RITOS
RELIGI
RITOS RELIGIOSOS INCAS
OSOS A la perfecta obra que construyeron con su civilización
prehispánica, debemos sumarle una serie de ritos y tradiciones
INCAS que, por algún motivo, lograron trascender aún después de la
conquista española. Por eso, hoy quisimos contarte sobre esos
4 rituales que de alguna manera han logrado ser tan poderosos,
Y que han inspirado a otros a seguir sus pasos, y/o crear nuevos
ritos:
AYMA 1. TRIBUTO AL INTI
El Dios del sol llamado Inti, recibía tributos en el solsticio
RAS
de verano; este Dios era el más venerado por los Incas y
algunos grupos indígenas siguen celebrándolo y
honrándolo. Era tanta la veneración a este Dios que en el
tiempo de los Incas, estos le ofrendaban oro, ganado,
plata y a las vírgenes del sol llamadas también “Acllas”.
2. INVOCACIÓN A LA PACHAMAMA
Para que el maíz creciera, los árboles dieran fruto,
multiplicar el ganado, detener las heladas, las plagas y
para dar suerte en la caza; los Incas invocaban a la
Pachamama que era el Dios de la Tierra, cuya figura era
representada por una niña que vivía en las montañas y
entre medio de la tierra. Para ofrendar a la Pachamama,
los Incas colocaban dentro de un pozo una vasija de barro
con chicha, coca, yicta, alcohol, y cigarros con el propósito
de alimentarla y no recibir castigo. Hasta el día de hoy se
sigue venerando a esta figura todos los 1 de agosto.
3. LA FIESTA DEL COYA RAYMI
El Dios Inti también tenía una hermana y
esposa, la Diosa Mama Quilla; esta era la
deidad de la luna, y era adorada por todas las
mujeres Incas, pues a ella le otorgaban el poder
de conceder deseos, anhelos y amparar los
temones. La fiesta del Coya Raymi era la
celebración particular que tenía esta Diosa, y era
llevada a cabo por las mujeres, quienes pedían
su purificación a través de sacrificios como estar
en ayuna.
4. CELEBRACIÓN A LA MAMA COCHA
La Diosa del mar también tenía sus propios
rituales; de hecho la Mama Cocha era
considerada la madre de los peces y
pescadores. Las mujeres Incas realizaban baños
de luna llena para pedir por su feminidad,
belleza y fertilidad.
Es así como la perfección de estos rituales
incaicos han trascendido hasta el día de hoy,
siendo fuente de inspiración para un sinnúmero
de nuevos ritos.
Es el caso de Inca de Oro, un Sour
Premium creado en homenaje a la cultura Inca, siguiendo la esencia de sus rituales.
Además sigue la receta original para honrar la perfección de sus rituales. Hecho con limón
natural, Inca de oro busca la perfección mediante un sabor suave, elegante y fresco.
RITOS RELIGIOSOS AYMARAS
JALLUPACHA
El 'jallupacha' es “para recibir la lluvia, para
que se dé agua en todo el país”, afirmó
Wilfredo Murga, miembro del Consejo
Nacional de Ayllus (comunidades), quien
encabezó el ritual indígena en la ciudad de
El Alto, a 4 000 metros de altura y fronterizo
con La Paz, sede de Gobierno. Hombres y
mujeres indígenas ataviados con
multicolores vestimentas tradicionales
realizaron sahumerios, consistentes en la
quema de dulces, hierbas aromáticas,
semillas y diferentes raíces, pidiendo al cielo
que propague lluvias. Además, Murga
explicó que trajeron el recurso natural en vasijas de barro, desde lugares sagrados que se
hallan en el nevado Illimani (6 400 msnm), al sur de La Paz, y de las regiones cocaleras de los
Yungas, en las faldas de la Cordillera Oriental de Los Andes. “Hemos traído la flor del agua”,
explicó Murga, en referencia al agua trasladada en esos recipientes desde sus puntos
religiosos hasta El Alto para la ceremonia. Mientras realizaban rogativas a sus dioses, algunos
amautas decían “jallalla, lluvia” (viva la lluvia), otros repartían agua a un centenar de indígenas
en pequeñas copas de barro o rociaban el líquido sobre la cabeza de los asistentes.
CULTO Y OFRENDA A LA TIERRA: EL FLOREO DE LAS LLAMAS
La Pachamama es una divinidad fundamental en
los pisos ecológicos de la cosmovisión Aymara
(Van Kessel, 2003: 199-200). Entre las diversas
formas por las cuales se le rinde culto, destaca
particularmente el floreo de las llamas. Este rito,
realizado generalmente en el mes de febrero, como
celebración de la fertilidad del animal más
importante en la economía andina, implica, entre
otras prácticas, un conteo del ganado y una ofrenda
o sacrificio denominado La Wilancha. El
antropólogo Juan Van Kessel, en febre ro de 1973,
realizó una exhaustiva descripción de este rito en la
localidad de Lirima, destacando posteriormente la vigencia del vinculo entre la dimensión
religiosa y las actividades económicas en el mundo Aymara contemporáneo (ibíd. 215).
AGUA Y RITUALIDAD
Otro de los elementos a los cuales el aymara
le rinde culto es Amaru, nombre mítico
asociado a las aguas precordilleranas (Van
Kessel, 2003: 201). Este culto, corresponde a
la ceremonia de Limpia Canal, en la cual se
realiza un trabajo de limpieza y renovación
sobre los canales de regadío que permiten
contrarrestar la escasez de agua en las
comunidades altiplánicas. La Limpia, se
realiza generalmente entre agosto y octubre, e
implica, tanto una serie de ritualidades como
una disciplinada labor de roles, entre los
cuales destacan los Capitanes-Purikamanes, las Purikamanas y el Purikamani (Lagos, et. Al.
1988: 49) (Matus de la Parra, 1993-94: 6). Las imágenes que vemos de esta ceremonia,
fueron tomadas por la antropóloga María Ester Grebe en el norte de Chile. Aún no se
reconocen su fecha, ni su ubicación geográfica particular
PACHALLAMPI
El Pachallampi (“unión con la tierra”)
corresponde a la ceremonia ritual para la siembra
de la papa. Es considerado el ritual agrícola más
importante de la precordillera de Parinacota,
siendo practicado en las localidades de Putre,
Socoroma, Pacahama y Belén, en el mes de
noviembre y cada tres años. Este intervalo
temporal, radica en que el proceso agrícola-
productivo propio a la tecnología Aymara, implica
años de des canso para los sembradíos
(Mamani, 2002: 45-62). Este rito, ha sido descrito
y registrado por Manuel Mamani y Rodomiro
Huanca, ambos indígenas aymaras preocupados
del rescate y la valorización cultural de su etnia. Ellos han puesto énfasis en el vínculo que se
establece entre la comunidad y las fuerzas de la naturaleza, así como en la relación de
reciprocidad (ofrenda y retribución) en que se fundamenta su cosmovisión.