DERECHOS HUMANOS, EDUCACION Y TECNOLOGIA
Los Derechos Humanos son el conjunto de prerrogativas sustentadas en la dignidad
humana, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral de la
persona. Este conjunto de prerrogativas se encuentra establecido dentro del orden
jurídico nacional, en nuestra Constitución pero también en los tratados internacionales y
en las leyes.
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin
distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico,
color, religión, lengua, o cualquier otra condición.
Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y
garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario,
los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho
internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los
gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de
determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las
libertades fundamentales de los individuos o grupos.
El respeto hacia los derechos humanos de cada persona es un deber de todos. Todas las
autoridades en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover,
respetar, proteger y garantizar los derechos humanos consignados en favor del
individuo.
Características
Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo en determinadas
situaciones y según las debidas garantías procesales.
Los derechos humanos son iguales y no discriminatorios: La no discriminación es un
principio transversal en el derecho internacional de derechos humanos. Está presente en
todos los principales tratados de derechos humanos y constituye el tema central de
algunas convenciones internacionales como la Convención Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
El principio de la universalidad. Todas las personas son titulares de todos los
derechos humanos. Dicho principio se encuentra estrechamente relacionado a la
igualdad y no discriminación. No obstante, para lograr la igualdad real se debe atender a
las circunstancias o necesidades específicas de las personas.
Principio de Interdependencia: Consiste en que cada uno de los derechos humanos se
encuentran ligados unos a otros, de tal manera que el reconocimiento de uno de ellos,
así como su ejercicio, implica necesariamente que se respeten y protejan múltiples
derechos que se encuentran vinculados.
Principio de Indivisibilidad: Implica que los derechos humanos no pueden ser
fragmentados sea cual fuere su naturaleza. Cada uno de ellos conforma una totalidad, de
tal forma que se deben reconocer, proteger y garantizar de forma integral por todas las
autoridades.
Principio de Progresividad: Constituye una obligación del Estado para asegurar el
progreso en el desarrollo constructivo de los derechos humanos, al mismo tiempo,
implica una prohibición para el Estado respecto a cualquier retroceso de los derechos. El
Estado debe proveer las condiciones más óptimas de disfrute de los derechos y no
disminuir ese nivel logrado.
Breve historia de los derechos humanos
Un resumen parcial de algunos hechos generalmente asociados con la historia de los
derechos humanos:
1760 A.C. en Babilonia Rey Hammurabi redacta el “Código de Hammurabi”. (Escrito
en una piedra grande, el código promete “que la justicia reine en el reino unido… y
promover el bien de la gente”.)
1440 A.C. (aproximadamente) la Torah de Moisés otorga a las tribus de Israel los diez
mandamientos, incluyendo sanciones por infringir el decreto, “no matarás”.
528 A.C. – 486 A.c. en la India, Buda predica la moral, la reverencia por la vida, la
noviolencia y la conducta correcta.
26 – 33 D.C. Jesucristo predica la moral, la tolerancia, la justicia, el perdón y el amor.
613 – 632 D.C. El profeta Mahoma enseña los principios de la igualdad, la justicia y la
compasión revelada en el Corán.
930 El Althing se establece en Islandia, la más antigua institución parlamentaria en el
mundo.
1215 En Inglaterra se firma la Carta Magna. (Este es un documento que limita el poder
del rey y da a los hombres el derecho a ser juzgados por sus iguales.)
1789 Declaración Francesa de los Derechos Humanos y del Ciudadano. (La Asamblea
Nacional acuerda la declaración, que garantiza los derechos a la libertad, la igualdad, la
propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.)
1791 Estados Unidos de América: Proyecto de Ley de Derechos (El Congreso de los
Estados Unidos acepta la Carta de Derechos, por la que se modifica la Constitución de
los Estados Unidos que incluye los derechos a un juicio por jurado, la libertad de
expresión, creencia y de asamblea.)
1807 Gran Bretaña y Estados Unidos aprueban leyes contra la esclavitud.
1859 Batalla de Solferino, que inspiró a Henry Dunant a fundar el Comité Internacional
de la Cruz Roja y que llevó a las primeras Convenciones de Ginebra, el Derecho
Internacional Humanitario)
1863 Creación del Comité Internacional de la Cruz Roja
1864 La Convención de Ginebra.
1899 La primera Convención de La Haya. Junto con los Convenios de Ginebra
constituye la base del Derecho Internacional Humanitario.
1893 Nueva Zelanda otorga el voto a la mujer. (El primer país del mundo en hacerlo)
1945 Fin de la Segunda Guerra Mundial
1945 Se crea la Organización de las Naciones Unidas (ONU). (“Para reafirmar la fe en
los Derechos Humanos, la dignidad y el valor de la persona humana…”)
1948 La Declaración Universal de los Derechos Humanos es adoptada por la ONU.
1950 La Convención Europea de Derechos Humanos es aprobada por el Consejo de
Europa.
1961 Amnistía Internacional se crea, como resultado de una campaña por la libertad dos
estudiantes portugueses encarcelados durante siete años por haber hecho un brindis por
la libertad.
1965 Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación Racial. (Entró en vigor en 1969)
1966 Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales. (Entró en vigor en 1976)
Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 para las Américas, en
vigor desde 1978
Levantamiento de Soweto en 1976, el punto de inflexión en la lucha por la liberación
de Sudáfrica
1979 Convención sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW)
(Entró en vigor en 1981)
1981 La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. (Aprobada por la
Organización de la Unidad Africana, ahora la Unión Africana)
1984 La Convención contra la Tortura (que entró en vigor en 1987)
1989 La Convención sobre los Derechos del Niño (que entró en vigor en 1990. Este es
el tratado de Derechos Humanos más ampliamente ratificado; sólo Estados Unidos y
Somalia no la han ratificado.)
1990 La Declaración de El Cairo sobre los Derechos Humanos en el Islam (CDHRI)
1992 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
Declaración de Río
1990 Convención Internacional sobre la protección de los Derechos de todos los
Trabajadores Emigrantes y de sus Familiares (ICRMW) (que entró en vigor en 2003)
2007 La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (la
Convención recibió el mayor número de signatarios en la historia en una Convención de
las Naciones Unidas en el día de su apertura y entró en vigor en mayo de 2008.)
