0% encontró este documento útil (1 voto)
70 vistas24 páginas

Baudrillard. La Violencia Del Mundo

Cargado por

Moi Romero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (1 voto)
70 vistas24 páginas

Baudrillard. La Violencia Del Mundo

Cargado por

Moi Romero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Jean

Baudrillard/
Edgar Morin

La violencia
del mundo

J..J.IJIJt flr
www.paidos.com
ISBN 84-493-1517-4

PaldósAsterisco' 9
................"'·····························································
Jean Baudrillard y Edgar Morin
¿Cómo interpretar, tras los primeros comentarios La violencia del mundo
formulados bajo el impacto, los acontecimientos
del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York?
¿Cuál es el significado de esta espectacular
manifestación del terrorismo en suelo americano?
Jean Baudrillard y Edgar Morin, en estas dos
conferencias pronunciadas en el Institut du monde arabe,
recontextualizan el acontecimiento en el paisaje actual
de la «globalización».
Para Baudrillard, la arquitectura arrogante
de las Torres Gemelas no es ajena a su destrucción
y al derrumbamiento simbólico de un mundo consagrado
al poder económico y al liberalismo triunfante.
Edgar Morin, en un texto puntuado por los grandes
temas de su reflexión, rememora las condiciones históricas
que posibilitaron las acciones terroristas y apela a una
toma de conciencia global para inventar un futuro distinto.
Dos intervenciones esenciales para comprender
el sentido del terrorismo contemporáneo y el estado
de un mundo donde puede nacer esta violencia absoluta.
Edgar Morin es autor de libros como El cine
o el hombre imaginario y Los siete saberes necesarios
para la educación delfuturo, ambos publicados por Paidós.
Título original: La uiolence du monde
cado en francés, en 2003, por tditions du Félin / Institut du Monde Arabe, Sumario
:�:::

Traducción de Caries Roche

Cubierta de Mario Eskenazi

A propósito de la violencia
del mundo, Maati Kabbal 9
La violencia de lo mundial,
Jean Baudrillard 11
Prólogo a la intervención
de Edgar Morin,
Francois L'Yvonnet 45
En el corazón de la crisis
Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares planetaria, Edgar Morin 51
del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total Debate con Edgar Morin 83
o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos
la reprografia y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares
de ella mediante alquiler o préstamo públicos.

e 2003 E:ditions du Félln / Institut du Monde Arabe


e 2004 de la traducción, Caries Roche
C 2004 de todas las ediciones en España
Ediciones Paidós fbérica, S.A.,
Mariano Cubí, 92 . 08021 Barcelona
http://www.paidos.com

ISBN: 84-493-1517-4
Depósito legal: B. J.639/2004

Impreso en Grafiques 92, S.A.


Avda. Can Sucarrats, 91 - 08191 Rubí (Barcelona)

Impreso en España • Printed in Spain

A propósito de la violencia
del mundo

* Distanciarse de los sentimientos


de odio y contra-odio, de la dicoto­
mía entre el bien y el mal, generado­
res de amalgamas y reducciones, comprender la
lógica y la estética del letal juego especular en­
tre el «yo» y el «otro», interrogar a la globalidad
de la violencia consustancial a nuestro mundo
caído en desgracia ... Tales son, entre muchas
otras, las preguntas que quisimos plantear sin
tapujos, con firmeza y singularidad, en los Jue­
ves del IMA, acompañados por Jean Baudrillard
y Edgar Morin, tras los siniestros atentados del
11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Sus reflexiones en torno a esa hecatombe
contrastan, cada una a su modo, con aquella,
9
.........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin

La violencia de lo mundial
tan sumaria como reductora, de los pseudoes­ Jean Baudrillard'
pecialistas o de los autoproclamados pensado­
res sobre el islam, el islamismo y «la cuestión
terrorista».
Los textos de Jean Baudrillard y Edgar Mo­
rin nos invitan a reflexionar y a asomarnos a la
arqueología de lo arcaico, a descifrar sus resi­
duos inconscientes así como los territorios di­
fusos y fértiles situados más allá de naciones y
fronteras. Y en este sentido, su pensamiento no
es coyuntural, sino temporal y complejo, diná­
mico y global.

MAATI KABBAL1

l. Nacido en 1929, sociólogo inclasificable y filósofo intem­


pestivo de originales actitudes, durante mucho tiempo profe­
sor de la Universidad París-X Nanterre, Jean Baudrillard es uno
de los intelectuales franceses más conocidos en el extranjero.
Desde la aparición de su primer libro, Le Systeme des objets, en
1968 (trad. cast.: El sistema de los objetos, México, Siglo XXI, 1969),
l. Periodista y escritor, organizador de los Jueves del Institut ha sido autor de una abundante obra, principalmente publicada
du monde arabe. en francés por Éditions Galilée. (N. del e.)

10

........................................................................

* El tema es la violencia de lo mun­


dial, los acontecimientos del 11 de
septiembre, pero yo comenzaré por
las Torres Gemelas y su arquitectura, porque los
atentados del 11 de septiembre también atañen a
la arquitectura. Ha sido destruido uno de los edi­
ficios más prestigiosos de Nueva York, y con ello
se ha golpeado a una cierta arquitectura así co­
mo a todo un sistema de valores occidentales y a
un orden del mundo. Nada tiene de superfluo,
pues, empezar con un análisis histórico y arqui­
tectónico de las Torres Gemelas para entender el
significado simbólico de su destrucción.
Y en primer lugar, ¿por qué las Torres Ge­
melas?
13
........................................................................
Jean Baudril.lard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

¿Por qué dos torres en el World Trade Center? cación del signo pone verdadero fin a aquello
Todos los grandes rascacielos de Manhattan que designa.
se habían limitado a enfrentarse en una verti­ Existe una fascinación particular en esta re­
calidad competitiva, cuyo resultado era un pa­ duplicación. Por altas que sean, las dos torres
norama arquitectónico a imagen del sistema significan pese a todo una detención de la verti­
capitalista, una jungla piramidal cuya célebre calidad. No son de la misma raza que los demás
imagen se perfilaba cuando se llegaba por mar. rascacielos, culminan en el reflejo exacto la una
Esta imagen se modificó en 1973 con la cons­ de la otra. Los rascacielos de Rockefeller Center
trucción del WTC. La efigie del sistema pasó todavía reflejan sus fachadas de cristal y de ace­
del obelisco y la pirámide a la tarjeta perfora­ ro en una especularidad ilimitada de la ciudad.
da y el gráfico estadístico, y este grafismo ar­ Las torres, en cambio, no tienen fachada, no tie­
quitectónico ya no encarna a un sistema com­ nen rostro. Al mismo tiempo que la retórica de
petitivo, sino digital y contable, en el que la la verticalidad, desaparece la retórica del espejo.
competencia ha desaparecido en beneficio de Queda sólo una suerte de caja negra, una serie
las redes y el monopolio. Perfecto paralele­ cerrada en la cifra dos, como si la arquitectura,
pípedo de 400 metros de altura, sobre una base a imagen del sistema, sólo emanara ya de la clo­
cuadrada, vasos comunicantes perfectamente nación o de un código genético inmutable.
equilibrados y ciegos -se dice que el terroris­ Así pues, Nueva York es la única ciudad del
mo es ciego, pero las torres también lo eran-, mundo que resigue, a lo largo de toda su histo­
monolitos, que no se abren al exterior y se ria, con prodigiosa fidelidad, la forma actual
someten a un acondicionamiento artificial. del sistema y todas sus peripecias. Habrá que
Que haya dos significa el fin de toda referencia suponer, pues, que el hundimiento de las torres
original. De haber sólo una, el monopolio no -evento único en la historia de las ciudades
se encarnaría a la perfección: sólo la redupli- modernas- prefigura una forma de culmi-
14 15

Jean Baudrillard y Edgar Morln


........................................................................
La violencia del mundo

nación dramática y, a la pos- La violencia de ción y repulsión, y, por ello, en algún lugar, un
tre, de desaparición de esta lo mundial pasa secreto deseo de verlos desaparecer. En el caso
forma de arquitectura y, a la también por de las Torres Gemelas, a eso se agrega un ele­
vez, del sistema mundial que la arquitectura mento particular: precisamente, su simetría
ella encarna. En su pura mo- y su gemelaridad. Sin duda, en esa clonación y
delización informática, bancaria, financiera, en esa perfecta simetría hay una cualidad esté­
contable y numérica, las torres eran en cierto tica, pero también una especie de crimen per­
modo su cerebro, y, golpeándolas, los terroristas fecto contra la forma, una tautología de la for­
han golpeado el cerebro, el centro neurálgico ma que puede acarrear, por una repercusión
del sistema. violenta, la tentación de romper esa simetría,
La violencia de lo mundial pasa también por de restituir una asimetría y, por lo tanto, una
la arquitectura y, por lo tanto, la oposición vio­ singularidad.
lenta a esta mundialización también pasa por la Su destrucción misma respetó la simetría de
destrucción de esa arquitectura. En términos de las torres: doble agresión con pocos minutos
drama colectivo, podría decirse que el horror, de intervalo. Suspense entre los dos impactos.
para las cuatro mil víctimas, de morir en esas Después del primero, todavía es posible creer en
torres es inseparable del horror de vivir en un accidente. Sólo el segundo impacto confirma
ellas, el horror de vivir y trabajar en esos sarcó­ el acto terrorista. Y en la caída de un Boeing en
fagos de hormigón y acero. Queens, un mes después, las televisiones queda­
Esos monstruos arquitectónicos, como el ron a la espera, en el aire (por lo menos en Fran­
centro Beaubourg, siempre han ejercido -al cia) durante más de cuatro horas, aguardando
igual que las formas extremas de la tecnología un eventual segundo impacto en directo. Como
moderna en general- una fascinación ambi­ no se produjo, jamás sabremos si se trató de un
gua, un sentimiento contradictorio de atrac- accidente o de un atentado.
16 17
Jean Baudrillard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

El hundimiento de las El hundimiento trucción fisica fue la causante del derrumba­


torres es el acontecimien- de las torres es miento simbólico. Pero, de hecho, nadie -ni
to simbólico capital. Ima- el acontecimiento siquiera los terroristas- contaba con la des­
ginen que no se hubieran simbólico capital trucción total de las torres. De modo que, en
hundido o que sólo lo hu- realidad, fue su derrumbamiento simbólico el
biera hecho una: el efecto no habría sido en mo­ causante de su derrumbamiento fisico, y no
do alguno el mismo. La prueba patente de la al revés.
fragilidad del poder mundial no habría sido Como si el poder que sostenía esas torres
la misma. Las torres, que eran el emblema de perdiera repentinamente toda su energía, toda
ese poder, lo siguen encarnando en su dramático su fuerza, como si ese poder arrogante cediese
final, que se asemeja a un suicidio . Viéndolas bruscamente bajo el efecto de un esfuerzo de­
caer por sí mismas, como por implosión, se masiado intenso: precisamente, el de querer
tenía la impresión de que se estaban suicidan­ siempre ser el único modelo del mundo.
do, en respuesta a los suicidios de los aviones Así pues, las torres, fatigadas de ser ese sím­
suicidas. bolo demasiado pesado de soportar, se derrum­
baron, esta vez fisicamente, del todo. Sus ner­
¿Las Torres Gemelas fueron destruidas o se de­ vios de acero se partieron, se desplomaron
rrumbaron? Me explico: las dos torres son al verticalmente, sin fuerzas, ante las estupefac­
mismo tiempo un objeto fisico, arquitectónico, tas miradas del mundo entero.
y un objeto simbólico (simbólico del poder fi­ El derrumbamiento simbólico se produjo,
nanciero y del liberalismo mundial). El objeto así pues, por una especie de complicidad impre­
arquitectónico fue destruido, pero el verdadero visible: como si el sistema entero, por su fragili­
objetivo, lo que se quería aniquilar, era el obje­ dad interna, participara en el juego de su propia
to simbólico. Quizás alguien piense que la des- liquidación, y por lo tanto en el juego del terro-

