lashon hara - Diccionario Español
LASHÓN HA-RÁ (הרע )לשון
Definición
1. La lengua maligna.
Concepto
Lashón hará (la lengua maligna), información que sea derogativa o
potencialmente dañina para otra persona aunque la información sea verdadera
o no.
Lo que decimos esta completamente conectado con nuestro carácter, algunas
personas creen que esta bien compartir información con alguien sobre otros
con tal de que lo que se dice sea verdadero, pero esto no es bíblico, Lashón
hará es un lenguaje de estiércol; chismes, calumnias, murmuraciones
y mentiras, la lengua maligna puede perjudicar a todo MIZVOT (buenas obras)
que has hecho, es decir puedes tener una cantidad grande de buenas obras y
llegar a ser rico desde la perspectiva espiritual pero la lengua maligna acaba
perjudicando todo eso en el día del juicio.
Uno de los temas mas hablados en la biblia es sobre la lengua, las palabras
que se dicen, ellas pueden borrar o añadir recompensa al final de los días.
Ejemplo
Un esposo le dice a su esposa ciento diez palabras bonitas en ciento diez
minutos, pero en el minuto ciento once suelta una palabra derogativa ¿Crees
que recibirá alguna clase de créditos por las ciento diez palabras bonitas que
dijo? pues no, la realidad es que solo una palabra negativa potencialmente
dañina para otra persona, borrar todo lo bueno que se ha dicho.
Los sabios antiguos del judaísmo lo describen como: «Las buenas obras de
alguien y su conocimiento de torá no puede compensar por el daño que pueda
hacer con sus palabras» es decir no importa lo inteligente que seas o si eres
capaz de citar rápidamente una palabra de las sagradas escrituras; no importa
cuanta información una persona tenga, si no se ata la lengua, nada de esto
significa algo.
Los siete pecados capitales
Proverbios 6:16-19
16. «Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma:
17. Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre
inocente,
18. El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para
correr al mal,
19. El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre
hermanos».
Categorías del lashón hará
1. Lashón hará: Cuando alguien relata información derogatoria sobre otra
persona. Aún cuando el relato sea completamente cierto se considera
lashón hará.
«José es un hipócrita, no dice lo que piensa»
2. Rejilut: Palabras que provocan peleas. Cuando alguien le reporta a otro
lo que han dicho o lo que han hecho en contra de él, se llama rejilut.
«Abraham me comentó que tú eres muy arrogante»
3. Motzi shem ra: Se trata cuando alguien relata información derogatoria y
falsa sobre otra persona, aunque sea en parte verdadera, esto se llama
motzi shem ra.
«Cuando el lashón hará es mentira, se lo considera motzí shem rá
(calumnia)».
4. Onaat devarim: La Palabra considera que el dolor provocado por las
palabras es tan real como una herida física. Esto se opone a la creencia
común respecto a que las palabras no pueden herir.
«Está prohibido hablarle a una persona de tal manera que eso le
provoque dolor emocional o que lo avergüence».
5. Avak lashón hará: Cualquier expresión o reporte que no es en si lashón
hará, pero causará que se hable lashón hará.
«Mejor no hablemos de sara, no te quiero contar lo que hizo»
6. Avak rejilut: Relatar a otro lo que otra persona ha insinuado sobre él a
través de gestos o expresiones o incluso a través de avak lashón hará.
«David me iba a contar algo sobre ti pero dijo que prefería no hablar».
¿Cómo Dios ve la lengua?
(Santiago 3)
La lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas, la lengua
es un mundo de iniquidad puesta entre nuestro miembros la cual contamina
todo el cuerpo. La vida y la muerte están en el poder de la lengua. Dios cuando
creo el mundo lo hizo por medio de sus palabras y todas las cosas fueron
benditas.
Lashón Hará – La lengua maligna
En este articulo estudiaremos acerca de la lengua maligna, y que tan
importante es el poder refrenar nuestra lengua que a pesar de ser un
miembro tan pequeño puede contaminar todo nuestro cuerpo.
Es por eso es tan importante el poder ver a la luz de las Escrituras que
tan perjudicial es «lashón hará – – לשון הרע (lengua maligna)» y como
poder madurar en nuestra fe teniendo en cuenta la Escritura para así
poder caminar en rectitud con nuestras palabras y con nuestro trato
hacia los demás, comencemos…
Introducción:
La capacidad de hablar es la cualidad que define al ser humano. Ningún
otro ser tiene la capacidad de comunicarse de modo elocuente, creativo
y sensible. Como veremos, las palabras del hombre poseen una fuerza
casi cósmica para moldear el universo, tal como Dios originalmente creó
al universo con Su palabra.
¡Nuestras palabras incluso tienen la capacidad de alterar la realidad del
tiempo, a las personas y a los objetos!
Pensando en esto, podremos entender por qué́ shemirat
halashón (cuidar la palabra) tiene tanta importancia en el judaísmo y en
las Escrituras.
“Palos y piedras pueden quebrar mis huesos, pero las palabras nunca
me
dañarán”, dice una conocida canción infantil
en inglés. De acuerdo a la Palabra, nada puede estar más lejos de la
realidad.
El poder de la palabra, la cualidad que define y distingue a la persona,
puede ser extraordinariamente constructiva o, en caso de ser mal
utilizada, una fuerza altamente destructiva en el universo.
El poder que ejercemos al hablar va más allá de lo que podemos
percibir:
Imagina ir al cajero automático de tu banco, insertar tu tarjeta
magnética y realizar una simple transacción y que al salir te informen
que acabas de transferir $17 billones del tesoro de un país hacia el
tesoro de otro país provocando con esto una devastadora quiebra.
¡Nosotros pensamos que simplemente estamos intercambiando unas
pocas palabras cuando de hecho estamos moviendo mundos enteros!
Lo que encontraremos al explorar la filosofía y las leyes del habla
correcta, es que aquello que aparentemente son piezas benignas de
información son en verdad factores claves y sumamente potentes en
nuestra relación con Dios y respecto a la manera de vivir nuestras vidas
como cristianos. El lashón hará de hecho es tan poderoso que puede
llegar a borrar los méritos de toda una vida de estudio de la Palabra y
de observancia de los mandamientos del Eterno.
Definiciones:
Las seis categorías de Lashón Hará:
Intentemos entender las categorías de lashón hará que corrompen la
sociedad para poder tomar las medidas necesarias para poder terminar
con este problema de raíz.
Estas categorías las mencionamos al principio de esta enseñanza, ahora
las veremos más pausadamente.
1. Lashón hará: cuando alguien relata información derogatoria sobre
otra persona. Aún cuando el relato sea completamente cierto se
considera lashon hara.
Ej: “David es un hipócrita, no dice lo que piensa”
Veamos dos clases de lashón hará:
1. Palabras Despectivas – que pueden provocar que las
personas piensen mal de la persona de la cual se habla.
2. Palabras Dañinas – que pueden provocar un daño físico,
emocional o financiero a la persona.
Lashón hará consiste en palabras despectivas sobre otra persona y está
prohibido decirlo incluso cuando lo que se dice es cierto.
Existe una transgresión mucho peor que la de rejilut, que también se
encuentra incluida en la prohibición de “no vender chismes”.
Ésta se conoce como lashón hará, o palabras despectivas. Esto se
refiere a alguien que habla de manera peyorativa sobre otra persona –
incluso si lo que dice es cierto…
Alguien que habla lashón hará dirá cosas negativas y despectivas, tales
como “Fulano hizo esto…” o “Los padres de Mengano hicieron esto
otro…” o “Oí esto sobre Fulano”.
El lashón hará también consiste en palabras que provocan daño, aunque
no sean abiertamente peyorativas, pero que de todas maneras causan
un daño físico, emocional o financiero (esto incluye provocarle a otra
persona dolor emocional o asustarla).
Por ejemplo, si alguien dice que Levi no es “el más inteligente”, eso
puede provocarle una pérdida financiera porque puede llegar a
desalentar a otra persona de convertirse en su socio.
2. Rejilut: Palabras que provocan peleas. – Cuando alguien le reporta a
otro lo que han dicho o lo que han hecho en contra de él, se llama
rejilut.
Ej: “Abraham me comentó que tu eres muy arrogante”
Levítico 19:16 – «Se nos ordena no ir de un lugar a otro llevando
chismes»
Se refiere a una persona que dice: “Fulano dijo tal y tal cosa sobre ti” o
“Mengano te hizo esto…” A pesar de que la información intrínsecamente
puede no ser negativa [de todas maneras puede llegar a provocar
peleas entre las partes involucradas]… Debido a que esta persona lleva
información de una persona a otra, se lo llama un “vendedor” (rajil) es
decir [un vendedor ambulante de chismes].
La gravedad del pecado de rejilut es que reemplaza la paz por peleas y
odio, y puede desembocar en la destrucción de familias y comunidades.
Es incalculable el daño que puede aparejar el intercambio de chismes.
Esto provoca odio entre las personas y en consecuencia los lleva a
transgredir la prohibición de
“No odiarás a tu hermano en tu corazón” [Levítico 19:16].
El mundo continúa existiendo solamente basado en la paz, y alguien que
lleva chismes de persona en persona provoca la destrucción del mundo.
3. Motzi shem ra: Se trata cuando alguien relata información
derogatoria y falsa sobre otra persona, aunque sea en parte verdadera,
esto se llama motzi shem ra.
Cuando el lashón hará es mentira, se lo considera motzí shem rá
(calumnia).
4. Onaat devarim:
La Palabra considera que el dolor provocado por las palabras es tan real
como una herida física. Esto se opone a la creencia común respecto a
que las palabras no pueden herir.
Está prohibido hablarle a una persona de tal manera que eso le
provoque dolor emocional o que lo avergüence.
Se nos ordenó no provocarle a los demás angustia emocional con
nuestras palabras [onaat devarim]. Esto incluye afirmaciones que le
provocan a la otra persona dolor, enojo o vergüenza…
La escritura en la Palabra es: “No ofendas a tu prójimo y temerás a tu
Dios” [Levítico 25:17].
La aguda conciencia de la Torá respecto al poder de las palabras,
considera que onaat devarim es tan real y en cierto sentido aún más
serio que el daño físico o financiero que las personas pueden provocarse
entre ellas.
La prohibición contra onaat devarim dice que cada perosan debe
enfrentar las situaciones difíciles con el enfoque más suave posible,
utilizando las palabras y la manera más amables que puedan emplearse
para transmitir el mensaje.
