP, ¿?
-PAN, "claro" en AGUARUNA (4)
ANGA, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MANGA)
GA, ¿?

4.PINCHI-JA-GA Cerro
PIN-CHI-JA-GA PIN-, Ídem al Cuadrante 1 (PIN-DO)
CHI, "nuestro" en COLORADO (22)
PÍNCHI, "mono de bolsillo" en AGUARUNA (4)
-JA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
-GA, ¿"agua"? en MOCHICA
-JA y -GA, repetición característica de lenguas
norteñas (13)

5.QUI-LAN Localidad
Ídem al Cuadrante 12

6.PARA-TO Cerro
PARETON PARATÚ, "plato" en AGUARUNA (4)
PARATON PARAENG, "vasallo" en MOCHICA (9)
PA-RA-TON PA- Ídem al Cuadrante 14 (JI-PA-RUME)
-RÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)
-TON, "cerro" en DEN (15)
PARA, “lluvia”, en QUECHUA

7.SA-LUM-PITE Localidad y cerro


SA-, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MANGA)
-LUM-, ¿? Ver Cuadrante 10 (PU-LUN)
-PITE, ¿?
PIÍTE, "garrapata" en AGUARUNA (4)
PITIT, "especie de ave negra" en AGUARUNA
(4)

8.SHUTU-RUMBE Localidad
SHU-TUR-UMBE SHUTU, "cojo" en AGUARUNA (4)
SHUTU-RUM-BE SHU-, "piedra" en COLORADO (3)
-TUR-, ¿?
SHU, "perro" en COLORADO (3)
-RUMBE, ¿?
-UMBE, ¿?
-BE, ¿?

9.SIN-GO Localidad
SIN-, Ídem al Cuadrante 3 (SIN-VACA)
GO, "agua" en CULLE (16)

10.SURU-PITE Cerro y localidad


SUR-U-PITE SU-, Ídem al Cuadrante 7 (SU-MIR)
SU-RU-PITE SUR-, ¿?
SURU-, ¿?
-U-, ¿?
-RU-, ¿?
-PITE, Ídem a supra (SA-LUM-PITE)
SUPITE, "tres personas" en MOCHICA (8)

11.SUC-CHI Hacienda
SUL-CHIL SUC-, ¿?
SUC-CHIL SUL-, ¿?
SUB-CHIL SUB-, ¿?
-CHI, "ser" en MOCHICA (8)
-CHIL, ¿?
SÚKI, "testículos" en AGUARUNA (6)
SUJI, "mezquino, avaro" en AGUARUNA (4)

CUADRANTE 14

Topónimo segmentado Significado y afinidad lingüística

1.AGUA-PAMPA ó Quebrada
CUN-GUR-E CUN-, Ver Cuadrante 7 (CUM-BI-CUS)
-GUR-, ¿? Ver Cuadrante 3 (CIM-BUR-ILLA)
-GU, ¿?
-RE, ¿?
-E, ¿?

2.AGU-PAMPA Localidad
A-GU-PAMPA AGU- ¿?
Á, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)
-GU-, Ídem al Cuadrante 12 (PIN-GU-NA)
PAMPA, "llanura" en QUECHUA (1)

3.CAP-SOL Localidad
Ídem al Cuadrante 12

4.CHI-LI-LI-QUE Quebrada
CHILI-LIQUE CHI, "ser" en MOCHICA (8)
CHILI, "especie de pala hecha con el corozo" en
QUITEÑO (3)
-LI-, Ídem al Cuadrante 3 (CAN-LI, CAU-LI)
-LI- y -LI-, repetición característica de lenguas
norteñas (13)
-QUE, ¿?
LLIQUINA, "romper, rasgar" en QUITEÑO (3)

5.CUR-LATA Quebrada y localidad


CUR-LACA CUR, Ídem al Cuadrante 7 (CUR-ILCAS)
CUR-LA-TA LÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)
TA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-TA-CO)

6.CHILCA-YA Localidad
CHIL-CA-YA CHILCA-, ¿?
CHIL-, ¿?
CA, Ídem al Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
-YA, Ídem al Cuadrante 3 (SA-CA-YA)
YÁA, "quién" en AGUARUNA (6)
7.HUAY-LLUNGA Cerro
HUAYLLUN-GA HUAY-, ¿?
WAI, "bastón" en AGUARUNA (4)
HUAYLLUN-, ¿?
WAYLLA, "prado, pastizal" en QUECHUA (2)
-LLUNGA, ¿?
YUNGA, "tierra caliente" en QUECHUA (1)

8.JI-PA-RUME Quebrada
JIPA-RUME JI, "ojo, fuego, candela" en AGUARUNA (4)
PA, "sol" en CAYAPA (3)
PA-, "sufijo del verbo, segunda persona" en
AGUARUNA (4)
-RUME, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MANGA)

9.JA-MANGA Cerro
JA-, ¿?
ÁJA, "chacra" en AGUARUNA
-MANGA, Ídem al Cuadrante 1 (SA-MANGA)

10.JAI-LIN Cerro
JAI, "sufijo de pronombre" en AGUARUNA (4)
JAI, Ver Cuadrante 3 (CU-JA-CA)
-LIN, Ídem al Cuadrante 10 (HUA-LIN-GAS)

11.(LAGUNA) JUS-GA-RA Localidad


JUS-, ¿?
-GÁ y -RÁ, "agua" en MOCHICA (7) y
TALLAN (13)

12.PAS-NA-COTO Localidad
PAS-, ¿?
-NÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)
COTO, "pueblo" en QUECHUA (1)

13.PA-CIRCA Cerro
PA-, Ídem a supra (JI-PA-RUME)
-CIRCA, "cerro" en QUECHUA (15)

14.(PAMPA) CLA-MACHE Localidad


CLA-, ¿?
-MACHE, Ídem al Cuadrante 12 (LAU-MACHE)

15.MA-TA-LA Quebrada
Ver el Cuadrante 11 (MA-TA-RA)

16.PUN-GURAN Quebrada
PUNG-URAN PUN-, Ídem al Cuadrante 11 (PUN-DIN)
PUNG, ¿? Ver Cuadrante 11 PUN-DIN)
-GURAN, -URAN, "río" en CULLE (16)

17.SA-QUIR Cerro y señal


SAQUIR SAQUIR, Ídem al Cuadrante 11 (SAQUIR-AYO)

18.SAN-GRIN Quebrada
SAN-, Ídem al Cuadrante 3 (SAN-CAY)
-GRIN, ¿?

19.SI-CUR Localidad
SI-, Ídem al Cuadrante 3 (SI-PI-A)
-CUR, Ídem al Cuadrante 7 (CUR-ILCAS)

21.SI-CLA-MACHE Cerro
SIC-LA-MACHE SI-, Ídem al Cuadrante 3 (SI-PI-A)
SICLA-MACHE -CLÁ-, ¿?
-LÁ, "agua" en MOCHICA (7) y TALLAN (13)
-MACHE, ¿? "segmento de lengua preinca
hablada en Huancabamba (17)

22.SIN-GO Quebrada y localidad


Ídem al Cuadrante 13

23.SHU-MAYA ó Quebrada
PATA-CAÑA SHU-, Ídem al Cuadrante 13 (SHU-TUR-UMBE)
PÁTA, "piso" en AGUARUNA (4)
CAÑA, "planta" en ESPAÑOL

24.SU-RIL SU-, Ídem al Cuadrante 7 (SU-MIR)


-RIL-, ¿?

25.TOYA-PITA Localidad
TO-YA-PITA TOYA-, ¿?
-TO-, ¿?
YA, Ídem al Cuadrante 3 (SA-CA-YA)
-PITA, ¿?
26.ULPA-MACHE Localidad
ULPA-, ¿?
-MACHE, ¿?, segmento de lengua preinca
hablada en Huancabamba (17)
SU-, Ídem al Cuadrante 7 (SU-MIR)
-RIL-, ¿?

Continuando con el segundo nivel de análisis, observamos que algunos de


los segmentos toponímicos no tienen una clara afinidad lingüística ni significado,
tendremos que realizar un análisis comparativo, para agrupar los topónimos que
contengan los mismos segmentos. Este será el paso previo para efectuar el tercer
nivel de análisis. En el análisis comparativo hemos empleado el Cuadro Nº 99, y en
la agrupación de topónimos hemos empleado el Software EXCEL V. 7.0, que
permite buscar palabras, segmentos al interior de cuadros. Revisaré los segmentos
de dudoso significado y afinidad lingüística (los representaré separados por “”
cuando un segmento tenga más de una probable afinidad lingüística, y por “-“
cuando tenga sólo una afinidad). Además compararé dichos segmentos, con los de
otros cuadrantes, por orden de aparición:

CUADRANTE 1

1.Segmento ARA Probable Afinidad Lingüística


ARA-GOTO COLORADO, CHACHA-CAT
ARA-CHUCO COLORADO-CULLE

2.Segmento CHIMBI, SIMBI Probable Afinidad Lingüística


CHIMBI-NUMA AGUARUNA-PALTA, AGUARUNA
SIMBI-NUMA AGUARUNA-PALTA, AGUARUNA
SHIMBE AGUARUNA
SIMI-CUCHA QUECHUA-QUECHUA
SIVIRI-CUCHA ¿?-QUECHUA
3.Segmento MA- Probable Afinidad Lingüística
MA-CU-ANGUE ATACAMEÑO-COLORADO-PALTA
MO-JICA COLORADO-AGUARUNA
MO-JI-CA CULLE-AGUARUNA-CAT

4.Segmento PIL- Probable Afinidad Lingüística


PIL-ANCON ¿?-QUECHUA
PIL-TO(N) ¿?-DEN

5.Segmento PIN- Probable Afinidad Lingüística


PIN-DO(N) DEN-DEN, COLORADO
PIN-GUN-A DEN-CULLE-MOCHICA
PIN-CHI-JA-GA DEN-COLORADO-MOCHICA-MOCHICA

6.Segmento -CON- Probable Afinidad Lingüística


PI-LAN-CON COLORADO-CULLE
CON-GO-LI CULLE-CULLE-QUECHUA, COLORADO
CON-GO-NA CULLE-CULLE-MOCHICA

7.Segmento -LAN- Probable Afinidad Lingüística


PI-LAN-CON COLORADO-COLORADO-CULLE
HUA-LAN-GA COLORADO-COLORADO-MOCHICA
MAY-LAN AGUARUNA-COLORADO
JIP-LAN ¿?-COLORADO
QUI-LAN AGUARUNA-COLORADO

8.Segmento SA- Probable Afinidad Lingüística


SA-MA-CO AGUARUNA-CULLE
SA-MACO CAYAPA-QUITEÑO
SA-MANGA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA
SA-MANGA-RA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA
SA-MANGU-ILLA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA-
CASTELLANO
SA-CA-YA/LLA AGUARUNA-CAYAPA-AGUARUNA
SA-PUN AGUARUNA-MOCHICA
SA-LA-LÁ CAYAPA-MOCHICA-TALLAN
SA-PA-LACHE MOCHICA-CAYAPA-¿?
SA-QUIR-AYO MOCHICA-COLORADO-MOCHICA
SA-QUIR-AYUC MOCHICA-COLORADO-MOCHICA
SA-LUM-PITE AGUARUNA-¿?-AGUARUNA
SA-QUIR MOCHICA-COLORADO

9.Segmento -MANGA- Probable Afinidad Lingüística


SA-MANGA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA
SA-MANGA-RA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA-MOCHICA,
TALLAN
SA-MANGU-ILLA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA-ESPAÑOL
MANGA(S) SHUAR, MOCHICA
JA-MANGA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA

10.Segmento -RA- Probable Afinidad Lingüística


SA-MANGA-RA AGUARUNA-SHUAR, MOCHICA-TALLAN,
MOCHICA
CAJA-RA-NA AGUARUNA-TALLAN, MOCHICA-TALLAN,
MOCHICA
PA-RA-TO CAYAPA-TALLAN, MOCHICA-DEN
MA-TA-RA CAYAPA, AGUARUNA-COLORADO-
TALLAN, MOCHICA
PA-RA-TON CAYAPA-TALLAN, MOCHICA-DEN
JUS-GA-RA ¿?-MOCHICA-TALLAN, MOCHICA

11.Segmento -GA- Probable Afinidad Lingüística


HUA-LAN-GA COLORADO-COLORADO-MOCHICA
PU-TAN-GA ¿?-COLORADO, MOCHICA-MOCHICA
CA-JUN-GA CAT-CULLE-MOCHICA
CUN-GA-YO CULLE-MOCHICA-MOCHICA
GUAN-GA-PE ¿?-MOCHICA-COLORADO
ÑAM-GA-LI MOCHICA-MOCHICA-CAYAPA
LI-PAN-GA CAYAPA-QUECHUA-AGUARUNA,
MOCHICA
PIN-CHI-JA-GA COLORADO-COLORADO-MOCHICA-
MOCHICA
JUS-GA-RA ¿?-MOCHICA-TALLAN, MOCHICA
A-MA-LA-GA ¿?-COLORADO-MOCHICA-MOCHICA

CUADRANTE 2

1.Segmento -MAL- Probable Afinidad Lingüística


A-MAL-UZA ¿?-CHACHA-MOCHICA
HUA-MAL-A COLORADO-CHACHA-TALLAN, MOCHICA
A-MAL-AGA ¿?-CHACHA-AGUARUNA
CHA-MAL AGUARUNA-CHACHA

2.Segmento -LA- Probable Afinidad Lingüística


A-MA-LA-GA ¿?-COLORADO-MOCHICA-MOCHICA
CHIN-GUE-LA AGUARUNA-AGUARUNA-MOCHICA
HUA-MA-LA COLORADO-¿?-MOCHICA
CUR-LA-TA MOCHICA-MOCHICA-¿?
CUR-LA-CA MOCHICA-MOCHICA-¿?
MATA-LA AGUARUNA-MOCHICA
NAN-CO-LA TALLAN, MOCHICA-CULLE-MOCHICA
PA-LA-YON CAYAPA-MOCHICA-¿?
SA-LA-LA CAYAPA-MOCHICA-MOCHICA

3.Segmento -CHA- Probable Afinidad Lingüística


CHA-MAL AGUARUNA-CHACHA
CHA-PAYA AGUARUNA-AGUARUNA
YAN-CHA-LA ¿?-AGUARUNA-MOCHICA
A-MA-CHAS ¿?-TALLAN-AGUARUNA
4.Segmento -PE Probable Afinidad Lingüística
JO-RU-PE ARAUCANO-ARAUCANO
PE-TACA COLORADO-AGUARUNA
GUAN-GA-PE COLORADO-MOCHICA-COLORADO

5.Segmentos NAN-/ÑAN- Probable Afinidad Lingüística


NAN-CO-LA TALLAN, MOCHICA-CULLE-MOCHICA
NAN-CHO TALLAN, MOCHICA-¿?
ÑAN-GA-LI TALLAN, MOCHICA-MOCHICA-CAYAPA

6.Segmento -CO- Probable Afinidad Lingüística


NAN-CO-LA TALLAN, MOCHICA-CULLE-MOCHICA
CU-TA-CO CULLE, COLORADO-COLORADO-CULLE
TI-PUL-CO ¿?-MOCHICA-CULLE
AM-BUL-CO MOCHICA-MOCHICA-CULLE
AN-DUR-CO MOCHICA, COLORADO-COLORADO-
CULLE
SAN-CO ¿?-CULLE
ARA-CHU-CO COLORADO-¿?-CULLE
SA-MA-CO CAYAPA-¿?-CULLE
TOMA-CO QUECHUA-CULLE

CUADRANTE 3

1.Segmento -ATE Probable Afinidad Lingüística


AYP-ATE ¿?-¿?
JIC-ATE ¿?-¿?
XIC-ATE ¿?-¿?
LLASM-ATE ¿?-¿?

2.Segmento -TE Probable Afinidad Lingüística


AYPA-TE QUECHUA-¿?
JI-CA-TE AGUARUNA-CAT-¿?
LLAS-MA-TE TALLAN-¿?-¿?
SA-LUM-PI-TE AGUARUNA-¿?-COLORADO-¿?
SU-RU-PI-TE COLORADO, CULLE-¿?-COLORADO-¿?
CAN-TE CAT-¿?

3.Segmentos CAN-/GAN- Probable Afinidad Lingüística


CAN-TE(N) CAT-DEN
CAN-LI CAT-QUECHUA
GAN-ZA-PANTA CAT-AGUARUNA-¿?

4.Segmentos CIM-/SIN-/SIM- Probable Afinidad Lingüística


CIM-BUR-ILLA QUECHUA, CULLE-¿?-ESPAÑOL
SIN-VACA QUECHUA-CULLE-QUECHUA
SIN-GO QUECHUA-CULLE
SIM-BI-NUMA QUECHUA-CULLE-SHUAR-SHUAR, PALTA

5.Segmentos -BUR-/-PUL-/ Probable Afinidad Lingüística


-BUL-/-DUR-
CIM-BUR-ILLA QUECHUA-MOCHICA-ESPAÑOL
TI-PUL-CO ¿?-MOCHICA-CULLE
AM-BUL-CO MOCHICA-MOCHICA-CULLE
AN-DU(R)-CO MOCHICA-COLORADO-CULLE
PUL-UN MOCHICA-¿?
CIM-BUR-A MOCHICA-MOCHICA-MOCHICA

6.Segmento -GO- Probable Afinidad Lingüística


CON-GO-LI CULLE-CULLE-QUECHUA
TON-GO DEN-CULLE
QUIN-GO ¿?-CULLE
CON-GO-NA CULLE-CULLE-MOCHICA, TALLAN
SIN-GO QUECHUA-CULLE
ARA-GO-TO(N) COLORADO-CULLE-DEN
7.Segmento -CU- Probable Afinidad Lingüística
CU-JA-CA COLORADO-MOCHICA, COLORADO-CAT
CU-TA-CO COLORADO-COLORADO-CULLE
CU-RILCAS COLORADO-QUECHUA
CU-LIN COLORADO-COLORADO
MA-CU-ANGUE ATACAMEÑO-COLORADO-PALTA

8.Segmento -JA- Probable Afinidad Lingüística


CU-JA-CA COLORADO-MOCHICA, COLORADO-CAT
PIN-CHI-JA-GA DEN, TALLAN-COLORADO-MOCHICA-
MOCHICA
CA-JA-RANA CAYAPA-MOCHICA-TALLAN, MOCHICA
JA-COCHA MOCHICA-QUECHUA
JA-MANGA MOCHICA-MOCHICA

9.Segmento -CA- Probable Afinidad Lingüística


CU-JA-CA COLORADO-MOCHICA, COLORADO-
MOCHICA
CUR-LA-CA MOCHICA-MOCHICA-CAT
CHIL-CA-YA ¿?-AGUARUNA-CAYAPA
SA-CA-LLA AGUARUNA-AGUARUNA-CAYAPA
SA-CA-YA CAYAPA-COLORADO-CAYAPA
PE-TA-CA COLORADO-COLORADO-CAT
MO-JI-CA CULLE, ATACAMEÑO-AGUARUNA-CAT
MUCH-CA-PAN AGUARUNA-¿?-AGUARUNA
CA-JA-RANA CAYAPA-MOCHICA-TALLAN, MOCHICA
CHUR-CA-DA PASTO-¿?-CULLE
PAYA-CA ¿?-CULLE
JI-CA-TE AGUARUNA-CAYAPA-DEN
XI-CA-TE AGUARUNA-CAT

10.Segmento -TA Probable Afinidad Lingüística


CU-TA-CO COLORADO-COLORADO-CULLE
TA-PAL COLORADO, AGUARUNA-¿?
YAN-TA COLORADO-COLORADO, AGUARUNA
PU-TA-GA ¿?-COLORADO, AGUARUNA-MOCHICA
MA-TA-RA ¿?-COLORADO, AGUARUNA-TALLAN,
MOCHICA
CUR-LA-TA MOCHICA-MOCHICA-COLORADO,
AGUARUNA
MA-TA-LA AGUARUNA-COLORADO-MOCHICA,
TALLAN
TA-LAL COLORADO-AGUARUNA

11.Segmento -TACO/-TACA- Probable Afinidad Lingüística


-TAGA
CU-TACO COLORADO, CULLE-AGUARUNA
CHUAL-TACO CULLE, UAL-AGUARUNA
HUAL-TACO CULLE, UAL-AGUARUNA
PE-TACA COLORADO-AGUARUNA
TACA-ALPO AGUARUNA-¿?
PU-TAGA ¿?-AGUARUNA

12.Segmento SAN- Probable Afinidad Lingüística


SAN-CAY ¿?-AGUARUNA
SAN-GRIN ¿?-¿?
SAN-CO ¿?-CULLE

13.Segmento SI- Probable Afinidad Lingüística


SI-PI-A MOCHICA-COLORADO-MOCHICA
SI-MIC MOCHICA-SECHURA, QUECHUA
SI-CUR MOCHICA-MOCHICA
SÍ-CLA-MACHE MOCHICA-¿?-MACHE
SI-LA-MACHE MOCHICA-MOCHICA-AGUARUNA

14.Segmento -PO/PU-/-BU- Probable Afinidad Lingüística


TA-CAL-PO ¿?-¿?-COLORADO
PUN-LUN COLORADO-COLORADO
PU-TA-GA MOCHICA-COLORADO-MOCHICA
YAM-BU-NIQUE COLORADO-MOCHICA-MOCHICA

15.Segmento -ULCO/-URCO Probable Afinidad Lingüística


TIP-ULCO ¿?-QUECHUA
AMB-ULCO ¿?-QUECHUA
AND-URCO ¿?-QUECHUA

CUADRANTE 4

1.Segmento -PAN- Probable Afinidad Lingüística


GAN-ZA-PAN-TA CAT-AGUARUNA-AGUARUNA-¿?
MUCH-CA-PAN AGUARUNA-AGUARUNA-AGUARUNA
LI-PAN-GA ¿?-AGUARUNA-MOCHICA

CUADRANTE 5

1.Segmentos CHUAL-/HUAL- Probable Afinidad Lingüística


CHUAL-TACO UAL, CULLE-AGUARUNA
HUAL-LA-QUILLO UAL, CULLE-MOCHICA-ESPAÑOL
HUAL-ANGA UAL, CULLE-PALTA
HUAL-TACO UAL, CULLE-AGUARUNA
HUAL-INGAS UAL, CULLE-QUECHUA
HUAL-LANCHE UAL, CULLE-¿?

2.Segmentos -JI-/XI- Probable Afinidad Lingüística


JI-JUL AGUARUNA-¿?
MO-JI-CA CULLE-AGUARUNA-CAT
JI-CATE AGUARUNA-CAT
XI-CATE AGUARUNA-CAT
JI-MACA AGUARUNA-CULLE
JI-PLAN AGUARUNA-¿?
JI-PA-RUME AGUARUNA-AGUARUNA, CAYAPA-¿?

3.Segmento -PA- Probable Afinidad Lingüística


PA-SA-PAMPA CAYAPA, AGUARUNA-AGUARUNA-
QUECHUA
PA-YACA CAYAPA, AGUARUNA-AGUARUNA
SA-PA-LACHE AGUARUNA-CAYAPA-¿?
CHA-PA-YA AGUARUNA-CAYAPA-CAYAPA
PA-RA-TO(N) CAPAYA, AGUARUNA-MOCHICA, TALLAN-
DEN
PA-RA-TON AGUARUNA-TALLAN-DEN
PA-RE-TON AGUARUNA-¿?-DEN
JI-PA-RUME AGUARUNA-CAYAPA-¿?
PA-CIRCA AGUARUNA, CAYAPA-QUECHUA IIA
AY-PA-TE(N) ¿?-AGUARUNA, CAYAPA-DEN
PA-LA-YON CAYAPA, AGUARUNA-MOCHICA-¿?

4.Segmento TOMA- Probable Afinidad Lingüística


TOMA-CO ¿QUECHUA?-CULLE
TOMA-YACO ¿QUECHUA?-QUECHUA

5.Segmento -TON-/-TO- Probable Afinidad Lingüística


TON-GO DEN-CULLE
PA-RA-TO(N) AGUARUNA-TALLAN-DEN
PA-RE-TON AGUARUNA-¿?-DEN
PA-RA-TON AGUARUNA-TALLAN-DEN
PIL-TO(N) ¿?-DEN
TO-YA-PITA ¿?-CAYAPA-¿?
ARA-GO-TO(N) COLORADO, SHUAR-CULLE-DEN

6.Segmentos -YAN-/-LLAN-/ Probable Afinidad Lingüística


ÑAN/YAM
YAN-TA COLORADO, CAYAPA, MOCHICA-
COLORADO, AGUARUNA
YAN-CHALA COLORADO, CAYAPA, MOCHICA-
COLORADO, QUECHUA
HUA-LLAN-CHE COLORADO, CULLE-COLORADO,
MOCHICA-COLORADO
HUA-YAN-CHE COLORADO, UAL-COLORADO, MOCHICA-
COLORADO
YAM-BU-NIQUE COLORADO, MOCHICA-¿?-MOCHICA
ÑAN-GA-LI MOCHICA-MOCHICA-¿QUECHUA,
CAYAPA?

CUADRANTE 6

1.Segmentos QUIN-/QUIM-/ Probable Afinidad Lingüística


HUIN-
QUIN-GO ¿?-CULLE
QUI-LAN ¿AGUARUNA?-COLORADO
HUIN-DUM ¿?-¿?

CUADRANTE 7

1.Segmentos GURAN/-BURA Probable Afinidad Lingüística


AU-GURAN AGUARUNA-CULLE
PUN-GURAN MOCHICA-CULLE
GIM-BURA MOCHICA-¿?

2. Segmentos CUM-/CUN- Probable Afinidad Lingüística


CUM-BICUS COLORADO, TALLAN-TALLAN, MOCHICA
CUM-BI-CUS(U) TALLAN-SHUAR-AGUARUNA
CUM-BICUS TALLAN, CULLE-PASTO
CUN-ZAN TALLAN, COLORADO-¿?
CUM-BATA TALLAN-QUECHUA
CUN-GURE TALLAN, COLORADO-¿MOCHICA,
CAYAPA?
CUN-GAYO TALLAN, COLORADO-¿MOCHICA?