1a 19

Jean Baudrillard y Edgar Morin


........................................................................
La violencia del mundo

rismo. Es tan lógico como Incluso en su a la Casa Blanca al tiempo Sólo debería
inexorable que el aumento de fracaso, los que acertaban en las torres construirse
poder del poder exacerbe la terroristas más allá de sus objetivos. Al aquello que sea
voluntad de destruirlo. Pero tuvieron éxito fallar el blanco White House, digno de ser
hay más: en algún lugar, él al fallar el mostraron involuntariamen- destruido
mismo es cómplice de su pro- golpe a te que ése no era el blanco
pia destrucción. la Casa Blanca esencial, que el poder político no significaba
Las innumerables pelícu- en el fondo gran cosa, y que el poder estaba en
las de catástrofes son un testimonio de ese fan­ otra parte.
tasma, conjurado a través de la imagen y los En cuanto al problema de qué debería re­
efectos especiales. Pero la fascinación que ejer­ construirse en lugar de las torres, es irresolu­
cen es el signo de un paso al acto que siempre ble. Simplemente porque no cabe imaginar nada
anda cerca: la denegación de todo sistema, in­ equivalente que valga la pena destruir, que sea
cluyendo la denegación interna, tanto más inten­ digno de ser destruido. Valía la pena destruir
sa cuanto más se aproxima a la perfección y a la las Torres Gemelas: no puede decirse lo mismo
omnipotencia. de muchas obras arquitectónicas. La mayoría de
Se ha dicho: «El propio Dios no puede decla­ las cosas no son dignas de ser destruidas o sa­
rarse la guerra». Y bien, sí que puede. Occiden­ crificadas. Sólo las obras de prestigio merecen
te, en la posición de Dios (de omnipotencia divi­ serlo, porque es un honor.
na y de legitimidad moral absoluta), se vuelve Esta proposición no es tan paradójica como
suicida y se declara la guerra a sí mismo. parece, y plantea una cuestión fundamental a la
Podríamos ir más lejos y decir que, incluso arquitectura: sólo debería construirse aquello
en su fracaso, los terroristas tuvieron éxito que, por su excelencia, sea digno de ser destrui­
más allá de sus esperanzas, al fallar el golpe do. Hagan la lista en función de este interro-
20 21
Jean BaudriHard y Edgar Morin
""""""""""""""""""" ....." ........................................................
La violencia del mundo

gante radical, y verán qué sucede: no mucho re­ mente del acontecimiento Habitualmente, en
sistiría esta hipótesis extrema. y jamás podremos volver nuestro universo
Llegamos por este camino a la que debería a acercarnos a él, no más mediático, la
ser la cuestión fundamental de la arquitectura, que al Big Bang o al crimen imagen está ahí
y que los arquitectos nunca plantean: la de original. en lugar del
aquello que no es normal erigir ni construir. Así pues, a un aconte- acontecimiento
Debemos reservarle a esta empresa su carácter cimiento único le corres-
absolutamente anormal, insólito, problemáti­ ponde una reacción única, inmediata e inapela­
co, y cuya única excusa sería que aspira a bo­ ble. Una reacción que emplee en cierto modo la
rrarse y volverse invisible. energía potencial del acontecimiento, puesto
que cuanto le seguirá, guerra incluida, no será
Todo está en el primer instante. Todo se en­ más que una forma de dilución, de extenuación
cuentra conjugado de inmediato, en el choque progresiva. De ahí la dificultad de regresar in­
de los extremos. Y si eludimos ese momento de definidamente al comentario: sería un poco co­
estupor, de admiración -inmoral, es cierto, mo pedirle a los terroristas que repitieran su
pero que condensa, a través de la inmoralidad acto a cámara lenta, llave en mano y con ma­
de la imagen, la asombrosa intuición del acon­ nual de instrucciones.
tecimiento-, si rechazamos ese momento, per­ El acontecimiento está ahí en primer lugar. El
demos toda posibilidad de comprender. Si el acontecimiento y la imagen están ahí en primer
primer pensamiento es el de decir: esto es mons­ lugar, simultánea, inextricablemente. Aconteci­
truoso, esto es inaceptable, entonces toda la in­ miento-imagen. Imagen-acontecimiento. Habi­
tensidad, todo el impacto del acontecimiento tualmente, en nuestro universo mediático, la
se pierde en consideraciones políticas y mora­ imagen está ahí en lugar del acontecimiento.
les. Todos los discursos nos alejan irrevocable- Lo sustituye, y el consumo de la imagen agota
22 23

Jean Baudrillard y Edgar Morin


...........................................................................
La violencia del mundo

el acontecimiento por delegación. Esta visibili­ excepcional, hay sobrefusión de la realidad y de


dad de sustitución es la estrategia misma de la la ficción. No hay, pues, pérdida de realidad, si­
información, es decir, en realidad, la búsqueda no, por el contrario, un plus de realidad ligado a
de la ausencia de información por todos los me­ un plus de ficción, y en cierto modo estamos an­
dios. Del mismo modo que la guerra actual es la te un hecho simbólico total, al igual que Mauss
búsqueda de la ausencia de política por otros hablaba del hecho social total.
medios. En este estadio extremo, tanto la imagen co­
De modo que la guerra de Afganistán no es mo el acontecimiento se vuelven inimagina­
una guerra, pero lo que nos cuentan de ella los bles. Eso es, por otra parte, lo que todo el mundo
medios de comunicación tampoco es informa­ se dijo cuando vio derrumbarse las torres: ¡es
ción.Todo se iguala, el juego es igual. El hecho de inimaginable! Y, en efecto, no hay representa­
que no haya información compensa en cierto mo­ ción posible de este acontecimiento. Es irrepre­
do el hecho de que no haya guerra, en una especie sentable para todo discurso o interpretación,
de anulación mutua como aquella de la que habla sean éstos políticos, económicos o psicológicos.
Bertolt Brecht en sus «diálogos de exiliados». En tanto que acontecimiento puro, está más
Así pues, en el régimen normal de los me­ allá de todo eso. Y si no es representable, es que
dios la imagen sirve de refugio imaginario con­ no es real propiamente hablando: es, a la vez, no
tra el acontecimiento. Es una forma de evasión, real y más que real. En lugar de producir in­
de conjuro del acontecimiento. En este sentido, formación o generar una información llamada
es una violencia ejercida contra el aconteci­ «real», produce incertidumbre, una inmensa
miento. En el caso del WTC, en cambio, hay so­ incertidumbre, porque justamente rompe la
brefusión de los dos, del acontecimiento y de la sucesión lineal de los hechos «reales» y la su­
imagen, y la imagen misma deviene aconteci­ cesión lineal, ininterrumpida, de las imáge­
mental. Asimismo, en un acontecimiento tan nes. Incluso en mitad del tropel de aconteci-
24 25
........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

mientos insignificantes e imá­ Un incremento El hundimiento de las to­ Lo real


genes banales con que trata­ de violencia rres del WTC es inimagina­ se agrega
mos, significa una detención no basta para ble, pero eso no basta para a la imagen
brutal de la imagen, una de­ abrirnos convertirlo en un aconteci­ como una
tención violenta del mundo, a la realidad miento real. Un incremento prima de terror
una detención violenta en la de violencia no basta para
cadena de la información. abrirnos a la realidad. La realidad es un prin­
Al igual que no existe representación posi­ cipio, y ese principio es lo que se ha perdido.
ble, no existe propiamente hablando difusión Lo real y la ficción son inextricables, y la fasci­
de semejante acontecimiento. Es a la vez espec­ nación del atentado es en primer lugar la de la
tacular y clandestino. No hay difusión, sino una imagen: las consecuencias simultáneamente ju­
especie de difracción (como un fenómeno frac­ bilosas y catastróficas son en sí ampliamente
tal), de destilación, de silenciosa eficacia que imaginarias.
por supuesto todos tratan de diluir en los co­ En este caso, pues, lo real se agrega a la ima­
mentarios, que son como sus metástasis. gen como una prima de terror, como un estreme­
En el fondo, en tanto que acontecimiento cimiento más. No sólo es terrorífico, además es
puro, este acontecimiento ya ha desaparecido real. No es que la violencia de lo real esté ahí en
(¡como Bin LadE;m!). Su destino es desaparecer en primer lugar y se le agregue el estremecimiento
un inmenso trabajo político e ideológico de mis­ de la imagen, sino que la imagen está ahí en pri­
tificación, que de hecho es un trabajo de duelo. mer lugar y se le agrega el estremecimiento de
Es preciso borrarlo. Es preciso que todas las lo real. Algo así como una ficción de más, una
consecuencias sean borradas por el discurso. ficción que supera a la ficción. Ballard (siguien­
Es preciso regresar al curso normal de las cosas, do a Borges) hablaba de reinventar lo real, como
del cual la guerra forma parte. la última y más temible de las ficciones.
26 27

Jean Baudrillard y Edgar Morin


• ••••••••••••• ••• * •••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• .........................................................................
La violencia del mundo

Esta violencia terrorista no es, pues, un rebro­ acontecimiento, por su parte, en sentido propio,
te de realidad, ni tampoco de historia. Esta vio­ es del orden de la discontinuidad y la ruptura.
lencia terrorista no es «real». Es peor, en cierto En este sentido, todo acontecimiento digno de
sentido: es simbólica. La violencia en sí pue­ ese nombre es terrorista. Es una forma de paso
de ser perfectamente banal e inofensiva. Sólo la al acto simbólico y por ello es fuente de una fas­
violencia simbólica genera singularidad. Y en cinación singular. El equivalente de un atractor
ese acontecimiento singular, en esa película de extraño.
catástrofes en Manhattan, se conjugan al máxi­ Se ha dicho que los acontecimientos del 11
mo los dos elementos de fascinación de masas de septiembre constituían un retorno en toda
del siglo xx: la magia blanca del cine y la magia regla de lo real en un mundo devenido virtual,
negra del terrorismo; la luz blanca de la imagen con una especie de nostalgia por los viejos va­
y la luz negra del terrorismo. lores seculares de lo real y de la historia, aun­
En este sentido, el acontecimiento es siem­ que sea violenta, pero no se trata de eso. No se
pre primero e imprevisible. trata en absoluto de la irrupción de lo real, sino
Así, el de Nueva York fue muchas veces ima­ de lo simbólico, de la violencia simbólica des­
ginado como guión (El coloso en llamas . . . ) por crita por lo que yo denominaría el intercambio
Hollywood o por la CIA, pero nunca imaginado imposible de la muerte.
como posible. Se mantuvo, por lo tanto, total­
mente imprevisto. Los guiones virtuales son Existen diferentes hipótesis posibles sobre el
capaces de agotar todas las eventualidades, pe­ terrorismo, de la hipótesis cero a la que yo de­
ro nunca el acontecimiento en sí. Ahora bien, nominaría soberana. Salvo esta última, todas
reales o eventuales, la mayoría de las cosas no ellas tienden a atribuirle un sentido histórico,
constituyen acontecimiento. Son del orden de político, religioso, psicológico Y, de este modo, a
la continuidad de las causas y los efectos. El borrar su singularidad.
28 29
........................... ................................... .........
Jean Baudrillard y Edgar Morln
,.. ,..
La violencia del mundo