A continuación ofrecemos algunos ejemplos de onaat devarim:
Comentarios insultantes:
“¡Te lo dije!” “¡Qué pregunta más tonta!” “¡Es todo por tu culpa
porque…!”
Recordarle a alguien su comportamiento erróneo o tonto en el pasado:
“Recuerdo cuando tú…”
Usar un apodo con la intención de provocar una molestia: “viejo”,
“bebote”, “chiflado”.
5. Avak lashon hara: Cualquier expresión o reporte que no es en si
lashon hara, pero causará que se hable lashon hara.
Ej: “Mejor no hablemos de sara, no te quiero contar lo que hizo”
Mientras que las cuatro primeras categorías son prohibiciones de la
Tora, los antiguos sabios de la Torá consideraron adecuado incluir
dentro de esta trasgresión todo aquello que se encuentro en el límite de
constituir lashón hará.
El término que se utiliza para referirse a esta categoría es avak lashón
hará, lo cual literalmente significa “polvo de lashón hará”.
Algunos ejemplos de avak lashón hará.
1. “¿Quién hubiera pensado que Fulano terminaría siendo lo que
es hoy en día?”. [Implicando que en el pasado esa persona
tenía una mala reputación].
2. “Mejor no hablar de Mengano. No quiero decir lo que pasó
con él”. [Implicando que hay algo malo respecto a esa
persona].
3. Hablar positivamente de una persona delante de sus
enemigos, porque eso seguramente provocará que ellos
comiencen a hablar negativamente sobre ella.
4. Hablar lashón hará sin malicia sino más bien como una broma
o como un comentario superficial.
5. De manera similar, alguien que finge inocencia, como si no
tuviera conciencia de que en verdad está hablando lashón
hará.
Ejemplos de este último caso son:
• “Yo no pensé que había algo malo en esto” – “¡Oh! No sabía que esto
es lashón hará”.
Aunque no se incluye dentro de la prohibición de lashón hará, también
hay que tener cuidado en divulgar información que te hayan confiado
como un secreto o de manera confidencial.
6. Avak rejilut: relatar a otro lo que otra persona ha insinuado sobre él
a través de gestos o expresiones o incluso a través de avak lashon hara.
Ej: “David me iba a contar algo sobre ti pero dijo que prefería no hablar
lashon hara”
En términos simples, esto significa que uno no puede decirle a su amigo
que otra persona hizo algo malo. Uno no puede hacer un comentario
que pueda llegar a traerle a la persona sobre la cual se está hablando
daños físicos, psicológicos o económicos. Cualquier comentario que
pueda desmerecer a la persona de la cual se habla a los ojos de aquel
que escucha debe ser evitado.
Sin embargo, lo previamente establecido no se aplica en todas las
situaciones.
Existen situaciones en donde se requiere que hablemos, como por
ejemplo, prevenir a alguien sobre un posible socio de negocios o acerca
de una pareja para casarse.
Para saber cuándo hay que permanecer en silencio y cuándo hablar se
debe estudiar en profundidad un extensivo código legal. Y si tomamos a
la Torá como nuestra guía, podemos aprender qué se debe y no se debe
decir en las distintas situaciones.
¿Por qué cuidar lo que uno dice es tan importante?
Si miras en casi cualquier matrimonio destruido, en amistades
destruidas o en una carrera arruinada, verás que el daño fue causado
generalmente por el odio. Y ¿de dónde vino ese odio? Generalmente
comienza con algunas palabras dañinas.
Salmos 34:13-14 – “¿Quién es el hombre que desea la vida, que ama
los días para ver el bien? Cuida tu lengua del mal y tus labios de hablar
engaño”
Proverbios 21:23 – “Aquel que cuida su boca y su lengua, cuida su alma
de problemas”
Proverbios 18:21 – «La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y
el que la ama comerá de sus frutos»
Según los sabios quien quiera que hable Lashón hará es considerado
como si negara la existencia de Dios como está escrito en el Salmo 12:5
– “Los que dijeron: Con nuestras lenguas dominaremos, nuestros labios
nos pertenecen, ¿Quien es Señor sobre nosotros?”
¿Por qué se ha vuelto esta transgresión permitida en los ojos de
la gente?
Porque no saben que Lashon hara (lengua maligna) se aplica aún
cuando lo que hablas acerca de alguien es información verdadera como
mencionamos.
Aún cuando mezclas tus apreciaciones con la verdad de los hechos y la
haces un tema entre otras personas que no han participado
directamente, cometes el pecado de lashon hara, siendo este igual que
cometer asesinato.
Satanás te convence con el argumento de que la gente de la cual vas a
hablar, es gente hipócrita y pecadora y entonces es meritorio hablar mal
sobre ellas.
Esto es similar a lo que dijo la serpiente a Eva en Génesis 3:1:
“¿Acaso YHVH dijo que no comas de ningún árbol del jardín?”
En resúmen, “lashon hara” resulta en maldición, no sólo al que lo
inicia, sino que también al que presta oído y mas aún lo recibe,
repitiendo y divulgando esa palabra entre el pueblo
¿Quien quiere vida?:
Ocurrió en una ocasión que un vendedor ambulante llegó a la ciudad de
Tzippori y en voz alta exclamó: “¿Quien quiere una medicina que da
vida?” Una multitud rápidamente lo rodeó para pedir la poción que él
ofrecía.
Rabbi Yannai estaba sentado en su balcon estudiando Torá. Al oír el
anuncio del vendedor, Rabbi Yannai le llamó y le dijo: “Sube aquí y
véndeme tu poción” El vendedor le respondió: Ni tu ni los que son como
tu necesitan esta poción. Sin embargo Rabbi Yannai insistió y el
vendedor subió para verlo. El vendedor abrió el libro de los Salmos y le
leyó el verso (34:13- 14): «¿Quién es el hombre que desea la vida y
ama los días en los que pueda ver el bien? Cuida tu lengua del mal y tus
labios de hablar engaño«.
El Rey Salomón declaro también: “Quien cuida su lengua y su boca,
cuida su alma de sufrimientos” (Proverbios 21:23).
Rabbi Yannai reflexionó y dijo: “Toda mi vida he leído este verso y
nunca percibí el significado profundo hasta que llegó este vendedor”
Veamos una historia concerniente a este tema, la siguiente historia
ilustra la gravedad de hablar lashón hará.
El Jafetz Jaim (Rab Israel Meir Kagan, 1838-1933) y otro rabino
partieron en una ocasión en un viaje de tres días para ocuparse de las
necesidades espirituales de un pueblo en algún lugar de Polonia. En el
camino se detuvieron en una posada en la cual les prepararon una mesa
especial, porque la dueña del restaurante reconoció a los prestigiosos
rabinos. Ella se preocupó de que los atendieran de inmediato y cuando
terminaron de comer se acercó y les preguntó:
– ¿Qué les ha parecido mi comida?
– Muy buena –dijo el Jafetz Jaim-. Realmente estaba excelente.
– Oh, estaba bastante bien –dijo el otro rabino-, pero yo le hubiera
agregado un poquito más de sal.
Mientras la mujer se alejaba el Jafetz Jaim empalideció y exclamó:
– ¡No puedo creerlo! ¡Toda mi vida evité hablar o escuchar lashón hará
y ahora D’os me hizo viajar con usted y tengo que sufrir oyéndolo hablar
lashón hará! Lamento haber viajado con usted y estoy seguro de que
el propósito de nuestro viaje no es puramente debido a una necesidad
espiritual. De otra manera esto no me habría ocurrido.
Al ver la reacción del Jafetz Jaim, su compañero se asustó.
– ¿Qué he dicho que fuera tan terrible? ¡Dije que la comida estaba rica y
sólo agregué que necesitaba un poquito más de sal!
– ¡Usted no comprende el poder de las palabras! –gritó el Jafetz Jaim-.
Probablemente esta mujer no cocina por sí misma. Su cocinera puede
ser una viuda pobre que necesita este trabajo para mantener a su
familia. Ahora, debido a lo que usted ha dicho, la propietaria irá a la
cocina y se quejará con la cocinera porque la comida no tenía suficiente
sal. Para defenderse la pobre viuda dirá: “Por supuesto que le pongo
suficiente sal a la comida. Incluso la pruebo antes de servirla”.
– La dueña la acusará de mentir y le dirá: “¿Acaso quieres decir que
estos rabinos son mentirosos?” Ellas comenzarán a discutir, palabras
fuertes darán lugar a palabras aún más fuertes y la dueña del
restaurante se enojará tanto que terminará despidiendo a la pobre
cocinera.
En consecuencia la mujer se quedará sin trabajo y sin ingresos. Mire
cuántas transgresiones ha provocado: (1) Usted habló lashón hará; (2)
provocó que la dueña del restaurante y yo escucháramos lashón hará;
(3) provocó que la dueña repitiera las palabras de lashón hará y eso
constituye el pecado de rejilut; (4) provocó que la cocinera mintiera; (5)
por su culpa la propietaria del restaurante provocó dolor a una viuda, y
(6) provocó una pelea, lo cual es otra violación a la Torá.
El Rab le sonrió al Jafetz Jaim y le dijo suave y respetuosamente:
– Rab Israel Meir, por favor, está exagerando. Unas simples palabras no
pueden provocar tanto daño.
– Si eso es lo que usted piensa, vayamos a la cocina para comprobarlo
por nosotros mismos – le dijo el Jafetz Jaim poniéndose de pie.
Al abrir la puerta de la cocina vieron que efectivamente la dueña del
restaurante estaba reprendiendo a la cocinera y que la pobre mujer
secaba las lágrimas de sus ojos. Cuando el Rabino vio lo que estaba
ocurriendo empalideció y corrió hacia la cocinera, pidiéndole perdón y
disculpándose por cualquier daño o dolor que le hubiera provocado.
También le suplicó a la propietaria que lo perdonara y que olvidara todo
el incidente y que le permitiera a la mujer seguir trabajando. Incluso le
ofreció pagarle para que no despidiera a la cocinera.
La propietaria era una mujer muy buena y ella también deseaba cumplir
con el pedido del rabino.
– Por supuesto, por supuesto -le dijo enseguida-. Mi única intención era
que ella comprendiera que debe ser más cuidadosa. Ella es una buena
cocinera y continuará trabajando aquí. (Rab Pesaj Krohn, The Maggid
Speaks, página 59).
¡Imagina qué hubiera sucedido si el Rabino hubiese alabado a la
cocinera por su sopa!
Piensa qué hubiera pasado si él hubiese dicho: “¡Por favor, agradézcale
a la cocinera por la mejor sopa que comí durante toda la semana!”.