3.Segmentos -CUR-/-CUL- Probable Afinidad Lingüística


CUR-ILCAS ¿AGUARUNA, MOCHICA?-QUECHUA
CUR-PAGAY ¿AGUARUNA,MOCHICA?-AGUARUNA,
QUECHUA
CUL-IN MOCHICA-¿DEN?
CUR-LA-TA MOCHICA, AGUARUNA-MOCHICA-
AGUARUNA, COLORADO, MOCHICA
CUR-LA-CA MOCHICA, AGUARUNA-MOCHICA-
CAYAPA, CAT
SI-CUR MOCHICA-MOCHICA, AGUARUNA

4.Segmento -PAGAY Probable Afinidad Lingüística


CUR-PAGAY ¿AGUARUNA, MOCHICA?-AGUARUNA,
QUECHUA
E-PAGAY ¿?-AGUARUNA, QUECHUA
PAGAY AGUARUNA, QUECHUA

5.Segmento HUA- Probable Afinidad Lingüística


HUA-LLA-QUILLO COLORADO-¿CAYAPA?-ESPAÑOL
HUA-MA-LA COLORADO-COLORADO-MOCHICA
HUA-LLAN-CHE/ COLORADO, CULLE-COLORADO,
HUA-YAN-CHE MOCHICA-COLORADO
HUA-JAM-BE COLORADO, UAL-COLORADO, MOCHICA-
COLORADO

6.Segmentos -ANGA-/-ANG- Probable Afinidad Lingüística


HUAL-ANGA CULLE, UAL-PALTA, JIBARO, AGUARUNA
LIP-ANGA ¿?-PALTA, JIBARO, AGUARUNA, SHUAR
MA-CU-ANG-UE ATACAMEÑO, CULLE-COLORADO-PALTA,
JIBARO, AGUARUNA-¿?
Ñ-ANGA-LI ¿?-PALTA, JIBARO, AGUARUNA-¿CAYAPA?
GU-ANGA-PE ¿CULLE?-PALTA-JIBARO,AGUARUNA-
COLORADO

7.Segmentos -DUM/-DO/-BUN- Probable Afinidad Lingüística


HUIN-DUM ¿?-¿DEN?
PIN-DO COLORADO, ¿DEN?-COLORADO, ¿DEN?
YAM-BU(N)-NIQUE COLORADO, MOCHICA-¿DEN?-MOCHICA

8. Segmento -MAN- Probable Afinidad Lingüística


MAN TALLAN, ARAUCANO
A-MAN-CHAS MOCHICA-TALLAN, ARAUCANO-¿?

9.Segmento SU- Probable Afinidad Lingüística


SU-MIR COLORADO, CULLE-¿?
SU-RIL COLORADO, CULLE-¿?
SU-RAL COLORADO, CULLE-¿MOCHICA?
SU-RU-PITE COLORADO, CULLE-¿?-¿AGUARUNA?
SU-CCHI COLORADO, CULLE-MOCHICA

CUADRANTE 8
Los segmentos topónimos presentes en este cuadrante ya han sido analizados
previamente.

CUADRANTE 9

1.Segmento CHUR- Probable Afinidad Lingüística


CHUR-CA-DA ¿PASTO?-COLORADO-CULLE
CHUR-GON ¿PASTO?-CULLE
2.Segmento -GON Probable Afinidad Lingüística
CHUR-GON ¿PASTO?-CULLE
CON-GON-A CULLE-CULLE-TALLAN
CON-GON CULLE-CULLE

3.Segmento -NA- Probable Afinidad Lingüística


CON-GO-NA CULLE-CULLE-MOCHICA
PAS-NA-COTO ¿?-MOCHICA-QUECHUA
PIN-GU-NA ¿DEN?-¿AGUARUNA?-MOCHICA
UR-GU-NA ¿?-¿AGUARUNA?-MOCHICA
CAJA-RA-NA AGUARUNA-MOCHICA-MOCHICA
CHULUCA-NA(S) PASTO-MOCHICA

4.Segmento GUAN- Probable Afinidad Lingüística


GUAN-VI-CHE COLORADO-SHUAR, TALLAN-COLORADO
GUAN-GA-PE COLORADO-MOCHICA-COLORADO
5.Segmentos -VI-/BI- Probable Afinidad Lingüística
GUAN-VI-CHE COLORADO-SHUAR, TALLAN-COLORADO
SI-VI-RI-CUCHA MOCHICA-¿TALLAN?-¿?-QUECHUA
CUM-BI-CUS TALLAN-SHUAR-AGUARUNA
LI-BI(N) ¿?-¿?

6.Segmentos -CHE/-CHI- Probable Afinidad Lingüística


GUAN-VI-CHE COLORADO-SHUAR, TALLAN-COLORADO
HUA-LLAN-CHE COLORADO, CULLE-COLORADO,
MOCHICA-COLORADO
HUA-YAN-CHE COLORADO-COLORADO, MOCHICA-
COLORADO
PIN-CHI-JA-GA COLORADO, ¿DEN?-COLORADO-
MOCHICA-MOCHICA
SU-CHI ¿?-MOCHICA
CHI-LILI-QUE MOCHICA-¿?-¿?

7.Segmento -PAMPA Probable Afinidad Lingüística


PA-SA-PAMPA CAYAPA, AGUARUNA-AGUARUNA-
QUECHUA
AGU-PAMPA ¿?-QUECHUA

8.Segmento SIC-/SIX- Probable Afinidad Lingüística


SIC-SE ¿?-¿?
SIX-SE ¿?-¿?
SIC-UR ¿?-¿?
SIC-LA-MACHE ¿?-MOCHICA-¿?

CUADRANTE 10

1.Segmento -UN Probable Afinidad Lingüística


PUL-UN ¿?-¿?
SAP-UN MOCHICA-¿?

2.Segmento SIMI- Probable Afinidad Lingüística


SIMI-CUCHA QUECHUA-QUECHUA
SIMI-C QUECHUA-¿?

CUADRANTE 11

1.Segmentos -DIN/-BIN Probable Afinidad Lingüística


PUN-DIN MOCHICA-DEN
LI-BIN ¿?-¿?

2.Segmentos SAK-/-QUIR- Probable Afinidad Lingüística


SA(K)-QUIR-AYO MOCHICA-COLORADO-MOCHICA
SA(K)-QUIR-AYUC MOCHICA-COLORADO-MOCHICA
SA(K)-QUIR MOCHICA-COLORADO

CUADRANTE 12

1.Segmentos -GUAY/HUAY- Probable Afinidad Lingüística


ALI-GUAY ¿?-AGUARUNA
HUAY-LLUNGA AGUARUNA-QUECHUA

2.Segmentos -LIN-/LI Probable Afinidad Lingüística


CU-LIN COLORADO-COLORADO
CATU-LIN ¿QUECHUA?-COLORADO
GUITI-LIN-GUN AGUARUNA-COLORADO-¿CULLE?
HUA-LIN-GA(S) COLORADO-COLORADO-¿MOCHICA?
JAI-LIN AGUARUNA-COLORADO
GUITI-LIN AGUARUNA-COLORADO
LIC-TIR ¿?-¿?
A-LI-GUAY ¿?-COLORADO-AGUARUNA
GUITI-LI-GUN AGUARUNA-COLORADO-CULLE
ÑAN-GA-LI MOCHICA-MOCHICA-COLORADO
LI-PANGA COLORADO-SHUAR, MOCHICA
CHI-LI-LI-QUE COLORADO-COLORADO-COLORADO
CON-GO-LI CULLE-CULLE-COLORADO
LI-BIN COLORADO-¿?
LI-VIN COLORADO-¿?
CAN-LI CAT-COLORADO

3.Segmentos -GUE-, -HUE Probable Afinidad Lingüística


CHIN-GUE-LA ¿?-AGUARUNA-MOCHICA
MA-CUAN-GUE ATACAMEÑO, COLORADO, CULLE-¿?-
AGUARUNA
HUE-RE-QUEQUE AGUARUNA-¿?-¿?

4.Segmento -RE- Probable Afinidad Lingüística


HUE-RE-QUEQUE AGUARUNA-¿?-¿?
CUN-GU-RE TALLAN, CULLE-¿CULLE?, AGUARUNA-¿?
PA-RE-TON AGUARUNA, CAYAPA-¿?-DEN

5.Segmentos -JUN-/-GUN- Probable Afinidad Lingüística


CA-JUN-GA CAYAPA, CAT, COLORADO-¿CULLE?-
MOCHICA
PIN-GUN-A ¿DEN?, TALLAN, COLORADO-¿CULLE?-
MOCHICA
UR-GUN-A ¿?-¿CULLE?-MOCHICA
GUITI-LIN-GUN AGUARUNA-COLORADO-¿CULLE?
GUITI-LIN-GUN AGUARUNA-¿?-¿CULLE?

6. Segmento -GU- Probable Afinidad Lingüística


PIN-GU-NA ¿DEN?, TALLAN-AGUARUNA, ¿CULLE?-
MOCHICA
UR-GU-NA ¿?-AGUARUNA, ¿CULLE?-MOCHICA
CUN-GU-RE COLORADO, TALLAN, ¿CULLE?-
AGUARUNA, ¿CULLE-¿?

7.Segmento -LACHE/ Probable Afinidad Lingüística


-LLANCHE/-YANCHE
SAPA-LANCHE ¿MOCHICA?-¿?
HUA-LLANCHE COLORADO-¿?
HUA-YANCHE COLORADO-¿?
SAPA-LACHI AGUARUNA-CAYAPA-¿?

8.Segmento -MACHE Probable Afinidad Lingüística


LAC-MACHE ¿?-¿AGUARUNA?
LAU-MACHE ¿?-¿AGUARUNA?
CLA-MACHE ¿?-¿AGUARUNA?
SI-CLA-MACHE MOCHICA-¿?-¿AGUARUNA?
SI-LA-MACHE MOCHICA-MOCHICA, TALLAN-
¿AGUARUNA?
ULPA-MACHE QUECHUA-¿AGUARUNA?
SU-LA-MACHE ¿?-MOCHICA, TALLAN-¿AGUARUNA?

CUADRANTE 13

1.Segmentos -PITE/-PITA/ Probable Afinidad Lingüística


PETA-

SA-LUM-PITE AGUARUNA-¿?-¿AGUARUNA?
SU-RU-PITE COLORADO, CULLE-¿?-¿AGUARUNA?
TO-YA-PITA ¿?-COLORADO, CAYAPA-¿AGUARUN?
PETA-CA ¿AGUARUNA?-CAYAPA, COLORADO, CAT

CUADRANTE 14

La mayoría de los segmentos diagnósticos ya han sido analizados.

El tercer nivel de análisis, tiene por objetivo agrupar a los segmentos


toponímicos pertenecientes a una misma entidad idiomática, para lo cual deben
cumplir dos requisitos:
- Las isoglosas, de los segmentos toponímicos de recurrentes deberán
coincidir entera o complementariamente en su distribución espacial.
- Los de menor recurrencia deberán tener posibilidad de combinación
con aquellos que cumplan el requisito anterior.

Para verificar estos requisitos, se seguirán los siguientes pasos:


1. Agrupar los segmentos toponímicos que presenten afinidad fonológica,
morfológica y de significado, estableciendo familias de segmentos
toponímicos.
2. Establecer cuáles son las familias o los segmentos toponímicos con
mayor y menor.
3. Diseñar un cuadro de distribución de familias o segmentos
toponímicos de acuerdo al área de recolección de topónimos.
4. Establecer las posibilidades de combinación de los segmentos
toponímicos de menor recurrencia, con aquellos de mayor frecuencia
de aparición.

Seguiremos el método explicado anteriormente.

1. Agrupación de segmentos toponímicos en familias.


a) Los segmentos toponímicos cuyo significado está vinculado al agua, son los más
frecuentes en la muestra. Con probable afinidad con el Culle se encuentran las
siguientes familias de segmentos:
-CON-/-CUM-/CUN-
-GON/-JUN-/-GUN-
-GO-/-GU-/-JO
-CO-/-GO-
-GURAN/-BURA

Vinculados al agua son también los topónimos siguientes:


-YACO En Quechua
-LA-/-GA-/-JA- En Mochica
-NIQUE En Mochica
PI- En Colorado
-NA/-RA-/-A En Tallán
CHIMBI-/-SIMBI/SHIMBE/ En Aguaruna
CAT/CATE/-GOTO En Cat
CA-/GAN- En Cat
ARA-/PI- En Colorado

b) Familia de segmentos con posible significado asociado a "cerro":


-TE/-TON-/-TO-/DIN/-BIN/PIN- En Den
-ULCO/-URCO/-CIRCA En Quechua
-PO/PU-/-BU- En Mochica
-CHUR- En Pasto
-SU- En Colorado
-LIN-/LI En Colorado
-GUE-/-HUE En Aguaruna
-ATE

c) Familia de segmentos con significado asociado al fuego:


-MO- En Culle
-JI-/XI- En Aguaruna

d) Segmentos con significado asociado a pampa o llanura son:


-MAL- En Chacha
-PAMPA En Quechua o Culle
-CHUAL-/-HUAL- En UAL, Culle o Chacha

e) La familia de segmentos con significado asociado a términos de parentesco:


-SA- En Aguaruna
-MAN-/NAN-IÑAN- En Tallán, Colorado y Mochica
-MA-/-MANGA-/-ANGA-/-ANG- En Cayapa, Shuar, Palta y Aguaruna.
-PE-/PI- En Colorado
-TA- En Aguaruna o Colorado
-VI-/-BI En Shuar
CHE-/-CHI En Mochica

f) Familia de segmentos asociados a la realización de acciones:


-TACO/-TACA-/-TAGA En Aguaruna
-PA- En Aguaruna
TOMA- En Quechua
SIMI En Quechua
-QUIR En Colorado

g) Familia de segmentos asociados a elementos del firmamento:


SI- En Mochica
-PA- En Cayapa
SÚ- En Culle

h) Familia de segmentos asociados a calificativos:


HUA- En Colorado
GUAN En Colorado
CHE-/-CHI- En Colorado
-PAN- En Aguaruna

i) Familia de segmentos asociados al término "casa"


-YAN-/-LLAN/-ÑAN

j) Los siguientes segmentos no tienen una acepción confiable:


PIL-
CHA-
CIM-/SIN-/SIM
-BUR-/-PUL-/-BUL-/-DUR-
SAN
QUIN-/QUI-/HUIN-
-CUR-
-PAGAY-
-DUM/-DON/-BUN, posiblemente asociado a "cerro" en DEN (15)
-RE-
-LA CHE/-LLANCHE/-YANCHE
-MACHE, ver (17)
-PITE/-PITA
-GAPE
Algunos de estos segmentos, de dudoso significado, ya han sido registrados
por Zevallos (1944), tales como: -BUR-, -CUR-, -DUR-, -PITE, -ACHE, -LI, -APÉ, -
ULU-. El segmento -CHE fue registrado por Ramos (1950a). Otros segmentos
como -IS-, -UR-, -ATE-, -LIN-, han sido registrados por Mendoza (Comunicación
Personal, 1996).

2. A continuación veremos cuáles son los segmentos toponímicos con mayor y


menor frecuencia de aparición, a partir de un conteo simple, ordenados de mayor
a menor tendremos el siguiente cuadro:

FRECUENCIA
DE APARICIÓN SEGMENTOS TOPONÍMICOS
12 SA-; -CA-
10 -MA-; -GA-; -PA-
9 -LA-
8 -CO-; -TA-
7 -TE; -JI-/XI-
-RÁ-; -BUR-/-PUL-/-BUL-/-DUR-; -GO-
-TACO/-TACA-/-TAGA; -YAN-/-LLAN-/ÑAN-
6 CHUAL-/-HUAL; -CUR-; -NA; -CHE/-CHI; -LIN-
MACHE
-LAN-; -MANGA-; -PE-; -CU-; -JA-
5 SI-; -TON-/-TO; CUM-/CUN-; -ANGA-/-ANG-
SU-; -VI-/-BI-; -JUN-/-GUN-
CHIMBI-/SIMBI-/SHIMBE/SIMI-; -MAL-; -CHA-
4 CIM-/SIN-/SIM-; -PO/PU-/-BU-; HUA-; SIC-/SIX
PITE/-PITA; -A
MO-; PIN-; -CON; NAN-/ÑAN
CAN-/GAN-; SAN-; -ULCO/-URCO; -PAN-
3 QUIN-/QUI-/HUIN-; -GURAN/-BURA; -PAGAY
-DUM/-DON/-BUN-; -GUE-/-HUE; -RE-
-GU-; -LACHE/-LLANCHE/-YANCHE; -ATE
ARA-; PIL-; TOMA-, -MAN-; CHUR-
2 GUAN-; -PAMPA; -UN, SIMI-,; -DIN/-BIN;
SAK-; -QUIR-; -GUAY/HUAY-; -GON-
1 JO-; -NIQUE; -CIRCA; -CATE; -GOTO
-GAPE, -CHUCO

CUADRO N° 99 : FRECUENCIA DE SEGMENTOS TOPONIMICOS

Ordenado por familias de segmentos, considerando fonología y morfología, de


mayor a menor, tenemos el siguiente cuadro:
FRECUENCIA PRINCIPALES FAMILIAS DE SEGMENTOS TOPONÍMICOS
DE APARICIÓN

31 -CA-/-GA-/-JA-/-CATE/CAN-/GAN-

27 -LÁ-/-RÁ-/-NÁ/-Á/ARA-

24 -CO-/-GO-/-CU-/-GU/-JO/-GOTO

22 LI/-LIN-/CIM-/SIN-/SIM-/PIN-/-DIN/BIN/PIL-/
VI-/-BI

17 SA-/SAN-/SAK-

16 -MA-/TOMA-/-MAL-

15 CUM-/CUN-/-JUN-/-GUN-/-CON/-GON

-TA-/-TACA-/-TAGA/-TACO
14 -BUR-/-PUL-/-BUL-/-DUR/-CUR-/-CHUR-
-TE/-ATE/-PITE/-PITA
CHUAL-/-HUAL/HUA-/GUAN-/-GUAY/-HUAY

13 -YAN-/-LLAN-/ÑAN-/-LAN/NAN-
-PA-/-PAN-

12 -MANGA-/-ANGA-/-ANG-/MAN
-TON-/-TO/-PO/PU-/-BU-/-DUM/-DON/-BUN-

9 SI-/SIC-/SIX-

7 -JI-/XI-

CUADRO N° 100 : FRECUENCIA DE FAMILIAS DE SEGMENTOS


TOPONIMICOS

Los segmentos que no aparecen en el cuadro anterior son los menos recurrentes
en el área investigada.

3. Antes de continuar con las apreciaciones respecto a la distribución geográfica de


los segmentos o familias de segmentos, es necesario indicar que dicha distribución
es válida solamente para el área investigada, pues si se ampliara dicha área
encontraremos que la distribución variaría. Si la muestra fuera todo el
departamento de Piura, o el norte del Perú y el sur del Ecuador, tendríamos otra
distribución de segmentos. La distribución geográfica de las entidades
idiomáticas, en el área investigada, tiene las siguientes características :

a) La familia de segmentos con mayor frecuencia de aparición -CA-/-


GA-/-JA-/-CATE/CAN-/GAN-, se halla más densamente distribuida
en el sur del área investigada. Los segmentos CAN-/GAN-, se halla en
el norte del área investigada. El segmento -GA- presenta mayor área
de distribución, es más frecuente en el sur.

b) La familia de segmentos -LÁ-/-RÁ/ARA-/-NÁ/-Á, se halla distribuida


homogéneamente en los extremos norte y sur del área investigada,
pero no en el centro, en donde se muestra ausente. El segmento más
frecuente de esta familia, -LÁ-, está más homogéneamente distribuido
en el sur.

c) La familia de segmentos -CO-/-GO-/-CU-/-GU/-JO/-GOTO, se halla


concentrada principalmente en el norte del área. El segmento -CO-, el
más frecuente de esta familia, se halla casi exclusivamente en el norte
del área, lo mismo ocurre con los segmentos -GO-/-CU-/JO-/-GOTO.
El segmento -GU- es exclusivo del sur del área.

d) La familia de segmentos -LI/-LIN-/CIM-/SIN-/SIM-SI-/SIC-/SIX-


/PIN-/-DIN/-BIN/PIL-/-VI-/-BI, podría estar integrada por
subfamilias, algunas de las cuales son más frecuentes en el sur. El
segmento -LIN- es exclusivo del sur del área. Aunque el segmento -LI-
se encuentra en el norte, es mucho más frecuente en el sur. Los
segmentos CIM-/SIN-/SIM- son casi exclusivos del área norte,
mientras el segmento SI- es exclusivo de los extremos norte y sur; los
segmentos SIC-/SIX- aparecen en el sur del área. Los segmentos -VI-/-
BI- se encuentran distribuidos homogéneamente en el área
investigada. El segmento PIN- aparece mas frecuentemente en el sur.
Los segmentos -BIN/-DIN, se hallan en el centro y sur del área
investigada. El segmento PIL- está homogéneamente distribuido en
toda el área.

e) La familia de segmentos SA-/SAN-(SACK)- podría estar constituído


por subfamilias. Torero (1993: 458) sostiene que el segmento final -SA
ó -ZA no sería jívaro sino Candoshi. El segmento inicial SA- aparece
sólo en el sur y norte del área investigada. El segmento SAN- se
distribuye homogéneamente en el área, mientras el posible segmento
SAK- es típico del sur.

f) La familia de segmentos -MA-/-MAL-/TOMA-, podría también estar


constituida por subfamilias, su caracterización no es clara, pues se
combina con varias lenguas. El segmento -MA- aparece en los
extremos norte y sur del área, mientras el segmento TOMA- aparece
sólo en el centro. El segmento -MAL- es más frecuente en el norte
que en el sur.

g) La familia de segmentos CUM-/CUN-/-JUN-/-GUN-/-CON-/-GON-,


está distribuida casi homogéneamente en el área investigada. Los
segmentos CUM-/CUN- aparecen más frecuentemente en el sur que en
el centro del área, no se le encuentra en el norte. Los segmentos -JUN-
/-GUN- son exclusivos del sur del área. Los segmentos -CON-/-GON-
se encuentran en el norte y centro del área investigada.

h) En la familia de segmentos -TA-/-TACO-/-TACA-/-TAGA, el


segmento -TA- se halla homogéneamente distribuido en el área. Los
segmentos -TACO-/-TACA-/-TAGA, se encuentran principalmente en
el norte y centro del área.

i) La típica familia de segmentos -BUR-/-PUL-/-BUL-/-DUR-/-CUR-


/CUL-/CHUR-/-JUL podría estar integrada por subfamilias que se
distribuyen en determinadas zonas del área. Los segmentos -BUR-/-
PUL-/-BUL-/-DUR- son casi exclusivos del norte del área, excepto el
segmento -PUL- pues se le encuentra tanto en el norte como en el sur.
Los segmentos -CUR-/CUL-, aparecen en el centro y sur del área pero
no en el norte. El segmento CHUR- destaca en el límite entre el centro
y el sur. El solitario segmento -JUL-, es registrado en el límite entre
norte y centro.

j) La familia de segmentos -MACHE/-LACHE/-LLANCHE/-YANCHE/-


CHE/-CHI, todos ellos segmentos finales, podría estar integrada por
subfamilias, distribuidas en el sur del área. El segmento -MACHE es
exclusivo del área sur, lo mismo ocurre con los segmentos -LACHE/-
LLANCHE/-YANCHE. Los segmentos -CHE/-CHI se encuentran
solamente en el sur del área.

k) La familia de segmentos -TE/-ATE/-PITE/-PITA/PETA-, aparece en


el norte y sur del área. Los segmento -ATE y -TE se encuentran en el
sur y norte del área.

l) La familia de segmentos CHUAL-/-HUAL/HUA-/GUAN-/-GUAY/-


HUAY es casi exclusiva del sur del área investigada. Los segmentos
CHUAL-/HUAL- se distribuyen en el centro y sur del área. El
segmento HUA- es casi exclusivo del sur, al igual que el segmento
GUAN-. Los segmentos -GUAY/-HUAY también son exclusivos del
área sur.

m) La familia de segmentos -YAN-/-LIAN-/ÑAN-/NAN-/-LAN/YAM- se


distribuye casi homogéneamente en el área investigada. El segmento -
LAN, aunque aparece en toda el área, es más frecuente en el sur. El
segmento NAN- destaca en el norte y sur del área.

n) La familia de segmentos -PA-/PAN-, se distribuye casi


homogéneamente en el área investigada. El segmento -PA- es más
frecuente en el sur que el norte y centro del área.

ñ) La familia de segmentos -MANGA-/-ANGA-/-ANG-/MAN-/-MANG-


se distribuye casi homogéneamente en toda el área. Los segmentos -
MANGA-/-MANG- aparecen en el norte y sur del área investigada.
Los segmentos -ANGA-/-ANG-, son menos frecuentes en el norte. El
segmento MAN destaca en el centro del área.

o) La familia de segmentos -TON-/-TO/-PO/PU-/-BU-/-DUM/-DO/-BUN,


aparece distribuida casi homogéneamente en el área. Los segmentos -
PO/PU-/-BU-, son más frecuentes en el sur que en el norte.

p) La familia de segmentos -JI-/XI- se encuentra en el centro y sur del


área investigada.

q) El segmento SU- aparece en el centro y sur del área.

r) Los segmentos CHIMBI-/SIMBI-/SHIMBE/SIMI- se encuentran casi


homogéneamente distribuidos en el área.

s) El segmento MO- aparece en el norte y centro del área. Los


segmentos -ULCO/-URCO son exclusivos del norte. Los segmentos
QUIN-/QUI-/HUIN- y GURAN/-BURA se distribuyen
homogéneamente en el área. El segmento -PAGAY se localiza en el
centro del área. Los segmentos -GUE-/-HUE se encuentran en el norte
y sur del área. El segmento -RE- es exclusivo del sur del área.