Las distintas “generaciones” de derechos humanos
La división de los Derechos Humanos en tres generaciones.
Derechos de Primera, Segunda y Tercera Generación
Es una categorización de derechos que identifica diversas oleadas de reconocimiento
histórico de los mismos.
Es una categorización de Derechos Humanos que identifica diversas oleadas o
generaciones de reconocimiento histórico de los mismos.
Los Derechos de primera generación, son derechos civiles y políticos de carácter
individual. Surgen con Ilustración, con el proceso revolucionario de independencia de
las colonias británicas en Norteamérica y con la Revolución Francesa. Estos derechos
imponen al Estado la obligación de respetar ciertas libertades fundamentales a cada uno
de los ciudadanos, como el derecho a la vida, la integridad física, la libertad, la igualdad
ante la ley, la prohibición de la tortura, la libertad religiosa, entre otros.
Los Derechos de segunda generación, son derechos económicos, sociales y culturales.
Están fundamentados en las ideas de igualdad y acceso garantizado a bienes, servicios y
oportunidades económicas y sociales fundamentales para procurar la mejor condición de
vida de las personas. Estos derechos implican al Estado como medio para satisfacer
algunas necesidades materiales de los ciudadanos. Entre estos derechos están el derecho
a una adecuada calidad de vida, el derecho al trabajo, el derecho de pertenecer a un
sindicato, el derecho a la salud, el derecho a la seguridad social y a la educación.
Los Derechos de tercera generación, son los Derechos de los Pueblos o de Solidaridad.
Surgen a partir de la segunda mitad del siglo XX.. Se refieren a los derechos colectivos
de las personas o de la sociedad y comprenden derechos de paz, de desarrollo y de
protección al medio ambiente, tales como el derecho al desarrollo sostenible, el derecho
a la paz, el derecho al medio ambiente sano, derechos de los consumidores, o la
protección frente a la manipulación genética. La aparición de estos derechos se debe a la
necesidad de cooperación entre grupos y naciones para afrontar problemas globales.
El derecho a la educación
La educación como derecho es mucho más que la posibilidad de la persona de tener
cierto nivel de instrucción. De los derechos reconocidos en la Declaración Universal de
Derechos Humanos (DUDH), el derecho a la educación es el único al que se le otorga
una finalidad. Es así que la segunda parte del artículo 26 expresa:
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana
y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades
fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas
las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de
las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
La DUDH no nos dice para qué debemos trabajar, vestirnos, alimentarnos, expresarnos,
participar, asociarnos, contraer matrimonio o vivir; sin embargo, le otorga a la
educación una finalidad, la cual consiste, nada menos, que en el pleno desarrollo de la
personalidad, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales. Si bien
todos los derechos son indivisibles e interdependientes, la identificación de ciertos
objetivos como parte integral del derecho a la educación lo convierte en un derecho
que, más allá de su contenido específico, tiene importantes implicaciones para el
disfrute de los demás derechos.
Es importante destacar la característica transversal se trata de un derecho con un
componente civil y político, ya que apunta al disfrute de las libertades fundamentales.
Tiene un componente económico, en la medida en que contribuye a la elevación de la
calidad de vida. Abarca una dimensión social, en la medida en que su objeto incluye
elementos indispensables para la vida en sociedad. Y finalmente, comprende un
incuestionable contenido cultural, en cuanto vehículo para el desarrollo del
reconocimiento de la identidad colectiva.
26) como en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (DADH,
artículo XII), existe una serie de instrumentos internacionales y regionales, tanto de
carácter general como específicos. No es el propósito de esta presentación reproducir
una a una todas las referencias existentes. Baste con enunciar la nutrida lista de
instrumentos que lo recogen. a. Instrumentos internacionales de carácter general i. Pacto
internacional de derechos civiles y políticos, arts. 18 y 20. ii. Pacto internacional de
derechos económicos, sociales y culturales, arts. 13 y 14. b. Instrumentos regionales de
carácter general i. Convención Americana sobre derechos humanos, art. 267 . ii.
Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, art. 13. c. Instrumentos internacionales
de carácter temático o sectorial i. Convención sobre los Derechos del Niño, arts. 29 y
30. ii. Convención Relativa a la Lucha contra la Discriminación en la Esfera de la
Enseñanza, (UNESCO) arts. 2, 3, 4 y 5. iii. Convención sobre la Eliminación de Todas
las Formas de Discriminación Contra la Mujer, art. 10. iv. Convención Internacional
sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y sus
Familias, arts. 12,
El marco referencial del contenido del derecho a la educación no parte de supuestos
irrealizables. El respeto al derecho a la educación no garantiza ciudadanos inteligentes,
ni estudiantes con calificaciones sobresalientes; tampoco asegura que todos tengan el
mismo nivel educativo, ni un alto coeficiente intelectual. Incluso, la visión más
restrictiva sobre el derecho a la educación resulta incompleta cuando lo equipara a una
simple igualdad de oportunidades, ya que la igualdad no se corresponde con equidad.
De allí que una visión más amplia de este derecho, si se pretende atender necesidades
específicas de los sectores más vulnerables, nos remite a conceptos tales como la
discriminación positiva, es decir, facilitar un trato diferencial, partiendo de la base de
que vivimos en un mundo de desiguales. En cuanto política social, la discriminación
positiva, como tendremos oportunidad de ver más adelante, favorece el ejercicio del
derecho a la educación solo en cuanto se acerque más al concepto de equidad que al de
igualdad; de lo contrario, se corre el riesgo de caer en una suerte de chantaje social, que
constituye la principal fuente de críticas a este tipo de política15. La Observación
General No. 13 del CDESC, en cuanto interpretación autorizada del PIDESC, ha fijado
el marco conceptual sobre el contenido del derecho a la educación en los siguientes
términos: 6. Si bien la aplicación precisa y pertinente de los requisitos dependerá de las
condiciones que imperen en un determinado Estado Parte, la educación en todas sus
formas y en todos los niveles debe tener las siguientes cuatro características
interrelacionadas: a) Disponibilidad. Debe haber instituciones y programas de
enseñanza en cantidad suficiente en el ámbito del Estado Parte. Las condiciones para
que funcionen dependen de numerosos factores, entre otros, el contexto de desarrollo en
el que actúan; por ejemplo, las instituciones y los programas probablemente necesiten
edificios u otra protección contra los elementos, instalaciones sanitarias para ambos
sexos, agua potable, docentes calificados con salarios competitivos, materiales de
enseñanza, etc.; algunos necesitarán además bibliotecas, servicios de informática,
tecnología de la información, etc.
