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Cómo vivir en armonía

Vivir en armonía con los demás es más fácil de decir que de hacer, especialmente en un mundo lleno de
conflicto, catástrofes y opiniones diferentes. Posiblemente tengas dificultades para sentirte en armonía con las
personas de tu entorno y con la sociedad en general. Comienza por conectarte con tus amigos, familiares,
parejas y vecinos. Además, enfócate en lidiar con cualquier situación de discordia en tu vida de forma generosa
y compasiva, y retribuye a las personas de tu comunidad. Asegúrate de también mantener tu propio sentido
personal de la armonía para que te sientas en paz con los demás.

Método 1
Conectarte con los demás
1.

Participa en eventos comunitarios. Verifica los paneles de avisos de tu comunidad local en busca de publicaciones sobre
eventos, como una fiesta vecinal o una venta de cochera de la comunidad. Ofrécete como voluntario en los eventos de
tu comunidad y dona artículos o dinero en eventos locales. De ese modo, te sentirás más conectado con tus vecinos.

Conéctate con tus vecinos. Acércate a las personas que vivan a tu alrededor. Toca la puerta de sus casas y llévales algo
horneado. Además, salúdalos cuando te encuentres con ellos en la calle. Sé amigable y sociable con tus vecinos para que
puedas desarrollar un sentido de comunidad en el vecindario.[2]

También puedes invitar a tus vecinos a cenar en tu casa u ofrecerles una bebida para conectarte con ellos.

Reúnete frecuentemente con tus amigos. Pasa el tiempo con buenos amigos para que puedas mantenerte conectado
con ellos y no pierdan el contacto. Programa reuniones frecuentes con diferentes amigos una vez a la semana o al mes.
Esfuérzate por mantener tu amistad viva y activa.

Por ejemplo, puedes programar salir a tomar el café una vez a la semana con un amigo. También puedes jugar un
partido con un grupo de amigos una vez al mes por las noches.

Pasa tiempo de calidad con tu familia. Procura hacer que el tiempo que pases con tu familia sea significativo y
memorable. Ten cenas familiares frecuentemente o invita a tus familiares a tu casa. Planea un paseo con tu familia,
especialmente si no han viajado todos juntos desde hace tiempo.[4]
Incluso si no eres muy unido a tu familia, puedes conectarte con ellos de vez en cuando. Te darás cuenta de que cuanto
más tiempo pases con tu familia, habrá mayor armonía entre ustedes.

Muestra tu lado vulnerable y sé honesto con tus amigos y familiares. Sé abierto con tus amigos y familiares cuando los
necesites. No escondas tus sentimientos ni evites compartir tus emociones con ellos. En lugar de eso, muestra tu lado
vulnerable para que puedas sentirte más auténtico y real cuando estés cerca de los que te rodeen.[5]

Por ejemplo, si tienes un día difícil, puedes decirles a tus amigos algo como lo siguiente: “Hoy tuve un mal día. Necesito
que me levanten el ánimo”. Otra alternativa es decirles algo como "No me siento bien hoy, necesito que me apoyen”.

Sé generoso y considerado con tu pareja o cónyuge. Trata a tu pareja sentimental con respeto y gratitud. Sé atento y
agradecido con ella. Hazle saber que ella es importante para ti y que la valoras.[6]

Puedes hacerlo diciéndole frecuentemente lo siguiente: “Gracias por todo lo que haces” o “Te aprecio”.

Método2

Superar diferencias y desacuerdos

Evita gritar o levantar la voz a otras personas. Procura no volverte agresivo o enojarte con los demás, ya que hacerlo solo
empeorará el desacuerdo. Respira profundamente y procura responder a los demás de una forma racional y calmada.[7]

Si estás muy enojado, apártate de la situación y regresa cuando te sientas calmado y más relajado.

Responde al enojo con compasión y empatía. Procura responder a cualquier desacuerdo en tu vida con compasión y
paciencia. En lugar de molestarte, piensa en la forma de sobreponerte a la situación y busca una solución. En lugar de
cambiar a las personas y hacer que acepten tu punto de vista, procura empatizar con ellas y trabajar en sus defectos o
problemas.[8]

Por ejemplo, si tienes una discusión con un amigo, piensa en cómo podría sentirse en esa situación. Procura ponerte en
su lugar y respóndele con compasión en lugar de enojo.
3

Sé un oyente activo. Mantén contacto visual con la otra persona mientras hable, incluso si no estás de acuerdo con lo
que diga. Mantén tus brazos relajados a los lados y gira tu cuerpo hacia la otra persona para que sepa que le prestas
atención. Asiente y di “sí” o “está bien” para hacerle saber que le prestas atención.[9]

Evita interrumpir a la otra persona mientras hable. En lugar de eso, espera hasta que termine de hacerlo. Luego, procura
repetir lo que haya dicho para que sepa que la escuchaste correctamente.

Por ejemplo, puedes decirle lo siguiente: “Creo que dijiste que...” o “Lo que te escuché decir es que...”.

