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29 DESALIENTO
El desaliento es otra raíz de la depresión. La persona desalentada esta
desanimada; tiene ganas de tirar la toalla o rendirse; ha perdido la esperanza y
no tiene valentía alguna para seguir adelante. Cuando estamos muy
desanimados, todo lo que nos rodea lo sentimos mal. El desanimo puede
provenir de haber sido defraudados, o podrías sentir que estas en un periodo en
que la vida parece difícil, o parece haber problemas por todas partes.
A veces vemos la prosperidad de los malos y eso nos desalienta. Como hijos de
Dios, esperamos ser bendecidos mas que quienes no están sirviendo a Dios.
Podríamos parafrasear un parte del salmo 73 del siguiente modo: “Me pareció
que a los malos les iba mejor que a los justos, hasta que entendí que la paciencia
de Dios si termina y El tratara con ellos”.
Es un grave error mirar lo que tienen otras personas y compararlo con lo que
uno tiene. Dios tiene un plan individual y único para cada uno de nosotros, y la
comparación solo tiende a ser una fuente de desanimo o de orgullo. Si sentimos
que estamos mejor que otros, puede que nos volvamos orgullosos (teniéndonos
en mayor estima de lo que deberíamos); si sentimos que ellos están mejor que
nosotros puede que nos desalentemos e incluso nos deprimamos.
La biblia declara enfáticamente que los malos al final serán cortados, pero los
justos heredarán la tierra. (GALATAS 6:9).
Otra raíz de depresión y desaliento es sentirse mal contigo mismo. Sentirte
avergonzado de quien eres o sufrir una culpabilidad anormal puede hacer
fácilmente que te deprimas. Si no te gustas a ti mismo, los malos sentimientos
que tienes en tu interior serán una fuente continua de dolor interior. Es vital que
aprendas a aceptar y respetar a la persona que Dios creo. Toda tu conducta
puede que este lejos de lo que tiene que ser, pero si estamos dispuestos a
cambiar, Dios seguirá trabajando con nosotros, y cada día mejoraremos en todos
los aspectos. No te menosprecies tu mismo debido a tus imperfecciones; en
cambio aprende a celebrar tus éxitos, incluso los pequeños.
Te aliento encarecidamente a que comiences a manejar la depresión y el
desánimo. La vida es un regalo demasiado precioso para desperdiciar ninguna
parte de ella viviendo en el agujero negro y vacío del desanimo.
DECISIÓN Y CONFESION: La depresión y el desaliento no me controlaran. Seré
feliz y disfrutare de mi vida.