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Parálisis Laríngea en Mascotas

La parálisis laríngea es una afección obstructiva de las vías respiratorias superiores causada por la incapacidad muscular para abrir los cartílagos de la laringe durante la inspiración, lo que limita el paso de aire a los pulmones. Puede ser congénita o adquirida, y causada por traumatismos, tumores u otras afecciones que dañan los nervios laríngeos. Los síntomas incluyen ruidos respiratorios, intolerancia al ejercicio y tos. El diagnóstico se realiza clí

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Parálisis Laríngea en Mascotas

La parálisis laríngea es una afección obstructiva de las vías respiratorias superiores causada por la incapacidad muscular para abrir los cartílagos de la laringe durante la inspiración, lo que limita el paso de aire a los pulmones. Puede ser congénita o adquirida, y causada por traumatismos, tumores u otras afecciones que dañan los nervios laríngeos. Los síntomas incluyen ruidos respiratorios, intolerancia al ejercicio y tos. El diagnóstico se realiza clí

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Parálisis Laríngea

Es una afección obstructiva de las vías respiratorias superiores que se define como la
incapacidad muscular para abducir los cartílagos aritenoides durante la inspiración.
https://www.youtube.com/watch?v=dA-Qn6_NkWg
https://www.youtube.com/watch?v=BzRZh15nn9A
https://www.youtube.com/watch?v=bE_l5TFzZrY

La parálisis laríngea en perros es una afección del tracto respiratorio superior debido a
la pérdida de la función motora de los músculos que cierran y abren la laringe. La
laringe se encuentra después de la faringe y se extiende hacia la tráquea. Está
compuesta de varios cartílagos que se mueven y forman una válvula que se abre
cuando el perro inhala, para permitir que el aire llegue a los pulmones, y se cierra
después para evitar que la comida o el agua pasen a los pulmones. En la parálisis
laríngea, los nervios encargados de contraer los músculos no funcionan, lo que limita el
paso del aire a los pulmones.

La parálisis laríngea es una causa poco común de obstrucción de vías respiratorias en


los gatos. Se diagnostica en gatos de cualquier edad, tanto machos como hembras y sin
predisposición racial. Puede ser bilateral o unilateral con afectación tanto de lado
derecho como el izquierdo. Su origen puede estar en la lesión traumática del nervio
laríngeo recurrente durante la cirugía cervical (tiroidectomía), mordiscos o traumas por
collares.
Etiología
Esta incapacidad para abducir los cartílagos aritenoides durante la inspiración, puede
ser debida a un déficit muscular, pero sobre todo es debido a una afección del nervio
que asegura su contracción. Esta parálisis puede ser unilateral o bilateral (81-100% de
los casos operados), congénita o adquirida.
Parálisis Laríngea Congénita
Esta forma es poco frecuente y aparece de manera general antes de la edad de un año.
Las razas comunes en que esta afección ha sido descrita son: el Bouvier de Flandes, el
Husky Siberiano, el Dálmata, el Leonberger y el Bull-terrier.
Parálisis Laríngea Adquirida
Se trata de la forma más común de parálisis laríngea. Se da en perros adultos (9-10
años de media) y es 3 veces más frecuente en los machos que en las hembras. Suelen
ser razas grandes como el Labrador y el Golden Retriever, San Bernardo y el Setter
Irlandés.
La causa de esta forma adquirida no se establece siempre, en un gran número de casos
es idiopática (o de causa desconocida). Sin embargo, ciertas afecciones son
reconocidas como causa, que pueden inducir a una parálisis laríngea y deben ser
investigadas:

