PREDICACIÓN
Esperanza en el sufrimiento - certeza de la gloria venidera.
Versículo
1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y
recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
1:2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.
1:3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de
bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más
grande que todos los orientales.
1:4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y
enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con
ellos.
1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba
y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme
al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y
habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos
los días.
1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los
cuales vino también Satanás.
1:7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a
Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.
1:8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no
hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y
apartado del mal?
1:9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
1:10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al
trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado
sobre la tierra.
1:11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no
blasfema contra ti en tu misma presencia.
1:12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano;
solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.
Asunto: naturaleza de Dios
Tema: sufrimiento.
Los temas sugeridos para el libro
1. El sufrimiento de los justos, con sus temas asociados, la justicia divina y el
problema del mal.
2. Los propósitos de la adversidad para
(1) revelar el carácter de Job. El carácter es revelado a través de la adversidad
y las pruebas.
(2) Presentar una lección objetiva a otros. Si uno pudo triunfar sobre el
infortunio, los demás también pueden.
(3) Revelar pecado oculto del cual Job no era consciente.
3. La confianza en Dios aún bajo condiciones desconocidas.
4. La soberanía divina sobre toda la creación, de donde el tema central no
es el sufrimiento, sino lo que Job aprende de él.
Título: El sufrimiento: disciplina de Dios para llegar a la madurez
Esperanza en el sufrimiento - certeza de la gloria venidera.
Interrogante sermonario
¿Por qué sufren los justos?
¿Dónde está Dios?
Versículo
Autor: JOB
Testigo ocular.
Hijo de Isacar
Es el protagonista del libro que lleva su nombre. Se Desconoce quién y de
dónde era. La Biblia dice que era un varón más grande que todos los
orientales ¿a cuál región se le alude así? ¿A Mesopotamia o a Arabia?
Algunos piensan que fue un edomita, otros dicen que la tierra de Uz, donde
vivía Job, debe buscarse hacia el Éufrates. Lo que sabemos es que se trataba
de un hombre “perfecto y recto”, que agradaba a Dios al punto que este se
sentía en la confianza de permitirle a satanás que lo probara, porque sabía que
Job le sería fiel.
Las pruebas de Job consistieron en la pérdida de todos los bienes
materiales, su familia y su salud. Unos amigos vinieron para consolarle, pero
al ver su estado llegaron a la conclusión de que algo muy malo habían
hecho Job, para merecer el castigo que estaba frente a sus ojos. Surge
entonces la discusión entre ellos que es objeto del libro. Finalmente >Dios se
revela a Job le habla desde un torbellino y el hombre de Dios se arrepiente,
hasta de haberse quejado. Dios le premia devolviéndole sus bienes
multiplicados, su salud y su familia., después que Job oro por los mismos
amigos que le habían criticado.
Libro
El libro se divide fácilmente en 5 partes: Comienza con historia, con una
descripción de Job y de su desgracia. Termina con historia, una
descripción de Job y de su dicha. Entremedias hay tres largos apartados
con discursos: Primero los discursos y respuestas de Job y sus amigos,
después los discursos de Eliú y finalmente la respuesta de Dios. El
principio y el final del libro están en prosa descriptiva; las tres partes centrales
están escritas en lenguaje poético.
Libro poético de la Biblia que forma parte de la literatura sapiencial. En el
canon hebreo se le coloca entre los “Escritos” o Ketuvim, junto con los Salmos
y Proverbios.
Es el libro más antiguo de la Biblia; luego, es el único libro de la Biblia cuyo
protagonista no perteneció a la familia de Abraham. Franz Delitzsch, a
quien hay que leer con cautela por sus excursiones a la crítica bíblica, dijo de
Job que era el "Melquisedec de los libros del Antiguo Testamento"
Autor y fecha
Se desconoce quién fue el autor o autores del libro. Durante mucho tiempo
se sustentó que este libro fue escrito por una misma persona. A partir del siglo
XIII se discute sobre esto. Algunos proponen que se trata de un mismo autor,
pero que fue escrito en etapas sucesivas, con intervalos entre una y otra. Otras
señalan que un mismo autor escribió lo básico, pero que se realizaron retoques
posteriores. Incluso no es seguro que el autor fuera judío, pues algunos
eruditos piensan que pudo ser un edomita o árabe.
En cuanto a la fecha, también resulta imposible saber cuándo se escribió esta
obra, pues se hacen muchas proposiciones, que van desde la época pre
mosaica hasta el siglo II a C. Ni siquiera se ha podido llegar a un acuerdo
general sobre si el libreo es previo o posterior al exilio.
Características
Tampoco ha sido posible clasificar a Job como obra literaria. No hay duda de
que se trata de un poema, pero ¿es un poema didáctico? ¿o un diálogo
debate? ¿o un debate judicial? ¿O una epopeya? Los eruditos no se ponen de
acuerdo en cuanto a este misterioso libro. El cuerpo de la obra está compuesto
por unos diálogos que se celebran en el cielo, entre Dios y satanás, y en la
tierra entre Job y sus amigos, finalizando con otro entre Dios y Job. El tema
que se discute parece ser el sufrimiento del justo, pero en el fondo de todo
hay una clara intención de señalar la soberanía de Dios y su control sobre
todas las cosas, incluyendo los acontecimientos adversos que sufren los
suyos. Se presentan en Job los acontecimientos paralelos en dos planos
diferentes, el cielo y la tierra. El origen de los hechos está en la esfera celeste,
pero en lo terrenal no se sabe de ello. Eso produce la tensión y el drama que
narra Job.
Desarrollo
El libro comienza destacando la personalidad justa de Job, sus riquezas y
sus esfuerzos por agradar a Dios. En el cielo “vinieron a presentarse delante
de Jehová los hijos de Dios”, Satanás. El Dios quien comienza el proceso al
llamar la atención de Satanás sobre <Job. El diablo sugiere que Job sirve a
Dios porque le ha rodeado de bendiciones. Dios le da permiso de actuar a
Satanás, pero con ciertas limitaciones. Entonces suceden una serie de
calamidades a Job, que pierde su riqueza y sus hijos. Job, sin embargo, no
pecó “ni atribuyo” a Dios despropósito alguno.