b) Accesibilidad. Las instituciones y los programas de enseñanza han de ser accesibles a
todos, sin discriminación, en el ámbito del Estado Parte. La accesibilidad consta de tres
dimensiones que coinciden parcialmente: i) No discriminación. La educación debe ser
accesible a todos, especialmente a los grupos no vulnerables de hecho y de derecho, sin
discriminación por ninguno de los motivos prohibidos (véanse los párrafos 31 a 37
sobre la no discriminación); ii) Accesibilidad material. La educación ha de ser asequible
materialmente, ya sea por su localización geográfica de acceso razonable (por ejemplo,
una escuela vecinal) o por medio de la tecnología moderna (mediante el acceso a
programas de educación a distancia); iii) Accesibilidad económica. La educación ha de
estar al alcance de todos. Esta dimensión de la accesibilidad está condicionada por las
diferencias de redacción del párrafo 2 del artículo 13 respecto de la enseñanza primaria,
secundaria y superior: mientras que la enseñanza primaria ha de ser gratuita para todos,
se pide a los Estados Partes que implanten gradualmente la enseñanza secundaria y
superior gratuita. c) Aceptabilidad. La forma y el fondo de la educación, comprendidos
los programas de estudio y los métodos pedagógicos, han de ser aceptables (por
ejemplo, pertinentes, adecuados culturalmente y de buena calidad) para los estudiantes
y, cuando proceda, los padres; este punto está supeditado a los objetivos de la educación
mencionados en el párrafo 1 del artículo 13 y a las normas mínimas que el Estado
apruebe en materia de enseñanza (véanse los párrafos 3 y 4 del artículo 13). d)
Adaptabilidad. La educación ha de tener la flexibilidad necesaria para adaptarse a las
necesidades de sociedades y comunidades en transformación y responder a las
necesidades de los alumnos en contextos culturales y sociales variados. 7. Al considerar
la correcta aplicación de estas “características interrelacionadas y fundamentales”, se
habrán de tener en cuenta ante todo los superiores intereses de los alumnos16.
Adicionalmente, la Observación General No. 13 del CDESC se refiere a dos “temas
especiales” que deben estar presentes al aplicar las características ya señaladas: (a) la no
discriminación e igualdad de trato y (b) la libertad académica y autonomía de las
instituciones.
El impacto tecnológico
Tal vez uno de los fenómenos más relevantes del mundo contemporáneo es el inusitado
valor que ha adquirido el saber, como condición indispensable para el desarrollo de los
pueblos. Según Toffler, vivimos en una sociedad del conocimiento, caracterizada
porque la base de la producción son los datos, las imágenes, los símbolos, la ideología,
los valores, la cultura, la ciencia y la tecnología. El bien más preciado no es la
infraestructura, las máquinas y los equipos, sino las capacidades de los individuos para
adquirir, crear, distribuir y aplicar creativa, responsable y críticamente (con sabiduría)
los conocimientos, en un contexto donde el veloz ritmo de la innovación científica y
tecnológica los hace rápidamente obsoletos.
El modelo educativo mundial entró en crisis y las naciones más desarrolladas del
planeta hacen esfuerzos, desde diversos sectores, para mejorar cualitativamente los
sistemas de formación tanto de los niños y niñas como de los adultos, aún de aquellos
que ya han cursado los estudios formales básicos o los profesionales y avanzados. En
efecto, la dinámica de la Educación en Tecnología conjuga aspectos técnico-científicos,
culturales y valorativos, que en su desarrollo escolar la habilitan como un poderoso
instrumento de integración curricular y como una interesante contribución al logro de
fines educativos.
2. ¿De cuál Tecnología hablamos
La producción tecnológica es inherente al hombre mismo. El homo faber no puede ser
distinguido del homo sapiens. El hombre se convirtió en una criatura pensante en virtud
de su capacidad de construir y, a su vez, lo construido hizo al hombre un ser pensante.
En efecto, en el último millón de años el género humano introdujo significativos
cambios en los instrumentos, producto de la evolución de la mano y del
perfeccionamiento del cerebro. El individuo se convirtió en una criatura biológica y
culturalmente más refinada y, por ende, los productos de su talento fueron cada vez más
funcionales y de calidad, de lo cual hay evidencias contundentes que permiten reafirmar
la capacidad tecnológica de los hombres y mujeres prehistóricos.
El sentido de hablar de los útiles de piedra, que son los artefactos más antiguos que se
conservan, es porque se encuentran al comienzo de una serie de productos del esfuerzo
humano deliberado, articulados y continuos, que no se ha roto nunca. El propósito de lo
expuesto no es otro que el de replantear la concepción bastante generalizada sobre la
tecnología como entidad subordinada con respecto a la ciencia. La producción de un
artefacto (el objeto físico tridimensional) es el resultado de la creatividad y del esfuerzo
intelectual humano, e involucra conocimientos y saberes no supeditados a la existencia
previa de un argumento científico.
Acerca de la Tecnología
Una de las más relevantes características de nuestros tiempos es la incuestionable
importancia de la tecnología en todos los ámbitos sociales.
Tecnología es un término con múltiples interpretaciones. Su uso cotidiano y corriente es
tal, que se ha llegado a su intercambiabilidad con los términos técnica y ciencia,
situación que a la postre dificulta la discusión sobre el sentido de la Educación en
Tecnología.
En este orden de ideas y no como punto final sino como punto de partida en el posterior
abordaje del tema educativo, se asume la tecnología como el conjunto de saberes
inherentes al diseño y concepción de los instrumentos (artefactos, sistemas, procesos y
ambientes) creados por el hombre a través de su historia para satisfacer sus necesidades
y requerimientos personales y colectivos.