4. En el siguiente cuadro se apreciará las posibilidades de combinación de los


segmentos de menor frecuencia (1 ó 2 apariciones) con aquellos que aparecen
con mayor frecuencia (9-31 apariciones).
SEGMENTO TO CO CHA CON CA GA PUN LI BU PA JI ARA GUAN

ARA- X

PIL- X X

TOMA- X

-MAN- X

-CHUR- X

GUAN- X

-UN

-DIN/-BIN X X

SAK-

-QUIR

GUAY/HUA X

-GON- X

JO-

-NIQUE X

-CIRCA X

-CATE X

-GOTO X

-GAPE X

-CHUCO X

CUADRO N° 101 : POSIBILIDADES DE COMBINACION DE SEGMENTOS


TOPONIMICOS
Con excepción de los segmentos -UN, SAK-, -QUIR, JO-, la mayoría de
segmentos con menor frecuencia de aparición tienen posibilidades de combinación
con aquellos que aparecen más frecuentemente.
Para identificar un área toponímica se requiere sólo de un segmento
toponímico que se vincule con otros, cruzándose tres variables: lingüística
(segmentos toponímicos), demarcación territorial (comunidades campesinas) y
división geográfica (por cuencas que definen zonas). Para identificar un área
idiomática, y por ende una lengua, se utilizarán dos criterios:

i. Que esté representada pon un conjunto de componentes o segmentos


toponímicos espacialmente vinculables, presentes en determinada
zona.

ii. La existencia de material escrito de dicha lengua, permitirá


identificar un área idiomática con una determinada
lengua.

La predominancia de algunos segmentos toponímicos las zonas norte,


centro y sur del área investigada se expresa en el siguiente cuadro:
SEGMENTOS ZONAS
TOPONÍMICOS
SUR CENTRO NORTE
CAN-/GAN- X
-RA/ARA-/-NÁ/-A X X
-LA- X
-GA-/-JA-/-CATE X
-CO/-GO-/-CU-/JO-/-GOTO X
-GU- X
-LIN-/-LI- X
CIM-/SIN-/SIM- X
SI- X X
SIC-/SIX- X
PIN- X
-BIN/-DIN X X
SA- X X
SAK- X
-MA X X
TOMA- X
-MAL- X
CUM-/CUN- X
-JUN-/-GUN- X
-CON-/-GON- X X
-TACO-/-TACA-/-TAGA X X
-BUR-/-BUL-/-DUR-
-CUR-/CUL-
-MACHE/-LACHE/-LLANCHE
-CHE/-CHI
-ATE/-TE
-PITE/-PITA/PETA-
CHUAL-/HUAL-
HUA-/GUAN-/-GUAY/-HUAY X
-LAN X
NAN- X X
-PA X
X X
X X
X
X
X X
X X
X X
X
X
X X
-RE- X
CUADRO N° 102 : PREDOMINANCIA DE SEGMENTOS
TOPONIMICOS
En el cuadro anterior no se han registrado los segmentos que se distribuyen
casi homogéneamente en las tres zonas definidas por las cuencas hidrográficas. Se
observa que algunos segmentos son casi exclusivos de alguna zona, estableceremos
vínculos espaciales con otros segmentos presentes en dicha zona:

- Segmentos exclusivos de la Zona Sur son: LA-, -GA-/-JA-/ -


CATE; -LIN-/-LI-; SIC-/SIX-; PIN-; -GU-/CUM-/CUN-/-JUN-/
-GUN-; -MACHE/-LACHE/-LLANCHE; -CHE/-CHI; -
PITE/PITA/ PETA-; GUA-/GUAN-/-HUAY-/-GUAY; -LAN; -
PO/PU-/-BU-; -RE-

- Segmentos exclusivos de la Zona Central son: TOMA-, MAN; -


PAGAY.

- Segmentos exclusivos de la Zona Norte son: CAN-/GAN-; -


CO/-GO-/-CU-/-GOTO; CIM-/SIN-/SIM-; -MAL-; -BUR-/-
BUL-/ -DUR-; -ULCO/-URCO; -LINGA.

A continuación definiremos, geográfica y políticamente, las zonas donde se


distribuyen los segmentos toponímicos:

- Zona Norte: El este de la provincia de Ayabaca, en la cuenca del


Quiróz y una pequeña parte del río Canchis (Chinchipe).

- Zona Centro: El este de la provincia de Pacaypampa, en la cuenca del


Quiróz; parte del oeste de la provincia de Carmen de la Frontera, en
la cuenca del río Canchis (Chinchipe).

- Zona Sur: Parte del oeste de la provincia de Carmen de la Frontera,


en la cuenca del río Canchis (Chinchipe); provincia de Huancabamba,
en las cuencas de los ríos Huancabamba y Piura; norte de las
provincias de Sondor y Sondorillo, en la cuenca del río Huancabamba.

En el área investigada es posible distinguir las siguientes entidades


idiomáticas:

A. Area toponímica CAT: Representada principalmente en la Zona


Norte por los segmentos CAN-/GAN- y -CO/-GO-/-CU-/-GOTO/JO-, y
en la Zona Sur por -JA-/-GA-/-CATE. El CAT ha sido caracterizado
por Torero (1989). Pese a cumplir el primer registro para constituir
un área idiomática, no cumple por el momento con el segundo
requisito.

B. Area idiomática CULLE: Representada principalmente en la Zona


Sur por los segmentos -LINGA, -CHUCO, -DA, -GU-/CUM-/CUN-/-
JUN-/-GUN-, SU-, -GURAN. Mayor área de distribución tienen los
segmentos CULLE, CON-/GON/-GO/-CO, MU-/MO-, SIM-/CIN-
/SIM-. El segmento -LINGA parece estar relacionado al área
toponímica LIN.

C. Area toponímica DEN: Representada aisladamente por los segmentos


-DIN, -TO(N), -DO(N), -TE(N), -DUM.

D. Area idiomática CHACHA: Representada por los segmentos -MAL, y


posiblemente -CHA- y -GAPE, se le encuentra principalmente en el la
Zona Norte.

E. Area idiomática UAL: Representada por los segmentos


CHUAL/HUAL, en el Centro y Sur del área.

F. Area idiomática MOCHICA: Representada por los segmentos SI-, -


PO/PU-/BU-, -NIQUE, SA-, CUR-, entre otros. Se encuentra
ampliamente distribuida por el área, principalmente en el Sur.

G. Area idiomática JIVARO: Representada por las actuales lenguas


AGUARUNA y SHUAR, y en tiempos prehispánicos por el extinto
PALTA. Destaca la familia de segmentos: -MANGA-/-ANGA-/-ANG-
/MAN-/MANG-, NUMA, que está emparentada con el MOCHICA.
H. Area idiomática TALLAN: Representada por los segmentos Á/-LA/-
RA, CHE-/CHI-, CUM-/CUN-. Aparece principalmente en el Sur del
área.

I. Area idiomática SECHURA: Escasamente representado.

J. Area toponímica UR: Representada por la familia de segmentos -


BUR-/-BUL-/-DUR/-DUL, se encuentra principalmente en el Norte;
pero se encuentran variantes como -CUR-/-CUL-, PUL-, CHUR, en el
Centro y Sur.

K. Area toponímica ATE: Representada por los segmentos -PATE y


-MATE. Podría estar emparentada con el CAT.

L. Area toponímica LIN: Representada por los segmentos -LIN-/-LI-


/LIC-. Es frecuente en el Sur del área.

M. Area toponímica ACHE: definida por los segmentos -MACHE/-


LACHE/-LLANCHE. Se localiza en el Sur del área.

N. Area toponímica PIT: Definida por los segmentos -PITE; -PITA; -


PETA. Aparece principalmente en la Zona Sur.

Ñ. Areas toponímicas norteñas: Representadas por segmentos


correspondientes a las lenguas habladas en territorio del actual
Ecuador. Destacan el COLORADO (-LAN-, -DO, -CHI-, -GUA-),
PASTO (CHUR-, CHULUCA-), CAYAPA y ATACAMEÑO.

Es posible que existan otras áreas toponímicas, cuyas combinaciones


definirían áreas idiomáticas, pero determinar esto implicaría aumentar el área de
investigación. Para hacer válido nuestro planteamiento hemos registrado topónimos
en zonas vecinas al área investigada, que corroboran las áreas toponímicas
planteadas aquí, veamos:
- PIT: Arraypite, Pite, Casapite, Huarhuarpite, Surpite, Tullapite,
Yupita, Surupite.

- UAL: Chichaual, Cucahual.

- Un área toponímica que no aparece registrada en el área investigada,


pero si en zonas vecinas es el área IS, definida por los segmentos -
QUIS, -GUIS, -IS (Torero 1989), se encuentran variantes, como los
segmentos -BES, -NIZ, -RIS, -PIS, -GUES (Mendoza, comunicación
personal, 1996).

Algunos topónimos correspondientes a áreas idiomáticas, registradas en las


proximidades del área investigada son descritas a continuación:

- CULLE: Cuchinday, Saconday, Salucun.

- MOCHICA: Silagua, lalangues, Cuñala, Añalque, Nangay, Palala,


Salala.

- CHACHA: Hualapampa, Hualahuala.

- PALTA, JIVARO: Manga Vieja, Mango, Yapango, Yamango,


Mangas, Jamanga, Mangamanguilla.

- SECHURA: Posiblemente representado por los topónimos del área


UR.

- TALLAN: Pingola, Pulun, Ulunche, Cungayo, Cunli, Ñuma, Locute,


Namiyo, Yupita, y por algunos topónimos del área UR.

- CAT: Sicacate, Singucate, Chicuate, Sacat, Sicate, Catuyal, Catumay,


Cataluco, Sacatil, Caganan, Lingán, Culucan, Huayacan
- DEN: Tencula, Paltón, Huindon, Huinton, Tongo, Tondopa, Angula,
Pindo, Tun dun, Tonsungara, Tongorrape, Winton

- UR: Pichandul, Pabur, Yodur, Dotor, Mandor, Yambur, Jambur,


Mancucur, Sechura, Sichulqui, Tapul, Cuñicul, Culqui, Surpampa,
Tapul, Culco, Culcan, Tulman, Curirco, Pulum, Curinga, Curilque,
Cacur, Culcas, Indur, Mancururur, Mululo, Sichulain, Surpite,
Zuricara, Pashu, Cuculiche, Ulumcha,

- ATE: Marate, Huamarate, Saguate, Yaguangate.

LIN: Tunali, Lachallín, Catalin, Tailin, Chalin, Pichilingues, Callingara, Pichilin,


Silincho, Lingán, Pingola, Tailines,

- ACHE: Malache, Calalache, Culalmache.

iii) CONCLUSIONES

Al anexar los Inca la Sierra de Piura a sus dominios, encontaron una


compleja realidad lingüística, a la cual contribuyeron mediante la reintroducción
del quechua y la instalación de mitimaes provenientes de diversas regiones, los
cuales hablaban sus respectivas lenguas de origen, además del quechua. Esta
compleja realidad lingüística empieza a configurarse durante el Período Intermedio
Temprano (Torero 1989), con la presencia del CAT, DEN, CHACHA, CULLE,
TALLAN, SECHURA, MOCHICA, PALTA, JIVARO, y por lenguas representadas
por las áreas toponímicas UR, ATE, LIN, ACHE, PIT, UAL, IS. Presencia
producida por antiguas migraciones de sociedades del norte y el este, que en algunos
casos emplearon el territorio como zona de tránsito, y en otros se asentaron.
El CAT, ha sido planteado por Torero (1989: 243) como idioma de relación
a fines del período Intermedio Temprano; el CAT en el norte de la sierra de Piura se
encuentra relacionado principalmente con el MOCHICA y el PALTA-JIVARO,
siendo estas dos lenguas las que predominaron localmente; similar rol al CAT
cumplió el CULLE para el sur de la sierra de Piura, relacionándose con el
COLORADO, y el MOCHICA. Que el CAT haya sido un vehículo de comunicación
durante la primera parte del Horizonte Medio, es una hipótesis que se puede probar
para la sierra de Piura; pareciera que el CAT y el CULLE se mantuvieron como
idiomas de relación. De la Epoca 2 del Horizonte Medio, parece datar la
introducción de la variedad Quechua I o Proto Quechua (Mendoza 1992, 1993;
Hocquenghem 1989), evidenciado por los segmentos -IRC, y por los fonemas
SH/CH, con mayor presencia en el sur de la sierra de Piura.
Durante el Período Intermedio Tardío, a la compleja realidad descrita para
el Período Intermedio Temprano, se añadió la presencia del Quechua; los espacios
lingüísticos están mejor definidos, así el CAT mantiene su presencia en el norte de la
Sierra de Piura, convive con el CULLE y el MOCHICA en el sur, el CAT se
relaciona con el CHACHA en el norte de la sierra piurana.
Destaca la fuerte presencia del PALTA-JIVARO, vinculado por una parte
al MOCHICA y al DEN en el Sur, y por otra al LIN (posiblemente emparentado con
el norteño COLORADO), ATE y al UR en el norte. Esto indicaría que mientras el
CULLE y CAT tienen características de lenguas de relación panregional, el
PALTA-JIVARO es la lengua regional, que ya desde el Período Intermedio
Temprano se relaciona con el MOCHICA, en dirección sur-norte, y con el TALLAN
y SECHURA, en dirección este-este. El PALTA-JIVARO habría influido
decididamente el TALLAN Y SECHURA, desde su formación. Cabello de Balboa
relata que los tallanes afirmaban proceder de las montañas, entendidas como Ceja
de Selva.

La compleja realidad lingüística de la Sierra de Piura, comprendida por la


cuenca del Quiróz y Chira, se sustenta etnohistóricamente por la presencia de tres
naciones: Caxas, Ayahuaca y Calvas, conformadas a su vez por diversas naciones.
Mucho más compleja era la realidad imperante en el sur de la Sierra de Piura,
principalmente en las cuencas del Canchis y Huancabamba, complejidad
corroborada por Garcilazo: "la presencia de Huancabamba, grande y poblada de
mucha gente, empero de diversas naciones y lenguas; vivían divididas, cada nación de
por sí" (Garcilazo de la Vega 1959: 447).
En la cuenca del Huancabamba, que tiene un substrato PALTA-JIVARO,
además del CULLE y el MOCHICA, se distinguen lenguas representadas por las
entidades idiomáticas ACHE, PIT, UR, TALLAN, entre otros.
La instalación de mitimaes, la reintroducción del QUECHUA, en tiempo de
los Inca, posteriormente la introducción del ESPAÑOL durante la invasión europea
y la etapa republicana, han contribuido a la desaparición de las lenguas preinca y a
incrementar la complejidad lingüística existente, dejándonos como evidencia los
topónimos para tratar de reconstruir los procesos lingüísticos e históricos de dichas
sociedades.
ANEXO 2: INVENTARIO DE FORMAS, TAMAÑOS, COLORES
Y DISEÑOS DE LA CERAMICA DE CAXAS

En este anexo describiremos las características de los fragmentos cerámicos


registrados en Caxas principalmente los bordes, a partir de la morfología de los
mismos se han definido tipos de bordes, algunos de los cuales han podido ser
correlacionados con las formas de cerámica Inca registradas en Cuzco (Rowe 1944).
El método empleado en la descripción es explicado en el item referido al Trabajo de
Gabinete, en el Capítulo II de la tesis.
Una de las principales dificultades que afrontamos al analizar el material
cerámico fue distinguir algunas formas de la cerámica típicamente Inca de la
cerámica local tardía, pues previamente a nuestro trabajo no existía un muestrario
de formas cerámicas locales. A este problema se unía el problema del sustento
estratigráfico de la muestra de Caxas, donde la cerámica recolectada provenía de
una chacra de cultivo bastante reciente (Sector J), próxima al acllahuasi. A una
idéntica situación se enfrentó D'Altroy (1981: 74) en Hatun Xauxa, quien concluye
que una colección de superficie en una chacra de cultivo produciría esencialmente el
mismo material que una excavación superficial, pues los niveles de deposición no
exceden de 30 a 40 cm. Esta capa de 30 cm. en la chacra de cultivo de Caxas, debe
proporcionar material cerámico tardío, que incluye tanto cerámica Inca como
cerámica local.
La plena identificación de la cerámica típicamente local, durante el Período
Intermedio Tardío, es una tarea que asumiremos en el futuro, por ahora esperamos
contribuir con la caracterización de algunos bordes.

BORDE TIPO A1
Esta forma de borde corresponde, en su mayoría, a urpus o aribalos Inca pero
también a jarras de tradición local, la muestra consiste de 45 fragmentos de bordes.
Tras haber analizado la posible duplicidad de bordes, el número de aribalos enteros
variaría de 23 a 36. De los 45 bordes analizados, 9 presentaban el apéndice tipo
oreja, en sus tres variantes (cerrada, abierta y bilóbulado). Los tipos de labios que
predominan son redondeados y rectos.
El diámetro de la abertura de los bordes varía de 60 mm. a 280 mm., de
acuerdo a la relación H=3.5 d, deducimos que las alturas (H) fluctúan entre 210 y
980 mm. (21 cm. - 98 cm.). El diámetro de abertura (d) varía principalmente de 13 a
26 cm. Con respecto al diámetro mayor del cuerpo (D), empleando la relación
D=2.5d, éste fluctuaría de 15 a 70 cm., encontrándose la mayor parte de ellos en el
rango de 32.5 y 65 cm. El ángulo promedio entre la horizontal y el borde se
encuentra comprendido en el rango de 10° y 28°. Los bordes empleados como
diagnósticos constituyen un porcentaje del total del borde, denominaremos a este
porcentaje “equivalente de borde”. El equivalente de borde varía entre 4% y 25%,
siendo los bordes diagnósticos confiables (los mayores del 5%) un total de 39.
Las partículas (plásticas y antiplásticas) y sus tamaños máximos, que
conforman la pasta son: carbonatos (3 mm), cuarzo (5 mm.), pizarras (5 mm), mica,
roca molida (4 mm.), cristales grises, cristales negros, en ese orden. En las pastas
predominan los colores: gris, marrón y anaranjado. Predomina la cocción oxidante
sobre la cocción reductora.
Con relación al tipo de tratamiento superficial, el engobe predomina sobre el
alisado y el bruñido, destacan las tonalidades de marrón, blanco y anaranjado. En la
superficie sin engobe predominan las tonalidades de gris, marrón y anaranjado. En
19 fragmentos se presenta decoración, en nueve se empleó decoración con pintura
positiva (predominan los colores marrón oscuro, blanco y negro), en uno se empleó
el pastillaje. En cuanto a los diseños, se distinguen dos motivos que destacan las
bandas horizontales y los triángulos.

BORDE TIPO A2
La muestra analizada estuvo constituida por 15. El diámetro de abertura varía
de 9 a 24 cm., pero la mayor parte de ellas se halla comprendido en el rango de 12 a
14 cm. Los labios recurrentes son de los tipos redondeado, recto y ojival. El
espesor de los bordes varía entre 3 y 10 mm. Aplicando la relación H=0.2 d, donde
“H” es la altura del plato y “d” el diámetro de abertura, las alturas de los platos
fluctuarían entre 1.8 y 4.8 cm., la mayor parte entre 2.4 y 2.8 cm.. El equivalente de
borde está comprendido en el rango de 6% a 18%. El ángulo formado entre el borde
y la horizontal varía de 26° a 57°.
Las partículas (plásticas y antiplásticas) y sus tamaños máximos presentes en
la pasta son: carbonatos (1 mm.), pizarras (4 mm.), cuarzo (3 mm.), cristales grises
(1 mm.), roca molida, en ese orden. En los colores de la pasta, destacan las
tonalidades de anaranjado y gris sobre las tonalidades de marrón. Predomina la
cocción oxidante sobre la cocción reductora.
En el tipo de tratamiento superficial destaca el engobe sobre el alisado. Los
colores que predominan en la superficie externa, son las tonalidades de marrón
sobre las de anaranjado y gris. En el engobe predominan las tonalidades de
marrón, en algunas casos el engobe se aprecia internamente. Ningún fragmento
analizado presenta decoración. Considero que los platos de dimensiones más
pequeñas pudieron ser empleados en actividades sagradas, a diferencia de las más
grandes que parecen estar destinadas a fines domésticos.

BORDE TIPO A3
La muestra estuvo conformada por 13 fragmentos de borde. Esta forma de
borde, corresponde a una vasija abierta destinada posiblemente a ofrendas,
denominada vaso o kero. El labio recto es más frecuente que el redondeado y el
medio ojival. El borde se caracteriza por ser recto y evertido hacia afuera. El
diámetro de abertura varía de 9 a 17 cm. La altura de esta forma variaría entre 9.9y
18.7 cm..
Las partículas presentes en la pasta y sus tamaños máximos son
principalmente: pizarras (4.5 mm.), carbonatos (1,5 mm.), cuarzo (3 mm.), cristales
grises, cristales negros y mica. Predominan en la pasta las tonalidades de gris frente
las tonalidades de marrón, anaranjado rojizo y rosa. La cocción más frecuente es la
reductora, frente a la oxidante.
El engobe es más frecuente que el alisado, el bruñido y el pulido. Los colores
apreciados en la superficie son principalmente el gris, negro, marrón y anaranjado
rojizo. Respecto al color del engobe, predominan las tonalidades de marrón, sobre
el anaranjado y el negro. Ningún fragmento presentó decoración.

BORDE TIPO A4
la muestra estuvo integrada por 41 bordes, que corresponde a ollas de borde
angular. Creo que esta forma corresponde a la tradición local de la elaboración de
ollas. Los labios redondeados son mucho más frecuentes que los ojivales. El
diámetro de abertura varía en el rango de 10 a 30 cm., la mayor parte está
comprendida entre 10 y 22 cm. El equivalente de borde de las vasijas varía entre
45% y 19%. El ángulo formado entre la horizontal y la primera curvatura del borde
oscila entre 65° y 137°, la mayor parte oscila de 79º a 114°. En cuanto al espesor de
las paredes, este varía entre 3 y 15 mm.
Las partículas predominantes en la pasta son: cuarzo (5 mm.), pizarras (5
mm), carbonatos (2 mm), cristales negros (¿9 mm?), mica, roca molida (4.5 mm.) y
oxido de fierro (3 mm.). Destacan en la pasta los colores oscuros: gris claro y oscuro,
marrón grisáceo y negro. Respecto a la cocción predomina la cocción reductora y
reductora defectuosa sobre la cocción oxidante.
En el tipo de tratamiento superficial destacan el engobe, bruñido, alisado y
pulido, en ese orden. Los colores que predominan en superficie son negro, gris claro
y gris oscuro. Predominan las tonalidades claras de marrón en los engobes. Las tres
cuartas partes de los fragmentos analizados presentan engobe. Los escasos
fragmentos decorados presentan técnica incisa y decoración sellada (piel de ganso),
también se observan líneas horizontales paralelas y protuberancias circulares.

BORDE TIPO A5
Esta forma de borde es definida por 10 fragmentos. El borde es divergente
hacia afuera, inclinado hacia el exterior. Este tipo de borde corresponde a jarras.
Los labios rectos, poco inclinados, predominan sobre los redondeado y los ojivales.
El diámetro de abertura varía entre 12 y 20 cm. El equivalente de borde oscila de
5.5% a 17.5%. El ángulo formado por el borde y la horizontal, fluctúa de 45° a 73°.
El espesor de la pared del borde varía de 5 a 13.5 mm..
Las partículas presentes en la pasta son: cuarzo (4mm), pizarras (4 mm.),
carbonatos (2 mm.), cristales negros (3 mm.). Las tonalidades de gris predominan
sobre las de marrón y anaranjado. La cocción reductora es más frecuente que la
oxidante.
El engobe es la técnica de acabado superficial más frecuente, predomina sobre
el alisado. Los colores apreciados en la superficie son oscuros (negro y gris), que
destacan sobre las tonalidades de marrón y anaranjado. En los engobes predominan
las tonalidades de marrón sobre el color rojo. Sólo un fragmento presenta
decoración, la técnica puede ser el inciso y el motivo son líneas horizontales
paralelas.

BORDE TIPO A6
La muestra estuvo conformada por cinco fragmentos de bordes,
caracterizados por su curvatura dirigida hacia el eje de la vasija. Este tipo de borde
corresponde a una olla. Predominan los labios redondeados, ojivales y rectos. El
diámetro de abertura está comprendido entre 12 y 16 cm.. El equivalente de borde
varía de 5.5% a 19%. El ángulo formado por la horizontal y el borde, oscila de 23°
a 46°, la mayoría entre 30° y 46°. El espesor de las paredes varía de 4 a 8 mm.
Las partículas apreciadas en la pasta son: cuarzo (2 mm.), pizarras (3 mm.),
carbonatos (1.5 mm.), cristales grises (1.5 mm.), mica. En las pastas se observan los
siguientes colores: marrón, gris y negro. Los tipos de cocción son la oxidante y la
reductora.
La técnica de tratamiento superficial es el engobe. Los colores apreciados en la
superficie son principalmente marrón, negro y gris. Los engobes presentan los
colores marrón y anaranjado. Sólo un fragmento presenta decoración, mediante la
técnica de pintura positiva, empleando el color crema, el motivo son círculos
alineados, ubicados en la parte superior del borde.

BORDE TIPO A7
Este tipo de borde es representado por sólo un fragmento. El borde y labio son
rectos, este último se prolonga externamente. Su borde tiene 8 cm. de diámetro,
formando con la horizontal un ángulo de 89°. Sus paredes son delgadas 4 a 5 mm.
Su pasta presenta las siguientes partículas: pizarras (2 mm.), carbonatos (1 mm.),
mica, arenisca, oxido de fierro. En la parte interna de la pasta se aprecia el color
rosado oscuro, la cocción es reductora. El alisado es la técnica empleada en el
tratamiento superficial, apreciándose en superficie el color marrón. No presenta
decoración. Su función no parece ser utilitaria o doméstica.

