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Carlos Droguett: Eloy Soy Yo

El documento describe la situación política en Chile que llevó al autor al exilio. Explica que fue vicepresidente de un instituto cultural cercano a Allende, y que por sus escritos y posiciones políticas su vida corría peligro en Chile. También menciona amenazas y expulsión de la universidad a su hijo, por lo que decidió exiliarse para proteger a su familia.

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Carlos Droguett: Eloy Soy Yo

El documento describe la situación política en Chile que llevó al autor al exilio. Explica que fue vicepresidente de un instituto cultural cercano a Allende, y que por sus escritos y posiciones políticas su vida corría peligro en Chile. También menciona amenazas y expulsión de la universidad a su hijo, por lo que decidió exiliarse para proteger a su familia.

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16 Santiago, septiembre de 1996

e m s que usted está vivo. En Chile se


rumoreaba que había muerto hace unpar
de años.
“No me extraña demasiado lo que me
cuenta. Sí,al parecer sigo, a pesar de todo y a pesar
de algunos, también a pesar de mí mismo. Por lo
demás, tal vez por causa de su juventud y de su inex-
periencia,usted lo ignora. Hace ya unos cuantos mi-
nutos metafísicos, a raíz del otorgamiento del Premio
Nacional de Literatura,declaré a la prensa que había
llegadoel momento de declararme vivo, o más sutii-
mente, de certificarque acababa de nacer. Hasta esa
fecha, por boca y mano de los monos sabios, de los
técnicos en la especie, de los doctoradosy entorcha-
dos, se me ignoraba, se me borraba, se me barría
hacia la marginalidad del anonimato, de la oscuridad,
de las espesas tinieblas, de la total y absoluta inexis-
tencia. Al parecer, pues, sigo respirandoen los m-
bales de la vida, en la agradable y tentadora penum-
bra bajo el agua del río, del mar océano, sobre las
nubes y temporaies, soberbiamentesolo”.
¿Por qué no vive en Chile? ¿Por qué se exilió
hace ya rato? ¿Regresará algún día?
“Vayamos por orden. Yo no elegí el exilio, como
Salvador Allende no eligió su muerte asesinada. En
este mes de septiembrese han cumplido 20 años de
mi salida de Chile. No creo regresar, a menos que
se produjeran hechos, circunstancias,puentes tan ro-
tundos como para hacerlo. A mi edad no hay regreso.
Por lo demás, hacia esa época se había hecho extre-
madamente difícil, de hecho imposible, mi residen-
cia en la tierra en el clima infernal que nos rodeaba
a mí y a mi familia. Trataré de explicarle. Yo, en
aquel esperanzador y desesperanzador tiempo, era
vicepresidente del InstitutoChileno-Cubanode Cul-
tura, cuyo presidente honorario era, exactamente,
SalvadorAllende. El Instituto, situado en la primera
cuadra de Ahumada, fue asaltado,saqueado,robado
el mismo fatal 11 de septiembre. Una tarjeta de vi-
sita, un pre aviso. En su calidad de vicepresidente
del Instituto,uno de los dos vicepresidentes en ejerci-
cio, el señor C.D., hablaba a menudo en la prensa,
en la radio, en la televisidn, en algún teatro céntrico,
ensahndo y elogiandola milagrosa y peligrosa Re-
volución Cubana y sus insolentes héroes, Fidel, Abel
y Haydée Santamaría,Camilo Cienfuegos y el Che.
No ocultaba mi entusiasmo, mi regocijo, mi esperan-
za, trazando en mi mente la trayectoria legendaria
de aquellos dos seres de excepción que se habían ban sí[Link] llegaba a mi casa cada tarde, en sus evocaciones de la r
instalado en la cabecera de una América enferma, de regreso del diario, de la revista, de la radio, de la joven pareja viajó al exil
maltrecha,desahuciada,desangrab el [Link] televisión, de una sesión en el Instituto, mi mujer hijos. Pero no había paz ni
Che Guevara, el Dr. Salvador Allende, asesinados me informaba nerviosa,casi histérica. Habían vuelto pues el hijo menor, Marce
y aún vivos, cada día más vivos. Si a ello se agrega a telefonear para insultar,para putearme,para ame- Isla Teja. El recuerda: ‘A
que, como escritor, como simple escritor, yo no era nazarme. Mi hijo Carlos, que estudiaba y trabajaba doctor Luis Soto que trabi
un nao de las monjas sino que dirigía mi mirada e en la UniversidadCatólica,fue expulsaido de su tra- pital, viajó especialmentc
insertaba mi pluma en temas de hecho intocados, la bajo sin previo aviso,con la amenaza, apenas velada, tarme y regresó con la orc
matanza del Seguro Obrero, por ejemplo, y en el que sería detenido. El estaba de novio por aquellos acusaba,decían, de estarp
pasado, el descubrimientoy saqueo de América, yo días; ayudados y Socorridos por verdaderos cristia- zación de los hospitales cl
no inventaba la sangre, la injusticia, la muerte, la nos, don Fernando Ariztía, el cura Doby, belga de alzamiento militar que se
tortura, ahí estaban, intocadas, si a ello se agrega nacionalidady secretariode redacción de ,la revista nido en dos ocasiones, la p
eseambiente en un escritor que es testigode su tiem- jesuita ‘Mensaje’ -que me tenía como udo de sus bre, a las ocho y media de
po y que quiere expresarlo, no, no era posible que colaboradores- se le celebró el matrimonio en un en que estábamos escuchi
yo siguiera en Chile si quería seguir vivo. No falta- clima de plácido terror, tan bien descrito por Balzac detención misma se efectl
~~
Sa embre de 1996 17
en su vergüenza y cagado de miedo en uno de los
autos, estaba Ricardo Rademacher, que era médico “No estoy muy seguro,pero desde el punto estric-
de los pacos y con quien hicimos los estudios de tamente espiritual,privado,reivindicativo, es la que
medicina juntos en la Universidad Católica A la más me ha acompafíado en los dos exilios, el inte-
entradadel cuartel me dieron de culatazos en la mis- rior e invisible,el exterior y rotundo. Fue probable-
ma puerta, después adentro me tomaron los datos mente a que yo mismo me sometí para calibrar mis
generales, estaba lieno de pacos, a muchos de los posibilidades,mi fuerza, mis ambiciones. No fue un
cuales conocía por haber tratado a sus mujeres...’. tema imaginado ni buscado por mí. El me rastreó y
De manera, pues, no me pregunte si voy a regresar me topó en mis años jóvenes de periodistafree lan-
a Chile. Ahí están los motivos. Los motivos del cer. Un tema brutal y real, una vertiginosa historia
lobo”. que ocurrió, un fatit divers escrito por la vida y por
su secretaria fatal, sombría,insobornable, la muerte,
CHILE EN EL CORAZON el vendedor de hielo, como la han calificado formi-
dablemente. Si Flaubert, muy lúcido y controlado,
Como escritor,¿se siente desvinculadode su tie- declaró, para descontrolar a los críticos, exégetas y
rra por esta ausencia que usted considera sin re- arqueólogos: ‘MaáameBovary’ soy yo, ahora mis-
torno? mo, y sin pensarlomucho, podría suspirarque ‘Eloy’
“No necesaria ni fatalmente. Somos de tierra, soy yo. Por lo demás, alguien muy perspicaz y posi-
,yo? Somos ella, estamos en ella, vamos con ella tivo declaró hace ya muchos textos y mucho tiempo,
donde quiera que estemos. Hay el patriotismo de la que hasta en un teoremade matemáticas hay elemen-
sangre, indeleble e inalienable, y el de la bandera, tos [Link], si me apura un poco, puedo
exterior, exhibicionista, bueno y esencial para tapar afirmar, al menos sospechar, que ‘Patas de perro’
inmundicias y latrocinios. ¿Quién es más patriota: es mi novela más personal e íntima, la que contiene
Salvador Allendeo sus asesinos,desde el repugnante más elementos de mo, la que expone, supone,
Pinochet hasta el coqueto Leigh, la Brigitte Bardot formación del individuo
de la Junta Militar? Pero no nos pongamos trágicos, arme, una tentativa de
trascendentes,académicos. Parece, sólo me parece, radiografía de mi alma, de lo logrado en su pasaje
que las novelas,narraciones,actos teairales,ensayos, por la vida por la persona que soy yo, lo soñado, lo
memorias,que he publicado -digo que he publicado, conseguido, lo tergiversado, lo perdido o despilfa-
no que he escrito- muestran y demuestran que mi rrado, lo soñado, lo soñado, lo soÍíado, lo jamás al-
pensar discurre desde mi contácto irrestaiiable con canzado. Sí, se trata de apuntes para la radiografía
la tierra, con mi lejana tierra, con la tierra en que de mi alma, para el caso de que yo posea alguna”.