Se pasa a la narración de otra escena celestial. Dios vuelve a llamar la atención
de satán sobre Job, pero este alega que el siervo de Dios no había blasfemado
porque no se le había tocado en su propia persona (toca su hueso y su carne y
verás si no blasfema contra ti en tu isma presencia). Dios le da permiso para
que toque su salud, pero que conserve la vida de Job. Satanás “hiere a
Job” con una terrible enfermedad. Hasta la mujer de Job incita a este a
renegar de Dios, pero no lo logra. Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar
namatita, tres amigos de Job vienen a consolarlo, pero al ver el espectáculo de
su enfermedad, que quedan perplejos y ninguno le hablaba palabra, porque
veían que su dolor era muy grande. (Job 2:1—13)
Se desarrolla una conversación entre ellos de manera alternativa. Tras una
queja inicial de Job, le contesta Elifaz. Después Job vuelve a hablar y le
contesta Bildad. Tres veces hablan los amigos de Job y éste les contesta.
Finalmente aparece en el relato Eliú, que no había sido mencionado antes. A
continuación. A grandes rasgos, las reacciones de los amigos de Job ante sus
quejas.
Elifaz. Siempre es el primero que habla. Esgrime el punto tradicional de que el
sufrimiento es siempre una retribución por pecados cometidos e intenta
defender a Dios<. ¿<en dónde han sido destruidos los rectos? ¿Será el
hombre más justo que Dios? Exhorta a Job a aceptar el castigo de Dios.
Cuando habla por segunda vez amonesta a Job ¿Qué cosa es el hombre para
que sea limpio, y para que se justifique el nacido de mujer? En la tercera
ocasión hace una defensa de Dios y su justicia ¿traerá el hombre provecho a
Dios? Mientras que Job es malvado: ¿Por cierto tu malicia es grande y tus
maldades no tienen fin? Job vuelve a arrepentirse: “vuelve ahora en amistad
con él y tendrás paz”.
Bildad. Buscando explicaciones para los sufrimientos de Job Bildad habla en
tres ocasiones. En la primera ocasión parece encontrar la clave en los pecados
en los hijos de Job. En la segunda ocasión le dice a Job que lo que pasa es el
resultado de sus pecados, pues según él los malos lo que siempre reciben es
castigo y calamidad en la tercera ocasión habla de la insignificancia de Job
ante la grandeza de Dios.
Zofar. En sus dos discursos acusa a Job de hipocresía y maldad. En el
primero le dice. “Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece? Y
le exhorta al arrepentimiento En la segunda oportunidad acude a lo que él llama
la experiencia y hace una descripción de los males que atacan a estos impíos,
implicando que eso es lo que le está pasando a Job.
Después de los intercambios de Job y sus amigos, se callan no sabiendo qué
decir. Entra en acción otro personaje.
Eliú. Como no había sido nombrado entre los amigos de Job, ni se le menciona
al final del libro, algunos piensan que fue un testigo casual de la discusión,
que quiso dar su opinión. Su intervención no entra en el diálogo, pues nadie le
contesta. Su discurso es más extenso que las participaciones de sus amigos.
No contesta los planteamientos de Job, sino más bien es como si se adelantara
a algo que más arde diría el mismo Dios.es difuso, muy reiterativo. Muchos
piensan que no forma parte del escrito original. En términos literarios su calidad
es menor al resto del libro. Eliú acusa a Job de haber dicho: Yo soy limpio y sin
efectos, soy inocente y no hay maldad en mío”. La verdad es que Job había
dicho: “si yo me justificare me condenaría mi boca”. Acierta en señalar la
dignidad que Dios da a los hombres, que les enseña más que a las bestias de
la tierra…Habla de la gloria divina.
La revelación de Dios a Job es grandiosa. No contesta las peguntas de Job,
antes, por el contrario, le hace a su siervo muchas inquisiciones, que le ponen
en dificultades.
Job se da cuenta de lo inadecuado de su actitud, se arrepiente de ella.
Dios se enoja contra los amigos de Job, pero les perdona cuando Job ora
por ellos. Los familiares de Job vienen y le ayudan económicamente. El siervo
de dios termina su vida felizmente, sano, con el doble de las riquezas que antes
tenía y con “siete hijos y tres hijas, Murió viejo y lleno de días.
Contexto
En el tiempo en el que vivió Job se ubica dos eras anteriores a Moisés, en
el tiempo de Isaac en el 1800 años antes de Cristo y seiscientos años
después del diluvio.
Job vivió en la época de los patriarcas y fue contemporáneo de Abraham,
Isaac y Jacob.
En apoyo a estos datos se tiene lo siguiente.
1. La longevidad de Job de 200 años concuerda con la era patriarcal
2. No alude sino a la forma más primitiva de idolatría el número de toros y machos
cabríos sacrificados es de siete, como en el caso de Balam.
3. El lenguaje de Job es el hebreo, entremezclado con expresiones siriacas y
arábigas, lo que sugiere una época donde las tribus semíticas hablaban una
lengua común, antes de la división de los distintos dialectos hebraico, siriaco y
arábigo
4. Habla de la forma más antigua de escritura saber, la escultura
5. No hay alusión al éxodo de Egipto ni a los milagros acompañantes, ni de la
destrucción de Sodoma y Gomorra
6. La religión de Job es aquella que prevalecía entre los patriarcas previamente a
la ley, los sacrificios administrados por la cabeza de la familia, sin sacerdocio
oficial, templo ni altar consagrado
A. Propósito al escribir
Es un debate público en forma poética sobre el gobierno divino.