BORDE TIPO A8
La muestra estuvo conformada por cuatro fragmentos. El borde es curvado
hacia dentro, su labio en un punto toca a la horizontal y se inclina levemente hacia
afuera. Es posible que este tipo de borde corresponda a vasijas destinadas a
almacenar productos
Predominan los labios ojivales sobre los rectos. El diámetro de abertura varía de 14
a 36 cm.. El ángulo formado por el borde y la horizontal fluctúa de 70° a 91°. El
espesor de las paredes varía de 6 a 18 mm. El equivalente de borde oscila de 10.5% a
18%.
En la pasta se aprecian los siguientes tipos de partículas: cuarzo (2 mm.),
carbonatos (2 mm.), pizarras (5 mm.), mica, oxido de fierro, en ese orden. El color
de la pasta es gris y la cocción es reductora.
Las técnicas empleadas en el acabado superficial son el engobe y el alisado. El
color superficial es dominado por la tonalidad gris oscuro frente a la gris claro. Los
colores empleados en el engobe fueron tonalidades de gris. Los fragmentos
presentan decoración con técnica incisa, los motivos son dos líneas horizontales
paralelas, debajo de las cuales se observan cruces en diagonal.

BORDE TIPO A9
La muestra estuvo constituida por cinco bordes rectos, algunos presenta
apéndice tipo pezón. Este tipo de borde correspondería a vasijas destinadas al
almacenamiento de productos, estaría emparentado con el Borde Tipo A10. Destaca
la presencia de labios rectos, un fragmento presenta un labio con doble bisel
desigual. El diámetro de abertura varía entre 29 y 39 cm. Los equivalentes de
borde varían entre 5% y 9%, sólo tres bordes son confiables (mayores de 5%). El
ángulo formado por la horizontal y el borde varía de 85° a 91°. El espesor de las
paredes del borde está comprendido entre 9.5 y 22 mm.. El ángulo formado entre el
cuello y el cuerpo es 234°, la altura del cuello es de por lo menos 12 cm.
Las partículas presentes en la pasta son: pizarras (8 mm.), cuarzo (4 mm.),
carbonatos, mica, cristales negros, oxido de fierro, en ese orden. El color
predominante de la pasta es el gris. La cocción es incierta.
En el tratamiento superficial destacan el alisado y el engobe. En los colores de
la superficie externa predominan las tonalidades de anaranjados sobre las de gris y
negro. En el engobe destacan las variantes del marrón, aunque sólo se halla en la
mitad de la muestra analizada. Ningún fragmento presenta decoración.

BORDE TIPO A10


La muestra estuvo conformada por siete fragmentos, caracterizados por ser de
pared recta, con labio recto ligeramente ancho en la parte superior con un reborde
dirigido hacia afuera. Este tipo de borde correspondería a vasijas para
almacenamiento de productos. El diámetro de abertura varía entre 23 y 39 cm. Los
equivalentes de borde se encuentran entre los siguientes porcentajes 5% y 15%. El
ángulo formado por la horizontal y el borde fluctúa de 83° a 96°, aunque con mayor
frecuencia se presenta entre 83° y 89°. El espesor de la pared varía entre 9 y 18
mm.
En la pasta se aprecian las siguientes partículas: pizarras (6 mm.), cuarzo (4
mm.), carbonatos, roca molida (3 mm.), en ese orden. El color gris predomina en la
pasta respecto al marrón. La cocción reductora es más frecuente que la cocción
oxidante.
El engobe predomina sobre el alisado y el bruñido, como técnica de
tratamiento superficial. La variedad de colores en la superficie externa, está
domina por las variedades de gris, negro y anaranjado. Las tonalidades de marrón
predominan en el color del engobe. Ningún fragmento presenta decoración.

BORDE TIPO A11


La muestra está conformada por tres fragmentos. El borde se dirige hacia
dentro. El labio a doble bisel presenta lados desiguales, una coincide con la
horizontal, la otra se inclina hacia el interior de la vasija. Este tipo de borde
correspondería a vasijas para almacenar productos. El diámetro de abertura varía
de 36 a 39 cm. El equivalente de borde oscila de 5% a 12%. El ángulo formado
por la horizontal y el borde varía de 116° a 126°. El espesor de las paredes del
borde oscila de 12 a 26 mm.
Las partículas presentes en la pasta son: pizarras (5 mm.), cuarzo (7 mm.),
carbonatos, arenisca, mica. La pasta de color gris predomina sobre la marrón
grisáceo. El tipo de cocción no está bien definido, aunque la cocción reductora tiene
un ligero predominio.
En el acabado superficial, predomina el engobe sobre el alisado y el bruñido.
Colores variados se aprecian en la superficie de los fragmentos: anaranjado, gris
claro y negro. Dos fragmentos presentan engobe de color negro y marrón. Ningún
fragmento presenta decoración.

BORDE TIPO A12


La reducida muestra y su ínfimo equivalente de borde, hacen esta
caracterización poco fiable. Este tipo de borde correspondería a vasijas destinadas
al almacenamiento de productos. El diámetro de abertura de varía de 21 a 36 cm.
El equivalente de borde oscila de 2.5% a 10%. El ángulo formado por la horizontal
y el borde varía de 76° a 93°. El espesor de las paredes del borde está comprendido
entre 7 mm. y 2.5 mm.
Las partículas contenidas en la pasta son: pizarras (6 mm.), cuarzo (4 mm.),
carbonatos, oxido de fierro (2 mm.), roca molida, mica, cristales negros.
Predominan las tonalidades de gris sobre el anaranjado y el marrón. Destaca la
cocción reductora.
El bruñido y el engobe predominan sobre el alisado como técnicas empleadas
en el tratamiento superficial. Las tonalidades de gris destacan sobre el negro, en la
superficie. En cuanto al engobe, las variantes de marrón predominan sobre el gris.

BORDE TIPO A13


Doce fragmentos permitieron caracterizar este tipo de borde, que destaca por
ser divergente, su labio recto y un apéndice tipo pezón. Este tipo de bordes
corresponderían a vasijas destinadas al almacenamiento de productos. Respecto al
diámetro de abertura, varía de 33 a 40 cm., mientras que los equivalentes de borde
fluctúan de 10% a 15%. El ángulo formado por el borde y la horizontal oscila de
51° a 62°. El espesor mínimo de la pared del borde es de 11 mm., el máximo es 19
mm..
Las partículas presentes en la pasta son, en ese orden: pizarras (7 mm.),
cuarzo (4 mm.), carbonatos (2mm.), oxido de fierro y cristales negros (3 mm.). En la
pasta predominan las tonalidades de gris sobre el anaranjado rojizo y el marrón
grisáceo. Destaca la cocción reductora sobre las que presentan cocción incierta
(reducción u oxidación).
Predomina el engobe sobre el alisado y el bruñido, en lo referente al acabado
superficial. En la superficie externa destacan las tonalidades de anaranjado sobre el
negro y el gris. El color del engobe presenta variedades de marrón, rojo, rosado y
negro. Los fragmentos analizados no presentan más decoración que el apéndice y el
engobe. El apéndice tiene función decorativa y funcional.

BORDE TIPO A14


La muestra estuvo conformada por siete fragmentos de bordes, los cuales se
caracterizan por presentar una parte recta, que paulatinamente se dirige hacia
afuera del eje axial y por su labio recto. Se trataría de vasijas destinadas al
almacenamiento de productos. El labio recto aparece, en algunos casos, ligeramente
engrosado en la parte superior. El diámetro de apertura varía de 20 a 35 cm. El
ángulo formado por la horizontal y el borde oscila de 93° a 113°. Respecto al
espesor de las paredes, varía de 8 a 17 mm.
Las partículas presentes en la pasta principalmente son: cristales negros (2.5
mm.), pizarras (6 mm.), cuarzo (4 mm.), carbonatos, en ese orden. Los colores
apreciados en la pasta son tonalidades de gris, que destacan sobre las de marrón. La
cocción reductora es más frecuente que la oxidante.
El engobe es mucho más frecuente que el alisado. Los colores de la superficie
son variados, tonalidades de negro, gris, anaranjado y marrón. Los engobes
presentan tonalidades de marrón, negro y rojo. Ningún fragmento presenta
decoración.

BORDE TIPO A15


La muestra estuvo conformada por cinco fragmentos de borde, que se
caracterizan por dirigirse al eje central de la vasija y porque la parte externa del
labio toca la horizontal. Posiblemente se trate de un cuenco u olla. Presenta labios
rectos. El diámetro de abertura varía de 19 a 25 cm., principalmente entre 19 y 21
cm. el equivalente de borde oscila de 5.5% a 7.5%. El ángulo formado por la
horizontal y el borde varía de 127° a 155°. El espesor de las paredes fluctúa de 5 a
11 mm.
Las partículas presentes en la pasta son principalmente: pizarras, cuarzo,
carbonatos, cristales negros, oxido de fierro. El color predominante en la pasta, es
el gris. Destaca la cocción reductora.

El engobe es más frecuente que el bruñido y el alisado como técnica de


tratamiento superficial. Los colores oscuros destacan en la superficie, negro y
tonalidades de gris; similares colores se aprecian en el engobe. Ningún fragmento
presenta decoración. Dos fragmentos presenta un apéndice tipo pezón.

BORDE TIPO A16


La muestra estuvo conformada por 2 fragmentos, este tipo presenta
semejanzas con los Bordes Tipo A 10 y A 12. El diámetro de abertura varía de 27 a
36 cm. Presenta labios redondeados. El ángulo formado con la horizontal fluctúa de
75° a 77°. El espesor de las paredes varía de 8 a 20 mm. Su función parece ser el
almacenar productos.

BORDE TIPO A17


La escasa muestra estuvo conformada por tres fragmentos, ninguno de ellos,
debido al equivalente de borde, es confiable. De existir esta forma, se caracterizaría
por su borde carenado. Este tipo de borde correspondería a vasijas destinadas al
almacenamiento de productos. Ligeramente más frecuentes son los labios rectos que
los redondeados. El diámetro de abertura varía de 20 a 35 cm. El ángulo formado
por la horizontal y el borde oscila de 87° a 105°. El espesor del borde fluctúa de 8 a
12 mm.
Las partículas presentes en la pasta son: pizarras (4 mm.), cuarzo (2 mm.),
carbonatos, cristales grises, mica. El color de la pasta es gris, siendo la cocción
predominantemente reductora.
El engobe destaca como técnica de tratamiento superficial, sobre el alisado y el
bruñido. En la superficie se aprecian los colores negro y gris. Respecto al color de
los engobes, son tonalidades de marrón y negro. Ningún fragmento presenta
decoración.

BORDE TIPO A18


La muestra estuvo conformada por tres fragmentos de borde. Este tipo de
borde corresponde a un tazón o fuente. El borde es recto en su parte superior y
esférico en la parte inferior. Los tipos de labio que se presentan son redondeados y
rectos. El diámetro de abertura oscila de 16 a 35 cm. El equivalente de borde varía
de 2.5% a 8%, sólo dos fragmentos son confiables. El ángulo formado por el borde
y la horizontal varía de 87° a 90°. El espesor del borde fluctúa de 4 a 10 mm.
Las partículas presentes en la pasta son: carbonatos, pizarras, cuarzo, cristales
negros. Los colores de la pasta son gris y marrón. La cocción es reductora.
El engobe y el alisado constituyen las técnicas de acabado superficial
empleadas. Gris, marrón y negro son los colores superficiales. Una variedad de
marrón y el color negro son empleados en el engobe. No se presenta decoración en
ninguno de los fragmentos.

BORDE TIPO A19


La muestra estuvo conformada por cuatro fragmentos de borde.
Correspondería a un tazón o a una vasija destinada al almacenamiento de
productos. El borde que caracteriza a esta forma es recto y divergente. Los labios
rectos predominan sobre los redondeados y biselados. El diámetro de abertura
varía de 24 a 31 cm. El equivalente de borde, fluctúa de 5% a 8%. El ángulo
formado por la horizontal y el borde, oscila de 77° a 88°. El espesor de la pared
varía de 7 a 15 mm.
La pasta presenta las siguientes partículas: pizarras (3,5 mm.), cuarzo (3mm.),
cristales grises, oxido de fierro (1 mm.). El color gris predomina en la pasta, al igual
que la cocción reductora.
Respecto al tratamiento superficial, el engobe es más frecuente que el alisado.
En la superficie se aprecian los colores gris y negro. Las tonalidades de marrón y
negro constituyen los colores del engobe. Ningún fragmento presenta decoración.

BORDE TIPO A20


La muestra está conformada por sólo dos fragmentos de borde, los cuales se
caracterizan por presentar una forma de arco (posiblemente el cuerpo constituye
otro arco). Este tipo de borde corresponde a una olla. Se presentan los labios recto y
redondeado. El diámetro de abertura varía de 9 a 18 cm., mientras que el
equivalente de borde es representado por el 7% y el 8%. El ángulo formado por la
horizontal y el borde fluctúa de 103° a 105°. El espesor de las paredes varía de 5 a
12 mm.
Las partículas que se observan en la pasta son: cuarzo (3mm.), pizarras
(3mm.), carbonatos (1 mm.), mica, roca molida. Los colores de la pasta son gris y
marrón claro. La cocción puede ser oxidante o reductora.
El engobe es la técnica de tratamiento superficial. Los colores de la superficie
son gris y marrón grisáceo. El color empleado en el engobe es el marrón.

BORDE TIPO A21


Este borde se caracteriza por su gran diámetro. Sólo dos fragmentos definen
la muestra. Correspondería a una vasija de almacenamiento. Los labios son rectos o
redondeado. El diámetro de abertura varía de 23 a 30 cm., mientras que el
equivalente de borde varía de 11% a 13%. El ángulo formado por la horizontal y el
borde fluctúa de 32° a 46°. El espesor de la pared varía de 9 a 18 mm.
Las partículas presentes en la pasta son: pizarras (4 mm.), cuarzo (4 mm.),
carbonatos, mica, cristales negros. Los colores de la pasta son marrón y anaranjado
rojizo. El tipo de cocción es oxidante defectuosa.
El engobe es la técnica empleada en el tratamiento superficial, las tonalidades
de marrón destacan en la superficie. El color del engobe es marrón. Ningún
fragmento presenta decoración.

BORDE TIPO A22


Representado por un solo fragmento, es un borde con apéndice y labio ojival.
El diámetro de abertura es 20 cm.. El borde con la horizontal forma un ángulo de
83°. El espesor de la pared varía de 4 a 7 mm. Presenta un tipo de apéndice
caracterizado por ser plano y semiredondeado, el cual presenta incisiones o muescas
orientadas en el mismo sentido y en hileras como motivo decorativo (CX-114). Las
partículas que se aprecian en la pasta son: carbonatos (1mm.), cuarzo (1mm.),
pizarras, oxido de fierro. Presenta engobe de color crema o marrón claro, su
superficie ostenta el color marrón .

BORDE TIPO A23


Representado por sólo un fragmento, resenta un labio redondeado. Su
diámetro de abertura es 29 cm., el ángulo que forma el borde con la horizontal es
27°. El espesor de la pared varía de 10 a 12 mm. Las partículas apreciadas en la
pasta son: carbonatos (1 mm.), pizarras (1mm.), cristales negros e mica. El tipo de
cocción no está bien definido. El engobe, de color marrón, es empleado como
técnica de tratamiento superficial; en la superficie también se aprecia el color
marrón. Los restos de hollín y el tamaño dela vasija, le confieren una función
doméstica o de almacenamiento.

CUELLOS GRANDES TIPO 1


La muestra estuvo conformado por cuatro fragmentos de cuello, estos
corresponderían a vasijas de almacenamiento. El ángulo formado por el cuello y la
pared del cuerpo, varía de 212° a 231°. La altura del cuello es mayor que 5 cm. El
diámetro medido en la juntura del cuerpo y el cuello oscila de 18 cm. a 26 cm.
Las partículas presentes en la pasta son: pizarras (4 mm.), cuarzo (3 mm.),
carbonatos, cristales negros (2 mm.). En la pasta predominan las tonalidades de gris
y marrón. La cocción es variada oxidante o reductora.
El engobe predomina sobre el alisado como técnica de tratamiento superficial.
Los colores apreciados en la superficie son tonalidades del anaranjado, marrón
grisáceo y gris. Los colores del engobe son: marrón, anaranjado y rojo. Sólo un
fragmento presenta decoración. La técnica empleada fue la pintura positiva y el
motivo consistió en un botón del cual sale una línea, posiblemente se trate de un
helecho.

CUELLOS GRANDES TIPO 2


Esta muestra estuvo conformada por tres fragmentos de cuellos grandes y
posiblemente pertenecen a vasijas destinadas al almacenamiento o a otro tipo de
vasijas grandes. El ángulo definido por el cuerpo y cuello varía de 280° a 246°. La
altura del cuello varía de 3 a 4 cm., como mínimo. El diámetro medido en la
juntura del cuerpo y el cuello fluctúa de 26.3 cm. a 32 cm.
En la pasta se aprecian las siguientes partículas: pizarras (6 mm.), cuarzo (2
mm.), carbonatos (2 mm.), cristales negros, arenisca, oxido de fierro, en ese orden.
Los colores que predominan en la pasta son el gris y marrón. Los tipos de cocción
varían.
El engobe predomina sobre el alisado como técnica de tratamiento superficial.
En la superficie de los fragmentos se aprecian los siguientes colores: anaranjado
rojizo, negro y gris. El engobe es de color marrón y rojo.

CUELLOS MEDIANOS
La muestra es formada por cuatro fragmentos de cuello de mediano tamaño.
El ángulo formado por el cuerpo y cuello varía de 190° a 232°. La altura del cuello
varía, como mínimo, de 1.5 a 7 cm. El diámetro menor del cuello varía de 4.3 a 12.3
cm. El diámetro medido en la juntura del cuerpo y el cuello oscila de 6 a 19 cm.
En la pasta se aprecian las siguientes partículas: pizarras (3 mm.), cuarzo (3
mm.), carbonatos, oxido de fierro, carbonatos y cristales negros. En la pasta
predomina el color gris frente al anaranjado marrón y el anaranjado rojizo. El tipo
de cocción varía entre reductora y oxidante.
El alisado predomina ante el engobe como técnica de tratamiento superficial.
En el color superficial destacan las tonalidades de crema marrón y anaranjado
sobre el color gris. El engobe presenta una tonalidad marrón. Sólo un fragmento
presenta decoración en alto relieve, en la juntura del cuello y el cuerpo, parece
tratarse de una olla carenada.

CUELLOS PEQUEÑOS
La muestra está conformada por cuatro fragmentos de cuellos, caracterizados
por su pared recta y la forma angulosa de la juntura entre el cuerpo y cuello. Este
tipo de cuello correspondería urpus y jarras. El ángulo formado entre el cuello y el
cuerpo oscila entre 216° y 237°. La altura del cuello varía como mínimo de 2 a 5
cm; mientras que el diámetro menor oscila de 5.1 a 7 cm. El diámetro, medido en la
juntura del cuerpo y el cuello, varía de 5.7 cm. a 15.2 cm., pero la mayoría se halla
comprendida en el rango de 5.7 cm. y 11 cm.
Las partículas presentes en la pasta son: cuarzo (2 mm.), pizarras (3 mm),
oxido de fierro , carbonatos (2 mm.), mica. El color de la pasta es variado: marrón,
rosa, y gris claro. Destaca la cocción oxidante sobre la cocción reductora. En el
color del engobe predomina las tonalidades de marrón y rosa.
El engobe destaca sobre el alisado como técnica de tratamiento superficial. En
la superficie predominan los siguientes colores: rosa, marrón y gris claro. Las
tonalidades marrón y rosa, están presentes en el engobe. El único fragmento de
cuello decorado, presenta por motivo líneas horizontales paralelas de color blanco,
en la parte interna se aprecia pintura de color negro.

ASAS GRANDES
La muestra estuvo conformado por 10 fragmentos de asas de gran tamaño,
que corresponderían a vasijas destinada al almacenamiento (urpus y jarras). El
ancho de estas asas variaría de 36 a 80 mm., mientras que el espesor de las mismas
fluctúa de 6 a 18 mm. El arco o diámetro externo de las asas varía en el rango de 9 a
18 cm.
Las partículas presentes en las pastas son: pizarras (5 mm.), cuarzo (4mm.),
carbonatos (2 mm.), oxido de fierro, cristales negros y mica. Los colores que se
aprecian en el interior son tonalidades de marrón, anaranjado y gris. Predomina la
cocción oxidante.
El alisado predomina sobre el engobe como técnica de tratamiento superficial.
Los colores que se aprecian en la superficie son tonalidades de marrón, anaranjado.
El engobe presenta color marrón y rosa. Ningún fragmento presenta decoración.
ASAS MEDIANAS Y PEQUEÑAS
Están representadas por 25 fragmentos. El ancho mínimo del conjunto de asas
es 15 mm., el máximo ancho es 50 mm. En cuanto al espesor de las asas, el espesor
mínimo del conjunto es 4.5 mm., el máximo fue 17 mm.
Las partículas comunes presentes en la pasta son: carbonatos y pizarras. Los
colores apreciados en la pasta son tonalidades de gris, marrón y rosa. En el
conjunto predomina la cocción oxidante sobre la reductora.
El alisado y engobe destacan como técnica de tratamiento superficial. Los
colores que más frecuentemente se aprecian son tonalidades de marrón, gris, rosado
y negro. Los colores del engobe son variantes de marrón, rosado y anaranjado. Sólo
un fragmento presenta decoración, se empleó pintura de color blanco.

BASES GRANDES
La muestra está conformada por seis fragmentos de base, corresponderían a
vasijas de almacenamiento. El diámetro de las bases oscila de 28 a 38 cm. El ángulo
formado por la base casi plana y el cuerpo fluctúa de 139° a 153°. El espesor de la
pared varía de 4 a 21 mm.
Las partículas que se aprecian en la pasta son: cuarzo (3 mm.), pizarras (6
mm.), carbonatos (2 mm.), mica, cristales negros. Predomina el color gris en la
pasta, frente a tonalidades del anaranjado. El tipo de cocción no está muy bien
definido.
El engobe y el alisado destacan en el tratamiento superficial. Los colores
apreciados en la superficie son tonalidades de: marrón, anaranjado y gris. Los
colores del engobe son marrón y gris. Ningún fragmento presenta decoración.

BASES MEDIANAS Y PEQUEÑAS, TIPO 1


Esta muestra estuvo representada por cinco fragmentos de bases planas, este
tipo se caracteriza porque la unión de la base y el cuerpo, en la parte externa, es
angulosa y no redondeada. El diámetro de las bases varía de 11.2 a 15.4 cm. El
equivalente de base fluctúa de 9% a 13%. El ángulo formado por el cuerpo y la
base oscila de 130° a 155°. El espesor mínimo de la pared de la base es 4 mm., el
máximo es 11 mm.
En la pasta predominan las siguientes partículas: carbonatos (2.5 mm.),
pizarras (3 mm.), cuarzo (2 mm.), cristales negros, oxido de fierro. Los colores
predominantes en la pasta son gris y marrón. El tipo de cocción es oxidante y
reductora.
Alisado y engobe constituyen las técnicas de tratamiento superficial. En la
superficie, las tonalidades de gris y marrón son recurrentes. En el engobe se emplea
el color marrón. Ningún fragmento presenta decoración.

BASES MEDIANAS Y PEQUEÑAS, TIPO 2


La muestra es conformada por nueve fragmentos. Este tipo se caracterizada
por la curvatura que se observa en la juntura del cuerpo y la base. El diámetro de la
base de estos fragmentos se encuentra comprendido en el rango de 11 y 15 cm., pero
la mayoría está entre 11 y 13 cm.. El equivalente de base varía de 3% a 15%. El
ángulo formado por la base y el cuerpo fluctúa de 120° a 135°. Respecto al espesor
de las bases, el mínimo es de 4 mm., el máximo es 9 mm.
En la pasta se observan con mayor frecuencia las siguientes partículas:
pizarras, oxido de fierro, carbonatos, cuarzo, cristales negros, roca molida y mica.
Los colores predominantes en la pasta son: gris, marrón y en menor grado
anaranjado. Respecto a la cocción, esta es variada.
El engobe predomina sobre el alisado como técnica de tratamiento superficial.
En la superficie destaca las tonalidades de marrón y gris. El color del engobe es
predominantemente marrón y en menor grado anaranjado. Un sólo fragmento
presentó decoración, la base era de color rojo y el cuerpo de color negro.

BASES TIPO PEDESTAL


La muestra está conformada por cuatro fragmentos de base. El diámetro está
comprendido entre 7 y 10 cm. Los equivalentes de base varían de 60% a 90%, son
bastante confiables. El ángulo formado por la horizontal y la base, paulatinamente
se incrementa, variando de 23° a 65°. Respecto al espesor de las paredes, fluctúa de
5 y 10 mm.
En la pasta predominan las siguientes partículas: pizarras (3 mm.), cuarzo (2.5
mm.), carbonatos (1 mm.), cristales negros, oxido de fierro. Los colores que
predominan en la pasta son marrón y anaranjado. El tipo de cocción está dominado
por la cocción oxidante.
El tipo de tratamiento superficial es el engobe, las tonalidades de marrón
predominan en la muestra. En el engobe destacan las variantes de marrón. Ningún
fragmento presenta decoración.