Ese es el poder que tienen nuestras palabras para construir o para
destruir. En el siguiente apartado analizaremos más profundamente el
poder de la palabra en las Escrituras…
Lashón hará en las Escrituras:
Salmos 34:13-14 – “¿Quién es el hombre que desea la vida, que ama
los días para ver el bien? Cuida tu lengua del mal y tus labios de hablar
engaño”
Proverbios 21:23 – “Aquel que cuida su boca y su lengua, cuida su alma
de problemas”
Proverbios 18:21 – «La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y
el que la ama comerá de sus frutos»
Podemos ver claramente en el primer texto que leímos la necesidad que
todos tenemos de aprender a cuidar nuestra lengua, «en mi
entender» dicho texto nos advierte de las maldiciones que se activan
por medio de los demonios de lashon hara «lengua maligna» y viene a
morar en nuestra alma; en unión con el texto de Proverbio 18:21 «La
muerte y la vida están bajo el poder de la lengua« y de 1 Pedro
3:10; «Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, Refrene
su lengua del mal y sus labios no hablen engaño».
Santiago 3:5 – «Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La
lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el
cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por
el infierno».
Todos estos pasajes nos muestran la necesidad de refrenar nuestras
lenguas ya que si nos dejamos llevar por la influencia demoníaca de
maldecir automáticamente se activan en
medio de nosotros una maldición demoniaca.
El tema que nos ocupa es largo y deja una enseñanza sobre el caminar
en nuestras vidas.
¿Sabías que el hablar mal hace que violemos 31 mandamientos de la
Toráh? – (17 de ellos son negativos y 14 positivos)
Pues bien observemos los siguiente.
Levítico 19:16 «No vayas por ahí esparciendo calumnias entre tu pueblo
«. Algunas versiones de dicen no vayas chismeando.
Éxodo 23:1 «No repetirás falsos rumores; no unas tus manos con el
perverso ofreciendo testimonio injusto»
Deuteronomio 24:8 – «En cuanto a la plaga de la lepra, ten cuidado de
observar diligentemente y hacer según todo lo que os enseñaren los
sacerdotes levitas; según yo les he mandado, así cuidaréis de hacer»
Es de recordar que la plaga de lepra fue producida por la lengua mala,
esto ocurrió a María después de haber salido de Egipto, si nosotros
dejamos la esclavitud y estamos recorriendo el camino a la tierra
prometida no es consciente que nos vaya ha ocurrir algo similar.
Este mandamiento es similar al no maldecir al sordo…
Deuteronomio 8:11 – «Cuídate de no olvidarte de YHVH tu Dios, para
cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te
ordeno hoy»
Cuando hablamos Lashón hará, nos olvidamos que el Eterno está
presente y arremetemos en contra de otro.
Levítico 22:32 – «Y no profanéis mi santo nombre, para que yo sea
santificado en medio de los hijos de Israel. Yo YHVH que os santifico»
El Eterno muestra que Él es quien nos santifica, es decir que entre más
conocimiento tenemos mayor es la profanación a su nombre, me
recuerda aquel mandamiento que dice «…El que sabe hacer lo bueno y
no lo hace, le es pecado…tremenda cosa es caer en manos del Dios
vivo»
Levítico 19:17-18 – «No aborrecerás a tu hermano en tu corazón;
razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado. (18) No
te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a
tu prójimo como a ti mismo. Yo YHVH»
Generalmente la persona que habla mal ó practica Lashón hará no ama
y odia en su corazón; cuando a Jesús le preguntaron cual era el más
grande mandamiento el dijo:
Marcos 12:29-31 – «Jesús le respondió: El primer mandamiento de
todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. (30) Y
amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal
mandamiento. (31) Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos»
Éxodo 23:2 – «No seguirás a los muchos para hacer mal, ni
responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios»
Cuantas veces hemos hablado de grupos religiosos, grupos políticos,
países y otros en pro de la injusticia, recordemos que AUN CUANDO
FUERE VERDAD el testimonio se constituye en lengua maligna -Lashón
hará-, no podemos hacer juicio, esto corresponde estrictamente a el
Señor.
En estos días de conflicto en que vivimos abstengámonos de hablar…
pongamos freno a este pequeño miembro y oremos más bien por la paz
del cuerpo del Mesías y por la paz de Jerusalem.
Proverbios 21:23 – «El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda
de angustias»
No requiere explicación basta con corregirnos, pues la lengua mala ha
generado conflictos en diferentes lugares del mundo. Cualquiera que
guarde su boca y lengua mantiene su alma fuera de problemas.
Levítico 25:17 – «Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a
vuestro Dios; porque yo soy YHVH vuestro Dios»
No sobra decir que este mandamiento, es similar a la hipocresía de los
hombres, cuando hablamos de forma falsa y produce daño a una
persona se transgrede en un grado superior.
Aléjate de la persona que habla mal, escuchar también te constituye en
transgresor.
Éxodo 22:21 –«Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque
extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto»
Según el judaísmo es una transgresión por separado Lashón hará, que
al multiplicarla cada palabra cobra un valor, fíjate diariamente cuanto
decimos…Sabias que por Lashón hará se apartó la Shekina del Eterno.
Números 35:33 –«Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis;
porque esta sangre amancillará la tierra, y la tierra no será expiada de
la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del que la
derramó»
Nos prohíbe alabar a un transgresor, cuando aprobamos las palabras de
estas personas.
Deuteronomio 24:9 – «Acuérdate de lo que hizo YHVH tu Dios a María
en el camino, después que salisteis de Egipto»
Las enfermedades generalmente
vienen por causa de nuestra
lengua, recuerdas… Inflama la rueda de nuestra de vida.
Levítico 19:15 – «No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al
pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo»
Levítico 19:18 – «No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu
pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo YHVH»
Sabias que es una de las reglas de oro consignadas en la palabra, a
veces hablamos mal HASTA DE NOSOTROS MISMOS, si es cierto cuando
hablas mal hablas de ti mismo.
Levítico 25:35 – «Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti,
tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo»
Si hablamos de una persona y como consecuencia la persona pierde un
negocio, su trabajo, la oportunidad de vender algo esto es consecuencia
de Lashón hará, es pecado avergonzar a una persona.
Levítico 19:17 – «No aborrecerás a tu hermano en tu corazón;
razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado»
Si en vez de poner freno a la habladuría yo escucho, estoy violando el
mandamiento, cada palabra es un pecado adicional.
Deuteronomio 10:20 – «A YHVH tu Dios temerás, a él solo servirás, a él
seguirás, y por su nombre jurarás»
Levítico 19:32 – «Delante de las canas te levantarás, y honrarás el
rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo YHVH»
Debemos Honrar a un sabio de la Palabra o anciano aunque no sea
mayor de edad y honrar a un anciano aunque no sea sabio de la
Palabra, gran enseñanza.
Levítico 21:8 – «Le santificarás, por tanto, pues el pan de tu Dios
ofrece; santo será para ti, porque santo soy yo YHVH que os santifico»
Nos obliga a tener respeto por los sacerdotes.
Éxodo 20:12 – «Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se
alarguen en la tierra que YHVH tu Dios te da»
El que habla sobre sus padres ó hermanos es Lashón hará. Cuando
hablamos mal de un hermano estamos dejando de temer a Dios, hay
que tener cuidado con los juicios que hacemos Deuteronomio 10.20.
Deuteronomio 6:7 – «y las enseñarás cuidadosamente a tus hijos.
Hablarán de ellas cuando se sienten en su casa, cuando viajen en el
camino, cuando se acuesten y cuando se levanten»
Éxodo 23:7 – «Mantente alejado del fraude, y no causes la muerte del
inocente y justo; porque Yo no justificaré al perverso»
Cuando hablas mal matas al inocente, porque no te escucha y no te ve…
Recuerdas No maldecirás al Sordo. Aquí podemos aplicar este principio.
Deuteronomio 28:9 – «Te confirmará YHVH por pueblo santo suyo,
como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de YHVH tu
Dios, y anduvieres en sus caminos»
Debemos imitar los atributos del Señor.
Lashon hara ( ) לשון הרעfue pensado originalmente como un decreto
contra el chisme. Se basa en Levítico 19:15 y 16 y nos dice que no
debemos tener cuentos o tomar una posición en contra de la vida de
nuestro prójimo.
Levítico 19:16 – «No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás
contra la vida de tu prójimo. Yo soy YHVH»
Además, el noveno mandamiento nos dice que no darás falso testimonio
contra nuestro prójimo.
Éxodo 20:16 – «No hablarás contra tu prójimo falso testimonio»
Está catalogado como uno de los Diez Mandamientos, y nos muestra con
qué fuerza se siente acerca de YHVH testigos falsos. Sin embargo lashon
hara va más allá: Nos dice que ni siquiera deberíamos hablar
despectivamente contra nuestros vecinos. Esta idea se deriva de cómo
María fue castigada por hablar despectivamente contra Moisés.
Números 12:1-2 – «María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la
mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.
(2) Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado YHVH? ¿No ha hablado
también por nosotros? Y lo oyó YHVH»
Lo que dijo Maria era esencialmente cierto: YHVH no había hablado sólo
mediante Moisés, sino que también había hablado a través de otros
miembros de la congregación de Israel. Sin embargo, como el discurso
de Maria no era constructivo, pero despectivo y divisiva, YHVH lo
consideró “malo”.
Mientras tanto Maria y Aharon estuvieron presentes, Maria se menciona
por primera vez en la narración. Dado que Maria fue la castigada,
algunos estudiosos creen que ella fue quien inició la calumnia. En
cualquier caso, el castigo de Maria por hablar contra el líder terrenal de
la nación de Israel iba ser afectado con tzaraas (“leprocia”) durante
siete días.
Números 12:9-11 – «(9) Entonces la ira de YHVH se encendió contra
ellos; y se fue. (10) Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que
María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que
estaba leprosa. (11) Y dijo Aarón a Moisés: !!Ah! Señor mío, no pongas
ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y
hemos pecado»
La creencia del judaísmo respecto a este tema enseña que toda
comunicación es casi siempre “mala” si cumple con los siguientes cuatro
criterios:
1. Se dice algo negativo acerca de una persona o partido.
2. Es algo previamente no conocida por el público.
3. No se ve seriamente diseñado para corregir o mejorar una
situación negativa.
4. Es cierto.
Si los cuatro de estos criterios se cumplen, la comunicación es casi
seguro es lashon hara.
Sin embargo, el judaísmo también enseña una estipulación quinta que
dicha comunicación puede incluso ser obligatorio si se es consciente de
la posibilidad de daños en el futuro próximo a otra persona.