 Traumatismo laríngeo por mordedura, herida, cuerpo extraño o iatrogénico


(daño no deseado ni buscado en la salud, causado o provocado, como efecto
secundario inevitable por un acto médico legítimo)
 Afección del nervio laríngeo recurrente por compresión por tumores, quistes o
anomalías del mediastino (región media entre los sacos pleurales), abscesos,
etc.
 Miopatía (enfermedad muscular) o polineuropatía (afección de muchos nervios
en diferentes partes del cuerpo) que afecte a los músculos o a la inervación de
la laringe.
 La polineuropatía debe considerarse como una entidad fundamental en la
investigación diagnostica. La parálisis laríngea puede ser la única manifestación
de una polineuropatía, esta, a su vez, puede tener 4 orígenes
fundamentalmente: hipotiroidismo (extremadamente raro), paraneoplásico
(síntomas que aparecen en localizaciones alejadas de un tumor o sus
metástasis), degenerativo e/o idiopático.
 Lo que antes se llamaba parálisis laríngea idiopática se llama actualmente
GOLPP (Geriatric onset Laryngeal paralysis polyneuropathy), en español
equivaldría al comienzo de una parálisis laríngea de origen polineuropatico en
un animal geriátrico. Es una afección clínica común que afecta a los perros
geriátricos de raza grande (labrador, Golden…) en los cuales la inervación
(acción del sistema nervioso en las funciones de los demás órganos del cuerpo)
laríngea (y esofágica) degeneran con el tiempo. Estos animales se deterioran
progresivamente mostrando síntomas de deterioración neurológica
generalizada, inicialmente más evidente en miembros posteriores.
Sintomatología
Los síntomas que alertan al propietario y motivan la visita al veterinario son
principalmente:
 Ruidos respiratorios (estridor-Es un ruido similar a las sibilancias que se
escucha cuando el animal respira. Generalmente se debe a una obstrucción del
flujo de aire en la tráquea o en la parte posterior de la garganta-)
 Intolerancia al esfuerzo.
 Cambios más o menos importantes de la voz cuando el perro ladra pudiendo
llegar a la afonía.
 Ronroneo alterado y más intenso de lo habitual (gatos).
 Tos, que sobre todo se manifiesta al momento de beber, o comer.
 Incremento de los jadeos o jadeos al estar quieto y tranquilo
 Fatiga generalizada.
 Otra consecuencia de la parálisis laríngea en perros es el sobrecalentamiento.
Los canes se refrigeran mediante la respiración, para lo cual mantienen la boca
abierta. Si el animal presenta esta patología, le cuesta mucho más mantener la
temperatura corporal.