CUERPOS DECORADOS
La muestra estuvo conformada por 21 fragmentos, en los cuales es posible
distinguir, en base al tipo de técnica decorativa, dos grupos: los de decoración
paleteada o sellada y los de pintura positiva. Existe además un fragmento con
decoración incisa y otro con decoración plástica. La ubicación de estos fragmentos
en la vasija entera no está definida, pero tres fragmentos constituyen parte de
cuellos. El espesor mínimo de las paredes es 3 mm (correspondiente a los de
decoración sellada) y 4 mm. para los que presentan pintura positiva; el espesor
máximo de las paredes en los de decoración sellada es 12 mm., para los de pintura
positiva es 7 mm.
La pasta presenta las siguientes partículas; cuarzo (4mm.), carbonatos (1
mm.), pizarras (4.5 mm), oxido de fierro (2 mm.), cristales negros (1 mm.); los que
presentan pintura positiva no tienen el temperante pizarra. Los colores de la pasta
son tonalidades de gris, marrón, anaranjado y negro, éste último no se presenta en el
grupo de pintura positiva. La cocción reductora predomina sobre la oxidante, esta
última se presenta en el grupo de pintura positiva.
En el tratamiento superficial, el alisado predomina sobre el engobe. El color
que destaca en la superficie es el gris, en sus varias tonalidades, también el marrón y
negro. Las variantes de marrón predominan en el engobe.
Los cuatro grupos representados en la muestra, presentan distintos elementos
y motivos decorativos, por ello serán descritos por separado. El fragmento que
presenta decoración incisa, tiene por elemento una incisión elipsoide (muesca), que
en conjunto están dispuestas en hilera. El fragmento que presenta decoración
plástica presenta una línea a manera de reborde y un apéndice como elementos
decorativos.
Los fragmentos que presentan pintura positiva como técnica decorativa, tienen
como elementos principales a las bandas horizontales, el motivo es la alternancia de
colores dispuestos horizontalmente; los colores recurrentes son rojo, blanco, marrón
y anaranjado; parecen corresponder a las "A designs" del Cusco Polychrome
definido por Rowe (1944).
La mayoría de la muestra es integrada por fragmentos que presentan decoración
sellada (estampada o paleteada), los elementos presentes en la decoración son: líneas
y protuberancias circulares o elipsoides. Los motivos más frecuentes son:
1) Líneas horizontales paralelas entre sí.
2) Protuberancias circulares o elipsoidales al interior de espacios o campos,
delimitados por líneas que se atraviesan entre sí, formando cuadrados, trapecios,
triángulos.
3) Protuberancias circulares dispuestas en hilera.
4) Líneas horizontales paralelas y protuberancias circulares (no ubicadas en
espacios delimitados).
ANEXO 3:
IDENTIFICACION DEL ACLLAHUASI Y EL TEMPLO DEL SOL
En este anexo sustentaremos detalladamente la identificación del Acllahuasi de
Aypate y de los Templos del Sol presentes en las capitales provinciales de la Sierra
de Piura. En el análisis intrasitio se identificaron dichas edificaciones estatales, pero
esto no ha sido sustentado comparativamente.

EL ACLLAHUASI.
Al conjunto de sectores A, B, C, D, E y F de Aypate, Polia lo denomina "La
Ciudadela", le atribuye funciones de fortificación, residenciales, poblados por gente
con distintas funciones y atribuciones sociales, separados estructuralmente entre sí
(Polia 1973: 50; 1995: 92). Nosotros consideramos que dichos sectores no
cumplieron funciones de fortificación, sino que se trata en realidad de un
Acllahuasi o Casa de Escogidas, para demostrarlo recurriremos a la información
etnohistórica y arqueológica que trata acerca de los acllahuasi, identificaremos las
características arquitectónicas que les atribuyen y las correlacionaremos con las
que se presentan en los sectores A, B, C, D, E y F de Aypate.

INFORMACION ETNOHISTORICA
Aibar (1970) sistematizó la información etnohistórica referente a los
acllahuasi, considerándola una institución que:
"...funcionaba dentro de edificios especiales, conocidos como Aqllahuasis, que en
unos casos se encontraban separados de los templos del Sol o Luna, y en otras
ocasiones funcionaban cerca o anexados a estos templos por las funciones y
vinculaciones con la divinidad que dichas mujeres tenían. En el Cuzco este
edificio se encontraba frente a la Plaza de Huaycaypata y tenía una distribución
interna de acuerdo a las labores que en él se realizaban, así hallamos dentro de él
un pasadizo que seguía a una puerta de entrada, y a los costados de éste, cuartos
destinados a las mujeres de servicio, talleres donde se enseñaba tejido, bordado y
labores culinarias. Al fondo del edificio se hallaban los compartimentos
destinados a las Vírgenes del Sol o Aqllas del Culto, los que no podían ser
visitados sin permiso de las Mamacunas o Aqllas Maestras. Después de estos
compartimentos se hallaba un jardin con sitios de recreo. Parece ser que el lugar
de culto se hallaba cerca a los cuartos de las Vírgenes del Sol, y que constaba de
un pequeño adoratorio y una fuente para los sacrificios a la divinidad...A
imitación de este edificio se hicieron muchos otros en todo el Imperio, pero ya
con un fin de tipo económico y político, como un modo de implantar sus patrones
de vida y su política dominadora, y logrando además así nuevos centros de
producción" (1970: 38-41).
A continuación proporciona una relación de asentamientos Inca en los cuales
se informa de la existencia de acllahuasi: isla La Puna, Tumibamba, Bahía de
Carrages, la Tacunga, Tumbes, San Pedro de Lloc, Caxas, Jauja, Pachacamac,
Chincha, Pisco, Huarco, Vilcashuamán, Huamanguilla, Huanacuri, Chungará,
Copacabana, Isla de Coatí, Aconcagua, Coropuna y Pacajes.
Aibar establece además cinco clases de Acllas; a) Aqllas Gobernantes o
Maestras que dirigían el Aqllahuasi; b) Las Vírgenes del Sol o Aqllas dedicadas al
Culto de diferentes divinidades; c) Aqllas del inca, concubinas o mujeres de servicio
del Inca; d0 las destinadas a fines políticos, casadas con los curacas como un medio
de unión política o con quienes destacaban como guerreros; e) Aqllas educandas,
hijas de funcionarios o nobles, ingresaban al acllahuasi para instruirse, no pasaban
las pruebas de selección; en este grupo se hallaba la futura Coya.
Alberti (1986) identifica varios acllahuasi a través de la información
etnohistórica y arqueológica, completando la lista proporcionada por Aibar. Los
otros acllahuasi estarían situados en: Hatun Cañar (Ingapirca), Huancabamba,
Cajamarca, Huánuco, Lunaguaná, Ollantaytambo, Vilcanota, Hatun Colla, Isla de
la Luna, Isla de Titicaca, Cochabamba (Leimebamba), Jatun Huaylas,
Tarmatambo, Paramonga, Huaytará, Ayaviri, entre otros. Alberti encuentra una
estrecha relación entre la presencia de Templos del Sol o de la Luna y los acllahuasi;
además se hallan por lo general en todos los asentamientos considerados cabecera de
provincia.
Rowe acerca del acllahuasi del Cuzco indica:
"En el lado sureste de la Plaza Mayor hubieron dos estructuras, Hatun Kancha y
Amaru Kancha, divididas una de otra por la calle del Sol, ahora callejón de
Loreto. Según la descripción de Pedro Pizarro, Hatun Kancha fue un gran
recinto cercado por un muro alto y con una sola entrada que dió acceso desde la
plaza. Habían muchos edificios adentro y fue residencia de mamaconas..."
(1991 [1981]: 88).

Garcilaso describe al Amaru Kancha como galpones o Kallancas.


Ruiz de Arce refiriéndose al Cuzco indica:
"Allí, en el Cusco, tienen un monasterio, donde todos los señores se entierran.
Allí están muchas hijas de señores retraídas. La costumbre que tienen es ésta:
cada una tiene su celda y sus mujeres de servicio. En medio del monasterio está
un patio grande: en el medio del patio está una fuete, y junto a la fuente está un
escaño...Junto al escaño estaba un ídolo. A medio día quitaban el cobertor que
tenía el escaño, llevaba cada monja un plato de maíz; y otro de carne y otro de un
jarro de vino, y ofrecíanle al ídolo. Y desque habían acabado todos de ofrecer sus
sacrificios, venían dos indios, que tenían cargo de aquello, que traían un brasero
de plata, grande, encendido; echaban el maíz y la carne, y el vino echábanlo en la
fuente. De que acababan de quemar, hacían su sacrificio y alzaban las manos al
Sol y dábanle gracias." (Ruíz de Arce [1534] en Zuidema 1989: 418).

Zuidema sostiene que Ruíz de Arce se refiere al Acllahuasi, situado dentro del
Hatuncancha; y que las acllas servían dentro del Templo del Sol, siguiendo las
informaciones proporcionadas por Pedro Pizarro, Molina y Cobo.
Considero que la descripción de Ruíz de Arce se refiere al Templo del Sol o
Qoricancha, donde se encontraban los fardos funerarios de los Inca y la imagen del
Sol, servidas por las acllas. La otra posibilidad es la que propone Zuidema, es decir
que se trate del Acllahuasi, aunque puede tratarse de un sector del acllahuasi que
tiene semejante disposición y forma que el Templo del Sol, es decir un sector
sacralizado al interior del Acllahuasi vinculado al culto solar, pero diferente al
Templo del Sol.
Cobo indica además que en el acllahuasi de Cuzco hubo una :
"...fuente de la coya o reina Mama ocllo, en que se hacían grandes y ordinarios
sacrificios, especialmente cuando querían pedir algo a la dicha Mama Ocllo..."
(Cobo, XIII, cap. 13 en Zuidema 1989: 418-419).

En un trabajo anterior Zuidema aclaraba la relación entre Acllahuasi y


Templo del Sol:
"En Hurin-Cusco, se encontraba el Templo del Sol. Según Garcilaso de la Vega
(libro III, cap. XX, XXI), quien nos da la mejor descripción de ello, este consistió
de seis cuartos alrededor de un patio, y el conjunto circundado por un muro. Nos
indica también a cuales deidades los distintos cuartos fueron dedicados. El
sistema que se puede ver en este conjunto de deidades -y que es importante saber
para entender la arquitectura del edificio- se revela mejor si nos acordamos que
según varios cronistas, el Templo del Sol fue también -o había sido antes- casa
donde vivían las vírgenes del sol...Poma de Ayala (f. 299) nos describe esta
organización como una de sus clases de edad de las mujeres desde los 20 años,
cada una en otra casa y dedicada a otra deidad. A estas deidades (y a las acllas
que las sirven), las divide -como Garcilaso- en tres grupos: dos mayores, dos
intermedios y dos menores...las casas de las deidades mayores fueron mejor
construidas que las de las deidades menores...Un conjunto de seis casas [de
Huánuco Pampa] nos interesa especialmente. Dos de los cuartos se encuentran
a un lado del patio rectangular y están construidos de piedras labradas al estilo
Inca. Al frente hay otros dos cuartos, mucho más grandes y construidos muy
toscamente, a los dos lados que quedan hay dos cuartos -en cada lado- de tamaño
intermedio y de construcción, por la calidad del trabajo, también intermedia.
Hay evidentemente una jerarquía entre los tres grupos de dos cuartos cada uno.
Podemos suponer que aquí tenemos el Templo del Sol, pues el orden de los
cuartos alrededor del patio y el número es conforme a los que encontramos en el
Cuzco...Aquí [en Tambo Colorado] encontramos un conjunto de 6 cuartos en el
mismo orden de ello identificamos como Templo del Sol en Huánuco Viejo...En
el Cuzco encontramos en la parte Hurín el Templo del Sol y la Casa de las
Virgenes, los dos con una misma organización interna. El conjunto
arquitectónico en Machu Picchu que más corresponde a estas características es
el barrio de las Tres Portadas. Está completamente separado de los otros barrios
por un muro alto que no tiene ventanas...El Acllahuasi sirvió, pues, también
como Templo del Sol...Creo que en los cuartos grandes [de Tres Portadas] y en
los patios con los cuartos alargados podemos ver los 6 cuartos-respectivamente,
tres para las acllas y tres para las mamacunas- que corresponden a los 6 cuartos
del Templo del Sol en el Cuzco." (1968 [1966]: 47-52).

Cieza menciona también la residencia de mamaconas en el Templo del Sol del


Cuzco (1977 [1553]: 103), quienes estaban dedicadas al tejido, teñido de ropas y
elaboración de chicha.
Para Zuidema, arquitectónicamente el Templo del Sol y el Acllahuasi son
representados por una cancha rodeada de seis recintos, de tamaños y calidad del
trabajo en roca diferentes, distinguiendo una jerarquía de tres niveles. En cuanto al
número de recintos, 6, se debería a las seis principales deidades del Tahuantinsuyu,
servidas a su vez por 6 clases de acllas, clasificadas en grupos de edad. Pero a
continuación veremos que no hay consenso en las fuentes respecto a dicho número,
tanto de deidades como clases de acllas.
Veamos el caso de las clases de acllas.
Guaman Poma (1987 [1616]: 216) señala:
"Las vírgenes que los indios llaman Acllaconas, escogidas, existían en el tiempo
de los Incas en todos los lugares de este reino y estaban recluidas en casas o
depósitos de monjas, divididas en seis clases llamadas vírgenes de los ídolos y
otras seis clases que la formaban las vírgenes comunes."

De acuerdo grupo de edad en que se encuentren, Guaman Poma las vincula a


un determinado grupo de divinidades; otros seis grupos de edad se destinaban a
diversas actividades no sacralizadas.
Santa Cruz Pachacuti, indica que eran cuatro clases de acllas:
"Y lo mismo abía mandado hazer cassas para las acllas que son de quatro
maneras: yurac aclla, uayrur aclla, paco aclla, yana aclla. A éstas dizen las
señalaron a cada uno de las quatro cassas, al uno primero para el Hazedor
llamado Viracochan Pacha Yachachi, a los uayrur acllas para sus doncellas, y a
los paco acllas para las mugeres de apo curacas, y a los yana acllas para yndios
comunes." (1993 : 205).

Murúa ([1590]: 60) sin llegar a precisar el número exacto de clases de acllas,
indica que unas eran llamadas mamaconas, otras servían de mujeres del Sol, otras
de criadas y sirvientes del Inca, otras para criadas de las mujeres del Inca. Añade
que servían en los templos del Sol, ayudaban en los sacrificios; eran repartidas para
el culto al Sol y para casarlas. Murúa recoge una leyenda, en la que se menciona
que al interior del Acllahuasi habían fuentes de agua dulce para bañarse, que eran
proveidas por cuatro acequias. Garcilaso [1609] distingue dos grupos de acllas, las
vinculadas al Sol y las del Estado.
Murra analizando a los Yana acllas y mitimaes, como dependientes del Estado
Inca y servidores del mismo, concluye que:
"Murúa y Huaman Poma han descrito seis variedades de aclla y Salcamayhua
[Santa Cruz Pachacuti] cuatro, pero en todos estos casos la información es
superficial. Algunas de las mujeres estaban en la corte, en el Cuzco, pero
muchas se quedaban en las provincias; la mayoría tejía, pero aparentemente
había algunas dedicadas a la agricultura; otras, presumiblemente las concubinas
estaban vinculadas con la persona de un rey particular; algunas podían ser
'heredadas' y otras finalmente, eran otorgadas, como parte de la "generosidad"
redistributiva del Estado. El Jesuita Anónimo sostiene que había en el Cuzco
unas 3000, conocidas como Intip huarmin, las mujeres del Sol...Algunas de las
acllas eran grandes señoras, con sus propias criadas, también aclla... Como lo
muestra hasta este limitado esbozo, en el Tahuantinsuyu, tanto aclla como yana
tenían una variedad de funciones y condiciones sociales. El alcance tan lato de
estos términos fue ampliado aún más por los europeos, inclinados a confundir las
categorías sociales andinas..." (1978 [1955]: 244-245).

Respecto al carácter de los acllahuasi, Espinoza considera que :


"los acllahuasi, en consecuencia, no eran establecimientos monjiles, sino talleres
textiles a cargo de mujeres jóvenes, de cuyo trabajo se aprovechaba el Estado...
Por eso la arquitectura donde moraban poseía toda clase de holguras para
cumplir sus fines artesanales: alacenas, clavos, descansaderos o poyos tallados
sobre rocas en la sierra y confeccionados de adobe en la costa, cocinas, corrales,
dormitorios, talleres, etc. Los acllahuasi guardaban relaciones exclusivas y
precisas entre sus formas plásticas y funciones: la producción textil, con un poco
de propósito religioso, pese a que el Estado sostenía que esto último era su
verdadero destino (1990: 214-217).

En cuanto al número de las divinidades principales del Tahuantinsuyu


tampoco parece haber consenso, debido a que el Estado, si bien propició y difundió
el culto solar, éste parece haber rivalizado o desplazado al culto a Viracocha;
además el Estado asimiló e incorporó cultos y divinidades regionales. Para Gamboa,
Acosta, Cobo y Molina, tres fueron las principales divinidades: Viracocha, Sol,
Trueno; aunque difieren en la jerarquía entre Viracocha y el Sol. Balboa considera
al Sol y al Trueno como las divinidades principales. Guaman Poma, al igual que
Cieza, menciona además el culto a la Luna, las estrellas y huacas menores.
Garcilaso menciona seis divinidades principales. Acerca de los cultos regionales,
Cieza menciona que además del Coricancha, destacaban en orden de importancia, el
cerro Guanacaure, Vilcanota, Aconcagua, Coropuna, Aperahua, Pacha cama, entre
otras (1977 [1533]: 105-108), en dichos centros residían acllas y sacerdotes.

De la información anterior podemos obtener algunas conclusiones:


- Existió un acllahuasi en el Cuzco y acllas instaladas en el Templo del Sol
(Coricancha), al igual que en otros asentamientos Inca.
- La sectorización del acllahuasi es de acuerdo al tipo de actividades
desempeñadas por las acllas: culto a las divinidades, confección de textiles,
elaboración de chicha, labores culinarias.
- El acceso es restringido o controlado hacia el interior del acllahuasi,
accediéndose desde la plaza principal; la ubicación en torno a ésta varía.
- Los recintos están alrededor de un patio, al centro del cual se halla una fuente
de agua, alimentada por conductos subterráneos.
- El acllahuasi está separado de la plaza mediante paredes de muros altos.
- El número de recintos del sector sacralizado del Acllahuasi, coincide con el del
Templo del Sol, variando este número entre 5 y 8 recintos dispuestos alrededor
de un patio, con una fuente o pozo central destinado a las ofrendas (comidas o
líquidos). Este sector se situaría en un extremo del Acllahuasi, no en la parte
central del mismo.
- Una jerarquía divina es expresada en los recintos que conforman el sector
sacralizado del Acllahuasi, especialmente en el diferente trabajo de la roca
empleada en los aparejos.

INFORMACION ARQUEOLOGICA
Uno de los primeros acllahuasis excavados fue el de Pachacamac, por Uhle en
1903, denominado Convento de Mamaconas por él, y posteriormente Templo de la
Luna por Tello. Destacan las siguientes características arquitectónicas:
- Acceso restringido hacia el interior, mediante pasadizos alargados y estrechos,
y sucesivos accesos.
- Empleo de terrazas constructivas.
- Fuentes de agua con pasadizos laterales.
- Vanos abiertos y cerrados de forma trapezoidal, con doble jamba los más
grandes.
- Dos niveles de construcción, caracterizados por los recintos situados a ambos
lados de pasadizos.
Sin embargo el Templo Pintado también ha sido considerado un tipo de
acllahuasi vinculado al Templo del Sol, por Tello, Jiménez Borja y Bueno (Hyslop
1990: 257). Aunque me parece más probable que un grupo de acllas se instalaron
directamente en el Templo del Sol. La dificultad en reconocer un sector sacralizado
tanto en Mamaconas como en el Templo Pintado, radica en la ausencia de planos
detallados de las edificaciones situadas en la parte superior.
Un acllahuasi excavado también por Uhle es el de Tomebamba, se ubica en el
sector denominado Puma Pungo, el cual presenta las siguientes características:
"El palacio en el sur da su frente a la plaza antigua principal...Planeando la
edificación de un palacio en el terreno conocido hoy con el nombre de
Pumapunqu el Inca había escogido para sí el mejor situado, el más vistoso y, en
cierta manera, también el más dominante de la ciudad antigua." (1969 [1923]:
88-90).

Aunque en su momento no lo identificó como un acllahuasi, excavaciones


posteriores efectuadas por Idrovo (1984 en Hyslop 1990) muestran que al menos una
parte de la unidad denominada Mullucancha por Uhle, quien levantó el plano, es un
acllahuasi. Las características arquitectónicas que presenta el sector Puma Pungo
son las siguientes:
- Acceso hacia la plaza central, y escalinatas que conducen al sector residencial.
- Utilización de terrazas constructivas, que se adaptan al relieve del terreno.
- Sector residencial conformado por cuatro canchas, rodeadas de recintos, una
de ellas de mayores dimensiones.
- Unidad conformada por siete recintos de planta rectangular, situadas
alrededor de un patio, definen pasajes ciegos. Se halla al interior del sector
residencial.
- Unidad situada en la parte más elevada, conformada por cinco recintos, una
de ellas de planta semicircular.
- Unidad situada fuera del sector residencial, hacia el Oeste de la escalinata. Es
definida por una cancha rodeada de cuatro recintos, pero con un lado de la
cancha libre de edificaciones.
- Sistema de aguas, el cual incluye un reservorio o poza, canales o acequias que
conducen el agua, baños.
Las excavaciones efectuadas por Idrovo (1984) en la unidad conformada por
siete recintos, reportaron prendedores, entierros femeninos, objetos de oro.
Considero que esta unidad sería el área sacralizada del acllahuasi de Tomebamba.
Bandelier (1910 en Hyslop 1990) registró un posible acllahuasi en la Isla Coatí
del lago Titicaca, aunque podría tratarse de un templo a la luna. Las características
arquitectónicas que presenta son:
- Dos unidades formadas por canchas rodeadas de recintos, con accesos
restringidos.
- La cancha de mayores dimensiones presenta recintos, que externa e
internamente presentan excesiva decoración, ya sea en los accesos o en las
paredes.
- La cancha de menores dimensiones, está rodeada de cuatro recintos y un muro
cuya planta reproduce la mitad de una parábola.

Los trabajos de Morris en Huánuco Pampa, reportaron un posible acllahuasi


en la Zona V Sub-zona B, Unidad 5, en que incluso se excavó. Sobre las
características arquitectónicas que evidencian se trata de un acllahuasi, manifiestan
Morris y Thompson (1985: 70-71) lo siguiente:
"Una segunda composición grupal está ubicada al borde de la plaza principal en
el sector norte. Está conformado de 15 edificaciones circundadas por una pared
y representa algo de la más rigurosamente planeada arquitectura en la
ciudad...Diversas características de los testimonios arquitectónicos y
arqueológicos corroboran la hipótesis de las Aklla. Primero, el acceso hacia el
conjunto está herméticamente controlado. La única entrada es una puerta
estrecha en el lado sur de la pared de cerco. Después del ingreso a la
agrupación unos pasajes a través de un patio pequeño sobre el cual se abre una
sola edificación, inusual porque la puerta está al final. Es necesario luego ir a
través de una diminuta edificación cuadrada para alcanzar un patio abierto, que
parece haber sido el área esencialmente pública de la agrupación. El aparente
énfasis sobre el control y la seguridad está en mantener nuestras expectativas de
reclusión para las "mujeres escogidas". Las regulares hileras de las estructuras
rectangulares en la parte norte de la agrupación constituyen una clase de
barracas, como arquitectura, sugiriendo una unidad de ocupación no familiar...
Si es que eliminamos las estructuras inmediatamente asociadas con el área de
ingreso, las edificaciones largas abiertas sobre el patio interior, y las pequeñas
edificaciones en el centro de algunas de las calles de la agrupación, el resto de las
edificaciones están muy estandarizadas en tamaño y forma...Interpretaciones
presentes de bastante circulación y actividades relacionadas al acceso de
supervisión y tal vez a la administración de las actividades dentro de ellas. El
patio abierto y las edificaciones alargadas circundándolas sugieren un espacio
más público que las filas de residencia-taller es que comprende la parte más
grande la agrupación."

Algunos detalles que habría que agregar a la descripción anterior, son: a) un


muro perimétrico que circunde todo el conjunto, b) recintos pequeños situados entre
las hileras de residencias-talleres, que pueden ser cuartos o pozos de planta
cuadrangular, c) una unidad definida por los recintos a1, a2, a3, a4, a5, a6 y a7;
cuatro de ellos dan a un mismo patio de planta rectangular, al final del cual se
levanta un recinto pequeño (a7); los recintos forman un encajonamiento.
Los materiales registrados en las excavaciones del acllahuasi de Huanuco
Pampa, reportaron implementos de hueso, husos y piruros, evidencias de hilandería
y tejido; en los materiales cerámicos predominaron las jarras de boca estrecha
sobre los platos, ollas pequeñas, jarras de boca ancha y ollas grandes. Las jarras de
boca estrecha o "aríbalos" están vinculados a la producción y almacenamiento de
chicha.
Las excavaciones efectuadas por la Misión Científica Española en Hatun
Cañar o Ingapirca, permitieron identificar parte de un posible acllahuasi, próximo
al Templo del Sol, en el grupo denominado La Condamine; la propuesta de Alcina
Franch (1978: 138-140) se basa en:
"(1) situación del edificio en las proximidades del área religiosa del Castillo; (2)
estructura interna semejante a la del sub-grupo habitacional del Castillo: pasillo
central y pequeños gabones rectangulares a ambos lados del mismo; (3)
frecuencia aparente de cabezas-clava...(4) alta frecuencia de cerámica
Cashaloma, frente a muy baja frecuencia de cerámica Inca; (5) alta frecuencia
de manos y metales, con ausencia total de instrumentos de carácter militar u
otros; (6) abundancia significativa de enterramientos de mujeres, frente a baja
frecuencia de enterramientos de hombres".

