Una vez se ha formulado el tema o problema y concretado los objetivos y las
hipótesis de investigación, debemos abordar las decisiones relativas al
muestreo, las cuales implican los pormenores de la selección de contextos,
casos y fechas. El contexto está formado por una serie de circunstancias (como el tiempo
y el espacio físico) que se ubica el escenario de la investigación. El contexto social, la cual
abarca todos los factores culturales, económicos, históricos, etc. que forman parte de la
identidad y de la realidad de una persona o personas y de igual manera la institución en sí.
El ser humano es un ente de características sociales, cuyo desarrollo depende de los
vínculos que entabla con su entorno. Esto quiere decir que las personas son las que
construyen el contexto social, pero, a la vez, este contexto incide en su realidad.
Es preciso circunscribir el campo del análisis empírico: zona geográfica
considerada organizaciones y actores sobre los cuales se hará hincapié y
periodo de tiempo que a de tomarse en cuenta. Los contextos relevantes para
la investigación pueden ser organizaciones sociales (familias, grupos, partidos
políticos, asociaciones, instituciones locales…) y/o espacios geográficos
concretos (localidades, barrios, región o países) dentro de estos contextos se
seleccionan los casos a analizar, esto es “las unidades de observación” sobre
las que se va a proceder y obtener la información necesaria para someter las
hipótesis a la prueba de los hechos (confrontación). En relación a la toma de
decisiones acerca de las fechas, se seleccionan casos consolidados en el tiempo
con el fin de disponer de elementos de análisis suficientes y contrastables por
parte del investigador y delo propios participantes