La hipótesis cero es que el acontecimiento tanto es la última tentativa de Esta tesis


terrorista no tiene una particular importan­ darle al terrorismo una espe- condena al
cia. Es insignificante, no hubiera debido exis­ cíe de causa objetiva y, por lo terrorismo
tir y, en el fondo, no existe. No es más que una tanto, de razón histórica. Pero a ser un gesto
peripecia accidental en el trayecto mundial ha­ si lo miramos con detenimien­ de impotencia
cia el bien y la felicidad. Coincide en este pun­ to, esta tesis basada en la de­
to con la visión teológica, según la cual el mal sesperación es, a su vez, desesperada. Condena
no es más que una ilusión. al terrorismo a ser un gesto de impotencia,
Segunda hipótesis: son locos suicidas, faná­ una confesión de impotencia que representa la
ticos de una causa pervertida, psicópatas asi­ miseria mundial sólo para dinamitarla en un
milables a serial killers y que deben ser elimi­ gesto definitivo.
nados como tales (ya vemos, por otra parte, la Por otro lado, si hubiera que encontrar una
suerte que han corrido en Guantánamo). Es la causa o una condición objetiva de posibili­
tesis más general de una manipulación de los dad del terrorismo, entonces la dominación
propios terroristas por parte de algún poder del resto del mundo sería, ciertamente, una de
maléfico, la tesis del complot. Esta tesis se pro­ ellas, pero también el sofisticado sometimiento
longa en la idea de que el terrorismo se limita­ -el nuestro- a una tecnología integral, al su­
ría a explotar el resentimiento y el odio de to­ perdesarrollo que hace de cada existencia
dos los pueblos oprimidos para justificar su individual un objeto de total indiferencia, e in­
violencia y su furia destructiva. Y la idea rea­ cluso de odio y contratransferencia. Y eso en
parece, si bien de forma inversa, en la tentati­ los países superdesarrollados. Puede darse
va de justificar el terrorismo como expresión ahí un rechazo de esa realidad virtual aplas­
real de la desesperación de los pueblos opri­ tante, de esa supremacía técnica y artificial,
midos de toda la tierra. Hipótesis máxima, en también vivida como dominación y secreta
30 31

································································· ·······
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

humillación. Todo lo cual El sistema sería imperio, como máquina infernal y movimiento
puede acarrear una denega- el cáncer y el perpetuo. El poder del mal como regenerador
ción violenta en forma de re- terrorismo del poder divino. Otra vez ahí, en el fondo, una
presalias, por así decir, fren- su metástasis proposición casi teológica. Se puede llegar al
te a ese exceso de realidad. extremo de imaginar que si el terrorismo no
En el fondo, tal vez la desesperación se encuen­ existiera, el sistema lo habría inventado, y ver
tre en los dos bandos. en los atentados de Nueva York, como se ha he­
También existe la posibilidad de reconocer cho, un golpe de la CIA. Dialéctica asimismo
en el terrorismo una forma de acción política y desesperada, pues equivale a suponer que nada
de afirmación de la voluntad propia, como un puede constituir acontecimiento contra el sis­
proyecto y una pretensión justificada de opo­ tema, que toda denegación y toda violencia es a
nerse al orden mundial. En tal caso, sin embar­ priori cómplice del curso de las cosas, del curso
go, se denuncia acto seguido su fracaso y la ma­ inexorable de la globalización. Es negar toda la
nipulación por parte del propio sistema. Es la singularidad, toda la violencia específica y el
versión, entre otros, de Arundati Roy, la escri­ momento mismo del acontecimiento. Es desca­
tora india que al denunciar ese poder mundial lificar no sólo las intenciones de los actores
denuncia simultáneamente al terrorismo co- . sino aquello que su acción pone en juego. Es
mo su hermano gemelo, gemelo diabólico del juzgar y devaluar la acción en función de su re­
sistema, donde el sistema sería el cáncer y el sultado, de sus así llamadas consecuencias
terrorismo su metástasis. objetivas, y nunca en sí misma, en su poder
Así pues, el terrorismo es visto esta vez como simbólico puro.
doble cómplice, como mecanismo de feedback, Podríamos, por otra parte, darle la vuelta a
fuerza de oposición prácticamente necesaria esta dialéctica y decir igualmente que el orden
en una dialéctica perversa que fundamenta al mundial es el que genera su propia denegación
32 33
....................................................................... .......
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo
••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• * * ••••• * ••• *•••••••••••••

y que este poder terrorista de denegación se paradój ico: si el Estado ¿Cuál es,
aprovecha de cualquier incremento en el poder existiera realmente, daría entonces, el
del sistema para ir creciendo a su vez en una al terrorismo un sentido mensaje secreto
suerte de persecución, una carrera contra reloj político. Como es obvio de los terroristas?
donde todo está aún por decidir. que éste no tiene ninguno
Si la pretensión del terrorismo era deses­ -sus consecuencias son entre nulas y utópi­
tabilizar el orden mundial o desestabilizar el cas-, esto prueba que el Estado no existe. Es
Estado, como se decía antes, entonces es absur­ un modo de ratificar el fin de lo político como
da. El orden mundial o el Estado son ya tan ine­ también el fin de la guerra, y su carácter irri­
xistentes, propiamente hablando, y fuente de sorio, del concepto de guerra, ampliamente
un tal desorden y de una tal desestabilización, superado hoy en día por un enfrentamiento
que de nada sirve querer incrementarlos. Se asimétrico.
corre incluso el riesgo de que, a través de este ¿Cuál es, entonces, el mensaje secreto de los
desorden suplementario, se acabe reforzando terroristas?
el orden y el control estatal, como estamos Hay una fábula de Nasreddin en la que le ve­
viendo hoy en la implantación de nuevas medi­ mos cruzar todos los días la frontera con unas
das de seguridad por todas partes. mulas cargadas de sacos. Cada vez lo registran,
registran los sacos, pero nunca encuentran na­
¿Podría ser éste el sueño de los terroristas? En da. Y Nasreddin sigue cruzando la frontera con
el fondo, ellos sueñan con un enemigo inmor­ sus mulas. Tiempo después, se le pregunta qué
tal, porque si éste deja de existir, resulta más podía estar pasando de contrabando. Y Nasred­
difícil destruirlo. Semejantes tautologías no se din responde: «Pasaba mulas . . . ».
inventan, pero el terrorismo es tautológico y su Del mismo modo se buscan toda clase de in­
conclusión constituye una suerte de silogismo terpretaciones al acto terrorista, en términos
34 35

Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo


............................................ * .................................. .

de religión, de martirio, de El mensaje En el caso del terrorismo, la hipótesis sobe­


venganza o de estrategia po­ secreto, rana es la que trata de pensarlo más allá de los
lítica. ¿Qué se esconde ahí? el intercambio actores y de la violencia espectacular, como
¿Cuál es el objetivo? ¿Cuál es imposible el surgimiento de un antagonismo radical en el
el verdadero objeto de contra­ de la muerte corazón mismo del proceso de globalización, de
bando? algo irreductible, en su singularidad, a esa rea­
El mensaje secreto es, simplemente, según lización integral, técnica y mental del mundo, a
parece, a través de eso que se nos muestra co­ esa evolución inexorable hacia un orden mun­
mo un suicidio, el intercambio imposible de la dial consumado, una consumación del mundo
muerte, el desafio al sistema mediante el don bajo el signo de un poder definitivo. Y eso tanto
simbólico de la muerte, en cierto modo el arma si vemos, en el terrorismo en todas sus formas,
absoluta. Y parece que las torres del WTC hayan un contrapoder vital enfrentado al poder de
comprendido el mensaje, repercutiéndolo en muerte del sistema -el de una globalización
una suerte de inteligencia inmediata, de inteli­ inapelable- como un poder de muerte, es decir,
gencia profunda y de complicidad con el mal. de división, de denegación, enfrentado a un po­
der positivo de reconciliación total, de un mun­
Más allá de todas estas hipótesis, no veo otra do totalmente soluble en el intercambio. Sería,
cosa que esa hipótesis soberana, que yo deno­ pues, un poder capaz de desafiar y poner en ja­
mino soberana en el sentido en que Nietzsche que a eso que yo llamaría la identificación total
hablaba de la hipótesis soberana del devenir. del mundo y que, por supuesto, aumenta en
(Está la hipótesis cero de la inercia, la hi­ violencia y virulencia a medida que el propio
pótesis mínima del cambio, la hipótesis máxi­ sistema aumenta en empuje y coherencia, has­
ma de la historia y la hipótesis soberana del ta un acontecimiento de ruptura como el de las
devenir.) Torres Gemelas, que por supuesto no resuelve
36 37
........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

en absoluto ese antagonismo, pero de golpe lo ta es que el propio sistema Ni el sistema ni


reviste de una dimensión simbólica. se suicide en respuesta al el poder escapan
La hipótesis soberana en el fondo dice que el desafío múltiple de la muer- a la obligación
terrorismo no tiene sentido ni objetivos y que te y el suicidio. Porque ni el simbólica
no se mide por sus consecuencias reales, políti­ sistema ni el poder escapan
cas o históricas. Y como no tiene sentido -en a la obligación simbólica: la de responder so pe­
el sentido en que nosotros lo entendemos-, na de perder el rostro.
constituye un acontecimiento en un mundo ca­ En este vertiginoso ciclo del intercambio im­
da vez más saturado de sentido, de finalidad y posible de la muerte, la del terrorista es un pun­
de eficacia. Tal es el espíritu del terrorismo, su to infinitesimal que, sin embargo, provoca una
estrategia implícita: jamás se podrá vencer al aspiración, un vacío, una convección gigantes­
sistema en términos de relación de fuerzas, ése ca. Alrededor de ese punto ínfimo, todo el siste­
es el imaginario eventualmente revolucionario ma -el de lo real y el del poder- se densifica, se
impuesto por el propio sistema, el cual sólo tetaniza, se repliega en sí mismo y se abisma en
sobrevive reconduciendo sin cesar a quienes su propia sobreeficacia. La táctica del modelo te­
lo atacan en el terreno de la realidad, que es pa­ rrorista consiste en provocar un exceso de reali­
ra siempre el suyo. Lo que hay que hacer es dad y hacer que el sistema se desplome bajo ese
desplazar la lucha a la esfera simbólica, donde exceso de realidad. Toda la irrisión de la situa­
la regla es la del desafío, la reversión, la escala­ ción y, al mismo tiempo, la violencia movilizada
da, de modo que a la muerte sólo se le pueda del poder se vuelven contra él, ya que los actos
responder con una muerte igual o superior. De­ terroristas son a la vez el espejo exorbitante de
safiar al sistema con un don al que no pueda su propia violencia y el modelo de una violencia
responder si no es con su propia muerte y su simbólica que le está vedada, la única violencia
propio derrumbamiento. La hipótesis terroris- que no puede ejercer: la de su propia muerte.
38 39