El autor del libro escribe para comprobar que, contrario a los que se
pensaba comúnmente, los buenos no siempre prosperaban, y la aflicción
no era necesariamente una señal del desagrado de >Dios.
En ese tiempo se pensaba que el bueno siempre había de ser recompensado
con las cosas buenas de esta vida, mientras que los malos habían de ser
castigados. La prosperidad era una prueba de la justicia, mientras que la
desdicha era una prueba de la justicia; mientras que la desdicha solo era
prueba de la maldad. Si Job sufría era porque era un gran pecador de acuerdo
a esta filosofía.
Versículo
1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y
recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
1:2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.
1:3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de
bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más
grande que todos los orientales.
1:4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y
enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con
ellos.
1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba
y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme
al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y
habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos
los días.
1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los
cuales vino también Satanás.
1:7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a
Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.
1:8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no
hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y
apartado del mal?
1:9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
1:10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al
trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado
sobre la tierra.
1:11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no
blasfema contra ti en tu misma presencia.
1:12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano;
solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.
Vamos a dividir esta enseñanza en tres partes:
Varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
Ofrecía holocaustos conforme al número de hijos.
La intervención de satanás para blasfemar contra Dios
1. Varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
Él fue un hombre real y “mortal” (cf. 4:17), de quien su Creador dijo: “[N]o hay
otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado
del mal.
Job viene de una palabra árabe que significa volver, volver a Dios, arrepentirse.
En el Corán Job es designado como el que se vuelve o se arrepiente. Otros la
derivan de la forma hebrea que significa perseguido. La personalidad de Job
ha sido siempre un gran ejemplo de la fidelidad a Dios, en medio de grandes
aflicciones. Ningún hombre de la historia tuvo tales pruebas. Santiago menciona
su paciencia (5:11)
Job era un hombre recto. Reconocía la autoridad de Dios y se sometió a
ella. Trataba de agradar a Dios y evitar el mal. Al calificarlo como un hombre
perfecto el autor se refiere a su integridad. La expresión traducida del original
señala que Job era un hombre “intachable” o “irreprensible” sin falla moral o
moralmente perfecto y recto, es decir no se apartaba de los estándares divinos.
Nadie podía hallarle motivo para criticarle, ni en su relación con Dios, ni en su
relación con su prójimo. Era un hombre temeroso de Dios, temía y se sometía
a la majestad divina. Vivía apartado del mal porque rechazaba todo lo que era
contrario a lo divino.
La vida diaria de Job demostraba que era un hombre que andaba en
comunión con Dios. Reconocía que su Señor merecía reverencia y temor.
Además, se daba cuenta de que Dios exigía un estilo de vida justo. El libro
deja claro que Job no estaba sufriendo por causa del pecado. Era un varón
de Dios ejemplar.
El resultado de la fidelidad en su relación con Dios fue la bendición y la
prosperidad. La sumisión a Dios y la bendición recibida se extendió
también hacia toda su familia. Dios le dio una gran familia que sería una
bendición y una ayuda fuerte para la vida agrícola en la tierra donde Dios lo
colocó. Además, Dios los prosperó con una gran cantidad de animales, a tal
grado que el pasaje dice que su hacienda era la mayor de entre todos los
orientales de su tiempo. Job gozaba de muchas bendiciones y le sobraban
motivos para estar agradecido con Dios.
En todos los sentidos Job era un hijo de Dios ejemplar, andaba en comunión
con Dios e intentaba agradarle en todo. Cumplió fielmente con sus
responsabilidades en relación con Dios, con su prójimo y con su propia
familia. Por lo tanto, Dios le bendijo. Este hombre recto gozaba de una
verdadera prosperidad. Job era un hombre muy sabio. Job era altamente
respetado, era justo, honrado, empleador honesto, hospitalario y generoso. A
pesar de las calamidades Job permaneció fiel a Dios.
Job era irreprochable. Las pruebas no tienen que ver con pecado en su vida.
Pablo nos recuerda que, “Todos lo que quieren vivir piadosamente en Cristo
Jesús padecerán persecución” (2 Ti. 3:12). Y, como veremos, esta
persecución viene principalmente de Satanás, aunque siempre con el
permiso de Dios.
(1) ERA «PERFECTO» El adjetivo tam viene de tamam, que significa “completo”
en el sentido moral. Se traduce en el Salmo 37:37, “íntegro”. La BJ: “cabal”. No
que Job fuera impecable, sino irreprensible. No había acusación que
legítimamente se pudiera hacer contra él. No había “gato encerrado” en su vida.
(2) ERA «RECTO» Yashar significa “hacer lo que es recto a los ojos de
Dios, obedecer sus mandamientos”. Leemos en Éxodo 15:26, “Si oyeres
atentamente a la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo que es recto delante de
sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos”.
Job vivía ceñido a las normas divinas.
(3) ERA «TEMEROSO DE DIOS» Job sabía responder con fe a lo que Dios
había revelado de sí mismo. Es lo que se ha llamado “el miedo santo” que se
traduce en reverencia, devoción, piedad y santidad de vida. El temor de
Dios es más una motivación interna que se refleja en una conducta externa. Job
no sólo se sujetaba externamente a la letra de la ley.
(4) ERA «APARTADO DEL MAL» El término sur se usa frecuentemente en los
libros sapienciales como contrapartida del temor de Jehová: “Teme a Jehová y
apártate del mal” (Pr. 3:7). “Con el temor de Jehová los hombres se apartan
del mal” (Pr. 16:6). Job sabía rechazar lo que se oponía al carácter de Dios. En
contraste, porque Sansón no se apartó del mal, ni siquiera “sabía que Jehová
se había apartado de él” (Jue. 16:20). Por la misma razón, se dice que “el
Espíritu de Jehová se apartó de Saúl” (1 S. 16:14). c)
SU RIQUEZA (1:2-3) La riqueza de Job es descrita en términos de las
riquezas en el antiguo Cercano Oriente. Debe recordarse que las riquezas
son frecuentemente evidencia de la bendición de Dios. La Biblia deja claro
que la piedad “para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente,
y de la venidera” (1 Ti. 4:8) y la promesa de ver “días buenos” a quien hace el
bien es repetida en el Nuevo Testamento (1 P. 3:10-12). Esta es la norma
general, pero Dios tiene propósitos para las excepciones a la misma.
