¿Qué es el testamento cerrado?
El testamento cerrado se encuentra por tanto a medio camino entre el
testamento abierto y el testamento ológrafo. Es un documento privado en
cuanto al fondo porque sólo el testador y los testigos conocen su contenido, en
esto se asemeja al testamento ológrafo, pero es documento público en cuanto a
la forma y en esto se asemeja al testamento abierto porque se otorga y se
conserva en la Notaria.
TESTAMENTO NOTARIAL CERRADO
¿Cómo se otorga un testamento cerrado?
En el otorgamiento del testamento cerrado se observarán las solemnidades
siguientes:
1.- El papel que contenga el testamento se pondrá dentro de una cubierta,
cerrada y sellada de suerte que no pueda extraerse aquél sin romper ésta.
2.- El testador comparecerá con el testamento cerrado y sellado, o lo cerrará y
sellará en el acto, ante el Notario que haya de autorizarlo.
3.- En presencia del Notario, manifestará el testador por sí, o por medio del
intérprete previsto en el artículo 684 CC, que el pliego que presenta contiene
su testamento, expresando si se halla escrito y firmado por él, o si está escrito
de mano ajena o por cualquier medio mecánico, y firmado al final y en todas
sus hojas por él o por otra persona a su cargo.
4.- Sobre la cubierta del testamento extenderá el Notario la correspondiente
acta de su otorgamiento, expresando el número y la marca de los sellos con
que está cerrado, y dando fe del conocimiento del testador o de haberse
identificado su persona en la forma prevenida en los artículos 685 y 686 del
Código Civil, y de hallarse, a su juicio, el testador con la capacidad legal
necesaria para otorgar testamento.
5.- Extendida y leída el acta, la firmará el testador que pueda hacerlo y, en su
caso, las personas que deban concurrir, y la autorizará el Notario con su signo
y firma. Si el testador declara que no sabe o no puede firmar, lo hará por él y a
su ruego uno de los dos testigos idóneos que en este caso deben concurrir.
6.- También se expresará el lugar, hora, día, mes y año del otorgamiento.
7.- Concurrirán al acto de otorgamiento dos testigos idóneos, si así lo solicitan
el testador o el Notario.
DIFERENCIA ENTRE EL TESTAMENTO ABIERTO Y CERRADO
La principal diferencia radica en que, el testamento abierto expresa las
disposiciones ante un notario y ante al menos dos testigos, mientras que en el
cerrado mantiene en todo momento su carácter secreto y requiere de cinco
testigos.
CUANDO CADUCA
Artículo 1498. La disposición testamentaria que contenga condición de suceso
pasado o presente desconocidos, no caduca, aunque la noticia del hecho se
adquiera después de la muerte del heredero o legatario, cuyos derechos se
transmiten a sus respectivos herederos. Es nulo el testamento cerrado en cuyo
otorgamiento no se hayan observado las formalidades establecidas en el
Código Civil, si bien este podrá ser válido como testamento ológrafo si
cumple con los requisitos que este otro tipo de testamento requiere.
¿EN QUE FORMAS SE PUEDE PLASMAR ESTE TESTAMENTO?
Respecto de los requisitos de forma para este testamento, se admiten varias
posibilidades, como pueden ser que vaya redactado por el propio testador a
mano o incluso a máquina.
Requisitos para hacer un testamento cerrado
El testador debe tener:
• Capacidad para testar.
• Saber leer.
• Saber escribir.
• El testamento cerrado no pueden hacerlo las personas invidentes o
personas que no puedan leer.
• El testador debe escribirlo por sí mismo.
• Firmarlo en todas sus hojas.
• Poner su firma al final.
• Debe salvar las palabras tachadas, enmendadas o escritas entre
renglones.
• Puede escribirlo otra persona a solicitud del testador en cuyo caso debe
fírmalo este en todas sus hojas, al final del testamento y expresar la
causa de imposibilidad del testador.
