Signos de cáncer de mama y prevención
Signos de cáncer de mama y prevención
SÍNTOMAS
Entre los signos y síntomas del cáncer de mama se pueden incluir los siguientes:
Un bulto o engrosamiento en la mama que se siente diferente del tejido que
la rodea.
Cambio de tamaño, forma o aspecto de una mama.
Cambios en la piel que se encuentra sobre la mama, como formación de
hoyuelos.
La inversión reciente del pezón
Descamación, desprendimiento de la piel, formación de costras y pelado del
área pigmentada de la piel que rodea el pezón (areola) o la piel de la mama
Enrojecimiento o pequeños orificios en la piel que se encuentra sobre tu
mama, como la piel de una naranja.
CAUSAS
FACTORES DE RIESGO
Un factor de riesgo para cáncer de mama es cualquier cosa que hace más
probable tener cáncer de mama. Pero tener un factor de riesgo para cáncer de
mama, o incluso varios, no significa que necesariamente vayas a tenerlo. Muchas
mujeres que desarrollan cáncer de mama no presentan ningún factor de riesgo
conocido, excepto ser mujer.
Los factores que se asocian con un aumento del riesgo de cáncer de mama
incluyen:
PREVENCIÓN:
Reducción del riesgo de cáncer
de mama para mujeres con un
riesgo promedio
Hacer cambios en tu vida diaria puede ayudarte a reducir tu riesgo de cáncer de
mama. Intenta lo siguiente:
Consulta con tu médico sobre los análisis para detección del cáncer de
mama.
Familiarízate con tus pechos durante un autoexamen para tomar conciencia
sobre las mamas.
Tener conciencia de las mamas no puede prevenir el cáncer de mama, pero
puede ayudarte a entender mejor los cambios normales por los que pasan
tus mamas e identificar cualquier signo y síntoma inusual.
Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Limita la cantidad de alcohol
que consumes a un trago por día, si decides beber.
Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Ten como meta hacer
30 minutos de ejercicios casi todos los días de la semana. Si no has hecho
ejercicio últimamente, pregúntale a tu médico si está bien empezar, y
comienza lentamente.
Limita la terapia con hormonas posmenopausia. La terapia hormonal
combinada puede aumentar el riesgo del cáncer de mama. Habla con el
médico acerca de los riesgos y beneficios de la terapia hormonal.
Para reducir el riesgo de cáncer de mama, usa la menor dosis posible de
terapia hormonal durante el período más corto posible.
Mantén un peso saludable. Si tu peso es saludable, procura mantenerlo.
Si necesitas perder peso, pregúntale a tu médico acerca de estrategias
saludables para lograrlo. Reduce la cantidad de calorías que consumes a
diario y aumenta lentamente la cantidad de actividad física.
Opta por una dieta saludable. Las mujeres que siguen una dieta
mediterránea complementada con aceite de oliva extra virgen y frutos secos
mixtos quizás tengan un riesgo reducido para cáncer de mama. La dieta
mediterránea está enfocada en alimentos basados en plantas, como frutas
y verduras, cereales integrales, legumbres, y frutos secos. Las personas
que siguen la dieta mediterránea eligen grasas saludables, como el aceite
de oliva, en lugar de mantequilla, y pescado en lugar de carnes rojas.
Reducción del riesgo de cáncer de mama en las mujeres con alto riesgo
Si el médico evaluó tus antecedentes familiares y determinó que presentas otros
factores, como una enfermedad mamaria precancerosa, que aumentan tu riesgo
de tener cáncer de mama, puedes hablar sobre las opciones para reducir el
riesgo, entre ellas, las siguientes:
Medicamentos preventivos (quimioprofilaxis). Los medicamentos inhibidores
del estrógeno, como los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno y
los inhibidores de la aromatasa, reducen el riesgo de cáncer de mama en las
mujeres que presentan un riesgo alto de contraer la enfermedad.
Estos medicamentos conllevan un riesgo de causar efectos secundarios, de modo
que los médicos los reservan para las mujeres con un riesgo muy alto de tener
cáncer de mama. Habla con tu médico sobre los beneficios y los riesgos.
Cirugía preventiva. Las mujeres con un riesgo muy alto de tener cáncer de mama
pueden optar por la extirpación quirúrgica de sus mamas sanas (mastectomía
profiláctica). También, por la extirpación de sus ovarios sanos (ooforectomía
profiláctica) para reducir el riesgo de tener cáncer de mama y de ovario.
Angiosarcoma
El angiosarcoma es
un tipo de cáncer poco frecuente que se forma en el revestimiento de los vasos
sanguíneos y los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos, que son parte del sistema
inmunitario, recolectan bacterias, virus y productos de desecho del cuerpo y los
eliminan.
SÍNTOMAS
Los signos y síntomas del angiosarcoma pueden variar según el lugar donde
aparece el cáncer.
Angiosarcoma que afecta a la piel
Lo más frecuente es que el angiosarcoma se produzca en la piel de la
cabeza y el cuello, en particular en el cuero cabelludo.
Estos son algunos de los signos y síntomas de esta forma de angiosarcoma:
Un área de piel levantada y morada que parece un moretón
Una lesión similar a un moretón que crece con el tiempo
Una lesión que puede sangrar cuando te rascas o golpeas
Hinchazón en la piel circundante
Angiosarcoma que afecta los órganos: Cuando el angiosarcoma afecta órganos
como el hígado o el corazón, a menudo causa dolor. Otros síntomas dependen de
la ubicación del angiosarcoma.
CAUSAS
No se sabe con certeza qué causa la mayoría de los angiosarcomas, pero se han
identificado factores que pueden aumentar el riesgo de padecer esta enfermedad.
Los médicos saben que algo provoca un error (mutación) en el código genético de
una célula del revestimiento de los vasos sanguíneos o linfáticos.
La mutación le ordena a la célula que crezca rápidamente, lo que produce más
células anormales. Estas células anormales continúan viviendo cuando otras
células morirían.
El resultado es una acumulación de células anormales que crecen desde el vaso
sanguíneo o linfático afectado. Con el tiempo, las células pueden dividirse y
propagarse (hacer metástasis) a otras regiones del cuerpo.
FACTORES DE RIESGO
Los factores que pueden aumentar tu riesgo de padecer angiosarcoma
comprenden:
DIAGNÓSTICO
Las pruebas y procedimientos que se utilizan para diagnosticar el angiosarcoma
comprenden:
Exploración física.
Extracción de una muestra de tejido para analizar (biopsia). El médico
extraerá una muestra del tejido sospechoso para someterlo a un análisis de
laboratorio.
Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas de diagnóstico por
imágenes le pueden dar al médico una idea de la extensión del cáncer. Las
pruebas pueden comprender una resonancia magnética, una tomografía
computarizada y una tomografía por emisión de positrones. Las pruebas
que debas realizarte dependerán de tu situación específica.
TRATAMIENTO
El mejor tratamiento del angiosarcoma dependerá de la ubicación del cáncer, su
tamaño y si se ha extendido a otras partes del cuerpo.
SÍNTOMAS
Los signos y síntomas del cáncer de mama recurrente varían según el lugar donde
regrese el cáncer.
Recurrencia local
En la recurrencia local, el cáncer vuelve a aparecer en la misma zona donde había
aparecido por primera vez.
Si te realizaron una lumpectomía, el cáncer podría volver a aparecer en el tejido
mamario restante. Si te realizaron una mastectomía, el cáncer podría volver a
aparecer en el tejido que recubre la pared torácica o en la piel.
Recurrencia regional
La recurrencia del cáncer mamario regional significa que el cáncer ha regresado
en los ganglios linfáticos cercanos.
Recurrencia distante
La recurrencia distante (metastásica) significa que el cáncer se ha desplazado a
partes alejadas del cuerpo, generalmente los huesos, el hígado y los pulmones.
Los signos y síntomas incluyen los siguientes:
Dolor persistente y que empeora, como el dolor de pecho, espalda o cadera
Tos continua
Dificultad para respirar
Pérdida del apetito
Pérdida de peso sin proponérselo
Dolores de cabeza intensos
Convulsiones
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO
Las opciones de tratamiento dependerán de varios factores, como el alcance de la
enfermedad, la expresión de receptores hormonales, el tipo de tratamiento que
recibiste la primera vez y tu estado de salud en general.
Descripción general
SÍNTOMAS
El cáncer de mama inflamatorio no suele formar bultos, como ocurre con otras
formas de cáncer mamario. En cambio, estos son los signos y síntomas del cáncer
mamario inflamatorio:
Cambio rápido en la apariencia de una mama, en el transcurso de varias
semanas
Engrosamiento, pesadez o agrandamiento visible de una mama
Cambios de color en los que la mama toma una apariencia enrojecida,
violácea, rosa o con moretones.
Temperatura inusual en la mama afectada
Hoyuelos o rugosidades en la piel de la mama afectada, similar a la piel de
una naranja
Sensibilidad o dolor
Ganglios linfáticos agrandados debajo de los brazos, sobre o debajo de la
clavícula
Aplanamiento o hundimiento del pezón
CAUSAS
FACTORES DE RIESGO
Los factores que aumentan el riesgo de tener cáncer mamario inflamatorio son los
siguientes:
Ser mujer. Las mujeres son más propensas que los hombres a tener
cáncer mamario inflamatorio, pero los hombres también pueden tenerlo.
Ser joven. El cáncer mamario inflamatorio se diagnostica con mayor
frecuencia en personas de entre 40 y 50 años.
Ser afroamericana. Las mujeres afroamericanas corren un mayor riesgo
de tener cáncer mamario inflamatorio que las mujeres blancas.
Tener obesidad. Las personas que tienen obesidad corren un mayor riesgo
de tener cáncer mamario inflamatorio que las personas que tienen un peso
normal.
DIAGNÓSTICO
Exploración física. El médico examina la mama para buscar
enrojecimiento y otros signos del cáncer mamario inflamatorio.
Pruebas por imágenes. Es posible que el médico te recomiende una
radiografía de mama (mamografía) o una ecografía de mama para buscar
signos de cáncer en la mama, como engrosamiento de la piel. En ciertas
situaciones se pueden recomendar pruebas adicionales de diagnóstico por
imágenes, como una resonancia magnética.
Extracción de una muestra de tejido para análisis. Una biopsia es un
procedimiento para extraer una muestra pequeña del tejido mamario
sospechoso a fin de analizarla. El tejido se analiza en un laboratorio para
buscar signos de cáncer. Una biopsia de piel también puede ser útil, y
puede efectuarse al mismo tiempo que una biopsia de mama.
Determinación de la extensión del cáncer: Es posible que sea necesario
realizar otras pruebas para determinar si el cáncer se ha propagado a los
ganglios linfáticos o a otras áreas del [Link] pruebas pueden
incluir tomografías computarizadas, tomografías por emisión de positrones
(PET) y grammagrafías óseas.
El médico utiliza la información de estas pruebas para asignarle un estadio
a tu cáncer. El estadio del cáncer se indica en números romanos. Debido a
que el cáncer mamario inflamatorio es agresivo y crece rápidamente, los
estadios suelen ir de III a IV, y el estadio más alto indica que el cáncer se
ha propagado a otras zonas del cuerpo.
TRATAMIENTO
El tratamiento del cáncer mamario inflamatorio comienza con la quimioterapia. Si
el cáncer no se ha diseminado a otras áreas del cuerpo, el tratamiento continúa
con cirugía y radioterapia. Si el cáncer se ha diseminado a otras áreas del cuerpo,
el médico puede recomendar otros tratamientos farmacológicos además de la
quimioterapia para retrasar su crecimiento.
Quimioterapia
En la quimioterapia se utilizan medicamentos para destruir las células de rápida
proliferación, como las células cancerosas. Puedes recibir medicamentos de
quimioterapia a través de una vena (por vía intravenosa), en forma de pastillas o
de ambas formas.
La quimioterapia se usa antes de la cirugía del cáncer mamario inflamatorio. Este
tratamiento prequirúrgico, llamado terapia neoadyuvante, tiene el objetivo de
reducir el tamaño del cáncer antes de la operación y aumentar la posibilidad de
que la cirugía sea exitosa.
Si presentas un alto riesgo de que el cáncer que tienes vuelva a desarrollarse o se
disemine a otra parte del cuerpo, el médico puede recomendarte quimioterapia
adicional después de que finalices otros tratamientos para disminuir la posibilidad
de que esto suceda.
Cirugía: Después de la quimioterapia, es posible que te operen para
extirpar la mama afectada y algunos de los ganglios linfáticos cercanos. La
operación suele incluir:
Cirugía para extirpar la mama (mastectomía). Una mastectomía total
incluye la extirpación de todo el tejido mamario: los lóbulos, los conductos,
el tejido graso y algo de piel, incluso el pezón y la areola.
Cirugía para extirpar los ganglios linfáticos cercanos. El cirujano
extirpará los ganglios linfáticos bajo el brazo y cerca de la mama afectada
(disección axilar).