(1) JOB ERA RICO EN PROLE (1:2) “¿Prole?” “¿Qué?” “Sabrá que prole
significa hijos”... Los hijos son vistos como evidencia de la bendición divina (Rt.
4:15; 1 S. 2:5).
Job tenía el número perfecto de varones. Recordemos que los varones eran
más apreciados que las chicas en una sociedad agrícola donde la fuerza
muscular significaba riqueza. Tuvo de chicos el doble que chicas, más uno.
(2) JOB ERA RICO EN POSESIONES (1:3) La grandeza de las posesiones de
Job en términos de animales requería gran cantidad de siervos y de tierras
fértiles para sostenerlos. Job era “el más grande” en (1) riqueza; (2) piedad; (3)
sabiduría (29:21- 24). Se subraya la elevación de Job para subrayar la
magnitud de su caída. d) SU PIEDAD (1:4-5) La referencia a “banquetes... cada
uno en su día” quizá sea a “fiestas de cumpleaños”. No se dice que los hijos se
condujeran de manera impropia. Es más, eran una familia unida. Los convites
duraban días. Job era diligente en el cumplimiento de su función sacerdotal,
como el patriarca de la familia. Ofrecía sacrificios por pecados de intención no
manifiestos. “Blasfemado” (barakh, “doblar la rodilla, bendecir, blasfemar”)
irónicamente, Job anticipa la acusación de Satanás. La piedad de Job se
evidenciaba en su interés por el bienestar espiritual de sus hijos. Pablo nos
recuerda que el anciano de la iglesia debe presentar como credencial de su
piedad la conducta de sus hijos (1 Ti. 3:4-5).
¿Cómo pudo un hombre perder 7,000 ovejas, 3,000 camellos, 500 yuntas de
bueyes, 500 asnas, muchos siervos, y muy trágicamente, sus 10 hijos en
solamente un día? Simplemente es demasiado para que algunos lo crean.
2. Ofrecía holocaustos conforme al número de hijos.
Parte de la prosperidad de Job eran sus numerosos hijos. Según el Sal 127:3
los hijos son "heredad de Jehová" y "cosa de estima". La otra parte de la
bendición que Dios le había dado era su gran riqueza que, según la costumbre
de aquellos días, se reflejaba en el tamaño de sus ganados (igual que en los
patriarcas Gn 13:5-6; 24:35).
Le nacieron siete hijos, hecho que en ese tiempo se consideraba una
bendición divina y tres hijas, que era el tamaño de las familias de ese tiempo.
Era asombrosamente rico siete mil ovejas, (vestido y alimento) tres mil
camellos (transporte y leche), mil bueyes que formaba 500 yuntas (comida y
leche, arar la tierra) 500 asnas (transporte).
Era el más rico de los prósperos de ese tiempo.
Job servía delante de Dios como un sacerdote familiar. Es notable su
inquietud por el estado espiritual de sus hijos. Job reconocía que Dios
reclamaba un sacrificio de sangre para perdonar los pecados. Por eso el ofrecía
sacrificios todos los días, en caso de que alguno de sus hijos hubiera pecado.
Quería estar seguro de que todos ellos estuvieran en buena comunión con
Dios. Esta actividad quedó prohibida después del establecimiento de la ley, era
norma durante la época de los patriarcas. esta responsabilidad sacerdotal del
padre requería de una gran inversión tanto de su tiempo como de sus
posesiones. Job lo hizo de buena gana porque procuraba el bienestar de su
familia.
Parece ser que los hijos de Job estaban muy unidos. Pasaban mucho tiempo
juntos. Siempre se reunían para celebrar cumpleaños y otras ocasiones
especiales. Acostumbraban como familia a hacer reuniones y cada vez que
esto pasaba. Job ofrecía holocaustos, conforme al número de sus hijos con la
intención de que cualquier pecado que hubieran cometido les fuera perdonado.
Job era un hombre justo, continuamente sacrificaba a favor de hijos.
3. Intervención de satanás para blasfemar contra Dios
El daño que Satanás podía hacer a Job era con permiso de Dios y Que Dios
lo permitió con fines disciplinarios y para la formación del carácter.
Job pasó por dos pruebas:
1. Una relacionada con sus posesiones e hijos y
2. La otra relacionada con su salud.
En cada una de ellas hay dos escenas. Una se lleva a cabo en el cielo y la
otra en la tierra. Cada escena en el cielo incluye una acusación hecha por
satanás contra Job y cada una de las de la tierra incluye un ataque de
satanás contra Job y la reacción de este.
Satanás le insinuó a Dios que Job adoraba a Dios por motivos egoístas.
Esta acusación también fue un ataque Dios porque el enemigo deduce o afirma
que el Señor solo puede hacer que se le adore cuando da riquezas. Puede ser
que quizás este fue el motivo por el que Dios permitió que satanás
atacara a Job, porque Dios conocía el corazón de Job, y utilizó su vida
para darle una lección a satanás.
En maneras que no conocemos, Satanás organizó ataqueshomicidas de los
sabeos y caldeos, el fuego del cielo, el gran viento y los sufrimientos que Job
experimentó (1:13-19: 2:1-7). El mismo Satanás que tentó a Adán y Eva, el
mismo Satanás que buscó arruinar la vida perfecta de Jesús en Su momento
más débil (Mateo 4:1-11), el mismo Satanás que había oprimido por 18 años a
una mujer con un espíritu de enfermedad (Lucas 13:11,16) y oprimido a muchos
otros en el primer siglo (Hechos 10:38), también afligió a Job inmensamente. Si
se considera el rol personal de Satanás en el sufrimiento prácticamente
instantáneo de Job, este evento “improbable” llega a ser plausible.