En esos casos, uno está éticamente obligado a avisar a la otra persona,
para que no vengan a perjudicar. Como veremos, esta es la clave para
entender cómo la doctrina de lashon hara aplica al Pacto Renovado
(Nuevo Testamento).
El judaísmo tradicional considera lashon hara ser uno de los más graves
de todos los pecados. El judaísmo tradicional también nos dice que no
debemos confundir lashon hara con motzei shem ra (calumnia pura),
hablando de lo burlones cuyas afirmaciones no son ciertas.
Algunos académicos creyentes cuestionan si la doctrina de lashon hara
es correcta, o si se aplica en un contexto Pacto Renovado. Estos
expertos señalan que si los cuatro (o cinco) se aplican en su sentido
más estricto, el apóstol Pablo, Jesús, y tal vez incluso YHVH podría ser
condenado por hablar “mal”. Sin embargo, mientras que ninguno de los
apóstoles eran perfectos, sabemos que Jesús y YHVH son perfectos, así
que echemos un vistazo a estos casos con más detalle.
2ª Timoteo 4:14-16 – «(14) Alejandro el calderero me ha causado
muchos males; que YHVH le pague conforme a sus hechos. (15)
Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a
nuestras palabras. (16) En mi primera defensa ninguno estuvo a mi
lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta»
En sus escrituras, el apóstol Pablo menciona nombres. Algunos
comentaristas sugieren que la única manera que Pablo pudo hablar
legítimamente en contra de Alexander fuera si un beit
din (tribunal) juzgo en contra de Alexander, a favor de Pablo. Estos nos
dicen que entonces (y sólo entonces) Pablo seria justificado en términos
de afirmación verdadera que fue negativa hacia Alexander.
Mientras el bien del contexto de este pasaje parece tener en cuenta la
posibilidad de que hubo una audiencia en la corte, esto no ha sido
comprobado. También parece razonable que la única razón por lo cual
Pablo podía permitir comunicar la verdad a Timoteo fue que un tribunal
había dictaminado previamente en favor de Pablo.
El propósito de Pablo para escribir a Timoteo fue claramente para
advertirle (y aquellos a los que sirvió de guía) que vienen a perjudicar.
Esto está claramente en consonancia con la estipulación quinta, que el
hablante está éticamente obligado a transmitir la información que cree
que podría salvar a otros de venir a perjudicar.
Los rabinos podrían considerar esta declaración de Jesús ser lashon
hara.
Mateo 15:13-14 – «(13) Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no
plantó Mi Padre celestial, será desarraigada. (14) Dejadlos; son ciegos
guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo»
De acuerdo con las estrictas reglas de interpretación, los comentarios de
Jesús podrían ser considerado lashon hara porque:
1. Él dice algo negativo acerca de una persona o Partido.
2. Él está diciendo algo antes no conocidos por el público.
3. Él no está dirigiendo, Su intento es de corregir el
comportamiento del rabino hacia ellos.
4. Sus declaraciones son (por definición) correcta.
5.
Sin embargo, la estipulación quinta también entra en juego aquí.
Jesús está tratando de advertir a sus discípulos no ser como los escribas
o fariseos, a fin de evitar un juicio en el futuro (es decir, evitar un
daño).
La razón de que Jesús habla de manera penetrante puede ser el fin de
remachar el clavo de una manera que se pegue, por lo tanto, las
observaciones de Jesús no califica como lashon hara.
Aquí hay otra declaración de Jesús que el judaísmo tradicional
probablemente clasificaría como lashon hara.
Juan 8:44-47 – » (44) Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los
deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el
principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en
él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre
de mentira. (45) Y a Mí, porque digo la verdad, no Me creéis. (46)
¿Quién de vosotros Me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad,
¿por qué vosotros no Me creéis? (47) El que es de Elohim, las palabras
de Elohim oye; por esto no las oís vosotros, porque
Nota que:
1. Jesús dice algo negativo acerca de una persona o partido.
2. Él está diciendo algo que antes no es conocido por el
público (es decir, no es conocimiento común)
3. Sus declaraciones son (por definición) correctas.
4. Él dirige Su intento de corregir o mejorar el comportamiento
del rabino hacia ellos.
En lugar de guardar rencores secretos, el judaísmo espera que la gente
hable de lo que es correcto. Esta ética nacional de “limpiar el aire”
puede derivar de Levítico 19:17 y 18, que nos ordena “seguramente”
reprender a nuestros vecinos, para no guardar pecado (o sea, no
mantener rencores) a causa de ellos.
Levítico 19:17-18 – «(17) No aborrecerás a tu hermano en tu corazón;
razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado. (18) No
te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a
tu prójimo como a ti mismo. Yo soy YHVH»
(17) ּׂשא ָעלָיו ֵחטְא
ָ ִׂשנָא אֶת ָאחִיָך ִּב ְל ָבבֶָך | הֹו ֵכ ַח ּתֹוכִי ַח אֶת ֲעמִיתֶ ָך וְֹלא ת
ְ ִֹלא ת:
(18) ֹלא תִ ּק ֹם וְֹלא תִ ּט ֹר אֶת ְּבנֵי ַעּמֶָך וְָא ַהבְּתָ ל ְֵרעֲָך ּכָמֹוָך | ֲאנִי י ְהוָה
Este pasaje es especialmente revelador para los occidentales, ya que la
versión del Rey Santiago (la biblia KJV) nos da una interpretación
equivocada de este pasaje, y este legado sigue vivo en el pensamiento
occidental y de los códigos de ética.
La traducción en la versión Rey Santiago (la biblia KJV) parece sugerir
que nunca debemos reprender a nuestro prójimo, porque eso sería
“pecado encima de el.” Sin embargo, esta lectura es lo contrario de lo
que el hebreo realmente dice.
En hebreo, el mandamiento es “seguro” reprender al prójimo, basada en
la duplicación de la raíz de la palabra yakach ( ַהֹוכֵ חַ ּתֹוכִ יח ). Siempre cuando
una palabra que la raíz se duplica o se repite, se convierte en un
imperativo.
El hebreo de este pasaje también es interesante analizar en el contexto
de la lógica de bloque hebreo. Logica de Bloque nos dice que cuando
YHVH pone lo que parece como pensamientos dispares (como en
Levítico 19:17 y 18), estos pensamientos están relacionados entre sí,
aunque la conexión no es fácil para el lector casualmente identificar.
Cuando aplicamos la lógica de bloque a Levítico 19:17 y 18, parece que
el significado de YHWH es: para amar verdaderamente a nuestro
prójimo como a nosotros mismos, tenemos que “seguramente”
reprender a nuestros vecinos, para que puedan aprender y mejorar.
Si no los reprende, ¿cómo van a aprender lo que está mal, y si no saben
que algo está mal, ¿cómo van a mejorar? Además, si la otra parte nos
oye o no, una vez que hemos “sacado las cosas fuera de nuestro pecho”
y hemos “limpiado el aire” no es necesario “guardar el pecado”.
Lógica de Bloque parece indicar que si amamos a alguien, vamos hacer
lo que podamos para ayudarles a mejorar, y esto parece ser
exactamente lo que Jesús estaba haciendo en Juan 8:44-47 (arriba). Por
“cierto” reprendió a los fariseos, Jesús fue testigo a ellos, El había hecho
su parte para darles la opción de cambiar.
YHVH habla de la importancia de esta misma clase de testimonio a
través de Su profeta Ezequiel. Al hablar la verdad en amor, nosotros
entregamos nuestras propias almas.
Ezequiel 3:17-19 – «(17) Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a
la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de Mi boca, y los
amonestarás de Mi parte. (18) Cuando yo dijere al impío: De cierto
morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea
apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su
maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. (19) Pero si tú
amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal
camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma»
La clave aquí, sin embargo, es hablar la verdad en amor verdadero y
sincero, en lugar de la ira, condena, sentencia o cualquier otra emoción.
Mientras que YHVH nos invita a ponerse de pie y hablar a favor de lo
que está bien, siempre debemos recordar que la meta no es criticar,
censurar o juzgar a nadie. Más bien, debemos tener muy presente que
el objetivo es el cuerpo de Mesías para aprender a edificar a sí mismo en
el amor.
Efesios 4:11-16 – «(11) Y El mismo constituyó a unos, apóstoles; a
otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
(12) a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para
la edificación del cuerpo de Mesías, (13) hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Elohim, a un varón
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Mesías; (14) para
que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo
viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar
emplean con astucia las artimañas del error, (15) sino que siguiendo la
verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es,
Mesías, (16) de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí
por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad
propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en
amor»
Para que no subestimar la importancia de ayudar al cuerpo a aprender a
edificar en sí en el amor, vamos a considerar las instrucciones de
Jesús en Mateo 5:21-26, donde se nos dice que si hemos hecho algo
para ofender a nuestros hermanos, o si no perdonan y no reconcilia con
ellos, YHWH no acepta nuestras ofrendas.
Mateo 5:21-26 – «(21) Oísteis que fue dicho a los antiguos: No
matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. (22) Pero Yo
os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable
de juicio; y cualquiera que diga: Necio, (¡te escupo!) a su hermano,
será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará
expuesto al infierno de fuego. (23) Por tanto, si traes tu ofrenda al
altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, (24)
deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu
hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (25) Ponte de acuerdo
con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no
sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas
echado en la cárcel. (26) De cierto Te digo que no saldrás de allí, hasta
que pagues el último cuadrante»
La ira, la hostilidad, o las emociones calientes cuando uno reprende son
exactamente lo contrario del comportamiento apacible y tranquilo que
YHVH quiere que desarrollemos.
Para complacer a YHVH, nuestros reproches a un hermano deben ser
con amor ayudando resolver sus problemas.
Gálatas 6:1-5 – «(1) Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna
falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de
mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas
tentado. (29 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así
la ley de Cristo. (3) Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí
mismo se engaña. (4) Así que, cada uno someta a prueba su propia
obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo,
y no en otro; (5) porque cada uno llevará su propia carga»
Si de verdad amamos a nuestros hermanos y esperamos poder ayudar
como nos gustaría ser ayudado, nuestro reproche debe ser entregado en
la bondad y sin ira, porque la ira del hombre no obra la clase de afecto
fraternal que Dios desea.
Santiago 1:19-20 – «(19) Por esto, mis amados hermanos, todo
hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; (20)
porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios»
Para centrarse en el bien es escoger la vida, lo que nos ayudará en
todos los aspectos de la vida, especialmente cuando se aplica a nuestra
comunicación con los demás. Santiago nos muestra la importancia de
hablar con suavidad y de forma pacífica, se centra en hablar solamente
el bien.