·········•············································· ······•··········
Jean BaudriJlard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

Por ese motivo todo el poder Lo que puede cambie por la verdad o por la realidad. Pero hay
visible no puede hacer nada surgir del otras singularidades, éstas sí violentas, y el te­
contra la muerte ínfima pero estallido rrorismo es una de ellas. Es una singularidad
simbólica de unos cuantos in­ del sistema porque pone en juego la muerte, que sin duda es
dividuos. mundial... la singularidad última, la singularidad radical.
Lo que puede surgir del esta- En el acontecimiento terrorista de Nueva York
llido del sistema mundial son, en este sentido, todo se juega en la muerte, no sólo por la irrup­
singularidades. Las singularidades, sin embar­ ción de la muerte en directo -en tiempo real en
go, no son ni positivas ni negativas. No son una las pantallas- que barre de un solo golpe todos
alternativa al orden mundial, están en otra es­ los simulacros de violencia y muerte que coti­
cala, no obedecen a un juicio de valor y, por lo dianamente nos son destilados en dosis homeo­
tanto, pueden ser lo mejor o lo peor: su único be­ páticas, sino también por la irrupción de una
neficio absoluto es el de romper el yugo de la to­ muerte mucho más que real, simbólica y sacri­
talidad. No se las puede federar en una acción ficial, es decir, el acontecimiento absoluto e ina­
histórica de conjunto. Son la desesperación de pelable.
todo pensamiento único y dominante, pero no
son un contrapensamiento único. Inventan su El terrorismo es el acto que restituye una sin­
propio juego y sus propias reglas del juego. Yo gularidad irreductible en el corazón de un sis­
diría que la singularidad es lo que es del orden tema de intercambio generalizado. Y todas las
del intercambio imposible. singularidades, ya sea al nivel de la especie, del
La singularidad no es forzosamente violen­ individuo o de las culturas, que han pagado
ta, puede ser sutil. Puede ser la singularidad de con su muerte la instauración de esa circula­
las lenguas, del lenguaje, del arte, la cultura, y ción mundial de los intercambios, regulada
también del pensamiento, siempre que no se por una única potencia, se vengan hoy en esta
40 41
........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

transferencia terrorista de El terror ninguna alternativa ideológica o política. En


situación. Pero el propio sis- no tiene fin, este sentido constituye un acontecimiento y es
tema es quien ha creado las es un fenómeno objeto de un júbilo particular: en el paso al acto
condiciones objetivas de es- extremo simbólico, júbilo que nunca encontramos en lo
ta reacción brutal: al reunir real o en el orden real de las cosas.
todas las cartas en su mano, obliga al Otro a En suma, y para concluir, con las torres del
cambiar el juego y a cambiar las reglas del jue­ WTC una pantalla protectora cayó definitiva­
go. Las nuevas reglas del juego son feroces, por­ mente, y; en los restos del espejo roto, buscamos
que lo que está en juego es feroz. A un sistema desesperadamente nuestra imagen.
cuyo exceso de poder le plantea un desafío in­ Marx decía: «Un espectro acosa hoy a Euro­
soluble, los terroristas responden con un acto pa: es el comunismo». Nosotros podríamos decir:
cuyo intercambio mismo es insoluble e imposi­ «Un espectro acosa hoy al orden mundial: es el
ble. Terror contra terror, pues. Pero el terror terrorismo».
no es la violencia. No es una violencia real, de­ Y, sin duda, hay una razón profunda en ello:
terminada, histórica, ésa que tiene una causa y lo insoportable no es tanto la desgracia, el su­
un fin. El terror no tiene fin, es un fenómeno frimiento o la miseria, como el poder mismo y
extremo, es decir, que en cierto modo está más su arrogancia. Lo insoportable e inaceptable es
allá de su fin: es más violento que la violencia. la emergencia de ese poder mundial totalmente
Hoy; lo sabemos, cualquier violencia tradicio­ nuevo.
nal regenera el sistema, a condición de que posea
un sentido. La única amenaza real para el sis­
tema es la violencia simbólica, la que carece de
sentido y no aporta alternativa ideológica al­
guna. Y es obvio que el terrorismo no aporta
42 43

Prólogo a la intervención
de Edgar Morin 1

* Presentar a Edgar Morin no es ta­


rea fácil en la medida en que es un
pensador singular como Jean Bau­
drillard. Su obra es testimonio de un pensa­
miento moderno decididamente anclado en la
realidad de su tiempo y que, sin embargo, tiene
el mérito de escapar a las categorías. Limitarse
a considerarla como antropología sería pasar
por alto la diversidad de su campo de reflexión.
Edgar Morin hace obras de sociólogo, pero no
por eso podemos reducir su pensamiento a di­
cha disciplina.

l. Por Francois L'Yvonnet, filósofo y moderador de una emi·


sión cultural en France Culture.

45
Jean Baudri.llard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

A mi entender, el término que mejor le defi­ habrán reparado en la fecundidad teórica de


ne es el de filósofo. Es filósofo en el sentido de los conceptos con los que fundamenta la idea
que es un teórico, es decir, alguien que conoce de complejidad. Citemos, como ejemplo, los tres
la teoría. En griego, théoria es contemplación, principios que constituyen la última planta del
observación. De manera más amplia, desig­ edificio de la complejidad. O el principio dialó­
na la visión que integra los distintos saberes gico que supera e impugna la concepción he­
y busca trazar nuevos caminos. E. Morin cita, geliana de la dialéctica, es decir, la contradic­
con toda justicia, a Antonio Machado: «Se hace ción que no se resuelve en el tercer término. Es
camino al andar». A veces usted se autodefine necesario ser capaz de pensar conjuntamente
como un bricolador o un cazador furtivo del sa­ aquello que se combate y aquello que se com­
ber: es una muy bella imagen, que resume su pleta, como la vida y la muerte, citando a Herá­
forma de organizar un conjunto de ideas, de clito («vivir de muerte y morir de vida»), o bien
conceptos, para aplicarlos a un territorio con­ como la razón y la locura, o como el combate
creto. Pienso en Montaigne cuando habla de las entre Shakespeare y Marx, con cuya improba­
abejas que liban y van de aquí para allá, produ­ ble cópula ha soñado usted a veces.
ciendo miel. A este respecto, creo que es nece­ El principio recursivo, segundo de los prin­
sario remitirse al último libro de E. Morin, El cipios -que me parece ejemplar en su méto­
método V, para evaluar la amplitud de los da­ do-, excede la causalidad clásica, es decir, esa
tos que maneja y su capacidad de articularlos inmóvil simetría entre la causa y el efecto: la
entre sí. causa produce el efecto, el efecto es producido
Morin también es filósofo en un segundo por la causa; existe aquí la idea de un bucle re­
sentido: es un creador de conceptos, tal como cursivo. A este respecto, hallamos un ejemplo
Gilles Deleuze define la función del filósofo. en su libro acerca de la naturaleza que engen­
Quienes hayan leído las obras de Edgar Morin dra la cultura y,·en contrapartida, modifica la
46 47

.........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
.........................................................................
La violencia del mundo

naturaleza. El tercer principio es el principio dolorosa cuestión, en el que consigue desarro­


holográmico: si la parte está en el todo, entonces llar un análisis muy alejado de las pasiones de
el todo también se encuentra en la parte. Este rigor. Cuando los hombres valientes se atreven
principio está activo en la sociedad, que se en­ a alzarse contra las ideas comúnmente acepta­
carna en cada individuo por mediación de la das y a provocar la indignación de los demás,
cultura. es preciso señalarlo. La lucha contra el estali­
Edgar Morin es un filósofo, en un tercer sen­ nismo le llevó a abandonar el partido comunis­
tido, como lo eran a su manera los filósofos ma­ ta en los años cincuenta. La acción emprendida
tinales, porque piensa la conjunción de la teoría en el seno del ministerio de Educación nacio­
y de la práctica. No pertenece a la triste especie de nal es significativa de una voluntad de impli­
los filósofos de salón. Ni tampoco es un dador carse en la reforma del programa educativo.
de lecciones, cosa rara entre los intelectuales. Morin trató de convencer a un ministro de la
Antes de ser un pensador, es un hombre ca­ necesidad de eliminar las barreras entre disci­
paz de adoptar actitudes valientes y lúcidas plinas y, quizá, de educar a los educadores, res­
sobre cierto número de cuestiones de gran ac­ catando la célebre pregunta planteada por
tualidad. Es un hombre comprometido con la Marx: «¿Quién educará a los educadores?».
historia de su tiempo, y prueba de ello es su Quizá nos lo seguimos preguntando ahora ...
compromiso en el seno de la Resistencia y sus En definitiva, creo que Edgar Morin es el pen­
posturas a favor de una solución para la crisis sador de la complejidad en la vanguardia. Nada
palestina. Edgar Morin ha escrito reciente­ en la realidad le es ajeno, y quienes todavía no
mente un artículo en Le Monde2 dedicado a esta le conozcan deberían leer Mis demonios, que es
un libro notable. Es a la sociología y a la antro­
2. Edgar Morin, Sami Nafr y Danielle Sallenave, «lsrael­ pología lo que Tristes trópicos de Lévi-Strauss
Palestine: le cancer», en Le Monde, 4 de junio de 2002. representa para la etnología: una reflexión a
48 49
Jean Baudrillard y Edgar Morin

En el corazón de la crisis planetaria


un tiempo fundacional y Un estado de crisis Edgar Morin
crítica. que alcanza al
El tema de nuestro en- pensamiento
cuentro es el siguiente:
«En el corazón de la crisis planetaria». Aunque
cada una de estas palabras posea resonancias
morinianas, es necesario, sin embargo, que nos
remitamos a la etimología del término «crisis».
La palabra procede del griego krisis y pertene­
ce al lenguaje médico y al corpus hipocrático:
la crisis es eso que permite hacer el diagnósti­
co. Yo diría que el problema reside en la difi­
cultad de establecer un diagnóstico sobre el es­
tado de nuestro planeta. El planeta es víctima
de un estado de crisis que alcanza incluso al
pensamiento. A partir de ahí, es legítimo que
nos preguntemos por la capacidad del pensa­
miento en crisis para pensar la crisis. ¿Acaso
no se instaura aquí una circularidad que con­
dena al fracaso la tentativa de pensar la crisis
planetaria?