ahora estoy, que es la misma tierra. Todo, todo lo
que he imaginado y escrito es real,real de aquí abajo, CASI MINISTRO DE CORTE
entera y definitivamente real y no vaporizaciones
de mi ego, de mis ilusiones, de mis frustraciones, Antes de escribir los textos que le han dadofama,
de mis no confesadasambiciones,dinero, fama, fama tanpersonales y autobiográjicos,como usted mismo
astral y no comunal,premios, academias,condecora- los declara, “Eloy”, “Patas de perro”, escribió te-
ciones, humos de las eras y de las fugitivas horas. mas auténticamente reales e intocados por sus pre-
Esto que digo es válido incluso para mis narraciones decesores o sus contemporáneos,historias referen-
de plena imaginación. Todo, todo lo que he imagi- tes al pasado, chileno o americano, “100 gotas de
nado, programado, diagramado, inserto, edificado, sangre y 200 de sudor”, “Supay el cristiano”, “El
brota, crece,se desarrolla y ramifica sucáncer desde hombre que trasladaba las ciudades”, “Los asesi-
mi realidad,aquella en que nací, en la que sigo vivo, nados del Seguro Obrero”, “60muertos en la esca-
aunque no se note,pero yo la noto y la respiro”. lera”. ¿Por qué esa evolución?
Usted publicó “Eloy” hace 40 años. ¿Por qué “Tal vez se deba a mi formación universitaria.
solamente ahora aparece una segunda edición en Yo tendría que haber seguido la profesión de abo-
Chile? gado. Cursé en la Universidad de Chile estudios
“No sé si usted está informado. Yo soy escritor, conlpietospara ello, tenía incluso oficina de abogado
no editor. Su pregunta debe referirla a quien corres- en la calle Bandera, tercera cuadra, antiguo edificio
ponda,dentro o fuera de las fronteras. Por lo demás, de la Cooperativa Vitalicia, entre Agustinas y
debo recordar que cuando se publicó en España la Huérfanos,si no recuerdo mal. Ya empezabaa juntar
primera edicP6n de mi pequeño y afortunado libro, alguna clientela. Para redactar mi tesis de licenciado,
una copia esperaba tumo de lectura en la Editorial que tenía un ambicioso titulo,Ideas sociales en Chile
Zig-Zag, ya desaparecida. Signos de mi estrella. durante la Colonia, tema y tesis que tenía muy inte-
También debo recordar que aquel mismo año, para resado a mi profesor de derecho del trabajo, Fran-
mí inolvidable, al publicar en el diario ‘LaNación’ cisco Walker Linares. Para cumplir a conciencia mi
de frnalesde diciembreuna frívolareseña del mundo tarea previa de rata de biblioteca,frecuenté durante
literario criollo, Ricardo Latcham, en su recuento meses y meses la BibliotecaNacional, Fondo Medi-
de los autores en boga, deslizaba esta observación na, y la Bibliotecadel Congreso. Revisé mucho, co-
marginal: ‘...y Carlos Droguett, que se ha retirado pié más, quizás demasiado, me saturé hasta el tuéta-
de la literatura...’. No eramuy afortunadoen sus ex- no con hechos, historias, circunstancias que después
F$ CARulS Droguett en Nevers (Francia),mayo de 1993. cavaciones crematísticas el hijo de don Ricardo E. alimentaríael periodismo histórico de Aurelio Díaz
Latcham, hombre de ciencia. Recuerdo que aquel Meza, como antes lo habían alimentado por el lado
evolución francesa, y la carabineros; sospecho que prácticamente todos los año 45 coincidieron en el diano dos barbaridades, de Benjamín Vicuña Mackenna, los cronistas de In-
iio, donde nacerían sus medios de los pacos estaban airededor de la casa si no barbarismos: una doctorai sentenciadel mismo dias, Barros Arana, los hermanos Amunátegui, los
tranquilidaden mi casa, (pienso que yo me moví demasiado el día 11)...y se Latcham, a propósito de la inminente Atribución del Alemparte, me entusiasmaban, me tomaban alegre,
lo, ya estaba preso en la pusieron muy contentos cuando encontraron un Premio Nobel, haciendo un recuento de los autores eufórico,triste, furioso,desesperado,romántico,clá-
míalguien me delató, el archivo enorme con nombres y notas a mano mías: que merecían ser galardonados, menos Gabriela sico, despedazado,crucificado en toda esa inquisi-
ajaba en mi mismo hos- eran las fichas clínicas de mis pacientes privados. MistraI que no merece el Premio. Y el cable de ción de papel viejo, hasta que topé con Crescente
: a Santiago para dela- Yo había dejado de trabajar privadamente después Estocolmo, que distinguíaa la formidable autora de Errázuriz y su biografía de Pedro de Valdivia,el san-
ien de detención. Se me que me lo pidieron por m n e s políticas: no era 16- ‘Desolación’...No me río,sólo me estoy sonriendo... guinario, y su muerte y desaparición tan merecida.