Santiago 3:1-13 – «(1) Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos
de vosotros, sabiendo que recibiremos
mayor condenación. (2) Porque todos ofendemos muchas veces. Si
alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de
refrenar todo el cuerpo. (3) He aquí nosotros ponemos freno en la boca
de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.
(4) Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de
impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por
donde el que las gobierna quiere. (5) Así también la lengua es un
miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán
grande bosque enciende un pequeño fuego! (6) Y la lengua es un fuego,
un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros,
y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella
misma es inflamada por el infierno. (7) Porque toda naturaleza de
bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha
sido domada por la naturaleza humana; (8) pero ningún hombre puede
domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de
veneno mortal. (9) Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella
maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.
(10) De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos
míos, esto no debe ser así. (11) ¿Acaso alguna fuente echa por una
misma abertura agua dulce y amarga? (12) Hermanos míos, ¿puede
acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna
fuente puede dar agua salada y dulce.(13) ¿Quién es sabio y entendido
entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia
mansedumbre»
Mateo 12:35-37 – «(35) El hombre bueno, del buen tesoro del corazón
saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.
(36) Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres,
de ella darán cuenta en el día del juicio. (37) Porque por tus palabras
serás justificado, y por tus palabras serás condenado»
Las cosas que salen de nuestras bocas indican lo que hay en nuestros
corazones.
YHVH nos muestra que para amar verdaderamente a nuestro hermano y
ayudarlo a mejorar, tenemos que poner nuestras emociones a un lado y
hablar con él en el amor, tal como esperarías a ti mismo que te
hablaran.
Mateo 7:12 –«(12) Así que, todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos;
porque esto es la ley y los profetas»
Es muy difícil cuando la persona que estamos hablando no escucha
nuestras palabras.
Requiere tener una verdadera paciencia para recordar que Dios sólo
puede condenar, sobre todo si el tema es “caliente” para nosotros, y ha
causado ya sea en nosotros o nuestros seres queridos tropiezo en el
pasado, o está activamente haciendo daño a nuestros seres queridos.
Una vez que hemos hecho nuestro mejor trabajo de entregar el mensaje
con amor, hay que dejar de lado el resultado y dejárselo en manos de
Dios.
Romanos 14:4 – «(4) ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para
su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso
es Dios para hacerle estar firme»
En efecto, debemos ser extremadamente cautelosos cuando algo
“empuja nuestros botones calientes”, por lo que indica que es posible
que tengamos una falla similar o relacionada.
Romanos 2:1 – «Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera
que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti
mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo»
Cuando nos encontramos enojados o perturbados emocionalmente,
tenemos que parar y recordar que no somos más que mensajeros de
Dios. Nuestro mensaje debe ser entregado con toda mansedumbre y
bondad, si es tener el máximo efecto, y debemos estar seguros de que
no hablamos mal de nuestro hermano.
Santiago 4:11-12 – «(11) Hermanos, no murmuréis los unos de los
otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de
la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la
ley, sino juez. (12) Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y
perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?»
Como dice el proverbio de nuestros padres: “Un hombre convencido
contra su voluntad, es un hombre aún de la misma opinión, y una mujer
aún más” Uno de los más grandes de todos los pecados es pensar que
estamos sin pecado, por lo que si nuestro hermano no escucha nuestra
reprensión, en vez de llegar a juicio, tenemos que postrarnos de cara y
orar por nuestro hermano, a quien amamos.
Considere la posibilidad de la justicia de David.
Salmos 35:11-14 – «(11) Se levantan testigos malvados; De lo que no
sé me preguntan; (12) Me devuelven mal por bien, Para afligir a mi
alma. (13) Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; Afligí
con ayuno mi alma, Y mi oración se volvía a mi seno. (14) Como por mi
compañero, como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por
madre, enlutado me humillaba»
David también es un modelo de como refrenar su lengua de no decir
nada malo en absoluto, aun cuando sus situaciones eran difíciles dentro
de el.
Salmos 39:1-3 – «(1) Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar
con mi lengua;
Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí.
(2) Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno; Y se
agravó mi dolor. (3) Se enardeció mi corazón dentro de mí; En mi
meditación se encendió fuego, Y así proferí (despues) con mi lengua»
Puede ser un verdadero reto para nosotros el mantener nuestra lengua,
aun cuando nos provocan.
Considere la posibilidad de poder ilimitado de YHWH sobre el universo.
Cualquier medida que usamos al formar nuestras opiniones de otros,
esta es la medida que YHWH usará cuando Él nos va juzgar. Por lo
tanto, sin ser tonto, si somos misericordiosos y de caridad, al formar
nuestras opiniones de los demás, YHWH será misericordioso y caritativo
cuando se forma su opinión sobre nosotros.
Santiago 2:12-13 – «Así hablad, y así haced, como los que habéis de
ser juzgados por la ley de la libertad. (13) Porque juicio sin misericordia
se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa
sobre el juicio»
¿De qué manera misericordia triunfa sobre el juicio?
Si somos capaces de detectar los defectos en los demás…¿Creemos que
somos completamente libre de pecado?, ¿Creemos que nuestras
acciones del día a día son totalmente justas?, ¿Estamos dispuestos a
admitir que tal vez podríamos tener fallos o de que somos ciegos?
Y si es así, entonces es posible que otros también sean ciegos a algunos
de sus defectos, y sólo es YHVH que tiene el poder para condenar.
La doctrina de lashon hara nos da patrones concretos de cómo
comportarse. Podemos modelarlo a nuestros hermanos, de modo que
incluso en el calor del momento, vamos a trabajar en nuestra salvación
con temor y temblor.
Mateo 5:48 – «Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que
está en los cielos es perfecto»
Preguntase ahora mismo: ¿Usted habitará en el tabernáculo de
YHVH?
Salmos 15:1-5 ” YHVH, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién
morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia,
y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua,
ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su
vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los
que temen a YHVH. El que, aun jurando en daño suyo, no por eso
cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió
cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás“
Si esta cometiendo o piensa en cometer Lashon Hara, PARE. Recuerde
el Creador del universo lo esta viendo y lo abominará, y el peso de su
justicia caerá sobre usted y los suyos. Y es tan culpable el que lo dice,
como el que lo oye y divulga.
7 Cosas que YHVH odia:
Proverbios 6:16-17 “Seis cosas aborrece YHVH, Y aun siete
abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de
sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los
pies presurosos para correr al mal,
El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre
hermanos“
Medite sobre esto: Tres de estos 7 pecados más odiados por YHVH de
los tantos miles y miles de pecados son referentes a la lengua.
Maldiciones que recaen sobre aquel que habla mal -Lashón Hará-
Deuteronomio 27:16 – «Maldito quien desprecie a su padre o a su
madre. – Y todo el pueblo dirá: Amén»
Deuteronomio 27:18 – «Maldito quien desvíe a un ciego en el camino. –
Y todo el pueblo dirá: Amén»
Deuteronomio 27:24 – «Maldito el que hiriere a su prójimo ocultamente.
Y dirá todo el pueblo: Amén»
Deuteronomio 27:26 – «Maldito quien no mantenga las palabras de esta
ley, poniéndolas en práctica. – y todo el pueblo dirá: amén»
No sobra decir como lo comente en el texto anterior que aquel que
habla de forma oculta contra su prójimo esta haciendo errar al oyente y
maldice a la persona que no esta presente convirtiéndola en ciega
porque no te ve cuando lo haces y sorda porque no te escucha…
Pero… Nuestro Señor si te oye y si te ve, tengamos temor de su justo
juicio y no traigamos maldición a nuestros hogares.
¿Porque es tan terrible?:
¿Por qué́ es tan terrible contar un pequeño chisme?
De todas maneras, estos forman parte de nuestro mundo –están en la
televisión, en los periódicos, en Internet. De hecho, ¡es tan emocionante
ser el primero de la cuadra que revela las sensacionales noticias sobre
fulano!
¿Por qué́ se lo debe considerar algo malvado?
Si algo es cierto y finalmente de alguna manera todo el mundo se
enterará, ¿Cuál es el problema de contarlo? ¡Son solamente unas pocas
palabras! ¿O no? Las siguientes fuentes responderán a estas preguntas.
1. Lashón hará contradice El plan de la creación:
a) Respecto a alguien que habla lashón hará, Dios dice: “Él y Yo no
podemos coexistir en el mismo mundo”. El versículo dice: “A aquél que
calumnia a su amigo en secreto… Yo no lo puedo soportar” [Salmo
101:5]. No leas “Yo no lo puedo soportar [lo cual en hebreo se
pronuncia ujal],” sino más bien “Yo no lo puedo comer [lo cual en
hebreo se pronuncia ojel]”.
La siguiente fuente explica el significado completo que se oculta detrás
de la afirmación anterior.
b) A pesar de que las personas tenemos defectos, Dios ve lo bueno de
cada uno:
Dios ve lo bueno de cada uno y El nos ayuda a alcanzar nuestra propia
perfección personal. Por otra parte, alguien que habla lashón hará
enfatiza los defectos de las personas e ignora lo bueno que tienen; y
esto contradice el plan de Dios para la humanidad.
El significado de la afirmación en la fuente anterior es que el mundo de
aquél que habla lashón hará es una contradicción con el mundo que Dios
ha creado.
La explicación es: Es un axioma que el mundo es imperfecto y tiene
defectos. La manera en la cual Dios guía los eventos del mundo es para
llevarlo hacia su perfeccionamiento. Esto también se aplica a nivel de
cada individuo. Cada persona tiene imperfecciones y defectos, pero
Dios, en Su gran misericordia ve el bien que se encuentra dentro de
cada uno como su verdadera esencia y lo ayuda a lograr la propia
perfección personal.
Bajo esta perspectiva no queda lugar para categorizar a alguien como
en falta debido a sus defectos, porque -al final de cuentas- esa persona
se encuentra camino a su perfeccionamiento…
Quien habitualmente habla lashón hará enfatiza los aspectos negativos
de los demás, y al hacerlo le da a esas debilidades una realidad y una
permanencia. Al hacerlo, se aleja a sí mismo del mundo que Dios ha
creado, un mundo entero que se mueve hacia la perfección.
2. El daño espiritual y físico que provoca Lashón hará:
Para entender el daño que causa el lashón hará, la siguiente fuente nos
provee información respecto a la manera en la cual nuestros actos son
juzgados y sopesados en el reino Celestial.
a) El rey David nos aconseja: si deseas la vida, cuida tu lengua de
hablar mal de los demás. – Salmos 34:13-14.