50

* El presente debate nos sumerge «en


el corazón de la crisis planetaria».
La palabra «planetaria» nos indica
que se trata del problema más difícil de tratar
en la medida en que es complejo. Lo que suce­
de en el planeta se sitúa en la interferencia entre
procesos económicos, sociales, religiosos, na­
cionales, mitológicos, demográficos, etc. Por esa
razón, la tarea más ardua, pero también la más
necesaria, es la de pensar nuestro planeta.
Antes que nada, quisiera hacer un breve
recorrido histórico a fin de disipar un malen­
tendido consistente en que ese término, «glo­
balización», que se viene utilizando desde 1990,
deja suponer que el proceso se inicia únicamen-

53
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo
* * * * **..******** * * ************ ................ * *............. * ........* * * ................. .. *............,.,.........* * ............ **......* ..* ......................... * * * ...................** ....................

te a finales del siglo xx. La globalización -«la mente superior: Del mismo modo, Montesquieu
planetización» es el término que yo prefiero muestra que tenemos una mirada etnográfica
utilizar- es la última etapa conocida de un sobre los persas, quienes a su vez podrían te­
proceso iniciado con la conquista de las Améri­ ner la misma mirada sobre quienes les juzgan.
cas y el desarrollo de las navegaciones alre­ Con el humanismo de las Luces se desarrolla
dedor del mundo y que culmina con la relación la idea según la cual todos los hombres son
cada vez más estrecha entre todas las partes iguales en derechos. A partir de finales del si­
del mundo. Evidentemente, el proceso se acele­ glo xrx, las ideas internacionalistas, formula­
ró con la colonización y la esclavitud, que cons­ das por Víctor Hugo, cuyo bicentenario hemos
tituyen un período muy extenso dentro. de la celebrado en 2002, aspiran a crear los Estados
historia humana. En efecto, la abolición de la es­ Unidos de Europa como preludio de los Esta­
clavitud no llegó hasta el siglo xrx, mientras que dos Unidos del mundo.
el proceso de descolonización se generaliza a Tienen ustedes un doble proceso: el domi­
partir de mediados del siglo xx. nante y el que le parasita, despojándolo de sus
La paradoja, en este período de la historia aspectos más crueles. Este fenómeno se produ­
humana tan cruel, es que las ideas, al igual que ce a partir del momento en que los colonizados
la emancipación, nacieron en los países mis­ reivindican unos derechos en nombre de las
mos de la dominación. Por ejemplo, Bartolomé ideas de su colonizador: derecho a tener una
de Las Casas, un cura español, consiguió con­ nación, derecho del hombre, derecho del pue­
vencer al clero español de que los indios de blo. Entonces, ¿qué ocurre a partir de 1990? Aun­
América tenían alma, que eran seres huma­ que la era de la colonización prácticamente
nos, aunque Cristo no hubiera llegado nunca a haya terminado, siguen produciéndose aconte­
pisar el continente americano. Montaigne afir­ cimientos que influirán en el curso de la huma­
ma que nuestra civilización no es necesaria- nidad. Tras el fin de la Unión Soviética y el fra-
54 55

Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo


*......* ............................... * ................................................. *...... ****............**............... *

caso de las economías burocrá- En otras también está viviendo una apertura política
ticas, el mercado de Estado se palabras, con la caída de las dictaduras, aunque en su ca­
vuelve mundial, es decir, uni- la economía so más frágil. Con todo, conviene matizar nues­
versal y guiado por el liberalis- invade todas tros discursos recordando que las secuelas del
mo. Este mercado guiado por la las áreas dilatado período colonial persisten, y siguen
competencia no sólo es capaz humanas presentes las desigualdades entre las distintas
de regular la economía, sino partes del mundo.
también de tratar los grandes problemas socia­ La globalización puede ser considerada co­
les. El nuevo impulso del mercado y del capita­ mo un fenómeno que contribuye a unificar el
lismo vive una fase plenamente dinámica planeta. Difunde en todo el mundo la economía
porque, por un lado, es un mercado geográfica­ de mercado, la ciencia, la técnica, la industria,
mente nuevo y, por otro, la información se con­ pero también las normas, los estándares del
vierte en una mercancía al igual que el sol, el mundo occidental. Este proceso de unificación
ocio, el cuerpo humano. Todo entra en el cir­ generará un proceso contrario manifestado en
cuito de la mercancía; en otras palabras, la eco­ el surgimiento de una oposición frente a esa
nomía invade todas las áreas humanas. En la unidad con el fin de salvaguardar la propia
actualidad, la explosión de los medios de comu­ identidad cultural, nacional o religiosa. Dicha
nicación posibilita la difusión instantánea de resistencia se verá reforzada por la aparición,
informaciones de un punto a otro del planeta. a finales del siglo xx, de un acontecimiento en
En este sentido, lo que caracteriza a la globali­ apariencia anodino: la desintegración de la fe
zación es su aspecto a la vez técnico y econó­ en el progreso. En el pasado, los hombres tenían
mico. También enlaza con el orden político, en la convicción de que el futuro del mundo sería
este caso la progresión de la democracia en los mejor gracias a eso que se llamaba el desarro­
países de la ex Unión Soviética. América Latina llo, o el progreso. Estas palabras mágicas son
56 57
........................................................................
Jean BaudriJlard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

para algunos sinónimo de Los agentes les, pero también ha implantado de manera
una mejoría en el estado benéficos masiva una mentalidad exclusivamente basa­
del mundo aportada por el del progreso da en el cálculo. Una lógica perfectamente ade­
crecimiento económico e son ambivalentes cuada para las máquinas artificiales y que, por
industrial. La URSS anun­ desgracia, es aplicada a las sociedades huma­
ciaba un futuro radiante, el Oeste asistía con nas, que no son máquinas en el sentido deter­
fervor al desarrollo de las sociedades indus­ minista, trivial. Del mismo modo, la industria
triales. Esta fe se ha desintegrado, con la consi­ permite producir objetos en serie accesibles
guiente toma de conciencia de la incertidum­ a capas sociales cada vez más numerosas. Se
bre del futuro. Ciertos acontecimientos nos ha demostrado, no obstante, que quienes traba­
demostraron que el progreso no llegaba, o que, jan en el seno de esas empresas son esclaviza­
peor aún, aparecían numerosos fenómenos re­ dos por su trabajo. Además, las sociedades in­
gresivos. De ahí que los agentes benéficos del dustriales generan polución, degradación de la
progreso -la ciencia, la técnica, la industria, naturaleza. En cuanto a la cuestión del benefi­
la economía- sean profundamente ambivalen­ cio y del capitalismo, las reflexiones de Marx
tes. La ciencia produce conocimientos, progre­ son muy pertinentes. El capitalismo es un ins­
sos positivos y notables, pero también armas, trumento de progreso porque crea un inmenso
como el arma nuclear: primera posibilidad de proletariado apto para hacer la revolución.
aniquilar a la humanidad. En este sentido, las Marx pone de manifiesto sus caracteres regre­
posibilidades de manipulación pueden ser sivos en el hecho, por ejemplo, de que la ley
muy útiles en multitud de casos, pero corren el anónima de la mercancía tiende a aniquilar to­
riesgo de manipular a los seres que las conci­ das las relaciones humanas caracterizadas por
bieron y crearon. Somos conscientes de que la la gratuidad. Ésa es una de las predicciones de
técnica permite dominar las energías materia- Marx que se cumplió póstumamente. Hemos
58 59

··························································••11-••·········
Jean Baudrillard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

descubierto que la civiliza- La esperanza de con medios de comunicación, entonces el pla­


ción occidental, identifica- un nuevo tipo neta es un territorio con unos medios de comu­
da con «la» civilización por de sociedad, una nicación como jamás ninguna sociedad poseyó
estar presente en todo el sociedad-mundo en el pasado. Sigamos nuestro razonamiento:
mundo, conlleva carencias una sociedad dispone de una economía fuerte­
y problemas. Así, los famosos métodos de desa­ mente regulada por leyes, normas, interven­
rrollo aportados por Europa a los países africa­ ciones de un poder superior, estatal en este ca­
nos o de Oriente Medio han fracasado. Con lo so, mientras que la economía mundial vive
cual, si el progreso ha muerto, el futuro es va­ aquejada de una falta de control. Si toda socie­
no. Cuando uno ha perdido su futuro y cuando dad posee una cultura que le es propia, estamos
su presente es angustioso y desgraciado, ¿qué asistiendo al surgimiento de una cultura que
queda por hacer? El único medio de escapar a se expande por el mundo entero. Por ejemplo,
esta aporía es volverse hacia el pasado, que de­ los adolescentes de un gran número de países
ja de ser un tejido de supersticiones para con­ comparten los mismos gustos fundamentales:
vertirse en un recurso. Por esta razón, en el música, indumentaria, etc. Existe una cultura
mundo aparecen fenómenos -llamémoslos in­ adolescente que se ha extendido al mundo en­
tegrismo, fundamentalismo, nacionalismo­ tero. Una sociedad siempre tiene su under­
que adoptan formas extremadamente diversas ground, su zona subterránea de delincuencia:
pero cuyo denominador común es que surgen se ha desarrollado una mafia planetaria de la
en situaciones de crisis. droga que sale de Colombia y acaba en Rusia.
Y, pese a todo, a través de esta crisis, hemos En cuanto a la opción política de las socieda­
de mantener la esperanza de un nuevo tipo de des, el Estado nacional se ha convertido en una
sociedad, una sociedad-mundo. ¿Y en qué con­ fórmula heredada. Paradójicamente, este de­
siste? Si una sociedad dispone de un territorio nominador común entre todas las sociedades
60 61
........................................................................
Jean BaudrUlard y Edgar Morin La violencia del mundo

es lo que las divide: los Esta­ Hay esbozos labras, la infraestructura, pero no la superes­
dos nacionales, en su aspira­ de ciudadanos tructura. Si bien la globalización ha instalado
ción a la soberanía absoluta, terrestres la infraestructura de una sociedad-mundo, no es,
se oponen a la creación de una en cambio, capaz de instaurarla, e incluso im­
instancia que sería meta o supranacional. To­ pide su surgimiento. El trágico acontecimiento
da sociedad tiene unos ciudadanos; la cosa se del 11 de septiembre de 2001 ha provocado un
complica, sin embargo, cuando queremos refe­ electroshock en el mundo entero. Nos hemos
rirnos a la existencia de ciudadanos del mundo dado cuenta de que existe una red subterránea,
más allá de las palabras. Y, sin embargo, hay es­ que se extiende más allá de las fronteras de los
bozos de ciudadanos terrestres en las numero­ países de Oriente Medio, llamada A l Qaeda,
sas organizaciones no gubernamentales. Por decidida a llevar adelante una lucha implaca­
ejemplo, Amnesty International combate en el ble contra Occidente. Que dicha red exista de­
mundo entero la arbitrariedad policial, Green muestra que es un fenómeno de surgimiento
Peace lucha por la defensa de la biosfera, Sur­ de una sociedad-mundo que hace necesaria la
vival International defiende a los pueblos pe­ creación de una policía mundial. Se impondrá
queños hoy en vías de exterminio. A partir de entonces una alternativa: ¿la iniciativa de una
Seattle y de Porto Alegre aparecen movimien­ policía mundial será dirigida por las Naciones
tos que se califican como antiglobalización Unidas o será Estados Unidos, herido en su
aunque, en realidad, no todos lo sean. Algunos centro neurálgico, quien tome el mando? Debe­
militan por otra globalización, ya que, según la mos enmendar un error de vocabulario, el que
fórmula, el mundo no es una mercancía, es de­ consiste en proclamar: «¡Guerra al terroris­
cir, que debe ser otra cosa. mo!». La guerra sólo puede hacerse contra un
Tenemos, en cierto modo, el hardware de Estado, y no contra una organización como
una sociedad, pero no el software; en otras pa- Al Qaeda que no dispone de un Estado. A partir

