ARISTÓTELES
CONTEXTO ARISTÓTELES
Aristóteles es, junto a Platón, la figura más importante de la filosofía griega, y el filósofo que mayor
influencia ha ejercido sobre el pensamiento occidental. Descubridor de las problemáticas
fundamentales de la metafísica y de la ciencia; forjador de los conceptos esenciales para
comprender al ser humano como sujeto de conocimiento; creador de la lógica. Autor de una
síntesis privilegiada que concilia la realidad física y espiritual del hombre.
Aristóteles nació en Estagira, en el año 384 a. C. Hijo de Nicómaco, médico de Macedonia
Amintas II, esta ascendencia marcó su interés por las cuestiones físicas y biológicas. A los
dieciocho años entró en la Escuela de Atenas, dirigida por Platón; allí permaneció veinte años, en
calidad de discípulo y, posteriormente, de docente también. La influencia de Platón sobre
Aristóteles es determinante, el pensamiento aristotélico es una “superación crítica”. Si Platón
centró su interés en el mundo ideal, Aristóteles se ancló en el mundo sensible que nos rodea
Un grave inconveniente de la Teoría de las Ideas de Platón radica en que no consigue
explicar aquello que es lo más característico del mundo material y sensible: el movimiento y el
cambio.
Hacia el 343, Filipo de Macedonia lo invitó a encargarse de la educación de su hijo
Alejandro, que tenía trece años. Su influencia en el fundador del imperio más extenso de la
Antigüedad se supone grande. El año 334 volvió a Atenas y fundó su escuela. El Liceo se ubicaba
a las afueras de la ciudad, en un bosque consagrado a Apolo Licio y a las Musas. Allí enseñaba a
sus discípulos, paseando, las cuestiones filosóficas más variadas; por eso se llamaron
peripatéticos.
La polis en el sentido clásico desapareció con el imperio y cedió su lugar a la organización
imperial. El inicio del período histórico denominado helenismo.
La reflexión sobre el ser humano como ciudadano de la polis que se gobernaba a sí misma
terminó con Aristóteles.
Aristóteles desarrolló una actividad intelectual colosal. Escribió dos tipos de libros: los
llamados exotéricos, destinados a un gran público, eran diálogos y estaban dotados de una gran
elegancia literaria y estilo; los llamados filosóficos o esotéricos, que trataban de cuestiones más
profundas, dirigidos sólo al núcleo de alumnos del Liceo, con un estilo escolar, cursos o lecciones,
apuntes de clase. Aristóteles divide las ciencias en teóricas, prácticas y poéticas. En la base de
todo, la lógica, el instrumento que sirve a todas las ciencias desde una categorización y
estructuración del pensar y de la realidad.
Las ciencias teóricas son la matemática, la física y la metafísica. Las principales obras de
este grupo son la Física, Acerca del Cielo, Del Mundo y De Ánima; y, sobre todo los catorce libros
de la Metafísica o Filosofía Primera.
Las ciencias prácticas son la ética, la política y la economía, es decir, las de la vida
individual y colectiva del hombre. Sus obras principales son Ética a Nicómaco, Ética a Eudemo y
la Política. Por último, las obras poéticas fundamentales son la Poética, que ejerció una influencia
extraordinaria, y la Retórica.
Con respecto a la reflexión ética, Aristóteles es heredero de las discusiones en torno al
concepto de Bien Supremo que se llevaban a cabo en la Academia. El fin último del pensar
consistía en alcanzar la eudemonía, la felicidad. El problema que se generaban al intentar
dilucidar qué era esa felicidad.
En su Ética a Nicómaco, afirma que la felicidad es el hecho de realizar, por parte de cada
ser, la función que le es más propia. Virtud o arethé, será el grado de excelencia o cumplimiento
satisfactorio de las funciones propias humanas.
La época en la que la filosofía de Aristóteles tuvo más importantica fue la Edad Media.
La influencia de Aristóteles es igualmente notable en el campo de la filosofía de la naturaleza. Su
modelo geocéntrico de universo pervivirá hasta la revolución científica de los siglos XVI y XVII.
VIRTUD Y FELICIDAD
La ética es, para Aristóteles, un saber práctico que trata de la manera en que han de organizar
sus vidas los seres humanos para ser felices. En los animales, el ethos (carácter) determina el
comportamiento. El ser humano, en cambio, está dotado de alma racional; por lo tanto, puede
pensar más allá del condicionamiento de su ethos.
La ética de Aristóteles tiene una dimensión teleológica. Toda acción responde a una finalidad.
Actuamos buscando un bien.