Fresco lo considera un acllahuasi aunque de tradición cañari y época pre-


incaica. Considero que La Condamine es una parte del acllahuasi Inca de Hatun
Cañar, el resto está integrado por los siguientes sectores definidos por Fresco
(1987:16): G (escaleras y baños rituales), D (Bodegas), E (Talleres-Gran Cancha), F
(Pilaloma). Estos sectores, conjuntamente con el sector C, están separados de otros
sectores por una calle empedrada (sector H) que va al pie de un puro perimétrico.
Las razones que presentó para definir el Acllahuasi de Hatun Cañar se basan en las
investigaciones realizadas y el material arqueológico registrado en las excavaciones,
veámoslas:
a) Las dos escalinatas que ascienden hacia los sectores en cuestión constituyen los
únicos accesos, una de ellas presenta baños adosados.
b) El Sector D, edificado sobre una terraza constructiva, está conformado por:
"...cuatro recintos más o menos paralelos colocados en hilera en sentido
transversal a la pendiente...su forma es casi rectangular...En esta primera
estructura [situada hacia el Oeste de las otras tres] se han encontrado unos
grandes cilindros de barro no cocido con mezcla de paja, de poca altura y con un
hueco central, y los restos de grandes vasijas de cerámica aplastadas de estilo
incaico (sobre todo aríbalo y aribaloides)...El contenido de este primer recinto
parece indicar que se trata de un almacén para guardar algún tipo de alimento o
bebida (posiblemente chicha, y los otros tres podrían tener una función similar."
(Fresco 1987: 17).

c) El Sector E, situado sobre la misma terraza que el sector anterior, es


"...un conjunto de habitaciones [8] de diverso tamaño que rodean un enorme patio
de forma muy irregular [trapezoidal]...La mayor parte de la abundante cerámica
localizada en los tres cuartos [de mayor tamaño] es de estilo incaico imperial de
buena calidad, en cuanto a sus formas, predominan los aríbalos y aribaloides
(urpu) con las tapas correspondientes, los platos (pucu) y las ollas cilíndricas
(manca)" (Fresco: 1987: 17-18).

Sobre los sectores D y E considera Fresco que: "...parecen constituir un área de


servicio [lugares de trabajo y/o de vivienda, así como de almacenaje] vinculada
directamente con el culto." (1987: 20).

d) El sector denominado Pilaloma presenta las siguientes características e


interpretaciones para Alcina Franch (1978: 140-143):
"Pilaloma 1 constituye una unidad constructiva que representa un conjunto
habitacional o Kancha, de planta trapezoidal, con uno de sus lados, el más corto-
redondeado y orientado en su eje longitudinal aproximadamente en el sentido
este-oeste... El interior de la Kancha está formado por ocho habitaciones, de las
cuales seis se hallan en torno a un patio de planta casi rectangular; las otras dos
habitaciones, que son de planta cuadrada, se hallan en el frente oeste de ese
conjunto. La única entrada de la Kancha se halla situada en el extremo oriental
del eje longitudinal...Cada una de las habitaciones del conjunto ha debido tener
una función diferente. La habitación F...presenta varios recintos interiores en
los que se han debido colocar grandes vasijas [estilo Inca imperial] aptas para
contener granos o líquidos...se hallaron restos de un pavimento de arcilla
endurecida mediante fuego [un horno según Fresco]... La habitación G...ofreció
abundantes restos de manos y metales que pueden estimarse que serviría para la
preparación de alimentos...En la parte central del patio había un monolito que, a
manera de estela, señalaba la existencia de un gran enterramiento colectivo...Si
tenemos en cuenta el predominio de mujeres en ese enterramiento, así como el
carácter principal y aún sagrado del recinto, según se desprende del número de
cabezas-clava encontrados en el área, podríamos aventurar la hipótesis de que
este edificio fuese también un lugar dedicado a albergar mujeres destinadas al
culto."

Fresco considera que en Pilaloma


"...existió una importante huaca cañari, reconstruida en época incaica,
posiblemente sin cambio de función...presenta una clara utilización ceremonial
preincaica de la etnia cañari, con una aparente continuidad directa en época
incaica." (1987:18-20).

En un trabajo previo plantea una interesante hipótesis, según que la huanca de


Pilaloma sería una "huaca hija" de la pacarina del castillo o Templo del Sol, que
estuvo encomendada a una sacerdotisa cañari y acompañantes, las cuales fueron
enterradas colectivamente; este culto a la huanca habría sido aprovechado por los
Inca, quienes establecieron en Pilaloma a un nuevo grupo de sacerdotisas: las acllas.
(1987:89-92).
Siguiendo la hipótesis anterior, Pilaloma sería el sector sacralizado del
acllahuasi de Hatun Cañar, donde el culto local a la wanka está integrado al culto a
las divinidades del Imperio. El sector D estuvo destinado a la producción y
almacenamiento de chicha. En el sector E se desarrollaron actividades residenciales
y domésticas, era un área de servicio como indica Fresco. El sector La Condamine
tiene evidentemente una ocupación pre-Inca, pero la disposición arquitectónica
evidencia edificaciones Inca, que pudieron ser habitadas por población local
femenina destinada a actividades especializadas como elaboración de textiles o
preparación de comida. La Condamine presenta el mismo plano de planta que el
sector D de Caxas y el sector Norte de Inkawasi.
Los sectores tratados anteriormente son parte de un acllahuasi, aparentemente
disperso, donde se desarrollaron actividades especializadas vinculadas al Estado y al
culto; hasta ahora no se les había entendido como un todo integrado por partes, las
interpretaciones de Fresco y Alcina Franch se han quedado en las partes.
Las investigaciones de D'Altroy (1981) en Hatun Xauxa, Valle del Mantaro,
trataron, sin éxito, de definir un acllahuasi, situado alrededor de la plaza central,
pues se esperaba registrar vasijas pequeñas (tipos domésticos y ceremoniales) como
platos para ofrendas, así como evidencias de hilado y tejido, es decir torteros
(1981:71). Pero tal estrategia, como lo señala, fue desastrosa pues no se registraron
torteros o piruros; por lo tanto es posible que hayan buscado en el lugar equivocado
evidencias de tejido e hilandería, o que dichas actividades no desarrollaron en los
sectores registrados, o que la evidencia esté enterrada. D'Altroy efectuó una
prospección, no excavó (op. cit. p. 84). Afortunadamente lo que no pudo registrar
en tejido e hilandería, lo registró en el área de arquitectura preservada (estratos de
superficie 1B y 1C); en el estrato 1B registró la mayor concentración de jarras de
borde acampanado ("flared-rim jars" 9 Type #1); aunque no lo plantea, dichas
jarras fueron utilizadas en la elaboración y almacenamiento de chicha en los
acllahuasi. D'Altroy (op. cit. p. 84) considera que el sector o estrato 1C constituye
una residencia de élite o religiosa, debido a la calidad de la mampostería, a la
distribución y concentración de la cerámica, y por su proximidad al ushnu;
considera además que la concentración de las grandes jarras registradas en los
sectores adyacentes (1B y 2B) evidencia el almacenamiento de bienes (líquidos o
sólidos) destinados a la élite; también se registraron en los sectores adyacentes
platos (Type #6 y Type #7), vasijas para cocina y servicio (Type #4 y Type #5) como
ollas y jarras domésticas, en menor proporción Keros (Type # 3).
Aunque no se cuenta con un buen plano de Hatun Xauxa que nos pueda
ayudar a precisar las características arquitectónicas, es probable que los sectores
que conforman el área con arquitectura preservada, principalmente 1B y 1C, sean
parte del acllahuasi de Hatun Xauxa, la distribución y morfología del material
cerámico así lo indica.
Las investigaciones de Matos en Pumpu afirman haber identificado un posible
acllahuasi, al menos parte de él, conformado por dos sectores, los cuales presentan
las siguientes características:
"La primera sección del conjunto, ...la conformaron cinco habitaciones en torno
a un patio rectangular...la única puerta de acceso al patio se dispuso con vista a
la plaza...La segunda sección estuvo conformada por veinte recintos
rectangulares, en dos filas paralelas, y con dos pasadizos de tránsito interno.
Arquitectónicamente es la parte más importante del conjunto...El primer pasaje
tiene salida hacia el riachuelo de Millwakarpa. En cambio el segundo está
cerrado en su extremo NE. Debido a ello, quienes ocuparon la segunda fila de
habitaciones necesariamente tuvieron que transitar por el primero...Las
habitaciones, que posiblemente fueron dormitorios, son todas exactamente
iguales...Todas tienen 14 por 7 con ancho de puerta de 0.70 m., orientadas de
Este a Oeste...Aparentemente, resulta extraño que sólo la primera fila de
habitaciones tuviera un pasaje abierto, con entrada y salida, como si sus
ocupantes no hubieran considerado necesaria la seguridad...El plano de estas
habitaciones es totalmente rectangular...El patio con cinco habitaciones y las dos
filas de casas formaron una unidad...Fue un claustro especialmente diseñado
para albergar a personas dedicadas a cumplir con tareas específicas. El patio
debe haber sido el núcleo de la administración y las veinte viviendas en hileras
los dormitorios colectivos...Se entiende que las habitaciones fueron utilizadas
sólo como dormitorios. Las labores cotidianas habrían sido cumplidas en las
áreas abiertas de las inmediaciones." (Matos 1994: 262-265).

Concuerdo con Matos en que los dos sectores descritos forman una unidad
destinada a cumplir una función concreta, pero no considero que se trate un
acllahuasi o parte de él, por las siguientes razones:
a) La proximidad al Camino Inca, y el situarse al inicio del asentamiento, además
del plano de planta, son características compartidas por: el sector Q de
Aypate, un sector registrado en Pachacamac, y el sector A de Caxas.
b) Las mismas dimensiones compartidas por los 20 recintos, y su disposición, me
parecen más destinadas a objetos que a personas, considero que se trata de
recintos de almacenamiento de productos.
c) Que los recintos hayan sido utilizados como dormitorios es poco creíble, pues
los dormitorios, al igual que las residencias Inca, comparten el patrón Kancha.
d) La ausencia de control de los accesos y de un muro perimétrico que circunde el
sector.
e) El no presentar un pasaje directo y controlado a la plaza central.

Considero que el sector considerado por Matos como acllahuasi es más bien el
PORTAZGO o un lugar destinado a almacenar productos. Pero en Pumpu existió
un acllahuasi y trataremos de identificarlo a través de los planos y descripciones
proporcionados por Matos (1994) y Altamirano (1992). Considero que el acllahuasi
de Pumpu debe situarse a un costado del Camino Inca que ingresa por el sureste
hacia la plaza, al frente del ushnu y al final de un canal de agua que atraviesa la
plaza; dicho sector conserva la arquitectura mejor elaborada del lugar, era poblada
por la clase social o Rango I (Altamirano 1992: 120), y por el Barrio de la
Administración según Matos (1994: 117-128). Dicho sector además de presentar
acceso restringido, está conformado por Kanchas, tiene acceso privilegiado al agua,
y una de las Kanchas tiene seis recintos.
Las investigaciones de Hyslop en Inkawasi identificaron que próximo al
posible Templo del Sol: "Hacia el norte y oeste de la plaza trapezoidal [del Templo del
Sol] es una zona de arquitectura irregular donde hay evidencia de preparación de
comida." (1990: 174). Es probable que dicho sector corresponda al acllahuasi, cuyas
características pueden apreciarse mejor en el plano proporcionado por Harth-Terre
(1933), en el cual se sitúa al noroeste del denominado "Barrio Religioso". La parte
más al norte de dicho sector y próxima al Observatorio tiene la misma planta que el
sector D de Caxas, el sector La Condomine de Hatun Cañar. El sector en cuestión
presenta en su parte anterior el borde de la plataforma o una pared caída, a la que
se accede mediante una escalinata. En los cuatro o cinco sub-sectores que forman el
sector en análisis es posible distinguir el control de los accesos y el patrón Kancha.
En Tambo Colorado Zuidema (1968: 50-51) identificó dos barrios principales
vinculados a la plaza trapezoidal, considera que se trata del Templo del Sol y de la
residencia del gobernador, ambos se sitúan frente a frente, sobre éste último afirma
Zuidema:
"El segundo barrio -enfrente del primero y que está contra las colinas- contiene
los edificios más suntuosos y es probable que aquí vivió el gobernador Inca. Los
edificios están construidos al estilo de la Costa. Tienen sin embargo un rasgo
muy particular de los Incas. Todas las ventanas, hornacinas y puertas son del
estilo trapezoidal." (op. cit. p. 50).

Considero que este sector es el acllahuasi de Tambo Colorado por las


siguientes razones:
1. En el plano proporcionado por Gasparini y Margolies (1977: 132) se aprecia
que: a) el sector presenta un solo acceso hacia la plaza hallándose sobre el nivel
de ésta; b) un muro perimétrico cerca al sector; c) el recorrido interno es
bastante restringido; d) el patrón cancha predomina.
2. Por los siguientes elementos arquitectónicos presentes: escalinatas, pasajes
ciegos, vanos de forma trapezoidal.

En Mitupampa (Huancabamba), la prospección efectuada por Polia y Acuña


(1992) permitió registrar un posible acllahuasi, el cual tiene las siguientes
características:
- Un solo acceso, orientado hacia la plaza.
- Un muro perimétrico que rodea en sus cuatro lados el sector.
- Un gran patio rodeado de seis recintos (define una gran Kancha), cuatro de los
cuales conducen a otra Kancha.
- Una Kancha definida por cuatro recintos que dan hacia un patio, a ésta se
accede a través de la gran Kancha.
- Una Kancha menor, definida por tres recintos que dan hacia un patio. Se
accede a ella a través de la cancha anterior.
Las dos últimas canchas ocupan un mismo espacio.

Otros acllahuasi han sido identificados en Ollantaytambo y Machu Picchu.


En Machu Picchu, el acllahuasi estaría vinculado a las fuentes de agua y a las
rocas sagradas, sobre este acllahuasi opina Zuidema:
"En el Cuzco, encontramos en la parte Hurin el Templo del Sol y la Casa de las
Vírgenes, los dos con una misma organización interna. El conjunto
arquitectónico en Machu Picchu que más corresponde a estas características es
el barrio de las Tres Portadas. Está completamente separado de los otros barrios
por un muro alto que no tiene ventanas. Valcárcel habla del "barrio oriental,
probablemente reservado para las escogidas o acllas, con sus talleres de tejido,
de cerámica, sus huertos y sus cocinas. Probablemente se refiere a este barrio..."
(1968: 52).

En el plano de Machu Picchu, se aprecia que el sector de las Tres Portadas o


Tres Puertas, está vinculado al sector de los Morteros. Escalinatas y un pasaje
angosto conducen al sector de las Tres Portadas, allí se aprecia un conjunto de siete
recintos situados alrededor de un patio alargado, semejante al sector B de Aypate.
Zuidema sugiere que el acllahuasi sirvió también como Templo del Sol (op. cit.
p. 52), pero si desarrollaron las mismas funciones habrían recibido la misma
denominación. Ante su propuesta considero dos alternativas: a) El acllahuasi tuvo
un sector sacralizado empleado como Templo del Sol, el cual presenta entre cinco u
ocho recintos alrededor de un patio, b) un grupo de acllas residieron en el Templo
del Sol, alejadas del acllahuasi, en los cinco u ocho recintos dispuestos en torno a un
patio.
Algunas características e interpretaciones finales son proporcionadas sobre el
acllahuasi de Machu Picchu:
"El nombre moderno del barrio se debe a las tres puertas exactamente iguales
que dan acceso al conjunto y que se encuentran en la pared que da frente a la
plaza. Tras de estas puertas hay tres cuartos alargados que forman un lado, cada
uno de un patio. Los patios están separados por un corredor de tres cuartos
grandes, del mismo tamaño, como lo son también los patios y los cuartos
alargados. Creo que en los cuartos grandes y en los patios con los cuartos
alargados podemos ver los seis cuartos -respectivamente, tres para las acllas y
tres para las mamacunas, que corresponden a los seis cuartos del Templo del Sol
en el Cuzco. Dentro del mismo barrio y más abajo se repite el mismo orden de
tres grupos de dos cuartos, iguales, pero ahora en escala menor." (Zuidema
1968: 52).
EL ACLLAHUASI DE AYPATE
Tras haber identificado las características arquitectónicas de otros acllahuasi a
través de la información arqueológica y etnohistórica, a continuación
correlacionaremos dichas características con las que se presentan en los sectores A,
B, C, D, E y F de Aypate.
a) El Sector F presenta un acceso principal, el cual conduce desde la plaza hacia
el Sector A, dicho acceso tiene hasta tres puntos de control que restringen el
acceso hacia los otros sectores, restringen pero no impiden acceder. Esta
característica se presenta en todos los acllahuasi analizados.
b) El sector A, destinado a actividades residenciales, domésticas, de
almacenamiento y posiblemente rituales; tiene su equivalente en la Kancha
mayor de los acllahuasi en: Huánuco Pampa (rodeada de b1, b2, a5, a6, a4,
b3); Mitupampa (c3); Hatun Cañar (sector E); Isla Coatí; Tomebamba (patio
principal del Palacio de Puma Pungu); Pachacamac (patio i ó h en el plano de
Uhle); Pumpu; Tambo Colorado. Este elemento que denominaré GRAN
KANCHA, es un recurrente en los acllahuasi.
c) Al sector B, definido por siete recintos principales y uno adicional secundario,
lo denominaremos SECTOR SACRALIZADO, consideramos que es la
residencia de las acllas vinculadas directamente al culto a las divinidades
imperiales. El número de 6 ó 7 recintos parece corresponder al número de
divinidades, que eran servidas por las "vírgenes de los ídolos". Estos 6 ó 7
recintos, mantienen o varían su número, manteniendo o variando la
disposición de dichos recintos en torno a una patio. Los recintos en cuestión
han sido registrados en Tomebamba (Mulluchancha en el plano de Uhle, y
sector D en el de Hyslop), Huánuco Pampa (recintos a1, a2, a3, a4, a5, a6 y
a70, Isla Coatí, Caxas (sector I, Unidad 2), Pumpu (Barrio de la
Administración), Mitupampa, Machu Picchu (sector de Tres Portadas).
Respecto a la residencia del Vilac en el sector B, no debe descartarse esta
posibilidad, que podría haberse producido en el recinto principal, pero
tampoco se descarta que tal recinto haya albergado al ídolo o ídolos
principales. El sector B constituiría el SECTOR SACRALIZADO del
acllahuasi o la evidencia que el Templo del Sol funcionaba al interior del
acllahuasi, siendo servido por las acllas en ambas posibilidades y
compartiendo la misma conformación arquitectónica. A su sacralización
contribuye el pozo y canaleta ceremonial situada en el patio.
d) Lo segregado del sector C con relación a otros sectores, es una característica
que se repite en otros acllahuasi como: Tomebamba, Tambo Colorado,
Inkawasi. Es la característica arquitectónica menos común en los acllahuasi,
aparece más frecuentemente dominando partes bajas con terrazas o valles.
e) El sector D evidencia una jerarquía al interior, está destinado a actividades
residenciales, domésticas y de almacenamiento. Sectores semejantes han sido
registrados en Hatun Cañar (sectores D y E), Tomebamba (palacio interior de
Puma Pungo), Ollantaytambo, Caxas (sector I), Pumpu.
f) Vinculado al sector anterior y sujeto a la misma jerarquía, se encuentra el
sector E, parte del cual (unidades 1 y 2) habrían sido destinadas a actividades
de residencia, especializadas y para almacenar productos. Las comparaciones
hechas para el sector D son válidos también para este sector, a excepción de los
pasadizos ciegos con accesos y la Unidad 3.
g) La Unidad 3 del sector E parece destinarse al almacenamiento de alimentos o a
actividades especializadas, se trata de recintos que dan hacia un pasaje común
y se hallan dispuestos en hilera. Semejantes recintos han sido registrados en:
Tomebamba (a un costado del patio principal de Puma Pungu), Caxas (sector
I, Unidad 7), Hatun Cañar (sector D ó Las Bodegas), Huánuco Pampa, Pumpu
e Inkawasi.
h) Un sector habitado por acllas, pero más próximo al Templo del Sol comparte
las mismas características arquitectónicas que el sector D de Caxas, el sector
Norte de Inkawasi (próximo al Observatorio en el plano de Harth-Terré) y el
sector La Condamine en Hatun Cañar. En Aypate, tal sector debido a la
vegetación no fue posible de ser registrado.

Algunas características adicionales que sugieren que el Acllahuasi de Aypate


fue construido como un todo articulado, pero con acceso restringido a algunos
sectores como B, son:
i) El control de las rutas, por las cuales los sectores A y B se vinculan, al igual
que los sectores D y E.
ii) El dibujo de planta del acllahuasi adopta la forma de una conopa (figura de
camélido hueca). El sector B define el cuello y la cabeza (recinto principal), el
sector A forma el pecho, el sector D constituye el vientre y la parte hueca de la
conopa, el sector E la parte posterior. No considero que sea casual tanto la
forma de camélido como la distribución de los sectores que corresponden a las
partes del camélido. Formas zoomorfas para el plano de planta de Pumpu,
Paramonga, Cuzco, han sido planteadas por Rowe (1967), Gasparini y
Margolies (1977), Agurto (1987) y Altamirano (1992), esta última cuestionada
por Matos (1994). La forma zoomorfa es aprecia en el Acllahuasi de Aypate,
no en todo el asentamiento.
iii) El encontrarse rodeado de un muro perimétrico, edificado sobre los bordes de
las terrazas constructivas.

EL TEMPLO DEL SOL


Centraremos la identificación del Templo del Sol, en las características
arquitectónicas proporcionadas por los cronistas y las investigaciones arqueológicas,
tanto para el Cuzco como para las provincias del Chinchaysuyu.

INFORMACION ETNOHISTORICA
i) Templo del Sol en el Cuzco
La mayoría de informaciones se refieren al Qoricancha, a los recintos
principales situados en la terraza superior y a los ídolos que allí se encontraban,
pero nos centraremos en la arquitectura y en sus residentes.
Betanzos informa que:
"[Pachacutec]... con el cordel midió y trazó la Casa del Sol; y habiéndola
trazado... midió piedras para el edificio de esta casa, y ansi medidas, de los
pueblos comarcanos pusieron las piedras que les fueron señaladas y las que
fueron bastantes para el edificio desta casa..." (1968 [1551]: 50).

Cobo comenta sobre su ubicación:


"Su sitio era la parte más llana de la ciudad, al cabo della, donde ya se han
acabado las laderas de los cerros en que la mayor parte de la ciudad esta fundada
y al principio del valle, orilla del riachuelo corre por aquella parte de la ciudad
(1956: 10).

Cieza de León describe el Templo del Sol:


"Tenía este templo en circuito más de cuatrocientos pasos, todo cercado de una
muralla fuerte, labrado todo el edifico de cantería muy excelente de fina piedra
muy bien puesta y asentada, y algunas piedras eran muy grandes y soberbias; no
tenían mezcla de tierra ni cal, sino el betún que ellos suelen hazer sus edificios, y
estan tan bien labradas estas piedras, que no se le[s] parece mezcla ni juntura
ninguna...La piedra me pareció ser algo negra y tosca y excelentísima. Había
muchas puertas y las portadas muy bien labradas; a media pared, una cinta de
oro de dos palmos de ancho y cuatro dedos de altor. Las portadas y puertas
estaban chapadas con planchas de este metal. Más adentro estaban cuatro casas
no muy grandes labradas de esta manera y las paredes de dentro y de fuera
chapadas de oro y lo mesmo el enmaderamiento; y la cobertura era paja que
servía por teja. Había dos escaños en aquella pared, en las cuales daba el sol en
saliendo...En estos escaños se sentaban los reyes...A las puertas destas casas
estaban puestos porteros que tenían cargo de mirar por las vírgenes...y estaban
en el templo hasta ser viejas...Estas mujeres eran llamadas mamaconas; no
entendían en más de tejer y pintar ropa de lana para servicio del templo y en
hacer chicha, que es el vino que hacen, de que siempre tenían llenas grandes
vasijas. En la una destas casas, que era la más rica, estaba la figura del sol, muy
grande...estaban en aquella algunos de los bultos de los Incas pasados que
habían reinado en el Cuzco...A la redonda de este templo había muchas moradas
pequeñas de indios questaban diputdos para servicio dél y habia un cercuito
donde metían los corderos blancos y los niños y hombres que sacrificaban.
Tenían un jardín que los terrones eran pedazos de oro fino...Por otras paredes
tenían esculpidas y pintadas otras mayores cosas...El gran sacerdote, llamado
Vilaoma, tenía su morada en el templo y con los sacerdotes hacía los sacrificios
ordinarios con grandes supersticiones...Había dentro en la casa y templo más de
treinta trojes de plata en que echaban el maiz..." (1977 [1553]: 101-104).

Pedro Pizarro, testigo excepcional recuerda en su vejez que:


"Tenían a este sol unas casas muy grandes...mas de doscientas mugeres hijas de
indios principales: dormian en el suelo y al bulto del sol tenían puesto un escaño
muy alto" (1978 [1571]: 91-92).

También en su vejez Garcilaso escribe que:


"...este consistió de seis cuartos alrededor de un patio, y el conjunto circundado
por un muro. Nos indica también a cuáles deidades los distintos cuartos fueron
dedicados." (Zuidema 1968: 47).

Pero además del Qoricancha se edificó otro Templo del Sol en el Cuzco, del
cual nos informan Cieza de León y Garcilaso.
Cieza de León en el Capítulo LI del Señorío de los Incas en la sumilla indica:
"De como [Pachacutec] fundó la casa real del sol en un collado que por encima
del Cuzco está, a la parte del Norte, que los españoles llaman La Fortaleza, y de
su admirable edificio y grandeza de piedras que en él."

Refiere Cieza que Pachacutec:


"...no embargante que tanto por él había sido ilustrado y enriquecido el Templo
del Sol llamado Curicancha e hobiese hecho otros grandes edificios, determinó
que se hiciese otra casa del sol que sobrepujase el edificio a lo hecho hasta allí [el
subrayado es nuestro] y que en ella se pusiesen todas las cosas que pudiesen
haber,...había todo aquello de que ellos podían tener noticia. Y esta obra se
comenzó tan soberbia que, si hasta hoy durara su monarquía, no estuviera
acabada...Andaban veedores mirando como se hacían y maestros grandes y de
mucho primor; y así, en un cerro que está a la parte del Norte de la ciudad, en lo
más alto della, poco más que un tiro de arcabuz, se fabricó esta fuerza que los
naturales llamaron Casa del Sol y los nuestros nombran la Fortaleza... Cavose en
peña viva para el fundamento y armar el cimiento, el cual se hizo tan fuerte que
durara mientras hobiere mundo. Tenía, a mi parecer, de largo trescientos y
treinta pasos y de ancho doscientos. Tenía, muchas cercas tan fuertes...La puerta
principal era de ver cuan primamente estaba y cuán concertadas las murallas
para una no salir del compas de la otra; y en estas cercas se ven piedras tan
grandes y soberbias...Había muchos aposentos en esta fuerza, uno[s] encima de
otros, pequeños, y otros entre suelos, grandes; y hacianse dos cubos, el uno
mayor que otro, anchos y tan bien sacados que no sé como lo encarecer,... y
debajo de tierra dicen que hay mayores edificios." (1977 [1553]: 180-182).