62 63

........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

de ahí, la guerra contra Afga- La injusticia sino en el hecho de que ciertos hombres sean
nistán no parece tener razón más grave despojados de los derechos fundamentales de
de ser, ya que no ha resuelto no es material, que gozan los poderosos. El cáncer, la injusti­
el problema del terrorismo. sino moral cia -que aflige a todo un pueblo, por recuperar
Tanto Avicena como Hipócra- el título del artículo aparecido en Le Monde en el
tes afirmaban que, cuando se diagnostica una que colaboré- es el destino cotidiano del pue­
enfermedad, es necesario tratar sus causas. Si blo palestino. La humillación sistemática su­
es muy grave, sus síntomas: calmar la fiebre. frida por los palestinos la siente de manera
En otros términos, los síntomas están en el ni­ más amplia una inmensa mayoría de la pobla­
vel de la policía, pero las causas son más pro­ ción árabe-islámica. Si el cáncer no se resuel­
fundas. La idea de una policía planetaria no ve, si no se le reconoce a Palestina el derecho a
debe prescindir de una política planetaria. Te­ ser nación, la situación mundial no puede sino
nemos la world police, pero no la world politics. agravarse.
Esa política que tendríamos que llevar a escala A mi entender, la política planetaria nos
mundial todavía está por pensar. obliga a romper con la noción de desarrollo, in�
Hoy el estado del mundo es el siguiente: rico cluido el duradero o humano (forma suave del
y pobre. El fenómeno fundamental no está en la desarrollo). La palabra «desarrollo» implica
pobreza material, en la escasez de ingresos. Es­ que el crecimiento técnico y económico es la lo­
tá en la situación de desigualdad profunda en comotora de un desarrollo social y humano,
la que se hallan los desposeídos con respecto al que se efectuará siguiendo el modelo occiden­
acceso a la atención médica, pero también en la tal. Ahora bien, no hemos de olvidar que en las
humillación incesante que les inflingen quie­ sociedades occidentales desarrolladas también
nes detentan el poder. La injusticia más grave existe un subdesarrollo psicológico, moral, ca­
no es material, sino moral: no se mide en dólares, rencias cada vez más evidentes. La idea de de-
64 65
Jean Baudrillard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

sarrollo supone que el estado actual de las so­ sea calculable, mensurable, El concepto
ciedades occidentales es la finalidad para el res­ como la vida, el sufrimiento, ciego de
to de sociedades y; por extensión, la finalidad de la alegría, la infelicidad, las subdesarrollo
la historia humana: existe una especie de «fu­ cualidades de la vida, la estéti-
kuyamismo» 1 generalizado implícito en la idea ca, las relaciones con el medio natural. Dicho de
de desarrollo. Una y otra vez se recurre a la ex­ otro modo, pasa por alto riquezas humanas no
presión «desarrollo humano»; la palabra «hu­ calculables como la generosidad, los actos gra­
mano», en este caso concreto, está completa­ tuitos, el honor, la conciencia. E l concepto cie­
mente vacía de sentido, o bien remite al modelo go de subdesarrollo barre los tesoros cultura­
de humanidad occidental, que por su parte no les que contienen las sociedades arcaicas y
está exento de virtudes. El individualismo, la tradicionales. E n esas sociedades existen, es
democracia o los derechos femeninos son ras­ verdad, errores, supersticiones, leyendas, ca­
gos positivos. En cambio, 1� noción de desarro­ rencias. También los hallaríamos en las socie­
llo es pseudouniversalista, parece válida para dades dominantes occidentales, aunque no sean
todos. Sabemos que es un mito representativo los mismos. Nosotros, por ejemplo, tenemos el
de un sociocentrismo occidental, y hasta diría mito del progreso, o el mito de ser los amos de
que un motor de occidentalización furibunda. El la razón, ambos ilusiones irracionales. En las
universalismo implica que Occidente es el por­ sociedades arcaicas, como la de los indios del
tador del interés universal de la humanidad. El Amazonas, existe el conocimiento de las plantas
desarrollo, con su carácter fundamentalmente curativas. Asimismo, consideramos analfabetos
técnico y económico, ignora todo aquello que no a quienes no saben ni leer ni escribir. La defi­
nición es justa, pero el vocablo fustiga a quienes
l. Véase Francis Fukuyama, Elfin de la historia y el último hom­ detentan una cultura milenaria anterior al al­
bre, Barcelona, Planeta, 1992. (N del e.) fabeto.

66 67

........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
...........................................................................
La violencia del mundo

El desarrollo técnico-económico también pulador de la ciencia y la técnica. Por primera


produce subdesarrollos morales y psicológicos vez en la historia del hombre, gracias a la ciencia
ligados a la hipertrofia individualista. El indi­ y a la técnica somos capaces de aniquilar a toda
vidualismo occidental es, a mi modo de ver, la humanidad sin remedio. La biosfera tam­
una gran virtud de la historia occidental, pero bién está amenazada de degradación: esos peli­
se transforma en hiperindividualismo, en una gros son el fruto de nuestro progreso. El desa­
pérdida de solidaridad ante los demás, en un rrollo, cuyo modelo es occidental, ignora que el
egocentrismo recalcitrante. Luego están los vi­ progreso acarrea inconvenientes. Su bienestar
cios derivados de la especialización exagerada, genera malestar, su individualismo implica ego­
donde cada espíritu se enclaustra en una cate­ centrismo y soledad, sus expansiones urbanas
goría y pierde la capacidad de conocer lo glo­ estrés y perjuicios para nuestra vida, y sus fuer­
bal y lo fundamental. Esta compartimentación zas desencadenadas conducen a la muerte nu­
generalizada a la que estamos asistiendo nos clear. ¿Qué significa esto? Que debemos abando­
hace pensar que nuestro sistema educativo nar este camino y dejar de señalarlo como ideal:
arrastra unos vicios fundamentales al levan­ tenemos que cambiar de vía. Toda nueva evolu­
tar tabiques entre conocimientos, en lugar de ción supone una transformación, y toda trans­
unirlos. El desarrollo de contribuciones positi­ formación supone una involución, es decir, un
vas, como los derechos humanos, las responsa­ retorno a las fuerzas creadoras. Tomemos una
bilidades individuales, la cultura humanista, metáfora biológica para aclarar lo que quere­
la democracia, no son incompatibles con Pino­ mos decir. Las células madre, que actúan en
chet, Stalin o Hitler. el momento del desarrollo del embrión, son ca­
Los progresos científicos técnicos, médicos, paces de producir los órganos más diversos:
sociales son admirables, pero no debemos su­ poseen la capacidad de ser polimorfas. Se ha
bestimar el temible poder destructor y mani- descubierto que estas células madre también

68 69
Jean Baudrillard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

existen en el adulto, en la La capacidad exageradas. Para Rousseau, el «El origen


médula ósea, en el cerebro. de crear de nuevo teatro debía abolirse porque no está detrás
Algunos experimentos de existe de forma arruinaba las buenas costum- de nosotros,
laboratorio han demostra­ latente en la bres. Pero el fondo del diag- está delante
do la posibilidad de rege- humanidad nóstico rousseauniano es jus- de nosotros>>
nerar un corazón de ratón to: todo progreso, sobre todo si
con células madre ya presentes. En otras pala­ es material y técnico, se traduce en una regre­
bras, la capacidad de crear de nuevo existe de sión en otro sentido. Por eso se requiere un nue­
forma latente en la humanidad: la humani­ vo principio, es decir, no continuar en la misma
dad contiene en sí potencialidades genéricas dirección. Es así como adquiere toda su dimen­
(tomo deliberadamente prestado el término del sión la frase de Heidegger: «El origen no está
joven Marx, que hablaba del hombre genérico). detrás de nosotros, está delante de nosotros».
En este sentido, puedo afirmar que la humani­ Tenemos la obligación, al hacer hoy balance de
dad dispone de cualidades virtuales que son todos los procesos planetarios, de no seguir por
degradadas, inmovilizadas, reificadas en las ci­ la misma vía e imaginar un principio: la cues­
vilizaciones. Por esta razón algunas civiliza­ tión es saber cómo hacerlo.
ciones caen en situaciones inextricables y son Sabemos que se debe solidarizar el planeta,
regeneradas siempre desde fuera. Rousseau que hay que terminar con las guerras, suprimir
creía en la existencia de la bondad natural; con las desigualdades más escandalosas. Algunas
ello incurría, es cierto, en un error de ingenui­ cosas se pueden hacer como servicio cívico
dad, pero tenía razón en que, en toda civili­ de los países ricos para intervenir en los focos de
zación, y especialmente en la suya, existen necesidad de los países pobres y no a través
factores de decadencia, de degradación. Natu­ de ayudas y créditos que desaparecen en los trá­
ralmente, actitudes como éstas pueden parecer ficos de corrupción. Sabemos que Occidente su-
70 71

Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

fre la dominación del cálculo, del beneficio, de la a veces comprendemos mejor a Entre nosotros
técnica. Y si no encuentra en su seno los medios las civilizaciones lejanas o ex­ tenemos una
para resolver sus propios problemas, ¿qué hará? tranjeras que a nuestros con­ comunidad
Una de las soluciones consistiría en favorecer el vecinos o a los miembros de de destino
surgimiento de una sociedad-mundo o en incre­ nuestra propia familia, por-
mentar el poder de las Naciones Unidas. Sería que en nuestras casas lo que impera ante todo
preciso crear un Parlamento mundial, pero es la incomprensión. No tenemos conciencia de
también unas instancias para luchar contra la una ciudadanía común que debería hacernos
degradación de la biosfer"a. Son medidas nece­ ciudadanos de lo que yo llamo la «tierra-patria».
sarias por el estado de urgencia en el que ac­ La palabra «patria» remite a lo masculino y a la
tualmente se encuentra el planeta. Pero no paternidad, y la tierra a la dimensión maternal
debemos olvidar que vivimos en una época en la y femenina (decimos la «madre patria»). En la
que hay una inmadurez de las naciones, de los idea de patria tenemos una sustancia materna
Estados nacionales, de los pueblos y de los indi­ que nos ama y a la que debemos amar, y una sus­
viduos. Es muy difícil pedirle a un Estado na­ tancia paterna que detenta una autoridad a la
cional o a una asamblea de Estados nacionales que debemos obedecer porque la juzgamos legí­
que se prive por voluntad propia de su poder ab­ tima. La tierra es una matriz porque la humani­
soluto y lo delegue a una autoridad superior: és­ dad proviene de una evolución biológica, nacida
ta es, por otra parte, la gran dificultad que atra­ a su vez de la tierra. Los humanos poseen una
viesa Europa. Los fenómenos de incomprensión identidad común: no sólo el mismo código gené­
son terribles entre pueblos y se agravan en tico, la misma capacidad cerebral, sino las mis­
cuanto surge cualquier conflicto. Los indivi­ mas capacidades de emoción, de simpatía, de
duos no han adquirido ese mínimo de aptitud amistad y, por lo tanto, de odio. Asimismo, entre
para comprender a los demás. Paradójicamente, nosotros tenemos una comunidad de destino.
72 73
................................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