mticipandoen la organi- gico trabajar privado si se quería llegar a la socia- Por lo demás, en lo que se refiere a mi nombre y a De manera,’pues, que aquel ilustre varón, que había
iandestinos, en vista del lización de la medicina. De pasada, te recuerdo que mi obra, ‘Eloy’ no tuvo mayor eco en Chile, de venta, de ser con el tiempo arzobispo de Santiago, tuvo la
veía venir. Yo fui dete- yo estaba de vacaciones y eran mis primeras vaca- de crítica,de comentarios. Luego, con entera natura- culpa y la maldita y soberana bendición de que yo
nmera el 13de septiem- ciones desde que había empezado a trabajar en mayo lidad, y sin aspaviento, fueron apareciendo las edi- me trasladara, sin casi darme cuenta, de las leyes a
: la noche en momentos de 1971. A la salida de la casa me subieron a un ciones argentinay cubana y las traduccionesen Fran- la literatura. Con lágrimas y suspiros de mi novia,
mdo Radio Habana. La jeep de esos de fabricación rumana importados du- cia, Italia,Alemania,Polonia,Checoslovaquia, Dina- con vergüenza,humillación y obstinación de mi par-
i5 con un despliegue de rante la Unidad Popular. Noemí vio que escondido marca, Holanda, BrasB’. te. Vacunado y embriagado por un pasado que yo
(Continúaen la página siguiente)
18 Santiago, septiembre de 1996

veía novelesco, me cambié de aulasy cambiéde atas, ñola, conteniendolas pruebas de páginas de unano- entre mi vida, estos textos y mi vida de hombre nor-
para emprenderotro vuelo, rechazandopor omisión vela mía, con una mención fmada por el amanecido mal y corriente. Quiero decir que considero, y tal
la oferta que me hiciera un ministro de Corte, don editor, para su reyisión inmediata por favor ... Sor- vez no me equivoquedel todo,que esos temas, histo-
Luis Agüero, de hacerme nombrar juez en algún prendido, pero no demasiado, no sufro de histeria rias, argumentos, forman, al menos veladamente,
distrito no bien tuviera mi certificado de miembro ni de los nervios, le mostré carta y pruebas a mi mu- parte de mi biografía. Es, probablemente, una insi-
de la muy ilustre Orden de abogados. En estos mo- jer, diciéndole, no revisaré las pruebas ni las devol- nuación y un desafíopara los rastreadoresdel futuro,
mentos sería ministrojubilado de la Corte Suprema, veré, verás como el libro no se publica. No pasaron si es que mi pequeña y delgadaobra tiene un futuro”.
como más de un antiguo comp@ero de banco. Pero muchos días y recibí un recado lloriqueantedel pro- Supequeña novela es corta como un suspiro, tan
éste y no otro fue mi destino y no olvido que liama- bable editor, rogándometuviera la bondad de supri- corta como un telegrama. ¿Por qué,pues?
mos destino a todo lo que nos limita. Y, finalmente, mir la dedicatoria de mi novela,pues con libros mu- “Por eso exactamente. Porque ‘Eloy’ es un tele-
cho más inocentes, gramáti- grama. LA los lectores? LA los críticos literarios?
cas castellanas, por ejemplo, LAla posteridad? Un llamado de auxilio, una peti-
habían tenido problemas con ción urgente de socorro, al menos de compatlía. Un
el gobiernochileno. Sí,lapu- réquiem. Un in memoriam. El protagonista se está
ra verdad, llamaban gobier- muriendo. No podía,por lógica humana, o inhuma-
no a esa banda de asesinos. na, morirse en muchas páginas, en cómodas cuotas
Mi respuesta fue clara y cor- mensuales. El tema me dio, no sólo el estilo y la
ta: no suprimiré nada, la no- forma, también el tiempo, la durée como dicen los
vela empieza en la dedicato- franceses. Desde muy joven me ocurrieron dos cir-
ria. De manera; pues,que es- cunstancias,enfrentado a un tema que debía desarro-
ta novela, enviada a Cátedra llar como periodista o como escritor. Sabía ya, al
Editores, en 1982, por Luis menos intuitivamentelo sabía, lo adivinaba más que
Iñigo Madrigal, quien me la lo [Link], si el tema era UM novela corta, un
había pedido para su lectura cuento,una narración, un poema -no le extrañe, tam-
de profesor especializado, se bién he escrito versos, sobre todo en mi adolescencia,
encuentra en estos momen- y en la madurez a veces- un acto teatrai, una novela
tos en sus pruebas de páginas larga. En primer lugar, yo no busco un tema, una
sin revisar y encuadernada intriga, una historia, un argumento. Ellos solos me
junto a mí, mientras escribo buscan y suelen encontrme. Temas súbitamente
estas líneas, luciendo en la surgidos en la reflexión de un hecho de la vida ajena
primerapágina la escueta de- o propia, algo que miro, que escucho, una palabra,
dicatoria inicial: una boca, unos labios, un ojo, una mirada, un me-
A Salvador Allende, ase- chón de cabellera, UM palabra rara,inesperada súbi-
CARLOS para responder a su pregunta, tengo la impresión de sinado el martes 11 de septiembre de 1973por Agus- ta, escuchada en el Metro de Pm’s, en el Metro de
Drogueit con que absolutamente no ha habido evolución en mi to Pinochet Ugarte, José Toribio Merino Castro, Roma, es la escalera del bus que lleva al Vaticano,
el escritor trayectoria, sólo un cambio o un traslado de amores Gustavo Leigh Guzmán y César Mendoza Durán”. en los lauben suizos,en el cementeriode la Chacarita
cubano y pasiones, sólo un cambio de mirada. Siempre y Es notable lo que cuenta,pocos escritorespueden de Buenos Aires, en una mansión de La Habana Vie-
-_ LezamaLima. desde muy joven sólo me interesó la realidad, no he decir lo mismo en este mundo. ¿Está contento, triste, ja, en el mercado, en el cine, en la calle,en un jardín,
escrito sino la realidad, pero hay que saber miraría, desalentado? en una fiesta de cumpleañosde alguno de mis nietos,
no es una técnica aconsejada o aprendida sino de “Ni contento ni triste, mucho menos desalentado, en vísperas de Navidad o en mis odiados insomnios.
nacencia, se nace marcado, señalado, predestinado, ya que sigo trabajando. Por lo demás, el original de En mis kgos e inolvidables insomnios. Usted sabe.
marcado, benditamente maldito. En otras palabras, esta novela, en previsión de inesperados accidentes, A Shakespeare le preguntaron dónde hallaba los
es igual, y además consecuente, señalar lo que de- o desgraciaspersonales,se encuentra a buen resguar- temas de sus terribles dramas o de sus dramáticas
jaton a su paso por el mundo descubierto por Cris- do, fuera de mi escritorio, de mi casa, de Suiza. Si comedias, Otelo, Hamlet, Macbeth, la fierecilla,las
tóbal Colón los conquistadoresespañoles que lo que vale, si es realmente meritoria, mejorará en la oscu- alegres comadres. ¿Dónde coges esos temas, Wi-
han dejado estos tristes años los milicos en México, ridad, como los viejos vinos de buena cepa; si no lliam? ¡En mis sueños! Yo, menos intenso, no menos
Venezuela,Brasil,Guatemala,Perú, Bolivia,Argen- vale; mejor para la ecología ambiente”. extenso, menos trágico, no menos dramático, tengo
tina, Paraguay,Chile. Como usted ve, no he cambia- El drama sufrido por nuestro país, desde el his- que confesar, desnudarme en el tejado de vidrio de
do de tema, de ruta, de destino”. tórico 11 de septiembre, sigue latente en su obra. mis dudas y vacilaciones. ¿Dónde encuentraslos te-
Sobre eso ¿ha escrito algo más? mas de tus escritos C.D? ¡En mis insomnios! Lo que
NOVELA INEDITA “Desdeluego, no puedo, aunque quisiera,soslayar tampoco es una fatalidad, un handicap, UM maldi-
el drama de mi tierra y de mi gente. Como chileno, ción, una desgracia. Madame de Stael, ya vieja y
Se habla de una novela inédita suya. ¿Por qué he sido herido, como padre, he sido pulverizado, me sola -esaotra forma de la vejez- suspirabanostálgica
inédita? hago cargo, pues, de mis despojos,y, en lo que pue- en su mansión ginebrina:...jaque1 hermoso tiempo
“Ya se lo he dicho hace unos minutos. Yo soy den mis fuerzas, los reconstituyo. La novela inédita, en que yo era desgraciada!”.