En los casos severos una insuficiencia respiratoria mayor, pudiendo llegar a la cianosis
y al sincope-colapso, puede ser observada.
Estos síntomas observados por el propietario, suelen ser los más importantes en el
momento de la consulta. Si los síntomas son discretos, un test de esfuerzo de unos
minutos puede realizarse para acentuar los síntomas respiratorios. Un examen
neurológico completo es indispensable para poder evaluar una miopatía o una
neuropatía (debilidad, paresia, disminución de los reflejos espinales, atrofia muscula,
etc). La sospecha clínica es fundamental en el diagnóstico de esta afección.
Diagnostico
Diagnóstico clínico (síntomas respiratorios, síntomas neurológicos), radiográfico
(descartar afecciones torácicas: bronconeumonía, tumores y para valorar la posible
presencia de neumonías por aspiración secundaria a obstrucción de vías respiratorias
altas) y el electrodiagnóstico. También debe realizarse una analítica sanguínea (T4, TST,
colesterol). El diagnóstico definitivo puede realizarse con laringoscopia en un plano
anestésico superficial.
Tratamiento
En situaciones de emergencia será necesaria una posible intubación y respiración
asistida durante un breve tiempo con el animal sedado. También puede ser necesario
un enfriamiento externo para reducir su temperatura.
En casos leves la parálisis laríngea puede llegar a tratarse con medicamentos y algunas
indicaciones, como evitar el sobrepeso, el ejercicio intenso, el calor o el uso de collares
de castigo.
Las terapias con oxígeno pueden aliviar las crisis respiratorias, pero no es una cura
definitiva, ya que las vías respiratorias siguen siendo ‘defectuosas’.
Un tratamiento quirúrgico para solucionar estos casos, consiste en una intervención
para mantener abiertas las vías respiratorias mediante una sutura que abre las paredes
de la laringe. Esta cirugía se denomina tieback y su objetivo es aumentar el diámetro
de las vías para facilitar el paso del aire y, en consecuencia, la respiración y
termorregulación. Se puede realizar de uno o ambos lados. De manera general suele
realizarse unilateralmente, para limitar el riesgo de una apertura demasiado grande y
un mayor riesgo de neumonía por aspiración.
Cuidados postoperatorios
La prioridad en el periodo postoperatorio inmediato es la oxigenación del paciente y
vigilar la posibilidad de un edema laríngeo. Un tubo de oxigeno nasal o naso-traqueal
durante 12-24 horas es aconsejable. A partir de las primeras 24 horas, se le pone a
disposición agua en pequeñas cantidades y se vigila si el animal traga correctamente y
no tose cuando bebe. Si el agua es bien tolerada, se puede empezar la alimentación,
también en pequeñas cantidades, manteniendo la misma vigilancia sobre la tos y los
signos respiratorios. Realizar ecografías de tórax, para vigilar la neumonía por
aspiración. Un reposo de varias semanas es recomendado y necesario, aunque la
mejora de la insuficiencia respiratoria es en general inmediata.
Pronóstico
El pronóstico a corto y mediano plazo es favorable después del tratamiento quirúrgico.
Los factores determinados que predisponen a las complicaciones o a la muerte son:
edad avanzada del animal, la realización de una traqueotomía y la presencia
concomitante de una o varias anomalías siguientes: respiratoria, del esófago,
neoplásica, una enfermedad del sistema nervioso (3 veces más probable que muera
por una causa ligada a su parálisis laríngea). La parálisis laríngea es una entidad
multifactorial.
Colapso Traqueal
El colapso traqueal es una enfermedad crónica, progresiva e irreversible de la tráquea
y de las vías respiratorias inferiores (colapso de los bronquios principales). La tráquea
es una estructura tubular flexible que discurre desde la laringe hasta los bronquios
principales. Su función consiste en permitir el flujo de aire desde el exterior hasta los
pulmones y viceversa. La tráquea está formada por músculo, una membrana dorsal, y
unos cartílagos en forma de C. Si todas las estructuras están correctas se evita que,
durante los movimientos de inspiración y expiración, la tráquea se colapse, es decir, se
cierre. En los animales con colapso traqueal, existe una deformidad en alguna de estas
estructuras, produciéndose el cierre de la tráquea al entrar o salir el aire. El colapso
puede extenderse hasta los bronquios (los tubos que suministran aire a los pulmones),
provocando una afectación grave de las vías respiratorias de la mascota.
https://www.youtube.com/watch?v=gYXgVQA78AY
https://www.youtube.com/watch?v=PiOJpuoJ2bo

Etiología
Los perros de razas pequeñas son los que resultan afectados con más frecuencia por la
enfermedad, especialmente los Yorkshire terrier, pomeranias, caniches y chihuahuas.
Los perros afectados con frecuencia son de mediana edad o mayores, con tendencia a
la obesidad, aunque puede presentarse también en algunos perros jóvenes. La
enfermedad es progresiva y degenerativa, por lo que los tratamientos, aunque
mejoran notablemente la calidad de vida del perro, no son capaces de curarla. Suele
ser diagnostica entre los 6 y los 7 años del perro, y cuando se manifiesta antes de los
12 meses indica una condición más grave de evolución. Se trata de una enfermedad
compleja, seguramente multifactorial. Aunque el colapso traqueal es raro en los gatos,
puede afectar a gatos de cualquier edad o género.

Manifestaciones Clínicas:

 Tos seca y áspera que suena como un ganso graznando. Esta suele empezar al
tirar del collar o cuando el animal respira aire frío, hace ejercicio, se excita,
bebe agua fría o se estresa, y frecuentemente durante el día. 
 Tos al levantarlo o si alguien tira de la correa.
 Dificultad para respirar.
 Intolerancia al ejercicio.
 Tos o cianosis al estar nervioso.
 Desmayos.
 Sonido sibilante al inspirar.
 En ocasiones, pueden producirse vómitos improductivos por arcadas.
Diagnóstico
Normalmente, la presentación clínica, la anamnesis y la exploración general suelen
orientar hacia un diagnóstico de colapso traqueal, pero como la sintomatología suele
ser bastante inespecífica, se debe presentar un protocolo de diagnóstico completo
para descartar cualquier otra causa (síndrome braquicéfalo, colapso de laringe,
bronquitis crónica, enfermedades infecciosas, neoplasias, presencia de un cuerpo
extraño…)
En general, se recomiendan las siguientes pruebas para diagnosticar el grado de
colapso, proporcionar una imagen clara de la salud general y evaluar a la mascota:

 Análisis de sangre para comprobar la salud general.