Primer ataque
Satanás inició el ataque un día en que sus hijos e hijas tenían una fiesta con su
hermano el primogénito. Los ataques fueron causados por fuerzas humanas y
naturales. De un momento a otro el ganado de Job había sido robado, sus
sirvientes asesinados, con excepción de los mensajeros, todas las
personas invitadas murieron. Todos los hijos de Job murieron. En unos
minutos Job pasó de tener grandes riquezas y prosperidad a quedar sumido en
la aflicción y la pobreza.
En respuesta Job rasgo su manto para expresar su tormento interno y
asombro y rasuró su cabeza para mostrar la pérdida de su gloria personal.
Se postro en tierra en señal de adoración a Dios.
Reconoció los derechos que tiene el Dios soberano “Jehová dio y Jehová quito”
Es increíble que Job aceptara la adversidad con una actitud de adoración y
las penas con alabanza. No permitió que le dominara la amargura, ni culpó
a Dios. Esta asombrosa reacción de Job le mostro á a satanás su
equivocación.
¿Qué nos enseñó Job?
Que es posible ser devoto sin recibir dinero a cambio
Que podemos ser piadosos sin obtener ganancias personales
Una devota adoración aun a pesar de las pérdidas
Segundo ataque
En la segunda prueba nuevamente satanás insinuó el egoísmo de Job, al
mencionar que él había cambiado a sus hijos por su propia vida. Le sugirió a
Dios que si Job sufría físicamente ya no tendría razones para adorarlo.
Dios le permitió a satanás que nuevamente lo afligiera, pero le ordenó que
conservara su vida.
En la primera prueba satanás afectó sus riquezas hijos y siervos, la
segunda afectó la salud del patriarca. Lo hirió con una sarna maligna desde
la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. (algunos dicen que fue
viruela y otros que elefantitis) Fue una enfermedad en la piel que hizo que se
le desprendieran escamas (ampollas y ulceras, comezón, cambios
degenerativos en la piel, pérdida de apetito, depresión, pérdida de energía,
gusanos que proliferan en las llagas, ampollas purulentas, dificultad para
respirar, región debajo de los ojos ennegrecida, mal aliento, pérdida de
peso, dolor permanente, inquietud, perdida de piel y fiebre)
Las palabras” en todo esto no pecó Job con sus labios” comprueba que la
predicción de satanás fue falsa.
Podemos seguir confiando en Dios cuando no entendemos lo que sucede (Dios
quiere llevarnos a confiar en él por lo que es, no por lo que hace)
Son tres cosas las que hacen tan grande el dolor de Job:
* Sufre sin culpa
* Su sufrimiento viene inesperado
* Cae de gran altura
La Biblia está llena de hombres y mujeres fieles que sufrieron grandemente.
Imagine el dolor que Noé y su familia sintieron mientras miraban y/o
escuchaban a las muchas personas (tal vez millones) que perecían en el Diluvio
—muchos de los cuales, sin duda, hubieran sido familiares. Considere el dolor
que Lot, su esposa y sus hijos habrán sentido mientras el fuego y azufre
destruía a miembros de su familia, amigos y hogar—y luego cuando la esposa
de Lot se convirtió en una estatua de sal (Génesis 19:24-26). El apóstol Pablo
fue encarcelado y frecuentemente estuvo cerca de la muerte. Cinco veces
recibió 39 azotes. Tres veces se le golpeó con varas. Una vez se le apedreó.
Naufragó tres veces (2 corintios 11:23-25). Además de enfrentar toda clase de
“peligros” (2 Corintios 11:26), experimentó“trabajo y fatiga”, como también “frío
y…desnudez” (2 Corintios 11:27).
Pablo fue un apóstol perseguido, quien sufrió grandemente, aparte de
tener dolor continuo debido a un “aguijón en la carne” (2 Corintios 12:7). En
conjunto, los apóstoles fueron hechos “espectáculo al mundo”, fueron
despojados de sus ropas, golpeados y despojados de morada (1 Corintios 4:9-
11). Fueron maldecidos, perseguidos y difamados (1 Corintios 4:12-13). Fueron
hechos “la escoria del mundo, el desecho de todos” (1 Corintios 4:13). Aparte
del hecho que la inspiración sagrada nos informa que Jacobo fue muerto a
espada (Hechos 12:2), el Libro de Mártires de Fox indica que Mateo fue
muerto por medio de la alabarda, Matías fue apedreado y decapitado,
Andrés fue crucificado, Tomás fue muerto con una lanza, Pablo fue
decapitado y Pedro fue crucificado (muy probablemente boca abajo)
[Forbush, 1954, pp. 2-5]. Los hombres y mujeres fieles de Dios han sido
“atormentados” (Hebreos 11:35). Anduvieron “errando por los desiertos, por los
montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra” (Hebreos 11:38b). “Otros
experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles.
Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada;
anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres,
angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno” (Hebreos
11:36-38a). Ciertamente Job es uno de los ejemplos más grandes de fidelidad
en frente del sufrimiento, pero él no fue el único que sufrió severamente
¿CÓMO PUDO DIOS HACER ESTO?
Algunos descartan la realidad histórica del libro de Job ya que no pueden
reconciliar la idea de un Dios amoroso que permitiera que todo esto sucediera
con Job y aquellos alrededor de él. Según Cunningham, “Este no es nuestro
Elohim, sino alguien como un Jehová griego que juega con las vidas de los
hombres.