escritor,no editor,como mi viejo amigo Camilo José ésta, pues hay, me parece, otras, tiene un segundo
Cela, quien se puede permitir el envidiado lujo de volumen, en total unas mil carillas escritas a máqui- EL PERIODISTA DRQGUETT
publicarse a sí mismo. Por otra parte, la industria n a Pero, además, están mis narraciones para no ol-
editorial es eso exactamente, una industria, un co- vidar, una de las cuales, la Única, ha sido publicada En sujuventud usted hizo mucho periodismo,cró-
mercio,un comercio chinchín,al menudeo. En nues- en España y Cuba. Ustedes tienen en sus manos aho- nicas de temas nacionales o extranjeros, comenta-
tro mundo actual, tan vendido, transado, rematado, ra mismo ‘Sobrela ausencia’,cuya dedicatoriaabre rios de la vida y la muerte, de la paz y la guerra.
el libro, cualquier libro, novela, ensayo, narración, el tema: Todas esas gacetillas, literarias o extraliterarias,
elucubración,es una mercadería. De manera que si, A la memoria de Ignacio Ossa, poeta, profesor narraciones,parodias, ¿se ha perdido todo eso? ¿Se
por ejemplo, en el presente, o en el pasado muy re- de Literatura en la UniversidadCatólica de Santia- recogerán alguna vez en libro?
ciente, UM Agatha Christie, vendía en tierras de ha- go, detenido en la misma Universidad por la DINA “Es otra pregunta que no me concierne del todo.
bla inglesa, más que Shakespeare y Simenon o más (Direcciónde Inteligencia Nacional). el 20 de octu- Yo escribo, escribo solamente o creo que lo hago.
que Balzac, no es raro que en Chile, y no s610 en bre de 1975, y cuyo cadáver desnudo y martirizado, Tornémosnosun poco siúticos para aclarar las thie-
Chile,con seguridaden toda América hispana, y des- sin uñas y sin ojos,fue rescatado de la morgue el blas. El trabajo de un escritor, como el de un pintor
de luego también en España, Isabel Allende venda 22 de diciembre del mismoaño”. o un músico, es sólo é[Link] su historia, su cua-
más libros que todos los Premios Nobel de lengua dro, su sinfonía Como la abeja. Como las anónimas
espailola,que son unos cuantos y no todos tan medio- TRIUNFOS DE UELQY’’ y explotadas abejas. Libar las flores,transformar las
cres. Me refiero a su pregunta. Sí, es verdad, tengo flores en miel, no envasarla, no venderla. El escritor
una novela inédita, según algunos lo mejor que he “Eloy” acaba de ser incorporado por las auto- también es una abeja y a menudo un zángano. El
escrito. Debió haberse publicado hace una punta de ridades a los programas de estudio de castellano. exprime la hoja de la vida, las flores de la vida y de
años, pero sigue inédita y, tal vez por mi culpa. Me ¿No se siente orgulloso por ello? la muerte para extraerle algunas gotas de su miel y
explico. Haceya algunosquinquenios,encontrándo- “Ni orgulloso ni suficiente. ‘Eloy’ forma parte de luego se va volando, o arrastrando, e n p s de otra
me en una residencia de reposo médico, acompailan- los tres textos que considero más logrados en mi tra- rama, de otra flor, de otro clima de primavera o de
do a mi mujer, que se reponía de un grave accidente, bajo de búsqueda de una expresión literaria. Podría, invierno. La abeja escribe su miel, no la vende, el
recibí un paquete certifkado de una editorial espa- pero no tengo tiempo ni ganas, hacer un paralelo escritor o el escribidor, liba la miel de sus Palabras,
19
.. ,
Santiago, septiembre de 1996

no la industriaha,aunque hay y suele haberlos, ya en un profesional,en el testigo que había sido en su Lautaro, Galvarino, Guacolda, Fresia, Inés de Suá-
lo hemos hablado antes, los industriales y comer- tiempo,por ejemplo, en las minas de Lota y Coronel rez- era fácil y camino reai trasiadarmea la historia
ciantes del hecho y del malliecho [Link] el aquel grande espíritu que fue Baldomero Lillo. Esa de Chile medianamente independiente y diario, vi-
novelista y el fabricante de novelas, como fuera cla- historia real, esa novela escrita por la vida, en reali- viendo y muriendo al día. Los diarios y revistas de
sifkadocerteramente Georges Simenon. Para refe- dad por la muerte, me lanm’a sin remisión al perio- la época, ‘El Ferrocarril‘, ‘El Mercurio’ de Santia-
rirme, pues, exactamentea su pregunta,trato de con- dismo diario, al comentario de la vida que pasa en go, ‘El general Pililo’, ‘Plumay Lúpiz’, %c@o
testarle. El trabajo de escritor es una bola de nieve, la tierra chilena y en sus afueras. En los diarios de Magazine’,buscando información y ecos, me hicie-
un movimiento perpetuum, no tengo tiempo de la época, también en revistas, que no viene al caso ron retroceder, sin apenas darme cuenta, a mi adoles-
detenerme. Me detendréuna sola vez, la Última. Pero mencionar aquí, cada día y cada semana publiqué cencia,a mi niñez, a la dramática vida de mi madre,
hay un hecho solo, una circunstancia fatal en todo una cantidad exagerada de narraciones, monólogo, muerta muy jovencita, UM semana antes de cumplir
sentido, un acontecimiento que decidió el rumbo de diálogos,deiirios,fiebres, sarcasmos,historias, algu- yo 12años. Mi padre, que en su juventud había sido
mi vida de ensuciador de papeles. Fue la matanza nas logradas, otrasa medio cocinar,pero todasdirigi- periodista aficionado y amigo de la juventud bohe-
del Seguro Obrero. Publicada en un diario de San- das, como la luz de un foco en el escenario de un mia de fines y principios del siglo, me susurraba,
tiago, es decir en dos diarios, ai cumplirse un año teatro oscuro, en mi propia oscuridad y tinieblas, a me aconsejaba: habla con fulano, busca a zutano,
exactamente del monumento que a sí mismo se eri- abrirmeun camino,pues me sentía vacunado,conta- Januario Espinoza, Lucho Durand, fuimos compa-
giera el habilidoso y cínico León de Tarapacá. Yo minado, condenado, elegido, apartado por la difícil ñeros de trabajo en el Telégrafo del Estado. Pero en
conocía personalmente a algunos de aquellos mu- vida. No obstante,para no perdemos, o para perder- la hora de entonces, yo estaba sumido al margen de
chachos asesinados, más de alguno era mi compañe- nos del todo, debo recordar lo que he mencionado la Guerra del Pacífico,escuchandolas vociferaciones
ro en los cu~sosde leyes de la casa universitaria, antes. Cómo, al comenzar la década del 30, en cir- de Vicuña Mackenna con su insolente y formidable
asaltada y bombardeada sin piedad. Ese podría ser cunstanciasque reunía materiaiespara mi futuratesis voz, !No soltéis el Morro! O leyendo en los diarios
el motivo exterior de mi escrito. El otro, el más de- de flamanteabogado,descubríla historia, la verdade- que ya he mencionado las porquerías que los gace-
finitivo,la masacre colectiva, sin piedad y sin rubor ra, de Chile, de América, ésa que no rola y corre en tilleros chilenos, atrinch&dos en sus papeles, les
los manuales escoiares. ~í lanzaban a los cholos:
infierno de la conquista de La Manonga Bustamante
América,el infierno, en rea- a Chiclayo se embarcó
lidad el purgatorio, de la para botar el contagw
época colonial, pues había que el chileno le dejó...
