Estructura Desglose Del Trabajo (EDT)
Estructura Desglose Del Trabajo (EDT)
Para desarrollar una EDT es esencial seguir un proceso sistemático que comienza con la organización de ideas sobre lo que se pretende hacer y los objetivos que se quieren cumplir. Primero se definen las grandes áreas de trabajo, constituyendo los paquetes de trabajo. Cada paquete se desglosa en subcomponentes hasta alcanzar el nivel de detalle necesario para controlar efectivamente las actividades. El desglose final debe ser jerárquico y reflejar un producto o servicio tangible, lo que ayuda a medir avances reales. Este proceso se basa en las entradas de la matriz de resultados, documentos de aprobación del proyecto e información histórica de proyectos similares .
Se recomienda que los paquetes de trabajo sean independientes unos de otros y reflejen un producto o servicio tangible para facilitar la medición de los avances reales de manera objetiva. Esta independencia asegura que el progreso de una actividad no se vea afectado por demoras o dificultades en otras áreas, permitiendo una gestión más eficaz y evitando interdependencias complicadas que podrían entorpecer el avance del proyecto .
La EDT está íntimamente relacionada con la creación del cronograma y la curva S de recursos en la planificación de proyectos porque proporciona la estructura base de todas las actividades y entregables necesarios para el proyecto. Esta descomposición permite asignar tiempos específicos y recursos a cada paquete de trabajo, que son esenciales para el desarrollo del cronograma. Al mismo tiempo, el detalle de la EDT permite proyectar el uso de recursos a través del tiempo, estableciendo un patrón de consumo que se representa en la curva S, ayudando a monitorear y gestionar eficientemente los recursos asignados .
La información histórica de proyectos similares provee un contexto valioso para el desarrollo de la EDT al ofrecer información sobre cómo se llevaron a cabo trabajos y entregables previamente, lo cual sirve de guía para establecer expectativas realistas en cuanto a tiempos, costos y recursos. Al integrar esta información, puede mejorar la exactitud de las estimaciones y evitar repetir errores pasados, asegurando una planificación más efectiva y adaptada a las experiencias previas del equipo o variaciones esperadas en el entorno del proyecto actual .
El propósito fundamental de la Estructura Desglosada del Trabajo (EDT) es definir el trabajo del proyecto de manera jerárquica, describiendo los entregables y tareas necesarias para su ejecución, lo que permite organizar y definir el alcance total del proyecto. La EDT es crítica porque establece una correlación clara entre cada actividad y la meta final del proyecto, identificando el 100% del trabajo requerido y permitiendo así estimar el tiempo y costos del mismo .
La EDT facilita la gestión del tiempo y costos al desglosar un proyecto en paquetes de trabajo bien definidos, cada uno con actividades y entregables específicos. Este desglose permite una estimación precisa del tiempo y costo asociados a cada paquete de trabajo. La claridad y detalle de la EDT ayudan a establecer una línea base que se utiliza para monitorear y controlar el avance del proyecto, asegurando que se logren los entregables dentro de los límites de tiempo y presupuesto. Si se observa que las variables de tiempo y costos no son identificables fácilmente, se recomienda subdividir los paquetes de trabajo hasta que estos sean útiles para las estimaciones, asegurando una gestión eficaz del proyecto .
Dividir los paquetes de trabajo en un nivel de detalle suficiente ofrece varias ventajas, como la capacidad para asignar tareas con mayor claridad y monitorear su progreso con más precisión, lo cual es crucial para la gestión del proyecto y asegurar la obtención de resultados esperados a tiempo. Sin embargo, una desventaja de un detalle excesivo puede incluir el aumento de la complejidad administrativa y el consumo de recursos para gestionar la EDT, lo que podría desviar atención y recursos del trabajo esencial del proyecto. En un entorno complejo, demasiados detalles pueden también dificultar la adaptación a cambios o ajustes rápidos en el proyecto .
Una EDT completa y útil debe contener: 1) el objetivo del proyecto, que establece el impacto esperado; 2) componentes del proyecto, que agrupan outputs por su naturaleza; 3) productos o outputs, que son los resultados de los entregables; 4) entregables, que son los productos o servicios generados mediante los paquetes de trabajo; 5) paquetes de trabajo, que agrupan actividades/tareas para lograr los entregables; y 6) una lista detallada y jerárquica de actividades que facilite la asignación de trabajo y la supervisión del progreso, asegurando que las variables de tiempo y costos puedan identificarse de manera fácil .
La participación del equipo de proyecto y los stakeholders en la creación de la EDT es importante porque permite una identificación precisa de los componentes de trabajo según el tipo de actividad. La colaboración del equipo y stakeholders asegura que las actividades reflejen las necesidades y expectativas del proyecto, evitando omisiones y mejorando la claridad y utilidad de la EDT para la planificación y ejecución del proyecto .
Una EDT bien estructurada es crucial para la verificación del alcance del proyecto porque detalla todos los entregables y actividades necesarias para cumplir con los objetivos del proyecto. Al desglosar el trabajo total, la EDT permite a los gerentes y equipos verificar que todas las tareas necesarias para completar el proyecto están incluidas. La claridad y detalle del desglose jerárquico aseguran que no se omitan actividades importantes y permiten ajustes y reevaluaciones basadas en esta estructura, garantizando que el proyecto se mantenga alineado con sus objetivos .