Estos relatos contradicen al resto de la Palabra de Jehová, y Jehová no Se
puede contradecir a Sí mismo… Nosotros hemos considerado al libro de Job
literalmente en vez de considerarlo como una parábola” (2011). De igual
manera, Kelvin Stubbs preguntó: “Dios permitió que se le quite a este hombre
todo lo que era importante para él, su familia fue muerta…, y ¿se supone que
esto es inspirado?... ¿Cómo puede amar a un Dios que trata a sus
seguidores más devotos de esta manera?” (2009). ¿Causó Dios el
Sufrimiento de Job? En realidad, Satanás lo hizo. Sí, Dios dijo a Satanás:
“[T]ú me incitaste contra él [Job] para que lo arruinara sin causa” (2:3), y luego
el libro habla de “todo aquel mal que Jehová había traído sobre él” (42:11).
Pero lo cierto es que estos enunciados son ejemplos de lenguaje
idiomático, que realmente expresa, “no la realización de algo, sino el
permiso de algo que se dice que el agente hace” (Bullinger, 1898, p. 823).
Frecuentemente los escritores de la Biblia aluden al permiso de Dios para
que algo se realice como algo que el Señor mismo realiza. Por ejemplo, 2
Samuel 24:1 indica que Dios “incitó a David” para censar a Israel, pero 1
Crónicas 21:1 dice que Satanás “se levantó contra Israel, e incitó a David a que
hiciese censo de Israel”. El significado es: Israel sufrió como resultado directo
de la obra de Satanás en la vida del Rey David, lo cual Dios permitió. Considere
también que Moisés registró que “Jehová endureció el corazón de Faraón”
(Éxodo 7:3,13; 9:12; 10:1; etc.). Pero Dios no forzó directamente a Faraón para
que rechazara Su voluntad. En cambio, endureció su corazón en el sentido
de que Dios proveyó las circunstancias y la ocasión para que Faraón
aceptara o rechazara Su voluntad. Dios envió a Moisés a presentar Sus
demandas ante Faraón, acompañando Sus palabras con milagros, pero Faraón
decidió rechazar las demandas de Dios. Dios proveyó la ocasión para que
Faraón demostrara su actitud inflexible, pero Él no fue el autor (o causa directa)
del desafío de Faraón (vea Butt y Miller, 2003). De igual manera, Dios permitió
que Satanás afligiera a Job, pero no causó directamente el sufrimiento de
Job. “Satanás” fue quien “salió…de la presencia de Jehová, e hirió a Job” (2:7).
¿Permitiría un Dios de Amor que Job y Otros Sufrieran?
Independientemente de que Dios “permitiera” o “causara” el sufrimiento de Job,
algunos no creen que un Dios de amor quitaría Su protección providencial de
un siervo fiel, mencionaría su nombre para que Satanás lo considerara y
permitiría que Job y muchos otros (i.e., su esposa, hijos y siervos) sufrieran e
incluso murieran.
Tal Dios que permite el sufrimiento ha guiado a muchos ateos a rechazar
completamente a Job y a Dios, como también a ciertos creyentes a interpretar
el libro de Job como un drama parabólico. Ya que se ha respondido
completamente y lógicamente muchas veces el “argumento del mal, el dolor y el
sufrimiento” (cf. Miller y Butt, 2009; Warren, 1972),
Lo cierto es que las acciones de Dios en el libro de Job son reales y
consistentes con Su naturaleza y el resto de la Escritura. Dios es amor (1
Juan 4:8), pero tal amor no es contrario al permiso de Dios de que Sus
siervos fieles sufran. Aunque Él no tienta a Sus hijos al mal (Santiago
1:13), Dios nos prueba (Génesis 22:1; Éxodo 20:20) y disciplina (Hebreos
12:3-11). Él incluso permite que muramos, sabiendo que nos espera una
vida mejor más allá de este mundo (Hebreos 11:10,16; Juan 14:1-3). Él
permitió que Juan el Bautista, Esteban, el apóstol Jacobo y muchos otros,
incluyendo Su Hijo, sufrieran y murieran.
Debemos recordar, como Warren observó, que Dios creó el mundo, no como el
destino final del hombre, sino como “el ambiente ideal para desarrollar el alma”
(1972, p. 16). Las dificultades que Dios permite o incluso produce en esta
vida “motiva a que la gente cultive su espíritu y desarrolle su carácter
moral— adquiriendo atributos piadosos como la valentía, la paciencia, la
humildad y la fortaleza (Santiago 1:2-3; Romanos 5:3-4). El sufrimiento
puede servir como disciplina y motivación para estimular el crecimiento y
la fortaleza espiritual. Literalmente estimula a la gente a desarrollar
compasión, caridad, amor y empatía por su prójimo” (Miller y Butt; cf. Warren,
p. 81). ¿Pero por qué permitió Dios que los hijos y siervos de Job
murieran? ¿Por qué no les permitió vivir como permitió vivir a Job? Dios
no nos da la respuesta de esta pregunta. No nos dice todo lo que sabe, o lo
que a nosotros nos gustaría saber (cf. Deuteronomio 29:29; Isaías 55:8-9).
Lo que podemos saberes esto: Dios siempre tiene una buena razón para lo
que hace. Tal vez estuvo recompensando a los 10 hijos y siervos de Job con
una entrada temprana al paraíso (cf. 2 Reyes 2:11; Filipenses 1:21,23). O si los
hijos y siervos eran malos, tal vez Dios usó esta ocasión para castigarles con la
muerte física, así como lo ha hecho muchas veces durante la historia (Génesis
6-8; 19; Levítico 10:1-2; Números 16; Hechos 5:1-11). El hecho es que no
debemos suponer que el permiso de Dios a Satanás es inconsistente con Su
naturaleza amorosa.
CONCLUSIONES
Job es un libro acerca de Dios y la forma en la que trata a su pueblo y trata el
tema del sufrimiento. El libro revela la naturaleza de Dios y enseña mucho en
cuanto a su forma de perfeccionar a Sus hijos. Además del sufrimiento y la
revelación de Dios. Job presenta un ejemplo concreto del conflicto espiritual
en el que todos participamos en este mundo. Aunque sin saberlo, mediante su
experiencia Job participó en un conflicto mucho mayor, el enfrentamiento
de satanás ante Dios para controlar la vida de los hombres.