variaciones y frivolidades Ay, Manonga, qué risa me das,
costumbristasy cadenciosas Ay, Manonga, qué temeridad...
en los salones,donde iban y ...................................
venían las pelucas y los pe- Qué lisura de muchacho
lucones, los señorones, las que con la mamá durmi6,
señoronas, Catalina de los por la medianoche quiso
Ríos y Lisperguer, la peli- entrar por donde salió...
rroja Quintrala, tan soba- Ay, Manonga que risa me das,
jada por los periodistas de Ay. Manonga, qué temeridad.
la historia, Vicutía Macke- Se trata de los entretelones de mi formación, o
nna, Díaz Meza, tan radio- mi deformacióncomo escritor. La historia del pobre
teatralizada,tan teienoveia- tipo que quiso seguir un camino y siguió otro, la
da, por entregas semanales conmovedora anécdota del vagabundo o peregrino
y dominides,ella, tan santa que, perdido en el desierto buscando su camino de
y desvergonzada,que se en- la Meca o de Damasco,se pierde entre zarzas, cres-
tregaba diariamente. Los tas,precipicios, sin darse cuenta que ese camino que
cronistasde Indias, la Inqui- no existees,exacta y fatalmente el suyo. La soledad.
sición en Nueva España, en La musa no catalogada de la soledad”.
el Caribe, en el virreinato Francamente, ¿no exagera usted un poco? ¿No
del Alto Perú, en el Río de ha habido oasis y matices en su vida? Usted ya ha
la Plata, en el río Mapocho, mencionado o insinuado algo.
las hostias sin consagrar o “Sí, es verdad. $010, como un clavo en un poste!,
msagradasde sangre de in- suspirabaDavid Heberto Lawrence,pero ese minero
mundicia, de latrocinios,los antiguo,jamás estuvo enteramentesolo, siempre ha-
cronistas versaicos, Ercilia, bía una Lady Chatterley en su vida, alguna mujer
Pedro de Oña, el historió- que partía a caballo en su búsqueda. Me es muy agra-
grato Solórzano Pereira, dable recordar, pues, un encuentro casual y profii-
Fray G q a r de Villarroel, sorio. Alguna vez fui presentado a Marta Brunet y
agustino y colosal, con su la autora de ‘MontañaAdentro’,de ‘BestiaDañina’,
manual de derecho político, la creadora de tipos inolvidablesde la literaturachile-
celestial,temtorial, su envi- na,me recibió sonriendo,auroleada de alegría: iAsí
diado Gobierno Eclesiástico que CarlosDroguett existe! iYo creía que sus cuen-
Pac&co o Libro de los Dos tos eran traducidos delfrancés! Pocas veces, en mi
Cuchillos,Divino,Humano, larga trayectoria por la a menudo árida y peligrosa
habrían torcido o señalado vía literaria, se me han dicho paiabras tan exactas,
mi rumbo,si no hubiera caí- cálidas, certeras, tan iluminadoras. Entonces, pues
do en mis manos un texto re- yo estaba en el verdaderocamino, no me había equi-
velador y [Link] vocado, gracias, Marta”.
que ya antes lo he mencio- 2 Usted la trató bastante?
nado: biografía de don Pe- “No lo suficiente. Marta viajaba mucho, tenia un
dro de Valdivia. Su autor, cargo diplomático, estaba enferma, gravemente en-
‘CrescenteErrázUnz. ¡Mal- ferma de la vista, viajaba a Espaíla a que la o p e m
dito y bendito sea el futuro el [Link].
._ - - - - - - -regresaba,
- se encerraba en la oscn-
de aquel político que ya había mostrado sus garras arzobispo!, por ahora y entonces sólo mi confesor
~

CON Isabel ridad. Me contaba entonces, sin insistir demasiado,


Lazo. su esposa, en las salitreras,tan agradables y atractivaspara ase- particuiar, sin él saberlo. Sin saberlo yo entonces. que en medio de las egieólas, las tinieblas de su cuer-
en Rmda, sinar las ~ a m ~ salliaeras.