Radioterapia: La radioterapia utiliza haces de energía de alta potencia,
como los rayos X o los protones, para destruir las células cancerosas. La
radioterapia generalmente se realiza con una máquina de gran tamaño que
dirige los haces de energía hacia tu cuerpo (radiación con haz externo). En
el caso del cáncer mamario inflamatorio, se utiliza la radioterapia después
de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que pueda haber
quedado. La radiación se dirige al pecho, la axila y el hombro.
Terapia dirigida: Los tratamientos farmacológicos dirigidos atacan
anormalidades específicas que se encuentran dentro de las células
cancerosas. Por ejemplo, varios medicamentos de terapia dirigida se
centran en una proteína que algunas células de cáncer mamario producen
en exceso, llamada receptor del factor de crecimiento epidérmico humano 2
(HER2). La proteína ayuda a las células de cáncer mamario a crecer y
sobrevivir. Al dirigirse a las células que producen demasiado HER2, los
medicamentos pueden dañar las células cancerosas y evitar las células
[Link] las células inflamatorias de cáncer mamario dan positivo en la
prueba de HER2, se recomienda la combinación de una terapia dirigida con
su tratamiento inicial de quimioterapia. Después de la cirugía, la terapia
dirigida puede combinarse con la terapia hormonal.
En el caso del cáncer que se propaga a otras partes del cuerpo, se dispone
de medicamentos de terapia dirigida que se centran en otras anomalías
dentro de las células cancerosas. Se pueden analizar tus células
cancerosas para ver qué terapias dirigidas podrían ser útiles para ti.
Terapia hormonal La terapia hormonal, cuya denominación más apropiada
podría ser "terapia de bloqueo hormonal", generalmente se utiliza para
tratar cánceres mamarios que crecen usando las hormonas. "cánceres de
receptor de estrógeno positivo" (RE positivo) y "de receptor de
progesterona positivo" (RP positivo). La terapia hormonal se puede utilizar
después de una cirugía u otros tratamientos para disminuir la posibilidad de
que el cáncer regrese. Si el cáncer ya se ha extendido, la terapia hormonal
puede encogerlo o controlarlo.
Entre los tratamientos que se pueden realizar en la terapia hormonal se
incluyen los siguientes:
Medicamentos que impiden que las hormonas se adhieran a las células
cancerosas (moduladores selectivos de los receptores de estrógeno)
Medicamentos que impiden que el cuerpo produzca estrógeno después de
la menopausia (inhibidores de la aromatasa)
Cirugía o medicamentos para detener la producción hormonal en los
ovarios
Inmunoterapia
En la inmunoterapia, se utiliza tu sistema inmunitario para combatir el cáncer. El
sistema inmunitario que lucha contra las enfermedades de tu cuerpo puede no
atacar el cáncer porque las células cancerosas producen proteínas que las ayudan
a esconderse de las células del sistema inmunitario. La inmunoterapia funciona
porque interfiere en ese proceso.
La inmunoterapia puede ser una opción si el cáncer se extendió a otras partes del
cuerpo y es triple negativo, lo que significa que las células cancerosas no tienen
receptores de estrógeno, progesterona ni HER2. El médico podría pedirte que te
hagas análisis para ver si es posible que las células cancerosas respondan a la
inmunoterapia.
Cuidados paliativos (atención compasiva)
Los cuidados paliativos consisten en atención médica especializada que se centra
en proporcionar alivio del dolor y de otros síntomas de una enfermedad grave. Los
especialistas en cuidados paliativos trabajan contigo, tu familia y tus otros médicos
para proporcionar un nivel de apoyo adicional que complemente tu atención
continua. Puedes recibir cuidados paliativos mientras te sometes a otros
tratamientos agresivos, como una cirugía, quimioterapia o radioterapia.
Cuando los cuidados paliativos se usan junto con todos los otros tratamientos que
correspondan, las personas que tienen cáncer pueden sentirse mejor y vivir más
tiempo.
Los cuidados paliativos provienen de un equipo de médicos, personal de
enfermería y otros profesionales especialmente capacitados. Los equipos de
cuidados paliativos buscan mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer
y la de sus familias. Esta forma de atención se ofrece junto con los tratamientos
curativos o de otro tipo que puedas estar recibiendo.
SÍNTOMAS
Un bulto o engrosamiento sin dolor en el tejido mamario
Cambios en la piel que cubre la mama, tales como hoyuelos, arrugas,
enrojecimiento o descamación
Cambios en el pezón, como enrojecimiento o descamación, o un pezón que
empieza a hundirse
Secreción del pezón
CAUSAS
No se sabe con exactitud qué causa el cáncer mamario en los hombres.
Los médicos saben que el cáncer mamario en los hombres sucede cuando
algunas células de la mama se dividen con mayor rapidez que las células sanas.
La acumulación de células forma un tumor que puede diseminarse (metástasis) a
los tejidos cercanos, a los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo.
Dónde comienza el cáncer mamario en hombres
Todos nacemos con una pequeña cantidad de tejido mamario. El tejido mamario
consta de glándulas que producen leche (lóbulos), conductos que llevan la leche
hacia los pezones, y grasa.
Durante la pubertad, las mujeres desarrollan más tejido mamario, y los hombres
no. Debido a que los hombres nacen con una pequeña cantidad de tejido
mamario, pueden tener cáncer mamario.
Entre los tipos de cáncer mamario diagnosticados en hombres se incluyen los
siguientes:
Cáncer que comienza en los conductos mamarios (carcinoma
ductal). Casi todos los casos de cáncer mamario masculino son de
carcinoma ductal.
Cáncer que comienza en las glándulas productoras de leche
(carcinoma lobular). Este tipo es poco frecuente en hombres porque
tienen pocos lóbulos en el tejido mamario.
Otros tipos de cáncer. Otros tipos de cáncer mamario menos frecuentes
que pueden ocurrir en hombres incluyen enfermedad de Paget del pezón y
cáncer mamario inflamatorio.
Genes heredados que aumentan el riesgo de cáncer mamario
Algunos hombres heredan genes anormales (mutados) de sus padres que
aumentan el riesgo de desarrollar cáncer mamario. Las mutaciones en uno de
varios genes, en especial en un gen llamado BRCA2, aumentan el riesgo de
desarrollar cáncer mamario y cáncer de próstata.
Factores de riesgo
Edad avanzada. El riesgo de tener cáncer de mama aumenta con la edad.
El cáncer de mama masculino se diagnostica con mayor frecuencia en los
hombres después de los 60 años.
Exposición al estrógeno. Si tomas medicamentos relacionados con el
estrógeno, como los usados en la terapia hormonal para el cáncer de
próstata, corres un mayor riesgo de padecer cáncer de mama.
Antecedentes familiares de cáncer de mama. Si tienes un familiar
cercano con cáncer de mama, tienes mayor probabilidad de desarrollar la
enfermedad.