 Las radiografías de tórax pueden ayudar con el diagnóstico de algunas
mascotas y son útiles para descartar otras enfermedades y observar el tamaño
del corazón. El colapso traqueal no siempre resulta visible en las radiografías
normales.
 Radioscopia (radiografía en movimiento): comprobará el estado de la tráquea
del perro cuando y espira. Esto es importante, dado que el tamaño de la
tráquea puede cambiar dependiendo de si el perro está inspirando o espirando.
 Una traqueoscopia (visualización del interior de la tráquea con una cámara de
fibra óptica) proporciona los mejores detalles del interior de las vías
respiratorias y permite al veterinario tomar muestras de líquido para realizar
cultivos y análisis.
 Ecocardiografía (una ecografía del corazón): para evaluar la función cardíaca.
 Fluoroscopia (radiografía que muestra en tiempo real órganos, tejidos y otras
estructuras internas en movimiento) permite localizar la ubicación exacta del
colapso y verificar si realmente hay colapso bronquial, hecho que condiciona de
forma significativa las opciones terapéuticas y el pronóstico.
Colapso moderado, tramo medio de la tráquea Colapso grave grado IV

Tratamiento
Cuando se trata de los tres primeros grados de colapso traqueal, se opta por
tratamiento con fármacos, mientras que en el grado 4 solo es útil la intervención
quirúrgica:

 Con respecto a los fármacos, se recomiendan broncodilatadores, para


favorecer la respiración, además de antibióticos, si existe alguna infección,
como también el uso de corticoides y, de ser necesario, un sedante que
permita disminuir la ansiedad, pues el nerviosismo solo estimula aún más la tos
y dificulta la respiración. El objetivo de los fármacos es reducir el efecto de los
síntomas y mejorar la calidad de vida del perro, aunque no son capaces de
curar la afección.
 La cirugía se recomienda solo cuando el perro ha llegado al grado 4 de la
enfermedad, considerado el peor. Sin embargo, no todos los pacientes pueden
ser enviados al quirófano, dependerá de cada caso si esta es o no una opción
válida. Con la intervención quirúrgica se busca reconstruir la forma de la
tráquea, e incluso se puede

recurrir a la colocación de una prótesis


o de implantes endotraqueales para mejorar la función respiratoria.

Figura 1: Los anillos traqueales están disponibles en distintos tamaños. Los anillos
(figura 2- flechas verdes) se colocan alrededor de la tráquea y se suturan en su sitio.
Cuando se completa la colocación (figura 3), la vía respiratoria se mantiene abierta
gracias a los anillos suturados.
El colapso de la tráquea también se puede tratar colocando un stent (figura 1) —un
dispositivo similar a un resorte— dentro de la vía respiratoria para mantener la
tráquea abierta (figuras 2 y 3). Los stents permiten el tratamiento del colapso traqueal
en el cuello o dentro del tórax sin realizar una incisión quirúrgica.
Los stents están disponibles en distintos tamaños y materiales. Cuando el stent se
coloca por primera vez en la vía respiratoria, los alambres resultan visibles. Después de
varias semanas o meses, el stent queda enterrado bajo el revestimiento traqueal.
Cuidados postoperatorios
Se da de alta a la mayor parte de las mascotas 1-2 días después de la cirugía.
Habitualmente vuelven para una revisión y la eliminación de las suturas o grapas
cutáneas (si las hay). El dolor se puede controlar bien con medicamentos
administrados por el propietario.
Las recomendaciones después de la colocación del anillo o stent incluyen:

