Viernes Un plato que quisiera ver en menús y panaderías

Pastel de quinua y espinaca
No tengo nada contra el pastel de acelga, omnipresente en tantos menús peruanos y latinoamericanos, presente en panaderías y pastelerías, acompañante mío de toda la vida. No tengo nada. Lo seguiré comiendo siempre con las misma ganas. Pero hoy Alicia preparó un pastel de quinua con espinaca tan, pero tan bueno, que me lo quisiera poder encontrar en todas partes. Es un clásico. Le pregunté como lo hizo, y es tan fácil que hasta yo me animaría a hacerlo; solo que en esto de pasteles soy un comprador atávico, no un cocinero. Como me lo contó se lo cuento. Lo primero, naturalmente, es la quinua bien preparada. Todos los días cerca de cien personas llegan a esta página y leen la receta básica de quinua o quinoa de Alicia.

1.

Ella comenzó allí, con una taza de quinua cuidando muchísimo de no pasarse de cocción. Cortó el fuego en el momento en que saltaron de los granos de quinua esas uñitas blancas que indican que ya está cocida. 2. Apagó el fuego, y la dejó reposar. 3. Tomó un paquete de espinacas, de esas espinacas que llaman baby en el Perú, y que son más bien adolescentes, y las picó groseramente con tronco y todo. Las puso al fuego con un poquito de agua, muy brevemente. Todavía estaban casi crudas cuando apagó. 4. En otra olla puso a caramelizar en aceite de oliva cuatro dientes de ajo, seguidos por una cebolla blanca. 5. Cuando la cebolla estuvo bien caramelizada, negrita y dulce, virtió las espinacas y las mezcló bien 6. Virtió luego la quinua y unos trocitos de queso parmesano y queso fresco cortados a cuchillo

7. 8. 9.

Espolvoró algo de canela y de comino molido y ralló su buena media nuez moscada. Sazonó con sal gruesa y un poco de pimienta molida directamente sobre la olla.

Al final, ya mezclados todos los ingredientes, añadió tres huevos batidos, en ese punto que están entre mezclados y batidos, todavía sin hacer espuma, con una cucharadita de polvo de hornear. 10. Puso todo en un molde de pyrex. 11. Encima, colocó tiritas de queso fresco. Buen queso fresco del que hace la señora Leonor de Leo-Ray en Chupaca y que trae cada sábado a la Bioferia de Miraflores. 12. El horno estaba precalentado a 350ºF (180ºC)

Como el pastel de acelga. Es contundente. No necesito cantar las bondades de la quinua o quinoa. Es de sabor poderoso. En público si son buenos. no el tiempo. Pero a diferencia de los pasteles de acelga regulares. este pastel es una especie de sueño de nutricionista. cuya potencia en micronutrientes es muchísimas veces más significativa que la de las verduras normales. repetida. pero le mandaré mis comentarios. como un buen pastel de acelga. Si tiene restaurant. Pero si nunca lo ha comido o preparado. Incapaz de engordar a nadie. Tal vez usted misma. no tiene harina ni tiene grasas. Es el cereal com más contenido de proteínas y menor carga glicémica. qué mejor homenaje. la porción también moderada de huevo y la presencia importante de verdura de hoja verde. Un golpe de horno. Y la ensalada tiene además una cantidad importante de hierbas de olor. . Como se hace con todo pastel bien nacido. Allí estuvo hasta el punto en que dejaron de salir burbujitas de agua en el centro del pastel. esos son los indicadores. con su carga de especies y de quesos. haga la prueba. avíseme e iré a probarlo. si no queda tan lejos que la pereza me gane. porque no se rompe ni se desmenuza. y cuando los bordes indicaban que el pastel estaba cuajado. Pero el pastel es mucho más. una búsqueda en Google me revela una receta similar en Argentina. que. Y veo referencias a pasteles similares. se enorgullezca del pastel de espinaca con quinua que se come en su casa desde siempre. fuera del nominal aceite de oliva en el que se caramelizan ajo y cebolla. puede hacer que uno se aguante un par de horitas más antes de almorzar en serio.13. El resultado es un pastel que tiene las virtudes del pastel de acelga y algunas más. lo guardó en la refrigeradora hasta el día siguiente. Salvo que nos conozcamos de antes. no sabrá quien soy ni se lo diré. cafetería o panadería. ajo y cebolla. en privado si no lo son. Nada se puede inventar en la cocina. Con los lacteos en cantidad moderada de los quesos. Nota dietética. si uno quiere comerlo en la mesa. Lo siento. los diabéticos y hasta los celíacos lo pueden comer con entusiasmo. como con cuchillo y tenedor. Naturalmente no es un invento. y ya sabe que sabor sin sabor no camina en esta casa. Mientras escribo estas líneas. ya se sabe. se deja comer tanto con la mano. y listo para comer. citada y copiada hasta la saciedad. querida lectora. Bueno para todo.

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