Síndrome de Klinefelter. Este síndrome genético ocurre cuando un niño
nace con más de una copia del cromosoma X. El síndrome de Klinefelter
provoca el desarrollo anormal de los testículos. Como resultado, los
hombres con este síndrome producen menores niveles de ciertas hormonas
masculinas (andrógenos) y más hormonas femeninas (estrógenos).
Enfermedad hepática. Ciertas enfermedades, como la cirrosis hepática,
pueden reducir las hormonas masculinas e incrementar las hormonas
femeninas, lo que aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama.
Obesidad. La obesidad está relacionada con los niveles elevados de
estrógeno en el cuerpo, lo que incrementa el riesgo de padecer cáncer de
mama masculino.
Enfermedad o cirugía testicular. Tener los testículos inflamados (orquitis)
o haber tenido una cirugía para extirpar un testículo (orquiectomía) pueden
incrementar el riesgo de padecer cáncer de mama masculino.
DIAGNÓSTICO
Diagnóstico del cáncer mamario masculino
Tu médico puede llevar a cabo una serie de pruebas y procedimientos de
diagnóstico, como estos:
Examen clínico de mama.
Pruebas de imagen. Las pruebas de imagen crean imágenes del tejido
mamario que les permiten a los médicos identificar áreas anormales. Estos
estudios pueden incluir una radiografía de mama (mamografía) o una
ecografía, que usa ondas sonoras para crear imágenes.
Extirpación de una muestra de células de mama para realizar pruebas
(biopsia). Una biopsia es la única manera definitiva de realizar un
diagnóstico de cáncer mamario. Durante una biopsia, tu médico usa un
dispositivo especializado con una aguja guiado por rayos X u otra prueba
de imagen para extraer un núcleo de tejido del área sospechosa.
Determinación de la extensión del cáncer
Gammagrafía ósea
Exploración por tomografía computarizada (TC)
Tomografía por emisión de positrones (TEP)
Cirugía
La meta de la cirugía es extirpar el tumor y el tejido mamario circundante. El
procedimiento implica:
Extirpar todo el tejido mamario (mastectomía). El cirujano extirpa todo el tejido
mamario, incluidos el pezón y la areola.
Extirpar algunos ganglios linfáticos para hacer análisis (biopsia de ganglio
linfático centinela). El médico identifica los ganglios linfáticos que probablemente
sean el primer lugar al que se propagarían las células cancerosas. Esos ganglios
linfáticos se extirpan y se analizan. Si no se encuentran células cancerosas,
existen muchas posibilidades de que el cáncer mamario no se haya propagado
fuera del tejido mamario. Si se detecta cáncer, se extirpan más ganglios linfáticos
para su análisis.
Radioterapia
La radioterapia utiliza haces de alta energía, como rayos X y protones, para
destruir las células cancerosas. En el cáncer mamario masculino, se puede usar
radioterapia después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que
haya quedado en la mama, los músculos pectorales o la axila.
Durante la radioterapia, la radiación proviene de una máquina grande que se
mueve alrededor del cuerpo y dirige los haces de energía a puntos precisos en el
pecho.
Terapia hormonal
La mayoría de los hombres que padecen cáncer mamario masculino tiene tumores
que dependen de las hormonas para crecer (son sensibles a las hormonas). Si tu
cáncer es sensible a las hormonas.
La terapia hormonal para el cáncer mamario masculino generalmente incluye el
medicamento tamoxifeno. Otros medicamentos de terapia hormonal que se utilizan
en las mujeres con cáncer mamario no han demostrado ser eficaces para los
hombres.
Quimioterapia
En la quimioterapia se utilizan medicamentos para destruir las células cancerosas.
Estos medicamentos se pueden administrar en una vena del brazo (por vía
intravenosa), en forma de píldora o mediante ambos métodos.
El médico podría recomendar quimioterapia después de la cirugía para destruir
cualquier célula cancerosa que podría haberse propagado fuera del pecho. La
quimioterapia también puede ser una opción para los hombres que padecen
cáncer mamario avanzado.
DIAGNÓSTICO:
Diagnóstico por imágenes de mama
Biopsia de mama
estereotáctica
Biopsia por
punción con aguja
gruesa
El carcinoma ductal in situ (CDIS) por lo general se descubre durante una
mamografía que se utiliza para la detección de cáncer de mama. Si tu mamografía
muestra zonas sospechosas como manchas blancas brillantes
(microcalcificaciones) que están agrupadas y tienen formas y tamaños irregulares,
es probable que el radiólogo te recomiende un diagnóstico por imágenes de mama
adicional.
Es posible que te sometas a una mamografía diagnóstica, que toma imágenes con
mayor aumento de más ángulos. Esta prueba evalúa las dos mamas y toma una
imagen más cercana a las microcalcificaciones para determinar si son motivo de
preocupación.
Si la zona de preocupación requiere otra evaluación, el próximo paso puede ser
una ecografía y una biopsia de mama.
Extracción de muestras de tejido mamario para análisis
Durante una biopsia por punción con aguja gruesa, el radiólogo o cirujano usa una
aguja hueca para extraer muestras de tejido del área sospechosa, en ocasiones
con la guía de una ecografía (biopsia de mama guiada con ecografía) o con
radiografía (biopsia de mama estereotáctica). Las muestras de tejido se envían a
un laboratorio para analizarlas.
En un laboratorio, un médico especializado en el análisis de sangre y de tejidos
corporales (patólogo) examinará las muestras para determinar si hay células
anormales presentes y, de ser así, qué tan agresivas parecen ser.
TRATAMIENTO
Nodulectomía
Radioterapia
El tratamiento del carcinoma ductal in situ tiene una alta probabilidad de éxito: la
mayoría de las veces se extrae el tumor y se previene la reaparición.
En la mayoría de los casos, las opciones de tratamiento para el carcinoma ductal
in situ incluyen las siguientes:
Cirugía de conservación de la mama
(tumorectomía) y radioterapia
Cirugía de extirpación de
mama (mastectomía)
En algunos casos, las opciones de
tratamiento pueden incluir lo
siguiente:
Tumorectomía sola
Tumorectomía y terapia hormonal
Participar en un ensayo clínico que
compara el control minucioso con la
cirugía
Cirugía
Si tienes diagnóstico de carcinoma ductal in situ, una de las primeras decisiones
que tendrás que tomar es sobre tratar este trastorno mediante tumorectomía o
mastectomía.