 Control médico continuado con medicamentos para reducir el dolor, la


hinchazón, la tos y el nerviosismo.
 Uso de un arnés corporal (no una correa de cuello).
 Actividad limitada durante unas dos semanas, para permitir la recuperación y la
cicatrización de la incisión.
 Pérdida de peso.
 Evitar la exposición al humo u otros irritantes de las vías respiratorias.
 Uso de un humidificador en invierno cuando se usen radiadores.
 Exámenes de seguimiento regulares por parte del veterinario de atención
primaria.
Las complicaciones postratamiento pueden incluir:

 La cirugía para colocar anillos alrededor de la tráquea puede provocar tos,


hemorragia, daño de las vías respiratorias o parálisis de la laringe. Los perros
que tengan la laringe paralizada podrían quizás una cirugía de emergencia para
atar y mantener abierta la vía respiratoria o para permitir respirar
temporalmente a través de un orificio en el cuello (“traqueotomía”), y algunos
podrían justo después de la cirugía.
 Muchos perros seguirán tosiendo el resto de sus vidas, aunque la tos sea
habitualmente más leve que antes del tratamiento.
 Algunos perros seguirán teniendo signos clínicos si el colapso de las vías
respiratorias progresa hacia las vías respiratorias más pequeñas (colapso
bronquial).
 Los stents colocados en la vía respiratoria también pueden contribuir a la
irritación y la tos. Si se produce suficiente inflamación, los perros pueden
desarrollar tejido grueso frente o detrás del stent que bloquee parte de la vía
respiratoria.
 Los stents que se extienden por la abertura torácica superior, donde la tráquea
entra en el tórax, tienen el riesgo de romperse debido al movimiento que hay
en esta zona.
 Los stents que son demasiado pequeños pueden moverse dentro de la tráquea.
Pronóstico
Actualmente, no existe ninguna prevención conocida para el colapso traqueal,
aunque reducir el peso o la exposición a los irritantes de las vías respiratorias,
como el humo, podría ayudar. Aproximadamente el 70% de los perros que reciben
tratamiento solo con control médico mostrarán alguna mejora. Aproximadamente
el 75% de los perros mejora después de la colocación quirúrgica de anillos. Los
perros mayores de 6 años o que tienen una enfermedad laríngea o bronquial
tienen más complicaciones y un peor resultado a largo plazo. De los perros a los
que se colocan stents, el 95% mejoraron de inmediato y el 90% demostraron una
mejoría importante en la visita de seguimiento. Se informaron resultados similares
con los anillos colocados en la región cervical (cuello) de la tráquea. El control de la
tos es importante para obtener un buen resultado.

TEST

1. Síntomas de Parálisis Laríngea


• Ruidos respiratorios
• Intolerancia al esfuerzo.
• Cambios más o menos importantes de la voz cuando el perro ladra
pudiendo llegar a la afonía.
• Ronroneo alterado y más intenso de lo habitual (gatos).
• Tos, que sobre todo se manifiesta al momento de beber, o comer.
• Incremento de los jadeos o jadeos al estar quieto y tranquilo
• Fatiga generalizada.

2. Definición de colapso traqueal


Es una obstrucción dinámica de las vías aéreas producida por una degeneración
progresiva de los anillos cartilaginosos, produciéndose el cierre de la tráquea al entrar
o salir el aire.
3. ¿Cómo se diagnostica el colapso traqueal?
En general, se recomiendan las siguientes pruebas para diagnosticar el grado de
colapso, proporcionar una imagen clara de la salud general y evaluar a la mascota:
• Análisis de sangre
• Las radiografías de tórax
• Radioscopia (radiografía en movimiento)
• Una traqueoscopia (visualización del interior de la tráquea con una cámara
de fibra óptica)
• Fluoroscopia (radiografía que muestra en tiempo real órganos, tejidos y
otras estructuras internas en movimiento) permite localizar la ubicación
exacta del colapso y verificar si realmente hay colapso bronquial, hecho que
condiciona de forma significativa las opciones terapéuticas y el pronóstico.

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