Al observar la vida de un hombre sometido voluntaria y fielmente a la autoridad
de Dios en su vida, Satanás se dedicó a tratar de provocar su caída. A pesar
de las múltiples asechanzas de Satanás, Job se mantuvo fiel a Dios. El
ejemplo de Job debe servirnos de advertencia como pueblo de Dios en cuanto
a los propósitos de Satanás y la forma en que nos ataca. Hará todo lo posible
por hacernos caer. La fidelidad de Dios y su posterior restauración debe
motivarnos a seguir su ejemplo y mantenernos fieles. Al someternos
voluntariamente a la autoridad de Dios, podemos colaborar con El en la victoria
de su reino sobre el de Satanás.
Aunque una gran parte del libro de Job permanece siendo un misterio
(exactamente cuándo vivió Job, quién escribió el libro que lleva su nombre,
dónde estaba la tierra de Uz, etc.), podemos saber que él fue una persona
real que sufrió grandemente—tal vez como ninguna otra persona alguna
vez sufriera—pero permaneció siendo fiel. Y allí yace el propósito
principal de la historia preservada de Job: el patriarca es una inspiración
para cada hijo de Dios que está determinado a seguir al Señor “por
sendas de justicia” incluso cuando ande “en valle de sombra de muerte”
(Salmos 23:3-4). Saber que Job perseveró a través de todas sus pruebas y
tribulaciones nos da esperanza para que hagamos lo mismo cuando las
pruebas de menor magnitud nos encuentren (Santiago 1:2-4; 5:10-11)
Las dos cosas más importantes que nos quiere enseñar el libro de Job son:
Primero, cómo debemos comportarnos cuando Dios nos manda
sufrimientos. Segundo, que Dios es Dios. Esto significa que sigue siendo
el Dios que infunde temor, el "El nôra" de los profetas hebreos. Él nos
tiene en sus manos, nosotros nunca le tenemos en las nuestras. Creador
absoluto, Salvador soberano y Juez insobornable.
El Dios de la Biblia habla de manera tajante. Nos viene con afirmaciones
como ésta: "Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí...
que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad.
Yo Jehová soy el que hago todo esto" (Is 45:5 y 7)
Dios determina el fin, y todo lo que le ocurre a Job –
el acoso de Satanás, el robo de sus bienes por parte de los Caldeos y
Sabeos, la terrible enfermedad, la deslealtad de su mujer y sus parientes,
las acusaciones de sus amigos - todo esto tiene que contribuir para
conseguir este fin glorioso. Todo tiene que ayudar para bien a los que
aman a Dios. Pero esto sólo es para aquel que se somete a la autoridad de
Dios:
"La historia que aquí se nos relata, nos muestra cómo estamos en las
manos de Dios, y cómo le toca a Él regir y disponer de nuestra vida según
su voluntad; y que es nuestro deber someternos a Él en toda humildad y
obediencia. Y tenemos buenos motivos para rendirnos completamente a Él,
tanto para vida como para muerte. Y especialmente cuando a Él le plazca poner
su mano sobre nosotros, aunque no entendamos por qué lo hace, deberíamos
honrarle y dar testimonio de qué Él es justo, y no murmurar contra Él, ni
contender con Él." (Juan Calvino; Sermones sobre el libro de Job)
El libro de Job nos concede una mirada detrás del mundo de las apariencias, y
vemos la intención constante del tentador, seductor y destructor: Satanás
quiere inducir al hombre a desligarse y renegar completamente de Dios,
haciéndole ver todo el sufrimiento y todo el mal que ocurre en el mundo.
Por supuesto, que no menciona de qué manera entró en la creación el dolor, la
fatiga y la muerte (Gn 3:16-19), pues entraron por instigación de Satanás y el
consentimiento del hombre. Tan grande es su astucia y malicia: Él, el autor del
mal, inculca en el colaborador para el mal, la idea de que Dios tendría la culpa
de todo. Le incita a indignarse contra los designios y propósitos de Dios:
¿Puede ser ese un Dios de amor? Y como un alumno con facilidad para
aprender, el hombre obediente repite lo que le es inculcado:
"Y dijo Jehová a Satanás": El Señor es el que primero le habla a Satanás, y
no al revés. Así vemos que todo lo que le ocurre a Job sale de Dios; Él
siempre está por delante del adversario; Él siempre es el Primero; es el
iniciador y autor de todas las cosas, y también el que lo dirige todo. Así,
todo lo que le sobreviene a Job, está ya predeterminado por Dios; nada es
casualidad; nada de lo que le ocurre sucede sin un propósito divino; todo
tiene que servir al objetivo y fin que Dios le ha preparado a Job. Dios ha
pensado en el camino y en la salida de Job mucho antes que Satanás hubiese
ideado su asechanza contra Job. ¡Qué maravilloso es saber esto! El maligno no
es autónomo, no puede hacer lo que se le ocurra; todo el mal que quiera
causarme está bajo la mano de Dios. Dios lo sabe ya, y está sometido al
dominio y propósito de Dios. Entonces ¿qué puede hacerme el maligno? El hijo
de Dios sabe que Dios está a su favor. Entonces ¿quién o qué podrá estar en
contra de él? Sabe que nada le puede apartar del amor de Dios que es en
Cristo Jesús (Ro 8:31-39).
Vers 12 "en tu mano": significa "en tu poder". Dios le da a Satanás poder sobre
Job. Sin Dios nada podría hacer; no tendría poder; no podría dañar a nadie. En
todo está bajo el régimen de Dios. La intención de Dios es probar y mostrar
frente a las falsas sospechas de Satanás que la justicia de Job es auténtica.