as ahí sí aue era lindo v De él, de su ajustado texto, emanan mis novelas Ila- po, las de su duda de escritorio,se sentía hastiada y
cementerio profesionkhkxlo, no como en la ukversidado e; madas históricas, ‘Supay el cristiano’, ‘100 gotas apaciguada. También condenada, había cosas que
donde e*‘ la el segun> obrero, con sus escalera^, ascemm,pasi- de sangre y 200 de sudor’, ‘El hombre que trasla-
tumba del poeta quería escribir, pero ya no lo podría hacer, no por
RainerMmla
llos, oficinas, aulas, pupitres, vericuetos, nada fun- daba ciudades’, que alguien, que no voy a mencio- elia, sólo por sus ojos. Yo había frecuentado, desde
Rilk. cionaiespara impvisar un matadero aú hoc,a prue- nar, ha calificado,hace sólo algunas semanas, sobe- mi juventud, fascinado y envidioso las obras maes-
ba de fugas, pifas, altemativas. Sin h e cuenta ranamente. Del Chile saqueado y colonial, no del tras que eran sus cuentos y lo que me extrañaba y
yo misno,me estuve, por aqueliosdías, convirtiendo todo colonizado -si no, que informen Caupolicán, admirabaen ella era ue, con toda su delicadeza, su
;Lcontimía en lapágina siguiente)
20 Santiago, septiembre de 1996

jnmm esencial su femínimo, sus delgados y sen- Durand era un roto auténtico, un huaso cabal,feraz gamenteansioso de seguir sus pasos. Estaba alegre,
suales labios, la palidez marada de su rostro, su y de rulos, mordaz, alegre, optimista, enamoradode triste, desorientado,no sabía si seguir estudiando o
htedeMadmna,sucabeí[Link], la vida, de la mujer, sobre todo de la mujer de otro, suicidarme. ¿Y por qué no me hablaste entonces?,
hubierasidoca~deimagmary~~conabsolutade los niños, de los niños de otro, de los cerros, del me preguntó él años después, ya amigos. ¡Por temor
naturalidaden la namaleza idílica delcampo chile- río, de la nieve, del frío,del sudor de amor, del sudor de recibir como respuesta una bofetada!, le contesté
no,páginas temiles, inmiblesen manos & una se- de los celos, chorreando vida, demasiada vida, lo sonriendo. Su silencio socarrón me demostró que
midiosa,escenasque~emimabanurtarealidadfueríe, que escribía era lo que él había hecho, lo que le ha- posiblemente yo no había andado descaminado del
malvada,implacable, odiosa,pecaminosaen la que bían hecho, sin adornos y sin matices, con matices, todo en mi respuesta. Y no se trataba sólo de mi
soplaba fiera y sin tregua la pasión del amor o del los de la vida en la frontera o fuera de ella. Cuando caso personal. Marta Brunet me confesada alguna
odio, s a d m d o fríamentea los seres, acorralados en fiestas campesinas, privadas o públicas, se entu- vez que Manuel, con todo lo buen mozo y atractivo
por un tenaz fatal destino. Un ángel pintando el in- siasmaba,cantabacuecas, inventabatonadas, bailaba que era para ella, le producía miedo, malestar, inse-
fierno. Un día le pregunté al padre Escudero, que solo o acompaílado,murmuraba,se reía,vociferaba, guridad. Sí, así era, su silencio abismal, de pampa y
era muy amigo de Marta,cuya obra conocía y expli- hach reír, se reía hasta las lágrimas, sentadopor aho- de cordillera,era el alambrado de púas que lo prote-
caba al dedillo,que Cómoexplicaba él que un m’tico ra en la orillita del suelo. En cambio, Mariano, recor- gía de los picotones de la envidia, del sarcasmo, del
como Hemán Diaz Akrne, extranjero,europeo, siúti- daba Escudero, cuando Mariano Latorre estaba ale- rencor, de la frustración a la caza de víctimas. Más
co,diluidoen agua de coionia y en agua de borrajas, gre,solo, sin nadie o acompafíado,cantaba canzone- amado en Cuba que en Chile, más estudiada su obra
se permitieraelogiar y alabar la iiteranira de Marta. tas, esWba y estirabatrozosde Óperaque goteaban en la Universidadde La Habana o en la Universidad
Marta tiene una fuerza, una verdad, una realidad, de sus bigotes mbios, que brillaban desteñidos en de %ente, ambos estábamos ya unidos por la fasci-
un sentido del destino y de ki fatalidad,que conoce sus ojos azules. Mariano era un pije. Lucho un verda- nación que nos producía el milagro de la Revolución
Alone, ese m’tico de papeL ¿Por qué, padre? deroroto. Luis Durand un auténtico. Mariano Latorre cubanan.
- Muy sencillo, Carlos. AIone ama en Marta el un falso. Lo mejor de la producción de Mariano es iCÓm se le ocurrió el oyiginalísimo “Patasde
hombre que hay en e k su hija Mirella. Por lo demás, si quiere más informa- perro” ?

Le conté esto a Maria y se reía,divedda”. ción, remítase a los cuentos. Unos, normales, vitales, “No tengo la más mínima idea. Era un tema que
Usted trató o conocid a otrosescritores chilenos. auténticos,enhafiables. Los otros,nada másque ce- me teníaenfermo de obsesiones, lo escribí c m o en-
Már de uno aparece en sus escriíos. narraciones, rebrales y elaborados. Adivine cuál es cuál”. m d o o saliendo de la anestesia. Textualmente, no
novelas. se me ocurrió, nada másse me hizo presente, como
“Si,como penodísta primero, como aprendiz de HPATASDE PERROn un delirio, como una idea fija y fatal intuición, se
escritor después, c o m í a algunos, no muchos. No LA PREFERIDA interpuso entre yo y el medio ambiente de oscuro
intimé sino un poco, ounpoco por larga temporada, funcionario público, de periodista nocturno, tenaz,
con Pablo de Rokha, de quien escribí un largo texto ¿Es “Patas de perro” su obra más lograda, al constante, repetitivo, urgiéndome para que lo escri-
analizando los suyos;parte de esas páginas se publi- menos su preferida? biera. A veces pienso que necesitaría mucha refle-
caron en Cuba. Conocf, de pasada, en las oficinas “Me parece que sí, al menos la más cercana a mi xión y mucho tiempo para sumergirme en esta triste
de la Editorial Zig-Zag, a Janmi0 Espinoza, que alma. Y la más comentaday analizada, no en Chile, historia, para, desentraiiándola desentrañ[Link]
no daba confianza. Era un hombre áspero, sin brillo, desde luego, donde, como usted lo ha seiíalado, se no tengo ganas ni tiempo. Tal vez lo haga algún día,
tal cual sus escritos. Ni siquiera se interesópor otro me ha tenido largas temporadaspor muerto, por de- pero no estoy [Link] creadoresde materia artís-
poco de úifomiación, cuando yo le dijera que mi saparecido,por nonato. No me estoy quejando,estoy tica, milsicos, pintores, escritores, con seguridad
había sido compitilero suyo en el Telégrafo constatando UM realidad, una circunstancia irrevo- también los rasireadores del medio científico, cono-
del Estado, Plazade Armas de Santiago, antiguoe&- cable. Lo que es,por lo demás, un signo de los tiem- ten esa urgencia y esa fatalidad. Hablo por vieja ex-
~

fici0dela- -óncolonial jSf?,fúeron todas pos, no sójo del tiempo presente sino de cualquier periencia. Mis novelas, cuentos, narraciones, los ac-
sus palabras. Un telegrama, sin destinatario, sin época,período,generación,o degeneración litera& tos teatrales de temas bíblicos, legendarios o folcló-
respuesta, sin eco, como sus escritos. Luis Durand UM confirmación de la sabiduría proverbial y popu- ricos, los más apegadosa la carne de mi alma, no sé
era otra cosa También había sido compañero de mi lar,losperros ladran, señal que vas galopando. Ver- como los escribí, por qué los escribí. Que un mucha-
paaire en las oficinas del Telégrafo. Lo recordaba, daderamente, cuando se publicó %$as de perro’, cho de 20 años, entre a la Biblioteca Nacional de
la novela Cayó en el másabsoluto si- Santiago en busca de materiales para su futura tesis
lencio o bajo la mirada odiosay mor- de abogado y salga algunas horas después con mate-
bosa, veladamente resentida de co- rialespara una novela, no es muy normal. La anor-
mentaristas marginales. No faltaron malidad necesafia para cumplir la fatalidad de ser
los chistes, los sarcasmos, la d e d i - escritor. Nunca jamás me propuse serlo, pero entre
cencia. Incluso en la misma editorial una mañanay un arardecer, estabaescribiendo. Hasta
que lo había lanzado. UM ma?iana, ahora,medio siglo después. Seguro, es enteramente
el asesor literario de la casa ediiora, seguro que no me recibiré de abogado. Tal vez me
el antiguo diplomático Alberto Os- reciba de escritor. Nunca se sabe cien por ciento,
tria,me recibió, sonrientede compli- hasta nnachos años después,muchos siglos después...