Los comentarios explican que la frase: “que desea la vida” se re ere a la
vida eterna en el Mundo Venidero. Y la frase “que quiere muchos días de
ver el bien” se re ere a este mundo, el cual se trata solamente de unos
pocos días en comparación con la vida eterna.
Desconcierta el hecho de que el versículo nos aconseje evitar este
pecado específico de hablar negativamente.Después de todo, hay otros
248 mandamientos positivos y 365 mandamientos negativos.
¿Por qué el versículo enfatiza esta transgresión en particular?
b)En la lengua está el poder de la vida o la muerte. las palabras
negativas pueden en última instancia llevar a la muerte de otras
personas.
c) Las palabras de lashón hará se comparan con flechas porque una vez
que fueron arrojadas no pueden recuperarse.
La lengua es comparada con una flecha, tal como dijo el profeta: “Sus
lenguas son como echas aguzadas, que hablan engaño…” – Jeremías
9:7.
¿Cuál es la corrección que puede hacer alguien que habló lashón hará?…
No hay manera de rectificar lo que se ha hecho…
Una pequeña historia nos dara mas idea de esta cuestión:
«Una persona difundió un rumor sobre otra persona. Después se
arrepintió y fue a hablar con el pastor para preguntarle cómo podía
corregir lo que había hecho.
– Compra una bolsa de semillas –le dijo el pastor- luego busca un gran
campo abierto y esparce las semillas al viento. Hazlo y regresa dentro
de una semana.
El hombre hizo exactamente lo que le indicaron y regresó una semana
más tarde para saber qué más debía hacer.
– Ahora –le dijo el pastor- regresa al campo y recoge todas las semillas.
– ¡Pero esas semillas fueron esparcidas a lo largo y a lo ancho del
campo! –protestó el hombre- Nunca lograré encontrarlas a todas.
¡Incluso es posible que algunas ya hayan echado raíces!
– Exactamente –le explicó el pastor-. Ahora lo entiendes. Cuando hablas
mal de otra persona el efecto es muy amplio. Y es un daño que no
puede corregirse del todo»
3. El Lashón hará destruye la verdadera esencia de la persona:
a) Génesis 2:7 – La cualidad que identifica al alma humana es el poder
del habla, de la cual carecen los animales.
«Y Dios formó al hombre del polvo de la tierra, e insufló en su nariz el
alma de vida; y el alma se volvió un alma viviente»
〉Onkelos:
“El hombre se volvió un alma viviente” – Se volvió un alma hablante.
〉Rashi:
“El hombre se volvió un alma viviente” – también los animales y las
bestias son llamados “almas vivientes” [Génesis 1:24, 30], pero el alma
del hombre es la más viva de todas, porque se le incorporó a esta alma
la facultad de razonar y de hablar [la cual no tienen los animales].
b) Debido a que el habla combina aspectos físicos y espirituales de la
persona, esto define su esencia como ser humano. Por lo tanto, la
persona que habla lashón hará abusa y corrompe su propia esencia.
La capacidad humana de hablar no se debe tan sólo a los órganos físicos
del habla [sino que también proviene de su alma]… Por lo tanto, la
esencia del hombre es la de ser un ser vivo capaz de hablar [porque su
capacidad de hablar combina sus aspectos físicos y espirituales] … En
consecuencia, si alguien habla lashón hará… peca con su habla, que es
su misma esencia. [Por otra parte, si habla de la manera adecuada]
perfecciona su esencia.
Las causas de Lashón hará:
Si el lashón hará es algo tan terrible, ¿por qué la gente lo sigue
hablando? Las fuentes en esta sección analizaran las razones que se
encuentran en la raíz misma del lashón hará. Es importante entender las
causas para poder ser capaces de extirparlas y evitar el lashón hará.
1. Una actitud negativa:
Una actitud negativa respecto a los demás implica que siempre
encontremos algún defecto que haya que mencionar.
El Rey Salomón escribió:
«Los necios se mofan del pecado; Mas entre los rectos hay buena
voluntad»
Esto significa: el tonto constantemente está buscando los defectos de
las personas y pone a los demás bajo tela de juicio. Él nunca habla
positivamente sobre los atributos positivos de los demás.
2. Arrogancia:
La característica de la arrogancia puede encontrarse en la raíz misma
del lashón hará, tal como lo ilustran los pasajes siguientes.
a) Deuteronomio 8:11-14 – «La prohibición de olvidarse de Dios»
Ten cuidado de no olvidarte del Eterno, tu Dios… no vaya a ser que
comas y estés satisfecho, y que construyas buenas casas y te asientes…
y que incrementes tu plata y tu oro y todas tus posesiones – y que tu
corazón se vuelva arrogante y olvides a Dios.
b) Debido a que la arrogancia lleva a que la persona se olvide de Dios,
debemos no ser arrogantes.
¿Cuál es el consejo contra la arrogancia? …
Rab Najman bar Itzjak dijo:
Está escrito: ‘No vaya a ser que tu corazón se vuelva arrogante y
olvides a Dios’ [Deuteronomio 8:14]. [Esto nos enseña que la altivez
implica ignorar a Dios, y se nos ordenó no olvidar a Dios] tal como está
escrito: ‘Ten cuidado de no olvidarte del Eterno, tu Dios’ [Ibíd. 8:11].”
Rashi:
“No vaya a ser que tu corazón se vuelva arrogante y olvides a Dios” –
De aquí aprendemos que la arrogancia lleva a la persona a olvidarse de
su Creador. Y se nos ha prohibido olvidarnos del Creador, tal como está
escrito: “Ten cuidado de no olvidarte del Eterno, tu Dios” [Por lo tanto,
está prohibida la arrogancia porque ella lleva a olvidarse de Dios].
c) Quien habla negativamente de los demás implícitamente está
diciendo que él es superior a ellos, y por lo tanto es arrogante.
Cuando una persona habla lashón hará, transgrede la prohibición de
olvidar a Dios debido a la arrogancia – Deuteronomio 8:11-14.
El hecho de hablar con condescendencia de los demás indica que se
considera a sí mismo superior y más sabio que los demás. Si la persona
tuviera conciencia de sus propias de ciencias no hablaría negativamente
de los demás.
3. Odio:
a) Según los judíos el Segundo templo fue destruido debido al odio
infundado y gratuito y a la falta de amor y de unidad en el pueblo judío.
¿Pero por qué fue destruido el Segundo Templo?
Era porque a pesar de que los judíos se ocupaban del estudio de la Torá,
«cumplían» los mandamientos y realizaban actos de bondad. Algo
pasaba y era que había entre ellos odio gratuito algo muy importante…
b) El odio provoca que se hable de manera negativa incluso de los actos
positivos que realizan los demás.
Está prohibido odiar a otra persona, tal como afirma el versículo: “No
odiarás a tu hermano en tu corazón” (Levítico 19:17)…
El odio es una característica que provoca muchas transgresiones,
incluyendo el lashón hará, porque aquella persona que siente odio se ve
inclinada a expresar sus sentimientos negativos sobre la otra persona…
Debido al propio odio, se ridiculizan incluso los aspectos positivos de la
otra persona y se intenta mostrar esos actos positivos como si fueran
negativos ante uno mismo y ante los demás.
4. Enojo:
a) Una persona enojada generalmente no puede controlar sus actos, y
provoca peleas y discusiones.
Cuando las personas están enojadas, y refuerzan su propia ira, no
tienen conciencia de lo que hacen y en medio del enojo hacen muchas
cosas que no harían cuando están calmadas.
Porque el enojo lleva a pensar de manera irracional y a hablar movidos
por la ira, así provocando de esta manera peleas y discusiones.
Siendo incapaz de pensar, la persona que está perdida en su enojo
pierde también la perspectiva.
El camino sinuoso parece derecho, lo prohibido parece permitido.
Cuando la persona no está guiada por la razón, acude a los insultos, las
peleas e incluso a la violencia.
5. Celos:
El lashón hará y la calumnia son producto de los celos y del enojo…
6. Excesivas conversaciones vanas:
Hablar excesivamente de cosas que carecen de sentido, puede llevar a
que se termine hablando negativamente de los demás.
Esta es la manera de comportarse de los burlones… comienzan hablando
excesivamente sobre cosas que carecen de sentido, tal como está
escrito: “La voz del insensato se oye con una multitud de
palabras” [Eclesiastés 5:2].
Esto lleva a hablar en tono despreciativo de las personas rectas, tal
como está escrito:
Salmos 31:19 – “Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan
arrogantemente contra el justo…”
Hablar demasiado con muy poco contenido crea un vacío que puede
verse lleno con comentarios negativos y dañinos, tal como lo ilustra el
siguiente artículo.
Sheyla McKnight, “Workplace gossip? Keep it to Yourself” (“¿Chismes de
tu lugar de trabajo? guárdalos para ti mismo”, 15 de noviembre 2009,
nytimes.com – Una compañía en la cual no se toleran los chismes ni los
malos comentarios sobre otros colegas.
Yo trabajo como asistente de servicio técnico en una compañía
impresora en línea con base en Livingston, Montana. Formo parte de un
equipo de tres personas. Nuestra tarea es proveer control de calidad a
los trabajos de impresión, llamar a los clientes locales para avisarles
cuando sus pedidos están listos y enviar paquetes de muestras a
clientes potenciales. También ayudamos a otros departamentos con
proyectos especiales y tenemos turnos atendiendo en la recepción,
recibiendo a los clientes y atendiendo las llamadas telefónicas.
Dos años atrás, al comenzar mi entrevista de admisión al empleo, Marne
Reed, la directora de recursos humanos, mencionó la política de la
compañía de no permitir chismes dentro de la misma. Ella me dijo algo
así como: “Aquí no hay lugar a críticas desleales ni a provocar conflictos.
No se toleran de ninguna manera los chismes ni los comentarios por la
espalda de otra persona”.
Recuerdo que pensé: “¿De veras? Eso suena raro… ¿Cómo es posible?”
En todos los otros lados en los cuales había trabajado la gente hacía
comentarios y se intercambiaban chismes, por ejemplo cuando alguien
se equivocaba o era despedido. Pero yo afirmé el formulario aceptando
mi acuerdo con los “valores de la compañía” y recuerdo haberme
sentido sumamente optimista al respecto. La política sonaba alentadora.
Ahora que ya formo parte de la empresa durante un buen tiempo, puedo
asegurar que esto marca una enorme diferencia en el ambiente del
trabajo.