Otra descripción detallada es proporcionada por Sancho de la Hoz [1534], los


detalles saltantes que presenta son: los recintos que tenían ventanas que miraban
hacia la parte baja del Cuzco, una torre elevada.
Garcilaso afirma que:
"...la obra mayor y más soberbia que mandaron hacer para mostrar su poder y
magestad fue la fortaleza del Cozco...fue casa del sol, de armas y guerra, como lo
era el templo de oración y de sacrificios." [1609].

De las descripciones y ubicación de tan imponente construcción, no cabe duda


que los cronistas se refieren a la incorrectamente denominada FORTALEZA DE
SAQSAWAMAN, que como fortaleza fue sólo usada durante la fallida resistencia de
las huestes de Manco Inca ante los españoles, que lograron tomar la "inexpugnable
fortaleza", se ha confundido uso con función; la función era ser Templo del Sol.
Algunos etnohistoriadores consideran a Saqsawaman como un monumento a
la victoria sobre los Chancas y que la plaza situada al pie estuvo destinada a batallas
rituales (Rostworowski 1988); otros como Zuidema no se han pronunciado al
respecto y la denominan fortaleza.

ii) Templos del Sol en el Chinchaysuyu


Las diversas informaciones etnohistóricas hacen referencia a Templos del Sol
situados en: La Tacunga, Hatun Cañar, Tomebamba, Tumbes, Huancabamba,
Huamachuco, Huánuco Viejo, Xauxa Tambo, Pucará, Pachacamac, Huarco,
Chincha, Vilcas, Paramonga, entre otros.
El Templo del Sol de Huancabamba fue descrito por Xeréz:
"...[Huancabamba] es mayor que el Caxas y de mejores edificios y la fortaleza
toda de piedra labrada, asentadas las piedras grandes de largo de cinco y seis
palmos, tan juntas que parece no haber entre ellas mezcla, con su azotea alta de
cantería, con dos escaleras de piedra en medio de dos aposentos..." (1968[1534]).

Por su parte Cieza añade que:


"...Los Incas tenían allí [Huancabamba] sus fuerzas, entre las cuales estaba una
agraciada fortaleza, que yo ví, y está desbaratada y deshecha como todo lo
demás; había en ésta Guancabamba Templo del Sol con número de mujeres. De
la comarca de estas regiones venían a adorar a este templo y a ofrecer sus dones;
las mujeres vírgenes y ministros que en él estaban [el subrayado es nuestro]
eran reverenciados y muy estimados,..." (1977 [1553]: 154).

Relata Xeréz acerca del Templo del Sol de Tumbes:


"Tumbes parecía ser gran cosa, por algunos edificios que tenía y dos casas
cercadas, la una con dos cercos de tierra ciega y sus patios aposentos y puertas
con defensas, que para entre indios es buena fortaleza" (1968 [1534]).

Estete por su parte indica:


"...lo del templo éste era cosa de ver, porque tenía grande edificio y todo el por de
dentro y de fuera pintado de grandes pinturas y ricos matices de colores, porque
los hay en aquella tierra." (1968 [1535]).

Por su parte Cieza diferencia la fortaleza del Templo del Sol de Tumbes:
"...y en el puerto de Tumbes se había hecho una fortaleza por su mandato [de
Huayna Capac], aunque algunos indios dicen ser más antiguo este edificio...De
esta manera que puesta en término de acabar llegó Guaynacapa, el cual mando
edificar templo del sol junto a la fortaleza de Tumbes y colocar en él número de
más de doscientas vírgenes, las más hermosas que se hallaron en la comarca,
hijas de los principales de los pueblos. Y en esta fortaleza (que en tiempo que no
estaba ruinada fue, a ello dicen, cosa harto de ver) tenía Guaynacapa su capitán
o delegado con cantidad de mitimaes y muchos depósitos llenos de cosas
preciadas, con copia de mantenimiento para sustentación de los que en ella
residían y para la gente de guerra que por allí pasase...Y en esta fortaleza de
Tumbes había gran número de plateros que hacían cántaros de oro y plata con
otras muchas maneras de joyas, así para el servicio y ornamento del templo, que
ellos tenían por sacrosanto, como para el servicio del mismo Inca, y para chapar
las planchas de este metal por las paredes de los templos y palacios. Y las
mujeres que estaban dedicadas para el servicio del templo no entendían en más
que hilar y tejer ropa finísima de lana, lo cual hacían con mucho primor." (1973
[1533]: 142-143).

Siguiendo la información proporcionada por Cieza, Petersen (1962) diferencia


el Templo del Sol de la Fortaleza, presentando un plano de dicha fortaleza (Plano N°
3), que me parece corresponde al actual Cabeza de Vaca, la misma que es el Templo
del Sol o Fortaleza de Petersen (1962: 373-374), que corresponde a la descrita por
Cieza.
Acerca del Templo del Sol de Tomebamba, actualmente bajo la ciudad de
Cuenca, nos informa detalladamente Cieza de León:
"El templo del Sol era hecho de piedras muy sutilmente labradas y algunas de
estas piedras eran muy grandes, unas negras, toscas, y otras parecían de
jaspe...Las portadas de muchos aposentos estaban galanas y muy pintadas y en
ellas asentadas algunas piedras preciosas y esmeraldas, y en lo de dentro estaban
las paredes del Templo del Sol y los palacios de los reyes Incas, chapados de
finísimo oro y entalladas muchas figuras. La cobertura de estas casas era de
paja, tan bien asentada y puesta... Por dentro de los aposentos había algunos
manojos de paja de oro...y tenían cuidado muchos plateros de labrar las cosas
que he dicho y otras muchas. La ropa de lana que había en los depósitos era
tanta y tan rica... Las mujeres vírgenes que estaban dedicadas al servicio del
templo eran mas de doscientas y muy hermosas, naturales de los cañares y de las
comarcas que hay en el distrito que gobernaba el mayordomo mayor del Inca,
que residía en estos aposentos. Y ellas y los sacerdotes eran bien proveídos por
los que tenían cargo del servicio del templo, a las puertas del cual había
porteros...que tenían a su cargo de mirar por las mamaconas, que así habían por
nombre las que residían en los templos. Junto al templo y a las casas de los reyes
incas había gran número de aposentos..." (1977 [1553]: 122-123).

Sobre el Templo del Sol de Paramonga nos informa Cieza :


"Una cosa hay que ver en este valle [de Paramonga], que es una galana y bien
trazada fortaleza al uso de los que la edificaron; y cierto es cosa de notar ver por
donde llevaban el agua por acequias para regar lo más alto de ella. Las moradas
y aposentos eran muy galanos, y tienen por las paredes pintados muchos
animales fieros y pájaros, cercada toda de fuertes paredes y bien obrada." (1973
[1553]: 176).

Sobre la denominación de fortaleza, W. Espinoza (1974) con documentos de


1559 ha demostrado que se trataba de un Templo o Casa del Sol, donde servían
mitimaes y acllas.
En Pachacamac existía un importante templo preinca, acerca del cual los Inca
dispusieron que :
"...este templo de Pachacama se quedase con el autoridad y servicio que tenía,
con tanto que se hiciese otro templo grande y que tuviese el más eminente lugar
para el sol; y siendo hecho como los incas lo mandaron su templo del sol, se hizo
muy rico y se pusieron en él muchas mujeres vírgenes." (Cieza 1973 [1553]:
179).

Otro de los posibles templos del Sol es la denominada fortaleza de Guarco, que
corresponde a Cerro Azul, Cieza la describió indicando que:
"[El Inca] mandó edificar en un collado alto del valle la más agraciada y vistosa
fortaleza que había en todo el reino del Perú, fundada sobre grandes losas
cuadradas, y las portadas muy bien hechas y los recibimientos y patios grandes.
De lo más alto de esta casa real bajaba una escalera de piedra que llegaba hasta
la mar...Estaba en su tiempo esta fortaleza muy adornada de pinturas, y
antiguamente había mucho tesoro en ella de los reyes Incas. Todo el edificio de
esta fuerza, aunque es tanto como tengo dicho, y las piedras muy grandes, no se
parece mezcla ni señal de como las piedras encajan unas en otras, y están tan
apegadas que a mala vez se parece la juntura...Y donde es esta fortaleza y ello ha
quedado de la del Cuzco [¿Saqsawaman?], me parece a mí que se debía mandar,
so graves penas, que los españoles ni los indios no acabasen de deshacerlas,
porque estos dos edificios son los que en todo el Perú parecen fuertes y más de
ver..." (1973 [1553]: 181-182).

Las características arquitectónicas de Guarco no corresponden a las de una


fortificación, sino a las de un Templo del Sol; lamentablemente con el transcurrir de
los siglos su roca labrada fue desmontada.
Sobre el Templo del Sol de Caxamarca informa Cieza:
"Ganada y conquistada esta provincia de Caxamarca por los incas, afirman que
la tuvieron en mucho y mandaron hacer en ellas sus palacios, y edificaron
templo para el servicio del sol, muy principal, y había número grande de
depósitos. Y las mujeres vírgenes que estaban en el templo no entendían en más
que hilar y tejer ropa finísima y tan prima...Y en este templo había gran riqueza
para el servicio de él. En algunos días era visto el demonio por los ministros
suyos, con el cual tenían sus pláticas y comunicaban sus cosas...[De pueblos de
la costa] venían a reverenciar al sol y a hacer en su templo sacrificios" (1973
[1553]: 188-189).
Referencias más detalladas son proporcionadas por otros cronistas de la
conquista, los que:
"...anotaron que Pizarro tomó unos aposentos repartidos en ocho cuartos muy
mejor hechos que ninguno de los otros" con "techo cubierto de paja y madera
asentada sobre las paredes", que correspondían al Palacio del Inca, aunque
Estete anota específicamente que eran del Templo del Sol. Es sin embargo, a
partir de 1560 que se identifica un solar frente a la Iglesia de San Francisco,
"constituido por siete buhíos grandes y chicos, cercados" como el Jatuncancha,
Palacio del inca, Fuerte del Inca, Solar del Inca o Casa del Cacique, señalándose
una de sus habitaciones como la sala en que estuvo preso Atahualpa y que llenó
de oro..." (Ravines 1994: 422).

Dicho recinto conocido como el Cuarto del Rescate, presenta una línea interna,
que tendría carácter ceremonial vinculado a la categoría y tipo de las edificaciones
religiosas Inca; dichas líneas han sido registradas además en el Qoricancha,
Huaytará, Vilcashuaman y Machu Picchu, en los respectivos templos del sol
(Ravines 1994: 423-424).
Acerca del Templo del Sol de Huánuco Pampa, informa Cieza:
"Este palacio [de rocas labradas] o aposento era cabeza de las provincias
comarcanas a los Andes y junto a él había Templo del Sol con número de
vírgenes y ministros; y fue tan gran cosa en tiempo de los incas, que había
…para solamente servicio de el más de treinta mil indios." (1973 [1553]: 194).
Sobre el Templo del Sol de Hatun Xauxa o Jauja informa Cieza:
"En todas estas partes había grandes aposentos de los incas, aunque los mas
principales estaban en el principio del valle, en la parte que llaman Jauja, porque
había un grande cercado donde estaban fuertes aposentos y muy primos de
piedra, y casa de mujeres del sol, y templo muy riquísimo, y muchos depósitos
llenos de cosas que podían ser habidas. Sin lo cual, había grande número de
plateros que labraban vasos y vasijas de plata y oro para el servicio de los incas y
ornamentos del sol. Estaban estantes más de ocho mil indios para el servicio del
templo y de los palacios de los señores. Los edificios todos eran de piedra. Lo
alto de las casas y aposentos eran grandísimas vigas, y por cobertura paja
larga...Para la guarda de las mujeres del sol había gran recaudo..." (1973
[1553]: 202).

En Vilcas se edificó un Templo del Sol, del cual nos comenta Cieza:
"El templo del sol fue muy grande y muy labrado. Adonde están los edificios hay
un altozano en lo más alto de una sierra, que tenían siempre limpia...El Templo
del Sol, que era hecho de piedra, asentada una en otra muy primamente, tenía
dos portadas grandes; para ir a ellas había dos escaleras de piedra, que tenían a
mi cuenta, treinta gradas cada una. Dentro de este templo había aposentos para
los sacerdotes y para los que miraban las mujeres mamaconas, que guardaban su
religión con grande observancia. Y afirman los orejones y otros indios que la
figura del sol era de gran riqueza, y que había mucho tesoro en piezas y
enterrado, y que servían a estos aposentos más de cuarenta mil indios..., y que
solamente para guardar las puertas del templo habían cuarenta incas de los
adoratorios, y las piedras dichas, y el templo con sus gradas... (1973 [1553]: 210).

A través de la información etnohistórica proporcionada para los templos del


Sol del Cuzco y del Chinchaysuyo, es posible distinguir algunas características
comunes a casi todos:
- Ocupaban un lugar importante con relación a las demás edificaciones; en una
parte elevada, natural o artificial, con relación a la plaza. Por ejemplo
Saqsawaman, Guarco, Pachacamac, Huancabamba, Tumbes.
- Las portadas eran de roca y estaban decoradas. Porteros custodiaban el
ingreso. Por ejemplo: Qoricancha, Tumbes, Tomebamba, Vilcas.
- Las escalinatas conducían a la parte más elevada. Por ejemplo:
Huancabamba, Vilcas, Guarco.
- Estaban cercados por una o más "murallas", muros perimétricos o terrazas de
contención, por ejemplo: Qoricancha, Sacsawaman, Tumbes, Paramonga,
Hatun Xauxa, Vilcas.
- Residían allí mamaconas y sacerdotes, que ejercían sus oficios. Por ejemplo:
Qoricancha, Huancabamba, Tumbes, Caxamarca, Huánuco Pampa, Vilcas.
- Tenían "indios" para su servicio. Por ejemplo: Qoricancha, Tomebamba,
Huánuco Pampa, Hatun Xauxa, Vilcas.
- El número de recintos principales varía entre 4 y 8. Por ejemplo: Qoricancha,
Caxamarca.
- Sus muros presentan decoración. Por ejemplo: Qoricancha, Tumbes,
Paramonga, Guarco.
- En los muros se empleó roca labrada. Por ejemplo: Qoricancha, Saqsawaman,
Huancabamba, Tomebamba, Guarco, Huánuco Pampa, Hatun Xauxa, Vilcas.
- Los muros estaban cubiertos por planchas de metal precioso, elaborado por
plateros. Por ejemplo: Qoricancha, Tumbes, Tomebamba.
- Los techados eran elaborados con madera y paja. Por ejemplo: Qoricancha,
Hatun Xauxa.
- La figura del sol se encontraba en el templo. Por ejemplo: Qoricancha, Vilcas.
- Objetos elaborados con metales preciosos se utilizaban en los templos. Por
ejemplo: Tumbes, Qoricancha, Tomebamba, Guarco, Caxamarca, Hatun
Xauxa, Vilcas.

INFORMACION ARQUEOLOGICA
Las investigaciones arqueológicas en los templos del Sol han permitido
identificar otras características arquitectónicas de los mismos.
Para el Qoricancha se tiene referencia de las investigaciones de Uhle (1928),
Rowe (1944), Ladrón de Guevara (1967), Gasparini y Margolies (1977, 1980), Béjar
(1990). Utilizaremos la información más reciente, según la cual el Qoricancha
presenta las siguientes características arquitectónicas:
- Tres o cuatro terrazas constructivas sobrepuestas y escalonadas que presentan
lados curvados hacia el Oeste, al valle, desde el que se accede mediante una
escalinata principal.
- Un muro perimétrico, que rodea un conjunto de recintos, el cual es curvado
hacia el Oeste y recto en los otros cuatro lados; dicho muro se levanta sobre la
terraza constructiva superior.
- Nueve recintos al interior del muro perimétrico; ocho de los cuales se disponen
en torno a un patio, y el otro da a un espacio vacío rodeado por el muro
perimétrico.
- Un sector vacío.
- Canales para líquidos y una fuente situada al centro de la cancha principal.
- Uno de los ocho recintos principales estaba dedicado al Sol; para Uhle
correspondería al recinto aislado que da hacia un patio vacío, mientras que
para Béjar (1990: 112) corresponde al recinto R.A., situado al Norte. Los
demás se dedicaron a las otras divinidades y al Vilac Umo.
- Los recintos para los servidores del templo y los almacenes se situarían en
espacios o sectores vacíos, ubicados detrás de los ocho recintos principales.

Respecto a el material cerámico registrado en las excavaciones ejecutadas en el


Templo del Sol, Rowe (1944: 44-50) que excavó en el Canchón o patio principal
reporta principalmente tres tipos: "Cuzco Buff" y otros sin decoración (forma A:
aríbalo y forma G: plato), Cuzco Rojo y Blanco (forma A: aríbalo, forma I: Qero,
forma J: olla de base pedestal), Canchón (formas coloniales). Las formas más
comunes son aríbalos y platos.
La limpieza y excavación efectuada por Valcárcel (1934-35) en Saqsawaman, y
el plano proporcionado por Gasparini y Margolies (1977) permiten identificar las
siguientes características arquitectónicas:
- Situada al borde un espacio sin edificaciones.
- Tres terrazas constructivas sobrepuestas y escalonadas, de forma
zigzagueante, con rocas monolíticas en el paramento.
- Dos accesos restringidos con portadas de roca y escalinatas que conducen
hacia las partes elevadas.
- Orientación según los ejes cardinales de los recintos situados sobre terraza
superior.
- Edificaciones elevadas de planta rectangular o circular asociadas a patios,
denominadas torreones.
Respecto a las formas del material cerámico registrado en Saqsawaman,
corresponden principalmente a las formas A-K, denominadas así por Rowe (1944),
destacando los aríbalos, platos y ollas; además se registraron objetos metálicos
(tupus o alfileres, tumis, placas, depiladores, barras, discos, espátulas); también
material lítico (macanas).
El Templo del Sol de Pachacamac, ha sido objeto también de investigaciones
por parte de Uhle (1903), Bueno (1983), que permiten apreciar algunas
características arquitectónicas :
- Utilización de cuatro o cinco terrazas sobrepuestas escalonadas, que definen
una planta trapezoidal y presentan una orientación noreste-suroeste.
- Dos conjuntos de edificaciones, paralelas entre sí, de planta rectangular,
dispuestas sobre la terraza superior y perpendiculares al eje de orientación;
definen un patio entre ambas.
- Edificaciones de planta rectangular, dispuesta sobre la penúltima terraza,
paralela al eje de orientación noreste-suroeste.
- Edificaciones de planta rectangular, dispuesta sobre la antepenúltima terraza,
perpendicular al eje de orientación.
- Juegos de escalinatas que conducen a la parte superior.
- Muros decorados con pintura de color rojo.

Uhle respecto al Templo del Sol de Tomebamba indica que:


"Falta determinar todavía la determinación del sitio y de la planta del antiguo
Templo del Sol...Probablemente estaba emplazado al Este de la plaza grande,
extendiéndose desde allí las chacras del Sol que siempre suelen acompañar al
Templo..." (1969 [1923]: 88).

Recientes excavaciones en Tomebamba revelan que el Templo del Sol


posiblemente constituya un conjunto de estructuras, incluyendo una estructura
semi-circular, situada sobre las rocas desde las que se divisa el mejor drenaje, una
alberca y el río Tomebamba (Hyslop 1990: 140). Las excavaciones anteriores
efectuadas por Idrovo (1984 en Hyslop 1990) situarían el Templo del Sol al interior
del acllahuasi y próximo al sector sacralizado, de ser correcta esta aseveración
resultaría que el Templo del Sol ocuparía el lugar más elevado del acllahuasi; la
ubicación del supuesto Templo del Sol es semejante a la del Sector C de Aypate.
Mientras no se excave hacia el Este de la gran plaza, la hipótesis de Uhle basada en
topónimos no debe descartarse; el supuesto Templo del Sol registrado por Idrovo se
halla al sur, había sido ya excavado parcialmente por Uhle, quien descartó que se
hallase allí y lo situó al Este.
El Templo del Sol de Paramonga, descrito por Middendorf (1893-95),
levantado por Langlois (1938) y restaurado por Jiménez Borja, presenta las
siguientes características:
- Está situado en una parte elevada, dominando el río.
- Es conformada por cinco terrazas constructivas, sobrepuestas y escalonadas,
la última terraza define una superficie de planta trapezoidal; aquellas fueron
construidas empleando adobe y tapial.
- Un acceso conduce a la parte superior mediante escalinatas.
- La superficie de planta trapezoidal presenta orientación noreste-suroeste,
sobre la misma se edificaron recintos que dan hacia patios, vinculados por
pasadizos; dichos recintos están rodeados por un muro perimétrico.
- Los recintos anteriores presentan pinturas en sus muros de colores rojo y
amarillo, formando figuras geométricas.
- La planta del templo reproduce una posible forma zoomorfa.
- En las esquinas se hallan estructuras de planta trapezoidal o rectangular.

Del Templo del Sol de Tumbes, conocido como Cabeza de Vaca, tenemos
referencia por las investigaciones de Petersen (1962), Pérez Saavedra, Hocquenghem
(1993, 1994), a través de las cuales podemos distinguir las siguientes características
arquitectónicas:
- Cuatro terrazas constructivas, sobrepuestas y escalonadas, edificadas con
muros de roca, conformados por rocas talladas como adobes rectangulares; la
última terraza define una superficie de planta trapezoidal.
- Un muro perimétrico rodea los recintos situados en la plataforma superior.
- Los recintos de planta rectangular están dispuestos en torno a patios, todos
ellos son paralelos o perpendiculares al eje de orientación de la plataforma
superior, al parecer este-oeste.
Entre los materiales arqueológicos registrados en Cabeza de Vaca destacan las
figuras talladas en concha o mullu, camélidos, peces, mazorcas de maíz, balsas,entre
otros. (Kauffmann 1987: 57-58).
En Hatun Cañar o Ingapirca, las investigaciones efectuadas por Alcina Franch
(1978), Fresco (1984, 1987), Gasparini y Margolies (1977), Ziolkowski y Sadowski
(1985), permitieron identificar al sector denominado El Castillo como el Templo del
Sol, el cual presenta las siguientes características arquitectónicas.
- Compuesto por dos sectores: el Templo del Sol y los aposentos interiores, los
cuales están dispuestos según el eje de orientación este-oeste y separados por
un pasaje que presenta accesos controlados.
- Los dos sectores se ubican en la parte más elevada del conjunto de sectores
vecinos. Ambos sectores son rodeados por un muro perimétrico, el cual
restringe el acceso desde la plaza, situada al pie de los dos sectores. El Templo
del Sol se edifica sobre tres plataformas.
- Un conjunto de escalinatas permite acceder al Templo del Sol, que tiene una
superficie de planta elipsoidal definida por un muro que sigue la superficie
curva, al interior del cual se encuentra un cuarto dual orientado al Este y
Oeste, respectivamente.
- Los aposentos están constituidos por recintos de planta rectangular, una parte
de los cuales circundada por un muro y con acceso restringido; los otros de
planta cuadrangular se disponen en torno a un patio.
Alcina Franch (1978: 135) considera que el Templo del Sol puede considerarse
un ushnu, edificado sobre una huaca preinca o pacarina, que sería el conjunto
rocoso sobre el cual se levanta el Templo del Sol.
No se tienen referencias del material arqueológico registrado en Ingapirca.
El Templo del Sol de Vilcas, ha sido documentado por los trabajos de
Gasparini y Margolies (1917), Gonzáles Carré et al (1981). Destacan allí sus terrazas
escalonadas sobrepuestas y las escalinatas que conducen hacia la terraza superior.
Los templos del Sol hasta ahora analizados presentan, con ligeras variantes,
las siguientes características arquitectónicas comunes: a) terrazas constructivas,
sobrepuestas y escalonadas; b) conjuntos de escalinatas que conducen a la parte
superior; c) accesos controlados y numerosos; d) edificaciones sobre la terraza
superior cercadas por un muro perimétrico que define una planta trapezoidal; e)
situadas al borde de la plaza principal y en un lugar elevado artificial o
naturalmente; f) los recintos situados sobre la terraza superior se disponen paralela
o perpendicularmente al eje de orientación de la superficie de planta trapezoidal; g)
sistemas de drenaje y agua o líquidos recorren las edificaciones; h) los muros
presentan pinturas y las fachadas son de color rojo.
Pero a continuación veremos que dos templos del Sol, y tal vez otros más,
rompen el patrón arquitectónico anteriormente definido, se trata de Huánuco
Pampa y Pumpu.
En el caso de Huánuco Pampa, Morris y Thompson (1985) denominan una
parte del Sector IIB situado hacia el Este de la plaza principal como "templo
incompleto", basados en su ubicación y en la calidad de su construcción, lo
consideran una edificación importante (op. cit. p. 61) sin llegar a afirmar que se
trata de un Templo del Sol. El sector II B presenta las siguientes características
arquitectónicas:
"Está compuesta de 19 estructuras y cercado por una pared...la mayoría de las
estructuras son largas en comparación a las otras...La entrada principal parece
haber estado hacia el límite Este de la pared de cerco... Las seis estructuras en la
parte nor-este son las más regularmente dispuestas del complejo y las más
apartadas de la aparente entrada...son esencialmente una Kancha "dentro" de
otro Kancha...está construída de piedra canteada y está adornado con los nichos
trapezoidales y portales...Una estructura final ejecutada en piedra tallada está
justamente al nor-este de la "agrupación" conteniendo el cuarto de baño." (op.
cit. p. 60-69).