Tumorectomía. La tumorectomía se usa para extraer el área del carcinoma
ductal in situ y un margen de tejido sano que lo rodee. También se conoce
como biopsia quirúrgica o incisión local amplia. El procedimiento te permite
conservar la mayor cantidad de tejido mamario posible y, según la cantidad
de tejido extirpado, suele eliminar la necesidad de una reconstrucción
mamaria. La investigación indica que las mujeres que atraviesan una
tumorectomía tienen un riesgo apenas mayor de recurrencia que aquellas
que atraviesan una mastectomía; sin embargo, las tasas de supervivencia
entre ambos grupos son muy similares. Si tienes otros trastornos de salud
graves, quizás debas considerar otras opciones, como la tumorectomía
junto a la terapia hormonal, la tumorectomía sola o ningún tratamiento.
Mastectomía. La mastectomía es una cirugía en la que se extirpa todo el
tejido de la mama. Se puede realizar la reconstrucción mamaria para
restaurar el aspecto de las mamas en ese mismo momento o en un
procedimiento posterior, según tus preferencias.
La mayoría de las mujeres que presentan carcinoma ductal in situ son candidatas
para la tumorectomía. Sin embargo, se recomienda la mastectomía en los
siguientes casos:
Si el área del carcinoma ductal in situ es extensa. Si el área es extensa
en relación con el tamaño de la mama, la tumorectomía quizás no genere
resultados cosméticos aceptables.
Existe más de un área con carcinoma ductal in situ (enfermedad
multifocal o multicéntrica). Es difícil extraer varias zonas de carcinoma
ductal in situ con una tumorectomía. Esto es particularmente cierto si el
carcinoma ductal in situ se halla en distintas secciones (o cuadrantes) de la
mama.
Las muestras de tejido extraídas en la biopsia revelan células
anormales en el espécimen de tejido o cerca de sus bordes
(márgenes). Puede existir más carcinoma ductal in situ de lo que se
pensaba originalmente, lo cual significa que la tumorectomía quizás no sea
adecuada para extraer todas las áreas que presentan CDIS. Quizás se
deba extirpar más tejido, lo que haría necesaria la mastectomía para
eliminar todo el tejido mamario si el área afectada por el carcinoma ductal in
situ es extensa en relación con el tamaño de la mama.
No eres candidata para recibir radioterapia. La radioterapia se suele
administrar después de una tumorectomía. Es posible que no seas
candidata si recibes el diagnóstico durante el primer trimestre del
embarazo, si has recibido radioterapia anteriormente en el pecho o la mama
o si padeces un trastorno que te hace más sensible a los efectos
secundarios de la radioterapia, como el lupus sistémico eritematoso.
Si prefieres una mastectomía en lugar de una tumorectomía. Por
ejemplo, quizás no quieras someterte a una tumorectomía si no quieres
radioterapia. Ya que el carcinoma ductal in situ no es invasivo, la cirugía no
suele incluir la extirpación de los ganglios linfáticos que están debajo del
brazo. La posibilidad de hallar cáncer en los ganglios linfáticos es
extremadamente pequeña. Si el tejido obtenido durante la cirugía genera
sospecha de que células anormales pueden haberse diseminado fuera del
conducto mamario o si te haces una mastectomía, se puede realizar una
biopsia de ganglio linfático centinela o la extirpación de algunos ganglios
linfáticos como parte de la cirugía.
Radioterapia
La radioterapia utiliza haces de alta energía, como los haces de rayos X o de
protones, para matar las células anormales. La radioterapia que se realiza
después de la lumpectomía disminuye las posibilidades de que reaparezca el
carcinoma ductal in situ (recurrencia) o de que se transforme en un cáncer
invasivo.
Con mayor frecuencia, la radiación proviene de una máquina que se mueve
alrededor de tu cuerpo y que apunta de manera precisa los haces de radiación
hacia puntos de tu cuerpo (radiación con haces externos). En menos casos, la
radiación viene de un dispositivo que se ubica temporalmente dentro del tejido
mamario (braquiterapia).
La radiación se emplea de forma común luego de la lumpectomía. Sin embargo,
quizás no sea necesaria si presentas solamente un área pequeña de carcinoma
ductal in situ que se considera de grado menor y se eliminó por completo con la
cirugía.
Terapia hormonal
La terapia hormonal se utiliza para impedir que las hormonas lleguen a las células
cancerosas y solo es efectivo contra los cánceres que se desarrollan en respuesta
a las hormonas (cáncer de mama con receptor hormonal positivo).
La terapia hormonal no es un tratamiento para el carcinoma ductal in situ por sí
solo, pero se puede considerar una terapia adicional (adyuvante) administrada
después de la cirugía o radioterapia con el fin de disminuir las posibilidades de que
se forme, en el futuro, el DCIS o padecer un cáncer de mama invasivo en
cualquiera de las mamas.
El medicamento tamoxifeno bloquea la actividad del estrógeno (hormona que
alimenta algunas células del cáncer de mama y favorece el crecimiento tumoral)
para reducir el riesgo de tener cáncer de mama invasivo. Se puede utilizar por un
máximo de cinco años en las mujeres que no han tenido la menopausia
(premenopáusicas) y en aquellas que sí (posmenopáusicas).
Las mujeres posmenopáusicas también pueden considerar la terapia hormonal
con medicamentos denominados “inhibidores de aromatasa”. Estos
medicamentos, que se pueden utilizar por un máximo de cinco años, se encargan
de reducir la cantidad de estrógeno que se produce en el cuerpo.
Si decides someterte a una mastectomía, habrá menos motivos para realizar una
terapia hormonal.
Con una mastectomía, el riesgo de tener un cáncer de mama invasivo o carcinoma
ductal in situ recurrente en la pequeña cantidad de tejido mamario remanente es
muy bajo. De producirse un beneficio a partir de la terapia hormonal, este se
observará solo en la otra mama.
Analiza con el médico las ventajas y las desventajas de la terapia hormonal.
SÍNTOMAS
El carcinoma lobulillar in situ no causa signos ni síntomas. Más bien, el médico
podría descubrir que tienes carcinoma lobulillar in situ por accidente; por ejemplo,
después de una biopsia para evaluar un nódulo mamario o una zona anormal que
se detectaron en una mamografía.
CAUSAS
Anatomía de la mama
No queda claro cuál es la causa del carcinoma lobulillar localizado. El carcinoma
lobulillar localizado comienza cuando las células en una glándula productora de
leche (lobulillo) de una mama presentan mutaciones genéticas que hacen que las
células tengan un aspecto anormal. Las células anormales permanecen en el
lobulillo y no se expanden al tejido mamario circundante ni lo invaden.
Si en una biopsia de mama se detecta un carcinoma lobulillar localizado, no
significa que tengas cáncer. Sin embargo, tener un carcinoma lobulillar
localizado aumenta el riesgo de sufrir cáncer mamario e incrementa las
probabilidades de padecer cáncer de mama invasivo.