Mediante el fuego de la prueba se mostrará que la fe de Job es más preciosa
que el oro que perece, y eso glorificará a Dios y servirá para el bien de Job (1 P
1:7). "solamente no pongas tu mano sobre él": Dios pone un límite al obrar de
Satanás, y éste no puede traspasarle, pues tendría que vencer a Dios mismo.
Pero eso nunca ocurrirá, porque Dios es todopoderoso, y porque Dios nunca
dejará de ser Dios. "Y salióse Satanás de delante de Jehová": Aquí se
encuentra el verbo jaṣâʾ, que normalmente se usa para designar la salida de un
ejército a la batalla (ver 1 S 8:20; Is 42:13; Zac 14:3). Y es verdad, Satanás sale
para asaltar a Job. Hasta el fin de los días hace guerra contra los santos (Apoc
13:7)
Job revela cinco maneras en que Dios usa la adversidad, cada una de las
cuales aparece en Dt. 8: (1) Para humillarnos (22:29; Dt. 8:2); (2) para
probarnos (2:3; Dt. 8:2); (3) para que reajustemos nuestras prioridades (42:5-6;
Dt. 8:3); (4) para disciplinarnos (5:7; Dt. 8:5); y (5) para prepararnos para
futuras bendiciones (42:10; Dt. 8:7)». (Wilkinson y Boa)
Desarrollar paciencia (Stg. 5:11), y mostrar que incluso el mejor hombre
necesita arrepentimiento (Job 42:5-6). 6. Enseñar acerca de la soberanía
divina. Toda la cadena de acontecimientos es iniciada por Dios mismo (Job
1:8). Toda la prueba es finalizada por Dios también. Job se siente satisfecho no
al recibir respuesta a sus preguntas, que no la hay, sino al ser expuesto a la
soberanía de Dios en la creación (Job 40:6-13). Cuando la lección sobre la
soberanía de Dios es aprendida, ya no se pregunta por qué. La manera en que
Job aprendió a confiar en Dios aun en medio de la adversidad fue mediante el
incremento de su concepto de Dios. Dios puede esconder sus propósitos para
que podamos vivir sus promesas (ODB) 7. Ilustrar algo de los sufrimientos de
Jesucristo. Existe una serie de analogías entre los sufrimientos de Job y los de
Cristo. Job era el hombre más grande de la tierra. Su sufrimiento fue causado
no por su pecado, sino por la voluntad de Dios. Su experiencia lo perfeccionó.
Además, actuó como sacerdote e intercesor después de haber sufrido. Es
llamado «mi siervo» por Dios. Por sus sufrimientos derrotó a Satanás, glorificó a
Dios y recibió una mayor herencia. Otros propósitos para el libro de Job pueden
ser también (1) mostrar que los pensamientos de Dios no son nuestros
pensamientos (Is. 55:9, 9); (2) mostrar que los ataques satánicos sobre el
creyente ocurren sólo en la medida que Dios los permite; (3) mostrar que en
última instancia sólo Dios puede consolarnos y librarnos de circunstancias
difíciles (2 Co. 1:3, 3) “Del desconsuelo al consuelo, va un pelo”; (4) hacer
evidente que la gracia de Dios es suficiente (2 Co. 12:9); Cuando Dios permite
pruebas extraordinarias, él da consuelo extraordinario (ODB); (5) mostrar que
Dios puede ser alabado en medio de las pruebas más amargas (1:20-22; cf.
Hch. 16:23-25; 1 P. 4:12, 14). Las flores que se inclinan ante el sol, lo hacen
incluso en los días nublados (ODB)
Job y sus tiempos Lo que sabemos sobre la identidad y el tiempo en que Job
vivió es bastante interesante. Tuvo que haber vivido en el tiempo de los
patriarcas. Esto lo podemos deducir por las siguientes observaciones: *
Después de su restauración, Job vivió todavía "ciento y cuarenta años, ... murió
pues Job viejo, y lleno de días" (Job 42:16-17). Si Job recibió el doble de todas
sus posesiones, es posible que le fueran otorgados otra vez el doble de los
años de vida que tenía entonces, o sea, que murió quizá con 210 años.
Abraham murió con 175 años, y como Job, él también murió "en buena vejez,
anciano y lleno de días" (Gn 25:7-8). * En Job 22:15-16 se menciona el diluvio.
Sin embargo, no se menciona entre las grandes obras de Dios (en la creación,
la salvación y los juicios), la salvación de Israel, cuando Dios los sacó de
Egipto. De ahí que Job viviera muy probablemente después del diluvio, pero
antes que Moisés. * Se ve que en sus tiempos existían todavía los dinosaurios,
pues Dios habla de ellos en los capítulos 40 y 41: "Behemot" y "Leviatán". * Job
ofrece sacrificios, cosa que hubiese sido contra la ley, si ésta hubiese existido
en aquel entonces; pero en todo el libro no se menciona la ley. * Todos los
sacrificios mencionados en el libro se denominan olah, que es la palabra hebrea
que designa el holocausto. Como en Génesis, no hay distinción entre las
distintas clases de sacrificios como por ejemplo, la oblación, la ofrenda de paz,
la ofrenda por el pecado o la ofrenda de expiación, porque estas distinciones
comenzaron cuando Dios dio la ley en el Sinaí. * El nombre de Dios en este
libro es casi siempre "el Todopoderoso", Shaddai, y en los días de los
patriarcas, Dios era más conocido por este nombre que por el nombre Jahwé
(Éx 6:3). * Job vivió en un tiempo, cuando la apostasía general y universal del
Dios Creador aún no había ocurrido. Eso lo vemos por los discursos de Job y
sus amigos. El culto a los ídolos todavía no se había introducido en el mundo; la
única forma de idolatría que existía era la adoración de los cuerpos celestes
(31:26-28). Cosa que los jueces aún castigaban. * La moneda común que se
menciona es la kesita (42:11), lo cual también indica el período de los patriarcas
(Gn 33:19).