Esta noción está íntimamente ligada a la de proponerles dos principios de esperanza en la


patria según el teórico austro-marxista Otto desesperanza. Cuando un sistema no es capaz
Bauer: viene del pasado, está en el presente y la de resolver los problemas que encuentra, sólo
queremos mantener en el futuro. Nuestro desti­ le queda morir, o bien, y eso es lo que sucede,
no común nos es dictado por la era planetaria Y, crear un metasistema, un sistema más rico,
sobre todo, por las amenazas mortales. Tene­ más poderoso, por una especie de metamorfo­
mos, pues, los ingredientes para una ciudadanía sis. Para explicarme, utilizaré un ejemplo to­
terrestre, pero todavía no somos conscientes de mado de la biología. Sabemos que el ser vivo es­
ello. Cuando se ha querido reformar a la huma­ tá constituido por elementos fisicoquímicos
nidad, se ha pensado en un camino: el de la procedentes del mundo material: la vida no tie­
moral. Sin embargo, ni los discursos de la moral ne, pues, ninguna sustancia original, su origi­
ni la educación o las grandes religiones univer­ nalidad deriva de la complejidad de su organi­
salistas han modificado jamás los comporta­ zación, que es una autoorganización. Podemos
mientos humanos. Los crimenes causados por pensar que al principio unas macromoléculas
las religiones de amor son considerables: si no se reunieron y se mantuvieron unidas en un
hubiera tanto amor en esas religiones, tal vez torbellino, cuyos constituyentes eran solida­
habría menos odio a los desviados, los heréticos, rios. Ese torbellino molecular acabó por crear
los infieles. Otro camino es liquidar las estruc­ una fuente de energía que se desarrolló en un
turas de la dominación del hombre por el hom­ momento dado. La complejidad, la riqueza de
bre, liquidar físicamente a los capitalistas Y, por los constituyentes eran tales que la organiza­
qué no, a las clases medias, o incluso a los cam­ ción fisicoquímica no bastaba para mantener­
pesinos. la, y entonces apareció un nuevo tipo de orga­
No tengo intención de terminar mi discurso nización: la autoorganización. Ésta dispone de
con una nota de desesperación, y por eso voy a cualidades nuevas: las de reproducirse, tratar
74 75

...............................................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
................................... ..........................................................
La violencia del mundo

las informaciones, moverse, Cuando se trata elemento esperanzador. El Todo radica en


todas esas capacidades que de un gran segundo elemento es que lo el problema de
se desarrollarán en la vida. cambio, éste improbable a menudo pue- las metamorfosis
El sistema fisicoquímico, in- es invisible de producirse en la histo-
capaz de tratar sus proble- ria. Definamos primero lo probable: es aquello
mas, ha creado su metasistema. Supongamos que, para un observador situado en un mo­
que un observador descubriera la Tierra hace mento dado y con acceso a las mejores infor­
cuatro mil millones de años. En esa época la maciones, puede permitir prever el futuro. En
Tierra se agitaba bajo convulsiones: erupcio­ nuestro caso, lo probable es visible en la dise­
nes volcánicas, ciclones, tempestades, aguace­ minación del armamento nuclear y su miniatu­
ros. Al contemplar ese planeta de locos, diría: rización, en el desarrollo del armamento bacte­
«Es un planeta de locos donde nada puede ocu­ riológico, en la degradación de la biosfera, en el
rrir». Y en cambio, fue allí donde nació la vida. aumento de conflictos. Las probabilidades son
Si el mismo observador regresara, podría con­ altamente desastrosas. Lo improbable se produ­
templar el desarrollo de la fauna y la flora, aun­ jo en la historia alrededor de un suceso funda­
que no había nada que hubiera permitido pre­ mental que mi generación vivió en 1940: la de­
verlo. Cuando se trata de un gran cambio, éste rrota histórica de Francia y de Europa. En el
es invisible. Otro ejemplo, el de la metamorfo­ verano de 1941, las tropas nazis desplegadas por
sis de la oruga en mariposa: la oruga, al auto­ la Unión Soviética llegaron a las puertas de Le­
destruirse, se autoconstruye en un nuevo ser ningrado, de Moscú y del Cáucaso. La predic­
que es el mismo aun siendo otro: la libélula o la ción de Hitler, a saber, que su imperio duraría
mariposa. Todo radica en el problema de las mil años, era sin duda exagerada, pero era alta­
metamorfosis: ¿cómo pasamos de una forma a mente probable que dicha dominación fuera a
otra? Imposible predecirlo. Y ése es el primer persistir. Lo improbable llegó por influencia de
76 77
Jean Baudrillard y Edgar Morin
........................................................................
La violencia del mundo

tres factores. Primero, el Procuremos tener moscovita. Aprovechó la ocasión para poner
ejército alemán se vio for- un poco de fe un nuevo general al mando de las tropas sovié­
zado a detener su progre- en lo improbable ticas, el general Fukhof, que llevó al ejército so­
sión por la prematura lle- viético a una gran victoria contra las tropas
gada del invierno. Segundo, Hitler, que planeaba alemanas. Fue así como, en muy poco tiempo,
lanzar una ofensiva en mayo de 1941, tuvo que lo probable se transformó en improbable y lo
aplazarla un mes a causa de una revuelta en Bel­ improbable en probable. Procuremos tener un
grado. Esta revuelta popular y militar se formó poco de fe en lo improbable, pero tratemos tam­
en oposición al paso del ejército por su territo­ bién de actuar a su favor.
rio, cuyo objetivo era unirse a las tropas italia­
nas de Mussolini. Así pues, el ejército de tierra
alemán perdió un mes mientras liquidaba a la Intervención del moderador Fran9ois L'Yvonnet:
resistencia yugoslava, principalmente serbia. Antes de ceder la palabra a nuestro público,
¿Habría tomado Moscú de no haberse produci­ quisiera subrayar el carácter singular del dis­
do ese retraso que permitió la llegada del in­ curso de Edgar Morin, capaz de pasar de lo cos­
vierno? Por último, otro factor determinante mológico a lo biológico y a lo antropológico a
concierne al excelente espía soviético Sorge, través de cambios de nivel y visiones interco­
quien en su momento previno a Stalin de un nectadas.
ataque alemán sin que el dictador le creyera. Edgar Morin, usted opone al evangelio cris­
En este caso, sí se tomó en serio la información tiano de la salvación («puesto que todos nos
del espía acerca de las intenciones que Japón salvaremos, seamos hermanos») un evangelio
albergaba de atacar a Estados Unidqs en el Pa­ de la perdición: puesto que todos nos perdere­
cífico. Por ello Stalin pudo desplazar tropas mos, seamos hermanos. ¿No hay ahí una suerte
frescas del Lejano Oriente y enviarlas al frente de visión trágica, contraria a la esperanza, que
78 79

Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

hace pensar en Séneca: No debemos perder algo positivo, nos impulsa a concentrarnos en
«Cuando hayas desapren- la conciencia nuestro destino de habitantes de la tierra. Pue­
dido a esperar te enseñaré de nuestra de atribuirse otro sentido al término perdi­
a desear»? ¿No es en el pre- finitud terrestre ción: la toma de conciencia por parte del Homo
sente cuando hay que tra- sapiens de su condición mortal: nuestro desti­
tar de construir un futuro improbable? no es la muerte, y lo sabemos. Personalmente, no
EDGAR M0RIN: Cuando mencionaba el evan­ creo que haya vida después de la muerte. Como
gelio de la perdición, hablaba a título personal: el Sol, nuestra Tierra morirá, si bien no se tra­
no hago proselitismo y no pretendo imponer ta de una perspectiva inmediata. Se cree que el
este evangelio. Quería expresar la idea de que Sol tiene una duración vital de cuatro mil mi­
no debemos perder la conciencia de nuestra fini­ llones de años, por lo que habrá tiempo de ha­
tud terrestre. Por lo demás, toda la cosmología cer viajes interestelares, encontrar un planeta
actual indica que estamos en un planeta mi­ joven, colonizarlo y de este modo escapar a la
núsculo, nuestra galaxia es periférica. Si exis­ muerte del sistema solar. Al debilitarse el es­
tieran grandes viajes turísticos intergalácti­ fuerzo de dilatación, las fuerzas de dispersión
cos, la Tierra ni siquiera formaría parte del nacidas de esa explosión inicial llamada Big
trayecto. Estamos perdidos en el universo: es la Bang se atenuarán, mientras que las fuerzas de
perdición. Pero este agujero perdido es nuestro concentración que son las fuerzas gravitacio­
mundo, con su vegetación, con sus animales. nales reconcentrarán un universo y tal vez pro­
Es nuestra casa común, nuestro jardín, que de­ ducirán una nueva explosión llamada el Big
bemos tratar de cultivar en un sentido más Crust: habrá otro universo que no se parecerá
amplio que el dado por Voltaire al final del Cán­ al nuestro. Recientemente se ha descubierto
dido; en otras palabras, se trata de civilizar las que la materia visible es ínfima en el universo,
relaciones humanas. La perdición también es que existe otra materia llamada energía oscu-
80 81
........................................................................
Jean Baudril.lard y Edgar Morin

ra que promueve la dispersión y la dilatación Debate con Edgar Morin


con extrema crudeza. Por eso el universo está
destinado a la destrucción y a la muerte. Como
decía el poeta Eliot: «El universo morirá en un
susurro». Tenemos que aceptar que la perdi­

*
ción constituye un hecho insoslayable. La res­
puesta a la muerte ya la conocemos: es la parti­
cipación viva, el amor. En este sentido, Guy de
Maupassant habla, en uno de sus libros, Fuerte
como la muerte, del amor; aunque el amor no Pregunta: La lógica del sistema ca­
sea más fuerte que la muerte, hace vivir. En de­ pitalista que usted describe ¿es una
finitiva, yo diría que el evangelio de la perdi­ lógica mecánica que escapa a toda
ción no es un abismo desesperado, basta con voluntad humana de reforma?
que aprendamos a vivir en su seno. EDGAR M0RIN: La lógica capitalista -lo ha
demostrado a lo largo de la historia- suscita
fuerzas contrarias. En el pasado ha aportado a
los países europeos medidas que han limita­
do los poderes. El capitalismo era dominante
en los Estados-providencia: esas sociedades se
basaban en una dialógica entre el mundo del
capital y el mundo civil. Esta regulación quedó
destruida por la explosión del mercado mun­
dial a partir de 1890. La lógica mecánica del
capitalismo encontrará, en sus excesos y sus
82 83

............................................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin La violencia del mundo

carencias, los elementos, las La lógica tenemos que encaminarnos en dirección a una
fuerzas que la contrapesarán. capitalista respuesta o una multirrespuesta mundial a un
Actualmente se han implan- suscita fuerzas problema que nos implica a todos: ésa es la lec­
tado propuestas y acciones, contrarias ción de Seattle.
como las economías plurales,
es decir, el desarrollo de la economía cooperati­ - La globalización parece un problema exclu­
va, mutualista con la economía de mercado. sivamente occidental, ya que el mundo del que
Existen modalidades de control que son necesi­ hablamos es un mundo concebido por el hom­
dades a nivel mundial, pero todavía son hipóte­ bre occidental como si él fuera el único habi­
sis. La lógica es tan poderosa que invade nume­ tante de un mundo que le pertenece. Ha citado
rosos territorios. Por ejemplo, el territorio de usted a Heidegger: suya es una definición del
la investigación biológica, un sector relegado animal como aquel que es pobre en mundo,
que ha entrado en la lógica económica del be­ mientras que el hombre es un ser rico en mun­
neficio y la industria. No obstante, creo que el do. La noción de mundo constituye un elemen­
fenómeno sigue vivo y no sería aquí donde de­ to propiamente humano. Cuando el hombre
positaría mi pesimismo. La probabilidad de un ve a los otros, siempre lo hace a imagen suya.
triunfo absoluto del capitalismo todavía no me El problema que se plantea es que resulta difí­
parece segura, por grande que sea. En su con­ cil circunscribir los límites de Occidente, ya
tra surgen cada vez más fuerzas que se levan­ que el modelo occidental se exporta geográfi­
tan y se seguirán levantando sin cesar. Ahora camente.
bien, los movimientos particularistas que sólo EDGAR M0RIN: La globalización nació de la
ven su propio problema están muy dispersos expansión de unas cuantas pequeñas potencias
y son por lo tanto incapaces de crear una res­ de Europa occidental, y se manifiesta en una oc­
puesta mundial a un problema mundial. Hoy cidentalización del mundo que no es integral.
84 85
Jean Baudrillard y Edgar Morin
...............................................................................................................................................
La violencia del mundo