Mantente abierto al compromiso. A veces, las cosas no salen como quisieras. Posiblemente debas encontrar un punto
en común con una persona con la que no estés de acuerdo o deshacerte de tu orgullo y aceptar un compromiso. Aceptar
un compromiso te ayudará a superar la situación y evitará que el desacuerdo te haga perder el control o generar un
conflicto.[10]

Por ejemplo, quizá te hayas comprometido con tu pareja a dividir las responsabilidades del hogar, en lugar de discutir
sobre ellas. También puedes llegar a un acuerdo con tu colega en el que trabajen juntos en un proyecto, en lugar de
pelear por él o competir uno contra el otro.

Acepta que no siempre estarás de acuerdo con todo el mundo. Una parte importante de vivir en armonía con los demás
es reconocer que quizá no puedas entablar una amistad con cualquier persona que conozcas. Es posible que ambos
tengan ideas o valores opuestos y quizá sea difícil que lleguen a un común acuerdo. Mantente dispuesto a aceptar que
quizá tengas que estar de acuerdo o en desacuerdo con algunas personas en tu vida.[11]

Tan solo porque no estés de acuerdo con una persona o no coincidas con su punto de vista no significa que no puedas
sentir compasión y empatía por ella. Puedes conectarte con las personas con las que no estés de acuerdo y encontrar un
sentido de la armonía juntos.

Método3

Retribuir a los demás


1

Ayuda a un amigo o a un familiar que lo necesite. Demuéstrales a los que te rodeen que te importan ayudándolos
cuando lo necesiten. Ayúdalos sin esperar nada a cambio para que puedas conectarte con ellos de una forma generosa.
[12]

Por ejemplo, si notas que un miembro de tu familia está enfermo o no se siente bien, llévale comida si está demasiado
enfermo para cocinar.

También puedes pasar tiempo con un amigo que lidie con una separación reciente. Anímalo invitándolo a salir o
llevándolo a una cita especial de amigos.

Haz voluntariado en una organización local. Busca organizaciones y sociedades de beneficencia locales cerca de tu área
en Internet que necesiten voluntarios. Escoge un turno para hacer voluntariado en un refugio para personas sin hogar o
un refugio para mujeres. Dona tu tiempo en una campaña de caridad o un festival de arte local. Hacer voluntariado
puede ayudarte a sentirte conectado con los demás de una forma positiva.[13]

Hacer voluntariado también es una forma excelente de conocer personas que piensen igual que tú y de hacer amigos o
conocidos. Además, de este modo, también puedes ampliar tu red social y sentirte menos solo en el mundo.

Dona dinero a una causa noble. También puedes donar dinero a una causa en la que creas. Haz una donación a un grupo
local de defensa en tu área o una campaña nacional que se relacione con tus objetivos y valores.[14]

Puedes donar dinero a una causa noble una vez al año o una vez al mes, según tus ingresos.

Conviértete en un mentor. Busca programas de mentores en tu área en centros comunitarios o centros de arte locales.
Busca programas de mentores en escuelas locales en los que trabajes con personas jóvenes. Sé mentor en un programa
como Big Brother o Big Sister en los que debas apoyar a una persona joven actuando como su mentor.[15]
También puedes ser el mentor de otras personas haciendo voluntariado en un programa extraescolar.

Compra en negocios locales. Retribuye a tu economía local frecuentando negocios locales en tu área. Busca negocios
locales y apóyalos comprándoles productos. Conoce a los vendedores locales para que puedas sentirte en armonía con
la comunidad.[16]

Por ejemplo, puedes comprar en tu mercado local de productores y conocer a los vendedores que vendan productos en
ese lugar.

Método4

Mantener tu propio sentido de la armonía

Busca un pasatiempo o una actividad que disfrutes. Reserva tiempo para enfocarte en un pasatiempo que te haga feliz,
como pintar, escribir, leer o dibujar. También puedes practicar un deporte como pasatiempo, como el baloncesto, el golf
o el esquí. Quizá te guste mirar televisión basura como una actividad calmada y relajante.

Hacer cosas que te guste hacer puede hacerte sentir más calmado. De ese modo, emitirás una vibra positiva que
contagiará a las demás personas que te rodeen.

Practica yoga y respira profundo. Permanece en armonía con tu cuerpo y respiración tomando una clase de yoga en un
estudio de yoga o un gimnasio local. También puedes hacer ejercicios de respiración profunda para permanecer en
calma y relajado.

La respiración profunda y el yoga también son excelentes para centrar tu mente y sentirte en paz contigo mismo y tu
entorno.
3

Tómate tu tiempo para practicar el autocuidado. Practicar el autocuidado significa prestar atención a tus necesidades y
reservar tiempo para satisfacerlas. Puedes practicar el autocuidado tomando un baño tibio y largo en casa o
maquillándote. También puedes reservar tiempo para leer o tomar una siesta. Hacer actividades físicas como correr o
hacer estiramientos también se considera como autocuidado.[17]

Si tienes un horario ocupado y caótico, reserva de 30 minutos a una hora diaria para enfocarte en el autocuidado.
Programa el horario para evitar obviar u olvidarte del tiempo programado.

Usa afirmaciones positivas. Las afirmaciones positivas pueden ayudarte a enfrentarte a la vida y a las personas que te
rodeen con armonía y generosidad. Di afirmaciones positivas en la mañana antes de comenzar tu día o en la noche
cuando te acuestes.

Por ejemplo, puedes decir algo como lo siguiente: “Estoy en paz con el mundo” o “Hoy me siento feliz y en armonía”.

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