La revolución tecnológica ha redimensionado las relaciones del ser humano con los
demás seres humanos y las relaciones entre el ser humano y la naturaleza, así como las
relaciones del ser humano consigo mismo. Mutaciones que también inciden en la esfera
de los derechos humanos. En el plano de las relaciones interhumanas, las modernas
tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han permitido, por vez primera,
establecer unas comunicaciones a escala planetaria. De hecho, Internet representa una
revolución en las posibilidades de intercambio de datos, informaciones y conocimientos
de todo tipo. En el curso de estos últimos años, pocas cuestiones han suscitado tan
amplia y heterogénea inquietud como las referidas a las relaciones del ser humano con
el medio ambiental en el que se halla inmerso y que condiciona su existencia hasta el
punto que puede llegar a ser destruido por él. La plurisecular tensión entre naturaleza y
sociedad corre hoy el riesgo de resolverse en términos de abierta contradicción. Riesgo
que se cumple cuando se utilizan las nuevas tecnologías (NT) como instrumento de
dominio y explotación sin límites de la naturaleza y como la muestra más significativa
del desarrollo. De igual modo, las nuevas tecnologías han contribuido decisivamente a
un conocimiento más radical del propio ser humano. Durante milenios, el ser humano
ha sido un desconocido para sí mismo pero, en los últimos años, los avances de la
ingeniería genética y la biotecnología han permitido trasladar el conocimiento de la vida
humana desde la incertidumbre y la penumbra de las elucubraciones a la seguridad de
los datos científicos. a) b) c) 1. Las Nuevas Tecnologías El contexto en el que se
ejercitan hoy los derechos humanos es el de una sociedad donde las NT, las TIC y, en
especial, la Red han devenido el símbolo emblemático de nuestra cultura. Hasta el punto
de que para designar el marco de nuestra convivencia se alude reiteradamente a
expresiones como la “ sociedad informatizada”, la "era de internet " o la " sociedad de la
información". En este contexto, las TIC y las NT han propiciado nuevas formas de
ejercicio de los derechos y, de hecho, pueden contribuir a un reforzamiento del tejido
participativo de las sociedades democráticas. Así, la ciberciudadanía y la teledemocracia
constituyen un nuevo horizonte de los derechos. Sin embargo, como todas las
conquistas de la técnica y de la ciencia, las posibilidades emancipadoras no escapan de
riesgos y, por ello, tienen también su reverso. En este sentido, es sabido que la etapa
actual de desarrollo tecnológico, junto a avances y progresos indiscutibles, ha generado
nuevos fenómenos de agresión a los derechos y libertades. Para contrarrestar esta
situación. La libertad informática, la facultad de autodeterminación en la esfera
informativa y la protección de datos personales son ejemplos de nuevos derechos que
responden al reto tecnológico. sociedad de la información sociedad informatizada era de
Internet ha surgido un movimiento de la doctrina jurídica y de la jurisprudencia de los
países con mayor grado de desarrollo tecnológico tendente al reconocimiento de unos
nuevos derechos humanos con el fin de evitar la contaminación tecnológica de las
libertades 2. Derechos Humanos La teoría de los derechos humanos no puede ser
insensible a la urgencia de tomar en serio la tarea de construir una teoría de las
libertades abierta y responsablemente comprometida con la respuesta a las nuevas
necesidades y exigencias de los seres humanos que viven en la era de las nuevas
tecnologías. Este nuevo contexto tecnológico reclama de la ciencia, el derecho, la ética,
la economía y la política una “responsabilidad tecnológica", es decir, una actitud
reflexiva, crítica y consciente de los nuevos problemas que en las diversas esferas del
acontecer social suscita la tecnología. Unos problemas y retos ante los que la sociedad,
así como las disciplinas científicas, tecnológicas y las humanidades no pueden
permanecer insensibles. Cada época confiere a las instituciones jurídicas y políticas que
en ella operan un perfil característico. En nuestro tiempo, que se distingue por la
omnipresencia de las NT en todos los aspectos de la vida individual y colectiva, se ha
ampliado decisivamente la incidencia de las TIC y las NT en amplios sectores de la
experiencia jurídica y política. Las instituciones jurídicas y políticas tienen también que
plantear la repercusión de las TIC y las NT en el alcance y ejercicio de los derechos
La incorporación de las tecnologías en el proceso educativo representa un punto de
impacto en la educación, y en la capacidad para innovar en el proceso educativo. Coll
(2005) en su análisis es consciente que las TIC han ampliado el espectro del proceso, ya
que éste llega por ejemplo, mediante la internet, al hogar, al trabajo, a los espacios de
ocio, lo cual está en estrecha sincronía con lo presupuestado en el proceso
enseñanzaaprendizaje, que es consciente de la ampliación de espectros; en este sentido,
la perspectiva que se asume es que el proceso pedagógico se da también fuera del aula,
y que ese saber cuándo se socializa en ésta, repercute en beneficio de estudiantes y
profesores. El principal aspecto frente a la implementación de las tecnologías en las
instituciones, está encaminada a buscar la transformación del aprendizaje y de la calidad
de enseñanza, aunque, como lo muestra el autor Coll (2005), los resultados no han
encontrado apoyo empírico suficiente debido a múltiples causas: • Heterogeneidad de
recursos utilizados • Potencialidad como herramientas de comunicación y de
transmisión de la información, la diferencia de uso efectivo por parte de estudiantes y
docentes, • Planteamientos pedagógicos y didácticos en los que se enmarcan Estas
causas representan axiomas que postulan su uso, sin que se cuestione su utilidad
práctica en el proceso señalado. Granados Maguiño, Mauro Amaru , et al. Tecnología
en el proceso educativo: nuevos escenarios PDF generado a partir de XML-JATS4R por
Redalyc Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso
abierto 1815 Para Coll (2005) algunos estudios se centran en encontrar como la
implementación de TIC modifican las prácticas educativas, la importancia radica en que
en las actividades que llevan a cabo docentes y estudiantes, donde se comprende el
valor y alcance de estas en el proceso educativo, incluido la eventual mejora en los
resultados del aprendizaje. Dicha potencialidad está relacionada con las posibilidades
que ofrecen para representar, procesar, transmitir y compartir información, pero el autor
hace la salvedad de que la información se convierte en conocimiento, cuando se ejerce
sobre ella un significado y un sentido, además ello implica ir más allá de la