Durante el proceso de occiden- El despliegue racionalidad, en toda civiliza- El Norte ha


talización, a través de la domi- del poder ción hay formas de racionali- desarrollado
nación, se produjeron ínter- tecnológico dad. Occidente no es el lugar a ultranza
cambios: no sólo el tomate, el conduce donde se suprime el mito, Occi- un modo de
maíz, la patata llegaron a Euro- a carencias dente fue quien creó estos mi- pensamiento
pa, también el trigo y el caballo tos: el de la ciencia, el de la basado en
fueron exportados a otros continentes. No todo razón, el del progreso. Mi aspi- el cálculo,
es dominación; dicho esto, en esos intercambios ración es que, en el marco de la la técnica,
lo que prima es básicamente un sistema de do­ mundialidad, se cree una sim- la cantidad
minación. Tomemos el ejemplo de Irán, que se biosis de civilización entre Este
negó a occidentalizarse pero en cambio sí quiso y Oeste, Norte y Sur. Estoy convencido de que la
poseer las armas de guerra más eficaces. El historia del mundo occidental ha desembocado
mundo está occidentalizado en la medida en que en la conciencia de que existe una carencia. El
existe esta carrera tecnológica. Si los Estados­ despliegue del poder tecnológico conduce a ca­
nación han seguido el ejemplo de este modelo rencias que ciertas poblaciones en Occidente
occidental, paradójicamente ese modelo de Es­ perciben inconscientemente. Contra el males­
tado-nación occidental les ha permitido existir tar, recurren a distintos tipos de búsqueda de la
frente a Occidente: hay un aspecto dialéctico y sabiduría para encontrar armonía o para llenar
ambivalente. Para el mundo que emplea las téc­ un vacío interior, como el yoguismo de la India o
nicas y los poderes de Occidente es una manera el budismo zen. La ventaja de la civilización chi­
de querer existir frente a él. Existe una visión na frente a la nuestra es que no ha conocido el
occidentalocéntrica inherente a la globaliza­ monoteísmo por razones históricas, aunque
ción. Un modo de escapar de ella consiste en también ha vivido cosas terribles. El Norte ha
decir que Occidente no es amo exclusivo de la desarrollado a ultranza un modo de pensamien-
86 87

................................................ ...........................................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
............................................................................................................................................
La violencia del mundo

to basado en el cálculo, la técnica, la cantidad, muy minoritaria en Occiden­ ¿Quién habría


que ha desembocado en la degradación de la te: ése es el regalo positivo que podido prever
idea misma de calidad. El Sur, supuestamente podemos hacer a los demás la caída
retrasado o subdesarrollado en ciertos ámbitos, continentes. de la URSS?
no ha sufrido la invasión hegemónica del Norte
y atesora reservas en el sentido cualitativo: - Habla usted de fuerzas que se levantan: le
pienso en el sur del Mediterráneo. No debemos, encuentro muy optimista. A través de su dis­
sin embargo, impedir al Sur que integre la téc­ curso usted quiere volver a dar esperanzas, pero
nica y el cálculo, la cuestión es no dejarse devo­ me resulta difícil creerle. Lo que sí veo es que,
rar por la técnica y el cálculo. Es útil tratar de por más que algunas fuerzas se alcen, eso no
desenmascarar todo lo que es occidentalocen­ sirve de nada. A mí me da miedo el mañana,
trista bajo unos ropajes universalistas, incluso pienso que el poder, en su globalidad, lo detenta
para el propio occidental. Pensemos que las ca­ Estados Unidos.
pacidades autocríticas nacieron en el seno de EDGAR MoRrN: Me parece que no me ha en­
esta civilización, y he citado deliberadamente a tendido usted bien y se equivoca respecto a mi
Montaigne o Montesquieu como podría men­ optimismo: el tema era la probabilidad y la im­
cionar a Lévi-Strauss o a un islamólogo como probabilidad. De ser yo un optimista, diría que
Jacques Berque, o también a Henry Corbin. Los el optimismo vencerá: nunca he pretendido
aspectos de la razón son múltiples, no todo aca­ eso. Yo he afirmado que eso ha sucedido en la
ba en su lógica implacable, su capacidad induc­ historia. ¿Quién habría podido prever la caída
tiva o deductiva. La razón también comporta de la URSS? En aquella época, nadie hubiera
una capacidad crítica que no debe limitarse a podido imaginar que semejante acontecimiento
la crítica de los otros; la capacidad autocrítica pudiera producirse. Del mismo modo, Estados
es más pertinente aunque todavía siga siendo Unidos no está a salvo de contradicciones in-
88 89
..........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
.........................................................................
La violencia del mundo

ternas ni de limitaciones. No todo está bajo la misma, su naturaleza a la vez biológica y meta­
hegemonía norteamericana, hay formas de re­ biológica, mientras que Guillebaud, en su obra,
sistencia que pueden desarrollarse, por ejem­ defiende lo humano no biológico contra los dife­
plo con Europa. Usted habla del americanismo, rentes progresos de las ciencias. A mi entender,
forma hiperdesarrollada del occidentalismo: Guillebaud ve los peligros inherentes a la apli­
en ese país es donde se ha desarrollado una cación del paradigma científico a lo humano. A
economía formidable, un capitalismo, un poder diferencia de Guillebaud, creo que somos má­
tecnológico, militar. Pero nada es eterno. Mi quinas térmicas: funcionamos a 37 º C, somos
discurso no es optimista, incluso en Francia una formidable maquinaria con un corazón que
hay fuerzas culturales que se resisten a la inva­ late, unos pulmones que respiran, etc. La má­
sión hegemónica; si no, la macdonaldización lo quina humana no es trivial, no es determinista.
habría invadido todo. Es lo que siempre digo: Todas las grandes figuras históricas son máqui­
nunca estoy seguro, esperad lo inesperado, creo nas no triviales: Jesús, Mahoma, De Gaulle. En
que el futuro es imprevisible, lo peor puede lle­ suma, coincido con Guillebaud en que no somos
gar. Por otra parte, he terminado mi discurso del todo máquinas. Sin embargo, la noción de
de manera pesimista al afirmar que los pueblos identidad humana integra mejor la doble natu­
no están maduros. raleza humana, que por un lado depende de la
conciencia, del espíritu, y por el otro del mundo
- ¿Existe alguna diferencia entre la idea de físico, biológico. De hecho, Guillebaud y yo esta­
identidad humana de Edgar Morin y el princi­ mos de acuerdo con diferencias, lo cual es la me­
pio de humanidad de Francois Guillebaud? jor manera de estar de acuerdo.
EDGAR MoRIN: Entre esas dos nociones diría
que hay una diferencia y una convergencia. Yo - ¿Una globalización deseada no pasa por lo
defino lo humano partiendo de su complejidad local?

90 91

.........................................................................
Jean Baudrillard y Edgar Morin
.........................................................................
La violencia del mundo

EDGAR MORIN: Sí, es No estoy de subvenciones. Se crean asociaciones de para­


muy cierto, pero no es- acuerdo con decir dos para tratar de encontrar un nuevo trabajo
toy de acuerdo con decir que hay que de solidaridad o ayuda. Las iniciativas son mu­
que hay que pensar glo- pensar globalmente chas, pero no se conocen entre sí. Ningún par­
balmente y actuar local- y actuar localmente tido político se interesa por ellas ni se molesta
mente. Lo uno y lo otro en hacer su inventario. Lo local desempeña un
no son separables: hay casos en que las trans­ importante papel en la estimulación de algo
formaciones locales pueden influir en lo mun­ que va más allá de lo local, pero es preciso que
dial y a la inversa. Creo que con el problema esa vía local exista.
ecológico hemos tomado conciencia de la im­
portancia de lo local, es decir, de lo concreto de - Habida cuenta de la gravedad, que usted
una acción ciudadana posible. La verdadera di­ mismo subraya, del estado de nuestra aldea
ficultad reside en la imposibilidad de separar global, ¿podemos prescindir de las creencias,
esta idea de una política mundial necesaria, de la fe y de los enormes poderes que éstas po­
eso que yo llamo finalmente política de civili­ drían suscitar a la hora de solventar tantos pro­
zación o política del hombre. Sobre este tema blemas?
he escrito dos libros, Introducción a una políti­ EDGAR MoRIN: Las religiones universalistas
ca del hombre y Una política de civilización, to­ -el cristianismo, el islam, el budismo- se di­
do ello para suplir la idea de desarrollo. Pienso rigen a todos, sea cual sea el origen de los cre­
que lo local se vuelve modélico, por ejemplo, en yentes. Son religiones que han insistido en el
innumerables localidades de Francia, donde valor de la relación con los demás, ya sea el va­
hay grupos que reviven un lago que estaba con­ lor del amor al prójimo, muy fuerte en el Evan­
taminado, o dan nuevo impulso a un pueblo fa­ gelio, o la idea de clemencia, muy fuerte en el
voreciendo la apertura de comercios mediante islam. Estas religiones poseen inmensas virtu-

92 93
Jean Baudrillard y Edgar Morin
...........................................................................
Títulos publicados
des, mientras que sus vi­ La caridad, en el 1. G. Grass, Escribir después de Auschwitz
cios más bien se sitúan del sentido profundo 2. G. Grass. Discurso de la pérdida
3. T. Todorov. Los abusos de la memoria
lado de su monolitismo, o de la palabra 4. H. G. Gadamer, La educación es educarse
su cerrazón, su sectaris­ «virtud», que s. J. Gribbin. Elpequeño libro de la ciencia
6. P. Bourdieu y L. Wacquant, Las argucias de la razón imperialista
mo, el rechazo de las de- viene del corazón 7. Hilary Putnam, 50 años defilosojla uistos desde dentro
más religiones: hemos vis- e. Ulrich Beck. Sobre el terrorismoy la guerra
9. J. Baudrillard y E. Morin. lA violencia del mundo
to las consecuencias de unas cruzadas que
amenazan incluso con volver a empezar. A mi
juicio, estas religiones deberían ser capaces
de unirse a partir de su denominador común:
la universalidad, la solidaridad, la caridad, en
el sentido profundo de la palabra «virtud», que
viene del corazón, la compasión, que puede de­
sempeñar un papel muy fecundo para nuestro
planeta. ¿O es que las religiones no corren hoy
el riesgo de quedarse encerradas, cada una de
ellas, en su pretensión de ser el absoluto?

PaidósAsterisco*

94

También podría gustarte