Se cree que el riesgo de sufrir cáncer mamario en mujeres a las que se les
diagnosticó carcinoma lobulillar localizado es de aproximadamente un 20 por
ciento. En otras palabras, de cada 100 mujeres a las que se les
diagnostica carcinoma lobulillar localizado, a 20 se les diagnosticará cáncer
mamario y a 80 no se les diagnosticará cáncer de mama. Se cree que el riesgo de
padecer cáncer mamario para las mujeres en general es del 12 por ciento. En
otras palabras, de cada 100 mujeres en la población general, a 12 se les
diagnosticará cáncer mamario.
Tu riesgo individual de sufrir cáncer mamario se basa en muchos factores. Habla
con tu médico para comprender mejor tu riesgo individual de sufrir cáncer
mamario.
DIAGNÓSTICO
El carcinoma lobulillar in situ puede presentarse en una o las dos mamas, pero
generalmente no es visible en una mamografía. El diagnóstico de esta afección es
usualmente producto de un hallazgo casual cuando se hace una biopsia para
evaluar otra zona de la mama que genera preocupación.
Los tipos de biopsia mamaria que pueden hacerse comprenden:
Biopsia por punción con aguja gruesa. Un radiólogo o un cirujano utiliza
una aguja delgada y hueca para extraer varias muestras diminutas de
tejido. A menudo se utilizan técnicas por imágenes, como la ecografía o la
resonancia magnética para ayudar a orientar la aguja utilizada en la biopsia
por punción con aguja gruesa.
Biopsia quirúrgica. Un cirujano puede realizar una operación para extraer
las células sospechosas y examinarlas.
TRATAMIENTO
Hay tres enfoques principales para abordar el tratamiento:
Observación cuidadosa
Medicamento para reducir el riesgo de padecer cáncer (tratamiento
preventivo)
Cirugía
Observación
Si te diagnosticaron carcinoma lobulillar in situ, el médico puede recomendar que
te realices exámenes más frecuentes para controlar atentamente las mamas en
busca de signos de cáncer. Esto puede incluir lo siguiente:
Autoexámenes de mama mensuales para familiarizarte con las mamas y
descubrir en ellas cualquier cambio inusual
Exámenes de mama anuales con un proveedor de atención médica
Mamografías de detección anuales
Otras técnicas de diagnóstico por imágenes, como la resonancia
magnética o las imágenes moleculares de las mamas, especialmente si
tienes otros factores de riesgo de cáncer mamario, como fuertes
antecedentes familiares de dicha enfermedad
Terapia preventiva
La terapia preventiva (quimioprevención) implica tomar un medicamento para
reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario.
Las opciones de la terapia preventiva incluyen:
Medicamentos que impiden que las hormonas se unan a las células
cancerosas. Los medicamentos moduladores selectivos del receptor de
estrógeno bloquean los receptores de estrógeno en las células mamarias
para que el estrógeno no pueda unirse a estos receptores. Esto ayuda a
reducir o prevenir el desarrollo y el crecimiento de los diferentes tipos de
cáncer mamario. El tamoxifeno es un modulador selectivo del receptor de
estrógeno aprobado para reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario en
mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas. El raloxifeno (Evista) está
aprobado para las mujeres posmenopáusicas con el fin de reducir el riesgo
de sufrir cáncer mamario y también para prevenir y tratar la osteoporosis.
Medicamentos que impiden que el organismo produzca estrógeno
después de la menopausia. Los inhibidores de la aromatasa son una
clase de medicamentos que reducen la cantidad de estrógeno producido en
el cuerpo, lo cual hace que las células del cáncer mamario no reciban las
hormonas que necesitan para crecer y desarrollarse. Los inhibidores de
aromatasa anastrozol (Arimidex) y exemestano (Aromasin) son otra opción
para reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario en las mujeres
posmenopáusicas. Los estudios han descubierto que estos medicamentos
pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer mamario en mujeres con un alto
riesgo, pero no están aprobados para ese uso por la Administración de
Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).
CIRUGÍA
En ciertas situaciones, se puede recomendar una cirugía. Por ejemplo, esto ocurre
con frecuencia en un tipo específico de carcinoma lobulillar in situ llamado
carcinoma lobulillar in situ pleomórfico. Se cree que este tipo presenta un mayor
riesgo de cáncer mamario que el tipo clásico más común.
El carcinoma lobulillar in situ pleomórfico se detecta con una mamografía. Si el
análisis de la biopsia confirma que tienes este tipo de carcinoma, el médico
recomendará que te sometas a una cirugía. Otras opciones son una operación en
la que se extirpa el área del carcinoma lobulillar in situ pleomórfico (lumpectomía)
o una en la que se extirpa todo el tejido de la mama (mastectomía). Para
determinar qué tratamiento es el adecuado, el médico considera cuánto tejido
afectó el carcinoma lobulillar in situ pleomórfico, la extensión de las anomalías
detectadas en la mamografía, si tienes considerables antecedentes familiares de
cáncer y tu edad.
Otra opción para tratar el carcinoma lobulillar in situ es la mastectomía preventiva
(profiláctica). En esta cirugía se extirpan ambas mamas (no solo la mama con
el carcinoma lobulillar in situ) para reducir el riesgo de padecer cáncer mamario
invasivo. Para obtener de la cirugía el mejor beneficio de protección posible, se
extirpan ambas mamas, ya que el carcinoma lobulillar in situ aumenta el riesgo de
padecer cáncer mamario en cualquiera de ellas. Esta quizás sea una buena
opción si tienes otros factores de riesgo de cáncer mamario, como mutación
genética heredada que aumenta el riesgo o fuertes antecedentes familiares de la
enfermedad.
SÍNTOMAS
En las primeras etapas, el carcinoma lobulillar invasivo puede no presentar signos
y síntomas. A medida que crece, el carcinoma lobulillar invasivo puede causar:
Una zona de engrosamiento en parte de la mama
Una nueva zona de inflamación o hinchazón en la mama
Un cambio en la textura o apariencia de la piel de la mama, como hoyuelos
o engrosamiento
Un pezón que se encuentre invertido por primera vez.
A diferencia de otros tipos de cáncer de mama, el carcinoma lobulillar
invasivo no suele manifestarse con bultos firmes o distintivos.
CAUSAS
No se sabe con exactitud qué causa el carcinoma lobulillar invasivo.
Los médicos saben que el carcinoma lobulillar invasivo comienza cuando se
producen mutaciones en el ADN de las células en una o más glándulas que
producen leche. Estas mutaciones provocan la incapacidad de controlar el
crecimiento celular, lo que hace que las células se dividan y multipliquen con
rapidez. Según la agresividad del tipo de cáncer, las células cancerosas pueden
propagarse a otras partes del cuerpo.