individualidad para poder ejercer un aprendizaje intencional, es decir, que se posibilita
en la interacción y en la comunicación. Cuando se emplean las tecnologías en el aula, se
aprovecha la semiótica común que aparece en ellos con otros recursos, como imágenes
fijas o en movimiento, textos, datos numéricos, entre otros, lo cual no implica novedad
alguna, planteando Coll (2005), que: La novedad reside más bien en el hecho de que, a
partir de la integración de los sistemas simbólicos clásicos (lengua oral, lengua escrita,
lenguaje audiovisual, lenguaje gráfico, lenguaje numérico) las TIC crean condiciones
totalmente inéditas para operar con la información, representarla, procesarla, acceder a
ella y transmitirla. Son estas condiciones atribuidas al entorno semiótico que conforman
más que las características concretas de los sistemas simbólicos con los que operan, las
que confieren a las TIC potencialidades específicas como instrumentos psicológicos en
el sentido vigostkiano, es decir como mediadores de los procesos intramentales e
intermentales implicados en el aprendizaje (9). Asimismo, Coll (2005), pone de
manifiesto, para la comprensión del impacto de las tecnologías en el proceso educativo,
el triángulo interactivo – alumnos, profesores y contenido-, en donde el formalismo, la
interactividad, el dinamismo, la multimedia y la hipermedia ponen de manifiesto la
potencialidad de las TIC como instrumento psicológicos mediadores de las relaciones
entre profesores y contenidos y entre estudiantes y contenidos, en tanto que la
conectividad tiene relevancia potencial frente a las relaciones entre estudiantes y
profesores y las relaciones de estudiantes entre sí. Desde el punto de vista educativo,
señala el autor, la confluencia de la interactividad y la conectividad repercute
importantemente en la planificación y desarrollo de los procesos educativo en los
entornos basados en las tecnologías. Estas promueven una acción educativa respetuosa
al principio de atención a la diversidad, así como la puesta en práctica del trabajo en
equipo y colaborativo. Sin embargo, Coll recalca, que la potencialidad de las
tecnologías depende del uso que se haga de ellas, en clara relevancia al tema propuesto
en este trabajo, en cuyo sentido cobrar razón fundamental la interrelación entre
estudiantes, docentes y contenido, máxime cuando un mismo recurso tecnológico puede
cumplir diferentes funciones, dependiendo del uso que se haga de él, como recurso
informativo o como recurso comunicativo, “de hecho, lo habitual es que no exista una
relación biunívoca entre recurso tecnológico y uso: un mismo recurso puede ser
utilizado de muy distintas maneras, y un mismo uso puede apoyarse en recursos
tecnológicos distintos” Este uso puede hacerse de manera tradicional, es decir que
refuerza metodologías pedagógicas preexistentes o de manera innovadora, en ambos
casos las TIC no son consideradas instrumentos pedagógicos susceptibles de
transformar las relaciones entre los elementos del triángulo interactivo – profesores,
estudiantes, contenido-, sin embargo lo que puede llegar a transformar es el espacio
pedagógico, la naturaleza de las relaciones que se dan entre estos tres componentes, de
ahí que lo que propone Coll es que la clave para analizar el impacto del uso de TIC en la
educación sea los usos pedagógicos de dichos recursos tecnológicos. La interacción que
se suscita mediante el uso de estos recursos es donde los estudiantes pueden construir
significados y atribuir sentido de forma progresiva a los contenidos, así como los
agentes que ayudan en ese proceso de construcción. Es por ello, fundamental entender
que la incorporación de recursos tecnológicos en la práctica educativa requiere de una
serie de procedimientos para los procesos de enseñanza y aprendizaje, lo cual implica la
participación conjunta de los participantes, donde nuevamente se recrea el proceso con
Revista Venezolana de Gerencia, 2020, vol. 25, núm. 92, ISSN: 1315-9984 PDF
generado a partir de XML-JATS4R por Redalyc Proyecto académico sin fines de lucro,
desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto 1816 los aportes personales e
individuales, enmarcados en sus experiencias, en sus conocimientos previos. En ese
sentido, Coll estima que es en este punto donde las tecnologías acaban tomando cuerpo
como instrumentos psicológicos que posibilitan nuevas formas de organización en las
actividades conjuntas y mediando en el proceso enseñanzaaprendizaje, así como de
construcción de pensamiento de los estudiantes. Ahora bien, la incorporación de las
tecnologías debe integrar tanto al docente como al estudiante y a los contenidos (Coll),
generando espacios de discusión que repercutan en un seguimiento sistemático, pero
integral a la vez, de su aplicación y de su incorporación real en el proceso enseñanza-
aprendizaje, valorando tanto las capacidades de los usuarios –estudiantes y docentes-
como su integración a los contenidos institucionales. Sin embargo, Finol et al., (2016),
señalan que existe el viejo paradigma educativo conductista, basado en el sistema de
clases magistrales con contenidos didácticos en formatos lineales, y soporte físico,
donde el rol protagónico lo representa el profesor dueño de saberes, resulta posible
mediante la incorporación de entornos virtuales de aprendizaje y otras herramientas,
como estrategias de aprendizaje del modelo constructivista, potenciando la
experimentación activa y la construcción colectiva de aprendizajes. Los autores, señalan
que esto involucra sistematizar un proceso destinado a materializar ese objetivo,
estructurado por 5 acciones coordinadas a seguir, con miras a producir una cadena de
resultados positivos, que involucran: 1) manejo dinámico y sistematizado de la
información, 2) superación del modelo tradicional basado en clases magistrales, 3)
incorporación de competencias comunicativas no verbales y el dominio de contenidos
multimedia, 4) otorgar un rol de participante activo al estudiante y responsable de su
autoaprendizaje. En este sentido, Finol et al (2016), indican que los beneficios
resultantes de la incorporación en los estudios universitarios de sistemas de
aprendizajes, serían las tecnologías como nuevos escenarios, construyendo de forma
colectiva el conocimiento reconocido como aprendizaje significativo, además, como
estrategia de aprendizaje del nuevo paradigma educativo, así como el acompañamiento
en el proceso de gestión de los entornos virtuales de aprendizaje por parte de la
comunidad universitaria. Es por ello, que el aprendizaje activo y significativo exige a
los docentes nuevos escenarios, que permitan abandonar la idea del profesor dueño de
saberes y propiciar nuevas formas de atención de los estudiantes, lo que resulta posible
mediante la incorporación de tecnologías de aprendizaje como estrategias que potencien