cidad y tambiéo de solidaridad Le Recuerden que Ludwig, el formidable sordo sinfó-
cuento, [Link] se apersonó en nico de Bonn, escribió la mayor parte de sus inmor-
mi oficina el gerente general para tales notas destenado cruelmente del mundo musi-
preguntarme indignado que cómo cai, prohibido, desterrado, cercenado de la escala
era posible haber lanzaab una mve- rnusicaipor la que descendió al martirio o subió a la
la que nadie entendih. que sería un gloria. Aunque no se crea, todos los creadores son
fracaso y ya era un ridículo. que la sordos, ciegos, mudos, todos tenemos un oído inte-
gente se ibaa reír de la [Link] rior, unos ojos profundamente secretos, realmente
contesté, señor fulano, usted está ilegales. En este sentido, y en los cinco sentidos, y
aquípara cuidar los dineros de la en lo que rpspectaa miconociday desconocida obra,
empresa,no para opinar de literatu- los buscadores de motivos Últimoso penúltimos,pa-
ra. Sin comentarios críticos inteli- sillos seactos del pensamiento, temas subterráneos,
gentes al menos, comprensivos, cu- subyhtes, p r o a o s , superpUeStOS, 10s detecti-
bierta de sarcasmos o de silencio, la ves y contralores de significaciones últimas y vela-
novela tuvo, extrañamente cuatro das, tropiezan y tantean en el vacío insondable de
ediciones. Hastaque se produjo el no las tinieblas, de sus propias y personales tinieblas.
vaticinado milagro. Un escritor, un General y fatalmente se quedan al lado afuera de la
EN el Rastro se somfa,se reía, estaba -ajeando all6 a l fondo real escritor, eE más grande novelista chileno del si- páginaescrita, pintada,moldeada. Si quien lasescn-
de Madrid de sus ojos de miope. El padre Essudeto,Ejo de glo, declaró en una revista semanal que ‘Putasde bió no puede explicarlas,jpodrán ellos? No andaba
con Nicole>la campesinos- huaso bruto,C O ~ Q él mismo se califi- perro’ era la mejor novela publicadaen Chile hasía tan descaminado el m’tico fulano de tal cuando mur-
mujer de su caba,admiraba y quería a Luis Durrind, por hombre la fecha. Lo curioso, lo formidable,lo apenas creíble, muraba: voy a escribir de mí mismo a propósito de
hvo Marcelo. de verdad, por auténtico,por transferiren sus cuentos era que a Manuel Rojas yo no lo conocía sino como la novela Cae zutano”.
octubre de
admirables, por ejemplo, la vida,la que había visto su apasionado y envidioso lector. Al divisarlo en la Su primera obra importante. “Sesenta muertos
I995.
vivir y que había compariido antes de viajar a San- calle, al toparlo en los pasillos de la Universidadde en la escalera”,título de novela policial,tema atroz
tiago a transformarse en &@e de cueüo y corbata. Chile, de cuyo taller de imprenta era regente, lo mi- y verdadero. no tuvo mucho eco de venta ni de crí-
No lo b, no quiso hacerlo,no pudo [Link] raba con arrobamiento,con nostalgia, con goce, va- tica,apesar de haber ganado un importante premio
SantiaRo, septiembre de 1996 21
literario en esa é p a . LA qué abibuye este silencio, y genuflexos, sino por el senderillo de cabras mon- Chile?
este rechazo de una novela con un tema tan real, teses, de zorros,vulpeja y lobos que, ellos solos y “Bueno,en lo ya babMo,quees bastante,aunque
dramático y todo el tiempo acrual? el salvaje pastor y el fugado contrabandistafrecuen- no suticiente, hemos usted y yo sosiayado el tema,
“F‘uede haber varias explicaciones o motivacie tan. Estoy solo, es verdad, pero una soledad no edi- tambiénhemoscontadoalgunos~eresyanécdo-
nes. Podemos, si le parece, acercarnos a eiias por ficada por mí sino edificada paciente y obstinada- tas. En el mundo del arte litemio ha habido Cnticos
orden. Desde luego mi estilo, que no es convencio- mente por mi invisible torturador y carcelero,el OM>, ycríticos,wsupuesto.~Algunosgrandes,generosos,
nal, Precepcivamente aceptable, anárquico y desco- el que dicta lo que escribo. Por lo demás, no me seííaladoresde [Link] que descubrió y lanzó al
yuntado, estilo sin estilo, estilo añrmadcx por nega- quejo. Si hubiera pasado mi vi& soilozando,ciaman- f d á a b l e Wait Whibnan, muy conocido,gran es-
ción. Un estilo que nace no sólo de las palabras y su do mi soledaden un grito y en un pañuelode náufia- critor, por lo demás. El que situó a Dostoyeswky en
distribución y posición en el papel o su disposición go, no habría escrito lo que heescrito, habría trans- la cumbre en que ya é1 estaba, algo confdencial y
currido toda la jornada de ia tímido el gran epiléptico. En Chilemismo, Gabriela
vida iiorando, estilizando mi Mistrai, tan íntima, tan pvinciana, tan a trasmano,
soledad,teatralizandomidra- cuando se d í a de sus sonetos de la muerte e ingre-
ma. Yo no soy así, disculpen. sabaalavidalohacíaconpasoágii,robusto,germa-
Ligeramente discípulode Si- nente, ya se iratara de analizar la vida y obra de José
, meón Estilita, amarrado a la Martío la poesía de su antiguo alumno de Temuco,
columna, toda la vida y toda el joven Neftaií Reyes Basoalto,aliasPablo Neru&
la eternidadamarradoa la co- Enfi-enmiaa los tres cantos mamiaíes,gozosos, dio-
lumna. No clamando ni sollo- nisíacos, temms, Gabriela los sitúa y califica de
zando. Más bien plácido y modo soberana, tratándolosde misticismo primario
muy orguiloso de ser capaz y elemental, y a su autor de místico de la materia.
de soportar tanto y tanto”. Apogeo del apio,estatuto del vino, entrada a la ma-
dera,la madera del apio,enh-adaal vino y a sus habi-
LOS MOTIVOS tantes tristes y húmedos, la rubia madera abrazada
DEL LOBO inconsolable a la verde madera del apio, los nervios
del apio, los cabellostemblorososdel apio. Sí, y tam-
i Y a eso se debe su poca bién entrar a la obra de arte con amor y no con odio,
vigencia como novelista? no con envidia, no con resentimiento, no tropezar
“A eso y otros motivos. con el apio, en el charco de vino, en los ojos del
Los motivos del lobo. En bonacho, en íos ojos del vino, en los ojos suaves y
Chile, al menos. sosegados de la madera. Entrar a todas esas sustan-
Siempre, fatal e inexora- cias nutritivas y cómplices con amor, con sabiduría,
blemente,la historiadel mun- con Unción, golpeándonos los labios con un ángel.