TESTAMENTO OLOGRAFO
INTRO: Nuestra ley contempla diferentes tipo de testamentos en cuanto a su
forma siendo estos el ordinario o bien el especial. Dentro de los primeros
tenemos uno que es llamado ológrafo, éste es realizado o escrito de puño y
letra del testador, además de tener muy bajo costo. Teniendo como todos los
demás sus propias reglas sólo podrá ser otorgado por las personas mayores de
edad, y para que sea válido, deberá estar totalmente manuscrito por el testador
y firmado por él, con expresión del día, mes y año en que se otorgue. Es tipo
de testamento no es exclusivo para los mexicanos, sino que también pueden
realizarlo los extranjeros con la ventaja que puede ser en su propio idioma.
Cabe hacer mención que cualquier persona puede realizar un testamento
siempre y cuando la ley no les prohíba expresamente el ejercicio de ese
derecho siendo prohibiciones para los siguientes:
Menores que no han cumplido dieciséis años de edad, ya sean hombres o
mujeres; Los que habitual o accidentalmente no disfrutan de su cabal juicio.
El testamento ológrafo es valido en todos los aspectos, dejando la ley claros
aspectos en el sentido de errores humanos al momento de redactarse pues si
contuviere palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, las salvará el
testador bajo su firma. La omisión de esta formalidad por el testador, sólo
afecta a la validez de las palabras tachadas, enmendadas o entre renglones,
pero no a la esencia del testamento.
Para registrarlo, basta además que se haga por duplicado e imprimirá en cada
ejemplar su huella digital. El original, dentro de un sobre cerrado y lacrado,
será depositado en la sección correspondiente del registro público; y el
duplicado, también cerrado en un sobre lacrado y con la nota en la cubierta, de
que se hablará después, será devuelto al testador. Este podrá poner en los
sobres que contengan los testamentos los sellos, señales o marcas que estime
necesarios para evitar las posibles violaciones del mismo. Siendo necesario
para ser depositado en el registro público que se haga personalmente por el
testador, quien, si no es conocido del encargado de la oficina, debe presentar
dos testigos que lo identifiquen. En el sobre que contenga el testamento
original, el testador, en su propio idioma y de su puño y letra, pondrá la
siguiente constancia: “Dentro de este sobre se contiene mi testamento”. En
seguida se expresará el lugar y la fecha en que se hace el depósito además la
constancia será firmada por el testador y por el encargado de la oficina y solo
en el caso de que intervengan testigos de identificación también firmarán.
Por su parte el encargado de la oficina del registro público al tener el sobre
cerrado en el que contenga el duplicado del testamento ológrafo tendrá la
obligación de extender la siguiente constancia: “Recibí el pliego cerrado que
el señor… afirma contiene original su testamento ológrafo, del cual, según
afirmación del mismo señor, existe dentro de este sobre un duplicado”. Se
pondrá luego el lugar y la fecha en que se extiende la constancia que será
firmada por el encargado de la oficina, poniéndose también al calce la firma
del testador y de los testigos de identificación, cuando intervengan.
Hecho el depósito, el encargado del registro tomará razón de él en el libro
respectivo, a fin de que el testamento pueda ser identificado, y conservará el
original bajo su directa responsabilidad hasta que proceda hacer su entrega al
mismo testador o al juez competente.
Requisitos para la inscripción del testamento ológrafo:
• Ser mayor de edad.
• Escrito del puño y letra del testador.
• Por duplicado.
• Imprimir en cada ejemplar su huella digital.
• Sobres cerrados y lacrados.
• Presentar dos testigos, en su caso.
• Identificar y obtener copia de las credenciales de los comparecientes.
• En el sobre original con su letra insertar el testador lo siguiente:
Dentro de este sobre se contiene mi testamento lugar y fecha del depósito
Firmar la constancia por el testador, registrador y testigos en su caso, en el
duplicado abrazar la constancia que expide el sistema y firmarla por quienes
intervinieron. Este testamento es práctico para los ciudadanos de cualquier
extracto social, mismo que es alcanzable y estar disponible en cualquier
momento, pues sus requisitos son simples y no revisten mayor formalidad de
que sea redactado por el propio testador, además de que los gastos que pudiera
generar serían de menor valor económico