la experimentación activa y la construcción colectiva de conocimiento. 4. Tecnologías
ante nuevos escenarios educativos La humanidad ha sido impactada por las tecnologías,
cada vez tiende más a formar en el conocimiento, razón por la cual los procesos
educativos forman parte en el desarrollo, socioeconómico de la sociedad. Siendo el
conocimiento una forma de creación de fortuna, en consecuencia es la educación donde
se empodera los activos sociales. Estos nuevos escenarios educativos basada en las
tecnologías, genera una demanda de educación, condicionando medios y recursos
tecnológicos, tales como académicos de la enseñanza desde una nueva perspectiva,
siendo los facilitadores de un nuevo proceso de enseñanza aprendizaje, dentro de un
contexto definido por políticas del más alto nivel al inferior dentro de la institución
educativa. Desde este enfoque la incorporación de las tecnologías en los procesos
educativos, entre los docentes y las universidades, deben ser buenos y mejorable, donde
los enlaces, la conectividad y la continuidad de la comunicación se caractericen por un
buen funcionamiento, sin embargo, la diversidad entre universidades se hace evidente
las visitas de la tecnología o sitios web. Esta diversidad también se presenta entre los
docentes y estudiantes. Generalmente los docentes en alguna disciplina del
conocimiento, no es siempre garantía de competencias tecnológicas. Este escenario,
indica que existe una cierta cultura de autosuficiencia informativa en los docentes cuyas
motivaciones son innovadoras. Permitiendo la adquisición, producción,
almacenamiento, tratamiento, comunicación y procesos de contenidos. Granados
Maguiño, Mauro Amaru , et al. Tecnología en el proceso educativo: nuevos escenarios
PDF generado a partir de XML-JATS4R por Redalyc Proyecto académico sin fines de
lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto 1817 En ese sentido, los docentes
en su proceso educativo según Benvenuto. (2003: 113), deben ser aquellas “formas de
aprender y organizar el aprendizaje, esto incluye los métodos de aprendizaje, los
métodos pedagógicos, los contenidos programados, la modalidades de las relaciones
entre docentes y estudiantes”, por ello y en consecuencias de estos procesos educativos
deben ser renovadores a nuevos escenarios, entendiendo que el aula es un espacio físico,
el cual estos procesos educativos tienen que adecuarse al nuevo o moderno escenario
tecnológico, existiendo un perfecto sincronismo entre la universidad – profesores –
estudiantes, coincidiendo en la incorporación de un universo de contenidos,
experiencias y personas. Asimismo, Benvenuto (2003), señala que la tecnología seguirá
aportando nuevas herramientas para el uso del docente, la presión tecnológica no cesará,
razón por la cual, los docentes deben trabajar por potenciar sus habilidades y destrezas
en el uso de las nuevas tecnologías.
Los nuevos escenarios tecnológicos en la sociedad educativa representa, nuevas formas
del contenido y convierten la información en el motor fundamental del desarrollo,
profundizando al ponerse al servicio el conocimiento, su difusión y el intercambio de
intereses educativos. Para Rojas (2016), internalizar este proceso de innovación
tecnológica y además establecer relaciones desde la universidad con su entorno, es una
realidad muy limitada, quedando claro que son las universidades las que deben
satisfacer las demandas de este entorno. Según Martínez (2005) citado por Rojas (2016),
existen 17 tipos de vinculaciones posibles entre la universidad y el entorno, allí se puede
observar que la mayoría de ellas están relacionadas a las actividades académicas, de
consultoría y de apoyo a la industria a través de pasantías estudiantiles y de personal en
año sabático; sólo dos de ellas están íntimamente relacionadas con el desarrollo y
resultado de la investigación, como son: el desarrollo tecnológico y la transferencia de
tecnología. La incorporación en el proceso de enseñanza aprendizaje universitario de
herramientas tecnológicas de la información y la comunicación (programas educativos
digitales o también conocidos como software educativo o sistemas de gestión de
aprendizaje on line (LMS), configura el modelo de enseñanza aprendizaje con
herramientas provistas por la tecnología de la comunicación e información (Rojas,
2016). Las actuales generaciones de capacidades de innovación parten de identificar
aquellos factores que logren integrar funciones productivas con la generación de
conocimiento, de la existencia de organismos capaces de asumir los riesgos que la
innovación supone, de nuevo escenarios tecnológicos más activos en el proceso
educativo. En este sentido, la clave del éxito de una innovación no reside tanto en
disponer de la tecnología, sino en la dirección del proceso de cambio tecnológico
(Rojas, 2016). La gestión de la innovación, al definir el modo en que todas estas
actividades se integran, se convierte en un instrumento directivo de primera magnitud,
capaz de contribuir substancialmente al éxito de la actividad innovadora. Según Roberts
(2000: 243), citado por Rojas (2016), la gestión o procesos de la innovación puede
definirse como: “La organización y dirección de los recursos, tanto humanos como
económicos, con el fin de aumentar la creación de nuevos conocimientos, la generación
de ideas técnicas que permitan obtener nuevos productos, procesos y servicios o mejorar
los ya existentes y, la transferencia. El proceso educativo desde los escenarios nuevos,
no trata solamente de innovar con éxito una o dos veces, en situaciones aisladas. Trata
de la concienciación constante, de la disposición hacia la innovación, y de innovaciones
y mejoras periódicas. Esta característica necesaria y deseable es «la capacidad de
innovar. Para lograrlo, se requiere de la implicación de todos los estamentos: desde la
generación de la idea hasta la puesta en marcha del nuevo proceso o la venta del nuevo
servicio; tanto las propias personas como sus sistemas de logística o sus sistemas de
información deben tener una clara orientación hacia la innovación. Es decir, la
universidad tiene que innovar y debe hacerlo de forma continua. Para ello, será
necesario un modelo que estructure y ordene todas las acciones necesarias para la
ejecución correcta de los procesos educativos. En este sentido, existen elementos claves
de acciones que tienen que ver con: a) Vigilar el entorno en busca de señales sobre la
necesidad de innovar y sobre oportunidades potenciales que puedan aparecer; Revista
Venezolana de Gerencia, 2020, vol. 25, núm. 92, ISSN: 1315-9984 PDF generado a
partir de XML-JATS4R por Redalyc Proyecto académico sin fines de lucro,
desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto 1818 b) Focalizar la atención y los