En mi trabajo anterior, el chismerío era desenfrenado. Muchas personas
tenían actitudes negativas. Los empleados se frustraban si una
personaba haraganeaba o no trabajaba seriamente y se desahogaban
hablando de eso. Por mi parte, yo tenía miedo de decir algo porque no
sabía quién repetiría algo de lo que dije, cómo podrían cambiar mis
palabras o usarlas en mi contra. Los empleados incluso comentaban
respecto a lo que los demás hacían los fines de semana, por ejemplo a
qué bar habían ido. Cada uno se cuidaba a sí mismo y era muy
incómodo estar allí.
Es mucho mejor sentirme parte de un grupo aquí que en cualquier otro
lugar en los que he trabajado. Si los empleados violan la política de la
compañía, uno de los directores habla con ellos y si no cambian su
manera de comportarse, deben buscarse otro trabajo.
Para evitar hablar negativamente de los demás, a veces es mejor tratar
de hablar de temas menos “interesantes”, tal como lo ilustra
humorísticamente la siguiente historia.
“Un Shabbat se alojó en una posada y el propietario de la misma, sin
reconocer su identidad, lo sentó en una mesa junto a muchos otros
huéspedes que se dedicaban al comercio de caballos. Durante toda la
comida la conversación giro alrededor de los caballos.
Al terminar el Shabat, alguien informó al propietario de la posada sobre
la verdadera identidad del Jafetz Jaim. El propietario se disculpó con el
Jafetz Jaim por haberlo ubicado con compañeros tan poco refinados. El
Jafetz Jaim le respondió: “Por el contrario. Para mí fue un placer
sentarme con ellos. ¡Solamente hablaron de caballos y no sobre otras
personas!”
Estrategias para mejorar nuestra manera de hablar:
Recuerda que estas herramientas no logran por sí mismas cambiar
nuestros hábitos, pero sí logran alterar la calidad de nuestras relaciones
y la manera en que enfocamos la vida.
1. Ver a los demás de forma positiva:
La manera en la cual tú ves a los demás es la manera en la cual ellos
serán ante tu presencia. Nuestra actitud hacia los demás en gran
medida es una profecía que se auto-realiza.
Si tú consideras que los demás serán amigables y considerados contigo,
la mayoría de las personas te tratarán de esta manera. Si tú asumes
que los demás siempre son egoístas y desconsiderados, los tratarás de
una manera acorde a tu pensamiento y recibirás exactamente aquello
que esperabas.
Por supuesto que habrá muchas personas que te tratarán de la misma
manera sin importar cómo tú te relaciones con ellos. Pero en gran
medida, los demás actúan como un reflejo de la manera en que eres con
ellos.
Tal como dicen los Proverbios 27:19:
“Así como en el agua, un rostro refleja otro rostro, así también el
corazón del hombre al hombre”
Hay una antigua historia que ilustra este punto:
Un anciano estaba sentado en las afueras de la ciudad. Alguien que se
dirigía a la ciudad se acercó al anciano y le dijo: “Estoy pensando
mudarme a vivir en esta ciudad. ¿Me podría describir cómo son los
residentes del lugar?”
“¿Cómo son los habitantes del lugar donde tú vives ahora?” – le
preguntó el anciano.
“Esa es la razón por la cual me quiero ir de ese maldito lugar” –
respondió el joven. “Son egoístas, distantes e indiferentes. Son
desconsiderados y maleducados y ya no aguanto más estar con ellos”.
“Qué pena”, le dijo el anciano. “La gente de este pueblo es exactamente
como en tu propio pueblo. No vale la pena que te mudes aquí”.
Unos pocos días después, otro hombre joven llegó al mismo camino y se
acercó al anciano con la misma pregunta: “¿Cómo es la gente de este
pueblo? Estoy pensando en mudarme a vivir aquí”.
“¿Cómo son los habitantes del lugar donde tú vives ahora?” – le
preguntó el anciano.
“Maravillosos” –le respondió el segundo joven-. “Prácticamente todos
son amables conmigo. Los amo profundamente. Pero me gusta tanto la
gente que preferiría vivir en una ciudad más grande y por esa razón
estoy pensando en mudarme”.
“Eres muy afortunado”, le dijo el anciano. “La gente en esta ciudad es
exactamente como la de tu pueblo. Te gustará mucho vivir aquí.
Fácilmente tendrás nuevos amigos y la gente te tratará de la misma
manera como te tratan en tu pueblo”.
Cuando sinceramente amas a los demás, ellos lo sienten y te tratan con
los mismos sentimientos positivos que tú tienes hacia ellos. Y la persona
que ve a los demás de una manera positiva se verá menos tentada a
decir cosas dolorosas…
(Rab Zelig Pliskin – The Power Of Words)
a) La cura para el lashón hará es ver lo positivo en las personas
que nos rodean:
La clave para evitar el lashón hará es cultivar verdadero amor y respeto
entre las personas… ¿Por qué centrar la atención en los defectos del
otro? Es mejor prestar atención a las singulares características positivas
que poseen los demás.
Además de ver lo positivo en las personas, la persona recta debe
esforzarse por ver lo positivo en todos los aspectos de la vida, tal como
lo ilustra la siguiente fuente.
b) Una persona recta ve lo positivo en cada cosa:
Una persona recta cubre los defectos de las personas y siempre elogia
aquello que es digno de elogio… Cuentan que una vez un hombre sabio
y otra persona iban caminando juntos cuando pasaron al lado de un
animal muerto. La otra persona dijo: “¡Qué desagradable!” El hombre
sabio le respondió: “¡Qué blancos son sus dientes!”
c) La absoluta determinación a superar el negativismo es un
requisito previo para poder desarrollar una actitud positiva:
La absoluta determinación a superar los patrones negativos es lo que
influye e inspira a las personas para abandonar los pensamientos, las
palabras y los actos negativos…
Recuerda centrar tu atención en las acciones positivas y no en detener
una acción negativa.
Mantén tu atención centrada en aquello que tú deseas pensar. Habla y
actúa de manera positiva.
Cuando tienes pensamientos positivos, automáticamente dejas de tener
pensamientos negativos. Cuando hablas de manera positiva,
automáticamente dejas de hablar de manera negativa. Cuando actúas
positivamente, automáticamente no actúas de manera negativa.
Una gran ayuda para lograr desarrollar una mirada positiva hacia los
demás es reconocer que cada persona fue creada a imagen y semejanza
de Dios.
d) Comprender que el hombre fue creado a imagen y semejanza
de Dios inspira una mayor valoración de los demás.
El lashón hará es una manifestación de desprecio hacia el valor de la
otra persona. El antídoto para esta actitud negativa se encuentra en las
mismas palabras de Pirkei Avot (3:18): “Amado es el hombre, porque
fue creado a imagen y semejanza de Dios”. Por lo tanto, respetar a otra
persona es respetar la imagen de Dios. En consecuencia, considerar el
valor y la dignidad de otro ser humano lleva a una sociedad de buena
voluntad y de beneficiosa hermandad.
2. Desarrollar la humildad:
¿Cómo se corrige el hábito de hablar lashón hará?
a) Estudia la Palabra de Dios y trabaja tu humildad:
b) Una persona humilde habla de manera gentil, evita las peleas
y es un placer tenerla cerca:
Respecto a la humildad y a la manera de hablar, algunos Sabios dijeron:
“Siempre se debe hablar a las personas de manera gentil” (Ioma 86a).
También está escrito específicamente: “Las palabras del sabio,
pronunciadas gentilmente, son aceptadas” (Kohelet 9:17), porque
nuestras palabras deben expresar honor [hacia los demás] y no ser
degradantes …
Aun más, su compañía es muy placentera y él halla de manera
automática favor en los ojos de las personas. Obviamente una persona
así no provoca enojo ni peleas.
Por el contrario, todo lo que [ella hace] lo hace con calma y tranquilidad.
¡Dichosa la persona que tiene el privilegio de adquirir esta virtud!
c) Comportarnos con humildad en todas nuestras interacciones:
La persona debe comportarse con humildad con las otras personas en
todas las interacciones cotidianas y en sus relaciones comerciales.
3. Ama a tu prójimo como a ti mismo:
El odio infundado y el consecuente lashón hará fueron las causas de la
destrucción del Primero y del Segundo Templo de Jerusalén.
Además, si el odio infundado lleva a hablar negativamente de los
demás, entonces el amor provocará que se hable positivamente de ellos.
Tal como lo describe la siguiente fuente, el amor es la cura para el
lashon hará.
a) Levítico 19:18 – Trata a los demás como te gustaría ser tratado, es
decir, con respeto.
b) Amar al prójimo como a uno mismo en la práctica implica no herir a
los demás, ni siquiera a través de nuestras palabras.
Los elementos incluidos en esta objeción siguen el principio general de
que uno debe tratar a la otra persona de la manera en que se trataría a
uno mismo, es decir, protegiendo su propiedad, evitando que sea
dañado, hablando solamente bien de él, respetándolo y, por cierto, no
glorificándose a uno mismo a costa del otro.
c) La cura para el lashón hará es “amar al prójimo como a uno mismo” y
centrar la atención en los aspectos positivos de los demás.
[En vista de todo lo que hemos estudiado, debería quedar claro que no
es suficiente solamente abstenerse de hablar lashón hará].
La prohibición contra el lashón hará requiere que no prestemos atención
a las fallas y los defectos de los demás. La raíz del lashón hará es
relacionarnos en nuestros propios corazones de manera negativa con los
otros.
d) Un principio fundamental de la Palabra.
e) El cumplimiento de muchos otros mandamientos depende de “amar
al prójimo como a uno mismo”.
Rabi Akiva afirmó: “Éste es un principio básico de la Torá”, lo cual
significa que muchos mandamientos están relacionados con éste. Porque
cuando uno ama a su prójimo no robará sus pertenencias, no lo
engañará con su esposa, no lo defraudaráá ni lo insultará, no traspasará
los límites de su propiedad, ni le provocará ninguna clase de daño.
Por lo tanto, el cumplimiento de muchos otros mandamientos depende
del cumplimiento de éste.
e) Dañar a otro es equivalente a dañarse a uno mismo.
Imagina a una persona que está cortando un trozo de carne y que
accidentalmente se corta su propia mano.
¿Sería lógico que para vengarse ella le pegara a la mano que tiene el
cuchillo?
4. Controlar el enojo:
a) Hablar gentilmente y con respeto es un hábito que debe ponerse en
práctica, porque eso ayuda a que la persona logre evitar enojarse.