Un bien que se busca por él mismo y no por otro: la felicidad (eudaimonía). Es el bien perfecto y
el fin de los actos. Así, la felicidad es una actividad del alma de acuerdo con la virtud, con la
areté.
Virtud es una capacidad que nos hace mejores. «areté» debe entenderse como «destreza
adquirida en grado óptimo». Las virtudes son hábitos adquiridos. Y hay dos tipos de virtudes: las
virtudes éticas y las virtudes dianoéticas (intelectuales).
Aristóteles sostenía que la finalidad propia de cada cosa radica en aquello que le corresponde
según su naturaleza. En el ser humano, lo más natural es la racionalidad, por ello su felicidad
consiste en ejercer esta facultad, es decir, en llevar una vida contemplativa dedicada al saber.
En la actividad racional, el ser humano encuentra la más completa felicidad.
La buena ejercitación de la actividad intelectual nos proporciona las excelencias teóricas a las
que Aristóteles denomina virtudes dianoéticas. Las virtudes dianoéticas son todas aquellas que
están relacionadas con la para entender cómo es el mundo y para saber aplicar lo que se
reconoce como correcto en la elección más acertada. Aristóteles habla de las siguientes virtudes
dianoéticas:
La prudencia (phrónesis): es la razón práctica o buen juicio, la virtud que nos hace
reconocer cuáles son los medios que nos acercan al bien y nos indica la manera en que se
pueden aplicar.
El arte (techné)
La sabiduría (sophía)
La ciencia (episteme)
La inteligencia intuitiva (nous)
Las virtudes dianoéticas son teóricas y tienen un valor por sí mismas; y es precisamente en su
ejercicio donde radica el ideal de vida y la posibilidad de máxima felicidad.
Sin embargo, el ser humano no es solamente intelecto. El ser humano tiene unas necesidades
corporales, emocionales y sociales. La felicidad, dice Aristóteles, no se puede dar separado de los
demás. El hombre es un animal. Por ello, para llevar una vida de acuerdo con el bien, los
hombres, además de cultivar las virtudes dianoéticas, necesitan desarrollar las virtudes éticas.
Están relacionadas con el modo de actuar en el mundo, con el control de las pasiones y los
deseos. El ser humano actúa correctamente y es virtuoso si sus deseos y costumbres se
enmarcan en una racionalidad que, en cada circunstancia, le permite escoger el término medio
óptimo entre dos extremos de conducta, ambos negativos. Buscar siempre el término medio, la
moderación, evitando tanto el exceso como el defecto.
RESUMEN FRAGMENTOS TEXTO DE ARISTOTELES
Este texto pertenece a la obra Ética a Nicómaco, concretamente al Libro VI, donde Aristóteles
inicia la investigación sobre la naturaleza de las denominadas virtudes intelectuales (dianoéticas).
En este fragmento…
Fragmento 1: 3. Enumeración de las virtudes intelectuales. Estudio de la ciencia.
Aristóteles nos habla de la ciencia y la diferencia de la opinión. Solo hay ciencia cuando se saben
las causas de algo, si no, solo se tendría conocimiento por casualidad.
Para empezar a caracterizar la ciencia distingue entre lo necesario (lo que no puede ser de otra
manera) y lo contingente (lo que puede ser de otra manera). La ciencia, se ocupa de lo necesario.
Y lo necesario para él es eterno, ingénito e indestructible.
Esta característica de la ciencia (la necesidad) es lo que hace que sea enseñable. La ciencia se
puede aprender y enseñar con dos operaciones: inducción y silogismo. El primero es establecer
una verdad general a partir de muchos casos particulares. El segundo opera al revés; a partir de
una verdad general establece una verdad particular. Estas dos formas lógicas nos permiten
establecer el corpus de conocimientos científicos, hacer descubrimientos y enseñar de manera
convincente.
Fragmento 2: 4. El arte.
Aristóteles nos habla del arte y distingue entre acción y producción. Las cosas que hacemos en la
acción son buscadas por sí mismas (jugar, cantar, pensar), mientras que la justificación de la
producción es el objeto producido (construir una casa, por ejemplo).
Así, pues, para Aristóteles el arte es la virtud dianoética propia de la producción y tiene que estar
basado en la razón.
Además, señala que el arte, a diferencia de la ciencia, se ocupa de lo contingente, esto es, de lo
que podría existir o no, por lo que el arte es libre decisión de quien lo produce. Pero esto no
significa que el arte sea un conocimiento relativo, pues el arte es un conocimiento de lo universal.
Una casa puede ser construida de muchas maneras (conocimiento de lo posible), pero no
cualquier manera nos vale, no cualquier construcción es una casa (conocimiento universal).