esfuerzos en alguna estrategia concreta para la mejora del centro de estudio, o para dar
una solución específica a un problema; c) Capacitar la estrategia que se haya elegido,
dedicando los recursos necesarios para ponerla en práctica; d), Implantar la tecnología,
partiendo de la idea y siguiendo las distintas fases de su desarrollo hasta su lanzamiento
final como un nuevo producto o servicio, o como un nuevo proceso o método dentro de
la organización; y finalmente e) Aprender de la experiencia, lo que supone reflexionar
sobre los elementos anteriores y revisar experiencias tanto de éxito como de fracaso. En
este sentido, es necesario disponer de un sistema de valoración que alimente y asegure
la mejora continua en el propio proceso de cambio tecnológico. Por lo planteado, se
considera importante contar con escenarios modernos como procesos educativo,
representado un recurso estratégico, y a su vez, esperando que la información colabore
con la definición de políticas que la potencien; un interés mucho más enfocado en las
actividades tecnológicas que en las innovaciones en sí; en identificar comportamientos
modernos, antes que innovaciones exitosas. 5. Reflexiones finales La implementación
de las tecnologías como exigencia de la vida moderna, y acentuada en épocas de
confinamiento producto de la pandemia ocasionada por el COVID-19, incide
significativamente en los procesos educativos. Exige tanto de docentes como
estudiantes una reestructuración de la estructura cognitiva; en los primeros, en el sentido
que deben aceptar trabajar adoptando la inclusión de una herramienta que como medio
posibilita la atención de los estudiantes, así como elemento que favorece la integración
significativa de contenidos a saberes que los estudiantes traen desde el hogar. Con
relación a los estudiantes, su estructura cognitiva debe cambiar, la aplicación de una
herramienta no favorece el proceso enseñanza-aprendizaje, la efectividad de la
educación y del aprendizaje este marcado por su disposición a aprender y esto depende
mucho de un docente capacitado, que permita entrever en los estudiantes la
favorabilidad de la herramienta en el quehacer pedagógico con implicaciones de
contenido. Ahora bien, si los docentes estiman que el uso tecnológico debe ser visto
como una herramienta, como un medio antes que como un fin, deben plegarse a
procesos de capacitación y entrenamientos que permitan aprovechar plenamente las
bondades de estas herramientas, pues los estudiantes poseen una capacidad inherente
frente al uso y habilidades de tecnologías, puesto que forma parte de su cotidianidad.
Cuando las tecnologías son vistas como un fin, sobra la mediación de los docentes, ya
que se cree erróneamente que su simple implementación favorece el proceso enseñanza-
aprendizaje, olvidando que hay una carga de significados, de constructos cognitivos que
combinan tanto los contenidos como las afectividades, desempeñando el docente un
papel primordial al favorecer un correcto uso de las tecnologías, así como el aprendizaje
significativo. El despliegue de nuevas herramientas tecnológicas y su implementación
en los procesos inherentes al aula, apoyan en el desarrollo de tareas, favorecer la
comprensión de los contenidos, así como la posibilidad de tener información
significativa a la mano; lo cual requiere todo un proceso cognitivo de parte de ellos y de
los estudiantes, sobre todo si se comprende que el acceso a la información no garantiza
en sí mismo un buen aprendizaje, hay que tener criterios que favorezcan la selectividad,
que permitan generar un pensamiento crítico respecto a la información que las
tecnologías ponen al alcance de todos los usuarios, buscando generar creatividad y la
crítica fundamentada en saberes interpretados y analizados.
El acceso a la tecnología como derecho humano básico
La irrupción de Internet y su expansión a la enorme mayoría de los hogares del mundo
han constituido la más grande revolución de las comunicaciones en la historia de la
humanidad. Su uso ha cambiado la forma en que concebimos la realidad misma: ahora
todo es inmediato, no existen distancias ni fronteras ni idiomas excluyentes.
La universalización de Internet implicó ventajas y mejoras en absolutamente todas las
disciplinas desarrolladas por hombres y mujeres. Aquello que no está vinculado a las
redes resulta obsoleto y va camino a su indefectible desvanecimiento.
El impacto de las redes transformó radicalmente nuestra relación con la información y
los contenidos. En poco más de una década, la vida cotidiana de las personas se vio
ineludiblemente atravesada. Hoy podemos vincularnos con familiares y amigos en
tiempo real reduciendo distancias como nunca antes, consumimos producciones
culturales de cualquier parte del mundo, accedemos a información de múltiples fuentes
seleccionada directamente por nosotros, publicamos contenidos propios para exponer
nuestras ideas y pensamientos, estudiamos carreras, cursos y talleres para continuar
aprendiendo, y agilizamos procesos productivos o resolvemos problemas cotidianos
gracias a tutoriales. La lista es interminable.
Sin embargo, como toda revolución tecnológica, desnuda las asimetrías de una sociedad
que tiende a ordenarse cada vez más entre ganadores y perdedores en el acceso a
Internet, y que puede convertirse en un desigualador social si no se toman las medidas
necesarias. Es allí donde el Estado posee un papel insoslayable y que debe asumir sin
demoras con total responsabilidad.
En este sentido, la pandemia de covid-19 no hizo más que demostrar esto que venimos
diciendo: Internet se volvió absolutamente indiscutible en estos años en aspectos
esenciales como la educación, la salud o el trabajo, que han liderado la transición digital
de manera acelerada y con buenos resultados, lo que nos ha permitido lograr un
equilibrio entre las necesidades de aislamiento para combatir el virus y la continuidad
laboral y educativa. Pero esta esperanza cifrada en la capacidad de la sociedad de
adaptarse rápidamente al nuevo contexto no debe nublarnos la vista: vastos sectores
sociales, en especial los sectores populares y aquellos alejados de los centros urbanos,
son los que han afrontado mayores dificultades para acceder a Internet y quienes han
requerido un esfuerzo adicional del Estado.
Este contexto demostró la necesidad ineludible de un Estado presente, activo y eficaz
para resolver los problemas de los argentinos y argentinas que el mundo actual presenta.
Por ello, el Gobierno nacional estableció como premisa básica de su administración la
ampliación de derechos, empezando por los últimos para llegar a todos. El Ente
Nacional de Comunicaciones (Enacom) asumió esa responsabilidad y, desde el
comienzo de la crisis sanitaria, trabaja para garantizar el acceso a Internet de todas y
todos los habitantes del país.