Acostúmbrate a hablar de manera gentil a todas las personas y en todo
momento; al hacerlo, te salvarás del enojo. Cuando te alejas del enojo,
adquieres humildad, que es la cualidad más importante de todas las
cualidades positivas… Por lo tanto, te explicaré cómo debes actuar con
humildad. Debes hablar siempre de una manera amable… considera que
cada persona es más importante que tú mismo…
Como dice la Escritura:
Filipenses 2:3 – «Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes
bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a
él mismo»
b) A pesar de que en relación a la mayoría de las cualidades del carácter
se debe tomar un “camino intermedio” de moderación, respecto al enojo
se debe adoptar un “camino extremo” y evitarlo siempre.
Hay ciertos rasgos de carácter de los cuales la persona debe alejarse
completamente. De hecho, está prohibido tomar [el enfoque normal de]
el “camino intermedio” respecto a estos rasgos de carácter…
El enojo es un rasgo de carácter extremadamente negativo y lo
adecuado es que la persona se aleje de él hasta llegar al extremo
opuesto. La persona debe acostumbrarse a no enojarse ni siquiera a
causa de algo por lo cual sería adecuado sentir enojo.
A pesar de que el sabio Rambam generalmente enseña que la persona
debe encontrar un equilibrio en sus rasgos de carácter –ser fuerte pero
flexible, compasivo pero firme- el enojo es una excepción.
Respecto al enojo no hay un “camino intermedio”, sino que se lo debe
evitar siempre y bajo todas las circunstancias. Como esto puede parecer
un objetivo imposible de alcanzar, la persona debe comenzar a
acostumbrarse a no enojarse durante períodos breves, tal como lo
explica la fuente siguiente.
c) Dedica alrededor de quince minutos cada día para practicar
respondiendo a todo con paciencia y sin enojarte.
Vamos a aprender a ser pacientes: fijaremos determinada cantidad de
tiempo cada día –por ejemplo, alrededor de quince minutos- en los
cuales nos esforzaremos para reaccionar con paciencia ante todo lo que
veamos y escuchemos, incluso ante aquellas cosas que puedan llegar a
dañarnos, sin perder la compostura.
En los casos en los cuales sea necesario u obligatorio reaccionar, lo
haremos de manera controlada, con palabras tranquilas y sin
manifestaciones extremadamente emocionales.
Basándonos en las dos fuentes previas, la persona debe tomarse
alrededor de quince minutos cada día para trabajar esforzándose por
llegar al “extremo opuesto” del enojo y practicar la paciencia.
5. Verse a uno mismo como un alma y no como un cuerpo:
a) Mientras la persona más se identifica a sí misma como un alma viva
en un mundo ilimitado, estaráá menos inclinada a competir y a hablar
mal sobre el éxito de los demás.
Mientras la persona más se identifica con su cuerpo, será más proclive a
hablar negativamente de los demás.
Una persona que habla lashón hará se está declarando en competencia
con otra persona. Al aprender a hablar adecuadamente, unificamos al
pueblo de Dios.
6. Desarrollar hábitos de conversación constructivos y refinar el
arte del silencio:
a) Al desarrollar hábitos constructivos y productivos en la manera de
hablar, la persona naturalmente evita el lashón hará:
Ésta es la manera de actuar de los cínicos y de las personas malvadas:
comienzan hablando excesivamente sobre cosas vanas.
Sin embargo, los justos y virtuosos del pueblo de Dios hablan tan sólo
palabras de sabiduría y cordura.
Como con todos los buenos hábitos, para poder desarrollarlos es
necesario tener paciencia y coherencia, tal como lo ilustra la siguiente
fuente.
b) Quien siempre busca algo constructivo que se pueda decir,
inevitablemente se vuelve una mejor persona:
A veces, una persona puede necesitar una solución creativa para lograr
cambiar sus hábitos respecto a la manera de hablar.
A veces no es suficiente con esforzarnos por hablar de manera positiva.
En algunas ocasiones la única solución es permanecer callados.
c) Permanecer callados nos trae una gran recompensa:
“La muerte y la vida se encuentran en la lengua” (Proverbios 18:21) –
evitar hablar lashón hará puede brindar una nueva vida.
La mayoría de las personas se sienten incómodas al permanecer en
silencio. Prefieren oír a alguien hablar, aunque se trate de palabras
vanas o negativas.
7. Oración:
Nuestros esfuerzos para lograr nuestros objetivos van acompañados de
oraciones pidiéndole a Dios que nos ayude.
8. El estudio de la Palabra:
El estudio de la Palabra es la base misma de la vida cristiana. Uno de los
objetivos del estudio de la Palabra es aprender a refinar nuestro
carácter. Lo cual nos ayuda a entender el significado y a seguir las
reglas de la manera adecuada de hablar y poder vivir una vida en orden
y en comunión con Dios.
Transcendencia de Lashón Hará, algunos ejemplos:
〉Destrucción del 2º Templo:
Escrito en el Talmud (Yoma 9b, Yerushalmi Yoma 1:1)
…Al final del período del Segundo Templo el odio sin causa y el Lashon
hara aumentó entre nosotros, y por esta razón el Templo fue destruido y
fuimos exiliados de nuestra tierra.
〉El exilio fue decretado sobre Israel cuando los espías en el desierto
hablaron lashon hara sobre la tierra de Israel:
Más aún, es sabido que el exilio ya había sido decretado sobre nosotros
desde que los espías cometieron su pecado como está escrito en los
Salmos (106:26-27): y explicado por Rashi y por el Ramban en su
comentario a Numeros [14:1]. Y sabemos que el pecado de los espías
fue hablar Lashon hara, Por eso para salir del exilio tenemos que
corregir este pecado primordialmente… Todo el que cuida su palabra
está aportando su parte en la reconstrucción del Bet
Hamikdash (Templo de Dios).
〉La shejina [presencia divina] se apartó de Israel también por el pecado
de lashon hara:
…Está escrito en el Midrash Rabba, Parashat Ki Teitze [6:14]: «Dijo el
Santo Bendito sea: “En este mundo porque hubo Lashon hara entre
ustedes yo aparté mi presencia de entre ustedes pero en el mundo
venidero Eliminaré el Yetzer hara de ustedes…y Regresaré Mi presencia
a estar de nuevo entre Ustedes...
〉Lashon hara es el peor pecado de todos; el hombre será juzgado por
todo lo que diga:
“El hombre será juzgado por todo lo que dice, hasta la expresión más
insignificante no será ignorada. Por eso te advierto que aprendas a
sentarte a solas tanto como te sea posible, porque el pecado de la
lengua es el más severo, como dicen algunos sabios «Estas son las
cosas que…y LASHON HARA (Lengua maligna) equivale a todas
ellas» Algunos sabios dijeron: “todas las Mitzvot y la Torá de la persona
no son suficientes para contrapesar lo que sale de su boca”
〉La arrogancia, la causa principal de Lashón hará:
La arrogancia es la causa principal de que las personas hablen Lashón
hará. Cuando alguien se siente superior a otros, le parece fácil hacer
burla de ellos. Además, una persona arrogante tendrá envidia de las
personas exitosas y buscará sus faltas para hablar mal de ellos y así
disminuir la estima que otros sienten por ellos.
〉La pobreza (lepra) es uno de los castigos por hablar Lashón hará:
Maria criticó a su hermano Moisés y en consecuencia sufrió de tzaraat
(una enfermedad similar a la lepra) – (Números 12:1-15).
El sufrimiento de Maria le recuerda a cada generación que se debe ser
muy cuidadosos con las palabras que se pronuncian – Deuteronomio
24:8-9.
En la época cuando el Bet Hamikdash (Templo de Salomón) existía, si
alguien hablaba Lashon hara era castigado con lepra. Ya que la lepra y
la pobreza son equivalentes (Nedarim 64b) [Ya que ambas sirven para
volver humilde a la persona, y para quitarle su arrogancia], después de
la destrucción del Bet Hamikdash, aquel que habla Lashon hara está
destinado a sufrir pobreza. (Sefer Hakana y Tikuney Zohar).
Cuando alguien habla Lashon hara sobre otra persona, en ese mismo
momento sus pecados son mencionados en el Cielo. (Rav Jayim Vital –
Shaar Hakeddusha)
«La muerte y la vida están en poder de la lengua» (Prv 18:21).
La lengua de una persona es más poderosa que la espada. La espada
solo puede matar a alguien que está cerca; la lengua puede matar a
alguien que está lejos. (Arajin 15b).
Lashon hara mata a tres personas: Al que habla, al que escucha y al
sujeto de quien se habla. (Arajin 15b).
El que relata Lashon hará causa que el que escucha
peque y esto es peor que el asesinato:
Cuando una persona relata Lashon hara, no solo trasgrede él mismo,
sino que causa que el que escucha también trasgreda.
Algunos sabios del judaismo han dicho: «Causar que alguien trasgreda
es un crimen mayor a que si uno lo asesina. Un asesino le quita la vida
en este mundo; alguien que causa que otro trasgreda le quita la vida
eterna«
El que calla otorga:
Alguien que se sienta entre personas que hablan Lashón hará y que
sabe que ellos no escucharán su amonestación, y por lo tanto
permanece en silencio, será castigado.
Ellos tomarán su silencio como aprobación. Al escuchar Lashón hará,
usted está obligado a defender a la víctima. Ya que es extremadamente
difícil amonestar a otras personas constantemente, uno debe alejarse de
la compañía de los malvados.
Alejarse de disputas necias:
Si alguien se encuentra en medio de una disputa, debe alejarse de la
disputa inmediatamente para así no cometer el pecado de Lashón hará
(lengua maligna).
Algunas personas se sienten avergonzadas si se retiran a la mitad de
una disputa.
«Es mejor que una persona sea considerada como un tonto toda su vida
por los hombres, a ser considerado como un malvado, aunque sea por
sólo un momento, ante los Ojos de Dios»
Observamientos del guardar la lengua maligna:
〉Mejor el ayuno de palabra que el ayuno de comida:
Si una persona desea ayunar por arrepentimiento [Teshuva], abstenerse
del habla es preferible a la abstención de la comida.
Este método es mejor, tanto para el cuerpo como para el alma.
«Quien quiera juzgue a otra persona, ya sea favorablemente o para
criticarlo, está en efecto, juzgándose a sí mismo.
Por ejemplo, si alguien comenta que la buena acción de tal y tal persona
merece la bendición de YHVH por su acción encomendable, o que tal y
tal hombre merece ser castigado por sus malos actos o por sus malas
palabras, esos mismos comentarios son traspasados y se convierten en
un veredicto para él, ya sea favorable o desfavorable»