PARROQUIA SAGRADOS CORAZONES
SABADO 12 DE JUNIO DEL 2021
MONICIÓN INICIAL
Muy buenas noches queridos hermanos. En la Eucaristía de hoy nos congregamos a
celebrar la solemnidad del inmaculado Corazón de María.
El corazón de María, meditativo, atento, contemplativo es para nosotros modelo de
amor filial a Dios padre y símbolo del amor maternal a Jesucristo su hijo, y a todos
nosotros. Las lecturas de hoy nos recuerdan que debemos de poner nuestra confianza
en Jesús y así nuestras vidas se llenaran de gozo y paz.
Acompañemos al coro con el canto de entrada para recibir a nuestro celebrante.
PRIMERA LECTURA: Isaías 61, 9-11
El señor bendice y llena de gozo los corazones de sus fieles. Confiemos siempre en su
santa voluntad.
Prestemos mucha atención a la siguiente lectura.
SEGUNDA LECTURA
Doblo rodillas ante el Padre, de quien brotó el amor y la fuerza para ser fortalecidos
por su Espíritu
Prestemos mucha atención
EVANGELIO: San Lucas 2, 41-51
“María conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón”, sigamos el ejemplo
de María prestando atención a las palabras de nuestro señor Jesucristo.
Hermanos los invito a ponerse de pie para recibir la buena nueva.
ORACIÓN DE LOS FIELES
1. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su
gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración. Roguemos al Señor
2. Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea,
cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
3. Por todos los enfermos y los más necesitados de nuestra sociedad: para que reciban la
ayuda y el calor por parte de quienes, como María, consagran su vida al servicio de los
demás. Roguemos al Señor.
4. - Por todos nosotros, para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la
Virgen María nos haga fieles y agradecidos tanto en los momentos de prueba como en
los de alegría. Roguemos al Señor.
COMUNIÓN ESPIRITUAL
Creo, Jesús mío, que estás real
y verdaderamente en el cielo
y en el Santísimo Sacramento del Altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte
dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo
ahora sacramentalmente,
ven al menos
espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.
Amén.