Observando el plano del Sector II B, es posible apreciar que sucesivos pares de


Kallankas definen patios entre ellas, a los que se accede al trasponer las portadas
definidas por sus muros laterales, al final de las portadas se halla la Kancha con seis
recintos que presenta muros de roca labrada y recibe la denominación de "Templo
incompleto". Kanchas de diferentes magnitudes se encuentran en este sector, todas
ellas están rodeadas por un muro perimétrico.
Las excavaciones efectuadas en el sector II B permitieron registrar las
siguientes formas cerámicas, en ese orden: jarras de boca estrecha (Forma 1), platos
(formas 13, 17, 18, 19), jarras de boca ancha (Forma 3), ollas pequeñas (formas 6 y
7), ollas grandes (Forma 8); además se registraron fogones de cocina, huesos; lo cual
lleva a sostener a Morris que en las estructuras del sector II B se desarrollaron
actividades domésticas con sutiles diferencias entre ellas (Morris y Thompson 1985:
63).
En un trabajo reciente, Morris (1992: 39-40) sugiere que el sector II B fue
usado para banquetes, allí se preparaba y servía comida, y que la Kancha definida
por seis recintos con roca labrada fue una residencia oficial, la más refinada y
elegante del asentamiento, a la que denomina casa del Inca (1985: 60). Con esta
hipótesis, Morris descarta que el "templo incompleto" del sector II B, al igual que
dicho sector, constituya el Templo del Sol. ¿Pero entonces dónde se encontraba el
Templo del Sol del que dan cuenta las crónicas?. Zuidema responde a la incógnita
anterior:
"El barrio al lado de la plaza en dirección al cerro es el más destruido de todos
[situado al sur de la plaza]...Enfrente de este barrio -al otro lado de la plaza y en
la parte más baja- había el barrio [situado al Norte de la plaza, sector V B] con
los edificios más suntuosos. Un conjunto de seis casas nos interesa
especialmente. Dos de los cuartos se encuentran a un lado del patio rectangular
y están construidos de piedras labradas al estilo Inca. Al frente hay otros dos
cuartos, mucho más grandes y construidos toscamente. A los dos que quedan
hay dos cuartos -en cada lado uno- de tamaño intermedio y de construcción, por
la calidad del trabajo, también intermedia. Hay evidentemente una jerarquía
entre los tres grupos de dos cuartos cada uno. Podemos suponer que aquí
tenemos el Templo del Sol, pues el orden de los cuartos alrededor del patio y el
número es conforme a los que encontramos en el Cuzco." (1968: 50).

Lamentablemente Zuidema no proporciona un croquis de ubicación, razón


por que varias kanchas se ajustan a la descripción que proporciona, en especial la
Kancha principal del posible acllahuasi registrado por Morris (sector V B); de
tratarse de dicha Kancha, resultaría que la hipótesis de Zuidema sostendría que el
Templo del Sol se hallaría al interior del acllahuasi, hipótesis que va tomando
fuerza.
En Huánuco Pampa no se encontrarían las terrazas constructivas, escalonadas
y sobrepuestas que se registran en otros lugares.
En Pumpu el Templo del Sol no ha sido identificado por Altamirano (1992) y
Matos (1994), pero considero que situaría al Este de la plaza principal; estaría
formado por parte de las 18 Kanchas que identifica Matos (1994: 128) en el Barrio
Administrativo, habitado por la clase social I según Altamirano (1992: 120). De
hallarse al Este, tampoco presentaría el patrón de terrazas constructivas,
sobrepuestas y escalonadas.
INDICE DE ILUSTRACIONES

INDICE DE CUADROS
CUADRO N° 1 : Potencial, superficie y porcentaje de los grupos de suelos por
su capacidad de uso mayor, en la subcuenca del Quiróz.
CUADRO N°2: Potencial, superficie y porcentaje de las asociaciones de suelos
, en la subcuenca del Quiróz
CUADRO N° 3: Precipitación pluvial en la Estacion Ayabaca, 1982-1992
CUADRO N° 4: Información anual del caudal del río Quiróz en la Estación
Paraje Grande
CUADRO N° 5: Informacion anual del caudal del río Macará-Calvas en la
Estación Puente Internacional
CUADRO N° 6: Extensión y potencial de los pastos de la cuenca del Quiróz
CUADRO N° 7: Número de unidades agropecuarias (U.A.) y superficie
cultivada, según variedad de pastos, en la provincia de
Ayabaca.
CUADRO N° 8: Superficie de las tierras con aptitud forestal de la subcuenca
del Quiróz
CUADRO N° 9 : Reservas mineras en la provincia de Ayabaca
CUADRO N° 10: Recurso suelo en Tambo de Jicate
CUADRO N° 11: Ecología en Tambo de Jicate.
CUADRO N° 12: Equivalencias de sectorizaciones en Tambo de Jicate
CUADRO N° 13: Dimensiones de Tambo de Jicate
CUADRO N° 14: Tipos y número de vanos en Tambo de Jicate
CUADRO N° 15: Tipos y dimensiones de vanos en Tambo de Jicate
CUADRO N° 16: Recursos naturales en Huancacarpa.
CUADRO N° 17: Entorno geográfico de Huancacarpa
CUADRO N° 18: Dimensiones de subunidades y elementos del Sector A de
Huancacarpa
CUADRO N° 19: Dimensiones de los vanos del Sector A de Huancacarpa
CUADRO N° 20: Dimensiones del Sector B de Huancacarpa.
CUADRO N° 21: Dimensiones de las subunidades del Sector C de Huancacarpa.
CUADRO N° 22: Técnicas constructivas empleadas en el Sector C.
CUADRO N° 23: Dimensiones de los vanos de acceso del Sector C
CUADRO N° 24: Dimensiones del Sector D de Huancacarpa
CUADRO N° 25: Dimensiones del Sector E de Huancacarpa.
CUADRO N° 26: Dimensiones del Sector A de Caxas
CUADRO N° 27: Dimensiones del Sector B de Caxas
CUADRO N° 28: Dimensiones de los vanos del Sector B de Caxas
CUADRO N° 29 : Dimensiones del Sector C de Caxas
CUADRO N° 30: Dimensiones de los vanos del Sector C de Caxas
CUADRO N° 31: Dimensiones de los vanos del Sector D de Caxas
CUADRO N° 32 : Dimensiones de las plataformas del Sector E de Caxas
CUADRO N° 33: Dimensiones de las subunidades del Sector E de Caxas
CUADRO N° 34: Dimensiones de los vanos en las plataformas del Sector E
CUADRO N° 35: Dimensiones de los vanos en las subunidades del Sector E
CUADRO N° 36: Dimensiones registradas en el Sector F de Caxas
CUADRO N° 37: Número de vanos del Sector H de Caxas
CUADRO N° 38: Dimensiones del Sector I de Caxas
CUADRO N° 39: Dimensiones de los vanos del Sector I de Caxas
CUADRO N° 40: Dimensiones del Sector K de Caxas
CUADRO N° 41: Dimensiones de los vanos del Sector K de Caxas
CUADRO N° 42: Dimensiones de la Unidad 1 del Sector L de Caxas
CUADRO N° 43: Dimensiones de los vanos de la Unidad 1 del Sector L de Caxas
CUADRO N° 44: Dimensiones de la Unidad 3 del Sector L de Caxas
CUADRO N° 45: Dimensiones de vanos de la Unidad 3 del Sector L de Caxas
CUADRO N° 46: Dimensiones externas del Sector M
CUADRO N° 47: Dimensiones internas del Sector M de Caxas
CUADRO N° 48: Dimensiones de los vanos del Sector M de Caxas
CUADRO N° 49: Dimensiones del Sector N de Caxas
CUADRO N° 50: Dimensiones del Sector Ñ de Caxas
CUADRO N° 51: Dimensiones de la plaza de Caxas
CUADRO N° 52: Dimensiones del Camino Inca en Caxas, registradas
previamente
CUADRO N° 53: Ancho del Camino Inca en Caxas
CUADRO N° 54: Dimensiones registradas en Totora
CUADRO N° 55: Dimensiones registradas en Pueblo Viejo
CUADRO N° 56: Dimensiones de los vanos de Pueblo Viejo
CUADRO N° 57: Dimensiones registradas en Fortaleza
CUADRO N° 58: Dimensiones registradas en Molle
CUADRO N° 59: Medidas registradas en Paderones de Gentiles
CUADRO N° 60: Medidas registradas en Tambo Gentilero
CUADRO N° 61: Dimensiones de los vanos de Tambo Gentilero
CUADRO N° 62: Dimensiones de El tambo, a partir de las fotos aéreas
CUADRO N° 63: Dimensiones registradas en Gentiles de Portachuelo
CUADRO N° 64: Dimensiones del Sector F (Acllahuasi) de Aypate
CUADRO N° 65: Dimensiones del Sector A (Acllahuasi) de Aypate
CUADRO N° 66 : Dimensiones de los vanos del Sector A (acllahuasi) de Aypate
CUADRO N° 67: Número estimado de residentes del Sector A (Acllahuasi) de
Aypate
CUADRO N° 68: Correlación estratigráfica del Sector B de Aypate
CUADRO N° 69: Dimensiones registradas en el Sector B de Aypate
CUADRO N° 70: Dimensiones de vanos registradas en el Sector B de Aypate
CUADRO N° 71: Número estimado de residentes del Sector B de Aypate
CUADRO N° 72: Dimensiones registradas en el Sector C de Aypate
CUADRO N° 73 : Dimensiones registradas en el Sector D de Aypate
CUADRO N° 74: Dimensiones de los vanos del Sector D de Aypate
CUADRO N° 75: Número estimado de residentes del Sector D de Aypate
CUADRO N° 76: Dimensiones registradas en el Sector E de Aypate
CUADRO N° 77: Dimensiones de los vanos del Sector E de Aypate
CUADRO N° 78: Dimensiones registradas en el Sector H (Ushnu) de Aypate
CUADRO N° 79: Dimensiones registradas en el Sector I de Aypate
CUADRO N° 80: Dimensiones registradas en el Sector J de Aypate
CUADRO N° 81: Número estimado de personas residentes en el Sector J de
Aypate

CUADRO N° 82: Dimensiones registradas en el Sector K de Aypate


CUADRO N° 83: Número estimado de residentes del Sector K de Aypate
CUADRO N° 84: Dimensiones registradas en el Sector L de Aypate
CUADRO N° 85: Número estimado de residentes del Sector L de Aypate
CUADRO N° 86: Dimensiones registradas en el Sector M de Aypate
CUADRO N° 87: Dimensiones registradas en el Sector N de Aypate
CUADRO N° 88: Dimensiones registradas en el Sector Ñ de Aypate
CUADRO N° 89: Dimensiones registradas en el Sector O de Aypate
CUADRO N° 90: Dimensiones registradas en el Sector P de Aypate
CUADRO N° 91: Dimensiones registradas en el Sector Q de Aypate
CUADRO N° 92: Dimensiones registradas en el Sector R de Aypate
CUADRO Nº 93: Extensión de los asentamientos en ha.
CUADRO Nº 94: Las actividades sociales desarrolladas en los asentamientos
del Horizonte Tardío
CUADRO Nº 95: Tiempo empleado para recorrer a pie la distancia entre
asentamientos
CUADRO N° 96: La proximidad de los asentamientos a las áreas agrícolas y
el uso (actual) de la tierra
CUADRO Nº 97: Ubicación de asentamientos en los pisos altitudinales
CUADRO Nº 98: Ubicación de asentamientos por zonas de vida

INDICE DE MAPAS

MAPA Nº 1 El área de investigación y las cuencas hidrográficas de Piura


MAPA Nº 2 Mapa de distritos de riego del Perú. Fuente: O.G.C.R.
MAPA Nº 3 Cuencas hidrográficas del norte del Perú y sur del Ecuador. Fuente:
CIPCA (1988)
MAPA Nº 4 Las comunidades campesinas de la Provincia de Ayabaca. Fuente:
O.G.C.R. (1989)
MAPA Nº 5 Estados y señoríos anexados al Imperio Inca. Fuente: Rowe (1963)
MAPA Nº 6 Distribución de los asentamientos Inca en las cuencas de la Sierra de
Piura

INDICE DE FOTOS AEREAS

FOTO AEREA Nº1 Huancacarpa. Foto IGN, Proyecto AF-60-17, foto 36683
FOTO AEREA Nº2 Caxas. Foto IGN, Proyecto AF-60-17, foto 36682
FOTO AEREA Nº3 Aypate. Foto SAN, Proyecto 231-73, foto 207
FOTO AEREA Nº4 Aypate. Foto retocada por computadora
FOTO AEREA Nº5 Huancabamba. Foto SAN, Proyecto 227-73, foto 3393
FOTO AEREA Nº6 Mitupampa. Foto SAN, Proyecto 268-75, foto 659

INDICE DE PLANOS

PLANO A : Tambo de Jicate


PLANO B: Tambo de Jicate II
PLANO C: Huancacarpa
PLANO C2 : Huancacarpa
PLANO D: Caxas
PLANO D2 : Caxas
PLANO E: Pueblo Viejo
PLANO E2 : Pueblo Viejo
PLANO F: Fortaleza
PLANO G: Totora
PLANO H: Molle
PLANO I: Paderones
PLANO J: Tambo Gentilero
PLANO K: Gentiles de Portachuelo
PLANO L: El Tambo
PLANO M: Aypate
PLANO M2 : Aypate
PLANO N: Mitupampa
PLANO Ñ: Huancabamba
PLANO O: Los Jardines de la Laguna de Mijal
PLANO P: Yantuma
PLANO R: Corrales de Culcapampa

INDICE DE RECONSTRUCCIONES HIPOTETICAS

RECONSTRUCCION HIPOTETICA A1 : Tambo de Jicate


RECONSTRUCCION HIPOTETICA C1 : Huancacarpa
RECONSTRUCCION HIPOTETICA E1 : Pueblo Viejo
RECONSTRUCCION HIPOTETICA F1 : Fortaleza
RECONSTRUCCION HIPOTETICA J1 : Tambo Gentilero
RECONSTRUCCION HIPOTETICA M1 : Aypate
RECONSTRUCCION HIPOTETICA M3 : Aypate
RECONSTRUCCION HIPOTETICA Q: Posible ushnu El Ministro

INDICE DE LAMINAS
LAMINA Nº 1 Tambo de Jicate: vistas panorámicas
LAMINA Nº 2 Tambo de Jicate: esquina externa y vistas internas
LAMINA Nº 3 Tambo de Jicate: hornacinas trapezoidales y su uso actual
LAMINA Nº 4 Tambo de Jicate II: vista panorámica de norte a sur
LAMINA Nº 5 Recorrido desde Tambo de Jicate hacia Huancacarpa: puentes
LAMINA Nº 6 Huancacarpa: vistas panorámicas
LAMINA Nº 7 Huancacarpa: Sector A
LAMINA Nº 8 Huancacarpa, Sector C: vista panorámica e interna y su
posible techado.
LAMINA Nº 9 Huancacarpa, Sector C, Unidad 1; detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 10 Huancacarpa; Sector C, Unidad 3: detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 11 Huancacarpa; Sector D
LAMINA Nº 12 Huancacarpa, Sector E: detalle de técnica constructiva.
LAMINA Nº 13 Caxas, Sector B: vista panorámica y detalle
LAMINA Nº 14 Caxas, Sector C: vista panorámica y acceso
LAMINA Nº 15 Caxas, vista panorámica : sectores D, E, F, N, Ñ, M, L
LAMINA Nº 16 Caxas, Sector E: Templo del Sol
LAMINA Nº 17 Caxas, Sector E: plataformas y estructura elevada
LAMINA Nº 18 Caxas, Sector F: ushnu, vistas panorámicas
LAMINA Nº 19 Caxas, Sector F : ushnu, vista de perfil y roca labrada
asociada.
LAMINA Nº 20 Caxas, Sector I: vistas panorámicas desde la década del setenta
LAMINA Nº 21 Caxas, Sector I: vistas panorámicas del acllahuasi.
LAMINA Nº 22 Caxas, Sector I, unidades 3 y 4
LAMINA Nº 23 Caxas, Sector I, Unidad 6
LAMINA Nº 24 Caxas, Sector K
LAMINA Nº 25 Caxas, Sector L
LAMINA Nº 26 Caxas, Sectores M, N, Ñ y P: vistas panorámicas
LAMINA Nº 27 Caxas, Sector Q: Paccha o Baños del Inca
LAMINA Nº 28 El Camino del Inca en Caxas
LAMINA Nº 29 Cerámica de Caxas: bordes de urpus y bordes con apéndices
LAMINA Nº 30 Cerámica de Caxas: fragmentería de pasta gris y naranja
LAMINA Nº 31 Cerámica de Caxas: fragmentos decorados y apéndices
felínicos de urpus
LAMINA Nº 32 Cerámica de Caxas: asas de tamaño grande y mediano
LAMINA Nº 33 Cerámica de Caxas: bases de tamaño grande y tipo pedestal o
caleros
LAMINA Nº 34 Pueblo Viejo: vista panorámica
LAMINA Nº 35 Pueblo Viejo: Sector A, Unidad 2
LAMINA Nº 36 Pueblo Viejo, Sector A, unidad 3, 4,5, y 6
LAMINA Nº 37 Fortaleza, Sector A
LAMINA Nº 38 Variedad de puentes y tramos del Camino Inca
LAMINA Nº 39 Molle: detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 40 Paderones: muros de contención de las terrazas
LAMINA Nº 41 Tambo Gentilero: detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 42 Gentiles de Portachuelo: Camino Inca y detalle arquitectónico
LAMINA Nº 43 Gentiles de Portachuelo, sectores A y C
LAMINA Nº 44 Cerro Chirimoyo y Cerro Pan de Azúcar
LAMINA Nº 45 Cerro Quiricoto y Corrales de Culcapampa
LAMINA Nº 46 Aypate: vistas panorámicas
LAMINA Nº 47 Aypate: vistas panorámicas
LAMINA Nº 48 Aypate: portada del acllahuasi
LAMINA Nº 49 Aypate, Sector A del acllahuasi; escalinata y acceso
LAMINA Nº 50 Aypate, Sector A del acllahuasi; detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 51 Aypate, Sector B del acllahuasi
LAMINA Nº 52 Aypate, Sector B del acllahuasi
LAMINA Nº 53 Aypate, Sector B del acllahuasi: pozo de ofrendas
LAMINA Nº 54 Aypate, Sector B del acllahuasi: detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 55 Aypate, Sector E: detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 56 Aypate: el ushnu durante el proceso de restauración
LAMINA Nº 57 Aypate : el ushnu después del proceso de restauración.
LAMINA Nº 58 Aypate, la kallanka: detalles arquitectónicos
LAMINA Nº 59 Aypate; el baño del Inca y el borde de la plaza.
LAMINA Nº 60 Museo Arqueológico de Ayabaca: material cerámico
LAMINA Nº 61 Museo Arqueológico de Suyo: material cerámico

INDICE DE FIGURAS

FIGURA Nº 1 Borde y cuerpo: Tambo de Jicate, sectores A y B


FIGURA Nº 2 Borde y bases: Huancacarpa, Sector D
FIGURA Nº 3 Maqueta de la parte central de Caxas, vista desde diferentes
ángulos.
FIGURA Nº 4 Reconstrucción hipotética del puente próximo a Caxas. Fuente:
Von Hagen (1959)
FIGURA Nº 5 Proyección isométrica del Baño del Inca. Fuente: Polia (1973)
FIGURA Nº 6 Reconstrucción hipotética de la torre de Caxas. Fuente: Von
Hagen (1959)
FIGURA Nº 7 Plano de acllahuasi y disposición de rocas labradas. Fuente :
Humboldt (1802)
FIGURA Nº 8 Reconstrucción hipotética de la plaza de Caxas. Fuente: Von
Hagen (1959)
FIGURA Nº 9 Bordes:Totora
FIGURA Nº 10 Bordes de platos: Totora
FIGURA Nº 11 Bordes: Totora
FIGURA N° 12 Bordes: Totora
FIGURA Nº 13 Fragmentos de cuerpo y cuello: Totora
FIGURA Nº 14 Cuerpo: Totora
FIGURA Nº 15 Asas y discos: Totora
FIGURA Nº 16 Base: Totora
FIGURA Nº 17 Asa y bordes: Paderones
FIGURA Nº 18 Bordes: Paderones
FIGURA Nº 19 Borde y cuerpos decorados: Paderones
FIGURA Nº 20 Fragmentos de quena, cuellos y cuerpo decorado (infra):
Paderones.
FIGURA Nº 21 Cuerpo: Paderones
FIGURA Nº 22 Cuerpo de perfil angular: Paderones
FIGURA Nº 23 Cuerpos decorados, cuello y base: Paderones
FIGURA Nº 24 Base o cuerpo decorado y discos: Paderones
FIGURA Nº 25 Bordes: Tambo Gentilero, subunidades a y d
FIGURA Nº 26 Bordes, asa y cuello: Tambo Gentilero, subunidades a, d y c.
FIGURA Nº 27 Asas: Quebrada del Pozo
FIGURA Nº 28 Cuerpo: Quebrada del Pozo
FIGURA Nº 29 Fragmentos de cuerpo: Aranza
FIGURA Nº 30 Bordes: Gentiles de Portachuelo
FIGURA Nº 31 Bordes: Gentiles de Portachuelo
FIGURA Nº 32 Bordes: Camino de Aranza a Cerro Jijul
FIGURA Nº 33 Bordes, cuerpo con decoración incisa y cuello; Camino de
Aranza a C°Jijul
FIGURA Nº 34 Vista tridimensional del Cerro Aypate, de sur a norte.
FIGURA Nº 35 Material cerámico: Aypate, Sector A
FIGURA Nº 36 Cuerpo compuesto: Aypate Sector A
FIGURA Nº 37 Base plana: Aypate, Sector A
FIGURA Nº 38 Cuerpo de vasija de almacenamiento: Aypate, Sector A
FIGURA Nº 39 Ubicación de las trincheras en el Sector B del acllahuasi de
Aypate. Polia (1995)
FIGURA Nº 40 Estratigrafía de la trinchera 1: Aypate, Sector B
FIGURA Nº 41 Estratigrafía de la trinchera 2: acceso y técnica constructiva,
Aypate, Sector B.
FIGURA Nº 42 Estratigrafía de las trincheras 3, 4 y 7: Aypate, Sector B.
FIGURA Nº 43 Estratigrafía de la trinchera 5 y 6: Aypate, Sector B
FIGURA Nº 44 Estratigrafía de la trinchera 8: Aypate, Sector B.
FIGURA Nº 45 Material cerámico: Aypate, Sector D y H
FIGURA Nº 46 Cuerpo: Aypate, Sector O
FIGURA Nº 47 Asa, cuerpo y disco. Aypate, Sector O
FIGURA Nº 48 Cuerpos: Aypate, Sector O
FIGURA Nº 49 Cuerpo: Aypate, Sector O
FIGURA Nº 50 Bordes: Aypate, Sector O y Q
FIGURA Nº 51 Bordes: Yantuma
FIGURA Nº 52 Borde de posible urna funeraria: Yantuma
FIGURA Nº 53 Base típo trípode o mango y asas: Yantuma
FIGURA Nº 54 Cuerpos y posible cuello (infra): Yantuma
FIGURA Nº 55 Material cerámico de Suyo, registrado por Cahuana (1988)
FIGURA Nº 56 Material cerámico de Suyo, registrado por Cahuana (1993)
FIGURA Nº 57 Material cerámico de Suyo, registrado por Cahuana (1995)
FIGURA Nº 58 Fases de ocupación del ushnu de Mitupampa, según Polia (El
Tiempo, 24-12-90)
FIGURA Nº 59-78 Borde tipo A1, corresponden al urpu: Caxas
FIGURA Nº 79-83 Borde tipo A2, corresponden a platos:Caxas
FIGURA Nº 84-87 Bordes tipo A3, corresponden a keros: Caxas
FIGURA Nº 88-101 Bordes tipo A4, corresponden a ollas de factura local: Caxas
FIGURA Nº 102-04 Bordes tipo A5, corresponden a jarras:Caxas
FIGURA Nº 105-06 Bordes tipo A6, corresponden a ollas de base pedestal: Caxas
FIGURA Nº 107 Bordes tipo A7, correspondiente a olla de base plana
FIGURA Nº 108-09 Bordes tipo A8: Caxas
FIGURA Nº 110-14 Bordes tipo A9: Caxas
FIGURA Nº 115-18 Bordes tipo A10: Caxas
FIGURA Nº 119-21 Bordes tipo A11: Caxas
FIGURA Nº 122-23 Bordes tipo A12: Caxas
FIGURA Nº 124-28 Bordes tipo A13: Caxas
FIGURA Nº 129-32 Bordes tipo A14: Caxas
FIGURA Nº 133-36 Bordes tipo A15: Caxas
FIGURA Nº 137 Bordes tipo A16: Caxas
FIGURA Nº 138-39 Bordes tipo A17: Caxas
FIGURA Nº 140-41 Bordes tipo A18: Caxas
FIGURA Nº 142-43 Bordes tipo A19: Caxas
FIGURA Nº 144 Bordes tipo A20: Caxas
FIGURA Nº 145 Bordes tipo A21: Caxas
FIGURA Nº 146 Bordes tipo A22 (supra) y A23 (infra): Caxas
FIGURA Nº 147 Asas pequeñas y medianas: Caxas
FIGURA Nº 148 Asas medianas: Caxas
FIGURA Nº 149 Bases pequeñas y medianas:Caxas
FIGURA Nº 150 Bases medianas: Caxas
FIGURA Nº 151 Bases grandes: Caxas
FIGURA Nº 152 Fragmentos con decoración incisa: Caxas
FIGURA Nº 153 Apéndices felínicos de urpus: Caxas
FIGURA Nº 154 Cuerpos decorados: Caxas
FIGURA Nº 155 Cuerpos con decoración paleteada: Caxas
FIGURA Nº 156 Cerámica pintada: Caxas
FIGURA Nº 157 Clave de colores
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