do y del arte ofrece multitud Alone,el crítico de seudónimo confesional y keudia-
de ejemplos,que no voy a an- no, aquel ser incompleto, a quien Pablo de Rokha
tologizar ahora. Si tía te des- retratara sin pieáad y con cruefdad como ‘picaflor
- - o amenazas con desra-
tacas, sin pico’, aqueIantigUoreporterentrevistador de eo-
m e , junto con tu inicjai mo- regios de monjas, el autor de la novela más mala,
vimiento, nace la sombra, la inerme,inme y vaga publicadaen chile, ‘Lasombra
hierba mala, la maraña, la inquieta’,podía permirirseel lujo y la desvergüenza
musaraña del envidioso. Si de calificarsea sí mismo como el Sainte-Beuve chi-
LA últimafoto en el papel de la memoria para formularUM historia eres envidiado,estás hecho,estás perfectopara viajar leno. Sainte-Beuve era un canalla, un corrompido,
de Carlos real y no inventada, un asesinato cobarde, inmiseri- al futuro. Si no valieras no te envidiarían. La envidia un personaje escapado de la gaiería de aventureros
Droguett en corde y colectivo,como si no ocurrieraen este mun- es una musa enferma. La envidia corroe al envidioso de la comedia humana, pero tenía miento. Escribió
vida, el pasodo do sino en el otro, en el purgatorio, en el infierno, y preserva al envidiado. Eso es matemático y fatai, crónicas muy valiosas y profundas analizando a
13 de julio, en insertomás en la pesadilla que en el sueño. Alguien como que no hay dios. Por lo demás, como en todo B h c exactamente, a [Link] canalla con ta-
Berna,con sus
nietos Rebeca, dijo, o pretendió decirlo,que yo no hacía literatura el arte, donde hay artistas de primer, segundo,tercer le+ Alone era un canalla sin talento. una antología
Carlosy sino antilitermra, que temas tan reales y concretos, grado, escalonados en los escalones provisoriosdel [Link]
Francisco (que el de Salvador Aliende, por ejemplo, o el de 60estu- mercado, hay envidias de primer grado, de segundo, [Link],[Link]
se tapa la cara). diantes,muchachosde pfesión estudiantes,que te- de tercero. Un pobre diablo de fracasado escritor, insistir. Pm no es el único, t a m p el último. La
Al día siguiente mas tan bnitales e inmediatos como esos, política- no puede ser un envidioso de primer grado, sino un críticaliteraríaes un mal [Link] de se-
el gran escritor mente y socialmentetan bárbaros,tan bestiales,tan pobre diablode envidioso de segundo o tercer @o. gundo grado. La segun& providencia. No se puede
chileno sufii& inmundos, tan cínicos, yo los envolvía y o W a en Recuerdo con alguna pasividad una circunstancia. hacer críticas sin el i i i , el lienzo, la melodía que
el accidente una nebuiosa intemporal y onírica, más adecuada Hablábamos del poco nulo éxito de mi novela ‘Se- criiicar. Pero no hay que ser un fracasado. No se
en el musw para temas y argumentosdeplena imaginación,fan- senta muerros en la escalera’.Es increíble, pero es puede ser al mismo tiempo virgen y [Link],
de Meirimen.
íásticos, de cienciaficción,para emplearuna etiqueta verdad Lo juro por el perro. ¿Sabe de dónde nacie- pues, de mencionar a Ignacio Valente, el conocido
más en boga queexacta Si yo estuvieraen condicio- ron los comentariosacerbosy malintencionadosque ~jodeimiiarOdecocina,cacofónicopoetasinsesos
nes de expiicar o desvelar y desenredartodaesa apa- mereciera la publicación de esa novela? Exacta y y sin sexo. En plena euforia de las matanzas geopo-
rente inconsecuenciade mi trabajo literano, no sé matemáticamentede la sede de la editorial que había líricasde la JuntaMilitar, se le veíapasarse,noncha-
qué trabajo de ellos, de Hénxies o del Enano, po- lanzado y premiado el libro, mercado y oficina de iante y crepuscular, en las veredas fronteras al anti-
drían ~irlosestudiososáelalenguadahablada,don Carlos George Nascimento, cónsul de Portugai guo edificio del Congreso Nacionai, ausente y ro-
balbuceada, pergeñada, -da, declamadaen en Chile. No voy a decirquién escribíaesos párrafos manticoideel lindoprecioso,recién peinado y soba-
el desiertoabarrotadode ecos, los teúricosde la teo- plácidos y ácidos, mita a la vista y no era, por su- do por la mamá, exhibiéndoseel exhi’bicionista,rum-
ría,los sociólogosy sicólogosdel idioma, los mecá- puesto, el gentil y condecoradoCónsul, pero sí voy bo al diariode la calle Compafííadondedebía entre-
nicos de un mecanismo invisible pero evidente. Yo a decir quién los patrocinaba y publicaba. ¿Dequé gar el último delicado adobe de su cabeza versalles-
escribo así y no de otro modo. tal vez conozco el se me acusaba y estigmatizaba? jDe haber escrito ca, si no versaica, una lista y nomenclatura de los
por qué, no el cómo. Mi estilo no es del montón, una novela que nada tenía que ver con la reaíidad artistas y escritores que habían viajado a la Cuba
aunque sea un estilo amontonado,pero, contraria- chilena y sus expresiones más definitorias y genui- revolucionaria de Fidel y del Che. Pen,careció de
mente a lo que pudiera sospecharse o dictaminarse nas! ¡Un tema real, mentiroso, humoso, salido de la un nadamentecasuaí y def~tmio olvido,no incluyó
por los popes y sacehm de la sobeama y aurorai vida chilena! Poco faltó para que se me acusara de en su lista delatoraa quien escribe estas líneas. Des-
claridad, no es estilo buscado por mí, nadamás que haber inventado una matanza de estudiantesy obre- tino fami y repetido. Si usted es un don nadie, un
encontrado. ros quejamás existió. ¡Sesenta muertosen la escalera hcasado,si es además un estado intersexual, ni chi-
Bastante trabajo he tenido durante medio siglo que no era del color del partido del señor Volodia cha ni limonada,un medio ser, un cuarto de ser apa-
para escarbar en el fondo de mí mismo las monedas Teitelboim! ¡No sigamos con más náuseas!”. mtementehumano, una tajalita de humanidad, vaya
de oro o de mezclilla que voy a gastar en el corto o Estos accidentesde la circulación espiritual nos y corraa okcer sus Sennciosde Crítico literario don-
iargo viaje, para elegir un cómodo o difícil camino. iieva. sin que apenas lo sospechemos. al tema de la de ya sabe, ahí mismo,a la misma hoja que vilipen-
Nacimarcado,apesiado,vomiiadoporelcaminoreal crítica literaria. Usted mismo ha escrito artículos djara a Salvadar Ailende antes y después de su ase-
de banqueros y feligreses. Yo no voy por la avenida de crítica literaria, en Chile, en Cuba, en Califor- sinato”.
central y oficial,por la gran vía de los ceremoniosos nia. ¿Qué opina de la crítica literaria en sí y en (COntuucará)

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