El derecho de acceso a Internet es reconocido por Naciones Unidas como fundamental
para los hombres y mujeres del mundo. Este derecho garantiza la conectividad, el
acceso a la infraestructura y a los servicios de las tecnologías de la información y las
comunicaciones (TIC) de manera equitativa, económicamente accesible y con una
calidad adecuada.
Por ello, el Estado nacional, a través de Enacom, ha creado e implementado una serie de
programas de conectividad para garantizar el desarrollo de redes en el que se invertirán
más de 10 mil millones de pesos del Fondo Fiduciario del Servicio Universal (FFSU), y
ha decretado que Internet es un servicio público esencial en competencia. Es nuestra
función generar mecanismos regulatorios que fomenten el despliegue y el acceso a redes
para construir una sociedad más democrática y con igualdad de oportunidades.
Presentar a los participantes la línea de tiempo. Explica que hace unos 4000 años (2000
A.C.) las primeras civilizaciones de Egipto y China florecieron. Alrededor del año 1000
A.C. las civilizaciones de los asirios, babilonios y minoicos florecieron. Alrededor del
año 0 los romanos eran una gran potencia y alrededor del año 1000 D.C. hubo muchos
reinos de la Europa Occidental y el imperio Bizantino gobernó gran parte del oriente.
Marca la fecha de hoy.
2. Explica al grupo que su tarea es llenar este cronograma con los acontecimientos que
se refieren a los Derechos Humanos. Por ejemplo, el nacimiento o la muerte de personas
que han hecho las leyes o que hablaron o lucharon por la justicia, las fechas de los
acontecimientos que cambiaron el pensamiento acerca de los derechos y generaron
respuestas y la elaboraron de leyes o convenios que protegían los derechos de las
personas.
3. Distribuye “post-its” de todos los colores para cada participante. Explica que los
diferentes colores representan las diferentes categorías. Por ejemplo, el azul para
acontecimientos importantes relativos a los Derechos Humanos, el amarillo para las
personas o las instituciones importantes y el verde para los documentos importantes y
las leyes. Tenga en cuenta esta instrucción en el rotafolio para referencia futura.
4. Explica que los eventos pueden ser locales, regionales, nacionales o internacionales.
Los participantes deben comenzar a trabajar individualmente, tratando de pensar cada
uno en una persona, un evento y una ley o convención. Deben escribir la fecha y el
nombre del evento o persona en el “post-it” del color apropiado y a continuación,
colocarlo en la línea de tiempo.
5. El objetivo es que cada persona contribuya con 3 post-its para que el grupo en su
conjunto obtenga tantos eventos diferentes como sea posible. Por lo tanto, si alguien
encuentra un evento en particular que ya está puesto, tendrá que tratar de pensar en otro.
Si alguien está realmente atascado, puede consultar a sus amigos o a través de Internet.
6. Invita a los participantes a inspirarse en los acontecimientos que otros han
encontrado. Si alguien desea publicar más de tres eventos, pueden hacerlo.
7. Cuando el trabajo esté acabando, pide a los participantes que se reúnan y revisen sus
contribuciones. Pede a los miembros del grupo que expliquen o aclaren las opciones de
eventos que tomaron.
8. Explica que vais a dejar la actividad por hoy y que todos tienen que regresar a la
próxima sesión con algo más que añadir. Revisa y analiza todo en la próxima sesión.
Reflexión y evaluación final
¿Es fácil encontrar información para la línea del tiempo? ¿Cuáles son buenas
fuentes?
¿Que parte de la información encontraron los participantes más interesante,
sorprendente o escandalosa? ¿Por qué?
¿Cuáles han sido las principales fuerzas que han impulsado el desarrollo de los
Derechos Humanos a lo largo de la historia?
¿Es importante conocer la historia de los Derechos Humanos? ¿Por qué?
¿Qué nuevos derechos necesitamos en un futuro?
Consejos prácticos para los facilitadores
Si hay alguien en el grupo que es especialista en historia, dale la tarea de controlar el
calendario.
Ten en cuenta que hay más de 40 calendarios diferentes utilizados en el mundo,
incluyendo el chino, islámico, hindú, hebreo, persa y el calendario budista. Por lo tanto,
las fechas pueden ser confusas; por ejemplo, en 2010 del calendario cristiano es el 1431
en el calendario islámico. Por lo tanto, ten cuidado con la posible confusión acerca de
las fechas y aprovecha la confusión para destacar la dimensión intercultural.
Variaciones
Prepara etiquetas con las fechas y eventos y a continuación utilízalos como un
cuestionario. Lee el nombre de la persona, evento o ley y pregunta a los participantes si
pueden adivinar la fecha. A continuación, coloca las etiquetas en la línea de tiempo.
Deja estos hitos como fuente de inspiración para el grupo.
Pide a los participantes que encuentren citas de personas famosas, ejemplos de la
música, el arte y la literatura y acontecimientos deportivos que han promovido los
Derechos humanos; agregadlos a la línea de tiempo.
Este ejercicio también se puede utilizar en un espacio abierto (durante un seminario, en
un salón de clase…), para que la línea del tiempo se complete en cualquier momento.
El método es muy buena manera de comenzar una discusión sobre la memoria y la
historia de un pueblo. Reúne la información que necesitas, busca en Internet. Por
ejemplo, pon “línea del tiempo de los romaníes”, “línea del tiempo de Armenia” o
“línea del tiempo de Laponia” en cualquier buscador.
Sugerencias para el seguimiento
Utilizad una de las fechas que tenéis en la línea del tiempo como pretexto para reunirnos
con otros grupos y celebrar un evento de promoción de los Derechos Humanos.
Si el grupo desea encontrar más información acerca de algunos héroes modernos de los
Derechos Humanos, podríais hacer la actividad "Luchadores por los derechos".
Si el grupo está interesado en cómo las ideas cambian y se desarrollan con el tiempo,
podéis hacer la actividad "Pronto serán obsoletas".
Ideas para la acción
Ilustrad la línea del tiempo con fotografías o dibujos animados y haced una exposición
en un evento; o estableced una línea de tiempo abierta en un evento e invitad a los
participantes a completarla.
Información adicional