Las células del carcinoma lobulillar tienden a invadir el tejido mamario al
diseminarse de forma diferente, en lugar de formar un bulto firme. La zona
afectada puede sentirse diferente respecto del tejido mamario que la rodea, más
densa y rellena, aunque es improbable que se sienta como un bulto.
FACTORES DE RIESGO
Entre los factores que pueden aumentar los riesgos de tener carcinoma lobulillar
invasivo se encuentran los siguientes:
Ser de sexo femenino. Si bien los hombres también pueden desarrollar
cáncer mamario, las mujeres tienen más probabilidades de tenerlo.
Edad avanzada. El riesgo de tener cáncer mamario aumenta con la edad.
Las mujeres con carcinoma lobulillar invasivo tienden a ser mayores que las
mujeres con diagnóstico de otros tipos de cáncer mamario.
Carcinoma lobulillar in situ. Si te han diagnosticado carcinoma lobulillar in
situ (las células anormales están confinadas dentro de los lóbulos
mamarios), el riesgo de tener cáncer invasivo en cualquiera de los senos
aumenta. El carcinoma lobulillar in situ no es cáncer, pero es una señal de
mayor riesgo de desarrollar cualquier tipo de cáncer mamario.
Terapia hormonal para la posmenopausia. Está demostrado que el uso
de las hormonas femeninas estrógeno y progesterona durante la
menopausia y después de esta aumenta el riesgo de tener carcinoma
lobulillar invasivo.
Síndromes genéticos cancerosos heredados. Las mujeres que tienen
una enfermedad hereditaria poco común llamada "síndrome de cáncer
gástrico difuso hereditario" presentan un riesgo mayor de desarrollar cáncer
de estómago (gástrico) y carcinoma lobulillar invasivo. Las mujeres con
ciertos genes heredados pueden presentar un mayor riesgo de tener cáncer
de mama y de ovario.
PREVENCIÓN
Para reducir el riesgo de cáncer de mama, considera intentar lo siguiente:
Analiza con el médico los beneficios y los riesgos de la terapia
hormonal para la menopausia. La terapia de combinación hormonal
puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama. Algunas mujeres
experimentan signos y síntomas molestos durante la menopausia y, para
ellas, el mayor riesgo de cáncer de mama puede ser aceptable a fin de
aliviar los signos y síntomas de la menopausia. Para reducir el riesgo de
cáncer de mama, consume la menor dosis posible de terapia hormonal
durante el menor tiempo.
Si bebes alcohol, que sea con moderación. Si bebes alcohol, que sea
con moderación. Para los adultos sanos, esto significa que las mujeres de
todas las edades y los hombres mayores de 65 años pueden beber hasta
una copa por día, y los hombres de 65 años o menores pueden beber hasta
dos copas por día.
Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Ten como objetivo
realizar al menos 30 minutos de actividad física la mayoría de los días de la
semana. Si últimamente no has estado activa, consulta con tu médico si
está de acuerdo con que te ejercites y comienza despacio.
Mantén un peso saludable. Si tienes un peso actual saludable, mantenlo.
Si necesitas bajar de peso, pregúntale a tu médico sobre estrategias
saludables para perder peso. Reduce la cantidad de calorías que consumes
por día y, poco a poco, aumenta la cantidad de actividad física que realizas.
Ten como objetivo perder lentamente alrededor de 450 g o 900 g (1 lb o
2 lb) por semana.
Si tienes antecedentes familiares de cáncer de mama o crees que puede
tener un mayor riesgo de padecer cáncer de mama, habla con tu proveedor
de atención médica. Los medicamentos preventivos, la cirugía y los
exámenes de detección más frecuentes pueden ser opciones para aquellas
mujeres con un alto riesgo de padecer cáncer de mama.
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO
Las opciones de tratamiento para el carcinoma lobular invasivo dependen de la
agresividad del cáncer, su estadio, tu salud general y tus preferencias. El
tratamiento habitualmente consiste en cirugía y terapia adicional (adyuvante), que
puede incluir quimioterapia, radiación y terapia hormonal.
Cirugía
La cirugía de carcinoma lobulillar invasivo consiste en:
La extracción del cáncer y una pequeña porción de tejido sano. Este
procedimiento, denominado tumorectomía (escisión local amplia), te
permite conservar la mayor parte del tejido mamario. El cirujano extirpa el
tumor en sí y un margen del tejido normal circundante para asegurarse de
eliminar todo el cáncer que pueda extraerse. Si los tejidos situados
alrededor del tumor manifiestan la presencia de células cancerosas
(márgenes positivos), puede que necesites una cirugía adicional hasta que
se logren los márgenes negativos. En algunos casos, esto podría significar
la extirpación de todo el tejido mamario.
Extirpar todo el tejido mamario. La mastectomía es una cirugía en la que
se extirpa todo el tejido de la mama. Durante el procedimiento de
mastectomía total (simple), el cirujano extirpa todo el tejido de la mama: los
lóbulos, los conductos, el tejido graso y una porción de piel que incluye el
pezón y la areola. En otros tipos de mastectomía se mantiene la piel y el
pezón en su lugar y son opciones que se evalúan de acuerdo a tu situación
específica.
Biopsia de ganglio linfático centinela. Con el fin de determinar si el
cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos a las mamas, el
cirujano identifica algunos de los primeros ganglios linfáticos que reciben el
drenaje linfático del cáncer. Estos ganglios linfáticos se extraen y se
analizan para detectar células cancerosas mamarias (biopsia de ganglios
centinelas). Si no se encuentra cáncer, hay pocas posibilidades de
encontrar cáncer en cualquiera de los ganglios linfáticos remanentes y no
es necesario extirpar ningún otro.
Disección de los ganglios linfáticos axilares. Si se hallan signos de
cáncer en los ganglios linfáticos centinelas, es posible que el cirujano
extirpe otros ganglios linfáticos en la axila (disección de los ganglios
linfáticos axilares). El hecho de determinar si el cáncer se ha diseminado a
los ganglios linfáticos resulta útil para escoger el mejor tratamiento, incluso
para decidir si se necesitará quimioterapia o radioterapia.
Terapia hormonal
La terapia hormonal, cuya denominación más apropiada podría ser “terapia de
bloqueo hormonal”, generalmente se utiliza para tratar cánceres de mama que son
sensibles a las hormonas. Los carcinomas lobulares más invasivos son positivos
para receptor hormonal, lo que significa que usan hormonas para crecer.
Para disminuir la probabilidad de que el cáncer regrese, se puede utilizar la terapia
hormonal antes o después de la cirugía u otros tratamientos. Si el cáncer ya se ha
extendido, la terapia hormonal puede encogerlo o controlarlo.
Entre los tratamientos que se pueden realizar en la terapia hormonal se incluyen
los siguientes:
Medicamentos que impiden que las hormonas se unan a las células
cancerosas (moduladores selectivos de los receptores de estrógenos)
Medicamentos que detienen la producción de estrógeno del cuerpo
después de la menopausia (inhibidores de aromatasa)
Cirugía o medicamentos para detener la producción hormonal en los
ovarios
Radioterapia
En la radioterapia, se utiliza energía de alta potencia, como rayos X y protones,
para destruir las células cancerosas.
Durante la radioterapia, te recuestas sobre una camilla mientras una máquina
grande se mueve a tu alrededor y dirige rayos de energía a puntos precisos de la
mama.
La radioterapia se puede recomendar después de una tumorectomía. También se
puede recomendar después de una mastectomía si tu cáncer era grande o
afectaba los ganglios linfáticos.
Quimioterapia
En la quimioterapia, se utilizan medicamentos para destruir las células
cancerosas. El tratamiento a menudo implica recibir dos o más medicamentos en
diferentes combinaciones.
La quimioterapia se puede administrar a través de una vena, en forma de pastillas
o de ambas formas.
La quimioterapia puede recomendarse después de la cirugía para destruir todas
las células restantes.
La quimioterapia también se puede usar antes de la cirugía para reducir un tumor
que es grande. Para las mujeres con tumores más grandes, la quimioterapia antes
de la cirugía permite que optes por una nodulectomía en lugar de una
mastectomía.
SÍNTOMAS
La enfermedad de Paget de la mama afecta el pezón y a menudo la piel (areola)
que lo rodea. Es fácil confundir los signos y síntomas de la enfermedad de Paget
de la mama con irritación de la piel (dermatitis) u otra afección de la piel no
cancerosa (benigna).
Los posibles síntomas de la enfermedad de Paget de la mama incluyen:
Piel escamosa o con escamas en el pezón
Piel dura o con costras o supuración que luce como un eccema en el
pezón, la areola o ambos
Picazón
Enrojecimiento
Sensación de hormigueo o ardor
Secreción sanguinolenta o de color amarillo pálido en el pezón
Pezón plano o hundido (invertido)
Bulto en la mama
Piel engrosada en la mama
Algunos de los signos y síntomas a menudo ocurren en una sola mama.
Por lo general, la enfermedad comienza en el pezón y puede extenderse a
la areola y otras partes de la mama.
Los cambios en la piel pueden aparecer y desaparecer al principio o
responder a un tratamiento tópico, lo que hacer parecer que la piel se está
recuperando. En promedio, los signos y síntomas ocurren durante varios
meses antes de que se llegue a un diagnóstico.
CAUSAS
Los médicos no conocen las causas de la enfermedad de Paget mamaria. La
teoría aceptada con mayor frecuencia es que la enfermedad surge por un cáncer
ductal preexistente en la mama. Las células cancerosas del tumor original luego
viajan a través de los conductos galactóferos (que transportan leche) hasta el
pezón y la piel que lo rodea. Otra teoría es que la enfermedad puede desarrollarse
de forma independiente en el pezón.
FACTORES DE RIESGO
Los factores de riesgo que afectan la probabilidad de desarrollar la enfermedad de
Paget de la mama son los mismos factores que afectan el riesgo de desarrollar
cualquier otro tipo de cáncer mamario.
Algunos factores que pueden hacerte más vulnerable al cáncer mamario incluyen:
Edad avanzada. El riesgo de padecer cáncer mamario aumenta con la
edad.
Antecedentes personales de afecciones de mama. Si has tenido una
biopsia de mama en la que se encontró un carcinoma lobulillar in situ o una
hiperplasia atípica de la mama, tienes un mayor riesgo de desarrollar
cáncer mamario.
Antecedentes personales de cáncer mamario. Si has tenido cáncer
mamario en un seno, tienes un alto riesgo de desarrollar cáncer en el otro
seno.
Antecedentes familiares de cáncer mamario. Si uno de tus padres,
hermanos o hijos fue diagnosticado con cáncer mamario, particularmente a
una edad joven, tu riesgo de cáncer mamario aumenta. Aun así, la mayoría
de las personas diagnosticadas con cáncer mamario no tienen
antecedentes familiares de la enfermedad.
Genes hereditarios que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer. Los
hijos pueden heredar de los padres ciertas mutaciones genéticas que
aumentan el riesgo de desarrollar cáncer mamario. Las mutaciones
genéticas más conocidas se denominan BRCA1 y BRCA2. Estos genes
pueden aumentar en gran medida tu riesgo de desarrollar cáncer mamario y
otros cánceres, pero no hacen que el cáncer sea inevitable.
Exposición a la radiación. Si recibiste tratamientos de radiación en el
pecho en la infancia o adolescencia, tu riesgo de desarrollar cáncer
mamario aumenta.
Obesidad. La obesidad aumenta tu riesgo de desarrollar cáncer mamario.
Inicio de tu periodo menstrual a una edad temprana. Tener tu periodo
por primera vez antes de los 12 años aumenta el riesgo de desarrollar
cáncer mamario.
Inicio de la menopausia a una edad avanzada. Si comenzaste la
menopausia a una edad avanzada, tienes más posibilidades de desarrollar
cáncer mamario.
Tener tu primer hijo a una edad avanzada. Si diste a luz a tu primer hijo
después de los 30 años, puedes tener un mayor riesgo de desarrollar
cáncer mamario.
Nunca haber estado embarazada. Si nunca estuviste embarazada, el
riesgo de desarrollar cáncer mamario puede aumentar.
Terapia hormonal posmenopáusica. Los medicamentos de terapia
hormonal que combinan estrógeno y progesterona para tratar los signos y
síntomas de la menopausia pueden aumentar el riesgo de desarrollar
cáncer mamario. El riesgo disminuye cuando interrumpes la administración
de estos medicamentos.
Consumir alcohol. Beber alcohol aumenta tu riesgo de desarrollar cáncer
mamario.
DIAGNÓSTICO
TERAPIA ADYUVANTE
Después de tu operación, el médico puede recomendar un tratamiento más
(terapia adyuvante) con fármacos contra el cáncer (quimioterapia), radioterapia o
terapia hormonal para prevenir la recurrencia del cáncer mamario.
Tu tratamiento específico dependerá de la extensión del cáncer y si el cáncer da
un resultado positivo de ciertas características, como tener receptores de
estrógeno o de progesterona.